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Estudio agronómico del control químico en post-emergencia de las malas hierbas Centaurea y Phalaris en el cultivo del trigo en la provincia de Sevilla

García Domínguez, Juan Antonio

Abstract

El trigo es uno de los principales cultivos a nivel mundial, tanto por su importancia para la alimentación humana, como por el número de hectáreas cultivadas. Al mismo tiempo es uno de los cultivos en los que se ha realizado mayor investigación en control químico a base de herbicidas, fundamentalmente por empresas de fitosanitarios. El resultado es que el agricultor dispone en la actualidad de herbicidas muy eficaces para el control de un amplio abanico de malas hierbas. Paradójicamente después de más de medio siglo de control químico eficaz los problemas de malas hierbas no han desaparecido, sino que en muchos casos han aumentado. En el caso del trigo, las malas hierbas más preocupantes en Andalucía son probablemente las pertenecientes a los géneros Phalaris y Centaurea. En el caso de Phalaris hay cierta información disponible sobre emergencias, eficacias y competencia, mientras que en el caso de Centaurea la información es mucho menor debido a que es una mala hierba de reciente aparición. Ambas malas hierbas presentan dificultades de control, Phalaris probablemente debido a que es una mala hierba gramínea y por lo tanto muy parecida al cultivo, y Centaurea porque es tolerante a la mayoría de los métodos de control químico disponibles. En todo caso el agricultor y el técnico interesado no disponen de información suficiente sobre el riesgo de competencia causado por estas malas hierbas ni sobre la mejor forma de manejar el problema. El objetivo de este trabajo es: a) conocer la competencia causada por infestaciones de Phalaris o Centaurea en condiciones de campo en la campiña sevillana; b) conocer la eficacia de las medidas de control empleadas por el agricultor; c) conocer la rentabilidad económica y agronómica de las mencionadas medidas. Para ello se ha realizado un experimento en 21 fincas de los términos municipales de Fuentes de Andalucía, La Campana, Écija y Marchena, pudiendo considerarse representativas de la campiña sevillana. En cada finca se han elegido 5 puntos al azar y en cada punto se ha establecido una parcela Split-plot de modo que previo al tratamiento se cubría la mitad de la parcela para evitar la aplicación del herbicida, lo cual permitía comparar la parcela tratada con la no tratada. Desde el momento del tratamiento se han realizado visitas semanales para la toma de datos de densidad y cobertura de las malas hierbas. A las 5 semanas se consideró que el cultivo alcanzó la madurez fisiológica y se tomaron datos de biomasa. Los resultados obtenidos han permitido concluir que: 1) En la mayoría de las fincas estudiadas (16 de 21) las malas hierbas no eran un problema importante para el cultivo. Solo se han encontrado infestaciones importantes de Phalaris en 4 fincas y de Centaurea en 1. 2) Los resultados de biomasa indican que solo hubo competencia significativa entre las malas hierbas y el cultivo en 1 de 21 fincas, por lo que no es esperable que el tratamiento herbicida se rentabilice en 20 de las 21 fincas, al menos a corto plazo. 3) Todos los tratamientos herbicidas empleados han demostrado ser eficaces y selectivos. Los valores de densidad y cobertura de malas hierbas en las parcelas tratadas, cayeron drásticamente después de los tratamientos. 4) Aunque los tratamientos fueron muy eficaces, en ningún caso se llegó a erradicar completamente la mala hierba. Es decir en todas las parcelas había plantas que sobrevivían al tratamiento, probablemente por su emergencia escalonada. 5) No se deben extraer deducciones precipitadas a partir de estos resultados en el sentido de que puede que haya influido el año u otros factores adicionales que no se han tenido en cuenta. En todo caso sí deben de servir para reflexionar sobre la conveniencia de un correcto asesoramiento técnico independiente sobre el manejo de los problemas de malas hierbas

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Juan Antonio García Domínguez Trabajo fin de grado 1 Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica Universidad de Sevila Estudio agronómico del control químico en post-emergencia de las malas hierbas Centaurea y Phalaris en el cultivo del trigo en la provincia de Sevilla. Grado en Ingeniería Agrícola Trabajo fin de grado Autor: Juan Antonio García Domínguez. Firma: Tutor: José María Urbano Fuentes-Guerra. Firma: Sevilla, 5 de Septiembre de 2017 Juan Antonio García Domínguez Trabajo fin de grado 2 Juan Antonio García Domínguez Trabajo fin de grado 3 Agradecimientos Quiero agradecer la ayuda recibida para la realización del trabajo fin de grado a mi tutor D. José María Urbano Fuentes-Guerra, por su predisposición a la hora de plantearle este proyecto y la ayuda recibida. A mi maestro Paco, por ver todo lo bueno que hay en mí. A mis hermanos, por el apoyo recibido. A mi madre, que me ha soportado en los días malos. A mi padre, por enseñarme. Juan Antonio García Domínguez Trabajo fin de grado 4 Juan Antonio García Domínguez Trabajo fin de grado 5 Índice 0.- Resumen ............................................................................................................................................ 9 1.- Introducción ................................................................................................................................. 12 1.- Phalaris spp como mala hierba del trigo ...................................................................... 13 1.1.1.- Importancia de Phalaris spp como arvense del trigo .................................. 13 1.1.2.- Descripción de las especies arvenses del género Phalaris. ....................... 15 1.1.3.- Dificultad de control de Phalaris spp en el trigo ............................................ 18 1.2 Centaurea spp como mala hierba del trigo ................................................................. 20 1.2.1 Importancia de Centaurea como arvense del trigo ......................................... 20 1.2.2.- Descripción de las especies arvenses del género Centaurea. ................... 21 1.2.3.- Dificultad de control de Centaurea spp en el trigo. ...................................... 24 2.- Objetivos ........................................................................................................................................ 28 3.- Materiales y métodos ................................................................................................................ 32 3.1.- Diseño experimental ......................................................................................................... 32 3.2.- Tratamientos herbicidas ................................................................................................. 36 3.3.- Toma de datos ..................................................................................................................... 39 3.4.- Análisis estadísticos. ......................................................................................................... 43 4.- Resultados y discusión ............................................................................................................. 46 4.1.- Evolución de las emergencias de las malas hierbas respecto del cultivo ..... 46 4.2.- Evolución del desarrollo fenológico .......................................................................... 50 4.3.- Estimación del impacto en el rendimiento del cultivo ....................................... 55 4.4.- Estudio de la eficacia de los tratamientos ................................................................ 60 4.5.- Estudio de la rentabilidad económica ....................................................................... 65 4.6.- Influencia de factores no considerados anteriormente ...................................... 68 5.- Conclusiones ................................................................................................................................. 72 6.- Bibliografía .................................................................................................................................... 76 7.- Anexos ............................................................................................................................................. 82 7.1. Script de Gráficos en RStudio. ......................................................................................... 82 Juan Antonio García Domínguez Trabajo fin de grado 6 Juan Antonio García Domínguez Trabajo fin de grado 7 0.-RESUMEN Juan Antonio García Domínguez Trabajo fin de grado 8 Juan Antonio García Domínguez Trabajo fin de grado 9 0.- Resumen El trigo es uno de los principales cultivos a nivel mundial, tanto por su importancia para la alimentación humana, como por el número de hectáreas cultivadas. Al mismo tiempo es uno de los cultivos en los que se ha realizado mayor investigación en control químico a base de herbicidas, fundamentalmente por empresas de fitosanitarios. El resultado es que el agricultor dispone en la actualidad de herbicidas muy eficaces para el control de un amplio abanico de malas hierbas. Paradójicamente después de más de medio siglo de control químico eficaz los problemas de malas hierbas no han desaparecido, sino que en muchos casos han aumentado. En el caso del trigo, las malas hierbas más preocupantes en Andalucía son probablemente las pertenecientes a los géneros Phalaris y Centaurea. En el caso de Phalaris hay cierta información disponible sobre emergencias, eficacias y competencia, mientras que en el caso de Centaurea la información es mucho menor debido a que es una mala hierba de reciente aparición. Ambas malas hierbas presentan dificultades de control, Phalaris probablemente debido a que es una mala hierba gramínea y por lo tanto muy parecida al cultivo, y Centaurea porque es tolerante a la mayoría de los métodos de control químico disponibles. En todo caso el agricultor y el técnico interesado no disponen de información suficiente sobre el riesgo de competencia causado por estas malas hierbas ni sobre la mejor forma de manejar el problema. El objetivo de este trabajo es: a) conocer la competencia causada por infestaciones de Phalaris o Centaurea en condiciones de campo en la campiña sevillana; b) conocer la eficacia de las medidas de control empleadas por el agricultor; c) conocer la rentabilidad económica y agronómica de las mencionadas medidas. Para ello se ha realizado un experimento en 21 fincas de los términos municipales de Fuentes de Andalucía, La Campana, Écija y Marchena, pudiendo considerarse representativas de la campiña sevillana. En cada finca se han elegido 5 puntos al azar y en cada punto se ha establecido una parcela Split-plot de modo que previo al tratamiento se cubría la mitad de la parcela para evitar la aplicación del herbicida, lo cual permitía comparar la parcela tratada con la no tratada. Desde el momento del tratamiento se han realizado visitas semanales para la toma de datos de densidad y cobertura de las malas hierbas. A las 5 semanas se consideró que el cultivo alcanzó la madurez fisiológica y se tomaron datos de biomasa. Los resultados obtenidos han permitido concluir que: 1) En la mayoría de las fincas estudiadas (16 de 21) las malas hierbas no eran un problema importante para el cultivo. Solo se han encontrado infestaciones importantes de Phalaris en 4 fincas y de Centaurea en 1. 2) Los resultados de biomasa indican que solo hubo competencia significativa entre las malas hierbas y el cultivo en 1 de 21 fincas, por lo que no es esperable que el tratamiento herbicida se rentabilice en 20 de las 21 fincas, al menos a corto plazo. 3) Todos los tratamientos herbicidas empleados han demostrado ser eficaces y selectivos. Los valores de densidad y cobertura de malas hierbas en las parcelas tratadas, cayeron drásticamente después de los tratamientos. 4) Aunque los tratamientos fueron muy eficaces, en ningún caso se llegó a erradicar completamente la mala hierba. Es decir en todas las parcelas Juan Antonio García Domínguez Trabajo fin de grado 16 Entre las especies de Phalaris, se encuentran 3 que son problemáticas en el cultivo del trigo: Phalaris brachystachys, Phalaris minor y Phalaris paradoxa. Figura 1.1.2.3.- Características de las distintas especies de Phalaris (MalezappUS, 2016; Herbario de la Universidad Pública de Navarra, 2017). P. brachystachys P. minor P. paradoxa C. EPPO PHABR PHAMI PHAPA Familia Gramineae. Gramineae. Gramineae. Caraterísticas Semilla (cariópside) ovoidea 3,5mm x 1,5 m. Plántula sin pelos, sin brillo, aparentemente poco vigor inicial. Semilla (cariópside) ovoidea 2,3-2,8 mm x 1,2-1,4mm. Meristemos apicales con abundante pigmentación antociánica (más que las demas especies de Phalaris). Semilla (cariópside) ovoide, 3 mm x 1,2 mm. Cariópside se dispersa dentro de la espiguilla. Plántula sin pelos, sin brillo, aparentemente con poco vigor incial. Otras particularidades Lígula membranácea dentada de forma muy irregular y de gran tamaño. Presenta pseudoaurículas. Lígula larga (5-10 mm) membranácea dentada de forma regular. Presenta pseudoaurículas. Lígula membranácea y dentada de forma irregular. Con frecuencia la espiga madura en el zurrón. Se distingue de otras especies del género por presentar la base de la panícula tapada por la vaina ensanchada de la hoja superior Inflorescencia En panícula densa, especiforme, ovada, de longitud igual o inferior al doble de la anchura. En panícula densa, especiforme, ovoide o subcilíndrica. En panícula densa, especiforme, engrosada en el ápice. Juan Antonio García Domínguez Trabajo fin de grado 17 Figura 1.1.2.4.- Detalle de semilla de Phalaris brachystachys (izquierda) Phalaris minor (derecha) y Phalaris paradoxa (abajo) (MalezappUS, 2016). Figura 1.1.2.7.- Detalle de inflorescencia de Phalaris minor (izquierda), Phalaris paradoxa (derecha) y Phalaris brachystachys (abajo) (MalezappUS, 2016). . Juan Antonio García Domínguez Trabajo fin de grado 18 1.1.3.- Dificultad de control de Phalaris spp en el trigo Como ya se ha comentado el control de las malas hierbas dicotiledóneas en el cultivo del trigo es relativamente fácil para el agricultor. Sin embargo el relativo éxito del control de dicotiledóneas en el cultivo de los cereales de invierno no ha resuelto el problema de las malas hierbas sino que estas dicotiledóneas han sido sustituidas en muchas ocasiones por gramíneas del mismo ciclo que el trigo (Gonzalez-Barragán, Sombrero and Benito, 2006). La dificultad de control de Phalaris en el cultivo del trigo es debido a la proximidad botánica y fisiológica de ambas especies lo cual limita la eficacia y la selectividad de las materias activas herbicidas (Pérez-García, 2006). El problema está cuando la densidad de Phalaris es muy elevada, ya que causa una gran competencia al cultivo, llegando incluso a reducir el rendimiento en un 95 % (Chhokar et al., 2006). Los herbicidas habituales no controlan estas especies gramíneas y obligan al agricultor a utilizar otras sustancias activas que suelen ser más caras y más difíciles de aplicar. Los precios de los tratamientos herbicidas aplicados en este trabajo están desglosados en el capítulo 3.2 y sirven para comprobar que el coste de los tratamientos anti gramíneos es considerablemente superior a los tratamientos anti dicotiledóneas, a lo cual hay que añadir que es muy frecuente que estos tratamientos anti gramíneos sean adicionales y no sustitutivos de los tratamientos anti dicotiledóneas. En definitiva el control químico de Phalaris es más complicado que a otras malas hierbas porque existen pocas sustancias activas disponibles y porque el riesgo de de fitotoxicidad en el cultivo es mayor. Sin embargo está dificultad puede tener también su aspecto positivo es decir que puede ayudar a sensibilizar al agricultor para que entre otros métodos de control de malas hierbas distinto de los convencionales. Juan Antonio García Domínguez Trabajo fin de grado 19 Por ejemplo un adecuado conocimiento de la emergencia de la mala hierba puede ayudar a aplicar método de control en los momentos más vulnerables. Otro ejemplo de métodos alternativos puede ser poner en valor el efecto que la rotación de cultivos tiene sobre la población de Phalaris (ZambranoNavea, Bastida and Gonzalez-Andujar, 2012) y en este sentido un adecuado conocimiento de la latencia de la semilla puede servir para utilizar de forma eficiente la rotación. En el caso concreto de Andalucía dónde es frecuente la rotación del trigo con el girasol puede ser muy interesante el control de las infestaciones de Phalaris en cultivo del girasol por su capacidad para reducir la densidad de la mala hierba en la hoja siguiente de trigo. Juan Antonio García Domínguez Trabajo fin de grado 20 1.2 Centaurea spp como mala hierba del trigo 1.2.1 Importancia de Centaurea como arvense del trigo El género Centaurea tiene 45 especies presentes en España (Valdes, Talavera and Fernández-Galiano, 2017), de las cuales solo dos son un problema en el cultivo del trigo a nivel nacional, Centaurea diluta y Centaurea melitensis (MalezappUS, 2016). Centaurea es una de las malas hierbas entre las cuales más crece la preocupación por su presencia en cultivos extensivos de secano como trigo y girasol (Ortiz et al., 2015). El género Centaurea es una especie iberoafricana, la cual hasta la década de los 80 era desconocida en Andalucía como mala hierba, que se nombra por primera vez en Doñana (Castroviejo, Valdés-Bermejo and Costa, 1980) y cuando empezaron a encontrarse como arvenses en trigo y girasol (Pujadas-Salvá and Hernández-Bermejo, 1986). En 1996 se encontró en el término de Córdoba, infestando gravemente guisantes, trigo, remolacha y barbechos (Saavedra, 1997). Se trata de una especie ligada a terrenos calcáreos, especialmente en las zonas de suelos fértiles y profundos. Actualmente buena parte de las localizaciones que se encuentran en la Península Ibérica se concentran en las zonas de campiña, en áreas de cultivos anuales, concentrándose las poblaciones en zonas de linderos y en los márgenes de vías (Vázquez and Guerra, 2008). Esta situación facilita la dispersión de la especie al mezclarse las semillas con el grano en algunos cereales y leguminosas cultivadas, y que para algunos autores (Carretero, 1986), explicaría la irregular distribución de la especie, especialmente por el norte de la península (Vázquez and Guerra, 2008). En nuestra zona, en la cual es tradicional la rotación trigo girasol, puede llegar a ser un problema muy importante, puesto que esta arvense, como se ha comentado anteriormente, dispersa su semilla con facilidad. Mientras se tenga el cultivo de trigo, se puede intentar hacerle frente y se puede mantener controlada mediante control químico con una buena eficacia (Alcantara et al., 2016), pero durante el ciclo de cultivo del girasol, la presencia de Centaurea diluta, supone un gran problema, puesto que no se puede realizar control químico, al ser una dicotiledónea de la misma familia botánica, por lo que el manejo es únicamente mecánico. Actualmente es difícil encontrar información sobre esta especie, ya que es una especie relativamente nueva, y que normalmente, con laboreo se mantiene controlada, al ser una asterácea aerotransportada, pero proliferan muy rápidamente en linderos, y en parcelas donde se lleven a cabo técnicas de no laboreo (Saavedra, 1997). Juan Antonio García Domínguez Trabajo fin de grado 21 Existen muy pocos estudios sobre esta arvense en cereal de invierno, y métodos eficaces para su control. 1.2.2.- Descripción de las especies arvenses del género Centaurea. La identificación de las malas hierbas del género centaurea en el cultivo del trigo es aparentemente más fácil que la identificación de gramíneas en este cultivo. Y de hecho esto es así si se limita solamente a la especie Centaurea diluta, porque si se tienen en cuenta todas las especies del género Centaurea, la identificación en plántula se puede complicar sin límites. La plántula de Centaurea diluta tiene porte en roseta hojas alternas y en los primeros estadios solamente se podrían confundir con Scolymus maculatus por las manchas en los cotiledones. Pero la diferenciación entre ambas malas hierbas es relativamente fácil en el momento que aparecen las primeras hojas verdaderas porque en Scolymus las hojas tienen dientes espinosos que pinchan cuando en Centaurea no tienen dientes. Figura 1.2.2.1Imagen de Centaurea diluta (izquierda) y Scolymus malacatus (derecha) en estado de plántula + 1º hoja (MalezappUS, 2016). En estado más avanzados es decir en roseta ya desarrollada es fácil confundir las plantas de Centaurea con otras malas hierbas del trigo particularmente crucíferas cómo son Raphanus, Diplotaxis, Sinapis etcétera. Juan Antonio García Domínguez Trabajo fin de grado 22 Para diferenciarlas en roseta hay que distinguirlas de la siguiente forma: Figura 1.2.2.2.- Tabla diferenciación de especies (MalezappUS, 2016). Centaurea diluta Raphanus raphanistrum Sinapis arvensis Diplotaxis virgata C. EPPO CENDL RAPRA SINAR DIPVG Plántula Roseta pubescente Roseta pubescente rugosa al tacto Roseta Roseta pubescente Hojas Alternas, pubescentes, primeras hojas enteras lanceoladas, el resto pinnatipartidas con un gran lóbulo terminal Alternas, pecioladas Alternas, pubescentes, pinnatisectas Alternas, oblongas, sinuadas las primeras y pinnatífidas a pinnatipartidas las siguientes Figura 1.2.2.3.- Imagen de Centaurea diluta (superior izquierda), Raphanus raphanistrum (superior derecha), Sinapis arvensis (inferior izquierda) y Diplotaxis virgata (inferior derecha) en estado de roseta (MalezappUS, 2016). (MalezappUS, 2016) Juan Antonio García Domínguez Trabajo fin de grado 23 Centaurea tiene dos especies problemáticas en el cultivo de trigo, Centaurea diluta y Centaurea melitensis. La única forma de diferenciarlas es en floración, ya que Centaurea diluta tiene la flor rosada-morada, y Centaurea melitensis tiene la flor amarilla. Figura 1.2.2.4.- Imagen de flor de Centaurea diluta (MalezappUS, 2016) y Centaurea melitensis (HYPPA, 2001) Juan Antonio García Domínguez Trabajo fin de grado 24 1.2.3.- Dificultad de control de Centaurea spp en el trigo. Centaurea diluta tiene una emergencia temprana que coincide con la emergencia del cultivo del trigo, aunque también se dan algunas emergencias a lo largo del año, escalonando la emergencia de la planta, que junto con su rápido crecimiento, hacen que el control con herbicidas en post-emergencia sea muy dificultoso. Cuando la planta está en roseta su aspecto es similar al de muchos jaramagos (p.e. los de los géneros Sinapis o Rapistrum) por lo que pasa bastante desapercibida. Parte de la dificultad para controlarla se debe a que los agricultores no se percatan de que es una especie problemática ya que los jaramagos se eliminan con relativa facilidad (Alcantara et al., 2016). Estudios recientes realizados por la Junta de Andalucía demuestran que aún existen sustancias activas que pueden ser utilizadas en el cultivo del trigo con cierta eficacia frente a Centaurea diluta (Alcantara et al., 2016). Sin embargo el tratamiento de esta especie requiere un enfoque particular particularmente teniendo en cuenta que las sulfonilureas no suelen ser eficaces. Adicionalmente se cita en el mismo trabajo la gran complejidad que supone el control de Centaurea en el cultivo del girasol dado que ambas son asteráceas y no existe control químico selectivo y eficaz para resolver este problema. Por lo tanto se da la paradoja de qué las dos malas hierbas incluidas en este trabajo presentan comportamientos muy diferentes en la rotación trigo girasol. Por un lado el alpiste no suele causar grandes problemas en el cultivo del girasol pero su control puede ser interesante porque evita la lluvia de semillas que causan la infestación en la hoja de trigo. Por otro lado la Centaurea es un problema preocupante por su capacidad de competir con el cultivo del trigo pero sobre todo por su capacidad competir con el cultivo de girasol y el control en el cultivo del trigo puede ayudar a reducir la competencia en el cultivo de girasol. Es decir que puede ser que merezca la pena controlar alpiste en girasol aunque no se trate de un problema para el cultivo y del mismo modo puede que merezca la pena controlar centaurea en el trigo aunque no fuese un problema en el cultivo del trigo la infestación concreta. Juan Antonio García Domínguez Trabajo fin de grado 25 Juan Antonio García Domínguez Trabajo fin de grado 32 3.- Materiales y métodos 3.1.- Diseño experimental Para la realización de este Trabajo Fin de Grado se han elegido 21 parcelas agrícolas, de la Términos Municipales de Fuentes de Andalucía, Marchena, Écija y La Campana, todos ellos de la provincia de Sevilla y pueden considerarse representativos de los cultivos herbáceos de secano, en los que habitualmente se siembra la rotación trigo – girasol – leguminosa. Figura 3.1.1.- Localización de las parcelas. Fuente: Google Maps. Por lo tanto, todo el trabajo experimental ha sido realizado en condiciones de campo, en fincas representativas, sembradas de trigo y seleccionadas por el nivel de infestación de Phalaris y/o Centaurea de campañas anteriores. En la Figura 3.1.2. se incluyen las referencias catastrales de cada finca. Las parcelas objeto de estudio estaban cultivadas con trigo harinero de dos cultivares: Arthur Nick, e Hybiza. Las parcelas sembradas con la variedad Arthur Nick, fueron sembradas a razón de 230 kg semilla/ha, mientras que en las parcelas sembradas con la variedad Hybiza, al tratarse de una variedad de trigo híbrido, la dosis de siembra empleada fue inferior, concretamente de 80 kg semilla/ha. Juan Antonio García Domínguez Trabajo fin de grado 33 Las fincas con códigos nº 6, 17, 18, 19 y 20 fueron seleccionadas por el historial previo de infestaciones de Phalaris, mientras que las fincas 1 y 8 fueron seleccionadas por el historial previo de Centaurea. En el resto de las parcelas no había información de infestación previa de especial relevancia, por ello en la Figura 3.1.2. se ha puesto como motivo simplemente el cultivo. Figura 3.1.2.- Referencias catastrales y datos de siembra de las finas incluidas en el estudio. Código Referencia(a) Cultivar Fecha de Siembra Motivo (b) 1 41_42_18_2_1 Artur Nick 17/11/16 CENDL 2 41_22_27_41_1 Artur Nick 13/12/16 T 3 41_22_2_8_1 Artur Nick 11/12/16 T 4 41_22_2_4_1 Artur Nick 12/12/16 T 5 41_22_2_10_1 Artur Nick 12/12/16 T 6 41_42_41_58_1 Artur Nick 18/11/16 PHASS 7 41_42_13_35_1 Artur Nick 18/11/16 T 8 41_42_11_142_1 Hybiza 19/11/16 CENDL 9 41_42_11_91_1 Hybiza 19/11/16 T 10 41_42_11_69_1 Hybiza 19/11/16 T 11 41_24_103_99_1 Artur Nick 18/11/16 T 12 41_42_15_289_1 Artur Nick 18/11/16 T 13 41_42_11_112_1 Hybiza 19/11/16 T 14 41_42_11_253_1 Hybiza 19/11/16 T 15 41_42_12_17_1 Hybiza 19/11/16 T 16 41_42_36_51_1 Hybiza 19/11/16 T 17 41_39_45_1_1 Artur Nick 3/12/16 PHASS 18 41_39_46_65_1 Artur Nick 3/12/16 PHASS 19 41_60_63_9_1 Artur Nick 18/11/16 PHASS 20 41_60_63_12_1 Artur Nick 18/11/16 PHASS 21 41_42_21_1_13 Artur Nick 15/11/16 T (a) Referencias catastrales: Provincia, Municipio, Polígono, Parcela, Recinto. (b) Indica el motivo por el que fue elegida la finca: “PHASS”: Phalaris spp. “CENDL”: Centaurea diluta. “T”: Cultivo de trigo. En cada parcela catastral se han elegido 5 puntos, que fueron seleccionados en el mes de febrero 2017 (en todos los casos antes del tratamiento herbicida), de modo que en aquellas fincas en las que había infestación no homogénea de arvenses se procuró ubicar los puntos en las zonas con mayor densidad de malas hierbas, mientras que cuando no se detectaron diferencias de Juan Antonio García Domínguez Trabajo fin de grado 34 densidad, los puntos se establecieron de forma aleatoria. Por lo tanto, se han estudiado 5 puntos x 21 fincas, lo que supone un total de 105 puntos. Cada uno de los 105 puntos estaba compuesto por una parcela de 4 metros de largo por 1 de ancho (entendido en el sentido de la siembra). Y cada parcela estaba subdividida en dos, siendo una de ellas tratada y la otra sin tratar. En consecuencia, el diseño elegido ha sido de Split-plot. Figura 3.1.3.- Representación del plot. Una vez analizados los datos de densidad de la infestación, se han seleccionado varias parcelas para cosechar y obtener datos del impacto de las malas hierbas en la producción de biomasa. Dado que la operación de recolección de la biomasa del cultivo y de la infestación era excesivamente laborioso y limitado en el tiempo, se optó por seleccionar las parcelas relacionadas en la Figura 3.1.4. Para las 4 parcelas seleccionadas (Figura 3.1.4.), en cada uno de los 20 puntos (4 parcelas x 5 puntos o splitplots) se ha recolectado el material vegetal presente en el cuadrado azul representado en la Figura 3.1.3. Por un lado se segaron a ras del suelo únicamente 1 metro lineal de cultivo (por 3 líneas de siembra), dejando 0,5 metros en cabecera y cola sin coger. Cuadrado rojo: parcela en la que se realizaron las mediciones de densidad, bbch, etc. C. azul: parcela segada para conseguir datos de biomasa Juan Antonio García Domínguez Trabajo fin de grado 35 Respecto de la biomasa de la flora arvense, se ha segado por separado la parte del cuadrado azul y la del resto del cuadrado rojo. Además, la siega de la flora arvense se realizó separando a su vez la parte de Phalaris, Centaurea y resto de arvenses. Una vez recolectadas las parcelas, las muestras obtenidas se han pesado en fresco, consiguiendo de esta forma el dato de biomasa fresca. Posteriormente, las muestras se han introducido en una estufa a 80ºC hasta alcanzar el peso constante. Una vez secadas (a las 48 horas de estufa) se ha obtenido el dato de biomasa seca de las muestras. Tabla 3.1.4.- Datos medios preliminares de la infestación en base a los cuales se seleccionaron las parcelas para recolección de biomasa. Código Motivo (a) Densidad (b) Cobertura (c) 1 CENDL 6,8 12,4 17 PHASS 74,6 11,6 18 CENDL 1,3 2,2 20 PHASS 104,4 25 (a) Indica motivo por el cual fue elegida la finca. “PHASS”: Phalaris spp. “CENDL”: Centaurea diluta. (b) Densidad de plantas por metro cuadrado. (c) Cobertura de la infestación en tanto por ciento. Juan Antonio García Domínguez Trabajo fin de grado 36 3.2.- Tratamientos herbicidas Todas las fincas utilizadas en este estudio estaban gestionadas por un mismo agricultor, el cual se dedica a gestionar fincas de distintos propietarios con el objetivo de obtener una mínima rentabilidad económica a corto y medio plazo. Se menciona este aspecto para dejar constancia de que la elección de los tratamientos herbicidas se hizo de forma meditada, dado que el gasto condiciona la rentabilidad del cultivo. Los formulados comerciales que el agricultor utilizó son los siguientes: -Nombre comercial: Amadeus TopTM. Coste: 318 €/Kg -Composición: TIFENSULFURON-METIL 50% + TRIBENURON-METIL 25% [WG] P/P. -Nombre comercial: Axial ProTM. Coste: 67,8 €/l -Composición: PINOXADEN 6% [EC] P/V. -Nombre comercial: BromoxanTM. Coste: 12 €/l -Composición: BROMOXINIL 23,5% (ESTER OCTANÓICO) [EC] P/V. -Nombre comercial: ChardexTM. Coste: 7,5 €/l -Composición: MCPA 35% (SAL AMINA) + CLOPIRALIDA 3,5% (SAL AMINA) [SL] P/V. -Nombre comercial: Megara 75TM. Coste: 402 €/kg -Composición: TRIBENURON METIL 75% WG. Las aplicaciones de los distintos formulados comerciales en las distintas parcelas, dosis, y fechas, aparecen en la Figura 3.2.1. En la Figura 3.2.1. se incluye información detallada del tratamiento herbicida realizado en cada una de las parcelas, se puede observar para cada caso se tomó una decisión meditada y por lo tanto independiente, con diferentes materias activas implicadas y con diferente coste económico. Juan Antonio García Domínguez Trabajo fin de grado 37 Figura 3.2.1.- Tratamientos realizados en las distintas parcelas catastrales y coste. ParcelaN Fecha_Tratamiento Nombre Hbda_dosis Coste Hbda €/ha 1 21-2 Bromoxan 1,25 L/ha 26,25 Chardex 1,5 L/ha 2 27-2 Bromoxan 1 L/ha 25,23 Amadeus Top 41,66 gr/ha 3 27-2 Bromoxan 1 L/ha 25,23 Amadeus Top 41,66 gr/ha 4 27-2 Bromoxan 1 L/ha 25,23 Amadeus Top 41,66 gr/ha 5 27-2 Bromoxan 1 L/ha 25,23 Amadeus Top 41,66 gr/ha 6 22-2 Axial Pro 0,8 L/ha 77,37 Amadeus Top 35 gr/ha Bromoxan 1 L/ha 7 22-2 Axial Pro 0,8 L/ha 77,37 Amadeus Top 35 gr/ha Bromoxan 1 L/ha 8 24-2 Axial Pro 0,8 L/ha 77,37 Amadeus Top 35 gr/ha Bromoxan 1 L/ha 9 21-2 Bromoxan 1,2 L/ha 27,63 Amadeus Top 41,66 gr/ha 10 21-2 Bromoxan 1,2 L/ha 27,63 Amadeus Top 41,66 gr/ha 11 22-2 Bromoxan 1 L/ha 20,04 Megara 75 20 gr/ha 12 22-2 Bromoxan 1 L/ha 20,04 Megara 75 20 gr/ha 13 22-2 Bromoxan 1,25 L/ha 26,25 Chardex 1,5 L/ha 14 25-2 Bromoxan 1 L/ha 24,72 Amadeus Top 40 gr/ha 15 25-2 Bromoxan 1 L/ha 24,72 Amadeus Top 40 gr/ha 16 25-2 Bromoxan 1 L/ha 24,72 Amadeus Top 40 gr/ha Juan Antonio García Domínguez Trabajo fin de grado 38 17 20-2 Bromoxan 1 L/ha 78,96 Amadeus Top 40 gr/ha Axial Pro 0,8 L/ha 18 20-2 Bromoxan 1 L/ha 78,96 Amadeus Top 40 gr/ha Axial Pro 0,8 L/ha 19 25-2 Bromoxan 1 L/ha 101,18 Amadeus Top 41,66 gr/ha Axial Pro 1,12 L/ha 20 25-2 Bromoxan 1 L/ha 101,18 Amadeus Top 41,66 gr/ha Axial Pro 1,12 L/ha 21 24-2 Bromoxan 1 L/ha 24,72 Amadeus Top 40 gr/ha El coste del tratamiento herbicida es de 44,76 euros de media, siendo el tratamiento más costoso de 101,18 euros por hectárea, y el más barato, 20,04 euros por hectárea. El tratamiento más caro es el que incluye el producto comercial Axial Pro (específico para anti gramínenas en cereales). En la columna de “coste” de la Figura 3.2.1 no se incluye el coste de la aplicación que el agricultor indica que asciende a 8,00 euros por hectárea. Por lo tanto el coste real del tratamiento herbicida se puede determinar en la Figura 4.5.3. Juan Antonio García Domínguez Trabajo fin de grado 39 3.3.- Toma de datos Durante la realización del estudio, ha sido necesario realizar visitas periódicas a las distintas parcelas para recoger información. Se han visitado las parcelas una vez por semana desde el momento en el que se realizó la aplicación del herbicida. Se han estado visitando las parcelas hasta alcanzar la madurez fisiológica del cultivo, momento en el cual se ha considerado que la competencia con la flora arvense, había quedado realizada. En primer lugar, antes del tratamiento, se ha procedido a marcar las parcelas, , y se han numerado para poder llevar un orden a la hora de la toma de datos. Figura 3.3.1.- Parcelas cubiertas para realizar la aplicación. En el momento de la aplicación, se han cubierto las parcelas, para poder dejar un testigo sin tratar en cada uno de los cinco puntos que se han elegido en cada una de las parcelas catastrales, con el fin de poder tomar datos en parcelas que han recibido tratamiento y parcelas que no lo han recibido. Juan Antonio García Domínguez Trabajo fin de grado 40 Figura 3.3.2: Momento de la aplicación con tractor. Mientras se han visitado las parcelas objeto de estudio, se han tomado los siguientes datos: -Fecha: Fecha de la visita a la parcela. -Estado fenológico del cultivo: Siguiendo la escala BBCH para el trigo, hemos tomado el dato del estado fenológico en cada una de las visitas. -Cobertura de arvenses: Medida subjetiva del porcentaje de superficie de la parcela ocupado por la flora arvense. -Estado fenológico de la mala hierba: Siguiendo la escala BBCH general, hemos tomado el dato del estado fenológico en cada una de las visitas. Juan Antonio García Domínguez Trabajo fin de grado 41 -Densidad de población de malas hierbas: Medida objetiva del número de plantas arvenses del género Phalaris o Centaurea existentes en la parcela objeto de estudio. -Fotografía: Cada vez que hemos visitado la parcela, se han tomado fotografías, seis de cada punto, tres pertenecientes al testigo no tratado, y otras tres pertenecientes al testigo tratado. Figura 3.3.3.- Evolución de testigo no tratado. Punto 4, parcela 20. Juan Antonio García Domínguez Trabajo fin de grado 48 En el caso de Centaurea, los niveles de infestación de los testigos sin tratar han sido inferiores, no siendo una infestación despreciable, con densidades aproximadas a unas 5 plantas / m2 en la finca con mayor infestación (Figura 4.1.3). Aunque cabe destacar, que este número de plantas por metro cuadrado puede llegar a ser un gran problema, debido a la estructura de la planta y la altura que logra alcanzar en situaciones óptimas (entre 1,5 y 3 metros) (Saavedra, 1997). Esto se puede probar comparando con los gráficos de cobertura más adelante. Figura 4.1.3.- Evolución de las emergencias de Centaurea en parcelas testigo sin tratar. Juan Antonio García Domínguez Trabajo fin de grado 49 Figura 4.1.4.- Evolución de la emergencia de Centaurea diluta en el jardín arvense (ADAMA Cátedra, 2017). La emergencia de Centaurea (Figura 4.1.4) es parecida a la de Phalaris en los gráficos de emergencia obtenidos en el jardín arvense de la ETSIA (ADAMA Cátedra, 2017), aunque con menos número de plantas. La emergencia de las plantas se da principalmente en el mes de Octubre y Noviembre, aunque también encontramos emergencias en el mes de Enero, aunque menos numerosas que en el caso de Phalaris (Figura 4.1.2.). No se pueden comparar los datos de emergencia con los datos de nuestro trabajo puesto que en los meses de Octubre y Noviembre no se han tomado mediciones, pero si se puede afirmar que la emergencia de Centaurea es escalonada, como afirman otros autores (Alcantara et al., 2016). La toma de datos de las parcelas afectadas por plantas del género Centaurea comienzan a mediados de Febrero (Figura 4.1.3), y observamos, que en la parcela 1, la parcela con más infestación, la densidad aumenta en el mes de Abril, y en la parcela 18, en la cual no teníamos infestación de Centaurea inicialmente, aparecieron 3 plantas por metro cuadrado en el testigo no tratado a finales de Marzo. Hay que destacar en la parcela 18, en la cual el agricultor no realizó tratamiento para combatir a Centaurea, que como hemos visto en materiales y métodos, realiza un tratamiento con el formulado comercial Chardex, y en dos testigos no tratados, aparecen plantas de Centaurea a la tercera semana de la aplicación. Es posible, que se haya producido un control inesperado de esta arvense, por una aplicación en el momento óptimo para su control. Hay que comparar los resultados de densidad con los resultados de cobertura, para determinar, si una infestación de este número de plantas puede llegar a ser un verdadero problema para el cultivo. En el resto de parcelas no se han encontrado arvenses objeto de estudio. Juan Antonio García Domínguez Trabajo fin de grado 50 4.2.- Evolución del desarrollo fenológico La evolución del desarrollo fenológico, tanto del cultivo, como de las arvenses, puede determinar, a la fecha de la recolección del cultivo, ya que la arvense puede influir en la calidad de la cosecha y determinar si se puede proceder a dicha tarea, por el factor negativo que puede ejercer sobre la calidad del producto (Saavedra, 1997), la toma de decisiones a la hora del manejo de las malas hierbas para el año venidero, en una rotación de trigo girasol, en la cual, Phalaris no producirá semillas, debido al control que se lleva a cabo sobre la arvense en a la hora de realizar las labores para la preparación del lecho de siembra del siguiente cultivo (Zambrano-Navea, Bastida and Gonzalez-Andujar, 2012). El desarrollo fenológico, también indica la capacidad que tiene la arvense, para adaptarse a situaciones de competencia y estrés, que en situaciones de un mal manejo, podrían incluso llegar a desarrollar resistencias (Abbas et al., 2016), y completar su desarrollo de manera satisfactoria, causando graves problemas para su manejo. Se puede observar en los datos tomados tras la aplicación de los herbicidas (Figura 4.2.1.), que la arvense en los testigos sin tratar, en todo momento se encuentra en un nivel de desarrollo inferior al del cultivo. Esto es debido al manejo, en el cual se intenta afectar a la emergencia de la mala hierba, procurando que sea más tardía con respecto al cultivo (manejo en la fecha de siembra), a la competencia cultivo-arvense que se pueda dar, que varios autores indican que la competición es muy severa (Cudney and Hill, 1979; Dellow and Milne, 1986), la dosis de siembra, que según la población de malas hierbas puede afectar al cultivo o a la mala hierba (Lacasta et al., 2007), el vigor a la hora de desarrollarse que pueda tener la arvense, y a la aplicación del herbicida, que puede causar una parada en el desarrollo vegetativo de la flora arvense presente en la parcela. El objetivo del manejo es impedir en la manera de lo posible, el desarrollo de la arvense de forma óptima, pero siempre teniendo en cuenta que debemos de favorecer al cultivo. La disponibilidad de agua es crucial para este tipo de arvenses y cultivo, dado el agrosistema en la que se realiza el estudio, con un clima semi-árido. La madurez fisiológica en las plantas del género Phalaris, se acelera cuando se encuentra en situaciones de estrés hídrico moderado y severo, aunque alcanzan menor desarrollo vegetativo y con lo cual menor altura de lo normal (Alcantara, Jimenez-Hidalgo and Saavedra, 2010), situación en la cual queda por debajo del cultivo, y a la hora de la cosecha puede ser un problema porque esta arvense puede permanecer en el campo una vez recolectado el cultivo y consigue aumentar el banco de semillas. Juan Antonio García Domínguez Trabajo fin de grado 51 Figura 4.2.1.- Desarrollo fenológico de Phalaris en parcelas testigo sin tratar. Las parcelas 17 y 18 son colindantes, el desarrollo del cultivo es prácticamente el mismo, y por consiguiente el de la mala hierba, prácticamente igual. Es por supuesto que el manejo de las parcelas ha sido el mismo, y el comportamiento del cultivo y de la mala hierba son muy semejantes en ambas parcelas (Figura 4.2.1.). Tras el tratamiento, Phalaris sufre un paro en el desarrollo con evidentes síntomas de fitotoxicidad, en parcelas tratadas, llegando en el mejor de los casos al control total de la planta. En el testigo no tratado, continúa su ciclo con normalidad, aunque se mantiene fenológicamente hablando en un nivel inferior al del cultivo. La parcela 20 es la que mayor infestación de Phalaris tiene, sobre todo en el punto 4. La fuerte presión que ejerce Phalaris sobre el cultivo, obliga a este a acelerar su ciclo en detrimento del ahijamiento del mismo (Figura 4.2.1.), siendo la única parcela, como se puede ver más adelante, que tiene importantes diferencias de reducción de biomasa. Phalaris consigue alcanzar el estado de madurez fisiológica antes de que se haya procedido a la recolección del cultivo, ayudando de esta forma a mantener el banco de semillas de la mala hierba en la parcela. La parcela 7 sigue con el ciclo normal que se esperaba de la arvense y el cultivo, bastante parecido a las parcelas 17 y 18. La diferencia del estado fenológico de la arvense y el cultivo es menor en comparación, que en las parcelas anteriores citadas (Figura 4.2.1.). Juan Antonio García Domínguez Trabajo fin de grado 52 Figura 4.2.2.- Evolución del estado fenológico de Phalaris minor en el jardín arvense de la ETSIA (ADAMA Cátedra, 2017). Los estados fenológicos de Phalaris, que se han obtenido en campo (Figura 4.2.1.), en el cual las mediciones han comenzado a finales de Febrero tras la aplicación del herbicida, el estado fenológico menos desarrollado medido ha sido 1 hoja en las parcelas 7 y 17 la semana del 20 de febrero. El estado fenológico de encañado, se ha alcanzado en todas las parcelas el día 20 de Marzo, con pequeñas diferencias, y todas las parcelas han ido aumentando su desarrollo fenológico progresivamente hasta alcanzar la floración en las últimas mediciones tomadas alrededor del 30 de Marzo como se puede observar en el gráfico. En el gráfico de desarrollo fenológico obtenido en el jardín arvense de la ETSIA (Figura 4.2.2.) el estado fenológico de 1 hoja se da en Noviembre, tres meses antes que la fecha en la que se ha alcanzado en campo. El estado fenológico de encañado, ha sido alcanzado de primeros de Marzo hasta primeros de Abril, lo cual coincide en cierto modo con la fenología obtenida en campo. En la primera semana de Abril, en el jardín arvense de la ETSIA, se da un importante salto fenológico en el gráfico de encañado a formación de flor. En campo el estado de floración, como se ha comentado anteriormente, también se alcanza sobre esa fecha, pero el salto fenológico no ha sido tan drástico como en el jardín arvense. En campo se ha observado, que el estado de ahijamiento de Phalaris, ha sido breve en el tiempo, de hecho, la mayoría de plantas, no desarrollan hijos. Las condiciones de campo del cultivo y la arvense, hacen que esta evolucione de distinta forma que en condiciones controladas. Juan Antonio García Domínguez Trabajo fin de grado 53 Con respecto a Centaurea, es una planta dicotiledónea, y el desarrollo sufre algunas variaciones. Cabe destacar, que al estar en competencia con un cultivo de porte alto con respecto a Centaurea en sus estados fenológicos iniciales, Centaurea no ha desarrollado su ciclo de una forma natural. Durante las mediciones, se ha observado que para poder competir por la luz contra el cultivo, la planta de Centaurea ha crecido en altura, cuando lo normal es que crezca en roseta. Figura 4.2.3.- Desarrollo fenológico de Centaurea en parcelas testigo sin tratar. En todas las parcelas con infestación de Centaurea se observa un salto en el estado fenológico de la misma (Figura 4.2.3.). Todas las plantas que se encontraban entre el cultivo, no han desarrollado tallos laterales, por la falta de luz, en pro del desarrollo del fruto y poder alcanzar así la madurez fisiológica. La parcela 1 era la parcela con mayor infestación en lo que a densidad respecta. Como se ha comentado anteriormente el desarrollo de Centaurea no ha sido normal, y durante las mediciones, se observó que la planta creció en altura, cuando debería de haber desarrollado un estado inicial en roseta. Esto ha influenciado mucho el estado fenológico de Centaura, la cual siempre, como podemos ver en el gráfico (Figura 4.2.3) ha ido por detrás del cultivo en lo que a estado fenológico se refiere. Hay que mencionar que las variedades de trigo de las parcelas 1 y 6 son Artur Nick, variedad común en la zona, y las parcelas 9, 10 y 13, son parcelas en las que se encuentra el varietal Hybiza, una variedad híbrida de reciente introducción en la zona por parte de este agricultor, con un ciclo de desarrollo más largo que el de la variedad anterior. Juan Antonio García Domínguez Trabajo fin de grado 54 Se observa que el ciclo de Artur Nick en las parcelas 1 y 6 (Figura 4.2.3.) alcanza el estado de madurez fisiológica bastante antes, lo cual, a la hora de la lucha contra la arvense en cuestión puede suponer una ventaja, puesto que la recolección se puede realizar antes de que la arvense alcance la madurez fisiológica, y le puede causar estrés a la hora de la competición por la luz, como ha ocurrido. La variedad Hybiza, presente en las parcelas 9, 10 y 13 (Figura 4.2.3.), tienen un ciclo de cultivo más largo que la variedad predominante en la zona. Se ha observado, que en estas parcelas, Centaurea si ha desarrollado un estado inicial de roseta, aunque no muy prolongado. Con el paso del tiempo, el varietal Hybiza se caracteriza por su potencial de ahijamiento, observandose, que cuando este se había completado, las arvenses habían quedado totalmente debajo del cultivo, siendo incapaces de superar al trigo. El desarrollo del cultivar, influye también en el desarrollo de la arvense. Artur Nick crece en altura más rápidamente que Hybiza, por lo tanto Centaurea, como hemos comentado anteriormente, encuentra más dificultad a la hora de competir por la luz. En el caso de Hybiza, el ahijado es muy lento, pero muy abundante, pero aún así, no le supone a Centaurea un digno competidor, y puede desarrollar su ciclo de forma natural, en roseta, aunque después ha tenido serios problemas por la capacidad de Hybiza de cubrir el suelo. Figura 4.2.4.- Desarrollo fenológico de Centaurea diluta en el jardín arvense de la ETSIA (ADAMA Cátedra, 2017). El desarrollo de Centaurea que hemos obtenido en campo, se asemeja a la evolución que ha sufrido en el jardín arvense de la ETSIA (ADAMA Cátedra, 2017) (Figura 4.2.4), aunque en el jardín, el estado fenológico de formación de hojas es más prolongado en el tiempo, debido a que habrá desarrollado su estado de roseta. Los demás estados fenológicos, en campo han estado adelantados a las fechas en las que los estados se dan en el jardín arvense. Juan Antonio García Domínguez Trabajo fin de grado 55 4.3.- Estimación del impacto en el rendimiento del cultivo Figura 4.3.1.- Rendimientos en kg/ha obtenido en las distintas parcelas. El rendimiento de las parcelas, (Figura 4.3.1) ha seguido una línea relativamente constante. Se ha obtenido una media de producción de 3076 kg/ha, con un rendimiento mínimo de 1736 kg/ha en las parcelas 19 y 20, y un rendimiento máximo de 6064 kg/ha. Este último valor se sale de la normal, es una parcela, en la cual los durante 4 años ha sido cultivada de algodón de regadío, por lo que las condiciones del suelo son muy distintas a la de las demás parcelas, por lo que si se excluye la parcela, el valor medio desciende hasta 2927 kg/ha y el rendimiento máximo disminuye hasta 3739 kg/ha. Para realizar el estudio de impacto en el rendimiento de las parcelas, únicamente se han tenido en cuenta las parcelas con un cierto nivel de infestación, que nos han parecido interesantes para el estudio. Dichas parcelas son, para el caso de Phalaris, las parcelas 17 y 20, y para el caso de Centaurea las parcelas 1 y 18 (Figura 4.3.2). Tras la obtención de las muestras cosechadas en campo se han obtenido los siguientes datos (Tabla 4.3.1): La parcela con mayor nivel de infestación de mala hierba, concretamente Phalaris, era la parcela 20, en la cual se obtuvo una reducción de peso de biomasa fresca a biomasa seca de un 5,73% de media, con un valor máximo de 8,44%, y un valor mínimo de 3,70%. Juan Antonio García Domínguez Trabajo fin de grado 56 La biomasa de la mala hierba presente en los líneos de cultivo, sufrió una reducción de 9,74% de media, con un valor máximo de 19,59%, y un valor mínimo de 4,91%. La biomasa de la mala hierba presente en el resto de la parcela, obtuvo una reducción del peso fresco con respecto al peso seco de 9,43% de media con un valor máximo de 19,65% y un valor mínimo de 4,61%. La parcela 17, también con problemas de Phalaris, aunque una menor infestación que en la parcela anterior, la biomasa de cultivo obtuvo una reducción de peso de biomasa fresca a biomasa seca de un 6,92% de media, con un valor máximo de 8,86% y un valor mínimo de 5,52%. La biomasa de la mala hierba presente en los líneos de cultivo, redujeron su biomasa de materia fresca con respecto de la seca en un 28,93% de media, alcanzando un valor máximo de 62,33% y un valor mínimo de 8,46%. La biomasa de la mala hierba presente en el resto de la parcela, se redujo en un 23,11% de media, con un valor máximo de 56,25% y un valor mínimo de 7,19%. La parcela 1 era la que mayor infestación de Centaurea tenía, tras su cosecha, el valor de la biomasa de cultivo, sufrió una reducción de la biomasa fresca a la seca de un 5,77% de media, alcanzando un valor máximo de 7,09% y un valor mínimo de 4,04%. La biomasa de mala hierba presente en los líneos de cultivo, sufre una reducción de un 14,38% de media, con un valor máximo que alcanza el 32,40%, y un valor mínimo de 3,95%. La biomasa de mala hierba presente en el resto de la parcela, reduce su peso en un 20,59% de media, con un máximo de 41,12% y un mínimo de 12,05%. La parcela 18 sufre una reducción del peso de biomasa fresca a peso seco de un 9,68% de media, con un valor máximo que alcanza el 12,01% y un valor mínimo de 8,11%. La biomasa de mala hierba presente en los líneos de cultivo se reduce en un 14,21% de media en los testigos no tratados, que es donde únicamente encontramos arvenses, con un valor máximo de 17,57% y un valor mínimo de 10,85%. En el resto de los puntos de las parcelas no se encontraron malas hierbas. Juan Antonio García Domínguez Trabajo fin de grado 57 Tabla 4.3.1.- Datos de biomasa de las parcelas recolectadas. Parcela Subparcela Tratado Nº tallos Peso Biomasa Fresca Peso MH en lineos fresca Peso MH resto fresca Peso Biomasa Seca Peso MH lineos seca Peso MH resto seca 17 1 SI 174 353,45 0 17,92 331,23 0 16,63 1 NO 161 336,02 20,08 22,5 316,17 18,38 19,77 2 SI 174 322,53 0,27 0,32 293,93 0,13 0,14 2 NO 151 295,93 29,72 30,94 277,98 21,25 23,87 3 SI 168 318,94 0,32 0,37 297,96 0,21 0,29 3 NO 152 339,42 0,44 21,97 320,66 0,34 19,63 4 SI 173 383,67 0 19,57 355,49 0 17,79 4 NO 148 341,58 23,59 39,36 312,82 21,09 31,38 5 SI 182 454,75 1,54 1,27 424,79 0,58 0,79 5 NO 169 382,9 21,9 43,58 353,58 19,14 29,09 18 2 SI 142 336,85 0 0 309,54 0 0 2 NO 137 331,97 23,56 0 300,52 19,42 0 3 SI 115 254,65 0 0 231,36 0 0 3 NO 106 233,56 22,39 25,02 205,53 19,96 20,41 1 1 SI 147 413,22 2,65 2,43 395,32 2,35 2,11 1 NO 154 438,41 30,7 33,48 420,69 27,29 29,09 2 SI 178 376,71 1,22 1,78 354,6 1,01 1,52 2 NO 171 401,62 19,05 21,09 376,83 18,54 18,09 3 SI 211 457,23 1,07 1,29 433,9 0,87 0,92 3 NO 181 348,88 16,17 20,32 324,99 15,53 17,87 4 SI 153 382,63 0 0 360,78 0 0 4 NO 177 312,68 15,19 17,2 293,28 14,78 15,93 5 SI 134 324,08 2,87 2,14 301,08 1,94 1,26 5 NO 146 350,9 36,28 152,64 328,46 25,62 90,09 20 1 SI 148 342,23 17,34 16,7 329,56 16,46 15,93 1 NO 132 283,43 62,45 148,72 259,49 57,17 136,57 2 SI 134 321,75 9,32 6,87 306,45 8,46 5,52 2 NO 128 273,98 48,02 112,47 252,72 45,66 103,72 3 SI 137 329,63 11,38 13,26 315,45 10,35 12,23 3 NO 122 258,97 61,05 151,54 242,69 49,09 139,82 4 SI 138 331,35 7,58 7,89 318,23 6,85 6,93 4 NO 112 188,18 85,31 626,87 178,82 85,48 579,33 5 SI 146 339,56 0 0 322,55 0 0 5 NO 132 282,62 0 0 259,64 0 0 Juan Antonio García Domínguez Trabajo fin de grado 64 Figura 4.4.4.- Eficacia del tratamiento sobre la cobertura de Centaurea. Se puede afirmar pues, que la eficacia del tratamiento, no únicamente depende de la población de malas hierbas que tengamos, sino también, del tipo de malas hierbas que tengamos, y el desarrollo de las mismas. En el caso de Phalaris en 3 de 4 parcelas el tratamiento se justifica gracias a la disminución de densidad que sufre el testigo tratado respecto al no tratado, mientras que en el caso de Centaurea, el tratamiento no se justifica con la densidad de la arvense en 4 de 5 fincas, sin embargo si se justifica con la cobertura que esta ejerce en el cultivo en 4 de 5 fincas. Juan Antonio García Domínguez Trabajo fin de grado 65 4.5.- Estudio de la rentabilidad económica Mediante los datos obtenidos de rendimiento (Figura 4.3.1.) y la evolución de los precios obtenidos en el año 2017 (Figura 4.5.4) de trigo duro tipo 3, el cual ha sido la gran mayoría que ha obtenido el agricultor, se puede calcular los ingresos por hectárea . En el gráfico 4.5.1 se puede ver los ingresos por cosecha (ingresos en €/ha) obtenidos en cada finca, así como el coste del tratamiento herbicida. Figura 4.5.1.- Rendimiento económico y desglose de gastos. El ingreso medio por hectárea obtenido por el agricultor ha sido de 563 €/ha, suponiendo que todo el trigo se haya vendido el 15 de julio, guiándonos por el precio de la lonja de Córdoba (Figura 4.5.4) indica que el precio del trigo es de 183 €/tn. El ingreso máximo obtenido por hectárea ha sido de 1109,75 €/ha en la parcela 21, y el ingreso mínimo de 317,76 €/ha en las parcelas 19 y 20. El gasto que tiene a la hora de realizar las distintas labores que conlleva el cultivo de trigo blando, entre las que se encuentran: picado de restos del cultivo anterior, arado de la tierra, preparación del lecho de siembra, siembra, semillas, aplicaciones de herbicidas, aplicaciones de abono, aplicaciones de fungicidas, abonos, fungicidas, siega, porte del grano hasta el almacén y el abonado que nos indica el agricultor, con el fin de llevar su cultivo a cosecha, asciende a unos 395 €/ha de media, contando con que todas las labores sean realizadas por una empresa de servicios agrícolas. Juan Antonio García Domínguez Trabajo fin de grado 66 El gasto que se ha realizado en herbicidas (Figura 4.5.3) ha sido de 44,76 €/ha de media con un máximo de 101,18 €/ha en las parcelas 19 y 20 y un mínimo de 24,72 €/ha en la parcela 21. El beneficio medio obtenido (ingresos-gastos) ha sido de 123,23 €/ha de media, siendo el mayor beneficio alcanzado en la parcela 21 con 690,03 €/ha, y el menor, que han sido pérdidas, estas ascienden a -178,42 €/ha en las parcelas 19 y 20. Se observa que generalmente, las parcelas en las que ha existido un mayor gasto en herbicidas, se ha obtenido un menor rendimiento económico. Figura 4.5.2.- Dosis de los formulados aplicados a las distintas parcelas. Juan Antonio García Domínguez Trabajo fin de grado 67 Figura 4.5.3.- Costes de los formulados aplicados en las distintas parcelas. Figura 4.5.4.- Evolución del precio del trigo blando tipo 3 (ASAJA-Córdoba, 2017). Juan Antonio García Domínguez Trabajo fin de grado 68 4.6.- Influencia de factores no considerados anteriormente En definitiva, los datos presentados hasta ahora, indican que el tratamiento herbicida estuvo económicamente justificado, únicamente en 1 de 21 parcelas. Un análisis simple, probablemente equivocado, es que el agricultor no está actuando correctamente en lo que se refiere al control de malas hierbas. Pero debe de tenerse presente, que el agricultor es el principal interesado en no realizar gastos innecesarios, particularmente en cultivos de esta tipología, que tienen un margen de beneficio por hectárea muy estrecho. Por lo tanto se deben de contemplar algunas consideraciones adicionales a la rentabilidad económica a corto plazo, que justifiquen la actuación de este año. Entre estas consideraciones adicionales, se pueden incluir las siguientes: a) La predisposición del agricultor a realizar un tratamiento herbicida generalista en el cultivo, como si una actividad de mantenimiento general se tratase. b) La dificultad de realizar una adecuada prospección, por parte del agricultor, en pro del ahorro en herbicidas. c) La variabilidad de los años. La incertidumbre de la evolución del cultivo en el momento de la toma de decisiones, debido casi exclusivamente a la climatología en cultivos de secano. d) La preocupación del agricultor por la potencial lluvia de semillas. Un escape de malas hierbas puede ser un problema importante, en años venideros. Estas cuatro consideraciones, aparentemente son lógicas y compartidas por diversos agricultores consultados de la zona. Sin embargo, es probable que el agricultor no tenga en consideración otras cuestiones como las siguientes: a) Los tratamientos como actividad de mantenimiento general del cultivo pueden tener un coste mayor al inicialmente contemplado. Es decir, no se está teniendo en cuenta el impacto ambiental del tratamiento herbicida, ni las consecuencias agronómicas que supone una presión de selección constante sobre la flora arvense. Es decir, la ausencia de tratamiento supone un ahorro económico probablemente pequeño, pero tiene otros beneficios adicionales, de ellos el más fácilmente comprensible es la prevención de las resistencias. Juan Antonio García Domínguez Trabajo fin de grado 69 b) No existe costumbre de encargar a un técnico competente, independiente de la venta de fitosanitarios, la realización de una adecuada prospección de malas hierbas en las parcelas a tratar. Sin embargo este estudio demuestra que es una opción muy rentable. c) Respecto a la lluvia de semillas, suele ser un riesgo sobrevalorado particularmente en algunas especies cuya semilla tiene poca persistencia en el campo. Una adecuada prospección técnica debería tener en cuenta este aspecto, por ejemplo en el caso de Phalaris es conocido que la persistencia de la semilla es escasa, y en el caso de Centaurea los escasos datos disponibles demuestran que tampoco tiene una elevada persistencia. En definitiva, el correcto asesoramiento de un técnico independiente es necesario para una adecuada gestión de los problemas de malas hierbas en agrosistemas como en el que se ha llevado a cabo este estudio. Juan Antonio García Domínguez Trabajo fin de grado 70 5.- CONCLUSIONES Juan Antonio García Domínguez Trabajo fin de grado 71 Juan Antonio García Domínguez Trabajo fin de grado 72 5.- Conclusiones Los resultados obtenidos en este trabajo permiten concluir que: 5.1.- En la mayoría de las fincas estudiadas (16 de 21) las malas hierbas no eran un problema importante para el cultivo. Solo se han encontrado infestaciones importantes de Phalaris en 4 fincas y de Centaurea en 1. 5.2.- Los resultados de biomasa indican que solo hubo competencia significativa entre las malas hierbas y el cultivo en 1 de 21 fincas, por lo que no es esperable que el tratamiento herbicida se rentabilice en 20 de las 21 fincas, al menos a corto plazo. 5.3.- Todos los tratamientos herbicidas empleados han demostrado ser eficaces y selectivos. Los valores de densidad y cobertura de malas hierbas en las parcelas tratadas, cayeron drásticamente después de los tratamientos. 5.4.- Aunque los tratamientos fueron muy eficaces, en ningún caso se llegó a erradicar completamente la mala hierba. Es decir en todas las parcelas había plantas que sobrevivían al tratamiento, probablemente por su emergencia escalonada. 5.5.- No se deben extraer deducciones precipitadas a partir de estos resultados en el sentido de que puede que haya influido el año u otros factores adicionales que no se han tenido en cuenta. En todo caso sí deben de servir para reflexionar sobre la conveniencia de un correcto asesoramiento técnico independiente sobre el manejo de los problemas de malas hierbas. Juan Antonio García Domínguez Trabajo fin de grado 73 Juan Antonio García Domínguez Trabajo fin de grado 80 7.- ANEXOS Juan Antonio García Domínguez Trabajo fin de grado 81 Juan Antonio García Domínguez Trabajo fin de grado 82 7.- Anexos 7.1. Script de Gráficos en RStudio. Juan Antonio García Domínguez Trabajo fin de grado 83 Script R de gráficos de emergencia. Figuras 4.1.1 y 4.1.3. Juan Antonio García Domínguez Trabajo fin de grado 84 Juan Antonio García Domínguez Trabajo fin de grado 85 Script R de gráficos de reducción de biomasa Figura4.3.2. Juan Antonio García Domínguez Trabajo fin de grado 86 Script R de gráficos de Rendimiento Figura 4.3.1. Script R de gráficos de eficacia de tratamientos Phalaris Juan Antonio García Domínguez Trabajo fin de grado 87 Script R de gráficos de eficacia de tratamientos de Centaurea Juan Antonio García Domínguez Trabajo fin de grado 88 Juan Antonio García Domínguez Trabajo fin de grado 89 Script R de gráficos de rentabilidad económica Figura 4.5.1. Script R de gráficos de formulados Figuras 4.5.2. y 4.5.3.