Cartas urbanas, n.1. Boletín informativo Departamento de Urbanística. E.T.S.A de Las Palmas
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© Del documento, los autores. Digitalización realizada por ULPGC. Biblioteca universitaria, 2013 RAZONES DE UNA REVISTA 3tras ciudade s' no son una excepan. Nuestras ciudades son cada a mas invivibles. El proceso de banización en CanarIas, paralélo aquel proceso general por el que sociedad contempora nea se or gaza e~ológicamenteen grandes aomeraciones, se ha revest ido de nnas propias como proceso de sub - banizaci ón generalizada, donde el ficit de viviend as , la carencia servicios elementales ' y equipo s nimos, sin hablar del ca6tic o . isaj e urbano, se han convertido , males cr ónicQs. Si otras sociedades ciudad se ha defido c omo "l a ci udad 1 capital", en la estra bien puede l ifi carse como " la udad del capital bre" . mismo tiempo ¿qu e , lo que qu eda del banismo? La valocian de la s i nternciones u rbanísti - s en Ca n arias no ede ser mas nega - va . Planes sis temacamente conc ulc ados , anes reali zdos Sln co nocimi en to minu- [OSO de la realid ád e pretenden modif ir, planes coartada aborados de sde el ntralismo ca sobre buro cra - modelos 1 agosto 1979 Lras ciudades es qu~ casi nos hemos acostumbrado a ellas. Es decir hemos aprendido a considerarlas c omo "naturales" o, por lo menos, hemos creído en muchas ocasiones, que frente a nuestros deseos la c iudad existente se , nos impone como principio de la realidad, inmutable, ajena. Se puede constatar que para las clases altas , por lo menos par a aquellos que estan fuera del proceso especula tivo, los unicos problemas importantes de la ci udad son el trafico y la preservaClon de espacios públicos de calidad donde poder recibir a sus invitados . Para las clases populareos res la vivienda y , la infraestructuras son, las que una vez poseí das, les co n fieren el status de ciudada - nos y les capacitan para integrarse con orgul~o en la comunidad urbana . Y lo que es mas grave, ambas buscan la solución de sus problemas en intervenciones . parClales . Ni ng una de las dos cuestiona el mo - delo g lobal, del que no intentan mas que su repetición a escala de barrio o de ghetto . Por ello , frente a la opinión pública g ene - ralizada que ve la causa de este fracas o en tres razones interrelacionadas: o no conocemos bien a fondo el mecanismo - ciuaricos de du dosa aicabilidad a nues - ~s ci uda des concre - s, planes que , con - gran y legalizan fini tivament e, la tuación de hecho. ur Danos i::~:~~=~~~~~:Ll~; hora elabora dos por . - la urbanística son i - r razones obvias la ~ stra cultura urbaní ende tanto a la opin a nuestra adminis t r pobreza de stic a se exión pública ación local IDO a nue st'ros técnic onales del urbanismo os y profe- . Los modelos n, se imporlo cu al no le óricos, cuando existe n en su globalidad, ega su validez sino dad en tanto no se c su aplicabionozcan por '- norizadamente los me _ ión de nuestras ciud ' . y esto no es enfa t cho diferencial sino plantea ' es la exigen nacimiento detallado , f erente . mo consecuenci a. lo canismos de ades concrelzar nuestro que lo que cia de su sea o no eor de nues- ~ / Ir "'" ~ ..) \. r\. ,/ r", i'.. l...-' boletin informativo DEPARTAMEl'IW DE URBANISTICA e. t. s. a. de las palmas nef lcaces o co - ad mini st ponerlos en por ins ufic control o p ta de visió na pregunta te le inter el crecimie transformar tisfact o rio Es pues mas de los lími -aquella di puede est ' ar miento de 1 instrumento las instancias polítirativas encargadas de practica han fracadado iencia de medios de or incompetencia y faln, pára nosotros hay uprevia: ¿ver daderamenesa a alguien controlar nto de la ciudad y lo en un equilibrio say ordenado? que necesario dentro tes de una disciplina , sciplina cuya autonomía basada en el conoci - a capacidad de unos s determinados para la
boletin informativo del departamento de urbanistica de la e.t.s.a. de las palmas. escuela técnica superior de arquitectura de las palmas tamaraceite las palmas de gran canaria tInos: 670300 670304 coordinddor .?s alfredo bescos joaqui!, casariego equipo de redacci6n: eduardo caceres jesús alvarez osear bergasa Javier ruiloba fernando redondo vicente mira llave juan ramirez impresi6n y fotocomposición c. o. a. c. delegación de las palmas lu;s doreste silva; 2 las palmas de gran canaria Depósito legal lit 424 1! es propiedad del departamento de urbanistica de la e.t. 5. a. CARTAS URBANAS 2 SUMARIO editorial LAS RAZONES DE UNA REVISTA DEPARTAMENTO DE URBANISTICA . critica, informacion, opinion ..... MARGINAlIDAD ECOl.OGICA Y-O MARGINALlDAD ECONOMICA por .JOAQUIN CASARIEGO materiales de investigacion EL PLAN DE LAS PALMAS DE 1922 por JOSE LUIS .JIMENEZ comentarios de textDs la plazuela traducciones UN PROYECTO DE LIBRO SOBRE LA HISlORIA DE CANARIAS ENTREVISTA CON MANUEL BERMEJO; ALCALDE DE LAS PALMAS DlALETTICA DElLA CIHA (MARCELLO LELLI) critica, informacion, . . opmlon • • • •• MARGINALIDAD MARGINALIDAD ECOLOGICA ECONOMICA 1-30 2 I i I } ¡ i I ¡ I 12 ! ! I ! 16 ¡ 1 22 Y-O Dar .JOAQUIN CASARIEGO Mucho se ha escrito e insistido, al menos en los últimos veinte años, sobre la importancia que esta adquiriendo, en las sociedades no industrializadas el fenómeno de la marginalidad. El fenómeno es nuevo, absolutamente contemporáneo. El fenómeno además, esta suscitando controversias. Controversias que se localizan sobre todo en a- © Del documento, los autores. Digitalización realizada por ULPGC. Biblioteca universitaria, 2013
quellos campos donde la marginalidad está imponiendo cambios de estrategia. Dos ejemplos son clarificadores: en el ámbito del planeamiento donde los planificadores no disponen de otros instrumentos de planeamiento que los que se derivan de una legislación cerrada, que supone situaciones ideales y en t~do caso heredadas de ~tras culturas urbanas desarrolladas, por su incapacidad al enfrentarse con el problema de la marginalidad. En el de las estructuras de poder, por lo que representa como nueva plataforma reivindicatica, cantidades considerables de población urbana viviendo en condiciones permanentes de miseria y desocupación. El fenómeno en Canarias, aún existiéndo trabajos académicos y profesionales relacionados con el tema, está' aún por estudiar (1). Es por ello que no vamos a tratar aquí de establecer carácteres o rasgos diferenciales de nuestro caso, ni tan siquiera avanzar hipótesis que no podamos constatar en base a estudios específicos realizados a propósito. Pero si cabe en un texto como el que se propone, aproximarnos al esclarecimiento de la confusión terminologica que ha surgido, en nuestro entorno próximo, desde el momento en que el "hecho marginal" irrumpe en el ámbito docente y profesional como algo con lo que los canarios estamos irremediablemente imbricados. Y se dice esto, porque términos como marginalidad, urbanización marginal o autoconstrucción, evidentemente relacionados, provienen de ámbitos disciplinares diferenciados y autónomos, y su utilización deberá estar siempre condicionada a un acuerdo previo en cuanto a su auténtico siqnificado. Tampoco va a interesarnos aquí entrar en un denso debate sobre los aspectos etimológicos o teóricos de la marginalidad, nuestro interés se dirigirá más a establecer algunas consideraciones sobre el campo en el cual la marginalidad toma contacto con la urbanística, es decir, en el límite donde "marginalidad ecológica" y "marginalidad económica" son formas diferentes de observación de un mismo fenómeno, aquel que estamos denominando, por ahora, como "hecho marg:i,.nal". De todos es conocioo, la existencia, en las sociedades no desarrolladas, de grupos de población más o menos "descolgados," permanentemente del mercado de trabajo, establecidos en lugares des vinculados de la ciudad, y viviendo en condiciones de habitabilidad por debajo de los níveles mínimos exigibles, que han sido frecuentemente catalogados como grupos marginales, marginados o marginalizados, pues bien, algo que interesa destacar como cuesti6n prioritaria, en cuanto a su conformaci6n como grupo, es el carácter de nueva estratificaci6n social, en nada asimilable a lo que tradicionalmente se entendi6 como lumpen - proletario. Anibal Quijano (2) en su defensa del carácter "dual" de la sociedad sudamericana era muy explícito cuando sobre el lumpen decía: "se trataba de individuos aislados o reunidos en pequeños grupos, dispersos entre sí, atomizados y que, señalémoslo, no pertenecían a todos los sectores económicos de la sociedad". Los marginales sin embargo, se van a caracterizar por ser un grupo extraído de todas las ramas de la actividad econ6mica, ya que, como el mismo autor señala más adelante, " .•.•. todos los sectores y ramas de la economía marginal izan la mano de obra". En la intersección del plano económico y el plano físico, existe una población económica y ecológicarnente marginada. La formación de una "pequE'ii.a burguesía marginal" como respuesta inmediata a la ocupación ilegal se hace patente en las imágenes tomadas por Raoul Becerra, \.<hllian Magín y Jhon Turner sobre un "corralón" del centro de la ciuddU de Lima. Esta teoría que establece el carácter "dual" (3) de las sociedades sudamericanas, se basa en aplicar a las mismas, dos estratificaciones sociales económicamente irreconciliables. Un sec tor integrado (monopólicamente constituido y donde se establecen las relaciones hegemónicas de producción) y otro, no integrado (cierto número de pa-, peles económicos pierden su significacióñ por una baja producción del traba- -;0) , donde el trasvase de población la- -------------------------------------------------cARrnS URBANAS © Del documento, los autores. Digitalización realizada por ULPGC. Biblioteca universitaria, 2013
boral de un sector a otro se produciría siempre en condiciones de ines~abilidad. Esta población, económicamente marginada, 'perteneciente al sector no integrado, estaria formada por dos tipos de reagrupamientos: una pequeña burguesía marginal, relacionada con actividades como el artesanado, las pequeñas empresas de servicios o el pequeño comercio, y un proletariado marginal, dirigido básicamente a ramas de actividad no completamente tecnificadas o industrializadas, como la construcción, actividades de servicios no productivos, etc., etc .• Tanto la ganancia marginal, (ingreso económico de la burguesía marginal), como el salario marginal, (in- . La especificidad ecológica de los marginales se va a manifestar !:iObre todo en una diferenciación intraurbana entre las antiguas y las nuevas poblaciones re8i4e~~es. La tlsegregación residencial d~l espacio urbano" que sigue aumentando de forma alarmante en las so,' iedades no indul'itrializadas e~ elocuente en el vasto conjunto formado por Cuevas y El H~rmi4no en las proximidades de Lima. (Fotografía tomada, por Jhon Turner). greso económico del proletariado marginal), estarían caracterizados por una situación de debilidad, irregularidad e inestabilidad permanentes. Posteriormente, la teoría "dual" defendida por Quijano, será contestada por diferentes autores. Paul Singer por ejemplo, se encarga de demostrar, (4), que entre los s~r.tores integrado y no integrado, se interpone todo un conjunto de actividades que por no estar monop61iticamente organizados no pertenecen al segundo, insistiendo además, en que la fase "dual" de la economía sudamericana pertenece a la étapa colonial, y no es propia de las sociedades subdesarrolladas actuales. Pero el tema es colateral, para nosotros. La dualidad o no de las sociedades subdamericanas es una cosa y la existencia de una población económicamente marginada, aquí apuntada, y sus relaciones con una fuerte diferenciación intraurbana, que en estas sociedades ha sido catalogada como "marginalidad ecológica", es otra, que sí puede interesarnos entrar a debatir. En este sentido, M. Castells (5) ha sido categórico cuando ha entrado a relacionar ambas marginalidades. Dice textualmente: "Esta marginalidad es de entrada ecológica, en el sentido que ella manifiesta de manera escandalosa al mismo tiempo la segregación residencial del espacio urbano y la incapacidad del sistema de producción de viviendas para tomar en cuenta las necesidades sociales cuando esta demanda no es rentable. Otro problema, mucho más complejo, es establecer las relaciones entre la situación sobre el plano de la vivienda y el lugar ocupado por esta población dentro del sistema productivo, en la estratificación social, en los procesos ideológicos y en el juego político. La única cosa clara sobre este punto es que toda asimilación de una dimensión a otra es perfectamente arbitraria y que todas las investigaciones concretas que han sido realizadas demuestran una diversidad social interna muy grande y ias relaciones estrechas con las llamadas capas no marginales". Es decir, Castells no va a negar la especificidad de ambas marginalidades, pero si va a diferenciar los planos en que éstas se producen, delimitando una población marginada en el plano económico y otra en el plano físico, no necesariamente coincidentes. Aunque sea posible, decimos nosotros, extraer, de la intersección de ambos planos, una población económica y ecológicamente marginada. Sobre el tema de la marginalidad ecológica, la contribución del Laboratorio de Urbanísmo de Barcelona (6) en sus trabajos realizados en esta última década, va a ser definitiva. Cuando el L.U.B. va a referirse a las llamadas "Urbanizaciones Marginales", establecerá una definición de la marqinalidad "exclusivámente urbanJ;stica" al margen CARrns URBANAS 4---------------------------------------------- __ ~, © Del documento, los autores. Digitalización realizada por ULPGC. Biblioteca universitaria, 2013
de consideraciones sociológicas y polítl cas y motivaciones de orden económico, ententiendo que, con esta finalidad, es posible extraer, hipótesis reductivas de la complejidad del fenómeno urbano. El modelo explicativo del fenómeno se basará en la hipótesis de que el crecimiento urbano se realiza a través de los estadios de Parcelación, Urbanización y Edificación, y que los diferentes procesos o formas de crecimiento serán comprendidos según la forma en que los tres estadios se combiqen con el tiempo, estableciendo además diferencias entre los que están o no dentro del ámbito del planeamiento. Así, la "Urbanización Marginal" será explicada como forma singular del crecimiento que, al margen del planeamiento, se produce mediante una primera operación de parcelación y otra de edificac~on sin construcción ni previsión de ningún servicio de urbanización, diferenciando claramente este proceso de otros, también ilegales, como la barraca, la invasión o la urbanización ilegal. La definición que establecerá el L.U. B., tras estudios realizados en el área, comarcal de Barcelona, va a ser connotada con ciertas variables causales del fenómeno marginal pero siempre dentro del ¿ropio campo disciplinar. Es decir, la "Urbanización Marginal", en este caso se explicará también, en función de una serie de mecanismos que pretende por parte de los propietarios del suelo el incremento de la rentabilidad de sus terrenos (de rústico a residencial) y la recalificación de los colindantes cuando se van produciendo mejoras urbanas y por parte de los usuarios, la adquisición de una propiedad en condiciones ventajosas y la modificación y el control de las condiciones de habitabilidad a ~artir de sus propios recursos y necesidades familiares. Pero esta definición establecida por el L.U.B., sólo va a tener significación aplicada al entorno y al ámbito catalán, o como ellos mismos afirman " .. a paises de desarrollo económico intermedio" (7); su enclave geopolítico y el grado de desarrollo barcelonés, hacen de la marginalidad una cuestión menor, si se la compara con lo que está sucediendo en las sociedades americanas no desarrolladas y ésto, cualitativa y cuantitativamente. El caso de los "Campamentos de Santiago" en el Chile de finales de los sesenta, por ejemplo, con ocupaciones sistem~aticas de terrenos ilegales en fOX>ma masiva, se fundaba mucho más, en estrategias políticas de movilizaciones populares concretas dirigidas a desestabilizar lñs pstructuras de poder existentes, que en cubrir simplemente los defícitsde alojamiento, que, aunque de forma provocativa, llevaban a cabo los pobladores chilenos de esta etapa histórica. El propio proceso de ocupación, donde "la gran mayoría prefiere la alternativa ilegal de la intrusión, (9), si hay buenas perspectivas de conseguir la posesión de facto, incluso si tienen que hacer grandes sacrificios para conseguir un poco de tierra y construir" (10). Es decir, una apropiación del suelo más caracterizi'lr'li'l Dor r'll1ténticos procesos de "invasion", (en lugares donde la propiedad no tiene un gran control sobre sus bienes), que de lo que estamosentendiendo como ":Jrbanización Marginal", donde la parcelación, como acto previo, dentro de un proceso tipicamente especulativo, se convierte en la operación definitiva en todo el desarrollo posterior. MODELO PREVIO DE PROCESOS DE CRECIMIENTO [IIJ P parcelacion § lY urbanlzaClon ~ L~ ¡;;~ 1'.. edlflcaClon 11' 1\ 1, ENSANCHE 11 2 ~ 2.-TIPO OP E o ~ e o o a. -,; 3.- PLAN PARCIAL " .s .o E o 4.- POL I GONO 11 V 5TIPO O. S. H. 6 URBANIZACION .- ILEGAL 7~ INVASION 8.- BARRACA URBANIZACION g,. MARGINAL (COREAS) "La Urbanización Marginal" sera explicada por el L.U.B.Cl)ffiO UO<.l forma específica de crecimiento que, al margen del planeamiento, se produce mediante una primera operación de parcelación y otra de edificación sin construcción ni previsión de ningún servicio de urbanización, diferenciándola así de otros procesos también ilegales corno la barraca. la invasión o la urbanización ilegal. (Las fotografías y gráficos han sido tornados de diferentes trabajos aparecidos en el colectivo "EL CRECIMIENTO DE LAS CIUDADES", D. Lewis, Editorial C.C. Barcelona 1972) . .. --------------~-------------------------------cARrnS URBANAS 5 © Del documento, los autores. Digitalización realizada por ULPGC. Biblioteca universitaria, 2013
Por último, la fuerte degradaci6n social, en lo económico y en lo cultu ral de estos pobladores, unido al grañ deterioro físico del asentamiento, que Castells ha definido muy acertadamente, c:omo de "urbanización salvaje", no es comparable a la situación de Cataluña, donde " ••• la mayor integración económica - ocupacional de sus pobladores al sistema productivo industrial", (11) re duce ostensiblemente la permanente con= flictividad urbana de la situación sudamericana. Pero tampoco es la situación comparable si nos remitimos al lenguaje de lo mensurable. Las cifras en este tema van a ser absolutamente significativas. "Así, por ejamplo, la población de las favelas de Rio de Janeiro ha aumentado de 400.000 hab. en 1947. a 900.000 hab. en 1961 (30% de la población de la ciudad). En ColOmbia, el 80% de la población de la ciudad de Buenaventura vive en un habitat "marginal" mientras que en Bogotá las invasiones de terrenos están en vías de duplicar la ciudad con una zona periférica que escapa al control oficiaL •• " (12). En Bacelona sin embargo, la población referida a "U:i:lbanización Marginal" no va a pasar del 20 % de la población total en datos recabados de un trabajo publicado en 1.971 (13) • Sobre los términos en que se ha pro-o ducido la discusi6n precedente, en el intento de exponer algunas consideraciones sobre el significado, del "hecho margina}." en las sod edades no desarrolladas, se hace necesario establecer, a modo de conclusión, algunos puntos que sean extraídos del ccmtenido de lo expuesto. En este sentido, se acepta la existencia, en estas sociedades, de una población "económicamente marginada" que, sin entrar en el debate de la "dualidad' de su estructura urbana, comporta una "nueva estratificación social" con meca nismos propios dentro de la actividad económica global en cuanto a mercado de empleo, ingreso y consumo, y, donde el lumpen. se convierte en un sector ~s dentro de la economía de los marginales. Esta población, en principio, no tiene por que suponerse relacionada con una "forma específica del crecimiento" s~no que, por el contrario, se establecerá en diferentes sectores de la ciudad (o fu~ra de ella) con diferentes formas de ocupación, como la barraca, la invasión el slum central, y la propia urbanización marginal. Se acepta también la especificidad "ecológica" de los marginales en el sentido que la definía Castells y que nu va a ser ya tan propia de las sociedades subdesarrolladas, sino que, aunque con caracteres diferenciales, también se va a dar en las sociedades de desarrollo intermedio, como es el caso de Barcelona. Esta especificidad que se va a manifestar sobre todo en una diferenciación intraurbana entre las antiguas y las nuevas poblaciones residentes va a significar una auténtica segregación residenc~~l del espacio urbano que aumenta de forma alarmante en las ciudades capitales en estas sociedades no desarrolladas. En este sentido, y por último, va a ser enormemente clarificador el encuadre conceptual establecido por el L.U.B. en su definición de "marginalidad urbanistica" (14) muy prox1.ma al enfoque teórico y práctico de los trabajos de Turner (15), aunque estos hayan derivado más hacía la dicotomía entre sistemas autogobernados localmente - sistemas administrados centralmente, como discusión-crítica de la ineficacia de la política de vivienda llevada a cabo en las sociedades capitalistas. Así, la visión del problema desde la "marginalidad urbanística", que conlleva sin duda la aceptación de la autonomía disciplinar, será aceptada por su gran valor explicativo y capacidad de profundización en los procesos de "Urbanización Marginal". De esta forma la "Urbanización Marginal", que sí será explicada como proceso singularizado dentro del crecimiento de la ciudad, revelará su importancia precisamente en función de los caracteres de ese "proceso" ya que significará siempre una permanente hipoteca para el futuro desarrollo de la misma. NorAS: 1. Exist~n, que conozcamos, tres trabajos no publicados qué, con diferentes enfoques, vierten información sobre la marginalidad urbanística en Canarias: al "URBANISMO MARGINAL EN TENERIFE". Trabajo profesional encargado por el M.O.P.U. y realizado por un equipo pluridisciplinar de profesionales de la isla, sobre el crecimiento periférico del aréa metrop6litana de Santa Cruz - La Laguna. 1978. bl "ESTUDIO URBANISTICO DE LAS AREAS URBANAS DE SANTA LUCIA,· INGENIO Y AGUIMES". Trabajo de investigación encargado por el Cabildo Insular de Las Palmas y realizado por el Departamento de Urbanística de la E.T.S.A. de Las Palmas sobre las areas marginales del Sur de la isla como documento base para la posterior redacción de unas normas subsidiarias para la zona. 1977. cl "LA EXPANSIOO PERIFERICA DE SANTA CRUZ". Memoria de licenciatura leida en el Departamento de Geografía de la Universidad de La Laguna por Luz Marina Garcia Herrera. Curso 76 - 77. CARTAS UR&4NAS 6-----------------------------------------------J © Del documento, los autores. Digitalización realizada por ULPGC. Biblioteca universitaria, 2013
2. vúse, "LA IIORMIICICIt IZ UN UNIVERSO MARGINAL EN LAS CIUMDBS DE AMBRICA LATINA". A. Quijano. Del colectivo "IIIIperialiBlDO Y urbanizaci6n en America Latina", M. castella. Ed. G.G., Barcelona 1973. 3. El caracter dual de laa sociedadea sudamericanas en su proceso hist6rico de desarrollo viene explicitado en el capítulo, "LA ESTRUCTURA DE LA ECailOMIA COLaiIAL", dellibro "DINAMICA DE POBLACION Y DESARROLLO". P. Singer. Editorial Siglo XXI. Buenos Airea. 1971. 4. vt!!ase, "URBANIZACION, DEPENDENCIA y MARGINALIDAD EN AMERICA LATINA". P. Singer. Del colectivo "IMPERIALISMJ Y YRBANIZACION EN AMERICA LATINA". M. CastelIa. Ed. G.G. Barcelona 1973. 5. Véase, el artículo de castells, "LA URBANIZACICIt DEPENDIENTE EN AMERICA LATINA", del mismo colectivo. 6. Véase, "TEORIA y EXPERIENCIA lE LA URBANIZACICIt MARGINAL~ Laboratorio de Urbanismo de Barcelona. (L.U.B.). Del colectivo "EL CRECIMIENTO DE LAS CIUDADES". D. Lewis. Ed. G. G. Barcelona 1972. 7. Véase la parte final del epigrafe "INTERPRETACION" sobre el mismo artículo anteriormente citado. 8. véase, "CAMPAMENTOS EN SANTIAGO". C.I.D.U. Del colectivo: "IMPERIALISMO y URBANIZACION EN AMERICA LATINA". de M. Castells. Ed. G.G. Barcelona 1973. materiales de 9. El subrrayado es nues~ro. Intrusión es el término utilizado por Turner para referirse a la acción llevada a cabo por los intrusos en el proceso de invasi~n de Terrenos. . TO. Véase, "BARRERAS Y CANALES PARA EL DESARROLLO DE LA VIVIENDA EN LOS PAISES EN VIAS DE MODERNIZACION". Jhon Turner. Del Colectivo "EL CRECIMIENTO DE LAS CIUDADES~ D. Lt!. vis. Ed. G.G. Barcelona 1972. Nos referimos al epigrafe, ""~T"'~O DE 'lA BARRIADA: LA INVASION". 11. Véase, "TEORIA y EXPERIENCIA DE LA URBANIZACICIt MARGINAL" Laboratorio de urbanismo de Barcelona (L.U.B.). Del colectivo "EL CRECIMIENTO DE LAS CIUDADES". D. Lewis. Ed. G. G. Barcelona 1972. 12. Véase, "LA URBANIZACION DEPENDIENTE EN AMERICA LATINA~ M. Castells. Del colectivo del mismo autor "IMPERIALISMO Y URBANIZACION EN AMERICA LATINA", Ed. G.G. Barcelona 1972. 13. Véase, "NOTAS SOBRE LA MARGINALIDAD URBANISTICA" L.U.B. Publicado en la revista Cuadernos de Arquitectura, N2 86 Barcelona 1971. 14. Idem. 15. "LA VIVIENDA: TODO EL PODER PARA LOS USUARIOS". J. Turner Ed. Blume. Madrid 1977, traducción al castellano de "HOUSING BY PEOPLE", serie de ocho artículos aparecidos en la revista Architectural Desing, de septiembre 1974 a abril de 1975. investigacion EL PLAN DE LAS PALMAS DE 1.922 Frecuentemente comprobamos como, en una interpretación excesivamente simplificada, el planeamiento es entendido como marco normativo que al servicio de un supuesto interés colectivo, prefija de modo exclusivo la imagen última de la ciudad , imagen mediante la cual quedan garantizadas las condiciones para un adecuado desarrollo de la vida urbana. En la actualidad, inmersos en una situación de serias transformaciones, en todo aquello que concierne a la politica municipal, vemos como, desde las posiciones más contrapuestas, se recurre al plan de ordenación como medio, tanto para explicar a través de su vulneración, el origen de los problemas existentes, como para re-encontrar la respuesta definitiva de un correcto uso del espacio. Con estos argumentos se está admitiendo en ambos casos, el carácter autónomo del planeamiento, como único interprete de por cJOSE LUIS cJlMENEZ las transformaciones urbanas, al tiempo que se ignora la presencia de diversos, agentes que conjuntamente contribuyen de modo decisivo a la consolidación de determinadas formas de organización de la Ciudad. Por ésta razón, quizás resulte oportuno comentar el análisis sobre el papel representado por ciertas actuaciones, que si bien en contextos distintos y con instrumentos diferentes a los actualmente en uso, poseen un valor ejemplar en relación a las experiencias que hoy estamos viviendo. Tal oportunidad reslde, en función de 10 expuesto al inicio (imagén que garantiza un adecuado desarrollo .. ) no en replantear el debate sobre las relaciones que se establecen entre forma y modos de uso del espacio urbano, sino _aracter "adaptable" que dI puede asumir en determinadas en sit~ar el planeamientú circunstan- ~-----------------------------------------------CARrns URBANAS 7 © Del documento, los autores. Digitalización realizada por ULPGC. Biblioteca universitaria, 2013
cias, y en consecuencia, negar, tanto su persistente concepc~on como propuesta técnica elaborada desde posiciones acépticas e inmutables, como su protagonismo exclusivo, como factor determinante de la morfología urbana. Dentro de estas actuaciones reviste, por sus peculiaridades un especial inte- ~ . res, el plan de Las Palmas de 1.922, que confirmado en segunda aprobación en 1930, está presente en el desarrollo de la ciudad hasta el año 1945. Para explicar en su verdadera dimensión las condiciones que están en el origen del plan del 22, es preciso definir aunque sea someramente los mecanismos de producción del espacio urbano durante la étapa comprendida entre el principio de siglo y la redac~ión de aquel. En este periódo, si bien es cierto que hay que admitir"la existencia de un proyecto anterior"(el plan de ensanche del arquitecto Laureano Arroyo, aprobado por el Ayuntami~nto en 1892), también resulta evidente, del análisis de la documentación disponible, que el citado proyecto fue rapidamente superado en sus previsiones y drásticamente modificado por las sucesivas intervenciones, quedando reducido a un instrumento inútil para el control del desarrollo de la ciudad. Ante la ausencia de una "idea" de carácter unitario que afectase al conjunto de las transformaciones previsibles, el crecimiento urbano se materializa mediante la incorporación por simple yuxtaposición, de areas de suelo situadas inmediatamente en los bordes del espacio edificado. Tal incorporación, que implica un cambio en la calificación del uso de la zona (paso de rústico a urbano), se produce a través de la parcelación como instrumento técnico, que utilizando como base la división del suelo (división entendida en un doble sentido, de separación de público y privado por una parte, y de fragmentación modulada del espacio edificable por otro), asegura las condiciones m~n~ mas (accesibilidad y determinación de la cantidad edificable) que definen su nueva capacidad. Este proceso de incorporac~on precisa para se,t: completado, del ritual de la aproba~ión, como modo aparente de garantizar el interés colectivQ. Sin embargo, este no impide que dicho proceso quede condicionado por la división del suelo en propiedades privadas diversas, en la medida en que esta división, es la que sirve de soporte para delimitar en su forma, dimensiones y localización, las distintas porciones de espacio que se van incorporando paulatinamente a la ciudad. La utilización autónoma y no coordinada de tales instrumentos por los propietarios de las sucesivas ampliaciones, es el origen de urta organización del esp~cio constituido por episodios urbanos inconexos, en la que el único elemento integrador está representado por la antigua carretera de Las Palmas al Puerto (calle de León y Castillo), que como un cordón umbilical múltiple, asegura el enlace de cada una de estas intervenciones, con la ciudad existente, sin poner en discusión las características esenciales del proceSO.De este modo nacen urbanizaciones como las de las fincas de los Tarahales, Los Perules, Diaz Millares, etc, que configurarán definitivamente una a~lia zona de la ciudad que hoy conocemos. Es en este contexto donde se gesta el plan de 1922, -aprobado por el Ayuntamiento el 22 de Diciembre de ese año, Noviembre. (2), si bien será posteriormente ratificado, tras una étapa intermedia de olvido, en el año 1930- (3). . Sir. abordar una descripción precisa de las peculiaridades de la propuesta, interesa recordar aquí, 10 que entendemos como características esenciales de la misma. En este sentido el plan propone un tratamiento aparentemente unitario para la banda de terreno comprendida desde la actual calle de Bravo Murillo hasta Montevideo, 'y desde el mar hasta las laderas donde se situa el Paseo de Chil. Tal propuesta se apoya en el diseño de la red viaria como medio de consolidar una estructura que prefije y controle el p"oceso futuro de ocupación del espacio. Esta estructura tiene como componentes básicos e~ trazado de la prolongación de Perez Galdós (C/. Tomás Morales) y la vía que hoy conocemos con Avda. Mesa y López, alrededor de las cuales se entretejen una serie de tramas más o menos complejas que cubren todo el espacio disponible. Junto a estos elementos innovadores, que representan una alternativa, a lo que venía siendo, hasta ese momento, el exclusivo factor de integración morfológica (León y Castillo), se propone simultaneamente un reforzamiento del papel de éste último, con la incorporación de nuevas áreas (Lugo y Ciudad Jardín), que se apoyan en el antiguo eje estructural de la ciudad. El sistema se completa con el proyecto de dos nuevas vías que a modo de complemento, no sólo refuerzan la accesibilidad según el eje Norte - Sur; sino que además se presentan como límites modificados del espacio urbano, son estas el Paseo de Chily un proyecto de Avda. Marítima (distinto al actualmente existente). Sin embargo, este tratamiento unitario, antes mencionado, es sólo aparente, pues el mismo, aparece inicialmente limitado, en relación a 'la totalidad urbana, quedando reducido voluntariamente, a la ordenación morfológica de las zonas dispoCARTAS URBAN4S 8----------------------------------------------~ © Del documento, los autores. Digitalización realizada por ULPGC. Biblioteca universitaria, 2013
nib1es, evitando la discusión, no sólo sobre las antiguas "urbanizaciones" (aún no ocupadas totalmevte), sino incluso sobre la ciudad en su conjunto. Es por ello que los nuevos trazados.no implican alteración alguna de los ya anteriormente aprobados, (ni como modificación ni como confirmación) ni tampoco significan, respecto a la ciudad, mas que una nueva modificación cuantitativa que busca su integración al casco antiguo, sin llevar a cabo una ineludible revisión de su funcionamiento. De otra parte, la determinación del tamaño de la ciudad es el resultado de la incorporación de todas las zonas disponibles situadas entre la parte construida y los límites del termino municipal (en el sector colindante con el antiguo municipio de S. Lorenzo, hoy integrado en el de Las Palmas), por esta razón, la decisión sobre la cantidad de espacio que ha de constituir la nueva Ciudad, debe entenderse como derivado de factores totalmente casuales, y no como contribución específica al plan. Y aquí no es valido rerurrir para explicar el hecho, al conjunto de normas y propuestas que para perfeccionar las limitaciones de la legislación de ensanches aparecen a partir de 1914(4) ya que en esta, la extensión de la acción normativa, al conjunto del término municipal tiene el fin de combatir el uso anarquico del espacio residual que origina la aparición del suburbio, actitud en cierto sentido contrapuesta a la seguida por el plan, en cuanto que reconoce un territorio de características distintas, más allá de los límites del ensanche. Esta idea de ciudad, que renuncia a establecer las ineludibles relaciones que la unen a la existente hasta ese momento, y cuyo tamaño se deriva de la ubicación aleatoría de unos límites administrativos, se presenta ademas como un espacio homogéneo, donde se hace evidente la ausencia de localizaciones específicas, que al mismo tiempo que permitan ubicar los equipamientos, posibilitan una organización - ordenación del uso del espacio. Y esta homogeneidad espacial, se extiende también a la calificación tipológica de la edificación, proponiendose un tipo único que se verá luego confirmado en las ordenanzas de 1925, para la casi totalidad de las áreas incorporadas. Este tipo propuesto, cuyo uso afectaría inicialmente a las zonas de Lugo, Alcaravaneras, Ciudad Jardín, etc), coincide con la villa aislada con carácter de vivienda unifamiliar, cuyo funcionamiento ha sido ya verificado precisamente en algunas de las fincas afectadas por el plan. Sólo aquellos sectores no construidos de las ,primitivas Huertas de Triana (situadas al poniente de las calles Senador Castillo Olivares y Angel Guimera), se veran sujetos a una ordenanza distinta, que teniendo sus antecedentes en los desarrollos producidos en la margen derecha del Guiniguada (Finca Hatagatos), esta constituidas por una edificación unifamiliar entre medianeras, modificada con la incorporación en fachada de pórticos, terrazas, porches y jardines. En consecuencia, el plan de 1922 se confirma como una ampliación, que rehusa la discusión global de la Ciudad, cuya dimensión aparece como hecho casual, y en 1a que el espacio es tratado como un material homogéneo, donde no tienen cabida las localizaciones de usos especificas. SÓ,lo unos trazados viarios muy peculiares, que evitan cualquier semejanza o prolongación con los existentes, (salvo en los se~tores de soldadura), permiten identificar el intento de ordenación. Esta concepción simplificada del planeamiento, que a su vez comporta una renuncia a la utilización de diversas practicas reconocidas de la actividad urbanística, podrían ser interpretadas como una consecuencia inevitable del escaso nivel de desarrollo de dichadisciplina, si la bibliografía existen~e no nos dejara explicitado tanto el amplio -------------------------------------------------CARrnS URBANAS 9 © Del documento, los autores. Digitalización realizada por ULPGC. Biblioteca universitaria, 2013
- la plazuela BERMEJO: ALCALDE NUEVO PARA UNA CIUDAD VIEJA DEPARTAMENTO DE URBANISTICA D. Manue~ Bermejo, Ingeniero agrónomo, funcionario de~ Ministerio de Hacienda en e~ Catastro de Rústica; profesor de Jardineria y Paisaj!smo en ~a Escue~a de Arquitectura de Las Pa~mas, fundador, con otros, de~ P.S.A.C. (Partido Socia~ista Autonomista Canario), se presentó en ~a coa~ición e~ectora~ de U.P.C. (Unión de~ Pueb~o Canario) a ~s e~ecciones municipa~es, ~~egando a ~a a~ca~dia mediante e~ pacto con otras fuerzas po~iticas (P.S.O.E. y Asociación de Vecinos). Su presentación en éste debate que ahora abrimos no ~a hacemos en función de su cargo, ni de su re~ación con e~ Departamento de Urban!stica, a~ cua~ ha pertenecido y pertenece, antes bien, queremos hacer~o como representante de una fuerza po~itica de carácter popu~ar q~ ~e ha e~egido en defensa de sus intereses para e~ Ayuntamiento. Queremos saber cua~es son sus ideas y ~as de U.P.C. frente a cuatro temas, que con carácter genera~, trataremos con otras personas representativas de diversos sectores po~iticos y ciudo~anos. Estos cuatro t~mas serán: E~ diagnóstico de ~a proplemática urban1Rtica que le afecta al nivel en que se desenvuelveve su actitud poUtica, ~a instrumenw.c,¡,ón igua~mente urbanistica que tiene previsto ap~icar para afrontar esa prob~emática, ~a cnnf~ictividad de competencias que se gen~ra en su nive~ administrativo, y por ú~timo, ~as re~aciones que pueden estab~ecer8e entre e~ ámbito de ~a teoria po~itica en genera~ (y e~ pograma de una fuerza po~!tica, en particu~ar) y .aque~ otro de ~a práctica, ~~evada a cabo a partir de ~as posibi~idades que su posición de poder ~e permite. CARTAS UR~S 16------------------------------------------------- © Del documento, los autores. Digitalización realizada por ULPGC. Biblioteca universitaria, 2013
CÁR'!'AS URBANAS. ¿Cuáles son a su juicio los Problemas urbanísticos que una ciudad como -. Las Palmas tiene planteados, y lo que es más importante, en que 6rden jerárquico Vd. ':'.os situaría? MANUEL BERMEJO. El orden jerárquico es difícil porque los problemas se interfieren mutuamente. En este sentido yo creo que los mas importante~ que tiene Las Palmas quizá sean las urbanizaciones marginales que significan una parte muy importante de la poblacion de loas palmas. Después del problema de los viales, del tráfico y del aparcamiento, que incide naturalmente en toda la ordenación urbanística de la ciudad y también la revisión de unos críterios estéticos y por último ~riterios de desconcentración sobre todo, hacia los barrios, porque desgraciadamente los barrios marginales están alejados, son puntuales, y se han consolidado como núcleos aislados. Estos son los problemas fundamentales de orden urbanístico que, yo diría, tiene la ciudad de Las Palmas. C.U. Es evidente que resulta imprescindible la coordinacion de todas las políticas municipales de intervención sobre el suelo urbano. ¿Qué clase de órgano se ha previsto para ello? ¿Podría Vd. definirlo y explicar cuáles serían sus competencias? M.B.- El órgano que se ha pensado sin que se hayan precisado verdaderamente todas las competencias que tiene es una Gerencia de Urbanismo con todo lo que ello implica. Creo que la Gerencia tiene que ser todo lo más abierta posible. Es decir, sin las características que nosotros hemos definido en nuestra campaña y q~~ queremos mantener, es ser un Ayuntamiento Democrático Popular, a partir de esto, nosotros creemos que la ciudad debe estar implicada en la Gerencia a traves de todos sus organas representativos, tanto técnicos como populares. Es decir, en esa Gerencia entrarian naturalmente concejales, técnicos municipales, el Colegio de Arquitectos, la Escuela de Arquitectura y quizás algún representante de las asociaciones de vecinos, para que toda la ciudad, en sus diferentes estam~ntos se sintiera implicada. Habría que pensar también, claro en el poder central que "estuviera implicado para comprometerlo de alguna manera en la ejecución del Plan en aquellosaspectos en que indudablemente tiene que intervenir. e.U •. ¿y el Pleno municipal trasladaría a esa Gerencia alguna competencia especifica o sería un organo consultivo fundamentalmente? M.B.- N~, yo creo que tiene que ser un órgano consult1vo y ejecutivo. Ahora, todo esto no son más que deseos que luego tienen que tener un contenido político y ser aprobados. Nosotros creemos que la Gerencia debe tener la responsabilidad. C.U. La división y delimitación administrativa del territorio de Las Palmas es evidente que está hoy superada por una unidad funcional de mayor extensión y que esi- ~nte necesaria la coordinación de tolos ayuntamientos que operan sobre ella ¿Qué perspectivas existen para la creación de un Area Metropolitana y cómo se coordinarian los distintos ayuntamientos que entrarian a formar parte de ella? M.B.- Nosotros hemos dicho, y lo seguimos sosteniendo, que prácticamente los municipios de Santa Brígida y de Telde forman parte por sus características del are a metropolitana de Las Palmas. Esta sería el area metropolitana, pudieramos decir, más limitada, en que indudablemente los problemas y los habitantes son comunes. Pero aparte de eso, es indudable, por las características de la ciudad de Las Palmas y las de la isla de Gran Canaria, que no se pueden diferenciar gran parte de los problemas de una y otra, y tienen que haber --yen ese sentido estamos luchando no con mucho éxito porque el Cabildo se resiste-- una serie de órganos y de servicios de carácter insular que ataquen los problemas que no se pueden contemplar desde una perspectiva exclusiva del municipio de Las Palmas. C.U. La iniciativa que tiene el ayuntamiento de Las Palmas de realización de un Plan General, y al mismo tiempo, la iniciativa del Cabildo de realizar un Plan Insular, ¿van a estar de alguna forma coordinadas, se han establecido contactos para este fin con los responsables del Cabildo? M.B.- Yo creo que tienen que estar coordinadas. Esta es una batalla que llevamos planteada desde hac~ mucho tiempo, porque nosotros creemos que hay que establecer un orden jerárquico de prioridades y de obligaciones, de tal manera que el Plan Insular tenga una normativa que no pueda ser vulnerada en absoluto por los planes municipales. Este prOblema todavía en el municipio de Las Palmas creo que sería de fácil solución, pero las barbaridades que se han hecho en una serie de municipios rurales por carencia de un Plan Insular que les obligue y que les impida hacer una serie de desafueros como los que se han cometido, es una cosa que lo he puesto de manifiesto en repetidas reuniones colectivas; porque desgraciadamente en este punto nos vemos limitados por el poder omnimodo de los ayuntamientos. Entonces los crímenes que han constituido, por ejemplo, lo que ha hecho en la playa de Corralejo, o aquí mismo en Mogán, son crímenes que se van a seguir cometiendo porque los. ayuntamientos se resisten a ceder poderes. Sin embargo, nosotros creemos que de una manera colectiva, no marginando a los ayuntamientos, los Cabildos insulares deben hacer un plan que delimite exactamente una serie de aspectos urbanísticos para que no se sigan haciendo los mismos desafueros; que incluso el propio Cabildo ha cometido a través de su red de paradores en Gran Canaria. C.U. Volvamos a los problemas del municipio. Entre todos los problemas que antes citaba Vd. como más importantes estaban el chabolismo y la autoconstrucción. Evidentemente nosotros creemos que tanto el uno como el otro son síntoma~ del problema endémico de la vi~ienda en toda la región. ¿Qué ca~aci dad t1ene el Ayuntamiento para resolver el problema? ¿Qué posición, dentro de ~a~ que permite la ley, se va a adoptar frente a las urbanizaciones marginales? r-~~------------------------------------------CARTAS UR&4N4S 17 © Del documento, los autores. Digitalización realizada por ULPGC. Biblioteca universitaria, 2013
'M.B.- Este es un problema enormemente difícil de resolver; pero nosotros tenemos unos críterios. La dificultad está en llevarlos a cabo. Nosotros queremos dotar de suelo urbanizado barato y al mismo tiempo conseguir -- y éste es un tema de carácter político-- financiaci6n, créditos también baratos. Nosotros creemos que el problema de la vivienda y de la autoconstrucción se resolvería en gran parte a través de dotar de suelo urbano barato y dar créditos para que la gente construya. Pero esto tiene que ir paralelamente unido a otras medidas: el dotar a la gente de proyectos técnicos asequibles, que nosotros queremos que sean gratuitos a través del ayuntamiento, de la oficina municipal, Colegio de Arquitectos y de la Escuela de Arquitectura; con una dirección de obra de tal manera organizada que se tenga la seguridad de que la construcción está bien hecha. En este aspecto, nosotros daríamos una calidad a la autoconstrucción, una uniformidad y podríamos llegar a hacer viviendas dignas. En cuanto a 10 ya hecho, estamos estudiando las posibilidades para reformar todas estas urbanizaciones marginales, obligando a los promotores a que cumplan con todos los servicios que faltan, a tener un control exacto de todo ello, y a la legalizacion posterior. c.u. Sin embargo, el problema del chabolismo es diferente. Parece ser que el ayuntamiento tenía prevista una oferta de suelo municipal ordenado con una infraestructura mínima. Dadas las circunstancias actuales donde en ocasiones la chabola es una picaresca para conseguir vivienda de promoci6n oficial ¿no piensa vd. que esta soluci6n que prevee el ayuntamiento pudiera tener efectos multiplicadores sobre el problema? M.B.- No, yo creo que precisamente es la única soluci6n contra el chabolismo. Ahora bien la picaresca existe porque mientras que exista una ley tan aberrante como la actual, nosotxos no podemos luchar contra ella. Hemos querido luchar contra la :ey de tal manera que se den las viviendas a aquellos que realmente lo merezcan. Pero, sin embargo la ley, que es de carácter nacional y no local, les dá 25 puntos a los que viven en chabolas con lo cual la, gente sabe que una forma de conseguir una casa es meterse en chabolas. Apenas hemos llegado al "ayuntamiento ha habido una proliferaci6n extraordinaria de chabolas que estamos tratando. de paliar y sobre todo de hacer una investigaci6n exhaustiva para que esto no tenga validez. Esta picaresca existe, y mientras exista ~a legislaci6n que la proteja y aliente, poco podemos hacer nosotros sobre todo porque son medidas antipopulares. Estamos haciendo un censo y un balance para evitar lo que ha venido sucediendo últimamente. Por otra parte yo creo que la autoconstrucci6n 10 que hace es acabar con las chabolas porque les damos opci6n a esa gente de que puedan autoconstruirse. .Creo, sin embargo, que hay que acometer a nivel del estado una modificaci6n de la ley por la cual se les dá esa puntuaci6n a los chabolistas. C.U. Otro de los problemas urgentes que el nuevo ayuntamiento se ha encontrado casi como herencia de corporaciones anteriores y que demanda soluciones drásticas, es el transporte público. ¿Piensa Vd. que a travl!is de la ,planificaci6n del transporte urbano se puede provocar un cambio real en el uso de los servicios y del equipamiento? ¿y si es así, c6mo? M.b.- Nosotros creemos que se puede provocar y se provocará un cambio total, porque en cuanto dotemosde un servicio fluido y asequible a todo el mundo, indudablemente dejarán de ser un polo de,atracci6n los sitios que ahora tienen un buen servicio. Ahora bien, ¿c6mo 10 vamos a hacer? lo estamos haciendo ya; hay una intervenci6n en el servicio de guaguas y éste va a pasar al ayuntamiento y estamos ya en vías de hacer un estudio bastante avanzado de señalizaci6n, de carril "solo bus", y de darle toda una política de prioridad a los servicios públicos respecto a los privados. Ahora bien, el transporte en Canarias tiene una dimension muchisimo mayor. Tanto por INECO como por SENDA~ 3 se han hecho estudios global izados del transporte en las Islas Canarias. Tenemos que partir de una realidad incuestionable que sucede en todos los paises del mundo, tanto capitalistas como socialistas, de que el transporte público es deficitatio y que hay que considerarlo como un servicio. En este sentido los estudios apuntan todos hacia una solucion global, de tal manera que se forme un consorcio Cabildo - Municipio - Estado, en el cual el Estado aportaría una financiaci6n como sucede en la Península (porque no olvidemos que aquí no hay ferrocarriles, que la Renfe es un servicio público, y que le cuesta al Estado un deficit de treinta y seis millones de pesetas al año, 10 que supone más de mil pesetas por habitante). Si a nosotros nos dieran mil pesetas por habitantes solventariamos de maravilla el trandporte público. Por otra parte, existe un caos y una proliferación de empresas, Salcai, Utinsa, transportes escolares, etc., con un desperdicio enorme de servicios, porque circulan coches vacios por las mañanas y tenemos los autobuses, parados durante mucho tiempo. Con una solución integral bajo un solo mando, creo que ahorraríamos muchisimo y que podríamos dar un servicio muchisimo mejor. Esto está bastante estudiado y está siendo actualmente pormenorizado por el ingeniero municipal de tráfico D. Fermín Monzón, y con el que acometeremos el proulema. C.U. Todos estos problemas urbanos que se han ido ennumerando han tenido tradicionalmente como tratamiento clásico el Plan de Ordenaci6n. El Ayuntamiento de Las Palmas tom6 recientemente el acuerdo de aplicar a rajatabla las determinaciones del Plan de 1.962 todavía en vigor. Tanto Vd. como los concejales no ignoran que la normativa urbanistica de aplicaci6n en Las Palmas, incluido el propio Plan General, es un cumulo de contradicciones, tanto legales como técnicas. ¿C6mo se piensa afrontar este problema?, es decir, ¿qué significado tiene el aplicar a rajatabla la normativa urbanistica del Plan General? M.B.- Conociendo perfectamente todos los defectos que tiene la normativa urbanistica y conociendo todas sus limitaciones, es muchisimo más grave no tener ninguna normativa y no tener ninguna limitación. El problema que existía en Las Palmas es que la normativa, los planes, los permisos de construcción y todas esas cosas, estaban sujetos al arbitrio de un señor y que por 10 tanto se estaban cometiendo CARTAS UR~S 18,----------------------------------------------~ © Del documento, los autores. Digitalización realizada por ULPGC. Biblioteca universitaria, 2013
.arbitrariedades. Tenemos qu~ aplicar algo, en un periódo de transici6n hacia el nuevo Plan, y ese algo, el único asidero legal que tenemos es por lo menos una ordenaci6n de vo1umétrias con arreglo al plan del 62, puesto que nos encontramos con a1tisimas densidades en algunos barrios de Las Palmas. Hay que asirse a algo porque si no nos encontramos con una serie de críterios persona1istas que es 10 que queremos evitar. Esto es 10 que ha querido significar esta medida, aún reconociendo sus defectos. C.u. Supongamos que esto es cierto y supongamos también, como Vd. ha manifestado en diversas ocasiones que es necesario redactar o sustituir este Plan General por otro nuevo. Sin embargo, en el marco juridico actual, las intervenciones de infraestructura como carreteras, e1ectrificaci6n depuradoras, potabi1izadoras, o en dotaciones como las escolares, sanitarias y administrativas, intervenciones de tanto peso en el desarrollo de una ciudad, caen fuera del ámbito del poder municipal. ¿C6mo cree Vd. que se puede solucionar el problema en el cuadro del Plan General?, o bien ¿qué relaci6n va a tener el Plan General con estos problemas que caen fuera de lA competencia municipal? M.B.- Esto es real. Siempre tenemos el eterno problema en la urbanización: aplicar el críterio urbanístico y forzar los viales o el hacer los viales y forzar el criterio urbanístico después. Procuraremos que en este Plan General haya la máxima participación en su elaboración si no a nivel de elaboración técnica, si a nivel de consulta continua. Como vds. saben el nuevo plan que estaba encargado a un equipo de Madrid, despues de hablar con el hemos consequido que haya una colaboración entre este equipo que tiene el encargo y organismos locales; nosotros seguiremos a lo largo de todo el proceso de elaboración en consulta continua, con los organismos oficiales. En el aspecto, por ejemplo, de la enseñanza ya estamos en contacto con la Delegada del Ministerio de Educaci6n y no creo que vaya a presentar ningún problema. En el Ministerio de Obras Públicas también. Es cuesti6n, y para eso está la Comisión Provincial de Servicios Técnicos que no creo que sea inoperante, de sentarnos en una mesa todos y ceder mutuamente y encajar los diferen~es planes y los diferentes proyectos. C.U. En este terreno de las competencias, el proceso auton6mico que se prevé hará que el Mopu, (ya se ha realizado tanto en Catalufia como en el Pais Vasco), transfiera competencias urbanisticas especialmente las de la Comisi6n Provincial de Urbanismo a la Junta de Canarias. Pero la U.P.C. a la que Vd. pertenece, se ha negado a formar parte de ella. ¿Puede esto plantear conflictos entre Ayuntamiento y Junta, en la formu~a ci6n de la política urbanística a aplicar en la isla y en la ciudad? M'.B.- Yo creo que si; probablemente si, por- ~ indudablemente nuestra no pLesencia en la Junta de Canarias, implica q:',,," podemos encontrarnos con una situaci6n prefabricada, a la que. tendríamos que ajustarnos y desde el punto de vista urbanístico quizá hubiera sido mis conveniente la participaci6n. El hecho es que a nosotros nos parece que la Junta de Caaarta. tiene una larga tradici6n de inoperancia, una larga tradici6n de farsa. No sabemos exactamente el poder real que tiene y si va a querer hacer las cosas de verdad o va a continuar en la t6nica tradicional. Hemos creido que han empezado mal, porque han empezado con peleas internas dentro de la U.C.D., como pas6 en la anterior Junta, y entonces nosotros somos escépticos sobre su viabilidad, sobre su poder y sobre su eficacia; por eso nosotros no hemos participado. Ahora bien, el hecho real es que luego habrá que sentarse en una mesa y como siempre empezar las negociaciones y ver los diferentes puntos de vista. Hay una cosa real, que como dije antes, se les dá un poder omnimodo en la cuestión de los planes, en la cuestión urbanística, a los ayuntamientos. No creo que la Junta tenga facultades para recortarlos. C.U. En este mismo ámbito, uno de los objetivos específicamente po1iticos de la U.P.C. planteados desde las elecciones, ha sido la democratización del poder en el camino hacia un aúténtico poder popular. Despues de su experiencia de estos meses en el Ayuntam1ento ¿continúa siendo válido el planteamiento? ¿de qué forma puede articularse poder popular y Ley de Régimen Local? M.B.- El planteamiento sigue siendo válido, lo que pasa es que todavía no ha podido llegar a ser una realidad de órganos y demas. Pensamos dar ya los pasos sucesivos para ello y así lo hemos dicho publicamente. Pasos que se van a manifestar primero en una participación en los plenos, con voz pero sin voto, de las Asociaciones de Vecinos, de las Asociaciones de Padres, y de cualquier organización social, de tal manera que hagan llegar alayuntamiento, no solamente los problemas, que eso ya lo están haciendo, sino que a través del Pleno salga esto a la luz pública. Queremos darles una participación activa a estas organizaciones sociales en todos los planes. Antes dije precisamente que en la Gerencia de Urbanísmo nosotros creemos que deben estar algunos representantes de las Asociaciones de Vecinos; tanto en los Planes de Obras y Fomento, como en los de acción comunitaria, etc Todos van a ser oidos, van a elaborar conjuntamente con nosotros, quizá en puntos concretos, los planes; y se les va a dar el protagonismo en la vida, de los barrios, lo cual no quiere decir que ellos vayan a tener capacidad de decisión, porque la ley lo impide. Tanto la decisión como la participación será una gracía, algo graciable del Ayuntamiento que va a colaborar con ellos. En este sentido nosotros hablamos de poder popular, aparte indudablemente de que el poder popular se manifiesta en la orientación general de la política del Ayuntamiento, dándole prioridad a aquellos barrios y a aquellas entidades que han sido marginadas a lo largo de todos estos años. Esta prioridad a las urbanizaciones marginales y a toda esa serie de cosas, como la autoconstrucción, es ya dar, desde nuestro punto de vista, un enfoque claramente popular a nuestra política municipal. C.U. A partir de la experiencia que ha tenido la U.P.C. dentro del Ayuntamiento cree que sigue siendo válido el programa electoral que se p1anteo~ en su momento, o cree que en estos momentos debe establecerse 1m cierto debate con respecto a la po1itica urbanística que debe plantearse la U.P.C.? ~"~~---------------------------------------CARTAS URBANAS 19 © Del documento, los autores. Digitalización realizada por ULPGC. Biblioteca universitaria, 2013
'. M.B.- Nosotros creemos que en líneas generales nuestro, programa sigue siend0 válido y es susceptible de llevarse a cabo. Quiero hacer constar, sin embargo, lo que ya he dicho reiteradamente: que U.P.C. tiene el gobierno pero no el poder. Concretamente en la Permanente tiene mayoría U.C.D. Estamos aislados, estamos en una isla "de poder" de la U.C.D., en que nos vemos con una serie de cortapisas, a través de los organismos oficiales, de los órganos de difusión, en la que no podemos actuar con plena libertad. Todo esto tenemos que asimilarlo cerno una realidad viva y saber que lo que nosotros planteamos es un deseo y que lo que podemos hacer no siempre coincide con nuestros deseos. El momento del debate yo creo que todavía no lo es, porque indudablemente no llevamos sino dos meses en el AyunNOTAS FINALES: tamiento. Parece que ha pasado un siglo, pera no llevamos sino dos meses, que es prácticamente un momento insignificante y pensamos que cuando conozcamos todos los problemas, cuando todos los problemas estén atacados, cuando todos los problemas esten conocidos en profundidad, será el momento del debate y será el momento de hacer una especie de balance de lo que queremos yde lo que tiene que ser modificado. Yo, por ejemplo, puedo decir una cosa concreta, un deseo que he manifestado muchas veces por mi formación ecológica, como es el del carril para bicicletas, pero esta '.ma ciudad sin aceras, no tenemos donde ... ...:terlo, no veo otra posibilidad, y esto es una cosa que tenemos que estudiarlo y no soy yo sino los técnicos. Si puedo decir que, en este camino, ya ha sido aprobado también ~l avance del plan de ordenación de Vegueta Triana en un pleno y en este casoestamos ya dándole un contenido para hacer una ciudad más vivible un plan que lleva tiem~o en elaboración y que ya lo hemos aprobado. Ahora, las otras cosas las someteremos a debate más adelante. Pero aparte de esto, estamos sometiendo a debate continuo nuestra política en los barrios. Esta misma tarde me vaya la unión del Risco; ya he estado en la Isleta, ya he estado en Las Coloradas y hemos ido recorriendo barrio por barrio, para que la gente, nos formule, nos critique, nos diga lo que tenemos que hacer y discuta con nosotros y nos plantee sus problemas. Esto lo estamos haciendo todos los días, además de recibir a todas las asociaciones de vecinos que vienen continuamente a plantearnos sus problemas, que nosotros los recibimos y en la medida dE lo posible los tratamos de resolver. El debate está abierto. De alguna manera D. Manuel Bermejo ha contestado y ha puesto boca arriba las cartas de su juego, será necesario contrastarlas ahora con otras concepciones ideológicas y poltticas para poder valorar adecuadamente su validez y coherencia con el medio social y fisico en el cual se tratan de aplicar. Sin embargo, a los efectos de clarificar este debate nos vamos a permitir intervenir en el mismo, señalando aquellos aspectos que merec~rion ser profundizados o discutidos en mayor o menor nt. .:~~':{. ;:.'JideY!temente no somos juez sino parte, y queremos ¿ ¿evar agua a nuestro mo¿ino. Nuestra intención es clarificar nuestros problemas urbantsticos y la forma de intervenir en ellos y, por tanto, vamos a pedir insistentemente precisión y claridad. Estas notas finales tienen sólo esa finalidad. Refiriendonos a los cuatro temas que señalabámos en la introducción, habremos de comenzar por la identificación de la problemática urbanistica de Las Palmas. A este respecto nos preocupa que en las declaraciones de Manuel Bermejo no haya una idea global de cual es el problema urbantstico en nuestra ciudad. Es cierto que ello requiere un trabajo de sintesis que puede muy bien no estar realizado aún por la corporación, pero aún ast, seria necesario separar lo que son stntomas (el tráfico, la urbanización marginal, el deterioro ambiental •.• ), de lo que pueden ser problemas estructurales (concentración, descentralización de los servicios, etc ••. ). Esto es un ejercicio que de alguna manera se ha reclamado desde siempre, ya que son errores en los cuales suelen caer con bastante frecuencia los técnicos al servicio de la administración. El problema del tráfico no es un problema de carreteras o vias urbanas. el de la urbanización marginal no es un problema CARTAS UR~20----------------------------------------------- © Del documento, los autores. Digitalización realizada por ULPGC. Biblioteca universitaria, 2013
de edificaciones ilegales y clandestinas y el deterioro de Vegueta 110 es un prob lerocr. de ordenanzas. Esto anterior lo decimos porque notamos que cuando se refiere a " los instrumentos a aplicar a esta problemática, influido prob~ blemente por la deformación profesional que tienen los técnicos municipales en los contactos y asesoramientos que habrá recibido de los mismos, Manuel Bermejo se decanta rocr.nifiestamente hacia los controles legales más que a un control en profundidad del fenómeno y la problemática social por la que están generados estos s!ntorocr.s. Nos preocupa que se diga que se vqn a ofrecer proyectos legales y gratuitos a los propietarios de las parcelas, y que a través de la exigencia a los promotores (¿promotores? ¿qué promotores?) de los servicios minimos, la situación se regularizará bastante, o al menos quedará "lega lizada" • Nos preocupa que el prob lerocr. de l chabolismo se achaque a los 25 puntos de una ley de viviendas de protección oficial, porque por encima de estas cuestiones, absolutamente marginales está la ausencia de lo que seria reclamar -politicamenteel derecho a la vivienda, con todas las connotaciones que tal actitud puede llevar consigo. Las medidas que se piensan aplicar, aisladas y sin control estructural de las mismas, pueden provocar situaciones tan contradictorias para un partido de izquierda como aumentar el paro o fomentar el chabolismo. En ésta linea es "igualmente notoria la concepción, de una parte restrictiva, que se hace del instrumento Plan General, reducido a ordenanzas volúmetricas, y, de otra parte, el optimismo con que se piensa aplicar como si tuvies~ propiedades taumaturgicas. Un medio interesante, sin embargo, lo constituye la denominación gerencia de urbanismo -( que aunque no sea tal, de acuerdo con la ley del Suelo)- en tan.to puede crearse un ámbito de debate importante. Deberia no obstante, cuidarse mucho su instrumentación ya que su carácter abierto puede chocar de frente con la eficacia, inclus~"como órgano consultivo que es lo único que puede ser. El te~cer bloque de cuestiones, lo constituye el tema de las com- ;;¿ t¿¡:c :L;<,. es un tema po l-ítico por an tonomas'w., !f una mesa de negogociaciór., es sólo eso:" depende de la voluntad de los negociadores y de la capacidad de la contraoferta. Por otro lado existe una auténtica guerra en estos momentos por la asunción de competencias entre todos los organismos que sean locales o centrales. ¿Qué capacidad de intervención tiene el Ayuntamiento en este juego? Probablemente no depende de él mismo sino de la correlación de fuerzas que existan en cada momento y de cómo se utilicen. El último terocr. es el de la politica con mayúsculas. O no hemos entendido bien, o Don Manuel Bermejo confunde participación popular con poder popular. Nosotros rogariamos una reflexión profunda sobre este tema. Reflexión de si es posible en las circunstancias actuales, rodeado como está el Ayuntamiento por todas partes por intereses de U.C.D., hablar de poder popular. Preferimos que no se hable o que, en todo caso, se reflexione sobre los movimientos sociales urbanos y sobre su capacidad de movilización -hay abundan tes ejemplos en la bibliografia al respecto-, que de la misma for~ ma que se mueven para dar gofio a los saharauis también podrian moverse para reclarocr.r su derecho a la ciudad, por recordar a H. Lefevbre. -------------------------------------------------CARTAS UR~ 21~ © Del documento, los autores. Digitalización realizada por ULPGC. Biblioteca universitaria, 2013
MARCELLO LELLI DIALETIlCA DELLA CITI A' traducciones DIALETTICA DELLA CITT~ por ALFREDO BEseos Parece del todo oportuno, para el primer número de una revista dedicada a la ciudad, presentar uno de los pocos trabajos que intentan una interpretación de "la ciudad como hecho total". Marcello Lelli (Roma 1944), sociologo, es conocido fundamentalmente por su libro "DIALETTICA DEL BARACCATO" (Bari 1971) y también en autor en colaboración con F. Buratto de "LA CrTTA COME RAPPORTO SOCrALE" (Bari 1975, una investigación sobre la ciudad de Pesaro que habría de servir de base para la intervención en su centro histórico del Gruppo Archittettura (Aymonino, Panella, Polesello, Lena, etc.) en 1973. Dialéctica de la ciudad es una reelaboración no muy reciente de una conferencia de Lelli en el curso de Planificación territorial de la Facultad de Arquitectura de Roma en el año 1972, y pese a ello es un escrito enormemente sugerente pero que, si no queremos caer en el sociologísmo necesita a nuestro juicio algunas precisiones, sobretodo en cuanto al campo de validez de sus propuestas. Es relativamente corriente que en la metodología marxiana aplicada al fenómeno urbano dé como resultado un desarrollo de la propia dialéctica materialista antes de una aportación sustantiva a la explicación de las reglas de producción del fenómeno urbano. Desde este punto de vista es un gran aporte para la teoría general del modo de producción capitalista la consideración del rol ideológico de ·la ciudad, incluso como aparato, pero su validéz entendemos es muy limitada en cuanto explicación del proceso de producción del espacio urUano. Es decir, independientemente de algunas intervenciones directas sobre la ciudad por parte de la estructura política, la producción de la ciudad en su globalidad no tiene su razón en la construcción de un aparato ideológico de alta eficacía, sino que es evidentemente un efecto derivado de ella, que refuerza habilmente sus mecanísmos reales de producción. En efecto, las razones por las que Roma en lugar de ser la Metropólis de Fritz Lang es un algomerado de casas tendencialmente bajas, puede buscarse en la estructura de propiedad del suelo, en los mecanismos del mercado de acceso a la propiedad de la vivienda, en economías y deseconomías de aglomeración, etc. antes que en una estratégia fundada para la desocialización de las clases subalternas. Esta confusión o fusión entre causa y efecto es constante en el traCARrns URBANAS 22-----------------------------------------------1 © Del documento, los autores. Digitalización realizada por ULPGC. Biblioteca universitaria, 2013
b· de Le11i donde la imagén que se trasluce del modo de aJo, " "" ~" 1 d ·ccl.·o~n capitalista es caSl re11.g1osa y rnlstlca, y a pro u """ " forzar el análisis atribuyéndole funclo~a11dades posltlV~S o negativas para el rnantenirnien~o del s~sterna a to~o fenoobservado se corre el pe11gro de lntegrarse lnvolunmeno, " 1" tariamente en la corriente estructural ~unclona lsta~ue es sin duda 10 más opuesto a las intenclones de partlda MARCELLO LELLI IHALETTICA DELLA CITTA' del autor. 1. El mejor punto de partida para enfrentarse con nuestro tema me parece que no puede ser otro que el estado de malestar que en general, en tre las fuerzas populares, ha provocado la recientisima ley de reforma de la vivienda: esta ley no responde a las expectativas de nadie y resuelve muy pocos problemas del habitar urbano limitándose a una serie, esta vez más amplia que de costumbre, de impulsos en algunas direcciones y de rearticulaciones parciales del territorio (1). Los chabolistas han luchado durante años, los mismos sindicatos han salido al exterior de la fábrica y han proclamado huelgas generales y al fin los resultados obtenidos son pocos o ninguno. ¿Por que la Ley de reforma no responde a las expectativas que vienen de la base, a la demanda imperativa de la vivienda como servicio civíl? En la respuesta a esta pregunta, o mejor en una cierta particular respuesta esta, creo yo, el nudo de fondo de todo el problema de la vivienda en nuestro país. Esta ley no es errónea porque así 10 ha querido la D.C. y porque los otros partidos, que tambien han luchado, no lé han conseguido cambiar de dirección (como se demuestra en el debate que ha habido; las propuestas alternativas que se han hecho habrían podido cambiarla sin duda para mejorarla pero la sustancia hubiera permanecido igual): el hecho es que las estruct'lras formales de la sociedad política no son capaces de cambiar la estructura de la ciudad capitalista, no puede cambiar el terreno externo a la estructura de la fábrica (que en una sociedad burguesa no es competencia, sino en sus aspectos formales. de la sociedad política) como aquello que es, en cambio, articulación de la estructura de la misma fábrica. A menudo cuando se habla de la ciudad se dice que el resultado de la fábrica capitalista, responde a las exigencias del capitalismo, y, corno resultado, puede ser modificada con instrumentos que prescinden la de organización del trabajo (2) por ejemplo, con los legislativos: en cambio no es así: la ciudad moderna no es el resultado de la fabrica capitalista sino su torma espacial (3), "la forma espaclal de la organización capitalista del trabajo", el capital social que se articula, que se divide, que se vive en la forma de la ciudad y no en su resultado: no es cierto que primero existe la FIAT v despu6s existe Torin0 y por ello le es posible al consejo municipal de Torino cambiar la ciudad indepen, dientemente de la FIAT, antes bien Torino es el modo espacial con el que la FIAT se organiza a sí misma y para cambiar este modo es necesario cambiar toda la FIAT. En mi opinión las últimas luchas por la vivienda (4), las comenzadas en 1968 despues del movimiento estudiantil y durante el otoño caliente, han comprendido esto, y por este camino han comenzado, inventando nuevos metodos de lucha, creando al mismo tiempo nuevas formas de socialización, a atacar la ciudad capi tal y no la ciudad hija del capital: por esto la ley está tan lejana de sus exigencias, viene de lejos y va lejos. 2. ¿Por que esta introducción? ¿Que sentido se puede dar a afirmaciones tan taxativas? Me doy cuenta que insistir sobre esta afirmación: la ciudad no es el resultado del capital que se organiza, puede parecer incluso gratuito y en el llIDlte vaClO de significado, casi un juego de palabras. Yo pienso sin embargo que si partimos de esta hipótesis y profundizamos a fondo dentro de la situación actual buscando el caracter de capital de la ciudad, la dialéctica intrínseca con que la organización de la fábrica se organiza de forma contraria en el habitat urbano, podernos encontrar una explicación de los mecanismos de la ciudad de hoy que vaya finalmente más alla de la evolución y del formalismo; superando al mismo tiempo la división tradicional de las ciencias, por que la ciudad no es sólo el lugar donde se habita, sino es un modo de v~da, una tradición, una memoria, un lugar de la vida de todos los días y no se puede hablar de ella sólo corno arquitectos, corno economistas, corno sociólogos formalistas, sino corno sujetos enteros. Asumir esta hipótesis significa de hecho leer la ciudad corno momento comprehendente de la vida social en el que la ideología y la estructura son momentos orgánicos e interactuantes, caras convergentes o aparentemente divergentes de un mismo proceso social (5), significa partir no de la forma del capital sino de su organización social, de las fueE zas que lo componen, directamente de las masas mas que las formalizaciones económicas. Y ahora una serie de preguntas que a menudo se escapan a los que analizan la ciudad (o para cuya resr--------------------------------------------------cARrns URBANAS23 © Del documento, los autores. Digitalización realizada por ULPGC. Biblioteca universitaria, 2013
MARCELLO LELU DIALE'ITlCA DELLA CITT A' puesta se delega al sociólogo que no sabe economía, el moralista de los tiempos nuevos que naturalmente no conoce la urbanística) pueden ser planteadas, llegar a ser actuales e incluso punto de partida de un discurso interpretativo y de transformación (6). ¿Por que se quiere la casa en propiedad aunque * a plazos y no en alquiler? ¿Por que los excluidos de la ciudad (cuando hablo de excluídos no entiendo solamente a los que habitan en los slums sino tambien los que no tienen casa o, peor, la tienen a un precio para ellos insostenible)- desean la ciudad? ¿Por que los que no disfrutan de la ciudad, los que más pagan sus gastos, el que quizá proviene de un ambiente campesino donde vivía en una cultura integrada aunque en la ciudad a aceptar todos los desde la crisis una vez en (7) está dispuesto todas las formas y mecanismos de ella locura del tráfico a la casa - prisión, y quiere continuar haciendo la ciudad en el mismo modo en que él la ha encontrado? Hablo en una facultad de Arquitectura y lo que digo podrá parecer peregrino a nivel de masas, y no sólo a la clase media sino también entre las clases populares, cambiar la ciudad o hacer otra ciudad en el sentido en el que lo entendemos nosotros es una cosa que no tiene significado, no tien~ * "casa de riscatto" en el original. valor. Rehacer todo el modo de habitar, construir la ciudad del futuro crear nuevos modelos urbanos a nivel de masas, formas a nivel popular, son problemas intelectuales (como por otra parte lo son) y el único objetivo verdaderamente sentido es el ingreso en "este" modo de habitar: es un cierto tipo de casa con una organización espacial tradicional, con un buen salón, el comedor siempre cerrado, el dormitorio con la cama dominante (8) con todas las cosas tradicionales de la cultura de la casa: el mueble recubierto de ganchillo, el cuadro más o menos bello, el armario inamovible, etc. En mi opinión ningún discurso sobre la ciudad puede ser admisible, o al menos tener una relevancia sociológica y política, si no se busca una respuesta a estas preguntas, si no se explica por que en el fondo la ciudad es aceptada, por que se vive la condición absurda y alienante de odiar la ciudad por la mañana cuando se toma el tranvía o el automóvil para ir al trabajo, y amarla por la tarde cuando se vuelve a casa y en el fondo se vive encerrado en las casas casi como si no fuera una comunidad. Y por esto es necesario partir de la hipótesis que formulaba hace un momento. Si digo que la ciudad es el resultado del cRpital, es decir la derivación mecánica de la concentración capitalista, la que consigue el amontonamiento en el mismo lugar de aquellos que deben ir a trabajar o a la fábrica o en cualquier zona de actividad concentrada, no comprendo la dinámica particular de las ciudades, no se por que en Roma por ejemplo no se construyen rascacielos sino casas bajas ("exempla sunt odiosa", y naturalmente este es además un ejemplo equivocado) no comprendo por que, si alguna vez existen, y, por ejemplo en las ciudades americanas existen y cómo, dónde están los parques, etc. En el fondo si se mira a las exigencias del capital como simple hecho económico en vez de organizac~on social, el modelo principal de ciudad, cuánto más útil y menos costoso sería aquel hipotizado por Fritz Lang en "Metropólis", una serie de altísimos rascacielos (9) en cuya base trabajan y viven los obreros, a partir de las vísceras de la tierra, y, en la parte alta, viven, en jardines, los burgueses y sus amigos según los más antiguos esquemas de visión dicotómica del mundo. Si en cambio partimos de la otra posición: la ciudad es el "capital como organización social" en su dimensión espacial, entonces toda la problamática llamada ideológica, pero que en este caso es la sustancia del problema es la forma viviente de la ciudad, se explica. Llega a ser fácil descubrir las razones de la situación específica de hoy así como el modo en que se configura. Para descubrir estas razones es necesario sin embargo dar un paso adelante y enfrentarse por un momento con el problema de la relación ideología - estructura en la organizaclon social capitalista. No se cuantos de vosotros han tenido ocasión de de leer uno de los últimos ensayos de ALTHUSSER, "Ideología y aparatos ideológicos del estado" (lO). En éste ensayo el problema, aunque demasiado esquemático, está bastante bien planteado. Althusser distingue, hablando del estado, entre estado como estructura represiva, ·estado como poder (y por consiguiente si queremos tambien fábrica como estructura de poder, como mecanismo en el que se ejercita materialmente la explotación en el ámbito de estructuras jerárquicas con sumisión forzosa) y aparatos ideológicos del estado, estructuras que sirven para hacer funcionar con I consenso de todos el aparato¡ capitalista. Los aparatos i-j deo lógicos del estado crean] condicionamientos, construyen modelos de referencia, valores aceptados por las clases subalternas, a través de la ideología, que se con-' figura así no sólo como el resultado mecánico de las exigencias del capital sino también como la condición de su aceptac~on, como el momento fundamental del capi tal en la esfera externa la producción, aquella e que la fuerza del trabajo n produce sino se reproduceEn este sentido la ideología CARrns URBANAS 24------------------------------------------------1 © Del documento, los autores. Digitalización realizada por ULPGC. Biblioteca universitaria, 2013
loe aparatos ideo16gicos son la forma externa de la fabrica (y aquí somos conscie~ tes de estar exasperando las posiciones de Althusser, pero cfr. la nota 11) de la organizac10n del capital y de ella son momentos tan esenciales como los otros, resultados y condiciones. Uno de estos aparatos ideol6gicos (uno de los fundame~ tales) es la ciudad. ¿Pero cuil es el modo de actuar de estos mecanismos? La estructura represiva, la fábrica, actúa en el momento de la distribución de la fuerza de trabajo, en el momento en el que se ejercita materialmente (según reglas mediatizadas por un determinado ordenamiento jurídico) la venta de la fuerza de trabajo: tal fuerza debe al final de cada jornada de trabajo ser reconstituída, estar de nuevo disponible pero la reconstituci6n, por su carácter diametralmente opuesto al de su consumo, debe suceder en la sociedad del capitalismo desarrollado en la forma más diferente (y por esto más funcional) posible a la de su consumo. La máquina social debe funcionar perfectamente e.xplotando al trabajador de la mejor manera y destruyéndolo lo menos posible, por esto la reconstituci6n de la fuerza de trabajo debe suceder en la forma más productiva posible, y ello debe ser (al menos a nivel de la apariencia) un momento de libertad, que tenga en sí ~oda Una serie de gratificaciones no sólo físicas sino intelectuales, psíquicas y personales: toda una serie de gratificaciones que permitan ir adelante. Por esto, en la esfera de la reconstitucion de la fuerza de trabajo la represión aparentemente disminuye y se usa la ideología: los mecanismos, de dominio se mantienen, porque no pueden durar sólo 8 horas al día de otra forma se deterioran pero asumen un aspecto to~ t~lmente diferente, sin que, S1n embargo, esto comporte ~ , como se podr1a creer, una solución de continuidad entre lo de dentro de l~ fabrica y 10 de fuera de la fabrica, es decir sin una separación mecan1ca entre los dos momentos. Esto significa que el modo mejor de reconstruir la fuerza de trabajo, incluso aquel aparentemente más lejano de las reglas del tra- 'bajo (y pensamos en las teorías del tiempo libre como tiempo de libertad, y en las varias concepciones espaciales del tiempo libre (12), es siempre estrictamente funcional a la organización capitalista del trabajo no .como su resultado sino su momento particular, aquel en que la organización capitalista se extiende fuera de la fábrica, reorganizandose en toda su complejidad (13) colectiva y social, el momento en el que el capital sale de la fábrica -que solo es un trazo de su casay se sienta a la mesa para volver a comenzar mañana. Es por esto que 10 de fuera de la fabrica, en nuestro caso la ciudad, debe ser libre, diferente, porque sólo así todas las gratificaci~ nes necesarias a la reconstitución de las fuerzas de trabajo se realizan, y la reconstrucción se hace bien. la ciudad por eso debe ser otra cosa respecto a la fabrica, debe dar la sensación de una profunda, clarísima separación entre vida de fabrica y vida social, y ahora el barracón de trabajo se sustituye la ce lula familiar al humo el verde, al tiempo bloqueado por los horarios el tiempo para pasear ir a la iglesia (aunque, corno veremos, ello choca con el uso de la ciudad corno mercancía, con el hecho de que ello se produzca la especulación y Se 1.1 L'gUC ~1 un ¿e fancionalización eje t,'eL] 1 a construcción urbana con respecto a las exigencias de beneficio de algunas fracciones del capital y no del conjunto del capital social). La concentración que se realiza en la fabrica debe tener una solución de continuidad al menos aparente, la socializaClon forzada realizada en el lugar de trabajo debe ser rota, la ciudad debe dar la ilusión de una movilidad social disfuncional a la empresarial, debe crear diversas metas, diversos objetivos. La jerarquía que existe e~ la ciudad por ejemplo, es d1ferente a.la de la fábrica allí en la mejor de las hipótesis existe 8 ó 10 niveles diferentes de cualificación y de retribución, tocables con la mano, evidenciaMARCELLO LELLI DIALETTICA DELLA CITT A' dos en sus palmarias diferenciales, aquí las viviepdas al menos en una gran Ze, na media no tienden a dif~ renciarse, nace la habitación más o menos "standard' para "muchas" clases sociales. La jerarquía social existe también en la ciudad, pero es menos dura, mas difuminada, sobre todo al menos aparentemente más recorrible de la que esta dentro del puesto de trabajo. Y todavía, la ciudad es el lugar del consumo, y el co;¡sumo, que es hecho social, colectivo (14), sucede en la forma de la individualidad, siempre más exasperada en el momento en el que se le dan menos posibilidades para funcionar (pensemos por ejemplo en el carácter particular de los grandes almacenes donde la individualidad por un lado es exaltada casi hasta la locura de la libre elección entre 40.000 productos diferentes,·y por otro lado es controlada., bloqueada, guiada, mantenida, casi inexistente por la pro~ pia estructura del gran al macen) (15). y la ciudad de~ be ser el lugar donde se hace "política", el lugar en el que a la organización de clase específica construída materialmente en base a las divisiones existente estructuralmente dentro de la empresa se sustituye la organización horizontal, la unión entre los ciudadanos en cuanto tales (es decir simples abstracciones) sobre las bases ideológicas o ideales que sean. En sustancia descubrirnos, URBANAS 25 © Del documento, los autores. Digitalización realizada por ULPGC. Biblioteca universitaria, 2013