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Historia de las relaciones exteriores de Marruecos independiente: la Guerra de las Arenas (1963) y la diplomacia occidental

Torres García, Ana

Abstract

El objeto de esta Tesis Doctoral es el estudio de la diplomacia occidental respecto a la Guerra de las Arenas, un conflicto fronterizo que tuvo lugar en el otoño de 1963 entre Marruecos y Argelia. Para su realización se ha consultado documentación diplomática inédita británica, española, estadounidense y francesa relacionada con el Marruecos de este periodo y con dicho conflicto bélico. La primera parte de este trabajo identifica los hechos que determinaron el estallido y la evolución del conflicto; la segunda, que es la principal aportación de este trabajo a la historiografía del las relaciones exteriores del Marruecos independiente, analiza su dimensión internacional, en particular el papel jugado por Estados Unidos. Este estudio pone de relieve un episodio de la historia diplomática norteafricana que es reflejo de las dinámicas que emergían en la escena internacional de principios de los años sesenta. Era aquel un momento histórico caracterizado por una nueva configuración de las relaciones internacionales, en el que el orden bipolar que había fomentado la Guerra Fría entre Bloques se veía forzado a adaptarse al surgimiento del Tercer Mundo y el movimiento de los No Alineados, aupado por un grupo de países cuyas élites dirigentes, surgidas del proceso descolonizador, intentaban encontrar un modelo de construcción nacional y de relación con el resto de países alejado de las influencias hegemónicas de las superpotencias, por un lado, y de las antiguas potencias coloniales, por otro. El estudio de la Guerra de las Arenas en su dimensión diplomática nos ofrece un ejemplo ilustrativo de cómo esta nueva dinámica a escala global operaba y condicionaba el establecimiento de relaciones entre los antiguos colonizadores, los ex colonizados y las superpotencias emergentes. La principal aportación de este estudio es la de profundizar en nuestro conocimiento sobre la evolución de las relaciones exteriores del Marruecos contemporáneo, en relación a sus vecinos (Argelia y España) y en relación a Estados Unidos. Respecto a Argelia, este conflicto no hace sino consolidar la fractura intermagrebí que ya se perfilaba durante el transcurso de la guerra por la independencia, ante el carácter revolucionario que caracterizaba a los líderes de la insurrección anti-colonial y puesta ideológicamente al régimen marroquí. Respecto a las potencias occidentales, la postura encabezada por Estados Unidos y basada en la no intervención directa a favor de Marruecos (a pesar de las presiones del Gobierno de Rabat), junto con la presión diplomática a favor de un alto el fuego y en contra de la intervención de terceros países, evitó la extensión del conflicto en el tiempo y sobre el terreno. Esta política, por tanto, resultó ser un factor de contención discreto, pero decisivo, a favor de la estabilidad norteafricana.

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Facultad de Filología Departamento de Filologías Integradas Historia de las relaciones exteriores del Marruecos independiente La Guerra de las Arenas (1963) y la diplomacia occidental Ana Torres García Bajo la dirección del doctor D. Rafael Valencia Rodríguez Marzo de 2010 Ana Torres García 1 AGRADECIMIENTOS Este trabajo es fruto de la labor investigadora de la autora pero su realización no hubiera sido posible sin la ayuda de determinadas personas e instituciones. En primer lugar, quiero agradecer de forma muy especial al Dr. Rafael Valencia Rodríguez la dirección de esta tesis de doctorado, así como su apoyo, siempre paciente e incondicional. La Junta de Andalucía, la Universidad de Sevilla y la Fundación de la Biblioteca Presidencial John F. Kennedy han concedido distintas becas y ayudas de investigación que han sido indispensables para la culminación de este trabajo. En el ámbito académico quiero agradecer la cálida acogida que el profesor Víctor Morales Lezcano y su grupo de colaboradores me dispensaron durante mis estancias de investigación en el Seminario de Fuentes Orales y Gráficas (SFOG-UNED). Me gustaría reconocer así mismo la amabilidad del profesor Bruce Maddy-Weitzman, Universidad de Tel Aviv, que tuvo a bien realizar algunos comentarios sobre una parte de este trabajo. En distintos momentos del desarrollo de esta investigación han contribuido desde un ámbito más personal, pero no menos importante, Brenda Bickett, Concha Blat, Pilar Casado, Vanesa Casanova, Lola López Enamorado, Rocío Velasco, y un amplio grupo de muy queridos amigos marroquíes. En el proceso de corrección y edición del texto final han sido fundamentales los consejos de Meli, Paco, Miguel, Jorge y Rosa. Finalmente, dedico estas páginas a toda mi familia. Ana Torres García 2 ÍNDICE INTRODUCCIÓN AL TEMA DE INVESTIGACIÓN _____________________________________7 PARTE 1. ANTECEDENTES DEL CONFLICTO _______________________________________29 La evolución de los límites fronterizos entre Argelia y Marruecos en la etapa colonial ___________29 Mapa de los distintos límites fronterizos de Marruecos__________________________________34 Tras la independencia el objetivo es recuperar la integridad territorial ________________________35 Nacionalismo y reivindicación territorial_____________________________________________35 La tesis reivindicativa del “Gran Marruecos” _________________________________________37 Mapa del “Gran Marruecos” ______________________________________________________38 El discurso de Mhammid (1958) ___________________________________________________40 La línea operacional_____________________________________________________________42 Mapa del trazado del “límite operacional”____________________________________________44 Las relaciones de Marruecos con Francia_______________________________________________45 La política exterior del general De Gaulle____________________________________________45 Negociando la frontera de Marruecos con el Sahara francés: sin acuerdo____________________53 Los recursos naturales del Sahara __________________________________________________59 Mapa del informe de la CIA “Oil and Partition in Algeria” (1957)_________________________62 Las relaciones de Marruecos con el FLN y el GPRA______________________________________65 La guerra de Argelia y su impacto en la frontera con Marruecos __________________________65 Los incidentes de Tinduf de 1962 __________________________________________________75 Se establecen relaciones formales entre Argelia y Marruecos_____________________________78 El aislamiento regional de Hassan II __________________________________________________83 La disolución del Grupo de Casablanca (1963)________________________________________84 La escena política interna: las elecciones y la oposición al régimen ________________________85 Contactos de los diplomáticos estadounidenses con líderes de la oposición en los meses previos a la Guerra de las Arenas ____________________________________________________________87 Política exterior de Franco hacia el Marruecos independiente _______________________________92 Las relaciones entre España y Marruecos antes de la Guerra de las Arenas __________________97 Hassan II necesita un éxito en materia territorial. Intento de acercamiento a España ___________98 Análisis americano de las relaciones España-Marruecos________________________________105 Primeros contactos del embajador español Manuel Aznar con el monarca__________________106 La reunión de los Jefes de Estado en Barajas, 6 de julio de 1963 _________________________107 Reunión de Hassan II con el ministro Fraga _________________________________________114 Incidente de Ifni en julio de 1963 _________________________________________________118 Política estadounidense respecto a Marruecos __________________________________________121 Evolución de las relaciones de Estados Unidos con Marruecos, (s. XVIII-1963) _____________121 La Conferencia de Madrid (1880) _________________________________________________123 La Conferencia de Algeciras (1906) _______________________________________________124 La Segunda Guerra Mundial: Operación Antorcha (1942) ______________________________126 La Guerra Fría ________________________________________________________________128 El interés de la administración Kennedy por Marruecos ________________________________145 Visita de Hassan II a Estados Unidos y el acuerdo secreto sobre la permanencia de ciertas instalaciones militares __________________________________________________________150 Hassan II expresa su deseo de fortalecer sus lazos con Occidente_________________________153 PARTE 2. EL INICIO DE LA GUERRA DE LAS ARENAS______________________________155 Primera fase: Disputa por Hassi Beida y Tinyub (8-14 octubre) ____________________________155 Reunión en Uchda (5 de octubre) _________________________________________________159 Argelia denuncia un incidente en la frontera (8 de octubre) _____________________________161 Argelia apela a la Organización de la Unidad Africana e implica a Estados Unidos___________166 Encuentro en Marrakech (15-17 de octubre) _________________________________________167 Colomb Bechar, centro operativo del ejército argelino _________________________________170 El ataque a Ich (18 de octubre) ___________________________________________________173 Ana Torres García 3 El punto de inflexión: del 20 al 22 de octubre __________________________________________175 Captura de oficiales egipcios en territorio marroquí ___________________________________175 PARTE 3. LA DIMENSIÓN INTERNACIONAL DE LA GUERRA DE LAS ARENAS _______179 Segunda fase: Comienza la internacionalización del conflicto. Intentos de mediación ___________179 La postura de la Liga Árabe______________________________________________________180 Haile Selassie se implica en la resolución del conflicto_________________________________182 Habib Burguiba interesado en hacer de mediador _____________________________________183 La actitud del secretario general de Naciones Unidas __________________________________185 Los esfuerzos de Selassie parecen infructuosos, Argelia solicita la ayuda de la Organización de la Unidad Africana_______________________________________________________________186 La frontera sigue en tensión______________________________________________________188 En Washington comienzan a inquietarse ____________________________________________190 Tras el encuentro fallido de Marrakech _____________________________________________191 Francia quiere mantenerse neutral _________________________________________________192 Argelia recibe ayuda militar exterior _________________________________________________196 La intervención cubana _________________________________________________________196 Ruptura de las relaciones de Marruecos con Cuba y dificultades con la República Árabe Unida (RAU) ______________________________________________________________________199 La intervención egipcia _________________________________________________________200 Preocupación en España por la intervención de la RAU ________________________________202 Cooperación occidental en materia de inteligencia ____________________________________204 Marruecos pide ayuda militar a las potencias occidentales ________________________________206 El dilema español: ¿armas para Hassan II? __________________________________________206 Marruecos solicita ayuda estadounidense ___________________________________________210 Marruecos solicita ayuda francesa_________________________________________________214 Marruecos solicita ayuda británica ________________________________________________216 La respuesta occidental a la intervención de terceros países _______________________________218 La política de la administración Kennedy ___________________________________________218 La Casa Blanca reconsidera su postura frente a la evolución de la crisis norteafricana ___________227 Reunión en la Casa Blanca el 28 de octubre _________________________________________237 Apoyo del gobierno estadounidense a la cumbre de Bamako ____________________________239 Presión del gobierno estadounidense a la República Árabe Unida ________________________240 Las relaciones de Estados Unidos con la República Árabe Unida antes del otoño de 1963 _____240 La diplomacia del embajador Badeau ______________________________________________241 ¿Es útil la presión sobre Nasser? __________________________________________________243 Argelia protesta _______________________________________________________________245 Celebración de la cumbre en Bamako (Malí), 29-30 de octubre ____________________________247 Francia es moderadamente optimista_______________________________________________247 Estados Unidos mantiene la presión _______________________________________________248 El desarrollo del encuentro en Bamako _____________________________________________250 La prensa publicita la recepción de ayuda militar externa_______________________________251 Se consigue un acuerdo de alto el fuego ____________________________________________254 Los puntos débiles del acuerdo de Bamako__________________________________________255 El ataque a Figuig________________________________________________________________257 Marruecos considera apelar a Naciones Unidas_______________________________________260 PARTE 4. LA DIPLOMACIA OCCIDENTAL TRAS BAMAKO__________________________262 Los marroquíes, decepcionados por la falta de ayuda de Estados Unidos _____________________262 Declaración de Rusk el 8 de noviembre de 1963 ________________________________________264 La actividad mediadora de la OUA __________________________________________________265 Diplomacia española post-Bamako __________________________________________________266 El rearme del ejército argelino ______________________________________________________271 Hassan II vuelve a presionar a las potencias occidentales _________________________________273 Ana Torres García 4 La intervención egipcia impulsa la colaboración entre Marruecos e Israel ____________________283 Un tímido deshielo que no cierra de las heridas (1964) ___________________________________286 PARTE 5. EL DESTINO INCIERTO DE LA FRONTERA ARGELO-MARROQUÍ _________291 Reunión en Tremecén, Argelia (1964) ________________________________________________291 Reunión en Saidía, Marruecos (1965) ________________________________________________294 La Guerra Fría magrebí (1966-1968) _________________________________________________295 El acuerdo de 1972_______________________________________________________________297 EPÍLOGO: LA FRONTERA ARGELO-MARROQUÍ EN LA ACTUALIDAD ______________300 CONCLUSIÓN ___________________________________________________________________304 FUENTES DE ARCHIVO __________________________________________________________316 FUENTES HEMEROGRÁFICAS Y PUBLICACIONES PERIÓDICAS____________________318 BIBLIOGRAFÍA__________________________________________________________________319 GLOSARIO DE SIGLAS ___________________________________________________________328 ÍNDICE DE NOMBRES CITADOS __________________________________________________329 CRONOLOGÍA___________________________________________________________________333 FOTO ___________________________________________________________________________336 MAPA___________________________________________________________________________337 ANEXOS DOCUMENTALES_______________________________________________________339 Ana Torres García 5 Ana Torres García 6 NOTA SOBRE TRANSCRIPCIÓN Para facilitar la lectura al lector no especializado se ha optado por prescindir del sistema de transcripción de la escuela de arabistas españoles. En su lugar, a la hora de transcribir topónimos y nombres propios se ha preferido emplear vocablos españoles si los hubiere o, en su defecto, adaptarlos en lo posible a la fonética española. Sin embargo, en las citas literales se han mantenido tal y como aparecen en la documentación consultada. NOTA SOBRE TRADUCCIÓN Son obra de la autora todas las traducciones de los textos originalmente en idiomas distintos del español y cuyas citas literales se incluyen en este trabajo. Ana Torres García 7 INTRODUCCIÓN AL TEMA DE INVESTIGACIÓN Por “Guerra de las Arenas” se conoce a un conflicto fronterizo que tuvo lugar en otoño de 1963 entre Marruecos y Argelia, del 8 de octubre al 4 de noviembre. En aquellos momentos en Marruecos gobernaba el joven Hassan II y en Argelia, el 16 de septiembre de 1963, acababa de ser elegido presidente de la República Argelina Ahmed Ben Bella, tras varios años de cruenta guerra de liberación contra Francia. Fruto de un complicado proceso de colonización y descolonización, en 1963 no existía acuerdo sobre el trazado de la frontera entre Marruecos y Argelia, ni una clara delimitación (con mojones y asignando el territorio a una u otra parte) a lo largo de la mayor parte de la frontera entre ambos países. Sólo estaban claramente determinados los límites fronterizos desde la costa mediterránea hasta Teniet Sassi, un paso situado a unos 150 kms al sur. El resto del trazado, hasta lo que fue la Zona Sur del Protectorado español, quedaba sin concretar. Esta indeterminación favoreció que la administración colonial francesa de Argelia extendiese su esfera de actuación en la zona sahariana en detrimento de Marruecos. Por ello, una vez que Argelia es independiente, Marruecos solicita la negociación de la frontera para “recuperar” lo que consideran perdido durante el período colonial. El régimen de Ben Bella rechazará cualquier discusión al respecto y esto desembocará en el conflicto bélico. La Guerra de las Arenas es considerada como el punto de partida de las difíciles relaciones entre Argelia y Marruecos, que más tarde se complicarían aún más con la cuestión del Sahara Occidental. Sin embargo, el de 1963 es un conflicto del que se desconocen sus detalles por no haberse estudiado en profundidad. Ana Torres García 8 Estudios previos No existe un trabajo de investigación completo sobre la Guerra de las Arenas que incluya su origen, evolución y consecuencias. Los autores que la mencionan describen los hechos principales, a modo de cronologías más o menos detalladas, señalando algunas de sus consecuencias: el definitivo alineamiento de Marruecos con Occidente, que apunta Berramdane, 1 o el agravamiento de la mala relación de Ben Bella con su ministro de Defensa, Bumedián, como subraya Grimaud. 2 Frank Trout es el autor de un estudio exhaustivo de la evolución histórica de las fronteras argelo-marroquíes y ofrece una buena cronología del conflicto basada en artículos de prensa, pero no lo pone en relación con el contexto internacional de la Guerra Fría ni con la rivalidad interárabe del momento, la “Guerra Fría árabe” de M. Kerr. 3 Otra buena cronología de los hechos, por lo profuso en datos del artículo correspondiente, se encuentra en el volumen del Annuaire de l’Afrique du Nord. 4 Tony Hodges hace un buen resumen en Western Sahara: The roots of a Desert War, 5 aunque en nuestra opinión toma una perspectiva demasiado anti-marroquí. Alfonso de la Serna en Al sur de Tarifa 6 consigue explicar de manera didáctica y más neutral que Hodges los factores que inciden en la difícil solución de las desavenencias fronterizas entre Marruecos y sus vecinos, aunque sin abordar en detalle la Guerra de las Arenas. Por otra parte, una cuidada lectura de lo que se ha escrito sobre el conflicto presenta dos tipos de errores: descriptivos y analíticos. En cuanto a los descriptivos, los hechos fundamentales que caracterizan la evolución del conflicto a menudo se desconocen o se 1 Berramdane, A. Le Maroc et l'Occident (1800-1974). París: Éditions Karthala, 1987. 2 Grimaud, N. La politique extérieure de l'Algérie, (1962-1978). París: Karthala, 1984. 3 Kerr, M., The Arab Cold War: Gamal 'Abd al-Nasir and his rivals, 1958-1970. Londres: Oxford University Press, 1971. 4 Annuaire de l’Afrique du Nord (1963), París : CNRS, 1964. 5 Hodges, T., Western Sahara : the roots of a desert war. Westport: Lawrence Hill, 1983. 6 Serna, A. de la. Al sur de Tarifa: España-Marruecos: un malentendido histórico. Madrid: Marcial Pons, 2002. Ana Torres García 15 Desgraciadamente el acceso a este tipo de documentación por parte del investigador no siempre es fácil y éste encuentra multitud de obstáculos contra los que tiene que armarse de paciencia. En lo tocante a España, varios historiadores españoles ya han puesto de manifiesto, en diversas ocasiones, algunos de los obstáculos a los que nos enfrentamos. Entre otros, Antonio Niño denuncia el abuso que se hace en ocasiones de la defensa de la intimidad y Ángel Viñas ha denunciado también las “depredaciones documentales” que sufren algunos repositorios. 16 En época contemporánea y en sociedades democráticas el derecho del ciudadano a la información suele estar consagrado en las constituciones o leyes fundamentales que gobiernan los Estados, aunque este derecho siempre estará limitado por consideraciones relativas a la seguridad nacional y el derecho a la intimidad. Por ello el investigador tendrá que tener en cuenta para su labor que siempre habrá “materia reservada” a la que no podrá acceder. Por ejemplo, en los archivos estatales generalmente los documentos se desclasifican, es decir se sacan a la luz pública, cuando ha pasado un periodo de tiempo determinado desde que fueron creados y que suele estar entorno a los veinticinco años, dependiendo de las leyes de cada país. Según esta disposición, en España la documentación relativa a las relaciones de España con Marruecos durante la época franquista debería ser de libre acceso. Sin embargo en la práctica esto no es así. Por razones de seguridad nacional, la guerra de Ifni o el conflicto del Sahara, por ejemplo, siguen siendo aspectos de nuestra historia que conocemos de manera parcial debido a las restricciones en el acceso a los documentos que existen sobre ello. 16 Véase, a modo de ejemplo, la introducción de Manuel Espadas Burgos a su Franquismo y política exterior (RIALP, Madrid, 1988), los artículos de Antonio Niño (pp. 299-307) y Ángel Viñas (pp. 83108) en el nº 25 de “Cuadernos de Historia Contemporánea”, Universidad Complutense de Madrid, 2003. Así como la declaración de la Asociación de Historia Contemporánea “Situación actual de los Archivos Históricos en España (2004)”, disponible en http://www.ahistcon.org/docs/comunicado%20archivos2004.pdf Ana Torres García 16 En líneas generales, la documentación que se ha utilizado para la realización del presente trabajo la constituyen la correspondencia de embajadas y consulados con sus respectivos ministerios de Asuntos Exteriores, los informes y análisis de diplomáticos, los memoranda de conversaciones entre personal diplomático y personajes políticos de relevancia, etc. A continuación sigue una descripción de los distintos archivos consultados. Descripción de los distintos archivos consultados por países España Archivos públicos En España la institución principal a la que hay que acudir para investigar cualquier tema relacionado con la política exterior española es el Archivo General del Ministerio de Asuntos Exteriores (MAE). Este archivo está dividido en dos secciones: archivo histórico y archivo renovado (R), éste último es el que hemos consultado al contener los fondos con fecha de 1931 en adelante. La normativa vigente establece la libre consulta salvo en los casos de materia reservada. Es de destacar también que los investigadores acreditados tienen la posibilidad de consultar el material de la biblioteca del ministerio, cuyos fondos bibliográficos en materia de política exterior son, como es de esperar, muy interesantes. Otro archivo público fundamental en el caso de aquellos que estén interesados en estudiar el periodo del Protectorado es el Archivo General de la Administración (AGA). Allí se pueden consultar los fondos de las representaciones diplomáticas y consulares de España en el Norte de África y la Administración Colonial de España en Marruecos y Sahara. Hay abundante información sobre la comunidad española en el norte de África, registro de nacimientos, fallecimientos, peticiones de pasaportes, Ana Torres García 17 repatriaciones, indemnizaciones durante la guerra de independencia en Argelia, etc. Sin embargo, sobre cuestiones políticas y diplomáticas relativas a la Guerra de las Arenas no nos ha sido de utilidad. Respecto al Archivo de Presidencia del Gobierno, lo que allí se custodia, según información del Director del Archivo, 17 en relación al periodo que nos interesa es: 18 -Documentación de la Secretaría particular militar de Franco sobre Protectorado y Colonias hasta 1957. -Documentación de Jefatura de Gobierno sobre la guerra de Ifni, que se puede solicitar pero a la que, de momento, no se da acceso al tratarse de un conflicto militar con Marruecos. -Actas de los consejos de ministros. La ley actual dice que, de 1996 en adelante, sólo se tiene acceso a ello si el ministerio en cuestión está de acuerdo (es decir, el ministerio de Asuntos Exteriores para cuestiones de política exterior). En cualquier caso las Actas son meras listas de acuerdos adoptados, sin mucha información sobre las discusiones o debates que pudieran haber suscitado. La documentación interesante son los informes de los ministros, los cuales deben encontrarse en los archivos de sus respectivos gabinetes. Pero esto normalmente desaparece cuando se van del cargo, pues suelen destruir la documentación. En 1996 se instaura una norma por la que los ministerios proponentes deben dar autorización a que se vea documentación relativa a ellos. Dado que las actas tienen información de varios ministerios, habría que solicitarla a varios de ellos y eso en la 17 Primera conversación telefónica con Ignacio Ruiz Alcaín, Director del Archivo de Presidencia, el 3 noviembre de 2006. Segunda conversación con Ignacio Ruiz Alcaín, el 24 de octubre de 2007. 18 En cuanto a la documentación de Franco, a su muerte, Sabino Fernández Campos, subsecretario de Presidencia del Gobierno, y Fernando Fuertes Villavicencio, jefe de la Casa Civil del Jefe del Estado, hicieron una división que en términos generales se resumía en que los papeles de Franco como jefe del Estado está o en Palacio o en la Fundación Francisco Franco; y los papeles de Franco como presidente del gobierno, (asuntos de despacho con Ministros, a veces a través de Carrero) esos sí corresponden al archivo de Presidencia del Gobierno. Ana Torres García 18 práctica es costoso en tiempo, por lo que puede no merecer la pena. Las actas en general son meros índices, y estaban redactadas por Carrero. 19 Archivos privados Además de los archivos públicos, hay instituciones privadas, como por ejemplo, la Real Academia de la Historia (RAH), que cuentan entre sus fondos con documentación de personas que en su día ocuparon un puesto en la administración pública y que ha sido depositada o donada por ellos mismos o por su familia. Es el caso de algunos ministros de asuntos exteriores o diplomáticos. El acceso a dicha documentación se rige según lo que disponga el acuerdo de donación y mediante la aprobación de los miembros de la Academia a la solicitud que haga el investigador. Esto último no tiene por qué resultar difícil, pero el hecho de que el acceso a unos documentos que deberían ser públicos se haga con las limitaciones impuestas por la familia del donante, por ejemplo, sí resulta a nuestro parecer problemático. Tal es el caso del Fondo Jaime de Piniés, representante de España en la ONU durante la época de la descolonización y el abandono del Sahara Occidental. Su documentación se encuentra en la RAH esperando que sus descendientes separen lo que consideren personal de lo que no lo es para que así pueda ser consultado por el público: “El Fondo Jaime Alba no se puede consultar hasta el año 2024. Y el de Jaime de Piniés no se puede consultar pues todavía su hijo está procediendo a un examen de los documentos y además no está catalogado y no podría ser examinado por los investigadores hasta que lo estuviera y no sabemos qué cantidad de documentos contiene.” 20 19 Gracias a la amabilidad del Sr. Ruiz Alcaín, sabemos que en el Acta del Consejo de Ministros con fecha de 28 de octubre de 1963, redactada por Carrero Blanco, hay escrita una frase en la que se señala la preocupación del Jefe del Estado por la evolución del conflicto argelo-marroquí en aquellos momentos. No se señala nada más. 20 Información proporcionada por una de las bibliotecarias de la RAH, por correo electrónico, 15 de enero de 2007. Ana Torres García 19 Para el trabajo sobre la Guerra de las Arenas, sin embargo, hemos consultado el Fondo Castiella, donado por la viuda del ex ministro, Dña. Sol Quijano. Como se pone de manifiesto en el reciente volumen publicado sobre la figura del ministro Castiella, este Fondo cuenta con más de 100.000 documentos, sobre todo telegramas y cartas, escrupulosamente ordenados por orden cronológico y organizados en sobres. Estos sobres, como explican antiguos miembros del gabinete de Castiella, son copia de los que se preparaban a diario y con minuciosidad, para tener informado desde el Ministerio de Asuntos Exteriores al Jefe del Estado de los acontecimientos y noticias más importantes: “No recordamos un solo día a lo largo de todo el mandato de Castiella que no se hiciera este envío al Palacio de El Pardo, lo que permite imaginar el incalculable interés de esa documentación que cubre un período tan largo de tiempo de la acción exterior de España.” 21 Gracias a la digitalización, financiada por un ente privado, con reconocimiento de texto, el investigador puede realizar búsquedas en los índices que aparecen en los sobres que contienen los pliegos con la documentación. Así, resulta fácil buscar por palabras claves. La consulta del Fondo puede resultar lenta dadas las limitaciones en infraestructuras y personal de la biblioteca de la RAH. Por ello es aconsejable que el investigador contacte con ésta de antemano para rentabilizar el tiempo de su visita. Algo parecido ocurre con la documentación de Franco que custodia la Fundación Nacional Francisco Franco (FNFF). Esta institución dice custodiar unos 29.000 documentos, de los cuales están digitalizados, y por tanto se pueden consultar, 27.050. Cualquier ciudadano sólo con presentar el documento nacional de identidad puede hacerlo. 21 Rafael Sánchez Mantero, “Presentación”, en Entre la historia y la memoria, pp. 24-25; Marcelino Oreja Aguirre, Antonio de Oyarzábal y José Joaquín Puig de la Bellacasa, “Introducción general” en Entre la historia y la memoria, pp. 9-10. Ana Torres García 20 Es controvertida la cuestión de por qué los papeles de Franco están repartidos por varias instituciones (Archivo de Presidencia), alguna privada (FNFF), y su acceso por ello no está garantizado con facilidad y transparencia. Gracias a las ayudas que en su día concedió el ministerio de Educación y Ciencia para la digitalización de estos fondos de la FNFF, el investigador puede acceder a ellos. La pega es que no están catalogados, por lo que el investigador tiene que buscar por palabra clave entre un listado, sin orden temático ni cronológico, de denominaciones de documentos a veces no muy rigurosas. En el Archivo FNFF es difícil encontrar documentos del propio Franco que ayuden a iluminar la cuestión de su razonamiento, argumentación y diseño de una política exterior respecto a Marruecos. Pero sí encontramos copias de documentos del MAE cuyos originales no pueden ser consultados allí, ya porque no estén o porque no se permita su consulta (caso de Argelia y el Sahara). El investigador debe tener paciencia y ser avezado y podrá encontrar algunas cosas, dado que a Franco le pasaban copia de documentos del MAE de especial interés. Por ejemplo: los documentos nº 2301 (carta de Aznar sobre Hassan II) y nº 6352. Esta situación pone de manifiesto la falta de una política coherente y decidida por parte del Estado español respecto a su patrimonio histórico. El que existan parches, como las ayudas a Fundaciones privadas para la digitalización de documentos (como fue el caso de la FNFF y gracias a lo cual en estos momentos la documentación es accesible), es sólo una solución parcial y temporal. Debería existir por parte del Estado español una directriz clara para determinar qué documento es público y cual no lo es, así como un plan de sistematización, catalogación y digitalización para facilitar el acceso a ellos. Ahora mismo el investigador se encuentra ante el siguiente panorama: debe acudir a multitud de lugares, a veces repartidos por toda la geografía española, aprender y acostumbrarse a multitud de sistemas de ordenación y catalogación, y ser paciente: la Ana Torres García 21 impresora puede tardar diez minutos en imprimir una página, las fotocopias de documentos encargadas pueden tardar semanas, la documentación existente puede encontrarse en un mero listado de miles de documentos, etc. En algunos sitios se admite el uso de cámara digital, lo que facilita y acelera la labor del investigador, y en otros no; puede ser que podamos utilizar una cámara, pero no un escáner, etc. Al margen de las limitaciones que encontramos derivadas de la regulación que gobierna este tipo de documentación, otro obstáculo importante al que nos enfrentamos es la falta de recursos de la que adolecen algunas instituciones y que impide que el ciudadano, en la práctica, pueda ejercer su derecho a la información. Por ejemplo, en el MAE, a esta investigadora se le ha impedido consultar cierta documentación porque la directora del Archivo no disponía del tiempo necesario para filtrarla, es decir cribar lo que se podía sacar a la luz y lo que no. 22 Con todo, existen también aspectos positivos. Debemos felicitarnos por los avances que se van realizando, aunque sean lentos. Por ejemplo, es muy reciente aún el Real Decreto (2006, BOE 8 noviembre del 2006) por el cual se establece al Documento Nacional de Identidad como único requisito para acceder a los archivos estatales españoles. Anteriormente hacía falta la expedición de la Tarjeta Nacional de Investigador, que a su vez requería la justificación de la labor investigadora a través de una carta de presentación de una tercera persona. Evidentemente, la supresión de todo esto agiliza enormemente los trámites y facilita en la práctica que el ciudadano pueda ejercer su derecho a la información. 22 Otro ejemplo: el hecho de que coincidan en el tiempo las vacaciones del personal que trabaja en el Archivo del MAE con el periodo en que los investigadores hacen más uso del mismo, porque al no tener actividad docente en agosto pueden dedicarse a sus tareas de investigación, se traduce irremediablemente en la frustración tanto de unos como de otros. En el caso de investigadores extranjeros que se desplazan desde lejanos lugares se puede llegar a situaciones exasperantes al ver como su tiempo se pierde esperando unas fotocopias que tardan semanas en llegar porque el personal encargado de ello está de vacaciones. Ana Torres García 22 Recientemente, se ha conocido la intención del ministerio de Defensa 23 de comenzar un proceso de desclasificación de sus archivos en el marco de un esfuerzo regulador en colaboración con el ministerio de Presidencia con el objeto de establecer qué se desclasifica y qué no. Aunque semejante esfuerzo será lento, es alentador que al hilo de la ley de la Memoria Histórica, en España se impulse el establecimiento de criterios normativos que regulen la conservación, clasificación y acceso de fondos de interés histórico. Esperemos que este esfuerzo promueva iniciativas parecidas de manera que España, en cuestión de gestión de archivos públicos, pueda alcanzar el nivel de transparencia de otros países democráticos de su entorno. Ligado a esto es de una importancia vital la generalización cada vez más extendida de las nuevas tecnologías. La verdadera revolución que ha supuesto la aparición de internet en nuestras vidas no podía menos que operar en nuestro favor en esta cuestión. Así, las páginas web de algunas instituciones que custodian documentación de interés permiten hoy en día consultar catálogos en línea, hacernos una idea previa a la visita de un Archivo de qué es lo que podemos encontrar, consultar mediante correo electrónico con los archiveros e incluso solicitar copias de documentos sin tener que realizar desplazamientos costosos en tiempo y en dinero. 24 A continuación explicaremos las características de los archivos consultados fuera de España. Estados Unidos Nacional Archives and Records Administration (NARA): Las instalaciones centrales de los archivos nacionales estadounidenses están situadas en la localidad de College Park (Maryland), donde se custodia la documentación originada por la administración 23 González, M. y T. Constela, “Defensa quiere desclasificar miles de papeles secretos de valor histórico”, El País, 10 de agosto de 2008. 24 En nuestra opinión, el paradigma de archivo accesible y cómodo para el investigador es el Archivo Nacional del Reino Unido. Ana Torres García 23 del gobierno federal, compuesto por multitud de agencias y organismos. En particular, para nuestra labor investigadora, nos interesan los documentos del Departamento de Estado (correspondencia con embajadas, contactos con diplomáticos en Washington, conversaciones con altos representantes y jefes de Estado extranjeros; y todo tipo de documentos relacionado con la política exterior de Estados Unidos), así como del Departamento de Defensa y de la Agencia Central de Inteligencia (CIA). En los archivos estadounidenses, la libre consulta también puede ser limitada por razones de seguridad nacional. Sin embargo, está establecido un procedimiento administrativo que facilita el recurso de los ciudadanos en caso de que quisieran consultar un documento que no esté desclasificado y quieran solicitar su desclasificación. Como consecuencia de esto, en la Universidad George Washington existe el Archivo de Seguridad Nacional. Se trata de un instituto de investigación independiente que recoge y publica documentos que historiadores especializados en la Guerra Fría y otros investigadores han ido obteniendo a lo largo del tiempo gracias a sus solicitudes de desclasificación. En la actualidad los fondos se pueden consultar en su sede o a través del gestor Proquest, al que de momento no está suscrita la Universidad de Sevilla. La documentación del Departamento de Estado que se encuentra en el edificio principal de NARA en Maryland se complementa con la documentación que custodian las Bibliotecas Presidenciales. En estas bibliotecas se encuentran depositados los documentos de cada presidente y su gabinete, asesores, etc.; es decir, los papeles de la Casa Blanca. Cada presidente tiene la suya y normalmente se encuentran en su Estado de origen. En el caso de nuestra investigación, hemos consultado los fondos de la Biblioteca presidencial de John F. Kennedy en Boston. Ana Torres García 24 Los documentos que podemos consultar no son sólo textuales, sino también gráficos (fotos), orales (transcripciones de entrevistas a personajes destacados de cada administración) e incluso de audio. Esto es así porque en ocasiones se registran las conversaciones telefónicas y las reuniones que se celebran en el Despacho Oval y en el Cabinet Room, sala de reuniones que normalmente utiliza el presidente. Francia En marzo de 2008 se cursó la solicitud de acceso a los archivos del Quai d´Orsay. Unos meses antes se había contactado con el ministerio de Asuntos Exteriores francés para pedir información sobre dónde buscar la documentación oportuna. Se informó a la investigadora por correo electrónico que en París estaría lo fundamental, aunque algo podría haber también en Nantes. Tras recibir el permiso pertinente la investigadora realizó una visita de tres días a los archivos del MAE francés, donde documentación “auxiliar”, relacionada indirectamente con el conflicto fue consultada. Sin embargo, aquella documentación propiamente versada sobre el conflicto fronterizo no estaba disponible. Por ejemplo, los registros cronológicos de 1962 a 1967 del inventario “Secretariat d’État aux Affaires Algériennes” que, según el catálogo del Archivo, contienen información sobre el conflicto argelo-marroquí, permanecen clasificados (réservé) y no se espera su desclasificación hasta 2027. Además, ante la petición de la investigadora se le contestó que debido al proceso de traslado en que se encontraba el archivo diplomático en aquellos momentos los fondos que se encontraban depositados en otras instalaciones no se podían consultar hasta que terminase dicho proceso de traslado. La Jefa del Departamento de Archivos Históricos, en su carta de 15 de abril, notificaba a la interesada que el acceso de acuerdo con sus cálculos no podrá realizarse antes del segundo semestre de 2009. Además, la Ana Torres García 31 ambigüedad será explotada por Francia para favorecer su expansión hacia el oeste y el sur, cuando las autoridades coloniales empiecen a considerar la exploración hacia el África Occidental, la colonia de Senegal, y la construcción de una vía férrea en esa dirección. 32 En su avance, las tropas francesas se enfrentarían a la resistencia de las tribus que habitaban esas regiones, lo que provocó las incursiones de los franceses en persecución de grupos rebeldes hacia territorio marroquí, creando así el precedente de las penetraciones del ejército francés en Marruecos. 33 En 1900 y 1901 los franceses completaron la ocupación de las regiones saharianas de Gourara, Touat y Tidikelt. El sultán Mulay Hassan, sin capacidad de oponerse militarmente a los franceses, optó por reforzar el control majzeniano en la región limítrofe, Figuig y el Tafilalt, a través de alianzas con las tribus locales, designando a principales de las tribus como representantes de su autoridad. 34 Al mismo tiempo, intentaba negociar con Francia la delimitación hacia el sur, la hammada 35 del Guir, que la Convención de 1845 había ignorado. El resultado fue el protocolo franco-marroquí de 20 de julio de 1901. Este protocolo no definía el límite pero estipulaba un modelo de cooperación conjunta que permitía a ambas partes establecer puestos militares y de aduanas siendo el límite el río Guir para los marroquíes y el Zousfana para los franceses. De manera que Francia conseguía legalizar su ocupación del Touat y obtener jurisdicción sobre las tribus que más problemas les ocasionaban. La zona triangular entre ambos ríos sería una no man’s land cuya población podría elegir bajo qué jurisdicción habitar. Sin embargo, la población local no aceptó de buen grado la implantación de este acuerdo. Enfrentados a serias dificultades, nuevas 32 Dunn, 1977, pp. 137, 139, 145. 33 Idem, p. 140. 34 Idem, pp. 146-147. 35 Meseta desértica de piedra. Ana Torres García 32 negociaciones tuvieron que emprenderse que acabaron en dos acuerdos complementarios, del 20 abril y del 7 de mayo, que concretaban los detalles de la cooperación franco-marroquí en la región rescindiendo la provisión que anteriormente permitía a Marruecos construir puestos militares a lo largo de un trazado. A partir de esta nueva negociación sólo se tratarían de puestos aduaneros, por lo que la delimitación de una frontera volvió a quedar pendiente. 36 Una vez establecido el Protectorado en Marruecos (1912), las autoridades coloniales, por motivos administrativos, justifican la necesidad de establecer límites concretos con la colonia argelina. Fruto de ello es el diseño de la línea Varnier, propuesta por Maurice Varnier, Alto Comisario de Francia en Uchda, en enero de 1912 y que acabará delimitando la zona entre Teniet Sassi y la localidad de Figuig que la Convención de 1845 había repartido entre tribus y ksurs. La línea Varnier es por tanto una decisión unilateral francesa tomada sin tener en cuenta a la contraparte marroquí. 37 Restaba todavía por definir toda la zona de la hammada del río Draa desde los límites de la Zona Sur del Protectorado español hasta la región al oeste de los ríos Zousfana y Saoura. Será en 1938, cuando el coronel Trinquet, tras ocupar Tinduf 38 en 1934, vea la necesidad de concretar estos límites y proponga un trazado. Éste tendrá principio en el meridiano 11º, que era el límite de la zona sur bajo control español (Tarfaya), y sigue hacia el este por el borde de la hammada pasando por Bou Akba, El Hfaira, Zegdou, hasta encontrarse con el río Daoura, de ahí sigue en dirección noreste hasta encontrarse con la línea Varnier. 39 36 Dunn, 1977, pp. 176-180; Reyner, A. S. "Morocco's International Boundaries: A Factual Background", The Journal of Modern African Studies, vol. 1, nº 3 (1963), p. 317. 37 Grimaud, 1984, p. 183; Trout, 1969, pp. 90-91. 38 Tinduf permaneció bajo la jurisdicción del Distrito Militar de Agadir hasta 1952. Reyner, 1963, p. 318. Véase también Rézette, R. Le Sahara occidental et les frontières marocaines. París: Nouvelles Éditions Latines, 1975, p. 112. 39 Reyner, 1963, p. 317; Trout, 1969, pp. 120-121. Ana Torres García 33 La postura oficial de Francia nunca dará validez a la línea Trinquet y será motivo de disensión dentro de la propia administración francesa. Ciertamente, los mapas oficiales de la colonia de Argelia y del Protectorado de Marruecos a menudo serán contradictorios. Según Reyner, la divergencia fundamental será que unos establecen como línea divisoria el borde de la hammada y otros señalan en cambio la ladera de esta meseta. Esta diferencia se ve en el mapa de Reyner señalada por las dos distintas líneas al sur del río Draa. Como concluye Reyner, esta indefinición hace que no sea nada sorprendente el hecho de que tropas marroquíes avanzaran posiciones en esta zona al ser evacuada por los franceses en julio de 1962, tras conseguir Argelia su independencia. 40 El resultado de todo esto será que en los años 50 estas delimitaciones administrativas decididas de manera unilateral aparecerán en los mapas oficiales favoreciendo territorialmente a Argelia, 41 pero al no ser legalmente aceptables por no estar basadas en ningún tratado serán rechazadas por Marruecos como definitivas. El siguiente mapa ilustra la herencia colonial de Marruecos en relación a su frontera oriental y sudoriental. 40 Reyner, pp. 318, 327. 41 Grimaud, pp. 184-185 Ana Torres García 34 Mapa de los distintos límites fronterizos de Marruecos 42 42 Fuente: Anthony S. Reyner, tomado del U.S. Geographic Service, 1963, p. 320. Ana Torres García 35 Tras la independencia el objetivo es recuperar la integridad territorial La división de Marruecos entre dos administraciones coloniales distintas en el siglo XX desembocaría en un complicado proceso de descolonización, puesto que el territorio de Marruecos no fue liberado de la presencia extranjera de manera uniforme sino por etapas. Primero, la independencia fue acordada por Francia de manera unilateral en marzo de 1956. España esperó un poco más, hasta el 7 de abril del mismo año, para aceptar la independencia de su zona norte del Protectorado. Sin embargo, todavía quedaban: la zona sur, Tarfaya, que pasaría a manos marroquíes en 1958, Sidi Ifni que tendría que esperar hasta 1969, y el Sahara Occidental, que Marruecos ocuparía a partir de 1975. Nacionalismo y reivindicación territorial El movimiento nacionalista marroquí 43 toma su impulso decisivo en 1943 con la fundación del partido del Istiqlal (Independencia), presidido por Allal al-Fasi y apadrinado por el sultán Sidi Muhammad ibn Yusuf. En los años cuarenta la relación entre ambas partes se basa en la necesidad mutua: el Istiqlal ostenta el poder que le da su capacidad de movilización popular y el rey representa el símbolo legitimador que los nacionalistas necesitan. 44 La asociación de ambas fuerzas liderará la oposición al colonialismo hasta alcanzar la independencia en 1956. Tras la independencia, la Monarquía y el Istiqlal se disputaron la legitimidad que confería el discurso nacionalista. La Monarquía acabó por imponerse, apropiándose de 43 Sobre el origen del nacionalismo marroquí son fundamentales las obras de Charles-André Julien, L´Afrique du Nord en marche: Algérie-Tunisie-Maroc (1880-1952). París: Omnibus, 2002 y Le Maroc face aux impérialismes (1415-1956). París: Editions J.A, 1978. De Abdallah Laroui, Marruecos: islam y nacionalismo. Madrid: Editorial Mapfre, 1994 y Orígenes sociales y culturales del nacionalismo marroquí (1830-1912). Madrid: Editorial Mapfre, 1997. De Víctor Morales Lezcano, El colonialismo hispanofrancés en Marruecos (1898-1927). Madrid: Siglo XXI de España, 2002 e Historia de Marruecos: de los orígenes tribales y las poblaciones nómadas a la independencia y la monarquía actual. Madrid: La Esfera de los Libros, 2006. Sobre la génesis de los partidos políticos marroquíes, véase Rézette, R. Les partis politiques marocains. París: A. Colin, 1955. 44 Balta, Paul. El Gran Magreb: desde la independencia hasta el año 2000. Madrid: Siglo XXI, 1994, pp. 99, 101-102. Ana Torres García 36 los fundamentos de este discurso incluyendo los aspectos relacionados con la política exterior del país, que acabará constituyendo uno de los “dominios reservados de la monarquía”. 45 Pero en los años inmediatos a la independencia, concretamente de 1956 a 1960, los partidos políticos sí jugaron un papel relevante en la escena política marroquí en general, y en la formulación de los planteamientos que guiaron la política exterior del país, en particular. 46 El partido Istiqlal será el que abandere la causa de la recuperación de la soberanía del país, a todos los niveles, incluida la integridad territorial del país, fundamentalmente mermada por la expoliación sufrida por el colonialismo europeo, mientras que uno de los máximos defensores del discurso neutralista fue Mehdi Ben Barka, quien lideró la escisión del Istiqlal de la que surgió la Unión Nacional de Fuerzas Populares (UNFP). Su pensamiento, de marcado carácter anti-colonial, influyó de manera significativa en la formulación de la política exterior marroquí de estos años gracias, por un lado, a que presidía la Asamblea Nacional Consultiva y, por otro lado, a que su partido estuvo al frente del gobierno de diciembre de 1958 a mayo de 1960. Bajo iniciativa de Ben Barka, la Asamblea votó el 13 de noviembre de 1957 una moción en la que se expresaba el deseo de que los principios de la “no dependencia” y del “no alineamiento” guiasen en lo sucesivo la política exterior marroquí. Los mismos preceptos serán defendidos posteriormente por la Carta constitutiva de la Unión Nacional de Fuerzas Populares, con fecha de 6 de septiembre de 1959. Conforme a estos planteamientos, la oposición 45 Hernando de Larramendi, Miguel. "La política exterior de Marruecos, dominio de la Monarquía", Revista Internacional de Sociología, nº 14 (1996): 101-130. 46 Hernando de Larramendi, Miguel. La política exterior de Marruecos. Madrid: Mapfre, 1997, pp. 80ss, 121ss; véase el capítulo 2 de Ihraï, Saïd. Pouvoir et influence. État, partis et politique étrangère. Rabat: Edino, 1986, p. 59ss. Ana Torres García 37 nacionalista en sus dos vertientes ideológicas ejercerá una fuerte presión que incidirá en el diseño e implementación de la política exterior marroquí de estos años. 47 La tesis reivindicativa del “Gran Marruecos” El líder del Istiqlal presentó en El Cairo, el 3 de julio de 1956, un mapa diseñado por su hermano Abdelkebir, en el que se identificaban los territorios expoliados a Marruecos por el colonialismo europeo y que se debían recuperar para conformar la extensión íntegra definitiva. 48 Esta extensión fue denominada “Gran Marruecos”, que se ilustra en los mapas siguientes, y que incluye además de los territorios entonces bajo control español (Ifni, Tarfaya, Ceuta, Melilla y Peñones), Mauritania (que había sido constituida como territorio del África Occidental Francesa en 1920), parte de lo que hoy es Argelia (las zonas de Touat y Tinduf fueron ocupadas por los franceses entre 1925 y 1934, siendo Tinduf gobernado por la administración francesa del Protectorado hasta 1952), y Malí, hasta el río Senegal. Este mapa sería publicado por el órgano del partido al-Alam el 7 de julio siguiente, 49 acompañado de un comentario sobre la importancia económica del Sahara. 50 47 Berramdane, A. Le Maroc et l'Occident (1800-1974). París: Éditions Karthala, 1987, pp. 105-106, 165166; Hernando de Larramendi, 1997, pp. 126, 129-130. 48 Se tomó por referencia los territorios controlados por la dinastía alauí bajo el sultán Hassan I (18731894). Laroui, 1994, p. 96. 49 Según I. William Zartman, el mapa original fue publicado por primera vez el 5 de julio de 1956 por alAlam. “The Sahara - bridge or barrier?”, International conciliation, nº 541, p. 42. 50 Vergniot, O., "La question du Sahara Occidental. Autodétermination et enjeux référendaires (19561989)", Annuaire de l'Afrique du Nord, vol. XXVIII (1989), p. 389; Zartman, W., “The Sahara - bridge or barrier?”, International conciliation, nº 541, p. 44. Ana Torres García 38 Mapa del “Gran Marruecos” (Fuente: Hernando de Larramendi, 1997, p. 127) Ana Torres García 39 Mapa del Gran Marruecos con nombres de las regiones Fuente: Villar, F. El proceso de autodeterminación del Sahara. Valencia: Fernando Torres, 1982, p. 46. Ana Torres García 40 Este discurso reivindicativo, que en parte cumplía una función movilizadora interna para el Istiqlal que tras la independencia rivalizaba con la Monarquía por el poder, 51 se tornó verdaderamente problemático respecto a las relaciones exteriores de Marruecos, pues el discurso irredentista del partido nacionalista Istiqlal le enemistaba y aislaba de sus vecinos, incluyendo España y Francia, como veremos más adelante. A pesar de todo, en aquellos primeros años del Marruecos independiente, la Monarquía, convencida o no del interés de aquellas reclamaciones 52 , lo cierto es que adoptaría parte del discurso del Istiqlal. El discurso de M'hammid (1958) En un discurso durante su primera visita oficial a Tánger, el 17 de septiembre 53 y en el discurso del trono del 18 de noviembre de 1957 Muhammad V defendió la integridad territorial de Marruecos y, poco después, creó la Dirección del Sahara, dentro del organigrama del ministerio del Interior, al frente del cual se designó a Abdelkebir elFassi. Sin embargo, se considera como hito simbólico en el proceso de adopción del discurso reivindicativo territorial la fecha del 26 de febrero de 1958. Fue entonces cuando el rey Muhammad V pronunció un discurso en la localidad de M'hammid, a las puertas del Sahara, a favor de la integridad territorial de su reino. Además, allí el monarca recibió la adhesión de las tribus locales: Tekna, Reguibat y Chinguiti. 54 51 Vergniot, 1989, p. 391. 52 Roger Seydoux, Embajador francés en Rabat, mantuvo una entrevista con el entonces príncipe heredero Mulay Hasan el 13 de enero de 1961. En el informe remitido a París sobre la misma, señala este diplomático que el príncipe no era un partidario convencido de la reivindicación de Mauritania. Documents diplomatiques françaises (de aquí en adelante: DDF), 1961, I, p. 33. 53 La visita duró del 16 al 24 de septiembre. Véase DDF, 1957, II, 1er juillet-31 décembre, 1991, Documento nº 214, de Rabat a París, 19 de septiembre de 1957, p. 444, nota 3 ; Documento nº 231, de Rabat a París, 30 de septiembre de 1957, p. 479, nota, 2; y Documento nº 280, “Note de la Direction des Affaires Marocaines et Tunisiennes: Relations entre la France et le Maroc”, París, 22 de octubre de 1957, p. 575, nota 4. Un fragmento del discurso en Documento nº 387, « Note de la Direction des Affaires Marocaines et Tunisiennes : Négociations franco-marocaines sur les questions militaires », París, 26 de noviembre de 1957, p. 782. 54 Gallissot, R. "La rêve brisé du Maghreb des peuples", en Mehdi Ben Barka: de l'indépendance marocaine à la Tricontinentale. R. Gallissot y J. Kergoat. (Ed.) París: Karthala, 1997, pp. 128-129; Reyner, pp. 314-315. Ana Torres García 47 estrechar lazos a través de una política exterior basada en la cooperación. En esta línea, De Gaulle se marca el objetivo de que la nueva relación que se construya con Argelia sea un caso ejemplar. 68 Otro factor clave de las relaciones de Francia con el mundo árabe en estos momentos es el suministro de hidrocarburos. Será una prioridad de la política exterior del General asegurar el aprovisionamiento de Francia diversificando los orígenes de los suministros, intentar elevar el rango de su país al nivel de Estados Unidos y Gran Bretaña en el mercado del petróleo y consolidar la independencia francesa en esta materia. Esto se pone en práctica a través del nuevo planteamiento de las relaciones políticas que establece Francia con el mundo árabe, siendo Argelia un ejemplo paradigmático. 69 Como señalan Balta y Rulleau, a pesar de que Marruecos y Túnez acogen un mayor número de ciudadanos franceses que los que quedarán en Argelia tras su independencia, estos no cuentan con los recursos petrolíferos que confieren a Argelia un gran interés económico. 70 Marruecos y De Gaulle Las relaciones con Rabat se habían enfriado gravemente tras el secuestro del avión que transportaba desde Marruecos a cinco líderes argelinos el 22 de octubre de 1956, 71 el reconocimiento del Gobierno Provisional de la República Argelina (GPRA), el apoyo logístico y diplomático al FLN y la adhesión de Marruecos a la Liga Árabe en 1958. Otros obstáculos que entorpecían la normalización de las relaciones con Francia y que algunos observadores empezaban a temer que condujesen a la ruptura con Francia, 72 fueron iniciativas de tono “neutralista” como la organización de la Conferencia de 68 Balta y Rulleau, 1973, pp. 54-57; Isoart, 1984, pp. 122-142. 69 Balta y Rulleau, 1973, pp. 87-97. 70 Idem, p. 145; Mellouki Riffi, B. « De Gaulle et le Maroc: l' introuvable cooperation exemplaire » en Sehimi, M., De Gaulle et le Maroc, 1990, pp. 168-169. 71 Viajaban de Rabat a Túnez en un avión marroquí. 72 DDF, 1962, I, Documento 109, pp. 350-351. Ana Torres García 48 Casablanca en enero de 1961 y la adquisición de MIGs que traían consigo la presencia de técnicos soviéticos en suelo marroquí (1961). Así como los experimentos con armas nucleares que realizó Francia a partir de 1960 en Reggane (Sahara), además de por el peligro que entrañaban, por el hecho de que se realizaban en territorio reivindicado por Marruecos. De hecho, las reivindicaciones territoriales marroquíes amenazaban los intereses franceses en el Sahara, por lo que no sólo afectarían sus relaciones con sus vecinos, Argelia y Mauritania, sino con París también. 73 Las relaciones francomarroquíes se vieron negativamente afectadas por la decisión de sustituir el franco marroquí, dependiente del francés, por el dirham marroquí (diciembre 1958-octubre 1959), así como los intentos de nacionalizar las tierras de la colonización francesa como vía de recuperación de la soberanía marroquí sobre sus recursos. 74 La visita oficial de Hassan II el 23 de junio de 1963 marca una cierta mejora. En ella se llega a un acuerdo sobre trabajadores marroquíes en Francia, y se aseguran préstamos por 200 millones de francos así como asistencia técnica, 75 aunque volverán a verse afectadas las relaciones al nacionalizar Marruecos tierras de colonos franceses. Otras acciones que incidirán negativamente serán los límites impuestos a las transferencias de capitales fuera de Marruecos y a los derechos de ciudadanos franceses ante los juzgados marroquíes. El peor momento llegará en 1965 a raíz de la desaparición en París del líder opositor marroquí Mehdi Ben Barka. No será hasta diciembre de 1969, bajo la presidencia de Pompidou, que las relaciones franco-marroquíes empiecen a normalizarse. 76 Las difíciles relaciones entre Francia y Marruecos durante los años 60 73 El Mellouki, 1990, pp. 160-161, 163-164. 74 Idem, p. 167. 75 Balta y Rulleau, 1973, p. 146. 76 Idem, p. 147; Mellouki, 1990, p. 178. Ana Torres García 49 empujarán al Estado magrebí a buscar ayuda financiera y militar en Estados Unidos, 77 como se explicará más adelante. Argelia y De Gaulle Con respecto a Argelia ocurrirá lo contrario. Las relaciones con Francia se mantendrán contra viento y marea, a pesar de las graves crisis que surjan, como la del petróleo en 1971, 78 cuando Argelia nacionaliza intereses franceses petrolíferos y las empresas francesas contraatacan dirigiéndose a Arabia Saudí para sus compras. 79 Tras la independencia argelina, el marco que define la nueva relación entre París y Argel, son los Acuerdos de Evian de 1962. Por parte francesa dichos acuerdos tenían por objetivo mantener una posición privilegiada con respecto a la antigua colonia, proteger a los ciudadanos franceses y salvaguardar sus propiedades, garantizar el aprovisionamiento de petróleo, que se pagaba en francos franceses en vez de dólares americanos, como ocurría con otros países exportadores de petróleo, y evitar el establecimiento en el Mediterráneo meridional de un régimen hostil a los intereses franceses. 80 Sin embargo, la política interna argelina convertiría en breve en papel mojado lo acordado en Evian. El éxodo masivo de ciudadanos franceses, por una parte, y la política de Ben Bella de nacionalizaciones, puesta en marcha desde octubre de 1962, son factores que condicionan el desarrollo de las relaciones franco-argelinas. Respecto a la cooperación militar y la permanencia de tropas francesas en suelo argelino, la presión de Argel logra alterar los acuerdos previos. Y así, diez años antes de lo previsto, en 1966 se anunciaba 77 Berramdane, 1987, pp. 333 ss. 78 Balta y Rulleau, 1973, p. 147. 79 Tony Hodges, “François Miterrand, Master strategist in the Maghreb”, Africa Report, 28:3, (mayojunio) 1983, pp. 17-21. 80 Balta y Rulleau, 1973, p. 148. Ana Torres García 50 el desmantelamiento de la base atómica de Reggane, 81 en el Sahara, así como la evacuación de la base militar de Mers el-Kebir. 82 La relación de Francia con Marruecos no es tan prioritaria como con Argelia Sobre las razones del presidente francés para tratar de manera bien distinta a Argel y a Rabat, Balta y Rulleau señalan que, desde el punto psicológico, la cuestión de la ex colonia Argelia había adquirido una preeminencia para Francia que no se podía ignorar y el General optó por concentrar su atención en ella en detrimento de Marruecos y Túnez. Sin embargo, aspectos fundamentales fueron sin duda consideraciones políticas y estratégicas. Los antiguos protectorados no contaban con las riquezas naturales de Argelia ni, por tanto, con su potencial de desarrollo. En el plano político tampoco disfrutaban de la capacidad argelina de convocatoria a nivel de los países del Tercer Mundo. El prestigio de los argelinos dentro del movimiento de los No Alineados, alcanzado durante los duros años de guerra por la independencia y por su política de solidaridad y apoyo hacia otros movimientos de liberación, le confería una posición interesante para Francia a la hora de legitimar la nueva política exterior frente al Tercer Mundo, especialmente el mundo árabe. Francia busca limpiar su imagen de antigua potencia colonial y dotarse de una nueva estrategia en sus relaciones exteriores basadas en el rechazo al bipolarismo que imponían Estados Unidos y la URSS. Por ello, la normalización de las relaciones con Argelia era de mayor utilidad política para París 81 Los primeros experimentos atómicos en Reggane tuvieron lugar en 1960, concretamente los días 13 de febrero, 1 de abril y 27 de diciembre. Isoart, 1984, p. 133. 82 Balta y Rulleau, 1973, p. 149. Sin embargo, en 1967 y en 1972, De Gaulle conseguirá de Bumedián la renovación del acuerdo secreto (anexo a Evian) por el cual Francia mantenía el control sobre la base de B2-Namous, situada en el norte del desierto del Sahara, al sureste de la localidad de Beni Ounif. Su función era la de servir de instalación para experimentación con armas químicas. No será cerrada, oficialmente, hasta 1978. Para más detalles véase Vincent Jauvert, “Quand la France testait des armes chimiques en Algérie », Le Nouvel Observateur, nº 1720, 23 de octobre de 1997, citado por Daguzan, Jean-François. Le Dernier rempart? Forces armées et politiques de défense au Magreb. París: Publisud, 1998, pp. 102-103. Ana Torres García 51 que la potenciación de sus relaciones con Marruecos y Túnez. Además, la percepción del presidente francés de que los otros dos regímenes se inclinaban hacia una posición pro-americana tampoco jugaba a favor de éstos, 83 pues De Gaulle recelaba de la posible intromisión de Estados Unidos “en los asuntos del imperio francés”. 84 Estos recelos franceses ante la política de Washington en el norte de África no son nuevos. De hecho, tienen su origen en los años 40 y 50 cuando, a raíz de la Segunda Guerra Mundial y el desembarco aliado en las costas norteafricanas, las tropas estadounidenses mantienen una presencia física, a través del estacionamiento de tropas y la construcción de instalaciones militares, en una región controlada por la administración colonial francesa. La presencia estadounidense y la política de Washington a favor de mantener contactos tanto con las autoridades coloniales como con los líderes nacionalistas locales provocará la desconfianza de los franceses que interpretan tales acciones como un intento por expandir la influencia americana por la zona a costa de la francesa. A pesar de compartir objetivos, principalmente la defensa de la “Europa Libre” frente a la amenaza soviética, la rivalidad por mantener sus esferas de influencia en un período histórico marcado en la escena internacional por el surgimiento de los movimientos independentistas de liberación nacional en las colonias y, posteriormente, el auge del movimiento de los No Alineados y del Tercer Mundo, impedirá que Estados Unidos y Francia coincidan en sus enfoques de política exterior, llegando incluso a disentir gravemente en algunas cuestiones. 85 83 Balta y Rulleau, 1973, p. 151. 84 El Mellouki, 1990, p. 165. El Mellouki sostiene que el apoyo a través de ayudas que Estados Unidos concede a Marruecos contribuye a que éste se aleje del área de influencia francesa y que ésta es la razón por la cual Marruecos tomará posiciones pro-americanas en su política internacional. Los marroquíes serían aliados de Washington a costa de su consecuente aislamiento respecto a los países del Tercer Mundo, en particular del mundo árabe (pp. 165-166). 85 Sobre la rivalidad franco-americana respecto al Norte de África, véase Connelly, M. "The FrenchAmerican Conflict over North-Africa and the Fall of the Fourth Republic", Revue Française d'Histoire d'Outre Mer, vol. 84, nº 315 (1997): 3-21; Lacroix-Riz, A. Les Protectorats d'Afrique du Nord entre la France et Washington, du débarquement à l'indépendence: Maroc et Tunisie 1942-1956. París: L'Harmattan, 1988; Machat, S. El-, Les Etats-Unis et le Maroc: le choix stratégique, 1945-1959. París: Ana Torres García 52 Nuestro trabajo demostrará, sin embargo, que la percepción francesa es exagerada en estos términos acerca del pro-americanismo del régimen marroquí como resultado de la ayuda norteamericana. Por una parte, dicha percepción no considera suficientemente el papel jugado por el factor ideológico, el marcado carácter pro-occidental del monarca, como factor fundamental de la política exterior de Marruecos, y el sentimiento de aislamiento y vulnerabilidad que sentía. Por otra parte, aunque Hassan II pretendiese que el apoyo del presidente Kennedy era sólido, 86 la actitud de Washington fue reticente y para nada incondicional en lo que respecta al suministro de armas a Rabat. Una postura, además, en perfecta consonancia con la actitud que adoptarían los franceses ante el conflicto fronterizo. En cualquier caso, todos estos factores y las percepciones del gobierno francés sobre cuáles eran sus intereses en el norte de África explican la escasez de apoyo y asistencia a la Monarquía marroquí a principios de los años 60. Como El Mellouki explica, la L'Harmattan, 1996; Martin Thomas “Defending a lost cause? France and the United States Vision of Imperial Rule in French North Africa, 1945-1956”, Diplomatic history, vol. 26, nº 2, Spring 2002, pp. 215-247; Sangmuah, E., "Sultan Mohammed ben Youssef's American Strategy and the Diplomacy of North African Liberation, 1943-61", Journal of Contemporary History, vol. 27 (1992): 129-48. En concreto, sobre las divergencias entre Estados Unidos y Francia en torno a la cuestión de las bases militares en Marruecos, véase Torres García, A. Limitaciones de una política exterior norteamericana: sindicalismo y nacionalismo en Marruecos (1956-1959). Sevilla: Alfar, 2003. 86 El 14 de octubre de 1963, cuando ya se conocían los primeros enfrentamientos en la frontera, llega en visita privada a Marrakech Jacqueline Kennedy acompañada de su hermana. Hassan II había invitado a visitar Marruecos al presidente y su esposa durante su visita a Washington en la primavera de 1963. “Joint Statement Following Discussions With King Hassan II of Morocco”, 29 de marzo de 1963. John T. Woolley and Gerhard Peters, The American Presidency Project [online]. Santa Barbara, CA: University of California (hosted), Gerhard Peters (database). Disponible en: http://www.presidency.ucsb.edu/ws/?pid=9134 La Primera Dama había sufrido en agosto un parto prematuro y su bebé falleció poco después. (Schlesinger, Arthur M. A thousand days :John F. Kennedy in the White House. Houghton Mifflin, 1965, p. 978). Para ayudar a su recuperación, su hermana la acompañó en un viaje a Grecia y de vuelta a Estados Unidos hicieron escala en Marrakech. (“First Lady Begins Visit to Morocco”, The New York Times, 14 de octubre de 1963, p. 3.) En declaraciones al periodista francés Eric Laurent, Hassan II sostiene que aquella visita fue una muestra del apoyo del presidente Kennedy a Marruecos (Laurent, E. Hassan II: La mémoire d'un Roi. Entretiens avec Eric Laurent. París: Librairie Plon, 1993, p. 226). En la documentación consultada no aparece ningún indicio que avale esa aseveración. La Casa Blanca dio luz verde a dicha visita de la Primera Dama porque en aquellos momentos el conflicto no era considerado como tal, sino sólo incidentes aislados. Ana Torres García 53 asistencia francesa en el periodo gaullista consistió fundamentalmente en cooperación cultural y técnica y fue bastante modesta. 87 Negociando la frontera de Marruecos con el Sahara francés: sin acuerdo En el momento de la independencia de Marruecos ya se planteó que la delimitación de los límites marroquíes y argelinos estaba por determinar y que el gobierno francés era consciente de que tal proceso sería problemático. Los acuerdos franco-marroquíes de febrero-marzo de 1956 incluían la formación de una comisión mixta para esta cuestión. La creación en enero de 1957 de la Organisation commune des régions sahariennes (OCRS) por parte de Francia debió forzar a que el sultán suscitase la apertura del dossier fronterizo, pues una nota verbal del ministerio de Asuntos Exteriores marroquí a la embajada de Francia entregada el 18 de enero manifiesta el deseo de entablar negociaciones sobre la delimitación de las fronteras de Marruecos. A raíz de aquello, la Direction Générale des Affaires Marocaines et Tunisiennes redacta una nota donde analizan las ventajas y los inconvenientes de acceder a la petición de Marruecos. La nota examina la conveniencia de hacerlo, y qué postura adoptar en su caso. Entre las cuestiones que se valoran a favor de la negociación se considera que un acuerdo en esta materia evitaría las infiltraciones del ejército de liberación marroquí en Mauritania, que se estaban produciendo y que preocupaban a Francia; que estableciendo un acuerdo razonable con el gobierno de Rabat se pondría freno al discurso istiqlaliano a favor del “Gran Marruecos” contrario a los intereses franceses en el Sahara y Mauritania; que poner fin a dichas reivindicaciones supondría salvar un obstáculo fundamental a la hora de atraer capital francés y extranjero para invertir en el Sahara; y, por último, que adoptar una posición restrictiva en este asunto entorpecería gravemente el restablecimiento de las relaciones con Rabat. Por todo ello, desde esa Dirección 87 Mellouki, 1989, pp. 170-172. Ana Torres García 54 General, se recomienda la negociación, se propone quien debe constituir la comisión y se adjunta un mapa con las líneas a proponer en la negociación. 88 El 23 de febrero de 1957, a raíz de unos incidentes fronterizos, surge la controversia entre Rabat y París sobre la responsabilidad de los mismos. Los franceses a través de su embajador, informan aquel día al gobierno marroquí de que sus fuerzas “abrirán fuego contra toda banda armada que se encuentre al sur del Draa y ejercerán su derecho, siendo el caso, del derecho de persecución en territorio marroquí”. 89 Al día siguiente, los marroquíes responden que, dado que la petición marroquí de constituir la comisión que debe examinar la cuestión de la delimitación de la frontera no había sido considerada por París, al gobierno marroquí no se le puede responsabilizar de las acciones perpetradas por bandas incontroladas en los confines meridionales. En dos comunicados posteriores, del 24 y el 26 de febrero, Rabat insistía en la necesidad de solucionar la cuestión fronteriza para concretar la responsabilidad de cada parte en este asunto. En vista de que los problemas con Marruecos se multiplican, puesto que también presiona en relación al estatuto de la presencia de tropas francesas, las bases militares, etc., el gobierno francés empieza a considerar la utilidad de nombrar un embajador y también de comenzar las negociaciones sobre la cuestión fronteriza. 90 En abril de 1957 la delegación francesa ya estaba formada, 91 pero la contraparte marroquí retrasaba el nombramiento de su delegación y el establecimiento de una fecha para el comienzo de sus trabajos, todo lo cual dependía del sultán. En el mes de julio, 88 DDF, 1957, I, 1er janvier-30 juin, 1990, pp. 374-376. Anexo al documento nº 195, “Note de la Direction Générale des Affaires Marocaines et Tunisiennes: Convention sur les frontières du Maroc », París, 18 de febrero de 1957. 89 DDF, 1957, I, 1er janvier-30 juin, 1990. Documento nº 195, 1 de marzo de 1957, p. 370. 90 Idem, pp. 370-373. 91 Documento 46, Telegrama nº 5969-5970, París, 25 noviembre 1957. Carpeta 2: Délimitation janvier 57-dec 1958. Carton 17: Frontiére algéro-marocain janv 57-dec 59, Sous-serie: Maroc, Serie: AfriqueLevant. Algérie, Iran, Maroc 1953-1959. AMAEF. Ana Torres García 55 una de las razones del retraso argüidas fue esperar al intercambio efectivo de embajadores. 92 El 6 de agosto, el encargado de negocios francés, Lalouette, en una entrevista con el ministro Balafrech se interesa por varios asuntos, ente ellos la apertura de conversaciones sobre la delimitación fronteriza. Por las explicaciones que el ministro le ofrece, Lalouette concluye que el sultán está reconsiderando sus tratos con los franceses, y quizá decida distanciarse. Al parecer una cuestión que le preocupaba eran sus futuras relaciones con los argelinos y los tunecinos. El 25 de julio Habib Burguiba había proclamado la República, destituyendo al Bey, y estaba inmerso en contactos con los rebeldes argelinos. El sultán temía además que Nasser apoyase este acercamiento. Por ello estaba considerando reafirmar su solidaridad con los argelinos con el fin de evitar dejar a Burguiba como único apoyo del FLN. Por ello Balafrech insinuaba que en el debate en Naciones Unidas Marruecos se vería obligado a subrayar su postura favorable a los argelinos. 93 La comisión sigue sin constituirse en los siguientes meses. En diciembre, el ministerio de Exteriores francés, analizando sus relaciones con Marruecos en aquel momento, concluye que el retraso parece que se debe al deseo del gobierno marroquí de arreglar primero la cuestión de Tekna con España. Por su parte, la postura negociadora de Francia en aquel momento se fundamenta en la utilización del río Draa como frontera y la consideración de alguna modalidad de participación marroquí en la explotación de las 92 El 29 de julio Lalouette pregunta a Balafrech cuándo se reunirá la comisión. Éste responde que es el sultán el que dirá cuándo y quién formará parte de la comisión. El diplomático recuerda que el sultán ya había dicho al coronel Touya el 30 de julio que la comisión no podía trabajar antes del intercambio efectivo de embajadores y opina que esto no ocurrirá antes de septiembre. Documento 41, Telegrama 5451/5454, desde Rabat. Carpeta 2: Délimitation janvier 57-dec 1958. Carton 17: Frontiére algéromarocain janv 57-dec 59. Sous-serie: Maroc Serie: Afrique-Levant. Algérie, Iran, Maroc 1953-1959. AMAEF. 93 DDF, 1957, II, 1er juillet-31 décembre, 1991, pp. 194-195. Documento nº 97, de Rabat a París, 8 de agosto, 1957, pp. 193-195. Ana Torres García 56 riquezas minerales de la zona fronteriza. 94 Por ello, cuando Muhammad V pronuncia el discurso de M’hammid en febrero de 1958, haciendo suyas las reivindicaciones territoriales de los nacionalistas del Istiqlal, Francia protestó y Marruecos por su parte insistió en no negociar las fronteras en los términos que proponía Francia. 95 Según Harbi, la comisión se constituye el 21 de marzo de 1958 y finalmente entró en funcionamiento el 28 de agosto de 1958. 96 Por otra parte, El Mellouki sostiene que es el 15 de diciembre de 1959 cuando el gobierno marroquí solicita establecer negociaciones sobre la cuestión de los territorios ocupados por Francia, lo que el 20 de enero siguiente es rotundamente rechazado. A raíz de lo cual, en agosto de 1960 Marruecos intentaría a través de una ofensiva diplomática evitar el reconocimiento de Mauritania a través de su admisión en la ONU, sin éxito. 97 Sea como fuere, según el análisis del embajador español, la vacilación por parte marroquí podía deberse a la complejidad que entrañaba la toma de una decisión en este asunto, pues la cuestión fronteriza amenazaba con afectar negativamente a las relaciones del sultán con la oposición, con el GPRA y con Francia. En este sentido es ilustrativo que, al parecer, Muhammad V realizase un nuevo intento en 1960 de negociar la frontera con Francia. Sería un gesto de acercamiento a la UNFP tras permitir que el Istiqlal fundase su propio sindicato, la Unión General de Trabajadores de Marruecos (UGTM), que rivalizaría con la poderosa Unión Marroquí del Trabajo (UMT) asociada 94 DDF, 1957, II, 1er juillet-31 décembre, 1991, pp. 829-830. Documento nº 410, “Note de la Direction Générale des Affaires Marocaines et Tunisiennes. Évolution des relations franco-marocaines », París 2 de diciembre de 1957, pp. 827-830. 95 Documento 60, “Carta nº 240 del Ministerio de Asuntos Exteriores al Ministerio de Defensa”, 10 de mayo de 1958, p. 3, firmado Louis Joxe. Carpeta 2: Délimitation janvier 57-décembre 1958. Carton 17: Frontiére algéro-marocain janvier 57-décembre 59. Sous-serie: Maroc. Serie: Afrique-Levant. Algérie, Iran, Maroc 1953-1959. AMAEF. 96 Harbi, M. Les Archives de la révolution algérienne. París: Jeune Afrique, 1981, p. 431. 97 El Mellouki, 1989, pp. 160-161, 163-164. Ana Torres García 63 gobierno estadounidense para que éste lo tuviera en cuenta en el material cartográfico que fuese reproducido por las agencias estatales americanas. 112 Este renovado interés del gobierno francés por la zona señalada en el mapa anterior podía ser igual de fundamental para Marruecos. De hecho, el gobierno marroquí protestó el 14 de agosto de 1958 por la concesión del permiso de prospección de hidrocarburos a SAFREP en la región de Tinduf. A Rabat se le respondería el 25 de agosto que París consideraba esta protesta como inadmisible, pues el territorio en cuestión dependía exclusivamente de la soberanía de Francia y, además, estimaba que esta iniciativa constituía una injerencia injustificable en los asuntos interiores franceses. 113 Se ha mantenido, sobre todo por parte de la narrativa marroquí, que el rey de Marruecos prefirió dejar el asunto fronterizo apartado hasta que su vecina Argelia fuera independiente y pudieran negociar con el país hermano. Por ejemplo, Hassan II en La memoria de un Rey sostiene que: “El señor Parodi [el embajador francés] vino de parte del general De Gaulle declarando: ‘Estamos en vísperas de un arreglo pacífico con Argelia y creemos que sería oportuno que Marruecos y Francia discutieran inmediatamente el problema de sus fronteras’. Mi padre respondió: ‘No negociaré en estas circunstancias. Sería, por mi parte, dar una puñalada por la espalda a la Argelia combatiente. Después arreglaremos nuestros asuntos’.” 114 Hay que hacer notar, no obstante, que las negociaciones fronterizas que proponían los franceses rechazaban totalmente discutir sobre los territorios que reivindicaban los marroquíes, por lo que Marruecos poco tenía que ganar si negociaba con Francia en 112 Central Intelligence Agency, Office of Research and Reports. Geographic Intelligence Memorandum, CIA/RR-GM-4. 23 August 1957, p. 4. NARA. 113 AMAEF. Serie: Afrique-Levant. Algérie, Iran, Maroc 1953-1959. Sous serie : Maroc. Carton 8 : Confins algéro-marocains oct 46-dec 52, Télegramme circulaire de la Direccion Générale des Affaires Marocains et Tunisiennes nº 34, 26 de agosto de 1958, pp. 1-2. Documento original enviado desde París el 23 de agosto de 1958. 114 Laurent, 1994, p. 87. Ana Torres García 64 aquellos momentos. Aunque la razón exacta de las reticencias marroquíes no queda explícita, el hecho de que Francia pusiera la siguiente condición puede ser clarificador: “…el gobierno francés confirma que está dispuesto a iniciar una negociación que tenga por objeto la delimitación de la frontera y la organización de la cooperación económica en las regiones fronterizas limítrofes. Se trata de proceder a la delimitación material de la frontera en ciertos sectores y no de examinar las reivindicaciones territoriales del gobierno marroquí respecto a los territorios sobre los que Francia ejerce su soberanía efectiva desde hace mucho tiempo.” 115 De toda esta ambigüedad francesa respecto a la delimitación fronteriza se deduce que, si los franceses se negaban a negociar aquello que reivindicaban los marroquíes, por razones de las riquezas minerales del Sahara, es fácil entender que Marruecos optase por intentar una negociación más propicia con la futura Argelia independiente. Es de suponer que esperar a la independencia argelina con el acuerdo firmado por el líder argelino Ferhat Abbas posteriormente, en 1961, por el cual la cuestión quedaba a negociar, al menos daba a Marruecos la posibilidad de un mejor arreglo que tratar con los franceses, que eran parte interesada en conservar la mayor porción de desierto sahariano bajo su control. 115 TCDGAMT nº 35, 26 agosto, 1958, pp. 1-2: desde París, el 23 de agosto. Serie: Afrique-Levant. Algérie, Iran, Maroc 1953-1959, Sous-serie: Maroc, Carton 8. Confins algéro-marocains oct 46-dec 52. AMAEF. Ana Torres García 65 Las relaciones de Marruecos con el FLN y el GPRA La guerra de Argelia y su impacto en la frontera con Marruecos La insurrección en la colonia francesa de Argelia comenzó en 1954 y duraría hasta 1962. La paulatina internacionalización del conflicto puso a Francia en una situación difícil siendo objeto de presiones tanto externas como internas que acabarían desembocando en la negociación de los Acuerdos de Evian, la celebración de un referéndum de autodeterminación el 1 de julio de 1963 y la declaración de la independencia de Argelia dos días después. En el transcurso de la guerra, la ayuda a la insurrección por parte de los vecinos Marruecos y Túnez fue de gran importancia, ya fuese por su apoyo político ante instancias internacionales, ya fuese por su acogida de refugiados argelinos que escapaban de la violencia, 116 como por el suministro de armas al FLN. Todo ello con el consiguiente perjuicio de las relaciones bilaterales de estos países con la metrópolis francesa. No obstante, a pesar de las expresiones públicas de solidaridad con la revolución argelina, las relaciones entre Marruecos y el FLN pronto se vieron afectadas por el recelo mutuo. 117 La frontera común, ámbito de acción del FLN y de acogida de refugiados argelinos, por una parte; y, por otra, el secuestro en 1956 por parte de los franceses del avión que transportaba a los líderes argelinos Ahmed ben Bella, Mohamed Khider, Mohamed Boudiaf, Hocein Aít Ahmed y Mustafá Machraf, fueron cuestiones que enrarecieron las relaciones entre ambas élites dirigentes desde muy temprano, pues 116 Según Naciones Unidas en diciembre de 1959 había más de 150.000 refugiados argelinos en Túnez y más de 110.000 en Marruecos. ACNUR, La situación de los refugiados en el mundo: Cincuenta años de acción humanitaria, Capítulo 2: “La descolonización de África”, 2000, p. 47. Disponible en http://www.acnur.org/publicaciones/SRM/ 117 DDF, 1961, I, p. 133. Ana Torres García 66 algunos en Argelia sospecharon de la connivencia del trono marroquí en aquel suceso. 118 Durante la Guerra de la Independencia de Argelia, el FLN argelino utilizó el territorio marroquí de refugio para los combatientes de la wilaya 119 V, el distrito militar del FLN de la Argelia occidental que fue dirigido por Huari Bumedián desde 1957, así como por refugiados que se establecieron en campos cercanos a la frontera escapando de la política francesa del “reagrupamiento” y donde el FLN también reclutó efectivos. 120 A pesar de las declaraciones que siempre hizo Hassan II sobre el buen comportamiento de los argelinos en territorio marroquí, 121 lo cierto es que hasta 1958 el ejército marroquí no controló de manera efectiva la zona de Uchda, frontera oriental del Reino con Argelia. 122 El punto de vista del GPRA Según explica el historiador argelino y antiguo miembro del FLN, Muhammad Harbi, 1958 fue efectivamente un año crítico en las relaciones argelo-marroquíes puesto que las reivindicaciones territoriales marroquíes respecto a sus lindes con Argelia entorpecían el abastecimiento de armas de las wilayas III, IV, V y VI; es decir, las del sector occidental de Argelia. 123 En un informe interno fechado en el otoño de 1958, se ponen de manifiesto las quejas del GPRA en cuanto a la actitud de Marruecos en relación a la lucha por la independencia de Argelia. El informe comienza explicando que la actitud oficial del gobierno marroquí y del rey Muhammad V es la de apoyar la lucha del pueblo hermano 118 Véase el capítulo XVdel libro de Ybarra Enríquez de la Orden, M.C. España y la descolonización del Magreb: rivalidad hispano-francesa en Marruecos (1951-1961). Madrid: UNED, 1998; de la misma autora: “Aquellos barros franceses trajeron estos lodos argelinos”, en Espacio, Tiempo y Forma, Serie V, Hª Contemporánea, t. 11, 1998, pp. 289-290. 119 División territorial de la estructura del FLN argelino. 120 Pennell, C. R. Morocco since 1830: A History. London: Hurst & Company, 2000, p. 311. 121 Por ejemplo, véase Laurent, 1994, pp. 88-89. 122 Pennell, 2000, p. 312. 123 Harbi, 1981, pp. 429-445. Ana Torres García 67 y así lo expresan en declaraciones públicas, ejemplificado en la Conferencia de Tánger del 20 de abril de 1958, donde marroquíes y tunecinos manifestaron claramente su apoyo a los argelinos y rechazaron que tropas francesas estacionadas en Marruecos y en Túnez se utilizasen para reprimir la lucha del pueblo argelino. A pesar de todo esto, en este documento se subrayan las iniciativas gubernamentales de Marruecos que, según el GPRA, torpedean la lucha del pueblo argelino. Los argelinos se resienten del discurso de Allal el-Fasi defendiendo el “Gran Marruecos” y de que en agosto de 1957 el gobierno marroquí bajo la presidencia de M’hammedi, ministro del Interior, hubiese decidido la creación de una dirección de Asuntos Saharianos con la misión de encargarse de las negociaciones con Francia para la delimitación de las fronteras de Marruecos; así como la creación de la comisión para negociar las fronteras con Francia el 21 de marzo de 1958 y el comienzo del trabajo de dicha comisión el 28 de agosto de 1958. Estos acontecimientos, se lamentan los argelinos, no se detenían en declaraciones o actitudes gubernamentales, si no que iban acompañados también de acciones que perjudicaban a la revolución argelina: por ejemplo, presentar dificultades logísticas e imponer exacciones a los refugiados argelinos en suelo marroquí. El conflicto ideológico que ya se adivina emergiendo se plantea en la siguiente frase: “El drama que nos divide, sobrepasa por su gravedad y su largo alcance, la simple expresión de riña familiar”. 124 A esto se añade que, poco después de la celebración de la Conferencia de Tánger 125 y coincidiendo con la toma del poder en Francia de De Gaulle, el acoso militar al FLN 124 Harbi, 1981, p. 431. 125 Reunión de los tres partidos nacionalistas magrebíes que se celebra en abril de 1958. En ella se declara el apoyo al pueblo argelino en su lucha por su independencia y se reconoce al FLN como su representante y a sus dirigentes como el GPRA, además de elaborar un proyecto de Unidad Magrebí que no se concretará. Véase Hernando de Larramendi, 1997, pp. 324-325. Para una crónica coetánea de la conferencia, véase Gil Benumeya, R., “En torno a la Conferencia norteafricana de Tánger”, Revista de Política Internacional, ISSN 0034-8716, Nº 37, 1958, pp. 65-71. Disponible en: http://www.cepc.es/rap/Publicaciones/Revistas/13/RPI_037_063.pdf. Ana Torres García 68 desde Marruecos se hubiese intensificado, de lo que responsabiliza el GPRA a Marruecos. 126 Así, según Harbi, las principales causas de tensión con Marruecos son: la utilización del territorio marroquí por parte del ejército francés para atacar la sublevación argelina, la hostilidad de las fuerzas armadas y el gobierno de Marruecos hacia los refugiados y la organización logística argelina en las zonas fronterizas (Bou-Arfa, Tendrara, Figuig, Bechar). En particular, dicho informe pone de manifiesto que el foco principal de tensión entre marroquíes y argelinos se encuentra en la zona de Bechar-Figuig por su importancia geográfica y estratégica. Figuig representa una brecha natural a las cadenas rocosas norteafricanas que ha permitido desde hace siglos el intercambio humano y económico entre las llanuras del norte y los oasis del sur. Por otra parte, el paso de Figuig representa una encrucijada fundamental para asegurar la comunicación libre en la región en dirección este-oeste, entre el Alto Atlas marroquí y el Atlas sahariano argelino; no sólo de comunidades magrebíes, como zona de paso de caravanas, flujos de migración laboral y desplazamiento de tribus nómadas, sino también del abastecimiento logístico necesario para el sostenimiento de la revolución argelina. 127 Este informe explica con detalle cómo el ejército francés había conseguido cerrar casi herméticamente la frontera con Marruecos en la parte septentrional con una barrera de alambre de espino, puestos militares dotados de artillería y metralletas, alambradas electrificadas y vigilancia continua de patrullas. En la zona meridional, alambradas de espino protegían pistas y vías férreas, zonas de alambradas a su vez sembradas de minas y vigiladas por fortines militares armadas con artillería, cañones y radares. Tanto al norte como el sur, los franceses habían establecido una zona prohibida de paso bombardeada regularmente y donde los radares activaban los cañones al detectar el más 126 Harbi, 1981, p. 431. 127 Idem, pp. 432-433. Ana Torres García 69 mínimo movimiento. Por todo ello, una zona que al principio de la sublevación era franqueable, hacia 1958 los franceses habían conseguida sellarla a las incursiones argelinas. En consecuencia, el área de Figuig y Bechar, con sus dos corredores naturales, cobraba un significado estratégico vital para evitar la asfixia de la revolución argelina. Particularmente, el corredor de Figuig permitía comunicar Argelia de oeste a este y así comunicar entre sí cuatro wilayas, V, VI, IV y III, en orden de oeste a este. Para el ejército francés era prácticamente imposible establecer en estos lugares una “zona prohibida” como sí habían conseguido hacer al norte y al sur. De manera que estos corredores eran vitales para suministrar víveres, armas, municiones y evacuar heridos y enfermos. Sin embargo, según este documento, el ejército marroquí, por orden gubernamental, se había instalado en estos corredores obstaculizando el paso, consiguiendo la asfixia que no había conseguido el ejército francés. 128 En este contexto debemos enmarcar los choques que se producen en la frontera a partir de 1958. Los sucesos de 1958 Dos informes distintos del agregado militar de la embajada española en Rabat nos dan una idea del clima de tensión que se respiraba en enero de 1958, cuando la incompatibilidad de intereses entre el argelino FLN y el marroquí Istiqlal era ya muy patente en cuanto a lo que consideraban sus límites territoriales respectivos: “Las relaciones entre el FLN y el Istiqlal han llegado a un extremo de tirantez extraordinario, su causa inmediata es la excesiva reivindicación territorial del Partido, dirigido por Al-Lal El Fassi. En su última alocución éste reivindicó para Marruecos, los territorios, hoy argelinos, de Colomb Bechar, Timinun y Adrar, ello ha alarmado a los Jefes argelinos que ven el peligro de perder dichos territorios, ricos en materias primas. (...) No tendría nada de particular que estas desavenencias tuvieran consecuencias sangrientas, en las regiones de fricción de Argelia y Marruecos. En el territorio de Tafilete, donde la situación política no es muy clara, también ha habido diferencias entre los refugiados argelinos y el Istiqlal, a consecuencia de lo cual 128 Idem, pp. 431-434. Ana Torres García 70 los funcionarios argelinos al servicio de la administración provincial marroquí, han sido destinados a otras provincias del país...”. 129 Dos semanas después: “Siguen los incidentes en la región fronteriza argelino-marroquí entre elementos del FLN y Ejército de Liberación marroquí-istiqlal. Las autoridades marroquíes, todos ellos pertenecientes a estos últimos, no se recatan en provocar al FLN y negar apoyos a los refugiados argelinos, que en número considerable habitan las provincias fronterizas. Los del FLN, han llegado a creer que están de acuerdo con los franceses, en las medidas que toman contra los refugiados.” 130 En el mes de junio siguiente se vuelven a registrar problemas, particularmente en la zona de Hassi Beida. El embajador francés Parodi desde Rabat informa que: “Las autoridades marroquíes de Ouarzazate han recientemente hecho ocupar por 25 mokhaznis un punto situado al sur del Draa (Hassi Beida). Esta mañana nuestras fuerzas de Argelia han cercado el puesto en cuestión. Los marroquíes tienen instrucción de resistir. No sé cuál es la situación esta tarde. Yo he propuesto a los marroquíes retirar simultáneamente los elementos franceses y marroquíes y volver al status quo (mi telegrama nº 2891). Espero su respuesta. De todas maneras espero que se haga un esfuerzo del lado argelino para evitar todo incidente. Añado que el puesto en cuestión se encuentra al norte de la línea Trinquet y siempre ha estado controlado por las autoridades del Protectorado”. 131 [Es decir, marroquí.] Al día siguiente, Parodi continúa informando: “El incidente relatado en mi telegrama nº 3427 ha producido una gran agitación de las autoridades marroquíes. Un consejo de ministros se ha reunido por la noche. El secretario de Estado del Interior, Driss Slaoui, ha sido enviado esta mañana a Ouarzazate para realizar una investigación sobre el terreno”. 132 129 “RS 37, Nota para el Sr. Embajador de la Agregación Militar de la Embajada Española”, Ricardo Morales, Teniente Coronel Agregado Militar, Rabat, 2 de enero de 1958. Legajo 5147 Expediente 54 “Informes del Agregado Militar a la Embajada de España en Rabat” (de aquí en adelante: L5147E54), AMAE. 130 “RS 138, Nota para el Sr. Embajador de la Agregación Militar de la Embajada Española”, Ricardo Morales, Teniente Coronel Agregado Militar. Rabat, 16 de enero de 1958. L5147E54, AMAE. 131 Documento 101, Telegrama 3427 desde Rabat, 20 de junio de 1958. Carpeta 1: Incidents frontaliers. Nov 56-Dec 59, Carton 17: Frontiére algéro-marocain janv 57-dec 59, Sous-serie: Maroc, Serie: AfriqueLevant. Algérie, Iran, Maroc 1953-1959. AMAEF. 132 Documento 102, Telegrama nº 3431, desde Rabat, 21 junio 1958. Carpeta 1: Incidents frontaliers. Nov 56-Dec 59. Carton 17: Frontiére algéro-marocain janv 57-dec 59, Sous-serie: Maroc, Serie: AfriqueLevant. Algérie, Iran, Maroc 1953-1959. AMAEF. Ana Torres García 71 Al revuelo creado por este incidente, responde desde París el Director General de Asuntos Marroquíes y Tunecinos, Jean Basdevant: “Según las informaciones que el Ministro de la Defensa Nacional acaba de recibir de Argel, el incidente de Hassi Beida ha sido desmesuradamente exagerado por el gobierno marroquí. En realidad, el destacamento de mokhaznis marroquíes que había ocupado este puesto fue invitado el 20 de junio por un elemento de la 11ª compañía transportada sahariana a retirarse, lo que ha hecho enseguida. Es la cuarta vez desde el 13 de mayo que las autoridades marroquíes intentan ocupar este puesto por elementos armados. Sin embargo, está situado al sur del Draa, cuyo curso, como usted sabe, debe considerase como formando el límite entre Marruecos y el Sahara francés, en espera de la negociación sobre las fronteras….” 133 Este intercambio de telegramas y todo lo expuesto con anterioridad en este apartado pone de manifiesto al menos tres cuestiones fundamentales. Primero, que en la zona fronteriza, que posteriormente será el escenario de la primera fase de la Guerra de las Arenas, ya se producen incidentes entre elementos marroquíes y el FLN desde al menos el mes de enero de 1958 y que ambas partes son perfectamente conscientes de que, entre otros intereses, la reivindicación territorial es causa fundamental. Segundo, que desde 1958 Marruecos, oficialmente, estaba decidido a ocupar Hassi Beida como lugar que consideraba en suelo marroquí. Tercero, que las autoridades francesas conscientemente mantenían la ambigüedad sobre a qué país correspondía dicho territorio. En este sentido es revelador que el embajador tome como referencia la línea Trinquet de acuerdo con el uso que se le dio durante el período del Protectorado, mientras que desde París se apunte al curso del río Draa como limítrofe entre Marruecos y el “Sahara francés”. Muhammad V se involucra en las reivindicaciones (1958-1961) Pero no sólo el Istiqlal se manifestaba respecto al tema de las fronteras. La monarquía marroquí también tomaba su propia iniciativa al respecto. Si Muhammad V optó por no 133 Documento 105, Telegrama nº 3239, desde París a Rabat, 24 junio de 1958. Serie: Afrique-Levant. Algérie, Iran, Maroc 1953-1959. Sous-serie: Maroc. Carton 17: Frontiére algéro-marocain janv 57-dec 59. Carpeta 1: Incidents frontaliers. Nov 56-Dec 59. AMAEF. Ana Torres García 72 negociar la frontera con Francia, decididamente dejó clara su postura ante sus vecinos. Según se desprende de la documentación francesa consultada, en la Conferencia norteafricana celebrada en Tánger el 20 de abril de 1958, el rey de Marruecos, aunque el tema principal de la reunión era la integración magrebí y la situación en Argelia, ya manifestó claramente su reivindicación sobre algunos territorios, como la región de Colomb Bechar. 134 Acuerdo argelo-marroquí de 1960 Realmente, las tensiones entre las autoridades marroquíes y las facciones del FLN que operaban en suelo marroquí llegaron a causar tales problemas bilaterales que el 30 y el 31 de mayo de 1960, representantes del gobierno de Marruecos y del GPRA se reúnen y firman un acuerdo. 135 Los marroquíes aceptaban apoyar la lucha por la liberación de Argelia y salvaguardar la autoridad y la unidad del GPRA en Marruecos para asegurar la participación eficaz de los argelinos, así como prevenir y neutralizar las acciones francesas destinadas a debilitar y neutralizar a la Argelia combatiente. Como contrapartida, el GPRA se comprometía a no causar problemas de orden público o que atentasen “contra el prestigio de la autoridad y de la soberanía marroquí”, además de renovar su apoyo a la consolidación del reino de Marruecos. 136 La Conferencia de Casablanca (1961) Del 3 al 5 de enero de 1961 se celebra en Marruecos a iniciativa de Muhammad V la Conferencia de Casablanca, donde se reúnen los Jefes de Estado de Marruecos (rey Muhammad V y príncipe Hassan), GPRA (presidente Ferhat Abbas), RAU (presidente 134 Télegramme circulaire de la Direccion Générale des Affaires Marocains et Tunisiennes (de aquí en adelante: TCDGAMT) nº 17, 29 de abril de 1958, pp. 1-3. Carpeta: “Résumés politiques hebdomadaires relatifs au Maroc et á la Tunisie” oct 57-oct 58, Carton 8: Confins algéro-marocains oct 46-dec 52, Sousserie: Maroc, Serie: Afrique-Levant. Algérie, Iran, Maroc 1953-1959. AMAEF. 135 Texto completo firmado por Bekkai, ministro del Interior marroquí, y Bentobbal, ministro del Interior del GPRA. Harbi, 1981, pp. 458-461. 136 Idem, pp. 458-459. Ana Torres García 79 Sin embargo, el embajador francés, en una entrevista con el monarca celebrada el 7 de febrero de 1963, se sorprende al comprobar que Hassan II no ha renunciado a “recuperar” Tinduf, dice: “Sin duda se hace ilusiones acerca de la buena voluntad de los argelinos a este respecto”. 160 De hecho, los argelinos son perfectamente conscientes de que la cuestión de Tinduf es un motivo de roce con Marruecos y que no sería de extrañar que volviera a causarles problemas. 161 Efectivamente, la pretensión de Hassan II en este tema no se detiene ahí y en breve los marroquíes lanzan una ofensiva diplomática con el objeto de presionar a Argelia a negociar los límites fronterizos, y en concreto la región de Tinduf, entre ambos países. En el mes de marzo, Hassan II fuerza su visita a Argel contrariando un poco al gobierno argelino que había programado ya la visita de Gamal Abdel Nasser. Tras una reunión preparativa celebrada el 5 de marzo entre Mulay Abdallah, hermano del monarca, y Mohamed Khemisti, entonces ministro de Asuntos Exteriores, 162 en la que acuerdan unas convenciones relativas a su vecindad, 163 el rey visita Argel de manera oficial del 13 al 15 de marzo. Además de llevar la solicitud de comenzar conversaciones sobre la frontera, lleva también un regalo inesperado. El día 13 Hassan II preside una ceremonia en la cual regala al gobierno argelino para el Ejército Nacional Popular material militar adquirido a Francia consistente en cinco blindados AMX, cada uno con cañón 75mm, y 160 DDF, 63, I, p. 195. Telegrama desde Rabat fechado el 10 de febrero. 161 Así lo comenta el recién llegado Embajador argelino en Rabat a su homólogo británico el 21 de febrero de 1963. “Moroccan/Algerian relations. Reports on talk with Algerian Ambassador to Rabat about the differences between the two countries”, Rabat, 22 de febrero de 1963. VM103170/2, FO371/173027, Algeria; frontier dispute: visit of King Hassan to Algeria (de aquí en adelante FO371/173027), UKNARA. 162 Sería asesinado poco después, el 11 de abril, y sustituido en el cargo por Abdelaziz Buteflika. 163 Braestrup, P., “ Algerian, Moroccan Officials Open Talks on Joint Problems”. The New York Times, 6 de marzo de 1963, p. 3. “Llegó a Argel S.A.R. el Príncipe Mulay Abdallah al frente de la delegación marroquí” [agencia MAP], España, 5 de marzo 1963, p. 6; según el Annuaire de l’Afrique du Nord (1963) es Ben Bella quien invita a Hassan II (p. 335). Ana Torres García 80 también jeeps, morteros y motocicletas. 164 Las razones de dicho obsequio las explica el monarca alauí a De Gaulle inmediatamente. Ese mismo día, el rey convoca al coronel Alfred Touya 165 , encargado de misión del gobierno francés ante el monarca, para admitir haber donado a Ben Bella: “un escuadrón blindado, cañones, vehículos y sistemas de transmisión, todo en excelente estado”. Explica las razones de su acción arguyendo que Ben Bella en breve se va a enfrentar a una insurrección y lo va a necesitar pues, según él, Khider, Bitat y Ait Ahmed son discípulos de Nasser y él quiere ayudar a contenerlos. Insiste a Touya de que le explique esto a De Gaulle. 166 Irónicamente, todo este material luego sería empleado contra Marruecos durante la Guerra de las Arenas. 167 Este esfuerzo diplomático marroquí, no obstante, no se ve recompensado, pues el régimen de Ben Bella sigue postergando la negociación de las fronteras. Los marroquíes propusieron que la disputa sobre Tinduf se solucionase a cambio de una explotación conjunta de los recursos minerales de la región. Pero no encontraron una respuesta positiva. 168 El corresponsal del The New York Times informó que los argelinos estaban a disgusto con la manera de operar del monarca: “Vinieron con sus dosieres y preparados” dijo un alto funcionario. “Querían que nuestro tercer oleoducto pasara a través de Marruecos y 164 DDF, 63, I, p. 273, nota 1; “Algeria Accused of Fresh Attack”, The New York Times, pp. 1, 4. 165 Miembro de la Gendarmería, amigo del rey desde la época del exilio de Muhammad V. Laurent, 1993, p. 36. 166 DDF, 63, I, pp. 273-274. 167 “Military situation in Algeria”, Argel, 16 de octubre de 1963. VP1015/96, FO 371/173130, Internal political situation: Border dispute with Morocco, UKNARA 168 “En particular parece que el problema peliagudo de la frontera en Tinduf, donde se ha derramado sangre, apenas se tocó, y la propuesta marroquí de que la disputa debería olvidarse a cambio de la explotación conjunta de los recursos minerales de hierro de la región no parece haber encontrado una respuesta positiva por parte de los argelinos”. “Report on King Hassan´s visit to Algeria, March 13 to March 15”, desde Argel, 19 de marzo de 1963. VM103170/7, FO371/173027, UKNARA. Ana Torres García 81 también que el mineral de hierro se cargase hacia Marruecos. Todo lo querían a su manera.” 169 Según Hassan II, al sacar el tema de las fronteras con Ben Bella en aquel encuentro, éste le pidió esperar unos meses, justamente hasta septiembre, cuando el país tuviese una Constitución, dándole a entender que con Tinduf no habría problemas. 170 Concretamente, el 24 de octubre en conferencia de prensa en Marrakech, el monarca diría lo siguiente: ‘Le dije –añadió el Monarcaque Tinduf era ciertamente, entre todas las injusticias la más flagrante y la más patente. Entonces Ben Bella me pidió tiempo para poner en marcha las instituciones argelinas y llegar a ser jefe del Estado. En el mes de octubre – me dijotendré la plenitud y la calidad que me permitirán abrir con Vuestra Majestad el expediente de las fronteras, quedando bien entendido que no es cuestión para los argelinos ser pura y simplemente los herederos de Francia en lo que concierne al problema de la fronteras”. 171 De manera que esta visita oficial a Argelia no serviría para poner de acuerdo a marroquíes y argelinos sobre la cuestión fronteriza. Ante la persistencia de la controversia, los franceses son informados por argelinos y marroquíes de cuáles son sus respectivas posturas. En abril, el embajador francés en Rabat en conversaciones con el embajador argelino Dahlab fue informado que la posición argelina respecto a Tinduf seguía siendo clara. Negaban compromiso alguno del GPRA sobre las reivindicaciones marroquíes y en especial sobre Tinduf, pues el Acuerdo de 1961 entre Hassan II y Ferhat Abbas se mantenía en secreto, Marruecos lo sacaría a la luz durante la Guerra de las Arenas. La única solución, opinaba el argelino, sería de tipo económico, pues una 169 Braestrup, P., “King Hassan Meets Ben Bella; Moroccan Ends Algeria Visit”, The New York Times, 16 de marzo de 1963, p. 2. 170 Expresado por el monarca en varias ocasiones. Por ejemplo, el diario España recoge una nota de prensa de MAP comentando una entrevista a Hassan II publicada por Paris-Match, 30 de octubre de 1963, p. 6. Véase también Grimaud, 1984, p. 197; Hassan II, 1978, p. 83. 171 “Hassan II: Ninguna condición previa para negociar un arreglo”, España, 25 octubre 1963, p. 6. Ana Torres García 82 vez puestos de acuerdo ambos sobre la explotación de la región la cuestión administrativa se volvería secundaria. 172 Por su parte, Hassan II también manifestaba ante Francia que la cuestión de Tinduf seguía enturbiando las relaciones con su vecino. En junio de 1963 con ocasión de una serie de entrevistas 173 sobre cooperación 174 franco-marroquí con De Gaulle, Hassan II hace una referencia indirecta a Tinduf al comentar la negativa marroquí a reconocer a Mauritania. El monarca explica que Marruecos ha pedido algo a cambio de este reconocimiento pero que Mojtar Uld Dada, el presidente mauritano, se niega. El mauritano pide el reconocimiento puro y simple de su país y que por esa razón Marruecos se adherirá con reservas a la Carta de Addis Abeba. 175 El monarca solicita ayuda a Francia a este respecto, pero De Gaulle le replica de manera tajante que debe reconocer a Mauritania sin condiciones. Después le pregunta por la cuestión de las fronteras con Argelia, a lo que Hassan II responde que el resumen de la situación es así: Tinduf era marroquí, Francia lo ha adscrito a Argelia y ahora Ben Bella no reconoce los derechos de Marruecos. Ben Bella, sostiene el monarca, le pidió que esperase a un momento más oportuno, pero posteriormente instaló una guarnición en la ciudad que ha sublevado a la población. “Esta situación no puede durar y el gobierno marroquí no dejará de ponerlo en cuestión ni un día y de hacer valer sus derechos por todos los medios apropiados”, concluye Hassan II. 176 Curiosamente, en esta conversación el 172 DDF, 63, I, p. 345. Telegrama nº 1506 desde Rabat con fecha de 1 de abril de 1963. 173 Hassan II viaja a Burdeos y París del 25 al 29 de junio y tiene cuatro entrevistas con el General. DDF, 63, II, p. 187. 174 Las negociaciones anteriores en junio de 1962 celebradas en Rabat habían fracasado, por lo que Gaulle pide a Hassan II que esta vez sea claro y concreto en su solicitud de ayuda y Francia verá qué puede hacer al respecto. DDF, 63, I, p. 695. 175 Acta fundacional de la Organización de la Unidad Africana aprobada en el mes de mayo. En su articulado se establece la inviolabilidad de las fronteras africanas heredadas del periodo colonial, lo que obviamente era contrario a los intereses marroquíes. Será en septiembre cuando Marruecos la firme con reservas, véase “Le Maroc signe la charte d´Addis Abeba”, Le Monde, 21 de septiembre de 1963, p. 8; Annuaire de l’Afrique du Nord (1963), CNRS, 1964, p. 338. 176 DDF, 63, I, p. 700. Ana Torres García 83 monarca añade que la situación de Tinduf es distinta a la de Colomb-Bechar y Reggane, al contrario de lo que sostiene al-Fassi. 177 Desde luego, los argelinos eran totalmente conscientes de la importancia de la cuestión de Tinduf para los marroquíes. Multitud de evidencias lo demuestran, como por ejemplo unas declaraciones del recién estrenado embajador argelino en Rabat a su homólogo británico: “mencionó que su misión fundamental aquí sera la repatriación de los argelinos de Marruecos. Se alegraba de tener este asunto del que ocuparse ya que ‘no había nada más que hacer a menos que la cuestión de Tinduf se suscite de nuevo’. Será, dijo, perfectamente posible la convivencia entre Argelia y Marruecos una vez que el asunto de Tinduf quede resuelto.” 178 El aislamiento regional de Hassan II En estas fechas, en un contexto de complicadas relaciones interárabes marcadas por las fuertes tensiones entre regímenes revolucionarios, con Egipto a la cabeza, y regímenes conservadores, 179 el prestigio de Hassan II dentro del concierto de los países árabes y africanos se veía en peligro debido por un lado, a su reivindicación de Mauritania, Estado ya reconocido por la comunidad internacional, pero también al desaire causado a la cumbre de Casablanca. 180 Como se explicó anteriormente, la reivindicación del denominado “Gran Marruecos” incluía el territorio que acabó conformando Mauritania. Por ello Marruecos defendió su soberanía, aunque sin éxito, y no reconocería la independencia de este país hasta 1969. 177 Ibidem. También alude a los contenciosos con España, dice que sobre Ifni hay que llegar a un acuerdo pero que respecto a Melilla y Ceuta puede esperar mucho. Esto mismo se le había hecho llegar al gobierno español en repetidas ocasiones. 178 “Moroccan/Algerian relations”, desde Rabat, 22 de febrero de 1963. VM103170/2, FO371/173027, UKNARA. 179 Según Malcolm Kerr, 1963 fue el peor año de la “Guerra Fría Árabe”: el conflicto entre revolucionarios y conservadores agravaba la guerra civil en Yemen, se produjeron varios golpes de Estado en Siria, etc. Kerr, 1971, p. 96 ss. 180 “Ben Bella vuelve a rechazar la petición de Hassan II de aceptar las fechas señaladas para la Conferencia del Grupo de Casablanca en Marraquex”, 3 de mayo de 1963. Documento nº 2249; “La prensa marroquí de la oposición aprovecha el aplazamiento de la Conferencia del Grupo de Casablanca para atacar al Gobierno”, 7 de mayo de 1963. Documento nº 2200, FNFF. Ana Torres García 84 Esta actitud provocó el aislamiento regional de Marruecos, debido a la escasez de apoyos con la que se enfrentó, dificultando sus relaciones con sus vecinos africanos y árabes. Especialmente, la cuestión mauritana condicionó la política marroquí en relación a la recién creada OUA. La organización africana aprobó en su carta fundacional (25 de mayo de 1963), artículo 3, que los países africanos respetarían los límites fronterizos heredados del periodo colonial para así evitar conflictos entre vecinos que podrían llegar a generalizarse en el continente. Argelia se aferraría a este principio mientras Marruecos lo rechazaría por completo al sostener que, en relación a la disputa argelo-marroquí, dado que la frontera no había sido delimitada por ningún tratado oficial, no era cuestión de no estar de acuerdo con una frontera heredada, sino de que no existía tal frontera. La disolución del Grupo de Casablanca (1963) Otro factor que impactó negativamente en el estatus regional e internacional del Marruecos de principios de los años 60 fue el rotundo fracaso diplomático que supuso la desaparición del Grupo de Casablanca que Muhammad V consiguió convocar en 1961, y ello claramente como consecuencia de la nueva tendencia que su heredero sostenía en materia de política exterior. A medida que la política exterior marroquí va provocando el aislamiento del país, Hassan II intentará mejorar su imagen internacional convocando el Grupo de Casablanca. Sin embargo, esa reunión acabará siendo boicoteada por otros dirigentes en tres ocasiones consecutivas, una por Nkrumah, presidente de la República de Ghana, otra por Nasser, presidente de la República Árabe Unida (RAU), y la última por el presidente argelino, Ben Bella. Hassan II se enfrentó a este fracaso declarando públicamente que la finalidad del Grupo había sido provisional, para hacer frente a la crisis del Congo, y que en la actualidad su labor ya no era necesaria ante la creación de la OUA, pues ésta en su carta fundacional, la Carta de Addis Abeba, englobaba los Ana Torres García 85 objetivos que en su día se defendieron en Casablanca. Aunque el consejero de asuntos políticos de la embajada de Estados Unidos en Rabat informó de que en privado el monarca había reaccionado con enfado a la manera en que la disolución del Grupo se había hecho efectiva: la rotunda negativa de diferentes líderes a reunirse en Marruecos bajo su iniciativa. 181 En definitiva, tras la desaparición del Grupo de Casablanca y el surgimiento de la OUA, Marruecos se enfrentaba al desafío de cómo integrarse en la nueva organización panafricana cuyos principios le negaban toda validez a su reivindicación del territorio mauritano y las zonas fronterizas con Argelia. La escena política interna: las elecciones y la oposición al régimen 182 Este aislamiento a nivel regional e internacional irremediablemente influía en la situación política interna, alentando el endurecimiento de las críticas, previamente existentes, contra Hassan II durante 1963. Por ejemplo, Al Tahrir, órgano portavoz de la UNFP, opinaba que el gobierno marroquí, “después de fracasar en su política hacia Mauritania, del golpe que recibió con el aplazamiento de la reunión en la cumbre del grupo de Casablanca que debía tener lugar en Marrakech y de su fracaso en la cuestión de formar un Mogreb unido”, ha dejado a Marruecos aislado. 183 Estas críticas se sumaban a otras derivadas del proceso constitucionalista que Hassan II había puesto en marcha. En diciembre de 1962 se había aprobado por referéndum la nueva Constitución para Marruecos abriendo así un proceso de puesta en marcha de las que serían las nuevas instituciones del Estado. Por ello, 1963 sería un año de elecciones. 181 Airgram A-19 desde Rabat, 10 de julio de 1963. RG 59, Central Files, Box 3813, NARA. 182 Sobre la celebración de elecciones en Marruecos véase, entre otros, López García, B., Marruecos político: cuarenta años de procesos electorales (1960-2000). Madrid: Centro de Investigaciones Sociológicas, 2000. Sobre el papel de los partidos políticos marroquíes en el periodo de la década de los años 60 en particular, véase también Berrahou, Salah Eddine. L'État d'exception au Maroc: Essai sur les rapports entre le pouvoir et les partis politiques de l'opposition. Marrakech: Université Cadi Ayyad, 2002. 183 Documento nº 6346, “El Gobierno marroquí se prepara a renunciar definitivamente a Ceuta y Melilla a cambio de Río de Oro e Ifni, afirma ‘Al Tahrir’”, 11 de mayo de 1963. FNFF. Ana Torres García 86 En un discurso oficial en Fez, el 17 de abril Hassan II anunciaba las fechas de las elecciones: el 17 mayo para las legislativas y el 28 junio para las municipales. Aunque tensiones con el Istiqlal retrasarán éstas hasta el 28 de julio. 184 Para contrarrestar el peso de la oposición, como explica Bernabé López García, la administración apoyó a la coalición oficialista integrada por el Movimiento Popular y el Partido Democrático Constitucional, pasando a denominarse Frente para la Defensa de las Instituciones Constitucionales (FDIC) que, efectivamente, ganaría las elecciones. Sin embargo, no evitaría que el Istiqlal y la UNFP obtuvieran buenos resultados relativos. 185 Concretamente la UNFP demostraba su sólida implantación a lo largo del litoral atlántico, donde se localizaba el tejido industrial del país. Por ello, el monarca destituyó a Ahmed Reda Guedira el 6 de junio como titular de Interior y se tomarán medidas más drásticas ante la celebración de las elecciones municipales, programadas para el día 28 de julio. El 7 de junio se detienen a algunos diputados del Istiqlal “acusados de atentar contra la seguridad del Estado”. Y el 4 de julio serían arrestados unos 130 miembros de la UNFP, acción por la cual el día 12 este partido decide boicotear las elecciones. El sindicato UMT y el Istiqlal se unirían a esta protesta el 19 y 24 de julio, respectivamente. El resultado de todas estas maniobras sería que en los comicios saliese ganador el FDIC, consiguiendo más del 90% de los puestos, favorecido por unos índices de participación afectados por el boicot de las otras formaciones políticas. 186 Si el partido Istiqlal presionaba por “recuperar los territorios históricamente marroquíes y expoliados por el colonialismo”, la UNFP defendía vigorosamente una toma de posición alineada con las corrientes de izquierda que se extendían por el mundo árabe. 184 Annuaire de l’Afrique du Nord (1963), 1964, pp. 229-230. 185 De los 144 escaños de la Cámara de Representantes, el FDIC consiguió 68, el Istiqlal 41 y la UNFP 28. Idem, pp. 229-230. 186 López García, 2000, pp. 16-25. Ante estas acciones gubernamentales contra la oposición Ben Barka opta por refugiarse en el extranjero. Annuaire de l’Afrique du Nord (1963), 1964, p. 229-231. Ana Torres García 87 Sus pilares eran la consecución de una verdadera soberanía nacional, totalmente independiente de los países colonialistas y la defensa del surgimiento del movimiento de los No Alineados, siendo el apoyo a la causa argelina una cuestión de suma importancia. Ben Barka llega a declarar en 1962 que “la Revolución argelina es una parte de nuestra revolución, y nuestra revolución es una parte de la Revolución argelina”. 187 En consecuencia, la UNFP recelaba de la todavía existente influencia francesa, tanto en lo político como en lo económico, así como la permanencia de elementos extranjeros en Marruecos. Por ello, en estos años el partido exige la evacuación de las bases militares extranjeras, la ruptura de relaciones diplomáticas con Francia, la nacionalización de los bienes franceses, etc. En esta posición anti-francesa adoptada por la UNFP también hay que identificar, como señala Ihraï, una táctica dirigida a minar la credibilidad de la monarquía alauí en todos estos asuntos de materia exterior. Es decir, la política exterior propugnada por la UNFP bajo el liderazgo de Ben Barka estaba claramente condicionada por los objetivos del partido a nivel nacional. 188 Así se explican las manifestaciones de determinados líderes de la UNFP en sus contactos con diplomáticos estadounidenses. Contactos de los diplomáticos estadounidenses con líderes de la oposición en los meses previos a la Guerra de las Arenas Como se ha explicado anteriormente, el año 1963 fue bastante difícil para el recién llegado al trono. Tanto su política interior como exterior eran criticadas duramente y la oposición política a su gestión era implacable. Además, la tensión con el vecino argelino iba en aumento y la complicidad de ciertos sectores de la oposición marroquí 187 Citado en Ihraï, 1986, p. 105. 188 Idem, p. 106. Ana Torres García 88 con el régimen socialista revolucionario argelino aumentaba todavía más la desconfianza de Hassan II y su temor por la estabilidad del régimen. Los diplomáticos occidentales fueron testigos del clima de crispación entre ambas partes, trono y oposición, y así lo reflejaban en su correspondencia. La embajada de Estados Unidos en Rabat seguía con detenimiento el desarrollo de los acontecimientos y en sus informes a Washington dejaban patente su gravedad. Así, por ejemplo, en un telegrama del 28 de junio, tras analizar las dificultades a las que se enfrentaba Hassan II reiteraba el informante que “es necesario concluir que la situación política en Marruecos se está deteriorando”, al tiempo que señalaba cómo recientemente desde el entorno del rey, Ahmed Guedira y otros asesores del monarca, habían recibido muestras de una actitud “inusualmente amistosa”. 189 Pero no sólo elementos gubernamentales se mostraban más próximos. Es fácil comprender que en un momento de inestabilidad política tanto el régimen como la oposición tanteasen a la principal potencia occidental. De hecho, miembros destacados de la oposición contactaron con la embajada estadounidense para intercambiar pareceres sobre la situación política por la que atravesaba Marruecos e, incluso, para solicitar su ayuda. En concreto, los diplomáticos se entrevistaron con líderes como Abderrahim Buabid y Mehdi Ben Barka, intentando siempre ser discretos en sus contactos. 190 Así, el 25 de abril de 1963, sólo una semana después del anuncio de la convocatoria electoral, el funcionario encargado de Asuntos Laborales del consulado general de Casablanca, Peter Spicer, recibió la petición de Ben Barka de hablar sobre la situación política marroquí con la embajada. Para ello adelantó algunos temas a tratar, insinuando, o así lo interpretaron los diplomáticos, que la UNFP 189 Unnumbered, desde Rabat a Washington, 28 de junio de 1963. Ferguson. RG 59, Central Files, Box 3989, POL 1 MOR., NARA. 5229 190 Esta política abierta a sostener contactos tanto con figuras del gobierno como de la oposición a veces ocasionó conflicto con Palacio. Así lo comenta David G. Nes, encargado de negocios de la embajada americana durante aquellos años. Entrevista a David G. Nes por Dayton Mak, 28 de abril de 1992. Frontline Diplomacy (The Foreign Affairs Oral History Collection of the Association for Diplomatic Studies and Training), Manuscript Division, Library of Congress, Washington, D.C. Disponible en http://memory.loc.gov/cgi-bin/query/D?mfdip:2:./temp/~ammem_nNCf:: Ana Torres García 95 La negociación entre Muhammad V y Eisenhower acerca de la evacuación de las bases militares estadounidenses en Marruecos en 1959 propició también el acuerdo de retirada de tropas francesas, que se firmó el 1 de septiembre de 1959. El siguiente paso para el gobierno marroquí fue dirigir su presión diplomática hacia Madrid con el objeto de que se retirasen la totalidad de las tropas extranjeras de suelo marroquí. Pero los españoles se resistían argumentando que eran necesarias medidas de seguridad y garantías sobre Ifni, Sahara, Ceuta y Melilla. 218 Ante esta actitud, en el verano de 1960 comienza un intercambio epistolar entre Muhammad V y Franco en el que el primero urge la retirada inmediata de las tropas españolas. En la última carta enviada a Franco, en diciembre de 1960, volvía a exigir la retirada, afirmando su decisión de recuperar la integridad territorial de su país. Esta actitud también se traduciría en el inicio de las presiones marroquíes contra la presencia española en suelo norteafricano ante el foro de Naciones Unidas. Finalmente, tras la muerte de Muhammad V en febrero de 1961 y, al parecer, para evitar un conflicto con su sucesor, España acepta la evacuación de sus tropas, cuestión que quedará resuelta el 31 de agosto de 1961. 219 Sin embargo, este lento proceso y la persistencia de acuerdos bilaterales incumplidos crearon un profundo clima de desconfianza entre ambas partes que explica, en parte, la posterior actitud española. 220 A principios de los años 60, como ha explicado Tussell en su trabajo sobre Carrero Blanco, el futuro vicepresidente, 221 consideraba probable que España tuviese que hacer frente a una “guerra limitada” en el norte de África. El gobierno español consideraba 218 Suárez Fernández, 1984, vol. IV, pp. 232-233; Ybarra, 1998, p. 287. Según Ybarra, en la negociación sobre Tarfaya en Cintra el ministro Balafrech acordó que los españoles se replegarían hasta acordar la evacuación total. El requerimiento de Muhammad V en 1960, por tanto, iba en contra de lo aceptado por Balafrech en 1959. Ybarra, 1998, p. 354. 219 Ybarra, 1998, pp. 298-299. Sobre la operación “Repliegue”, véase Salueña, J. A. "Repliegue del Ejército Español en la Zona Norte el Protectorado en Marruecos", Anales de Historia Contemporánea, vol. 23 (2007): 199-220. 220 Marquina, 1986, pp. 729-733. 221 Será nombrado el 21 de septiembre de 1967. Ana Torres García 96 que le había “surgido una frontera sur con un Marruecos independiente que tiene ambiciones imperialistas contra nosotros”. 222 Este cálculo estratégico, junto con la amenaza del comunismo internacional, era uno de los aspectos que conformaban el planteamiento de seguridad y defensa respecto a los territorios españoles en África, así como de las islas Canarias. Así se le hizo saber a los estadounidenses en diversas ocasiones, tales como en 1961 con ocasión de la concesión de ayuda militar americana a Marruecos; o en 1963 durante las negociaciones de la renovación de los acuerdos de las bases con Estados Unidos, pues uno de los argumentos españoles para reconsiderar los términos de los Convenios lo constituía la aparición de esta nueva amenaza, la posibilidad de un conflicto con Marruecos, que no había sido contemplado en 1953. 223 Esta percepción española se volvería a plantear en 1968, cuando de nuevo se negociaba la renovación de los acuerdos de las bases americanas en España. 224 Con todo, los estadounidenses siempre dejarían muy claro que ellos se inhibirían totalmente en el caso de que estallase un conflicto entre Marruecos y España. 225 La experiencia del enfrentamiento armado con motivo de la guerra de Ifni, en la que Francia tuvo que ayudar a España, no contribuiría a crear un clima de confianza entre ambos países. Así, consideraciones estratégicas, además de económicas, 226 explican la actitud de empecinamiento de Presidencia del Gobierno en mantener bajo control español Sidi Ifni y el Sahara Occidental a pesar del proceso descolonizador que ya 222 Citado por Viñas de un informe redactado por el Ministerio de Asuntos Exteriores español con ocasión de la renegociación de los Convenios con Estados Unidos en 1963. Viñas, Á. En las garras del águila: los pactos con Estados Unidos, de Francisco Franco a Felipe González (1945-1995). Barcelona: Crítica, 2003, pp. 342-343. 223 Marquina, 1986, pp. 747-759, 763; Tussell, Carrero: la eminencia gris del régimen de Franco, 1993, pp. 302-305. 224 “Information Memorandum from the Assistant Secretary of State for European Affaires (Leddy) to Secretary of State Rusk”, FRUS, 1964-1968, vol. XXII, Documento 222, p. 450. 225 Viñas, 2003, pp. 343, 362. De hecho, según este autor, Estados Unidos impidió “que el material de su procedencia se utilizara en la campaña de Ifni-Sahara”, p. 368. Ybarra corrobora esto, véase 1998, p. 295. 226 España ya explotaba yacimientos de fosfatos en el Sahara Occidental. Ana Torres García 97 estaba en marcha a escala internacional. Los intentos de Hassan II por negociar bilateralmente el futuro de los territorios reivindicados no obtuvieron el fruto deseado en aquel periodo (1962-1963) y, a largo plazo, terminaría por dificultar en gran manera el futuro del Sahara Occidental y las relaciones de España con Marruecos. Las relaciones entre España y Marruecos antes de la Guerra de las Arenas En apartados anteriores hemos señalado el proceso por el cual, tras su subida al poder, Hassan II utilizará la acción exterior de Marruecos como instrumento para afianzarse en el poder en un momento políticamente difícil debido a la fuerte oposición de izquierdas (UNFP) y también la nacionalista (Istiqlal). La primera se veía favorecida por el auge de la Argelia republicana y socialista tras la consecución de su independencia. La segunda seguía insistiendo, de mano de su líder Allal al-Fasi, en sus reivindicaciones territoriales con el objetivo de recuperar el “Gran Magreb”. La política del monarca por tanto tendrá como uno de sus ejes de actuación la apropiación del discurso reivindicatorio de territorios considerados marroquíes, proceso ya iniciado bajo Muhammad V. En el caso de España esto afectaba a las ciudades de Melilla y Ceuta, los peñones, Ifni y el Sahara Occidental. Aunque la oposición insistía en su discurso reivindicativo, Hassan II planteó su propia línea de actuación. Los años 1961 y 1962 habían supuesto un período de difícil vecindad con España. Esto se debió al planteamiento de las reivindicaciones de Marruecos sobre Ceuta y Melilla en el foro de Naciones Unidas (1961-1962) y a que, el 30 de junio de 1962, el reino alauí había ampliado la extensión de sus aguas territoriales de 6 a 12 millas, perjudicando seriamente los intereses de la flota pesquera española. 227 Sin embargo, desde 1962 y durante los primeros meses del año 1963, se aprecia un cambio de actitud. Como explicaremos a continuación, Hassan II dejaría muy claro al 227 González Campos, J. "Las pretensiones de Marruecos sobre los territorios españoles en el Norte de África (1956-2002)", Documento de Trabajo Nº 15/2004 - 16/04/2004, Real Instituto Elcano (2004). Ana Torres García 98 gobierno español cuál era su posición respecto a estos temas en diversas ocasiones y con distintos interlocutores: aparcar la cuestión de los Presidios españoles, pero negociar la “devolución” de Ifni y Sahara. 228 Desgraciadamente, el monarca marroquí no encontró una respuesta inmediata por parte española y este contratiempo, quizás, junto con la falta de respuesta también a su otro contencioso territorial con Argelia, que explicaremos más adelante, fuesen factores conducentes a que la tensión creciera y terminase por estallar el conflicto de la Guerra de las Arenas. Veamos cuáles fueron esos momentos y circunstancias en que Hassan II intentó negociar con España. Hassan II necesita un éxito en materia territorial. Intento de acercamiento a España Las simpatías de la oposición marroquí de izquierdas con el régimen que se había instaurado en Argel no podían sino preocupar gravemente a Hassan II y explicar, por tanto, su búsqueda de apoyos en el exterior. 229 Efectivamente, nada más subir al trono, el monarca intentará mejorar sus relaciones con países como Francia, España y Estados Unidos. La nueva actitud hacia el gobierno español se haría notar en breve. En 1961, el capitán general D. Agustín Muñoz Grandes, jefe del Alto Estado Mayor, en representación de España viajó a Marrakech para asistir a la fiesta de la Independencia de Marruecos que se celebra el 18 de noviembre. Durante las ceremonias, Muñoz Grandes tuvo la oportunidad de conversar con el monarca: “El Rey recibió a las misiones militares extranjeras una por una deteniéndose con el Capitán General Señor Muñoz Grandes a quien saludó muy expresiva y cariñosamente recordando cuando le conoció en España siendo príncipe heredero. Después le encargó un saludo agradecido para S. E. el Generalísimo. Reiteró nuevamente al Capitán General su simpatía y agradecimiento por la misión que se le ha confiado obligándole a desplazarse hasta Marrakech. 228 González Campos señala en su nota 45 que en DDF, 1962, I, en el Documento nº 112, pp. 368-370 se recogen las declaraciones de un diplomático marroquí planteando ya la cuestión reivindicativa en esta línea. 229 Larramendi, 1997, p. 250. Ana Torres García 99 El Capitán General le dio las gracias y la entrevista terminó con la misma cordialidad y afecto con que había empezado.” 230 Sin embargo, de acuerdo con la documentación consultada, en aquel momento Hassan II no hizo ninguna referencia a un posible encuentro con el General Franco. Tras aquel encuentro, los marroquíes seguirían estando en contacto con Muñoz Grandes. Esto se desprende de que, en mayo del 1962, el Departamento de Estado informa al encargado de negocios español en Washington, Espinosa, con motivo de una reunión informativa sobre los aviones que Estados Unidos iba a vender a Marruecos, de que tienen la impresión de que Hassan II está decepcionado por la “falta de respuesta española a las 'iniciativas amistosas' planteadas al Capitán General Muñoz Grandes en Marraquex”. 231 De lo que inferimos que Hassan II aquel noviembre de 1961 ya planteó alguna propuesta de negociación a Muñoz Grandes. De hecho, también sabemos que desde 1962 la diplomacia marroquí ya tenía claro que su objetivo fundamental era la anexión de Ifni y el Sahara, los territorios del sur. 232 Paralelamente a estos contactos cordiales se produjeron hechos no tan amistosos. Como mencionamos anteriormente, el 30 de junio de 1962 Marruecos había ampliado sus aguas jurisdiccionales en perjuicio de España y sus derechos de pesca según los acuerdos bilaterales posteriores a la independencia (1957). Ello había dado lugar a una serie de incidentes, como la captura de pesqueros españoles por parte de los marroquíes, y el consiguiente aumento de la tensión entre los países vecinos. 233 A pesar de todo esto Marruecos manifiesta su intención de hacer un esfuerzo por calmar la situación. 230 “Cordial entrevista del Capitán General Muñoz Grandes con el Rey de Marruecos”, 17 de noviembre de 1961. 1520/2, RAH. 231 "Departamento de Estado informa a nuestro encargado de Negocios [Espinosa] sobre la decisión de Estados Unidos de venta de aviones a Marruecos. Hassan II decepcionado por falta de respuesta a iniciativas amistosas planteadas a Capitán General Muñoz Grandes”, 9 de mayo de 1962. 1720/1, RAH. 232 Julio D. González ha señalado que “un diplomático de Marruecos ... afirmó que la cuestión de Ceuta y Melilla se suscitaría más tarde, pues lo prioritario en 1961-1962 era la devolución de Ifni.” Julio D. González Campos. “Las pretensiones de Marruecos sobre los territorios españoles en el Norte de África (1956-2002)”. T Nº 15/2004 - 16/04/2004, nota 45. 233 Togores, 2007, 415; Villar, 1982, p. 85ss. Ana Torres García 100 El 19 de septiembre de 1962, con ocasión de unas reuniones conjuntas entre el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, se reúnen en Washington Abderrahman Tazi, entonces director general de Política Económica del ministerio de Asuntos Exteriores de Marruecos, y Francisco Giménez Torres, subgobernador del Banco de España. En esa reunión el representante marroquí informa confidencialmente del interés del monarca alauí por celebrar una entrevista personal con Franco para negociar con el gobierno español sobre determinados asuntos de interés mutuo. En concreto, se mencionan como objetivo de dicho encuentro plantear las cuestiones del límite de las aguas jurisdiccionales marroquíes y la explotación de las riquezas petrolíferas del Sahara: “En cuanto al segundo problema se piensa en los medios políticos marroquíes que también por vía de negociación amistosa, pudiera alcanzarse, respecto a la explotación de los posibles yacimientos petrolíferos en el Sahara, una solución similar a la obtenida por Francia en Argelia, esto es autorizando participación de capital marroquí en la explotación e investigación.” 234 Además, se sugiere lo siguiente: “Como preparación de la citada entrevista personal, el Sr. Tazi cree posible que al regreso de su Ministro de Asuntos Exteriores a Rabat procedente de la O.N.U., hacia principios del próximo mes de octubre, se detuviese en Madrid para entrevistarse principalmente con el Excmo. Sr. Vicepresidente del Gobierno, a quien considera especialmente preparado, por razón de su larga permanencia en África, para mantener mejor esta amistosa discusión de las diferencias existentes.” 235 Y así fue. El ministro de Asuntos Exteriores marroquí, Ahmed Balafrech, viajó en visita oficial a España donde permaneció del 24 al 29 de octubre de 1962. Poco después, para 234 “Entrevista celebrada en Washington entre el Ilmo. Sr. Abderrahman Tazi, Director General de Política Económica del Ministerio de Asuntos Exteriores de Marruecos y Don Francisco Jiménez Torres”, 19 de septiembre de 1962. Carta de Emilio Garrigues (Washington) a Ramón Sedó Gómez, director general de Política Exterior (Madrid), 21 septiembre 1962. Legajo 8610 Expediente 1, “Relaciones con Estados Unidos (1961-1967)” (de aquí en adelante: L8610E1), AMAE. 235 Ibidem. Ana Torres García 101 corresponder a esta visita el capitán general Muñoz Grandes 236 se desplazaría a Marruecos en noviembre. A principios de los años 60 el reparto de competencias dentro del gobierno español era tal que los asuntos relativos a Marruecos y los territorios bajo control español en África correspondían a la Presidencia del Gobierno y no al Ministerio de Asuntos Exteriores. Esta división no sólo era administrativa, también se debía a importantes diferencias de parecer en cuanto a cuáles debían ser las líneas de actuación del gobierno español en lo tocante a la política africana del régimen. Dentro del mismo había quien defendía mantener el statu quo pero, por otro lado, había voces que abogaban por sumarse al movimiento de descolonización que se iba imponiendo a escala internacional con el objeto de que España no quedase aislada. Por esta razón, y dado que el Jefe del Estado se inclinaba por la acción inmovilista, los contactos e iniciativas referentes a Marruecos se llevarán a cabo a veces por parte del cuerpo diplomático, pero también en ocasiones, las fundamentales, por el vicepresidente del gobierno que en aquel momento era Muñoz Grandes. Además, el hecho de que por parte de Marruecos estas cuestiones se tratasen directamente con el rey añadía opacidad a todo el proceso, puesto que la función de su ministro de Exteriores era sobre todo de ejecutor de las instrucciones de Palacio. En noviembre de ese año, del 17 al 21, el capitán general volvería a viajar a Marruecos con ocasión de la celebración de la fiesta nacional marroquí. 237 El día 21 Muñoz Grandes se entrevistó con Hassan II y al ministerio de Exteriores español en Madrid se le informó escuetamente de lo siguiente: “Capitán General Muñoz Grandes fue recibido en audiencia por su Majestad Hassan II asistiendo Presidente Señor Balafrej y Embajador Marruecos en Madrid. Entrevista, que 236 El 11 de julio de 1962 Muñoz Grandes sería nombrado vicepresidente del gobierno, cuando ya era jefe del Alto Estado Mayor 237 “Detalles de la estancia en Marruecos del Capitán General Muñoz Grandes”, 21 noviembre 1962. 1894/8, RAH. Ana Torres García 102 duro más de dos horas, se desarrolló, según me dice Capitán General, en términos de mutua comprensión y deja ambiente preparado para futuras conversaciones.” 238 Resulta difícilmente comprensible que tras dos horas de conversación con Hassan II esto fuera lo que se trasladase al Palacio de Santa Cruz. Parece poder concluirse claramente que, en cuanto a Marruecos, Exteriores no sólo estaba subordinado a Presidencia del Gobierno sino que incluso no se le mantenía informado de todo lo referente a las relaciones con Marruecos. En esta visita Hassan II pidió que se transmitiese a Franco su solicitud de reunirse con él. La Agencia EFE publicó lo siguiente al respecto: “El Capitán General Don Agustín Muñoz Grandes, Vicepresidente del Gobierno español, ha dado hoy por terminada su estancia oficial en Marruecos, país que ha visitado como invitado de honor con motivo de la celebración de la Fiesta Nacional marroquí. En el Palacio real, el Capitán General español se despidió hoy al mediodía del Monarca marroquí en una solemne ceremonia, en el transcurso de la cual S. M. Hassan II ha expresado el deseo de celebrar una entrevista con el Jefe del Estado español, Generalísimo Franco, bien en Marruecos o en España. El Monarca, que ha entregado al Vicepresidente del Gobierno español las insignias del Cordón de Gran Oficial de la Orden Militar del Trono, la mas alta condecoración marroquí, que le ha concedido con ocasión de este viaje, declaró dirigiéndose a Muñoz Grandes: ‘En este salón del trono del Palacio Real es la primera vez que recibo una dignidad tan alta del Gobierno español’. El Monarca reiteró su deseo de que esta entrevista entre los dos Jefes de Estado se celebre en la fecha mas próxima posible, al mismo tiempo que le rogaba transmitiera sus mejores votos para el Caudillo de España....". 239 Al parecer Franco desestimó la celebración de dicha reunión en aquellos momentos. 240 Pero no hay duda que la tensión bilateral entre Rabat y Madrid cesó temporalmente y se asentaron las bases de un intento de mejora en la comunicación entre ambos gobiernos. 238 “Entrevista cordial de Hassan II con Muñoz Grandes deja ambiente preparado para futuras conversaciones”, 21 de noviembre de 1962. 1895/3, RAH. 239 “Nuevas informaciones de la estancia de Muñoz Grandes en Marruecos”. Telegrama del Encargado de Negocios en Rabat (Riva) y noticia facilitada por la agencia EFE. 21 de noviembre de 1962. 1896/14, RAH. 240 Togores, 2007, pp. 415, 480. Ana Torres García 103 En este sentido los estadounidenses manifestaron al ministro Balafrech su satisfacción por la mejora en la relación bilateral. 241 En febrero de 1963, con motivo de la audiencia de presentación de credenciales como nuevo embajador de España en Marruecos, Manuel Aznar, hace el siguiente comentario: “No hay duda de que el Rey se siente sometido a fuertes presiones por parte de los partidos de izquierda y esas presiones se acentuarán en las próximas campañas electorales, ... por eso parece buscar a toda costa algún éxito personal con vistas a mantener popularidad de monarquía y si cabe fortalecerla. Puso especial interés en mostrar su admiración y reverencia hacia nuestro Caudillo, como se deduce del discurso y acentuó sus (¿) esperanzas que en su ánimo y en todo gobierno ha promovido reciente visita del Capitán General Muñoz Grandes”. 242 Claramente, como sostiene el biógrafo de Muñoz Grandes, Togores, el capitán general realizó importantes funciones de diplomático. 243 En cuanto a Marruecos, según Attilio Gaudio, el papel diplomático de Muñoz Grandes prosigue y en 1966 celebra entrevistas secretas en Madrid con Allal el-Fasi, pues, según el italiano, era partidario de las tesis marroquíes respecto al Sahara. 244 241 “En una noticia fechada en Rabat, la Agencia United Press International dice, entre otras cosas que "funcionarios norteamericanos han manifestado al ministro marroquí de Asuntos Exteriores, Balafrej, que sería conveniente para Marruecos vivir en términos amistosos con su vecina España. Las fuentes informantes -añade la citada agenciacitan a estos funcionarios norteamericanos como diciendo que una violenta campaña contra España desalentaría a los capitales norteamericanos para realizar inversiones en Marruecos, cuando Marruecos esta necesitando inversiones extranjeras. … Finalmente, dice que "las conversaciones llevadas a cabo por el Capitán General Muñoz Grandes han sido calificadas tanto por los españoles como por los marroquíes como 'fructíferas' y una fuente puntualizó: 'Ahora sabemos cual es la postura de cada una de las dos partes'. EFE”. 1896/15, RAH. “Funcionarios norteamericanos manifiestan a Balafrej conveniencia de que Marruecos viva en términos amistosos con su vecina España. Noticia facilitada por la agencia EFE”, 21 de noviembre de 1962. Por parte española también se apreciaba la labor de Balafrech. En conversación con su homólogo francés, el ministro español de Exteriores manifestó que las relaciones con Marruecos habían mejorado claramente “desde tiempos de Balafrej”, comentó que “este es un hombre honesto con el que ha sido posible convenir ciertos acuerdos de procedimiento que habían sido paralizados”. Documentos 136 y 142, “Entretien Couve-Castiella”, 20 de noviembre de 1963. Vol. 19, Sous-serie: Entretiens et messages 1956-66 (Microfilm), Serie: Secretariat General 1945-1966, AMAEF. 242 “Precisiones del Embajador Aznar sobre las palabras de S. M. el Rey Hassan en el acto de la presentación de credenciales”, Telegrama nº 46, desde Rabat, 9 febrero 1963. Documento nº 6349, FNFF. 243 Togores, 2007, 480. 244 Gaudio, A., Le dossier du Sahara Occidental, p. 201; también citado por Villar, 1982, p. 116. Agustín Muñoz Grandes cesa el 22 de julio de 1967 como vicepresidente del gobierno. Ana Torres García 104 Y, efectivamente, en la documentación consultada encontramos indicios de que así fue. En diciembre de 1966, Muñoz Grandes hace partícipe a Harriman de su postura respecto al contencioso del Sahara: “…el Vicepresidente del Gobierno, insistiendo mucho que hablaba a título personal, dijo que se podría pensar en una fórmula de cooperación que, manteniendo firmes los lazos de España con el Sahara y la absoluta protección nuestra a la población sahariana, diera la posibilidad de una participación, en la explotación de los recursos naturales de varios órdenes de toda esa área, a los países y poblaciones circundantes. … Aunque los puntos concretos de conflicto sobre trazado fronterizo entre Marruecos y Argelia se sitúan principalmente en Beida, al norte de Tinduf, en otro punto cerca de Colomb-Bechar, y si acaso un pequeño punto en la zona vecina a Uxda, la verdadera manzana de la discordia es la cuenca de Tinduf con los importantísimos depósitos de mineral de hierro que posee. Argelia está interesada en buscar una salida fácil al mar para este mineral, y encuentra que en lugar del largo y costoso recorrido hasta el Mediterráneo, les sería mucho más conveniente una salida al Atlántico por Sequia-ElHamra, territorio español. España por su parte ha encontrado depósitos de fosfatos en territorio del Sahara, de fácil explotación, y los datos que se reciben de los técnicos son esperanzadores respecto a la posible existencia de petróleo a lo largo de la franja costera…dijo el Capitán General que se les había hecho presente a los marroquíes que dada la creciente demanda de fertilizantes en el mundo no era previsible que la explotación y comercialización de los fosfatos del Sahara produjera un grave daño a la producción marroquí. … … El General Muñoz Grandes, que insistió hablaba a título personal, dijo que él estaba tratando de ganar el consenso en el seno del Gobierno español, para esta política; y que los marroquíes conocían estas ideas y no podían dudar ni de su palabra ni de su amistad. …[sin firma]” 245 La posición del entonces vicepresidente del gobierno, claramente a favor de un acuerdo con Marruecos en materia territorial que incluyese cierto tipo de cooperación a favor de los intereses de ambos países, es muy posible que incidiese favorablemente en el gobierno marroquí y en el español propiciando un periodo de relaciones cordiales mientras se sostuvo el principio de que ambos gobiernos eran proclives a la negociación. Sería por tanto interesante poder contar con más información que arrojase 245 “Conversación Muñoz Grandes-Harriman sobre posible cooperación países limítrofes en explotación recursos Sahara”, Nota confidencial nº 28 para el Señor Ministro de la Dirección General de Norteamérica, Medio y Extremo Oriente (lo escribe el Director General). Asunto: Conversaciones con Embajador Harriman sobre África del Norte, 15 diciembre de 1966. Documento nº 14747, FNFF. Ana Torres García 111 A principios de 1966, mientras los marroquíes presionan, 262 entre Presidencia y el Ministerio de Asuntos Exteriores se discute la postura a tomar sobre el Sahara e Ifni. Se estaba de acuerdo en separar el Sahara del dossier de Ifni, pero había varias opiniones sobre la política a seguir respecto al Sahara. La cuestión la dirimió Carrero aceptando negociar Ifni, pero no el Sahara. 263 Esto se adoptaría como política definitiva en noviembre. 264 Los primeros contactos conducentes a la retrocesión de Ifni tuvieron lugar a partir de 1967, 265 una vez que la Asamblea General de Naciones Unidas, en su resolución 2229/(XXI) del 20 de diciembre de 1966, separó los procesos de descolonización de Ifni y del Sahara Occidental. 266 En febrero de 1967, el ministro de Asuntos Exteriores Laraki anuncia ante la Asamblea General de Naciones Unidas que se ha concluido un acuerdo “entre los dos gobiernos para la aplicación práctica de la resolución relativa al conflicto de Ifni”. 267 El rey de Marruecos presionaría para entablar las negociaciones relativas a Ifni a lo largo de 1967, 268 pero la contrapartida que solicitaba España, la firma de un acuerdo de pesca, entre otras cuestiones bilaterales pendientes, 269 no fue 262 “Carta del Ministro de Asuntos Exteriores marroquí solicitando la pronta apertura de negociaciones ‘a fin de solucionar el contencioso territorial’”, 10 de junio de 1966, documento adjunto a la Carta nº 30 del Embajador en Rabat (Ibáñez). 23980, FNFF. 263 Pardo, 2007, p. 106. 264 Idem. 110. 265 Suárez Fernández, 1984, p. 419; Villar, 1982, 132 ss. 266 Martínez Milán, J. Mª, “La descolonización del Sahara Occidental”, Espacio, Tiempo y Forma S. V, Hª Contemporánea, p. 195. Texto de la Resolución disponible en: http://daccess-dds-ny.un.org/doc/RESOLUTION/GEN/NR0/007/64/IMG/NR000764.pdf?OpenElement 267 Hernando de Larramendi, 1997, nota 28, pp. 361-362. 268 Véase el mensaje de Hassan II a Franco a través de Mezzian descrito en una carta del ministro Castiella al embajador Ibáñez en Rabat, fechada el 2 de marzo de 1967, informándole de la conversación mantenida con el general Mizzian: “…El Embajador de Marruecos, después de manifestarme que en el próximo discurso de la Fiesta del Trono el Rey piensa hacer una alusion a Ifni, añadió que era deseo del Soberano mantener el diálogo con España por medio de algún interlocutor de la confianza de ambos Jefes de Estado…”. “Carta a nuestro Embajador en Rabat informándole de la conversación mantenida con el General Mizzian”, 3 de marzo de 1967, Documento nº 23781, FNFF. La respuesta la entregaría Ibáñez al Rey el 24 de marzo señalando la predisposición de españa a negociar. Suárez Fernández, 1984, p. 419. La insistencia de Hassan II se retrata también en el documento nº 19228, “Entrevista del Embajador en Rabat con Rey Hassan para hacer entrega carta de Su Excelencia”, del 9 de septiembre de 1967. 269 Pardo, 2007, p. 119. Ana Torres García 112 admitida por el gobierno marroquí hasta el verano de 1967. 270 Es a principios de septiembre, por tanto, cuando Franco comunica a Hassan II que su gobierno ya está en condiciones de entablar negociaciones. 271 Es de señalar que en conversaciones con altos cargos estadounidenses no es hasta 1967 que los españoles hacen referencia a estos contactos sobre Ifni. Por ejemplo, en abril de 1966, en una reunión entre el embajador español en Washington y representantes del Departamento de Estado, se trata de la polémica desatada por la protesta marroquí a una posible participación de capital estadounidense en la explotación de los yacimientos de fosfatos saharianos. En esta conversación se menciona el encuentro de Barajas, pero no se informa de que se llegase a ningún acuerdo de importancia. 272 Al año siguiente, con ocasión de una entrevista del ministro Castiella con el secretario de Estado de los Estados Unidos, Sr. Rusk, el 13 de noviembre de 1967, se hace referencia a la cuestión de Ifni, pero sin mención de ningún acuerdo concreto, aunque Castiella ya anuncia que: “Dentro de la línea general de descolonización, estamos en tratos con Marruecos sobre Ifni, habiéndose intercambiado correspondencia entre nuestros dos Jefes de Estado, esperando llegar pronto a una solución satisfactoria; conviene tener en cuenta que España tiene una muy sólida posición jurídica en la materia.” A lo que Rusk contestó: “Estoy muy contento de ver que permanece la amistad hispano-marroquí, esto es muy importante. Marruecos necesita amigos en su situación actual.” 273 España y Marruecos finalmente discutirían los detalles durante el verano del año siguiente 274 y el 15 de julio de 1968 el ministro Castiella informa al secretario de Estado 270 Larramendi, 1997, p. 362. 271 Suárez Fernández, 1984, pp. 421-422. 272 “Acta entrevista Embajador Merry del Val con Subsecretario Estado Adjunto para Asuntos Africanos, Mr. Palmer, Mr. Frank Ortiz y Secretario de Embajada, Sr. Jordana. Asisten Embajador Marqués Ferry del Val, Ministro Consejero Sr. Aguirre de Cárcer; Secretario de Estado Adjunto, Sr. Palmer [sucesor de Mennen Williams], Director Asuntos Políticos Africa del Norte, Mr. Root”, 15 de abril de 1966, p. 5. L8610E1, AMAE. 273 “Acta de la entrevista del Ministro de Asuntos Exteriores Señor Castiella con el Secretario de Estado de los Estados Unidos, Mr. Rusk”, Washington, 13 de noviembre de 1967, pp. 5, 10-11. L8610E1, AMAE. Ana Torres García 113 en Washington de que las conversaciones con Marruecos para negociar la descolonización de Ifni habían comenzado y que él esperaba que en unos meses la retrocesión estuviese efectuada. 275 Todo lo expuesto en los párrafos anteriores nos hace concluir que la cuestión de la retrocesión de Ifni no fue decidida, en absoluto, durante el encuentro de Barajas. Pudo haberse acordado la necesidad de conversaciones sobre el futuro de este territorio, pero no la inminente retrocesión a Marruecos. Consideraciones sobre el islote de Perejil El desconocimiento de lo sucedido en Barajas ha llegado a tener incluso repercusión en la interpretación del conflicto más reciente entre España y Marruecos. Tras la crisis de la isla de Perejil de julio de 2002 se publicaron diversas noticias y artículos tratando de informar sobre el aspecto legal de la crisis intentando dilucidar la cuestión de la soberanía del islote. En aquel momento se llegó a manifestar que la soberanía del islote de Perejil fue una de las cuestiones objeto de negociación en aquel encuentro en Barajas de 1963: “los acuerdos secretos que el anterior Jefe del Estado, Francisco Franco, llevó a cabo con el Rey Hassan II de Marruecos, el 6 de Julio de 1963, acuerdos que la diplomacia española bautizó con el nombre de “Espíritu de Barajas”. El contenido de esos acuerdos comprendía, en realidad, cuatro cuestiones. La primera consistía en que España debía poner fin a su presencia en el territorio de Ifni en 1969, cosa que efectivamente hizo, como todo el mundo sabe. La segunda era llegar a un entendimiento con Marruecos en torno al territorio del Sahara español, congelando Marruecos durante unos años sus reivindicaciones sobre ese territorio. La tercera fue que Marruecos se olvidara sine die de Ceuta y Melilla, ciudades que España consideraba evidentemente como irrenunciables. Por último, respecto al islote del Perejil, se decidió que pasara a ser una especie de “tierra de nadie”, aunque la interpretación correcta debe ser de ninguno de los dos, de forma que ninguno de los dos países tuviera presencia militar o civil permanente en el islote. Ya sabemos que España cumplió los acuerdos, retirando los destacamentos militares del islote. También hizo lo propio con Ifni, mientras que 274 Sobre la negociación de Ifni véanse en FNFF, los documentos nº 20316, 20318, 20320 fechados de agosto de 1968. 275 Dean Rusk, “Telegram from the Department of State to the Embassy in Spain”, Washington, 16 julio de 1968, FRUS, 1964-1968, vol. XXII, documento nº 210, p. 416. Ana Torres García 114 Marruecos no cumplió respecto al Sahara, ni Ceuta y Melilla, frente a las cuales sigue haciendo declaraciones y reivindicaciones de todo tipo.” 276 Ciertamente, la documentación diplomática que hemos podido consultar a este respecto y que aquí hemos explicado nos hace coincidir con los autores anteriormente citados concluyendo que la entrevista en Barajas, a pesar de las intenciones de Hassan II, no se tradujo en ningún acuerdo concreto relacionado con los territorios africanos bajo control español que Marruecos reivindicaba. Y así se explican los hechos que tuvieron lugar a continuación. Reunión de Hassan II con el ministro Fraga Ante la ausencia de respuesta a sus propuestas por parte de España, Hassan II reitera su solicitud de entablar negociaciones añadiendo un tono más dramático en julio de ese año, sólo días después de la entrevista con Franco en Barajas, insistiendo en que el plazo se le acaba pues la sesión parlamentaria comenzaría en el mes de noviembre siguiente. El 9 de julio llega de visita oficial a Marruecos el ministro de Información y Turismo, Manuel Fraga Iribarne. El ministro español fue agasajado en su visita con todo tipo de atenciones y varias entrevistas con el rey. “Al final de la audiencia el monarca impuso a nuestro ministro de información el gran cordón de la orden 'Uissam Alauita', lo que dio ocasión a que se pronunciaran nuevamente palabras de recíproca consideración y afecto. La ceremonia estuvo revestida de un alto rango protocolario confirmándose el éxito de la visita ministerial que no deja de ofrecerse con altas calidades en cada uno de los homenajes que recibe... Al término de la visita a Hassan II indicó éste que esperaba verle de nuevo para seguir examinando en líneas generales el panorama abierto en el comunicado de la conversación de Barajas.” 277 276 Bermejo García, R., “Algunas cuestiones jurídicas en torno al islote del Perejil”. ARI Nº 25-2002 - 18.7.2002. Real Instituto Elcano. Disponible en: http://www.realinstitutoelcano.org/wps/portal/rielcano/contenido?WCM_GLOBAL_CONTEXT=/elcano/ elcano_es/zonas_es/defensa+y+seguridad/ari+25-2002 277 Telegrama nº 433 del Embajador en Rabat (Aznar), 9 de julio de 1963. 2136/4, RAH. Ana Torres García 115 El ministro disfrutó una amplia agenda de actividades que subrayaba el buen momento de las relaciones bilaterales: “[la] jornada ayer fue de una incesante actividad para ministro Fraga Iribarne y para este embajador que le acompaña. Desde las ocho de la mañana hasta la una de la madrugada siguiente fue un constante participar en fiestas y celebraciones durante las cuales continuó el ministro Fraga siendo objeto de las más delicadas deferencias personales. ... A reserva de informar a V.E. con mayores detalles sobre este viaje oficial del ministro español de información, deseo adelantarle la seguridad de que ha constituido un gran éxito oficial y personal y una excelentísima colaboración en el trámite de las relaciones entre los dos países y los dos gobiernos.-Aznar" 278 Además de sobre el aspecto protocolario, el embajador dio cuenta a Madrid de la reunión del ministro de Información español con Hassan II el día 11 de julio, en la cual estuvieron presentes también Balafrech, Boutaleb y el embajador español: “Durante cerca de media hora [el] Rey expuso al Señor Fraga, rogándole que diera traslado de todo ello al Caudillo, su pensamiento muy concreto sobre las relaciones hispano-marroquíes y sus ideas sobre los diálogos y trato venideros. … Ha hecho frecuentes alusiones a dicha entrevista de Fez [en el mes de abril anterior] y ha enriquecido o aclarado las ideas que entonces me comunicó con matiz y acento de muy alto interés a mi juicio. El aplazamiento “sine die” por tres o cuatro generaciones –han sido sus palabrasde cualquier diálogo sobre Ceuta y Melilla, la conformidad con que España posea una gran base militar estratégica en el Sahara y una participación preferentísima en la riqueza posible del desierto; y, en definitiva, la imperiosa necesidad de pensar en alguna forma de gran pacto hispano-marroquí para presentar un frente común o mejor dicho una barrera común contra el comunismo han sido los temas centrales de la exposición del Rey; con la reiterada advertencia, que casi se convertía en súplica, de que no se le deje llegar con las manos vacías a la apertura del parlamento marroquí a fines de noviembre de este año porque ello le colocaría en situación muy enojosa y delicada. Para mí la novedad de esta entrevista de hoy respecto de la Fez ha estado en la aspiración que Hassan II ha dejado entrever con bastante claridad de encaminar las cosas hacia formas de cooperación, de entendimiento y de acuerdo que por momentos parecían adoptar los perfiles de una verdadera alianza, aunque esta palabra no se haya pronunciado en ningún momento.” 279 278 Telegrama nº 437 del Embajador en Rabat (Aznar), 10 julio 1963. 2138/7, RAH. 279 Subrayado de la autora. Telegrama nº 440 desde Rabat, 11 julio 1963, documento nº 6352, “Hassan II suplica al Gobierno español que ‘no le deje llegar con las manos vacías a la apertura del Parlamento, en noviembre’”, 23 abril-11 julio 1963. FNFF. Ana Torres García 116 Unos días después el embajador de España en Rabat enviaba a Madrid una cartainforme en la que repetía, de manera más extensa, lo tratado con Hassan II en aquella audiencia y que reflejaba el pensamiento del monarca en aquellos momentos. ".. Considero que no te parecerá improcedente, ni vano, el hecho de que yo recoja en esta carta un esquema, nada más que un esquema, del pensamiento de Hassan II; y con ello te ofrezca una versión resumida y esencial de la entrevista, a manera de complemento y apéndice de la exposición que haya hecho el Ministro de Información." 280 Explicando la amenaza que suponía el surgimiento de la joven república socialista argelina, tanto para Marruecos como para España, el monarca indicaba que: "Sobre la acción de Nasser en Mauritania y sobre la situación explosiva de Argelia, Hassan II vino a querer explicarnos que el socialismo árabe no es sino la vanguardia de una acción moscovita mucho más potente." 281 Respecto a los contenciosos bilaterales, Hassan II volvía a insistir en su propuesta ya anteriormente realizada: "De los problemas territoriales que puedan existir entre España y Marruecos - el rey puso énfasis especial en estas palabras suyas - hay uno que no es para que lo tratemos nosotros; el de Ceuta y Melilla. Si acaso será tema de estudio dentro de dos o tres generaciones, y aún más... Luego vienen los pequeños asuntos de Ifni y de los Peñones. Y finalmente, el Sur". Vuelve a repetir que España tendría preferencia en la explotación de riquezas de la zona y podría establecer base militar como garantía militar para esta región "Ustedes son mucho más fuertes que nosotros. Yo no puedo desear nada mejor que la existencia de una base española en la costa atlántica del Sahara.” 282 Posteriormente, hacía referencia al calendario parlamentario que iba a estrenar Marruecos: "… unos y otros -prosiguió el monarcatenemos nuestros problemas interiores. Yo no desconozco los que el Caudillo ha de tener en cuenta, pero ruego que se aprecien los que a mí me preocupan. La diferencia entre ustedes y nosotros, a este respecto, es que yo tengo sobre mí un plazo, el del 19 de Noviembre próximo, fecha en que deberá reunirse el Parlamento marroquí. Piénsenlo ustedes. No debo llegar a esa fecha con las manos vacías. Quisiera estar, ante la posible demagogia de una parte de las Cámaras, en situación de presentar algún resultado concreto y claro de mi política de amistad y de acuerdo con España. Así sería fácil a mi Ministro de Asuntos Exteriores, o a mi primer 280 “Carta-informe de nuestro Embajador en Rabat sobre la entrevista de Fraga con Hassan II”, 17 de julio de 1963. Carta nº 19 de Aznar a Castiella, p. 1. 2144/2, RAH. 281 Idem, p. 2. 282 Idem, 4-5. Ana Torres García 117 Ministro o a mí mismo, salir al paso de las demasías de la oposición y de las exageraciones demagógicas, diciendo: "Dejadnos tranquilos, porque nuestros métodos de diálogo con España son eficaces y dignos y a ellos hemos de seguir atenidos." 283 Finalmente, el embajador Aznar explicaba la concepción de Hassan II de su país como una “isla”: “Cuando Hassan II instaba, y rogaba que se aceptase el principio de una negociación, tal como él la iba dibujando, adquirían sus palabras, en algunos momentos, tono de encendida súplica. Así, por ejemplo, cuando explicó: ‘Marruecos es hoy una isla. Estamos rodeados por el Atlántico, el Mediterráneo, Argelia y Mauritania. Se nos quiere aislar. Argelia y Mauritania pueden ser los grandes instrumentos de la subversión para hacer más decisivo ese aislamiento. ¿Piensa España en el interés que tiene para ella esto que estoy diciendo? Nosotros somos la ciudadela de esta zona del mundo contra el comunismo. Necesitamos que nos ayuden a cumplir la misión que ello nos impone. El fortalecimiento de un Marruecos pacífico y progresivo, y la solidez del régimen nacional marroquí (del trono), no pueden ser indiferentes para los españoles. Juntos tenemos que luchar contra los factores de destrucción que tratan de envolvernos." 284 La audiencia concluiría con la solicitud de que el Ministro Fraga le trasladara todo esto al Caudillo, y aquél, evitando cuestiones concretas hizo algunas consideraciones "de carácter general en favor de una gran colaboración hispano-marroquí..." y finalizó comentando que en aquel momento empezaban las vacaciones de verano por lo que el Monarca no debería esperar ninguna iniciativa política de envergadura durante agosto. 285 A raíz de todo lo explicado en los párrafos anteriores, queda patente por tanto que Hassan II en aquellos momentos buscaba algún éxito diplomático relacionado con las reivindicaciones territoriales enarboladas por algunos elementos de la oposición nacionalista que le ayudase a estabilizar su posición política interna, muy cuestionada en aquellos momentos. Si, como algunos han defendido, en Barajas se llegó a algún acuerdo, éste no fue nada concreto. Y si realmente existió un acuerdo, lo que dudamos, éste no fue cumplido. Si el encuentro en Barajas hubiese sido un éxito, entonces ¿por qué sólo unos días después Hassan II ve la necesidad de insistir en su propuesta de negociación al gobierno 283 Idem, pp. 5-6. 284 Idem, pp. 6-7. 285 Idem, p. 7. Ana Torres García 118 español? ¿Por qué iba Hassan II a reiterar, repitiendo una y otra vez a Embajador, Jefe de Estado y Ministro, los mismos argumentos y en tanto poco tiempo? Por otra parte, de la documentación consultada también se constata que entre los medios diplomáticos españoles existían elementos favorables a la negociación con Marruecos con el objeto de mantener las mejores relaciones posibles con el vecino (por ejemplo, el embajador Aznar). Sin embargo, desde Presidencia del Gobierno el asunto se analizaba de manera distinta. Tanto Franco como Carrero Blanco no eran nada partidarios de negociar sobre el Sahara. 286 La insistencia de Marruecos en negociar, como hemos explicado anteriormente, realmente no se vería satisfecha hasta 1967 cuando empezaron las negociaciones sobre la retrocesión de Ifni, que de manera efectiva tendría lugar en 1969. Incidente de Ifni en julio de 1963 Un incidente diplomático entre España y Marruecos que tuvo lugar aquel mismo mes de julio de 1963 muestra por un lado el espíritu de cordialidad entre ambos países y por otro la patente falta de concreción sobre un cambio en el estatus de Ifni. Con ocasión de la celebración de elecciones municipales, desde el ministerio del Interior marroquí se diseñó un mapa de las circunscripciones electorales en que se dividía el país. El 29 de julio, la Agencia MAP se hizo eco de aquel mapa que representaba la zona de Ifni bajo soberanía marroquí en su mayor parte, quedando la zona española reducida a “una faja de cinco kilómetros”. 287 Aunque en España el asunto se silenció por medio de la censura mediática, 288 en el país magrebí tuvo una limitada 286 Tusell, Carrero, La eminencia gris del régimen de Franco…; Villar, p. 122. 287 “La información de la agencia de noticias marroquí MAP sobre la "agresión administrativa" de Ifni. Información UPI”, 29 de julio 1963. 2152/3, RAH; “Salimos al paso de la información lanzada por la agencia MAP sobre la "Anexión administrativa" de Ifni. Noticias de O.I.D.”, 29 de julio de 1963. 2152/2, RAH. 288 "Sin embargo prensa española ha silenciado dicha información porque desde Rabat y embajador de Marruecos en Madrid suplicaron con gran insistencia no nos hiciésemos eco de tan absurda como torpe información asegurando que ni en radio ni en televisión ni en prensa solventes marroquíes se recogería Ana Torres García 119 repercusión. 289 El asunto provocó las protestas del gobierno español 290 y terminó requiriendo una explicación por parte del trono, que vino a través del ministro Balafrech en una entrevista con Aznar: "Le he comunicado los sentimientos que había despertado en el gobierno español la noticia del intento de anexión de una parte del enclave de Ifni con ocasión de las elecciones municipales y he formulado la debida protesta por esa especie de agresión administrativa que, según lo difundido por determinadas agencias, había cometido contra España el Ministro del Interior marroquí."... Balafrech le pide que transmita a Madrid la siguiente declaración: "Su Majestad el Rey Hassan II por medio de su representante personal, ruega al Excelentísimo Señor Ministro de Asuntos Exteriores del gobierno de España que haga llegar hasta Su Excelencia el Jefe de Estado español, Generalísimo Franco, la expresión del enojo que le ha causado la ligereza informativa cometida en relación con el territorio de Ifni a propósito de las elecciones municipales celebradas en Marruecos el pasado día 28. Su Majestad asegura al Caudillo de España que en territorio de Ifni no se ha producido hecho alguno, de ninguna índole, que altere la situación política, jurídica o administrativa allí existente. Igualmente desea hacer presente a S. E. el Generalísimo que no existe en su ánimo ni en el de su gobierno el menor propósito de resolver cualquier problema pendiente con España por vía unilateral. Sino por la de la negociación amistosa y amplia; y que en este sentido permanece rigurosamente fiel al espíritu de la entrevista de Barajas y hace votos porque ese espíritu prevalezca siempre y de él se deriven los mejores frutos y beneficios tanto para España como para Marruecos." 291 Este incidente sirve para apuntar, una vez más, que el denominado Espíritu de Barajas no fue más que una declaración bilateral de principios, una determinación por ambas partes de tratar los problemas pendientes, pero sin concretar detalles. Es de suponer que Hassan II calculó que de este modo sería más fácil convencer a España de sentarse a infundio lanzado agencia MAP. Efectivamente, salvo diario 'Maroc informations' cuyo director, por otra parte, ha estado detenido por sus campañas antigubernamentales acusado de atentado contra seguridad del Estado, demás diarios marroquíes hoy ignoran dicha noticia.-Castiella”. “Instrucciones a nuestras Embajadas sobre el infundio lanzado por la Agencia MAP en relación con Ifni. Circulares”, 30 de julio de 1963. Circular nº 30, p. 2. 2152/4, RAH. 289 “"Maroc Informations" único diario marroquí que publica la noticia de MAP y el comunicado español”, Telegrama y nota de Rabat, 30 de julio de 1963. 2152/6, RAH. 290 “Salimos al paso de la información lanzada por la agencia MAP sobre la "Anexión administrativa" de Ifni. Noticias de O.I.D.”, 29 de julio de 1963. 2152/3, RAH. 291 Énfasis de la autora. “El Ministro de Asuntos Exteriores marroquí expresa a nuestro Embajador en nombre del Rey Hassan II las excusas y la condena del hecho que dio lugar al incidente de Ifni.” Telegramas del Embajador en Rabat (Aznar), 31 de julio de 1963. Telegrama nº 492, pp. 1-2. 2153/2, RAH. Ana Torres García 120 negociar y conseguir, en un tiempo relativamente breve, alguna satisfacción a sus reivindicaciones territoriales. Sin embargo, este enfoque no obtuvo los resultados inmediatos esperados. La táctica descolonizadora del régimen franquista, claramente dilatoria, al margen de si fue acertada o no en lo que respecta al futuro de las relaciones hispano-marroquíes, sí consideramos que fue un factor de frustración añadido a la difícil situación interna del Monarca en el verano de 1963 al no conseguir en aquel momento un éxito diplomático en materia territorial. Ana Torres García 127 1941 y que defendía el derecho de autodeterminación de los pueblos. 308 Por otro lado, el éxito del desembarco aliado del 8 de noviembre de 1942, dirigido por el general norteamericano Dwight D. Eisenhower, y el correspondiente despliegue de tropas norteamericanas en suelo norteafricano, 309 representó un nuevo golpe al prestigio de la potencia colonial al poner en evidencia la desventaja en materia militar y tecnológica de los protectores franceses. 310 Por último, otro acontecimiento que alentó de manera significativa a los nacionalistas marroquíes fue el encuentro entre el presidente Franklin D. Roosevelt y el sultán Muhammad Ben Yusuf (1927-1961) en el transcurso de la denominada Conferencia de Anfa. Del 14 al 23 de enero de 1943, se celebró en el Hotel Anfa de las afueras de Casablanca una cumbre aliada con el fin de planificar la futura estrategia militar tras los desembarcos en tierras norteafricanas. En Casablanca se reunieron pues, los Jefes de Estado Mayor aliados, el primer ministro británico Winston S. Churchill y el presidente norteamericano Franklin D. Roosevelt. 311 A dos días de la conclusión de la cumbre, y a iniciativa de Roosevelt, se invitó a cenar al sultán de Marruecos, acompañado de su hijo el príncipe heredero Hassan. 312 El primer ministro Churchill también asistió a la cena. Durante la velada Roosevelt se mostró interesado por el futuro de Marruecos tras la guerra 313 e incluso parece ser que hizo sugerencias acerca de la posibilidad de que 308 Julien, 2002, p. 297. 309 John Damis señala el desembarco como el inicio de la intervención directa de Estados Unidos en el norte de África, identificándose en dicha acción los intereses geo-estratégicos y políticos que marcarán a partir de entonces la política exterior americana respecto a esta región. Véase Damis, J., "The United States and North Africa", en Polity and Society in Contemporary North Africa. I. W. Zartman y W. M. Habeeb. (Ed.) Boulder: Westview, 1993, pp. 221-240. 310 Berramdane, 1987, pp. 48-49. 311 Murphy, R. Diplomat among warriors. New York: Pyramid Books, 1964, p. 185 ss. 312 Idem, p. 196; Roosevelt, E. As he saw it. New York: Duell, Sloan and Pearce, 1946, pp. 88-89. 313 Julien, 2002, pp. 293-294. Véase también el siguiente comentario del gobernador Averell Harriman, testigo de aquel encuentro: “Le conocí [Hassan II] cuando era joven en la Conferencia de Casablanca cuando el presidente Roosevelt vio al rey. Tienen un sentimiento de cordialidad hacia los Estados Unidos en general, especialmente hacia el presidente Roosevelt, porque el presidente Roosevelt se posicionó claramente a favor de que Marruecos debía ser independiente, y se lo han reconocido.” Entrevista a W. Averell Harriman 1891-1986) por Mulhollan, Paige E., 16 de junio de 1969, Frontline Diplomacy (The Foreign Affairs Oral History Collection of the Association for Diplomatic Studies and Training), Ana Torres García 128 Estados Unidos colaborase en el desarrollo económico del país magrebí. 314 Es difícil determinar con exactitud las intenciones concretas de Roosevelt, pero de lo que no cabe duda es que su interés por las necesidades de desarrollo de un eventual Marruecos post-colonial causaron más que buena impresión a los ojos del sultán, quien lo interpretó como una expresión de apoyo a la causa nacionalista, a la vez que causaron cierta inquietud a los del primer ministro británico. 315 Este supuesto apoyo de Roosevelt fue uno de los factores que condujeron a que, pocos meses después, Ahmed Balafrech fundase el partido del Istiqlal en diciembre de 1943. Poco después, el 11 de enero de 1944, sus dirigentes hicieron llegar a norteamericanos y británicos el Manifiesto del Istiqlal en el que establecían sus objetivos y pedían la colaboración de estos países en la consecución de una eventual independencia marroquí. 316 La Guerra Fría Una vez finalizada la Segunda Guerra Mundial y ante el surgimiento de un nuevo orden internacional bipolar, lo que conocemos como Guerra Fría, Estados Unidos reconsiderará sus intereses estratégicos a escala global. Y esto también tendrá sus consecuencias para Marruecos, pues los años 50 serán testigos de la instalación de bases militares estadounidenses en el país magrebí. Durante los primeros años de la Guerra Fría, la política norteamericana respecto al Norte de África bajo las administraciones de Harry S. Truman (1945-1953) y Dwight D. Eisenhower (1953-1961) estuvo condicionada por dos preocupaciones principales: la contención de la expansión Manuscript Division, Library of Congress, Washington, D.C. Disponible en http://hdl.loc.gov/loc.mss/mfdip.2004har08 314 Murphy, 1964, p. 197; Roosevelt, 1946, pp. 110-112. 315 Hall, 1971, p. 1002; Roosevelt, 1946, pp. 110-112. 316 Balta, P. El Gran Magreb: desde la independencia hasta el año 2000. Madrid: Siglo Veintiuno, 1994, p. 99; Hall, 1971, p. 1003. Ana Torres García 129 comunista y el apoyo a Francia como potencia europea y miembro de la OTAN. Es decir, por un lado, como ocurría con otras regiones del mundo, a Estados Unidos le preocupaba la amenaza de expansión soviética en el Magreb y, por otro, se interesaba por el valor geoestratégico de la zona en el caso de que estallase la Tercera Guerra Mundial. La política norteamericana también se vio influenciada por el hecho de que Francia era una potencia colonial que controlaba Marruecos, Argelia y Túnez. Debido a los recelos franceses respecto a cualquier interferencia externa en su zona de influencia norteafricana, las relaciones entre Estados Unidos y Francia no fueron fáciles durante este periodo. El Marruecos independiente y la cuestión de las bases norteamericanas Francia y España reconocieron la independencia de Marruecos el 2 de marzo y el 7 de abril de 1956 respectivamente, poniendo punto final así a cuarenta y dos años de “protección” europea. Sin embargo, durante el periodo del protectorado Francia había sido la responsable de la política exterior marroquí y una de las consecuencias de esta intervención francesa en los asuntos exteriores de Marruecos fue el acuerdo entre Francia y Estados Unidos del 22 de diciembre de 1950 por el que se establecieron instalaciones militares en el Marruecos francés, sobre lo cual el sultán, oficialmente, no tenía conocimiento. Estados Unidos pidió a los franceses que se notificase al sultán, pero éstos nunca lo hicieron. 317 Así, cuando Marruecos volvió a ser independiente, tanto la legalidad como la permanencia de las bases se convirtieron en asuntos preocupantes para los norteamericanos. Se trataba de cuatro bases, además de la estación aeronaval de Port Lyautey, de uso conjunto entre norteamericanos y franceses. Las cuatro eran: dos instalaciones al 317 Zartman, I. William. Morocco: Problems of New Power. New York: Atherton Press, 1964, p. 24. Ana Torres García 130 servicio del Mando Aéreo Estratégico (Strategic Air Command, SAC), Sidi Slimán y Ben Guerir, cerca de Mequínez y Marrakech respectivamente, una base fuera de servicio, Boulhaut, en Benslimán, entre Rabat y Casablanca, y una instalación de almacenaje en Nouasseur, cerca de Casablanca. 318 Hacia enero de 1956 la administración norteamericana comprendió la inminente independencia de los Estados norteafricanos. Por ello, bajo la presidencia de Eisenhower, la política de contención del comunismo fue dirigida a establecer contactos con los nuevos gobiernos y hacer lo posible por atraerles al bando del “mundo libre” para impedir así la amenaza de interferencia soviética en el Magreb, especialmente a través de la influencia del líder egipcio, Gamal Abdel Nasser. 319 De acuerdo con estas directrices políticas, Estados Unidos debía apoyar regímenes pro-occidentales en Marruecos y en Túnez. 320 Para ello se sugirieron medidas concretas, como mantener contactos con nacionalistas, con objeto de conseguir su moderación durante las negociaciones con Francia previas a la independencia, y planear programas de ayuda económica y técnica. 321 El neutralismo de Muhammad V Ante la radicalización de la oposición nacionalista que exigía la evacuación de las bases extranjeras, la idea de que las fuerzas norteamericanas se viesen forzadas a retirarse de Marruecos comenzó a cobrar fuerza. Por ello, en agosto de 1958 el Consejo de Seguridad Nacional estadounidense sugirió aceptar el principio de evacuación solicitado por el gobierno marroquí como medida para ganar el tiempo necesario según los 318 Zartman, 1964, p. 23. 319 Véase Sangmuah, 1990, pp. 76-91. 320 United States, Department of State. “Department of State Position Paper: Position Paper on North Africa, Washington, January 17, 1956”. En Foreign Relations of the United States, 1955-1957: Africa. Vol. XVIII. Washington, DC: United States Government Printing Office, 1989, p. 112; de aquí en adelante FRUS, 55-57, XVIII. 321 Zartman, 1964, p. 113. Ana Torres García 131 cálculos de la Junta de Jefes de Estado Mayor. El presidente Eisenhower hizo constar claramente que no era su intención mantener bases militares en países donde la población se mostraba contraria a la existencia de estas instalaciones, ni mucho menos iba a usar la fuerza para imponerlas. 322 Este cambio de dirección refleja el ajuste en política exterior que Egya Sangmuah, en su crítica a la visión revisionista sobre la política de Eisenhower, y Matthew Connelly han explicado. Según estos autores, durante los años 1956-1960 John F. Dulles, secretario de Estado, y el presidente Eisenhower comprendieron la necesidad de dar un giro a la política norteamericana con respecto al Norte de África. La crisis tunecina de las armas y la continua guerra en Argelia reflejaban la mala gestión de los territorios norteafricanos por parte de Francia. Frustrados por la actitud francesa y temiendo otro caso como el de Indochina, e incluso la intervención soviética, Eisenhower finalmente decidió favorecer las aspiraciones nacionalistas norteafricanas por encima de los intereses colonialistas franceses. La política moderada, que Estados Unidos había seguido en el Norte de África durante principio de la década de los 1950, fue entonces reconsiderada. 323 Tras una serie de contactos diplomáticos previos, en diciembre de 1959 Eisenhower visita Marruecos y trata con Muhammad V el asunto de las bases. Ratificando lo acordado, el presidente recordó que: “una base [Boulhaut] será evacuada para finales de marzo que viene, las otras serán evacuadas gradualmente hasta completar la operación a finales de 1963”. Finalmente, ambos estuvieron de acuerdo en que el futuro uso de las bases por parte de Marruecos y el interés de los norteamericanos por conservar las 322 “Memorandum of Discussion at the 378 th Meeting of the National Security Council, Washington, August 27, 1958”. En Foreign Relations of the United States, 1958-1960. Vol. XIII. Washington, DC: United States Government Printing Office, 1992, 767; de aquí en adelante FRUS, 58-60, XIII. 323 Connelly 2, 17, 19-20, 25 ss, 30, 38-39. Ana Torres García 132 instalaciones de comunicaciones se discutiría más adelante. 324 Unos años más tarde, la cuestión de las bases parecía quedar zanjada en una reunión entre John F. Kennedy y Hassan II en 1963 en la que se confirmaba el abandono de las bases por los norteamericanos para finales de aquel año. Sin embargo, hay que señalar que, a pesar de la ratificación del acuerdo original, Estados Unidos continuó haciendo uso de algunas instalaciones hasta 1978. 325 Esto se debe al acuerdo, que se mantuvo en secreto, para que los estadounidenses mantuviesen las instalaciones de comunicaciones aeronavales en Kenitra. De manera que, aunque muy reducida y mucho más discreta, la presencia militar americana continuó. El ascenso al trono de Hassan II y la independencia de Argelia Al poco tiempo de ascender al trono (3 de marzo de 1961), el rey Hassan II recondujo la política exterior de su país de una tendencia neutralista adoptada por su padre a una decidida orientación pro-occidental. Las razones de este cambio de política por parte de Marruecos hay que enmarcarlas en un nuevo contexto regional marcado por el surgimiento de Argelia como país independiente, rival regional de Marruecos, no sólo por extensión y peso demográfico, sino también por constituirse en un sistema político republicano y socialista en lo económico. Con la independencia de Argelia se confirman los temores del recién llegado al trono alauí, de ideología conservadora, de que el FLN daría lugar a un gobierno argelino de corte revolucionario apoyado por la RAU (Nasser), Cuba y la URSS, por lo que Marruecos se vería empujado a buscar la alianza con Occidente, tras unos años de intentar conducir al Estado marroquí por una línea 324 FRUS, 58-60, XIII, p. 798. 325 Adams, Gerald M. A History of U.S. Strategic Air Bases in Morocco, 1951-1963. Omaha, Nebraska: The Moroccan Reunion Association, 1992, 184; Berramdane, 1987, 210; Diouri, Moumen. ¿A quién pertenece Marruecos?, Barcelona: Libros Límite, 1992, 115; Marquina, A., España en la política de seguridad occidental: 1939-1986, 1986, pp. 733-734. Ana Torres García 133 neutralista en política exterior bajo el reinado de Muhammad V. 326 Las difíciles relaciones de Hassan II con la administración del presidente Kennedy A pesar de que emergieran importantes condicionantes regionales e internacionales que fomentasen que el gobierno marroquí iniciara un definitivo acercamiento a las potencias occidentales, este proceso no resultó ser fácil. Ambos gobiernos disentían en sus respectivas percepciones sobre cómo la influencia de las rivalidades inter-árabes estaban realmente afectando el Norte de África y, por tanto, cuáles eran las prioridades en materia de seguridad regional. En la década de los 90, al ser preguntado por el periodista francés Eric Laurent sobre sus relaciones con los presidentes americanos, Hassan II afirmaba lo siguiente sobre el presidente Kennedy: « Conocí bien a Kennedy, que me dió verdaderas pruebas de amistad en 1963, durante la guerra con Argelia. Durante aquel periodo convulso, incluso decidió enviar a Jackie a pasar unos días en Marrakech, aunque los americanos fueron muy puntillosos en cuanto a la seguridad.” 327 Estas declaraciones del Monarca podrían hacer pensar que las relaciones bilaterales entre Marruecos y Estados Unidos eran en aquel momento, 1963, muy estrechas. Sin embargo, la situación no fue tan idílica. De hecho, se produjeron importantes desencuentros, siendo el primero el asunto de los MIGs soviéticos y el segundo la actitud adoptada por Estados Unidos durante la Guerra de las Arenas. 326 Berramdane califica el periodo de 1961 a 1965 de “El amarre decisivo de Marruecos al campo occidental”, pp. 225 ss. Por su parte, El Houdaïgui señala 1963 como el año en que Hassan II definitivamente se vuelve hacia Occidente. Véase El Houdaïgui, R., La politique étrangère sous le règne de Hassan II. París: L’Harmattan, 2003, p. 161. 327 Laurent, 1993, p. 226 Ana Torres García 134 Los MIGs soviéticos y el inicio de la asistencia militar estadounidense a Marruecos A finales de 1960 y principios de 1961 las relaciones bilaterales se vieron enturbiadas a causa del envío de aviones MIG por parte de la URSS a Marruecos. Marruecos consideraba que necesitaba este equipamiento para fortalecer su fuerza aérea y su guardia costera. Las razones de esta petición se originan en su percepción de la amenaza en sus fronteras orientales y el hecho de que regímenes revolucionarios simpatizantes con la URSS emergían en la región (Egipto, Ghana, Guinea, Argelia …). Esto había llevado al país magrebí a solicitar aviones y barcos a Estados Unidos a través de varios canales en noviembre de 1959 y mayo de 1960. 328 En octubre de 1960, en Naciones Unidas, Mulay Hassan coincide con el premier Khrutchev y éste propone suministrarle aviones MIGs. Hassan informa de esto al Departamento de Estado, avisándoles de que si los americanos finalmente no aceptan su solicitud Marruecos tiene la opción de recurrir a la URSS. Estados Unidos duda, parece que no quiere acceder a la petición de ayuda con el objeto de no molestar a Francia y a Argelia. 329 De manera que rechazarán la solicitud del príncipe y el resultado será que Hassan efectivamente cumpla su amenaza, produciendo un gran disgusto en el bando occidental. 330 El príncipe anunció su decisión el 15 de noviembre y, aunque al parecer Francia intentó presionarle para que no lo hiciera retirando los aviones a reacción franceses que iban a 328 Blair, L. B. Western window in the Arab world. Austin: University of Texas Press, 1970, pp. 284 ss; Berramdane, 1987, p. 216. 329 El estado de las relaciones bilaterales no debe sólo verse desde el prisma de la política soviética consistente en expandir su influencia, sino también de las desavenencias habidas entre Estados Unidos y Marruecos en cuanto a los asuntos de Argelia, Mauritania y Congo. Véase Telegrama nº 1519 de Nes, Encargado de Negocios, desde Rabat a Washington (State), 16 de febrero de 1961, p. 4. Carpeta: “350 Morocco Jan-April 61”, RG 84, Box 9, NARA. Sobre la postura de Mulay Hassan respecto al Congo y decisión de retirar tropas de allí el día 5 de febrero, véase Telegrama nº 1306 de Nes, desde Rabat a Washington (State), 18 de enero de 1961, Carpeta: “350 Morocco Jan-April 61”. RG 84, Box 9, NARA. 330 Blair, 1970, p. 290; Berramdane, 1987, p. 217. Ana Torres García 135 sobrevolar el desfile militar previsto en aquellos días, 331 el acuerdo tomado con los soviéticos siguió su curso. Estos hechos, unidos a otras circunstancias como el envío de armamento soviético, el anuncio de la celebración de un intercambio de visitas entre Muhammad V y Khruschev, la llegada del presidente soviético Brejnev, la aceptación del príncipe a la invitación de atender la celebración del Día del Trabajo en Moscú y la autorización de reaparición del semanario comunista al-Mukafih, hizo que algún diplomático americano en Rabat lo interpretase como un “giro hacia el Bloque Comunista”. 332 La diplomacia estadounidense siguió el asunto con gran detenimiento pues, aunque el Monarca insistía en asegurar que seguía considerando de suma importancia la amistad con Estados Unidos y que estaba determinado a mantener al ejército soviético lejos de suelo marroquí, a los americanos les preocupaba la posible amenaza que podía representar para la seguridad de las instalaciones militares de Estados Unidos en Marruecos la presencia de los cazas y el correspondiente personal técnico. Por ello, todas las agencias gubernamentales americanas en Marruecos se pusieron en alerta siguiendo los acontecimientos las 24 horas y manteniéndose en contacto con los mandos militares correspondientes, con el objeto de poder ofrecer sugerencias de acción en el momento en que fuese necesario. 333 Además, desde la embajada en Rabat se recomendó que las primeras protestas al gobierno marroquí por el asunto de los MIGs se hiciesen de la manera más enérgica posible, a ser posible a través de un mensaje personal del presidente Kennedy. 334 331 Con motivo de la conmemoración del retorno de Muhammad V del exilio, que tuvo lugar el 16 de noviembre de 1955, y la celebración de la Fiesta del Trono, el 18 de noviembre. 332 Telegrama nº 1519 de Nes, desde Rabat a Washington (State), 16 febrero 1961, p. 1. Carpeta: “350 Morocco Jan-April 61”, RG 84, Box 9, NARA. 333 Idem, pp. 4-5. 334 Telegrama nº 1519 de Nes, desde Rabat a Washington (State), 16 febrero 1961, pp. 3-4. Carpeta: “350 Morocco Jan-April 61”, RG 84, Box 9, NARA. Ana Torres García 136 A principios de 1961, el 11 de febrero, se anuncia la inminente llegada a Marruecos de la ayuda militar soviética, concretamente doce MIG-17 y dos MIG-15. 335 A nivel interno la aceptación de esta ayuda soviética no obtenía el acuerdo de todos los miembros del gobierno marrroquí. Abderrahman ben Abdelali, el ministro de Obras Públicas en aquel momento, contrariado por la iniciativa de Palacio informa a los americanos de que en la reunión del Gabinete del 16 de febrero, el príncipe Hassan había manifestado estar poco dispuesto a seguir tratando con los actuales representantes de Estados Unidos en Marruecos, pues su último intento había sido una “experiencia exasperante”. 336 Como Comandante de las Fuerzas Armadas Reales (FAR) había contactado con el general Horace Wade 337 días antes para preguntarle por la posibilidad de conseguir cazas estadounidenses para la aviación militar marroquí. La gestión de Wade fue rechazada por el embajador al considerar que el militar se extralimitaba en sus funciones. 338 El príncipe Hassan se tomó este gesto como una afrenta personal, denunciando que los americanos no le tomaban en consideración, avergonzándole, razón por la cual él les trataría de igual manera. 339 El 18 de febrero, al poco de conocerse la noticia sobre la llegada de la ayuda militar rusa, el presidente Kennedy envía una carta al rey Muhammad V 340 expresando su preocupación por la presencia de técnicos soviéticos en suelo marroquí. 341 La carta es entregada el día 21 por el embajador Yost, estando presentes también el príncipe heredero y el ministro de Defensa Nacional, Auad. El embajador comenta algunas cuestiones poniendo especial hincapié en la preocupación de Washington respecto a los 335 Carta de Jaime Alba (Washington) a Castiella, 14 de febrero de 1961. L8610E1, AMAE. 336 Telegrama nº 1543, desde Rabat a Washington (State), 17 de febrero de 1961, p. 2. Carpeta: “350 Morocco Jan-April 61” RG 84, Box 9, NARA. 337 Comandante de la base aérea de Nouasseur. 338 Blair, 1970, p. 291. 339 Telegrama nº 1543, desde Rabat a Washington (State), 17 de febrero de 1961, p. 2. Carpeta: “350 Morocco Jan-April 61” RG 84, Box 9, NARA. 340 El monarca fallecerá poco después, el día 26 de febrero. 341 Berramdane, 1987, p. 217. Los marroquíes estacionaron los MIGs en Boulhaut, la primera base militar construida por los estadounidenses en ser evacuada. Blair, 1970, p. 292. Ana Torres García 143 un ejército. En cualquier caso, el ministro añadió, el rey prefería la ayuda americana a la soviética, y así se lo había expresado al embajador Bonsal. 353 Tras un intenso debate entre Rusk y Balafrech sobre la conveniencia o no de la política de no alineamiento, Rusk preguntó de manera directa si Marruecos tenía pensado recibir más aviones militares soviéticos. A lo que Balafrech respondió negativamente, no sabía de ningún MIG más después de los doce recibidos el año anterior. Al despedirse, Balafrech manifestó que esperaba que poco a poco las desavenencias entre Rabat y Washington se superasen y pudieran construir una relación nueva basada en la cooperación. 354 A pesar de este contratiempo, la ayuda económica americana a Marruecos que había comenzado en 1957 continuaría y, además, los estadounidenses pondrían en marcha una partida de asistencia militar también, 355 pues Estados Unidos finalmente accedería a suministrar aviones a Marruecos y así se lo haría saber al gobierno español. Alarma en Madrid Si los contactos de Rabat con Moscú en 1960-1961 crean inquietud en Washington, en Madrid suscitan una gran preocupación. Cuando el gobierno estadounidense informa a través del embajador español de que se estaba considerando ofrecer ayuda militar a Marruecos para evitar su acercamiento a la URSS, el gobierno español, alarmado, prepara toda una operación para comunicar de manera efectiva a la administración Kennedy los temores de España ante un rearme de Marruecos. Un refuerzo de la capacidad militar del país magrebí se consideraba potencialmente amenazante para los territorios africanos de soberanía española, especialmente el Sahara. 353 Memorandum of Conversation, “Posible Moroccan acceptance of Soviet Aid”, Department of State, 5 diciembre de 1961, p. 2-3, Decimal File, 611.71 (1960-63), Microfilm MI855, reel # 103. 354 Memorandum of Conversation, “Posible Moroccan acceptance of Soviet Aid”, Department of State, 5 diciembre de 1961, p. 4, Decimal File, 611.71 (1960-63), Microfilm MI855, reel # 103. 355 Berramdane, 1987, pp. 217-219. Ana Torres García 144 El representante español en Washington informa, en febrero de 1961, que el Departamento de Estado, más que por la ayuda en sí, ha protestado por la presencia de técnicos rusos con los aviones suministrados. Para evitarlo, Jaime Alba informa: “se me ha dicho que dentro de la Administración hay quienes siguen abogando … porque los Estados Unidos suministren también reactores al Ejército marroquí (incluso ahora) con tal de que sus técnicos e instructores no sean rusos.” Sin embargo, se le informa que todavía no se ha tomado una decisión definitiva. Ante dicha información, el español subrayó: “la forzosa alarma que había de producir en España ver a nuestro vecino meridional … pasar progresivamente al campo contrario y subrayé también aquella falta de preparación militar española para hacer frente a esta nueva e inesperada situación que ya les había señalado esta Embajada hacía unos días ….”. 356 Así, los contactos entre americanos y españoles sobre esta cuestión continuarían. En noviembre de aquel año, los representantes del ministerio de Asuntos Exteriores español, Ángel Sagaz y Eduardo Ibáñez, director de Asuntos Políticos de Ámerica del Norte y director de Asuntos Políticos de África, respectivamente, viajaron a Washington para entrevistarse con Mennen Williams, ayudante del secretario de Estado para Asuntos Africanos. 357 En esta entrevista Mennen Williams reconoció que: “conoce muy poco de los territorios españoles ‘porque están muy tranquilos y parecen fuera de la corriente principal’. ‘Los Estados Unidos no tienen iniciativas en estos asuntos y sí en cambio problemas urgentes en otras áreas.’ Se refirió a la autodeterminación como fórmula insustituible señalando ‘quiere ello decir que si los habitantes del Sahara y Guinea se consideran españoles, serán españoles’. Al replicarle que tal era el caso insistió ‘entonces no tienen porqué preocuparse’ Alaska y Hawai también se consideran americanos; puede ser que el viento de cambio pase al lado de los territorios españoles, pero ello nos sorprendería. Claro que su situación no es la misma que la de los portugueses y holandeses. No nos interesa que Uds. se vayan de África pero no queremos que Uds. se queden ahí si no hay autodeterminación. Si los habitantes están con Uds. se quedarán. …” 356 Carta de Jaime Alba (Washington) a Castiella, 14 de febrero de 1961. L8610E1, AMAE. 357 Carta desde Washington a Ramón Sedó Gómez, director general de Política Exterior, Madrid, 28 de noviembre de 1961. L8610E1, AMAE. Ana Torres García 145 Al mes siguiente, en una reunión entre Franco y el secretario de Estado Rusk, que hacía una escala en Madrid volviendo de una reunión de la OTAN, quedó patente la preocupación de ambas partes al respecto. En dicho encuentro, hablaron de varias cuestiones, siendo el último punto a tratar la provisión de armas para Marruecos y la cuestión relacionada con ello de la seguridad de las islas Canarias y las posesiones africanas de España “cuya importancia estratégica Franco enfatizó”. Aún más, los estadounidenses quedaron sorprendidos: “un punto interesante que inesperadamente sacó Franco fue la propuesta de que cuando los Estados Unidos se vieran obligados a dejar sus bases en Marruecos podría serles útil establecer una base en el Sahara español donde España ya tiene pistas de aterrizaje, especialmente cerca de El Aiun. Franco sugirió que tendrían el mismo fin estratégico que las bases en Marruecos pero evitando la incertidumbre política y los riesgos asociados a concentraciones de población cercanas a las bases ya que el Sahara español está escasamente poblado y los nómadas son pro-españoles y pro-occidentales. El secretario no hizo comentarios.” 358 Volviendo a la cuestión del posible suministro de armas: “el secretario y Franco estuvieron de acuerdo en que sería mejor no proveer de armas a Marruecos más allá de lo razonablemente necesario para su seguridad interna; sin embargo, el secretario dijo que la cuestión principal no era si Marruecos conseguiría o no armas, sino cómo impedir que se dirigiese al bloque soviético buscando armas y acabase convirtiéndose en víctima de una creciente penetración e influencia soviética.” 359 El interés de la administración Kennedy por Marruecos Cuando Kennedy inaugura su Presidencia frente al gobierno de Estados Unidos se encuentra con que su predecesor, Eisenhower, había acordado con el rey de Marruecos, Muhammad V, la retirada de las fuerzas estadounidenses de las bases militares que habían construido y ocupado durante el periodo del protectorado francés. La presión nacionalista a favor de la retirada de las tropas extranjeras del país, por una parte, y la 358 Documento 366. Telegram from the Embassy in Spain to the Department of State. Madrid, 17 de diciembre de 1961. Foreign Relations of the United States, 1961-1963. “West Europe and Canada”, vol. XIII. United States Government Printing Office, Washington, 1994, pp. 994-995. 359 Ibidem. Ana Torres García 146 disminución del interés estratégico de dichas instalaciones ante la construcción de las bases de Estados Unidos en España, por otra, facilitaba que dicho acuerdo de evacuación no fuese contraproducente para los intereses americanos en la región del Mediterráneo occidental. 360 Sin embargo, a Estados Unidos le seguía interesando mantener las instalaciones de telecomunicaciones navales localizadas en la base de Kenitra, antiguo Port Lyautey. Por ello, en octubre de 1961, desde la Casa Blanca el Consejero de Seguridad Nacional, McGeorge Bundy, redactó un memorando de acción (Nacional Security Action Memorandum) para los Secretarios de Estado y de Defensa en el que se recomendaba que, aunque el gobierno mantendría su compromiso de retirada de Marruecos con la fecha límite de finales de 1963, se debería hacer todo lo posible para mantener el uso de las instalaciones militares mencionadas. 361 En el memorando se solicitaba un nuevo estudio sobre el valor estratégico de las bases y una estimación sobre hasta qué punto se debían hacer concesiones políticas para mantenerlas. Dadas las circunstancias de Oriente Próximo 362 y el desconcierto político interno en Marruecos, 363 el presidente opinaba que una nueva consideración sobre esta cuestión podría ser necesaria. Además, tenían indicios de que Hassan II podría estar dispuesto a aceptar un nuevo trato concerniente a las instalaciones de comunicaciones. Aunque al mismo tiempo se señalaba que, en cualquier contacto con el rey acerca de esto, se debía manifestar la preocupación americana por la presencia de pilotos y 360 Sobre esta cuestión véase Torres García, 2003. 361 NSAM, nº 102, página 1, fechado el 6 octubre 1961, enviado el día 10 de octubre de 1961. The Papers of John F. Kennedy, Presidential Papers, National Security Files, Meetings and Memoranda Series, National Security Action Memoranda, National Security Action Memorandum Number 102. John F. Kennedy Presidential Library and Museum, Boston, Massachussets. Disponible en la página web de la biblioteca presidencial de JFK: http://www.jfklibrary.org/Historical+Resources/Archives/Reference+Desk/NSAMs.htm También disponible en el Digital Nacional Security Archive (DNSA) con la referencia 771. 362 Tienen lugar golpes de Estado y revoluciones pro-nasseristas en Siria, Iraq. Véase Kerr, 1971, p. 96 ss. 363 A causa de la muerte inesperada de Muhammad V y la fuerte oposición interna a la que se enfrentaba su sucesor. Ana Torres García 147 técnicos soviéticos en territorio marroquí, y presionando en lo posible para que esa situación terminase. En el caso de que los Estados Unidos ayudasen en el desarrollo de una Fuerza Aérea marroquí moderna, Francia y España serían informadas, y se haría de manera escalonada con objeto de ir evaluando el desarrollo del programa de asistencia militar. También se indicaba que habría que negociar con cuidado exactamente qué tipo de aeronave militar se suministraría, para no decepcionar al rey y amenazar el uso de Kenitra, ni por otro lado incentivar a otros aliados a pedir lo mismo. 364 Por ello se recomendaba enviar una misión que estudiase sobre el terreno las necesidades reales de Marruecos y, basándose en sus recomendaciones, se redactase un programa de ayuda a empezar en el año fiscal de 1962. Todo ello a condición de que: “El programa de ayuda a las Fuerzas Aéreas marroquíes debe estar basado en un acuerdo privado que garantice de manera satisfactoria que Marruecos no aceptará más ayuda proveniente de Fuerzas Aéreas del Bloque [soviético]. Si no se obtienen estas garantías, o si en cualquier momento a partir de ahora Marruecos aceptase más asistencia soviética de estas características, el programa de los Estados Unidos sería reconsiderado.” 365 El 6 de enero de 1962, el presidente Kennedy aprueba que se estudien las necesidades concretas de las fuerzas aéreas marroquíes, pero manteniendo la condición de que se garantizase que Marruecos no aceptaría más ayuda militar del bloque soviético. 366 El rey responderá al embajador americano que aunque no podía dar completa garantía, sí “esperaba dar preferencia en lo posible” a proveedores occidentales. Aunque esto no era para Washington enteramente satisfactorio, ante la noticia de que los marroquíes acababan de comprar a los soviéticos tanques y artillería por un valor de entre tres y cuatro millones de dólares que acompañaría a una donación de equipamiento ligero para 364 NSAM nº 102, p. 3. 365 NSAM nº 102, p. 4. 366 NSAM nº 121, “Program to Aid Moroccan Air Force”, 10 de enero de 1962. Disponible en http://www.jfklibrary.org/Historical+Resources/Archives/Reference+Desk/NSAMs.htm Ana Torres García 148 la infantería, finalmente en abril se decide suministrar a Rabat asistencia militar. En concreto, un paquete de ayuda por valor de 13 millones de dólares para cubrir las necesidades de transporte de las Fuerzas Aéreas marroquíes y otro de 5 millones para la armada, con el fin de mantener la disponibilidad de las instalaciones de comunicaciones en Port Lyautey hasta 1964. 367 De manera que, finalmente, en la primavera de 1962 accedería a suministrar aviones a Marruecos. 368 Efectivamente, en mayo de 1962 el Departamento de Estado informa al gobierno español sobre la venta a Marruecos de: “tres aeroplanos C119 de mantenimiento complicado y de tres Dakotas con su material e importante número técnicos norteamericanos”. Los estadounidenses justifican este acuerdo por su voluntad de adelantarse a la URSS. Conscientes de la preocupación española, manifiestan que la presencia de los técnicos puede permitir cierto control sobre la utilización de estos aviones y que no los consideran peligrosos en relación a la seguridad de los territorios españoles. 369 Podemos concluir que esta partida referente a los MIGs soviéticos, o más bien pulso, lo ganó Hassan II, puesto que finalmente consiguió los aviones que quería y, además, el comienzo del suministro de ayuda militar estadounidense a partir de este momento. De acuerdo con las directrices establecidas por el NSAM 102, el recién llegado embajador Ferguson, en su primera reunión con el ministro Balafrech, el 11 de septiembre de 1962, aborda la cuestión de la reconversión de las bases americanas que 367 Memorando for the President-Komer, 16 de marzo de 1962, "Morocco 1/61-11/63 [White House Memoranda]", Box 438, NSF; Memorando for the President-Komer, “Military Aid package for Morocco”, 4 de abril de 1962, "Morocco 1/61-11/63 [White House Memoranda]", Box 438, NSF, JFKL. 368 Aunque no de buen grado, pues los americanos no podían evitar sentirse chantajeados por Hassan II. Rusk escribió al Embajador en Rabat lo siguiente: “Como sabes, la decisión de suministrar un importante lote de aviones militares para el rey de Marruecos fue extremadamente desagradable, y se ha considerado en todo momento en el mejor de los casos como un riesgo que había que correr para intentar limitar en lo posible una participación mayor de los soviéticos en las fuerzas armadas marroquíes, especialmente en la aviación”. Telegrama del Departamento de Estado (de aquí en adelante: Deptel) nº 1660 a Rabat, 18 de abril de 1962. 500 MILITARY AID LIMITED DISTRIBUTION 1962, Box 14, RG 84, NARA. 369 "Departamento de Estado informa a nuestro encargado de Negocios [Espinosa] sobre la decisión de Estados Unidos de venta de aviones a Marruecos. Hassan II decepcionado por falta de respuesta a iniciativas amistosas planteadas a Capitán General Muñoz Grandes", 9 de mayo de 1962. 1720/1, RAH. Ana Torres García 149 propone el gobierno marroquí y explica que sería importante concretar más el informe que los marroquíes habían presentado al respecto antes de la visita oficial de Hassan II a Washington, programada para la primavera de 1963. El embajador se esforzó al explicar que mucho trabajo quedaba por hacer si el monarca quería concretar un acuerdo final con ocasión de su visita con el presidente, pues le parecían excesivos los temas de gran importancia a tratar dado el poco tiempo del que dispondrían en Washington. 370 La actitud favorable a las instalaciones militares estadounidenses también se manifiesta ante el gobierno español. El vicepresidente español, a su vuelta a España de su visita a Marruecos en noviembre de 1962, comunicó al embajador estadounidense que veía al rey más preocupado por la tendencia ideológica de su vecina Argelia y de las posibles influencias que pudieran ejercer sobre ella el bloque soviético o la China comunista. En ese sentido, al parecer, Muñoz Grandes había indicado a Hassan II que el hecho de que Marruecos estuviese forzando a los americanos a abandonar sus bases allí, siguiendo una política “neutralista”, era dar una oportunidad a los comunistas de extender su influencia en Marruecos. Una vez que el representante del gobierno español se hubiese marchado, fue contactado por Balafrech en Fez para comunicarle que el rey estaba dispuesto a estudiar la posibilidad de permitir las bases americanas por un periodo más largo que el inicialmente acordado. Una vez que el Departamento de Estado fue informado de este intercambio de pareceres, se les pidió a los españoles que frenasen sus deseos de dar publicidad a dicha información, pues podría ser contraproducente. 371 370 Airgram 170 “My initial call on Foreign Minister Balafrej” de Ferguson (Rabat) a Washington (State), 14 de septiembre de 1962, p. 4, Decimal File, 611.71 (1960-63), Microfilm MI855, reel # 103. RG 59, NARA. 371 “Tras insistir Muñoz Grandes en peligro penetración comunista, Hassan II manifiesta intención prolongar bases norteamericanas en Marruecos”, 24 de noviembre de 1962. 1899/1 RAH; Deptel nº 1174 a Rabat, 1 de diciembre de 1962. 320 INT´L POLITICAL RELATIONS MOROCCO-SPAIN 1962-1964, Box 13, RG 84, NARA. Ana Torres García 150 Visita de Hassan II a Estados Unidos y el acuerdo secreto sobre la permanencia de ciertas instalaciones militares En la primavera de 1963, tras su visita a Argel, Hassan II viajó a los Estados Unidos. El rey se reunió en varias ocasiones con el presidente y fue agasajado por las autoridades americanas. El resultado principal de aquella visita sería un acuerdo secreto por el cual Estados Unidos podría seguir utilizando la base de Kenitra, centro de telecomunicaciones. Las entrevistas entre Kennedy y Hassan II se celebraron los días 27, 28 y 29 de marzo, y el acuerdo secreto parece ser que se concretó el día 28, según un memorando oficial de la Casa Blanca. 372 El 29 de marzo en un comunicado conjunto se hacía público sólo parte de la verdad: “El presidente reafirmó el acuerdo alcanzado en Casablanca entre el presidente Eisenhower y Su Majestad el rey Muhammad V el 22 de diciembre de 1959, por el cual las fuerzas armadas estadounidenses evacuarían Marruecos antes de finales de 1963; confirmó que el plan de evacuación tendrá lugar como estaba previsto y los dos Jefes de Estado reconocieron el progreso realizado en este sentido. El presidente también confirmó el deseo expresado anteriormente por el presidente Eisenhower de ayudar al gobierno marroquí, en todo lo posible, para que estas bases militares se usen de manera constructiva. Se acordó que se considerarían a través de los canales diplomáticos apropiados los diversos medios por los que Estados Unidos podría seguir contribuyendo de la manera más efectiva al desarrrollo económico de Marruecos, dentro del marco de la acción exterior estadounidense y de la antigua amistad y tradicional cooperación que une a estos dos países.” 373 Días después de la visita del monarca, Mc George Bundy daba instrucciones para que, aprovechando el buen momento conseguido en las relaciones con Marruecos dado el éxito de la visita, se intentase concretar con el país magrebí los términos de la ayuda militar a suministrar de manera que la conversión de las bases a uso civil o de formación militar se efectuase de la manera más eficiente, así como la cuestión de la retención por 372 “Memorando for Mr. McGeorge Bundy. The White House”, Brubeck, 2 de abril de 1963. POL 1 MOR, Box 3989, RG 59, NARA. 373 John F. Kennedy: Joint Statement Following Discussions With King Hassan II of Morocco, 29 de marzo de 1963. John Woolley and Gerhard Peters, The American Presidency Project [online]. Santa Barbara, CA: University of California (hosted), Gerhard Peters (database). Disponible en: http://www.presidency.ucsb.edu/ws/?pid=9134. Ana Torres García 151 parte de Estados Unidos del uso de ciertas instalaciones, acuerdo no escrito al que se llegó con el rey. Este acuerdo era de crítica importancia, por lo que se instruía lo siguiente a los Departamentos de Estado, Defensa y la Agencia AID de ayuda exterior: “Al presidente también le preocupa que tengamos todo el cuidado necesario para salvaguardar los acuerdos alcanzados sobre el futuro de nuestras instalaciones en Kenitra. Revelaciones desautorizadas a la prensa podrían perjudicar seriamente nuestras relaciones con el rey y la utilidad de estas instalaciones.” 374 El 9 de abril la embajada en Rabat informaba que efectivamente no había llegado a la prensa confirmación de los rumores que circulaban sobre el acuerdo de la base de Kenitra. Aunque la oposición de la UNFP y la UMT lo daban por hecho, no se esforzaron en denunciarlo con vehemencia. 375 Una semana después, la embajada volvía a informar sobre la actitud de la oposición. Según ésta, en un discurso de al-Fassi ante el Consejo Nacional del Istiqlal los días 1314 de abril, éste mantiene que Estados Unidos está forzando el mantenimiento de las bases y que se está arriesgando a producir una lucha incluso desde el interior de las bases. Se muestra crítico con el gobierno y con Guedira, e intransigente en cuestiones como “territorios robados” en referencia a Mauritania. 376 Al mismo tiempo, en un memorando de Mennen Williams a Dean Rusk, se explicaban las razones por las que Hassan II insistía en mantener el acuerdo secreto. La posición del monarca sufría severos ataques de la oposición y dado que durante el año 1963 se tenían que celebrar dos procesos electorales, municipales y legislativas, 377 obviamente quería evitar a toda costa cualquier información que pudiese servir de argumento a los 374 National Security Action Memorandum 232, 5 abril de 1963. The Papers of John F. Kennedy, Presidential Papers, National Security Files, Meetings and Memoranda Series, National Security Action Memoranda, National Security Action Memorandum Number 232. John F. Kennedy Presidential Library and Museum, Boston, Massachussets. Disponible en http://www.jfklibrary.org/Asset+Tree/Asset+Viewers/Image+Asset+Viewer.htm?guid={DA46BD0EBF2B-4A5F-95F2-B481DB371418}&type=Image 375 Telegrama nº 1607 desde Rabat, 9 de abril de 1963. Box 3989, RG 59, NARA. 376 Telegrama nº 1645 desde Rabat, 16 de abril de 1963. POL MOR, Box 3989, RG 59, NARA. 377 El 17 de abril se anuncian elecciones, quizás dicho anuncio facilitó que la atención se desviara a las elecciones que cogió a la oposición por sorpresa y dejasen el tema de las bases de lado para concentrarse en diseñar su estrategia electoral. Ana Torres García 152 nacionalistas contra el trono. Puesto que ya antes de la visita de Hassan II a Estados Unidos se especulaba entre los medios de la oposición con que el rey accediese a mantener tropas americanas en el país, no se podía menos que esperar que la crítica a esa política se acentuase. La presión era importante. Por ejemplo, el día 10 de abril al-Tahrir, el órgano de la UNFP, se hacía eco de unas declaraciones aparecidas en el nº 129 de Jeune Afrique realizadas por los líderes de la oposición, Abderrahim Buabid y Mehdi Ben Barka, en las que atacaban directamente al monarca por su política de institucionalizar la monarquía. 378 La misma publicación, al día siguiente, publicaba que la presencia extranjera en las instalaciones militares de Kenitra hacía que Marruecos se convirtiese en un objetivo en caso de conflicto nuclear. 379 Por su parte, el líder del Istiqlal, al-Fassi, sostenía en un discurso que el rey estaba en “manos de agentes imperialistas” y prometía que su partido lucharía por liberar el trono, Marruecos y el Islam de las maquinaciones de agentes franceses, españoles y americanos. 380 Adelantándose a todo esto, el rey había insistido en no dejar nada sobre el acuerdo por escrito y en que la presencia de las fuerzas americanas fuese lo más invisible posible, que “se confundiesen con el paisaje como hacen los franceses”. De otra manera, Mennen Williams reiteraba, el acuerdo logrado con el rey estaría seriamente en peligro. 381 Años después, este acuerdo se haría público finalmente en 1970 por el Subcomité de Relaciones Exteriores del Senado estadounidense, que protestaba por la falta de información al Congreso por parte del Departamento de Estado y del Pentágono, acerca 378 Telegrama nº 1621 desde Rabat, 10 de abril de 1963. POL MOR, Box 3989, RG 59, NARA. 379 Memorando de Mennem Williams al secretario de Estado, “Subject: U.S. involvement in Moroccan Political Struggle”, 13 de abril de 1963. POL MOR, Box 3989, RG 59, NARA. 380 Telegrama nº 1636 desde Rabat, 12 de abril de 1963. POL MOR, Box 3989, RG 59, NARA. 381 Memorando de Mennem Williams al secretario de Estado, “Subject: U.S. involvement in Moroccan Political Struggle”, 13 de abril de 1963. POL MOR, Box 3989, RG 59, NARA. Ana Torres García 255 ABC, 1 de noviembre de 1963, p. 5 Los puntos débiles del acuerdo de Bamako Aunque la aceptación de un alto el fuego es bien recibida, con especial alivio por parte de algunos, enseguida se hacen evidentes los errores en que los negociadores han incurrido y que pueden transformarse en potenciales causas de futuras tensiones. El primero sería la indefinición de la zona de la que ambas partes debían retirarse. Sorprendentemente Ben Bella, a cambio de su aceptación a reconocer la existencia del problema fronterizo, como reclamaba insistentemente Hassan II, conseguía un compromiso de retirada del ejército marroquí, pero sin delimitar exactamente el Ana Torres García 256 territorio en cuestión. 674 El segundo, la asignación a la comisión de la OUA de la función de determinar la responsabilidad por el estallido de la crisis. Algunos apuntaban a que la aceptación del acuerdo por parte de Ben Bella se debía a su escasez de recursos. De hecho, un diplomático británico, encargado de informar al Foreign Office sobre el desarrollo de la cumbre, apuntó que un miembro de la delegación etíope le había comentado que Ben Bella había admitido tener muchos hombres, pero estar corto de armas. 675 Por todo ello daba la impresión de que era Marruecos el que salía más fortalecido de esta crisis, pues sin duda la popularidad de Hassan II se vio beneficiada y le proporcionó un elemento de cohesión interno en un momento político difícil ante la configuración del primer Parlamento marroquí. 676 Por parte argelina, en consecuencia, es fácil comprender que algunos elementos del régimen se disgustasen con la actuación de Ben Bella durante esta crisis y que, incluso, se sintieran traicionados, siendo la actitud del presidente argelino en Bamako uno de los factores conducentes al golpe de Estado que lideraría Bumedián dos años más tarde. 677 674 “Algeria/Morocco dispute: Supplement to telegrams received about Heads of State Meeting”, desde Bamako, pp. 1-2, 6 de noviembre de 1963. V1071/66, FO371/172802, UKNARA. 675 “Algero-Moroccan Frontier Dispute. Agreement reached in Heads of State meeting”, Bamako, 31 octubre 1963. V1071/57, FO371/172801, UKNARA. 676 López García, 2000, pp. 17-26. 677 Grimaud, 1984, p. 13. Ana Torres García 257 El ataque a Figuig Tras lograr el acuerdo de cese el fuego en Bamako, el 1 de noviembre se recibe la noticia del ataque del ejército argelino contra la ciudad marroquí de Figuig, cerca de la frontera argelina y lejos del foco del conflicto, centrado en Hassi Beida y Tinyub. Marruecos denuncia el ataque y el gobierno enseguida reúne a los representantes diplomáticos de las potencias occidentales para darles cuenta del suceso. 678 Los argelinos por su parte rechazan la acusación manifestando que ellos han acatado el alto el fuego en toda la frontera. Ben Bella sostiene que es la artillería marroquí la que había atacado una aldea cercana a Figuig en territorio argelino. 679 Se trataría entonces de Beni Unif, 2 millas (3,22 kms) al sur de Figuig. Según el corresponsal de The New York Times, Bumedián, al mando de las fuerzas argelinas en la frontera, insistió en repetidos mensajes por teléfono al puesto de Beni Unif que no respondieran al ataque marroquí. Aunque a las 7:00h, dado que la ofensiva marroquí no remitía, Bumedián cambió de opinión. 680 678 Telegrama nº 767 desde Rabat, 1 de noviembre de 1963, y Telegrama nº 1784 desde USUN (Delegación estadounidense en Naciones Unidas), 1 de noviembre de 1963, POL 32-1 TERR. + BDRY. Disputes. VIOLATIONS. INCIDENTS. 11/1/63 ALG-MOR, Box 3814, RG 59, NARA. “Argelia no ha respetado el alto el fuego”, Telegrama nº 735 desde Rabat, 2 de noviembre de 1963, 2228/7, RAH; “Marruecos ha violado el acuerdo de alto el fuego, afirma Argel”, Telegrama nº 14 del Cónsul en Uxda (del Moral) y noticia agencia UPI, 2 noviembre de 1963, 2228/8, RAH; “‘He decidido no responder a la agresión con otra agresión’, afirma Hassan”. Telegrama nº 739 del Encargado de Negocios en Rabat, Gimenes-Arnau, 2 de noviembre de 1963, 2228/9, RAH; Telegrama nº 289, desde Rabat, “Emergency. Algerian forces have attacked the town of Figuig – Morocco not resisting the advance”, VM103170/78. FO371/173030, UKNARA. 679 Braestrup, P., “Moroccans Say Truce is Violated”, The New York Times, 2 de noviembre de 1963, pp. 1, 5. 680 Braestrup, P., “Algeria Expresses Hope”, The New York Times, 3 de noviembre de 1963, p. 18. Otro corresponsal, William Millinship, enviado especial a Rabat del diario The Scotsman, en su artículo “Test for new African diplomats” también responsabilizaba a Bumedián: “Desde aquí el ataque parecía una iniciativa de del coronel Huari Bumedián, el ministro de Defensa argelino y vice-presidente, que permaneció en Colomb Bechar mientras Ben Bella negociaba en Bamako”, 12 de noviembre de 1963, V1071/70, FO371/172802, UKNARA. Ana Torres García 258 En definitiva, ambos gobiernos se culpan de romper el acuerdo que acababan de firmar. Los marroquíes toman la iniciativa de llevar a representantes de la prensa y algunos diplomáticos al lugar para que sean testigos de lo que está ocurriendo. 681 Efectivamente, se organiza una expedición formada por doce diplomáticos y un número indeterminado de periodistas que viajarán a la zona. Allí serán conducidos por Ufkir, quien les informa de lo ocurrido y les guía por los lugares que habían sido escenario de los últimos incidentes. Entre los diplomáticos se encuentran el agregado militar de la embajada estadounidense, coronel Edwards, y por parte de la embajada española, el consejero Jordana y el agregado militar Mateo. A su vuelta, Jordana presenta un prolijo informe 682 donde se da cuenta hasta del último detalle de lo visto y oído allí. Aunque dicho informe no puede dejar de expresar cierta simpatía hacia Marruecos, lo cierto es que queda claro que las noticias sobre el ataque fueron exageradas y que, en realidad, Figuig no había llegado a estar en manos argelinas 683 y que el ataque no había sido tan devastador. En realidad los argelinos habían atacado un poblamiento cercano, causando algunas víctimas, pero lejos del dramatismo subrayado por la prensa marroquí y que algún diplomático había reproducido. 684 Además, señalaba que: “no existe menor duda que fue roto [el] alto el fuego poco después [de] media noche por parte de Argelia. Quizás lo más destacable de todo el viaje es la consternación y la indignación [del] embajador malí por [la] violación [del] acuerdo [de] Bamako". 685 681 Grose, P. “Truce in Sahara Remains in Doubt after New Clash”, The New York Times, 3 de noviembre de 1963, pp. 1, 18. 682 “Informe para el Señor Ministro del Encargado de Negocios. Ataque a Figuig después Acuerdos Bamako. Viaje Zona Militar ofrecido Sr. Balafrej a cuerpo diplomático”, Rafael Gómez-Jordana y Prats, Rabat, 4 de noviembre de 1963. Anejo al Despacho nº 1090, 6 de noviembre de 1963. L7267E2, AMAE. 683 La agencia MAP dio esa noticia. Deptel nº 1105, 1 de noviembre de 1963. POL 32-1 TERR. + BDRY. Disputes. VIOLATIONS. INCIDENTS. 11/1/63 ALG-MOR, Box 3814, RG 59, NARA. 684 El encargado de negocios español había informado inicialmente de que la ciudad estaba “enteramente arrasada”. Véase "Si no se produce el alto el fuego en breve plazo, Hassan se verá obligado a pasar a la ofensiva". Telegrama nº 737 del Encargado de Negocios (Gimenes-Arnau), 2 de noviembre de 1963. 2228/12, RAH. 685 “El ataque argelino contra Figuig. Información del Consejero de nuestra Embajada en Rabat, recogida sobre el terreno”. Telegrama nº 740 del Encargado de Negocios (Gimenes-Arnau), 2 de noviembre de 1963, p. 2. 2228/10, RAH. Ana Torres García 259 Los corresponsales americanos que hasta allí se desplazaron concluyeron, como Jordana, que la alarma había sido exagerada. En su visita habían podido verificar que la ciudad estaba tranquila aunque las FAR se encontraban en alerta y había habido algunas bajas entre la población civil. Efectivamente fuerzas argelinas amenazaban la ciudad, pero a unos kilómetros al sur. Los periodistas tuvieron oportunidad de entrevistar a un prisionero argelino que mantenía que ellos no sabían nada de un alto el fuego y que atacaron porque así se les ordenó. 686 Estas declaraciones y las impresiones recogidas durante su visita les llevan a concluir que el ejército argelino atacó y que las FAR abrieron fuego para defenderse. 687 El embajador Ferguson, teniendo en cuenta también el informe de su agregado militar, coincidía en señalar la responsabilidad argelina por la ruptura del alto el fuego al bombardear la ciudad desde sus posiciones a pocos kilómetros. El diplomático especula con la posibilidad de que esta operación estuviese pensada de antemano y que el comandante local, actuando por propia iniciativa o por desconocer lo que ocurría en Bamako, lanzó la ofensiva. 688 Algunos historiadores dan por hecho que en estos momentos se agudiza el desacuerdo entre el presidente Ben Bella y su ministro de Defensa Bumedián. Éste último se sentiría frustrado al considerar que se había capitulado ante Marruecos en Bamako y, de hecho, la evolución del conflicto argelo-marroquí y la consiguiente percepción por algunos elementos del régimen argelino de que el presidente podía “malvender” 686 Grose, P. “Truce in Sahara Remains in Doubt After New Clash”, The New York Times, 3 de noviembre de 1963, pp. 1, 18. 687 Telegrama nº 787 desde Rabat, 5 de noviembre de 1963. POL 32-1 TERR. + BDRY. Disputes. VIOLATIONS. INCIDENTS. 11/1/63 ALG-Mor, Box 3814, RG 59, NARA. 688 Telegrama nº 781 desde Rabat, 4 de noviembre de 1963. POL 32-1 TERR. + BDRY. Disputes. VIOLATIONS. INCIDENTS. 11/1/63 ALG-Mor, Box 3814, RG 59, NARA. Ana Torres García 260 territorio nacional, se menciona como una de las causas que confluirían posteriormente en el golpe de Estado y derrocamiento de Ben Bella por parte de Bumedián en 1965. 689 Marruecos considera apelar a Naciones Unidas Tan pronto como se conoce el ataque contra Figuig, el embajador de Marruecos ante Naciones Unidas, Benhima, informa a sus homólogos americano, británico y francés, así como al secretario general de Naciones Unidas, de lo que sucede y les explica que tiene órdenes de Rabat de estar preparado para convocar al Consejo de Seguridad. Las razones para ello serían la ofensiva contra Figuig y la intervención externa en Argelia que la RAU acababa de explicar públicamente. 690 Francia y Estados Unidos se resisten, pues prefieren que el asunto quede en un marco africano. 691 El Departamento de Estado aconseja a Marruecos que no se precipite y arriesgue lo acordado, que espere hasta el momento en que oficialmente debían cesar las hostilidades. Es decir, las 0 horas del día 2. 692 Mientras se espera la orden definitiva desde Rabat, el embajador de Estados Unidos ante Naciones Unidas, Charles Yost, tiene oportunidad de hablar esa misma noche con Yazid en Nueva York, quien minimiza el asunto de Figuig sin darle importancia. 693 Durante los días siguientes ambos ejércitos se reforzaron en la zona de Figuig y los combates continuarían hasta el 4 de noviembre, cuando finalmente los mediadores 689 Grimaud, 1984, pp. 13, 200; Daguzan, 1998, pp. 24, 168. 690 Telegrama nº 1784 desde USUN (Delegación estadounidense en Naciones Unidas), 1 de noviembre de 1963. POL 32-1 TERR. + BDRY. Disputes. VIOLATIONS. INCIDENTS. 11/1/63 ALG-MOR, Box 3814, RG 59, NARA. 691 Grose, P., “Morocco Presses for U.N. Hearing as Firing Goes On”, The New York Times, 4 de noviembre de 1963, pp. 1, 9; Agencia UPI, “Estados Unidos y Francia rechazan propuesta de Hassan de llevar el conflicto argelo-marroquí a Naciones Unidas, se declara en Rabat.” 3 de noviembre de 1963. 2228/13, RAH. 692 Deptel nº 1103 a Rabat, 1 de noviembre de 1963. POL 32-1 TERR. + BDRY. Disputes. VIOLATIONS. INCIDENTS. 11/1/63 ALG-MOR, Box 3814, RG 59, NARA. 693 Telegrama nº 1801 desde Nueva York, 1 de noviembre de 1963. POL 32-1 TERR. + BDRY. Disputes. VIOLATIONS. INCIDENTS. 11/1/63 ALG-Mor, Box 3814, RG 59, NARA. Ana Torres García 261 malíes consiguen que argelinos y marroquíes respeten el alto el fuego. 694 Entonces, el mayor Leon Sankee de Malí, jefe de la comisión de desmilitarización, anuncia oficialmente que la Guerra de las Arenas ha terminado. 695 A pesar de ello, las graves tensiones entre Argelia y Marruecos no remitirían. 694 Week Airgam nº 45, Rabat, 8 de noviembre de 1963. POL 2-1 JOINT WEEKAS MOR, Box 3990, RG 59, NARA. 695 “La guerra fronteriza entre Argelia y Marruecos ha terminado, anuncia el jefe de la comisión neutral de control”, Agencia UPI, 4 de noviembre de 1963. 2229/4, RAH; Telegrama nº 970 desde Argel, 5 de noviembre de 1963. POL 32-1 TERR. + BDRY. Disputes. VIOLATIONS. INCIDENTS. 11/1/63 ALGMor, Box 3814, RG 59, NARA; Week Airgram nº 45, Rabat, 8 November 1963. Department of State, Central Files, POL 2-1 JOINT WEEKAS MOR. NARA. Ana Torres García 262 PARTE 4. LA DIPLOMACIA OCCIDENTAL TRAS BAMAKO La reunión de Jefes de Estado había conseguido que ambas partes se comprometiesen a un alto el fuego que finalmente fue efectivo a partir del 4 de noviembre. Sin embargo, pronto fue evidente que uno de los fallos de Bamako, el no hacer mención a ningún compromiso por limitar el rearme de los ejércitos marroquí y argelino, 696 se tradujo en una continuación de la preocupación de las potencias occidentales por la evolución de los acontecimientos. Este periodo de tensa calma, que se extendería durante los meses de noviembre, diciembre y enero de 1964, vería la formación de dos comisiones en el marco de la OUA y el inicio de sus trabajos: una comisión mixta, que tenía por misión establecer la zona fronteriza a desmilitarizar, y la otra, la llamada de arbitraje, que tenía por función analizar el litigio y proponer una solución. Mientras la diplomacia de la OUA proseguía su labor, se hacía patente que Argelia seguía recibiendo armamento y en consecuencia Marruecos reclamaba un apoyo a las potencias occidentales que equilibrase la balanza en material bélico. El gobierno de Estados Unidos, por su parte, era de la opinión de que los hechos habían demostrado que su política de no-intervención seguía siendo válida y debía quedar vigente mientras el conflicto no quedase resuelto. Los marroquíes, decepcionados por la falta de ayuda de Estados Unidos La puesta en marcha de las comisiones de la OUA se traducía en un lento procedimiento que se alargaba en el tiempo y Marruecos mostraba su frustración al comprobar que el 696 A posteriori, el Ministro Ketema Yifru explicaría al embajador americano en Addis Abeba que si se hubiera impuesto un lenguaje demasiado conciso y concreto respecto a la recepción de armamento habrían arriesgado la consecución del acuerdo. Por ello abogaron por introducir el compromiso de ambas partes de no tomar acción alguna que hiciese peligrar el proceso de arreglo en el que se había embarcado la OUA. Telegrama nº 487, desde Addis Abeba, 19 de noviembre de 1963. POL 32-1 TERR. + BDRY. Disputes. VIOLATIONS. INCIDENTS. 11/1/63 ALG-MOR, Box 3814, RG 59, NARA Ana Torres García 263 ejército argelino continuaba su reforzamiento. Por ello, Rabat mantenía su presión sobre las potencias occidentales para que le suministrasen armas y munición. El 7 de noviembre el embajador de Marruecos en España, Laraki, transmitía una protesta bastante enérgica ante el embajador Woodward en Madrid. Argumentaba que les estaban llegando inquietantes informes sobre el material que Argel estaba recibiendo y que, según él, aquello demostraba que lo de Bamako no había sido un alto el fuego, sino más bien una breve tregua. Culpaba a Washington de que Marruecos no pudiese obtener el material que necesitaba. Especialmente, mencionó que las constantes y repetidas solicitudes hechas a España, y a Italia también, no habían obtenido ninguna respuesta y que estaba convencido de que era por temor de contrariar a los Estados Unidos. Respecto a Francia entendían que mantuviese su neutralidad puesto que De Gaulle se encontraba en una situación más complicada dados los intereses franceses en Argelia. El embajador concluyó afirmando que continuarían presionando a España porque estaban convencidos de que Madrid y Rabat compartían el mismo temor a una posible expansión del comunismo en su frontera meridional. 697 Simultáneamente, el gobierno de Marruecos realizaba gestiones para conseguir armamento de manufactura americana a través de fuentes privadas, pero la correspondiente licencia debía de ser autorizada por Washington. Así, el 30 de octubre la empresa International Armaments Corporation (INTERARMCO) había contactado con el gobierno estadounidense para vender: “6-10 millones de dólares en ametralladoras y semi-ametralladoras, rifles y munición”. A esta solicitud no se le dio respuesta inmediatamente, por lo que la empresa insistiría poco después, aunque rebajando considerablemente la cantidad de armas y eliminando las municiones. Dadas las reticencias de Washington a que, en aquel momento de 697 Telegrama nº 922 desde Madrid, Woodward, 7 de noviembre de 1963. POL 32-1 TERR. + BDRY. Disputes. VIOLATIONS. INCIDENTS. 11/1/63 ALG-MOR, Box 3814, RG 59, NARA. Ana Torres García 264 precario cese de hostilidades en el norte de África, apareciesen armas de manufactura estadounidense en territorio marroquí, Dean Rusk decidió retrasar cualquier acción en este sentido durante al menos el: “tiempo de la reunión de Ministros de Asuntos Exteriores africanos. Si armas [originarias] del Bloque [soviético] continuasen [llegando] a Argelia, creo que deberíamos conceder licencia para la venta comercial de armas pequeñas y munición a Marruecos”. 698 Declaración de Rusk el 8 de noviembre de 1963 Conforme a la línea de actuación ya señalada, las autoridades también subrayarían en público la importancia de evitar injerencias externas que amenazasen el alto el fuego. El 8 de noviembre, el enviado especial de Ben Bella, Yazid, se entrevistó con el presidente Kennedy, quien aprovechó la ocasión para continuar advirtiendo seriamente contra una intervención directa de Nasser en el norte de África. 699 Tras la reunión, el secretario de Estado Rusk hizo unas declaraciones a la prensa en las que subrayaba la postura oficial americana de que “Washington se oponía a toda ‘interferencia extranjera’ en el conflicto” y aceptó “las afirmaciones argelinas de que la ayuda cubana en armas no estaba relacionada con el conflicto fronterizo”, sino que la entrega de material cubano había sido solicitado con anterioridad al conflicto, por lo que no estaba relacionado con ello. 700 Ambas partes parecían mostrarse satisfechas con la evolución de los 698 Memorandum al secretario de Estado del gobernador Mennen Williams, “My Memorandum to you of October 31”, 6 de noviembre de 1963. POL 32-1 TERR. + BDRY. Disputes. VIOLATIONS. INCIDENTS. 11/1/63 ALG-MOR, Box 3814, RG 59, NARA; Memorandum al secretario de Estado del gobernador Mennem Williams, “Moroccan request to buy arms from private sources”, 15 de noviembre de 1963. POL 32-1 TERR. + BDRY. Disputes. VIOLATIONS. INCIDENTS. 11/11/63 ALG-MOR, Box 3813, RG 59, NARA 699 Telegrama nº 763, de Encargado de Negocios, Gimenes-Arnau, Rabat, 11 de noviembre de 1963. L7267E5, MAE. 700 Carta desde París, “Asunto: Últimas manifestaciones actitud Estados Unidos conflicto marroquíargelino”, 9 de noviembre de 1963, p. 1. L7267E5, AMAE; Carta desde Washington DC, “Asunto: Política norteamericana en el conflicto argelino-marroquí”, 12 de noviembre de 1963. L7267E5, AMAE. Ana Torres García 271 El rearme del ejército argelino Las derrotas sufridas por la ANP durante la Guerra de las Arenas, particularmente las pérdidas de Hassi Beida y Tinyub y el fracaso del ataque a Figuig, pusieron de manifiesto las importantes carencias del ejército argelino. Según Ben Bella, una comisión militar presidida por el ministro de Defensa estudió las necesidades de las fuerzas armadas. Al transmitir al presidente las conclusiones de la comisión, Bumedián propuso un refuerzo de al menos 5000 efectivos y la formación de oficiales “porque ciertamente tendremos otros problemas con Hassan II”. 717 Por ello, el coronel se dispuso de inmediato a reorganizar y modernizar el ejército, buscando en el exterior la asistencia necesaria tanto en material como en formación. Así, continuando con los contactos ya establecidos tras su visita a Moscú en septiembreoctubre de 1963, da comienzo la cooperación militar con la Unión Soviética, que se intensificaría durante los años 80 debido al conflicto del Sahara Occidental. La ayuda de la URSS en aquellos momentos fue importante en cuanto a provisión de armamento moderno, pero limitada en otros aspectos, pues no incluía el uso de instalaciones militares en Argelia ni la realización de maniobras militares conjuntas. De hecho, a pesar de desavenencias políticas, una asistencia militar constante desde 1963, y fundamental en la evolución del ejército argelino, se recibió de Francia. 718 Además de procurarse material, el gobierno argelino ordenó la concentración de fuerzas en la frontera, 719 según ellos en actitud defensiva, 720 pero los marroquíes lo 717 Ben Bella, Itinéraire, 1987, p. 176. 718 Daguzan, 1998, pp. 102-103, 168; Grimaud, 1984, pp. 131, 133. En el desfile militar del 1 de noviembre de 1964 con motivo del día de la independencia argelina ya se muestra el nuevo material militar soviético. Walpole, N., U.S. Army area handbook for Algeria, 1965, p. viii. 719 Telegrama nº 760, desde Rabat, 9 de noviembre de 1963. L7267E2, AMAE. 720 Telegrama nº 1146, desde Argel, 4 de diciembre de 1963. POL 32-1 TERR. + BDRY. Disputes. VIOLATIONS. INCIDENTS. 11/11/63 ALG-MOR, Box 3813, RG 59, NARA. Ana Torres García 272 interpretarían como una inminente amenaza. 721 Este esfuerzo de modernización militar por parte de Argelia desencadenaría una verdadera carrera de armamentos en la zona norteafricana durante la segunda mitad de la década de los sesenta, cuya contención se tornaría en preocupación fundamental para las potencias. 722 Los gobiernos prooccidentales de Marruecos y Túnez, en su intento por compensar la escalada armamentística iniciada por los argelinos, hipotecaron parte de sus inversiones económicas. Por estas razones, presionarían regularmente a Francia y a Estados Unidos a la hora de conseguir la ayuda y los suministros que necesitaban. A mediados de diciembre Washington tiene información suficiente para considerar que el equilibrio se está rompiendo a favor de Argelia en cuanto a cantidad de material disponible 723 y esta circunstancia se trata con el gobierno de Francia. Con ocasión de una reunión de la OTAN en París, el secretario de Estado Rusk y el ministro de Asuntos Exteriores Couve de Murville, tratan el asunto de la crisis fronteriza el 14 de diciembre. Tras repasar las circunstancias en que se había desarrollado la guerra argelo-marroquí, Couve de Murville coincide con los americanos al estimar en que todavía el rearme argelino no es una amenaza inminente. Opina que aunque Argelia tiene ahora más material, los marroquíes siguen estando mejor entrenados y tienen mejores comunicaciones con la zona en disputa. Esta información sería transmitida posteriormente a Muñoz Grandes para tenerle al corriente, como se había acordado en el encuentro del 25 de noviembre. 724 721 Telegrama nº 811 desde Rabat, 30 de noviembre de 1963. L7267E2, AMAE; Carta nº 23 al Ministro Castiella del Embajador Aznar, sin fecha pero posterior al 15 de noviembre de 1963. L7267E2, AMAE. 722 Véase, por ejemplo, “Entrevista de nuestro Embajador en Rabat con Ministro Negocios Extranjeros, Cherkaoui”, 8 de marzo de 1967. Documento nº 14772, FNFF. 723 Deptel nº 1203 a Rabat, 10 de diciembre de 1963. POL 32-1 TERR. + BDRY. Disputes. VIOLATIONS. INCIDENTS. 11/11/63 ALG-MOR, Box 3813, RG 59, NARA. 724 “ Memorandum: Moroccan-Algerian Military Build-up—Current assessment”, de Newson a Menen Williams, 17 de diciembre de 1963; SECTO 11 desde París, 15 de diciembre de 1963; Memorandum of conversation “Algerian-Moroccan dispute”, 14 de diciembre de 1963. POL 32-1 TERR. + BDRY. Disputes. VIOLATIONS. INCIDENTS. 11/11/63 ALG-MOR, Box 3813, RG 59, NARA. Ana Torres García 273 Hassan II vuelve a presionar a las potencias occidentales La noche del 20 de diciembre de 1963 Hassan II congregó a los embajadores de Gran Bretaña, Estados Unidos y España, y al encargado de negocios francés, junto a su primer ministro, Ahmed Bahnini, el director del Gabinete Real, Driss Hammedi, y el ministro de Exteriores interino, Driss Slaoui. En tono solemne, y durante una hora, el monarca explicó a los diplomáticos que Argelia se negaba a recibir al embajador Zentar y expresó sus temores respecto al desequilibrio armamentístico que según él se estaba produciendo entre las fuerzas armadas marroquíes y argelinas. El embajador español transcribió el monólogo así: “Imaginen mi consternación cuando ayer jueves, el propio Buteflika llamó a nuestro Encargado de Negocios en Argel para comunicarle que [el] presidente Ben Bella no consideraba llegado el momento de un intercambio de embajadores entre ambos países porque a ello se oponían dos razones importantes, la primera es que se debe esperar a que [la] comisión de Abidjan termine sus trabajos. Es decir, tres, cuatro, cinco meses. Ignoro el plazo. La segunda es que en cualquier caso Argelia no está dispuesta a normalizar relaciones con nosotros a costa de países amigos; es decir, concretamente con RAU y Cuba. O sea que según la opinión del presidente Ben Bella debe Marruecos arreglar sus asuntos con el presidente Nasser y con Fidel Castro si quiere tener buenas relaciones con Argelia. Finalmente todavía añadió una razón que resulta cómica: dijo que en estos días sería inútil [la] llegada [del] Embajador [de] Marruecos a Argelia porque [el] palacio [de] gobierno estaría ocupado por Chu En Lai 725 y no habría sitio para recibir [las] credenciales del Embajador Marruecos”.- “Esta mañana –continuó Rey- [el] Encargado de Negocios de Argelia en Rabat ha reiterado en nuestra cancillería los mismos razonamientos y [la] misma actitud. Comprenderán mi consternación cuando yo, en las palabras que pronuncié al entregar cartas credenciales a nuestro Embajador, llegué hasta donde ustedes conocen: a la abstracción prácticamente de todo lo pasado, casi al olvido, y he aquí que Ben Bella reacciona de este modo. ¿Es que Argelia está gobernada por locos? En tal caso hay que tener mucho cuidado con ella. ¿Es que está gobernada por un hombre de mala fe como yo creo? Entonces hay que tener mucho más cuidado todavía. (Al decir estas palabras miró muy directamente al Embajador norteamericano) ¿Qué pretenden los argelinos?” Luego continuó abordando la cuestión del rearme argelino: “En estos momentos somos militarmente superiores a ellos. Es posible que si yo no hubiera frenado a mis tropas dándoles orden de extremar prudencia podríamos haber vivaqueado en Orán pero dentro de poco tiempo ya no será así. Según informaciones militares que a mí me llegan y no les oculto que algunas de ellas proceden de los expertos militares de Francia en Argelia, el material de guerra recibido por nuestra 725 El primer ministro chino visitó Argelia y Marruecos en diciembre de 1963. Ana Torres García 274 vecina y el que ha de recibir permiten asegurar que dentro de tres meses nos habrán superado. Esta es la situación. Yo se la expongo con toda claridad”.- “Aquí tengo el convenio de suministros de material de guerra que hace mucho tiempo firmamos con Rusia. Por el momento el convenio está en suspenso. El Estado Mayor me ha comunicado la lista del material que los rusos no han entregado todavía, de acuerdo con dicho convenio. Véanla ustedes”. (Una copia de dicho convenio y una lista mecanografiada del material por suministrar fue pasando ante nuestros ojos. La leímos todos y hemos convenido en que nos produjo a los cuatro la misma impresión. Se trata de cantidad de material de guerra muy considerable. Recuerdo haber observado que figuraban en ella 72 piezas de artillería calibre medio, 84 carros, 60 blindados, cantidad de municiones bastante alta, un número de fusiles que no pude retener, talleres de reparación y una pequeña instalación para [la] fabricación de municiones de fusil. Esto entre otras cosas, pues no nos fue posible tomar mayor número de datos). Continuó el Rey: “El Embajador de Rusia ha visitado a mi Ministro de Defensa 726 y a mi Primer Ministro para decirles que su país está dispuesto a cumplir totalmente el acuerdo. El pago esta pactado a doce años con un interés extraordinariamente bajo. Sin embargo no ignoro que estos servicios llevan compromisos y contrapartidas que quiero evitar a mi país. Pero esto no depende exclusivamente de mí”. Y agregó dirigiéndose al Embajador americano “Sé que Estados Unidos quiere evitar que El Cairo pase decididamente al campo de enfrente”. Interrumpió el Embajador de Estados Unidos: “En efecto, Majestad, queremos evitarlo”. Siguió Hassan II: “Está muy bien; pero entiendo que también hay que evitar que la política de El Cairo lance a otros países al campo de enfrente. No quiero encontrarme en caso de tener que aliarme con el diablo para defender a mi país. No me gustan [las] alianzas con [el] diablo. Somos pueblo religioso. Pero para ello necesito ayuda de [la] familia, es decir, Estados Unidos, Francia, España y Gran Bretaña” … “Les repito que mi mayor satisfacción sería la de romper el acuerdo con Rusia. Para ello necesito el apoyo de Occidente y concretamente de los Gobiernos que ustedes representan; apoyo sin tardanza y en condiciones económicas que Marruecos pueda soportar. No les oculto que los jefes y oficiales de mi ejército y buena parte de mi pueblo tienen o bien conocimiento exacto o bien sospechas de las posibilidades que nos abre el convenio ruso, y siento sobre mí presiones sobre todo de los militares, para llevar a cabo hasta el fin el diálogo con Rusia y armarnos de forma que podamos afrontar futuro con la necesaria seguridad. Les ruego comuniquen a sus gobiernos esta impresión un poco angustiosa y apremiante y tengan la bondad de contestarme, bien directamente a mí mismo, si ustedes lo desean, bien a mi Ministro de Asuntos Exteriores”. 727 Al salir de aquella reunión los diplomáticos occidentales acordaron consultarse para intercambiar impresiones una vez recibiesen instrucciones de sus respectivos 726 Efectivamente, esa visita se realizó el 4 de diciembre y los diplomáticos occidentales tenían constancia de ello. Telegrama nº 872 desde Rabat, 6 de diciembre de 1963; Telegrama nº 878 desde Rabat, 7 de diciembre de 1963. POL 32-1 TERR. + BDRY. Disputes. VIOLATIONS. INCIDENTS. 11/11/63 ALGMOR, Box 3813, RG 59, NARA. 727 Telegrama nº 857, desde Rabat, 21 de diciembre de 1963. L7267E2, AMAE. Relatos concordantes con el de Aznar fueron transmitidos a sus capitales por el Embajador estadounidense (véase Telegrama nº 947, desde Rabat, 21 de diciembre de 1963. POL 32-1 TERR. + BDRY. Disputes. VIOLATIONS. INCIDENTS. 11/1/63 ALG-MOR, Box 3814, RG 59, NARA) y por el encargado de negocios francés (véase DDF, 1963, II, pp. 649-651). Ana Torres García 275 ministerios y antes de dar una respuesta al gobierno marroquí. 728 Así, dio comienzo una ronda de consultas entre embajadores y ministerios de exteriores de los países implicados. 729 En un primer contacto, el 23 de diciembre en Madrid, el embajador Woodward se reunió con Sedó y con Ibáñez, quienes ya habían recibido desde Rabat el correspondiente informe de Aznar. Los españoles señalaron que sus estimaciones sobre el armamento llegado a Argelia coincidían con las cifras que manejaban en Washington y no tenían por tanto ningún indicio de que el equilibrio se hubiese alterado de manera crítica desde la reunión de Addis Abeba a mediados de noviembre. En su opinión, la protesta de Hassan II por el asunto del embajador no era sino una excusa para mostrar a los occidentales la oferta de armamento ruso con la esperanza de que estos se decidiesen a proporcionarle más ayuda. En cualquier caso, los representantes del ministerio español concluyeron que, llegado el caso de verse obligados a suministrar armamento a Marruecos, debería hacerse en concierto con las otras potencias occidentales interesadas. 730 Posteriormente, el Departamento de Estado, que no estaba dispuesto a modificar su política no intervencionista, sugirió varios puntos a tratar a la hora de justificar ante Rabat la propuesta americana de denegación de la ayuda solicitada. Desde Washington opinaban que la negativa de Argelia a no recibir al embajador parecía realmente deberse a que esperaban a que la comisión de desmilitarización de la OUA acabase su trabajo. 731 En cualquier caso, el gobierno estadounidense no consideraba aquello un objeto de 728 Telegrama nº 947, desde Rabat, 21 de diciembre de 1963. POL 32-1 TERR. + BDRY. Disputes. VIOLATIONS. INCIDENTS. 11/11/63 ALG-MOR, Box 3813, RG 59, NARA. 729 Telegrama nº 1316 a Argel, 22 de diciembre de 1963. POL 32-1 TERR. + BDRY. Disputes. VIOLATIONS. INCIDENTS. 11/11/63 ALG-MOR, Box 3813, RG 59, NARA. 730 Telegrama nº 1305 desde Madrid, 23 de diciembre de 1963. POL 32-1 TERR. + BDRY. Disputes. VIOLATIONS. INCIDENTS. 11/11/63 ALG-MOR, Box 3813, RG 59, NARA. 731 La embajada estadounidense en Argel informaba que, efectivamente, los argelinos esperaban que concluyesen los trabajos de la comisión de desmilitarización antes de realizar el intercambio de Embajadores. Telegrama nº 1299 desde Argel, 23 de diciembre de 1963. POL 32-1 TERR. + BDRY. Disputes. VIOLATIONS. INCIDENTS. 11/11/63 ALG-MOR, Box 3813, RG 59, NARA. Ana Torres García 276 discusión. Sí estaban de acuerdo en que Argelia podía estar consiguiendo una ventaja en lo referente a la cantidad de material bélico que estaban acumulando y que cuando la ANP completase su entrenamiento podrían llegar a ser tácticamente igual o mejor que los marroquíes. Sin embargo, opinaban que Hassan II sobredimensionaba el papel de Nasser en Argelia, que la ayuda soviética directa era limitada y la cubana aún menor, aunque simbólica. A su modo de ver, lo que amenazaba realmente a Marruecos era la inestabilidad argelina y el continuo riesgo de que el alto el fuego se rompiese por algún incidente aislado o por la iniciativa individual de algún comandante por razones políticas. Por ello seguían manteniendo que, antes de considerar un cambio en la política de no injerencia mantenida hasta aquel momento, era necesario asegurarse de que el rey no buscase otra salida que no fuese la solución africana. Se sabía que Hassan II se había mostrado reticente a la hora de retirarse de las zonas fronterizas en disputa, 732 probablemente porque sus comandantes militares no aceptaban de buen grado una solución que requiriese la cesión de territorio que en aquel momento estaba bajo su control. En el Departamento de Estado señalaban que desde el principio Hassan II se había erigido como un peón pro-occidental enfrentado a “hordas orientales” y ahora podía considerar que las circunstancias le daban la razón y por lo tanto tenía un buen argumento para persuadir a las potencias occidentales a que contrajesen un mayor compromiso con el país magrebí. Pero, en opinión de Washington, Marruecos corría un gran riesgo de aislarse a nivel regional e internacional, a la vez que podía complicar su situación financiera embarcándose en adquisiciones de material sin una buena planificación. En definitiva, los estadounidenses proponían que la respuesta debía confirmar el apoyo a la independencia de Marruecos, asegurar un flujo razonable de ayuda militar occidental, mantener el compromiso de los Estados Unidos a protestar 732 Telegrama n º 869 desde Rabat, 5 de diciembre de 1963; Deptel nº 1196 a Argel, 5 de diciembre de 1963. POL 32-1 TERR. + BDRY. Disputes. VIOLATIONS. INCIDENTS. 11/11/63 ALG-MOR, Box 3813, RG 59, NARA. Ana Torres García 277 formalmente ante Argelia sobre el problema del embajador si no daban explicaciones razonables, insistir en que el gobierno marroquí cooperase con las gestiones que realizaban Haile Selassie y Modibo Keita, subrayar el riesgo de que la postura marroquí en esta disputa se debilitase en el caso de aceptar ayuda de la URSS tanto frente a los occidentales como ante los africanos y, por último, el compromiso de las potencias occidentales de reexaminar la situación según cómo resultasen estas medidas. 733 En París, los primeros contactos con el Quai d’Orsay sobre la nueva petición de ayuda de Hassan II no obtuvieron una respuesta definitiva dado que el ministro y el presidente no estaban disponibles, posiblemente debido a la coincidencia con las fechas navideñas. En el ministerio, el responsable de la sección del Norte de África, Limairac, señaló que lo estudiarían con cautela y esperarían a que se tomase una decisión por un alto responsable. 734 Los primeros en tomar una decisión fueron, al parecer, los británicos. El 24 de octubre anterior Londres había decretado un embargo temporal a la exportación de armas a Marruecos tras recibir el gobierno británico la solicitud de ayuda militar por parte de Hassan II. 735 Dicho embargo se levantó el 5 de diciembre de 1963, considerando que se estaban restableciendo las relaciones de Marruecos con Argelia. 736 No obstante, ante la nueva petición de ayuda, Londres consideraba que su gobierno no había suministrado armamento en ningún momento y que acceder a la petición de Rabat supondría un cambio fundamental de política que el gobierno británico no tenía ningún interés en 733 Deptel nº 1246 a Rabat, 24 de diciembre de 1963. POL 32-1 TERR. + BDRY. Disputes. VIOLATIONS. INCIDENTS. 11/11/63 ALG-MOR, Box 3813, RG 59, NARA. 734 Telegrama nº 2996 desde París, 24 de diciembre de 1963; Telegrama nº 3041 desde París, 28 de diciembre de 1963. POL 32-1 TERR. + BDRY. Disputes. VIOLATIONS. INCIDENTS. 11/11/63 ALGMOR, Box 3813, RG 59, NARA 735 “CONCLUSIONS of a Meeting of the Cabinet held at 10 Downing Street, S.W. 1, on Thursday, 24th October, 1963, at 10 a.m.”, CAB 128/38, p. 3. Records of the Cabinet Office, Cabinet Minutes and Papers, Subseries within CAB 128, CM Series 1963-1964 (Alec Douglas-Home), UKNARA. 736 “CONCLUSIONS of a Meeting of the Cabinet held at 10 Downing Street, S.W.1, on Thursday, 5th December, 1963, at 10 a.m.”, CAB 128/38, p. 6. Records of the Cabinet Office, Cabinet Minutes and Papers, Subseries within CAB 128, CM Series 1963-1964 (Alec Douglas-Home), UKNARA. Ana Torres García 278 realizar, pues consideraban a Francia y Estados Unidos los proveedores principales. 737 En cualquier caso, en el Foreign Office afirmaban que aunque se hubiese levantado el embargo, dadas las circunstancias, dudaban que ninguna solicitud de exportación de armas a Marruecos en aquel momento fuese aceptada. 738 El 27 de diciembre la embajada americana en Madrid contactaba de nuevo con Sedó para exponerle los puntos que constituían el argumento de Washington. El español se mostró de acuerdo con dicha exposición, señalando que le parecían razonables aunque estaba seguro de que no le gustaría a Hassan II, quien se dejaba llevar por su “impetuosidad”. 739 Sin embargo, dentro del régimen de Franco había voces discordantes en cuanto a la necesidad de acceder a las demandas marroquíes. En particular, el embajador Aznar manifestaba claramente su recomendación de proveer de ayuda a Rabat de manera unilateral, una actitud que incluso provocó que los británicos consultasen con los estadounidenses sobre las verdaderas intenciones de Madrid. Los americanos les explicarían que, aunque algunos elementos dentro del ejército español eran partidarios de proveer de armamento a Marruecos, 740 la diplomacia española estaba convencida de lo contrario y que, en cualquier caso, actuarían en concierto con otras potencias. 741 737 Telegrama nº 2977 desde Londres, 30 de diciembre de 1963. POL 32-1 TERR. + BDRY. Disputes. VIOLATIONS. INCIDENTS. 11/11/63 ALG-MOR, Box 3813, RG 59, NARA; Telegrama nº 2903 desde Londres, 23 de diciembre de 1963. POL 32-1 TERR. + BDRY. Disputes. VIOLATIONS. INCIDENTS. 11/11/63 ALG-MOR, Box 3813, RG 59, NARA. 738 Carta del Foreing Office a Washington, 13 de diciembre de 1963. V1071/85, FO371/172803, UKNARA. 739 Telegrama nº 1327 desde Madrid, 27 de diciembre de 1963. POL 32-1 TERR. + BDRY. Disputes. VIOLATIONS. INCIDENTS. 11/11/63 ALG-MOR, Box 3813, RG 59, NARA. El documento que recoge estos puntos propuestos por Washington se encuentra también en L7267E5, AMAE. Se trata de un documento con el encabezamiento “Secret. Preliminary evaluation” de dos páginas, en inglés y con traducción al español adjunta, sin firma ni fecha, pero a lápiz pone “USA” y en la esquina superior izquierda dice “Remitida fotocopia a Rabat, con tarjeta del Sr. Ministro, en 9-1-64”. 740 La Delegación del Alto Estado Mayor en Ceuta llegó a sugerir el ofrecimiento de ayuda a los rifeños. La documentación completa de esta propuesta no se ha encontrado, pero parece ser que la iniciativa no fue considerada. Anejo a carta de Tetuán de 12 de noviembre de 1963. L7267E4, AMAE. 741 Telegrama nº 1342 desde Madrid, 31 de diciembre de 1963. POL 32-1 TERR. + BDRY. Disputes. VIOLATIONS. INCIDENTS. 11/11/63 ALG-MOR, Box 3813, RG 59, NARA. Ana Torres García 279 El embajador Aznar, tras pasar gran parte del conflicto en Nueva York como representante de España ante las Naciones Unidas, regresa a su puesto en Rabat y escribe una extensa carta al ministro Castiella donde le expone su interpretación de lo acaecido y cómo ha encontrado él el estado de opinión del gobierno marroquí tras la reunión de Addis Abeba y la formación de las comisiones. El embajador español explica que: “En estos momentos, Marruecos aumenta sus elementos de guerra con ciertas adquisiciones trabajosas. Bélgica le ha vendido algún material mediante transacciones con firmas particulares y pago al contado, Francia ha enviado tres aviones de instrucción y catorce de reconocimiento; y parece que le suministrará cierto número de morteros, de cañones y de autoametralladoras, amparándose en los acuerdos de ayuda existentes desde hace años. Enviados del Ministerio de Defensa intentan comprar en Italia. Los Estados Unidos observan y esperan. ¿España? Doctores tiene …. Aquí aguardan algo. Somos, sin duda, su mejor esperanza. Y yo pienso: hace unos años la sólida organización de nuestro Protectorado era la cobertura de España en el Estrecho; hoy, salvo por lo que toca a Ceuta y Melilla, si se planteara en Marruecos un problema bélico de carácter internacional, suscitado por la ofensiva de un Ejército revolucionario marxista o marxistoide, como el de Argelia, esa cobertura estaría representada por el Ejército marroquí. El Estado Mayor de Rabat ha dado orden de concentrar en torno a Uxda buena parte de las fuerzas de que dispone. Los cuatro batallones de hace unos días han pasado a ser ocho o diez. Del lado argelino, es importante la llegada de refuerzos y de material a la zona de Marnia y Tlemcen, enfrente de Uxda. Este hecho no puede menos de movernos a preocupación. … ¿A quién … le podrá sorprender que España opine en alta voz, y adopte precauciones, y se haga presente en cualquier conflicto capaz de alterar el ‘status quo’ del Norte de África … ? … nos interesa sobremanera un Marruecos capaz de defenderse con eficacia en toda la incierta línea de sus fronteras particularmente en la zona de Uxda … Por ello me atrevo a decirte que me parecería lógica y de buen sentido una ayuda nuestra encaminada a fortalecer la capacidad defensiva del Ejército marroquí. Dejo a los técnicos la elección de los medios adecuados para alcanzar esa finalidad.” Y concluye: “En resumen: mi opinión es ésta; ayuda, un poco de ayuda para que Marruecos pueda defenderse, y solamente para eso; no más, pero, no menos. Nuestros motivos son transparentes. Nuestra doctrina intachable. Nos saldrán al camino algunos riesgos, pero se nos brindan oportunidades muy provechosas para el interés nacional. Perdona la extensión de esta carta. El tema me lleva horas y horas de observación y de meditación.” 742 742 Carta nº 23 a Castiella de Aznar (Rabat), sin fecha pero posterior a la solicitud de Hassan II. L7267E2, AMAE. Ana Torres García 280 Castiella al recibir esta carta debió de reenviarla a Argel solicitando el punto de vista del embajador Alcover. Éste respondió dando una visión totalmente contraria al alarmismo que emanaba de la embajada en Rabat: “… creo que debo precisarte mi punto de vista, que no coincide en algunos aspectos con la brillante exposición de Aznar…. Se ha exagerado bastante la ayuda recibida por Argelia del extranjero en material y voluntarios. Te incluyo un cuadro sinóptico que resume nuestras informaciones. No hay, por ahora, estas brigadas internacionales a que se han referido rumores y comentarios de prensa. … en todo caso, no veo al ejército argelino “ocupando Uxda y avanzando hacia Taza y Cabo de Agua”, para derribar a la Monarquía e implantar en Marruecos el socialismo progresista. … Los técnicos creen que el ejército tardará mucho en poder afrontarla con probabilidades de éxito, aunque aumente el ritmo de la ayuda exterior.… La ayuda material de los países comunistas es todavía más propaganda que realidad importante.” 743 Claramente, Hassan II había conseguido suscitar la inquietud del cuerpo diplomático y cierta polémica entre embajadores y ministerios proseguiría. El 7 de enero de 1964, cuando ya se conocía la respuesta definitiva que Estados Unidos iba a dar al rey, 744 Aznar recibe la visita de su homólogo francés. Éste le transmite su preocupación, pues se muestra en total desacuerdo con la postura americana. Piensa que Washington no dispone de buena información sobre los suministros que están llegando a Argelia y que, en realidad, la situación es mucho más preocupante. No sólo ha recibido tres veces más material que Marruecos sino que lo ha adquirido en condiciones económicas muy ventajosas. En su opinión, sería necesario un acuerdo entre Francia y España para encontrar una solución. 745 743 Carta nº 23 a Castiella de Alcover, sin fecha. L7267E2, AMAE. 744 La orden de Washington a Ferguson se da el 4 de enero de 1964. Documento 99, “Telegram From the Department of State to the Embassy in Morocco”, Washington, 4 de enero de 1964. FRUS, 1964–1968: Africa, vol. XXIV(de aquí en adelante FRUS, 64-68). Disponible en http://history.state.gov/historicaldocuments/frus1964-68v24/d99 745 “Embajador Francia en Rabat expone a Aznar preocupación gobierno francés por actitud Washington ante evolución crisis argelino-marroquí. Instrucciones a nuestro Embajador.” 7 de enero de 1964, Telegrama nº 13, desde Rabat, 7 de enero de 1964. 2296/1, RAH. Ana Torres García 287 el acercamiento de posiciones entre Argel y Rabat respecto al conflicto fronterizo norteafricano. 763 Las gestiones del rais resultaron exitosas. Pocos días antes de la cumbre, Abdelmajid Mezziane, director del gabinete de Ben Bella, se encontró con Hassan II y le manifestó el propósito de Argelia de normalizar las relaciones bilaterales. 764 Poco después, y a pesar de que Hassan II había rechazado recientemente la invitación de Burguiba a la celebración en Bizerta 765 que conmemoraba la retirada de las tropas francesas a causa de la asistencia de los presidentes argelino y egipcio, 766 el monarca respondería esta vez afirmativamente a la invitación del presidente Nasser. No sólo asistió a la cumbre, sino que además llevó con él de vuelta a El Cairo a los oficiales egipcios capturados durante la Guerra de las Arenas. 763 Telegrama n º 3417 desde París, 17 de enero de 1963; Telegrama nº 3508 desde París, 22 de enero de 1964; POL US-MOR, Box 1883, RG 59, NARA. 764 Telegrama nº 1003 desde Rabat, 7 de enero de 1964. POL 1 ALG-MOR 1/1/64, Box 1883, RG 59, NARA. 765 Las tropas francesas no evacuaron totalmente la base aeronaval de Bizerta hasta el 15 de octubre de 1963 y tras una crisis muy grave con el gobierno tunecino que desencadenó una verdadera batalla entre los dos ejércitos en julio de 1961 y que causó numerosas bajas. 766 Weeka nº 50, 13 de diciembre de 1963; Weeka nº 51, 20 de diciembre de 1963. POL 2-1 JOINT WEEKAS MOR, Box 3990, RG 59, NARA. Ana Torres García 288 Recepción del rey de Marruecos Hassan II por Gamal Abdel Nasser en El Cairo con ocasión de la celebración de la cumbre Árabe, 12 de enero de 1964 767 767 Archivo fotográfico de la Fundación Gamal Abdel Nasser, en colaboración con la Biblioteca de Alejandría, Conferencias internacionales y regionales, “Recepción del rey de Marruecos Hassan II por Gamal Abdel Nasser en El Cairo con ocasión de la celebración de la Cumbre Árabe”, 12 de enero de 1964, seis imágenes. La fotografía superior disponible en: http://nasser.bibalex.org/Photos/PhotoBrowse.asp?x=3&Mode=1&ID=3403&Index=0, La fotografía inferior disponible en: http://nasser.bibalex.org/Photos/PhotoBrowse.asp?x=3&Mode=1&ID=3403&Index=01 consultado el 30 de agosto de 2009. En lengua árabe. Ana Torres García 289 Aunque la relación personal entre Hassan II y Ben Bella no era muy cordial, tras la reunión en El Cairo los respectivos ministros de Exteriores se reunieron en París el 19 de enero, 768 dando comienzo formalmente al deshielo argelo-marroquí. En los meses posteriores se produciría una parcial retirada de tropas egipcias de territorio argelino y la reanudación de contactos entre ambos gobiernos. 769 El 20 de febrero la comisión mixta llega a un arreglo en relación a la delimitación de la zona a desmilitarizar, 770 cuyos términos no se hicieron públicos. 771 De acuerdo con éste la frontera se había dividido en tres sectores: Figuig-Ich, Hassi Beida-Tinyub y Tinduf. En el primero los argelinos se retiraron desde las inmediaciones de Figuig hasta la altura de Beni Unif y abandonaron Ich. En el segundo sector, según explicó el mayor Abd-elKader Allame de la Gendarmería Real, miembro de la comisión mixta y que había sido el comandante en el sector de Hassi Beida durante los enfrentamientos, cada ejército debía retirarse unos 10 kms, dejando detrás una “tierra de nadie”, sin civiles siquiera. 772 Aunque a efectos prácticos se retirarían aún más, a lugares de fácil aprovisionamiento, como Tinfuchy en el caso de los argelinos. Respecto al sector de Tinduf, sobre esto las informaciones no eran tan fiables, pero se estimaba que los marroquíes se habían retirado hasta el río Draa y los argelinos a la localidad propia de Tinduf. Es decir, todo se traducía en regresar a las posiciones anteriores a principios de octubre de 1963. 773 768 Telegrama nº 3508 desde París, 22 de enero de 1964; Telegrama n º 3417 desde París, 17 de enero de 1963. POL US-MOR, Box 1883, RG 59, NARA. 769 Telegrama n º 3875 desde París, 13 de febrero de 1964. POL US-MOR, Box 1883, RG 59, NARA. 770 Telegrama nº 1125 desde Rabat, 21 de febrero de 1964. POL 32-1 ALG-Mor 1/1/64, Box 1883, RG 59, NARA. 771 Pero Jean Lacouture en Le Monde hizo una descripción bastante acertada el 10 de marzo de 1964. 772 “Memorandum of Conversation. Subject: No man’s land Comission”, 12 de marzo de 1964, adjunto a Airgram A-395 desde Rabat, 18 de marzo de 1964. POL 32-1 ALG-Mor 1/1/64, Box 1883, RG 59, NARA. 773 “Algerian Cease-Fire; whys and wherefores”, Airgam A-350 desde Rabat, 13 de marzo de 1964. POL 32-1 ALG-Mor 1/1/64, Box 1883, RG 59, NARA. Ana Torres García 290 A finales de marzo el gobierno marroquí reconoció a Washington que sus tropas se habían retirado efectivamente del territorio correspondiente. 774 El acuerdo de febrero favorece la negociación para liberar a los prisioneros de la Guerra de las Arenas y en marzo se llegar a un acuerdo para intercambiar prisioneros que tendría lugar en abril y por el que se liberarían 375 argelinos a cambio de 52 marroquíes. 775 Por su parte, la comisión de arbitraje de la OUA continuaría con su labor (la comisión celebró ocho reuniones a lo largo de 1964 776 ). Aunque, con el tiempo, se vería sobrepasada por el establecimiento de acuerdos bilaterales, hay que señalar que la OUA facilitó el cese de hostilidades y propició que Argel y Rabat retomasen el diálogo directo. Desgraciadamente, la rivalidad magrebí subsistiría y los incidentes fronterizos volverían a surgir en el otoño de aquel año. 777 Esta vez los gobiernos se mostraron más discretos al respecto, pero Hassan II volvería a solicitar el apoyo del presidente Johnson. 778 774 En una carta a Mennen Williams con fecha de 23 de marzo, el ministro Guedira reconoce que los marroquíes se han retirado como “gesto conciliador (el cual constituye como usted sabe una concesión considerable)”. A-421 desde Rabat, 27 de marzo de 1964. POL 32-1 ALG-Mor 1/1/64, Box 1883, RG 59, NARA. 775 Annuaire de l’Afrique du Nord (1964), p. 145. Según documentación estadounidense, el número de marroquíes fue de 57. Los cuatro argelinos apresados cuando el incidente del helicóptero también fueron liberados en abril. CX-20 desde Rabat, 17 de abril de 1964. POL 32-1 ALG-Mor 1/1/64, Box 1883, RG 59, NARA. 776 Annuaire de l’Afrique du Nord (1964), p. 145. 777 Idem, p. 147. 778 Deptel nº 160 a Rabat, 30 de septiembre de 1964; Telegrama nº 369 desde Rabat, 14 de octubre de 1964. POL US-MOR, Box 1883, RG 59, NARA. Ana Torres García 291 PARTE 5. EL DESTINO INCIERTO DE LA FRONTERA ARGELOMARROQUÍ En su estudio del conflicto argelo-marroquí desde el punto de vista del derecho internacional, Roberto Mesa ya señaló en 1966 la dificultad de su resolución. Basándose en conflictos fronterizos internacionales anteriores, cuyo origen también se encontraba en el trazado de límites territoriales heredados de la colonización, y en la preferencia otorgada en estos casos al criterio de uti possidetis, 779 el autor concluía que este contencioso prometía “ser de larga duración y de difícil solución”, y verdaderamente no se equivocaba. 780 Reunión en Tremecén, Argelia (1964) Del 25 al 30 de mayo de 1964 se reúne en Tremecén la comisión mixta argelo-marroquí, que prosigue su labor en Rabat del 8 al 16 de junio. Allí, una vez concluido el encuentro se publica un comunicado conjunto dando a conocer lo acordado. La comisión se comprometía a la cooperación para la edificación del Magreb, la unidad árabe y la unidad africana; al levantamiento de las medidas restrictivas entre los dos países que se tomaron como consecuencia del conflicto, restableciendo así la libre circulación de personas y bienes; también acordaba el regreso a partir del 8 de junio de 1964 de los súbditos de ambos países que hubiesen sido expulsados durante los enfrentamientos; la indemnización a las víctimas y la restitución de sus bienes, así como la supresión inmediata de las medidas privativas de libertad. 781 779 En disputas relacionadas con fronteras se opta por mantener la delimitación tal y como estaba antes del conflicto, es decir, el trazado colonial. 780 Mesa, R. “Las fronteras de la descolonización: algunas reflexiones en torno al conflicto argelinomarroquí”, Revista española de derecho internacional, v. XIX, 2, 1966, p. 74. 781 “Comunicado conjunto Comisión Mixta Argelo-marroquí”. Telegrama nº 118 del Encargado de Negocios en Argel (Campo), 1 de junio de 1964. RAH, 2445/20; Annuaire de l‘Afrique du Nord (1964), 1965, p. 146. Ana Torres García 292 Sin embargo, este acercamiento alentador entre los dos países vecinos que parecía encaminado a una normalización de las relaciones bilaterales se truncaría pocos días después. La celebración de un congreso del FLN en el que se “recomendaba que Argelia se convirtiese en 'un foco revolucionario del Magreb' y que las experiencias argelinas en materia de socialismo deben extenderse” no causó buena impresión en Rabat. Inmediatamente, además, se conocen detalles sobre incidentes ocurridos en una zona de la frontera con Argelia. Según declaraciones del ministro del Interior, Khatib, “elementos subversivos” 782 supuestamente adiestrados en un campo de entrenamiento 783 de Sidi Bel Abbes (Argelia occidental) habían realizado una incursión en territorio marroquí. 784 Las fuerzas de seguridad marroquíes habían reaccionado y el incidente había acabado saldándose con la captura de algunos de estos individuos, algunos heridos y hasta muertos. 785 Hassan II mandó a Driss Mohammedi y a Ufkir a Argel para, al parecer, pedir explicaciones a unos sorprendidos argelinos. 786 Los enviados de Hassan II se reunieron el día 13 con el presidente Ben Bella, quien afirmó que su gobierno no estaba involucrado de ninguna manera en aquella acción llevada a cabo por disidentes marroquíes, e incluso se comprometió a ordenar una investigación sobre los hechos y a tomar las medidas oportunas. 787 782 Según se desprende de la documentación estadounidense, la responsabilidad por estos hechos recaía en Ben Hamou, quien se habría refugiado en Argelia llevando consigo armas del antiguo ejército de liberación. Telegrama nº 1452 desde Rabat, 16 de junio de 1964. POL 1 ALG-MOR 1/1/64, Box 1883, RG 59, NARA. 783 La embajada española en Argel dice que tiene información sobre un campamento de entrenamiento de disidentes marroquíes en Tremecén, pero el embajador Porter señala que no tienen pruebas de la complicidad de Argel en ello. Telegrama nº 2528 desde Argel, 15 de junio de 1963. POL US-MOR, Box 1883, RG 59, NARA. 784 Airgram A-5 Rabat, 2 de julio de 1964. POL US-MOR, Box 1883, RG 59, NARA. 785 “Declaraciones del Ministro del Interior marroquí sobre últimos incidentes en Casablanca y Uxda”, Telegramas nº 193 y nº 199 del Embajador Ibáñez, 13 junio de 1964. 2461/9, RAH. 786 “Viaje a Argel del Director del Gabinete Real y del General Oufkir, portadores mensaje Hassan II para Ben Bella”. 2461/8, RAH;Telegrama nº 197 del Embajador en Rabat (Ibáñez). 13 julio [sic: junio] 1964. POL US-MOR, Box 1883, RG 59, NARA. 787 Telegrama nº 1452 desde Rabat, 16 de junio de 1964. POL US-MOR, Box 1883, RG 59, NARA. Ana Torres García 293 Tras dicha reunión, el ministro de Exteriores argelino, Buteflika, realizó una declaración oficial que negaba cualquier implicación del gobierno argelino en los hechos y posteriormente Ben Bella envió a su director de gabinete a Hassan II con un mensaje personal. 788 El día 14 el enviado reafirmó al monarca que Argelia respetaba al régimen marroquí y que Ben Bella lamentaba los problemas causados por aquellos disidentes, de cuyas acciones él no era responsable. 789 A pesar de la reacción del gobierno argelino, estas circunstancias no ayudaban a que Hassan II dejase de mostrarse receloso acerca de las verdaderas intenciones de Argel en relación a la negociación sobre la cuestión fronteriza y al apoyo que el FLN otorgaba a la oposición marroquí. 790 Efectivamente, unos meses después las representaciones diplomáticas occidentales en Rabat volvieron a recibir peticiones de ayuda en un tono alarmista y apremiante. El 3 de septiembre, en conversación con el embajador francés, el nuevo ministro del Interior, 791 Ufkir, le transmite que piensa que Argelia va a atacar. Afirma que tiene información muy precisa acerca de que Bumedián estaba preparando un golpe y que en ese contexto potencialmente desestabilizador a nivel interno, ya fuese él o Ben Bella, podrían atacar a Marruecos en la frontera para distraer la atención. 792 A través de distintos cauces, estas aprehensiones marroquíes se comunicarían a americanos, españoles y franceses con urgencia. No obstante, los occidentales coincidían en que sus informes de inteligencia no concluían que tal riesgo existiese, por 788 Telegrama nº 2528 desde Argel, 15 de junio de 1964; Telegrama nº 1452 desde Rabat, 16 de junio de 1964. POL US-MOR, Box 1883, RG 59, NARA; Telegrama nº 2514 desde Argel, 15 de junio de 1964. POL32-1 ALG-MOR Terr. & Bdry. Disputes. Violations. Incidents. 2/1/63. 789 Telegrama nº 1452 desde Rabat, 16 de junio de 1964. POL US-MOR, Box 1883, RG 59, NARA. 790 Hassan II menciona un incidente parecido ocurrido, según él, el 3 de marzo de 1973, y que fue la razón de que en aquel momento no ratificase el tratado sobre fronteras. Véase Laurent, p. 142. 791 La dimisión de Guedira el 15 de agosto de 1964 provocó una reorganización del gobierno. El 20 de agosto la cartera de Asuntos Exteriores pasó a ser responsabilidad de Benhima, el general Oufkir pasó a ser ministro del Interior, el general Mezziane se convirtió en ministro de Defensa y Cherkaoui, que había sido el embajador en París, pasó a ser el responsable de la cartera de Finanzas y Economía Nacional. Annuaire de l‘Afrique du Nord (1964), 1965, pp. 124-125. 792 Telegrama nº 235 desde Rabat, 4 de septiembre de 1964. POL US-MOR, Box 1883, RG 59, NARA. Ana Torres García 294 lo que acordaron que, de manera unilateral, cada embajada intentase calmar los ánimos marroquíes. 793 Estados Unidos, por su parte, tomó la iniciativa de enviar un equipo de inteligencia civil y militar para exponer sus estimaciones sobre la situación norteafricana y convencer a los marroquíes de que la amenaza que ellos percibían no era tal. El equipo se reunió con Ufkir los días 24 y 25 de septiembre. 794 Reunión en Saidía, Marruecos (1965) El 12 de mayo de 1965 Hassan II y Ben Bella se reúnen en Saidía, localidad de la costa mediterránea, en lo que parece un acercamiento a la posible apertura del dossier fronterizo. Según Grimaud, Ben Bella vuelve a intentar un acuerdo basado en compensaciones económicas. Al parecer el presidente buscaba calmar los ánimos para que los disidentes marroquíes refugiados en Argelia pudieran beneficiarse de la amnistía real ofrecida por el monarca el mes anterior. Esta iniciativa inquietará a Bumedián y a Buteflika ante el riesgo de que se cediese territorio argelino y será un factor detonante del golpe de estado que acabaría con el gobierno de Ben Bella el 19 de junio de 1965. 795 Tras el golpe de Estado de 1965, la línea adoptada por Bumedián acerca del litigio fronterizo será la de intentar que los vecinos acepten la frontera tal y como estaba a 793 Telegrama nº 300 desde Rabat, 22 de septiembre de 1964; Deptel nº 306 a Madrid, 24 de septiembre de 1964; Telegrama nº 322 desde Rabat, 26 de septiembre de 1964. POL US-MOR, Box 1883, RG 59, NARA. 7840 Telegrama nº 375 desde Madrid, 24 de septiembre de 1964; 7843, Telegrama nº 335 desde Madrid, 18 de septiembre de 1964. 794 Airgram A-131 desde Rabat, 30 de septiembre de 1964; Telegrama nº 311 desde Rabat, 24 de septiembre de 1964. POL 1 ALG-MOR 1/1/64, Box 1883, RG 59, NARA. 795 Grimaud, 1984, p. 13, 200; Ruiz de Cuevas también apunta a que se estaba considerando la posibilidad de una cooperación económica en la zona en litigio (p. 193). En la documentación estadounidense consultada, aun dando la noticia del encuentro se admite que se desconoce a ciencia cierta el contenido de las conversaciones entre ambos jefes de Estado. Telegrama nº 2686 desde Argel, 14 de mayo de 1965; Telegrama nº 1113, desde Rabat, 13 de mayo de 1965. POL US-MOR, Box 1883, RG 59, NARA. Ana Torres García 295 cambio de una cooperación económica sustancial. Pero no se llegará a un acuerdo y los años siguientes se produciría un repunte de la tensión bilateral. 796 Marruecos no abandonaría sus reivindicaciones respecto a esta zona fronteriza, por lo que protestaría enérgicamente en 1966 por la inclusión del yacimiento de Gara Yebilet (Tinduf) en el proceso de nacionalización del subsuelo argelino anunciada de 7 de mayo de aquel año. 797 Hassan II enviaría a Benhima el 13 de mayo de 1966 a Argel con el objeto de tratar la nacionalización de Gara Yebilet y expresar la consternación marroquí ante tal medida, así como insistir en la resolución del dossier fronterizo, pues una misión anterior liderada por Bahnini en abril no había conseguido ningún resultado. 798 Esta nueva circunstancia agrava aún más el desencuentro entre los Estados magrebíes, pues se añade a la desconfianza que creaba la ayuda militar soviética que Argelia recibía para continuar reforzando y modernizando su capacidad militar. Este apoyo de la URSS empujó a Túnez y a Marruecos a dirigirse a Estados Unidos en busca de ayuda, enrareciendo las relaciones intermagrebíes. Ésta es la razón por la cual Grimaud considera que de 1966 a 1968 existe una verdadera Guerra Fría magrebí. 799 La Guerra Fría magrebí (1966-1968) A la cuestión de la nacionalización de las minas se le añade la recurrencia de incidentes en la frontera, que es de sospechar que pudieran no ser una coincidencia. 800 El 19 de mayo de 1966 llegan a las cancillerías informaciones de movimientos de tropas en la región fronteriza que debía estar desmilitarizada. El embajador español en Rabat informa al respecto que: 796 Grimaud, 1984, p. 200. 797 Villar, 1982, pp. 101, 130. 798 Telegrama nº 2389, desde Argel, 13 de mayo de 1966. POL US-MOR, Box 1883, RG 59, NARA. 799 Grimaud, 1984, p. 200. 800 Telegrama nº 2433, desde Argel, 19 de mayo de 1966. POL US-MOR, Box 1883, RG 59, NARA. Ana Torres García 296 “Me llegan noticias [de] fuente segura [en relación a que el] miércoles se produjeron incidentes entre una patrulla marroquí y otra argelina en torno a [las] posiciones [de] Merhala y Merzog al norte de Tinduf. Se trata [de] puestos situados [en] territorio argelino incluido en [la] zona desmilitarizada por [la] comisión [de] armisticio [de la] O.U.A. Al parecer al ser ocupados nuevamente por patrullas argelinas se produjeron tiroteos. No ha habido hasta ahora desmanes en tales incidentes reveladores sin embargo [persiste] frialdad y tirantez [en las] relaciones argelinas-marroquíes.” 801 Algunos miembros del cuerpo diplomático opinan que se trata de sucesos parecidos a los del mes de octubre de 1963, por lo que franceses y americanos se muestran partidarios de minimizar las tensiones para apaciguar la situación. 802 Durante el periodo entre 1965 y 1967 las relaciones empeorarían entre Marruecos y Argelia al embarcarse ambos en una verdadera carrera de armamentos. 803 Nuevos factores ayudan a agravar la completa falta de confianza entre los gobiernos de Argel y Marruecos. Se teme el aumento de la presencia soviética en la zona, además de por sus sustanciosos envíos de armamentos a Argel, porque desde 1965 la escuadra soviética está presente en el Mediterráneo. 804 Las nuevas circunstancias provocarían que la Junta de Jefes del Estado Mayor y el Pentágono reconsiderasen el valor geoestratégico de Marruecos y, por tanto, recomendasen que se aceptase su nueva solicitud de material bélico. En concreto se concedió ayuda financiera para que Rabat pudiera adquirir un escuadrón de doce F-5s. 805 801 Documento nº 16004, “Nuevos incidentes en la frontera argelino-marroquí”, Telegrama nº 150 desde Rabat (Ibáñez), 20 de mayo de 1966. FNFF. 802 Telegrama nº 2433 desde Argel, 19 de mayo de 1966. POL US-MOR, Box 1883, RG 59, NARA. 803 El Departamento de Estado estimaba que el ejército argelino había alcanzado un tamaño que le convertía en el tercero de África en magnitud. Documento 2, “The Strategic Importance of North Africa”, Washington, in fecha (debe ser de principios de febrero de 1967 por la referencia que hace a la inminente visita de Hassan II a Washington). FRUS, 64-68. Disponible en http://history.state.gov/historicaldocuments/frus1964-68v24/d2 804 Los estadounidenses resienten la falta de interés que Francia demuestra por el aumento de la actividad soviética en la zona. (Ibidem). Grimaud señala en relación a Francia y a sus relaciones con el Magreb, que entre el estamento militar y el diplomático había elementos que consideraban menos amenazante a la competencia soviética que a la americana y que, por tanto, no sería desdeñable la posible influencia francesa en la negativa evolución de las relaciones bilaterales entre Argel y Washington. (Grimaud, 1984, p. 147) 805 Documento 110, “Action Memorandum From the Assistant Secretary of State for African Affairs (Williams) to Secretary of State Rusk”, Washington, 15 de enero de 1965. FRUS 64-68. Disponible en http://history.state.gov/historicaldocuments/frus1964-68v24/d110 Ana Torres García 303 de junio de 2009, explicaba su propuesta de separar la cuestión del Sahara de la integración magrebí, de manera que las fronteras pudieran abrirse. Sin embargo, el ministro de Asuntos Exteriores se lamentaba de la falta de respuesta de sus “hermanos argelinos”, subrayando que “la construcción del Magreb es una necesidad estratégica y económica”. 826 Con todo, hay que recordar que aun si Argelia accediese a sentarse a negociar, la cuestión fronteriza puede no ser fácil de resolver. Pues, del río Draa a Figuig la línea fronteriza sigue sin estar claramente demarcada, a pesar del acuerdo al que llegaron ambos países en 1972. El periodista Ignacio Cembrero recorrió la frontera en la primavera de 2008 y comentaba lo siguiente: “Acordada … en 1972, la frontera está claramente trazada, aunque no señalizada con mojones o pancartas, hasta un centenar de kilómetros al sur de Oujda. Más allá, en los 1300 kms restantes, la línea divisoria es más aleatoria. ‘Para colocar jalones de común acuerdo hay que ser dos y no hemos encontrado a un socio dispuesto a hacerlo’, se queja Taieb Fassi-Fihri, ministro marroquí de Asuntos Exteriores. ‘Al sur de Oujda, la línea fronteriza es un consenso entre lugareños y militares’, explica un funcionario de Interior. ‘Se dice que pasa por la cresta de esta colina, por el lecho de ese riachuelo desecado’, añade. ” 827 De manera que, como vemos, la cuestión fronteriza entre Argelia y Marruecos sigue sin estar solucionada del todo a día de hoy. 826 « La solution consensuelle proposée par le Maroc est conforme au principe de l'autodétermination (Ministre des Affaires Étrangères) », publicado por MAP, 6 de junio de 2009. 827 Cembrero, I., “La frontera herida”, El País-Domingo, 25 de mayo de 2008, p. 4. Ana Torres García 304 CONCLUSIÓN La frontera argelo-marroquí no estaba definida cuando Marruecos en 1956 y Argelia en 1962 adquieren la independencia. Marruecos desde el primer momento deja clara su reivindicación de algunos territorios fronterizos y solicita a las autoridades argelinas la negociación bilateral que resuelva el contencioso, primero a los líderes revolucionarios (julio de 1961) y luego al gobierno de la República independiente (marzo de 1963). Sin embargo, Hassan II no obtendrá una respuesta satisfactoria a su petición, pues Ben Bella retrasa y rechaza tal negociación. Al mismo tiempo, tanto en Colomb Bechar como en Tinduf, del verano de 1962 al otoño de 1963, se producen incidentes protagonizados por elementos pro-marroquíes con ocasión de la consecución de la independencia argelina y, posteriormente, con motivo de la celebración del referéndum constitucional. Ante esta situación conflictiva ambos gobiernos agravan la tensión bilateral llevando a cabo expulsiones de determinadas poblaciones fronterizas, cerrando la frontera en determinados puntos y acusándose mutuamente de injerencia en asuntos de política interna. En este contexto el ejército marroquí se posiciona en Hassi Beida y Tinyub, puntos de la frontera que Argelia considera su territorio nacional. El ejército argelino reacciona con una ofensiva, cuyo objetivo es recuperar estos puestos, pero la superioridad del ejército marroquí le hace fracasar en sus intentos y ambos países se enzarzan en una serie de ataques y contraataques, que tienen lugar del 8 al 14 de octubre de 1963, dando lugar a la primera fase de lo que se ha denominado como Guerra de las Arenas. Frustrados por su incapacidad a la hora de derrotar a las tropas de Hassan II, los argelinos atacan la localidad marroquí de Ich el 18 de octubre. Esta acción, que amenaza con desencadenar una extensión del conflicto, junto con la intervención de Cuba y de la RAU del lado argelino, dispara las alarmas en las cancillerías occidentales que a partir Ana Torres García 305 de ese momento empiezan a prestar atención a esta crisis norteafricana y que presionarán para detener los enfrentamientos, lo que tendrá lugar de manera efectiva el 4 de noviembre de 1963. A la hora de analizar la Guerra de las Arenas hemos dividido el trabajo en varias partes. En la primera explicamos la evolución de las fronteras entre Marruecos y Argelia durante la etapa colonial. De manera que se describe cómo el trazado de los límites se ve condicionado, primero, por la penetración colonial francesa en ambos territorios y por el proceso descolonizador y, segundo, por la guerra por la independencia de Argelia. Luego, hemos abordado las relaciones del Marruecos independiente con el régimen franquista. Hassan II realizó un gesto de acercamiento a España (1962-1965) cuyo punto álgido fue el encuentro de Barajas entre los Jefes de Estado de ambos países (julio de 1963). Sin embargo, a pesar de que las relaciones bilaterales mejoraron, el monarca no consiguió de España las cesiones en materia territorial que él demandaba con la celeridad que necesitaba por razones de política interna. La actitud diletante que adoptaba el régimen de Franco ante las reivindicaciones territoriales marroquíes provocó irremediablemente un sentimiento de frustración en el gobierno marroquí. Por otra parte, Hassan II tampoco recibiría una respuesta satisfactoria de Ben Bella, cuando tras su llegada a la presidencia, en particular durante la visita oficial de Hassan II a Argelia (marzo de 1963), el argelino insiste en retrasar la apertura de negociaciones sobre la frontera argelo-marroquí. En Rabat se resiente esta actitud, puesto que Marruecos aceptó en 1961 esperar a que Argelia accediese a la independencia para concretar los límites territoriales. Además de estos desencuentros con sus vecinos, Hassan II se enfrentaba a una delicada situación interna. En aquel período la oposición política al régimen de Hassan II se percibía como una fuerte amenaza para la estabilidad del trono. Esto se debía a que Ana Torres García 306 dicha oposición, que contaba con un apoyo nada desdeñable en los principales núcleos urbanos, se alineaba ideológicamente con la vecina Argelia, que surge como un ejemplo de instauración de un gobierno de carácter revolucionario y con vocación de erigirse en líder del movimiento del Tercer Mundo en la región norteafricana, en línea con otros regímenes como el de Nasser en Egipto o el de Castro en Cuba, los cuales habían demostrado su disposición a intervenir fuera de sus fronteras. Para hacer frente a esta oposición, como vemos con una vertiente interna y otra externaregional, el monarca opta por afianzar sus lazos con aquellos con los que comparte intereses estratégicos e ideológicos. Así se explica que, primero, en la segunda mitad de 1962 se inicie el acercamiento a España que propiciará el período de distensión bilateral conocido como el “Espíritu de Barajas”; segundo, que se reconsidere la presencia militar norteamericana aunque muy reducida y en secreto; y tercero, que se dé luz verde a la cooperación en materia de inteligencia y asistencia militar con Israel. Por todo ello, Hassan II insistiría en sus contactos con diplomáticos y distintas autoridades de España, Estados Unidos y Francia, en la necesidad de apoyar a Marruecos por razones geoestratégicas y de seguridad del Mediterráneo Occidental, ante el peligro de una posible expansión de la ideología revolucionaria en auge en aquel momento. En el caso de Estados Unidos, Hassan II no dejaría escapar la oportunidad de mantener la presencia militar estadounidense en suelo marroquí, probablemente con un doble propósito: consolidar un cierto vínculo de seguridad con Washington y a la vez guardarse una baza valiosa en caso de negociación. Todos estos factores explican la difícil situación interna y externa a la que se enfrentaba Hassan II, recientemente llegado al trono alauí, y nos orientan sobre las posibles razones que el monarca pudo tener en, si no incitar, por lo menos no refrenar en sus primeros momentos, el conflicto que estalló entre Argelia y Marruecos en el otoño de 1963. Ana Torres García 307 En la segunda parte de este trabajo se describe la primera fase de la Guerra de las Arenas, durante la cual, los países occidentales estimaron que los incidentes ocurridos en los puestos de Hassi Beida y Tinyub se limitarían a una serie de escaramuzas fronterizas de poca importancia. Sin embargo, la extensión de los enfrentamientos a otros puntos de la frontera, al atacar la ANP la localidad de Ich, así como la intervención de Cuba y de la RAU forzarían a los países occidentales interesados, Estados Unidos, Francia, España y Gran Bretaña, aunque ésta en menor medida, a reconsiderar su postura inicial de no involucrarse. El riesgo de internacionalización de la Guerra de las Arenas y la dramática llamada de auxilio de Hassan II provocaron un aumento de la actividad diplomática occidental que fue evolucionando a medida que se iban conociendo los detalles sobre la realidad de lo que acontecía y se llevaban a cabo los contactos oportunos con todas las partes implicadas. Tras estudiar la situación, los gobiernos de los cuatro países acordaron no ceder a las peticiones de Rabat, salvo en lo tocante a suministros programados con anterioridad que fueron enviados con urgencia. Esta falta de apoyo, en forma de envío de material bélico en grandes cantidades, causó una pobre impresión en Hassan II, que dejó patente su desilusión ante la actitud de Occidente en un momento que él consideraba de vital importancia para la estabilidad de su régimen. Los occidentales resultaron no ser partidarios de adoptar posturas que arriesgasen las posibilidades de mantener relaciones cordiales, en lo posible, con Argelia. Aunque a distintos niveles, Argelia era importante para España, Francia y Estados Unidos y, aunque con muchas dificultades, cada uno de estos países maniobró para entorpecer lo mínimo posible las relaciones de su país con el régimen de Ben Bella. Las dos razones fundamentales y comunes a todos eran asegurar el suministro de hidrocarburos y evitar enemistarse con Ana Torres García 308 un país que estaba alcanzando una estatura moral en la escena internacional nada desdeñable. Se intentaba, en definitiva, de mantener un equilibrio regional. Los esfuerzos diplomáticos se ven recompensados cuando Haile Selassie y Modibo Keita consiguen que Hassan II y Ben Bella acuerden un alto el fuego en la cumbre de Bamako el 30 de octubre. Dicho acuerdo se verá amenazado temporalmente por el ataque argelino a la ciudad marroquí de Figuig horas antes de que entrase en vigor. Finalmente, los mediadores consiguen que ambas partes respeten lo acordado y cesen las hostilidades. La cuarta, y última, parte de este estudio se centra en la acción diplomática que se lleva a cabo una vez que se hace efectivo el alto el fuego. Esta labor por parte de los occidentales será primordialmente de vigilancia, con el fin de asegurar que ambas partes cumplen con la desmilitarización de la frontera, como se había acordado. Se inicia así un periodo de tensa calma que se consolidará, pues las tensiones bilaterales a causa de la indefinición fronteriza, aun persistiendo, no volverán a producir un conflicto armado abierto entre los dos vecinos magrebíes. Sin embargo, éste es el momento en el que la carrera de armamentos, en la que se embarcan Argelia y Marruecos durante los años siguientes, emerge como un factor potencialmente desestabilizador en la región norteafricana y se convertirá en la principal preocupación de los occidentales justo tras el fin de la Guerra de las Arenas. La presión diplomática había evitado un agravamiento del conflicto intermagrebí, sí, pero el sentimiento de derrota que sufren los argelinos desencadena un proceso de modernización y rearme de sus fuerzas armadas que Marruecos, y también Túnez, considerarán como una amenaza y por ello, sobre todo a partir de la segunda mitad de la década de los 60, buscarán en las potencias occidentales el apoyo que les dé seguridad. Ana Torres García 309 Finalmente, el trazado de la línea fronteriza, origen de la disputa, se determinaría en negociaciones bilaterales entre Marruecos y Argelia años después de finalizada la guerra. En la convención que se firmó en 1972 se formalizó la frontera actual, que no considera como marroquí la zona en litigio durante el otoño de 1963. Es decir, el territorio que las FAR tuvieron bajo su control, desde que empezaron las hostilidades hasta que la comisión mixta alcanzó el acuerdo de desmilitarización de la frontera en febrero de 1964, pasaría a ser oficialmente argelino a partir de la ratificación de la Convención de 1972. Marruecos, por tanto, terminaría renunciando a su reivindicación sobre la región de Tinduf y aceptando la intangibilidad de las fronteras heredadas de la época colonial. El futuro de las relaciones con Argelia En un contexto regional marcado por diferencias ideológicas que ya se apuntaban antes de que terminase la Guerra por la Independencia de Argelia, la Guerra de las Arenas consolida la formación de una fractura intermagrebí, una verdadera Guerra Fría magrebí, que se convertiría en un sólido obstáculo muy complicado de superar por ambas partes. No debemos olvidar que este conflicto es denunciado por Argel como una “agresión” del ejército marroquí e, incluso, “a traición” porque coincidió en el tiempo con la sublevación en Cabilia de los opositores a Ben Bella. Se ha señalado como causa del conflicto de las Arenas el interés por los recursos naturales del Sahara 828 y, aunque, efectivamente, como se ha explicado anteriormente, esta circunstancia era fundamental en el planteamiento de estos Estados que se enfrentaban al desafío de abordar un proceso de construcción nacional y de desarrollo económico, no se debe desdeñar el papel distorsionador en las relaciones bilaterales jugado por el elemento ideológico. Las diferencias entre las distintas visiones o 828 Hernando de Larramendi, 1997, pp. 326-327. Ana Torres García 310 concepciones de sus proyectos nacionales y las estrategias de consolidación de sus incipientes regímenes políticos les hacían considerarse el uno al otro como incompatibles. La documentación consultada muestra que el aspecto económico del conflicto, aun existiendo, llegó a ser ensombrecido en su importancia por consideraciones geoestratégicas e ideológicas. Se podría pensar que por parte de Hassan II se enfatizó la vertiente ideológica de su conflicto con Argel de cara a resaltar dramáticamente sus llamadas de auxilio dirigidas a determinados países occidentales. Sin embargo, sólo se puede explicar el fracaso por alcanzar una solución negociada y definitiva a partir de la profunda disensión con el régimen de Ben Bella y lo que él representaba: la revolución como vía para obtener la liberación e independencia genuina del Tercer Mundo. Así se gesta la desconfianza mutua que caracteriza las relaciones argelo-marroquíes en la actualidad y que se mantienen como un obstáculo de dimensiones tales que impiden la construcción de relaciones de vecindad fluidas y distendidas. El origen del actual desencuentro entre Marruecos y Argelia se encuentra sin duda en la rivalidad que surge entre ellos desde los años 60, agravado por la cuestión del Sahara a partir de los 70, que ha envenenado tanto las relaciones que han llegado a hipotecar verdaderas potencialidades comunes, de lo que es un ejemplo claro y patente el cierre de la frontera común a día de hoy. La revista Jeune Afrique señalaba recientemente cómo la diferencia generacional entre el rey Muhammad VI y el presidente Buteflika juega en contra de un posible acercamiento: “Es sin duda una de las mayores decepciones de Muhammad VI: no haber sabido, o podido, pasar la página de las relaciones conflictivas con el vecino argelino. Como él, el presidente Abdelaziz Buteflika lleva diez años en el poder, pero defintivamente los dos hombres no están hechos para entenderse. No tienen la misma edad, ni hablan el mismo idioma, ni tienen las mismas referencias políticas ni culturales, ni el mismo Ana Torres García 311 temperamento. ‘Su Majestad ha tirado la toalla; piensa que mientras Buteflika esté ahí, nada será posible’, cuenta un allegado.” 829 A lo que debemos añadir la circunstancia de que Abdelaziz Buteflika era el ministro de Asuntos Exteriores cuando los argelinos se sintieron derrotados al enfrentarse a la superioridad militar de las FAR en la Guerra de las Arenas. El peso de la historia vivida, los agravios no resarcidos, pueden traducirse en una fractura muy difícil de superar, en primer lugar, para las clases dirigentes. Las potencias occidentales, un factor de contención discreto pero decisivo Se han explicado los factores internos que pudieron influenciar en el desarrollo de los acontecimientos, como las difíciles situaciones internas a las que Hassan II y Ben Bella se enfrentaban y la existencia de riquezas minerales de la región sahariana. Unos factores cuya importancia no había escapado a periodistas e historiadores de este periodo. Sin embargo, poca atención se había prestado hasta ahora a la acción diplomática que se realizó, al margen de la labor mediadora de la OUA. Aunque esta organización regional tuvo un papel destacado, sobre todo por las figuras de Haile Selassie y Modibo Keita, la confluencia de factores internos y regionales, por sí solos, no explican la evolución y desenlace de la Guerra de las Arenas. Consideramos que no se deben aislar estos niveles de análisis de la dimensión internacional, pues aunque a las potencias occidentales no se las puede considerar las responsables únicas de la evolución de los acontecimientos como hemos descrito y analizado, a la hora de realizar la ardua labor de obtener un compromiso de alto el fuego y consolidar posteriormente la pacificación de la situación en la frontera argelo-marroquí no se puede desdeñar, en 829 Soudan, F., “Citizen King”, Jeune Afrique, nº 2532, 20 de julio de 2009. Disponible en http://www.jeuneafrique.com/Article/ARTJAJA2531p036-040.xml0/-anniversaire-diplomatieMohammed-VI-communication-Citizen-king.html Ana Torres García 312 absoluto, la labor de estos países como un verdadero factor de contención de las tensiones entre Rabat y Argel. Especialmente importante en este sentido fue el papel de Estados Unidos liderando una actitud moderadora en el suministro de armamento a Marruecos. El gobierno marroquí efectivamente recibió armamento, pero en poca cantidad. El giro pro-occidental que toma la política exterior marroquí con la llegada al trono de Hassan II sin duda alguna se consolida empujado por el auge del régimen de Argel, pero la asociación de Rabat con Occidente que el rey pretendía, en particular con Estados Unidos, no tendría las características deseadas por él. A ojos de Hassan II el apoyo de Washington no sería ni lo incondicional ni lo generoso que él hubiera deseado. El episodio de los MIGs soviéticos (1961-1962), por el que Rabat consiguió ayuda militar americana tras la adquisición de armamento soviético, pudo hacerle pensar que Washington continuaría cediendo ante sus peticiones de asistencia militar en un contexto mundial marcado por el conflicto bipolar. Durante la Guerra de las Arenas, no obstante, Washington se mostró más firme que en 1962, reforzado también por la sospecha entre algunos elementos del ejecutivo estadounidense de que Marruecos había provocado el estallido del conflicto. En este caso concreto, el juego diplomático consistente en presionar al bando occidental con la amenaza de aceptar asistencia soviética con el fin de obtener ayuda militar en los términos que Rabat establecía, no dio los frutos deseados. 830 La política de contención de la influencia soviética, directriz fundamental de la política exterior estadounidense durante la Guerra Fría, se enfrentaba al desafío de su adaptación a la nueva realidad que emergía en la escena internacional gracias al proceso 830 Al contrario de lo que mantiene el profesor Azzou, quien sostiene que Hassan II supo beneficiarse de esta táctica. (Azzou, M., "Les relations entre le Maroc et les États-Unis: regards sur la période 19431970", Guerres Mondiales et conflits contemporains, vol. 221, 2006, p. 116). Hemos puesto de manifiesto que, en este caso, no fue así. Ana Torres García 319 BIBLIOGRAFÍA MEMORIAS Y TESTIMONIOS Ben Bella, Ahmad. "Ainsi Était Le Che." Le Monde Diplomatique (octubre de 1997): 3. ---. "El Che es para nosotros un arte de vivir y de morir", Nación Árabe, vol. 33 (1997): 125-131. ---. Itinéraire. Montrueil: El Badil-Alternatives, 1987. Blair, Leon Borden. Western window in the Arab world. Austin: University of Texas Press, 1970. Harbi, Muhammad. Les Archives de la révolution algérienne. París: Jeune Afrique, 1981. Hasan II. The challenge, the memoirs of King Hassan II of Morocco. London: Macmillan, 1978. ---. El desafío. Traducido del francés por Mohamed Melehi y traducción castellana revisada por Víctor Alba. Barcelona: Libergraf, 1988. Haykal, Muhammad Husayn. Los Documentos de El Cairo : de los archivos secretos de Gamal Abdel Nasser. Panamá: Lasser Press, 1972. Laurent, E. Hassan II: La mémoire d'un Roi. Entretiens avec Eric Laurent. Paris: Librairie Plon, 1993. ---. Hassan II: la memoria de un rey. Barcelona: Ediciones B, 1994. ARTÍCULOS Y CAPÍTULOS DE LIBROS ACNUR. "La descolonización de África", en La situación de los refugiados en el mundo: Cincuenta años de acción humanitaria. ACNUR, 2000, pp. 44-66. Azzou, El Mostafa. "Les relations entre le Maroc et les États-Unis: regards sur la période 1943-1970", Guerres Mondiales et conflits contemporains, vol. 221 (2006): 105-116. Babinet, Cristophe. "Le géneral de Gaulle, le pétrole et le Tiers monde", en De Gaulle et le Tiers Monde. Nice: Université de Nice, 1984, pp. 200-212. [Document text truncated for crawler view.]