Cultura y enseñanza pública en Las Palmas de López Botas: la creación de un instituto local de segunda enseñanza
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CULTURA Y ENSEÑANZA PÚBLICA EN LAS PALMAS DE LÓPEZ BOTAS. LA CREACI~N DE UN INSTITUTO LOCAL DE SEGUNDA ENSEÑANZA POR SANTIAGO DE LUXÁN MELÉNDEZ La existencia de un Instituto de enseñanza media en Las Palmas, cuya vida discurrió entre los compases iniciales del Sexenio y primeros momentos de la Restauración (20-X-1868 a 15-IX-1876), no es desconocida por la historiografía. Millares Torres, por ejemplo, dio fe de vida del mismo en su Historia General de las Islas Canarias. Falta sin embargo-una monografía que aborde, entre otras cosas, las circunstancias de su gesta- . r . . cien, e! iiioiiieiiio del iiaciwiaiio, su desai-dlü y rápida desaparición. Y el asunto reviste cierta importancia, puesto que la ciudad de Las Palmas carecerá de un centro de este tipo hasta 1916. El tema que desarrollamos en este artículo se refiere al primero de los aspectos enunciado, es decir la génesis del Institi"t~. N~estre escrite dehe ser mnsiderude pm tante, cmx la presentación de una investigación en curso. No parece que sea necesario justificar la estrecha relación entre cultura y educación, términos que encabezan nuestro trabajo, especialmente si nos referimos a los años centrales de la Núm 36 (1990) 79
2 SANTIAGO DE LUXÁN MELÉNDEZ pasada centuria, en los que el analfabetismo constituye el marco general de cualquier sociedad. Parece evidente también, que existe una correlación entre las variables creación cultural y grado de instrucción, y de éstas y nivel de ingresos o desarrollo (y naturalmente de distribución de los ingresos). Europa se mueve en 1850 en torno a un grado de analfabetismo que rondaría el 50 por 100, mientras que en España oscilaría entre el 75 y el 80 por 100. Por supuesto Canarias se encontraría de lleno en estos parámetros. A la altura de 1865, una estadística publicada por El País de Las Palmas (17 de febrero), nos aportaba el dato de que sabían leer uno de cada diez habitantes. Canarias, junto a Castellón y Almería, se situaría, de esta forma, a la cola de las provincias españolas. En principio puede decirse tamloién, que grado de iIistr-ucióIi rriej"r-a eri la fr-ente al campo. Así en Las Palmas, nos en contraríamos con un perfil más favorable de un lector por cada cinco habitantes. Si hemos colocado el adjetivo público, es porque queremos centrar nuestro interés en el anhelo de la burguesía de Las Palmas, entre 1844-1868, por conseguir un centro de enseñanza media de estas características. El hilo conductor de nuestra exposición es, pues, la iniciativa de la población por llenar ese vacío, en el momento mismo en que la geografía peninsular se empezaba a cubrir de este tipo de establecimientos, considerando que la solución adoptada por el gobierno, al situar un instituto provincial en La Laguna no era satisfactoria. Por otro lado, por todo el país pueden encontrarse casos semejantes de descontento por la ubicación del instituto (valga como ejemplo, la pugna entre Jerez y Cádiz, resuelta a favor de la primera). El hecho insular y la dificultad de las comunicaciones en la época a la que nos referimos agravarán el problema. En 1844 se vislumbra la posibilidad de crear un instituto, el camino se cierra y se opta por un centro privado. En 1863, casi veinte años después, cuando López Botas esté al frente de la alcaldía, se pone de nuevo en marcha, esta vez con un marco legal más favorable, la opción de la enseñanza pública. Una novedad importane marca las diferencias, se trata de involucrar a los municipios de toda la isla. Y tenemos que llegar a 1868, para que la Junta de Gobierno de Las Palmas, apro80 ANUARIO DE ESTUDIOS ATLÁNTICOS
vechando la coyuntura propicia de la libertad de enseñanza, cree de hecho el instituto. El marco en el que transcurre nuestra historia, es desde luego la ciudad de López Botas, la ciudad que se aprovecha del auge económico de la cochinilla. Y sin duda alguna, fue este político el que preparó el camino, tanto en 1844, como en 1863, para que la Gloriosa pudiese hacerlo realidad, abriendo el instituto. A los antecedentes lejanos de su fundación es decir al conflicto surgido entre Santa Cruz de Tenerife, La Laguna y Las Palmas, con motivo de la supresión de la Universidad de San Fernando y la creación de un instituto provincial entre 18441846, hemos dedicado otro trabajo l. Conviene sin embargo que recordemos sumariamente algunos aspectos de aquel debate desde el punto de vista gran canario. En primer lugar, antes de la creación del instituto en La Laguna2 un grupo de ciudadanos de Las Palmas (enero de 1844) presentó un proyecto para establecer en esta ciudad un colegio de educación a ejemplo de los que existen en los pueblos de la península3. Anotemos que la iniciativa surgía como consecuencia de las dificultades que a partir de 1843 se ofrecieron para poder estudiar como externo en el Seminario Conciliar, y que lo que se pretendía era S. DE LUXÁN MELÉNDEZ: «El llamado "Pleito Insular" desde el punto de vista educativo: el proceso de implantación de la segunda enseñanza en Canarias. 1844l845», en Tebeto (en prensa). Se han referido a esta cuestión: J. ESCOBEDO G. ALBERO: La Universidad de La Laguna Apuntes pava su historia desde su primera fundación en 1701 hasta el presente, Madrid, 1928, pp. 38-43; J. RODRÍGUEZ MOURE: de LJFTpge;,sida&s de cac2urks, Tener;lfe, 1935, 67 y E. DARÍAS MONTESINOS: Ojeada histórica sobre la cultura en las Islas Canarias, Santa Cruz de Tenerife, 1934, p. 124. Un maestro en Artes (E. SERRA RAFOLS): «El fin de la Universidad fernandina)), en Revista de Historia, núm. 72 (1945), pp. 397-407; J. RÉGULO PÉREZ: «La creación del Instituto de Canarias)), en Revista de, Historia, núm. 76 (1946), pp. 399-418; 0. NEGRÍN FAJARDO: La ewseñnnzn ew Cnnnrins, Las Palmar, 1982, pp. 31 y sr.; M. FE NÚÑEz: La Universidad en Canarias. Una aproximación a su evolución histórica, Santa Cruz de Tenerife, 1986; y de la misma autora, Archivo del Instituto de Canarias. Catálogo Inventario, La Laguna, 1986. A(RCHIVO)H(ISTÓRICO)P(ROVINCIAL) de Las Palmas (LP), Instrucción pública, leg. 1, exp. 4.
4 SANTIAGO DE LUXÁN MELÉNDEZ sustituir a éste por un centro laico. Con los moderados en el poder, el Ayuntamiento de la ciudad envió una larga exposición a la reina, redactada por López Botas, en la que se recogía la propuesta ciudadana. Por tanto, la supresión del Seminario Conciliar y la creación en su lugar de un instituto de segunda enseñanza. Con este escrito entrábamos ya en el debate sobre la ubicación del futuro Instituto Provincial4. La creación mientras tanto del Gabinete Literario, daría un giro diferente al problema, y la ciudad de Las Palmas optaría por la enseñanza privada, fundando el futuro Colegio de San Agustín, en el que se verían implicados los autores de los proyectos anteriores 5. ¿Cuál fue en resumen la posición de Las Palmas en el debate por la ubicación del Instituto Provincial? Ante la limitación de la oferta de estudio por el Seminario se intentó la creación de un centro oficial que reemplazase a aquél, y fracasada esta vía se fundó un colegio privado (a la larga solución definitiva), puesto que su postura a favor de que el Instituto Provincial debía instalarse en Las Palmas, como sabemos, no tuvo éxito6. En las líneas que siguen trazaremos el proceso de gestación del Instituto Local de Las Palmas durante la década de los sesenta con López Botas al frente del municipio. 1. Una ojeada sobre la situación cultural de Las Palmas antes de la Gloriosa «Las Palmas es hoy una ciudad de 16 a 18.000 almas, capital del Subgobierno de Gran Canaria que comprende esta isla y las de Lanzarote y Fuerteventura, residencia, desde 1526, fecha de su institución, del tribunal de la Audiencia, y del Obispado de Canarias, con un gobernador militar de la clase de Brigadier, y una comandancia de "ídem, fols. 4-18. De esta exposición de López Botas, leída en sesión ordinaria de -VI-1844, se hace eco F. MART~N GALÁN en La formación de Las Palmas: ciudad y puerto. Cinco siglos de evolución, Santa Cruz de Tenerife, 1984, p. 141. Un breve resumen elogioso de la instalación y funcionamiento del Colegio hasta 1855, en El Ómnibus de 30-VI-1855. AHP, LP, Instrucción pública, leg. 1, exp. 13, 1-XII-1845. 82 ANUARIO DE ESTUDIOS ATLÁNTICOS
CULTURA Y ENSEÑANZA PÚBLICA 5 Marina, dependiente solo del Departamento de Cádiz, encontrándose en su recinto una magnífica Catedral, Casas Consistoriales, hospitales, hospicio, teatro, plaza de mercado, instituto de segunda enseñanza , seminario conciliar, biblioteca pública, tres imprentas, cuatro publicaciones periódicas, y sociedades literarias y lindas casas de costosas y elegantes fachadas)) '. Esta imagen de Las Palmas trazada por Agustín Millares nos sitúa en 1871. Once años antes, contaba apenas 14.233 habitantes con un enorme lastre de analfabetos, y por supuesto todavía no se habían abierto ni la Biblioteca Pública Municipal, ni el Instituto Local de Segunda Enseñanza, que nos parecen , . las creaciones mas importantes de la época. Desde el punto de vista educativo el progreso en relación a los comienzos el reinado de Isabel 11 había sido considerable. Eso indicarían al menos el desenvolvimiento de centros docentes, aunque las matrículas alcanzasen todavía niveles muy exiguos. Una memoria redactada por un hombre tan ligado a la cultura y al ejercicio de la docencia, como fuera don Pablo Padilla, nos situaba en 1874 ante 19 escuelas de instrucción primaria, cifra que contrasta abiertamente con el vacío existente antes de 18358. Con toda probabilidad tuvo mucho que ver con este adelanto la creación de la Escuela Normal de Las Palmas en 1853" En otros ramos de la educación, algunos de ellos demandados por la población en 1844, hay que señalar la fugaz existencia de una Escuela de notariado abierta ese mismo año y desaparecida muy pronto, que no volvería a funcionar hasta 1869 a los de Lbpez Botas, vez agr-ega& A. MILLARES TORRES: «Reseña histórica de la capital de la Isla de Gran Canaria hecha a petición del Ayuntamiento para enviar a Sevilla donde va a publicarse», en La Verdad de 19-VII187 1. Cit. por J. SUÁREZ FALCÓN: Historial de los establecimientos de enseñaZQ & Lnc ?n!ms, Lus Pu!mus, !92!3, PP. 2-21. J. MARTEL MORENO: ((Escuela Normal Elemental de Maestros de Las Palmas 1853-1907», en Homenaje a Jesús de Aretzcibia, Las Palmas, 1982, pp. 153-186; 0. NEGRÍN: Ob. cit., p. 18. Una defensa de la escuela en 1864, cuando se planteó la posibilidad de su suspensión, puede verse en El Ómnibus de 6-VII1864.
6 SANTIAGO DE LUXÁN MELÉNDEZ al instituto de enseñanza medialo. Igualmente tuvo la ciudad una frágil Escuela de Comercio desde 1852, con cargo a los presupuestos municipales y provinciales, que pese a todos sus problemas llegaría con vida hasta 1869, integrándose también en el instituto y corriendo su misma suerte al desaparecer en 1876 ". La enseñanza privada por otro lado, estaba representada por el Seminario Conciliar, regentado por los jesuitas desde 1852", y volcado ya plenamente en la formación eclesiástica. Naturalmente, el Colegio de San Agustín que infructuosamente había pretendido ser reconocido como centro oficialt3, y los dos Colegios de Señoritas: el nacido bajo los auspicios del Gabinete Literario regentado por doña Remedios Torres, viuda de Juan Evangelista Dorestels, en 1852; y el abierto por doña Rafaeia Jiménez en 1862 15. Podemos hacernos una idea más real de la situación de la educación en Las Palmas, si recalcamos otra vez el carácter reducido de su población estudiantil: lo DARÍAS MONTESINOS: Ob. cit., p. 154, y AHP, LP. Instrucción pública, leg. 1-3. exp. 61, 2 parte, fols.32-34. l' Ídem supra 8. Fue suprimida en 1876 para no reabrirse hasta 1913. l2 J. ALONSO MORALES: «El Seminario diocesano de Canarias. Notas históricas)), en Kevista de Historia ji968-6Yj, t. XXXii, p. 299. l3 N. ALAMO: «El Gabinete Literario. Crónica de un siglo 1844-1944», Folletón del Diario de Las Palmas (1944-56), p. 60. l4 Ídem, p. 42. l5 El Ómnibus, 17-11-1864, 84 ANUARIO DE ESTUDIOS ATLÁNTICOS
CUADRODEALUMNOSDELOSCENTROSDEENSEÑANZA DE LAS PALMAS EN EL CURSO 18631864 lb Escuelas Primarias .................... 2.027 Escuela Mercantil ..................... 95 Escuela Normal ....................... 11 (10 1 niños en la práctica) l7 Colegio de San Agustín ................. 76 Escuela de Dibujo ..................... 75 Colegio de Señoritas de la Concepción ... 24 Seminario Conciliar ................... 140 Instituto Provincial de La Laguna ....... 94 (curso 1861-2) la. l6 Para el número de alumnos de las escuelas primarias: Certificación de don Fernando Suárez Saavedra, Inspector de primera enseñanza de la provincia de Canarias, en AHP, LP, IP, leg. 1-2, exp. 31, fol. 78. Para la escuela mercantil. ((Lista de los alumnos matriculados en este establecimiento en el expresado curso, con expresión de su naturaleza y provincia a que pertenecen)). Las Palmas, 3-1-1864, firmada por el secretario Pablo Padilla. Para el Colegio de San Agustín, El Ómnibus de 6-VII-1864. Para A. López Botas en su informe emitido al Ayuntaniento el 5-11-1864 (AHP, LP, IP, leg. 1-2, exp. 31, fol. 20), el número de alumnos del Colegio no bajaría de 100, aunque no sabemos si se están desglosando los dos niveles de educación que impartía el mismo. Para los aspirantes a maestros vid. MARTEL, ob. cit., p. 177. En 1853-54 contaba con 11 alumnos cifra que puede ser considerada normal durante todo el período. Los años de 1859, 60, 61 y 62, registrarían un descenso considerable (a la mitad). N. DÍAZ Y PÉREZ, la sitúa en el último lugar por alumnado de las escuelas de España; vid. Las Bibliotecas de Espatia en sus relaciones con la educación popular y la Instrucción pública, Madrid, 1885, p. 94. Para los alumnos de la Escuela de Dibujo, vid. la certificación del profesclr de !a misma duii Sihesire Beh de 26-Yií-i8ó4 a requerimiento del Ayuntamiento (AHP, LP, IP, leg. 1-2, exp. 31, fol. 77). Para el número de alumnos del Seminario, vid. El País, de 13-XI-1863 (López Botas estimó su número aproximado en el informe citado más arriba en 200). l7 El número de niños concurrentes a la escuela práctica de la Escuela Normal (que no sabemos si están incluidos en el informe del inspector Saawdra) !o tmmmx de! aEst>d~! de !es E~!UI]IT?GS xatric~!ad=s y existentes en esta fecha con expresión de su naturaleza)) formado por el secretario don Bruno de la Fe Alvarado a requerimiento del Ayuntamiento el 3-1-1864.En AHP, LP, IP, leg. 1-2, exp. 31, fols. 10-11. l8 El País, 13-XI-1863.
En cuanto a las bibliotecas, la del Seminario Conciliar, aunque desde 1853 hubiese dejado su condición de pública19, debe resaltarse como la más importante entre los establecimientos de esta clase. Por volumen y grado de especialización de sus fondos, aunque igualmente de carácter privado, figuraría en segundo lugar la del Cabildo Catedral, que muy pronto sería incautada por el gobierno provisional a comienzos del SexenioZ0. Inmediatamente después estaría la Biblioteca Municipal, formada con la contribución de 85 donantes, entre particulares e instituciones, que en 1869 quedó agregada al Instituto 21. D Por debajo de las arriba citadas deben mencionarse los gabinetes de lectura de las sociedades privadas y de los centros O de eriseiianza. Entre :OS primeros, hay que destacar a! Gabinete, n = m Liceo y sociedad Filarmónica, que a la altura de 1856, contaban O según El Ómnibus, con una cifra respetable de afiliadosz2. TeE 2 E nemos constancia de la existencia de la biblioteca del primero, cuyo núcleo fundacional se había constituido con aportaciones 3 de sus socios y que contaba en sus anaqueles, sobre todo, con - e m E obras de teatro y prensa nacional y extranjeraz3. Junto a ellas, O otras pequeñas sociedades, como «La Unión)) cuyo objetivo fundamental era representar obras de teatro (entre los cargos de n - la misma figuraba un bibliotecario, puesto ocupado entonces, a 2 primero por Don Bartolomé González y después por don Juan n n - l9 El Diccionario Madoz, redactado en el apartado de Las Palmas por 3 A. Millares, nos da la noticia de su carácter público, de sus más de 3.000 O vols., algo de su contenido, horario, etc., P. MADOZ: Diccionario GeogníficoEstadistico-Histórico de España y sus posesiones de Ultramar, Madrid, 184550, edición facsímil de Valladoiid, 1986, p. 179. S. DE LUXÁN MELÉNDEZ: «La secularización de las bibliotecas eclesiásticas de Canarias durante el Sexenio Revolucionario», en VIII Coloquio de Historia Canario-Americana (Las Palmas, octubre de 1988) (en prensa). 21 Ídem y M. DE LOS REYES HERNÁNDEZ SOCORRO: «La creación de una biblioteca municipal en Las Palmas 18601869: una página mal conocida de la vida cuiturai de ia ciudad en ei sigio xIx», en ANUAR~O DE ~STÜD~OS ATLÁNTICOS, 1988. 22 El Ómnibus, 19-1-1856. 23 Folletón ..., pp. 33 y 33v. y 66v. ANUARIO DE ESTUDIOS ATLÁNTZCOS
Francisco Ap~linario)~~; «El Siglo)) orientada hacia la música"; «El Faro)) o la ((Sociedad de Socorro. Declamación y Gimna- ~ia»'~. En todas ellas, es posible que hubiese pequeñas bibliotecas, o por lo menos la intención de formarlas. En la década de 1860, la ciudad asistió por otro lado a la recuperación de la Sociedad económica de Amigos del País, que empezó a editar un boletín y a aumentar el número de sus socios, aunque tengamos que esperar a la década siguiente para poder constatar la intención de su directiva de crear una biblioteca abierta al público 27. El comercio del libro puede ser definido durante estos años, como un mundo cerrado y estrecho, en el que predominan los pequeños comisionistas que vendían libros por suscripción en sus propio domicilios, junto a la presencia de algunos establecimientos que ya podemos llamar librerías, entre las que sin duda destaca la de don José Urquíaz8. En cuanto a la prensa periódica, dejando de lado el Boletín del Obispado y el arriba citado de la Económica, arroja un balance numérico bastante considerable, pues contamos hasta 12 publicaciones. Dos de ellas, El Ómnibuszg (1855-1868) y El País (1863l869), merecen ser consideradas de modo especial. El resto tuvo una vida más efímera, entre un mes y tres años. En la década de 1851-60: El Porvenir de Canarias (1852-1853), El Despertador Canario 24 El Ómnibus, 15-VII-1857; El Canario, de 10-V y 10-VI-1859; El Ómnibus, 8-VI1859 y 8-11862. El Ómnibus, 24-11-1858. 26 El Ómnibus, 10-VIII-1859. 27 Anales de la Sociedad Económica de Amigos del País (1872), p. 7, de 1873, pp. 7-8 y p. 19. La mención a la creación de la biblioteca empieza - CPI. CT\~C~~~+~ - --,.t;,- AP 1973 ír .,LA LVII.,,.UIILL u tJUI LII UL 1" 1 ri. z8 S. DE LUXÁN MELÉNDEZ y M.* DE LOS REYES HERNÁNDEZ SOCORRO: «Libros, libreros y librenas en Las Palmas durante los años centrales del siglo XXD, en ASCABI, Cuadernos de Biblioteconomía y Documentación (1988), núm. 1, pp. 13-37. z9 L. MAFFIOTTE: Los periódicos de las Islas Canarias. Apuntes para un catálogo, Madrid, 1905; 1 T LAFORFT. Orípneq d~l p~rindiwno conorio (17501850), Las Palmas, 1987; S. DE LUXÁN MELÉNDEZ: «El mundo de la lectura en la ciudad de Las Palmas a mediados del siglo XX: el papel de la prensa como intermediario entre el libro y el lector)), en ASCABI, Cuadernos de Biblioteconomia y Documentación (1988), núm. 2, pp. 69-1 13. Núm 36 (1 990) 87
16 SANTIAGO DE LUXÁN MELÉNDEZ 3. Completados de este modo, todos los requisitos que exigía el artículo 120 de la ley de 1857, se presentaría la correspondiente exposición a S.M. para que autorizase la creación del instituto. El plan López Botas se puso en marcha inmediatamente, y al día siguiente a su presentación, salían los oficios para los pueblos. Las respuestas de éstos, no tuvieron la misma celeridad, y a la larga, acabarían deteniendo el proceso y la contribución de los municipios sería el talón de aquiles del instituto, cuando consiguiese abrirse paso durante el Sexenio. Entre el escrito de la capital y la respuesta de los pueblos mediaron casi seis meses, lo que demuestra la enorme complejidad del proceso. Ocho pueblos (San Lorenzo, Santa Brígida, Firgas, Gáldar, Arucas, Telde, Teror y Agaete) lo hicieron en un plazo prudencial entre el 16 de febrero y 14 de marzo. Su mensaje puede ser considerado afirmativo con matizaciones sobre el modo de realizar el reparto, o sobre la forma de hacer efectivo el pago, incluso limitando su colaboración al primer año. Para que mandasen sus comunicaciones otros nueve pueblos (Guía, Ingenio, Agüimes, Tejeda, Moya, Artenara, San Mateo, Valleseco y San Bartolomé), fue necesario un segundo oficio apelando a la responsabilidad de aquellos municipios que no contribuyesen. Los resultados fueron en su gran mayoría positivos, con las salvedades que hemos mencionado, aunque dos de ellos, Artenara y San Mateo, se excusaron abiertamente de colaborar. Estaba terminando el mes de abril, y López Botas, empeñado en sacar adelante el expediente del instituto, requirió el concurso de! S~bg~berfiader para que mediuse mte !m rnmmgs y ante los que se habían excluido. De esta forma Santa Lucía, Valsequillo, Artenara y San Mateo, mandaron su voto afirmativo o cambiaron el sentido del mismo, mientras que San Nicolás expresó con firmeza su imposiblidad y Mogán no llegó a pronunciarse. F! primer paso del expediente, con la excepción de sólo dos pueblos, parecía concluido. El Instituto Local sería financiado, en principio, por casi todos los municipios de la isla. Recogida la información del alumnado, sólo faltaba enviar la exposición oficial a la reina. 94 ANUARIO DE ESTUDIOS ATLÁNTICOS
CULTURA Y ENSEÑANZA PÚBLICA 17 El 28 de julio de 1864 el escrito estaba dispuesto y la documentación preparada. Era esta: 1. Certificaciones del número de alumnos de las Escuelas Normal, Mercantil y de Dibujo. 2. Ídem de las Escuelas Primarias. 3. Ídem del dinero destinado por el Ayuntamiento de Las Palmas a los centros citados en primer lugar. 4. Balance del presupuesto municipal, distinguiendo las cantidades dedicadas a gastos de enseñanza y gastos voluntarios (la enseñanza representaba alrededor del 13 por 100 del total de los gastos). 5. Oficio del director del Colegio de San Agustín, ofreciendo el local y el material del mimo para el fl~tw-i intituta En la exposición a Isabel 11 se volvieron a reiterar los razonamientos que se habían ido aduciendo desde 1844, es decir: el importante número de alumnos que asistían a los establecimientos de toda la isla (2.290 más los casi 200 del Seminario). Las óptimas condiciones de la ciudad (capital eclesiástica y judicial de la provincia, además de ser la más rica y poblada). La completa solución de la financiación del futuro centro, de acuerdo con las previsiones de la ley. La existencia de local y Colegio de internos, motivada por el ofrecimiento del de San Agustín. Por todas estas consideraciones, terminaba el escrito: ((Suplicamos VM. que, en vista de los documentos adjuntos y demás datos que obran en el Gobierno de VM. se digne conceder su Real permiso ara que en esta Ciudad se establezca un Instituto Loca Y según el proyecto que igualmente se acompaña, refundiéndose en el mismo la Escuela de Comercio y la de Dibujo de esta Ciudad y creándose además una clase de Agricultura teórico práctica y otorgar su Real gracia para que interín se crea el Instituto Local, continúe el Colegio privado de esta Ciudad dando la segunda enseñanza como en los años anteriores desde su creación en 1845: por una y otra gracia, Señor, recibirá - -- VM. ias bendiciones de tantos y tantos fieles canarios, como habrán de utilizarse de medidas tan propias del amor maternal de VM. á sus pueblo s...^^^. 4L Ídem, fol. 84v. Núm. 36 (1 990)
SANTIAGO DE LUXÁN MELÉNDEZ 2.3. El freno a Ia creación del Instituto El impulso inicial del Ayuntamiento de Las Palmas no fue suficiente para que el instituto pudiese ser una realidad en el curso escolar 1864-1865. A fines de 1864, para dar luz verde al expediente era necesario contar, otra vez, con todos los pueblos de la isla para que ratificasen su postura anteriora. Las dificultades administrativas y la falta de entendimiento de la capital con los distintos núcleos de la isla, estaba ahogando la iniciativa antes mismo de su nacimiento. A mediados de 1866, la situación podía resumirse de la siguiente manera: han ofrecido su colaboración desinteresada Telde, Agüirnes, Guía, Gáldar, Arucas, Ingenio, San Lorenzo, Agaete, Valsequillo, Santa Brígida, San Mateo y Las Palmas. Contribuirían sólo por un año, Santa Lucía, Tejeda, Artenara y Mogán. Se negaban, San Nicolás y Valleseco. Y ni siquiera contestaban, Firgas, Moya, San Bartolomé y Teror. Sin que podamos establecer las causas el panorama era pues bastante menos favorable que dos años antes. Ahora, sólo algo más del 50 por 100 podría asegurar la continuidad del instituto en caso de abrirse. Ante esta situación, López Botas, en quien concurrían su condición de director del colegio a sustituir con la de alcalde promotor del nuevo centro, acudió como último recurso, sin que sepamos sus resultados, a la movilización de los padres de alumnos a los que convocaba en las Casas Consistoriales, como reza la siguiente convocatoria aparecida en El País de 29 de mayo de aquel año ((Creo que v., como todos ios padres de familia, comprenderá muy bien los gravísimos perjuicios que a esta ciudad y á toda la isla habrá de seguirse de la supresión del Colegio y de que no se reemplace con el Instituto Local, en el que sería gratutita la enseñanza secundaria, y podría continuarse la primaria que actualmente se da en el Colegio. - bn tai persuasión, pues, y habiendo agotado por mi parte todos los medios de conseguir que los Ayuntamientos 42 Ídem, fols. 86-87. Las Palmas, 1-11-1865: Orden de López Botas para que se envíe oficio de ratificación a todos los municipios de la isla. 96 AAWARIO DE ESTUDIOS A TLANTICOS
ratifiquen su compromiso, he creído conveniente promover una reunión de todos los padres y encargados de los alurnnos del Colegio ara que los mismos convengan en adoptar y llevar a e ? ecto los medios que estimen más conducentes y eficaces á conseguir la ratificación de los expresados Ayuntamientos. Con tal objeto tengo el honor de invitar a V. y espero que se sirva concurrir a la mencionada reunión que tendrá lugar el miércoles próximo, 30 del corriente, á las oraciones en las Casas Consistoriales»43. En el mismo número en que aparecía la convocatoria, el periódico se mostraba partidario de una asamblea de alcaldes, que desconocemos si llegó a realizarse. El Ómnibus por su parte, mucho más agresivo, arremetía, unos días después, contra los pueblos que se autoexcluían en los siguientes términos: «Preguntamos ahora a los pueblos ue creen no deber contribuir a los gastos del Instituto 9 ocal. ¿Por qué en sus jurisdicciones no ven jóvenes que puedan a su entender concurrir a dicho establecimiento? ¿Qué sería de sus escuelas públicas, si el 1. Ayuntamiento de Las Palmas no costeara, como viene costeando los gastos de la Normal, de cuyos beneficios han venido utilizándose casi exclusivamente los pueblos que nada gastan en ella? Hay muchos que tienen ojos y no ven, que tienen oídos y no oyen» 44. Hagamos constar por último, que el asunto quedó estancado y que todo lo que pudo conseguir el Ayuntamiento de Las Palmas los dos años anteriores a la Gloriosa, fue la prórroga del Colegio de San Ngustín, que pese a las amenazas de cierre completaba así una nueva década45. 43 El País, 29-V-1866. 44 El Ómnibus, 16-VI-1866. 45 Libro de Actas del Ayuntamiento de Las Palmas, año de 1867: sesión de 11-VII-1867. Año de 1868: sesiones de 8-V-1868 y 4-IX-1868. Núm 36 (1 990) 97
20 SANTIAGO DE LUXÁN MELÉNDEZ 3. La fundación del Instituto por la Junta Revolucionaria en 1868 Es sabido que el 5 de octubre de 1868 quedaron constitutidas las Juntas de gobierno de Las Palmas y Santa Cruz de Tenerife. La primera de ellas, puso en vigor la división administrativa de 1856, y tomó algunas medidas de cierto interés que sobrevivieron a su propia disolución. Entre ellas, naturalmente, la creación del Instituto Local de enseñanza media, cerrando un proceso abierto en 1844, y más recientemente en 1863, con el proyecto enviado al Ayuntamiento de la ciudad por el Subgobernador Muro. El acuerdo de la Junta de Gobierno era posible, gracias al marco de libertad de enseñanza con que el Gobierno Provisional de la nación comenzó su mandato. En este epígrafe sólo pretendemos dejar constancia de la culminación de dicho proceso, dando cuenta de la fundación, elección del local, nombramiento de director, problemas de financiación, primera plantilla, dejando para un trabajo de más envergadura que estamos realizando sobre el instituto, el análisis pormenorizado del proceso de instalación. E La respuesta afirmativa de la Junta de gobierno de Las PalU mas, en sesión de 20 de octubre de 1868", a la propuesta de n E sus miembros, puede ser considerada el acta de fundación del a instituto. En efecto, el señor Jurado expuso que teniendo en n cuenta la necesidad urgente de establecer el instituto, al cual n n deben agregarse las Escuelas Mercantil y Normal, lo acuerde 3 O la Junta. En sesión de 24 de octubre, y a propuesta del Presidente don Manuel González se decidió que el nuevo centro se . ubicase en el edificio del Seminario Conciliar, cons;deründ~se que tiene espacio suficiente para albergar ambos estudios. Le fue comunicado al Vicario capitular de la diócesis, obteniéndose una respuesta afirmativa. En sesión del 6 de noviembre, una comisión formada por 10s sefiures &fizáJez y P,=sa, pretrig rer~rrici,~ nnr r -- 12s int&- cienes, opinó que el instituto debería ocupar la parte del edificio que daba a la calle del Canónigo y el Seminario, la del 46 AHP, LP, IP, leg. 1-3, exp. 60.
Colegio. En esta misma reunión se decidió nombrar director, revistiéndole de amplias facultades con el fin de que pudiera dirigirse a las corporaciones y particulares influyentes en demanda de los recursos necesarios «Se aprueba el informe de la Comisión y se nombra director al Doctor Dn. Miguel de Rosa con las facultades que en el mismo informe se indica: se autoriza a los Ayuntamientos de la isla para que incluyan en sus presupuestos las cantidades con que deban contribuir para el sostenimiento del referido Instituto, y dígase así al Gobernador Civil de esta Provincia de Gran Canaria para que lo participe a los expresados Ayuntamientos, dándole cuenta además, lo mismo que al Excmo. Ayuntamiento de esta ciudad de iudu lo que haga referencia al esiabiecimiento del Instituto mencionado, oficiando igualmente a los fines que les competan a los Srs. Directores de las Escuelas Normal y de Comercio)) La plantilla del centro quedó distribuida de la forma siguiente: INSTITUTO DE 2.a ENSEÑANZA DE GRAN CANARIA PERSONAL Director: D. Miguel de Rosa Secretario: D. Eliseo Eduardo PROFESORES 1:. curso de latín y castellano D. Diego Mesa de León 2: curso de latín y castellano D. José Ramirez Retórica y poética D. Ramón Puig Geometría y trigonometría D. Gregorio Guerra Núm 36 (1 990)
Historia gra2. e Historia de españa D. Rafael de Castro Psicología, Lógica y Ética D. Rafael Lorenzo García Física y Química D. Manuel González y González Historia Natural y Fisiología e Higiene D. Domingo J. Navarro Las Palmas Julio 24 de 1869 Diego Mesa En 1880, unos años después de la supresión del instituto, el doctor López Botas publicaba en ¡a Revista dei Museo Canario, como contribución a la preparación de la Exposición de 1883, una serie de comentarios en los que glosaba la obra de DOMINGO J. NAVARRO: Ensayos de Higiene Pública de la Isla de Gran Canaria, al mismo tiempo que hacía votos para su impresión. De ellos, entresacamos para terminar las palabras en que se refiere al Instituto: «El establecimiento del Instituto local, agregado como estaba al Colegio de San Agustín con el auxilio que recíprocamente pueden prestarse, y porque reunidos, costaría menos el sostenimiento del Instituto local; debiendo hacerse lo mismo respecto de la Escuela de comercio. Los títulos y las razones que justifican el restablecimiento de esos dos importantísimos centros de enseñanza, son más que notorios, nadie los niega, ni nadie los desconoce, y por lo mismo impertinente sería indicarlos siquiera: Pero sí debo combatir la idea de la imposibilidad que algunas personas creen y lamentan, y que yo entiendo que puede vencerse, ya venga de parte del Gobierno Supremo o de las Autoridades y Corporaciones provinciales, ya de la falta de recursos. Lo primero pueden y deben y sabrán vencerlo los Sres. Diputados y el Senador dei Distrito de Gran Canaria, secundados por todas las Corporaciones y Autoridades del mismo, que por ello deben clamar uno y otro día en sen47 Ídem, exp. 61, fol. 28. 100 ANUARIO DE ESTUDIOS ATLÁNTICOS
tidas y respetuosas exposiciones al gobierno y á las cortes: y los recursos que no son tan excesivos los que se necesitan, deben proporcionarlos los Ayuntamientos de la Isla, y en primer lugar por supuesto el de Las Palmas (...) Tampoco sería imposible, como que no sería más que un acto de estricta justicia, que el contingente con que contribuyen los Ayuntamientos del Distrito de Gran Canaria al sostenimiento del Instituto de La Laguna, se dedicara al local de Las Palmas: y no podemos creer que a ello se opusieran nuestros hermanos de Tenerife, porque sena pagar con refinado egoísmo y gran ingratitud la buena voluntad y la cooperación de Gran Canaria al restablecimiento del Obispado de Tenerife)) "". 48 El Museo Canario, t. I(1880). pp. 43-44. Núm 36 (1990)