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Análisis regional de la evolución temporal de la tasa de fecundidad y sus relaciones con la tasa de actividad y la tasa de ocupación femenina.

Camacho Peñalosa, Mª Enriqueta; Vázquez Cueto, María José

Abstract

En este trabajo analizamos, por Comunidad Autónoma, la evolución temporal de las tasas de fecundidad, tasas de actividad femenina y tasas de ocupación femenina en el periodo 1977-1997. La drástica caída de la tasa de fecundidad en las distintas Comunidades tratamos de ponerla en relación con el comportamiento de la actividad y la ocupación femenina.

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Métodos Matemáticos para la Economía y la Empresa 627 ANÁLISIS REGIONAL DE LA EVOLUCIÓN TEMPORAL DE LA TASA DE FECUNDIDAD Y SUS RELACIONES CON LA TASA DE ACTIVIDAD Y LA TASA DE OCUPACIÓN FEMENINA. Mª José Vázquez Cueto Mª Enriqueta Camacho Peñalosa Departamento de Economía Aplicada III Universidad de Sevilla Resumen: En este trabajo analizamos, por Comunidad Autónoma, la evolución temporal de las tasas de fecundidad, tasas de actividad femenina y tasas de ocupación femenina en el periodo 1977-1997. La drástica caída de la tasa de fecundidad en las distintas Comunidades tratamos de ponerla en relación con el comportamiento de la actividad y la ocupación femenina. Palabras clave: Tasa de fecundidad. Tasa de natalidad. Tasa de actividad femenina. Tasa de ocupación femenina. Coeficiente de correlación. Nivel de significación. Váquez M.J., Camacho M.E. 628 1.- Introducción Es evidente y se deduce de una simple observación de los datos, que la tasa de fecundidad en España ha caído en los últimos años por debajo de lo que lo han hecho las tasas de fecundidad de los países desarrollados de nuestro entorno. Esta caída tiene importante repercusiones económicas, amén de demográficas, sociológicas, laborales, etc. Probablemente sean muchas y muy variadas las razones de esta caída. Una de las más aducidas hace relación, directa o indirectamente, a la incorporación de la mujer al mercado laboral. En este trabajo tratamos de establecer relaciones de las tasas de fecundidad con las tasas de actividad femenina y con las tasas de ocupación femenina. Tras esta introducción, abordamos en el apartado siguiente la metodología empleada en el análisis. En el apartado tres hacemos un estudio independiente de cada una de las tasas a las que nos referíamos en la introducción. Para cada una de ellas analizamos su evolución temporal en cada una de las 17 Comunidades Autónomas, estableciendo comparaciones. En el cuarto apartado relacionamos, en sus dos subapartados, la tasa de fecundidad con la tasa de actividad femenina, y la tasa de fecundidad con la tasa de ocupación femenina. En ambos, el análisis se realiza a nivel regional. En el quinto apartado tratamos de aprovechar los resultados obtenidos en el anterior para deducir relaciones a nivel Nacional. En el sexto apartado recogemos las conclusiones más sobresalientes del trabajo. En el séptimo y último apartado presentamos la bibliografía utilizada. 2.- Metodología Una de las principales fuentes estadísticas que hemos utilizado en este trabajo es el Movimiento Natural de la Población (MNP), que publica el Instituto Nacional de Estadística (INE). Esta fuente proporciona, entre otras muchas clasificaciones, el total de nacidos por lugar de residencia de la madre. Con idea de hacer un estudio regional hemos tomado de la base de datos Tempus el total de nacidos de madres residentes en las distintas Comunidades Autónomas del país, sin hacer distinción del estado civil de la mujer. Estos datos vienen desglosados por grupos de edad. Estos grupos, como suele ser habitual, son quinquenales y los intervalos del periodo de edad fértil que se consideran Métodos Matemáticos para la Economía y la Empresa 629 para la mujer que va desde los 15 hasta los 49 años, se dividen en intervalos de 15-19 años, 20-24 años,...., 45-49 años. La tasa de fecundidad de una determinada Comunidad viene definida por el cociente entre el total de nacidos vivos y la población femenina en edad fértil. Para poder relacionarla, como es nuestro objetivo, con la tasa de actividad femenina y con la tasa de ocupación femenina, deberíamos poder disponer de la tasa de actividad de las mujeres en edad fértil, definida por el cociente entre número de mujeres activas en edad fértil y la población femenina en edad fértil. Análogamente la tasa de ocupación viene dada por el cociente entre el número de mujeres ocupadas en edad fértil y el número de activas en edad fértil, por cada Comunidad. Ahora bien, al no disponer exactamente de estos datos y sí de la situación para las mujeres entre 25 y 54 años, hemos optado por replantear el cálculo de la tasa de fecundidad, para ello hemos restado al total de nacidos en cada año, el número de nacidos de madres entre 15-19 años y de madres entre 20-24 años. Luego, en nuestra tasa de fecundidad, el numerador es el número de nacidos de madres de 25-54 años y el denominador la población femenina con esa edad. Las fuentes estadísticas que hemos utilizado para el cálculo de las tasas de actividad femenina y de las tasas de ocupación es la Encuesta de Población Activa (EPA). Las series, se presentan a nivel nacional, autonómico y provincial y recogen datos de activos y de ocupados, entre otros, y están clasificadas según diferentes criterios como son edad y sexo. Para evitar los problemas de estacionalidad, hemos trabajado con medias anuales. Una vez calculadas las diferentes tasas para cada Comunidad Autonómica, comenzamos nuestro estudio analizando la evolución temporal que han tenido éstas a lo largo del periodo considerado (1977-1997). Además hemos calculado la variación de cada una de las tasas definidas para dicho periodo. Posteriormente hemos realizado un análisis de correlación entre tasa de fecundidad y tasa de actividad y de forma análoga entre tasa de fecundidad y tasa de ocupación para las distintas Comunidades Autónomas, que nos permite establecer si hay dependencia o no entre estas tasas. Para ello hemos utilizado el coeficiente de correlación de Pearson. Váquez M.J., Camacho M.E. 630 Una vez calculados todos los coeficientes de correlación para las distintas Comunidades, hemos considerado a éstas como una muestra y hemos examinado la homogeneidad de los coeficientes de correlación, utilizando para ello el estadístico chicuadrado. Cuando el valor de este estadístico queda por debajo del límite de significación, podemos estimar un coeficiente de correlación medio para el total nacional. 3.- Comportamiento de las tasas de fecundidad, de actividad laboral femenina y de ocupación femenina 3.1.- Tasa de fecundidad En el gráfico 1 representamos, para cada Comunidad Autónoma, la evolución temporal de la tasa de fecundidad para el periodo 1977-1997. Gráfico 1: Tasa de fecundidad Como puede observarse en el gráfico, las tasas de fecundidad caen drásticamente en el periodo analizado. La relativa disparidad inicial que presentan las Comunidades se va estrechando con el paso del tiempo. Así, en 1977, la mayor tasa correspondía a Tasa de fecundidad 0,02 0,03 0,04 0,05 0,06 0,07 0,08 0,09 1977 1978 1979 1980 1981 1982 1983 1984 1985 1986 1987 1988 1989 1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 Andalucía Aragón P. Asturias I. Baleares Canarias Cantabria Castilla-León Castilla-La Mancha Cataluña C. Valenciana Extremadura Galicia C. Madrid R. Murcia C.F. Navarra País Vasco La Rioja Métodos Matemáticos para la Economía y la Empresa 631 Murcia y Andalucía con cerca de un 8%, y la menor al P. Asturias con un 4,7%, una diferencia de algo más de 3 puntos. Sin embargo, en 1997 la diferencia se reduce en un punto, repitiéndose las Comunidades con mayor tasa (R. Murcia, 4,77%) y con menor tasa (P. Asturias, 2,45%). En el cuadro 1, hemos ordenado las Comunidades según su porcentaje de variación en el periodo analizado. País Vasco P. Asturias Cantabria Galicia C. Madrid Canarias C. Valenciana Andalucía C.F. Navarra -48,93% -47,56% -47,47% -44,61% -43,48% -42,93% -42,87% -42,43% -40,50% Castilla-León R. Murcia La Rioja Aragón Cataluña Extremadura Castilla-La Mancha Islas Baleares -39,86% -39,51% -33,29% -33,18% -32,39% -29,39% -27,97% -21,06% Cuadro 1: Variación en tasa de fecundidad La Región de Murcia que presenta “altas” tasas ve reducida las mismas en un 39,5%. El Principado de Asturias, con “bajas” tasas, presenta mayores reducciones (47,5%). En general se observa cierta inercia en los datos, de tal forma que más disminuyen las Comunidades con tasas de fecundidad más bajas, mientras que las que tienen las tasas más altas muestran menores descensos. Así, podemos hacer una primera clasificación de las Comunidades en la que encontraríamos dos grupos: Tasas altas con poca reducción y tasas bajas con mucha reducción. En el primer grupo estarían las Comunidades de Murcia, como ya se ha comentado, Baleares, Cataluña, Castilla-La Mancha y Extremadura. En el segundo grupo estarían P. Asturias, como también se ha comentado, Cantabria, Galicia y País Vasco. Las Comunidades que invierten su tendencia se agruparían en: Tasas bajas con poca reducción, caso de Castilla-León y La Rioja; y tasas altas con mucha reducción, caso de Andalucía, Canarias, Comunidad Valenciana, Madrid y C.F. Navarra. Váquez M.J., Camacho M.E. 632 3.2.- Tasa de actividad femenina En el gráfico 2 representamos, para cada Comunidad Autónoma, la evolución temporal de la tasa de actividad femenina. Gráfico 2: Tasa de actividad Se observa en el gráfico cómo las tasas de actividad muestran durante todo el periodo una tendencia ascendente. Ésta se hace más pronunciada en las Comunidades de Andalucía y País Vasco, aunque con importantes diferencias entre ellas, la primera alcanza un máximo del 52,2% y la segunda de 64%. Sin considerar a la región gallega, a la cual haremos referencia posteriormente y descartando las oscilaciones puntuales de Baleares, Aragón, Cantabria, Extremadura y R. Murcia, podemos afirmar que durante todo el periodo analizado la horquilla se mantiene en torno a 20 puntos porcentuales. Así en 1977, del 20% (Andalucía) al 38,5% (Baleares) y en 1997 del 48,2% (Castilla-La Mancha) al 65,3% (Cataluña). Es decir, se mantiene el 20% de diferencia pero con los datos absolutos aumentados. En el siguiente cuadro, hemos ordenado las Comunidades según su porcentaje de variación en el periodo analizado. Tasa de actividad 0,1 0,2 0,3 0,4 0,5 0,6 0,7 1977 1978 1979 1980 1981 1982 1983 1984 1985 1986 1987 1988 1989 1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 Andalucía Aragón P. Asturias I. Baleares Canarias Cantabria Castilla-León Castilla-La Mancha Cataluña C. Valenciana Extremadura Galicia C. Madrid R. Murcia C.F. Navarra País Vasco La Rioja Métodos Matemáticos para la Economía y la Empresa 633 Andalucía País Vasco Extremadura C. Madrid Cataluña C.F. Navarra Aragón Castilla-La Mancha Canarias 149,62% 148,14% 126,12% 122,40% 118,45% 116,54% 112,33% 110,58% 107,78% C. Valenciana R. Murcia Castilla-León Islas Baleares Cantabria La Rioja P. Asturias Galicia 99,97% 73,84% 70,03% 69,12% 55,51% 54,04% 48,52% 21,12% Cuadro 2: Variación en tasa de actividad Como puede observarse, sólo las Comunidades de Asturias y Galicia presentan una variación inferior al 50%. La situación de la Comunidad Gallega es, por ende, peculiar y su bajo porcentaje de variación resulta poco significativo al ser una Comunidad en que la tasa de actividad presenta durante casi todo el periodo uno de los valores más altos. 3.3.- Tasa de ocupación En el gráfico 3 representamos, para cada Comunidad Autónoma, la evolución temporal de la tasa de ocupación. Gráfico 3: Tasa de ocupación Tasa de ocupación 0,5 0,6 0,7 0,8 0,9 1 1,1 1977 1978 1979 1980 1981 1982 1983 1984 1985 1986 1987 1988 1989 1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 Andalucía Aragón P. Asturias I. Baleares Canarias Cantabria Castilla-León Castilla-La Mancha Cataluña C. Valenciana Extremadura Galicia C. Madrid R. Murcia C.F. Navarra País Vasco La Rioja Váquez M.J., Camacho M.E. 634 Se observa cómo prácticamente las tasas son idénticas al principio del periodo en estudio, superiores, además, al 90%. Esto se debe al hecho de que hay pocas mujeres activas y prácticamente su número coincide con el de las ocupadas. A medida que va aumentando el número de activas, las tasas van disminuyendo aunque el número absoluto de mujeres ocupadas aumenta. El mercado no puede absorber a todas las mujeres que manifiestan su deseo de incorporarse al trabajo remunerado. Así, el abanico se va abriendo paulatinamente, siempre con tasas disminuyendo, hasta 1987, año en que se produce el mayor repunte de la tasa de actividad, y las diferencias entre las tasas de ocupación de las distintas Comunidades se hace más y más patente. En 1997 hay una diferencia de hasta 25 puntos porcentuales entre C.F. Navarra, Comunidad con la tasa de ocupación más alta (87%), y Andalucía, con la tasa de ocupación más baja (62,4%). Desde 1994 destacan, por superar sus tasas mas del 80%, las Comunidades de Baleares y C.F. Navarra. Del lado contrario, y por mantener sus tasas niveles inferiores al 63%, destacan Andalucía y Extremadura. En el cuadro 3 hemos ordenado las Comunidades según su porcentaje de variación en el periodo analizado. Andalucía Extremadura Castilla-León Cantabria Galicia R. Murcia Castilla-La Mancha País Vasco P. Asturias 34,85% 34,62% 26,81% 24,46% 24,15% 23,65% 22,46% 22,17% 21,95% C. Valenciana Canarias Aragón Cataluña C. Madrid La Rioja Islas Baleares C.F. Navarra 21,25% 20,34% 19,78% 19,21% 18,49% 14,92% 11,88% 11,24% Cuadro 3: Variación en tasa de ocupación No podemos dejar de destacar algunos comportamientos curiosos observados cuando comparamos este cuadro con el cuadro 2. Así, nos encontramos con una disparidad muy importante entre las distintas Comunidades en el efecto que sobre la ocupación femenina produce el aumento de la tasa de actividad. La Comunidad autónoma de Andalucía, con la mayor variación en la tasa de actividad (149,6%), presenta la mayor disminución en la tasa de ocupación (34,8%), siendo un claro exponente de la falta de respuesta del mercado laboral a las aspiraciones femeninas. Por Métodos Matemáticos para la Economía y la Empresa 635 el contrario, la Comunidad Foral de Navarra, también con un incremento importante en su tasa de actividad (116,5%) es la que presenta menor disminución en la tasa de ocupación (11,2%), deduciéndose de este dato la buena capacidad de absorción del mercado. Junto con Andalucía ocupa también una posición extrema Extremadura, con un incremento en la tasa de actividad del 126% y una disminución en la tasa de ocupación del 34,6%. Por distinta razón ocupa también una mala posición Cantabria, con un incremento en la tasa de actividad de tan sólo el 55,5% y sin embargo una alta disminución en la tasa de ocupación (24,4%).También ocupan buenas posiciones la Comunidad de Madrid (aumento del 122,4% en la tasa de actividad y disminución del 18,4% en la tasa de ocupación) y Cataluña (aumento del 118,4% en la tasa de actividad y disminución del 19,2% en la tasa de ocupación). 4.- Efectos en la tasa de fecundidad Numerosos autores defienden la idea de que las bajas tasas de fecundidad que “padece” España son debidas a la incorporación de la mujer al mercado de trabajo. Si ello es así no pensamos que se deba estrictamente a su incorporación sino a las exigencias que impone el propio mercado laboral que obligan, implícitamente, a la mujer a elegir entre familia o trabajo. En este apartado, y suponiendo que esta afirmación es cierta, trataremos de analizar si la relación se mantiene por igual entre las distintas Comunidades, y si ella es más significativa cuando tratamos con la ocupación que cuando nos limitamos a la declaración de actividad. Para ello, y tal como comentamos en el apartado 2, hemos calculado los coeficientes de correlación de Pearson. Los resultados se ofrecen en los siguientes subapartados. 4.1.- Correlación entre la tasa de fecundidad y la tasa de actividad En el siguiente cuadro presentamos las correlaciones, por Comunidad Autónoma, obtenidas entre la tasa de fecundidad y la tasa de actividad femenina.