BIBLIOTECA DE JURISPRUDENCIA, FILOSOFÍA É HISTORIA
CIENCIA POLITICA
DERECHO CONSTITUCIONAL
COMPARADO
POR
JUAN W. BURGESS. Biblio eca PixeLegis. Uni e sidad de Se illa
Decano de la Facul ad de Ciencia Polí ica en el Colegio uni e si a io de Nue a Yo k
TOMO II Y ÚLTIMO
GOBIERNO
LA ESPAÑA MODERNA
LÓPEZ
gozos, 6
MADRID
ES PRADPIEL
:
AD
9848 -Imp. de Gab iel L. Ho no, San Be na do, C.—Telé ono
1,912
Di isión p ime a. Las o mas de Gobie no.
CAPÍTULO PRIMERO
Clasi icación de las o mas de Gobie no.
En el lib o II de la p ime a pa e p ocu é demos a
cómo la con usión de la idea del Es ado con la del Go-
bie no lle aba a concebi de una mane a iciosa las
o mas del Es ado y a emplea en la exp esión de los
concep os una nomencla u a que apenas puede u iliza -
se. La misma c í ica cabe hace espec o de las nocio-
nes co ien es sob e las o mas de Gobie no. La al a
de una cla a y
jus a dis inción en e el Es ado y el Go-
bie no es an a al en el un caso como en el o o. Esa
al a de que adolece la li e a u a consag ada a es e
asun o, me obliga aho a, como en onces, o más aho a
que en onces, a emp ende un es udio nue o y a c ea
en g an pa e una nue a nomencla u a, que quizá pa-
ezca poco cien í ica en algunos sen idos, pe o que es-
pe o ha de se cla a.
I.—Mi p ime a base de dis inción se á la iden idad
o no iden idad del Es ado con su Gobie no. Según ella,
es és e
inmedia o o ep esen a i o.
I. Inmedia o es aquel en que el Es ado eje ce di ec-
amen e las unciones gube namen ales. Es a o ma
TOMO II
2
CIENCIA POLÍTICA
debe se siemp e ilimi ada, á ese de mona quías, de
a is oc acias o de democ acias, po que sólo el Es ado
puede limi a el Gobie no, y donde és e es el Es ado
mismo no puede ene más limi aciones que las que se
imponga, a si p opio, pe o no limi aciones de De echo
público. Nada impide se despó ico de hecho, a no se
una disposición bené ola. En eo ía siemp e lo es.
El Gobie no inmedia o puede se moná quico, a is-
oc á ico o democ á ico, según sea moná quica, a is o-
c á ica o democ á ica la o ma del Es ado con el cual
se iden i ica. La His o ia no a es igua que exis a una
g an di e encia en e el p ime o y el úl imo desde el
pun o de is a de la libe ad. A mi juicio, más a o able
pa a la libe ad es el p ime o. A o unadamen e, el Go-
bie no democ á ico inmedia o no puede ex ende se a
un g an e i o io o a una g an población; así, las a -
bas de los ínculos amilia es y de la ecindad limi an
de hecho sus endencias despó icas. Pe o donde eso al-
a, no hay sis ema más op esi o. Si al Gobie no no
ansige en caso de con lic o con el súbdi o, el súbdi o
no iene más camino que ebela se; y la ebelión con a
un Gobie no democ á ico es ecu so más desespe ado
y de más di ícil éxi o que la ebelión con a un mona -
ca. El Gobie no a is oc á ico inmedia o, según la His-
o ia ac edi a, es más a o able pa a la libe ad que los
o os dos, aunque de un pode mucho menos ac i o: no
iene ni la masa de ue za de la democ acia ni la con-
cen ación de la mona quía, pe o a a ez se o ece esa
comple a iden idad en e el Es ado y el Gobie no, a no
se en la mona quía, y aun aquí es po lo común más
apa en e que eal.
2. La o ma
ep
esen a i a,
en é minos gene ales,
es aquella en que el Es ado con ie e el pode del Go-
i
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JUAN W. BURGESS
3
bie no a una o a ias o ganizaciones más o menos dis-
in as de la suya.
Puede se limi ada o ilimi ada. Si el Es ado con ie e
odo su pode al Gobie no, y no ese a al indi iduo
ninguna es e a de au onomía, el Gobie no es ilimi ado:
es, en eo ía, un despo ismo, po libe al y bené olo que
pueda se en la p ác ica. Si el Es ado no le con ie e su
sobe anía, sino sólo una pa e de su pode , ya especi i-
cando las acul ades gube namen ales, ya de iniendo y
ga an izando la libe ad indi idual en e a esas acul-
ades, en onces es limi ado, o, como aho a suele deci -
se, cons i ucional.
El Gobie no ep esen a i o puede se moná quico,
a is oc á ico o democ á ico, según se en egue el po-
de a un indi iduo, a unos cuan os o a la masa del
pueblo .
Na u almen e, un Es ado moná quico, end á un Go-
bie no moná quico; un Es ado a is oc á ico, un Go-
bie no a is oc á ico, y un Es ado democ á ico un Go-
bie no democ á ico; pe o no es necesa io cien í icamen-
e y no siemp e sucede así de hecho, ni aun en gene al.
Ocu e con ecuencia que un Es ado democ á ico ie-
ne un Gobie no moná quico: al es el e dade o ca ác-
e del cesa ismo, del bonapa ismo . Se concibe am-
bién que un Es ado moná quico enga un Gobie no
democ á ico, aunque no conozco ningún ejemplo posi-
i o de al combinación. El Es ado moná quico iene a
menudo un Gobie no a is oc á ico. E ec i amen e: una
buena mona quía necesi a como ep esen ación gube -
namen al una e dade a a is oc acia; debe euni en
o no suyo a los je es na u ales del pueblo y gobe na
con el concu so de su sabe . La democ acia puede sos-
ene medianías en el Gobie no con el apoyo a i icial
4
CIENCIA POLÍTICA
del su agio; pe o la mona quía no puede descansa en
úl imo é mino sino en la supe io idad de la in eligen-
cia: el pode del núme o y de la ue za es án en con a
suya. El Es ado a is oc á ico puede ene a su ez un
Gobie no moná quico; y al es la elación en que que-
dan gene almen e las di e sas pa es del sis ema polí-
ico al pasa de la o ma moná quica a la a is oc á i -
ca. Puede deci se que esa combinación es casi una ne-
cesidad pa a la exis encia y sos enimien o de es a úl i-
ma o ma. Un Es ado a is oc á ico con un Gobie no
a is oc á ico, co e siemp e el pelig o de disol e se; y
co e ese pelig o, po que el núme o y la ue za b u a
es án con a la a is oc acia, y po que és a no posee
sob e las masas la in luencia eligiosa que la mona -
quía. Tiene pode in elec ual; pe o el pode in elec ual,
educido a sí solo, conduce al cisma, y el cisma en el
cue po gobe nan e des uye la e y la leal ad de las
masas.
Po in, un Es ado democ á ico puede ene un Go-
bie no a is oc á ico;
y,
a menos de a a se de una so-
ciedad pe ec a o casi pe ec a, no eo po qué no ha de
se ese el mejo sis ema polí ico pa a odos los Es ados
que han llegado a la o ma democ á ica. Es, a lo menos
eó icamen e, gobie no del pueblo, pa a el pueblo y po
lo mejo dei pueblo. El ánsi o de la o ma a is oc á i-
ca a la democ á ica, conduce na u almen e, po el
p on o, a es a elación en e el Es ado
y
el Gobie no;
pe o es muy di ícil que al elación se sos enga. La de-
moc acia madu a siemp e iende a es ablece el Go-
bie no democ á ico, y la inma u a a la c eación del Cé-
sa , del Bonapa e o del
boss (1).
(1) En los
Es ados Unidos se llama
boss
(pa ono) al
je e
JUAN W. BURGESS
5
11.—Mi segunda base de clasi icación es la consolida-
ción o dis ibución del pode gube namen al; y la p i-
me a di e encia que cabe es ablece en su is a, es la
que exis e en e el sis ema
cen alizado
y el sis ema
dual
de gobie no.
1. Fo ma cen alizada es aquella en que el Es ado
con ie e oda la au o idad gube namen al a un solo o -
ganismo. En ese égimen no hay au onomía cons i u-
cional ni Gobie no independien e en las localidades: el
Gobie no local es an sólo una agencia que el cen al
es ablece, modi ica o sup ime a su albed ío. Semejan e
o ma cuad a, en p ime é mino, a Es ados de peque-
ña o egula ex ensión y de una población pe ec a-
men e homogénea; es deci , á Es ados comple amen e
nacionales, donde ha pasado el pe íodo de a iedad en
las concepciones polí icas
y
ju ídicas, donde se ha des-
en uel o, y econocido como c i e io de e dad, una
conciencia común, y donde se o ma ácilmen e una
opinión nacional. La His o ia demues a que odos los
Es ados ienden más o menos hacia esa o ma a medida
que se e igen en Es ados nacionales. Cuando la han al-
canzado na u almen e, se ía un e oceso oca la po
el sis ema dualis a. Pe o, apa e de la poca ex ensión
del e i o io y de la pleni ud de la nacionalidad, hay
o as condiciones que exigen esa o ma de Gobie no.
Un Es ado cuya población se compone de nacionalida-
des dis in as y hos iles, necesi a adop a la en mayo o
meno g ado . En las localidades donde p e alece al
composición é nica, no puede desen ol e se un
consen-
de uno de los
ings
o cí culos de
poli icians
que explo an la
o ganización y la ue za de los pa idos. Es como un g an ca-
cique, que debe su pode , no al ampa o de la bu oc acia, sino
a la sólida disciplina de las hues es.—(N.
del T.)
O'
CIENCIA POLÍTICA
sus
a mónico supe io
.
Hace al a un á bi o gube na-
men al que es é po cima de las localidades pa a con-
se a el equilib io y p e eni la gue a en e las na-
cionalidades hos iles. Asimismo, un Es ado con una po-
blación al a de madu ez polí ica e incapaz de
sel -go-
e nmen ,
iene que adop a dicha o ma; el sis ema
dual en ales ci cuns ancias equi ald ía al caos y a
la disolución. Pe o esas dos clases de condiciones deben
mi a se como empo ales; y, an o en una como en
o a, el ánsi o de la o ma cen alizada a la dual se ía
es imonio de un p og eso en el desa ollo polí ico de la
población: la o ma dual es en onces el eslabón in e -
media io en e la cen alizacion ansi o ia y la cen a-
lización pe manen e.
2. El Gobie no dual es la o ma en que el Es ado dis-
ibuye los pode es gube namen ales en e dos clases
de o ganizaciones, an independien es en e sí, que nin-
guna de ellas puede des ui la o a, ni limi a sus a-
cul ades, ni in adi la es e a que la ha ese ado la
Cons i ución. Ambas se hállan comple amen e some i-
das al Es ado; ambas pueden se modi icadas o aboli-
das po él. Pe o ninguna es me a agencia de la o a,
aunque se concibe que la una pueda emplea a la o a
en calidad de agen e, como así ocu e a menudo.
El Gobie no dualis a admi e una subdi isión: puede
se
con ede ado y ede al.
En el p ime o, la es e a del
Es ado, en cuan o a e i o io y población, coincide con
la del Gobie no local; en el segundo, con la del Gobie -
no gene al. En el sis ema con ede ado hay a ios Es a-
dos, un núme o igual de Gobie nos locales y un Go-
bie no cen al. En el sis ema ede al hay un Es ado, un
Gobie no cen al y a ios Gobie nos locales.
El sis ema con ede ado es mani ies amen e una o -
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JUAN W. BURGESS
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ma ansi o ia: iene su pues o en el pe íodo de ansi-
ción de a ias sobe anías a una sola sobe anía sob e
los e i o ios y pueblos combinados.
El sis ema ede al no es an cla amen e ansi o io,
aunque di ícilmen e puede conside a se como una o -
ma de ini i a. Tiene su pues o na u al en Es ados de
g an e i o io, y con una población de egula des-
a ollo polí ico, conside ada en clases o en masa, pe o
no de una nacionalidad en e amen e homogénea en sus
di e sas secciones. Cuando esas di e encias é nicas
hayan desapa ecido po comple o, puede subsis i algo
pa ecido al sis ema ede al; pe o los Gobie nos locales
i án educiéndose a Cue pos adminis a i os y dejando
de se Cue pos legislado es. Hoy, en e ec o, odo el
mundo polí ico, así el que posee la o ma cen alizada
como el some ido aún a la ede al, pa ece como si en-
die a a es e sis ema de Gobie no cen alizado en le-
gislación y ede al en adminis ación. No di é yo que
no sea és a la o ma del po eni , la úl ima, la ideal, al
menos pa a odos los g andes Es ados.
La di icul ad que o ece en la p ác ica la o ma ede-
al es la con usión que o igina en la conciencia común
en cuan o al asien o de la sobe anía del Es ado. En la
con ede ación sabemos dónde es á el Es ado,
y
en la
o ma cen alizada no cabe duda sob e es e pun o; pe o
en el sis ema ede al, la di e gencia de pa ece es que
exis e en la ma e ia, o igina la más canden e de las
cues iones de polí ica p ác ica: una cues ión que a a
ez se esuel e sin e usión de sang e. C eo que la di i-
cul ad es iba en la mane a que iene el Es ado de dis-
ibui o dina iamen e los pode es en e el Gobie no
cen al y los Gobie nos locales. Esa mane a es, en e-
sumen, como sigue:
14
CIENCIA POLÍTICA
mien as
el
e o
no se
e i e. Pe o el Es ado puede e-
duci al mínimum ese pelig o, p esc ibiendo en la Cons-
i ución que las cues iones de impues os se sepa en de
odas las demás, y acul ando al Pode ejecu i o pa a
lle a a e ec o las leyes median e sus p opias disposi-
ciones, si el legisla i o dejase de dic a las medidas ne-
cesa ias pa a su ejecución. Así, es a objeción con a la
o ma p esidencial no es de g an peso pa a con a es-
a sus en ajas.
Las en ajas son mani ies as, sob e odo en aquellos
Es ados donde eina una g an a iedad de opiniones y
de in e eses, o donde el Pode gube namen al se halla
epa ido en e dos o más o ganizaciones independien-
es, o donde es una necesidad p imo dial la de ensa
con a la in asión ex anje a. Cuando se eúnen
odas
es as ci cuns ancias, cualquie o a o ma que no sea
un ue e Gobie no p esidencial es á condenada i emi
siblemen e a un p on o y las imoso acaso.
2, La o ma pa lamen a ia es aquella en que el Es-
ado con ie e al Pode legisla i o una in e ención com-
ple a en la Adminis ación. En es a o ma, la posesión
del Pode ejecu i o eal (aunque no quizá nominal) de-
pende del Pode legisla i o, y el p ime o no puede eje -
ce ninguna p e oga i a sin la ap obación del se-
gundo.
Tal es el p incipio, en é minos gene ales; pe o, e-
lexionando un poco, se econoce que en la p ác ica es
menes e una de e minación mayo , una segunda di e-
enciación, po deci lo así. En e ec o; las más de las e-
ces el Pode legisla i o se compone de dos Cáma as; y
el concu so de esos dos Cue pos independien es, en a
joso pa a legisla , es in ole able pa a adminis a . Po
eso la in e ención del Pode legisla i o en la Adminis-
1
JUAN W. BURGESS
15
ación pública la eje ce en la p ác ica una de las
Cá-
ma as,
y ecae na u almen e en aquella que, po la ley
o la cos umb e, iene más acul ades en ma e ia de e-
cu sos.
En algunos sen idos y en de e minadas condiciones,
el égimen pa lamen a io es un sis ema admi able. Su
mayo excelencia consis e en que man iene la a monía
en e las di e en es amas del Gobie no; mas, pa acon-
segui es e esul ado, sac i ica comple amen e la inde-
pendencia del Pode ejecu i o, y anula en la p ác ica la
de una de las Cáma as del legisla i o. Se acili a asi
ela i amen e la legislación, pe o con mengua de la ije-
za y es abilidad de la Adminis ación. O a g an en a-
ja que o ece es e sis ema es la mejo in o mación del
Pode legisla i o sob e odos los asun os que ha de e-
gula , po el hecho de es a p esen es y ene oz en las
Cáma as los je es de la Adminis ación. Las leyes no se
inician ni se hacen, como en el o o sis ema, po los je-
es de medio cen ena de Comisiones legisla i as, es de-
ci , po homb es sin expe iencia gene almen e, y a
menudo isiona ios. Pa a algunos hay un incon enien-
e que con a es a en cie o modo esa en aja, y es la
indebida in luencia que alcanza así la
Adminis ación
sob e el Pode legisla i o. Es a e lexión end ía más
ue za si el Pode ejecu i o uese independien e en la
o ma pa lamen a ia; pe o
como
de hecho no es sino
el g an Comi é del pa ido que domina en las Cáma as
o en aquella que in e iene en la Adminis ación, pue-
de p escindi se de es e pun o al es ima el alo del sis-
ema.
Sin emba go, la o ma pa lamen a ia no es adecua-
da ni posible pa a oda clase de homb es. Su éxi o de-
pende de condiciones peculia es y a as . Yo no con ci-
1
6
CIENCIA POLÍTICA
bo su aplicación más que en dos ases del desa ollo de
la sociedad polí ica.
Una se ía la pe ec a cons i ución social, en que o-
dos
los
indi iduos del Es ado poseyesen una al a cul u-
a
y ob asen
de una mane a desin e esada po pu o es-
pí i u de jus icia. En al sociedad es de supone que
siemp e se ían elegidos los mejo es pa a eje ce los po-
de es del Gobie no, y que, siendo an buenos odos, los
mejo es no necesi a ían abas ni ga an ías a i iciales
pa a no incu i en e o es o injus icias. Semejan e so-
ciedad pe ec a no ha exis ido nunca, no exis e aho a,
ni exis i á en un po eni p óximo. Al p esen e no po-
demos cons ui nues o De echo cons i ucional pa -
iendo de al hipó esis. Si esa uese la única condición
en que pudiese exis i el Gobie no pa lamen a io, al
égimen debe ía mi a se como un ideal pa a un po e-
ni emo o, y se ía inú il insis i en su examen.
Pe o en la e olución del Es ado hay o a ase en que
la o ma pa lamen a ia apa ece na u almen e y puede
da esul ados sa is ac o ios. Es la ase en que el sis e-
ma polí ico cons a de es as es ins i uciones dominan-
es:
L
a
,
un T ono; —es deci , una je a u a ejecu i a he-
edi a ia, que enga en ese a pode es p eeminen es,
y que cuen e con la since a de oción y leal ad de las
masas—; 2.
a
, una Iglesia o icial bajo la je a u a de la
Co ona, con cuyo concu so pueda conse a se la mo-
alidad de las masas y pe pe ua se su adhesión al T o-
no—; 3,
a
, un su agio es ingido, que dé la di ección
de la polí ica a las clases in eligen es, conse ado as y
mode adas. Bas a e unciona el Gobie no pa lamen-
a io pa a comp ende al pun o la exigencia de esas
ins i uciones en esas elaciones. ¿Cómo pueden gobe -
na con igo y o una los di ec o es de la mayo ía de
JUAN W. BURGESS
17
las Cáma as ó de una de las Cáma as, si la mayo ía
que los apoya no es es able y esuel a, y la oposición
bené ola y pacien e? Y en el es ado ac ual de la cul u-
a del pueblo, aun en los países más a anzados, ¿cómo
consegui esas cualidades en una Cáma a cuyos miem-
b os son elegidos po su agio uni e sal o muy ex en-
so? La expe iencia enseña que al Cáma a iende a se
indómi a, impacien e y p ecipi ada. Y si, al e és, es
elegida po su agio es ingido, ¿cómo puede gobe na
a la g an masa de los excluídos de ese de echo sino
median e la mona quía con su legi imidad p ehis ó-
ica? ¿Y cómo es posible man ene el p es igio del
p incipio legi imis a sino median e el in lujo de una e-
ligión leal a la
.
Co ona
y
do ada de ascendien e sob e
la conciencia popula ? En in, ¿cómo cabe que gobie -
nen los je es de la mayo ía legisla i a, si el que ciñe la
Co ona puede pone en acción sus p e oga i as la en-
es pa a in e eni en odos sus mo imien os o nega
su sanción a odos sus ac os? Me pa ece indiscu ible
que, en cualquie ase del desa ollo polí ico dis an e
de la pe ec a, esas son las condiciones y elaciones
esenciales pa a que uncione con éxi o el égimen pa -
lamen a io. Todo cambio conside able de las mismas
me ma á indudablemen e su u ilidad y pond á en peli-
g o su exis encia.
TOMO II
2
CAPITULO II
Aplicación de la Masi icación.
Some amos aho a el De echo cons i ucional de los
Es ados Unidos, Ingla e a, Alemania y F ancia, a las
bases de clasi icación sen adas en el capí ulo p eceden-
e, y eamos si podemos de e mina de ese modo
la
o ma gene al de Gobie no que impe a en cada uno
de
esos países.
L-FORMA DE GOBIERNO DE LOS ESTADOS UNIDOS
1. Es, en lo esencial,
ep esen a a i a: la
o ganiza-
ción del Es ado se di e encia, en el ondo, de la o gani-
zación del Gobie no. Ve dad es que has a cie o pun o
se u iliza el mismo pe sonal en ambos casos (1), pe o
es
bajo di e sas o mas de combinación. En el p ime li-
b o de es a pa e ( omo I, págs. 174 y siguien es) he de-
mos ado ya que la o ganización del Es ado en nues o
sis ema polí ico dis a mucho de se pe ec a ni aun sa-
is ac o ia, pe o lo es lo bas an e pa a que pueda sos-
ene se que el Es ado y el Gobie no no son idén icos:
que el Gobie no es ep esen a i o. Y es Gobie no e-
(1) Cons i ución de los Es ados Unidos, a . 5.°
JUAN W. BURGESS
19
p esen a i o
limi ado
—ase o que no necesi a demos-
a se, po que de sob a lo demues a la más lige a lec-
u a del ex o de la Cons i ución—. Finalmen e, es Go-
bie no ep esen a i o
democ á ico:
la elegibilidad pa a
la P esidencia y pa a el manda o legisla i o sólo se
halla limi ada po la ciudadanía, la edad y la esiden-
cia (1); y la ciudadanía no es p i ilegio de ninguna
clase (2), la edad eque ida es baja, y la adquisición de
esidencia no es á some ida a abas a i iciales.
2.
El Gobie no de los Es ados Unidos es
ede al.
Y
no quie o deci con es o que lo sea el cen al an sólo;
po que, aunque el cali ica i o suele aplica se a
él,
es,
en mi sen i , po conside a le equi ocadamen e como
Gobie no de un Es ado ede al, y c eo habe demos-
ado que no exis e al cosa; que, en lo que se llama
comúnmen e el sis ema ede al, lo que hay es un Es-
ado que emplea en la ob a del gobie no dos o ganiza-
ciones sepa adas e independien es. Quie o, pues, deci
que es ede al el sis ema gube namen al en e o,
y
que
el Gobie no cen al es una de las dos o ganizaciones
gube namen ales empleadas po el Es ado.
El Gobie no de los Es ados Unidos es
coo dinado.
La
Cons i ución es ablece un Pode legisla i o, un Pode
ejecu i o y un Pode judicial; dis ibuye en e ellos las
acul ades gube namen ales (3), y p ecep úa que los Go-
bie nos locales engan una o ma co espondien e (4).
3.
El Gobie no de los Es ados Unidos es
elec i o.
La
Ley undamen al p esc ibe la elección pa a los miem -
(1)
Cons ., a . I.°, sec. 2, §
2;
a . 1.
0
, sec. 3, § 3;
a . 2.°,
sec. I,
4.
(2)
Enmiendas a la Cons i ución, a . 14, sec. 1.
(3)
Cons ., a ículos
2.° y 3.0
(4)
a . 4.°, sec.
4.
20
CIENCIA POLÍTICA
b os de los Cue pos legislado es (1) y pa a el je e ejecu-
i o del Gobie no cen al (2), y dispone que se man en-
ga la o ma co espondien e en los Gobie nos loca-
les (3). Aunque los depa amen os polí icos nomb an
los subo dinados del je e del Pode ejecu i o y los
miemb os del Pode judicial, no es es a una excepción
de la o ma elec i a. Lo que ocu e es que las designa-
ciones pa a esos pues os dis an uno o más g ados del
p ocedimien o inmedia o de elección; pe o el análisis
demues a que su o igen es la elección.
4. El Gobie no de los Es ados Unidos es
p esiden-
cial.
La posesión de la je a u a ejecu i a es, po lo co-
mún, independien e en su o igen y en su e mino del
Pode legisla i o (4). Sólo cuando alla una elección e-
gula , puede in e eni una de las Cáma as; e in e -
iene en onces, no como al Cáma a legisla i a, sino
como colegio cen al de elec o es (5), y sólo po un p o-
ceso a consecuencia de g andes c ímenes, pueden lo-
g a las Cáma as la des i ución del P esiden e (6). Pe o
es as a ibuciones del Pode legisla i o deben mi a se
como excepcionales. La egla cons i ucional o dina ia
es la comple a independencia de la posesión del Pode
ejecu i o. Cie o que las Cáma as, si quisie an, pod ían
ap o echa se de los de ec os de que adolece el sis ema
de elección p esidencial, y decidi que no había habido
elección en la o ma o dina ia, asegu ando de esa sue e
a la Cáma a de ep esen an es la acul ad de elegi ;
(1) Cons ., a . i.°, secs.
2
y 3.
(z)
a . 2.°, sec. 1, § 2; enmienda XII.
(3)
Ibid.,
a . 4.°,
sec.
4.
(4)
Ibid.,
a . z.°, sec.
L
a
§
2,
enmienda
XII;
a . 2.°, sec-
ción
I.
a
,
§ I.
(5)
Ibid., enmienda XII.
(6)
a .
2.°,
sec.
4.
JUAN W. BURGESS
21
pe o no es de supone que los dos Cue pos colegislado-
es conspi asen de ese modo con a el designio de la
Cons i ución. Ni ampoco es de p esumi que se pusie-
sen de acue do pa a depone a un P esiden e que les
desag adase, so p e ex o de que había come ido un c i-
men. Esas disposiciones de la Cons i ución mi an a
ci cuns ancias ex ao dina ias, y es de c ee que no se
ecu i á a ellas sino en caso de sup ema necesidad y
con since o espí i u pa ió ico.
El je e ejecu i o del Gobie no es comple amen e in-
dependien e del Pode legisla i o en lo que a añe a su
polí ica. Los miemb os de su Consejo o Gabine e son
agen es suyos, y sólo an e él esponden de su ges ión
gube namen al. El acaso de un p oyec o p esen ado
a las Cáma as po el P esiden e o sus conseje os, o un
o o de censu a con a el p ime o o los segundos, no
ae apa ejada la dimisión del uno o de los o os. Nada
semejan e p esc ibe ni insinúa de la mane a más emo-
a la Cons i ución. La independencia polí ica del Pode
ejecu i o en e al legisla i o es comple a.
Po in, la Cons i ución da al je e ejecu i o del Go-
bie no el pode de de ende sus p e oga i as con a
odo a aque de las Cáma as. Es e dad que su
e o
no
es absolu o, po una pa e, ni limi ado, po o a, a las
disposiciones que a ec an a la p e oga i a ejecu i-
a (1), pe o se exige una mayo ía an al a pa a in ali-
da le, que la de ensa es p ác icamen e comple a Cuan-
do pueda euni se al mayo ía, cab á p esumi que el
je e ejecu i o se ha equi ocado al p e ende que la dis-
posición a acaba su p e oga i a cons i ucional. Debe
ad e i se a la ez que, siendo ilimi ada la es e a del
(1) Cons ., a . i.°, sec. 7, §§
z y
3.
22
CIENCIA POLITICA
el je e ejecu i o puede opone se, y con p obabili-
e o,
dades de iun o, a oda medida de De echo adminis-
a i o que conside e an icons i ucional, o inú il, o im-
p ac icable, a ec e o no a sus p e oga i as. Es o bas a
pa a asegu a su independencia. Pe o el
e o
p esiden-
cial no se limi a, en la eo ía ni en la p ác ica, a los ca-
sos an e io es, sino que a él some e la Cons i ución de
un modo exp eso odo ac o del Pode legisla i o que
exija el concu so de las dos Cáma as (1). Un P esiden e
disc e o y ci cunspec o economiza á el uso de al pode
con a disposiciones que no in injan sus p e oga i as
ni a ec en a los ecu sos de la Adminis ación pública,
pe o ninguna aba cons i ucional le impide p odiga le.
Es cosa que se deja en e amen e a su juicio y disc eción.
Es di ícil halla una palab a o una ase concisa pa a
de ini es a o ma de Gobie no ep esen a i a, limi a-
da, ede al, coo dinada, elec i a y p esidencial. La e-
p esen ación, la limi ación, la dis ibución de acul ades
en e Pode es independien es, la coo dinación de los
Pode es y la elección, deben mi a se como elemen os
esenciales de lo que se denomina la o ma epublicana
de Gobie no. Cuando se eúnen en un Es ado democ á-
ico, cons i uyen, en mi sen i , la o ma epublicana.
Sus i uyendo, pues, dichos é minos po es e úl imo
end emos, a mi juicio, la exp esión más concisa de al
Gobie no, a sabe : epública ede al p esidencial. Es
una o ma comple amen e homogénea: odos sus ele-
men os pe enecen a un mismo y único sis ema polí i-
co: al sis ema de la sobe anía popula . No es, pues, de
eme en el po eni ningún con lic o se io en e las
pa es que le componen.
1
(z) Cons , a . 1,',
sec.
7, §§
2
y
3.
JUAN W. BURGESS
23
H.-FORMA DE GOBIERNO DE FRANCIA
1.
Es e Gobie no es
ep esen a i o.
El Es ado se ha-
lla o ganizado en la Cons i ución como una Asamblea
Nacional, sepa ada del Gobie no, y supe io a él (1).
Cie o que el pe sonal de esa Asamblea es el mismo de
las Cáma as legisla i as, pe o o ma en onces un cue -
po en e amen e dis in o de es as úl imas, un cue po que
posee el pode sobe ano sob e las Cáma as
y
sob e
odo el Gobie no.
El Gobie no ancés es, además, p ác icamen e
ilimi-
ado. La
Cons i ución no ga an iza al indi iduo una
sola inmunidad en e a las a ibuciones gube namen-
ales, no impone exp esamen e un solo limi e a las a-
cul ades del Gobie no. Sólo hay una limi ación implíci-
a: que el Gobie no no puede e o ma la Cons i ución;
pe o como pueden hace lo los Cue pos legislado es
ans o mándose en Asamblea Nacional (2), esa limi a-
ción implíci a es ana. Finalmen e, el Gobie no ancés
es
democ á ico.
La elegibilidad pa a la p esidencia y
pa a el manda o legisla i o no depende más que de la
edad y del goce de los de echos ci iles y polí icos (3).
La edad exigida es mode ada; el su agio es el que se
conside a gene almen e como uni e sal (4), y la ciuda-
danía no es á suje a a limi aciones a i iciales.
2.
El Gobie no ancés es
cen alizado.
No hay en
(1)
Ley cons i ucional ela i a a la o ganización de los po
de es públicos, 25 de Feb e o de
1875, a . 8.°
(2)
Ibidem.
(3)
Ley de g de Diciemb e de 1884, a , 4.
0
; ley Elec o al
polí ica de 3o de No iemb e de 1875, a .
6.°
(4)
Ley cons i ucional ela i a a la o ganización, e c., a -
iculo
§
2.
30
CIENCIA POLÍTICA
El Gobie no alemán es jus amen e
limi ado.
La Cons-
i ución consag a una es e a de inmunidad indi idual,
y
luego enume a las acul ades que puede eje ce el
Gobie no (1); y el p incipio de in e p e ación adop ado
en la p ác ica, es que lo que no se le o o ga explíci a e
implíci amen e se le niega (2).
Po in, el Gobie no alemán es, en pa e,
democ á i-
co, y
en pa e,
moná quico.
La Cons i ución no es able-
ce condición ninguna pa a pode se elegido miemb o
de cualquie a de las Cáma as; y la legislación sob e
es e pun o sólo exige una edad egula , la ciudadanía,
el pleno goce de los de echos ci iles y una co a e-
sidencia, pa a o ma pa e de la Cáma a baja, y pa a
los miemb os de la Cáma a al a no pide equisi o nin-
guno (3). En cambio, sólo una pe sona de odo el Im-
pe io es elegible pa a la P esidencia: el Rey de P u-
sia (4).
2. El Gobie no de Alemania es
ede al.
Es a p opo-
sición debe en ende se de la misma mane a que al ha-
bla de los Es ados Unidos; signi ica, pues, que odo
el sis ema gube namen al de Alemania se compone
de dos pa es sepa adas e independien es en el on-
do: el Gobie no cen al impe ial y las Regiones; que
la Cons i ución asigna a cada una de esas pa es una
es e a p opia; que la es e a del Gobie no cen al se
halla de e minada en la Cons i ución, y las acul a-
des no incluidas en la misma son las que se ese an
(i) Cons i ución impe ial, a ículos 3.°, 4.
0
,
I I y
35.
(2)
Schulze,
Leh buch des deus chen S aa s ech s,
lib. II,
pág.
12.
(3)
Bole ín Legisla i o de la Con ede ación,
1869, pág. 145.
—Cons i ución impe ial, a .
20.
(4)
Cons i ución impe ial, a . n.
i /
JUAN W. BURGESS
31
a las Regiones; en in,
'
que ninguno de los Gobie nos
puede mi a se o igina ia y esencialmen e como una
agencia del o o, ni des ui le, po lo mismo, legal-
men e.
El Gobie no alemán conse a muchos elemen os de
sis ema con ede ado, lo cual se debe a que el Es ado
alemán no ha ecibido en la Cons i ución una o ganiza-
ción sa is ac o ia
y
plenamen e sobe ana. La Cons i u-
ción no esponde po comple o a las condiciones ac ua-
les. De hecho, los pode es de las Regiones son aquí mu-
cho más limi ados que en los Es ados Unidos; las Cá-
ma as de las mismas se ace can más a la condición de
Consejos adminis a i os que las de las Regiones ame-
icanas, y las acul ades que la Cons i ución con ie e al
Gobie no cen al son más nume osas y más amplias
que las con e idas al Gobie no co espondien e de nues-
o país. Pe o la o ganización del Es ado en nues o
égimen es más comple a y pode osa, y lo mismo ocu-
e con la del sis ema del Gobie no cen al. En Alema-
nia, como hemos is o, se sus aen muchas cosas del
pode del Es ado den o de su o ganización cons i u-
cional o dina ia; y, como e emos, en lo que oca a la
ejecución de las leyes impe iales, el Gobie no cen al
depende en g an medida de las Regiones. Con odo, en
mi sen i , debe admi i se que la o ganización gube na-
men al de Alemania ha aspasado la línea di iso ia
en e el
con ede a ismo y
el ede alismo. Aho a es, en
subs ancia, una o ma ede al; mas pa a que es e cam-
bio pueda exp esa se cla a y lógicamen e en la Cons i-
ución, ienen que desapa ece oda ía algunos es os
del an iguo sis ema de 1815 a 1866.
El Gobie no impe ial en Alemania es
coo dinado.
La
Cons i ución c ea un Pode legisla i o y un Pode eje-
1
i
n
CIENCIA POLÍTICA
cu i o, dis ibuye en e ellos las unciones y de e mina
los p incipio
s
de su co elación (1).
3.
El Gobie no alemán es, en pa e,
elec i o,
y en
pa e,
he edi a io.
La Cons i ución p esc ibe la elec-
ción pa a los miemb os de la Cáma a baja (2), y el de e-
cho he edi a io pa a la dignidad impe ial (3) (es o úl i-
mo, se en iende, mien as subsis a ese de echo pa a la
ansmisión de la Co ona de P usia). Po lo que oca a
los miemb os de la Cáma a al a, si así puede llama se
al Consejo Fede al, su manda o depende de la olun ad
de los P íncipes de las ein idós Regiones en que p e-
alece el p incipio he edi a io pa a la je a u a ejecu i a
y de los Senados de las es ciudades (4). El Consejo
Fede al, según la Cons i ución, se compone de los e-
p esen an es de esos a ios pe sonajes y Cue pos, y
cada uno de es os pe sonajes y Cue pos puede segui
en la designación el p ocedimien o que mejo le pa ez-
ca. Na u almen e, los je es he edi a ios nomb an los
ep esen an es, y los Senados los eligen. No ige, pues,
un p incipio exclusi o pa a la o mación del Consejo
Fede al. Po úl imo, los unciona ios del Impe io, así
ci iles como mili a es, son nomb ados po el Empe a-
do (5). De modo que, a endiendo a los í ulos en cuya
i ud se eciben y desempeñan los ca gos, el sis ema
no es simple, sino mix o, y el Gobie no no puede clasi-
ica se den o de una o ma de e minada.
4.
El Gobie no impe ial ge mánico es
p esidencial.
El Empe ado es en e amen e independien e del Pode
(1)
Cons i ución impe ial, a ículos 4-18, 20-32.
(2)
Ibid,,
a .
20.
(3)
Ibid.,
a . I I.
(4)
Ibid.,
a .
6.°
(5)
a . 18.
3
2
JUAN W. BURGESS
33
legisla i o en lo que a añe al o igen y al é mino de
sus
unciones (1). No exis e Minis e io esponsable an e
las Cáma as. La Ley undamen al con ie e al Empe a-
do una es e a de p e oga i a independien e, y le da
medios de de ende la con a las in usiones del Pode
legisla i o: puede cali ica de enmienda a la Cons i u.
ción odo p oyec o que amenace sus p e oga i as, e
impedi que se ap uebe, po medio de los o os de que
dispone en el Consejo Fede al como Rey de P usia (2).
Además, en es e mismo concep o de Rey de P usia, la
Cons i ución le o o ga el
e o
absolu o sob e oda le-
gislación e e en e al Ejé ci o o a la Ma ina de gue a,
así
como sob e las leyes y eglamen os adminis a i os
ocan es al sis ema ibu a io impe ial (3). Además, él
con oca, ab e, suspende y, con el consen imien o del
Consejo Fede al, disuel e la Die a. Po úl imo, la Cons-
i ución le o o ga el de echo de nomb a odos los
miemb os de las Comisiones pe manen es de Gue a
y
Ma ina del Consejo Fede al, sin más excepción que el
pues o ese ado a Ba ie a en la p ime a de esas Co-
misiones.
He aquí un Gobie no e dade amen e p esidencial,
y
muy ue e: La balanza de los pode es gube namen a-
les se halla en manos del ejecu i o.
Es absolu amen e imposible halla una exp esión
concisa pa a de ini es e Gobie no ep esen a i o,
limi-
ado,
democ á ico po una pa e, moná quico po o a,
ede al, coo dinado, en pa e elec i o, en pa e he edi-
a io y p esidencial. Con iene los elemen os epublica-
(1)
Cons i ución impe ial, a . i .
(2)
/bid.,
a ículos 6.°,
1
7 y 78.
(3)
Ibid.,
a ículos 5.
0
,
35 y 37.
TOMO II
3
CIENCIA POLÍTICA
nos de la ep esen ación, limi ación, coo dinación y
elección, pe o con abalanceados po elemen os-moná -
quicos y he edi a ios. Desa ía al pode de la ciencia a
que encuen e una palab a o una ase sencilla que le
ca ac e ice.
Cien í icamen e, debe íamos condena es a o ma po
con ene elemen os, no sólo he e ogéneos, sino hos i-
les. Cien í icamen e, hab ía que p edeci un con lic o
l'ou ance
en e los elemen os que la componen. Pe o,
p ác icamen e, es una o ma excelen ísima pa a las ne-
cesidades ac uales del g an Es ado alemán. Ha dado al
pueblo de Alemania más libe ad de la que había dis-
u ado nunca has a aquí, y ha desen uel o al mismo
iempo un pode como no le había conocido Eu opa
desde la época de Napoleón I. Mien as los elemen os
moná quicos y he edi a ios sigan haciendo, como al
p esen e, una polí ica popula , pod á e i a se el con-
lic o con los elemen os epublicanos. Pe o si abando-
nasen esa línea de conduc a
y
se en egasen a una po-
lí ica de eacción y op esión, no a da ían en cumpli -
se las p edicciones de la ciencia.
IV.-FORMA DEL GOBIERNO INGLÉS
1. El Gobie no inglés es
inmedia o;
es deci :la o ga-
nización del Es ado y la del Gobie no son idén icas (1).
No hay as la Cons i ución una o ganización del Es a-
do que haya hecho al Cons i ución, o ganizado el Es-
ado den o de la misma, dema cado una es e a de in-
munidad indi idual, cons uido un Gobie no y con e i-
do a es e úl imo acul ades especí icas o gene ales. Po
(I) Dicey,
The Laz
y
el he Cons i u ion,
pág. 3 5.
•
34
Y'
JUAN W. BURGESS
35
consiguien e, el Gobie no inglés es
ilimi ado.
No hay
ni
puede habe ac os del Pa lamen o an icons i uciona-
les. Todo lo que o dene el Pa lamen o es cons i ucional
de hecho y de de echo; y odo lo que o dene la Co ona,
siemp e que no haya sido p ohibido o dispues o de o o
modo po el Pa lamen o, y siemp e que és e no haya
con iado su o denación a o as au o idades, es ambién
cons i ucional. Ningún juez puede decla a an icons i-
ucionales los ac os de esos pode es . Los jueces de los
ibunales supe io es ienen asien o en la Cáma a al a,
y se les consul a siemp e que se discu en cues iones e-
la i as a la legislación undamen al; pe o puede p es-
cindi se de su pa ece con impunidad absolu a. Tienen
in luencia en el Pa lamen o, pe o no a ibuciones pa a
anula sus ac os ni pa a opone se a su ejecución en ca-
sos pa icula es. El juez que al in en ase pod ía se
des i uido en i ud de una pe ición del Pa lamen o a
la Co ona. Así la libe ad del indi iduo se halla en ab-
solu o a me ced del Pa lamen o. El Gobie no es, pues,
comple amen e despó ico en eo ía, po libe al y bené-
olo que pueda se en la p ác ica.
Es un Gobie no mix o,
democ á ico, a is oc á ico y
moná quico
jun amen e. Las condiciones de elegibili-
dad pa a la Cáma a baja no excluyen a una pa e con-
side able de la población masculina adul a (1); y la Cá-
ma a al a no ha de mi a se como un Cue po o almen-
e a is oc á ico en p incipio . Casi odo inglés puede
en a en ese Cue po; es deci : a ándose de Ingla e-
a, la Co ona puede lle a a quien desee a la Cáma a
de los Lo es (2). Pe o en Escocia e I landa, según sus
(1)
Anson,
Law and cus om o Me Cons i u ion,
pág, 70.
(2)
Ibid.,
pág. 177.
36
CIENCIA POLÍTICA
ac as de Unión con Ingla e a, la Co ona no posee esa
acul ad ilimi ada de c ea Pa es; po lo mismo, no son
elegibles cualquie escocés o i landés pa a o ma pa -
e de la Cáma a de los Lo es o de los Cue pos de Pa es
escoceses e i landeses que eligen ep esen an es pa a
esa Cáma a, sino sólo los que pe enecen a las clases
educidísimas que designan las ac as de Unión. De
modo que, po lo que hace a los Lo es del Pa lamen o
que ep esen an a los Pa es de Escocia y de I landa, la
o ma de Gobie no es a is oc á ica, mien as que, po
lo que hace a los Lo es de Ingla e a y de Gales, la
o ma es democ á ica, oda ez que la Co ona puede
elegi al homb e más humilde del pueblo. Po o a pa -
e, la elegibilidad pa a el Pode ejecu i o es moná -
quica, si se en iende que la Co ona es el e dade o Po-
de ejecu i o: sólo una pe sona en odo el Impe io es
elegible cada ez pa a esa posición (1). Pe o di ícilmen-
e puede conside á sela como el e dade o Pode eje-
cu i o (2). En la p ác ica esa pe sona debe pe mi i
eje ce las p e oga i as egias a los ep esen an es del
pa ido que es é en mayo ía en la Cáma a de los Co-
munes, y la elegibilidad pa a los pues os del Minis e io
es democ á ica en p incipio. De hecho el Gobie no in-
glés, en su o ma ac ual, es casi democ á ico, el ele-
men o moná quico y el a is oc á ico ienen mucho más
de apa en es que de eales.
2. El Gobie no inglés es
cen alizado.
Pe o, como
ya se supone, no quie o deci con es o que en el Impe-
io b i ánico no haya un Gobie no local dis in o del
(1)
Gneis ,
Das englische Ve wal ungs ech ,
pág. 653; Es-
a u os 12 y 13
Guille mo
III,
cap.
II.
(2)
Bageho ,
The EnglIsh Cons i u ion,
pág. 80.
ic
JUAN W. BURGESS
37
cen al; lo que quie o deci es que no le hay indepen-
dien e de es e úl imo, que no hay un Gobie no local que
el cen al no pueda modi ica o des ui legalmen e (1).
No exis e de ás de ambos Gobie nos una o ganización
del Es ado a que los dos deban su o igen y sus pode-
es, y que haya ga an izado la exis encia y las a ibu-•
ciones de cada uno en e a las acul ades del o o. El
Es ado se halla o ganizado en el Gobie no cen al, y
los ac os del p ime o no pueden dis ingui se legal-
men e de los ac os del segundo . Todo Gobie no local
depende, pues, en p incipio, del cen al, y no cabe mi-
a le sino como una agencia suya. Hay
sel go e n-
men
en el sis ema inglés, pe o no
sel -go e nmen
lo-
cal independien e. No exis e ede alismo en es e sis e-
ma. Con odo, el Gobie no inglés es
coo dinado.
La
"cos umb e„ de la Cons i ución, como la llama Si
W. R. Anson,' nos o ece un Pode legisla i o y un Po-
de ejecu i o, que pueden mi a se como amas coo di-
nadas del Gobie no— lo cual quie e deci que ninguno
de esos Pode es puede legalmen e des ui el o o sin el
consen imien o del o o (2). La judica u a, aunque po
el De echo cons i ucional consue udina io es un Po-
de , y muy impo an e, no es un Pode coo dinado, sino
que puede se abolido sin su consen imien o po el le-
gisla i a y el ejecu i o. En p incipio no iene una exis-
encia cons i ucional, sino dependien e de las leyes. El
De echo cons i ucional consue udina io dis ibuye am-
bién las unciones en e los di e sos pode es, pe o sin
da al ejecu i o ni al judicial i mes ga an ías con a
las in asiones del legisla i o. La judica u a no dispone
(1)
Dicey,
The
Law o he Cons i u ion,
pág. 126.
(2)
Bageho ,
.The English Cons i u ion,
págs. 101,
157
y 198.
y
CIENCIA POLÍTICA
de medios p opios de esis encia como sal agua dia de
sus unciones. Sólo la oposición de la Co ona puede p o-
ege la con a el Pode legisla i o, y esa oposición pue-
de se encida en úl imo é mino (1).
3.
El Gobie no inglés es, en pa e,
elec i o,
y "en
pa e
he edi a io.
Los miemb os de la Cáma a baja son
exclusi amen e elec i os (2); los miemb os de la Cáma-
a al a pe enecen a ella en su mayo ía po de echo he-
edi a io (3); y el Pode ejecu i o, si po al se iene a
la Co ona, se eje ce ambién po de echo he edi a io (4);
pe o, si se mi a con el e dade o Pode ejecu i o al
Minis e io, en onces es elec i o. El ejecu i o nomb a o-
dos los demás unciona ios, así ci iles como mili a es.
4.
El Gobie no inglés es
pa lamen a io (5).
Es e
p incipio es an ca ac e ís ico, que o dina iamen e ape-
nas se concede a ención a los demás elemen os de su
o ma. La Cáma a de los Comunes iene una in e en-
ción comple a en la Adminis ación. Ve dad es que la
le a de la ley a ibuye a la Co ona la acul ad exclusi-
a de con oca , ab i y suspende las sesiones del Pa -
lamen o y disol e la Cáma a de los Comunes; pe o el
que eje ce ealmen e sus p e oga i as es el Minis e io,
y los minis os, como hemos is o, no son más que los
je es del pa ido que iene mayo ía en la Cáma a de los
Comunes. Ve dad es ambién que la le a de la ley a i-
buye a la Cáma a un
e o
absolu o sob e odos los ac-
os legisla i os ; pe o desde 1707 no se ha hecho uso de
esa acul ad. Basada en el de echo cons i ucional con-
Gneis ,
Das englische
Ve wal uno ech ,
pág.
1.214.
Anson,
Lazo and
Cus oi: o he Cons i u ion,
pág. 70.
Ibid.,
pág. 168.
Es a u os del Pa lamen o, 12 y 13,
Guille mo
III,
cap.
2.
Bageho ,
The English
Cons i u ios,
pág.
6g.
:3 8
JUAN W. BURGESS
39
sue udina io, se ha ex inguido casi a consecuencia de
un desuso de ce ca de dos siglos. Es e dad, en in, que
la Co ona iene la p e oga i a de c ea nue os miem-
b os en la Cáma a al a; pa a quien eje ce ealmen e esa
p e oga i a es ambién el Minis e io.
Todo es o es la consecuencia lógica y necesa ia de
un sis ema que admi e la esponsabilidad polí ica del
je e ejecu i o, median e el Gabine e, an e el Pode le-
gisla i o. Manejando con a e la na u al hos ilidad que
suele exis i en e las dos Cáma as, el je e ejecu i o
puede e i a al consecuencia du an e cie o iempo,
pe o no pe manen emen e. Siemp e hay que es a p e-
pa ados a esa consecuencia úl ima, cuando se es able•
ce el p incipio de la esponsabilidad minis e ial an e las
Cáma as.
Me es an di ícil de ini es e Gobie no como los dos
an e io es. Según hemos is o, es Gobie no inmedia o,
ilimi ado, en pa e democ á ico, en pa e moná quico,
cen alizado, coo dinado, en pa e elec i o, en pa e
he edi a io y pa lamen a io.
Con iene menos elemen os epublicanos que el an-
cés o el alemán. Aunque se mi e el Minis e io como el
e dade o Pode ejecu i o, y se elimine así de ese Po-
de la no a he edi a ia, oda ía queda esa no a en la
Cáma a de los Lo es y el ca ác e ilimi ado en el Go-
bie no: dos elemen os en pugna con la idea epublica-
na. Si se diese un paso más, y se negase a la Cáma a
de los Lo es oda pa idad de acul ades con la de los
Comunes, a in de desca a ese Cue po de nues os
cálculos, nos queda ía aún la iden idad del Es ado con
el Gobie no y, en consecuencia, la al a de limi ación
de es e úl imo en e al indi iduo. Aho a, un Gobie no
ilimi ado, po libe al y bené olo que sea, se á, legal y
46
CIENCIA POLÍTICA
ga i o que no con ie e a nadie di ec amen e el de echo
elec o al; no hace más que p o ege al indi iduo con a
oda dis inción que se a a a de es ablece en es e pun-
o po mo i os de aza, de colo o de un Es ado p ece-
den e de se idumb e (1) Pe o la es icción ci ada
puede con e i indi ec amen e ese de echo: si una ley
egional, . g ., concede el o o a los
blancos
que po-
sean ales y cuales condiciones, la enmienda XV se lo
o o ga ía a los no blancos que poseyesen las mismas
condiciones (2).
La limi ación de las acul ades egionales en lo o-
can e al p ocedimien o elec o al, se con iene en el a -
ículo 1.°, sec. 4, pá . 1, que au o iza al Cong eso pa a
p esc ibi , median e leyes, el iempo, luga y modo de
e ec ua se las elecciones de los miemb os de la Cáma a
baja de los Es ados Unidos, y el iempo y modo de
e ec ua se las elecciones de los miemb os de la Cáma a
al a, o pa a al e a las eglas es ablecidas sob e es os
pun os po las egiones. Es deci , le au o iza a egu-
la odo el p ocedimien o, sal o en lo ocan e al luga
donde han de elegi se los miemb os del al o Cue po Co-
legislado . No puede obliga a las Cáma as egionales
a euni se pa a ese in en o os si ios que los de e mi-
nados po las egiones espec i as.
El Cong eso ha eje cido en pa e es a acul ad, ijan-
do las echas pa a la elección de Rep esen an es y de
Senado es (3). Pa a la de és os se señala el segundo
ma es después de cons i ui se las Cáma as egionales,
elegidas inmedia amen e an es de aca las plazas
que
(1)
Uni ed S a es . Reese,
92 U. S.
Repo s, 214.
(2)
Neal . Delawa e, 103 U. S.
Repo s, 370.
(3)
Leyes e isadas de los Es ados Unidos, secs.
14,
16,
17, 25
y 26.
JUAN W. BTJRGESS
47
han de p o ee se. En caso de acan e acciden al, se se-
ñala el segundo ma es después de cons i uídas las Cá-
ma as que se eúnan inmedia amen e después del acci -
den e; o
si
las Cáma as se hallasen en unciones, el se-
gundo ma es después de ecibi la no icia de la acan-
e. Pa a los miemb os de la Cáma a baja se ija el ma -
es que siga al p ime lunes de No iemb e, cada dos
años, a con a de 1876. En caso de acan e pa cial, la
echa pa a p o ee la se á la que designen las espec i-
as egiones, aunque con la obligación con i ucional
de publica una con oca o ia al ocu i la acan e (1),
En cuan o al modo de hace se las elecciones, la le-
gislación del Cong eso es has a aho a muy agmen a-
ia y algo disco dan e. Dispone que ha de o a se po
papele a esc i a o imp esa (2). Dispone ambién que,
cuando dos ecinos ca ac e izados de cualquie conce-
jo
( own)
o ciudad de 20.000 habi an es, o diez ecinos
ca ac e izados de cualquie condado o pa oquia de un
dis i o elec o al, di ijan una ins ancia al Juez del i-
bunal co espondien e de ci cui o de los Es ados Uni-
dos, solici ando, con la an elación debida, que se igile e
in e enga la insc ipción de los elec o es de un Rep e-
sen an e, o la elección, o las dos cosas, el Juez cons i-
ui á el ibunal en el pun o más con enien e del ci cui-
o diez días an es de la insc ipción o elección, y pe ma-
nece á en unciones pa a
el despacho de
los
asun os e-
lacionados con dichos ac os has a el o o día de las elec-
ciones; que el ibunal nomb a á pa a cada dis i o de la
ciudad, concejo o condado de donde p oceda la pe ición,
dos in e en o es de di e en es pa idos polí icos; que
(i) Cons i ución de los Es ados Unidos, a . i.°, sec. 2.a
§
(2) Leyes e isadas de los Es ados Unidos, sec. 27.
CIENCIA POLÍTICA
si el Juez ci ado no puede cumpli es e debe , designa á
pa a su cumplimen o a uno de los Jueces de dis i o de
la Unión co espondien e
s
a su ci cui o (1); que los in-
e en o es nomb ados asis i án a la insc ipción de los
elec o es y pod án eclama con a cualquie inclusión
y adop a medidas pa a el desen ol imien o de cual-
quie aude (2); los que asis i án asimismo a las elec-
ciones y pe manece án ce ca de las u nas desde el mo-
men o de ab i se la o ación bas a que se ex iendan las
ac as; que p o es a án con a odo o o cuya legalidad
o ezca dudas a cualquie a de ellos, examina án y lle-
a án cuen a pe sonalmen e de las papele as e in o -
ma án de odo lo ela i o a la o mación de las lis as y
a la elección al in e en o supe io de las eleccio-
nes del ci cui o, nomb ado po el ibunal co espon-
dien e (3).
El Cong eso ha dispues o ambién que, a ins ancia
de dos ecinos de una ciudad o concejo de 20.000 o más
almas, di igida con la debida an elación al
ma shall
(4)
co espondien e de los Es ados Unidos —al del dis i o
judicial donde se encuen en la ciudad o concejo—, di-
cho unciona io nomb a á delegados especiales pa a
auxilia a los in e en o es en el desempeño de su co-
me ido; que él y sus delegados o, en su ausencia, los
in e en o es, pod án eque i , en caso p eciso, el
auxilio de la ue za pública; que él y sus delegados o,
en su ausencia, los in e en o es , pod án de ene a
2,012, 2.013 y 2.014.
(2)
Leyes e isadas de los Es ados Unidos, sec. 2.016.
(3)
Leyes
e isadas de los Es ados Unidos, secs. 2.017 y
2.018
(4)
Ma shall
(ma iscal), unciona io
ejecu i o de los T i-
bunales, análogo al
she i
inglés.—(N.
del T.)
(1)
Leyes e isadas de los Es ados Unidos, secs
2.011,
".I
JUAN W. BURGESS
49
pe sona que a e de come e en su p esencia algún
aude con a las leyes e e en es a las lis as o la elec-
ción, y lle a án inmedia amen e a al pe sona an e
un comisa io, juez o T ibunal de los Es ados Unidos
pa a que depu e los ca gos di igidos con a ella, e -
cé e a (1).
El Cong eso ha egulado más comple amen e la elec-
ción sena o ial. El asun o es mucho más ácil. La ley
p esc ibe que se o e
i a oce,
que o en sepa ada-
men e las dos Cáma as el p ime día y que lo hagan
un as una ez po lo menos en los días que sigan, has-
a que esul e elegido un senado . P esc ibe, además,
que, cuando o en po sepa ado, se exigi á mayo ía en
cada una de ellas; que cuando o en jun as, debe á es-
a p esen e una mayo ía de odos los miemb os de am-
bas, y se á menes e , pa a elegi , una mayo ía de ese
quo um,
e c.
(2),
Cons i ucionalmen e, el Cong eso de los Es ados Uni-
dos puede egula odo lo que a añe al modo de elegi
os miemb os de sus dos Cáma as; pe o no es p obable
que haga más de lo hecho has a aquí en un po eni
p óximo.
La es icción ocan e a la de e minación inal de las
elecciones se halla con enida en el a . 1.°, sección 5.a,
pá a o sex o, que hace a cada Cáma a juez de las elec-
ciones de sus p opios miemb os. Es a acul ad es ab-
solu a. Cada Cáma a puede echaza o admici a un
miemb o elec o.
3.
P incipio de ep esen ación. —
Quizá se ía más
(i)
Leyes
e isadas de los Es ados Unidos, se s.
2.021,
2.022, 2.023, 2.024
y 2.025.
(2)
Leyes
e-Visadas de los Es ados Unidos, sec .
15 .
TOMO II
4
50
CIENCIA POLÍTICA
p opio deci p incipios, po que no descansan en uno
mismo los dos Cue pos Colegislado es. El que ige pa a
la Cáma a baja es el censo de la población (1). El p imi-
i o p ecep o cons i ucional excluía de la ci a de habi-
an es a los indios que no pagaban con ibuciones, con-
aba odas las pe sonas no lib es como equi alen es sólo
a es quin as pa es de su núme o, y no daba ep esen-
ación a menos de 30,000 almas, a no se que cons i u-
yesen la población en e a de una egión, en cuyo caso
end ían un ep esen an e.
Es e p incipio ha sido modi icado po dos a ículos
cons i ucionales pos e io es. El p ime o es la enmien-
da XIII, que, aboliendo la escla i ud, ha dejado sin
aplicación la egla p imi i a ocan e al cómpu o de las
pe sonas no lib es. Aho a no exis en ni pueden exis i
ales pe sonas en los Es ados Unidos; aho a cada pe -
sona se cuen a po una. La segunda modi icación es
aquella pa e de la enmienda XIV, en la cual se decla a
que "dos ep esen an es se dis ibui án en e los di e -
sos Es ados (Regiones) según el núme o de sus habi an-
es con ando el núme o o al de pe sonas de cada Es-
ado (Región), excep o los indios que no paguen ibu-
os
n
; y que si a cualesquie a de los habi an es a ones
de una egión, que engan ein iún años de edad y
sean ciudadanos de los Es ados Unidos, se les niega
o
es inge de algún modo, a no se po pa icipación en
ebeliones u o os c ímenes, el de echo de o a elec o-
es p esidenciales, ep esen an es del Cong eso, un-
ciona ios ejecu i os y judiciales de una egión o miem-
b os de su Pode legisla i o, se educi á la base de la
(1)
Cons i ución de los Es ados Unidos, a . z .°, sec.
2.al
§ 3•°
JUAN W. BURGESS
51
ep esen ación en la egión mencionada en la p opo -
ción que gua de el núme o de ales ciudadanos a ones
con el núme o o al de ciudadanos a ones de la misma
que hayan cumplido ein iún años. El Cong eso no ha
adop ado las disposiciones indispensables pa a hace
e ec i a es a amenaza, ni los T ibunales han dado in-
e p e ación judicial a los é minos de la enmienda, No
sabemos, po consiguien e, si pa a p ocede a la educ-
ción hace al a que el de echo de su agio sea negado o
es ingido po una ley egional o po un unciona io
egional, o si bas a que lo sea po in luencias pa icula-
es, que la egión no pueda o no quie a ence . Lo que
se dice es que si el de echo de o a
uese
negado, e c.
No se indica po quién. La sección p ime a del a ículo
decla a exp esamen e que las nega i as, p i aciones
y
limi aciones, de que hace mé i o, han de p ocede de la
egión pa a que pueda in e eni el Gobie no de los
Es ados Unidos en de ensa de la pa e ag a iada. ¿Qué
signi ica la omisión de ese ex emo en la sección se-
gunda? ¿Es casual,
o
endía a hace esponsable a la
egión, en es e caso, de los ac os ilegales de sus ciuda-
danos? La sana ciencia polí ica ap oba ía la úl ima in-
e p e ación; pe o hay que espe a la legislación del
Cong eso y la in e p e ación de inida del T ibunal Su-
p emo an es de decidi que al sea el p incipio de nues-
o De echo público.
Den o de es os p ecep os y limi aciones cons i ucio-
nales, el Cong eso debe ija , median e ley, el núme-
o de miemb os de que ha de compone se la
Cáma a
baja, y dis ibui ese núme o en e las di e sas Regio-
nes . Es o no puede hace se de una ez pa a odas, sino
que, po lo común, hab á que modi ica las ci as de
un censo a o o. La ley igen e —la de 25 de Feb e o
52
CIENCIA POLÍTICA
(1)—
ija el o al de miemb os de la Cáma a baja
de 1882
en 325, y los dis ibuye a azón de uno po cada 150.000
habi an es, lo cual da a las a ias egiones una ep e-
sen ación que a ía de uno a 34. La ley exige en gene al
que los ep esen an es de cada egión se elijan po
o os an os dis i os de e i o io con inuo, y del mis-
mo núme o de habi an es has a donde sea posible, de
modo que cada dis i o no elija más que un miemb o.
Lo único, pues, que se ese a a las egiones es la o -
mación de esos dis i os, La au o ización cons i ucional
de al medida ha de busca se, ya en la disposición de
que los Rep esen an es debe án dis ibui se en e las
a ias egiones, e c., ya en la cláusula que acul a al
Cong eso pa a de e mina el iempo, luga y modo de
hace las elecciones pa a la Cáma a baja. A mi juicio,
se ía algo iolen o p e ende apoya se en la p ime a
disposición, la cual dice que "los Rep esen an es se dis-
ibui án en e los a ios Es ados„ (Regiones), e c., mas
no decla a siquie a quién los dis ibui á Damos po
cosa implíci a que es o úl imo co esponde al Cong eso;
pe o, en mi sen i , la cláusula no le o o ga, ni explíci a
ni implíci amen e, la acul ad de o dena a las egiones
cómo han de dis ibui sus ci as espec i as: señaladas
és as, me pa ece que el Cong eso no puede hace más
den o de los é minos de al disposición. Si puede, ha
de se en i ud de la segunda cláusula. Pa a mí no
o ece duda que la acul ad de p esc ibi el
modo
de
hace las elecciones del Cong eso, comp ende la de
p esc ibi el
sc u in d'a ondissemen
(o dis i o) en
oposición al
sc u in de lis e,
o ice e sa; pe o ¿com-
p ende el pode de exigi a las egiones que o men
(1) Uni ed S a es S a u es a La ge, ol. 22, pág.
5.
JUAN W. BURGESS
53
los dis i os de e i o io con inuo y de población casi
igual, has a donde sea posible? Es quizá demasiado
a de pa a o mula dudas sob e es e pun o. El Con-
g eso no ha ido cie amen e más allá de lo que jus i i-
ca ía una sana ciencia polí ica, ni an lejos siquie a.
Sin emba go, es de desea que la Cons i ución sea más
explíci a en asun o de al impo ancia.
El p incipio de ep esen ación en el Senado es la
igualdad en e las egiones (1). La Cons i ución ga an-
iza esa igualdad aun con a oda enmienda po la ía
o dina ia (2); es deci , el Es ado, la sobe anía, al y
como se hallaba o ganizada ue a de la Cons i ución,
p ocu a ga an iza la igualdad de las egiones en la
Cáma a al a, con a el Es ado, con a la sobe anía o -
ganizada en la Cons i ución. Es una cosa con usa y anó-
mala. No es posible que al es icción se sos enga con-
a un es ue zo decidido pa a des ui la po pa e del
Es ado cons i ucional. Es una eliquia de
con ede a is-
mo,
de que debe hace se abs acción. Quizá sea buena
polí ica aho a y en el po eni el man enimien o de la
igualdad mencionada, pe o el juez de es o, en de ini i-
a, debe se el Es ado o ganizado cons i ucionalmen e.
No es comple a una Cons i ución que a a de sus ae
alguna cosa del pode del Es ado; es expone se a que
eapa ezca una sobe anía ex acons i ucional: es expo-
ne se a la e olución. La ley undamen al p ecep úa que
haya dos Senado es po cada egión. Nada se opone a
que es e núme o se modi ique po el p ocedimien o o -
dina io de e o ma: puede disminui se o aumen a se;
pe o
ha de se
el mismo pa a odas las egiones.
En in, los miemb os de las Cáma as no eciben man-
(1)
Cons i ución de los Es ados Unidos, a .
I.°, sec. 3 ,
a
,§ 1.
(2)
Ibid.,
a . 5.°
CIENCIA POLÍTICA
da o impe a i
o
. Po lo que hace al Senado, la Cons i-
ución decla a exp esamen e que cada Senado end á
un o o (1), lo cual ca ece ía de sen ido si los Senado-
es debie an ceñi se a ins ucciones ecibidas de las
Cáma as egionales. Sabemos po expe iencia que los
Senado es de una egión, o uno de ellos, pe enecen
a eces a dis in o pa ido que el impe an e en la Legis-
la u a, y al Legisla u a, sin emba go, no p e ende
manda en las opiniones y en los o os de esos ep e-
sen an es. Menos puede habla se de manda o impe a i-
o a ándose de los miemb os de la Cáma a baja. Sus
inmedia os comi en es no pueden impone les ins uc-
ciones, aunque quisie an; y no cabe p e ende que pue-
dan hace lo los Gobie nos de las egiones espec i as:
en es e caso el pa ido que u iese mayo ía en las Cá-
ma as de una egión pod ía dic a ins ucciones a los
ep esen an es elegidos pa a el Cong eso, aunque pe -
eneciesen a un pa ido hos il —lo cual se ía absu do—.
El p incipio es que cada miemb o del Cong eso ep e-
sen a a los Es ados Unidos según su c i e io pe sonal,
y que no hay un Cue po de comi en es que pueda impo-
ne se a sus Rep esen an es en las Cáma as ni exigi su
enuncia. La Cons i ución no habla pa a nada de al
enuncia; y cabe discu i si puede enuncia cons i u-
cionalmen e un miemb o legisla i o. Según el De echo
cons i ucional del país, que si ió de guía a los au o es
de la Cons i ución, no podía hace lo. Como e emos
después, esa es la doc ina aún subsis en e. La cos um-
b e pe mi e la enuncia, pe o yo no encuen o ningún
p ecep o cons i ucional ni ninguna ley que sancione
esa cos umb e.
(I)
Cons .,
a .
.°, sec. 3.
a
, § 1.
si
ÑI
51
JUAN W. BURGESS
55
4.
Condiciones de los miemb os.—Si
se mi a a lo que
dispone exp esamen e la Cons i ución, las condiciones
son es, y nada más que es: edad, ciudadanía y esi-
dencia. Puede se elegido miemb o de la Cáma a baja
el que haya cumplido los ein icinco años, sea ciudada-
no de los Es ados Unidos du an e sie e, y habi e en la
egión elec o al (1). Puede se elegido miemb o de la
Cáma a al a el que haya cumplido los ein a años, sea
ciudadano de los Es ados Unidos du an e nue e, y ha-
bi e en la egión elec o al (2). Implíci amen e es am-
bién una condición el sexo masculino (3).
Nada ha dispues o la Cons i ución pa a esol e las
cues iones que se susci en sob e la edad, sob e la ciuda-
danía y el pe íodo de ciudadanía, o sob e el luga de e-
sidencia de una pe sona elegida pa a cualquie a de las
dos Cáma as. La solución de ales cues iones se con ía
a és as úl imas, según el p incipio gene al (a . 1.°, sec-
ción 5.
a
) de que cada una de ellas se á juez de las con-
diciones de sus p opios miemb os. Sin emba go, ningu-
na de las Cáma as, ni el Cong eso en conjun o, ni las
egiones, pueden ebaja nada de esas exigencias cons-
i ucionales. Tampoco c eo que pueda añadi nada en
p incipio ninguno de esos Cue pos. Desde luego las e-
giones no pueden añadi nada en gene al ni en po me-
no . Lo han in en ado; pe o el Cong eso ha hecho
siemp e caso omiso de esas en a i as (4). Si el Cong e-
so puede añadi algo po ley, o si cualquie Cáma a
puede hace o o an o en i ud de la acul ad que po-
(1)
Cons ., a . .°, sec.
2.
a
, § 2.
(2)
Ibid., sec.
3.
a
, §
3.
(3)
Ibidem.
(4)
S o y,
Commen a ies on he Cons i u ion
(4,
a
edic.), o-
lumen
I, pág.
444.
62
CIENCIA POLÍTICA
de excede de p isión du an e el es o de la mis-
ma (1).
9.
Modo de legisla .
.—
Los p incipios gene ales
son: que las dos Cáma as pueden inicia las leyes so-
b e cualquie asun o; que cualquie p oyec o, p esen-
ado bajo cualquie o ma, se ele a á a ley, una ez
ap obado po simple mayo ía en cada Cáma a (es de-
ci , po una mayo ía de los o an es, dada la p esencia
de un
quo um),
siemp e que le ap uebe ambién el P e-
siden e, o siemp e que no le de uel a a los diez días de
habé sele p esen ado (sin con a los domingos), a no
se que expi e la legisla u a an es del in de es e pe ío-
do;
y
que un p oyec o de uel o po el P esiden e nece-
si a se ap obado de nue o po dos e ce as pa es de
los o os de cada Cáma a (es deci , po dos e ce as
pa es de los o an es, dada la p esencia de un
quo um),
o ando p ime o la Cáma a de donde p o iniese, y de-
biendo se nominales las o aciones de las dos y publi-
ca se en sus Dia ios (2),
Es os p incipios gene ales no su en más que dos ex-
cepciones. Consis e la p ime a en que sólo la Cáma a
baja iene la inicia i a de las leyes de con ibuciones,
mien as que el Senado, espec o a esas leyes, sólo pue-
de p opone enmiendas (3). La Cons i ución no exige
exp esamen e que oda p opues a de ibu os se haga
en o ma de p oyec o de ley
(bilis) ,
aunque es o pa ece
desp ende se de su lenguaje; pe o si se in en a a hace
una ley de esa na u aleza, no p opues a en esa o ma,
es mani ies o que la p oposición debe ía pa i ambién
(1)
Ande son
.
Dunn, U. S. Repo s, 6 Whea on, 204.
(2)
Cons ., a . 1.
0
, sec.
7.
a
l
§
2
y 3.
(3)
Ibid., a .
I.°, sec. 7.
a
, § I.
JUAN W. BURGESS
63
de la Cáma a de Rep esen an es. La o a excepción es
que el acue do de aplaza las sesiones —que, como ya
sabemos, equie e el concu so de las dos Cáma as, si el
aplazamien o es po más de es días o pa a o o si io
que aquel en que se eúnen los dos Cue pos— no es á
some ido a la ap obación o desap obación del P esi-
den e (1).
Todos los po meno es del p ocedimien o, ales como
las condiciones en que un miemb o puede p opone
bilis,
esoluciones, e c., la lec u a de los
bilis,
su pase a
los Comi és, los dic ámenes sob e los mismos, su o den
de insc ipción en el "calenda io,,, las eglas pa a su dis-
cusión, e c., se de e minan pa a cada una de las Cáma-
as, en i ud de la acul ad que poseen de egula su
p ocedimien o pa lamen a io. Po lo mismo, esos po -
meno es son asun os que no nos in e esan en una ob a
consag ada es ic amen e a los p incipios gene ales de
la Ciencia polí ica y del De echo cons i ucional.
(1) Cons ., a . i.°, sec. 7.
a
, § 3.
CAPÍTULO II
La
cons i ución
del Pode legisla i o en Ingla e a.
1.
P incipio gene al de o ganización legisla i a.
—El De echo cons i ucional consue udina io econoce
el sis ema bicame al, con igualdad gene al de a ibu
ciones en las dos Cáma as. La única desigualdad es el
p i ilegio de que dis u a la Cáma a baja en lo ocan e
a las leyes de p esupues os —lo cual pone en sus manos
la balanza del Pode (1)—. La du ación legal de los
manda os de los Comunes es de sie e años, y o al su
eno ación. Los manda os de los Lo es son, en su ma-
yo ía, pe manen es.
2.
O ígenes de que p oceden las Cáma as.—Esos
o ígenes son dis in os. La Cáma a baja p ocede del su-
agio; la al a, del de echo he edi a io, del su agio, del
nomb amien o y del eje cicio de cie as unciones.
El su agio, que es la base de la Cáma a baja, ha sa-
lido de una g an con usión y adqui ido cie a egula i-
dad en i ud del Ac a de ep esen ación del pueblo,
de 1884 (2). Es e Ac a no p e en e egula oda la ma e-
ia; hay que elaciona la, pues, con las an e io es. Pe o
( ) Anson,
Law and Cus o n oí
he Cons z u ion,
pág. 224.
(2)
Leyes del
Pa lamen o, 48 Vic o ia,
cap.
3.
a.
Jel
JUAN W. BURGESS
65
co ige las incong uencias de la legislación p eceden e,
y cons i uye una ley elec o al in eligible, homogénea y
uni o me, has a cie o pun o, pa a odo el Reino.
Las condiciones que debe posee un indi iduo pa a
pode o a po un miemb o de la Cáma a de los Comu-
nes son es as en esumen: se a ón (1); ene ein iún
años (2); se ciudadano, bien po nacimien o, bien po
na u alización (3); posee bienes inmuebles del siguien-
e ca ác e y endimien o:
En los condados ingleses y en las ciudades inglesas
que son condados, inmueble de una en a anual de 40
chelines, si se iene po he encia o en
ocupación, o
si
se
ha adqui ido po con a o ma imonial, po legado, be-
ne icio u o icio, y de una en a anual de cinco lib as es-
e linas, si no se iene po he encia o en ocupación, ni
se ha adqui ido po con a o ma imonial, po legado,
bene icio ni o icio; o dis u e de un censo en i éu ico
que ep esen e cinco lib as es e linas; o a endamien-
o de una p opiedad que en e cinco lib as es e linas,
si el plazo o iginal del a iendo es de sesen a años,
y 50 lib as, si el plazo no baja de ein e años. Un sub-
a enda a io o concesiona io , si ocupa el inmueble,
iene el mismo de echo al su agio que el a enda a-
io (4).
En los condados
escoceses se exige: p opiedades, en
cualquie o ma, de ie as que en en cinco lib as es-
e linas; o a endamien o i alicio, cuyo alo anual
sea de 10 lib as; o a endamien o po cincuen a y sie e
(1) Anson,
Law and Cus om o) he Cons i u ion,
pág. o8.
(2)Ibídem.
(3)
Ibi
d.,
págs. 109 y
ID).
(4)
Ibid.,
pág. 103.
Tomo II
5
66
CIENCIA POLÍTICA
años, del mismo alo ; o po un plazo que no baje de
diecinue
e
años y dé una en a de 50 lib as (1).
En los condados i landeses la ley exige: p opiedad
que p oduzca una en a anual de cinco lib as es e li-
nas; o a endamien o i alicio que dé un endimien o
anual de 20 lib as es e linas; o la posesión i alicia
de odos los diezmos co espondien es a la ju isdic-
ción de una ec o ía, ica ia o o capilla, po alo de
20 lib as anuales; o a endamien o celeb ado p imi í•
amen e po un plazo que no baje de sesen a años y
dé una en a de 10 lib as; o a endamien o po un pla-
zo que no baje de ca o ce años y dé una en a de 20 li-
b as (2).
Si el indi iduo no dis u a de en as p oceden es de
esos o ígenes, es menes e que haya ocupado, du an e
doce meses an es de su insc ipción como elec o , in-
muebles del condado o bu go en que se insc ibe, de una
en a anual de 10 lib as es e linas. Si se insc ibe en un
bu go inglés, ha de habe esidido en el bu go, o den o
de un adio de sie e millas, du an e seis meses del año
an e io a la insc ipción; y si se insc ibe en un bu go
escocés, ha de habe esidido odo el año. Debe habe
sa is echo la con ibución de pob es que le co esponde
has a cie a echa (el 5 de Ene o an e io en Ingla e a,
el 15 de Mayo an e io en Escocia y el 1.° de Ene o an-
e io en I landa); y si los inmuebles adican en un
bu go inglés o escocés, ha de habe sa is echo odas las
demás con ibuciones debidas has a cie a echa en los
doce meses an e io es a la elección (3).
(1)
Anson,
Law and Cus om o Me Cons i u ion,
pág. 103.
(2)
Ibídem,
pág. 104.
(3)
Ibídem.
JUAN W. BURGESS
67
O ha de ocupa oda una casa o una pa e, habili ada
como casa independien e, que haya sa is echo el im-
pues o de pob es, has a cie a echa, den o de los doce
meses an e io es a la elección (1).
O ha de habe sido inquilino de una misma casa du-
an e un año, an es de cie a echa comp endida en los
doce meses an e io es a la elección; y sus habi aciones
han de en a 10 lib as es e linas, sin inclui el mobilia-
io (2).
O ha de se ecino de una ciudad que, an es de 1832,
pudiese con e i el su agio concediendo los p i ilegios
de la ciudadanía municipal
( eedom) ,
y habe esidido
en ella, o den o de un adio de sie e millas, du an e los
doce meses an e io es a la insc ipción (3).
O ha de se indi iduo de uno de los g emios de la
Ci y
de Lond es (4).
O ha de se , inalmen e, miemb o del Cue po gobe -
nan e de cualquie a de las Uni e sidadee de Ox o d,
Camb idge, Lond es , Edimbu go , Sain And ews ,
Abe deen o Dublín (5).
A es as condiciones de la capacidad elec o al hay
que añadi las incapacidades, pa a ene una idea com-
ple a de la ley complejísima del su agio de donde p o-
cede la Cáma a baja del Pa lamen o (6).
La posesión de una pai ía es una incapacidad, a no
se a ándose de una pai ía i landesa, cuyo poseedo
haya sido elegido an es, y sea en onces miemb o de la
(1)
Anson,
Law and Cus om o he Cons i u ion,
pág. 105,
(2)
Ibid.,
pág. 104.
(3)
Ibid.,
pág. 107.
(4)
Ibidem.
(5)
Ibidem.
(6)
Ibid.,
pág. 108.
1,1
CIENCIA POLÍTICA
Cáma a de los Comunes. O a incapacidad es el desem-
peño de un ca go de policía o de un ca go elacionado
con las elecciones. Incapaci a ambién la pe u bación
men al. La aición y la elonía incapaci an has a la
ex inción de la condena u ob ención del indul o. Los
audes y abusos come idos en las elecciones incapaci-
an po sie e años. El dis u e de soco os pa oquiales
du an e los doce meses an e io es al úl imo día del mes
de Julio que p ecede a una elección, incapaci a pa a
o a en aquella elección. La posesión de un inmueble
p o indi iso
incapaci a a odos menos uno cuando la
capacidad de odos depende exclusi amen e de la pose-
sión, a menos que el inmueble se haya adqui ido po
he encia o con a o de ma imonio, o a menos que los
p opie a ios se bailen asociados pa a eje ce un come -
cio o indus ia. La ocupación
p o indi iso
de inmuebles
en los Condados incapaci a ambién a odos menos dos,
cuando la capacidad de odos depende de la ocupación
exclusi amen e, a menos que la ocupación se haya ad-
qui ido de la mane a an edicha.
He aquí un sis ema muy con uso y cuya aplicación
a casos conc e os o igina mil di icul ades . Apenas
hay quien le mi e como de ini i o. Es ya bas an e
adical pa a hace g an iolencia a la Cons i ución,
y no lo bas an e, sin emba go, pa a se lógico y uni-
o me,
Los o ígenes de que p ocede la Cáma a al a son cua-
o, como ya se ha dicho: la he encia, la elección, el
nomb amien o eal y el minis e io eclesiás ico.
Cualquie indi iduo cuyos an eceso es omasen
asien o en el Pa lamen o inglés po i ud de eal con-
ocación hecha desde 1795 p óximamen e, iene de e-
cho he edi a io a o ma pa e de la Cáma a de los Lo-
JUAN W. BURGESS
69
es (1), o, más bien, a se ci ado pa a esa Cáma a. La
palab a an eceso debe en ende se aquí en la acepción
del De echo público. No signi ica que engan ese de e-
cho odos los descendien es de una pe sona que omase
asien o en el Pa lamen o inglés po con ocación eal,
sino sólo el descendien e en quien ecaiga la he encia
al iempo dado, en i ud de la ley de sucesión que e-
gula la ansmisión de al de echo. Esa ley es la p imo-
geni u a con p e e encia de la línea masculina y sus-
pensión del de echo epe ido mien as no haya he e-
de o a ón, de modo que el de echo se
ansmi e po
las hemb as, pe o no se eje ce sino po los a ones (2).
Diez y seis pe sonas cuyos ascendien es omaban
asien o en la Cáma a de los Lo es del Pa lamen o esco-
cés an es de la unión de ese Pa lamen o con el de In-
gla e a, y que son elegidas po una mayo ía de odos
los indi iduos a quienes ha co espondido esa he encia
en un momen o dado, ienen de echo a ocupa un pues -
o en la Cáma a de los Lo es du an e la exis encia del
Pa lamen o pa a el cual se las elige (3). Pe o es menes-
e que ese de echo elec o al se haya eje cido después
de 1800; si no, ha caducado (4). Vein iocho pe sonas cu-
yos ascendien es igu aban en la Cáma a de los Lo es
del Pa lamen o i landés an es de la unión de es e Cue -
po con el Pa lamen o de Ingla e a, y que son elegidas
po una mayo ía de odos los indi iduos a quienes
ha
co espondido es a he encia en un momen o dado, ie-
(i) S ibbs,
Cons i u ional His o y o England,
ol. II, pá-
ginas 203 y 204.
(2)
Encyclopaedia B i annica,
ol. XVIII, a . Pai ía, pá-
gina
467.
(3)
Anson,
Law and Cus om o he Cons i u ion,
pág. 170.
(4)
Leyes del Pa lamen o, lo y 11 Vic o ia, cap. LII.
70
CIENCIA POLÍTICA
nen de echo a ocupa un pues o de po ida en la Cá-
ma a de los Lo es del Pa lamen o del Reino Unido (1).
Las palab as ascendien e
y
he encia deben oma se en
es os casos en el mismo sen ido que en el p ime o.
Cualquie indi iduo a quien la Co ona di ija un
w i
o ca a de con ocación, iene de echo a ocupa un pues-
o du an e su ida en la Cáma a de los Lo es y a ans-
mi i le a sus he ede os (2); pe o no puede en modo al-
guno ocupa un pues o en el Cue po de Pa es escoce-
ses, que elige diez y seis ep esen an es pa a la Cáma a
de los Lo es; y ampoco puede ocupa un pues o en el
Cue po de Pa es i landeses, que elige ein iocho ep e-
sen an es pa a la misma Cáma a, a menos que ese in-
di iduo sea de los que puede ele a la Co ona a "pai-
ias„ i landesas en sus i ución de las que se ex inguen,
con a eglo al Ac a de unión en e I landa y la G an
B e aña (3).
La Co ona puede nomb a a dos Lo es o dina ios de
apelación, y a eces cua o, miemb os de la Cáma a
al a du an e su ida o mien as eje zan sus unciones
judiciales (4).
Dos A zobispos y ein icua o Obispos o man pa e
de la Cáma a de los Lo es en i ud de su minis e io
eclesiás ico (5).
El sis ema elec o al depende po comple o de la le-
gislación, y lo mismo pasa con el de la he encia y el
nomb amien o, en cuan o o ígenes del manda o legisla-
(I) Anson,
Law and Cus om o he Cons i u ion,
pág. 170.
(2)
'bid.,
pág. 177.
(3)
Ibídem.
(4)
Leyes del Pa lamen o, 39 y 40, Vic o ia, cap. LIX.
(5)
Anson,
Law and Cus om o he
Cons i u ion,
páginas
170 y 197.
JUAN W. BURGESS
71
i o: uno y o o es án suje os a modi icación y aun abo-
lición median e ley.
El De echo cons i ucional consue udina io no ga an-
iza a cada Cáma a una comple a independencia pa a
el examen de los pode es de sus miemb os. La acul ad
de decidi sob e elecciones discu idas, ei indicada y
eje ci ada po la Cáma a de los Comunes desde 1604 a
1868, ue asignada po ley al T ibunal de lo ci il
(Cou
o Commom Pleas),
y es eje cida aho a po la sección
del al o T ibunal llamada Banco de la Reina (1). La Cá-
ma a de los Lo es no puede decidi sob e eclamacio-
nes a una an igua "pai a,,, como no sea a pe ición de
la Co ona (2). En odos los demás casos puede exami-
na los pode es de sus miemb os.
3.
P incipio de ep esen ación.—Cada
Cáma a ie-
ne el suyo; de modo que el í ulo exac o de es e núme-
o debe ía se : P incipios de ep esen ación. Y aun ha-
llamos más de un p incipio aplicado a la ep esen a-
ción en cada Cáma a.
En los Comunes el p incipio an iguo e a el epa o
de la ep esen ación po ca as o anquicias eales en-
e las comuni dades o ganizadas —condado, ciudades,
bu gos y uni e sidades— a azón de dos miemb os po
cada una. Es a igualdad de ep esen ación en e las co-
munidades, que al p incipio se epu aba jus a en el on-
do, empezó a es ima se injus a en el cu so del iempo.
La doc ina de la Re olución ancesa de que la unidad
en polí ica es el indi iduo, y no la o ganización local,
ans o mó esa opinión en idea de ini i a. La e o ma
elec o al de 1832 ue el p ime paso impo an e pa a
(i) Anson,
Law and Cus om o he Cons i u ion,
pág. 5o.
(2)
Ibid.,
págs. 204 y 205.
78
CIENCIA POLÍTICA
du an e la legisla u a, ni po espacio de cua en a días
an es de su p incipio o después de su é mino, a no se
po deli os comunes o po ebeldía a los ibunales. Los
que se hallasen p esos al se elegidos ienen el p i ile-
gio de se pues os en libe ad, a menos que la p isión
obedezca a las causas ci adas. Se les dispensa, además,
de se es igos y ju ados.
Los miemb os de la Cáma a de los Comunes dis u an
de comple a libe ad de palab a. Ni an e los ibunales,
ni an e ningún Cue po ex año a la Cáma a ienen que
esponde de lo que digan en ella. Sin emba go, si pu-
blican sus palab as o discu sos, pueden se pe segui-
dos po inju ia y calumnia, como los pa icula es (1).
Los miemb os de la Cáma a de los Lo es, si son Pa-
es, no pueden se a es ados en ningún iempo (2),
"sal o en caso de aición, de elonía o de nega se a
o ece segu idades de paz„ (3). Pe o es o en calidad de
Pa es. Como Lo es del Pa lamen o, sólo gozan de la
misma exención que los miemb os de la Cáma a de los
Comunes (4). Sin emba go, el p i ilegio se ex iende a
las pe sonas de su amilia y de su se icio du an e la
legisla u a
y
po espacio de ein e días an es y des-
pués (5).
Los miemb os de la Cáma a de los Lo es dis u an de
comple a libe ad de palab a; y no me pa ece que se
aplique a ellos la sen encia ecaída en el plei o de S och-
dale y Handsa d —sen encia po cuya i ud los miem-
(I) Anson,
Law and Cus om o he Cons i u ion,
págs . 191
y
192.
(2)
'bici.,
págs. 57, 58 y 193.
(3)
Ibid.,
pág. 203.
(4)
Ibid.,
pág. 2o3.—May,Pa lzamen a yP ac ice,pág.122.
(5)
Ibid.,
pág.
203 .
La
JUAN W. BURGESS
79
b os de la Cáma a de los Comunes quedan suje os a
pe secución si p o ie en exp esiones inju iosas y calum-
niosas y hacen que se publiquen—. T a ándose de los
Lo es, se con ía en que el hono y la caballe osidad
bas an pa a apa a los del abuso. Cada miemb o de es a
Cáma a iene el p i ilegio de consigna su disen i-
mien o bajo o ma de p o es a en el
Dia io
de la mis-
ma (1).
Los Pa es, en in, ienen acceso indi idualmen e ce -
ca de la pe sona del mona ca; pe o le ienen como ales
Pa es más bien que en calidad de Lo es del Pa lamen-
o. Si pueden ace ca se al T ono, es más como conse-
je os que como legislado es (2).
6.
Con ocación, ape u a, suspensión y disolución
del Pa lamen o.—La
Co ona es quien exclusi amen e
con oca y ab e el Pa lamen o y suspende sus sesiones.
No hab ía, pues, que habla de esos ac os en es e pun o,
si no uese po que, al cumpli los, la Co ona ob a po
consejo del p ime minis o, que no es más que el je e
del Gabine e, y, como al, el ep esen an e del pa ido
que es á en mayo ía en la Cáma a de los Comunes. Po
consecuencia, la Cáma a de los Comunes, median e sus
leade s,
es quien ha asumido ealmen e la acul ad de
induci a la Co ona a esos ac os .
La ley o dena que el Pa lamen o se eúna cada es
años, po lo menos (3). La suspensión de las sesiones
po un plazo b e e (a di e encia del é mino de una le-
gisla u a) puede aco da la cada Cáma a independien-
emen e de la o a y de la Co ona. Se en iende que la
Co ona no puede compele a ninguna de las Cáma as a
(I) Anson,
Law and Cus om o he Cons i u ion,
pág.
203.
(2)
Ibid.,
págs. 203 y 204.
(3)
May,
Pa liamen a y P ac ice,
pág. 42.
so
CIENCIA POLÍTICA
suspende ni a eanuda sus sesiones an es del iempo
ijado po la Cáma a misma (1).
La disolución del Pa lamen o no puede e i ica se
aho a más que de dos modos: po expi ación de los
manda os de los miemb os de la Cáma a de los Comu-
nes, a los sie e años de su p ime a eunión, o en i ud
de dec e o de la Co ona, dando po e minados esos
manda os
y
o denando la celeb ación de nue as elec-
ciones. Has a hace poco el p ime modo de disolución
se al e aba algo con mo i o de la ansmisión de la Co-
ona du an e el pe íodo de un Pa lamen o o du an e
una disolución; pe o aho a se ha sup imido la a ian-
e (2). El segundo modo de disol e el Pa lamen o se
lle a a cabo o malmen e, median e el eje cicio de una
p e oga i a de la Co ona ; pe o ealmen e es ob a del
p ime minis o, el p incipal ep esen an e del pa ido
que iene mayo ía en la Cáma a de los Comunes. Y es o
es po aho a lo que impo a. Cabe, sin duda , que los
minis os pie dan el apoyo de la mayo ía de la Cáma a
de los Comunes, y que log en, no obs an e, el dec e o
de disolución, ep esen ando a la Co ona que la mayo-
ía de los elec o es no es á ya de acue do con la de la
Cáma a (3). Eso sólo puede decidi se po las nue as
elecciones Pe o los minis os no eje cen ese in lujo so-
b e la Co ona sino po habe sido los je es de la mayo-
ía pa lamen a ia, y en la c eencia de que la al a del
apoyo de la mayo ía en el caso de que se a a es acci-
den al, y puede epa a se acudiendo a los elec o es.
7.
El p incipio del
"quo um„.—Cada
Cáma a ija
(1)
Anson,
Lazo and Cus om o' Me Pa liamen ,
pag. 64.
(2)
Leyes del Pa lamen o, 30 y 31 Vic o ia, cap.
102.
(3)
Bageho ,
The Englzsh Cons i u ion,
pág. 83.
JUAN W. BURGESS
81
po sí misma el núme o de miemb os cuya p esencia es
necesa ia pa a la alidez de sus ac os. Es, pues, un
asun o de o ganización in e io ; y, si hablo de él aquí,
es sólo po conse a es e epíg a e pa a el el examen
de o as Cons i uciones que de e minan el
quo um.
En
Ingla e a las dos Cáma as señalan un núme o a bi a-
io y muy educido: cua en a la de los Comunes, y es
la de los Lo es (1).
8.
O ganización in e io de las Cáma as.--La
de
los Comunes elige su
speake (2).
En ausencia de él le
sus i uye el p esiden e de la Comisión del p esupues-
o (3). El
speake
de la Cáma a de los Lo es, en i ud
del de echo cons i ucional consue udina io, es el Lo d
Cancille , un miemb o del Minis e io, o sea uno de los
je es del pa ido que cuen a mayo ía en la Cáma a de
los Comunes. Puede se , pues, un
commone (4);
y po
eso, en e o as azones (5), su asien o se supone colo-
cado ue a de la Cáma a. En ausencia del Lo d Canci-
lle , le sus i uye uno de los Vicep esiden es
(depu y
speake s)
nomb ados nominalmen e po la Co ona (es
deci , cuyos nomb amien os lle an el g an sello). Si
no es u iese p esen e ninguno de ellos, los Lo es pue-
den elegi un
speake
pa a aquel caso. Los unciona-
ios de ambas Cáma as son ijos, y los nomb a la Co-
ona (6).
Cada Cáma a iene plenas a ibuciones pa a de e -
(I)
May,
Palliamen a y P ac ice,
pág.
220.
(2)
Anson,
Lazu
and
Cus om o he Cons i u ion,
páginas 55
y
132.
(3)
Ibid., pág.
132.
(4)
Todo el que no es Pa del Reino.----(N.
del T.)
(5)
Anson,
Law and Cus om o he Cons z u ion,
pág.
202.
(6)
Ibid.,
págs. 133 y
203.
TOMO II
6
CIENCIA POLÍTICA
mina sus eglas de p ocedimien o (1) y de disciplina.
Aunque el Pa lamen o a ase de dic a leyes sob e es e
pun o, cada uno de los Cue pos legisla i os las in e -
p e a ía en de ini i a pa a sí p opio , sin que pudiesen
in e eni los T ibunales. En la Cáma a de los Comu•
nes nada au o iza la in e ención del Pode judicial, a
no se un c imen come ido en ella o po o den suya (2);
en la de los Lo es, ni aun eso
En el eje cicio de sus acul ades disciplina ias cada
Cáma a puede mul a , manda p ende o expulsa a
uno de sus miemb os. También puede manda p ende
po desobediencia a indi iduos del público. La p isión
o denada po la Cáma a de los Comunes se ci cuns-
c ibe a la du ación de la legisla u a; no puede dec e-
a se, po consiguien e, pa a un pe íodo ijo , pues o
que en cualquie iempo puede eni la suspensión o
la disolución. La Cáma a de los Lo es sí puede de-
c e a la pa a un plazo de e minado, y aunque e mine
an es la legisla u a, no se pone en libe ad al p eso
(3) .
9.
Modo de legisla .--
Como ya hemos is o al a-
a de es e pun o en la. Cons i ución examinada an e-
io men e, en el p ocedimien o legisla i o se dis in-
guen es momen os capi ales: p esen ación del p o-
yec o, adopción del mismo po las Cáma as, y ap oba-
ción del Pode ejecu i o. En el sis ema b i ánico hay
es modos gene ales de inicia una ley, según la ma-
e ia sob e que e se. Si el asun o es público, y no se
e ie e a la cues ión de ing esos ni de gas os, la ley
(I) Anson,
Lazo and Cz s on o he Cons iN ion,
págs. 155,
156 y 205.
(2)
Ibi l
pág. 155.
(3)
Iáza'
págs. 156, 157, 192 y 205.—May,
Pa liainen a y
P ac ice,
pág. 104.
82
JUAN W.
BURGESS
83
puede se iniciada en cualquie a de las Cáma as y po
cualquie miemb o. En la de los Comunes hay que
solici a y ob ene la enia de la Cáma a pa a some-
e el
bill,
En la de los Lo es no se exige esa o mali-
dad (1).
Pe o es a mane a de inicia leyes sob e asun os pú-
blicos que no se e ie an a con ibuciones ni a gas os,
su e dos excepciones. Los
bilis
e e en es a eligión o
come cio deben examina se, an e odo, en Comi é ge-
ne al, y p esen a se a la Cáma a po ecomendación
del Comi é (2). Cualquie miemb o puede p opone el
asun o en el Comi é .
Si el
bill
e sa sob e gas os o sob e ing esos, no pue-
de p esen a se más que en Comi é gene al de la Cáma-
a de los Comunes, y sólo po un minis o de la Co o-
na si se a a de gas os o de impone nue os ibu-
os (3).
Finalmen e, si se a a de un asun o p i ado, la ley
ha de inicia se a pe ición de la pe sona o pe sonas in-
e esadas, que han de p esen a al e ec o la opo una
solici ud en el despacho de p oyec os p i ados de la
Cáma a de los Comunes el 21 de Diciemb e an e io .
Los enca gados de su examen po designación de la
Cáma a de los Lo es y del
speake
de la Cáma a de
los Comunes, deben consigna al do so si llena o no los
equisi os exigidos pa a el caso po la úl ima. T es días
después de in o mada la pe ición, sea a i ma i a, sea
(i) Anson,
Law
and
Cus om o he Cons i u ion,
págs. 156,
157,
192 y 205.—May,
Pa liamen a y P ac ice,
pág. 104.
(2)
Law and Cus om o Me Cons i u ion,
págs. 225
y 226.
(3)
lbid.,
pág. z3o.—May,
Pa liamen a y P ac ice,
págí-
nas 624 y 625.
s4
CIENCIA POLÍTICA
nega i amen
e
, la p esen a un miemb o a la Cáma a
de los Comunes (1).
Las a ibuciones de las dos Cáma as con espec o a
l
os
bilis
p esen ados, a ían ambién has a cie o pun-
o, según el con enido de los mismos. Un
bill
públi-
co que no a ec e a los impues os, puede se modi icado,
enmendado o echazado po cualquie a de ellas (2).
Un
bill
sob e con ibuciones no puede se modi icado, en-
mendado ni echazado po la de los Lo es (3). Un
p i ado puede se lo po las dos, pe o las dos ac-
úan en onces en calidad de ibunales, an o como en
calidad de Cue pos legisla i os: in e ogan es igos,
oyen abogados, e c. (4).
Po úl imo, en odos los casos es necesa ia la ap oba-
ción de la Co ona, y su desap obación se ía a al legal-
men e pa a cualquie medida. Pe o aho a no se niega
nunca la sanción egia, ni se ha negado desde 1707 (5).
111
n
111
n
s
n
••••• ./•
n
•••...•••
n
=11,2clum
(1)
Anson,
Law and Cus om o Me Cons i u ion,
págs. 241
y 242.
(2)
Ibid.,
pág, 224.
(3)
Ibid.,
pág. 231.—May,
Pa liainen a y P ac ice,
páginas
595
y 603.
(4)
Anson,
ob. ci .,
pág. 242.
(5)
Ibid., Lazo and
Cus om o
Me Cons i u ion,
pág. 252.
CAPITULO III
Cons i ución del Pode legisla i o en el Impe io alemán.
1.
P incipio gene al de
la o ganización legisla i-
a.—La
Cons i ución adop a el sis ema bicame al, con
esencial igualdad de a ibuciones en las dos Cáma as
po lo que oca a la legislación (1). Sé muy bien que los
a adis as alemanes no han de admi i que se conside-
e al Consejo Fede al
(Bundes a h)
como una Cáma a
al a del Pode legisla i o, ni que sólo se le a ibuyan
acul ades iguales a las de la Die a
(Reichs ag) (2).
Pe o
yo no quie o deci que el Consejo Fede al sea
sólo
la
Cáma a al a del Pode legisla i o y que no enga más
que acul ades legisla i as. Quie o deci que ob a como
un Cue po legisla i o, y que, en legislación, él y la Die-
a ienen las mismas acul ades pa a la inicia i a y
adopción de las leyes. Yo es oy segu o de que el ex o
cons i ucional y la p ác ica ienen en apoyo de mi
ase o. El a . 5.° decla a que el Pode legisla i o del
Impe io se eje ce á po el Consejo Fede al y la Die a,
(1)
Cons i ución impe ial, a . 5 .°
(2)
Von Reinne,
Das S aa s ech des deu schen Reiches,
.
I,
pág. 194,—Schulce,
Leh buch des deu schen S aa s ech s,
li«
b o II, pág . 45 .—Laband,
Das S aa ech des deu schen Rei-
ches,
. I, pág. 215.
86
CIENCIA POLÍTICA
y que es necesa io y su icien e el o o de la mayo ía de
las dos Asambleas pa a odas las leyes impe iales. El
a . 7.°, sec. 1.
1
, dispone que el Consejo Fede al puede
inicia las leyes, y el a . 23 dispone o o an o con
espec o a la Die a. El deseo de los pa icula is as de
hace e que el Consejo Fede al es el sobe ano en
odo el sis ema, el Es ado, me pa ece que les ha condu-
cido a una con usión de ideas y de exp esiones sob e
es e asun o. Comp enden que la acul ad cons i ucional,
que posee la Die a, de echaza los p oyec os del Con-
sejo Fede al, no se compagina bien con su doc ina de
la sobe anía del Consejo. Así es cie amen e; y un espí-
i u no p e enido es de supone que nega á la doc ina
an es que admi i explicaciones cap ichosas de un len-
guaje an cla o y explíci o como el de la Cons i ución.
Decla a és a, como hemos is o, que el Pode legisla-
i o del Impe io se eje ce á po las dos Asambleas; que
las dos ienen la inicia i a de las leyes sob e cualquie
asun o que se halle den o de la ó bi a legisla i a del
Gobie no impe ial,
y
que cada una puede echaza los
p oyec os de la o a. La ci cuns ancia de posee el Con-
sejo Fede al acul ades que no son legisla i as no le
p i a de su ca ác e legisla i o, de igual sue e que el
posee acul ades judiciales la Cáma a b i ánica de los
Lo es o acul ades adminis a i as el Senado de los Es-
ados Unidos no obs a pa a que esos Cue pos sean
Asambleas legisla i as. Cie o que el Consejo Fede al
jo
de Alemania iene más acul ades ex alegisla i as que
los Cue pos mencionados; pe o eso no a ec a al p inci-
pio . Desde el pun o de is a legisla i o el Consejo es un
Cue po legisla i o, y no iene más pode en ese espec o
que la Die a. De sus o as acul ades ya hemos habla-.
do y ol e emos a habla en los luga es opo unos.
JUAN W. BURGESS
87
El manda o de los miemb os de la Die a se da po
cinco años, y la Die a se enue a o almen e a cada
elección (1). En el Consejo el manda o de cada ep e-
sen an e depende de la olun ad de la Región que le
en ía.
2.
O ígenes de que p oceden los Cue pos legisla i-
os.—La
Die a p ocede del su agio di ec o de odos
los ciudadanos a ones del Impe io alemán
(Reichsan-
gehd i ge)
que hayan cumplido los ein icinco años.
Esas son las condiciones en que es iba la capacidad
elec o al. Las incapacidades son: el se icio ac i o en
el Ejé ci o o la A mada; la sujeción po cualquie mo-
i o a u ela o cu a ela o un p oceso po quieb a o in-
sol encia; el ecibo de soco os en el cu so del año an-
e io a la elección, y la pé dida de los de echos ci iles
y polí icos po sen encia judicial (2). Es pu a y simple-
men e el su agio uni e sal (3), con la exigencia de al-
guna más madu ez que la eque ida en Ingla e a y en
Amé ica, y, según e emos, en F ancia. Todas las dis-
posiciones a que se ajus a la elección de los miemb os
de la Die a, sal o la de que el o o sea sec e o, son dis-
posiciones legisla i as o dina ias, no cons i uciona-
les (4).
El Consejo Fede al es p oduc o del nomb amien o;
sus indi iduos son designados po los ein icinco Go-
bie nos egionales, en endiéndose que Gobie nos signi-
(i) Cons i ución impe ial, a . 24.—Bole ín legisla i o del
Impe io, 1888, pág. no.
(2)
Bole ín legisla i o del impe io,
1869,
pág.
145;
1870,
páginas 647
y
654.—Schulce,
Leh buch des deu schen S aa s-
ech s,
lib o II, pág. 76.
(3)
Cons i ución impe ial, a .
20.
(4)
Ibid.
94
CIENCIA POLÍTICA
disolución, y con oca al nue o Reichs ag den o de
los no en a (1). El examen de es os pun os pe enece
más bien a la di isión consag ada a las acul ades del
Pode ejecu i o. En cambio deben a a se aquí es as
o as limi aciones: la acul ad que iene la Die a de
opone se a la suspensión de sus sesiones (2) más de
una ez du an e la misma legisla u a o po más de
ein a días; la acul ad que posee el Consejo Fede al de
opone se a la disolución de la Die a (3), y la de aco da
su p opia eunión (4). De la p ime a de es as limi acio-
nes esul a que la Die a iene la acul ad cons i ucional
de eanuda po sí misma sus sesiones ein a días des-
pués de suspendidas po o den del Empe ado , y que
no es á obligada legalmen e á obedece una segunda
o den de suspensión du an e la misma legisla u a. La
segunda de esas limi aciones e i a que la du ación de
los manda os de los miemb os de la Die a dependa de
la olun ad a bi a ia del Empe ado , y pe mi e p esu-
mi que no se dec e a á, disolución ninguna sin causa
su icien emen e jus i icada. De hecho el Consejo Fede-
al, más bien que el Empe ado , es quien disuel e la
Die a. La e ce a de esas limi aciones impone al Em-
pe ado el debe de con oca al Consejo Fede al cuan-
do lo pida la e ce a pa e de sus o os.
7.
El p incipio del "quo na„.—La
Cons i ución ija
como
quo i in
de la Die a la mayo ía del núme o legal
de sus miemb os (5); pe o no de e mina nada espec o
al del Consejo Fede al. De es e silencio in ie en algu-
(I) Cons i ución impe ial, a . 25.
(2)
Ibid.,
a . 26.
(3)
Ibid.
,
a .
24.
(4)
Ibid., a . 14.
(5)
Ibid.
,
a . 28.
JUAN W. BURGESS
95
nos comen a is as que si los miemb os han ecibido el
opo uno a iso, bas a que en e los que concu an igu-
en el P esiden e o un sus i u o pa a que pueda cele-
b a se sesión (1).
8.
O ganización in e io de los Cue pos legisla i-
os.—La
Cons i ución con ie e a la Die a la acul ad de
decidi sob e la elección de sus miemb os, de p o ee
sus ca gos pa lamen a ios y de egula su p ocedi-
mien o
y
disciplina (2). La Die a es, pues, independien e
de oda o a ama del Gobie no en lo ocan e a esos
pun os. Pe o la Cons i ución le impone dos lími es: que
las sesiones han de se públicas,
y
que po la eseña
e ídica de las sesiones públicas no se puede pe segui
al que las hace. De los é minos de es os p ecep os pa-
ece desp ende se, po una pa e, que el Reichs ag no
puede celeb a nunca sesiones sec e as, y, po o a, que
puede celeb a las en ocasiones excepcionales. Los co-
men a is as no es án de acue do en sus in e p e acio-
nes. Schulze sos iene, como p incipio gene al de De e
cho pa lamen a io, que un Cue po legisla i o puede
celeb a sesiones sec e as en cie as ci cuns ancias,
aunque la egla sea la publicidad; y en iende que el p in-
cipio se halla econocido en la segunda disposición que,
al pe mi i la ese ia de las sesiones públicas, implica
que puede habe las sec e as (3). Laband sos iene, al e-
és, que el De echo pa lamen a io común no puede
p e alece con a un manda o e minan e de la Cons-
i ución, y que el lenguaje de la disposición segunda se
(I) Bon Rónne,
Das S aa s ech des deu schen Reichs,
. I,
págs. 204 y 205.
(
2) Cons i ución impe ial, a . 27.
(3) Schulze,
Leh buch des deu schen S aa s ech s,
lib. II,
pág. 85.
CIENCIA POLITICA
e ie e, no a posibles sesiones sec e as del Reichs ag,
sino a las euniones de las comisiones y secciones (1).
Laband sos iene ambién que, en el eje cicio de sus a-
cul ades disciplina ias, la Die a no puede expulsa a un
miemb o (2). La Die a puede, sin duda, manda p en-
de , po desobediencia, a uno de sus miemb os o a un
indi iduo del público.
El Consejo Fede al no goza de la misma independen-
cia cons i ucional en e al Pode ejecu i o. La Cons i-
ución decla a que el Cancille del Impe io, nomb ado
po el Empe ado , es el P esiden e del Consejo Fede al,
y da al Cancille el de echo de elegi su sus i u o, pa a
casos de ausencia, en e los miemb os de es e Cue po .
Según el p o ocolo adicional al a ado en e la Con e-
de ación de la Alemania del No e y Ba ie a pa a el
ing eso de es a úl ima en la Con ede ación, en el caso
de que P usia no pudiese eje ce la p esidencia del Con-
sejo Fede al, ese de echo co esponde ía al Gobie no
de Ba ie a (3). Signi ica es o, pa a Laband, que el Can-
cille , al designa su sus i u o en la p esidencia del
Consejo, debe da la p e e encia a los miemb os bá a-
os sob e los de cualquie o a egión, excep o P u-
sia (4). Si el Cancille deja a de nomb a sus i u o, su-
pongo que la ep esen ación bá a a puede ocupa la
p esidencia po i ud de ese acue do. Si el Cancille
al ase sin habe nomb ado sus i u o y sin halla se p e-
sen e ningún miemb o de Ba ie a, el Consejo se e ía
en la al e na i a de elegi un Vicep esiden e o de no
(1)
Laband,
Das S aa s ech des deus chen Reiches,
. I,
pág. 323.
(2)
Ibid.,
. I, pág. 316.
(3)
Bole ín legis a i o del Impe io, pág. 23.
(4)
Das S aa s ech des deu schen Reiches,
. I, pág. 255.
J6
1
JUAN W.
BURGESS
97
pode cons i ui se en sesión. No eo que la ley unda-
men al haya p o is o a es a exigencia, ni que la a en
los comen a is as. Cien í icamen e, c eo que, en ales
ci cuns ancias, debe econoce se en el Consejo la a-
cul ad de elegi su Vicep esiden e.
Amén de lo dicho, la Cons i ución designa i ual-
men e es de los cinco miemb os de la comisión de Ne-
gocios ex anje os del Consejo Fede al, o denando que
Ba ie a, Sajonia y Wü enbe g end án siemp e pues-
os en la misma, y ambién designa en subs ancia el
P esiden e de esa comisión, al decla a que la p esiden-
cia co esponde a Ba ie a (1). Designa asimismo i -
ualmen e un miemb o de la comisión de Ejé ci o y o -
i icaciones, o denando que Ba ie a end á siemp e
pues o en la misma (2).
La ley undamen al con ie e al Empe ado la acul-
ad de nomb a odos los indi iduos de la úl ima de esas
Comisiones, menos el de Ba ie a, y odos los de la Co-
misión pe manen e de Ma ina (3).
En in, la Cons i ución limi a más aún las acul ades
del Consejo Fede al espec o a su o ganización in e na,
p ecep uando que se o men en ese Cue po sie e comi-
siones pe manen es, a sabe : de Ejé ci o y o i icacio-
nes; de Ma ina; de Aduanas y con ibuciones; de Co-
me cio; de Fe oca iles, Co eos y Telég a os; de Jus-
icia, y de Con abilidad. Y o dena que en cada una es-
a án ep esen adas cua o Regiones, po lo menos,
además de P usia, y que cada Región no end á más
que un o o en esas comisiones (4).
(i) Cons i ución impe ial, a . 8.°
(2)
Ibídem.
(3)
Ibídem.
(4)
Ibidem.
TOMO II
7
98
CIENCIA POLÍTICA
La Cons i ución no con iene más disposiciones es _
pec o a la p o isión de ca gos y a la acul ad de de e -
mina eglas de p ocedimien o y de disciplina; de donde
debe in e i se que odas las acul ades es an es de es a
na u aleza pe enecen al Consejo Fede al. Hay que pa -
i de la hipó esis de que un Cue po legisla i o posee
odas las acul ades econocidas po los p incipios uni-
e sales del De echo pa lamen a io, mien as la Cons-
i ución o las leyes no dispongan o a cosa. El Consejo
Fede al ha asumido esas acul ades y nadie le ha dispu-
ado su eje cicio (1).
9.
Modo de legisla .—La
Cons i ución con ie e ex-
clusi amen e el de echo de inicia i a al Consejo Fede-
al y a la Die a (2). Es deci , el Empe ado no iene al
de echo. Como Rey de P usia, puede hace que le eje -
zan sus ep esen an es en el Consejo Fede al; pe o eso
es o a cosa. El p ecep o signi ica jun amen e que lo
mismo el Consejo que la Die a pueden p opone leyes
sob e cualquie asun o comp endido en la es e a que
ese a la Cons i ución a la legislación impe ial. Ni el
Reichs ag iene ningún p i ilegio sob e el Consejo en
ma e ia de legislación inancie a, ni el Consejo sob e
el
Reichs ag en o os asun os. Po supues o, se a a aquí
de leyes o dina ias a dis inción de las p oposiciones de
e o ma cons i ucional. Ya he explicado las unciones
de esos dos Cue pos espec o a es e pun o.
La Cons i ución decla a exp esamen e que
cada
miemb o
de la Con ede ación puede p esen a en el
Consejo p oposiciones de ley, y que el P esiden e de la
(I) Von Rónne,
Das S aa s ecli des deu schen Reiches,
. I,
pág. 208,
(2) Cons i ución impe ial, a . 5.
ui
es
e'›
JUAN W.
BURGESS
99
Con ede ación es á obligado a some e las a las delibe-
aciones de ese Cue po (1). "Miemb o de la Con ede a-
ción„ no quie e deci cada indi iduo del Consejo Fede-
al, sino cada Región ep esen ada en él. Cla o es que
la p oposición de ley ha de se p esen ada al Conse-
jo po un ep esen an e de la Región, o más p opia-
men e, po
el
ep esen an e de la Región en ese Cue -
po. Es deci , cuando se a a de Regiones que en ían
más de un delegado, el que p esen a la p oposición
de ley lo hace, no sólo po sí, sino po odos sus cole-
gas egionales, como pa ícipes de las mismas ins uc-
ciones.
La Cons i ución no con ie e al de echo a ningún
miemb o ni g upo de miemb os de la Die a. Rese a a
es a úl ima ín eg amen e el modo de eje ce la inicia-
i a. La Die a exige que cada p oposición cuen e en un
p incipio con el apoyo de quince miemb os. Pe mi e
que cualquie a pueda in oduci modi icaciones en el
p oyec o an es de o du an e la segunda lec u a; pe o
du an e la e ce a lec u a no pueden p opone se en-
miendas sin el apoyo p e io de ein a miemb os (2).
La Cons i ución dispone que los acue dos del Consejo
Fede al sob e p oyec os legisla i os se p esen en a la
Die a en nomb e del Empe ado y en la o ma en que
hayan sido ap obados, y que los de iendan en la Die a
miemb os del Consejo o pe sonas designadas po él (3).
Según los comen a is as, signi ica es e p ecep o que el
Empe ado no puede a incona los p oyec os del Con-
sejo, ni aplaza indebidamen e su p esen ación a la
(i) Cons i ución impe ial, a .
7.°, §
2.
(2)
Laband,
Das S aa s ech des deu schen Reí ches,
. 1, pá-
gina
534.
(3)
Cons i ución impe ial, a . i6.
loo
CIENCIA POLÍTICA
Die a, ni al e a su con enido de ningún modo (1). La-
band sos iene, sin emba go, que el Empe ado iene la
acul ad cons i ucional de decidi si los acue dos del
Consejo han sido adop ados de la mane a p esc i a po
la Cons i ución, y, caso de p onuncia se po la nega i-
a, no ansmi i los a la Die a. A es e in, no sólo pue-
de inspecciona las ó mulas, las i mas y los es imo-
nios indispensables pa a un acue do en egla, sino que
puede examina el con enido de los p oyec os, y basa
en él su de e minación. Po ejemplo: si el Consejo Fe-
de al adop ase un acue do, con odos los equisi os le-.
gales, y le comunicase al Empe ado o a su ep esen-
an e pa a ansmi i le a la Die a, y el Empe ado , exa-
minando su con enido, en endiese que implicaba una e-
o ma cons i ucional y hallase que había habido ca o -
ce o os con a su ap obación, puede nega se a ans-
mi i le a la Die a, y el p oyec o acasa (2). Yo no eo
cómo puede a moniza se es e ase o con la doc ina,
sos enida po el mismo ju is a, de que el sobe ano en el
Impe io es el Consejo Fede al, aun en ma e ia de legis-
lación o dina ia. Si no es decisi a su p opia in e p e-
ación espec o al ca ác e de los p oyec os que en ía
a la Die a, no sé a qué se educe su p e endida sobe-
anía.
La Cons i ución p esc ibe que, pa a ele a a ley un
p oyec o, se necesi a y bas a que le ap ueben po sim-
ple mayo ía el Consejo Fede al y la Die a (3). He ahí el
p incipio gene al, que excluye el
e o
del Empe ado .
El p incipio su e una excepción; sin emba go, la e-
(I) Laband,
Das S aa s ech des deu schen Reiches,
. I,
pá-
ginas
536 y
537.
(2)
Ibid.,
pág. 537, no a.
(3)
Cons i ución impe ial, a . 5.°, § 1, y a . 28.
JUAN W. BURGESS
101
p esen ación p usiana en el Consejo Fede al, que es
como deci el Rey de P usia, iene un
e o
absolu o so-
b e odos los p oyec os ela i os al sis ema mili a y
na al
y
a los impues os impe iales (1). El p incipio su-
e ambién una modi icación: que en asun os que no
a ec an a odas las Regiones, según la Cons i ución im-
pe ial, no se cuen an en el Consejo más que los o os
de las Regiones in e esadas (2). Po ejemplo: no alcan-
zan a Ba ie a los impues os impe iales sob e las bebi-
das; así, cuando se o a es e asun o en el Consejo, no
deben con a se los o os bá a os.
La Cons i ución p e iene que, cuando haya empa e
en una o ación del Consejo Fede al, decide el o o de
la ep esen ación p usiana (3). Ya he dicho que los o-
os de cada egión deben emi i se en un mismo sen ido.
Los a adis as Laband, Meye , Zo n y Schulce, pa -
ida ios de una dis inción en e el p ocedimien o nece-
sa io pa a elabo a las leyes y el ac o de sanciona las,
a an de demos a que, a la pos e, el único legislado
del Impe io es el Consejo Fede al, pues o que él solo
iene la acul ad de da sanción (4). Se apoyan a es e in
en el a . 7.°, pá a o 1.* de la Cons i ución alemana-
que dice que el Consejo Fede al esuel e sob e los p o,
yec os que se hayan de some e a la Die a y sob e los
ap obados po la Die a y some idos al Consejo. Me pa -
ece que un espí i u no p e enido sólo e ía aquí el de-
(1)
Cons i ución impe ial, a . 5.°, §
2.
(2)
Ibid.,
a .
7.°, § 4.
(3)
Ib d., a .
7.
0
, § 3.
(4)
Laband,
Das S aa s ech des deu schen Reiches,
. I,
pág.
538.—Meye ,
Leh buch des deu schen S aa s ech es,
pá-
gina 413.—Zo n,
Das Reich-S aa s ech ,
. I, pág. i.—Schul-
se,
Leh buch des:deus chen S aa s ech es,
lib. II, págs. 117
y 118.
102
CIENCIIA POLÍTICA
echo de inicia i a y el de p onuncia se sob e los p o-
yec os del o o Cue po Colegislado . Los comen a is as
p imi i os Wes e kamp y Rünne, no en o a cosa (1).
Po o a pa e, yo no hallo modo de a moniza la doc
ina mencionada con la p ác ica co ien e. Los a a-
dis as de inen la sanción, diciendo que consis e en aña-
di al p oyec o de ley la ó mula del manda o:
«Sanc-
ion is E hellung des Gese zesbe ehls, (2).
Aho a
bien: has a aquí el Empe ado es el que ha añadido esa
ó mula a odas las leyes impe iales. He aquí su eno
li e al: "Nos... po la g acia de Dios Empe ado alemán,
Rey de P usia, e c., o denamos po la p esen e, en nom-
b e del Impe io alemán, de acue do con el
Bundes a h
y el
Reichs ag,
lo que sigue„ (3). Si la adición de es a
ó mula uese el dis in i o del legislado , en onces el
único legislado impe ial se ía el Empe ado , no el
Consejo. No se ha ocul ado a esos a adis as la ue za
de es e a gumen o; pe o han a ado de queb an a su
ue za, a i mando y p ocu ando demos a que la ó -
mula es á concebida e óneamen e, y no co esponde
a la elación legal en que se encuen an, a su juicio,
los di e en es Cue pos que oman pa e en la legisla-
ción; que la adición de esa ó mula es un ac o po es a-
i o, no una o malidad necesa ia, y que la acul ad de
añadi la no a en uel a en la acul ad cons i ucional
de p omulga las leyes, o o gada al Empe ado (4). No
obs an e, lo que sabemos es que sólo es e úl imo añade
la ó mula del manda o en el ac o de la p omulgación.
(1)
Von Ronne,
Das S aa s ech des deu sche Reiches ,
. I,
pág. 239.
(2)
Zo n,
Das
Reischs Saa s ech ,
pág. 1 II.
(3)
En alemán en el ex o.—(N.
del T.)
(4)
Cons i ución impe ial, a . 17.
SU
111
JUAN W. BURGESS
103
De hecho no se descub e ninguna di e encia, en el ex-
o de una ley, en e la sanción y la p omulgación. Sa-
bemos, además, que la p omulgación no es la me a pu-
blicación. La Cons i ución alemana o dena la publica-
ción como algo que sigue a la p omulgación (1). Po
o a pa e, esos mismos a adis as en en la p e o-
ga i a de p omulga las leyes, o o gada al Empe ado ,
una acul ad disc ecional de examina el con enido de
cualquie medida ap obada po el Consejo y la Die a,
y
de nega se a p omulga la, si no es cons i ucional, a
su juicio (2), Pa a un ju is a ame icano, acos umb ado
a la ó mula sencilla: "El Senado y la Cáma a de Re-
p esen an es de los Es ados Unidos de Amé ica, euni-
dos en Cong eso, dec e an„ — ó mula que acompaña,
como cosa co ien e, a cualquie medida aco dada po
las dos Cáma as— odas esas dis inciones en e el
acue do sob e el con enido del p oyec o, la unión de la
ó mula del manda o y la p omulgación, son demasiado
su iles. Pa ece una en a i a ju ídica pa a da al Con-
sejo Fede al un pues o que no au o izan el ex o de la
Cons i ución, la his o ia de
su
génesis ni las elaciones
ac uales de la sociedad polí ica del Es ado alemán.
(i) Cons i ución impe ial, a .
17.
(2)
Laband,
Das S aa s ech des deu schen Reiches,
.
I,
pá
g.
549.
110
CIENCIA POLÍTICA
así del Ejé ci o como de la A mada (1); se excep úan: po
lo
que hace al Senado, los Ma iscales, los Almi an es,
los o iciales de Es ado Mayo que con inúen en el se -
icio ac i o ue a del iempo ma cado po la ley, pe o
sin mando, los o iciales de Es ado Mayo de la ese a,
los miemb os del ejé ci o e i o ial, y, en gene al, los
mili a es que pe enezcan a la ese a, aunque p es en
se icio ac i o (2); po lo que hace a la Cáma a baja,
los miemb os del ejé ci o e i o ial y de la ese a del
ejé ci o ac i o, aunque es én p es ando se icio (3). In-
capaci a ambién, según esas leyes, pa a el ing eso en
ambos Cue pos Colegislado es, el desempeña al iem-
po de la elección, o habe desempeñado seis meses an-
es, al os pues os en la Adminis ación judicial o en
cualquie amo de la Adminis ación ci il, académica
és eclesiás ica, que pudiesen pe mi i les in lui indebi-
damen e en sus p opias elecciones (4). Po in, la ep e-
sen ación en ambas Cáma as es incompa ible, según
esas leyes, con odo ca go e ibuido (5). Sin emba go,
no eza esa incompa ibilidad con los Minis os, Subse-
c e a ios, Embajado es y Plenipo encia ios, P e ec o
del Sena, P e ec o de la policía, p ime P esiden e del
T ibunal de Casación, del de Cuen as y del de Apela-
ción de Pa ís, P ocu ado gene al de cada uno de esos
ibunales, A zobispos, Obispos, p esiden es de e i o-
ios, g andes abinos, p o eso es de Uni e sidad
y o-
(1)
Ley o gánica de 3o de No iemb e de
.
1875, a . 7.°.
Ley de g de Diciemb e de 1884, a . 5.°
(2)
Ley de 9 de Diciemb e de 1884, a . 5.°, § 2.
(3)
Ley o gánica de 3o
de Diciemb e de
1875,
a . 7.
0
3
§
4-
(4)
Ley o gánica de
30
de No iemb e de 1875, a . 12. Ley
o gánica de
2
de Agos o de
1875,
a .
21.
(5)
Ley o gánica de 3o de No iemb e de 1875, a . 8.°. Ley
de 9 de Diciemb e de 1884, disposición ansi o ia.
[ i
os
ye i
JUAN W. BURGESS
111
dos los que desempeñen unciones in e inas (1). Todos
esos unciona ios pueden se elegidos Dipu ados o Se-
nado es, y ocupa sus pues os en las Cáma as sin e-
nuncia a sus ca gos; los Senado es, a su ez, pueden
acep a ales ca gos sin enuncia ni pe de sus pues
os en la Cáma a; los Dipu ados pie den sus pues os si
acep an ales unciones, pe o pueden se eelegidos, y
en onces cesa la incompa ibilidad. Los Minis os, los
Subsec e a ios y los que desempeñan un des ino in e i-
namen e (es deci , po un plazo que no exceda de seis
meses), no necesi an some e se a eelección (2).
Cada Cáma a, no obs an e, según la Cons i ución,
decide en de ini i a sob e la elegibilidad de esos miem-
b os (3).
5.
De echos y p i ilegios de los miemb os.—La
Cons i ución p e iene que, du an e la legisla u a, no
puede de ene se ni p ocesa se en ma e ia c iminal o co-
eccional a ninguno de los miemb os de las Cáma as,
sin au o ización de la Cáma a a que pe enezca, sal o
en caso de lag an e deli o; y que si un miemb o se halla
de enido o p ocesado al ab i se la legisla u a, debe se
pues o en libe ad y suspende se el p oceso has a el é -
mino de aquélla, si la Cáma a lo pide (4). La Cons i u-
ción p e iene ambién que no se puede pe segui ni pe-
di cuen as a ningún miemb o po las opiniones que ex-
p ese ni los o os que emi a en el eje cicio de sus un-
ciones (5).
(i) Ley o gánica de 3o de No iemb e de 1875, a . 8.°, § 3,
y a . 9. Ley de 9 de Diciemb e de 1884, disposición ansi-
o ia.
(2)
Ley o gánica de 3o de No iemb e de 1875, a . 11.
(3)
Ley cons i ucional de 16 de Julio de 1875, a . lo.
(4)
Ibid.,
a . 14.
(s)
Ibid.,
a . 13.
112
CIENCIA POLÍTICA
La Cons i ución no econoce a los miemb os de la
Cáma a el de echo a una e ibución po sus se icios.
Las leye
s
, sí; pe o el hecho es que el p incipio de la e-
ibución no iene ca ác e cons i ucional.
6.
Reunión, suspensión y disolución. —La
Cons i-
ución o o ga a las Cáma as la acul ad de euni se sin
necesidad de con oca o ia, pe o ija el día en que debe
empeza la legisla u a o dina ia del año: el segundo lu-
nes de Ene o (1).
La Cons i ución dispone ambién que la legisla u a
du e cinco meses po lo menos, y que empiece y e mi-
ne a la ez en las dos Cáma as (2).
La Cons i ución o o ga ambién al Pode legisla i o
la acul ad de obliga al P esiden e a con oca a sesio-
nes ex ao dina ias, imponiendo al segundo el debe de
hace lo cuando lo pida la mayo ía absolu a de los
miemb os de cada Cáma a. Pe o la pe ición ha de ha-
ce se en el in e alo en e dos legisla u as, no du an e
el pe íodo de una suspensión (3).
Cada Cáma a eje ce la acul ad de suspende sus se-
siones de un día pa a o o, y po b e es pe íodos, aun-
que el ex o de la Cons i ución no au o iza al p ác ica
de una mane a exp esa. La Cons i ución con ie e al
P esiden e la acul ad de suspende las sesiones, pe o
sólo du an e un mes, y sólo po dos eces den o de una
misma legisla u a (4); de modo que las Cáma as pueden
eanuda sus a eas al cabo del mes sin con oca o ia
del P esiden e, y pueden desa ende una e ce a o den
de suspensión du an e la misma legisla u a.
(i) Ley cons i ucional de i6 de Julio de 1875, a . I.°, § 1.
(2)
Ibid.,
a . I.°, §
2,
y a . 4.°
(3)
Ibid.,
a .
2.°
(4)
Ibid.,
a .
2 .°, § 2.
JUAN W. BURGESS
113
Las Cáma as no ienen la acul ad de ce a po sí
mismas una legisla u a. Quie o deci que no la ienen
de una mane a di ec a; pe o como el P esiden e la eje -
ce median e un Minis e io esponsable an e la Cáma a
de Dipu ados, es a úl ima puede consegui de un modo
indi ec o la clausu a después de los cinco meses exigi-
ip,
dos po la Cons i ución.
'Y
No hay que añadi que, de ese modo, la Cáma a de
Dipu ados puede consegui ambién la disolución. Pe o
debe eco da se que pa a eso el P esiden e necesi a la
ap obación del Senado (1); no bas a la subo dinación de
los Minis os a la olun ad de la Cáma a popula .
7.
Elp incipio del "quo um„.—
La Cons i ución
nada dice espec o al
quo um y
a la mayo ía
indis-
1
pensables pa a los abajos legisla i os. Fija la mayo ía
los
necesa ia en cada Cáma a pa a p ocede a una e í-
/
sión cons i ucional (2). Fija la mayo ía necesa ia en la
i
e
Asamblea Nacional pa a e isa la Cons i ución y ele-
gi P esiden e (3). Fija el núme o de miemb os de cada
Cáma a que puede pedi al P esiden e la con oca o ia
ex ao dina ia (4). Fija la mayo ía indispensable pa a
o a en sesión pública sob e un asun o a ado en se-
sión sec e a (5). En odos es os casos señala como ma-
yo ía la mi ad más uno del núme o legal de miemb os.
1/
11
Eso es lo que yo llamo mayo ía absolu a. De ales da-
os pod ía in e i se que la Cons i ución sob en iende la
exigencia de la mayo ía absolu a pa a la ap obación
a oP
o
(1) Ley cons i ucional de 25 Feb e o de 1875, a . 5.°,
§
1.0
(2)
Ibid.,
a . 8.°, § 1.
(3)
Ibid.,
a . 8.°, § 3, y a .
2.°,
§
1.
(4)
Ley cons i ucional de 16 de Julio de 1875, a . 2.°,
(5)
Ibid.,
a .
5.°, § 3.
TOMO II
114
CIENCIA POLÍTICA
de las leyes o dina ias; pe o ambién pod ía en ende se
que esos casos se conside aban como excepciones del
p incipio gene al en De echo pa lamen a io, de que el
quo um
es la mayo ía absolu a del núme o legal de
miemb os, y que pa a ap oba un p oyec o de ley bas-
a la mayo ía de los o an es, dada la p esencia de un
quo um.
Las Cáma as ancesas pa ecen habe en-
endido que la Cons i ución ese a a cada una la a-
cul ad de de e mina disc ecionalmen e los p incipios
del
quo um y
de la mayo ía, excep o en los casos men-
cionados. Lo supongo así, al e que en la p ác ica
han adop ado p incipios dis in os, o, de o o modo, que
no han seguido siemp e los p incipios gene ales del De-
echo pa lamen a io.
La Cáma a de Dipu ados exige como
quo um
la p e-
sencia de la mi ad más uno del núme o legal de los
miemb os . El Senado exige, no sólo que es én p esen-
es, sino que o en sob e la cues ión. Las dos Cáma as
exigen pa a la ap obación de un p oyec o la mi ad más
uno de los o an es. Un empa e se conside a nega i o.
En ninguna Cáma a es necesa io
un
quo um
pa a dis-
cu i , sino sólo pa a o a (1).
8.
O ganización in e io de las Cáma as. —
La
Cons i ución o o ga á cada Cáma a la acul ad de ele-
gi su Mesa, y decla a que los elegidos desempeña án
sus unciones du an e la legisla u a o dina ia, a cuyo
comienzo son nomb ados, y du an e cualesquie a le-
gisla u as ex ao dina ias que se con oquen an es de
empeza la o dina ia del año siguien e (2). La Cons i-
ución acul a ambién a cada Cáma a pa a o ma
su
(z) Sain Gi ons,
Manuel de D oi cons i u ionnel,
páginas
3
1
4
Y 315•
(2) Ley cons i ucional de 16 de Julio
de
1875, a . II.
JUAN W. BURGESS
115
eglamen o. No con ie e esa acul ad exp esamen e; lo
que hace es limi a la en dos espec os; pe o líci o es
conclui que la con ie e implíci amen e den o de los
lími es señalados. Los lími es son: que las sesiones han
de es a gene almen e abie as al público (1), aunque
cie o núme o de miemb os de cualquie a de las Cáma-
as, cuyo núme o ija ella misma en su eglamen o,
puede pedi que se celeb e sesión sec e a, y la Cáma a
debe e e i a la pe ición (2); y que los Minis os ienen
el de echo de asis i a las Cáma as y de habla siem-
p e que lo pidan (3),
La Cons i ución no con ie e exp esamen e a las Cá-
ma as la acul ad de cas iga po desobediencia a in-
di iduos del público, ni al acul ad se halla implíci a
en ningún p ecep o de e minado . Pe o, en é minos
gene ales, cabe in e i que las dos la poseen, y que nin-
guna puede se p i ada de ella sino median e un acue -
do con la o a, o sea median e una ley sob e el asun-
o; ley que puede se abolida de la misma mane a, al
a bi io de las Cáma as. Nos undamos pa a c ee lo
así, en que la Cons i ución ancesa no consag a una
es e a de libe ad indi idual en e al Gobie no, ni es-
peci ica las acul ades de los Cue pos colegislado es, y
en que el Pode legisla i o no ha p i ado a las Cáma-
as sepa adas de esa acul ad que econocen en odas
las Cáma as legisla i as los p incipios gene ales del
De echo pa lamen a io.
9.
Modo de legisla .–
En gene al, ienen la inicia-
i a de las leyes las dos Cáma as (4) y el P esiden e de
(y)
Ley cons i ucional de 16 de:Julio de 1875, a . 5.°, § I.
(2)
Ibid.,
a . 5.°, §
2.
(3)
Ibid.,
a . 6.°, §
2.
(4)
Ley cons i ucional de 24 de Feb e o de 1875, a . 8.°
CIENCIA POLÍTICA
la República, median e el Minis e io (1). No su e más
que una excepción es e p incipio: que las leyes inan-
cie as deben discu i se y ap oba se p ime amen e en
la Cáma a de Dipu ados (2). Tal p ecep o debe in e -
p e a se como una a ibución de la inicia i a en legis-
lación inancie a al P esiden e y a la Cáma a de Dipu-
ados. El Senado no puede inicia ales leyes. La Cá-
ma a al a, no obs an e, ei indica y ha eje cido la a-
cul ad de p opone enmiendas a los p oyec os de esa
índole. La Cáma a baja ha negado esa acul ad en p in-
cipio; pe o en la p ác ica ha acep ado muchas enmien-
das sena o iales a sus p oyec os inancie os (3) .
Todas las disposiciones legisla i as, iníciense dónde
y comoquie a, deben se ap obadas en odas sus pa -
es po las dos Cáma as, pa a adqui i alidez legal.
Pe o bas a su ap obación po las dos Cáma as pa a
que adquie an al alidez; el P esiden e no ¡ iene
e o
con a los ac os del Pode legisla i o. Debe p omulga
odas las leyes ap obadas po las Cáma as, en el plazo
de un mes a con a desde la echa en que se le comuni-
can (4); y si las Cáma as decla an u gen e la p omul-
gación, debe hace lo en el é mino de es días (5).
Den o de los plazos espec i os, el P esiden e puede
pedi po mensaje azonado una nue a delibe ación, y
las Cáma as es án obligadas cons i ucionalmen e a de-
e i a la pe ición p esidencial (6). Pe o las objeciones
(1)
Ley
cons i ucional
de
25
de Feb e o de
1875, a . 3.°
(2)
Ley cons i ucional de 24 de Feb e o de 1875, a . 8.°
(3)
Lebon,
Das S aa s ech de J anzókichen Republik,
pág.
71.
(4)
Ley cons i ucional de 16 de Julio de 1875,
a .
7.°, § 1.
( 5)
Ibídem.
(6) Ibi d ,
a .
7.
°, §
2.
JUAN W. BURGESS
117
del P esiden e deben cede si la medida uel e a ap o-
ba se po la mayo ía o dina ia. De modo que esa acul-
ad de obliga a un segundo examen no
es un
e o,
sino
una p ecaución conse ado a que iene en ajas, sin
ningún incon enien e.
zS p2,
s
e
nulgu
116'
CAPÍTULO V
Es udio compa ado de la es uc u a del Pode
legisla i o.
Si aho a compa amos las disposiciones de es os cua-
o ipos de Cons i ución espec o al Pode legisla i o,
las halla emos de acue do `:en lo subs ancial, aunque
con algunas di e encias en po meno es de impo ancia .
1. Podemos deci que el De echo cons i ucional mo-
de no se ha p onunciado i memen e a a o del sis e-
ma bicame al, con esencial igualdad de acul ades en
las dos Cáma as, excep o en lo que oca al p esupues o;
y que, en la in e ención de la Hacienda, se concede
no malmen e un p i ilegio mayo a la Cáma a más po-
pula , a la que dis a menos en su o igen del su agio
uni e sal y de la elección di ec a. La
ocasión
pa a el
es ablecimien o del sis ema bicame al puede se di e-
en e en los di e sos Es ados; pe o la
causa
es una y
la misma en odas pa es. El obje o p imo dial del Po-
de legisla i o es decidi lo que debe se la ley, es de-
e mina lo que pide, no la olun ad del pueblo, sino la
azón, la conciencia común del pueblo. El Pode legis-
la i o debe o ganiza se de la mane a más a p opósi o
pa a cumpli ese in. Pe o la in e p e ación de la con-
ciencia común es cosa mucho más di ícil que la
exp e.
JUAN W. BURGESS
119
sión de la olun ad popula . Pa a eso hay que in es i-
ga
y
e lexiona , hay que con apesa opiniones e in-
e eses, hay que clasi ica los hechos y gene aliza los
p incipios. Un solo Cue po de homb es siemp e es á
expues o a adop a c i e ios p ecipi ados y exclusi os,
a acep a hechos sin comp obación su icien e, a con en-
a se con gene alizaciones incomple as y a oma a-
ses elices po p incipios segu os. Dos Cue pos legisla-
do es no siemp e se lib an de esas p ecipi aciones y
pa cialidades, pe o es án mucho menos expues os a
ellas que uno solo. Hay en e los dos cie a saludable
y
na u al i alidad, que lle a a cada uno a some e los
p oyec os del o o a un de enido examen y a una c í i-
ca des uc o a, aunque la mayo ía de ambos pe enezca
al mismo pa ido. Cuando es o úl imo sucede, la única
sal agua dia con a las p ecipi aciones legisla i as es
ese choque de opiniones en e ambas Cáma as. Un des-
acue do de las mayo ías en al caso puede conduci a
una gene alización más p o unda del p incipio, mejo
que la lucha en e la mayo ía y la mino ía de cada Cá-
ma a, po que la mayo ía de cada una se halla á en on-
ces más dispues a a conside a el e dade o alo de la
cues ión, y llega á a un acue do más independien e de
conside aciones de pa ido.
Así , la exigencia de una delibe ación doble e in-
dependien e, es el p incipio undamen al del sis ema de
las dos Cáma as. Una sola se inclina demasiado al a-
dicalismo, es o más p opende ían a un c i e io exce-
si amen e conse ado . El e dade o medio en e la
adición y el p og eso, y, po consiguien e, la e da-
de a in e p e ación de la conciencia común en cada
momen o pa icula , se ga an izan mejo con las dos
Cáma as.
126
CIENCIA POLiTICA
ne almen e g an capacidad legisla i a. El de ec o de
esos Cue pos, compa ados con los Senados de F ancia
de los Es ados Unidos, es simplemen e que la base in-
media a en que descansan es más es echa. El con en-
cimien o de ello iende a engend a cie a imidez que
pe judica g andemen e al desa ollo de la capacidad
legisla i a. Un Senado, e big acia, cuyos miemb os
son nomb ados inmedia amen e po el je e ejecu i o,
así sea de po ida, se inclina gene almen e con exceso
a man ene una a monía a i icial. El mé odo de elec-
ción es demasiado exclusi o. El p incipio he edi a io
da g an impo ancia a los demás ó ganos gube namen-
ales; pe o al o igen susci a ácilmen e la hos ilidad
popula con a la exis encia del Cue po, y la composi-
ción de al Cáma a depende demasiado del aza . Elec-
o es elegidos po los ciudadanos: he ahí al más amplio
cimien o de una Cáma a al a. Ese p ocedimien o da a
los legislado es así elegidos odo el alo que les da ía
la elección di ec a, y o ece más ga an ías con a el
exclusi ismo y el aza .
Un Pode legisla i o compues o de dos Cáma as, p o-
ceden e la una de elección popula di ec a, y la o a de
elección indi ec a, de un solo g ado, debe p oduci en
un pueblo cul o la legislación más pe ec a posible, po -
que iende a descub i el alen o legisla i o del Es a
do, así en sen ido p og esi o como en sen idó conse -
ado , y a da le ene gía pa a ob a con alo e inde-
pendencia.
Respec o a la decisión úl ima sob e la legalidad de
las elecciones y la capacidad de los elec os, hay un con-
as e acen uado en e la p ác ica inglesa y el De echo
cons i ucional de los o os es países . Los es a u os
del Pa lamen o con ie en esa acul ad a los T ibunales.
JUAN W. BURGESS
127
De es e modo no se mezcla el in e és de pa ido en la
esolución de los casos dudosos, y se e i a la g an di-
icul ad de decidi con qué miemb os ha de cons i ui -
se cada Cáma a nue a an es de esol e se esos casos
dudosos. La ciencia polí ica de iende la p ác ica ingle-
sa, y es de espe a y de desea que no a de en adop-
a se uni e salmen e.
3. Respec o a las bases de ep esen ación, hay en e
los cua o sis emas más a monía de la que apa ece a
p ime a is a.
Los cua o dis ibuyen la ep esen ación en las Cá-
ma as bajas con a eglo a la población. Algo se ienen
en cuen a las di isiones adminis a i as pe manen es o
di isiones gube namen ales locales; pe o es po pu a
cues ión de con eniencia, que nada p ejuzga con a el
p incipio de la p opo cionalidad.
Pa a el epa o de la ep esen ación en las Cáma as
al as se a iende poco al Censo de la población. En Ingla-
e a y en los Es ados Unidos no se mi a pa a nada el
p incipio de la p opo cionalidad; en Alemania no se
mi a mucho; en F ancia, sí. El único p incipio aplicable
a odos es os casos es la ep esen ación de las o gani-
zaciones gube namen ales locales. En el Senado ame-
icano es el p incipio exclusi o; en el Consejo Fede al
de Alemania, el p incipio dominan e. F ancia a iende
mucho al censo de la ep esen ación pa a de e mina el
núme o de Senado es de cada depa amen o; pe o, den-
o del depa amen o, el esul ado de es a concesión a
la p opo cionalidad se modi ica mucho po la ep esen-
ación desp opo cionada que se concede a los Munici-
pios menos populosos en los colegios elec o ales. Sólo
Ingla e a pa ece no a ende al p esen e a las o gani-
zaciones adminis a i as o gube namen ales pa a los
128
CIENCIA POLÍTICA
ines de ese epa o . Con odo, si se mi a a la His o ia,
se e á que la ep esen ación de Ingla e a en la Cáma-
a de los Lo es se elacionaba muy es echamen e en un
p incipio con las o ganizaciones locales. Además, el
núme o de pues os que ocupan aho a los Pa es de Es-
e ocia y de I landa se ha ijado po leyes; de modo que
ni la Co ona ni los acciden es de la ex inción pueden al-
e a io. Y esas leyes se basan mucho más en conside a-
ciones e i o iales que en el p incipio de la p opo cio-
nalidad.
Me pa ece, pues, que
el
p incipio que p eside a la
dis ibución de los pues os de las Cáma as al as en es os
sis emas ípicos, es la ep esen ación de las o ganiza-
ciones locales o adminis a i as. Es un p incipio de g an
alo . Tiende a conse a los u os eales del desa o-
llo his ó ico del Es ado; pe mi e eje ce más in luencia
a la mino ía cul a, y ga an iza mejo los de echos de
esa mino ía. Muchos de los más g andes es adis as han
subido a la escena g acias a es e p incipio. Las o gani-
zaciones que no ienen de su pa e la ue za del núme o,
se han is o obligadas a busca diligen emen e sus me-
jo es alen os pa a man ene de un modo e ec i o su
igualdad legal. Se epi e a menudo, sin emba go, que
ese es un p incipio de la Edad Media, con adic o io
con la doc ina dela sobe anía popula . Si la ley se mi a,
según hemos dicho, como in e p e ación de la azón del
Es ado más bien que como exp esión de la olun ad po-
pula , la objeción es
,
ociosa. Pa a admi i que es e sis-
ema es de ec uoso, debe aduci se algo más concluyen-
e que la exigencia de la p opo cionalidad. Si la locali-
dad menos poblada uese siemp e la más cul a, ese sis-
ema de dis ibución se ía indudablemen e más en a-
joso que el basado en el núme o de habi an es; si cabe
JUAN W. BURGESS
129
opone le algún epa o, es po que la localidad menos
populosa puede se ambién la menos cul a. Po eso no
debe se el sis ema exclusi o de dis ibución, es deci ,
el de las dos Cáma as; pe o, con abalanceado po la
ep esen ación numé ica en la Cáma a más popula ,
hay mil azones pa a c ee que con ibuye pode osa-
men e a p oduci una legislación jus a, y que es un sa-
ludable eno con a las endencias adicales de la polí-
ica ma emá ica.
Po úl imo, es os cua o ipos de Cons i uciones e-
chazan en gene al el manda o impe á i o, sin más ex-
cepción que la del Consejo Fede al de Alemania. Tal
acue do es un indicio pode oso de la azón de la medi-
da. En el e eno ilosó ico es ina acable. Como ya he
dicho, la legislación debe exp esa la conciencia común
del De echo
y
de la polí ica; el legislado es el in é p e-
e de esa conciencia, y siemp e debe elegí sele mi ando
sólo a su ap i ud pa a in e p e a la ec amen e. No ha
de eje ce se p esión ninguna sob e su in eligencia y su
conciencia, no ha de cohibi se su acul ad de in e p e a-
ción . Las opiniones de los comi en es siemp e deben
ene se en cuen a como elemen os que con ibuyen a
o ma la conciencia del Es ado; pe o la
olun ad
de
los comi en es no iene pues o ninguno en el sis ema
mode no de ep esen ación legisla i a. Some e la e-
p esen ación a ins ucciones, es p incipio legí imo en
un Gobie no de Es ados con ede ados, compues o de
miemb os que ep esen an a es os úl imos y se limi an
a exp esa su olun ad. La conciencia del Es ado es in-
e p e ada po o os ó ganos. El manda o impe a i o
es, pues, uno de los es os del
con ede a is no.
Imp i-
me, po consiguien e, al Consejo Fede al, el sello de
ins i ución con ede ada. Cuando la Cons i ución ale-
TOMO 11
9
130
CIENCIA POLÍTICA
mana pie da en absolu o odo ca ác e de con ede a -
ción, desapa ece á el manda o impe a i o.
4.
Condiciones de los miemb os.---No
puede a a se
es a cues ión como un pun o del De echo
c
ons i ucio-
nal inglés ni del ancés po que en ambos países la e-
gulan las leyes o dina ias. La Cons i ución alemana
dice ambién poco sob e es a ma e ia. Sólo la de los Es-
ados Unidos la a a algo comple amen e.
Ciudadanía, sexo masculino, edad madu a y esiden-
cia, po lo menos en algún pun o del país, pa ecen se
condiciones na u ales de elegibilidad. Y esas ienen a
se las que p e alecen en la p ác ica de los cua o paí-
ses, con co a di e encia.
Mucho más di ie en los cua o en la cues ión de inca-
pacidades e incompa ibilidades. La p ác ica excluye en
odos ellos a los demen es, a los c iminales, a los que se
hallan bajo u ela, a las pe sonas p i adas de su de e-
chos ci iles o polí icos, a los con a is as del Gobie -
no, e c, También es p ác ica de los cua o países que
un mismo indi iduo no puede se a la ez miemb o de
ambas Cáma as. La Cons i ución alemana lo consigna
exp esamen e.
La p incipal di e gencia se e ie e al p incipio de la
incompa ibilidad del manda o legisla i o con el desem-
peño de ca gos e ibuidos. La Cons i ución ame icana
es ablece esa incompa ibilidad en absolu o: ningún un-
ciona io de los Es ados Unidos, sea ejecu i o, sea judi-
cial, puede pe enece a ninguno de los dos Cue pos le-
gislado es. La Cons i ución alemana p i a de su pues o
en la Die a a cualquie miemb o que acep a un ca go,
e ibuido, sea en el Impe io, sea en las Regiones; pe o
esa incompa ibilidad puede desapa ece median e e-
elección, después del nomb amien o. En cuan o a los
JUAN W. BURGESS
131
miemb os del Consejo Fede al, que ob an siemp e con
a eglo a ins ucciones, cla o es que pueden eje ce
ca gos e ibuidos, sin que quepa deci que padece su
independencia legisla i a. En Ingla e a y F ancia la
ley y la cos umb e edan el desempeño del manda o le-
gisla i o a aquellos unciona ios que po su posición
o icial pudiesen eje ce una in luencia indebida en sus
p opias elecciones, y a o os muchos, cuyas a eas o -
dina ias pod ían esen i se po la a ención a las legis-
la i as, o mas bien pe judica ellas a es as úl imas. Po
egla gene al, el ep esen an e que acep a un ca go
pie de su pues o, pe o puede se eelegido después. Ex-
cusado es deci que es as es icciones no se aplican a
la Cáma a de los Lo es.
Se e, pues, que los Es ados Unidos acep an un p in-
cipio no econocido po los o os Es ados. Su Cons i u-
ción decla a incompa ible en absolu o el manda o legis-
la i o con oda unción e ibuida. En los sis emas de
los o os países es mani ies o que la p esencia de cie -
os unciona ios en las Cáma as se conside a muy be-
ne iciosa pa a la legislación. Todos c een con enien e,
sin duda, que pe enezcan a ellas los Minis os. F an-
cia no exige siquie a su eelección después del nomb a-
mien o. Sin emba go, la legislación ancesa iende a
la exclusión de odos los unciona ios, excep o los Mi-
nis os. No se ía és a una solución an adical como la
de los Es ados Unidos; pe o en Eu opa pa ece ía bas-
an e adical. Y, no obs an e, si la egla es ablecida en
los Es ados Unidos se adop ase gene almen e, se llega-
ía a una consecuencia al amen e conse ado a: se ía
imposible el Gobie no pa lamen a io, y el Pode ejecu-
i o adqui i ía a la pos e mayo independencia en In-
gla e a y en F ancia.
13'2
CIENCIA POLÍTICA
La p esenci
a
de los
Minis os en las Cáma as legis-
la i as es una en aja cie amen e, siemp e que se a-
a de legisla sob e los medios y ecu sos de la Admi-
ni s ación; y si han de asis i , deben se miemb os.
De o o modo, ca ece án de los de echos y p i ilegios
necesa ios pa a man ene su dignidad y su indepen-
dencia.
No eo que el se los Minis os miemb os de las Cá-
ma as conduzca po necesidad al Gobie no pa lamen-
a io. Si la Cons i ución dispusie a que sólo uesen es-
ponsables polí icamen e an e el je e ejecu i o del Go-
bie no; si además hicie a a es e úl imo independien e
del Pode legisla i o, y le diese medios de impedi odo
a aque a sus p e oga i as po pa e de las Cáma as,
me pa ece que el pe enece a ellas los Minis os, más
bien aumen a ía que me ma ía su independencia. Así
como los sis emas inglés, alemán y ancés e elan
cie a endencia a ace ca se al p incipio ame icano de
la incompa ibilidad absolu a, sal ando el caso de los
Minis os, no di é yo que no ganase el De echo cons i-
ucional de los Es ados Unidos, acep ando esa excep-
ción, siemp e que cuidase de impedi al Pode legisla-
i o hace al uso de sus a ibuciones sob e sus p opios
miemb os que a en ase a la independencia del Pode
ejecu i o.
5.
De echos y p i ilegios de los miemb os.—Los
cua o sis emas se di iden en dos g upos con a ios y
equilib ados en la cues ión de die as. Dos —el de los
Es ados Unidos y el de F ancia, el p ime o po dispo-
sición cons i ucional, y el segundo po disposición le-
gisla i a—, p ecep úan la e ibución de sus miemb os.
Los o os, no. La Cons i ución alemana la p ohibe po
lo que oca a los miemb os de la Die a. Dondequie a
JUAN W. BURGESS
133
que la Cons i ución la pe mi e o exige, deja a disc e-
ción del Pode legisla i o el señala la cuan ía, el iem-
po del pago, e c., median e leyes. Es a di e gencia au-
o iza a deci que el p oblema de la e ibución del se -
icio legisla i o es á aún en ealidad po esol e . Hay
azones de peso en p o como en con a de la e ibu-
ción. Se a i ma que el sis ema del se icio g a ui o p o-
cu a una clase mejo y más independien e de legisla-
do es, pues o que no pueden se lo sino homb es de po-
sición independien e, y en e és os es más ácil que se
encuen en las pe sonas de supe io in eligencia e in e-
g idad.
Hay mucho que deci con a es e ase o. En p ime
luga , los legislado es pueden saca dine o de su posi-
ción, aunque no pe ciban die as, y a eces po cami-
nos bien o uosos. En segundo luga , no es comple a-
men e segu o que las pe sonas icas no a en de lu-
c a se po esos caminos: la adquisición de iquezas
engend a no pocas eces una a a icia insaciable. En
in, ampoco es comple amen e segu o que los icos
sean los homb es de supe io in eligencia. Es induda-
ble que la ges ión a o unada de los negocios p i ados
deno a una in eligencia supe io . Pe o la he encia de
una o una no ac edi a al supe io idad ; da al jo en
a o unado g andes acilidades pa a ele a se si sabe
ap o echa la bien; mas no se ol ide que le p opo cio-
na medios de elajación y disipación, y que és as en-
gend an hábi os de ida mucho más con a ios al p o-
g eso in elec ual y mo al que las p i aciones
de la po-
b eza.
O os a i man que la e ibución del se icio legisla-
i o se á lo que p ocu e una clase mejo y más inde-
pendien e de legislado es, pues o que pod án se lo los
1:34
CIENCIA POLÍTICA
homb es de in eligencia e in eg idad, dis u en o no de
una posición desahogada, y no hab á así mo i o pa a
que sien an la en ación de gana se la ida po medios
discu ibles mien as si en al Es ado.
Pa a mí es a es la azón más pode osa; sin emba go,
es innegable que las die as ienden a exci a la codicia
de pe sonas que no ienen condición ninguna pa a le-
gislado es, y a hace de los pues os legisla i os p esas
que se a eba an, en ez de ca gos de esponsabilidad
que sólo deben con e i se a los más idóneos pa a su
desempeño. Y ampoco es segu o que en jus a e ibu-
ción e i e siemp e que se busquen o os p o echos po
caminos o uosos. Si se co asen los medios ilíci os de
luc o, edando a las Cáma as en a en el dominio de
los negocios p i ados, la asignación de die as módicas,
no sólo se ía jus a, sino que acili a ía, a mi e , la
eunión de legislado es de supe io alen o
y
de más
al a in eg idad. Pe mi i ía a los comicios elegi den o
de un cí culo más amplio de pe sonas, y ex i pa ía al
p opio iempo las causas de en ación subsis en es. Li-
b a ía al Es ado de la necesidad de iden i ica su a is-
oc acia gube namen al con la clase ica, de la nece-
sidad de con e i se en una plu oc acia. Sob epon-
d ía, en in, los p incipios democ á icos al impe io de
clases.
El De echo cons i ucional consue udina io y esc i o
de los cua o países eda a es a a los miemb os de las
Cáma as du an e la legisla u a y du an e un pe íodo
azonable an es y después. Se no a á que es a inmuni-
dad no es absolu a en ninguno de los países. En Ingla-
e a y en los Es ados Unidos se puede a es a a un
miemb o po la comisión de un deli o. En Alemania
y
F ancia, sólo cuando es cogido
in agan i
o
inmedia-
JUAN W. BURGESS
135
amen e después; y con au o ización de la Cáma a a
que pe enece, puede se a es ado en cualquie iem-
po. Me pa ece que, en es as di e gencias, la mayo a
zón es á de pa e de Ingla e a y los Es ados Unidos.
Quizá la inmunidad pe sonal de los miemb os no es an
ex ensa como en los o os dos países; pe o has a donde
se ex iende se halla asegu ada, y su ex ensión es á pe -
ec amen e de inida. El p incipio de los o os sis emas
es expues o a abusos en dos espec os: puede su i el
público si las Cáma as es iman con enien e ampa a a
homb es pelig osos; y si la mino ía de una Cáma a
llega a encon a se acciden almen e en mayo ía, puede
p ocu a y pe mi i el a es o de miemb os de la mayo-
ía po mo i os polí icos.
Finalmen e, las cua o Cons i uciones con ienen en
que los miemb os legisla i os deben ene pe ec a li-
be ad de palab a y discusión en las Cáma as
y
en sus
secciones; es deci , que no deben se esponsables de lo
que dicen en esos si ios eje ciendo sus unciones, excep -
o an e la Cáma a a que pe enecen. Una legislación
sabia y bene iciosa exige la más plena y cabal dilucida-
ción de odo plan, obje o y designio;
y
es o nunca lle-
ga ía a ga an iza se si los legislado es pudiesen se
pe seguidos po inju ia y calumnia. Cla o es que cabe
abusa mucho de es e p i ilegio, ya que hoy se in o ma
al público de odo lo que se dice en los deba es,
y
aun
de algo más a eces; pe o el in e és común padece ía
con su mu ilación más que el indi idual con su eje ci-
cio. La Cons i ución alemana p ocu a ampa a con a
oda o ensa al miemb o legisla i o en el desempeño de
sus unciones, y la Cáma a de Dipu ados de F ancia
acaba de ap oba una ley con el mismo in. Es ex ema
demasiado el p i ilegio de los miemb os. Si los ep e-
142
CIENCIA POLÍTICA
di icul a ía conside ablemen e el Gobie no pa lamen a-
io. Con odo, el mo i o decisi o de la excepción es que
la Cáma a de los Comunes con iene la ep esen ación
exclusi a de aquella pa e de los habi an es que sopo -
an la ca ga de los ibu os,
Pod ía deci se que la p ime a azón exis e igualmen-
e en el sis ema ancés, que ambién es un sis ema de
Gobie no pa lamen a io; pe o, como hemos is o, el é
gimen pa lamen a io en F ancia es más o menos a i i-
cial. La in e ención exclusi a que eje ce la Cáma a
de Dipu ados en la Adminis ación no se unda en nin-
gún p ecep o cons i ucional. El Senado no la admi e en
p incipio. El mo i o decisi o pa a la excepción al a en
F ancia po comple o. La Cáma a al a ep esen a allí
a los que sopo an las ca gas del Es ado, lo mismo (""'
la o a.
La segunda de las excepciones apun adas (la acul
ad que se econoce a una egión pa icula de impedi
la ap obación de cie os p oyec os del Consejo Fede al)
no se apoya en ningún p incipio cien í ico. La excep-
ción en a o de las egiones secunda ias es un es o de
con ede a ismo ,
que debe desapa ece en el desa o-
llo ul e io del sis ema. Pe o la excepción a a o de
P usia se apoya en una necesidad p ác ica, dada la al-
a de
e o
po pa e del Empe ado . El pa icula ismo
ha sido y es aún el azo e de la polí ica alemana. P usia
es más alemana que el Impe io alemán; y en P usia la
Casa Real es más alemana que el pueblo. Po lo mismo,
debe con e i se al Rey de P usia la acul ad de impedi
la desin eg ación del Impe io, in én ese esa desin eg a-
ción po enmienda cons i ucional o po desap obación
de las medidas necesa ias pa a cumpli las disposicio-
nes cons i ucionales y las leyes hechas de acue do con
JUAN W. BURGESS
143
las mismas. Más cien í ico se ía con e i esa acul ad al
Empe ado bajo la o ma de
e o,
pe o, como no se ha
hecho así, no quedaba más camino que el mé odo adop-
ado,
La e ce a excepción, con enida en las eglas de p o-
cedimien o del Senado ances, es quizá una modi ica-
ción aliosa de la egla o dina ia. No es con a io, en
e ec o, a los p incipios del Gobie no ep esen a i o
exigi que, pa a la adopción de un p oyec o de ley, o e
una mayo ía del núme o legal de miemb os. Pod á así
hace se más di ícil legisla ; pe o eso puede se una
en aja; es un allada , po el p on o, con a la legisla-
ción p ecipi ada y o ui a. El p incipio ancés puede
se un p ine
:
lo del po eni . Ha sido la p ác ica gene-
al en e' Ing eso de los Es ados Unidos, aunque no
exigid
2n
mi sen i , po el p incipio de la Cons i u-
ción.
En pun o al p incipio gene al de la pa icipación del
Ejecu i o, odos los sis emas es án de acue do; pe o di-
ie en en cuan o al modo de la pa icipación. En el sis-
ema inglés la Co ona posee legalmen e la inicia i a y
el
e o;
en la p ác ica la inicia i a es casi exclusi a,
pe o al a el
e o.
El sis ema de los Es ados Unidos
o o ga al P esiden e un
e o
limi ado, pe o no inicia i-
a. El sis ema ancés le con ie e el de echo de inicia-
i a y la acul ad de pedi nue a delibe ación. El Em-
pe ado alemán no se halla e es ido di ec amen e de
inicia i a ni de
e o;
pe o, como Rey de P usia, eje ce
indi ec amen e ambas acul ades — acul ad gene al de
inicia i a y
e o
pa cial.
Mucho puede deci se en a o de la solución ance-
sa de es e p oblema. Es más con o me, sin duda, a la
iloso ía del Es ado democ á ico. Es lógica y conse-
144 CIENCIA POLITICA
cuen e. Pe mi e que los unciona ios adminis a i os
p es en auxilio di ec o pa a la legislación, sin subo di-
na en nada el Pode legisla i o a la olun ad del eje-
cu i o. Pe o no da a es e úl imo medios bas an es pa a
de ende sus p e oga i as con a Cáma as in aso as.
Las Cáma as ancesas no son las mejo es pa a hace
el ensayo de es e sis ema. Se necesi a ían o as donde
p e aleciesen comúnmen e la calma, la mode ación y
el juicio se eno. Sin emba go, en e odos es os sis e-
mas, me pa ece se el que con iene la idea del po eni .
CAPITULO VI
Facul ades del Pode legisla i o en Ingla e a
y
Alemania.
En dos de los cua o sis emas que examinamos —el
inglés y el ancés— la cues ión de las acul ades legis-
la i as puede expone se en muy pocas palab as. En los
dos el Pode legisla i o iene odas las acul ades que
no le niega el Es ado. Lo que dis ingue a ambos sis e-
mas es que en el inglés el Es ado se halla o ganizado
en el Pa lamen o,
y,
po consiguien e, nada puede ne-
ga al Pa lamen o; mien as que en el ancés el Es a-
do iene una o ganización independien e, que puede ne-
ga y ha negado cie as acul ades a las Cáma as, con-
i iéndolas a o os Cue pos. Pe o a pesa de es a dis-
inción, an innecesa io es enume a las acul ades del
Pode legisla i o en F ancia como en la G an B e a-
ña. Bas a deci que el Pa lamen o inglés puede legisla
sob e
cualquie
asun o, y las Cáma as ancesas sob e
cualquie asun o que el Es ado no egule de o o modo.
No es p eciso, pues, insis i más sob e es os dos ca-
sos. Adonde debemos di igi nues a a ención es a las
Cons i uciones de los Es ados Unidos y del'Impe io ale-
mán. Son las dos que es ablecen Gobie nos ede ales,
que dis ibuyen el Pode legisla i o, o, más bien, los
pode es gube namen ales, en e dos clases de ó ganos;
TOMO II
10
146
CIENCIA POLÍTICA
y cla o es que aquí hay que enume a las acul ades
de una u o a clase de ó ganos. Pueden especi ica se
las acul ades de las dos, y en onces el indi iduo se ha-
lla ía exen o cons i ucionalmen e de la acción del Go-
bie no en odo lo no especi icado. Pe o es o se ía poco
cien í ico e imp ac icable. Es mejo que el Es ado es-
peci ique las acul ades de uno de los dos o ganismos,
y conside e al o o en posesión de odas aquellas que
no le niegue a él de una mane a exp esa o que no con-
ie a exclusi amen e al p ime o.
Las Cons i uciones de los Es ados Unidos y de Ale-
mania han seguido es e p incipio. Examina emos aho-
a las acul ades que posee el Pode legisla i o en los
Gobie nos gene ales de esos dos Es ados, y a a emos
de deduci de ellas el p incipio a que obedece en el sis-
ema ede al la dis ibución de las acul ades legisla i-
as en e el Gobie no gene al y las Regiones.
CAPÍTULO VII
Facul ades del Cong eso de los Es ados Unidos.
1.
Legislación sob e las elaciones ex e io es.—La
Cons i ución con ie e al Cong eso la acul ad de "decla-
a la gue a, de da pa en es de co so
y
de ep esalias,
de dic a eglas sob e las p esas e es es y ma í i-
mas, (1), y ambién la de "de ini y cas iga las pi a-
e ías
y
c ímenes come idos en al a ma y las iolacio-
nes del de echo de gen es„ (2).
"Cong eso„ quie e deci aquí el Pode legisla i o; de
modo que odas esas cosas deben hace se po medio de
leyes; es deci , deben hace se median e acue do en e
las dos Cáma as y el P esiden e, o po la mayo ía ex-
ao dina ia que se exige en las dos Cáma as pa a iun-
a de la oposición del P esiden e (3). "Gue a„ signi ica
aquí la de ensa de de echos median e la ue za con a
un Es ado ex anje o (4). "Pa en es de co so y de ep e-
salias„ signi ica au o izaciones concedidas a agen es
o iciales o a pa icula es pa a apode a se de p opieda-
des o pe sonas de un Es ado ex anje o dondequie a
(i) Cons i ución de los Es ados Unidos, a . i .°, sec. 8.a,
§ I I.
(2)
Ibid., §
io.
(3)
Ibid.,
sec.
7.a, §
2
y 3,
(4)
Causas sob e p esas, U. S. Repo s,
2
Black, 635.
148
CIENCIA POLÍTICA
que se encuen en (1). La exp esión "p esas e es es
y ma í imas„ comp ende odas las cosas y pe sonas
cap u adas po i ud de gue a. Las palab as "pi a e-
ías, c ímenes y iolaciones del de echo de gen es„
aba can odo lo que llama así el Pode legisla i o na-
cional, cuando sus leyes se aplican a los ciudadanos o
súbdi os de los Es ados Unidos (2); pe o, cuando se apli-
can a súbdi os de Es ados ex anje os, las de iniciones
y eglas del Cong eso deben amolda se a los p incipios
gene ales del De echo in e nacional (3).
La acul ad legisla i a del Cong eso sob e odas es as
cosas es
exclusi a.
Ninguna de las o as amas del Go-
bie no gene al ni las Regiones pa icipan de ella en nin-
gún caso, a no se quizá pa a de ende se con a el a a-
que de un Es ado ex anje o (4). El Pode ejecu i o y el
judicial de la Unión y las Regiones se limi an, po con-
siguien e, a cumpli la olun ad del Cong eso en ales
ma e ias. No pueden opone se a la misma de ningún
modo, sal o cuando se a e de de ende judicialmen e
un de echo p i ado ga an izado po la Cons i ución
con a dichas acul ades del Cong eso.
2.
Legislación sob e el come cio ex e io . — La
Cons i ución con ie e al Pode legisla i o del Gobie no
gene al la acul ad de " egula el come cio con las na-
ciones ex anje as; es deci : con los Es ados ex anje-
os (5).
El T ibunal en iende po come cio la comunicación
(1)
Whea on,
In e na ional Law,
pág. 35o, edic. de Boyd,
(2)
Uni ed S a es . Smi h, U. S. Repo s, 5 Whea on, 153.
(3)
Uni ed S a es . The Pi a es, U. S. Repo s, 5 Whea on,
184.
(4)
Cons i ución de los Es ados Unidos, a .
I.°, sec.
10,
sec. 2.
a
l
§§ I.°
y 2.%
a .
2.°, § 1.
(5)
.bid.,
a .
I.°, sec. 8.
a
,
§ 3.
•
JUAN
W.
BURGESS
149
y el á ico, y po egulación del come cio la p esc ip-
ción de las eglas po que han de egi se la comunica-
ción y el á ico (1).
Es a acul ad es exclusi a del Pode legisla i o de
los Es ados Unidos en oposición a las Regiones. Sólo en
dos casos puede el Cong eso, si quie e, con e i la a es-
as úl imas: puede au o iza las pa a exigi impues os o
de echos de impo ación o expo ación y de onelaje (2).
Pe o es a au o ización debe se exp esa, y nunca ha de
en ende se que exis e po que el Cong eso deje de egu-
la alguno de esos pun os. El que el Cong eso deje de
egula el come cio ex e io en un pun o de e minado,
sólo signi ica que en ese pun o pueden a egla se li-
b emen e las pa es in e esadas (3). Todo a ículo del
come cio ex anje o se halla así p o egido con a el po
de de las Regiones desde el momen o en que adquie e
ese ca ác e , en el caso de una expo ación, y has a el
momen o en que le pie de, en el caso de una impo a-
ción; es deci , en el p ime caso, desde el momen o en
que se en ega pa a el anspo e (4);
y
en el segundo,
has a el momen o en que una emesa pasa in ac a de
manos del in oduc o a las de un comp ado , o ha sido
abie a po el in oduc o pa a la en a al menudeo (5).
Sin emba go, la acul ad exclusi a que posee el Cong e-
so de egula el come cio con las naciones ex anje as
(i) Glouces e Fe y Co.
.
Pennsyl ania, 114 U. S. Re-
po s, 196.
(2)
Cons ., a .
sec.
§
2.
(3)
Hende son . The Mayo o New Yo k, 92 U. S. Re-
po s, 259; Glouces e
Fe y
Co.
. Pennsyl ania, 114 U. S.
Repo s, 196.
(4)
Coe
.
E ol,
116
U. S. Repo s,
517; Tu pin
.
Bu -
gess, 117
U. S. Repo s, 504.
(5)
B own
.
Ma yland, U. S. Repo s, 12 Whea on, 419.
150
CIENCIA POLÍTICA
iene dos lími es, a sabe : la acul ad de las Regiones de
impone sob e los a ículos de impo ación o expo a-
ción los de echos absolu amen e necesa ios pa a la eje-
cución de sus leyes de inspección (1), y la acul ad de
las mismas Regiones de some e a eglas de policía el
á ico y la comunicación en gene al (2). Pe o esos lí-
mi es, a su ez, es án suje os a es icciones. En el p i-
me caso, el Cong eso puede e isa las leyes de ins-
peción de las Regiones, y el p oduc o ne o de odos los
impues os que ellas pe ciban sob e impo aciones y ex-
po aciones es a á a disposición del Teso o del Gobie -
no gene al (3); y en el segundo caso, la legislación del
Cong eso anula los eglamen os de policía de las Regio-
nes en cuan o e sen sob e el mismo asun o (4). Cuál
sea exac amen e es e dominio de los eglamen os de
policía, en que, a al a de legislación del Cong eso pue-
den ob a las Regiones sob e el come cio ex e io , no
lo ha dicho cla amen e el T ibunal. Como ya he indi-
cado en o os luga es, el pode de policía de las Regio-
nes es el "con inen e eneb oso„ de nues a ju isp u-
dencia, el cómodo ecep áculo de odo aquello pa a lo
cual no encuen an o o si io nues as clasi icaciones
ju ídicas. El T ibunal ha indicado nega i a y con usa-
men e que, espec o al come cio, es lo que "no admi e
(1)
Cons i ución de los Es ados Unidos, a .
.°,
sec . 10,
§ 2.
(2)
New Yo k . Miln, U.
S.
Repo s, 1 i Pe e s,
102;
Glou-
ces e Fe y Co. . Pennsyl ania, 114
U. S. Repo s, 196;
Mo gan's S eamship Company . Louisiana Boa d o Heal h,
118 U. S. Repo s,
455.
(3)
Cons i ución de los Es ados Unidos,a .
I.% sec.
lo, §
2.
(4)
Hende son . The Mayo o
New
Yo k,
92
U.
S.
Re-
po s, 259; Mo gan's S eamship Company . Louisiana Boa d
o Heal h, 118
U. S. Repo s, 455.
JUAN W. BURGESS
151
sis ema o plan de egulación uni o me pa a el conjun o
de los Es ados Unidos (1). Po consiguien e, odo lo que
admi e en el come cio egulación uni o me, es cosa ex-
cluída de la egulación egional.
Teó icamen e, la acul ad de egula el come cio con
las naciones ex anje as no pe enece al Pode legisla-
i o del Gobie no gene al con exclusión de la ama de
ese Gobie no negociado a de a ados, a sabe : el P e-
siden e y el Senado. El P esiden e y el Senado, po me-
dio de un a ado, pueden egula el come cio en e los
Es ados Unidos y un Es ado ex anje o pa icula , y el
a ado sus i ui á a oda legislación an e io sob e el
asun o (2). De igual modo, la legislación pos e io al
a ado de oga á las disposiciones de és e sob e la mis-
ma ma e ia (3). Esa legislación se á la que ija en los
Es ados Unidos, en ez del a ado. El Es ado ex an-
je o pod á mi a la, sin duda, como una iolación de
odo el a ado —de las pa es no al e adas lo mismo
que de las al e adas—, y conside a el hecho como una
causa jus a de gue a; pe o eso es o a cosa: enemos
en onces una cues ión de diplomacia en e Es ados. La
legislación pos e io es ley en los Es ados Unidos,
y
debe se ejecu ada po odos los unciona ios
y
obedeci-
da po odos los súbdi os.
En la p ác ica con ibuye mucho a e i a esas anu-
laciones de las leyes po los a ados y de los a ados
po las leyes la pa icipación que ienen en ambas cosas
el P esiden e y el Senado.
(i) Cooley . Wa dens o he Po o Philadelphia, U. S.
Repo s,
12
Howa d, 299; Hende son
.
The Mayo o New
Yo k, 92 U. S. Repo s, 259.
(2)
Fos e
.
Neilson, U. S. Repo s,
2
Pe e s, 253.
(3)
The Che okee Tobacco, U. S. Repo s, II Walla-
ce, 616.
254
CIENCIA POLÍTICA
se a i ma exp esamen e aunque así debe in e i se, que,
si es án de acue do sob e las pe sonas que deben mi a -
se co no los legí imos elec o es, pe o con iniendo am-
bién en que no han emi ido en egla sus o os, pueden
nega se a con a es os úl imos.
m)
P esc ibe que, en el
caso de ecibi se de una Región más de un ac a o docu-
men o que apa ezca con ese ca ác e , y de no habe se
decidido en la Región quiénes son los e dade os elec-
o es, en onces, si los elec o es que i man una de las
ac as ienen el ce i icado de su nomb amien o expedi-
do po el je e ejecu i o, con el sello de la Región, se
con a án sus o os, a menos que las dos Cáma as, un-
cionando sepa adamen e, con engan en que no son esos
los e dade os elec o es de la Región o en que no han
emi ido sus o os en egla. En es e caso, además, las
dos Cáma as pueden decla a de común acue do, que
los elec o es no p o is os de ce i icado son los e da-
de os, y en onces debe án con a se los o os de es os
elec o es, a menos que las dos Cáma as con engan en
que no han sido emi idos en o ma legal, y acue den
concu en emen e echaza los.
n)
P esc ibe que, en el
caso de ecibi se más de un ac a o documen o que apa-
ezca con ese ca ác e , y de no habe se decidido en la
Región quiénes son los e dade os elec o es, ni ene
ninguna se ie de ellos el ce i icado de su nomb amien-
o, en onces las dos Cáma as, de común acue do, pue-
den decla a quiénes son los e dade os elec o es, y se
con a án los o os de es os úl imos, a menos que las dos
Cáma as decidan que no han sido emi idos legalmen e
y acue deL echaza los. Si las Cáma as no es án de
acue do sob e quiénes son los elec o es legales, no pue-
de Con a se ningún o o de la Región .
o)
Finalmen e
o dena que los esc u ado es o men las lis as de los o-
JUAN W. BURGESS
255
os
según apa ezcan en los documen os abie os po el
P esiden e del Senado, y según esul en de las decisio-
nes adop adas po las dos Cáma as con a eglo a es a
ley, y p oclamadas po el P esiden e al euni se las Cá-
ma as, siemp e que se hayan p esen ado objeciones:
que el esumen de los o os, admi idos y con ados de la
mane a y según las eglas p esc i as po es a ley, se
en ega á al P esiden e del Senado, el cual da á cuen a
del esul ado, de la o ación; y es e anuncio se conside-
a á como decla ación su icien e de las pe sonas elegi-
das, si las hubiese, pa a la P esidencia
y
Vicep esiden-
cia,
y
jun amen e con una lis a de los o os se inse a-
á en los
Dia ios
de las dos Cáma as.
Lo p ime o que llama á aquí la a ención del lec o no
iniciado,
como
una cosa ex aña y singula , son esas
a iaciones de la cons i ución del Cong eso, según se
a a de hace o de oi el ecuen o de los o os. Cuan-
do oye, es una Asamblea nacional, compues a de los
miemb os de las dos Cáma as. La p eside una pe so-
na, a quien se llama unas eces el P esiden e del Sena-
do y o as el P esiden e simplemen e. Es á acul ada
pa a man ene el o den en la Asamblea, y lee los acue -
dos que adop an sepa adamen e las dos Cáma as sob e
las objeciones admi idas. Pe o no bien se pasa de la pa-
si idad a la acción, ese Cue po, al pa ece simple, se
di ide en dos, con olun ades y ó ganos independien-
es y en posible desacue do. Esa o ganización ex aña
es p oduc o de dos p incipios con adic o ios de De e-
cho cons i ucional. El uno es la a i mación de que la
Cons i ución misma di-pone cómo
ha de hace se el es-
c u inio, y el o o que la Cons i ución au o iza al Con-
g eso pa a p o ee po legislación a es e in. El p ime
ase o, aunque
u o con a
sí el g an peso de la opinión
256
CIENCIA POLÍTICA
del Senado She man (1), ue sos enido po el Senado
en su p opia de ensa, en e a la endencia de la Cáma-
a a o ganiza median e ley pa a el esc u inio un solo
Cue po, donde los Rep esen an es se impond ían po
su núme o a los Senado es. El segundo ase o ue sos-
enido po una g an pa e de la Cáma a baja, la su i-
cien e pa a consegui qúe, en el Cong eso 48.°; se ap o-
base un p oyec o de ley de e minando la eunión de
las dos Cáma as pa a el esc u inio de los o os
(2)
—aunque, du an e la discusión del p oyec o, an o
M . Ea on como M . P yo abandona on su p opio a -
gumen o cons i ucional y adop a on el del Senado con
in ención de ol e le con a él—. M . Ea on decla ó
que, en su sen i , la Cons i ución acul aba a la Cáma-
a de Rep esen an es pa a hace el esc u inio en los
casos dudosos (3), y M . P yo a i mó que la Cons i u-
ción c eaba una con ención de las dos Cáma as pa a
ese in (4). Lo ex año es que, con esa a iedad de eo-
ías, no hayamos llegado a una o ganización más com-
plicada e ilógica que la exis en e.
C eo que el p incipio cons i ucional en que se apo-
yaba el p oyec o de la Cáma a de Rep esen an es es el
e dade o, a sabe : que la Cons i ución no p o ee ex-
p esamen e a la decisión de las di icul ades que ocu-
an en el ecuen o de los o os, sino que acul a al
Cong eso pa a legisla sob e el caso. El a . 1.
0
, sección
8.
a
, pá a o 18, dice: "El Cong eso pod á... hace odas
las leyes necesa ias y con enien es pa a el eje cicio de
las an e io es acul ades y de odas las con e idas po
(1)
Cong esional Reco d,
ol. XVII, pág. 817.
(2)
Ibid.,
ol. XV, págs. 5.076 y 5.557.
(3)
Ibid.,
ol. XV, pág. 5.548.
(4)
Ibid.,
ol. XV, pág. 5.102.
JUAN W. BURGESS
257
es a Cons i ución al Gobie no de los Es ados Unidos o
a cualquie a de sus dependencias o unciona ios. Ese
e a el pun o de is a del Senado She man. El Senado
Ga land decla ó ambién que, a su juicio, la Cons i u-
ción no p o eía exp esa y especialmen e a la decisión
de los con lic os elec o ales (1); pe o sus p incipios ex-
emos sob e los de echos de las Regiones no le pe mi-
ían acep a la doc ina de que la Cons i ución acul a-
se en gene al e implíci amen e al Cong eso pa a p o-
ee a su decisión. Opinaba que lo no con enido espe-
cial y exp esamen e en la Cons i ución debe inclui se
en ella po enmienda cons i ucional. Es muy jus o, pe o
con nues o mé odo ac ual de e o ma eso signi ica el
es ancamien o; signi ica que nues o De echo público
no es a á en a monía nunca con los p og esos y exi-
gencias de nues a ciencia polí ica; signi ica la acumu-
lación de e o es has a que nada pueda co egi los ue-
a de la e olución; signi ica la conges ión del cue po
polí ico has a que sólo una sang ía pueda sal a le. Eso
es la
pe i e mo ale
en e a la
g ande mo ale.
Sus cole-
gas de la Cáma a mani es a on sin duda más a e po-
lí ico que él sob e es e pun o. Su p ime a a i mación,
sin emba go, es exac a; la Cons i ución no p o ee es-
pecial y exp esamen e a la decisión de los con lic os
elec o ales. E a imposible, a la e dad, que los au o es
de la Cons i ución p o eyesen exp esa y especialmen e
a la decisión de cues iones cuyas causas no podían
p e e , y a ibui les al p esciencia es pu a ene ación
ehau inis e.
Todos sabemos que, aunque la o ma del
sis ema elec o al que c ea on sigue en pie, su esencia
ha cambiado po comple o; y que de ese cambio nacen
(1)
Cong esional .Reco d,
ol. XIII, pág. 2.648.
TOMO II
17
258
CIENCIA POLÍTICA
las dispu as
y
con o e sias. Los au o es de la Cons i-
ución que ían indudablemen e que el P esiden e del
Senado hiciese el ecuen o de los o os elec o ales,
pe o no pensaban nada más que en la simple enume a-
ción, Nunca pensa on que se iese en la necesidad de
ce cio a se de lo que debía con a . Fue on lo bas an e
disc e os pa a comp ende que ellos no podían p e e
odas las cosas, y así esc ibie on en la Cons i ución.
que el Cong eso pod ía hace odas las leyes necesa-
ias
y
con enien es pa a el eje cicio de odas las acul-
ades con e idas al Gobie no de los Es ados Unidos o a
cualquie a de sus dependencias o unciona ios. Una
ec a in e p e ación de es a cláusula no puede menos
de concede al Cong eso la acul ad de hace leyes.
pa a el eje cicio de esa acul ad gene al e inde inida
del P esiden e del Senado de con a los o os elec o
cales. De modo que el Cong eso puede c ea po ley el
T ibunal que quie a pa a la decisión de las con o e -
sias y con lic os que su jan en el ecuen o de los o os,
y hace que el P esiden e del Senado se a enga a esas.
decisiones (1). Si ese T ibunal han de cons i ui le las
dos Cáma as ac uando sepa adamen e, o una Con en
ción compues a de los miemb os de ambas, o un mime-
o igual de Rep esen an es de las dos, o un T ibunal
ya exis en e o c eado pa a es e in, o cualquie o o
Cue po, odo eso puede y debe de e mina lo el Con-
g eso median e ley, Es una cues ión de polí ica p ác-
ica,
y
no de acul ades cons i ucionales.
El no hace se o no que e hace se ca go el Senado de
es a conside ación, es lo que ha aído esa medida y
con usión de mé odos y p ocedimien os p esc i os ea
la sección 4.' de es a ley.
(1) Ken ,
Commen a ies (12.'
edic.), . 1, pág. 295.
JUAN W. BURGESS
259
Cuando se examinan en po meno esas disposiciones,
se no an a ias medidas de un acie o muy discu ible y
a ios pun os no esuel os aún.
1.° La egla de que un acue do de ambas Cáma as
no puede anula la decisión de un T ibunal o au o idad
egional sob e las con o e sias y con lic os e e en es
al nomb amien o de los elec o es, me pa ece desace -
ada. Ninguna decisión egional debe se
de ini i a
con a el juicio de ambas Cáma as al hace el esc u i-
nio. En ma e ias como es a, el juicio aco de de las dos
Cáma as del Cong eso es la in e p e ación más segu a
de la jus icia y del de echo que depa a nues o sis e-
ma polí ico; y p e ende que ellas no es án acul adas
cons i ucionalmen e pa a decidi de la legalidad de los
o os ce i icados po una Región, alegando que la ley
undamen al con ie e plenamen e a la Región el nom-
b amien o de los elec o es, es con undi la ope ación
del nomb amien o o elección con la del esc u inio, y
a a de sus ae del pode con e ido pa a es a úl ima
su elemen o más impo an e,
-
a sabe : el de echo de
ce cio a se de lo que debe se con ado. La Cons i u-
ción da al Cong eso, o la acul ad de hace el esc u i-
nio, o la de p o ee a él po ley. Si es e dad lo p ime-
o, el Cong eso no puede despoja se po ley de la acul-
ad de comp oba y decidi qué o ación de una Re-
gión debe mi a se como la e dade a. Si es cie o lo
segundo, el Cong eso puede, sin duda, designa po
ley un ibunal o au o idad egional, y o o ga le la a-
cul ad de decidi , en p ime a
y
segunda ins ancia, o-
das las con o e sias y di icul ades e e en es al nom-
b amien o de los elec o es, pe o no se ía muy cue do
hace lo así. Tal egla debe basa se en la hipó esis de
qué sólo la Región en que sob e iene la con ienda o
260
CIENCIA POLÍTICA
con lic o iene
un
decidido in e és en su solución. Es
una locu a semejan e a la de las medidas de ansac-
ción de 1850, cuando se supuso que pod ía co a se la
cues ión de la escla i ud co ando su discusión en el
Cong eso.
2.° La egla de que no pod án echaza se o os de
una Región, de donde sólo se haya ecibido un ac a le-
gal, me pa ece que es cede el Cong eso demasiado de
la in e ención que le co esponde en el esc u inio. Se
concibe pe ec amen e que una Región no haga más
que un ac a, y que, sin emba go, en la elección de los
elec o es que la i man hayan p e alecido coacciones
y audes no o ios. Esa egla no puede jus i ica se sino
bajo la hipó esis de que la pu eza de las elecciones p e-
sidenciales es exclusi a o p incipalmen e un asun o de
in e és egional, y que la conciencia local de lo líci o y
de lo ilíci o en es e asun o me ece más con ianza que
la conciencia nacional. Me pa ece que ales hipó esis no
necesi an más que enuncia se pa a se echazadas. La
Cons i ución consigna exp esamen e una g a e pena -
lidad po al p ocede de una Región, e impone al Con-
g eso el debe de asegu a su cumplimien o (1). Cuan-
do el p oyec o de ley pasó del Senado a la Cáma a de
Rep esen an es, con enía la es icción jus a de es a
egla: p e enía que el acue do de las dos Cáma as p e-
alece ía aun con a un ac a sola (2); pe o la Cáma a
sup imió la es icción,
y
exigió la enmienda como una
de las condiciones indispensables pa a su acep ación
del p oyec o (3). Se no a á, sin emba go, con espec o
a es a disposición y a la p eceden e, que la ley au o i-
(i) Enmiendas a la Cons i ución, a .
14,
sec.
2.a
(2)
Cong essioxal Reco d,
ol. XVIII, pág.
29.
(3)
Ibid.,
ol.
XVIII, pág.
77.
JUAN W. BURGESS
261
za a las dos Cáma as a echaza los o os de los elec o-
es si ambas con ienen en que no han sido emi idos
en
egla;
es deci : no pueden echaza los o os po au-
des o icios que a ec en a la elección de los elec o es o
a la decisión de las con o e sias a que dé ma gen la
misma, pe o pueden echaza los po el p ocede i e-
gula de los mismos elec o es al emi i sus o os. Implí-
ci amen e da a las dos Cáma as el de echo de de e mi-
na , de común acue do, en qué consis a la i egula i-
dad. Es a dis incion es cie amen e de impo ancia. Se-
ia una abdicación in ole able que las dos Cáma as, de
acue do, no pudiesen impedi , . g ., que se eligiese
pa a la P esidencia una pe sona en quien no concu-
iesen las condiciones p esc i as po la Cons i ución.
3.° La egla de que, en el caso de ecibi se ac as
dis in as y en el supues o de no habe se de e minado
en la Región, con a eglo a las disposiciones de la ley,
quiénes son los e dade os elec o es, decidi á el con-
lic o el ce i icado del Gobe nado , sal o acue do con-
a io de las dos Cáma as, es expues a a abusos. Da al
Gobe nado demasiada in luencia en la elección p esi-
dencial. Él puede p ocu a ácilmen e que se ansmi-
an ac as di e sas, y, en caso de desacue do en e las
Cáma as, él se á quien de e mine de hecho cuál debe
se admi ida. Los Gobe nado es egionales no han
dado p uebas de se bas an e impecables pa a que se
les con íen pode es de an ácil explo ación. Es a dispo-
sición no exis ía en el p oyec o al
y
como el Senado
le en ió a la Cáma a de Rep esen an es, pe o la Cáma-
a la in odujo como enmienda e hizo de ella o a
con-
di io sine qua non
pa a su acep ación del p oyec o (l).
(i)
Cong essional Reco d,
ol. XVIII, págs. 30, 49, 77.
262
CIENCIA POLÍTICA
4.° La egla de que, en el caso de ecibi se dos o
más ac as en iadas po dos o más se ies de elec o es
au o izada cada una po una decisión egional, con o -
me a lo dispues o en la ley, las dos Cáma as del Con-
g eso pueden echaza la o ación de la Región, es de
un acie o discu ible. Cuando el p oyec o de ley es aba
en el Senado, M . E a s indicó que es a disposición
da ía una in luencia indebida a la Cáma a de Rep e-
sen an es, siemp e que la pé dida de los o os de la
Región a ec ase a la elección, pues o que la Cáma a,
echazando los o os, end ía la elección en sus ma-
nos (1). Cla o es que es e es ado de cosas se p es a a ma-
nejos, y que una Cáma a animada de ales disposicio-
nes puede anula ácilmen e una elección hecha po los
elec o es, y eemplaza la así po o a suya. M . Hoa
obje ó que no podía sucede es o úl imo, pues de echa-
za se los o os de una Región, deben deduci se del o-
al al calcula se la mayo ía necesa ia pa a la elección.
De aquí pod ía esul a que se eligiese el o o candida-
o p opues o po los elec o es, pe o no que la elección
quedase en manos de la Cáma a de Rep esen an es (2)•
Sin emba go, el ase o de M . Hoa de que los o os
echazados deben deduci se del o al al calcula se la
mayo ía necesa ia pa a la elección, no e a en onces ni
es aho a ley indiscu ible. E a sólo una opinión a la cual
oponía o a, como hemos is o, M . E a s, una au o-
idad de igual peso pa a la in e p e ación del De echo
cons i ucional. M . Mo gan indicó que la Cáma a po-
d ía abs ene se de al ac o, al pensa que los miem-
b os de una e ce a pa e de las Regiones, más uno,
(I)
Cong essional Reco d,
al. XVII, pág.
820.
(2)
Ibid.,
ol. XVII, pág.
82/.
JUAN W. BURGESS
263
pueden impedi , según la Cons i ución, que se eúna el
quo um
exigido pa a la elección de P esiden e; y en-
onces, es ando imposibili ada de elegi la Cáma a de
Rep esen an es, se ia P esiden e la pe sona elegida po
el Senado como Vicep esiden e (1). Pe o ampoco es de
peso es a a gumen ación. La Cons i ución dice que el
quo um
de la Cáma a de Rep esen an es pa a elegi
P esiden e le o ma á la ep esen ación de dos e cios
de las Regiones po
uno
o a ios de sus miemb os (2)
P ác icamen e no hab ía ningún Cong eso compues o
de al modo, en lo ocan e a iliaciones de pa ido, que
odos los miemb os de más de un e cio de las Regiones
se opusiesen a los de menos de dos e cios de las Re-
giones, a azón de uno solo po cada una.
La c í ica de es a egla se aplica igualmen e a la que
pe mi e a las Cáma as deja de con a los o os de una
Región de donde se hayan ecibido a ias ac as, cuan-
do no se haya esuel o el con lic o en la Región con
a eglo a las disposiciones de es a ley,
y
ninguna de las
se ies de elec o es que i man esas ac as se hallen p o-
is as del ce i icado co espondien e del Pode ejecu-
i o egional.
5.° La ley desa iende dos pun os po lo menos. No
p o ee al caso de que dos pe sonas, cada una de las
cuales p e enda se el e dade o Pode ejecu i o de
una Región, den ce i icados a di e en es se ies de elec-
o es y no se haya adop ado de e minación ninguna en
la Región, con o me a lo dispues o en la sección
2.
a
de la
ley. A juzga po lo p esc i o en casos semejan es, pa-
ece que debe ían echaza se los o os de la Región, a
menos que las dos Cáma as es u iesen con o mes en
(I)
Cong essional Reco d,
ol.
XVII, pág. 867,
(2)
A .
I2.
270
CIENCIA POLÍTICA
Hubo disposiciones legisla i as sob e es e pun o des-
de 1.
0
de Ma zo de 1792 has a 16 de Ene o de 1886;
pe o han sido de ogadas po la de la úl ima echa. Si
una nue a elección, ealizada ue a del plazo egula
mien as igie on esas disposiciones, hubiese al e ado
la echa del p incipio de los pe íodos siguien es, es una
cues ión discu ible. Yo c eo que la hubiese al e ado.
C eo que el P esiden e nue amen e elegido hubiese e-
nido el de echo cons i ucional de eje ce sus unciones
du an e un pe íodo comple o de cua o años, a pa i
del 4 de Ma zo pos e io a su elección, y que no se hu-
biese limi ado a conclui el pe íodo en que ocu iese la
acan e. El día y el mes del año segui ían siendo los
mismos, pe o hab ía cambiado el año . El Cong eso es
e iden emen e de es a opinión (1).
No c eo que el Cong eso pueda al e a aho a el día,,
el mes, ni el año del p incipio de un pe íodo p esiden-
cial, si no es p o eyendo a una nue a elección en caso
de queda acan es, den o de un pe íodo, la P esiden-
cia y la Vicep esidencia. Una ez ijada la echa del
comienzo del p ime pe íodo, la Cons i ución exige que
cada nue o pe íodo empezase cada cua o años, a pa -
i de esa echa, a menos que se celeb ase una nue a
elección en época ex ao dina ia con mo i o de nue a
acan e; y ijada una nue a echa de es e modo, las su-
cesi as se amolda ían al p ecep o cons i ucional has a
que ol ie a a al e a las o a elección en época ex-
ao dina ia, con mo i o de o a acan e. El acie o de
habe abolido las disposiciones e e en es a la elección
ue a del plazo o dina io, apenas puede discu i se, y es
de espe a que ales disposiciones no se ep oduzcan.
(1) Leyes e isadas de los Es ados Unidos, sec. 152.
JUAN W. BURGESS
271
IV.-CONDICIONES PARA LA PRESIDENCIA
La Cons i ución exige la ciudadanía po nacimien o
en el país —se en iende: nacimien o, en el país de pa-
d es que no gocen el de echo de ex a e i o iali-
dad (1).—Si un ciudadano de nacimien o que se hiciese
ciudadano de un Es ado ex anje o, po na u alización,
y que pos e io men e ecupe ase la ciudadanía de los
Es ados Unidos, se ía elegible pa a la P esidencia, es,
po lo menos, una cues ión. Pod ía alega se en su abo-
' no un a gumen o écnico; pe o me pa ece que los p in-
cipios supe io es del De echo público y de la ciencia
polí ica se inclina ían a la nega i a. El P esiden e es el
ep esen an e de los in e eses del país con a los países
ex anje os. Todos sus in e eses deben liga le a su pa-
ia. La ciudadanía en un es ado ex anje o le lle a ía
con oda p obabilidad a una di isión de sus in e eses y
simpa ías.
La Cons i ución exige, además, la esidencia en el
país du an e ca o ce años (2). No se dice que es e iem-
po de esidencia debe se inmedia amen e an es de la
elección ni en un solo pe íodo.
La Cons i ución exige ambién que haya cumplido
los ein a y cinco años (3); pe o ni la Cons i ución ni
la ley, ni la cos umb e, de e minan si ha de habe los
cumplido en la echa de la designación de los elec o es,
o en la echa de su elección po los elec o es o po la
Cáma a de Rep esen an es, o en la echa de la oma de
posesión. La azón na u al di ía que debe se al decla-
(1)
Cons ., a .
2.°, sec. z .
a
,
§
5.
(2)
Ibídem.
(3)
Ibidem.
7 2
CIENCIA POLÍTICA
a se el esul ado de la elección de
P e
siden e, ya la
elección hecha po los elec o es, ya la hecha po la Cá-
ma a de Rep esen an es, si aquélla esul ase allida El
Cong eso, cuando hace el esc u inio, o la Cáma a de
Rep esen an es cuando elige, son quienes han de exigi
el cumplimien o de esas condiciones; po consiguien e,
la echa en que se ealicen ales ac os pa ece que debe
se la echa en que se cuen e la edad.
Po úl imo, la Cons i ución exige que, an es de en a
en el eje cicio del ca go la pe sona elegida, ju a á o
p ome e á eje ce le ielmen e hace cuan o pueda po
man ene , p o ege y de ende la Cons i ución de los
Es ados Unidos (1). Es discu ible si es o debe mi a se
como condición necesa ia pa a en a en posesión de
los p i ilegios y a ibuciones del ca go. La le a de la
Cons i ución pa ece implica que lo es. Si es así, un
P esiden e elec o que a ase de eje ce las a ibucio-
nes del Pode ejecu i o an es de ju a o a i ma , de-
be ía se mi ado y a ado como un usu pado . Se ía
una pena ex ema y, a mi juicio, excesi a, pe o no
eo como pod ía e i a se legalmen e. Me pa ece que la
p es ación del ju amen o pa a oma posesión del ca -
go, debe mi a se como una ce emonia análoga a la co-
onación, deseable en cie as ci cuns ancias, pe o no
como una exigencia p e ia pa a la alidez de los ac os
o iciales,
La Cons i ución consigna dos incapacidades, a sabe :
la incompa ibilidad del ca go p esidencial con el man-
da o de Senado o Rep esen an e (2) y el habe omado
pa e en una ebelión o insu ección con a los Es ados
(1)
Cons i ución, a . 2.°, sec.
1.
a
, § 8.
(2)
Ibid. ,
a . i,°s sec.
6.
a
, § 2.
JUAN W. BURGES
273
Unidos, o p es ado ayuda y soco o a sus enemigos
después de habe ju ado man ene la Cons i ución, ya
como miemb o del Pode legisla i o de los Es ados
Unidos o de una Región, ya como unciona io de los
Es ados Unidos o de una Región (D. El Cong eso pue-
de dispensa de es a úl ima incapacidad po "el o o de
las dos e ce as pa es de los miemb os de cada una
de las Cáma as (2). Es discu ible si una ley que de o-
gase la que dispensó de la incapacidad es ablece ía la
incapacidad; y si debiese esponde se en sen ido a i -
ma i o, su ge una segunda cues ión, a sabe : si la ley
de oga o ia debe se ap obada po una mayo ía de dos
e cios. No me pa ece que los au o es de esa cláusula
pensasen que el Cong eso, después de dispensada la
incapacidad en cualquie caso o clase de casos, u iese
a ibuciones ul e io es en el asun o. Pe o es muy di i-
cil decidi la cues ión de es a mane a. El dilema de-
mues a lo impolí ico de acul a al Pode legisla i o
pa a aboli o modi ica disposiciones cons i ucionales.
Tal acul ad no Puede esidi en ninguna pa e más que
en el Pode e o mado gene al: en la sobe anía, al y_
como se halla o ganizada en la Cons i ución,
V.
—
DERECHOS Y PRIVILEGIOS DEL PRESIDENTE
El P esiden e iene de echo a ecibi po sus se i-
cios una e ibución, que el Cong eso ija po ley, pe o
que no puede al e a du an e el pe íodo pa a que haya
sido elegido el P esiden e. Es e úl imo no puede pe ci-
bi , en el ín e in, ningún o o emolumen o de los Es a-
(i)
Enmiendas, a . 14, sec.
3.'
(2)
Ibide n.
TOMO II
18
274
CIENCIA POLÍTICA
dos Unidos ni de ninguna Región (1). El sueldo que ma -
ca ac ualmen e la ley es de 50.000 dolla s anuales, amén
del uso, como esidencia, de la mansión p esidencial,
con odos sus muebles
y
ense es (2).
Ningún T ibunal, magis ado, ni Cue po alguno, ie-
ne ju isdicción sob e su pe sona. Ningún Cue po puede
de ene le ni coa a su libe ad pe sonal po ningún
mo i o, ni aun po la pe pe ación de un asesina o. Sólo
es esponsable an e un Cue po, a sabe : an e el Senado
de los Es ados Unidos, cons i uido en T ibunal bajo la
p esidencia del je e de los T ibunales de la Unión, En
el cu so de su juicio po ese Cue po, que sólo puede e-
i ica se en i ud de acusación de la Cáma a de Rep e-
sen an es, no puede se de enido ni coa ado de ningu-
na mane a, ni obligado a compa ece en pe sona an e-
el T ibunal, ni a p es a decla ación, ni p i ado de nin-
guna de sus acul ades p esidenciales. Esos p i ilegios
subsis en has a el momen o de dic a se sen encia con-
a él. La sen encia sólo puede condena le a la pé dida
del ca go
y
a la inhabili ación pa a odo ca go en el
po eni ; pe o, después de p onunciada esa sen encia,
queda despojado de odos sus p i ilegios o iciales,
y
puede se de enido, p eso, p ocesado y condenado
como un ciudadano pa icula po cualquie deli o co-
me ido du an e el eje cicio de sus unciones. Lo mismo
ocu e al deja el pues o po enuncia o expi ación de
su manda o. En odos es os casos la ley penal de p es-
c ipción no empieza a egi pa a él has a que deja el
pues o.
Los p incipios de la inmunidad p esidencial, según
(i)
Cons i ución, a . 2.°, sec. L
a
, § 7.
(2)
Leyes e isadas de los Es ados Unidos, sec. 153.
JUAN
W. BURGESS
275
yo acabo de expone los, no cons an exp esamen e en
la Cons i ución, ni se consignan en leyes, ni se hallan
con enidos en ninguna sen encia de los T ibunales so-
b e casos en que es u iesen en juego. Son simples pos-
ulados de la ciencia polí ica, que la Cons i ución impli-
ca, que el T ibunal ap ueba sin duda (1), y que se es-
pe a on en el único caso de acusación que hemos eni-
do. Esos pos ulados se apoyan en la azón na u al y en
la necesidad. Los demóc a as doc ina ios han a ado
de demos a que ales p i ilegios no pueden nace sino
del p incipio moná quico de que el Rey es impecable;
pe o su a gumen ación es un ejido de so ismas. Todos
los Es ados han c eído indispensable econoce la com-
ple a independencia pe sonal del je e del Pode ejecu i-
o, y algunos la han undado en la doc ina de que el
Rey es impecable. Pe o hay o o p incipio más p o un-
do que el del ca ác e inmaculado del Rey, y en el cual
descansa, así la doc ina moná quica como la epubli,
cana, de la independencia del je e ejecu i o, a sabe : la
o ganización necesa ia de la au o idad en oda comu-
nidad polí ica. E imposible que el je e ejecu i o sup e-
mo se halle suje o a p oceso, sin des ui a la pos e
odo pode de ej :cu a las sen encias y ó denes de los
T ibunales, es deci , sin deso ganiza el Gobie no. Es
impcsible que
el je e
del Pode ejecu i o de los Es ados
Unidos se halle suje o a p oceso sin des ui la unidad
del Pode ejecu i o, sin coloca una pa e del pode de
ejecu a las leyes en manos de alguna o a pe sona que
el P esiden e, y eso lo eda la Cons i ución, pues o que
con ie e al P esiden e odo el Pode ejecu i o. Es impo-
sible ejecu a una sen encia dic ada con a el P esiden-
(I) Mississipi . Johnson, U. S. Repo s, 4 Wallace, 475•
276
CIENCIA POLÍTICA
e de los Es ados Unidos, si él se esis e, po que la
Cons i ución pone bajo su dependencia odos los ó ga-
nos y medios de ejecución. Además, la Cons i ución
misma con ie e al P esiden e la p e oga i a ilimi ada
de indul o, excep o pa a las penas impues as po el Se-
nado cuando ac úa como T ibunal; de modo que, si se
le some e a un p oceso o dina io, puede eludi la pena,
pe donándose a sí mismo . Bajo cualquie aspec o que
se mi e la cues ión, hay que con eni en que la pe so-
na del P esiden e es in iolable, y que en el e eno le-
gal debe en ende se que no ha delinquido has a que,
a consecuencia de una acusación o mulada po una
mayo ía de la Cáma a de Rep esen an es, le expulse
el Senado de la P esidencia po el o o de dos e cios
de sus miemb os.
No hay pelig o ninguno pa a el pueblo en es e p in-
cipio. Le hab ía g ande y cons an e con la doc ina
opues a. Den o de la doc ina opues a, cualquie ma-
gis ado, a ins igación de un indi iduo, puede ocasio-
na un in e egno o una ansmisión del ca go p esi-
dencial, us ando así la olun ad del pueblo al elegi
el P esiden e, y exponiendo al pueblo al pelig o de la
ana quía. Además, como he indicado, el p incipio no
hace más que
suspende
la acul ad de los T ibunales
de p ocesa al P esiden e. En cuan o és e sale del Po-
de , inmedia amen e queda suje o a pe secución po
odo deli o come ido du an e el desempeño de sus un-
ciones. Sólo hay un p oceso que puede eludi dejando
el Pode : el del Senado, a consecuencia de acusación de
la Cáma a de Rep esen an es. Si puede eludi ese p o-
ceso p esen ando su enuncia cuando ya se ha incoa-
do, es cosa discu ible. Bajo un pun o de is a écnico,
pa ece que puede. La Cons i ución econoce su de e-
JUAN W. BURGESS
277
cho de enuncia cuando quie a (1); y la ley de 1.° de
Ma zo de 1792 dice que, pa a hace cons a que ha sido
ehusado o enunciado el ca go de P esiden e o Vice-
p esiden e bas a un documen o esc i o, i mado po la
pe sona que ehusa o enuncia, y p esen ado en la Se-
c e a ía de Es ado (2). El P esiden e puede, pues, e-
nuncia en cualquie momen o, y no hay Cue po nin-
guno que pueda nega se a admi i la enuncia. Desde
el ins an e en que él la deposi a en la Sec e a ía de Es-
ado, deja de se un unciona io; y en cuan o deja de
se unciona io, deja de es a some ido al p oceso en
cues ión (3). Puede e i a así pa e de la pena que po-
d ía impone le el. Senado, a sabe : la inhabili ación
pa a eje ce ca gos públicos en el po eni .
(i) Cons i ución, a
2.°, sec. L
a
, § 5.
(2)
Leyes e isadas de los Es ados Unidos, sec. 151.
(3)
Cons i ución, a .
2.°, sec. 4.1
CAPÍTULO IV
Facul ades del P esiden e,
—
ATRIBUCIONES DIPLOMÁTICAS
L La Cons i ución acul a al P esiden e pa a nego-
cia a ados, con enios y acue dos con los Es ados
ex anje os (1). La Cons i ución dice ex ualmen e:
"Pod á, con el consen imien o del Senado, celeb a
a ados, siemp e que o en en su a o las dos e ce-
as pa es de los Senado es.,, En la acul ad de celeb a
a ados debe inclui se la de celeb a con enios y
acue dos, po el p incipio de que lo más ab aza lo me-
nos. En la celeb ación de un a ado deben dis ingui se
dos pa es.
La p ime a es la de e minación de los ex emos que
ha de comp ende : la negociación; y la segunda, es la
a i icación. La p ime a co esponde po su na u aleza
al P esiden e. Exige sec e o, concen ación de la es-
ponsabilidad y p on i ud en la decisión. El Senado, se-
gún es e p incipio, ha de limi a se a la a i icación. No
sólo es és e el dic amen de la ciencia polí ica, sino am-
bién la p ác ica de nues o Gobie no.
(I)
Cons i ución,
a
e
2.
°,
sec. 2.
a
l
§ 2.
JUAN W. BURGESS
279
La Cons i ución, además, con ie e al P esiden e la a-
cul ad exp esada con exclusión de las Regiones. P o-
hibe a és as en absolu o celeb a ningún a ado, alian-
za o con ede ación con Es ados ex anje os (1), y les
p ohibe en a en pac os ni con enios con Es ados ex-
anje os, sin au o ización del Cong eso (2). La Cons i-
ución dis ingue en e a ados y con enios, p ohibien-
do a las Regiones en absolu o la celeb ación de los p i-
me os, pe o pe mi iéndoles, con au o ización del Con-
g eso, la celeb ación de los segundos. Si el Cong eso,
pues, lo au o izase, el Gobe nado de la Región au o i-
zada pod ía, al eno de la Cons i ución, negocia el
con enio con el Es ado ex anje o. Eje ce ía así una
acul ad diplomá ica. He ahí una eliquia de
con ede a-
ismo.
No nos da que hace en la p ác ica; pe o en eo-
ía es una mons uosidad.
2. La Cons i ución acul a al P esiden e pa a desig-
na los agen es diplomá icos y consula es de los
.
Es a-
dos Unidos en los Es ados ex anje os,
y
pa a da les
comisiones. Dice ex ualmen e: "Designa á, y, con el
consen imien o del Senado, nomb a á a los Embajado-
es, demás Minis os y Cónsules... y da á comisiones a
odos los unciona ios de los Es ados Unidos (3). Se con-
ie e, pues, po en e o al P esiden e la acul ad de de-
signa y da comisiones a esos unciona ios. La acul-
ad de "nomb a „ pa ece a ibui se a él y al Senado
jun amen e; pe o, poseyendo el p ime o exclusi amen-
e la acul ad de nomb a
y
comisiona , no queda al se-
gundo más que la de ap oba ; y esa se en endía que
(1)
Cons i ución, a . i.°, sec. io, § 1.
(2)
Ibid.,
a . i.°, sec. no, § 3 .
(3)
Ibid.,
a , 2.°, sec.
3.a
286
CIENCIA POLÍTICA
ma las ecomendaciones del P esiden e en las ac uales
ci cuns ancias no es pa a pe mi i le eje ce e dade-
amen e la inicia i a de las leyes. Sin al inicia i a, el
e o
no le da una pa e igual en el Pode legisla i o, y
menos cuando su
e o
es limi ado a di e encia del ab-
solu o de cada Cáma a. El
e o
limi ado del P esiden e
no es más que una acul ad nega i a, acul ad
.
de e e-
na la legislación. Puede se una ue za conse ado a:
lo es segu amen e en la esc echa acepción del ocablo;
pe o puede no se lo en la amp'ia y e dade a, cuando
la palab a se oma, no como sinónima de es ancamien-
o, sino de desa ollo na u al y egula .
He llamado limi ado al
e o
del P esiden e. Lo limi-
ado, según he dicho, son sus
e ec os.
Su
ex ensión
no
es limi ada. Según los é minos exp esos de la Cons i-
ución, el P esiden e puede, opone su
e o
a cualquie
ac o o esolución de las dos Cáma as sob e cualquie
asun o. A él sólo incumbe de e mina si ha de se p ó-
digo o pa co en su uso, si ha de ex ende le a odo o
ci cunsc ibi le a una clase de e minada de ma e ias.
Pa a el je e ejecu i o hay una línea de di isión na u al
en e odas las ma e ias posibles de legislación. El in
más impo an e del
e o
es impedi las in usiones de
las Cáma as legisla i as en las p e oga i as cons i u-
cionales del Pode ejecu i o. El in que sigue en impo -
ancia es e i a al e aciones i e lexi as en los medios
y medidas de adminis ación exis en es, así como oda
legislación i e lexi a al c ea nue os medios y medi-
das de adminis ación Debe supone se que el Pode
ejecu i o es quien mejo conoce sus p opias p e oga •
i as y las medidas de adminis ación más en ajosas.
El obje o peculia del
e o
es la de ensa de esos domi-
nios. En cambio, los p oyec os de ley que no a ec en a
JUAN W. BURGESS
287
las p e oga i as del Pode ejecu i o o a las medidas
de adminis ación, no eclaman, na u almen e, un i-
go oso eje cicio del
e o.
En ales ma e ias, un je e
ejecu i o juicioso se inclina á a cede algo en sus opi-
niones an e las de las Cáma as legisla i as. Rese a á
así su pode pa a ocasiones más impo an es . Pe o se-
ía muy di ícil aza en la Cons i ución esa línea di i-
so ia na u al. Y, si se in en ase al solución del p oble-
ma, hab ía que c ea un ó gano que decidiese las
di e encias de opinión de los Pode es legisla i o y eje-
cu i o en pun o a la na u aleza y endencia de un p o-
yec o de e minado de ley. Es, po lo menos, una so-
lución más sencilla hace gene al el
e o,
con iando
en la p udencia y mode ación del je e ejecu i o pa a
no p odiga su uso en ma e ias que no a ec an a sus
p e oga i as ni a las medidas adminis a i as, y con-
iando en que las Cáma as no in alida án el
e o
cuan-
do el p oyec o de ley in ada la es e a p opia del Pode
ejecu i o.
4. La Cons i ución no habla pa a nada de la p o-
mulgación de las leyes . Es, na u almen e, una unción
del Pode ejecu i o. Una ley del Cong eso ha impues o
ese debe al Sec e a io de Es ado (1). Dice que el Se-
c e a io de Es ado ecibi á la ley di ec amen e del P e-
siden e, si és e la ap ueba, o si no la desap ueba den o
del plazo p esc i o po la Cons i ución; y si es desap o-
bada po él, pe o uel a a o a con a su
e o,
la eci-
bi á del P esiden e de la Cáma a que la haya examina-
do y o ado úl imamen e;
y
que el Sec e a io ha á que
se publique opo unamen e en cie os pe iódicos, e c.
Publicación y p omulgación se a an, pues, como la
(1)
Leyes e isadas de los Es ados Unidos, sec.
204.
288
CIENCIA POLÍTICA
misma cosa, y se mi an como simples unciones eje-
cu i as, que no con ie en ningún pode disc ecional a
ningún Cue po.
Ve dad es que no se ija el iempo p eciso en que el
Sec e a io de Es ado ha de publica la ley. La exp e-
sión "lo más p on o que con enga,,, le deja cie a la i-
ud; pe o eso no impo a mucho, pues o que la ley en-
a en igo desde la echa en que la ap ueba el P esi-
den e (1), o desde la echa en que iun a con a el
e o
del P esiden e en la úl ima Cáma a que la o e de nue-
o, o a los diez días de habe sido pues a a la i ma del
P esiden e, si él no la ap ueba ni desap ueba. Cla o es
que incumbe al P esiden e obliga al Sec e a io de Es-
ado a cumpli esa unción. En eso no hay di icul ad
ninguna. Pe o no en a en las a ibuciones del Pode le-
gisla i o manda al je e del ejecu i o que ansmi a una
ley al Sec e a io de Es ado ni a nadie. Puede con e i
una acul ad al P esiden e, pe o no puede manda le.
Eso sólo lo puede hace la Cons i ución. Es una omisión
de nues o De echo cons i ucional el no habe se dis-
pues o nada den o del mismo sob e la p omulgación de
las leyes.
III. -FACULTADES DEL PRESDIENTE RESPECTO A LA
ADMINISTRACIÓN CIVIL
El p incipal come ido del P esiden e espec o a la ad-
minis ación ci il, es an o un debe como un pode , a
sabe : p ocu a que se ejecu en las leyes. Es el in p i-
mo dial pa a el cual se le con ie en a ibuciones. Si nin-
(1) Ga ne d .
The Collec o . U. S.
Repo s, 6. Walia-
ce
,
504.
JUAN W. BURGESS
289
guna disposición exp esa de la Cons i ución hubiese
o o gado a ningún Cue po la acul ad de nomb a los
unciona ios indispensables pa a la ejecución de las le-
yes, pod ía in e i se que la acul ad co espondía al P e-
sid en e como consecuencia de su debe de p ocu a la
ejecución de las mismas; y la imposición de ese debe
implica, sin duda, que el P esiden e es á acul ado pa a
la p ime a in e p e ación de las leyes y pa a usa los
medios de ejecución de que dispone en el o den, modo y
g ado que consien an la Cons i ución y las leyes de los
Es ados Unidos.
La Cons i ución, no obs an e, egula el modo de nom-
b a los unciona ios. Ya se ha is o cuál es la ley so-
b e es e pun o en lo ocan e al pe sonal diplomá ico. Es
la misma pa a odos los demás unciona ios ci iles, con
excepción de aquellos empleados in e io es, cuyo nom-
b amien o se con ie a po disposición legisla i a al
P esiden e solo, o a los je es de los depa amen os mi-
nis e iales, o a los T ibunales (1). El Cong eso, po de
con ado, puede de e mina cuáles son esos pues os in-
e io es, y así iene abie o el camino pa a p i a al
P esiden e de su pa icipación en el nomb amien o de
un g an núme o de empleados, con iando esos nom-
b amien os a los je es de los depa amen os minis e-
iales o a los T ibunales. Pe o es o apenas es más que
una conside ación eó ica. Pues o que el P esiden e
designa y puede sepa a a los je es de los depa amen-
os, po es e lado no puede habe a aques a su p e o-
ga i a.
La acul ad de sepa a , según queda explicado, con
e e encia a los unciona ios diplomá icos, ige ambién
(i) Cons i uicón, a , 2.
°,
sec.
2.
a
, § 3
TOMO II
1
9
290
CIENCIA POLITICA
pa a odos los demás unciona ios ci iles designados o
nomb ados po el P esiden e.
La p ime a in e p e ación que da a las leyes el je e
ejecu i o en el cu so de su ejecución, puede se e isa-
da po el Cong eso median e disposiciones que las ex -
pliquen y modi iquen, y po el Pode judicial cuando en-
iende ene ju isdicción. La doc ina jacksoniana de
que cada depa amen o in e p e a la ley, no sólo p i-
me a, sino úl imamen e, no ha esis ido la p ueba de
nues a expe iencia. Es una eo ía aná quica y apenas
puede pasa de una simple a i mación en pueblos de un
sen ido polí ico an p ác ico como los de sang e y alma
eu ónica. Sin emba go, la in e p e ación del je e ejecu-
i o es ley del país mien as no la e isen nue as dis-
posiciones legisla i as o decisiones judiciales. No es an
sencillo el caso, cuando se a a de la in e p e ación de
la Cons i ución. Hay pa es de es a úl ima que puede
ejecu a el P esiden e sin el auxilio de disposiciones del
Cong eso, . g ., las unciones de la je a u a mili -
a . Así, el P esiden e puede in e p e a la Cons i u-
ción lo mismo que las leyes en el cu so de la ejecución
de las úl imas. Si con es e mo i o se susci a una cues-
ión en que hayan de en ende los T ibunales, los T i-
bunales pod án e isa la in e p e ación del je e ejecu-
i o. Si no se da ese caso, y si las dos Cáma as no pue-
den con a es a el
e o
que
in e ponga el P esiden e
con a una ley des inada a e isa su in e p e ación,
en onces és a llega a se de hecho de ini i a. Es e modo
de egula ma e ia an delicada puede acha se de
complicado y a i icioso, pe o no encie a con adic-
ciones legales. La in e p e ación úl ima en odos los
casos po el mismo Cue po se ía más sencilla, pe o
ambién pod ía se mucho más a bi a ia.
JUAN W. BURGESS
291
En cuan o al o den en que el P esiden e puede usa
los medios que le con ían la Cons i ución y las disposi-
ciones del Cong eso pa a la ejecución de las leyes, no
cabe duda de que la Adminis ación ci il o dina ia y
co ien e debe es a a ca go de los unciona ios ci iles,
de que la esis encia a la misma po indi iduos o pe-
queñas asociaciones de indi iduos debe cae bajo la ac-
ción de los T ibunales, y que, cuando al esis encia ad-
quie e las p opo ciones de insu ección o ebelión, el
je e ejecu i o es á au o izado cons i ucionalmen e pa a
ecu i a la ue za mili a . El P esiden e debe de e -
mina cuándo se con ie e en ebelión al esis encia,
y puede elegi disc ecionalmen e, en e las di e sas
a mas del Ejé ci o, la que ha de ep imi la.
IV
Es a úl ima conside ación nos lle a a las a ibucio-
nes mili a es del P esiden e.
La Cons i ución le con ie e el mando sup emo del
Ejé ci o y de la A mada de los Es ados Unidos,
y
de la.
milicia de las a ias Regiones, cuando es llamada al
se icio de la Unión (1). La Cons i ución nada dice en
pun o a o ganización de un Ejé ci o y una A mada
y no au o iza de un modo di ec o al P esiden e pa a
some e a su mando a las milicias de las Regiones.
Como hemos is o, con ie e esas acul ades al Cong e-
so. Es e ha o ganizado un Ejé ci o pe manen e y una
A mada bajo el p incipio del alis amien o olun a-
io (2), una milicia bajo la base del se icio mili a
(1)
Cons i ución, a . 2.°, sec. 2.
a
, § 1.
(2)
Leyes e isadas de los Es ados Unidos, págs. 202
y
siguien es; págs. 244 y sig.
292
CIENCIA POLÍTICA
obliga o io de odos los a ones ú iles comp endidos
en e las edades de diez y ocho y cua en a y cinco
años (1), y ha au o izado al P esiden e pa a asumi el
mando de cualquie pa e de la milicia, siemp e que, a
su juicio, lo exija el pelig o de in asión o ebelión, dic-
ando sus ó denes a aquellos je es de la milicia que le
pa ezca opo uno (2); y el T ibunal Sup emo ha decla-
ado que el P esiden e es el único juez que ha de deci-
di cuándo es menes e que se ponga bajo su mando la
milicia o una pa e de ella, y que quienquie a que des-
obedezca sus ó denes sob e es e pun o, queda some ido
a la ju isdicción del ibunal ma cial (3).
El Cong eso puede aboli esas leyes, y deja al P esi-
den e sin Ejé ci o ni Ma ina que manda ; pe o, mien-
as exis an, no puede oca legalmen e a su p e oga-
i a de eje ce el mando sup emo. La Cons i ución no
pun ualiza las a ias a ibuciones comp endidas en es a
p e oga i a. Hay que ecu i , pues, a deducciones
pa a de e mina su es e a y ca ác e . Aquí poco auxi-
lio podemos p ome e nos de la decisión judicial. Las
cues iones que es án en juego son, en su mayo pa e,
de al a polí ica. Los p incipios gene ales de la ciencia
polí ica y la p ác ica gube namen al deben se nues os
guías.
A la luz de esos p incipios di é, en p ime é mino,
que el dispone de las ue zas, así en iempo de gue a
co no de paz, es una acul ad cons i ucional del P esi-
den e. El Cong eso no es á acul ado, al c ea las ue -
zas, pa a designa las localidades a que han de se en-
(1)
Leyes e isadas de los Es ados Unidos, pág. 285.
(2)
Ibid.,
sec.
1.642.
(3)
Ma ín .
Mo ., U. S. Repo s,
12
Whea hon, 19.
JUAN W. BURGESS
293
Yiadas y en que han de pe manece . El Cong eso no
puede p e e cuándo y dónde ha án al a las ue zas
pa a echaza una in asión, ep imi una ebelión
y
ejecu a las leyes. A esas cues iones no cabe espon-
de sino según las exigencias del momen o, y su solu-
ción equie e pode disc ecional y decisión ápida . Es
una unción del je e sup emo. El mismo azonamien o
a ibui ía a és e la acul ad de hace la dis ibución del
ma e ial de gue a.
En segundo é mino, la inspección sup ema de la eje-
cución de la ley mili a en el égimen de las ue zas e-
es es y na ales es una acul ad cons i ucional del
P esiden e, pues o que la Cons i ución le manda ela
po la ejecución de oda ley sin excepciones (1).
En e ce é mino, es acul ad cons i ucional del P e-
siden e hace la gue a. No puede, como hemos is o,
decla a gue a o ensi a. Es a no puede inicia se legal-
men e sino po ac o legisla i o. En cambio el P esi-
den e puede emp ende una gue a de ensi a y ep i-
mi ebeliones sin espe a ningún acue do legisla i o ;
y
debe hace lo, si, en su opinión, lo demanda la segu -
idad del país. Pe o iníciese la gue a o no legalmen e ,
el P esiden e hace la gue a y
debe ene las a ibucio-
nes necesa ias pa a asumi an g a e esponsabilidad .
Su olun ad debe se ley, no sólo pa a las opas so-
me idas a su mando, sino pa a los habi an es del e i-
o io que sea ea o del con lic o. Den o de ese e i-
o io puede suspende odas las libe ades y gobe na
disc ecionalmen e. Po supues o, la línea que sepa a
esos e i o ios de aquellos en que no puede deci se que
impe a la gue a en un momen o de e minado, es muy
(1) Cons i ución, a .
2.°, sec. 3 .
294
CIENCIA POLÍTICA
inde inida, y la Cons i ución no designa exp esamen e
ningún ó gano que pueda aza la. El T ibunal Sup e-
mo, como hemos is o, se ha es o zado en a i ma su
ju isdicción sob e es a ma e ia, y en es ablece como
ca ac e ís ica del es ado de paz de un dis i o el hecho
de unciona no malmen e los T ibunales
(1) .
Tal solu-
ción no esis ió ni puede esis i la p ueba de la p ác i-
ca. La e dade a ciencia polí ica debe con ia ese pode
al P esiden e. Es un pode despó ico; pe o el P esiden-
e debe eje ce un pode despó ico cuando hace la gue-
a. La segu idad, quizá la ida del Es ado lo demanda.
En cua o é mino, el no b amien o y des i ución de
los o iciales del Ejé ci o y la A mada se halla ían den-
o, sin duda, de la p e oga i a del mando sup emo,
si la. Cons i ución no dispusiese o a cosa. La Cons i u-
ción es ablece' la misma egla pa a p o ee los pues os
mili a es del Ejé ci o y de la A mada que pa a p o ee
los ca gos ci iles (2), pe o ese ando el nomb amien-
o de los o iciales de la milicia a las espec i as Regio-
nes (3). La Cons i ución econoce, indudablemen e, la
acul ad de des i ui en iempo de gue a, como un
anejo necesa io de la p e oga i a p esidencial. Pe o
en iempo de paz esa exigencia no es an palma ia;
y
una ley del Cong eso p e iene que en onces ningún
o icial del Ejé ci o ni de la A mada se á des i uido sino
po sen encia de un ibunal ma cial o en conmu ación
de o a pena impues a po un ibunal ma cial (4). Sólo
el P esiden e puede conmu a al pena.
(i)
Ex pa e
Milligan, U. S. Repo s, 4 Wallace,
2.
(2)
Cons i ución, a .
2
sec. 2 .
a
,
§
2.
(3)
Ibzd.,
a .
2.°,
sec. 8.
a
, § i6.
(4)
Leyes e isadas de los Es ados Unidos, sec. 1.229.
JUAN W. BURGESS
295
V.-FACULTADES JUDICIALES DEL PRESIDENTE
La Cons i ución con ie e al P esiden e la acul ad
ilimi ada de suspende la ejecución de sen encias y con-
cede indul os po o ensas a los Es ados Unidos, sal o
en los casos de acusación po la Cáma a de Rep esen-
an es (1).
Puede, pues, hace g acia, an es o después de la con-
dena, a una pe sona o una po ción o clase de pe sonas,
condicional o absolu amen e, en la o ma que c ea
opo uno y desde el momen o que él señale (2). La p e-
oga i a de indul o comp ende ambién la de conmu-
ación, es deci : el eemplazo de una pena po o a me-
nos g a e, pe o no po o a de dis in o ca ác e (3).
VI.
-CONSEJEROS DEL PRESIDENTE
En el eje cicio de sus unciones el P esiden e puede
pedi consejo, si quie e, a los je es de los depa amen-
os minis e iales, pe o no le obliga a hace lo la Cons-
i ución .
La Cons i ución dice que el P esiden e "puede pedi
in o me po esc i o al unciona io p incipal de cada de-
pa amen o del Pode ejecu i o sob e cualquie ma e-
ia e e en e a los asun os de su incumbencia.,, Esos
unciona ios no se mencionan especialmen e en ningu-
na o a pa e de la Cons i ución, ni ienen, po i ud
de la misma, exis encia
colegiada.
El P esiden e, si le
(i) Cons i ución, a .
2.°,
sec.
2.
1
,
§ .
(2)
Ex pa e
Ga iand, U. S.
Repo s, 4 Wallace,
333; Uni-
ed S a es
.
Wilson, U. S.
Repo s, 7 Pe e s,
150.
(3)
Ex pa e
Wells, U, S. Repo s, i8 Howa d, 307,
302
CIENCIA POLÍTICA
exige que el Rey, en p esencia de las dos Cáma as le-
gisla i as, ju e gobe na con a eglo a la Cons i ución
y a las leyes. Ró ine a a de demos a que si el Rey
se negase a hace lo, su Gobie no no se ía legal, sus dis-
posiciones no end ían ue za obliga o ia y las Cáma-
as pod ían a a le como iolado de la Cons i u-
ción (1). Pa a Laband, al e és, al in e p e ación se
halla en. pugna con los p incipios gene ales del égi-
men moná quico, y dice que la doc ina de Rünne Ile
a ía a econoce a las Cáma as el de echo de des o-
na al Rey (2). No cabe duda de que Laband es á en lo
jus o. La nega i a del Rey a p es a el ju amen o sus-
ci a ía una se ia cues ión cons i ucional, pe o en la ía
del cas igo nunca pod ía llega se has a el pun o de des-
ona al Rey o conside a ilegal su Gobie no.
La ansmisión del ca go impe ial se ajus a a los
mismos p incipios. Mue o el Rey de P usia, su he e-
de o legí imo es Empe ado de Alemania sin necesidad
de ningún o o ac o, o malidad ni ce emonia.
El Rey puede abdica , si iene la capacidad exigida
pa a el caso; pe o no puede abdica sino en su he ede o
legí imo, y la abdicación ha de se o al, no pa cial (3).
Su enuncia al ono de P usia implica ía en el mismo
pun o la enuncia del ca go impe ial. No puede posee
el segundo sin ocupa el p ime o. La Cons i ución im-
pe ial dice e minan emen e que la p esidencia de la
Con ede ación co esponde al Rey de P usia, es deci :
a la pe sona que ocupe el ono.
(I) Rünne,
P eussisches S aa s ech ,
. I, págs. 588 y sig.
(2)
Laband,
Das S aa s ech s des deu schen Rezchs,
. I>
pág.
205.-
Rliane sos iene en o a pa e que el Rey no puede
se des onado, . I, pág 165.
(3)
Ronne,
ob. ci .,
. I, págs. 164 y
sig.
JUAN W. BURGESS
303
HL-LA
REGENCIA
El úl imo pun o espec o a la ansmisión del ca go
impe ial, y el más di ícil, es la cues ión que su ge caso
de una Regencia en el eino de P usia. Los a ículos 56,
57 y 58 de la Cons i ución p usiana, disponen pa a al
e en ualidad en el Es ado p usiano lo que sigue: "Si el
Rey uese meno de edad o no pudiese gobe na po
o a causa du an e la go iempo, el agnado adul o más
a ocado a la sucesión asumi á la Regencia. Inmedia a-
men e con oca á las dos Cáma as, las cuales, en sesión
común, decidi án sob e la necesidad de la Regencia. Si
no hubiese agnado adul o, y no se hubiese hecho ley
ninguna pa a esol e el caso, el Minis e io con oca á
a las dos Cáma as, y és as, en sesión común, elegi án
un Regen e„ (en el supues o , dicho se es á, de que
acue den que es necesa ia la Regencia). "Has a que el
Regen e así elegido se enca gue del Gobie no, gobe -
na á el Minis e io que exis a. El Regen e eje ce á los
Pode es eales en nomb e del Rey. Una ez ins i uida
la Regencia, ju a á, en p esencia de las dos Cáma as
eunidas, man ene in iolable la Cons i ución y gobe -
na con a eglo a ella y a las leyes. Has a que el Re-
gen e p es e ju amen o, el Minis e io exis en e es es-
ponsable de odos los ac os gube namen ales .
El Rey es mayo de edad a los diez y ocho años, y
los P íncipes de la Casa Real a los ein icua o. Ni la
Cons i ución, ni las leyes del país, ni las de la Casa
Real, de e minan la edad a que el P íncipe es elegible
pa a la Regencia. Tampoco hay ningún p eceden e di-
ec o que nos guíe. Reinne sos iene que los diez y ocho
304
CIENCIA POLÍTICA
años cumplidos capaci an pa a la Regencia, pues o que
no cabe exigi más pa a Regen e que pa a Rey (1),
La ins i ución de la Regencia en el caso de una mi-
no ía no o ece especial di icul ad. La Cons i ución
au o iza al P íncipe designado pa a la Regencia a o-
ma la inicia i a, asumi el gobie no y con oca a las
Cáma as a in de que decidan si es necesa ia la Regen-
cia; pe o el P íncipe debe hace odo eso de la mane a
p esc i a po la Cons i ución, en el a . 44, pa a odos
1 os ac os eales, a sabe : median e el Minis e io exis-
en e (2). Es algo di ícil sabe si las Cáma as pueden
decidi cons i ucionalmen e, aun siendo el Rey meno
de edad, que no es necesa ia la Regencia, o, de o o
modo, que puede gobe na el Rey meno . Cie amen e
se ía una complicación inú il es ablece una Regencia,
si no al asen más que unos días o unas semanas pa a
la mayo ía del Rey. Winne se inclina a que las Cáma-
as es án acul adas pa a eso (3).
Más di ícil es el o o caso de Regencia que ci a la
Cons i ución, a sabe : cuando el Mona ca se halla im-
pedido de gobe na . Cabe que lo es é po ci cuns an-
cias di e sas. Puede se p isione o de gue a o e se
obligado po o o mo i o a una ausencia p olongada.
Puede incapaci a se men al o ísicamen e. Puede es a
some ido a in luencias que le p i en de oda libe ad de
pensamien o y de acción. La cues ión delicada de De-
echo público es la siguien e: ¿cómo se de e mina á
cuando imponen esas ci cuns ancias una Regencia?
Se ía imposible que la Cons i ución o las leyes pun ua-
(I) Rónne,
P eussisches S aa s ech ,
. I, pág. 4go.
(2)
ibídem.
(3)
Ibídem .
JUAN W. BURGESS
305
lizasen has a qué pun o ha de es a pe u bado el Rey
o cuán o iempo ha de es a en e mo o ausen e pa a
juzga necesa ia la Regencia. La Cons i ución p usia-
na ha dado la e dade a solución del p oblema, desig-
nando un ó gano, o, más bien, ó ganos, pa a decidi
disc ecionalmen e en cada caso que ocu a. Au o iza
al P íncipe adul o más a ocado a la sucesión a oma
la inicia i a (en in eligencia, se supone, con el Minis e-
io exis en e), asumi el gobie no, con oca las Cáma-
as, some e les la cues ión de la necesidad de la Regen-
cia, y si ellas lo ap ueban en sesión común, eje ce los
Pode es eales has a que la Regencia e mine legal-
men e. Es a es una de las disposiciones más impo an-
es de la Cons i ución p usiana. O ece un camino legal
exen o de muchas di icul ades que has a aquí se consi-
de aban insupe ables en Es ados egidos moná quica-
men e . Puede u iliza se en sen idos no sospechados
quizá po sus iniciado es. Supóngase, . g ., que las
pe sonas que enían más ácil acceso ce ca del Rey Fe-
de ico III, ap o echándose de su es ado ísico, le hu-
biesen comp ome ido, a pesa suyo, en ac os y a os
al amen e pelig osos pa a el bien público y aun pa a la
exis encia del Es ado. No eo po qué es a disposición
cons i ucional no hubiese p opo cionado en onces un
medio de sal a el pelig o. Si se hubiese gene alizado
la con icción de que el pelig o e a ex emo, y si igual-
men e hubiese sido gene al y i o el deseo de e i a le,
¿qué azón cons i ucional o legal hubiese impedido al
en onces P íncipe eal asumi la Regencia, de acue do
»con el Minis e io, con oca las Cáma as, some e les la
cues ión y, con ap obación de las mismas, eje ce él
los Pode es eales? La Cons i ución deja odo lo e e-
en e a es e pun o a la decisión absolu amen e disc e-
TOMO II
20
306
CIENCIA POLÍTICA
cional de esos es ó ganos, y si ellos en cualquie ins-
an e in e p e asen el es ado de cosas a iba supues o
Como un impedimen o pe manen e pa a el gobie no
del Rey, ¿quién pod ía con adeci les legalmen e?
Rei cine llama la a ención sob e o as dos
e
en ualida-
des que exigi ían la Regencia, y a que no p o ee ex-
p esamen e la Cons i ución, a sabe : cuando mue e el
Rey sin descendencia masculina, pe o dejando encin a
a la iuda; o cuando mue e el suceso legí imo del Rey
sin descendencia masculina, pe o dejando encin a a su
iuda, y luego allece el Mona ca an es de que nazca el
u u o ás ago egio (1). El De echo alemán pa e del
supues o de que el ás ago se á a ón, y, po consi-
guien e, he ede o de la co ona. En su consecuencia,
en ez de pasa la co ona inmedia amen e, a la mue -
e del Rey, al indi iduo exis en e que enga mejo de-
echo, debe ins i ui se una Regencia, y el Regen e ha
de gobe na , po lo menos, has a que el nacimien o de-
e mine el sexo del ás ago. Si és e uese a ón, la Re-
gencia con inua ía has a su mayo edad; si uese hem-
b a, el Regen e pasa ía a se Rey.
Po supues o, el Rey, el P íncipe acul ado po la
Cons i ución pa a eje ce la Regencia, y las Cáma as,
pueden llega a un acue do ocan e a la Regencia an-
es de la mue e del Rey o en p e isión de su incapaci-
dad pa a el gobie no; pe o el Rey, po sí solo, no puede
hace nada que menoscabe los de echos cons i uciona-
les del P íncipe acul ado pa a eje ce la Regencia (2).
El Rey puede au o iza ambien a cualquie a pa a des-
pacha cie os asun os en luga de él, como
y
.
g .,
(1)
Rónne,
P eussisches S aa s ech ,
. I, pág. 489.
(2)
Rellane,
ob. ci .,
pág. 492.
JUAN W. BURGESS
307
ma cie os Reales dec e os; pe o es o no debe ex e-
ma se has a el pun o de con e i se en una Regencia,
y sólo es álido du an e la ida del Rey que lo dispone,
y no da ningún de echo al agen e con a el Rey.
El a . 57 de la Cons i ución, que p o ee el caso en
que no exis a agnado adul o y no se haya dispues o
nada ace ca de la Regencia, es de g an impo ancia, e
imp ime al sis ema p usiano un sello p o undamen e
legal. Au o iza al Minis e io exis en e pa a oma la
inicia i a y con oca las Cáma as. Las Cáma as en-
onces, ac uando unidas, es án e es idas de pode es
disc ecionales pa a decidi sob e la necesidad de la Re-
gencia. En caso de que decidan la cues ión de un modo
a i ma i o, la Cons i ución les manda elegi un Regen-
e, sin obliga las a ci cunsc ibi se a una amilia, linaje
o
clase (1). El único lími e es que han de elegi una sola
pe sona, no un Consejo o Di ec o io, y ese lími e no se
consigna en la Cons i ución, sino que se in ie e de los
p incipios gene ales del sis ema y de los é minos de!
a . 57 (2).
En odos los casos el Regen e debe p es a ju amen-
o de gobe na con a eglo a la Cons i ución y a las le-
yes. Si se negase o no se p eocupase de hace lo, no me
pa ece que su Gobie no uese conside ado ilegal (3);
pe o no pod ía hace nada en lo ocan e a la composi-
ción de su Minis e io. Según el p ecep o cons i ucional,
el Minis e io nomb ado po su p edeceso con inú-1 en
el Pode y es esponsable de odos los ac os gube na-
(I) Schulze,
Das S aa s ech des KóWi g eichs P eussen,
pá-
gina 48.
(2)
Ibzdem.—Rónne,
ob. ci .,
. I, pág. 492.
(3)
Ró me dice que eso equi ald ía a una enuncia de la
Regencia, . I, pág. 493.
308
CIENCIA POLÍTICA
men ales has a que el Regen e p es e
j
u amen o. La
cues ión de si, en el supues o de
p
onuncia se las Cá,
o a as con a la necesidad de la Regencia, debe ían
conside a se como ilegales los ac os ealizados po el
agnado adul o an es de adop a se la decisión, es un
pun o sob e el cual no encuen o nada que me ilus e
en la Cons i ución, ni en las leyes, ni en los p eceden-
es, ni en las opiniones de los a adis as.
La Regencia concluye na u almen e cuando cesan
las ci cuns ancias que la mo i an. Caso de que uese
dudoso si habían cesado las ci cuns ancias, o caso de
que el Regen e a ase de segui gobe nando ue a del
pe íodo legal, ni la Cons i ución ni las leyes p esc iben
la mane a de esol e la cues ión , ni hay p eceden es
ampoco. A juzga po analogía con o os p incipios
cons i ucionales, pa ece que el Rey mismo, de acue do
con el Minis e io, pod ía con oca las Cáma as jun as
y some e les la cues ión. Cla o es que el Regen e mis-
mo, si quie e, puede some e la cues ión a las Cáma as,
y
cuando la Regencia e mina po hace se Rey el Re-
gen e, no se e ía en es o di icul ad ninguna (1).
El Regen e eje ce odos los pode es polí icos y gu-
be namen ales dei Rey; pe o no lle a el i ulo ni posee
la majes ad pe sonal del Rey (2). Sin emba go, mien-
as es Regen e, es in iolable e i esponsable, y des-
pués de la Regencia no puede exigí sele esponsabili-
dad po sus ac os du an e la misma (3).
La cues ión pe inen e a nues o asun o, y a que si -
e de p elimina es a explicación algo ex ensa, es si el
(i) Rbnne,
P eussisches S aa s ech ,
.
I.
0
, pág.
494.
(2)
.
Ibi d.,
. I.°,
pág. 493.
(3)
Schulze,
S aa s ech des
Kánig eich
s
P eussen,
pág
.
5o.
JUAN W. BURGESS
309
Regen e de P usia es ambién Regen e del Impe io. Los
é minos en que es á concebida la cláusula de la Cons-
i ución impe ial no obligan a es a in e p e ación, y
Rünne opina que, en el caso de habe en P usia una Re-
gencia, la cues ión impe ial debe de e mina se po
una ley impe ial. Rónne sos iene que los ac os de las
Cáma as p usianas al decidi la necesidad de una Re-
gencia o elegi el Regen e, o los del Minis e io p usia-
no al con oca las Cáma as y eje ce los pode es ea-
les has a la elección del Regen e, no pueden ene ali-
dez ninguna pa a el Impe io (1). Laband sos iene, a la
in e sa, que el de echo a las unciones impe iales es
una p e oga i a de la co ona, a no se po e o ma de
la Cons i ución impe ial; que la cues ión de quién ha
de eje ce las p e oga i as es un asun o pu amen e
in e io del Es ado p usiano; y, po consecuencia, que
la pe sona a quien la Cons i ución y las leyes del Es a-
do p usiano con ie an el eje cicio de esas p e oga i-
as, pe manen e o empo almen e, eje ce,
ipso ju e,
las unciones impe iales (2). Esa es, a odas luces, la in-
e p e ación ec a. Cualquie a o a, no sólo iola ía el
lógico azonamien o ju ídico, sino que conduci ía a'un
dédalo de di icul ades p ác icas. Po ejemplo: si, caso
de una Regencia en P usia, el Regen e no poseyese las
acul ades impe iales, nadie las posee ía has a que e-
sol iese es e pun o una enmienda a la Cons i ución;
pe o el Regen e de P usia da ía segu amen e ins uc-
ciones a
los
diez y sie e ep esen an es de P usia en el
Consejo Fede al pa a que se opusiesen a cualquie p o-
(i) Ronne,
Das S aa s ech des Deu schen Reiches,
. 1, pá-
ginas 225 y sig.
(2) Laband,
Das S aa s ech des Deus chen Reiches,
, I, pá-
ginas 203
y sig.
310
CIENCIA POLÍTICA
yec o
de e o ma que le excluyese a él del ca go impe-
ial, y esos diez y sie e o os impedi ían al e o ma.
Es deci : el Regen e, de un modo legal, pod ía p oduci
un la go in e egno en el Impe io si se echazase su
gobie no den o de él. Lo p opio puede deci se espec-
o a la Adminis ación del Impe io po el Minis e io
p usiano, si, a al a de agnado adul o, el Minis e io u-
iese que enca ga se del gobie no de P usia has a que
las Cáma as eligiesen Regen e y és e p es a a ju a-
men o.
No eo a ada en ninguna pa e la cues ión de si el
mismo Empe ado -Rey pod ía hace se ep esen a po
una pe sona en el Gobie no de P usia y po o a en el
del Impe io. Yo c ee ía que no, pues o que eso es a ía
en pugna con los p incipios undamen ales de las ins-
i uciones moná quicas, La Cons i ución del Impe io y
las del Es ado p usiano callan sob e es e pun o; y en el
único p eceden e que enemos —el de 4 de Junio a 5 de
Diciemb e de 1878— la ep esen ación en ambas es e-
as se con i ió a una sola pe sona, y a la pe sona que
enía de echo a eje ce la Regencia, caso de se nece-
sa ia en ida del Empe ado -Rey, y a ocupa el ono
de P usia y el pues o de Empe ado después de su
mue e.
1V.--PRIVILEGIOS DEL EMPERADOR
La Cons i ución impe ial gua da silencio absolu o
sob e los p i ilegios del Empe ado . Como Rey de
P usia, el a . 43 de la Cons i ución p usiana decla a
in iolable su pe sona, y el mismo ca ác e debe acom-
paña le como Empe ado .
CAPÍTULO VI
Facul ades del Empe ado .
1.-ATRIBUCIONES DIPLOMÁTICAS
El a . 11 de la Cons i ución impe ial con ie e al
Empe ado la acul ad de ep esen a al Impe io in e -
nacionalmen e, au o izándole a es e in pa a en ia y
ecibi Embajado es, pa a celeb a con enios, a ados
y alianzas con las po encias ex anje as, y pa a decla-
a la gue a y hace la paz. Pe o si los a ados ocan
a cualquie ma e ia egulada, ya po una ley impe ial,
cons i ucional u o dina ia, en onces se necesi a el con-
sen imien o del Consejo Fede al pa a su conclusión, y
ambién el de la Die a pa a su alidez; asimismo es ne-
cesa io el consen imien o del Consejo Fede al pa a oda
decla ación de gue a o ensi a (1). Es as es icciones
de la acul ad de hace a ados y decla a la gue a son
de mucha impo ancia y anscendencia. P e ienen,
en p ime é mino, cualquie con lic o que pueda su gi
en e los a ados y la Cons i ución o las leyes, exigien-
do el consen imien o del Pode e o mado pa a los a-
ados que a ec en a una disposición cons i ucional, y el
(1) Cons i ución impe ial, a .
318
CIENCIA POIATIC A
gún él, esa es incumbencia de los di e sos Gobie nos
egionales, bajo la inspección sup ema del Empe ado .
En el eje cicio de es a acul ad, el
E
mpe ado no pue-
de dic a ó denes a los unciona ios
d
ependien es de
los Gobie nos egionales; debe di igi se sólo a los je es
ejecu i os de esos Gobie nos, y, si és os esis en o ha-
cen caso omiso de las ó denes impe iales, no iene más
ecu so que el indicado en el a . 19 de la Cons i ución,
el cual dice que, cuando los miemb os de la Con ede-
ación dejen de cumpli sus debe es pa a con la misma
se les puede compele a cumpli los. Pe o la coe ción
ha de se ap obada po el Consejo Fede al an es de
que el Empe ado p oceda a eje ce la (1). Las acul a-
des inmedia as que posee el Empe ado en ma e ia de
Adminis ación ci il son excepciones de la egla gene-
al, y sólo las iene po disposiciones especiales de la
Cons i ución, o en i ud de las leyes hechas de acue -
do con la Cons i ución (2). Esas acul ades ex ao dina-
ias en ma e ia de Adminis ación ci il, comp enden:
1. La inspección de la ecaudación de las con ibu-
ciones impe iales. La Cons i ución dispone sob e es e
pun o que la ecaudación de las con ibuciones impe-
iales, encomendada a empleados de las Regiones, se
halla á bajo la inspección sup ema del Empe ado ,
quien puede ag ega , al e ec o, a las o icinas egiona-
les empleados impe iales. Es deci : el Empe ado no se
e educido en es a ma e ia a en ende se simplemen e
con los je es de los espec i os Gobie nos egionales,
sino que, median e sus p opios agen es, puede inspee
(1)
Cons i ución impe ial, a . 19.—Comp. Laband,
Das
S aa s ech des
deu schen Reiches,
colección Ma qua dsen, pá-
ginas
102
y sig.
(2)
Laband,
ob. ci .,
págs,
102
y sig.
'91')
ieú
11111
je
Em
es
ad
o
p
d
ci
lc
JUAN W.
BURGESS
319
ciona las ope aciones de los empleados egionales e
in o ma ace ca de ellas al Consejo Fede al, a in de
que es e Cue po, si uese p eciso compele a un miem-
b o del Impe io a cumpli sus debe es pa a con la Con-
ede ación, posea los da os necesa ios de uen es impe-
iales (1). Es e p ecep o no se aplica a la ecaudación
de los impues os sob e los alcoholes y las ce ezas en
Ba ie a, Wü enbe g y Baden. En es as Regiones el
Empe ado no puede in e eni en el asun o más que
con a eglo al p incipio gene al a iba mencionado, si
es que puede in e eni de algún modo (2).
2.
La di ección de la adminis ación pos al y ele-
g á ica del Impe io. La Cons i ución dice que el Empe
ado end á la "di ección sup ema„ de la adminis a-
ción pos al y eleg á ica del Impe io; que pod á dic a
los eglamen os e e en es a la misma; que nomb a á
odos los empleados necesa ios pa a el desempeño de
es a sup ema di ección, y que odos los unciona ios
empleados en esos se icios se hallan obligados a obe-
dece las ó denes impe iales. No obs an e, la Cons i u-
ción ese a a las Regiones el nomb amien o de odos
los demás empleados de Co eos y Telég a os no com-
p endidos en la ca ego ía de unciona ios di ec i os su,
pe io es (3). Además, Ba ie a y Wü enbe g, no sien-
do en iempo de gue a, se eximen de esa in e ención
del Empe ado (4).
3.
El Empe ado puede ija las a i as de e oca-
iles sob e cie os a ículos de alimen ación en iem-
pos de penu ia . La Cons i ución dice que, en ese caso,
(i) Cons i ución impe ial, a . 36.
(2)
Ibid
ad. 35.
(3)
Ibi d. ,
a . 50.
(4)
Ibld.,
a ,
52.
:3 2 0
CIENCIA POLÍTICA
sob e odo cuando se enca ezcan ex ao dina iamen e
los í e es, los e oca iles anspo a án el igo, la
ha ina, las pa a as y las legumb es a una a i a educi-
da, que ija á el Empe ado a p opues a de la Comisión
compe en e del Consejo Fede al. Esa a i a, sin emba -
go, no pod á se in e io a la más baja de las es able-
cidas pa a las p ime as ma e ias po la emp esa de que
se a e (1). Ba ie a se exime aquí ambién de esa in e -
ención del Empe ado (2).
La Cons i ución acul a al Pode legisla i o impe ial
pa a au o iza la cons ucción de e oca iles impe ia-
les en in e és de la de ensa y de las comunicaciones
gene ales. No hay que deci que esos e oca iles los
adminis a ía inmedia amen e el Empe ado , pe o ha-
ía al a una disposición del Pode legisla i o pa a
con e i le esa acul ad (3) .
4. Las acul ades ex ao dina ias del Empe ado en
el dominio de la Adminis ación ci il comp enden,
inalmen e, la del gobie no local inmedia o de Alsacia-
Lo ena. Es a acul ad del Empe ado no se apoya en
una disposición cons i ucional, sino en una ley ap oba-
da po el Pode legisla i o del Impe io en 9 de Junio de
1871, la cual dice que el Empe ado eje ce á los pode-
es del Gobie no en Alsacia-Lo ena (4). En i ud de
es a ley, el Empe ado iene en sus manos la legisla-
ción especial pa a Alsacia-Lo ena cuando no eje ce sus
acul ades sob e el asun o el Pode legisla i o impe ial,
(1)
Cons i ución impe ial, a . 46.
(2)
Ibid.,
a . 46.
(3)
Ibid.,
a . 41.
(4)
Bole ín legisla i o del Impe io, 1871, núm.
25,
página
212;
Die S aa sgewal in Elsass und Lo h ingen üb de Kaise
aus.
JUAN W. BURGESS
321
y
di ige inmedia amen e la Adminis ación local de ese
e i o io (1).
El Empe ado nomb a y sepa a odos los unciona-
ios de su adminis ación o dina ia o ex ao dina-
ia (2); pe o odas sus ó denes y odas sus disposiciones
con espec o a los mismos deben dic a se en nomb e
del Impe io y equie en, pa a se álidas, la i ma del
Cancille — egla que asegu a la i esponsabilidad del
Empe ado (3).— Se excep úan de es e p incipio gene-
al los unciona ios judiciales del Impe io. Es os son
nomb ados po el Empe ado , pe o a p opues a del
Consejo Fede al, y poseen sus ca gos de po ida, aun
con a la olun ad del Empe ado (4). La acul ad im-
pe ial de nomb a los jueces se unda en una ley hecha
po el Pode legisla i o del Impe io, no en la Cons i u-
ción. Lo mismo ocu e con la p e oga i a de indul o.
La Cons i ución se limi a a con e i acul ades al Pode
legisla i o impe ial pa a es ablece el sis ema judicial
del Impe io (5).
1V.
—
FACULTADES MILITARES DaL EMPERADOR
En la es e a de la Adminis ación mili a , la Cons i-
ución alemana hace más concesiones al Empe ado .
(1)
Leoni,
S aa s ech de Reichslande Elsass Lo h ingen
colección Ma qua dsen, págs. 23o y sig.—Schulze ,
Leh buch
des deu schen S aa s ech s,
lib. II, págs.
377
y
sig.
(2)
Cons i ución impe ial, a . 18.
(3)
lbid.,
a . 17.
(4)
Ley
de o ganización judicial,
§
127:
De F asiden , die
Sena sp asi a'en en und die R& he we den aus Vo schlag des
Bunde a hes an dem Kaise e nann .--Ibid.,§
6:
Die E nen-
nung de Rich e e ols au Lobenzei .
(5)
Cons i ución impe ial, a .
4.°, § 13
TOMO II
21
322
CIENCIA POLÍTICA
Es na u al y necesa io. En la o ganización mili a del
Es ado no iene cabida el ede alismo. Aquí
-
el e da
de o p incipio de una polí ica acional y
p
ác ica es la
más es echa cen alización. Con odo, aún no se ha
ealizado plenamen e es e p incipio en el sis ema
alemán.
1. La Cons i ución con ie e al Empe ado el mando
del Ejé ci o de odo- el Impe io, así en iempo de paz
como de gue a (1). Impone a odas las opas el debe
de absolu a obediencia a las ó denes del Empe ado (2).
Facul a a és e pa a o ganiza el Ejé ci o (3), pa a nom-
b a el je e de cada con ingen e, los o iciales que man-
den opas de más de un con ingen e y los comandan-
es de las o alezas, y some e a la ap obación del Em-
pe ado los nomb amien os de gene ales que hagan
las Regiones den o de los con ingen es espec i os (4).
Los demás nomb amien os los hacen independien e-
men e las Regiones. Tales son las eglas gene ales,
pe o hay excepciones a a o de Ba ie a y de Wü en-
be g (5).
Las opas bá a as cons i uyen un Ejé ci o apa e
den o del Ejé ci o alemán. El Rey de Ba ie a nomb a
odos los o iciales del mismo, sin necesidad de a i ica-
ción impe ial. Las opas bá a as se hallan bajo el
mando exclusi o del Rey de Ba ie a en iempo de paz;
pe o en cuan o p incipia la mo ilización pa a la gue a
quedan bajo el mando sup emo del Empe ado , y desde
(i) Cons i ución impe ial, a . 63.
(2)
Ibid.,
a . 64.
(3)
ad, 63.
(4)
Ibid.,
a . 64.
(51 T a ado
de alianza con Ba ie a, de
23
de No iemb e
de 187o, III.
JUAN W.
BURGESS
323
en onces has a el es ablecimien o de la paz deben p es-
a le obediencia absolu a. La mo ilización se e ec úa
po o den del Empe ado ; pe o la o den debe di igi se
al Rey de Ba ie a y da se po él di ec amen e a las o-
pas bá a as (1). Si el Rey de Ba ie a dejase de ans-
mi i la, no queda más ecu so que el indicado en el a -
ículo 19: la coe ción o ada po el Consejo Fede al y
eje cida po el Empe ado . Es e iene la acul ad y el
debe de inspecciona en odo iempo las opas bá a-
as (2).
Las opas de Vü enbe g o man un Cue po de ejé -
ci o apa e, bajo el mando inmedia o del Rey de Vü -
enbe g, pe o bajo el mando sup emo del Empe ado ,
así en iempo de paz como de gue a. El Rey de Vü -
enbe g nomb a odos los o iciales de ese Cue po, x-
cep o los comandan es de las o alezas; pe o los nom•
b amien os de los o iciales supe io es necesi an la a i-
icación del Empe ado . Las opas de Vü enbe g de-
be i obediencia absolu a a las ó denes del Empe ado ;
pe o és e no puede da les ninguna en iempo de paz sin
1
a ap obación del Rey, sal o pa a gua nece las o i-
icaciones me idionales u occLen ales de Alemania. El
Empe ado iene el de echo y el debe de inspeccima
en odo iempo las opas wü enbu guesas(3).
2. La Cons i ución con ie e al Empe ado el mando
sup emo de la A mada. La acul ad pa a o ganiza la,
pa a nomb a a odos sus o iciales,
y
pa a exigi les, lo
(i) T a ado de alianza con Ba ie a de 23 de No iemb e de
187o, III.
(2)
Ibi dem.
(3)
Con enio mili a con Wü enbe g de
21
y 25 de No-
iemb e de 1870, a ildido
al a .
68 de
la
Cons i ucion impe
ial.
324
CIENCIA POLÍTICA
mismo que a los homb es, el
ju
amen o de
o
bedien-
cia (1).
3.
La Cons i ución con ie e al Empe ado la acul,
ad de e igi o i icaciones den o del e i o io del
Impe io, excep o en Ba ie a (2).
4.
En caso de una insu ección o ebelión en cual-
quie pa e del Impe io, la Cons i ución au o iza al
Empe ado pa a decla a esa pa e en es ado de si io,
es deci : pa a gobe na en el ín e in como je e sup e-
mo del Ejé ci o y median e los o iciales del mismo (3).
Ba ie a se exime de la acción de es e pode (4).
V.-EL CANCILLER IMPERIAL
La Cons i ución exige que odos los ac os o iciales
del Empe ado , excep o los del mando mili a , lle en
la i ma del Cancille , el cual asume de ese modo la
esponsabilidad de los mismos (5). El Empe ado es,
pues, i esponsable, y, como ya he indicado, pe sonal•
men e in iolable po su ca ác e como Rey de P usia.
La Cons i ución no decla a an e quién es esponsa-
ble el Cancille , ni dispone nada en cuya i ud puedan
exigi esponsabilidad ninguna los Cue pos legisla i-
os. No ienen la acul ad de acusa ; y nadie piensa
que un o o de censu a aca ee como consecuencia
necesa ia la dimisión del Cancille .
(1)
Cons i ución
impe ial, a .
53.
(2)
Ibid.,
a . 65.
(3)
Ibid.,
a . 68,
(4)
T a ado de alianza con Ba ie a de 23 de No iemb e
de
187o.
(5)
Cons i ución impe ial, a . i 7. —Schulce,
Lch buch des
deu schen S aa s echs ,
lib.
II,
pág.
93.
JUAN W. BURGESS
325
La ley de 17 de Ma zo de 1878 (1) au o iza al Em -
pe ado pa a nomb a , a p opues a del Cancille , un
sus i u o o ep esen an e del mismo, que puede i ma
los ac os del Empe ado cuando el Cancille se halle
imposibili ado de hace lo. La sus i ución puede enco-
menda se a una o a ias pe sonas, asumiendo cada una
en el segundo caso la esponsabilidad de una es e a de -
e minada de la Adminis ación. Esas pe sonas deben
elegi se de en e los je es de los depa amen os admi-
nis a i os. La ley au o iza al Cancille pa a eanuda
sus unciones en cualquie momen o, en odo o en pa -
e, según es ime con enien e. Es a ley debe conside -
a se como cons i ucional, pues o que modi ica la Cons -
i ución. Puede se el o igen de una o ganización cole-
giada de los je es de los depa amen os adminis a i os,
aunque no en aha necesa iamen e al consecuencia.
El Cancille puede impedi lo siemp e, lo mismo que el
Empe ado . Se necesi a ía el asen imien o de ambos.
Es e iden e que en el sis ema alemán, a semejanza
del de los Es ados Unidos, no exis e el Gobie no pa -
lamen a io ni la esponsabilidad minis e ial, El Canci-
lle o sus sus i u os son se ido es del Empe ado y
esponsables an e él exclusi amen e .
(1) Bole ín legisla i o
del Impe io, 1878, pág.
7.
CAPITULO VII
La cons i ución del Pode ejecu i o en F ancia.
I.-LA ELECCIÓN DEL PRESIDENTE
Según la Cons i ución, el P esiden e se á elegido po
un Colegio elec o al, compues o de los miemb os de
las dos Cáma as legisla i as (1). Requie e que ese Co-
legio sea con ocado pa a es e in un mes, po lo me-
nos, an es de la expi ación de cualquie pe íodo p esi-
dencial (2). No decla a exp esamen e quién hab á de
con oca le, pe o se da po supues o que ha de se el
P esiden e del Senado, de acue do con el P esiden e de
la Cáma a de Dipu ados. Si no lo hiciese, la Cons i u-
ción dispone que ese Cue po se eúna po de echo p o-
pio, pa a p ocede a la nue a elección, quince días an-
es de e mina el pe iodo p esidencial co ien e (3). En
caso de mue e
o
enuncia del P esiden e, la Cons i u-
ción o dena la inmedia a unión de los dos Cue pos le-
gisla i os pa a cons i ui el Colegio elec o al (4). Si en
(i) Ley cons i ucional de
25 de
Feb e o de 1875, a .
2.°,
§ 1.
(2)
Ley cons i ucional de 16 de Julio de 1875, a . 3.°,
§ I.
(3)
Ibid.,
a .
3•
0
,
§
2.
(4)
Ibid.,
a . 3.°, § 3.
JUAN W. BURGESS
327
el momen o de ocu i la acan e se hallase disuel a la
Cáma a de Dipu ados, la Cons i ución o dena la cele-
b ación inmedia a de nue as elecciones y la inmedia a
eunión del Senado (1).
La Cons i ución p esc ibe que, cuando los dos Cue -
pos legisla i os se cons i uyan en Colegio elec o al, o -
men la Mesa el P esiden e, el Vicep esiden e
y
los Se-
c e a ios
del Senado (2).
En in; la Cons i ución p esc ibe que el P esiden e se
elija po mayo ía absolu a de los o os del Colegio, es
deci , po una mayo ía de odo el núme o legal de los
miemb os del Colegio (3).
La Cons i ución no p ecep úa nada más espec o al
p ocedimien o. Deja a la inicia i a del Colegio mismo
la decisión de las es an es cues iones. Los p eceden es
es ablecidos po la p ác ica son: que no haya deba e, y
que el Consejo de Minis os del úl imo P esiden e ans
mi a en seguida al elegido el esul ado de la elección (4).
Una ley de e mina que el Colegio elec o al se eúna en
Ve salles (5).
II.-CONDICIONES PARA LA PRESIDENCIA
La Cons i ución no exige ninguna. Lo que hace es
decla a una incapacidad: excluye a los miemb os de
cualquie a de las amilias que han einado en F an-
(1)
Ley cons i ucional de
16 de Julio
de
1875, a .
3 .°,
§ 4,
(2)
Ibid.,
a .
§ 2.
(3)
Ley cons i ucional de 25 de Feb e o de 1875, a . 2.°,
§ 1.
(4)
Le:yes cons i ucionales y o gánicas de la República an-
cesa,
po
M. E. Pie e, pág.
25, no a.
(5)
Ley de 22 de Julio de 1879, a .
3 0
0
, §
2.
334
CIENCIA
POLÍTICA
p esc ibe la o ma de ese consen imien o, y la p ác ica
no ha exigido la o ma de una ley. En la
e
xpedición de
1881 con a Túnez, y en la de 1884 con a el Tonkin,
no se hizo decla ación de gue a en o ma de ley. Los
miemb os de las Cáma as que se oponían a esas expe-
diciones decla a on que el P esiden e había in ingido
la Cons i ución al hace ales gue as, pe o la mayo ía
apoyó las ideas del Minis e io en ambos casos, a sabe :
que el o o de con ianza dado al Gubie no y la conce-
sión de c édi os pa a el a mamen o y anspo e de las
opas e an o mas cons i ucionales de ap obación de
la gue a o ensi a (1). C eo que esos p eci den es es a-
blecen o o p incipio, a sabe : que la ap obación ul e-
io de las Cáma as absuel e al P esiden e de oda es-
ponsabilidad po sus ac os. Cla o es que un P esiden e
que hace la gue a sin au o ización de las Cáma as
con ae una g a e esponsabilidad; pe o puede habe
ci cuns ancias en que se ea obligado a asumi la, so
pena de expone a su país a un daño i epa able.
C eo que es a cláusula de la Cons i ución e ige al
P esiden e en je e sup emo del Ejé cK) y de la A ma -
da. Es és a, a mi
-
e , una consecuencia necesa iamen-
e implíci a.
2. La Cons i ución acul a al P esiden e pa a nom-
b a y manda Embajado es, En iados
y
Cónsules á
los Es ados ex anje os (2), y pa a ecibi a los Emba-
jado es, En iados y Cónsules de los Es ados ex anje-
os (3). Tiene así la acul ad de econoce la indepen-
(I) Lebon,
Das S aa s ech de anzósischen Republik,
págs.
4
6
y
sig.
(2)
Ley cons i ucional de
25
de Feb e o de 1875, a . 37,
§4
(3)
Ibid.,
a .
3 °, § 5.
JUAN
W. BURGESS
335
dencia de un Es ado ex anje o y su de echo a se con-
side ado como un miemb o de la comunidad in e na-
cional. En lo que oca a en ia ep esen an es ance -
ses a un Es ado de e minado, las Cáma as pueden li-
mi a su acción, negándose a c ea las plazas y a o a
las do aciones; pe o, en lo que oca a ecibi ep esen-
an es de un Es ado ex anje o, la Cons i ución no le
pone lími e ninguno. La Cons i ución pa ece mi a es a
p e oga i a como cues ión de pu a ce emonia; la en-
laza en el ex o con el de echo de p esidi las solemni-
dades nacionales.
3. La C ins i ución acul a al P esiden e pa a nego-
cia y a i ica odos los a ados y con enios con las
Po encias ex anje as (1). Pe o los a ados de paz, los
de come cio, los que a ec an a los ecu sos o al e i o-
io del Es ado, y los ela i os al es ado de las pe sonas
y al de echo de p opiedad de los anceses en el ex-
anje o, deben se o ados po las dos Cáma as an es
de que el P esiden e de la República pueda a i ica los
cons i ucionalmen e (2); y si un Es ado ex anje o ce-
ase con el P esiden e un a ado que a ec a a a cual-
quie a de esos pa icula es sin la ap obación del Pode
legisla i o, F ancia no se halla ía obligada a cumpli le
po ningún p incipio de De echo in e nacional. El Es-
ado ex anje o, al a a con el P esiden e ancés,
es á obligado a conoce la ex ensión de las acul ades
que la Cons i ución le o o ga. Casi odos los a ados
que pueden concebi se implica ían alguno o algunos de
esos pun os; po lo mismo, al a a con el Gobie no
ancés, es p uden e pedi la ap obación de las Cama-
(i) Ley cons i ucional de /6 de Julio de 1875 a . 8.°,
§ i.
(2)
Ibid.,
a . 8,°,
§
2.
:336
CIENCIA POLÍTICA
as pa a odo lo que se es ipule con el je e del Pode
ejecu i o. En odos los casos la Cons i ución. impone al
P esiden e el debe de da cuen a a las Cáma as de sus
ac os
y
es ipulaciones en cuan o lo pe mi an el in e és
y
la segu idad del Es ado (1).
II.
—
FACULTADES DEL PRESIDENTE CON RESPECTO
A LA LEGISLACIÓN
1.
La Cons i ución acul a al P esiden e pa a con-
oca a las Cáma as en casos ex ao dina ios, y le im-
pone el debe de hace lo cuando lo pidan ambas Cáma-
as po mayo ía absolu a (2). Le con ie e la acul ad de
suspende las sesiones po dos eces du an e una mis-
ma legisla u a. Pe o ninguna suspensión ha de p olon-
ga se más de un mes (3), y la legisla u a debe du a
cinco meses, po lo menos, cada año, sin con a las sus-
pensiones dec e adas po el P esiden e (4).
2.
Según la Cons i ución, el P esiden e decla a ce-
ada la legisla u a. No puede hace lo cons i ucional-
men e, a ándose de una legisla u a o dina ia, has a
que haya anscu ido el pe íodo mínimo de cinco me-
ses (5).
3.
Según la Cons i ución, el P esiden e, de acue do
con el Senado, puede disol e la Cáma a de Dipu ados
en cualquie iempo, y an as eces como lo juzgue
(i) Ley cons i ucional de 16 de Julio de 1875, a . 8.°, §
2.
(2)
Ibid.,
a .
2.°, § I.
(3)
Ibid., a .
2.°, § 2.
(4)
Ibid.,
a .
I.
°, § 2.—Lebon,
Dds
S aa s ech de au-
zjsischen Republik,
pág. 48.
(5)
Ley cons i ucional de i6 de Julio de 1875, a . I.% §
2.
—Lebon,
Das S aa s ech de anzdszschen Republik,
pág. 48-
JUAN W. BURGESS
337
opo uno pa a el bien del Es ado (1). Na u almen e,
du an e el pe íodo de disolución el Senado no puede
unciona como Cue po legisla i o. La disolución de la
Cáma a baja implica la clausu a de la al a (2). El obje-
o de la disolución es pode conoce la opinión de los
elec o es sob e una cues ión dada. Po consiguien e, la
Cons i ución p ecep úa que las nue as elecciones se
e i iquen den o del plazo de dos meses a con a des-
de la echa de la disolución, y que la nue a Cáma a se
eúna a los diez días de e minadas las elecciones (3).
Es debe del P esiden e p ocu a que se cumplan esos
p ecep os.
4. La Cons i ución acul a al P esiden e pa a p o-
pone a las Cáma as que se cons i uyan en Asamblea
Nacional a in de e isa las leyes cons i ucionales (4);
pe o, si ellas se nega an, la Cons i ución no da medios
al P esiden e pa a consegui su p opósi o. Si se negase
sólo la Cáma a de Dipu ados y accediese el Senado, el
P esiden e, de acue do con es e úl imo, quizá pod ía
eje ce p esión sob e la p ime a con la amenaza de la
disolución,
y
aun pod ía dec e a la disolución, de
acue do con el Senado, a in de deja que hablasen los
elec o es.
5. La Cons i ución con ie e al P esiden e la inicia i-
a de las leyes, en unión con los miemb os de las dos
(1)
Ley
cons i ucional de
25 de Feb e o de 1875, a . 5.0,
§ 1.
(2)
Lebon,
ob. ci .,
págs. 48 y sig.—Ley cons i ucional de
16 de
Julio de
1875, a . i.°, §
2.
(3'
Ley cons i ucional de 25 de Feb e o de 1875, a . 5.°,
§ 2,
modi icado po la ley cons i ucional de
13 y 14 de Agos o
de 1884, a . .°
(4) Ley cons i ucional de
25
de Feb e o de
1875, a . 8.°,
§ I
TOMO
II
22
338
CIENCIA POLÍTICA
Cáma as (1). Debe p esen a a és as sus
p oyec os po
conduc o de un Minis o (2). Puede p esen a los p ime-
o a la que él quie a, a menos de a a se de p oyec os
inancie os, en cuyo caso debe en ia los an es a la Cá-
ma a de Dipu ados (3). Puede hace que expliquen y
de iendan sus p oyec os an e las Cáma as, no sólo los
Minis os, sino comisionados nomb ados especialmen-
e po él pa a ese in (4).
6.
La Cons i ución le acul a pa a pedi a las Cá-
ma as que delibe en de nue o sob e una ley ap obada
po ellas (5). La pe ición debe di igi se den o del pla-
zo que concede la Cons i ución pa a p omulga la ley,
y ha de o mula se en mensaje mo i ado. Las Cáma as
no pueden nega se cons i ucionalmen e a la nue a de-
libe ación; pe o la oposición p esidencial debe cede
an e una nue a ap obación de la ley po la mayo ía
o dina ia.
7.
La Cons i ución con ie e al P esiden e la acul ad
de p omulga las leyes (6). Deja a su disc eción la ma-
ne a de p omulghslas; pe o exige que la p omulgación
no se dila e más de un mes a pa i de la echa en que
se le ansmi a la ley de ini i amen e adop ada po las
Cáma as, ni más de es días cuando las dos Cáma as
hayan o ado la u gencia de la p omulgación (7). Yo
supongo que puede o a se la u gencia espec o de le-
yes que es én ya en pode del P esiden e y que no ha
(I) Ley cons i ucional de 25 de Feb e o de 1875, a . 3.°,
§
I.
(2)
Ibid ,
de 16 de J dio de 1875, a . 6.°, § 1.
(3)
Ibid .,
de 24 de
Feb e o de 1875, a .
,
8.°
(4)
Ibid.,
de 16
de Julio
de 1875, a . 6.°, §
2.
(5)
Ibid ,
a .
7.° §
2.
(6)
Ibid.,
de 25 de Feb e o de 1875, a . 3.°, § I.
(7)
Ibid.,
de
16 de Julio de 1875, a . 7.
0
, §
al
p o
I S
ue
JUAN W. BURGESS
339
yan sido decla adas u gen es po las Cáma as en el
momen o de la ami ación, y que el P esiden e debe
obedece siemp e esa exigencia. Lebon, que en la e-
cha en que esc ibía e a je e del Gabine e del p esiden-
e del Senado, dis ingue en e p omulgación y pub
l
ica-
ción de las leyes. Pa a él, la p omulgación en el sis e-
ma ancés es el dec e o en que el P esiden e decla a
que la ley ha sido hecha en debida o ma y o dena su
ejecución (1), mien as que la publicación es la inse -
ción de la ley en el
Dia io O icial (2).
Yo no eo esa
di e encia en la Cons i ución misma. Me pa ece que
es a úl ima conside a la publicación como una pa e de
de la p omulgación, y que a es a idea esponde la
p ác ica adop ada. El dec e o que egula es a ma e ia
se i ula: "Dec e o de 5 de No iemb e de 1870, ela i o
a la p omulgación de leyes y dec e os,,, y dice que la
p omulgación de las leyes y dec e os se e ec ua á me-
dian e su inse ción en el
Dia io O icial,
e c. C eo que
la dis inción es ablecida po Lebon es alemana, no an-
cesa. Tal dis inción y al de inición de la p omulgación
ienden a concede al je e del Pode ejecu i o acu' a -
des más disc ecionales pa a la p omulgación que las
que au o izan los p incipios del sis ema ancés.
HL-FACULTADES RELATIVAS A LA ADMINISTRACIÓN
CIVIL
1. La Cons i ución con ie e al P esiden e la a cul
ad de igila y asegu a la ejecución de las leyes (3)
Es su debe más impo an e.
(I)
Lebon,
Das S aa s ech de J anzjsischen
Republik,
pá-
gina
49.
(2)
Ibidem.
(3)
Ley cons i ucional de
25
de Feb e o de 1875, a . 3 °,
§
I.
340
CIENCIA POLÍTICA
2. A in de que pueda cumpli le, la
Cons
i ución le
acul a exp esamen e pa a nomb a odos los emplea..
dos (1), e implíci amen e pa a sepa a los, a menos que
una ley disponga o a cosa (2). El Pode legisla i o ha
p o egido a los mili a es, a los p o eso es de Uni e si-
dad y a los jueces con a la acul ad disc ecional de se-
pa ación, y ha hecho algunas leyes sob e las condicio-
nes eque idas pa a el nomb amien o. (La mayo pa e
de es a úl ima ma e ia se halla egulada po dec e os
del P esiden e.) Es cla o que el Pode legisla i o no
c ee que a en a a la acul ad de nomb a o o gada al
P esiden e po la Cons i ución, al hace ales leyes.
3.
El P esiden e puede asimismo dispone del Ejé -
ci o y de la A mada (3), en e o os ines, pa a asegu a
la ejecución de las leyes. La Cons i ución no especi ica
en qué ci cuns ancias le es pe mi ido hace uso de las
ue zas. El, pues, ha de se quien decida en p ime
é mino cuándo exigen la necesidad y el in e és del Es-
ado el ecu so a ales medios.
4.
La Cons i ución con ie e implíci amen e al P esi-
den e la acul ad de hace los eglamen os necesa ios
pa a la ejecución de las leyes, en an o no los haga el
Pode legisla i o. El a ículo cons i ucional que le de-
cla a je e adminis a i o de la República, y le au o iza
y le o dena ejecu a las leyes, le acul a, na u almen e,
pa a dic a ó denes e ins ucciones a los unciona ios.
Pe o la acul ad cons i ucional de hace eglamen os es
muy o a cosa. Es la acul ad de complemen a las dis-
(1)
§ 4•
(2)
(3)
§ 3.
Ley cons i ucional de 25 de Feb e o de 1875, a . 3.°
Lebon,
ob. ci .,
pág. 50.
Ley cons i ucional de 25 de Feb e o de 1875, a . 3.°,
8
JUAN W. BURGESS
341
posiciones del Pode legisla i o, haciéndolas suscep i-
bles de ejecución, lo cual implica el pode de obliga a
los pa icula es median e ó denes pa a las cuales no se
encuen a ninguna au o ización especial en la disposi-
ción legisla i a (1). Cla o es que el P esiden e no debe
hace uso de es e pode pa a us a los designios del
Pode legisla i o al hace la ley, y que su eglamen o
no debe in ingi ninguna o a ley
(2) .
Pe o, den o de
es e lími e, es dueño de p ocede con a eglo a su p e-
oga i a cons i ucional.
En lo dicho espec o a es a acul ad del P esiden e
ancés me he de e ido a las enseñanzas de los a a-
dis as ace ca de la p ác ica de la Adminis ación. Po
mi pa e, opino que la Cons i ución esc i a de la Repú-
blica ancesa no o o ga al acul ad al P esiden e. No
la eo exp esada en ninguna pa e del ex o, y niego
que sea una consecuencia necesa ia del debe de ejecu-
a las leyes. Si cuando el Pode legisla i o hace una
ley no dic a las disposiciones necesa ias pa a su ejecu-
ción ni au o iza al P esiden e a dic a las, el P esiden e
puede deja la sin cumpli has a que las medidas indis-
pensables ob engan la ap obación del Pode legisla i o.
Noso os, en Amé ica, no sólo sabemos que es o es
p ac icable, sino que c eemos gene almen e que cual-
quie o o modo de p ocede se ía pelig oso pa a la li-
be ad y el Gobie no cons i ucional.
El a . 471, § 15 del Código penal sanciona es a a-
cul ad del P esiden e, imponiendo una mul a de uno a
cinco ancos po desobediencia a las disposiciones
(i) S . Gi ons,
Manuel du D oi cons i ucionnel,
pág. 379.—
Lebon,
Das S aa s ech de anzdsischen Republik,
pág . 50.
(2)
Lebon,
ob. ci .,
pág. 50.
342
CIENCIA POLITICA
dic adas en i ud de la misma. No se halla sancionada
en ninguna
o a pa e ni de ningún o o modo. Aho a
bien; el Código penal no es una pa e de la Cons i u-
ción, sino una ley. C eo, pues, que esa acul ad gene al
del P esiden e de dic a eglamen os pa a la ejecución
de las leyes descansa en una ley gene al que le au o i-
za a dic a los, y no en la Cons i ución.
Pe o, aun suponiendo que la Cons i ución concedie-
se al Pi esiden e ob a en esa es e a, es cla o que, si el
Pode legisla i o u iese medios de aleja le de la mis-
ma, la acul ad del P esiden e end ía a se como una
acul ad o o gada po una ley pe misi a gene al, y na-
die duda de que las Cáma as ancesas pueden hace ,
si les place, los eglamen os pa a la ejecución de las
leyes. Sólo, pues, con su au o ización implíci a, puede
ob a el P esiden e en esa es e a.
En mi sen i , los a adis as, al in e p e a la Cons i-
ución suponiendo que con ie e al P esiden e la acul-
ad de dic a eglamen os pa a la ejecución de las le-
yes, ceden al in lujo de las adiciones moná quicas e
impe iales.
IV.-FACULTADES RELATIVAS Á LA ADMINISTRACIÓN
JUDICIAL
1, La Cons i ución con ie e al P esiden e la acul ad
de cons i ui el Senado en T ibunal de jus icia pa a
juzga a cualquie pe sona acusada de a en a con a
la segu idad del Es ado (1). De ese lenguaje se deduce
que el T ibunal así cons i uido puede juzga a los un-
(i) Ley cons i ucional de 16 de Julio de 1875, a .
12,
§3
•
JUAN W. BURGESS
343
ciona ios supe io es del Gobie no, incluso al P esi-
den e.
2. La Cons i ución con ie e al P esiden e la p e o-
ga i a de indul o a a o de cualquie pe sona conde-
nada po un T ibunal c iminal o de policía en F ancia.
Puede, pues, indul a a los Minis os mismos de las pe-
nas que les imponga el Senado como T ibunal de jus i-
cia. La p e oga i a de indul o ab aza na u almen e la
acul ad de conmu a una pena po o a más sua e y la
de suspende la ejecución de una sen encia. Pe o la
Cons i ución no acul a al P esiden e pa a concede
amnis ía, es deci : pa a lib a de odas las consecuen-
cias ci iles y polí icas de la condena. Eso, según la
Cons i ución, sólo puede hace lo el Pode legisla i-
o (1). Sin emba go, las Cáma as pueden da a un in-
dul o concedido po el P esiden e el alo de una am-
nis ía, median e una o ación pa a ese in.
V.-LOS MINISTROS DEL PRESIDENTE
El P esiden e ha de eje ce odos sus pode es me-
dian e el Minis e io o un Minis o. El nomb amien o y
sepa ación de los Conseje os de Es ado debe aco da -
se en Consejo de Minis os (2); en Consejo de Minis os
debe aco da se ambién la cons i ución del Senado en
T ibunal de jus icia po dec e o del P esiden e (3),
y
odo ac o de es e úl imo debe se e endado po un
Minis o (4). De modo que el Pode ejecu i o y admi-
(1)
Ley cons i ucional de 25 de Feb e o de 1875, a . 3.°,
§ 2.
(2)
Ibid., a .
4.°, §§
I y
2.
(3)
Ley cons i ucional de
16 de julio de 1875, a .
12,
§ 3.°
(4)
Ibid
de 25 de Feb e o de 1875, a . 3.°, § 3.
350
CIENCIA POLÍTICA
lec i a e indi idual. Son di e encias esenciales, y con-
iene de ene se algo en las condiciones que las p odu-
cen
y
sos ienen.
1. Se dice, gene almen e, que el ánsi o del sis ema
he edi a io al elec i o es u o de las e oluciones del
siglo x ni. De los cua o sis emas que exami amos, los
dos que o ecen je es elec i os son aquellos cuyas Cons-
i uciones descansan, sin duda, sob e bases e olucio-
na ias; pe o c eo habe demos ado que las Cons i u-
ciones de los o os dos, que conse an aún el sis ema
he edi a io, descansan ambién sob e bases e olucio-
na ias. De modo que, aun concediendo que el p incipio
elec i o, en lo ocan e a esa je a u a, ha sido in oduci-
do po las e oluciones que es ablecie on el Es ado de-
moc á ico, no pa ece que eso sea una consecuencia in-
e i able; y, si después de un lapso de iempo su icien e
pa a la ealización del espí i u de esas e oluciones no
se ha p oducido al consecuencia, se á una p ueba de
que no es necesa ia. Desde un pun o de is a pu amen-
e cien í ico, me pa ece que un Es ado democ á ico, sin
hace iolencia a su p opio p incipio, puede o ganiza
un Gobie no en que el Pode ejecu i o se eje za po de
echo he edi a io. Con sólo que el Es ado democ á ico
man enga su p opia o ganización apa e del Gobie no
y sob e el Gobie no, puede emplea la o ma de es e
úl imo que mejo se adap e a las exigencias de los
iempos.
Pe o la ansmisión he edi a ia no es, cie amen e,
la uen e más na u al del Pode ejecu i o en un Es ado
democ á ico. Implica la exis encia de condiciones poco
comunes y la obse ancia de exigencias di íciles. Im
plica la exis encia de una Casa Real an e io a la e-
olución que ans o mó el Es ado moná quico o a is-
JUAN
W. BURGESS
351
oc á ico en un Es ado democ á ico. Implica que esa
casa se ha amoldado al espí i u de la e olución, se
ha
colocado de hecho a la cabeza de la misma y ha con-
ibuido a consuma la; que ha conse ado su ascen-
dien e sob e el pueblo; que ha con ado, y cuen a aún,
con la adhesión de las pe sonalidades más in luyen es
del Es ado, de los di ec o es na u ales del pueblo; que
es á sa is echa con desp ende se de la sobe anía y con-
se a sólo un pode gube namen al limi ado;
y
que,
en el eje cicio de ese pode , sigue siemp e una polí ica
libe al y
popula . Es un camin o algo es echo y di ícil
pa a andado po un je e sup emo he edi a io; con odo,
cie as dinas ías le han eco ido. Los Güel os, de In-
gla e a, y los Hohenzolle n, de Alemania, deben sus
posiciones ac uales, como je es he edi a ios de Es ados
democ á icos, a su disc eción en dichos concep os, a su
adap ación a ales exigencias. P obable es que cuando
el Es ado democ á ico llegue a un g ado mayo de pe -
ección en Ingla e a y en Alemania, desapa ezca el
p incipio he edi a io . Desapa ece á, de segu o, si los
que poseen el Pode en su i ud ol idan las condicio-
nes de su exis encia. Pe o, has a en onces, su conse -
ación en esos dos g andes Es ados, y en odos los Es-
ados que se encuen en en si uación pa ecida, o ece
en ajas que no pueden ocul a se ni aun al c i e io hos-
il del Nue o Mundo. En e esas en ajas, ci a é p ime-
amen e un espe o al Gobie no y una disposición a
obedece la ley, que no pueden log a se de o o modo,
has a que la sociedad poli ica haya alcanzado un g ado
de pe ección muy supe io a odo lo que hoy exis e en
cualquie pa e del mundo. Como dice Bageho , en
los
iempos ac uales las masas no ienen g an espe o po
una cosa que ayudan a c ea cada media docena de
352
CIENCIA POLÍTICA
años. O a g an en aja es la acilidad con que un
Po-
d
e
ejecu i o he edi a io sos iene un se icio ci il es-
able y e icaz.
No insis i é en es as e lexiones. Mi obje o aho a es
hace no a que, aunque la je a u a elec i a es lo más
na u al en un Es ado democ á ico, la he edi a ia, al y
como se halla cons i uída ac ualmen e en Ingla e a y
en Alemania, no es incompa ible de hecho, ni en p inci-
pio, con la exis encia del Es ado democ á ico; que, en
los cua o sis emas que aquí se compa an, el p incipio
he edi a io y el elec i o no son más que dos modos de
de e mina las condiciones en que se con ie e la unción
ejecu i a, y no son base de dos o mas de Es ado; que
esas di e encias, en in, son menos undamen ales de lo
que gene almen e se supone. La au o idad ejecu i a
he edi a ia de un Es ado democ á ico con un Gobie no
cons i ucional, es una ins i ución muy di e en e del so-
be ano h e edi a io de un Es ado moná quico. Es sólo
una p esidencia po iempo ilimi ado.
2. En cambio, la di e encia que exis e en e las le-
yes de sucesión inglesa y alemana, es más p o unda de
lo que pa ece a p ime a is a. No se educe odo a que
la una admi a a la sucesión a las muje es y la o a las
excluya. La ley inglesa puede conduci a cambios e-
cuen es de la amilia eal. Po o o lado, como.no exi-
ge que sean de sang e eal los conso es de las P ince-
sas, expone a que se in il e mucha sang e no eal en
la dinas ía. Ambas cosas, de ealiza se, ende ían a
debili a el in lujo mís ico de la ealeza sob e el espí i-
u de las masas. Pe o no es es o odo. Una Reina puede
some e se a sus conseje os más ácilmen e que un Rey;
puede in oduci más ácilmen e el einado de los a o-
i os, si log a elegi a olun ad su Minis e io, o consen-
JUAN W. SURGES
353
i las in usiones del Pode legisla i o en las p e o-
ga i as egias si el Minis e io es impues o po las Cá-
ma as. Dudo mucho si se hab ía llegado en Ingla e a
al es ado ac ual de cosas, caso de habe ceñido la co o-
na du an e los cincuen a años úl imos un homb e ené -
gico, en ez de la buena Reina. La ley alemana es in-
dudablemen e mejo , si el que ocupa el ono ha de se
algo más que una igu a deco a i a; y algo más que
eso debe se en los iempos ac uales el je e del Pode
ejecu i o, sea elec i o o he edi a io. De o a sue e,
es a edad u ili a ia acaba ía po sup imi le más p on o
o más a de.
3. En los dos sis emas donde es elec i a la je a u a
del Pode ejecu i o, son muy de no a las di e encias
que exis en en e los Cue pos y los p ocedimien os elec-
o ales. También aquí esas di e encias son más p o un-
das de lo que pa ecen al p on o .
La elección en ambos casos es indi ec a; pe o, mien-
as que en el uno p ocede de una po ción de Cue pos
independien es en e sí y del Pode legisla i o con el
cual se halla enlazado el ejecu i o, en el o o p ocede
de un solo Cue po, cuyo pe sonal es el mismo de las dos
Cáma as a que se halla ligado el Pode ejecu i o. Como
consecuencia, enemos: en el un caso, un Pode ejecu-
i o independien e: en el o o, un Pode ejecu i o ex-
pues o a queda bajo la comple a dependencia del le-
gisla i o. No hay que deci que si los au o es de la ac-
ual
C
ons i ución ancesa con i ie on la elección p e-
sidencial al Pode legisla i o, ue po el emo que les
inspi aba la idea de un P esiden e elegido po el pueblo
y esponsable an e él. Tenía ya la expe iencia de 1848,
y emían que al P esiden e ol ie a a
sc,bi
epone se
las Cáma as con ayuda del a o popula y median e el
TOMO II
23
354
CIENCIA POLÍTICA
p incipio de la esponsabilidad di ec a an e el pueblo .
Se han p eca ido bien con a ese iesgo, pe o han c ea-
do un Pode ejecu i o muy débil. Poco es de eme que
el Pode ejecu i o sojuzgue a las Cáma as, pe o es muy
de eme que una Cáma a sediciosa, sin un ue e po.
de ejecu i o, con ie a el Es ado en p esa de cualquie
a en u e o ambicioso ex año al Gobie no. Un je e de
ado no elegido es mucho más inú il que un je e de ado -
no he edi a io: le al a el ascendien e que la majes ad
eal eje ce sob e las masas y p es a a sus Minis os. Me
pa ece que es llegada la ho a de e o ma la Cons i u-
ción ancesa en es e pun o . No eo qué se oponga a la
o mación de Colegios elec o ales en los depa amen-
os y a la elección del P esiden e po esos Colegios con
a eglo a un p ocedimien o gene al; eso e i a ía los
pelig os de la elección di ec a po el pueblo, y a la ez
coloca ía al P esiden e en una posición más na u al
en e a las Cáma as, y, sob e odo, en e a la in aso-
a Cáma a de los Dipu ados. Se ha ía así imposible,
po lo menos, que las Cáma as obligasen a esigna al
P esiden e, a in de elegi o o.
II
Los cua o sis emas concue dan mucho más que lo
que gene almen e se supone en pun o a la esponsabi-
lidad pe sonal, o, mejo , i esponsabilidad del je e del
Pode ejecu i o.
Po lo común, se piensa que la i esponsabilidad pe -
sonal sólo pe enece a los Reyes. El análisis hecho en
los capí ulos an e io es de las acul ades del P esiden e
de los Es ados Unidos y del P esiden e de F ancia, ma-
ni ies a, a mi e , que ambién es condición necesa ia
JUAN
W, BURGESS
355
del je e elec i o la comple a i esponsabilidad, mien-
as ocupa el ca go. La única di e encia impo an e es
és a: el je e elec i o, en cie os casos de inidos en la
Cons i ución, puede se depues o po las Cáma as le-
gisla i as, y el he edi a io no puede se lo. Sin emba -
go, hemos is o que el Rey de P usia, y, po consi-
guien e, el Empe ado de Alemania, puede se p i ado
de sus pode es median e un acue do en e un P íncipe
eal, el Minis e io y las Cáma as p usianas. Es o amen-
gua más la di e encia en e los Reyes y los je es elec i-
os 'en lo ocan e a esponsabilidad pe sonal. De los
cua o je es que se compa an, el único que no puede
se emo ido po la ama legisla i a del Gobie no, es
el Mona ca inglés. Se necesi a ía un ac o del Es ado
pa a despoja le de sus pode es con a su olun ad.
La conclusión que me pa ece más impo an e es és a:
que la i esponsabilidad pe sonal del je e del Pode eje-
cu i o no es cualidad p i a i a del je e he edi a io, sino
un p incipio necesa io de odas las o mas de Gobie -
no; que odos los es ue zos que se ealicen pa a hace
pe sonalmen e esponsable al je e del Pode ejecu i o,
mien as conse a el ca go, se án es é iles, y que odo
p ocedimien o que se es ablezca en una Cons i ución
pa a que pueda des i ui le o o ó gano del Gobie no, es
más ácil que dé esul ados nega i os o con ap odu-
cen es que no bene iciosos pa a el Es ado. Una ley que
egule la ansmisión de la je a u a en caso de incapa-
cidad ísica o men al del que la desempeña empo al-
men e, es siemp e una pa e muy impo an e de una
Cons i ución; pe o nos lib a emos de muchas ilusiones
y e i a emos muchos pelig os si, en el sup emo sis ema
gube namen al del Es ado, a ibuimos ancamen e al
je e elec i o la i esponsabilida
d
pe sonal du an e el
356
CIENCIA POLÍTICA
pe íodo po que se le elija, a menos que la incapacidad
exp esada obligue a ans e i el ca go an es del é -
mino no mal de ese pe íodo. Como ya he dicho, eso
se a ine i able en la p ác ica, y en Ciencia polí ica
y
en De echo público ale más gene aliza una eo ía
deducida de una p ác ica necesa ia, que apega se a una
icción de i ado de un p ejuicio.
Cla o es que no exis en las mismas azones pa a a i-
bui esa i esponsabilidad a los je es minis e iales de
los depa amen os del Pode ejecu i o. No hay ningu-
na azón pa a que sean in iolables. Si come en un deli-
o, son y deben se esponsables an e las Cáma as y
an e los T ibunales. No hay di icul ad ninguna pa a
p ocede con a ellos, y no ocasiona ía ningún in e-
egno su de ención y su p isión. Los Minis os de los
Reyes no necesi an ene , ni ienen en los sis emas que
es udiamos, un ca ác e más sag ado que los de los je-
es elec i os.
En cambio, ni la esponsabilidad polí ica de los Mi-
nis os an e el Pode legisla i o es un p incipio de la
ciencia, ni ampoco es una exigencia cien í ica la i es-
ponsabilidad. Es una cues ión de al a polí ica cuya so-
lución debe depende , en cada caso, del ca ác e ge-
ne al de las Cáma as y de sus elec o es. Pe o la espon-
sabilidad o i esponsabilidad pa lamen a ia de los Mi-
nis os conducen a di e encias muy p o undas en cuan-
o a la ma cha del Gobie no. La esponsabilidad minis-
e ial lle a á ine i ablemen e al Gobie no de pa ido y
a la subo dinación del Pode ejecu i o a la ama popu-
la del Pa lamen o. Gobie no de pa ido puede habe le
ambién cuando los Minis os son i esponsables, pe o
no es ine i able, como en el o o caso; y donde no exis-
e
es
ponsabilidad, puede conse a se mucho más ácil
. 4
JUAN W. BURGESS
357
la independencia del Pode ejecu i o . No cabe duda de
que, en la ida del Es ado, hay pe íodos en que es muy
con enien e que ambos pode es ma chen de acue do.
La época ac i a, c eado a, casi puede deci se que lo
exige. Pe o hay o as en que al acue do no se ía en-
ajoso. Después de un pe íodo ac i o, c eado , es na u-
al un iempo de ela i o eposo pa a que las nue as
ins i uciones, leyes y medidas hagan su ob a y p ueben
su ale . En ales pe íodos con iene más medida en el
mo imien o del Gobie no, y la di e encia de c i e io po-
lí ico en e el Pode legisla i o y el ejecu i o puede se
más bene icioso que la iden idad. En los sis emas donde
ambos Pode es son elec i os, debe supone se que los
dos es a án en manos del mismo pa ido du an e las
épocas c í icas y labo iosas de desa ollo, mien as que
en los pe íodos o dina ios de consolidación es p obable,
po lo menos, que no suceda así. En los sis emas donde
la je a u a del Pode ejecu i o es he edi a ia y las Cá-
ma as son elec i as, o po lo menos la popula , puede
ocu i lo p opio. Es p obable que ocu a. El je e he-
edi a io iene an o in e és como el elec i o en man e-
ne se en buena a monía con odo el pueblo. Esa es en
la mayo ía de los casos la p ime a condición pa a su
pe manencia en el Pode ; y el je e he edi a io suele e-
la po su p opio in e és an o como el elec i o. Con
odo, si no es á de acue do con el pueblo, y pe sis e en
is opone se al Pode legisla i o en asun os donde las Cá-
ma as ep esen an la opinión popula , su oposición no
es an ácil de ence como la del je e elec i o. Pue-
de no expi a an p on o el pe íodo de su mando. Pe o
puede ambién expi a an es; y la his o ia ac edi a que
el suceso po he encia puede apa a se de las ideas de
su an eceso an o como el suceso elegido.
358
CIENCIA POLÍTICA
Aunque el Je e del Pode ejecu i o sea del mismo
pa ido que la mayo ía legisla i a, la
indepe
ndencia po-
lí ica de su adminis ación espec o de las Cáma as se á
más en ajosa que su subo dinación a la mayo ía legis.
la i a, po lo menos en los pe íodos no males y anqui-
los de la ma cha del Es ado. Puede se ambién más en-
ajosa du an e los pe íodos del desa ollo ac i o. No hay
Cáma as que posean una sabidu ía in ini a. Un je e del
Pode ejecu i o do ado de la bas an e independencia de
acción, puede impedi que sus amigos polí icos p esen-
en p oyec os de ley incon enien es.
Si dicho je e, en in, no pe eneciese a ningún pa i-
do polí ico, como puede sucede cuando es he edi a io,
la independencia polí ica de su Minis e io puede se al-
amen e bene iciosa, no sólo pa a el mayo acie o en
la legislación, sino pa a p o ege los de echos de la
mino ía con a la i anía posible de la mayo ía legis-
la i a.
No cabe, pues, deci que, en el Es ado mode no, el
sis ema he edi a io exija la esponsabilidad polí ica del
Minis e io an e las Cáma as más que el sis ema elec i-
o. De hecho, en e los Es ados que aquí se es udian,
uno de los dos en que el Minis e io es esponsable
(F ancia) posee un je e elec i o, y uno de los dos en que
el Minis e io es i esponsable (Alemania) posee un je e
he edi a io. A pesa de odo, hay que con eni en que
lo e osímil es que el je e he edi a io eje za más in-
luencia sob e las Cáma as que el elec i o, aunque las
acul ades de los dos sean las mismas. Po consiguie
n
- e, .lo p obable es que el Gobie no pa lamen a io sea
más conse ado en el p ime caso que en el segundo,
es deci , más iable y segu o.
¿Cuáles son, pues, las ci cuns ancias que hacen
ne-
JUAN W. BURGESS
359
cesa ia o con enien e la esponsabilidad polí ica del
Minis e io an e el Pode legisla i o, o an e la Cáma a
popula ?
Hay aquí dos p egun as dis in as, que demandan dos
espues as dis in as. Yo no eo nada que
exija
al e-
lación, como no sea la incapacidad del Je e del Pode
ejecu i o, o su i acional pe sis encia en una polí ica
impopula , o una pe idia an mani ies a que haga im-
posible con ia en él. Pe o la esponsabilidad minis e-
ial an e las Cáma as se á
en ajosa
cuando el Cue po
elec o al y las Cáma as alcancen an al o ni el in elec-
ual y mo al que sean incapaces de juicios e óneos ni
ac os injus os. En onces el eno y con apeso de la do-
ble o iple delibe ación po Cue pos independien es no
se á necesa io, sino más bien pe judicial. Hab á pasa-
do la e a de las ansacciones. Pe o mien as no suceda
algo pa ecido, la esponsabilidad del Minis e io an e
las Cáma as po la polí ica gube namen al, conduce a
medidas poco medi adas y a Gobie nos adicales. Yo
no c eo que el égimen pa lamen a io dis u a aho a
de an al o p edicamen o en la ciencia polí ica como
hace diez o más años. Pa eció abona le la p ác ica en
Ingla e a, mien as el Cue po elec o al e a an edu-
cido como hace ein icinco años; pe o la g an ex en-
sión ecien e de ese Cue po ha e elado pelig os que
apenas se sospechaban an es, y queb an ado la an igua
e en su pe ección y en su adap ación a odas las con-
diciones de la sociedad polí ica. Yo no acilo en deci
que, a mis ojos, Ingla e a, lo mismo que F ancia, ne-
cesi a da más independencia al Pode ejecu i o en e
al legisla i o.
He apun ado una di e encia en e la esponsabilidad
minis e ial consignada en el sis ema inglés y la p ocla-
366
CIENCIA POLÍTICA
pendien es an e el T ibunal Sup emo; pe o no ha ecla-
mado el de echo de p o ee a la
o g
anización del Po-
de judicial, en uso de las acul ades
dis
c ecionales que
la Cons i ución le con ie e.
Con es a idea p e ia de la base cons i ucional del
Pode judicial podemos examina aho a los po meno.
es de su o ganización y acul ades, has a donde la
Cons i ución los egula .
II.
—PROVISIÓN DE LOS CARGOS JUDICIALES
Todos los jueces de los T ibunales del Gobie no cen-
al son designados po el P esiden e (1), con i mados
po el Senado
(2) ,
y eciben su "comisión„ del P esiden-
e (3). Esos son los es elemen os del nomb amien o.
Pe o los dos p ime os se di e encian del úl imo. La
1
Cons i ución deja la p opues a po comple o a disc e-
ción del P esiden e: no p esc ibe condición ninguna
pa a el desempeño de los ca gos judiciales. Disc ecio-
nal es asimismo la acul ad que iene el Senado de ap o-
ba o echaza las p opues as. Pe o el expedi la "comi-
sión„ es una unción ejecu i a. La Cons i ución manda
al P esiden e o maliza la (4). Con odo, si no lo hiciese,.
1
no hay modo de obliga le a que lo haga. De ese modo
puede in alida el nomb amien o, si quie e. Pe o si la
i ma y la ansmi e, como la ley dispone, al Sec e a io
de Es ado, en onces la pe sona ag aciada se halla in es-
ida de un de echo compe en e con a cualquie en a-
(I) Cons i ución de los Es ados Unidos, a .
2.°,
sec.
2.al
§
2.
(2)
Ibidem.
(3)
Ibid.,
sec. 3.a
(4)
Ibidem.
JUAN W.
BURGESS
367
i a que hiciese el Sec e a io de Es ado pa a p i a le de
él; y si el Sec e a io sella y egis a
•
la "comisión „ , como
la ley p e iene, el P esiden e mismo no pod ía ya de-
ja la sin e ec o, aun cuando se la de ol iese a ese in el
Sec e a io (1).
Una ez nomb ado, el Juez ocupa su pues o mien as
obse e buena conduc a (2). En o as palab as: posee el
ca go du an e su ida, a no se que enuncie o a menos
que sea acusado po una Cáma a y condenado po la
o a a la pé dida de su pues o.
El Cong eso, pues, decide espec o a la cues ión de
conduc a median e el juicio del Senado cons i uido en
T ibunal. El pun o impo an e —impo an e po lo que
a ec a a la independencia de la posición judicial— es si
la Cons i ución deja al Cong eso en plena libe ad pa a
in e p e a las palab as "buena conduc a,,, o si le pone
lími es. La Cons i ución dice que se des i ui á a los
unciona ios a consecuencia de una acusación de la Cá-
ma a de Rep esen an es an e el Senado , cuando esul-
en con ic os de aición, cohecho u o os c ímenes o
deli os g a es (3); es deci , de ac os que caigan bajo la
acción de los T ibunales o dina ios. Esos ac os se ha-
llan bas an e bien de inidos en nues o sis ema de De-
echo penal. Po dos azones, pues, c eo que es limi a-
da la acul ad que iene el Cong eso de in e p e a la
exp esión "buena conduc a „ , a sabe : po que una acul-
ad ilimi ada le pe mi i ía des ui la independencia del
Pode judicial, y po que, especi icando la Cons i ución
la clase de ac os que han de come e los jueces pa a
(1)
Ma bu y Madison,
U. S. Repo s, i C anch, 137; Uni-
ed S a es
.
Le Ba on, U. S. Repo s, 19 Howa d,
73.
(2)
Cons i ución de los Es ados Unidos, a . 3.°, sec. La
(3)
Ibid., a .
3.°, sec. 4.1
368
CIENCIA POLITICA
p ode se acusados y des i uidos, deben
en
ende se ex-
cluidas las demás clases. Pe o la Cons i ución no o e-
ce medios pa a impone esos lími es al Pode
legisla i-
o. Si és e in e p e a sus acul ades con un c i e io más
amplio que el expues o, no hay pode que e oque sus
ac os en nues o sis ema ue a del pode sobe ano. Ese
c i e io más amplio pa ece habe enido en o as épo-
cas (1); pe o más ecien emen e ha mani es ado la en-
dencia plausible a adop a el más es echo (2).
El úl imo elemen o comp endido en el p incipio de
la independencia judicial es la su iciencia y ijeza de la
do ación. La Cons i ución pe mi e al Cong eso de e -
mina el sueldo. pe o le p ohibe al e a el asignado a
un juez mien as desempeñe la plaza (3).
El
Cong eso
ha in ingido una ez es a p esc ipción cons i ucional,
y siemp e ha p ocedido con mucha pa simonia en la
emune ación de los jueces. Sin emba go, en el e eno
de la p ác ica, no eo más mane a de egula el asun-
o que la p esen e. Ningún p incipio de ciencia polí ica
pe mi e que los jueces mismos ijen sus sueldos. Tam-
poco puede da se al Pode ejecu i o al a ibución es-
pec o al judicial. Hay que elegi en e la Cons i ución
o el Pode legisla i o. Cla o es que el Es ado puede
p esc ibi las do aciones en la Cons i ución, y eso au-
men a ía g andemen e la independencia judicial; pe o
se ía una solución imp e iso a. La emune ación debe
c ece con el cos e de la ida, a menos de señala des-
(i) Anales del 8.° Cong eso, 1•
a
legisla u a, acusación del
juez Picke ing, págs. 794 y sig.
(2)
Anales del 8.° Cong eso,
2.
a
legisla u a, acusación del
juez Chase, págs. 81 y sig.; Deba es del Cong eso, ol. VII,
caso
del juez Peck, pág. 9 y sig.
(3)
Cons i ución, a . 3.°, sec.
1,a
1
JUAN W. BURGESS
369
de un p incipio do aciones an al as que pe mi iesen
descon a ese aumen o de gas os. Se ía cosa incon e-
nien e in oduci una enmienda cons i ucional cada ez
que esa necesidad uese mani ies a, y, después de odo,
no es segu o que el Es ado uese más gene oso en es e
pun o que el Pode legisla i os La única mane a p ác-
ica de cu a es e de ec o común a los Es ados demo-
c á icos, es la mayo ilus ación de los legislado es.
III . -FACULTADES DEL PODER JUDICIAL
La ju isdicción de los T ibunales de los Es ados Uni-
dos se de e mina de dos modos: po un lado, según el
ca ác e de la ma e ia en li igio; po o o, según el ca-
ác e de las pa es.
1.
En la p ime a es e a se ex iende a odos los ca-
sos de jus icia o de equidad p e is os en la Cons i u-
ción, en las leyes y en los a ados de los Es ados Uni-
dos, y a odos los del Almi an azgo y de la ju isdicción
ma í ima (1).
2.
En la segunda es e a se ex iende a odos los ca-
sos que a ec en a Embajado es, demás Minis os públi-
cos y Cónsules; a las con iendas en que sean pa e los
Es ados Unidos; a los que se susci en en e dos o más
Regiones, en e una Región y los ciudadanos de o a,
en e ciudadanos de di e sas Regiones, en e ciudada-
nos de la misma Región que eclamen concesiones de
ie as de Regiones dis in as, y en e una Región o ciu-
dadanos o súbdi os de Es ados ex anje os (2).
No me de end é a explica las azones que exis en
(i) Cons i ución, a .
3
.°, sec.
2.2
(2)
Ibídem.
TOMO II
24
370
CIENCIA POLÍTICA
pa a con e i ju isdicción en los casos ci ados a los T i-
bunales del Gobie no cen al. Son, en
e
sumen: el man-
enimien o de la sup emacía y uni o midad del De e -
cho de los Es ados Unidos; la de ensa de la
esp
onsabi-
lidad in e nacional de los Es ados Unidos y de su digni-
dad sobe ana; la p e ención de la disco dia en e las
Regiones, y el log o de decisiones impa ciales. Todas
ellas son azones impe iosas, y unas u o as end án
siemp e en apoyo de la ju isdicción que la Cons i ución
con ie e a los T ibunales de los Es ados Unidos.
En lo que oca a es e pun o, las dos cues iones de más
impo ancia pa a la Ciencia polí ica y el De echo cons-
i ucional compa ado son és as: si la Cons i ución con-
ie e al Pode judicial la acul ad de in e pone se en e
ella y el Pode legisla i o, e impone al segundo las in-
e p e aciones que dé a la Cons i ución el p ime o; y si
la Cons i ución, o más bien, el Es ado median e la Cons-
i ución, con ie e a los T ibunales de los Es ados Uni-
dos la acul ad de in e p e a lib emen e las leyes en
odas las es e as de su ju isdicción.
El T ibunal Sup emo ha dado espues a a es as cues-
iones. Ha a i mado el de echo del Pode judicial a in-
e pone se en e la Cons i ución
y
el Pode legisla i o,
y decla a nulo un ac o de és e cuando a en a a de e-
chos o p opiedades p i adas que ga an iza la Cons i u-
ción, según la in e p e a el Pode judicial (1). Pe o el
T ibunal no ei indica al pode cuando los ac os del
Cong eso no lesionan los de echos p i ados ni la p o-
piedad p i ada (2). No hay que deci que si le ei indi-
(I) Ci il Righ s Cases, 109 U. S. Repo s, 3.
(z) Lu he . Bo den, U. S. Repo s, 7 Howa d, 1; The
Che okee Na ion . Geo gia U. S. Repo s, 5 Pe e s, 1; Missis-
JUAN W. BURGESS
371
ca con a las in usiones del Pode legisla i o en ales
de echos y p opiedad,
a o io i
le eclama en e a los
ac os de las Regiones (1). El T ibunal mismo debe de-
cidi cuándo a ec a el caso p ima iamen e a los de e-
chos o a la p opiedad p i ada, y cuándo es p ima ia
men e una cues ión polí ica. El T ibunal unda su ac i-
ud en el p ecep o cons i ucional que con ie e ju isdic-
ción al Pode judicial sob e odos los casos p e is os en
la Cons i ución.
La in e p e ación judicial de es a úl ima es, pues, la
de ini i a; pe o debe da se bajo la o ma de un caso, y,
po consiguien e, sólo puede da se en aquellas cues io,
nes que o man asun o p opio de un caso. Aho a bien;
un caso es un p oceso, y un p oceso no puede en abla -
se sino cuando se halla en juego di ec amen e una ela-
ción p i ada.
La consecuencia que debe deduci la Ciencia polí ica
de es e c i e io sos enido po el mismo T ibunal, es que
la decisión del T ibunal no a ec a ealmen e más que
al caso de e minado, y que en el Pode ejecu i o, sin
iola la Cons i ución, puede segui exigiendo el cum-
plimien o de aquella ley en odos los casos en que nc,
se haya eclamado
y
ob enido con a ella el ampa o de
los T ibunales. Con odo, el espe o que inspi an en
los Es ados Unidos las decisiones judiciales ha dado
a cada sen encia pa icula del T ibunal Sup emo la
ue za de una egla gene al; y ha e igido en no ma
de nues o de echo Cons i ucional consue udina io el
que el Pode ejecu i o se abs enga de segui imponien-
sipi . Johnson, U. S. Repo s, 4 Wallace,
475;
Geo gia .
S an on, U. S. Repo s, 6 Wallace, 5o.
(1) Cohens . Vi ginia, U. S. Repo s, 6 Whea on, 264;
Vi ginia Caupon Cases, 114 U. S. Repo s, 269.
372
CIENCIA POLÍTICA
do una ley decla ada incons i ucional en cualquie
caso.
Respec o a si el Pode judicial de los Es ados Uni-
dos posee, en el eje cicio de su ju isdicción, el de echo
de in e p e a lib emen e las leyes, el T ibunal Sup e-
mo ha dado la siguien e espues a . A i ma ese de echo
en odos los casos en que la ju isdicción es de e mina-
da po el ca ác e de la ma e ia li igiosa;
,
pe o cuando
la ju isdicción se basa sólo en el ca ác e de las pa es,
sien a el p incipio de que los T ibunales de los Es ados
Unidos, al in e p e a las leyes locales que se aplican
al caso, deben segui la in e p e ación que les dé el
T ibunal supe io de la Región. Se aboga en apoyo de
es a doc ina que oda ley pu amen e egional es in e -
p e ada úl imamen e po los T ibunales egionales, y
que el
common law
es de echo pu amen e egional (1);
es deci , que los Es ados Unidos no ienen un De echo
común. El mismo T ibunal no ha podido se iel a es a
doc ina en la p ác ica. En muchos casos en que la ju-
isdicción de los T ibunales de los Es ados Unidos se
basaba en e amen e en el ca ác e de las pa es (2), ha
dic ado sen encia en oposición con las de los T ibuna-
les supe io es de las Regiones in e esadas. Tal acción
no puede explica se azonablemen e sino admi iendo
que los Es ados Unidos ienen un De echo consue udi-
na io común; que los T ibunales de los Es ados Unidos
dis u an de an a independencia pa a in e p e a ese
De echo como pa a in e p e a la Cons i ución, las le-
(1)
Whea on
.
Pe e s, U. S. Repo s, 8 Pe e s, 591.
(2)
Mun oe Smi h,
S a e S a u e and Common Lazo, <Poli i-
cal
Science Qua e ly», III, núm. i.—Meigs,
Fede al Doc-
ine oí gene al p incipies oí Yu isp ua'ena ,
«Cen al Law
Jou nal), ol. 29, núm. 24.
JUAN W. BURGESS
373
yes esc i as y los a ados de los Es ados Unidos; y que
en muchos casos donde la ju isdicción de esos T ibu-
nales sólo se basa apa en emen e en el ca ác e de las
pa es, la cues ión que se en ila pe enece a al De-
echo.
IV.
—
DISTRIBUCIÓN DE LAS FACULTADES JUDICIALES
1. Según la Cons i ución, el T ibunal Sup emo sólo
conoce á en p ime a ins ancia de los casos que a ec en
a Embajado es, o os diplomá icos y cónsules, y de
aquellos en que sea pa e un "Es ado„ (1). La ase "que
a ec en a Embajado es,., e c., comp ende, c eo, según el
T ibunal, odos los casos en que el Embajado , e c., sea
pa e en el li igio o se halle di ec amen e a ec ado po
la sen encia (2). La palab a "Es ado„ signi ica aquí e i-
den emen e una de las Regiones de la Unión. La Cons-
i ución, pues, no con ie e al T ibunal Sup emo 'ju is-
diccion en p ime a ins ancia cuando es pa e un Es a -
do ex anje o o simplemen e un ex anje o. El T ibunal
ha adop ado el p incipio de que su ju isdicción en p i-
me a ins ancia no puede ex ende se po una ley del
Cong eso (3).
La Cons i ución no con ie e al T ibunal Sup emo ex-
clusi amen e la acul ad de en ende en p ime a ins-
ancia en esos casos. Fal a, pues, que el Cong eso
de e mine si pueden en ende ambién o o u o os
(
1) Cons ., a .
3.°, sec. 2.
a
, § 2.
(2)
Uni ed S a es
.
O ega, U. S. Repo s, I Whea on,
467.—S o y,
Commen a ies on Me Cons i u ion o Me Uni ed
S a es,
. II, pág.
4
48 .
(3)
Ma bu y
.
Madison,
U. S. Repo s, I C anch, 137.—
Ex
pa e Ye ge , U. S. Repo s, 8 Wallace, 85.
374
CIENCIA POLÍTICA
ibunales, y, si es así, bajo qué o mas y
l
imi acio-
nes (1).
2. De odos los demás casos a que se ex iende la ju-
isdicción de los T ibunales de los Es ados Unidos co-
noce á el Sup emo en g ado de apelación, según el
p ecep o cons i ucional (2). Es a ju isdicción se ex ien-
de ambién a odos los casos en que hubiese podido en-
ende en p ime a ins ancia, pe o que se inicien de he-
cho en o o T ibunal (3). Se ex iende ambién cons i u-
cionalmen e an o al de echo como al hecho (4).
V.
—
LIMITACIONES CONSTITUCIONALES DE LA ACCIÓN
JUDICIAL
1. Ya he a ado de la mayo ía de es as limi aciones
al habla de las inmunidades del indi iduo en e al
Gobie no gene al. La Cons i ución, como hemos is o,
exige que los T ibunales no dec e en pesquisas sin mo-
i a las y especi icadas, que no pe sigan po un c i-
men a que aya aneja una pena in aman e sino median-
e denuncia de un g an Ju ado, que concedan el
habeas
co pus,
a menos de halla se legalmen e suspendido,
que no juzguen a ningún delincuen e sin el concu so del
Ju ado, que el juicio sea público, que no obliguen al
a cusado a decla a con a sí, que le den medios de ob-
ene es imonios en su a o , que no le some an más
de una ez po el mismo deli o a un p oceso que le ex-
p onga a pe de la ida o un miemb o, que hagan sabe
(i) Bü s
y
.
P es on II I, U. S. Repo s, 252.—Ames y.
Kansas, 1 i i U. S. Repo s, 449.
(2)
Cons i ución, a . 3.°, sec.
2.
a
, § 2.
(3)
Cooley,
P incipies o Cons i u ional Law,
pág. 113.
(4)
Cons i ución, a . 3.
0
, sec.
2.
a
, § 2.
JUAN W. BURGESS
375
al acusado la na u aleza y la causa de la acusación, que
le ga an ice la asis encia de abogado de enso , que no
le exijan ianza ni mul as excesi as, ni le impongan
cas igos c ueles ni insóli os, que las causas some idas
al juicio po ju ados no se ean en apelación sin el con-
cu so del Ju ado, e c. Sob e es os pun os emi o al lec-
o al luga ci ado, sin más que ad e i que lo que es
inmunidad pa a el indi iduo es limi ación pa a el Go-
bie no.
2. Pe o, en e las limi aciones impues as a la acción
de los T ibunales de los Es ados Unidos, hay dos que
no se examina on al a a de las inmunidades indi i-
duales, y que deben explica se aquí, po consiguien e.
La p ime a es la limi ación especial con enida en la
enmienda XI, que p ohibe a los T ibunales de los Es a-
dos Unidos en ende en asun os incoados o seguidos
con a una Región po un ciudadano de o a o po ciu-
dadanos o súbdi os de Es ados ex anje os.
Es p incipio gene al de la ciencia polí ica que un so-
be ano no puede se pe seguido en jus icia po un súb-
di o, si no es con su p opio consen imien o. Tal es la
azón po la cual no puede p ocede se con a los Es a-
dos Unidos, Ese p incipio no p o ege ía a una Región
con a un p oceso a ins ancia de un indi iduo, pues o
que la Región es sobe ana . Pa a que exis iese, pues, la
limi ación p esen e, e a menes e que la impusie a el
sobe ano median e la Cons i ución.
Pe o los é minos en que la Cons i ución la o mula
indican que el p ecep o debe mi a se como una acla a-
ción más que como una limi ación añadida. Pa ecen de-
ci que, según el p incipio gene al, no puede p ocede se
an e los T ibunales con a una Región, o, lo que es lo
mismo, que la Región es sobe ana. La limi ación no
382
CIENCIA POLÍTICA
de acusación, y el acusado no e a un
un
ciona io, sino
un miemb o del Senado mismo. Po dos
azones, pues
no puede acep a se ese caso como un
p
eceden e, a sa
be : po que no siendo un unciona io la pe sona a es-
ada, puede deci se que se la puso bajo cus odia en i -
ud de las acul ades que iene el Senado espec o de
sus miemb os, más bien que en i ud de sus acul ades
como T ibunal; y po que a la sazón se seguía la p ác-
ica inglesa, sin ene p esen e la di e encia que sepa -
a a ambos sis emas en cuan o al in y esul ado del
p oceso. La única pena au o izada po la Cons i ución
de los Es ados Unidos, lo mismo puede impone se es-
ando ausen e el acusado que es ando p esen e. Pa a
nada hace al a su a es o. En el sis ema inglés, com o
e emos más adelan e, no sucede lo mismo. Yo no c eo
que una ec a in e p e ación de la Cons i ución eco-
nozca al T ibunal la acul ad de a es a al acusado y
suspende le de sus unciones du an e el p oceso. No
pienso de modo alguno que enga al pode cuando el
acusado es el P esiden e.
4. En cuan o a las penas que puede impone es e
T ibunal, el lenguaje de la Cons i ución es cla o y p e
ciso. Dice que no pod án se más que "la des i ución y
la inhabili ación pa a odo ca go e ibuido, hono í ico
o de con ianza (es deci , pa a odo ca go) de los Es a-
dos Unidos„ (1). Añade que la sen encia de des i ución
segui á a la decla ación de culpabilidad (2). Lo único
que queda a disc eción del T ibunal es lo e e en e a la
inhabili ación del eo con ic o pa a eje ce en el po -
eni ca gos públicos de los Es ados Unidos. Puede o
(1)
Cons ., a . I.°,
sec. 3.
a
,
§ 7.
(2)
Ibiol
a ,
2,°, sec.
4,a
1é1
dF
JUAN W. BURGESS
•
383
no inhabili a le; pe o debe des i ui le del ca go que
desempeña a al decla á sele culpable .
Añade la Cons i ución que la sen encia de es e T i-
bunal no obs a pa a que la pe sona que la su e sea
juzgada po el mismo deli o an e los T ibunales o di-
na ios, de la mane a o dina ia y con las consecuencias
o dina ias (1). El juicio an e el Senado no expone a la
pé dida de la ida ni de ningún miemb o; po consi-
guien e, no eza con él el p ecep o cons i ucional que
p ohibe el segundo juicio de una pe sona po el mismo
deli o, cuando en el p ime o se sen enció después de
una acusación en egla.
-
5. La Cons i ución eda eje ce la p e oga i a p e -
sidencial de indul o a a o de una pe sona condenada
po es e T ibunal (2). No dice si el T ibunal puede e-
oca la sen encia en el caso de que la Cáma a de Re-
p esen an es pidiese un nue o juicio, ni si el Cong eso,
po una ley de amnis ía, puede le an a la inhabili a-
ción pa a desempeña ca gos en el po eni . Pe o, juz-
gando po analogía con lo que pueden hace los demás
T ibunales, y po azones de ciencia polí ica, c eo que
debe esponde se a i ma i amen e a las dos cues io-
nes. En es os p ocesos hay más exposición que en nin-
gunos o os de que in luyan, y acaso de una mane a
decisi a, p eocupaciones de pa ido. Algún emedio
con a injus icias mani ies as debe ese a se en el sis-
ema cons i ucional de odo Es ado. Pa a algunos hom-
b es, aun pa a los que necesi an de un empleo, el ho-
no es más que la ida , y las azones que se oponen
al indul o concedido po el P esiden e no ienen alo
a ándose del mismo T ibunal o del Cong eso.
(i) Cons ., a . I.°,
sec.
3.
a
,
§
7.
(2) Ibid., a . 2.°, sec.
2.
a
, § I.
CAPÍTULO II
Los T ibunales cons i ucionales de Ingla e a.
En el sis ema inglés no hay más que dos Cue pos
que puedan llama se T ibunales cons i ucionales, a sa-
be : la Cáma a de los Lo es y el Comi é judicial del
Consejo p i ado. Todos los demás dependen de la legis-
la u a o dina ia y, po consiguien e, no es obligado su
examen en una ob a que, en el dominio del De echo;
no mi a más que al De echo cons i ucional.
La no a po la cual puede dis ingui se, a mi juicio,
un T ibunal cons i ucional del que no alcanza esa ca e-
go ía, es que enga el pode de impedi su abolición po
una ley o dina ia. Con a eglo a es a base de dis in-
ción, la Cáma a de los Lo es, en cuan o T ibunal, es
un T ibunal cons i ucional. No puede adop a se ningu-
na simple ley que a ec e a sus acul ades judiciales sin
su p opio y lib e consen imien o. La Cáma a de los Co-
munes no puede obliga a la de los Lo es a consen i
una cosa con a su olun ad más que cuando ob a como
Es ado.
No es an pa en e que el Comi é judicial del Consejo
p i ado pueda de ende se a sí p opio con a el Pode
legisla i o. A no se que se mi e es e Cue po como el
T ibunal p opio de la Co ona, y se conceda a la Co o-
na el
e o
absolu o en de ensa de sus p e oga i as,
JUAN
W. BURGESS
385
end emos que nega a es e Cue po un ca ác e cons-
i ucional y econoce que un simple ac o legisla i o
puede modi ica o des ui su o ganización y acul a-
des. Sin emba go, me pa ece que debe conside á sele
como el T ibunal p opio de la Co ona, a pesa de que
una g an pa e de su ju isdicción ha sido con e ida po
leyes (1), de que su p ocedimien o, al menos en pa e
se halla egulado po leyes (2), y de que las acul ades
que posee, pe enecien es en su día a la o alidad del
Consejo p i ado, se le ans i ie on a él po ley (3). Las
acul ades de es e T ibunal no son, en subs ancia, sino
lo que es a del an iguo pode judicial de la Co ona.
Las modi icaciones impues as po las leyes no puede
deci se que des uyan del odo su ca ác e cons i ucio-
nal, pues o que han sido ap obadas lib emen e po la
Co ona. No obs an e, hay que concede que, en su si-
uación ac ual, se halla en la línea di iso ia en e las
ins i uciones cons i ucionales y las pu amen e legales.
T a a é de él b e emen e, sin emba go, como un T i-
bunal cons i ucional.
1.-EL COMITÉ JUDICIAL DEL CONSEJO PRIVADO
1. Los miemb os de es e T ibunal, en cuan o conse-
je os p i ados, son nomb ados po la Co ona. Pueden
se des i uidos po la Co ona, y, na u almen e, pueden
se acusados y juzgados po el Pa lamen o. Sal o en
caso de mue e, enuncia, des i ución o sen encia del
(1)
Es a u os, 25 En ique VIII, cap.
I.
°;
Ibid.,
Isabel, ca-
pí ulo
5;
Ibid., 7
y 8 Vic o ia, cap. 6g.
(2)
Es a u os,
3
y
4
Guille mo IV, cap. 41;
Ibid.,
6
y
7
Vic o ia, cap. 38;
Ibid.,
7
y 8
Vic o ia, cap. 6g.
(3)
Ibid.,
3
y
4
Guille mo IV, cap. 42.
TOMO II
25
386
CIENCIA POLÍTICA
Pa lamen o, desempeñan el ca go du an e la ida del
Mona ca que los nomb a y seis meses después de su
mue e (1).
Según las leyes 3 y 4 de Guille mo IV, cap. 41, y 34
y 35 de Vic o ia, cap. 91, el Comi é se compond á de
los conseje os que sean en cada ocasión Lo d P esiden-
e del Consejo y Lo d Cancille , de los que desempeñen
o hayan desempeñado al os ca gos judiciales, y de o os
dos conseje os designados especialmen e po la Co ona.
También pe enece án al Comi é dos de los conseje os
que hayan desempeñado al os ca gos judiciales en la
India o en las Colonias. Los cua o úl imos pe ciben e-
ibución. He aquí limi aciones impo an es del a bi-
io de la Co ona en el nomb amien o de los miemb os
de es e T ibunal. Su obje o, como e emos, es la iden-
i icación del pe sonal de es e Comi é con el que eje ce
en la Cáma a de los Lo es la ju isdicción de apelación.
Hay que añadi que o as leyes modi i can la compo-
sición del Comi é en cie as ci cuns ancias. Cuando el
T ibunal ha de en ehde en asun os some idos al Ac a
de Disciplina Eclesiás ica, son miemb os los Obispos y
A zobispos (2), y cuando ha de en ende en asun os so-
me idos al Ac a del Cul o público, esas mismas pe so-
nas ac úan como aseso es (3).
2. Es e T ibunal juzga p incipalmen e en apelación.
Se apela an e él con a las decisiones del T ibunal de
los A cos de Can o be y, de los T ibunales de Viceal-
mi an azgo, de la isla de Man, de las islas No mandas,
de la India y, en gene al, de las Colonias. Esa ju isdic-
(1)
Bowye ,
Cons i u ional Law o England,
págs. 125
y
s
i
guien es.—S a u es, 6 Anne,
c. 7.
(2)
Es a u os, 3 y 4 Vic o ia, c. 86.
(3)
'bici,
39
y 4o Vic o ia, C.
59.
JUAN W. BURGESS
387
ción de apelación se halla egulada casi o almen e po
leyes, y se ha de ecu i a ella bajo la o ma de una
pe ición a la Co ona "en Consejo„ (1).
Pe o en unos cuan os casos es e T ibunal ac úa en
p ime a ins ancia (2);
y
de los p incipios gene ales del
sis ema polí ico inglés debe deduci se que odas las
cues iones de o den judicial, no some idas po la ley
o cos umb e a la ju isdicción de o os T ibunales, o
de la Cáma a de los Lo es, es án some idas a la ju is-
dicción del Comi é judicial del Consejo p i ado. Es el
esiduo del pode gube namen al de la Co ona en la es-
e a de la adminis ación de jus icia.
H.-LA CÁMARA DE LOS LORES COMO TRIBUNAL
1. La ju isdicción de la Cáma a de los Lo es como
T ibunal se di ide en es amas gene ales, a sabe :
como al o T ibunal pa a el juicio de los Pa es, como
T ibunal gene al de acusación
(impeachmen )
y como
T ibunal supe io de apelación del Reino Unido.
Como T ibunal pa a el juicio de los Pa es, el Cue po
se compone de odos los Lo es del Pa lamen o (3).
Como T ibunal de acusación, se compone asimismo de
odos los Lo es del Pa lamen o (4). Como T ibunal su-
pe io de apelación, aunque se compone ambién de o-
dos los Lo es del Pa lamen o, no puede ecibi y deci-
di apelaciones sin que es én p esen es es indi iduos,
po lo menos, de las siguien es ca ego ías: el Lo d Can-
(1)
Bowye ,
Cons i u ional Law oy
e
England,
pág. 126
y si-
guien es.
(2)
Ibid.,
pág. 127.
(3)
Ibid.,
pág. 323.
(4)
Anson,
Law and Cus om o Me Cons i u ion,
pa e La,
pág. 306.
388
CIENCIA POLÍTICA
cille de la G an B e aña, los Lo es o dina ios de ape-
lación y aquellos Lo es del Pa lamen o que
d
esempe-
ñen o hayan desempeñado al as uncionen
j
udiciales (1).
Los indi iduos de es as ca ego ías se llaman Lo es de
apelación. Los Lo es o dina ios de apelación son dos, a
eces cua o, nomb ados po la Co ona, y conse an
sus pues os mien as obse an buena conduc a, aunque
cambie la pe sona que ocupa el ono. La Co ona debe
elegi los en e los indi iduos que hayan desempeñado
al as unciones judiciales du an e dos años po lo me-
nos, o hayan eje cido como abogados, du an e quince
años, en Ingla e a, Escocia o I landa. Si no son ya Lo-
es del Pa lamen o, como lo pueden se , se hacen ales
po i ud de su nomb amien o. Su dignidad y sus un-
ciones no se ansmi en a sus he ede os. Pe ciben suel-
dos de 6.000 lib as es e linás al año (2). Son excepcio-
nes de la cos umb e cons i ucional que hace he edi a-
ias odas las "pai ías„ c eadas po la Co ona, y de la
cos umb e que niega e ibución del Teso o Real a los
Lo es del Pa lamen o. El obje o de esa c eación de la
ley es e o za la ap i ud judicial de la Cáma a de los
Lo es, y de hecho la ju isdicción de apelación de esa
Cáma a la eje cen aho a el Lo d Cancille , los Lo es
o dina ios de apelación y los Lo es que desempeñan o
han desempeñado al os ca gos judiciales. Además, esos
Lo es o dina ios de apelación, si son miemb os del Con-
sejo p i ado, como es casi segu o, o man pa e del Co-
n i e judicial del Consejo (3). Es a misma ley dispone
que, cuando mue an o enuncien dos de los cua o jue
-
ces e ibuidos del Comi é judicial del Consejo p i ado,
( ) Es a u os, 39 y 40 Vic o ia,
cap. 5g.
(2)
Ibídem.
(3)
Ibidem.
e
l
e
de
JUAN W. BURGESS
389
la Co ona puede nomb a un e ce o, y que, cuando
mue an o enuncien los o os dos, la Co ona puede
nomb a un cua o, y que los dos nue os end án
los
mismos de echos, sueldos, pensiones y posición que los
dos p ime amen e c eados (1).
Reco dando aho a la composición del Comi é judi -
cial del Consejo p i ado, se e á que, cuando ac úan
los cua o Lo es de apelación, ese Comi é se compone
en subs ancia de aquellos miemb os de la Cáma a de
l
os Lo es que eje cen la ju isdicción de apelación de
es e Cue po. En uno y o o igu an el Lo d Cancille ,
los jueces de los T ibunales supe io es y los Lo es o -
dina ios de apelación. En onces es un hecho la uni ica-
ción comple a del g ado supe io de apelación pa a odo
el Impe io.
2. Cuando la Cáma a de los Lo es unciona como
al o T ibunal pa a el juicio de los Pa es, no la p eside
el Lo d Cancille , sino un G and Senescal, nomb ado
p o hac
Las
unciones espec i as de es e úl imo
y de los Lo es no son la de juez y ju ado. El G an Se-
nescal es sólo un p esiden e
p o empo e, y
los Lo es
son los jueces de de echo y de hecho. Los jueces de los
T ibunales supe io es asis en al juicio y aseso an a los
Lo es en cues iones de De echo. El G an Senescal ase-
so a ambién a los Lo es en cues iones de De echo, y
hace el esumen. Cuando se o a sob e la cues ión de
culpabilidad o no culpabilidad, deben e i a se los Lo-
es espi i uales. Sólo los Lo es empo ales pueden o-
a sob e ese pun o . (Los Lo es espi i uales son Lo es
del Pa lamen o, pe o no Pa es . No pueden se juzga-
dos an e ese T ibunal, y no oman pa e en sus decisio-
(i) Es a u os, 39 y 4o Vic o ia, cap. 59, § 14.
390
CIENCIA POLÍTICA
nes). Los Lo es esponden indi idualmen e, po su ho-
no , a la p egun a p opues a po el G an
Se
nescal, de
si es o no culpable el acusado. La condena debe o a -
se po mayo ía, omando pa e en la o ación doce Lo-
es, po lo menos (1).
La ju isdicción de es e T ibunal sólo se ex iende a
la
aición y a la elonía de los Pa es ( a ones o hem-
b as) y al encub imien o, po pa e de los mismos, de
esos c ímenes. Esa ju isdicción no pe enece exclusi-
amen e a la Cáma a de los Lo es. Cuando no es á
e-
unido
el Pa lamen o, los Pa es acusados de cualquie a
de esos c ímenes pueden se juzgados po el T ibunal
del G an Senescal (2).
En
es e T ibunal el G an Senes-
cal es juez y decide las cues iones de De echo (3); pe o
el Ju ado debe compone se de Lo es del Pa lamen o,
y
cuando la acusación es de aición o encub imien o de
aición, o ma el Ju ado la Cáma a en e a, con la sola
excepción de los Lo es espi i uales (4). En ese caso el
T ibunal del G an Senescal es i ualmen e la Cáma a
de los Lo es.
Se p ocede an e es e T ibunal con a los Pa es ( a-
ones o hemb as) en i ud de acusación o mulada po
un g an Ju ado de p opie a ios an e el Banco de la Rei-
na o los
Assises, y
emi ida a la Cáma a de los Lo es
en i ud de un manda o de la misma a ocando a sí el
asun o
(w i o ce io a i)
(5) .
(I) Blacks one,
Commen a ies upon
he Laws o England,
lib.
IV, págs. 261 y sig., edic. Sha swood.—Bowye ,
Cons i-
u ional Laws o
England,
págs. 323 y sig.
(2)
Ibidem.
(3)
Ibídem.
(4)
Ibídem.
(5)
Bowye ,
Cons i u ional Laws o England,
pág. 32 ,
no a 3.
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al
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Lo
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JUAN W. BURGESS
391
11‘
3. Cuando la Cáma a de los Lo es ac úa como T i-
b bunal de acusación
(impeachmen ),
la p eside el G an
Senescal, si el acusado es un Pa ( a ón o hemb a),
y
el Lo d Cancille o el
Speake
de la Cáma a de los Lo-
es, si el acusado es un miemb o de la Cáma a de los
Comunes. Pe o ninguno de ellos desempeña uncio-
nes de juez en e a los Lo es como ju ado. Los Lo es
deciden las cues iones de de echo y de hecho. Cuan-
do se p opone a los Lo es la p egun a de si es o no
culpable el acusado, deben e i a se los Lo es espi i-
uales, si se a a de un caso de pena capi al. Sin e n-
ba go, los Lo es espi i uales, como odas las demás
pe sonas, pueden se acusadas an e la Cáma a de los
Lo es po cualquie deli o, y los a adis as no dicen
esuel amen e si deben e i a se cuando es acusado
uno de los suyos, ni po qué deben e i a se en ningún
caso.
En odos los casos se p ocede a la acusación po
acue do de la Cáma a de los Comunes. Después de
ap obada la p oposición de acusación, una comisión de
la Cáma a, nomb ada al e ec o, edac a la acusación
y
en ía copias de la misma a la Cáma a de los Lo es y
al acusado . An e la Cáma a de los Lo es se siguen las
o mas usuales del p ocedimien o c iminal. Los Lo es
esponden indi idualmen e, po su hono , a la p egun-
a sob e culpabilidad o inculpabilidad que les p opo-
nen el G an Senescal, el Lo d Cancille o el
Speake ,
según los casos, y po una simple mayo ía deciden.
Pe o no eo a i mado ca egó icamen e en ninguna pa -
e si la mayo ía ha de se la del núme o o al de los Lo-
es del Pa lamen o o sólo la del
quo um
o dina io. De-
cla ada la culpabilidad del acusado, se le lle a an e la
ba a de la Cáma a de los Lo es, y si el Speake de los
398
CIENCIA POLÍTICA
y elaciones según la ley undamen al (1). Cuando se
a a de las es ciudades lib es, esos con lic os pueden
su gi en e los Senados y los Consejos municipales.
Una dispu a sob e la ansmisión de la je a u a e
j
ecu i-
a en las Regiones o ganizadas moná quicamen e no
en a en es a clase de con lic os. El Consejo Fede al es,
sin duda, según la Cons i ución del Impe io, el ó gano
que debe decidi ales cues iones; pe o ese pode no se
le con ie e la cláusula que se examina aquí. El Consejo
debe examina los pode es de sus p opios miemb os, y
decidi si la pe sona que p e ende ep esen a a una
Región ha sido nomb ada po el P íncipe legí imo, o
po el Senado legí imo, si se a a de una ciudad (2).
Pe o yo no incluyo es a acul ad en e las judiciales, en
el sen ido que iene el é mino en es e capí ulo.
Se no a á aquí nue amen e que el Consejo no puede
in e eni más que a ins ancia de una de las pa es. No
puede asumi ju isdicción po p opia inicia i a .
Se no a á ambién que, cuando se a a de con lic os
cons i ucionales den o de las Regiones, el Consejo no
iene nunca la acul ad de decidi . En p ime é mino,
puede a a de concilia a ambas pa es,
y,
si acasa
su mediación, debe emi i el asun o al Pode legisla i o
impe ial, y es e úl imo ha de esol e el con lic o po
una ley. Tal p ocedimien o e ige al Pode legisla i o
impe ial en T ibunal de úl ima ins ancia pa a decidi
los con lic os cons i ucionales que se susci en en las Re-
giones, cuando sus leyes undamen ales no hayan c ea-
do ó ganos pa a esol e los (3). El hecho de que la de-
(1)
Schulze,
Leh buch des deu schen S aa s ech s,
lib. II, pá-
gina 61.
(2)
Ibid pág.
62.
(3)
Ib d.,
págs. 6z y sig.
JUAN
W. BURGESS
399
cisión se p onuncie en o ma de ley no al e a su ca ác-
e : se da po supues o que el Pode legisla i o ha de
decidi la cues ión con a eglo a De echo y jus icia , sin
deja se in lui po conside aciones de pa ido.
Teniendo en cuen a es a exigencia, me inclino a a i -
ma que el Pode legisla i o del Impe io es un T ibu-
nal o ganizado muy des a o ablemen e pa a la solu-
ción de ales cues iones. En casos semejan es lo p oba-
ble es que el Consejo Fede al simpa ice con el Pode
ejecu i o de la Región, y la Die a con el legisla i o; de
modo que el Pode legisla i o del Impe io no log a ía
llega a decisión ninguna. La consecuencia de al es a-
do de cosas se ía p obablemen e el con lic o c ónico en
la Región.
3. La Cons i ución acul a al Consejo Fede al pa a
in e eni ce ca del Gobie no de una Región donde no
se haga o se dila e indebidamen e hace jus icia a una
pe sona, y pa a compele , si es necesa io, a una Región
a hace lo que p oceda en De echo (1). Mas, pa a deci-
di si ha habido denegación o dilación de la jus icia de-
bida, el Consejo debe a ene se a las leyes de la Región
de que se a e (2). Debe limi a se además al examen
de aquellos casos en que no cabe ecu so po las ías
legales (3).
Deducimos de aquí que el Consejo es á au o izado
pa a la inspección gene al de la adminis ación de jus-
icia en las a ias Regiones, y que, cuando una pe sona
ecu e a él en queja, el Consejo, después de in e pone
su mediacion amis osa ce ca del Gobie no egional,
puede obliga po la ue za a la Región a da al que e-
(1)
Cons i ución
impe ial, a .
77.
(2)
Ibídem.
(3)
Ibi dem.
400
CIENCIA POLÍTICA
lian e la sa is acción que es ime p opia del caso con
a eglo a las leyes de la misma (1).
4. La Cons i ución acul a al Consejo Fede al pa a
decidi cuándo deja de cumpli una Región sus debe es
cons i ucionales con espec o al Impe io (2). En e esos
debe es hay que inclui , na u almen e, el de obedece
los eque imien os del Consejo Fede al en los casos an-
es mencionados. El Consejo asumi á ju isdicción en
es a ma e ia po p opia inicia i a, y si la Región se e-
sis e, puede aco da que se ecu a a la coacción. La
Cons i ución exige en onces que el Empe ado ejecu e
el acue do (3).
(i) Schulze,
Leh buch des deu schen S aa s ech s,
lib. II,
pág. 64.
(2) Cons i ución impe ial, a . 1g.
...
(3) /bid.—Laband,
Das S aa s ech des deu schen Reiches,
.
I, págs. 247
y sig.
CAPITULO IV
O ganización y acul ades del Pode Judicial
en la Cons i ución ancesa.
Examinando la Cons i ución ancesa, no se encon-
a á disposición ninguna ela i a a la es e a judicial
del Gobie no. Las ins i uciones ancesas de es e o den
son, pues, pu amen e legales. En al concep o, no ie-
nen cabida en es a ob a, que aspi a a expone , y no a
disimula , las lagunas del De echo cons i ucional de
los a ios Es ados.
Pe o hay una excepción a lo dicho. La Cons i ución
hace del Senado un T ibunal pa a ines que especi ica.
Dice así: "El Senado puede cons i ui se en T ibunal
pa a juzga , ya al P esiden e de la República, ya a los
Minis os, y pa a conoce de los a en ados come idos
con a la segu idad del Es ado„ (1). Como se e inme-
dia amen e, al a a e igua : en i ud de qué puede
cons i ui se en T ibunal el Senado; quiénes son los acu-
sado es legales de las pe sonas lle adas an e él,
y
si es
ilimi ada la ju isdicción que se le asigna.
O os a ículos de la ;;Cons i ución esuel en has a
cie o pun o es as cues iones.
1. Dice una cláusula que el Senado puede cons i-
(1)
Ley
cons i ucional
de
24 de Feb e o de 1875, a . g.°
TOMO II
26
602
CIENCIA POLÍTICA
ui se en T ibunal pa a juzga a cualquie
p
e sona acu-
sada de un a en ado con a la segu idad del Es ado, en
i ud de un dec e o del P esiden e, aco dado en Con-
sejo de Minis os (1). Pe o no se a i ma que la cons i-
ución del Senado en T ibunal se e i ica á sólo de esa
mane a. De se así, su gi ía una g an di icul ad cuan-
do el acusado uese el P esiden e o algún Minis o. No
end ían más que pe manece pasi os él o su Gabine e,
pa a que uese inú il, con espec o a ellos, la acul ad
cons i ucional del Senado.
M. Eugenio Pie e, je e del Gabine e del P esiden e
de la Cáma a de Dipu ados, en una no a al a . 9.° de la
ley cons i ucional de 24 de Feb e o de 1875, a ibuye al
Senado la acul ad de
cons i ui se po sí mismo
en T i-
bunal. C eo que la Cons i ución, ec amen e in e p e-
ada, concede ía esa acul ad al Senado, po lo menos
cuando el acusado es el P esiden e o un Minis o. Pe o
la Cons i ución debe ía se más ca egó ica sob e es e
pun o. La al a de una disposición explíci a en Ma e ia
an impo an e pe mi e que el P esiden e pueda ecla-
ma , como una p e oga i a, la acul ad de dispe sa
el Senado po la ue za, a se p eciso, siemp e que se
cons i uyese en. T ibunal de jus icia, sin un dec e o
suyo au o izándole al e ec o.
2. La Cons i ución decla a que el P esiden e puede
se acusado an e es e T ibunal po la Cáma a de Di-
pu ados, y sólo po ella, y que los Minis os pueden se
acusados po ese mismo Cue po.
Deduzco de aquí que cualquie o a pe sona puede
se acusada, ya po la Cáma a de Dipu ados, ya po la
"Chamb e des mises en accusa ion„ del T ibunal de
(i) Ley cons i ucional de 16 de Julio de 1875, a . 12, §
3•
JUAN W.
BURGES
6 03
Apelación, y que los mismos Minis os pueden se acu-
sados po es e úl imo Cue po. O o pá a o del mismo
a ículo con i ma es a
i
n e p e ación. Dice que, si la
ins ucción de es os suma ios hubiese dado p incipio
de la mane a o dina ia, el dec e o de con oca o ia del
Senado puede publica se en cualquie momen o an es
de que la "(;hamb e des mises en accusa ion„ dic e el
au o de emisión a la "Cou d'Assises„ (1). Los a a-
dis as no se exp esan ca egó icamen e ace ca del pa -
icula , y yo doy mi opinión como una simple conje-
u a.
3. La Cons i ución limi a la ju isdicción de es e T i-
bunal: cuando se a a del P esiden e, al caso de al a
aición (2); cuando se a a de los Minis os, a los de-
li os come idos en el eje cicio de sus unciones (3), y
cuando se a a de cualquie pe sona, excep o el P esi-
den e, a los a aques con a la segu idad del Es ado (4).
El
concep o del deli o en gene al y el de la aición
en pa icula , se hallan de e minados has a cie o pun-
o en el De echo posi i o ancés, aunque no en la
Cons i ución. El Senado debe ía a ene se p obablemen-
e al sen ido legal de esos é minos; pe o en la in e -
p e ación de la ase "a en a s com nis con e la sú e é
de l'É a „ iene un ancho campo sin lími es p ecisos.
Puede conside a se comó un a en ado de esa índole
una agi ación paci ica pa a consegui , po ía de en-
mienda cons i ucional, un cambio en la o ma de Go-
bie no.
P obablemen e
lo ha ía, y aun puede deci se
que
le ha hecho, No es el juez más a p opósi o pa a el
(1)
Ley cons i ucional de 16 de Julio de 1875, a . 12, § 4.
(2)
Ibid.
de 25 de Feb e o de 1875, a . 6.°, § 2.
(3)
Ibid.
de 16 de Julio
de 1875,
a . 12, § 2.
(4)
Ibid.,
a . 12
3
§ 3.
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