La catedral de Sevilla. Orígenes de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera mitad del siglo XX a través del Archivo Catedralicio
Full text
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
5
A grade cimientos
A lo largo del proces o de in vestigación que c omencé en el año 199 8, han sido
muchas las personas que han cont ribuido a que este proyect o se hay a
materializado. Deb o comen zar por mi tutora y directora de tesis, Dña. María
Dolores Ruiz de Lacan al, profes ora d e la Facult ad de Bell as Artes d e la
Universidad d e Sevilla. Si n duda le debo un gra n agradecimiento por su
orientación y direcció n acad émica, y además l e profeso enorme admiraci ón por
su paciencia, dedicac ión y apoyo, desde el p rimer mom ento h asta el último.
He de ag radece r sinc eramen te a la Instit ución Colombina, en la que se enc uentra
el Archivo Hist órico de la Catedral de Sevilla, l ugar donde establecim os el luga r
principal de trab ajo. A D. Francisco Na varro, D elegado de Patrimonio de la
Catedral de Sevilla, así com o a Dña. Nuria Casquete, Directora Gerente de la
Instit ución Colombina, a Dña. Mª Isabel González Ferrín, Jefa Área A rchivos de la
Instit ución Colombina y D ña. Nuria Mª P rados Torres, A r chivera de la Instituc ión
Colombina.
En la generación d e una metodología, quiero agrad ecer por su orientac ión y
aclaraciones a D ña. Estrella Vilches, gestora del Sis tem a DOM US en los Museos
de Andalucía y tamb ién a D. Fco. Javier Mel ero Rus , del Depar t ame nto de
Lenguajes y Sistemas Inform áticos Univers idad de Granad a ETS Ings . Informátic a
y Telecomunica ciones .
También quiero ag radece r a Dña. Silvia Bardají, CS IC I nstit uto d e Estud ios
Islámic os y d el Oriente Próxim o de Zaragoza p or s u amabilida d y ayuda en a
búsqueda d e document ación.
En el cam ino recorrido de la Investigación debo agradecer a Dña. Ascensión
Hernández, profesora del Departam ent o de Histor ia del Arte de la Facultad de
Filosofía y Let ras de la Universidad d e Zaragoza. A ella t ambién por dirigi r m i
tesina y o rientar mis pasos hacia la in vestigac ión desde las Bel las Artes,
enriqueciend o así mi visió n. Este hecho se concretó en la Uni versidad de
Barcelona, en la Sección de Cons ervaci ón y Restauración del Depa rtament o d e
Pintura d e la Facultad de B ellas A rtes, d onde tu ve la in mensa suerte d e que D .
Salvador Ga rcía F ortes, m e dirigie ra el primer proyecto d e tesis doctor al. A é l
debo en gran m edida sus orientaciones y cons ejos, y su certeza en que debí a
continuar con la inves tigación, aun que mis pasos vital es me h ubieran llevad o
Ana Galán Pérez
6
fuera de Barcelona. Agrade cer tam bién a D . Mi quel Miramb ell, Jefe de Estudios
de la Escuela Superior d e C onservación y R estauración de Bienes Cultu rales d e
Cataluña (ESCRBCC), quien además de introducirme e n la Teorí a e H istoria d e la
Restauración, f ue un gran a poyo y a d ía de h oy cuenta c onmigo para continua r
colaborando en la public aci ón especializada UNICU M. Ta mbién d e la Unive rsidad
de Barcelona quiero agrad ecer a D. Lluis Bonet, Director del Máster en Gestión
Cultural y a D. Jordi Joan Teserras, profes or del mismo, por ab rirme u na nue va
óptica hacia el conc epto de patrimoni o, dando respuest as a mis interrogantes
sobre ges tión de la conservación y restauració n, desde la gestión d el patrimonio
cultural.
No me cabe duda que est a tesis es fruto y result ado di recto de estos diez años
de trabajo en pat rimonio cu ltural. Por ello, quiero hacer m i mención especia l al
equipo de c onservación y rest auración del Museu Maritim d e Barcelona, al
departamento d e restauraci ón pictórica d el S ervei de Conservac iò y Restauraciò
de la Generalitat de Catalu nya, al equipo de l a Fundación Uncas tillo-C entro d el
Románico, al equipo de Conservación y R est auración de P am plona, y una
dedicación especial de quie n he aprendid o la profesión de restauración, D ña.
Ana Iruretago yena.
Quiero agradecer a mis colegas y amigas , Maria Teresa Past or V alls, de la
Universidad de V alencia, a Marisa Lat orre, de la Universidad d e Barcelona y a
Virginia Cab rera, de la Universid ad de Se villa, d e quienes tam bién he ap rendido a
ser rest aurado ra. Tam bién agradec er a quie nes han compartido estos últim os
meses, y me han orient ado en el c am po de los museos, mis compañeros en el
Museo de la Autonom ía de Andalucía, Bel en Fontbue na y el coo rdinado r del
departamento d e Mus eología, Sant iago Cam puzano. Ta mbién a D. José Ram ón
López, quien m e ha orientado sobre la Muse ología e n Sevilla.
Para Ing rid, T eresa y Susa na. Especia lmente a Marta y Jùlia. A Jesú s, por su
cariño y apoyo. Y fina lme nte, q uier o dedicar es ta tesis a toda mi familia,
especialme nte a m i padre, Javie r, a mi madre Ana, y a mi hermano Ja vier.
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
7
Para Stefania
Ana Galán Pérez
8
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
9
La Tesis Do c toral como un trabajo de Restau ración
Adentrarse en un trabajo de invest igación de la magnitud que supone una tesis
doctoral t iene s u e quivalenc ia a la intervenc ión d e una r estau ración. El esfuerzo
que s uponen uno y otro y la resoluc ión de am bos depen de de aplicar la correct a
metodología. Pero es que a demás s e genera una fue rte implicación pe rsonal,
puesto qu e en ambos el re stau rador aplica los cinco sentid os has ta el últ imo
término. Es un rasgo d e aquellos qu e nos dedicam os a la profesión de res taurar
el patrimoni o, un t rabajo t an vocacional y generador de tantas preocupaciones y
satis facciones.
Una vez que s e han mo ntado los andam ios, y cuando ya est ás c ontemplando m uy
de cerca lo que unos días o m eses antes sólo podías acceder d esde a bajo, la
vista s e pierde en la inmensidad de la bóveda. Es sólo entonces , en es te
momento de comprens ión e spacial de la obra cuand o som os conscientes de la
gran dificultad a la que n os enfrenta mos. Nos dejamos llevar visualmente por la s
grandes grieta s que recorre n de lad o a lado la pintura, por l as nubes de sales
que interrumpen las f igura s, por las escorrentías de barros que e ns ucian de
arriba abajo los d ibujados casetones que como un trampantojo nos hacen creer
que se trata de mármol es ta llados.
Pero en la restau ración, com o ocurre en la investigació n, hay que profund izar en
lo qu e no se ve. Precisa ment e, sacar a la luz lo m ás relevante. Indag ar para
obtener la máxima informac ión d e aquello que t enem os entre las manos. Es un
gran paso, y cuanto más sabemos , más información queremos obt ener para
tratar con mimo la ob ra.
Y ya empezamos a int ervenir. Desde el s oporte hac ia las capas pictóricas .
Cuidando de que los d istint os estratos estén bien cohesionados para s eguir
avanzando en la rest aurac ión. Exactament e igual que los pas os en la
investigación, pequeños pero s eguros, l levándonos hacia el sigu iente y
construyend o así una met odología personal acord e c on el objet o de la
investigación. Y de igual m anera que no s abemos qué nos vamos a enco ntrar
entre los estratos de la pintura mural, y cuáles van a se r los pasos siguient es, en
nuestra tarea investigad ora no ha y señales lumin osas que facilit en el cam ino. Al
contrario, const ruimos y d econs truimos const antemente las rutas . Y es en est e
proceso en el que a vanzar supone m ás que r evisar, cuando obtenemos l a
materia fund amental pa ra n uestro est udio.
Ana Galán Pérez
10
Lo que ocu rre en este camin o, es tamb ién muy s imilar a l a b óveda en proceso de
consolidac ión. Los estratos de m ortero ya est án consoli dados, y nuestra pintura
ya está s egura. No h abrá t erremoto a lguno qu e la haga caer. Per o cuando
miramos hacia nues tro lugar de trabajo las inm ensas r eposiciones d e c ementos
que provocaban sales y t iraban con su peso de la pintura original ya es tán fuera
en múlt iples sacos de esco mb ros, el pa norama es un t anto c aótico. Columnas de
document os se apilonan e n el escritorio, y se hac e urgente rescat ar aquella
información sustancial para nuestro est udio y hay que desprenderse de lo
generado. Separar lo q ue tie ne valor de lo que no. En definitiva, orde nar.
Y en est a planim etría que trazamos imag inariamente so bre la pint ura m ural que
restauramos , est a red que vamos elabo rando c on la informac ión ob tenida se
produce un mapa casi tridim ensional. Nuest ro ob jetivo: obtene r la máxima
información posible p ara lleg ar a profund izar en el estudio.
Este mapa ub icado en u n es pacio cronol ógico, y por end e histórico, pose e las
siguientes extremidad es: El Cabildo d e la Catedral de S evilla, la co lección a rtístic a
y los agentes i nvoluc rados en s u cr eación, co nservación y d ifusión. Y sin o lvidar ni
perder de vis ta que el fin primordia l del patrim onio artíst ico eclesiás tico es
transmit ir un m ensaje litúrg ico, no podemos sino asoc iar este t riángulo d e t res
vértices al que se produc e en el m ismo c oncepto de museo y s u gestión.
Además de est a red, est e mapa que nos a yuda a ub icar ca da aspecto
mencionado con el luga r y la importanc ia que l e corresponde es imprescindib le
generar un a h erramient a d e t rabajo que n os permita c atalogar y trata r la gran
montaña de docum entación. Documentos cuyo valor en s i mis mo hacen que s e
les trate de mane ra r iguros a, respetuos a, extrayendo la informaci ón de maner a
casi ritual, con el convencimi ento d e su valor intangibl e y la necesida d de sacar a
la luz y comparti r. D espués de es te pas o, y de igual forma que vamos
reintegrando en volumen y en dibujo nuestra bó veda, vamos constru yendo y
redactando nuestro trabajo de investiga ción. Sin l os pasos anteriores, firmes y
seguros, aunqu e sosegados , inc luso lentos, hu biera sid o imposib le ll egar hasta
aquí.
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
11
Ana Galán Pérez
12
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
13
Índice
TITULO 1. LA INVESTIGACIÓN EN EL ARCHIVO DE LA C ATEDRAL DE
SEVILLA
1.1. PL ANTE A MI ENTO
1.2. ANTE CEDENTE S EN EL E STUDIO DE L A CATEDRAL
1.2.1. L a consideración patrimonial de las Catedra les.
1.2.2. El Plan de Cat edral es d el Ministerio de Cult ura.
1.2.3. Medida s de protec ción act ual de la Catedral de Sevilla.
1.2.4. In vestigación e h istoriografía d e la Cated ral de Sevi lla. Estad o de la cues tión.
1.3. HI PÓTESIS Y OBJETI VOS
1.3.1. Cons ideraciones sob re los estud ios de la Cat edral d e Sevilla.
1.3.2. Hacia el concepto de la Cat edral como inst itución m useístic a y patrimonial:
Enunciado de hipótes is y objetivos.
1.4. ME TODOLOGÍ A DE I NV ESTIG AC I ÓN
1.4.1. Cons ideraciones p revias.
1.4.2. N uevos sist emas de clasificac ión patrimonia l. La c onstrucción d e una red e n la
investigac ión de patrimo nio cultural y s u gestión.
1.4.2. 1. El métod o aplicado de la investigación t rans versal.
1.4.2. 2. El objeto d e estudio en la investigac ión t ransversal.
1.4.3. Planific ación de la investig ación.
1.4.3. 1. Tiempo primero. D etermina ción del objeto de nues tro estud io: Hacia una
definición y ac otamie nto de la información.
1.4.3. 2. Tiempo segund o. Adaptación d el lugar d e t rabajo: La b úsqueda de
información en el Arc hivo Histó rico.
A) Sucesión de pas os propuest os en el trab ajo d e archivo.
B) La organizac ión y acc esibilidad de la doc ument ación en el Archivo de la
Catedral.
C) La ac otación d e estudio a través del Cuad ro de Clasif icación d el Archivo
Histórico Cat edralic io.
D) La acotación cronológica de nuestro es tudio.
E) La selecc ión y b úsqueda de términos.
19
21
25
27
28
29
30
43
45
47
51
53
56
56
65
72
75
76
76
77
77
78
79
Ana Galán Pérez
20
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
21
Capítulo 1. 1.
Planteamiento
Ana Galán Pérez
22
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
23
1.1. PLANTEAMIENTO
La presente tes is lleva a cab o una r evisión del patrimoni o d ocumental del Archivo
Histórico d e la Cat edral d e S evilla para demos trar la gra n releva ncia que tie ne e l
patrimonio como mot or de desarrollo soc ial y cultural d e un t erritorio, y de qué
manera la Inst itución Cated ralicia Met ropolita na y s u C abild o Cat edralicio ha n
desempeñado fu nciones ges toras próximas a la gest ión de Museos y di rigidas a
la gestión del pat rimonio cul tural. Conc epto relativament e mode rno sobre el que
hemos est udiado con pro fundidad previo a l trabajo de investigación que
presentam os.
Para ello, hemo hecho hincapié en las redes inte rinstitucionales generadas en el
tránsito de inte reses reflejad o en la corres pondencia e pistolar d el Cabild o d e la
Catedral y ot ros ag entes re sponsables de la cultura en el siglo XIX y la prime ra
mitad del siglo XX en España, y de forma más c erca na en Andaluc ía. Hemos
pretendido demostra r que la Catedral es un símbol o no só lo por s u valor
Monumental, sino qu e lo es por s u signific ado Patrimon ial, est o es, un motor de
desarrollo s ocial y cultur al de un territorio.
Por otra pa rte se h an estudi ado las actu aciones d el Cab ildo Cated ral respecto a
su Colecció n Cat edralicia a lo larg o d el siglo XIX, fecha d e origen d e los Mus eos, y
la primera m itad del s iglo XX. Hemos querido indag ar en los inic ios de los
conceptos patrim oniales, y l a fecha en la que nos detenemos es el inicio de una
nueva eta pa que por s i mism a es m otivo de una n ueva in vestigac ión en el es tudio
del Patrimon io Catedra licio y s u gest ión.
Se ha llev ado a cab o la inv est igación en el Archivo H istórico de la Catedral,
contenedo r de información v alios ísima que has ta la f echa se ha tratado con
mirada h istórica. Per o ¿qué ocurre si la mirada es m ultidisciplinar?. ¿Qu é ocurre
si la manera de clasificar estos documentos se apoy a en conc eptos
patrimoniales ?. Sucede que s e g enera una ó ptica transversal, como si s e
observara d esde un cale ido scopio, y que al c lasifica rlos d e distint a manera s e
genera nu eva info rmación. Puest o que tanto la mi rada, com o el método y
finalmente la herram ienta informát ica generada para e l es tudio han sid o nuevas,
se ha determinado estudiar de manera exc lusiva el Archivo His tórico de la
Catedral com o fuent e funda mental para la pres ente Tesis.
Ana Galán Pérez
24
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
25
Capítulo 1. 2.
Antecedentes
Ana Galán Pérez
26
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
27
1.2. ANTECEDENTES
1.2.1. La c onsideraci ón p atri monial de las Cat edrales.
Las Catedrales es pañolas son monumentos vivos que han verteb rado el
urbanismo de las ciudad es a lo largo d e los siglos com o res ultado de un es fuerzo
colectivo. Partiend o de una f inalidad litúrgica, pasando por la s ignificació n social
de un pueblo h asta llegar al c oncepto act ual de patrimonio, las Catedrales tiene n
un peso reconocid o en la hist oria de la cu ltura. Reflejan la síntes is d e n uest ra
civilización.
De est a m anera, las Cat edrales s e const ituyen com o instit uciones de gran
riqueza pat rimonial, t anto por su evolución ar quitectónica fruto de la evolución de
las épocas hist óricas, com o por su c ontenido, sus colecciones artíst icas
catedralicias y sus archivo s his tóricos que co nser van toda la d ocum entación
generada por la Cated ral des de su fun dación.
Y lo que consid eramos un as pecto muy im portante, las Cat edrales son agentes
sociales y culturales de gran peso en las relaciones inst itucionales que en cada
época han tenid o su r epresent atividad.
Por t odo ello, c onstituye un objeto d e estudio im prescind ible pa ra com prender la
evolución d el patrimon io c ultural en u n te rritorio. Y c omo tal, las Cat edrales
españolas son ente ndidas . Así lo demuestran la ce lebración de sim posios
internacion ales, congresos , encuent ros y jornadas cuyos promotores son ta nto
los agent es eclesiás ticos como los ag entes públic os. Destacam os a este efecto
las series de Jornadas Nacionales de Patrimo nio Cu ltural de la Iglesia c on m ás de
veinticinco añ os de cel ebración, y cu ya XXVI ed ición s e c elebró en S evilla e n el
año 2006 c on motivo de la c elebración del V Cent enario de la Construcc ión de la
Catedral Metropolit ana (Jiménez, 2 006). As imismo, destacamos el Simposio
Internacional “La E uropa d e las Catedrales. Conserva ción y G estión” que s e
celebró en Vallad olid en 200 8, promovido po r la Fu ndación del Pat rimonio
Histórico de Cast illa y León (Navarro, 2 008), tam bién las Jornadas Técnic as de
los Conser vadores de las C atedrales en 2002, auspicia do por la Unive rsidad d e
Alcalá de Henar es, o el Col oquio I nternaci onal “La Con servación d el Pat rimonio
Catedralicio ” c elebrada en Madrid en 199 0 bajo el aus picio d el Ministe rio d e
Cultura (Balles ter, 199 3).
Ana Galán Pérez
28
1.2.2. El Pl an de Cat edra les del M ini sterio de Cult ura.
No obsta nte, el interés y representat ividad de las Catedrales en e l ho rizonte
cultural result a vacuo s in u nas figuras legales y planes que las desarr ollen, que
las regule n y protejan. P or ello, y consider ando impres cindible normalizar s u
protección surgió el Plan de Cat edrales. Éste, se plant eó a parti r de l a neces idad
surgida al am paro de los nuevos c riterios d e c onservación y restaurac ión, y
gracias a los av anc es t écnic os y la profundi zació n de los est udios de
investigación his tórica y físic a de las Catedral es. Todo ello cond ujo a l a necesidad
de reflexiona r sobre el mejor métod o de proteger e int ervenir e n la Cated ral.
A principios de los años 90 tanto el Cab ildo Catedralic io de Se villa como u na
comisión delegad a de l C onsejo del Pat rimonio H istórico coordinad a desd e el
Instit uto del Patrimonio Cultural de España, es decir, los responsables de s u
protección, cons ervación y rest auraci ón, llega ron a la d eterminació n de
estab lecer un compromis o que se materializó en el Plan Naciona l d e Cat edrales
que a dem ás pretendía atender a otr os fact ores com o la contam inaci ón
medioamb iental y el turismo mas ivo. La Cat edral de Sevill a cuent a con un Plan d e
Catedral p ropio que s e adec ua a su s condic ionantes y necesida des
1
.
1.2.3. Medi das de pr otec ción ac tual de la Cat edral de Sevil la.
La Catedral de Sevilla s e d istingue del resto de Catedrale s europeas, por tratarse
de la Catedral gót ica m ás ext ensa, y asimis mo por las su cesivas intervenciones a
lo largo de su historia qu e ha generado una extrao rdinaria acum ulaci ón de
testim onios culturales, esto es, de un rico l egado cult ural. Junto con el Real
Alcázar y el Archivo de I ndias , son Patrimonio de la Huma nidad des de 198 7
2
.
Por todo el sign ificado que s e le h a confe rido a lo largo d e los siglos , ha llegado a
tratarse d e una pieza c lav e en el pat rimonio art ístico y cult ural españo l, la
Catedral d e Sevilla g oza d e una protección especial. Ti ene la den ominación de
BIC, Bien de I nterés Cultu ral desde 1929 y es tá protegida y legis lada por la L ey
1
El Plan Nacional de Catedrales com ienza su andadura en 1997. El Plan de catedrales A ndalu zas en
el año 1988 ya se había puesto en marcha (Carrasco, 2004).
2
Resol ución SC-87/ CONF.005/9 de la UNESCO, Organiza ción de las Naci ones Unidas para la
Educación y Cultura, en la undécima Convención del C omité de Patrimonio Mundi al celebrada en e l
año 1987. ht t p://whc.un esco.org/arc hive/repcom87.htm#38 3.
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
29
14/2 007 d e 26 de Novi embre, de Patrimon io Histórico de A ndalucía, gracias a
los precedent es l egales e n el m arco de com petencias d e Patrimoni o cultural de la
Comunidad Autónoma de And alucía
3
.
En la act ualidad, y atendiendo a s u duplicidad como Templo y como contenedo r
artístic o (López, 19 98; Nava rro, 2008), la Cated ral de Se villa es un claro ejem plo
de compl ejidad e n la g estión patrimon ial. El recon ocimie nto de est a du plicidad e n
el marco de la E x posición Internaci onal de 19 92, le confiri ó un pa pel
representativ o d e la presen cia de la I glesia en la ciud ad de Sevilla. Podemos
hablar de la importancia d e es te tipo de eventos contemporáneos, ya que en el
año 199 1 se puso en marc ha un model o de ges tión museíst ica (López, 1998 ).
Por ello, hay un antes y un después de la Ex posición “Magna Hispalensis” en el
modelo de ges tión de la Catedral (Navarro, 1992 ). Podem os afirmar po r t anto
que s e ha dado un camb io sus tancial en los últim os vein te años sob re la ma nera
de entende r y comp render la Cated ral d e S evilla. E s precis amente est a línea
abierta por D. Francisco Navarro, actual responsable del Patrimoni o de la
Catedral, la e quiparaci ón a “mo numen to cult ural d e carác ter r eligioso”
“mo numen to c ultural d e car ácter r eligioso ” “mo numen to c ultural d e car ácter r eligioso ”
“mo numen to c ultural d e car ácter r eligioso ” la que
vamos a atende r en nuestro est udio de la Cated ral dura nte el siglo XIX y primera
mitad del siglo XX.
En definit iva, d estaca de est a manera en el conjunto del P atrimoni o Hist órico
Español, la Catedral de Sevilla, que está inc luida en el Plan de Ca ted rales del
Ministerio de Cu ltura y su colección Catedralicia e s ob jeto d e estud io y
restauración, y goza de protección del Inst ituto Andaluz de Pat rimonio Hist órico
(IAPH) mediant e un acuerdo que se firmó en 1997 entre la Ju nta de Andalucía y
el Cab ildo Cat edral en mat eria de in ventariad o y catalogación, in vestigac ión,
conservaci ón y restaur ación d e s u Patrimonio His tórico y Cult ural. Sin embargo,
el gran reto de c ontinuidad de los Planes direct ores d e Cat edrales está en la
colaboración activa de tod os los agent es vinculad os en la tutela de las
Catedrales, y sobr e todo la participación de los agentes socia les, colect ivos y
privados interesados en qu e la Cat edral de Sevilla siga siendo un organismo vi vo
(Cuaresma , 200 4).
3
Estatuto de Autonomía de Andal ucía, Ley Orgánica 2/ 2007, de 19 de marzo, de refor ma del Est atuto
de A utono mía para Andalucía (B OE nº 68, 20-Mar-2007). Reforma del Estatuto, Ley Orgán ica 2/2007,
de 19 de marzo , de refor ma del Esta tut o de Au t onomí a para Andalucía .
Ana Galán Pérez
36
Importante personalid ad es l a de D. Pedro Rubi o Merino
D. Ped ro Rubi o M erino D. Ped ro Rubi o M erino
D. Ped ro Rubi o M erino
7
7 7
7
,
, ,
, Canónigo archiv ero d e
la Cat edral de Sevilla, direct or del Archivo gen eral d el Arzobis pado d e Sevilla, Jefe
del Depa rtamento del A rchivo General d e India s, Delegado d el patrimonio
artístic o y cult ural del A rzobispado de Sevil la. Y s obre todo, a qui en h ay que
agradecer la publicación d e los libr os con la organi zac ión del ac tual Archivo
catedralicio que hemos consultad o. De 1 987 “ Archivo de la S. M. P. I. Catedral d e
Sevilla. Inven tario Gener al. Tomo I”, y del año 199 1 “ El A rchiv o d e la Sa nta
Iglesia C ated ral de Sevill a” en la mon ografía La Catedral de Sevilla. Tambié n
vinculada con el Archivo de la Catedral, D ñ a. Nuria Casq uete de Prado Sagrera
Dñ a. Nuria Casquete de Prad o Sag rera Dñ a. Nuria Casquete de Prad o Sag rera
Dñ a. Nuria Casquete de Prad o Sag rera,
es la Directora de la Ins tituc ión Colombina , y ha publicado numerosas
monografías com o la del añ o 1999 “ El patrim onio Bibli ográfico de la Ins titución
Colombi na”.
Del ento rno d e la c omun idad de Ca stilla y León, Dña. M aria Ángeles Gon zález
Dña . Mar ia Ángeles G onzále z Dña . Mar ia Ángeles G onzále z
Dña . Mar ia Ángeles G onzále z
Mena
Mena Mena
Mena , ha realizado múlt iples publicac iones de t extiles, cons tando una
publicación en 1991 “ Orna mentos Sagr ados” e n la publica ción L a C atedral de
Sevilla .
Procedente de la producción de platerí a, el orf ebre D.
D. D.
D. Ma nuel Seco V elasco
Manue l S ec o V elasco Manue l S ec o V elasco
Manue l S ec o V elasco ,
publicó en 20 06 “El m anteni miento de la orfebre ría en la Cat edral de S evilla”.
La Cat edral de Sevi lla y los estudios de invest igaci ón museol ógicos y
pat rimonia les.
Una vez id entificados los d iversos g rupos d e investig ación que s urgen desde la
disciplina de la His toria del Arte, hay que p r oced er al estudio de los
investigador es que en los últim os treinta añ os han evolucionado hacia el
concepto de conse rvación del patrimoni o cult ural y la mus eología. Hemos
comprobado com o en el ca so d e Dña. Teresa Laguna , que si b ien el grupo de
investigación presenta una línea h istórico-artís tica, ésta sienta las bases y
evoluciona hacia lo patrimonia l. La Cated ral de S evilla desd e el punt o de vist a
patrimonial es inv estigad a d esde tres perspect ivas. P or u na parte, la que proc ede
de conjunto de ag entes eclesiást icos
ag entes eclesiás ticos ag entes eclesiás ticos
ag entes eclesiás ticos que viven la mode rnid ad, son responsab les
7
A quién tuve la ocasi ón y el honor de sa ludar en mi proce so de in vest ig ación en el Archivo
Catedralici o.
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
37
de las colecciones eclesi ástic as y forman part e de grup os de trabajo
patrimoniales , organ izan c ongresos y encuent ros y así van est ableciend o c on su
quehacer dia rio las pautas de gestión patr imonial. Por ot ra pa rte, la perspect iva
que proced e d el conju nto de invest igadores de grupos generad os en su mayo r
parte de la Facu ltad de Bella s Artes d e S evilla,
Facu lta d d e B ellas A rtes de S evilla, Facu lta d d e B ellas A rtes de S evilla,
Facu lta d d e B ellas A rtes de S evilla, cooperan con o tros
departamentos , y atienden a la cons er vación y restaurac ión de los b ienes de la
Catedral de S evilla. Y por últ imo, la perspect iva d esde los p ro fesionales y las
pro fesion ales y l as pro fesion ales y l as
pro fesion ales y l as
instit uciones públicas
instit uciones públicas instit uciones públicas
instit uciones públicas que interviene n en la ac tualidad en la cons ervación y
gestión d el patrimonio eclesiá stico c atedralicio.
Antes de da r pas o a estos grupos, se ha de h acer mención a los precedentes
investigador es de la Cat edral. D . José Manue l Corteg ana
D. José Manue l Cortegana D. José Manue l Cortegana
D. José Manue l Cortegana en 1957 publica
“ Restaura ción del g ra n c uadro de Muril lo: La Visión de San A ntonio de Padua ” y
en el mism o año, el investigador D. Césa r Pemán
D. César P emán D. César P emán
D. César P emán pub lica tam bién en el Archiv o
Hispalense “L a Res tauración de la Visión d e San An tonio d e Murillo” .
Tal y c omo hemos come ntad o, la pe rspecti va patr imonial de la Catedra l s e ll eva a
cabo desde el propio ámbit o eclesiás tico. Así, es de destacar la labor de D.
D. D.
D.
Francis co N ava rro Ruiz
Francis co N ava rro Ruiz Francis co N ava rro Ruiz
Francis co N ava rro Ruiz , C anónigo d e la Cat edral de S evilla, delegado d e
Administrac ión y Patrimo nio d e la Cat edral. Su ac tividad en los últimos veinte
años, sobre todo desde la p reparación de la Exposición “Magna Hispal ensis” le
ha otorgado un lugar f unda mental en el c amino hacia el concepto de patrimoni o
cultural de la Catedral de Sevilla. Por ello, ha sido cit ado en num erosas ocasio nes
en el presente estud io. En el año 2008 publica “L a ge stión de u n m onume nto
vivo: La Ca tedral de Sevilla” en las Actas d el Sim posio Internacio nal L a Europ a de
las Cated rales. Co nservaci ón y G estión, recopilan do as pectos que ya s e habían
most rado en el Aula Hernan Ruiz, de extensión cultural de la Cat edral de Se villa,
el año 19 94, sobre “Gest ión de Cat edrales”. L a Catedral gene ra este tipo de
cursos siendo coordinad as por D ña
Dña Dña
Dña . Marga rita López Día z
. Marga rita López Día z . Margarita López Díaz
. Marga rita López Día z, Coordinadora de
Actividades de la Sant a I glesia Catedral d e Sevilla, y de quien co ntamos
publicaciones como “La C ated ral de Sevilla como m od elo p articular de gestión
Museística” en 199 8.
D. Manu el Jesús Car rasco Te rriza,
D. Manu el Jesús Car rasco Te rriza, D. Manu el Jesús Car rasco Te rriza,
D. Manu el Jesús Car rasco Te rriza, Canónigo C onser vador del Pat rimonio Cult ural
de la S. I. Catedral de Huelva. Director del Sec retariado Diocesano de Patrimonio
Cultural pub licó en 200 4: “ Catedral es para el siglo XXI ”.
Ana Galán Pérez
38
También sacerdote es D. Á ngel Sanch o Cam po
D. Ángel Sanch o Cam po D. Á ngel Sanch o Cam po
D. Ángel Sanch o Cam po , consultor de la Pontificia
Comisión para los Bienes Culturales de la I glesia, con s ede en Roma y particip ó
activament e, entr e 1989 y 1991 , e n las sesiones de trabajo de la C om isión
delegada del Consejo de Patrimonio Hist órico para l a pu esta en marcha del Plan
de Catedra les naci onal. E n 2002 publicó “L as Cat edrales españolas, u na
conservació n integral”.
Fuera de este ámb ito, y p ertenecient e al d e la literat ura, el novelista D. Manu el
D. Manu el D. Manu el
D. Manu el
Ferrand
Ferrand F errand
Ferrand escribio en 1981 “ El Retablo Mayor de la C atedral d e Se vil la: e studios e
investigacio nes realiz ados con mo tivo de su Restaur ació n”
Antes de comentar los grup os establecid os en Bellas Ar tes, haremos mención D.
D. D.
D.
Juan Migu el Serrera C ontr eras
Juan Migu el Serrera C ontr eras Jua n Miguel Serrera Contr eras
Juan Migu el Serrera C ontr eras, quien fue profesor del D epartame nto de Historia
del Arte d e la Uni versidad de Sevilla has ta el a ño 198 7, cuando fue nom brado
jefe del De part amento d e Pint ura Españ ola del Muse o del Prado, cargo que
desempeñ ó h asta 199 0. En es te año regr esó a la Facul tad hast a 1998. Realizó
una serie de invest igacion es que h emos tenido mu y en cuent a en nuestro
estudio. En el año 1987: “ Coleccionismo regio e ingenio capitular (Datos para la
historia del Desce ndimien to de Pedro de Campa ña)” presentes en nues tro
estudio. En el a ño 1988 “ De varia murill esca, exp olios y rest auracio nes”, y
posteriom ente del año 1 990 “ La Virgen d e la A ntigüa: I nformes y res tauracione s,
Siglo X VIII -XIX. ” . Finalmente, del año 1992 "Los ideale s neoclásicos y la
destrucció n del B arroc o. C eán Berm údez y Je rónimo Ba lbás". También en el
ámbit o de la Faculta d de His toria del A rte, nos constan los s iguientes grupos de
investigación. D. Vicente Lleó Can al
D. V icente Lleó Canal D. V icente Lleó Canal
D. V icente Lleó Canal , Catedrátic o de Historia del Arte y miembr o
del gru po de investigac ión “L araña”, citad o ante riorment e. En 199 1 publ icó “ La
Catedral e n la Histor ia d el Sevilla ” en La C atedral d e Sevilla y en el año 199 2 " El
conjunto capitular d e la C atedral de S evilla". Pertene ciente a la Faculta d de
Geografía de la Universid ad de Sevilla, D ña. Is abel Ma ría Lu que Ceb allos
D ña. I sabel María L uqu e Ceba llos D ña. I sabel María L uqu e Ceba llos
D ña. I sabel María L uqu e Ceba llos ,
pertenece al Gru po d e inves tigac ión “Geogr afia y Desarrollo Regio nal y Urbano ”
del Departam ento d e Geografía Humana, y ha publicado investig aciones
relacionada s c on la mus eología y museog rafía d e la Cated ral d e Sevi lla. L a
primera en el año 19 95 “La exp osición temporal: " Magna Hispale nsis" C atedra l
de Sevilla 19 92” y en el añ o 1996 “ La C atedral de Sevilla: ¿Museo o Catedr al?.
Finalmente, D. Ignaci o Go nzález
D. Ignaci o Go nzález D. Ignaci o Go nzález
D. Ignaci o Go nzález -
- -
- Varas
Varas V aras
Varas , Profesor Ti tular d e Compos ición
Arquitectónica en la Escuela de Ar quitectura e Ing eniería de la Edificación de la
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
39
Universidad Po litécnica de Cartag ena es un autor estudiado, puest o que en el
año 19 94 publicó su traba jo de investigac ión “ La C atedral de S ev illa (1881-
1900): El debate sobre la r estaura ción monumental .” Tamb ién d e la Facultad
de Geografía e Historia es el Grupo “ Fuentes para la Hi storia del Arte Anda luz”.
Responsable, D . J esús Migue l Palome ro Param o,
D. Jesús Miguel Palom ero Paramo, D. Jesús Miguel Palom ero Paramo,
D. Jesús Miguel Palom ero Paramo, quien en
1980 particip ó con la
comunicac ión en el II Con greso de Conse rvación de Bienes Cultu rales, “ U na
colecció n de dib ujos d el círculo d e Alejo F ernández apa recida en l a restauración
del Retabl o Mayor de l a ca tedral de S evilla”. Responsa ble D. Isidor o More no
D. Isidoro Moreno D. Isidoro Moreno
D. Isidoro Moreno
Nava rro
Nava rro Nava rro
Nava rro del “Grupo para el estudio de identidad es socioculturales en Andalu cía
(GEISA)” y en el año 20 09, Mª Carmen Rodrígue z Ol iva, Beatriz Sanjuá n Ballano y
Román F ernandez-Baca Ca sares publica ron: P atrimon io mundia l en Sev illa:
Catedral, Al cázar y Ar chivo de I ndias.
A la Fa cultad de Cienc ias Experiment ales de la Universid ad Pablo d e Olavide ,
pertenece e l Grupo “ Taller d e Investig aciones Territoriale s y Ambienta les”, di rigido
por D. María José P rados Velasco,
D. María Jos é Prados V elasco, D. María Jos é Prados V elasco,
D. María Jos é Prados V elasco, y desde donde han ll evado a cabo en 2001 el
Inventario de pinturas de la Catedral d e Sevilla, y e n 2002, la Investigac ión
científica y técnica d e creación artístic a en la Catedral de Sevilla.
De la Esc uela Técnic a Supe rior de Ar quitectura de Sevilla, el Grupo “Estrat egias
del Co nocimient o patrim onia l” cuy o respon sable es D. Alfo nso Jim énez Martín
D. Alfo nso Jim énez Martín D . Alfo nso Jim énez Martín
D. Alfo nso Jim énez Martín ,
, ,
, ha
desarrollado los siguient es proyectos. En 2 005, D iseño y d irección d e las obras
de cons ervación y mantenim iento d e la Cat edral de Sevilla. En 20 01, Elaboración
de inform es técnicos y archi vo de la d ocumentac ión de los bienes m uebles d e la
Santa Ig lesia Cat edral de Sevilla. De 20 01-2 004, Redac ción de los informes
técnicos y de las propuesta s de la c onservación relativas a los b ienes muebles de
la Cat edral de Se villa. En 20 03 , R estauración de la ob ra “Al egoría de la redenció n
del Géne ro Hum ano” d el r etablo realizado por Ant ón Pérez en la C atedral de
Sevilla. De 2001 a 20 03, Re stauración de la ob ra “La tra nsfig uración” d el retab lo
de Antón Pérez en la Cat edral de Se villa. En 1999 , y de 20 02 a 200 3,
Seguimient o y control, como parte de la direcc ión facult ativa de los trabajos del
proyecto de zu nchad o y ausc ultación de dos pilar es de la Cated ral de Sevi lla.
Atendiend o ya al cont exto de la Facultad de Bellas Artes hay dos grup os de
investigación vinculad os co n la Catedral de Se villa. En el Depa rtamento de
Pintura, y siend o respons able D. Francisco Arquillo To rres,
D. Francisco Arquillo Torres , D. Francisco Arquillo Torres ,
D. Francisco Arquillo Torres , profesor em érito, es el
Grupo “Conse rvación y Restauración d e Obras de Arte”. En el añ o 1981 publicó
“La Res tauració n del Retabl o” separata de El Retablo Mayor de la Catedral de
Ana Galán Pérez
40
Sevilla en L a C atedral de Sevilla . E n el Depa rtament o d e Escultura e Historia d e
las Artes Plástic as, Dña. Mª Fernand a Mo rón d e Cas t
Dña . Mª Ferna nda Morón de Cast Dña. Mª Fernanda Mo rón de Cast
Dña . Mª Ferna nda Morón de Cast ro
ro ro
ro, profesora titular d e B ellas
Artes, en 1981 publicó “A nális is Histórico Estilís tico de las Esce nas del Retab lo
Mayor de la Cated ral de Sevi lla” en el R et ablo M ayor de la C atedral de Sevilla. Es
responsabl e d el Gr upo de investigac ión “MUS EUM” del c ual son m iembros D .
D. D.
D.
Luis Francis co Ma rtínez Montie l
Luis Francis co Ma rtínez Montie l Luis Francis co Ma rtínez Montie l
Luis Francis co Ma rtínez Montie l, profesor tit ular de la Universida d, quien publicó
en 199 9: “ L a Ca tedral d e S evilla” . Adscritos a l g rupo, los investigadores D . Juan
D. Jua n D. Jua n
D. Jua n
Antoni o Arenillas T orrej ón
Antoni o Arenillas T orrej ón Antoni o Arenillas T orrej ón
Antoni o Arenillas T orrej ón, que en 2004 publicó “ El P atrimoni o mueble
inventariado en las C atedral es andaluz as”y en 2007 “El Sistema de Informac ión
del P atrimo nio Hi stórico d e Andalucía (SIPHA)” . Est e Grupo “Museum” ha
asumid o los siguientes programas de investigación: De 2001 a 2004, Programa
de intervención de la colec ción de retratos de la B ibli oteca Colombina de la
Catedral de Sevilla (veinte pint uras). De 2000 a 2003 , Proyecto de recup eración
de un reta blo desm embrado de Antón Pé rez en la ca tedral de Sevilla (cua tro
pinturas sobre tabla). De 2000 a 20 01, Proyecto y dirección de obras de
conservaci ón y m antenimie nto de la Cat ed ral de Sevilla. De 1997 a 20 00,
Programa d e intervención de la colección de retr atos de la Bibliot eca C olombina
de la Catedral de Sevilla (cuarenta y d os pinturas ). De 19 96 a 1999, Los tejidos
de la Catedral de Sevilla: cons ervación preventiva y pro puesta de exhibición.
Museología.
Cabe citar a las investiga doras Dña . Rocío Viguera Rom ero
Dña . Rocío Viguera R omero D ña. R ocío Vigu era Rome ro
Dña . Rocío Viguera R omero y D ña. Sierra Muñ oz
Dña . Sier ra Muñoz Dña . Sier ra Muñoz
Dña . Sier ra Muñoz
Mejías,
Mejías, Mejías,
Mejías, quienes publicaron en 2006 “ Estudio s previ os nece sarios p ara el
proyecto d e in tervenció n e n el R etablo M ayor de la I glesia del Sagr ario d e la
Catedral de Sevill a” en l a Cons ervación de R etab los. Cat alogación, Res tauraci ón y
Difusión Actas d e los VII Encuentros de Primavera de El Puerto de Sa nta María.
Se inicia a continua ción la tercera pers pectiva con las investigaciones de Dña.
Dña . Dña .
Dña .
Carmen Rallo G russ
Carmen Rallo G russ Carmen Rallo G russ
Carmen Rallo G russ, Cons ervadora-Rest auradora de la Subdirecc ión Gen eral de
Museos Est atales del Minis terio de Cu ltura. En el año 1 995 pub licó “ Memo ria
de la r estauraci ón d el San Antoni o de Mu rillo en el A rc hivo de la Acad emia de
San Fernando”. De ámbit o esta tal, D ña. Rocío Magdal eno Granja
Dña. R ocío Magdaleno G ranja Dña. R ocío Magdaleno G ranja
Dña. R ocío Magdaleno G ranja , Conservadora-
Restauradora de bienes cultu rales del Ins titut o de Patri monio Cultu ral Español.
En 2002 publicó “ Actuacio nes del I APH e n el Ret ablo de los Ev angelistas d e
Hernando de Esturmio, e n la Catedral de Sevill a” . También Conse rvadora-
Restauradora es Dña. Fuensa nta de la Paz Calat rava
Dña. Fuensanta d e la Paz Calat rava Dña. Fuensanta d e la Paz Calat rava
Dña. Fuensanta d e la Paz Calat rava , en este caso del Museo de
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
41
Bellas Artes d e S evilla, q uien en 1 986 llevó a l C ongreso de C onservación de
Tarragona la siguient e c omu nicación: “Talle r d e C onserv ación y R est auración de
la Catedral de Sevilla. Origen y Actividades ”. Del Directo r del Inst ituto Andaluz del
Patrimonio Hist órico, D. Rom án Ferna dez
D. Román Fer nadez D. Román Fer nadez
D. Román Fer nadez -
- -
- Baca Casar es
Baca Casar es Baca Casar es
Baca Casar es, y profes or a sociado a l a
ETS Arquitect ura en el Depa rtamento Teor ía y Composic ión Arquitect ónicas, nos
ha interesado especialm ente s u publicac ión en 20 06 “Quince año s de
conservació n d el p atrimonio d e la Iglesia Católic a desd e el I nstituto A ndaluz de
Patrimoni o Histórico, Co nsej ería de Cultura d e la Jun ta de A ndalucía. El Ca so de
la Archidió cesis de Sevill a”.
Además de estos es tudios q ue hem os consulta do y que se encuentra n c itados e n
la Bibli ografía, hem os s elecc ionado estudios sob re la Catedral d e Sevilla
relacionados con la Arquit ectura, la Ing enie ría, la Qu ímica, Administración y
Dirección de empresas , y C iencias experiment ales. Citaremos previam ente las
Tesis doc torales que junto a las dos citadas anteriormente s on las q ue han t enido
como objeto de es tudio la C atedral de Sevilla. En 2004, D. Javier Rey es Truje que
defiende su Tesis: “Crite rios diagn ósticos para la identific ación de lo s
compone ntes orgá nicos en m ateria p articulada procedente d el tráfi co
automovilís tico y su aplicación al estudio de l a Cated ral de Sevilla”. D irigida por
Cesareo Saiz Jiménez, subdirect or. En el año 2003 José Julián H ernánde z
Borreguero, defi ende: “El cabildo cated ral de Sevilla: orga nización y sis tema
contable (162 5-165 0) “. Dirigida po r Rafael Donoso Anes. En el año 19 95,
D.Juan Clem ente Rodríguez Estévez defendió su tesis : O rganización y tr abajo de
los talleres d e l a Cated ral de Sev illa en la prim er a mi tad del sigl o XVI. Dir igida por
D. Rafael Gómez R amos. Y fina lmente, del año 19 88, D. Miguel Ange l B ello L ópe z
defendió s u Tesis “C ar acterizació n y estado d e alt eración química de los
materiales emple ados en la construcci ón d e l a Catedral de Sevilla”. D irigida por
D. Antonio Ma rtín P érez.
Otras i nvesti gaciones en torno a l a Catedr al de S evilla .
De la Facultad de G eografía e His toria, el Grupo de investigac ión: “Los
almohades : su patrimonio h istórico en Andaluc ia occidenta l”. Res ponsable D ña.
Dña . Dña .
Dña .
Magd alena Val or Piechot ta.
Magd alena Val or Piechot ta. Magd alena Val or Piechot ta.
Magd alena Val or Piechot ta. El proyect o de invest igación ha sido realizado en el
año 1 999, Estudio de mat er iales en el inform e del segu imiento arqueol ógico de
la ciment ación de los pilares 4c y 5 c de la Cat edral de Sevilla.
Ana Galán Pérez
42
Del Cons ejo Su perior de I nvestig aciones científica s, en la escuela de estud ios
Árabes el G rupo “Laborat orio de Arqueologí a y arquitect ura de la ciud ad” cuyo
responsabl e es D . Antonio Almag ro G orbea
D. Antonio Alm agro Gorbea D. Antonio Alm agro Gorbea
D. Antonio Alm agro Gorbea, ha llevad o a cabo en 1999, la
Document ación fot ogramét rica de los alzados inte riores de la Catedral de Sevilla.
De 20 02 a 20 03, la D ocumentac ión med iante f otogra metría de la Cat edral d e
Sevilla. En 2002, la D ocum enta ción y análisis d e la estruc tura de la Cat edral d e
Sevilla.
La Escuela Técnica Sup erior d e Ing enieros , de la U niversidad de Sevilla ha
trabajado en la Catedral de Sevi lla a t ravés del Grupo “Ingenie ría Ambiental y de
procesos ”, dirig ido por D. P edro Ollero de Cast ro
D. P edro Ollero de Castro D. Pedr o Ollero de Ca stro
D. P edro Ollero de Castro llevando a ca bo de 1981 a
1984 , el estudio sobre “La alteración de la pi edra de la Catedral de Sevilla.
Estudio d e su origen, nat uraleza y c aract erísticas para la selecc ión, evaluac ión y
propuesta d e tratam iento de consolidac ión y prese rv ac ió n.”
Así dam os por concluido nues tro est udio his toriográfico e investig ador sob re la
Catedral de S evilla.
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
43
Capítulo 1. 3.
Hipótesis y objeti vos
Ana Galán Pérez
44
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
45
1.3. HIPÓTESIS Y OBJETIVOS
1.3.1. Consider acione s so bre los est udios de la Cat edral de Sevilla.
Hemos podido com prob ar c ómo a lo larg o del s iglo XIX y XX la C atedral h a
despertado el interés de estud iosos e investig adores, t anto del espac io públic o
como privado, y tanto d entro como fuera del ent orno eclesiá stico.
Nos c entraremos e n el pe riodo acotad o para nuestr o est udio, pe ro ha sido
fundament al elabora r una línea completa en la hist oriografía para ent ender de
dónde pa rtimos y dónd e n os enc ontramos h oy en día . Podemos afi rmar, al
respecto q ue de las fuentes document ales consult adas, dest acamos aq uellas
generadas baj o el auspicio de dos grandes acontecimient os en S evilla: por una
parte, la Expos ición Univers al de 1 992, y el V Centenar io d e co nst rucción de la
Catedral d e Sevilla en el año 2 006. L a revisión de los conceptos patrimonia les se
ha llevado a cabo en los últimos veinte años, si bien no hemos encontrad o
indicios de estud io de la Catedral bajo el caleidosco pio int erdisciplina r propues to
en la presente t esis, y tampoco h emos encont rado una revisión patrimonial del
siglo XIX y primera mitad del siglo XX, periodo en el que centramos nuestro
estudio.
Para ello, result a impresc indib le c onsiderar la docume ntac ión d el A rchivo de la
Catedral en su doble s ignific ado, primero como f uente necesaria en la
investigación d e los preced entes d e la Catedral como instituc ión m useíst ica y
órgano gestor de s u colecc ión y segundo com o patrimonio docum ental. Es deci r
el es tudio de la docum entación desde la aplicación de diversas disc iplinas
procedentes d e la s Humanidades y las Bellas Artes y una nueva herramienta: la
gestión del patrimonio cultu ral. En definiti va, para con oc er cóm o y quién crea e
investiga la c olección catedr alicia, cómo y quién conserva y rest aura la col ección
catedralicia, cómo y q uién dif unde y da a c onocer la colec ción c atedralicia.
Sobre el est udio del Cab ildo Catedralicio en las di s tintas Catedrales de
Andalucía
8
, se ha enc ontrado una t esis sobre el Cabildo de Granada en el s iglo
8
B úsqueda: T esis Doctorales Catedral, Conservación, Restauración, Gestión, Difusión , Museo,
Patrimonio. SICA, Consulta de Información Científica de la Comunidad Andaluza. http s://ww w .grupos-
pai.cica . es/sica /sica_consulta/si ge 01.jsp [08, 10, 2008]
Búsqueda: Tesi s Doctorales Catedra l, Conservación, Restauración, Gesti ón, Difusión, Museo,
Patrimonio. Tes eo , Bas e de Datos de Tesi s Doctorales:
https://www.educa cion.es/teseo/i rGestionarConsulta.d o;jsessionid=90 FA5A59111D97 7B5FCCAD33
E698A44E [08 , 10, 2008]
Ana Galán Pérez
52
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
53
1.4. METODOLOGÍA DE INVESTIGACIÓ N
1.4.1. Consider acione s pr evias.
Por la com plejidad en la con strucc ión d e la red de in vesti gación, es indispens able
entender cómo s e es tructur a nuest ra mirada caleidosc ópica s obre el cont enido
del a rchivo, ya que ésta se a poya en el es tudio transvers al interdiscip linar, y en la
aplicación d e una her ramient a contem poránea que es l a gest ión del patrimoni o
cultural. El anál isis de las dis ciplinas qu e has ta ah ora han t ratado la Cat edral de
Sevilla, y la nu eva óptica que aplicamos con nuevos sistemas de clasificación es
fundament al para com prend er cómo s e ha llegado a las conc lusiones obt enidas.
Nuest ra metodología de invest igación se ha apoyado en unos pilares
fundament ales:
- La consideración d el Archiv o H
Archiv o H Archiv o H
Archiv o H istó rico
istó rico istórico
istó rico com o fuente y lug ar principal de trabajo,
por su pot encialidad en c uanto a significad o en si mism o (cons ervador del
patrimonio documental) y en cuanto a los contenidos (unos reint erpretados y
otros identif icados por vez prim era, ambos bajo la óptica patrimonial )
- La consideració n de las actuacio nes
actuac iones actuac iones
actuac iones del cabildo cat edralicio c omo agent e
responsabl e en la g estión patrim onial, y que sólo se comprend en en una r ed d e
actuac iones interinst itucion ales generadas por t odos los demás agentes que en
un moment o de su historia han confluido con la historia d e la Cated ral.
- La aplicación de un m étodo transversal e int erdisciplina r, en el que la Historia
del Arte y las Bellas Artes, son el p u nto de partida h acia la in vestigac ión, la
conservaci ón, y la d ifusión. L a aplicación de un método transversal y de gestión,
siendo el museo
el museo el mu seo
el museo la instituc ión en la que nos a poyam os para construi r el disc urso
gestor pat rimonial, y final mente la aplicac ión de un mét odo trans versal que
estudia la hist oria de las ac tuaciones del hom bre, desd e la Antropol ogía.
- La id entificación de nuestro objeto de est udio: Por u na parte, l a Cated ral d e
la Cat edral de la Cat edral de
la Cat edral de
Sevilla
Sevilla Sevilla
Sevilla y s u cabildo en la conceptualizaci ón como i ns t itución museístic a, q ue
dispone de un espacio púb lico y u n espacio pri vado. P or otra parte el Archi vo
el A rchi vo el A rchi vo
el A rchi vo
H
H H
H is tórico
istórico is tórico
istórico y s u patrimonio document al. Finalment e, estu diaremos l a
la la
la c olección
colecc ión colecc ión
colecc ión
cated ralicia
cated ralicia cated ralicia
cated ralicia , que es objeto en si misma de las ac tuaciones del cabildo, se ubica
en el espaci o catedralicio y e s docu mentada en el archivo.
Ana Galán Pérez
54
El A rch ivo Históri co Cat edral icio y la invest igaci ón del pat rimonio
cultural .
Presentam os nuestro lugar d e es tudio: el Archivo Histórico de la Ca tedral. Tant o
su patrimonio docum enta l, como s u organizac ión archivístic a ha sid o
determinante para la cons ecución de las hipótes is planteadas . L a dinámica de
investigación en e l arch ivo y el encuentro con el patrim onio doc umental de l a
Instit ución Colomb ina ha sid o una experi encia gr atificant e y excitante a la vez. Se
determinó acot ar el luga r d e estudio a dicho arch ivo por es tar fuerteme nte
vinculado con la historia de la Cat edral y las ac tuacion es del Cab ildo, as í como
por la inte nsidad cuant itativa (gran cantid ad doc umental ) y cualita tiva (rel evancia
y peso d e la inf ormación pa ra nuestro est udio) d e l os documentos encontrados.
De esta manera, por el sign ificado y ac otación, el archivo de la Cat edral fu e el
principal luga r de est udio.
El ám bito d e los archivos históricos, y en nues tro ca s o los catedral icios est á
todavía por d escubrir y pot enciar d esde la óptica del patrimonio cult ural y su
gestión, es d ecir s u estudio, acrecentam iento, su conser vación y difusión. Hem os
podido com proba r cóm o tras la bú squeda de los conc eptos, se ha ab ierto un
mundo de info rmación que en s u m ayor m edida v e l a luz por prime ra v ez.
También pretend emos abrir est a línea de d ocumentos r einterp retados e inéditos
bajo el pris ma patrimonial cont emporáneo, m ás allá del h ist órico-artístic o.
El Cabi ldo cat edrali cio y la in vestig ación del pa trimonio cult ural .
Atendiend o a un sentido antropológico, pasar emos posteriorm ente a presenta r la
figura instituc ional que ha tomado las decis iones sobr e la colecció n catedralic ia.
Esto es, el Cabildo d e la Catedral. N o pretendemo s profundizar sob re la
constit ución del mism o, sino en e l s ignificado qu e ad quiere al con vertirse en
actor de es ta his toria const ruida por los hech os del hom bre: por la red de a gentes
que hemos identific ado en este period o de tiem po de la his toria de la Cated ral.
Se convi erte así en el gestor principal de la colección: la estudia, acrecenta,
conserva y restaura y la difu nde, y s obre todo e n la med ida que permite que los
demás agentes c ulturales lleven a cab o sus actuac ion es al respecto. Por ello,
presentam os una breve intr oducción ap oyada en docu mentos actuales que lo
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
55
definen. Tema fasc inante de est udio, cómo un agent e ec lesiást ico, el Cabildo de
la Catedral ha generad o u na red d e relacion es inst itucionales en la époc a
estudiad a, el sig lo XIX y la prime ra mitad del siglo XX. En e l present e es tudio
queremos d emostra r que es te hecho interinst itucional h a estad o presente, ha
considerado a la Catedral como una ins tituc ión museístic a, y por ello abrimos la
línea de in vestigación pa ra tiempos futuros.
Disciplinas
Historia del Arte
Bellas Artes
Conservación y
Restauración
Patrimonio Cultural
Herramientas
El Museo y s u
gestión
Museología y Museografía
Gestión d el Patrimonio
Cultural
1. M étodo
1. M étodo 1. M étodo
1. M étodo
Invest igación
Invest igación Invest igación
Invest igación
trans versal
trans versal transve rsal
trans versal
Criterios
Antropología
Sociología
Nuevos sis temas de
clasifica ción
desde la Historia de los
Hechos
La Cated ral
de Sevilla
El Cabildo
Catedralicio.
Espacio público y
privado
El Archivo
Histórico
Catedralicio
Patrimonio
Document al
2. Obj eto de
2. Obj eto de 2. Obj eto d e
2. Obj eto de
Invest igación
Invest igación Invest igación
Invest igación
trans versal
trans versal transve rsal
trans versal
La
Colección
Catedralicia
Creación y Ges tión
Cons trucción d e nue va
Cons trucción d e nue va Cons trucción d e nue va
Cons trucción d e nue va
Inform ación
Inform ación Inform ación
Inform ación
Tabla 2. Red de Invest igació n. Método y Objeto de est udi o.
Ana Galán Pérez
56
El mét odo tran sversal y l a invest igac ión del p atrimonio cultural .
Finalmente, e l métod o tran sversal se c oncretan en cinco tiempos en los que
resumimos todo nuest ro quehacer, y qu e co ncreta t odos y cada un o d e los pasos
dados des de el primer mom ento en el que acom etem os este estudio de
investigación hasta las c onclusiones. En est os t iempos, trat amos un as pecto
fundament al e n nu estro mét odo: el uso d e las nu evas tecnologías a t ravés de
una herramienta informát ica com o es Acces
10
que nos ha permitido gen erar una
base d e datos.
1.4.2. Nuev os sist emas d e cl asifica ción pat rimonial. La construcción de
una red en l a invest igac ión de pat rimonio cult ural y su ge stión .
La investigación qu e hem os llevado a cabo en la present e tesis es el resultad o d e
una visión trans versal que g enera una ma lla de relacion es. Reiterando que dich o
método se apoya en tres aspectos: en primer luga r el punto de partida que
supone las disciplinas de la Historia del Arte y las Bellas Artes. A través de éstas
comprendem os el o rigen y evolució n h acia el c oncepto d el patrim onio cultur al. En
segundo lugar, la dem ocrati zación de la cultura a través de unas herramientas
que hagan accesible dicho p at rimonio, destacando el concepto de inst itución
museíst ica, el mus eo y la gestión de patrimonio cult ural. Y finalment e, los
criterios desde un punto de vist a del hombre que nos lleva a c lasificar y filtrar la
información desde los hechos y ac ont ecimientos más allá de los datos
cronológicos .
1.4.2.1. El m étodo apl icado de l a invest igac ión t ransversal
El moti vo fu ndamental que nos mueve a gen erar est a r ed de invest igación es la
certeza y cons ideración que es necesario ofr ecer nue vas ópticas que condu zcan
nu evas ópticas que condu zcan nu evas ópticas que condu zcan
nu evas ópticas que condu zcan
a la refl exión
a la refl exión a la refl exión
a la refl exión para seguir t rabajan do en la preservació n y d emocratizació n del
patrimonio cultural, en este caso, el patrimonio procedent e de la Catedral de
Sevilla (Rodrígue z, 200 9). Entendemos qu e sin reflexión no es posib le la
10
Acces es un pro gra m a informático que está ubicado en el contexto del paquete de herramien tas
informáticas de Microsoft Office, y permite ordenar, clasi ficar y est ablecer una serie de relaciones
internas que lo han hecho impresci ndible para el estudi o. (Tutoria l Access, 2010)
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
57
actuac ión, y ést a requi ere de una metod ología de acceso a la inform ación
histórica y a su post erior pro cesamient o y análisis crític o.
Disciplinas
Historia del Arte
Bellas Artes
Pa trimonio Cultural
Conservación y Restauración
Tabla3. Red de Inves tigación. Método. Disciplinas.
Parece ind iscutib le pensar que s i hoy t rabajamos con conceptos patrimonia les es
porque se ha desarrollad o una evolució n c onceptua l d es de la Hi storia d el Arte
Hi storia del A rte Hi storia del A rte
Hi storia del A rte
principalmente. Se t rata d e l a dis ciplina que est udia el ob jeto artístic o y que tuvo
sus orígenes en la época d e la Ilust ración (s iglos XV III-XIX). La Historia es una
narración de suc esos y explic ar los eventos del pasado n os ayudan a entend er e l
presente, es una d isciplina at enta al cambio c onstante y a la trans formación. Es
fundament al para ente nder el patrimonio, siem pre y cuand o camine pareja d e
otras disciplinas socia les q ue le ot orguen una pers pectiva antro pológica, s obre
todo dirigida a la func ión soc ial.
¿Es muy diferente la línea de trabajo desde la historia del art e a la patrim onial? .
Para r esponder a es ta pregu nta, d ebemos d efinir Arte . Atendiendo a la Teoría y
función del A rte:
“La obra de arte es una m anifest ación d el esp íritu, he cha por el hombre.
Mediante la técnica, la ide a que surge en l a mente h uma na se h ace
realidad s ensible. Se ha d e con siderar pues, e n l a o bra de arte el
procedimi ento seg uido para s u ejec ución, la form a co n q ue se nos
manifiest a, l a inten cionalid ad o finalid ad, y el efe cto que pr oduce en
nuestro espír itu. Arte e s expresió n”. (Azcár ate, 19 92:8)
En la Histori ografía del Arte
11
, comprobamos cómo se ha atendid o a la
contextualizac ión his tórica, c ultural, s ocial, económica y pol ít ica, leva ntando
teorías y c orrientes a rtís ticas sobre una tabla cr onológica, determina ndo period os
artístic os. Est os objetos artíst icos s e estudian desde el m omento en el que fue ron
creados, y la historia s e est udia des de el mom ento en el que se est ablecía u na
manera concr eta de c lasificar.
11
Es decir, en la hist oria de cómo se ha estructurado la historia del ar t e.
Ana Galán Pérez
58
Pero respondiend o a la pre g unta planteada, la línea de invest igación patrim onial
a la que dirigimos nu estros pasos, estudia y cataloga el arte desde la pers pectiva
antropológica. El hombre, el ciudadano, es el principal heredero de es te legado.
Por ello, la Hist oria de los estilos artísticos debe dar p aso a la Hist oria de los
hechos realiz ados po r el hom bre para el h ombre.
Otra disc iplina q ue trata el objeto artístico son las B ell as Artes
Be llas Ar t es Be llas Ar t es
Be llas Ar t es . En est e caso, se
estudia el p roceso c reador para g enerar el objeto a rtís tico, los m ateriales y
técnicas artíst icas, la naturaleza c ons titutiva en definit iva. Por todo ello, es en
este m arco dond e se g ene ró la Conse rvación y Restauració n
Cons ervac ión y R estau ració n Cons ervac ión y R estau ració n
Cons ervac ión y R estau ració n de bienes culturales
muebles, siend o la Arquitect ura su homónima en la cons ervación y rest auraci ón
de los Monument os Históric o-Artísticos (González-Varas, 1999). Tiene su sentid o
en la m edid a en que en su origen era el artesa no el que conocía los materiales
constit utivos de la obra artíst ica, por lo que podía pone r remed io a su d eterioro.
Podemos com probar la interdisc iplinariedad de las Bel l as Artes y la Historia de l
Arte, en uno d e los teóricos funda mentales d e la Conservación y Resta uración
que establec e la t eoría de la unidad potencia l de l a obra de Arte, Cesare B randi.
Éste s e apoya e n la dialéct ica d e la restau ración q u e subraya la natu raleza
unitaria d e la obra de arte o de la manif estación artístic a. Es d ecir, la ins tancia
estétic a y la instancia histórica. Act ualmente el perfil del c onservador r estaurado r
es t écnico, no creati vo, pero ta mpoco es exclus ivamente historiado r. Es
conocedor de a spectos inter disciplinar es que lo habilitan para la profesión (Ruiz
de Lac anal, 19 99; Vic ente, 2010). Tiene sentido que el perf il del resta urador
haya evolucionad o desde las disc iplinas planteadas , en la m edida que t ambién
ha evoluci onado ha cia la id ea de pat rimonio cultural. El e jercicio de la
restauración contrib uye co n los proces os de identi dad soc ial y tom a de
conciencia de la importanci a d el pat rimonio c ultural d e nu estra s ociedad, hecho
totalm ente relacionad o con el objeto d e nuestro estudio y de la línea propuest a
hacia la g estión del pat rimonio c on un fin s ocial.
Pero ¿cuál es el sig nificad o de la g estión d el pat rimonio?. Reconoc e, clas ifica e
interviene los diferentes obj etos materiales que el homb re utiliz ó para es tablecer
relaciones soc iales, religios as y de p roducció n. Así, no s aporta datos s obre la
materialidad d e la ob ra en un contexto h istórico-a rtístico, ayudand o a const ruir
otra hist oriografía dif erente.
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
59
De la m isma man era que la Historia del Arte y las Bellas Artes, am bas mot ores d e
conocimiento y conser vación de los bienes cultu rales, ha n sid o el punto d e
arranque n ecesario para la com prensión del conce pto de pat rimonio, la
instit ución mus eística h a sido c lave por of recer un sist ema de ges tión global:
colecciones, ciud adan os, ins tituc ión, son los tres vértices del triángul o
museológico (L ord, 1 998). El museo tie ne su s entido en c uanto q ue invest iga,
acrecenta, conse rva y d ifund e s u colecc ión. Atiende de e st a manera al ob jeto por
el que fue constit uido y tiene s u sentido, la c olección
colecc ión colecc ión
colecc ión, atiende al espac io
es paci o es paci o
es paci o
museíst ico en el que se expone pero tam bién s e a lmacena y se trabaja, y ofrece y
propone las herram ientas nec esarias para que los v isitant es
vi sitant es vi sit antes
vi sitant es hag an suyo el
sentido de la exposición, tant o en el sentido educativo co mo en el de ex periencia
significat iva a través de todos los sent idos. Y tanto dentro del es pacio museíst ico
(comunicación del muse o) c omo en el e xterior (dif usión d el museo).
Para log rar un a c orrecta ge stión del museo, y la c onsecución de los ob jetivos a
conseguir respecto de la colección, e l espaci o y los v is itantes res ulta
imprescindible elab orar un plan mus eológic o
plan m useológic o plan m useológic o
plan m useológic o, hecho que fo rtalece nuest ros
argumentos al c onside rar e l mus eo piedra angular en e l des arrollo metodológ ico
de la gest ión del patrimo nio (Ch inchilla, 20 05).
Herramientas
El Museo y su
gestión
Museología y Museografía
Gestión del Patrimonio
Cultural
Tabla 4. Red de Inves tigación. Método. Herramientas.
Respecto a la dif usión pat rim onial y c omo ya hemos a vanzado, el desar rollo d e la
Museología y Museogra fía ha cont ribuido en gran m anera a analizar y
sist ematizar cómo dar a c onocer el pat rimonio c ultural (Alonso, 2006 ). Desde la
Museografía s e ha expe riment ado cómo comunic ar es te patrimoni o, y tamb ién s e
ha constit uido como un precedent e en el d esarro llo de l a difusión, la d idáctic a a
través de la mane ra de expo ner y el aparato com unicado r en fo rma de cart elas y
trípticos, c atálogos, a udioguías, et c., y a través d e la re alización de actividad es
formativas para el público (Rico, 199 6; Santacana y Serrat, 200 5). A s u vez, otras
disciplinas vinculadas con la enseñanza y la Pe dagog ía
Pe dagog ía Ped agog ía
Pe dagog ía, han intervenido en la
construc ción de u na Didác t ica del Patrimonio pues son respons ables d e la
elaboración de planes didá ctic os según las neces idades educativas de c ada
Ana Galán Pérez
60
grupo de edad. Es decir, cómo ens eñar y t ransmi tir unos conocimientos
atendiendo a las caract erísti cas d e los visit antes.
Además, con disc iplinas proced entes de la Comunicación como es el Peri odismo
Pe riodism o Pe riodism o
Pe riodism o
(periódicos y re vistas ), las A rtes Dig itales
Art es Dig itales Art es Dig itales
Art es Dig itales (fotog rafía), y por otra parte el desar rollo
del Turismo
Turism o Turismo
Turism o (Ballart y Joan i Tresser ras, 2001 ) (Visitas guiadas e individuales) se
han cons tituid o como ejes fund amentales a tra vés d e los c uales est udiar los
document os del archi vo. M ediant e las ac tuaciones generadas por estas áreas tan
diversas, se puede ent ender y c onstat ar de qué manera s e h a d ifundido y
enseñado el pat rimonio cu ltu ral a lo largo de la historia, es decir, t ransmit ido
según el fin y el sign ificado de los objetos artísticos .
Por ello, podemos af irmar que una d e las prime ras instituciones en las que se
conservan los bie nes m uebles es en los M use os
Mus eos Mus eos
Mus eos, y sin duda ést os s e convierten
en l os a ntecede ntes inmedi atos en la c onside ración d e patrimonio cultural, de
todos y para todos. El métod o de gestión s erá p or tant o un modelo a segu ir en la
gestión del pat rimonio cultu ral: una colecció n artística que está ubic ada en un
espacio concr eto qu e debe a mpliarse, in vestigarse, conserva rse y difundi rse.
Es po r esto, que el M useo se convierte en referenc ia al estud iar el c aso d e l a
la la
la
Cat edral d e Sevilla
Cat edral d e Sevilla Cat edral d e Sevilla
Cat edral d e Sevilla, puesto que la Cated ral dis pone de un ó rgano g estor: el
Cabildo, dispone d e un esp acio ex positivo y un espaci o privado en el que se
encuentra s u colec ción cate dralicia, que tiene su sentid o en la m edida en que
tiene una función litúrgica hac ia unos ciudadanos. Con este triángulo se pondrá
en march a la maquina ria d e Investigación, cons ervación y difus ión. Por ell o, est e
será uno de los aspectos a dem ostrar y reforza r a lo largo de la i nvestigac ión
presentad a.
Resulta obligad o, por tanto , exponer a continuación cua l es el conc epto de
Museo puest o que va a se r nuest ra g uía para leva ntar las hipótes is respect o a la
Catedral y la g estión de su colecc ión, sus orígenes y pasos dad os por el cabild o
catedralicio.
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
61
Para resp onder al conce pto de Mus eo
12
, vamos a at ender en p rimer lug ar al
Consejo Int ernacio nal de Mu seos (IC OM) q ue es una organizac ión internaciona l
de museos y profesi onales, dirigida a la conservac ión, mantenimiento y
comunicac ión del p at rimoni o natural y cultu ral d el mu ndo, presente y futu ro,
tangible e intangible. La definic ión que hac e de Museo es la siguiente:
“Un mu seo e s u na i nsti tución p ermanen te, sin fines de lucro y al servicio
de la so ciedad y su de sarrollo, q u e es acce sible al púb lico y acopia,
conserva, inves tiga, d ifunde y expone el patrimo nio m aterial e inmateri al
de los puebl os y su en torno para que sea e studiado y eduque y deleite al
público.”
Siguiendo pues la estela ini ciada desde la museología, ent endemos el c onc epto
gestión del patrimo nio cultu ral
gestión del patrimo nio cultu ral gestión del patrimo nio cultu ral
gestión del patrimo nio cultu ral como el de una h erramienta que nos ayuda a
cumplir con el fin de trans mitir el legado patrim onial a fut uras generaciones .
Debido a que ya no estud iamos d atos exclus ivament e, s ino que est udiamos los
hechos, acciones ll evadas a c abo po r el h ombre, resulta indispensable dot arnos
de una her ramienta b ase sob re la cual analiza r, reflexion ar y actua r.
El p roceso por el cual la col ección llega a considerarse patrimoni o cultural tiene
que ver con la evoluc ión hist órica y cultural alca nzando la democ ratizaci ón de la
cultura. Este es el cam bio más importante y sustancial, puesto que en s i mism o
el término patrimoni o sig nific a legado, herencia. En definit iva, el legad o g enerado
por el hom bre y trans mitid o al hom bre en su g lobalidad , y no s ectoria lmente
hacia unos grupos minoritari os o elites. En la ac tualidad, la transmisión al futuro
del patrimoni o cult ural de un país se constituye en ob ligación y a sí queda
recogido por la Cons titución E s pañola de 1 978, el Estatut o de Aut onomí a
Andaluz
13
y la legis lación d e Museos y Patrim onio Cult ural, t anto estat al como
autonómica (la cult ura y el patrimonio cultura l es com petencia transfe rida,
regulada por e l Estat uto de A utonomía).
12
Definición simila r es la que consta e n la Ley 8/2007 de Museos y Colecciones Museográfic as de
Andaluc ía, en su artículo 3: “Son museos las instituciones de carácter permanente , abiertas al
público, al servicio de la sociedad y de su desarrollo, que, con criterios científicos, reúnen, adquieren ,
ordenan, documentan, conservan, estudian y exhiben, de form a didáctica, un conjunto de bienes,
cultural es o naturales, con fines de protección, in vestigación, ed ucación, disf rute y promoción
científica y cultural, y se an creados con arreglo a esta Ley. So n colecc iones m useográf icas aquellos
conjuntos de bienes culturales o natural es que, sin reunir todos los req uisitos propios de los museos,
se e ncuentran e xpuestos de manera perm anent e al público garantizando las condiciones de
conservación y segurida d, y sean creados con arre glo a esta L ey.”
13
Ley Orgánica 6/1981, de 30 de dici em bre, d e Estatu to de Au tonomía para A ndalu cía, y Ley
Orgánic a 2/2007, de 19 de marzo, de reforma d el Estatuto de Aut onomía para A ndalu cía.
Ana Galán Pérez
68
Siglo XIX
Colección
Catedralicia
1. Formación
2. Conservación
3. Difusión
Actuaciones del
Actuaciones del Actua ciones del
Actuaciones del
El Cabildo de la
El Cabildo de la El Cabildo de la
El Cabildo de la
Catedral
Catedral Cate dral
Catedral
Primera mitad del Siglo XX
Actuaciones de
Actuaciones de Actuaciones de
Actuaciones de
los
los los
los
Agentes extern os
Agentes extern os Agentes extern os
Agentes extern os
Tabla 9 Actuac iones e interrelaciones del Cabildo.
En prime r luga r presentare mos el Archivo de la Catedr al de Sevilla pertenecie nte
a la Inst itución Col ombina , y el cual s e ha escogido y estud iado porque es un
riquísimo conte nedor de información del func ionami ento y la vida de una
instit ución tan relevante p ara la cultura andaluza como es la Catedral de Sev illa.
Considerado uno d e los m ejores archiv os en su género, el Archivo Catedralici o
reúne unos seis mil l egaj o s y unos ocho mil libros. C ont iene un v a liosísim o
patrimonio b ibliográfico y doc umental que se ha cu stodiad o d esde siempre
dentro de los propios muros de la Cat edral y del Palac io Arzobispal (Rubio, 1 991).
“Los d ocumento s co nstituyen un tes oro en cualqu ier cir cunstanci a, per o
cuando se refie re a un ed ificio v ivo, como es la propia catedral, su
potencia d esborda l os l ímites d e lo s leg ajos p ara cons tituir el más
formidable instrume nto qu e tienen a su di sposició n los his toriad ores”
(prólogo d e Jiménez Ma rtín e n Bernal, 2007: 21).
Habría q ue apunta r, qu e no sólo los h istoriado res, s ino los in vestigad ores
interdisciplina res, com o se p retende dem ostrar con la p resente Tes is.
El Archivo Histórico Catedralicio
Patrimon io Documental
Tabla 10. El Arch ivo Catedralicio.
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
6
9
Por todo el lo, est os tes timonios esc ritos c onstituyen patrimoni o bib liográfico y
document al, engloba do en e l patrim onio cultura l m ueble de la Catedral de Sevilla
y as í son la base de cualquier inves tigación cient ífica. Este legado esc rito,
depositado en el archivo, p ara c onserva rlo y ofrec erlo a la socieda d, pretende
contribuir al c onocimi ento de sí m isma y, c on ello, favorecer su pr opio desa rrollo.
“El Tesoro d e la Catedr al, adem ás de encon trarse en u na sala del siglo
XVI son sus actas capitul ares, lib ros d e f ábrica, cartas, planos y
pergaminos, l os p apeles e n gener al” (prólog o de Jim énez Martín en
Bernal, 20 07:2 1).
Toda doc umentación g enerada por la instituc ión de sde s u fund ación es tá
recogida y clasific ada, c onvirtiéndos e en el lugar d e es tudio fun damental de
nuestra inv estiga ción y ha si do c rucial para resolver nues tras hipótesis. Ha sido,
además , de vital im portancia el acceso a la base de datos informática WINISIS
16
del Archiv o, en el que s e e ncuentran volcados los lega jos d el Fondo Históric o,
facilitand o y permitie ndo que nuestro est udio se haya podido s ustenta r en una
herramienta útil y ágil. Sobre todo, po rque ofreciendo una clasificación muy bi en
definida y muy cla ra al i nvestigador, nos ha ayudado a acotar la ingente
información del archivo catedralicio, evitando en ciert a m anera el riesgo que
supone sentir c ómo nunca h emos d ado fin a aquello que queremos encont rar.
El Cu adro d e Clasific ació n d e los fond os del Archivo d e la Cated ral es el qu e
sigue:
1. Medios de Información.
2. Secretaria.
3. Mesa Capitular.
4. Lit urgia.
5. Fábrica .
6. Patronatos .
7. Conta durías.
8. Jus ticia.
9. Va rios.
10. Fond o Histórico Ge neral.
11. Planos y Dibujos.
16
Programa desarrol lado y distribui do por la UNESCO. Utilizad o también e n la Consejería de Medio
Ambiente de la Junta de Andaluc ía (Cartografía Histórica). No hay un sistema común para los Archivos
eclesiásticos. Inf orm ación obtenida por la direct ora de la Institución Colombina, en ener o de 2011.
Ana Galán Pérez
70
De los c uales, hemos estud iado los s iguientes:
- Secretaría. Parte de Cor respondencia: s e t rata de toda la d ocumentac ión
producida o gest ionada por el s ecretario d el Cabildo en el d esarroll o de c ada una
de las func iones que dese mpeña de ntro d e la ins titución c apitula r. En nuestr o
caso, se ha acu dido a la correspond encia re c ibida y emitida por los agentes
culturales en el siglo XIX y XX , y la respu esta ofrecida p or el Cab ildo.
- Fondo Histórico General: Se t rata del respaldo document al que se rvía d e
comprobante y en el que se asenta ban los numer osos trueques, compras ,
censos, donaciones , tes tamentos , m emorias, m isas, enterramientos , obras y
restauracion es.
Hemos atendido a estos dos ámb itos dentro de l a rchivo porque media nte el
intercamb io de la c orrespon dencia ent re el Cabildo y las inst ituciones nos han
proporcionado la posib ilidad de investig ar el fond o sin la forma, el cont enido tras
otra palabra, para cons truir unos oríge nes del concepto patrimonial de la
colección cat edralicia. Est o es, es tudiar y contrastar tod os aquellos as pectos que
nos h ablan d e patrimonio c ult ural sin aún existir el térmi no c omo l o e ntendemos
hoy día, y que por tant o no lo vam os a encont rar explícito en un a rchivo his tórico.
En nuestro est udio se ha consid erado la docum entación procede nte d el Archivo
Histórico c omo Patrim onio Documental que c onsigu e la c onfigurac ión d e
memoria c olect iva, un legado cultural que deb e se r conser vado para las
generaciones futu ras. En el Título V III d e l a Le y 1 4/20 07 d e Patrimonio Histórico
Andaluz, qu e s e at iende al Patrimonio Docum ental y Bibliog ráfico
17
,
comprobamos una c omplej idad conceptual, es to es cómo los d ocumentos
comparten una dob le cu alidad, la de constit uirse pa t rimonio mat erial e
inmaterial: objetos y cos as a estud iarse, y p or ot ro s on c ontenidos , mens ajes qu e
se encuentran e n dic hos objet os.
17
Artículo 69. C oncepto y régimen jurídico del patrimonio documen tal andaluz: El patrimonio
documental andal uz está constituido por todos los docu mentos de cualquier época conservados ,
producidos o recibidos por las persona s o institucion es de carácter público y privado, estén reuni dos o
no en los archivos de Andalucí a, en los t érminos r egulados en la legislación de archi vos.
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
71
Disting uimos as í tres tipos de valores (Góme z, 20 11):
- El Va lor his tórico e i ntelect ual con una t radición y concienc ia secula r de s u
conservaci ón, y son considerados como fuentes necesarias para valora r otros
bienes cult urales. De es ta ma nera la historia s e reconst ruye en l os archiv os.
- Valor s ocial y político. A dife rencia d el ant erior, est e s entido no se ha visto con la
mism a c laridad, pero hoy día los Archiv os contribu yen a la c onstrucc ión valores
propios d e la dem ocracia. Est os s on l os Derechos fundament ales a la
información, y en los que comprobamos la en orm e trascendencia de la
Declaración d e los derechos del Hombre.
- Valor representat ivo y s imbólico. Es d ecir, un valor icónico y monumental por el
sentido de l os fondos que s e cust odian. En est e se ntido cab e dest acar l a
importancia d e la Bibli oteca Colombina de Sevilla. Así el patrimonio doc ument al
identifica a muchos pueblos e identid ades de Andalucía, d e la mism a manera qu e
lo hace un ed ifico o un cu adr o.
Atendiend o a est os valores, ad emás d e estud iar el Documento como f uente de
información, hemos consid erado el doc umento d e la mism a manera que s e
consideran los objetos patri moniales, pues son reflejo d e nues tra cultura. Es
decir:
• Por el contenido que tra nsmit e.
• Por su pro pia material idad: evolució n en el so porte y tipos de papel.
• Por s u g rafía: I nformac ión sobre la aplicación de la t ecnología. D el
document o manusc rito a la m áquina de escribi r.
• Por reflejar la pres encia de los agentes emisores y recepto res de la
información: fi rmas , sellos, marcas, expresiones.
En d efinitiva, por su i nstan cia histórica y est ética tal y como C ésare B randi
afirmaba en su Teoría d e la R estauración (19 98).
Ana Galán Pérez
72
1.4.3. Plani ficac ión de la invest igaci ón
Hasta este mom ento, hemos expuesto la red generada en nuestra invest igación:
el sist ema de investigación y el objeto d e invest igación, interrelacionad o y c uyo
objeto es ser capac es de g enera r nueva inf ormación de la c olección cat edralicia
sobre tod o desde el ámbito pat rimonial y de la gestión pat rimonial, teni endo en
consideración una visión a ntropol ógica de los hechos, m ás allá d e la s ucesión
cronológica de tales hechos o acontecim ientos.
Esta c omplejidad, s e refl eja en el proceso d e t rabajo invest igador en sí m ismo.
Consideramos de gra n int erés ofrecer el mét odo p or el cual se ha llevado a cab o
esta com pleja y bella red de disc iplinas, herramien tas y filosofía mis ma,
conducent e a crear una c ons telación informativa sobre l a colección catedralicia
de la Cated ral de Sev illa.
El trab ajo reali zado en nu estro pro c eso de inves tigación ha su puesto una
averiguación en si m isma, p aulatina, ava nzando y retroc ediendo. Para ello, se ha
llevado a l día un “cuaderno de ruta” como si fuéramos navegantes, y cuyo fruto
presentam os a c ontinuación.
Resumim os el proces o invest igador en cinco tiemp os:
Tiem po p rimero.
Tiem po p rimero. T iem po prime ro.
Tiem po p rimero. Det erminación del objet o d e nuestro estudio: La definición y
acotam iento de la In formaci ón.
Tiem po seg undo.
Tiem po seg undo. Tiem po seg undo.
Tiem po seg undo. Adapta ción del l ugar d e t rabajo: La bús queda en el Archivo
Histórico.
• Los pasos en el trabajo de Ar chivo.
• La organización y acces ibilid ad de la doc umentac ión en el Archivo de la
Catedral.
• La acot ación de est udio de un área concret a del Archivo.
• La acot ación cronológica d e nues tro estud io.
• La selecc ión y búsqueda d e términos .
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
73
Tiem po t ercero.
Tiem po t ercero. Tiem po t ercero.
Tiem po t ercero. El método de ordenación y clas ificación: La creación de una
herramienta .
• La evolución: avance media nte la cons trucció n y deconst rucción de l a
herramienta .
• Ventajas de uso d e una bas e de dat os informát ica.
• Los int errogantes que r espond e la base de datos .
Tiem po cua rto
Tiem po cua rto Tiempo cuart o
Tiem po cua rto . El trat amiento d el Docum ento: d el e xpediente de a rchivo a la
ficha c atalográfica.
Tiem po quinto.
Tiem po quinto. Tiem po quinto.
Tiem po quinto. El proc esam iento d e la info rmación: la g eneración de nu evo
conocimiento.
• Aplicación de filt ros y s elecc ión de la ba se de datos matriz, o ba se de
datos “Catedral de Se villa”.
• Clasificación por áreas : los lis tados de expedientes.
• Protocolo de c onstrucción de c apítulos: 4 pasos.
Ana Galán Pérez
74
Tabla 11. Los cinco tiempos en el proceso de investigación.
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
75
1.4.3.1. Tiempo primero . Det ermin ación del objeto de nue stro estudio:
haci a una defin ición y ac otami ento de l a Informac ión
En este tiem po s e ti ene en consid eración qué b uscamos. Si bien es necesario
partir d e un objet ivo defini do, y para ello el primer p aso lógico a dar es la
búsqueda de i nformació n explícita, r esulta nec esario s er fl exibles para t ene r la
capacidad de descub rir el p otencial del archivo donde es tamos est udiando, es
decir aq uella información implícit a o secundar ia. Podría mos decir, entonces, que
tenemos a nuestro alca nce d os tipos de información:
-Información explícita, o prim aria.
-Información implícit a, o sec undaria.
Secundaria
Secundaria
Secun da ria
Secun d aria
Secun d aria
Secun da ria
Primaria
Tabla 12. Niveles de informa ción
Por ejemplo, en el est udio de la restauración resulta ob vio comenzar busca ndo
términos q ue definan con servació n y restaurac ión y t odo aquel g rupo de
sinónimos. Est a es la inf orm ación más c lara por la que e mpezar. Por ello tam bién
se tiende a comenzar por lo que apo rta mayor cantidad de datos precisos, como
son las intervenciones d e co nservación y r estauración.
Sin embargo en la búsqu eda de nuest ro objetivo, debe mos ser flexibles pero sin
desviarnos , lo que supon e que no vamos a d esest imar aquel la info rmación que
se encuentra en el grupo de informac ión secunda ria o implícit a, más aún cu ando
nuestra búsqueda se l ocaliza en un ámbito cron ológico en el que mu chos de los
términos no a parecen como tales, sino com o conceptos.
Ana Galán Pérez
76
Por lo t anto, d entro de est e grupo d e info rmación se cundaria est udiamos los
términos vincula dos al Pat rimonio, a la Colección Cate dralicia: DÓNDE, CÓMO ,
CUANDO, POR QUÉ, QUIÉN. Estos d atos nos van a complement ar y a di rigir haci a
el objeto de nues tra in vestig ación.
Pero si s e am plía la info rmac ión ¿se puede aba rcar el estu dio de estos d atos
implícitos?, ¿sob repasa nuest ra área de estudio?. La re spuesta es sencilla: en la
medida en que seamos capaces de gene rar un instru mento de g estión d e la
información para su p osterior es tudio y p rocesamiento, s í que es posible.
1.4.3.2. Tiem po seg und o. A dapt aci ón del lugar de t raba jo: La
búsqueda de infor mación en el Archivo Históri co
Este paso supone conoc er cómo se va a int eractuar con el archi vo. Esto es, por
una parte la necesari a familiarización con los Cuadros de Ca talogación y c on la
base de datos informática. La manera de buscar y encont rar la info rmación se rá
distint a según la propia clasi ficación de la informaci ón en el arch ivo.
A) Sucesión d e pasos p ropues tos en el trabajo de Archivo.
• Selección d e términos.
• Introducción en base d e datos propia del archi vo.
• Obtenemos en pantalla el li stad o de legaj os c on los e xpedient es en los
que encont ramos el térmi no subrayado.
• Consultamos en pantalla l eg ajo por legajo, exped iente por ex pediente.
• Seleccionam os y anotam os los expedient es que nos interesan para su
posterior cons ulta.
• Anotamos su refe rencia seg ún el Cuadro de Clas ificación en nuestr o
cuaderno de ca mpo.
• Solicitamos s u consulta al persona l d el a rchivo según prot ocolo de
cumplimenta ción de solic itu d.
• Consultamos físic amente el doc umento.
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
77
B) La organizació n y acces ibilida d de la d ocumentaci ón en el Archivo de la
Catedral.
Podemos deci r que ha s ido f undamental p ara nues tro estudio la ma nera en la
que está O rganizad o el A rchivo. Dis tinguim os por una pa rte los lib ros de
clasifica ción y por otra el s istem a WINI SIS.
- N os hemos guiad o por los Cuadros de Clasif icación: Son guías c omprendidas en
los libros de Clasifica ción o rdenad os s egún cr onología. S e cons ulta este libr o q ue
derivan a otros libros donde s e enc uentran los enunciado s de los legajos tam bién
por cronolog ía.
- Base de d atos inf ormát ica, WIN ISIS: A tra vés de la b úsqueda de u n t érmino,
obtenemos el lis tado de le gajos en l os que hay uno o varios expedi entes que
contienen ese t érmino. L os legajos que a parecen en p rimer luga r son los m ás
cercanos a nu estra é poca, y a c ontinuación los más le janos. La búsqueda por
término ha sido bás ica, y el Cuadro de Clas ificación ha s ido una g uía a tr avés d e
la cual el a rchivero bus ca e n las est anterías la ubicación fís ica del legajo.
C) L a acotación d e estudio a través d el Cuad ro de C lasificación del Archivo
Histórico Cated ralicio.
Al enc ont rarnos con un importante volume n de información proced ente de
“Secretaria. Corres pondenci a”, consideramos que la d ocum entación a portada
desde la corresponde ncia no s puede ap ortar una coh erencia narrativa.
En prime r lug ar n os ay uda a acotar el ám bito d e es tudio, pu esto qu e a porta
información que trat ada en conjunto es novedosa, y qui zá s e trate de una ba se o
medio docu mental poc o inve stig ado.
Además, el objeto de nuest ro est udio encaja perfectamente en el contenido d e
las m ismas : es decir, la conservaci ón, restaurac ión y d ifusión d e la col ección
catedralicia. Potenciand o u n aspect o relevante para nuest ro es tudio que es el d e
las relacion es inst itucionales del Cabildo c on el exterior.
Entonces planteam os qu e la b ase d e nuestra tesis va a ser el pat rimonio
artístic o considerado en su t iempo real a t ravés de las carta s de entrada y s alida
Ana Galán Pérez
84
Tabla 17b Base de Da tos- Catedral de Sevilla (2)
C) Estructura de la bas e de datos matriz o “Catedral de Sevilla” e n el programa
informático Access.
La bas e d e datos matriz o “Catedral de Sevilla” está creada segú n la inf ormación
que d eseamos obtener. Para ello, ha sido necesario pr e gunta rnos qué datos son
relevantes para nuestro estudio, generar esos esp acios o “estant erías” y de esta
manera volcar la info rmació n de los expedi entes estudiados en el archivo en el
lugar que nos interes a.
Planteamos a continuac ión c uál ha s ido nuest ro guión para e labora r la bas e de
datos mat riz o “Catedral de Sevilla”, y a continuación nos referi remos al
desarrollo en un des plegable de opcion es de c ada campo generado.
• Para recoge r el origen de l a i nformación que estud iamos:
Campo den ominado “Nº Regi stro”.
Campo den ominado “ Origen ”.
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
85
Campo den ominado “ Título”.
Campo den ominado “Des cri pción”.
Campo den ominado “ Año”.
• Para saber qué tipo de pat ri monio artíst ico est amos est udiando:
Campo den ominado “ Tipolog ía”.
• Para saber cómo se ha c omportado la catedra l com o entidad
Museístic a:
Campo den ominado “C atedr al”.
• Para sa ber qu ienes s on los agentes implicad os en las act uaciones sobre la
colección c atedralicia:
Campo den ominado “ Emisor”.
Campo den ominado “R ecept or”.
• Para saber cómo se ha fo rm ado la colecc ión catedralic ia:
Campo den ominado “C olecci ón”.
• Para saber cómo repe rcuten las dist intas disc iplinas:
Campo den ominado “C onocim iento”.
Campo den ominado “C onservación”.
Campo den ominado “Difus ión”.
• Para saber cómo se ha ges ti onado el tesor o en una o var ias d isciplinas:
Campo den ominado “ Métod o”.
• Para saber el ámbit o espaci al de la informa ción tratada:
Campo den ominado “ Alcanc e geográfic o”.
Ana Galán Pérez
86
D) Contenidos de la B ase de Datos -Catedral d e Sevilla
A cont inuación, hacemos referencia a ca da campo generado y su contenid o. Es
decir, los desplegab les de cad a cam po que han permitido seleccionar una opción
de las cread as. Ha s ido i mprescindib le in vestiga r el Tesau ro de Patrimoni o
Histórico And aluz
18
para saber cómo s e denominan los térm inos.
1. L os c ampos que se r efieren al or igen d e la i nformación no poseen
desplegables, puesto que s u ubicación en el Archivo, su d escripción y el a ño n o
da lugar a variables.
2. En el cam po denom inado “Tipología” los términ os son los siguientes :
Objetos Inmuebl es. Arquitectura
Objetos Inmuebl es. P ort adas
Objetos Muebles. Antigüedades
Objetos Muebles. Di bujos
Objetos Muebles. D ocumentos
Objetos Muebles. Libros
Objetos Muebles. Escultura
Objetos Muebles. Fotografía
Objetos Muebles. Pi ntura
Objetos Muebles. M obiliario religi oso
Objetos Muebles. M obiliario. Retabl os
Objetos Muebles. M obiliario. Litúrgic o
Objetos Muebles. Estampas
Objetos Muebles. Gra bados
Objetos Muebles. Instrumentos mus icales. órganos
Objetos Muebles. Instrumentos de m edida. R elojes
Objetos Muebles. Indumentaria. Obj etos textiles.
Ceremoniales.
Objetos Muebles. Indumentaria. Obj etos textiles
Religiosos.
Objetos Muebles. Insignias religiosa s
Objetos Muebles. O bjetos de altar
Objetos Muebles. O bjetos de sacra m entos
Objetos Muebles. O bjetos eucarístic os
Objetos Muebles. O bjetos procesion ales
Objetos Muebles. O bjetos individu ales
Objetos Muebles. O bjetos religiosos. Exvotos
Objetos Muebles. O bjetos religiosos. Relicarios
Objetos Muebles. O bjetos religiosos. Reliquias
3. En el Camp o denominad o “Cat edral”, los términos son los que s iguen:
18
Macroestruc t ura y el l istado jerárquico de la macroestructura, (Tesauro, 1998:54-71 ).
Espacio público
Espacio privado – Gestión
Espacio privado – Depósito Colecció n
Espacio privado – Trabajo-Intervenci ó n Colección
Espacios externos - Trabajo-Interven ción Colección
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
87
4. En los c ampos denomina dos “Emisor” y “Rece ptor”, los términos vinculados
con los ag entes que inte rvie nen en la C olección:
5. En el cam po “Colecc ión ”, ref erente a los p rocesos de form ación d e la
Colección C atedralicia:
6. En el campo “Conocim ient o” que ha ce alusión a la manera d e estud iar la
Colección C atedralicia:
Agentes colec t ivos. Reli giosos
Agentes colec t ivos. Reli giosos. Cabildo de
Sevilla
Agentes colec t ivos. Soci oe con óm icos.
Administración P ública
Agentes colec t ivos. Soci oe con óm icos.
Instituciones
Agentes colec t ivos. Soci oe con óm icos.
Empresas
Agentes colec t ivos. Cul t urales. Instituciones
Agentes colec t ivos. Co m unica ción e
Información
Agentes colec t ivos. Conoci miento-
Universidad
Agentes indiv iduales. Profesionales
Agentes indiv iduales
Compra
Adquisici ó n
Cesión
Donación
Préstamo
Obsequio
Legado
Herencia
Transmisión
Recuperación
Robo
Pérdida
Sustracción
Venta
Enajenac ión
Expropiación
Inventario
Catálogo
Investigación Hu manidades / Artístic a
Investigación Té cnica / Co nservaci ón / Arquitectura
Ana Galán Pérez
88
7. En el camp o “Dif usión” que se refiere al fin de la C ol ección Cated ralicia, y el
motivo de s u difusión:
Litúrgica
Estético- Artís t ica
Patrimonial
Estético- Artís t ica –P atrimonial
Litúrgico – Artística – Patrimonial
8. En el Cam po “Métod o”, que se refie re al m oment o me todológico de la ges tión,
se atiende a los s iguientes t érminos, solos o en combina ción d e dos o m ás:
9. En e l Camp o “Alcanc e” , se ofrec en posibilidade s según los siguientes
términos:
Anális is y diagnóstico
Criterios
Actividad
Recursos Human os
Recursos Econó micos
Supraestatal
Estatal
Autonómico - Andal ucía
Local – Sevill a
Eclesiástico
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
89
Tabla 18. Estru ctura de la Base de Datos- Catedral de Sevilla
Ana Galán Pérez
90
Tabla 19a. Conten idos de la Base de Datos- Identificación. Cronología
Tabla 19b. Contenidos de la Base de Da tos- Tipologí a . Catedral. Agentes
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
91
1.4.3.4. Tiemp o cuart o. El t ratami ento del documen to: Del expedi ent e
de Archivo Hi stórico a l a ficha c atalográfi ca de cl asifica ción y estudio .
La bas e d e datos creada en Access nos ha ayudado a registrar y ordenar para su
posterior estud io los expedi entes allí regist rados. Sin emb argo, c ada uno de estos
expedientes r equiere de una des cripción y un es tudio en profundidad . A trav és de
las fichas cat alográficas, e st amos analizando cada uno de los exp edientes
seleccionados y fotoco piados que tenemos en nues tro registro persona l.
Tras la consulta física del documento y la reflexión sobr e su utilidad en el objet o
que n os lleva la in vestigac ión, el pat rimonio c ultural de la Catedral de Sevilla,
podemos r ealizar tres pasos:
1. Anotar la ref erencia en el cuaderno de campo con una breve descripción y
comentarios.
2. Fotoc opiar el docum ento para que fo rme parte d e nuestro archivo personal.
Tabla 19c. Contenidos de la Base de Datos- Colección. Conocimiento. Conservación. Difusión. Método. Alcance.
Ana Galán Pérez
92
3. D esestim ar el contenid o del ex pedient e por no coinc idir con el objet o d e
nuestro est udio. Co nfirmamo s de esta m anera si la primera bús queda se h izo co n
éxito.
En los c asos 1 y 2, en l os que la informa ción nos ha parecid o releva nte,
generaremos una h erramie nta o ficha de cat alogació n de cad a uno d e los
expedientes. Estará vincula da a través de nuestro Nº de Regis tro de Ar c hivo
Personal qu e consta en la bas e de dat os.
En estas fic has, identificaremos el origen del expediente en el A rchivo His tórico y
en nuest ro Archivo. L e otorgaremos un tema según el área d e trabaj o, que
tamb ién t iene un víncul o con los campos de la bas e de d atos y su cr eación.
Haremos u na transcripció n
19
, traduc ción y resume n, elaboraremos unas
conclusiones , extraerem os un vocabulario y un listado de agentes .
Estas fichas t endrán un linkeado o un ne xo informátic o con la ba se de dat os.
Hemos cons eguido así qu e clicand o o presionand o sobre el núme ro de registr o
de la tab la, nos llevan directa mente a la ficha, que se ab re pa ra su cons ulta.
Una vez cumpliment adas todas est as ficha s en formato sencillo de t abla en el
programa W ord d e Microsof t Officce, las clasificaremos y agru paremos según e l
tema d el área de trabajo en l as c arpetas.
19
Como ejemplo d e transcripción, he m os inclui do en e l Anexo la carpeta de la comisión de
Restauración del cuadro d e “ San Antonio de Pa dua” de Murillo, d e 187 5.
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
93
Tabla 20. Ficha Catalográfica de la Documentación de Archivo.
Ana Galán Pérez
100
Primer paso: la introducc ión: Com enzamos con la exposi ción de los int errogantes
que querem os respo nder c on el trat amiento d e los expedientes. Es dec ir, el
listado de expedientes qu e s e han s eleccionado para elabora r el capítulo,
analizando de qué man era h an contribuid o a const ruir el es quema del ca pítulo.
Segundo paso: el guión del c apítulo. C ontinente: En es t a parte se determi na e l
guión a través del estudio d e los exp edientes, que en sí mism os nos van a of rece r
una estruc tura. En conc reto se plantea un índice con l os apartados .
Tercer pas o: el estudio d e lo s expedi entes. Cont enido: A través d e los pasos 1 y 2,
en los que h emos generado un listad o d e expedi entes organizado por temas,
acudimos ahora a las ficha s ca talográficas donde hem os trans crito o traduc ido
los Ex pedientes. De esta m anera atend emos al c ontenido es pecífico de cad a un o
de los ex pedientes sel eccio nados, ubica dos en el contin ente qu e han generad o
por su estud io previo.
¿Cómo lo hac emos?
1º) A través de los d atos cuantitat ivos. L as a grupaciones de Expedientes
que por el m ismo enunc iado ya nos apo rtan info rmación.
2º) A través d e los dat os cualit ativos, es to es del es tudio de aquellos
expedientes c on ficha cat alográfica . Para l os apartados 2 y 3 es
indispensab le un con ocimie nto previo del á rea a estud iar y a a plicar.
3º) A través de la com par ación de los datos obtenidos de t odos los
Expedientes
El paso siguient e será el est udio, anális is, valoración y selección de t odos los
expedientes, y d e aquellos conceptos que son im prescindibles para obt ener u na
identificac ión del conce pto d e patrimoni o cultural.
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
101
1.4.4. Resulta dos del m ét odo aplic ado: la con strucción de nu evos
conte nidos de la Cat edr al de Sevi lla b ajo la ópt ica pat rimoni al.
El resulta do de los pas os descritos ant eriormente es el nuevo conocim iento del
estudio de los expedient es ubicados en el lugar que les corresponde dentro d el
guión. De esta manera hem os comprobado cómo dich o conocim iento s obre
patrimonio cult ural y la consideración mus eológica de la Catedral responde a los
interrogant es que plant ean nues tras hipótes is.
El C abildo de la Catedral d e Sevilla se c onstitu ye com o e l prot agonist a d e n uest ro
estudio y es una certeza qu e el es tudio se va a formar en t orno a és te. El t ronco
principal será el Cabild o y las disciplinas en torn o a la Colección cat edralicia
serán las rama s de nuest ro árbol. L a forma de encajar nuestras disc iplinas, es
respondiendo a cóm o ha a ctuado el Cabild o al respec t o de su c olección
catedralicia.
La lect ura que se ofrece a continuac ión, por tant o, es el resultado d e la
metodología de trab ajo realizad o en el Archivo Histórico d e la Cat edral de Sevilla.
Tal y como se ha expuesto, han sido cinc o los pas os para llegar hasta el punto
que nos encont ramos: desde la determinación del objeto de nuestro estudio, el
trabajo de cam po en e l Arc hivo Hist órico, la creación de una herramienta de
clasifica ción y la cum plime ntación de la mis ma, la g eneración de u na f icha
catalográfic a, y finalm ente el procesa mient o de la información para gen erar u n
nuevo c onocimiento. Hubi era r esultad o impos ible l legar a l pu nto qu e nos
encontramos si no hub iéramos seguido este planteam iento de t rabajo.
En definit iva, la l ectura qu e ofrec emos p rocede de la información ordenada y
procesada de los expedien tes del Archivo Hist órico gracias a la estructura y
contenidos d e la base d e dat os - Catedral de Se villa. L ect ura obtenida tal y com o
se explica en el Tiem po cin co: primero la a plicación de filtros desde la bas e d e
datos matriz, segundo la c lasificación por áreas, tercero el protocol o de
construc ción de los t res capí tulos y c uarto la construcc ión d el conocimiento.
Los tres ca pítulos que present amos, a s aber: la creación de la colección
catedralicia, la conservació n y la difusión, se han obt enido gracia s a los filtros
desde la bas e d e d atos m atriz. Una vez gene radas nuevas bases d e d atos por
áreas, se ha trabaja do en ca da una de ellas de m anera individual.
Ana Galán Pérez
102
Sin embarg o, cad a capítulo sigu e un protocolo comú n. Vamos a obs ervar que
cada capítulo se c ompone de la selecc ión y pres entación de los ex pedientes con
su refer e ncia al Archiv o H istórico a pié de página. Dichos expedientes se
presentan s egún el ord en det erminado en nues tro estudio. Finalmente, se ofrec e
un apartado de c onclus iones en el qu e hemos identificad o y anali zado términos
patrimoniales en los ex pedie ntes.
Queremos significar una cuest ión relevante en la lectura, y es qu e ofr ecemos dos
maneras de ex poner l os expedientes. El motivo de plantear es te s istema es la
heterogeneidad en la natu raleza mism a de los expedientes estud iados. La gran
diferencia com o fu ente doc umenta l d e ca da uno de ellos, ha d irigido nuest ra
sist emática a que diferenciemos sin relegar a un segundo plano, aquel los
expedientes q ue nos of recen informac ión cuantit at iva, resp ecto a una
información c ualitativa. Por ello, por una par t e presentamos el e xpedient e
individual, r elevante por sí mism o, y por ot ra mostramos agrupaciones de
expedientes, relevant es en su conjunto.
Finalmente, podem os concluir que el respeto al ex pediente tal y com o lo hemos
encontrado en la Base de datos del Archivo H ist órico WINI SIS es reconocible
cuando és te se m uestre en cursiva.
Realizadas las pertin entes ac laraciones, los capítulo s plant eados en la a
continuación son los s iguient es:
En primer lugar la colecció n catedralicia, en el que analizar emos los
orígenes y c ausas de acrece ntamiento y pérdida de la mi sm a.
En segundo luga r la co nservación de la colecc ión catedralicia,
diferenciand o entre la normativa regulado ra, los sistem as d e
conservaci ón preventiva identificad os y las int ervenciones d e
restauración en la colecc ión.
En terc er lugar, y c erra ndo la cadena lógica de la ge stión patrimonial
pasaremos a expone r la dif usión d e la col ección cated ralicia, es to es,
cómo s e ha dado a conocer y cómo se h a puesto en valor la colección.
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
103
Imagen 2. Sala de consulta del Archivo Histórico de la Catedral de Sevilla, 2010.
Imagen 3. Interior del Archivo Histórico de la Catedral de Sevilla, 2010.
Ana Galán Pérez
104
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
105
TÍTULO 2.
ORÍGENES D E LA CONSIDERAC I ON
MUSEÍSTIC A Y GESTIO N P ATRI MONIAL.
LA COLECCIÓN CA TEDRALICIA
Ana Galán Pérez
106
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
107
Capítulo 2. 1.
La colección cate dralicia.
Su formación.
Ana Galán Pérez
108
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
109
2.1. LA COLECCIÓN CATEDRALICIA . SU FORMACIÓN.
La colección es f undam ental para transmit ir un m ensaje y para c onstituir un a
instit ución museíst ica. El pres ente capítulo pretende ab ordar el desarrollo de la
formación de la colec ción cat edralicia a lo largo del sigl o XIX y la prime ra mit ad
del siglo XX, a t ravés de la i dentific ación de los sist emas de ac recentamiento y
pérdida, presentes en l a document ación de l Archivo Histórico Cat edralicio.
Siguiendo la pe rspecti va trans versal pr opuest a en nuest ro est udio, el primer pas o
de la c adena lógica de la ge st ión patrimonia l es la identi ficación, invest igación y
document ación de los bienes muebles que conforma n dicha colección, y que se
plasman en el inventari o y la c atalogación. Atend eremos en el estudio de los
expedientes d el Archivo d e la Cated ral a la forma ción d e inve ntarios d e su
colección.
Asimism o y sig uiendo nuest ro argument o pretend emos confirmar que se trata de
un t ratamient o m useístic o el que h a recib ido la c olección c atedralicia, puesto que
la formaci ón, invest igación y cat alogación de las colecciones e n un museo so n
imprescindibles para que s ea consid erado como tal. Un mus eo sin colección
estudiad a, conservada y expuest a, pierde el sentido por el cual fue c onst ituido.
De est a m anera, l levar a cab o dich as actuaciones justifica el funcionam iento de
la Catedral t al y como l o hace una instit ución mus eística.
Hecha la introd ucción, las p reguntas q ue queremos resolver son las sig uientes :
¿Cómo se ha gen erado la c olección a lo larg o del s iglo XIX y prime ra mitad del
siglo XX, y quiénes son los ag entes que han intervenido?, ¿Por qué tipo d e objet os
muebles está formada?, ¿Se ha creado algún s istema de docum entación y
organización de la colecc ión?, ¿Se ha estudiado e invest igado la colección?. En
definitiva: ¿Ha gestionado l a Catedral su colección como si de un Museo s e
tratara?.
Una vez est udiados los expe dientes d el Archivo Histórico d e la Catedral de Sevilla,
los resulta dos obtenidos so bre la colecció n c atedralicia han sido los s iguient es.
Podemos com probar cóm o s e identifican los siguient es as pectos:
• La generació n de un s istema de control de la Colección o Inventariad o.
• Las adquisiciones. El proce dimient o por el cual la Colección ha sid o
acrecentada.
• Las pérdidas . El procedim ien to por el cual l a colección ha dis minuido.
Ana Galán Pérez
116
exhibición y visita como cons ta en el Proyecto de Reglam ento de 1923 en el qu e
se establece la necesidad d e inventaria r, t anto en vitri nas como en armari os. Y
por otra parte d istinguim os la solicit ud promovida po r agentes externos, en el
ámbit o de las e xposiciones tem porales (como las que co nstan de 189 2 y 1910).
También hay que destacar , que en la participació n de exposiciones de la
Colección catedr alicia ha sido necesari o parti r d e un lis tado de obras cuya
elaboración ya ha supu esto por sí mism a la const itución de un inventario puntual.
Atendamos al pr imer g rupo cu yo promot or d e la elaboració n del i nventari o es e l
prim er g rupo cu yo promotor d e la elaborac ión del i nventario es e l prim er g rupo cu yo promotor d e la elaborac ión del i nventario es e l
prim er g rupo cu yo promotor d e la elaborac ión del i nventario es e l
Cabi ldo
Cabi ldo Cabi ldo
Cabi ldo. Obtenemos la p rimera inf ormac ión e n el añ o 1881 : Apu ntes para el
inventario de alhajas de la C atedral
22
, y le sigue el año 1882, con el expediente:
Inventario d e los objetos de plata de la Cated ral de Sevilla
23
, en el que se t rata la
organización d e objetos litúrgic os. Ya del sigl o XX, tenem os la i nformació n de
1903: Descripción porme norizada d e d os alh ajas de la C atedral: un copón de
plata del sigl o XVI y u n relic ario s.XVII I, que se enco ntraba jun to a
corresponde ncia de 1 903. Su autor probableme nte es José Ge stoso
24
.
En este ex pediente de 1903 apar ece citada la persona de D. J osé G estoso
Jos é Gest oso Jos é Gest oso
Jos é Gest oso c omo
autor de una d escripció n d e las “alhajas”. Cons ervador d el M useo d e Arqueología
de Se villa nombrado en s esión m unicipal del 2 9 d e octubre de 1 886 del
Ayuntamient o de Sevilla (López, 20 10), s erá una persona fuertemente vincul ada
con la c olecc ión ca ted ralicia y su gestión en el tránsit o d el siglo XI X a l s iglo X X. S u
perfil mus eológico es fundam ental pa ra com prender las actuaciones que lleva a
cabo en la Catedral de Sevill a.
En 190 8, G estoso prop one al Can ónigo Ma yordomo Muñoz y Pavón llevar a cabo
una cat alogación de los lienzos de la c atedral, que recogerá en su t rabajo
publicado en 190 9: “ Una requisa de cu adros de la Catedral de Sevilla”
(Valdivieso, 1978 ). Ante rior a esta tarea, José Gestoso ya había hecho menció n
de los cuadros d e la C atedra l de S evilla en el tomo public ado en 188 9 de “ Sevill a
Monumen tal” y junt o a su coetáneo C eán Bermúd ez, con s u “ Descripción artística
de la Catedr al de Sevilla ” serán las figuras representativa s en c uanto al estudio,
descripción y divulgaci ón d e la Catedral d e Sevilla en el siglo XIX, prop iciando las
bases de organización de la c olección cat edralicia a tra vés d e inventarios.
22
A.C.S. Fondo Capitular. F ondo Histórico Genera l. Num. Leg. 1126 0. Nº Exp. 23
23
A.C.S. Fondo Capitular. F ondo Histórico Genera l. Num. Leg 11297/ 2. Nº Exp. 34
24
A.C.S. Fondo Capitular. F ondo Histórico Genera l. Num. Leg 11257 Nº Exp. 27 (s/f)
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
117
Para id entific ar el s iguient e c atálogo publicad o d e l a colección cat edralicia ,
debemos dar gran un salto cronológico hast a 197 8, fecha en la que V aldivieso
publica su “Ca tálogo de la s Pinturas de la Cated ral de Sevilla”. Podemos así
comproba r cómo la elab ora ción de inv entarios
25
que ident ifican y clas ifican la
colección cat edralicia, se ha n desarrollado en momentos puntuales d e la his toria
de la Catedral, y en gran me dida ha correspondid o al int erés de persona lidad es
vinculadas con la Histor ia de l Arte y la m useología de l a ciuda d de Sevilla.
Siguiendo con el es tudio d e los expedientes cuyo obj eto es la generación de un
inventario des de el p ropio cabildo, d e 1903 pasamos al año 1 923 en el que
encontramos el ex pediente sobre el Proyecto de Regl amen to para la cus todia y
Exhibición del Relic ario, Tesoro
26
y dem ás depend encias que g uarda n Obj etos
Artísticos
27
, en el que se esp ecific a que:
“(…) deben form alizar dos o más peri tos desig nados a este efecto un
inventario de todo o lo que existe e n c ada una de las D epende ncias de
esta Santa Iglesia, en ca d a un a de las v itrinas
28
y en la Sala de
Exposición de los Orn amentos”.
Hay que subra yar d e est e g rupo d e ex pedientes que los inventarios de que s e
trata tienen que ver con un a part e c oncreta d e la Colec ción catedralicia : est os
son, los objetos mueb les litúrgicos, eucarísticos y sacramentales com o son
objetos d e plata, y “alhajas ” c omo el copón de plata y reli cario.
Asimism o, nos habla de una “Sala de Exposición de los Ornam entos ”.
Comprobam os de qué man era la ubicac ión topog ráfica d e la colecc ión es un dato
importante en la reali zación d e inventa rios ya que G estoso procede a una
ordenación de los fond os no sólo pictóricos sino que s e inventarían y distribuy en,
concentrando las piezas rele vantes en la Sacrist ía d e los Cálices y en la Sacr istía
25
Atendiendo al CIDO C, Centro de Do cumentación UNESCO -ICOM, el Inven t ario tiene co mo final idad
definir la p ieza e identifi carla, acompañá ndola de fotografías, y e l Ca t álogo iden tifica, clasifi ca una
información bási ca que pretende se r científica y defin itiva. http://www.i com -ce.org/ quees.htm
26
En el estudio de la m useología , e l t érmino y signific ado del concepto “T eso ro” es clav e para
comprender el signifi cado y o rig en del coleccionismo y por ende, de la museología. Así, Ló p ez (201 0)
denomina al “ Thesaurus” eclesiá st ico como pro tomuseo, y Bol años (1997) plantea el origen del
museo desde la cámara recóndita d e reliquias a la a ccesibilida d de su cont enido. La di versidad de
procedencias de los contenidos del “T hesaurus” le conferían un a aparienc ia de almacén de bienes
acumula dos a lo largo d e los si glos ajeno a toda int ención temática . Como comprobare mos más
adelan t e, la colección cate dralicia si gue este mis mo esque ma.
27
A.C.S. Fondo Capitular. F ondo Histórico Genera l, Num. Leg 11264/ 2. Nº Exp. 42
28
El est udio de las vitrinas como ubica ción y conservac ión de la colección catedralicia y su desarrollo
formal desde sus o ríg enes, resulta de gran interés para comprender la museografí a de lo s Museos
Catedralici os. A través de este expedi ent e comproba mos cómo se c om ien za a inventariar la colección
expuesta, a diferencia de la colección no expuesta o guardada. T ratar em os de ello en el capítulo de
Conservación de la colección catedra licia.
Ana Galán Pérez
118
Mayor “par a facilit ar su e xam en a est udiosos , aficionad os y públic o en gene ral”
(Guerrero, 1 981:7 3, cit ado en Luque, 1996 :227 )
Del seg undo g rupo de e xpedi entes e n los qu e el p romotor es un ag ent
s egund o g rupo de expedi entes e n los q ue el p romotor es un ag ent s egund o g rupo de expedi entes e n los q ue el p romotor es un ag ent
s egund o g rupo de expedi entes e n los q ue el p romotor es un ag ent e extern o a
e exte rno a e exte rno a
e exte rno a
la Cated ral,
la Cated ral, la Catedra l,
la Cated ral, hemos identificado la petició n hacia el c ab ildo de una serie d e
instit uciones que re quieren de un inventario para su propia organización. Es
decir, que a diferencia d el grupo anterior, el m otivo de su realizació n p rocede de
un inter és externo a l pr opio cab ildo, si b ien conside ram os que los invent arios
generados formar án pa rte del sis tema de gest ión d e la c olección una ve z
constit uidos ind ependientement e de su origen.
Contamos por una parte lo s que están vinculados con la participació n de la
Colección cat edralicia en e xp osicion es temp orales
ex posic iones tem porales ex posic iones tem porales
ex posic iones tem porales en las que s e s olicit an listados
e inventa rios, Pet ición de Al hajas par a la E xposición
29
de 1891 y Solicitud de
Inventario
30
en 1892 .
Contamos por ot ra pa rte, con el ex pediente que recoge la Carta proc edente de un
Ministerio del E s tado. En 19 10: Sol ici tud d e u n Inv entario de la J unta de
Iconografía Nacio nal de t odos los cu adros de españoles ilustr es, bus tos, estatua s
y sepul cros que se e ncuentren en la Ca tedral de Sev illa
31
. Dirigid a dic ha ca rta al
Deán d e la Catedral de S evilla por el P residente de la Junt a N acional d e
Iconografía, Ma rqués de Pida l, expone que:
“Sabiendo el am or a las a rtes y la c ultura patria, se d irige al De án p ara
suplicar que pres te su auxilio a su s tr abajos, remi tiend o la rel ación de
retratos de españoles ilu stres que así en cuadros com o en es tatuas,
bultos se pulcrales e tc…exis tan en la C atedral para que haya constanci a
de ellos en los inventari os d e la Junta de Ico nografía N acional y pued an
ser oportu namente ob jeto d e sus estud ios.”
“Agradece la l abor que m erecer á el bie n de la “patri a cultura”.
La Junta de Ic onografía N acional est á pidiend o al C abildo Catedra licio que
inventaríe y le c om unique qué col ección t iene para p oder s er in vestigad o, por lo
29
A.C.S. Secretarí a. Correspondencia . Num. Leg 111 77. Nº Exp. 10
30
A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 177. Nº Exp. 17
31
A.C.S. Fondo Capitular. F ondo Histórico Genera l, Num. Leg I-1118 7, Nº Exp. 11
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
119
que p odemos cons tatar la importanc ia d el es tudio e in vestigac ión d e la s obras
que componen l a Colecci ón catedralic ia del Cabild o de S evilla.
Desconocem os si es una solicitud inocua por parte de la Junta, o quizás se trate
de una llama da a la organiz ación int erna d el Ca bildo, para in ventar iar y catal ogar
su colecc ión artíst ica.
I magen 3. Fragmento d e la carta f irmada por el Ma rqués de Pidal,
1 910.
La aus encia de un inventario general,
La aus encia de un inventario general, La aus encia de un inventario general,
La aus encia de un inventario general, amplio, que recoja la totalidad de los
bienes, ha sido motivo de deb ate y h a p rovocado cierta molest ia social reflej ada
a t ravés d e la prensa escrita , ya que conll eva el desconocim iento y ma yor
facilidad de pérdida de dich a colecc ión. Este hecho lo h emos podid o estudiar en
el e xpediente de A rte Sa cro: arte emig rado
32
d e 1 904 en el que se subra ya como
motivo principal de pérdida de colecc ión el hecho de que el Cabildo no tuviera
conocimiento de todos sus b ienes a través d e un in ventariado. En dicho a rtículo
del Diario Universal s e afirm a la inexist encia de un invent ario de las coleccion es
catedralicias , y propiciánd ose la s alida de los component es sin notific ación
alguna, c on mejores o peores fines
33
.
32
A.C.S. Fondo Capitular. F ondo Histórico Genera l, Num. Leg 11185, Nº Exp. 5
33
Dichos expedien tes se explica n a continuación en el apa rtado de “pérd idas”.
Ana Galán Pérez
120
Una vez anali zada la p resencia d e in venta rios d e la cole cción cated ralicia, result a
interesante com proba r cóm o el cabild o ident ifica e int erviene en e l c ambio de
ca mbio de ca mbio de
ca mbio de
ubicació n d e su c olección.
ubicació n d e su c olección. ubicació n d e su c olección.
ubicació n d e su c olección.
Podemos compr obar qu e otra d e las a cciones que
realiza el Cab ildo Cated ralicio respecto a la identificación , signific ado y función de
su colecc ión es su reubicac ión, est o es, e l mov imiento int erno gen erado en el
Arzobispado. Tenemos constan cia de ello a t ravés d e los sig uientes exped ientes.
El prime ro de 1841, trata d e la r eubicación de u n retab lo: Refere ncias a l a
Congrega ción de los Vizc aínos, cuyo retablo ya ha sid o i nstalado e n la Capill a del
Sagrario proceden te del Convento de S an Fr ancisco de es ta ciud ad
34
. En el que
nos informa s obre la proced encia y nu eva ubicación de l ret ablo
35
.
Sabemos a este respecto, que la práctica de d esmontar y reubicar retablos era
habitua l en la Catedral d e Se villa en el s iglo XIX:
“En la Sacris tía mayor se encu entran los ba same ntos de tres altares
que fuero n desmon tados en el siglo XIX ”. (Martínez y Mor ales, 1 999:9 6)
El s egundo d e los ex pedientes que h emos est udiado es el de l año 1959 ,
Reubicación de altar: Informe de los vocales de la Comis ión d e Arte Religioso de
la Catedr al, a probando la de cisión d e instalar el altar d e plata e n la Puerta d e l a
Concepción
36
. La información que nos apo rta, además de la reubic ación es s obre
la denominación de la Comis ión c reada en la Catedral: Comisión de Arte
Religioso. Hasta ahora no s e había enco ntrado una de nominación s imila r, salvo
la de Arte cris tiano. Por tant o, y respo ndiendo a la p regunt a que plante ábam os en
el inicio del c apítulo ¿Se ha creado algún sistema de documenta ción y
organización de la Colecc ión?. Atenderem os en prim er luga r a la d efinición de
catalogac ión de u na col ección. Esta actuación s upone el trabajo de
document ación de los objet os de una colecc ión consistente en reunir toda la
información d isponib le s obre el valor y signif icad o de cada objeto en relación a
34
A.C.S. Fondo Capitular Secr etaría. Corresponden cia. Num. Leg 1134 4. Nº Exp. 3/1
35
Sobre la modificaci ón en la retablística de la Capilla del Sagrario de la Catedral de Sevilla en el
siglo XIX, hemos investigado el e xpedi ente en el que el arquitecto Silvestre Pérez sol icitaba al cabil do
la sustitución del retablo anterior ba rroco anterio r por un retablo neoclási co, y del cual sabemos que
se fundió con el retablo de los Vizcaín os puesto que Bravo lo cita en su ob ra (2008:149). También se
hicieron eco de los hechos, a firmando que el templo se encontró con un altar de estuco frío e
impropio, pero que e n 1840 se trasla dó el retablo obra de Franci sco de Rivas de 1664 (Colon, 1841,
citado en Bravo, 2007:69)
36
A.C.S. Fondo Capitular Secr etaría. Corresponden cia. Transferenc ias N.13/B. Exp. 30
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
121
los otros objetos de la m isma colecc ión (Lord, 1997). En segun do lugar, teniendo
dicha d efinición presente y h abiend o estudia do los exped ientes citados , pod emos
afirmar qu e a tr avés d e la informac ión ob tenida c orres pondiente al sig lo XIX y
primera mitad del siglo XX, el inventario de la co lección se ha hecho de manera
parcial y no total, dis tinguien do la prioridad de inventa riar objetos vinculados con
la riqueza (siguiendo la filo sofía del Tesoro) y de la co lecc ión pictórica entre la
que identif icamos obras de los pintores bar rocos Murillo y Zurbarán.
Ima gen 5. Patio del Anteca bildo. Cat edral de Sevilla, 1954 .
2.1.2. Procedi mient o p or el cual la c olecci ón ha sido ac rec enta da:
Adquisiciones .
En la gest ión mus eística act ual, una vez invent ariada y estudiada la colecció n s e
procede a est ablecer una polític a de acrecentam iento que está determin ada por
el fin de cada mus eo. D e esta m anera, las adq uisiciones deben responder a las
metas que dan s entido a dicha instit ución, y la entrada de obras que engrosen la
colección s ervirá para reforza r, completar o iniciar el d iscurso m useológico.
La colecc ión de la Catedral de Se villa, al igu al que ha s ucedido en la hist oria d e
los museos , se ha conforma do mediante d os lín eas de adquisic ión p rincipales,
disting uiendo entr e las ad quisic iones del ca bildo y las aportacion es exte rnas d e
Ana Galán Pérez
122
donantes. De es ta m anera, se ha ido confo rmando c omo una “colección de
colecciones”. Sigui endo est e t érmino acu ñado por Bolaños (199 7:285 ), la
colección h eterog énea en c uanto a temas y natur aleza de las obras, ha sid o
generada por la donaci ón d e particula res que van enriqueciend o l os fondos. La
diversidad del o rigen y de los gust os del d onante es lo que ha g enerad o una
“personalidad propia”, puest o que el sist ema de fo rmación de la c olección no
sigue una línea conceptual o museológica. Asim ismo, el propio cabildo ha
contribuido a sub rayar este aspecto, a unque s i bien el fi n últim o ha sido litú rgico,
estab leciéndose un criterio de ad quisición s ustentado por la propia idi osinc rasia
de la Catedral d e Sevilla com o templ o r eligioso, la dive rsificación y
heterogeneidad de la nat uralez a de la colecc ión es un hecho e vide nte
precisamente por la vari edad de s istemas de acrecentamiento sin una
regulación, norma o requisitos de acc eso.
A este respecto, la Ca tedral de Sevilla ate ndiendo a s u misión evang elizad ora no
sólo tiene la obligac ión d e cons ervar el patrimonio cu ltura l gene rado a lo largo d e
los siglos para transmit ir un m ensaje r eligioso, sino que tiene la obligación d e
acrecentarl o para r eforzar y comp letar dicho fin
37
(Ro dríguez, 2009 ). Como
podemos obser var, el símil con la política de a crecentam iento de colecciones de
un Museo es idéntico.
De est a m anera, y distinguiendo estas dos líneas fundamentales d e
acrecentamient o, h emos observado u na serie de procedim ientos a través de los
cuales la Colección c ated ralicia se ha formado a lo larg o del s iglo XI X y p rimera
mitad del s iglo XX, a saber: Dis tinguim os por una parte las nue vas adquisici ones
nuevas adquisic iones nuevas adquisic iones
nuevas adquisic iones
desde el Cab ildo, y por ot ra un grueso importante de donaci ones, donacio nes
donaci ones, d onaciones donaciones, donacio nes
donaci ones, d onaciones
económ icas, solic itudes popula res d e nue vo i ngreso, legados, y ob sequios
económ icas, solic itudes popula res d e nue vo i ngreso, legados, y ob sequios económ icas, solic itudes popula res d e nue vo i ngreso, legados, y ob sequios
económ icas, solic itudes popula res d e nue vo i ngreso, legados, y ob sequios , bien
en vida, bien t estam entarios, de agent es individual es o de ag entes públicos .
El expedi ente que ilustra el cont enido de nue vas adquisicio nes
nue vas ad quisicion es n ue vas ad quisiciones
nue vas ad quisicion es es el del año
1888: Memoria del Pro yecto para la construcció n de un órgano en la I glesia d el
37
Se debe hacer mención al Canon 1 283 del Derecho Ca nónico de 1983, por el cua l “se establecen
los criterios que d eben observarse r especto al cuid ado de los lugares sagrados y de las imágenes y
bienes en genera l, mediante la ela boración de exactos y detallados inven t arios de los b ienes
inmuebles y de lo s bienes muebles tanto preciosos c omo pertenecientes de algún modo al patrimonio
cultural , y de cualquiera o tros, con la descri pción y tasación de lo s mismos.” (Rodríguez, 2009:245)
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
123
Sagrario
38
. En este cas o est á acrecenta ndo la Colección en la t ipología de ob jeto
mueble. In strumentos mus icales
39
.
Asimism o, proc edente de la Academ ia d e B ellas Artes y d e 1879 , está recogido el
expediente sobr e la Aprob ación del Sepulcro d e Ci enfuegos: Un iversidad de
Sevilla, Academi a de Bell as A rtes: aprobación al proye cto de Se pulcro para el
cardenal Cie nfuegos
40
.
Por otra parte, hay una ampl ia lista de d onac iones de ob ras d e partic ulares
dona ciones de obras d e pa rticular es dona ciones de obras d e pa rticular es
dona ciones de obras d e pa rticular es, entre
las que enc ontram os c uadros , imá genes, lib ros y fotografías. Hemos comprobado
como las donac iones de particulares en el siglo XIX en el Archivo Catedralici o,
comienzan en e l año 18 8 2, con el exp ediente d e d onación de una image n:
Donación de una im agen de la I nmaculad a Concep ción
41
. Sin emba rgo, los
expedientes en los que se t iene c onstanc ia del nombre propio del dona nte los
encontramos a partir del a ño 1890, con la donación de colección d e libros:
Donación a la Biblio teca Colombi na d e una c ole cción de libros por parte del
Marqués de J eréz de los Cab alleros
42
.
Resulta interesante el siguiente exp ediente que r ecog e el agrad ecimiento del
Arquitecto-Res taurado r d e l a Catedral en el a ño 1888: Dirección facul tativa de
las obr as de Restaur ación d e la Ca tedral, Ad olfo Fernán dez Ca sanova r egala al
cabildo 28 fotos de la ob ra d e la Catedral como agr adecimie nto por la
publicació n d e la Mem oria descriptiva de l as obr as de Rest auración de la
Giralda
43
. Seguidam ente, del año 19 00, nos consta la donación de un cuad ro:
Carta de Ramón de Escalera y Sanjurjo po r la que dona a la Catedral un cu adro
de la I nmacul ada C oncepci ón
44
. Comprob amos como un os años d espués, sin
remitente, s e recogen d on aciones en el ex pediente de 191 4: No tas suel tas.
Relación d e obras adq uirida s y donada s a la Bib lioteca C olombi na
45
.
Finalmente, r elativo al g rupo de donaciones particulares de agentes individuales
nos c onsta del año 1 959, el expediente sobr e la donació n d e cuadro: Carta d e D.
Eduardo Luc a de Ten a com unicando al cabildo su inte nción de ca pitane ar una
38
A.C.S. Fondo Capitular Secr etaría. Corresponden cia. Num. Leg 1117 6, Nº Exp. 8
39
Este e s el único dato encontrado c orrespondiente a la secci ón de “Secretaría. Correspondenci a” del
cuadro de clasi ficación del A.C.S en el que se hac e mención a un a adquisición.
40
A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg. 111 72, Nº 4
41
A.C.S. Fondo Capitular Secr etaría. Corresponden cia. Num. Leg 1117 3. Nº Exp. 7
42
A.C.S. Fondo Capitular Secr etaría. Corresponden cia. Num. Leg 1117 7. Nº Exp. 6
43
A.C.S. Fondo Capitular Secr etaría. Corresponden cia. Num. Leg 1117 6. Nº Exp. 6
44
A.C.S. Fondo Capitular Secr etaría. Corresponden cia. Num. Leg 1118 2. Nº Exp. 11
45
A.C.S. Fondo Capitular Secr etaría. Corresponden cia. Num. Leg 1118 9. Nº Exp. 16
Ana Galán Pérez
124
donación d e un cuadro hom enaje al dogm a de la Inma culada C once pción que se
habrá de col ocar en l a Cated ral, en la P uerta de l a Conce pción
46
.
Le siguen las donacion es ec onómic as
dona ciones económ icas dona ciones económ icas
dona ciones económ icas
d irigidas a generar nuevas obras y proteg er
las ac tuales, como otro sist ema para ac recenta r y c onservar la Col ección, gracias
a los pagos de deco ración d e alt ar, o en el caso de la re paración de portada de la
Purísima Co ncepción de 1904 .
De esta ma nera, n o sólo se aume nta la c olección catedralicia m ediante
donaciones de ob jetos mueb les, como ob servamos en los expedientes del año
1879, D onación ec onómica: Petición de D . Andrés Parla dé y Sán chez d e Quirós
para que le p ermita pagar l a decoració n de l altar y capill a de S. A ndrés
47
. Y en el
año 1 904, enco ntramos la donac ión económica pa ra obras, expediente por el
cual se trata el: Inve ntario d el gasto de di nero do nado po r Don S ebastián d e
Flores para las obras de la portada d e la Purísim a C once pción de Sevill a. Incluy e
jornales s atisfechos, pi edra co nsumida y m ateriales
48
.
Disting uimos el acrecenta mient o a través de que u na ob ra conc reta por su
ob ra co ncreta po r su ob ra co ncreta po r su
ob ra co ncreta po r su
significad o entre a fo rmar parte d e la C olecci ón catedralicia
significad o entre a fo rmar parte d e la C olecci ón catedralicia significad o entre a fo rmar parte d e la C olecci ón catedralicia
significad o entre a fo rmar parte d e la C olecci ón catedralicia . Resulta muy
interesante comp robar como en 1881 s e re c oge la in iciativa popular a través d e
firmas para que un retrato de G ustavo Adolfo Béc quer ent re a forma r pa rte d e la
Galería de Homb res ilustres, as í com o el ingreso en la misma Galería del retrato
del Conde de Benoma r.
El p rimer ejemplo ocurre en el año 1881 , y queda ilustra do en el expedi ente en e l
que co nst a la pet ición pop ular: P etición al C abildo con num erosa s firm as par a
que sea colocado u n re trato de Gustavo Ad olfo Becquer entre los Sevill anos
insignes de la Bibliote ca Colombin a
49
. Unas d écadas después , en el añ o 1904:
Informe sob re la pe tición d e la Condes a de Benomar para que el retrato del
Conde de B enoma r forme parte de la Galería de hombres ilust res, d el canónig o
Bibliotecario de la Bib lioteca Colombi na e n l a Biblio teca Colombina
50
. Se trat a d e
una carta manusc rita dirigi da al Cabild o eclesiás tico por la cual el Can ónigo
46
A.C.S. Fondo Capitular Secr etaría. Corresponden cia. Transferenc ias N.13/B. Nº Exp . 33
47
A.C.S. Fondo Capitular Secr etaría. Corresponden cia. Num. Leg 1117 2. Nº Exp. 3
48
A.C.S. Fondo Capitular. F ondo Histórico Genera l, Num. Leg 11185, Nº Exp. 18
49
A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 172. Nº Exp. 15
50
A.C.S. Fondo Capitular. F ondo Histórico, Nu m. Leg I-11 185, Nº Exp. 5
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
125
Bibliotecari o exp one su opini ón fa vorable a la Condesa d e exponer el retrato en la
Galería.
Expone lo s iguiente en la c ar ta:
“El Co nde de Benomar f ue hijo ilustr e de Sevilla, demostrand o a l o la rgo
de su carrer a diplomá tic a aptitude s de intelige nci a, ilus tración y
patriotismo, ya en Alem ania (cuesti ón de las C arolinas) ya en Roma. T al
fue así que tiene un a calle su nombr e.
Si no fuera por tod o el lo, aún h abría q ue agradec erle su p er sona, y
acceder a la so licitud. Por su afecto a l a Bib lioteca, donándole un valio so
ejemplar, luj osa y artístic amente en cuader nado de la obra “Mac coltta
Colombian a”.
“Merece constar en la G alería de retra tos del segun do saló n de la
Colombi na, que se formó para hon rar la mem oria de los hijos ilustres d e
Sevilla que m ás se di stinguie ron en vir tudes y e n pro pios méritos.”
“Que el retrato se ajust e a la igualdad de dim ensiones y unif ormidad de
marcos de l os dem ás retrato s de la G alería”
“El Cabildo acordará como si empre lo má s justo y equitativo.”
A t ravés de este expediente queda const ancia de los víncu los que el puebl o d e
Sevilla tiene co n la Ca tedral, y cóm o se va tejiendo l a red pr opiciada por su
quehacer como un orga nism o vivo. De est a m anera, la Bib lioteca Colomb ina h a
habilitad o un espacio esp ecí fico, d e g ran sig nificado en cuanto a su relación con
la sociedad sevillana cont emporá nea: la Gale ría de Homb res Ilust res
51
.
Además del s entido de g enerado r de redes inst itucionales, en este exp ediente
comprobamos dos as pectos int eresantes at endiend o a aspectos museográficos .
51
C onsidera mos interesant e hacer mención por lo conte mp oráne o del he cho, el malentendido que ha
provocado en el año 2009 retirar el nom bre de la calle de Sevilla que tenía dedicado al general
diplomático y e scritor Francisco Merry y Colom, Conde de Benomar (títu lo otorg ado por Alfonso XII en
1878), por el de la actriz P ilar Bardem, en la equivocación de identificar al padre con el h ijo, también
llamado Francisco Merry y q ue fue militar durante el periodo de la dictadu ra franquista. El hecho salió
en la prensa local, y ha quedado recogido en la web “ Guía de la Real Academia de Historia” de Mª
Victoria Alberola. L a notic ia sobre la rotulaci ón de una c alle a su nombre queda recogida en el
periódico ABC Sevil la, 13/03/1 971.
Ana Galán Pérez
132
“La des amortiz ación c ompensó en parte a la Catedr al del despojo de
obras artísticas que p ad ecier on l as i nstitucion es r elig iosas, ya qu e
procedentes de di stintos co nventos de Sevill a ingresó en el la u n
conjunto de obras de calid ad apreciable que pasó a engros ar la ya
entonces dila tada pin acoteca” (Va ldivieso, 1987: 11)
Hecha esta ac laración, y ent endiendo los e xpedientes es tudiad os en el ma rco
histórico anteri ormente expuest o, hemos identificado las siguientes vías de
pérdida en el sigl o XIX y primera mitad del XX: un m ovimi ento regul ado pero
un m ovimi ento regulad o pero un m ovimi ento regulad o pe ro
un m ovimi ento regulad o pero
perma nente d e la colec ción hac ia otras ins tituciones, la so licitud d e obras
perma nente d e la colec ción hac ia otras ins tituciones, la so licitud d e obras permanente de la col ección ha cia ot ras ins tituc iones, la so licitud d e obras
perma nente d e la colec ción hac ia otras ins tituciones, la so licitud d e obras
ante riorment e don adas a la Catedral, la r ec
ante riorment e don adas a la Catedral, la r ec ante riorment e don adas a la Catedral, la r ec
ante riorment e don adas a la Catedral, la r ec upe ración de ob ra robad a, la
upe ración de obr a r obada, la uperació n d e obra r obada, la
upe ración de obr a r obada, la
propu esta d e r ecuperaci ón de obra robad a durant e la inv asión f rancesa y que se
propu esta d e r ecuperaci ón de obra robad a durant e la inv asión f rancesa y que se pro puest a d e recup eración de obra robad a durant e la inv asión f rancesa y que s e
propu esta d e r ecuperaci ón de obra robad a durant e la inv asión f rancesa y que se
ha locali zado en otr os países, la v enta ilícita de ob ra des de el prop io e ntorno
ha locali zado en otr os países, la v enta ilícita de ob ra des de el prop io e ntorno ha locali zado en otr os países, l a v enta ilícita d e ob ra desde el propio entorn o
ha locali zado en otr os países, la v enta ilícita de ob ra des de el prop io e ntorno
ecles iástico y la enaje nación r egulada d e bienes eclesiás ticos.
ecles iástico y la enaje nación r egulada d e bienes eclesiás ticos. ecles iástico y la enaje nación r egulada d e bienes eclesiás ticos.
ecles iástico y la enaje nación r egulada d e bienes eclesiás ticos.
Del prime r gru po qu e n ombr amos, el mo vimie nto r egulado d e la colec ción hacia
m ovimie nto regulado de la colección hac ia m ovimie nto regulado de la colección hac ia
m ovimie nto regulado de la colección hac ia
ot ras inst ituciones
ot ras inst ituciones ot ras inst ituciones
ot ras inst ituciones dest acamos el caso de las donaciones al Mus eo Arqueol ógico
Diocesano (sin definir qué tipo de objetos ), Muse o A r queológico d e Sevilla
(portada de est ilo plat eresco) y al Labo ratorio d e Arte de l a Universida d de Sevilla
(serie de grab ados).
En el año 19 04, se ll eva a c abo una don ación al Mus eo Arque ológico Dioc esano:
Se ag regan p a peles suel tos con una nota de l os obj etos remi tidos al Muse o
Arqueológi co D ioc esano
73
. En el es tudio y búsqu eda de museos en S evilla, ha
resultado en van o la ident ificación d e este Museo arqueológico dioces ano. El
dato que m ás s e l e aprox ima es el dato s obre la previsi ón a final es d el siglo XIX
de creació n de un Muse o Di ocesa no de Antigüedades que proba blemente no s e
llegó a pone r en marcha (López, 20 10).
Dirigido tamb ién des de el á mbit o m useístic o, nos consta el exp ediente de 19 22:
Museo A rqu eológico d e S evilla: s olicita la cesió n d e una portada de es tilo
plateresco que estaba coloc ada en el P atio de los N aranjos y que t ras la obra de
remodelació n no va a v olver a ser colocada
74
.
73
A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 184. Nº Exp. 15
74
A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 193. Nº Exp. 4
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
133
Finalmente en el año 1948 , se recoge la s olicitud de d onación de grabados :
Solicitud d el L aboratorio de Arte d e la U niversidad de donació n de unos g rabado s
que represe ntan a la I glesia del Sagrario
75
.
Por otra parte, result a cuant o menos interesante el caso de la pintora Dña.
Joaquina Loz ano Guillén, quien s olic ita recupera r el cuadr o
s olicit a recupera r el cuadr o solicit a recupera r el cuad ro
s olicit a recupera r el cuadr o que había donad o a
la Catedra l, pero no expone los motivos de su camb io de i nterés. En el e xpedient e
del año 1878 : Petición de D ña. J oaqui na lozano Guil lén para que se le devuelv a
el cuadr o de la Virgen del Carme n del cual es autor a y q ue había do nado a la
Catedral
76
. Desc onocemos el mot ivo por el c ual decide en prim era inst ancia
donar un cuadro, ac recenta ndo la C olección catedralicia, para después sol icita r
su vuelta , dis minuyendo l a m isma. En cualquier caso, nos ha resultado
interesante c omprobar que s e daban este tipo de movimientos.
Pertenecie nte al g rupo de ob ra rob ada y recu perad
gru po de ob ra robad a y recupe rad gru po de ob ra robad a y recupe rad
gru po de ob ra robad a y recupe rad a
a a
a, hemos encont rado los
expedientes del c uadro d e “ San Antonio de Murillo”, un Mis al Ant iguo en el B ritish
Museum de Londres (Reino Unido), un cuadro de “La Anunciación” de Murillo en
Flint (Norte de G ales), y otro cu adro de Mu rillo en la ciuda d de Toulouse (Fra ncia).
El pr imero d e todos oc urre en 1875 , en el que se estudia la recuperación del
cuadro “La Visión de San Antonio de P adu a” de Muri llo: Recuperac ión de un
lienzo de Murillo que h abía sido robado
77
. El c uadro f ue robado en 187 4, y se
intentó su venta a un antic uario de Nueva York, adquiriénd olo finalmente el
artista norteame ricano Willia ms Scheans. Éste l o entrego a la embaja da española
en 1875
78
, fecha del expedien te.
Sigue el est udio d e l os ex pedientes sob re robos en la Catedral y mo vimientos en
el mercado europeo del arte a finales del sigo XIX, aportándonos gran
información en los s iguientes cas os:
Por una parte, e n el año 18 87, hace entrada en la Catedral u na carta manus crita
en inglés que recog e el hall azgo del Misal roba do que se ha encont rado en e l
75
A.C.S. Fondo Capitular. F ondo Histórico, Nu m. Leg I-11 201, Nº Exp. 19
76
A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 171. Nº Exp. 17
77
A.C.S. Fondo C apitula r. Secretarí a. Correspondencia . Num. Leg 11170. Nº Exp. 19 . Este ex p ediente
ha sido estudiado en profundidad y presentad o en el capí t ulo de C onservación . La Carpeta t ranscri t a
se adjunta en el capí tulo de Anexos de la presente T esi s.
78
En Archivo de la R eal Academia de Bellas Artes de Sa nta Isabel de Hun gría, libro de actas 1871 -
1884, citado en Vicente (2010:302) .
Ana Galán Pérez
134
British Mus eum: Expedi ente por el robo de u n Mi sal A ntiguo de la B iblioteca
Colombi na, encontr ado en el British Muse um
79
.
Por o t ra parte, tenemos cons tancia en el exp edie nte que r ecoge la carta de
1899, Hallazgo de cuadro robado de Mur illo: Cart a del Sr. W. E. Bithall desd e
Flint (No rte de G ales) por la q ue se ofre ce a medi ar, previa comi sión para l a
recuperació n de la "A nunciaci ón " de Muri llo que hab ía sido sustraída de la
Catedral de Sevilla por los francese s
80
. El robo había sido efectuad o d urante la
Guerra d e la Ind ependenc ia, y encont rado déc adas más tarde en Reino U nido
81
.
En e l negoc io que su puso el mercado de art e abas tecido por obra p rocedente de
los procedim ientos m ás o menos lícitos en Esp aña, no só lo Francia particip ó en la
compra venta, sino que ext ranjeros interesados en su mayoría en la escuela
barroca españ ola y la arqueología a cudían a Andalucía para ad quirir obra a bajo
precio (Ló pez, 2010).
Desconocem os s i la siguie nte ob ra fu e robada tam bién, pero n os c onsta el
siguiente e xpediente sobre Murillo del a ño 1951, Ofreci miento de adquisició n d e
Murillo: C omunic ación de l a ciudad de Toulouse d e la exi stencia d e u n cu adro d e
Murillo en v enta por si está interesad a la Ca tedral en su adquisición
82
. La emite
Leopold D elvaux de Toulou se d irigida a al Rev erendísi mo primer Obispo d e la
Catedral de Sevil la , y se t rata de una carta manuscrit a en castellano, que t iene
como fin poner en conocim ient o la existenc ia en venta d e Francia del c uadro de
Murillo “Las Alma s d el Pu rga torio”. Se dirige a la Cat edral, por “ p arecer de toda s
la más digna de poseer o más pronto de r ecuperar la piados a obr a del divino
pincel de su p ródigo h ijo Murillo”.
Todo indica que Leop old De lvaux, es el encargado de represent ar la ob ra. Quizás
sea un ant icuario, o rep resente a algún antic uario fra ncés. Reda cta una carta
manusc rita dirigida al Ca bild o para qu e pa rticipe en la com pra puesto que la
considera la más digna. Desc onocemos si ese cuadro s e llegó a adquirir, si era
verdadero o n o, o s i fu e robad o anteriorm ente a unque la siguiente f rase: “ mas
pronto de re cuperar”, nos puede ind icar que e l robo fue l levado a cabo.
79
A.C.S. Fondo Capitular. F ondo Histórico, Nu m. Leg I-11 175, Nº Exp. 15
80
A.C.S. Secretaría . Corre spo nd encia. Num. Leg 11181 . Nº Exp . 14
81
Sobre el e xpol io de patri m onio espa ñol dura nte la invasión francesa, hay fuentes contemporánea s
como la obra d e Gómez Im az ( 1896), y reci entemente la obra de Ferná ndez Pardo (2007)
82
A.C.S. Fondo Capitular. F ondo Histórico, Nu m. Leg I-11 202, Nº Exp.18
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
135
Sobre el incie rto origen del cuadro d e M urillo l ocalizado e n Toulous e ya entrado el
siglo XX, podemos hallar r es puesta en l os ex polios en Sevilla com etidos por el
ejército francés durant e la Guerra de la Ind epend encia, que están profusame nte
recogidos y doc umentados ya que fue una práctica h abitua l no disim ulada. El
mariscal francés Soult fue uno de los mayores caus antes de robos y saqueos
sobre t odo en la ciud ad de Sevilla do nde ordenó que lo s cuadros de im portanc ia
de l os conventos e iglesias sevillanos fueran llevados a un depósit o para su
posterior t raslado a Francia
83
. Avanzad o el sigl o XIX, el monarca francés Luís
Felipe apoya rá en la persona del barón Tayl or el enca rgo de la ad quisición de
cuadros españoles para f or mar en e l mus eo de l Louv re la “gal ería es pañola”
(López, 2010 :170). Tenem os cons tancia de un cuad ro robado y poste riormente
recuperado, un a “Inm acula da” de M urillo que se restauró en el Museo del
Louvre
84
y volvió a Espa ña en el año 194 1 (Macarrón, 2 00 2; Bolaños, 1997 ).
En la época t urbulenta que c onst ituye el sig lo XIX, la guerra de la I ndependencia y
la desam ortización d e Mendi zábal propiciaron el trajín d e venta y liqu idaciones d e
objetos artíst icos, ya que “el temor al pillaje era motivo par a que todo el que
podía liq uidase los bie nes q ue e staban a s u alc ance, incluido s fr ailes y mo njas”
(López, 20 10:16 6).
En el caso d el expediente anterio r, hemos ide ntificado una pos ible recuperación.
Sin embargo h ay expedi entes que nos ha blan de robos ocurridos en la Catedra l
pero en los qu e no hay rastro de vuelta a su luga r de ori gen. Hemos e ncontrado
dos expedientes , el primer o del a ño 187 3: Informe sobre un robo sacrílego
perpetuado en la Ca tedral
85
, y el segundo d e 189 1 s obre r obos durante ob ras de
rehabilitación est ructura l: Sr . Cardenal Arzobi spo, D. Benito Sanz y Foré s sobr e
robos en l a Catedr al durante las obras
86
.
Cierra este apartado de pérdidas de la Colección catedralic ia, el d e obr a
obr a obr a
obr a
enajen ada o v
enajen ada o v enajen ada o v
enajen ada o vendid a a part iculares por el cl ero,
endida a particu lares por el cl ero, endida a particu lares por el cl ero,
endida a particu lares por el cl ero, los artículos de 1904 del Correo
de Sevilla, y finalm ente una s erie de expedient es de autorizaciones d el c abildo de
la Catedral de Sevilla d e ventas de bienes eclesiásticos .
83
En Sevilla se f ormó un mercado de arte dond e las obra s expoliadas se m alvendí an (López, 2010)
84
Tenemos cons tancia de restaura ción de pintura españ o la en el Museo del Louvre , ( Moreno , 2007)
85
A.C.S. Fondo Capitular. F ondo Histórico Genera l. Num. Leg 11318. Nº Exp. 19
86
A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 177. Nº Exp. 9
Ana Galán Pérez
1
36
En 1 904 se recoge el: Recorte de pr e nsa del Diari o Universal: Art e S acro
Emigrante (1 )
87
. En dicho artículo que a parece e n el Correo de Sevilla, el redactor,
que firma c omo P adre Franc o, (probab lemente un pseud ónimo) just ifica su qu eja
en la d enunc ia de un t estigo ocular, que incluso “h a ayud ado a embalar dive rsas
esculturas desd e la Catedra l con de stino a Fran cia”. Afirma tene r c onocimi ento
de que s e han s acado a plena luz del d ía má s de doscientas imágenes de cuerpo
entero, t alladas en mad era. Se escribe dicho a rtículo a modo de demanda
dirigido sobr e todo a los cleros que p ermiten qu e arte enajenado, pase a
engrosar los Museos y ant ic uarios extranje ros.
“La “Ar queoma nía
88
” y la act ividad de los corred ores extranjero s han
propiciado l a venta de a ntig üedades”
Siguiendo con la denu ncia e mitid a en el artíc ulo, uno de los hechos que des taca
es la escas a formación en el propio c lero, y por con siguiente la aus encia de
respeto y significac ión a t al patrimon io. Cu estionándos e por qué no existe una
Cátedra, como en otros país es, o por qué se ha desestim ado pe rfiles com o el de
Sr. Sanch a, sac erdote “ que hubier a sido u n f oco de l uz e n este aspe cto.”, el auto r
del artículo afirma que e l clero no estudia arte, p ero qu e “a sabiend as d e lo que
arriesga con tinúa e najenando obra”. Para e llo es asesorado por “eruditos
externos seglare s” , puesto que “todo anticua rio e xtranje ro s abe que las I glesi as
de España son una mina”. La reacción a este artículo no se hizo es perar, y
contam os con la protes ta que em itió el Cab ildo inmediata mente después que se
publicara el a rtículo del Pa dre Franco. Así, en el mis mo año recogemos el
expediente d e protesta del C abildo que se mo viliza, em it e una c arta a la prens a y
ésta responde c on el sig uiente expedient e: la As ociació n Na cional d e la B uena
Prensa: acuerdo par a ins ertar en todos los periódi cos l a protesta que ha enviado
el C abildo al Dire ctor d el Diario Universal por un artícul o e n el que se acusa al
cabildo de vender obra s d e arte
89
. La As ociación va a solicit ar a los principales
periódicos Católic os que “ se digne n en in sertar dicha protest a ”, y emite una carta
dirigida a José Mª Fer nández, Alonso, Ba rtolomé R omero Lago y D . Modest o Abi n
87
A.C.S. Fondo Capitular. F ondo Histórico, Nu m. Leg 1118 5, Nº Exp. 5
88
El t érmino “Arqueoman ía” acuñado en est e artículo, lo encontramos también citado Y como
“Arqueologism o romántico” (Gonzá lez-Varas, 1999:1 73) y como “Antic omanía: “Fenómeno propio de
tiempos modernos europeos que muestra el interés por los conjun t os arqueol óg icos” (Bolaños,
1997:204 ).
89
A.C.S. Fondo Capitular. F ondo Histórico, Nu m. Leg 1118 5, Nº Exp. 5
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
137
y Pinedo, del Cabildo Met ropolitan o, en respuest a a la carta pre via emitid a
respondiendo a las ac usacio nes del “Diari o Unive rsal”.
Comprobam os así la importancia de los medios de comunicación esc ritos en
1904 , y cómo s e convierten en herram ienta de d efensa o ataque de lo qu e ocurre
en la gestión del arte del Ca bild o. Para q ue dic ha protest a s alga el mismo día en
todos los periódicos , ret rasa rá dicha inserción h asta e l día 14. Así s e desta ca el
aspecto de que la uni ón d e las voces de los periódic os, s e prevé tenga más
alcance, y po r ello s e pospon e una fecha concreta.
Finalmente, el paso d ado po r el Cabildo y la post erior inserción de la carta tien e
otra respuest a por pa rte de la prensa, tal y c omo hemos estud iado en el
expediente: R ecorte d e pre nsa del Diar io Univer sal: Art e Sacro Emigrante (2)
90
.
En primera ins tancia, s e alu de a l a nota qu e han publica do diversos pe riódicos
(Asociación d e la Buena Pre nsa) respecto a la prot esta de acusac ión de venta d e
bienes eclesiásticos , en la que s e afirma que: “ No se han v endido objetos” y “No
hay tr asiego d e imágenes vendid as”. En t odo c aso, si hay presencia de est as
compras es por particular es que venden sus “ o b jetos de arte cristiano a
extranjeros”. En es te artíc ulo, firmado d e nue vo po r el Padre Franc o, afi rma qu e
está totalment e en contra d e la respuest a del cabildo insertada en otr os
periódicos. Ante este hec ho, el redactor d e la noticia com enta que:
“acaba de ver l a luz pública como para res ponder a est os he chos, qu e el
Presidente del Cí rculo de Bellas Ar tes, Sr. Vicenti ha dirig ido una carta al
sr. C avia para comu nicarle que dirigir á u n mensaje al Senado solici tando
una Ley que im pida la e xportaci ón de objet os de art e”.
Afirma el artículo que no s e puede nega r lo que ha visto un testigo ocula r de l os
hechos, cuya información ha dado lugar a los artículos del Diario Universal y
alega la sig uiente cuest ión:
“¿Es qu e el C abildo cono ce t odos l os “ objetos viejos”?, ¿los gu ardan, lo s
han visto siquiera?, ¿saben de su e xistencia ?, y sabié ndolo ¿dis ponen
ellos de tales ef ecto s?.”
90
A.C.S. Fondo Capitular. F ondo Histórico, Nu m. Leg 1118 5, Nº Exp. 5
Ana Galán Pérez
138
“Los c anónigos no s aben lo que su catedr al en cierra, pocos o ni nguno
han visit ado su s só tanos, sus camaranchon es alto s, sus archivos, sus
depósitos de m enaje, ni saben qu e existe [ …]”.
“En las Ca tedrale s se c ompra, se vende, se usa y destroza o se desech a
lo que disponen uno o dos señores que todo lo mangonean, si n
conocimie nto del prel ado, y l o hecho, h echo se qued a.”
Denuncia que la venta ilegal de obras de arte no sólo ocurr e en la Cat edral de
Sevilla, dond e recue rda la c aus a: ”por la qu e se envi ó a presidio u n clérigo que
aunque no era el culpable, cubrió con su cue rpo en cuesti ón de cierto robo ”, y
alude también al caso de “Valencia, por desapari ción de antigüedades
riquísimas, el d e Zaragoza por qu erer enajenar lo que no p odían, el de Toledo
porque los Ca nónigos d estro zaban la s escultur as de la sil lería.”
Un asp ecto interesante reco gido en este artículo d e pre nsa d e 190 4 es el d e las
voces de d enuncia surgidas desde el propi o cle ro, com o fue el caso d el Canónigo
doctoral de Sevilla Sr. Cañamac he. Tenemos constancia de que no fu e el únic o
advertir est as ventas ilícitas , y en 1834 el d eán Manu el López C epero, cl érigo
ilustrado y can ónigo d e la C atedral de Se villa inició una a ctividad recuperad ora
del pat rimonio, donando a la Bibliot eca Colombina una “Crónica de Juan II de
Castilla” (Lóp ez, 2010 ).
El cabildo d e la Cat edral d ebió de exigir al redactor del a rtícu lo, Padre Fra nco, qu e
se retractara y discul para de las acus aciones em itidas, quien afirma que:
“no pued en exigir el periódico r ectifica ciones e inserci ones. Ante tales
hechos, se soli cita la e xhibi ción de pruebas, qu e sería n publicad as e n
honor a la ju sticia, no al Cabi ldo”
En este cruce de acusaciones entre prensa y cabildo, el últim o aspecto que
destac amos y que h emos trat ado con profundidad en el capítulo de sist emas de
control de la colec ción catedralicia es la c onfirmación de que sin un in ventari o
con toda la colección artís tica de la catedral, se propicia la venta ilegal y e l
descont rol de ubicación, c ant idad y calid ad de las obras que c omponen dicha
colección.
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
139
Sigue a est e co njunto d e expedient es, el d e de v entas y enajen acion es de b ienes
ve ntas y enajen acion es d e b ienes ve ntas y enajen acion es d e b ienes
ve ntas y enajen acion es d e b ienes
ecles iásticos reguladas
ecles iásticos reguladas ecles iásticos reguladas
ecles iásticos reguladas por el Cabildo. El primero pertenece a col ección
eclesiást ica, as í en 191 9 se recoge u na enajenac ión de c uadros: T raslado de
solicitud de en ajenación de unos cuadros de la Ig lesi a d e San ta Bárbar a d e
Écija
91
. Se van su cediendo dichas solicitud es, como la de 1940 , de
autorizacion es de ve nta: Autoriza ciones para v ender bienes eclesiá sticos en
distintas parr oquias
92
. La solicitud de 1943 , sobre venta de escultura : Sobre la
compra a l as religi osas de Santa Cl ara de una es cultur a de Ma rtínez M ontañez
que re presenta a la cabez a d e Sa n Juan Bautist a
93
. Le s iguen las solicitud es
recogidas en los expedi entes de 19 49, venta d e bie nes eclesiás ticos : Sobr e
ventas de bienes eclesi ásticos
94
, del año 1953 , venta de cua dros: El cabildo
permite la venta de esculturas y cuadros
95
, y finalmente en 1954, venta de
bienes eclesiá sticos : Sobre ven tas de bien es eclesiá sticos
96
.
Exponemos a cont inuación y para ce rrar este capítulo, la s erie de tres cart as
sobre venta y enajenación emitidas por el Cabildo Me tropolitano de Sevil la a l
Vicario Gene ral del Arzobisp ado de la Cat edral de Sevilla
En la prime ra carta, dice así:
Ilmo. Sr. En sesión celebra da el d ía 3 de l os corrien tes, e ste ex cmo.
Cabildo acordó por unani midad, previo el i nforme favorable d e la
Comisión de bienes eco nómicos prestar su con sentimien to, e n
conformid ad con el c anon 1532 del C. de Derecho C anónico para la
venta de varias escul turas y cuadros que des ean llev ar a efecto las
Hermanas Dom inicas de Madre de Dios de esta ciud ad, por estimars e
justa y co nveniente d icha en ajenación. Sevilla, 3 de novi embre de 1 953.
En la segunda carta d ice así:
En sesió n ordin aria el día 1 7 d e los co rrientes por est e Ex cmo C abildo,
acordó por u nanimid ad, previo el inf orme favor able de la Comi sión de
Bienes eco nómicos, prestar su con sentimien to, en conformidad c on el
canon 153 2 del C ódigo d e D erecho C anónico para la enaje nación d e
91
A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 192. Nº Exp. 32
92
A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 198. Nº Exp. 16
93
A.C.S. Fondo Capitular. F ondo Histórico, Nu m. Leg 1120 0, Nº Exp. 4
94
A.C.S. Fondo Capitular. F ondo Histórico, Nu m. Leg 1120 2, Nº Exp. 12
95
A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 202, Nº Exp. 33
96
A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría, corresp. Transf er 12, Nº Exp. 3
Ana Galán Pérez
140
una pequeñ a im age n de l a Stsma. V irgen, pro piedad d e la s Herm anas
Francisca nas del Conv ento del S ocorro de e sta ciuda d por estim arse
justa y co nveniente d icha en ajenación. Sevilla, 21 d e agosto de 195 3
En la tercera carta dic e así:
En sesión ordin aria e n el d ía de hoy este Excm o Cabildo, acordó por
unanimidad, previo el i nforme f avorable de la Comisió n de Biene s
económico s, pr estar su co nsentimi ento, e n co nformida d con el cano n
1532 d el Cód igo d e D erech o Canón ico para la en ajenaci ón de un cuadro
de la I nmaculada, propi edad de las Herma nas de M aría I. pa ra el servicio
doméstico po r estim arse just a y conveni ente di cha venta.
Sevilla, 3 d e noviembre d e 1 953
Se trata de la v enta y enaj enación regulada por el Derec ho Canón ico de objetos
artístic os externos a la Colecc ión cated ralicia, y que forman p arte de las
colecciones eclesiás ticas de la ciudad d e Sevilla. En est e grupo de ca rtas
desconocem os la just ificación para las venta s. T odas ellas tuvi eron luga r e n
1953 , trasladánd onos a una época muy concreta q ue es el periodo de posguerra
española tras los años d e Gu erra Civil
97
.
Para conclui r, r espond emos de esta man era a la pregunt a inicial: ¿Cómo se ha
generado la Colec ción a lo largo del siglo XIX y primera mitad del sig lo XX, y
quiénes son los agent es que ha n inte rvenido?. En este caso, s e ha ido
conformando t ambién c on l as b ajas est udiadas y presentadas en este est udio
sobre las pérdidas en la Cole cción c atedralicia.
97
Constan diversa s investigaciones s obre el tema, confi rmando que esta ép oca desgra ciadamente
supuso la pérdi da de patrimonio ecl esiástico en Andalu cía (Tesis inédita de García, 2010).
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
141
2.1.4. La het erogenei da d de la c olec ción c ate dralici a a tendiend o a
su natural eza.
Una vez hecho e l análisis de expedi entes qu e trat an altas y bajas en la colección,
y los sistemas po r los cuale s se ha ido ac recentando o per di endo los b ienes que
conforman dicha c olección, presentam os a continuaci ón el resultado d e las
tipologías de las obras.
De esta mane ra, atendi endo a la t ipología de la co lección, y siguiend o la s
recomendaci ones d el Tesau ro de Patrimon io His tórico A ndaluz (199 8), podemos
confirmar un pa norama het erogéneo en c uanto a la n aturaleza artística d e la
colección. A s aber:
En el siglo XI X, encontram os un tota l de:
24 Expedient es sob re Objeto s Muebles . Pintura.
5 Expedientes sobre Objetos Mueb les. Escult ura
1 Expediente s obre Obj etos Muebles. Mobi liario religioso .Retablos
5 Expedientes sobre Objetos Mueb les. Lib ros
1 Expediente s obre Obj etos Muebles. Est ampas
1 Expediente s obre Obj etos Muebles. Fot ografías
1 Expediente s obre Obj etos Muebles. D ibujos
1 Expediente s obre Obj etos Muebles. D ocumentos
3 Expedientes sobre Objetos Mueb les. Objetos religiosos
1 Expediente s obre Obj etos Muebles. Objet os religiosos . R eliquias
7 Expedientes sobre Objetos Mueb les. Ins trumentos Musicales . Órganos
2 Expedientes sobre Objetos Mueb les. Ins trumentos de medida. R elojes
1 Expediente s obre Obj etos Muebles. I ndumentaria . Objet os textiles .
1 Expediente s obre Obj etos Muebles. D ecoración
18 Expedient es sob re Objeto s Inm uebles. Arquitectu ra
Sin poderse engl obar en la t erminología d el Tesau ro: 5 Expedi entes sob re Objetos
Muebles, en los qu e s e def inen los té rminos objetos, o bjetos artís ticos , bienes
eclesiást icos, ob ras. Y 2 exp edientes s obre Objet os artístic os/ Alhajas .
Ana Galán Pérez
148
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
149
2.2. LA COLECCIÓN CATEDRALICIA. SU CONSERVACION Y
RESTAURACION.
2.2.1. NO RM AT I V A E N CO NSERV ACIÓN Y RE ST AURAC I ON.
El cor pus normat ivo para la c onservación y rest auración de bienes m uebles se ha
generado de forma paulat ina a l o largo de la historia c ultural y es piritual d el
hombre y d e s u r epresent ación m aterial. D e es ta m anera, las n ormas han
caminad o paralelas a la evoluc ión de la conci encia social , y se han dirig ido hacia
la preservació n de aq uellos objet os muebl es que por sus característ icas
adquieren un s ignificado es pecial. Así c onstituye n lo que ho y c onocemos como
patrimonio cultural.
Siguiendo la definición d e Gonzále z-Varas:
“La a c ción de tu tela ej ercida so b re los bie nes c u ltur ales designa las
medidas i nmaterial es de protecci ón, est o es, la norm ativa ju rídica
emitida para es te fin, los pr ocedimi entos admin istrativos i ncoados o, e n
general, e l conjun to de ac ciones que la sociedad articul a y elab ora co n la
finalidad de conserv ar los bi enes cultur ales.” (1999 :55 1)
Desde la pers pectiva pat rimonial d el p resent e estudio d e in vestigación por la cual
hemos present ado la conservación de bien es cult urales como una disc iplina
científica y objet ivo a c umplir del plan museo lógico r especto a su s c olecciones
(investiga ción, c onservación , a crecentamiento, exhibici ón y d ifusión ) vamos a
ofrecer una lectura de a quel los exp edientes c uyo interés principal c onsideram os
que radic a en materializa r ins trumentos normat ivos para la tutela de la colección
catedralicia.
Comprendiend o qu e dic hos ins trumentos recogen los principios que los evoca n y
el mét odo para aplicar los, la pregunta que nos ha cemos es la sig uiente: ¿ Qué
normas se ha n aplicad o en la t utela d e la colecció n c atedralicia a lo largo del
siglo XIX y primera m itad del sig lo XX ?, ¿d e dónd e proced en y qu iénes las
aplican?. En definit iva, y par a conocer cómo el Cabildo de la Catedral d e Sevilla
consideró n ecesario aplicar una normat iva que preservara s u col ección
catedralicia, nos hemos plant eado lo sig uiente: ¿tiene e l Cabildo una conc iencia
conservad ora?.
Ana Galán Pérez
150
Podemos af irmar que la preocupació n por cons ervar y transmit ir la colecc ión,
esto es el conjunt o de los objetos mueb les con una carga s imbólica cultural,
artístic a, religiosa- litúrg ica d urante el siglo XIX y prim era mit ad d el sig lo XX, no
sólo es ob jeto del Cabildo, sino que i ntervien en una vari edad d e agentes
políticos, instit ucionales y c ulturales que bien de manera directa o de manera
indirecta con sus ac tuaciones p ropician la aplicac ión de normas para la
salvaguarda de la colección catedralicia
98
. Rec ogemo s al res pecto unas
reflexiones procedentes de los resultad os obt enidos y que es tructura rán los
capítulos que vienen a conti nuación, qu e son:
• Diversidad en el origen d e las normas a plicadas por el Ca bildo.
• Diversidad en la f orma d e ap licar la normat iva conser vadora y restaurado ra.
• Diversidad en las r elacione s institucionales a través de las cua les se ha
generado una red.
• La identif icación de t érmin os pat rimoniales en los docum entos que t ratan
sobre las normas en cons erva ción y rest auración.
98
Tenemos conoci m ien t o que e n la actuali dad, el patrimonio artístico eclesiás t ico no ha sido o bjeto
de regulación específica, salvo la referencia a su enajena ción, in ventari o y protección. La norm a que
define y establece la naturaleza jurídica del patrimonio eclesiástico en el Código de Derecho Canónico
de 1983 (Rodrí guez, 2009).
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
151
Cons
Cons Cons
Cons ervación y restauración
ervación y restauración ervación y restauración
ervación y restauración–
– –
– Normas
Normas Normas
Normas
1. Conjunto de Normas y Leyes
1. Conjunto de Normas y Leyes 1. Conjunto de Normas y Leyes
1. Conjunto de Normas y Leyes
A) Grupo de Normas y Leyes del Estado Español
• 1803, Real Cédula.
• 1826, Real Orden.
• 1881, Real Orden.
B) Grupo de Normas y Leyes Eclesiásticas. El Derecho Canónico.
• 1926, Decreto de amonesta ción, según el Canon 1280 y el Canon 2222 del Código
de Derecho Canónico.
2. Conjunto de criterios y teorías
2. Conjunto de criterios y teorías 2. Conjunto de criterios y teorías
2. Conjunto de criterios y teorías
A) Criterios procedentes del propio Cabildo Catedra licio
Reglamentos internos
• 1918, Ausen cia de u n Canonje Conservador en el R eglamento Interno del Cabildo d e
la Catedral de Sevilla.
Acuerdos, con cordatos
• 1861, Concordato entre la Santa Sede y el G obierno de España.
• 1882, Notificación del Arzobispado de Sevilla (1).
• 1882, Notificación del Arzobispado de Sevilla (2).
• 1893, Primer Congr eso Eucaríst ico Nacion al.
Proyectos intern os
• 1923, Proyecto de Reglamen to para la Custodia.
Comisiones interna s
• 1875, Comisión de Restauración de Murillo.
• 1953, Sobre la Custodia y Seguridad de los Tesoros S agrados de la Catedral.
B) Criterios procedentes de In stituciones locales y estatales con autoridad
• 1881, Comisión de Monumentos Históricos y Artístico de Sevilla.
• 1898, Comisión de Monumentos Históricos y Artísticos de Sevilla.
• 1950, El Director de la Real Academia de Historia solicita explorar la tumba de Colón
• 1921, Real Academia de Bellas Artes de San Fernando .
• 1922, Museo Arqueológico de Sevilla.
Ana Galán Pérez
152
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
153
2.2.1.1. Diver sidad en el origen de las n ormas ap lica das por el Cabil do
A lo largo del siglo XIX y prim era m itad del sig lo XX, cons tatamos una variedad en
cuanto a la procedencia d e las normas para la tutela y c onservación de la
Catedral de Sevi lla y su c olección c atedralicia. Es preci sament e en el siglo XIX ,
cuando s e inicia cie rta organ ización leg islativa al respect o, y est á intrínsecam ent e
ligado a las líneas d e actua ción del Estado Liberal. Si por una parte Mendizáb al
propició el mo vimient o de o bras de arte, que de fo rma legítim a o no generó un
mercado art ístico interno y ext erno, por otra se comenzaban a proyectar las
primeras normas est atales que protegían precisam ente de los expolios y las
ventas ilícitas . Poco a poco la historia material es común a un pueblo y debe ser
conservada. Para e llo d ebe promu lgarse t anto una normativa legal com o el
aparato adminis trativ o neces ario en la salvagu arda de p atrimonio.
Los d ocumentos estu diados en el Archi vo Histórico de l a Cat edral de Se villa que
tratan d e la prot ección d e la colecc ión c atedralicia, ofrecen una completa
información, y nos ayudan a c onstruir un cuadro normativo de actuac iones
directas e indirect as. Una vez más , a t ravés de los hech os como ocurriera en l a
manera de form arse la col ección, hemos inv estiga do y obtenido los sis temas
normativos.
Por tanto, l a p rimera clasifi cación que p odemos h acer y que nos es tructura las
dos líneas principales, es la siguiente: por una parte u n conjunt o de norm as y
conju nto de no rmas y conju nto de no rmas y
conju nto de no rmas y
leyes de obligato rio cum plimi ento, y por la otra, un conjunt o de crite rios y te orías
leyes de obligato rio cum plimi ento, y por la otra, un conjunt o de crite rios y te orías leyes de obligato rio cum plimi ento, y por la otra, un conjunt o de crite rios y te orías
leyes de obligato rio cum plimi ento, y por la otra, un conjunt o de crite rios y te orías
que se const ituyen en pautas a s eguir.
El c onjunto d e normas y l eyes
conju nto de normas y l eyes conju nto de normas y l eyes
conju nto de normas y l eyes de obligado cum plimiento proced e de dos fuentes
principales que ti enen que v er con la p ropia o rganizaci ón político-adminis trativa y
judicial, t anto d el sistem a d e gobierno del estad o Esp añol en el s iglo XIX y la
primera m itad d el siglo XX, como de la organizac ión de la Igles ia Católica,
concretament e del Cabi ldo de la Catedral de Sevilla y el D erecho C anónico.
A través del c onjunto de c riterios y t eor ías
cr iterios y t eorías c riterios y t eorías
cr iterios y t eorías, advertimos diversas las fu entes qu e
nos ofr ecen i nformaci ón sobre las pautas seguid as por el Cab ildo en
conservaci ón y resta uración en la Catedral de Sevilla
Siguiendo a Macarrón: “ l os criterios son p autas de actuación cuyo fi n e s
salvaguardar la integrid ad del valor cultural de los objetos”, (199 8:164 ) podemos
Ana Galán Pérez
154
recoger el refl ejo de dichos criterios anali zando y valorando los s igui entes
document os:
En pr ime r luga r presentar emos los crit erios p rocedentes d el propio cab ildo
crit erios p rocedent es d el propi o cab ildo crit erios p rocedent es d el propi o cab ildo
crit erios p rocedent es d el propi o cab ildo
cated ralicio.
cated ralicio. cated ralicio.
cated ralicio. Estos son:
• Los reglament os de funcion amient o int ernos d el Cabildo de la C atedral
de Sevilla, en los que se especifican las responsab ilidades de los
canónigos, que nos informan sobre los procedimientos de organización
de los recursos humanos par a la cons ervación y restauración.
• Los a cuerdos, conc ordatos, reunion es del Cabildo d e la Cated ral d e
Sevilla, bien int ernas bien c on la jerar quía eclesiástic a c uyo objet o d e
debate sean los objetos muebles artístic o-litúrgicos y la c onsideración d e
la Catedral d e S evilla com o monum ento his tórico-artís tico, aportan
pautas y pr otocolos.
• Los proyect os internos d e trabajo tant o en la Catedral com o con la
colección cat edralicia ap ort an los protocolos de actuaciones, y u n
reparto de r esponsabilida des .
• Las c omisiones internas generad as pa ra soluc ionar asuntos
relacionados con los objetos m uebles de la colección cate dralicia.
Finalmente, pa ra ac abar c errando el capítul o de norm as, a tenderemos a los
crit erios proced entes d e agentes externos
crit erios proced entes d e agentes externos criteri os proced entes d e agentes externos
crit erios proced entes d e agentes externos pero íntimame nte relacionados c on las
decisiones d el cabild o res pect o a s u c olección, es d ecir, instit uciones l ocales y
estat ales con autoridad e n materia de objetos mu ebles const itutivos de
colecciones, su cons ervación y difusión.
Pasemos a cont inuación a exponer los expedi entes sobre el prime r gru po de
normas. Una de las primeras no rmas em itidas po r el Estado
normas emitid as por el Est ado normas emitid as por el Est ado
normas emitid as por el Est ado y que s e hac en llegar
a la Catedral de Sevilla es l a R eal Cédu la d e 1 803: Real Cédula por l a qu e se
aprueba y m anda obse rvar la I nstrucció n f ormada por la Real Academi a d e la
Historia sobre el modo de recoger y conserv ar l os M o numentos An tiguos
99
. Al
99
A.C.S. Fondo Capitular. F ondo Histórico Genera l. Num. Leg. 1125 7. A, Nº Exp. 20.
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
155
Cabildo de la Cat edral llega correspond encia d e la Sec retaría de Est ado, en la
cual cons ta por una parte, una carta dirigida al D eán Metropolitan o Catedral d e
Sevilla con fecha d el 19 de Septiemb re de 1827, y por otra como d ocumentac ión
Anexa, la R eal Cédula de 6 de Ju lio de 1803 .
Dicha Cédula
100
es la normati va a cumpli r s obre el mod o de recoger y conser var
los monumentos antiguos desc ubiertos o por d escubrir por la ins titución que es
la Real Acad emia de la Historia, y tiene su origen en el conocimi ento de la
pérdida o robo de l pat rimo nio, entre ellas la s ruinas d e It álica. También para
restaurarlos y conse rvarlos e n el mejor estado pos ible.
El términ o “recoge r” n os acerca de nuevo al procedi miento de inventari o y
catalogac ión trat ado en el c apítulo de fo rmación de la colecc ión cat edralicia, y
podemos afirm ar que el Re al Decreto cons tituye por su precisión y profundid ad
un primer int ento cata lográfi co (Gonzál ez-Varas, 1999).
En la carta dirigida al Deán del Cab ildo de la Cat edral de Sevilla, se estab lece la
“obligatoried ad de que dic has normas se lleven a c abo por parte d e M .RR.
Arzobispos, R R. Obis pos y d emás Prelados c on jurisdi cción ve re nulliu s, al ig ual
que Alcalde s, C hancillería s y Aud iencias R eales, Corregidores, Asistente,
Intendentes, Gobern adores y A lcaldes Ma yores del Rei no.”
Hay dos aspectos fundamen tales a dest acar en este expediente res pecto a quien
plantea y ejecuta las no rmas de pr otección. En primer l ugar, por haberse h echo
llegar la R eal C édula c on un a cart a anexa a la Cat edral, confirma la c onside ración
del Cabild o cat edralicio co mo ag ente implicad o, necesa rio ejecuto r de d icha
norma y por ello respo nsable de la c onservación d e la colecc ión catedralicia.
Y por ot ra parte, el hecho de que s e esta blezca un a normativa d e obligado
cumplimiento desde la mo narquía vigent e. Est e hecho sig nifica que s e tiene
consta ncia d e pérdidas, robos y otros actos vandálicos h acia los obj etos
100
Real Cédula de 1803: el Contenido de la Cédula es un Plan origina do por la alarma de la pérdida
de antigüedades que se descubren en la Península, y que se pierden por la ignorancia . Se trata de un
Plan fo rmado por 7 ar t ícul os:
1º) Se define qué se considera por m onu m entos antig uos.
2º) Trata de la prop iedad de dichos monumentos se gún se hallen en lug ar privado o públic o.
3º) Cooperará n M.RR. Arzobispos y los RR. Obispos, notific ando a la Real Academia.
4º) Darán da t os sobre el l ugar exacto del hall azgo.
5º) Si se tiene conocimiento de hall azgos en otros tiemp os, se ha d e notificar a la Real Academia.
6º) La Academia agradecerá a aquellos que se dediquen a buscar, conservar y comunic ar los
monumentos.
7º) L as Justicias de todos los pueblos cuidarán que nadie destruya ni m altrate los m onu m entos
descubiertos
Ana Galán Pérez
156
artístic os. Además, subraya la necesidad de una in stitución c omo la Real
Academia de la Hist oria, esp ecializando la tarea de prese rvación de Monume ntos
y A rqueología, una de la s primeras consideraciones d el patrimonio his tórico-
artístic o.
El origen de la no rmativa procede en est e ca so d e la monarquí a, que se
constit uye com o ag ente respons able e n la c onservació n. Y es q ue e l m onarca
Carlos IV inaugura un modelo a seguir en la tutela d el patrimonio el estado
español, que perman ecerá todo el s iglo XIX. En el caso d e la Real Cédula, sigue
una d e las d os lín eas pos ibles d e act uación, a sab er: l a pr otección de objetos
concernient es a la Historia, las “cosas antiguas”, frente a la ot ra línea de
protección qu e s on l os objetos art ísticos t utelados por los recién in augurado s
Museos de Bellas Artes (de ámbito provincial e n su m ayoría), Galerías ,
Pinacotecas y las Academia s de Bellas Artes. Es decir, a lo la rgo d el siglo XIX
comprobamos la “co nsideració n de dos v alores p osibles: el histó rico y el artístico”
(Bolaños, 19 97:2 08). Por ell o es int eresante des tacar qu e en est e expediente se
vislumbran los antec edente s d el concepto d e pat rimonio cultural, p uesto qu e se
hace un llamam iento a preservar lo que s e c onsidera propio de todo el estad o
Español.
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
157
Imagen 8. Portada inic ial de la Rea l Céd ula de 18 03.
Ana Galán Pérez
260
1921, "(...) l a s obra s se encontraro n muy acertad a mente e jecut adas
(intervención d e res taurac ión e n el Al tar Mayor"
A.C.S. Fondo Hi stórico, 11196. Exp. 5
1922, “(...) Suscripción pública para reparar co lgadura s d e terciopelo d e
seda de la Cate dral”
A.C.S. Secretaria, Corr espondencia. 11 193, Exp. 18
1926, “ (...) sustituir pieza s de antigua s y malas restauraci o nes, dejando el
retablo en tan exce lente estado que se podría equip a r el nombre de dicho
artista con el de l os entall adores que lo realizaro n”
A.C.S. Fondo Hi stórico, 11194. Exp. 12
1926, “ (...) el mis mo artista y con la misma p atrocinadora realizó la
restauración de Nuestra S eñora de la Sede, en el Alt ar m ayor de l a
Catedral”
A.C.S. Fondo Hi stórico, 11194. Exp. 12
1926, " (...) sin su f rir la m á s mímim a restaura ción "
A.C.S. Fondo Hi stórico, 11194, Exp. 12
1931, “(...) se a utorizó a los s eñores mayor do mos para que procedier an a
la entrega del S a grario mediante inventario”
A.C.S. Secretaria, Corr espondencia. 11 196, Exp. 5
1931, “Objetos a rtístic os (… ) s us insigni a s, paso, vestuarios, candelería,
cera”
A.C.S. Secretaría. Corr espondencia, 11 196, Exp. 5
1947, “(…) por la cooperación a la obra de restauración de ornamentos
sagrados, que s e lleva a cab o bajo la dirección de nuestra Excma.
Mayordomía de Fá bric a ”
A.C.S. Secretaría, Corr espondencia. 11 201, Exp. 5
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
261
1947, “(...) rest a uración de ornamentos Sagrad os d e la Catedral”
A.C.S. Secretaría, Corr espondencia. 11 201, Exp. 5
1947, "(...) la restauraci ón de la tabla original del pintor Juan
Sánchez de Castr o"
A.C.S. Secretaría, c orrespondencia, 11201, E xp. 5
1956, "(...) comunicación d el M useo de B ellas Ar tes d e Sevilla
para la re sta uración d el cuadro "La visión de S an Ant onio" de
Murillo."
A.C.S. Fondo Hi stórico, Transferencias 13, E xp. 7
1956, "(...) s ufrag a r los gastos neces a rios par a la restaura ción del
lienzo"
A.C.S. Fondo Hi stórico, Transferencias 13, E xp. 7
Ana Galán Pérez
262
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
263
Capítulo 2. 3.
La colección cate dralicia.
Su difusión.
Ana Galán Pérez
264
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
265
2.3. LA COLECCIÓN CATEDRALICIA . SU DIFUSIÓN.
Con una finalidad prioritariament e litúrgic a y cultural, la mus eología y
museografía de la Catedral apoyan su fundam ento en conservar, acrecent ar,
investigar y difundi r su colección cat edralicia. Por ello, y com o último proceso en
la cad ena patrimonial y t ras analizar la formación d e la c olección y el interés p or
conservarla y rest aurarla, est e capítulo rec oge los asp ectos f undamentales en
cuanto a la perspectiva del patrimoni o: la difusión de L a Catedral y s u colección,
símb olo y sig nificado para la sociedad que vive en cad a época estudiada.
Queremos conoce r el pa pel que tiene en el desar rollo cu ltural y s ocial tanto en la
ciudad Sevilla del siglo XIX y primera mitad del siglo XX, c omo el s entido icónico
fuera de este territo rio. Es en es te último apartado cuand o vamos a indagar sob re
el origen y los antecedent es de la colección c omo patrimonio cult ural de tod os y
para t odos, sin olvidar que el fin por el que fu e cre and o ha sido esencialm ente
litúrgico. ¿Son estos aspec tos com patibles, religión y cult ura?, ¿o la religión
camina in mersa en la c ultura al hablar del pat rimonio ca tedralicio?.
207
Es por ello que se ha estudiado la sección de “Secretaría. Corresponde ncia” del
Archivo H istórico de la C atedral de Sevi lla pu esto que obtenemos informac ión d e
las relacion es inst itucional es del Cab ildo, l os protoco los d e comunicac ión, e
incluso la im agen qu e d esd e la gestión cultu ral actu al nos ayuda a entend er
cómo f unciona una instit ución de este c alibre: La Catedral de Sevil la a lo largo de
todo el s iglo XIX y primera m itad del siglo XX. Asimism o, se va conformand o un
mapa cult ural de la época que contextuali za y sitú a al te mplo en la ub icación que
le correspond e.
En definiti va, las preguntas que nos hemos hecho a este respec to son, ¿cuál ha
sido la conside ración de la Ca tedral hacia el exterior?, ¿qué imagen ha ofrecid o
como pr otectora y difus ora del patrimo nio a rtíst ico?, ¿qué s istem as de difusión
ha considerado los m ás óptim os y s e ha h echo ser vir de ellos?. Así conocemos
los as pectos c otidianos desde la mirada ext erna de las inst ituciones que emiten
información que desconoc e mos o que no se puede obt ener desde la propia
document ación interna del Ca bildo, y ll egar a r esponder la pregunt a inic ial:
¿cómo se ha d ifundido la colección catedralicia ?. Pa ra llegar a ello, en prim er
207
Para considera r e n un futuro al respecto de cómo ha ev olucionado la dinámic a de visitas en el
siglo XX, es es que en lo s últimos años se identifi can patologías relaciona das con los usos y abusos de
las catedrales, en las que se cuestiona si en las visitas se capta la teología del arte o solo los estilos
artísticos, ge nerand o finalmente vi siones superficial es, y afirmando que se trata de “catedrales
secuestradas” ( Miguel, 201 0).
Ana Galán Pérez
266
lugar hemos hecho un an álisis de cuáles son las vías de difusión en la
museología para llegar a id entific ar las forma s a través de las cu ales el Cabild o
ha difund ido su c olección.
Atendiend o al trinomi o, c olección, es pacio, y visitant es
colecc ión, espacio, y visit antes colecc ión, espacio, y visit antes
colecc ión, espacio, y visit antes
208
208 208
208
, podemos afirmar q ue
se dif unde la colec ción ca ted ralicia y s u m ensaje desd e varios as pect os: el
planteamie nto m useológ ico, la mane ra d e e xhibir la c ole cción, la man era en que
se trata el espac io (es un cla ro ejempl o e l efect o lumin oso de las vidr ieras con u n
mensaje comunicado r e vident e), todo aquello que co ncierne al visit ante y su
accesib ilidad, y c ualquier represe ntación de la colecció n fuera d e su lugar de
origen, bien po r do nación tem poral pa ra forma r p arte d e otras c olecc iones, bien
por s u imag en y r epresent atividad en in vestigaciones, publicacion es, y otros
métodos por los cuales la colec ción sale de su lugar de o rigen, la Catedral.
Sobre la o rganizació n d e espacios con c olecciones en la Catedral, hemos
identificad o en el ca pítulo de conservación prev entiva ciertos rasgos sobre
protección cua ndo no es tá expuesta como en el almacenaje, si bien lo que
respecta a la distribución de las obras y a la const itución de un m useo
catedralicio corresp onde a u n aspect o al cual hem os h echo refe rencia para
contextualiza r, pero que req uiere un est udio pormenori zado que s obrepas a el
objeto del presente estud io, que es la consideraci ón c asi filosófica de la Cated ra l
como mus eo en s i m isma estudian do todos los aspectos que intervienen en la
gestión m useológica. Por o tra parte, consid eramos que son est udios globales
como el presente los que ayudan a estudiar de manera puntual iniciativas y
desarrollo d e las misma s mucho más específicas como s on las del Museo
catedralicio.
Sin emba rgo, tenemos cons tancia respecto a la gest ación del Mus eo Catedralicio
de Sevilla que se t rata de uno de los primeros museos de esta tip ología qu e s e
generan en España (López, 2010 ). Ya en 180 4 Ceán Bermúde z realizó una
descripción de los espacio s en los que se albergaba la colección, y además
sabem os que ésta partió ha cia Cádiz entre 1 810 y 1813 para e vitar e l saqu eo d e
los franc eses d el cual hem os ha blado en el ca pítulo de la formac ión d e la
colección. A su vuelta en 181 8, el Cabildo enca rgó el arreglo d e la c ajonería de la
sacrist ía mayor. Tam bién sa bemos por Jos é Gestoso que al finalizar el siglo XIX,
208
Los tres vértices en la museologí a de los que ya he mo s hablado en capítulos anteriores ( Lor d,
1997)
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
267
que la ex posición de reliquia s permanece en un o de est os arma rios mient ras que
el “tesoro” est á en el ot ro (L uque, 1996).
209
¿Qué oc urre en c uanto a e xposición p erman ente
expos ición perman ente expos ición perman ente
expos ición perman ente en la Catedral de Sevilla?.
Reconocemos por una parte, que a través del mens aje que se t ransmit e por la
manera de pl antear el disc urso museológico, est o es, de ordenar y of recer la
colección para ser c ompren dida y disfrut ada po r el es pe ctador, y también por la
manera de exhibir la colecci ón a través de unos s oportes museográficos (vitrinas,
armarios, m obiliario) y un aparato de comu nicación (carteles , dípticos , soportes
interactivos, etc..)
210
. Por ello, en cuanto a exhibici ón se refier e, hem os
identificad o a lo largo de los ca pítulos ante riores, cóm o se sel eccionan u nas u
otras obras para formar par te de un espaci o c onc reto, como en el mausoleo de
Cristóbal Colón, es decir un a s elecc ión c on un fundame nto mus eológico
selec ción c on u n fundam ent o museo lógico selec ción c on u n fundam ent o museo lógico
selec ción c on u n fundam ent o museo lógico porque
responde a un ob jetivo aun que h ayan sid o seleccionadas por criterios de calidad
cuestionab les como pudimo s com probar. As imismo s e han obs ervado c uestion es
como ac umulación de obras coincid ente con las t end encias m useológicas en el
siglo XI X, y pero también un c ierto orden y equi librio c omposit ivo en las Gale rías
de Retratos de Hombres ilus tres y de los Pre lad os en l a Bibliot eca Colombina.
También h emos id entif icado la ub icación de la col ección catedralicia en vitri nas y
armarios. Todos est os as pe ctos nos h ablan de manera velada, n os cuentan que
ha primado la presentación de la colección atendi endo a la c antidad de las obras
expuesta s que a l sent ido que ofr ecen cad a una de el las individualm ente, porque
en d efinitiva, n o formab an parte d e u n plan mus eológic o, s ino que en c onjunt o
daban fe de la riqueza de la Catedral
211
. Por lo ta nto, en cuanto a la
comunicac ión de la exposición perma nente d e la Cated ral de Se villa, ya hemos
apuntado las c onside raciones qu e nos indican qué tip o de me nsaje y qué
comunicac ión se ofr ecía en este s iglo XIX y primer a mitad del XX.
Podemos com prende r, que s in la generación de un inventa rio global de toda la
colección, difícilm ente pue den identificar en orden de proc edencia, autoría y
cronología, en las cart elas
212
que acompañ an las piezas en su exhibición, es
209
“La Ca tedral es un museo por las obras de ar te que a lberga, pero especialmente pued e
considerarse así l a exposición de cuadros, esculturas, tesoro y relica rio i nstalada e n la sacristía mayor
y de cáli ces, Sala denomina da de ornamentos y A ntecabi ldo c on vitrina s de códices miniados y Libros
de Coro” (Sanz-Pastor, 1990:510) . Sobre la distribución de obras t ambién trata la publicac ión de
Martínez y Morales (1999).
210
L a museografía recoge actualment e todas las tenden cias en comunica ción, las nuevas t ecnol ogías
para ayudar a hacer la e xperiencia de la visita cul tural más didáctica y divertida (Santacana , 2005)
211
Concepto de “ri queza” que por otra parte subraya l a definición de la col ección como “Tesoro” .
212
En la actualida d, las capillas disponen de un atril que ofrece una breve descripción de l os objetos
artísticos que contiene , una fotograf ía y una breve iden t ifica ción artística. En las d emás sala s,
también se encuentran las ca rt elas, generalmente introducida s en las vitrin as, co n la identificaci ón,
Ana Galán Pérez
268
decir, en el moment o d e c om unica r y dif undir la c olección
com unica r y d ifundi r la c olecció n comu nicar y difu ndir la c olecció n
com unica r y d ifundi r la c olecció n, los d atos sobre la
mism a eran esc asos. Tal y como hem os vist o en l os capítulos anteri ores, lo s
inventarios eran puntual es y la no rma y reglam entación atendía a un a sec ción
concreta de la colec ción, qu e g eneralme nte era la que se exhibía, o la que más
uso lit úrgico se le d aba. Toda la informaci ón a la que s e pudie ra acced er s obre la
colección, p rocedía de es tudios muy especializad os de investiga ción y
catalogac ión como los de Ce án Bermúd ez y José G estoso . Sin em bargo, este t ipo
de estudios no se hacía accesib le al fel igrés o v isit ante de la Catedral en la
manera q ue entend emos hoy de ap ortar una b reve información d ivulgat iva.
Podríamos decir que est as personalidades se const ituían como los
“comisarios”
213
actuales, que elaboraba n un extens o y profundo Catálog o en
base a una profusa investigac ión. Por otra pa rte, tenemos que cons tatar qu e
hemos ident ificado dos cu adernillos en los que se publican los Cat álogos de
exposiciones en la ciuda d de Sevilla g estionadas por J os é Gest oso, en los que
aparece un lis tado d e las obr as, medidas y procedencia de los cuadros exhib idos.
De esta manera, haciendo un b alance de los re s ult ados obtenidos en los
capítulos ant eriores hem os comprobado cuáles ha n sido las act uaciones
respecto a la exposició n pe rmanent e. En las páginas siguientes atender emos a
los sigu ientes as pectos ident ificados. Podemos afirmar l o s iguiente:
• Sobre c olección catedralici a y las exposic iones t emporales fue ra del
entorno de la Cated ral de Sevilla. El Cabild o es agente difusor de su
Colección catedra licia en la m edida en la que recibe s olicitudes de las
Instit uciones culturales para la participac ión e n eventos extern os en los
que se solicit a la cesión tem poral de s u colección cat edralicia.
• Sobre la invest igación y divulgació n: Co pias, reproduccio nes y
fotografías. El Cabild o es agente difus or de su Colecció n catedralicia en
la medid a en que permit e la s reproduc ciones, fotografías de la Colección
y la invest igación de la mism a.
año de creación, autor o escuela. Sin embargo, en el r ecorrido p or toda la Catedral hay numerosa s
obras sin identifi car.
213
“Comisariado: E l com isaria do o dirección científica de la exposici ón asume la responsabilidad de
definir y elaborar el proyecto y discurso expositivo y la selección de los bienes culturales que se qui ere
exponer. Entre sus funci ones se encuentra redactar los textos para el material de comunica ción y
difusión de la exposición, y real izar la coo rdina ción científica del catálogo.” (Ministerio de Cultura,
2006)
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
269
• Sobre la c omunicación ext erna y pa rticipación social. El Cabildo se
constit uye com o agente difusor en la medida que propicia las visitas a l
Templo, denomi nadas lit úrgicas y cult urales en alg unos cas os, y s e
implica en los perfiles p rofesionales extern os a la C atedral que se
encargan de la visit a guiada a la mis ma.
• Diversidad en las relacion es institucionales a t ravés de las cuales se ha
generado una red.
• La identifica ción de t érmin os patrimon iales en los d ocum entos qu e
tratan s obre la difus ión de la colección.
Ana Galán Pérez
276
Imag en 45. Cart el de la Exp osición Ib eroamericana de Sevilla d e 1929
La primera f echa en la que nos const a este hecho es d e 1 888, s obre la
Exposición IV Centenari o del Descub rimiento de América. En el presente
expediente: Car ta del Minis tro de Gracia y Jus ticia en la que en n ombre de l a
Sociedad Geográfica de M adrid s oli cita fot ografiar lo s dos libros de Crist óbal
Colón para los actos del IV Centenario del D escubrimi ento de Amé rica
217
, queda
recogido el interés de co laboración del cab ildo catedrali cio. La carta del Minist ro
de Gracia y Jus ticia d ice así:
“ La Socied ad Geográfi ca de Madrid, en la q ue no mu cho tuve el ho nor de
ocupar la primera Vicepre sidencia, se prop one tomar parte activa y muy
217
A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg. 111 76. Nº Exp. 7
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
277
principal e n la s solem nidades c ientíficas y li terarias con q ue ha de
festejarse el cuart o centenario del desc ubrimie nto de A méric a. Proyect a
además, re producir por m edio de la “fotolot ocin-ingr afía
218
” los tres
libros qu e fue ron propiedad de Col ón y se c ustodian en esa B ibliote ca
Colombi na. En di chos libr os hay not as margi nales es critas por el prime r
Almirante de las I ndia s y q ue demu estran que D. Cristóbal C olón er a
hombre mu y versado en las C iencias físico-m atemá ticas d e su tiempo.”
“A persona tan d octa como usted y ta n am ante de las g lorias nacionales
no h e d e e ncarec er l a im portancia que tendría divulg ar l os c itados lib ros
en h onra y ma yor prestigio del nombre de aque l que llevó a ignotas
tierras la Cruz y la Civiliz ación.”
“En nombre pues, d e la Sociedad Geográfi ca ruego a Ud.
encarecid amente que “coadyude al fin que e sta persigue y nos conceda
autorización par a repr oducir por el procedimie nto i ndicad o los tres libros
que perte necieron al ilustre navega nte.”
La primera Exposic ión Histó rica en la que partic ipa el Cab ildo de Sevilla, y de la
que se tiene notic ia en el Arc hivo Cat edralicio es la qu e s e llevó a c abo en Mad rid
bajo los aus picios d el IV Cent enario del Descub rimiento de América. Es el
Ministro de G racia y Justicia la instit ución pública que s olicita la participac ión a
través de dos cart as, la primera emitida en 188 8 y la segunda en 18 91.
Sabemos que el Episcopad o Español y la Soci edad Geográ fica de Madrid también
participaron en dicha E xposición, of reciendo un mapa de variadas inst ituciones
que intervinie ron en e l even to.
El espí ritu con e l qu e el Ministro se dirige al Cabildo, es el de pro piciar d icha
reproducción de los libros si empre b ajo la co nsideración d e Cris tóbal Colón c omo
un agente evangelizad or, a dem ás de homb re de cien cias y na vegante. Se esta
manera, el Minist ro ofrec e una dob le jus tificac ión por la c ual acot a las
posibilidades d e neg ación d el Cab ildo ante dicha s olicitud. Esta jus tificac ión s e
apoya en el estudio de viab ilidad d el proyecto ex positivo, que t anto en este
ejemplo como en la actual idad valora po r u na parte los aspectos cult urales
(oportunidades y n ecesidad es, c alidad del cont enido, idoneidad , colaborad ores,
218
Se ha t ranscri to la carta, así como dicha palabra de manera respetuo sa. Si bien no se ha
identifica do en ningun a de las técnicas fotog ráfica s, quizás se trate de un término con temporáneo y
en aras de una futura investigación se ha considerado interesante mant ener el término.
Ana Galán Pérez
278
etc…) como por ot ra p arte los aspect os econó micos , los recu rsos y
aportaciones .
219
Le sigue a este exp ediente, una segunda parte en 1891, en el que continúa la
participaci ón d el Cabild o en el ant erior evento con es te expedie nte: Petició n d e
alhajas y objetos d e Arte del Ministro de Gracia y J usticia para l a exposición que
ha de conm emorar el IV C ente nario d el des cubrimien to de Améric a
220
. Está
compuesto por dos docum ent os, una carta solicitando q ue el Cab ildo participe, y
otro con un lis tado gené rico que se debió enviar a las Igles ias m ás significat ivas.
Expone que au nque tendrá notic ia por la in vitación emitida al E pisc opado
Español por la celeb ración d el Cua rto Centenari o del D escubrim iento de Amé rica,
se dirige: “rogándol e muy especialm ente se sirva mirar c on interés ta n plausible
proyecto de una Exposición Retros pectiva.” Ha solicitado la organización que
participe con “las alhajas y objetos de arte que l a Catedral posea, o con cuanto
pueda engr andecer el pe nsamiento de la Comisió n o rgan izadora del Cen tenario.”
“Notas sobre la ex posició n de “Objetos Antiguos” procedentes de las I glesia s.
Comprende objetos artí sticos y arqueo lógicos de la Époc a A ntigua, Edad m edia y
Renacimien to, hasta fi nes del siglo XV III, a saber:
• Piezas de orfebrerí a ci nceladas, e smaltada s, repuj adas , nikelada s,
etc..en pla ta y oro.
• Alhajas, Obj etos con engastes d e pedrerí a.
• Relicarios
• Esmaltes s obre o ro, pl ata y bronce. Imáge nes, arq uetas, frontales,
cruces proce sionales, e tc.
• Imágenes cha peadas d e plat a.
• Objetos de c ristal de ro ca, ágata, j aspe, et c.
• Piezas trabaj adas en b ronce: relieve s, cincelad os y v aciados.
• Piezas artísti cas trab ajadas en hi erro.
• Marfiles: trípticos, dí pticos, porta-pac es, ar quetas cristia nas y
arábigas, e tc.
• Trabajos e n madera: t allados e in crustacion es
219
Publica ción sobre Organizaci ón y Gestión de Exp osiciones Tempora les del Mini st erio de Cultura
(2006: 14).
220
A.C.S. Fondo Capi tular. Secretaría . Correspondencia . Num. Leg. 11177 . Nº Exp. 10
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
279
• Cerámica: v asos antiguos, fi guras y relieves e n barr o co cido (ter ras-
cottas), piez as de loza y porc elana.
• Piezas de cr istal y vid rio
• Encajes
• Tapices
• Bordados
• Tejidos
• Miniaturas y cu adros imp ort antes
• Autógrafos, libros ilumi nado s y manu scritos raro s
• Encuader naciones n otables por l a materia o por su c arácter artís tico
• Armas
• Instrumentos mú sicos
• Relojes
• Objetos de mobil iario
• Objetos de c arácter o re pres entación hi stóricos.”
Resulta interesante ob serva r cómo bajo la denominació n de objetos antiguos, se
engloban objetos a rtís ticos y arqueo lógicos de la É poca Antigua, Edad Media y
Renacimiento, hasta fines del siglo XVIII . Los ob jetos generados en el siglo XIX no
son dig nos de m ención, q u izás porque t oda vía no tení an la cons ideración de
“antiguos”, y por otra parte com probamos c ómo no es tablec e ningún t érmino
historiográfico para de nomi nar la époc a histórico-a rtístic a del siglo XV III. La
cronología de este eve nto ta mbién es digna de mención, puest o que el la pso de
tiempo q ue e xiste entre a mbos expedientes 1888 -189 1 es de tres años.
Podemos afirma r que la Exposic ión s e c omenzó a elaborar con un ma rgen de
tiempo ampli o, lo qu e denot a una planificac ión a largo plazo.
221
A c ontinuación e xponemo s el siguiente cas o relacionado ad emás con el
movimiento d e la colección cat edralicia fue ra de las fro nteras españolas , como
es en 1 892 la Exposición C olombina de Chicago del Co nsulado de los EEUU en
España. La cons ideración d e la Catedral de Sevilla y su papel e n la dif usión de la
cultura queda patent e en el siguient e doc umento: Carta el Cónsul de l os EEUU en
la que sol icita a la B iblioteca C olombina el prés tam o de d ocumento s par a
exhibirlos en la Exposició n Colombi na qu e está organiz ando su país e n
221
De nuevo se debe hacer al usió n a los cronogramas u o rganiz ac ión de los tiemp os en la
preparación de una exposición t empora l, y qu e debido a la sucesión de actuaciones de distintas
discipli nas requieren una plani ficación (Bermúdez, Gira lt, Vianney, 2004 ; Ministerio de Cultura, 2006)
Ana Galán Pérez
280
Chicago
222
. Es la primera nota recogida en el Archivo Cated ralicio po r el cual una
entidad supraestat al se pon e en com unicación c on el C abildo Cat edralicio para
solicitar parte de s u Colecc ión cat edralicia, en este cas o de doc umentos. Del
mism o año le s igue la Exp osición Hist órica Euro pea del Gobierno Civi l de la
Provincia de Sevilla, en 189 2. La primera carta de la qu e se c onoce este evento
aparece en el expedient e: Solicitud d e inv entario d e los objet os de arte
pertenecie ntes a la C a tedral y que se va n a solicitar p ara llevarl os a Madrid para
la Exposi ción Euro pea, del G obierno Civil de la Pr ovincia
223
.
Imagen 4 6. Exposición Histó rica Europ ea, 189 2
Se t rata de una exposición de tipología hist órica y de á mbito esta tal de la que
tendrá lug ar tamb ién en M a drid. En es te c aso, es el Gobierno C ivil de la Pr ovincia
el que solic ita la particip ació n del Cabild o Catedralicio.
Le sigue la c arta del Cabil do respondi endo a la solicit ud en 1892. En est e
expediente queda recogid a la respuest a del Cab ildo Cat edralicio, que emite una
carta: Sobre los obje tos con que est a Iglesi a Católica contribuir á a la Ex posició n
Histórica Europea de Madrid
224
. Es un d ocumento formado por tres cartas. En la
222
A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg. 111 77. Nº Exp. 19
223
A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg. 111 77. Nº Exp. 17
224
A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg. 111 77. Nº Exp. 15
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
281
primera de ellas se solicita al Deán d el Cabildo que devuelva un sobre con
indicaciones dentro.
“Para resolv er lo c onve niente en l a adjun ta Exposi ción que nos h a
reunido el S r. D. res “B eneficiad a ---“ de e sta Santa Ig les ia esper amos s e
sirva inform arnos por lo q ue le enviam os un sobre para d evolució n”
Firmado, B enito Arz obispo d e Sevilla.”
A la derecha aparece la s igui ente nota:
“Conforme al acuerdo d el 12 de Abril d e 1892 se cont estó en 18 del
mismo dev olviendo l a Exposi ción y certif icación f acultativ a.”
En la s egunda de e l las, también firmada por el Ar z obis pado de Sevilla, pero
dirigiéndose al Sr. Presid ente del Cabildo en v ez de al Deán del Cabildo, dice lo
siguiente:
“El Sr. Nuncio Apos tólico e n carta circular fecha 8 d e los c o rrientes ,
dirigida a nuestro Sr. Arzobispo dic e lo que sigue:
La c o nvenienc ia de q u e una serie de canónigos sean dispensado s y
acudan a la exposici ón con el objeto de cus todiar los objetos ar tístico s
procedentes d e la Ig lesia.
“La conve niencia de q ue los ve nerable s cabildos que envi ará n a l a
próxima Exposición de Madrid objetos ar tísticos per tenecien tes a las
respectivas Iglesi as C atedrales, estén repres entados en esta C orte por
algunos de sus individ uos con el fin d e que cuiden d e es o s mis m os
objetos, ha movido el á nimo del Pa d re Santo a d is pensar a estos
Señores C anónigos d e asistir a ----. Así pues, su Sant idad se ha dignad o
autorizar a V. Exm a. para que conceda t al di spens a a la Comisió n
Capitular que se nombr e a aquel efec to por el tiem po qu e cre a nece sario
y previo el consentimien to del Cabildo. Lo que tengo el ho nor de
trasladar a V. para su c o nocimi ento y efecto consigui entes. Firmado:
Francisco B ermúdez de Cañ as.”
En la tercera carta, el Gobernado r Civil de la Provi nc ia en carta de oficio le
comunica al Arzobispo l o sigu iente:
Ana Galán Pérez
282
“Habiendo sido aprobad o el presupue sto de ga stos d e embalaje de
objetos con que l a Iglesia Catedral concu rre a la Exposic ión Históric a
Europea de Madrid, s egún me participa el Exmo. Sr. D elegad o General,
para di cho cert amen, lo ponga en co nocimien to de Ud a fin d e que se
sirva m anifestar las hora s en q ue pu eda v erificarse el embalaje d e lo s
citados obje tos para qu e p ueda efe ctuarlo el car pintero e ncarg ado de
dicha opera ción. Firm ado: Francis co Bermúd ez de Ca ñas.”
En es te interesant e docume nto atendemos a la labor encomenda da a miembros
del Cabildo, por la c ual los c anónigos cum plen un pap el casi de “correo”
225
de
exposiciones actual. Respec to a los recursos humanos y materiales, observam os
cómo hay un presupuest o a probado por el G obernado r Civil para los gas tos de
embalaje
226
que va a realiza r un carpintero.
Intrínsecam ente vinculado a la gestac ión de los museos ecles iásticos en España
y Andaluc ía, se coordina n exposiciones litúrgicas com o la q ue presentam os a
continuación (López, 20 10).
En el año 189 3, c omprobam os la s olicitud de participación en la Ex posición de l
Primer Cong reso Euca rístic o Nac ional. En el expediente: Primer Co ngres o
Eucarístico N acional: carta d e la comisión organizador a en la que pide al cabildo
participe e n la exposici ón de obje tos de culto y las instruccion es p ara es a
participa ción
227
, y a dif erenci a de las exposic iones anteriores c uyo fin era
histórico, esta exposición es de tipología litú rgica.
Le sig ue con el mismo espíritu, el s iguiente cas o. En el año 190 4 t enemos
consta ncia d e la exist encia de un Museo Arqueológico Diocesano
228
en la ciudad
de Sevilla, ya qu e lo hemos encont rado en el Arc hivo Hi s tóric o con este
document o. Sin embargo, n o se ha enc ontrado huella alguna de su exist encia en
225
Sobre la figura de correo podemos comentar q ue se t rata de la p ersona supervisora de los
trabajos de manipulaci ón, embalaje y transporte de los objetos q ue se ceden para una exposición,
para que se realicen en las concisiones óptimas para su conservac ión preventiva (Ministerio de
Cultura, 2006:89 )
226
E n la actua lidad , el capítulo de embalajes en un Proyecto Expositivo forma parte de la
programaci ón e conómica , y es un aspecto determinante en la conservac ión de los o bjetos en
movimiento, por ello se ha de te ner especial cuida do y estudiar los sistemas más adecuados para
cada t ipo de obra, e intentar disminuir el riesgo de deterior o en la m anipul ación (Calvo, 1997:82;
Ministerio de C ultura, 200 6:86)
227
A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg. 111 78. Nº Exp. 3
228
Los museos diocesanos surgen bajo el espíritu de la ilustración, haciendo accesible al público sus
bienes, es decir, todos aquel los objetos de ar t e, cultura e hist oria que entran en el concep t o de res
pretiosas que co ntem pla el Derecho Canónico ( B olaños, 1997:2 97-300)
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
283
otras f uentes (Lóp ez, 20 10). En este exped iente: Se ag reg an papeles sueltos con
una nota de l os ob jetos remi tidos al M use o Ar queológ ico D iocesa no
229
,
comprobamos cómo hay un movimiento d e la colección c atedralicia hac ia un
museo de gestión eclesiást ica. Por otra part e, desconocemos si la ces ión d e los
objetos f ue temporal o perm anente.
La sig uiente partic ipación en u na ex posición f ue en el año 1 908, a tra vés d el
expediente: l a Exposi ción Mari ana Univers al
230
de con fina lidad litúrgica y de
ámbit o estat al, ya que s e llevó a cabo en Zaragoza. Comprob amos cómo la
colección catedralicia es soli citad a por otra institución ec lesiás tica, siguiendo así
su finalida d litúrgica.
Imagen 47. Ca rta del comité d e orga nización Co ngreso I beroamericano (195 2).
Anverso.
229
A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg. 111 84. Nº Exp. 15
230
A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg. 111 86. Nº Exp. 12
Ana Galán Pérez
284
Imagen 48. Ca rta del comité d e orga nización Co ngreso I beroamericano (195 2).
Reverso.
El año de 1 910 nos mu estra ot ra vía d e d ifusión de la colec ción catedralicia, esta
vez d esde u n or g anismo loca l como son el Ayu ntam iento de S evilla y
posteriorment e el A yuntamie nto de Cád iz.
En el prime r cas o, el ex pediente: Sol icitud d e algun os cuadros de la C atedral d e
la A lcaldía de Sevilla para la Exposició n de retratos antiguos que est á
organizando
231
. Carta emit ida por la Alcaldía de Sevilla, S ección 3ª, Negociado
Festejos, Numero 1 80 y dirigida al Deán de la Catedral. expon e que se va a llevar
a cabo una Exposic ión de Retratos Antiguos en los Reales Alcázar es, en los
Salones de Carlos V (cedidos por el rey). Desde el siglo XVI hasta el reinado d e
Fernando VII inc lusive. Se in augurará el 3 de abril, y se clausurará el 31 de abril,
con 1 mes de d uración. Y s e ex plicita que lo que se rescat e de las entradas s e
destinará a la Asociación de Carida d.
231
A.C.S. Fondo Capitular. F ondo Histórico general . Nu m Leg. 11187, Nº E xp. 11
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
285
En nombr e de la Comis ión Org anizadora, solicit a:
“(…) la valiosa y efi cacísim a cooperac ión, atendie ndo a los estím ulos
surgidos del Cabildo por los sen timientos en pro del desvalido y p or
vehemente a mor por l os inte reses artí sticos y el r enombr e de la ci udad.”
“Posee la Catedral entre sus adm irable s joyas pictóricas, alg unos
retratos not abilísimo s e n los ret ablos sitos en las capi llas que fuero n
patronos.
• Los del Mari scal Do n Dugo C aballero y su fam ilia.
• El Chantre Ju an de Medi na
• El Jurado Fra ncisco Gu tiérrez
• El Capellá n Diego de Bol años
“Las dos primer as b astarían para asegurar el é xito de la ex posición,
figurando a la cabeza de t odas las mucha s ofrecid as ya p or ilustres
sevillanos”.
Además, otra ci rcunst ancia ha m ovido a la c omisión par a dirigirse al Cabildo y es
la escas ez de r etratos c on que cuenta del siglo XV I, por lo ta nto, “ si ejemplares
tan in apreciable s no pudiesen fig urar al l ado de sus congé neres de pos teriores
centurias, la s erie iconográfica que tanto in terés despiert a en tre cr íticos y
estudiosos q uedaría i ncompl eta y falta de sus m ás glorio sas páginas.”
“También en el Colegio d e San Miguel, h ay u na curio sa cole cción de
retratos de Seises ilustres entre los cual es hay alg u nos que p or su
importanci a históri ca o curiosidad d e su indume ntaria merecen figurar
en la Exposic ión.”
“El que suscribe se f elicita de que el cabild o cooper ará al éxito de la
proyectada Ex posición con la ge nerosidad y ex plendidez proverbiales de
la cultísima Corpora ción Capitular Eclesiá stica que tan digname nte
preside, fa cilitando l as obra s me ncionadas, el excele ntísimo señor Jos é
Gestoso y Pérez cuyas gara ntías de seg uridad las pone n a cubiert o d e
todo riesgo.”
Ana Galán Pérez
292
- Algunos de los d emás obje tos y docume ntos que bajo la custodia del
Cabildo e xisten e n el Ar chivo y en la Biblioteca Co lombi na, refer entes a l
monarca Alfo nso X.
“A esto s efec tos, p odría d esignarse un Señor C apitula r u otra persona,
que en su repres entación se e ntendiera y pusier a de acuerdo c on el
Ayuntamie nto para la ej ecuc ión de lo pr etendido.”
Es decir, estam os ante la solicitud por parte del Ayunt amiento de una s erie de
obras para una exposició n, aunque se dete rminan muy s omeram ente y en la que
además se ofrecen todas las garant ías. De nu evo aparece la fig ura del
responsabl e del movimiento d e las obras, puest o qu e propon en un intermedia rio
a instancias del Cab ildo que se enc argue d e la s salidas y ent radas de las obras
de arte.
238
Imagen 53. Tablas Alfons íes en vitrina. Id entificación por num eración, 2011.
238
De la misma manera que pudimos comp robar en la exposición Hi stórica Europ ea de Madrid.
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
293
En 1924, comprobamos có mo adem ás de ins tituc iones administ rativas, a parecen
document adas solicitudes de colectivos cultural es para la colaboración del
Cabildo c on su Colecció n ca tedralicia. De esta m anera, en expediente: Sociedad
Española de Amigos d el Arte: petición de ob ras a l a Colomb ina par a Exposició n
de Códice s y Docum entos Miniados Españole s
239
, cuentan con la Bibli oteca
Colombina c omo posible d onant e t empora l y solicit an dichos objetos para su
exposición.
Imagen 5 4. Grab ado de la
Exposición Ib eroamerica na, d e Sevilla
1929
Imagen 5 5 Portada d el Reglam ento de
la Exposición U niversal de Barcelona
1929.
En el año 192 8, en vísp eras de dos g randes eventos com o son la Exposició n
Internacional de Barcelona d e 1 929, y la E xposición Ib ero americana d e S evilla
240
,
ambas comisiones o rgani za doras se po ne n en cont acto con la Catedral para
solicitar su pa rticipación. Disponemos una amp lia info rmación proc edente de
Barcelona en la q ue se adju ntan una seri e de docum entos s obre la organ ización y
239
A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg. 111 93. Nº Exp. 18
240
Las Exposiciones Universales nacen con el espíritu de ofrecer a la contemplación colectiv a los
adelan t os en industria, transporte y comunicaci ón, artes aplicada s y objetos exóticos procedent es de
las colonias. La primera en España tuvo lugar en Barcelona en 1888, y a partir del siglo XX las
exposiciones se convierten en cele braciones folclórica s y tradicionalistas como la I beroamerica na de
Sevilla en 1929 (Bo laños, 1999)
Ana Galán Pérez
294
la just ificación d e la m isma, así com o el sent ido de hacer partícipe a la Catedra l
de Sevilla en t al acontecim ie nto que se m ateria lizará en el palacio d e Motjuic
241
.
El p rimero de los cas os, se trata del expediente en el que const a la: Soli citud de
obras para l a Exposici ón Intern acional de B arcelon a, de l Presidente d el Comi té
Ejecutivo d e la Exposición In ternacional d e Barcel ona, “ El Arte en Españ a
242
”. El
Presidente del C omité Ej ecutivo D elegado, Ma rqués de Foronda s e di rige al I lmo.
Cabildo Metro politano de S evilla a t ravés de un Conjunt o d e dos c artas y dos
document os:
• Carta de ex posición d e moti vos y just ificación de la Exp osición 1 929, y
solicitud de obras a los cabildos para dicha exp osición. Firmada el 14
septiembre de 1928.
• Carta por la que han recibid o la negativa del Cabildo de Sevilla, y se
sienten apen ados po r ello. Firmad a el 25 de octub re de 192 8.
• Dossier – reglamento de l a sec ción especia lizada “ El Arte en España ”.
• Dossier de garant ías que ofrece la Exposic ión d e Barcelona a las
entidades religiosas o cabild os para la exhibic ión de objetos de su
propiedad o cu stodia.
En la prim era c arta, el Marqués de Fo ronda expone lo que propone co nseguir la
Exposición Int ernacional de Barcel ona de 1 929.
“A tal f in se ha erigid o el sob erbio Palacio Na cional en el mismo centro
de la Exposi ción. Pala cio construid o como “ precioso re licario”.
Expone a demás, qué organi zación va a llevar la exposición, y qué tipo de obras
serán ex puestas, entre ellas se lleva rá a c abo u na re prod ucción d el pórtic o de la
Gloria de la Cat edral de Santiag o de Comp ostela.
“La Iglesia e spañol a puede ufanarse de haber conserv ado, a través de
los siglos, l as mejores f lores de nuestra c ultura”
241
Actual Museo de Arte Nac ional de Catalu ña (MNAC).
242
A.C.S. Fondo Capitular. F ondo Histórico Genera l. Num. Leg. 111 95, Nº Exp. 4
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
295
“Numerosos prelados, mie mbros ilustres de l Venera ble Episcopado
español y p restigioso s cabildos catedral es y en tidades religios as s e
aprestan a concurri r con lo más selecto de los t esoros que l a Iglesia y la
Patria han c onfiado a su discre ta y ejempl ar vigilan cia.
Dirigiéndose a la Cat edral de Sevilla:
“Esa santa Iglesia posee i ndudablemen te maravillo sas riquez as artística
Conservada s con ej emplar y provid ente soli citud por esa i lustre entid ad “
“Para tr atar d irectame nte co n ese Ilmo. C abildo, el C omité ej ecutivo de l a
Exposición h a nombrado re prese ntante suyo al Ilmo. S r. Dr. F rancisc o
Sureda Blanes, C apellán del Ejército co n d estino en el V icariato Ge neral
Castrense.
Interesantís imo ex pediente que t rata la Ex posición Internacio nal realizada e n
Montjuic, en e l Palacio que hoy es Museo Naciona l de Arte d e Ca taluñ a, de
Barcelona. R esulta releva nte para nuest ro estudio por varios motivos
fundament ales:
• Por la tras cendenc ia del propio evento, que s e constit uyó en la
vanguardia de M uest ras y Exposiciones internacio nales y c uyo t estigo ha
seguido recogi endo la c iuda d de Barcelo na en la actuali dad.
• Por el significado qu e adquiere la Cated ral de Sevilla y su colección
catedralicia, la cu al es solicita da para partici par en el disc urso
museológico por su im portan cia y ri queza históric o-artística .
• Por el protoc olo es tablecid o por el Marqués de Foronda al res pecto d e l a
justific ación museográfica y los document os adjuntos cons tituyendo los
precedentes de los protocolos actuales en la c esión tem poral de obras
para participaci ón en e xposic iones tempora les
243
.
243
Dichos prot ocolos están recogidos en la p ublica ción del M inisterio de Cultural sobre Exposi ciones
Temporales, si bien los Museos e instituciones, tanto estatales como extranjeras disponen de un
documento adaptado a los requerimientos particulares que exigen ante la solicitud externa de cesión
temporal de una obra, atendiendo a su óp tim a c onservación. (Mi nisterio de Cultura, 20 06)
Ana Galán Pérez
296
Imagen 5 6. Cubierta del c uadernillo de la Exposic ión
Universal de 19 29, d onde se especific an las garantías de
salvagu arda.
Respecto a la pa rticipación de la Ca ted ral en el evento anterior d e Barcel ona, y
en la Exposición Ibe roamer icana de Sevilla del mism o año 1929, si bien no
disponemos de un expedien te t an profund o como el ant erior, sí sabemos que la
Catedral dec linó s u colab oración con el Ma rqués d e Foronda, a fa vor de s u
presencia en la Exposición d e Sevilla porque así consta en la carta que se emite
desde Barcelona, lam ent ando esta decis ión. En el present e d ocumento se rec oge
la: Solicitud d e la cesió n temporal d e códice s y otros objetos d e Arte Comit é
Ejecutivo d e la Exposici ón Ib eroamerican a para ser ex puestos e n la sección d e
Historia
244
. Entend emos que el es fuerzo en el mov imient o y difusión de su
colección iba a ir encamin ada hacia la Expos ición Ibero am ericana de S evilla.
244
A.C.S. Fondo Capitular. F ondo Histórico Genera l. Num. Leg. 111 95, Nº Exp. 10
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
297
Imág enes 57 y 58. Exposici ón Iberoame ricana de S evilla , 192 9.
Ana Galán Pérez
298
Avanza el siglo, el d evenir h istórico ca mbia y el obj eto d e las exposicion es
tamb ién lo hac e. En el año 1 937, procede de una i nstitución pública, la Junt a de
Cultura Hist órica y Tesoro Artíst ico. Dicha s olicitud queda recogid a en el
expediente: el Est ado Espa ñol, Jun ta de Cult ura His tórica y Te soro A rtístico:
inauguraci ón d e exposició n de objetos d e Arte y fotografías de edificios
destruídos y saque ados por los marxist as
245
. En es te caso es de objet os que h an
sufrido una a gresión d urante la contienda de la Guerra Ci vil
246
.
En el mism o año d e 1937 se g enera otra exposició n aus piciada por parte d e un
agente local: Real Ac ademi a de Bellas Artes Sant a Isab el de Hun g ría de Sevilla:
solicita prést amos de obr as de M artínez Montañez para u na Exposició n
Homenaje
247
. En este caso, se trata d e una exposición m onográfica y se ap oya
más en el valor a rtístic o que litúrgico com o podem os com probar po r ser s olicitada
por una Instit ución cult ural.
También proc edente la inici ativa de la Rea l Academia de Bellas Artes de Sant a
Isabel de Hungrí a aunqu e dos años m ás tarde, en 1939 enc ontramos el
expediente: Petición de obras en préstam o de la R eal A cademia d e Bellas A rtes
de Santa Is abel de Hungrí a p ara la celebr ació n d e una Exposició n de Arte
Italiano
248
. Com probamos c on el estud io de est os dos expedientes, de 1 937 y
1939 cómo est a inst itución se va defini endo com o u n agent e relevant e en la
difusión de la Colección cated ralicia. Dirigida al Deán y Cab ildo Metropolitano d e
Sevilla, cons ta d e dos carta s, una de solicitud y otra de a gradecimiento por
colaborar.
En la prime ra carta:
“La Acad emia de Bella s Arte s proyec ta celebr ar en l a presen te primav era
y en e l local d el Mu seo pr ovincial d e Bell as A rtes, un a Ex posición de Arte
Italiano.”
245
A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg. 111 97. Nº Exp. 20
246
Las contiendas bélicas so n un triste factor de pérdida y agresión al patrimonio . Este aspect o ya lo
anal i zamos con la invasi ón francesa del siglo XIX, y las consecuencias de la Guerra civil española e n
el patrimonio andaluz son cada vez m ás estudiadas, como la investigación recogida en la T esi s
inédita de Garcí a Sánchez (2010).
247
A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg. 111 97. Nº Exp. 20
248
A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg. 111 98. Nº Exp. 9
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
299
“Como e n esta S anta I glesia Metropolitana e xiste n cuad ros y es culturas
pertenecie ntes a dic ha e scuela Artís tica m ucho le agradecería tuvies e a
bien orden ar sean f acilitadas dic has obr as de arte para la exposici ón
citada.”
“Inmediat amente ser án dev ueltas al se r clausur ada aqu ella.”
“Firmado por el preside nte y el se cretario general. (1939 , Añ o de l a
victoria)”
En este expedient e no se es pecifican las ob ras de la colec ción cat edralicia que se
solicitan (solamente que es arte italiano) y t ampoco se dice nada de garantías,
seguros etc … como si pudimos comprobar en casos anteriores.
En la s egunda ca rta, la de agradecimient o, se esp ecifica que la ex posición no
será en primavera, sino d urante el otoño. Está firmada a 7 de junio. Así,
observamos un desf ase en l a planificac ión d e inaugu ración: al plan ear las fecha s
de la exposición, no planific aron d emasiado bien (fir m ada en a bril y s e pr et endía
hacer en primavera), puest o que en la segund a ca rta ya ha habido una
modificac ión, proyectánd ose en otoño.
Desde el punt o de vist a hist órico, es la primera carta d e todas las regist radas y
estudiad as en el Archi vo Cat edralicio en la que s e lee, 1939 Año de la vi ctoria.
De la partici pación de las R eales Academias en l a difusión de la colecció n
catedralicia consta en el siguiente ex pedient e de 1939. A través del pres ente
expediente la solicit ud de una ins titución Sevillana: Re al Academ ia Sevil lana d e
Buenas Letr as celebr a el IV Centenario de la muerte de D. Herna ndo de C olón y
una Exposición de Códices y Docum entos de la Biblioteca Colombi na,
relacionados con él
249
, se prepara una exposic ión docum ental. Así, advertimos
cómo la Real Acad emia se dirige a l Deán y Cabildo Metropolitan o de Sevilla, y le
propone una serie de e vento s “ para honrar di cha figur a.”
“Esta A cademi a tiene acordada la celebració n de un solemne home naje
a la mem oria del insigne bi bliófilo D. Fernando Col ón, con motivo del IV
centenario de su mue rte.
249
A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg. 111 98. Nº Exp. 9
Ana Galán Pérez
300
No puede faltar a este hom enaje la valiosa coo peración del Cabildo,
ligado a po r estrech os víncul os al hijo del Descub ridor.
Celebración d e un solem ne funeral a nte la V irgen de los Remedios, del
trascoro de es ta santa Igles ia, imagen que presidió l as exequias de D.
Fernando Col ón. Fech a el 12 de julio.
Exposición d e códices y d ocumen tos rela cionados c on D. Fer nando
Colón en la B ibliote ca Capitular-Col ombin a.
Todo ello en fo rma y m anera que más conv eniente le pareciera al Cabildo .
“Se espera que el cabild o par ticipe, toma ndo en considera ción este
proyecto de homenaje y p r estarle su va l ioso con curso, con lo que la
Ciudad pagaría algo de lo mucho qu e le d ebe al i nsig ne D. Ferna ndo
Colon.”
La finalidad que plantea la organización para llevar a c abo estos event os, es
homenajea r a un personaje insigne. Para ello, está s olicit ando a la Catedra l que
colabore con la ces ión de pa rte d e su col ección catedr alicia, esto es patrimonio
document al, cód ices y d ocu mentos que se cu stodian en la Biblioteca C olombina.
Asimism o, las condiciones de organ ización está n en manos del Cabild o, quien
decide la selección de las piezas y de cómo ha de ser la expos ición, qu e ademá s
se realizaría en l a m isma Bib lioteca Colombin a.
Imagen 5 9 y 60. Sellos de in stit uciones en las cartas dirigidas al Cabildo.
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
301
El s iguiente docum ento de 194 4, trata la exposición d el Libro del C aballo de la
Alcaldía de Sevilla: Agr adeci miento por los ejempl ares de l a Bib lioteca C olombin a
cedidos para l a Ex posició n del Libro d el C aballo ( inclu ye folle to exp licativo)
250
,
comprobamos la div ersidad d e los temas en l os qu e se tiene en c onsideraci ón al
Cabildo c omo ag ente cultura l. En est e cas o, la f inalidad trasciende de l o litúrgic o
e histórico-artíst ico, hacia l as Ciencias Nat urales en esta exposición sobre el
caballo y los libros que trata n del mis mo.
Sigue la iniciat iva del Ayuntamient o de Sevilla en el a ño 1 948, a t ravés de est e
expediente: Pe t ición del Ayuntamiento de Sevilla para que la Bib liot eca
Colombi na contribuy a con al gún ejem plar a la Exposición Retrosp ectiva del Libro
Impreso en S evilla
251
. De la mism a manera que e n el doc umento ante rior, el
Ayuntamient o de Sevilla encuentra en la Colecc ión cat edralicia docu mental
cust odiada por la Bibliotec a Colom bina una fu ente impo rta nte de informac ión.
En el año 19 50, el “Ente Provincial de Turism o de Géno va” se pon e en cont acto
con una serie d e inst ituciones españolas para solicit ar su c olaboración en una
exposición sobre Cr istób al Colón. De est a m anera, la Catedral de Se villa es
considerada como ag ente cult ural y patrim onial e incluida en una lis ta, de la que
esta ent idad quiere obtener los préstamos temporales.
A c ontinuación pres entamo s dos e xpedientes relacionados con la Muest ra d e
Génova y su interés en que el Cabildo pa rticipe con su Colección c ated ralicia. En
el primer e xpediente: la M uestra C olombi na Intern acion al de Ge nova s olicita
obras al C abildo, e l E nte Prov incial para el Turi smo
252
, firmado por Ettore Mi raglia
se dirige al Cabildo. Se tr ata de una carta impresa en la q ue se expon e la
Muestra y se s olicita al C abildo colab oración con la cesión de parte d e la
colección cat edralicia.
“ En el me s de J unio de 1950, con ocasión del Año Santo a l a vigili a del
aniversario del V Cen tenario del nacimien to de Cr ist óbal Coló n qu e
puntualiz an en Génov a e ntre fines de Ag osto y fin de O ctubre de 1451,
documen tos i ndisputabl es, va a ser org anizada una muestra Colomb ina
con carácter n acional, acogi da en el a ntiguo “P alacio de Sa n Jorge”.
250
A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg. 112 00. Nº Exp. 14
251
A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg. 112 01. Nº Exp. 18
252
A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg. 112 02, Nº Exp. 15
Ana Galán Pérez
308
Para fin alizar es te g rupo de expedi entes qu e tr ata las solicit udes y
colaboracion es de la Catedra l d e S evilla en las exposici ones temporales , hemos
querido inclu ir la qu e sigue de 1958, Exposición “Carlos V y su a mbiente”, si bie n
la información en el Arch ivo tod avía está prot egida consid eramos que puede ser
objeto de estudio cuan do pas en los años requeridos. Con el sig uiente expedi ente:
Préstamo d el lienzo “El descendim iento” d e Pedr o de Camp aña, Exposi ción
“Carlos V y su ambi ente” Toledo
257
. La Direcci ón Gener al de Bellas A rtes, se
constit uye c omo un ag ente socioeconóm ico procedent e de la adm inistración
pública, qu e in vestiga y pro mueve la c ultura consideran do a la Catedral c omo un
organismo pa rejo a sus m ismos objetivos e inquietudes.
Imagen 6 3. “El Desc endimient o”, de Ped ro de Cam paña.
257
A.C.S. Fondo Capitular. F ondo Histórico Genera l. Num. Leg. T ransferen cias 13 B Nº Exp. 25
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
309
2.3.2. La inve stiga ción y solici tudes de cop ias, fotografí as y
reproducci ones de la col ección c atedra licia
A través d el est udio de est os ex pedientes se obs erv a cómo la propia col ección
catedralicia ad emás de su concepció n litúrgica obtiene un ma yor s ignif icado
histórico artístico, pues c ons iderando el fin religioso p or el que fu e g enerada, son
la investigación hacia sus valore s históricos y estéticos así com o la reproducción
artístic a, los que m uev en a es tos ag entes a lle var a cabo las exposic iones
temporales , visita s, c opias, reproducciones o fotografía s
258
. Las realización de
copias en la Catedral de S evilla han tenido d iferentes funciones, como s on el
aprendizaje y formación art ística, la admiración, la im posic ión de mecenas o
patronos y la misma demanda del coleccionis mo (Illá n, 20 06). Sin em bargo,
aunque han t enido su orig en en las inquietudes o razones p lanteadas , en sí
mism as han supuest o una manera más o men os direct a de difundi r la colecció n,
aún no siendo s iempre est e su objet ivo. Por el lo, tanto a lo la rgo del siglo XIX
como en la p rimera mit ad de l siglo XX si bien el interés p art e de ag entes ajen os al
Cabildo y al ámbit o ecles iás tico, s e está g enerando u na import antísim a vía de
difusión de la col ección. E sto es así tanto por agentes colectivos, c omo por
agentes individuales , am bos grupos s e cons tituyen como ins trumentos de
investigación y difusión de la Catedral de Sevilla y c onstruye dicha líne a de
comunicac ión hac ia e l exte rior. Podem os hacer un a primera cl asifica ción e n
cuanto al interés de dichos ag entes, c omprobando c ómo se generan dos gru pos
de solicit udes: las q ue atie nden a la obra pictó rica, y las que atienden a la
Catedral c omo monum ento. Se da el cas o t ambién d e co ncentrar los dos tipos d e
solicitud es. Por ot ra parte, y a tendiendo a los agentes y sus punt os de interés,
hemos ag rupado en los sigui entes a partados:
• Solicitudes d e Invest igación his tórico-artís tica y docum ent al en el siglo XIX.
• Solicitudes d e copias y reproduc ciones de Muri llo en el sig lo XIX.
• Solicitudes d e copias p or agent es individual es en el siglo XIX.
• Solicitudes d e copias de c ole gios, m useos y c onsulados en el s iglo XIX.
• Solicitudes d e copias y fotog rafías por ag entes individua l es en el siglo XX.
• Solicitudes d e copias y fotog rafías d e Museos e inst ituciones en el siglo X X.
• Solicitudes d e copias y fotog rafías para publicac iones y cat álogos.
258
La norm ativa reguladora al respecto de sesiones fotográf icas y filmaci ones en la actuali dad, surge
a partir de la Exposición de 1992, “Magna Hispalensi s”, determiná ndose la gratuidad en el caso de
ser instituciones cultural es, y un pago de canon en concepto de derechos de imagen para las
productoras. (Ló pez Díaz, 1997).
Ana Galán Pérez
310
Solicit udes de I nvesti gación históric o-artíst ica y documenta l en e l siglo
XIX
Agentes c omo la Real Academia de Bellas Ar t es de San Fernand o, la Universidad
de Sevilla y la Academia Españo la de A rqueología son los que en prim era
instanc ia solicitan el a cceso a la c olección para procede r a s u investigación y la
toma de contacto con las obras de la colec ción, q ue generalmente son obra
pictórica y escultórica.
Comenzand o la pres entació n de d ocumentos , de 1 818 es el primer ex pedient e
en el que se constata un interés e n investigación hist órico-artístic a d e la
colección. Dicho docum ento indica la realización de la i nvestigación de la Real
Academia de Bellas Artes de San Ferna ndo de Madrid: Análisis de la obr a Noli
me Tang ere, e nviado a D. Ángel d e Saavedra por su autor D. José M aría Arango,
académico profesor d e l a A cademi a de S an F ernando Madrid
259
. Ya avanzado el
siglo, en el año, 186 5 id entific amos el expedient e d e solicit ud de copia d e
document ación: Academi a Española d e A rqueologí a, p etición para pod er copiar
de la Bib lioteca Colomb ina u n ma nuscrit o de la Hi storia d e I tálica
260
. A final es del
siglo XIX, nos c onsta en 1 87 7, una pet ición p ara visit a e investig ación en el
expediente: Regis tro de Archivos y Bib liotec as: Petición para visit ar el Ar chivo de
la C atedral y Bibli oteca Colombina para completar una obra do nde se e s tán
registrando todo s lo s A rchiv os y Biblio tecas de Europ a
261
. Motivo d e inves tigación
es tamb ién la colecc ión do cum ental que el Cabildo de la Catedral de Se villa
cust odia en su archivo.
Solicit udes de copias y rep roduccione s de Muril lo en el siglo XI X
Respecto a las copias y reproduccion es, el prime r documento est udiado
pertenece a la Academia de Bellas Artes, de 1 872, iniciado a petición de Juan
Cabral Beja rano. Se trata del expedi ente: Ca rta de Juan Cabral B ejara no profe sor
de la A cademia d e B ellas Ar tes, solicitando se le de per miso p ara c opiar algu nos
cuadros de M urillo e xistentes en la Ca tedral
262
. El mism o profesor s olicitará en
1879 , que se le permit a la copia de cuadros d e Mur i llo y Alons o Cano: Peti ción
259
A.C.S. Fondo Capitular. F ondo Histórico Genera l. Num. Leg. 1132 2. Nº Exp. 16
260
A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría Corresponden cia. Num. Leg 1116 6. Nº Exp. 1
261
A.C.S.. Fondo Capi tular. Secretaría . Correspondencia . Num. Leg 11171 . Nº Exp. 10
262
A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 169. Nº Exp. 10
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
311
de Jua n C abral B ejar ano, pr ofesor de Bellas Artes para copiar cuadros d e Murillo
y d e Alonso Cano exis tentes en la Ca tedral
263
. El inte rés por Bartolom é Esteban
Murillo queda pat ente tanto en 187 2, como 1879 , con la solicitud de copia s del
pintor.
Procedente de interes es ind ividuales c uyo orige n no ha quedado registrado en el
archivo, en l os años 187 5 y 18 77 est udiamos expedien tes en los que t ambién
tiene como ob jetivo la obra de Murillo. S e sol icita r ealizar una f otografía en el
primero y una copia pict órica en el segund o. 1875, Peti ci ón para co pia
fotográfica de San A ntonio de Murillo
264
. Resulta muy interes ante est e
expediente puest o que fue en el mis mo año que se recuperó del rob o y se
restauró dicho cuad ro: “La Visión de San Antonio”. Respect o a ést e, a t ravés de
los documentos transcritos de la restauración, sabemo s que el f otógrafo fue D .
Manuel de la Portilla y Garcí a. En la carta sin remite emitida al Excmo. Sr. Deán y
Cabildo de la Catedra l de Sevilla
265
dice as í:
“Por au to del 23 del actual, dictado e n la comisió n p or robo del Sa n
Antonio de Murill o, he mand ado que se sa que fot ograf ía del trozo de
lienzo robado, lo cual debe tener efec to el dí a dos del próximo m es de
marzo autoriza ndo par a que haga d icha operació n al Fot ógrafo d on
Manuel de la Portilla y García, que vive en e sta ciud ad según
ofrecimie nto hecho po r él mi smo de hac erla gratui tament e.”
“Lo que pong o en cono cimien to d e Ud. a fi n de que no po nga ningú n
impedimen to a ello, si bien pued an adoptar las precauc iones que tenga
por conve nientes con el fin de que el precioso trozo no sufra el me nor
deterioro.”
Podemos comp robar así, cómo la obra de Murillo ha sido mot ivo de inv estigac ión
y difusión, no sólo por los agentes cult urales citados en el comienzo d e este
apartado, sino qu e tam bién queda pate nte en una s erie de expedient es d e
agentes individua les, que surgen a iniciativa p rivada y que tam bién se
constit uyen como med io de difusión de la colección cate dralicia
266
.
263
A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 172. Nº Exp. 3
264
A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 170. Nº Exp. 17
265
A.C.S. Secretaría . Corre spo nd encia. Num. Leg. 11170, Nº Exp. 19
266
Tenem os constanci a que en el sigl o XIX a través d e los Autos Capitulares reco gidos en el Archi vo
de la Catedral de Sevill a, el cabil do tenía un estricto control de las personas que solici t aban copias de
la colección pictórica, y po r ello sabemos el nombre de los artistas-copi stas, la obra escogida, el lugar
de trabajo y los t iempos utiliz ados para reali zar dicha copia . (Illán, 2006 )
Ana Galán Pérez
312
Así, en 1 877, se s olicit ó u na copia, qu e no fotogr afía, del cuad ro d e Mu rillo:
Petición de autoriza ción para copiar el cu adro " El Á ngel de la Guard a" de
Murillo
267
. En las postrimerías del siglo XX, el año 1900, encontramos el
expediente de co pia del cua dro d e San Antonio d e Mu rillo: Petició n de permi so
para rea lizar una co pia d el cua d ro d e San Anton io de Murillo
268
. Y también e n el
año 19 24, se solicit a la c opia de cuadr os: Peticiones para realizar fotogr afías e n
el interior de la Catedra l y pa ra copiar cuadros de Mur illo
269
.
Ima gen 64. Interior de la Sa cristía Mayo r de la Catedra l de Sevilla, 1949 .
267
A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 171. Nº Exp. 10
268
A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 182. Nº Exp. 11
269
A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 193. Nº Exp. 20
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
313
Solicit udes de copias p or agent es indi viduales en el siglo XI X .
Hemos identificad o una serie de solicitud es de agentes individual es, cuyo objeto
es g eneralmente la copia d e obr a p ictórica perten eciente a la colecc ión
catedralicia: a utores como Luís de V argas, Alonso Cano entre otros son los qué
más int erés d espiertan, as í com o la propia Cated ral y s u espacio público en el
que se encu entra el co ro y el sepulcro de l Cardenal Cisne ros.
De esta mane ra entre 187 5 y 189 1, cont amos c on los sig uientes ex pedientes . En
1875 , consta la s olicitud individual de copia de cuad ro d e Bautismo: Solic itud de
realizació n de copia del cu adro d el B autismo de N tro. S r. Jesu cristo
270
. Le s igue
el año 1 878, en el que se solicita realizar estudios del Coro: Solicitud de permis o
para ha cer e studios de l a A rquitectura del Co ro d e l a C atedral
271
. Las copias de
cuadros po r iniciati va pri vad a se s ucederán en los añ os 1 878, 1883, 1884 y
1891 . En 1 878, consta un Permiso d e rep roducción d e l cuadro L uis d e Va rgas:
Solicitud de permis o para p ublicar fotog rafía del cuadro d e L uis de V argas
272
. En
1883 , Copia del cuadro la V irgen de Belén d e Alonso Cano: Solicitud de permis o
para hacer co pia de la "Virgen de Belé n" de Alonso Cano
273
. Del mis mo año, se
encuentra el expediente q ue atiende a la copia del Sepulcro de Cis neros:
Solicitud de permiso para hacer un cuadro al ól eo d el sepul cro d el C ardenal
Cisneros
274
. Finalm ente en 18 84, copia de cua dros s in determina r autor ni obra:
Solicitud de autoriza ciones para copi ar cuadro s
275
, y el mism o caso en 1891,
copias de cuadros: Solicitud de copias de cuadr os
276
. De esta ma nera,
comprobamos como los agent es individuales se co nst ituyen element os de
difusión con las peticiones de c opia y fotog rafía no s ólo d e obra pict órica de
Alonso Ca no y Lu ís de Va rgas , s ino del interior de la Ca tedral como majestuos o
edificio gótic o.
Solicit udes de copias d e colegios , museos y cons ulad os en el siglo X IX .
Respecto a la realización de copias que pro c eden de ag entes c olectivos, a bre el
grupo en el año 18 73 el Colegio de San Leand ro d e Sevilla, que expon e: Car ta d e
270
A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 170. Nº Exp. 17
271
A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 171. Nº Exp. 17
272
A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 171. Nº Exp. 17
273
A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 173. Nº Exp. 11
274
A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 173. Nº Exp. 11
275
A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 174 Nº Exp. 7
276
A.C.S. Fondo Capitular. Secretaría. Corres pondencia. Nu m . Leg 111 77. Nº Exp. 12
Ana Galán Pérez
314
D. José Le ón y Ruiz solici tando p ermiso para copiar un cuadro d e S. Le andr o
para l a C apilla del oratorio del C olegi o de San Leandr o
277
. L a colecc ión
catedralicia ha sido tambié n base de estud io y c opia i conográfica d e aquel las
instit uciones que han r equerid o imágenes re ligiosas.
Imagen 6 5. “San L eandro” Bartolom é Esteban Mu rillo.
La s iguiente solic itud proced e de un museo en el año 1 887 , donde se recoge el
interés por r eproducir un a lá pida romana. En este e x pedient e: Museo Provi ncial
de Antigüed ades de Sevilla s olicita a la B ibliote ca Colomb ina h acer u n vaciado de
lápida rom ana
278
, dicho muse o se d irige al Exmo. Ilmo. D ean y Cabildo de esta
Sta. Iglesia, ya que la inscrip ción en la lápida romana es de gran interés hist órico
para el Museo. Expone l o siguient e:
“Siendo conve niente para el estudio el conserva r e n este Museo una
reproducció n de l a lá pida rom ana c uya le ctura em pieza:
IMP.CAES.DI VI.ADR IAN_, la cual se halla e n el ves tíbul o que está al pié
277
A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 170. Nº Exp. 7
278
A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 175, Nº Exp. 14
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
315
de la escaler a de l a Bib lioteca Colomb ina
279
rogab a tuvier a a b ien
conceder el correspo ndiente permis o a fin de mand ar hacer el v aciado
de yeso de dicha insc ripción.
Creo habrá sufrido extraví o el oficio a que m e r efiero pues no he re cibido
contestació n a él, por lo que me tomo nuev amen te l a libert ad de rogarle
conceda la autorizac ión que soli cito”.
En un a nota en el late ral especifica: “ A 15 de enero el Cabild o h a autor izado al
Bibliotecario para que pued a permi tir l a opera ción”. As í compr obamos cómo se
estab lece el protocolo d e a ctuac ión: primero la solicitu d d el Museo al Cabild o,
después el Cab ildo res ponde con carta de oficio al Mus eo y f inalmente autoriz a a
la Biblioteca para realiza r el vaciado.
Se deb e destac ar qu e el no mb re del r eferido mu seo no s e ha enc ontrado descrit o
de est a mane ra en el añ o 1 887. Parece s er la c onju nción de: “C olección de
Antigüedades de la Bética” y “Museo Arqu eológico provincia l” (López, 2010:21 7)
dando as í lugar al n ombre que h emos id entificado en los document os: “Mus eo
provincial de Antigüedades d e Sevilla”
La Catedral d e Se villa y s u colección d espie rta el interés d e agent es
supraestat ales, com o presentam os a cont inuación. En el siglo XIX e inic ios del
siglo XX identificam os dos expedientes con solicitudes d el Reino Unido. En el
siguiente ex pediente, 1879 , se trata de un dibujo d el interior de la Catedral :
Petición del cónsul británico para q ue le de je n hacer un dib ujo del in terior de l a
Catedral
280
. Unas décadas más t arde, en el a ño 1 902, consta la Petición d e A .L.
Henderso n, fotógraf o de Cá mara d e la C asa r eal d e Ingl aterra para fo tografi ar el
interior de la Catedr al
281
. Co mprobamos así la trascend encia de la c olección
catedralicia má s allá d e las fronteras es pañolas , por el interés del Consulad o
Británico.
279
“En la escalera h ay tres interesant es lápidas: una , romana, homenaje de los barqueros sevill anos
al emperador An tonino, las otras do s de época visigoda” (Montoto, 1948 :20)
280
A.C.S. Fondo Capitular. Secretaría. Corres pondencia. Nu m . Leg 111 72. Nº Exp. 3
281
A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 183. Nº Exp. 3
Ana Galán Pérez
316
Solicit udes de copias y f otogra fías por agent es i n dividuales en el sig lo
XX
Además de las copias, s e debe hab lar de las fot ografías realizad as a la Catedral
en su cons ideración como m onumento, y fot ografías realizadas a la colección
catedralicia. Esto s e ha id en tificado así tant o en el int erior del espacio litúrgico,
las c apillas, com o en obras concretas que no están ubicad as en estos es pacios.
Son, por tanto, un m edio c onstat ado de dif usión por el cual el visitante de l a
Catedral se llevaba c onsig o inform ación y fotografías de la visita o c ómo e l
estudios o e investigad or ac cedía a ob ra no expuest a. De est a manera s e
comprueba también cómo la Catedral, al igual que los m useos, tiene un espacio
público y un espacio p rivado en el que alb erga y t utela la colección cat edralicia.
A finales del siglo XIX, con la eclosión de la fotografí a se complement ará la
document ación es crita a par t ir d e l os p r imeros años d el siglo X X que
anteriorment e l as c rónicas d e viajeros, y l os estudios s obre la Catedra l de Se villa
apoyaban con im ágenes y panorámic as de dibujos y grabad os. (Font anella,
1994 ). Así, en la primera mitad del siglo XX, desde la pri mera n oticia en el archi vo
en 1901 hasta 1943, s e s uceden las s olicitudes de fotografías, a demás de las
copias y reproduc ciones qu e hemos analizad o en los párrafos anter iores. En
primer luga r, y desd e el año 1901 : Peticione s para co piar cuadr os de l a
Catedral
282
. En 1 902, Apunt es del Coro: Peti ciones para es tudiar y sacar apu nte
gráfico de la si llería de coro , para pintar el in terior de l a Catedr al
283
. En 190 4,
Solicitudes para f otografiar el interior de la Catedr al y para copiar algun os
cuadros
284
. Le sigue 1907, So lici tud de permiso para pintar e l inter ior de la
Catedral, tanto del edificio como de copia de los cuadros que hay en ella
285
. En
1908: Solicitudes de permis o para fo tografiar el interior de la Catedr al y copiar
cuadros
286
. Del mis mo año So licitud de per miso para copiar cuadros
287
. En la
siguiente década, en 1913 , Cartas d e peticiones para fotografia r el i nterior de la
Catedral y para copiar cu adros
288
. En 19 14, Peticion es de realizar fotografí as y
de pintar dentro de la Ca tedral
289
. Le sigue en 1916 , Solicitudes para fo tografiar
282
A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 182. Nº Exp. 18
283
A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 183. Nº Exp. 3
284
A.C.S.. Fondo Capi tular. Secretaría . Correspondencia . Num. Leg 11184 . Nº Exp. 16
285
A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 186. Nº Exp. 3
286
A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 186. Nº Exp. 14
287
A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 186. Nº Exp. 14
288
A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 189. Nº Exp. 3
289
A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 189. Nº Exp. 14
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
317
el interior de l a Catedral y copi ar cuadros
290
. En 191 7: Solicitud d e permiso para
copiar cu adros del i nteri or de la C atedral
291
. En 1 923, Peticiones par a fotogr afiar
en in terior de la C atedral
292
. D es de este último año de 1923, hasta veinte años
después no se c onstat arán las solicitudes de copias en el Archivo d e la Catedral.
En 19 42, Petición para c opi ar cu adros de la Sacr istía Mayor
293
. Ya a mediados
del s iglo, en 1 952, Solicitud es p ara h acer fotogr afías e n el in terior d e la C atedral
y par a realiz ar co pias de los cuadros existente s
294
. Y finalm ente e n 19 53,
Solicitudes de permiso par a fotografiar el interior de la Cated ral y para estudi ar
sus J oyas y Tesoro s
295
, y en 195 6, Solicitud de permi so para pintar bo cetos del
interior de la C atedral y para pin tar el traje de los Sei ses
296
.
I magen 66 . “Virgen de Be lén” Alonso Ca no.
290
A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 190. Nº Exp. 16
291
A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 191. Nº Exp. 3
292
A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 193. Nº Exp. 13
293
A.C.S. Fondo Capitular. F ondo Histórico Genera l. Num. Leg. 000 333, I-4, Nº Exp. 15
294
A.C.S. Fondo Capitular. F ondo Histórico Genera l. Num. Leg. 112 02/B, Nº Exp. 26
295
A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 202/B. Nº Exp. 37
296
A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 202/B. Nº Exp. 37
Ana Galán Pérez
324
Imágenes 70 y 7 1. Vis ita a las c ubiertas d e la Catedral de Se villa, s./ f.
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
325
2.3.3. La diná mica d e las visit as cultural es a la Cat edral d e Servilla
El Cabild o se constit uye com o agente difus or en la medid a que p ropicia l as visitas
al t emplo, litúrgic as y culturales, y s e im plica en los perfiles profes ionales
externos a la Catedral que s e encargan de la visit a guiada a la mism a.
Aplicando los conocimi entos actuales en cuanto a definición y cont enido de las
instit uciones c ulturales y pat rimoniales, y el objetivo final com o organis mos
democratizad ores d e la cult ura, y a tra vés de l tratamie nto de la docum entación
investigada e n el a rchivo his tórico de la Catedral de Se villa pod remos ofr ecer una
nueva per s pectiva de cómo se ha hecho accesible indagando as í en los orígenes
del concepto d e patrim onio c ultural. En est e apartado, má s que en ot ro plant eado
hasta el mom ento, com probamos que la C atedral es un organis mo vi vo, activ o y
dinámico, c uyos feligreses y visitant es contribuyen a est a actividad, y suponen y
han supuest o una impo rtantís ima aportación para el sost enimiento del t emplo.
A lo largo del sig lo XIX y p rimera mit ad del siglo XX, el tem plo es u n centro de
atención e interés para propios y visit antes, y se convierte en des tino
fundament al no s ólo litúrgico sino ilustrad o y turístic o. Y este es el a specto en el
que hem os insist ido
312
. De la mis ma manera que en la ac tualidad, la Catedral d e
Sevilla resulta de vis ita ob ligad a equiparándos e nuest ro int erés patrimon ial c omo
si de un Museo estuvi éramos hablando,
313
resulta interesa nte hacer notar a est e
respecto, cómo el mus eo ha evoluci onado precisam ente hacia un lugar de
peregrinac ión dónd e encontra r paz y sos iego, sile ncio, un cierto ord en y equilib rio,
que es lo que encont ramos en las catedra les cuando l as visitam os (Beat W yss,
citado en Rico, 19 96:78 ).
En la id entificac ión d el objet ivo d e d ichas visitas como recreació n estética de la
colección ca tedralicia y del edificio como Mon umento desde el punto de vista
histórico artís tico, hemos estudiad o el ca so que aconte ce a mediad os del siglo
XX, cuando se abre un fue rte d ebate sobre las visitas guiadas en la Catedral d e
Sevilla. Se gen era un triángu lo entre la Cated ral, los guía s ofic iales y l os guías no
oficiales. La Cat edral como monumento y contened ora de una colecció n
catedralicia que dar a c onocer, los guías oficiales s egún el reglame nto estata l
312
“T urism o cultural : el que busca gozar de las artes, e l patrimonio históri co, la cultura y el estilo de
vida de distintas g entes y lugares” (Lord, 1997 :251)
313
En la actuali dad, las visitas cultura les y turís t ica s de la Catedral atienden a un millón y medio d e
personas al año, y genera n el 80% de los recurs os ec onómicos (Navar ro, 2008)
Ana Galán Pérez
326
estab lecido que examina el conocimiento de determinados cont enidos, los guías
no oficiales q ue atiende n a v isitant es sin normalizar su situ ación profesional.
Lo inter esante d e es te h ech o es l a c onstat ación d e que la inf ormació n emitid a
sobre la colección cat edr alicia estaba norma lizada o establecida desde
organismos minis teriales y no desd e la propia Catedral. Esto significa qu e la
manera de d ar a c onoce r el contenido y e l significado de la colec ción, dependí a
de un ag ente externo a l Cab ildo cat edralicio, y que los guías eran profesional es
acreditados que se ajustab an a un guión minist erial. Por ello m ismo, p or t rata rse
de una línea de d ifusión de la co lección cat edralicia gene rada por age ntes
externos que hace n de inte rmediarios, s e le ha presta do especial inte rés en el
presente es tudio
314
.
A c ontinuació n exponemos el grupo de d ocum entos estudiados en el archiv o de
la Catedral, qu e ofrecen info rmación s obre las visitas al templo.
Abre el grupo de expediente s la única m uestra que hemos encontrado en a rchivo
del siglo XIX, la que pe rtenec e al año 188 5, s obre la visita de una embajad a
extranjera: Gob ierno C ivil d e la Provinci a, visi ta a la C atedral d e l a Embajad a
Marroquí
315
.
Resulta s ignificativo dest acar las relaciones institucionales que se m uestran este
expediente, y el lugar otorgad o a la Catedr al, sobre t odo en fechas t an t empranas
como 1 885. Por una parte, l a Embajad a de u n país extr anjero, no europeo, y en
este caso adem ás Marruecos de religión musulmana . P o r otra parte, el Gobi erno
Civil de la Provincia de S evilla organismo político que est á gest ionando la visita a l
Templo. Y ¿qué papel des empeña la Cat edral?. Prob ablemente m ás d el que
aparentement e podría par ecer. Es un hecho que l a visit a de la Emb ajada no
corresponde a un fin litúrgico, pues son mus ulmanes, o en cualqui er caso podría
corresponde r a una mu estra de cordialid ad interr eligiosa. Conside ramos qu e m ás
bien responde a un fin d e deleite artís tico y m onumental. Mediante la m uestra de
la Colec ción catedralicia sev illana, se p retende g enerar dicho d eleite y propicia r
de est a m anera un clim a acorde co n el objet o de este t ipo d e v isitas
eminentemente políticas .
314
En la actualidad la consideración m useológica que ha recibido la C atedral de Sevilla, está
relaciona da con el modelo generado de visitas cultu rales organizadas a raíz de la gran exposición de
1992 “Magn a Hispalensis” (López D íaz, 1997).
315
A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 174. Nº Exp. 14
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
327
Con el present e expedie nte de 1912 , se abre la actividad en el siglo X X: La
Alcaldía de Sev illa agrad ece a la Catedr al el trato de l os partici pantes en el V
Congreso Inter nacional de Turismo
316
. Dirigida al Exmo. Ilmo. Dean de la Santa
Iglesia Catedral , emite la cart a la Alcaldía d e Sev il la, Secc ión Te rc era, Negociado
Asuntos especiales, número 92 2. Se trata de una correspondencia en la que se
dirigen al Cabild o de la sigui ente manera:
“La Comisió n especial de Turismo acordó en Sesió n por unanimidad
felicitar al C abildo por l a v aliosísima coo peración que ha prestado a la
misma, co ntribuyendo con el lo a la brill antez y lucimie nto que alca nzaron
las fi estas celebrad as para agazajar a lo s turistas que con mot ivo del V
Congreso I nternacio nal del T urismo visi taron la Ciud ad.”
Resulta int eresante com pr obar cómo en 1912, s e organizaban congresos
internacion ales, y el papel t an impo rtante que tie ne el t urist a, com o visitant e de
la ciudad, c omprobamos có mo, al igua l qu e en el expe diente anteri or, h ay una
clara coo peración entr e las inst ituciones oficiales y e l Ca bildo d e la Catedral por
un fin com ún.
En el present e expedi ente de 1928 : Patronato Nacion al de T urismo: solici ta al
Cabildo datos es tadísticos de visitas a la Cated ral para hacer un estudio s obre el
movimiento Turísti co en Esp aña
317
, se dirige la cor respond encia al Cab ildo con la
denominación Sr. De án Cons ervador d el Tesoro de l a Ca tedral de Sevilla.
Se trat a de la Carta del Patr onato hacia el Deán en la que se expon e el inte rés en
conocer todos los detalles e l movimiento turístico en España, ( queda const ancia
de la organización e n épo ca temprana del patronato de t urismo) y solicita
colaboración pa ra qu e facili te a las oficinas los datos es tadíst icos s obre visitas
realizadas po r t urist as a esa Cat edral, desde el 1 d e ener o d e 1 927, has ta donde
sea posible del año actual, en clasific ación por s exos, en cada uno de los mes es,
y época de mayor frecu encia de visita s.
318
Sin du da lo más r elevante d e esta carta es la m anera en la q ue s e dirig e a l D eán,
puesto que l e atribu ye una responsabilida d: Conse rvador del Tesor o, que s i bien
316
A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 188, Nº Exp. 14
317
A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 195. Nº Exp. 4
318
Sobre el análisis de público de un museo, igual ando visitante a público en el aspecto p atri m onial ,
podemos afirmar que en este caso se soli cita un aná lisis cuantitativo y cual itativo, de la misma
manera que se entiende ho y en día este tipo de est udi os para determinar cómo y qué demandas y
expectativas t rae consig o el visitan te (Lord, 1997)
Ana Galán Pérez
328
probablem ente la tenía, hast a ahora no h emos encontrad o n ingún expediente en
el que se d irigieran al D eán c on esta t erminología.
Imagen 7 2. Carta del Patronat o Nacional de Turismo, 19 28 .
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
329
Tratamos a continuació n la serie d e document os sobre la p rofesión de guía a
mediados del siglo XX.
En el prime ro de t odos, es te expediente: L a Direcci ón G eneral de T urismo emite
una queja por los extra guías no ofici ales al Cabildo
319
, el Jefe de la Oficina de
Información de Sevilla de la Dirección G enera l de Turis mo em ite una ca rta a los
Exmos. Sre s. Pr esiden te y C abildo de la Sant a y M etropolitan a I glesia Ca tedral d e
Sevilla po r la que pone en conocimiento del Cabild o lo que está ocurriendo en los
alrededores y puertas de la Cat edral.
“Individuos, m ozalbetes y d e edad madura acosa n y molestan a los
señores que de paso por l a ciudad se proponen visitar l a B asílica de
Sevilla.
“Constante pulul ar (… ) S e produ ce u n mal efe cto, un desprestigio y u n
perjuicio d el bu en orde n d e la organiz ación tu rística nacion al que ha
creado un cuerpo de “G uías intérpret es” l os ú nicos acreditado s p ara el
ejercicio d e la profesi ón.
Esta sit uación e s c ontrolad a por l as autoridade s, pero los susodichos se
refugian en l a Catedra l siend o imposible su con trol.
Ante escrito presen tado e n esta ofi cina por los miembros de la
corporació n de Guí as intérpr etes se rei tera al Ilm o. Sr. Jef e Superi or de l a
Policía la peti ción de que el servicio d e vigi lancia sea r eforzado, y como
complemen to suplico a ud. acuerden lo qu e estimen para imped ir que
los citados suje tos pued an perma necer d en tro de la Catedr al.” F irmad o
en Sevilla a 26 de O ctubre de 1 950”.
Observam os cóm o existe un a pr otección especia l de la profesión d e Guía Oficial,
esto es, el q ue va a dif undir la inform ación establecida. De esta m anera, s e pide
la colaboraci ón de la Catedr al, puesto que los guías extraofic iales se esc onden d e
la policía dent ro del tem plo.
En es te segun do caso d e 195 1, el ex pedient e: Solici tud de lo s Gu ías de la
Delegación de Turismo p ara permitir ofrecer servicios a los turis tas e n el interi or
de la C atedral debid o a la lleg ada d el Invie rno
320
, se trata de una carta emitid a a
la Santa Iglesia Catedral Hi spalen se de Sevilla por un gr upo de diez guías de la
Delegación de Turismo.
319
A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 202, Nº Exp. 15
320
A.C.S. Fondo Capitular. F ondo Histórico Genera l. Num. Leg. 1120 2, Nº Exp.18
Ana Galán Pérez
330
Exponen qu e hast a el mome nto “ se ha n abstenid o de re alizar visi tas en el i nterior
del Templ o, a so licitud del Cabild o. Pero la cr udeza del invier no, ha ce que
soliciten se les permita colocarse en el i nterior y c ontiguos a las puertas según
turnos respe tuosos ”. Ofrece n la “segur idad de u n comportam iento y c onduct a
inspirados e n el re speto e devoción, y obedien cia a las n ormas qu e d eban
cumplir.”
Comprobam os c ómo las visitas de los guías est án reguladas, y en el int erior de la
Catedral muy restringida s, quizás para no perjudica r el f uncionam iento del culto.
En cualqui er c aso, aun que e xiste un reglam ento de la profesión d e Guía, res pecto
a los accesos a la Catedral c omprobamos quien ti ene la últ ima palabr a sobre los
accesos es el Cab ildo, y no l a Delegación d e Turismo.
El siguient e expedi ente del año 19 52: Guía s extra oficiales so licitan realizar e l
trabajo de Guía sin tene r habilitació n para ello
321
, está dirigido a l Ilm o S r.
Presidente del Exm o. Cabild o Catedral por un gru po de s eis person as. Se trata d e
una extensa carta de dos fo lios mecanog rafiados di rigida al Cabild o e xponiend o
su situac ión y solic itando que se les habilite como guías, puesto que atendie ndo
al Fuero de l Trabaj o: “T odos tenemos der echo al mi smo”. N o pretenden est ar al
margen de la L ey, ni qu e s e les a plique la Le y de V ag os y Mal eantes y que no
tienen nada qu e ver con s uces os de robos ni ventas de ob jetos f alsos. Además
que, ati enden a los tu rist as que los Guías ofic iales, bi en no d an abas to, b ien
desest iman.
Subrayan s u profund o con ocimient o y dedic ación a l a visit a de la Catedral,
destac ando lo que no hac en los guías oficiales,(…) los turist as en ocasiones
acuden a ellos po r n o h ab er realizado una visit a completa los G uías oficiales ,
dejándose inc luso la v isita a los “Teso ros”.
(…)Sólo recib en a cambi o la voluntad d e los turist as.
Firmado en Sevilla a 24 de julio d e 1952 .
321
A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 202, Nº Exp. 25
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
331
La c omisión firmada por Mig uel B ermúdez, en f echa 8 de abril d e 195 3, anota a
pié de carta:
“Los Srs. Solici tantes e xcepto el Sr. Oliv a y el Sr. Cas añes han sido
aprobados con l a c ondició n de someterse a nuevo exam en al f in del mes
de mayo, ex tiéndesele d ocumento a creditativ o para q ue s ean tenido s
como tales guí as au torizados.”
Los guías no oficial es critican la ma la lab or de los oficial es que s e ampa ran e n su
carnet para n o realizar c orre ctam ente su trabajo: ”poc a v olunt ad”. Además , sobre
estos últim os dicen que “ tr abajan al d ía 5 o 6 veces la Catedral, d emasi adas
veces por lo que tan a los turistas una pequeñ a vuelt a”. Por ello, las persona s
que s uscriben el document o, atienden al exced ente de turistas “ enorme
contingente de turis tas que se qu edan si n guía ofici al.”
Comprobam os c ómo est as personas s in acreditac ión acuden al am paro del
Cabildo, y no a l a Delegaci ón de Turismo, donde s aben que se a plica una f érrea
regulación de la profesión de guía.
Del mis mo año de 1 952, en el sigui ente expediente: Sob re el regl am ento p ara
ejercer la profe sión de Gu ía e I ntérpr ete, Direcci ón General de T urismo
322
,
dirigido al Deán de la Cate dral de Sevilla s e recog e la Orden d e 17d e Julio de
1952 , Boletín Oficial del e stad o 1 de Agost o de 19 52, Reglamento para el
Ejercicio de las Profesion es Lib res d e G uías, Guías-intérpretes y Correos de
Turismo. Por el cual, se afirma que sólo está habilitado quien t enga el Ca rnet
profesional e xpedido po r la Dirección Gen eral de Turismo.
- “Guías: Qui enes demue stren conocimie nto suficie ntes d el tesoro
artístico, bellezas natur ales, atr activos lo cales, i nform aciones práctic as
sobre c omunic aciones, aloj amientos y d emás d atos d e interés turís tico
del territorio d onde s e aspire a actuar.
- Guías-intérpr etes: quie nes adem ás demuest ren el do minio de uno o
varios idiom as.
- Correos: facu ltados par a a compañ ar a l os v iajero s a t ravés del te rritorio
nacional.”
322
A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 202/B. Nº Exp. 25
Ana Galán Pérez
332
Se regula el tipo d e ejercic io y el tribunal que examina para obt ener el carnet,
tamb ién la ma nera de ves tir, de com portarse, d e f ormarse si se le exige, de evitar
robos a los turist as. Por ello afirma que es falt a muy grave: “la compl icidad con
comerciante s y merc aderes par a atribuir un supues to valor h istórico o artístico a
determinados objetos e n ve nta, con el propósi to de elev ar su precio.” Tamb ién s e
trata la persecu ción del d elit o de int rusis mo, “A la s i nstitucio nes o empres as
vinculadas con turismo que contrate n a Guí as n o autor izados, se l es imp ondrá
una multa.”
Comprobam os c on este exped iente que la profesión est á reglam entada en 1 952,
procedente de la Delegac ión de Turismo, y que t iene penalizac ión en forma de
multa por pe rsonas no hab ilitadas, lo que nos ind ica una prot ección del
intrusism o profes ional en Turism o. Probabl emente el obj eto era c ontrolar qué era
lo que se transmit ía. En cualquie r c aso, los guías ac reditados est aban protegidos
profesionalme nte.
Finalmente, el último expedi ente s obre el tema de la profesión d e guía y vis itas
en la Catedra l d e Sevill a pro cede del Jef e de la Oficina d e Info rmación d e S evilla,
y es la respuest a a una carta emitida por el Cabi ldo. En el s iguiente expedi ente de
1952: La Direcció n General de Turismo denieg a la profesión de Guía a quien no
tenga el carnet
323
, s e d irige al Rd o. Pad re Miguel Bermudo, Canónigo Mayo rdomo
de la Sant a Ig lesia Cated r al a t ravés de una Carta de respuest a desd e la
Dirección G eneral de Turis mo, firmad a por Pedro d e Montes, a l a instan cia con
alegaciones “ algunas b astante atrev idas”.
Alega l o sigu iente: “ s e adju nta u n reglame nto ofic ial para ser Guía Intérp rete.”
Además, afirma r otundo que “no se admi tirá ba jo ningún pretexto qu e se ejerza
la profesión de Guí a Intérpr ete a quien no esté en pose sión del carnet. (… ) “ Hay
previstos l a celebr ació n de nuevos exám enes, a los cuales podrá n concurri r
quienes dese en.” El firmant e s e excusa en no pod er atender a la s olicitud del
Cabildo. Pod emos observar una clara respuest a de la D irección d e Tu rismo qu e
defiende al p rofesiona l ac reditad o. Por tant o, au nq ue he mos com probado que los
accesos son controlados por el Cabildo, la Catedral n o gest iona el c uerpo d e
guías que r ealizan la visita e n el Tem plo.
323
A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 202, Nº Exp. 25
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
333
Cerrado el grupo de docume ntos sobre los guías y t a m bién de m ediados de siglo
XX, es el docu mento que nos informa s obre un g rupo muy det erminad o de
visitantes como es el de alumnos de la universidad. En el expediente de 1 949,
Visita d e la Universid ad: S alida de corresponde ncia d el cabildo al rec tor de la
Universid ad sobre u na vi sita a realiz ar p or lo s alum nos
324
. Comprobamos cómo
desde los organism os locales vinculad os con la docencia se cons idera la Cated ral
un lugar de es tudio y cont emplación.
Unos a ños más t arde, en 1952 s abemos que da lugar el Co ngres o
Iberoameric ano Filipin o orga nizado desd e el Archi vo de I ndias y que propicia e n
su des arrollo l as visit as al templo. Gen era dos d ocumentos identific ados en el
archivo. El prim ero de ello s, el Archivo Gen eral de I ndias solicit a el C abildo
permita la v isita a congresi stas d el I C ongres o I beroa merica no Filipi no ,
325
y la
actuac ión por parte del Cabi l do que s e recoge en el sigui ente ex pediente, Archivo
de Indias, agrade ce las a tenciones d e la Catedr al haci a los Co ngresi stas del I
Congreso Ibero A meri cano Filipi no de Ar chivos, Bibliote ca y Propi edad
Intelectu al
326
. Comprob amos de est a ma nera c ómo los e vent os gene rados en la
ciudad de Sevilla tienen su repercusión en la Cat edral. R esult a evidente observar
cómo la celebració n de con gresos, encue ntros y visitas programadas en la urbe
repercute e n la afluenc ia de visitant es al t emplo, visita ob ligada pues tal es s u
importancia c ultural y religios a.
A continuación present amos dos expedient es de 1 953, en los que s e refleja u n
interesante acont ecimiento
327
. Un g rupo d e pe rsonas solicit a c oncertar una visita
en la Cat edral y al presentarse y ser rechazad os con argum entos qu e no le s
convencen, emit en un a carta de queja al cabild o. En el p rimer expedi ente:
Solicitud de visita del T emplo Metropolita no Aso ciación d e A ntiguos Alum nos de
la Escuela y Capa citació n Social de T rabaj adores del M inisterio d e Tr abajo
328
,
dirigida al I lmo. Sr. Presidente de la Cated ral de Sevilla, expone lo s iguiente:
“Dentro de los fi nes fund am entales de la Aso ciación está el “encauz ar a
los trabajadore s e n l a send a de la cultura”, qu e c uenta con en tusiastas y
seguidores del arte y l a historia qu e han hec ho ya visi tas d e este tipo.”
Por ello, solicit a que pu edan:
324
A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 202. Nº Exp. 5
325
A.C.S.. Fondo Capi tular. Secretaría . Correspondencia . Num. Leg 11202 , Nº Exp. 25
326
A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 202, Nº Exp. 25
327
Este es un aspecto conte m poráneo, el de los niveles de satisfacción del visitante cuando va al
Museo, amplia m ente est udiado d esde el marketing cu ltural (Ball art y Jo an, 2001)
328
A.C.S. Fondo Capitular. F ondo Capitula r. Fo ndo His t órico Gen eral. Num. Leg 11202 /B, Nº Exp. 31
Ana Galán Pérez
340
1910 , “(…) r elación d e cua dros y joyas de la Catedral para ado rno d el
Salón dond e va a tene r lugar u na Exposición”.
A.C.S. Secreta ría, Cor respon dencia, 1 1191 , Exp. 10
1921 , “(…) y a fin d e que result e con mayor brillant ez y lucimient o
posible, se solicita c olaborac ión y concurs o, rogando qu e se sirva facil itar
a est e Ayuntamiento c on todas las garant ías que convenga n (…) a est os
efectos podría designa rse un Señor Capitular u otra per sona que en su
representació n se entendiera y pusiera de acuerdo con el Ayunta miento
para la ejecuc ión de l o prete ndido”.
A.C.S. Fond o Histórico, 1 119 2, Exp. 18
1928 , “La Iglesia Españo la puede ufanarse de h ab er c onservado a
través de los siglos la s mejor es flores de nues tra cultura ”.
A.C.S. Fond o Histórico, 1 119 5, Exp. 4
1928 , “(…) prestig iosos c abi ldos cat edrales s e aprestan a concurrir con
lo más select o de los tesoros que la Iglesia y la Patria han confiado a s u
discreta y ejemplar vigilancia”.
A.C.S. Fond o Histórico, 1 119 5, Exp. 4
1928 , “(…) mara villosas ri quezas artístic as cons ervadas con ejempla r y
providente solicit ud p or esa i lustre entidad (Catedral de Sevilla).
A.C.S. Fond o Histórico, 1 119 5, Exp. 4
1939 , “Ex posic ión de Arte Italiano (…) c omo en esta Santa I glesia
Metropolitana existen cua dros y esculturas pe rtenecientes a dich a
escuela a rtíst ica muc ho le agradec ería tuv iese a bien sean facilitada s
dichas obras de arte. (…) Inm ediatam ente s erán d evueltas al ser
clausurada aquella”.
A.C.S. Secreta ría, Cor respon dencia, 1 1197 , Exp. 20
1950 , “(…) el m aterial (artíst ico) es tará amparad o de cua lquier p eligro de
daño. (… ) pod rá s er d evuelto dent ro d e los límites de t iempo fi jados por
el Ente o la p ersona que expone. (…) l os ga stos de expedición, remisa,
seguro y d e reprodu cción e n fotografía y en blanc o y negro esta rán a
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
341
cargo del Ente Provincia le p eri l Turism o di G enova. (…) los expositor es
recibirán co pia del Ca tálogo. (…) al térmi no de la mu estra todo el m aterial
expuesto vendrá devu elto.”
A.C.S. Secreta ria, c orrespondenc ia, 112 02, Exp. 15
1953 , “( …) quienes demuestren conocimiento suficiente del Tesor o
Artístico, bellezas natural es, atractivos locales, informa ciones prácticas
sobre c omunicaciones , aloj amientos y demás datos de interés t urístico
del territorio d onde s e aspire a ac tuar.”
A.C.S. Secreta ría Corresp ond encia, 11 202/ B, Exp. 25
1953 , “(…) la complicidad c on comerciantes y mercade res para at ribuir
un supuesto valor histór ico o artístico a determinados ob jeto sen venta,
con el prop ósito de ele var su precio”.
A.C.S. Secreta ría Corresp ond encia, 11 202/ B, Exp. 25
Visita s
1943 , “(…) permiso para fo tografiar el i nterior d e la Ca tedral con fines
exclusivame nte docent es y d e investigac ión”.
A.C.S. Secreta ria Corresp ond encia, 11 200, Exp. 7
1949 , “Encauzar a los trabaja dores en la senda de la cultura, que cuenta
con entusiast as y seguid ores del arte y la hist oria que han hecho visitas
de este t ipo.”
A.C.S. Fond o Histórico, 1 120 2/B, Exp. 31
1949 , “Solicitan puedan visita r nuestro t emplo metropol itano qu e tant a
belleza encie rra en los diver sos aspectos histórico, artístico y religios o, y
considerar lo uno de l os más importantes de la ciud ad.”
A.C.S. Fond o Histórico, 1 120 2/B, Exp. 31
1949 , “(…) ya tienen conc ertada s otras visitas previstas a otros cent ros
culturales y artís ticos ”.
A.C.S. Fond o Histórico, 1 120 2/B, Exp. 31
Ana Galán Pérez
342
Turismo
1912 , “(…) agazajar a l os tu ristas.”
A.C.S. Secreta ría Corresp ond encia, 11 188, Exp. 14
1928 , “(…) solicit a facilite datos estadísticos sob re visitas realizadas por
turistas a esa Catedral”.
A.C.S. Secreta ría Corresp ond encia, 11 195, Exp. 4
1950 “(…) s e produc e un des prestigio y un perjuicio del buen orden d e l a
organización turística nacional que ha c reado un cuerpo de “Guías
Intérpretes”, los únicos acred itados para el ej ercicio de la profesión.”
A.C.S. Secreta ría, Cor respon dencia, 1 1202 , Exp. 15
1952 , “(…) se les permita colocarse en el int erior y contiguos a la s
puertas por turnos respet uosos (…) ofrecen la seg uridad de un
comportamient o y cond ucta inspir ados en el respet o y devoción y
obediencia a las normas que se deb an cumplir.”
A.C.S. Fond o Histórico, 1 120 2, Exp. 18
1952 , “(…) atendiendo al fuero d el trabaj o “todos tenem os derecho a lo
mism o”. No pretend en es tar al ma rgen d e la L ey, n i q ue s e les apli que la
Ley de V agos y Maleantes y que no tienen nada que ver con suc esos de
robos ni ve ntas d e objetos falsos”.
A.C.S. Secreta ría, Cor respon dencia, 1 1202 , Exp. 25
1952 , “(…) profundo c onoci miento y ded icación a la visi ta de la Ca ted ral
(…) los turis tas en ocasiones acuden a ellos po r no hab er r ealizado una
visita com pleta, dejándos e inc luso la visit a a los Tesor os”.
A.C.S. Secreta ría, Cor respon dencia, 1 1202 , Exp. 25
1953 , “trabajan al día cinco o seis veces la Cat edral, dem asiadas veces
por lo que dan a los Turist as una pequeña vuelta (…) enor me contingent e
de turist as que se quedan sin guía oficial”
A.C.S. Secreta ría, Cor respon dencia, 1 1202 , Exp. 25
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
343
1953 , “(…) y no se admit irá bajo ningún p retexto que se eje rza la
profesión de G uía Intér prete a quien n o esté en p osesión d el carnet”.
A.C.S. Secreta ría, Cor respon dencia, 1 1202 , Exp. 25
Ana Galán Pérez
344
Imagen 72. Puerta del Lagarto en el Patio de los Naranjos de la Catedral de Sevilla, 2011.
Imagen 73. Espacio musealizado. Vista general, 2011
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
345
Imagen 74. Espacio musealizado. Vista de público y vitrina. 2011
Imagen 75. Espacio Cámara del T eso ro. 2011
Ana Galán Pérez
346
I magen 76. Espacio musealizado. Exposición de los lienzos, 2011.
Imagen 77. Espac io Cámara del Tesoro. Exposición de aguamaniles y cartela
Explicativa, 2011.
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
347
Imagen 78. Espacio Cámara del Tesoro. Exposición de cálices, 2011
Imagen 79. Armario con fondos documentales en la Capilla
de las Don cellas de la Catedral d e S evilla, 2011.
Ana Galán Pérez
348
Imagen 80. Sacristía de los Cáli ces de la Catedral de Sevilla, 2011
Imagen 81. Visita de la Sacristía Mayor de la Catedral de Sevilla.
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
349
Imagen 82. Visita guiada en la cubie r ta de la Catedral, 2010
Imagen 83. Visita a las cubiertas de la Catedral, 2010
Ana Galán Pérez
356
• La Cated ral de Sevilla es una instit ución mus eística por s u cont enido, y
La Catedral d e Sevilla es una inst itución museística por su contenid o, y La Catedral d e Sevilla es una institución museíst ica por su c ontenid o, y
La Catedral d e Sevilla es una inst itución museística por su contenid o, y
su desarrol lo s
su desarrol lo s su desarrol lo s
su desarrol lo s e apoya en una c onciencia patrimonial mod ern a.
e ap oya en una concienc ia patrimonial mod erna. e ap oya en una concienc ia patrimonial mod erna.
e ap oya en una concienc ia patrimonial mod erna. Sobre la
ubicación de s u conte nido, est o es, su c olección y su ubicac ión, y la
formación, co nservación y difus ión en el siglo XIX y primera mitad d el
siglo XX pod emos ha cer las sig uientes conc lusiones:
En p rimer l ugar, com o ins tituc ión que albe rga una colección, h emos
podido dist ingui r un e s pacio p úblico y un espaci o privado
es paci o pú blico y un espac io privado es paci o pú blico y un espac io privado
es paci o pú blico y un espac io privado , ent re los que
se han localizado las colecc iones c atedralicias, de la mis ma manera que
en un mus eo.
La Catedral ha ge nerado un s istema
s istema s istema
s istema d e control
de contro l de contro l
de contro l de la col ección o
Inventariad o.
Sobre la f ormación de la colección, e l procedimiento por e l cual la
Colección ha sido acrece ntad a es a través de a dquisici ones p ropias,
ad quisici ones propias, a d quisici ones propias,
ad quisici ones propias,
recu peracion es a trav és de la notificac ión d el encuentro de ob ra pe rdida,
recu peracion es a trav és de la notificac ión d el encuentro de ob ra pe rdida, recu peracion es a trav és de la notificac ión d el encuentro de ob ra perdid a,
recu peracion es a trav és de la notificac ión d el encuentro de ob ra pe rdida,
d
d d
d on acion es a tra vés d e notificac iones testam entarias y
onac iones a través de notificaci ones t estam entarias y onac iones a través de notificaci ones t estam entarias y
onac iones a través de notificaci ones t estam entarias y las donacion es
las donac iones las don acion es
las donac iones
direct as.
direct as. di rectas.
direct as.
Sobre la p é rdida d e la colección, el procedim iento por el cua l ha
disminuid o ha sido a través de un m ovimient o reg ulado pero
de un movimi ento regulado per o de un movimi ento regulado per o
de un movimi ento regulado per o
perma nente d e la c olección hacia ot ras instituc io
perma nente d e la c olección hacia ot ras instituc io perma nente d e la c olección hacia ot ras instituc io
perma nente d e la c olección hacia ot ras instituc io nes, la solicitud d e
nes , la solicit ud de nes , la solicit ud de
nes , la solicit ud de
obras a nt eriorment e donadas a la Cated ral, la rec uperación d e obra
obras a nt eriorment e donadas a la Cated ral, la rec uperación d e obra ob ras a nteriorm ente donadas a la Catedral, la recuperació n d e obra
obras a nt eriorment e donadas a la Cated ral, la rec uperación d e obra
robad a, la pro puesta de rec uperac ión d e ob ra robada durante la invas ión
robad a, la pro puesta de rec uperac ión d e ob ra robada durante la invas ión r obada, la p ropuest a de recup eración de obra robada d urante la inv asión
robad a, la pro puesta de rec uperac ión d e ob ra robada durante la invas ión
frances a y que se ha localizado en ot ros países, la venta ilícita d e ob ra
frances a y que se ha localizado en ot ros países, la venta ilícita d e ob ra f rancesa y que se ha loc alizado en otros países, la ve nta ilícita de ob ra
frances a y que se ha localizado en ot ros países, la venta ilícita d e ob ra
desde el pro pio entor
desde el pro pio entor desde el p ropio ento r
desde el pro pio entor no eclesiá stico y la enajenación regulad a de b ien es
no eclesiástic o y la enajenaci ón regulad a de b ienes no eclesiástic o y la enajenaci ón regulad a de b ienes
no eclesiástic o y la enajenaci ón regulad a de b ienes
ecles iásticos .
ecles iásticos . ecl esiás ticos.
ecles iásticos .
Sobre la nat uraleza artíst ica de la c olección podemos afirmar qu e existe
una h eterog eneidad, dist inguiend o en el siglo XI X: p int ura, escult ura,
pi ntura, escultur a, pint ura, esc ultura,
pi ntura, escultur a,
mobil iario religi oso
mobil iario religi oso mobil iario religi oso
mobil iario religi oso -
- -
- retabl os, lib ros, est a
retabl os, lib ros, esta retabl os, lib ros, esta
retabl os, lib ros, esta mpas, fotog rafías, dib ujos ,
mpas, fotog rafías, dib ujos , mpas, fot ografías , d ibuj os,
mpas, fotog rafías, dib ujos ,
docum entos, ob jetos religios os
docum entos, ob jetos religios os docum entos, ob jetos religios os
docum entos, ob jetos religios os -
- -
- reliqui as, ins tr umentos mu sicales
reliquias , inst rument os music ales reliquias , inst rument os music ales
reliquias , inst rument os music ales -
- -
-
órganos , inst rument os de medid a, relojes, indument aria, deco ración,
órganos , inst rument os de medid a, relojes, indument aria, deco ración, órganos , inst rument os de med ida, relojes, indument aria, dec oración,
órganos , inst rument os de medid a, relojes, indument aria, deco ración,
arqu itectura, además d e “alhaj as” y “teso ro”.
arqu itectura, además d e “alhaj as” y “teso ro”. arqu itectura, además d e “alhaj as” y “teso ro”.
arqu itectura, además d e “alhaj as” y “teso ro”. En la primera mita d del
siglo XX: pintura, escult
pintura, escult p intura, es cult
pintura, escult ura, mob iliari o religios o
ura, mob iliari o religios o ur a, mobil iario religioso
ura, mob iliari o religios o -
- -
- retablos,
retablos, retablos,
retablos, lib ros, g rabados ,
libros , g rabad os, libros , g rabad os,
libros , g rabad os,
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
357
docum entos, fotog rafías , dib ujos, ob jetos de los s
docum entos, fotog rafías , dib ujos, ob jetos de los s docum entos, fotog rafías , dib ujos, ob jetos de los s
docum entos, fotog rafías , dib ujos, ob jetos de los s acrament os
acrame ntos acrame ntos
acrame ntos , objetos
, objetos , objetos
, objetos
religi osos, i
religi osos, i religi osos, i
religi osos, i nsig nias religiosas
nsig nias religiosas ns ignias religiosas
nsig nias religiosas , indumenta ria, ins trumentos musicales
, indumenta ria, inst rumentos m usicales , indumenta ria, inst rumentos m usicales
, indumenta ria, inst rumentos m usicales
órganos , ins trumentos d e med ida
órganos , ins trumentos d e med ida órganos , ins trumentos d e med ida
órganos , ins trumentos d e med ida -
- -
- relojes, te rliz, po rtadas es
relojes, te rliz, p o rtadas es relojes, te rliz, p o rtadas es
relojes, te rliz, p o rtadas es cult óricas ,
cultó ricas, cultó ricas,
cultó ricas,
arqu itectura, además de “j
arqu itectura, además de “j arquitectura, adem ás de “j
arqu itectura, además de “jo yas y tes oros
oyas y tes oros oyas y tes oros
oyas y tes oros ”
” ”
” ,
, ,
, “
“ “
“ tesor os y alhajas
tesor os y alhajas t esoros y alhaj as
tesor os y alhajas ”
” ”
” ,
, ,
, y “
y “ y “
y “
teso ros
teso ros teso ros
teso ros ”
” ”
” .
. .
.
Respecto a su conse rvación y rest auración, se conf irma una div ersidad
div ersidad d iversid ad
div ersidad
en el orig en de las n ormas
en el orig en de las n ormas en el o rigen de las normas
en el orig en de las n ormas aplicada s por el Cab ildo y po r ello, una
dive rsidad en la forma de a
dive rsidad en la forma de a dive rsidad en la forma de a
dive rsidad en la forma de a plica r la no rmativa
plicar la normat iva plicar la normat iva
plicar la normat iva c onservadora y
restaurado ra.
Respecto a la dive rsidad e n el origen d e las normas, disting uimos: u n
conjunto de normas y leyes de ob ligatorio cumplimi ento, y por la otra, un
conjunto d e criterios y teoría s.
- De las normas y leyes de obligat orio cum plimiento: dis tinguimos
aquellas que tiene n qu e ve r con la o rganizaci ón po lítico-
adminis trativa y j udicial, t anto del sistema d e gobiern o del estado
Español en el siglo XIX y la primera mit ad del siglo XX, como de la
organización de la Igles ia Católica, concretam ente del Cabildo de la
Catedral de S evilla y e l Derech o Canónico.
- De los reglam entos de fun cionamient o internos del Cabildo de la
Catedral d e Sevilla, d istinguim os: L os a cuerdos , concordat os,
reuniones del Ca bildo de la Cat edral de Sevilla, b ien int ernas bien
con la Jerarquía eclesiástica cuyo objeto de d ebate sean los objetos
muebles artístico-lit úrgicos y la consideració n de la Cated ral de
Sevilla como mo numento histórico-art ístico, aport an pautas y
protocolos. L os proyectos internos de trabajo tant o en la Cat edral
como con la colección cat edralicia aportan los protocolos de
actuac iones, y un reparto de resp onsabilid ades. Las com isiones
internas g eneradas para s oluciona r asuntos relacionados con los
objetos m uebles d e la colecc ión cat edralicia.
Ana Galán Pérez
358
Sobre las int ervenciones e n la c olección catedralicia hemos d istinguid o
dos tipos de act uacion es: las relaci onadas con la conservació n
cons ervació n conservació n
cons ervació n
preve ntiva
preve ntiva p revent iva
preve ntiva, t ras las cuales está m ucho más pres ente el Cab ildo y los
agentes soc iales, y las actu aciones
actuac iones act uaci ones
actuac iones r estaurado ras
rest auradoras rest auradoras
rest auradoras , distinguiendo entre
las ob ras hit os artístic os, y las ob ras a las que se les ot orga otra
categoría. Esto es p orque de la mis ma m anera que en s u c ontexto
histórico artíst ico, en el sig lo XIX y primera mitad del s iglo XX hay un
mayor interés por la col ecció n pictórica.
Respecto a la conse rvació n preventiva, el Ca bildo de la Catedral de
Sevilla en el siglo XIX y primera mitad del s iglo XX d istingue e identific a
las caus as de deg radación, y rec onoce cuándo ha de int ervenir para
detenerlas .
El Cabildo d e la Cated ral de Sevilla a tiend e de forma heterog énea
at iende de f orma het erogéne a a tiend e de forma heterog énea
at iende de f orma het erogéne a a la
conservaci ón y restaur ación de su colección, distinguie ndo a la mism a
por su t ipología y nat ural eza, y po r su finalidad: conservaci ón y
restauración de pintura, d e esc ultura y retablíst ica, de a rtes d ecorativas:
textiles, orfebrería y vid rier as, de instrum entos de mus icales y de
medida, y documenta l.
Respecto a la difus ión d e la c olección c atedralicia podemos decir qu e
identificam os una c
c c
c o lección
olección olección
olección e
e e
e st ática y u na
stát ica y una stát ica y una
stát ica y una c
c c
c olecci ón
olección olección
olección en m
en m en m
en m o vimiento
ovimie nto ovimie nto
ovimie nto. En
la colección estática , averiguam os cóm o los ag entes receptores son los
que s e des plazan hasta l a Catedral: a t ravés del turismo, visitas
culturales, la solicit ud de copias y repr oducciones y d e fotografiar la
colección. En la c olección e n m ovimiento, es la propia ob ra la que sale
de la Catedral y s e de splaza ha cia ex posiciones , exhibiciones,
celebracion es y centenarios requerida por otros ag entes instituc ionales,
culturales o sociales.
Identifica mos dos s istemas por los c uales el Cabildo es un agent e
difusor: por una parte r ec oge la acció n d e l os agentes
re coge la acc ión de los ag entes re coge la acc ión de los ag entes
re coge la acc ión de los ag entes que inter vienen en
la colecc ión y en s u res puesta hacia los mis mos se conforma propiciado r
de la comu nicación de la C ated ral. Por otra, es generad or
gene rador gene rador
gene rador d e visitas y
exposiciones propias .
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
359
El Cabildo es agente difusor d e su colección c atedralicia en la medida en
la que r ecib e solicitudes de l as Instituc iones cult urales para la
participaci ón en eventos externos en los que se solicita la ces ión
temporal de su colec ción cated ralicia.
El Cabildo es agente difusor d e su colección c atedralicia en la medida en
que permit e las reproduc ciones , fotog rafías d e la colección y la
investigación d e la mis ma.
El Cab ildo se c onstit uye com o a gente difusor en la medida que pro picia
las visitas al Templo, deno minada s litúrgicas y culturales en algunos
casos , y s e im plica en los p erfiles p rofesionales e xterno s a la Cated ral
que se enca rgan de la v isita guiada a la mism a.
Respecto a la r e presenta tividad de la Cated ral d e Sevilla c omo
instit ución mus eística y pat rimonial, en el s iglo XIX y p rimera m itad del
siglo XX ha sido gene
gene gene
gene rado ra de una red i nst itucional, y tra nsmis ora de
radora de un a red i nstitu cional, y tran smisora de radora de un a red i nstitu cional, y tran smisora de
radora de un a red i nstitu cional, y tran smisora de
valo res intangib les cultural es
valo res intangib les cultural es valo res intangib les cultural es
valo res intangib les cultural es.
Ha demostrado s u lugar c omo una ins titución relevante en la vida
cultural de s u época, t anto p or su espacio c omo por s u c olección.
Ha t enido un alc ance su praaes tatal
alc ance su praaes tatal alcanc e supraa estat al
alc ance su praaes tatal, cons iderándose en estos términos
de manera int enacional.
Se h an identificado g ran d ive rsidad de ins titucion es
gr an di versidad de instituc iones g ra n dive rsidad de ins titucion es
gr an di versidad de instituc iones, públicas y privadas,
grupales o individual es, no sólo religios as o culturales, s ino
adminis trativas, educativas, y turíst icas.
Se han identificad o di versos perfiles profesiona les, e ntre ell os el de
conservad or-restaurad or de ar quitectura, y el co nservador-rest aurador
instit ucional qu e atie nde obras de relevantes, y diver sas profesiones
desde las que se inte rviene el patr imonio catedralicio: es cultor, maest ra
cosedora, re lojero y organist a.
Ana Galán Pérez
360
• Podemos afirma r que existe una evolució n
exist e una evoluc ión exist e una evoluc ión
exist e una evoluc ión hacia el concepto patrim onial
de la Catedral en el s iglo XIX y primera mitad del sig lo XX. A través de los
document os investigados en el Archivo ha sido posible encontra r los
orígenes d e una conside ración de la Catedral c omo institu ción
museíst ica y patrimonia l. Todas las manifest aciones de interés en
proteger la colec ción c ated ralicia, s obre t odo m ediante un corpus
normativo caminan h acia este conce pto m odern o de pa trimonio c ult ural
que se consolida rá ava nzad o el siglo XX.
• Hay u na evoluci ón que hem os identificad o de la s ig uiente fo rma. El
significad o de l os objetos mu ebles est á ligand o intrí ns ecamente a su
función lit úrgic a, t eniendo e n cu enta en a lgunos casos s u valor h istórico
y estét ico-artíst ico. De la función litúrgica trasciend e a la función
iconográfica, al significad o de a ntigüedad y poco a poc o ca mina a los
antecedentes de la funció n patrimo nial. C omproba mos que ha y un a
significac ión de los objetos litúrgic os por s í m ismos y como obj etos d e
belleza plástica, at endiendo a un juicio crítico que les otorga la
consideración de objet os únicos, en las num erosas solicit udes de
participaci ón de la co lecció n catedralicia en mu estras, exhibicion es y
exposiciones a rtístic as, de alcance tanto local como estatal, y que
consta n en los exped ientes estudia dos.
• La evolución en l a s ensibilizac ión socia l
s ensibilizaci ón social s ensibilizaci ón social
s ensibilizaci ón social d e los ob jetos artíst icos y su
conservaci ón queda patent e en los num erosos ex pedientes que const an
en el archi vo s obre solic itud es de copias y f otografí as de cuad ros,
atendiendo no sólo a criterio s litúrgicos s ino a calidad es artíst icas puesto
que alg unas d e ellas proced en de Cent ros de B ellas Artes, el Laborato rio
de Artes, etc. Aunque no hay mención sobre el térm ino “patrimon io” a
través de a firmac iones, definic iones, descri pciones y l os hechos en sí
mism os ha sido posible obtener un dato que nos c omienza a hab lar de
su s ignificado en es ta época.
La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial
en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio.
361
Sobre t odo a través del exped iente de 1 918
330
en el que queda p atente
una afirmac ión totalment e ac tual:
“Inv entariar, catalogar, conse rvar y d ifundir, atender a la custod ia
“Inv entariar, catalogar, conse rvar y d ifundir, atender a la custod ia “Inv entariar, catalogar, conse rvar y d ifundir, atender a la custod ia
“Inv entariar, catalogar, conse rvar y d ifundir, atender a la custod ia
artís tica d e las alhaj as segú n lo pid e el valor de las m ismas y la
artís tica d e las alhaj as segú n lo pid e el valor de las m ismas y la artís tica d e las alhaj as segú n lo pid e el valor de las m ismas y la
artís tica d e las alhaj as segú n lo pid e el valor de las m ismas y la
cultu ra de los visita ntes es una necesid ad”
cultu ra de los visita ntes es una necesid ad” cultu ra de los visita ntes es una necesid ad”
cultu ra de los visita ntes es una necesid ad”
• Además, en el siglo XI X h emos identificado t érminos como: m onumento s
antiguos, conserv ació n de obje tos, ob ras de r epar ación, ob ras que
adulteren el carácter histórico y artístico de l os e dificios públicos,
reconocimi ento f acultativ o, España mon umental y artístic a, arte
cristiano, arte religioso, cust odiar ob jetos artísti cos etc. Asimism o, de la
primera mitad d el sig lo XX, h emos identif icado términos c omo: arte s acro
emigrado, antigü edades, an ticuario, conserv ador artísti co de tesoro s y
alhajas, c onserva ción y custodia, e xhibició n, rest auració n, imágen es d e
mérito, inv entario, re toque, etc.
• A lo largo del siglo XIX y prim era mitad del XX, la Cat ed ral de Sevilla se ha
constit uido com o espejo de los acont ecimientos sociale s, económicos y
culturales y forma parte d el ac ontecer vital de la ciudad de Se villa, c on
un gran alcance tanto estat al como internaci onal. Es un organis mo qu e
interactúa con su entorno, no es estát ico, n o mira hacia sí s in de volver
no mira hac ia sí sin devol ver no mira hacia sí sin devolve r
no mira hac ia sí sin devol ver
una r evisión
una r evisión una r evisión
una r evisión . Se va forma ndo de est a manera com o una inst itución
competente en el ámbit o pat rimonial. S e gen era una c onstelación de
agentes que orbitan e interac túan, produciéndose un d es enfoque de los
objetos en si mismos, para v ol verse a e nfoc ar sobre l os hechos, las
actuac iones llevadas a cabo por el Cabildo y por dichos s atélites . Estas
constelac iones culturales han est ado formadas en el siglo XIX por
agentes eclesiás ticos y no e clesiás ticos como el Consulado Británico, el
British M useum de Londres, la Emb ajada Marroquí, el C onsulad o de los
Estados Unidos de Améric a en España, la Intend encia G eneral de la Cas a
Real y Pat rimonio, la Real Academia d e la Historia de España, la
Dirección Gen eral de Ins tru cción Pública, la Real Acad emia de San
Fernando, la Real Acad emia de Santa Isa bel de Hungría, la Academ ia
Española d e Ar queología, la Comis ión de Monum entos Históricos y
Artísticos de Sevilla, el Ayuntamient o de Sevilla, el Cole gio San L eandr o
de Sevilla, así com o un listado de personal idades indiv iduales que h an
330
A.C.S. Secretarí a. Correspondencia . 11191 . Exp. 16
[Document text truncated for crawler view.]