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El parámetro de las medusas (playa de Gandía)

Author: Pérez Caballero, Jesús
Publisher: Zenodo
DOI: 10.5281/zenodo.17278037
Source: https://zenodo.org/records/17278037/files/20250927-B-04-B.pdf
OPINIÓN
La sob eca ga de
a eas escola es:
¿ ealmen e ayuda
al ap endizaje?
AULA ABIERTA
DIANA ALEJANDRO
Poli izando
la llu ia
RÍO REVUELTO
LOS REDACTORES
El pa áme o de las
medusas (playa de Gandía)
DESDE LA FRONTERA NORTE
JESÚS PÉREZ CABALLERO
C
aminamos po la o illa de
la playa de Gandía (Va-
lencia, España) y, a cada
me o y medio, hay una
pila de medusas blan-
cas, ama onadas o iole as. Los
bañis as las sacan del Medi e á-
neo, las amon onan, ocho, nue e
y, a su al ededo , azan cí culos
concén icos en la a ena. Ellos di-
cen que dema can el pe íme o del
pelig o. Lo que c eo yo es que se
dan impo ancia en una a ea, aun
ú il y co és, p eca ia y bu dísima;
y que, algunos, hacen como si, con
esos mon ones, apasen unos u-
bos de donde, imagina iamen e, la
elicidad b o ase ans o mada en
es os bichejos. En el ma , niños y
seño es abu idos auscul an que
no haya más; és os solíci os, eco-
nocibles po es a en co os, inci an
a que o os las saquen — ellos no;
ellos son los coo dinado es. Más al
su (en Alican e), leo que lo an e-
pugnan es “d agones azules”, unas
babosas como axones neu onales
e en ados as engulli un bo e de
pin u a. Es os se es, como asiá i-
cos, son calladi os y se comen las
medusas, plenOs del eneno ajeno.
La espe a a la “ma ina” (el bus
a la ciudad) es de una ho a. Ropa
mojada, pico pegajoso, de me á-
me os. Cuando llega la pese a, la
conduc o a amino a la elocidad,
suel a el olan e, es i a los dedos
índices de cada mano y opone uno
lige amen e po encima del o o.
Es á imi ando el gi o de una ueda.
Con es o, anuncia que omemos
la que sigue. Si lo indica a con los
dedos de los pies, al menos se ju-
ga ía la piel.
Ha os, Liz y yo omamos un
axi:
— Sois los cua os mexicanos
que suben.
Pepe el axis a dice que un com-
pa io a hizo o una en es a playa
con unas pizze ías; añade que “es
el ípico mexicano”. Pe o eso, ¿qué
es? Pues que de lejos, al al emp e-
sa io se le no a en la ca a la mexica-
nidad, y que es es baji o y o nido,
y que sólo le al a un bigo ón, pe o
posee un somb e o de cha o. Sue-
na a un eposi o io de ga aba os de
no gandienses, dibujado po Pepe
el ga aba o. Quie o deci que esas y
o as de sus a i maciones o undas
son di ec amen e p opo cionales a
su incapacidad de explica se; sólo
son limpios y cla os su anqueza
inicial y el in e io del coche.
Po segui a Cae ano Veloso, “de
ce ca, nadie es no mal”. Aho a e-
sul a que el axis a u o una pa eja
mexicana, de Zamo a (Michoacán):
— Es como si me la hubie a
en iado el diablo pa a en a me y
ol e me loco.
Ella e a una güe a de ancho
(ojos azules, pelo ubio) que, más
que ompé selo, le comió el co a-
zón con ajos y cilan o. La ex había
med ado con o o, un iejo que le
puso casa en España an es de se-
pa a se. Pepe pensaba que, con
él, epe i ía ese modus ope andi,
pe o de an enamo ado p e endía
ola a conoce a su amilia. La no-
ia nunca quiso; decía que Zamo a
es aba pelig osa, y más con una
he mana labo ando en la iscalía
local. Después, ya se dis azó de
Pepa la diabla.
De noche, llegamos a casa de
mis pad es. Con un je lag colo
sepia, sigo a u dido y sopeso p o-
undamen e si es o es lo que es un
año sabá ico. Cuando les cuen o
lo de las medusas apiladas, mamá
medusa me sub aya:
— Què ols, ill meu? (¿Qué
quie es, hijo mío?) Es e ano, y es
no mal que haga calo y que haya
incendios.
Meses después, di á:
— Es in ie no, y es no mal que
haga ío.
Es os son los pa áme os de
siemp e, con su e nu a ácida. An-
es de do mi , mi papá medusa nos
ecue da que, hace medio siglo, el
ba io, la Plaza Elíp ica, e an hue -
as, y que ninguna casa es aba p e-
pa ada pa a es as empe a u as,
o si lo es aban, ya no, como ya no
exis en la hue a, el ul ama inos
Udaco, su ienda chiqui a del elec-
icis a. Aho a, papá ha ins alado
ai es acondicionados po á iles,
ipo pingüino, que a a iesan las
pa edes con sus g uesos ubos. Va
en se io, pues en es a ola de calo
casi se mue e po su co azón: Así
que aguje ea los ecogedo es de
las pe sianas, y po allá me e los
ubos aco deón de plás ico blanco.
Al e los, has a pienso que los u-
bos conducen a o a dimensión, la
oc a a, la no ena dimensión, o en
la que ande la ciencia.
E
n edes sociales, más
que expone una se ie
de e dade as a ec a-
ciones po las llu ias, se
con i ió en una a ena
polí ica, en la que un segmen o,
cla o, el que a acaba, pa ecía se
que pasaba po al o oda obje i-
idad pa a in en a impone en e
los ciudadanos una opinión que no
conside aba su icien es ac o es.
Pa a en ende si un sis ema de
d enaje uncionó o ue de icien e,
hay que oma en cuen a la can i-
dad de llu ia en unción del iempo,
como el caso de las p ecipi aciones
de la mañana del jue es, en la que
mien as los colec o es plu iales
que es án diseñados pa a sopo a
dos pulgadas po ho a, debie on
a ende más de 4.8 pulgadas en
una ho a y media.
Nues o clima ex emoso es
Hola que ida amilia,
amigos y lec o es, les saluda
su amiga, la Maes a Diana.
I
maginen po un momen o la
us ación de un niño que,
después de seis o sie e ho-
as en la escuela, eg esa a
casa con una mon aña de
a eas que pa ecen in e mina-
bles. “No engo iempo pa a ju-
ga ”, “Me sien o ago ado”, “Nunca
e mino mi a ea y me egañan”.
Pe o no son solo los niños quie-
nes se sien en ab umados. Tam-
bién los jó enes de secunda ia y
p epa a o ia exp esan su ago a-
mien o: “Paso oda la a de ha-
ciendo a eas y no engo iempo
pa a nada”, “Me sien o es esado
y sin ganas de es udia ”, “A eces
sien o que nunca es su icien e”.
En el caso de p eescola , la si ua-
ción es aún más peculia , pues
muchas eces son los pad es
quienes e minan haciendo las
a eas de sus hijos, gene ando
es és amilia y es ando alo al
ap endizaje eal. Es as son ases
y si uaciones que escuchamos
cons an emen e en las aulas y
en los hoga es. Pe o ¿nos hemos
de enido a pensa en el impac o
emocional y men al que iene la
sob eca ga de debe es en nues-
os niños y jó enes?
La educación debe se un puen e
hacia el ap endizaje signi ica i o,
no una uen e de ansiedad y es és.
La psicóloga española E a Mille
ad ie e que “el exceso de a eas
puede gene a echazo al es udio y
a ec a la au oes ima de los es u-
dian es”. A su ez, el psicólogo es-
adounidense Pe e G ay sos iene
que “el juego lib e es esencial pa a
el desa ollo emocional y social de
los niños, y el exceso de a eas lo
es á des uyendo”.
No se a a de elimina po com-
ple o las a eas escola es, pues
una a ea bien diseñada puede
e o za el ap endizaje y da con i-
nuidad a lo abajado en la escuela.
Sin emba go, es undamen al que
sean de calidad y no de can idad,
e i ando que se con ie an en una
ca ga innecesa ia. La a ea debe
pe mi i que los alumnos puedan
e o za sus conocimien os sin
a ec a su bienes a emocional ni
es a les iempo pa a con i i con
sus amilia es. El equilib io es la
cla e pa a un ap endizaje e ec i o
y una in ancia saludable.
Muchos pad es y maes os
c ecimos bajo la c eencia de que
“más a ea equi ale a mejo ap en-
dizaje”. Sin emba go, es udios e-
cien es han cues ionado es a idea.
Al ie Kohn, en su lib o “El mi o de la
a ea”, señala que no hay e idencia
con unden e de que más ho as de
debe es en casa se aduzcan en
mejo es esul ados académicos.
De hecho, un exceso de a eas pue-
de gene a ansiedad, ago amien o
y una desconexión con el ap en-
dizaje.
Reco demos que la educación
no solo se da en los lib os. Los ni-
ños necesi an iempo pa a juga ,
socializa , descansa y explo a el
mundo de mane a c ea i a. Como
bien lo dijo John Dewey: “La edu-
cación no es p epa ación pa a la
ida; la educación es la ida en
sí misma”. Si sob eca gamos a
nues os es udian es con a eas
in e minables, les obamos la
opo unidad de i i y ap ende
de o as mane as.
Maes os, e lexionemos sob e
la can idad y calidad de las a eas
que asignamos. Pad es, apoyemos
a nues os hijos p omo iendo un
equilib io en e el es udio y el des-
canso. La cla e es á en ap ende
con pasión, no con p esión.
La educación debe o ma niños
elices, no es udian es ago ados.
Un niño mo i ado ap ende con
en usiasmo, un jo en equilib ado
desa olla su po encial, y una so-
ciedad que p io iza la calidad so-
b e la can idad cons uye un mejo
u u o.
“El ap endizaje no ocu e cuan-
do el es udian e es á exhaus o,
sino cuando es á inspi ado”. Que
la educación sea una a en u a y no
una ca ga.
Que idos lec o es, los in i o a
e lexiona sob e es e ema. ¿Qué
opinan? ¡Me encan a ía escucha
sus opiniones!
Con ca iño a mis lec o es,
La Maes a Diana Alejand o
Co eo: diana.alejand o[email p o ec ed]
Facebook: Aula Abie a
siemp e un e o pa a la in aes-
uc u a, pues mien as o os lu-
ga es acos umb ados a la llu ia
implemen an sis emas con esa
capacidad de 2 pulgadas po ho a
y les unciona, en Nue o La e-
do en en amos un cambio muy
d ás ico, que a desde la gos pe-
iodos de sequía usualmen e con
empe a u as supe io es a los 40
g ados cen íg ados, a una b e e,
pe o muy in ensa o men a, pa-
a después eg esa al ambien e
calu oso.
En La edo, Texas, que de al-
guna mane a po pe enece a un
país de p ime mundo iene o o
ipo de in aes uc u a y planea-
ción, u o mayo es p oblemas de
inundaciones, ialidades ce adas
y o os es agos, incluso du an e
más iempo, hablando de la jo nada
de llu ias de es e jue es, pe o ahí
no hubo un deba e in enso de pa -
idos, adminis aciones y demás,
sólo un lis ado de luga es a ec-
ados pa a u iliza ías al e nas,
en endiendo que se a ó de una
g an can idad de agua que eque ía
iempo pa a des oga se.
El p edio ubicado en la esquina
su ponien e del c uce o de Juá ez
y Maclo io He e a, se á adqui-
ido po el Ayun amien o pa a
que si a como es acionamien o
del Plane a io que es á en cons-
ucción a un cos ado, y si bien ya
unciona mayo men e pa a deja
los ehículos ahí al ealiza ac i i-
dades en las o icinas o come cios
del sec o , aho a deja ía de ene
esos negocios de bi ia, que de-
be án de eubica se, pa a que los
isi an es engan dónde deja sus
au os o incluso los au obuses es-
cola es, cuando sea una excu sión
de algún plan el.
LOCAL/ COMUNIDAD
4SÁBADO 27
DE SEPTIEMBRE DE 2025 www.elmanana.com.mx