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Las marcas del género en las trayectorias biográficas de las maestras de educación infantil. Analizando nuestra historia para desmontar el patriarcado

Author: Sonlleva Velasco, Miriam,Martínez Scott, Suyapa,Barba Martín, Raúl
Publisher: Centro de Recursos, Interpretación y Estudios de la Escuela
Year: 2019
DOI: 10.35072/CABAS.2019.17.63.006
Source: https://addi.ehu.eus/bitstream/10810/67289/1/Cabas2205.pdf
h p:// e is a.muesca.es. ISSN 1989-5909 | Cabás nº22 diciemb e 2019, págs. 47-60
DOI: h ps://doi.o g/10.35072/CABAS.2019.17.63.006
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Las ma cas del géne o en las ayec o ias biog á icas de
las maes as de Educación In an il.
Analizando nues a his o ia pa a desmon a el pa ia cado
The b ands o gende in he biog aphic
ajec o ies o he child en's educa ion eache s.
Analyzing ou his o y o disassemble he pa ia chy
Mi iam Sonlle a Velasco
Suyapa Ma ínez Sco
Raúl A. Ba ba-Ma ín
Uni e sidad de Valladolid
Fecha de ecepción del o iginal: oc ub e 2019
Fecha de acep ación: no iemb e 2019
Resumen
Las in es igaciones sob e iden idad docen e exigen ene en cuen a dos ca ego ías: géne o y con-
ex o his ó ico. Es e abajo analiza la biog a ía de 66 maes as de Educación In an il pa a descu-
b i cómo las expe iencias de géne o ma can sus ayec o ias y les hacen en ende la educación
desde la es e eo ipia. Cen ándonos en las i encias amilia es y escola es descub imos que esco-
gen la p o esión po in luencia social, polí ica y amilia . Los oles y es e eo ipos ap endidos a-
o ecen la ep oducción de la es uc u a social hegemónica y una educación di e enciada pa a cada
sexo. Es impo an e e lexiona sob e sus expe iencias p e ias pa a a o ece un modelo educa i o
lib e de sesgos de géne o.
Palab as cla e: Biog a ías; Educación In an il; Fo mación Inicial del P o eso ado; Géne o; Iden-
idad docen e.
Abs ac
Teache iden i y esea ch equi es wo ca ego ies o be aken in o accoun : gende and his o ical
con ex . This wo k discusses he biog aphy o 66 eache s in Ea ly Childhood Educa ion o dis-
co e how gende expe iences ma k hei ajec o ies and make hem unde s and educa ion om
he s e eo ype. Focusing on amily and school expe iences, we disco e ha hey choose he p o-
ession due o social, poli ical and amily in luence. The oles and s e eo ypes lea ned can a ou
he ep oduc ion o he hegemonic social s uc u e and a di e en ia ed educa ion o each sex. I
is impo an o e lec on hei p e ious expe iences in o de o a ou an educa ional model ee
o gende biases.
Keywo ds: Biog aphies; Ea ly Childhood Educa ion; Ini ial Teache T aining; Gende ; Teache
Iden i y.
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In oducción
En nues os días, a pesa de los a ances en é minos de igualdad de géne o que se han p oducido
en las sociedades desa olladas, la educación in an il con inúa siendo una p o esión mayo i a ia-
men e emenina. Según da os ecien es de la O icina Eu opea de Es adís ica, más del 90% de las
pe sonas que educan en es e ni el son muje es. Es as ci as no son más que el esul ado de una
adición his ó ica, pedagógica y social que incula a la muje con el cuidado de la in ancia y a la
p ime a enseñanza con la educación de los sen idos y no de la azón.
Sin duda, la iden idad p o esional se cons uye, en buena pa e, a pa i de las pau as que nos ma ca
la sociedad y los oles que desempeñamos como indi iduos sexuados. Es o hace que el análisis de
la iden idad p o esional desde pos u as que in eg an el géne o y el iempo his ó ico se haya con-
e ido en una línea de in es igación p olí ica en el deba e académico. Au o es como Bauman
(2004) des acan su impo ancia pa a ancla al suje o en la his o ia y pensa en los alo es polí icos,
sociales y cul u ales que subyacen en la “e a líquida”1.
Es e discu so esul a de mayo in e és, si cabe, cuando si uamos nues a mi ada en la iden idad
docen e, pues su análisis nos lle a a pensa en nues a cul u a y en las elaciones en e sexos que
en ella se es ablecen, aspec os que, como ya anunciábamos, beben de la adición del de eni his-
ó ico. Explica G aciela Mo gade que las de iniciones de lo “masculino” y lo “ emenino” de i a-
das de la di isión sexual del abajo p opia del capi alismo indus ial han incidido en la subje i i-
dad social de los docen es, pues an es que posee una esencia masculina o emenina, los suje os se
hacen homb es o muje es al in e ac ua con los signi icados hegemónicos (Mo gade, 2010: 21).
Pe o es udia la iden idad docen e desde las ci adas dimensiones pa ece se una emp esa compleja.
A los ac o es pe sonales, con ex uales, psicológicos e in a-indi iduales que in e ienen en su
con o mación (Day & King on, 2008) se añade la incidencia de alo es, sen imien os y es e eo i-
pos sociales (Gee, 2000), que hacen camina a es e cons uc o en e lo indi idual y lo colec i o
(Day, 2007).
Pa a es e abajo pa imos del concep o de iden idad docen e como una es uc u a dinámica y cam-
bian e que es el esul ado de la combinación en e la his o ia pe sonal y la cul u a p o esional del
docen e, inculada con el con ex o en el que se insc ibe (Van Hoo & Raaijmake s, 2003; Bolí a ,
Fe nández & Molina, 2005; Can ón & Ta di , 2018). En endida de es a o ma, la iden idad docen e
se i ía cons uyendo desde la amilia, a pa i de nues as expe iencias como hijos; con inua ía a
lo la go de nues a in ancia y adolescencia, desde las i encias como es udian es en espacios o -
males; y e oluciona ía a lo la go de la o mación inicial, momen o en el que se consolidan las
1 La me á o a de la liquidez ha sido u ilizada po el sociólogo Zygmun Bauman pa a e e i se a la p eca iedad de
ínculos humanos que exis en en la sociedad de nues os días, ca ac e izada po la indi idualización y la ola ilidad
de elaciones. Bauman sos iene que la libe alización de los me cados y la des egulación su ida a inales del siglo XX
ajo consigo el abandono de comp omisos y leal ades y la al a de sensibilidad hacia lo humano. Po ello, el au o
habla de la necesidad de lle a a cabo in es igaciones con ex ualizadas, que pe mi an a ende a los alo es que han
o mado al se humano en cada momen o de la his o ia.
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expec a i as del maes o en o mación pa a con e i se en docen e y se hace én asis en el conoci-
mien o p o esional que pe mi e eje ce la docencia (Ma celo & Gallego-Domínguez, 2018).
Es os p esupues os de pa ida ma can el p esen e es udio que a a de analiza las biog a ías de 66
muje es es udian es de p ime cu so de G ado en Educación In an il de la Facul ad de Educación
de Sego ia (Uni e sidad de Valladolid) — ecogidas en e los años 2017 y 2019—, pa a conoce
la in luencia del géne o en su iden idad docen e al comienzo de la o mación inicial.
Desde es e obje i o gene al, nos ma camos dos especí icos que pa en de la de inición expues a
p e iamen e po Ma celo y Gallego-Domínguez (2018) sob e los ejes en los que se cen a la cons-
ucción de la iden idad docen e an es del comienzo de la ca e a. Es os obje i os son: 1) P o un-
diza en la in luencia de la amilia en la cons ucción de la iden idad docen e ligada al géne o; y
2) Conoce las expe iencias inculadas al géne o en la educación o mal.
Iden idad p o esional del magis e io de Educación In an il: géne o e
his o ia
El p oceso de eminización del magis e io in an il se ha is o a ec ado a lo la go del iempo po
causas de di e sa índole, pe o la incidencia de ac o es his ó icos y sociales ha sido sus ancial pa a
en ende la educación de la p ime a in ancia inculada a la muje .
Haciendo un epaso b e e po el acon ece his ó ico, a inales de la Edad Mode na, en el siglo
XVIII, la Ilus ación ma ca á un cambio en las concepciones educa i as y en los modos de a ende
a la in ancia. Pedagogos como Rousseau, Pes alozzi o Condo ce abande a án en aquellos años la
idea de que la in ancia ue a educada desde la cuna como paso necesa io pa a o ma una ciuda-
danía lib e. Pe o sus p esupues os de pa ida pa a es a educación in an il queda án ma cados po
dos ideas cla e: la p ime a de ellas es que los pequeños debían ecibi una educación di e enciada
en unción de su sexo; y la segunda es que la educación de los meno es debía co e a ca go de
una muje , pues como ad e ía Pes alozzi “La p ime a enseñanza no es un asun o de la cabeza ni
de la azón, es una cosa de los sen idos, del co azón, una cosa de la mad e” (Pes alozzi, 1967:262).
Las cualidades inna as que se a ibuye on desde en onces a la muje pa a el cuidado de la in ancia
y su educación ue on ep oducidas po o os e e en es en la Pedagogía Mode na como F öbel y
aídas a España po p o eso es como Pablo Mon esino en el siglo XIX. El nacimien o de las es-
cuelas de pá ulos en España coloca á en el deba e polí ico la necesidad de o ma a un colec i o
de maes as capaci adas pa a al labo que a ende á a una educación desde es ejes: ísica, mo al
e in elec ual.
La Ley de Ins ucción Pública de 1857 au o iza á que las escuelas de pá ulos pudiesen es a a en-
didas po maes as o madas, pe o ambién po muje es que u ie an un ce i icado de ap i ud y
mo alidad. La iniciación en los udimen os básicos de la lec u a, la esc i u a y la doc ina c is ina
e an las guías básicas pa a la educación de los meno es en es e ni el educa i o, po ello, la o ma-
ción pa a impa i docencia en es e ni el no eque ía de g andes sabe es.
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Las sucesi as modi icaciones de los planes de es udio de las Escuelas No males de 1898, 1900,
1901 y 1914 no menciona on la con eniencia de una o mación especí ica pa a el magis e io de
es a e apa. Hab ía que espe a al Plan de Es udios de 1931 con la inclusión de los “ abajos de
especialización” en e ce cu so de ca e a, y la posibilidad que o eció el gobie no epublicano a
los maes os de hace p ác icas en escuelas de pá ulos, pa a e algunos cambios en la educación
de es e ni el. La inclusión en es e pe iodo del siglo XX de mé odos inno ado es eu opeos pa a la
a ención de la in ancia, como los de Mon esso i, Dec oly o F eine , a o ecie on un cambio en los
modos de educa la in ancia (Diego & González, 2011).
Pe o el anquismo supuso un e oceso en la educación de pá ulos y su ape u a a se impa ida
po homb es o muje es. La Ley de Educación P ima ia de 1945 exponía en sus bases la necesidad
de ealiza pa a es e ni el una selección de p o eso ado emenino. Rese ada la p o esión al co-
lec i o de muje es, se c ea en Mad id en 1951 la Escuela Especial de Fo mación pa a Maes as de
Pá ulos, cuyo in e a enseña a las jó enes o ien ación y mé odos de abajo adecuados pa a es-
pecializa se en la higiene, el cuidado, la psicología y los abajos manuales p opios de la p ime a
in ancia, así como a ayuda a las mad es a la c ianza de sus hijos.
Hab ía que espe a has a el úl imo cua o del siglo XX pa a encon a una o mación especializada
pa a la Educación In an il y ans o ma las condiciones del p o eso ado, pe o la ca ga de la adi-
ción his ó ica emenina en la enseñanza de es e ni el nos ha acompañado has a nues os días.
Es a asunción adicional de la muje como especialis a en el cuidado y la educación de los meno-
es ha ido calando en el imagina io colec i o, po ello in es igaciones ecien es aluden a la impo -
ancia que ienen los p ocesos de socialización en la cons ucción de iden idades. Como a i ma
Fulle (2012) el suje o se de ine a sí mismo median e la in e acción y el econocimien o con el
o o. El o o “signi ican e” es el que con i ma la iden idad del suje o y ansmi e mensajes sob e
la ap i ud espe ada. Po ello, la ca ego ía de géne o debe i inculada a la simbolización que cada
cul u a elabo a de la di e encia sexual. En ella apa ecen un conjun o de no mas y expec a i as
sociales sob e los papeles y a ibu os de las pe sonas a pa i de sus cue pos que explican la de-
sigualdad social y las elaciones de pode en e homb es y muje es (Pinzón, 2016:75). La noción
de géne o queda así a a esada po múl iples a iables como son las elaciones de pode , la eco-
nomía o la clase social.
La escuela ha pe mi ido adicionalmen e que se ep oduzcan las ep esen aciones simbólicas de
la cul u a dominan e. El lenguaje, las imágenes y las o mas de pensa y ac ua de nues a sociedad
han legi imado la pe pe uación de la imagen de la muje subo dinada a la del homb e. Aún en
nues os días, con una mejo a no able de la pa icipación económica de la muje y mayo es co as
de pode y decisión, siguen pe meando en el imagina io social a a és de las elaciones labo ales,
amilia es y pe sonales las di e encias sociales en e homb es y muje es. Como expone Tamayo
(2016) los p incipales espacios que in luyen pa a impone los de e minismos sociales son p ime o
la amilia y después la escuela, en la cual se encuen an an o mecanismos es uc u ales como
ideológicos que se ansmi en a a és del cu ículum o icial, los planes y p og amas, el ma e ial
didác ico y el cu ículum ocul o, que apa ece a a és de la p ác ica pedagógica de los maes os y
maes as.
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Es os hechos son los que a o ecen la necesidad de e lexiona con los maes os y maes as en
o mación sob e la con o mación de su iden idad p o esional como especialis as de la Educación
In an il y las expe iencias que han ma cado su ayec o ia an es del acceso a las aulas uni e si a-
ias. Siguiendo a Rome o y Ab il (2008), emos cómo en los es udios de Magis e io de Educación
In an il, no exis en asigna u as especí icas que a en sob e emas como la coeducación o el géne o,
po ello, sólo despe ando una mi ada c í ica hacia las o mas sociales de en ende y a ende a la
in ancia, y las in luencias educa i as de es e ni el, pod emos educa a los meno es desde pos u as
eminis as alejadas de oles y es e eo ipos de géne o.
La me odología biog á ico-na a i a en la iden idad docen e
La impo ancia del es udio de la iden idad docen e desde el mé odo biog á ico na a i o ha sido
ampliamen e demos ada po Clandinin y Conelly desde la línea de abajo que inicia on en 1998.
Es os au o es mencionaban ya desde sus p ime os abajos que no se puede comp ende lo que
cada docen e en iende po enseñanza, si no se ienen en cuen a sus expe iencias p e ias. La pe s-
pec i a biog á ica esul a de mayo in e és cuando a amos de aden a nos en un es udio de gé-
ne o, ya que es e en oque, además de posibili a la in e subje i idad y la in e p e ación, nos ayuda
a abo da las elaciones que se es ablecen en los espacios sociales y las pe cepciones que cada
sexo iene de las mismas (Bo ía, 2013).
Es as di ec ices nos lle a on a inicia un es udio que se enma ca en la pe spec i a cuali a i a y
oma como ins umen o pa a la ecogida de da os la en e is a biog á ica. El es udio, con ex uali-
zado en la Facul ad de Educación de Sego ia (Uni e sidad de Valladolid), ecoge los es imonios
de 66 muje es es udian es de p ime cu so del G ado en Educación In an il.
Las na aciones ue on ecogidas en los cu sos académicos 2017/2018 y 2018/2019 en la asigna-
u a Educación pa a la Paz y la Igualdad, con el obje i o de conoce las expe iencias de las maes-
as en o mación en aspec os inculados con el géne o y e lexiona con ellas sob e cómo dichos
aspec os moldean su iden idad docen e al comienzo de la o mación inicial. En la asigna u a había
ambién ma iculados en dichos cu sos cua o homb es, pe o se ha p escindido de sus ela os en
es a in es igación pa a analiza en p o undidad las expe iencias emeninas. Las expe iencias mas-
culinas se abaja án en u u as publicaciones.
Pa a lle a a cabo la expe iencia se con o mó po pa e de las docen es de es a asigna u a un mo-
delo de en e is a abie a o mado po 15 p egun as o denadas en es bloques de con enido (Tabla
1).

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Tabla 1.
Guion de en e is a pa a el es udio de la iden idad docen e y el géne o
Bloques
P egun as-guía
La amilia
-¿Qué ecue das sob e u in ancia?
-¿Qué empleos enían us pad es?
-¿Cuál es la elación que has man enido con us he manos den o del
hoga ?
-¿Qué ac i idades solía ealiza cada sexo en casa?
-¿Qué alo es e han sido ansmi idos po us pad es? ¿Han sido los
mismos pa a us he manos?
La escuela
-¿Qué ecue dos ienes del pe iodo escola inculados al géne o?
-¿Tus expe iencias escola es es án más elacionadas con maes as o
con maes os?
-¿A qué jugabas en los ec eos y con quién?
-¿Qué ecue das sob e la elación en e las asigna u as y el sexo del
p o eso ado en la e apa P ima ia?
-
¿Vi is e algún momen o especial ma cado po u géne o en es a
e apa?
El ins i u o
-¿Cómo ecue das las expe iencias adolescen es en el ins i u o?
- ¿Qué hacías en los ec eos y iempos lib es?
- ¿Qué ejemplos de pe sonas ele an es ap endidos du an e es a e apa
ecue das en el campo de la Ciencia, la Li e a u a y la His o ia?
- ¿Qué ecue dos ienes de los docen es con los que compa is e la Edu-
cación Secunda ia y el Bachille a o?
- ¿Po qué decidis e cu sa después del ins i u o es udios de Magis e io
de Educación In an il?
Fuen e: elabo ación p opia
Como puede ap ecia se en la abla, las p egun as a an de ecoge momen os cla e de la expe ien-
cia biog á ica de las pa icipan es, inculados con el géne o. Dichas p egun as solo son di ec ices
o ien a i as que pe mi en o dena las i encias de las docen es en o mación y e oca el p oceso
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de ecue do, pe o cada en e is a se lle ó a cabo siguiendo la expe iencia indi idual de las pa i-
cipan es y omando su es imonio de o ma con ex ualizada y única.
Los da os ecogidos ue on analizados a a és del p og ama ATLAS. i haciendo p ime o una lec-
u a indi idual de cada uno de los es imonios y, más a de, buscando conexiones a ni el global de
odos ellos. De es a o ma ag upamos las espues as de las pa icipan es en dos núcleos de signi i-
cado que pa en de sus p opias oces: expe iencias de géne o en la amilia; y moldes de géne o
ap endidos en la educación o mal.
Es os núcleos de signi icado se án la guía pa a la exposición de esul ados del p esen e abajo. En
él, i emos combinando nues as p opias e lexiones de los da os con ex ac os de los es imonios
que nos han o ecido las maes as. En los e ba ims apa ece án ambién dos da os, la edad y el
con ex o en el que se enma ca la expe iencia de cada una de ellas, siendo “CR” la i encia bio-
g á ica de pa ida en con ex os u ales y “CU” la i ida en con ex os u banos.
Además, a lo la go del es udio hemos enido en cuen a algunos códigos é icos como la eliminación
de aquellos con enidos pe sonales que no e an obje o de la p esen e in es igación; el espe o a sus
ecue dos; y el anonima o de sus oces en el in o me inal, pa a p o ege su in imidad (Mo iña,
2017).
Ma cas, ecue dos y expe iencias de géne o
Mi mad e hace la comida, limpia, plancha…
Los es imonios de las maes as nos pe mi en e cómo la amilia se con ie e en agen e educa i o
de p ime o den pa a el géne o. Las p ime as expe iencias en la in ancia queda án ma cadas po
el empleo de los p ogeni o es den o o ue a del hoga , aspec o que les hace en ende una di e en-
ciación de oles y a eas den o de la amilia.
Desde siemp e he is o como mi mad e ealiza odas las a eas domés icas. Ella limpia,
cocina, plancha… se enca ga de odo. Mi pad e iene que abaja ue a y a eces ayuda i ando
la basu a o ayudando a mi mad e con algunas a eas, pe o no suele se lo habi ual (M, 19 años,
CU).
En las amilias en las que ambos p ogeni o es es án empleados ue a del hoga , las maes as de-
ienden un epa o de las a eas domés icas más equi a i o en e el pad e y la mad e. Pe o inda-
gando en es a ealidad, emos cómo se sigue ep oduciendo la ealización de un g upo de a eas
adicionalmen e asignadas a la muje , como hace la comida, limpia la casa y plancha , que se
ealizan en el in e io del hoga ; mien as en el caso de los homb es, su pa icipación depende en
g an medida de su “buena olun ad” y “disponibilidad” y se enma ca en los espacios ex e nos a la
i ienda (González, 2009).
Mis pad es abajan ue a de casa los dos, son maes os y se epa en las a eas de casa.
Mi mad e hace la comida, limpia y plancha. Mi pad e se enca ga de i a la comp a, i a
la basu a y a egla el ja dín (M, 20 años, CU).
Es os modelos se i án a los meno es pa a ap ende de sus p opios pad es las a eas que deben
ealiza en casa. De es e modo, se ap ecia como muchas maes as dicen hace en casa lo mismo
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que han is o hace desde niñas a sus p opias mad es. Asimismo, más del 90 % de las pa icipan es
con he manos del o o sexo a i ma que en sus hoga es no hay un epa o equi a i o de las a eas
del hoga , siendo las he manas las enca gadas de colabo a en las mismas y sus i ui la unción
ealizada po la mad e cuando es a al a.
Mi he mana y yo solemos hace las a eas domés icas y mi he mano no suele hace
nada… Él es más pequeño que noso as y mis pad es no le obligan a ayuda en casa (M, 21
años, CR).
Es a ealidad a o ece no solo que la descendencia ap enda a iden i ica se con un g upo sexuado,
sino ambién que exis a una je a quía. Al espec o, Subi a s (2017) a i ma que desde la p ime a
in ancia niños y niñas ap enden que la pe enencia al colec i o masculino conlle a una se ie de
p i ilegios de los que no disponen las muje es. De es e modo, ellos echazan la iden i icación con
las niñas, po es a en una posición social in e io y ellas an ap endiendo a acep a los oles que
la sociedad les impone.
Las di e encias en e la educación de los hijos en unción de su géne o ambién llegan has a los
alo es que les son ansmi idos en el hoga . Los es imonios de las pa icipan es e lejan cómo a
a és de las elaciones en la co idianidad, a las muje es se les a inculcando algunos alo es como
la sensibilidad, la dependencia o la debilidad. Mien as, a los he manos del sexo opues o se les
educa en la ue za, la independencia y el alo de lo económico, siemp e en compañía de pe sonas
del mismo sexo.
En el e ano, ya un poco más mayo es, mi he mano y yo no pasábamos mucho iempo
jun os. Él se iba con mi pad e a ayuda en la emp esa y a gana algo de dine o y yo ayudaba
a mi mad e y cuidaba de mis p imos en e ano (M, 22 años, CR).
Además de los p ogeni o es, se obse a cómo o os miemb os de la amilia suelen se in luyen es
pa a el ap endizaje de los es e eo ipos de géne o. De o ma epe ida hemos comp obado cómo los
es imonios de las maes as e lejan una po en e in luencia de oles de géne o de la mano de ami-
lia es emeninas. Tías, p imas y abuelas ep oducen en espacios de eunión amilia una se ie de
pa ones inculados con el géne o a a és de sus p ác icas co idianas que ellas an ap endiendo
desde niñas.
Aho a que lo pienso… siemp e que comemos en amilia mi mad e, mis ías y mi abuela
suelen sen a se en un lado de la mesa, el más p óximo a la cocina. Mi abuela suele se la que
se enca ga de hace la comida y ellas la ayudan a se i la y a que es é odo a pun o. Después,
mis p imas y yo solemos echa una mano a ecoge (M, 18 años, CR).
Es as a i maciones nos lle an a comp oba cómo el modelo de géne o igen e en la ac ualidad
sigue suponiendo la adopción de ac i udes al uis as po pa e de las muje es he edadas del pasado.
Siguiendo a Subi a s (2017), la muje se cen a no en el yo sino en el ex e io . En es e sen ido,
compo a una ac i ud de enuncia a sí misma y mues a una posición subal e na espec o a los
o os, aspec o que es ap endido po las iguales desde la in ancia.
En el colegio me gus aba juga en el “ incón de las cocini as”
h p:// e is a.muesca.es. ISSN 1989-5909 | Cabás nº22 diciemb e 2019, págs. 47-60
DOI: h ps://doi.o g/10.35072/CABAS.2019.17.63.006
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La en ada a la escuela pa ece se un hecho signi ica i o en la ayec o ia de las pa icipan es. Al
na a sus expe iencias, se pe cibe cómo odas ellas comienzan su e apa escola de la mano de una
maes a de Educación In an il. Los compo amien os de sus espec i as maes as, los alo es que
les son ansmi idos y la o ma de educa de es a igu a ma ca án la comp ensión que las p o ago-
nis as ienen de la in ancia y sus modos de enseñanza.
Mi maes a de In an il se llamaba Ma ía (…). E a una muje muy ca iñosa, que siemp e es aba
pendien e de noso os y que se la eía que le gus aban mucho los niños. Yo c eo que ella ue
la que me ma có pa a es udia es o (M, 19 años, CU).
El cu ículum ocul o ocupa á un luga des acado en el análisis de los es imonios de las pa ici-
pan es. Podemos e a a és de es e como sus p opias maes as de Educación In an il ansmi ían
a a és de su p ác ica docen e un conjun o de pau as como mayo es exp esiones de a ec i idad
hacia las niñas, de p o ección an e las ag esiones en e iguales o meno es cas igos, que ha án a las
pequeñas di e encia se de sus compañe os y lle a a cabo un conjun o de p ác icas di e en es a
es os (López, 2003). Es a o ma peculia de educación, que se p esen a ya en los p ime os ni eles
de la expe iencia o mal, a o ece á la ep oducción de juegos y espacios di e enciados en el con-
ex o académico en unción del géne o.
Cuando e a in ie no y no podíamos sali a juga al pa io, a noso as nos encan aba es a
en el incón de las cocini as y en el de los dis aces. Había un niño que le gus aba juga con
noso as a hace “comidi as” y como é amos unas mandonas, le sen ábamos en una mesa y le
p epa ábamos “el ca é” (M, 20 años, CU).
Coincidiendo con es udios como los de Loba o (2005) se ap ecia que, aunque en edades emp anas
los espacios de juego no es án delimi ados de o ma ce ada, en aquellos espacios que son ípica-
men e emeninos de la ida adul a, los niños ejempli ican los compo amien os a oniles y las
niñas se pe ciben como c ia u as inde ensas. A a és de las p e e encias de juego ad e imos
además como las niñas ienen p e e encia po cie os espacios del aula como “el incón de las
cocini as”, del que ellas se apode an y en el que se sien en segu as incluso, como a i maba la
p opia pa icipan e, “pa a domina a los niños”.
El paso a la Educación P ima ia ma ca á la dis ancia en e las pos u as de los niños y la de las
niñas. Al comienzo del pe iodo los modelos de géne o se p esen an más ce ados y exis en p esio-
nes ex e nas po pa e del g upo de iguales pa a lle a a cabo compo amien os p opios de cada
géne o.
Fue una e apa de mi ida en la que me di cuen a de que no encajaba con el g upo de niños
que había en clase. Había un g upo de chicas y o o de chicos y ellos decidían si pe manecías
en ese g upo o no de acue do con cómo e compo abas y a lo que e gus aba juga . Si no
e as como ellos, e daban de lado (M, 21 años, CU).
Son cinco muje es las que a i man ene compo amien os ansg eso es en cuan o al juego, expli-
can que jugaban con los niños en el pa io de ec eo a juegos compe i i os, como el ú bol, pe o
deja on de hace lo po las p esiones que eje cía el g upo de iguales y la exclusión a la que se ie on
some idas. Se cons a a, como aquellas muje es que ac úan de o ma con a ia a la no ma, cambian