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ISSN 1130-2402 – eISSN 2340-0277
HC
His o ia Con empo ánea, 2020, 62, 265-295
h ps://doi.o g/10.1387/hc.20029
* Co espondencia a: Begoña Ba e a. Depa amen o de His o ia Con empo ánea. Facul ad de Geog a ía e His o ia. Uni-
e sidad de Se illa. Calle Ma ía de Padilla, s/n (41004 Se illa, España) – [email p o ec ed] – h ps://o cid.
o g/0000-0001-5574-8479
Cómo ci a : Ba e a, Begoña (2020). «La Sección Femenina en pe spec i a. His o ias y o os ela os sob e las muje es de
Falange»; His o ia Con empo ánea, 62, 265-295. (h ps://doi.o g/10.1387/hc.20029).
Recibido: 28 junio 2018; acep ado: 15 eb e o, 2019.
ISSN 1130-2402 - eISSN 2340-0277 / © 2020 UPV/EHU
Es a ob a es á bajo una licencia
C ea i e Commons A ibución 4.0 In e nacional
La sECCióN EmENiNa EN PE sPEC i a. His o ias y o os
ELa os sob E Las mujE Es dE aLaNgE
SECCIóN EMENINA IN PERSPECTIVE.
HISToRy AND oTHER NARRATIVES ABoUT ALANGIST woMEN
Begoña Ba e a*
Uni e sidad de Se illa, España
EsumEN: La bibliog a ía dedicada al es udio de la Sección Femenina de FET-JONS cuen a ya
con cua o décadas de eco ido, iempo du an e el que ha ido pa icipando de dis in as endencias
his o iog á icas. Pa iendo de es a p emisa, el p opósi o del p esen e ensayo es explo a las p inci-
pales apo aciones sob e el alangismo emenino a endiendo an o a la singula idad de sus di e en-
es análisis como al con ex o epis emológico en el que es os se han desa ollado. Con es e obje i o,
la p ime a pa e analiza ans e salmen e la polémica que ha man enido más ac i a la a ención so-
b e las muje es del alangismo español, ela i a a la con adicción en e el pa adigma de emini-
dad que la éli e de la Sección Femenina pe soni icaba y el modelo que la misma imponía al es o
de españolas, mien as que la segunda o ece una e isión de las o mas de esc ibi la his o ia de la
Sección Femenina que esul an más pe inen es en la ac ualidad. Es a doble ía de es udio pe mi e
cla i ica la e olución de los in e ogan es que han enido guiando la in es igación sob e la o gani-
zación has a hoy.
PALABRAS CLA E: Sección Femenina de FET-JONS, géne o, Falange, F anquismo.
Abs Ac : The bibliog aphy de o ed o he s udy o Sección emenina o ET-JoNS has al-
eady ou decades o de eloping, a ime ha has allowed i o ake pa in some o he mos ele-
an his o iog aphical ends. on he basis o ha pos ula e, he pu pose o his essay is o explo e
he main con ibu ions abou emale alangism a ending bo h he singula i y o each wo k and he
epis emological con ex in which i has been p oduced. wi h his aim, he i s pa analyses ans-
e sally he con o e sy ha has hold he a en ion o specialis s in he S , he one ela ed o he
con adic ion be ween he emale pa adigm embodied by he women o he o ganiza ion and he e-
male ideal ha hey imposed o Spanish women. The second pa p oposes a e iew o he cu en
pe spec i es used o w i e he his o y o Sección emenina. This wo-ways app oach allows o cla -
i ying which a e he main ques ions ha lead oday he esea ches on his o ganiza ion.
KEywoRDS: Sección emenina de ET-JoNS, gende , alange, anquism.
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Begoña Ba e a
En el inicio de la década de los años ochen a, apenas unos años des-
pués de la disolución de la Sección Femenina de FET-JONS (en adelan e,
SF), el in e és po la his o ia de es a o ganización comenzó a despun a en
los cí culos académicos españoles. Desde las ciencias polí icas p ime o,
y muy p on o ambién desde la his o iog a ía, un núme o c ecien e de in-
es igado as empezó a indaga en la compleja es uc u a emenina de Fa-
lange con el p opósi o de explica los o ígenes y el desa ollo del sis ema
de adoc inamien o bajo el que an o ellas como la gene ación de sus ma-
d es habían i ido. En el ámbi o his o iog á ico, buena pa e de los a-
bajos ealizados du an e los años ochen a y no en a po es a p ime a ge-
ne ación de es udiosas se adsc ibie on a la ó bi a de una his o ia social
cen ada en la in e p e ación del alangismo emenino como enómeno
colec i o cuan i icable, da able y suje o a unas es uc u as ap ehensibles
que explicaban su na u aleza.
Si bien es e dad que el peso de la his o ia social en España ue de-
e minan e pa a la o ien ación de aquellos abajos, ambién es necesa io
señala que algunas hispanis as ex anje as, p incipalmen e ancesas,
inglesas y es adounidenses, ue on pione as en la aplicación del en o-
que cul u alis a al es udio de la SF en echas an emp anas como 1979.
Pa a que es a pe spec i a ue a mayo i a ia en España, o al menos con-
a a con una amplia ep esen ación, hubo que espe a al cambio de si-
glo. A pa i del año 2000 ap oximadamen e, un nue o conjun o de his-
o iado es que aquí se ha conside ado como la segunda gene ación se
aupa á sob e las apo aciones de las p ime as in es igado as españolas
y sob e las isiones eno adas de los es udios ex anje os pa a impulsa
abajos más e inados eó icamen e y sob e odo mucho más plu ales en
sus pe spec i as his o iog á icas. En lo que espec a a es os úl imos, no
exis e una endencia común más allá de una uc í e a mul iplicidad de
posiciones que an desde el es udio asnacional a lo local, pasando po
la biog a ía, y que en ocasiones se nu en de una pe spec i a cul u al de
lo polí ico. Po ello, y eniendo en cuen a la di icul ad de sin e iza o-
das las endencias gene ales de más de cua o décadas de in es igación,
las siguien es páginas azan un eco ido po las p incipales apo acio-
nes sob e el alangismo emenino a endiendo an o a la singula idad de
cada abajo sob e es a cues ión, como al con ex o his o iog á ico en el
que se ha desa ollado. Su p opósi o es con igu a una ca og a ía en la
que se pongan a dialoga las ideas de los au o es p incipales, a ando de
cla i ica algunos de los concep os que subyacen a cada una de las p o-
pues as ci adas.
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La Sección Femenina en pe spec i a. His o ias y o os ela os sob e las muje es de Falange
La genealogía de un deba e his o iog á ico
Cualquie e isión de la his o iog a ía sob e el alangismo emenino
debe comenza ci ando el abajo pione o de Ma ía Te esa Gallego Mén-
dez, Muje , alange y anquismo, leído como esis doc o al en 1982 y
publicado al año siguien e, y que cons i uye aún hoy la base indispensable
pa a odos los es udios sob e la SF.1 Una de las p incipales ideas de endi-
das en sus páginas se e ie e a la sumisión que la o ganización emenina
expe imen ó espec o a Falange y, en un sen ido amplio, a odo el apa-
a o del égimen anquis a. Pa a la au o a, es a ac i ud se ía la p olonga-
ción lógica y cohe en e del mismo mensaje de subal e nidad que la p opia
o ganización había in en ado ansmi i al es o de muje es españolas, al
menos, has a 1945, echa en la que concluye el es udio de Gallego. Muy
deudo de la pe spec i a de géne o in oducida en las in es igaciones so-
ciológicas de los años ochen a en España, cabe des aca , aunque sea solo
a modo de ci a, su empleo de la ca ego ía «pa ia cado» en e e encia a la
op esión sis emá ica eje cida po el égimen, ampliando de es a o ma, y
de un modo a odas luces inno ado , la comp ensión de las dinámicas de
pode - esis encia du an e el anquismo.2
Si bien es e iden e que la sumisión al pa ido, y luego al Mo imien o,
es una de las ideas más des acadas del abajo de Gallego y, po ende,
más sub ayada po la his o iog a ía, es necesa io ambién ecupe a o as
ap eciaciones de la au o a menos enidas en cuen a en es udios pos e io-
es. Así, a i maba que, «con la pe spec i a del iempo anscu ido, pa-
ece e idencia se una cla a con adicción en e el modelo de muje p o-
pues o po la SF pa a odas las muje es españolas y el desa ollo po sus
mandos y je a quías». De es a o ma, Gallego incidía en la ambi alencia
del mensaje de las alangis as, que mien as p omo ía pa a las miemb os
de la o ganización un es ilo de ida más pa ecido al de una «milicia», exi-
giéndoles o al dedicación y sac i icio y, po ende, un es ado de sol e ía,
1 Gallego Méndez, 1983.
2 Es al amen e signi ica i o que la Sección Femenina cob e ele ancia como ema de
es udio en el con ex o uni e si a io de p incipios de los años ochen a, cuando la in es iga-
ción eminis a empieza a ab i se camino en los espacios académicos y a hace se p esen e a
a és de la c eación de g upos de es udio in e disciplina es sob e la muje . éanse al es-
pec o los es udios ecopilados en Pé ez Can ó e al., 2005. Es o se p oduce, además, en pa-
alelo a la apa ición de las p ime as monog a ías sob e la his o ia de las muje es en la I alia
ascis a o en la Alemania nazi, Mo an , 2018, p. 13.
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de endía como único modelo de muje legí imo aquel de «mad e hacen-
dosa, abnegada y se icial, ado nada de odos los alo es adicionales
que el pa ia cado c eó pa a ella a lo la go de los siglos».3 Si bien al pa-
adoja no apa ece del odo desa ollada en es a ob a —como sí lo ha á en
es udios pos e io es de o os au o es—, no cabe duda de que la emp ana
apo ación de Gallego no puede se conside ada solo po su de ensa, hoy
muy cues ionada, de la pasi idad y sumisión de las muje es de la SF a los
pode es polí icos anquis as. La inclusión de a i maciones como la ci ada
a iba, o como la que de que « esul a poco alen ado el in en o de a e-
igua , con p ecisión, cuál e a el modelo de muje nacionalsindicalis a,
pues o que de ella se dije on cosas so p enden es, con adic o ias e, in-
cluso, o ensi as», han de se enidas en cuen a como las p ime as e iden-
cias, al ez a la pa in ui i as y empí icas, de una p oblemá ica que nece-
si aba se abajada a ondo en el u u o.4
Pocos años después, en 1985, Rosa io Sánchez López comenzaba una
esis de licencia u a dedicada a la o ganización alangis a, publicada ya en
1990, en la que ecoge ía el es igo de Gallego, a ando de aba ca es a
ez oda la ayec o ia de la SF has a 1977. Aunque en sus p esupues os
undamen ales es e abajo incidía en la unción de las alangis as como
co ea de ansmisión del discu so pa ia cal del égimen, de nue o Sán-
chez López ol ía a opa se con una apa en e di icul ad al pe cibi la dis-
ancia que exis ía en e un modelo de muje que la SF p e endía inculca a
las españolas (y que apa ecía en sus é minos básicos muy cla os: ma e -
nal, dócil, eligiosa, e c.) y el ideal emenino, el «es ilo» que ellas mismas
in en aban cons ui como muje es y alangis as. Así, la au o a econocía
que «si u ié amos que designa con una sola palab a nues a es imación
ace ca de la noción de es ilo en los discu sos emanados de Sección, és a
sólo pod ía se la de pa adoja».5 La con usión en e lo que la o ganización
p edicaba pa a el es o de muje es —según es as au o as, la obediencia y
subyugación sin cua el—, y los a ibu os que ese aban pa a de ini se
a ellas mismas como o ganización emenina di igen e, apa ecía ya en es-
as p ime as ob as dedicadas a la SF. Y aunque no se o mulase explíci a-
men e como un p oblema u obje o de es udio, sen aba p eceden e pa a un
deba e que se segui ía pe ilando en las siguien es décadas.
3 Gallego Méndez, 1983, pp. 106 y 107.
4 Gallego Méndez, 1983, p. 182.
5 Sánchez López, 1990, p. 75.
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La Sección Femenina en pe spec i a. His o ias y o os ela os sob e las muje es de Falange
Lo cie o es que pa a que ello ocu ie a ue indispensable que el in-
e és po la o ganización emenina de Falange, así como po la his o ia
de las muje es de —o ce canas a— las de echas del siglo x x , cob a a un
nue o impulso. La misma Sánchez López publicaba en 1993 un a ículo
de í ulo elocuen e: «Sección Femenina, una ins i ución en busca de in-
es igado . Análisis c í ico de la bibliog a ía disponible». En su diagnós-
ico de p incipios de los años no en a, la au o a a es iguaba «la si uación
ensomb ecida» en la que se encon aba «una de las ins i uciones de más
la ga pe i encia del égimen anquis a» y p e endía ecoge sin é ica
y esquemá icamen e odas las apo aciones que, desde una pe spec i a
u o a, hubie an a ado, o al menos mencionado, la exis encia de la SF.
Finalmen e, la au o a señalaba es ías posibles de análisis que pod ían
se desa olladas en in es igaciones u u as y que, de hecho, esumían en
buena medida los de o e os que aquellas han omado: la p o undización
en la ideología p opia de la o ganización, el ma gen de ac uación polí-
ica eal que es a u o y su dimensión sociológica (o igen social, alcance
cuan i a i o de la a iliación y alo ación de su impac o median e el em-
pleo de uen es o ales).6
Uno de los es udios eseñados po Sánchez López en aquel ex o ue
el de Ma ie Aline Ba achina Mo ón, quien, a pa i de la elabo ación de
su esis doc o al en 1979, había comenzado a in es iga a la o ganiza-
ción alangis a desde un en oque esencialmen e in e esado po el análi-
sis del discu so.7 En es e sen ido, y pa a la genealogía del deba e que aquí
nos ocupa, esul a esencial el ex o publicado po Ba achina con el í ulo
«Ideal de la Muje Falangis a. Ideal Falangis a de la Muje », donde ya se
enunciaba la pa adoja a la que se en en a ía cualquie es udio que abo -
dase la SF.8 Al p opone es a disyun i a, Ba achina señalaba la doble di-
ección a la que apun aban los discu sos de la o ganización alangis a: po
un lado, es os se di igían a de ini las a eas y las pau as de conduc a de
una éli e emenina cons i uida po las delegadas p o inciales y, en meno
medida, po las delegadas locales, quienes ep esen aban el modelo o icial
6 Sánchez López, 1993, pp. 141-154. Es e a ículo ecogía la in o mación e ida so-
b e la SF en: 1) los es udios sob e Falange, 2) las ob as dedicadas a los es udios de la mu-
je y 3) las ob as cen adas en el análisis de la ins i ución. El minucioso as eo bibliog á-
ico que Sánchez López hizo en los dos p ime os pun os me exime de abo da al a ea, que
además supond ía una impo an e des iación del obje i o que se p opone es e ensayo.
7 Ba achina Mo ón, 1979.
8 Ba achina Mo ón, 1991, pp. 211-217.
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Begoña Ba e a
de «muje alangis a»; po o o, es a misma al a je a quía de la o ganiza-
ción di undi ía el ideal de muje pa a un Es ado nacional-sindicalis a, una
iden idad emenina cons uida sob e la base innegociable de la domes i-
cidad y la ma e nidad y, po an o, de lími es mucho más es ic i os que
los de aquella éli e de muje es alangis as que po aba el discu so.
El doble modelo p opues o po Ba achina ab ió las pues as a sendas
ías de análisis que en los años pos e io es ue on pa alelas y se cons u-
ye on a endiendo a su ecip ocidad. De un lado, quedaba cla o que se ía
undamen al ahonda en las iden idades de las éli es emeninas nacional-
sindicalis as den o del ma co de desmo ilización social gene al de los
años cua en a, a in de a e igua de qué modo habían conseguido no solo
ene un papel ac i o de ac o en la cons ucción del nue o Es ado me-
dian e el acceso a pues os bu oc á icos, sino ambién cómo se las habían
a eglado pa a legi ima una iden idad emenina alangis a p opia en el
seno de una o ganización que exal aba lo i il en an o que elemen o in-
he en e a su ca ác e ascé ico y mili a . De o o, pa ecía necesa io ahon-
da en el análisis de los discu sos p omo idos po las al as je a quías y di-
igidos a la población emenina, a ando de co eja su olun ad di igis a
con la ealidad co idiana de las muje es que con o ma on sus expe ien-
cias bajo el u elaje discu si o de la o ganización. Finalmen e, es os dos
ámbi os necesi a ían se con on ados a in de dilucida median e qué es-
a egias la SF pudo abaja , du an e más de cua en a años, pa a que las
españolas se ci cunsc ibie an a un modelo de muje que, aunque las a-
langis as de inie an como «au én ico» y «esencial», ellas mismas es aban
muy lejos de ep esen a .
Así, es a doble ía de análisis enlazó con las p opues as de in es iga-
ción sob e la SF desa olladas en los úl imos no en a y a pa i del cam-
bio de siglo. En es e sen ido, ha sido muy explo ada la línea de es udio
sob e las posibilidades de agencia de es as muje es den o del apa a o del
égimen; el p opósi o que es a o ien ación u o ue, en palab as de Án-
gela Cena o, a e igua «cuál ue la apo ación de las muje es ascis as a
la cons ucción de egímenes dic a o iales y, po an o, a a las como su-
je os his ó icos que oma on decisiones en el con ex o que les ocó i i y
en el ma co de una de e minada cul u a polí ica, la del ascismo».9
E ec i amen e la imagen es e eo ipada de las alangis as como muje-
es a la ez ep eso as y ep imidas, subo dinadas a F anco y a sus cama-
9 Cena o, 2011, p. 230.
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La Sección Femenina en pe spec i a. His o ias y o os ela os sob e las muje es de Falange
adas de pa ido exac amen e igual que ellas subo dinaban y con olaban
al es o de las muje es españolas, ue cues ionada po es udios como el de
ic o ia Lo ée Ende s, «P oblema ic Po ai s: The Ambiguous His o ical
ole o he Sección emenina o he Falange».10 En su opinión, la his o-
ia de la SF había sido in e p e ada a pa i dos posiciones con a ias. De
un lado, desde la isión nega i a apo ada po las in es igado as ocupa-
das en es e ema desde los emp anos años ochen a, en el clima in elec ual
p og esis a a iba señalado. Pa a Ende s, au o as como Gallego Méndez y
Sánchez López habían elabo ado sus eo ías pa iendo de un con ex o his-
o iog á ico que p i ilegiaba las expe iencias de las muje es inculadas a
las izquie das o a posiciones libe ales, a las que sí econocían cie a agen-
cia en los p ocesos polí icos del siglo x x , en oposición a las muje es a-
langis as, a quienes acusaban de habe abajado pa a un égimen pa ia -
cal en bene icio de la ep esión y la sumisión emenina, y en pe juicio de
sus de echos como indi iduos. Po o o lado, en e a es a lec u a, se si-
uaba la in e p e ación de las muje es que o ma on pa e de la o ganiza-
ción, a las que Ende s en e is ó en e 1989 y 1991, y en cuyos es imo-
nios o ales se basaba pa a ca ac e iza la pos u a «de la de echa». Desde
su pun o de is a, la labo de es as alangis as al en e de la SF debe se
conside ada «p og esis a», en an o que es u o dedicada a mejo a las
condiciones i ales de las muje es y los niños españoles du an e más de
cua en a años. La hos ilidad de la que Ende s denominaba «la pos u a de
la izquie da» no e a comp ensible pa a aquellas, pues o que su in e p e a-
ción de sí mismas e a la de un g upo de muje es e oluciona ias, como lo
ue su pa ona San a Te esa, que habían luchado po implan a el ideal de
jus icia social nacionalsindicalis a.
En opinión de la au o a, bajo es a si uación de incomp ensión en e
discu sos mu uamen e excluyen es esidía el p oblema de la agencia his-
ó ica o, en sus p opias palab as, de «la incapacidad pa a econcilia la
agencia his ó ica de es as muje es con su adsc ipción a los alo es adi-
cionalis as y ascis as». Desde pos u as «an agonis as» a la SF se hab ía
negado a las alangis as la posibilidad de se conside adas de o o modo
di e en e al de me os peones del égimen, ob iando el hecho de que «las
muje es de Falange no e an solo muje es adicionales: las ca ego ías clá-
sicas del análisis his ó ico no uncionan cuando se las aplica a la expe-
10 Lo ée Ende s, 1999. Es as cues iones ya apa ecían implíci as en Lo ée Ende s,
1992.
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iencia de la SF».11 Po consiguien e, la his o ia de las alangis as no solo
end ía que desp ende se de un ma co in e p e a i o bina io «izquie da-
de echa» o «izquie da-con a-de echa», sino que debe ía econoce la ca-
pacidad de aquellas, en an o que agen es, y po an o con o mado es del
p oceso his ó ico en el que i en, y aplica consecuen emen e ca ego ías
de análisis nue as que pe mi ie an p o undiza en sus iden idades especí-
icas.
También se p egun ó po la agencia his ó ica y po la adecuación
de las ca ego ías de sumisión y abnegación a las alangis as Inmaculada
Blasco He anz en A mas emeninas pa a la con a e olución: la Sec-
ción emenina en A agón (1936-1950).12 La de e minación con la que ac-
ua on las je a quías de la o ganización ue pues a de mani ies o po es e
es udio de 1999, que dedicaba un apa ado a demos a la i meza con la
que la SF con on ó las ó denes de la je a quía masculina que no conside-
aba adecuadas.13 Poco después, en o o ex o, Blasco He anz abundaba
en es a esis al a i ma que «uno de los aspec os más suges i os de las
ayec o ias i ales de las muje es de la SF e a sin duda la con adicción
que se gene ó en e la ideología y el discu so que se p oponían inculca al
es o de la población emenina, y su p opia p ác ica de ida».14
En es as mismas echas, Rosa io Coca He nando publicaba su a -
ículo «Towa ds a New Image o Women unde F anco: he ole o Sec-
ción Femenina», donde no solo pa ía de la esis de la dualidad iden i a ia
éli es-masas en la SF, sino que ambién o ecía una posible explicación
c onológica a es e enómeno que se ía ecupe ada habi ualmen e en el de-
ba e his o iog á ico pos e io .15 Pa a es a au o a, la década de 1960 había
ma cado una cla a ans o mación en los modelos de muje española p o-
pues os po la SF: has a es a echa, el discu so ace ca de la muje g a i-
aba sob e p incipios conse ado es, mien as que a pa i del p oceso de
libe alización económica y mode nización du an e los años sesen a la o -
ganización e isó y econs uyó su modelo de muje con los a ibu os de
la «muje mode na». Según es a isión, ue la insu iciencia de los oles de
«pe ec a casada» y de «ángel del hoga » la que hab ía lle ado a la SF a
busca nue as ó mulas median e las que adap a se a los cambios socia-
11 Lo ée Ende s, 1999, p. 389-390.
12 Blasco He anz, 1999.
13 Blasco He anz, 1999, pp. 148-149.
14 Blasco He anz, 2000, p. 264.
15 Coca He nando, 1998, pp. 5-13.
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La Sección Femenina en pe spec i a. His o ias y o os ela os sob e las muje es de Falange
les y, de es a o ma, con inua os en ando la p imacía en la elabo ación de
las iden idades emeninas. Sin é icamen e, se puede a i ma que el es udio
de Coca He nando a aba de econcilia la con adicción en e el «mo-
delo alangis a de muje » y el «modelo de muje alangis a» p oponiendo
la esis de un ace camien o del p ime o hacia el segundo con o me la mo-
de nización de los oles emeninos se ue haciendo más ine i able y las
alangis as u ie on que econoce les a las demás muje es unos a ibu os
que an es e an pa imonio exclusi o de las éli es de la o ganización.
En 1999, Ka hleen Richmond leía en la Uni e sidad de Sou hamp-
on su esis The yoke o Isabella: he women’s Sec ion o he Spanish a-
lange 1934-1959, publicada en español en 2003 con el í ulo Las muje es
en el ascismo español. La Sección emenina de la alange, 1934-1959.16
Aunque el pe iodo que aba ca el es udio no le pe mi ió a su au o a inco -
po a la posición de in es igado as como Coca He nando, es e abajo e-
cogía en pa e el es igo de las in es igaciones an e io es y mos aba la
cen alidad del deba e en o no a la con adicción en e modo de ida y
discu so de la SF. «Ambi alencia», «pa adoja», «incohe encia» y «con-
adicción» son solo algunos de los é minos con los que Richmond se e-
e ía a es a cues ión en las páginas de su es udio, y p obablemen e el ha-
ce lo e iden e desde un análisis amplio y bien documen ado ue a uno de
sus mayo es log os. Con inuas a i maciones como «el es ilo de ida de la
éli e de la SF enía poco en común con el del «ángel del hoga »», «el con-
as e en e los mandos y la na u aleza eacciona ia del mensaje p edicado
po ellas ue siemp e una pa adoja» o «exis ía una con adicción esencial
en e la de ensa de las unciones adicionales del sexo emenino p opug-
nada po la SF en el caso de las muje es no a iliadas y las cualidades pe -
sonales y el es ilo de ida exigidos a las po ado as de es e mensaje» e-
lejaban es e pun o de is a.17
En con inuidad con lo que an o Ende s como Blasco He anz ya ha-
bían apun ado, Richmond concluía que «la e olución de la SF había sido
con adic o ia po su dependencia ex e na de los a ones y, no obs an e,
su au osu iciencia eal», un hecho que hacía a los al os mandos de la o -
ganización «des aca en una sociedad de p edominio masculino como las
únicas muje es con au o idad mo al y polí ica».18 La impo ancia que el
abajo de Richmond concedió a los es ue zos ealizados po la éli e de
16 Richmond, 1999, 2003.
17 Richmond, 2003, pp. 39 y 43.
18 Richmond, 2003, pp. 219-220.
280 His o ia Con empo ánea, 2020, 62, 265-295
Begoña Ba e a
En es e ma co, me ecen una mención especial es udios como el En-
ique Bengochea Ti ado, que aplicando de o ma pione a la pe spec i a
poscolonial al es udio de la SF ha analizado el impac o que el discu so
y las ac i idades de la o ganización emenina u ie on en la o mación
de las muje es del Sáha a español desde los años sesen a.28 Es e abajo,
jun o con o os como el de So ía Rod íguez López sob e Alme ía, cons-
i uyen un buen ejemplo de los log os alcanzados po es udios egionales
o locales que apo an explicaciones gene ales al iempo que o ecen algo
más allá de una isión e i o ialis a.29 En El pa io de la cá cel, Rod íguez
López ha ealizado un es udio de la e olución comple a de la SF, desde
la cap ación de las muje es ca ólicas has a la eadap ación de las alangis-
as a las ins i uciones democ á icas del Es ado, lo cual le ha pe mi ido ca-
ac e iza las dis in as e apas « i ales de la o ganización» y su co espon-
dencia, o ausencia de ella, con la pe iodicidad gene al es ablecida pa a la
dic adu a. Además, al y como exponía la au o a, es a in es igación u o
como obje i o la con on ación de la his o ia ins i ucional con la isión
«desde abajo». Pa a ello, empleó un g an núme o de es imonios o ales
que unciona on como uen es p i ilegiadas pa a la comp ensión de las
casuís icas locales.
Siguiendo es a línea, la esis doc o al leída po Ma ía Bea iz Delgado
Bueno en 2009, La Sección emenina en Salamanca y Valladolid du an e
la Gue a Ci il. Alianzas y Ri alidades, es ablecía un lími e c onológico
bas an e más limi ado que el de la ob a an e io que, sin emba go, le a-
lía a la au o a pa a p o undiza en el análisis compa ado de las Delegacio-
nes p o inciales de Salamanca y de alladolid como modelos de uncio-
namien o de la o ganización.30 El en oque ins i ucionalis a de es e abajo
ha dado luga a la inclusión de o a pe spec i a que dialogaba con la local
y que, de hecho, la en iquecía eno memen e: la ansnacional. Así, el es u-
dio incluía dos capí ulos en los que se ponía en elación a la o ganización
alangis a emenina con los mo imien os ascis as eu opeos po medio de
la p opaganda que es os gene a on y de los iajes que se p oduje on pa a
el es ablecimien o de con ac o en e unos y o os.
La insis encia de Delgado Bueno en el es udio compa ado ansnacio-
nal e a, aunque b e e, una de las pocas excepciones hechas en e a la ca-
encia de apo aciones desde es a pe spec i a. Si bien las elaciones his-
28 Bengochea Ti ado, 2019.
29 Rod íguez López, 2010.
30 Delgado Bueno, 2009.
h ps://doi.o g/10.1387/hc.20029 281
La Sección Femenina en pe spec i a. His o ias y o os ela os sob e las muje es de Falange
pano-ge manas, hispano-i alianas e hispano-po uguesas cuen an con un
amplio núme o de ob as que se enca gan de su es udio, las in es igaciones
cen adas en el ala emenina de Falange y sus con ac os con las o ganiza-
ciones coe áneas de su misma na u aleza han escaseado has a echas muy
ecien es. Es a ausencia no puede se a ibuida a la al a de conocimien o
de es os ínculos, pues o que desde emp ano dis in as publicaciones co-
menza on a pone de mani ies o su manejo de da os sob e aquellos in e -
cambios en e las o ganizaciones emeninas. Desde la p ecoz mención de
Isid e icuña sob e la co espondencia en e las alangis as españolas y la
o ganización nacionalsocialis a alemana,31 las e e encias a las elaciones
en e la SF y la Na ionalsozialis ische auenscha , los asci emminili
y la Mocidade Po uguesa eminina se han sucedido en in es igaciones
ace ca de la o ganización española, si bien concediendo una impo ancia
mayo a las alemanas e i alianas, muy en de imen o de los es udios sob e
la po uguesa, solo ecien emen e explo ada po I ene Flunse Pimen el en
«La Mocidade Po uguesa Feminina y la Sección Femenina de la Falange
Española. Un análisis compa a i o».32
Así ocu ía en los es udios pione os sob e la SF que ealiza on
Galle go Méndez, Ba achina o Sánchez López, donde se documen aban
las isi as en e comi i as españolas, alemanas e i alianas a pa i del ma-
e ial heme og á ico, pe o no se ahondaba en los símiles y di e encias que
pudie an exis i en e unos ejemplos y o os. Jus amen e po ello, el a -
ículo «Muje , anquismo, ascismo. La clausu a o zada en un «mundo
pequeño»» de Ca me Moline o sen ó un p eceden e pa a los es udios
compa a i os pos e io es, ya que ponía en co elación las polí icas an i e-
minis as de los egímenes i aliano y alemán.33 Las his o iado as de la si-
guien e gene ación, como Richmond, p o undiza on en el alo cul u al y
social de los con ac os en e es os países y con inua on apun ando algu-
nas de las líneas sob e las que debe ía discu i el es udio compa ado en-
e es os g upos. En es e sen ido, abajos como el de Ma ía Luz Blanco
Camblo , «Simili udes y di e encias en e la «Sección Femenina» en Es-
paña y la «Bund Deu sche Mädel» en la Alemania del Te ce Reich. Una
ap oximación», a a on de sis ema iza los pa alelismos y desencuen os
en e las o ganizaciones emeninas alemanas y españolas de un mane a
e icaz, dado su esquema ismo, aunque poco p ecisa y algo gene alis a en
31 Isid e icuña, 1976.
32 Flunse , 2018.
33 Moline o, 1998.
282 His o ia Con empo ánea, 2020, 62, 265-295
Begoña Ba e a
algunas cues iones. De cualquie mane a, cabe alo a muy posi i amen e
la b e e mención inal que Blanco Camblo ealizaba ace ca de las seme-
janzas que pa ecían exis i en e los pe iles de las di igen es alangis a y
nazi, Pila P imo de Ri e a y Ju a Jüdige , sugi iendo con ello una ía de
análisis compa ado que has a la echa no ha sido ansi ada.34
A pa i de es as ap oximaciones, y a buen segu o g acias a ellas, la
pe spec i a ansnacional comenza ía a e se como un ins umen o im-
p escindible pa a la comp ensión de de e minados p oyec os o de aspec-
os conc e os del alangismo emenino. Así se pond ía de mani ies o en
las in es igaciones sob e obje os an di e sos —y sin emba go conec-
ados— como el Auxilio Social y los Co os y Danzas de la SF. El es u-
dio de Ángela Cena o sob e la p ime a de es as cues iones, La son isa
de alange: Auxilio Social en la gue a ci il y en la posgue a, es hoy
la e e encia p incipal pa a el deba e ace ca de la labo asis encial de es a
o ganización, p ime o i al y pos e io men e pa e (en an o que Se i-
cio Social) de la SF.35 En sus páginas ha quedado pa en e la deuda que el
Auxilio Social con ajo con el modelo asis encial nazi, admi ado e impo -
ado po los di igen es de la o ganización alangis a, así como la p esencia
de algunas ca ac e ís icas del Dopola o o i aliano y el a du ch eude
alemán en los p oyec os asis enciales españoles. Bien es e dad que el es-
udio de Cena o había con ado con el p eceden e de El Auxilio Social
(1936-1940). La e apa undacional y los p ime os años, de Mónica O -
duña P ada, un abajo en el que ya se había escla ecido el p o agonismo
de los alangis as p omo o es del p oyec o y en el que se había analizado
con de enimien o la es uc u a asis encial de Auxilio Social y de su c ea-
ción más polémica y du ade a, el Se icio Social.36
Po o o lado, pa iendo de nue o de un aspec o conc e o del alan-
gismo emenino, Bea iz Ma ínez del F esno analizaba en su abajo
34 Blanco Camblo , 2005. Uno de los ac o es que más peso ha enido en el desa ollo de
es as líneas de in es igación ha sido el inc emen o de la p oducción his o iog á ica ace ca de
las polí icas emeninas en los egímenes alemán, i aliano y po ugués. Indudablemen e, in-
es igaciones como las de Claudia Koonz (1987), ic o ia de G azia (1992) o la ya ci ada
I ene Flunse Pimen el (2007) han con ibuido de e minan emen e a la p oli e ación de ca-
pí ulos y ob as comple as sob e los ínculos ansnacionales. En o a línea, es udios como el
Wayne Bowen (2000) han uncionado como e dade os e ulsi os y deben se conside ados
hoy como p eceden es, no solo de las compa aciones en e la Na ionalsozialis ische auen-
scha y la SF, sino de muchas de las in es igaciones ac uales sob e es a úl ima.
35 Cena o, 2005.
36 O duña P ada, 1996.
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La Sección Femenina en pe spec i a. His o ias y o os ela os sob e las muje es de Falange
«La Sección Femenina de Falange y sus elaciones con los países ami-
gos. Música, danza y polí ica ex e io du an e la gue a y el p ime an-
quismo (1937-1943)» el ca iz diplomá ico que adqui ie on es as ac i ida-
des cul u ales de la SF.37 Aunque en es e caso ambién exis ía un es udio
monog á ico p e io sob e es a ace a de la SF, La España que bailó con
anco: co os y danzas de la Sección emenina, de Es ella Case o, el
a ículo de Ma ínez del F esno des aca po que no solo se ocupaba de
las in luencias ge manas e i alianas sob e los p oyec os olcló ico-diplo-
má icos, sino que ambién analizaba de qué modo los iajes ealizados
po los Co os y Danzas con ibuye on a que la dic adu a es ablecie a o
a ianza a sus ínculos in e nacionales con o os es ados del en o no eu-
opeo o de La inoamé ica.38
De cualquie o ma, el caso más cla o de la ele ancia que ha cob ado
la pe spec i a ansnacional pa a la in e p e ación his o iog á ica de la SF
es la esis doc o al de Toni Mo an i A iño, Muje es pa a una «Nue a Eu-
opa». Las elaciones y isi as en e la Sección emenina de alange y
las o ganizaciones emeninas nazis, 1939-1945.39 Como su í ulo indica,
es e abajo ha acome ido el es udio de las elaciones en e ambos p oyec-
os a pa i de las mu uas isi as y los con ac os que es ablecie on en e
1936 y el inal de la Segunda Gue a Mundial. Así, en sen ido c onoló-
gico, su au o ha e isado es os in e cambios pa iendo del emp ano es-
ablecimien o de las elaciones en 1936-1937, pasando po las p ime as
isi as de es udio y el esplendo de es as mismas en 1941 y 1942, has a el
in de los con ac os hacia 1945.
biog a ías alangis as
En o o o den de cosas, las ayec o ias i ales de las muje es de SF
con o man un campo de in es igación pa a el es udio de la cul u a polí-
ica alangis a apenas inaugu ado. Como ha ocu ido en o os an os ám-
bi os de la his o iog a ía, la aplicación de la his o ia biog á ica a las idas
de es as muje es comenzó a da sus u os en o mas de biog a ía muy su-
je as a los cánones clásicos del géne o, modelos que ya se saben en pa e
supe ados, pe o que siguen muy p esen es en es udios que a an de cen-
37 Ma ínez del F esno, 2010.
38 Case o, 2000.
39 Mo an , 2013.
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Begoña Ba e a
a se más en la desc ipción de pe iles que en el a amien o de los p o-
blemas his ó icos a los que una ida es á inculada. Lógicamen e, es a ge-
ne alidad no se e ie e a odos los abajos, ni ep esen a a aquellos que ya
han comenzado a ahonda en la c eación de iden idades alangis as en e
las muje es, pe o sí ca ac e iza cie a ónica gene al pe sis en e en bas an-
es de las ob as que se an a eseña .
Es e p ime p oblema pa ece muy elacionado con o o de los dé i-
ci s de la his o ia biog á ica de las alangis as. Como han señalado Su-
sana Ta e a y Ángela Cena o, apenas abundan las biog a ías dedicadas a
o as igu as que no sea la de Pila P imo de Ri e a, la alangis a polí ica-
men e más isible de la o ganización. En consecuencia, exis e un desco-
nocimien o p ác icamen e o al ace ca del pe il social, amilia y polí ico
de las muje es que ocupa on los asgos in e io es de la o ganización. Y
así, «a pesa de los a ances, sigue siendo muy escasa la in o mación que
enemos sob e aquellas que ocupa on posiciones ele an es den o de la
Sección Femenina o pudie on escala en el apa a o de pode anquis a».40
Cie amen e, a Pila P imo de Ri e a solo le sigue en a ención his o io-
g á ica Me cedes Fo mica, ambién «camisa ieja» de ayec o ia no an
ep esen a i a del alangismo emenino y muy p obablemen e po ello
uno de los casos más habi uales de es udio. A es e espec o, es opo uno
señala que las dos muje es cuyas idas han sido más aídas a colación en
los es udios sob e las alangis as habían dejado sendas memo ias/au obio-
g a ías esc i as que con el iempo se con i ie on en piezas indispensables
pa a la comp ensión de sus ayec o ias y cuya u ilización, si bien del odo
líci a y gene almen e p o echosa, ambién ha iciado en algunos casos la
isión sob e ellas. Po es e mo i o, en el eco ido que a con inuación se
a a aza se han incluido ambién las eseñas de aquellas ob as de la li e-
a u a del yo que han nu ido de dis in as mane as las in es igaciones so-
b e las alangis as y en pa e ambién explican algunas de las conclusiones
a las que es as han conducido.
El p ime abajo que abo dó el es udio conjun o de a ias ayec o ias
y que incluyó la de una alangis a ue Palomas de gue a. Cinco muje es
ma cadas po el en en amien o bélico, de Paul P es on. En es a amplia
40 Ángela Cena o, 2011 p. 240; Ta e a, 2011, p. 209. Es impo an e sub aya la a en-
ción que la p ime a ha dedicado an o a Me cedes Sanz Bachille —p obablemen e la e -
ce a igu a mejo conocida as P imo de Ri e a y Fo mica— como a Ca men de Icaza,
mucho menos es udiada, pe o no po ello menos ele an e pa a el alangismo emenino.
Cena o, 2005, 2000.
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La Sección Femenina en pe spec i a. His o ias y o os ela os sob e las muje es de Falange
ob a el au o dedicó un capí ulo ex enso a Me cedes Sanz Bachille en el
que se explici aba de qué mane a du an e la gue a ci il y los p ime os
años de anquismo la ida pe sonal de Sanz Bachille se en elazó con al-
gunos acon ecimien os polí icos undamen ales pa a Falange.41 Pa a com-
p ende es e abajo sob e biog a ías plu ales es impo an e no pe de de
is a que la in ención de P es on u o más que e con la con ección de
densos y bien documen ados pe iles de muje es es igos y agen es en la
gue a ci il, que con la elabo ación de conclusiones que a oja an luz so-
b e la con o mación de iden idades du an e es os años. Su a i mación, a la
al u a de un b e e epílogo inal, sob e cómo desde la excepcionalidad de
las idas que abo da se pueden en ende mejo «los es agos emociona-
les ocasionados po la gue a ci il española», esul aba demasiado escasa
desde el pun o de is a de la his o ia biog á ica, aunque ambién pe mi ía
oma es e es udio como pun o de pa ida pa a indaga nue os modos de
lec u a de las idas que P es on había eunido.42
En una línea pa ecida a la de Palomas de gue a, algunas ob as es-
c i as a pa i del cambio de siglo empeza on a in eg a eseñas biog á i-
cas de muje es alangis as en e las oces emeninas del anquismo que
se p e endían ecupe a . Tal ue el caso de Muje es de la pos gue a. De
Ca men La o e a Rosa Chacel: his o ia de una gene ación de Inmacu-
lada de la Fuen e, donde se incluía un capí ulo sob e Me cedes Fo mica
documen ado p incipalmen e a a és de la au obiog a ía de es a úl ima.
Pocos años después, la misma au o a publicaba un es udio biog á ico do-
ble de las he manas Ma ía (Ma ichu) y Cons ancia de la Mo a, i ulado
La oja y la alangis a. Dos he manas en la España del 36, en el que se
e isaban las ayec o ias con on adas de ambas, la p ime a al o mando
de la SF y muy ce cana al cí culo de José An onio P imo de Ri e a, y la
segunda mili an e e impo an e ca go del Pa ido Comunis a exiliada en
México.43 Más ecien emen e, So aya Gahe e Muñoz ha explo ado la i-
gu a de o a alangis a, Do a Maqueda, Sec e a ia Gene al de la SF en sus
p ime os años.44 A di e encia de lo que ocu ió con la an es ci ada Ma-
ía de la Mo a, Maqueda no llegó a la SF po medio de su inculación al
g upo in elec ual del líde alangis a, ni siquie a po ce canía pe sonal a
Pila P imo de Ri e a, sino po una mo i ación eminen emen e polí ica,
41 P es on, 2001.
42 P es on, 2001, p. 429.
43 De la Fuen e, 2002, 2006.
44 Gahe e Muñoz, 2015.
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Begoña Ba e a
dado su an e io comp omiso con el Pa ido Nacionalis a Español. Un
caso pa ecido al de Rosa io Pe eda que, como bien ha mos ado Ch is-
ine La ail, mili ó en las JONS an es de la uni icación de es as con Fa-
lange Española y u o un papel más que des acado (y excepcional, pa a
La ail) en la ac i idad p opagandís ica del pa ido nacido en 1933.45 De
es a o ma, la con on ación de los es udios sob e Ma ía de la Mo a, Do a
Maqueda y Rosa io Pe eda pone de mani ies o indi ec amen e una de las
líneas de in es igación en las que segui abundando en el ma co de la his-
o ia biog á ica dedicada a alangis as de SF: la de las mo i aciones que
anima on a aquellas p ime as muje es a in eg a se en el nacien e mo i-
mien o nacionalsindicalis a du an e los años epublicanos.
Según se adelan aba más a iba, la publicación de memo ias o au-
obiog a ías de muje es alangis as a pa i de los años ochen a ha sido
esencial pa a buena pa e de las in es igaciones que se han desa ollado
sob e la SF, Auxilio Social u o os p oyec os polí icos en los que la ama
emenina de Falange se io en uel a. La p ime a en saca a la luz sus e-
cue dos ue Me cedes Fo mica, que publicó es en egas sucesi as del e-
la o de su ida i uladas Vis o y i ido, Escucho el silencio y Espejo o o y
espejuelos.46 Es as es ob as conjugaban la na ación de acon ecimien os
ce canos, amilia es y co idianos con una e lexión sob e los hechos polí-
icos de la dic adu a, lo que se ía a Fo mica pa a ea i ma su espaldo al
alangismo au én ico, según ella enca nado en el p ime cí culo en o no
a José An onio, cuya «esencia» comenzó a dilui se a pa i de la en ada
de «ad enedizos» al inicio de la gue a. Po o o lado, la au o a a aba de
deja cons ancia an o de su lucha po que las muje es alcanzasen las mis-
mas opo unidades labo ales que los homb es en el e eno de la judica-
u a, como de sus es ue zos po p omo e la mejo a de la si uación legal
de las españolas desde su p opio abajo de abogada y en an o que miem-
b o de la SF. Es as ca ac e ís icas de su esc i u a han hecho de la ex ensa
au obiog a ía de Fo mica una uen e esencial —jun o con sus a ículos
pe iodís icos y sus no elas— pa a los es udios dedicados a su igu a. En-
e ellos, y sin ánimo de exhaus i idad, cabe des aca las ob as de Rosa io
Ruiz F anco, que ha abajado an o su pe il biog á ico como su ele an-
cia en el p oceso de cambio legisla i o que condujo a la p omulgación de
la Ley sob e De echos Polí icos, P o esionales y de T abajo de la Muje
45 La ail, 2008.
46 Fo mica, 1982, 1984, 1988.
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La Sección Femenina en pe spec i a. His o ias y o os ela os sob e las muje es de Falange
de 1961; así como las apo aciones de Miguel Sole , mucho más en oca-
das al es udio de su na a i a, y de Ma ía C is ina Lo enzo Rod íguez, di-
igidas a la ecupe ación y homenaje de su memo ia.47
En cualquie caso, la alangis a con un pe il polí ico y pe sonal más
es udiado ha sido Pila P imo de Ri e a, Delegada Nacional de SF y desde
1937 has a su mue e en 1991 ep esen an e pa a un amplio sec o del é-
gimen del alangismo «josean oniano» o «au én ico». La p opia P imo de
Ri e a ue la p ime a en conside a la impo ancia que el ela o que su
ida end ía pa a la alo ación de su ob a una ez es a ue a desman elada
en 1977.48 En una echa bas an e elocuen e, 1983 (mismo año en que apa-
ecía el es udio de Gallego Méndez), Pila P imo de Ri e a publicaba sus
memo ias Recue dos de una ida, p ologadas en o ma de glosa po Eu-
genio d’O s, en las que un a án de au ojus i icación apenas disimulado se
mezclaba con un p opósi o ea i mado de su iden idad como pe sonaje
polí ico. Po ello, no esul a ex año que, apa e de los es p ime os capí-
ulos en los que ue p olija en e e encias a su en o no amilia , el es o de
la ob a ( ein isie e capí ulos) es u ie a cen ado en la na ación de las i-
cisi udes polí icas i idas po los alangis as y la SF has a la llegada de la
democ acia. En consecuencia, an o el con enido del ela o como la olun-
ad eden o a que impulsó su esc i u a han con e ido a las memo ias de
Pila P imo de Ri e a en un documen o imp escindible no solo pa a anali-
za el p isma desde el que ella in e p e ó la e olución polí ica del égimen
(siemp e conside ando que se a aba de una lec u a e ospec i a), sino
ambién pa a comp ende cómo ope a on los agen es his ó icos que en los
años de la T ansición, y an e la angus ia del u u o que suponía pa a ellos
el nue o sis ema, op a on po abaja en la econ igu ación de la memo-
ia colec i a po medio de la suya p opia.
Buen ejemplo de es o úl imo es el abajo de Inbal O e , que ha abo -
dado el es udio de las memo ias de Pila P imo de Ri e a en su abajo
«F agmen ed Au obiog aphies: a S yle o W i ing o Sel -Pe cep ion? The
Case o Pila P imo de Ri e a».49 Empleando ca ego ías p opias del aná-
lisis de la llamada «esc i u a del yo» y ei indicando la alidez del c uce
de la pe spec i a de géne o con el es udio de las condiciones sociocul u a-
les de quien esc ibe, O e ha de endido que el ela o que la Delegada Na-
cional de la SF p esen a una se ie de « up u as» o «con adicciones» dis-
47 Ruiz F anco, 1997, 2007; Sole Gallo, 2010; Lo enzo Rod íguez, 2005.
48 P imo de Ri e a, 1983.
49 O e , 2003, pp. 37-51.
288 His o ia Con empo ánea, 2020, 62, 265-295
Begoña Ba e a
cu si as que e lejan el modo en que ella alo a su his o ia al en e de la
o ganización alangis a. Así, el empleo de ó mulas g ama icales impe -
sonales se ía, pa a O e , una es a egia pa a des incula se o minimiza su
elación con cie os acon ecimien os «pu amen e polí icos», mien as que
el ecu so a la p ime a pe sona en elación a o os e en os, p incipalmen e
aquellos que ienen que e con «la p omoción» de los de echos de la mu-
je po pa e de la SF, señala ía su in ención de ema ca su acción en ci -
cuns ancias que pudie an se is as con ojos a o ables en el con ex o de
la emp ana democ acia.
Po o a pa e, el pe il polí ico de Pila P imo de Ri e a, su ayec o-
ia al mando de la SF y su ida pe sonal ambién han sido mo i o de li-
b os y a ículos que a pa i del cambio de siglo han a ado de demos a
las dis in as ace as de la di igen e polí ica y que, como ya hicie a O e ,
ambién se han alido de las memo ias de la Delegada Nacional de SF.
En es e sen ido, la esis doc o al de Ka ine Be gès, Pila P imo de Ri e a
(1906-1991). Cause éminine, idéologie phalangis e, s a égies e enjeux
poli iques dans l’omb e du égime anquis e, supuso un au én ico e ul-
si o pa a la e olución de los es udios sob e la igu a de la Delegada Na-
cional y de la éli e de la o ganización alangis a emenina, ya que dedi-
caba un apa ado especí ico a abo da el análisis c í ico de sus memo ias
y las di icul ades que la alangis a u o pa a oma dis ancia de los hechos
que había i ido y es aba na ando, además de analiza desde el pun o de
is a de la Delegada Nacional —y no desde la o ganización en conjun o,
como an es se había hecho— el cul o a la igu a de José An onio y los
con lic os abie os con o os g upos de pode del égimen como la Igle-
sia.50
O o de los ines implíci os a los que pa ecen di igi se los abajos so-
b e Pila P imo de Ri e a es la ca ac e ización de la SF a pa i de su i-
gu a, es o es, al empleo de la ayec o ia de su Delegada Nacional como
ins umen o pa a el análisis de los p ocesos in e nos de la o ganización.
Es e ipo de en oques, si bien ienen el bene icio de con ibui al cono-
cimien o de la éli e emenina de la SF, no dejan de p oduci pe iles bio-
g á icos muy limi ados, que apenas esca an al indi iduo que se pueda
encon a más allá de la ocupación polí ica. Así ocu e en el capí ulo dedi-
cado po Paul P es on a Pila P imo de Ri e a en Las es Españas del 36,
donde las e e encias a su ida pe sonal, con una p edilección ya casi clá-
50 Be gès, 2003.
h ps://doi.o g/10.1387/hc.20029 289
La Sección Femenina en pe spec i a. His o ias y o os ela os sob e las muje es de Falange
sica en es e ipo de ob as po eco e su in ancia, apenas ocul a una incli-
nación a na a la his o ia de la SF a a és de la ayec o ia de Pila y no
an o a plan ea las con adicciones y ensiones in e nas de un pe sonaje al
que casi siemp e se esuel e con una semblanza biog á ica un an o pla-
na.51
También Ma ía An onia Fe nández Jiménez ha es udiado la igu a
de la je a alangis a en Pila P imo de Ri e a. El alangismo emenino,
una biog a ía que se adap a a los moldes más conse ado es del géne o,
en an o que man iene su o ganización c onológica, pe o p o undiza más
que los abajos an es ci ados en la o mación de la iden idad del pe so-
naje his ó ico.52 Pa a ello, Fe nández Jiménez ha abo dado su labo al
en e de la SF sin ceñi se es ic i amen e al análisis de es a ace a (aún
sabiendo, y siendo consecuen e con ello, que g an pa e de su ida gi ó en
o no a ella), sino eniendo en cuen a o os momen os de su ida, como su
niñez o su senec ud du an e el p incipio de la democ acia, que ayudan a
comple a un pe il his ó ico habi ualmen e inacabado. En las an ípodas
de es e abajo se encuen a la p opues a de An onio P ome eo Moya, que
ha concebido su ob a Úl imas con e saciones con Pila P imo como una
icción es uc u ada a modo de dia io en el que se ecogen las en e is as
ealizadas a la je a alangis a a inales de 1990.53 Muchas de las cues io-
nes o muladas po el au o a aban de co obo a las a i maciones que
ella misma había e ido en sus memo ias; algunas se di igían a con on-
a hipó esis his o iog á icas sob e impo an es polémicas con su p opia
opinión (el «caso Hedilla», po ejemplo) y o as an as buscaban hace e-
lexiona a la Delegada Nacional de SF sob e el papel de Falange y su o -
ganización du an e la dic adu a.
De odo lo an e io se puede deduci ácilmen e que el pe il de Pi-
la P imo de Ri e a es el más es udiado y, has a cie o pun o, el mejo co-
nocido y el que ha con ado con mayo di e sidad de en oques en su a a-
mien o. Pe o la a ención p es ada a la je a de la Falange emenina ambién
ha p o ocado el ensomb ecimien o de o as igu as de su misma o ganiza-
ción. El poco in e és que ha susci ado, po ejemplo, el es udio de la ida
co idiana de las muje es de las bases de la SF (di ulgado as, en e me as,
maes as) se mani ies a en la p ác icamen e nula a ención que han despe -
ado ma e iales como Las oces del silencio: Memo ias de una ins uc o a
51 P es on, 2011, pp. 312-396.
52 Fe nández Jiménez, 2008.
53 P ome eo Moya, 2006.