scieee Science in your language
[sp] (orig)

Infralocus: cartografiando las prácticas de infrahumanidad del paseo de la Guerra Civil

Author: Casado Neira, David
Publisher: Servicio Editorial de la Universidad del País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatearen Argitalpen Zerbitzua
Year: 2020
DOI: 10.1387/pceic.20883
Source: https://addi.ehu.eus/bitstream/10810/47226/1/20883-83075-2-PB.pdf
1
* Co espondencia a / Co espondence o: Da id Casado-Nei a. Uni e sidade de Vigo. Fac. Ciencias da Educación (32004 Ou ense). – [email p o ec ed] – h p://
o cid.o g/0000-0003-3521-5039.
Cómo ci a / How o ci e: Casado-Nei a, Da id (2020). In alocus: ca og a iando las p ác icas de in ahumanidad del paseo de la Gue a Ci il. Papeles del CEIC,
ol. 2020/1, papel 226, 1-24. (h p://dx.doi.o g/10.1387/pceic.20883).
Recibido: mayo, 2019; acep ado: no iemb e, 2019.
ISSN 1695-6494 / © 2020 UPV/EHU
Es a ob a es á bajo una licencia
C ea i e Commons A ibución 4.0 In e nacional
Papeles del CEIC, 2020/1
h p://dx.doi.o g/10.1387/pceic.20883
ISSN 1695-6494
In a l o c u s : c a o g a i a n d o l a s P á c i c a s
d e i n a h u m a n i d a d d e l P a s e o d e l a gu e a ci il1
In alocus, Si es o In ahumaniza ion:
Mapping he paseo du ing he Spanish Ci il Wa
Da id Casado-Nei a*
Uni e sidade de Vigo
Palab as cla e
Desapa ición
F anquismo
Paisaje
Ca og a ía
In alocus
RESuMEN: La localización y exhumación de osas comunes son ac ualmen e, podemos deci , el
oco de las ei indicaciones con espec o a la Gue a Ci il española y la ep esión de la dic adu a
anquis a. En e i o ios como Galicia, a pesa de habe se podido u iliza «chupade os» o «aguje-
os neg os» pa a desapa ece los cue pos, se op ó po luga es comunes y ecuen ados a dónde se
paseaba a los insu gen es. Los cue pos e an abandonados allí donde e an isibles, haciendo que
las p ác icas de ep esión adquie an una dimensión pública insc i a en el espacio, que ambién es
así iolen ado. Esas p ác icas de desapa ición niegan la humanidad de quien ha sido ajus iciado,
los es os yacen en luga es y en o mas ma ginales, se ma can simbólicamen e como in ahuma-
nos. Es os in aloci no son únicamen e el escena io de una mue e iolen a, son paisajes del e o ,
luga es ma ginales que ma can a quien es allí mue o. En muchos casos se a a de en e amien-
os de ca ác e indi idual, que pa ecen más bien osas comunes agmen adas o osas de ela de
a aña, con un ejecu o común y íc imas geog á icamen e dispe sas. En es e ex o p opongo una
me odología pe ipa é ica pa a ap oxima me a 14 luga es de mue e. Se ehúye de un en oque ba-
sado en el es imonio con el obje i o de indaga en las o as dimensiones que su gen y es án ac i-
as en o no al paseado más allá de la e acidad y la búsqueda de jus icia o epa ación.
Keywo ds
Disappea ance
F ancoism
Landscape
Mapping
In alocus
Abs Ac : Cu en ly, he main poin o he claims ega ding he Spanish Ci il Wa and he F an-
co’s dic a o ship ep ession is he loca ion and exhuma ion o (mass) g a es. In he Spanish Gali-
cian egion (among o he s) he chosen loca ion we e common and equen ed places, e en i
geog aphically he e was a possible o use «chupade os» o «black holes» o make he bodies dis-
appea . The bodies we e abandoned whe e hey we e isible. In his ex a pe ipa e ic me hodol-
ogy is p oposed, app oaching 14 places o dea h. The aim is o a oid a es imony based pe spec-
i e, in o de o go in o o he dimensions ha a ise beyond he sea ch o e aci y and jus ice o
epa a ion. Disappea ance p ac ices deny he humani y o hose who ha e been execu ed, he
mo al emains lie in ma ginal places and in o ms. Symbolically he killed pe son is no mo e con-
side ed a human, bu a subhuman. These in aloci a e no jus he scene y o a iolen dea h, hey
a e landscapes o e o , ma ginal places ma king he dead pe son. E en in cases o indi idual
g a es, i is possible o alk abou mass g a es, in his case, as agmen ed common bu ials, o spi-
de web g a es, wi h same execu o and ic ims geog aphically dispe sed.
1 Es e a ículo ha sido esc i o en el ma co de discusiones y abajos colec i os del p oyec o «Desapa iciones. Es-
udio en pe spec i a ansnacional de una ca ego ía pa a ges iona , habi a y analiza la ca ás o e social y la
pé dida» (CSO2015-66318-P). También ag adezco a odos/as los y las pa icipan es del Semina io in e nacio-
nal «Nue as desapa iciones, nue os espacios» (celeb ado en Bilbao en ene o de 2019, bajo el auspicio de la
Uni e sidad del País Vasco), quienes me han discu ido, comen ado y cues ionado, y me han lle ado a la e -
sión ac ual de es e ex o.
Da id Casado-Nei a
2 Papeles del CEIC, 2020/1, 1-24
1. IN RODuCCIóN
La Gue a Ci il española (1936-1939), que desembocó en la dic adu a anquis a (1939-1975),
ha ma cado la agenda polí ica del país has a la ac ualidad, y no solo en la mane a en la que
se ha lle ado a cabo la ansición democ á ica, sino ambién en las polí icas del ecue do y
del ol ido de encedo es y encidos, y en las na a i as sob e esponsabilidades y culpas en-
e ambos bandos. Un eje ele an e de las ei indicaciones ac uales con espec o a la Gue-
a Ci il y la ep esión de la dic adu a anquis a es la localización y exhumación de osas.
El anquismo sí se ocupó de sus mue os, sus osas han sido abie as, las mue es ce i ica-
das y p ác icas memo ialís icas lle adas a cabo (Rod igo, 2008: 199-213; P ada, 2011: 36). En
el caso de las mue es epublicanas aún no se ha culminado es e p oceso, lle ando la ep e-
sión al e eno del ol ido pos e io y la desmemo ialización. Se ha lle ado a cabo un dispa
econocimien o de las íc imas desde las ins ancias o iciales: las del bando anquis a han
ido ocupando nomb es de calles, mu os de iglesias y monumen os públicos desde el mismo
momen o de la con ienda, y las del bando epublicano han pe manecido silenciadas has a
echas ecien es (y sólo g acias a inicia i as de asociaciones, adminis aciones locales espe-
cialmen e comp ome idas con la memo ia epublicana y pa icula es). La de las íc imas del
bando suble ado se ue ce i icando como una o ma de dolo y su imien o humano hege-
mónico, he oico y público, y la o a ma ginal, de esis encia y p i ado, abocada a habi a los
paisajes incie os del e o amenazan e.
Aunque la ep esión del anquismo haya sido de di e sa índole, hay una p ác ica ca ac e ís-
ica y que ha enido a ocupa el luga p edominan e en las na a i as de la ep esión: la igu a
del «paseado», que ha englobado las p ác icas de desapa ición du an e el anquismo. En las
sacas y los paseos se iba a busca a las pe sonas a sus casas o luga es de abajo de los que
e an li e almen e lle adas con la excusa de acudi an e una au o idad, o podía hace se con
pe sonas ya e enidas en cen os de de ención o cap u adas en un en en amien o a mado.
El paseo consis ía en una o ma de a anca a la pe sona ue a de un espacio que podía o e-
ce algún ipo de p o ección; es, po lo an o, una p ác ica de deslocalización que pe mi ía la
impunidad. Es as p ác icas no ienen únicamen e consecuencias ju ídicas, ya que en es os
escena ios de ince idumb e se gene an imagina ios —en el sen ido que les a ibuye Cas o-
iadis (1975)— de mala mue e, po cómo mu ie on («a sang e y uego») y cómo ue on a-
ados los cue pos. Los luga es de paseo y ejecución esponden a mue es que se cons uyen
sob e na a i as de de o a, humillación y ensañamien o.
El espacio ope a, en es e caso, como un disposi i o que end ía a demos a o no y a de i-
ni la na u aleza no humana de es os indi iduos. Ahí se cons i uye lo in ahumano. No se
co esponde a la di e encia en e los in a- y los supe homb es de la que nos habla Gio gio
A gamben (2000: 11), sino que se a a de p ocesos de lo que, po un lado, se conside a ne-
amen e humano en base a las idas con alo — e omando la esis de Judi h Bu le «lo que
cuen a como humano, y inalmen e, lo que hace que una ida alga la pena» (2006: 46)—; y,
po o o lado, deshumanizan es, lo que es común a muchas p ác icas ep esi as, en e o as,
en los genocidios (Bu ucúa y Kwia kowski, 2014). Es una p ác ica que puede alcanza una
g adación di e sa en e lo humano, lo no humano, y lo animal; de ahí la opo unidad del con-
cep o de in ahumanidad, como jus i icación de la eliminación de idas que no me ecen la
pena se i idas.
La deg adación humana se exp esa ya así en el pensamien o conse ado an i epublicano
p ebélico de cie as éli es in elec uales, como es en el caso del psiquia a de e e encia del
In alocus: ca og a iando las p ác icas de in ahumanidad del paseo de la Gue a Ci il
h p://dx.doi.o g/10.1387/pceic.20883 3
In alocus: ca og a iando las p ác icas de in ahumanidad del paseo de la Gue a Ci il
anquismo An onio Vallejo-Náje a, quien en la e is a de co e ca ólico-moná quica Acción
Española (publicada en e 1931 y 1936) popula izaba la idea del in ahumano: «En el indi i-
duo in ahumano ma can el ca ác e los ins in os, que, es imulados po el empe amen o, le
lle an a una conduc a animal y de sa is acción de odos los ape i os» (1936: 179), como ca-
ac e iza ía a «los ma xis as» quienes se encuen an lejos de:
«[l]a e dade a aza española [que] es la hispano- omano-gó ica, p o enien e de
es oncos aciales: el ibé ico, el la ino y el gó ico, empe o usionados los e e i-
dos oncos an opológicos po la consis en e amalgama del pensamien o ca ólico
[…] que nos usiona en Dios, en España y en el Caudillo.» (1938: 16).
Además, su in ahumanidad se demues a en las condiciones y luga es que dan e de ello, los
luga es ope an como disposi i os de la ep esión. Es o iene su co espondencia espacial. Los
espacios de la ep esión son los luga es de en e amien o, los del abandono de los cadá e es
de las pe sonas ejecu adas, ambién los de las ejecuciones: muelles, puen es, apias de ce-
men e ios, playas, simas, cune as, caminos, mon es y o os (Nomes e Voces, 2016; E xe be ia,
Se ulla y He as i, 2014) —de la misma mane a que ambién las osas comunes cons i uyen
o mas de en e amien o in ahumano (Fe ándiz, 2009: 86-87)—. Las localizaciones son li-
minales, ma can el es a ue a de lo social no ma i o, lo hegemónico, lo decen e y bienpen-
san e. No se a a de luga es que adqui ie an su condición po se escena io de las ejecu-
ciones, e an luga es comunes, pe o que ya enma caban p ác icas p e ias al ilo de lo social:
mu os ase os de cemen e ios (en ex amu os de la mue e digna), cune as (al bo de de la lo
ansi able), descampados (los e enos baldíos e imp oduc i os), e c.
Pa iendo de su de inición geomé ica, un locus es una posición en un espacio, pe o no de-
inida po pun os o coo dinadas ijas, sino po su elación en e o os pun os; un sis ema de
pun os que cumplen una o a ias condiciones (James y James, 1992: 255). En una ap opia-
ción del concep o de i ándolo hacia lo social no nos e e imos, en consecuencia, a ubicacio-
nes geog á icas p ecisas, sino a luga es que adquie en una de e minada signi icación, una
ca ga simbólica o que esponden a de e minados imagina ios. Es lo que denomino como in-
alocus, un luga que no es solo una localización, escena io o es igo geog á ico, es ambién
usado como ins umen o de las p ác icas de in ahumanización, ligadas a las de mue e. No
son ubicaciones os ensibles ni clandes inas, como nos podemos encon a en el Lage del
III Reich o en el Cen o Clandes ino de De ención de la dic adu a a gen ina 1976-1983 (S u dy
Colls, 2015; Cal ei o, 1998); ampoco se a a de un eje cicio sis emá ico de eliminación de
poblaciones, pe o sí de limpieza polí ica. Se a a aquí de una sis ema icidad de pa alización
y some imien o de la población en gene al an e un nue o o den polí ico, económico, mo al y
cul u al.
En el caso español, nos encon amos con luga es en los que el con lic o a mado en e ambos
bandos se p olonga (el caso de Mad id, Valencia, Ba celona), mien as que en o os (como en
Galicia o Na a a) la ic o ia de las ue zas suble adas es ápida, y en donde se lle a desde el
inicio de la con ienda una p ác ica de ep esión di usa, pe sis en e y mo alizan e. En Galicia,
luga de es e abajo, las p ác icas de ep esión p esen an unas ca ac e ís icas que nos pe -
mi en ace ca nos a la lógica de la ep esión como una o ma de dominio del espacio a a és
de la iolencia simbólica. La ápida ic o ia de los suble ados aquí ha supues o la ausencia de
g andes en es de ba alla y en en amien os, con la excepción de los choques en e Gua dia
Ci il y maquis y huidos, más en una lógica de gue illa. Po el con a io, hubo una p ác ica, in-
ensa y ex ensa, p og amada de eliminación ocalizada (pod íamos deci qui ú gica) de de-
Da id Casado-Nei a
4 Papeles del CEIC, 2020/1, 1-24
e minadas pe sonas implicadas de o ma ac i a en el gobie no e idea io a ín a la Segunda
República. No nos encon amos aquí g andes osas (con la excepción de la de A anga con
37 casos), sino mul iplicidad de mue es en luga es comunes o osas de uno o dos cue pos
como nos mues an los es udios de la geog a ía de la ep esión en el luga (Juana, Rod íguez
y P ada, 2005; P ada, 2006, 2011; Gómez B a o, 2017). No se a a de un enómeno exclusi o
en Galicia, pe o sí nos pe mi e accede a un caso en el que abo da y en ende esas p ác icas
de ep esión selec i as du an e la con ienda ci il y el anquismo, que da á luga a una gue-
a, p ime o, y a un gobie no del e o , después.
No es mi in ención demos a aquí una especi icidad gallega, sino ace ca me sob e un e-
eno conc e o y con ca ac e ís icas comunes que pe mi a un en oque con ex ualizado. Sí
es cie o que hay unas ca ac e ís icas que lo di e encian de o os e i o ios: un g an peso de
la ag icul u a a pequeña escala muy p agmá ica (y con g an peso de las in e elaciones de
ecindad), una g an agmen ación de la p opiedad de la ie a, un ejido indus ial de peso
educido, un pode caciquil ac i o, un sindicalismo ag ícola, ma ine o e indus ial en eme -
gencia y un p oceso de mode nización incipien e (P ada, 2014), odo en un medio al amen e
humanizado y ag es e. No podemos ol ida ambién que Galicia había ap obado el 28 de ju-
nio de 1936 su Es a u o de au onomía lo que lo si uaba en la mi a de los sal agua das de la
unidad de España.
Galicia p esen a más de 1.500 km de cos a a lán ica, nume osos cauces lu iales que a a-
iesan el e i o io y una zona mon añosa con abundan es zonas ab up as y zonas de ege-
ación densas. La p egun a que se plan ea es po qué habiendo la posibilidad geog á ica de
usa esos «chupade os» o «aguje os neg os de cue pos», se haya op ado po luga es comu-
nes2. Los cue pos e an abandonados allí donde e an isibles; y una ez descubie os, las ami-
lias podían se a isadas (o no) y los cadá e es le an ados po la au o idad judicial. Siendo en-
e ados en emplazamien os a ípicos ( osas comunes, ex amu os en los cemen e ios…), casi
siemp e en sec e o o disc e amen e, a eces po amilia es, o as po alguien de la ecindad,
olun a iamen e u obligados po las milicias.
La implan ación de un égimen de e o con inuo enía como obje i o desac i a cualquie
inicia i a de ebeldía o simple apoyo a los suble ados3. Los luga es escena io de es as p ác i-
cas espondían una misma lógica. Puen es, simas, cune as, mu os ex e io es de cemen e ios,
playas y cune as no hab ían sido luga es de mue e alea o ios o elegidos po su adecuación
uncional, sino undamen almen e po su alo simbólico, como pa e de una p ác ica de in-
ahumanización (p óxima a la animalización) del enemigo, con a ibuciones que ya los si ua-
ban en la liminalidad social ( an Gennep, 2008), las ejecuciones y abandono de cadá e es de-
mandan luga es que en a icen esa in ahumanidad, en el espacio social co idiano. Luga es de
2 De las 3.659 íc imas con esul ado de mue e documen adas en e los años 1936 y 1940, 6 (0,164%) co es-
ponden a ondeos en el ma , 55 (1,503%) apa ecen en playas o en sus inmediaciones, y en o illas de íos, 14
(0,383%), según da os de Nomes e Voces (2016).
3 Tengamos aquí en cuen a que Galicia, en p ime luga , compa e una on e a mon añosa con As u ias y León,
en donde sí hubo una mayo esis encia a mada a la suble ación, y había que e i a que del lado gallego llega-
sen apoyos al bando epublicano o que uese posible es ablece ías de comunicación o salida a a és del ma
a Amé ica o Eu opa, o po ie a con Po ugal. En segundo luga , la p opia es uc u a social, basada en edes
amilia es y de ecindad con una base ag ícola sin g andes p opie a ios de ie a hacía muy di ícil pe cibi una
cla a on e a en e amigos y enemigos. Y que, inalmen e, se a a de un e i o io ab up o, con muchas á eas
aisladas, de di ícil acceso y con comunicaciones limi adas que debían de pode se con oladas con medios e-
ducidos. Es os es elemen os jus i ican el ecu so a una o ma de ep esión geolocalizada pe sis en e (con i-
nua y du ade a), de al o impac o simbólico y deslocalizada.
In alocus: ca og a iando las p ác icas de in ahumanidad del paseo de la Gue a Ci il
h p://dx.doi.o g/10.1387/pceic.20883 5
In alocus: ca og a iando las p ác icas de in ahumanidad del paseo de la Gue a Ci il
los que se hablaba a media oz, luga es que se e i aban, luga es de lo esidual, que en oncan
con la p ác ica del concealmen , no un me o abandono, sino un encub imien o p og amado
(Ans e , 2017: 42-44) que esponde a una in encionalidad ep esi a.
2. PASEANDO POR LOS LuGARES
El in e és po el es imonio en casos de desapa iciones (y asimilados) ha sido cen al, así
como la búsqueda de indicios, as os y p uebas. En el p esen e el es imonio «se ha con e -
ido en la o ma canónica de la palab a de las íc imas» (Ma ínez, Robles y Ruiz-Es amil,
2019: 175), pe o que no ago a las posibilidades de indaga más allá de la cons ucción de una
e dad. Es más, la búsqueda de espues as (y p egun as) no se puede es ingi a una o ma
canónica de i ada de la legi imación emocional del es imonio de supe i ien es, en dónde
es e se con ie e en la p ueba cen al (Wie io ka, 1998), sino que puede —y debe— encon-
a se más allá de lo o al (o sus o mas de egis o):
«Si la ausencia es una ca ac e ís ica de ini o ia de la desapa ición, las ma e ialida-
des singula es que dejan a su paso son an o es imonio de ese bo ado iolen o
como es imonio y ía posible —siemp e i ealizable plenamen e—, de eg eso o
conexión con la pe sona desapa ecida.» (Casado-Nei a e al., 2019: 241).
No es casual pues que el campo de las desapa iciones sea e eno de di e sos conocimien os
o enses (médico, a queológico, geológico…) que pe mi an demos a lo ocu ido. Se puede
a i ma que se ha desa ollado un en oque cen ado en la búsqueda de espues as, en donde
la e acidad es cen al4. De la misma mane a ha ocu ido en el caso español, donde la posibi-
lidad de accede a es imonios de p ime a mano es cada ez más limi ada dada la lejanía de
los hechos, aunque se ha ido lle ando a cabo ya desde el p ime exilio (en 1937) un abajo de
egis o de es imonios que se ha in ensi icado en el úl imo decenio. Pa ece que se han dado
dos supues os po ine i ables: p ime o, que la única o ma de ace ca nos al campo de las íc-
imas es a a és de es imonios —siemp e que es os sean e ídicos—; segundo, que condi-
ción de íc ima es, en úl ima ins ancia, una cues ión de iden i icación ( o ense). Desde nues-
as disciplinas (la sociología, en conc e o, y las sociales, po ex ensión) no nos podemos da
po sa is echos con es as espues as que únicamen e a ienden a una posibilidad de enun-
cia lo ocu ido como e dad (el es imonio) y asumen una obje i idad écnica (la médico-
o ense). Se a a de de ini i a de un cie e en also y, en consecuencia, de un deba e abie o
en nues as disciplinas en las que se p oduce una ac u a de la íada epis emología-me o-
dología- écnica como des acan Ga i, Ma ínez y Peña anda-Cóle a en la in es igación sob e
desapa ición:
«Y sin emba go, es os ase os, aunque ienen aducción é ica, es é ica o me odo-
lógica, no ienen aducción écnica: se cen an en el qué, pe o poco sob e el cómo,
con qué o desde dónde; se cons a a el p oblema pa a ace ca se a un obje o de es e
ipo, pe o al a la sis ema ización de la mi ada écnica, a eces po esignación es-
pec o a la imposibilidad de ep esen a lo i ep esen able; o as po que se huye
4 Un ejemplo de un análisis que ompe con el en oque es imonial y p oba o io a a o de uno na a i o lo ene-
mos en Ga i (2008).

Da id Casado-Nei a
6 Papeles del CEIC, 2020/1, 1-24
hacia o os campos o disciplinas, con p ocedimien os que pe mi i ían de alguna
o ma ep esen a la desapa ición, como ocu e con la o og a ía o con el a e.
O, lo más común, adop a soluciones écnicas ya conocidas, como las en e is-
as, los g upos de discusión, la obse ación pa icipan e, el análisis del discu so...»
(2019: 255).
Me ap oximo a 14 des inos u banos y u ales bajo una p emisa cen ada en la dimensión es-
pacial como escena io5. Se a a de luga es geog á icamen e i ele an es y anodinos, casi
siemp e p óximos a las poblaciones de las que p o enían las pe sonas paseadas. Pa e del
aslado de quien ue ejecu ado se hizo a pie o en camión. Son luga es que, en la mayo pa e
de los casos, ca ecen de cualquie ipo de iden i icación posible; en o os se ha p ocedido a
inicia i as de memo ialización.
Se p ocedió en un p ime momen o a un p oceso de iden i icación de los des inos, documen-
ación in si u con ca og a ización, desc ipción, egis o de imagen y audio. Las simili udes
y/o disimili udes en e espacios de mue e no iene la in ención de busca o descub i pa á-
me os o p incipios básicos comunes; se p e ende de ec a indicios de lo que pe manece, de
lo que pod ía se cie a banalidad opológica y simbólica.
P esen o una se ie de isi as en o ma de paseo y deambulaciones andando po los luga es y
sus p oximidades. No busco in o man es, solo lo que cap o en el momen o y de quien se di-
ige a mí. Documen o o og á ica y sono amen e los luga es. Llego, es oy, deambulo y pe ma-
nezco, después me oy. Es o se complemen a con un abajo básico de documen ación. Mu-
chas son las en anas que se ab en y los hilos de los que hab á que segui i ando. No se a a
de una e nog a ía he oica, sino de la apa en e banalidad, en la que no hay an o búsquedas
como encuen os (con pe sonas, obje os, animales…). No se en iende como una me odología
exclusi a pa a pode abo da semejan es ealidades, sino una o ma de explo a o os ace -
camien os al e eno, deja me a as a po lo expe imen ado, y después analiza , como las
p ospecciones p e ias en a queología. ¿Qué mejo mane a de es udia un espacio que es a y
camina po él? Reco dando las palab as de Robe Walse en su alega o a a o del paseo:
«El seño di ec o o seño asado dijo:
—¡Pe o siemp e se le e paseando!
—Pasea — espondí yo— me es imp escindible, pa a anima me y pa a man ene
el con ac o con el mundo i o, sin cuyas sensaciones no pod ía esc ibi media le-
a más ni p oduci el más le e poema en e so o p osa. Sin pasea es a ía mue o,
y mi p o esión, a la que amo apasionadamen e, es a ía aniquilada. Sin pasea y e-
cibi in o mes no pod ía ampoco endi in o me alguno ni edac a el más mínimo
a ículo, y no digamos oda una no ela co a. Sin pasea no pod ía hace obse a-
ciones ni es udios. Un homb e an in eligen e y despie o como us ed pod á en en-
de y en ende á es o al ins an e.» (2001: 52).
El isi a los luga es como p ác ica pe ipa é ica pe mi e ab i las posibilidades de la mi ada
descen ada, pe i é ica y amplia las posibilidades de conocimien o, como la de ine el a qui-
ec o Juhani Pallasmaa:
5 Pa a la selección de los luga es e omamos la nomencla u a usada en el p oyec o Nome e Voces (2016) eali-
zado en e los años 2007 y 2012, y que cons i uye has a la echa la base de da os disponible más comple a y
con as ada sob e íc imas del anquismo en Galicia.
In alocus: ca og a iando las p ác icas de in ahumanidad del paseo de la Gue a Ci il
h p://dx.doi.o g/10.1387/pceic.20883 7
In alocus: ca og a iando las p ác icas de in ahumanidad del paseo de la Gue a Ci il
«Libe ado del deseo implíci o de con ol y pode del ojo, quizá sea p ecisamen e
en la isión desen ocada de nues o iempo cuando el ojo se á capaz de nue o de
ab i nue os campos de isión y pensamien o. La pé dida de oco ocasionada po
la co ien e de imágenes puede emancipa al ojo de su dominio pa ia cal y da lu-
ga a una mi ada pa icipa i a y empá ica.» (2014: 41).
Es una o ma de pe cepción amplia de la ealidad, en la que se ab en o as o mas de pe cep-
ción que las ne amen e in elec uales, más allá de la búsqueda de elemen os conc e os.
El paseo no cien í ico de Walse (2001) (pe o si e elado ) es una o ma de es a y e que se
puede plasma en una p opues a enomenológica aplicable no solo a paisajes (escena ios),
sino a espacios i ele an es, comunes, co idianos, anodinos, disimulados o ocul os:
«Hay múl iples ías y me odologías pa a ap ende a expe imen a en oda su ple-
ni ud es a con emplación, en especial cuando se aplica al paisaje. Una de ellas es
la enomenológica. Una enomenología del paisaje nos acili a la comp ensión del
ca ác e de un luga : es e nos es e elado a a és de di e sos mecanismos y me o-
dologías […].» (Nogué, 2015: 145).
La me odología p opues a se basa en la p esencia en el paisaje más allá de la me a obse a-
ción guiado po una expe iencia más compleja (aunque en las no as aquí p esen adas nos
ajus a emos a un en oque ne amen e desc ip i o pa a e i a suspicacias). El paseo pe mi e
una sensibilidad gene al y, en conc e o, una mi ada des ocalizada sob e un medio ico en
signi icados y sen idos no des elables con una me a desc ipción. No p e ende subs i ui los
mé odos con encionales, mas in es iga en ías que pe mi an cap a más u o os sen idos
del luga —en la línea que p opone el geóg a o And é-Louis Sanguin (1981)—, más aún dada
la cen alidad de la dimensión espacial en la desapa ición (Schindel y Colombo, 2014). De la
misma mane a, el a qui ec o y u banis a, F ancesco Ca e i, o maliza el «a e del encuen o»
(2016: 35) como una me odología —la del camina y la del de ene se—que nos pe mi e cono-
ce el espacio de una o ma humana, o en la que lo humano es ele an e.
La mía no es una búsqueda de p uebas o enses, me in e esa pone me en la pe spec i a del
lego que aba ca con su mi ada el en o no, no ecu i a he amien as de explo ación del e-
eno, ca og a ia y saca a la luz esos luga es (eso es o a in es igación y o os en oques
que aún me quedan po abo da ). Me oy a minimiza , si ua me como un caminan e que e
desde su al u a el en o no, a a és de la simple is a, de la mane a en la que es posible una
mo ilidad en espacios de más di ícil acceso, a pie. A la mane a del lâneu (Benjamin, 1993)
abie o al mundo, in en ando ene una isión más pausada, menos ocalizada en el des ino y
ab i me a lo que de ine esa ecología de la desapa ición.
Recu o al «anda como p ác ica es é ica» (Ca e i, 2014). No es, así, la ac ual una he a-
mien a que pa a de nue os p esupues os ni ajena a la adición cien í ica occiden al. Ya en
el siglo xix, Alexande on Humbold (2004), uno de los undado es de la ciencias na u ales
y ecología mode nas sus en ó odo su abajo de obse ación na u alis a en la p ac ica pe-
ipa é ica a a és de la obse ación (y documen ación) in si u, lo que le pe mi ió i más allá
de los abajos de sis ema ización linneanos y descub i las conexiones no explíci as en e
plan as y geog a ía (Lub ich y Möhl, 2019). Aunque, e iden emen e, de dimensión adical-
men e di e en e en odos los sen idos a la del g an descub ido y pensado , mi in ención es
ace ca me a los luga es desde una pe spec i a más pausada que me pe mi a comp ende
mejo las ca ac e ís icas del e eno en su con igu ación y usos; y explo a una o ma de a-
Da id Casado-Nei a
8 Papeles del CEIC, 2020/1, 1-24
bajo que pe mi a ap oxima nos de o ma sis emá ica a e enos y hechos ma cados po la
ince idumb e.
3. LuGARES LIMINALES: LA DIDáC ICA DEL ESPACIO
El hecho de que g an pa e de las p ác icas ep esi as hayan sido lle adas a cabo po pe so-
nas e i o ialmen e p óximas (Gua dia Ci il de los p opios pueblos, g upos ascis as locales,
esponsables mili a es y polí icos del luga , ecinos, o sin a aigo pe o con apoyo local) im-
plica un conocimien o ya no solo del e i o io en sus aspec os ísicos, sino ambién de la e-
le ancia y sus usos en las p ác icas sociales comunes y habi uales. Pa ece di ícil pensa en la
elección casual de esos locus, de la misma mane a que no hay casualidad en que los cadá e-
es no acaben delan e de una iglesia, a las pue as de los juzgados o delan e de la casa del e-
p esen an e polí ico de los suble ados.
La in encionalidad didác ica y mo alizan e (aleccionado a) de la ep esión se lle a a cabo
ambién de o ma espacial (Rod igo, 2008: 38; P ada, 2011: 198) al esponde a una p ác ica
en la que «se escogían con cuidado los luga es donde abandona los cadá e es, jun o a c u-
ces de caminos o ce ca de los puen es, pa a que el e o u ie a el mayo impac o posible»
(P es on, 2011: 296). Se a a de luga es en los que se ha p ocedido a la cons ucción una de-
e minada ep esen ación, una escena. Se le da o ma isual a una in encionalidad sob e
un espacio, con unos ac o es ( íc imas y ic ima ios) y des inado a un público. Hay luga es
que es án p o egidos po su alo y ca ác e no malizado , o os que pueden se elegidos de
o ma conc e a o que se ajus an a las ca ac e ís icas de un in alocus: se isible, pe o liminal
y es a con aminado.
El uso de é minos como el de sub ie o —«un ipo de éxodo bajo ie a, quizá a una o ma
ex ema de exilio in e io , cuyo o igen his ó ico se ía el mismo que el de los exiliados, des e-
ados o ans e ados que u ie on que abandona España» (Fe ándiz, 2011: 526)— implica
un elemen o «bajo ie a» cla o que es la osa. En el p esen e abajo nos ocupa emos de lu-
ga es de mue e (no es ic amen e de osas) y de luga es que no espe an a sali a la luz, po lo
que el componen e «bajo ie a» adquie e una dimensión di e en e. De sus condiciones de
p oducción e his o ia social, polí ica, simbólica y judicial, aquí son ele an es las simbólicas.
En o as palab as, el in alocus co esponde ía a la ca ga simbólica del sub ie o. Nos e e i-
mos a la mane a de cons ui un escena io de iolencia, no al luga de una posible osa. Es esa
esceni icación en donde los in aloci cob an sen ido, po que ma can las mue es.
Ilus émoslo con cinco ejemplos. Se a a de cinco localizaciones en cinco ayun amien os di-
e en es que esponden a o mas de ep esión di e en es ambién. Es p eciso indica que con
la excepción del p ime caso —cue a A coia— no es posible es ablece el luga p eciso de la
mue e y en e amien o, solamen e podemos es ablece un á ea ap oximada. T es apun es
de o den me odológico: (i) las coo dinadas geog á icas incluidas co esponden al luga docu-
men ado o og á icamen e a modo con ex ual en su si uación ac ual; (ii) se acompaña de un
mapa his ó ico pa a e leja la p oximidad de núcleos de población y ías de comunicación6;
6 Todos los mapas his ó icos son mapas opog á icos elabo adas po el Ins i u o Geog á ico Nacional (CNIG,
2019) con una escala de 1:50.000 (la más de allada has a el momen o) ealizados en e 1915 y 1960; se indica el
año de ealización y el núme o de hoja co espondien e. Se a a de minu as, mapas manusc i os de abajos
In alocus: ca og a iando las p ác icas de in ahumanidad del paseo de la Gue a Ci il
h p://dx.doi.o g/10.1387/pceic.20883 9
In alocus: ca og a iando las p ác icas de in ahumanidad del paseo de la Gue a Ci il
y (iii) una o o o o que pe mi e ilus a el uso del e i o io en esa época, conc e amen e en lo
e e en e a núcleos u banos, e enos de cul i o (ma cados po las pa celas amu alladas), zo-
nas de pas o y ías de comunicación de uso en la época7.
3.1. Caso 1: Cue a A coia
Ayun amien o: Folgoso do Cau el. Coo dinadas: 42.612778, -7.084166. Hoja opog á ica: 157
(año 1947). Uso: Ag a io (pas os, abandonados pa cialmen e en la ac ualidad).
Causa de mue e: en en amien o a mado (causa p obable) (2 pe sonas). No es á egis ado
en la base de da os de Nomes e Voces (2006).
Imagen 1
Vis as desde la en ada de la cue a
( o og a ía del au o )
p e ios a la publicación de la ca og a ía inal (que en muchos casos sald ían a la luz décadas después). Las ca -
og a ías aquí p esen adas co esponden al pe íodo 1940-1947 po lo que ampoco e lejan el momen o inicial
del con lic o (en 1936) pe o conside o bas an e azonable asumi que en esos momen os no se p oduce una
g an al e ación del e i o io (a di e encia de lo que pasa ía a pa i de la década de los 70 en odo el país po
las ans o maciones de i adas de los cambios económicos y p oduc i as).
7 Las o o o os co esponden a los uelos o og amé icos del denominado Vuelo Ame icano Se ie A (escala
1/32.000) lle ado a cabo po A my Map Se ice de los EE.UU. en e 1945 y 1946. Fuen e ca og á ica: IGN y
CNIG (2019). Licencia de la ca og a ía: CC-BY 4.0.
Da id Casado-Nei a
16 Papeles del CEIC, 2020/1, 1-24
3.4. Caso 4: Mon e e o
Ayun amien o: Nig án. Coo d.: 42.153785, -8.844308. Hoja: 261 (1940). Uso: Ag a io (mon e
comunal, p oducción made e a y uso de ocio en la ac ualidad).
Causa de mue e: paseo (1).
En e las playas de A Mado a y Amé ica, de un lado, y de Pa os, del o o —luga es de e a-
neo y esidencia muy ap eciado en la ac ualidad—, se alza un pico, Mon e e o. Des aca en
la cos a, es una cuña boscosa hacia un ma abie o y una cos a ab up a (imagen13). Más allá,
Amé ica. Es á co onado po el monumen o a la Ma ina Uni e sal o a los Má i es del Ma (de
1924), una cons ucción mode nis a en o ma de pi ámide uncada con una al u a de 25 me-
os de al o que se e ige en e al A lán ico. Se a a de una zona ecuen ada po isi an es
dada la singula idad del luga , es un mi ado abie o al ma en es di ecciones. Me odeando
po el luga uno se encuen a con quienes ap o echan la zona habili ada pa a me iendas, los
caminos en e los á boles, el apa camien o y las is as. Es la única zona sin i iendas en las
p oximidades en oda la anja cos e a inmedia a. El luga documen ado se si úa de o ma
imp ecisa a unos 200 me os al oes e del monumen o (imagen 14).
Imágenes 13 y 14
Vis as de la cos a y a 200 me os Oes e del monumen o
( o og a ías del au o )
Descendiendo hacia el ma se llega a un camino que nos ace ca has a un pequeño a o en el
ex emo más occiden al y abie o al ma ; es es udian es uman y cha lan sen ados en las o-
cas, y la cos a se salpica con pescado es de caña. El ma ba e con a los acan ilados, epo po
las ocas y pienso en qué pasa ía si me cayese aho a. Me ex aña que en un luga de cos a as
una ejecución no se op e po a oja el cue po al ma o a un acan ilado, sino que se deje ue a
de los lími es del núcleo de población más p óxima (Panxón), allí en donde acababa la ca e-
e a pa a el paseo. En e el monumen o y el a o quedan los es os de los cañones y las ins a-
laciones de la gua nición mili a emplazadas en sep iemb e de 1936. Todo en es ado de a an-

In alocus: ca og a iando las p ác icas de in ahumanidad del paseo de la Gue a Ci il
h p://dx.doi.o g/10.1387/pceic.20883 17
In alocus: ca og a iando las p ác icas de in ahumanidad del paseo de la Gue a Ci il
zado abandono. En la ac ualidad la zona, además de se un luga de espa cimien o, o ma
pa e de una zona na u al p o egida que aspi a a inco po a se al Pa que nacional ma í imo e-
es e de las Islas A lán icas. De ahí que encon emos paneles in o ma i os sob e los alo es
na u ales, y sob e es os a queológicos neolí icos (pe ogli os). La his o ia es la del pasado a -
queológico no con lic i o y el paisaje el de la na u aleza neu a. No nos encon amos con nin-
guna e e encia al luga de ejecución ni siquie a a los es os de las ins alaciones mili a es, se
bo a oda huella de con lic o humano. Nadie se di ige a 200 me os al Oes e, de espaldas al
ma , una zona de mon e sin in e és. Cie amen e cons i uye la zona menos pin o esca.
Imágenes 15 y 16
Mapa his ó ico. O o o o12
12 Accesible en: h p://www.ign.es/web/compa ado _pnoa/index.h ml#map=15/-984295.18/5184006.54/0/0/
amsb. Úl ima isi a: 04/12/2019.
Da id Casado-Nei a
18 Papeles del CEIC, 2020/1, 1-24
3.5. Caso 5: Mon e de O Cas o
Ayun amien o: Vigo. Coo d: 42.23135, –8.72649. Hoja: 223 (1942). Uso: Has a 1964 o aleza
de ensi a con di e en es usos mili a es, de ocio en la ac ualidad.
Causa de mue e: no especi icada (3), ejecución (32).
El Mon e de O Cas o es una ele ación de 149 me os en el cen o de la ciudad de Vigo, un
pa que de ipología inglesa de unas 21 hec á eas. Su cumb e es á co onada po el Cas i-
llo ( ealmen e una o aleza que acogió una gua nición mili a ). La his o ia de la ciudad es á
ma cada y a iculada po él ya desde el siglo iii a.C.
La ac ual o aleza del siglo x i man u o su ca ác e mili a has a 1964, pe o el en o no se
usionaba ya con la ida ci il. En los años 30 el pa que suponía un lími e en e la pa e más
densamen e edi icada de la ciudad (o ien ada hacia el pue o) y los ba ios de es uc u a
más u al o ien ados hacia el in e io . En 1934 pasa on los e enos colindan es a p opiedad
de la ciudad, siendo usados pa a ac i idades es i as y de ocio popula ( ome ías…), ein a
años después ambién la o aleza pasa á a p opiedad municipal y da á luga al ac ual pa -
que as sucesi as in e enciones que lo con e i án en uno de los pulmones e des de la
ciudad. Hoy la ciudad se ha desa ollado a su al ededo , pasando a es a encla ado en su
cen o y p óximo al ayun amien o nue o (de 1976). En su lade a una c uz de 12 me os de al-
u a (de 1961) que se alza hacia el consis o io, concebida po sus p omo o es como Monu-
men o a los Caídos po Dios y España. Desde los años 80 se ha iniciado una con o e sia pú-
blica sob e su de ibo y sucesi as sen encias judiciales. En la ac ualidad se ha eliminado los
elemen os simbólicos cla amen e anquis as, pe o an o la c uz como la con o e sia pe -
sis en.
En el momen o de la Gue a Ci il la o aleza es á ac i a como ins alación mili a pe o su uso
es limi ado. Pasa á a ocupa las unciones de ecin o de eclusión po pa e del bando su-
ble ado, y se á luga de juicios mili a es. Nomes e Voces (2016) ecoge en su sección ca o-
g á ica 3 mue es po paseo, en su base de da os documen a 35 mue es (4 ejecuciones en
el mon e, 19 en las inmediaciones y 9 en la p opia o aleza); 3 cadá e es encon ados en el
mon e (no se indica el luga de ejecución). En el momen o de la suble ación supone —al igual
que Mon e e o— un espacio inde e minado, es e es á den o de la es uc u a de la ciudad a
caballo en e el cen o u bano y los ba ios de ipo u al, una isla des acada en las inmedia-
ciones de su mismo cen o, en esa ensión en e p oximidad y ma ginalidad en el ejido u -
bano.
El bas ión acoge aho a una zona aja dinada de acceso lib e, accediendo a pie en amos en el
p ime mu o de la o aleza, y a la en ada del segundo en el lado izquie do un monoli o e-
cue da a las íc imas del anquismo (imágenes 17 y 18). Inaugu ado en 2010, po la Asocia-
ción Viguesa pola Memo ia His ó ica do 36, hace cons a 136 mue es como nos indica la ins-
c ipción: «Luga de memo ia. A los 136 homb es asesinados en es e luga po el anquismo
en e 1936 y 1942 po de ende la libe ad. El pueblo no ol ida. Vigo 16 de oc ub e 2010»13. En
palab as de la sec e a ia de la asociación Amalia Collazo en el día de se descubie o: «Es as
pied as, que es u ie on has a aho a calladas, po in an a habla » (Fa o de Vigo 2010). Sob e
el desajus e de núme os se aducen o as uen es es imoniales. Al o o lado de la pue a hay
13 O iginal en gallego, aducción p opia.
In alocus: ca og a iando las p ác icas de in ahumanidad del paseo de la Gue a Ci il
h p://dx.doi.o g/10.1387/pceic.20883 19
In alocus: ca og a iando las p ác icas de in ahumanidad del paseo de la Gue a Ci il
una segunda es a ua «Muje pensando en sus cosas» (de 1996), con la cabeza apoyada en
ambas manos; hoy pa ece pena po es os mue os. Hab á que as ea si no ue la in ención
o igina ia del au o 14.
Imágenes 17 y 18
Vis as hacia y desde la en ada con monoli o memo ialís ico
( o og a ías del au o )
Nos encon amos aquí en un luga ecuen ado po u is as y isi an es en paseos espe i-
nos o du an e el in de semana. Me sien o en las inmediaciones una mañana de domingo al
o o lado de la en ada. Algunas pe sonas y g upos se de ienen y leen el ex o en oz al a y
con inúan. Aho a la hija (unos once años) de un ma imonio lee el ex o y p egun a qué es
eso: «Aquí ma a on a 136 pe sonas…» dice la mad e; «En la gue a» apos illa el pad e, «¡Ah,
yo pensaba que e a aho a!» añade la hija, y con inúan.
El ulula de las palomas posadas en las p oximidades se mezcla con el uido de los pasos que
se alejan y aden an as las mu allas.
14 Sil ino Sil a No as (1936-2001) ue un escul o local conocido po sus escul u as en pied a al ai e lib e.
Da id Casado-Nei a
20 Papeles del CEIC, 2020/1, 1-24
Imágenes 19 y 20
Mapa his ó ico. O o o o15
4. CONCLuSIONES. EN EL ESPACIO HAy CASuíS ICA y NO CASuALIDAD
No nos encon amos aquí los luga es en los que sis emá icamen e y de o ma con inuada se
p ocedía a la desapa ición de cue pos, como en el caso colombiano (bo ade os), a gen ino
(Río de la Pla a) o chileno (cos a del Pací ico). En el caso de la Gue a Ci il española los luga es
exac os de los en e amien os y ejecuciones no pe manecen en los a chi os públicos a pesa
15 Accesible en: h p://www.ign.es/web/compa ado _pnoa/index.h ml#map=16/-971360.68/5195631.53/0/5/
amsb. Úl ima isi a: 04/12/2019.
In alocus: ca og a iando las p ác icas de in ahumanidad del paseo de la Gue a Ci il
h p://dx.doi.o g/10.1387/pceic.20883 21
In alocus: ca og a iando las p ác icas de in ahumanidad del paseo de la Gue a Ci il
del le an amien o o icial de los cadá e es y la o den de que los cue pos sean en e ados en
el cemen e io más ce cano pe o sí en la memo ia de muchas pe sonas, que cada ez son me-
nos (Bolaños, 2010). Po las condiciones del e eno hubiese sido posible lle a a cabo las eje-
cuciones en luga es escondidos o de di ícil acceso. La inde inición de las localizaciones no
con adice, mas a ala, ese in e és po gene a un sen imien o de amenaza pe u bado ; los
hechos son cla os. Es os luga es han de se necesa iamen e anodinos y ca en es de a ibu os
que pe mi an la memo ia, el duelo o la ei indicación. Como esul ado de es a me odología
pe ipá é ica se ha llegado ísica y concep ualmen e a los in aloci, ahí en donde apenas hay
indicios nos hemos de enido en esa ausencia de p uebas y hemos indagado o as posibilida-
des de ace camien o. In aloci que son luga es, más que ins alaciones c eadas o ap opiadas
especí icamen e como ins umen os pa a gene a su imien o, dolo y mue e. De ahí que su
ca ga simbólica y signi icado ayan más allá de la maquina ia de ma a , ya que se insc iben
en el e o de lo inmedia o, lo co idiano, en los má genes de la ida común. Quedan insc i os
en el espacio de o ma so da, pe sis en e —como ad e encia— o inad e ida —como as-
o de la insigni icancia de quien es á ahí—. Y su alo polí ico ac ual adica p ecisamen e en
man ene la ince idumb e del quién, en dónde y cómo.
Las osas comunes se ca ac e izan po se una p ueba de la dimensión de la ep esión polí-
ica más allá de los en en amien os a mados en e los dos bandos pe o que se esponden a
acciones de gue a. Y aunque no nos en en emos a g andes en e amien os colec i os, sí se
pueden en ende como ales aunque en muchos casos se a e de en e amien os indi idua-
les. Suponen una osa común ex endida a lo la go de un as o e i o io, no es un único em-
plazamien o en el que se concen e el ho o . Responden más a la es uc u a —ca og a ia-
ble— de una ed y a una lógica de ep esión. Exp esado de o a mane a, son osas comunes
ex ensas y dispe sas, compues as de múl iples en e amien os enlazados. Son osas comu-
nes agmen adas, o osas de ela de a aña, con un ejecu o común y íc imas geog á ica-
men e dispe sas. Son el es imonio y la p ueba de que la ansición se ha ealizado en base a
un pac o de silencio, de aquiescencia con el ela o o icial de la his o ia de la gue a a icida
en la que « odos ue on culpables» (Izquie do Ma ín, 2014: 59). Y, en de ini i a, son cen ales
en la demanda de muchas pe sonas que eclaman pode ecupe a los es os de amilia es,
en g an medida pa a pode les ene «un en ie o digno que le di e encie del de los pe os y
alimañas» (Fe ándiz, 2009: 87).
La ep esión hab ía de se isible pe o no pública, ampoco clandes ina ni sub e ánea. Su
unción es iba en pode se p esen e, aunque no mos ada, pode deslegi ima al ad e sa io
en su p opia humanidad, aniquilando su alo social, polí ico y mo al, educiéndolo a un es o
donde los a gumen os e ideales mues an su inu ilidad. De ahí su ca ác e aleccionado , de la
«pedagogía de la sang e» (Rod igo, 2008: 73). Los juicios suma ísimos, la ley de ugas, los pa-
seos, enca celamien os, obos de bebés, iolaciones y palizas, ap opiaciones de bienes, y de-
pu aciones se án odas ellas p ác icas des inadas a gene a un clima de ulne abilidad en e
el conjun o de la población. Lo que me in e esa es cómo es as p ác icas, en conc e o las de
mue e ex ano ma i a y ex ajudicial, se insc iben en el e eno de acue do a una lógica de
la in ahumanización.
Las p ác icas de desapa ición niegan la humanidad de quien ha sido ajus iciado, los es os
yacen en luga es y en o mas que no son los que les co esponde ían a quienes sí son consi-
de ados como pe sonas. Los in alocus no son simplemen e el escena io de una mue e io-
len a, son paisajes del e o , luga es ma ginales que ma can a quien es allí mue o, no como
un ac o casual (pasó allí), sino que son pa e de una es a egia especí ica (allí pasó), que hace

Da id Casado-Nei a
22 Papeles del CEIC, 2020/1, 1-24
que el luga sea ambién ele an e. Con agia simbólicamen e el cadá e , que ha de se eco-
nocido como de ín imo alo , como una o ma de cons ui in ahumanidad. Y nos anuncia
cuál es su alo e dade o. De la misma mane a que la esis encia y nega i a de esponsable
polí icos a la a ea de localización de osas y exca ación, sigue suponiendo una legi imación
de las p ác icas ep esi as lle adas a cabo an e io men e y ep oducen la lógica de la in a-
humanización.
6. REFERENCIAS
Agamben, G. (2011). Lo que queda de Auschwi z. Valencia: P e- ex os.
Ans e , É. (2017). Compa ación no es azón: a p opósi o de la expo ación de las nociones de
desapa ición o zada y de enidos-desapa ecidos. En G. Ga i (Ed.). Desapa iciones: usos
locales, ci culaciones globales (pp. 33-51). Bogo á: Siglo del Homb e Edi o es, Uni e si-
dad de los Andes.
Albo, F. (2018, 9 de ene o). La cue a de A coia, en pelig o po las isi as incon oladas. La Voz
de Galicia. Disponible en: h ps://www.la ozdegalicia.es/no icia/lemos/2018/01/09/
cue a-a coia-pelig o- isi as-incon oladas/0003_201801M9C12991.h m
A en u as de Galicia (2019). Espeleología Cue a A coia. A Sea a. Se a do Cou el (Lugo) Ga-
licia. Disponible en: h ps://www.a en u asengalicia.com/a en u as_en_galicia_
ac i idades.php?a en u asID=406& i ulo=Espeleolog%C3%ADa%20Cue a%20
A coia.%20A%20Sea a.%20Se a%20do%20Cou el%20(Lugo)%20Galicia&localidad=
Cou el&p o incia=Lugo
Benjamin, W. (1993). Baudelai e: poesía y capi alismo. Ba celona: Tau us.
Bolaños, A. (2010). La Ley de memo ia his ó ica y la búsqueda de los desapa ecidos en España:
una ap oximación desde la a queología o ense. A queología y Sociedad, 22, 73-82.
Bu ucúa, J.E., y Kwia kowski, N. (2014). «Cómo sucedie on es as cosas»: ep esen a masac es y
genocidios. Buenos Ai es, Mad id: Ka z.
Bu le , J. (2006). Vida p eca ia: El pode del duelo y la iolencia. Ba celona: Paidós.
Cal ei o, P. (1998). Pode y desapa ición: Los campos de concen ación en A gen ina. Buenos
Ai es: Colihue.
Ca e i, F. (2014). El anda como p ác ica es é ica. Ba celona, Naupalcan: Edi o ial Gus a o Gili.
Ca e i, F. (2016). Pasea , de ene se. Ba celona: Edi o ial Gus a o Gili.
Casado-Nei a, D., Cas illejo-Cuélla , A., Díaz, P., y Ruiz-Es amil, I. B. (2019). Ma e ializando la
desapa ición: la singula idad de sus cosas. Oña i Socio-legal Se ies [online], 9(2), 237-
251. Disponible en: h ps://doi.o g/10.35295/osls.iisl/0000-0000-0000-1025
Cas o iadis, C. (1975). La ins i ución imagina ia de la sociedad. Ba celona: Tusque s Edi o es.
CNIG (Cen o Nacional de In o mación Geog á ica) (2019). Cen o Nacional de In o ma-
ción Geog á ica. Disponible en: h p://cen odedesca gas.cnig.es/Cen oDesca gas/
buscado Ca alogo.do
In alocus: ca og a iando las p ác icas de in ahumanidad del paseo de la Gue a Ci il
h p://dx.doi.o g/10.1387/pceic.20883 23
In alocus: ca og a iando las p ác icas de in ahumanidad del paseo de la Gue a Ci il
Es a u o de Galicia de 1936 Que a Asemblea Rexional de Concellos celeb ada en San iago
de Compos ela du an e os días 17, 18 e 19 de decemb o de 1932, aco dou p opoñe á
o ación dos elec o es, con o me ó a igo 12 da Cons i ución. Disponible en: h ps://
upload.wikimedia.o g/wikipedia/commons/c/c4/Es a u o_de_Galicia_de_1936%2C_
pd _ ex o_gl.pd
E xebe ia, F., Se ulla, F., y He as i, L. (2014). Simas, ca e nas y pozos pa a ocul a cadá e es
en la Gue a Ci il española (1936-1939). Munibe An opologia-A keologia, 65, 269-288.
Fa o de Vigo (2010, 17 de oc ub e). Memo ia allada en pied a. Fa o de Vigo. Disponible en:
h p://www. a ode igo.es/g an- igo/2010/10/17/memo ia- allada-pied a/482027.h ml
Fe ándiz, F. (2009). Fosas comunes, paisajes del e o . Re is a de Dialec ología y T adiciones
Popula es, 64(1), 61-94. Disponible en: h ps://doi.o g/10.3989/ d p.2009.029
Fe ándiz, F. (2011). Au opsia social de un sub ie o. Isego ía, 45, 525-544. Disponible en: h p://
isego ia. e is as.csic.es/index.php/isego ia/a icle/ iewFile/741/739
Ga i, G. (2008). El de enido-desapa ecido. Na a i as posibles pa a una ca ás o e de la iden i-
dad. Mon e ideo: Ediciones T ilce.
Ga i, G., Ma ínez, M., y Peña anda-Cóle a, M. del C. (2019). La « écnica» de la desapa ición.
Oña i Socio-legal Se ies [online], 9(2), 252-266. Disponible en: h ps://doi.o g/10.35295/
osls.iisl/0000-0000-0000-1026
Gómez B a o, G. (2017). Geog a ía humana de la ep esión anquis a: Del golpe a la gue a de
ocupación (1936-1941). Mad id: Cá ed a.
Humbold , A. on (2004). Ansich en de Na u : mi wissenscha lichen E läu e ungen und sechs
Fa b a eln, nach Skizzen des Au o s. F ank u en el Meno: Eichbo n.
IGN y CNIG (Ins i u o Geog á ico Nacional y Cen o Nacional de In o mación Geog á-
ica) (2019). Compa ado de o o o os PNOA. Disponible en: h p://www.ign.es/web/
compa ado _pnoa/index.h ml
Izquie do Ma ín, J. (2014). Que los mue os en ie en a sus mue os. Na a i a eden o a y
subje i idad en la España pos anquis a. Pando a, 12, 43-63.
James, R. C., y James, G. (1992). Ma hema ics Dic iona y. Nue a Yo k: Chapman and Hall.
Juana López, J. de, Rod íguez Teijei o, D., y P ada Rod íguez, J. (2005). Campos de concen a-
ción y sis ema peni encia io en Galicia du an e la Gue a Ci il. En Homenaxe á p o e-
so a Lola A. e o. Es udios de his o ia, a e e xeog a ía (pp. 279-299). Vigo: Uni e sidade
de Vigo.
Lub ich, O., y Möhl, A. (2019). Bo anik in Bewegung Alexande on Humbold und die Wissen-
scha de P lanzen. Be na: Haup Ve lag.
Ma ínez, M., Robles Elong, I., y Ruiz-Es amil, I. B. (2019). Más allá de los ópicos en el es udio
de la desapa ición. Hacia el desapa ecido social. Oña i Socio-legal Se ies [online], 9(2),
169-182. Disponible en: h ps://doi.o g/10.35295/osls.iisl/0000-0000-0000-1020
Nogué, J. (2015). Emoción, luga y paisaje. En T. Luna e I. Val e de (Di s.). Paisaje y emoción. El
esu gi de las geog a ías emocionales (pp. 137-148). Ba celona: Obse a o io del Pai-
saje de Ca aluña y Uni e si a Pompeu Fab a.
Da id Casado-Nei a
24 Papeles del CEIC, 2020/1, 1-24
Nomes e Voces (2016). Nomes e oces. P oxec o in e uni e si a io. Disponible en: h p://www.
nomese oces.ne
Pallasmaa, J. (2014). Los ojos de la piel: la a qui ec u a y los sen idos. Ba celona: Edi o ial Gus-
a o Gili.
P ada Rod íguez, J. (2006). Rebelión mili a y ep esión anquis a en Galicia. S udia His o ica.
His o ia Con empo ánea, 24, 153-177.
P ada Rod íguez, J. (2011). Geog a ía de la ep esión anquis a en Galicia. Mad id: Ca a a a.
P ada Rod íguez, J. (Di .). (2014). No solo ep esión. Mad id: Biblio eca Nue a.
P es on, P. (2011). El holocaus o español. Odio y ex e minio en la Gue a Ci il y después. Ba ce-
lona: Deba e.
Rod igo, J. (2008). Has a la aíz: iolencia du an e la Gue a Ci il y la dic adu a anquis a. Ma-
d id: Alianza Edi o ial.
Sanguin, A.-L. (1981). La géog aphie humanis e ou l’app oche phénoménologique des lieux,
des paysages e des espaces. Annales de géog aphie Année, 501, 560-587.
Schindel, E., y Colombo, P. (Eds.). (2014). Space and he memo ies o iolence: landsca-
pes o e asu e, disappea ance and excep ion. Houndmills, Basings oke, Hampshi e,
Nue a Yo k: Palg a e Macmillan.
S u dy Colls, C. (2015). Physical E idence o he Holocaus . En Holocaus A chaeologies
(pp. 199-233). Cham: Sp inge .
Vallejo-Náje a, A. (1936). Psicopa ología de la Conduc a An isocial. Acción Española, 83, 169-
194. Disponible en: h p://heme o ecadigi al.bne.es/issue. m?id=0003705102&sea ch
=&lang=en
Vallejo-Náje a, A. (1938). Polí ica Racial del Nue o Es ado. San Sebas ián: Edi o ial Española.
Disponible en: h p://www.ub.edu/ ild / e is a/ byd26_a -capuano-ca li.h m#_ n25
an Gennep, A. (2008). Los i os de paso. Mad id: Alianza Edi o ial.
Walse , R. (2001). El paseo. Mad id: Si uela.
Wie io ka, A. (1998). L’è e du émoin. Pa ís: Plon.