scieee Science in your language
[en] (orig)

Klee y España. Los «Los Irredentos Kleeianos». Paul Klee y el arte español de postguerra

Author: De la Torre, Alfonso
Publisher: Zenodo
DOI: 10.5281/zenodo.14859485
Source: https://zenodo.org/records/14859485/files/csh28_DelaTorre_Klee-y-Espana.pdf
Klee y España
Los
I eden os Kleeianos
Paul Klee y el a e español de pos gue a
Al onso de la To e
Colección
Ciencias Sociales y
Humanidades, 28
Klee y España. Los I eden os
Kleeianos
Paul Klee y el a e español
de pos gue a
Di ec o a de la colección: Ciencias Sociales y Humanidades
Me cedes Cab e a Cal o-So elo
Uni e sidad Complu ense de Mad id
Sec e a io de la colección: Ca los Julián Ma ínez So ia
Uni e sidad de Cas illa-La Mancha
La colección, en julio de 2017, ha ob enido el
sello de calidad en edición académica CEA,
con mención de in e nacionalidad, p omo ido
po la UNE y a alado po ANECA y FECYT
Vocales del Comi é cien í ico
Luc ecia Bu ges C uz
Uni e si a de les Illes Balea s
Rosa io Gandoy Jus e
Uni e sidad de Cas illa-La Mancha
Noemí Goldman
Uni e sidad de Buenos Ai es,
A gen ina
Ana Isabel González
González
Uni e sidad de O iedo
And és Hoyo Apa icio
Uni e sidad de Can ab ia
John Ch is ian Lau sen
Uni e si y o Cali o nia a Ri e side,
EE. UU.
Pila Mogollón Cano-
Co és
Uni e sidad de Ex emadu a
Alicia Pé ez de Albéniz
I u iaga
Uni e sidad de La Rioja
Leona do Rome o Toba
Uni e sidad de Za agoza
Klee y España. Los I eden os
Kleeianos
Paul Klee y el a e español
de pos gue a
Al onso de la To e
2021

TORRE, Al onso de la
Klee y España, los “I eden os Kleeianos”: Paul Klee y el a e español de pos gue a /
Al onso de la To e. – [Cuenca, e c.] : Genue e Ediciones, 2021.
224 p. : il. ; 24 cm. – (Ciencias Sociales y Humanidades ; 28)
ISBN 978-84-18452-05-5 ( ús ica)
ISBN 978-84-18452-06-2 (PDF)
1. Klee, Paul (1879-1940). 2. A e español. 3. S. XX. I. Tí ulo. II. Se ie.
75 Klee, Paul
7.036(460)
AGB – THEMA 1.0
AGA – THEMA 1.0
1DSE – THEMA 1.0
3MPBG – THEMA 1.0
Diseño de la colección y de la cubie a: genue e ediciones po J. A. Pe ona
Maque ación | digi alización: Dosg aphic s.l. | Manuel Ángel O iz Velasco [emeao ]
©
Al onso de la To e Vidal
© de es a edición: genue e ediciones
I.S.B.N.: 978-84-18452-05-5 ( ús ica)
I.S.B.N.: 978-84-18452-06-2 (pd )
D. L. CU 143-2021
Hecho en España (U. E.) - Made in Spain
Es a ob a ha sido some ida a e aluación ex e na, ap obada po el Consejo Cien ífico y
a ificada po el Comi é Edi o ial de acue do con el Reglamen o de GENUEVE EDICIONES.
Licencia C ea i e Commons A ibución/Reconocimien o-
NoCome cial-SinDe i ados 4.0 In e nacional
DOI: h ps://doi.o g/10.5281/zenodo.14859485
A Rosa, mi Rosa Silbe
9
Ilus ación 1. Vicen e Escude o, 1928 © Man Ray 2015 T us / ADAGP – ARS – 2020,
image: Telimage, Pa ís.

17
I. El
Plan Spanien
. Paul Klee y el país
donde c ecen los Goyas
Algo ele ado, / algo ex a agan e, / algo quijo esco, / algo espi i ual (…)
Paul Klee (1908)3
En el e ano de 1929 Paul Klee4 y su esposa Lily S ump 5 iaja on desde
Dessau has a el su de F ancia6, llegando al País Vasco ancés, pasando
po di e sas localidades del país: Lyon, Bu deos, Bayona y Gué a y. Siendo
es a la ocasión pa a ealiza excu siones a algunas localidades p óximas a
la on e a española, a la pa que cumpliendo un deseo ju enil del a is a
exp esado desde 1902. Pe iplo sucedido en e el 19 de julio y el 8 de sep-
iemb e de 1929, encon ándose el ma imonio Klee-S ump con Vassily y
Nina Kandinsky en Bida 7, pa a e o na al in del e ano a Be na8. No muy
3 Klee, Paul: Casi odos los poemas. Benalmádena: Eda lib os, 2019, p. 185. De: Paul Klee
Gedich e. Zu ich: Ve lag Die A che, 1960.
4 Los «Dia ios» de Paul Klee (1879-1940), que luego menciona emos, concluyen en 1918,
po lo que la c ónica de su iaje de 1929 al su de F ancia iene o as di e sas uen es.
5 Paul Klee con ae á ma imonio con Lily S ump (1876-1946) el 15/IX/1906.
6 La mad e de Paul Klee, Ma ia Ida F ick de Klee había nacido en Besançon (1855-Be na,
1921).
7 La es ancia en Bida u o luga en e el 25/VII y 2/IX/1929.
8 El iaje u o el siguien e eco ido: Dessau – Be n – Lyon – Bo deaux – Bayonne –
Gué ha y – Bida y, ya de e o no, Toulouse – Ca cassone – Na bonne – Sè e – A ignon
– Valence – Lyon – Gen – Be n. Desde Bia i z iaja on a Lou des, Pau, Sain Jean-de-
Luz y Hendaye Plage, encon ándose allí con el ma imonio Kandinsky [Okuda, Osamu:
Paul Klee and his a els. Kamaku a: The Museum o Mode n A , 2002, pp.263-265].
El encuen o de los Kandinsky-Klee ce i icaba su amis ad, esiden es en Dessau, en la
ecindad de la casa pa eada de G opius pa a los Maes os de la Bauhaus, donde coinci-
die on en e 1926 y 1933.
Al onso de la To e
18
lejos, en Bia i z, coincidían con el ma imonio Albe s9, llegados desde San
Sebas ián. El iaje e aniego de los Albe s les había lle ado el mes an e io
a isi a la Exposición In e nacional de Ba celona10, que ab ie a sus pue as
en mayo de 1929, en donde pudie on con empla ob as de la Bauhaus en la
zona ex il de aquella, en el llamado «Pabellón Tex il», así como el pabellón
alemán, concebido po Ludwig Mies an de Rohe y Lilly Reich, símbolo de
la a qui ec u a de nues o iempo. En la Bauhaus había una cie a a ención
y, desde luego, cu iosidad po el a e y la cul u a de España, al cabo, Wal e
G opius había sido iaje o a nues o país an es de la undación de la Bauhaus,
pasando aquí una la ga empo ada en e 1907 y 190811, como ambién lo
hicie on o os in eg an es de la escuela mode na, alumnos o p o eso es y, po
an o, lo español e a conocido y en endemos, po las c ónicas iaje as, susci-
aba admi ación en la Bauhaus, al modo de un nue o oman icismo mode no,
capaz de halla en elemen os inmemo iales ugas hacia la mode nidad, algo
que sabemos sucede ía en odo el a e de angua dia del siglo ein e. Fue un
nue o mo i o de ilusión, el encuen o de los ma imonios en la cos a ancesa
y muy posiblemen e una de las con e saciones de aquel iempo se ía la c ónica
de aquel iaje ealizado po los Albe s que se ía compa ido con sus eci-
nos de la Bauhaus12, a la pa que se i ía pa a es echa en ambos lazos u u-
os, explicando el he moso e a o, casi iaje en el iempo que, de inmedia o,
9 Ci ado po Okuda, Osamu: Ibíd., p. 263. Albe s ealizó un collage u ilizando una o o-
g a ía de Klee y Kandinsky.
10 En ese iaje, Albe s e a ó di e sos aspec os de la ciudad de Ba celona, como dan e
o og a ías al a «Ba celona Auss ellung» o «Ba celona om he Ho el Colón ’29» (1929),
que se conse an en la Jose and Anni Albe s Founda ion.
11 Se sabe que G opius eco ió du an e ocho meses España, luego iajó en 1930 a Ma-
d id, Bilbao y San Sebas ián, donde p onunció la con e encia « unk ionelle baukuns »
(en minúsculas). En la Residencia de Es udian es de Mad id u o luga el 5/XI/1930,
en Bilbao el día 10 y en San Sebas ián el siguien e. Fue p onunciada ( e isi ada po
an o) en Ba celona en 1932. Además de lo mencionado en el ex o, deben eco da se
las es adías de Ma cel B eue o Lucia Moholy (1931-1932). O de alumnos de la Bauhaus
como We ne D ewes, Paul Linde , Kü Löwenga d, E ns Neu e , Ma ga e e Schall
y E ika Zschimme .
12 En 1928 los Albe s se encon aban en Dessau i iendo en p oximidad a la casa pa eada
de los Klee y Kandinsky, en las llamadas «Mas e s’ houses» concebidas po G opius.
I. El Plan Spanien. Paul Klee y el país donde c ecen los Goyas
19
le ha ía Albe s a Klee13. Empe o, ago ado Klee, aquel 1929, de las complejas
ci cuns ancias de la Bauhaus, alejándose ya de ella14, debió de se uno de los
úl imos e anos elices de ma imonio Klee-S ump , si pensamos que apenas
cua o años después, en 1933, e o naba al exilio de Be na (en an o, po su
pa e, Kandinsky emig aba a Pa ís). Es adías en la playa aquel e ano, excu -
siones, momen os de solaz en los ca és (Ilus ación 2), paseos po el bo de del
ma , son ien e en aquellos ins an es elices como ambién se desp ende de la
13 Joseph Albe s, «Klee in his s udio, Dessau» (no iemb e 1929-1932). Colección Museum
o Mode n A , MoMA, Nue a Yo k.
14 Hop enga , Ch is ine y Baumga ne , Michael: Paul Klee. Li e and wo k. Be na:
Zen um Paul Klee-Ha je Can z, 2012, p. 213. Klee inició ese 1929, coinciden e con el
iaje, sus negociaciones pa a inco po a se como p o eso a la S aa liche Kuns akademie
Düsseldo . En ías de silencio la Bauhaus (1932), acep ó en 1931 la plaza, que man u o
has a 1933. Aquel 1929, empe o, puede conside a se uno de los años de su econoci-
mien o en Alemania, The Museum o Mode n A en Nue a Yo k, la Na ionalgale ie
y la gale ía Al ed Flech heim o ganiza on g andes exposiciones coincidiendo con los
cincuen a años que Klee cumplía.
Ilus ación 2. Paul Klee y Vassily Kandinsky en un ca é, Hendaye, agos o 1929.
Nina Kandinsky. Zen um Paul Klee, Be n, Schenkung Familie Klee.
Al onso de la To e
20
co espondencia de aquel iempo, del ai e dichoso des ilado po las imágenes
y es imonios su gidos en las «ho as he mosas» –decía Felix Klee15–, y po lo
que sabemos úl imas, del iaje (Ilus ación 11).
Mas, aquel 1929 había al in llegado, pues e a an ansiado, el Plan Spa-
nien16. Relajados días de es ío con mo osos iajes a pueblos cos e os de nues-
o país o localidades como San Sebas ián y Pamplona. Así lo desc ibi ía
su hijo, Felix Klee17, quien les acompaña ía algunos días18: «En el e ano
de 1929, iajando desde España, llegué al País Vasco ancés. Me puse en
con ac o con mis pad es y encon é una pensión pa a los es, “Villa Loui-
siana”, en Bida , ce ca de Bia i z. La empe a u a, el clima más llu ioso
de los bajos Pi ineos e a jus o lo que mi mad e que ía. Debido al emba e de
las olas, el baño no e a lo más ecomendable y pasábamos nues o iempo
en salidas a los magní icos pueblos de ambas o illas, ancesa y española.
Más a de llega on los Kandinsky de ecinos, y pasamos ho as he mosas
jun os»19. Recue do de aquel e ano se án los dibujos de Klee en los ja dines
de Villa Louisiana, la casa-pensión indiana con ejado de piza a en la ue
Pa lemen ia, en e al ma 20, la única y singula del luga po su piza a: «Im
ga en d. Villa Louisiana-in he ga den o he illa Louisiana» (1929, 246.
Ilus ación3). También di e sos apun es del paisaje de Gué ha y cuyos í u-
15 Luego lo ci amos en ex enso.
16 Hausens ein, Wilhelm: Paul Klee, Tagebüche 1898-1918. Colonia: 1988, p. 492 (en a-
da 602).
17 1907-1990.
18 «He s a ed a new job as assis an s age di ec o a he hea e o B eslau (…) in Augus
1929 and migh ha e had a couple o weeks o be ween he end o his las assignmen in
Dessau and he new in B eslau». Fuen e: Ma ianne Kelle , Zen um Paul Klee, Be na,
e-mail 29/V/2012.
19 Klee, Felix: Paul Klee. His Li e and Wo k. Nue a Yo k: Geo ge B azille , 1962, p. 63.
T aducción de es e au o . En el apéndice, se clasi ican las di e sas ca ego ías del abajo
de su pad e: « a el imp essions. Egyp , F ance, Spain». En ibíd., p. 193.
20 «La illa Lousiana appa ien à la amille Ma depuis au moins débu XX. Si uée ue Pa -
lemen ia, elle au ai é é cons ui e à un e ou des Ame iques dans la deuxième moi ié du
XIXème siècle ; elle es la seule à a oi un oi d’a doises. C’é ai au e ois une pension de
amille où Paul Klee au ai séjou né un é é (…)». Ca a de Emmanuel Alzu i, Mai e
de Bida , Re .: EAL/FT/CJ, 19/VII/2012.
I. El Plan Spanien. Paul Klee y el país donde c ecen los Goyas
21
los pa ecen mi a año an es, al en espe a, hacia nues a cos a21: «Gué a y,
blick n. D. Spanischen g enze-Gué a y, looking owa ds he spanish bo de »
(1929, 247. Ilus ación 4) o «Gué a y, s and bei ebbe-Gué a y, beach a low
ide» (1929-248. Ilus ación 5).
21 The Paul Klee Founda ion, Museum o Fine A s, Be ne, Paul Klee. Ca alogue Raisonné.
1927-1930. Lond es-Nue a Yo k: Thames and Hudson, 1998, ol. 5. Vid. n.º ca . 5002,
p. 374: «Gué ha y, blick N.D. spanischen g enze» («Gué ha y, looking owa ds he
spanish bo de ») y n.º ca . 5004, p. 375: «Gué ha y, s and bei ebbe» («Gué ha y, beach
a low ide»).
Ilus ación 3.
Paul Klee, «Im
Ga en D. Villa
Louisiana in he
Ga den o he Villa
Louisiana», 1929,
246. Lápiz sob e
papel en ca ón.
31,3/31,6×24,6 cm.
P i a besi z
Schweiz, Deposi um
im Zen um Paul
Klee, Be na.

Al onso de la To e
22
Rec eadas aquellas playas po Vladimi Naboko , en esos años, «la cos a
eliz»22, un paisaje que mi aba al ma , e a un luga de moda en aquellos años,
eple o en especial de no eame icanos allí llegados en solaz as la gue a
mundial, de al o ma que las o og a ías de Klee o Kandinsky en aquel
iempo e a an con melancolía su ida de e dade a lâne ie, la es adía en la
e aza de un ca é o caminando jun o al paseo ma í imo. Conocida es am-
bién, muy e isi ada, la o og a ía de Kandinsky y Klee unidos, posando en
la playa de Hendaya emedando no sin i onía la conocida es a ua de Goe he
y Schille , elogio de la e dade a amis ad, concebida po E ns Rie schel en
Weima . Como ellos, e a la o og a ía exal ado a de la isión lib e apasio-
nada, la huida del clasicismo y el iaje a nue os mundos su gidos desde un
22 Naboko , Vladimi : Glo ia (1971). Ba celona: Anag ama, 2017, pp. 39-41. El pe sonaje
de la no ela se ubica en o no a los años ein e, du an e su es adía en Bia i z.
Ilus ación 4. Paul Klee, «Gué a y, Blick N. D. Spanischen G enze. Gué a y, looking
owa ds he Spanish Bo de », 1929, 247. Lápiz sob e papel en ca ón. 21×32,8 cm. Zen um
Paul Klee, Be na-Li ia Klee Dona ion.
I. El Plan Spanien. Paul Klee y el país donde c ecen los Goyas
23
in enso c ecimien o in e io 23 (Ilus ación 10). ¿Y podemos imaginamos a
los Klee pasean es luego con los Kandinsky en Pamplona, sume gidos po
la luz cenicien a del umb ío claus o gó ico de la ca ed al, en e las calle-
juelas Es a e a y Me cade es, sen ados en el ca é I uña de la plaza del
Cas illo?24. Viendo la in asión sígnica que, décadas después, ha ía Alain
A ias Misson, en dicha plaza, con ocasión de los «Encuen os» de Pamplona
(1972) uno piensa en el co azón kleeiano y abs ac o que, sin sabe se, po a
dicha plaza25.
23 El asun o, bien conocido his o iog á icamen e, puede segui se en la ob a: Sa anski,
Rüdige : Goe he y Schille : his o ia de una amis ad. Ba celona: Tusque s, 2011.
24 Es a e ocación nace desde las pos ales adqui idas po Kandinsky con is as de Pamplona.
25 Me es oy e i iendo a la acción llamada «Ciudad», uno de sus conocidos poemas públicos
ealizados con un conjun o de signos eco ados en g an o ma o que Alain A ias-Misson
Ilus ación 5. Paul Klee, «Gué a y, S and bei Ebbe. Gué a y, Beach A Low Tide», 1929,
248. Lápiz sob e papel en ca ón. 21×32,9 cm. Zen um Paul Klee, Be na.
Al onso de la To e
24
Pues, desde Bia i z, el ma imonio Klee-Kandinsky c uzó en un pa de
ocasiones la on e a española, u ilizando pa a ello el llamado «Ca ne des
excu sions» que incluía un «Py enées bus- ou »26 que les hizo llega has a la
capi al na a a, donde pe noc a on27. Una pa e de es a in o mación puede
segui se median e las pos ales que adqui ie on los Kandinsky que, en el caso
de Pamplona, ecoge is as de aquel claus o gó ico de la ca ed al, el casco
iejo i uñés (la mencionada calle Me cade es en su encuen o con Es a e a)
o una is a de la Plaza del Cas illo (Ilus aciones 6, 7, 8 y 9). España, ma-
a illoso país en sus palab as, había sido isi ado en dos gi as, en donde se
ec ea on, en sus palab as, ambién en Gipuzkoa: en Azpei ia isi a on el
San ua io de Loyola, pasando po Honda ibia, Za au z o San Sebas ián, en-
e o as ciudades28. Ese iaje se ía la gamen e eco dado po el hijo de Klee,
quien ol e ía a e oca lo con ocasión de su isi a a Mad id, ya en 198129.
(B uselas, 1936) ins aló en di e sos elemen os a qui ec ónicos de la plaza del Cas illo,
en e el 26 de junio y el 3 de julio de 1972, que en aban en in e acción con el público.
En el con ex o, ya dicho, de los «Encuen os» de Pamplona.
26 Ca a de Lily Klee a Galka E. Scheye , 15/II/1929. ZPK-No on Simon Museum Pasa-
dena. En dicha ca a conocemos que Klee y Kandinsky siguie on al menos dos i ine a-
ios del ci ado «Ca ne des excu sions». Uno de ellos llamado «Py enées-bus- ou », que
llegaba has a Pamplona, donde pasa on noche. Syndica e d’ini ia i e des Py énées,
Cô e Basque e Gascogne: Ca ne des Excu sions en Cô e Basque. Bia i z: Syndica e
d’Ini ia i e, 1929.
27 Ca a de Lily Klee a Felix Klee. Bida , 17/VII/1929. ZPK (NFKB: Be n, Nachlass-
Ve wal ung Familie Klee): «aye es u imos en San Juan de Luz jun o a los Kandinsky,
quienes ambién nos acompaña on a Pamplona».
28 Ca a de Paul Klee emi ida a Hanni Bü gi. 25/VIII/1929 (Colección pa icula ): «Salu-
dos desde la cos a asca, donde hemos es ado du an e cua o semanas ec eándonos. Es
ma a illoso aquí. España es á muy ce ca, donde ya hemos es ado dos eces en gi as. En
los Pi ineos Al os y en las ciudades (…)». Fuen e imp escindible del pá a o an e io es:
Ma ínez de Gue eñu, Lau a: Bauhäusle on he F anco-Spanish Bo de . A chi ec u al
His o ies, 4(1), 2016, p. 15.
29 Palab as que siguie on a la con e encia coinciden e con la exposición: Fundación Juan
Ma ch, Klee. Óleos, acua elas, dibujos y g abados, Mad id, 17 de ma zo-10 de mayo de
1981: «El a e de Paul Klee: en e “na u aleza” y “abs acción”. Con e encia inaugu al
de la Exposición Paul Klee», p onunciada po el Di ec o de la Fundación Paul Klee y
Conse ado del Kuns museum de Be na, Jü gen Glaeseme (17/III/1981). En la misma,
Felix e ocó con emoción el iaje en au obús al País Vasco y, especialmen e, su admi ación
po el a e español, mencionando a Goya, Velázquez y El G eco.
I. El Plan Spanien. Paul Klee y el país donde c ecen los Goyas
25
Ilus ación 6
Ilus ación 7
Ilus ación 9
Ilus ación 8
Conjun o eunido de las a je as pos ales ecopiladas po Kandinsky, es imonio de su es adía
con Klee en Pamplona, 1929. Ilus . 6: «Pamplona. Calle de Doña Blanca de Na a a»;
Ilus . 7: «Ca ed al. Claus o y Capilla de San a C uz»; Ilus . 8: «Ca ed al Claus o»
e Ilus . 9: «Plaza del Cas illo». Fo og a ías de L. Roisin. Colección Al onso de la To e.
Al onso de la To e
32
Goya, pues halla á un nue o luga con ocasión del egalo que su p o eso
Heilbu le hace del ecien e lib o de Vale ien on Loga sob e es e pin o , en
ab il de 190654 y, así, su somb a le segui á «como un an asma»55 al que se á
necesa io supe a , esc ibe. No se á ex aña la imp esión ecibida po Klee
an e es e Goya is o po Von Loga, al cabo, se a ó de una de las p ime as
monog a ías mode nas sob e la ob a del pin o , p ime a en alemán p o u-
samen e ilus ada, a la pa que con eniendo abundan e co espondencia del
pin o . Y, en 1912, una ci a a El G eco56, o o de los pin o es en con o e sia
en ese inicio del siglo ein e que Klee no duda en sub aya .
Analizando la ob a g abada po Klee en esos años es indudable la mi ada
sob e el de Fuende odos, en especial su pe manen e análisis de la ep esen-
ación de las igu as humanas que padecen di e sas al e aciones o males,
un cie o aspec o g o esco que compa en. Se án in enciones –en palab as de
Klee–, que halla en Goya, pienso aho a en las palab as de es e quien había
señalado en ca a a Be na do de I ia e que «el cap icho y la in ención no
ienen ensanches»57. Algo que pod ía ejempli ica se en el g abado del pe so-
naje cla ado a un onco, «Es o es peo », o sus conocidas es ampas con á bol:
«G ande hazaña! Con mue os!» o al «Dispa a e idículo» de la homónima
se ie. Esos g abados de Goya los eo a eces en en ados a la i gen soñado a,
54 El lib o de 1903 de Von Loga es uno de los p ime os e e en es en la isión mode na de
la ob a de Goya. (1906) «Vie nes, 13 de ab il (…) mi p o eso Heilbu (…) Me dio una
he mosa biog a ía de Goya con muchas láminas (esc i a po Loga), una especie de p en-
da. Si no cumple con su palab a –y los agua ue es solo me los en ia á cuando me pueda
comunica una buena nue a–, engo siquie a la excelen e biog a ía de Goya». Klee,
Paul: Dia ios 1898/1918. Op. ci ., 765], pp. 239-240. Von Loga, Vale ian: F ancisco de
Goya. Be lín: G. G o esche Ve lagsbuchhandlung, 1903. Reed.: Leipzig: Klinkha d und
Bie mann, 1910. Edi ado en español en «La España Mode na» (1909).
55 (1906) «768] Mayo. Goya me sigue como an asma, quizá sea és e el de ec o p incipal.
Pe o debe queda supe ado». Klee, Paul: Dia ios 1898/1918. Op. ci ., p. 242.
56 Ibíd., p. 310.
57 F ancisco de Goya en ió en 1794 a la Academia de Bellas A es de San Fe nando, una
ca a donde se e e ía a cie as pin u as emi idas como «[…] un juego de cuad os de
gabine e [que le habían pe mi ido] hace obse aciones a que egula men e no dan luga
las ob as enca gadas y en que el cap icho y la in ención no ienen ensanches» (Ca a
a Be na do de I ia e, Real Academia de Bellas A es de San Fe nando, 4 de ene o
de1794).

I. El Plan Spanien. Paul Klee y el país donde c ecen los Goyas
33
con o sionan e, sob e el leño de Klee58. Es o es algo que pod á con empla se
en odos los agua ue es de Klee de esos años que, sin duda lo, pueden cali-
ica se de goyescos du an e un pe íodo de no o ia in luencia, ci ca 1903-190559.
Algo simila pod ía in e i se iendo «Vola é un », g abado de Goya de la
58 «Jung au ( ümend) (Vie ge ( ê an )», 1903, agua ue e, 23,6×29,8 cm.
59 A pa i de 1902 Klee p epa a el p oyec o que le ocupa á en e julio de 1903 y ab il de
1905, bajo el í ulo «In en ionen», un conjun o de once abajos que e lexionan sob e el
Ilus ación 13. Ignacio de Zuloaga, «The amily o he gipsy bull igh e (La amilia del o e o)»,
1903. Óleo sob e lienzo, 220×205 cm. Hispanic Socie y, Nue a Yo k (1909).
Al onso de la To e
34
se ie los «Cap ichos»60, si lo en en amos a una ilus ación de Klee pa a «De
Mus e bü ge (Le Ci oyen modèle)»61.
«Algo quijo esco», a i ma ía Klee en uno de sus poemas62, casi como una
o ma de au o econocimien o, pues no solo ue admi a i o hacia el a e plás-
ico español, su econocimien o po nues a cul u a se ía inmenso y se e leja á
en la ascinación, ambién, po la li e a u a: lec u as de Calde ón63, Ti so de
Molina64 o Ce an es y ecuen es menciones al Quijo e, su «lib o de cabece-
a» e inspi ación de algunas ob as65, ol iendo a eco da el a aigo español de
los g abados que an es he cali icado de «goyescos», al el «De Held mi
dem Flügel (The He o wi h he Wing)» (1905)66: «un hé oe agicómico, qui-
zá un an iguo Don Quijo e», di á el de Be na67. Hé oe agicómico, pa ecie e
su os o i ado hacia el pasado, como aquel ángel de la his o ia, y sus uinas,
de Wal e Benjamin, mas en en ado aho a al po eni : «es oujou s ou né
e s le passé (…) mais du pa adis sou lé une empê e qui s’es p ise dans ses
ailes, si o e que l’ange ne peu plus les e e me . Ce e empê e le pousse
cue po humano some ido a de o maciones g o escas y que conside a á su p ime a ob a
álida.
60 «Vola e un ». Agua ue e, agua in a y pun a seca (219×152 mm). Plancha 61 de la se ie
de «Los Cap ichos». Sob e papel no e ju ado con má genes (315×215 mm) y an es del
biselado de las planchas. Hubo una 2.ª edición de 1855. Ha is 96 III, 2.
61 P oyec o de ob a con Hans Boesch. 1908. Pluma y in a sob e papel Ing es, 20,5×26cm.
62 Klee, Paul: Casi odos los poemas. Op. ci .
63 «561] Leí: Calde ón, “El mágico p odigioso” y “El alcalde de Zalamea”». Klee, Paul:
Dia ios 1898/1918. Op. ci ., p. 184.
64 «606] Leí: Ti so de Molina, “Don Juan” (algunas escenas excelen es)». Ibíd., p. 204.
65 G ohmann, Will: «el a e no igu a i o en Alemania», gace a de a e, San a C uz de Te-
ne i e, n.º 32, XII/1934, il. p. 2 ( espe amos de aho a en adelan e en es as no as ambién,
como ya dijimos, la ipog a ía que cali icamos de minuscula de gace a de a e, aunque el
a ículo que e e imos aho a ca ecía de ella).
66 «De Held mi dem Flügel (The He o wi h he Wing) de la se ie In en ions (In en io-
nen)», 1905. Agua ue e y pun a seca: 25,4×15,9 cm (40,7×30,7 cm). Imp eso po Max
Gi a de , Be na.
67 Klee, Paul: Dia ios 1898/1918. Op. ci ., p. 585] p. 196. En 1906 ei e a: «768] Mayo (…)
Leí o a ez algunos paisajes en mi lib o de cabece a, el “Quijo e de la Mancha”». Ibíd.,
p. 242.
I. El Plan Spanien. Paul Klee y el país donde c ecen los Goyas
35
Ilus ación 14. Paul Klee, «De Held mi dem Flügel (The He o wi h he Wing) om he
se ies In en ions (In en ionen)», 1905. Agua ue e y pun a seca (plancha: 25,4×15,9 cm)
(papel: 40,7×30,7 cm). Edi ado po Paul Klee, Be n. Imp esión: Max Gi a de , Be n.
Edición: 30 ejempla es.
Al onso de la To e
36
incessammen e s l’a eni auquel il ou ne le dos, cependan que jusqu’au ciel
de an lui s’accumulen les uines»68. Es es e el mis e ioso g abado de Klee
que du an e años ue nues a única ob a en colecciones museís icas, adqui i-
do po el Museo Nacional de A e Mode no de Mad id, luego as asado a
la colección del Museo Nacional del P ado69 (Ilus ación 14). Su hijo, Felix
Klee na ó, ya en 1981, o o encuen o capi al, y se e inal, con la pin u a
española, concluyendo sus días, e a el e ano de 1939, como le sucedie a a
Albe o Giacome i70, Paul Klee isi ó la exposición «Les che s-d’oeu e
du Musée du P ado», en el Musée d’A e d’His oi e de Gineb a (Ilus-
ación15). Allí pudo eencon a se con sus que idos Velázquez, Goya o
El G eco, pues ue una exposición en la que p ima on los ondos de pin-
u a española del Museo del P ado71, que se hallaban ci cuns ancialmen e
68 Benjamin, Wal e : «Thèses su la Philosophie de l’his oi e, IX», en Poésie e é olu ion.
Pa ís: Denoël, 1971, pp. 281-282.
69 «Hace ya algún iempo, pude consul a un cuade no-bo ado de las sesiones de Pa ona-
o del MAM, donde se ecoge, en la echa de 11/05/1932, que se ap ueba la adquisición
de 6 g abados, en e ellos el de Paul Klee, p oceden es de la exposición “A is as g abado-
es alemanes” que debía de habe enido luga en esas echas. Es os g abados pe enecen
al Museo del P ado». Fuen e: Ca men Sánchez Ga cía, Museo Nacional Cen o de A e
Reina So ía, Je e de Se icio – Dp o. Regis o de Ob as de A e, 4/XI/2019.
70 «La sou ce de ce e in o ma ion es Giacome i lui-même dans une le e qu’il ad esse à
son amie Isabel Nicholas en aou 1939. Voici le passage p écis: «Je suis passé à Genè e,
mais ellemen p essé d’a i e ici que je n’é ais pas en Sa oie. Vu le P ado mais à a e s
une elle oule que ce n’é ai pas acile». Ce e le e de Giacome i es conse ée dans les
collec ions de la Ta e Galle y (in . 9612.1.2.7) e à é é publiée en 2007 pa la Fonda ion
Giacome i dans un ou age dédié à la Co espondance en e Giacome i e Isabel Ni-
cholas. Pou complé e ce e in o ma ion sachez que Giacome i é oque égalemen ce e
exposi ion dans une le e qu’il ad esse à sa mè e Anne a Giacome i e à son beau- è e,
F ancis Be houd. Dans ce e le e, da an aisemblablemen du 1e juin 1939, il éc i :
«Na u ellemen il au allez oi l’exposi ion du P ado, nous passe ons pa Genè e aussi,
ça au la peine. Il y au a beaucoup de monde e de ous les pays su emen . Je pense que
F ancis u y i as sou en mais peu ê e connais u déjà le P ado, je suis cu ieux des Ve-
lasquez su ou , ici on le connaî ès mal…». Ce e le e es conse ée au SIK-IESA à
Zu ich (n. 274.A.2.1.156). Thie y Pau o . Responsable de la eche che de la Fonda ion
Giacome i. El asun o quedó e ocado en el con ex o de la exposición que el Museo del
P ado dedicó a Albe o Giacome i. Museo Nacional del P ado, Giacome i en el Museo
del P ado, Mad id, 2 de ab il-7 de julio de 2019.
71 Además de pin u as del Museo del P ado había algunas o as p oceden es de colecciones
del Es ado español.
I. El Plan Spanien. Paul Klee y el país donde c ecen los Goyas
37
en an is e exilio gineb ino. Y pienso aho a que pa ecía un adiós a odo eso,
una is e i onía que, po ez p ime a, concluyendo sus días, u iese opo u-
nidad de con empla an bellas pin u as, as el encuen o agmen a io en el
Lou e de 1905. Una exposición que u o una ex ao dina ia acogida públi-
ca72, qué emocionan e debió se halla se el a is a de Be na e an e con los
cuad os e an es, allí los Goya, Velázquez o El G eco del Museo del P ado
que an o había admi ado du an e su ida y que al in aho a, al inal de sus
días, enía opo unidad de con empla . Ca o ce pin u as de Velázquez, en e
72 «Une elle oule (…)». Me emi o al es imonio del isi an e Giacome i en no a an e io .
Ilus ación 15. Musée
d’A e d’His oi e, Les
che s-d’oeu e du Musée
du P ado, Gineb a,
1 de junio-31 de agos o
de 1939. Publicación:
So omayo , Fe nando
y Deonna, Waldema :
Les che s-d’oeu e du
Musée du P ado. Basilea:
Les édi ions Holbein,
1939.

Al onso de la To e
38
ellas las is as del ja dín de Villa Médicis, «La agua de Vulcano», «Las hi-
lande as» o «Las Meninas», en e o as73. Y o as dieciséis de ob as de Goya74
jun o a ca o ce del G eco, ciñéndonos a las admi aciones que obse a a Klee
a su hijo. Así lo na aba es e:
En 1929 Paul Klee echó un ápido y pequeño is azo a España. Fue en el País
Vasco. Un segundo encuen o con la pin u a española ue la exposición «Las
ob as maes as del P ado» en Gineb a en 1939 quedando pa icula men e
ascinado po un g an pin o español, al que io po p ime a ez en el o igi-
nal, Velázquez. (…) O o pin o español, jugó un papel muy impo an e en
odo el desa ollo del a e de mi pad e, ue Goya. Además de la ob a pic ó ica
de Goya, ue sob e odo su ob a g á ica, los «Cap ichos» y «Desas es de la
gue a» que mos aban no solo lo posi i o y lo bello, sino ambién lo nega i o
y eo de la ida. P on o se sin ió comple amen e como en casa en es e mundo.
Aquí debo aún menciona a El G eco, uno de los p ime os exp esionis as,
den o de una la ga línea de muchos pin o es españoles impo an es has a
73 Censamos las pin u as de Velázquez p esen es y que, po an o, pudo e Paul Klee en su
isi a: «Re a o de homb e» (1623); «El p íncipe Bal asa Ca los, a caballo» (1634-1635);
«Bu ón con lib os» (1640); «Vis a del ja dín de la Villa Medici de Roma con la es a ua
de A iadna» (1630); «La eina doña Ma iana de Aus ia» (1652-1653); «Las meninas»
(de alle, 1656); «Las hilande as o la ábula de A acne» (1655-1660); «La in an a doña
Ma ga i a de Aus ia» (Juan Bau is a del Mazo, 1665); «Enano con un pe o» (1645) y
«San An onio Abad y san Pablo, p ime e mi año» (1634), ilus adas en colo , po o den
de apa ición en el ca álogos (n.ºs 1-10). «La agua de Vulcano» (1630); «Gaspa de Guz-
mán, conde-duque de Oli a es, a caballo» (1636); «Vis a del ja dín de la Villa Medici en
Roma» (1630); «Las meninas» (1656) y «La co onación de la Vi gen» (1641-1644); ilus-
adas en blanco y neg o, po o den de apa ición en el ca álogos (n.ºs 32-36). La cubie a
del ca álogo (colo ) e a «La Meninas». En no a p óxima se apo a la bibliog a ía de la
publicación.
74 Po su pa e, las ob as de Goya que Klee con empló ue on: «Au o e a o» (1815); «La
e ia de Mad id» (1779); «El mili a y la seño a» (1779); «El albañil he ido» (1786-1787);
«La p ade a de San Isid o» (1788); «El pin o F ancisco Bayeu» (1795); «La maja es ida»
(1800-1807); «El gene al don José de U u ia» (Hacia 1798); «P ocesión de disciplinan-
es» (1808-1812), Museo de la Real Academia de Bellas A es de San Fe nando; «La
ab icación de la pól o a» (1810-1814), en la Casi a del P íncipe, El Esco ial, ilus adas
en colo , po o den de apa ición en el ca álogos (n.ºs 11-20). «Ca los III, cazado » (Ha-
cia 1786); «La eina Ma ía Luisa con on illo» (hacia 1789); «Tadea A ias de En íquez»
(hacia 1789); «La amilia de Ca los IV» (1800); «La maja desnuda» (1795-1800); «Casa
de locos» (1814-1816), Museo de la Real Academia de Bellas A es de San Fe nando;
ilus adas en blanco y neg o, po o den de apa ición en el ca álogos (n.ºs 39-44).
I. El Plan Spanien. Paul Klee y el país donde c ecen los Goyas
39
el día de hoy, odos los cuales Klee espe ó y que de alguna o ma pueden
econoce se en la exposición de mi pad e, Paul Klee, en Mad id75.
En ese mundo de encuen os con nues a cul u a debe menciona se el que
u o con Pau Casals, «uno de los músicos más ma a illosos que ha habido
en el mundo»76 y al que dedica ía algunos de los más ib an es pá a os de
sus «Dia ios», sub ayando en especial su se de a is a77. No ol idemos, en
es e pun o, la ex ao dina ia inculación que Klee u o con la música, que
in e p e ó, e ocando con ecuencia sus in en os us ados como iolinis a78
o eco dando, ambién, el conocimien o musical de su esposa Lily, pianis a
y p o eso a de dicho ins umen o. En es e pun o me ece eco da se cómo
su mad e e a can an e y su pad e p o eso de música, en ambos hicie on
75 El agmen o es una ansc ipción de las palab as de Felix Klee en la Fundación Juan
Ma ch, el 17 de ma zo de 1981. Más adelan e menciona emos es a con e encia. Además
de con i ma el iaje de Klee y Kandinsky al País Vasco, la exposición a la que se alude en
el ex o u o luga en el: Musée d’A e d’His oi e, Les che s-d’oeu e du Musée du P ado,
Gineb a, 1 de junio-31 de agos o de 1939. La exposición, con los ondos e acuados po
la República española, es u o al cuidado de Fe nando Ál a ez de So omayo y Ped o
Mugu uza O año suponiendo un in enso deba e po la mues a de las ob as del P ado,
en el con ex o de in de la gue a española y p egue a mundial. Se edi ó un espléndido
ca álogo con ochen a y cua o ilus aciones, de ellas ein e en colo . So omayo , Fe -
nando y Deonna, Waldema : Les che s-d’oeu e du Musée du P ado. Basilea: Les édi ions
Holbein, 1939. Sob e la polémica exposición, el mismo museo celeb ó en 1989 el cin-
cuen ena io. Vid., a es e espec o: Lachenal, F ançois: «Le éso a is ique pendan la
Gue e Ci ile espagnole, de Figue as à Genè e», en Du G eco à Goya: Che s-d’oeu e du
P ado e de collec ions espagnoles. 50e anni e sai e de la sau ega de du pa imoine a is ique
espagnol, 1939-1989. Gineb a, Musée d’A e d’His oi e, 1989, pp. 201-212.
76 «597] En el quin o concie o sin ónico ocó Casals, uno de los músicos más ma a illosos
que ha habido en el mundo. El sonido de su cello es de una conmo edo a nos algia. Su
aseo no iene lími es». Klee, Paul: Dia ios 1898/1918. Op. ci ., pp. 201-202.
77 El 28 de eb e o de 1905 Pablo Casals dio un concie o de cello en Be na, acompañado
de la Be nische Musikgesellscha , donde escucha un concie o de Haydn, Bocche ini
(¿ ol e ía Klee a e oca a España?) y Bach. «En el quin o concie o sin ónico ocó Casals,
uno de los músicos más ma a illosos que ha habido en el mundo. El sonido de su cello
es de una conmo edo a nos algia. Su aseo no iene lími es. A eces hacia ue a, saliendo
de las p o undidades, a eces hacia den o, bajando a ellas. Al oca cie a los ojos, pe o su
boca in e umpe un poco es a paz». Klee, Paul: Dia ios 1898/1918. Op. ci ., p. 201.
78 No es a á de más eco da el «Paul Klee, el pin o iolinis a», concie o de la Fundación
Juan Ma ch, en Mad id, del día 28/XI/2015.
Al onso de la To e
40
desa olla en el niño Paul un hondo sen ido de las o mas musicales, inician-
do es udios de iolín e inco po ándose a la O ques a Municipal de Be na.
C í ico musical en un medio local, man u o su labo como conce is a en
di e sas ag upaciones de cáma a, que abandonó po su delicada salud. En
odo caso, ma imonio y dúo musical, ha sido ecuen e encon a les ocando
iolín y piano en eladas musicales desa olladas en la apacible ida amilia .
Pues al piano y o uscado le halló Picasso, en una de sus isi as al ma imonio,
ay Picasso in e umpiendo la música de Lily, llegando con e aso inopinado,
con es os de ma on glacé en la comisu a y un ago apo a ino ecio. En
palab as de su hijo Felix:
La c ea i idad de mi pad e es aba ligada a la música. Su o mación de ioli-
nis a le lle ó a las pue as de la ca e a de conce is a. E a a o que pasase un
día sin que cogiese su Tes o e pa a oca música de Bach o Moza , a eces
solo, o as con mi mad e, magní ica pianis a. Asis ía a odos los concie os
que podía y a la ópe a con pasión in ensa, pe o, mien as que, como oyen e
al e naba los iejos y los nue os maes os, como ejecu an e pe manecía iel a
sus bienamados au o es de los siglos XVIII y XIX. Desde 1908 a 1921, mi pa-
d e se ocupó del hoga , cuidándome, cocinando de modo magní ico, mien as
mi mad e p o eía el pan dia io dando lecciones de piano79.
De alguna o ma pa ece ía que su pin u a supusie a un as ase de ac-
o es musicales, algunos e elados en í ulos ecuen ados como «Fuga», y la
p esencia i ula de oces de honda esonancia musical: « onalidad», «acen o»,
« i mo», «a monía» o «poli onía», en e o os muchos, en una cie a co es-
pondencia de inspi ación, a modo de un iaje compa ido en e las es uc-
u as empo ales musicales y los signos des ilados en la pin u a. Tampoco
ol idemos las ecuen es ep oducciones de pa i u a, cosas que escuchó y que
olaban po el ai e, o bien la pe manen e mención a su asis encia a e en os
musicales en sus «Dia ios», con ecuencia ano ados con se e idad c í ica. No
esul a ex aña, así, la comp ensión de su mundo po músicos que siemp e le
menciona on, como pudie on se S ockhausen o Pie e Boulez. Así, Klee e a,
pa a es e, el país é il: «en uni e sos que en e dad son dis in os, uno po
79 Klee, Paul: Paul Klee. His Li e and Wo k. Op. ci .
I. El Plan Spanien. Paul Klee y el país donde c ecen los Goyas
41
Ilus ación 17. F ancisco de Goya,
«La Femme à l’é en ail». 103×84 cm.
Musée du Lou e.
Ilus ación 16. F ancisco de Goya, «Fe dinand
Guillema de , ambassadeu de F ance en
Espagne (1765-1809)», 1798. 186×1,24 cm.
Musée du Lou e. Pho o © RMN-G and
Palais / S éphane Ma échalle.
Ilus ación 18. F ancisco de Goya, «Po ai
d’homme di jadis de Don E a is o Pé ez
de Cas o». 99×68 cm. Musée du Lou e.
Pho o (C) RMN-G and Palais (musée du
Lou e) / Ad ien Didie jean.
Conjun o de es ob as que ie a Paul Klee en el Musée du Lou e, du an e su isi a de 1903.
Al onso de la To e
48
pues la eme sión del con lic o en e la ida bu guesa con Khokhlo a, ya
de es ada, y la pasión a eba ado a hacia la Wal e , hizo que queda a de e-
nida su pin u a ese año, el co azón mandaba y el a is a en pleno descen a-
mien o. «Indicio de la c isis emocional que andaba a a esando»106, en «una
si uación desga ado a»107, e a pa a Picasso «el peo momen o de su ida»108.
Re a ado ese año po Cecil Bea on en La Boé ie, un cuad o ep esen ando
a Ma ie-Thé èse al ondo109 (adiós Olga, dijimos), aquel 1933 odo se había
as o nado p o undamen e y la isi a debió se un me o o mulismo e ó-
ico, ¿explica á eso el escaso es imonio de Klee de la isi a?110. Picasso se
hallaba en aquella in ensa dia iba sen imen al de i ada del con lic o en e
sus des a íos amo osos epa idos desde el desdén hacia Olga Khokhlo a
y el a dien e amo a Ma ie Thé èse Wal e , la he oína de ojos cobal o de
sus cuad os de esos años ein a. ¿A acción de Picasso po los dobles?, al
cabo el asen amien o de su c eación se hallaba ambién en la con i encia
de écnicas y de elemen os dispa es, en el pe manen e eje cicio de zonas de
106 Pen ose, Roland: Picasso. Op. ci ., p. 301. Pen ose señala que «se ha llegado a deci que
su ex a ío ue al como pa a abandona la pin u a. Desde luego, es cie o que los cuad os
echados en 1933 son mucho menos nume osos que lo usual». En ibíd.
107 Wa ncke, Ca s en-Pe e : Pablo Picasso. 1881-1973. Colonia: Benedik Taschen, ol. I,
1992, p. 368: «Picasso cali icaba esa época como la peo de su ida, y la e dad es que
po aquel en onces culminó una si uación desga ado a».
108 Ci ado po : Benado , Emmanuel: «La Sui e Volla d y Ma ie Thé èse Wal e (1928-
1937)», en En ique Mallén, La sin axis de la ca ne. Pablo Picasso y Ma ie Thé èse Wal e .
San iago de Chile: Ril edi o es, 2005, p. 14. En el mismo sen ido, en e o os: Caws,
Ma y Ann: Picasso. Lond es: Reak ion books L d, 2005, p. 120. También: Cabanne,
Pie e: El siglo de Picasso. Op. ci ., ol. I, p. 454: «(…) el a is a pa ece no sabe qué hace ,
no es a segu o de lo que pin a , da uel as (…) Picasso pa ece abandona se a una cie a
lasi ud».
109 Cecil Bea on, «Picasso in his apa men a 23 ue La Boé ie» (1933) (con el e a o de su
esposa Olga desplazado po o o de Ma ie-Thé èse Wal e ).
110 Me io, Ma ie: «Ch onologie», en Paul Klee. L’i onie à l’oeu e. Pa ís: Cen e Pompidou,
2015, p. 286: « isi e le 26 oc ob e, g âce à l’en emise de Kahnweile , l’a elie de Picasso
– aisemblablemen en l’absence de celui-ci». En an o, podemos lee : «(1933) le ma -
chand p o i e de l’occasion pou o ganise une isi e de l’a elie de Picasso qui au a lieu
deux jou s plus a d, le 26 oc ob e». En Klee encon e Picasso, op. ci ., p. 23. Realmen e
el e dade o es imonio es la ca a de Lily a su hijo Felix. Pues o que Be na d Geise
desca a se p oduje a un encuen o pe sonal sino, más bien, la mues a del es udio po
Kahnweile a Klee. Luego menciona emos ambos documen os.

I. El Plan Spanien. Paul Klee y el país donde c ecen los Goyas
49
encuen o en e ex emos. P obablemen e, podemos elucub a , si hubiese
es ado p esen e aquel día de oc ub e de 1933 Mino au o-Pablo111 en aba el
deseo de la ma cha de los isi an es pa a c uza la calle, apenas unos pasos
hacia la ecina amada Wal e , encon ándose con ella al cae la a de. Y
habe lo ol idado odo con emplando sus cabellos ubios, como las espigas
de Van Gogh112.
Empe o el encuen o con el pin o de Be na queda ía ce i icado po una
ca a de Lily Klee a su hijo Felix, con o o pá a o escue o: «ha conocido a
Picasso»113, ese «conocido», sin más ela o, pa ece lle a implíci o un encuen-
o lige o, poco más de un i ual de saludos, como da e la ausencia de o as
menciones sob e el pa icula . Pa is-Dusseldo , eza la agenda de Klee del
siguien e día 27 de oc ub e, llegó el pin o de uel a a Be na con muy buen
aspec o: as una semana en Pa ís y es ablece di e sas elaciones, había is o
a Kandinsky y encon ado al malagueño.
El segundo encuen o sucedió cua o años después, al inal de no iemb e
de 1937, habían anscu ido cua o años de la an e io isi a al es udio de
Pa ís y aho a es Do a Maa –pin o a, aman e y o óg a a–, quien ocupa el
co azón de Picasso. Son iempos de pin u a en e T emblay-su -Mauld e,
en el en o no de Ve salles donde co eja epigonalmen e a Ma ie-Thé èse, y
el mí ico es udio del sie e de G ands Augus ins donde c eció el «Gue nica»
111 Es oy pensando en ello iendo el «Mino au ca essing he hand o a sleeping gi l wi h
his ace (Mino au e ca essan du mu le la main d’une do meuse)», de la llamada «Volla d
Sui e (Sui e Volla d)» (1933), publicada en 1939. O ambién la cubie a del núme o 1 de
Mino au e (1933), cuyo o iginal se conse a en el MoMA neoyo quino.
112 Quien había sido ins alada po Picasso en e a su casa-es udio, en el núme o 44 de la ue
de La Boé ie. En odo caso, el asun o del ol ido de es a isi a po pa e de los dos a is as
debe ex ende se hacia Daniel-Hen y Kahnweile , quien menciona su ul imo encuen o,
junio de 1939, pe o no así o os an e io es, lo cual so p ende leyendo la in ensidad y
ex ensión del mismo, amén del ca ác e an pe sonal del mismo. Kahnweile , Daniel-
Hen y: Klee. Pa ís: Les Édi ions B aun & Cie, 1950, p. 3.
113 Lily a Felix Klee, ca a del 28/X/1933. Colección de la Sucesión de la amilia Klee,
Be na: «Hie soi (…) es e enu à l’imp o is e e a ec ès bonne mine (…). Il a passé
en i on une semaine à P. e a issé des liens de ou es so es pou de u u es exposi ions.
Il a u Kandinsky (…) e ai la connaissance de Picasso». En Hop enga , Ch is ine: Le
pein e d’aujou d’hui. Op. ci ., p. 53. El encuen o pa ece habe sido ol idado po Picasso
en el ela o de Geise , Be nha d: Visi e de Picasso chez Paul Klee à Be ne en 1937. Op. ci .,
p. 263.
Al onso de la To e
50
(en e mayo y junio de ese año), que e a ó Maa , mos ado en Pa ís en el
e ano. Año ambién de «Sueño y men i a de F anco», en an o su ciudad
na al, Málaga, queda a asada as el golpe mili a de 1936. Picasso pin a en
esos meses del o oño e a os de Do a Maa , y o os en los que se en e é
su igu a en a ias «Muje llo ando», de oc ub e de 1937, su gidos desde
agmen os de las imágenes de «Gue nica», en an o con inúa, a la pa , e-
a ando a la Wal e . Y pienso aho a que hay pin u as de Picasso, pos e io es
a la isi a a Klee, bodegones como «Na u aleza mue a: ela, pale a y cabeza
de o o oja», «Na u aleza mue a con ela, pale a y cabeza de o o neg a» o
«Na u aleza mue a con ela, pale a y cabeza de mino au o oja», de 1938,
cuyos ondos geome izados en planos de colo es o ondos abs ac os ace-
ados en o mas pa ecen e oca aquel encuen o con la pin u a de Klee. Del
mismo modo que o os encuen os de ese iempo, un lib o de S ein sob e
el malagueño, a la pa que la coincidencia de la publicación del núme o es-
pecial de Cahie s d’A sob e Picasso114, o oño de 1938, conduci ía a Klee a
algunas «in luencias», que pueden e se en ob as de ese año115.
Picasso pa eció pues de ol e aquella isi a a su es udio de Pa ís en su
iaje a Be na, el sábado 27 de no iemb e de 1937, aconsejado po Kahnweile
y acompañado del ambién be nés Be nha d Geise , ca alogado de su ob a
g abada, quien desc ibió lo que pa ece un en a ado y a dío encuen o116.
Con algunas dudas he e i ado la palab a «chusco», pa a cali ica esa isi a,
a is as mediada la cincuen ena de edad, apenas dos años de di e encia, e a
la ocasión pa a el encuen o del genio «de hoy» con el a is a que, al ca-
balle o de la soledad, pin aba en silencio, casi al inal de sus días. Picasso
halló a Klee en un modes o alle amansa dado, en el núme o seis de la calle
Kis le weg en Be na, un es udio ocupado po el pin o desde 1934, as su
ma cha de la p omiso ia es adía en la Bauhaus de Dessau.
114 Ze os, Ch is ian (ed.): «Picasso-Le G eco», Cahie s d’A , Pa ís, n.º 3-10, 1938.
115 Son los casos de las ob as de Paul Klee: «Beg üssend», 1938. 277. Zen um Paul Klee,
Be na. Donación Li ia Klee; «Wa nendes Beispiel», 1938. 278. Zen um Paul Klee, Be -
na e «In luenz», 1938. 253. Zen um Paul Klee, Be na. Donación Li ia Klee.
116 Geise , Be nha d: «Visi e de Picasso chez Paul Klee à Be ne en 1937», op. ci ., pp. 260-
263. Cabanne, Pie e: El siglo de Picasso. Op. ci ., ol. II, pp. 27-28, desc ibe con algún
lapsus el encuen o: «lo hizo de muy buena gana (…) le p o esaba una g an admi ación».
I. El Plan Spanien. Paul Klee y el país donde c ecen los Goyas
51
Pasean e en el e do de El enau, e escado po el umo del ío117, me-
ece la pena la desc ipción de su hijo Felix del luga : «en la p ima e a de
1934 se cambió a un amplio depa amen o de es habi aciones en la El en-
au, Kis le weg 6. Una ez más u o que i i mi pad e en una casa pequeña
(…) en un cua o mediano –con una en ana que daba al su y el balcón al
o ien e– ins aló su es udio»118 (Ilus ación 21). Espacio me iculosamen e o -
ganizado donde aquel a a dece Lily in e p e a a Bach119, quizás pa a ali ia
la desco és espe a que Pablo some e a un mal echo Paul, quien desde hace
un pa de años padece la en e medad que, es después, le conduci ía a la
mue e. Ese mismo e ano su ob a ha sido incluida en «En a e e Kuns »,
la exposición que, sob e el «a e degene ado» ha enido luga desde el 19 de
julio en Munich, y que incluye diecisie e de sus ob as.
Así lo na a ía Roland Pen ose, ecogiendo los ecue dos de Picasso dé-
cadas después:
En el o oño de 1937, un hecho imp e is o obligó a Picasso a hace una b e e
isi a a Suiza. Pues o que es aba ce ca de donde se encon aba Paul Klee,
lo isi ó en compañía de su amigo Be nha d Geise . Después de la clausu a
de la Bauhaus, Klee había escapado de la i anía nazi y i ía en un subu bio de
Be na. Aunque había seguido la ex ao dina ia ca e a de Picasso y hacía
muchos años que ap eciaba la in luencia cada ez mayo de su ob a, ambos
homb es no se conocían. Klee e a an modes o y de empe amen o an
e aído que cuando en 1912 isi ó Pa ís a aído po las in enciones de
los cubis as, no se a e ió a isi a ni a B aque ni a Picasso pese a la g an
admi ación que sen ía po sus log os. El alen o de Picasso lo a ec aba an
p o undamen e que a aba de no e demasiado su ob a po emo a queda
a apado en su hechizo. La salud de Klee, exiliado y acosado po los acon-
ecimien os polí icos, había comenzado a esen i se, pe o ecibió calu osa-
men e a Picasso. «Es u o magní ico, muy digno de espe o po su ac i ud
117 «Je le ois, au déclin de sa ie, dans ce e len e p omenade, ous les jou s, sous les om-
b ages d’El enau, le long de la i iè e e de sus sou eni s». Hoppeno , Hen i: Paul Klee.
Pa ís: Musée Na ional d’A Mode ne-Édi ion des Musées Na ionaux, 1948.
118 Klee, Felix: «Recue dos», en Klee, Paul: Dia ios 1898/1918. Op. ci ., p. 483.
119 Hay una he mosa e ocación del habi a de Paul y Lily con la música en: Feininge ,
Lyonel y Julia: «Recollec ions o Paul Klee», en Paul Klee. Nue a Yo k: MoMA-Museum
o Mode n A , 1941-1946 (dos ediciones), p. 15.
Al onso de la To e
52
y su abajo», me con ó Picasso. El es udio e a ag adable y, a di e encia del
de Picasso, es aba muy o denado y me iculosamen e o ganizado. A Picasso
le pa eció un labo a o io más que un es udio. F au Klee los agasajó in e -
p e ando a Bach y ambos pin o es se sepa a on iendo eno memen e ac e-
cen ada su es ima mu ua.
Con a lo que pod ía pensa se, la desc ipción que Picasso hizo de Klee
como «Pascal-Napoleón» y que se ha hecho cons a así, no es una e e encia
enigmá ica al ca ác e o los log os de cualquie a de esos g andes homb es.
Mucho más a de Picasso me asegu ó que se a aba de un comen a io sob e
su aspec o, que le eco daba a ambos. También negó habe le hecho a Klee el
illado comen a io que le han a ibuido: «Us ed es el maes o de lo pequeño
y yo el maes o de lo g ande»120.
T as un idílico e ano de Picasso en Mougins con Do a Maa y los
Elua d121, los Klee habían enido su es ío en Ascona, donde se encuen an con
amigos y colegas. La isi a de Picasso a Klee en 1937 ue desc i a minuciosa-
men e po Be nha d Geise y supuso un encuen o pe u bado pa a ambos
pin o es. Picasso había acudido a Be na con su hijo Paulo a una ci a médica, y a
ellos se les unió Geise . Pese al ecue do g a o del malagueño luego e ocado
a Pen ose, quizás mi igado en el paso del iempo, el ela o causa un cie o es-
pan o is o desde ue a: sabemos que Picasso ap o echó un iaje a esa ciudad,
llegó a de122, con mucho e aso as isi a con de enimien o el Museo de
His o ia de Be na y decidi degus a unos ma on glacé en una con i e ía a la
pa que daba cuen a de una bo ella de Dôle, ecio ino ojo de Valais. Caída
la noche, cuando Picasso llegue a la casa de Klee, el encuen o es poco locuaz,
nada ex año. Ah, la adicional impun ualidad española, segu o que eco -
da ía Paul Klee una anécdo a que na a a sob e Casals, cuando el di ec o de
la o ques a mues a a es e el eloj an e su llegada a día y el músico piensa,
120 Pen ose, Roland: Picasso su ida y su ob a. Ba celona: A gos Ve ga a, 1981, pp. 277-278.
Pen ose no ecoge el encuen o de 1933.
121 Caws, May Ann: Do a Maa con y sin Picasso. Una biog a ía. Ba celona: Ediciones Des-
ino, 2000, pp. 132 y ss.
122 Picasso se encon ó con el coleccionis a He mann Rup , isi ando pos e io men e el
Musée d’His oi e de Be na. También su in e és po es e Museo p o ocó el e aso en la
llegada al es udio de Klee. Na ado po Geise , op. ci .
I. El Plan Spanien. Paul Klee y el país donde c ecen los Goyas
53
dice Klee, «ya e emos lo que sabes»123. An e el e aso de Picasso se a aba
de una isi a inespe ada ya, a is a en e mo en ba ín y zapa illas, jamás hab ía
osado el a ildado Klee en p esen a se así an e el genio español124, en an o
Picasso e a i alidad, Klee cons uía ya en Kis le weg su équiem inal125.
E ocación de la escena: migajas de la a a como soli a ias islas en el ma del
pla o, quizás un ípico Gâ eau de Vully consumido en la espe a, en an o el
es udio quedaba en una penumb a sumida en diálogos monoco des, hubie a
sido mejo e lo odo con la luz del día, di á Klee126. Picasso hojea álbumes
de dibujos de Klee espe ando engan a ecoge le, si seguimos el ela o de
Pie e Cabanne, quien con ex ualiza el encuen o en un ela o p óximo al
de Geise : «los dos pin o es se es echa on la mano con e usión, pe o habla on
poco, y pese a que enían muchas cosas en común, el ge mano y el medi e-
áneo habían lle ado al pa oxismo la imaginación, la de lo in isible y la de
lo isible, y que eían el a e como un medio de adqui i conocimien o, una
e elación del mundo y de uno mismo. “Klee e a magní ico, muy digno y me-
ecía el espe o po su ac i ud y po su ob a”. Se en e u o la go a o hojeando
ca pe as y dibujos en casa de Klee, mien as és e, algo desconce ado po el
mu ismo de su isi an e, pe manecía un poco a la expec a i a (…) mi aba, no
sin descon ianza, a es e homb e obus o, desbo dan e de i alidad, cuyos ojos
neg os de allaban cada ob a como si quie an pene a sus sec e os (…) los dos
homb es se sepa a on con un ab azo, sin que hubie an p onunciado ninguna
palab a de amis ad o de admi ación. Picasso hizo no a a Geise que la ha-
bi ación en la que abajaba Klee pa ecía más un labo a o io que un es udio
123 Klee, Paul: Dia ios 1898/1918. Op. ci ., p. 201.
124 «(…) il po ai une es e d’in é ieu en laine e des pan ou les en eu e bien chaudes aux
pieds. Klee, qui enai beaucoup à sa enue, ne se se ai pas p ésen é ainsi à Picasso dans
la jou née. Dans ces ê emen s là il a ai un aspec o ès ieux e sou an . Ce qui nos
appai é ai la a ique qui se mani es ai dans ses mou emen s e dans sa oix». Geise ,
Be nha d: «Visi e de Picasso chez Paul Klee à Be ne en 1937», op. ci ., p. 262.
125 Re i iéndose a es os úl imos años en Be na, Will G ohmann esc ibi á: «(…) il e ien
à Be ne (…) il complè e e achè e son oeu e. Ses de nie s ableaux son une so e de
Requiem, qu’il éc i pou lui-même, comme a ai ai Moza ». G ohmann, Will: Paul
Klee (1879-1940). Pa ís: Flamma ion, 1955, s/p. Así puede in e p e a se su ob a «Mue e
y uego-Tod und Feue » (1940), como un Réquiem.
126 Geise , Be nha d: «Visi e de Picasso chez Paul Klee à Be ne en 1937», op. ci .

Al onso de la To e
54
Ilus ación 20. Paul Klee, «Spanie », «Español», 1939, 683. Lápiz sob e papel sob e ca ón.
27×21,5 cm, Zen um Paul Klee, Be n. Regalo de Li ia Klee.
I. El Plan Spanien. Paul Klee y el país donde c ecen los Goyas
55
del pin o »127. Poco después end á opo unidad de lee el lib o que, sob e
Picasso, publica Ge ude S ein en 1938128. Aquel encuen o, an desco és
en las o mas, no dejó de supone empe o una in ensa e lexión pa a Klee,
ce i icado en un dibujo hecho un pa de años después, en 1939, Spanie , el
Español, un e a o de Picasso129 concebido po el de Be na que pa ece mi a ,
p óximo y dis an e, i ónico quizás, ¿ ep esen ando su excesi o se , al ez?,
al genio español (Ilus ación20). Algo simila a lo que sucedie e en «Skepsis
dem S ie gegenübe » (1938): dibujo de un mino au o bu o, casi con e ido
en un o o luna kleeiano con pe sonaje al ma gen. Escep icismo130.
127 Cabanne, Pie e: El siglo de Picasso. Op. ci ., ol. II, pp. 27-28.
128 S ein, Ge ude: Picasso. Pa ís: Lib ai ie Flou y-Colec ion Anciens e Mode nes n.º 14,
1938. El lib o con iene sesen a y es ilus aciones del malagueño (ocho de ellas en colo ).
129 Geise , Be nha d: «Visi e de Picasso chez Paul Klee à Be ne en 1937», op. ci ., p. 60.
130 La ob a se conse a en el Zen um Paul Klee de Be na. Su í ulo, aducido: «Escep i-
cismo en la mi ada del o o».
Ilus ación 21. Es udio de Paul Klee en Kis le weg 6, Be na. Ve ano de 1938.
Al onso de la To e
56
Ilus ación 22. Paul Klee en su alle , Kis le weg 6, Be na, 1939.
Fo óg a o: Wal e Henggele .
I. El Plan Spanien. Paul Klee y el país donde c ecen los Goyas
57
Ilus ación 23. Paul y Lily Klee en el balcón que mi a al o ien e, Kis le weg 6, Be na, 1935.
Fo óg a o: Fee Meisel, A chi o Bü gi. Cen o Paul Klee, Be na.
Al onso de la To e
64
y des ino que ya había sido un luga de a ibo na u al de los c eado es desde
la ma cha de an os o os a is as155.
Po ello no es ex año que dos a is as alejados de España, cuyo a e se
si úa ue a de a aigos conocidos en nues o país, Paul Klee y Joan Mi ó,
de engan en ese iempo dos uen es ele an es donde mi a án los jó enes
pin o es de la pos gue a, algo que sucede en nues o con ex o pe o am-
bién en el es o del mundo. No conociéndose en ambos, ni man eniendo
co espondencia, pa ece lógico que Mi ó supiese de la ob a de Klee inme so
en el ambien e a ís ico pa isino, con emplando su bibliog a ía, asis iendo a
exposiciones o bien ecuen ando el con ac o con coleccionis as. Si seguimos
a Jacques Dupin, Mi ó descub ió la ob a de Klee g acias a And é Masson156,
lo que pe mi i ía p ecisa en los años ein e el p ime encuen o de los a is as
in absen ia157, un descub imien o «capi al» de su ida que se ía é il pa a el
c eado ca alán pues le pe mi i ía, en palab as ci adas po B assaï, libe a se
de la inculación e es e, a la pa que le «hizo comp ende que una mancha,
una espi al, un pun o incluso, pueden se emas pic ó icos an o como un
os o, un paisaje o un monumen o»158.
T as habe con emplado di e sas ep oducciones, las acua elas de Klee
ue on encon adas po un es upe ac o Mi ó en su p ime a indi idual en
155 Un hecho simbolizado emp anamen e, y ya pa a siemp e desde inales del siglo diecinue-
e, en la singula his o ia del encuen o en e Paco Du io y Paul Gauguin. Mas ambién:
Julio González, Pablo Ga gallo, Luis Fe nández, F ancisco Bo es o Pablo Picasso, en
los albo es del siglo ein e. Y He menegildo Anglada Cama asa, Ma ía Blancha d, Luis
Buñuel, Ramón Casas, Pancho Cossío, Ósca Domínguez, Pablo Ga gallo, Al onso de
Oli a es, Manuel Ángeles O iz y an os o os.
156 Hausens ein, Wilhelm: Kai uan, ode eine Geschich e om Male Klee und on de Kuns
dieses Zei al e s. Múnich: Ku Wol , 1921. C . Lanchne , Ca olyn: «Pein u e-Poésie,
I s Logics and Logis ics», en Joan Mi ó. Nue a Yo k: MoMA-Museum o Mode n A ,
1993-1994, p. 75.
157 Dupin, Jacques: Mi ó. Pa ís: Flamma ion, 1961, p. 137. Hay o a e e encia ce e a
y es la mues a de ob as de Paul Klee que G ohmann hizo a Mi ó mediados los años
ein a.
158 B assaï: The A is s o my li e. Nue a Yo k: Viking, 1982, p. 143. «Klee ue el encuen o
capi al de mi ida. Fue bajo su in luencia como mi pin u a se libe ó de oda inculación
e es e. Klee me hizo comp ende que una mancha, una espi al, un pun o incluso,
pueden se emas pic ó icos an o como un os o, un paisaje o un monumen o».

II. El semb ado de es ellas (La somb a de Klee en el a e español de pos gue a)
65
F ancia, en la pa isina Gale ie Va in-Raspail159, en oc ub e de 1925, una
gale ía que había mos ado, meses an es, una de las exposiciones de un ciclo
capi al del siglo ein e, la dedicada a la Sección de O o160. Joan Mi ó enía
en onces la opo unidad de ap ecia ein a y nue e ob as del a is a sin ien-
do «que en oda exp esión plás ica había algo más que la pin u a-pin u a,
que e a p eciso i más allá, alcanza zonas más emocionan es y p o un-
das…»161. Leyendo el poema dedicado po Élua d a Klee, en el ca álogo de
esa exposición, es imo podemos ambién lee algo de la pin u a de Mi ó:
«Su la pen e a ale, le oyageu p o ile / De la a eu du jou , e glas e
sans cailloux, / E les yeux bleus d’amou , décou e sa saison / Qui po e à
ous les doig s de g ands as es en bague. / Su la plage la me a laissé ses
o eilles / E le sable c eusé la place d’un beau c ime. / Le supplice es plus
du aux bou eaux qu’aux ic imes / Les cou eaux son des singes e les balles
des la mes»162.
Días después sus ob as coincidían en la p ime a exposición su ealis a
celeb ada en la sala de Pie e Loeb, Gale ie Pie e163, imaginemos a Joan
Mi ó, quien p esen aba «Le placeu du Music-Hall», po ejemplo con em-
plando la «Chamb e spi i e» de Paul Klee, ensimismado: « oici le e enan
159 Gale ie Va in-Raspail, Paul Klee, Pa ís, (20)21 de oc ub e-14 de no iemb e de 1925 (39
ob as). El ex o del p og ama edi ado ezaba: «39 aqua elles de Paul Klee illus an le mo
du pein e se on exposées pou la p emiè e ois en F ance». La con acubie a del mismo
e e ía a sus men o es en Pa ís, los undado es de la gale ía, sus «che s amis», Al ed
Dabe y Max Be ge c eado es ambién de la e is a Les A s Plas iques (1925-1928). En
1929 se mos a on o as cua en a ob as de Klee en la Gale ie Be nheim-Jeune de Pa ís
(1-15 de eb e o de 1929).
160 Es a exposición seguía a las ealizadas en 1912, 1920 y la ci ada en la gale ie Va in-
Raspail. Gale ie Va in-Raspail, Exposi ion de la Sec ion d’O , Pa ís, 12-31 de ene o de
1925.
161 Railla d, Geo ges: Con e saciones con Mi ó. Ba celona: Gedisa, 1993, p. 82.
162 Élua d, Paul: Klee. Pa ís: Gale ie Pie e, 1925. Es e p ime poema se ía e omado en
«Capi ale de la douleu » (1926) y luego en «Donne à oi » (1939).
163 Gale ie Pie e, La pein u e su éalis e, Pa ís, 13(14)-25 de no iemb e de 1925. La expo-
sición con enía ob as de A p, De Chi ico, E ns , Klee, Mason, Mi ó, Picasso, Man Ray
y Pie e Roy. Además dibujos de: A p, De Chi ico, Desnos, E ns , Malkine, Masson,
Mi ó, Picasso, Man Ray, Dédé Sunbeam (Hénoque) y K is ians Tonny. Según cons a en
el ca álogo de la exposición.
Al onso de la To e
66
sans chaînes», esc ibían B e on y Desnos en la in oducción en el ca álogo164.
En e an o, «La mon agne en ’ou e e» de Klee, se anunciaba en ese esc i-
o: «T ès loin un homme s’app ê e à g a i la mon agne en ’ou e e. Il es
isi é nui ammen pa les mi acles […]», en el mismo ex o puede igualmen e
in e i se la alusión a Klee en «ailes changean es d’oiseau s’aba an su le
gazon des clai iè es», mencionando la ob a de es e «L’oiseau s’aba an » de la
colección de Jacques Douce .
El pin o de Be na ue siemp e un soli a io i eden o, imposible se en-
ce ado en la o odoxia de un g upo, menos aún en la agi ada ida de los
ela os su ealis as, aquel mundo some ido a eglas cap ichosas. I eden o
soli a io, coincidía con las esis de Wilhelm Wo inge quien en endía, e a
1907, que la abs acción se ía un mo imien o de epliegue en e a lo eal,
una «ago a obia espi i ual»165, desplazándose el a is a a eclui se, gozoso
encie o, en una p o ección imagina ia compues a p incipalmen e po usos
geomé icos, como una c is alización del i i . Es cie o coincidía Klee
angencialmen e con los su ealis as en cie as emá icas, en isiones que
aca iciaban la en a i a de alimen a la insu ible nos algia de la unidad
pe dida. En un mundo, como aquel de en egue as en el que c ece la ob a
de Paul Klee, uni e so mecido en e el desa ollo écnico o cien í ico, p o-
li e ando sabe es nue os y complejos, el su ealismo plan eaba una en a i a
de econs ucción de un mundo p opio. Si bien Klee jamás ue adop ado
plenamen e en las ac i idades del g upo, ni su ob a ácil de adsc ibi al
su ealismo, empe o su quehace ue de endido en dicho con ex o po ,
en e o os, Apollinai e, A agon, B e on166 o Picasso, y especialmen e po
Wilhelm Uhde167.
164 B e on, And é y Desnos, Robe : P é ace. Pa ís: Gale ie Pie e, 1925.
165 Wo inge , Wilhelm: Abs ak ion und ein ühlung. Pa ís: Klincksieck, 1978. Es as ap e-
ciaciones suge idas po : Clai , Jean: Du su éalisme considé é dans ses appo s e aux ables
ou nan es. Op. ci ., p. 85.
166 Las menciones de Klee po B e on se ían ecuen es, además del ci ado Mani ies o de
1924, en Almanach su éalis e du demi-siècle (1950) y en L’A e la Magie (1957).
167 Cua o dibujos de Klee se ían ep oducidos en La Ré olu ion su éalis e (n.º 3, 15/IV/1925,
al cuidado de An onin A aud: p. 5, «Châ eau des c oyan s»; p. 19, «Sans i e»; p. 21,
«Pa oles pa cimonieuses de l’a a e» y p. 27, «Dix-sep éga és»).
II. El semb ado de es ellas (La somb a de Klee en el a e español de pos gue a)
67
Al cabo Klee e a la ensoñación168, en ando el ace camien o a la esqui a
e dad, lo inasible y mis e ioso, un uni e so semeja e gobe nado po leyes
sec e as y desconocidas. Ten ando ap oxima se al alzamien o de la e dad
median e su econs i ución con imágenes nómadas y mis e iosas. Como
escoldos de la isión o in ensas condensaciones de imágenes, ma cadas
po un ai e ex año, como imbuidas de un ue e ca ác e de desposesión.
Tal esuci adas de cualquie asignación e an ins an es del mundo, ag-
men os de lo eal mas que ansmu aba en des ellos escandidos, pedazos
de lo in isible, ulgu an es islumb es de posibles e dades. Te i o ios de
enc ucijadas, ela os en excepción, ensión desde su esencial e i o io c e-
puscula . Rep esen aciones, semeja, c ecidas en diálogo con su p opia ob a,
pues pa ecie e su quehace se some ido a un es ado de aislamien o que
conduje e al con emplado a una suspensión, un no-de eni de lo pe cibido,
pues algo mis e ioso incide en sus ob as, lo desconocido que hay en ellas
se e ige en la isión pe o como escapado a la isión. A las de una cons-
ciencia que pa ecie e habe incendiado el elo de la imagen, de al o ma
que su ep esen ación con oca más bien un ulgu an e agmen o espacia-
do. Fue zas e an es que son mues a de la e dade a ealidad y que, una
ez ans o mada, de ino más bien una poé ica pe cep i a, el ela o de un
ulgo , un es ado del pensamien o. Mis e iosos einos de nue os símbolos
nacidos en una ie a milag osa –y no en es a baldía, Thomas–, debe el
con emplado amplia las p egun as del a is a, pues g a i an los enigmas
sob e unas ob as que pa ecen conse a siemp e un cie o ai e de es ue zo
en la lucha po su eme gencia, de al o ma que con ocan al iempo, mas
ambién al espacio y su acío, desplazados quedamos hacia lejanos lími es
que nos conducen a una idea de pleni ud desde la desposesión. No cesando
de e ela que su aspi ación conse ó siemp e un hondo con enido poé ico y
sensual, al iempo sub ayando cómo al a e de me á o as pod ía pe mi i al
in una nue a o ma de mi a pa ecie e poblada de he mé icos pode es, en
una ep esen ación que, desde lo eal, queda ía desplazada y de ol iéndonos
168 «On imaginai un Klee ê eu , mép isan la aison, s’abandonnan au subconscien qu’il
libé ai . On é ablissai un appo en e la spon anéi é supposée de son dessin e l’éc i u e
au oma ique (…) on considé ai Paul Klee comme l’an agonis e an aisis e d’un Cubisme
é u de logique». Kahnweile , Daniel-Hen y: Klee. Op. ci ., p. 5.
Al onso de la To e
68
a una zona de emblo osa suspensión que pe mi e a cada con emplado es a-
blece un ela o p opio. Como sucedie e a la ob a de Joan Mi ó, lo eal que
con emplamos bajo las apacibles apa iencias de iene en onces simulac o y
quien se halla en e a sus ob as, e dade as imágenes in e io izadas, puede
queda emplazado al desa ío de una con emplación ac i a que p omue a
la eme sión de una nue a isión. Ello explica que Klee uese ci ado en el
«Mani es e du su éalisme» (1924): «Picasso…, Duchamp, Picabia, Chi ico
(si long emps admi able), Klee, Man Ray, Max E ns e , si p ès de nous,
And é Masson»169, si uándose en e los pin o es que habían «en endu la
oix su éalis e», ejemplos de «son ha monieux», de ahí su p esencia en
la exposición colec i a de la Gale ie Pie e.
Compa i ían Mi ó y Klee, aún en ida de es e, el espacio de nume osas
exposiciones colec i as. Vidas pa alelas las de es os a is as inme sos, Klee
especialmen e con undido, en el ma asmo su ealis a –«hay que segui , se-
ñaló Klee, lo que hace ese muchacho», ansmi ió Kandinsky a Mi ó170–,
pa alelismos pic ó icos pa ecie e mani es ados desde una misma ene gía:
imaginación indagado a de los signos, a is as iaje os en e una cie a es-
c i u a p e e bal y la pin u a, pa eciendo con lui en emb iagados es ados de
la conciencia y en una in ensa dislocación no e ó ica del espacio. Te i o io
de en a i as, an es que de axiomas, ambos e igie on la poesía y la cons-
ucción como lemas de su abajo, de al o ma que lo esul an e es una
inquie ud, conside ando el a e no es solo me a con emplación. Pues pin a
es pensa , pa ece ían sub aya , y el pensamien o es cons ui la en a i a
del hallazgo del obje o a ís ico. Un lenguaje abs ac o cuyo o igen se ela-
ciona con la geome ía de la na u aleza, gene ando un ai e de despliegue de
escisiones en el espacio, pa ecie e poblado es e po la palpi ación e in e o-
gación de sus o mas, po en es y ex añas, imbuidas de un umo poé ico no
exen o de las ensiones sucedidas al ins ala se las o mas en el enigmá ico
espacio que empe o pa ecie en a eces, en al agi ación, de inmedia o des-
169 B e on, And é: Mani es e. 15/X/1924. Recogido en: B e on, And é: Mani es e du
Su éalisme. Pa ís: Idées-Gallima d, 1963, pp. 39-40.
170 Railla d, Geo ges: Ceci es la couleu de mes ê es. Pa ís: Seuil, 1977, p. 68 y Con e sa-
ciones con Mi ó. Op. ci ., 1993, p. 82.
II. El semb ado de es ellas (La somb a de Klee en el a e español de pos gue a)
69
plaza se hacia el acío, en un iaje que e ela el sueño de la agi ada ida de
las o mas. Klee y Mi ó, pin o es igu osos mas eje cien es de una decla ada
an i solemnidad, en un quehace expandido capaz de pone en jaque los
concep os, an o sob e el uso de lenguajes di e sos como en o no a sus p o-
piedades, y el esul ado se ía una e lexión en múl iples di ecciones, en un
iaje que no cesa. El encuen o del con emplado con sus ob as pa ece e ela
un sis ema que hubiese sucedido en a ances po ins an es, al una sucesión
de momen os sincopados del p esen e, como egis os indicia ios que e o -
na en luego a momen os ijos de su na ación, incluyendo zonas no na adas,
suspendidos los inales, pe diendo la ma ca isible de aquello que es u o en
el o igen. Fue on ambos es udiosos del milag o de lo isible y pin o es musi-
cales, poe as de los signos en in, en odo caso la ob a de Klee –como señaló
Al ed H. Ba – se elacionaba con una cie a escuela abs ac a linealis a,
de aman es de la línea, celeb ada ambién po Masson o E ns 171. Empeño
común pa a hace isible lo in isible –el espacio inexplo ado que Klee había
adi inado, ascinado, en la ob a de No alis–, la in luencia de ambos a is as
hacia nues o iempo no solo es explicada po su p opues a liquida o ia de
la o odoxia cubis a o una cie a mi ada dis anciada, cuando no desdeñosa
como se colige, de la escuela su ealis a sino, ambién, po esa búsqueda de
un nue o espí i u del iempo, aquello que Klee, jus amen e y no sin ese as
pa ecie e, había obse ado en Picasso.
Fue el ámbi o ca alán uno de los más sensibles al quehace de Klee, ya
desde inales de los ein e. En 1927 la e is a de a e y li e a u a L’Amic de
les A s (1926-1929) daba una de las p ime as no icias sob e aquel en España,
al e e i Magí Albe Cassanyes un a ículo de Sebas ià Gasch, ilus ándose
con «La columna celes e» de Paul Klee172. Alusión al lib o de F anz Roh,
171 Ba , Al ed H.: Paul Klee. Nue a Yo k: MoMA-Museum o Mode n A , 1941-1946.
172 Cassanyes, Magí Albe : «Cop d’ull sob e l’e olució de l’a mode n», L’Amic de les
A s, Ba celona, n.º 17, 31/VIII/1927, il. p. 72. Magí Albe Cassanyes i Mes e (Si ges,
1893-Ba celona, 1956) ue impulso de la ac i idad del g upo Logico obis a y buen amigo
de Manuel Viola. El a ículo e e ía la ecien e publicación de un a ículo de Gasch, Se-
bas ià: «Re is a de la p ensa a ís ica», La Veu de Ca alunya, Ba celona, año 37, n.º 9736,
14/VIII/1927, p. 9. Con ocasión de la edición del lib o de F anz Roh ci ado de endía
Cassanyes la celeb idad de Klee. El asun o ue a ado de nue o po Gasch, Sebas ià:

Al onso de la To e
70
Realismo mágico, edi ado ese mismo año po la Re is a de Occiden e173, es
p obablemen e aquella e is a uno de los más emp anos luga es en nues o
con ex o donde se ilus e la igu a del a is a. Mediando un lib o, el de Roh,
que se á de cabece a pa a lo que hab á de llega dos décadas después, es o es:
«Dau al Se », a is as que mos a ían la admi ación po Klee en el emp ano
homenaje de la e is a en 1950, ani e sa io décimo de su mue e. También
en 1934, la nihilis a e is a de Lé ida, A s174, di igida po En ic C ous Vidal,
ep oduci á una ob a de Klee175.
Pablo Klee ue el a is a a o i o del impa bailao angua dis a, ene a-
do po «El Paso», Vicen e Escude o176, e ocado en el bailao de «La Nui
Espagnole» (1922), la pin u a al ipolín de Picabia177. He acabado iendo
en su ne ioso baila , a eces sacudido po mo imien os espasmódicos en
el espacio, sup imidos los ado nos, como si aza a espacios de signos sob e
la escena, impulsos como pun os, una ansc ipción en el ai e de los signos
«En o no al lib o de F anz Roh. Pano ama de la mode na pin u a eu opea», Gace a
Li e a ia, Mad id, n.º 27, 1/II/1928, p. 168.
173 Roh, F anz: Realismo mágico. Pos exp esionismo. P oblemas de la pin u a eu opea más e-
cien e. Mad id: «Re is a de Occiden e», 1927. B e es ci as a Klee en pp. 87 y 120.
174 La e is a A , con el sub í ulo «Re is a de les a s», se publicó en Lé ida, p esen ando
diez núme os en e 1932 y 1934. Colabo ando Viola con es a e is a, el úl imo núme o
cons i uyó, una ejempla apo ación a eso que he cali icado como «nihilismo».
175 «Ae os a s de Paul Klee». En el núme o ex ao dina io de A s, «Il’luminació», Lé ida,
n.º 9, IV/1934, p. 16.
176 Olmedilla, Juan G.: «Vicen e Escude o», C ónica, Mad id, n.º 24, 27/IV/1930, p. 21:
«Sus escul o es, el uso Lipchi z, el umano B ancussi y los españoles Ma eo He nández
y Ga gallo. Sus pin o es, el p ime o –cla o– nues o andaluz Picasso. Luego, Fe nando
Lége , B ac, Juan Mi ó… Y dos alemanes: Hans Ha p y Pablo Klee» (sic).
177 «Además su igu a en sí con iene o o é ice, ep esen a como nadie las con adic o ias
elaciones de las a es de angua dia con lo español, en endiendo es e é mino como la
in e minable y excesi a suma de lamenco, au omaquia, mis icismo, ba oquismo, e c.;
y lo con iene en al g ado, que su pe il no puede se o o que el lamenco que igu a en
el cuad o de Picabia, “La nui espagnole” de 1922, el mismo año que Escude o es ena
sus “Bailes españoles” en la sala Ga eau de Pa ís y el mismo año que Escude o comienza
a pin a con la écnica del Ripolín, la misma del lienzo picabiano». Rome o, Ped o G.:
«Hueso de la mano y el pie. Comen a ios a las elaciones en e angua dia y lamenco en
la igu a de Vicen e Escude o», en Dibujos, Vicen e Escude o. Se illa: Caja San Fe nando,
2000.
II. El semb ado de es ellas (La somb a de Klee en el a e español de pos gue a)
71
del de Be na: «El baile es una llama donde busco líneas y mo imien os»178.
Casi pe o me en algunos de sus bailes en el escena io, con ecuen e do-
minio de los silencios, sob io y somb ío, ele ando o mas con el solo uso
de los elemen os co po ales, es el caso de su danza «Ri mos»179. De al
o ma que in e p e o la singula ob a de Escude o, pin o ambién él, di-
bujan e en el papel de signos danzan es en el espacio, no lejana de cie as
zonas de abajo del p opio Klee, al cabo en sus palab as pa ecía como si a-
dujese a su baile ese mundo que le había conmocionado. Visi an e del Pa ís
de los ein e, allí en 1924180, Escude o explicaba la conmoción del con ac o
con las angua dias, conside ándose pe enecien e a las mismas: «descub í
el ba io de Mon pa nasse y empecé a ecuen a sus ca és: “La Ro onda”181,
“Close ie des Lilas”, y el “Dôme”. Me imp esionaban los cuad os de odas
las endencias y de oda clase de alo es que deco aban sus pa edes, y de
en e ellos empecé a ija me en aquellos que no comp endía, en los que no
eía cla o. Sob e odo los que enían in luencias cubis as (…) así i í es
años en aquel ambien e de a e pu o, en el que conocí a Me zinge , quien,
al mismo iempo que Picasso, p esen aba en Pa ís las p ime as mani es-
aciones del cubismo. También a é a Fe nand Lége , Juan G is y o os
pin o es de es a endencia. Más iniciado ya en los sec e os de la pin u a,
a aba de aduci su emoción en mis bailes. Del cubismo me in e esaba
sob e odo la coincidencia con una g an p eocupación mía: consegui el
equilib io es é ico en e cada una de mis ac i udes con una o al desp eo-
cupación po odo lo que pe ciben y de o man di ec amen e los sen idos
(…) in e p e aba una a uca geomé ica y en ella dejaba esbala las no-
as musicales a a és de cada ac i ud, has a que a mi an ojo eanudaba
de nue o el mo imien o en ando o a ez en el i mo musical con el que
178 Palab as de Vicen e Escude o: A chi o NO-DO, No . n.º 1163-B, 19/IV/1965. Lo e-
co daba iéndole baila , ambién es udiando el con ex o de su o og a ía hecha po Man
Ray con el a o ayudan e Jacques-And é Boi a d.
179 Sala Pleyel, Pa ís, 17/III/1928.
180 Las es ancias de Escude o en Pa ís ue on di e sas, allí es u o ya en 1912. Luego es
posible halla le en 1920 y en ac uaciones ecuen es du an e los años ein e, ins alando
su academia en 1926 en la ue Vic o Massé.
181 Sic.
Al onso de la To e
72
sin yo busca le siemp e me encon aba. A pesa de mi ce eb al p eocupa-
ción po la línea, oda mi ac uación e a espon ánea, sin ningún abajo
an e io de labo a o io y, po lo an o, llena de ida (…)»182. Escude o se
con i ió en un pe sonaje ecuen ado de las e ulias su ealis as: «conocí
a Luis A agón, And és B e on (sic), Élua d, Buñuel, el o óg a o Man
Ray y al pin o Juan Mi ó, la pin u a del cual in luyó ambién g andemen e
en mi baile. Admi aba en él la pu eza de líneas, su i mo sin música y la
libe ad del suje o sin in ención de hace g acias. La pin u a su ealis a ue
la que me inspi ó baila a qui ec ónicamen e. Veía en ella en unos momen-
os solidez, y en o os una su ileza que, sin emba go, es aba muy lejos de
la blandu a. Acep é la consigna su ealis a: la habilidad a ís ica se pa ece
a una masca ada que comp ome e la dignidad humana (…). Todo el mo-
imien o de es os a is as lo seguía yo paso a paso en sus con e saciones,
comp aba odas las e is as que se publicaban de es a endencia y es aba
al an o de sus polémicas. Ello me obligaba a dedica ambién mi a ención
al a e e ospec i o, pa a comp oba in luencias y ap ecia el alo de los
p ecu so es. Po en onces conocía T is an Tza a, undado del Dadaísmo
en Suiza. De es a endencia me gus aba, en e o as cosas, la o ma en que
algunos undían los obje os ab icados po el homb e y la na u aleza, sis ema
que yo ap o echaba en mis deco ados. En es e sen ido admi aba a Ma cel
Duchamp. También seguí con in e és la ayec o ia de F ancis Picabia, Hans
A p, B ancusi y o os»183. Insomnio de Escude o, an e el nue o mundo que
le pe mi i á ambién la emp ana expe iencia de sus co eog a ías sin música,
silenciosas, o el mí ico baile, 1928, en la Sala Pleyel pa isina con la música
de dos mo o es: «Du an e mi ieb e pic ó ica es aba an in luido po odas
la eo ías nue as que me pasaba noches sin do mi , y cuando lo hacía mis
sueños es aban ambién suges ionados po ellas (…) a ue za de queb a
la línea ec a que p oducía el sonido eléc ico, compuse la combinación
í mico-plás ica que me había p opues o po olun ad»184. Au o de una
182 Escude o, Vicen e: Mi baile. Ba celona: Mon ane y Simón, 1947. En la edición consul-
ada. Se illa: A henaica Ediciones Uni e si a ias, 2017, pp. 99-100.
183 Ibíd., pp. 102-103.
184 Ibíd., p. 104.
II. El semb ado de es ellas (La somb a de Klee en el a e español de pos gue a)
73
in e esan e ob a a ís ica, expuso en 1948 en la gale ía Clan de Mad id sus
dibujos au omá icos185.
En es e pun o his ó ico, p e io al desas e ci il, me ece á la pena ci a a
Manuel Ab il186, di ec o de A e, e is a de la Sociedad de A is as Ibé icos,
quien en 1933 mencionaba a Klee en su ensayo a ís ico «De la na u aleza
al espí i u» (1935)187 o al e e i a Manuel Ángeles O iz en «Luz»188. Las
ci as a la exis encia de Klee ue on en esos los ein e y ein a ecuen es, si
bien ca eciendo de in ensidad en los análisis189. Causa asomb o, encon a
en el me zcollage del To eón bonae ense de Ramón Gómez de la Se na la
ilus ación de una ob a de Klee in eg ada uno de los panel-collage en la calle
Hipóli o Y igoyen.
La ecepción c í ica de la in luencia de Klee en el a e español ha sido
su icien emen e mencionada, una mención de igo , ansi ada, que me ece-
ía mayo in ensidad. La in luencia de Klee ue la esponsable de la cons i-
ución del es ilo de la gene ación de esos años cincuen a, con aponiéndose
a algunos o os a is as que mi a on más al con ex o in e nacional, aunque
es conocido que algunos a is as u ilizasen ambas ías, el sueño kleeiano
que les impulsa ía hacia su sin onía con nue as o mas a ís icas: «con in-
dependencia de algunos in en os indi iduales de inidos con ni idez y de
185 En 1948 p esen a su p ime a exposición indi idual, «Dibujos au omá icos. Vicen e Escu-
de o» en la mad ileña Gale ía Clan que di igía Tomás Se al y Casas, en esa echa (en e
1945 y 1950) en la calle A enal n.º 18 de Mad id, u o luga en e el 21 de mayo-3 de
julio de 1948.
186 Mad id, 1884-1943.
187 Ab il, Manuel: De la na u aleza al espí i u. Ensayo c í ico de pin u a con empo ánea desde
So olla a Picasso. Mad id: Espasa Calpe, 1935. Vid. p. 158. El conocimien o de Ab il de
Klee pod ía p ocede del encuen o de aquel con Albe Flech heim.
188 Ab il, Manuel: «Exposición Ángeles O iz», Luz, Mad id, 14/I/1933, p. 8. Con ocasión
de la Exposición Amigos de A e, I/1933. Guille mo de To e ci a ía ambién a Klee al
e lexiona sob e To es-Ga cía: «Pues os a busca le semejanzas coe áneas solo admi e
pa angón con el a e de Klee, aunque los cuad os de és e, si bien no padecen de la o sión
exaspe ada común al a e exp esionis a, ca ecen de o den y abazón, se deshacen en una
música de o mas y colo es, poé ica y deliciosa, sí, pe o inasible». De To e, Guille mo:
«La pin u a de To es-Ga cía», A e, Mad id, n.º 1, 1/IX/1932, p. 28.
189 Panxsae s, Clemen e: «La pin u a exp esionis a alemana», Cosmópolis, Mad id, n.º 42,
VI/1922, pp. 81-83.
Al onso de la To e
80
en los homb es sen imen ales después de los e o es de la gue a y de los años
p óximos: eme osos, exci ables, huyendo de la se iedad del des ino, co espon-
de es e a e a aquel cansancio del eu opeo doc inal, a la aleg ía de mil clases de
he mosos juegos, al pa ece enigmá icos, pe o de odos los iempos y zonas, y
que uno iene en su cua o o quisie a ene , modes as en amaño, inago ables
po la a eza de la in ención, que ocupan y delei an el espí i u».
es o que esc ibe jus i al conduci al isi an e de la gale ía nacional de be lín,
p esen ando a klee, puede se i pa a una casi o alidad del a e abs ac o, en
que, con el p e ex o de busca nue as o mas, o una nue a dimensión, el a ce
cie a los ojos a oda ealidad y ecu e, bien a in e p e aciones subconscien-
es, algunas de ellas de des ucción, como el mo imien o dada, de explosión
an e la a o ia de ac i udes ep esi as en la sociedad, como el mo imien o
su ealis a, e c. lo esencial es hui del obje o como uen e de plas icidad, que
ino a pasa a modelo supe luo, í olo y odioso, y ecu i al espí i u, en el
que se ad ie e cie a ca ego ía de abú, así como el homb e p imi i o ecu e
a sus ídolos pa a explica se los enómenos del mundo en o no; el homb e
mode no es ablece cie a supe s iciosa elación con su subconsciencia, pidien-
do p o ección, jus i icando el g an ho o de sus ac os en una ue za mis e io-
sa que le habi aba y a la que se o ecía como el mo inómano a sus d ogas208.
También lo esc i o po Al ed Ba , ya se dijo acompañando el an e io , a-
ducido po la in a igada Hilda Camacho209 (sigue la ipog a ía en minúsculas):
de pad e bá ba o y de mad e de la ancia del su , nace paul klee, con sin-
gula acie o, en suiza, ce ca de la ciudad be na, en el año 1879, su niñez se
desa olla en un ambien e musical: su pad e e a músico p o esional, di ec-
o de una o ques a. a co a edad, paul klee ocaba el iolín; su mad e ambién
descendía de una amilia musical. po es a causa se espe ó po algún iempo
que paul klee se dedica a a la música. después de mucho delibe a ue inal-
men e en iado, en 1898, a Múnich, pa a es udia dibujo, p ime amen e en la
escuela de «kni » y luego con anz s uck en la academia. s uck e a un pin o
académico de asun os ex a agan es y macab os, a eces g ose amen e bana-
les, pe o con un conside able pode imagina i o. en 1901, klee hace el iaje
208 Wes e dahl, Edua do: «paul klee: ugas de lo eal», en «d ama ismo y conc eción en
la plás ica con empo ánea». Op. ci .
209 Hilda Gómez-Camacho Gonçal ez (San a C uz de Tene i e, 1894-1972), a icionada a
las a es, ue ecuen e aduc o a del con ex o cana io. Vid. Pe al a, Yolanda: Diccio-
na io de c eado as cana ias del siglo XIX-XX. Tene i e: Uni e sidad de La Laguna, 2008.

II. El semb ado de es ellas (La somb a de Klee en el a e español de pos gue a)
81
o odoxo a i alia, pe o comple amen e he e odoxo pues p e ie e el p incipio del
a e c is iano al «qua ocen o»; el ba oco a la pin u a del al o enacimien o
y el acua io a las an igüedades clásicas del museo de nápoles. du an e a ios
años klee i e con sus pad es p oduciendo muy len amen e una no able se ie
de g abados que expone en suiza y Múnich. aunque isi a a pa ís no ad ie e al
p incipio la e olución del pos imp esionismo y « au e». se encuen a más in-
e esado en el dibujo y la ca ica u a que en la pin u a, los «cap ichos» de goya
le in e esan, como ambién los g abados de blace y useli. de o os dibujan es
más ecien es encon ó más a su gus o la ex aña an asía de kubin, la melan-
colía de james enso y las li og a ías isiona ias de edon. leyó los cuen os de
ho mann y de poe, la p osa y poesía de baudelai e. su admi ación, pues, an o
en a e g á ico como en li e a u a e a cla amen e an ás ica.
se aslada a múnich en 1906. du an e los siguien es cua o años conoce po
medio de exposiciones a an gogh, luego a cézanne y úl imamen e a ma isse
quien ab ió los ojos del jo en a is a a las posibilidades exp esi as (como opo-
sición a lo desc ip i o) del colo , y la a acción de lo ingenuo y apa en emen e
sin alo es a is icos.
en Múnich aba conocimien o con es pin o es jó enes: kandinsky, un uso
que había es udiado ambién con s uck, anz ma c y augus macke, es os
dos úl imos de g an po eni en el a e alemán, mue os du an e la gue a.
los cua o o maban el amoso g upo «de blaue ei e » (el jine e azul) que
le an ó la bande a ebelde en la academia de Múnich y ganó un éxi o consi-
de able en be lín. es e g upo ue el p ime o que dio a conoce en oda eu opa
la palab a exp esionismo. ma c pin aba animales usando colo es b illan es
y pu os, una línea de g an es ilo y una écnica algo cubis a en sus compo-
siciones, las «imp o isaciones» abs ac as de kandinsky ue on las p ime as
que desa ienden comple amen e odo es iglo de ep esen ación, pe o klee,
mien as ealizaba expe imen aciones de dibujo abs ac o, con inuaba in es-
igando en la an asía, en 1912 hace klee su isi a a pa ís donde pe manece
más de un año. guillaume apollinai e, picasso, delaunay, ue on sus amigos,
en 1914 hace un iaje a unis que pa ece habe sido de g an impo ancia pa a
su a e, poco iempo después de la gue a la ciudad de weima ins i uye la
academia bauhaus, poniendo en la di ección al a qui ec o wal e g opius. ue
p ime o una escuela écnica dedicada al es udio de ma e iales y diseños de
a qui ec u a, mueble, ipog a ía y o as a es indus iales mode nas, como
con apeso espi i ual a es as ac i idades cien í icas u ili a ias g opius in i ó a
es pin o es a i i en el bauhaus y enseña dibujo y pin u a, es os es pin-
o es e an el uso kandinsky, el ame icano eininge y el suizo klee, es de
los más in elec uales adicales a is as de alemania. desde 1920 klee igu a
en el bauhaus, asladándose con es a ins i ución a dessau en 1926. en el
Al onso de la To e
82
mismo año eininge , jawlensky y kandinsky, o ma on «los cua o azules»
que hicie on exposiciones en oda alemania y has a en amé ica. klee ambién
en ió pin u as a exposiciones en new yo k y b ooklyn (socié é anonyme).
klee es « eclamado» po el g upo su ealis a ancés, pe o le ocu e lo que
a picasso, b aque y chi ico, que no apa ece especialmen e in e esado en es e
mo imien o, sus abajos son, sin emba go cla as ealizaciones ideales, de un
a e pu amen e imagina i o, sin el meno es igio acional o expe imen ación
empí ica del mundo ex e io . cuando se habla con klee pa ece opues o a la
excen icidad, a pesa de su a e lleno de so p esas, i e en dessau en una
casa según p oyec o de g opius, «machine a habi e » ce ca del «bauhaus».
pequeño de es a u a, con ojos pene an es, sencillo en su mane a de habla y
algo humo is a, mien as uno hojea en sus es udios sus dibujos, se puede oí ,
en el salón bajo a su seño a ocando una sona a de moza . solo en un incón
se encuen an sus cu iosidades: una mesa cubie a de conchas, musgo seco,
pinocho, co ales, ozos ex iles, e c. apa ecen ambién un pa de dibujos
hechos po los hijos de su ecino eininge . odo es o si e pa a ompe la
lógica se e idad del in e io g opius y mobilia io bauhaus y al ez ac úen a
mane a de ca álisis en la ac i idad c eado a de klee. mucho se ha esc i o en
alemania y ancia sob a el a e de klee. en e dad pocos pin o es en ida han
sido obje o de an a especulación, los abajos de klee es án a amen e suje os
al mé odo de c í ica que sigue la ó mula co ien e, sus cuad os no pueden
se juzgados como ep esen aciones del mundo isual o dina io, desdeñan
ecuen emen e las eglas del dibujo y no pueden se some idos a la se iedad
del juicio habi ual, aunque algunas de ellas son sumamen e in e esan es pa a
el es é ico pu o. a ae p incipalmen e al sen imien o, a la imaginación, a lo
subje i o, po es a azón sus dibujos han sido compa ados a los que ealizan
los niños en una edad en que lo hacen espon áneamen e po in uición más
que po obse ación, han sido compa ados a los an ás icos y muchas eces
ma a illosos dibujos de los locos, que i en en un mundo del pensamien o
muy alejado de la ci cuns ancial ealidad que les odea.
los abajos de klee sugie en pin u as y ado nos p imi i os, g abados en
hueso, como en la época paleolí ica, dibujos esquimales, pin u as «bushman»
y «pic og aphs» de los indios ame icanos. dibujos hechos dis aídamen e, en
es ados subconscien es o hipnó icos. klee ha hecho en e ec o, epe idas eces,
dibujos au omá icos con algún éxi o, el niño, el homb e p imi i o, el loco, la
subconsciencia, cons i uyen uen es a ís icas muy ap eciadas ecien emen e
po los gus os ci ilizados y alo izan el mé odo de klee, exis en sin emba go
o as cualidades en es os abajos además de la espon aneidad y sencillez,
ecuen emen e el ca ica u is a que pudie a habe sido apa ece en sus dibujos
son iendo con as ucia a las p e ensiones humanas. su educción es á muchas
II. El semb ado de es ellas (La somb a de Klee en el a e español de pos gue a)
83
eces en la pu a in iga e ingenuidad de sus in enciones, en la alego ía o en
el ca ác e espec al, se le ha acusado desde luego de se un pin o «li e a io».
pa a los que aún insis en en conside a la pin u a desde un pun o de is a
deco a i o o simplemen e de composición se ia, la acusación es jus a, pe o
klee desa ía al pu is a e insis e como chi ico y picasso en el de echo del pin o
a exci a la imaginación y conside a los sueños, lo mismo que las na u alezas
mue as, ma e ial pa a su a e, nada es más so p enden e pa a el que es udie a
klee que su a iedad in ini a– pe o la a iedad se espe a, na u almen e de un
a e cuyas o mas y composiciones nacen del pensamien o del pensamien o210.
Es os dos a ículos, jun o a o o de Will G ohmann un año después,
diciemb e de 1934, ambién en gace a de a e, se ían los p ime os ex os de
enjundia publicados en español sob e el pin o de Be na. La in ensidad y
hondu a de es e agmen o pe mi e comp ende has a qué pun o pudo se
decisi a su oz en nues o con ex o a ís ico:
Klee es de los a is as que apenas son poseídos po la azón. Él c ee en un con-
jun o de ue zas conscien es e inconscien es que odos lle amos casi pe didas
den o de noso os mismos y que acaban po pone se de nue o a nues o al-
cance, a consecuencia de búsquedas cien í icas y «me apsicológicas». La ex en-
sión de su campo de e i icaciones es eno me. No elige solamen e sus mo i os
en la ealidad con odas sus elaciones, ni en la semejanza habi ual de los con-
cep os humanos, sino, de mane a absolu a, en odo lo que el espí i u es capaz
de asi o de imagina . Klee no se con enía más que con hechos óp icos, bien
cuando se pueden con empla simul áneamen e desde cualquie posición (ele-
men o empo al), o bien cuando los descompone (elemen o ana ómico y psico-
lógico). He aquí las palab as p opias del pin o como ejemplo del mo i o de sus
cuad os: «Un manzano en lo , sus aíces, la sa ia ci culan e, el onco, la copa
y sus años de c ecimien o, la lo , su ana omía, sus unciones sexuales, el u o,
la cápsula y los g anos. Todo un ex o de ulgo es en aumen o». Klee oma
ambién sus mo i os de las ciencias exac as, an o de la Física, de la Medicina,
de la Biología, como de la Filoso ía, de la Religión, de la Música y has a de las
Bellas A es. El homb e exis e solo mien as es lo medida de odas las cosas.
Nada puede medi se sino sob e la escala de es e mundo. Pa a hace isible un
mundo al en sus pin u as, Klee iene la necesidad de disol e las o mas al
uso, haciéndolas b o a del pu o manan ial Así eemplaza las o mas o gánicas
210 Ba , Al ed H.: Paul Klee. Op. ci ., p. 3.
Al onso de la To e
84
de la na u aleza po signos y ci as que le pe mi en se i se de ellas an li-
b emen e como el músico de las no as. Es os medios ienen la misma ue za
in ui i a y posi i a que sus concep os. No son ni eales ni no igu a i os, pe o
ealiza una amalgama de es as dos cualidades. El mundo de odo lo que es á
al alcance del espí i u humano se en aíza menos en la ealidad que en la in-
ención o mal, y en es e dominio Klee es único. Si de una pa e las nociones
«me apsicológicas» se unen con las nociones exac as, de o a, o mas co es-
pondien es a la pu a in uición se unen a las o mas adicionales. Y el esul-
ado es siemp e una pin u a de al o alo , que se di ige solo al sen ido isual.
Tan g ande es en Klee la sensibilidad pa a los colo es y las o mas, que sus
p opios ad e sa ios no pueden con ae se al encan o de sus cualidades pic ó i-
cas. Es e sen ido en los alo es del colo ido, lo ha pe eccionado Klee du an e
los úl imos quince años; an es e a el dibujan e quien p edominaba en él Es a
e olución ha pe mi ido a Klee desa olla una poli onía análoga a la música
de Bach y de Moza y de algunos o os de la ca ego ía de es os clásicos.
Exis e una elación in e io en e el p oceso o mal de Klee y el de la música.
Su esc i u a en ci as o ece la misma libe ad en la exp esión espi i ual y en
la a iabilidad de los hechos simul áneos de nues a conciencia. En Klee, que
es ambién un músico de al o alo y que du an e la go iempo ha acilado
en e la música y la pin u a, se ealiza el a o enómeno de la in il ación de
dos a es; si bien sus lími es no se con undi án jamás, es e a is a ha hecho
e ocede ampliamen e los de la pin u a a egiones an es inaccesibles.
Los cuad os de Klee e idencian oda la ex ensión y oda la p o undidad de la
indi idualidad sin é ica que la ciencia no asió has a aquí sino en los an eos
de las in es igaciones211.
La ci a a Klee se ía pe manen e en gace a de a e212, o dicho de o a o -
ma: gace a-de-a e-es-klee. Casi cualquie ema a ado en la co a ida de
la e is a pe mi i ía a su di ec o la ci a. Mucho del hondo espí i u de gace a
de a e es aba bajo la somb a de Paul Klee. Ya ue e la nue a a qui ec u a213,
211 G ohmann, Will: «el a e no igu a i o en Alemania», op. ci ., p. 2, ya se dijo, ilus ado
con el pez do ado de Klee. Pe dido en el ex o, no en el í ulo, la minúscula ipog á ica.
212 También su ci a po oposición, po ejemplo a Domínguez. AA.VV.: «exposición su ealis-
a del pin o osca Domínguez», gace a de a e, San a C uz de Tene i e, n.º 13, 1/V/1933,
p. 4. Nues a bibliog a ía menciona á di e sas alusiones a Klee en gace a de a e.
213 AA.VV.: «la a qui ec u a y sus a inidades anquilas», gace a de a e, San a C uz de Te-
ne i e, n.º 4, 1/V/1932, p. 3.
II. El semb ado de es ellas (La somb a de Klee en el a e español de pos gue a)
85
el cinema214, la escul u a215 o el su ealismo216. O la e lexión sob e su in-
luencia en a is as como No ah Bo ges217. Mas no solo su p opio quehace ,
ambién el cie e de la Bauhaus218 y la ma cha de Klee, se ían e e idos po
Wes e dahl en gace a de a e, a a és de la mención al a ículo que Guille mo
de To e esc ibía en el dia io mad ileño Luz, desc ibiendo el esca nio al que
había sido some ido el a is a de Be na cuyos cuad os ue on des uidos po
la «bizquedad unila e al» del gobie no nazi219. De To e había sido ambién
emp ano e e ido de Klee, mos ando conoce su quehace ya desde los
214 AA.VV.: «conduc a uncional del cinema», gace a de a e, San a C uz de Tene i e, n.º 8,
1/IX/1932, p. 3.
215 AA.VV.: «la escul u a y sus exp esiones eloces», gace a de a e, San a C uz de Tene i e,
n.º 10, 1/XI/1932, p. 2.
216 AA.VV.: «Su ealismo», gace a de a e, San a C uz de Tene i e, n.º 23, 1/IV/1934, p. 2.
217 AA.VV.: «no ah Bo ges», gace a de a e, San a C uz de Tene i e, n.º 20, 1/X/1933, p.1.
Algo simila ha án colabo ado es de Wes e dahl como López To es, Domingo: «el
pin o social hans omb ock», gace a de a e, San a C uz de Tene i e, n.º 25, 1/IV/1934,
p. 4 (y) Ga cía Cab e a, Ped o: «la concén ica de un es ilo en los úl imos cong esos»,
gace a de a e, San a C uz de Tene i e, n.º 31, 1/X/1934. También lo ci a á cuando ana-
lice Wes e dahl el quehace picassiano, y e ie a «las conquis as de klee y de eininge ».
Wes e dahl, Edua do: «pablo picasso. in elec ualismo, sumisión y elación au omá ica
de la pin u a», gace a de a e, San a C uz de Tene i e, n.º 19, 1/IX/1933, p. 19.
218 A chi o de gace a de a e. «el caso ‘bauhaus’ en alemania y su cie e en 1932». Op. ci .
219 AA.VV.: «g.a. y sus no as», gace a de a e, San a C uz de Tene i e, n.º 26, 1/V/1934,
p.3. Se e ie e al du o a ículo de ecien e publicación del colabo ado en gace a de a e,
Guille mo de To e, en o no al cie e de la Bauhaus. De To e, Guille mo: «La maja
y el o e o o el nacionalismo en el a e», Luz, Mad id, 18/IV/1934, p. 3: «Y ahí es án, ya
son conocidas las consecuencias a que ha dado luga esa bizquedad unila e al, jun o con
el espí i u enga i o de los acasados, al día siguien e del iun o hi le iano en Alemania.
Lo mejo de su a e con empo áneo, las c eaciones admi ables de sus pin o es y a qui ec-
os más ep esen a i os, ienen siendo desalojadas c uelmen e. Fue ce ada la “Bauhaus”,
de Be lín –que a as aba ya una ida p eca ia desde su depo ación de Dessau–, jun o
con las gale ías de Flech heim y de Cassi e , balua es magní icos del exp esionismo. Ig-
no o la sue e que hab án co ido las colecciones comple ísimas de pin u a exp esionis a
que había en el K onp inzpalais, pe o lo que sí sé es que las p incipales igu as de es e
g an mo imien o han sido expulsadas de sus museos y escuelas: Paul Klee, de Dusseldo ;
Baumeis e y Beckmann, de F anc o ; Ca l Ho e y Schlemme , de Be lín. Aún más. En
Mannheim, los “nazis” llega on al esca nio: hicie on en la ía pública una exposición con
los cuad os de Klee, G osz, Kandinsky, Chagall, e c., desposeyéndolos de sus ma cas y
cla ándoles ca eles i iso ios: “Po es os cuad os el Es ado había pagado dine o…”, a in
de designa inequí ocamen e ales “ho o es” a la indic a popula …». En ibíd.

Al onso de la To e
86
años ein e220. Mas, además de ci a al de Be na, pe manen emen e, en sus
cinco años de exis encia, gace a de a e ep oduci ía con ecuencia sus ob as
ilus ando di e sos a ículos221 (Ilus ación 26).
En 1933 Wes e dahl ue más allá, y decidió edi a una monog a ía sob e
Klee (como lo ha ía con Baumeis e ) esc i a po Will G ohmann222, g an i-
gu a c í ica de ese iempo y eó ico cen al en su ob a, hubiese sido la p ime a
publicada en España, como eco daba Wes e dahl en una ca a emi ida a
G ohmann. La p opues a había sido impulsada po G ohmann con ocasión del
en ío de una a je a pos al de Wes e dahl, en sep iemb e de 1933, en o no
a la ealización de o a monog a ía sob e Kandinsky223. Un mes después a su
decisión, Wes e dahl emi ió una o malis a ca a a Paul Klee el 21/X/1933
220 Desde 1919 Guille mo de To e había enido ci ando a Klee en la e is a G ecia (Se-
illa-Mad id). Po ejemplo en: «An ología-No ísima Lí ica», n.º 27, 20/IX/1919 o «El
a e cando oso y o u ado de No ah Bo ges», G ecia, Mad id, n.º LXIV, 15/VI/1920,
pp.10-11. Publicado ambién en: Palma de Mallo ca: Balea es, n.º 118, 30/VII/1920,
pp.3-4.
221 Wes e dahl, Edua do: « eapa ición animalis a y pelig os», gace a de a e, San a C uz
de Tene i e, n.º 22, 1/XII/1933, il. p. 2 (ilus ación: «El pescado do ado». Paul Klee,
«De Gold isch» [1925], Hambu ge Kuns halle. Es a misma ob a se á ep oducida en
el a ículo G ohmann, Will: «el a e no igu a i o en Alemania», op. ci ., il. p. 2. Es e
úl imo a ículo ep oduci ía una ob a de Klee, «Don Quijo e». «De Gold isch», ambién
mencionado, ol e ía a ep oduci se en AA.VV.: «paul klee po will g ohmann», gace a
de a e, San a C uz de Tene i e, n.º 37, 1/V/1936, il. p. 78 [con í ulo aho a de «el pez
do ado»]. La ob a, ep oducida en el lib o de Jus i, es aba en la Na ionalgale ie be linesa,
donde Wes e dahl ecibi ía la e elación que comen amos en el ex o).
222 Will G ohmann (Ba uzen, 1887-Be lin, 1968). El anuncio de edición del lib o de G oh-
mann se publicó en gace a de a e, n.º 20, San a C uz de Tene i e, X/1933, as la emi-
sión po Wes e dahl de una ca a-in i ación al c í ico pa a su esc i u a (4/IX/1933). El
núme o 37 de es a e is a, de ma zo de 1936, ecogía la ecien e publicación de la ob a
de G ohmann con iscada po la Ges apo sob e los dibujos de Klee. En e o os aba-
jos de G ohmann dedicados a Klee han de sub aya se: «Paul Klee», Cahie s d’A , Pa ís,
XII/1929 y Paul Klee. Handzeichnungen II 1921-1930. Be lin: Mülle & Kiepenheue
Ve lag Be gen II, 1934. Es e úl imo ue publici ado po gace a de a e. C . AA.VV.: «ac-
i idades», gace a de a e, San a C uz de Tene i e, n.º 37, 1/V/1936, p. 58 y eseñado en
el mismo núme o: «paul klee po will g ohmann», ibíd., pp. 78-79.
223 G ohmann le ag adece ía el en ío de a ios núme os de gace a de a e, a la pa que le
p opone la monog a ía de Klee. Ta je a pos al de G ohman, desde D esde, a Wes e dahl,
23/IX/1933. C . Ca eño, Pila : La a en u a del mi a . Valladolid: Museo Pa io He e-
iano, 2005, p. 44.
II. El semb ado de es ellas (La somb a de Klee en el a e español de pos gue a)
87
po la mediación del gale is a Albe Flech heim, ecuen emen e ci ado y
ep oducidas ob as de sus ondos en gace a de a e224, aludiendo al ecien e
en ío de ejempla es de la e is a an o a Be lin como a Dessau225 y señalando
ep esen aba «la a ención in e nacional de cuan os se in e esan po las ideas
ac i as»226. Tiempos de zozob a pa a Klee, habiendo cancelado ese 1933 su
con a o con Flech heim, expulsado de la ilusionan e ida en la casa pa eada
en e pina es concebida po G opius pa a el ma imonio Kandinsky-Klee en
Dessau y emig ando, en esos días de oc ub e, a la casa amilia de Be na.
O osí, caído G ohmann en desg acia en Alemania po el ascenso o ali a io,
los in en os pa a es ablece una elación epis ola con Klee no llega on a é -
mino. Jun o a la ca a ci ada emi ió Wes e dahl o a a Be na, con ca ác e
más expedi i o, el 2/V/1936227. El lib o no ue inalmen e edi ado, a pesa
de que en ca a de 1933 se señalaba su au o había acep ado el enca go228,
anunciada en gace a de a e, a ias ocasiones, su publicación229.
A modo de epílogo deben conside a se dos exposiciones celeb adas en
Tene i e con el concu so de gace a de a e, la su ealis a, mí ica, en 1935,
224 Fue gale is a de Paul Klee en e 1920 y 1933. En e o as exposiciones ealizadas en ese
iempo: Paul Klee, Be lin, 20 de oc ub e-15 de no iemb e de 1929 y Paul Klee: Neue Bilde
und Aqua elle, Be lin, 15 de no iemb e-10 de diciemb e de 1931. Muchas de las ilus a-
ciones de gace a de a e de es e iempo lle an la leyenda «po co esía de albe lech eim».
225 «la e is a “gace a de a e” dedicada exclusi amen e a la p opaganda gene osa del a e
con empo áneo, que le ha sido en iada p ime amen e a su di ección en dessau y, úl ima-
men e a su di ección en be lin». F agmen o de la ca a de Edua do Wes e dahl a Paul
Klee, 21/X/1933. Fondo Wes e dahl, Gobie no de Cana ias. A chi o His ó ico P o in-
cial de San a C uz de Tene i e, D1011.
226 Ibíd.
227 Ca a de Edua do Wes e dahl a Paul Klee, 2/V/1936. Fondo Wes e dahl, Gobie no de
Cana ias. A chi o His ó ico P o incial de San a C uz de Tene i e, D1012.
228 Todo pa ecía i con a el p oyec o de Wes e dahl. Will G ohmann había publicado el
mencionado, Paul Klee. Handzeichnungen 1921-1930 el año 1934, equisado po los nazis
en 1935.
229 AA.VV.: «en p epa ación», gace a de a e, San a C uz de Tene i e, n.º 19, 1/IX/1933,
p.8. Vol e ía a ei e a se en el núme o 20 de gace a de a e (1/X/1933, p. 3), es e mismo
núme o e ie e la nega i a a o a p opues a pa a edi a «un es udio sob e nolde, klee o
los plás icos ba lach o heizmann», esc i o po el D . Hildeb and Gu li (ibíd., p. 4). Will
G ohmann, e i ió a Klee en gace a de a e, ambién en: G ohmann, Will: «el a e no
igu a i o en Alemania», op. ci ., pp. 2-3.
Al onso de la To e
88
«Exposición su ealis a. O ganizada en el A eneo de San a C uz de Tene i e
po “Gace a de a e”»230, que incluyó la isi a a la isla de a ios conspicuos
ep esen an es del su ealismo, y la sucedida un año después, en 1936. Así,
ese úl imo año la ob a de Klee ue incluida en la «Exposición de A e Con-
empo áneo» o ganizada po ADLAN y gace a de a e en el Cí culo de Bellas
A es de San a C uz de Tene i e231, p esen ándose dos dibujos: «Danza de
sá i os» y «Doma de caballos sal ajes»232 (Ilus ación 25). De ecue do quedó
ambién un he moso o omon aje de Wes e dahl pa ece ía ep esen ando
aquella ilusión des anecida, la en a i a de la esc i u a del lib o de G ohmann
sob e Klee, casi un homenaje, un lib o de aquel233 con unas osas sob eimp e-
sionadas (Ilus ación 52), que pa ecie on luego e oca me aquel lindo buqué
de lo es que los a is as ca alanes deposi a on, a dis ancia, en la umba de
Paul Klee en 1950234.
230 A eneo de San a C uz de Tene i e, Exposición su ealis a. O ganizada en el A eneo de San a
C uz de Tene i e po «Gace a de a e», San a C uz de Tene i e, 11-21 de mayo de 1935. Fue
undamen al la colabo ación de Wes e dahl con Ósca Domínguez. Se p esen a on o os,
lib os y e is as su ealis as, incluyendo ob as de un impo an e conjun o de c eado es
inculados al su ealismo. Visi a on Tene i e And é B e on y Jacqueline Lamba, jun o
a Benjamin Pé e . En oc ub e de 1935 se publicó el núme o dos del llamado Bulle in
In e na ional du Su éalisme, impulsado po gace a de a e y «el g upo su ealis a de Pa ís».
El núme o 35 de gace a de a e (IX/1935) desc ibió el acon ecimien o.
231 La exposición eunía sesen a y sie e ob as y sie e «obje os su ealis as», con un conjun o
de publicaciones. San a C uz de Tene i e, 10-15 de junio de 1936. En el ca álogo ezaba
así: «adlan: ba celona, mad id, Tene i e, expone: colección “gace a de a e” en el cí culo
de bellas a es, ene i e».
232 Paul Klee, «Sa i -Tanz (Dance o he sa y s)», 1921. Lápiz y in a sob e papel en ca ón,
21,7×24,6 cm. N.ºs ca . 43-44. En el ca álogo cons an como «dibujo». Como luego se
e á, excep uando la p esencia de algún g abado de Klee en colec i as en Mad id se a-
a ía de la p ime a ocasión en que se e ía su ob a o iginal, en ida de Klee, en España.
233 G ohmann, Will: Paul Klee. Handzeichnungen II 1921-1930. Op. ci . Fo omon aje ea-
lizado po Wes e dahl con aquel lib o sob e Paul Klee y unas osas sob eimp esionadas
c.1935. En ocasiones con dudas en su da ación y e e ido como «Sin í ulo».
234 Re e ido en: Tudelilla, Chus: Ma hias Goe i z: ecue dos de España, 1940-1953. Op. ci .,
pp. 120-121. La ca a es á conse ada en el A chi o Goe i z del CENIDIAP en México
y luego se e ie e con mayo ex ensión. En lo ela i o a las lo es: «Lindos bouque s de
lo es se han asmi ido po nues os a is as ba celoneses a Felix y Ma hilde Klee, hijo y
he mana del allecido, pa a que en nomb e de aquellos queden deposi ados en la umba
de Paul Klee».
II. El semb ado de es ellas (La somb a de Klee en el a e español de pos gue a)
89
El único musEo sin pol o: la E Elación dE klEE En El a E dE pos -
guE a
La ob a de Klee es un museo comple o del sueño.
El único museo sin pol o.
René C e el, ci ado po J. V. Manuel (Manuel Viola), 1941235
La di icul ad de a icula en el con ex o del a e español de pos gue a
un lenguaje eno ado , en un ambien e muy con a io a la inno ación a -
ís ica, ue el pun o de pa ida de las búsquedas, a la ez que explica aquel
235 J. V. Manuel (Viola): Paul Klee. Op. ci .
Ilus ación 25. Paul Klee, «Sa i -Tanz (Dance o he sa y s)», 1921. Lápiz y in a sob e papel
en ca ón, 21,7×24,6 cm.
Al onso de la To e
96
B e e de C í ica de A e», cuya p ime a ac i idad pública se ía la exposición
de Nonell en 1942, un solo cuad o –lo que d’O s cali ica ía de «un solo
dispa o»259– en la gale ía mad ileña Biosca. De ensa de «la no malidad sin
sob esal o»260, de la « asepsia cas icis a»261, huida de lo a ís ico «sub e si o»262,
los g upos de los «Once» habían enido es composiciones, ambién deno-
minadas «cláusulas», a lo la go del iempo. La p ime a, en los años cua en a,
más con encional y ajena a los nue os iempos e incluso con oces si uadas
secula men e en su con a263. Sin emba go, impa able, el mundo ma chaba
hacia delan e, decía Milla es264, y cuando concluye an los Salones, mediados
los cincuen a, en lo que d’O s llamaba ya la «Te ce a cláusula», había nom-
b es que e elaban que la pe cepción de un cie o cambio de iempo no se
de enía: Juan An onio Gaya Nuño, An onio Bilbao, Ra ael San os To oella,
Josep Llo ens i A igas o Gus a o Gili, en e o os. Y, en odo caso, des e-
laban ambién la conside ación que o ecía el ex ao dina io peso de la cul-
u a plás ica ca alana en esos años y que quizás e a ambién he encia de la
admi ación de d’O s, bien conocida, po el mundo noucen is a. Si en Mad id
259 D’O s, Eugenio: Mis Salones. I ine a io del A e Mode no en España. Op. ci ., p. 167:
«habíamos de ope a , como en gue a los pa acaidis as que p epa an un desemba co, con
decisi o a ance. E a ya una ag esión (…)» o «Na u almen e, una ác ica así no podía de-
sa olla se sin (…) una quin a columna». Ibíd., p. 167. «El comba e pa a el cual salíamos
a pelea », ibíd., p. 172.
260 Ibíd., p. 170.
261 Mo eno Gal án, José Ma ía: In oducción a la pin u a española ac ual. Op. ci ., pp. 72-73.
262 «(…) Se desea, no e oluciones sub e si as, sin un o gánico desa ollo. (…) Si a es o se
le llama adicionalismo an o mejo ». D’O s, Eugenio: Mis Salones. I ine a io del A e
Mode no en España. Op. ci ., p. 210.
263 Los «Académicos» undado es ue on, po o den al abé ico, José Ma ía Al a o, En i-
que Azcoaga, José de Ba ie a, Ca los Blanco-Sole , José Camón Azna , la Condesa de
Campo-Alange, Yakichi o Suma (embajado de Japón), Edua do Llosen , Luis Felipe
Vi anco y A. Za ega Fombona, comple ando el p opio Eugenio d’O s, el onceno.
264 «Pa a lle a adelan e con odos los hono es y oda su in eg idad al museo que odos
soñamos y deseamos. Un Museo de A e Con empo áneo que e leje e dade amen e
nues a época (…) po que el mundo, mi que ido amigo, ma cha siemp e hacia delan e».
Ca a de Manolo Milla es, Las Palmas, 2/I/1955 a José Luis Fe nández del Amo, co -
esía de Ra ael Fe nández del Amo, 11/III/2003, en a chi o del MNCARS, Mad id,
2000. AA.VV.: José Luis Fe nández del Amo. Un p oyec o de Museo de A e Con empo áneo.
Mad id: Museo Nacional Cen o de A e Reina So ía, 1995, pp. 36-37.

II. El semb ado de es ellas (La somb a de Klee en el a e español de pos gue a)
97
la épica do siana no log ó una cla a di ec iz con empo ánea265, más bien una
cie a o o ija de un aspec o de la ealidad, en cambio, en Ba celona la ac-
i idad e a ené ica. Bien lo sabía uno de los Once, San os To oella, es-
ponsable en buena pa e de los p ime os impulsos a a és de la e is a Co-
bal o, que luego e e i emos. En 1946, aca iciando ya los cincuen a, los i ies,
D’O s había dejado cla o su especial lis a de p osc i os, den o de un ono
que eco daba el «mani ies o» de 1924: «los a is as mili an es, los enca ga-
dos de alguna o icial unción espec o al a e nue o (…) ue on po de p on-
o excluidos»266. Un alma ba oca, con adic o ia, que, empe o, hizo de su
ac i idad una de las p ime as en a i as que ela a on la ímida llegada a
Mad id de cie os elemen os de nues o a e con empo áneo, casi a su pesa .
Ejemplos ales a las emp anas y singula es p esencias de «Dau al Se »,
Joan Mi ó o Jo ge O eiza, en uno de los salones capi ales de es e iempo, el
«VII Salón de los Once», de 1950. Es e Salón, si uado c onológicamen e
jus o en el inicio de la década, a anzaba lo que se ían dos p esencias muy
ele an es y que, como e a ecuen e en ese iempo, pa ecían menciona las
«escuelas», Mad id y Ba celona. Po un lado, la inclusión del mad ileñizado,
du an e esa década, O eiza, inme so en el Mad id o icial casi cual pez en el
agua y sob e el que d’O s omi ió deci palab a en el ca álogo267. Sus escul-
u as luchaban i as «con a las esco ias he edadas»268, esc ibi ía su p esen a-
do An onio Bilbao A ós egui, inculado a la his o ia de la gale ía S udio.
Ese Salón supond ía ambién la p esencia en Mad id, al in, de «Dau al Se ».
No al a on, as mo i d’O s en 1954, alzadas oces que a eme ie an con-
a él sin compasión: si en ene o de 1959 Vicen e Risco esc ibía en «Pun a
265 «(…) Una cie a p oli e ación de ac i idades a ís icas en las que la posición ecléc ica se
había ans igu ado en una ca encia absolu a de c i e io». Mo eno Gal án, José Ma ía:
In oducción a la pin u a española ac ual. Op. ci ., p. 73
266 D’O s, Eugenio: Mis Salones. I ine a io del A e Mode no en España. Op. ci ., p. 165.
267 Sí lo hizo su p esen ado en el «Salón», An onio Bilbao A ís egui, quien obse ó, en e
sus cualidades su adsc ipción hacia «las nue as o ien aciones de la Es é ica (que) pos ulan
un a e di igido a la in eligencia más que a los sen idos». Bilbao A ós egui, An onio:
Academia B e e de C í ica de A e-Sép imo Salón de los Once. In ie no 1949. Mad id: Ga-
le ía Biosca, 1950, pp. 17-18.
268 Ibíd.
Al onso de la To e
98
Eu opa»269 sus conside aciones sob e d’O s como «maes o indispensable»,
po su pa e Mo eno Gal án señalaba un año después que «esa con igu a-
ción en al u as pon i icales del juicio c í ico, legalizó un hace pic ó ico
undamen ado en un p es igioso escolas icismo desde el que se islum-
b aban las edades clásicas (…). Se magni icó, pues, una pin u a en que
lo ju enil se hacía comp ensi o con una elegía, y has a con una ememb an-
za, del pasado clásico: se alo ó, asimismo, la alusión poé ica, siemp e que
no incidiese demasiado en p o undidades mis e iosas»270. Eugenio d’O s,
el «sal ado », en la oz de Díaz-Plaja271. Has a al pun o su einado c í ico
en la década ue o al que, anscu idos cinco años as su allecimien o,
una mis e iosa, ¿o chusca?, ci a suya seguía eco dándolo al ab i el ca á-
logo de exposiciones an impo an es como la celeb ada en 1959 en el Musée
des A s Déco a i s272 de Pa ís en o no al es ado de la pin u a española,
ya en esas echas en plena expansión in e nacional de nues os a is as abs-
ac os y con una no o ia epe cusión allende. En 1964, Aguile a Ce ni
e e ía el ca ác e de «ges o», que supuso la Academia do siana, si bien
269 Risco, Vicen e: «Sob e algunas ideas de Eugenio d’O s», Pun a Eu opa, Mad id, n.º 37,
I/1959, pp. 52-57. O la que Mo eno Gal án señala a, en el mismo sen ido: «el más al o
magis e io c í ico de la época lo os en aba don Eugenio d’O s de mane a indiscu ible. Y
en e dad que el de echo a al magis e io le enía desde muy an iguo, sin que en nues os
días se ea aún a la pe sonalidad que pueda sus i ui le». Mo eno Gal án, José Ma ía:
In oducción a la pin u a española ac ual. Op. ci ., p. 72.
270 Ibíd., p. 82.
271 Díaz-Plaja, Guille mo: «Hacia una de inición de Eugenio D’O s», Cuade nos Hispa-
noame icanos, Mad id, n.º 65, Ediciones Mundo Hispánico, ene o 1955. En p. 50: «Su
a ea e a de descub imien o y de sal ación».
272 El ca álogo, cuya cubie a es un dibujo sígnico de Julián San ama ía, se ía p ologado
po José Miguel Ruiz Mo ales (Di ec o Gene al de Relaciones Cul u ales) y Jacques
Gue in (Conse a eu en Che du Musée des A s Déco a i s). F ançoise Choay, conse -
ado a del Musée des A s Déco a i s, jun o a F ançois Ma hey, enca gada del Comi é
d’O ganisa ion de la exposición. Pa icipan: Ra ael Canoga , Modes o Cuixa , Luis
Fei o, Al onso Mie , Manolo Milla es, Lucio Muñoz, Pablo Palazuelo, Manuel Ri e a,
An onio Sau a, An onio Suá ez, Juan José Tha a s, Vicen e Vela y Manuel Viola. La
no a de Eugenio d’O s e a: «lo subconscien e es amo o», en la p ime a página del ca á-
logo. Es a ci a había abie o ambién el conocido lib o: Ci lo , Juan-Edua do: El a e
o o. In o malismo en la escul u a y pin u as más ecien es. Ba celona: Edi o ial Seix Ba al,
Biblio eca B e e, 1957, p. 8.
II. El semb ado de es ellas (La somb a de Klee en el a e español de pos gue a)
99
«a escala sup anacional, la “Academia B e e” solo podía ene un signi icado
muy dudoso»273.
Y como espues a a an o cas icismo, ese con ex o an g is, as odo lo que
hemos esc i o, no esul a ex año que, ya en la década de los cua en a, Wes e -
dahl señalase en 1948 a Ma hias Goe i z la impo ancia de la ecupe ación
de la igu a de Paul Klee quien se ía el «pin o que acaso deja a la huella de
poesía más p o unda en mi ida de espec ado »274. Una con esión que, luego lo
e emos, de ol e á Goe i z al mundo poco después, casi en los mismos é -
minos. De alguna o ma, la sal ación es aba mi ando hacia a ue a, a o os
modelos que se asen a on en in luencias su ealis as o bien u ie on en Klee y
Kandinsky los e dade os luga es en donde eje ce un nue o iempo. No había
nada que hace en ese i i a e que cues ionaba ac emen e el desa ollo de las
nue as endencias a ís icas en las décadas cua en a y cincuen a en España.
Desplaza se, iaja ue a, sali y pode con empla insóli os mundos, o as
pin u as, nue os c eado es y busca , como e emos, o o inédi o es ado del
espí i u. Así, el cí culo que an es e e imos, Klee-G ohmann, end ía su
melancólico epílogo en el encuen o de Will G ohmann isi ando en Pa ís,
y ansmi iendo al u u o, aquel singula espacio suspendido del ece de la
ue Sain -Jacques que e a el es udio de Pablo Palazuelo275, quien jus amen e
había señalado como p incipal mo i ación de aquel iaje en 1948276 la bús-
273 Aguile a Ce ni, Vicen e: Una pe spec i a de la pin u a española. Op. ci ., p. 37.
274 Edua do Wes e dahl, Ca a a Ma hias Goe i z, San a C uz de Tene i e, 15-XI-1948.
La Laguna (Tene i e). A chi o His ó ico P o incial de San a C uz de Tene i e. Fondo
Wes e dahl. R. 422.
275 G ohmann se ía habi ual aledo y es udioso c í ico de su ob a. G ohmann, Will: «Une
Visi e», De iè e le mi oi , Pa ís, n.º 73, II-III/1955. Fue ambién enca gado del discu so
inaugu al de la exposición de nues a angua dia abs ac a que o ganiza a la Gale ie 59,
A e Ac ual, Ascha enbu g, 16 de ene o-14 de eb e o de 1960. En 1956 ol e emos en-
con a a G ohmann y Wes e dahl en elación epis ola . Esc ibi ía el p ime o: «La úl ima
cosa que engo de V. es la edición Flinke , Pa ís sob e Paul Klee. Y el úl imo a ículo
es “Le ca alie bleu” apa ecido en “L’Oeil”». Bo ado de ca a di igida po Wes e dahl
a G ohmann, c. X/1956. Fondo Wes e dahl, Gobie no de Cana ias. A chi o His ó ico
P o incial de San a C uz de Tene i e, D-1001. Se e ie e Wes e dahl a: G ohmann,
Will: Paul Klee. Pa ís: Lib ai ie Flinke , 1954.
276 «(…) El mis e ioso Paul Klee (que ep esen a) la exp esión de nues o iempo». Rod í-
guez de Ri as, Ma iano: «El pin o pin a», A iba, Sección Noche y día, Mad id, 6/I/1948.
Al onso de la To e
100
queda de Paul Klee277. Las palab as del mad ileño, al encon a se con la ob a
Klee, eco daban a las an edichas de Wes e dahl: había sido «la emoción más
ue e (…) desde que empeza a a pin a »278.
Cuando se analiza la p esencia de la memo ia del quehace de Klee en los
nue os a is as o mo imien os de c eado es su gidos en la España de pos -
gue a, una de las cues iones que puede conclui se es la omnip esencia de sus
enseñanzas. Desde una admi ación emp ana, su gida p incipalmen e en el
seno de la comunidad a ís ica y sucedida en di e sas di ecciones, pe o cuyo
eje capi al es Wes e dahl en su encuen o con Baumeis e -Fabe -Goe i z,
impulso es de las emp anas a en u as de la mode nidad en la pos gue a
y buenos conocedo es –y di uso es– del quehace del de Be na. Tampoco
debemos desdeña que la ecupe ación de su igu a, ya lo hemos esc i o279,
las azones las explicaba Rica do Gullón: «En la pin u a de Klee se da una
277 El asun o ue a ado en la exposición: Fundación Juan Ma ch y la Fundación Museo
Jo ge O eiza, Pablo Palazuelo. Pa ís, 13 ue Sain -Jacques (1948-1968), Mad id-Alzuza,
2010-2011.
278 A modo de ejemplo, así es á documen ado en el caso de Palazuelo, sin duda lo uno de
los más conspicuos admi ado es de Klee y quien decla a ía que el obje i o de su ma cha
a Pa ís se ía, p ecisamen e, el conocimien o de la ob a de es e a is a, impulsado po el
encuen o sucedido jus amen e a a és de ep oducciones adqui idas en Buchholz. A la
ma cha de Palazuelo, és e ya conocía algo la ob a de Klee, «en o ma de o og a ías en
colo », y dicho conocimien o había enido luga «du an e los años 1946 o 1947». Es as
palab as, y las que siguen, lo explican: «Me causó una p o unda imp esión, quizás ue
la emoción más ue e que yo había sen ido desde que empeza a a pin a . Me in igaba
su in e és po la geome ía, su pe cepción de las mani es aciones de la geome ía en
la na u aleza hechas poesías: esas líneas y colo es que sueñan (…) es su elación con la
ene gía en la na u aleza lo que más me a ae de la ob a de Klee. Sus paisajes, las an-
ás icas ciudades y las uinas, las pe sonas an asmagó icas, sus líneas y sus colo es:
odo se encuen a en un es ado de máxima a ención hacia la in ensidad y la ene gía».
Palazuelo, Pablo y Powe , Ke in: Geome ía y isión. G anada: Dipu ación de G a-
nada, 1995, pp.12-13. Alguna de las monog a ías de Klee de la biblio eca pe sonal de
Pablo Palazuelo conse an signos de su p ocedencia de la lib e ía Buchholz. Na ado,
en ex ensión, en: De la To e, Al onso: Pablo Palazuelo. La imaginación in o e ida.
Mad id-Alzuza: Fundación Juan Ma ch-Fundación Museo Jo ge O eiza, 2010-2011,
pp. 8-35.
279 Ibíd. en especial el capí ulo La uen es: Klee y Kandinsky. C . Pablo Palazuelo. Pa ís, 13 ue
Sain -Jacques (1948-1968). Ibíd., pp. 14-20. Al asun o de su di usión se e e ía en 1952
Gullón, Rica do: «Klee», Cuade nos Hispanoame icanos, Mad id, n.º 30, Ins i u o de
Coope ación Ibe oame icana, VI/1952, pp. 342-343.
II. El semb ado de es ellas (La somb a de Klee en el a e español de pos gue a)
101
mezcla de inocencia y magia que sa is ace incon esados anhelos del homb e
mode no. La des ucción de la ealidad en su apa iencia, iniciada po el
imp esionismo, enía una inalidad cla a: sus i ui las o mas inexp esi as y
caducas de esa apa iencia po un conjun o de signos e elado es de lo eal en
su au en icidad. La pesquisa se o ganizó en p o undidad, y la imaginación,
libe ada de se idumb es con encionales, econs uyó el mundo a su mane a,
exp esándolo en ni eles di e en es a a és de o mas de conside able iqueza.
Klee poseía una a a capacidad de deslumb amien o; como los niños, sabía
deja se so p ende po la ma a illa del mundo: plan as, animales, aguas… Es
conocida la imp esión que le p odujo la isi a al acua io de Nápoles, donde
una ealidad an ás ica sa is acía al mismo iempo sus deseos de e dad y
no edad. Las lo es, po ejemplo, ompían de p on o su inmo ilidad pa a
con e i se en animales o aces, malignos. Klee pin ó y dibujó sin apa a se
de la igu ación. A as ado po un humo agabundo y cu ioso, buscó en
las o mas semejanzas con los obje os del mundo eal. Fo mas en p incipio
desconec adas de oda alusión, adquie en, po la suge encia implíci a en un
asgo, en una mancha, con o nos amilia es, pe iles que ecue dan la eali-
dad. He be Read dice que el mundo de Klee es un mundo gó ico. Más bien,
me a e e ía a deci , un mundo i ónico, c eado po una imaginación an i a
como na u al en sus mo imien os. Quizá al es la azón de su iun o: el es-
pec ado encuen a en las ob as de es e a is a una ansc ipción del uni e so
empapada de li ismo y ce cana al mundo de los sueños, al mundo de esas
so p enden es ealidades que halagan la imaginación del homb e dejándole
en e e , como posibles, ansmu aciones mágicas de lo co idiano en que se
halla inme so»280.
El e o no y hon a de lo kleeiano ue una cues ión de dimensión in e -
nacional en ese iempo, as su mue e en junio de 1940 y u o en la sala
especial que le dedicó la «24 Biennale di Venecia» (1948) uno de sus pun os
de in lexión, eco demos e a la p ime a Biennale as la gue a mundial y
Klee simbolizaba, así, la espues a esis en e del a e a las ideas o ali a ias.
Lo había exp esado James Johnson Sweeney en el p e acio a su exposición en
el MoMA (1941): «Today we a e aced by ano he as social c isis. We see
280 Gullón, Rica do: ibíd.

Al onso de la To e
102
a wo ld o n be ween he wo g ea o ces, democ acy and o ali a ism»281.
Como ambién lo se ía la ex ao dina ia exposición celeb ada en Pa ís282 ese
mismo año ( escien as sesen a y cinco ob as), esc ibiendo en aquella ocasión
Hen i Hoppeno sob e el ca ác e de Klee-o o-mundo, como una ese a
ene gé ica, en e a la pe sonalidad ex o e ida de Picasso, de al o ma que
la ob a kleeiana se ía el ge men del u u o, a la pa que lo inca dinaba con
o os soli a ios: «c’es à une len e e uni e selle ge mina ion que l’oeu e de
Paul Klee nos ai pa icipe (…) il es un au e monde»283. Se a aba de «une
soli ude p ése ée, p o egée pa ce qui es ai d’in anchissable dans leu
oeu e, la ma quaien à ses naissances succesi es d’un signe acé au diaman ».
E a pues un iempo plane a iamen e kleeiano, si pensamos en su ex ensión
hacia el exp esionismo abs ac o no eame icano, como sub ayó G eenbe g284
quien explicaba «que la génesis del exp esionismo abs ac o ame icano iene
una de sus azones p incipales en la asimilación e ec i a, po pa e de los
a is as de la Escuela de Nue a Yo k, de la angua dia clásica. La ob a de
pin o es como Klee, Mi ó, Kandinsky, Mond ian o Picasso (muy especial-
men e) ue analizada p ecoz y a en amen e, an es que en Pa ís, po pin o es
como Pollock, De Kooning, Ho man o Mo he well (…) una lec u a sin-
gula , inédi a, no eame icana, de la angua dia eu opea»285. Aunque no
nos esis imos a ci a la apo ía que señala a Jean Cassou, es ábamos en e
a un desconocido pin o céleb e: «Paul Klee é ai célèb e à Pa ís, mais peu
connu. On peu ê e célèb e sans ê e connu (…) un des plus a es c éa eu s
281 Sweeney, James Johnson: «The place o Paul Klee», en Paul Klee. Nue a Yo k: MoMA-
Museum o Mode n A , 1941-1946 (dos ediciones), p. 19.
282 Musée Na ional d’A Mode ne, Paul Klee 1879-1940, Pa ís, 4 de eb e o-1 de ma zo de
1948.
283 Hoppeno , Hen i: Paul Klee. Op. ci . La cu si a en el o iginal.
284 G eenbe g, Clemen : Joan Mi ó. Nue a Yo k: Quad angle P ess, 1948. C . ambién
sob e la in luencia en la escuela de Pa ís: Do i al, Be na d: Los pin o es céleb es. Op. ci .
«Mi ó, Paul Klee, sob e odo, me pa ecen se los an epasados que esos pin o es pueden
in oca », ibíd., p. 24.
285 Díaz Sánchez, Julián: La idea del a e abs ac o en la España de F anco. Mad id: Ensayos
A e Cá ed a, 2013, p. 159.
II. El semb ado de es ellas (La somb a de Klee en el a e español de pos gue a)
103
de no e époque»286. En odo caso, la ob a de Klee e a acogida ambién po
o o g upo esencial de ese iempo, cuya p esencia e a cons an e en Pa ís,
el g upo COBRA, p esen ado en la capi al ancesa an o en indi iduales
como colec i as, como ejemplo las p esencias de Asge Jo n o Ka el Appel,
y en algunos casos esiden es cie o iempo en la ciudad, po ello, como nos
eco daba Vale iano Bozal, coope a on en el azado de un au én ico mapa
de las in luencias que muchos halla on en Pa ís: «COBRA iene una im-
po ancia conside able pa a el a e español, no solo po lo que los españoles
pudie on e en es os a is as, ambién po o as dos azones: p ime o po
su in e és en la ob a de Klee y Mi ó, un descub imien o esencial en la ob a
de Jo n, po ejemplo, pe o igualmen e impo an e en la de Appel y en al-
gunos momen os de Jacques Douce ; después po su elación con el a b u
de Fubu e y el a amien o ma é ico de Fau ie y, en meno medida, el de
Pie e Soulages, Wols y Ha ung. Todos es os elemen os con ibuyen a con-
igu a un ho izon e de a inidades que se p esen a, his ó icamen e, como
al e na i a an o a la pin u a sabia de la Escuela de Pa ís, cuan o a las
imágenes li e a ias p opias del su ealismo in e nacional. Si u ié amos que
aza un mapa del a e de angua dia de ese momen o, algunos de sus lados
es a ían ocupados po ese su ealismo –en p o unda c isis– y po la Escuela
de Pa ís, o os se de ini ían a pa i de la “me amo osis” que COBRA hace
suya, los e ec os de la poé ica de Klee y Mi ó, los dibujos in an iles y el “a e
degene ado”, los g a i i, el a amien o ma é ico de los o ages de Fau ie , las
incisiones y ex u as de Dubu e (…) mapa en el que los a is as españoles
empeza on a encon a un luga adecuado»287.
Como ambién eco da a Emmanuel Guigon, «Paul Klee, como sabemos,
llega á a se una de las uen es comunes de los a is as expe imen ales de
la posgue a, en España como en el es o de Eu opa, po su concepción de la
286 Cassou, Jean: Paul Klee. Pa ís: Édi ions de l’A chi ec u e d’aujou d’hui e l’Associa ion
Paul Klee, 1949.
287 Bozal, Vale iano: An es del in o malismo. A e español 1940-1958 en la Colección A e Con-
empo áneo. Mad id: Museo Nacional Cen o de A e Reina So ía, 1996, pp. 29-30. A
es e a ículo de Bozal, pa a comp ende las elaciones del a e español con Klee, de modo
p e io al in o malismo, se e e i ía: Díaz Sánchez, Julián: La idea del a e abs ac o en la
España de F anco. Op. ci ., p. 31.
Al onso de la To e
104
“imp o isación psíquica” y la ex emada libe ad de su abajo. Hay que ene
en cuen a una ans o mación adical que, poco después de 1945, a ec a á de
mane a sensible los c i e ios de juicio. Un mundo había acabado, disg egando
pa a siemp e el a monioso edi icio del humanismo. En odos los e enos,
las on e as adicionales de la humanidad habían sido b u almen e cues-
ionadas (…) El comp omiso espec o al a e mode no es aba ligado sob e
odo a una olun ad de e al a e ope a una e dade a ans o mación de
la conciencia. Sus p ime as mani es aciones ue on pa icula men e he oicas
y en su mayo pa e se si ua on bajo el signo del su ealismo con el cual a
menudo se asociaba la ob a de Klee»288.
«En Eu opa se a a de ija un nue o es ado de espí i u», había islum-
b ado ya Wes e dahl al e e i la exposición de Klee en Be na (1935), de la
que nue amen e u o no icia po su p esen ado , G ohmann289. Re lexio-
nando aho a sob e el po qué de la mi ada de nues os pin o es hacia al
modelo es p eciso sub aya como su quehace y pensamien o p oponían un
singula desa ío, silencioso, a la e ó ica isual de ese iempo o, exp esado
po Ludwig Jus i is o po Wes e dahl: «se a ace cando de es a mane a a
la disposición del espí i u que ha apa ecido en los homb es sen imen ales
después de los e o es de la gue a y de los años p óximos: eme osos, exci-
ables, huyendo de la se iedad del des ino»290. Klee ep esen aba un humo
288 Guigon, Emmanuel: «Paul Klee en España», en Paul Klee. Valencia: IVAM, 1998, p. 74.
289 AA.VV.: «índice de exposiciones», gace a de a e, San a C uz de Tene i e, n.º 34, III/1935,
p. 4. La exposición: Kuns halle, Paul Klee-Kleinplas ik on He man Halle , Be na, 23 de
eb e o-24 de ma zo de 1935. Sob e la que señala Wes e dahl la in o mación llegada
desde G ohmann: «La exposición se compone de una can idad ap oximada a 300 ob as,
abajos que aba can desde el año 1919 al 1934. La igu a de Klee, en o no a la que
gi a un c ecido núme o de coleccionis as, adquie e con inuamen e un c ecido in e és.
El c í ico y colabo ado de g. a. d . Will G ohmann asis ió en Be na a la inaugu ación
de es a exposición, que ha e es ido ca ac e ís icas de g an ascendencia. En Eu opa se
a a de ija un nue o es ado de espí i u». En ibíd. Es a exposición e a especialmen e
simbólica, úl ima en su ciudad na al y e ec i amen e ue p esen ada po G ohmann. Su
ob a se había podido e en 1910 en el Kuns museum de Be na y la Kuns halle ealizó
en o al ocho mues as dedicadas a Paul Klee. Vid. sob e es a exposición: Hop enga ,
Ch is ine y Baumga ne , Michael: Paul Klee. Li e and wo k. Op. ci ., pp. 257-258.
290 Wes e dahl, Edua do: «paul klee: ugas de lo eal», en «d ama ismo y conc eción en
la plás ica con empo ánea». Op. ci .
II. El semb ado de es ellas (La somb a de Klee en el a e español de pos gue a)
105
in e io , en una ho a ya de quie ud que pod ía inca dina se en onces en
Sa e, como ap eciaba Cha les Es ienne291, de al o ma que pe mi ía la
huida de la se iedad de un des ino, e elado muy se io en España, pa eciendo
además acep a nues os a is as más jó enes un deside á um del quehace
kleeiano: la posibilidad de c ea o mas di e en es en e a manidas p opues-
as basadas en la ep esen ación o sob e la ago ada es ela del cubismo, cues-
ión omnip esen e de ese iempo acen uada en nues o país po la no o iedad
del genio y exceso picassiano.
Klee, el a is a «sin pol o», un i o, que no un cadá e 292, ensalzado po
«J. V. Manuel» (he e ónimo de Manuel Viola) en 1941, du an e su es adía con
el g upo pos su ealis a y esis en e «La Main à plume»293. Y de es e modo el
lenguaje de los a is as quedaba as o nado po el sueño kleeiano, no se á
ex año halla ecuen emen e ci as a egiones ecóndi as y esplendo es, é -
minos de ecuen e e ocación cuando se e ie a a Klee como modelo capaz
de acaba con la mono onía a ís ica española294. En las ci adas palab as de
Viola: «no hon amos a los mue os, solamen e endimos un homenaje a lo que
queda de ida en e los cadá e es ambulan es que nos moles an con su p e-
sencia (…) noso os oponemos la plás ica poé ica de Klee a cualquie pin u a
exc emencial desde la Academia al Mode nismo pede ás icamen e imi a-
do , pasando po odos los g ados de la igu ación emb u ecedo a de los
pin o es, iaje os de pequeña elocidad po las dos líneas de la mono o-
291 «(…) La ap oximación de Klee encie a un humo más in e io , eñido con sen imien o (al
igual que el de Jean-Paul [Sa e]). No se le imi a desde ue a…(…)». Es ienne, Cha -
les: «L’heu e de l’é ale: Bilan d’une année de pein u e», Te e des Hommes, Pa ís, n.º 1,
29/IX/1945, pp. 8-10.
292 «No hon amos a los mue os, solamen e endimos un homenaje a lo que queda de ida
en e los cadá e es ambulan es que nos moles an con su p esencia». J. V. Manuel (Vio-
la): Paul Klee. Op. ci .
293 Bajo el he e ónimo «J. V. Manuel», Viola publicó nume osos ex os, an o lí icos como
eó icos, en La Main à Plume, pa icipando, de o ma ac i a, en sus deba es. La Main
à Plume se con i ió en el símbolo de la esis encia del su ealismo du an e la Segunda
Gue a Mundial. Publica on una ein ena de plaque es indi iduales y una decena de
colec i as. Vid. Guigon, Emmanuel: Esc i os su ealis as. Te uel: Museo de Te uel, 1996.
También: Ve nay, Anne y Wal e , Richa d: An hologie du su éalisme sous l’Ocupa ion.
Pa ís: Édi ions Syllepse, 2008.
294 J. V. Manuel (Viola): Paul Klee. Op. ci .
Al onso de la To e
112
dE la EscuEla dE al ami a a pó ico
Más no pudo hace (…)
Hemos empezado con una he mandad, a la cual nos en egamos con odo lo que
enemos. Más no podemos hace 319.
Ma hias Goe i z, 1948
Como imos, en odo caso las con e encias y coloquios de la Escuela de
Al ami a, celeb ados en 1949 y 1950, impulsados po Goe i z in absen ia320,
supusie on una no a de ilusión en el somnolien o pano ama del a e o icial
en la pos gue a en nues o país. Quime a de la egene ación de la mi ada
mode na, a a és de deba es y con e encias se de endió la «c eación» y
la au onomía del hecho a ís ico, eco dando las expe iencias uncadas de
ADLAN o gace a de a e, de la que e an es igos algunos p esen es como
Ángel Fe an , Sebas ià Gasch, Rica do Gullón o Edua do Wes e dahl. Las
p incipales conclusiones de la Escuela e saban en o no a la de ensa de lo
no obje i o y la me á o a, la p imacía de in ención e imaginación como paso
p e io a pos e io es na aciones abs ac as321.
319 Ma hias Goe i z, ci a de Paul Klee, ecogida en el Homenaje a Klee. Colección A is as
Nue os. Mad id: Gale ía Palma (Lib e ía Clan). Op. ci .
320 La Escuela celeb ó en 1949 y 1950 la P ime a (19-25/IX/1949) y Segunda Semana del
A e (21-28/IX/1950). A is as, c í icos, poe as y músicos deba ie on sob e di e sos as-
pec os elacionados con el signi icado del a e, y la no igu ación, inculando a Al ami a
como ob a maes a del p ime a e. Goe i z, p incipal impulso de la misma, ma chó
a México an es del inicio de la Escuela. Debe menciona se, en es e pun o, la edición
ese año de la e is a Bison e-An ología de la escuela de Al ami a, de un único núme o,
di igida po Fe an . Incluía el a ículo de Vi anco, Luis Felipe: «La consolación del
a e», Bison e-An ología de la escuela de Al ami a, San ande , 1950, p. 11 que daba cuen a
de la exposición de Klee en el MoMA neoyo kino, inaugu ada el año an e io . A su
e o no a México ue esponsable de la exposición homenaje a Paul Klee celeb ada en
la Gale ía A qui ac, A e sin on e as. Guadalaja a, México, 7-23 de diciemb e de 1950.
En la exposición se mos a on ob as de Jean A p, Edua d Ba ghee , Hans Bu kha d ,
B uno Cado e, En ique Climen , Ge mán Cue o, Modes Cuixa , Alan Da ie, Án-
gel Fe an , Ma hias Goe i z, Wassily Kandinsky, José Llo ens A igas, Ma ianne
Lukin, Joan Mi ó, F ancisco Nie a, Sigu d Nybe g, Pablo Picasso, Ru a Rosen, Jue g
Spille , An hony S ubbing y Joan Josep Tha a s. El p og ama e a ilus ado con una
imagen de Klee.
321 Así se colige de las «Conclusiones de la Escuela de Al ami a», publicada en ibíd., p. 2.

II. El semb ado de es ellas (La somb a de Klee en el a e español de pos gue a)
113
Goe i z, algunas uen es a i man una isi a a Klee en sus úl imos días,
en Be na en 1939322, a is a e impulso de ideas llegado a la illa cán ab a en
el e ano de 1948, ela a ía a Wes e dahl un año después que el a is a e a,
jus amen e, quien mayo huella deja a en su ida, una in luencia adical que
le a ec aba po comple o, casi cons i uyéndole: «en mi mane a de se y de
e »323, con i iéndose de es a o ma en uno de sus aledo es capi ales en ese
iempo. E a un de o o de Paul Klee324, algo que pod ía ejempli ica se en
ob as de Goe i z como «La pa ida de baile ( a ian e)» (1948) (Ilus ación 55)
o el «Diseño pa a la in i ación a la exposición en la gale ía Cama auz» (1950)
(Ilus ación 56), que pod ían encon a se con ob as sígnicas de Klee como
«E zengel» (1938) (Ilus ación 57) o «Comedians’ handbill» (1938) (Ilus-
ación 58). Ello explica á que, cuando con ac e con la exigua ida a ís ica
322 Al a ado Tachiquín, Cyndi Vi idiana: Repe cusión de la p opues a po una a qui ec u a
emocional de Ma hias Goe i z en la a qui ec u a mexicana con empo ánea. San Luis Po o-
sí: Uni e sidad Au ónoma de San Luís Po osí, 2014: «Bajo el con ex o nazi de gue a
Ma hias Goe i z sale cuan as eces puede de iaje a Aus ia, Checoslo aquia, F ancia,
I alia y Polonia, en 1939 isi a a Paul Klee en Be na, mien as que en Pa ís u o con ac o
con Picasso», p. 48.
Es a au o a sus en a la a i mación en: Rod íguez P ampolini, Ida: El su ealismo y el
a e an ás ico de México. México: UNAM, 1969 (1983) y Rod íguez P ampolini, Ida:
«La escuela de Al ami a», en Fe uccio As a, Los ecos de Ma hias Goe i z. México: An i-
guo colegio de San Idel onso, 1997, p. 49. Con e sación con Cyndi Vi idiana Al a ado
Tachiquín, 7/X/2020, que ag adecemos. También ag adecemos a F ancisco Reyes Palma
sus p ecisiones espec o al posible encuen o mencionado que, en esumen, queda discu-
ido po es e. Email con el au o , 23/IX/2020. En muchas ocasiones ese encuen o con
Paul Klee queda sub ayado po el p opio Goe i z, así se ci a en el a ículo: Gasch, Sebas-
ià: «Ma hias Goe i z y la Escuela de Al ami a», Des ino, Ba celona, n.º 616, 28/V/1949,
p. 16: «(…) en ó en la “Na ional Galle ie” de Be lín como subdi ec o y e ec uó a ios
iajes a Polonia, Aus ia, I alia, Suiza, donde es u o en con ac o con Paul Kle(sic), que
ha eje cido una uc í e a in luencia en su pin u a (…)». En el mismo sen ido se e ela en
una ca a a Wes e dahl: «La g an imp esión: Paul Klee, su ob a, su espi i ualidad lib e,
su humanidad. Busca siemp e “lo humano”, y su a e, ya en onces, es exp esión de eso
(…) econoce su g a i ud hacia Klee». Ma hias Goe i z, Ca a a Edua do Wes e dahl,
Mad id, 25/VI/1949, La Laguna (Tene i e). A chi o His ó ico P o incial de San a C uz
de Tene i e. Fondo Wes e dahl. R. 434.
323 «Cla o que es oy sumamen e in luenciado po PARÍS, sob e odo po A p y Klee. (…)
Los pin o es que más me han imp esionado son –desde mi niñez: Chagall y Klee. Su
in luencia en mi mane a de se y de e no nega é nunca». Ibíd.
324 «E a un de o o de Paul Klee. Y a mí Paul Klee me deslumb ó […]». Nie a, F ancisco:
Las cosas como ue on. Memo ias. Mad id: Espasa Calpe, 2002, p. 32.
Al onso de la To e
114
hispana, encon emos in en os emp anos de di undi el quehace de Klee,
po ejemplo en la e is a Ínsula325, algo que eno a á poco después en el ám-
bi o ca alán en la publicación Cobal o 49326 donde halla un luga habi ual de
colabo ación ol iendo a eco da , jus amen e, la emoción de su encuen o y
publicando ambién palab as de Paul Klee327, sucedía en 1949, algo ex ao di-
na io en el con ex o español si pensamos los «Dia ios» del a is a no e ían la
luz, en la edición alemana, has a 1957328. Como se e, el inquie o y complejo
325 Ma hias Goe i z. Ca a a Edua do Wes e dahl, Mad id, 5/XI/1948. La Laguna (Te-
ne i e). A chi o His ó ico P o incial de San a C uz de Tene i e. Fondo Wes e dahl.
R.421. En dicha ca a se ecoge la in ención de que el núme o de eb e o de 1948 de la
e is a Ínsula con enga un a ículo sob e Klee.
326 La e is a Cobal o (1947-1953) apa ece bajo el nomb e de «Cobal o. A e an iguo y mo-
de no», inculada a la mode nidad, pun o de e e encia pa a la ecupe ación del llamado
a e mode no. En e o os núme os des acan los dedicados a «El Su ealismo» (1948) o
Joan Mi ó (1949), colabo ando en la o ganización de su p ime a exposición as la gue-
a ci il. Cobal o colabo a á con «Cobal o 49», una pla a o ma pa a la di usión del a e
con empo áneo, y edi a á los ascículos con el mismo í ulo. Fue on ambién edi o es de
monog a ías de, en e o os, Dalí o Mi ó. Fue una a en u a di igida po Ra ael San os
To oella.
327 Goe i z, Ma hias: «Paul Klee-Habla el pin o », Cobal o 49, Ba celona, ascículo 2,
e ano 1949, p. 1. En es e a ículo e ie e como una de las g andes emociones de ese
iempo, el sen a se a compone con Fe an el núme o de «Homenaje a Paul Klee», ya
e e ido, publicado el año an e io : «Cie amen e no sé cuáles son los momen os huma-
namen e más llenos de mi ida. Lo que sí sé es que en e ellos se cuen an: el de cuando
en é po ez p ime a en la cue a de Al ami a; el de cuando Joan Mi ó, hace unos días
en su es udio, puso delan e de algunos amigos la p ime a de una se ie de sus úl imas
pin u as; el de cuando el amigo Ángel Fe an me hizo colo ea una de sus so p enden-
es escul u as mó iles; o el de cuando –o o día– Ángel y yo nos sen amos en la gale ía
de su casa a compone un cuade no de homenaje a Paul Klee». Goe i z ilus a ía los
poema ios Al ami a (1949) y Ciudad pe dida (1949), de Ra ael San os To oella; E os de
Juan-Edua do Ci lo (1949) o colabo a ía en el ascículo dedicado a Joan Mi ó. Publica ía
El Ci co (1949). Wes e dahl p esen ó ambién en Cobal o la monog a ía sob e la ob a de
Goe i z(1950).
328 La uen e de la selección de Goe i z ue on las palab as p onunciadas po Klee con
ocasión de la mencionada inaugu ación en el Museo de A e Mode no (Kuns e ein) de
Iéna. Klee, Paul: De l’a mode ne. Op. ci . La edición o iginal: Klee, Paul: Paul Klee.
Übe die mode ne kuns . Be na-Dümpli z: Ve lag Ben eli, 1945. En 1946 se publicó una
selección de los «Dia ios» en: Ba , Al ed H.; Feininge , Lyonel y Julia; Sweeney,
James Johnson: Paul Klee. Op. ci . Ci ando la p ocedencia de: Goldwa e , Robe y
T e es, Ma co: A is s on a . F om he XIV o he XX Cen u y. Nue a Yo k: Pan heon
Books, 1945.
II. El semb ado de es ellas (La somb a de Klee en el a e español de pos gue a)
115
Goe i z no pe de á el iempo y su b e e es adía en España, has a sep iemb e
de 1949, desde el encuen o con Tomás Se al, ue en ex emo é il329.
Goe i z dedicó su iempo, in ensamen e, con la colabo ación de Rica do
Gullón, a guia el quehace de los a is as del g upo «Pó ico» po la e az
senda kleeiana, siendo su p esen ado en una exposición en San ande , eb e-
o de 1949, mos ando la debida g a i ud de los a is as hacia los p ecu so es.
E a casi una p oclama330: «Si alguien dice delan e de una de sus pin u as:
“Aquí eo cie a in luencia de Mi ó, de Picasso, de Klee”, no lo niegan sino
que lo acep an con g a i ud hacia Klee, Picasso y Mi ó, po que es os jó enes
son hon ados, saben cuán o deben a los p ecu so es y no dudan en econo-
ce esa deuda»331. Con e ido «Pó ico»332 en p elimina de la abs acción
española, se e elaba que es a iba a se una opción ecuen ada en el de eni
del quehace de los nue os pin o es, la senda de «Pó ico» de endía «una
abs acción que eludía la con on ación con el a e igu a i o, que es aba en
la adición de Paul Klee»333. Siendo p eciso menciona el con ac o en es e
iempo de An onio Sau a con el ambien e za agozano y, ambién, el que
«Pó ico» u o con Mad id, ía gale ía Buchholz, eco dando la inculación
de su lib e o, Ka l Buchholz, con la di usión de la ob a de Klee en Es ados
Unidos334. La somb a de Klee enía en Mad id, así, una emp ana ex ensión
que ue ce i icada unos años después en los singula es encuen os, p incipal-
329 «La complicidad con Tomás Se al y Casas, di ec o de la gale ía Clan, donde p esen ó
su p ime a indi idual, ue especialmen e uc í e a». Tudelilla, Chus: Ma hias Goe i z:
ecue dos de España, 1940-1953. Op. ci ., p. 65.
330 La exposición de Pó ico seguía a la de Goe i z, en: Saloncillo de Ale a, 12 pin u as de
Ma hias Goe i z. 1947/1948, San ande , 22-30/IX/1948.
331 Goe i z, Ma hias: P esen ación a la exposición del ‘G upo Pó ico’ en San ande [Saloncillo
de Ale a, G upo Pó ico de Za agoza, 23 de eb e o-4 de ma zo de 1949].
332 Nos e e imos a San iago Lagunas, Fe mín Aguayo y Eloy Giménez Lagua dia, ag upa-
dos en o no a la lib e ía de José Alc udo, Pó ico.
333 Díaz Sánchez, Julián: La idea del a e abs ac o en la España de F anco. Op. ci ., p. 62.
334 Gale ía Buchholz, Pin o es de A agón, Mad id, 2-19 de eb e o de 1948 y, unos meses
más a de, Exposición del g upo Pó ico de Za agoza (San iago Lagunas, Fe mín Aguayo,
Eloy Lagua dia), Mad id, 21 de junio de 1948. A la pa que se había desa ollado en el
Cen o Me can il, 4 Pin o es de hoy. Palazuelo, La a, Lago, Valdi ieso, Za agoza, 11-20 de
ene o de 1948.
Al onso de la To e
116
men e de a is as y c í icos, sucedidos en el Cong eso de A e Abs ac o de
San ande del e ano de 1953335. Un Cong eso que apa ece en la his o ia del
a e de nues o iempo, así cali icado po algunos a is as, como una au én ica
e elación. El conocido como «Tex o ín eg o del esc i o ele ado po los abs-
ac os», del 8 de agos o de ese año, nos pe mi e documen a ehacien emen e
algunas p esencias. Es signi ica i o el o den de las i mas: An onio Sau a y
Manolo Milla es en p ime luga . A quienes siguen de ce ca Jo ge O eiza
y Luis González Robles. Au én ico a ance de quienes se án pe sonajes capi-
ales del a e de los siguien es años. A es as signa u as siguen algunas o as
que compond án la es uc u a de la mode nidad que llega de inmedia o336 y,
en e odos, auna on algunos c i e ios, en e los cuales uno capi al, el alo
de lo llamado p imigenio como e dade a uen e del mundo que hab ía de
llega , y en esa posición, Klee enía un luga p io i a io: «En aquel o o se
adelan a on algunas cues iones consus anciales a las polí icas y discusiones
eó icas de los años cincuen a sob e la abs acción como la pe inencia his-
ó ica en e a la u ilización polí ica, el escapismo en e al comp omiso o la
335 I Cong eso de A e Abs ac o, San ande , 1-10/VIII/1953. De es e Cong eso su ge el
documen o: «Tex o ín eg o del esc i o ele ado po los abs ac os». A is as y c í icos
p esen es en San ande i man la ca a que el 8 de agos o emi en al en onces ec o de
la Uni e sidad, Manuel F aga I iba ne, en donde po ez p ime a se plan ea la necesi-
dad de i i ica «el in e cambio de las o mas del a e i ien e según mé odos igu osos
y a ca gos de pe sonas iden i icadas con el concep o ac ual del A e». Con ocasión del
Cong eso iene luga una doble exposición, celeb ada en el Museo Municipal de Pin-
u as y Sala en el Palacio de la Magdalena. La exposición es á compues a po a is as
de di e sas nacionalidades. Los pin o es i alianos son mos ados en la Magdalena:
A e Abs ac o, 1953, Museo de A e Con empo áneo, Uni e sidad In e nacional Menéndez
Pelayo y Di ección Gene al de Bellas A es, San ande , 3-30 de agos o de 1953. La ex-
posición iene su epílogo mad ileño bajo el í ulo A e Abs ac o. Mues a de Pa is (10-25
de eb e o de 1954).
336 Y que aho a e e imos al abé icamen e (en e o os): Ra ael Ál a ez O ega, Manuel
Baeza, En ique Ba andia án, Manuel Capde ila, Alexand e Ci ici Pellice , José De-
lás, José Dua e, Ja ie de Eula e, Amadeo Gabino, F ancisco Ga cía Abuja, Richa d
Kla o sky, San iago Lagunas, José Lapayese del Río, Ca los Lesca, Manuel Mampaso,
F ancisco Ma ino di Teana, Alejand o Mie es, José Ma ía Mo eno Gal án, Julio An-
onio O iz, Miguel Pé ez Aguile a, Albe o Pé ez Pique as, Nellina Pis ollesi, A nau
Puig, Manuel Ri e a, Ma ín Sáez, F ancisco San José, Manuel Suá ez Molezún, Juan
José Tha a s y Rosa Ma ía Velilla (algunos nomb es de los i man es debie on se al e-
ados en su ansc ipción. Los hemos co egido).
II. El semb ado de es ellas (La somb a de Klee en el a e español de pos gue a)
117
espi i ualidad en e a la ma e ialidad. También se ecogie on allí algunas
ideas o muladas a inales de los cua en a en cí culos que al e naban la oca-
ción in e nacional con la ei indicación de una iden idad p opia y de ue e
a aigo his ó ico: desde los llamados Encuen os de Al ami a y su de ensa
de la idea de p imi i ismo inspi ada en el a e p ehis ó ico local, has a Dau
al Se , donde lo oscu o, i acional y mágico oma una imagen he edada de
cie as o mas del su ealismo (Joan Mi ó, Paul Klee o Vassily Kandinsky).
Ambos mo imien os ecogían algunas ideas que enían o mulándose desde
las p ime as décadas del siglo XX y que se esumen en un solo pos ulado: lo
p imigenio como uen e de mode nidad. El mismo pos ulado que se adi ina
en o as p opues as de la época, desde el pos ismo en 1945 has a el g upo
cana io LADAC (Los A que os Del A e Con empo áneo) en 1951»337.
No es ex año en onces que «Pó ico» hubiese econocido siemp e la deu-
da con el quehace de Klee, de enido un modelo inmedia o338, omando de
és e o o elemen o an i e ó ico al e a la posibilidad de c ea en una zona
in e media, emblo osa, en e la igu ación y la abs acción. También la con-
side ación sob e cómo el a e pod ía su gi , y halla su es a us de o den, desde
la i acionalidad, median e escoldos de o mas alusi as, elemen os esquemá-
icos o e lexiones en o no a lo ingenuo o lo p imi i o, e i ando la habi ual
e inú il dico omía en e ep esen ación y abs acción, que había cons i uido
una e lexión con inuada de la Escuela de Al ami a. Inme sión en el caos de
la ealidad – an kleeiana– pa a, desde allí, su gi la ob a. He encia del a is a
de Be na se á ambién la impo ancia que los a is as de «Pó ico» o o guen a
la i ulación, en muchas ocasiones en hia us con las imágenes, como un ele-
337 Jiménez Blanco, Ma ía Dolo es: Campo ce ado. A e y pode en la posgue a española.
1939-1953. Mad id: Museo Nacional Cen o de A e Reina So ía, 2016, p. 25. Y, en
simila sen ido, e i iéndose a la cha la de Luis Felipe Vi anco en San ande : «no dudó en
apoya sus esis en la expe iencia alcanzada en las con e saciones de San illana, eco da
a algunos de sus miemb os, como Sa o is, Baumeis e o Fe an , y ci a a algunos de
los a is as po ellos más ansi ados: Klee, Moo e, Bazaine». Tudelilla, Chus: Ma hias
Goe i z: ecue dos de España, 1940-1953. Op. ci ., p. 347.
338 A naldo, Ja ie : «El deba e sob e la abs acción en el a e de la inmedia a posgue a:
Willi Baumeis e en la “Escuela de Al ami a”», en El papel y la unción del a e en el si-
gloXX. Bilbao: Uni e sidad del País Vasco, 1994, p. 132: «los modelos inmedia os es aban
en Cézanne, Picasso, Klee, Max E ns y Mi ó».

Al onso de la To e
118
men o undamen al en la c eación capaz de ac i a cie os eso es p o undos
de los con emplado es. Ya se ha epe ido has a la saciedad que su abajo en
las pin u as del Cine Do ado de Za agoza, e ano de 1949, supuso la pues a
en p ác ica de un e dade o homenaje a los dos c eado es esenciales de ese
iempo Klee y Mi ó. A al ené ica ac i idad de Goe i z se unía su condición
de di ec o de la llamada «Colección de A is as Nue os», bibliog a ía edi-
ada po Clan y luego Palma (en e 1948 y 1949), jun o a Palencia y Fe an .
Ex endió Goe i z su in luencia hacia Ca aluña al isi a a a is as como Joan
Mi o o Tàpies339 y encon a a San os To oella340 sume gido en la a en u a
de la e is a Cobal o, colabo ando ambién con Dau al Se 341.
Como le sucedie a a Goe i z, al esc ibió ambién Viola, Willi Baumeis-
e 342 ue o o elemen o de la íada que se sumó emp anamen e a e e i el
quehace ejempla de Klee, no an o como un hecho del pasado sino, más
bien, como impulso pa a el iempo enide o. E a o o kleeiano i eden o,
Baumeis e , iejo conocido de Wes e dahl343, quien pa ecía oma el ele o
ideológico del ausen e Goe i z, al dic a su con e encia en la Segunda Sema-
na de A e en San illana del Ma , que p eside, glosando el quehace kleeiano
y cumpliendo una máxima que pa ece á segui se en oda es a década. No
ol idemos ambién Baumeis e e a uno de los a is as ecuen ados po Will
G ohmann, quien esc ibie a sob e él en e 1931 y 1963. Es p eciso eco da
339 Tàpies, An oni: Memo ia pe sonal. F agmen o pa a una au obiog a ía. Ba celona: Seix
Ba al, 2003, pp. 227-228. También c . Tha a s, Joan Josep: «Un iempo pa a ‘Dau al
Se ’», en Ciudad de Ceniza. Te uel: Museo de Te uel, 1992, pp. 76-77.
340 San os To oella se á uno de los p ime os aduc o es de ob as sob e Klee publicados en
España. T adujo la conocida monog a ía de G ohmann, Will: Paul Klee (1879-1940).
Ba celona: Ediciones Timun, 1962.
341 Ilus a á, po ejemplo, el núme o 8 de la e is a (VII-IX/1949).
342 S u ga , 1889-1955. En 1919 Baumeis e y Osca Schlemme p omo ie on, sin éxi o,
el nomb amien o de Klee como suceso de Adol Hölzel en la Academia de S u ga .
Desde su p esencia en la Bauhaus, Baumeis e le isi aba ocasionalmen e. El p ime con-
ac o en e los dos pin o es u o luga en S u ga en 1919, con mo i o de la exposición
del g upo Üech , adqui iendo Baumeis e una de sus ob as. S u ga Kuns gebäude,
He bs schau Neue Kuns (P ime salón de o oño): S u m, Be lin, g uppe Üech , S u ga ,
Paul Klee, S u ga , 26 de oc ub e-19 de no iemb e de 1919.
343 gace a de a e publicó en 1934 la conocida monog a ía sob e Baumeis e esc i a po
Edua do Wes e dahl.
II. El semb ado de es ellas (La somb a de Klee en el a e español de pos gue a)
119
que la luidez del con ac o de Wes e dahl con G ohmann en los años ein a,
no conociéndose pe sonalmen e, enía a Baumeis e 344 como cómplice, sien-
do en es e pun o p eciso e oca , ya lo hicimos, su monog a ía edi ada po
gace a de a e. Aquella con e encia en Al ami a mos a á un ex ao dina io
conocimien o de la biog a ía kleeiana, ci ándose po ez p ime a el encuen o
de 1937 con Picasso, a la pa que sub ayando el alo de su quehace en la
mención a lo ascenden e: «Con la coope ación en e los nue os elemen os
o males y ese con enido mis e ioso ha sido c eada una ob a muy impo an e
po Paul Klee (…). Los elemen os o males de Klee son cla os y legibles siem-
p e, po lo que esul a ácil analiza los. El e dade o con enido de sus cuad os
es á en sus o mas y en su colo ido. Pe o el obse ado no a á enseguida que
hay una di e encia en e el í ulo del cuad o y el cuad o mismo, pues Klee,
po la p esencia en aquel de elemen os na u ales y po los í ulos que pone a
sus ob as, indica, en pa e con i onía y humo , un con enido más p o undo
e inexplicable, es o es, el e dade o mis e io que en cada ob a debe exis i .
(…) Le o ece a la humanidad una mi ada sob e el mis e io que el uni e so
con iene siemp e. El a e consis e p ecisamen e en e ela le al mundo a los
homb es a a és de lo desconocido. El alo nuclea del a e es á en lo que es
inexplicable, en lo incomp ensible (…) El G eco, G ünewald, Goya, Picasso,
Klee y Mi ó demues an que en el e eno de las o mas exis e algo enigmá-
ico, que nos es emece y sob ecoge: Lo ascenden e»345.
T as odo lo an e io , se colige que la admi ación po Klee en nues a
pin u a de pos gue a ue ena bolada po la c eación, an es que po la e-
lexión, po los a is as en ez de los eó icos quizás, como señalaba José
Ayllón en 1953, po el desconocimien o exis en e sob e su ob a, algo que e a
ex ensi o a la bibliog a ía a ís ica in e nacional, como se han ocupado de
344 Fue au o de G ohmann, Will: «L’é olu ion de Willi Baumeis e », Ch onique de la ie
a is ique, Ambe es: Edi ion Sélec ion, n.º 11, 1931; Willi Baumeis e . Pein es Nou eaux.
Pa ís: Lib ai ie Gallima d, 1931; Willi Baumeis e . S u ga : Kohlhamme , 1952 y Willi
Baumeis e . Colonia: Leben und We k, 1963. G ohmann ue ambién au o del ex o de
la película (1954) de O oma Domnick sob e Willi Baumeis e .
345 Willi Baumeis e p onunció el 23 de sep iemb e de 1950 su Con e encia: «Pe spec i as
del a e con empo áneo», en el Pa ado de Gil Blas de San illana. Escuela de Al ami a.
Tex os y Con e encias. Segunda semana de a e en San illana del Ma . Mad id: Escuela de
Al ami a, VII/1951, pp. 126-128.
Al onso de la To e
120
insis i an as eces los a is as346. Así debe in e i se po la escasa mención
que las monog a ías españolas de la época die on a su ob a347 y que, al cabo,
e a is e e lejo de la di icul ad que la ob a de Klee había padecido pa a se
comp endida du an e su ida348.
klEE En ca aluña
Como ue ecuen e en esos años en nues os mo imien os de eno ación
plás ica, la mi ada de los a is as ag upados en «Dau al Se » se asen aba en
el deseo de enlaza con p o agonis as de la angua dia an e io a la gue a,
al mos a on algunos miemb os de ADLAN como Joan P a s o Joaquim
Gomis, Joan Mi ó o Josep Vicenç Foix. En es e pun o, es p eciso eco da
el núme o ex ao dina io del magazine D’aci i d’allà, dedicado al a e del si-
gloXX, que ya en 1934 incluía una mención de Ch is ian Ze os sob e Klee,
p ecisa de ansc ibi : «Klee ens ha ingu d’un al e plane . El sen iu eliç
de desc iu e’ns el qui hi passa»349.
Elemen o capi al de los años de pos gue a, en lo e e ido a la de oción
po la ob a de Klee en Ca aluña, se á la exis encia de los a is as de «Dau
346 «Pe o los que hablan con an a supe io idad de las in luencias (…) de Mi ó, Klee, los
conocen apenas po unas ep oducciones en colo , excep o algún a o unado que hab á
llegado a Pa ís. Pe o ¿cuán os de ellos han es ado en Nue a Yo k, Lond es, Be na? ¿Po-
d ían deci me cuán os Klee, Chagall, Mi ó, Calde , Rozsack han is o en la ealidad?
(…) Y se impone como hecho p imo dial el conocimien o de odo el a e mode no. ¿Qué
se ha is o en Mad id de los g andes c eado es del a e de hoy? Nada. Pe o nada ambién
de Cézanne. Van Gogh, Gauguin, que pe enecen al siglo pasado. Nada de Chagall,
Modigliani (…) E ns , Lanb, Tamayo, Klee (uno de los a is as undamen ales de es a
época)». Ayllón, José: «Jus i ican e de una exposición. ¡Qué c í ica!», Índice de A es y
Le as, Mad id, n.º 62, IV-1953.
347 Ausen e Klee en el pione o lib o To alba, Fede ico: T ayec o ia de la pin u a mode na.
Za agoza: Delegación de Cul u a-Delegación de Dis i o de Educación Nacional, 1946.
Apenas una ci a e imagen en: Ci lo , Juan-Edua do: La pin u a abs ac a. Ba celona:
Ediciones Omega, 1951, ni en: A ós egui, An onio: El a e abs ac o. Op. ci .
348 También lo mencionaba Hoppeno en la publicación con ocasión de la e ospec i a en
Pa ís (1948). Hoppeno , Hen i: Paul Klee. Op. ci .
349 Es e núme o ilus ado ue di igido po Josep Lluis Se y Joan P a s. El a ículo que se
ci a: Ze os, Ch is ian: «La nos a gene ació», Ba celona, D’aci d’allà, n.º 179, XII/1934,
p. 19.
II. El semb ado de es ellas (La somb a de Klee en el a e español de pos gue a)
121
al Se », legí imos he ede os350 de los p esen imien os de Klee, u ilizando un
é mino de Ci lo 351, como así se sub ayó desde la p ime a exposición en el
Ins i u o F ancés de Ba celona (1950). En es e pun o es undamen al eco da
el emp ano homenaje de la e is a Dau al Se , al conmemo a se el décimo
350 Albe o del Cas illo en Dia io de Ba celona: «Los es enlazan con el su ealismo y pa e-
cen seguido es, en mayo o meno g ado, de Juan Mi ó y Paul Klee», con ocasión de la
exposición de «Dau al Se » en el Ins i u o F ancés de Ba celona (17 de diciemb e de
1949-3 de ene o de 1950). Ci ado po G anell, En ique: El mundo de Dau al Se . Za-
agoza: Ibe caja, 2008.
351 Ci lo , Juan-Edua do: «Magicismo plás ico», en Dicciona io de los Ismos. Ba celona:
A gos, 1949, p. 215.
Ilus ación 29. Cubie a
del homenaje de la e is a
Dau al Se , al conmemo a se
el décimo ani e sa io de
la mue e de Paul Klee
(Ba celona, 15/VI/1950).
Al onso de la To e
128
Klee du an e es os años en el mundo. Su e lexión sob e el mundo kleeiano
no es solo mi ada de a is a sino que explica, con in ensidad, la in luencia de
Klee sob e su quehace , algo ap eciable en cie as zonas de su abajo en e
1948 y 1953366 (Ilus ación 79 o Ilus ación 81), siendo de p ecisa mención,
en es e pun o, la imp esión an e la exposición de Klee que Tàpies u o opo -
unidad de isi a en 1952 en la Gale ie Be gg uen de Pa ís367, nue amen e
eco dando que Klee e a pa imonio común, el o igen, «la semilla» de la
expansión abs ac a, de al o ma que se ía muy di ícil comp ende el a e
del siglo ein e sin su p esencia:
(…) Tal ez no hay ningún o o a is a, apa e de Mi ó y Picasso, que yo
ap ecia a an o, y es udia a con an a a ención y cons ancia, como a Paul
Klee. Tal ez con ibuyó a ello el hecho de que e a uno de los pocos pin o es
que habían dejado esc i o un dia io y algunos ex os y co espondencia. He
de deci , sin emba go, que ue su ob a pic ó ica, mucho an es de conoce
su ob a eó ica, la que o iginó en mí aquella co ien e de simpa ía. Sus
esc i os, más adelan e, me con i ma on aquella mi p ime a in uición. Klee
ep esen aba pa a mí la demos ación de que un g an a is a es siemp e
un au én ico «ejempla humano». Al lee el dia io de su ju en ud se e su
cons an e p eocupación po se «homb e», an es que «a is a», p ecisamen e
con obje o de pode llega a una «exp esión o al». ¿No e a lo que ambién
sen ía yo? Él decía cla amen e que la pin u a no podía da le ninguna sa-
is acción sin el sopo e de una pe sonalidad en e amen e ans o mada y
de una iloso ía i a y posi i a. Su espon áneo sen imien o po la sá i a le
hacía deci : “Sá i a po espe o al homb e, gue a a quien quie a a eba a le
su dignidad”. También he is o en él mi e o po la idea de no pe de la
necesa ia comunión con la na u aleza y mi menosp ecio po el cul o al ego.
Y el amo hacia odo: desde lo más insigni ican e y mic oscópico has a la
in uición de los espacios más g andiosos del uni e so; odo, sin emba go,
con una sencillez, una escu a medio anciscana (…). La di ulgación de
las imágenes de Paul Klee u o aquellos años un eco ulminan e en odo el
366 Dicha in luencia ue na ada po Juan An onio Gaya Nuño en Dau al Se , señalando su
ob a de ese iempo « ue inmedia amen e ca alogada como hijuela de Paul Klee». Gaya
Nuño, Juan An onio: «Medio siglo de mo imien os mode nis as en nues a pin u a»,
Dau al Se , Ba celona, n.º 19, XII/1950.
367 Be gg uen & Cie, Paul Klee: g a u es, Pa ís, 14 de eb e o-8 de ma zo de 1952. Fuen e:
Glò ia Domènech, Fundació An oni Tàpies.

II. El semb ado de es ellas (La somb a de Klee en el a e español de pos gue a)
129
mundo. Sus a iadísimas écnicas –los aspados, las incisiones lineales, los
oscu ecimien os, las manchas, los g oso es ex u ales, los collages de mallas,
de ilamen os, el ono g a í ico– ue on una lección y un es ímulo ex ao -
dina io po odo el mundo. Muchos a is as –po ejemplo Tobey, Dubu e ,
Bu i– no escapa on, como yo, de su in luencia. También el g an o ó-
g a o B assaï, que me imp esionó, supo alo a el ono g a í ico de la ob a de
Paul Klee. Es oy segu o que Joan Mi ó susc ibi ía ambién muchos pensa-
mien os de Klee, y quién sabe si és os no son un pa imonio común de odo
e dade o a is a. A Mi ó, a pesa de la ama que iene de colo is a aleg e,
a menudo lo eo más ágico, más «neg o» que Klee, quien odo lo hace po
pequeñas pe suasiones. Son dos azas, dos pueblos, dos ci cuns ancias, pe o
en ambos habi a el mismo as ondo humanis a. Mi ó ha dicho: «Más que
el mismo cuad o, lo que cuen a es lo que és e siemb a. El a e puede mo i ,
un cuad o puede se des uido. Lo impo an e es la semilla de donde pueden
nace o as cosas»368.
Mas aho a, in oca el nomb e del a is a Will Fabe 369, él sí, ce i icado
e dade o i eden o kleeiano, obliga de nue o a mi a hacia Wes e dahl,
siendo a is a que coleccionó incluyéndolo, con p esencia es ela , en su us-
ado museo en San a C uz de Tene i e370. Fabe se ins aló en la Ba celona
de los años ein a, as idas y enidas a su Alemania na al, con i iéndose
en uno de los he ede os decla ados del be nés. Colabo ado de algunas de
las a en u as de la abs acción, al el aludido homenaje de «Dau al Se » a
Paul Klee, su ob a pasa ía desde un ono in o malis a, ecuen e en la época,
al desa ollo de un lenguaje cons uido median e su iles signos en elaza-
dos con pe sonal colo ido, ei e ando una cie a que encia po la no ma371.
E ocado ambién de una música de la na u aleza, es oy pensando aho a
368 Ibíd., p. 217.
369 Saa b ücken, 1901-Ba celona, 1987.
370 Edua do Wes e dahl inaugu ó su Museo, el 28/III/1953 en el Ins i u o de Es udios
Hispánicos de Cana ias, en el Pue o de la C uz. Las piezas pe enecían a la colección
de gace a de a e y a su colección pe sonal, jun o a ob as donadas po a is as inculados
a la Escuela de Al ami a. Vein iséis ob as de doce a is as in e nacionales. T as di e sos
a a a es, el Museo ce ó en 1959.
371 Fabe pa icipó en la II y III Bienal Hispanoame icana (1955), con algunos de sus cua-
d os más kleeianos, ep esen ando a España en la XXVIII Bienal de Venecia, de 1956.
Al onso de la To e
130
en el Klee ilus ado de «Los discípulos en Sais»372, cuya e sión inglesa
p ologada po S ephen Spende , publicada en 1949, se conse aba en la
biblio eca de algunos de nues os a is as. Escalo ian e a monía de dibujos
y ex os, No alis esc ibi ía que la ealidad asemeja un g an c ip og ama
del que solo los más sabios poseen cie o conocimien o. Lib o en el que
se en ec uzaba lo isible con los mis e ios de lo in isible, poesía del espí-
i u en un desconce an e o en e de me á o as, Los discípulos en Sais e e ía
di e sas cues iones que a a esa án ob a y pensamien o de muchos a is as
de ese iempo: las esc i u as ci adas que se encuen an en los p odigiosos
mis e ios de la na u aleza; la negación a la palab a, en endida és a como
incomp ensible; los sec e os necesa ios de p o ege o la in e elación en e
ciencia y poesía. La poesía de la llama de la ida, aspi an e el c eado a la
inmo alidad si la ida es i ida como e dade a. De enso del aislamien o
c ea i o, ¿pa a qué eco e –esc ibi ía No alis– el penoso mundo de las
cosas isibles?373. No es ex año que es e lib o y au o ue an pa a algunos,
como Palazuelo, emblema de su quehace , pues Klee ep esen aba pa a aquel
el paso en e las «sime ías o geome ías ine es» y las « i ales, más dinámi-
cas, más musicales»374. Y, sin duda eco dando el lib o de No alis, elogio del
c is al, decla a ía: «Klee es a aído hacia lo i o, lo o gánico, y p esien e que
incluso las es uc u as de la ma e ia ino gánica, como los c is ales, o man
pa e de lo i ien e. Po lo an o, Klee u o una in luencia decisi a po lo
372 Die Leh linge zu Sais. Tu o aducción al español po «El A eneo», Buenos Ai es, 1948.
Kahnweile ci a ambién su admi ación po es a ob a, aludiendo a la cual, p ecisamen e,
concluye su ex o sob e Klee.
373 No alis: Poesías comple as-Los discípulos en Sais. Ba celona: DVD Poesía, 2004, p. 263.
374 Palazuelo, Pablo y Guisasola, Félix: «En e is a», Re is a del Consejo Supe io de los
Colegios de A qui ec os, Mad id, n.º 44, IV/1981. En Amón, San iago: Pablo Palazuelo.
Esc i os. Con e saciones. Colegio de Apa ejado es y A qui ec os Técnicos. Mu cia: Li-
b e ía Ye ba, Cajamu cia, 1998, pp. 77-78. Sob e el pa icula señala ía: «no aba que
él pod ía se el puen e o el paso de esas sime ías o geome ías ine es pa a mí, a o as
sime ías más i ales, más dinámicas, más musicales». Que Palazuelo «in es igaba la
ayec o ia de Klee» e a pues sabido, an o que el p opio Sempe e, uno de los p ime os
en llega a Pa ís, lo eco daba de sus años coinciden es en el Colegio del Boule a d
Jou dan. En el úl imo piso de la esidencia, en unos es udios indi iduales, Palazuelo
«in es igaba la ayec o ia de Klee». Meliá, Josep: Sempe e. Ba celona: Ediciones Polí-
g a a, 1976, p. 198.
II. El semb ado de es ellas (La somb a de Klee en el a e español de pos gue a)
131
menos espi i ualmen e pa a que yo con inua a mi búsqueda en aquella di-
ección has a llega a descub i unos indicios ya bas an e cla os pa a mí»375
(Ilus ación 54).
En e an o, Fabe quedó como un a is a ol idado, he e o en sus o íge-
nes, sob e él esc ibió Wes e dahl: «ecos, peces, líneas y es ellas, o mas noc-
u nas con pája os jugando, eminiscencias, pueblos de pescado es, coloquios
in an iles, los í ulos de sus ob as (…) ayudan a comp ende a es e kleeiano
i eden o»376. Es as palab as sub ayaban el ensimismamien o de Fabe , a la
pa que suponía la ocasión de e ec ua un e dade o censo de es e asun o
capi al, la elación de Klee con los nue os pin o es de la década, en an o se
sub ayaba la libe ad de lenguaje como uno de sus g andes legados: «Viendo
o es udiando su pin u a se ha hablado mucho de un a is a que él mismo
segu amen e hab á de econoce como su maes o o su elocuen e induc o :
Paul Klee. Tes imonios de admi ación hacia su ob a los ha dado pública-
men e Will Fabe . Klee ha sido pa a muchos pin o es con empo áneos el
conocimien o de sus p opios des inos. Pe o no es an o Klee como el mundo
que nos ha legado en el cual se puede abaja lib emen e como o os a-
bajan an eponiendo a oda o a cues ión los p incipios de la egla de o o, o
los alo es ác iles, o las ugas de las pe spec i as o la solidez bidimensional
del cuad o. Pa a Will Fabe , el despe a de su ob a se encuen a en la in-
ención y en un e i o io de ábula. Cielos, pája os, lo a ma ina, cí culos,
ocos luminosos, á boles, abs acciones, peces o o mas luna es, odo en
absolu o apa ece encon ado en los p ime os almacenes del ecue do» (Ilus-
ación27)377.
Fabe en ó el p oyec o de una exposición monog á ica de Paul Klee en
1953 en la Sala Ca al de Ba celona378. Como es imonia su co esponden-
375 Ibíd.
376 Exposición de Fabe en el A eneu Ba celonès (26 de ene o-8 de eb e o de 1957). Mos-
ada en el mad ileño a pa i del 18 de eb e o del mismo año.
377 Wes e dahl, Edua do: Will Fabe . Se a a de un homb e. Op. ci .
378 Ca a de Fabe a Wes e dahl, 28/VI/1952. Fondo Wes e dahl, Gobie no de Cana ias.
A chi o His ó ico P o incial de San a C uz de Tene i e (D305). La Sala Ca al había
enido, en es a echa, inculación a «Dau al Se », ealizando la exposición g upal de
oc ub e de 1951.
Al onso de la To e
132
cia con Wes e dahl, Fabe isi ó en Be na al hijo del a is a, Felix Klee,
en junio de 1952, quien le con ó «cosas in e esan es»379, iajando luego a
Alemania, p oyec ó mos a unas cua en a ob as de la colección Bü gi380,
uno de los g andes coleccionis as del de Be na, en Ba celona381. Hizo lo
indecible, se eunió en el Kuns museum de Be na, con su ecien e di ec o ,
Max Huggle 382 y con el coleccionis a Rol Bü gi, esc ibiendo a Wes e dahl
que « espec o a la exposición Klee en Ba celona que ella pa ece cie o, solo
hay que de e mina cie os aspec os écnicos (…)»383. En es e museo pudo
con empla la ex ao dina ia colección de ob as de Paul Klee, euniéndose
igualmen e con Hans Meye -Ben eli, edi o y o o de los miemb os de la
llamada Sociedad Klee384 donde pudo «admi a muchas ob as de Klee que
son una ma a illa»385. P oyec o us ado, ha ía al a el anscu i de dos
décadas pa a con empla , en ex enso, la ob a de Klee en España.
379 Ibíd. Felix Klee egaló a Fabe la e is a DV, de oc ub e de 1948, monog á ico dedicado
a Paul Klee y la publicación de la que e a au o : «Paul Klee. 22 Zeichnungen». S u ga :
Eidos P esse, 1948. Ibíd.
380 Hanni y Al ed Bü gi-Bigle ue on una de las g andes amis ades del ma imonio Klee.
Su hijo Rol Bü gi comp ó emp ano la ob a de Klee, siguiendo a sus pad es, ue ad-
minis ado , a la mue e del a is a, del es a e de Klee. La di usión y conse ación de su
ob a se ex ende ía has a el Paul Klee S i ung, ge men del u u o Zen um Paul Klee
en Be na.
381 La Colección de ob as de Klee de Bü gi ha sido expues a en di e sas ocasiones. Johanna
Bü gi-Bigle (1880-1938), in eg an e de la llamada «Sociedad Klee» (1925), ue una de
las p ime as coleccionis as de Klee, con inuada po su hijo Rol Bü gi (1906-1967), con
quien con ac ó Fabe .
382 Max Huggle (Be na, 1903-Be lín, 1994) sucedió en 1944 a Con ad on Mandach, di i-
giendo el Kuns museum de Be na has a 1965. Au o idad en el a e desde el siglo dieci-
nue e has a su iempo, compiló en el Museo una impo an e colección de ob as de Klee
que comenza on a se eunidas en 1952.
383 Ca a de Fabe a Wes e dahl, 28/VI/1952. Fondo Wes e dahl, op. ci .
384 Fo mada po Hans Meye -Ben eli, He mann Rup , Rol Bü gi y We ne Allenbach, su
colección pe mi i ía la c eación del an es mencionado Zen um Paul Klee de Be na.
385 Ca a de Fabe a Wes e dahl, 28/VI/1952. Fondo Wes e dahl, op. ci .
II. El semb ado de es ellas (La somb a de Klee en el a e español de pos gue a)
133
Y o os, an os, klEEianos i EdEn os
ci ca
1950-1960
La pein u e de Paul Klee s’a i me d’ap ès le déluge386
René C e el, 1930
En in, como esc ibie a Sebas ià Gasch e i iéndose a Ponç, odos los pin-
o es de ese iempo acaba ían eco dando a Klee387 quien ep esen aba un e az
luga de asen amien o pa a pos e io es uelos. Así lo islumb a á ambién
o o kleeiano, Manolo Milla es, en 1950, p onos icando lo que hab ía de
llega : «… se án Picasso, Rouaul , Klee y o os los que ep esen en en el u-
u o nues a época, sean o no comp endidos po sus con empo áneos»388. Lo
exp esa á con ecuencia el cana io, desdeñoso habi ualmen e con Dalí389 o
Picasso390, empe o sub ayando su ap ecio po Mi ó o Klee. Sus pic og a ías de
inicios de los cincuen a, el inicio de la ob a más pe sonal de Milla es, es des-
c i a a San os To oella como quien ansc ibe un mundo-Klee: signos den a-
dos, es ellas o o mas lo ando en el espacio, al cabo, calig a ías cons ela es,
eino de símbolos que le pe mi i ía enlaza los elemen os locales, pin u as e
insc ipciones inspi adas en lo is o en las cue as de los abo ígenes cana ios
(Ilus ación 65), pic og a ías que pueden encon a se con cie as ob as de
Klee, de signos delgados y ilamen os, des ellos ubicados en ondos obscu-
os, como «F ui s on ed – Handke chie o The Violinis -F üch e au o –
schweiss uch des geige s» (1930) (Ilus ación 66). Cla o, de alguna o ma la
p esencia de elemen os p ehis ó icos puede asimila se con la ob a de Paul
Klee: «Hay una se ie de analogías o males en e abs ac o y igu a i o que,
quizá, in alida ían al clasi icación; se ía el caso de Paul Klee, de cuyas ob as
386 C e el, René: Paul Klee. Op. ci ., p. 11.
387 Gasch, Sebas ià: «La pujan e pe sonalidad de Juan Ponç», Des ino, Ba celona, n.º 772,
24/V/1952, p. 22.
388 Milla es, Manolo: «En los iempos ac uales», op. ci .
389 Nues os jó enes a is as no ol ida on la conocida y es ambó ica con e encia de Sal a-
do Dalí en Mad id «Picasso y yo», en el Tea o Ma ía Gue e o de Mad id, el 11 de
no iemb e de 1951.
390 Obligado es menciona que la ob a de Dalí y Picasso ue on conmoción ju enil de Mi-
lla es. Milla es, Manolo: Manolo Milla es. Memo ias de in ancia y ju en ud. Valencia:
IVAM, 1998, pp. 110-111. T ansc ipción de Juan Manuel Bone .

Al onso de la To e
134
pueden encon a se an eceden es en algunas pin u as p ehis ó icas»391. Mi a-
ba ambién el a is a cana io su i ual poé ico, ances al e insondable, cons-
i uyendo así el comienzo del econocimien o del abajo de Milla es y mos-
ando de qué o ma e a posible hace c ece la semilla, como di ía Tàpies392.
391 Díaz Sánchez, Julián: La idea del a e abs ac o en la España de F anco. Op. ci ., p. 289.
El comen a io seguía la oz de José de Cas o A ines. A ines, José de: El a e abs ac o.
Mad id: Publicaciones Españolas, 1962.
392 Palab as de Mi ó, aídas po Tàpies. Tàpies, An oni: Memo ia pe sonal. F agmen o
pa a una au obiog a ía. Op. ci ., p. 217. «Mi ó ha dicho: “Más que el mismo cuad o, lo
que cuen a es lo que és e siemb a. El a e puede mo i , un cuad o puede se des uido.
Lo impo an e es la semilla de donde pueden nace o as cosas”». Vid. ambién a es e
espec o: Díaz Sánchez, Julián: La idea del a e abs ac o en la España de F anco. Op. ci .,
pp. 256-257.
Ilus ación 30. Eusebio Sempe e, «Sin í ulo (Paisaje)», 1949. Acua ela sob e papel, 31×37 cm.
Colección Eusebio Sempe e, MACA-Museo de A e Con empo áneo de Alican e.
II. El semb ado de es ellas (La somb a de Klee en el a e español de pos gue a)
135
A is a de es i pe kleeiana, Milla es ene ó la igu a de Paul Klee, coincidien-
do así con lo que e a e dade o obje o de cul o de su g an amigo y emp ano
p o ec o Edua do Wes e dahl. Y ello es ácil de explica si pensamos que el
pin o cana io conec ó, en p ime luga en la península, con el mundo ca alán.
En la Gale ía «El Ja dín» u o luga la p ime a exposición indi idual de Ma-
nolo Milla es en la península, el año 1951 (an es de su monog á ica mad ileña
en Clan, ese mismo o oño) y ol e ía a expone indi idualmen e, en 1952.
Exponiéndose, ambién monog á icamen e, en 1953, la ob a de Manolo Mi-
lla es en Gi ona, su abajo pod ía con empla se en unos años en Ta agona
y To osa (1955). Sin duda lo, la p esencia del a is a cana io en Ba celona, y
en gene al en el ámbi o ca alán, había sido pe manen e an es de su de ini i o
iaje desde Cana ias a la península, sucedido en oc ub e de 1955, y había
enido un p ime mo o , la di usión po el a is a cana io de las publicaciones
de «Planas de poesía» (1949-1951) y, más a de, las monog a ías edi adas po
Ilus ación 31. Paul Klee, «S . Ge main b. Tunis. Landeinwä s-(S . Ge main p ès de Tunis
(A l’in é ieu des e es)», 1914. Acua ela sob e papel encolado a ca ón, 21,8×31,5 cm.
Legado de Nina Kandinsky, 1981. Musée Na ional d’a Mode ne-Cen e Geo ges Pompidou
(AM 81-65-876).
Al onso de la To e
136
LADAC. «Planas de poesía» ue, sin duda lo, la p ime a embajada esc i u al
desde Cana ias a Ba celona, así lo ce i ica la co espondencia del a is a de
los p ime os iempos, po ejemplo se á eje de los p ime os encuen os con
Sebas ià Gasch, Juan An onio Gaya Nuño, Ángel Ma sá, Cesá eo Rod íguez
Aguile a o Ra ael San os To oella. Como se e pues, la elación de Milla es
con Ca aluña en los i ies ue muy ele an e y pe mi e explica las nue as
pin u as del cana io en ese iempo. De al o ma abandonado el lechazo
daliniano, epudiando sin duda el ges iculan e aspec o público de ese pin o ,
su encuen o con Ba celona supuso una inme sión en aquel mundo que –se ha
dicho y se ei e a á has a la saciedad– e a kleeiano, y el acceso a un e dade o
mundo mode no sucedía desde las elaciones del ámbi o del a e cana io con
el en onces muy ac i o en Ca aluña. Pensemos que ya a inales de 1950 la ob a
de Milla es había sido mencionada en un ex o monog á ico de Juan An onio
Ilus ación 32. Paul Klee, «Be o e he own», 1915. Acua ela sob e papel sob e ca ón.
24,8×31,4 cm. Me opoli an Museum o A , New Yo k. The Be gg uen Klee Collec ion,
1984 (1984.315.7).
II. El semb ado de es ellas (La somb a de Klee en el a e español de pos gue a)
137
Gaya Nuño bajo la edición de «Dau al Se »393 y, al cabo, Milla es en a á en
con ac o esos años con Cuixa (se á una de las p ime as ca as emi idas al
ámbi o ca alán, en 1950)394. Todo ello conduci á a Milla es hacia el emp en-
dimien o de un nue o iaje pic ó ico en ando los hoyos in ini os de mis e io,
393 Gaya Nuño, Juan An onio: «Medio siglo de mo imien os mode nis as en nues a pin-
u a», op. ci . E a una b e e mención al a is a, den o del a e cana io. Y ambién, 1955,
lo ci aba Cesá eo Rod íguez Aguile a, c í ico inculado al ámbi o ca alán. Rod íguez
Aguile a, Cesá eo: An ología española de a e con empo áneo. Ba celona: Edi o ial Ba -
na, 1955.
394
Como se ha obse ado ya, las elaciones de Milla es con el ámbi o ca alán pueden se segui-
das en: De la To e, Al onso: «Manolo Milla es. T uena seco el uego de la ida», op. ci .
Ilus ación 33.
Eusebio Sempe e,
«Sin í ulo», 1949.
Óleo sob e abla,
41,5×32,2 cm.
Colección
Eusebio Sempe e,
MACA-Museo
de A e
Con empo áneo
de Alican e.
Al onso de la To e
144
de la oz en sus poemas y e e ida en los í ulos, como el he moso «Noc u -
no» (1949) (Ilus ación 40), que pod ía empa en a se con el cuad o de Klee
«Rocks a Nigh -Felsen in de Nach » (1939) (Ilus ación 41), ambién en
c epuscula es azules in ensos. Aquel mil no ecien os cua en a y nue e se ía
año kleeiano pa a Palazuelo, quien o osí pin a una pequeña abla, «Idée»
(Ilus ación 38), casi ansc ipción en onos cla os de las pin u as de cuad a-
dos de Klee oní icamen e danza ines al, en e o os: «Das Fens e » (1922);
«Bun es Bee » (1923); «Bilda chi ec u o gelb blow» (1923); «Al e Klang»
(1925); «Cons uc i -imp essi » (1927) o el calcá eo «Cla i ica ion» (1932)
(Ilus ación 39). Ejemplos de a qui ec u a pic ó ica azada en blancos que
indica la ieja aspi ación kleeiana de up u a con el co sé cons uc i is a
pa a de eni , más bien, una composición sensible donde la cuad ícula es a-
blece di e sas p o undidades, encon ándose aquí cuad ados y ec ángulos en
una emblo osa i egula idad. Tiempo dedicado a la c eación, mas Palazuelo
Ilus ación 39. Paul Klee, «Cla i ica ion», 1932. Óleo sob e lienzo. 70,5×96,2 cm.
Me opoli an Museum o A , New Yo k The Be gg uen Klee Collec ion, 1984
(1984.315.54).

II. El semb ado de es ellas (La somb a de Klee en el a e español de pos gue a)
145
empleaba ambién muchas ho as en la búsqueda incesan e en lib e ías, lo
na ó en nume osas ocasiones. En su biblio eca de Pa ís se hallaban di e -
sos núme os de Cahie s d’A , en e o os los dedicados a Klee y Kandinsky.
Como hemos enido señalando, la esencial e is a de Ze os había publicado
ejempla es monog á icos ela i os a la ob a de Paul Klee, así el céleb e ilus-
ado jun o a A p, en 1926, o el muy e e ido y consag a o io de 1929 sob e
el pin o , cuyo ex o ue e esc i o po Will G ohmann. Es e úl imo, am-
bién el dedicado a Kandinsky, enemos ce eza se hallaba en los anaqueles de
Palazuelo, adqui ido a su llegada a Pa ís402.
402 No lejos de la Escuela pa isina donde es udia g abado, como señalamos, con René
Jaudon, se hallaba «Cahie s d’A », en el 14 de la ue du D agon. Se na a en: De la
To e, Al onso: Pablo Palazuelo. La imaginación in o e ida. Op. ci .
Ilus ación 40. Pablo Palazuelo, «Noc u no», 1949. Óleo sob e abla, 66×82,5 cm.
Colección pa icula . Fo og a ía: Co esía de la Fundación Pablo Palazuelo.
Al onso de la To e
146
De ese modo, ence ado en aquel inmueble cedido po la amilia Maegh ,
ue un iempo donde Palazuelo hizo suyo el ba io la ino siendo ecuen es
las isi as a las lib e ías p óximas, ho as en e as en sus palab as, en ando en
con ac o con di e sos lib os elacionados con el mundo eso é ico y la alqui-
mia, aconsejado po Claude d’Ygé403, lo na a á el a is a: «Al p incipio ue la
403 «En Pa ís i ía Palazuelo en la ue Sain Jacques y ajinaba po un mon ón de lib e ías de
la zona especializadas en li e a u a he mé ica. E a un de o ado de lib os y se a en u aba
po “ese bosque espeso donde hay que sabe na ega po que es á lleno de ampas y de
basu a”. Le ocó lee mucha po que ía, con iesa aho a. Pe o encon ó la mina. “Una a de
iba a paga unos cuan os olúmenes que me habían pa ecido suges i os, cuando el lib e o
me señaló un incón del local donde, a imado a un pupi e lleno de lib os, un homb e
jo en es aba en egado a la lec u a. Me ace qué y el ipo no a dó en deci me ‘es o no,
es o no’ en cuan o io los ex os que acababa de adqui i . Lo decía susu ando. No que ía
que lo oyesen. Luego omó un ejempla que enía ce ca y dijo ‘en cambio, es o sí, y ale lo
mismo’. Fue el comienzo de una la ga amis ad”. El jo en se llamaba Claude d’Yge y había
esc i o “La nue a asamblea de ilóso os químicos y An ología de la poesía he mé ica”».
Ilus ación 41. Paul Klee, «Rocks a Nigh -Felsen in de Nach », 1939. Acua ela y in a sob e
papel de ca a con imp imación de iza y pegamen o, mon ado sob e papel, 20,9×27,6 cm.
Solomon R. Guggenheim Museum, New Yo k Es a e o Ka l Nie endo , by pu chase
(48.1172.538).
II. El semb ado de es ellas (La somb a de Klee en el a e español de pos gue a)
147
Ilus ación 42. Pablo Palazuelo, «Su noi », 1949. Óleo sob e abla, 83×65 cm. Colección
A e Con empo áneo (Hulle a Vasco Leonesa, S.A.)-Museo Pa io He e iano, Valladolid.
Fo og a ía: Co esía de la Fundación Pablo Palazuelo.
Al onso de la To e
148
Ilus ación 43.
Paul Klee,
«Towe in o ange
and g een»,
1922. Acua ela,
in a y g a i o
sob e papel, con
in a china,
sob e ca ón.
40×25,7 cm.
Me opoli an
Museum o A ,
New Yo k. The
Be gg uen Klee
Collec ion, 1984
(1984.315.31).
II. El semb ado de es ellas (La somb a de Klee en el a e español de pos gue a)
149
cu iosidad, una endencia, un impulso y una a acción hacia algo que ecla-
maba mi a ención insis en emen e y en los momen os más inespe ados. Con
ecuencia enía la sensación de se ayudado po coincidencias, encuen os
con pe sonas y con lib os que me conducían a o os lib os. Me hice clien e
asiduo de las lib e ías especializadas del ba io la ino de Pa ís donde yo i ía
en onces. En es as lib e ías, como la “Table D’Eme aude”404, que aún exis e
eno ada, “La Tou Sain Jacques” y “Cha co nac”405, en los muelles del Sena,
yo pasaba ho as en e as hablando con sus p opie a ios o sus empleados»406. La
Rojo, José And és: «El a is a e lo que los ojos no en», en Libe ad de exposición. Una
his o ia del a e di e en e. Mad id: Ediciones El País, 2000, pp. 349-352.
404 En el 21 ue de la Huche e.
405 «Lib ai ie Cha conac», an es «Lib ai ie Géné ale des Sciences Occul es», undada po
Hen i Cha conac en 1884 y ubicada en el 11 del Quai Sain -Michel.
406 «Pablo Palazuelo. El uni e so y las o mas (Con e encia en la Uni e sidad Poli écnica de
Ba celona)», 1997. Rep oducido en: Amón, San iago: Pablo Palazuelo. Esc i os. Con e -
saciones. Op. ci ., p. 208.
Ilus ación 44. Paul Klee, «Two ways-Zwi gänge», 1932. Acua ela sob e papel, 31,3×48,4 cm.
Solomon R. Guggenheim Museum, New Yo k Es a e o Ka l Nie endo , by pu chase
(48.1172.139).

Al onso de la To e
150
Ilus ación 45. Paul Klee, «S a ic-Dynamic g ada ion», 1923. Óleo y gouache sob e papel,
bo deado con gouache, acua ela y in a sob e ca ón. 43,5×29,2 cm. Me opoli an Museum
o A , New Yo k. The Be gg uen Klee Collec ion, 1987 (1987.455.12).
II. El semb ado de es ellas (La somb a de Klee en el a e español de pos gue a)
151
biblio eca de cábala o alquimia, poesía jun o a mundo o ien al, he me ismo,
ocul ismo y ciencias mis e iosas, compa ía espacio con la bibliog a ía sob e
Klee, siendo impo an e sub aya , como ya hemos hecho en o as ocasiones,
el ai e omní o o de Palazuelo hacia el conocimien o, pues el e so, la ilo-
so ía, la ciencia o el sabe he mé ico e an «imaginan es», y po an o ías,
ambién, pa a el acceso al conocimien o. No e a un mal encuen o, pues la
esc i u a y la pin u a de Klee, su dicción emo i a407, su poesía ambién, con-
se an un emblo que ace ca su quehace a los mis e ios insondables, an es
que a la e ó ica de las o mas.
Paul Klee y sus imágenes del mundo de la na u aleza y lo ege al, las
o mas que luc úan al el agua o la a mós e a, pasean e en e lo compac o y
lo luido, nos lle a a eco da la a i mación del pin o de Be na cuando se-
407 López Manzana es, Juan Ángel: Mad id an es de «El Paso». La eno ación a ís ica en la
pos gue a mad ileña (1945-1957). Op. ci ., pp. 75-79.
Ilus ación 46. Paul
Klee, «Redg een
and iole -yellow.
Rhy hms», 1920.
Óleo y in a sob e
ca ón, 37,5×33,7 cm.
Me opoli an Museum
o A , New Yo k.
The Be gg uen Klee
Collec ion, 1984
(1984.315.19).
Al onso de la To e
152
ñala a con ino la capi al ele ancia del mis e io en el a e, la exis encia de
egiones con o as leyes y la necesidad de nue os símbolos: «cie as cosas pueden
pasa bajo nues os pies, exis en egiones donde o as leyes son en igo , pa a
las que se ía p eciso encon a nue os símbolos (…) el eino in e medio de la
a mós e a donde su he mano más pesado, el agua, nos da la mano y se en e-
mezcla pa a que podamos llega , ac o seguido, al g an espacio cósmico»408.
Al cabo, eposa sob e la ie a y ola 409, pa ece se la máxima kleeiana que
ha planeado sob e los a is as que se han se ido de la no ma, bajo las di-
e sas adsc ipciones de la a igosa his o ia del a e. Así, en su «Cuade no de
Pa ís» esc ibi ía Palazuelo en los años cincuen a: «p i ada de eposo, la idea
del espacio pa ece busca sin cesa el in ini o de la augus a p esencia ( e u-
gio), mo iéndose, en el in ini o in e io de la impo encia humana obsesionada
po una isión, en ocasiones agi ada y o as lébil, siemp e desconsoladamen e
di igida, mas en ano, hacia lo ilimi ado»410. Obsesión y anhelo, ansia de
c ea , des a ío, iaje sin lími es, el que ci ábamos, y que el mad ileño a is a
exila aza á con p ecisión: «Déjeme ol e a es a ase de Paul Klee cuando
nos habla de “una línea que sueña”. La línea e y ab e nues a isión, pe o, al
mismo iempo, nues a capacidad de e de esa mane a aumen ada, impulsa
la isión de la línea. Cuando nues o soña , nues a isión, des a ía, nues as
líneas agan deso ien adas po que ya no comp endemos, y nues os sueños
se pie den en su deambulación a a és de las o ien aciones innomb ables
del espacio: es el labe in o. La línea puede hace isible lo in isible. La línea
se ía ehículo de ene gías que p oceden del as ondo de la ma e ialidad.
La ene gía oma cue po, o ma, pa a con o ma el mundo. El a is a aza
las líneas – uel e a soña con aquellas ene gías–, que son la huella de aquel
aco de. Es posible que la línea, en an o que g a ismo humano, no sea capaz
de comp ende o almen e la o ma, pe o la línea es una imagen a que ípica
408 Klee, Paul: Paul Klee, Cou s du Bauhaus-Weima 1921-1922. Con ibu ions à la héo ie
de la o me pic u ale. Es asbu go: Musées de S assbou g, 2004. «Cou s V» 30/I/1922,
no a64, en la edición ci ada, en p. 96. La aducción es nues a. Klee sub aya los é mi-
nos «a mós e a» y «agua».
409 G ohmann, Will: Paul Klee (1879-1940). Op. ci .
410 Palazuelo, Pablo: Cuade no de Pa ís, 1953. Inédi o. Co esía de la Fundación Pablo
Palazuelo.
II. El semb ado de es ellas (La somb a de Klee en el a e español de pos gue a)
153
que desc ibe el mo imien o del pun o (núme o-unidad), a a és del espacio
(…) en palab as de Jung, “el núme o es g á ico”, y an o el núme o como las
líneas es aban an es que el homb e y es a án después»411. Líneas y o mas,
suponía la de ensa de la e dade a imaginación capaz de e ela la ealidad
p o unda su gida desde el eino oscu o de las ib aciones412, en e la cáma a
de silencio del es udio del pin o . Con emplación concen ada de a is as que
pa ecie e que e des ela los a canos pa a p ocede a una des o malización,
es o es, en a e ela el acceso a una e dade a isión, mediación del se a is-
a, la kandinskyana necesidad in e io , la in ensa escucha que han ci ado o os
as la búsqueda de las o mas. Bajo las imágenes se ocul an o as e dades y,
en ese sen ido, esc ibía ambién Klee, las apa iencias son la suma de hechos
aislados. Al cabo, nos eco daba Claude Es eban: «nunca pod emos conoce
odas las o mas, po que no son legión, sino abismo»413.
La memo ia del ap endizaje de algunos a is as con empo áneos en el
ámbi o alenciano mencionan las enseñanzas del Pad e Al ons Roig414, e-
ne ado p o eso de la Escuela de Bellas A es de San Ca los en Valencia.
Encon ándose en su biblio eca di e sos lib os inculados a la ob a de Paul
Klee y siendo g an di uso de las nue as eo ías a ís icas, el conocimien o
más p o undo de cie os a is as in e nacionales llegó a Roig desde el Pa ís
que es e conoce á de la mano de Eusebio Sempe e, ya mediada la década de
los cincuen a415, ac uando el pin o como e dade o impulso del sace do e
411 Palazuelo, Pablo y Powe , Ke in: Geome ía y isión. Op. ci ., p. 6. Y ambién: «esas
líneas y colo es que sueñan». Ibíd., pp. 12-13.
412 De la To e, Al onso: «A de la ie a en el agua oscu a. En o no a unos poemas inédi-
os de Pablo Palazuelo», Re is a Tu ia, Te uel, n.º 103, junio-oc ub e 2012, pp. 81-91.
413 Es eban, Claude: T aces, Figu es, T a e sées. Pa ís: Édi ions Galilée, 1985, p. 224.
414 Bé e a, 1903-Gandía, 1987. Desde 1939 ue p o eso de «Cul u a c is iana y Li u gia»
en la Escuela ci ada.
415 Eusebio Sempe e pe maneció en Pa ís ap oximadamen e en e 1948 y 1959. Hemos pu-
blicado un ensayo que analiza la p esencia de Sempe e en Pa ís. De la To e, Al onso:
«Eusebio Sempe e: o o caballe o de la soledad (Vuel a al Pa ís de los cincuen a)», op. ci .
Sempe e expuso en 1950, el año de la llegada de So o a Pa ís, en el «V Salon des Réali és
Nou elles», luego lo ha ía ambién en 1955, donde además de conoce a la ine able Nina
Kandinsky, A p, Magnelli, Mi ó, Poliako , Se e ini o Van onge loo, es ableció con ac o
con nume osos a is as jó enes inculados a Denise René, con quien Sempe e colabo a-