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1146 ESTEREOTIPOS Y ROLES: MUJERES EN EL CINE Alfaya Góngora, María del Mar Departamento Enfermería Universidad de Granada [email protected] Bueno Pernias, María José Departamento Enfermería Universidad de Granada [email protected] Navarro Prado, Silvia Departamento Enfermería Universidad de Granada [email protected] RESUMEN: En todas las sociedades podemos comprobar desigualdades entre género en las relaciones de poder. Pratto y Walker (2004) basan estas diferencias en cuatro pilares: la fuerza o violencia, tanto física como psicológica; el control de recursos, las obligaciones sociales (en las que la parte que depende mas de la otra está en situación de inferioridad en cuanto al poder) y la ideología (que justifican las desigualdades o diferencias de poder). Estos cuatro aspectos se relacionan entre si y como consecuencia se produce una asimetría en los deberes sociales entre hombres y mujeres haciendo de la obligación de proveer cuidados un rol eminentemente femenino que se convierte en un arma de doble filo,(Morales Marente, M. E, 2007). En este trabajo se analizan roles y estereotipos sociales a través del cine utilizando para ello la película Cosas que diría con solo mirarla, de Rodrigo García, (USA, 2000). Mujeres que en la esfera pública desempeñan roles tradicionalmente masculinos, y que para aparentar ser fuertes y seguras, ocultan sus dudas y soledades inmersas en conflicto interno entre renuncias y deseos. PALABRAS CLAVE: Estereotipo, rol, mujer cine
1147 ESTEREOTIPOS Y ROLES: MUJERES EN EL CINE En las sociedades modernas, las mujeres van desempeñando roles sociales en la esfera pública, considerados tradicionalmente masculinos, escalando en el ámbito profesional y desempeñando puestos "de hombres" para no depender de estos ni someterse a su autoridad. La noción de género surge como una nueva categoría de análisis científico que revela el componente cultural de las construcciones de identidad y rompe con el determinismo biológico que, implícito en el sexo, marcaba de forma efectiva y simbólica, el destino de hombres y mujeres. Con esta nueva categoría, aparecen teorías y conceptos asociados al estudio del género. Es importante distinguir los siguientes conceptos: - Relaciones de género: son relaciones de dominación conflicto con igualdad y se establece entre los géneros de una sociedad determinada. Son relaciones socialmente construidas. Se trata de conocer las relaciones de poder y por tanto de desigualdad. - Rol de género: son las actividades comportamientos y tareas o trabajo que cada cultura asigna a cada sexo y que varían según las diferentes sociedades a lo largo de la historia. - Transgénero: término de reciente aplicación referido a comportamientos y grupos que presentan divergencias con los roles duales tradicionales, traspasando fronteras de identidad genérica comúnmente asidas. - Generizar: enfatiza el carácter cultural de lo “sexual”. - Identidad genérica o generizada: según Virginia Maquerira, es un proceso complejo que se elabora a partir de definiciones sociales establecidas en la que intervienen sentimientos, actitudes, modelos de identificación o rechazo que supone un proceso de distinción en relación a los demás, (Martín Casares, 2006). En su obra El segundo sexo, Simone de Beauvoir plantea la pertinencia de aplicar la categoría de alteridad a las mujeres, y señala que “la mujer se determina y se diferencia con respecto al hombre, y no a la inversa; ella es lo inesencial frente a lo esencial”. Aspectos biológicos como la fecundidad y la maternidad han sido el valor, indiscutible e irremplazable, de las mujeres, en diferentes sociedades y a lo largo de la historia, sin que esto se corresponda con el estatus social otorgado, (De Beauvoir, 1949). Lo único que diferencia universalmente a hombres y mujeres es su fisiología. Esta diferencia conlleva una serie de implicaciones fisiológicas que hacen de la función procreadora/reproductora una primera "natural limitación de la mujer". Este hecho incide directamente en la movilidad social de la mujer, confinada a determinados contextos y funciones sociales y en la categorización de trabajos “femeninos”, de “segundo orden” y por tanto
1148 desvalorizados que implican generalmente subordinación, (Antonín Martín, Flor Pérez y Tomás Sabado, 2003). A lo largo de la historia, a través de la cultura, religión y costumbres, se han transmitido valores relacionados con el papel que deben asumir hombres y mujeres en la sociedad. Por lo general, ensalzando la capacidad procreadora de la mujer, el rol social de esta, siempre se ha vinculado al el cuidado de los hijos y del hogar y por extensión cuidadora del resto de los miembros de la familia, quedando relegada su función principal al ámbito doméstico, mientras que al hombre “corresponde” garantizar la satisfacción de las necesidades de la familia y mantener el vínculo con el exterior del sistema familiar (Herrera Santi, 2000) Relacionado con estos roles, nos encontramos con una característica que marca las relaciones entre ambos sexos: la dependencia, de la mujer respecto al hombre, aspecto que genera una relación asimétrica y vertical, en la que el rol asumido por los hombres les confiere un estatus de poder en todos los sectores sociales: familia, comunidad, ámbito laboral, esfera religiosa…). Esta identidad ancestral y heredada de la mujer como cuidadora y doméstica queda claramente marcada en la vida cotidiana y es tan remota como el origen del hombre, constatándose y repitiéndose en mitos y creencias de diversas culturas. Corresponde a una fase del pensamiento que es necesario superar, que sitúan a la mujer en un estancamiento en todos los ámbitos de la sociedad, (Siles González, 2005). Vivimos en una cultura de estereotipos sexistas, en la que el hombre goza de mayor privilegio sobre la mujer. El impacto y poder de influencia de los medios de comunicación es una realidad en la que podemos comprobar que, a pesar de la labor que se viene realizando en los últimos años para concienciarnos de problemas como la violencia contra las mujeres, quedan grandes logros a alcanzar para construir una sociedad más igualitaria y romper tópicos que se perpetúan en los distintos formatos de los medios de comunicación, (Suárez Villegas, 2006). Anuncios publicitarios, series televisivas, portadas de revista, mensajes educativos y de concienciación a través de los distintos medios de comunicación, incorporan de forma progresiva nuevos roles de la mujer en la sociedad actual, en un intento de reflejar una realidad a veces oculta o difuminada y de reivindicar el valor social de la mujer, desterrando estereotipos desfasados y anquilosantes. Entre los medios de difusión, el cine nos ofrece un amplio abanico de muestras en las que, el tema central es la mujer. Utilizado como herramienta didáctica y de análisis social, podríamos enumerar una lista interminable de películas que reflejan estereotipos y roles desempeñados por mujeres, sentimientos e inquietudes a veces definidos como “alma femenina”, luchas, retos, renuncia y conflictos que las mujeres vienen superando en una escalada tenaz de reconocimiento social. Por enumerar algunas de las películas que abordan esta temática, con diversos elementos que sugieren el análisis de los aspectos mencionados, y dejando atrás muchas otras que reúnen los mismos requisitos, seleccionamos, a modo de ejemplo, las siguientes, mostradas en la siguiente tabla:
1149 TÍTULO Y CARTEL FICHA TÉCNICA SINOPSIS Caramel Dirección: Nadine Labaki. Países: Francia y Líbano. Año: 2007. Duración: 96 min. Género: Comedia dramática. Interpretación: Nadine Labaki (Layale), Yasmine Al Masri (Nisrine), Joanna Moukarzel (Rima), Gisèle Aouad (Jamale), Adel Karam (Youssef), Siham Haddad (Rose), Aziza Semaan (Lili), Fatme Safa (Siham), Dimitri Stancofski (Charles), Fadia Stella (Christine), Ismail Antar (Bassam). Guión: Nadine Labaki, Jihad Hojeily y Rodney Al Haddad. Producción: AnneDominique Toussaint. Música: Khaled Mouzanar. Fotografía: Yves Sehnaoui. Montaje: Laure Gardette. Diseño de producción: Cynthia Zahar. Vestuario: Caroline Labaki. Estreno en Francia: 15 Agosto 2007. Estreno en España: 18 Enero 2008. En Beirut, cinco mujeres se reúnen en un salón de belleza, un microcosmos altamente colorista y sensual. Layale ama a Rabih, pero es un hombre casado. Nisrine es musulmana y tiene un problema de cara a su próxima boda: ya no es virgen. Rima está atormentada porque se siente atraída por las mujeres. Jamale se resiste a envejecer. Rose se ha sacrificado por cuidar de su hermana mayor. En el salón de belleza, los hombres, el sexo y la maternidad se sitúan en el centro de sus conversaciones íntimas y liberadas, entre cortes de pelo y depilación con una pasta caramelizada de azúcar, agua y limón. Agua Dirección y guión: Deepa Mehta. Países: Canadá e India. Año: 2005. Duración: 115 min. Género: Drama. Interpretación: Seema Biswas (Shakuntula), Lisa Ray (Kalyani), John Abraham (Narayan), Sarala (Chuyia), Manorma (Madhumati), La historia transcurre en 1938, en la India colonial, en pleno movimiento de emancipación liderado por Mahatma Gandhi. Según las creencias hindúes, cuando una mujer se casa, se convierte en la mitad del hombre. Por lo tanto, si él muere, se considera que la mitad de la esposa ha muerto.
1150 Waheeda Rehman (Bhagwati), Kulbushan Kharbanda (Sadananda), Raghuvir Yadav (Gulabi), Vinay Pathak (Rabindra), Ronica Sajnani (Kunti). Producción: David Hamilton. Música: Mychael Danna. Fotografía: Giles Nuttgens. Montaje: Colin Monie. Diseño de producción: Dilip Mehta. Dirección artística: Sumant Jayakrishnan. Vestuario: Dolly Ahluwallia. Estreno en Canadá: 4 Noviembre 2005. Estreno en España: 3 Marzo 2006. Los libros sagrados dicen que una viuda tiene tres opciones: Casarse con el hermano más joven de su marido, arder con su marido o llevar una vida de total abnegación. Se celebra una boda que bien podría ser un entierro: casan a Chuyia (Sarala), una niña de 8 años, con un moribundo que fallece esa misma noche. Se quema su cuerpo en la orilla de un río sagrado y Chuyia se prepara para el destino que han escogido para ella. Se le afeita la cabeza e ingresa en un “ashram” para viudas donde deberá pasar el resto de su vida. El agua es una constante en la película, no sólo como metáfora, si-no también como instrumento. A la orilla del río, Kalyani (Lisa Ray) conoce a Narayan (John Abraham), un joven idealista seguidor de Gandhi, hijo de brahmanes, la casta social más alta de la India. Estudia derecho, está entusiasmado con la revolución social pregonada por Gandhi y más que dispuesto a rechazar los límites impuestos por una tradición secular. Con Chuyia actuando como mensajera, su imposible relación empieza a florecer. Lejos del Cielo Dirección y guión: Todd Haynes. Países: USA y Francia. Año: 2002. Duración: 107 min. Interpretación: Julianne Es el invierno de 1957. Los Whitakers, el típico retrato de una familia de los barrios residenciales, viven en Hartford, Connecticut. Su vida cotidiana está caracterizada
1151 Moore (Cathy Whitaker), Dennis Quaid (Frank Whitaker), Dennis Haysbert (Raymond Deagan), Patricia Clarkson (Eleonor Fine), Viola Davis (Sybil), James Rebhorn (Doctor Bowman), Celia Weston (Mona Lauder), Bette Henritze (Sra. Leacock), Michael Gaston (Stan Fine), Ryan Ward (David Whitaker), Lindsay Andretta (Janice Whitaker), Jordan Puryear (Sarah Deagan), Kyle Smith (Billy Hutchinson), Barbara Garrick (Doreen), Olivia Birkelund (Nancy). Producción: Jody Patton y Christine Vachon. Música: Elmer Bernstein. Fotografía: Edward Lachman. Montaje: James Lyons. Diseño de producción: Mark Friedberg. Dirección artística: Peter Rogness. Vestuario: Sandy Powell. Estreno en USA: 8 Noviembre 2002. Estreno en España: 14 Marzo 2003 por la etiqueta, los eventos sociales y el deseo de seguir el ritmo de los que les rodean y a los cuales observan cuidadosamente. Cathy Whitaker (Julianne Moore) es ama de casa, esposa y madre. Frank Whitaker (Dennis Quaid) es el cabeza de familia, esposo y padre. Tienen dos hijos a punto de entrar en la adolescencia, un niño y una niña. Según se nos va presentando la historia, el mundo original de Cathy se va trasformando. Sus relaciones con el jardinero, Raymond Deagan (Dennis Haysbert), su mejor amiga, Eleanor Fine (Patricia Clarkson) y su criada Sybil (Viola Davis), reflejan los trastornos en su vida. Cathy se encuentra ante diferentes situaciones que esparcen los cotilleos por su comunidad y cambian varias vidas para siempre. Volver Dirección: Pedro Almodóvar. País: España. Año: 2011. Duración: 120 min. Género: Drama. Interpretación: Antonio Banderas (Robert Ledgard), Elena Anaya (Vera), Marisa Paredes (Marilia), Jan Cornet (Vicente), Roberto Álamo (Zeca), Blanca Desde que su mujer murió quemada en un accidente de coche, el doctor Ledgard, eminente cirujano plástico, se interesa por la creación de una nueva piel con la que hubiera podido salvarla. Doce años después consigue cultivarla en su laboratorio, aprovechando los avances de
1152 Suárez (Norma), Eduard Fernández (Fulgencio), José Luis Gómez (Presidente del Instituto de Biotecnología), Bárbara Lennie (Cristina), Susi Sánchez (madre de Vicente), Fernando Cayo (médico). Guion: Pedro Almodóvar; inspirado en la novela “Tarántula”, de Thierry Jonquet. Producción: Agustín Almodóvar y Esther García. Música: Alberto Iglesias. Fotografía: José Luis Alcaine. Montaje: José Salcedo. Vestuario: Paco Delgado, con la colaboración de Jean-Paul Gaultier. Distribuidora: Warner Bros. Pictures International España. Estreno en España: 2 Septiembre 2011. No recomendada para menores de 16 años. la terapia celular. Para ello no dudará en traspasar una puerta hasta ahora terminantemente vedada: la transgénesis con seres humanos. Pero ése no será el único crimen que cometerá en “La piel que habito”. Cosas que diría con solo mirarla País: USA. Año: 2000. Duración: 109 min. Interpretación: Glenn Close (Dra. Elaine Keener), Cameron Diaz (Carol), Calista Flockhart (Christine Taylor), Kathy Baker (Rose), Amy Brenneman (Kathy), Valeria Golino (Lilly), Irma St. Paule (madre de Elaine), Holly Hunter (Rebecca), Gregory Hines (Robert), Penny Allen (Nancy), Matt Craven (Walter), Miguel Sandoval (Sam), Noah Fleiss (Jay), Danny Woodburn (Albert), En el Valle de San Fernando, un barrio de Los Ángeles, un grupo de mujeres intenta rehacer sus vidas. Una doctora sueña con intimar con un hombre nuevo. Una solitaria detective de policía, con su hermana ciega, busca pistas sobre una tragedia. Una madre soltera se siente profundamente atraída por un nuevo vecino que le parece diferente. Una directora de banco descubre que está embarazada como resultado de su relación con un hombre casado Y una pareja que
1153 Penny Allen (Nancy). Producción: Jon Avnet, Lisa Lindstrom y Marsha Oglesby. Música: Edward Shearmur. Fotografía: Emmanuel Lubezki. Montaje: Amy E. Duddleston. Diseño de producción: Jerry Fleming. Vestuario: George L. Little. Decorados: Betty Berberian. lucha contra una enfermedad irreversible, recupera los mejores momentos de su amor. De las cinco, procedemos al análisis de la última: Cosas que diría con solo mirarla, de Rodrigo García. La película nos muestra cinco historias de personajes cuyas vidas se cruzan y se entremezclan. Todas ellas de mujeres, muy distintas pero con aspectos comunes: roles que rompen con estereotipos sociales en ambivalencia con el rol tradicional de cuidadora y la interiorización, de cada una de ellas, de renuncias a otros estereotipos como la maternidad, la necesidad de vivir en pareja. Todas, soportan una soledad presente o previsible para el futuro, aparentemente voluntaria. Una sexta historia en un segundo plano, pero con la que arranca la película y de alguna manera presente en toda ella, el suicidio de una mujer de mediana edad, aparentemente sola y que en el desarrollo de la investigación policial, nos lleva a conduce al nexo de unión con las otras cinco historias: Mujeres sin hombres, en conflicto interior y una tristeza profunda que intentan superar y ocultar para no mostrar fragilidad, precio que deben pagar para ostentar los roles que desempeñan Primera historia: This is Dr. Keener Su protagonista, una doctora madura, separada, que vive con su madre senil a la que atiende con esmero. Bajo una apariencia fría, segura y algo andrógina, descubrimos frustración, inseguridad, renuncia, soledad, ambivalencia y dependencia. Mujer que se desenvuelve en la esfera social de la ciencia, acude a alguien que le lea su destino y le hable de ese interior tan celosamente oculto. Ese alguien será el personaje de otra de las historias, que con una apariencia totalmente opuesta a la Dra. Keener, toca el centro de la diana de su interior: miedos, soledad, fragilidad, desconfianza en los demás y en sí misma, infelicidad y sentimientos de culpa. Escenas cargadas de intensidad refuerzan el dialogo, miradas profundas que pasan de una fría fortaleza a una fragilidad que rozan el llanto, aparente estabilidad que se derrumba con el sonido del teléfono en una esperanza frustrada de recibir la llamada del hombre con el que le gustaría dar un giro a su vida de soledad; miradas a una cama grande y vacía que le gustaría compartir y miradas a la presencia de su madre que la necesita y al que cuida sin un gesto de resignación o rechazo.
1154 Segunda historia: Fantasy about Rebeca Rebeca es directora de un banco, que muestra seguridad, autoridad, suficiencia, sentido práctico y material. Desprovista de expresiones de emociones, prejuicios y dependencia, mantiene una relación con un hombre casado, limitada aparentemente, al terreno sexual. Al comprobar que está embarazada, con una sorprendente naturalidad, decide de inmediato abortar, decisión que, en línea con su apariencia toma fríamente y sin compartir con nadie. En su papel de “rol invertido”, se muestra “hombre” en su trabajo como directora de un banco: distante, adusta y carente de sentimientos. Tras conocer su embarazo y para comunicar que se va a ausentar parte de su jornada laboral, lo hace con un empleado de confianza al que lleva a mantener una relación sexual, desprovista de seducción ni compromiso, “utilizándolo” simplemente como desahogo o satisfacción de un deseo aparentemente físico y circunstancial. De este empleado sabremos en otra de las historias, que está separado y vive con su hija ciega. En esta historia, vuelve a ser otra mujer la que desnuda y descubre sus carencias y debilidades ocultas bajo una coraza hermética: una vagabunda que ronda los alrededores del banco y de la que recibe frases cargadas de dureza que se muestran como un espejo que ella intenta guardar. Tras acudir a abortar, atendida por la Dra. Keener, sola sale de la clínica y sola pasea por la calle en un llanto que intenta reprimir pero no consigue, con la atenta y distante mirada, al otro lado de la calle de su voz interior de su conciencia: la vagabunda. Tercera historia: Someone for Rose La vida de Rose es una vida sencilla. Madre soltera, con un hijo adolescente que es el centro de su vida, es un ama de casa que satisface su sensibilidad como escritora de cuentos. En las conversaciones con su hijo, podemos intuir la renuncia a posibles relaciones y la aceptación de su rol de madre como el primordial en su vida. Mujer con una expresión de dulzura y delicadeza, mantiene una especial relación con su hijo, en la que ambos adoptan roles invertidos en temas como la sexualidad, relaciones sentimentales, seguridad y asesoramiento. La llegada de un nuevo vecino despierta sentimientos de interés, curiosidad y atracción en Rose. A pesar de su físico (es enano), el nuevo vecino crea ilusión en la monótona y abnegada vida de Rose, que se muestra en expresiones de ternura, compresión y protección hacia este hombre, que más adelante, en la última historia, comprobaremos que trabaja como administrativo en un hospital, en al que la policía que investiga el caso de suicidio, recoge información. En diversas escenas, puertas que se cierran ante distintas expectativas, están cargadas de mensajes que aluden a la vida de Rose. Cuarta historia: Good night Lillye. Good night Christine Lillye y Christine mantienen una relación de pareja. Ambas son mujeres jóvenes que muestran un intenso y profundo amor con un trasfondo de tristeza por la enfermedad de Lillye, a la que Christyne, (la mujer que fue a echar las cartas a la Dra, Keener), cuida con dedicación y dulzura. Su historia transcurre en la casa que comparten, entre recuerdos que son el intento de revivir una vida que se termina, recuerdos que hacen alusión al inicio de su relación, al amor y a la infancia. En sus conversaciones se abordan otros temas como la maternidad, la vida en pareja y la alusión metafórica a los roles de género reflejada en la pareja de canarios que tiene su vecino en la terraza y a los que cuida su hija ciega.