348 His o ia Con empo ánea, 2020, 62, 348-350
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ISSN 1130-2402 – eISSN 2340-0277
His o ia Con empo ánea, 2020, 62, 348-350
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OSTOLAzA, Mai ane, La e e des Basques: naissance d’un paysage
(1800-1936), P esses Uni e si ai es de Rennes, Rennes, 2018, 336 pp.
La his o iado a Mai ane Os olaza, que ha sido p o eso a de La So bona y en
la ac ualidad es ca ed á ica de la Uni e sidad de Nan es, es conocida po sus pu-
blicaciones sob e la educación, la eligión y el nacionalismo en el País asco.
Es e lib o amplía no ablemen e su campo de es udio, pues su obje o es analiza
los discu sos y las p ác icas sociales sob e el paisaje en el País asco con empo-
áneo. Se a a de una in es igación no edosa y plu idisciplina , que aúna la his-
o ia y la geog a ía, inculándose a una co ien e his o iog á ica ancesa, que ha
sido poco cul i ada po la his o iog a ía española. Se sus en a en una buena base
eó ica, elacionada con el «gi o espacial» de los es udios his ó icos, que ha p o-
longado el «gi o cul u al», y u iliza nume osas y a iadas uen es: ob as li e a ias,
pe iódicos y e is as, o og a ías y guías u ís icas, además de una copiosa biblio-
g a ía.
El lib o cons a de cua o capí ulos. ienen p ecedidos de una in oducción
ex ensa, en la que ema ca la impo ancia del paisaje como ep esen ación social
y cul u al y como pa e de la iden idad indi idual y colec i a, a i mando que el
paisaje se si úa en el cen o de los p ocesos de cons ucción iden i a ia, po lo que
no se pueden comp ende las iden idades nacionales sin ene en cuen a el pai-
saje. No en ano las naciones se cons uyen sob e un e i o io; de ahí que odo
nacionalismo sea esencialmen e e i o ial (John E he ing on): su exis encia de-
pende de un e i o io sob e el cual eje ce el pode . Sin emba go, como señala la
au o a, los his o iado es del nacionalismo asco apenas se han ocupado del pai-
saje. En es a laguna ha in luido el hecho de que su undado , Sabino A ana, no
o o gó ninguna ele ancia al e i o io en su concepción de nación, basada p in-
cipalmen e en la eligión ca ólica y la aza asca. An es de él, el ue ismo deci-
monónico no solo c eó la p ime a iden idad asca (según demos ó Co o Rubio),
sino que ambién po medio de su li e a u a ab icó el «paisaje imagina io asco»
(mon añas ocosas, colinas e des, case íos blancos ), que ha llegado has a nues-
os días, como analizó Jon Jua is i.
Es o lo co obo a el p ime capí ulo del lib o que eseñamos, dedicado al pai-
saje en los ela os del siglo x i x («el siglo del paisaje») y de las p ime as décadas
del x x . Mai ane Os olaza a anca de la isión omán ica de Wilhem on Hum-
bold , pa a quien el paisaje e a un elemen o cons i u i o de la singula idad asca,
del olkgeis asco. T as el p ecu so , el esc i o asco- ancés Joseph Augus in
Chaho, que in odujo el paisaje en sus leyendas, el ue ismo c eó el «imagina io
pa icula is a asco» ecu iendo a la li e a u a, an o en su e ien e his ó ico-le-
genda ia (desde Juan enancio A aquis ain has a F ancisco Na a o illoslada),
como en la u alis a y cos umb is a, enca nada sob e odo po An onio T ueba,
quien sublimó el paisaje u al, ecep áculo de la «esencia asca»: el euske a, la
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eligión, los Fue os Tales e an los elemen os de la iden idad asca ue is a, un e-
gionalismo compa ible con una idea de nación española po su doble pa io ismo.
Así pues, el paisaje asco es aba de inido a inales del siglo xix cuando
i umpió el p ime nacionalismo de A ana, pa a quien el e i o io e a algo po
comple o acceso io, como mues an es as palab as: «¿Es acaso la ie a que pisa-
mos lo que cons i uye la Pa ia. ¿Qué más nos da ene una Bizkaya lib e aquí en-
e es as mon añas, como ene la en o a pa e?» (Bizkai a a, 31-III-1895). Es a
ca encia de e lexión sob e el paisaje po pa e del undado del PN ue paliada
po sus discípulos Luis Eleizalde (en su no ela Landiba , 1918) y Eng acio A an-
zadi Kizki za (con su lib o La casa sola asca, 1932), que inco po a on el e i-
o io a la iden idad asca nacionalis a.
O os au o es ascos abo da on en sus ob as el paisaje. Si Miguel de Una-
muno pasó del paisaje u al p óximo a su Bilbao na al al paisaje nacional ep e-
sen ado po Cas illa, el sace do e euskaldun Domingo de Agui e sen ó las bases
del «paisaje nacional asco», amenazado po el a ance de la indus ialización,
como elemen o esencial de una iden idad ca ólica y adicionalis a, en sus no elas
K esala (1906) y Ga oa (1912), al y como apun a Mai ane Os oloza y ha in es-
igado Paulo Ko aza . En cambio, hubo esc i o es que no conside a on incompa-
ibles el paisaje u al y la indus ialización: ue el caso de José Ma ía Sa la e ía
(Alma asca, 1920), y ambién de Ad ián de Loya e una ez que abandonó su
a anismo an iindus ialis a (Pinceladas de Basconia, 1905-1907) y op ó po el
mona quismo español acep ando la indus ialización de Guipúzcoa (En e cos as
y mon añas, 1921).
En el segundo capí ulo es udia los discu sos del paisaje a a és de la p ensa,
examinando a ias publicaciones: la e is a asquis a Euskal E ia (San Sebas-
ián), con inuado a del doble pa io ismo del ue ismo; la e is a g á ica No e-
dades, edi ada po el dia io donos ia a El Pueblo Vasco de Ra ael Pica ea; y el
semana io en euske a A gia (San Sebas ián), de ca ác e conse ado y ca ólico,
cen ado en el campo asco, del que ansmi ía una isión omán ica e idealizada,
di undiendo el «mi o del buen campesino» ( abajado , eligioso ) po medio de
au o es como el ci ado Domingo de Agui e y de be sola is. Además de compa -
i es os asgos, la p ensa nacionalis a, encabezada po Euzkadi (Bilbao), ó gano
o icial del PN , p opo cionaba una isión más é nica y u alis a del paisaje, li-
gándolo a la aza asca.
El capí ulo e ce o del lib o es á consag ado al u ismo y al excu sionismo,
que sensibiliza on a los ascos sob e el alo del paisaje, con i iéndolo en pai-
saje cul u al. Se cen a, como no podía se menos, en San Sebas ián, la ciudad
u ís ica po excelencia, al e anea en ella la amilia eal y las éli es españolas
a inales del siglo x i x y p incipios del x x . El cosmopoli ismo de la Bella Easo
ue c i icado po esc i o es an dispa es como A u o Campión y Pío Ba oja, así
como po ue zas polí icas de de echas (ca lis as y nacionalis as) y de izquie -
das (socialis as) po mo i os muy dis in os. Como indica la p o eso a Os olaza,
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«el u ismo no «in en a» el paisaje asco, pe o con ibuye de mane a sus ancial a
ede i ni lo», inaugu ando «el p ime uso social gene alizado del paisaje». Así, el
u ismo de San Sebas ián lle a a descub i la cos a asca, cuyo paisaje se con a-
pone al de mon aña, ensalzado po el ue ismo.
El úl imo capí ulo iene po obje o el mon añismo, que llega a se un as o
mo imien o depo i o y cul u al en las décadas de 1920 y 1930, sob e odo desde
la undación de la Fede ación asco-Na a a de Alpinismo en 1924. La au o a
hace hincapié en la ac i a pa icipación de las muje es en dicho mo imien o,
has a el pun o de a i ma que el mon añismo con ibuyó al nacimien o de la mu-
je mode na en el País asco. Y e mina esal ando la ascendencia que el mon-
añismo a a ene en la comunidad nacionalis a a a és de los g upos de mendi-
goizales que su gen en muchas localidades izcaínas y guipuzcoanas, inculados
a las ju en udes del PN . Su dia io Euzkadi denominó a los mendigoizales «gue-
illas de la pa ia» y «após oles» de la causa nacionalis a, po que p opagaban la
doc ina de A ana en el mundo u al y colocaban en la cumb e de los mon es la
iku iña, la bande a nacionalis a p ohibida du an e la Dic adu a de P imo de Ri-
e a. Así, el mon añismo se in eg ó en el p og ama de nacionalización del PN y
el paisaje se con i ió en símbolo de la nación, en lag an e con as e con la nula
impo ancia que le a ibuyó Sabino A ana, quien conside ó un e o c ee que «la
ie a es elemen o esencial y cons an e de la Pa ia» (Bizkai a a, 31-XII-1894).
En es o sus seguido es le con adije on al usiona la mon aña, símbolo de li-
be ad, con la eligión y la aza, acen uando así el u alismo, que pe i ió en el
PN has a la II República, según e lejan los ca eles del p ime Abe i Eguna en
1932.
En suma, La e e des Basques es una ob a excelen e y pione a en su géne o
en la his o iog a ía asca, po lo que a a se i de e e encia pa a u u os es u-
dios que p o undicen en los di e sos emas a ados con igo po Mai ane Os o-
laza en es e lib o.
José Luis de la G anja Sainz