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En el cuarentenario de Gallo de Vidrio: notas sobre lo que me aporta la poesía

Rodríguez-Izquierdo Gavala, Fernando

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137 En el cuarentenario de Gallo de Vidrio: notas sobre lo que me aporta la poesía Fernando Rodríguez-Izquierdo y Gavala Profesor titular de Filología Hispánica Universidad de Sevilla Dadas las fechas en que escribo estas líneas -proximidades de la Navidad, 20012-, me encuentro en situación de poder celebrar pronto mis "Bodas de Plata" con la poesía, teniendo en cuenta que fue durante el año 1989 cuando se me concedió el primer premio poético de cierta importancia -el "Florentino Pérez Embid"- por mi poemario "Una silla de astros". Lo que ocurre es que no me parece de tanto relieve el acontecimiento como para celebrarlo especialmente. 20 de diciembre de 2012. Presentación del libro ¡Feliz Navidad! Villancicos en haiku. Reig, Villar, Fernando Rodríguez-Izquierdo y Gavala (autor) y su hija Miriam (presentadora). No me considero en absoluto "poeta", sino un peregrino más en el camino de la poesía; y si algún día me diera por considerarme "poeta", creo que entonces estaría acabado como presunto aspirante a serlo; pues la poesía es un camino de avance 138 continuo (de voluntad de avance, al menos) o, de lo contrario, es algo que se difumina como la niebla. Tampoco pretendo hacer aquí un recorrido por mi currículum de publicaciones poéticas, ni mucho menos del mayor o menor éxito conseguido según reflejen reseñas, premios o comentarios. Todo esto depende de criterios muy subjetivos, y no creo que sirva a nadie. No sé -ni me interesa la cuestiónsi mi obra ha aportado o está aportando algo a la poesía española. Lo que sí me resulta notable es lo mucho que la poesía me viene aportando a mí, haciéndome ahondar en la visión de las cosas, aun de las más sencillas. Ante todo, sí me gustaría subrayar que si existe una constante en mis pretendidos textos poéticos a través de los años, este rasgo es mi aprecio por el ritmo. Dicho de otro modo: no creo ni he creído jamás en lo que se suele llamar "verso libre"; y por el contrario creo en el verso blanco y en el verso rimado. Obviamente, no quiero dar a entender, con esto, que admita como poesía cualquier sarta de frases que tenga rima o que siga un metro preconcebido. Para mí, "Poesía" es una categoría superior al simple verso o a la prosa, y resulta evidente que puede haber -y de hecho hayversificadores no poetas y viceversa. Admito, por supuesto, la prosa poética, siempre que el texto en cuestión me parezca digno del adjetivo "poética" -entendido como "noblemente creativa"-; pero sí tengo bastante claro el límite entre verso y prosa; y el criterio divisorio es para mí el uso o no uso de la métrica. Lo que se da como "verso libre" puede que en realidad sea verso blanco, es decir: sin rima, pero con ritmo (circunstancia ésta a veces ignorada por el propio autor del texto correspondiente), en el caso de que vaya siguiendo cierta medida; aunque en la mayoría de las ocasiones será una prosa cortada arbitrariamente en frases más o menos breves. En este sentido, siempre he sido muy consciente de lo que he escrito como poesía, y por ello invariablemente he contado las sílabas. Si he conseguido hacer poesía o no, esto ya es otro asunto, sobre el cual la crítica tiene la palabra. Pero considero indiscutible que he hecho versos, y no prosa, llevado por el intento de dignificar el lenguaje mediante el ritmo. A veces he escrito con rima y a veces no. Dicho de otro modo: he escrito verso rimado, o bien verso blanco. Considero la rima como un ingrediente valioso, aunque prescindible, del ritmo. Y siguiendo el aforismo "Nemo iudex in propria causa", no pretendo juzgar si mis textos llegan a ser poesía. 139 En este sentido, me he movido especialmente dentro de lo que yo llamo "pauta métrica hepta-endecasilábica" -es decir: entre el heptasílabo y el endecasílabocuando he querido dar cierta altura a la expresión. Y es precisamente éste el ritmo propio de la silva y la lira, dentro de nuestra métrica. Con menos frecuencia, pero con igual convicción, me he servido también de la pauta octosilábica o decasilábica, con o sin rima. A propósito de esto último, recuerdo que un colega (profesor de Filología) me dijo en cierta ocasión que escribir en octosílabos blancos, como yo había hecho en un poemario, no se había visto mucho en nuestras letras, exceptuando por ejemplo a Pedro Salinas. Sé, entre otras pocas cosas, que el ritmo octosilábico casa mal con el de siete u once sílabas, pues tal mezcla destruiría el sentido rítmico. Tampoco se me oculta que en los endecasílabos es muy importante la colocación de los acentos para conseguir dicha eufonía rítmica. Un acento aislado en séptima sílaba -pongamos por ejemplopuede arruinar un soneto. Con el tiempo, y con la circunstancia además de mi trabajo accesorio como traductor de haikus japoneses, mi estilo ha ido derivando de los metros tradicionales del verso español al del haiku japonés (5-7-5 sílabas). En realidad la observancia de esta pauta silábica asegura al mismo tiempo la concisión verbal y la sonoridad de la estrofa. El haiku es como una estrofa desgajada de todo contexto, e introductora de su propio contexto. Cuando se traduce al español, considero una buena norma atenerse a dicha pauta, o a sus afines -(7-7-5) y (7-7-7)-para conseguir un buen ritmo, acorde -por demáscon el del haiku original. Añadiré que la fuga de nuestras seguidillas suele producirse en esa mencionada pauta (5-7-5). El haiku, condensación suma de una intuición poética, reúne para mí estas virtualidades: Obliga a la concisión verbal, con la consiguiente eliminación de palabras superfluas. Es normalmente una poesía de observación directa de la naturaleza, en sentido amplio. Resume, expresa y comunica a la misma vez una iluminación, o una sensación hondamente experimentada. 140 Suele usar palabras corrientes, y nada rebuscadas. Es una llamada a la sinceridad, en su inspiración y en su fraseología. Por ello, resulta ser en gran modo humanizante. Debido a esta confluencia de razones, me he sentido últimamente muy en sintonía - salvando las distanciascon la siguiente frase de Tomas Tranströmer -poeta sueco, Premio Nobel de Literatura 2011cuando ha dicho, según recoge una reciente entrevista: "Ahora sólo escribo haikus".