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Facebook y aprendizaje de lenguas extranjeras

Zerva, Adamantía

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௅௎൨ൢ௎௅ CAPÍTULO 4 FACEBOOK Y APRENDIZAJE DE LENGUAS EXTRANJERAS ADAMANTÍA ZERVA Universidad de Sevilla 1. INTRODUCCIÓN Actualmente, las redes sociales tienen cada vez mayor presencia y desempeñan un papel importante en las relaciones interpersonales. Vilches (2011, p. 118) afirma que “estos datos se van incrementando día a día, y la Red se ha convertido en uno de los canales más importantes en el proceso de comunicación humana”. Se puede afirmar que la interacción social que tiene lugar en los medios digitales se rige por unos principios cuyas características están todavía evolucionando. Según McCulloch (2019, p. 198), las normas de la conversación tecnológica son muy flexibles y dependen de la negociación entre los participantes. En este proceso, la lengua y la cultura de origen de las personas que intervienen en la conversación digital es muy importante para poder comprender el valor pragmático de cada enunciado. La Red es un medio multilingüe donde tienen cabida todas las lenguas. Es cierto que, a principios de los noventa, se consideraba un medio de habla inglesa. No obstante, paulatinamente, se añadieron aplicaciones en más lenguas, de forma que, hoy en día, se puede afirmar que los usuarios de Internet utilizan un porcentaje mayoritario de las lenguas del mundo. Es cierto que el inglés sigue siendo la lengua más empleada pero la diferencia con el chino es menor y les sigue el español con doscientos veintidós millones de usuarios. La lengua francesa se encuentra en la novena posición son setenta y ocho millones de usuarios (Internet World Stats, 2019). Sin embargo, hemos de tener en cuenta que las lenguas presentes en la Red dependen en gran medida de la accesibilidad que tienen los usuarios de las distintas áreas geográficas. Según Crystal ௅௎൨ൣ௎௅ (2011, p. 80), es en África donde se manifiesta el mayor crecimiento lingüístico, pero va acompañado del más bajo porcentaje de accesibilidad al Internet. Por otra parte, Vilches (2011: 118) pone de manifiesto el despropósito que existe entre el número de hablantes nativos de español y la presencia del español en la Red: Se calcula que existen unos 500 millones de internautas. De ellos, 22 millones utilizan el español (4,5%) frente a 220 millones (45%) que usan el inglés. Se estima que se pueden encontrar unos 2.200 millones de páginas web: 1.400 millones están en inglés y 120 millones en español, tan solo un 5% […]. De manera que sería conveniente, a nuestro modo de ver, examinar los porcentajes que reflejan la presencia de las distintas lenguas en Internet bajo la siguiente doble perspectiva: por una parte, se ven influenciados por la lengua materna de los usuarios, pero, por otra parte, las aplicaciones de la Red y la lengua en la que están disponibles determinan esta presencia. Es inevitable, pues, que el inglés desempeñe un papel preponderante puesto que es la lengua de la tecnología. Sin embargo, Vilches (2011: 118) apunta que no depende de la lengua inglesa en sí sino del hecho de que la investigación en ciencias y nuevas tecnologías que se realiza en lengua inglesa sea más dinámica. 2. OBJETIVOS Y METODOLOGÍA El presente trabajo pretende abordar el papel que desempeña Facebook en la adquisición de la competencia comunicativa en español y en francés como lenguas extranjeras. Mediante el estudio de un reducido corpus de mensajes recopilados de Facebook, nos centraremos en la aportación de las redes sociales a la práctica de la competencia escrita. Concretamente, hemos analizado un total de sesenta mensajes que han sido publicados por diferentes usuarios en lengua española y francesa durante el último curso (2020-2021) en la cuenta de Facebook de Disneyland Paris. ௅௎൨൤௎௅ 3. MARCO TEÓRICO 3.1. COMPETENCIA COMUNICATIVA E INTERACCIÓN SOCIAL Gumperz e Hymes (1972) son considerados como unos de los primeros etnógrafos de la comunicación que centraron su estudio en la competencia que desarrolla el ser humano para interactuar con los demás: la competencia comunicativa. Gumperz (1992, p. vii) explica así su concepción de la competencia comunicativa: [La competencia comunicativa] es aquello que un hablante necesita saber para comunicarse de manera eficaz en contextos culturalmente significantes. Como el término chomskiano sobre el que se modela, la competencia comunicativa se refiere a la habilidad para actuar. Se hace un esfuerzo para distinguir entre lo que un hablante sabe -sus capacidades inherentesy la manera como se comporta en situaciones particulares. Sin embargo, mientras que los estudiosos de la competencia lingüística tratan de explicar aquellos aspectos gramaticales que se creen comunes a todos los humanos, independientemente de los determinantes sociales, los estudiosos de la competencia comunicativa consideran a los hablantes como miembros de una comunidad, como exponentes de funciones sociales, y tratan de explicar cómo usan el lenguaje para autoidentificarse y llevar a cabo sus actividades. Desde esta perspectiva, hablar una lengua presupone conocer algunos aspectos de la cultura que representa. Esta perspectiva intercultural en el aprendizaje de una lengua es imprescindible para poder entenderse con sus hablantes. Consideramos que, en la época actual, la comunicación entre personas que pertenecen a distintas culturas resulta más fácil que en otras épocas. Hemos de tener en cuenta que una de las características del mundo actual es la globalización. El modo de vida y con ello el modo de ser se ven influidos por lo que rigen las tendencias internacionales que tienden a crear una homogeneidad. No obstante, la variedad lingüística y cultural distinguen los diferentes grupos de hablantes y consisten en uno de los elementos principales que forman la identidad cultural de las personas. En los casos en que los hablantes no comparten la misma cultura, se valora el conocimiento de las características fundamentales de la cultura ajena. En relación con esta realidad que convierte en una necesidad la comunicación intercultural, se ha insertado de forma permanente el aprendizaje de una o más lenguas ௅௎൨൥௎௅ extranjeras y de su cultura en los currículos de la enseñanza reglada de la mayoría de los países desarrollados. Queda, pues, demostrado que cuando se aprende una lengua extranjera es necesario implementar los principios aquellos que rigen su uso según la función pragmática que surge del uso que le dan sus hablantes. Esta premisa está sujeta a cambios y, por consiguiente, se puede entender la importancia que tiene la enseñanza de la lengua en uso. Goffman (1967, p. 13) afirma que se espera que todos los miembros de la sociedad tengan un conocimiento sobre lo que denomina ‘face-work’ y experiencia en su uso. Cada sociedad dispone de sus propias normas e, independientemente de que si las personas que las emplean son conscientes de sus consecuencias, se convierten a menudo en estrategias estandarizadas. El mismo autor advierte que si alguien opta por emplear estas prácticas debe, en primer lugar, conocer las interpretaciones que hacen los demás de sus actos y, en segundo lugar, saber interpretar los actos de los demás. Debe tener lo que llama este autor ‘perceptiveness’ que equivaldría a la palabra ‘percepción’ en español. La actitud del hablante se determinará por dos principios fundamentales: una de tipo defensivo que consiste en proteger su imagen y otra de tipo protectivo relacionada con la protección de la imagen de los demás, aunque, en general, las dos tendencias actúan al mismo tiempo (Goffman, 1967, p. 14). Así pues, aunque las tendencias y prácticas sociales que se expresan a través de la lengua son características del ser humano y, por ende, universales, no ocurre lo mismo con los aspectos lingüísticos que cumplen esta función. En este factor estriba la dificultad en la adquisición de una lengua extranjera. 4. DISCURSO DIGITAL Y APRENDIZAJE DE LENGUAS EXTRANJERAS Con respecto a las características del discurso digital, Drieman (1962, p. 93) señala que, tanto en la lengua escrita como en la oral, los tres parámetros fundamentales consisten en quién escribe o habla, a quién y sobre qué. Por otra parte, Redeker (1984, p. 45) señaló tres factores ௅௎൨൦௎௅ distintos: la formalidad de la situación, la intención del hablante y la relación entre el emisor y el receptor. Chafe (1982, p. 36) abordó los aspectos relativos a dos de las diferencias entre la lengua escrita y la lengua oral. La primera está relacionada con la velocidad puesto que hablamos más rápido que escribimos, aunque menos rápido de lo que leemos. La segunda atañe a la interacción que existe entre el hablante y su auditorio mientras que el que escribe no lo consigue. Chafe (1982: 45) hace referencia a los términos ‘involvement’ y ‘detachement’ que atribuye a la relación que se establece entre el interlocutor o el escritor con el público. En cada situación, la lengua dispone de recursos para expresar mejor la distancia o no entre las personas que intervienen. En este punto cabe preguntarnos sobre los límites de la lengua escrita y oral en el discurso digital. Ong (2004, p. 40) afirmaba que “uno sabe lo que puede recordar” haciendo alusión a la importancia de la cultura oral. Según este autor, en los casos en que no existe una tradición escrita, se pone en marcha un proceso de estrategias mnemotécnicas que proliferan la retención de los pensamientos. De modo que Ong (2004, p. 41) constata: En una cultura oral primaria, para resolver eficazmente el problema de retener y recobrar el pensamiento cuidadosamente articulado, el proceso habrá de seguir las pautas mnemotécnicas, formuladas para la pronta repetición oral. El pensamiento debe originarse según pautas equilibradas e intensamente rítmicas, con repeticiones o antítesis, alteraciones y asonancias, expresiones calificativas y de tipo formulario, marcos temáticos comunes […]. Por otra parte, Bustos Tovar (1995, p. 18) admite que la lengua escrita y oral tienen rasgos distintos, pero no necesariamente opuestos. Por ende, concluye que “todo ello muestra que, en el uso lingüístico, cualquiera que sea su mecanismo de emisiónrecepción, se está produciendo constantemente una tensión oralidad/escritura que enriquece ambas” (Bustos Tovar, 1995, p. 18). Esta tensión reflejada en el discurso digital se manifiesta en tres niveles: en el código primario la estructura básica de la lengua que distingue los fonemas y grafemas, en el nivel léxicosemántico y, por último, en el plano gramatical (Bustos Trovar, 1995, pp. 20-24). ௅௎൨൧௎௅ En el Diálogo de la lengua, Valdés (1982) contesta a la pregunta formulada por su interlocutor Marcio sobre la lengua escrita y oral castellana. Y él responde lo siguiente: Para deciros la verdad, muy pocas cosas observo, porque el estilo que tengo me es natural, y sin afetación ninguna escrivo como hablo-solamente tengo cuidado de usar de vocablos que signifiquen bien lo que quiero dezir, y dígolo quanto más llanamente me es possible, porque a mi parecer, en ninguna lengua está bien la afetación […] (Valdés, 1982, p. 233). En el mencionado fragmento, queda patente que Valdés no adaptaba su discurso a la lengua escrita, sino que, más bien, escribía como hablaba. Se trata de una tendencia muy habitual en las interacciones que hemos estudiado en Facebook. Los internautas, de igual manera que Valdés, quien pronunció la afirmación clave “escrivo como hablo” optan por una naturalidad en la lengua escrita. Sin embargo, no hay que entender que Valdés invitaba a escribir empleando un lenguaje poco cuidado. Como señala Gauger (1996, p. 345), en la afirmación de Valdés se presupone que el hablar se debe cultivar para que se adquiera una buena competencia comunicativa. Los mensajes que recopilamos de Facebook pertenecen a la lengua escrita, pero distan de la tradicional modalidad escrita. Forman parte de la comunicación mediada por ordenadores, aunque Ong (1982, p. 84) considera que los ordenadores constituyen una continuación del invento de la escritura: Platón consideraba la escritura como una tecnología externa y ajena, lo mismo que muchas personas hoy en día piensan de la computadora. Puesto que en la actualidad ya hemos interiorizado la escritura de manera tan profunda y hecho de ella una parte importante de nosotros mismos […] nos parece difícil considerarla una tecnología, como por lo regular hacemos con la imprenta y la computadora. […] En cierto modo, de las tres tecnologías, la escritura es la más radical. Inició lo que la imprenta y las computadoras sólo continúan: la reducción del sonido dinámico al espacio inmóvil; la separación de la palabra del presente vivo, el único lugar donde pueden existir las palabras habladas. Lo cierto es que los ordenadores han hecho posible una nueva forma de comunicarse y desde entonces se han inventado una serie de términos para denominar este lenguaje empleado en la Red. Como constata Baron ௅௎൨൨௎௅ (2008, p. 11) en los años ochenta, el término Computer-Mediated Communication (CMC) fue ampliamente conocido y se empleaba para denominar una serie de modalidades de conversación en línea como el correo electrónico, el chat o el Messenger. No obstante, con los avances tecnológicos de los dispositivos electrónicos como el Blackberry y otros teléfonos móviles, el término CMC dejó de ser representativo y, por este motivo, se reemplazó por el término TIC (Tecnologías de Información y Comunicación) basándose en el hecho de que se trataba de máquinas y dejando aparte el tipo de información que proveían. Es un hecho que el acceso a Internet se realiza cada vez en mayor medida y aumentan las formas de hacerlo. En este punto, puede afirmarse que, a nuestro modo de ver, los avances en la tecnología que aumentan cada vez más las aplicaciones disponibles en la Red tienen su origen en la necesidad de las personas de comunicarse empleando nuevas formas que son más acordes a su modo de vida. Lázaro Carreter (1987, p. 29) afirma: Desde hace mucho, la ciencia del lenguaje ha arrumbado esa quimera de la ‘lengua perfecta’, localizada en un trayecto de su evolución y susceptible de ser ‘fijada’. Esto último resulta imposible, porque los idiomas viven como organismos inquietos, sumamente activos, en cuanto reflejos que, en parte, son de las sociedades que los hablan. Los descubrimientos científicos y técnicos, el progreso industrial, los vaivenes políticos y económicos, las aventuras del pensamiento, las nuevas maneras de relacionarse, los cambios en las actitudes morales, las modas, las costumbres, la posición misma de los hablantes ante su lengua, imprimen a ésta una constante movilidad, que es, justamente, lo que permite a los usuarios vivir en su tiempo. Por otra parte, si, metafóricamente, hay edades literarias de oro, no las hay lingüísticas: cada momento de la sociedad dispone del idioma requerido por el estado de la civilización, y sólo una reflexión estética, nunca científica, puede concluir que el idioma es más ‘perfecto’ en un período que en otros. Brynin y Kraut (2006, p. 10) constatan que demostrar los efectos del uso de las tecnologías en la vida social es un objetivo difícil: In reality, people choose and appropriate the technologies whose putative impact we are trying to assess. As a result, people’s choices influence how the technology is used and, indirectly though market feedback, change what is available to be used. These conditions undercut the rationale for experiments, because interventions such as the adoption or specific usage of a technology are not exogenous events ௅௎൨൩௎௅ controlled by an experimenter. To a large degree, these interventions are controlled by the user. It is then empirically difficult to distinguish changes associated with use of a technology from changes that are endogenous, caused by the users themselves in deciding how to use technology. Researchers have adopted a variety of techniques, both qualitative and quantitative, to assess the effect of the new technologies under these circumstances. La ambigüedad que caracteriza los resultados de los estudios empíricos llevados a cabo sobre el uso de Internet ha obligado a los investigadores a formular varias hipótesis sobre los efectos positivos o negativos de Internet. Sin embargo, los medios teóricos de los que disponemos no permiten afirmar con certeza sobre alguna de las dos direcciones. Cole (2011, p. 25) asegura que, según una investigación llevada a cabo, la Red no perjudica la vida social de los individuos. Todo lo contrario, la mayoría utiliza la web para estar más en contacto con los amigos y la familia. Asimismo, Shklovski et al. (2006, p. 262) llegan a la conclusión que Internet no afecta de forma significativa a las personas ni a las relaciones ni las estructuras establecidas. Peris et al. (2002, p. 49) corroboran esta afirmación y señalan: Chat users also fulfill their communication needs through other media. Online chat, as an interactive communication media, emerges as another possibility to satisfy interaction needs. Some people argue that lack of social presence (real presence), results in weaker ties in terms of intensity and depth.28 For all that, the relevance of real presence maybe is overrated. Our research suggests that people who use online chats are not only perfectly able to fulfill their social needs in the real world, but they consider online relationships as real as face-to face relationships. Depth and intensity of feelings about getting to know another person do not seem different, according to data, from those that can be achieved in face-to-face relationships. Lo cierto es que se producen cambios que todavía no se sabe cómo evolucionarán y qué impacto tendrán en la lengua y las relaciones interpersonales. Baron (2008, p. 226) apunta a una consecuencia más que es el final de la anticipación. Teniendo en cuenta que en la actualidad es posible vivir casi en tiempo real los acontecimientos de la vida de una persona, no se ve necesario realizar un resumen posterior puesto que la información le llega poco tiempo después. Lo mismo ocurre con la memoria. Se ha afirmado que el uso de Internet afecta a la memoria puesto ௅௎൩ൠ௎௅ que no se necesita que las personas almacenen información como en épocas anteriores. En lo que respecta a la modalidad de la lengua empleada en la Red y las redes sociales, Crystal (2011, p. 21) llega a la siguiente conclusión: On the whole, Internet language is better seen as writing which has been pulled some way in the direction of speech rather than as speech which has been written down. However, expressing the question in terms of the traditional dichotomy is misleading. Internet language is identical to neither speech nor writing, but selectively and adaptively displays properties of both. It is more than an aggregate of spoken and written features. It does things that neither of the other mediums does. Los límites de las formas de comunicación se difuminan y la lengua escrita adquiere la función de la oral. Por ende, se trata de cambios que afectan tanto a los medios de comunicar, así como al contenido de la información y a su forma. Baron (2008, p. 226) lo resume de la siguiente manera: When we are always on, we have the ability to live in other people's moments. Relationships can be maintained through running discourse rather than reflective synopsis. Absence may or may not make the heart grow fonder, and the end of anticipation could end being nobody's loss. However, as with the erosion of our sense of place while communicating, there is one thing of which we can be sure: Contemporary language technologies are poised to redefine our longstanding notions of what it means to communicate with another person. En este factor estriba la importancia del estudio de las nuevas formas de comunicarse y de las maneras en que afectan la lengua. A nuestro modo de ver, estamos ante un cambio paulatino pero constante que todas las lenguas tienen que afrontar. 5. EL FACEBOOK COMO HERRAMIENTA DE APRENDIZAJE DEL ESPAÑOL Y DEL FRANCÉS Las interacciones que tienen lugar en las redes sociales y, concretamente, en Facebook, reflejan la lengua en uso. En el corpus de mensajes analizados, la temática suele girar en torno a comentarios sobre las atracciones del parque temático de Disneyland Paris o, bien, se formulan preguntas sobre aspectos más prácticos (precios, procedimientos ௅௎൩൧௎௅ como para el discente en la enseñanza/aprendizaje del español y del francés como lenguas extranjeras. 6. CONCLUSIÓN A modo de conclusión, nos gustaría constatar que, a pesar del hecho de que el discurso digital empleado en las interacciones en Facebook no sea modelo de referencia de la norma de la lengua, refleja en gran medida la lengua en uso. No hay que olvidar que en el aprendizaje de una lengua extranjera es importante la sistematización y la adquisición progresiva de los elementos del registro más oral. En nuestra opinión, Facebook es un recurso muy útil en el proceso de aprendizaje de una lengua extranjera, puesto que ofrece a los estudiantes la oportunidad de interactuar con hablantes nativos sin la presión que crea una interacción oral. Al tratarse de mensajes escritos, los hablantes no nativos disponen de suficiente tiempo para pensar los enunciados que formularán en la lengua extranjera. Por último, la comunicación en la lengua meta aumenta la motivación de los aprendices y favorece en gran medida la adquisición de la competencia comunicativa. 7. REFERENCIAS Alexopoulou, A. 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