110 VALORES SOCIALES DEL PROFESORADO DE INFANTIL, PRIMARIA Y SECUNDARIA: INFLUENCIA DE LA EDAD Y EL SEXO VANESA REDONDO TRUJILLO
[email protected] ÁNGEL DE-JUANAS OLIVA
[email protected] Facultad de Educación. Universidad Nacional de Educación a Distancia Resumen En el marco de la intervención educativa en contextos sociales, conocer los valores de los docentes de nuestro sistema educativo adquiere una importancia trascendental para el devenir de nuevas generaciones de estudiantes que tienen en el profesorado un espejo en el que mirarse para su socialización dentro y fuera del escenario escolar. En el presente trabajo se atiende a los valores sociales como una de las principales variables que influyen en la calidad de vida de los docentes de Educación Infantil, Primaria y Secundaria. Participaron de 79 docentes de la Comunidad de Madrid. Se aplicó la escala de valores de Schwartz, que desarrolla las preferencias de valor en función de cuatro valores de orden superior, autotrascendencia, conservación, autopromoción y apertura al cambio. Los resultados evidencian que se encuentran diferencias estadísticamente significativas en función del sexo y la edad. Palabras clave Valores sociales, calidad de vida, adultos, docentes, educación Abstract As part of educational intervention in social context, to understand the values of the teachers of our educational system it is of the utmost importance for the evolution of the new generations of students. They have in the teachers a mirror to watch themselves at for their socialization, both out and inside the school context. In this work it is dealt with social values as one of the main variables that influence in the quality of life of teachers of pre-school, primary and secondary education. 79 teachers from Madrid region participated in the research. It was applied the Schwartz´s value scale; which sets four types of values, self-transcendence, conservation, self-enhancement and openness to change. The results show that teachers have different according to sex and age. Key-words Psychological human values, quality of life, adults, teachers, education.
111 1. Introducción La pedagogía social tiene entre sus propósitos la acción promotora de una sociedad que educa, integra y mediatiza los conflictos sociales (Ortega, 2005). La misión educativa de la sociedad con nuestros más jóvenes se está viendo comprometida en el actual escenario social en el que la globalidad y lo digital está reduciendo, en las grandes urbes, los espacios y tiempos compartidos entre los más jóvenes (Ruiz-Corbella y DeJuanas, 2013). Se asume que la dinámica cotidiana de los niños incluye rutinas de socialización muy pautadas en las que las relaciones entre iguales tienen lugar, mayoritariamente, en la escuela (March y Orte, 2014). Precisamente, la escuela, cada vez más, está dejando de ser un espacio cerrado y es lícito apostar por centros educativos en los que se amplían las perspectivas de participación social, así como se posibilita la incorporación activa y transformadora de los jóvenes en un contexto social y cultural concreto (Petrus, 1998; Parcerisa, 2008). La incorporación de la Pedagogía Social en la escuela, en líneas generales, obliga a discutir la dimensión mediadora de los centros educativos más allá de los procesos de instrucción y didácticos (Caride, Gradaille, y Caballo, 2005); en aras de una reivindicación de lo cívico que integra una serie de convicciones éticas y morales que contribuyen a la formación y educación de los escolares y que pueden dar origen a enfoques educativos más inclusivos en colegios e institutos (Ainscow, 2017). En el escenario actual, la incorporación de los educadores sociales en las dinámicas cotidianas y de organización de los centros escolares sigue siendo un reto (Caballo y Gradílle, 2008); al que se une la falta de un reconocimiento administrativo del área de Pedagogía Social en la escuela (Ortega, 2005). Si bien, aunque la situación es compleja, especialmente para los educadores sociales, los profesores siguen estando llamados a desempeñar un papel activo en la acción socioeducativa que tiene lugar en los tiempos escolares. Así pues, los docentes, dentro de la comunidad escolar, deben preocuparse por las relaciones en clave educativa entre los estudiantes y la sociedad poniendo énfasis en la socialización tanto en la intervención directa en el aula como en la intervención indirecta que realizan diseñando medios, programas y unidades didácticas. El propósito es promover el interés social de los más pequeños y dinamizar el desarrollo de competencias para desenvolverse en sociedad. En todo este proceso de socialización, los valores sociales del profesorado tienen una importancia trascendental en las interacciones sociales que se dan en el aula y en otros espacios comunes de la escuela (p.e. el patio de recreo). Estos valores sociales son, en muchos casos, los que mediatizan el comportamiento del profesorado, modelizan a los estudiantes y permiten impulsar proyectos educativos de aprendizaje, formación y desarrollo con vocación de transformación social. La literatura científica ha generado una amplia y clara trazabilidad entorno a un conjunto de estudios sobre el papel del profesorado en las aulas. De tal manera, existen múltiples trabajos sobre el perfil competencial del profesorado, capacidades para la instrucción, metodologías didácticas que ponen en marcha y, por supuesto, sobre sus
112 características psicológicas (Beijaard, Meijer, & Verloop, 2004; Ginns & Ellis, 2009; DeJuanas, Ezquerra Martínez, Martín del Pozo, y Pesquero Franco, 2012; Carbonero, Martín-Antón, y Valdivieso, 2016; entre muchos otros). Si bien, resulta complejo encontrar estudios relacionados con los valores sociales del profesorado. Por ello, cabe preguntarse ¿qué valores sociales presentan los profesores de los primeros niveles educativos?, ¿existen diferencias en los sistemas axiológicos del profesorado en función de la edad y el sexo? En consecuencia, el presente trabajo pone de relieve un estudio descriptivo de los valores sociales del profesorado de infantil, primaria y secundaria de la Comunidad de Madrid. A su vez, se analiza si existen diferencias en los valores en función del sexo y la edad. 2. Estado de la cuestión Se encuentran múltiples definiciones sobre los valores sociales en la literatura científica. Si bien consideramos la aportación de Páez, Fernández, Ubillos y Zubieta (2004) los definen como creencias conectadas a emociones; están culturalmente construidos como objetivos o metas abstractas que dirigen a las personas, que trascienden a situaciones y acciones particulares estableciendo estándares que ordenan nuestra conducta con los demás y la evaluación del mundo que nos rodea. Una de las principales teorías clásicas que encontramos sobre valores es la de Maslow (1943) que los entendía como necesidades que tiene todo ser humano. Estableció que dichas necesidades cuando son sentidas por las personas durante un período largo de tiempo y domina la conducta de la persona, son valores finales, mientras que los distingue de los valores medios, cuando las conductas de las personas son la vía para el logro de la necesidad (Maslow, 1991). Por su parte, Rokeach (2008) afirmó que la concepción de los valores sociales, no se puedía entender como un proceso acabado, sino como un proceso en constante cambio que actualmente sigue en progreso. Los valores sociales son creencias relativamente permanentes que se organizan jerárquicamente y que sirven de criterio para nuestro comportamiento. Plantea la existencia de dos tipos de valores: los finales o terminales, referidos a estados finales de la existencia humana (autorrealización, felicidad, armonía interna, igualdad, seguridad familiar y nacional) y los instrumentales; que se relacionan con modos de conducta (ser honesto, responsable, eficaz, imaginativo…). En otro orden, Inglehart (1997) planteó los valores como metas socialmente deseables que se dividen en postmaterialistas y materialistas. Los primeros recogen las necesidades sociales y de actualización, a saber: la estética, el valor intelectual y el sentido de pertenencia y autoestima. Y los segundos se refieren a las necesidades fisiológicas, en los que se encuadran la seguridad física y la económica. Por su parte, Gouveia et al. (2010) desarrollaron un modelo teórico integrador en los que asumen que los valores humanos responden a necesidades humanas, tienen una
113 naturaleza benevolente, carácter terminal y se orientan hacia conductas individuales. Asimismo, desarrollan las funciones “aspectos psicológicos que los valores cumplen al guiar las conductas y representar cognitivamente las necesidades”, y presentan los valores en función a los ejes que se observan en la siguiente Figura 1, presentando en un eje la dimensión funcional de tipo orientación, y en el otro, la dimensión funcional de tipo motivador. Figura 2. Facetas, dimensiones y subfunciones de los valores básicos. Fuente: Gouveia et al., 2010, p. 205. Asimismo, desarrollaron su teoría con población adulta en el campo de la medicina, y describieron dentro de estas dimensiones seis valores básicos: existencia, normativa, realización, interactiva, suprapersonal y experimentación. Mostrando una gran validez en la muestra seleccionada, 13.414 médicos entre 22 y 85 años (Gouveia, Milfont, & Guerra, 2014) Finalmente, otra teoría avalada en la literatura científica es la teoría de los valores sociales de Schwartz. La teoría de Schwartz considera una serie de valores básicos individuales donde se describen, a su vez, diez tipos de valores, y cada uno de ellos refleja metas que las personas buscan alcanzar; y diseñan las acciones que se realizan para conseguirlos. Los valores que se proponen tienen el respaldo científico en diferentes culturas, mostrando estabilidad y semejanza en las diferentes poblaciones. En la teoría de Schwartz se establecen los siguientes valores motivacionales: universalismo, benevolencia, tradición, conformidad, seguridad, poder, logro, hedonismo, estimulación y auto-dirección; éstos a su vez se agrupan en cuatro valores de orden superior: auto-trascendencia (universalismo y benevolencia), conservación (tradición, conformidad y seguridad), auto-promoción (poder, logro y hedonismo) y apertura al cambio (estimulación y autodirección) (Schwartz, 1992). Debido al impacto que tiene esta teoría, así como el gran desarrollo posterior, se ha tenido en cuenta en el presente estudio para indagar en los valores sociales de los docentes.
114 Figura 3. Valores de orden superior y dominios de valor de la Teoría de Schwartz. Fuente: Elaboración propia. Con posterioridad, Ros y Schwartz (1995) desarrollaron los diferentes valores en el nivel cultural, estableciendo dimensiones bipolares; siendo apertura al cambio opuesto a conservación y auto-promoción opuesto a auto-trascendencia. Asimismo, se plantearon algunos valores asociados a intereses individualistas (poder, logro, hedonismo, estimulación y autodirección) o colectivisitas (benevolencia, tradición, conformidad y seguridad). Si se consideran los factores que intervienen en los valores sociales en la población adulta encontramos que se han analizado las diferencias entre sexos en 70 países (Schwartz & Rubel, 2005) y se han confirmado diferencias. Así, los hombres atribuyen más importancia que las mujeres a los valores de poder, estimulación, hedonismo, logro y autodirección; no siendo así con los valores de benevolencia y universalismo. Asimismo, no se encuentran diferencias en los valores de tradición y conformidad. Respecto a las diferencias entre distintos tipos de población, Ros y Grad (1991), en la comparación entre maestros/as de Educación Primaria y estudiantes del antiguo Curso de Aptitud Pedagógica (CAP), demostraron que la jerarquía y estructura de valores de ambas muestras no se diferencian significativamente. No obstante, se encuentran muy pocos estudios en la literatura científica sobre los valores sociales del profesorado. Por ello, resulta de interés nuestro estudio, que tiene por principal objetivo describir los valores sociales que manifiestan los profesores de Infantil, Primaria y Secundaria. A su vez, se pretende analizar la influencia del sexo y la edad en los valores sociales de estos docentes.
115 3. Método El diseño de este estudio responde al de una investigación descriptiva, no-experimental, transversal, de tipo ex-pos-facto. Se trata de un estudio cuantitativo a partir de información recogida mediante un cuestionario aplicado a docentes de diferentes etapas educativas, desde Infantil hasta Secundaria. Para el estudio de los valores se tomó como referencia el modelo de Schwartz y se establecieron como variables dependientes los valores sociales de orden superior, a saber: auto-trascendencia, conservación, autopromoción y apertura al cambio y los dominios de valor, a saber: universalismo, benevolencia, seguridad, conformidad, tradición, logro, poder, hedonismo, estimulación y autodirección. Por otro lado, se asumieron como variables independientes la edad y el sexo. Teniendo en consideración el propósito del estudio, se plantearon las siguientes hipótesis: - Existen diferencias en los valores de orden superior y los dominios de valor en función del sexo del profesorado. - Existen diferencias en los valores de orden superior y los dominios de valor en función de la edad del profesorado. Participantes: Se realizó un tipo de muestreo incidental y participaron en el estudio un total de 79 profesores de los tres niveles educativos (Infantil, Primaria y Secundaria) pertenecientes a cuatro centros educativos públicos y concertados la Comunidad de Madrid. Sobre el total, 65 eran mujeres y 14 eran hombres. Todos los participantes recibieron una invitación a participar en la investigación mediante un correo electrónico que les dirigía a un espacio web en el que se encontraban los instrumentos utilizados para el estudio. En este espacio se les informó del propósito del estudio, se les garantizó anonimato y confidencialidad en las respuestas. La fase de recogida de datos tuvo lugar durante el segundo semestre de 2016. Instrumentos: Los instrumentos utilizados para el estudio fueron, en primer lugar, un cuestionario que recogía datos sociodemográficos y, en segundo lugar, la Escala de Valores de Schwartz (SVS, de acuerdo a su acrónimo en inglés) que fue adaptada al español por Balaguer, Castillo, García-Merita, Guallar y Pons (2006) y validada recientemente en España por Paez y De-Juanas (2015). Se trata de un instrumento de 45 ítems que explora el sistema axiológico de los encuestados utilizando una escala tipo Likert. Análisis de datos: Una vez conformada la base de datos se realizaron análisis estadísticos descriptivos relativos a la escala de valores de Schwartz, todos ellos de medidas
116 de tendencia central y de dispersión. Asimismo, para los análisis de inferencias se llevaron a cabo pruebas no paramétricas de contraste de rangos promedio para muestras independientes; en concreto la U de Mann Whitney y la prueba Kruskall-Wallis. Para realizar estos análisis se utilizó el programa SPSS en su versión 23.0 para Macintosh. Resultados: En la siguiente tabla, se muestran los estadísticos descriptivos, mínimo, máximo, media y desviación típica para cada uno de los valores de orden superior de la escala de valores de Schwartz. Estas variables juegan el papel de dependientes en el estudio (véase Tabla 1). Como se puede observar, la muestra mostró puntuaciones más altas en la dimensión de Auto-trascendencia, seguida por Apertura al cambio. La puntuación media más baja fue en Auto-promoción. Tabla 1. Estadísticos descriptivos Escala de valores de Schwartz. N Mínimo Máximo Media Desviación estándar Auto-trascendencia 79 1.99 7.90 6.115 1.541 Apertura al cambio 79 1.81 7.87 5.402 1.482 Conservación 79 1.98 7.93 5.292 1.463 Auto-promoción 79 1.50 7.00 4.091 1.334 En relación al análisis de inferencias, se estudiaron las diferencias entre las puntuaciones medias obtenidas en los valores de orden superior en función de la variable sexo. Los resultados hallados muestran que las mujeres han obtenido puntuaciones más altas en la escala; ya que los rangos promedios en los valores de orden superior son más altos (véase Tabla 2). Se podría decir que las mujeres tienden a puntuar más alto en los valores de orden superior, siendo este dato no significativo. Por tanto, sólo son significativas las diferencias entre mujeres y hombres en el valor Auto-trascendencia, tal y como marca la significación con un .018. Tabla 2. Estadísticos prueba U de Mann-Whitney de los valores de orden superor con la variable en función de la variable sexo. Rangos promedios U de Mann-Whitney Sig. asintótica (bilateral) Mujer Varón Auto-trascendencia 42.82 26.89 271.500 .018 Conservación 42.65 32.36 348.000 .169 Auto-promoción 40.79 36.32 403.500 .508 Apertura al cambio 41.42 33.39 362.500 .235
117 En cuanto al estudio pormenorizado de las diferencias entre las puntuaciones medias obtenidas en los dominios de valor en función de la variable sexo del profesorado, también se utilizó la prueba de U de Mann-Whitney (véase Tabla 3). Los análisis realizados confirman que los dos dominios de valor (Universalismo y Benevolencia) que están dentro del valor de orden superior Auto-trascendencia ofrecen diferencias en función del sexo con un p < .05. Confirmando los resultados que se veían en el epígrafe anterior. En ambos casos, son las mujeres las que puntúan más alto. Asimismo, aparece el dominio de valor Hedonismo con una puntuación muy cercana a p < .05, que nos señala la tendencia a la diferencia entre hombres y mujeres en este dominio de valor. Siendo las mujeres las que tienden a puntuar más alto en este dominio de valor. Tabla 3. Estadísticos prueba U de Mann-Whitney en los dominios de valor en función de la variable sexo. Rango promedio U de MannWhitney Sig. asintótica (bilateral) Mujer Varón Universalismo 42.74 27.29 277.000 .022 Benevolencia 42.57 28.07 288.000 .031 Seguridad 41.97 30.86 327.000 .100 Conformidad 41.85 31.39 334.500 .121 Tradición 41.03 35.21 388.000 .389 Logro 41.14 34.71 381.000 .341 Poder 40.29 38.64 436.000 .807 Hedonismo 42.30 29.32 305.500 .053 Estimulación 40.55 37.43 419.000 .643 Autodirección 41.51 33.00 357.000 .207 Las diferencias entre las puntuaciones medias obtenidas en los valores de orden superior en función de la variable edad, los resultados evidencian que los docentes han mostrado diferencias significativas en la variable Auto-promoción (véase Tabla 4). Para poder establecer las diferencias por pares de grupos, se ha ampliado el análisis con la prueba U de Mann-Whitney, al igual que en los estudios estadísticos anteriores. De la misma forma se ha realizado el análisis comparando por pares los grupos: hasta 35 años vs. 36-45, hasta 35 años vs. más de 45 y de 36-45 vs. más de 45.
118 Tabla 4. Estadísticos prueba Kruskal-Wallis de los valores de orden superor en función de la variable edad. Rangos promedios Chicuadrado Sig. asintótica Hasta 35 años Entre 36 y 45 Más de 45 años Autotrascendencia 41.29 36.32 44.50 1.909 .385 Conservación 42.24 35.10 45.58 3.245 .197 Auto-promoción 49.61 31.88 44.58 8.809 .012 Apertura al cambio 49.18 34.94 40.31 4.795 .091 La muestra de sujetos establecida en el grupo hasta 35 años muestra diferencias significativas cuando se compara con el grupo de 36-45 años en los valores de orden superior: Auto-promoción (p < .01) y Apertura al cambio (p < .05) (véase Tabla 5). En ambos casos, el grupo más joven tiende a puntuar más alto en ambas preferencias de valor (véase Tabla 5). Respecto a la comparación de grupos; hasta 35 vs. más de 45 años, no se recogen diferencias significativas en ninguno de los valores. Y en cuanto, al par 36-45 vs. más de 45 años, se muestra un rango promedio significativamente más alto en Autopromoción en el grupo de más de 45 años, con un nivel de significación de .041 siendo significativo con p < .05. Tabla 5. Estadísticos prueba U de Mann-Whitney de las variables de valores de orden superior en función de la edad. Autotrascendencia Conservación Autopromoción Apertura al cambio Rangos promedios Hasta 35 años 30.16 31.34 36.29 34.45 Entre 36 y 45 años 26.86 26.24 23.63 24.60 U de Mann-Whitney 301.000 278.500 184.500 219.500 Sig. asintótica (bilateral) .468 .261 .005 .030 Rangos promedios Hasta 35 años 21.13 20.89 23.32 24.74 Más de 45 años 22.69 22.88 20.96 19.83 U de Mann-Whitney 211.500 207.000 203.000 176.000 Sig. asintótica (bilateral) .687 .608 .541 .203 Rangos promedios Entre 36 y 45 años 27.96 27.36 26.75 28.85 Más de 45 años 34.31 35.21 36.13 32.98 U de Mann-Whitney 340.500 319.000 297.000 372.500 Sig. asintótica (bilateral) .167 .088 .041 .369