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Otras formas de re(conocer). Reflexiones, herramientas y aplicaciones desde la investigación feminista

Author: Mendia Azkue, Irantzu,Luxán Serrano, Marta,Legarreta Iza, Matxalen,Guzmán Orellana, Gloria,Zirion Landaluze, Iker,Azpiazu Carballo, Jokin
Publisher: Instituto Hegoa
Year: 2014
Source: https://addi.ehu.eus/bitstream/10810/71249/1/Otras_formas_de_reconocer.pdf
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OTRAS FORMAS
DE (RE)CONOCER
Re lexiones, he amien as y aplicaciones
desde la in es igación eminis a
I an zu Mendia Azkue, Ma a Luxán, Ma xalen Lega e a,
Glo ia Guzmán, Ike Zi ion, Jokin Azpiazu Ca ballo (eds.)
OTRAS FORMAS DE (RE)CONOCER
El eminismo con odas sus e ien es es una de las
co ien es c í icas que más e lexión y deba e apo a pa a
pensa y pone en p ác ica o as o mas de ( e)conoce ,
más ho izon ales, é ica y polí icamen e más esponsables
y con mayo o ien ación hacia la ans o mación social.
En e ec o, las epis emologías eminis as, compues as po
pe spec i as plu ales e incluso con on adas en algunos
de sus aspec os, han ido con o mando un co pus de
conocimien o muy é il, abundan e y ansdisciplina .
Con odo, la mayo pa e de las apo aciones son de co e
eó ico y disponemos de pocas he amien as p ác icas que
puedan o ece e e en es y o ien aciones a las pe sonas
que quie en aplica una u o a posición epis emológica en
las in es igaciones que lle an a cabo.
Es a publicación quie e se una con ibución en es e
sen ido. Hemos in i ado a di e en es pe sonas a ab i
las pue as de la “cocina” de la in es igación eminis a,
a e lexiona y a hace anspa en es las decisiones
analí icas y me odológicas que ienen luga en odo
p oceso de conocimien o.
OTRAS FORMAS
DE (RE)CONOCER
Re lexiones, he amien as y aplicaciones
desde la in es igación eminis a
I an zu Mendia Azkue, Ma a Luxán, Ma xalen Lega e a,
Glo ia Guzmán, Ike Zi ion, Jokin Azpiazu Ca ballo (eds.)
Es a publicación ha sido ealizada con el apoyo inancie o de la Dipu ación Fo al
de Gipuzkoa, en el ma co del Con enio de colabo ación con Hegoa pa a
el o alecimien o de la coope ación ans o mado a median e la in es igación
e incidencia polí ica.
O as o mas de ( e)conoce . Re lexiones, he amien as
y aplicaciones desde la in es igación eminis a
Edición: I an zu Mendia Azkue, Ma a Luxán,
Ma xalen Lega e a, Glo ia Guzmán, Ike Zi ion, Jokin Azpiazu Ca ballo
2014
www.hegoa.ehu.eus www.sim e .ne
[email p o ec ed]
UPV/EHU
Edi icio Zubi ia E xea
A enida Lehendaka i Agi e, 81 • 48015 Bilbao
Tel.: 94 601 70 91 • Fax: 94 601 70 40
UPV/EHU
Biblio eca del Campus
Nie es Cano, 33 • 01006 Vi o ia-Gas eiz
Tel.: 945 01 42 87 • Fax: 945 01 42 87
UPV/EHU
Cen o Ca los San ama ía
Elhuya Plaza 2 • 20018 Donos ia-San Sebas ián
Tel.: 943 01 74 64 • Fax: 94 601 70 40
Imp esión: Lankopi, S.A.
Diseño y Maque ación: Ma a, S.L.
Depósi o Legal: BI-374-2015
ISBN: 978-84-16257-02-7
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dis ibui y comunica públicamen e es a ob a con libe ad, siemp e y cuando se econozca la au o ía
y no se use pa a ines come ciales. No se puede al e a , ans o ma o gene a una ob a de i ada
a pa i de es a ob a.
Licencia comple a: h p://c ea i ecommons.o g/licenses/by-nc-nd/3.0/es/
3
Índice
Índice
In oducción 11
I. Epis emologías y me odologías eminis as 19
Capí ulo 1. A ances, dilemas y e os de las epis emologías
eminis as en la in es igación social
Ba ba a Biglia 21
Capí ulo 2. Cons uyendo me odologías eminis as desde
el eminismo decolonial
Ochy Cu iel Picha do 45
Capí ulo 3. El eminismo asco y los ci cui os del conocimien o:
el mo imien o, la uni e sidad y la casa de las muje es
Ma i Luz Es eban 61
II. En oques y he amien as pa a la in es igación eminis a 77
Capí ulo 4. ¿Es el análisis in e seccional una me odología
eminis a y quee ?
Raquel (Lucas) Pla e o 79
Capí ulo 5. P oducciones na a i as: una p opues a me odológica
pa a la in es igación eminis a
I zia Ganda ias Goikoe xea y Nago e Ga cía Fe nández 97
Capí ulo 6. Análisis c í ico del discu so con pe spec i a eminis a
Jokin Azpiazu Ca ballo 111
III. Expe iencias de in es igación eminis a aplicada 125
Capí ulo 7. Pone en el cen o la ida de las muje es mayas
sob e i ien es de iolación sexual en la gue a:
una in es igación eminis a desde una mi ada
mul idimensional del pode
Amandine Fulchi on 127

O as o mas de ( e)conoce . Re lexiones, he amien as y aplicaciones...
4
Capí ulo 8. Sabe que alguien lo escucha. El mé odo de la na a i a
en la in es igación La e dad de las muje es. Víc imas
del con lic o a mado en Colombia
Elena G au Biosca 147
Capí ulo 9. (De)cons uyendo la ca ego ía “muje es inmig an es”:
de obje os de discu so a suje os polí icos
Ca men G ego io Gil 161
Au o ía
5
Au o ía de los capí ulos
Ba ba a Biglia. Doc o a en psicología y p o eso a en la Uni e si a Ro i a i
Vi gili, desde donde coo dina el Semina io In e disciplina de Me odología de
In es igación Feminis a (SIMReF). Ha abajado en el campo de las iolencias
de géne o an o a ni el eó ico-académico como en se icios de a ención
di ec a. Es especialis a en epis emología y me odología eminis a y en es udios
de géne o, emas sob e los que cuen a con nume osas publicaciones.
Ochy Cu iel. An opóloga social, in es igado a y ac i is a eminis a
dominicana esiden e en Colombia. Fo ma pa e del G upo La inoame icano
de Fo mación y Acción Feminis a-GLEFAS. Es esponsable de la Maes ía
de Es udios de Géne o de la Uni e sidad Nacional de Colombia y docen e en
di e en es uni e sidades de Amé ica La ina. Coo dinó el p oyec o Casa po la
Iden idad de las Muje es A o. Ha in es igado y publicado sob e iden idades,
in e seccionalidad, eo ía pos colonial y eminismo an i acis a. En su úl imo
lib o, La nación he e osexual, ealiza un análisis del discu so ju ídico y el
égimen he e osexual desde la an opología de la dominación.
Ma i Luz Es eban. Licenciada en medicina po la UPV/EHU y doc o a en
an opología social po la Uni e si a de Ba celona. P o eso a de an opología
social y miemb o de la comisión académica del Más e en Es udios Feminis-
as y de Géne o de la UPV/EHU. Es especialis a en an opología eminis a
y an opología de la medicina. Ha pa icipado en dis in as inicia i as y aso-
ciaciones eminis as. Cuen a con nume osas publicaciones sob e eminismo,
iden idades, e nog a ía co po al, amo , salud, e c. Po sus múl iples abajos y
colabo aciones, es una impo an e e e encia eó ica y ac i is a en la uni e si-
dad y en e las o ganizaciones sociales.
Raquel (Lucas) Pla e o. Doc o en sociología, psicólogo y ac i is a, docen e
y miemb o de la Cá ed a de Géne o de la Uni e sidad Rey Juan Ca los de
Mad id. Ha abajado en a ios p oyec os de in es igación eu opeos, ales
como MAGEEQ y QUING, sob e el análisis de los ma cos in e p e a i os
y la calidad de las polí icas de igualdad de géne o en Eu opa. Sus á eas de
in es igación gi an en o no a la sexualidad, el géne o y la in e seccionalidad.
I zia Ganda ias Goikoe xea. In eg an e del G upo de In es igación FIC
(F ac alidades en In es igación C í ica) del Depa amen o de Psicología
Social de la Uni e si a Au ònoma de Ba celona. Sus ámbi os de abajo
elacionados con el eminismo son di e sos, en e ellos des acan:
epis emología y me odología c í ica eminis a, in es igación pa icipa i a,
O as o mas de ( e)conoce . Re lexiones, he amien as y aplicaciones...
6
eo ías pos coloniales, mo imien os sociales, mig aciones y co po eidad.
P o eso a colabo ado a de la Facul ad de Psicología y Educación (FICE) en la
Uni e sidad de Deus o.
Nago e Ga cía Fe nández. In eg an e del G upo de In es igación FIC
(F ac alidades en In es igación C í ica) del Depa amen o de Psicología
Social de la Uni e si a Au ònoma de Ba celona. Su ayec o ia académica se
si úa en e la psicología social c í ica y los es udios eminis as y de géne o.
Ac ualmen e es á ealizando una in es igación en o no a las expe iencias
amo osas de jó enes ac i is as eminis as. Pa icipa ac i amen e en la
asociación cul u al Ningún Luga en Ba celona.
Jokin Azpiazu Ca ballo. Licenciado en sociología y mas e en Es udios
Feminis as y de Géne o po la UPV/EHU, con el abajo G upos de homb es
y discu sos en o no a la masculinidad. Es miemb o de SIMReF y en la
ac ualidad ealiza su esis sob e subje i idades LGTB y he e ono ma i idad
en el con ex o de los mo imien os popula es de izquie da.
Amandine Fulchi on. Ac i is a eminis a, co- undado a de la colec i a
eminis a Ac o as de Cambio de Gua emala, que desde 2004 impulsa p ocesos
de sanación, au oconciencia y memo ia social pa a ompe el silencio en
o no a las iolaciones sexuales con a las muje es mayas du an e la gue a
y c ea condiciones de no- epe ición. Coo dinó el equipo de in es igación
in e disciplina ia e in e cul u al que esul ó en el lib o Tejidos que lle a el
alma. Memo ia de las muje es mayas sob e i ien es de iolación sexual
du an e el con lic o a mado (2009).
Elena G au Biosca. Licenciada en His o ia Con empo ánea po la Uni e sidad
de Ba celona. Ha in es igado sob e el mo imien o eminis a ca alán y las
p ác icas de las edes de muje es po la paz, p o undizando en las conexiones
en e el eminismo y la no- iolencia. Pa icipan e en nume osos espacios
inculados con los mo imien os sociales, ales como la e is a En Pie de
Paz o el Anua io de mo imien os sociales de la Fundación Be iko. Responsable
del á ea de Fo mación y Di usión del ICIP-Ins i u Ca alà In e nacional pe la
Pau. Ha sido pa e del equipo coo dinado po la Ru a Pací ica de las Muje es
que ha ealizado la mayo in es igación sob e iolaciones de los de echos
humanos de las muje es en Colombia, publicada en el lib o La e dad de las
muje es. Víc imas del con lic o a mado en Colombia (2013).
Ca men G ego io Gil. Doc o a en an opología social, di ec o a del
Depa amen o de An opología social de la Uni e sidad de G anada. Di ec o a
Au o ía
7
del G upo de In es igación O as. Pe spec i as eminis as en in es igación
social y del p oyec o E nog a iando p ác icas de esis encia. Escena ios,
e en os y na a i as en la cons ucción de la ciudadanía, del Plan Nacional
I+D+I (2009-2012). Ha in es igado y publicado abundan es abajos sob e
géne o y mig aciones. En e o as, ha di igido la in es igación-acción y
pos e io publicación ¿Po qué ienen que deci que somos di e en es? Las
muje es inmig an es, suje os de acción polí ica (2010).
Coo dinación
Hegoa. Ins i u o mix o de la UPV/EHU que lle a más de 25 años dedicado
a los es udios sob e desa ollo y coope ación in e nacional, p omo iendo
ac i idades de o mación (más e es, p og ama de doc o ado y cu sos
especializados), de in es igación en líneas de abajo di e sas, de educación
pa a el desa ollo y de aseso ía a dis in as ins i uciones en ma e ia de polí icas
públicas de coope ación.
SIMReF. Espacio consolidado de deba e, o mación y p omoción de la
epis emología y la me odología de in es igación eminis a a ni el es a al.
Se a a de una expe iencia con un doble obje i o: el deba e y discusión
sob e las po encialidades y los lími es de las in es igaciones eminis as
pa a con igu a se como un nue o pa adigma de análisis de la ealidad en
las di e en es disciplinas, y la o malización de un espacio o ma i o sob e
me odologías eminis as que ecoja los deba es in e nacionales y ayude a la
mejo a de la in es igación.
O as o mas de ( e)conoce . Re lexiones, he amien as y aplicaciones...
14
podemos deja señala que se a a de las emá icas abajadas en los alle es que
u ie on luga en las II Jo nadas de Me odología de In es igación Feminis a y
que esas expe iencias p ác icas han sido ecogidas en los a ículos.
Así, en el cua o capí ulo, Raquel (Lucas) Pla e o pa e de que las
pe spec i as eminis as y quee en la p oducción del conocimien o han
con ibuido a cues iona la uni e salidad de los obje os y suje os de es udio,
p oduciendo nociones c í icas como la in e seccionalidad, que se p opone
como una he amien a me odológica además de una pe spec i a c í ica
mul idisciplina . En es e capí ulo, se explo a una expe iencia pa icula con
el análisis in e seccional que a oja cua o posibles a iculaciones p ác icas,
así como se sugie en algunas he amien as ans o mado as incipien es en
nues o con ex o. Una de las p incipales conclusiones es que no hay una sola
o ma de ealiza el análisis in e seccional, sino que es e se puede se i de una
di e sidad de he amien as quee y eminis as eme gen es. Pla e o a gumen a
que se á p ecisamen e la noción quee la que posibili a la a ea de soña y
p oyec a o as ealidades sociales posibles, y po an o la que nos mo iliza
pa a gene a acciones y me odologías pa a o os u u os posibles.
I zia Ganda ias Goikoe xea y Nago e Ga cía Fe nández p esen an en
el quin o capí ulo una ap oximación eó ica y p ác ica de la he amien a
me odológica de las P oducciones Na a i as. Es a a i ma la pa cialidad
de la mi ada y apues a po el es ablecimien o de conexiones pa ciales con
múl iples posiciones pa a complejiza la isión del enómeno es udiado. La
he amien a consis e en la p oducción conjun a de un ex o híb ido en e
in es igado a(s) y pa icipan e(s) en la in es igación, que se gene a a a és
de sesiones de con e sación sob e el ema de es udio, la ex ualización de
dichas con e saciones po pa e de la in es igado a(s), y la agencia de la
pe sona pa icipan e(s) sob e el ex o pa a modi ica lo y hace lo conco da
g adualmen e con su pun o de is a. En es e capí ulo, las au o as in oducen
las bases eó icas y epis emológicas de las P oducciones Na a i as, así
como el p ocedimien o pa a su cons ucción. Jun o a ello, ilus an algunas
de las po encialidades, lími es y e os –limi e os– que les ha plan eado es a
he amien a a pa i de sus expe iencias de in es igación.
Jokin Azpiazu Ca ballo, en el sex o capí ulo, plan ea que in es iga de
mane a eminis a equie e he amien as que pone a unciona cuando nos
plan eamos la in es igación como o ma de ans o mación eminis a. Sin
emba go, añade que nos hallamos en un momen o en el que los ma cos de la
in es igación y la o mación eclaman cada ez más he amien as y ó mulas
que son con ecuencia aplicadas sin ene en cuen a sus con ex os y pun os

In oducción
15
de pa ida. Po lo an o, pa a es e au o p opone he amien as me odológicas
eminis as pasa necesa iamen e po en ende las de la mane a más amplia
posible, incluyendo desde los aspec os epis emológicos has a los écnicos.
Desde ahí, el capí ulo abo da cues iones ela i as al análisis c í ico del
discu so con pe spec i a eminis a, p ime o poniéndolo en elación con los
deba es epis emológicos eminis as y los con ex os de in es igación ac uales
y, a con inuación, p esen ando algunas pis as sob e el eco ido de es a
me odología y sob e las apo aciones que la misma puede o ece al desa ollo
de la in es igación eminis a.
Finalmen e, la e ce a pa e del lib o es á di igida a conoce y desen aña
expe iencias de in es igación eminis a aplicada que han enido en cuen a
los en oques y he amien as me odológicas desc i as en la segunda pa e.
Se a a de es in es igaciones pues as en ma cha en con ex os en los que
se han p oducido y pe sis en iolaciones a los de echos humanos de las
muje es (Gua emala, Colombia y Es ado español), y que han sido concebidas
como p ocesos de p oducción de conocimien o en los que in es igado as y
pa icipan es con luyen, dialogan y a an de supe a ba e as de ca a a la
ans o mación social eminis a.
El sép imo capí ulo, elabo ado po Amandine Fulchi on, ecoge la
expe iencia de la in es igación-acción pa icipa i a Tejidos que lle a el alma.
Memo ia de las muje es mayas sob e i ien es de iolación sexual du an e
el con lic o a mado (Gua emala, 2009). La au o a desa olla los p incipios
epis emológicos de pa ida de es a in es igación, así como las incidencias
que se p esen a on en la c eación de me odologías, an o en la e apa de
ecogida de in o mación como en el momen o del análisis. En conc e o, la
in es igación pa ió de dos p emisas undamen ales: p ime o, que iba a pone
en el cen o la ida de las muje es mayas sob e i ien es de iolación sexual en
la gue a; y segundo, que enía que se i de he amien a pa a la memo ia y la
ans o mación de la ida de esas muje es. Como señala la au o a, dialoga con
muje es cuyas cosmo isiones son dis in as a la isión hegemónica del mundo
de la mode nidad occiden al signi ica cons ui un conocimien o in e cul u al
y descolonial con oces, expe iencias y o mas de e el mundo conside adas
como i ele an es po la isión and océn ica, acis a y colonial del mundo. En
la in es igación, es o implicó elegi una mi ada mul idimensional del pode
que es explicada en es e capí ulo.
En el oc a o capí ulo, Elena G au Biosca analiza la aplicación del mé odo
de la na a i a en la in es igación La Ve dad de las Muje es. Víc imas del
con lic o a mado en Colombia (2013). Su p opósi o es da a conoce el
O as o mas de ( e)conoce . Re lexiones, he amien as y aplicaciones...
16
p oyec o de Comisión de Ve dad y Memo ia de Muje es Colombianas
(CVMMC), p opiciado y sos enido po La Ru a Pací ica de las Muje es en e
los años 2010 y 2013, con la inalidad de euni al ededo de 1000 es imonios
de muje es íc imas de iolaciones de de echos humanos en el escena io
de la gue a en Colombia. En es e capí ulo, la au o a e lexiona sob e la
me odología de abajo elegida y sob e el conocimien o de la ealidad del
con lic o a mado colombiano que eme ge de la expe iencia de las muje es que
die on su es imonio. Como g andes e os de es e p oyec o señala: la ecogida
de es imonios en un con ex o de gue a y de insegu idad ex ema pa a quienes
se in oluc an en la de ensa de los de echos humanos; y la mo ilización de
ecu sos y los ele ados es ánda es de in es igación que la ealización de un
p oyec o de es as ca ac e ís icas implicaba pa a un mo imien o social de base
como es la Ru a Pací ica de las Muje es.
En el no eno y úl imo capí ulo Ca men G ego io Gil p esen a el desa ollo
de la in es igación colec i a Rep esen aciones de las muje es inmig an es
como suje os de acción polí ica. En ella se analiza on con las p opias
“muje es inmig an es” las ep esen aciones sociales que p oduce dicha
ca ego ía, al iempo que se p opició el espacio y los ecu sos necesa ios pa a
que las pa icipan es p odujesen sus p opias ep esen aciones. La expe iencia
esponde a un p oceso de in es igación-acción-pa icipa i a con las pe sonas
obje o y suje o de ep esen ación, en el que se compa ió un eje cicio analí ico,
c í ico y e lexi o de cons ucción-decons ucción-cons ucción de ca ego ías
y en el que las pa icipan es ue on las p oduc o as de ep esen aciones. En
el capí ulo se mues a así una mane a de en ende la me odología eminis a,
en an o o ma de hace y de elaciona nos con la o edad que aspase las
on e as en e in es igado as e in es igadas.
Tan o la o ganización de las Jo nadas de Donos ia como la coo dinación
y edición de es e lib o han sido esponsabilidad de un g upo de abajo
con o mado po a ias pe sonas del Ins i u o Hegoa y del SIMReF. De
Hegoa: I an zu Mendia Azkue, p o eso a del Depa amen o de Sociología y
T abajo Social de la UPV/EHU e in eg an e del G upo de In es igación sob e
Desa ollo Humano Local, Segu idad Humana y Coope ación In e nacional
de Hegoa; Glo ia Guzmán, in eg an e del á ea de in es igación de Hegoa e
Ike Zi ion, p o eso del Depa amen o de De echo In e nacional Público
y Relaciones In e nacionales de la UPV/EHU e in eg an e del G upo
de In es igación sob e Desa ollo Humano Local, Segu idad Humana
y Coope ación In e nacional de Hegoa. Y del SIMReF: Ma a Luxán,
p o eso a del Depa amen o de Sociología II de la UPV/EHU y miemb o
de la comisión académica del Más e en Es udios Feminis as y de Géne o;
In oducción
17
Ma xalen Lega e a, p o eso a del Depa amen o de Sociología II de la UPV/
EHU y Jokin Azpiazu, sociólogo y doc o ando de la UPV/EHU. Asimismo,
en las Jo nadas colabo a on Se gio Campo e I zia He nández, de Hegoa, así
como Pila Ál a ez, Ola z Dañobei ia, Oie González, Unai Ma ín, Yolanda
González y Zu iñe Rod íguez. Como ela o as de los alle es, ag adecemos la
pa icipación de Jeanne Rolande Dacougna, I zia Mujika Chao, Be isa San
Millán y Rakel Oion.
Po úl imo, ag adecemos a la Dipu ación Fo al de Gipuzkoa su apoyo pa a
la o ganización de las Jo nadas y pa a la publicación de es e lib o. Las Jo nadas
ue on ambién inanciadas po la Unidad de Fo mación e In es igación (UFI)
HEGOA-Es udios de Desa ollo (UFI11/40) y po la Di ección de Igualdad
de la UPV/EHU.
I. Epis emologías y
me odologías eminis as

I. Epis emologías y me odologías eminis as. Capí ulo 1
21
Capí ulo 1
A ances, dilemas y e os de las epis emologías
eminis as en la in es igación social
Ba ba a Biglia
1. In oducción
En es e capi ulo engo la di ícil, aunque ag adecida a ea de in oduci a las
lec o as en el campo de la me odología de in es igación eminis a, en endida
es a como una p opues a de in e ención y as o mación social. No se a a solo
de mi a el pano ama como espec ado as pasi as, sino de en e eje deba es
sob e lo que quisié amos que ue a, lo que es á siendo y lo que pod ía se un
ace camien o eminis a c i ico a la p oducción de conocimien o. Se p e ende
así di ac a sob e las posibilidades de asumi nues a agencia eminis a pa a
p oduci sabe es ans o mado es, in e accionando de una mane a cons uc i a
y espe uosa con las ealidades sociales con y en las que in es igamos. Solo
de pensa lo me ma eo... Sin emba go, in en a é man ene me en equilib io y
esponde a la pe ición de las compañe as de Hegoa y del SIMReF Euskal
He ia, a las cuales ag adezco eno memen e la con ianza1. Espe o que es as
e lexiones, aunque limi adas, puedan se i de es ímulo pa a el deba e
colec i o.
El p ime apa ado es á especialmen e dedicado a las pe sonas que, iniendo
del campo de la in e ención y la acción social, desconocen pa cialmen e
los códigos y los palab os de la in es igación y la epis emología. La idea
es ace ca nos a las c í icas eminis as hacia los p ocesos de p oducción de
conocimien o, pa a inalmen e posiciona nos en el ma co de una p opues a
epis emológica –y ambién polí ica– conc e a y apos a así po la necesidad
de ede ini las o mas de c ea sabe es. Las in es igado as se econoce án
p obablemen e en algunos de los e os abie os en el campo de la in es igación
eminis a ac ual que se án obje o del segundo apa ado. Sin emba go, esa pa e
1 Ag adezco a Ma a Luxán e I an zu Mendia Azkue po las gene osas suge encias a la p i-
me a e sión de es e ex o y po sus ca iñosas co ecciones. G acias ambién a las compa-
ñe as del SIMReF po es os años de c eación y c ecimien o colec i o.
O as o mas de ( e)conoce . Re lexiones, he amien as y aplicaciones...
22
del capí ulo no es solo pa a ellas; los deba es que aquí se p esen an esona án
con expe iencias en el á ea de la in e ención.
In oducidos es os elemen os, en el e ce apa ado ab i é la cocina de
algunas in es igaciones en la que he pa icipado, pa a da cuen a de cie as
di icul ades, limi aciones y e o es que podemos come e en nues o abajo.
De es a mane a, espe o pode co po eiza aspec os de los e os p opues os
pa a que se en iendan en su complejidad. Po o a pa e, p e endo anima a las
in es igado as a no deja se pa aliza po el miedo a equi oca se o po el peso
de la esponsabilidad: el ap ende a hace de mane a di e en e es un p oceso
colec i o, que necesi a de pe sonas alien es que se a e an a abaja con un
al o sen ido de la au oc í ica y con gene osidad pa a compa i . Finalmen e, pa a
eje los hilos de es a na a i a, quie o deja cons ancia de algunas p opues as
e inquie udes pa a, desde y sob e la in es igación eminis a (ac i is a).
Ag adeciendo nue amen e la opo unidad b indada po las compañe as
de Euskal He ia, ap o echo la ocasión pa a dedica es e ex o a odas las
pe sonas que dia iamen e luchan, en g andes campañas o en pequeñas cocinas,
po los llamados “de echos humanos”. Las mic o-insumisiones son an o más
impo an es que los g andes ges os, y las luchado as anónimas son las que
c ean el caldo de cul i o pa a que las ans o maciones sociales no se queden
en la apa iencia, sino que calen p o undo y, poco a poco, desa iculen los
sis emas cul u ales y sociales disc imina o ios.
2. Si uándonos pa a en ende nos
Mi inquie ud en elación con las me odologías de in es igación su ge po la
necesidad de encon a mane as de ace ca me a las ealidades sociales a a és
de p ocesos espe uosos con las mismas, y aco des con mi isión conc e a de
las elaciones de géne o y del eminismo (Biglia 2005). F ecuen emen e, en
las escuelas y en la uni e sidad, nos enseñan que la ciencia es algo neu o,
apolí ico y sin in e e encias, así que los cien í icos (con es e uso del plu al
masculino como neu alizan e de las o edades) son pe sonas en enadas a la
aplicación diligen e de un mé odo (el hipo é ico deduc i o) que les lle a á,
con el benepláci o de la sociedad que iene e en ellos, a conoce , cuando no a
con ola , algún aspec o de la ealidad.
Es a na a i a de la ciencia occiden al p og esis a y e olu i a, al como
ocu e con los cuen os clásicos, no pe mi e éplicas, cues ionamien os o dudas.
Tiene que se epe ida como un man a, pa a así ans o ma se en ealidad y
I. Epis emologías y me odologías eminis as. Capí ulo 1
23
se in e io izada po odos los suje os que pasan po el adoc inamien o de
nues as ins i uciones educa i as (Sub amaniam 2000). De la misma o ma
que los cuen os nos ansmi en pa ones cul u ales y no mas de géne o, y
nos empujan a asumi hábi os sociales de acue do a la posición que nos han
asignado (P opp 1971), la ciencia occiden al y sus disciplinas c ean las únicas
e dades posibles e imaginables2, pe o mando así una ealidad den o de los
es echos cánones de la e cien í ica (Ha ding 1996; Ha away 1995).
Los y las ilóso as de la ciencia, o sea las epis emólogas, ya a mediados
del siglo pasado pusie on en duda las men i as de la ep esen ación de la
ealidad, y e idencia on que la isión que se iene del conocimien o, de las
ciencias y de sus mé odos, in luye p o undamen e en qué y de qué mane as
llegamos a conoce , en ende y ep esen a . Así, de acue do con Khun (1962),
los pa adigmas cien í icos guían cualquie ace camien o al sabe y limi an
lo conocible; solo un e o es capaz de p oduci una e olución cien í ica a
ni el pa adigmá ico, pe mi iendo llega a una comp ensión has a el momen o
inalcanzable po nues a cegue a pa cial.
Sin emba go, ¿quiénes pueden i de iniendo los cánones del pa adigma
de u no?, ¿quiénes, en consecuencia, se o o gan el de echo de de ini
cómo podemos mi a la ealidad y en ende nos a noso as mismas? Las
epis emólogas eminis as han sido cla es en denuncia que den o de esa éli e
de p i ilegiados, la p esencia de las muje es ha sido ex emadamen e limi ada
y su e en ual incu sión en esos espacios ha sido negada o bo ada en los
p ocesos de a ibución de los descub imien os (Lee 2013). Po ello, algunas
eminis as se han dedicado a ecupe a la his o ia de cien í icas alien es3
en la con icción de que la memo ia cien í ica había su ido del mismo
oscu an ismo que el es o de la his o ia (Sco 1986)4. A pa i de es a p emisa,
se han dedicado y aún hoy se dedican muchos es ue zos a que las muje es sean
econocidas como suje os capaces de p oduci conocimien o (Longino 1993)5.
2 Se aconseja la lec u a de la no ela Planilandia, esc i a en 1884 po el ma emá ico y e e en-
do Edwin A. Abbo , pa a en ende nues as di icul ades pa a imagina la ealidad más allá
de lo que espe amos de ella (y ambién pa a una c í ica sa í ica a la o ganización gene izada
de la sociedad de la época). Una edición del ex o puede encon a se en Abbo (1999).
3 Véase po ejemplo, el abajo pione o de E eline Fox Kelle (1983).
4 Pa a un b e e ace camien o a la his o ia de muje es e udi as y cien í icas, así como pa a
conoce algunas de las que pa icipa on en la Re olución Cien í ica, éase el capí ulo VI de
la monog a ía de Ande son y Zinsse (2009).
5 El camino es aún la go, e incluso a ni el de la Unión Eu opea se econoce que “los [...]
P og amas Ma co [...] han allado en el in en o de implica , bene icia y p omo e a las
muje es en la misma medida que los homb es” (Eu opean Gende Summi 2011).
O as o mas de ( e)conoce . Re lexiones, he amien as y aplicaciones...
30
3.3. Re o 3. Desecha la an inomia cuan i-cuali
A pa i de las c í icas al posi i ismo en las ciencias sociales, en el
eminismo se ha ido ins alando una cla a descon ianza hacia la in es igación
cuan i a i a, acompañada po la ilusión de que las me odologías cuali a i as
son de po sí más c í icas y ce canas a la pe spec i a eminis a. Si bien es
e dad que la es adís ica, como su mismo nomb e indica, ha sido in en ada
como “ciencia del es ado”, es deci , pa a el con ol de las poblaciones, no es
menos cie o que las me odologías cuali a i as son ambién suscep ibles de
se u ilizadas con ines ajenos a las p ác icas eminis as. Así, po ejemplo, las
mediciones de las íc imas de iolencias de géne o han sido undamen ales
pa a el econocimien o polí ico de es a lac a social15, mien as que es udios
cuali a i os cla amen e no eminis as son ealizados pa a el “ econocimien o”
del sínd ome de alienación pa en al (Bake 2005). Más aún, ci cula la c eencia
de que las in es igaciones cuali a i as son sencillas de ealiza y, po ello,
se puede incu i en un uso muy pe judicial de las mismas (pensemos, po
ejemplo, el daño que puede ocasiona el ealiza un g upo de discusión
he e ogéneo y mul ié nico sob e el acismo sin se expe as en ges ión de
g upos).
Po odo ello, ompe la dico omía cuan i a i o-cuali a i o y sabe escoge
las écnicas y los en oques más adecuados pa a los obje i os de la in es igación
y el con ex o especi ico en que es a se p oduce, es un e o abie o en la
in es igación eminis a.
3.4. Re o 4. Los e ec os pe e sos de la pe spec i a de géne o
En la ac ualidad se da en el Es ado español una p oli e ación de los au o-
denominados es udios de géne o, los cuales empeza on sus anda es en los
años ochen a del siglo XX (Ál a o 2005; O iz 2005). Sin emba go, ¿qué es lo
que ealmen e se p oduce en es e ámbi o? Pa a mues a un bo ón: la mayo ía
de abajos en psicología que usan como palab a cla e “géne o” la con unden
con sexo y p oponen un análisis di e encial en e homb es y muje es, o se
ocalizan en las iolencias de géne o (Biglia 2011) ep oduciendo es e eo ipos
he e opa ia cales (Fe e y Bosch 2005). Pa ece que la mayo disponibilidad
de inanciación de la in es igación y el in e és polí ico en el p oblema de
la iolencia de géne o ha con ibuido di ec amen e al c ecien e núme o de
15 Podemos y debemos segui a inando los pa áme os y las o mas en que ecolec amos esos
da os (Casado e al. 2012; Eu opean Union Agency o Fundamen al Righ s 2014), si bien
es innegable que han sido de una u ilidad imp esionan e.

I. Epis emologías y me odologías eminis as. Capí ulo 1
31
in es igaciones y a ículos sob e es a emá ica ealizados po pe sonas
insensibles a ella (Biglia y Jiménez 2012).
Po o a pa e, los abajos eminis as son mucho menos acep ados que
los que se enma can den o de un pa adigma de géne o o se hacen sob e
muje es (A anz 2004). De hecho, el uso de la palab a géne o es conside ado
po muchos y muchas aco de con la ac ualidad, mien as que eminismo es
descali icado como an icuado (McRobbie 2009).
Sin emba go, esos discu sos sob e la igualdad a la que lle a ía el
habla de géne o ob ian e lexiona sob e los alo es (and océn icos,
sexis as, he e ono ma i os y acis as, en e o os) sob e los cuales se ha ido
cons uyendo el modelo al que debemos iguala nos, y po lo an o ei e an la
supues a neu alidad de las ciencias. En onces, ¿el é mino géne o es ú il pa a
las in es igaciones eminis as o es con ap oducen e? Si bien no podemos
da una espues a uni oca a es a p egun a, lo que podemos iden i ica como
pe sis en e es la con usión en e u iliza una me odología eminis a, asumi
una pe spec i a de géne o e in es iga sob e muje es o emas asociados a lo
emenino, inclusi e en espacios académicos eminis as. Consegui di e encia
es as p ác icas y los sen idos que ienen es un g an e o.
3.5. Re o 5. El desa ío de las in es igaciones si uadas
Muchas in es igaciones –especialmen e en el Es ado español– que a i man
basa se en la epis emología del conocimien o si uado se limi an a “nomb a ”
los p opios posicionamien os, en luga de analiza cómo es os in luyen en las
p oducciones de sabe es. Básicamen e, se as igu a o se educe la p opues a
de si ua las in es igaciones a la de “mi a se el ombligo” delan e de las
lec o as. Es más, el a dío16 in e és po las in es igaciones au o-cen adas
iende a e o za el indi idualismo neolibe al, con undiéndolo con la polí ica
eminis a de pa i de sí misma.
Si, po una pa e, la impo ancia que se a ibuye al lenguaje pos mode no
en la academia gene a la imp esión de se su icien e con na a nos a a és de
e minologías complejas y al isonan es pa a p oduci conocimien o si uado;
po o a, la al a de ejemplos de pues a en p ác ica de una isión si uada
16 Las p ime as au o-e nog a ías ue on ex emadamen e sub e si as espe o a las ciencias
adicionales. Hoy en día es una écnica acep ada en disciplinas como la an opología y, po
lo an o, su ca ác e ans o mado iene que i mas allá de la elección de la écnica en sí.
O as o mas de ( e)conoce . Re lexiones, he amien as y aplicaciones...
32
dejan sin e e en es a quienes quie en aplica se iamen e es a p opues a
epis emológica. Po lo an o, es un e o abie o el i expe imen ando con es a
p ác ica y di undi ejemplos an o exi osos como e óneos pa a i ap endiendo
de ellos.
3.6. Re o 6. (No) ep esen a en un con ex o in e seccional
Una de las c í icas eminis as clásicas a la ciencia es que los a ones,
e igiéndose en modelo, han ep esen ado a las muje es sin ni siquie a pedi
su pe miso. Además, las eminis as “neg as” y lesbianas han denunciado que,
mien as los académicos blancos ienen de echo a elabo a eo ías ace ca de
odas y odos los demás, los g upos op imidos ienen que lucha pa a que
sus conocimien os adquie an el econocimien o de eo ías. De hecho, las
apo aciones de los g upos mino izados ienden a se conside adas solo
como ejemplos p ác icos de abs acciones eó icas ac í icamen e conec adas
con los espacios de enunciación de las y los blancos. En el con ex o de las
p oducciones de conocimien o eminis as, es o implica ambién la c í ica a
la codi icación de las in es igaciones de las eminis as blancas occiden ales
en é minos acializados. Po ello, es undamen al apos a po que las
colec i idades mino izadas sean p o agonis as en los p ocesos de p oducción
de conocimien os.
Pa a no co e el iesgo de suplan a la oz, la c í ica eminis a a la
ep esen a i idad ha sido muy impo an e. Sin emba go, dos ensiones
a a iesan hoy en día es a cues ión. En p ime luga , no podemos ob ia
el hecho de que el pode se dedica a la in es igación, no solo de mane a
p o esional sino ambién den o de espacios ac i is as, es una ealidad que
se hace cada ez más eli is a. De hecho, son nume osos los casos en los que
se ha in en ado co-in es iga con o as subje i idades y se ha opado con
la imposibilidad y, en cie a medida el desin e és, de asumi esa a ea de
o ma ealmen e colec i a (Pan e a Rosa, 2004). Pa a e i a la suplan ación,
¿hemos de eximi nos de in es iga colec i idades o ealidades a las que no
pe enecemos?
En segundo luga , si asumimos una pe spec i a in e seccional, la o ma
pa icula en la que se c uzan en nues o cue po los ejes de disc iminación
nos hace “únicas”. Es po ello que, aun es udiando colec i idades a las
que pe enecemos, no podemos eximi nos de es a , de alguna mane a,
ep esen ando a subje i idades y/o colec i idades especi icas. Quizá po
ello debe íamos econoce que cuando p oducimos conocimien os, siemp e
I. Epis emologías y me odologías eminis as. Capí ulo 1
33
es amos “ ep esen ando” ealidades y suje os. Po lo an o, enemos que
hace nos ca go de lo que implica ep esen a , asumi las esponsabilidades
que compo a, en luga de a inche a nos en la negación de es a p ác ica. No se
a a de ol e a habla en nomb e de o as y ningunea así a las subje i idades
y colec i idades mino izadas, sino de econoce que cuando asumimos el
ol de al a oces de las palab as de los suje os con los que in es igamos, no
es amos exen as de modi ica su mensaje.
3.7. Re o 7. La in e seccionalidad
¿Cómo in oduci un análisis in e seccional en nues os abajos? ¿Cómo
comp ende ealmen e la in e seccionalidad más allá de expe imen a la
nues a y compa i las de nues as amigas17, con an pocas posibilidades de
mes iza nos con o os suje os? ¿Cómo hace que la in e seccionalidad no
se quede elegada a los espacios eó icos y analí icos sino, al con a io, se
co po ice en odo el p oceso de nues as in es igaciones?
Es e e o es ex emadamen e amplio y necesi a de un abajo especi ico
y colec i o pa a se abo dado en la p ác ica. No quie o ex ende me en es a
e lexión po que, en mi opinión, los deba es eó icos co en el iesgo de
simpli ica la complejidad de es e e o, en el que la ma e ialidad de nues os
cue pos y nues as idas ha de juga un ol undamen al.
4. En ando en la cocina, ejemplos p ác icos
Con es e apa ado quie o p esen a , b e emen e, algunas e lexiones
co po eizadas elacionadas con las di icul ades y los e os de pone en p ác ica
una me odología de in es igación eminis a.
4.1. Caso 1. Necesidades de “empode amien o” y se icios
públicos18
Las e lexiones de es e caso nacen de la in es igación denominada La
in e ención socioeduca i a g upal en los pun os de in o mación y a ención a
17 Si bien i imos múl iples disc iminaciones, seguimos siendo suje os p i ilegiados en com-
pa ación con amplios sec o es de la población mundial.
18 Véase Biglia, Donoso y Sánchez (2010).
O as o mas de ( e)conoce . Re lexiones, he amien as y aplicaciones...
34
las muje es (PIAD): análisis de necesidades y p opues as de ac uación19. Es a
se diseñó conociendo de ce ca los Pun s d’In o mació y A enció a les Dones
(PIAD) ges ionados po el Ayun amien o de Ba celona, y con la olun ad de
o ece en ellos abajos g upales de in e és pa a muje es mig an es y/o jó enes
(de 18 a 35 años), quienes gene almen e ienen un bajo acceso al se icio.
La p ime a limi ación es uc u al pa a su ealización ue on los iempos;
en solo doce meses eníamos que hace la in es igación, p opone dinámicas
o ma i as y esc ibi la memo ia. Po o o lado, el peso que las pa es
implicadas en la in es igación a ibuíamos a uno u o o elemen o del p oceso
esul ó se he e ogéneo; mien as que las in es igado as conside ábamos
imp escindible una buena de ección de necesidades an es que cualquie
diseño de ecomendaciones, las adminis aciones implicadas necesi aban con
una cie a cele idad esul ados p ác icos aplicables y ans e ibles.
Dicho es o, se decidió ealiza la ecolección de in o mación en dos
ases. En una p ime a ase explo a o ia se hicie on en e is as a ca gos
écnicos y a polí icas esponsables del PIAD, y g upos de discusión con
las écnicas que dia iamen e a endían a las muje es en el se icio. En una
segunda ase diagnós ica, se hizo una encues a a usua ias del se icio y de
asociaciones pa a jó enes y/o mig an es, así como en e is as a esponsables
de asociaciones y en idades de muje es que abajan di ec amen e con los
colec i os mencionados. La idea e a ecolec a an os pun os de is a como
nos pe mi ie a el educido iempo a nues a disposición, econociendo la
posición si uada de los suje os.
En las en e is as con las expe as quedó muy cla o que las muje es (en
conc e o las mig an es y/o jó enes) accedían a los se icios y a las ONG
pidiendo ecuen emen e la esolución de necesidades básicas ( abajo, casa,
se icios, de echos legales, e c.). Sin emba go, esas necesidades no podían
abo da se con el abajo de g upos en los PIAD. Así que, pa a el diseño de la
encues a, basándonos an o en la li e a u a como en las opiniones ecolec adas
en la ase explo a o ia, seleccionamos aquellas necesidades di ec amen e
elacionadas con los oles de géne o y las elaciones de pode , de acue do con
un análisis eminis a.
19 In es igación que he co-coo dinado con T inidad Donoso y en la que han pa icipado Ines
Masso , Edu ne Jiménez, Angelina Sánchez y Jacqueline Mona des, y que se ha ealiza-
do g acias a las “Aju s a la ece ca F ancesca Bonnemaison 2008” de la Dipu ación de
Ba celona. La memo ia de es e p oyec o se puede consul a en: <www.diba.ca /docu-
men s/233376/233762/dones-desca ega-ba celona-pd .pd >.
I. Epis emologías y me odologías eminis as. Capí ulo 1
35
Es o conlle ó a ias ensiones impo an es e in e elacionadas. En p ime luga ,
ocaliza la a ención sob e necesidades que ope an en el campo de lo simbólico
cuando hay necesidades básicas y ma e iales no esuel as, puede jus i ica la des-
esponsabilización de los se icios públicos hacia es as úl imas. En es e sen ido,
p eocupa la posible u ilización de los esul ados pa a “pone pa ches”, ealizando
acciones de apoyo a las muje es sin ahonda en el ocus de la es uc u alidad de
la desigualdades. En segundo luga , la di icul ades de las muje es pa a pa icipa
en el abajo de g upos de los PIAD que in en an da espues a a esas necesidades
de ec adas puede se in e p e ada, desde una ac i ud eli is a y pa e nalis a, como
desin e és, desa ección y pocas ganas de pa icipa o de empode a se.
O as de las ensiones que nos a a esó es que, po cues iones p esupues a ias
y de iempo, solo pudimos ealiza en e is as sob e las necesidades de las
muje es de Ba celona con pe sonal de ins i uciones y de ONG. Es o es ó
p o agonismo a las di ec amen e in e esadas, lo cual se e eló pa icula men e
desace ado ya que, con demasiada ecuencia, nos opamos con p ejuicios y
es e eo ipos gene izados y acializados po pa e de las p o esionales. Algunos
ejemplos ex aídos de las en e is as pueden da e de la es e eo ipación de
cul u as no au óc onas, así como de la in an ilización y no econocimien o
de la agencia de las muje es: “Es e ipo de muje es”; “No malmen e ellas
ienen demandas elacionadas con la inse ción... noso as somos las que
en endemos que an es han de ecibi una educación”; “Ninguna iene pidiendo
explíci amen e que necesi a elaciones, no obs an e yo c eo que es impo an e,
po que algunas muje es de cie as cul u as se elacionan solo con pe sonas de
sus cul u as y con su p opia amilia”.
Dicho lo an e io , algunas p egun as c í icas que nos quedan de es a
expe iencias son: ¿qué sen ido iene hace in es igaciones pa a la mejo a
de los se icios públicos si no hay una olun ad polí ica de ans o ma las
es uc u as disc iminan es?; ¿cuándo c eamos se icios pa a la a ención de
necesidades “complejas” (mal llamadas secunda ias), somos conni en es con la
disc iminación de colec i os mino izados con necesidades básicas ma e iales?;
¿ end íamos que busca in o man es cla es con sensibilidad de géne o?; ¿has a
qué pun o hace in es igaciones con una pe spec i a empode ado a no puede
ans o ma se en un nue o ecu so pa a el con ol social?; y ¿cómo con i i con
odas es as con adicciones sin cae el inmo ilismo?
4.2. Caso 2. In es igaciones colabo a i as
En la in es igación-acción eu opea GAPWo k. Mejo ando la in e ención y
de i ación en iolencias de géne o a a és de la o mación de p o esionales que

O as o mas de ( e)conoce . Re lexiones, he amien as y aplicaciones...
36
abajan con jó enes20, hemos ealizado diseños o ma i os pa a la mejo a de
la iden i icación y cues ionamien o de lenguajes, ac i udes y compo amien os
sexis as y lesbo- ans-homó obos. Las p incipales inno aciones del p oyec o
han sido: una comp ensión amplia de las iolencias de géne o (Biglia 2007);
la impo ancia a ibuida a un p oceso de e aluación comple o y sis emá ico;
la adopción de c i e ios pedagógicos eminis as (Luxán y Biglia 2011), y la
asunción de una pe spec i a in e seccional (Pla e o 2012).
La p ime a de las ensiones que hemos enido que a on a ha su gido en
elación a la colabo ación en e el equipo de in es igación y las asociaciones
enca gadas de la o mación21. En es e sen ido, hemos pecado de ingenuidad
al c ee que la mili ancia eminis a compa ida implica ía una comp ensión
concep ual común. Los lenguajes y las necesidades p ác icas de quienes
abajamos en la uni e sidad y de quienes se mue en en las o ganizaciones son
desiguales; cues iones como los iempos, la elación en e eo ía y p ác ica, las
o mas de habi a el p oyec o y las expec a i as espec o del mismo no se
i ían de igual mane a en los dos espacios.
Pa a complica las cosas, es án las di icul ades en la ges ión del equilib io
de las elaciones de pode en un p oyec o que p e ende no se e icalis a y
que, sin emba go, po su misma con o mación, no puede se comple amen e
ho izon al. Algunos de los elemen os que han di icul ado el man enimien o
de los equilib ios han sido: los an asmas que se de i an de la esis encias
hacia la uni e sidad como espacio agoci ado de las expe iencias sociales, y
que lle an a iden i ica a las in es igado as con la ins i ución; las p esiones
ex e nas, como po ejemplo las echas ma cadas a ni el in e nacional, que
condicionan a quienes, abajando a escala local, pueden ene o as u gencias;
y la inexpe iencia, que nos ha di icul ado isualiza desde el p incipio odas
las a eas y esponsabilidades a asumi , y que implicó que algunos oles
queda an di uminados. Con es a expe iencia hemos i ido en nues a piel la
di icul ades de las colabo aciones, y la eno me necesidad de encon a nue as
o mas de ges ión de las elaciones de pode en un con ex o en el cual la
acción (p ác ica) y la e lexión ( eo ía) se quie en abaja en pa alelo.
20 P oyec o sub encionado en el ma co del p og ama Daphne de la Unión Eu opea, lide ado
po Pam Alld ed de la B unel Uni e si y y coo dinado po mi (URV) en el Es ado español.
Pa a más in o mación, éase: <www.gapw k.ca > y <h p://si es.b unel.ac.uk/gap>. Los
con enidos de las e lexiones sob e el p oyec o que se p esen an en es e capí ulo son es-
ponsabilidad exclusi a de la au o a y en ningún caso ienen que se in e p e ados como la
opinión de la Comisión Eu opea.
21 Es as e an las asociaciones eminis as Candela y Tamaia.
I. Epis emologías y me odologías eminis as. Capí ulo 1
37
De mane a pa ecida, aunque con especi icidades, han su gido asimismo
di icul ades po las dis in as p ocedencias de las pe sonas implicadas en
la in es igación. Aquí el mayo e o no ha es ado an o en el ni el de la
comp ensión concep ual, sino más bien en aspec os como las pa icula idades
de la p ác ica o ma i a y empí ica de cada quien, las di e encias cul u ales y
el impe ialismo lingüís ico del inglés que, con demasiada acilidad, se asume
que es comp endido de mane a idén ica po pe sonas con di e en e pa imonio
cul u al y dominio de ese idioma.
A su ez, nos hemos encon ado con la di icul ad de selecciona los
elemen os pa a el análisis compa a i o y espe a las especi icidades locales.
Po ejemplo, en la pa e común de los cues iona ios de e aluación de las
o maciones, algunos í ems undamen ales en un de e minado con ex o e an
p ác icamen e in aducibles en o os, en an o que se a aba de elemen os
signi icados de mane a muy di e en e en cada nación. Además, es a no ha
sido la única di icul ad a la ho a de diseña el ins umen o del cues iona io.
En la pa e de la in es igación ci cunsc i a a Ca alunya, que íamos encon a
elemen os que si iesen pa a la de ección (y no solo la pe cepción) de los
ap endizajes con elación a las iolencias de géne o. Pa a ello, in oducimos
unos cuan os í ems sob e mi os sob e las iolencias de géne o que que íamos
p opone an es y después de la o mación. De ec amos, sin emba go, que el
discu so polí icamen e co ec o es aba muy a aigado en e las pa icipan es, así
que u imos que desca a esas p egun as después de habe las u ilizado con las
pa icipan es de la p ime a onda de o mación. In en amos en onces de ec a
los ap endizajes a a és de unas b e es his o ias pa a comen a . Es o nos si uó
en la enc ucijada de e i ica si el análisis cuali a i o de las espues as nos podía
pe mi i ealmen e una de ección de los ap endizajes ealizados.
Es a di icul ad es semejan e a la de delimi a , en e la mul i ud de
in o mación ecolec ada, qué in o maciones hacen pa e de nues o cue po de
da os y cuáles no; es deci , ¿dónde acaban los da os? ¿cómo iangula es os sin
je a quiza los, espe ándolos odos y a los suje os que han exp esado, a eces,
pun os de is a di e en es? Po ejemplo, ¿cómo maneja la di e en e pe cepción
de los ap endizajes po pa e de las o mado as y de las obse ado as, po un
lado, y de las pa icipan es po o o?
4.3. Miscelanea desde la expe iencias del SIMReF
Pa a ejempli ica las di icul ades es uc u ales a las que nos en en amos
en el momen o de busca una sub ención pa a la in es igación eminis a,
O as o mas de ( e)conoce . Re lexiones, he amien as y aplicaciones...
38
es escla ecedo el comen a io que ecibimos a nues a p opues a i ulada
Epis emologías eminis as y p ocesos de c eación de conocimien o en
Ciencias Sociales: análisis de me odologías y p ocesos de in es igación en
pos de la de inición de c i e ios de alidación si uados22. Nos denega on
la sub ención alegando que: “El equipo solici an e p e ende de ini una
me odología eminis a de in es igación y gene a ecomendaciones al
espec o. Cabe a gumen a que el mé odo cien í ico es el mismo pa a odas
las á eas de conocimien o. De la p opues a se deduce que el equipo no es á
de acue do con es a ase e ación; pe o end ía que habe la eba ido”. En es a
c í ica, es cla a la con usión del e iso en e epis emología eminis a y el
á ea de los es udios de géne o, p obablemen e po conside a que no exis en
pa adigmas y epis emologías di e en es. Po lo an o, el e o que se ab e es:
¿cómo in es iga sob e epis emología/me odología eminis a en un con ex o
de sub enciones anclado en el posi i ismo?
O o elemen o a des aca lo ha p esen ado Nu ia Ve gé en la cha la
He amien as on-line pa a el es udio y la isualización de los eminicidios23,
en la que nos habla de la necesidad del au ocuidado en la in es igación
eminis a. En su expe iencia, de análisis en soli a io de no icias de dia io
sob e iolencias de géne o pa a ealiza una isualización in e ac i a de los
eminicidios a a és de la he amien a on-line AREA, ha enido nume osos
momen os dolo osos y de “bajón” que le han hecho e lexiona sob e la
impo ancia de cuida se en los p ocesos de in es igación.
Po su pa e, Inés Tes oni, en la cha la E aluación del uso de los psicod amas
en p ocesos de empode amien o de muje es sob e i ien es de iolencias de
géne o24, e idencia la impo ancia de abaja desde una pe spec i a eminis a
emas sensibles a se malin e p e ados con una óp ica sexis a. Especí icamen e
en el caso que nos p esen a, habla de la necesidad de que las sob e i ien es
de iolencias de géne o puedan p oblema iza la elación que han enido con
las p opias mad es du an e los años en que su ie on iolencia y elabo a
e en uales males a es, sin po es o culpabiliza a nadie.
22 P esen ada en 2012 en la con oca o ia de Ayudas a P oyec os de In es igación Fundamen-
al no O ien ada del Minis e io de Economía y Compe i i idad.
23 Cha la enma cada, como o as a las que ha emos e e encia en es e apa ado, en los o os de
deba e Violencias de géne o desde la me odología de in es igación eminis a o ganizados
po el SIMReF en 2014, con el apoyo económico del Ins i u o de la Muje . El ídeo de es a
cha la se puede consul a en: <h p:// imeo.com/94944179>.
24 El ídeo se puede isiona en: <h p:// imeo.com/97847178>.
I. Epis emologías y me odologías eminis as. Capí ulo 1
39
Igualmen e, Jane Callaghan, en la cha la Comp endiendo agencias y
esis encias: niñ@s en si uaciones de iolencias domés ica25, nos explica las
di icul ades me odológicas que supone escucha a suje os no malmen e dejados
sin oz, ni ju ídica ni social. Po ello, elabo a sob e las opo unidades y e os del
uso de en e is as indi iduales a jó enes, así como de los p ocesos indi iduales
o de g upo de na ación o og á ica o al pa a explo a el abuso domés ico.
Mencionamos asimismo a Elena Casado y Ampa o La sen, quienes en
la p esen ación Con lic os y iolencia en pa eja: Apun es me odológicos26,
nos enseñan la impo ancia de deja nos so p ende po los imp e is os
en una in es igación. Nos hablan de cómo, a eces, un e o en el diseño
me odológico, después de se de ec ado y analizado, puede se uen e de
una se ie de in o maciones comple amen e inespe adas y ex emamen e
es imulan es.
Finalmen e, E a Al ama en la cha la Medi la iolencia de géne o:
de iniciones, indicado es y p oblemas27, nos in i a a e lexiona sob e la
di icul ades asociadas a la cons ucción de indicado es es adís icos. Sub aya
especí icamen e cómo la selección de los elemen os que se usan pa a la
cons ucción de indicado es iene que se ealizada con ex emo cuidado,
po que es a a ea nos puede lle a a ep esen aciones comple amen e di e en es
de una misma ealidad.
5. P opues as e inquie udes
Pa a acaba es e capí ulo, quie o apun a algunas apues as de ca a al u u o
que señala é de o ma muy esquemá ica.
• Cons ui y o alece edes in es igado as (pa a no es a solas, pa a
p oduci conocimien os colec i os, e c.).
• Sis ema iza los conocimien os ( ambién los p oducidos en la p ác ica).
• Repensa las elaciones en e la academia y los espacios de in e ención
di ec a.
• Fo alece las edes de coope ación en e eminis as que abajan en la
academia y en la in e ención (polí ica o social).
25 El ídeo se puede isiona en: <h p:// imeo.com/97650642>.
26 El ídeo se puede isiona en: <h p:// imeo.com/110128897>.
27 El ídeo se puede isiona en: <h p:// imeo.com/115172678>.
O as o mas de ( e)conoce . Re lexiones, he amien as y aplicaciones...
46
mane a. No es lo mismo el ipo de colonización que expe imen ó Es ados
Unidos que la que expe imen ó la India, o la que expe imen a on la mayo ía
de los países la inoame icanos y ca ibeños.
El pos colonialismo, en su acepción empo al, se inicia en 1947, con
la independencia de la India en e al impe io b i ánico una ez inalizada
la Segunda Gue a Mundial. También ha enido que e con los p ocesos
emancipa o ios en Asia y en Á ica, con la apa ición de los nacionalismos del
Te ce Mundo y su insc ipción ambigua en las zonas de in luencia de inidas
po la Gue a F ía, así como con el éxodo masi o de inmig an es hacia los
países indus ializados.
Lo pos colonial, como ca ego ía, concep o y pe spec i a, es deci , en su
acepción epis emológica, su ge de las “ eo ías pos coloniales” du an e los
años ochen a en Ingla e a y Es ados Unidos. El pales ino Edwa d Said, que
colocó de alguna mane a las pau as de es as eo ías en su lib o O ien alism
(1990), incula las ciencias humanas eu opeas y el impe ialismo a a és de
la cons ucción que hace Occiden e del “o o” que es O ien e. Pos e io men e,
des acan o os y o as académicas indias como Gaya i Spi ak, Homi K.
Bhabha, Ranahid Guha, Chand a Mohan y, e cé e a.
El concep o de lo pos colonial iene a iados posicionamien os, usos
his ó icos, incluso muchas ambigüedades eó icas y polí icas. Ella Shoha
(2008), i aquí y judíodescendien e, ha señalado algunas de esas ambigüedades
eó icas y polí icas, en a izando cómo muchas de las posiciones sob e lo
pos colonial no dejan cla o si la pe iodización es epis emológica o his ó ica,
además de que algunas poseen p e ensiones uni e salizan es y despoli izan es
y disuel en la polí ica de esis encia. Debido a sus múl iples in e p e aciones,
Shoha p opone que lo pos de lo pos colonial no debe e e i se a lo que iene
después, o a lo que ha supe ado el colonialismo, sino que se ía más p eciso
e e i se a una eo ía elacionada con los pos p ime mundo/ e ce mundo,
que a mas allá de las elaciones bina ias, ijas y es ables de colonizado/
colonizado o cen o/pe i e ia. También Anne MacClin ok, de Zimbabue
(ci ada po Hall 2010), c i ica el concep o po su linealidad, como si el
colonialismo y sus e ec os hubie an e minado.
El u co A lik Di lik (ci ado po Mazzad a y Rahola 2008), po o o
lado, apun a que lo pos colonial es un discu so pos es uc u alis a y
pos undacionis a u ilizado po in elec uales desplazados del Te ce Mundo
que iun an en p es igiosas uni e sidades de EEUU, y que emplean en el

I. Epis emologías y me odologías eminis as. Capí ulo 2
47
lenguaje el gi o lingüís ico y cul u al de moda con p e ensiones uni e sales.
Pa a es e au o , la noción de iden idad que se asume desde esas pos u as es
discu si a y no es uc u al. En o as palab as, se a a de un cul u alismo que
es a impo ancia a cómo el capi alismo es uc u a el mundo mode no.
Pa a el pue o iqueño Ramón G os oguel (2010), lo que se en iende como
es udios pos coloniales iene un p oblema eó ico y polí ico, que es en ende
el colonialismo como un e en o del siglo XVIII y XIX desde la expe iencia
b i ánica en la India y la expe iencia ancesa o b i ánica en Medio O ien e.
Pa a G os oguel, como pa a o os y o as pensado as la inoame icanas, la ex-
pe iencia colonial comienza en 1492, es deci , 300 años an es, y es un pun o
de pa ida undamen al, pues es desde allí que se conc e a la elación mode -
nidad/colonialidad que cons uye la supe io idad epis émica y polí ica de Oc-
ciden e sob e el es o del mundo. Según es e au o , los es udios pos coloniales
ocul an es as expe iencias, pun o sob e el que ol e é más adelan e.
El a ojamaiquino S ua Hall (2010), a pesa de que asumió algunas de las
c í icas de Shoha , MacClin ok y Di lik, apun ó a que el concep o pos colonial
puede ayuda a desc ibi o ca ac e iza el desplazamien o en las elaciones
globales que ma ca la ansición (necesa iamen e desigual) de la época de
los impe ios al momen o de pos independencia o pos colonización, así como
a iden i ica cuáles son las nue as elaciones y o denamien os de pode que
es án su giendo en la nue a coyun u a.
Pa a Hall, lo pos colonial es un p oceso de desenganche de odo el sínd ome
colonial pa a odos los mundos que es u ie on ma cados po el colonialismo.
En ese sen ido, no se a a solo de desc ibi es a sociedad en ez de aquella,
o el en onces y el aho a, sino de ein e p e a la colonización como pa e de
un p oceso global ansnacional y anscul u al, lo que p oduce una eesc i u a
descen ada, diaspó ica o global de las g andes na aciones impe iales, an es
cen adas en la nación. En ese sen ido, lo pos colonial coloca o as na a i as
de la mode nidad. Es o es lo que me in e esa conec a con el eminismo, ya
que sus co ien es hegemónicas han sido p oduc o ambién de la mode nidad
occiden al.
Lo que se en iende como eminismo pos colonial ambién iene a ias
concepciones, en e ellas: la que p opone o a na a i a y o as p ác icas
polí icas en e al eminismo hegemónico, dado su sesgo blanco, occiden al y
bu gués; la que lo de ine como aquel sus en ado po muje es del Te ce Mundo;
la que se e ie e a la in e seccionalidad de op esiones; la que es de inida como
O as o mas de ( e)conoce . Re lexiones, he amien as y aplicaciones...
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la e ce a ola del eminismo desde una isión lineal, única y eu océn ica de
la his o ia del eminismo; o odas las an e io es a la ez o ninguna de ellas. Yo
misma (Cu iel 2007) u ilicé el concep o eminismo pos colonial como c í ica
a las posiciones hegemónicas blancas, bu guesas y he e osexuales de muchas
de las eo ías eminis as, sin habe ca ac e izado el concep o.
La de inición de cie as posiciones eminis as como pos coloniales, si
bien ha sido impo an e como luga de enunciación c í ica al eminismo
hegemónico, no ha conlle ado una su icien e p o undización de sus con ex os
y, sob e odo, de la epis eme de la cual pa en. Pa ece ía que es su icien e
in oduci la pe spec i a de la in e seccionalidad, ci a a algunas eminis as
indias o algunas neg as, chicanas o indígenas pa a sus en a una posición
eminis a pos colonial.
Pa a algunas de noso as, es o no es su icien e. Es necesa ia una elec u a
de “la his o ia”, de las his o ias, si ua nos en con ex os aspasados po el
colonialismo, hace una comp ensión más compleja de las op esiones como
pa e in ínseca de la colonialidad con empo ánea y, desde allí, hace nues as
eo izaciones y di ecciona nues as p ác icas polí icas.
3. Ace ca del eminismo decolonial
Asumo, como muchos y muchas o as, que en Abya Yala ha habido p ocesos
de descolonización desde las luchas que lib a on pueblos indígenas y neg os
en e al hecho colonial, y que desde allí incluso han su gido epis emologías
impo an es que se hace necesa io in es iga aún más; es e es el pun o de pa ida.
Lo que se denomina eminismo decolonial, concep o p opues o po la
eminis a a gen ina Ma ía Lugones (2008), iene dos uen es impo an es.
Po un lado, las c í icas eminis as hechas po el Black Feminism o las
muje es de colo , las chicanas, las muje es popula es, la au onomía eminis a
la inoame icana, las eminis as indígenas y el eminismo ma e ialis a ancés al
eminismo hegemónico, po su uni e salización del concep o muje y con ello
su sesgo acis a, clasis a y he e ocen ado (Espinosa 2013); po o o lado, las
p opues as de lo que se denomina Teo ía Decolonial o p oyec o decolonial, que
ha sido desa ollado po di e en es pensado as y pensado es la inoame icanos
y ca ibeños. A con inuación desa olla é es os dos pun os y empezando po el
úl imo, ya que me o ece un ma co de análisis más gene al y me da la posibilidad
de inclui algunas de las c í icas que eminis as decoloniales han hecho a a ios
de los au o es an icoloniales la inoame icanos y ca ibeños.
I. Epis emologías y me odologías eminis as. Capí ulo 2
49
El p oyec o decolonial, o como ambién se denomina “g upo mode nidad/
colonialidad”, su ge de in elec uales y ac i is as la inoame icanos y
la inoame icanas que abajan, en su mayo ía, en uni e sidades de Es ados
Unidos1 y en uni e sidades la inoame icanas2. Algunos de sus miemb os es án
inculados con el mo imien o indígena en Boli ia y Ecuado , o os con el
mo imien o a odescencien e colombiano, y o os o ganizan ac i idades en
el ma co del Fo o Social Mundial. Es e g upo es una exp esión de la eo ía
c í ica con empo ánea, es echamen e elacionada con las adiciones de las
ciencias sociales y las humanidades de Amé ica La ina y el Ca ibe (Cas o-
Gómez y G os oguel 2007).
Hay a ias cues iones impo an es que el eminismo decolonial e oma del
p oyec o decolonial. En p ime luga , el p opio concep o de decolonialidad.
Es e se explica a pa i de la comp ensión de que con el in del colonialismo
como cons i ución geo-polí ica y geo-his ó ica de la mode nidad occiden al
eu opea, no se ha p oducido una ans o mación signi ica i a de la
di isión in e nacional del abajo en e cen os y pe i e ias, así como de la
je a quización é nico- acial de las poblaciones y la o mación de los Es ados-
nación en la pe i e ia; al con a io, lo que ha ocu ido es una ansición del
colonialismo mode no a la colonialidad global, la cual ha sido posible g acias
a ins i uciones del capi al global como el Fondo Mone a io In e nacional
(FMI) y el Banco Mundial (BM), así como a o ganizaciones mili a es como
la OTAN, las agencias de in eligencia y el Pen ágono y, ag ega ía ambién,
a la coope ación in e nacional del No e. Es deci , se han ans o mado las
o mas de dominación, no así las es uc u as de elaciones en e cen o y
pe i e ia. Desde es a comp ensión, Ramón G os oguel (2010) p opone que
es amos en e a un sis ema-mundo eu opeo/eu o-no eame icano capi alis a/
pa ia cal mode no/colonial y, yo ag ega ía, he e osexual.
Lo decolonial implica una nue a comp ensión de las elaciones globales y
locales, que supone undamen almen e en ende , como lo plan ea En ique Dussel
(1999), que la mode nidad occiden al eu océn ica, el capi alismo mundial
y el colonialismo son una ilogía insepa able. Amé ica es un p oduc o de la
mode nidad en la cons ucción del sis ema-mundo, y Eu opa, pa a cons ui se
como cen o del mundo, la cons uyó como su pe i e ia desde 1492, cuando
1 Po ejemplo, la Uni e sidad del Es ado de Nue a Yo k (SUNY) o la Uni e sidad de Duke.
2 En e o os, el Doc o ado en Es udios Cul u ales de la Uni e sidad Andina Simón Bolí a
en Qui o; la Maes ía en Es udios Cul u ales de la Uni e sidad Ja e iana en Bogo á; la
Maes ía en In es igación sob e P oblemas Sociales Con empo áneos del IESCO, ambién
en Bogo á; el Semina io-Talle “Fáb ica de Ideas” en Sal ado de Bahía (B asil); y la Uni-
e sidad Cen al de Venezuela.
O as o mas de ( e)conoce . Re lexiones, he amien as y aplicaciones...
50
el capi alismo se hace mundial a a és del colonialismo. Desde esa isión
eu océn ica, la mode nidad occiden al se asume como emancipación, como
u opía, como el mi o que de inió la supe io idad de los eu opeos sob e los o os
a quienes conside ó bá ba os, inmadu os, a los que hay que desa olla incluso,
de se necesa io, a a és de la gue a y la iolencia, y a los que se e como
culpables de su p opia ic imización (Dussel 2003).
Es así como de es a elación en e mode nidad-colonialismo-capi alismo
se c ea un pa ón mundial de pode que el pe uano Aníbal Quijano (2000)
de inió como colonialidad del pode , o o concep o impo an e que esca a
el eminismo decolonial. La colonialidad del pode ha signi icado elaciones
sociales de explo ación/dominación/con lic o en o no a la dispu a po el
con ol y el dominio del abajo y sus p oduc os, la na u aleza y sus ecu sos
de p oducción, el sexo y sus p oduc os, la ep oducción de la especie, y
la subje i idad y sus p oduc os ma e iales e in e subje i os, incluido el
conocimien o y la au o idad jun o con sus ins umen os de coe ción.
Pa a Quijano (Ibidem), es e pa ón mundial se sus en ó en o no a la idea de
aza, que impuso una clasi icación acial/é nica: indios, neg os, acei unados,
ama illos, blancos, mes izos; y una clasi icación geocul u al: Amé ica, Á ica,
Lejano O ien e, Ce cano O ien e, Asia, Occiden e o Eu opa. Ma ía Lugones
(2008), si bien acoge pa e de la p opues a de Quijano sob e colonialidad,
señala que no solo la aza ha sido el de e minan e de la con igu ación de la
colonialidad del pode , sino ambién el géne o y, con ello, el he e osexualismo.
Po o o lado, Lugones (Ibidem) apun a que Quijano asume una noción de
sexo hipe biologizado. Analiza cómo el géne o que e ie e, iene que e con un
ipo de elación humana ese ada al a ón blanco eu opeo poseedo de de echos
y su compañe a muje que si e a los ines de su ep oducción como especie.
Pa a es a eminis a decolonial, el ipo de di e enciación que se aplica a los
pueblos colonizados y escla izados es el dimo ismo sexual, macho y hemb a,
que da cuen a de la capacidad ep oduc i a y la sexualidad animal. Pa a es a
au o a, las hemb as escla izadas no e an muje es. En o as palab as, ella
plan ea que géne o es una ca ego ía mode na y colonial.
Es o es á ligado a la noción de humanidad que impuso la mode nidad
occiden al, que se inicia con el deba e sob e si los indios y más a de los
neg os e an humanos. Las hemb as y machos colonizados no e an muje es ni
homb es, ni e an conside ados humanos. Sob e es e aspec o, el pue o iqueño
Nelson Maldonado To es (2007) p opone el concep o de colonialidad del se
que ha supues o la negación de humanidad, la in e io ización de poblaciones
I. Epis emologías y me odologías eminis as. Capí ulo 2
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(sob e odo indígenas y a odescendien es) que han sido conside adas como
un obs áculo pa a la c is ianización p ime o y pa a la mode nización después.
Esa negación del se (Dasein) ha sido la jus i icación pa a escla iza las a esas
poblaciones, qui a les sus ie as, hace les la gue a o simplemen e asesina las.
Son, como di ía F an z Fanon (1963), los condenados de la ie a.
La mode nidad occiden al eu océn ica ambién gene ó una colonialidad del
sabe (Lande 2000), un ipo de acionalidad écnico-cien í ica, epis emológica,
que se asume como el modelo álido de p oducción de conocimien o. Desde
es a isión, el sabe debe se neu o, obje i o, uni e sal y posi i o. Como
señala el colombiano San iago Cas o-Gómez (2007), p e ende es a en un
pun o ce o de obse ación capaz de aduci y documen a con idelidad las
ca ac e ís icas de una na u aleza y una cul u a exó ica. Se a a de un imagina io
que se p e ende desde una pla a o ma neu a, un único pun o desde donde se
obse a el mundo social que no puede se obse ado desde ningún pun o, así
como ha ían los dioses. Desde ahí se gene a una g an na a i a uni e sal en
la cual Eu opa y Es ados Unidos son, simul áneamen e, el cen o geog á ico
y la culminación del mo imien o empo al del sabe , donde se sub alo an, se
igno an, se excluyen, se silencian, se in isibilizan conocimien os de poblaciones
subal e nizadas. La subal e nidad aquí es “lo o o”, en an o no es el homb e,
he e osexual, pad e, ca ólico, le ado, con p i ilegios de aza y clase y, aho a
ambién, muchas muje es con es os p i ilegios. Es esa o edad la que debe se
es udiada, in es igada, exo izada, explo ada, desa ollada, in e enida, como
gene almen e hacemos hoy con nues as in es igaciones y nues as p ác icas.
La colonialidad del pode , del se y del sabe , po an o, es el lado oscu o
de la mode nidad, de esa mode nidad occiden al desde donde ambién su ge el
eminismo como p opues a emancipado a supues amen e pa a odas las muje-
es. Pe o no nos hemos dado cuen a de que no ha sido pa a odas las muje es.
A p opósi o de es a a i mación, a con inuación paso a analiza la o a uen e
del eminismo decolonial, que iene que e con eminismos c í icos y con a-
hegemónicos.
En un abajo ecien e, Yude kys Espinosa, a odominicana, lesbiana
eminis a au ónoma y decolonial, ha comenzado a sis ema iza lo que en
Amé ica La ina y el Ca ibe denominamos eminismo decolonial. Pa a la
au o a, “se a a de un mo imien o en pleno c ecimien o y madu ación que se
p oclama e isionis a de la eo ía y la p opues a polí ica del eminismo, dado
lo que conside a su sesgo occiden al, blanco y bu gués” (Espinosa 2013: 8).
Pa a Espinosa, el eminismo decolonial apun a a e isa y p oblema iza bases
undamen ales del eminismo y ambién amplia concep os y eo ías cla e

O as o mas de ( e)conoce . Re lexiones, he amien as y aplicaciones...
52
de lo que se conoce como la eo ía decolonial p opues a po muchos de los
pensado es la inoame icanos y ci ados más a iba. En palab as de la au o a:
“Po un lado se eclama he ede o del eminismo neg o, de colo
y e ce mundis a en los EEUU, con sus apo es a pensa la
imb icación de op esiones (de clase, aza, géne o, sexualidad), al
iempo que se p opone ecupe a el legado c í ico de las muje es y
eminis as a odescendien es e indígenas que desde Amé ica La ina
y el Ca ibe han plan eado el p oblema de su in isibilidad den o
de sus mo imien os y den o del eminismo mismo, iniciando un
abajo de e isión del papel y la impo ancia que han enido en
la ealización y esis encia de sus comunidades. En segundo luga ,
el g upo e oma algunos apo es de la eo ía eminis a p oducida
en Eu opa y EEUU que si en a sus ines. Así, a ias de las que
componen el g upo, e oman al eminismo ma e ialis a ancés con
su emp ano cues ionamien o a la idea de na u aleza, su comp ensión
de la ca ego ía muje es como “clase de sexo” y el análisis de la
he e osexualidad como égimen polí ico. También se nu en de la
e isión c í ica del esencialismo, el suje o del eminismo y la polí ica
de iden idad desa ollada po el eminismo posmode nis a. En es e
mismo eno , ecupe an el legado de au o as cla e del eminismo
poscolonial con su c í ica a la iolencia epis émica, la posibilidad
de un esencialismo es a égico el llamado a una solida idad
eminis a no e-su y la c í ica al colonialismo de la p oducción
de conocimien os de la academia eminis a asen ada en el No e.
Como e ce a línea genealógica, es e eminismo ecoge algunas
c í icas de la co ien e eminis a au ónoma la inoame icana, a la
que algunas de ellas han pe enecido, inco po ando una denuncia
a la dependencia ideológica y económica que in oducen las
polí icas desa ollis as en los países llamado ‘Te ce mundo’, así
como del p oceso de ins i ucionalización y ecnoc a ización de los
mo imien os sociales que impone una agenda global de de echos
ú il a los in e eses neocoloniales que iene que e con las lógicas
de la coope ación in e nacional desde el No e” (Ibidem).
Una pos u a decolonial signi ica en ende que ca ego ías cen ales del e-
minismo como, en e o as: géne o, muje es, in e ención social, coope ación
in e nacional al desa ollo, g upos mino i a ios, pob es y una se ie de concep os
y ca ego ías que e lejan la colonialidad, o man pa e de lo que Lugones (2008)
denominó el sis ema de géne o/mode no/colonial que ha a ec ado nues as in-
I. Epis emologías y me odologías eminis as. Capí ulo 2
53
e p e aciones, eo izaciones, in es igaciones, me odologías, p ác icas polí icas,
ep oduciendo en el eminismo lógicas acis as y neocoloniales.
A con inuación oy a cen a me en algunas p opues as de eminis as
que nos denominamos decoloniales, que c eo impo an es po que apo an y
p oblema izan lo que se denomina ¿la? me odología eminis a.
3.1. ¿Una me odología eminis a? El pun o de is a
y la in e seccionalidad
Reconocemos los apo es de Sand a Ha ding (1992) en o no a pensa una
epis emología y una me odología eminis a que cues ione la lógica masculina
de la ciencia, sus apo es en o no a la e lexi idad pa a e i a la posición
obje i is a que p e ende ocul a las c eencias y p ác icas cul u ales de las
pe sonas que in es igan, y su in i ación a explici a el géne o, la aza, la clase y
los asgos cul u ales de la in es igado /a como posicionamien o. No obs an e,
su p opues a ep odujo a in de cuen as la uni e salización del géne o, así como
su bina ismo. Su p opues a es, po an o, bas an e esencialis a, al p opone
que la me odología eminis a a a de una pe spec i a de las expe iencias
emeninas, de mane a uní oca. Además, p o oca dualismo al con apone las
expe iencias de muje es a las expe iencias de homb es (Ha away 1991), como
si es os ambién ue an odos iguales.
Donna Ha away ambién es econocida po los apo es en o no a la e-
lexi idad y al pun o de is a, que in i an a his o iza a quien hace in es i-
gaciones, es deci , a e idencia un luga de enunciación que de ini i amen e
a ec a las in e p e aciones sob e las in es igaciones que se hacen. Es o es im-
po an e, incluso es un pun o de pa ida é ico undamen al. Sin emba go, la
e lexi idad, desde una isión decolonial, no se a a solo de au ode ini nos en
la p oducción del conocimien o. Desde es a pos u a, el pun o de is a y la e-
lexi idad implican una oma de pos u a en la cons ucción del conocimien o
que debe conside a la geopolí ica, la aza, la clase, la sexualidad o el capi al
social, en e o os posicionamien os.
La a oame icana Pa icia Hill Collins (1998) es quien, a mi juicio, ha
p o undizado en la cues ión del pun o de is a desde es a pe spec i a, a pa i
de la econs ucción del pensamien o eminis a neg o. Pa a Hill Collins,
el pun o de is a iene dos componen es. En p ime luga , las expe iencias
polí ico-económicas, lo que p o ee un conjun o de expe iencias dis in as y una
O as o mas de ( e)conoce . Re lexiones, he amien as y aplicaciones...
54
pe spec i a di e en e sob e la ealidad ma e ial que i en las a oame icanas;
en segundo luga , una conciencia eminis a neg a sob e la ealidad ma e ial.
Eso signi ica en ende cómo esa conciencia se c ea desde la expe iencia de una
ealidad, de o ma que son las a oame icanas las que mejo pueden in e p e a
esa ealidad. Tan o la expe iencia como la conciencia de esa expe iencia, en su
caso, es á a a esada po la mane a en que se expe imen a, se p oblema iza y se
ac úa en o no a lo que Hill Collins denomina una ma iz de dominación. Es a
ma iz implica comp ende cómo in e ac úan el acismo, la he e osexualidad,
el colonialismo y el clasismo, e in eg a cua o ca ac e ís icas: elemen os
es uc u ales, como leyes y polí icas ins i ucionales; aspec os disciplina ios,
como je a quías bu oc á icas y écnicas de igilancia; elemen os hegemónicos
o ideas e ideologías; y aspec os in e pe sonales, p ác icas disc imina o ias
usuales en la expe iencia co idiana.
Los análisis de Hill Collins nos sugie en dos cosas:
a) Si la conciencia eminis a neg a su ge de la expe iencia, si ellas son
desde su ealidad quienes pueden in e p e a la mejo , es po que la
expe iencia i ida es una uen e del conocimien o y debe ían se ellas
mismas quienes la in es iguen.
b) Si la in e p e ación de esa ealidad supone en ende cómo ac úa la ma iz
de op esión sob e sus p opias idas, ca ac e izada po cómo les a ec an
op esiones como el acismo, la he e osexualidad, el colonialismo y
el clasismo, con sus exp esiones es uc u ales, ideologías y aspec os
in e pe sonales, en onces odo eso no a a de ca ego ías analí icas, sino
de ealidades i idas (Lugones, 2008) que necesi an una comp ensión
p o unda de cómo se p oduje on. No se a a de desc ibi que son
neg as, que son pob es y que son muje es; se a a de en ende po qué
son neg as, son pob es y son muje es.
Con ello, no es oy plan eando que solo las que han su ido las op esiones
ienen capacidad pa a en ende las e in es iga las, sino que exis e un p i ilegio
epis émico (Hill Collins 1998) impo an e a conside a en la p oducción del
conocimien o, y eso signi ica pasa de se obje os a suje os.
Conside a la ma iz de dominación de Hill Collins o, como di ía Ma ía
Lugones, la consus ancialidad de las op esiones, es dis in o a asumi la
in e seccionalidad como pe spec i a, concep o p opues o po Kimbe lé
C enshaw (1993). El concep o de in e seccionalidad es el que más éxi o
ha enido en las in es igaciones y p opues as eminis as pa a en ende las
I. Epis emologías y me odologías eminis as. Capí ulo 2
55
op esiones, y no es casual po que, al inal, es una p opues a libe al y mode na,
aunque haya sido p opues a po una a oame icana.
La in e seccionalidad emi e a un econocimien o de la di e encia colonial
desde ca ego ías in e sec adas, en que la aza y el géne o, po ejemplo, se
p esen an como ejes de subo dinación que en algún momen o han es ado
sepa ados, con algún ni el de au onomía y que luego son in e sec ados. La
me á o a de las au opis as que se c uzan que usa la au o a es un indicado del
p oblema polí ico y eó ico que con iene es a p opues a. La in e seccionalidad
p egun a muy poco po la p oducción de es as di e encias con enidas en las
expe iencias de muchas muje es, undamen almen e acializadas y pob es.
Po an o, iende a un mul icul u alismo libe al que p e ende econoce las
di e encias, incluyéndolas en un modelo di e so, pe o que no cues iona las
azones que p o ocan la necesidad de esa inclusión. En o as palab as, es
de inida desde el pa adigma mode no occiden al eu océn ico.
Una posición decolonial eminis a implica en ende que an o la aza como
el géne o han sido cons i u i as de la epis eme mode na colonial; no son
simples ejes de di e encias, sino que son di e enciaciones p oducidas po las
op esiones que, a su ez, p odujo el colonialismo, y que con inúa p oduciendo
en la colonialidad con empo ánea.
Sob e la base de odo lo an e io , una me odología eminis a decolonial
debe hace se a ias p egun as: ¿Qué es án signi icando los pun os de is a
en las in es igaciones eminis as? ¿Qué an o imponemos géne o en los
p ocesos in es iga i os y epis emológicos cuando es udiamos a muje es
acializadas, undamen almen e neg as e indígenas? ¿Qué an o ep oducimos
la colonialidad del pode , del sabe y del se cuando la aza, la clase, la
sexualidad se nos con ie en solo en ca ego ías analí icas o desc ip i as
que no nos pe mi en es ablece una elación en e esas ealidades y el o den
mundial capi alis a mode no-colonial hoy?
3.2. La elación suje o-obje o
En las me odologías eminis as, ¿quiénes son los suje os y quiénes son
los obje os de nues as in es igaciones? Una de las ca ac e ís icas de la
colonialidad del sabe , como señalábamos, es asumi que la o edad y la
di e encia colonial, son gene almen e los obje os de las in es igaciones:
muje es, neg as, pob es, indígenas, mig an es, del Te ce Mundo, como si solo
a pa i de asumi las como ma e ia p ima se hicie a in es igación eminis a. El
O as o mas de ( e)conoce . Re lexiones, he amien as y aplicaciones...
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¿Las in es igaciones eminis as se dis inguen po las me odologías
o las écnicas u ilizadas?, se p egun a de Ba bie i, a lo que se esponde
nega i amen e; y yo es a ía ambién en esa posición, o más en esa posición
que en la con a ia. Desde el momen o en que las eminis as p oducen
conocimien o desde muy di e sos pun os de pa ida y ma cos eó icos y
sociales, y lle an a cabo acciones desde p opues as eó icas muy di e en es,
es di ícil de ende que nues as me odologías sean homogéneas o especí icas.
Lo especí ico del eminismo se ía, en mi opinión: (1) la posición social y las
opciones indi iduales y colec i as de las pe sonas implicadas, que enemos
unas exigencias polí icas, cien í icas y é icas conc e as, pe o que compa imos
con o os colec i os; (2) las eo ías y concep os que hemos ido acuñando y
aplicando en nues as e lexiones, que sí son especí icas, pe o que luego hemos
socializado; (3) los p oblemas a es udia , ambién especí icos (al menos el
pun o de is a desde el que los mi amos). Po an o, es a íamos hablando más
bien de con igu aciones eó ico-me odológicas conc e as, que es en lo que
c eo que nos di e enciamos.
2. El eminismo asco: ca ac e ís icas y ans o maciones
Si u ie a que ca ac e iza el mo imien o eminis a asco1 de inales del
siglo XX di ía que ha sido (y de alguna mane a, lo sigue siendo) un mo imien o
uni a io, popula , iguali a is a y an isis ema.
Uni a io, en el sen ido de que las Asambleas de Muje es (A aba, Bizkaia,
Gipuzkoa y Na a oa), que ue on la o ma de o ganización p incipal du an e
muchos años, aglu ina on a muje es con di e en es ideologías y obje i os,
que pa icipaban a su ez en colec i os eminis as muy dis in os: g upos
au ónomos o de pa idos polí icos, sindica os, asociaciones de ecinas/os,
emp esas, e c. Con el iempo, las Asambleas de Gipuzkoa y Na a oa han
desapa ecido y las o as dos se han con e ido en un g upo en e o os. Pe o,
en gene al, c eo que se puede a i ma que hemos seguido demos ando ene
bas an e capacidad pa a coo dina nos y ac ua jun as de mane a más o menos
es able, al ededo de campañas –abo o, an iconcepción, sexualidad, abajo,
iolencia sexis a...–, celeb aciones –8 de Ma zo, 28 de Junio, 1 de Mayo, 25
de No iemb e…– o inicia i as di e sas –Ma cha Mundial de las Muje es,
Pla a o ma po un Sis ema Público Vasco de A ención a la Dependencia…–.
1 En es e a ículo me oy a e e i al eminismo del País Vasco Su (Es ado español): A aba,
Bizkaia, Gipuzkoa y Na a oa, aunque conside o que bas an es de los con enidos son apli-
cables a o as zonas del Es ado español.

I. Epis emologías y me odologías eminis as. Capí ulo 3
63
La úl ima expe iencia ha sido la Pla a o ma po el De echo al Abo o con a el
in en o de e o ma de la ac ual ley po pa e del dimi ido minis o Galla dón,
pla a o ma que ha aglu inado y con ocado a muje es de muy dis in as
condiciones y sensibilidades.
Un mo imien o eminis a, el asco, que pod íamos ca ac e iza , ambién
en gene al, como popula , de base, que ha endido a es a muy descen alizado
y en aizado en ba ios y pueblos. Joyce Gelb, en un a ículo publicado ya
hace unos años, “Feminismo y acción colec i a” (1992), analiza de modo
con as ado es con ex os geog á ico-his ó ico-polí icos en elación con el
eminismo: el b i ánico, el no eame icano y el sueco. Se ija pa a ello en el
ipo de acciones lle adas a cabo, los alo es en cuan o a la o ganización y la
o ien ación de los g upos mayo i a ios, así como en los ecu sos, las es a egias
y las alianzas. En el eminismo es adounidense son c uciales los llamados
g upos de p esión, con capacidad pa a incidi en el gobie no. El eminismo
sueco se ía, en g an medida, un eminismo que pe sigue la igualdad a a és
del Es ado. Po úl imo, el eminismo b i ánico pond ía mucho én asis en la
ideología y se ía un mo imien o descen alizado y con meno p esencia a
ni el del Es ado. Pues bien, en conjun o, y e i iéndome sob e odo a los años
se en a y ochen a del siglo XX, el eminismo asco ue un mo imien o simila
al b i ánico, muy cen ado en la au o-o ganización local y la pues a en ma cha
de se icios públicos –cen os de plani icación amilia , de in o mación…– y
expe iencias ges ionadas po las p opias muje es.
He comen ado ambién que se a a(ba) de un eminismo bas an e
iguali a is a, un asgo que compa e con o os eminismos, pe o que es
aco de asimismo con una ca ac e ís ica que conside o que es cul u al y que
se puede hace ex ensi a a o os muchos espacios de la sociedad asca. Así,
el iguali a ismo es una peculia idad que ha in luido en que se desa olle un
ac i ismo eminis a colec i is a, en el que se pueden iden i ica nomb es
p opios pe o en el que se da mucho alo a las dinámicas y econocimien os
g upales. Es deci , en nues o caso, hab ía un equilib io bas an e es able,
aunque no po eso siemp e ácil de ges iona , en e indi idualidades y g upos.
El cua o elemen o al que he aludido, el ca ác e “an isis ema”, es a ía
elacionado con las o as es ca ac e ís icas: las acciones se han di igido
a cambios legales (di o cio, abo o, empleo…) e ins i ucionales, pe o
combinadas siemp e con la mo ilización y o ganización ciudadana au ónoma
y al e na i a. Es o p o ocó, po ejemplo, que cuando se c eó Emakunde (el
Ins i u o Vasco de la Muje ) en el año 1988, g an pa e del mo imien o se
O as o mas de ( e)conoce . Re lexiones, he amien as y aplicaciones...
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sin ie a ajeno y se mos a a muy c í ico con esa ins i ución2, algo que se ha ido
modi icando con el iempo.
A pa i de inales de los años ochen a del siglo pasado, las asociaciones
se an adelgazando y el eminismo deja de es a an p esen e en la calle,
aunque las concen aciones en las echas conmemo a i as y las p o es as
con a la iolencia sexis a han seguido siendo una cons an e. En es e sen ido,
las campañas de abo o del úl imo año han hecho eapa ece (y ein en a )
o mas de acción que pa ecían ol idadas. Además, el mo imien o se ha
ido ans o mando y di e si icando has a di e encia se cla amen e cua o
g andes ámbi os: asocia i o3, académico4, p o esional5 e ins i ucional6.
Cua o ámbi os que man ienen, sob e odo a ni el local, elaciones es echas,
aunque ehiculadas gene almen e a a és de pe sonas y p oyec os conc e os.
Asimismo, además de los espacios de encuen o clásicos (asociaciones o
colec i os de muje es, acciones, coo dinado as, jo nadas y con e encias…), se
han ido consolidando “nue os” espacios a los que me e e i é pos e io men e,
como el aula uni e si a ia, las escuelas de empode amien o y casas de las
2 Una de las consignas más di undidas en onces ue la de “Emakunde no nos cunde”.
3 Además de las asociaciones eminis as au ónomas o ligadas a o ganizaciones polí icas y
sindicales –algunas de ellas nue as y con plan eamien os o ganiza i os no edosos–, en las
úl imas décadas han ido su giendo nume osas asociaciones que pod íamos denomina “pa-
a eminis as”, llamadas ambién asociaciones cul u ales, de muy di e en e ca ác e y que
aglu inan po lo gene al a muchas muje es. Es as asociaciones suelen es a incluidas en los
Consejos Municipales de las Muje es.
4 En el año 1985 su ge en Donos ia/San Sebas ián el Semina io de Es udios de la Muje de
la UPV/EHU, que es u o uncionando has a 1994, y que se cons i uyó a pa i del p oyec o
de in es igación Muje asca. Imagen y ealidad (1975-1984), ealizado po un equipo
di igido po Te esa del Valle (1985). En el año 2001 se puso en ma cha, ambién en la UPV/
EHU, el Mas e P o esional en Igualdad de Muje es y Homb es y, en 2006, su gió Ekimen
Feminis a, una Red de Es udios Feminis as y de Géne o que aglu inó a p o eso as e in es-
igado as de las dis in as á eas. Es a ed impulsó en 2008 el Mas e O icial en Es udios
Feminis as y de Géne o y el Doc o ado del mismo nomb e, que comenzó a unciona en
2009. En las úl imas décadas, la ac i idad docen e (g ado y pos g ado) e in es igado a en
es e campo en la UPV/EHU ha sido muy ica y di e sa. Po o a pa e, en la Uni e sidad
Pública de Na a a (UPNA), exis e hoy en día un Tí ulo P opio de Expe o/a en Géne o,
pe o es a uni e sidad es ambién pione a en los es udios de géne o a pa i de la colabo-
ación de muchos años de p o eso as del Depa amen o de T abajo Social con el Á ea de
Muje es y Feminismos del Ins i u o de P omoción de Es udios Sociales-IPES de Na a a.
5 Las llamadas écnicas de igualdad, bas an es de las cuales es án inculadas di ec amen e al
mo imien o eminis a, abajan sob e odo a ni el municipal, aunque hay ambién écnicas
en las Dipu aciones Fo ales, en el Gobie no Vasco y en el Gobie no de Na a a.
6 Las ins i uciones más impo an es son Emakunde y el Ins i u o Na a o de la Muje , aunque
hay á eas o depa amen os de igualdad en odos los ni eles de la adminis ación. La UPV/
EHU cuen a ambién con una Di ección pa a la Igualdad.
I. Epis emologías y me odologías eminis as. Capí ulo 3
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muje es, o el espacio de las publicaciones digi ales, blogs y edes sociales, po
ci a los que me pa ecen más signi ica i os. En es os espacios se encuen an
eminis as que a su ez es án en o os ámbi os.
No podemos pe de de is a que el con ex o social y polí ico ha cambiado
adicalmen e en los úl imos ein a años. Se han conseguido log os impo an es
pa a las muje es, sob e odo a ni el legal y en ámbi os conc e os, como el de la
educación. Pe o las desigualdades pe manecen, como lo mues an, po ejemplo,
las es adís icas ela i as al empleo o al cuidado, y los cambios subje i os y
ela i os a las men alidades que son di íciles de a on a . Además, los dis in os
es udios lle ados a cabo con jó enes no pe mi en se muy op imis as7. Jun o a
ello, las eacciones y a gumen os con a el eminismo se han ido haciendo, po
lo gene al, mucho más su iles y di íciles de iden i ica , po lo que la capacidad
de espues a ambién se e a ec ada. Po o a pa e, cada ez es más e iden e
que odas las muje es no es amos en la misma si uación social o económica,
a pesa de que seguimos eniendo endencia a uni ica excesi amen e los
p oblemas de las muje es.
Po úl imo, di ía que el mo imien o eminis a asco del siglo XXI no
ha abandonado del odo su ca ác e popula y an isis ema, aunque hoy día
hay mucha menos gen e pa icipando en asociaciones y no se man iene de la
misma o ma la elación di ec a que había en las p ime as décadas en e el
deba e eó ico y la acción polí ica. Po o a pa e, hab ía que comp oba cómo
in luye en el eminismo ac ual el hecho de que muchas de sus in eg an es hayan
accedido con los años a una si uación labo al y económica buena o, al menos,
es able; pe o ambién qué papel es á eniendo la p eca iedad que a ec a a o as
muchas eminis as, po ejemplo a las jó enes. En odo caso, c eo que el asgo
p incipal del momen o p esen e es que es amos combinando –dependiendo de
emá icas y colec i os–, la au o-o ganización y las ei indicaciones y acciones
(que p e enden se ) up u is as, con una polí ica muy cla a de e o mas
7 Véase, po ejemplo: Rincón (2001) y Amu io (2008). Los esul ados de una in es igación
lle ada a cabo en e los años 2010 y 2012 po cinco an opólogas de la UPV/EHU (Ma ga-
e Bullen, Ca men Díez, Ma i Luz Es eban, Jone M. He nández y Elixabe e Imaz) mues-
an que exis en con inuidades impo an es espec o a las desigualdades, muchos con lic os
y algunas up u as. Las con inuidades ienen que e , sob e odo, con una isión dimó ica
y na u alizada de la ida, que pe manece casi in ac a y que in luye en muchos ámbi os (ma-
e nidad, sexualidad, empleo…). Las up u as su gen en gene al po in luencia de pe sonas
conc e as ( amilia es, p o eso as…) o de con ex os eminis as, pe o ambién se dan en el
ma co de ac i idades no an ma cadas po las di e encias de géne o.
O as o mas de ( e)conoce . Re lexiones, he amien as y aplicaciones...
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y colabo ación con las ins i uciones8. Y me ece ía la pena analiza es o en
p o undidad.
3. Me odologías de p oducción y ci culación del
conocimien o: cambios en las úl imas décadas
En los años se en a y los p ime os años ochen a, en un con ex o polí ico de
mucha e e escencia después de la mue e de F anco, la si uación an nega i a
en cuan o a de echos y condiciones sociales y legales y la al a p esencia de
eminis as en la calle y cen os de abajo, a o ecie on la oma de conciencia
y el acceso de las muje es al mo imien o, de o ma que los g upos de muje es
se mul iplica on en muy poco iempo.
¿Cuál ue la me odología p incipal pa a la gene ación y ci culación del
conocimien o en esa época? En el País Vasco, como en o os muchos luga es,
la o mación y la e lexión se daba en g upos de ba ios y pueblos, y/o g upos
pe enecien es a o as o ganizaciones y sec o es, eunidos odos ellos en las
cua o Asambleas de Muje es (A aba, Bizkaia, Gipuzkoa y Na a oa). Es os
g upos uncionaban desde la iloso ía de la au oconciencia, es deci , de la
elación en e la eo ía y la p opia expe iencia pe o, al mismo iempo, con una
isión muy poli izada y ac i is a del eminismo.
Los g upos de au oconciencia su gen a inales de los años sesen a del siglo
pasado en el eminismo adical es adounidense, siendo Ka hie Sa achild la
que, en 1967, comenzó a u iliza es a e minología, en el ma co de las New
Yo k Radical Women (Malo 2004: 22). Así, la au oconciencia se con ie e en
“uno de los mo o es cen ales del eminismo de la década de 1970” (Ibidem:
25). Es as eminis as insis ie on en el ca ác e cien í ico de es a p ác ica,
ligada a la iloso ía de “lo pe sonal es polí ico”. En palab as de la p opia
Sa achild (1978):
“La au oconciencia se conside aba simul áneamen e como
un mé odo pa a llega a la e dad y un medio pa a la acción
y la o ganización. E a un mecanismo pa a que las p opias
o ganizado as hicie an un análisis de la si uación y, al mismo
8 San iago Alba Rico, en su lib o ¿Podemos segui siendo de izquie das? (2013), conside a
que se de izquie das hoy supone se e oluciona ios a ni el económico, e o mis as a ni el
ins i ucional, y conse ado es a ni el an opológico ( ecupe a la a e nidad y el cuidado
en e unos y o os).
I. Epis emologías y me odologías eminis as. Capí ulo 3
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iempo, un mecanismo disponible pa a las muje es a quienes es as
p ime as es aban o ganizando y que, a su ez, o ganizaban a más
gen e. Del mismo modo, no se conside aba como una me a ase del
desa ollo eminis a, que conduci ía a con inuación a o a acción,
a una ase de acción, sino como una pa e esencial de la es a egia
eminis a global” (en Malo 2004: 23).
Cuando yo comencé a pa icipa en el G upo de Muje es de Basau i, a
inales de la década de los se en a, nues a o mación consis ía básicamen e en
la lec u a y discusión de ex os que ci culaban en e noso as, muchos de los
cuales e an deba idos en las euniones pe iódicas de la Asamblea de Muje es de
Bizkaia, a la que pe enecíamos. E an ex os, publicados o mecanog a iados,
que muchas eces enían que e con deba es o campañas conc e as en las
que es ábamos implicadas (abo o, an iconcepción, di o cio, sexualidad,
abajo…), pe o ambién publicaciones de dis in o ca ác e : ensayos eó icos,
ob as li e a ias…9. Y siemp e las eo ías (de dis in as endencias) e an pues as
en elación con nues a p opia expe iencia, pa a ea i ma las pe o ambién pa a
eba i las o, al menos, ma iza las. Pe o, además de p ac ica la au oconciencia,
é amos pe sonas muy poli izadas, que discu íamos cons an emen e sob e emas
muy di e sos, deba es que in en ábamos aduci en acciones conc e as. Y, al
mismo iempo, deba íamos sob e mé odos de lucha (po ejemplo: iolencia
o no- iolencia…) y de o ganización (única o doble mili ancia…). Es deci ,
pa íamos de una doble idea: de que “lo pe sonal es polí ico” pe o ambién de
que “lo polí ico es pe sonal”.
A su ez, se p oducían – undamen almen e de modo colec i o– sín esis
o eelabo aciones de esas eo ías y deba es, que e an di undidas median e
cha las y pan le os. También se esc ibían ponencias pa a p esen a en las
múl iples jo nadas emá icas o gene ales, en e las que han des acado las
dis in as Jo nadas Feminis as de Euskal He ia en las que siemp e han es ado
implicadas las o ganizaciones eminis as ascas. Las p ime as, que lle a on
el nomb e de I Jo nadas de la Muje de Euskadi, se celeb a on en 1977 en el
campus de Leioa (Bizkaia) de la UPV/EHU. Las II y III Jo nadas Feminis as
de Euskadi se celeb a on espec i amen e en 1984 y 1994, ambién en Leioa.
Las IV Jo nadas Feminis as de Euskal He ia (las úl imas, po el momen o) se
celeb a on en 2008, es a ez en la Escuela de Náu ica en Po ugale e (Bizkaia).
9 Recue do, po ejemplo, un documen o que discu imos apasionadamen e, el de “La i anía
de la al a de es uc u as”, esc i o po Jo F eeman en los años se en a, donde e lexionaba
sob e los p oblemas gene ados en o no a la o ganización de los mo imien os polí icos; un
ex o que ci culó po odo el mundo. También ecue do que leímos con a idez odas las
memo ias de Simone de Beau oi .

O as o mas de ( e)conoce . Re lexiones, he amien as y aplicaciones...
68
Hoy día, y soy conscien e de que es oy dando un g an sal o en el iempo,
es as dinámicas de o mación y deba e se han modi icado en g an mane a. Po
una pa e, la p oducción eó ica eminis a ha c ecido de mane a exponencial y
es muy di ícil que una pe sona pueda es a al día de las di e en es p opues as.
Además, se han ido consolidando, como decía, los espacios académicos y de
in es igación, lo que ha p oducido una especialización (y je a quización) del
sabe que ha eemplazado la es a egia de pensa y p oduci conocimien o en
pequeños g upos de ac i is as, que sigue exis iendo pe o mucho más debili ada
e in isibilizada. Es o ha conlle ado una sepa ación en e, po un lado, el pensa
e in es iga y, po o o, el hace , aunque sigue habiendo muje es que pa icipan
y se nu en de odos los ámbi os, y no quedan cla as las in e acciones en e los
dis in os espacios donde se p oduce el conocimien o. Es deci , hemos ganado
en ni el eó ico, de especialización y p o esionalización, pe o hemos pe dido
en ho izon alidad y conexión de la in es igación ( eglada o no) con nues a
p opia expe iencia, y en isibilización de cómo se p oducen y a iculan las
ideas y el sabe en su conjun o. Asimismo, hemos pe dido en elación di ec a
en e la o mación y la acción polí ica, al menos en lo que iene que e con
la acción colec i a.
Aquí end íamos dis in os emas pa a el deba e, po ejemplo, la cues ión
de las au o ías, o lo que pod íamos llama la concen ación y/o ap opiación
indi idual del sabe colec i o. En mi expe iencia simul ánea en dis in os
espacios he comp obado que, po lo gene al, las elabo aciones gene adas
den o de colec i os se di unden con más di icul ad y po ci cui os subal e nos,
ienen menos econocimien o que las p oducidas po las llamadas expe as
y/o incluso son u ilizadas sin se ci ada la uen e. Po muy iguali a is as que
seamos, ambién las eminis as es amos a ec adas po la “cul u a de expe os”
que domina nues a sociedad, y muchas eces no se aplican los mismos
c i e ios del mundo académico al es o de espacios. Así, puedes encon a
que se le es án a ibuyendo a una pe sona ideas o lec u as de la ealidad que
ienen su o igen en un g upo conc e o. Es a je a quización del econocimien o
ambién se puede da en e di e sos colec i os que ienen mayo o meno
p es igio o “glamou ” den o del mo imien o.
Po o a pa e, la cul u a académica hegemónica de alo ación de la
calidad de la in es igación, basada en un sis ema de ci aciones endogámico
y es ic i o, así como la idea de que el conocimien o “se ansmi e”
unidi eccionalmen e de la uni e sidad a la calle, di icul an la posibilidad de
ene un mapa comple o de cómo se gene a y en iquece ese conocimien o y de
las in e elaciones complejas en e elabo ación eó ica y ac i ismo.
I. Epis emologías y me odologías eminis as. Capí ulo 3
69
4. E olución en la in luencia de di e en es p opues as
eó icas
An es de analiza lo que llama é ci cui os del conocimien o eminis a, me
gus a ía comen a la impo ancia que ienen en esos p ocesos la e olución de
las p opues as eó icas y la eme gencia y di usión de o as nue as.
En el eminismo asco de los años se en a y ochen a, y de modo gene al
en el eminismo del Es ado español, la disciplina p incipal a la ho a de
gene a e lexiones y deba es o, al menos, una de las p incipales, ue la
iloso ía. Las eo ías sob e la igualdad o el pode de ilóso as como Celia
Amo ós o Amelia Valcá cel e an leídas o escuchadas en sus con e encias
con algo pa ecido a la de oción. Más aún, se pod ía deci que el eminismo
asco de aquellos años es u o más ce cano a las p opues as de la igualdad
que a las de la di e encia, lo que segu o que ha enido in luencia a ni eles
que no enemos iden i icados.
Hoy día, hay dos ámbi os “es ella”: la economía eminis a, po un lado, y
la eo ía quee y odo lo que iene que e con el ans eminismo, po o o. Son
dos ámbi os pe ec amen e di e enciados, que no se a iculan en e sí, aunque
p obablemen e más en el caso de las eminis as jó enes. Es a “dualidad”
eó ica es in e esan e po que se elaciona, a su ez, con una sepa ación que
sigue bas an e igen e en las p eocupaciones eminis as, en e desigualdad
social y económica, po un lado, e iden idad y sexualidad, po o o. Siguiendo
la e minología de Nancy F ase (2000), pod íamos deci que el eminismo
ac ual es á poniendo mucho én asis en las polí icas de la edis ibución, como
es lógico en la si uación de c isis que i imos, pe o sigue haciendo mucho
hincapié ambién en las del econocimien o.
Como en la época an e io , el éxi o de ambos ipos de p opues as iene
que e con la alía de pe sonas y colec i os conc e os, pe o ambién con
la necesidad de esponde a los cambios polí icos y económicos, y de segui
a anzando en el análisis de las supues as di e encias en e eso que llamamos
muje es y homb es. En el caso de la eo ía quee , añadi ía que su capacidad
de seducción se debe a la alla in elec ual de una au o a como Judi h Bu le ,
que se ha con e ido en la Simone de Beau oi de nues os días, pe o ambién
a la búsqueda po pa e de las eminis as más jó enes de mi adas y espacios
p opios. En odo caso, se p oduce a eces un e ec o de des ello, de deslumb e,
al ededo de es as eo ías, de modo que pa ece que dan solución a odos los
p oblemas o p egun as que enemos sob e la mesa.
O as o mas de ( e)conoce . Re lexiones, he amien as y aplicaciones...
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5. Dos espacios de con luencia y gene ación del
conocimien o: aula uni e si a ia y casa de las muje es
(escuela de empode amien o)
Como señalaba an e io men e, además de los espacios clásicos de p oducción
de sabe (asociaciones o colec i os eminis as que abajan au ónomamen e
o en o ganizaciones polí icas o sindicales, coo dinado as, pla a o mas,
jo nadas, e c.), conside o que hoy día hay es espacios cla es y es ables en
el eminismo en los que, además de las acciones especi icas de cada uno
de ellos, se encuen an muje es (y algunos pocos homb es) de muy dis in o
ipo, y donde conocimien o y ac i ismo se a iculan de mane as dis in as e
in e esan es: en p ime luga , es a ía el aula o el espacio uni e si a io; en
segundo luga , la casa de las muje es, donde se aglu inan las asociaciones
de muje es, los se icios de igualdad y las escuelas de empode amien o10; y,
en e ce luga , el espacio de in e ne , al que no oy a e e i me en es e ex o
po que lo conozco menos.
El aula, sob e odo en los es udios de pos g ado, es el espacio uni e si a io
de encuen o po excelencia, aunque es e encuen o ambién se p oduce en
o os luga es, como en despachos y e en os di e sos. Es e espacio ep esen a
en la ac ualidad una opo unidad muy posi i a de o mación y de p oducción
y legi imación del conocimien o eminis a. Es o, y la posibilidad de una salida
p o esional, es lo que es á a ayendo a la uni e sidad a muchas eminis as,
jó enes y no an jó enes, ac i is as y no ac i is as.
Pe o, la condición de pa ida en es e espacio es la sepa ación que se da
en e las que “saben”, las p o eso as e in es igado as, que son las que enseñan,
y las que “no saben”, que son las que ap enden. El sis ema uni e si a io es á
o ganizado desde la idea de que las pe sonas ienen a la uni e sidad a ecibi
conocimien o, po lo que no siemp e es ácil isibiliza la ci culación en
sen ido con a io y/o ap o echa bien el sabe de las alumnas. Es o supone,
además, que se quieb a el iguali a ismo y la ho izon alidad que ca ac e iza ía
al mo imien o eminis a. Es a sepa ación se e a o ecida ambién po la
10 En el País Vasco, solo en unos pocos municipios hay Casas de las Muje es en su sen ido
li e al, aunque es posible que en los p óximos años su jan algunas más. La p ime a que se
c eó ue la de E mua (Bizkaia), a la que siguie on la de Donos ia/San Sebas ián (Gipuzkoa),
la de Basau i (Bizkaia) y la de Onda oa (Bizkaia). Sin emba go, en muchísimos más mu-
nicipios hay á eas y se icios municipales de igualdad que p omue en ac i idades pa a
muje es, sea bajo la o ma de Escuela de Empode amien o o no. Cuando hablo de Casas de
las Muje es, po an o, me e ie o ambién a es as combinaciones que, en mi opinión, llegan
a un ni el de desa ollo óp imo en las Casas.
I. Epis emologías y me odologías eminis as. Capí ulo 3
71
di e encia de edad que suele habe en e p o eso as y alumnas. Aún así, hab ía
que indaga en cómo se es á compensando o ma izando odo es o en la p ác ica.
En odo caso, uel o a sub aya como aspec os posi i os de es e ámbi o, en
p ime luga , la posibilidad que da la uni e sidad de o ma se en un momen o
en el que la pa icipación en asociaciones de muje es es meno que an es,
y en el que la can idad de in o mación disponible es ingen e y es p eciso
o ganiza la. Los es udios uni e si a ios pe mi en, po an o, o ma se en
gene al pe o ambién p o undiza y especializa se en emá icas y pe spec i as
di e sas. Y, en segundo luga , la posibilidad de ap o echa es a o mación
en el ámbi o p o esional. Además, como un e ce aspec o posi i o, aunque
es é po lo gene al menos econocido po pa e de las p o eso as que de las
alumnas, hay que deci que an o unas como o as se bene ician mu uamen e
de la expe iencia, del conocimien o y del abajo de las o as11. Po ello, la
uni e sidad es hoy día un eslabón c ucial den o de lo que es oy llamando los
ci cui os del conocimien o eminis a.
Un segundo espacio de encuen o es la casa de las muje es, donde
con e gen asociaciones muy dis in as y po donde ansi an muje es y
eminis as que eciben in o mación de o colabo an con écnicas de igualdad
y o as p o esionales (moni o as, abogadas, psicólogas, sociólogas…). Den o
de las ac i idades que se o ganizan en es as casas (con e encias, jo nadas,
exposiciones…) des acan los p og amas impulsados en o no a las Escuelas
de Empode amien o12.
11 Además de la docencia en sí, la ealización de T abajos Fin de Mas e y Tesis doc o ales
suele e e i muy posi i amen e an o en las pe sonas que las ealizan como en las que los
di igen.
12 El concep o de empode amien o comenzó a u iliza se po p ime a ez en la década de los
sesen a del siglo pasado en los Es ados Unidos de Amé ica y La inoamé ica, en las luchas po
los de echos de los a oame icanos y los pob es. Pe o su di usión y consolidación ino de la
mano de los mo imien os de muje es en la década de los se en a. Es e concep o quie e en i-
quece y supe a las de iniciones an e io es de concienciación y pa icipación socio-polí ica,
ya que, además de e e i se a de echos y con ex os polí icos y cul u ales, p e ende in eg a los
p ocesos psicológicos, polí icos, cogni i os y económicos que di icul an el cambio (de León
1999: 191). Véase ambién Denman, A anda e a Co nejo (1999). No ma Vázquez, p o eso a
y colabo ado a habi ual de las Escuelas de Empode amien o del País Vasco, ecoge dos de-
iniciones de empode amien o en un ex o i ulado “Las escuelas pa a el empode amien o”
(Vázquez 2009): la de Naila Kabee , que apun a que el empode amien o es la “expansión
de la habilidad de las pe sonas pa a hace elecciones i ales es a égicas, en un con ex o
donde ales habilidades les habían sido negadas p e iamen e”; y la de Sa ah Mosedale, que
en iende el empode amien o como el “p oceso po el cual las muje es ede inen y ex ienden
lo que es posible pa a ellas (desea , se y hace ) en una si uación donde enían es icciones
en compa ación con los homb es po se y hace lo que deseaban”.

II. En oques y he amien as pa a la in es igación eminis a. Capí ulo 4
79
Capí ulo 4
¿Es el análisis in e seccional una me odología
eminis a y quee ?
Raquel (Lucas) Pla e o
In oducción
Una de las con ibuciones de la in es igación eminis a sob e la p oducción
del conocimien o es el cues ionamien o de la neu alidad y la obje i idad de la
ciencia. Es a c í ica alude a qué emas de in es igación ob ienen más o menos
a ención, a qué p oblemas sociales se analizan y cómo se enma can, y ambién,
a que los p opios suje os y obje os de la in es igación no son neu ales,
na u ales ni ampoco únicos, homogéneos y uni e sales. Es as apo aciones
eminis as son undamen ales pa a pode en ende c í icamen e la p oducción
del conocimien o hoy en día, si bien es as apues as c í icas con i en con
quienes a i man que hacen ciencia obje i a, desde una pe spec i a acional y
posi i is a, p esen ada como la única pe spec i a acep able en la p oducción
del conocimien o.
Los deba es que se p oducen desde los años sesen a y se en a en el con ex o
de los eminismos anglosajones, y que pos e io men e se con o man como los
“ eminismos de la e ce a ola”, ahondan en las di e encias exis en es en e las
muje es, ompiendo con la posible isión de un suje o uni e sal y homogéneo
llamado “muje ”. Es as di e encias en e las muje es no siemp e han sido
enidas en cuen a po los eminismos, que han ecibido ue es c í icas po
se lide ados po muje es que enca naban p i ilegios de clase social, aza,
sexualidad, acceso a la academia, e c. Son oda una se ie de oces c í icas,
que señalaban ya desde los años sesen a y se en a las si uaciones conc e as
de las muje es. Ya las eminis as ma xis as p es aban una a ención especí ica
a los “sis emas duales”, de clase social y géne o (Coope 2004); ambién el
eminismo neg o señalaba en los se en a la simul aneidad de las di e encias de
aza, clase social y géne o (Combahee Ri e Collec i e 1977), pa a ija se más
a de no solo en esas desigualdades, sino en muchas o as, además de en cómo
es aban in e elacionadas y en que e an incluso in e seccionales (C enshaw
1989, 1991a y 1991b). F u o de es a a ención p i ilegiada sob e las di e encias
O as o mas de ( e)conoce . Re lexiones, he amien as y aplicaciones...
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de las muje es, la in es igación sob e la p oducción del conocimien o se
ha es ado in e ogando sob e cómo hace posible un cues ionamien o del
suje o plu al muje es, así como de o ma aún más in e esan e, ambién se ha
plan eado cómo el géne o es una ca ego ía dinámica que es á in e elacionada
con las demás desigualdades.
Es os deba es coinciden con la i upción de una p opues a eminis a, como
es la eo ía quee –acuñada así po Te esa de Lau e is en 1990– que, si bien
se suele asocia con el es udio del géne o y la sexualidad, iene un ámbi o
de in luencia que solo no se educe a es as cues iones. Es a exp esión del
pensamien o c í ico, como es la eo ía quee , es á ue emen e empa en ada
con el an i- acismo, la pos -colonialidad, los es udios c í icos con la di e sidad
uncional o el p opio eminismo de la e ce a ola, que en su conjun o p esen an
ba alla en e a la idea de la no malidad. Las apo aciones más ele an es de
la eo ía quee que se han señalado ienen que e con un cues ionamien o
de las no mas es ablecidas, aquellas que se señalan como buenas, na u ales
o adicionales; es e cues ionamien o alude a que es as no mas son bina ias y
o man pa e inhe en e del pensamien o occiden al1.
Una segunda cues ión posible que in oduce la eo ía quee es la c í ica que
plan ea a la unción no malizado a que iene la iden idad, donde se cues iona la
posibilidad de cie a “esencia” p opia que gene ase las iden idades (se muje
u homosexual, po ejemplo), señalando que las posiciones de los suje os (que
podemos en ende como iden idades) o man pa e de cie a no ma i idad.
De es o se ex ae que lo quee no se ía an o una con o mación de una nue a
iden idad dis in a de o as, como la homosexualidad o la he e osexualidad,
sino el señalamien o de cie as p ác icas de la ida co idiana, el ac i ismo
o la in es igación que con ibuyen a ese cues ionamien o de la no malidad
y de la ei icación de las iden idades. Es ele an e pa a es e ex o que el
é mino quee se puede usa como e bo (quee ing), en a izando que se a a
de acciones, mo imien os y pensamien os dinámicos que imp imen cie o
cambio de pe spec i a, señalando que la eo ía quee es po encialmen e un
mé odo o una me odología que, po o a pa e, no se ha explo ado lo su icien e
(Gunn y McAllis e 2013).
Desde la óp ica de S e en Seidman (1996), la eo ía quee además apo a
una mi ada mul idisciplina sob e las iden idades que es múl iple, cues ión que
1 Es a idea es cla e y apa ece en una se ie de au o as y au o es, de los cuales solo
algunos ya han sido aducidos al cas ellano. Pod íamos señala al menos a: Jagose
1996; Sedwick 1998; Tu ne 2000; Bu le 2002 y Halpe in 2007, en e o os.
II. En oques y he amien as pa a la in es igación eminis a. Capí ulo 4
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pod íamos nomb a ac ualmen e como in e seccional, sub ayando ambién
que son iden idades cons uidas, pa ciales, a bi a ias y que obedecen a una
lógica de con ol de la no malidad señalando lo que es di e en e. A i ma que
es as iden idades se cons uyen sob e ca ego ías dinámicas que se e ie en a
ma cos dico ómicos, como es “monosexualidad”.
F u o del cues ionamien o an o de la p oducción del conocimien o obje i o
como de quiénes son los suje os polí icos de los di e en es mo imien os
sociales, su ge el concep o de la in e seccionalidad, que se p opone como
he amien a eminis a y quee , y que ue discu ido du an e el alle ealizado
en las II Jo nadas de Me odología de In es igación Feminis a de Donos ia en
junio de 2014.
En es e capí ulo se explo a una p opues a de análisis in e seccional con
cua o posibles a iculaciones: examina las ca ego ías; explici a las elaciones
mu uas en e ca ego ías; mos a la in isibilidad y la “imposibilidad” de cie os
p oblemas, e inclui la posición si uada de quien in es iga, a iculaciones
que se explican en sucesi os apa ados. Asimismo, se sugie en algunas
he amien as ans o mado as incipien es en nues o con ex o, ce ando
con algunas conclusiones en las que apa ece la necesidad de conside a la
in e seccionalidad como un ámbi o me odológico que no se ci cunsc ibe a
una sola o ma de se ealizado, sino que se puede se i de he amien as
eme gen es (como son la homono ma i idad, el homonacionalismo, las
diáspo as quee , el pink-washing y el c ip-washing) que han de posibili a la
a ea de soña y isiona o as o mas de análisis y o as ealidades posibles.
1. ¿Qué es la in e seccionalidad?
Se pod ía de ini la in e seccionalidad como un p oceso que con ibuye a
gene a conciencia sob e cómo di e en es uen es es uc u ales de desigualdad
(u “o ganizado es sociales”) man ienen elaciones ecíp ocas. Es un en oque
que sub aya que el géne o, la e nia, la clase o la o ien ación sexual, como o as
ca ego ías sociales, lejos de se “na u ales” o “biológicas”, son cons uidas
y es án in e elacionadas. No se a a ía an o de enume a y hace una lis a
inacabable de odas las desigualdades posibles, en una especie de “Juegos
Olímpicos de la Desigualdad” (Op ession Olympics, Hancock 2011),
supe poniendo una as o a, sino de ija se en aquellas mani es aciones e
iden idades que son de e minan es en cada con ex o y en cómo son enca nadas
po los suje os pa a da les un signi icado que es empo al (Pla e o 2012). La
in e seccionalidad hace alusión a unas desigualdades u o ganizado es sociales
O as o mas de ( e)conoce . Re lexiones, he amien as y aplicaciones...
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que es uc u an las idas de las pe sonas y que, muy a menudo, se pie den jun o
a un lánguido e cé e a al inal de una lis a. Es e mismo e cé e a ep esen a la
imagen bo osa de un suje o polí ico que no es e iden e ni p e-exis en e y que
se cons uye en la acción (Bu le 2007: 278-279).
La in e seccionalidad se puede en ende como un es udio sob e las
elaciones de pode , que incluyen ambién i encias que pueden se
señaladas como “abyec as”, “pe enecien es a los má genes” o “disiden es”.
Sin emba go, ambién si e pa a eo iza el p i ilegio y cómo los g upos
dominan es o ganizan es a egias de pode (conscien emen e o no) pa a
p ese a su posición de sup emacía. Es a de inición, sin emba go, no
mues a los o ígenes de la in e seccionalidad ni su e olución a lo la go del
iempo, si bien nos ayuda á a da un pun o de pa ida a la discusión. Como
in oducía an es, pa a discu i cómo se p oducen y enca nan las di e encias en
las muje es se han eo izado di e en es ap oximaciones concep uales desde
los años sesen a has a la ac ualidad, siendo los más conocidos: los sis emas
duales (de clase social); la simul aneidad (de clase social, géne o y aza); la
in e seccionalidad y la disc iminación múl iple, la “ma iz de dominación y
los sis emas en elazados de op esión” (in e locking sys ems o opp ession)
(Collins 1990); los “ejes de desigualdad” (Fe ee 2009; Klinge y Knapp 2007;
Knapp 2005; Winke y Degele 2009; Yu al-Da is 2006); la “in e dependencia
de ejes de op esión” (Walgenbach, Die ze, Ho nscheid y Palm 2007), así
como los “agenciamien os” o “ensamblajes” (Pua 2007).
Es a p oli e ación de apues as c í icas pone de mani ies o que a lo la go
de es os años hemos pasado de desc ibi y conciencia de la coexis encia de
disc iminaciones simul aneas, a ija nos en lo que Ma ía Lugones llama la
insepa abilidad, usión y coalescencia (2014). Incluso p opone é minos como
“u dimb e” y “en e ama”, que exp esan la noción de insepa abilidad; en es a
nue a me á o a, que ya no es el c uce de caminos de Kimbe lé C enshaw,
sino un ejido, la indi idualidad de las amas se uel e di usa en la ela
(Lugones, 2014: 60). En es e sen ido, al y como imos en el alle , en luga
de solo explo a el ámbi o his ó ico2 de la p oducción eó ica, en el siguien e
apa ado desa olla é cómo un análisis in e seccional puede se una p opues a
ans o mado a.
2 Sob e la his o ia del concep o de in e seccionalidad y su u ilidad pedagógica, así
como sob e su uso en el con ex o del Es ado español, éase Pla e o 2012 y 2014.
II. En oques y he amien as pa a la in es igación eminis a. Capí ulo 4
83
2. ¿De qué mane a un análisis in e seccional es una
o ma de me odología quee ? Una expe iencia en
p ime a pe sona
En el anscu so de las Jo nadas de Donos ia, su gió la p egun a ei e ada de
si la in e seccionalidad es una o ma de análisis o una me odología eminis a,
cues ión que se u ilizó como mo o pa a el deba e y que ambién encon ó eco
en las ponen es allí in i adas, como Ochy Cu iel y Ba ba a Biglia. Mi espues a
ue que no hay una única me odología in e seccional, como ampoco hay una
sola me odología quee , eminis a, pos colonial o an i acis a; si bien, sí hay
un conjun o de acciones o o mas de ealiza in es igación que con ibuyen
a explica cómo las di e en es o mas de desigualdad se a iculan, en un
con ex o dado y en un p oblema social conc e o. Es as acciones in es igado as
con ibuyen a e idencia cómo se gene an las elaciones de pode y cues ionan
que las ca ego ías que u ilizamos sean na u ales o uni e sales, poniendo en
e idencia que a menudo es án na u alizadas o son en endidas como na u ales.
Una con es ación que su ge a menudo es que la in e seccionalidad es un
campo de inno ación, que no hay muchos es udios o abajos ealizados.
Sin emba go, exis en expe iencias p ác icas del análisis in e seccional en el
Es ado español3 que se pueden consul a . Son abajos mul idisciplina es, que
aluden an o a análisis de p oblemas sociales y polí icas conc e as desde las
ciencias sociales y las humanidades, como a si uaciones de pe sonas conc e as,
si uaciones cuya complejidad el Es ado se niega a econoce . De es o úl imo hay
dos ejemplos que han ecibido mayo isibilidad que los demás y en los cuales,
an e el desampa o en el Es ado español, las pe sonas a ec adas han enido que
acudi al T ibunal Eu opeo de De echos Humanos: uno es el de la Nena, una
muje casada po el i o gi ano que se quedó iuda y que, al no se econocido su
ma imonio, le ue negado su de echo a una pensión (Rey Ma ínez 2009); y el
o o es el de Beau y Solomon, una muje de o igen nige iano y esiden e legal en
el Es ado español que ue ag edida en epe idas ocasiones, ísica y e balmen e,
po agen es de la Policía Nacional en Palma de Mallo ca (He nández 2014)4.
3 Sob e el con ex o del Es ado español, éase Bus elo 2009a; 2009b; de la Concha y Osbo ne
2004; Fo es y Pla e o 2008; Juliano 1992; 1998a;1998b; 2001; 2002; 2004 y 2012; Lom-
ba do y Ve loo 2010; López Rod íguez 2011; López y Pe e son 2011; López, Pe e son,
Pla e o y Fo es 2008; Osbo ne 1991; 1996; 2004; 2009; 2011 y 2012; Osbo ne y Guasch
2003; Pla e o 2007; 2008; 2011 y 2012; Rey Ma ínez 2008; Rome o Bachille 2010; S olc-
ke 1988; 1992; 1993; 1995; 1997; 2003 y 2004, en e o os.
4 La ONG Women’s Link Wo ldwide u o un papel cla e pa a apoya y isibiliza la demanda
de Beau y Solomon, que ha i ido una disc iminación po aza, géne o y es a us social. Véase
<h p://www.womenslinkwo ldwide.o g/wlw/new.php?modo=de alle_p oyec os&dc=26>.

O as o mas de ( e)conoce . Re lexiones, he amien as y aplicaciones...
84
Las expe iencias de análisis in e seccional que se conocen con ienen
una ue e in luencia de las eo ías c í icas eminis as, an i acis as, sob e
la di e sidad uncional, sob e la sexualidad, o las apues as decoloniales.
Es os son ámbi os donde ya se ha supe ado la p egun a de si exis e “una
in es igación eminis a” o si hay un conjun o plu al de ap oximaciones a es e
e ec o, op ándose po es a úl ima pe spec i a (Ha ding 1987). Son abajos
que a menudo se di igen a es udia cómo se p oduce la disc iminación y la
exclusión social, a ando de p oba la en un en o no hos il y que no maliza
la desigualdad, haciendo más di ícil que el análisis pueda ambién di igi se
a cómo se con o man los p i ilegios. Es deci , ealizando ambién a eas
que con ibuyan a e idencia las ausencias y los p oblemas sociales que
habi ualmen e no se es udian, siendo incluso inconcebibles.
Fijándome en una expe iencia subje i a y expe imen al, puedo señala mi
p opio abajo, donde la in e seccionalidad se con ie e en me odología no
solo po la a ea del análisis del discu so donde apa ezcan cie os concep os
elacionados con es a noción de in e seccionalidad (así como que se mencionen
a ias desigualdades ecíp ocas), sino ambién po el hecho de desa olla al
menos es os cua o pasos, que se con ie en en un p oceso me odológico:
(1) examina c í icamen e las ca ego ías analí icas con las que in e ogamos
los p oblemas sociales;
(2) explici a las elaciones mu uas que se p oducen en e las ca ego ías
sociales;
(3) mos a la in isibilidad de algunas ealidades o p oblemas sociales, que
e an “inconcebibles”, e
(4) inclui una posición si uada de quien in e oga y cons uye la ealidad
que analiza, del in es igado o in es igado a.
En gene al, se pod ía deci que una in es igación quee engloba ía
cualquie apo ación que señale la ines abilidad de aquellos signi icados que
damos po hechos y que, a su ez, gene an elaciones de pode (B own y Nash
2010: 4). Así, explo a las ca ego ías analí icas con las que cons uimos la
ealidad e idenciando que exis en alsos consensos sob e qué quie en deci ,
es una aplicación conc e a de las p ác icas quee . Tomando la in es igación
en el ámbi o de la sexualidad y las elaciones de géne o como ejemplo, es a
pe spec i a implica ía al menos cie os in e ogan es como: ¿qué implica la
ca ego ía muje ?; ¿incluye a las muje es ansexuales o a las lesbianas?; ¿alude
a quienes son aún niñas o son mayo es de 65 años?; ¿la di e sidad uncional
desdibuja de alguna mane a qué signi ica se muje ?; ¿la clase social modi ica
II. En oques y he amien as pa a la in es igación eminis a. Capí ulo 4
85
las expec a i as sociales sob e el hecho de se muje ?; ¿de qué mane a se
cons uyen unos pa áme os ígidos de eminidad que de e minan el hecho
de se muje ?; ¿cómo se a iculan los mo imien os sociales que se basan en
concepciones iden i a ias, si cada ez es más di ícil delimi a esas mismas
ca ego ías?; ¿quién es el suje o polí ico del eminismo?
Po o a pa e, p egun a se po las ca ego ías analí icas implica cues iona la
na u alización de un suje o o unas p ác icas hegemónicas de las que, a menudo,
no nos ocupamos en es udia . Implica a gumen a que no se a a de p ocesos
“na u ales” sino de p ocesos sociales y cul u ales, lo cual nos lle a a cues iona
las ca ego ías que usamos co idianamen e y a analiza qué signi ican. Al oma
ca ego ías conc e as, la a ea consis i ía en en ende qué signi icados implíci os
encie an esos sus an i os, los cuales pueden es a p i ilegiando a un g upo
den o de la misma ca ego ía. No podemos segui u ilizando ca ego ías pensando
que exis e un consenso sob e su signi icado, sino que hemos de conc e a lo
que signi ican y es o, a menudo, nos lle a á a desmon a “ alsos consensos”,
ijándonos en las cues iones que se na u alizan y se dan po hechas. Así, se
hace e iden e que es as ca ego ías no son ni an monolí icas ni an uni e sales
como se p e ende. En es e p oceso, se e idencia que las iden idades no son an
es ables y ijas como pensamos y que han de en ende se en elación a o as
o mas es uc u ales de desigualdad. Po ejemplo, ya no nos ija emos solo en
el hecho de que una pe sona sea ansexual, sino en cómo se ansexual se
elaciona con la clase social, la edad o el deseo, gene ando cie as opo unidades
enca nadas en una pe sona conc e a.
Si pasamos a la segunda cues ión cla e sob e la in e seccionalidad, su ge
la necesidad de p egun a nos po las elaciones mu uas que se p oducen en e
las ca ego ías sociales, o los “o ganizado es sociales”, que no solo se pueden
en ende en é minos de exclusión social, sino ambién de p i ilegio, agencia y
empode amien o. Es a mi ada dinámica y elacional es compleja, en la medida
en que nos con on a con nociones menos elabo adas de la iden idad y de los
p ocesos sociales. Po o a pa e, con as a con la acción de los mo imien os
sociales y de las polí icas públicas que ienen una his o ia conc e a en el Es ado
español, cons uyendo las desigualdades po sepa ado, acili ando cie a
icción de au en icidad, homogeneidad y ahis o icismo de las iden idades.
Además, incluso cuando apa ecen dos si uaciones iden i icables, po ejemplo,
muje es gi anas o muje es con di e sidad uncional, es a mi ada a en a sob e
las desigualdades no siemp e conlle a un análisis de qué o as o mas de
desigualdad u o ganización social es án aludidas po las an e io es y cómo se
a iculan mu uamen e. Es e se ía el caso de la clase social, la sexualidad y el
acceso a la cul u a, en e o as, que pa a las muje es con di e sidad uncional
O as o mas de ( e)conoce . Re lexiones, he amien as y aplicaciones...
86
es án di ec amen e aludidas e imb icadas en sus posibilidades i ales, po
segui con el ejemplo an e io .
La e ce a cues ión impo an e que me gus a ía in oduci es la
in isibilidad que con iene la o mulación misma de algunas ealidades, que
son inconcebibles p ecisamen e po la igidez de las ca ego ías sociales
y los “a ajos concep uales” que implican. También alude a la ausencia de
algunos suje os, que nunca es án p esen es en la discusión po que no ienen
el econocimien o necesa io como pa a se conside ados “suje os” polí icos
o se pa e del deba e social. Pa a ilus a es a idea u iliza é un ejemplo: la
iolencia en pa ejas del mismo sexo, en conc e o, la iolencia en pa ejas de
lesbianas. Bajo es a iolencia aún no su icien emen e econocida, ope an
a ios egímenes de pode que podemos señala como inmedia os: uno
consis i ía en señala la sexualidad de las muje es como “supedi ada al ímpe u
de los a ones”; o o, en pensa que las muje es son po encialmen e íc imas
de iolencia y no así quienes la eje cen; y o o iene que e con la clase social,
ya que la in o mación accesible se e ie e a aquella iolencia que sucede en
clases sociales sob e las cuales se puede eje ce un mayo con ol social, hace
no icias y que lleguen a se del dominio público.
Es a a iculación múl iple, que debe se analizada en su in e acción
(¿qué le “hace” el géne o a la sexualidad y a la clase social, y ice e sa?
¿ampli ica, modula, impide la in eligibilidad de es e p oblema?), di icul a que
se piense en la iolencia que una muje eje ce sob e o a como algo simila
a la iolencia de un homb e sob e una muje , ya que ob iamen e su ge en
un en o no que legi ima la iolencia machis a pe o que elega la “ iolencia
in agéne o” a un luga donde no es in eligible. Po an o, el suje o no exis e
(ni la lesbiana que eje ce la iolencia ni quien la ecibe) ni gene a mo ilización
especí ica o acciones públicas su icien emen e isibles, o se con ie e en
algo anecdó ico. De hecho, se ha llegado a deci que discu i es as ealidades
iolen as gene a ía una sob e-gene alización de e ec os lesbó obos sob e el
conjun o de las lesbianas, lo cual cla amen e deja desampa adas a quienes sí
i en es a iolencia, impide oma conciencia de la magni ud y se e idad del
p oblema, así como no p oduce soluciones inmedia as. También, se pod ía
abo da que los p oblemas sociales pueden ol e se in eligibles y abo dables
en un momen o dado, cuando se cons uyen como ales po algún ac o social
que consigue in oduci lo en la agenda, bajo un lenguaje y una mi ada que
ans o ma su p opio se , consiguiendo cie o consenso y mo ilización.
La cua a y úl ima cla e ele an e pa a un análisis in e seccional p o iene
de las me odologías eminis as, como las que p opone Donna Ha away (1995:
II. En oques y he amien as pa a la in es igación eminis a. Capí ulo 4
87
251-311) al señala la impo ancia de si ua a quien mi a los p oblemas sociales.
Es deci , en ende la posición si uada de quienes in e ogamos la ealidad
desde di e en es en es, ya seamos ac i is as, académicos, p o agonis as,
e c., supone pone sob e la mesa nues os p opios sesgos e in e eses, que
con ibui án a hace una ap oximación más hones a y donde ya no se p e ende
gene a una “única” in e p e ación. Es a cues ión del suje o si uado es á ya
su icien emen e explo ada en la li e a u a académica y ac i is a, po lo que no
en a é más en p o undidad en su explicación.
3. He amien as ans o mado as
O as he amien as conc e as impo an es inculadas a es a mi ada c í ica
eminis a y quee que se pueden conside a como un abajo incipien e, en
p oceso, en el Es ado español, son las nociones de “homono ma i idad”,
“homonacionalismo”, “diáspo a quee ” y “pink-washing”, así como el simila
“c ip-washing”.
Pa a explica es os concep os, me gus a ía ol e al abajo de Jasbi Pua ,
que analiza los ínculos en e las nociones de in e seccionalidad y su p opues a
de las a iculaciones o agenciamien os (Pua 2011, pá a o 25). Pua nos llama
a ein oduci lo polí ico en la polí ica, ya que el análisis in e seccional ha
descuidado cues iones cla e, como po ejemplo los e ec os de la di isión en e
p oblemas públicos o p i ados; o como ambién a i ma Dean Spade (2010),
el impac o de las polí icas de ep esen ación al p i ilegia los p oblemas de
las éli es en luga de los de aquellas pe sonas a quienes dicen ep esen a ,
algo que, po o a pa e, ya a i maba E ing Go man en su ex o undamen al
Es igma (1963).
Es as mi adas c í icas se si en de la noción de “pink-washing” (pin a
de colo osa), que end ía a señala cómo una emp esa, ins i ución o Es ado
usa la igualdad pa a “sua iza ” o os aspec os que ep oducen p ecisamen e
la desigualdad (Spade 2010). Es a cues ión es especialmen e isible, po
ejemplo, en la p opaganda de Is ael de p omoción de de echos pa a las
muje es o pe sonas LGTB, mien as man iene una gue a con Pales ina. O
ambién en cómo las emp esas globales de “p oduc os emeninos” usan su
apoyo económico a la in es igación sob e el cánce de mama, simbolizado
po el uso de un lazo osa en sus p oduc os, po los que, po o a pa e, se
embolsan impo an es bene icios. Al mismo iempo, muchos de esos p oduc os
emeninos es án elacionados con la apa ición de los p opios p oblemas de
salud que mo i an las campañas del lazo osa.
O as o mas de ( e)conoce . Re lexiones, he amien as y aplicaciones...
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97
Capí ulo 5
P oducciones na a i as: una p opues a
me odológica pa a la in es igación eminis a
I zia Ganda ias Goikoe xea y Nago e Ga cía Fe nández
1. In oducción
En es e capí ulo p esen amos la p opues a me odológica de las P oducciones
Na a i as de Balasch y Mon eneg o (2003). Es a he amien a me odológica
basada en los conocimien os si uados de Donna Ha away (1991), iene
desa ollándose desde inales de la década de los no en a en el G upo de
In es igación FIC-F ac alidades en In es igación C í ica del Depa amen o
de Psicología Social de la Uni e sidad Au ónoma de Ba celona (UAB). En
aquellos años, den o del g upo de in es igación su gie on amplios deba es
en o no a los usos y e ec os de las me odologías adicionales cuali a i as,
como la en e is a o los g upos de discusión, los cuales e saban sob e cómo
impulsa me odologías más amables que consiguie an ompe la dico omía
in es igado a e sus obje o de in es igación, y do a de una mayo agencia a
los suje os de in es igación.
En base a esas e lexiones e inspi ándose en la ob a de Ka h yn Wa e son
Women in P ison: Inside he Conc e e Womb (1996), donde se p e ende da a
las muje es la opo unidad de habla po sí mismas sob e sus expe iencias y
sen imien os, y mos a así los e ec os del enca celamien o, Ma cel Balasch y
Ma isela Mon eneg o desa olla on la p opues a de las P oducciones Na a i as
en el año 2003. Han pasado más de 10 años y nume oso es udian ado de g ado,
doc o ado, así como o as in es igado as, hemos ido poniendo en p ác ica es a
p opues a me odológica y p o undizado en las e lexiones sob e el alcance de
la misma, sus lími es y las cues iones é ico-polí icas que ae a deba e.
P ecisamen e, pa a el desa ollo de es e capí ulo nos hemos basado en
el alle p ác ico desa ollado du an e las II Jo nadas de Me odología de
In es igación eminis a celeb adas en Donos ia en junio de 2014, y en dos
de nues as in es igaciones. La p ime a de ellas, Des/a mando la escena:
na a i as de géne o y punk, u o como obje i o analiza las elaciones de
O as o mas de ( e)conoce . Re lexiones, he amien as y aplicaciones...
98
géne o den o de la escena del punk en Ba celona, pa a lo cual se lle a on
a cabo na a i as indi iduales. En la segunda, De las o as al no(s)o as:
encuen os, ensiones y e os en el ejido de a iculaciones en e o ganizaciones
de muje es mig adas y eminis as locales en el País Vasco, el obje i o ue
es udia las posibilidades y lími es pa a la gene ación de alianzas a a és de
la cons ucción de na a i as colec i as.
En un p ime momen o, el p esen e capí ulo comienza con los undamen os
eó icos y epis emológicos que sus en an las P oducciones Na a i as,
desa ollando los p incipales apo es eó icos de la in es igación na a i a y
la p opues a epis emológica de los conocimien os si uados. A con inuación
desc ibimos la he amien a me odológica, dando cuen a del p ocedimien o y
de los pasos a segui pa a la cons ucción de na a i as, así como el alle
p ác ico ealizado en las mencionadas Jo nadas. Po úl imo, y en base a
nues as expe iencias de in es igación y las e lexiones plan eadas po las
pa icipan es du an e ese alle , desa ollamos las po encialidades, lími es y
desa íos que es a p opues a me odológica nos plan ea.
2. Fundamen os eó icos y epis emológicos
2.1. Pe spec i a e in es igación na a i a
La pe spec i a na a i a apun a que el mundo es á a a esado po na a i as
y na aciones (Cab uja e al. 2000) y a que no solo nos hacemos comp ende
a a és de his o ias, sino que nues as elaciones con las demás pe sonas
y con noso as mismas ambién las i imos de o ma na a i a (Ge gen y
Ge gen 1983). Podemos pensa en cómo elabo amos na a i as en nues a
ida co idiana, po ejemplo, cuando eco damos nues as his o ias amo osas,
econs uimos nues os ecue dos de in ancia o pensamos en nues as p opias
ayec o ias i ales. En es e sen ido, las na a i as no son solo his o ias que
ela an lo que nos ha pasado, sino que adquie en un papel undamen al como
cons uc o as de signi icado (Ge gen y Ge gen 1983; Cab uja e al. 2000).
Podemos conclui que, en ez de e leja la ealidad a a és de las p ác icas
na a i as, es as median y a iculan nues a ealidad social. En palab as de
Joan Pujol y Ma isela Mon eneg o (2013: 16):
“Las na a i as [...] no son una p oducción indi idual aislada
del con ex o cul u al en que nos encon amos: son p oducciones
que ep oducen, cues ionan, alimen an, ans o man, i onizan...
el con ex o sociocul u al en que se p oducen. Las na a i as que
II. En oques y he amien as pa a la in es igación eminis a. Capí ulo 5
99
cons uimos y que nos cons i uyen ienen e ec os de ealidad a la
ez que pueden se in e p e adas y leídas de dis in as mane as”.
El es udio de las na a i as se inicia ue a del ámbi o de las ciencias sociales
con el es udio he menéu ico de lib os sag ados como la Biblia, el Talmud
y el Co án. Pos e io men e la academia se ap opia del análisis na a i o, en
especial den o de las humanidades y los es udios li e a ios, donde cuen a
con una la ga ayec o ia. I umpe en las ciencias sociales como espues a
al ealismo y al posi i ismo a pa i de la segunda mi ad de la década de los
ochen a, momen o en el que oma luga lo que se ha denominado como el “gi o
na a i o” (Denzin y Lincoln 2000). Desde en onces, se a desa ollando en
di e en es disciplinas como la psicología, la ciencia polí ica o la economía,
incluyendo dis in as mi adas eó icas y polí icas, y dando luga a un amplio
campo de hib idación ansdisciplina .
A endiendo a es a a iedad, podemos en ende que el mismo concep o
de “na a i a” se p es e a una mul iplicidad de comp ensiones, di icul ando
así una de inición cla a. La na a i a ha sido concebida como una o ma de
comunicación signi ica i a (Fishe 1989), como un esquema psíquico/cogni i o
(Polkingho ne 1988) o incluso como una o ma de pensamien o di e gen e del
lógico-cien í ico (B une 1991), po nomb a algunas. Sin emba go, sí que
hay cie o consenso en e las dis in as pe spec i as: odas es án más o menos
de acue do en que una ca ac e ís ica p opia de las na a i as es la conexión
secuencial de e en os signi ica i os (Kohle 2008). Independien emen e
del con enido, las his o ias equie en de una elación secuencial de ideas o
e en os. Ca he ine Kohle (2008) sub aya, además, la con ingencia como un
c i e io undamen al en las na a i as. Po su pa e, Je ome B une (2002)
conside a que la na a i a implica an o con a una his o ia como un ipo de
conocimien o pa icula .
Muchos de los es udios y de las p ác icas na a i as en ciencias sociales
se han ocalizado en la na a i a como p oduc o o e ec o de la o ganización
de la expe iencia y la p oducción de signi icado, p i ilegiando una sola
posición epis émica: la de quien na a (S iano 2012). La na a i a ya no es
solo un disposi i o indi idual pa a la cons ucción de signi icado, si bien
his ó icamen e nos hemos cen ado en la na a i a como p oduc o indi idual,
sino que es necesa io ambién en oca se en sus p ocesos, obse ando los
a e ac os cul u ales u ilizados pa a p oduci na a i as, los ac o es y las
ac ices sociales in oluc adas, los cambios en las o mas de in e acción, en
los p ocesos de negociación, e c. (Ibidem).

O as o mas de ( e)conoce . Re lexiones, he amien as y aplicaciones...
100
Cuando na a i izamos, es amos inco po ando un pa ón de signi icado a lo
que de o a mane a se ían ideas a bi a ias e inconexas. Se a a de una mi ada
de la na a i a que a más allá de la isión de secuenciación de e en os y que
se di ige hacia la c eación de signi icados. A a és del conocimien o na a i o
(B une 2002) cons uido a pa i de las his o ias de expe iencias i idas y de
los signi icados c eados, es posible comp ende la ambigüedad y complejidad
de las idas humanas, así como e a las isiones adicionales de e dad,
ealidad y conocimien o. El conocimien o en endido así apun a a la pa cialidad,
la localización, la p eca iedad y la mul iplicidad de oces, pe spec i as,
ealidades y signi icados (Ha away 1991). Desde es a pe spec i a, una de las
po encialidades del es udio de la na a i ización de cie os enómenos sociales
adica en la posibilidad de obse a la ensión en e na a i as dominan es
–que pueden se i pa a silencia o in isibiliza his o ias que no encajan o
salen de la no ma– y na a i as con a-hegemónicas en las que se ponga en
juego la isibilización y la c eación de imagina ios y p ác icas libe ado as. De
es a o ma, la idea de los ma cos na a i os pe mi i ía econoce la agencia
de g upos mino i a ios, al se i como mecanismo de c eación de na a i as
al e na i as. Es e po encial de sub e sión y ans o mación de las na a i as
hace de es a pe spec i a de in es igación un luga signi ica i o pa a se
pensado desde el eminismo (Ellio 2005).
2.2. Conocimien os si uados
La inspi ación eminis a –y o as apo aciones como el socio-
cons uccionismo o la sociología del conocimien o cien í ico (Ge gen 1985;
Cab uja e al. 2000)–, ei indican el conocimien o cien í ico como una
p ác ica social a a esada po elaciones de pode y dominación p opias de
los con ex os sociales e his ó icos en los que se inse a. F en e a la noción de
un conocimien o obje i o, uni e sal y exen o de juicio de alo , an a eme ge
ma cos epis emológicos al e na i os que apues an po un conocimien o
localizado in luenciado po el con ex o polí ico y cul u al. Den o de es os
pa áme os se enma ca la p opues a epis emológica de los conocimien os
si uados de Donna Ha away (1991). Es a p opues a, que apues a po una
mi ada pa cial y si uada, se a a dis ancia an o de la obje i idad y neu alidad
del posi i ismo –mi ada desde ningún luga – como de la imposibilidad de
acción del ela i ismo –mi ada desde cualquie luga –.
Los conocimien os si uados son luga es semió icos y ma e iales desde
los cuales nos elacionamos con aquello que expe imen amos, “p oduciendo
conocimien os que, lejos de ep esen a una ealidad ue a de noso as mismas,
II. En oques y he amien as pa a la in es igación eminis a. Capí ulo 5
101
son p oduc o de la elación en e quien in es iga y aquello in es igado” (Pujol
e al. 2003: 64). El conocimien o es p oduc o de conexiones pa ciales. Po an o,
la pa cialidad y no la uni e salidad es condición de enunciación, donde las
a i maciones se ealizan desde la ida de las pe sonas en luga de a i maciones
“desde a iba, desde ningún luga , desde la simplicidad” (Liao 2006: 104).
Ha away ei indica la pa cialidad y la esponsabilidad como bases pa a
la obje i idad eminis a. La e dade a noción de se obje i o es se pa cial,
especí ico y pa icula . Las mi adas obje i as solo pueden eni desde una
posición pa cial enca nada y si uada, lo cual no nos exime de la esponsabilidad
y los e ec os que el conocimien o pa cial p oduce. Tal como Ha away
a gumen a: “No buscamos la pa cialidad po que sí, sino po las conexiones
y ape u as inespe adas que los conocimien os si uados hacen posibles. La
única mane a de encon a una isión más amplia es es a en un si io en
pa icula ” (1991: 339). Po an o, la obje i idad no se alcanza qui ándose
una del mundo. sino más bien econociendo nues o luga si uado y siendo
e lexi as desde la posición que ocupamos. Desde es a pe spec i a, el luga
desde donde se enuncia se o na cen al y, po lo an o, la obje i idad en endida
así a a es a o mada po una mul iplicidad de conocimien os de i ados de
múl iples posiciones localizadas (Ma ínez-Guzmán y Mon eneg o 2010).
Teniendo en cuen a lo an e io , podemos a i ma que la inalidad de la
in es igación desde es a p opues a epis emológica no es ni la ep esen ación
ni la gene alización. No p e endemos llega a una espues a o eo ización
homogénea, sino más bien ecoge dis in as posiciones sob e el enómeno
de es udio que pe mi an di ac a y amplia el conocimien o del mismo.
En es e sen ido, di ac a hace e e encia a una “ape u a de los espacios
de comp ensión y p oducción de signi icados donde el én asis ecae en los
e ec os que se desp enden, en é minos polí icos, del conocimien o p oducido”
(Balasch y Mon eneg o 2003: 45). Di ac a el conocimien o implica una
o ma de mi a di e en e y una esponsabilidad polí ica po el conocimien o
p oducido, econociendo los lími es y las con adicciones de esas múl iples
mi adas. Po ello, los conocimien os si uados an a apela a la gene ación de
un conocimien o c í ico que, a pa i de conexiones pa ciales, enga e ec os en
la cons ucción de mundos menos o ganizados en o no a ejes de dominación.
3. P opues a me odológica de P oducciones Na a i as
Pa iendo de las bases epis emológicas an e io es, Balasch y Mon eneg o
(2003) desa ollan la p opues a de las P oducciones Na a i as. Es a écnica
O as o mas de ( e)conoce . Re lexiones, he amien as y aplicaciones...
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me odológica consis e en la p oducción conjun a de un ex o híb ido cons uido
a pa i de: a) las sesiones donde la in es igado a y las pa icipan es hablan
y discu en dis in os aspec os del enómeno que se quie e es udia ; b) la
ex ualización, que unciona ía como una e isión y e lexión sob e la sesión
o sesiones en la que la con e sación se aduce a un ex o o ganizado y
comunicable que e leja las posiciones y los a gumen os desa ollados a lo
la go de la (s) misma(s), y c) el econocimien o de la agencia de las pa icipan es
pa a modi ica , co egi y expandi la ex ualización has a alida la na a i a
c eada. Las P oducciones Na a i as, “en luga de ep esen a cómo las
pa icipan es comp enden el enómeno, buscan exp esa cómo quie en
que un pa icula ema sea is o” (Pujol e al. 2003: 67). Es a he amien a
in e pela a las pa icipan es con el obje i o de p oduci un ex o del que se án
explíci amen e au o as, en an o que deciden qué debe con ene y cómo debe
se dicho (Balasch y Mon eneg o 2003). Eme gen de es e modo en la elación
en e pa icipan e e in es igado a suje os múl iples cons i uidos po elaciones
de pode que imb ican la clase, la sexualidad, la edad y la e nicidad. Tal como
explican Pujol y Mon eneg o (2013: 38):
“No se a a de que las na a i as sean una ep esen ación de un
asgo esencial del suje o que na a y ampoco un in o me de ini i o
y exhaus i o en que se puede engloba su posición o su expe iencia.
Es más bien, una pa icipación, un disposi i o que se echa a anda
en un con ex o localizado y con unos obje i os conc e os”.
En sín esis, las p oducciones na a i as se p esen an como un disposi i o
de cons ucción de ela o iniciado po el in e és de la in es igado a espec o a
un enómeno de e minado. Es a no p e ende se una ep esen an e de la oz de
las pa icipan es, sino que se a a de un abajo conjun o donde pa icipan e e
in es igado a son “co-au o as en una p ác ica a iculada con o as compañe as
sociales di e en es, pe o inculadas” (Ha away 1992: 138). Po an o, las
P oducciones Na a i as ienen un obje i o me odológico, ya que p e enden
isu a la clásica dico omía en e obje o y suje o de es udio y un obje i o ambién
é ico, ya que la au o ía inal del ex o p oducido ecae sob e la pa icipan e. A
con inuación desg anamos los pasos que se sugie en pa a su p ocedimien o.
3.1. Sesiones y ex ualización
En p ime luga , con ac amos con una se ie de pa icipan es que escogemos
en base a una se ie de c i e ios pe inen es, en unción de nues os obje i os
de in es igación. T as con ac a con las pa icipan es, aco damos una sesión
II. En oques y he amien as pa a la in es igación eminis a. Capí ulo 5
103
pa a abo da el ema de es udio, habiendo elabo ado p e iamen e un guión
o ien a i o1 que englobe di e sos aspec os del enómeno que se p e ende
es udia . T as consul a con las pa icipan es, g abamos las sesiones pa a
acili a el p oceso de ex ualización pos e io .
Los encuen os con las pa icipan es adop an una o ma simila a la de un
diálogo o con e sación, ya que como in es igado as podemos posiciona nos
explíci amen e y pone de nues a pa e en la cons ucción de la na a i a
(siemp e eniendo en cuen a que es a ecoge la isión de las pa icipan es y
no la nues a). A di e encia de las en e is as, no hacemos ansc ipción li e al
del ma e ial de audio ecogido, sino que es e si e como base pa a elabo a
un ela o con sen ido na a i o. Una mane a de empeza puede se esc ibiendo
con nues as p opias palab as las ideas que nos esul an más signi ica i as.
Después, amos do ando al ex o de una es uc u a cohe en e y un es ilo ágil
y cla o que acili e la lec u a. Cuando po in enemos una p ime a e sión
del ex o, podemos compa i lo con el equipo de in es igación si lo hubie a,
o con o as in es igado as que nos den su opinión espec o al ela o. Es e
bo ado ambién se lo en iamos a cada pa icipan e pa a que lo amplíe,
cambie, modi ique, en caso de que así lo equie a. A menudo es e p oceso
implica una ida y enida del ex o, en la que se an al e nando sesiones pa a
p o undiza en aspec os conc e os y cambios sob e el mismo. Es e p oceso
se a epi iendo has a que “después de di e sos añadidos, co ecciones y
acla aciones se alcanza la inalización del bucle con la acep ación exp esa
de la pa icipan e de que la na ación mues a su isión sob e el enómeno”
(Balasch y Mon eneg o 2003: 44).
3.2. T a amien o de las P oducciones Na a i as
Una ez hemos ealizado es e p oceso con cada pa icipan e o colec i o,
ob enemos como esul ado “un conjun o de na a i as que o ecen dis in as
pe spec i as a gumen adas y e lexionadas sob e el enómeno es udiado: un
conjun o de conocimien os si uados y pa ciales de la emá ica que se es á
abo dando” (Pujol y Mon eneg o 2013: 35). El e o consis e en e lexiona a
pa i de ese conjun o de na a i as, conside ándolas pun os eó icos de pa ida.
Tal como nos ale an Pujol y Mon eneg o (2013), las na a i as no se
a an como ma e ial pu amen e empí ico. Es deci , no se p es an a se
1 Se a a de un guión o almen e abie o que nos si e como guía o ien a i a de la sesión.
En dis in as in es igaciones con P oducciones Na a i as se han elabo ado guiones po ejes
emá icos y/o con p egun as conc e as.
O as o mas de ( e)conoce . Re lexiones, he amien as y aplicaciones...
110
y Sociedad, 40(1), 57-70 (consul ado el 15 de sep iemb e de 2014),
disponible en: <h ps://www.academia.edu/762648/Los_limi es_de_la_
me a o a_linguis ica_implicaciones_de_una_pe spec i a_co po eizada_
pa a_la_p ac ica_in es igado a_e_in e en o a>.
STRIANO, Mau a (2012): “Recons uc ing na a i e: A new pa adigm o
na a i e esea ch and p ac ice”, Na a i e Inqui y, 22(1), 147-154.
WATTERSON, Ka he ine (1996): Women in P ison: Inside he Conc e e
Womb, No heas e n Uni e si y P ess, Bos on.

II. En oques y he amien as pa a la in es igación eminis a. Capí ulo 6
111
Capí ulo 6
Análisis c í ico del discu so con pe spec i a
eminis a
Jokin Azpiazu Ca ballo
1. In oducción
Las me odologías eminis as lle an años a anzando po caminos di íciles
de ansi a . En las úl imas décadas, las apo aciones de las epis emologías
eminis as han esul ado imp escindibles y de ini i as a la ho a de pensa la
ciencia y sus di e en es disciplinas, así como las elaciones en e las mismas.
Las e lexiones de au o as como Fox Kelle (1991), Ha ding (1996, 2008) o
Ha away (1995, 2011) se pueden y deben conside a como undamen ales, a
pesa de que en muchos –de hecho en la mayo ía– de los en o nos académicos
esul e aún muy di ícil a gumen a opciones y pos u as me odológicas
de i adas de las ideas y plan eamien os de es as y o as au o as.
Nos encon amos, sin emba go, an e un pun o en el camino en el que
nos es á ocando elegi y cons ui día a día las opciones me odológicas que
de i an de las epis emologías en las que amos p o undizando. Realmen e,
nos encon amos an e una disyun i a en la que p obablemen e engamos dos
opciones, y la que elijamos de e mina á en g an mane a no solo el u u o de
las me odologías eminis as y su impac o en la in es igación y en la acción,
sino ambién la di ección que nues os es ue zos como in es igado as e
in es igado es hab án de oma . Es a disyun i a no es o a que la que nos ha á
elegi en e p o undiza en las epis emologías y me odologías eminis as o
oma algunos p incipios (conocimien o si uado, e lexi idad, no-obje i idad)
como axiomas que den apoyo eó ico a nues as opciones me odológicas.
La p ime a nos exige p es a a ención a los deba es ac uales y apo a
conocimien os que puedan ab i nue as ías de desa ollo desde las p egun as
y las dudas; desa olla pun os de pa ida y di ec ices me odológicas que,
sin se guías a segui de o ma ígida, supongan mane as ac ibles de aplica
p incipios epis emológicos y polí icos en las in es igaciones sin en en a nos
al acío me odológico cada ez que nos ponemos an e una nue a in es igación;
O as o mas de ( e)conoce . Re lexiones, he amien as y aplicaciones...
112
dedica algo de nues o iempo no sólo a la in es igación aplicada sino a pensa
en cómo la es amos lle ando a cabo. Se a a de ab i la pue a -y no ce a la- a
p egun as que pueden esul a pa adójicas.
La segunda opción no nos exige an o y nos pe mi e a anza más ápido
(p obablemen e) en la in es igación aplicada, cosa a ene en cuen a en un
con ex o social en el que las in es igaciones sob e emas an impo an es
como la salud sexual y ep oduc i a, las iolencias de géne o o el epa o del
abajo nos u gen an o. No es oy, po an o, plan eando ambas opciones como
incompa ibles u opues as. Me gus a ía más bien plan ea la p egun a de cómo
combina es as dos necesidades y, más allá aún, has a qué pun o pod íamos
sos ene la segunda sin la p ime a.
2. Algunas ideas sob e in es igación y el momen o ac ual
Me gus a ía plan ea la necesidad de epensa las me odologías de
in es igación en el ma co de las ac uales condiciones, an o den o como
ue a de los espacios de in es igación (ya sean uni e si a ios o mili an es)
y, asimismo, en elación con las condiciones socio-polí icas y económicas
gene ales en las que nos encon amos aho a mismo. Es as in luyen de mane a
de e minan e en algunos aspec os que señala é b e emen e an es de en a de
lleno en el núcleo del capí ulo.
La si uación ac ual de c isis inancie a asumida po las ins i uciones
públicas, ca gando sob e las pe sonas la esponsabilidad de paga la deuda
gene ada po las en idades inancie as, ha lle ado a una si uación di ícil a ni el
ins i ucional y uni e si a io. Consegui inanciación pa a in es igaciones o
posiciones den o de la academia que hagan posible in es iga sin mo i en
el in en o (o ahogadas en el ma de la p eca iedad) se ha con e ido en algo
más di ícil cada día. Ob iamen e, las in es igaciones con emá ica eminis a
son “las p ime as en cae ” al conside a se a menudo p escindibles. Pe o más
allá de es o se puede es a dando un “cie e de ilas” a ni el me odológico,
en el cual se ponga en cues ión la e ec i idad de algunos en oques. Podemos
ap o echa es o pa a: a) a ina mejo nues as in es igaciones a ni el
me odológico, y b) aguan a el imón y no cede al manda o de la e ec i idad
a oda cos a que, como ya sabemos, no es neu al.
Pa ece es a se dando en las sociedades ac uales y especí icamen e en
el Es ado español un gi o hacia una cul u a a o able al cambio social y
polí ico, c is alizado en a ios mo imien os sociales y polí icos apa ecidos
II. En oques y he amien as pa a la in es igación eminis a. Capí ulo 6
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en los úl imos años y en la e-a iculación de algunos de los mo imien os ya
exis en es. La cues ión de la in es igación eminis a pasa en es e sen ido po
ap o echa es e clima y hace in es igación polí icamen e e ec i a a a és
de la pa icipación di ec a de las pe sonas. Es o implica e isa y a ina las
es a egias de in es igación y las me odologías y en onca, de hecho, con las
nue as o mas de hace polí ica, las cuales se es án p eocupando en es os
momen os po el cómo hace lo más que po el qué hace .
El momen o ac ual pod ía conc e a se, po lo an o, en una ensión
necesa ia po sos ene , po un lado, la ela de la in es igación eminis a –lo
cual nos equie e una posición i me y de e minada– y, po o o, la e isión
con inua de los plan eamien os me odológicos de esa in es igación desde un
pun o de is a de ape u a con inua que no in alide la solidez de la posición
mencionada. Desde mi pun o de is a, es o nos exige al menos:
• Man ene la a ención espec o a los deba es epis emológicos que se es án
desa ollando y no a i ma y e-a i ma las mismas eo ías sin e isión
c í ica.
• Amplia los pun os de is a, de mane a que podamos ab i p egun as y
man ene las abie as y pensa en o mas de alidación del conocimien o
que no impliquen ce a las cues iones de mé odo o almen e.
• Recoge , a chi a y documen a nues as expe iencias a ni el
me odológico, de mane a que no pa amos de ce o cada ez que nos
pongamos a in es iga y dispongamos de manuales, a ículos y e e encias
igu osas que si an de pun o de pa ida.
Una ez mencionados es os p incipios y e lexiones, que espe o si an
pa a si ua mis posiciones espec o a algunas cues iones de ondo que odean
aho a mismo a las me odologías de in es igación en gene al y a las eminis as
en pa icula , in en a é aden a me en el e eno del análisis del discu so al
como ue a ado en las II Jo nadas de Me odología de In es igación Feminis a
(Donos ia, 2014) que dan sen ido a es e olumen.
3. ¿El análisis del discu so, una me odología eminis a?
En el anscu so de las jo nadas, una cues ión que su gió de o ma epe ida
ue el ca ác e de las me odologías p opues as po el g upo o ganizado .
Con ábamos con es p opues as me odológicas: Análisis C í ico del Discu so
con pe spec i a Feminis a (en adelan e ACDF), Cons ucción de Na a i as
O as o mas de ( e)conoce . Re lexiones, he amien as y aplicaciones...
114
(en adelan e CN) y Me odología In e seccional (en adelan e MI). Una de
las g andes di icul ades a la ho a de pone es as es p opues as en común
adica p ecisamen e en su di e encia de o igen: la CN y la MI es án basadas
en g an medida en pun os de pa ida eó icos eminis as, mien as que el
ACDF a a más bien de un gi o o e-ap opiación eminis a de algo que no
pa ió necesa iamen e de un análisis eminis a, aunque sí de un análisis del
pode y sus o mas a pa i del que algunos eminismos han desa ollado
sus p opios pun os de is a eó icos. El o o deba e se cen ó en g an medida
en la idiosinc asia misma de las p opues as: mien as que la CN y el ACDF
p oponen me odologías de análisis que con emplan aspec os écnicos, la MI
supone más bien una mi ada que puede se aplicada en di e en es con ex os
me odológicos y écnicos.
Si a endemos al p ime o de los deba es, es imp escindible sub aya el
ca ác e no- eminis a del análisis del discu so. De hecho, si hablamos de
ACDF es po la misma azón que en su día se hizo necesa io habla de análisis
c í ico del discu so, es deci , po que el análisis del discu so de po sí no
ga an izaba una mi ada c í ica sob e las elaciones de pode . Así, si hablamos
de ACDF es po que una mi ada c í ica sob e las elaciones de pode no
necesa iamen e implica una mi ada c í ica espec o a las elaciones desiguales
de pode basadas en cues iones de géne o, ni una mi ada eminis a espec o a
las mismas. Es po ello que la his o ia del ACDF es, sob e odo, una his o ia
de e-ap opiación y e-cons ucción de un pun o de is a me odológico y de
algunas he amien as écnicas asociadas al mismo.
Es o implica una se ie de en ajas e incon enien es. Po un lado, la his o ia
de la e-ap opiación eminis a es la ga y p olí ica, desde las ciencias “pu as”
has a la polí ica, pasando po el a e y la sexualidad. La his o ia del eminismo
con empla un g an núme o de ác icas de e-ap opiación c ea i a, pues o que
muchos de es os espacios, po no deci odos, han enido en común la exclusión
ísica y simbólica de las muje es y han eque ido, en algunos momen os, de
su e-ap opiación.
Sin emba go, Aud e Lo de (2007) nos ecue da el p ecio a paga po e-
ap opia (algunas de) las he amien as del amo, a i mando que las dinámicas
p opias del pa ia cado son emendamen e pode osas. Pa a no cae en sus
ampas, p opone el uso de las di e encias como ue za c ea i a. Se es ablece,
de es a mane a, una ensión cons an e y con inuada en e la e-ap opiación y la
po encia c ea i a. Admi i la exis encia de es e p oceso nos lle a a a i ma que
no odo es e-ap opiación, pues o que es a íamos a i mando odo lo exis en e
como masculino o e-ap opiación de lo masculino, ce ando la posibilidad de
II. En oques y he amien as pa a la in es igación eminis a. Capí ulo 6
115
la exis encia emenina, al y como I iga ay (2009) o B aido i (2000, 2004),
en e o as eminis as, han plan eado.
Es po lo an o el componen e (no el ca ác e ) de e-ap opiación eminis a
el que p oduce un desplazamien o doble: lo e-ap opiado es ans o mado,
al iempo que quien lo e-ap opia y quien his ó icamen e lo ap opiaba son
ans o mados. De es a mane a, la e-ap opiación es siemp e con lic i a y
mó il. Es e aspec o nos debe ía lle a a es a a en as a los e ec os posi i os
y no an posi i os del uso y e-ap opiación del análisis del discu so; y
p obablemen e, sabe que no es una p opues a que enga un pun o de pa ida
eminis a nos haga man ene esa a ención más ácilmen e. Mo e se en el
e eno del análisis del discu so con pe spec i a eminis a es, desde luego,
siemp e un eje cicio ealizado sob e a enas mo edizas.
4. B e e his o ia y o ígenes del análisis del discu so
De mane a gene al, podemos si ua la p opia idea del análisis del discu so
en el con ex o occiden al, elacionado con una se ie de ideas que se disponen
a plan ea a inales de los años sesen a y que ienen como obje i o esponde
al c ecien e in e és po analiza las ealidades sociales desde lo que se ha
enido llamando “el gi o lingüís ico”: la con icción de que el lenguaje no es
solamen e una capacidad inna a de la pe sona, sino, sob e odo, una ins ancia
en la que se desa olla la acción social. El habla, la palab a, es una acción en sí
misma y po an o pe enece, en é minos de Hannah A end (2005), al e eno
de la acción, de lo polí ico, de lo mundano.
Pa iendo de es a conside ación y de las múl iples ideas que de ella han ido
desa ollando ilóso as o lingüis as, en e o as, a ias escuelas y disciplinas
empiezan a desa olla lo que aho a conocemos como análisis del discu so.
Es as adiciones eco en caminos di e sos en el e eno de las ciencias
sociales y eúnen, en mi opinión, di e en es g ados de in e és desde un pun o
de is a analí ico eminis a.
La “escuela ancesa” pa ece habe a ibuido al lenguaje las p opiedades
más p o undas al discu so en el análisis sociológico. La in i ación de Michel
Foucaul a pensa el discu so no como “conjun os de signos (...) sino como
p ác icas que o man sis emá icamen e los obje os de que hablan” (Foucaul
2009: 68), nos lle a a dis ingui lo discu si o de lo pu amen e lingüís ico,
sepa ando (a ni el analí ico) el enunciado como unidad del lenguaje –emi ido
de o ma e bal, esc i a, isual, e c.– del discu so, conside ando es e como

O as o mas de ( e)conoce . Re lexiones, he amien as y aplicaciones...
116
aquello que se enuncia en el con ex o del mecanismo discu si o que lo
condiciona (Iñiguez Rueda 2006).
El discu so es un conjun o de acciones del habla que se p oducen den o
de unas condiciones y posibilidades dadas y que, po an o, escapa al ca ác e
pu amen e olun a is a del uso del lenguaje. No “decimos” lo que que emos
deci pu amen e, sino que p oducimos lo que “decimos” en un con ex o
especí ico de condiciones que nos pe mi en (o no) que digamos, y que lo que
digamos se en ienda (o no), se in e p e e, se eciba o se deje de ecibi . En
es e sen ido, no hay enunciado que no con enga en sí mismo la ma ca de las
condiciones discu si as en la que es p oducido o e-p oducido. A end nos
di ía que el se humano “ an o como miemb o de la especie como indi iduo,
no debe su exis encia a sí mismo” (A end 2005: 22), y la noción de discu so
nos si úa an e es a ealidad en el e eno especí ico del lenguaje.
De es a mane a, algunas au o as han p o undizado en la idea del lenguaje
como p oduc o de signi icados y ealidades que es á insc i o en signi icados
y ealidades que suponen su capacidad misma de p oducción. La noción de
pe o ma i idad lingüís ica nos puede ayuda a pensa es a idea.
La pe o ma i idad lingüís ica es plan eada po el ilóso o del lenguaje
John Langshaw Aus in en su ob a Cómo hace cosas con palab as (1998),
en la cual pone de mani ies o que algunas cons ucciones lingüís icas no
ienen una me a capacidad desc ip i a. De hecho, algunas de ellas no ienen
ningún ipo de capacidad desc ip i a. Acuña el é mino “ alacia desc ip i a”
y di ide los enunciados en “cons a a i os” y “pe o ma i os”. Los segundos
no cons a an una ealidad, sino que son en ocados a la acción, a la c eación de
la p opia ealidad. No pueden, po ejemplo, se cali icados como e dade os o
alsos. Su unción, o más bien di íamos su e ec o, es o o.
Sin emba go, Aus in pone de mani ies o la necesidad de cie o ni el de
au o idad en la o mulación de cie os enunciados pe o ma i os pa a que es os
sean e ec i os (Aus in 1998). Nos habla, po ejemplo, del ac o de bau iza
ba cos median e el ac o de ompe una bo ella con a el cue po de los mismos,
poniendo de mani ies o que la e ec i idad del bau izo no depende únicamen e
del p opio hecho de ompe la bo ella y nomb a al na ío.
En es a misma línea, Bu le (2002) ecupe a la noción de pe o ma i idad
de Aus in, p oblema izándola jun o a o as apo aciones eó icas, pa a
pensa la en elación al sexo/géne o. A i ma que “en con a de la idea de
II. En oques y he amien as pa a la in es igación eminis a. Capí ulo 6
117
que la pe o ma i idad es la exp esión e icaz de una olun ad humana en el
lenguaje, es e ex o apun a a ede ini la pe o ma i idad como una modalidad
especí ica del pode , en endido como discu so” (Bu le 2002: 267).
A a és de la lec u a de De ida (1977), Bu le dispone que la
pe o ma i idad no es un juego de epe ición neu al. La unción pe o ma i a
es siemp e de i a i a. Es deci , somos capaces de “ci a ” a a és del lenguaje
aquello que p e iamen e exis e y es ei icado a a és de nues a ci a. Sin
emba go, y ahí es donde eside la capacidad de cambio, la ci a nunca es
exac a. De es a mane a, nos p opone la siguien e p egun a: “¿En qué medida
ob iene el discu so la au o idad necesa ia pa a hace ealidad lo que nomb a
median e una ci a de las con enciones de au o idad?” (Bu le 2002: 35).
Sin emba go, la asunción de que no hay ealidad más allá del lenguaje
p oduce a menudo es udios e in es igaciones alejadas de los aspec os
ma e iales y polí icos que es udian. Es así di ícil iden i ica el in e és eminis a
de las mismas ya que, al deja de lado los aspec os ma e iales de la ealidad,
pie den en g an medida su po encial polí ico y se con ie en en me os análisis
más o menos “in e esan es” sob e di e sas cues iones.
Laza nos anima a e i a “localiza lo odo en el discu so y pasa po al o
aspec os ma e iales y expe ienciales de las elaciones de pode e iden idad.
Es o es, en luga de e el discu so como un elemen o de las p ác icas sociales,
la endencia ha sido e el discu so como absolu amen e cons i u i o de lo
social” (Laza 2007: 150). En es e sen ido, cabe e isa si el p incipio de
la in es igación eminis a como in es igación comp ome ida que busca y
p e ende gene a cambios a ni el polí ico es compa ible con la endencia
académica de la in es igación desapegada y no comp ome ida que se limi a a
menudo a p opone in es igaciones “in e esan es”.
5. El análisis c í ico del discu so
La in ención de si ua se en medio de las elaciones de pode p esen es en los
discu sos es una de las p emisas p incipales del Análisis C í ico del Discu so
(ACD). Según Van Dijk (1999: 23): “el ACD, con al peculia in es igación,
oma explíci amen e pa ido, y espe a con ibui de mane a e ec i a a la
esis encia con a la desigualdad social”. La e e encia al posicionamien o
explici o en o no a las desigualdades sociales y de pode a iculadas y
exp esadas en el lenguaje es una cons an e a la ho a de de ini el ACD. En
palab as de Ru h Wodak, el ACD “pod ía se de inido como undamen almen e
O as o mas de ( e)conoce . Re lexiones, he amien as y aplicaciones...
118
comp ome ido con analiza las elaciones de dominación, disc iminación,
pode y con ol es uc u ales, an o opacas como anspa en es, que se
mani ies an en el lenguaje” (Wodak y Meye 2001: 2).
La cues ión del comp omiso es, po an o, una cualidad impo an e
del ACD. Sin emba go, cabe p egun a se si se a a de la cualidad que lo
de ine. De la misma mane a que la p opues a del conocimien os si uados
de Ha away (1995), educida a menudo a una se ie de a ibu os desc ip i os
(que se explici an po lo gene al al p incipio de las in es igaciones), nos
hace p egun a nos si es su icien e si ua se pa a que una in es igación sea
eminis a, la cues ión del comp omiso en el ACD nos pod ía lle a a o mula
las siguien e p egun a: ¿es su icien e posiciona se pa a analiza los discu sos
de mane a c í ica?
Pa alelamen e, nos debemos p egun a si a o ecemos eo ías y análisis que
man engan i o el deba e sob e el pode y sus o mas o si, como en muchas
ocasiones sucede, nos si uamos en posiciones sob e el pode que p e enden
dibuja ca og a ías simples y ácilmen e asumibles. Es a cues ión esul a
impo an e, po que es p ecisamen e la insis encia de los mo imien os y líneas
de pensamien o eminis as la que pe mi e que algunos análisis ela i os al pode
se ean obligados a mu a y e-pensa se pa a inclui cues iones elacionadas con
el desequilib io de pode p oducido po los sis emas de sexo-géne o.
La p egun a del pode ha guiado a ios de los cambios en las me odologías
de in es igación, y el caso del ACD no es di e en e. En e los e os del ACD
se encuen a “pode e idencia po un lado las di e en es elaciones en la
elabo ación abie a del discu so dependiendo de la posición social, y al
mismo iempo con ibui a la in es igación c í ica a a és del diálogo con
las iden idades de la mode nidad a día” (Choulia aki y Fai clough, 2002:
75). Podemos obse a que el deba e sob e el pode en el discu so se da en
é minos simila es a muchos deba es sob e subje i idad e iden idad en los
mo imien os y eo ías eminis as.
6. El análisis c í ico del discu so con pe spec i a
eminis a
En medio de odos esos deba es, comienza a eme ge la pe spec i a
eminis a en el ACD y, como no podía se de o a mane a, no apa ece como
consenso p e io ni como bloque monolí ico, sino como una pe spec i a
II. En oques y he amien as pa a la in es igación eminis a. Capí ulo 6
119
múl iple. Muchas in es igado as e in es igado es que abajan desde la
pe spec i a eminis a habían encon ando acomodo en el ACD. Sin emba go,
deci que la agenda del ACD es siemp e eminis a esul a excesi o.
Como en an as o as disciplinas, la in es igación eminis a ha acabado
plan eando la necesidad de un espacio p opio desde el cual pode pone de
mani ies o algunas con adicciones, pun os de is a p opios e in e eses y, a
la ez, con ibui a los deba es y co pus de las disciplinas. En palab as de
Michelle Laza (2007: 144), pod íamos a i ma que “las académicas del
discu so eminis as pueden ap ende mucho de las in e -conexiones en e las
pa icula idades de las es a egias discu si as empleadas en a ias o mas
de desigualdad social y op esión que pueden e leja se en el análisis c í ico
eminis a y en las es a egias pa a el cambio social”.
Habla de ACDF como si se a a a de una me odología e minada con
un co pus elabo ado de e e encia se ía excesi o. Sin emba go, encon amos
abajos más o menos ecien es que apo an con ibuciones impo an es a un
cue po de conocimien o en expansión y, lo que esul a más impo an e, en
deba e.
En el e eno del análisis del discu so, la his o ia del eminismo nos habla
de desplaza las mi adas, o más bien de amplia las. Desde un inicial in e és
po “las muje es y el habla” –más cen ado en el análisis del uso di e encial
del lenguaje que en las causas de ás de ello–, hacia en oques más uncionales
–cen ados en pensa los oles di e enciales de homb es y muje es en el habla,
dando luga a menudo a in e p e aciones muy esencialis as y poco cen adas
en el pode –, has a llega a en oques que ponen el acen o en las ci cuns ancias
y en o nos en los que el lenguaje se p oduce y que el mismo lenguaje p oduce:
“el én asis se desplaza desde las cues iones in e nas del indi iduo has a el
campo de la in e acción, y en úl ima ins ancia, el ins i ucional. Más que
una p opiedad de los indi iduos, es as analis as conside an el géne o como
una ca ac e ís ica eme gen e de las si uaciones sociales” (Wes , Laza y
K ama ae, 2000: 203).
7. Más allá de los deba es sob e el pode
Si hemos señalado que la p egun a en o no al pode ha esul ado se una
uen e impo an e de cambio en a ias me odologías y ambién en el ACDF, no
es el pun o de pa ida eó ico espec o al pode lo que delimi a la c eación de
nue as pe spec i as eminis as en el ma co del análisis discu si o. Las p opias

III. Expe iencias de in es igación eminis a aplicada. Capí ulo 7
127
Capí ulo 7
Pone en el cen o la ida de las muje es mayas
sob e i ien es de iolación sexual en la gue a:
una in es igación eminis a desde una mi ada
mul idimensional del pode
Amandine Fulchi on
1. In oducción
En es e ex o ecogemos la expe iencia de una in es igación-acción
pa icipa i a que esul ó en el lib o Tejidos que lle a el alma (Fulchi on e al.
2009), y que se ealizó en el ma co de un p oceso social y polí ico impulsado
po la colec i a eminis a Ac o as de cambio desde el 2004. El obje i o de
es e p oceso ha sido ompe el silencio en o no a los c ímenes sexuales
come idos sis emá icamen e con a las muje es mayas du an e la gue a en
Gua emala, ecupe a la memo ia his ó ica y sana la his o ia imp esa en
la piel, e in oluc a se jun as en p ocesos colec i os pa a c ea condiciones
sociales de no- epe ición.
Es a in es igación-acción pa icipa i a se desa olló a lo la go de cua o
años, del 2005 al 2009, con 54 sob e i ien es mayas de iolación sexual en
gue a de cua o g upos é nicos dis in os (mam, chuj, kaqchikel y q’eqchi).
Se ealizó en cinco idiomas dis in os con un equipo mul idisciplina io y
mul icul u al de diez muje es: es in es igado as (una an opóloga maya
quiché, una psicóloga social mes iza, y una poli óloga blanca), es aduc o as
mayas, es asc ip o as mayas y una asc ip o a mes iza.
Cuando iniciamos la in es igación, desconocíamos el concep o de
in e seccionalidad, po se un concep o más inculado a la academia y a
la ins i ucionalidad que al ac ua polí ico eminis a. Sin emba go, odas las
muje es del equipo de in es igación eníamos cla as dos cosas undamen ales:
p ime o, que es a in es igación iba a pone en el cen o la ida de las
muje es mayas sob e i ien es de iolación sexual en gue a; y segundo,
que la in es igación enía que se i de he amien a pa a la memo ia y la
O as o mas de ( e)conoce . Re lexiones, he amien as y aplicaciones...
128
ans o mación de la ida de las muje es. Po lo an o, se a aba de cons ui
un conocimien o si uado y comp ome ido con la ida de las muje es mayas
(Ha ding 1986).
Pa a ello, elegimos pa i de una epis emología eminis a a iculada con
la epis emología de la cosmo isión maya, lo cual signi icó cons ui un
conocimien o in e cul u al y descolonial1, con oces, expe iencias y o mas
de e el mundo conside adas como i ele an es po la isión hegemónica
and océn ica, acis a y colonial. Más allá del deba e eó ico en o no a la
ca ego ía de in e seccionalidad, que conlle a el iesgo de pe de su ue za
explica i a del pode , pone en el cen o a las muje es mayas sob e i ien es
implicó elegi una mi ada mul idimensional del pode . Elegimos es a mi ada
pa a des ela cómo se imb icaban, sin e izaban y po enciaban los di e en es
sis emas de op esión en el cue po y ida de las suje as de in es igación y
de las in es igado as, pa a de e mina una cie a posición y condición
en su comunidad en la sociedad gua emal eca y en el mismo p oceso de
in es igación, y pa a jun as encon a es a egias de ans o mación de es as
his o ias de op esión y colonización. En es e sen ido, se puede conside a
que es a in es igación o ma pa e del conjun o de p axis que el eminismo
descolonial se p opone: una apues a po descoloniza nues o pensamien o,
p ác icas y o mas de e el mundo.
Dialoga con muje es cuyas cosmo isiones son dis in as a la isión
hegemónica del mundo de la mode nidad occiden al signi ica ene el co azón
y los oídos abie os pa a i al encuen o de sus p opias palab as, símbolos,
códigos e in e p e aciones de lo i ido. Signi ica cons ui puen es en e
ma cos de e e encia dis in os pa a c ea condiciones de diálogo lo más
ecíp ocas y é icas posibles y, en palab as de Aud e Lo de (2003: 115-120),
desde “las di e encias no-dominan es”.
La a en u a humana y el diálogo que supuso es a in es igación implicó
lo que Ma ía Lugones llama “el apasionado deseo de comunica se a a és
1 Op o po la palab a “descolonial”, an e lo “decolonial”, pa a insc ibi me en una
p opues a polí ica de descolonización del pensamien o, del conocimien o y de las
p ác icas sociales que su ge desde Amé ica La ina. Es a p opues a cons i uye un
p oceso i o y pe manen e de e lexión y ans o mación, más que una escuela de
pensamien o ce ada y acabada. Es á o ien ada a “a anca de aíz los modelos
de op esión que hemos in e io izado”, como dice Aud e Lo de, y cons ui nue as
epis emologías emancipado as y abie as a pa i del econocimien o y diálogo
en e sabe es y expe iencias de muje es que ienen de di e en es luga es y ienen
múl iples sonidos, oces y colo es.
III. Expe iencias de in es igación eminis a aplicada. Capí ulo 7
129
de las di e encias no-dominan es que es ablece una elación anscul u al,
de o ma iguali a ia en e his o ias que conocemos como in e elacionadas”
(2005: 74). Además, añadi ía algo undamen al pa a que es e “apasionado
deseo de comunica se” unciona a: es u o sob e odo inculado a un anhelo
común de ompe el silencio sob e la iolación sexual en gue a, y c ea jun as
condiciones pa a que no uel a a sucede ni a nues as hijas ni a nues as
nie as.
Así, no podemos pensa en ealiza una in es igación eminis a que pone
en el cen o la ida de las muje es y la c eación de a iliaciones y p o undas
coaliciones (Lugones 2005: 73), pa a des ela jun as cómo se en e ejen las
di e en es op esiones en nues os cue pos, sin sali as ocadas, sin pone en
juego odas nues as e dades y o mas de e , en ende y ac ua en el mundo.
Es a in es igación ha sido un camino colec i o ma a illoso, muy sanado y
emancipado pa a odas.
Me p opongo abo da , en una p ime a pa e, los p incipios epis emológicos
de los que pa imos pa a ealiza es a in es igación, y algunos ejemplos de
cómo se de i a on me odológicamen e. En una segunda pa e, p o undiza é
al ededo de lo que ha implicado la mi ada mul idimensional del pode
pa a si ua a las suje as que hemos acompañado, y pa a hace eme ge los
signi icados que die on a lo i ido. De la misma o ma, ejempli ica é cómo
analizamos, desde es a misma mi ada, los p ocesos de e-signi icación de las
sob e i ien es, el ejido de ac o es pe sonales y colec i os que las lle a on
a ab i b echas en las op esiones, ompe el silencio, decidi in oluc a se
en p ocesos colec i os de sanación, ecupe ación de la memo ia his ó ica, y
c eación de condiciones de no- epe ición.
2. P incipios epis emológicos eminis as de los que
pa imos
Pone en el cen o la ida de las muje es mayas signi icó pa i de los
p incipios epis emológicos que desa ollamos a con inuación, con las
implicaciones me odológicas que se de i an de ellos.
2.1. Conside a a las muje es mayas como suje as his ó icas
Conside a a las muje es mayas como p o agonis as de la his o ia y los
acon ecimien os que i ie on implica un cambio de mi ada undamen al. Las
O as o mas de ( e)conoce . Re lexiones, he amien as y aplicaciones...
130
muje es no son is as como me as íc imas o apéndices de la his o ia de la
gue a, como ha e lejado la isión and océn ica y acis a del mundo. Es a
in es igación ubica las expe iencias de las muje es mayas sob e i ien es
de iolación sexual en el cen o de la his o ia de Gua emala, y isibiliza su
in oluc amien o y pa icipación como suje as his ó icas en la cons ucción de
los p ocesos de cambios p o undos del país.
Como pa e de la co ien e c í ica al posi i ismo, que p esupone la
exis encia de la neu alidad y la sepa ación en e suje a-obje o, no omamos
a las muje es como da os ni como obje os de in es igación. No les uimos
a saca in o mación. Las conside amos in e locu o as con las que íbamos
a e-signi ica la his o ia de la iolación sexual y de la gue a, pa a jun as
econs ui la ida. Nos sen íamos comp ome idas en un p oyec o común
de sanación y de memo ia colec i a. Fue un p oceso de cons ucción de
conocimien o dialógico en el que las sob e i ien es enían oz pa a signi ica
su p opia expe iencia.
Ve a las muje es como suje as implicó pone en el cen o sus subje i idades,
deseos, c ea i idades, y alo a las decisiones que las sob e i ien es han ido
omando a lo la go de su ida, en pa icula después de la iolación sexual;
independien emen e de que es as decisiones e o za an la subo dinación
en la que se encon aban o que ab ie an b echas pa a la emancipación. La
pa icipación de Angélica López, in es igado a maya quiché, ue undamen al
al espec o, pa a que el equipo es u ie a en ale a pe manen e sob e posibles
lec u as acis as y pa e nalis as de la ealidad de las sob e i ien es, colocando
en la discusión de o ma ei e ada su capacidad de decisión, sob e i encia,
en en amien o y ans o mación an e lo i ido.
A pesa de que las adsc ipciones de géne o, aza y clase complejizadas po
la his o ia de la gue a y de la iolación, la eligión, el o igen u bano o u al, y
el ni el de educación, son condiciones que es uc u an el luga de las muje es,
su ida y subje i idades, pa imos de la con icción de que las es uc u as de
op esión no lo de e minan odo. No somos solamen e p oduc o de la op esión.
Conside amos a las suje as de in es igación con la capacidad de in e ac ua
con las es uc u as e his o ias de op esión que las a a iesan, no como me as
íc imas de las mismas2.
Tomamos en cuen a la expe iencia co po al, lo i ido, a a és de lo cual
las muje es e-in e p e amos lo social, cons uimos una imagen de noso as
mismas y de la elación con el mundo, y ac uamos sob e las es uc u as e
2 De ahí nues o nomb e como colec i a: Ac o as de cambio.
III. Expe iencias de in es igación eminis a aplicada. Capí ulo 7
131
ideologías pa ia cales, acis as y colonialis as, ans o mándolas. Resca amos
así odas las his o ias de ue zas, de ans o mación, odos los pode es y
ecu sos que desa olla on pa a p ime o sob e i i , y luego empeza a ompe
el silencio e in oluc a se en p ocesos de sanación, memo ia y no- epe ición.
En es e sen ido, la apues a me odológica po las his o ias de ida ue muy
a inada pa a hace eme ge la capacidad de ac uación de las suje as.
El que e comunica se desde las di e encias no-dominan es no implica
ob ia las elaciones de pode que nos a a iesan en e in es igado as y suje as
de la in es igación po las desigualdades es uc u ales que han ma cado
nues a his o ia. Más bien, implica ene una p o unda consciencia de ello,
y la olun ad de cons ui las p ác icas más ecíp ocas y é icas posibles pa a
e e i esas desigualdades. Es a consciencia y olun ad polí ica nos pe mi ió
c ea me odologías de ecogida de in o mación y de análisis que ga an iza an
la c eación de condiciones de diálogo.
P ime o, de inimos conjun amen e con las suje as las condiciones en
las que que ían pa icipa en el p oceso de in es igación: los obje i os, los
iempos, los luga es. Es as condiciones es u ie on pe manen emen e abie as
a la discusión y al cambio. Se omó en cuen a el iempo del que disponían
pa a ealiza las sesiones. Se espe a on sus silencios. Po el iesgo exis en e
de ep esalias, an o po la comunidad, po los homb es de la amilia, como
po pa e de los pe pe ado es, ue undamen al c ea acue dos colec i os
sob e la con idencialidad y la segu idad. Cons uimos un discu so común del
po qué nos euníamos di igido a las au o idades comuni a ias y los homb es
de la amilia. Elegimos los si ios de eunión en unción de la p i acidad que
pe mi ían, pa a que pudie an ela a su his o ia sin miedo a se escuchadas.
Du an e los es p ime os años, eso implicó euni se ue a de la comunidad.
Y se es ableció un pac o de con idencialidad en los g upos, pa a que las
e lexiones que se daban no se saca an ue a del mismo, como base pa a
cons ui la con ianza en e odas.
Segundo, las in es igado as nos in oluc amos en odas las e lexiones
que hacíamos con las sob e i ien es desde nues as p opias expe iencias. Las
in es igado as no sólo uimos a conoce la ealidad de la iolación sexual
de las “o as”, sino que nos econocimos como pa e de es a ealidad. Todas,
aunque desde di e en es luga es, eníamos algo que deci sob e la iolación
sexual, los inces os, el ap endizaje de la sexualidad y del acismo, la gue a
y la colonización. Todas es amos ma cadas po es as his o ias, aunque sea
desde luga es de pode dis in os. Además, nos econocíamos como pa e
de es e p oceso de denuncia colec i a, de memo ia his ó ica y de exigencia

O as o mas de ( e)conoce . Re lexiones, he amien as y aplicaciones...
132
de condiciones de jus icia y libe ad pa a las muje es. Como señalamos en
el in o me de in es igación de Tejidos que lle a el alma (Fulchi on e al.
2009: 16), la in es igación se con i ió en un p oceso de diálogo en el que
noso as mismas como in es igado as uimos cambiando nues as isiones
del mundo, in e p e amos nues as idas desde o as mi adas y las hemos ido
ans o mando. “Se a a ía de un conocimien o mu uamen e compa ido,
basado en la in e subje i idad de la in e acción, un conocimien o más
p o undo y obje i o, cuan o más ín eg a e ín imamen e subje i o” (F anco
Fe a o i, ci ado en Pujadas Muñoz 2002: 10).
Te ce o, conscien es del pode que conlle a esc ibi el ex o inal desde
nues as p econcepciones del mundo, uimos muy cuidadosas en ecoge y
plasma en el ex o an o sus in e p e aciones como las nues as, así como
egis a los cambios de in e p e ación que en es e diálogo y p oceso de e-
signi ica la ida iban eniendo. P ocedimos a e-lee las his o ias de ida
con ellas, en sus idiomas, pa a que pudie an añadi , bo a , hace comen a ios
o ol e sob e su in e p e ación a pa i del p oceso de e-signi icación que
es ábamos haciendo jun as en Ac o as. Es e p oceso signi icó mucho pa a
ellas, po que lo i ie on como una mues a de espe o hacia su ida y sus
his o ias: “Nunca pensé que me iban a lee mi his o ia”, comen a on. En es e
sen ido, c eemos que la de olución de odas las his o ias de ida a sus au o as
y en sus idiomas ue undamen al pa a que la in es igación no se con ie a
en un p oceso unila e al, donde ellas “nunca eciben nada a cambio”. La
ecip ocidad es un p incipio undamen al en la cosmo isión maya, así como
la base de la é ica eminis a.
2.2. Diálogo in e cul u al y descolonial
Pone la ida de las muje es mayas sob e i ien es en el cen o signi icó
ambién es ablece un diálogo in e cul u al y descolonial, an o den o
del equipo de in es igación como en e las in es igado as y las suje as de
in es igación.
La cons ucción dialógica y descolonial del conocimien o conlle ó el
apasionado deseo de escucha y comp ende los p ocesos de ida de muje es
cuyas cosmo isiones y códigos cul u ales son dis in os a nues os ma cos
in e p e a i os. Más aún, signi icó da legi imidad y alidez a o mas de e
el mundo conside adas como secunda ias o sin impo ancia po la isión
hegemónica and océn ica y acis a de la mode nidad occiden al, y pone las a
dialoga con las del equipo de in es igación.
III. Expe iencias de in es igación eminis a aplicada. Capí ulo 7
133
El habe hecho cen al el concep o de sus o en nues a in es igación es
ilus a i o de lo an e io . Después de 25 años, las muje es seguían padeciendo
de sus o: “Desde ese momen o cuando me iola on, me quedé asus ada”,
decían. El en ende el sus o pa a ma cos de e e encia occiden ales no ha sido
sencillo, po que ha implicado comp ende la up u a que signi icó la iolación
sexual en la ida de las muje es, desde los signi icados que pa a ellas iene,
desde sus p opios códigos, desde la espi i ualidad maya y su conexión
ene gé ica con el odo. Las muje es con aban que el sus o es “una p o unda
pena, las pone ama illas, les qui a las ganas de abaja , hay desgana, al a
de ue zas, dolo de cabeza, no ienen hamb e, no quie en abaja y se
sob esal an con cualquie uido”. También hablaban de que ep esen a una
g an is eza, de sensación de suciedad y acaso. Es el alma o el espí i u de
la pe sona que se a del cue po: “aho a soy la somb a de mi yo”. Es en a
en un mundo de desolación y soledad. Muchas muje es que ue on ioladas
mu ie on de sus o.
Así, pa a en ende el sus o había que ace ca se a la in eg alidad de las
dimensiones del se que habían sido o as po la iolación sexual: la imagen
de sí misma, la elación con su cue po y su p opia alma, la elación con la
amilia y comunidad, y la elación con el cosmos. Pa a sana , eníamos que
abo da la in eg alidad de es as dimensiones. Ninguno de los concep os de la
psicología occiden al como es és o dep esión pos aumá ica puede llega a
aba ca la dimensión del sus o. El sus o no es la me a ansc ipción li e al de
sín omas psicosomá icos. Es la mani es ación co po al del males a , de odo el
equilib io que ha sido o o po la iolación sexual. Ha sido la o ma co po al
que las muje es han enido pa a habla del su imien o de la iolación sexual
cuando no exis en palab as pa a nomb a lo sucedido, cuando no exis en
espacios en la cul u a pa a se escuchadas y epa adas.
O o concep o de las suje as que ue cen al a nues o análisis de las
consecuencias sociales de la iolación sexual ue el de qui a-ma idos. Uno
de los dolo es más g andes exp esados po las muje es e a que sus p opias
ecinas las es igma izaban, c i icaban y iolen aban. El es igma de muje
que le gus a hace cosas con los homb es que conlle a habe sido iolada
con e ía a las sob e i ien es en amenazas pa a las o as muje es de la
comunidad. Es e concep o pe mi ió des ela que uno de los e ec os p incipales
de la iolación sexual es que aumen a la i alidad y enemis ad ya exis en e
en e muje es. Lejos de gene a un mo imien o de solida idad y apoyo en e
pa es po se expues as a las mismas condiciones de iolencia pa ia cal, la
iolación sexual iene a p o undiza la desiden i icación en e muje es y la
des ucción del ejido social. Es e concep o pone de mani ies o uno de los
O as o mas de ( e)conoce . Re lexiones, he amien as y aplicaciones...
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e ec os más pe e sos del pa ia cado; y a la ez, nos enseñó el camino pa a
diseña es a egias que ompie an es a lógica y pe mi an c ea condiciones de
solida idad, epa ación y ans o mación en e muje es.
La in e p e ación de lo i ido es dis in o cuando nos sen imos pa e
del uni e so, en ez de e se sepa ado, supe io y dueño del mismo. Los
p ocesos psico-emocionales ambién se explican desde o o luga cuando los
sueños ienen un sen ido pa a in e p e a la ealidad, cuando el uego iene el
pode de sana nos, y la comunicación con las y los ances os nos pe mi en
adqui i la ue za ances al su icien e pa a encon a el camino y segui
caminando. Se in eg an o as memo ias cul u ales, co po ales, ene gé icas y
angene acionales a la in e p e ación de lo i ido.
Es ambién p o undamen e dis in o usa un ma co in e p e a i o in eg ado,
a uno bina io, he encia del pensamien o and océn ico de la mode nidad
occiden al. En la con i encia co idiana con es a sabidu ía ances al maya,
he ap endido que los opues os son sólo dos ace as de la misma moneda, y
que podemos lee los y i i los como in eg ación y unicidad. Ap endí que el
mundo no es blanco o neg o, que es a la ez las dos cosas, que los e en os
ienen una mul iplicidad de ac o es, y que la ealidad es la in eg ación de
odas las mi adas.
El ap endizaje ue mu uo: mien as la isión eminis a pe mi ía apo a
nue os caminos y opciones libe ado es a pa i de sus expe iencias conc e as
como muje es, la isión ances al maya apo aba la posibilidad de in eg a la
his o ia desde una mul iplicidad de mi adas y sana la p o undamen e: desde
a iba y abajo, desde la izquie da y la de echa, desde la pe i e ia y desde el
cen o.
Es a cons ucción dialógica y colec i a del conocimien o supuso sin
duda un e o inmenso en un equipo de in es igación mul idisciplina io y
mul icul u al compues o po una muje maya quiché, una muje mes iza, y una
muje blanca eminis a de o igen ancés. Pa a es ablece es e diálogo y log a
un análisis común, ue undamen al habe pac ado que lo impo an e en odo
es e p oceso e a la palab a y la ida de las muje es que acompañábamos. Pone
a las muje es en el cen o nos pe mi ió ascende los con lic os ideológicos a
los que muchas eces los deba es eó icos nos condenan.
También ue undamen al que cada una de noso as decidié amos econo-
ce nos como in e locu o as, más allá de las imágenes op esi as cons uidas
III. Expe iencias de in es igación eminis a aplicada. Capí ulo 7
135
e in e io izadas al ededo de la blanca colonizado a, la íc ima indígena y la
mes iza mediado a. Escucha nos, escucha el dolo de la o a, y la olun ad
de ans o ma es a his o ia de dolo jun as ha sido undamen al pa a ealiza
es a in es igación. Nadie salió indemne de es e p oceso. Todas abajamos
nues as his o ias de iolación, abusos sexuales y elación con nues a sexua-
lidad. Todas abajamos nues as his o ias de gue a y colonización. Todas,
sin excepción u imos que hace un g an abajo pe sonal pa a desmon a el
acismo in e io izado y cues iona nues as e dades:
• El sen imien o de e dad absolu a que conlle an el eu ocen ismo y el
pensamien o mode no ca esiano.
• El sen imien o de in e io idad y los mecanismos de ic imización que
conlle a la in e nalización de la op esión (G upo de Muje es Mayas
Kaqla 2004)3.
• El esen imien o, el odio y el silencio.
• La culpa y el enojo.
• La idealización de la amilia y la comunidad como espacios de apoyo y
epa ación pa a las muje es.
• La idealización de lo masculino como au o idad.
• La isión he e o- eal del mundo. Al espec o quie o menciona un deba e
que u imos en el equipo que e leja es a isión: ¿es un p oblema que las
muje es sob e i ien es decidan no ol e a uni se con homb es después
de la iolación y odea se de muje es? ¿O se a a de una es a egia de
esiliencia, de epa ación, de c eación de ínculos a ec i os pa a pode
econs ui la ida, a pa i de la consciencia del dominio exis en e?
Es sin duda un c i e io básico y a la ez un indicado de la cons ucción
dialógica del conocimien o: que odas las pa es es én dispues as a cues iona
sus pun os de pa ida y es én abie as a e se in luenciadas po es e diálogo
pa a ans o ma las condiciones de op esión y colonización jun as.
3 Las p ime as muje es mayas o ganizadas pa a habla del concep o de la in e nalización de
la op esión y abajá selo en g upos de sanación en Gua emala son el G upo de Muje es
Mayas Kaqla. Ve la publicación que ecoge sus expe iencias al espec o.
O as o mas de ( e)conoce . Re lexiones, he amien as y aplicaciones...
142
En la his o ia de Doña Bea iz eme ge la culpa. La culpa que ocupa oda la
conciencia, y la ubica en un luga donde se e ue za la sumisión y la obediencia,
aguan ando odo ipo de iolencias. Hablando de la iolencia b u al que i e
po pa e de su ma ido, a i ma: g acias a Dios, lo he aguan ado. Aguan a la
iolencia se con ie e en una i ud pa a ella, ea i mándose en los con enidos
emeninos del se muje . Aguan ando se con ie e en una buena muje , y
limpia de es a mane a los pecados que c ee habe come ido. En su his o ia,
pesa p o undamen e la mi ada de su mad e y de la iglesia. A pesa de que
sueña con es a iuda, se sien e en la imposibilidad de deja a su ma ido po que
¡qué e güenza!, si se ha comp ome ido a es a con él has a que la mue e
los sepa e, an e su mad e y an e dios. La elación con la mad e juega un ol
undamen al en el ap endizaje de la sumisión en la his o ia de Doña Bea iz.
Mien as, en la his o ia de Doña Ma ía, la elación de complicidad y
solida idad con su mad e en e a la iolencia del papá y los in en os de abusos
sexuales po homb es en la niñez ha abie o b echas en sus concepciones
del mundo pa ia cal. El apoyo de su mad e en e a si uaciones injus as y
c ueles ha c eado las condiciones subje i as en Doña Ma ía pa a no aguan a
si uaciones de desp ecio y iolencia po pa e de su ma ido, y ene la
ue za de sepa a se de él. Ha se ido de ejemplo además pa a e idencia la
necesidad y la alidez de es ablece alianzas con o as muje es pa a pone in a
si uaciones de iolencia, y así ompe con la lógica de la enemis ad pa ia cal
en e muje es.
Doña Ca olina, iuda de gue a, ha encon ado su ue za pa a si ua se
sola an e el mundo g acias a la elación de a ec o que ejió con su pad e. El
hecho de ene alo an e los ojos de su pad e, no habe i ido disc iminación
ni desp ecio po su pa e, sino apoyo pa a ap ende a abaja y adqui i
habilidades, ha pe mi ido a las muje es desa olla con ianza en sí mismas,
y segu idad en sus capacidades. Su subje i idad no ue an ma cada po lo
an o po la sumisión y subo dinación. El a ec o y p o ección que ecibió de su
pad e le han pe mi ido desa olla una conciencia de dignidad muy a aigada,
que ha desembocado en la capacidad de de ende se en e a cualquie ipo de
abusos de au o idad.
Muy conscien e de sus capacidades de abaja y esol e los p oblemas
que la ida le p esen a, a i ma que no le cos ó sin esposo. Desde niña había
ap endido a abaja en el campo con su pad e, y a aca ea pied as. Po eso
aho a, cuando quedé en la iolencia, no lo sen í mucho, po que sabía abaja
y semb a , aja leña. No an o me cos ó sin el esposo, así es como yo he
pasado. El econoce sus ue zas y capacidades de sali adelan e sin un esposo,

III. Expe iencias de in es igación eminis a aplicada. Capí ulo 7
143
le pe mi ió ompe los hilos de la dependencia i al con los homb es que
an o dolo sigue p o ocando en las iudas q’eqchi’es. Se ha sen ido capaz de
en en a la ida sola, con odas sus di icul ades, lo cual le pe mi ió ea i ma se
como p o agonis a. Es mi sue e. Aunque hayan p oblemas, hay que sabe los
soluciona . Nunca menciona que pod ía con a con mejo es condiciones
si u ie a esposo. La uen e de su alo ación no se ubica únicamen e en la
exis encia de los o os, ni en los manda os sociales de i ginidad y idelidad,
ni en el ideal de la complemen a iedad. Eso ep esen a una di e encia no able
en cuan o a cómo a on a en su ida el su imien o dejado po la gue a, la
iolación y la pé dida de ocho se es que idos.
4. Pa a conclui : ¡in i adas odas a asumi el e o!
En es a in es igación-acción pa icipa i a, pudimos expe imen a cómo el
ecupe a y sana la memo ia colec i a de la iolación sexual, la gue a, la
colonización en e muje es de di e en es adsc ipciones de aza, sexualidad,
clase, eligión, o igen u bano o campesino se ha con e ido en una his o ia
de ebeldía, alianzas, complicidades y econciliación en e muje es mayas,
mes izas y blancas. Recupe a y sana la memo ia colec i a en e muje es es
la he amien a más pode osa que has a hoy he podido i i . Es e encuen o
i al p o undo con o as desde la desnudez, la hones idad, y la olun ad
p o unda de cambia ha c eado una ue za colec i a de muje es inc eíblemen e
ans o mado a, cómplice, y ebelde, que con iene el pode su icien e pa a
deja la culpa y el e o , pa a de ende nos, ecupe a la capacidad de sen i
y dis u a de la ida, cons ui la libe ad y el bienes a pa a odas noso as.
Acompaña a o as muje es que decidie on habla pa a sali del dolo nos
e a a noso as, eminis as, a des ela nos, habla y e lexiona a la pa y jun as
sob e nues os p opios silencios, abúes, culpas y expe iencias inculadas a la
sexualidad, al acismo y a la colonización. Rompe el cí culo de impunidad, y
c ea condiciones sociales de no- epe ición pa a que las iolaciones sexuales
y las p ác icas acis as y coloniales no sigan siendo la no ma de las elaciones
sociales en e homb es y muje es, en e muje es, y del some imien o de
una cul u a po o a, pasa po que hablemos en e noso as de los acosos y
iolaciones sexuales que muchas de noso as i imos po pa e de homb es
ce canos, que nues as hijas siguen en en ando, y que las muje es mayas han
ido en en ando his ó icamen e en las incas y casas domés icas. Pasa po que
nos mi emos a los ojos y nos desnudemos pa a compa i y sana jun as el
daño que el acismo y clasismo, y la his o ia de colonización ha dejado en
nues a piel, en nues a memo ia colec i a, y en e noso as.
O as o mas de ( e)conoce . Re lexiones, he amien as y aplicaciones...
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Con es a in es igación y la cons ucción de Ac o as de cambio, que ue
y sigue siendo un p oceso ma a illoso, pude comp oba lo que Aud e Lo de
dijo ya hace muchos años: a e e nos a mi a nos a los ojos desde nues as
di e encias, con on a las y a a esa las a a és del diálogo no-dominan e
en e muje es nos p ocu a la ene gía i al y la ue za colec i a pa a ans o ma
lo que sea, has a lo que c eíamos imposible cambia . ¡Así que es án odas
in i adas a asumi el e o!
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III. Expe iencias de in es igación eminis a aplicada. Capí ulo 8
147
Capí ulo 8
Sabe que alguien lo escucha. El mé odo
de la na a i a en la in es igación
La e dad de las muje es. Víc imas del con lic o
a mado en Colombia
Elena G au Biosca
1. La Ru a Pací ica de las Muje es
El in o me La e dad de las muje es. Víc imas del con lic o a mado en
Colombia es uno de los esul ados del p oyec o de Comisión de Ve dad y
Memo ia de Muje es Colombianas (CVMMC). Se a a de un p oyec o de
in es igación colec i o pa a ecoge la memo ia y la e dad de muje es
íc imas y sob e i ien es del con lic o a mado que ha sido ealizado po La
Ru a Pací ica de las Muje es, un mo imien o social cons i uido po una amplia
ed de g upos de muje es (en adelan e, La Ru a).
La Ru a se undó en 1996 a pa i de la mo ilización de 2.000 muje es
hacia la egión de U abá (An ioquia), una zona especialmen e cas igada po
la iolencia con a las muje es. Su obje i o ue manda al país un mensaje de
ale a sob e la ealidad de la gue a pa a las muje es, pe o sob e odo es a
con las muje es de la zona, exp esando así que no e an ajenas a su su imien o
y que jun as podían c ea espacios y iempos no some idos a la lógica de las
a mas.
A pa i de ese momen o, uno de los ejes de ac i idad polí ica de La Ru a
ha sido el de las iolencias con a las muje es a a és de la denuncia, la
p ác ica de la solida idad, el acompañamien o, el aseso amien o, e c. Es una
ac i idad polí ica que en odas sus mani es aciones públicas oma como o ma
de exp esión i uales y símbolos de a i mación de la ida y la espe anza (Ru a
Pací ica de las Muje es 2003).
De es a ayec o ia de mo ilización que aba ca casi ein e años, y de las
posiciones polí icas de La Ru a con espec o a la paz pa a Colombia, su ge el

O as o mas de ( e)conoce . Re lexiones, he amien as y aplicaciones...
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p oyec o de CVMMC en un con ex o de con lic o a mado oda ía igen e. El
an eceden e di ec o de la CVMMC ue el Fo o Ve dad, Jus icia y Repa ación
In eg al: una deuda pendien e con las muje es íc imas, celeb ado en 2009 en
Bogo á, donde su gió la idea y la demanda de una Comisión de la Ve dad de
las Muje es.
El con ex o de gue a ha lle ado en Colombia a la mili a ización del e i o io
y de la ida de la gen e, in oluc ándola en una dinámica de pola ización
ma cada po las igu as de amigo/enemigo que pa aliza a la población ci il y
que le deja sin espacios de acción y sin oz. F en e a es a si uación, las muje es
de La Ru a, omando la idea de las poblaciones indígenas, se decla a on en
“neu alidad ac i a” en e a los ac o es a mados, y luego con a la gue a
y en esis encia no iolen a po una solución negociada al con lic o a mado.
En la ac ualidad, La Ru a se de ine como un mo imien o eminis a, paci is a,
an imili a is a y no iolen o.
Desde el análisis eminis a de la expe iencia de las muje es en la gue a, La
Ru a iguala a odos los ac o es a mados con espec o a las iolencias con a
las muje es, pues o que odos ellos la eje cen y pa icipan del mili a ismo
pa ia cal. Así, su posición polí ica, que se exp esa como “el de echo a no se
pa e de ninguno de los bandos en en ados” (Ru a Pací ica de las Muje es
2003), ompe la dinámica amigo/enemigo gene ada po la mili a ización, y en
esa medida se si úa en o o luga ajeno a las p ác icas y a los a gumen os de
los g upos a mados.
De es e modo, La Ru a ha c eado un espacio de oz p opia, de independencia
simbólica con espec o a los ac o es a mados que p opicia el eme ge de la
expe iencia de muje es en la gue a. Dicha independencia quie e deci que las
muje es de La Ru a no pe mi en que sean los ac o es a mados los únicos que
nomb en la ealidad de la gue a, y mucho menos que sean ellos quienes se
apode en de las oces de las muje es y hablen po ellas.
2. Dimensiones del p oyec o
El p oyec o de CVMMC busca la in e ención polí ica con el in de a anza
hacia un p oceso de paz. Una o ma de hace lo es ecoge una memo ia y
una e dad de muje es íc imas del con lic o a mado, poniendo en el espacio
común su apo ación de conocimien o, su expe iencia del con lic o a mado y
ambién sus expec a i as y demandas. La Ru a apues a po encon a salidas al
III. Expe iencias de in es igación eminis a aplicada. Capí ulo 8
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con lic o a mado que supongan ans o maciones en las idas de las muje es
en un sen ido de mayo libe ad.
La CVMMC es asimismo una in es igación cen ada en la expe iencia de
muje es, ecogida en más de 1.000 es imonios (932 en e is as indi iduales
y 9 casos colec i os) que ecogen una g an di e sidad. Se a a de muje es de
casi odas las egiones del país, con ocupaciones dis in as y edades en e los
17 y los 83 años, que se iden i ica on como a oame icanas (26%), indígenas
(6%), mes izas (47%) o de o as iden idades (21%).
En es a in es igación se ha abajado con he amien as p oceden es del
eminismo y del campo de los de echos humanos. Se han omado asimismo
como e e en es las Comisiones de la Ve dad ealizadas has a el momen o
pe o, a di e encia de es as, se a a de una in es igación no ins i ucional, hecha
desde abajo y lle ada a cabo po muje es inculadas a un mo imien o social;
una in es igación que no se mue e en el e eno académico ni ju ídico, sino en
el de la in es igación-acción-pa icipación (A onso e al. 2013).
El p oyec o ha sido ambién un p oceso colec i o lle ado a cabo po un
mo imien o de base con ecu sos limi ados y en un con ex o de gue a. Es as
condiciones han ma cado las a eas que se ha ealizado, apoyándose en la
con ianza, con acompañamien o psicosocial, eje ciendo el cuidado colec i o
y sob e odo la capacidad de p o ección de las muje es pa icipan es. En es e
p oceso se han implicado las más de mil muje es en e is adas y ce ca de un
cen ena de pe sonas inculadas a La Ru a. En conjun o, se ha a ado de un
p oceso de ap endizaje, ans o mación pe sonal y o alecimien o colec i o
(Ibidem).
3. Cómo se lle ó a cabo
Las secuencias de abajo que culmina on en la p esen ación del in o me
La e dad de las muje es. Víc imas del con lic o a mado en Colombia
comenza on en agos o de 2010 y se desa olla on has a no iemb e de 2013.
En ese momen o, se dio a conoce el in o me en odas las delegaciones
egionales de La Ru a, y en la ac ualidad se ealizan alle es de de olución de
los esul ados pa a las muje es que die on su es imonio y lo hicie on posible.
An es de inicia la ecogida de es imonios u o luga una ase p epa a o ia
de o mación y plani icación del abajo. La p epa ación de la a ea de
O as o mas de ( e)conoce . Re lexiones, he amien as y aplicaciones...
150
documen ación supuso la selección y la o mación de las documen ado as
que, jun o con las digi ado as, cons i uye on los equipos que ecogie on
y asc ibie on es imonios en las nue e egionales donde La Ru a iene
p esencia (An ioquia, Bogo á, Bolí a , Cauca, Chocó, Pu umayo, Risa alda,
San ande y Valle del Cauca). El abajo de los equipos ue coo dinado po las
esponsables egionales de La Ru a.
Después de la ase de documen ación se inició la a ea de codi icación,
en la que se u ilizó el p og ama ATLAS. i pa a ag upa los es imonios po
códigos. Asimismo, se lle ó a cabo el aciado de ichas –una po en e is a–,
la c eación de una base de da os y el a amien o es adís ico de los mismos.
Es e abajo lo ealizó un pequeño equipo y se cen alizó en la o icina de
Bogo á.
Finalmen e, la edacción del in o me la lle ó a cabo una comisión de
in es igación que abajó con los es imonios ag upados po códigos. La
a iculación inal de los es imonios edac ados dio luga a un in o me publicado
en dos olúmenes. Todo el p oceso con ó con supe isión y aseso amien o
in e nacional. El in o me se p esen ó en Bogo á el 14 de no iemb e de 2013 y
en odas las egionales a lo la go del mes de diciemb e.
De es e p oceso colec i o cabe des aca algunos aspec os que singula izan
el p oyec o de CVMMC. Uno de ellos es el es ue zo de o mación en de echos
humanos y de capaci ación en mé odos de ecogida de es imonios lle ado a
cabo po La Ru a como o ganización y po las muje es que se comp ome ie on
en la ealización del mismo.
Hay que señala asimismo las múl iples con ianzas es ablecidas a a és
de mediaciones emeninas en odos los es adios y ni eles del p oyec o: la
con ianza de La Ru a en la capacidad de las p opias muje es de la ed pa a
acoge y ecoge los es imonios; la con ianza en La Ru a que mos a on las
muje es al da su es imonio; y muy en pa icula , la con ianza gene ada en e
las muje es en el momen o de ealiza las en e is as.
O o elemen o dis in i o del p oyec o han sido las ac i udes de cuidado
y el acompañamien o de las muje es que die on su es imonio y de odas
las muje es implicadas en el p oyec o, po que en cada ase del mismo se
p oduje on impac os que no se podían igno a : en el momen o de la escucha,
en la asc ipción, en la codi icación y sis ema ización de es imonios, y
du an e la edacción del in o me. Es e especial cuidado de las muje es
III. Expe iencias de in es igación eminis a aplicada. Capí ulo 8
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pa icipan es a o eció el c ecimien o indi idual y colec i o en un p oyec o
en el que se abajó con los signi icados de una expe iencia aumá ica que
se compa e y que se pone en juego en un país que sigue en gue a (A onso
e al. 2013).
Pa a acaba , la expe iencia polí ica y de mo ilización acumulada po La
Ru a p opo cionó una capacidad de p o ección del p oyec o que ue cla e pa a
que es e se pudie a comple a sin hace co e a las muje es implicadas iesgos
innecesa ios.
3. P opicia la na ación de las muje es
En el cen o del p oyec o de CVMMC es á la expe iencia de las muje es,
el hecho de hace la a lo a po medio de la palab a como una apues a polí ica
y, a la ez, como obje o de la in es igación. Es a expe iencia se conoce po
medio de las na aciones que las muje es hicie on en las en e is as. ¿Cómo
se p opició la na ación de unos hechos iola o ios que queb a on la ida de
las muje es en e is adas?
La na a i a es un hecho elacional (Lieblich e al. 1998), que eme ge en
un escena io en el que se ponen en juego dos subje i idades en las acciones de
habla y de escucha. De las condiciones de ese escena io depende la na a i a
esul an e: los silencios y las palab as. Se ha hablado mucho de los silencios
de las muje es sob e sus expe iencias como íc imas de iolencia, y en
pa icula de iolencia sexual. Es e silencio se ha explicado como esul ado de
la es igma ización, del miedo a los ic ima ios o de alo a más la expe iencia
de o os que la p opia.
Algunas au o as como Fiona Ross (2003 y 2006) y Kimbe ly Theidon
(2009) han indagado los silencios de muje es y han obse ado que es os
pueden se una opción ac i a cuando el ma co de acogida de sus na aciones
no hace jus icia a su expe iencia po que la educe a la ulne abilidad y la
insigni icancia. En palab as de Fiona Ross, el escena io en el que se da
el es imonio obliga a “habla en é minos que no le hacen jus icia a una
misma” (Ross 2006). Y como obse a Kimbe ly Theidon (2009), “las muje es
u ina iamen e es án obligadas a na a sus expe iencias en un idioma de
ulne abilidad sexual y deg adación. Pa ece que hay poco espacio discu si o
pa a habla del he oísmo emenino. ¿Qué signi ica sen i se obligada a na a
su ida en un idioma que jamás le pod ía hace jus icia?”.