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La catedral de Sevilla. Orígenes de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera mitad del siglo XX a través del Archivo Catedralicio

Galán-Pérez, Ana M.

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La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 5 A grade cimientos A lo largo del proces o de in vestigación que c omencé en el año 199 8, han sido muchas las personas que han cont ribuido a que este proyect o se hay a materializado. Deb o comen zar por mi tutora y directora de tesis, Dña. María Dolores Ruiz de Lacan al, profes ora d e la Facult ad de Bell as Artes d e la Universidad d e Sevilla. Si n duda le debo un gra n agradecimiento por su orientación y direcció n acad émica, y además l e profeso enorme admiraci ón por su paciencia, dedicac ión y apoyo, desde el p rimer mom ento h asta el último. He de ag radece r sinc eramen te a la Instit ución Colombina, en la que se enc uentra el Archivo Hist órico de la Catedral de Sevilla, l ugar donde establecim os el luga r principal de trab ajo. A D. Francisco Na varro, D elegado de Patrimonio de la Catedral de Sevilla, así com o a Dña. Nuria Casquete, Directora Gerente de la Instit ución Colombina, a Dña. Mª Isabel González Ferrín, Jefa Área A rchivos de la Instit ución Colombina y D ña. Nuria Mª P rados Torres, A r chivera de la Instituc ión Colombina. En la generación d e una metodología, quiero agrad ecer por su orientac ión y aclaraciones a D ña. Estrella Vilches, gestora del Sis tem a DOM US en los Museos de Andalucía y tamb ién a D. Fco. Javier Mel ero Rus , del Depar t ame nto de Lenguajes y Sistemas Inform áticos Univers idad de Granad a ETS Ings . Informátic a y Telecomunica ciones . También quiero ag radece r a Dña. Silvia Bardají, CS IC I nstit uto d e Estud ios Islámic os y d el Oriente Próxim o de Zaragoza p or s u amabilida d y ayuda en a búsqueda d e document ación. En el cam ino recorrido de la Investigación debo agradecer a Dña. Ascensión Hernández, profesora del Departam ent o de Histor ia del Arte de la Facultad de Filosofía y Let ras de la Universidad d e Zaragoza. A ella t ambién por dirigi r m i tesina y o rientar mis pasos hacia la in vestigac ión desde las Bel las Artes, enriqueciend o así mi visió n. Este hecho se concretó en la Uni versidad de Barcelona, en la Sección de Cons ervaci ón y Restauración del Depa rtament o d e Pintura d e la Facultad de B ellas A rtes, d onde tu ve la in mensa suerte d e que D . Salvador Ga rcía F ortes, m e dirigie ra el primer proyecto d e tesis doctor al. A é l debo en gran m edida sus orientaciones y cons ejos, y su certeza en que debí a continuar con la inves tigación, aun que mis pasos vital es me h ubieran llevad o Ana Galán Pérez 6 fuera de Barcelona. Agrade cer tam bién a D . Mi quel Miramb ell, Jefe de Estudios de la Escuela Superior d e C onservación y R estauración de Bienes Cultu rales d e Cataluña (ESCRBCC), quien además de introducirme e n la Teorí a e H istoria d e la Restauración, f ue un gran a poyo y a d ía de h oy cuenta c onmigo para continua r colaborando en la public aci ón especializada UNICU M. Ta mbién d e la Unive rsidad de Barcelona quiero agrad ecer a D. Lluis Bonet, Director del Máster en Gestión Cultural y a D. Jordi Joan Teserras, profes or del mismo, por ab rirme u na nue va óptica hacia el conc epto de patrimoni o, dando respuest as a mis interrogantes sobre ges tión de la conservación y restauració n, desde la gestión d el patrimonio cultural. No me cabe duda que est a tesis es fruto y result ado di recto de estos diez años de trabajo en pat rimonio cu ltural. Por ello, quiero hacer m i mención especia l al equipo de c onservación y rest auración del Museu Maritim d e Barcelona, al departamento d e restauraci ón pictórica d el S ervei de Conservac iò y Restauraciò de la Generalitat de Catalu nya, al equipo de l a Fundación Uncas tillo-C entro d el Románico, al equipo de Conservación y R est auración de P am plona, y una dedicación especial de quie n he aprendid o la profesión de restauración, D ña. Ana Iruretago yena. Quiero agradecer a mis colegas y amigas , Maria Teresa Past or V alls, de la Universidad de V alencia, a Marisa Lat orre, de la Universidad d e Barcelona y a Virginia Cab rera, de la Universid ad de Se villa, d e quienes tam bién he ap rendido a ser rest aurado ra. Tam bién agradec er a quie nes han compartido estos últim os meses, y me han orient ado en el c am po de los museos, mis compañeros en el Museo de la Autonom ía de Andalucía, Bel en Fontbue na y el coo rdinado r del departamento d e Mus eología, Sant iago Cam puzano. Ta mbién a D. José Ram ón López, quien m e ha orientado sobre la Muse ología e n Sevilla. Para Ing rid, T eresa y Susa na. Especia lmente a Marta y Jùlia. A Jesú s, por su cariño y apoyo. Y fina lme nte, q uier o dedicar es ta tesis a toda mi familia, especialme nte a m i padre, Javie r, a mi madre Ana, y a mi hermano Ja vier. La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 7 Para Stefania Ana Galán Pérez 8 La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 9 La Tesis Do c toral como un trabajo de Restau ración Adentrarse en un trabajo de invest igación de la magnitud que supone una tesis doctoral t iene s u e quivalenc ia a la intervenc ión d e una r estau ración. El esfuerzo que s uponen uno y otro y la resoluc ión de am bos depen de de aplicar la correct a metodología. Pero es que a demás s e genera una fue rte implicación pe rsonal, puesto qu e en ambos el re stau rador aplica los cinco sentid os has ta el últ imo término. Es un rasgo d e aquellos qu e nos dedicam os a la profesión de res taurar el patrimoni o, un t rabajo t an vocacional y generador de tantas preocupaciones y satis facciones. Una vez que s e han mo ntado los andam ios, y cuando ya est ás c ontemplando m uy de cerca lo que unos días o m eses antes sólo podías acceder d esde a bajo, la vista s e pierde en la inmensidad de la bóveda. Es sólo entonces , en es te momento de comprens ión e spacial de la obra cuand o som os conscientes de la gran dificultad a la que n os enfrenta mos. Nos dejamos llevar visualmente por la s grandes grieta s que recorre n de lad o a lado la pintura, por l as nubes de sales que interrumpen las f igura s, por las escorrentías de barros que e ns ucian de arriba abajo los d ibujados casetones que como un trampantojo nos hacen creer que se trata de mármol es ta llados. Pero en la restau ración, com o ocurre en la investigació n, hay que profund izar en lo qu e no se ve. Precisa ment e, sacar a la luz lo m ás relevante. Indag ar para obtener la máxima informac ión d e aquello que t enem os entre las manos. Es un gran paso, y cuanto más sabemos , más información queremos obt ener para tratar con mimo la ob ra. Y ya empezamos a int ervenir. Desde el s oporte hac ia las capas pictóricas . Cuidando de que los d istint os estratos estén bien cohesionados para s eguir avanzando en la rest aurac ión. Exactament e igual que los pas os en la investigación, pequeños pero s eguros, l levándonos hacia el sigu iente y construyend o así una met odología personal acord e c on el objet o de la investigación. Y de igual m anera que no s abemos qué nos vamos a enco ntrar entre los estratos de la pintura mural, y cuáles van a se r los pasos siguient es, en nuestra tarea investigad ora no ha y señales lumin osas que facilit en el cam ino. Al contrario, const ruimos y d econs truimos const antemente las rutas . Y es en est e proceso en el que a vanzar supone m ás que r evisar, cuando obtenemos l a materia fund amental pa ra n uestro est udio. Ana Galán Pérez 10 Lo que ocu rre en este camin o, es tamb ién muy s imilar a l a b óveda en proceso de consolidac ión. Los estratos de m ortero ya est án consoli dados, y nuestra pintura ya está s egura. No h abrá t erremoto a lguno qu e la haga caer. Per o cuando miramos hacia nues tro lugar de trabajo las inm ensas r eposiciones d e c ementos que provocaban sales y t iraban con su peso de la pintura original ya es tán fuera en múlt iples sacos de esco mb ros, el pa norama es un t anto c aótico. Columnas de document os se apilonan e n el escritorio, y se hac e urgente rescat ar aquella información sustancial para nuestro est udio y hay que desprenderse de lo generado. Separar lo q ue tie ne valor de lo que no. En definitiva, orde nar. Y en est a planim etría que trazamos imag inariamente so bre la pint ura m ural que restauramos , est a red que vamos elabo rando c on la informac ión ob tenida se produce un mapa casi tridim ensional. Nuest ro ob jetivo: obtene r la máxima información posible p ara lleg ar a profund izar en el estudio. Este mapa ub icado en u n es pacio cronol ógico, y por end e histórico, pose e las siguientes extremidad es: El Cabildo d e la Catedral de S evilla, la co lección a rtístic a y los agentes i nvoluc rados en s u cr eación, co nservación y d ifusión. Y sin o lvidar ni perder de vis ta que el fin primordia l del patrim onio artíst ico eclesiás tico es transmit ir un m ensaje litúrg ico, no podemos sino asoc iar este t riángulo d e t res vértices al que se produc e en el m ismo c oncepto de museo y s u gestión. Además de est a red, est e mapa que nos a yuda a ub icar ca da aspecto mencionado con el luga r y la importanc ia que l e corresponde es imprescindib le generar un a h erramient a d e t rabajo que n os permita c atalogar y trata r la gran montaña de docum entación. Documentos cuyo valor en s i mis mo hacen que s e les trate de mane ra r iguros a, respetuos a, extrayendo la informaci ón de maner a casi ritual, con el convencimi ento d e su valor intangibl e y la necesida d de sacar a la luz y comparti r. D espués de es te pas o, y de igual forma que vamos reintegrando en volumen y en dibujo nuestra bó veda, vamos constru yendo y redactando nuestro trabajo de investiga ción. Sin l os pasos anteriores, firmes y seguros, aunqu e sosegados , inc luso lentos, hu biera sid o imposib le ll egar hasta aquí. La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 11 Ana Galán Pérez 12 La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 13 Índice TITULO 1. LA INVESTIGACIÓN EN EL ARCHIVO DE LA C ATEDRAL DE SEVILLA 1.1. PL ANTE A MI ENTO 1.2. ANTE CEDENTE S EN EL E STUDIO DE L A CATEDRAL 1.2.1. L a consideración patrimonial de las Catedra les. 1.2.2. El Plan de Cat edral es d el Ministerio de Cult ura. 1.2.3. Medida s de protec ción act ual de la Catedral de Sevilla. 1.2.4. In vestigación e h istoriografía d e la Cated ral de Sevi lla. Estad o de la cues tión. 1.3. HI PÓTESIS Y OBJETI VOS 1.3.1. Cons ideraciones sob re los estud ios de la Cat edral d e Sevilla. 1.3.2. Hacia el concepto de la Cat edral como inst itución m useístic a y patrimonial: Enunciado de hipótes is y objetivos. 1.4. ME TODOLOGÍ A DE I NV ESTIG AC I ÓN 1.4.1. Cons ideraciones p revias. 1.4.2. N uevos sist emas de clasificac ión patrimonia l. La c onstrucción d e una red e n la investigac ión de patrimo nio cultural y s u gestión. 1.4.2. 1. El métod o aplicado de la investigación t rans versal. 1.4.2. 2. El objeto d e estudio en la investigac ión t ransversal. 1.4.3. Planific ación de la investig ación. 1.4.3. 1. Tiempo primero. D etermina ción del objeto de nues tro estud io: Hacia una definición y ac otamie nto de la información. 1.4.3. 2. Tiempo segund o. Adaptación d el lugar d e t rabajo: La b úsqueda de información en el Arc hivo Histó rico. A) Sucesión de pas os propuest os en el trab ajo d e archivo. B) La organizac ión y acc esibilidad de la doc ument ación en el Archivo de la Catedral. C) La ac otación d e estudio a través del Cuad ro de Clasif icación d el Archivo Histórico Cat edralic io. D) La acotación cronológica de nuestro es tudio. E) La selecc ión y b úsqueda de términos. 19 21 25 27 28 29 30 43 45 47 51 53 56 56 65 72 75 76 76 77 77 78 79 Ana Galán Pérez 20 La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 21 Capítulo 1. 1. Planteamiento Ana Galán Pérez 22 La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 23 1.1. PLANTEAMIENTO La presente tes is lleva a cab o una r evisión del patrimoni o d ocumental del Archivo Histórico d e la Cat edral d e S evilla para demos trar la gra n releva ncia que tie ne e l patrimonio como mot or de desarrollo soc ial y cultural d e un t erritorio, y de qué manera la Inst itución Cated ralicia Met ropolita na y s u C abild o Cat edralicio ha n desempeñado fu nciones ges toras próximas a la gest ión de Museos y di rigidas a la gestión del pat rimonio cul tural. Conc epto relativament e mode rno sobre el que hemos est udiado con pro fundidad previo a l trabajo de investigación que presentam os. Para ello, hemo hecho hincapié en las redes inte rinstitucionales generadas en el tránsito de inte reses reflejad o en la corres pondencia e pistolar d el Cabild o d e la Catedral y ot ros ag entes re sponsables de la cultura en el siglo XIX y la prime ra mitad del siglo XX en España, y de forma más c erca na en Andaluc ía. Hemos pretendido demostra r que la Catedral es un símbol o no só lo por s u valor Monumental, sino qu e lo es por s u signific ado Patrimon ial, est o es, un motor de desarrollo s ocial y cultur al de un territorio. Por otra pa rte se h an estudi ado las actu aciones d el Cab ildo Cated ral respecto a su Colecció n Cat edralicia a lo larg o d el siglo XIX, fecha d e origen d e los Mus eos, y la primera m itad del s iglo XX. Hemos querido indag ar en los inic ios de los conceptos patrim oniales, y l a fecha en la que nos detenemos es el inicio de una nueva eta pa que por s i mism a es m otivo de una n ueva in vestigac ión en el es tudio del Patrimon io Catedra licio y s u gest ión. Se ha llev ado a cab o la inv est igación en el Archivo H istórico de la Catedral, contenedo r de información v alios ísima que has ta la f echa se ha tratado con mirada h istórica. Per o ¿qué ocurre si la mirada es m ultidisciplinar?. ¿Qu é ocurre si la manera de clasificar estos documentos se apoy a en conc eptos patrimoniales ?. Sucede que s e g enera una ó ptica transversal, como si s e observara d esde un cale ido scopio, y que al c lasifica rlos d e distint a manera s e genera nu eva info rmación. Puest o que tanto la mi rada, com o el método y finalmente la herram ienta informát ica generada para e l es tudio han sid o nuevas, se ha determinado estudiar de manera exc lusiva el Archivo His tórico de la Catedral com o fuent e funda mental para la pres ente Tesis. Ana Galán Pérez 24 La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 25 Capítulo 1. 2. Antecedentes Ana Galán Pérez 26 La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 27 1.2. ANTECEDENTES 1.2.1. La c onsideraci ón p atri monial de las Cat edrales. Las Catedrales es pañolas son monumentos vivos que han verteb rado el urbanismo de las ciudad es a lo largo d e los siglos com o res ultado de un es fuerzo colectivo. Partiend o de una f inalidad litúrgica, pasando por la s ignificació n social de un pueblo h asta llegar al c oncepto act ual de patrimonio, las Catedrales tiene n un peso reconocid o en la hist oria de la cu ltura. Reflejan la síntes is d e n uest ra civilización. De est a m anera, las Cat edrales s e const ituyen com o instit uciones de gran riqueza pat rimonial, t anto por su evolución ar quitectónica fruto de la evolución de las épocas hist óricas, com o por su c ontenido, sus colecciones artíst icas catedralicias y sus archivo s his tóricos que co nser van toda la d ocum entación generada por la Cated ral des de su fun dación. Y lo que consid eramos un as pecto muy im portante, las Cat edrales son agentes sociales y culturales de gran peso en las relaciones inst itucionales que en cada época han tenid o su r epresent atividad. Por t odo ello, c onstituye un objeto d e estudio im prescind ible pa ra com prender la evolución d el patrimon io c ultural en u n te rritorio. Y c omo tal, las Cat edrales españolas son ente ndidas . Así lo demuestran la ce lebración de sim posios internacion ales, congresos , encuent ros y jornadas cuyos promotores son ta nto los agent es eclesiás ticos como los ag entes públic os. Destacam os a este efecto las series de Jornadas Nacionales de Patrimo nio Cu ltural de la Iglesia c on m ás de veinticinco añ os de cel ebración, y cu ya XXVI ed ición s e c elebró en S evilla e n el año 2006 c on motivo de la c elebración del V Cent enario de la Construcc ión de la Catedral Metropolit ana (Jiménez, 2 006). As imismo, destacamos el Simposio Internacional “La E uropa d e las Catedrales. Conserva ción y G estión” que s e celebró en Vallad olid en 200 8, promovido po r la Fu ndación del Pat rimonio Histórico de Cast illa y León (Navarro, 2 008), tam bién las Jornadas Técnic as de los Conser vadores de las C atedrales en 2002, auspicia do por la Unive rsidad d e Alcalá de Henar es, o el Col oquio I nternaci onal “La Con servación d el Pat rimonio Catedralicio ” c elebrada en Madrid en 199 0 bajo el aus picio d el Ministe rio d e Cultura (Balles ter, 199 3). Ana Galán Pérez 28 1.2.2. El Pl an de Cat edra les del M ini sterio de Cult ura. No obsta nte, el interés y representat ividad de las Catedrales en e l ho rizonte cultural result a vacuo s in u nas figuras legales y planes que las desarr ollen, que las regule n y protejan. P or ello, y consider ando impres cindible normalizar s u protección surgió el Plan de Cat edrales. Éste, se plant eó a parti r de l a neces idad surgida al am paro de los nuevos c riterios d e c onservación y restaurac ión, y gracias a los av anc es t écnic os y la profundi zació n de los est udios de investigación his tórica y físic a de las Catedral es. Todo ello cond ujo a l a necesidad de reflexiona r sobre el mejor métod o de proteger e int ervenir e n la Cated ral. A principios de los años 90 tanto el Cab ildo Catedralic io de Se villa como u na comisión delegad a de l C onsejo del Pat rimonio H istórico coordinad a desd e el Instit uto del Patrimonio Cultural de España, es decir, los responsables de s u protección, cons ervación y rest auraci ón, llega ron a la d eterminació n de estab lecer un compromis o que se materializó en el Plan Naciona l d e Cat edrales que a dem ás pretendía atender a otr os fact ores com o la contam inaci ón medioamb iental y el turismo mas ivo. La Cat edral de Sevill a cuent a con un Plan d e Catedral p ropio que s e adec ua a su s condic ionantes y necesida des 1 . 1.2.3. Medi das de pr otec ción ac tual de la Cat edral de Sevil la. La Catedral de Sevilla s e d istingue del resto de Catedrale s europeas, por tratarse de la Catedral gót ica m ás ext ensa, y asimis mo por las su cesivas intervenciones a lo largo de su historia qu e ha generado una extrao rdinaria acum ulaci ón de testim onios culturales, esto es, de un rico l egado cult ural. Junto con el Real Alcázar y el Archivo de I ndias , son Patrimonio de la Huma nidad des de 198 7 2 . Por todo el sign ificado que s e le h a confe rido a lo largo d e los siglos , ha llegado a tratarse d e una pieza c lav e en el pat rimonio art ístico y cult ural españo l, la Catedral d e Sevilla g oza d e una protección especial. Ti ene la den ominación de BIC, Bien de I nterés Cultu ral desde 1929 y es tá protegida y legis lada por la L ey 1 El Plan Nacional de Catedrales com ienza su andadura en 1997. El Plan de catedrales A ndalu zas en el año 1988 ya se había puesto en marcha (Carrasco, 2004). 2 Resol ución SC-87/ CONF.005/9 de la UNESCO, Organiza ción de las Naci ones Unidas para la Educación y Cultura, en la undécima Convención del C omité de Patrimonio Mundi al celebrada en e l año 1987. ht t p://whc.un esco.org/arc hive/repcom87.htm#38 3. La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 29 14/2 007 d e 26 de Novi embre, de Patrimon io Histórico de A ndalucía, gracias a los precedent es l egales e n el m arco de com petencias d e Patrimoni o cultural de la Comunidad Autónoma de And alucía 3 . En la act ualidad, y atendiendo a s u duplicidad como Templo y como contenedo r artístic o (López, 19 98; Nava rro, 2008), la Cated ral de Se villa es un claro ejem plo de compl ejidad e n la g estión patrimon ial. El recon ocimie nto de est a du plicidad e n el marco de la E x posición Internaci onal de 19 92, le confiri ó un pa pel representativ o d e la presen cia de la I glesia en la ciud ad de Sevilla. Podemos hablar de la importancia d e es te tipo de eventos contemporáneos, ya que en el año 199 1 se puso en marc ha un model o de ges tión museíst ica (López, 1998 ). Por ello, hay un antes y un después de la Ex posición “Magna Hispalensis” en el modelo de ges tión de la Catedral (Navarro, 1992 ). Podem os afirmar po r t anto que s e ha dado un camb io sus tancial en los últim os vein te años sob re la ma nera de entende r y comp render la Cated ral d e S evilla. E s precis amente est a línea abierta por D. Francisco Navarro, actual responsable del Patrimoni o de la Catedral, la e quiparaci ón a “mo numen to cult ural d e carác ter r eligioso” “mo numen to c ultural d e car ácter r eligioso ” “mo numen to c ultural d e car ácter r eligioso ” “mo numen to c ultural d e car ácter r eligioso ” la que vamos a atende r en nuestro est udio de la Cated ral dura nte el siglo XIX y primera mitad del siglo XX. En definit iva, d estaca de est a manera en el conjunto del P atrimoni o Hist órico Español, la Catedral de Sevilla, que está inc luida en el Plan de Ca ted rales del Ministerio de Cu ltura y su colección Catedralicia e s ob jeto d e estud io y restauración, y goza de protección del Inst ituto Andaluz de Pat rimonio Hist órico (IAPH) mediant e un acuerdo que se firmó en 1997 entre la Ju nta de Andalucía y el Cab ildo Cat edral en mat eria de in ventariad o y catalogación, in vestigac ión, conservaci ón y restaur ación d e s u Patrimonio His tórico y Cult ural. Sin embargo, el gran reto de c ontinuidad de los Planes direct ores d e Cat edrales está en la colaboración activa de tod os los agent es vinculad os en la tutela de las Catedrales, y sobr e todo la participación de los agentes socia les, colect ivos y privados interesados en qu e la Cat edral de Sevilla siga siendo un organismo vi vo (Cuaresma , 200 4). 3 Estatuto de Autonomía de Andal ucía, Ley Orgánica 2/ 2007, de 19 de marzo, de refor ma del Est atuto de A utono mía para Andalucía (B OE nº 68, 20-Mar-2007). Reforma del Estatuto, Ley Orgán ica 2/2007, de 19 de marzo , de refor ma del Esta tut o de Au t onomí a para Andalucía . Ana Galán Pérez 36 Importante personalid ad es l a de D. Pedro Rubi o Merino D. Ped ro Rubi o M erino D. Ped ro Rubi o M erino D. Ped ro Rubi o M erino 7 7 7 7 , , , , Canónigo archiv ero d e la Cat edral de Sevilla, direct or del Archivo gen eral d el Arzobis pado d e Sevilla, Jefe del Depa rtamento del A rchivo General d e India s, Delegado d el patrimonio artístic o y cult ural del A rzobispado de Sevil la. Y s obre todo, a qui en h ay que agradecer la publicación d e los libr os con la organi zac ión del ac tual Archivo catedralicio que hemos consultad o. De 1 987 “ Archivo de la S. M. P. I. Catedral d e Sevilla. Inven tario Gener al. Tomo I”, y del año 199 1 “ El A rchiv o d e la Sa nta Iglesia C ated ral de Sevill a” en la mon ografía La Catedral de Sevilla. Tambié n vinculada con el Archivo de la Catedral, D ñ a. Nuria Casq uete de Prado Sagrera Dñ a. Nuria Casquete de Prad o Sag rera Dñ a. Nuria Casquete de Prad o Sag rera Dñ a. Nuria Casquete de Prad o Sag rera, es la Directora de la Ins tituc ión Colombina , y ha publicado numerosas monografías com o la del añ o 1999 “ El patrim onio Bibli ográfico de la Ins titución Colombi na”. Del ento rno d e la c omun idad de Ca stilla y León, Dña. M aria Ángeles Gon zález Dña . Mar ia Ángeles G onzále z Dña . Mar ia Ángeles G onzále z Dña . Mar ia Ángeles G onzále z Mena Mena Mena Mena , ha realizado múlt iples publicac iones de t extiles, cons tando una publicación en 1991 “ Orna mentos Sagr ados” e n la publica ción L a C atedral de Sevilla . Procedente de la producción de platerí a, el orf ebre D. D. D. D. Ma nuel Seco V elasco Manue l S ec o V elasco Manue l S ec o V elasco Manue l S ec o V elasco , publicó en 20 06 “El m anteni miento de la orfebre ría en la Cat edral de S evilla”. La Cat edral de Sevi lla y los estudios de invest igaci ón museol ógicos y pat rimonia les. Una vez id entificados los d iversos g rupos d e investig ación que s urgen desde la disciplina de la His toria del Arte, hay que p r oced er al estudio de los investigador es que en los últim os treinta añ os han evolucionado hacia el concepto de conse rvación del patrimoni o cult ural y la mus eología. Hemos comprobado com o en el ca so d e Dña. Teresa Laguna , que si b ien el grupo de investigación presenta una línea h istórico-artís tica, ésta sienta las bases y evoluciona hacia lo patrimonia l. La Cated ral de S evilla desd e el punt o de vist a patrimonial es inv estigad a d esde tres perspect ivas. P or u na parte, la que proc ede de conjunto de ag entes eclesiást icos ag entes eclesiás ticos ag entes eclesiás ticos ag entes eclesiás ticos que viven la mode rnid ad, son responsab les 7 A quién tuve la ocasi ón y el honor de sa ludar en mi proce so de in vest ig ación en el Archivo Catedralici o. La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 37 de las colecciones eclesi ástic as y forman part e de grup os de trabajo patrimoniales , organ izan c ongresos y encuent ros y así van est ableciend o c on su quehacer dia rio las pautas de gestión patr imonial. Por ot ra pa rte, la perspect iva que proced e d el conju nto de invest igadores de grupos generad os en su mayo r parte de la Facu ltad de Bella s Artes d e S evilla, Facu lta d d e B ellas A rtes de S evilla, Facu lta d d e B ellas A rtes de S evilla, Facu lta d d e B ellas A rtes de S evilla, cooperan con o tros departamentos , y atienden a la cons er vación y restaurac ión de los b ienes de la Catedral de S evilla. Y por últ imo, la perspect iva d esde los p ro fesionales y las pro fesion ales y l as pro fesion ales y l as pro fesion ales y l as instit uciones públicas instit uciones públicas instit uciones públicas instit uciones públicas que interviene n en la ac tualidad en la cons ervación y gestión d el patrimonio eclesiá stico c atedralicio. Antes de da r pas o a estos grupos, se ha de h acer mención a los precedentes investigador es de la Cat edral. D . José Manue l Corteg ana D. José Manue l Cortegana D. José Manue l Cortegana D. José Manue l Cortegana en 1957 publica “ Restaura ción del g ra n c uadro de Muril lo: La Visión de San A ntonio de Padua ” y en el mism o año, el investigador D. Césa r Pemán D. César P emán D. César P emán D. César P emán pub lica tam bién en el Archiv o Hispalense “L a Res tauración de la Visión d e San An tonio d e Murillo” . Tal y c omo hemos come ntad o, la pe rspecti va patr imonial de la Catedra l s e ll eva a cabo desde el propio ámbit o eclesiás tico. Así, es de destacar la labor de D. D. D. D. Francis co N ava rro Ruiz Francis co N ava rro Ruiz Francis co N ava rro Ruiz Francis co N ava rro Ruiz , C anónigo d e la Cat edral de S evilla, delegado d e Administrac ión y Patrimo nio d e la Cat edral. Su ac tividad en los últimos veinte años, sobre todo desde la p reparación de la Exposición “Magna Hispal ensis” le ha otorgado un lugar f unda mental en el c amino hacia el concepto de patrimoni o cultural de la Catedral de Sevilla. Por ello, ha sido cit ado en num erosas ocasio nes en el presente estud io. En el año 2008 publica “L a ge stión de u n m onume nto vivo: La Ca tedral de Sevilla” en las Actas d el Sim posio Internacio nal L a Europ a de las Cated rales. Co nservaci ón y G estión, recopilan do as pectos que ya s e habían most rado en el Aula Hernan Ruiz, de extensión cultural de la Cat edral de Se villa, el año 19 94, sobre “Gest ión de Cat edrales”. L a Catedral gene ra este tipo de cursos siendo coordinad as por D ña Dña Dña Dña . Marga rita López Día z . Marga rita López Día z . Margarita López Díaz . Marga rita López Día z, Coordinadora de Actividades de la Sant a I glesia Catedral d e Sevilla, y de quien co ntamos publicaciones como “La C ated ral de Sevilla como m od elo p articular de gestión Museística” en 199 8. D. Manu el Jesús Car rasco Te rriza, D. Manu el Jesús Car rasco Te rriza, D. Manu el Jesús Car rasco Te rriza, D. Manu el Jesús Car rasco Te rriza, Canónigo C onser vador del Pat rimonio Cult ural de la S. I. Catedral de Huelva. Director del Sec retariado Diocesano de Patrimonio Cultural pub licó en 200 4: “ Catedral es para el siglo XXI ”. Ana Galán Pérez 38 También sacerdote es D. Á ngel Sanch o Cam po D. Ángel Sanch o Cam po D. Á ngel Sanch o Cam po D. Ángel Sanch o Cam po , consultor de la Pontificia Comisión para los Bienes Culturales de la I glesia, con s ede en Roma y particip ó activament e, entr e 1989 y 1991 , e n las sesiones de trabajo de la C om isión delegada del Consejo de Patrimonio Hist órico para l a pu esta en marcha del Plan de Catedra les naci onal. E n 2002 publicó “L as Cat edrales españolas, u na conservació n integral”. Fuera de este ámb ito, y p ertenecient e al d e la literat ura, el novelista D. Manu el D. Manu el D. Manu el D. Manu el Ferrand Ferrand F errand Ferrand escribio en 1981 “ El Retablo Mayor de la C atedral d e Se vil la: e studios e investigacio nes realiz ados con mo tivo de su Restaur ació n” Antes de comentar los grup os establecid os en Bellas Ar tes, haremos mención D. D. D. D. Juan Migu el Serrera C ontr eras Juan Migu el Serrera C ontr eras Jua n Miguel Serrera Contr eras Juan Migu el Serrera C ontr eras, quien fue profesor del D epartame nto de Historia del Arte d e la Uni versidad de Sevilla has ta el a ño 198 7, cuando fue nom brado jefe del De part amento d e Pint ura Españ ola del Muse o del Prado, cargo que desempeñ ó h asta 199 0. En es te año regr esó a la Facul tad hast a 1998. Realizó una serie de invest igacion es que h emos tenido mu y en cuent a en nuestro estudio. En el año 1987: “ Coleccionismo regio e ingenio capitular (Datos para la historia del Desce ndimien to de Pedro de Campa ña)” presentes en nues tro estudio. En el a ño 1988 “ De varia murill esca, exp olios y rest auracio nes”, y posteriom ente del año 1 990 “ La Virgen d e la A ntigüa: I nformes y res tauracione s, Siglo X VIII -XIX. ” . Finalmente, del año 1992 "Los ideale s neoclásicos y la destrucció n del B arroc o. C eán Berm údez y Je rónimo Ba lbás". También en el ámbit o de la Faculta d de His toria del A rte, nos constan los s iguientes grupos de investigación. D. Vicente Lleó Can al D. V icente Lleó Canal D. V icente Lleó Canal D. V icente Lleó Canal , Catedrátic o de Historia del Arte y miembr o del gru po de investigac ión “L araña”, citad o ante riorment e. En 199 1 publ icó “ La Catedral e n la Histor ia d el Sevilla ” en La C atedral d e Sevilla y en el año 199 2 " El conjunto capitular d e la C atedral de S evilla". Pertene ciente a la Faculta d de Geografía de la Universid ad de Sevilla, D ña. Is abel Ma ría Lu que Ceb allos D ña. I sabel María L uqu e Ceba llos D ña. I sabel María L uqu e Ceba llos D ña. I sabel María L uqu e Ceba llos , pertenece al Gru po d e inves tigac ión “Geogr afia y Desarrollo Regio nal y Urbano ” del Departam ento d e Geografía Humana, y ha publicado investig aciones relacionada s c on la mus eología y museog rafía d e la Cated ral d e Sevi lla. L a primera en el año 19 95 “La exp osición temporal: " Magna Hispale nsis" C atedra l de Sevilla 19 92” y en el añ o 1996 “ La C atedral de Sevilla: ¿Museo o Catedr al?. Finalmente, D. Ignaci o Go nzález D. Ignaci o Go nzález D. Ignaci o Go nzález D. Ignaci o Go nzález - - - - Varas Varas V aras Varas , Profesor Ti tular d e Compos ición Arquitectónica en la Escuela de Ar quitectura e Ing eniería de la Edificación de la La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 39 Universidad Po litécnica de Cartag ena es un autor estudiado, puest o que en el año 19 94 publicó su traba jo de investigac ión “ La C atedral de S ev illa (1881- 1900): El debate sobre la r estaura ción monumental .” Tamb ién d e la Facultad de Geografía e Historia es el Grupo “ Fuentes para la Hi storia del Arte Anda luz”. Responsable, D . J esús Migue l Palome ro Param o, D. Jesús Miguel Palom ero Paramo, D. Jesús Miguel Palom ero Paramo, D. Jesús Miguel Palom ero Paramo, quien en 1980 particip ó con la comunicac ión en el II Con greso de Conse rvación de Bienes Cultu rales, “ U na colecció n de dib ujos d el círculo d e Alejo F ernández apa recida en l a restauración del Retabl o Mayor de l a ca tedral de S evilla”. Responsa ble D. Isidor o More no D. Isidoro Moreno D. Isidoro Moreno D. Isidoro Moreno Nava rro Nava rro Nava rro Nava rro del “Grupo para el estudio de identidad es socioculturales en Andalu cía (GEISA)” y en el año 20 09, Mª Carmen Rodrígue z Ol iva, Beatriz Sanjuá n Ballano y Román F ernandez-Baca Ca sares publica ron: P atrimon io mundia l en Sev illa: Catedral, Al cázar y Ar chivo de I ndias. A la Fa cultad de Cienc ias Experiment ales de la Universid ad Pablo d e Olavide , pertenece e l Grupo “ Taller d e Investig aciones Territoriale s y Ambienta les”, di rigido por D. María José P rados Velasco, D. María Jos é Prados V elasco, D. María Jos é Prados V elasco, D. María Jos é Prados V elasco, y desde donde han ll evado a cabo en 2001 el Inventario de pinturas de la Catedral d e Sevilla, y e n 2002, la Investigac ión científica y técnica d e creación artístic a en la Catedral de Sevilla. De la Esc uela Técnic a Supe rior de Ar quitectura de Sevilla, el Grupo “Estrat egias del Co nocimient o patrim onia l” cuy o respon sable es D. Alfo nso Jim énez Martín D. Alfo nso Jim énez Martín D . Alfo nso Jim énez Martín D. Alfo nso Jim énez Martín , , , , ha desarrollado los siguient es proyectos. En 2 005, D iseño y d irección d e las obras de cons ervación y mantenim iento d e la Cat edral de Sevilla. En 20 01, Elaboración de inform es técnicos y archi vo de la d ocumentac ión de los bienes m uebles d e la Santa Ig lesia Cat edral de Sevilla. De 20 01-2 004, Redac ción de los informes técnicos y de las propuesta s de la c onservación relativas a los b ienes muebles de la Cat edral de Se villa. En 20 03 , R estauración de la ob ra “Al egoría de la redenció n del Géne ro Hum ano” d el r etablo realizado por Ant ón Pérez en la C atedral de Sevilla. De 2001 a 20 03, Re stauración de la ob ra “La tra nsfig uración” d el retab lo de Antón Pérez en la Cat edral de Se villa. En 1999 , y de 20 02 a 200 3, Seguimient o y control, como parte de la direcc ión facult ativa de los trabajos del proyecto de zu nchad o y ausc ultación de dos pilar es de la Cated ral de Sevi lla. Atendiend o ya al cont exto de la Facultad de Bellas Artes hay dos grup os de investigación vinculad os co n la Catedral de Se villa. En el Depa rtamento de Pintura, y siend o respons able D. Francisco Arquillo To rres, D. Francisco Arquillo Torres , D. Francisco Arquillo Torres , D. Francisco Arquillo Torres , profesor em érito, es el Grupo “Conse rvación y Restauración d e Obras de Arte”. En el añ o 1981 publicó “La Res tauració n del Retabl o” separata de El Retablo Mayor de la Catedral de Ana Galán Pérez 40 Sevilla en L a C atedral de Sevilla . E n el Depa rtament o d e Escultura e Historia d e las Artes Plástic as, Dña. Mª Fernand a Mo rón d e Cas t Dña . Mª Ferna nda Morón de Cast Dña. Mª Fernanda Mo rón de Cast Dña . Mª Ferna nda Morón de Cast ro ro ro ro, profesora titular d e B ellas Artes, en 1981 publicó “A nális is Histórico Estilís tico de las Esce nas del Retab lo Mayor de la Cated ral de Sevi lla” en el R et ablo M ayor de la C atedral de Sevilla. Es responsabl e d el Gr upo de investigac ión “MUS EUM” del c ual son m iembros D . D. D. D. Luis Francis co Ma rtínez Montie l Luis Francis co Ma rtínez Montie l Luis Francis co Ma rtínez Montie l Luis Francis co Ma rtínez Montie l, profesor tit ular de la Universida d, quien publicó en 199 9: “ L a Ca tedral d e S evilla” . Adscritos a l g rupo, los investigadores D . Juan D. Jua n D. Jua n D. Jua n Antoni o Arenillas T orrej ón Antoni o Arenillas T orrej ón Antoni o Arenillas T orrej ón Antoni o Arenillas T orrej ón, que en 2004 publicó “ El P atrimoni o mueble inventariado en las C atedral es andaluz as”y en 2007 “El Sistema de Informac ión del P atrimo nio Hi stórico d e Andalucía (SIPHA)” . Est e Grupo “Museum” ha asumid o los siguientes programas de investigación: De 2001 a 2004, Programa de intervención de la colec ción de retratos de la B ibli oteca Colombina de la Catedral de Sevilla (veinte pint uras). De 2000 a 2003 , Proyecto de recup eración de un reta blo desm embrado de Antón Pé rez en la ca tedral de Sevilla (cua tro pinturas sobre tabla). De 2000 a 20 01, Proyecto y dirección de obras de conservaci ón y m antenimie nto de la Cat ed ral de Sevilla. De 1997 a 20 00, Programa d e intervención de la colección de retr atos de la Bibliot eca C olombina de la Catedral de Sevilla (cuarenta y d os pinturas ). De 19 96 a 1999, Los tejidos de la Catedral de Sevilla: cons ervación preventiva y pro puesta de exhibición. Museología. Cabe citar a las investiga doras Dña . Rocío Viguera Rom ero Dña . Rocío Viguera R omero D ña. R ocío Vigu era Rome ro Dña . Rocío Viguera R omero y D ña. Sierra Muñ oz Dña . Sier ra Muñoz Dña . Sier ra Muñoz Dña . Sier ra Muñoz Mejías, Mejías, Mejías, Mejías, quienes publicaron en 2006 “ Estudio s previ os nece sarios p ara el proyecto d e in tervenció n e n el R etablo M ayor de la I glesia del Sagr ario d e la Catedral de Sevill a” en l a Cons ervación de R etab los. Cat alogación, Res tauraci ón y Difusión Actas d e los VII Encuentros de Primavera de El Puerto de Sa nta María. Se inicia a continua ción la tercera pers pectiva con las investigaciones de Dña. Dña . Dña . Dña . Carmen Rallo G russ Carmen Rallo G russ Carmen Rallo G russ Carmen Rallo G russ, Cons ervadora-Rest auradora de la Subdirecc ión Gen eral de Museos Est atales del Minis terio de Cu ltura. En el año 1 995 pub licó “ Memo ria de la r estauraci ón d el San Antoni o de Mu rillo en el A rc hivo de la Acad emia de San Fernando”. De ámbit o esta tal, D ña. Rocío Magdal eno Granja Dña. R ocío Magdaleno G ranja Dña. R ocío Magdaleno G ranja Dña. R ocío Magdaleno G ranja , Conservadora- Restauradora de bienes cultu rales del Ins titut o de Patri monio Cultu ral Español. En 2002 publicó “ Actuacio nes del I APH e n el Ret ablo de los Ev angelistas d e Hernando de Esturmio, e n la Catedral de Sevill a” . También Conse rvadora- Restauradora es Dña. Fuensa nta de la Paz Calat rava Dña. Fuensanta d e la Paz Calat rava Dña. Fuensanta d e la Paz Calat rava Dña. Fuensanta d e la Paz Calat rava , en este caso del Museo de La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 41 Bellas Artes d e S evilla, q uien en 1 986 llevó a l C ongreso de C onservación de Tarragona la siguient e c omu nicación: “Talle r d e C onserv ación y R est auración de la Catedral de Sevilla. Origen y Actividades ”. Del Directo r del Inst ituto Andaluz del Patrimonio Hist órico, D. Rom án Ferna dez D. Román Fer nadez D. Román Fer nadez D. Román Fer nadez - - - - Baca Casar es Baca Casar es Baca Casar es Baca Casar es, y profes or a sociado a l a ETS Arquitect ura en el Depa rtamento Teor ía y Composic ión Arquitect ónicas, nos ha interesado especialm ente s u publicac ión en 20 06 “Quince año s de conservació n d el p atrimonio d e la Iglesia Católic a desd e el I nstituto A ndaluz de Patrimoni o Histórico, Co nsej ería de Cultura d e la Jun ta de A ndalucía. El Ca so de la Archidió cesis de Sevill a”. Además de estos es tudios q ue hem os consulta do y que se encuentra n c itados e n la Bibli ografía, hem os s elecc ionado estudios sob re la Catedral d e Sevilla relacionados con la Arquit ectura, la Ing enie ría, la Qu ímica, Administración y Dirección de empresas , y C iencias experiment ales. Citaremos previam ente las Tesis doc torales que junto a las dos citadas anteriormente s on las q ue han t enido como objeto de es tudio la C atedral de Sevilla. En 2004, D. Javier Rey es Truje que defiende su Tesis: “Crite rios diagn ósticos para la identific ación de lo s compone ntes orgá nicos en m ateria p articulada procedente d el tráfi co automovilís tico y su aplicación al estudio de l a Cated ral de Sevilla”. D irigida por Cesareo Saiz Jiménez, subdirect or. En el año 2003 José Julián H ernánde z Borreguero, defi ende: “El cabildo cated ral de Sevilla: orga nización y sis tema contable (162 5-165 0) “. Dirigida po r Rafael Donoso Anes. En el año 19 95, D.Juan Clem ente Rodríguez Estévez defendió su tesis : O rganización y tr abajo de los talleres d e l a Cated ral de Sev illa en la prim er a mi tad del sigl o XVI. Dir igida por D. Rafael Gómez R amos. Y fina lmente, del año 19 88, D. Miguel Ange l B ello L ópe z defendió s u Tesis “C ar acterizació n y estado d e alt eración química de los materiales emple ados en la construcci ón d e l a Catedral de Sevilla”. D irigida por D. Antonio Ma rtín P érez. Otras i nvesti gaciones en torno a l a Catedr al de S evilla . De la Facultad de G eografía e His toria, el Grupo de investigac ión: “Los almohades : su patrimonio h istórico en Andaluc ia occidenta l”. Res ponsable D ña. Dña . Dña . Dña . Magd alena Val or Piechot ta. Magd alena Val or Piechot ta. Magd alena Val or Piechot ta. Magd alena Val or Piechot ta. El proyect o de invest igación ha sido realizado en el año 1 999, Estudio de mat er iales en el inform e del segu imiento arqueol ógico de la ciment ación de los pilares 4c y 5 c de la Cat edral de Sevilla. Ana Galán Pérez 42 Del Cons ejo Su perior de I nvestig aciones científica s, en la escuela de estud ios Árabes el G rupo “Laborat orio de Arqueologí a y arquitect ura de la ciud ad” cuyo responsabl e es D . Antonio Almag ro G orbea D. Antonio Alm agro Gorbea D. Antonio Alm agro Gorbea D. Antonio Alm agro Gorbea, ha llevad o a cabo en 1999, la Document ación fot ogramét rica de los alzados inte riores de la Catedral de Sevilla. De 20 02 a 20 03, la D ocumentac ión med iante f otogra metría de la Cat edral d e Sevilla. En 2002, la D ocum enta ción y análisis d e la estruc tura de la Cat edral d e Sevilla. La Escuela Técnica Sup erior d e Ing enieros , de la U niversidad de Sevilla ha trabajado en la Catedral de Sevi lla a t ravés del Grupo “Ingenie ría Ambiental y de procesos ”, dirig ido por D. P edro Ollero de Cast ro D. P edro Ollero de Castro D. Pedr o Ollero de Ca stro D. P edro Ollero de Castro llevando a ca bo de 1981 a 1984 , el estudio sobre “La alteración de la pi edra de la Catedral de Sevilla. Estudio d e su origen, nat uraleza y c aract erísticas para la selecc ión, evaluac ión y propuesta d e tratam iento de consolidac ión y prese rv ac ió n.” Así dam os por concluido nues tro est udio his toriográfico e investig ador sob re la Catedral de S evilla. La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 43 Capítulo 1. 3. Hipótesis y objeti vos Ana Galán Pérez 44 La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 45 1.3. HIPÓTESIS Y OBJETIVOS 1.3.1. Consider acione s so bre los est udios de la Cat edral de Sevilla. Hemos podido com prob ar c ómo a lo larg o del s iglo XIX y XX la C atedral h a despertado el interés de estud iosos e investig adores, t anto del espac io públic o como privado, y tanto d entro como fuera del ent orno eclesiá stico. Nos c entraremos e n el pe riodo acotad o para nuestr o est udio, pe ro ha sido fundament al elabora r una línea completa en la hist oriografía para ent ender de dónde pa rtimos y dónd e n os enc ontramos h oy en día . Podemos afi rmar, al respecto q ue de las fuentes document ales consult adas, dest acamos aq uellas generadas baj o el auspicio de dos grandes acontecimient os en S evilla: por una parte, la Expos ición Univers al de 1 992, y el V Centenar io d e co nst rucción de la Catedral d e Sevilla en el año 2 006. L a revisión de los conceptos patrimonia les se ha llevado a cabo en los últimos veinte años, si bien no hemos encontrad o indicios de estud io de la Catedral bajo el caleidosco pio int erdisciplina r propues to en la presente t esis, y tampoco h emos encont rado una revisión patrimonial del siglo XIX y primera mitad del siglo XX, periodo en el que centramos nuestro estudio. Para ello, result a impresc indib le c onsiderar la docume ntac ión d el A rchivo de la Catedral en su doble s ignific ado, primero como f uente necesaria en la investigación d e los preced entes d e la Catedral como instituc ión m useíst ica y órgano gestor de s u colecc ión y segundo com o patrimonio docum ental. Es deci r el es tudio de la docum entación desde la aplicación de diversas disc iplinas procedentes d e la s Humanidades y las Bellas Artes y una nueva herramienta: la gestión del patrimonio cultu ral. En definiti va, para con oc er cóm o y quién crea e investiga la c olección catedr alicia, cómo y quién conserva y rest aura la col ección catedralicia, cómo y q uién dif unde y da a c onocer la colec ción c atedralicia. Sobre el est udio del Cab ildo Catedralicio en las di s tintas Catedrales de Andalucía 8 , se ha enc ontrado una t esis sobre el Cabildo de Granada en el s iglo 8 B úsqueda: T esis Doctorales Catedral, Conservación, Restauración, Gestión, Difusión , Museo, Patrimonio. SICA, Consulta de Información Científica de la Comunidad Andaluza. http s://ww w .grupos- pai.cica . es/sica /sica_consulta/si ge 01.jsp [08, 10, 2008] Búsqueda: Tesi s Doctorales Catedra l, Conservación, Restauración, Gesti ón, Difusión, Museo, Patrimonio. Tes eo , Bas e de Datos de Tesi s Doctorales: https://www.educa cion.es/teseo/i rGestionarConsulta.d o;jsessionid=90 FA5A59111D97 7B5FCCAD33 E698A44E [08 , 10, 2008] Ana Galán Pérez 52 La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 53 1.4. METODOLOGÍA DE INVESTIGACIÓ N 1.4.1. Consider acione s pr evias. Por la com plejidad en la con strucc ión d e la red de in vesti gación, es indispens able entender cómo s e es tructur a nuest ra mirada caleidosc ópica s obre el cont enido del a rchivo, ya que ésta se a poya en el es tudio transvers al interdiscip linar, y en la aplicación d e una her ramient a contem poránea que es l a gest ión del patrimoni o cultural. El anál isis de las dis ciplinas qu e has ta ah ora han t ratado la Cat edral de Sevilla, y la nu eva óptica que aplicamos con nuevos sistemas de clasificación es fundament al para com prend er cómo s e ha llegado a las conc lusiones obt enidas. Nuest ra metodología de invest igación se ha apoyado en unos pilares fundament ales: - La consideración d el Archiv o H Archiv o H Archiv o H Archiv o H istó rico istó rico istórico istó rico com o fuente y lug ar principal de trabajo, por su pot encialidad en c uanto a significad o en si mism o (cons ervador del patrimonio documental) y en cuanto a los contenidos (unos reint erpretados y otros identif icados por vez prim era, ambos bajo la óptica patrimonial ) - La consideració n de las actuacio nes actuac iones actuac iones actuac iones del cabildo cat edralicio c omo agent e responsabl e en la g estión patrim onial, y que sólo se comprend en en una r ed d e actuac iones interinst itucion ales generadas por t odos los demás agentes que en un moment o de su historia han confluido con la historia d e la Cated ral. - La aplicación de un m étodo transversal e int erdisciplina r, en el que la Historia del Arte y las Bellas Artes, son el p u nto de partida h acia la in vestigac ión, la conservaci ón, y la d ifusión. L a aplicación de un método transversal y de gestión, siendo el museo el museo el mu seo el museo la instituc ión en la que nos a poyam os para construi r el disc urso gestor pat rimonial, y final mente la aplicac ión de un mét odo trans versal que estudia la hist oria de las ac tuaciones del hom bre, desd e la Antropol ogía. - La id entificación de nuestro objeto de est udio: Por u na parte, l a Cated ral d e la Cat edral de la Cat edral de la Cat edral de Sevilla Sevilla Sevilla Sevilla y s u cabildo en la conceptualizaci ón como i ns t itución museístic a, q ue dispone de un espacio púb lico y u n espacio pri vado. P or otra parte el Archi vo el A rchi vo el A rchi vo el A rchi vo H H H H is tórico istórico is tórico istórico y s u patrimonio document al. Finalment e, estu diaremos l a la la la c olección colecc ión colecc ión colecc ión cated ralicia cated ralicia cated ralicia cated ralicia , que es objeto en si misma de las ac tuaciones del cabildo, se ubica en el espaci o catedralicio y e s docu mentada en el archivo. Ana Galán Pérez 54 El A rch ivo Históri co Cat edral icio y la invest igaci ón del pat rimonio cultural . Presentam os nuestro lugar d e es tudio: el Archivo Histórico de la Ca tedral. Tant o su patrimonio docum enta l, como s u organizac ión archivístic a ha sid o determinante para la cons ecución de las hipótes is planteadas . L a dinámica de investigación en e l arch ivo y el encuentro con el patrim onio doc umental de l a Instit ución Colomb ina ha sid o una experi encia gr atificant e y excitante a la vez. Se determinó acot ar el luga r d e estudio a dicho arch ivo por es tar fuerteme nte vinculado con la historia de la Cat edral y las ac tuacion es del Cab ildo, as í como por la inte nsidad cuant itativa (gran cantid ad doc umental ) y cualita tiva (rel evancia y peso d e la inf ormación pa ra nuestro est udio) d e l os documentos encontrados. De esta manera, por el sign ificado y ac otación, el archivo de la Cat edral fu e el principal luga r de est udio. El ám bito d e los archivos históricos, y en nues tro ca s o los catedral icios est á todavía por d escubrir y pot enciar d esde la óptica del patrimonio cult ural y su gestión, es d ecir s u estudio, acrecentam iento, su conser vación y difusión. Hem os podido com proba r cóm o tras la bú squeda de los conc eptos, se ha ab ierto un mundo de info rmación que en s u m ayor m edida v e l a luz por prime ra v ez. También pretend emos abrir est a línea de d ocumentos r einterp retados e inéditos bajo el pris ma patrimonial cont emporáneo, m ás allá del h ist órico-artístic o. El Cabi ldo cat edrali cio y la in vestig ación del pa trimonio cult ural . Atendiend o a un sentido antropológico, pasar emos posteriorm ente a presenta r la figura instituc ional que ha tomado las decis iones sobr e la colecció n catedralic ia. Esto es, el Cabildo d e la Catedral. N o pretendemo s profundizar sob re la constit ución del mism o, sino en e l s ignificado qu e ad quiere al con vertirse en actor de es ta his toria const ruida por los hech os del hom bre: por la red de a gentes que hemos identific ado en este period o de tiem po de la his toria de la Cated ral. Se convi erte así en el gestor principal de la colección: la estudia, acrecenta, conserva y restaura y la difu nde, y s obre todo e n la med ida que permite que los demás agentes c ulturales lleven a cab o sus actuac ion es al respecto. Por ello, presentam os una breve intr oducción ap oyada en docu mentos actuales que lo La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 55 definen. Tema fasc inante de est udio, cómo un agent e ec lesiást ico, el Cabildo de la Catedral ha generad o u na red d e relacion es inst itucionales en la époc a estudiad a, el sig lo XIX y la prime ra mitad del siglo XX. En e l present e es tudio queremos d emostra r que es te hecho interinst itucional h a estad o presente, ha considerado a la Catedral como una ins tituc ión museístic a, y por ello abrimos la línea de in vestigación pa ra tiempos futuros. Disciplinas Historia del Arte Bellas Artes Conservación y Restauración Patrimonio Cultural Herramientas El Museo y s u gestión Museología y Museografía Gestión d el Patrimonio Cultural 1. M étodo 1. M étodo 1. M étodo 1. M étodo Invest igación Invest igación Invest igación Invest igación trans versal trans versal transve rsal trans versal Criterios Antropología Sociología Nuevos sis temas de clasifica ción desde la Historia de los Hechos La Cated ral de Sevilla El Cabildo Catedralicio. Espacio público y privado El Archivo Histórico Catedralicio Patrimonio Document al 2. Obj eto de 2. Obj eto de 2. Obj eto d e 2. Obj eto de Invest igación Invest igación Invest igación Invest igación trans versal trans versal transve rsal trans versal La Colección Catedralicia Creación y Ges tión Cons trucción d e nue va Cons trucción d e nue va Cons trucción d e nue va Cons trucción d e nue va Inform ación Inform ación Inform ación Inform ación Tabla 2. Red de Invest igació n. Método y Objeto de est udi o. Ana Galán Pérez 56 El mét odo tran sversal y l a invest igac ión del p atrimonio cultural . Finalmente, e l métod o tran sversal se c oncretan en cinco tiempos en los que resumimos todo nuest ro quehacer, y qu e co ncreta t odos y cada un o d e los pasos dados des de el primer mom ento en el que acom etem os este estudio de investigación hasta las c onclusiones. En est os t iempos, trat amos un as pecto fundament al e n nu estro mét odo: el uso d e las nu evas tecnologías a t ravés de una herramienta informát ica com o es Acces 10 que nos ha permitido gen erar una base d e datos. 1.4.2. Nuev os sist emas d e cl asifica ción pat rimonial. La construcción de una red en l a invest igac ión de pat rimonio cult ural y su ge stión . La investigación qu e hem os llevado a cabo en la present e tesis es el resultad o d e una visión trans versal que g enera una ma lla de relacion es. Reiterando que dich o método se apoya en tres aspectos: en primer luga r el punto de partida que supone las disciplinas de la Historia del Arte y las Bellas Artes. A través de éstas comprendem os el o rigen y evolució n h acia el c oncepto d el patrim onio cultur al. En segundo lugar, la dem ocrati zación de la cultura a través de unas herramientas que hagan accesible dicho p at rimonio, destacando el concepto de inst itución museíst ica, el mus eo y la gestión de patrimonio cult ural. Y finalment e, los criterios desde un punto de vist a del hombre que nos lleva a c lasificar y filtrar la información desde los hechos y ac ont ecimientos más allá de los datos cronológicos . 1.4.2.1. El m étodo apl icado de l a invest igac ión t ransversal El moti vo fu ndamental que nos mueve a gen erar est a r ed de invest igación es la certeza y cons ideración que es necesario ofr ecer nue vas ópticas que condu zcan nu evas ópticas que condu zcan nu evas ópticas que condu zcan nu evas ópticas que condu zcan a la refl exión a la refl exión a la refl exión a la refl exión para seguir t rabajan do en la preservació n y d emocratizació n del patrimonio cultural, en este caso, el patrimonio procedent e de la Catedral de Sevilla (Rodrígue z, 200 9). Entendemos qu e sin reflexión no es posib le la 10 Acces es un pro gra m a informático que está ubicado en el contexto del paquete de herramien tas informáticas de Microsoft Office, y permite ordenar, clasi ficar y est ablecer una serie de relaciones internas que lo han hecho impresci ndible para el estudi o. (Tutoria l Access, 2010) La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 57 actuac ión, y ést a requi ere de una metod ología de acceso a la inform ación histórica y a su post erior pro cesamient o y análisis crític o. Disciplinas Historia del Arte Bellas Artes Pa trimonio Cultural Conservación y Restauración Tabla3. Red de Inves tigación. Método. Disciplinas. Parece ind iscutib le pensar que s i hoy t rabajamos con conceptos patrimonia les es porque se ha desarrollad o una evolució n c onceptua l d es de la Hi storia d el Arte Hi storia del A rte Hi storia del A rte Hi storia del A rte principalmente. Se t rata d e l a dis ciplina que est udia el ob jeto artístic o y que tuvo sus orígenes en la época d e la Ilust ración (s iglos XV III-XIX). La Historia es una narración de suc esos y explic ar los eventos del pasado n os ayudan a entend er e l presente, es una d isciplina at enta al cambio c onstante y a la trans formación. Es fundament al para ente nder el patrimonio, siem pre y cuand o camine pareja d e otras disciplinas socia les q ue le ot orguen una pers pectiva antro pológica, s obre todo dirigida a la func ión soc ial. ¿Es muy diferente la línea de trabajo desde la historia del art e a la patrim onial? . Para r esponder a es ta pregu nta, d ebemos d efinir Arte . Atendiendo a la Teoría y función del A rte: “La obra de arte es una m anifest ación d el esp íritu, he cha por el hombre. Mediante la técnica, la ide a que surge en l a mente h uma na se h ace realidad s ensible. Se ha d e con siderar pues, e n l a o bra de arte el procedimi ento seg uido para s u ejec ución, la form a co n q ue se nos manifiest a, l a inten cionalid ad o finalid ad, y el efe cto que pr oduce en nuestro espír itu. Arte e s expresió n”. (Azcár ate, 19 92:8) En la Histori ografía del Arte 11 , comprobamos cómo se ha atendid o a la contextualizac ión his tórica, c ultural, s ocial, económica y pol ít ica, leva ntando teorías y c orrientes a rtís ticas sobre una tabla cr onológica, determina ndo period os artístic os. Est os objetos artíst icos s e estudian desde el m omento en el que fue ron creados, y la historia s e est udia des de el mom ento en el que se est ablecía u na manera concr eta de c lasificar. 11 Es decir, en la hist oria de cómo se ha estructurado la historia del ar t e. Ana Galán Pérez 58 Pero respondiend o a la pre g unta planteada, la línea de invest igación patrim onial a la que dirigimos nu estros pasos, estudia y cataloga el arte desde la pers pectiva antropológica. El hombre, el ciudadano, es el principal heredero de es te legado. Por ello, la Hist oria de los estilos artísticos debe dar p aso a la Hist oria de los hechos realiz ados po r el hom bre para el h ombre. Otra disc iplina q ue trata el objeto artístico son las B ell as Artes Be llas Ar t es Be llas Ar t es Be llas Ar t es . En est e caso, se estudia el p roceso c reador para g enerar el objeto a rtís tico, los m ateriales y técnicas artíst icas, la naturaleza c ons titutiva en definit iva. Por todo ello, es en este m arco dond e se g ene ró la Conse rvación y Restauració n Cons ervac ión y R estau ració n Cons ervac ión y R estau ració n Cons ervac ión y R estau ració n de bienes culturales muebles, siend o la Arquitect ura su homónima en la cons ervación y rest auraci ón de los Monument os Históric o-Artísticos (González-Varas, 1999). Tiene su sentid o en la m edid a en que en su origen era el artesa no el que conocía los materiales constit utivos de la obra artíst ica, por lo que podía pone r remed io a su d eterioro. Podemos com probar la interdisc iplinariedad de las Bel l as Artes y la Historia de l Arte, en uno d e los teóricos funda mentales d e la Conservación y Resta uración que establec e la t eoría de la unidad potencia l de l a obra de Arte, Cesare B randi. Éste s e apoya e n la dialéct ica d e la restau ración q u e subraya la natu raleza unitaria d e la obra de arte o de la manif estación artístic a. Es d ecir, la ins tancia estétic a y la instancia histórica. Act ualmente el perfil del c onservador r estaurado r es t écnico, no creati vo, pero ta mpoco es exclus ivamente historiado r. Es conocedor de a spectos inter disciplinar es que lo habilitan para la profesión (Ruiz de Lac anal, 19 99; Vic ente, 2010). Tiene sentido que el perf il del resta urador haya evolucionad o desde las disc iplinas planteadas , en la m edida que t ambién ha evoluci onado ha cia la id ea de pat rimonio cultural. El e jercicio de la restauración contrib uye co n los proces os de identi dad soc ial y tom a de conciencia de la importanci a d el pat rimonio c ultural d e nu estra s ociedad, hecho totalm ente relacionad o con el objeto d e nuestro estudio y de la línea propuest a hacia la g estión del pat rimonio c on un fin s ocial. Pero ¿cuál es el sig nificad o de la g estión d el pat rimonio?. Reconoc e, clas ifica e interviene los diferentes obj etos materiales que el homb re utiliz ó para es tablecer relaciones soc iales, religios as y de p roducció n. Así, no s aporta datos s obre la materialidad d e la ob ra en un contexto h istórico-a rtístico, ayudand o a const ruir otra hist oriografía dif erente. La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 59 De la m isma man era que la Historia del Arte y las Bellas Artes, am bas mot ores d e conocimiento y conser vación de los bienes cultu rales, ha n sid o el punto d e arranque n ecesario para la com prensión del conce pto de pat rimonio, la instit ución mus eística h a sido c lave por of recer un sist ema de ges tión global: colecciones, ciud adan os, ins tituc ión, son los tres vértices del triángul o museológico (L ord, 1 998). El museo tie ne su s entido en c uanto q ue invest iga, acrecenta, conse rva y d ifund e s u colecc ión. Atiende de e st a manera al ob jeto por el que fue constit uido y tiene s u sentido, la c olección colecc ión colecc ión colecc ión, atiende al espac io es paci o es paci o es paci o museíst ico en el que se expone pero tam bién s e a lmacena y se trabaja, y ofrece y propone las herram ientas nec esarias para que los v isitant es vi sitant es vi sit antes vi sitant es hag an suyo el sentido de la exposición, tant o en el sentido educativo co mo en el de ex periencia significat iva a través de todos los sent idos. Y tanto dentro del es pacio museíst ico (comunicación del muse o) c omo en el e xterior (dif usión d el museo). Para log rar un a c orrecta ge stión del museo, y la c onsecución de los ob jetivos a conseguir respecto de la colección, e l espaci o y los v is itantes res ulta imprescindible elab orar un plan mus eológic o plan m useológic o plan m useológic o plan m useológic o, hecho que fo rtalece nuest ros argumentos al c onside rar e l mus eo piedra angular en e l des arrollo metodológ ico de la gest ión del patrimo nio (Ch inchilla, 20 05). Herramientas El Museo y su gestión Museología y Museografía Gestión del Patrimonio Cultural Tabla 4. Red de Inves tigación. Método. Herramientas. Respecto a la dif usión pat rim onial y c omo ya hemos a vanzado, el desar rollo d e la Museología y Museogra fía ha cont ribuido en gran m anera a analizar y sist ematizar cómo dar a c onocer el pat rimonio c ultural (Alonso, 2006 ). Desde la Museografía s e ha expe riment ado cómo comunic ar es te patrimoni o, y tamb ién s e ha constit uido como un precedent e en el d esarro llo de l a difusión, la d idáctic a a través de la mane ra de expo ner y el aparato com unicado r en fo rma de cart elas y trípticos, c atálogos, a udioguías, et c., y a través d e la re alización de actividad es formativas para el público (Rico, 199 6; Santacana y Serrat, 200 5). A s u vez, otras disciplinas vinculadas con la enseñanza y la Pe dagog ía Pe dagog ía Ped agog ía Pe dagog ía, han intervenido en la construc ción de u na Didác t ica del Patrimonio pues son respons ables d e la elaboración de planes didá ctic os según las neces idades educativas de c ada Ana Galán Pérez 60 grupo de edad. Es decir, cómo ens eñar y t ransmi tir unos conocimientos atendiendo a las caract erísti cas d e los visit antes. Además, con disc iplinas proced entes de la Comunicación como es el Peri odismo Pe riodism o Pe riodism o Pe riodism o (periódicos y re vistas ), las A rtes Dig itales Art es Dig itales Art es Dig itales Art es Dig itales (fotog rafía), y por otra parte el desar rollo del Turismo Turism o Turismo Turism o (Ballart y Joan i Tresser ras, 2001 ) (Visitas guiadas e individuales) se han cons tituid o como ejes fund amentales a tra vés d e los c uales est udiar los document os del archi vo. M ediant e las ac tuaciones generadas por estas áreas tan diversas, se puede ent ender y c onstat ar de qué manera s e h a d ifundido y enseñado el pat rimonio cu ltu ral a lo largo de la historia, es decir, t ransmit ido según el fin y el sign ificado de los objetos artísticos . Por ello, podemos af irmar que una d e las prime ras instituciones en las que se conservan los bie nes m uebles es en los M use os Mus eos Mus eos Mus eos, y sin duda ést os s e convierten en l os a ntecede ntes inmedi atos en la c onside ración d e patrimonio cultural, de todos y para todos. El métod o de gestión s erá p or tant o un modelo a segu ir en la gestión del pat rimonio cultu ral: una colecció n artística que está ubic ada en un espacio concr eto qu e debe a mpliarse, in vestigarse, conserva rse y difundi rse. Es po r esto, que el M useo se convierte en referenc ia al estud iar el c aso d e l a la la la Cat edral d e Sevilla Cat edral d e Sevilla Cat edral d e Sevilla Cat edral d e Sevilla, puesto que la Cated ral dis pone de un ó rgano g estor: el Cabildo, dispone d e un esp acio ex positivo y un espaci o privado en el que se encuentra s u colec ción cate dralicia, que tiene su sentid o en la m edida en que tiene una función litúrgica hac ia unos ciudadanos. Con este triángulo se pondrá en march a la maquina ria d e Investigación, cons ervación y difus ión. Por ell o, est e será uno de los aspectos a dem ostrar y reforza r a lo largo de la i nvestigac ión presentad a. Resulta obligad o, por tanto , exponer a continuación cua l es el conc epto de Museo puest o que va a se r nuest ra g uía para leva ntar las hipótes is respect o a la Catedral y la g estión de su colecc ión, sus orígenes y pasos dad os por el cabild o catedralicio. La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 61 Para resp onder al conce pto de Mus eo 12 , vamos a at ender en p rimer lug ar al Consejo Int ernacio nal de Mu seos (IC OM) q ue es una organizac ión internaciona l de museos y profesi onales, dirigida a la conservac ión, mantenimiento y comunicac ión del p at rimoni o natural y cultu ral d el mu ndo, presente y futu ro, tangible e intangible. La definic ión que hac e de Museo es la siguiente: “Un mu seo e s u na i nsti tución p ermanen te, sin fines de lucro y al servicio de la so ciedad y su de sarrollo, q u e es acce sible al púb lico y acopia, conserva, inves tiga, d ifunde y expone el patrimo nio m aterial e inmateri al de los puebl os y su en torno para que sea e studiado y eduque y deleite al público.” Siguiendo pues la estela ini ciada desde la museología, ent endemos el c onc epto gestión del patrimo nio cultu ral gestión del patrimo nio cultu ral gestión del patrimo nio cultu ral gestión del patrimo nio cultu ral como el de una h erramienta que nos ayuda a cumplir con el fin de trans mitir el legado patrim onial a fut uras generaciones . Debido a que ya no estud iamos d atos exclus ivament e, s ino que est udiamos los hechos, acciones ll evadas a c abo po r el h ombre, resulta indispensable dot arnos de una her ramienta b ase sob re la cual analiza r, reflexion ar y actua r. El p roceso por el cual la col ección llega a considerarse patrimoni o cultural tiene que ver con la evoluc ión hist órica y cultural alca nzando la democ ratizaci ón de la cultura. Este es el cam bio más importante y sustancial, puesto que en s i mism o el término patrimoni o sig nific a legado, herencia. En definit iva, el legad o g enerado por el hom bre y trans mitid o al hom bre en su g lobalidad , y no s ectoria lmente hacia unos grupos minoritari os o elites. En la ac tualidad, la transmisión al futuro del patrimoni o cult ural de un país se constituye en ob ligación y a sí queda recogido por la Cons titución E s pañola de 1 978, el Estatut o de Aut onomí a Andaluz 13 y la legis lación d e Museos y Patrim onio Cult ural, t anto estat al como autonómica (la cult ura y el patrimonio cultura l es com petencia transfe rida, regulada por e l Estat uto de A utonomía). 12 Definición simila r es la que consta e n la Ley 8/2007 de Museos y Colecciones Museográfic as de Andaluc ía, en su artículo 3: “Son museos las instituciones de carácter permanente , abiertas al público, al servicio de la sociedad y de su desarrollo, que, con criterios científicos, reúnen, adquieren , ordenan, documentan, conservan, estudian y exhiben, de form a didáctica, un conjunto de bienes, cultural es o naturales, con fines de protección, in vestigación, ed ucación, disf rute y promoción científica y cultural, y se an creados con arreglo a esta Ley. So n colecc iones m useográf icas aquellos conjuntos de bienes culturales o natural es que, sin reunir todos los req uisitos propios de los museos, se e ncuentran e xpuestos de manera perm anent e al público garantizando las condiciones de conservación y segurida d, y sean creados con arre glo a esta L ey.” 13 Ley Orgánica 6/1981, de 30 de dici em bre, d e Estatu to de Au tonomía para A ndalu cía, y Ley Orgánic a 2/2007, de 19 de marzo, de reforma d el Estatuto de Aut onomía para A ndalu cía. Ana Galán Pérez 68 Siglo XIX Colección Catedralicia 1. Formación 2. Conservación 3. Difusión Actuaciones del Actuaciones del Actua ciones del Actuaciones del El Cabildo de la El Cabildo de la El Cabildo de la El Cabildo de la Catedral Catedral Cate dral Catedral Primera mitad del Siglo XX Actuaciones de Actuaciones de Actuaciones de Actuaciones de los los los los Agentes extern os Agentes extern os Agentes extern os Agentes extern os Tabla 9 Actuac iones e interrelaciones del Cabildo. En prime r luga r presentare mos el Archivo de la Catedr al de Sevilla pertenecie nte a la Inst itución Col ombina , y el cual s e ha escogido y estud iado porque es un riquísimo conte nedor de información del func ionami ento y la vida de una instit ución tan relevante p ara la cultura andaluza como es la Catedral de Sev illa. Considerado uno d e los m ejores archiv os en su género, el Archivo Catedralici o reúne unos seis mil l egaj o s y unos ocho mil libros. C ont iene un v a liosísim o patrimonio b ibliográfico y doc umental que se ha cu stodiad o d esde siempre dentro de los propios muros de la Cat edral y del Palac io Arzobispal (Rubio, 1 991). “Los d ocumento s co nstituyen un tes oro en cualqu ier cir cunstanci a, per o cuando se refie re a un ed ificio v ivo, como es la propia catedral, su potencia d esborda l os l ímites d e lo s leg ajos p ara cons tituir el más formidable instrume nto qu e tienen a su di sposició n los his toriad ores” (prólogo d e Jiménez Ma rtín e n Bernal, 2007: 21). Habría q ue apunta r, qu e no sólo los h istoriado res, s ino los in vestigad ores interdisciplina res, com o se p retende dem ostrar con la p resente Tes is. El Archivo Histórico Catedralicio Patrimon io Documental Tabla 10. El Arch ivo Catedralicio. La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 6 9 Por todo el lo, est os tes timonios esc ritos c onstituyen patrimoni o bib liográfico y document al, engloba do en e l patrim onio cultura l m ueble de la Catedral de Sevilla y as í son la base de cualquier inves tigación cient ífica. Este legado esc rito, depositado en el archivo, p ara c onserva rlo y ofrec erlo a la socieda d, pretende contribuir al c onocimi ento de sí m isma y, c on ello, favorecer su pr opio desa rrollo. “El Tesoro d e la Catedr al, adem ás de encon trarse en u na sala del siglo XVI son sus actas capitul ares, lib ros d e f ábrica, cartas, planos y pergaminos, l os p apeles e n gener al” (prólog o de Jim énez Martín en Bernal, 20 07:2 1). Toda doc umentación g enerada por la instituc ión de sde s u fund ación es tá recogida y clasific ada, c onvirtiéndos e en el lugar d e es tudio fun damental de nuestra inv estiga ción y ha si do c rucial para resolver nues tras hipótesis. Ha sido, además , de vital im portancia el acceso a la base de datos informática WINISIS 16 del Archiv o, en el que s e e ncuentran volcados los lega jos d el Fondo Históric o, facilitand o y permitie ndo que nuestro est udio se haya podido s ustenta r en una herramienta útil y ágil. Sobre todo, po rque ofreciendo una clasificación muy bi en definida y muy cla ra al i nvestigador, nos ha ayudado a acotar la ingente información del archivo catedralicio, evitando en ciert a m anera el riesgo que supone sentir c ómo nunca h emos d ado fin a aquello que queremos encont rar. El Cu adro d e Clasific ació n d e los fond os del Archivo d e la Cated ral es el qu e sigue: 1. Medios de Información. 2. Secretaria. 3. Mesa Capitular. 4. Lit urgia. 5. Fábrica . 6. Patronatos . 7. Conta durías. 8. Jus ticia. 9. Va rios. 10. Fond o Histórico Ge neral. 11. Planos y Dibujos. 16 Programa desarrol lado y distribui do por la UNESCO. Utilizad o también e n la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andaluc ía (Cartografía Histórica). No hay un sistema común para los Archivos eclesiásticos. Inf orm ación obtenida por la direct ora de la Institución Colombina, en ener o de 2011. Ana Galán Pérez 70 De los c uales, hemos estud iado los s iguientes: - Secretaría. Parte de Cor respondencia: s e t rata de toda la d ocumentac ión producida o gest ionada por el s ecretario d el Cabildo en el d esarroll o de c ada una de las func iones que dese mpeña de ntro d e la ins titución c apitula r. En nuestr o caso, se ha acu dido a la correspond encia re c ibida y emitida por los agentes culturales en el siglo XIX y XX , y la respu esta ofrecida p or el Cab ildo. - Fondo Histórico General: Se t rata del respaldo document al que se rvía d e comprobante y en el que se asenta ban los numer osos trueques, compras , censos, donaciones , tes tamentos , m emorias, m isas, enterramientos , obras y restauracion es. Hemos atendido a estos dos ámb itos dentro de l a rchivo porque media nte el intercamb io de la c orrespon dencia ent re el Cabildo y las inst ituciones nos han proporcionado la posib ilidad de investig ar el fond o sin la forma, el cont enido tras otra palabra, para cons truir unos oríge nes del concepto patrimonial de la colección cat edralicia. Est o es, es tudiar y contrastar tod os aquellos as pectos que nos h ablan d e patrimonio c ult ural sin aún existir el térmi no c omo l o e ntendemos hoy día, y que por tant o no lo vam os a encont rar explícito en un a rchivo his tórico. En nuestro est udio se ha consid erado la docum entación procede nte d el Archivo Histórico c omo Patrim onio Documental que c onsigu e la c onfigurac ión d e memoria c olect iva, un legado cultural que deb e se r conser vado para las generaciones futu ras. En el Título V III d e l a Le y 1 4/20 07 d e Patrimonio Histórico Andaluz, qu e s e at iende al Patrimonio Docum ental y Bibliog ráfico 17 , comprobamos una c omplej idad conceptual, es to es cómo los d ocumentos comparten una dob le cu alidad, la de constit uirse pa t rimonio mat erial e inmaterial: objetos y cos as a estud iarse, y p or ot ro s on c ontenidos , mens ajes qu e se encuentran e n dic hos objet os. 17 Artículo 69. C oncepto y régimen jurídico del patrimonio documen tal andaluz: El patrimonio documental andal uz está constituido por todos los docu mentos de cualquier época conservados , producidos o recibidos por las persona s o institucion es de carácter público y privado, estén reuni dos o no en los archivos de Andalucí a, en los t érminos r egulados en la legislación de archi vos. La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 71 Disting uimos as í tres tipos de valores (Góme z, 20 11): - El Va lor his tórico e i ntelect ual con una t radición y concienc ia secula r de s u conservaci ón, y son considerados como fuentes necesarias para valora r otros bienes cult urales. De es ta ma nera la historia s e reconst ruye en l os archiv os. - Valor s ocial y político. A dife rencia d el ant erior, est e s entido no se ha visto con la mism a c laridad, pero hoy día los Archiv os contribu yen a la c onstrucc ión valores propios d e la dem ocracia. Est os s on l os Derechos fundament ales a la información, y en los que comprobamos la en orm e trascendencia de la Declaración d e los derechos del Hombre. - Valor representat ivo y s imbólico. Es d ecir, un valor icónico y monumental por el sentido de l os fondos que s e cust odian. En est e se ntido cab e dest acar l a importancia d e la Bibli oteca Colombina de Sevilla. Así el patrimonio doc ument al identifica a muchos pueblos e identid ades de Andalucía, d e la mism a manera qu e lo hace un ed ifico o un cu adr o. Atendiend o a est os valores, ad emás d e estud iar el Documento como f uente de información, hemos consid erado el doc umento d e la mism a manera que s e consideran los objetos patri moniales, pues son reflejo d e nues tra cultura. Es decir: • Por el contenido que tra nsmit e. • Por su pro pia material idad: evolució n en el so porte y tipos de papel. • Por s u g rafía: I nformac ión sobre la aplicación de la t ecnología. D el document o manusc rito a la m áquina de escribi r. • Por reflejar la pres encia de los agentes emisores y recepto res de la información: fi rmas , sellos, marcas, expresiones. En d efinitiva, por su i nstan cia histórica y est ética tal y como C ésare B randi afirmaba en su Teoría d e la R estauración (19 98). Ana Galán Pérez 72 1.4.3. Plani ficac ión de la invest igaci ón Hasta este mom ento, hemos expuesto la red generada en nuestra invest igación: el sist ema de investigación y el objeto d e invest igación, interrelacionad o y c uyo objeto es ser capac es de g enera r nueva inf ormación de la c olección cat edralicia sobre tod o desde el ámbito pat rimonial y de la gestión pat rimonial, teni endo en consideración una visión a ntropol ógica de los hechos, m ás allá d e la s ucesión cronológica de tales hechos o acontecim ientos. Esta c omplejidad, s e refl eja en el proceso d e t rabajo invest igador en sí m ismo. Consideramos de gra n int erés ofrecer el mét odo p or el cual se ha llevado a cab o esta com pleja y bella red de disc iplinas, herramien tas y filosofía mis ma, conducent e a crear una c ons telación informativa sobre l a colección catedralicia de la Cated ral de Sev illa. El trab ajo reali zado en nu estro pro c eso de inves tigación ha su puesto una averiguación en si m isma, p aulatina, ava nzando y retroc ediendo. Para ello, se ha llevado a l día un “cuaderno de ruta” como si fuéramos navegantes, y cuyo fruto presentam os a c ontinuación. Resumim os el proces o invest igador en cinco tiemp os: Tiem po p rimero. Tiem po p rimero. T iem po prime ro. Tiem po p rimero. Det erminación del objet o d e nuestro estudio: La definición y acotam iento de la In formaci ón. Tiem po seg undo. Tiem po seg undo. Tiem po seg undo. Tiem po seg undo. Adapta ción del l ugar d e t rabajo: La bús queda en el Archivo Histórico. • Los pasos en el trabajo de Ar chivo. • La organización y acces ibilid ad de la doc umentac ión en el Archivo de la Catedral. • La acot ación de est udio de un área concret a del Archivo. • La acot ación cronológica d e nues tro estud io. • La selecc ión y búsqueda d e términos . La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 73 Tiem po t ercero. Tiem po t ercero. Tiem po t ercero. Tiem po t ercero. El método de ordenación y clas ificación: La creación de una herramienta . • La evolución: avance media nte la cons trucció n y deconst rucción de l a herramienta . • Ventajas de uso d e una bas e de dat os informát ica. • Los int errogantes que r espond e la base de datos . Tiem po cua rto Tiem po cua rto Tiempo cuart o Tiem po cua rto . El trat amiento d el Docum ento: d el e xpediente de a rchivo a la ficha c atalográfica. Tiem po quinto. Tiem po quinto. Tiem po quinto. Tiem po quinto. El proc esam iento d e la info rmación: la g eneración de nu evo conocimiento. • Aplicación de filt ros y s elecc ión de la ba se de datos matriz, o ba se de datos “Catedral de Se villa”. • Clasificación por áreas : los lis tados de expedientes. • Protocolo de c onstrucción de c apítulos: 4 pasos. Ana Galán Pérez 74 Tabla 11. Los cinco tiempos en el proceso de investigación. La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 75 1.4.3.1. Tiempo primero . Det ermin ación del objeto de nue stro estudio: haci a una defin ición y ac otami ento de l a Informac ión En este tiem po s e ti ene en consid eración qué b uscamos. Si bien es necesario partir d e un objet ivo defini do, y para ello el primer p aso lógico a dar es la búsqueda de i nformació n explícita, r esulta nec esario s er fl exibles para t ene r la capacidad de descub rir el p otencial del archivo donde es tamos est udiando, es decir aq uella información implícit a o secundar ia. Podría mos decir, entonces, que tenemos a nuestro alca nce d os tipos de información: -Información explícita, o prim aria. -Información implícit a, o sec undaria. Secundaria Secundaria Secun da ria Secun d aria Secun d aria Secun da ria Primaria Tabla 12. Niveles de informa ción Por ejemplo, en el est udio de la restauración resulta ob vio comenzar busca ndo términos q ue definan con servació n y restaurac ión y t odo aquel g rupo de sinónimos. Est a es la inf orm ación más c lara por la que e mpezar. Por ello tam bién se tiende a comenzar por lo que apo rta mayor cantidad de datos precisos, como son las intervenciones d e co nservación y r estauración. Sin embargo en la búsqu eda de nuest ro objetivo, debe mos ser flexibles pero sin desviarnos , lo que supon e que no vamos a d esest imar aquel la info rmación que se encuentra en el grupo de informac ión secunda ria o implícit a, más aún cu ando nuestra búsqueda se l ocaliza en un ámbito cron ológico en el que mu chos de los términos no a parecen como tales, sino com o conceptos. Ana Galán Pérez 76 Por lo t anto, d entro de est e grupo d e info rmación se cundaria est udiamos los términos vincula dos al Pat rimonio, a la Colección Cate dralicia: DÓNDE, CÓMO , CUANDO, POR QUÉ, QUIÉN. Estos d atos nos van a complement ar y a di rigir haci a el objeto de nues tra in vestig ación. Pero si s e am plía la info rmac ión ¿se puede aba rcar el estu dio de estos d atos implícitos?, ¿sob repasa nuest ra área de estudio?. La re spuesta es sencilla: en la medida en que seamos capaces de gene rar un instru mento de g estión d e la información para su p osterior es tudio y p rocesamiento, s í que es posible. 1.4.3.2. Tiem po seg und o. A dapt aci ón del lugar de t raba jo: La búsqueda de infor mación en el Archivo Históri co Este paso supone conoc er cómo se va a int eractuar con el archi vo. Esto es, por una parte la necesari a familiarización con los Cuadros de Ca talogación y c on la base de datos informática. La manera de buscar y encont rar la info rmación se rá distint a según la propia clasi ficación de la informaci ón en el arch ivo. A) Sucesión d e pasos p ropues tos en el trabajo de Archivo. • Selección d e términos. • Introducción en base d e datos propia del archi vo. • Obtenemos en pantalla el li stad o de legaj os c on los e xpedient es en los que encont ramos el térmi no subrayado. • Consultamos en pantalla l eg ajo por legajo, exped iente por ex pediente. • Seleccionam os y anotam os los expedient es que nos interesan para su posterior cons ulta. • Anotamos su refe rencia seg ún el Cuadro de Clas ificación en nuestr o cuaderno de ca mpo. • Solicitamos s u consulta al persona l d el a rchivo según prot ocolo de cumplimenta ción de solic itu d. • Consultamos físic amente el doc umento. La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 77 B) La organizació n y acces ibilida d de la d ocumentaci ón en el Archivo de la Catedral. Podemos deci r que ha s ido f undamental p ara nues tro estudio la ma nera en la que está O rganizad o el A rchivo. Dis tinguim os por una pa rte los lib ros de clasifica ción y por otra el s istem a WINI SIS. - N os hemos guiad o por los Cuadros de Clasif icación: Son guías c omprendidas en los libros de Clasifica ción o rdenad os s egún cr onología. S e cons ulta este libr o q ue derivan a otros libros donde s e enc uentran los enunciado s de los legajos tam bién por cronolog ía. - Base de d atos inf ormát ica, WIN ISIS: A tra vés de la b úsqueda de u n t érmino, obtenemos el lis tado de le gajos en l os que hay uno o varios expedi entes que contienen ese t érmino. L os legajos que a parecen en p rimer luga r son los m ás cercanos a nu estra é poca, y a c ontinuación los más le janos. La búsqueda por término ha sido bás ica, y el Cuadro de Clas ificación ha s ido una g uía a tr avés d e la cual el a rchivero bus ca e n las est anterías la ubicación fís ica del legajo. C) L a acotación d e estudio a través d el Cuad ro de C lasificación del Archivo Histórico Cated ralicio. Al enc ont rarnos con un importante volume n de información proced ente de “Secretaria. Corres pondenci a”, consideramos que la d ocum entación a portada desde la corresponde ncia no s puede ap ortar una coh erencia narrativa. En prime r lug ar n os ay uda a acotar el ám bito d e es tudio, pu esto qu e a porta información que trat ada en conjunto es novedosa, y qui zá s e trate de una ba se o medio docu mental poc o inve stig ado. Además, el objeto de nuest ro est udio encaja perfectamente en el contenido d e las m ismas : es decir, la conservaci ón, restaurac ión y d ifusión d e la col ección catedralicia. Potenciand o u n aspect o relevante para nuest ro es tudio que es el d e las relacion es inst itucionales del Cabildo c on el exterior. Entonces planteam os qu e la b ase d e nuestra tesis va a ser el pat rimonio artístic o considerado en su t iempo real a t ravés de las carta s de entrada y s alida Ana Galán Pérez 84 Tabla 17b Base de Da tos- Catedral de Sevilla (2) C) Estructura de la bas e de datos matriz o “Catedral de Sevilla” e n el programa informático Access. La bas e d e datos matriz o “Catedral de Sevilla” está creada segú n la inf ormación que d eseamos obtener. Para ello, ha sido necesario pr e gunta rnos qué datos son relevantes para nuestro estudio, generar esos esp acios o “estant erías” y de esta manera volcar la info rmació n de los expedi entes estudiados en el archivo en el lugar que nos interes a. Planteamos a continuac ión c uál ha s ido nuest ro guión para e labora r la bas e de datos mat riz o “Catedral de Sevilla”, y a continuación nos referi remos al desarrollo en un des plegable de opcion es de c ada campo generado. • Para recoge r el origen de l a i nformación que estud iamos: Campo den ominado “Nº Regi stro”. Campo den ominado “ Origen ”. La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 85 Campo den ominado “ Título”. Campo den ominado “Des cri pción”. Campo den ominado “ Año”. • Para saber qué tipo de pat ri monio artíst ico est amos est udiando: Campo den ominado “ Tipolog ía”. • Para saber cómo se ha c omportado la catedra l com o entidad Museístic a: Campo den ominado “C atedr al”. • Para sa ber qu ienes s on los agentes implicad os en las act uaciones sobre la colección c atedralicia: Campo den ominado “ Emisor”. Campo den ominado “R ecept or”. • Para saber cómo se ha fo rm ado la colecc ión catedralic ia: Campo den ominado “C olecci ón”. • Para saber cómo repe rcuten las dist intas disc iplinas: Campo den ominado “C onocim iento”. Campo den ominado “C onservación”. Campo den ominado “Difus ión”. • Para saber cómo se ha ges ti onado el tesor o en una o var ias d isciplinas: Campo den ominado “ Métod o”. • Para saber el ámbit o espaci al de la informa ción tratada: Campo den ominado “ Alcanc e geográfic o”. Ana Galán Pérez 86 D) Contenidos de la B ase de Datos -Catedral d e Sevilla A cont inuación, hacemos referencia a ca da campo generado y su contenid o. Es decir, los desplegab les de cad a cam po que han permitido seleccionar una opción de las cread as. Ha s ido i mprescindib le in vestiga r el Tesau ro de Patrimoni o Histórico And aluz 18 para saber cómo s e denominan los térm inos. 1. L os c ampos que se r efieren al or igen d e la i nformación no poseen desplegables, puesto que s u ubicación en el Archivo, su d escripción y el a ño n o da lugar a variables. 2. En el cam po denom inado “Tipología” los términ os son los siguientes : Objetos Inmuebl es. Arquitectura Objetos Inmuebl es. P ort adas Objetos Muebles. Antigüedades Objetos Muebles. Di bujos Objetos Muebles. D ocumentos Objetos Muebles. Libros Objetos Muebles. Escultura Objetos Muebles. Fotografía Objetos Muebles. Pi ntura Objetos Muebles. M obiliario religi oso Objetos Muebles. M obiliario. Retabl os Objetos Muebles. M obiliario. Litúrgic o Objetos Muebles. Estampas Objetos Muebles. Gra bados Objetos Muebles. Instrumentos mus icales. órganos Objetos Muebles. Instrumentos de m edida. R elojes Objetos Muebles. Indumentaria. Obj etos textiles. Ceremoniales. Objetos Muebles. Indumentaria. Obj etos textiles Religiosos. Objetos Muebles. Insignias religiosa s Objetos Muebles. O bjetos de altar Objetos Muebles. O bjetos de sacra m entos Objetos Muebles. O bjetos eucarístic os Objetos Muebles. O bjetos procesion ales Objetos Muebles. O bjetos individu ales Objetos Muebles. O bjetos religiosos. Exvotos Objetos Muebles. O bjetos religiosos. Relicarios Objetos Muebles. O bjetos religiosos. Reliquias 3. En el Camp o denominad o “Cat edral”, los términos son los que s iguen: 18 Macroestruc t ura y el l istado jerárquico de la macroestructura, (Tesauro, 1998:54-71 ). Espacio público Espacio privado – Gestión Espacio privado – Depósito Colecció n Espacio privado – Trabajo-Intervenci ó n Colección Espacios externos - Trabajo-Interven ción Colección La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 87 4. En los c ampos denomina dos “Emisor” y “Rece ptor”, los términos vinculados con los ag entes que inte rvie nen en la C olección: 5. En el cam po “Colecc ión ”, ref erente a los p rocesos de form ación d e la Colección C atedralicia: 6. En el campo “Conocim ient o” que ha ce alusión a la manera d e estud iar la Colección C atedralicia: Agentes colec t ivos. Reli giosos Agentes colec t ivos. Reli giosos. Cabildo de Sevilla Agentes colec t ivos. Soci oe con óm icos. Administración P ública Agentes colec t ivos. Soci oe con óm icos. Instituciones Agentes colec t ivos. Soci oe con óm icos. Empresas Agentes colec t ivos. Cul t urales. Instituciones Agentes colec t ivos. Co m unica ción e Información Agentes colec t ivos. Conoci miento- Universidad Agentes indiv iduales. Profesionales Agentes indiv iduales Compra Adquisici ó n Cesión Donación Préstamo Obsequio Legado Herencia Transmisión Recuperación Robo Pérdida Sustracción Venta Enajenac ión Expropiación Inventario Catálogo Investigación Hu manidades / Artístic a Investigación Té cnica / Co nservaci ón / Arquitectura Ana Galán Pérez 88 7. En el camp o “Dif usión” que se refiere al fin de la C ol ección Cated ralicia, y el motivo de s u difusión: Litúrgica Estético- Artís t ica Patrimonial Estético- Artís t ica –P atrimonial Litúrgico – Artística – Patrimonial 8. En el Cam po “Métod o”, que se refie re al m oment o me todológico de la ges tión, se atiende a los s iguientes t érminos, solos o en combina ción d e dos o m ás: 9. En e l Camp o “Alcanc e” , se ofrec en posibilidade s según los siguientes términos: Anális is y diagnóstico Criterios Actividad Recursos Human os Recursos Econó micos Supraestatal Estatal Autonómico - Andal ucía Local – Sevill a Eclesiástico La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 89 Tabla 18. Estru ctura de la Base de Datos- Catedral de Sevilla Ana Galán Pérez 90 Tabla 19a. Conten idos de la Base de Datos- Identificación. Cronología Tabla 19b. Contenidos de la Base de Da tos- Tipologí a . Catedral. Agentes La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 91 1.4.3.4. Tiemp o cuart o. El t ratami ento del documen to: Del expedi ent e de Archivo Hi stórico a l a ficha c atalográfi ca de cl asifica ción y estudio . La bas e d e datos creada en Access nos ha ayudado a registrar y ordenar para su posterior estud io los expedi entes allí regist rados. Sin emb argo, c ada uno de estos expedientes r equiere de una des cripción y un es tudio en profundidad . A trav és de las fichas cat alográficas, e st amos analizando cada uno de los exp edientes seleccionados y fotoco piados que tenemos en nues tro registro persona l. Tras la consulta física del documento y la reflexión sobr e su utilidad en el objet o que n os lleva la in vestigac ión, el pat rimonio c ultural de la Catedral de Sevilla, podemos r ealizar tres pasos: 1. Anotar la ref erencia en el cuaderno de campo con una breve descripción y comentarios. 2. Fotoc opiar el docum ento para que fo rme parte d e nuestro archivo personal. Tabla 19c. Contenidos de la Base de Datos- Colección. Conocimiento. Conservación. Difusión. Método. Alcance. Ana Galán Pérez 92 3. D esestim ar el contenid o del ex pedient e por no coinc idir con el objet o d e nuestro est udio. Co nfirmamo s de esta m anera si la primera bús queda se h izo co n éxito. En los c asos 1 y 2, en l os que la informa ción nos ha parecid o releva nte, generaremos una h erramie nta o ficha de cat alogació n de cad a uno d e los expedientes. Estará vincula da a través de nuestro Nº de Regis tro de Ar c hivo Personal qu e consta en la bas e de dat os. En estas fic has, identificaremos el origen del expediente en el A rchivo His tórico y en nuest ro Archivo. L e otorgaremos un tema según el área d e trabaj o, que tamb ién t iene un víncul o con los campos de la bas e de d atos y su cr eación. Haremos u na transcripció n 19 , traduc ción y resume n, elaboraremos unas conclusiones , extraerem os un vocabulario y un listado de agentes . Estas fichas t endrán un linkeado o un ne xo informátic o con la ba se de dat os. Hemos cons eguido así qu e clicand o o presionand o sobre el núme ro de registr o de la tab la, nos llevan directa mente a la ficha, que se ab re pa ra su cons ulta. Una vez cumpliment adas todas est as ficha s en formato sencillo de t abla en el programa W ord d e Microsof t Officce, las clasificaremos y agru paremos según e l tema d el área de trabajo en l as c arpetas. 19 Como ejemplo d e transcripción, he m os inclui do en e l Anexo la carpeta de la comisión de Restauración del cuadro d e “ San Antonio de Pa dua” de Murillo, d e 187 5. La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 93 Tabla 20. Ficha Catalográfica de la Documentación de Archivo. Ana Galán Pérez 100 Primer paso: la introducc ión: Com enzamos con la exposi ción de los int errogantes que querem os respo nder c on el trat amiento d e los expedientes. Es dec ir, el listado de expedientes qu e s e han s eleccionado para elabora r el capítulo, analizando de qué man era h an contribuid o a const ruir el es quema del ca pítulo. Segundo paso: el guión del c apítulo. C ontinente: En es t a parte se determi na e l guión a través del estudio d e los exp edientes, que en sí mism os nos van a of rece r una estruc tura. En conc reto se plantea un índice con l os apartados . Tercer pas o: el estudio d e lo s expedi entes. Cont enido: A través d e los pasos 1 y 2, en los que h emos generado un listad o d e expedi entes organizado por temas, acudimos ahora a las ficha s ca talográficas donde hem os trans crito o traduc ido los Ex pedientes. De esta m anera atend emos al c ontenido es pecífico de cad a un o de los ex pedientes sel eccio nados, ubica dos en el contin ente qu e han generad o por su estud io previo. ¿Cómo lo hac emos? 1º) A través de los d atos cuantitat ivos. L as a grupaciones de Expedientes que por el m ismo enunc iado ya nos apo rtan info rmación. 2º) A través d e los dat os cualit ativos, es to es del es tudio de aquellos expedientes c on ficha cat alográfica . Para l os apartados 2 y 3 es indispensab le un con ocimie nto previo del á rea a estud iar y a a plicar. 3º) A través de la com par ación de los datos obtenidos de t odos los Expedientes El paso siguient e será el est udio, anális is, valoración y selección de t odos los expedientes, y d e aquellos conceptos que son im prescindibles para obt ener u na identificac ión del conce pto d e patrimoni o cultural. La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 101 1.4.4. Resulta dos del m ét odo aplic ado: la con strucción de nu evos conte nidos de la Cat edr al de Sevi lla b ajo la ópt ica pat rimoni al. El resulta do de los pas os descritos ant eriormente es el nuevo conocim iento del estudio de los expedient es ubicados en el lugar que les corresponde dentro d el guión. De esta manera hem os comprobado cómo dich o conocim iento s obre patrimonio cult ural y la consideración mus eológica de la Catedral responde a los interrogant es que plant ean nues tras hipótes is. El C abildo de la Catedral d e Sevilla se c onstitu ye com o e l prot agonist a d e n uest ro estudio y es una certeza qu e el es tudio se va a formar en t orno a és te. El t ronco principal será el Cabild o y las disciplinas en torn o a la Colección cat edralicia serán las rama s de nuest ro árbol. L a forma de encajar nuestras disc iplinas, es respondiendo a cóm o ha a ctuado el Cabild o al respec t o de su c olección catedralicia. La lect ura que se ofrece a continuac ión, por tant o, es el resultado d e la metodología de trab ajo realizad o en el Archivo Histórico d e la Cat edral de Sevilla. Tal y como se ha expuesto, han sido cinc o los pas os para llegar hasta el punto que nos encont ramos: desde la determinación del objeto de nuestro estudio, el trabajo de cam po en e l Arc hivo Hist órico, la creación de una herramienta de clasifica ción y la cum plime ntación de la mis ma, la g eneración de u na f icha catalográfic a, y finalm ente el procesa mient o de la información para gen erar u n nuevo c onocimiento. Hubi era r esultad o impos ible l legar a l pu nto qu e nos encontramos si no hub iéramos seguido este planteam iento de t rabajo. En definit iva, la l ectura qu e ofrec emos p rocede de la información ordenada y procesada de los expedien tes del Archivo Hist órico gracias a la estructura y contenidos d e la base d e dat os - Catedral de Se villa. L ect ura obtenida tal y com o se explica en el Tiem po cin co: primero la a plicación de filtros desde la bas e d e datos matriz, segundo la c lasificación por áreas, tercero el protocol o de construc ción de los t res capí tulos y c uarto la construcc ión d el conocimiento. Los tres ca pítulos que present amos, a s aber: la creación de la colección catedralicia, la conservació n y la difusión, se han obt enido gracia s a los filtros desde la bas e d e d atos m atriz. Una vez gene radas nuevas bases d e d atos por áreas, se ha trabaja do en ca da una de ellas de m anera individual. Ana Galán Pérez 102 Sin embarg o, cad a capítulo sigu e un protocolo comú n. Vamos a obs ervar que cada capítulo se c ompone de la selecc ión y pres entación de los ex pedientes con su refer e ncia al Archiv o H istórico a pié de página. Dichos expedientes se presentan s egún el ord en det erminado en nues tro estudio. Finalmente, se ofrec e un apartado de c onclus iones en el qu e hemos identificad o y anali zado términos patrimoniales en los ex pedie ntes. Queremos significar una cuest ión relevante en la lectura, y es qu e ofr ecemos dos maneras de ex poner l os expedientes. El motivo de plantear es te s istema es la heterogeneidad en la natu raleza mism a de los expedientes estud iados. La gran diferencia com o fu ente doc umenta l d e ca da uno de ellos, ha d irigido nuest ra sist emática a que diferenciemos sin relegar a un segundo plano, aquel los expedientes q ue nos of recen informac ión cuantit at iva, resp ecto a una información c ualitativa. Por ello, por una par t e presentamos el e xpedient e individual, r elevante por sí mism o, y por ot ra mostramos agrupaciones de expedientes, relevant es en su conjunto. Finalmente, podem os concluir que el respeto al ex pediente tal y com o lo hemos encontrado en la Base de datos del Archivo H ist órico WINI SIS es reconocible cuando és te se m uestre en cursiva. Realizadas las pertin entes ac laraciones, los capítulo s plant eados en la a continuación son los s iguient es: En primer lugar la colecció n catedralicia, en el que analizar emos los orígenes y c ausas de acrece ntamiento y pérdida de la mi sm a. En segundo luga r la co nservación de la colecc ión catedralicia, diferenciand o entre la normativa regulado ra, los sistem as d e conservaci ón preventiva identificad os y las int ervenciones d e restauración en la colecc ión. En terc er lugar, y c erra ndo la cadena lógica de la ge stión patrimonial pasaremos a expone r la dif usión d e la col ección cated ralicia, es to es, cómo s e ha dado a conocer y cómo se h a puesto en valor la colección. La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 103 Imagen 2. Sala de consulta del Archivo Histórico de la Catedral de Sevilla, 2010. Imagen 3. Interior del Archivo Histórico de la Catedral de Sevilla, 2010. Ana Galán Pérez 104 La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 105 TÍTULO 2. ORÍGENES D E LA CONSIDERAC I ON MUSEÍSTIC A Y GESTIO N P ATRI MONIAL. LA COLECCIÓN CA TEDRALICIA Ana Galán Pérez 106 La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 107 Capítulo 2. 1. La colección cate dralicia. Su formación. Ana Galán Pérez 108 La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 109 2.1. LA COLECCIÓN CATEDRALICIA . SU FORMACIÓN. La colección es f undam ental para transmit ir un m ensaje y para c onstituir un a instit ución museíst ica. El pres ente capítulo pretende ab ordar el desarrollo de la formación de la colec ción cat edralicia a lo largo del sigl o XIX y la prime ra mit ad del siglo XX, a t ravés de la i dentific ación de los sist emas de ac recentamiento y pérdida, presentes en l a document ación de l Archivo Histórico Cat edralicio. Siguiendo la pe rspecti va trans versal pr opuest a en nuest ro est udio, el primer pas o de la c adena lógica de la ge st ión patrimonia l es la identi ficación, invest igación y document ación de los bienes muebles que conforma n dicha colección, y que se plasman en el inventari o y la c atalogación. Atend eremos en el estudio de los expedientes d el Archivo d e la Cated ral a la forma ción d e inve ntarios d e su colección. Asimism o y sig uiendo nuest ro argument o pretend emos confirmar que se trata de un t ratamient o m useístic o el que h a recib ido la c olección c atedralicia, puesto que la formaci ón, invest igación y cat alogación de las colecciones e n un museo so n imprescindibles para que s ea consid erado como tal. Un mus eo sin colección estudiad a, conservada y expuest a, pierde el sentido por el cual fue c onst ituido. De est a m anera, l levar a cab o dich as actuaciones justifica el funcionam iento de la Catedral t al y como l o hace una instit ución mus eística. Hecha la introd ucción, las p reguntas q ue queremos resolver son las sig uientes : ¿Cómo se ha gen erado la c olección a lo larg o del s iglo XIX y prime ra mitad del siglo XX, y quiénes son los ag entes que han intervenido?, ¿Por qué tipo d e objet os muebles está formada?, ¿Se ha creado algún s istema de docum entación y organización de la colecc ión?, ¿Se ha estudiado e invest igado la colección?. En definitiva: ¿Ha gestionado l a Catedral su colección como si de un Museo s e tratara?. Una vez est udiados los expe dientes d el Archivo Histórico d e la Catedral de Sevilla, los resulta dos obtenidos so bre la colecció n c atedralicia han sido los s iguient es. Podemos com probar cóm o s e identifican los siguient es as pectos: • La generació n de un s istema de control de la Colección o Inventariad o. • Las adquisiciones. El proce dimient o por el cual la Colección ha sid o acrecentada. • Las pérdidas . El procedim ien to por el cual l a colección ha dis minuido. Ana Galán Pérez 116 exhibición y visita como cons ta en el Proyecto de Reglam ento de 1923 en el qu e se establece la necesidad d e inventaria r, t anto en vitri nas como en armari os. Y por otra parte d istinguim os la solicit ud promovida po r agentes externos, en el ámbit o de las e xposiciones tem porales (como las que co nstan de 189 2 y 1910). También hay que destacar , que en la participació n de exposiciones de la Colección catedr alicia ha sido necesari o parti r d e un lis tado de obras cuya elaboración ya ha supu esto por sí mism a la const itución de un inventario puntual. Atendamos al pr imer g rupo cu yo promot or d e la elaboració n del i nventari o es e l prim er g rupo cu yo promotor d e la elaborac ión del i nventario es e l prim er g rupo cu yo promotor d e la elaborac ión del i nventario es e l prim er g rupo cu yo promotor d e la elaborac ión del i nventario es e l Cabi ldo Cabi ldo Cabi ldo Cabi ldo. Obtenemos la p rimera inf ormac ión e n el añ o 1881 : Apu ntes para el inventario de alhajas de la C atedral 22 , y le sigue el año 1882, con el expediente: Inventario d e los objetos de plata de la Cated ral de Sevilla 23 , en el que se t rata la organización d e objetos litúrgic os. Ya del sigl o XX, tenem os la i nformació n de 1903: Descripción porme norizada d e d os alh ajas de la C atedral: un copón de plata del sigl o XVI y u n relic ario s.XVII I, que se enco ntraba jun to a corresponde ncia de 1 903. Su autor probableme nte es José Ge stoso 24 . En este ex pediente de 1903 apar ece citada la persona de D. J osé G estoso Jos é Gest oso Jos é Gest oso Jos é Gest oso c omo autor de una d escripció n d e las “alhajas”. Cons ervador d el M useo d e Arqueología de Se villa nombrado en s esión m unicipal del 2 9 d e octubre de 1 886 del Ayuntamient o de Sevilla (López, 20 10), s erá una persona fuertemente vincul ada con la c olecc ión ca ted ralicia y su gestión en el tránsit o d el siglo XI X a l s iglo X X. S u perfil mus eológico es fundam ental pa ra com prender las actuaciones que lleva a cabo en la Catedral de Sevill a. En 190 8, G estoso prop one al Can ónigo Ma yordomo Muñoz y Pavón llevar a cabo una cat alogación de los lienzos de la c atedral, que recogerá en su t rabajo publicado en 190 9: “ Una requisa de cu adros de la Catedral de Sevilla” (Valdivieso, 1978 ). Ante rior a esta tarea, José Gestoso ya había hecho menció n de los cuadros d e la C atedra l de S evilla en el tomo public ado en 188 9 de “ Sevill a Monumen tal” y junt o a su coetáneo C eán Bermúd ez, con s u “ Descripción artística de la Catedr al de Sevilla ” serán las figuras representativa s en c uanto al estudio, descripción y divulgaci ón d e la Catedral d e Sevilla en el siglo XIX, prop iciando las bases de organización de la c olección cat edralicia a tra vés d e inventarios. 22 A.C.S. Fondo Capitular. F ondo Histórico Genera l. Num. Leg. 1126 0. Nº Exp. 23 23 A.C.S. Fondo Capitular. F ondo Histórico Genera l. Num. Leg 11297/ 2. Nº Exp. 34 24 A.C.S. Fondo Capitular. F ondo Histórico Genera l. Num. Leg 11257 Nº Exp. 27 (s/f) La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 117 Para id entific ar el s iguient e c atálogo publicad o d e l a colección cat edralicia , debemos dar gran un salto cronológico hast a 197 8, fecha en la que V aldivieso publica su “Ca tálogo de la s Pinturas de la Cated ral de Sevilla”. Podemos así comproba r cómo la elab ora ción de inv entarios 25 que ident ifican y clas ifican la colección cat edralicia, se ha n desarrollado en momentos puntuales d e la his toria de la Catedral, y en gran me dida ha correspondid o al int erés de persona lidad es vinculadas con la Histor ia de l Arte y la m useología de l a ciuda d de Sevilla. Siguiendo con el es tudio d e los expedientes cuyo obj eto es la generación de un inventario des de el p ropio cabildo, d e 1903 pasamos al año 1 923 en el que encontramos el ex pediente sobre el Proyecto de Regl amen to para la cus todia y Exhibición del Relic ario, Tesoro 26 y dem ás depend encias que g uarda n Obj etos Artísticos 27 , en el que se esp ecific a que: “(…) deben form alizar dos o más peri tos desig nados a este efecto un inventario de todo o lo que existe e n c ada una de las D epende ncias de esta Santa Iglesia, en ca d a un a de las v itrinas 28 y en la Sala de Exposición de los Orn amentos”. Hay que subra yar d e est e g rupo d e ex pedientes que los inventarios de que s e trata tienen que ver con un a part e c oncreta d e la Colec ción catedralicia : est os son, los objetos mueb les litúrgicos, eucarísticos y sacramentales com o son objetos d e plata, y “alhajas ” c omo el copón de plata y reli cario. Asimism o, nos habla de una “Sala de Exposición de los Ornam entos ”. Comprobam os de qué man era la ubicac ión topog ráfica d e la colecc ión es un dato importante en la reali zación d e inventa rios ya que G estoso procede a una ordenación de los fond os no sólo pictóricos sino que s e inventarían y distribuy en, concentrando las piezas rele vantes en la Sacrist ía d e los Cálices y en la Sacr istía 25 Atendiendo al CIDO C, Centro de Do cumentación UNESCO -ICOM, el Inven t ario tiene co mo final idad definir la p ieza e identifi carla, acompañá ndola de fotografías, y e l Ca t álogo iden tifica, clasifi ca una información bási ca que pretende se r científica y defin itiva. http://www.i com -ce.org/ quees.htm 26 En el estudio de la m useología , e l t érmino y signific ado del concepto “T eso ro” es clav e para comprender el signifi cado y o rig en del coleccionismo y por ende, de la museología. Así, Ló p ez (201 0) denomina al “ Thesaurus” eclesiá st ico como pro tomuseo, y Bol años (1997) plantea el origen del museo desde la cámara recóndita d e reliquias a la a ccesibilida d de su cont enido. La di versidad de procedencias de los contenidos del “T hesaurus” le conferían un a aparienc ia de almacén de bienes acumula dos a lo largo d e los si glos ajeno a toda int ención temática . Como comprobare mos más adelan t e, la colección cate dralicia si gue este mis mo esque ma. 27 A.C.S. Fondo Capitular. F ondo Histórico Genera l, Num. Leg 11264/ 2. Nº Exp. 42 28 El est udio de las vitrinas como ubica ción y conservac ión de la colección catedralicia y su desarrollo formal desde sus o ríg enes, resulta de gran interés para comprender la museografí a de lo s Museos Catedralici os. A través de este expedi ent e comproba mos cómo se c om ien za a inventariar la colección expuesta, a diferencia de la colección no expuesta o guardada. T ratar em os de ello en el capítulo de Conservación de la colección catedra licia. Ana Galán Pérez 118 Mayor “par a facilit ar su e xam en a est udiosos , aficionad os y públic o en gene ral” (Guerrero, 1 981:7 3, cit ado en Luque, 1996 :227 ) Del seg undo g rupo de e xpedi entes e n los qu e el p romotor es un ag ent s egund o g rupo de expedi entes e n los q ue el p romotor es un ag ent s egund o g rupo de expedi entes e n los q ue el p romotor es un ag ent s egund o g rupo de expedi entes e n los q ue el p romotor es un ag ent e extern o a e exte rno a e exte rno a e exte rno a la Cated ral, la Cated ral, la Catedra l, la Cated ral, hemos identificado la petició n hacia el c ab ildo de una serie d e instit uciones que re quieren de un inventario para su propia organización. Es decir, que a diferencia d el grupo anterior, el m otivo de su realizació n p rocede de un inter és externo a l pr opio cab ildo, si b ien conside ram os que los invent arios generados formar án pa rte del sis tema de gest ión d e la c olección una ve z constit uidos ind ependientement e de su origen. Contamos por una parte lo s que están vinculados con la participació n de la Colección cat edralicia en e xp osicion es temp orales ex posic iones tem porales ex posic iones tem porales ex posic iones tem porales en las que s e s olicit an listados e inventa rios, Pet ición de Al hajas par a la E xposición 29 de 1891 y Solicitud de Inventario 30 en 1892 . Contamos por ot ra pa rte, con el ex pediente que recoge la Carta proc edente de un Ministerio del E s tado. En 19 10: Sol ici tud d e u n Inv entario de la J unta de Iconografía Nacio nal de t odos los cu adros de españoles ilustr es, bus tos, estatua s y sepul cros que se e ncuentren en la Ca tedral de Sev illa 31 . Dirigid a dic ha ca rta al Deán d e la Catedral de S evilla por el P residente de la Junt a N acional d e Iconografía, Ma rqués de Pida l, expone que: “Sabiendo el am or a las a rtes y la c ultura patria, se d irige al De án p ara suplicar que pres te su auxilio a su s tr abajos, remi tiend o la rel ación de retratos de españoles ilu stres que así en cuadros com o en es tatuas, bultos se pulcrales e tc…exis tan en la C atedral para que haya constanci a de ellos en los inventari os d e la Junta de Ico nografía N acional y pued an ser oportu namente ob jeto d e sus estud ios.” “Agradece la l abor que m erecer á el bie n de la “patri a cultura”. La Junta de Ic onografía N acional est á pidiend o al C abildo Catedra licio que inventaríe y le c om unique qué col ección t iene para p oder s er in vestigad o, por lo 29 A.C.S. Secretarí a. Correspondencia . Num. Leg 111 77. Nº Exp. 10 30 A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 177. Nº Exp. 17 31 A.C.S. Fondo Capitular. F ondo Histórico Genera l, Num. Leg I-1118 7, Nº Exp. 11 La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 119 que p odemos cons tatar la importanc ia d el es tudio e in vestigac ión d e la s obras que componen l a Colecci ón catedralic ia del Cabild o de S evilla. Desconocem os si es una solicitud inocua por parte de la Junta, o quizás se trate de una llama da a la organiz ación int erna d el Ca bildo, para in ventar iar y catal ogar su colecc ión artíst ica. I magen 3. Fragmento d e la carta f irmada por el Ma rqués de Pidal, 1 910. La aus encia de un inventario general, La aus encia de un inventario general, La aus encia de un inventario general, La aus encia de un inventario general, amplio, que recoja la totalidad de los bienes, ha sido motivo de deb ate y h a p rovocado cierta molest ia social reflej ada a t ravés d e la prensa escrita , ya que conll eva el desconocim iento y ma yor facilidad de pérdida de dich a colecc ión. Este hecho lo h emos podid o estudiar en el e xpediente de A rte Sa cro: arte emig rado 32 d e 1 904 en el que se subra ya como motivo principal de pérdida de colecc ión el hecho de que el Cabildo no tuviera conocimiento de todos sus b ienes a través d e un in ventariado. En dicho a rtículo del Diario Universal s e afirm a la inexist encia de un invent ario de las coleccion es catedralicias , y propiciánd ose la s alida de los component es sin notific ación alguna, c on mejores o peores fines 33 . 32 A.C.S. Fondo Capitular. F ondo Histórico Genera l, Num. Leg 11185, Nº Exp. 5 33 Dichos expedien tes se explica n a continuación en el apa rtado de “pérd idas”. Ana Galán Pérez 120 Una vez anali zada la p resencia d e in venta rios d e la cole cción cated ralicia, result a interesante com proba r cóm o el cabild o ident ifica e int erviene en e l c ambio de ca mbio de ca mbio de ca mbio de ubicació n d e su c olección. ubicació n d e su c olección. ubicació n d e su c olección. ubicació n d e su c olección. Podemos compr obar qu e otra d e las a cciones que realiza el Cab ildo Cated ralicio respecto a la identificación , signific ado y función de su colecc ión es su reubicac ión, est o es, e l mov imiento int erno gen erado en el Arzobispado. Tenemos constan cia de ello a t ravés d e los sig uientes exped ientes. El prime ro de 1841, trata d e la r eubicación de u n retab lo: Refere ncias a l a Congrega ción de los Vizc aínos, cuyo retablo ya ha sid o i nstalado e n la Capill a del Sagrario proceden te del Convento de S an Fr ancisco de es ta ciud ad 34 . En el que nos informa s obre la proced encia y nu eva ubicación de l ret ablo 35 . Sabemos a este respecto, que la práctica de d esmontar y reubicar retablos era habitua l en la Catedral d e Se villa en el s iglo XIX: “En la Sacris tía mayor se encu entran los ba same ntos de tres altares que fuero n desmon tados en el siglo XIX ”. (Martínez y Mor ales, 1 999:9 6) El s egundo d e los ex pedientes que h emos est udiado es el de l año 1959 , Reubicación de altar: Informe de los vocales de la Comis ión d e Arte Religioso de la Catedr al, a probando la de cisión d e instalar el altar d e plata e n la Puerta d e l a Concepción 36 . La información que nos apo rta, además de la reubic ación es s obre la denominación de la Comis ión c reada en la Catedral: Comisión de Arte Religioso. Hasta ahora no s e había enco ntrado una de nominación s imila r, salvo la de Arte cris tiano. Por tant o, y respo ndiendo a la p regunt a que plante ábam os en el inicio del c apítulo ¿Se ha creado algún sistema de documenta ción y organización de la Colecc ión?. Atenderem os en prim er luga r a la d efinición de catalogac ión de u na col ección. Esta actuación s upone el trabajo de document ación de los objet os de una colecc ión consistente en reunir toda la información d isponib le s obre el valor y signif icad o de cada objeto en relación a 34 A.C.S. Fondo Capitular Secr etaría. Corresponden cia. Num. Leg 1134 4. Nº Exp. 3/1 35 Sobre la modificaci ón en la retablística de la Capilla del Sagrario de la Catedral de Sevilla en el siglo XIX, hemos investigado el e xpedi ente en el que el arquitecto Silvestre Pérez sol icitaba al cabil do la sustitución del retablo anterior ba rroco anterio r por un retablo neoclási co, y del cual sabemos que se fundió con el retablo de los Vizcaín os puesto que Bravo lo cita en su ob ra (2008:149). También se hicieron eco de los hechos, a firmando que el templo se encontró con un altar de estuco frío e impropio, pero que e n 1840 se trasla dó el retablo obra de Franci sco de Rivas de 1664 (Colon, 1841, citado en Bravo, 2007:69) 36 A.C.S. Fondo Capitular Secr etaría. Corresponden cia. Transferenc ias N.13/B. Exp. 30 La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 121 los otros objetos de la m isma colecc ión (Lord, 1997). En segun do lugar, teniendo dicha d efinición presente y h abiend o estudia do los exped ientes citados , pod emos afirmar qu e a tr avés d e la informac ión ob tenida c orres pondiente al sig lo XIX y primera mitad del siglo XX, el inventario de la co lección se ha hecho de manera parcial y no total, dis tinguien do la prioridad de inventa riar objetos vinculados con la riqueza (siguiendo la filo sofía del Tesoro) y de la co lecc ión pictórica entre la que identif icamos obras de los pintores bar rocos Murillo y Zurbarán. Ima gen 5. Patio del Anteca bildo. Cat edral de Sevilla, 1954 . 2.1.2. Procedi mient o p or el cual la c olecci ón ha sido ac rec enta da: Adquisiciones . En la gest ión mus eística act ual, una vez invent ariada y estudiada la colecció n s e procede a est ablecer una polític a de acrecentam iento que está determin ada por el fin de cada mus eo. D e esta m anera, las adq uisiciones deben responder a las metas que dan s entido a dicha instit ución, y la entrada de obras que engrosen la colección s ervirá para reforza r, completar o iniciar el d iscurso m useológico. La colecc ión de la Catedral de Se villa, al igu al que ha s ucedido en la hist oria d e los museos , se ha conforma do mediante d os lín eas de adquisic ión p rincipales, disting uiendo entr e las ad quisic iones del ca bildo y las aportacion es exte rnas d e Ana Galán Pérez 122 donantes. De es ta m anera, se ha ido confo rmando c omo una “colección de colecciones”. Sigui endo est e t érmino acu ñado por Bolaños (199 7:285 ), la colección h eterog énea en c uanto a temas y natur aleza de las obras, ha sid o generada por la donaci ón d e particula res que van enriqueciend o l os fondos. La diversidad del o rigen y de los gust os del d onante es lo que ha g enerad o una “personalidad propia”, puest o que el sist ema de fo rmación de la c olección no sigue una línea conceptual o museológica. Asim ismo, el propio cabildo ha contribuido a sub rayar este aspecto, a unque s i bien el fi n últim o ha sido litú rgico, estab leciéndose un criterio de ad quisición s ustentado por la propia idi osinc rasia de la Catedral d e Sevilla com o templ o r eligioso, la dive rsificación y heterogeneidad de la nat uralez a de la colecc ión es un hecho e vide nte precisamente por la vari edad de s istemas de acrecentamiento sin una regulación, norma o requisitos de acc eso. A este respecto, la Ca tedral de Sevilla ate ndiendo a s u misión evang elizad ora no sólo tiene la obligac ión d e cons ervar el patrimonio cu ltura l gene rado a lo largo d e los siglos para transmit ir un m ensaje r eligioso, sino que tiene la obligación d e acrecentarl o para r eforzar y comp letar dicho fin 37 (Ro dríguez, 2009 ). Como podemos obser var, el símil con la política de a crecentam iento de colecciones de un Museo es idéntico. De est a m anera, y distinguiendo estas dos líneas fundamentales d e acrecentamient o, h emos observado u na serie de procedim ientos a través de los cuales la Colección c ated ralicia se ha formado a lo larg o del s iglo XI X y p rimera mitad del s iglo XX, a saber: Dis tinguim os por una parte las nue vas adquisici ones nuevas adquisic iones nuevas adquisic iones nuevas adquisic iones desde el Cab ildo, y por ot ra un grueso importante de donaci ones, donacio nes donaci ones, d onaciones donaciones, donacio nes donaci ones, d onaciones económ icas, solic itudes popula res d e nue vo i ngreso, legados, y ob sequios económ icas, solic itudes popula res d e nue vo i ngreso, legados, y ob sequios económ icas, solic itudes popula res d e nue vo i ngreso, legados, y ob sequios económ icas, solic itudes popula res d e nue vo i ngreso, legados, y ob sequios , bien en vida, bien t estam entarios, de agent es individual es o de ag entes públicos . El expedi ente que ilustra el cont enido de nue vas adquisicio nes nue vas ad quisicion es n ue vas ad quisiciones nue vas ad quisicion es es el del año 1888: Memoria del Pro yecto para la construcció n de un órgano en la I glesia d el 37 Se debe hacer mención al Canon 1 283 del Derecho Ca nónico de 1983, por el cua l “se establecen los criterios que d eben observarse r especto al cuid ado de los lugares sagrados y de las imágenes y bienes en genera l, mediante la ela boración de exactos y detallados inven t arios de los b ienes inmuebles y de lo s bienes muebles tanto preciosos c omo pertenecientes de algún modo al patrimonio cultural , y de cualquiera o tros, con la descri pción y tasación de lo s mismos.” (Rodríguez, 2009:245) La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 123 Sagrario 38 . En este cas o est á acrecenta ndo la Colección en la t ipología de ob jeto mueble. In strumentos mus icales 39 . Asimism o, proc edente de la Academ ia d e B ellas Artes y d e 1879 , está recogido el expediente sobr e la Aprob ación del Sepulcro d e Ci enfuegos: Un iversidad de Sevilla, Academi a de Bell as A rtes: aprobación al proye cto de Se pulcro para el cardenal Cie nfuegos 40 . Por otra parte, hay una ampl ia lista de d onac iones de ob ras d e partic ulares dona ciones de obras d e pa rticular es dona ciones de obras d e pa rticular es dona ciones de obras d e pa rticular es, entre las que enc ontram os c uadros , imá genes, lib ros y fotografías. Hemos comprobado como las donac iones de particulares en el siglo XIX en el Archivo Catedralici o, comienzan en e l año 18 8 2, con el exp ediente d e d onación de una image n: Donación de una im agen de la I nmaculad a Concep ción 41 . Sin emba rgo, los expedientes en los que se t iene c onstanc ia del nombre propio del dona nte los encontramos a partir del a ño 1890, con la donación de colección d e libros: Donación a la Biblio teca Colombi na d e una c ole cción de libros por parte del Marqués de J eréz de los Cab alleros 42 . Resulta interesante el siguiente exp ediente que r ecog e el agrad ecimiento del Arquitecto-Res taurado r d e l a Catedral en el a ño 1888: Dirección facul tativa de las obr as de Restaur ación d e la Ca tedral, Ad olfo Fernán dez Ca sanova r egala al cabildo 28 fotos de la ob ra d e la Catedral como agr adecimie nto por la publicació n d e la Mem oria descriptiva de l as obr as de Rest auración de la Giralda 43 . Seguidam ente, del año 19 00, nos consta la donación de un cuad ro: Carta de Ramón de Escalera y Sanjurjo po r la que dona a la Catedral un cu adro de la I nmacul ada C oncepci ón 44 . Comprob amos como un os años d espués, sin remitente, s e recogen d on aciones en el ex pediente de 191 4: No tas suel tas. Relación d e obras adq uirida s y donada s a la Bib lioteca C olombi na 45 . Finalmente, r elativo al g rupo de donaciones particulares de agentes individuales nos c onsta del año 1 959, el expediente sobr e la donació n d e cuadro: Carta d e D. Eduardo Luc a de Ten a com unicando al cabildo su inte nción de ca pitane ar una 38 A.C.S. Fondo Capitular Secr etaría. Corresponden cia. Num. Leg 1117 6, Nº Exp. 8 39 Este e s el único dato encontrado c orrespondiente a la secci ón de “Secretaría. Correspondenci a” del cuadro de clasi ficación del A.C.S en el que se hac e mención a un a adquisición. 40 A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg. 111 72, Nº 4 41 A.C.S. Fondo Capitular Secr etaría. Corresponden cia. Num. Leg 1117 3. Nº Exp. 7 42 A.C.S. Fondo Capitular Secr etaría. Corresponden cia. Num. Leg 1117 7. Nº Exp. 6 43 A.C.S. Fondo Capitular Secr etaría. Corresponden cia. Num. Leg 1117 6. Nº Exp. 6 44 A.C.S. Fondo Capitular Secr etaría. Corresponden cia. Num. Leg 1118 2. Nº Exp. 11 45 A.C.S. Fondo Capitular Secr etaría. Corresponden cia. Num. Leg 1118 9. Nº Exp. 16 Ana Galán Pérez 124 donación d e un cuadro hom enaje al dogm a de la Inma culada C once pción que se habrá de col ocar en l a Cated ral, en la P uerta de l a Conce pción 46 . Le siguen las donacion es ec onómic as dona ciones económ icas dona ciones económ icas dona ciones económ icas d irigidas a generar nuevas obras y proteg er las ac tuales, como otro sist ema para ac recenta r y c onservar la Col ección, gracias a los pagos de deco ración d e alt ar, o en el caso de la re paración de portada de la Purísima Co ncepción de 1904 . De esta ma nera, n o sólo se aume nta la c olección catedralicia m ediante donaciones de ob jetos mueb les, como ob servamos en los expedientes del año 1879, D onación ec onómica: Petición de D . Andrés Parla dé y Sán chez d e Quirós para que le p ermita pagar l a decoració n de l altar y capill a de S. A ndrés 47 . Y en el año 1 904, enco ntramos la donac ión económica pa ra obras, expediente por el cual se trata el: Inve ntario d el gasto de di nero do nado po r Don S ebastián d e Flores para las obras de la portada d e la Purísim a C once pción de Sevill a. Incluy e jornales s atisfechos, pi edra co nsumida y m ateriales 48 . Disting uimos el acrecenta mient o a través de que u na ob ra conc reta por su ob ra co ncreta po r su ob ra co ncreta po r su ob ra co ncreta po r su significad o entre a fo rmar parte d e la C olecci ón catedralicia significad o entre a fo rmar parte d e la C olecci ón catedralicia significad o entre a fo rmar parte d e la C olecci ón catedralicia significad o entre a fo rmar parte d e la C olecci ón catedralicia . Resulta muy interesante comp robar como en 1881 s e re c oge la in iciativa popular a través d e firmas para que un retrato de G ustavo Adolfo Béc quer ent re a forma r pa rte d e la Galería de Homb res ilustres, as í com o el ingreso en la misma Galería del retrato del Conde de Benoma r. El p rimer ejemplo ocurre en el año 1881 , y queda ilustra do en el expedi ente en e l que co nst a la pet ición pop ular: P etición al C abildo con num erosa s firm as par a que sea colocado u n re trato de Gustavo Ad olfo Becquer entre los Sevill anos insignes de la Bibliote ca Colombin a 49 . Unas d écadas después , en el añ o 1904: Informe sob re la pe tición d e la Condes a de Benomar para que el retrato del Conde de B enoma r forme parte de la Galería de hombres ilust res, d el canónig o Bibliotecario de la Bib lioteca Colombi na e n l a Biblio teca Colombina 50 . Se trat a d e una carta manusc rita dirigi da al Cabild o eclesiás tico por la cual el Can ónigo 46 A.C.S. Fondo Capitular Secr etaría. Corresponden cia. Transferenc ias N.13/B. Nº Exp . 33 47 A.C.S. Fondo Capitular Secr etaría. Corresponden cia. Num. Leg 1117 2. Nº Exp. 3 48 A.C.S. Fondo Capitular. F ondo Histórico Genera l, Num. Leg 11185, Nº Exp. 18 49 A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 172. Nº Exp. 15 50 A.C.S. Fondo Capitular. F ondo Histórico, Nu m. Leg I-11 185, Nº Exp. 5 La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 125 Bibliotecari o exp one su opini ón fa vorable a la Condesa d e exponer el retrato en la Galería. Expone lo s iguiente en la c ar ta: “El Co nde de Benomar f ue hijo ilustr e de Sevilla, demostrand o a l o la rgo de su carrer a diplomá tic a aptitude s de intelige nci a, ilus tración y patriotismo, ya en Alem ania (cuesti ón de las C arolinas) ya en Roma. T al fue así que tiene un a calle su nombr e. Si no fuera por tod o el lo, aún h abría q ue agradec erle su p er sona, y acceder a la so licitud. Por su afecto a l a Bib lioteca, donándole un valio so ejemplar, luj osa y artístic amente en cuader nado de la obra “Mac coltta Colombian a”. “Merece constar en la G alería de retra tos del segun do saló n de la Colombi na, que se formó para hon rar la mem oria de los hijos ilustres d e Sevilla que m ás se di stinguie ron en vir tudes y e n pro pios méritos.” “Que el retrato se ajust e a la igualdad de dim ensiones y unif ormidad de marcos de l os dem ás retrato s de la G alería” “El Cabildo acordará como si empre lo má s justo y equitativo.” A t ravés de este expediente queda const ancia de los víncu los que el puebl o d e Sevilla tiene co n la Ca tedral, y cóm o se va tejiendo l a red pr opiciada por su quehacer como un orga nism o vivo. De est a m anera, la Bib lioteca Colomb ina h a habilitad o un espacio esp ecí fico, d e g ran sig nificado en cuanto a su relación con la sociedad sevillana cont emporá nea: la Gale ría de Homb res Ilust res 51 . Además del s entido de g enerado r de redes inst itucionales, en este exp ediente comprobamos dos as pectos int eresantes at endiend o a aspectos museográficos . 51 C onsidera mos interesant e hacer mención por lo conte mp oráne o del he cho, el malentendido que ha provocado en el año 2009 retirar el nom bre de la calle de Sevilla que tenía dedicado al general diplomático y e scritor Francisco Merry y Colom, Conde de Benomar (títu lo otorg ado por Alfonso XII en 1878), por el de la actriz P ilar Bardem, en la equivocación de identificar al padre con el h ijo, también llamado Francisco Merry y q ue fue militar durante el periodo de la dictadu ra franquista. El hecho salió en la prensa local, y ha quedado recogido en la web “ Guía de la Real Academia de Historia” de Mª Victoria Alberola. L a notic ia sobre la rotulaci ón de una c alle a su nombre queda recogida en el periódico ABC Sevil la, 13/03/1 971. Ana Galán Pérez 132 “La des amortiz ación c ompensó en parte a la Catedr al del despojo de obras artísticas que p ad ecier on l as i nstitucion es r elig iosas, ya qu e procedentes de di stintos co nventos de Sevill a ingresó en el la u n conjunto de obras de calid ad apreciable que pasó a engros ar la ya entonces dila tada pin acoteca” (Va ldivieso, 1987: 11) Hecha esta ac laración, y ent endiendo los e xpedientes es tudiad os en el ma rco histórico anteri ormente expuest o, hemos identificado las siguientes vías de pérdida en el sigl o XIX y primera mitad del XX: un m ovimi ento regul ado pero un m ovimi ento regulad o pero un m ovimi ento regulad o pe ro un m ovimi ento regulad o pero perma nente d e la colec ción hac ia otras ins tituciones, la so licitud d e obras perma nente d e la colec ción hac ia otras ins tituciones, la so licitud d e obras permanente de la col ección ha cia ot ras ins tituc iones, la so licitud d e obras perma nente d e la colec ción hac ia otras ins tituciones, la so licitud d e obras ante riorment e don adas a la Catedral, la r ec ante riorment e don adas a la Catedral, la r ec ante riorment e don adas a la Catedral, la r ec ante riorment e don adas a la Catedral, la r ec upe ración de ob ra robad a, la upe ración de obr a r obada, la uperació n d e obra r obada, la upe ración de obr a r obada, la propu esta d e r ecuperaci ón de obra robad a durant e la inv asión f rancesa y que se propu esta d e r ecuperaci ón de obra robad a durant e la inv asión f rancesa y que se pro puest a d e recup eración de obra robad a durant e la inv asión f rancesa y que s e propu esta d e r ecuperaci ón de obra robad a durant e la inv asión f rancesa y que se ha locali zado en otr os países, la v enta ilícita de ob ra des de el prop io e ntorno ha locali zado en otr os países, la v enta ilícita de ob ra des de el prop io e ntorno ha locali zado en otr os países, l a v enta ilícita d e ob ra desde el propio entorn o ha locali zado en otr os países, la v enta ilícita de ob ra des de el prop io e ntorno ecles iástico y la enaje nación r egulada d e bienes eclesiás ticos. ecles iástico y la enaje nación r egulada d e bienes eclesiás ticos. ecles iástico y la enaje nación r egulada d e bienes eclesiás ticos. ecles iástico y la enaje nación r egulada d e bienes eclesiás ticos. Del prime r gru po qu e n ombr amos, el mo vimie nto r egulado d e la colec ción hacia m ovimie nto regulado de la colección hac ia m ovimie nto regulado de la colección hac ia m ovimie nto regulado de la colección hac ia ot ras inst ituciones ot ras inst ituciones ot ras inst ituciones ot ras inst ituciones dest acamos el caso de las donaciones al Mus eo Arqueol ógico Diocesano (sin definir qué tipo de objetos ), Muse o A r queológico d e Sevilla (portada de est ilo plat eresco) y al Labo ratorio d e Arte de l a Universida d de Sevilla (serie de grab ados). En el año 19 04, se ll eva a c abo una don ación al Mus eo Arque ológico Dioc esano: Se ag regan p a peles suel tos con una nota de l os obj etos remi tidos al Muse o Arqueológi co D ioc esano 73 . En el es tudio y búsqu eda de museos en S evilla, ha resultado en van o la ident ificación d e este Museo arqueológico dioces ano. El dato que m ás s e l e aprox ima es el dato s obre la previsi ón a final es d el siglo XIX de creació n de un Muse o Di ocesa no de Antigüedades que proba blemente no s e llegó a pone r en marcha (López, 20 10). Dirigido tamb ién des de el á mbit o m useístic o, nos consta el exp ediente de 19 22: Museo A rqu eológico d e S evilla: s olicita la cesió n d e una portada de es tilo plateresco que estaba coloc ada en el P atio de los N aranjos y que t ras la obra de remodelació n no va a v olver a ser colocada 74 . 73 A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 184. Nº Exp. 15 74 A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 193. Nº Exp. 4 La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 133 Finalmente en el año 1948 , se recoge la s olicitud de d onación de grabados : Solicitud d el L aboratorio de Arte d e la U niversidad de donació n de unos g rabado s que represe ntan a la I glesia del Sagrario 75 . Por otra parte, result a cuant o menos interesante el caso de la pintora Dña. Joaquina Loz ano Guillén, quien s olic ita recupera r el cuadr o s olicit a recupera r el cuadr o solicit a recupera r el cuad ro s olicit a recupera r el cuadr o que había donad o a la Catedra l, pero no expone los motivos de su camb io de i nterés. En el e xpedient e del año 1878 : Petición de D ña. J oaqui na lozano Guil lén para que se le devuelv a el cuadr o de la Virgen del Carme n del cual es autor a y q ue había do nado a la Catedral 76 . Desc onocemos el mot ivo por el c ual decide en prim era inst ancia donar un cuadro, ac recenta ndo la C olección catedralicia, para después sol icita r su vuelta , dis minuyendo l a m isma. En cualquier caso, nos ha resultado interesante c omprobar que s e daban este tipo de movimientos. Pertenecie nte al g rupo de ob ra rob ada y recu perad gru po de ob ra robad a y recupe rad gru po de ob ra robad a y recupe rad gru po de ob ra robad a y recupe rad a a a a, hemos encont rado los expedientes del c uadro d e “ San Antonio de Murillo”, un Mis al Ant iguo en el B ritish Museum de Londres (Reino Unido), un cuadro de “La Anunciación” de Murillo en Flint (Norte de G ales), y otro cu adro de Mu rillo en la ciuda d de Toulouse (Fra ncia). El pr imero d e todos oc urre en 1875 , en el que se estudia la recuperación del cuadro “La Visión de San Antonio de P adu a” de Muri llo: Recuperac ión de un lienzo de Murillo que h abía sido robado 77 . El c uadro f ue robado en 187 4, y se intentó su venta a un antic uario de Nueva York, adquiriénd olo finalmente el artista norteame ricano Willia ms Scheans. Éste l o entrego a la embaja da española en 1875 78 , fecha del expedien te. Sigue el est udio d e l os ex pedientes sob re robos en la Catedral y mo vimientos en el mercado europeo del arte a finales del sigo XIX, aportándonos gran información en los s iguientes cas os: Por una parte, e n el año 18 87, hace entrada en la Catedral u na carta manus crita en inglés que recog e el hall azgo del Misal roba do que se ha encont rado en e l 75 A.C.S. Fondo Capitular. F ondo Histórico, Nu m. Leg I-11 201, Nº Exp. 19 76 A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 171. Nº Exp. 17 77 A.C.S. Fondo C apitula r. Secretarí a. Correspondencia . Num. Leg 11170. Nº Exp. 19 . Este ex p ediente ha sido estudiado en profundidad y presentad o en el capí t ulo de C onservación . La Carpeta t ranscri t a se adjunta en el capí tulo de Anexos de la presente T esi s. 78 En Archivo de la R eal Academia de Bellas Artes de Sa nta Isabel de Hun gría, libro de actas 1871 - 1884, citado en Vicente (2010:302) . Ana Galán Pérez 134 British Mus eum: Expedi ente por el robo de u n Mi sal A ntiguo de la B iblioteca Colombi na, encontr ado en el British Muse um 79 . Por o t ra parte, tenemos cons tancia en el exp edie nte que r ecoge la carta de 1899, Hallazgo de cuadro robado de Mur illo: Cart a del Sr. W. E. Bithall desd e Flint (No rte de G ales) por la q ue se ofre ce a medi ar, previa comi sión para l a recuperació n de la "A nunciaci ón " de Muri llo que hab ía sido sustraída de la Catedral de Sevilla por los francese s 80 . El robo había sido efectuad o d urante la Guerra d e la Ind ependenc ia, y encont rado déc adas más tarde en Reino U nido 81 . En e l negoc io que su puso el mercado de art e abas tecido por obra p rocedente de los procedim ientos m ás o menos lícitos en Esp aña, no só lo Francia particip ó en la compra venta, sino que ext ranjeros interesados en su mayoría en la escuela barroca españ ola y la arqueología a cudían a Andalucía para ad quirir obra a bajo precio (Ló pez, 2010). Desconocem os s i la siguie nte ob ra fu e robada tam bién, pero n os c onsta el siguiente e xpediente sobre Murillo del a ño 1951, Ofreci miento de adquisició n d e Murillo: C omunic ación de l a ciudad de Toulouse d e la exi stencia d e u n cu adro d e Murillo en v enta por si está interesad a la Ca tedral en su adquisición 82 . La emite Leopold D elvaux de Toulou se d irigida a al Rev erendísi mo primer Obispo d e la Catedral de Sevil la , y se t rata de una carta manuscrit a en castellano, que t iene como fin poner en conocim ient o la existenc ia en venta d e Francia del c uadro de Murillo “Las Alma s d el Pu rga torio”. Se dirige a la Cat edral, por “ p arecer de toda s la más digna de poseer o más pronto de r ecuperar la piados a obr a del divino pincel de su p ródigo h ijo Murillo”. Todo indica que Leop old De lvaux, es el encargado de represent ar la ob ra. Quizás sea un ant icuario, o rep resente a algún antic uario fra ncés. Reda cta una carta manusc rita dirigida al Ca bild o para qu e pa rticipe en la com pra puesto que la considera la más digna. Desc onocemos si ese cuadro s e llegó a adquirir, si era verdadero o n o, o s i fu e robad o anteriorm ente a unque la siguiente f rase: “ mas pronto de re cuperar”, nos puede ind icar que e l robo fue l levado a cabo. 79 A.C.S. Fondo Capitular. F ondo Histórico, Nu m. Leg I-11 175, Nº Exp. 15 80 A.C.S. Secretaría . Corre spo nd encia. Num. Leg 11181 . Nº Exp . 14 81 Sobre el e xpol io de patri m onio espa ñol dura nte la invasión francesa, hay fuentes contemporánea s como la obra d e Gómez Im az ( 1896), y reci entemente la obra de Ferná ndez Pardo (2007) 82 A.C.S. Fondo Capitular. F ondo Histórico, Nu m. Leg I-11 202, Nº Exp.18 La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 135 Sobre el incie rto origen del cuadro d e M urillo l ocalizado e n Toulous e ya entrado el siglo XX, podemos hallar r es puesta en l os ex polios en Sevilla com etidos por el ejército francés durant e la Guerra de la Ind epend encia, que están profusame nte recogidos y doc umentados ya que fue una práctica h abitua l no disim ulada. El mariscal francés Soult fue uno de los mayores caus antes de robos y saqueos sobre t odo en la ciud ad de Sevilla do nde ordenó que lo s cuadros de im portanc ia de l os conventos e iglesias sevillanos fueran llevados a un depósit o para su posterior t raslado a Francia 83 . Avanzad o el sigl o XIX, el monarca francés Luís Felipe apoya rá en la persona del barón Tayl or el enca rgo de la ad quisición de cuadros españoles para f or mar en e l mus eo de l Louv re la “gal ería es pañola” (López, 2010 :170). Tenem os cons tancia de un cuad ro robado y poste riormente recuperado, un a “Inm acula da” de M urillo que se restauró en el Museo del Louvre 84 y volvió a Espa ña en el año 194 1 (Macarrón, 2 00 2; Bolaños, 1997 ). En la época t urbulenta que c onst ituye el sig lo XIX, la guerra de la I ndependencia y la desam ortización d e Mendi zábal propiciaron el trajín d e venta y liqu idaciones d e objetos artíst icos, ya que “el temor al pillaje era motivo par a que todo el que podía liq uidase los bie nes q ue e staban a s u alc ance, incluido s fr ailes y mo njas” (López, 20 10:16 6). En el caso d el expediente anterio r, hemos ide ntificado una pos ible recuperación. Sin embargo h ay expedi entes que nos ha blan de robos ocurridos en la Catedra l pero en los qu e no hay rastro de vuelta a su luga r de ori gen. Hemos e ncontrado dos expedientes , el primer o del a ño 187 3: Informe sobre un robo sacrílego perpetuado en la Ca tedral 85 , y el segundo d e 189 1 s obre r obos durante ob ras de rehabilitación est ructura l: Sr . Cardenal Arzobi spo, D. Benito Sanz y Foré s sobr e robos en l a Catedr al durante las obras 86 . Cierra este apartado de pérdidas de la Colección catedralic ia, el d e obr a obr a obr a obr a enajen ada o v enajen ada o v enajen ada o v enajen ada o vendid a a part iculares por el cl ero, endida a particu lares por el cl ero, endida a particu lares por el cl ero, endida a particu lares por el cl ero, los artículos de 1904 del Correo de Sevilla, y finalm ente una s erie de expedient es de autorizaciones d el c abildo de la Catedral de Sevilla d e ventas de bienes eclesiásticos . 83 En Sevilla se f ormó un mercado de arte dond e las obra s expoliadas se m alvendí an (López, 2010) 84 Tenemos cons tancia de restaura ción de pintura españ o la en el Museo del Louvre , ( Moreno , 2007) 85 A.C.S. Fondo Capitular. F ondo Histórico Genera l. Num. Leg 11318. Nº Exp. 19 86 A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 177. Nº Exp. 9 Ana Galán Pérez 1 36 En 1 904 se recoge el: Recorte de pr e nsa del Diari o Universal: Art e S acro Emigrante (1 ) 87 . En dicho artículo que a parece e n el Correo de Sevilla, el redactor, que firma c omo P adre Franc o, (probab lemente un pseud ónimo) just ifica su qu eja en la d enunc ia de un t estigo ocular, que incluso “h a ayud ado a embalar dive rsas esculturas desd e la Catedra l con de stino a Fran cia”. Afirma tene r c onocimi ento de que s e han s acado a plena luz del d ía má s de doscientas imágenes de cuerpo entero, t alladas en mad era. Se escribe dicho a rtículo a modo de demanda dirigido sobr e todo a los cleros que p ermiten qu e arte enajenado, pase a engrosar los Museos y ant ic uarios extranje ros. “La “Ar queoma nía 88 ” y la act ividad de los corred ores extranjero s han propiciado l a venta de a ntig üedades” Siguiendo con la denu ncia e mitid a en el artíc ulo, uno de los hechos que des taca es la escas a formación en el propio c lero, y por con siguiente la aus encia de respeto y significac ión a t al patrimon io. Cu estionándos e por qué no existe una Cátedra, como en otros país es, o por qué se ha desestim ado pe rfiles com o el de Sr. Sanch a, sac erdote “ que hubier a sido u n f oco de l uz e n este aspe cto.”, el auto r del artículo afirma que e l clero no estudia arte, p ero qu e “a sabiend as d e lo que arriesga con tinúa e najenando obra”. Para e llo es asesorado por “eruditos externos seglare s” , puesto que “todo anticua rio e xtranje ro s abe que las I glesi as de España son una mina”. La reacción a este artículo no se hizo es perar, y contam os con la protes ta que em itió el Cab ildo inmediata mente después que se publicara el a rtículo del Pa dre Franco. Así, en el mis mo año recogemos el expediente d e protesta del C abildo que se mo viliza, em it e una c arta a la prens a y ésta responde c on el sig uiente expedient e: la As ociació n Na cional d e la B uena Prensa: acuerdo par a ins ertar en todos los periódi cos l a protesta que ha enviado el C abildo al Dire ctor d el Diario Universal por un artícul o e n el que se acusa al cabildo de vender obra s d e arte 89 . La As ociación va a solicit ar a los principales periódicos Católic os que “ se digne n en in sertar dicha protest a ”, y emite una carta dirigida a José Mª Fer nández, Alonso, Ba rtolomé R omero Lago y D . Modest o Abi n 87 A.C.S. Fondo Capitular. F ondo Histórico, Nu m. Leg 1118 5, Nº Exp. 5 88 El t érmino “Arqueoman ía” acuñado en est e artículo, lo encontramos también citado Y como “Arqueologism o romántico” (Gonzá lez-Varas, 1999:1 73) y como “Antic omanía: “Fenómeno propio de tiempos modernos europeos que muestra el interés por los conjun t os arqueol óg icos” (Bolaños, 1997:204 ). 89 A.C.S. Fondo Capitular. F ondo Histórico, Nu m. Leg 1118 5, Nº Exp. 5 La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 137 y Pinedo, del Cabildo Met ropolitan o, en respuest a a la carta pre via emitid a respondiendo a las ac usacio nes del “Diari o Unive rsal”. Comprobam os así la importancia de los medios de comunicación esc ritos en 1904 , y cómo s e convierten en herram ienta de d efensa o ataque de lo qu e ocurre en la gestión del arte del Ca bild o. Para q ue dic ha protest a s alga el mismo día en todos los periódicos , ret rasa rá dicha inserción h asta e l día 14. Así s e desta ca el aspecto de que la uni ón d e las voces de los periódic os, s e prevé tenga más alcance, y po r ello s e pospon e una fecha concreta. Finalmente, el paso d ado po r el Cabildo y la post erior inserción de la carta tien e otra respuest a por pa rte de la prensa, tal y c omo hemos estud iado en el expediente: R ecorte d e pre nsa del Diar io Univer sal: Art e Sacro Emigrante (2) 90 . En primera ins tancia, s e alu de a l a nota qu e han publica do diversos pe riódicos (Asociación d e la Buena Pre nsa) respecto a la prot esta de acusac ión de venta d e bienes eclesiásticos , en la que s e afirma que: “ No se han v endido objetos” y “No hay tr asiego d e imágenes vendid as”. En t odo c aso, si hay presencia de est as compras es por particular es que venden sus “ o b jetos de arte cristiano a extranjeros”. En es te artíc ulo, firmado d e nue vo po r el Padre Franc o, afi rma qu e está totalment e en contra d e la respuest a del cabildo insertada en otr os periódicos. Ante este hec ho, el redactor d e la noticia com enta que: “acaba de ver l a luz pública como para res ponder a est os he chos, qu e el Presidente del Cí rculo de Bellas Ar tes, Sr. Vicenti ha dirig ido una carta al sr. C avia para comu nicarle que dirigir á u n mensaje al Senado solici tando una Ley que im pida la e xportaci ón de objet os de art e”. Afirma el artículo que no s e puede nega r lo que ha visto un testigo ocula r de l os hechos, cuya información ha dado lugar a los artículos del Diario Universal y alega la sig uiente cuest ión: “¿Es qu e el C abildo cono ce t odos l os “ objetos viejos”?, ¿los gu ardan, lo s han visto siquiera?, ¿saben de su e xistencia ?, y sabié ndolo ¿dis ponen ellos de tales ef ecto s?.” 90 A.C.S. Fondo Capitular. F ondo Histórico, Nu m. Leg 1118 5, Nº Exp. 5 Ana Galán Pérez 138 “Los c anónigos no s aben lo que su catedr al en cierra, pocos o ni nguno han visit ado su s só tanos, sus camaranchon es alto s, sus archivos, sus depósitos de m enaje, ni saben qu e existe [ …]”. “En las Ca tedrale s se c ompra, se vende, se usa y destroza o se desech a lo que disponen uno o dos señores que todo lo mangonean, si n conocimie nto del prel ado, y l o hecho, h echo se qued a.” Denuncia que la venta ilegal de obras de arte no sólo ocurr e en la Cat edral de Sevilla, dond e recue rda la c aus a: ”por la qu e se envi ó a presidio u n clérigo que aunque no era el culpable, cubrió con su cue rpo en cuesti ón de cierto robo ”, y alude también al caso de “Valencia, por desapari ción de antigüedades riquísimas, el d e Zaragoza por qu erer enajenar lo que no p odían, el de Toledo porque los Ca nónigos d estro zaban la s escultur as de la sil lería.” Un asp ecto interesante reco gido en este artículo d e pre nsa d e 190 4 es el d e las voces de d enuncia surgidas desde el propi o cle ro, com o fue el caso d el Canónigo doctoral de Sevilla Sr. Cañamac he. Tenemos constancia de que no fu e el únic o advertir est as ventas ilícitas , y en 1834 el d eán Manu el López C epero, cl érigo ilustrado y can ónigo d e la C atedral de Se villa inició una a ctividad recuperad ora del pat rimonio, donando a la Bibliot eca Colombina una “Crónica de Juan II de Castilla” (Lóp ez, 2010 ). El cabildo d e la Cat edral d ebió de exigir al redactor del a rtícu lo, Padre Fra nco, qu e se retractara y discul para de las acus aciones em itidas, quien afirma que: “no pued en exigir el periódico r ectifica ciones e inserci ones. Ante tales hechos, se soli cita la e xhibi ción de pruebas, qu e sería n publicad as e n honor a la ju sticia, no al Cabi ldo” En este cruce de acusaciones entre prensa y cabildo, el últim o aspecto que destac amos y que h emos trat ado con profundidad en el capítulo de sist emas de control de la colec ción catedralicia es la c onfirmación de que sin un in ventari o con toda la colección artís tica de la catedral, se propicia la venta ilegal y e l descont rol de ubicación, c ant idad y calid ad de las obras que c omponen dicha colección. La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 139 Sigue a est e co njunto d e expedient es, el d e de v entas y enajen acion es de b ienes ve ntas y enajen acion es d e b ienes ve ntas y enajen acion es d e b ienes ve ntas y enajen acion es d e b ienes ecles iásticos reguladas ecles iásticos reguladas ecles iásticos reguladas ecles iásticos reguladas por el Cabildo. El primero pertenece a col ección eclesiást ica, as í en 191 9 se recoge u na enajenac ión de c uadros: T raslado de solicitud de en ajenación de unos cuadros de la Ig lesi a d e San ta Bárbar a d e Écija 91 . Se van su cediendo dichas solicitud es, como la de 1940 , de autorizacion es de ve nta: Autoriza ciones para v ender bienes eclesiá sticos en distintas parr oquias 92 . La solicitud de 1943 , sobre venta de escultura : Sobre la compra a l as religi osas de Santa Cl ara de una es cultur a de Ma rtínez M ontañez que re presenta a la cabez a d e Sa n Juan Bautist a 93 . Le s iguen las solicitud es recogidas en los expedi entes de 19 49, venta d e bie nes eclesiás ticos : Sobr e ventas de bienes eclesi ásticos 94 , del año 1953 , venta de cua dros: El cabildo permite la venta de esculturas y cuadros 95 , y finalmente en 1954, venta de bienes eclesiá sticos : Sobre ven tas de bien es eclesiá sticos 96 . Exponemos a cont inuación y para ce rrar este capítulo, la s erie de tres cart as sobre venta y enajenación emitidas por el Cabildo Me tropolitano de Sevil la a l Vicario Gene ral del Arzobisp ado de la Cat edral de Sevilla En la prime ra carta, dice así: Ilmo. Sr. En sesión celebra da el d ía 3 de l os corrien tes, e ste ex cmo. Cabildo acordó por unani midad, previo el i nforme favorable d e la Comisión de bienes eco nómicos prestar su con sentimien to, e n conformid ad con el c anon 1532 del C. de Derecho C anónico para la venta de varias escul turas y cuadros que des ean llev ar a efecto las Hermanas Dom inicas de Madre de Dios de esta ciud ad, por estimars e justa y co nveniente d icha en ajenación. Sevilla, 3 de novi embre de 1 953. En la segunda carta d ice así: En sesió n ordin aria el día 1 7 d e los co rrientes por est e Ex cmo C abildo, acordó por u nanimid ad, previo el inf orme favor able de la Comi sión de Bienes eco nómicos, prestar su con sentimien to, en conformidad c on el canon 153 2 del C ódigo d e D erecho C anónico para la enaje nación d e 91 A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 192. Nº Exp. 32 92 A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 198. Nº Exp. 16 93 A.C.S. Fondo Capitular. F ondo Histórico, Nu m. Leg 1120 0, Nº Exp. 4 94 A.C.S. Fondo Capitular. F ondo Histórico, Nu m. Leg 1120 2, Nº Exp. 12 95 A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 202, Nº Exp. 33 96 A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría, corresp. Transf er 12, Nº Exp. 3 Ana Galán Pérez 140 una pequeñ a im age n de l a Stsma. V irgen, pro piedad d e la s Herm anas Francisca nas del Conv ento del S ocorro de e sta ciuda d por estim arse justa y co nveniente d icha en ajenación. Sevilla, 21 d e agosto de 195 3 En la tercera carta dic e así: En sesión ordin aria e n el d ía de hoy este Excm o Cabildo, acordó por unanimidad, previo el i nforme f avorable de la Comisió n de Biene s económico s, pr estar su co nsentimi ento, e n co nformida d con el cano n 1532 d el Cód igo d e D erech o Canón ico para la en ajenaci ón de un cuadro de la I nmaculada, propi edad de las Herma nas de M aría I. pa ra el servicio doméstico po r estim arse just a y conveni ente di cha venta. Sevilla, 3 d e noviembre d e 1 953 Se trata de la v enta y enaj enación regulada por el Derec ho Canón ico de objetos artístic os externos a la Colecc ión cated ralicia, y que forman p arte de las colecciones eclesiás ticas de la ciudad d e Sevilla. En est e grupo de ca rtas desconocem os la just ificación para las venta s. T odas ellas tuvi eron luga r e n 1953 , trasladánd onos a una época muy concreta q ue es el periodo de posguerra española tras los años d e Gu erra Civil 97 . Para conclui r, r espond emos de esta man era a la pregunt a inicial: ¿Cómo se ha generado la Colec ción a lo largo del siglo XIX y primera mitad del sig lo XX, y quiénes son los agent es que ha n inte rvenido?. En este caso, s e ha ido conformando t ambién c on l as b ajas est udiadas y presentadas en este est udio sobre las pérdidas en la Cole cción c atedralicia. 97 Constan diversa s investigaciones s obre el tema, confi rmando que esta ép oca desgra ciadamente supuso la pérdi da de patrimonio ecl esiástico en Andalu cía (Tesis inédita de García, 2010). La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 141 2.1.4. La het erogenei da d de la c olec ción c ate dralici a a tendiend o a su natural eza. Una vez hecho e l análisis de expedi entes qu e trat an altas y bajas en la colección, y los sistemas po r los cuale s se ha ido ac recentando o per di endo los b ienes que conforman dicha c olección, presentam os a continuaci ón el resultado d e las tipologías de las obras. De esta mane ra, atendi endo a la t ipología de la co lección, y siguiend o la s recomendaci ones d el Tesau ro de Patrimon io His tórico A ndaluz (199 8), podemos confirmar un pa norama het erogéneo en c uanto a la n aturaleza artística d e la colección. A s aber: En el siglo XI X, encontram os un tota l de: 24 Expedient es sob re Objeto s Muebles . Pintura. 5 Expedientes sobre Objetos Mueb les. Escult ura 1 Expediente s obre Obj etos Muebles. Mobi liario religioso .Retablos 5 Expedientes sobre Objetos Mueb les. Lib ros 1 Expediente s obre Obj etos Muebles. Est ampas 1 Expediente s obre Obj etos Muebles. Fot ografías 1 Expediente s obre Obj etos Muebles. D ibujos 1 Expediente s obre Obj etos Muebles. D ocumentos 3 Expedientes sobre Objetos Mueb les. Objetos religiosos 1 Expediente s obre Obj etos Muebles. Objet os religiosos . R eliquias 7 Expedientes sobre Objetos Mueb les. Ins trumentos Musicales . Órganos 2 Expedientes sobre Objetos Mueb les. Ins trumentos de medida. R elojes 1 Expediente s obre Obj etos Muebles. I ndumentaria . Objet os textiles . 1 Expediente s obre Obj etos Muebles. D ecoración 18 Expedient es sob re Objeto s Inm uebles. Arquitectu ra Sin poderse engl obar en la t erminología d el Tesau ro: 5 Expedi entes sob re Objetos Muebles, en los qu e s e def inen los té rminos objetos, o bjetos artís ticos , bienes eclesiást icos, ob ras. Y 2 exp edientes s obre Objet os artístic os/ Alhajas . Ana Galán Pérez 148 La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 149 2.2. LA COLECCIÓN CATEDRALICIA. SU CONSERVACION Y RESTAURACION. 2.2.1. NO RM AT I V A E N CO NSERV ACIÓN Y RE ST AURAC I ON. El cor pus normat ivo para la c onservación y rest auración de bienes m uebles se ha generado de forma paulat ina a l o largo de la historia c ultural y es piritual d el hombre y d e s u r epresent ación m aterial. D e es ta m anera, las n ormas han caminad o paralelas a la evoluc ión de la conci encia social , y se han dirig ido hacia la preservació n de aq uellos objet os muebl es que por sus característ icas adquieren un s ignificado es pecial. Así c onstituye n lo que ho y c onocemos como patrimonio cultural. Siguiendo la definición d e Gonzále z-Varas: “La a c ción de tu tela ej ercida so b re los bie nes c u ltur ales designa las medidas i nmaterial es de protecci ón, est o es, la norm ativa ju rídica emitida para es te fin, los pr ocedimi entos admin istrativos i ncoados o, e n general, e l conjun to de ac ciones que la sociedad articul a y elab ora co n la finalidad de conserv ar los bi enes cultur ales.” (1999 :55 1) Desde la pers pectiva pat rimonial d el p resent e estudio d e in vestigación por la cual hemos present ado la conservación de bien es cult urales como una disc iplina científica y objet ivo a c umplir del plan museo lógico r especto a su s c olecciones (investiga ción, c onservación , a crecentamiento, exhibici ón y d ifusión ) vamos a ofrecer una lectura de a quel los exp edientes c uyo interés principal c onsideram os que radic a en materializa r ins trumentos normat ivos para la tutela de la colección catedralicia. Comprendiend o qu e dic hos ins trumentos recogen los principios que los evoca n y el mét odo para aplicar los, la pregunta que nos ha cemos es la sig uiente: ¿ Qué normas se ha n aplicad o en la t utela d e la colecció n c atedralicia a lo largo del siglo XIX y primera m itad del sig lo XX ?, ¿d e dónd e proced en y qu iénes las aplican?. En definit iva, y par a conocer cómo el Cabildo de la Catedral d e Sevilla consideró n ecesario aplicar una normat iva que preservara s u col ección catedralicia, nos hemos plant eado lo sig uiente: ¿tiene e l Cabildo una conc iencia conservad ora?. Ana Galán Pérez 150 Podemos af irmar que la preocupació n por cons ervar y transmit ir la colecc ión, esto es el conjunt o de los objetos mueb les con una carga s imbólica cultural, artístic a, religiosa- litúrg ica d urante el siglo XIX y prim era mit ad d el sig lo XX, no sólo es ob jeto del Cabildo, sino que i ntervien en una vari edad d e agentes políticos, instit ucionales y c ulturales que bien de manera directa o de manera indirecta con sus ac tuaciones p ropician la aplicac ión de normas para la salvaguarda de la colección catedralicia 98 . Rec ogemo s al res pecto unas reflexiones procedentes de los resultad os obt enidos y que es tructura rán los capítulos que vienen a conti nuación, qu e son: • Diversidad en el origen d e las normas a plicadas por el Ca bildo. • Diversidad en la f orma d e ap licar la normat iva conser vadora y restaurado ra. • Diversidad en las r elacione s institucionales a través de las cua les se ha generado una red. • La identif icación de t érmin os pat rimoniales en los docum entos que t ratan sobre las normas en cons erva ción y rest auración. 98 Tenemos conoci m ien t o que e n la actuali dad, el patrimonio artístico eclesiás t ico no ha sido o bjeto de regulación específica, salvo la referencia a su enajena ción, in ventari o y protección. La norm a que define y establece la naturaleza jurídica del patrimonio eclesiástico en el Código de Derecho Canónico de 1983 (Rodrí guez, 2009). La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 151 Cons Cons Cons Cons ervación y restauración ervación y restauración ervación y restauración ervación y restauración– – – – Normas Normas Normas Normas 1. Conjunto de Normas y Leyes 1. Conjunto de Normas y Leyes 1. Conjunto de Normas y Leyes 1. Conjunto de Normas y Leyes A) Grupo de Normas y Leyes del Estado Español • 1803, Real Cédula. • 1826, Real Orden. • 1881, Real Orden. B) Grupo de Normas y Leyes Eclesiásticas. El Derecho Canónico. • 1926, Decreto de amonesta ción, según el Canon 1280 y el Canon 2222 del Código de Derecho Canónico. 2. Conjunto de criterios y teorías 2. Conjunto de criterios y teorías 2. Conjunto de criterios y teorías 2. Conjunto de criterios y teorías A) Criterios procedentes del propio Cabildo Catedra licio Reglamentos internos • 1918, Ausen cia de u n Canonje Conservador en el R eglamento Interno del Cabildo d e la Catedral de Sevilla. Acuerdos, con cordatos • 1861, Concordato entre la Santa Sede y el G obierno de España. • 1882, Notificación del Arzobispado de Sevilla (1). • 1882, Notificación del Arzobispado de Sevilla (2). • 1893, Primer Congr eso Eucaríst ico Nacion al. Proyectos intern os • 1923, Proyecto de Reglamen to para la Custodia. Comisiones interna s • 1875, Comisión de Restauración de Murillo. • 1953, Sobre la Custodia y Seguridad de los Tesoros S agrados de la Catedral. B) Criterios procedentes de In stituciones locales y estatales con autoridad • 1881, Comisión de Monumentos Históricos y Artístico de Sevilla. • 1898, Comisión de Monumentos Históricos y Artísticos de Sevilla. • 1950, El Director de la Real Academia de Historia solicita explorar la tumba de Colón • 1921, Real Academia de Bellas Artes de San Fernando . • 1922, Museo Arqueológico de Sevilla. Ana Galán Pérez 152 La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 153 2.2.1.1. Diver sidad en el origen de las n ormas ap lica das por el Cabil do A lo largo del siglo XIX y prim era m itad del sig lo XX, cons tatamos una variedad en cuanto a la procedencia d e las normas para la tutela y c onservación de la Catedral de Sevi lla y su c olección c atedralicia. Es preci sament e en el siglo XIX , cuando s e inicia cie rta organ ización leg islativa al respect o, y est á intrínsecam ent e ligado a las líneas d e actua ción del Estado Liberal. Si por una parte Mendizáb al propició el mo vimient o de o bras de arte, que de fo rma legítim a o no generó un mercado art ístico interno y ext erno, por otra se comenzaban a proyectar las primeras normas est atales que protegían precisam ente de los expolios y las ventas ilícitas . Poco a poco la historia material es común a un pueblo y debe ser conservada. Para e llo d ebe promu lgarse t anto una normativa legal com o el aparato adminis trativ o neces ario en la salvagu arda de p atrimonio. Los d ocumentos estu diados en el Archi vo Histórico de l a Cat edral de Se villa que tratan d e la prot ección d e la colecc ión c atedralicia, ofrecen una completa información, y nos ayudan a c onstruir un cuadro normativo de actuac iones directas e indirect as. Una vez más , a t ravés de los hech os como ocurriera en l a manera de form arse la col ección, hemos inv estiga do y obtenido los sis temas normativos. Por tanto, l a p rimera clasifi cación que p odemos h acer y que nos es tructura las dos líneas principales, es la siguiente: por una parte u n conjunt o de norm as y conju nto de no rmas y conju nto de no rmas y conju nto de no rmas y leyes de obligato rio cum plimi ento, y por la otra, un conjunt o de crite rios y te orías leyes de obligato rio cum plimi ento, y por la otra, un conjunt o de crite rios y te orías leyes de obligato rio cum plimi ento, y por la otra, un conjunt o de crite rios y te orías leyes de obligato rio cum plimi ento, y por la otra, un conjunt o de crite rios y te orías que se const ituyen en pautas a s eguir. El c onjunto d e normas y l eyes conju nto de normas y l eyes conju nto de normas y l eyes conju nto de normas y l eyes de obligado cum plimiento proced e de dos fuentes principales que ti enen que v er con la p ropia o rganizaci ón político-adminis trativa y judicial, t anto d el sistem a d e gobierno del estad o Esp añol en el s iglo XIX y la primera m itad d el siglo XX, como de la organizac ión de la Igles ia Católica, concretament e del Cabi ldo de la Catedral de Sevilla y el D erecho C anónico. A través del c onjunto de c riterios y t eor ías cr iterios y t eorías c riterios y t eorías cr iterios y t eorías, advertimos diversas las fu entes qu e nos ofr ecen i nformaci ón sobre las pautas seguid as por el Cab ildo en conservaci ón y resta uración en la Catedral de Sevilla Siguiendo a Macarrón: “ l os criterios son p autas de actuación cuyo fi n e s salvaguardar la integrid ad del valor cultural de los objetos”, (199 8:164 ) podemos Ana Galán Pérez 154 recoger el refl ejo de dichos criterios anali zando y valorando los s igui entes document os: En pr ime r luga r presentar emos los crit erios p rocedentes d el propio cab ildo crit erios p rocedent es d el propi o cab ildo crit erios p rocedent es d el propi o cab ildo crit erios p rocedent es d el propi o cab ildo cated ralicio. cated ralicio. cated ralicio. cated ralicio. Estos son: • Los reglament os de funcion amient o int ernos d el Cabildo de la C atedral de Sevilla, en los que se especifican las responsab ilidades de los canónigos, que nos informan sobre los procedimientos de organización de los recursos humanos par a la cons ervación y restauración. • Los a cuerdos, conc ordatos, reunion es del Cabildo d e la Cated ral d e Sevilla, bien int ernas bien c on la jerar quía eclesiástic a c uyo objet o d e debate sean los objetos muebles artístic o-litúrgicos y la c onsideración d e la Catedral d e S evilla com o monum ento his tórico-artís tico, aportan pautas y pr otocolos. • Los proyect os internos d e trabajo tant o en la Catedral com o con la colección cat edralicia ap ort an los protocolos de actuaciones, y u n reparto de r esponsabilida des . • Las c omisiones internas generad as pa ra soluc ionar asuntos relacionados con los objetos m uebles de la colección cate dralicia. Finalmente, pa ra ac abar c errando el capítul o de norm as, a tenderemos a los crit erios proced entes d e agentes externos crit erios proced entes d e agentes externos criteri os proced entes d e agentes externos crit erios proced entes d e agentes externos pero íntimame nte relacionados c on las decisiones d el cabild o res pect o a s u c olección, es d ecir, instit uciones l ocales y estat ales con autoridad e n materia de objetos mu ebles const itutivos de colecciones, su cons ervación y difusión. Pasemos a cont inuación a exponer los expedi entes sobre el prime r gru po de normas. Una de las primeras no rmas em itidas po r el Estado normas emitid as por el Est ado normas emitid as por el Est ado normas emitid as por el Est ado y que s e hac en llegar a la Catedral de Sevilla es l a R eal Cédu la d e 1 803: Real Cédula por l a qu e se aprueba y m anda obse rvar la I nstrucció n f ormada por la Real Academi a d e la Historia sobre el modo de recoger y conserv ar l os M o numentos An tiguos 99 . Al 99 A.C.S. Fondo Capitular. F ondo Histórico Genera l. Num. Leg. 1125 7. A, Nº Exp. 20. La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 155 Cabildo de la Cat edral llega correspond encia d e la Sec retaría de Est ado, en la cual cons ta por una parte, una carta dirigida al D eán Metropolitan o Catedral d e Sevilla con fecha d el 19 de Septiemb re de 1827, y por otra como d ocumentac ión Anexa, la R eal Cédula de 6 de Ju lio de 1803 . Dicha Cédula 100 es la normati va a cumpli r s obre el mod o de recoger y conser var los monumentos antiguos desc ubiertos o por d escubrir por la ins titución que es la Real Acad emia de la Historia, y tiene su origen en el conocimi ento de la pérdida o robo de l pat rimo nio, entre ellas la s ruinas d e It álica. También para restaurarlos y conse rvarlos e n el mejor estado pos ible. El términ o “recoge r” n os acerca de nuevo al procedi miento de inventari o y catalogac ión trat ado en el c apítulo de fo rmación de la colecc ión cat edralicia, y podemos afirm ar que el Re al Decreto cons tituye por su precisión y profundid ad un primer int ento cata lográfi co (Gonzál ez-Varas, 1999). En la carta dirigida al Deán del Cab ildo de la Cat edral de Sevilla, se estab lece la “obligatoried ad de que dic has normas se lleven a c abo por parte d e M .RR. Arzobispos, R R. Obis pos y d emás Prelados c on jurisdi cción ve re nulliu s, al ig ual que Alcalde s, C hancillería s y Aud iencias R eales, Corregidores, Asistente, Intendentes, Gobern adores y A lcaldes Ma yores del Rei no.” Hay dos aspectos fundamen tales a dest acar en este expediente res pecto a quien plantea y ejecuta las no rmas de pr otección. En primer l ugar, por haberse h echo llegar la R eal C édula c on un a cart a anexa a la Cat edral, confirma la c onside ración del Cabild o cat edralicio co mo ag ente implicad o, necesa rio ejecuto r de d icha norma y por ello respo nsable de la c onservación d e la colecc ión catedralicia. Y por ot ra parte, el hecho de que s e esta blezca un a normativa d e obligado cumplimiento desde la mo narquía vigent e. Est e hecho sig nifica que s e tiene consta ncia d e pérdidas, robos y otros actos vandálicos h acia los obj etos 100 Real Cédula de 1803: el Contenido de la Cédula es un Plan origina do por la alarma de la pérdida de antigüedades que se descubren en la Península, y que se pierden por la ignorancia . Se trata de un Plan fo rmado por 7 ar t ícul os: 1º) Se define qué se considera por m onu m entos antig uos. 2º) Trata de la prop iedad de dichos monumentos se gún se hallen en lug ar privado o públic o. 3º) Cooperará n M.RR. Arzobispos y los RR. Obispos, notific ando a la Real Academia. 4º) Darán da t os sobre el l ugar exacto del hall azgo. 5º) Si se tiene conocimiento de hall azgos en otros tiemp os, se ha d e notificar a la Real Academia. 6º) La Academia agradecerá a aquellos que se dediquen a buscar, conservar y comunic ar los monumentos. 7º) L as Justicias de todos los pueblos cuidarán que nadie destruya ni m altrate los m onu m entos descubiertos Ana Galán Pérez 156 artístic os. Además, subraya la necesidad de una in stitución c omo la Real Academia de la Hist oria, esp ecializando la tarea de prese rvación de Monume ntos y A rqueología, una de la s primeras consideraciones d el patrimonio his tórico- artístic o. El origen de la no rmativa procede en est e ca so d e la monarquí a, que se constit uye com o ag ente respons able e n la c onservació n. Y es q ue e l m onarca Carlos IV inaugura un modelo a seguir en la tutela d el patrimonio el estado español, que perman ecerá todo el s iglo XIX. En el caso d e la Real Cédula, sigue una d e las d os lín eas pos ibles d e act uación, a sab er: l a pr otección de objetos concernient es a la Historia, las “cosas antiguas”, frente a la ot ra línea de protección qu e s on l os objetos art ísticos t utelados por los recién in augurado s Museos de Bellas Artes (de ámbito provincial e n su m ayoría), Galerías , Pinacotecas y las Academia s de Bellas Artes. Es decir, a lo la rgo d el siglo XIX comprobamos la “co nsideració n de dos v alores p osibles: el histó rico y el artístico” (Bolaños, 19 97:2 08). Por ell o es int eresante des tacar qu e en est e expediente se vislumbran los antec edente s d el concepto d e pat rimonio cultural, p uesto qu e se hace un llamam iento a preservar lo que s e c onsidera propio de todo el estad o Español. La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 157 Imagen 8. Portada inic ial de la Rea l Céd ula de 18 03. Ana Galán Pérez 260 1921, "(...) l a s obra s se encontraro n muy acertad a mente e jecut adas (intervención d e res taurac ión e n el Al tar Mayor" A.C.S. Fondo Hi stórico, 11196. Exp. 5 1922, “(...) Suscripción pública para reparar co lgadura s d e terciopelo d e seda de la Cate dral” A.C.S. Secretaria, Corr espondencia. 11 193, Exp. 18 1926, “ (...) sustituir pieza s de antigua s y malas restauraci o nes, dejando el retablo en tan exce lente estado que se podría equip a r el nombre de dicho artista con el de l os entall adores que lo realizaro n” A.C.S. Fondo Hi stórico, 11194. Exp. 12 1926, “ (...) el mis mo artista y con la misma p atrocinadora realizó la restauración de Nuestra S eñora de la Sede, en el Alt ar m ayor de l a Catedral” A.C.S. Fondo Hi stórico, 11194. Exp. 12 1926, " (...) sin su f rir la m á s mímim a restaura ción " A.C.S. Fondo Hi stórico, 11194, Exp. 12 1931, “(...) se a utorizó a los s eñores mayor do mos para que procedier an a la entrega del S a grario mediante inventario” A.C.S. Secretaria, Corr espondencia. 11 196, Exp. 5 1931, “Objetos a rtístic os (… ) s us insigni a s, paso, vestuarios, candelería, cera” A.C.S. Secretaría. Corr espondencia, 11 196, Exp. 5 1947, “(…) por la cooperación a la obra de restauración de ornamentos sagrados, que s e lleva a cab o bajo la dirección de nuestra Excma. Mayordomía de Fá bric a ” A.C.S. Secretaría, Corr espondencia. 11 201, Exp. 5 La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 261 1947, “(...) rest a uración de ornamentos Sagrad os d e la Catedral” A.C.S. Secretaría, Corr espondencia. 11 201, Exp. 5 1947, "(...) la restauraci ón de la tabla original del pintor Juan Sánchez de Castr o" A.C.S. Secretaría, c orrespondencia, 11201, E xp. 5 1956, "(...) comunicación d el M useo de B ellas Ar tes d e Sevilla para la re sta uración d el cuadro "La visión de S an Ant onio" de Murillo." A.C.S. Fondo Hi stórico, Transferencias 13, E xp. 7 1956, "(...) s ufrag a r los gastos neces a rios par a la restaura ción del lienzo" A.C.S. Fondo Hi stórico, Transferencias 13, E xp. 7 Ana Galán Pérez 262 La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 263 Capítulo 2. 3. La colección cate dralicia. Su difusión. Ana Galán Pérez 264 La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 265 2.3. LA COLECCIÓN CATEDRALICIA . SU DIFUSIÓN. Con una finalidad prioritariament e litúrgic a y cultural, la mus eología y museografía de la Catedral apoyan su fundam ento en conservar, acrecent ar, investigar y difundi r su colección cat edralicia. Por ello, y com o último proceso en la cad ena patrimonial y t ras analizar la formación d e la c olección y el interés p or conservarla y rest aurarla, est e capítulo rec oge los asp ectos f undamentales en cuanto a la perspectiva del patrimoni o: la difusión de L a Catedral y s u colección, símb olo y sig nificado para la sociedad que vive en cad a época estudiada. Queremos conoce r el pa pel que tiene en el desar rollo cu ltural y s ocial tanto en la ciudad Sevilla del siglo XIX y primera mitad del siglo XX, c omo el s entido icónico fuera de este territo rio. Es en es te último apartado cuand o vamos a indagar sob re el origen y los antecedent es de la colección c omo patrimonio cult ural de tod os y para t odos, sin olvidar que el fin por el que fu e cre and o ha sido esencialm ente litúrgico. ¿Son estos aspec tos com patibles, religión y cult ura?, ¿o la religión camina in mersa en la c ultura al hablar del pat rimonio ca tedralicio?. 207 Es por ello que se ha estudiado la sección de “Secretaría. Corresponde ncia” del Archivo H istórico de la C atedral de Sevi lla pu esto que obtenemos informac ión d e las relacion es inst itucional es del Cab ildo, l os protoco los d e comunicac ión, e incluso la im agen qu e d esd e la gestión cultu ral actu al nos ayuda a entend er cómo f unciona una instit ución de este c alibre: La Catedral de Sevil la a lo largo de todo el s iglo XIX y primera m itad del siglo XX. Asimism o, se va conformand o un mapa cult ural de la época que contextuali za y sitú a al te mplo en la ub icación que le correspond e. En definiti va, las preguntas que nos hemos hecho a este respec to son, ¿cuál ha sido la conside ración de la Ca tedral hacia el exterior?, ¿qué imagen ha ofrecid o como pr otectora y difus ora del patrimo nio a rtíst ico?, ¿qué s istem as de difusión ha considerado los m ás óptim os y s e ha h echo ser vir de ellos?. Así conocemos los as pectos c otidianos desde la mirada ext erna de las inst ituciones que emiten información que desconoc e mos o que no se puede obt ener desde la propia document ación interna del Ca bildo, y ll egar a r esponder la pregunt a inic ial: ¿cómo se ha d ifundido la colección catedralicia ?. Pa ra llegar a ello, en prim er 207 Para considera r e n un futuro al respecto de cómo ha ev olucionado la dinámic a de visitas en el siglo XX, es es que en lo s últimos años se identifi can patologías relaciona das con los usos y abusos de las catedrales, en las que se cuestiona si en las visitas se capta la teología del arte o solo los estilos artísticos, ge nerand o finalmente vi siones superficial es, y afirmando que se trata de “catedrales secuestradas” ( Miguel, 201 0). Ana Galán Pérez 266 lugar hemos hecho un an álisis de cuáles son las vías de difusión en la museología para llegar a id entific ar las forma s a través de las cu ales el Cabild o ha difund ido su c olección. Atendiend o al trinomi o, c olección, es pacio, y visitant es colecc ión, espacio, y visit antes colecc ión, espacio, y visit antes colecc ión, espacio, y visit antes 208 208 208 208 , podemos afirmar q ue se dif unde la colec ción ca ted ralicia y s u m ensaje desd e varios as pect os: el planteamie nto m useológ ico, la mane ra d e e xhibir la c ole cción, la man era en que se trata el espac io (es un cla ro ejempl o e l efect o lumin oso de las vidr ieras con u n mensaje comunicado r e vident e), todo aquello que co ncierne al visit ante y su accesib ilidad, y c ualquier represe ntación de la colecció n fuera d e su lugar de origen, bien po r do nación tem poral pa ra forma r p arte d e otras c olecc iones, bien por s u imag en y r epresent atividad en in vestigaciones, publicacion es, y otros métodos por los cuales la colec ción sale de su lugar de o rigen, la Catedral. Sobre la o rganizació n d e espacios con c olecciones en la Catedral, hemos identificad o en el ca pítulo de conservación prev entiva ciertos rasgos sobre protección cua ndo no es tá expuesta como en el almacenaje, si bien lo que respecta a la distribución de las obras y a la const itución de un m useo catedralicio corresp onde a u n aspect o al cual hem os h echo refe rencia para contextualiza r, pero que req uiere un est udio pormenori zado que s obrepas a el objeto del presente estud io, que es la consideraci ón c asi filosófica de la Cated ra l como mus eo en s i m isma estudian do todos los aspectos que intervienen en la gestión m useológica. Por o tra parte, consid eramos que son est udios globales como el presente los que ayudan a estudiar de manera puntual iniciativas y desarrollo d e las misma s mucho más específicas como s on las del Museo catedralicio. Sin emba rgo, tenemos cons tancia respecto a la gest ación del Mus eo Catedralicio de Sevilla que se t rata de uno de los primeros museos de esta tip ología qu e s e generan en España (López, 2010 ). Ya en 180 4 Ceán Bermúde z realizó una descripción de los espacio s en los que se albergaba la colección, y además sabem os que ésta partió ha cia Cádiz entre 1 810 y 1813 para e vitar e l saqu eo d e los franc eses d el cual hem os ha blado en el ca pítulo de la formac ión d e la colección. A su vuelta en 181 8, el Cabildo enca rgó el arreglo d e la c ajonería de la sacrist ía mayor. Tam bién sa bemos por Jos é Gestoso que al finalizar el siglo XIX, 208 Los tres vértices en la museologí a de los que ya he mo s hablado en capítulos anteriores ( Lor d, 1997) La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 267 que la ex posición de reliquia s permanece en un o de est os arma rios mient ras que el “tesoro” est á en el ot ro (L uque, 1996). 209 ¿Qué oc urre en c uanto a e xposición p erman ente expos ición perman ente expos ición perman ente expos ición perman ente en la Catedral de Sevilla?. Reconocemos por una parte, que a través del mens aje que se t ransmit e por la manera de pl antear el disc urso museológico, est o es, de ordenar y of recer la colección para ser c ompren dida y disfrut ada po r el es pe ctador, y también por la manera de exhibir la colecci ón a través de unos s oportes museográficos (vitrinas, armarios, m obiliario) y un aparato de comu nicación (carteles , dípticos , soportes interactivos, etc..) 210 . Por ello, en cuanto a exhibici ón se refier e, hem os identificad o a lo largo de los ca pítulos ante riores, cóm o se sel eccionan u nas u otras obras para formar par te de un espaci o c onc reto, como en el mausoleo de Cristóbal Colón, es decir un a s elecc ión c on un fundame nto mus eológico selec ción c on u n fundam ent o museo lógico selec ción c on u n fundam ent o museo lógico selec ción c on u n fundam ent o museo lógico porque responde a un ob jetivo aun que h ayan sid o seleccionadas por criterios de calidad cuestionab les como pudimo s com probar. As imismo s e han obs ervado c uestion es como ac umulación de obras coincid ente con las t end encias m useológicas en el siglo XI X, y pero también un c ierto orden y equi librio c omposit ivo en las Gale rías de Retratos de Hombres ilus tres y de los Pre lad os en l a Bibliot eca Colombina. También h emos id entif icado la ub icación de la col ección catedralicia en vitri nas y armarios. Todos est os as pe ctos nos h ablan de manera velada, n os cuentan que ha primado la presentación de la colección atendi endo a la c antidad de las obras expuesta s que a l sent ido que ofr ecen cad a una de el las individualm ente, porque en d efinitiva, n o formab an parte d e u n plan mus eológic o, s ino que en c onjunt o daban fe de la riqueza de la Catedral 211 . Por lo ta nto, en cuanto a la comunicac ión de la exposición perma nente d e la Cated ral de Se villa, ya hemos apuntado las c onside raciones qu e nos indican qué tip o de me nsaje y qué comunicac ión se ofr ecía en este s iglo XIX y primer a mitad del XX. Podemos com prende r, que s in la generación de un inventa rio global de toda la colección, difícilm ente pue den identificar en orden de proc edencia, autoría y cronología, en las cart elas 212 que acompañ an las piezas en su exhibición, es 209 “La Ca tedral es un museo por las obras de ar te que a lberga, pero especialmente pued e considerarse así l a exposición de cuadros, esculturas, tesoro y relica rio i nstalada e n la sacristía mayor y de cáli ces, Sala denomina da de ornamentos y A ntecabi ldo c on vitrina s de códices miniados y Libros de Coro” (Sanz-Pastor, 1990:510) . Sobre la distribución de obras t ambién trata la publicac ión de Martínez y Morales (1999). 210 L a museografía recoge actualment e todas las tenden cias en comunica ción, las nuevas t ecnol ogías para ayudar a hacer la e xperiencia de la visita cul tural más didáctica y divertida (Santacana , 2005) 211 Concepto de “ri queza” que por otra parte subraya l a definición de la col ección como “Tesoro” . 212 En la actualida d, las capillas disponen de un atril que ofrece una breve descripción de l os objetos artísticos que contiene , una fotograf ía y una breve iden t ifica ción artística. En las d emás sala s, también se encuentran las ca rt elas, generalmente introducida s en las vitrin as, co n la identificaci ón, Ana Galán Pérez 268 decir, en el moment o d e c om unica r y dif undir la c olección com unica r y d ifundi r la c olecció n comu nicar y difu ndir la c olecció n com unica r y d ifundi r la c olecció n, los d atos sobre la mism a eran esc asos. Tal y como hem os vist o en l os capítulos anteri ores, lo s inventarios eran puntual es y la no rma y reglam entación atendía a un a sec ción concreta de la colec ción, qu e g eneralme nte era la que se exhibía, o la que más uso lit úrgico se le d aba. Toda la informaci ón a la que s e pudie ra acced er s obre la colección, p rocedía de es tudios muy especializad os de investiga ción y catalogac ión como los de Ce án Bermúd ez y José G estoso . Sin em bargo, este t ipo de estudios no se hacía accesib le al fel igrés o v isit ante de la Catedral en la manera q ue entend emos hoy de ap ortar una b reve información d ivulgat iva. Podríamos decir que est as personalidades se const ituían como los “comisarios” 213 actuales, que elaboraba n un extens o y profundo Catálog o en base a una profusa investigac ión. Por otra pa rte, tenemos que cons tatar qu e hemos ident ificado dos cu adernillos en los que se publican los Cat álogos de exposiciones en la ciuda d de Sevilla g estionadas por J os é Gest oso, en los que aparece un lis tado d e las obr as, medidas y procedencia de los cuadros exhib idos. De esta manera, haciendo un b alance de los re s ult ados obtenidos en los capítulos ant eriores hem os comprobado cuáles ha n sido las act uaciones respecto a la exposició n pe rmanent e. En las páginas siguientes atender emos a los sigu ientes as pectos ident ificados. Podemos afirmar l o s iguiente: • Sobre c olección catedralici a y las exposic iones t emporales fue ra del entorno de la Cated ral de Sevilla. El Cabild o es agente difusor de su Colección catedra licia en la m edida en la que recibe s olicitudes de las Instit uciones culturales para la participac ión e n eventos extern os en los que se solicit a la cesión tem poral de s u colección cat edralicia. • Sobre la invest igación y divulgació n: Co pias, reproduccio nes y fotografías. El Cabild o es agente difus or de su Colecció n catedralicia en la medid a en que permit e la s reproduc ciones, fotografías de la Colección y la invest igación de la mism a. año de creación, autor o escuela. Sin embargo, en el r ecorrido p or toda la Catedral hay numerosa s obras sin identifi car. 213 “Comisariado: E l com isaria do o dirección científica de la exposici ón asume la responsabilidad de definir y elaborar el proyecto y discurso expositivo y la selección de los bienes culturales que se qui ere exponer. Entre sus funci ones se encuentra redactar los textos para el material de comunica ción y difusión de la exposición, y real izar la coo rdina ción científica del catálogo.” (Ministerio de Cultura, 2006) La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 269 • Sobre la c omunicación ext erna y pa rticipación social. El Cabildo se constit uye com o agente difusor en la medida que propicia las visitas a l Templo, denomi nadas lit úrgicas y cult urales en alg unos cas os, y s e implica en los perfiles p rofesionales extern os a la C atedral que se encargan de la visit a guiada a la mis ma. • Diversidad en las relacion es institucionales a t ravés de las cuales se ha generado una red. • La identifica ción de t érmin os patrimon iales en los d ocum entos qu e tratan s obre la difus ión de la colección. Ana Galán Pérez 276 Imag en 45. Cart el de la Exp osición Ib eroamericana de Sevilla d e 1929 La primera f echa en la que nos const a este hecho es d e 1 888, s obre la Exposición IV Centenari o del Descub rimiento de América. En el presente expediente: Car ta del Minis tro de Gracia y Jus ticia en la que en n ombre de l a Sociedad Geográfica de M adrid s oli cita fot ografiar lo s dos libros de Crist óbal Colón para los actos del IV Centenario del D escubrimi ento de Amé rica 217 , queda recogido el interés de co laboración del cab ildo catedrali cio. La carta del Minist ro de Gracia y Jus ticia d ice así: “ La Socied ad Geográfi ca de Madrid, en la q ue no mu cho tuve el ho nor de ocupar la primera Vicepre sidencia, se prop one tomar parte activa y muy 217 A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg. 111 76. Nº Exp. 7 La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 277 principal e n la s solem nidades c ientíficas y li terarias con q ue ha de festejarse el cuart o centenario del desc ubrimie nto de A méric a. Proyect a además, re producir por m edio de la “fotolot ocin-ingr afía 218 ” los tres libros qu e fue ron propiedad de Col ón y se c ustodian en esa B ibliote ca Colombi na. En di chos libr os hay not as margi nales es critas por el prime r Almirante de las I ndia s y q ue demu estran que D. Cristóbal C olón er a hombre mu y versado en las C iencias físico-m atemá ticas d e su tiempo.” “A persona tan d octa como usted y ta n am ante de las g lorias nacionales no h e d e e ncarec er l a im portancia que tendría divulg ar l os c itados lib ros en h onra y ma yor prestigio del nombre de aque l que llevó a ignotas tierras la Cruz y la Civiliz ación.” “En nombre pues, d e la Sociedad Geográfi ca ruego a Ud. encarecid amente que “coadyude al fin que e sta persigue y nos conceda autorización par a repr oducir por el procedimie nto i ndicad o los tres libros que perte necieron al ilustre navega nte.” La primera Exposic ión Histó rica en la que partic ipa el Cab ildo de Sevilla, y de la que se tiene notic ia en el Arc hivo Cat edralicio es la qu e s e llevó a c abo en Mad rid bajo los aus picios d el IV Cent enario del Descub rimiento de América. Es el Ministro de G racia y Justicia la instit ución pública que s olicita la participac ión a través de dos cart as, la primera emitida en 188 8 y la segunda en 18 91. Sabemos que el Episcopad o Español y la Soci edad Geográ fica de Madrid también participaron en dicha E xposición, of reciendo un mapa de variadas inst ituciones que intervinie ron en e l even to. El espí ritu con e l qu e el Ministro se dirige al Cabildo, es el de pro piciar d icha reproducción de los libros si empre b ajo la co nsideración d e Cris tóbal Colón c omo un agente evangelizad or, a dem ás de homb re de cien cias y na vegante. Se esta manera, el Minist ro ofrec e una dob le jus tificac ión por la c ual acot a las posibilidades d e neg ación d el Cab ildo ante dicha s olicitud. Esta jus tificac ión s e apoya en el estudio de viab ilidad d el proyecto ex positivo, que t anto en este ejemplo como en la actual idad valora po r u na parte los aspectos cult urales (oportunidades y n ecesidad es, c alidad del cont enido, idoneidad , colaborad ores, 218 Se ha t ranscri to la carta, así como dicha palabra de manera respetuo sa. Si bien no se ha identifica do en ningun a de las técnicas fotog ráfica s, quizás se trate de un término con temporáneo y en aras de una futura investigación se ha considerado interesante mant ener el término. Ana Galán Pérez 278 etc…) como por ot ra p arte los aspect os econó micos , los recu rsos y aportaciones . 219 Le sigue a este exp ediente, una segunda parte en 1891, en el que continúa la participaci ón d el Cabild o en el ant erior evento con es te expedie nte: Petició n d e alhajas y objetos d e Arte del Ministro de Gracia y J usticia para l a exposición que ha de conm emorar el IV C ente nario d el des cubrimien to de Améric a 220 . Está compuesto por dos docum ent os, una carta solicitando q ue el Cab ildo participe, y otro con un lis tado gené rico que se debió enviar a las Igles ias m ás significat ivas. Expone que au nque tendrá notic ia por la in vitación emitida al E pisc opado Español por la celeb ración d el Cua rto Centenari o del D escubrim iento de Amé rica, se dirige: “rogándol e muy especialm ente se sirva mirar c on interés ta n plausible proyecto de una Exposición Retros pectiva.” Ha solicitado la organización que participe con “las alhajas y objetos de arte que l a Catedral posea, o con cuanto pueda engr andecer el pe nsamiento de la Comisió n o rgan izadora del Cen tenario.” “Notas sobre la ex posició n de “Objetos Antiguos” procedentes de las I glesia s. Comprende objetos artí sticos y arqueo lógicos de la Époc a A ntigua, Edad m edia y Renacimien to, hasta fi nes del siglo XV III, a saber: • Piezas de orfebrerí a ci nceladas, e smaltada s, repuj adas , nikelada s, etc..en pla ta y oro. • Alhajas, Obj etos con engastes d e pedrerí a. • Relicarios • Esmaltes s obre o ro, pl ata y bronce. Imáge nes, arq uetas, frontales, cruces proce sionales, e tc. • Imágenes cha peadas d e plat a. • Objetos de c ristal de ro ca, ágata, j aspe, et c. • Piezas trabaj adas en b ronce: relieve s, cincelad os y v aciados. • Piezas artísti cas trab ajadas en hi erro. • Marfiles: trípticos, dí pticos, porta-pac es, ar quetas cristia nas y arábigas, e tc. • Trabajos e n madera: t allados e in crustacion es 219 Publica ción sobre Organizaci ón y Gestión de Exp osiciones Tempora les del Mini st erio de Cultura (2006: 14). 220 A.C.S. Fondo Capi tular. Secretaría . Correspondencia . Num. Leg. 11177 . Nº Exp. 10 La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 279 • Cerámica: v asos antiguos, fi guras y relieves e n barr o co cido (ter ras- cottas), piez as de loza y porc elana. • Piezas de cr istal y vid rio • Encajes • Tapices • Bordados • Tejidos • Miniaturas y cu adros imp ort antes • Autógrafos, libros ilumi nado s y manu scritos raro s • Encuader naciones n otables por l a materia o por su c arácter artís tico • Armas • Instrumentos mú sicos • Relojes • Objetos de mobil iario • Objetos de c arácter o re pres entación hi stóricos.” Resulta interesante ob serva r cómo bajo la denominació n de objetos antiguos, se engloban objetos a rtís ticos y arqueo lógicos de la É poca Antigua, Edad Media y Renacimiento, hasta fines del siglo XVIII . Los ob jetos generados en el siglo XIX no son dig nos de m ención, q u izás porque t oda vía no tení an la cons ideración de “antiguos”, y por otra parte com probamos c ómo no es tablec e ningún t érmino historiográfico para de nomi nar la époc a histórico-a rtístic a del siglo XV III. La cronología de este eve nto ta mbién es digna de mención, puest o que el la pso de tiempo q ue e xiste entre a mbos expedientes 1888 -189 1 es de tres años. Podemos afirma r que la Exposic ión s e c omenzó a elaborar con un ma rgen de tiempo ampli o, lo qu e denot a una planificac ión a largo plazo. 221 A c ontinuación e xponemo s el siguiente cas o relacionado ad emás con el movimiento d e la colección cat edralicia fue ra de las fro nteras españolas , como es en 1 892 la Exposición C olombina de Chicago del Co nsulado de los EEUU en España. La cons ideración d e la Catedral de Sevilla y su papel e n la dif usión de la cultura queda patent e en el siguient e doc umento: Carta el Cónsul de l os EEUU en la que sol icita a la B iblioteca C olombina el prés tam o de d ocumento s par a exhibirlos en la Exposició n Colombi na qu e está organiz ando su país e n 221 De nuevo se debe hacer al usió n a los cronogramas u o rganiz ac ión de los tiemp os en la preparación de una exposición t empora l, y qu e debido a la sucesión de actuaciones de distintas discipli nas requieren una plani ficación (Bermúdez, Gira lt, Vianney, 2004 ; Ministerio de Cultura, 2006) Ana Galán Pérez 280 Chicago 222 . Es la primera nota recogida en el Archivo Cated ralicio po r el cual una entidad supraestat al se pon e en com unicación c on el C abildo Cat edralicio para solicitar parte de s u Colecc ión cat edralicia, en este cas o de doc umentos. Del mism o año le s igue la Exp osición Hist órica Euro pea del Gobierno Civi l de la Provincia de Sevilla, en 189 2. La primera carta de la qu e se c onoce este evento aparece en el expedient e: Solicitud d e inv entario d e los objet os de arte pertenecie ntes a la C a tedral y que se va n a solicitar p ara llevarl os a Madrid para la Exposi ción Euro pea, del G obierno Civil de la Pr ovincia 223 . Imagen 4 6. Exposición Histó rica Europ ea, 189 2 Se t rata de una exposición de tipología hist órica y de á mbito esta tal de la que tendrá lug ar tamb ién en M a drid. En es te c aso, es el Gobierno C ivil de la Pr ovincia el que solic ita la particip ació n del Cabild o Catedralicio. Le sigue la c arta del Cabil do respondi endo a la solicit ud en 1892. En est e expediente queda recogid a la respuest a del Cab ildo Cat edralicio, que emite una carta: Sobre los obje tos con que est a Iglesi a Católica contribuir á a la Ex posició n Histórica Europea de Madrid 224 . Es un d ocumento formado por tres cartas. En la 222 A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg. 111 77. Nº Exp. 19 223 A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg. 111 77. Nº Exp. 17 224 A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg. 111 77. Nº Exp. 15 La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 281 primera de ellas se solicita al Deán d el Cabildo que devuelva un sobre con indicaciones dentro. “Para resolv er lo c onve niente en l a adjun ta Exposi ción que nos h a reunido el S r. D. res “B eneficiad a ---“ de e sta Santa Ig les ia esper amos s e sirva inform arnos por lo q ue le enviam os un sobre para d evolució n” Firmado, B enito Arz obispo d e Sevilla.” A la derecha aparece la s igui ente nota: “Conforme al acuerdo d el 12 de Abril d e 1892 se cont estó en 18 del mismo dev olviendo l a Exposi ción y certif icación f acultativ a.” En la s egunda de e l las, también firmada por el Ar z obis pado de Sevilla, pero dirigiéndose al Sr. Presid ente del Cabildo en v ez de al Deán del Cabildo, dice lo siguiente: “El Sr. Nuncio Apos tólico e n carta circular fecha 8 d e los c o rrientes , dirigida a nuestro Sr. Arzobispo dic e lo que sigue: La c o nvenienc ia de q u e una serie de canónigos sean dispensado s y acudan a la exposici ón con el objeto de cus todiar los objetos ar tístico s procedentes d e la Ig lesia. “La conve niencia de q ue los ve nerable s cabildos que envi ará n a l a próxima Exposición de Madrid objetos ar tísticos per tenecien tes a las respectivas Iglesi as C atedrales, estén repres entados en esta C orte por algunos de sus individ uos con el fin d e que cuiden d e es o s mis m os objetos, ha movido el á nimo del Pa d re Santo a d is pensar a estos Señores C anónigos d e asistir a ----. Así pues, su Sant idad se ha dignad o autorizar a V. Exm a. para que conceda t al di spens a a la Comisió n Capitular que se nombr e a aquel efec to por el tiem po qu e cre a nece sario y previo el consentimien to del Cabildo. Lo que tengo el ho nor de trasladar a V. para su c o nocimi ento y efecto consigui entes. Firmado: Francisco B ermúdez de Cañ as.” En la tercera carta, el Gobernado r Civil de la Provi nc ia en carta de oficio le comunica al Arzobispo l o sigu iente: Ana Galán Pérez 282 “Habiendo sido aprobad o el presupue sto de ga stos d e embalaje de objetos con que l a Iglesia Catedral concu rre a la Exposic ión Históric a Europea de Madrid, s egún me participa el Exmo. Sr. D elegad o General, para di cho cert amen, lo ponga en co nocimien to de Ud a fin d e que se sirva m anifestar las hora s en q ue pu eda v erificarse el embalaje d e lo s citados obje tos para qu e p ueda efe ctuarlo el car pintero e ncarg ado de dicha opera ción. Firm ado: Francis co Bermúd ez de Ca ñas.” En es te interesant e docume nto atendemos a la labor encomenda da a miembros del Cabildo, por la c ual los c anónigos cum plen un pap el casi de “correo” 225 de exposiciones actual. Respec to a los recursos humanos y materiales, observam os cómo hay un presupuest o a probado por el G obernado r Civil para los gas tos de embalaje 226 que va a realiza r un carpintero. Intrínsecam ente vinculado a la gestac ión de los museos ecles iásticos en España y Andaluc ía, se coordina n exposiciones litúrgicas com o la q ue presentam os a continuación (López, 20 10). En el año 189 3, c omprobam os la s olicitud de participación en la Ex posición de l Primer Cong reso Euca rístic o Nac ional. En el expediente: Primer Co ngres o Eucarístico N acional: carta d e la comisión organizador a en la que pide al cabildo participe e n la exposici ón de obje tos de culto y las instruccion es p ara es a participa ción 227 , y a dif erenci a de las exposic iones anteriores c uyo fin era histórico, esta exposición es de tipología litú rgica. Le sig ue con el mismo espíritu, el s iguiente cas o. En el año 190 4 t enemos consta ncia d e la exist encia de un Museo Arqueológico Diocesano 228 en la ciudad de Sevilla, ya qu e lo hemos encont rado en el Arc hivo Hi s tóric o con este document o. Sin embargo, n o se ha enc ontrado huella alguna de su exist encia en 225 Sobre la figura de correo podemos comentar q ue se t rata de la p ersona supervisora de los trabajos de manipulaci ón, embalaje y transporte de los objetos q ue se ceden para una exposición, para que se realicen en las concisiones óptimas para su conservac ión preventiva (Ministerio de Cultura, 2006:89 ) 226 E n la actua lidad , el capítulo de embalajes en un Proyecto Expositivo forma parte de la programaci ón e conómica , y es un aspecto determinante en la conservac ión de los o bjetos en movimiento, por ello se ha de te ner especial cuida do y estudiar los sistemas más adecuados para cada t ipo de obra, e intentar disminuir el riesgo de deterior o en la m anipul ación (Calvo, 1997:82; Ministerio de C ultura, 200 6:86) 227 A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg. 111 78. Nº Exp. 3 228 Los museos diocesanos surgen bajo el espíritu de la ilustración, haciendo accesible al público sus bienes, es decir, todos aquel los objetos de ar t e, cultura e hist oria que entran en el concep t o de res pretiosas que co ntem pla el Derecho Canónico ( B olaños, 1997:2 97-300) La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 283 otras f uentes (Lóp ez, 20 10). En este exped iente: Se ag reg an papeles sueltos con una nota de l os ob jetos remi tidos al M use o Ar queológ ico D iocesa no 229 , comprobamos cómo hay un movimiento d e la colección c atedralicia hac ia un museo de gestión eclesiást ica. Por otra part e, desconocemos si la ces ión d e los objetos f ue temporal o perm anente. La sig uiente partic ipación en u na ex posición f ue en el año 1 908, a tra vés d el expediente: l a Exposi ción Mari ana Univers al 230 de con fina lidad litúrgica y de ámbit o estat al, ya que s e llevó a cabo en Zaragoza. Comprob amos cómo la colección catedralicia es soli citad a por otra institución ec lesiás tica, siguiendo así su finalida d litúrgica. Imagen 47. Ca rta del comité d e orga nización Co ngreso I beroamericano (195 2). Anverso. 229 A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg. 111 84. Nº Exp. 15 230 A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg. 111 86. Nº Exp. 12 Ana Galán Pérez 284 Imagen 48. Ca rta del comité d e orga nización Co ngreso I beroamericano (195 2). Reverso. El año de 1 910 nos mu estra ot ra vía d e d ifusión de la colec ción catedralicia, esta vez d esde u n or g anismo loca l como son el Ayu ntam iento de S evilla y posteriorment e el A yuntamie nto de Cád iz. En el prime r cas o, el ex pediente: Sol icitud d e algun os cuadros de la C atedral d e la A lcaldía de Sevilla para la Exposició n de retratos antiguos que est á organizando 231 . Carta emit ida por la Alcaldía de Sevilla, S ección 3ª, Negociado Festejos, Numero 1 80 y dirigida al Deán de la Catedral. expon e que se va a llevar a cabo una Exposic ión de Retratos Antiguos en los Reales Alcázar es, en los Salones de Carlos V (cedidos por el rey). Desde el siglo XVI hasta el reinado d e Fernando VII inc lusive. Se in augurará el 3 de abril, y se clausurará el 31 de abril, con 1 mes de d uración. Y s e ex plicita que lo que se rescat e de las entradas s e destinará a la Asociación de Carida d. 231 A.C.S. Fondo Capitular. F ondo Histórico general . Nu m Leg. 11187, Nº E xp. 11 La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 285 En nombr e de la Comis ión Org anizadora, solicit a: “(…) la valiosa y efi cacísim a cooperac ión, atendie ndo a los estím ulos surgidos del Cabildo por los sen timientos en pro del desvalido y p or vehemente a mor por l os inte reses artí sticos y el r enombr e de la ci udad.” “Posee la Catedral entre sus adm irable s joyas pictóricas, alg unos retratos not abilísimo s e n los ret ablos sitos en las capi llas que fuero n patronos. • Los del Mari scal Do n Dugo C aballero y su fam ilia. • El Chantre Ju an de Medi na • El Jurado Fra ncisco Gu tiérrez • El Capellá n Diego de Bol años “Las dos primer as b astarían para asegurar el é xito de la ex posición, figurando a la cabeza de t odas las mucha s ofrecid as ya p or ilustres sevillanos”. Además, otra ci rcunst ancia ha m ovido a la c omisión par a dirigirse al Cabildo y es la escas ez de r etratos c on que cuenta del siglo XV I, por lo ta nto, “ si ejemplares tan in apreciable s no pudiesen fig urar al l ado de sus congé neres de pos teriores centurias, la s erie iconográfica que tanto in terés despiert a en tre cr íticos y estudiosos q uedaría i ncompl eta y falta de sus m ás glorio sas páginas.” “También en el Colegio d e San Miguel, h ay u na curio sa cole cción de retratos de Seises ilustres entre los cual es hay alg u nos que p or su importanci a históri ca o curiosidad d e su indume ntaria merecen figurar en la Exposic ión.” “El que suscribe se f elicita de que el cabild o cooper ará al éxito de la proyectada Ex posición con la ge nerosidad y ex plendidez proverbiales de la cultísima Corpora ción Capitular Eclesiá stica que tan digname nte preside, fa cilitando l as obra s me ncionadas, el excele ntísimo señor Jos é Gestoso y Pérez cuyas gara ntías de seg uridad las pone n a cubiert o d e todo riesgo.” Ana Galán Pérez 292 - Algunos de los d emás obje tos y docume ntos que bajo la custodia del Cabildo e xisten e n el Ar chivo y en la Biblioteca Co lombi na, refer entes a l monarca Alfo nso X. “A esto s efec tos, p odría d esignarse un Señor C apitula r u otra persona, que en su repres entación se e ntendiera y pusier a de acuerdo c on el Ayuntamie nto para la ej ecuc ión de lo pr etendido.” Es decir, estam os ante la solicitud por parte del Ayunt amiento de una s erie de obras para una exposició n, aunque se dete rminan muy s omeram ente y en la que además se ofrecen todas las garant ías. De nu evo aparece la fig ura del responsabl e del movimiento d e las obras, puest o qu e propon en un intermedia rio a instancias del Cab ildo que se enc argue d e la s salidas y ent radas de las obras de arte. 238 Imagen 53. Tablas Alfons íes en vitrina. Id entificación por num eración, 2011. 238 De la misma manera que pudimos comp robar en la exposición Hi stórica Europ ea de Madrid. La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 293 En 1924, comprobamos có mo adem ás de ins tituc iones administ rativas, a parecen document adas solicitudes de colectivos cultural es para la colaboración del Cabildo c on su Colecció n ca tedralicia. De esta m anera, en expediente: Sociedad Española de Amigos d el Arte: petición de ob ras a l a Colomb ina par a Exposició n de Códice s y Docum entos Miniados Españole s 239 , cuentan con la Bibli oteca Colombina c omo posible d onant e t empora l y solicit an dichos objetos para su exposición. Imagen 5 4. Grab ado de la Exposición Ib eroamerica na, d e Sevilla 1929 Imagen 5 5 Portada d el Reglam ento de la Exposición U niversal de Barcelona 1929. En el año 192 8, en vísp eras de dos g randes eventos com o son la Exposició n Internacional de Barcelona d e 1 929, y la E xposición Ib ero americana d e S evilla 240 , ambas comisiones o rgani za doras se po ne n en cont acto con la Catedral para solicitar su pa rticipación. Disponemos una amp lia info rmación proc edente de Barcelona en la q ue se adju ntan una seri e de docum entos s obre la organ ización y 239 A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg. 111 93. Nº Exp. 18 240 Las Exposiciones Universales nacen con el espíritu de ofrecer a la contemplación colectiv a los adelan t os en industria, transporte y comunicaci ón, artes aplicada s y objetos exóticos procedent es de las colonias. La primera en España tuvo lugar en Barcelona en 1888, y a partir del siglo XX las exposiciones se convierten en cele braciones folclórica s y tradicionalistas como la I beroamerica na de Sevilla en 1929 (Bo laños, 1999) Ana Galán Pérez 294 la just ificación d e la m isma, así com o el sent ido de hacer partícipe a la Catedra l de Sevilla en t al acontecim ie nto que se m ateria lizará en el palacio d e Motjuic 241 . El p rimero de los cas os, se trata del expediente en el que const a la: Soli citud de obras para l a Exposici ón Intern acional de B arcelon a, de l Presidente d el Comi té Ejecutivo d e la Exposición In ternacional d e Barcel ona, “ El Arte en Españ a 242 ”. El Presidente del C omité Ej ecutivo D elegado, Ma rqués de Foronda s e di rige al I lmo. Cabildo Metro politano de S evilla a t ravés de un Conjunt o d e dos c artas y dos document os: • Carta de ex posición d e moti vos y just ificación de la Exp osición 1 929, y solicitud de obras a los cabildos para dicha exp osición. Firmada el 14 septiembre de 1928. • Carta por la que han recibid o la negativa del Cabildo de Sevilla, y se sienten apen ados po r ello. Firmad a el 25 de octub re de 192 8. • Dossier – reglamento de l a sec ción especia lizada “ El Arte en España ”. • Dossier de garant ías que ofrece la Exposic ión d e Barcelona a las entidades religiosas o cabild os para la exhibic ión de objetos de su propiedad o cu stodia. En la prim era c arta, el Marqués de Fo ronda expone lo que propone co nseguir la Exposición Int ernacional de Barcel ona de 1 929. “A tal f in se ha erigid o el sob erbio Palacio Na cional en el mismo centro de la Exposi ción. Pala cio construid o como “ precioso re licario”. Expone a demás, qué organi zación va a llevar la exposición, y qué tipo de obras serán ex puestas, entre ellas se lleva rá a c abo u na re prod ucción d el pórtic o de la Gloria de la Cat edral de Santiag o de Comp ostela. “La Iglesia e spañol a puede ufanarse de haber conserv ado, a través de los siglos, l as mejores f lores de nuestra c ultura” 241 Actual Museo de Arte Nac ional de Catalu ña (MNAC). 242 A.C.S. Fondo Capitular. F ondo Histórico Genera l. Num. Leg. 111 95, Nº Exp. 4 La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 295 “Numerosos prelados, mie mbros ilustres de l Venera ble Episcopado español y p restigioso s cabildos catedral es y en tidades religios as s e aprestan a concurri r con lo más selecto de los t esoros que l a Iglesia y la Patria han c onfiado a su discre ta y ejempl ar vigilan cia. Dirigiéndose a la Cat edral de Sevilla: “Esa santa Iglesia posee i ndudablemen te maravillo sas riquez as artística Conservada s con ej emplar y provid ente soli citud por esa i lustre entid ad “ “Para tr atar d irectame nte co n ese Ilmo. C abildo, el C omité ej ecutivo de l a Exposición h a nombrado re prese ntante suyo al Ilmo. S r. Dr. F rancisc o Sureda Blanes, C apellán del Ejército co n d estino en el V icariato Ge neral Castrense. Interesantís imo ex pediente que t rata la Ex posición Internacio nal realizada e n Montjuic, en e l Palacio que hoy es Museo Naciona l de Arte d e Ca taluñ a, de Barcelona. R esulta releva nte para nuest ro estudio por varios motivos fundament ales: • Por la tras cendenc ia del propio evento, que s e constit uyó en la vanguardia de M uest ras y Exposiciones internacio nales y c uyo t estigo ha seguido recogi endo la c iuda d de Barcelo na en la actuali dad. • Por el significado qu e adquiere la Cated ral de Sevilla y su colección catedralicia, la cu al es solicita da para partici par en el disc urso museológico por su im portan cia y ri queza históric o-artística . • Por el protoc olo es tablecid o por el Marqués de Foronda al res pecto d e l a justific ación museográfica y los document os adjuntos cons tituyendo los precedentes de los protocolos actuales en la c esión tem poral de obras para participaci ón en e xposic iones tempora les 243 . 243 Dichos prot ocolos están recogidos en la p ublica ción del M inisterio de Cultural sobre Exposi ciones Temporales, si bien los Museos e instituciones, tanto estatales como extranjeras disponen de un documento adaptado a los requerimientos particulares que exigen ante la solicitud externa de cesión temporal de una obra, atendiendo a su óp tim a c onservación. (Mi nisterio de Cultura, 20 06) Ana Galán Pérez 296 Imagen 5 6. Cubierta del c uadernillo de la Exposic ión Universal de 19 29, d onde se especific an las garantías de salvagu arda. Respecto a la pa rticipación de la Ca ted ral en el evento anterior d e Barcel ona, y en la Exposición Ibe roamer icana de Sevilla del mism o año 1929, si bien no disponemos de un expedien te t an profund o como el ant erior, sí sabemos que la Catedral dec linó s u colab oración con el Ma rqués d e Foronda, a fa vor de s u presencia en la Exposición d e Sevilla porque así consta en la carta que se emite desde Barcelona, lam ent ando esta decis ión. En el present e d ocumento se rec oge la: Solicitud d e la cesió n temporal d e códice s y otros objetos d e Arte Comit é Ejecutivo d e la Exposici ón Ib eroamerican a para ser ex puestos e n la sección d e Historia 244 . Entend emos que el es fuerzo en el mov imient o y difusión de su colección iba a ir encamin ada hacia la Expos ición Ibero am ericana de S evilla. 244 A.C.S. Fondo Capitular. F ondo Histórico Genera l. Num. Leg. 111 95, Nº Exp. 10 La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 297 Imág enes 57 y 58. Exposici ón Iberoame ricana de S evilla , 192 9. Ana Galán Pérez 298 Avanza el siglo, el d evenir h istórico ca mbia y el obj eto d e las exposicion es tamb ién lo hac e. En el año 1 937, procede de una i nstitución pública, la Junt a de Cultura Hist órica y Tesoro Artíst ico. Dicha s olicitud queda recogid a en el expediente: el Est ado Espa ñol, Jun ta de Cult ura His tórica y Te soro A rtístico: inauguraci ón d e exposició n de objetos d e Arte y fotografías de edificios destruídos y saque ados por los marxist as 245 . En es te caso es de objet os que h an sufrido una a gresión d urante la contienda de la Guerra Ci vil 246 . En el mism o año d e 1937 se g enera otra exposició n aus piciada por parte d e un agente local: Real Ac ademi a de Bellas Artes Sant a Isab el de Hun g ría de Sevilla: solicita prést amos de obr as de M artínez Montañez para u na Exposició n Homenaje 247 . En este caso, se trata d e una exposición m onográfica y se ap oya más en el valor a rtístic o que litúrgico com o podem os com probar po r ser s olicitada por una Instit ución cult ural. También proc edente la inici ativa de la Rea l Academia de Bellas Artes de Sant a Isabel de Hungrí a aunqu e dos años m ás tarde, en 1939 enc ontramos el expediente: Petición de obras en préstam o de la R eal A cademia d e Bellas A rtes de Santa Is abel de Hungrí a p ara la celebr ació n d e una Exposició n de Arte Italiano 248 . Com probamos c on el estud io de est os dos expedientes, de 1 937 y 1939 cómo est a inst itución se va defini endo com o u n agent e relevant e en la difusión de la Colección cated ralicia. Dirigida al Deán y Cab ildo Metropolitano d e Sevilla, cons ta d e dos carta s, una de solicitud y otra de a gradecimiento por colaborar. En la prime ra carta: “La Acad emia de Bella s Arte s proyec ta celebr ar en l a presen te primav era y en e l local d el Mu seo pr ovincial d e Bell as A rtes, un a Ex posición de Arte Italiano.” 245 A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg. 111 97. Nº Exp. 20 246 Las contiendas bélicas so n un triste factor de pérdida y agresión al patrimonio . Este aspect o ya lo anal i zamos con la invasi ón francesa del siglo XIX, y las consecuencias de la Guerra civil española e n el patrimonio andaluz son cada vez m ás estudiadas, como la investigación recogida en la T esi s inédita de Garcí a Sánchez (2010). 247 A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg. 111 97. Nº Exp. 20 248 A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg. 111 98. Nº Exp. 9 La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 299 “Como e n esta S anta I glesia Metropolitana e xiste n cuad ros y es culturas pertenecie ntes a dic ha e scuela Artís tica m ucho le agradecería tuvies e a bien orden ar sean f acilitadas dic has obr as de arte para la exposici ón citada.” “Inmediat amente ser án dev ueltas al se r clausur ada aqu ella.” “Firmado por el preside nte y el se cretario general. (1939 , Añ o de l a victoria)” En este expedient e no se es pecifican las ob ras de la colec ción cat edralicia que se solicitan (solamente que es arte italiano) y t ampoco se dice nada de garantías, seguros etc … como si pudimos comprobar en casos anteriores. En la s egunda ca rta, la de agradecimient o, se esp ecifica que la ex posición no será en primavera, sino d urante el otoño. Está firmada a 7 de junio. Así, observamos un desf ase en l a planificac ión d e inaugu ración: al plan ear las fecha s de la exposición, no planific aron d emasiado bien (fir m ada en a bril y s e pr et endía hacer en primavera), puest o que en la segund a ca rta ya ha habido una modificac ión, proyectánd ose en otoño. Desde el punt o de vist a hist órico, es la primera carta d e todas las regist radas y estudiad as en el Archi vo Cat edralicio en la que s e lee, 1939 Año de la vi ctoria. De la partici pación de las R eales Academias en l a difusión de la colecció n catedralicia consta en el siguiente ex pedient e de 1939. A través del pres ente expediente la solicit ud de una ins titución Sevillana: Re al Academ ia Sevil lana d e Buenas Letr as celebr a el IV Centenario de la muerte de D. Herna ndo de C olón y una Exposición de Códices y Docum entos de la Biblioteca Colombi na, relacionados con él 249 , se prepara una exposic ión docum ental. Así, advertimos cómo la Real Acad emia se dirige a l Deán y Cabildo Metropolitan o de Sevilla, y le propone una serie de e vento s “ para honrar di cha figur a.” “Esta A cademi a tiene acordada la celebració n de un solemne home naje a la mem oria del insigne bi bliófilo D. Fernando Col ón, con motivo del IV centenario de su mue rte. 249 A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg. 111 98. Nº Exp. 9 Ana Galán Pérez 300 No puede faltar a este hom enaje la valiosa coo peración del Cabildo, ligado a po r estrech os víncul os al hijo del Descub ridor. Celebración d e un solem ne funeral a nte la V irgen de los Remedios, del trascoro de es ta santa Igles ia, imagen que presidió l as exequias de D. Fernando Col ón. Fech a el 12 de julio. Exposición d e códices y d ocumen tos rela cionados c on D. Fer nando Colón en la B ibliote ca Capitular-Col ombin a. Todo ello en fo rma y m anera que más conv eniente le pareciera al Cabildo . “Se espera que el cabild o par ticipe, toma ndo en considera ción este proyecto de homenaje y p r estarle su va l ioso con curso, con lo que la Ciudad pagaría algo de lo mucho qu e le d ebe al i nsig ne D. Ferna ndo Colon.” La finalidad que plantea la organización para llevar a c abo estos event os, es homenajea r a un personaje insigne. Para ello, está s olicit ando a la Catedra l que colabore con la ces ión de pa rte d e su col ección catedr alicia, esto es patrimonio document al, cód ices y d ocu mentos que se cu stodian en la Biblioteca C olombina. Asimism o, las condiciones de organ ización está n en manos del Cabild o, quien decide la selección de las piezas y de cómo ha de ser la expos ición, qu e ademá s se realizaría en l a m isma Bib lioteca Colombin a. Imagen 5 9 y 60. Sellos de in stit uciones en las cartas dirigidas al Cabildo. La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 301 El s iguiente docum ento de 194 4, trata la exposición d el Libro del C aballo de la Alcaldía de Sevilla: Agr adeci miento por los ejempl ares de l a Bib lioteca C olombin a cedidos para l a Ex posició n del Libro d el C aballo ( inclu ye folle to exp licativo) 250 , comprobamos la div ersidad d e los temas en l os qu e se tiene en c onsideraci ón al Cabildo c omo ag ente cultura l. En est e cas o, la f inalidad trasciende de l o litúrgic o e histórico-artíst ico, hacia l as Ciencias Nat urales en esta exposición sobre el caballo y los libros que trata n del mis mo. Sigue la iniciat iva del Ayuntamient o de Sevilla en el a ño 1 948, a t ravés de est e expediente: Pe t ición del Ayuntamiento de Sevilla para que la Bib liot eca Colombi na contribuy a con al gún ejem plar a la Exposición Retrosp ectiva del Libro Impreso en S evilla 251 . De la mism a manera que e n el doc umento ante rior, el Ayuntamient o de Sevilla encuentra en la Colecc ión cat edralicia docu mental cust odiada por la Bibliotec a Colom bina una fu ente impo rta nte de informac ión. En el año 19 50, el “Ente Provincial de Turism o de Géno va” se pon e en cont acto con una serie d e inst ituciones españolas para solicit ar su c olaboración en una exposición sobre Cr istób al Colón. De est a m anera, la Catedral de Se villa es considerada como ag ente cult ural y patrim onial e incluida en una lis ta, de la que esta ent idad quiere obtener los préstamos temporales. A c ontinuación pres entamo s dos e xpedientes relacionados con la Muest ra d e Génova y su interés en que el Cabildo pa rticipe con su Colección c ated ralicia. En el primer e xpediente: la M uestra C olombi na Intern acion al de Ge nova s olicita obras al C abildo, e l E nte Prov incial para el Turi smo 252 , firmado por Ettore Mi raglia se dirige al Cabildo. Se tr ata de una carta impresa en la q ue se expon e la Muestra y se s olicita al C abildo colab oración con la cesión de parte d e la colección cat edralicia. “ En el me s de J unio de 1950, con ocasión del Año Santo a l a vigili a del aniversario del V Cen tenario del nacimien to de Cr ist óbal Coló n qu e puntualiz an en Génov a e ntre fines de Ag osto y fin de O ctubre de 1451, documen tos i ndisputabl es, va a ser org anizada una muestra Colomb ina con carácter n acional, acogi da en el a ntiguo “P alacio de Sa n Jorge”. 250 A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg. 112 00. Nº Exp. 14 251 A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg. 112 01. Nº Exp. 18 252 A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg. 112 02, Nº Exp. 15 Ana Galán Pérez 308 Para fin alizar es te g rupo de expedi entes qu e tr ata las solicit udes y colaboracion es de la Catedra l d e S evilla en las exposici ones temporales , hemos querido inclu ir la qu e sigue de 1958, Exposición “Carlos V y su a mbiente”, si bie n la información en el Arch ivo tod avía está prot egida consid eramos que puede ser objeto de estudio cuan do pas en los años requeridos. Con el sig uiente expedi ente: Préstamo d el lienzo “El descendim iento” d e Pedr o de Camp aña, Exposi ción “Carlos V y su ambi ente” Toledo 257 . La Direcci ón Gener al de Bellas A rtes, se constit uye c omo un ag ente socioeconóm ico procedent e de la adm inistración pública, qu e in vestiga y pro mueve la c ultura consideran do a la Catedral c omo un organismo pa rejo a sus m ismos objetivos e inquietudes. Imagen 6 3. “El Desc endimient o”, de Ped ro de Cam paña. 257 A.C.S. Fondo Capitular. F ondo Histórico Genera l. Num. Leg. T ransferen cias 13 B Nº Exp. 25 La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 309 2.3.2. La inve stiga ción y solici tudes de cop ias, fotografí as y reproducci ones de la col ección c atedra licia A través d el est udio de est os ex pedientes se obs erv a cómo la propia col ección catedralicia ad emás de su concepció n litúrgica obtiene un ma yor s ignif icado histórico artístico, pues c ons iderando el fin religioso p or el que fu e g enerada, son la investigación hacia sus valore s históricos y estéticos así com o la reproducción artístic a, los que m uev en a es tos ag entes a lle var a cabo las exposic iones temporales , visita s, c opias, reproducciones o fotografía s 258 . Las realización de copias en la Catedral de S evilla han tenido d iferentes funciones, como s on el aprendizaje y formación art ística, la admiración, la im posic ión de mecenas o patronos y la misma demanda del coleccionis mo (Illá n, 20 06). Sin em bargo, aunque han t enido su orig en en las inquietudes o razones p lanteadas , en sí mism as han supuest o una manera más o men os direct a de difundi r la colecció n, aún no siendo s iempre est e su objet ivo. Por el lo, tanto a lo la rgo del siglo XIX como en la p rimera mit ad de l siglo XX si bien el interés p art e de ag entes ajen os al Cabildo y al ámbit o ecles iás tico, s e está g enerando u na import antísim a vía de difusión de la col ección. E sto es así tanto por agentes colectivos, c omo por agentes individuales , am bos grupos s e cons tituyen como ins trumentos de investigación y difusión de la Catedral de Sevilla y c onstruye dicha líne a de comunicac ión hac ia e l exte rior. Podem os hacer un a primera cl asifica ción e n cuanto al interés de dichos ag entes, c omprobando c ómo se generan dos gru pos de solicit udes: las q ue atie nden a la obra pictó rica, y las que atienden a la Catedral c omo monum ento. Se da el cas o t ambién d e co ncentrar los dos tipos d e solicitud es. Por ot ra parte, y a tendiendo a los agentes y sus punt os de interés, hemos ag rupado en los sigui entes a partados: • Solicitudes d e Invest igación his tórico-artís tica y docum ent al en el siglo XIX. • Solicitudes d e copias y reproduc ciones de Muri llo en el sig lo XIX. • Solicitudes d e copias p or agent es individual es en el siglo XIX. • Solicitudes d e copias de c ole gios, m useos y c onsulados en el s iglo XIX. • Solicitudes d e copias y fotog rafías por ag entes individua l es en el siglo XX. • Solicitudes d e copias y fotog rafías d e Museos e inst ituciones en el siglo X X. • Solicitudes d e copias y fotog rafías para publicac iones y cat álogos. 258 La norm ativa reguladora al respecto de sesiones fotográf icas y filmaci ones en la actuali dad, surge a partir de la Exposición de 1992, “Magna Hispalensi s”, determiná ndose la gratuidad en el caso de ser instituciones cultural es, y un pago de canon en concepto de derechos de imagen para las productoras. (Ló pez Díaz, 1997). Ana Galán Pérez 310 Solicit udes de I nvesti gación históric o-artíst ica y documenta l en e l siglo XIX Agentes c omo la Real Academia de Bellas Ar t es de San Fernand o, la Universidad de Sevilla y la Academia Españo la de A rqueología son los que en prim era instanc ia solicitan el a cceso a la c olección para procede r a s u investigación y la toma de contacto con las obras de la colec ción, q ue generalmente son obra pictórica y escultórica. Comenzand o la pres entació n de d ocumentos , de 1 818 es el primer ex pedient e en el que se constata un interés e n investigación hist órico-artístic a d e la colección. Dicho docum ento indica la realización de la i nvestigación de la Real Academia de Bellas Artes de San Ferna ndo de Madrid: Análisis de la obr a Noli me Tang ere, e nviado a D. Ángel d e Saavedra por su autor D. José M aría Arango, académico profesor d e l a A cademi a de S an F ernando Madrid 259 . Ya avanzado el siglo, en el año, 186 5 id entific amos el expedient e d e solicit ud de copia d e document ación: Academi a Española d e A rqueologí a, p etición para pod er copiar de la Bib lioteca Colomb ina u n ma nuscrit o de la Hi storia d e I tálica 260 . A final es del siglo XIX, nos c onsta en 1 87 7, una pet ición p ara visit a e investig ación en el expediente: Regis tro de Archivos y Bib liotec as: Petición para visit ar el Ar chivo de la C atedral y Bibli oteca Colombina para completar una obra do nde se e s tán registrando todo s lo s A rchiv os y Biblio tecas de Europ a 261 . Motivo d e inves tigación es tamb ién la colecc ión do cum ental que el Cabildo de la Catedral de Se villa cust odia en su archivo. Solicit udes de copias y rep roduccione s de Muril lo en el siglo XI X Respecto a las copias y reproduccion es, el prime r documento est udiado pertenece a la Academia de Bellas Artes, de 1 872, iniciado a petición de Juan Cabral Beja rano. Se trata del expedi ente: Ca rta de Juan Cabral B ejara no profe sor de la A cademia d e B ellas Ar tes, solicitando se le de per miso p ara c opiar algu nos cuadros de M urillo e xistentes en la Ca tedral 262 . El mism o profesor s olicitará en 1879 , que se le permit a la copia de cuadros d e Mur i llo y Alons o Cano: Peti ción 259 A.C.S. Fondo Capitular. F ondo Histórico Genera l. Num. Leg. 1132 2. Nº Exp. 16 260 A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría Corresponden cia. Num. Leg 1116 6. Nº Exp. 1 261 A.C.S.. Fondo Capi tular. Secretaría . Correspondencia . Num. Leg 11171 . Nº Exp. 10 262 A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 169. Nº Exp. 10 La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 311 de Jua n C abral B ejar ano, pr ofesor de Bellas Artes para copiar cuadros d e Murillo y d e Alonso Cano exis tentes en la Ca tedral 263 . El inte rés por Bartolom é Esteban Murillo queda pat ente tanto en 187 2, como 1879 , con la solicitud de copia s del pintor. Procedente de interes es ind ividuales c uyo orige n no ha quedado registrado en el archivo, en l os años 187 5 y 18 77 est udiamos expedien tes en los que t ambién tiene como ob jetivo la obra de Murillo. S e sol icita r ealizar una f otografía en el primero y una copia pict órica en el segund o. 1875, Peti ci ón para co pia fotográfica de San A ntonio de Murillo 264 . Resulta muy interes ante est e expediente puest o que fue en el mis mo año que se recuperó del rob o y se restauró dicho cuad ro: “La Visión de San Antonio”. Respect o a ést e, a t ravés de los documentos transcritos de la restauración, sabemo s que el f otógrafo fue D . Manuel de la Portilla y Garcí a. En la carta sin remite emitida al Excmo. Sr. Deán y Cabildo de la Catedra l de Sevilla 265 dice as í: “Por au to del 23 del actual, dictado e n la comisió n p or robo del Sa n Antonio de Murill o, he mand ado que se sa que fot ograf ía del trozo de lienzo robado, lo cual debe tener efec to el dí a dos del próximo m es de marzo autoriza ndo par a que haga d icha operació n al Fot ógrafo d on Manuel de la Portilla y García, que vive en e sta ciud ad según ofrecimie nto hecho po r él mi smo de hac erla gratui tament e.” “Lo que pong o en cono cimien to d e Ud. a fi n de que no po nga ningú n impedimen to a ello, si bien pued an adoptar las precauc iones que tenga por conve nientes con el fin de que el precioso trozo no sufra el me nor deterioro.” Podemos comp robar así, cómo la obra de Murillo ha sido mot ivo de inv estigac ión y difusión, no sólo por los agentes cult urales citados en el comienzo d e este apartado, sino qu e tam bién queda pate nte en una s erie de expedient es d e agentes individua les, que surgen a iniciativa p rivada y que tam bién se constit uyen como med io de difusión de la colección cate dralicia 266 . 263 A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 172. Nº Exp. 3 264 A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 170. Nº Exp. 17 265 A.C.S. Secretaría . Corre spo nd encia. Num. Leg. 11170, Nº Exp. 19 266 Tenem os constanci a que en el sigl o XIX a través d e los Autos Capitulares reco gidos en el Archi vo de la Catedral de Sevill a, el cabil do tenía un estricto control de las personas que solici t aban copias de la colección pictórica, y po r ello sabemos el nombre de los artistas-copi stas, la obra escogida, el lugar de trabajo y los t iempos utiliz ados para reali zar dicha copia . (Illán, 2006 ) Ana Galán Pérez 312 Así, en 1 877, se s olicit ó u na copia, qu e no fotogr afía, del cuad ro d e Mu rillo: Petición de autoriza ción para copiar el cu adro " El Á ngel de la Guard a" de Murillo 267 . En las postrimerías del siglo XX, el año 1900, encontramos el expediente de co pia del cua dro d e San Antonio d e Mu rillo: Petició n de permi so para rea lizar una co pia d el cua d ro d e San Anton io de Murillo 268 . Y también e n el año 19 24, se solicit a la c opia de cuadr os: Peticiones para realizar fotogr afías e n el interior de la Catedra l y pa ra copiar cuadros de Mur illo 269 . Ima gen 64. Interior de la Sa cristía Mayo r de la Catedra l de Sevilla, 1949 . 267 A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 171. Nº Exp. 10 268 A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 182. Nº Exp. 11 269 A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 193. Nº Exp. 20 La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 313 Solicit udes de copias p or agent es indi viduales en el siglo XI X . Hemos identificad o una serie de solicitud es de agentes individual es, cuyo objeto es g eneralmente la copia d e obr a p ictórica perten eciente a la colecc ión catedralicia: a utores como Luís de V argas, Alonso Cano entre otros son los qué más int erés d espiertan, as í com o la propia Cated ral y s u espacio público en el que se encu entra el co ro y el sepulcro de l Cardenal Cisne ros. De esta mane ra entre 187 5 y 189 1, cont amos c on los sig uientes ex pedientes . En 1875 , consta la s olicitud individual de copia de cuad ro d e Bautismo: Solic itud de realizació n de copia del cu adro d el B autismo de N tro. S r. Jesu cristo 270 . Le s igue el año 1 878, en el que se solicita realizar estudios del Coro: Solicitud de permis o para ha cer e studios de l a A rquitectura del Co ro d e l a C atedral 271 . Las copias de cuadros po r iniciati va pri vad a se s ucederán en los añ os 1 878, 1883, 1884 y 1891 . En 1 878, consta un Permiso d e rep roducción d e l cuadro L uis d e Va rgas: Solicitud de permis o para p ublicar fotog rafía del cuadro d e L uis de V argas 272 . En 1883 , Copia del cuadro la V irgen de Belén d e Alonso Cano: Solicitud de permis o para hacer co pia de la "Virgen de Belé n" de Alonso Cano 273 . Del mis mo año, se encuentra el expediente q ue atiende a la copia del Sepulcro de Cis neros: Solicitud de permiso para hacer un cuadro al ól eo d el sepul cro d el C ardenal Cisneros 274 . Finalm ente en 18 84, copia de cua dros s in determina r autor ni obra: Solicitud de autoriza ciones para copi ar cuadro s 275 , y el mism o caso en 1891, copias de cuadros: Solicitud de copias de cuadr os 276 . De esta ma nera, comprobamos como los agent es individuales se co nst ituyen element os de difusión con las peticiones de c opia y fotog rafía no s ólo d e obra pict órica de Alonso Ca no y Lu ís de Va rgas , s ino del interior de la Ca tedral como majestuos o edificio gótic o. Solicit udes de copias d e colegios , museos y cons ulad os en el siglo X IX . Respecto a la realización de copias que pro c eden de ag entes c olectivos, a bre el grupo en el año 18 73 el Colegio de San Leand ro d e Sevilla, que expon e: Car ta d e 270 A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 170. Nº Exp. 17 271 A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 171. Nº Exp. 17 272 A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 171. Nº Exp. 17 273 A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 173. Nº Exp. 11 274 A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 173. Nº Exp. 11 275 A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 174 Nº Exp. 7 276 A.C.S. Fondo Capitular. Secretaría. Corres pondencia. Nu m . Leg 111 77. Nº Exp. 12 Ana Galán Pérez 314 D. José Le ón y Ruiz solici tando p ermiso para copiar un cuadro d e S. Le andr o para l a C apilla del oratorio del C olegi o de San Leandr o 277 . L a colecc ión catedralicia ha sido tambié n base de estud io y c opia i conográfica d e aquel las instit uciones que han r equerid o imágenes re ligiosas. Imagen 6 5. “San L eandro” Bartolom é Esteban Mu rillo. La s iguiente solic itud proced e de un museo en el año 1 887 , donde se recoge el interés por r eproducir un a lá pida romana. En este e x pedient e: Museo Provi ncial de Antigüed ades de Sevilla s olicita a la B ibliote ca Colomb ina h acer u n vaciado de lápida rom ana 278 , dicho muse o se d irige al Exmo. Ilmo. D ean y Cabildo de esta Sta. Iglesia, ya que la inscrip ción en la lápida romana es de gran interés hist órico para el Museo. Expone l o siguient e: “Siendo conve niente para el estudio el conserva r e n este Museo una reproducció n de l a lá pida rom ana c uya le ctura em pieza: IMP.CAES.DI VI.ADR IAN_, la cual se halla e n el ves tíbul o que está al pié 277 A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 170. Nº Exp. 7 278 A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 175, Nº Exp. 14 La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 315 de la escaler a de l a Bib lioteca Colomb ina 279 rogab a tuvier a a b ien conceder el correspo ndiente permis o a fin de mand ar hacer el v aciado de yeso de dicha insc ripción. Creo habrá sufrido extraví o el oficio a que m e r efiero pues no he re cibido contestació n a él, por lo que me tomo nuev amen te l a libert ad de rogarle conceda la autorizac ión que soli cito”. En un a nota en el late ral especifica: “ A 15 de enero el Cabild o h a autor izado al Bibliotecario para que pued a permi tir l a opera ción”. As í compr obamos cómo se estab lece el protocolo d e a ctuac ión: primero la solicitu d d el Museo al Cabild o, después el Cab ildo res ponde con carta de oficio al Mus eo y f inalmente autoriz a a la Biblioteca para realiza r el vaciado. Se deb e destac ar qu e el no mb re del r eferido mu seo no s e ha enc ontrado descrit o de est a mane ra en el añ o 1 887. Parece s er la c onju nción de: “C olección de Antigüedades de la Bética” y “Museo Arqu eológico provincia l” (López, 2010:21 7) dando as í lugar al n ombre que h emos id entificado en los document os: “Mus eo provincial de Antigüedades d e Sevilla” La Catedral d e Se villa y s u colección d espie rta el interés d e agent es supraestat ales, com o presentam os a cont inuación. En el siglo XIX e inic ios del siglo XX identificam os dos expedientes con solicitudes d el Reino Unido. En el siguiente ex pediente, 1879 , se trata de un dibujo d el interior de la Catedral : Petición del cónsul británico para q ue le de je n hacer un dib ujo del in terior de l a Catedral 280 . Unas décadas más t arde, en el a ño 1 902, consta la Petición d e A .L. Henderso n, fotógraf o de Cá mara d e la C asa r eal d e Ingl aterra para fo tografi ar el interior de la Catedr al 281 . Co mprobamos así la trascend encia de la c olección catedralicia má s allá d e las fronteras es pañolas , por el interés del Consulad o Británico. 279 “En la escalera h ay tres interesant es lápidas: una , romana, homenaje de los barqueros sevill anos al emperador An tonino, las otras do s de época visigoda” (Montoto, 1948 :20) 280 A.C.S. Fondo Capitular. Secretaría. Corres pondencia. Nu m . Leg 111 72. Nº Exp. 3 281 A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 183. Nº Exp. 3 Ana Galán Pérez 316 Solicit udes de copias y f otogra fías por agent es i n dividuales en el sig lo XX Además de las copias, s e debe hab lar de las fot ografías realizad as a la Catedral en su cons ideración como m onumento, y fot ografías realizadas a la colección catedralicia. Esto s e ha id en tificado así tant o en el int erior del espacio litúrgico, las c apillas, com o en obras concretas que no están ubicad as en estos es pacios. Son, por tanto, un m edio c onstat ado de dif usión por el cual el visitante de l a Catedral se llevaba c onsig o inform ación y fotografías de la visita o c ómo e l estudios o e investigad or ac cedía a ob ra no expuest a. De est a manera s e comprueba también cómo la Catedral, al igual que los m useos, tiene un espacio público y un espacio p rivado en el que alb erga y t utela la colección cat edralicia. A finales del siglo XIX, con la eclosión de la fotografí a se complement ará la document ación es crita a par t ir d e l os p r imeros años d el siglo X X que anteriorment e l as c rónicas d e viajeros, y l os estudios s obre la Catedra l de Se villa apoyaban con im ágenes y panorámic as de dibujos y grabad os. (Font anella, 1994 ). Así, en la primera mitad del siglo XX, desde la pri mera n oticia en el archi vo en 1901 hasta 1943, s e s uceden las s olicitudes de fotografías, a demás de las copias y reproduc ciones qu e hemos analizad o en los párrafos anter iores. En primer luga r, y desd e el año 1901 : Peticione s para co piar cuadr os de l a Catedral 282 . En 1 902, Apunt es del Coro: Peti ciones para es tudiar y sacar apu nte gráfico de la si llería de coro , para pintar el in terior de l a Catedr al 283 . En 190 4, Solicitudes para f otografiar el interior de la Catedr al y para copiar algun os cuadros 284 . Le sigue 1907, So lici tud de permiso para pintar e l inter ior de la Catedral, tanto del edificio como de copia de los cuadros que hay en ella 285 . En 1908: Solicitudes de permis o para fo tografiar el interior de la Catedr al y copiar cuadros 286 . Del mis mo año So licitud de per miso para copiar cuadros 287 . En la siguiente década, en 1913 , Cartas d e peticiones para fotografia r el i nterior de la Catedral y para copiar cu adros 288 . En 19 14, Peticion es de realizar fotografí as y de pintar dentro de la Ca tedral 289 . Le sigue en 1916 , Solicitudes para fo tografiar 282 A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 182. Nº Exp. 18 283 A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 183. Nº Exp. 3 284 A.C.S.. Fondo Capi tular. Secretaría . Correspondencia . Num. Leg 11184 . Nº Exp. 16 285 A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 186. Nº Exp. 3 286 A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 186. Nº Exp. 14 287 A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 186. Nº Exp. 14 288 A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 189. Nº Exp. 3 289 A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 189. Nº Exp. 14 La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 317 el interior de l a Catedral y copi ar cuadros 290 . En 191 7: Solicitud d e permiso para copiar cu adros del i nteri or de la C atedral 291 . En 1 923, Peticiones par a fotogr afiar en in terior de la C atedral 292 . D es de este último año de 1923, hasta veinte años después no se c onstat arán las solicitudes de copias en el Archivo d e la Catedral. En 19 42, Petición para c opi ar cu adros de la Sacr istía Mayor 293 . Ya a mediados del s iglo, en 1 952, Solicitud es p ara h acer fotogr afías e n el in terior d e la C atedral y par a realiz ar co pias de los cuadros existente s 294 . Y finalm ente e n 19 53, Solicitudes de permiso par a fotografiar el interior de la Cated ral y para estudi ar sus J oyas y Tesoro s 295 , y en 195 6, Solicitud de permi so para pintar bo cetos del interior de la C atedral y para pin tar el traje de los Sei ses 296 . I magen 66 . “Virgen de Be lén” Alonso Ca no. 290 A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 190. Nº Exp. 16 291 A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 191. Nº Exp. 3 292 A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 193. Nº Exp. 13 293 A.C.S. Fondo Capitular. F ondo Histórico Genera l. Num. Leg. 000 333, I-4, Nº Exp. 15 294 A.C.S. Fondo Capitular. F ondo Histórico Genera l. Num. Leg. 112 02/B, Nº Exp. 26 295 A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 202/B. Nº Exp. 37 296 A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 202/B. Nº Exp. 37 Ana Galán Pérez 324 Imágenes 70 y 7 1. Vis ita a las c ubiertas d e la Catedral de Se villa, s./ f. La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 325 2.3.3. La diná mica d e las visit as cultural es a la Cat edral d e Servilla El Cabild o se constit uye com o agente difus or en la medid a que p ropicia l as visitas al t emplo, litúrgic as y culturales, y s e im plica en los perfiles profes ionales externos a la Catedral que s e encargan de la visit a guiada a la mism a. Aplicando los conocimi entos actuales en cuanto a definición y cont enido de las instit uciones c ulturales y pat rimoniales, y el objetivo final com o organis mos democratizad ores d e la cult ura, y a tra vés de l tratamie nto de la docum entación investigada e n el a rchivo his tórico de la Catedral de Se villa pod remos ofr ecer una nueva per s pectiva de cómo se ha hecho accesible indagando as í en los orígenes del concepto d e patrim onio c ultural. En est e apartado, má s que en ot ro plant eado hasta el mom ento, com probamos que la C atedral es un organis mo vi vo, activ o y dinámico, c uyos feligreses y visitant es contribuyen a est a actividad, y suponen y han supuest o una impo rtantís ima aportación para el sost enimiento del t emplo. A lo largo del sig lo XIX y p rimera mit ad del siglo XX, el tem plo es u n centro de atención e interés para propios y visit antes, y se convierte en des tino fundament al no s ólo litúrgico sino ilustrad o y turístic o. Y este es el a specto en el que hem os insist ido 312 . De la mis ma manera que en la ac tualidad, la Catedral d e Sevilla resulta de vis ita ob ligad a equiparándos e nuest ro int erés patrimon ial c omo si de un Museo estuvi éramos hablando, 313 resulta interesa nte hacer notar a est e respecto, cómo el mus eo ha evoluci onado precisam ente hacia un lugar de peregrinac ión dónd e encontra r paz y sos iego, sile ncio, un cierto ord en y equilib rio, que es lo que encont ramos en las catedra les cuando l as visitam os (Beat W yss, citado en Rico, 19 96:78 ). En la id entificac ión d el objet ivo d e d ichas visitas como recreació n estética de la colección ca tedralicia y del edificio como Mon umento desde el punto de vista histórico artís tico, hemos estudiad o el ca so que aconte ce a mediad os del siglo XX, cuando se abre un fue rte d ebate sobre las visitas guiadas en la Catedral d e Sevilla. Se gen era un triángu lo entre la Cated ral, los guía s ofic iales y l os guías no oficiales. La Cat edral como monumento y contened ora de una colecció n catedralicia que dar a c onocer, los guías oficiales s egún el reglame nto estata l 312 “T urism o cultural : el que busca gozar de las artes, e l patrimonio históri co, la cultura y el estilo de vida de distintas g entes y lugares” (Lord, 1997 :251) 313 En la actuali dad, las visitas cultura les y turís t ica s de la Catedral atienden a un millón y medio d e personas al año, y genera n el 80% de los recurs os ec onómicos (Navar ro, 2008) Ana Galán Pérez 326 estab lecido que examina el conocimiento de determinados cont enidos, los guías no oficiales q ue atiende n a v isitant es sin normalizar su situ ación profesional. Lo inter esante d e es te h ech o es l a c onstat ación d e que la inf ormació n emitid a sobre la colección cat edr alicia estaba norma lizada o establecida desde organismos minis teriales y no desd e la propia Catedral. Esto significa qu e la manera de d ar a c onoce r el contenido y e l significado de la colec ción, dependí a de un ag ente externo a l Cab ildo cat edralicio, y que los guías eran profesional es acreditados que se ajustab an a un guión minist erial. Por ello m ismo, p or t rata rse de una línea de d ifusión de la co lección cat edralicia gene rada por age ntes externos que hace n de inte rmediarios, s e le ha presta do especial inte rés en el presente es tudio 314 . A c ontinuació n exponemos el grupo de d ocum entos estudiados en el archiv o de la Catedral, qu e ofrecen info rmación s obre las visitas al templo. Abre el grupo de expediente s la única m uestra que hemos encontrado en a rchivo del siglo XIX, la que pe rtenec e al año 188 5, s obre la visita de una embajad a extranjera: Gob ierno C ivil d e la Provinci a, visi ta a la C atedral d e l a Embajad a Marroquí 315 . Resulta s ignificativo dest acar las relaciones institucionales que se m uestran este expediente, y el lugar otorgad o a la Catedr al, sobre t odo en fechas t an t empranas como 1 885. Por una parte, l a Embajad a de u n país extr anjero, no europeo, y en este caso adem ás Marruecos de religión musulmana . P o r otra parte, el Gobi erno Civil de la Provincia de S evilla organismo político que est á gest ionando la visita a l Templo. Y ¿qué papel des empeña la Cat edral?. Prob ablemente m ás d el que aparentement e podría par ecer. Es un hecho que l a visit a de la Emb ajada no corresponde a un fin litúrgico, pues son mus ulmanes, o en cualqui er caso podría corresponde r a una mu estra de cordialid ad interr eligiosa. Conside ramos qu e m ás bien responde a un fin d e deleite artís tico y m onumental. Mediante la m uestra de la Colec ción catedralicia sev illana, se p retende g enerar dicho d eleite y propicia r de est a m anera un clim a acorde co n el objet o de este t ipo d e v isitas eminentemente políticas . 314 En la actualidad la consideración m useológica que ha recibido la C atedral de Sevilla, está relaciona da con el modelo generado de visitas cultu rales organizadas a raíz de la gran exposición de 1992 “Magn a Hispalensis” (López D íaz, 1997). 315 A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 174. Nº Exp. 14 La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 327 Con el present e expedie nte de 1912 , se abre la actividad en el siglo X X: La Alcaldía de Sev illa agrad ece a la Catedr al el trato de l os partici pantes en el V Congreso Inter nacional de Turismo 316 . Dirigida al Exmo. Ilmo. Dean de la Santa Iglesia Catedral , emite la cart a la Alcaldía d e Sev il la, Secc ión Te rc era, Negociado Asuntos especiales, número 92 2. Se trata de una correspondencia en la que se dirigen al Cabild o de la sigui ente manera: “La Comisió n especial de Turismo acordó en Sesió n por unanimidad felicitar al C abildo por l a v aliosísima coo peración que ha prestado a la misma, co ntribuyendo con el lo a la brill antez y lucimie nto que alca nzaron las fi estas celebrad as para agazajar a lo s turistas que con mot ivo del V Congreso I nternacio nal del T urismo visi taron la Ciud ad.” Resulta int eresante com pr obar cómo en 1912, s e organizaban congresos internacion ales, y el papel t an impo rtante que tie ne el t urist a, com o visitant e de la ciudad, c omprobamos có mo, al igua l qu e en el expe diente anteri or, h ay una clara coo peración entr e las inst ituciones oficiales y e l Ca bildo d e la Catedral por un fin com ún. En el present e expedi ente de 1928 : Patronato Nacion al de T urismo: solici ta al Cabildo datos es tadísticos de visitas a la Cated ral para hacer un estudio s obre el movimiento Turísti co en Esp aña 317 , se dirige la cor respond encia al Cab ildo con la denominación Sr. De án Cons ervador d el Tesoro de l a Ca tedral de Sevilla. Se trat a de la Carta del Patr onato hacia el Deán en la que se expon e el inte rés en conocer todos los detalles e l movimiento turístico en España, ( queda const ancia de la organización e n épo ca temprana del patronato de t urismo) y solicita colaboración pa ra qu e facili te a las oficinas los datos es tadíst icos s obre visitas realizadas po r t urist as a esa Cat edral, desde el 1 d e ener o d e 1 927, has ta donde sea posible del año actual, en clasific ación por s exos, en cada uno de los mes es, y época de mayor frecu encia de visita s. 318 Sin du da lo más r elevante d e esta carta es la m anera en la q ue s e dirig e a l D eán, puesto que l e atribu ye una responsabilida d: Conse rvador del Tesor o, que s i bien 316 A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 188, Nº Exp. 14 317 A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 195. Nº Exp. 4 318 Sobre el análisis de público de un museo, igual ando visitante a público en el aspecto p atri m onial , podemos afirmar que en este caso se soli cita un aná lisis cuantitativo y cual itativo, de la misma manera que se entiende ho y en día este tipo de est udi os para determinar cómo y qué demandas y expectativas t rae consig o el visitan te (Lord, 1997) Ana Galán Pérez 328 probablem ente la tenía, hast a ahora no h emos encontrad o n ingún expediente en el que se d irigieran al D eán c on esta t erminología. Imagen 7 2. Carta del Patronat o Nacional de Turismo, 19 28 . La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 329 Tratamos a continuació n la serie d e document os sobre la p rofesión de guía a mediados del siglo XX. En el prime ro de t odos, es te expediente: L a Direcci ón G eneral de T urismo emite una queja por los extra guías no ofici ales al Cabildo 319 , el Jefe de la Oficina de Información de Sevilla de la Dirección G enera l de Turis mo em ite una ca rta a los Exmos. Sre s. Pr esiden te y C abildo de la Sant a y M etropolitan a I glesia Ca tedral d e Sevilla po r la que pone en conocimiento del Cabild o lo que está ocurriendo en los alrededores y puertas de la Cat edral. “Individuos, m ozalbetes y d e edad madura acosa n y molestan a los señores que de paso por l a ciudad se proponen visitar l a B asílica de Sevilla. “Constante pulul ar (… ) S e produ ce u n mal efe cto, un desprestigio y u n perjuicio d el bu en orde n d e la organiz ación tu rística nacion al que ha creado un cuerpo de “G uías intérpret es” l os ú nicos acreditado s p ara el ejercicio d e la profesi ón. Esta sit uación e s c ontrolad a por l as autoridade s, pero los susodichos se refugian en l a Catedra l siend o imposible su con trol. Ante escrito presen tado e n esta ofi cina por los miembros de la corporació n de Guí as intérpr etes se rei tera al Ilm o. Sr. Jef e Superi or de l a Policía la peti ción de que el servicio d e vigi lancia sea r eforzado, y como complemen to suplico a ud. acuerden lo qu e estimen para imped ir que los citados suje tos pued an perma necer d en tro de la Catedr al.” F irmad o en Sevilla a 26 de O ctubre de 1 950”. Observam os cóm o existe un a pr otección especia l de la profesión d e Guía Oficial, esto es, el q ue va a dif undir la inform ación establecida. De esta m anera, s e pide la colaboraci ón de la Catedr al, puesto que los guías extraofic iales se esc onden d e la policía dent ro del tem plo. En es te segun do caso d e 195 1, el ex pedient e: Solici tud de lo s Gu ías de la Delegación de Turismo p ara permitir ofrecer servicios a los turis tas e n el interi or de la C atedral debid o a la lleg ada d el Invie rno 320 , se trata de una carta emitid a a la Santa Iglesia Catedral Hi spalen se de Sevilla por un gr upo de diez guías de la Delegación de Turismo. 319 A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 202, Nº Exp. 15 320 A.C.S. Fondo Capitular. F ondo Histórico Genera l. Num. Leg. 1120 2, Nº Exp.18 Ana Galán Pérez 330 Exponen qu e hast a el mome nto “ se ha n abstenid o de re alizar visi tas en el i nterior del Templ o, a so licitud del Cabild o. Pero la cr udeza del invier no, ha ce que soliciten se les permita colocarse en el i nterior y c ontiguos a las puertas según turnos respe tuosos ”. Ofrece n la “segur idad de u n comportam iento y c onduct a inspirados e n el re speto e devoción, y obedien cia a las n ormas qu e d eban cumplir.” Comprobam os c ómo las visitas de los guías est án reguladas, y en el int erior de la Catedral muy restringida s, quizás para no perjudica r el f uncionam iento del culto. En cualqui er c aso, aun que e xiste un reglam ento de la profesión d e Guía, res pecto a los accesos a la Catedral c omprobamos quien ti ene la últ ima palabr a sobre los accesos es el Cab ildo, y no l a Delegación d e Turismo. El siguient e expedi ente del año 19 52: Guía s extra oficiales so licitan realizar e l trabajo de Guía sin tene r habilitació n para ello 321 , está dirigido a l Ilm o S r. Presidente del Exm o. Cabild o Catedral por un gru po de s eis person as. Se trata d e una extensa carta de dos fo lios mecanog rafiados di rigida al Cabild o e xponiend o su situac ión y solic itando que se les habilite como guías, puesto que atendie ndo al Fuero de l Trabaj o: “T odos tenemos der echo al mi smo”. N o pretenden est ar al margen de la L ey, ni qu e s e les a plique la Le y de V ag os y Mal eantes y que no tienen nada qu e ver con s uces os de robos ni ventas de ob jetos f alsos. Además que, ati enden a los tu rist as que los Guías ofic iales, bi en no d an abas to, b ien desest iman. Subrayan s u profund o con ocimient o y dedic ación a l a visit a de la Catedral, destac ando lo que no hac en los guías oficiales,(…) los turist as en ocasiones acuden a ellos po r n o h ab er realizado una visit a completa los G uías oficiales , dejándose inc luso la v isita a los “Teso ros”. (…)Sólo recib en a cambi o la voluntad d e los turist as. Firmado en Sevilla a 24 de julio d e 1952 . 321 A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 202, Nº Exp. 25 La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 331 La c omisión firmada por Mig uel B ermúdez, en f echa 8 de abril d e 195 3, anota a pié de carta: “Los Srs. Solici tantes e xcepto el Sr. Oliv a y el Sr. Cas añes han sido aprobados con l a c ondició n de someterse a nuevo exam en al f in del mes de mayo, ex tiéndesele d ocumento a creditativ o para q ue s ean tenido s como tales guí as au torizados.” Los guías no oficial es critican la ma la lab or de los oficial es que s e ampa ran e n su carnet para n o realizar c orre ctam ente su trabajo: ”poc a v olunt ad”. Además , sobre estos últim os dicen que “ tr abajan al d ía 5 o 6 veces la Catedral, d emasi adas veces por lo que tan a los turistas una pequeñ a vuelt a”. Por ello, las persona s que s uscriben el document o, atienden al exced ente de turistas “ enorme contingente de turis tas que se qu edan si n guía ofici al.” Comprobam os c ómo est as personas s in acreditac ión acuden al am paro del Cabildo, y no a l a Delegaci ón de Turismo, donde s aben que se a plica una f érrea regulación de la profesión de guía. Del mis mo año de 1 952, en el sigui ente expediente: Sob re el regl am ento p ara ejercer la profe sión de Gu ía e I ntérpr ete, Direcci ón General de T urismo 322 , dirigido al Deán de la Cate dral de Sevilla s e recog e la Orden d e 17d e Julio de 1952 , Boletín Oficial del e stad o 1 de Agost o de 19 52, Reglamento para el Ejercicio de las Profesion es Lib res d e G uías, Guías-intérpretes y Correos de Turismo. Por el cual, se afirma que sólo está habilitado quien t enga el Ca rnet profesional e xpedido po r la Dirección Gen eral de Turismo. - “Guías: Qui enes demue stren conocimie nto suficie ntes d el tesoro artístico, bellezas natur ales, atr activos lo cales, i nform aciones práctic as sobre c omunic aciones, aloj amientos y d emás d atos d e interés turís tico del territorio d onde s e aspire a actuar. - Guías-intérpr etes: quie nes adem ás demuest ren el do minio de uno o varios idiom as. - Correos: facu ltados par a a compañ ar a l os v iajero s a t ravés del te rritorio nacional.” 322 A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 202/B. Nº Exp. 25 Ana Galán Pérez 332 Se regula el tipo d e ejercic io y el tribunal que examina para obt ener el carnet, tamb ién la ma nera de ves tir, de com portarse, d e f ormarse si se le exige, de evitar robos a los turist as. Por ello afirma que es falt a muy grave: “la compl icidad con comerciante s y merc aderes par a atribuir un supues to valor h istórico o artístico a determinados objetos e n ve nta, con el propósi to de elev ar su precio.” Tamb ién s e trata la persecu ción del d elit o de int rusis mo, “A la s i nstitucio nes o empres as vinculadas con turismo que contrate n a Guí as n o autor izados, se l es imp ondrá una multa.” Comprobam os c on este exped iente que la profesión est á reglam entada en 1 952, procedente de la Delegac ión de Turismo, y que t iene penalizac ión en forma de multa por pe rsonas no hab ilitadas, lo que nos ind ica una prot ección del intrusism o profes ional en Turism o. Probabl emente el obj eto era c ontrolar qué era lo que se transmit ía. En cualquie r c aso, los guías ac reditados est aban protegidos profesionalme nte. Finalmente, el último expedi ente s obre el tema de la profesión d e guía y vis itas en la Catedra l d e Sevill a pro cede del Jef e de la Oficina d e Info rmación d e S evilla, y es la respuest a a una carta emitida por el Cabi ldo. En el s iguiente expedi ente de 1952: La Direcció n General de Turismo denieg a la profesión de Guía a quien no tenga el carnet 323 , s e d irige al Rd o. Pad re Miguel Bermudo, Canónigo Mayo rdomo de la Sant a Ig lesia Cated r al a t ravés de una Carta de respuest a desd e la Dirección G eneral de Turis mo, firmad a por Pedro d e Montes, a l a instan cia con alegaciones “ algunas b astante atrev idas”. Alega l o sigu iente: “ s e adju nta u n reglame nto ofic ial para ser Guía Intérp rete.” Además, afirma r otundo que “no se admi tirá ba jo ningún pretexto qu e se ejerza la profesión de Guí a Intérpr ete a quien no esté en pose sión del carnet. (… ) “ Hay previstos l a celebr ació n de nuevos exám enes, a los cuales podrá n concurri r quienes dese en.” El firmant e s e excusa en no pod er atender a la s olicitud del Cabildo. Pod emos observar una clara respuest a de la D irección d e Tu rismo qu e defiende al p rofesiona l ac reditad o. Por tant o, au nq ue he mos com probado que los accesos son controlados por el Cabildo, la Catedral n o gest iona el c uerpo d e guías que r ealizan la visita e n el Tem plo. 323 A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 202, Nº Exp. 25 La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 333 Cerrado el grupo de docume ntos sobre los guías y t a m bién de m ediados de siglo XX, es el docu mento que nos informa s obre un g rupo muy det erminad o de visitantes como es el de alumnos de la universidad. En el expediente de 1 949, Visita d e la Universid ad: S alida de corresponde ncia d el cabildo al rec tor de la Universid ad sobre u na vi sita a realiz ar p or lo s alum nos 324 . Comprobamos cómo desde los organism os locales vinculad os con la docencia se cons idera la Cated ral un lugar de es tudio y cont emplación. Unos a ños más t arde, en 1952 s abemos que da lugar el Co ngres o Iberoameric ano Filipin o orga nizado desd e el Archi vo de I ndias y que propicia e n su des arrollo l as visit as al templo. Gen era dos d ocumentos identific ados en el archivo. El prim ero de ello s, el Archivo Gen eral de I ndias solicit a el C abildo permita la v isita a congresi stas d el I C ongres o I beroa merica no Filipi no , 325 y la actuac ión por parte del Cabi l do que s e recoge en el sigui ente ex pediente, Archivo de Indias, agrade ce las a tenciones d e la Catedr al haci a los Co ngresi stas del I Congreso Ibero A meri cano Filipi no de Ar chivos, Bibliote ca y Propi edad Intelectu al 326 . Comprob amos de est a ma nera c ómo los e vent os gene rados en la ciudad de Sevilla tienen su repercusión en la Cat edral. R esult a evidente observar cómo la celebració n de con gresos, encue ntros y visitas programadas en la urbe repercute e n la afluenc ia de visitant es al t emplo, visita ob ligada pues tal es s u importancia c ultural y religios a. A continuación present amos dos expedient es de 1 953, en los que s e refleja u n interesante acont ecimiento 327 . Un g rupo d e pe rsonas solicit a c oncertar una visita en la Cat edral y al presentarse y ser rechazad os con argum entos qu e no le s convencen, emit en un a carta de queja al cabild o. En el p rimer expedi ente: Solicitud de visita del T emplo Metropolita no Aso ciación d e A ntiguos Alum nos de la Escuela y Capa citació n Social de T rabaj adores del M inisterio d e Tr abajo 328 , dirigida al I lmo. Sr. Presidente de la Cated ral de Sevilla, expone lo s iguiente: “Dentro de los fi nes fund am entales de la Aso ciación está el “encauz ar a los trabajadore s e n l a send a de la cultura”, qu e c uenta con en tusiastas y seguidores del arte y l a historia qu e han hec ho ya visi tas d e este tipo.” Por ello, solicit a que pu edan: 324 A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 202. Nº Exp. 5 325 A.C.S.. Fondo Capi tular. Secretaría . Correspondencia . Num. Leg 11202 , Nº Exp. 25 326 A.C.S. Fondo Capitular. S ecretaría. Correspondenc ia. Num. Leg 11 202, Nº Exp. 25 327 Este es un aspecto conte m poráneo, el de los niveles de satisfacción del visitante cuando va al Museo, amplia m ente est udiado d esde el marketing cu ltural (Ball art y Jo an, 2001) 328 A.C.S. Fondo Capitular. F ondo Capitula r. Fo ndo His t órico Gen eral. Num. Leg 11202 /B, Nº Exp. 31 Ana Galán Pérez 340 1910 , “(…) r elación d e cua dros y joyas de la Catedral para ado rno d el Salón dond e va a tene r lugar u na Exposición”. A.C.S. Secreta ría, Cor respon dencia, 1 1191 , Exp. 10 1921 , “(…) y a fin d e que result e con mayor brillant ez y lucimient o posible, se solicita c olaborac ión y concurs o, rogando qu e se sirva facil itar a est e Ayuntamiento c on todas las garant ías que convenga n (…) a est os efectos podría designa rse un Señor Capitular u otra per sona que en su representació n se entendiera y pusiera de acuerdo con el Ayunta miento para la ejecuc ión de l o prete ndido”. A.C.S. Fond o Histórico, 1 119 2, Exp. 18 1928 , “La Iglesia Españo la puede ufanarse de h ab er c onservado a través de los siglos la s mejor es flores de nues tra cultura ”. A.C.S. Fond o Histórico, 1 119 5, Exp. 4 1928 , “(…) prestig iosos c abi ldos cat edrales s e aprestan a concurrir con lo más select o de los tesoros que la Iglesia y la Patria han confiado a s u discreta y ejemplar vigilancia”. A.C.S. Fond o Histórico, 1 119 5, Exp. 4 1928 , “(…) mara villosas ri quezas artístic as cons ervadas con ejempla r y providente solicit ud p or esa i lustre entidad (Catedral de Sevilla). A.C.S. Fond o Histórico, 1 119 5, Exp. 4 1939 , “Ex posic ión de Arte Italiano (…) c omo en esta Santa I glesia Metropolitana existen cua dros y esculturas pe rtenecientes a dich a escuela a rtíst ica muc ho le agradec ería tuv iese a bien sean facilitada s dichas obras de arte. (…) Inm ediatam ente s erán d evueltas al ser clausurada aquella”. A.C.S. Secreta ría, Cor respon dencia, 1 1197 , Exp. 20 1950 , “(…) el m aterial (artíst ico) es tará amparad o de cua lquier p eligro de daño. (… ) pod rá s er d evuelto dent ro d e los límites de t iempo fi jados por el Ente o la p ersona que expone. (…) l os ga stos de expedición, remisa, seguro y d e reprodu cción e n fotografía y en blanc o y negro esta rán a La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 341 cargo del Ente Provincia le p eri l Turism o di G enova. (…) los expositor es recibirán co pia del Ca tálogo. (…) al térmi no de la mu estra todo el m aterial expuesto vendrá devu elto.” A.C.S. Secreta ria, c orrespondenc ia, 112 02, Exp. 15 1953 , “( …) quienes demuestren conocimiento suficiente del Tesor o Artístico, bellezas natural es, atractivos locales, informa ciones prácticas sobre c omunicaciones , aloj amientos y demás datos de interés t urístico del territorio d onde s e aspire a ac tuar.” A.C.S. Secreta ría Corresp ond encia, 11 202/ B, Exp. 25 1953 , “(…) la complicidad c on comerciantes y mercade res para at ribuir un supuesto valor histór ico o artístico a determinados ob jeto sen venta, con el prop ósito de ele var su precio”. A.C.S. Secreta ría Corresp ond encia, 11 202/ B, Exp. 25 Visita s 1943 , “(…) permiso para fo tografiar el i nterior d e la Ca tedral con fines exclusivame nte docent es y d e investigac ión”. A.C.S. Secreta ria Corresp ond encia, 11 200, Exp. 7 1949 , “Encauzar a los trabaja dores en la senda de la cultura, que cuenta con entusiast as y seguid ores del arte y la hist oria que han hecho visitas de este t ipo.” A.C.S. Fond o Histórico, 1 120 2/B, Exp. 31 1949 , “Solicitan puedan visita r nuestro t emplo metropol itano qu e tant a belleza encie rra en los diver sos aspectos histórico, artístico y religios o, y considerar lo uno de l os más importantes de la ciud ad.” A.C.S. Fond o Histórico, 1 120 2/B, Exp. 31 1949 , “(…) ya tienen conc ertada s otras visitas previstas a otros cent ros culturales y artís ticos ”. A.C.S. Fond o Histórico, 1 120 2/B, Exp. 31 Ana Galán Pérez 342 Turismo 1912 , “(…) agazajar a l os tu ristas.” A.C.S. Secreta ría Corresp ond encia, 11 188, Exp. 14 1928 , “(…) solicit a facilite datos estadísticos sob re visitas realizadas por turistas a esa Catedral”. A.C.S. Secreta ría Corresp ond encia, 11 195, Exp. 4 1950 “(…) s e produc e un des prestigio y un perjuicio del buen orden d e l a organización turística nacional que ha c reado un cuerpo de “Guías Intérpretes”, los únicos acred itados para el ej ercicio de la profesión.” A.C.S. Secreta ría, Cor respon dencia, 1 1202 , Exp. 15 1952 , “(…) se les permita colocarse en el int erior y contiguos a la s puertas por turnos respet uosos (…) ofrecen la seg uridad de un comportamient o y cond ucta inspir ados en el respet o y devoción y obediencia a las normas que se deb an cumplir.” A.C.S. Fond o Histórico, 1 120 2, Exp. 18 1952 , “(…) atendiendo al fuero d el trabaj o “todos tenem os derecho a lo mism o”. No pretend en es tar al ma rgen d e la L ey, n i q ue s e les apli que la Ley de V agos y Maleantes y que no tienen nada que ver con suc esos de robos ni ve ntas d e objetos falsos”. A.C.S. Secreta ría, Cor respon dencia, 1 1202 , Exp. 25 1952 , “(…) profundo c onoci miento y ded icación a la visi ta de la Ca ted ral (…) los turis tas en ocasiones acuden a ellos po r no hab er r ealizado una visita com pleta, dejándos e inc luso la visit a a los Tesor os”. A.C.S. Secreta ría, Cor respon dencia, 1 1202 , Exp. 25 1953 , “trabajan al día cinco o seis veces la Cat edral, dem asiadas veces por lo que dan a los Turist as una pequeña vuelta (…) enor me contingent e de turist as que se quedan sin guía oficial” A.C.S. Secreta ría, Cor respon dencia, 1 1202 , Exp. 25 La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 343 1953 , “(…) y no se admit irá bajo ningún p retexto que se eje rza la profesión de G uía Intér prete a quien n o esté en p osesión d el carnet”. A.C.S. Secreta ría, Cor respon dencia, 1 1202 , Exp. 25 Ana Galán Pérez 344 Imagen 72. Puerta del Lagarto en el Patio de los Naranjos de la Catedral de Sevilla, 2011. Imagen 73. Espacio musealizado. Vista general, 2011 La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 345 Imagen 74. Espacio musealizado. Vista de público y vitrina. 2011 Imagen 75. Espacio Cámara del T eso ro. 2011 Ana Galán Pérez 346 I magen 76. Espacio musealizado. Exposición de los lienzos, 2011. Imagen 77. Espac io Cámara del Tesoro. Exposición de aguamaniles y cartela Explicativa, 2011. La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 347 Imagen 78. Espacio Cámara del Tesoro. Exposición de cálices, 2011 Imagen 79. Armario con fondos documentales en la Capilla de las Don cellas de la Catedral d e S evilla, 2011. Ana Galán Pérez 348 Imagen 80. Sacristía de los Cáli ces de la Catedral de Sevilla, 2011 Imagen 81. Visita de la Sacristía Mayor de la Catedral de Sevilla. La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 349 Imagen 82. Visita guiada en la cubie r ta de la Catedral, 2010 Imagen 83. Visita a las cubiertas de la Catedral, 2010 Ana Galán Pérez 356 • La Cated ral de Sevilla es una instit ución mus eística por s u cont enido, y La Catedral d e Sevilla es una inst itución museística por su contenid o, y La Catedral d e Sevilla es una institución museíst ica por su c ontenid o, y La Catedral d e Sevilla es una inst itución museística por su contenid o, y su desarrol lo s su desarrol lo s su desarrol lo s su desarrol lo s e apoya en una c onciencia patrimonial mod ern a. e ap oya en una concienc ia patrimonial mod erna. e ap oya en una concienc ia patrimonial mod erna. e ap oya en una concienc ia patrimonial mod erna. Sobre la ubicación de s u conte nido, est o es, su c olección y su ubicac ión, y la formación, co nservación y difus ión en el siglo XIX y primera mitad d el siglo XX pod emos ha cer las sig uientes conc lusiones:  En p rimer l ugar, com o ins tituc ión que albe rga una colección, h emos podido dist ingui r un e s pacio p úblico y un espaci o privado es paci o pú blico y un espac io privado es paci o pú blico y un espac io privado es paci o pú blico y un espac io privado , ent re los que se han localizado las colecc iones c atedralicias, de la mis ma manera que en un mus eo.  La Catedral ha ge nerado un s istema s istema s istema s istema d e control de contro l de contro l de contro l de la col ección o Inventariad o.  Sobre la f ormación de la colección, e l procedimiento por e l cual la Colección ha sido acrece ntad a es a través de a dquisici ones p ropias, ad quisici ones propias, a d quisici ones propias, ad quisici ones propias, recu peracion es a trav és de la notificac ión d el encuentro de ob ra pe rdida, recu peracion es a trav és de la notificac ión d el encuentro de ob ra pe rdida, recu peracion es a trav és de la notificac ión d el encuentro de ob ra perdid a, recu peracion es a trav és de la notificac ión d el encuentro de ob ra pe rdida, d d d d on acion es a tra vés d e notificac iones testam entarias y onac iones a través de notificaci ones t estam entarias y onac iones a través de notificaci ones t estam entarias y onac iones a través de notificaci ones t estam entarias y las donacion es las donac iones las don acion es las donac iones direct as. direct as. di rectas. direct as.  Sobre la p é rdida d e la colección, el procedim iento por el cua l ha disminuid o ha sido a través de un m ovimient o reg ulado pero de un movimi ento regulado per o de un movimi ento regulado per o de un movimi ento regulado per o perma nente d e la c olección hacia ot ras instituc io perma nente d e la c olección hacia ot ras instituc io perma nente d e la c olección hacia ot ras instituc io perma nente d e la c olección hacia ot ras instituc io nes, la solicitud d e nes , la solicit ud de nes , la solicit ud de nes , la solicit ud de obras a nt eriorment e donadas a la Cated ral, la rec uperación d e obra obras a nt eriorment e donadas a la Cated ral, la rec uperación d e obra ob ras a nteriorm ente donadas a la Catedral, la recuperació n d e obra obras a nt eriorment e donadas a la Cated ral, la rec uperación d e obra robad a, la pro puesta de rec uperac ión d e ob ra robada durante la invas ión robad a, la pro puesta de rec uperac ión d e ob ra robada durante la invas ión r obada, la p ropuest a de recup eración de obra robada d urante la inv asión robad a, la pro puesta de rec uperac ión d e ob ra robada durante la invas ión frances a y que se ha localizado en ot ros países, la venta ilícita d e ob ra frances a y que se ha localizado en ot ros países, la venta ilícita d e ob ra f rancesa y que se ha loc alizado en otros países, la ve nta ilícita de ob ra frances a y que se ha localizado en ot ros países, la venta ilícita d e ob ra desde el pro pio entor desde el pro pio entor desde el p ropio ento r desde el pro pio entor no eclesiá stico y la enajenación regulad a de b ien es no eclesiástic o y la enajenaci ón regulad a de b ienes no eclesiástic o y la enajenaci ón regulad a de b ienes no eclesiástic o y la enajenaci ón regulad a de b ienes ecles iásticos . ecles iásticos . ecl esiás ticos. ecles iásticos .  Sobre la nat uraleza artíst ica de la c olección podemos afirmar qu e existe una h eterog eneidad, dist inguiend o en el siglo XI X: p int ura, escult ura, pi ntura, escultur a, pint ura, esc ultura, pi ntura, escultur a, mobil iario religi oso mobil iario religi oso mobil iario religi oso mobil iario religi oso - - - - retabl os, lib ros, est a retabl os, lib ros, esta retabl os, lib ros, esta retabl os, lib ros, esta mpas, fotog rafías, dib ujos , mpas, fotog rafías, dib ujos , mpas, fot ografías , d ibuj os, mpas, fotog rafías, dib ujos , docum entos, ob jetos religios os docum entos, ob jetos religios os docum entos, ob jetos religios os docum entos, ob jetos religios os - - - - reliqui as, ins tr umentos mu sicales reliquias , inst rument os music ales reliquias , inst rument os music ales reliquias , inst rument os music ales - - - - órganos , inst rument os de medid a, relojes, indument aria, deco ración, órganos , inst rument os de medid a, relojes, indument aria, deco ración, órganos , inst rument os de med ida, relojes, indument aria, dec oración, órganos , inst rument os de medid a, relojes, indument aria, deco ración, arqu itectura, además d e “alhaj as” y “teso ro”. arqu itectura, además d e “alhaj as” y “teso ro”. arqu itectura, además d e “alhaj as” y “teso ro”. arqu itectura, además d e “alhaj as” y “teso ro”. En la primera mita d del siglo XX: pintura, escult pintura, escult p intura, es cult pintura, escult ura, mob iliari o religios o ura, mob iliari o religios o ur a, mobil iario religioso ura, mob iliari o religios o - - - - retablos, retablos, retablos, retablos, lib ros, g rabados , libros , g rabad os, libros , g rabad os, libros , g rabad os, La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 357 docum entos, fotog rafías , dib ujos, ob jetos de los s docum entos, fotog rafías , dib ujos, ob jetos de los s docum entos, fotog rafías , dib ujos, ob jetos de los s docum entos, fotog rafías , dib ujos, ob jetos de los s acrament os acrame ntos acrame ntos acrame ntos , objetos , objetos , objetos , objetos religi osos, i religi osos, i religi osos, i religi osos, i nsig nias religiosas nsig nias religiosas ns ignias religiosas nsig nias religiosas , indumenta ria, ins trumentos musicales , indumenta ria, inst rumentos m usicales , indumenta ria, inst rumentos m usicales , indumenta ria, inst rumentos m usicales órganos , ins trumentos d e med ida órganos , ins trumentos d e med ida órganos , ins trumentos d e med ida órganos , ins trumentos d e med ida - - - - relojes, te rliz, po rtadas es relojes, te rliz, p o rtadas es relojes, te rliz, p o rtadas es relojes, te rliz, p o rtadas es cult óricas , cultó ricas, cultó ricas, cultó ricas, arqu itectura, además de “j arqu itectura, además de “j arquitectura, adem ás de “j arqu itectura, además de “jo yas y tes oros oyas y tes oros oyas y tes oros oyas y tes oros ” ” ” ” , , , , “ “ “ “ tesor os y alhajas tesor os y alhajas t esoros y alhaj as tesor os y alhajas ” ” ” ” , , , , y “ y “ y “ y “ teso ros teso ros teso ros teso ros ” ” ” ” . . . .  Respecto a su conse rvación y rest auración, se conf irma una div ersidad div ersidad d iversid ad div ersidad en el orig en de las n ormas en el orig en de las n ormas en el o rigen de las normas en el orig en de las n ormas aplicada s por el Cab ildo y po r ello, una dive rsidad en la forma de a dive rsidad en la forma de a dive rsidad en la forma de a dive rsidad en la forma de a plica r la no rmativa plicar la normat iva plicar la normat iva plicar la normat iva c onservadora y restaurado ra.  Respecto a la dive rsidad e n el origen d e las normas, disting uimos: u n conjunto de normas y leyes de ob ligatorio cumplimi ento, y por la otra, un conjunto d e criterios y teoría s. - De las normas y leyes de obligat orio cum plimiento: dis tinguimos aquellas que tiene n qu e ve r con la o rganizaci ón po lítico- adminis trativa y j udicial, t anto del sistema d e gobiern o del estado Español en el siglo XIX y la primera mit ad del siglo XX, como de la organización de la Igles ia Católica, concretam ente del Cabildo de la Catedral de S evilla y e l Derech o Canónico. - De los reglam entos de fun cionamient o internos del Cabildo de la Catedral d e Sevilla, d istinguim os: L os a cuerdos , concordat os, reuniones del Ca bildo de la Cat edral de Sevilla, b ien int ernas bien con la Jerarquía eclesiástica cuyo objeto de d ebate sean los objetos muebles artístico-lit úrgicos y la consideració n de la Cated ral de Sevilla como mo numento histórico-art ístico, aport an pautas y protocolos. L os proyectos internos de trabajo tant o en la Cat edral como con la colección cat edralicia aportan los protocolos de actuac iones, y un reparto de resp onsabilid ades. Las com isiones internas g eneradas para s oluciona r asuntos relacionados con los objetos m uebles d e la colecc ión cat edralicia. Ana Galán Pérez 358  Sobre las int ervenciones e n la c olección catedralicia hemos d istinguid o dos tipos de act uacion es: las relaci onadas con la conservació n cons ervació n conservació n cons ervació n preve ntiva preve ntiva p revent iva preve ntiva, t ras las cuales está m ucho más pres ente el Cab ildo y los agentes soc iales, y las actu aciones actuac iones act uaci ones actuac iones r estaurado ras rest auradoras rest auradoras rest auradoras , distinguiendo entre las ob ras hit os artístic os, y las ob ras a las que se les ot orga otra categoría. Esto es p orque de la mis ma m anera que en s u c ontexto histórico artíst ico, en el sig lo XIX y primera mitad del s iglo XX hay un mayor interés por la col ecció n pictórica.  Respecto a la conse rvació n preventiva, el Ca bildo de la Catedral de Sevilla en el siglo XIX y primera mitad del s iglo XX d istingue e identific a las caus as de deg radación, y rec onoce cuándo ha de int ervenir para detenerlas .  El Cabildo d e la Cated ral de Sevilla a tiend e de forma heterog énea at iende de f orma het erogéne a a tiend e de forma heterog énea at iende de f orma het erogéne a a la conservaci ón y restaur ación de su colección, distinguie ndo a la mism a por su t ipología y nat ural eza, y po r su finalidad: conservaci ón y restauración de pintura, d e esc ultura y retablíst ica, de a rtes d ecorativas: textiles, orfebrería y vid rier as, de instrum entos de mus icales y de medida, y documenta l.  Respecto a la difus ión d e la c olección c atedralicia podemos decir qu e identificam os una c c c c o lección olección olección olección e e e e st ática y u na stát ica y una stát ica y una stát ica y una c c c c olecci ón olección olección olección en m en m en m en m o vimiento ovimie nto ovimie nto ovimie nto. En la colección estática , averiguam os cóm o los ag entes receptores son los que s e des plazan hasta l a Catedral: a t ravés del turismo, visitas culturales, la solicit ud de copias y repr oducciones y d e fotografiar la colección. En la c olección e n m ovimiento, es la propia ob ra la que sale de la Catedral y s e de splaza ha cia ex posiciones , exhibiciones, celebracion es y centenarios requerida por otros ag entes instituc ionales, culturales o sociales.  Identifica mos dos s istemas por los c uales el Cabildo es un agent e difusor: por una parte r ec oge la acció n d e l os agentes re coge la acc ión de los ag entes re coge la acc ión de los ag entes re coge la acc ión de los ag entes que inter vienen en la colecc ión y en s u res puesta hacia los mis mos se conforma propiciado r de la comu nicación de la C ated ral. Por otra, es generad or gene rador gene rador gene rador d e visitas y exposiciones propias . La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 359  El Cabildo es agente difusor d e su colección c atedralicia en la medida en la que r ecib e solicitudes de l as Instituc iones cult urales para la participaci ón en eventos externos en los que se solicita la ces ión temporal de su colec ción cated ralicia.  El Cabildo es agente difusor d e su colección c atedralicia en la medida en que permit e las reproduc ciones , fotog rafías d e la colección y la investigación d e la mis ma.  El Cab ildo se c onstit uye com o a gente difusor en la medida que pro picia las visitas al Templo, deno minada s litúrgicas y culturales en algunos casos , y s e im plica en los p erfiles p rofesionales e xterno s a la Cated ral que se enca rgan de la v isita guiada a la mism a.  Respecto a la r e presenta tividad de la Cated ral d e Sevilla c omo instit ución mus eística y pat rimonial, en el s iglo XIX y p rimera m itad del siglo XX ha sido gene gene gene gene rado ra de una red i nst itucional, y tra nsmis ora de radora de un a red i nstitu cional, y tran smisora de radora de un a red i nstitu cional, y tran smisora de radora de un a red i nstitu cional, y tran smisora de valo res intangib les cultural es valo res intangib les cultural es valo res intangib les cultural es valo res intangib les cultural es.  Ha demostrado s u lugar c omo una ins titución relevante en la vida cultural de s u época, t anto p or su espacio c omo por s u c olección.  Ha t enido un alc ance su praaes tatal alc ance su praaes tatal alcanc e supraa estat al alc ance su praaes tatal, cons iderándose en estos términos de manera int enacional.  Se h an identificado g ran d ive rsidad de ins titucion es gr an di versidad de instituc iones g ra n dive rsidad de ins titucion es gr an di versidad de instituc iones, públicas y privadas, grupales o individual es, no sólo religios as o culturales, s ino adminis trativas, educativas, y turíst icas.  Se han identificad o di versos perfiles profesiona les, e ntre ell os el de conservad or-restaurad or de ar quitectura, y el co nservador-rest aurador instit ucional qu e atie nde obras de relevantes, y diver sas profesiones desde las que se inte rviene el patr imonio catedralicio: es cultor, maest ra cosedora, re lojero y organist a. Ana Galán Pérez 360 • Podemos afirma r que existe una evolució n exist e una evoluc ión exist e una evoluc ión exist e una evoluc ión hacia el concepto patrim onial de la Catedral en el s iglo XIX y primera mitad del sig lo XX. A través de los document os investigados en el Archivo ha sido posible encontra r los orígenes d e una conside ración de la Catedral c omo institu ción museíst ica y patrimonia l. Todas las manifest aciones de interés en proteger la colec ción c ated ralicia, s obre t odo m ediante un corpus normativo caminan h acia este conce pto m odern o de pa trimonio c ult ural que se consolida rá ava nzad o el siglo XX. • Hay u na evoluci ón que hem os identificad o de la s ig uiente fo rma. El significad o de l os objetos mu ebles est á ligand o intrí ns ecamente a su función lit úrgic a, t eniendo e n cu enta en a lgunos casos s u valor h istórico y estét ico-artíst ico. De la función litúrgica trasciend e a la función iconográfica, al significad o de a ntigüedad y poco a poc o ca mina a los antecedentes de la funció n patrimo nial. C omproba mos que ha y un a significac ión de los objetos litúrgic os por s í m ismos y como obj etos d e belleza plástica, at endiendo a un juicio crítico que les otorga la consideración de objet os únicos, en las num erosas solicit udes de participaci ón de la co lecció n catedralicia en mu estras, exhibicion es y exposiciones a rtístic as, de alcance tanto local como estatal, y que consta n en los exped ientes estudia dos. • La evolución en l a s ensibilizac ión socia l s ensibilizaci ón social s ensibilizaci ón social s ensibilizaci ón social d e los ob jetos artíst icos y su conservaci ón queda patent e en los num erosos ex pedientes que const an en el archi vo s obre solic itud es de copias y f otografí as de cuad ros, atendiendo no sólo a criterio s litúrgicos s ino a calidad es artíst icas puesto que alg unas d e ellas proced en de Cent ros de B ellas Artes, el Laborato rio de Artes, etc. Aunque no hay mención sobre el térm ino “patrimon io” a través de a firmac iones, definic iones, descri pciones y l os hechos en sí mism os ha sido posible obtener un dato que nos c omienza a hab lar de su s ignificado en es ta época. La Catedral de Sevilla. Orígen es de su consideración museística y gestión patrimonial en el siglo XIX y primera m itad del si glo XX, a través del A rchi vo Catedralicio. 361 Sobre t odo a través del exped iente de 1 918 330 en el que queda p atente una afirmac ión totalment e ac tual: “Inv entariar, catalogar, conse rvar y d ifundir, atender a la custod ia “Inv entariar, catalogar, conse rvar y d ifundir, atender a la custod ia “Inv entariar, catalogar, conse rvar y d ifundir, atender a la custod ia “Inv entariar, catalogar, conse rvar y d ifundir, atender a la custod ia artís tica d e las alhaj as segú n lo pid e el valor de las m ismas y la artís tica d e las alhaj as segú n lo pid e el valor de las m ismas y la artís tica d e las alhaj as segú n lo pid e el valor de las m ismas y la artís tica d e las alhaj as segú n lo pid e el valor de las m ismas y la cultu ra de los visita ntes es una necesid ad” cultu ra de los visita ntes es una necesid ad” cultu ra de los visita ntes es una necesid ad” cultu ra de los visita ntes es una necesid ad” • Además, en el siglo XI X h emos identificado t érminos como: m onumento s antiguos, conserv ació n de obje tos, ob ras de r epar ación, ob ras que adulteren el carácter histórico y artístico de l os e dificios públicos, reconocimi ento f acultativ o, España mon umental y artístic a, arte cristiano, arte religioso, cust odiar ob jetos artísti cos etc. Asimism o, de la primera mitad d el sig lo XX, h emos identif icado términos c omo: arte s acro emigrado, antigü edades, an ticuario, conserv ador artísti co de tesoro s y alhajas, c onserva ción y custodia, e xhibició n, rest auració n, imágen es d e mérito, inv entario, re toque, etc. • A lo largo del siglo XIX y prim era mitad del XX, la Cat ed ral de Sevilla se ha constit uido com o espejo de los acont ecimientos sociale s, económicos y culturales y forma parte d el ac ontecer vital de la ciudad de Se villa, c on un gran alcance tanto estat al como internaci onal. Es un organis mo qu e interactúa con su entorno, no es estát ico, n o mira hacia sí s in de volver no mira hac ia sí sin devol ver no mira hacia sí sin devolve r no mira hac ia sí sin devol ver una r evisión una r evisión una r evisión una r evisión . Se va forma ndo de est a manera com o una inst itución competente en el ámbit o pat rimonial. S e gen era una c onstelación de agentes que orbitan e interac túan, produciéndose un d es enfoque de los objetos en si mismos, para v ol verse a e nfoc ar sobre l os hechos, las actuac iones llevadas a cabo por el Cabildo y por dichos s atélites . Estas constelac iones culturales han est ado formadas en el siglo XIX por agentes eclesiás ticos y no e clesiás ticos como el Consulado Británico, el British M useum de Londres, la Emb ajada Marroquí, el C onsulad o de los Estados Unidos de Améric a en España, la Intend encia G eneral de la Cas a Real y Pat rimonio, la Real Academia d e la Historia de España, la Dirección Gen eral de Ins tru cción Pública, la Real Acad emia de San Fernando, la Real Acad emia de Santa Isa bel de Hungría, la Academ ia Española d e Ar queología, la Comis ión de Monum entos Históricos y Artísticos de Sevilla, el Ayuntamient o de Sevilla, el Cole gio San L eandr o de Sevilla, así com o un listado de personal idades indiv iduales que h an 330 A.C.S. Secretarí a. Correspondencia . 11191 . Exp. 16 [Document text truncated for crawler view.]