scieee AI-readable full text Open interactive document viewer

Patrimonio, memoria cultural y resistencia de las radios comunitarias

ARROYO SALINAS, Claudia

Abstract

El presente artículo describe y explora el papel la memoria cultural de los y las colectivos que operan la programación de dos Radios comunitarias de comunicación social e intercultural que utilizan las plataformas de internet para su difusión: Radio Tsinaka (https://radiotsinaka.org/), y Radio Zapata (https://www.goteo.org/project/radio-zapata), ubicados en el estado de Guerrero y Puebla, se teoriza que estos radios, son dispositivos decoloniales de resistencia y afirmación de sus patrimonios culturales materiales e inmateriales al tener una programación desarrollada en sus lenguas maternas. Lo que les permite situarse cómo sujetos de resistencia cultural ante las arremetidas culturales surgidas desde la globalización y sus redes sociales e ir reafirmando sus saberes tradicionales y colectivos, principalmente de las mujeres que participan dentro de la realización de sus programas y proyectos radiofónicos que buscan construir ciudadanía y combatir las exclusiones patriarcales y racistas hacia los pueblos originarios, y organizar resistencias a estos proyectos hegemónicos, en torno a la colaboración, participación, capacitación e impulso de proyectos construidos por las comunidades y afrodescendientes.

Full text

Utopía y Praxis Latinoamericana publica bajo licencia Creative Commons Atribución-No Comercial-Compartir Igual 4.0 Internacional (CC BY-NC-SA 4.0). Más información en https://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/4.0/ ✓ 8300331X ARTÍCULOS UTOPÍA Y PRAXIS LATINOAMERICANA. AÑO: 30, n.o 111, 2025, e17241131 REVISTA INTERNACIONAL DE FILOSOFÍA Y TEORÍA SOCIAL CESA-FCES-UNIVERSIDAD DEL ZULIA. MARACAIBO-VENEZUELA ISSN 1316-5216 / ISSN-e: 2477-9555 Para citar utilice este ARK: https://n2t.net/ark:43441/17241131 Depositado en Zenodo: https://doi.org/10.5281/zenodo.17241131 Patrimonio, memoria cultural y resistencia de las radios comunitarias Heritage, cultural memory and resistance of community radio stations Claudia ARROYO SALINAS https://orcid.org/0000-0001-8063-4545 [email protected] Universidad Autónoma de Guerrero, México RESUMEN El presente artículo describe y explora el papel la memoria cultural de los y las colectivos que operan la programación de dos Radios comunitarias de comunicación social e intercultural que utilizan las plataformas de internet para su difusión: Radio Tsinaka (https://radiotsinaka.org/), y Radio Zapata (https://www.goteo.org/project/radio-zapata), ubicados en el estado de Guerrero y Puebla, se teoriza que estos radios, son dispositivos decoloniales de resistencia y afirmación de sus patrimonios culturales materiales e inmateriales al tener una programación desarrollada en sus lenguas maternas. Lo que les permite situarse cómo sujetos de resistencia cultural ante las arremetidas culturales surgidas desde la globalización y sus redes sociales e ir reafirmando sus saberes tradicionales y colectivos, principalmente de las mujeres que participan dentro de la realización de sus programas y proyectos radiofónicos que buscan construir ciudadanía y combatir las exclusiones patriarcales y racistas hacia los pueblos originarios, y organizar resistencias a estos proyectos hegemónicos, en torno a la colaboración, participación, capacitación e impulso de proyectos construidos por las comunidades y afrodescendientes. Palabras clave: patrimonio, memoria cultural; resistencia; radios comunitarias. ABSTRACT This article describes and explores the role of the cultural memory of the groups that operate the programming of two community radio stations of social and intercultural communication that use internet platforms for their dissemination: Radio Tsinaka (https://radiotsinaka.org/), and Radio Zapata (https://www.goteo.org/project/radiozapata), located in the state of Guerrero and Puebla. It is theorized that these radio stations are decolonial devices of resistance and affirmation of their material and immaterial cultural heritage by having programming developed in their native languages. This allows them to position themselves as subjects of cultural resistance to the cultural onslaughts arising from globalization and its social networks and to reaffirm their traditional and collective knowledge, primarily that of the women who participate in the production of their radio programs and projects that seek to build citizenship and combat patriarchal and racist exclusions toward Indigenous peoples, and to organize resistance to these hegemonic projects through collaboration, participation, training, and the promotion of projects built by communities and Afro-descendants. Keywords: heritage, cultural memory; resistance; community radio. Recibido: 19-05-2025 ● Aceptado: 20-08-2025 Patrimonio, memoria cultural y resistencia de las radios comunitarias 2 INTRODUCCIÓN Las radios comunitarias en América Latina han surgido históricamente como "espacios de liberación contra el poder dominante” (Mendieta A. & Estrada, 2021, pág. 34), lo cual articula luchas por los derechos humanos y sociales. Este artículo analiza el caso de Radio Tsinaka y Radio Zapata en el Estado de Guerrero y Puebla, las cuales operan como archivos de identidad comunitaria tal como Halbwachs (2004) lo plantea. Ya que se rescatan saberes tradicionales mediante estrategias decoloniales, como dispositivos contrahegemónicos que desafían los monopolios discursivos de los medios comerciales (Rincón, 2018). Siendo entonces parte intrínseca del patrimonio cultural inmaterial que la sociedad Guerrerense hereda, reconoce como propia y transmite a nuevas generaciones (UNESCO, 2024). Ya que según Prats (1997), el patrimonio no es solo un legado del pasado sino que es un proceso dinámico de construcción social donde ciertos elementos se seleccionan y resignifican en función de identidades colectivas. Las radios comunitarias según la UNESCO (2024) se catalogan dentro del patrimonio inmaterial, ya que a través de sus transmisiones de comparten tradiciones orales, rituales y saberes ancestrales, sin embargo en las prácticas culturales contemporáneas lo material e inmaterial se entrelazan en un híbrido, por lo que la división rígida tradicional, queda desfasada como lo señala García Canclini (1989). Smith (2006) por su parte, enfatiza que el patrimonio es un campo de lucha política donde grupos dominantes imponen narrativas, mientras las comunidades subalternas resisten mediante patrimonios alternativos. Ya que “el ‘patrimonio oficial’ silencia las memorias incomodas, mientras que las comunidades usan el patrimonio para reivindicar su agencia cultural” (pág. 11) Desde una perspectiva decolonial Mignolo (2011) y Quijano (2000), el patrimonio hegemónico refleja la colonialidad del poder, Frente a esto, los pueblos indígenas recuperan sus patrimonios como actos de resistencia epistémica, es por tal que este análisis se centra en el liderazgo femenino indígena, que subvierte los roles de género tradicionales, descritos por Arnaut (2010), donde el papel femenino queda relegado al espacio privado y a los quehaceres domésticos. Es a través de estos nuevos escenarios subversivos (la radio comunitaria) que se construye la ciudadanía intercultural para con ello reducir las desigualdades a través de la difusión de contenido radiofónico en lenguas originarias donde como menciona Nora (2009), se materializa la memoria colectiva funcionando como un marco social que vincula el pasado, el presente, pero que además promueve el desarrollo comunitario a partir a sus intereses comunales como parte de la agenda de pueblos originarios, y que finalmente constituyen espacios de agencia cultural. Es aquí donde convergen tres dimensiones teóricas fundamentales: a) la comunicación alternativa como resistencia, concebida no como simple transmisión de contenidos sino como práctica política de construcción de ciudadanía (Gamucio Dagron, 2011); b) la memoria colectiva, operando como un mecanismo de registro y transmisión intergeneracional de identidades subalternas, es decir, preservación identitaria (Halbwachs, 2004); (Jelin, 2002); lo que Coraggio (2011) menciona como Economías solidarias, desarrollando lo que se puede identificar como modelos de innovación social basados en reciprocidad comunitaria. Ya que el compartir un pasado, compromete al pueblo a compartir un futuro provocando cohesión, que como Saúl Velasco advierte (…) la evocación de las épocas de gran florecimiento y de las grandezas pasadas de las que se supone son herederos los grupos étnicos actuales es un factor que estimula, despierta y atrae el interés hacia las acciones colectivas. (Velasco, 2003, pág. 33) Este fenómeno de las radios comunitarias adquiere particular relevancia en México, donde el 78% de las emisoras operan en contextos indigenas y rurales bajo condiciones de precariedad tecnologica (Calleja y & Solís, 2007). Utopía y Praxis Latinoamericana; ISSN 1316-5216; ISSN-e 2477-9555 Año 30 n.o 111, 2025, e17241131 3 En Guerrero, esta realidad se manifiesta a través de experiencias radiales, en emisoras como Tsinaka y Zapata que articulan resistencia cultural mediante la reivindicación de saberes tradicionales y practicas comunitarias (Mendieta A. & Estrada, 2021), ya que se responde a las necesidades, intereses, problemas y expectativas de sectores relegados, discriminados y empobrecidos de la sociedad civil en el Estado (Olmedo, 2023), con una necesidad creciente de expresion para estas minorías sin acceso a medios de comunicación, para con ello se reivindique su derecho a la comunicación, libre expresión de ideas, difusión de información, que se hace imperativo ante la necesidad de buscar bienes y servicios que les aseguren condiciones básicas de dignidad, seguridad, subsistencia y desarrollo 1 . Para la UNESCO la radio comunitaria tiene como rol clave impulsar la democracia a nivel local, otorgando voz a los sectores vulnerables y excluidos. Esto amplía la variedad de contenidos y el pluralismo informativo en la comunidad, ayudando a fortalecer y difundir la identidad, valores y cultura local. Además, promueve la generación de perspectivas y opiniones diversas, junto con la libre expresión, incentivando la participación colectiva, la creatividad y el intercambio de conocimientos. Sin embargo, como advierte Mignoli (2018) persiste un vacío critico en estudios sobre comunicación indígena con enfoque de género, particularmente al examinar como estas emisoras enfrentan los isomorfismos institucionales que amenazan su autonomía (Meyer y Rowan, 1977). Metodológicamente, se retoma el enfoque de Tuhiwai Smith (2016) sobre diseños cualitativos que privilegian la voz de las y los actores locales, complementado con la propuesta de Chilisa (2020) que rescata las experiencias y prácticas organizativas en contextos comunitarios indígenas. Las técnicas de recolección de datos se basan en la observación participante, la etnografía aplicada y las entrevistas semiestructuradas a operadoras/es de las radios. Los datos preliminares sugieren que estas emisoras preservan técnicas ancestrales mientras negocian su lugar en un escenario mediático hegemónico. Este artículo se estructura en cuatro ejes analíticos para examinar su ambivalencia como espacios de resistencia cultural, pero tambien como actores que dialogan críticamente con las instituciones formales que los rodean. RADIOS COMUNITARIAS COMO PRAXIS DECOLONIAL Y AGENCIA FEMENINA INDÍGENA Las radios comunitarias en América Latina no solo son herramientas de comunicación, sino dispositivos políticos de descolonización epistémica. Este fenómeno se enmarca en lo que Walsh (2012) denomina “giro decolonial", donde los medios indígenas “interrumpen la matriz colonial del poder al reivindicar saberes subalternizados” (p. 21). En México, este proceso adquiere rasgos distintivos al articularse con luchas por la autonomía territorial, como señala Martínez Luna (2010) en su concepto de comunalidad: "La radio es el tejido sonoro de la comunidad; en ella se escuchan no solo voces, sino la memoria viva de los pueblos" (p. 57). Esta afirmación revela cómo las emisoras comunitarias operan como tecnologías sociales que materializan lo que Mignolo (2013) denomina "epistemologías fronterizas", es decir, sistemas de conocimiento que desafían el monopolio cognitivo del proyecto moderno-colonial. Es por tal que, la agencia cultural femenina indígena en estos espacios radiofónicos constituye un acto de resistencia contra lo que Segato (2016) identifica como "la estructura patriarcal de la colonialidad". Históricamente confinadas al espacio doméstico, las mujeres indígenas están transformando las radios comunitarias en plataformas de disputa política. Palitroches (2023) en Ojo de Agua Comunicación documenta este fenómeno en su estudio sobre locutoras mixtecas de la planicie de los Valles Centrales a la templada zona de la Mixteca Alta, bajando al nivel del mar de La Costa, en la Mixteca baja y la zona del Istmo de Tehuantepec: Las mujeres no solo 1 Informe 2022 de la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión. Capítulo Libertad de Expresión y Pobreza. Numeral 37. Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Patrimonio, memoria cultural y resistencia de las radios comunitarias 4 producen contenidos, sino que reconfiguran el espacio radiofónico como territorio político, desafiando tanto al Estado como a las jerarquías comunitarias tradicionales, ya que cada mujer es una historia con sueños, vivencias, que las une el hecho de ser mujeres, el amor por su comunidad y la necesidad de exponer su historia. Este proceso corrobora la tesis de Fraser (1990) sobre los contrapúblicos subalternos, donde los medios alternativos generan narrativas que contradicen los marcos hegemónicos de representación. Un ejemplo paradigmático es la Red de Radios Comunitarias del Sureste de México, que según Esparza (2024) ha capacitado a más de 400 comunicadores, entre ellas comunicadoras mujeres en producción radiofónica con enfoque de género, creando una red de solidaridad epistémica que trasciende fronteras lingüísticas y culturales desde hace 16 años, lo que fortalece el tejido de los pueblos y sus luchas por la defensa de su territorio, generándose así, dinámicas de apoyo mutuo que hacen viva la autonomía radial, el objetivo central de esta red de radios indigenas y comunitarias es ser el instrumento y voz de lucha de la resistencia, ejerciendo la autonomía y libre determinación de los pueblos originarios tal como lo estipula el convenio 169 de la OIT y los acuerdos de San Andrés. Desde una perspectiva decolonial, estas prácticas radiofónicas constituyen lo que se denomina como "feminismos comunitarios territoriales", donde la comunicación se entiende como un acto de soberanía cognitiva. Ya que la defensa y recuperación del territorio cuerpo-tierra es uno de los postulados principales de esta corriente feminista, las cuales identifican que las mismas formas de poder y opresión que impone el capitalismo y el patriarcado sobre los cuerpos de las mujeres, las imponen también sobre la tierra que ocupan. El feminismo comunitario aquí, se construye como la recreación y creación de un pensamiento político ideológico feminista y cosmogonico, que surge para reinterpretar realidades e irrealidades de la vida histórica y cotidiana de las mujeres indigenas (Cabnal, 2015). Esta aproximación cuestiona radicalmente el modelo extractivista de la comunicación occidental, que según Salazar (2019) ha mercantilizado las ondas sonoras, negando el derecho a la autodeterminación comunicativa de los pueblos originarios (p. 45). En contraste, a esta comunicación occidental, las radios comunitarias indígenas operan bajo principios de reciprocidad y cuidado, para AMARC México (2024) con la campaña Nuestras voces cuentan: es importante el promocionar los derechos políticos y electorales de las mujeres indígenas y afromexicanas, ademas de la identificación, denuncia y erradicación de la violencia política contra las mujeres en razón de género, desde una perspectiva intercultural y un enfoque interseccional, a través de la colaboración con las radios comunitarias, indígenas de todo el territorio Mexicano. Se considera que no se hace radio para vender, sino para tejer la palabra colectiva que cura y defiende el territorio. Esta visión holística de la comunicación refleja lo que Coraggio (2011) identifica como "economías del bien común", donde el valor de uso prevalece sobre la lógica del mercado. La praxis decolonial de estas emisoras se manifiesta también en su capacidad para articular lo que Mignolo (2013) llama "pensamiento fronterizo". Para llegar a esta conclusión se buscó un caso ilustrativo como lo es: Radio Tsinaka, que combina tecnología digital con sistemas de cargo tradicionales, generando un modelo híbrido que resiste tanto al neoliberalismo como al fundamentalismo identitario. Esta innovación social confirma la hipótesis de Escobar (2018) sobre los "diseños ontológicos", donde las comunidades reinventan tecnologías desde sus propias matrices culturales. Así, las radios comunitarias no son meras transmisoras de contenidos, sino que se convierten en lo que Walsh (2012) define como "zonas de contacto decolonial", es decir, espacios donde se negocian y reinventan las identidades indígenas en diálogo crítico con la modernidad. Las radios comunitarias indígenas no solo comunican, también, educan en lenguas originarias y revitalizan las epistemologías locales. Y es asi que, se alinea con la teoría de Freire (1970) sobre la educación liberadora, donde los medios de comunicación son herramientas para desnaturalizar la opresión. Hernández Castillo (2016) documentó como las radios en Chiapas enseñan derechos indígenas mediante dramatizados en tsotsil, combinando tradición oral y pedagogía crítica. Es aquí donde la radio comunitaria se convierte en una escuela itinerante desde donde se aprende a descolonizar el pensamiento. Utopía y Praxis Latinoamericana; ISSN 1316-5216; ISSN-e 2477-9555 Año 30 n.o 111, 2025, e17241131 5 Retomando a Martínez Luna (2010), las radios comunitarias entonces, operan bajo los principios de tequio (trabajo colectivo) y consenso, evitando lógicas verticales. En este articulo justamente se estudian dos emisoras donde la misma asamblea comunitaria decide la programación, reflejando lo que Lozano Alvarado (2010) llama desde esta perspectiva comunicativa el “autogobierno”. Radio Zapata 94.1 de FM es una radio que refleja tales conceptos, nace en el ejido de Buena Vista en el Municipio de San Luis Acatlán, en el estado de Guerrero, México. Este medio de comunicación es el resultado del consenso en asambleas de 22 comunidades indígenas. Su inicio de transmisiones fue en noviembre del 2014, pero fue hasta el 10 de abril del 2015 que se hizo su inauguración pública, cuando ya contaba con el gusto del público en 21 municipios de la Región Costa Chica y Montaña del Estado de Guerrero. Para sus creadores, la radio comunitaria teje resistencia, rebeldía y organización pues a través de la palabra oral, llegan a muchas conciencias y corazones. A través de sus transmisiones se difunde y revitaliza la lengua y cultura indígena, pero sobre todo se concentran en la organización y defensa del territorio comunitario, pues se localiza en una de las regiones mas golpeadas por la pobreza y la marginación. Sus objetivos básicos son: a) fungir como espacio de comunicación y de difusión para las comunidades; b) Revitalizar la cultura y las lenguas indígenas Ñoomda (amuzgo), Na Savi (mixteco), Me’ pháá (tlapaneco y Náhuatl; c) Brindar alternativas culturales y educativas como un medio para eliminar la violencia; d) fomentar el desarrollo integral de las comunidades para con ello impulsar el consumo y producciones locales y e) Combatir la violencia y la discriminación hacia las mujeres, proporcionando información confiable sobre salud sexual y reproductiva. Por su parte, Radio Tsinaka en el 104.9 MHz FM es una radio comunitaria que transmite en lengua náhuatl desde la sierra nororiental del Puebla, promoviendo la diversidad cultural, en la que se agrega el concepto de juventudes como parte de la resistencia en el territorio, nació en noviembre del 2012 en la comunidad de San Miguel Tzinacapan; municipio de Cuetzalan del Progreso, Puebla. Su significado es “murciélago” y se refiere al nombre de la comunidad Tsinakapan, que se traduce como “fuente de murciélagos”. Al igual que su homóloga guerrerense, Radio Tsinaka busca reivindicar y fortalecer la identidad indígena, en este caso, en San Miguel Tzinacapan y comunidades aledañas, ofreciendo en su programación y contenidos información que contribuye a la toma de decisiones tanto personales como colectivas, así como tambien difundir la cosmovisión, la historia local, para con ello se defiendan sus derechos y territorios para crear cohesión comunitaria, para con ello contribuir a la lucha por una vida digna (Tsinaka, 2025). Para estas y estos comunicadores es importante mantener informada y cohesionada a la población originaria, para con ello nutrir la cultura ancestral de dichos pueblos para con ello ejercer la autodeterminación. Ambas emisoras fungen como estrategias de alerta temprana contra megaproyectos extractivos. Rivera Cusicanqui (2016) por ejemplo las vincula a la sociología de la imagen, donde denunciar despojos mediante crónicas radiales crea contra-narrativas sonoras. Estas radios comunitarias tejen alianzas más allá de las fronteras, ya que se intercambian contenidos para enfrentar amenazas comunes como leyes de comunicaciones represivas, la criminalización o la violencia directa hacia sus dirigentes u operadores. A pesar de su impacto estas radios comunitarias enfrentan agresiones por parte de poderes facticos o de la misma estructura del estado, en radio Zapata por ejemplo, dependen de donaciones y trabajo voluntario lo que Gumucio Dagron (2015) llama precariedad creativa, su supervivencia básicamente depende de los ecosistemas comunicativos que integran radios, redes sociales comunitarias y asambleas. La agencia cultural femenina, se hace evidente al contar con un 68% de contenido creado, dirigido y operado por mujeres indígenas en ambas radiodifusoras. Coinciden tambien, en que el impacto que tienen en sus programas trasciende lo comunicativo, pues a través de los programas se reducen desigualdades en sus comunidades al organizarse en proyectos colectivos (Mendieta A. & Estrada, 2021), donde la medicina tradicional que se considera como patrimonio sonoro se hace presente a través de los contenidos de salud reproductiva que se replican desde las voces femeninas al aire. Patrimonio, memoria cultural y resistencia de las radios comunitarias 6 GÉNERO Y CONTRA-PODER RADIOFÓNICO El liderazgo femenino en estas emisoras desafía lo que Segato (2016) identifica como la estructura patriarcal de la colonialidad, donde las mujeres indígenas históricamente han sido confinadas a roles reproductivos o su exposición se limita al ambito privado, esta exclusión se enmarca en lo que Cumes (2012) describe como la intersección entre el colonialismo y el patriarcado, donde el cuerpo y la voz de las mujeres indígenas han sido territorios de disputa, pero que desde una perspectiva decolonizante tambien hace la crítica a la visión occidental de la mujer indígena vista como pieza de museo o de reserva cultural. El fraccionamiento de la producción de conocimiento en los espacios políticos y académicos en América Latina es diverso, en el caso de los movimientos sociales, la disparidad de pensamiento termina por separar los caminos de colectivos que tienden hacia una misma critica común al sistema de dominación hegemónico, pero que solo abordan aquello que les afecta. Para las mujeres operadoras de radiodifusoras indigenas entrevistadas el cuestionamiento recurrente es sobre lo que para ellas significa el patriarcado, el racismo, o el sexismo visto desde una cosmovisión particular que pretende desentrañar desde su gnosis el facto de ser mujer en un pueblo originario. Es a través de estos cuestionamientos que comprenden lo que es el sujeto construido por los procesos históricos adquiridos generacionalmente, por lo que terminan asumiéndose como sujetas esenciales, lo que reivindica las características sociales, culturales o biológicas como algo dado naturalmente, donde la identidad de la mujer indígena pareciera convertirse en incuestionable (Cumes, 2012). La radio comunitaria se convierte así en el espacio perfecto para el cuestionamiento de la identidad de género tradicional, ocupando las mujeres lugares significativos en la creación, diseño, producción, locución y difusión de espacios radiofónicos que consolidan los lazos comunitarios de regiones a través de ondas sonoras. Cruz Hernández (2019) menciona que, las locutoras indígenas resignifican el espacio radiofónico como territorio político, disputando tanto al Estado como a las jerarquías comunitarias tradicionales. Este fenómeno corrobora la tesis de Fraser (1990) sobre contrapúblicos subalternos, donde los medios alternativos generan narrativas que contradicen los marcos hegemónicos de representación (p. 67). Radio Tsinaka cuenta con 16 programas habituales con contenidos que van desde lo musical a los documentales, categorías como la música de protesta, los avisos locales, las producciones de otras radios, promueven directamente la autonomía como pueblos indigenas en su lengua original, estas producciones se encuentran encabezadas por equipos de producción en las que resalta la exclusiva participación de mujeres quienes son las que hacen posible las transmisiones y los contenidos expuestos diariamente. De igual manera Radio Zapata, compone sus filas operativas por mujeres en un 60% las cuales son pertenecientes a las culturas Na Savi, Me’ pháá, Nahua, Ñamnkué y Afrodescendientes, quienes iniciaron un proceso de capacitación para hacer el proyecto de comunicación comunitaria, iniciando con la creación del periódico comunitario La Luciérnaga. Las experiencias de Radio Tsinaka y Radio Zapata revelan un fenómeno más profundo: la construcción de una epistemología sonora feminista que desafía los órdenes establecidos. Tal como lo señala Sánchez (2021), estas prácticas representan la ruptura con el monopolio masculino de la palabra pública en comunidades indígenas, tradicionalmente reservado a asambleas y cargos políticos. Estas mujeres locutoras están transformando lo que Calleja y Solís (2007) llaman la geopolítica del sonido indígena, al apropiarse tecnológicamente de un espacio tradicionalmente masculino. En Radio Zapata, el 70% de los programas sobre medicina tradicional son producidos por mujeres Me’phaa, quienes han convertido el estudio de transmisión en una extensión del espacio doméstico, llevando lo privado a lo publico sin mediaciones coloniales. Utopía y Praxis Latinoamericana; ISSN 1316-5216; ISSN-e 2477-9555 Año 30 n.o 111, 2025, e17241131 7 Los programas de formación en ambas radios incorporan lo que (Cejas et al., 2022) denomina como metodologias encarnadas, ya que se enseña una técnica radiofónica mediante rituales comunitarios, la edición del audio se vincula con el tejido tradicional y las transmisiones en vivo incorporan cantos ceremoniales. Esto corrobora lo que Us y Martin (2021) afirman sobre las tecnologías relacionales indígenas, donde el conocimiento técnico se aprende mediante prácticas culturalmente situadas. Ademan de crear la memoria auditiva insurgente, ya que Tsinaka conserva mas de 500 horas de testimonios de ancianas náhuatl, mientras que radio Zapata ha documentado 80 horas de cantos de parteras Na Savi. Este tipo de archivos, representan la mayor colección de voces femeninas indigenas en medios comunitarios, desafiando los archivos estatales que históricamente han invisibilizado estas narrativas (INPI, 2017). El modelo organizativo de estas radios tiene como prioridad los horarios flexibles que respetan sus ciclos agrícolas, el sistema rotativo de cargos esta basado en usos y costumbres pero sobre todo existe una red de apoyo para madres comunicadoras, por lo que su permanencia dentro de la radio comunitaria es alta en comparación a los medios comerciales. ECONOMÍAS SOLIDARIAS Y SOSTENIBILIDAD Las radios comunitarias en América Latina han construido modelos económicos alternativos que desafían las lógicas capitalistas de producción mediática. Como señala Coraggio (2011) sobre la economía social y solidario, es el trabajo más importante antes que el capital, es por tal que estas experiencias se enmarcan en lo que se denomina: economías del bien común, donde el valor de uso prevalece sobre el valor de cambio, generando circuitos autónomos de reproducción comunitaria. Este enfoque resulta fundamental para comprender como emisoras como Radio Tsinaka y Radio Zapara han logrado sostenerse por al menos una década sin depender de la publicidad comercial occidentalizada. El estudio más reciente del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM (2022) documenta que el 78% de las radios comunitarias indígenas en México combinan al menos tres estrategias de sostenibilidad: trueque de servicios con la comunidad, donaciones voluntarias y producción colectiva de contenidos. Estas prácticas confirman la hipótesis de Salamanca López & Silva Prada (2015) sobre las tecnologías sociales entendidas como innovaciones que surgen desde los márgenes del sistema para resolver necesidades concretas mediante saberes locales. Ejemplo de esto es el sistema de micrófonos itinerantes implementado en Guerrero en Radio Zapata, donde equipos rotativos de comunicadores graban programas en diferentes comunidades, reduciendo costos de producción. Para Quijano (2017) las radios con mayor participación femenina muestran índices de sostenibilidad 35% más altos. Esto se explica, según la autora, por la incorporación de lógicas de cuidado a la gestión radiofónica, donde la reproducción del medio se vincula con la reproducción de la vida comunitaria. Tal es el caso de Radio Zapata, donde las mujeres han implementado sistemas de trueques que intercambian bienes de consumo por horas de transmisión combinando así soberanía alimentaria y comunicativa. Estas experiencias dialogan críticamente con la teoría de Gibson-Graham (2014) sobre economías diversas, particularmente en su cuestionamiento a la noción hegemónica de desarrollo. Como muestran los registros de la Red de Radios Comunitarias de México (2023), el 62% de estas emisoras rechazan financiamiento estatal por considerar que “compromete su autonomía política”, prefiriendo en cambio sistemas como las ferias de trueque tecnológico o las escuelas comunitarias de mantenimientos de equipos. Patrimonio, memoria cultural y resistencia de las radios comunitarias 8 MEMORIA COLECTIVA Y RESISTENCIA CULTURAL La función de las radios comunitarias como custodios de la memoria colectiva adquiere especial relevancia en contextos indígenas donde, como señala Halbwachs (2004), la identidad se construye a través de marcos sociales de memoria que se reactualizan constantemente. Este proceso se refuerza por lo que Tuhiwai Smith (2016) denomina la descolonización de las metodologías donde los pueblos indígenas usan medios propios para registrar historias silenciadas, evitando la folklorización de su cultura y con esto no solo preservan su pasado, sino que lo reinventan críticamente frente a las narrativas hegemónicas. En Guerrero, esto se ejemplifica con la emisora XEZV-AM La Voz de la Montaña, fundada en Tlapa Guerrero, que se suma a Radio Zapata de Buena Vista en San Luis Acatlán, y la cual desde el 10 de marzo de 1979 transmite en náhuatl de la montaña de Guerrero, mixteco alto de Metlatonoc, Tlapaneco y me ’pháá. A lo largo de los años esta radiodifusora ha desarrollado un modelo de comunicación horizontal, donde la participación es un mecanismo de retroalimentación, el cual establece una estructura comunicativa donde le emisor y el receptor comparten el mismo código de lengua y mensaje. Como sus homologas Radio Zapata y Radio Tsinaka buscan contribuir al desarrollo integral y sustentable de las comunidades indígenas y afromexicanas, para con ello se fortalezcan las manifestaciones culturales, capacidades productivas, con estricto apego al respeto de sus derechos; pero que tambien se amplíen su conocimiento, formando una sociedad plural e incluyente que respete la diversidad propiciando una participación social e institucional. El trabajo diario de las emisoras atiende a la población monolingüe y bilingüe de las lenguas que se hablan en la región, por lo que con esto se procura la preservación de lenguas endebles como la me’ pháá única en el estado de Guerrero, se procura entonces destinar tiempos iguales y se mantiene el formato de el 60% del contenido con el uso de lenguas originarias. La programación musical se enfoca en las expresiones indígenas e impulsa a los creadores e intérpretes, salvaguardándose asi la memoria musical ritual y tradicional. Como radios publicas al servicio de los pueblos y de la sociedad en general, la producción de programas se orienta en contribuir en el desarrollo de los pueblos, considerando contenidos que contribuyan a la mejora de las condiciones de vida sin dañar el medio ambiente y aprovechando los recursos naturales disponibles en cada región. El trabajo archivístico de los sentires, pensares y creaciones musicales de estas emisoras, se inscribe en lo que Calleja y Solís (2007) identificaron como una de las características fundamentales de las radios comunitarias mexicanas: su capacidad para convertirse en bibliotecas auditivas de los pueblos, especialmente donde el sistema educativo oficial ha fracasado en preservar las lenguas originarias. Los datos obtenidos muestran que el 68% de las radios indígenas en México desarrollan sistemáticamente proyectos de rescate lingüístico, porcentaje que coincide con los hallazgos mas recientes de Olmedo (2023) en Michoacán, donde las emisoras purépechas han logrado revertir en un 40% la pérdida intergeneracional del vocabulario tradicional mediante programas co-producidos con hablantes nativos. La dimensión política de estos archivos sonoros ha sido analizada por De la Cruz (2010) quien destaca como en América Latina las radios comunitarias han funcionado como contra-archivos históricos que cuestionan las versiones oficiales de los Estados nacionales. Este aspecto resulta particularmente evidente en el caso de las radios mineras bolivianas estudiadas por Herrera y Ramos (2013), cuyas grabaciones de asambleas sindicales desde los años 1950 los cuales constituyen hoy pruebas fundamentales para reclamar derechos laborales y territoriales. Mendieta y Estrada (2021) amplían esta perspectiva al demostrar cómo las radios contemporáneas han desarrollado protocolos comunitarios de gestión de archivos que combinan la tecnología digital con sistemas tradicionales de custodia de conocimiento. En Puebla, por ejemplo, Radio Tsinaka ha implementado lo que Utopía y Praxis Latinoamericana; ISSN 1316-5216; ISSN-e 2477-9555 Año 30 n.o 111, 2025, e17241131 9 sus integrantes denominan “códigos de acceso biocultural” donde la consulta de ciertos materiales esta regulada por autoridades tradicionales según ciclos ceremoniales. La pandemia de COVID-19, según Tránsito (2022), aceleró estos procesos al evidenciar que las radias comunitarias fueron en muchos casos los únicos archivos accesibles cuando fallaron los sistemas estatales de información. En su investigación muestra que el 82% de las emisoras indígenas en México incrementaron sus programas de rescate histórico durante este periodo, función que Mendieta (2021) vincula con una pedagogía de emergencia que combatió la desinformación con memoria colectiva. METODOLOGÍA Esta investigación adopta un enfoque crítico-interpretativo, retomando la propuesta de Denzin & Lincoln (2018) exige un compromiso ético y político con las comunidades estudiadas, donde el conocimiento no se extrae, sino que se co-construye. Esta perspectiva resulta particularmente pertinente para analizar las radios comunitarias indigenas que como documenta De la Cruz (2010) en su estudio sobre experiencias latinoamericanas, la producción de contenidos obedece a lógicas colectivas de decisión que desafían los modelos verticales de comunicación, dialogando directamente con los planteamientos de Tuhiwai Smith (2016), quien advierte que la investigación de los pueblos indigenas debe cuestionar los paradigmas extractivistas del conocimiento y privilegiar las epistemologías locales, asi como Chilisa (2020) que propone metodologías indigenas que se basan en relaciones reciprocas y responsabilidad comunal. La metodología combina tres aproximaciones complementarias, primeramente, la etnografía de medios en la linea propuesta por Ginsburg (2002), permitiendo comprender como las prácticas radiofónicas se entrelazan con la vida ritual y cotidiana de las comunidades; segundo, el análisis crítico del discurso según Van Dijk (2015), es fundamental para develar las estrategias discursivas que construyen, mantienen o resisten relaciones de dominación étnica y de género; y tercero, los principios de investigación indígena propuestos por Chilisa (2020) que enfatizan la necesidad de protocolos comunitarios para la generación y custodia del conocimiento. Los hallazgos preliminares confirman el impacto transformador de estas dos emisoras Radio Zapata y Radio Tsinaka, al revelar que en comunidades donde las radios incorporan liderazgo femenino, los índices de violencia simbólica disminuyeron un 68% en comparación con localidades sin medios comunitarios, dato que esta investigación amplio mediante el trabajo de campo en Puebla, siguiendo lo que Tuhiwai Smith (2016) denomina como investigación como proceso de sanación colectiva. Este enfoque, dialoga con los estudios de Herrera y Ramos (2013), que en radios bolivianas demostraron que la participación femenina en la producción radiofónica altera las geopolíticas del sonido al interior de las organizaciones sociales, asi como la investigación de Mendieta (2021) que identifico marcadores discursivos coloniales en la programación de emisoras indígenas mexicanas. La combinación de estas herramientas permitió producir conocimiento situado que no solo describe realidades, sino que contribuyen a transformarlas.