Los pa imen os en la Se illa de la segunda mi ad
del siglo XVI: ma e iales y écnicas de ejecución
El obje i o de es a ponencia es ensalza un aspec o
poco a ado, has a el momen o, en la bibliog a ía al
uso en la His o ia de la Cons ucción, como es la pa-
imen ación de los espacios públicos u banos. Du-
an e el siglo XVI, y de un modo especial en la úl-
ima década de la cen u ia en que la magni ud de los
abajos alcanzó su mayo esplendo , el Cabildo Mu-
nicipal de Se illa emp endió una ambiciosa polí ica
de pa imen ación de calles y plazas, con obje o de
mejo a el ánsi o y ac ecen a la belleza de las ías
u banas que, has a el momen o, según la cos umb e
islámica, e an de i me e izo, sal o en cspacios se-
lec os o singula es que habían sido pa imen ados con
lad illos aspados o guija os.
Pa a acome e es a polí ica de pa imen ación, el
Cabildo se apoyaba en la O denanzas de Se illa/ en
las que, en 1527, se habían inco po ado las condicio-
nes o denadas, en 1500, po los Reyes Ca ólicos, e-
la i as a la c eación del ca go de Veedo de Pa i-
men os -pe sona enca gada de su epa ación y
conse ación-, y a la inanciación de las e o mas.
Los esul ados de es a in es igación p oceden
p incipalmen e de la lec u a de las Secciones III, X,
XIII y XV del A chi o His ó ico Municipal, siendo
en iquecidas con documen os aislados ex aidos de
o as secciones del mismo ondo a chi ís ico. Los e-
sul ados son inédi os dado que las conclusiones han
su gido del análisis de cien os de b e es e e encias
apa ecidas en documen os adminis a i os, con ables
o de las Ac as de Cabildo con enidas en es c ico e-
posi o io, que en sí mismas ca ecían de alo pe o
An onio José Alba donedo F ei e
is as desde la e olución adminis a i a o desde a-
lo es es adís icos descub en la polí ica u bana más
ocul a.
Es as amplias ob as de u banización de la segunda
mi ad del siglo XVI, es u ie on a o ecidas po dos
ac o es. De un lado, po la apa ición de una cul u a
humanis a pues se inicia on coincidiendo con el paso
de la ciudad medie al a la enacen is a; en segundo
luga , po la p ospe idad económica de la ciudad,
que se encon aba en una si uación p i iJegiada as
la concesión del monopolio, ac o que posibili ó que
el Cabildo Municipal acome ie a, pa alelamen e cie -
as e o mas mo ológicas y una mejo a cons an e de
los solados.
Los RESULTADOS GLOBALES: ZONAS AFECTADAS
Resul a di ícil señala con exac i ud el o al de las ca-
lles pa imcn adas g acias a la nue a poJí ica munici-
pal, ya que en pocas ocasiones se conocen los Jími es
de las ob as ejecu adas. Sin emba go, algunos au o-
es a i man que, en 1525, la cua a pa e de las callcs
de la ciudad ya es aban pa imen adas,2 lo que sin
duda nos lle a a scñala que la p opo ción c ece ía
en g an medida en la úl ima década, en que, como
end emos ocasión de señala , se inc emen ó el nú-
me o de ob as.
En la nue a poJí ica de pa imen ación las ob as se
ealiza ían, a a és de planes pa ciales, calles aisla-
das que gene a on au én icas islas saladas en la ciu-
Ac as del P ime Cong eso Nacional de His o ia de la Cons ucción, Mad id, 19-21 sep iemb e 1996,
eds. A. de las Casas, S. Hue a, E. Rabasa, Mad id: I. Juan de He e a, CEHOPU, 1996.
14 A. J. A1ba donedo
dad, sin conside a los enlaces de las ías con las de
su en o no e incluso pa imen ando sólo una pa e de
ellas, es o p odujo p oblemas sob e odo, de desagüe,
o mación de cha cos y de ci culación de ca oma os.
De nues o abajo in es iga i o se concluye que
las zonas que poseían un mayo núme o de calles pa-
imen adas se ían las de mayo ac i idad come cial o
social: es deci , el cen o u bano y las inmediaciones
de las pue as del ecin o amu allado. No obs an e, se
a ende ían ambién ob as de pa imen ación en colla-
ciones ma ginales e incluso ba ios ex amu os como
San Be na do o T iana, y, en la úl ima década del si-
glo, o as zonas pe i é icas.
En el cen o u bano, exis ían algunos ci cui os
comple amen e pa imen ados. De ellos, señala emos
los dos más impo an es. P obablemen e, el p ime o
después de la Reconquis a ue a la an igua calle
Real, enlad illada en 1497, camino és e de las comi-
i as egias en su en ada a la Ciudad. O o ue el del
Co pus, el cual había de se anualmen e epa ado con
mo i o de la celeb ación, dada la mala calidad de las
ob as de solado en él ealizadas.
MATERIALES yTÉCNICAS: LOS ENLADRILLADOS
Desde el pun o de is a écnico, de la lec u a de las
Ac as Capi ula es se puede a i ma que a lo la go del
siglo XVI exis ió una olun ad uni icado a p esi-
diendo la polí ica de suelos, pues aunque en ocasio-
nes se emplea on ipios y guija os, habi ualmen e y
de modo sis emá ico el Cabildo ecu ió al lad illo
como ma e ial p e e en e, mien as los emped ados
se u iliza on con ca ác e excepcional has a las úl i-
mas décadas del siglo, en que aumen ó es a labo .
La magni ud de los abajos en lad illo ue al que,
con obje o de emp ende la emp esa se hizo necesa-
ia la cons ucción de nue e ho nos, ya que los que,
uncionaban has a ese momen o e an, a odas luces,
insu icien es pa a a ende la demanda.3
Aunque con las lógicas limi aciones po azones
écnicas, exis ie on algunas a iedades de lad illo en
calidad y colo ; así se u iliza on sob e odo ojos y
blancos, pe o ambién e des. En algunos casos, la
calidad del lad illo a emplea enía de e minado po
el emplazamien o de la calle; así, en las cén icas, se
p ocu aba e i a el lad illo ojo po se és e de mala
calidad.4 A eces se emplea on medios lad illos o in-
cluso se eu iliza on piezas de aca eo. Pe o la di e -
sidad ambién exis ió po medio de las ex u as y los
dibujos de apa ejo.
La elección del enlad illado no co espondía al
concep o de ciudad enacen is a ideal p opugnado
po los eó icos de la época, ya que, uno de los as-
pec os en que és e adicaba, se a aba p ecisamen e
de la d ás ica sus i ución de los suelos medie ales,
e izo o de oscos emped ados, po unas supe icies
pulidas, más icas y de pe ec o acabado. También
los pin o es del Renacimien o abogaban po ello,
como se plasma en los suelos impecablemen e enlo-
sados, con jun as de cuidadoso azado a co del, e-
p esen ados en la iconog a ía de la época pa a log a
con ello una mejo cap ación espacial y exal a así la
pe spec i aS
Cab ía p egun a se cuál ue la azón de que se op-
a a po el lad illo, en e a los pa imen os ma mó-
eos del Cua ocen o i aliano, a pesa de que la apli-
cación de es e concep o ideal enacen is a pe mi i ía
consegui unas supe icies cómodas y egula es, o -
malmen e bien esuel as, de suelos pé eos, du os y
pulimen ados.
Sin duda, ello se debió a dos azones, una de ca-
ác e económico y o a écnico. De hecho, po su
al o cos e, las in e siones que ello exigi ían esul a-
ban impensables pa a el Cabildo se illano incluso a
pesa de la p ospe idad de su economía municipal, al
no exis i can e as en sus p oximidades; po el con-
a io, el lad illo podía suminis a se en g andes can-
idades desde ho nos locales, aunque, en cualquie
caso, como ya hemos señalado, la magni ud de las
ob as acome idas supusie on amplia a nue e el nú-
me o de ho nos de la ciudad. A ello hab ía que aña-
di que en Se illa exis ían expe os ope a ios, he e-
de os de la adición musulmana.
Sin emba go, el enlad illado a sa dinel, no ue la
única solución écnica. Así, exis ie on pa imen os
«de aguija» (chinos); po ejemplo, el colocado en el
in e io del a co de la pue a de Goles en 1561.6
O o ipo más ecuen e, o al menos del que exis-
en más e e encias documen ales, se emplea ía en
calles expues as a un habi ual ánsi o de animales de
ca ga; consis ía en al e a longi udinalmen e dos ban-
das de lad illo con una cen al de guija os. En es e
sen ido exis en pe iciones po pa e de los ecinos,
quienes p oponían es a écnica, p obablemen e pa a
ob ene con ella unos pa imen os de mayo du abili-
dad.
La mayo pa e de las ob as de los años inales de
Los pa imen os en la Se illa de la segunda mi ad del siglo XVI 15
siglo ue on emped ados, más demandados po los
ecinos que los enlad illados. Es o hizo necesa io
busca g a e as pa a ob ene can os odados de p o-
cedencia lu ial. Su ex acción, así como la de los
ba os p oceden es del ío podía a ec a a la na ega-
ción po los posibles co imien os de ie as sob e el
cauce, pa a soluciona el p oblema en 1598 Ped o
Ma ín p opuso en el Cabildo que la pied a se ex a-
je a de la isle a de la Algaba.7
En pun os singula es del ejido u bano, como la
plaza del Sal ado se p odujo una solución más ica,
aunque el habi ual laconismo de los nume osos docu-
men os e e en es a los solados del XVI deja un am-
plio ma gen de ince idumb e sob e el alcance y la
caJidad de las ob as en ellos. No obs an e, conside a-
mos que lo escue o de las desc ipciones se debe a
que nos encon amos an e un e dade o p oceso de
uni icación de suelos y que de habe exis ido plan-
eamien os o males más ambiciosos és os se hab ían
ela ado minuciosamen e y magni icado más allá de
su dimensión eal.
CAUSAS DE INTERVENCIÓN
Du an e la época que nos ocupa, las ob as de pa i-
men ación podían ealiza se bien po suge encia del
Rey, aunque es o no ocu ió du an e el einado de
Felipe Il, bien a p opues a del Cabildo de la Ciudad
(a a és de su Dipu ado de Emped ados), de algún
Ju ado o del Asis en e, o bien po pe ición, indi i-
dual o colec i a, del ecinda io al Cabildo. Las pe-
iciones no siemp e ob enían la ápida ejecución de
las ob as po lo que ecuen emen e habían de ei e-
a se.
Podemos esumi en es las azones que mo i a-
ían las pe iciones y, en líneas gene ales, las epa a-
ciones de las calles ya pa imen adas e e idas en la
documen ación como iejas: el pésimo es ado del pa-
imen o p eexis en e, el adecen amien o de espacios
abie os y azones excepcionales como las iadas,
una isi a eal o el Co pus.
Pésimo es ado del pa imen o p eexis en e
Fue sin duda la p incipal azón de las in e enciones,
ello pudo debe se undamen almen e a cua o ac o-
es, el ánsi o habi ual, la escasa calidad (en los ma-
e iales y en su ejecución), el mal desagüe, o el o-
daje de ehículos de acción animal (coches y ca o-
ma os).
T ánsi o habi ual
Lógicamen e el uso de las calles con ibuía a su de e-
io o, po ello, algunas con un ánsi o excepcional
exigían ecuen es y a eces u gen es epa aciones;
en e ellas des aca la calle Sie pes, que ue e o mada
po lo menos en ece ocasiones.
La mala calidad de los pa imen os
Aunque a pa i de la Ca a de los Reyes Ca ólicos y
las consiguien es inco po aciones ealizadas a las
O denanzas Municipales exis ía un ca go público, el
Veedo de Pa imen os, enca gado en e o as cues-
iones de con ola y igila la co ec a ejecución de
las ob as y la calidad de los ma e iales empleados,
los esul ados no ue on sa is ac o ios bien po los
ma e iales o po una ejecución mala, quedando a e-
ces hoyos en los pa imen os, como se e leja en la si-
guien e Ac a Capi ula «(...)Ia ca e a que la ciudad
mando hase es a muy mala de suelo y con hoyos,
que la ciudad lo mande emedia (...) quel ob e o ma-
yo haga echa un suelo en la ca e a de mane a que
quede buena(...).»B
Es as ci cuns ancias mo i a ían ecuen es p o es-
as po pa e del ecinda io, denuncias que se acen-
ua on a inales de siglo, posiblemen e po p odu-
ci se una disminución en la calidad de las ob as.
Cab ía p egun a se qué medidas omó el Cabildo
pa a p ocu a mejo a la calidad de los pa imen os.
Es as no ue on ni muchas ni de ini i as; se p ocu ó
que los ma e iales empleados, po ejemplo la a ena,
ue an los con enien es9 o que las ob as de pa i-
men ación se ealiza an en los meses secos pa a ga-
an iza los esul ados, así cons a en las Ac as Capi-
ula es.lo
Nume osas ue on las p opues as sob e nue os
p ocedimien os de ejecución de pa imen os que el
Cabildo ecibió a inales de siglo. En e ellas, señala
el in o me del Ju ado Diego de Toledo sob e la cali-
dad de las ob as y pese a no conse a se el docu-
men o suponemos que debió o ece una e aluación
nega i a.ll
16 A. J. Alba donedo
Mal desagüe
La ausencia de desagües y alcan a illas, las co ien es
supe iciales de aguas é idas y el mal desagüe de las
calles con ibui ía en g an medida al de e io o de los
pa imen os. La p incipal causa ue que las calles no
enían con inuidad en los desni eles de desagüe de-
bido a la pa imen ación pa cial de las calles, que ge-
ne aba escalones, acome ida po el Cabildo has a las
úl imas décadas del siglo, momen o en que comenza-
on amplios planes acionales de pa imen ación.
El mal desagüe mo i a ía ecuen es eclamacio-
nes po pa e del ecinda io al Cabildo pa a que e-
pa a an los pa imen os. Pongamos dos ejemplos; en
1560 los ecinos eclamaban al ededo de la ob a los
daños p o ocados po un mal desagüe de la calle Ca-
b ahig(P y en 1564 los ecinos pidie on que se enla-
d illa a la calle de San And és que iba a la de las Ca-
denas, que po es a a una co a más baja que es a
úl ima no podía desagua en ella. D
T ánsi o de ehículos de acción animal
Una impo an e causa del de e io o de los pa imen-
os ue el ánsi o de ehículos de acción animal,
que aumen ó especialmen e as 1567 con el auge co-
me cial de la ciudad y la moda impues a del aslado
de pe sonalidades. Des acamos un documen o en el
que se e ie e la necesidad de e o ma el pa imen o
de la Pue a de Je ez debido al ánsi o de me cancías
p oceden e de las Indias y a los ca e ones de pied a
pa a las ob as de la Ca ed al.]4
Adecen amien o de espacios abie os
Al ma gen del de e io o, o a azón ue el adecen a-
mien o de espacios públicos abie os como plazas y
alamedas, bien pa a dis u e de los ciudadanos o
como paso p e io a la colocación de alguna imagen
eligiosa <<leyla pe icion de Ped o O iz en que pide
que se mande emped a en la plaqa de la Madalena
es o qua o a as jun o a la pa ed pa a que se ponga
alli una imagen [de o a] pa a ques e limpio...».]5
En es e sen ido, sin duda el acon ecimien o más
ascenden e en los años que conside amos, es la pa-
imen ación de la Alameda de Hé cules, de la que
exis en e e encias desde 1574.
Razones excepcionales: el Co pus, las iadas y las
isi as eales
Razones excepcionales mo i a on con ca ác e u -
gen e la epa ación de los pa imen os. En e ellas,
señala emos es: el ci cui o del Co pus, ies a cí-
ico- eligiosa, eco ido po lo más selec o de la ciu-
dad, eclamaba epa aciones anuales de <<los malos
pasos» que pudie an su gi du an e el in ie no po
las llu ias o las zanjas de ins alaciones de caños.]6
O a causa excepcional ue on las isi as eales a
Se illa. En las Ac as Capi ula es ecoge que en 1570
pese a la penu ia económica, an e la llegada de la no-
icia del Rey, el Cabildo decidió enlad illa y empe-
d a las con adas calles que la comi i a eco e ía
«(...)dixo el seño enien e que se iene po qie o que
su mages ad se á se ido de eni a es a cibdad de
Se illa y se a bien que las calles des a cibdad se aca-
ben de lad illa y emped a y asimismo la calqada y
camino po donde a de eni (...) que aunque no
enga [el Rey J dandole Dios salud se a bien que se
haga p e en(;ion(...»>.'7
Especialmen e abundan es son las e e encias a los
daños causados po las pe iódicas inundaciones en la
calzada de T iana y en o as calles que quedaban
muy a ec adas po las iadas: «(...)la dicha calle es a
sin co ien e e no se puede pasa po ella a pie ni a
ca allo e odos los ezinos de la dicha calle eqibi-
mas algun pe juizio(...»>.]g
FINANCIACIÓN
La inanciación de las ob as depende ía, en p incipio,
de si se a aba de pa imen a calles nue as o iejas.
Lo habi ual e a que la o alidad del cos e de las calles
nue as co ie a a ca go de los P opios del Cabildo
Municipal, mien as que, cuando se a a a del nue o
pa imen ado o de epa aciones en calles saladas de
an iguo, los ecinos debían con ibui económica-
men e.
La magni ud de los abajos cuya inanciación el
Cabildo acome ió ue al que, con obje o de a on a
los conside ables gas os que conlle aba la emp esa,
se hizo necesa io es ablece una imposición sob e la
lib a de la ca ne y el ocino.]9
Pa a ob ene el apo e ecinal pa a las ob as, el
Cabildo lo undamen aba legalmen e en las condicio-
nes que en 1527 se habían inco po ado a las O de-
Los pa imen os en la Se illa de la segunda mi ad del siglo XVI 17
nanzas Municipales en cumplimien o de la e e ida
Ca a de los Reyes Ca ólicos. Disposición que a su
ez ecogía la adición islámica conocida po medio
de Ibn' Abdun.2O Según es ablecía dicha Ca a, el Ve-
edo de Pa imen os, se ocupa ía de solici a las epa-
aciones al ecinda io y el Ob e o Mayo de la Ciu-
dad, les obliga ía a ello en caso de no ealizadas.
Sin emba go, hubo ocasiones en que la cos umb e
no ue no ma, como demues a el con lic o c eado en
1585 con mo i o del enlad illado del compás de San
Clemen e, en el cual los ecinos se nega on a paga
el nue o pa imen o.21
En la documen ación consul ada en el A chi o
Municipal, se obse a que es a medida p o ocó mul-
i ud de quejas en e los ecinos, quienes conside a-
ban que el mal es ado de los pa imen os no e a an o
esul ado de un mal uso po pa e de ellos sino, bási-
camen e, de o as es cues iones que les e an ajenas
y a las que ya hemos hecho e e encia: el de e io o
p oducido al ab i zanjas en el pa imen o pa a epa-
a las cañe ías, el o iginado po los caños de desa-
güe, y, inalmen e y sob e odo, po la ci culación de
coches y ca oma os.
Po ello, los ecinos plan eaban insis en emen e
las siguien es al e na i as: que se exigie a a los que
hubie an abie o zanjas que las epa a an, que se ce-
a an los caños o les die an o o desagüe, que los ca-
os de me cancía poseye an licencia municipal pa a
ci cula y que se con ola a a los coches y a las caba-
lIe ías.
En 1560, en elación al sis ema de inanciación, se
p oduce una no edad. Has a esa echa, se habían
acome ido a cos a de los P opios del Cabildo22 o bien
de los ecinos, pe o en ab il de 1560 se plan ea
a enda a un pa icula las epa aciones en los casos
siguien es: cuando se a a a de calles y plazas an-
chas dependien es del Cabildo, (en la que el ecino,
según apa ecía en las O denanzas, sólo había de ocu-
pa se de una anja es echa, equi alen e a una calle
de anchu a media) o, en segundo luga cuando los
ecinos ue an ins i uciones eclesiás icas exen as de
pago.23
En la década de los sesen a, en e con a a es as
ob as a des <üo o po jo nales, el Cabildo decide que
en cada caso se escoja la menos g a osa pa a la ciu-
dad. 24
Po medio de la lec u a de las uen es documen a-
les hemos podido de e mina es pe iodos di e en es
en la polí ica municipal
de ejecución
de ob as que
dada la limi acíon del espacio impues a sin e izamos
del siguien e modo:
P ime as in e enciones 1556-1566. En 1560 el
es ado gene al de la pa imen ación en Se illa de-
bió de se malo; así se desp ende de las ei e adas
pe iciones que se p oducen en el Cabildo p esen a-
das po el mismo Asis en e y po pa e de los eci-
nos. Es a si uación ha ía que el Concejo plan ea a
la necesidad de epa a los pa imen os de algunas
calles y decidie a emp ende una a ea de eno a
el enlad illado gene al de la ciudad du an e cua o
años.
La disminución de las in e enciones 1566-1582.
A pa i de 1566 se inicia una e apa de escasas ac ua-
ciones en polí ica de suelos del Cabildo Municipal,
sin duda mo i ada po una c isis económica; sal o
las epa aciones de enlad illados que u gían po azo-
nes excepcionales, como la isi a eal o la iada del
Guadalqui i en 1571. Así, en 1570 el Cabildo aco-
me ió las epa aciones en el pa imen o de las con a-
das calles que eco e ía la comi i a, con mo i o de
la anunciada isi a del Rey.
La g an eac i ación de las inicia i as 1583-1598.
En 1583 y has a inal del siglo, se inicia una nue a
ase ca ac e izada po es cues iones: un aumen o de
las ob as, coincidiendo con un inc emen o de los em-
ped ados, una di e si icación de los sec o es pa i-
men ados, y la ealización de unas ac uaciones p o-
g amadas y po zonas, no en isla como había
sucedido has a la echa.
NOTAS
1. O denan as de Se illa..., Se illa, 1632; ed. acsímil, Se-
illa, 1976.
2. La edo Quesada, M. A., 1989, p. 55.
3. Collan es de Te án Sánchez, A., 1977, p. 82.
4. A chi o Municipal de Se illa. A.M.S. Sección X. Ac as
Capi ula es del 23 de ab il de 1562.
5. Ga iga, J., ]983, p. 33.
6. A.M.S. Sección X. Ac as Capi ula es del 18 de ab il de
1561.
7. A.M.S. Sección X. Ac as Capi ula es del 24 de julio de
1598.
8. A.M.S. Sección X. Ac as Capi ula es del 21 de julio de
1563.
18 A J. Alba donedo
9. AM.S. Sección X. Ac as Capi ula es del 19 de no iem-
b e de 1563.
10. A.M.S. Sección X. Ac as Capi ula es del 29 de no iem-
b e y I de diciemb e de 1557.
11. A.M.S. Sección X. Ac as Capi ula es del 27 de eb e o
de 1597.
12. A.M.S. Sección X. Ac as Capi ula es del 5 de eb e o de
1560.
13. A.M.S. Sección III. Esc ibanías de Cabildo del Siglo
XVI, omo 7°-2° (1564). Sección X. Ac as Capi ula es
del 26 de ab il de 1564.
14. A.M.S. Sección X. Ac as Capi ula es del 9 de junio de
1567.
15. A.M.S. Sección X. Ac as Capi ula es del 25 de junio de
1578.
16. A.M.S. Sección X. Ac as Capi ula es del 5 de mayo de
1564.
17. A.M.S. Sección X. Ac as Capi ula es dellS de ene o de
1570.
18. AM.S. Sección XIII. Papeles Impo an es del siglo
XVI, . 1I, 13 de ene o de 157 .
19. Collan es de Te án Sánchez, A. 1977, p. 82.
20. Ga cía Gómez, E.; Le í-P o en~al, E., 1981.
2 . AM.S. Sección X. Ac as Capi ula es del 23 de ma zo,
20 de sep iemb e y 9 de oc ub e de 1585.
22. A.M.S. Sección X. Ac as Capi ula es del 8 de ma zo de
1559 y, Sección XV, Papeles de Mayo domazgo del 8
de ma zo de 1559.
23. A.M.S. Sección X. Ac as Capi ula es del I de ab il de
1560.
24. A.M.S. Sección X. Ac as Capi ula es del 14 de ab il de
1559.