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* Co espondencia a / Co espondence o: Ramón Llopis Goig. Uni e si a de Valencia. Depa amen o de Sociología y An opología Social. Facul ad de Ciencias
Sociales, A d. dels a onge s, 4b (46021 Valencia) – [email p o ec ed] – h p://o cid.o g/0000-0001-9336-2227.
Cómo ci a / How o ci e: Llopis Goig, Ramón (2020). P esen ación. Depo e e iden idad nacional: a iculaciones y desconexiones en con ex os pos nacionales. Pa-
peles del CEIC, ol. 2020/1, 1-13. (h p://dx.doi.o g/10.1387/pceic.21471).
ISSN 1695-6494 / © 2020 UPV/EHU
Es a ob a es á bajo una licencia
C ea i e Commons A ibución 4.0 In e nacional
Papeles del CEIC, 2020/1
h p://dx.doi.o g/10.1387/pceic.21471
ISSN 1695-6494
P e s e n a c i ó n .
De P o e e i D e n i D a D n a c i o n a l :
a i c u l a c i o n e s y D e s c o n e x i o n e s
e n c o n e x o s P o s n a c i o n a l e s
P esen a ion. Spo and na ional iden i y:
linkages and disconnec ions in pos -na ional con ex s
Ramón Llopis Goig*
Uni e si a de Valencia
Palab as cla e
Fú bol
Globalización
Nacionalismo
Clubes depo i os
Selecciones
nacionales
Resumen: Es e a ículo cons i uye una p esen ación del dossie sob e «Depo e e iden idad na-
cional» en Papeles del CEIC. Con iene una in oducción en la que sub aya la simul aneidad his ó-
ica en el su gimien o del depo e y la cons ucción de los mode nos Es ado-nación y se mues a
el papel del p ime o en los p ocesos de cons ucción de las iden idades nacionales. A con inua-
ción, se hace e e encia a las ans o maciones p opiciadas po los p ocesos de globalización y a
su impac o en la a iculación de las iden idades colec i as y el depo e. El dossie incluye un a -
ículo que examina el modo en que la his o ia social del ú bol puede se i pa a e lexiona sob e
la iden idad nacional de B asil; dos a ículos en los que se explo an los desa íos elacionados con
la iden idad colec i a a los que se en en a un club como el A hle ic de Bilbao en el ac ual con-
ex o de me can ilización y globalización del depo e; un a ículo en el que se analiza el modo en
que ges ionan la adhesión a sus países de o igen y adopción algunos de los depo is as con iden-
idad dual que in eg an las cada ez más mul ié nicas selecciones nacionales de u bol de países
como Alemania, Suiza y F ancia y; po úl imo, un a ículo que analiza los cambios que se han p o-
ducido en los ce emoniales de las inales de la UEFA Champions League y el modo en que es án
con ibuyendo a la con igu ación de una iden idad global. El dossie se cie a con dos eseñas de
los lib os Sociología del depo e (2017) y An opología del depo e. Lineamien os eó icos (2017).
Keywo ds
Foo ball
Globaliza ion
Na ionalism
Spo s clubs
Na ional eams
Abs Ac : This a icle is he p esen a ion o he issue on «Spo and na ional iden i y» by Papeles
del CEIC. The in oduc ion highligh s he his o ical simul anei y in he eme gence o spo and he
building o mode n Na ion-S a es, as well as he ole o he o me in he p ocesses o building o
na ional iden i ies. Nex , e e ence is made o he ans o ma ions caused by he p ocesses o glo-
baliza ion and i s impac in he a icula ion o collec i e iden i ies and spo . The dossie includes a
pape ha analyses he way in which he social his o y o oo ball can se e o hink abou he na-
ional iden i y o B azil; wo pape s ha explo e he challenges conce ning collec i e iden i y aced
by a club like A hle ic de Bilbao en in he cu en con ex o commodi ica ion and globaliza ion o
spo ; a pape ha s udies how oo ball playe s wi h dual iden i ies nego ia e hei allegiances
o hei home and adop i e coun ies when hey play wi h he inc easingly mul i-e hnic na ional
eams o coun ies like Ge many, Swi ze land and F ance and, inally, a pape ha analyses he
changes p oduced in he ce emonial o he UEFA Champions League inals and he way in which
hey a e con ibu ing o he o ma ion o a global iden i y. The issue ends wi h wo e iews o he
books Sociología del Depo e (2017) and An opología del depo e. Lineamien os eó icos (2017).
Ramón Llopis Goig
2 Papeles del CEIC, 2020/1, 1-13
1. IN RODuCCIóN
Aunque en sus inicios es u o asociado a los in e eses y necesidades de una bu guesía que bus-
caba ocupa su iempo lib e con ac i idades de en e enimien o y compe iciones cuya iolen-
cia es u ie a bajo con ol, las ans o maciones del siglo x i x die on luga a una amplia di usión
social del depo e que acili ó la inco po ación a su p ác ica y dis u e de sec o es sociales cada
ez más di e sos. Ello e a una cla a mues a del a ac i o que es e despe aba en la población,
así como del po encial de inclusión y adsc ipción simbólica del que ha ía gala desde sus inicios.
El con ex o e a pa alelo al p oceso de a ianzamien o del nacionalismo como ideología polí ica
y a la con o mación de la iden idad nacional de la mayo ía de los países eu opeos, po lo que no
so p ende que el depo e se e ela a p on o como una he amien a en la que podían apoya se
las naciones pa a di undi el sen imien o de pe enencia nacional (Gellne , 1983) y aglu ina a
masas he e ogéneas de pe sonas anónimas en una comunidad imaginada (Ande son, 1983).
Al ecompone iden idades colec i as, el depo e —y más especí icamen e aquellos depo -
es como el ú bol que p on o adqui ie on una g an popula idad— «con ibuía a da un nue o
equilib io a las sociedades indus iales mode nas» (Wahl, 1997: 51).
La expansión social del depo e y la inco po ación de las clases popula es a su p ác ica y con-
sumo aumen a on el sen imien o de pe enencia común en las á eas u banas su gidas con la
e olución indus ial. El depo e comenzaba a des aca po su capacidad de in eg ación so-
cial, pe o ambién po su ele ancia económica —habida cuen a de la p og esi a me can ili-
zación a la que condujo su p on a ans o mación en un espec áculo de masas— y su in e és
polí ico —po la acilidad con que pe mi ía expone al es o de naciones las p opias p oezas y
supe io idad en el e eno de las dispu as simbólicas (Hobsbawm, 1982)—. Todo ello condujo
a que, en pleno siglo x x , el depo e se con i ie a en una cues ión de Es ado, pues es e, po un
lado, acaba ía asumiendo como p opia la a ea de p omo e y acili a el acceso a la p ác ica
depo i a del conjun o de la población y, po o o, se con e ía en deposi a io único de la e-
p esen ación nacional del país en aquellas compe iciones depo i as de ca ác e in e nacio-
nal a las que concu ie an sus selecciones depo i as.
2. DEPOR E, IDEN IDAD NACIONAL y NACIONALISMO
Dos hechos que pueden conside a se decisi os en el ensamblaje en e depo e e iden idad
nacional ue on la celeb ación de los Juegos Olímpicos y de la Copa del Mundo de Fú bol de
la FIFA. Los Juegos Olímpicos habían iniciado en 1896 su e apa mode na y an es de la P ime a
Gue a Mundial ya habían adqui ido el ai e de una compe ición en e naciones. O ecían una
posibilidad excepcional de mani es a públicamen e la iden i icación nacional con el país, en
la medida en que e an una de las pocas ac i idades, sino la única, en la que los log os nacio-
nales podían se medidos y compa ados (Seppänen, 1984). De ahí que los Juegos Olímpicos
hayan es ado siemp e acompañados de ce emoniales y solemnidades nacionalis as y ha-
yan esul ado de g an a ac i o pa a los esponsables polí icos, que eían en ellos un canal de
a i mación del o gullo nacional. En su clásico es udio sob e los Juegos Olímpicos de Be lín en
1936, Mandell ya hizo no a la pa adójica ci cuns ancia de que las compe iciones olímpicas se
habían con e ido en la me á o a más pode osa de la coope ación in e nacional sin que ello
ue a óbice pa a que al mismo iempo se p oduje a una in ensi icación g adual del pa io-
P esen ación. Depo e e iden idad nacional: a iculaciones y desconexiones en con ex os pos nacionales
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ismo de las naciones pa icipan es (Mandell, 1987; Llopis-Goig y Ga cía Fe ando, 2016). Po
o o lado, la Fede ación In e nacional de Fú bol (FIFA), c eada en 1904, se con igu ó desde el
inicio como una ins i ución in e nacional cuya unidad o ganiza i a e an las ede aciones na-
cionales (Giuliano i, 1999). De hecho, an es de que se celeb a a po p ime a ez la Copa del
Mundo de Fú bol en 1930, ya se celeb aban pa idos de ú bol in e nacionales con el obje o
de in eg a los componen es nacionales de los es ados mul inacionales. Es e ipo de encuen-
os p opo cionaba una sue e de ál ula de escape al acili a la disipación i ual de las en-
siones median e con on aciones simbólicas (Hobsbawm, 1990: 152).
El ca ác e de ep esen ación nacional que adqui ie on de e minados depo es y sus selec-
ciones depo i as no ue una con ibución meno a los p ocesos de cons ucción nacional
en la mayo pa e de países eu opeos y la inoame icanos. El ú bol alcanzó una posición cen-
al en la mayo ía de ellos, aunque en países como No uega, Li uania o Rusia, po ci a algu-
nas excepciones, ese luga co espondió a depo es como el esquí, el balonces o y el hockey
sob e hielo, espec i amen e (Ca lson, 2011; Ande sson, 2009). Ob iamen e, había o os mu-
chos ac o es que coadyu aban en ese p oceso: el in e és de las clases dominan es y los go-
bie nos po c ea una nue a iden idad que legi ima a el aumen o del pode del es ado (B eu-
lly, 1992); la c eación de un ma co cogni i o compa ido po medio del desa ollo de sis emas
de educación masi os (Gellne , 1983); la apa ición de sis emas de comunicación que posibili-
a on la di usión de mi os nacionales y comunidades imaginadas (Ande son, 1983); y la con-
solidación de una cul u a pública de de echos y debe es compa idos que ha ía posible la
mo ilidad social de sus miemb os den o de un e i o io delimi ado (Smi h, 1986). Pe o lo
bien cie o es que, en el pe iodo en e las dos gue as mundiales, el depo e ya se había con-
e ido en un espacio de a i mación nacional y los depo is as que ep esen aban a sus co-
espondien es países e an conside ados como exp esiones p ima ias de sus comunidades
imaginadas (Hobsbawm, 1990: 152).
Los medios de comunicación u ie on un papel decisi o en esos p ocesos de cons ucción
nacional. A menudo ac ua on como adalides del nacionalismo ecu iendo a discu sos que
usionaban los ideales del ama eu ismo a is oc á ico con la e ó ica del sac i icio desin e e-
sado po la pa ia y elabo ando na a i as ace ca del modo en que los asgos p opios de la
iden idad nacional se sus anciaban en cul u as o es ilos depo i os ca ac e ís icos de cada
nación (Villena, 2003). El ú bol, po ejemplo, adqui ió p on o el ca ác e de adición nacio-
nal en nume osos países eu opeos y la inoame icanos, y los encuen os de sus selecciones
nacionales se i ían como acon ecimien os simbólicos de cla as implicaciones polí icas. El
es ado-nación se con e ía así en la unidad de o ganización de las compe iciones depo i-
as y el depo e o alecía sus con o nos nacionales (Giuliano i, 1999: 33). En un con ex o de
ampliación p og esi a de su base social y c ecien e p esencia e in luencia de los medios de
comunicación (G uneau, Whi son y Can elon, 1988), el depo e y sus compe iciones in e na-
cionales se con e ían en una sue e de espacio público en la que se gene aban ep esen a-
ciones ace ca de lo nacional.
El p oceso al que se es á haciendo alusión, no obs an e, di ícilmen e pod ía condensa se en
una única lógica de a iculación de las iden idades colec i as. En p ime luga , po que, aun-
que su ap opiación como adición nacional hizo del depo e un elemen o ú il pa a es imula
la in eg ación simbólica nacional, las espues as a los in en os de con ol y homogenización
no se hicie on espe a . Debe menciona se, en p ime luga , las ei indicaciones p oceden es
de unidades subes a ales o naciones sin es ado que mos aban su discon o midad con los
es ados-nación en los que con a sus aspi aciones se encon aban alojadas. En ese mismo
Ramón Llopis Goig
4 Papeles del CEIC, 2020/1, 1-13
sen ido, cabe ambién e e i se a los mo imien os de esis encia y a i mación de iden ida-
des al e na i as que se desa olla ían desde di e sos clubes depo i os en un in en o de isi-
biliza su oposición a un égimen o iden idad dominan e. En segundo luga , hab ía que seña-
la que las p ác icas depo i as p emode nas nunca desapa ecie on po comple o, sino que
—dependiendo de las ca ac e ís icas de cada con ex o— se adap a on a las nue as condi-
ciones sociales y, en cie o modo, se con i ie on en e ugio de iden idades locales, egiona-
les y nacionales en e al epe o io de ac i idades que aía consigo el depo e mode no im-
po ado (Caspis egui, 2012: 23). En e ce luga , el c ecimien o del depo e como espec áculo
y p oduc o de consumo masi o asociado a una p og esi a me can ilización y p o esionali-
zación es imuló las i alidades en e ciudades y egiones, o aleció las conexiones locales y
con ibuyó a la gene ación de leal ades e i o iales (Bale, 1991; Russell, 1999).
3. ES ADO-NACIóN, DEPOR E y GLOBALIzACIóN
En las úl imas décadas, sin emba go, el ma co wes aliano en el que se desa olla on los p o-
cesos de cons ucción de los mode nos es ados-nación ha comenzado a debili a se en un
con ex o en el que han p oli e ado las dinámicas y los p oblemas de ca ác e ansnacional,
así como las ins i uciones y o ganismos que ope an a escala global. En pa alelo, la e olu-
ción de las ecnologías de la in o mación y la comunicación ha acili ado el es ablecimien o
de ínculos ans on e izos en e países, o ganizaciones y ac o es de muy di e sa índole. Los
lujos mig a o ios in e nacionales, la ci culación global de p oduc os y se icios, la c ecien e
in eg ación de la economía y el aumen o de la dependencia de los Es ados en e a o as en-
idades e ins i uciones ponen de mani ies o la po osidad de las on e as nacionales. Las so-
ciedades se aden an de mane a p og esi a en un en amado de edes de in e conexión
egional y global, al iempo que se en pene adas po ue zas sup anacionales, in e gube -
namen ales y ansnacionales. Las ac i idades económicas, polí icas y cul u ales desbo dan
las on e as nacionales y desa ían un p esupues o undamen al de la mode nidad según el
cual los con o nos de la sociedad e an mayo i a iamen e coinciden es con las del es ado-na-
ción (Beck, 1998; 2005). Todo ello implica el cues ionamien o y la econ igu ación de las ela-
ciones en e e i o io e iden idad y el p og esi o desplazamien o de las leal ades ciudadanas
hacia iden idades de co e subes a al, ansnacional y sup anacional.
El depo e no ha pe manecido ajeno a esos cambios y su e olución ecien e se ha is o ue -
emen e in luida po las mismas endencias que han a ec ado a o os ámbi os de la ida so-
cial: la c ecien e in luencia de los medios de comunicación, la me can ilización, los p ocesos
de globalización y el cambio de pa adigma ecnológico. Todo ello ha p o ocado, al menos en
aquellos depo es que cuen an con un seguimien o mayo i a io como el ú bol, una amplia-
ción de los me cados y los públicos in e esados po es e depo e (King, 2002), una ede ini-
ción de sus es uc u as compe i i as (Giuliano i, 1999), la ans o mación de sus p incipa-
les clubes en o ganizaciones emp esa iales (Moo , 2007, Walsh y Giuliano i, 2001; Williams,
2012) y una me can ilización gene al del e hos que a iculó la o mación del depo e mo-
de no en o no a alo es lúdicos, de sociabilidad depo i a y ai play (And ews, 2004). A e-
sul as de odo ello y g acias especialmen e a la acción p opulso a de los medios de comu-
nicación, el depo e se ha ans o mado en una indus ia del sec o del en e enimien o.
Compe iciones eu opeas ya adicionales como la UEFA Champions League, la Liga española
o la P emie League inglesa se han con e ido en espec áculos globales y los clubes de ú bol
P esen ación. Depo e e iden idad nacional: a iculaciones y desconexiones en con ex os pos nacionales
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han encon ado en su explo ación come cial un ilón pa a el c ecimien o de su masa social
de a icionados más allá de sus habi uales pe íme os o adios de acción. En la ac ualidad, la
di usión de imágenes y con enidos depo i os ha con e ido a depo es como el ú bol en un
enómeno global en el que las iejas on e as en e lo local, lo nacional y lo global se hab ían
is o pene adas o de umbadas (Giuliano i, 1999: 33). Igualmen e, la ci culación global de
ecu sos humanos, écnicos y concep uales es á soca ando las adiciones depo i as na-
cionales, aumen ando la hib idación de los es ilos de juego y p omo iendo la ansnaciona-
lización de las pau as de iden i icación y consumo depo i o. Todo ello es a ía dando luga a
lo que, siguiendo el concep o acuñado po Appadu ai (1990), Richa d Giuliano i ha denomi-
nado paisajes u bolís icos globalizados y ansnacionales (1999: 24).
Aho a bien, ni ese p oceso de ans o mación sociocul u al del espacio de las iden idades de-
po i as se ha p oducido de mane a epen ina, ni se a a de un p oceso clausu ado; lo que
explica que, en la ac ualidad, casi con la misma ecuencia con la que el depo e es conside-
ado como el modelo po an onomasia de una ac i idad globalizada y pos nacional, es men-
cionado como e ugio de los pa ones nacionales de la mode nidad. Al espec o, la e idencia
empí ica disponible en el caso del ú bol eu opeo, po ejemplo, mues a la exis encia de nada
desdeñables p opo ciones de a icionados a es e depo e que desa ollan pau as de iden i i-
cación y consumo u bolís ico que se p oyec an más allá de las on e as del país en que e-
siden y adquie en un ca ác e ansnacional. Ello es una cla a mues a del g ado en que los
nexos del ú bol con el e i o io se han ido econ igu ando en las úl imas décadas po la c e-
cien e in luencia de los p ocesos de globalización. En i ud de es os p ocesos, las en idades
depo i as se han con e idos en ecep o as de sen imien os de adsc ipción p oceden es de
ámbi os e i o iales que an más allá de los lími es a los que adicionalmen e es aban ci -
cunsc i os. Así, lo que aho a se de ec a es una pé dida de in luencia del modelo que an e io -
men e había es ado a iculando las elaciones en e depo e y sociedad, y la eme gencia de
o o menos acoplado e i o ialmen e y más ligado a la c ecien e in luencia de los p ocesos
de globalización (Giuliano i y Robe son, 2004) y a las posibilidades c eadas po las nue as
ecnologías y los medios digi ales (Millwa d, 2012), así como a las es a egias come ciales que
desa ollan las en idades depo i as con el obje i o de alcanza nue os públicos y me cados
con los que inancia su p opia expansión come cial (King, 2000).
4. IDEN IFICACIONES RANSNACIONALES y Fú BOL EuROPEO
Así pues, ni las leal ades nacionales y locales han menguado de mane a signi ica i a o se en-
cuen an en iesgo de desapa ición, ni las nue as iden i icaciones se han o nado p edomi-
nan es. Las compe iciones in e nacionales que en en an a selecciones depo i as naciona-
les siguen despe ando un g an in e és social y alcanzando audiencias masi as. La inal de
la Copa del Mundo de Fú bol de la FIFA de 2018, po ejemplo, alcanzó una audiencia mundial
ap oximada de mil cien o ein e millones de pe sonas, según las es imaciones de la p opia
o ganización. La misma uen e señala que algo más de es mil quinien os millones de pe -
sonas p esencia on alguno de los pa idos dispu ados en la ase inal del o neo. Es os da os
son una cla a mues a de que la compe ición en e naciones sigue despe ando un g an in-
e és social. Así lo sugie en de mane a mucho más explíci a los esul ados del p oyec o FREE
(Foo ball Resea ch in an Enla ged Eu ope), un es udio sob e el ú bol ealizado ecien emen e
en nue e países eu opeos. De acue do con los da os ob enidos en una de las encues as que
Ramón Llopis Goig
6 Papeles del CEIC, 2020/1, 1-13
se ealiza on den o de ese p oyec o, la iden i icación con la selección nacional de ú bol al-
canza en odos ellos a más de un cincuen a po cien o de la población (Llopis-Goig, S¸enyu a y
Sonn ag, 2017). Los po cen ajes más al os se egis an en Tu quía (90,2%), Alemania (86,7%) y
España (86%) que son, po an o, los países cuyas selecciones nacionales ecaban más apoyo
de su p opia sociedad. Es os po cen ajes descienden en F ancia (58,7%), Aus ia (60,6%) y Po-
lonia (61,1%), y alcanzan una posición in e media en Dinama ca (78,8%), UK (78,2%) e I alia
(75%). De odo ello puede in e i se que los Es ados-nación —a a és de sus selecciones na-
cionales de ú bol— siguen gozando de una amplia base de seguimien o social y el depo e
sigue siendo, en ese sen ido, un po en e deposi a io de la iden idad nacional. Aho a bien, es-
as leal ades no son incompa ibles con o os pa ones y dinámicas de ca ác e ansnacio-
nal que han su gido en los úl imos años. Las leal ades nacionales siguen siendo dominan es,
pe o no exis en en égimen de exclusi idad y, de hecho, con i en con iden i icaciones con
o os e i o ios. Uno de cada es eu opeos op a ía po o a selección nacional en el caso de
que la suya no pa icipa a en una compe ición conc e a. Los países en los que es e ipo de
iden i icación alcanza una p opo ción más ele ada son F ancia (54,4%) y Dinama ca (50%),
que ma can una ue e di e encia espec o a los es con las pun uaciones: I alia (27,4%), Tu -
quía (18,1%) y Polonia (17,5%). A medio camino se si úan Reino Unido (31,5%), España (34,1%),
Alemania (42,5%) y Aus ia (44,7%) (Llopis-Goig, S¸enyu a y Sonn ag, 2017; Llopis-Goig, 2018).
Po lo que se e ie e a las conexiones locales, el es udio cons a a la pe manencia de es as en
línea con las endencias apun adas po au o es como King (2000), Williams (2007) o Giulia-
no i y Robe son (2004), cuando se e ie en al o alecimien o de lo local como enómeno
p opio de la ac ual ase pos nacional a la que es os dos úl imos au o es, p ecisamen e, nom-
b an con el concep o de «glocalización». El es udio ambién e ela que la mi ad de la po-
blación de los nue e países en que se ealizó la encues a (49,8%) se iden i ica con un club de
ú bol adicado en alguna de las ciudades de su país (Llopis-Goig, S¸enyu a y Sonn ag, 2017;
Llopis-Goig, 2018). Los países donde se obse an las asas más al as son Reino Unido (60,1%),
España (68,5%) y Tu quía (73,2%). P ác icamen e alineado con el p omedio eu opeo se en-
cuen a I alia (49,2%) y po debajo Dinama ca (39,6%), Alemania (38,4%), F ancia (37,7%), Aus-
ia (30,7%) y Polonia (20,2%). Aunque los po cen ajes son cla amen e in e io es a los egis a-
dos en el caso de las selecciones nacionales, los es udios con pe spec i a his ó ica ealizados
en países como España (Llopis-Goig, 2019) ponen de mani ies o que la iden i icación con clu-
bes no ha menguado en los úl imos ein a años sino que más bien ha con inuado o ale-
ciéndose en la medida en que los clubes de ú bol siguen siendo sido conside ados como e-
p esen an es de los e i o ios y las ciudades en las que es án adicados (King, 2000: 420). No
exis e una única explicación de es e hecho, pe o odo apun a a que la leal ad hacia un equipo
depo i o pe mi e exp esa la iden i icación con la ciudad que es e ep esen a y cons i uye
un pun o de anclaje que e ue za el sen ido de pe enencia en unas sociedades c ecien e-
men e complejas, luidas y ela i amen e impe sonales (Dunning, 2003: 16). Sin emba go,
ambién las conexiones locales es án adqui iendo cada ez más una dinámica ansnacio-
nal. Así, la iden i icación con clubes de ú bol adicados en ciudades de países ex anje os al-
canza un p omedio de 16,8%, de mane a que po cada es eu opeos que se iden i ican con
un equipo de su país hay uno que lo hace con uno de o o país eu opeo (Llopis-Goig, 2018).
Los po cen ajes de iden i icación local ansnacional más ele ados se egis an en Dinama ca
(29,7%), Tu quía (27,4%) y F ancia (22,1%). A con inuación, Aus ia y Polonia se si úan en una
posición in e media con p opo ciones del 16,3% y 17,4%, espec i amen e. Finalmen e, los
po cen ajes más educidos co esponden a I alia (15,2%), Reino Unido (14,5%), España (13,5%)
y Alemania (7,8%). Las bajas p opo ciones de es os úl imos cua o no debe ían so p ende
P esen ación. Depo e e iden idad nacional: a iculaciones y desconexiones en con ex os pos nacionales
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habida cuen a de que se a a de los países que —jun o a F ancia— cuen an con los clubes de
mayo éxi o en el ú bol eu opeo y, po an o, sus habi an es ienen un mayo epe o io de
clubes depo i os exi osos hacia los cuales di igi sus leal ades. Lo con a io ocu e en el caso
de Dinama ca y Tu quía, países cuyos p incipales clubes no cuen an con la ayec o ia y el
balance de éxi os depo i os del que pueden p esumi los de las p incipales ciudades alema-
nas, españolas, inglesas e i alianas. Y es que no puede ob ia se la impo ancia que el iun o
depo i o iene en el apoyo e iden i icación con un club depo i o, al y como han pues o de
mani ies o his o iado es como Richa d Hol , al señala que la leal ad a un club depo i o a-
ía eno memen e en unción del endimien o y los éxi os depo i os (Hol , 1989), o di e sos
es udios desa ollados en el campo de la psicología social, según los cuales los a icionados
son más p ocli es a mani es a el apoyo a sus clubes cuando ganan y ienden a minimiza sus
ínculos con los mismos as las de o as (End, Die z-Uhle , Ha ick y Jacquemo e, 2002).
Las e idencias disponibles, po an o, mues an que las leal ades nacionales y locales se man-
ienen i as en el ámbi o de depo es como el ú bol, sin pe juicio de lo cual en los úl imos
iempos han ido su giendo pau as de iden i icación ansnacional, si bien es as se encuen an
oda ía lejos de pode se conside adas como un eemplazo a las p ime as pues más bien se
mues an como un complemen o. Todo ello es una cla a mues a de que el ú bol se encuen a
en lo que pod ía conside a se como una ase de ansición, en la que, a los adicionales sen i-
mien os de iden i icación nacional p opios de la mode nidad, hab ía que añadi aho a o os de
ca ác e ansnacional más p opios y especí icos del pe iodo ac ual (Alb ow, 1997).
5. uN DOSSIER SOBRE DEPOR E E IDEN IDAD NACIONAL
El p opósi o de la p esen e se ie en Papeles del CEIC es con ibui al deba e sob e las elaciones
en e depo e e iden idades nacionales con una selección de abajos de in es igación elabo-
ados desde dis in as pe spec i as eó icas y me odológicas, aunque, eso sí, odos ellos e e i-
dos al que, sin duda, es el depo e más popula y con mayo núme o de p ac ican es y seguido-
es en el mundo: el ú bol. En o no a es e depo e se plan ean cues iones como cuál ha sido y
es su apo ación a los p ocesos de cons ucción de la iden idad nacional, qué ans o maciones
y qué ipo de p oblemas se es án p oduciendo en la con igu ación de las selecciones naciona-
les en aquellos países cuyas sociedades se ca ac e izan po una c ecien e composición mul ié -
nica; a qué desa íos se en en an los clubes de ú bol en lo que se e ie e a sus conexiones loca-
les y simbolismo polí ico en un con ex o de me can ilización y globalización del depo e como
el ac ual y, po úl imo, qué cambios se es án p oduciendo en las e ansmisiones ele isi as de
los p incipales pa idos de ú bol en lo que se e ie e a la dimensión ce emonial de los mismos
y qué consecuencias es án eniendo odos esos cambios en la a iculación de las elaciones en-
e depo e y sociedad. Pa a esponde a es os in e ogan es, se cuen a con un o al de cinco
a ículos elabo ados po ocho in es igado es que abajan en di e sas disciplinas del campo de
las ciencias sociales (sociología, an opología social, his o ia y ciencia polí ica).
5.1. La cons ucción de la iden idad nacional y el ú bol
El a ículo con el que se ab e es a se ie se e ie e a B asil, un país cuya selección nacional
de ú bol ha pa icipado en odas las Copas del Mundo y os en a el éco d de ic o ias en
Ramón Llopis Goig
8 Papeles del CEIC, 2020/1, 1-13
es e o neo a lo la go de la his o ia. En su apo ación, i ulada «In he land o “ oo ball-a ”:
oo ball books, na ional iden i y and he building o imagined communi ies in mode n B a-
zil», Be na do Bo ges Bua que de Hollanda in oduce a la audiencia in e nacional en el análi-
sis de cómo ha sido pensado B asil como nación en elación con el ú bol y mues a el modo
en que la his o ia social de es e depo e puede se de g an u ilidad pa a e lexiona sob e la
«b asilidad». El au o señala que el ú bol e a ya el depo e más popula de B asil a inales de
la década de 1910, algo en lo que u o mucho que e la pa icipación de su selección nacio-
nal en el campeona o sudame icano de 1916, que ue o ganizado po B asil, A gen ina, Chile
y U uguay, y sob e odo su ic o ia en el de 1919. Es e iun o p opició la ansposición de sen-
imien os nacionales hacia la selección de ú bol y p odujo una in ensa eu o ia nacional. Sus
subsiguien es éxi os en las más impo an es compe iciones in e nacionales in ensi ica on la
imaginación pa ió ica y es ablecie on un ínculo simbólico pe manen e en e la nación b a-
sileña y su equipo de ú bol. Pa iendo de es as conside aciones, el au o plan ea un análisis
de los di e sos ensayos que se han dedicado al es udio del ú bol en B asil desde las p ime as
décadas del siglo x x has a los inicios del siglo x x i . El eco ido se inicia con la ob a de Gilbe o
F ey e, que en sus ex os conside ó el ú bol como uno de los ec o es del éxi o con empo á-
neo del mes izaje en la sociedad b asileña (F ey e, 1933). A con inuación, se ocupa de la ob a
ensayís ica de au o es como Ana ol Rosen eld, Pessoa de Mo ais, Décio de Almeida P ado,
Vilém Flusse , Flá io Aguia , An onio Risé io, Bo is Faus o y Nuno Ramos, sin ol ida la apo -
ación más ecien e de la ob a de José Miguel Wisnik Veneno emédio: o u ebol e o B asil
(Wisnik, 2008), a la que dedica un análisis mucho más p o undo. La e isión de la p oducción
ensayís ica sob e el ú bol b asileño desde los inicios has a la ac ualidad pe mi e al au o
desen eda algunos enigmas del B asil mode no y conclui que la concepción o alizan e del
país, que se ha is o a o ecida po las isiones cul u alis as del mismo como una unidad na-
cional en é minos u bolís icos, ha eludido la impo ancia de las di e encias sociales y eco-
nómicas en la cons ucción del B asil mode no como una «comunidad imaginada».
5.2. Los clubes depo i os an e los desa íos globales
Los dos a ículos que apa ecen a con inuación se cen an en un mismo club de ú bol: el A hle-
ic de Bilbao. Pasamos, pues, del análisis del modo en que ha sido pensada la elación en e la
cons ucción de la iden idad nacional y la selección absolu a de ú bol de un país como B asil, al
análisis de los desa íos a los que se en en a un club an singula como el A hle ic de Bilbao, que
pe sis e en su empeño de man ene una polí ica de eclu amien o depo i o de ca ác e es ic-
amen e au óc ono en un con ex o en que el ú bol es á expues o a ue es ans o maciones,
e os compe i i os, p esiones come ciales y cambios globales. Como es bien sabido, el A hle-
ic de Bilbao desa olló desde sus inicios una imagen de club ep esen a i o de su p opia ciudad
y ámbi o e i o ial, que se io acen uada a pa i de 1919, cuando decidió que su plan illa debía
es a in eg ada únicamen e po jugado es ascos (Shaw, 1987: 21). T as la Gue a Ci il, el club
quedó bajo el con ol del égimen, pe o con el iempo ecupe ó pa e de su au onomía y en a-
izó sus ínculos nacionalis as. La con a ación exclusi a de u bolis as au óc onos le con i ió
en un impo an e adalid del nacionalismo asco, aunque no e a el único club asco que la p ac-
icaba. A mediados de 1990, cuando el club es u o a pun o de descende a segunda di isión, esa
polí ica comenzó a se cues ionada, pe o el en onces p esiden e la de endió como un elemen o
esencial de su iden idad (Qui oga, 2014: 219). El club ha man enido es a polí ica depo i a has a
la echa —a di e encia de la Real Sociedad, que eanudó el ichaje de ex anje os en 1989—, lo
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que le con ie e en un caso único a ni el global. El a ículo de Ma iann Vaczi, i ulado «¿Somos
dis in os o es amos locos? Los dobles ínculos del ú bol y la iden idad en Bilbao», explo a las
ensiones que el man enimien o de es a polí ica es á gene ando en la ac ualidad. Más conc e-
amen e, su apo ación examina el g ado en que el A hle ic de Bilbao se encuen a a apado en
una sue e de ampa 22 —una si uación que obliga a decidi en e dos esul ados i econcilia-
bles y no deseados— que concie ne a dos p incipios undamen ales de la iden idad del club: po
un lado, su ya mencionada polí ica de eclu amien o es ingido a u bolis as ascos y, po o o,
su pe manencia inin e umpida en la p ime a di isión del ú bol español desde su c eación. Pa a
lle a a cabo su análisis ecu e a un ico ma e ial e nog á ico en el que se abo da la si uación a
la que se en en ó el club en las empo adas 2005/2006 y 2006/2007, cuando ambos p incipios
comenza on a e ela se como mu uamen e excluyen es. El dilema del club adica en que aban-
dona la polí ica de eclu amien o au óc ono signi ica ía deja de se un caso único en el mundo
del ú bol; pe o conse a la y descende a segunda di isión implica ía pe de su unicidad ac ual
en la medida en que con a con una plan illa compues a únicamen e po u bolis as ascos no
se ía algo excepcional en esa ca ego ía depo i a. La au o a desc ibe el bucle que une al club
con sus o ígenes y hace posible que cada u bolis a su gido de la can e a sea conside ado po la
a ición como el comienzo imagina io de su comunidad. Seguidamen e señala que no es la a-
dición pe se lo que se in en a, lo que más bien sucede es que se p oyec a de mane a e ospec-
i a una sensación de con inuidad e in a iabilidad. La polí ica de eclu amien o de u bolis as
au óc onos del A hle ic de Bilbao es, a juicio de la au o a, un in en o de esis i se a los cambios
sociales, cul u ales y polí icos del mundo mode no. Compe i en la p ime a di isión de una de
las ligas más exi osas del ú bol mundial, po o o lado, le p opo ciona la posibilidad de exhibi
su di e encia —apos a po una plan illa local en un con ex o en el que es as ienden a desloca-
liza se— y, po an o, log a que su p oyec o de iden idad sob esalga en ese con ex o global que
hoy en día cons i uye la audiencia mundial del ú bol español. Aho a bien, eclu a solo a u -
bolis as locales puede educi el endimien o y conduci al club a la segunda di isión, mien as
que pe manece en p ime a di isión puede eque i a u bolis as ex anje os. En es e con ex o,
la comunidad del A hle ic de Bilbao es inalmen e p esen ada como «una comunidad de su i-
mien o» (Tu ne , 1988) en la que «hay que pe de pa a gana ».
El e ce a ículo de la se ie es ob a de Fe nando Gu ié ez-Chico y lle a po í ulo «Uno pa a
odos y odos pa a uno. A hle ic de Bilbao: singula idad depo i a, ans e salidad de la iden-
idad». Se abo da en es e caso el es udio de los mo i os de adhesión y pe enencia al club, así
como su polí ica de eclu amien o au óc ono en un con ex o de c ecien es p esiones me -
can iles y compe i i as. Pa a ello se cuen a con la ealización de ein icinco en e is as se-
mies uc u adas a seguido es del club, que han nacido —y esa es la p incipal apo ación del
abajo— an o den o como ue a del País Vasco. Los esul ados de la in es igación e elan
que la iden i icación con el A hle ic de Bilbao es á ue emen e mediada po la de ensa cons-
cien e de lo local y de la comunidad imaginada a la que ello emi e. Es e aspec o es ambién
conside ado cen al po muchos a icionados que, sin emba go, no pod ían in eg a la plan-
illa del club habida cuen a de que no son ascos. Una ci cuns ancia pa adójica, como am-
bién lo es el hecho de que la de ensa de la adición local o o ga no o iedad global al club y
lo con ie e en e oluciona io en un con ex o globalizado y ue emen e me can ilizado que
supone un cambio de pa adigma en el uni e so u bolís ico. El abajo ambién cons a a que
la enuncia de sus seguido es a las nue as endencias y dinámicas del ú bol mode no es más
bien pa cial y que la iden idad del club se a icula de modos di e sos y en unción de los con-
ex os en los que se ac i a: ascos an e el Real Mad id, izcaínos an e la Real Sociedad y esis-
en es an e el mul imillona io Chelsea.