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Ciencia política y derecho constitucional comparado

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Ciencia política y derecho constitucional comparado

Author: Burgess, John William, (1844-1931)
Publisher: Madrid : La España Moderna, 1922
Year: 1922
Source: https://idus.us.es/bitstreams/9d43c11b-d7c9-4e0d-a19d-718b5c530306/download
BIBLIOTECA DE JURISPRUDENCIA, FILOSOFÍA É HISTORIA
CIENCIA POLITICA
DERECHO CONSTITUCIONAL
COMPARADO
POR
JUAN W. BURGESS. Biblio eca PixeLegis. Uni e sidad de Se illa
Decano de la Facul ad de Ciencia Polí ica en el Colegio uni e si a io de Nue a Yo k
TOMO II Y ÚLTIMO
GOBIERNO
LA ESPAÑA MODERNA
LÓPEZ
gozos, 6
MADRID
ES PRADPIEL
:
AD
9848 -Imp. de Gab iel L. Ho no, San Be na do, C.—Telé ono
1,912
Di isión p ime a. Las o mas de Gobie no.
CAPÍTULO PRIMERO
Clasi icación de las o mas de Gobie no.
En el lib o II de la p ime a pa e p ocu é demos a
cómo la con usión de la idea del Es ado con la del Go-
bie no lle aba a concebi de una mane a iciosa las
o mas del Es ado y a emplea en la exp esión de los
concep os una nomencla u a que apenas puede u iliza -
se. La misma c í ica cabe hace espec o de las nocio-
nes co ien es sob e las o mas de Gobie no. La al a
de una cla a y
jus a dis inción en e el Es ado y el Go-
bie no es an a al en el un caso como en el o o. Esa
al a de que adolece la li e a u a consag ada a es e
asun o, me obliga aho a, como en onces, o más aho a
que en onces, a emp ende un es udio nue o y a c ea
en g an pa e una nue a nomencla u a, que quizá pa-
ezca poco cien í ica en algunos sen idos, pe o que es-
pe o ha de se cla a.
I.—Mi p ime a base de dis inción se á la iden idad
o no iden idad del Es ado con su Gobie no. Según ella,
es és e
inmedia o o ep esen a i o.
I. Inmedia o es aquel en que el Es ado eje ce di ec-
amen e las unciones gube namen ales. Es a o ma
TOMO II
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CIENCIA POLÍTICA
debe se siemp e ilimi ada, á ese de mona quías, de
a is oc acias o de democ acias, po que sólo el Es ado
puede limi a el Gobie no, y donde és e es el Es ado
mismo no puede ene más limi aciones que las que se
imponga, a si p opio, pe o no limi aciones de De echo
público. Nada impide se despó ico de hecho, a no se
una disposición bené ola. En eo ía siemp e lo es.
El Gobie no inmedia o puede se moná quico, a is-
oc á ico o democ á ico, según sea moná quica, a is o-
c á ica o democ á ica la o ma del Es ado con el cual
se iden i ica. La His o ia no a es igua que exis a una
g an di e encia en e el p ime o y el úl imo desde el
pun o de is a de la libe ad. A mi juicio, más a o able
pa a la libe ad es el p ime o. A o unadamen e, el Go-
bie no democ á ico inmedia o no puede ex ende se a
un g an e i o io o a una g an población; así, las a -
bas de los ínculos amilia es y de la ecindad limi an
de hecho sus endencias despó icas. Pe o donde eso al-
a, no hay sis ema más op esi o. Si al Gobie no no
ansige en caso de con lic o con el súbdi o, el súbdi o
no iene más camino que ebela se; y la ebelión con a
un Gobie no democ á ico es ecu so más desespe ado
y de más di ícil éxi o que la ebelión con a un mona -
ca. El Gobie no a is oc á ico inmedia o, según la His-
o ia ac edi a, es más a o able pa a la libe ad que los
o os dos, aunque de un pode mucho menos ac i o: no
iene ni la masa de ue za de la democ acia ni la con-
cen ación de la mona quía, pe o a a ez se o ece esa
comple a iden idad en e el Es ado y el Gobie no, a no
se en la mona quía, y aun aquí es po lo común más
apa en e que eal.
2. La o ma
ep
esen a i a,
en é minos gene ales,
es aquella en que el Es ado con ie e el pode del Go-
i
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JUAN W. BURGESS
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bie no a una o a ias o ganizaciones más o menos dis-
in as de la suya.
Puede se limi ada o ilimi ada. Si el Es ado con ie e
odo su pode al Gobie no, y no ese a al indi iduo
ninguna es e a de au onomía, el Gobie no es ilimi ado:
es, en eo ía, un despo ismo, po libe al y bené olo que
pueda se en la p ác ica. Si el Es ado no le con ie e su
sobe anía, sino sólo una pa e de su pode , ya especi i-
cando las acul ades gube namen ales, ya de iniendo y
ga an izando la libe ad indi idual en e a esas acul-
ades, en onces es limi ado, o, como aho a suele deci -
se, cons i ucional.
El Gobie no ep esen a i o puede se moná quico,
a is oc á ico o democ á ico, según se en egue el po-
de a un indi iduo, a unos cuan os o a la masa del
pueblo .
Na u almen e, un Es ado moná quico, end á un Go-
bie no moná quico; un Es ado a is oc á ico, un Go-
bie no a is oc á ico, y un Es ado democ á ico un Go-
bie no democ á ico; pe o no es necesa io cien í icamen-
e y no siemp e sucede así de hecho, ni aun en gene al.
Ocu e con ecuencia que un Es ado democ á ico ie-
ne un Gobie no moná quico: al es el e dade o ca ác-
e del cesa ismo, del bonapa ismo . Se concibe am-
bién que un Es ado moná quico enga un Gobie no
democ á ico, aunque no conozco ningún ejemplo posi-
i o de al combinación. El Es ado moná quico iene a
menudo un Gobie no a is oc á ico. E ec i amen e: una
buena mona quía necesi a como ep esen ación gube -
namen al una e dade a a is oc acia; debe euni en
o no suyo a los je es na u ales del pueblo y gobe na
con el concu so de su sabe . La democ acia puede sos-
ene medianías en el Gobie no con el apoyo a i icial

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CIENCIA POLÍTICA
del su agio; pe o la mona quía no puede descansa en
úl imo é mino sino en la supe io idad de la in eligen-
cia: el pode del núme o y de la ue za es án en con a
suya. El Es ado a is oc á ico puede ene a su ez un
Gobie no moná quico; y al es la elación en que que-
dan gene almen e las di e sas pa es del sis ema polí-
ico al pasa de la o ma moná quica a la a is oc á i -
ca. Puede deci se que esa combinación es casi una ne-
cesidad pa a la exis encia y sos enimien o de es a úl i-
ma o ma. Un Es ado a is oc á ico con un Gobie no
a is oc á ico, co e siemp e el pelig o de disol e se; y
co e ese pelig o, po que el núme o y la ue za b u a
es án con a la a is oc acia, y po que és a no posee
sob e las masas la in luencia eligiosa que la mona -
quía. Tiene pode in elec ual; pe o el pode in elec ual,
educido a sí solo, conduce al cisma, y el cisma en el
cue po gobe nan e des uye la e y la leal ad de las
masas.
Po in, un Es ado democ á ico puede ene un Go-
bie no a is oc á ico;
y,
a menos de a a se de una so-
ciedad pe ec a o casi pe ec a, no eo po qué no ha de
se ese el mejo sis ema polí ico pa a odos los Es ados
que han llegado a la o ma democ á ica. Es, a lo menos
eó icamen e, gobie no del pueblo, pa a el pueblo y po
lo mejo dei pueblo. El ánsi o de la o ma a is oc á i-
ca a la democ á ica, conduce na u almen e, po el
p on o, a es a elación en e el Es ado
y
el Gobie no;
pe o es muy di ícil que al elación se sos enga. La de-
moc acia madu a siemp e iende a es ablece el Go-
bie no democ á ico, y la inma u a a la c eación del Cé-
sa , del Bonapa e o del
boss (1).
(1) En los
Es ados Unidos se llama
boss
(pa ono) al
je e
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11.—Mi segunda base de clasi icación es la consolida-
ción o dis ibución del pode gube namen al; y la p i-
me a di e encia que cabe es ablece en su is a, es la
que exis e en e el sis ema
cen alizado
y el sis ema
dual
de gobie no.
1. Fo ma cen alizada es aquella en que el Es ado
con ie e oda la au o idad gube namen al a un solo o -
ganismo. En ese égimen no hay au onomía cons i u-
cional ni Gobie no independien e en las localidades: el
Gobie no local es an sólo una agencia que el cen al
es ablece, modi ica o sup ime a su albed ío. Semejan e
o ma cuad a, en p ime é mino, a Es ados de peque-
ña o egula ex ensión y de una población pe ec a-
men e homogénea; es deci , á Es ados comple amen e
nacionales, donde ha pasado el pe íodo de a iedad en
las concepciones polí icas
y
ju ídicas, donde se ha des-
en uel o, y econocido como c i e io de e dad, una
conciencia común, y donde se o ma ácilmen e una
opinión nacional. La His o ia demues a que odos los
Es ados ienden más o menos hacia esa o ma a medida
que se e igen en Es ados nacionales. Cuando la han al-
canzado na u almen e, se ía un e oceso oca la po
el sis ema dualis a. Pe o, apa e de la poca ex ensión
del e i o io y de la pleni ud de la nacionalidad, hay
o as condiciones que exigen esa o ma de Gobie no.
Un Es ado cuya población se compone de nacionalida-
des dis in as y hos iles, necesi a adop a la en mayo o
meno g ado . En las localidades donde p e alece al
composición é nica, no puede desen ol e se un
consen-
de uno de los
ings
o cí culos de
poli icians
que explo an la
o ganización y la ue za de los pa idos. Es como un g an ca-
cique, que debe su pode , no al ampa o de la bu oc acia, sino
a la sólida disciplina de las hues es.—(N.
del T.)
O'
CIENCIA POLÍTICA
sus
a mónico supe io
.
Hace al a un á bi o gube na-
men al que es é po cima de las localidades pa a con-
se a el equilib io y p e eni la gue a en e las na-
cionalidades hos iles. Asimismo, un Es ado con una po-
blación al a de madu ez polí ica e incapaz de
sel -go-
e nmen ,
iene que adop a dicha o ma; el sis ema
dual en ales ci cuns ancias equi ald ía al caos y a
la disolución. Pe o esas dos clases de condiciones deben
mi a se como empo ales; y, an o en una como en
o a, el ánsi o de la o ma cen alizada a la dual se ía
es imonio de un p og eso en el desa ollo polí ico de la
población: la o ma dual es en onces el eslabón in e -
media io en e la cen alizacion ansi o ia y la cen a-
lización pe manen e.
2. El Gobie no dual es la o ma en que el Es ado dis-
ibuye los pode es gube namen ales en e dos clases
de o ganizaciones, an independien es en e sí, que nin-
guna de ellas puede des ui la o a, ni limi a sus a-
cul ades, ni in adi la es e a que la ha ese ado la
Cons i ución. Ambas se hállan comple amen e some i-
das al Es ado; ambas pueden se modi icadas o aboli-
das po él. Pe o ninguna es me a agencia de la o a,
aunque se concibe que la una pueda emplea a la o a
en calidad de agen e, como así ocu e a menudo.
El Gobie no dualis a admi e una subdi isión: puede
se
con ede ado y ede al.
En el p ime o, la es e a del
Es ado, en cuan o a e i o io y población, coincide con
la del Gobie no local; en el segundo, con la del Gobie -
no gene al. En el sis ema con ede ado hay a ios Es a-
dos, un núme o igual de Gobie nos locales y un Go-
bie no cen al. En el sis ema ede al hay un Es ado, un
Gobie no cen al y a ios Gobie nos locales.
El sis ema con ede ado es mani ies amen e una o -
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ma ansi o ia: iene su pues o en el pe íodo de ansi-
ción de a ias sobe anías a una sola sobe anía sob e
los e i o ios y pueblos combinados.
El sis ema ede al no es an cla amen e ansi o io,
aunque di ícilmen e puede conside a se como una o -
ma de ini i a. Tiene su pues o na u al en Es ados de
g an e i o io, y con una población de egula des-
a ollo polí ico, conside ada en clases o en masa, pe o
no de una nacionalidad en e amen e homogénea en sus
di e sas secciones. Cuando esas di e encias é nicas
hayan desapa ecido po comple o, puede subsis i algo
pa ecido al sis ema ede al; pe o los Gobie nos locales
i án educiéndose a Cue pos adminis a i os y dejando
de se Cue pos legislado es. Hoy, en e ec o, odo el
mundo polí ico, así el que posee la o ma cen alizada
como el some ido aún a la ede al, pa ece como si en-
die a a es e sis ema de Gobie no cen alizado en le-
gislación y ede al en adminis ación. No di é yo que
no sea és a la o ma del po eni , la úl ima, la ideal, al
menos pa a odos los g andes Es ados.
La di icul ad que o ece en la p ác ica la o ma ede-
al es la con usión que o igina en la conciencia común
en cuan o al asien o de la sobe anía del Es ado. En la
con ede ación sabemos dónde es á el Es ado,
y
en la
o ma cen alizada no cabe duda sob e es e pun o; pe o
en el sis ema ede al, la di e gencia de pa ece es que
exis e en la ma e ia, o igina la más canden e de las
cues iones de polí ica p ác ica: una cues ión que a a
ez se esuel e sin e usión de sang e. C eo que la di i-
cul ad es iba en la mane a que iene el Es ado de dis-
ibui o dina iamen e los pode es en e el Gobie no
cen al y los Gobie nos locales. Esa mane a es, en e-
sumen, como sigue:
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CIENCIA POLÍTICA
mien as
el
e o
no se
e i e. Pe o el Es ado puede e-
duci al mínimum ese pelig o, p esc ibiendo en la Cons-
i ución que las cues iones de impues os se sepa en de
odas las demás, y acul ando al Pode ejecu i o pa a
lle a a e ec o las leyes median e sus p opias disposi-
ciones, si el legisla i o dejase de dic a las medidas ne-
cesa ias pa a su ejecución. Así, es a objeción con a la
o ma p esidencial no es de g an peso pa a con a es-
a sus en ajas.
Las en ajas son mani ies as, sob e odo en aquellos
Es ados donde eina una g an a iedad de opiniones y
de in e eses, o donde el Pode gube namen al se halla
epa ido en e dos o más o ganizaciones independien-
es, o donde es una necesidad p imo dial la de ensa
con a la in asión ex anje a. Cuando se eúnen
odas
es as ci cuns ancias, cualquie o a o ma que no sea
un ue e Gobie no p esidencial es á condenada i emi
siblemen e a un p on o y las imoso acaso.
2, La o ma pa lamen a ia es aquella en que el Es-
ado con ie e al Pode legisla i o una in e ención com-
ple a en la Adminis ación. En es a o ma, la posesión
del Pode ejecu i o eal (aunque no quizá nominal) de-
pende del Pode legisla i o, y el p ime o no puede eje -
ce ninguna p e oga i a sin la ap obación del se-
gundo.
Tal es el p incipio, en é minos gene ales; pe o, e-
lexionando un poco, se econoce que en la p ác ica es
menes e una de e minación mayo , una segunda di e-
enciación, po deci lo así. En e ec o; las más de las e-
ces el Pode legisla i o se compone de dos Cáma as; y
el concu so de esos dos Cue pos independien es, en a
joso pa a legisla , es in ole able pa a adminis a . Po
eso la in e ención del Pode legisla i o en la Adminis-
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ación pública la eje ce en la p ác ica una de las
Cá-
ma as,
y ecae na u almen e en aquella que, po la ley
o la cos umb e, iene más acul ades en ma e ia de e-
cu sos.
En algunos sen idos y en de e minadas condiciones,
el égimen pa lamen a io es un sis ema admi able. Su
mayo excelencia consis e en que man iene la a monía
en e las di e en es amas del Gobie no; mas, pa acon-
segui es e esul ado, sac i ica comple amen e la inde-
pendencia del Pode ejecu i o, y anula en la p ác ica la
de una de las Cáma as del legisla i o. Se acili a asi
ela i amen e la legislación, pe o con mengua de la ije-
za y es abilidad de la Adminis ación. O a g an en a-
ja que o ece es e sis ema es la mejo in o mación del
Pode legisla i o sob e odos los asun os que ha de e-
gula , po el hecho de es a p esen es y ene oz en las
Cáma as los je es de la Adminis ación. Las leyes no se
inician ni se hacen, como en el o o sis ema, po los je-
es de medio cen ena de Comisiones legisla i as, es de-
ci , po homb es sin expe iencia gene almen e, y a
menudo isiona ios. Pa a algunos hay un incon enien-
e que con a es a en cie o modo esa en aja, y es la
indebida in luencia que alcanza así la
Adminis ación
sob e el Pode legisla i o. Es a e lexión end ía más
ue za si el Pode ejecu i o uese independien e en la
o ma pa lamen a ia; pe o
como
de hecho no es sino
el g an Comi é del pa ido que domina en las Cáma as
o en aquella que in e iene en la Adminis ación, pue-
de p escindi se de es e pun o al es ima el alo del sis-
ema.
Sin emba go, la o ma pa lamen a ia no es adecua-
da ni posible pa a oda clase de homb es. Su éxi o de-
pende de condiciones peculia es y a as . Yo no con ci-
1
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CIENCIA POLÍTICA
bo su aplicación más que en dos ases del desa ollo de
la sociedad polí ica.
Una se ía la pe ec a cons i ución social, en que o-
dos
los
indi iduos del Es ado poseyesen una al a cul u-
a
y ob asen
de una mane a desin e esada po pu o es-
pí i u de jus icia. En al sociedad es de supone que
siemp e se ían elegidos los mejo es pa a eje ce los po-
de es del Gobie no, y que, siendo an buenos odos, los
mejo es no necesi a ían abas ni ga an ías a i iciales
pa a no incu i en e o es o injus icias. Semejan e so-
ciedad pe ec a no ha exis ido nunca, no exis e aho a,
ni exis i á en un po eni p óximo. Al p esen e no po-
demos cons ui nues o De echo cons i ucional pa -
iendo de al hipó esis. Si esa uese la única condición
en que pudiese exis i el Gobie no pa lamen a io, al
égimen debe ía mi a se como un ideal pa a un po e-
ni emo o, y se ía inú il insis i en su examen.
Pe o en la e olución del Es ado hay o a ase en que
la o ma pa lamen a ia apa ece na u almen e y puede
da esul ados sa is ac o ios. Es la ase en que el sis e-
ma polí ico cons a de es as es ins i uciones dominan-
es:
L
a
,
un T ono; —es deci , una je a u a ejecu i a he-
edi a ia, que enga en ese a pode es p eeminen es,
y que cuen e con la since a de oción y leal ad de las
masas—; 2.
a
, una Iglesia o icial bajo la je a u a de la
Co ona, con cuyo concu so pueda conse a se la mo-
alidad de las masas y pe pe ua se su adhesión al T o-
no—; 3,
a
, un su agio es ingido, que dé la di ección
de la polí ica a las clases in eligen es, conse ado as y
mode adas. Bas a e unciona el Gobie no pa lamen-
a io pa a comp ende al pun o la exigencia de esas
ins i uciones en esas elaciones. ¿Cómo pueden gobe -
na con igo y o una los di ec o es de la mayo ía de
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las Cáma as ó de una de las Cáma as, si la mayo ía
que los apoya no es es able y esuel a, y la oposición
bené ola y pacien e? Y en el es ado ac ual de la cul u-
a del pueblo, aun en los países más a anzados, ¿cómo
consegui esas cualidades en una Cáma a cuyos miem-
b os son elegidos po su agio uni e sal o muy ex en-
so? La expe iencia enseña que al Cáma a iende a se
indómi a, impacien e y p ecipi ada. Y si, al e és, es
elegida po su agio es ingido, ¿cómo puede gobe na
a la g an masa de los excluídos de ese de echo sino
median e la mona quía con su legi imidad p ehis ó-
ica? ¿Y cómo es posible man ene el p es igio del
p incipio legi imis a sino median e el in lujo de una e-
ligión leal a la
.
Co ona
y
do ada de ascendien e sob e
la conciencia popula ? En in, ¿cómo cabe que gobie -
nen los je es de la mayo ía legisla i a, si el que ciñe la
Co ona puede pone en acción sus p e oga i as la en-
es pa a in e eni en odos sus mo imien os o nega
su sanción a odos sus ac os? Me pa ece indiscu ible
que, en cualquie ase del desa ollo polí ico dis an e
de la pe ec a, esas son las condiciones y elaciones
esenciales pa a que uncione con éxi o el égimen pa -
lamen a io. Todo cambio conside able de las mismas
me ma á indudablemen e su u ilidad y pond á en peli-
g o su exis encia.
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CAPITULO II
Aplicación de la Masi icación.
Some amos aho a el De echo cons i ucional de los
Es ados Unidos, Ingla e a, Alemania y F ancia, a las
bases de clasi icación sen adas en el capí ulo p eceden-
e, y eamos si podemos de e mina de ese modo
la
o ma gene al de Gobie no que impe a en cada uno
de
esos países.
L-FORMA DE GOBIERNO DE LOS ESTADOS UNIDOS
1. Es, en lo esencial,
ep esen a a i a: la
o ganiza-
ción del Es ado se di e encia, en el ondo, de la o gani-
zación del Gobie no. Ve dad es que has a cie o pun o
se u iliza el mismo pe sonal en ambos casos (1), pe o
es
bajo di e sas o mas de combinación. En el p ime li-
b o de es a pa e ( omo I, págs. 174 y siguien es) he de-
mos ado ya que la o ganización del Es ado en nues o
sis ema polí ico dis a mucho de se pe ec a ni aun sa-
is ac o ia, pe o lo es lo bas an e pa a que pueda sos-
ene se que el Es ado y el Gobie no no son idén icos:
que el Gobie no es ep esen a i o. Y es Gobie no e-
(1) Cons i ución de los Es ados Unidos, a . 5.°
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p esen a i o
limi ado
—ase o que no necesi a demos-
a se, po que de sob a lo demues a la más lige a lec-
u a del ex o de la Cons i ución—. Finalmen e, es Go-
bie no ep esen a i o
democ á ico:
la elegibilidad pa a
la P esidencia y pa a el manda o legisla i o sólo se
halla limi ada po la ciudadanía, la edad y la esiden-
cia (1); y la ciudadanía no es p i ilegio de ninguna
clase (2), la edad eque ida es baja, y la adquisición de
esidencia no es á some ida a abas a i iciales.
2.
El Gobie no de los Es ados Unidos es
ede al.
Y
no quie o deci con es o que lo sea el cen al an sólo;
po que, aunque el cali ica i o suele aplica se a
él,
es,
en mi sen i , po conside a le equi ocadamen e como
Gobie no de un Es ado ede al, y c eo habe demos-
ado que no exis e al cosa; que, en lo que se llama
comúnmen e el sis ema ede al, lo que hay es un Es-
ado que emplea en la ob a del gobie no dos o ganiza-
ciones sepa adas e independien es. Quie o, pues, deci
que es ede al el sis ema gube namen al en e o,
y
que
el Gobie no cen al es una de las dos o ganizaciones
gube namen ales empleadas po el Es ado.
El Gobie no de los Es ados Unidos es
coo dinado.
La
Cons i ución es ablece un Pode legisla i o, un Pode
ejecu i o y un Pode judicial; dis ibuye en e ellos las
acul ades gube namen ales (3), y p ecep úa que los Go-
bie nos locales engan una o ma co espondien e (4).
3.
El Gobie no de los Es ados Unidos es
elec i o.
La
Ley undamen al p esc ibe la elección pa a los miem -
(1)
Cons ., a . I.°, sec. 2, §
2;
a . 1.
0
, sec. 3, § 3;
a . 2.°,
sec. I,

4.
(2)
Enmiendas a la Cons i ución, a . 14, sec. 1.
(3)
Cons ., a ículos

2.° y 3.0
(4)
a . 4.°, sec.
4.

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CIENCIA POLÍTICA
b os de los Cue pos legislado es (1) y pa a el je e ejecu-
i o del Gobie no cen al (2), y dispone que se man en-
ga la o ma co espondien e en los Gobie nos loca-
les (3). Aunque los depa amen os polí icos nomb an
los subo dinados del je e del Pode ejecu i o y los
miemb os del Pode judicial, no es es a una excepción
de la o ma elec i a. Lo que ocu e es que las designa-
ciones pa a esos pues os dis an uno o más g ados del
p ocedimien o inmedia o de elección; pe o el análisis
demues a que su o igen es la elección.
4. El Gobie no de los Es ados Unidos es
p esiden-
cial.
La posesión de la je a u a ejecu i a es, po lo co-
mún, independien e en su o igen y en su e mino del
Pode legisla i o (4). Sólo cuando alla una elección e-
gula , puede in e eni una de las Cáma as; e in e -
iene en onces, no como al Cáma a legisla i a, sino
como colegio cen al de elec o es (5), y sólo po un p o-
ceso a consecuencia de g andes c ímenes, pueden lo-
g a las Cáma as la des i ución del P esiden e (6). Pe o
es as a ibuciones del Pode legisla i o deben mi a se
como excepcionales. La egla cons i ucional o dina ia
es la comple a independencia de la posesión del Pode
ejecu i o. Cie o que las Cáma as, si quisie an, pod ían
ap o echa se de los de ec os de que adolece el sis ema
de elección p esidencial, y decidi que no había habido
elección en la o ma o dina ia, asegu ando de esa sue e
a la Cáma a de ep esen an es la acul ad de elegi ;
(1) Cons ., a . i.°, secs.
2
y 3.
(z)

a . 2.°, sec. 1, § 2; enmienda XII.
(3)
Ibid.,
a . 4.°,
sec.
4.
(4)
Ibid.,
a . z.°, sec.
L
a
§
2,
enmienda
XII;
a . 2.°, sec-
ción
I.
a
,
§ I.
(5)
Ibid., enmienda XII.
(6)
a .
2.°,
sec.
4.
JUAN W. BURGESS

21
pe o no es de supone que los dos Cue pos colegislado-
es conspi asen de ese modo con a el designio de la
Cons i ución. Ni ampoco es de p esumi que se pusie-
sen de acue do pa a depone a un P esiden e que les
desag adase, so p e ex o de que había come ido un c i-
men. Esas disposiciones de la Cons i ución mi an a
ci cuns ancias ex ao dina ias, y es de c ee que no se
ecu i á a ellas sino en caso de sup ema necesidad y
con since o espí i u pa ió ico.
El je e ejecu i o del Gobie no es comple amen e in-
dependien e del Pode legisla i o en lo que a añe a su
polí ica. Los miemb os de su Consejo o Gabine e son
agen es suyos, y sólo an e él esponden de su ges ión
gube namen al. El acaso de un p oyec o p esen ado
a las Cáma as po el P esiden e o sus conseje os, o un
o o de censu a con a el p ime o o los segundos, no
ae apa ejada la dimisión del uno o de los o os. Nada
semejan e p esc ibe ni insinúa de la mane a más emo-
a la Cons i ución. La independencia polí ica del Pode
ejecu i o en e al legisla i o es comple a.
Po in, la Cons i ución da al je e ejecu i o del Go-
bie no el pode de de ende sus p e oga i as con a
odo a aque de las Cáma as. Es e dad que su
e o
no
es absolu o, po una pa e, ni limi ado, po o a, a las
disposiciones que a ec an a la p e oga i a ejecu i-
a (1), pe o se exige una mayo ía an al a pa a in ali-
da le, que la de ensa es p ác icamen e comple a Cuan-
do pueda euni se al mayo ía, cab á p esumi que el
je e ejecu i o se ha equi ocado al p e ende que la dis-
posición a acaba su p e oga i a cons i ucional. Debe
ad e i se a la ez que, siendo ilimi ada la es e a del
(1) Cons ., a . i.°, sec. 7, §§
z y
3.
22

CIENCIA POLITICA
el je e ejecu i o puede opone se, y con p obabili-
e o,
dades de iun o, a oda medida de De echo adminis-
a i o que conside e an icons i ucional, o inú il, o im-
p ac icable, a ec e o no a sus p e oga i as. Es o bas a
pa a asegu a su independencia. Pe o el
e o
p esiden-
cial no se limi a, en la eo ía ni en la p ác ica, a los ca-
sos an e io es, sino que a él some e la Cons i ución de
un modo exp eso odo ac o del Pode legisla i o que
exija el concu so de las dos Cáma as (1). Un P esiden e
disc e o y ci cunspec o economiza á el uso de al pode
con a disposiciones que no in injan sus p e oga i as
ni a ec en a los ecu sos de la Adminis ación pública,
pe o ninguna aba cons i ucional le impide p odiga le.
Es cosa que se deja en e amen e a su juicio y disc eción.
Es di ícil halla una palab a o una ase concisa pa a
de ini es a o ma de Gobie no ep esen a i a, limi a-
da, ede al, coo dinada, elec i a y p esidencial. La e-
p esen ación, la limi ación, la dis ibución de acul ades
en e Pode es independien es, la coo dinación de los
Pode es y la elección, deben mi a se como elemen os
esenciales de lo que se denomina la o ma epublicana
de Gobie no. Cuando se eúnen en un Es ado democ á-
ico, cons i uyen, en mi sen i , la o ma epublicana.
Sus i uyendo, pues, dichos é minos po es e úl imo
end emos, a mi juicio, la exp esión más concisa de al
Gobie no, a sabe : epública ede al p esidencial. Es
una o ma comple amen e homogénea: odos sus ele-
men os pe enecen a un mismo y único sis ema polí i-
co: al sis ema de la sobe anía popula . No es, pues, de
eme en el po eni ningún con lic o se io en e las
pa es que le componen.
1
(z) Cons , a . 1,',
sec.
7, §§
2
y
3.
JUAN W. BURGESS

23
H.-FORMA DE GOBIERNO DE FRANCIA
1.
Es e Gobie no es
ep esen a i o.
El Es ado se ha-
lla o ganizado en la Cons i ución como una Asamblea
Nacional, sepa ada del Gobie no, y supe io a él (1).
Cie o que el pe sonal de esa Asamblea es el mismo de
las Cáma as legisla i as, pe o o ma en onces un cue -
po en e amen e dis in o de es as úl imas, un cue po que
posee el pode sobe ano sob e las Cáma as
y
sob e
odo el Gobie no.
El Gobie no ancés es, además, p ác icamen e
ilimi-
ado. La
Cons i ución no ga an iza al indi iduo una
sola inmunidad en e a las a ibuciones gube namen-
ales, no impone exp esamen e un solo limi e a las a-
cul ades del Gobie no. Sólo hay una limi ación implíci-
a: que el Gobie no no puede e o ma la Cons i ución;
pe o como pueden hace lo los Cue pos legislado es
ans o mándose en Asamblea Nacional (2), esa limi a-
ción implíci a es ana. Finalmen e, el Gobie no ancés
es
democ á ico.
La elegibilidad pa a la p esidencia y
pa a el manda o legisla i o no depende más que de la
edad y del goce de los de echos ci iles y polí icos (3).
La edad exigida es mode ada; el su agio es el que se
conside a gene almen e como uni e sal (4), y la ciuda-
danía no es á suje a a limi aciones a i iciales.
2.
El Gobie no ancés es
cen alizado.
No hay en
(1)
Ley cons i ucional ela i a a la o ganización de los po
de es públicos, 25 de Feb e o de
1875, a . 8.°
(2)
Ibidem.
(3)
Ley de g de Diciemb e de 1884, a , 4.
0
; ley Elec o al
polí ica de 3o de No iemb e de 1875, a .
6.°
(4)
Ley cons i ucional ela i a a la o ganización, e c., a -
iculo

§
2.
30

CIENCIA POLÍTICA
El Gobie no alemán es jus amen e
limi ado.
La Cons-
i ución consag a una es e a de inmunidad indi idual,
y
luego enume a las acul ades que puede eje ce el
Gobie no (1); y el p incipio de in e p e ación adop ado
en la p ác ica, es que lo que no se le o o ga explíci a e
implíci amen e se le niega (2).
Po in, el Gobie no alemán es, en pa e,
democ á i-
co, y
en pa e,
moná quico.
La Cons i ución no es able-
ce condición ninguna pa a pode se elegido miemb o
de cualquie a de las Cáma as; y la legislación sob e
es e pun o sólo exige una edad egula , la ciudadanía,
el pleno goce de los de echos ci iles y una co a e-
sidencia, pa a o ma pa e de la Cáma a baja, y pa a
los miemb os de la Cáma a al a no pide equisi o nin-
guno (3). En cambio, sólo una pe sona de odo el Im-
pe io es elegible pa a la P esidencia: el Rey de P u-
sia (4).
2. El Gobie no de Alemania es
ede al.
Es a p opo-
sición debe en ende se de la misma mane a que al ha-
bla de los Es ados Unidos; signi ica, pues, que odo
el sis ema gube namen al de Alemania se compone
de dos pa es sepa adas e independien es en el on-
do: el Gobie no cen al impe ial y las Regiones; que
la Cons i ución asigna a cada una de esas pa es una
es e a p opia; que la es e a del Gobie no cen al se
halla de e minada en la Cons i ución, y las acul a-
des no incluidas en la misma son las que se ese an
(i) Cons i ución impe ial, a ículos 3.°, 4.
0
,
I I y
35.
(2)
Schulze,
Leh buch des deus chen S aa s ech s,
lib. II,
pág.
12.
(3)
Bole ín Legisla i o de la Con ede ación,
1869, pág. 145.
—Cons i ución impe ial, a .
20.
(4)
Cons i ución impe ial, a . n.

i /
JUAN W. BURGESS

31
a las Regiones; en in,
'
que ninguno de los Gobie nos
puede mi a se o igina ia y esencialmen e como una
agencia del o o, ni des ui le, po lo mismo, legal-
men e.
El Gobie no alemán conse a muchos elemen os de
sis ema con ede ado, lo cual se debe a que el Es ado
alemán no ha ecibido en la Cons i ución una o ganiza-
ción sa is ac o ia
y
plenamen e sobe ana. La Cons i u-
ción no esponde po comple o a las condiciones ac ua-
les. De hecho, los pode es de las Regiones son aquí mu-
cho más limi ados que en los Es ados Unidos; las Cá-
ma as de las mismas se ace can más a la condición de
Consejos adminis a i os que las de las Regiones ame-
icanas, y las acul ades que la Cons i ución con ie e al
Gobie no cen al son más nume osas y más amplias
que las con e idas al Gobie no co espondien e de nues-
o país. Pe o la o ganización del Es ado en nues o
égimen es más comple a y pode osa, y lo mismo ocu-
e con la del sis ema del Gobie no cen al. En Alema-
nia, como hemos is o, se sus aen muchas cosas del
pode del Es ado den o de su o ganización cons i u-
cional o dina ia; y, como e emos, en lo que oca a la
ejecución de las leyes impe iales, el Gobie no cen al
depende en g an medida de las Regiones. Con odo, en
mi sen i , debe admi i se que la o ganización gube na-
men al de Alemania ha aspasado la línea di iso ia
en e el
con ede a ismo y
el ede alismo. Aho a es, en
subs ancia, una o ma ede al; mas pa a que es e cam-
bio pueda exp esa se cla a y lógicamen e en la Cons i-
ución, ienen que desapa ece oda ía algunos es os
del an iguo sis ema de 1815 a 1866.
El Gobie no impe ial en Alemania es
coo dinado.
La
Cons i ución c ea un Pode legisla i o y un Pode eje-
1
i
n
CIENCIA POLÍTICA
cu i o, dis ibuye en e ellos las unciones y de e mina
los p incipio
s
de su co elación (1).
3.
El Gobie no alemán es, en pa e,
elec i o,
y en
pa e,
he edi a io.
La Cons i ución p esc ibe la elec-
ción pa a los miemb os de la Cáma a baja (2), y el de e-
cho he edi a io pa a la dignidad impe ial (3) (es o úl i-
mo, se en iende, mien as subsis a ese de echo pa a la
ansmisión de la Co ona de P usia). Po lo que oca a
los miemb os de la Cáma a al a, si así puede llama se
al Consejo Fede al, su manda o depende de la olun ad
de los P íncipes de las ein idós Regiones en que p e-
alece el p incipio he edi a io pa a la je a u a ejecu i a
y de los Senados de las es ciudades (4). El Consejo
Fede al, según la Cons i ución, se compone de los e-
p esen an es de esos a ios pe sonajes y Cue pos, y
cada uno de es os pe sonajes y Cue pos puede segui
en la designación el p ocedimien o que mejo le pa ez-
ca. Na u almen e, los je es he edi a ios nomb an los
ep esen an es, y los Senados los eligen. No ige, pues,
un p incipio exclusi o pa a la o mación del Consejo
Fede al. Po úl imo, los unciona ios del Impe io, así
ci iles como mili a es, son nomb ados po el Empe a-
do (5). De modo que, a endiendo a los í ulos en cuya
i ud se eciben y desempeñan los ca gos, el sis ema
no es simple, sino mix o, y el Gobie no no puede clasi-
ica se den o de una o ma de e minada.
4.
El Gobie no impe ial ge mánico es
p esidencial.
El Empe ado es en e amen e independien e del Pode
(1)
Cons i ución impe ial, a ículos 4-18, 20-32.
(2)
Ibid,,
a .
20.
(3)
Ibid.,
a . I I.
(4)
Ibid.,
a .
6.°
(5)
a . 18.
3
2
JUAN W. BURGESS

33
legisla i o en lo que a añe al o igen y al é mino de
sus
unciones (1). No exis e Minis e io esponsable an e
las Cáma as. La Ley undamen al con ie e al Empe a-
do una es e a de p e oga i a independien e, y le da
medios de de ende la con a las in usiones del Pode
legisla i o: puede cali ica de enmienda a la Cons i u.
ción odo p oyec o que amenace sus p e oga i as, e
impedi que se ap uebe, po medio de los o os de que
dispone en el Consejo Fede al como Rey de P usia (2).
Además, en es e mismo concep o de Rey de P usia, la
Cons i ución le o o ga el
e o
absolu o sob e oda le-
gislación e e en e al Ejé ci o o a la Ma ina de gue a,
así
como sob e las leyes y eglamen os adminis a i os
ocan es al sis ema ibu a io impe ial (3). Además, él
con oca, ab e, suspende y, con el consen imien o del
Consejo Fede al, disuel e la Die a. Po úl imo, la Cons-
i ución le o o ga el de echo de nomb a odos los
miemb os de las Comisiones pe manen es de Gue a
y
Ma ina del Consejo Fede al, sin más excepción que el
pues o ese ado a Ba ie a en la p ime a de esas Co-
misiones.
He aquí un Gobie no e dade amen e p esidencial,
y
muy ue e: La balanza de los pode es gube namen a-
les se halla en manos del ejecu i o.
Es absolu amen e imposible halla una exp esión
concisa pa a de ini es e Gobie no ep esen a i o,
limi-
ado,
democ á ico po una pa e, moná quico po o a,
ede al, coo dinado, en pa e elec i o, en pa e he edi-
a io y p esidencial. Con iene los elemen os epublica-
(1)
Cons i ución impe ial, a . i .
(2)
/bid.,
a ículos 6.°,
1
7 y 78.
(3)
Ibid.,
a ículos 5.
0
,
35 y 37.
TOMO II

3
CIENCIA POLÍTICA
nos de la ep esen ación, limi ación, coo dinación y
elección, pe o con abalanceados po elemen os-moná -
quicos y he edi a ios. Desa ía al pode de la ciencia a
que encuen e una palab a o una ase sencilla que le
ca ac e ice.
Cien í icamen e, debe íamos condena es a o ma po
con ene elemen os, no sólo he e ogéneos, sino hos i-
les. Cien í icamen e, hab ía que p edeci un con lic o
l'ou ance
en e los elemen os que la componen. Pe o,
p ác icamen e, es una o ma excelen ísima pa a las ne-
cesidades ac uales del g an Es ado alemán. Ha dado al
pueblo de Alemania más libe ad de la que había dis-
u ado nunca has a aquí, y ha desen uel o al mismo
iempo un pode como no le había conocido Eu opa
desde la época de Napoleón I. Mien as los elemen os
moná quicos y he edi a ios sigan haciendo, como al
p esen e, una polí ica popula , pod á e i a se el con-
lic o con los elemen os epublicanos. Pe o si abando-
nasen esa línea de conduc a
y
se en egasen a una po-
lí ica de eacción y op esión, no a da ían en cumpli -
se las p edicciones de la ciencia.
IV.-FORMA DEL GOBIERNO INGLÉS
1. El Gobie no inglés es
inmedia o;
es deci :la o ga-
nización del Es ado y la del Gobie no son idén icas (1).
No hay as la Cons i ución una o ganización del Es a-
do que haya hecho al Cons i ución, o ganizado el Es-
ado den o de la misma, dema cado una es e a de in-
munidad indi idual, cons uido un Gobie no y con e i-
do a es e úl imo acul ades especí icas o gene ales. Po
(I) Dicey,
The Laz
y
el he Cons i u ion,
pág. 3 5.
•
34
Y'
JUAN W. BURGESS

35
consiguien e, el Gobie no inglés es
ilimi ado.
No hay
ni
puede habe ac os del Pa lamen o an icons i uciona-
les. Todo lo que o dene el Pa lamen o es cons i ucional
de hecho y de de echo; y odo lo que o dene la Co ona,
siemp e que no haya sido p ohibido o dispues o de o o
modo po el Pa lamen o, y siemp e que és e no haya
con iado su o denación a o as au o idades, es ambién
cons i ucional. Ningún juez puede decla a an icons i-
ucionales los ac os de esos pode es . Los jueces de los
ibunales supe io es ienen asien o en la Cáma a al a,
y se les consul a siemp e que se discu en cues iones e-
la i as a la legislación undamen al; pe o puede p es-
cindi se de su pa ece con impunidad absolu a. Tienen
in luencia en el Pa lamen o, pe o no a ibuciones pa a
anula sus ac os ni pa a opone se a su ejecución en ca-
sos pa icula es. El juez que al in en ase pod ía se
des i uido en i ud de una pe ición del Pa lamen o a
la Co ona. Así la libe ad del indi iduo se halla en ab-
solu o a me ced del Pa lamen o. El Gobie no es, pues,
comple amen e despó ico en eo ía, po libe al y bené-
olo que pueda se en la p ác ica.
Es un Gobie no mix o,
democ á ico, a is oc á ico y
moná quico
jun amen e. Las condiciones de elegibili-
dad pa a la Cáma a baja no excluyen a una pa e con-
side able de la población masculina adul a (1); y la Cá-
ma a al a no ha de mi a se como un Cue po o almen-
e a is oc á ico en p incipio . Casi odo inglés puede
en a en ese Cue po; es deci : a ándose de Ingla e-
a, la Co ona puede lle a a quien desee a la Cáma a
de los Lo es (2). Pe o en Escocia e I landa, según sus
(1)
Anson,
Law and cus om o Me Cons i u ion,
pág, 70.
(2)
Ibid.,
pág. 177.

36

CIENCIA POLÍTICA
ac as de Unión con Ingla e a, la Co ona no posee esa
acul ad ilimi ada de c ea Pa es; po lo mismo, no son
elegibles cualquie escocés o i landés pa a o ma pa -
e de la Cáma a de los Lo es o de los Cue pos de Pa es
escoceses e i landeses que eligen ep esen an es pa a
esa Cáma a, sino sólo los que pe enecen a las clases
educidísimas que designan las ac as de Unión. De
modo que, po lo que hace a los Lo es del Pa lamen o
que ep esen an a los Pa es de Escocia y de I landa, la
o ma de Gobie no es a is oc á ica, mien as que, po
lo que hace a los Lo es de Ingla e a y de Gales, la
o ma es democ á ica, oda ez que la Co ona puede
elegi al homb e más humilde del pueblo. Po o a pa -
e, la elegibilidad pa a el Pode ejecu i o es moná -
quica, si se en iende que la Co ona es el e dade o Po-
de ejecu i o: sólo una pe sona en odo el Impe io es
elegible cada ez pa a esa posición (1). Pe o di ícilmen-
e puede conside á sela como el e dade o Pode eje-
cu i o (2). En la p ác ica esa pe sona debe pe mi i
eje ce las p e oga i as egias a los ep esen an es del
pa ido que es é en mayo ía en la Cáma a de los Co-
munes, y la elegibilidad pa a los pues os del Minis e io
es democ á ica en p incipio. De hecho el Gobie no in-
glés, en su o ma ac ual, es casi democ á ico, el ele-
men o moná quico y el a is oc á ico ienen mucho más
de apa en es que de eales.
2. El Gobie no inglés es
cen alizado.
Pe o, como
ya se supone, no quie o deci con es o que en el Impe-
io b i ánico no haya un Gobie no local dis in o del
(1)
Gneis ,
Das englische Ve wal ungs ech ,
pág. 653; Es-
a u os 12 y 13
Guille mo
III,
cap.
II.
(2)
Bageho ,
The EnglIsh Cons i u ion,
pág. 80.
ic
JUAN W. BURGESS

37
cen al; lo que quie o deci es que no le hay indepen-
dien e de es e úl imo, que no hay un Gobie no local que
el cen al no pueda modi ica o des ui legalmen e (1).
No exis e de ás de ambos Gobie nos una o ganización
del Es ado a que los dos deban su o igen y sus pode-
es, y que haya ga an izado la exis encia y las a ibu-•
ciones de cada uno en e a las acul ades del o o. El
Es ado se halla o ganizado en el Gobie no cen al, y
los ac os del p ime o no pueden dis ingui se legal-
men e de los ac os del segundo . Todo Gobie no local
depende, pues, en p incipio, del cen al, y no cabe mi-
a le sino como una agencia suya. Hay
sel go e n-
men
en el sis ema inglés, pe o no
sel -go e nmen
lo-
cal independien e. No exis e ede alismo en es e sis e-
ma. Con odo, el Gobie no inglés es
coo dinado.
La
"cos umb e„ de la Cons i ución, como la llama Si
W. R. Anson,' nos o ece un Pode legisla i o y un Po-
de ejecu i o, que pueden mi a se como amas coo di-
nadas del Gobie no— lo cual quie e deci que ninguno
de esos Pode es puede legalmen e des ui el o o sin el
consen imien o del o o (2). La judica u a, aunque po
el De echo cons i ucional consue udina io es un Po-
de , y muy impo an e, no es un Pode coo dinado, sino
que puede se abolido sin su consen imien o po el le-
gisla i a y el ejecu i o. En p incipio no iene una exis-
encia cons i ucional, sino dependien e de las leyes. El
De echo cons i ucional consue udina io dis ibuye am-
bién las unciones en e los di e sos pode es, pe o sin
da al ejecu i o ni al judicial i mes ga an ías con a
las in asiones del legisla i o. La judica u a no dispone
(1)
Dicey,
The
Law o he Cons i u ion,
pág. 126.
(2)
Bageho ,
.The English Cons i u ion,
págs. 101,
157
y 198.
y
CIENCIA POLÍTICA
de medios p opios de esis encia como sal agua dia de
sus unciones. Sólo la oposición de la Co ona puede p o-
ege la con a el Pode legisla i o, y esa oposición pue-
de se encida en úl imo é mino (1).
3.
El Gobie no inglés es, en pa e,
elec i o,
y "en
pa e
he edi a io.
Los miemb os de la Cáma a baja son
exclusi amen e elec i os (2); los miemb os de la Cáma-
a al a pe enecen a ella en su mayo ía po de echo he-
edi a io (3); y el Pode ejecu i o, si po al se iene a
la Co ona, se eje ce ambién po de echo he edi a io (4);
pe o, si se mi a con el e dade o Pode ejecu i o al
Minis e io, en onces es elec i o. El ejecu i o nomb a o-
dos los demás unciona ios, así ci iles como mili a es.
4.
El Gobie no inglés es
pa lamen a io (5).
Es e
p incipio es an ca ac e ís ico, que o dina iamen e ape-
nas se concede a ención a los demás elemen os de su
o ma. La Cáma a de los Comunes iene una in e en-
ción comple a en la Adminis ación. Ve dad es que la
le a de la ley a ibuye a la Co ona la acul ad exclusi-
a de con oca , ab i y suspende las sesiones del Pa -
lamen o y disol e la Cáma a de los Comunes; pe o el
que eje ce ealmen e sus p e oga i as es el Minis e io,
y los minis os, como hemos is o, no son más que los
je es del pa ido que iene mayo ía en la Cáma a de los
Comunes. Ve dad es ambién que la le a de la ley a i-
buye a la Cáma a un
e o
absolu o sob e odos los ac-
os legisla i os ; pe o desde 1707 no se ha hecho uso de
esa acul ad. Basada en el de echo cons i ucional con-
Gneis ,
Das englische
Ve wal uno ech ,
pág.
1.214.
Anson,
Lazo and
Cus oi: o he Cons i u ion,
pág. 70.
Ibid.,
pág. 168.
Es a u os del Pa lamen o, 12 y 13,
Guille mo
III,
cap.
2.
Bageho ,
The English
Cons i u ios,
pág.
6g.
:3 8
JUAN W. BURGESS

39
sue udina io, se ha ex inguido casi a consecuencia de
un desuso de ce ca de dos siglos. Es e dad, en in, que
la Co ona iene la p e oga i a de c ea nue os miem-
b os en la Cáma a al a; pa a quien eje ce ealmen e esa
p e oga i a es ambién el Minis e io.
Todo es o es la consecuencia lógica y necesa ia de
un sis ema que admi e la esponsabilidad polí ica del
je e ejecu i o, median e el Gabine e, an e el Pode le-
gisla i o. Manejando con a e la na u al hos ilidad que
suele exis i en e las dos Cáma as, el je e ejecu i o
puede e i a al consecuencia du an e cie o iempo,
pe o no pe manen emen e. Siemp e hay que es a p e-
pa ados a esa consecuencia úl ima, cuando se es able•
ce el p incipio de la esponsabilidad minis e ial an e las
Cáma as.
Me es an di ícil de ini es e Gobie no como los dos
an e io es. Según hemos is o, es Gobie no inmedia o,
ilimi ado, en pa e democ á ico, en pa e moná quico,
cen alizado, coo dinado, en pa e elec i o, en pa e
he edi a io y pa lamen a io.
Con iene menos elemen os epublicanos que el an-
cés o el alemán. Aunque se mi e el Minis e io como el
e dade o Pode ejecu i o, y se elimine así de ese Po-
de la no a he edi a ia, oda ía queda esa no a en la
Cáma a de los Lo es y el ca ác e ilimi ado en el Go-
bie no: dos elemen os en pugna con la idea epublica-
na. Si se diese un paso más, y se negase a la Cáma a
de los Lo es oda pa idad de acul ades con la de los
Comunes, a in de desca a ese Cue po de nues os
cálculos, nos queda ía aún la iden idad del Es ado con
el Gobie no y, en consecuencia, la al a de limi ación
de es e úl imo en e al indi iduo. Aho a, un Gobie no
ilimi ado, po libe al y bené olo que sea, se á, legal y
46

CIENCIA POLÍTICA
ga i o que no con ie e a nadie di ec amen e el de echo
elec o al; no hace más que p o ege al indi iduo con a
oda dis inción que se a a a de es ablece en es e pun-
o po mo i os de aza, de colo o de un Es ado p ece-
den e de se idumb e (1) Pe o la es icción ci ada
puede con e i indi ec amen e ese de echo: si una ley
egional, . g ., concede el o o a los
blancos
que po-
sean ales y cuales condiciones, la enmienda XV se lo
o o ga ía a los no blancos que poseyesen las mismas
condiciones (2).
La limi ación de las acul ades egionales en lo o-
can e al p ocedimien o elec o al, se con iene en el a -
ículo 1.°, sec. 4, pá . 1, que au o iza al Cong eso pa a
p esc ibi , median e leyes, el iempo, luga y modo de
e ec ua se las elecciones de los miemb os de la Cáma a
baja de los Es ados Unidos, y el iempo y modo de
e ec ua se las elecciones de los miemb os de la Cáma a
al a, o pa a al e a las eglas es ablecidas sob e es os
pun os po las egiones. Es deci , le au o iza a egu-
la odo el p ocedimien o, sal o en lo ocan e al luga
donde han de elegi se los miemb os del al o Cue po Co-
legislado . No puede obliga a las Cáma as egionales
a euni se pa a ese in en o os si ios que los de e mi-
nados po las egiones espec i as.
El Cong eso ha eje cido en pa e es a acul ad, ijan-
do las echas pa a la elección de Rep esen an es y de
Senado es (3). Pa a la de és os se señala el segundo
ma es después de cons i ui se las Cáma as egionales,
elegidas inmedia amen e an es de aca las plazas
que
(1)
Uni ed S a es . Reese,
92 U. S.
Repo s, 214.
(2)
Neal . Delawa e, 103 U. S.
Repo s, 370.
(3)
Leyes e isadas de los Es ados Unidos, secs.
14,
16,
17, 25
y 26.

JUAN W. BTJRGESS

47
han de p o ee se. En caso de acan e acciden al, se se-
ñala el segundo ma es después de cons i uídas las Cá-
ma as que se eúnan inmedia amen e después del acci -
den e; o
si
las Cáma as se hallasen en unciones, el se-
gundo ma es después de ecibi la no icia de la acan-
e. Pa a los miemb os de la Cáma a baja se ija el ma -
es que siga al p ime lunes de No iemb e, cada dos
años, a con a de 1876. En caso de acan e pa cial, la
echa pa a p o ee la se á la que designen las espec i-
as egiones, aunque con la obligación con i ucional
de publica una con oca o ia al ocu i la acan e (1),
En cuan o al modo de hace se las elecciones, la le-
gislación del Cong eso es has a aho a muy agmen a-
ia y algo disco dan e. Dispone que ha de o a se po
papele a esc i a o imp esa (2). Dispone ambién que,
cuando dos ecinos ca ac e izados de cualquie conce-
jo
( own)
o ciudad de 20.000 habi an es, o diez ecinos
ca ac e izados de cualquie condado o pa oquia de un
dis i o elec o al, di ijan una ins ancia al Juez del i-
bunal co espondien e de ci cui o de los Es ados Uni-
dos, solici ando, con la an elación debida, que se igile e
in e enga la insc ipción de los elec o es de un Rep e-
sen an e, o la elección, o las dos cosas, el Juez cons i-
ui á el ibunal en el pun o más con enien e del ci cui-
o diez días an es de la insc ipción o elección, y pe ma-
nece á en unciones pa a
el despacho de
los
asun os e-
lacionados con dichos ac os has a el o o día de las elec-
ciones; que el ibunal nomb a á pa a cada dis i o de la
ciudad, concejo o condado de donde p oceda la pe ición,
dos in e en o es de di e en es pa idos polí icos; que
(i) Cons i ución de los Es ados Unidos, a . i.°, sec. 2.a
§
(2) Leyes e isadas de los Es ados Unidos, sec. 27.
CIENCIA POLÍTICA
si el Juez ci ado no puede cumpli es e debe , designa á
pa a su cumplimen o a uno de los Jueces de dis i o de
la Unión co espondien e
s
a su ci cui o (1); que los in-
e en o es nomb ados asis i án a la insc ipción de los
elec o es y pod án eclama con a cualquie inclusión
y adop a medidas pa a el desen ol imien o de cual-
quie aude (2); los que asis i án asimismo a las elec-
ciones y pe manece án ce ca de las u nas desde el mo-
men o de ab i se la o ación bas a que se ex iendan las
ac as; que p o es a án con a odo o o cuya legalidad
o ezca dudas a cualquie a de ellos, examina án y lle-
a án cuen a pe sonalmen e de las papele as e in o -
ma án de odo lo ela i o a la o mación de las lis as y
a la elección al in e en o supe io de las eleccio-
nes del ci cui o, nomb ado po el ibunal co espon-
dien e (3).
El Cong eso ha dispues o ambién que, a ins ancia
de dos ecinos de una ciudad o concejo de 20.000 o más
almas, di igida con la debida an elación al
ma shall
(4)
co espondien e de los Es ados Unidos —al del dis i o
judicial donde se encuen en la ciudad o concejo—, di-
cho unciona io nomb a á delegados especiales pa a
auxilia a los in e en o es en el desempeño de su co-
me ido; que él y sus delegados o, en su ausencia, los
in e en o es, pod án eque i , en caso p eciso, el
auxilio de la ue za pública; que él y sus delegados o,
en su ausencia, los in e en o es , pod án de ene a
2,012, 2.013 y 2.014.
(2)
Leyes e isadas de los Es ados Unidos, sec. 2.016.
(3)
Leyes
e isadas de los Es ados Unidos, secs. 2.017 y
2.018
(4)
Ma shall
(ma iscal), unciona io
ejecu i o de los T i-
bunales, análogo al
she i
inglés.—(N.
del T.)
(1)
Leyes e isadas de los Es ados Unidos, secs
2.011,
".I
JUAN W. BURGESS

49
pe sona que a e de come e en su p esencia algún
aude con a las leyes e e en es a las lis as o la elec-
ción, y lle a án inmedia amen e a al pe sona an e
un comisa io, juez o T ibunal de los Es ados Unidos
pa a que depu e los ca gos di igidos con a ella, e -
cé e a (1).
El Cong eso ha egulado más comple amen e la elec-
ción sena o ial. El asun o es mucho más ácil. La ley
p esc ibe que se o e
i a oce,
que o en sepa ada-
men e las dos Cáma as el p ime día y que lo hagan
un as una ez po lo menos en los días que sigan, has-
a que esul e elegido un senado . P esc ibe, además,
que, cuando o en po sepa ado, se exigi á mayo ía en
cada una de ellas; que cuando o en jun as, debe á es-
a p esen e una mayo ía de odos los miemb os de am-
bas, y se á menes e , pa a elegi , una mayo ía de ese
quo um,
e c.
(2),
Cons i ucionalmen e, el Cong eso de los Es ados Uni-
dos puede egula odo lo que a añe al modo de elegi
os miemb os de sus dos Cáma as; pe o no es p obable
que haga más de lo hecho has a aquí en un po eni
p óximo.
La es icción ocan e a la de e minación inal de las
elecciones se halla con enida en el a . 1.°, sección 5.a,
pá a o sex o, que hace a cada Cáma a juez de las elec-
ciones de sus p opios miemb os. Es a acul ad es ab-
solu a. Cada Cáma a puede echaza o admici a un
miemb o elec o.
3.
P incipio de ep esen ación. —
Quizá se ía más
(i)
Leyes
e isadas de los Es ados Unidos, se s.
2.021,
2.022, 2.023, 2.024
y 2.025.
(2)
Leyes
e-Visadas de los Es ados Unidos, sec .
15 .
TOMO II

4
50

CIENCIA POLÍTICA
p opio deci p incipios, po que no descansan en uno
mismo los dos Cue pos Colegislado es. El que ige pa a
la Cáma a baja es el censo de la población (1). El p imi-
i o p ecep o cons i ucional excluía de la ci a de habi-
an es a los indios que no pagaban con ibuciones, con-
aba odas las pe sonas no lib es como equi alen es sólo
a es quin as pa es de su núme o, y no daba ep esen-
ación a menos de 30,000 almas, a no se que cons i u-
yesen la población en e a de una egión, en cuyo caso
end ían un ep esen an e.
Es e p incipio ha sido modi icado po dos a ículos
cons i ucionales pos e io es. El p ime o es la enmien-
da XIII, que, aboliendo la escla i ud, ha dejado sin
aplicación la egla p imi i a ocan e al cómpu o de las
pe sonas no lib es. Aho a no exis en ni pueden exis i
ales pe sonas en los Es ados Unidos; aho a cada pe -
sona se cuen a po una. La segunda modi icación es
aquella pa e de la enmienda XIV, en la cual se decla a
que "dos ep esen an es se dis ibui án en e los di e -
sos Es ados (Regiones) según el núme o de sus habi an-
es con ando el núme o o al de pe sonas de cada Es-
ado (Región), excep o los indios que no paguen ibu-
os
n
; y que si a cualesquie a de los habi an es a ones
de una egión, que engan ein iún años de edad y
sean ciudadanos de los Es ados Unidos, se les niega
o
es inge de algún modo, a no se po pa icipación en
ebeliones u o os c ímenes, el de echo de o a elec o-
es p esidenciales, ep esen an es del Cong eso, un-
ciona ios ejecu i os y judiciales de una egión o miem-
b os de su Pode legisla i o, se educi á la base de la
(1)
Cons i ución de los Es ados Unidos, a . z .°, sec.
2.al
§ 3•°
JUAN W. BURGESS

51
ep esen ación en la egión mencionada en la p opo -
ción que gua de el núme o de ales ciudadanos a ones
con el núme o o al de ciudadanos a ones de la misma
que hayan cumplido ein iún años. El Cong eso no ha
adop ado las disposiciones indispensables pa a hace
e ec i a es a amenaza, ni los T ibunales han dado in-
e p e ación judicial a los é minos de la enmienda, No
sabemos, po consiguien e, si pa a p ocede a la educ-
ción hace al a que el de echo de su agio sea negado o
es ingido po una ley egional o po un unciona io
egional, o si bas a que lo sea po in luencias pa icula-
es, que la egión no pueda o no quie a ence . Lo que
se dice es que si el de echo de o a
uese
negado, e c.
No se indica po quién. La sección p ime a del a ículo
decla a exp esamen e que las nega i as, p i aciones
y
limi aciones, de que hace mé i o, han de p ocede de la
egión pa a que pueda in e eni el Gobie no de los
Es ados Unidos en de ensa de la pa e ag a iada. ¿Qué
signi ica la omisión de ese ex emo en la sección se-
gunda? ¿Es casual,
o
endía a hace esponsable a la
egión, en es e caso, de los ac os ilegales de sus ciuda-
danos? La sana ciencia polí ica ap oba ía la úl ima in-
e p e ación; pe o hay que espe a la legislación del
Cong eso y la in e p e ación de inida del T ibunal Su-
p emo an es de decidi que al sea el p incipio de nues-
o De echo público.
Den o de es os p ecep os y limi aciones cons i ucio-
nales, el Cong eso debe ija , median e ley, el núme-
o de miemb os de que ha de compone se la
Cáma a
baja, y dis ibui ese núme o en e las di e sas Regio-
nes . Es o no puede hace se de una ez pa a odas, sino
que, po lo común, hab á que modi ica las ci as de
un censo a o o. La ley igen e —la de 25 de Feb e o

52

CIENCIA POLÍTICA
(1)—
ija el o al de miemb os de la Cáma a baja
de 1882
en 325, y los dis ibuye a azón de uno po cada 150.000
habi an es, lo cual da a las a ias egiones una ep e-
sen ación que a ía de uno a 34. La ley exige en gene al
que los ep esen an es de cada egión se elijan po
o os an os dis i os de e i o io con inuo, y del mis-
mo núme o de habi an es has a donde sea posible, de
modo que cada dis i o no elija más que un miemb o.
Lo único, pues, que se ese a a las egiones es la o -
mación de esos dis i os, La au o ización cons i ucional
de al medida ha de busca se, ya en la disposición de
que los Rep esen an es debe án dis ibui se en e las
a ias egiones, e c., ya en la cláusula que acul a al
Cong eso pa a de e mina el iempo, luga y modo de
hace las elecciones pa a la Cáma a baja. A mi juicio,
se ía algo iolen o p e ende apoya se en la p ime a
disposición, la cual dice que "los Rep esen an es se dis-
ibui án en e los a ios Es ados„ (Regiones), e c., mas
no decla a siquie a quién los dis ibui á Damos po
cosa implíci a que es o úl imo co esponde al Cong eso;
pe o, en mi sen i , la cláusula no le o o ga, ni explíci a
ni implíci amen e, la acul ad de o dena a las egiones
cómo han de dis ibui sus ci as espec i as: señaladas
és as, me pa ece que el Cong eso no puede hace más
den o de los é minos de al disposición. Si puede, ha
de se en i ud de la segunda cláusula. Pa a mí no
o ece duda que la acul ad de p esc ibi el
modo
de
hace las elecciones del Cong eso, comp ende la de
p esc ibi el
sc u in d'a ondissemen
(o dis i o) en
oposición al
sc u in de lis e,
o ice e sa; pe o ¿com-
p ende el pode de exigi a las egiones que o men
(1) Uni ed S a es S a u es a La ge, ol. 22, pág.
5.
JUAN W. BURGESS

53
los dis i os de e i o io con inuo y de población casi
igual, has a donde sea posible? Es quizá demasiado
a de pa a o mula dudas sob e es e pun o. El Con-
g eso no ha ido cie amen e más allá de lo que jus i i-
ca ía una sana ciencia polí ica, ni an lejos siquie a.
Sin emba go, es de desea que la Cons i ución sea más
explíci a en asun o de al impo ancia.
El p incipio de ep esen ación en el Senado es la
igualdad en e las egiones (1). La Cons i ución ga an-
iza esa igualdad aun con a oda enmienda po la ía
o dina ia (2); es deci , el Es ado, la sobe anía, al y
como se hallaba o ganizada ue a de la Cons i ución,
p ocu a ga an iza la igualdad de las egiones en la
Cáma a al a, con a el Es ado, con a la sobe anía o -
ganizada en la Cons i ución. Es una cosa con usa y anó-
mala. No es posible que al es icción se sos enga con-
a un es ue zo decidido pa a des ui la po pa e del
Es ado cons i ucional. Es una eliquia de
con ede a is-
mo,
de que debe hace se abs acción. Quizá sea buena
polí ica aho a y en el po eni el man enimien o de la
igualdad mencionada, pe o el juez de es o, en de ini i-
a, debe se el Es ado o ganizado cons i ucionalmen e.
No es comple a una Cons i ución que a a de sus ae
alguna cosa del pode del Es ado; es expone se a que
eapa ezca una sobe anía ex acons i ucional: es expo-
ne se a la e olución. La ley undamen al p ecep úa que
haya dos Senado es po cada egión. Nada se opone a
que es e núme o se modi ique po el p ocedimien o o -
dina io de e o ma: puede disminui se o aumen a se;
pe o
ha de se
el mismo pa a odas las egiones.
En in, los miemb os de las Cáma as no eciben man-
(1)
Cons i ución de los Es ados Unidos, a .
I.°, sec. 3 ,
a
,§ 1.
(2)
Ibid.,
a . 5.°
CIENCIA POLÍTICA
da o impe a i
o
. Po lo que hace al Senado, la Cons i-
ución decla a exp esamen e que cada Senado end á
un o o (1), lo cual ca ece ía de sen ido si los Senado-
es debie an ceñi se a ins ucciones ecibidas de las
Cáma as egionales. Sabemos po expe iencia que los
Senado es de una egión, o uno de ellos, pe enecen
a eces a dis in o pa ido que el impe an e en la Legis-
la u a, y al Legisla u a, sin emba go, no p e ende
manda en las opiniones y en los o os de esos ep e-
sen an es. Menos puede habla se de manda o impe a i-
o a ándose de los miemb os de la Cáma a baja. Sus
inmedia os comi en es no pueden impone les ins uc-
ciones, aunque quisie an; y no cabe p e ende que pue-
dan hace lo los Gobie nos de las egiones espec i as:
en es e caso el pa ido que u iese mayo ía en las Cá-
ma as de una egión pod ía dic a ins ucciones a los
ep esen an es elegidos pa a el Cong eso, aunque pe -
eneciesen a un pa ido hos il —lo cual se ía absu do—.
El p incipio es que cada miemb o del Cong eso ep e-
sen a a los Es ados Unidos según su c i e io pe sonal,
y que no hay un Cue po de comi en es que pueda impo-
ne se a sus Rep esen an es en las Cáma as ni exigi su
enuncia. La Cons i ución no habla pa a nada de al
enuncia; y cabe discu i si puede enuncia cons i u-
cionalmen e un miemb o legisla i o. Según el De echo
cons i ucional del país, que si ió de guía a los au o es
de la Cons i ución, no podía hace lo. Como e emos
después, esa es la doc ina aún subsis en e. La cos um-
b e pe mi e la enuncia, pe o yo no encuen o ningún
p ecep o cons i ucional ni ninguna ley que sancione
esa cos umb e.
(I)
Cons .,
a .
.°, sec. 3.
a
, § 1.
si
ÑI
51
JUAN W. BURGESS

55
4.
Condiciones de los miemb os.—Si
se mi a a lo que
dispone exp esamen e la Cons i ución, las condiciones
son es, y nada más que es: edad, ciudadanía y esi-
dencia. Puede se elegido miemb o de la Cáma a baja
el que haya cumplido los ein icinco años, sea ciudada-
no de los Es ados Unidos du an e sie e, y habi e en la
egión elec o al (1). Puede se elegido miemb o de la
Cáma a al a el que haya cumplido los ein a años, sea
ciudadano de los Es ados Unidos du an e nue e, y ha-
bi e en la egión elec o al (2). Implíci amen e es am-
bién una condición el sexo masculino (3).
Nada ha dispues o la Cons i ución pa a esol e las
cues iones que se susci en sob e la edad, sob e la ciuda-
danía y el pe íodo de ciudadanía, o sob e el luga de e-
sidencia de una pe sona elegida pa a cualquie a de las
dos Cáma as. La solución de ales cues iones se con ía
a és as úl imas, según el p incipio gene al (a . 1.°, sec-
ción 5.
a
) de que cada una de ellas se á juez de las con-
diciones de sus p opios miemb os. Sin emba go, ningu-
na de las Cáma as, ni el Cong eso en conjun o, ni las
egiones, pueden ebaja nada de esas exigencias cons-
i ucionales. Tampoco c eo que pueda añadi nada en
p incipio ninguno de esos Cue pos. Desde luego las e-
giones no pueden añadi nada en gene al ni en po me-
no . Lo han in en ado; pe o el Cong eso ha hecho
siemp e caso omiso de esas en a i as (4). Si el Cong e-
so puede añadi algo po ley, o si cualquie Cáma a
puede hace o o an o en i ud de la acul ad que po-
(1)
Cons ., a . .°, sec.
2.
a
, § 2.
(2)
Ibid., sec.
3.
a
, §
3.
(3)
Ibidem.
(4)
S o y,
Commen a ies on he Cons i u ion
(4,
a
edic.), o-
lumen
I, pág.
444.
62

CIENCIA POLÍTICA
de excede de p isión du an e el es o de la mis-
ma (1).
9.
Modo de legisla .
.—
Los p incipios gene ales
son: que las dos Cáma as pueden inicia las leyes so-
b e cualquie asun o; que cualquie p oyec o, p esen-
ado bajo cualquie o ma, se ele a á a ley, una ez
ap obado po simple mayo ía en cada Cáma a (es de-
ci , po una mayo ía de los o an es, dada la p esencia
de un
quo um),
siemp e que le ap uebe ambién el P e-
siden e, o siemp e que no le de uel a a los diez días de
habé sele p esen ado (sin con a los domingos), a no
se que expi e la legisla u a an es del in de es e pe ío-
do;
y
que un p oyec o de uel o po el P esiden e nece-
si a se ap obado de nue o po dos e ce as pa es de
los o os de cada Cáma a (es deci , po dos e ce as
pa es de los o an es, dada la p esencia de un
quo um),
o ando p ime o la Cáma a de donde p o iniese, y de-
biendo se nominales las o aciones de las dos y publi-
ca se en sus Dia ios (2),
Es os p incipios gene ales no su en más que dos ex-
cepciones. Consis e la p ime a en que sólo la Cáma a
baja iene la inicia i a de las leyes de con ibuciones,
mien as que el Senado, espec o a esas leyes, sólo pue-
de p opone enmiendas (3). La Cons i ución no exige
exp esamen e que oda p opues a de ibu os se haga
en o ma de p oyec o de ley
(bilis) ,
aunque es o pa ece
desp ende se de su lenguaje; pe o si se in en a a hace
una ley de esa na u aleza, no p opues a en esa o ma,
es mani ies o que la p oposición debe ía pa i ambién
(1)
Ande son
.
Dunn, U. S. Repo s, 6 Whea on, 204.
(2)
Cons ., a . 1.
0
, sec.
7.
a
l
§
2
y 3.
(3)
Ibid., a .
I.°, sec. 7.
a
, § I.

JUAN W. BURGESS

63
de la Cáma a de Rep esen an es. La o a excepción es
que el acue do de aplaza las sesiones —que, como ya
sabemos, equie e el concu so de las dos Cáma as, si el
aplazamien o es po más de es días o pa a o o si io
que aquel en que se eúnen los dos Cue pos— no es á
some ido a la ap obación o desap obación del P esi-
den e (1).
Todos los po meno es del p ocedimien o, ales como
las condiciones en que un miemb o puede p opone
bilis,
esoluciones, e c., la lec u a de los
bilis,
su pase a
los Comi és, los dic ámenes sob e los mismos, su o den
de insc ipción en el "calenda io,,, las eglas pa a su dis-
cusión, e c., se de e minan pa a cada una de las Cáma-
as, en i ud de la acul ad que poseen de egula su
p ocedimien o pa lamen a io. Po lo mismo, esos po -
meno es son asun os que no nos in e esan en una ob a
consag ada es ic amen e a los p incipios gene ales de
la Ciencia polí ica y del De echo cons i ucional.
(1) Cons ., a . i.°, sec. 7.
a
, § 3.
CAPÍTULO II
La
cons i ución
del Pode legisla i o en Ingla e a.
1.
P incipio gene al de o ganización legisla i a.
—El De echo cons i ucional consue udina io econoce
el sis ema bicame al, con igualdad gene al de a ibu
ciones en las dos Cáma as. La única desigualdad es el
p i ilegio de que dis u a la Cáma a baja en lo ocan e
a las leyes de p esupues os —lo cual pone en sus manos
la balanza del Pode (1)—. La du ación legal de los
manda os de los Comunes es de sie e años, y o al su
eno ación. Los manda os de los Lo es son, en su ma-
yo ía, pe manen es.
2.
O ígenes de que p oceden las Cáma as.—Esos
o ígenes son dis in os. La Cáma a baja p ocede del su-
agio; la al a, del de echo he edi a io, del su agio, del
nomb amien o y del eje cicio de cie as unciones.
El su agio, que es la base de la Cáma a baja, ha sa-
lido de una g an con usión y adqui ido cie a egula i-
dad en i ud del Ac a de ep esen ación del pueblo,
de 1884 (2). Es e Ac a no p e en e egula oda la ma e-
ia; hay que elaciona la, pues, con las an e io es. Pe o
( ) Anson,
Law and Cus o n oí
he Cons z u ion,
pág. 224.
(2)
Leyes del
Pa lamen o, 48 Vic o ia,
cap.
3.
a.
Jel
JUAN W. BURGESS

65
co ige las incong uencias de la legislación p eceden e,
y cons i uye una ley elec o al in eligible, homogénea y
uni o me, has a cie o pun o, pa a odo el Reino.
Las condiciones que debe posee un indi iduo pa a
pode o a po un miemb o de la Cáma a de los Comu-
nes son es as en esumen: se a ón (1); ene ein iún
años (2); se ciudadano, bien po nacimien o, bien po
na u alización (3); posee bienes inmuebles del siguien-
e ca ác e y endimien o:
En los condados ingleses y en las ciudades inglesas
que son condados, inmueble de una en a anual de 40
chelines, si se iene po he encia o en
ocupación, o
si
se
ha adqui ido po con a o ma imonial, po legado, be-
ne icio u o icio, y de una en a anual de cinco lib as es-
e linas, si no se iene po he encia o en ocupación, ni
se ha adqui ido po con a o ma imonial, po legado,
bene icio ni o icio; o dis u e de un censo en i éu ico
que ep esen e cinco lib as es e linas; o a endamien-
o de una p opiedad que en e cinco lib as es e linas,
si el plazo o iginal del a iendo es de sesen a años,
y 50 lib as, si el plazo no baja de ein e años. Un sub-
a enda a io o concesiona io , si ocupa el inmueble,
iene el mismo de echo al su agio que el a enda a-
io (4).
En los condados
escoceses se exige: p opiedades, en
cualquie o ma, de ie as que en en cinco lib as es-
e linas; o a endamien o i alicio, cuyo alo anual
sea de 10 lib as; o a endamien o po cincuen a y sie e
(1) Anson,
Law and Cus om o) he Cons i u ion,
pág. o8.
(2)Ibídem.
(3)
Ibi
d.,
págs. 109 y
ID).
(4)
Ibid.,
pág. 103.
Tomo II

5
66

CIENCIA POLÍTICA
años, del mismo alo ; o po un plazo que no baje de
diecinue
e
años y dé una en a de 50 lib as (1).
En los condados i landeses la ley exige: p opiedad
que p oduzca una en a anual de cinco lib as es e li-
nas; o a endamien o i alicio que dé un endimien o
anual de 20 lib as es e linas; o la posesión i alicia
de odos los diezmos co espondien es a la ju isdic-
ción de una ec o ía, ica ia o o capilla, po alo de
20 lib as anuales; o a endamien o celeb ado p imi í•
amen e po un plazo que no baje de sesen a años y
dé una en a de 10 lib as; o a endamien o po un pla-
zo que no baje de ca o ce años y dé una en a de 20 li-
b as (2).
Si el indi iduo no dis u a de en as p oceden es de
esos o ígenes, es menes e que haya ocupado, du an e
doce meses an es de su insc ipción como elec o , in-
muebles del condado o bu go en que se insc ibe, de una
en a anual de 10 lib as es e linas. Si se insc ibe en un
bu go inglés, ha de habe esidido en el bu go, o den o
de un adio de sie e millas, du an e seis meses del año
an e io a la insc ipción; y si se insc ibe en un bu go
escocés, ha de habe esidido odo el año. Debe habe
sa is echo la con ibución de pob es que le co esponde
has a cie a echa (el 5 de Ene o an e io en Ingla e a,
el 15 de Mayo an e io en Escocia y el 1.° de Ene o an-
e io en I landa); y si los inmuebles adican en un
bu go inglés o escocés, ha de habe sa is echo odas las
demás con ibuciones debidas has a cie a echa en los
doce meses an e io es a la elección (3).
(1)
Anson,
Law and Cus om o Me Cons i u ion,
pág. 103.
(2)
Ibídem,
pág. 104.
(3)
Ibídem.
JUAN W. BURGESS

67
O ha de ocupa oda una casa o una pa e, habili ada
como casa independien e, que haya sa is echo el im-
pues o de pob es, has a cie a echa, den o de los doce
meses an e io es a la elección (1).
O ha de habe sido inquilino de una misma casa du-
an e un año, an es de cie a echa comp endida en los
doce meses an e io es a la elección; y sus habi aciones
han de en a 10 lib as es e linas, sin inclui el mobilia-
io (2).
O ha de se ecino de una ciudad que, an es de 1832,
pudiese con e i el su agio concediendo los p i ilegios
de la ciudadanía municipal
( eedom) ,
y habe esidido
en ella, o den o de un adio de sie e millas, du an e los
doce meses an e io es a la insc ipción (3).
O ha de se indi iduo de uno de los g emios de la
Ci y
de Lond es (4).
O ha de se , inalmen e, miemb o del Cue po gobe -
nan e de cualquie a de las Uni e sidadee de Ox o d,
Camb idge, Lond es , Edimbu go , Sain And ews ,
Abe deen o Dublín (5).
A es as condiciones de la capacidad elec o al hay
que añadi las incapacidades, pa a ene una idea com-
ple a de la ley complejísima del su agio de donde p o-
cede la Cáma a baja del Pa lamen o (6).
La posesión de una pai ía es una incapacidad, a no
se a ándose de una pai ía i landesa, cuyo poseedo
haya sido elegido an es, y sea en onces miemb o de la
(1)
Anson,
Law and Cus om o he Cons i u ion,
pág. 105,
(2)
Ibid.,
pág. 104.
(3)
Ibid.,
pág. 107.
(4)
Ibidem.
(5)
Ibidem.
(6)
Ibid.,
pág. 108.
1,1

CIENCIA POLÍTICA
Cáma a de los Comunes. O a incapacidad es el desem-
peño de un ca go de policía o de un ca go elacionado
con las elecciones. Incapaci a ambién la pe u bación
men al. La aición y la elonía incapaci an has a la
ex inción de la condena u ob ención del indul o. Los
audes y abusos come idos en las elecciones incapaci-
an po sie e años. El dis u e de soco os pa oquiales
du an e los doce meses an e io es al úl imo día del mes
de Julio que p ecede a una elección, incapaci a pa a
o a en aquella elección. La posesión de un inmueble
p o indi iso
incapaci a a odos menos uno cuando la
capacidad de odos depende exclusi amen e de la pose-
sión, a menos que el inmueble se haya adqui ido po
he encia o con a o de ma imonio, o a menos que los
p opie a ios se bailen asociados pa a eje ce un come -
cio o indus ia. La ocupación
p o indi iso
de inmuebles
en los Condados incapaci a ambién a odos menos dos,
cuando la capacidad de odos depende de la ocupación
exclusi amen e, a menos que la ocupación se haya ad-
qui ido de la mane a an edicha.
He aquí un sis ema muy con uso y cuya aplicación
a casos conc e os o igina mil di icul ades . Apenas
hay quien le mi e como de ini i o. Es ya bas an e
adical pa a hace g an iolencia a la Cons i ución,
y no lo bas an e, sin emba go, pa a se lógico y uni-
o me,
Los o ígenes de que p ocede la Cáma a al a son cua-
o, como ya se ha dicho: la he encia, la elección, el
nomb amien o eal y el minis e io eclesiás ico.
Cualquie indi iduo cuyos an eceso es omasen
asien o en el Pa lamen o inglés po i ud de eal con-
ocación hecha desde 1795 p óximamen e, iene de e-
cho he edi a io a o ma pa e de la Cáma a de los Lo-
JUAN W. BURGESS

69
es (1), o, más bien, a se ci ado pa a esa Cáma a. La
palab a an eceso debe en ende se aquí en la acepción
del De echo público. No signi ica que engan ese de e-
cho odos los descendien es de una pe sona que omase
asien o en el Pa lamen o inglés po con ocación eal,
sino sólo el descendien e en quien ecaiga la he encia
al iempo dado, en i ud de la ley de sucesión que e-
gula la ansmisión de al de echo. Esa ley es la p imo-
geni u a con p e e encia de la línea masculina y sus-
pensión del de echo epe ido mien as no haya he e-
de o a ón, de modo que el de echo se
ansmi e po
las hemb as, pe o no se eje ce sino po los a ones (2).
Diez y seis pe sonas cuyos ascendien es omaban
asien o en la Cáma a de los Lo es del Pa lamen o esco-
cés an es de la unión de ese Pa lamen o con el de In-
gla e a, y que son elegidas po una mayo ía de odos
los indi iduos a quienes ha co espondido esa he encia
en un momen o dado, ienen de echo a ocupa un pues -
o en la Cáma a de los Lo es du an e la exis encia del
Pa lamen o pa a el cual se las elige (3). Pe o es menes-
e que ese de echo elec o al se haya eje cido después
de 1800; si no, ha caducado (4). Vein iocho pe sonas cu-
yos ascendien es igu aban en la Cáma a de los Lo es
del Pa lamen o i landés an es de la unión de es e Cue -
po con el Pa lamen o de Ingla e a, y que son elegidas
po una mayo ía de odos los indi iduos a quienes
ha
co espondido es a he encia en un momen o dado, ie-
(i) S ibbs,
Cons i u ional His o y o England,
ol. II, pá-
ginas 203 y 204.
(2)
Encyclopaedia B i annica,
ol. XVIII, a . Pai ía, pá-
gina
467.
(3)
Anson,
Law and Cus om o he Cons i u ion,
pág. 170.
(4)
Leyes del Pa lamen o, lo y 11 Vic o ia, cap. LII.
70
CIENCIA POLÍTICA
nen de echo a ocupa un pues o de po ida en la Cá-
ma a de los Lo es del Pa lamen o del Reino Unido (1).
Las palab as ascendien e
y
he encia deben oma se en
es os casos en el mismo sen ido que en el p ime o.
Cualquie indi iduo a quien la Co ona di ija un
w i
o ca a de con ocación, iene de echo a ocupa un pues-
o du an e su ida en la Cáma a de los Lo es y a ans-
mi i le a sus he ede os (2); pe o no puede en modo al-
guno ocupa un pues o en el Cue po de Pa es escoce-
ses, que elige diez y seis ep esen an es pa a la Cáma a
de los Lo es; y ampoco puede ocupa un pues o en el
Cue po de Pa es i landeses, que elige ein iocho ep e-
sen an es pa a la misma Cáma a, a menos que ese in-
di iduo sea de los que puede ele a la Co ona a "pai-
ias„ i landesas en sus i ución de las que se ex inguen,
con a eglo al Ac a de unión en e I landa y la G an
B e aña (3).
La Co ona puede nomb a a dos Lo es o dina ios de
apelación, y a eces cua o, miemb os de la Cáma a
al a du an e su ida o mien as eje zan sus unciones
judiciales (4).
Dos A zobispos y ein icua o Obispos o man pa e
de la Cáma a de los Lo es en i ud de su minis e io
eclesiás ico (5).
El sis ema elec o al depende po comple o de la le-
gislación, y lo mismo pasa con el de la he encia y el
nomb amien o, en cuan o o ígenes del manda o legisla-
(I) Anson,
Law and Cus om o he Cons i u ion,
pág. 170.
(2)
'bid.,
pág. 177.
(3)
Ibídem.
(4)
Leyes del Pa lamen o, 39 y 40, Vic o ia, cap. LIX.
(5)
Anson,
Law and Cus om o he
Cons i u ion,
páginas
170 y 197.
JUAN W. BURGESS

71
i o: uno y o o es án suje os a modi icación y aun abo-
lición median e ley.
El De echo cons i ucional consue udina io no ga an-
iza a cada Cáma a una comple a independencia pa a
el examen de los pode es de sus miemb os. La acul ad
de decidi sob e elecciones discu idas, ei indicada y
eje ci ada po la Cáma a de los Comunes desde 1604 a
1868, ue asignada po ley al T ibunal de lo ci il
(Cou
o Commom Pleas),
y es eje cida aho a po la sección
del al o T ibunal llamada Banco de la Reina (1). La Cá-
ma a de los Lo es no puede decidi sob e eclamacio-
nes a una an igua "pai a,,, como no sea a pe ición de
la Co ona (2). En odos los demás casos puede exami-
na los pode es de sus miemb os.
3.
P incipio de ep esen ación.—Cada
Cáma a ie-
ne el suyo; de modo que el í ulo exac o de es e núme-
o debe ía se : P incipios de ep esen ación. Y aun ha-
llamos más de un p incipio aplicado a la ep esen a-
ción en cada Cáma a.
En los Comunes el p incipio an iguo e a el epa o
de la ep esen ación po ca as o anquicias eales en-
e las comuni dades o ganizadas —condado, ciudades,
bu gos y uni e sidades— a azón de dos miemb os po
cada una. Es a igualdad de ep esen ación en e las co-
munidades, que al p incipio se epu aba jus a en el on-
do, empezó a es ima se injus a en el cu so del iempo.
La doc ina de la Re olución ancesa de que la unidad
en polí ica es el indi iduo, y no la o ganización local,
ans o mó esa opinión en idea de ini i a. La e o ma
elec o al de 1832 ue el p ime paso impo an e pa a
(i) Anson,
Law and Cus om o he Cons i u ion,
pág. 5o.
(2)
Ibid.,
págs. 204 y 205.
78

CIENCIA POLÍTICA
du an e la legisla u a, ni po espacio de cua en a días
an es de su p incipio o después de su é mino, a no se
po deli os comunes o po ebeldía a los ibunales. Los
que se hallasen p esos al se elegidos ienen el p i ile-
gio de se pues os en libe ad, a menos que la p isión
obedezca a las causas ci adas. Se les dispensa, además,
de se es igos y ju ados.
Los miemb os de la Cáma a de los Comunes dis u an
de comple a libe ad de palab a. Ni an e los ibunales,
ni an e ningún Cue po ex año a la Cáma a ienen que
esponde de lo que digan en ella. Sin emba go, si pu-
blican sus palab as o discu sos, pueden se pe segui-
dos po inju ia y calumnia, como los pa icula es (1).
Los miemb os de la Cáma a de los Lo es, si son Pa-
es, no pueden se a es ados en ningún iempo (2),
"sal o en caso de aición, de elonía o de nega se a
o ece segu idades de paz„ (3). Pe o es o en calidad de
Pa es. Como Lo es del Pa lamen o, sólo gozan de la
misma exención que los miemb os de la Cáma a de los
Comunes (4). Sin emba go, el p i ilegio se ex iende a
las pe sonas de su amilia y de su se icio du an e la
legisla u a
y
po espacio de ein e días an es y des-
pués (5).
Los miemb os de la Cáma a de los Lo es dis u an de
comple a libe ad de palab a; y no me pa ece que se
aplique a ellos la sen encia ecaída en el plei o de S och-
dale y Handsa d —sen encia po cuya i ud los miem-
(I) Anson,
Law and Cus om o he Cons i u ion,
págs . 191
y
192.
(2)
'bici.,
págs. 57, 58 y 193.
(3)
Ibid.,
pág. 203.
(4)
Ibid.,
pág. 2o3.—May,Pa lzamen a yP ac ice,pág.122.
(5)
Ibid.,
pág.
203 .
La

JUAN W. BURGESS

79
b os de la Cáma a de los Comunes quedan suje os a
pe secución si p o ie en exp esiones inju iosas y calum-
niosas y hacen que se publiquen—. T a ándose de los
Lo es, se con ía en que el hono y la caballe osidad
bas an pa a apa a los del abuso. Cada miemb o de es a
Cáma a iene el p i ilegio de consigna su disen i-
mien o bajo o ma de p o es a en el
Dia io
de la mis-
ma (1).
Los Pa es, en in, ienen acceso indi idualmen e ce -
ca de la pe sona del mona ca; pe o le ienen como ales
Pa es más bien que en calidad de Lo es del Pa lamen-
o. Si pueden ace ca se al T ono, es más como conse-
je os que como legislado es (2).
6.
Con ocación, ape u a, suspensión y disolución
del Pa lamen o.—La
Co ona es quien exclusi amen e
con oca y ab e el Pa lamen o y suspende sus sesiones.
No hab ía, pues, que habla de esos ac os en es e pun o,
si no uese po que, al cumpli los, la Co ona ob a po
consejo del p ime minis o, que no es más que el je e
del Gabine e, y, como al, el ep esen an e del pa ido
que es á en mayo ía en la Cáma a de los Comunes. Po
consecuencia, la Cáma a de los Comunes, median e sus
leade s,
es quien ha asumido ealmen e la acul ad de
induci a la Co ona a esos ac os .
La ley o dena que el Pa lamen o se eúna cada es
años, po lo menos (3). La suspensión de las sesiones
po un plazo b e e (a di e encia del é mino de una le-
gisla u a) puede aco da la cada Cáma a independien-
emen e de la o a y de la Co ona. Se en iende que la
Co ona no puede compele a ninguna de las Cáma as a
(I) Anson,
Law and Cus om o he Cons i u ion,
pág.
203.
(2)
Ibid.,
págs. 203 y 204.
(3)
May,
Pa liamen a y P ac ice,
pág. 42.
so

CIENCIA POLÍTICA
suspende ni a eanuda sus sesiones an es del iempo
ijado po la Cáma a misma (1).
La disolución del Pa lamen o no puede e i ica se
aho a más que de dos modos: po expi ación de los
manda os de los miemb os de la Cáma a de los Comu-
nes, a los sie e años de su p ime a eunión, o en i ud
de dec e o de la Co ona, dando po e minados esos
manda os
y
o denando la celeb ación de nue as elec-
ciones. Has a hace poco el p ime modo de disolución
se al e aba algo con mo i o de la ansmisión de la Co-
ona du an e el pe íodo de un Pa lamen o o du an e
una disolución; pe o aho a se ha sup imido la a ian-
e (2). El segundo modo de disol e el Pa lamen o se
lle a a cabo o malmen e, median e el eje cicio de una
p e oga i a de la Co ona ; pe o ealmen e es ob a del
p ime minis o, el p incipal ep esen an e del pa ido
que iene mayo ía en la Cáma a de los Comunes. Y es o
es po aho a lo que impo a. Cabe, sin duda , que los
minis os pie dan el apoyo de la mayo ía de la Cáma a
de los Comunes, y que log en, no obs an e, el dec e o
de disolución, ep esen ando a la Co ona que la mayo-
ía de los elec o es no es á ya de acue do con la de la
Cáma a (3). Eso sólo puede decidi se po las nue as
elecciones Pe o los minis os no eje cen ese in lujo so-
b e la Co ona sino po habe sido los je es de la mayo-
ía pa lamen a ia, y en la c eencia de que la al a del
apoyo de la mayo ía en el caso de que se a a es acci-
den al, y puede epa a se acudiendo a los elec o es.
7.
El p incipio del
"quo um„.—Cada
Cáma a ija
(1)
Anson,
Lazo and Cus om o' Me Pa liamen ,
pag. 64.
(2)
Leyes del Pa lamen o, 30 y 31 Vic o ia, cap.
102.
(3)
Bageho ,
The Englzsh Cons i u ion,
pág. 83.
JUAN W. BURGESS

81
po sí misma el núme o de miemb os cuya p esencia es
necesa ia pa a la alidez de sus ac os. Es, pues, un
asun o de o ganización in e io ; y, si hablo de él aquí,
es sólo po conse a es e epíg a e pa a el el examen
de o as Cons i uciones que de e minan el
quo um.
En
Ingla e a las dos Cáma as señalan un núme o a bi a-
io y muy educido: cua en a la de los Comunes, y es
la de los Lo es (1).
8.
O ganización in e io de las Cáma as.--La
de
los Comunes elige su
speake (2).
En ausencia de él le
sus i uye el p esiden e de la Comisión del p esupues-
o (3). El
speake
de la Cáma a de los Lo es, en i ud
del de echo cons i ucional consue udina io, es el Lo d
Cancille , un miemb o del Minis e io, o sea uno de los
je es del pa ido que cuen a mayo ía en la Cáma a de
los Comunes. Puede se , pues, un
commone (4);
y po
eso, en e o as azones (5), su asien o se supone colo-
cado ue a de la Cáma a. En ausencia del Lo d Canci-
lle , le sus i uye uno de los Vicep esiden es
(depu y
speake s)
nomb ados nominalmen e po la Co ona (es
deci , cuyos nomb amien os lle an el g an sello). Si
no es u iese p esen e ninguno de ellos, los Lo es pue-
den elegi un
speake
pa a aquel caso. Los unciona-
ios de ambas Cáma as son ijos, y los nomb a la Co-
ona (6).
Cada Cáma a iene plenas a ibuciones pa a de e -
(I)
May,
Palliamen a y P ac ice,
pág.
220.
(2)
Anson,
Lazu
and
Cus om o he Cons i u ion,
páginas 55
y
132.
(3)
Ibid., pág.
132.
(4)
Todo el que no es Pa del Reino.----(N.
del T.)
(5)
Anson,
Law and Cus om o he Cons z u ion,
pág.
202.
(6)
Ibid.,
págs. 133 y
203.
TOMO II

6
CIENCIA POLÍTICA
mina sus eglas de p ocedimien o (1) y de disciplina.
Aunque el Pa lamen o a ase de dic a leyes sob e es e
pun o, cada uno de los Cue pos legisla i os las in e -
p e a ía en de ini i a pa a sí p opio , sin que pudiesen
in e eni los T ibunales. En la Cáma a de los Comu•
nes nada au o iza la in e ención del Pode judicial, a
no se un c imen come ido en ella o po o den suya (2);
en la de los Lo es, ni aun eso
En el eje cicio de sus acul ades disciplina ias cada
Cáma a puede mul a , manda p ende o expulsa a
uno de sus miemb os. También puede manda p ende
po desobediencia a indi iduos del público. La p isión
o denada po la Cáma a de los Comunes se ci cuns-
c ibe a la du ación de la legisla u a; no puede dec e-
a se, po consiguien e, pa a un pe íodo ijo , pues o
que en cualquie iempo puede eni la suspensión o
la disolución. La Cáma a de los Lo es sí puede de-
c e a la pa a un plazo de e minado, y aunque e mine
an es la legisla u a, no se pone en libe ad al p eso
(3) .
9.
Modo de legisla .--
Como ya hemos is o al a-
a de es e pun o en la. Cons i ución examinada an e-
io men e, en el p ocedimien o legisla i o se dis in-
guen es momen os capi ales: p esen ación del p o-
yec o, adopción del mismo po las Cáma as, y ap oba-
ción del Pode ejecu i o. En el sis ema b i ánico hay
es modos gene ales de inicia una ley, según la ma-
e ia sob e que e se. Si el asun o es público, y no se
e ie e a la cues ión de ing esos ni de gas os, la ley
(I) Anson,
Lazo and Cz s on o he Cons iN ion,
págs. 155,
156 y 205.
(2)
Ibi l
pág. 155.
(3)
Iáza'
págs. 156, 157, 192 y 205.—May,
Pa liainen a y
P ac ice,
pág. 104.
82
JUAN W.
BURGESS

83
puede se iniciada en cualquie a de las Cáma as y po
cualquie miemb o. En la de los Comunes hay que
solici a y ob ene la enia de la Cáma a pa a some-
e el
bill,
En la de los Lo es no se exige esa o mali-
dad (1).
Pe o es a mane a de inicia leyes sob e asun os pú-
blicos que no se e ie an a con ibuciones ni a gas os,
su e dos excepciones. Los
bilis
e e en es a eligión o
come cio deben examina se, an e odo, en Comi é ge-
ne al, y p esen a se a la Cáma a po ecomendación
del Comi é (2). Cualquie miemb o puede p opone el
asun o en el Comi é .
Si el
bill
e sa sob e gas os o sob e ing esos, no pue-
de p esen a se más que en Comi é gene al de la Cáma-
a de los Comunes, y sólo po un minis o de la Co o-
na si se a a de gas os o de impone nue os ibu-
os (3).
Finalmen e, si se a a de un asun o p i ado, la ley
ha de inicia se a pe ición de la pe sona o pe sonas in-
e esadas, que han de p esen a al e ec o la opo una
solici ud en el despacho de p oyec os p i ados de la
Cáma a de los Comunes el 21 de Diciemb e an e io .
Los enca gados de su examen po designación de la
Cáma a de los Lo es y del
speake
de la Cáma a de
los Comunes, deben consigna al do so si llena o no los
equisi os exigidos pa a el caso po la úl ima. T es días
después de in o mada la pe ición, sea a i ma i a, sea
(i) Anson,
Law
and
Cus om o he Cons i u ion,
págs. 156,
157,
192 y 205.—May,
Pa liamen a y P ac ice,
pág. 104.
(2)
Law and Cus om o Me Cons i u ion,
págs. 225
y 226.
(3)
lbid.,
pág. z3o.—May,
Pa liamen a y P ac ice,
págí-
nas 624 y 625.

s4

CIENCIA POLÍTICA
nega i amen
e
, la p esen a un miemb o a la Cáma a
de los Comunes (1).
Las a ibuciones de las dos Cáma as con espec o a
l
os
bilis
p esen ados, a ían ambién has a cie o pun-
o, según el con enido de los mismos. Un
bill
públi-
co que no a ec e a los impues os, puede se modi icado,
enmendado o echazado po cualquie a de ellas (2).
Un
bill
sob e con ibuciones no puede se modi icado, en-
mendado ni echazado po la de los Lo es (3). Un
p i ado puede se lo po las dos, pe o las dos ac-
úan en onces en calidad de ibunales, an o como en
calidad de Cue pos legisla i os: in e ogan es igos,
oyen abogados, e c. (4).
Po úl imo, en odos los casos es necesa ia la ap oba-
ción de la Co ona, y su desap obación se ía a al legal-
men e pa a cualquie medida. Pe o aho a no se niega
nunca la sanción egia, ni se ha negado desde 1707 (5).
111
n
111
n
s
n
••••• ./•
n
•••...•••
n
=11,2clum
(1)
Anson,
Law and Cus om o Me Cons i u ion,
págs. 241
y 242.
(2)
Ibid.,
pág, 224.
(3)
Ibid.,
pág. 231.—May,
Pa liainen a y P ac ice,
páginas
595
y 603.
(4)
Anson,
ob. ci .,
pág. 242.
(5)
Ibid., Lazo and
Cus om o
Me Cons i u ion,
pág. 252.
CAPITULO III
Cons i ución del Pode legisla i o en el Impe io alemán.
1.
P incipio gene al de
la o ganización legisla i-
a.—La
Cons i ución adop a el sis ema bicame al, con
esencial igualdad de a ibuciones en las dos Cáma as
po lo que oca a la legislación (1). Sé muy bien que los
a adis as alemanes no han de admi i que se conside-
e al Consejo Fede al
(Bundes a h)
como una Cáma a
al a del Pode legisla i o, ni que sólo se le a ibuyan
acul ades iguales a las de la Die a
(Reichs ag) (2).
Pe o
yo no quie o deci que el Consejo Fede al sea
sólo
la
Cáma a al a del Pode legisla i o y que no enga más
que acul ades legisla i as. Quie o deci que ob a como
un Cue po legisla i o, y que, en legislación, él y la Die-
a ienen las mismas acul ades pa a la inicia i a y
adopción de las leyes. Yo es oy segu o de que el ex o
cons i ucional y la p ác ica ienen en apoyo de mi
ase o. El a . 5.° decla a que el Pode legisla i o del
Impe io se eje ce á po el Consejo Fede al y la Die a,
(1)
Cons i ución impe ial, a . 5 .°
(2)
Von Reinne,
Das S aa s ech des deu schen Reiches,
.
I,
pág. 194,—Schulce,
Leh buch des deu schen S aa s ech s,
li«
b o II, pág . 45 .—Laband,
Das S aa ech des deu schen Rei-
ches,
. I, pág. 215.
86

CIENCIA POLÍTICA
y que es necesa io y su icien e el o o de la mayo ía de
las dos Asambleas pa a odas las leyes impe iales. El
a . 7.°, sec. 1.
1
, dispone que el Consejo Fede al puede
inicia las leyes, y el a . 23 dispone o o an o con
espec o a la Die a. El deseo de los pa icula is as de
hace e que el Consejo Fede al es el sobe ano en
odo el sis ema, el Es ado, me pa ece que les ha condu-
cido a una con usión de ideas y de exp esiones sob e
es e asun o. Comp enden que la acul ad cons i ucional,
que posee la Die a, de echaza los p oyec os del Con-
sejo Fede al, no se compagina bien con su doc ina de
la sobe anía del Consejo. Así es cie amen e; y un espí-
i u no p e enido es de supone que nega á la doc ina
an es que admi i explicaciones cap ichosas de un len-
guaje an cla o y explíci o como el de la Cons i ución.
Decla a és a, como hemos is o, que el Pode legisla-
i o del Impe io se eje ce á po las dos Asambleas; que
las dos ienen la inicia i a de las leyes sob e cualquie
asun o que se halle den o de la ó bi a legisla i a del
Gobie no impe ial,
y
que cada una puede echaza los
p oyec os de la o a. La ci cuns ancia de posee el Con-
sejo Fede al acul ades que no son legisla i as no le
p i a de su ca ác e legisla i o, de igual sue e que el
posee acul ades judiciales la Cáma a b i ánica de los
Lo es o acul ades adminis a i as el Senado de los Es-
ados Unidos no obs a pa a que esos Cue pos sean
Asambleas legisla i as. Cie o que el Consejo Fede al
jo
de Alemania iene más acul ades ex alegisla i as que
los Cue pos mencionados; pe o eso no a ec a al p inci-
pio . Desde el pun o de is a legisla i o el Consejo es un
Cue po legisla i o, y no iene más pode en ese espec o
que la Die a. De sus o as acul ades ya hemos habla-.
do y ol e emos a habla en los luga es opo unos.
JUAN W. BURGESS

87
El manda o de los miemb os de la Die a se da po
cinco años, y la Die a se enue a o almen e a cada
elección (1). En el Consejo el manda o de cada ep e-
sen an e depende de la olun ad de la Región que le
en ía.
2.
O ígenes de que p oceden los Cue pos legisla i-
os.—La
Die a p ocede del su agio di ec o de odos
los ciudadanos a ones del Impe io alemán
(Reichsan-
gehd i ge)
que hayan cumplido los ein icinco años.
Esas son las condiciones en que es iba la capacidad
elec o al. Las incapacidades son: el se icio ac i o en
el Ejé ci o o la A mada; la sujeción po cualquie mo-
i o a u ela o cu a ela o un p oceso po quieb a o in-
sol encia; el ecibo de soco os en el cu so del año an-
e io a la elección, y la pé dida de los de echos ci iles
y polí icos po sen encia judicial (2). Es pu a y simple-
men e el su agio uni e sal (3), con la exigencia de al-
guna más madu ez que la eque ida en Ingla e a y en
Amé ica, y, según e emos, en F ancia. Todas las dis-
posiciones a que se ajus a la elección de los miemb os
de la Die a, sal o la de que el o o sea sec e o, son dis-
posiciones legisla i as o dina ias, no cons i uciona-
les (4).
El Consejo Fede al es p oduc o del nomb amien o;
sus indi iduos son designados po los ein icinco Go-
bie nos egionales, en endiéndose que Gobie nos signi-
(i) Cons i ución impe ial, a . 24.—Bole ín legisla i o del
Impe io, 1888, pág. no.
(2)
Bole ín legisla i o del impe io,
1869,
pág.
145;
1870,
páginas 647
y
654.—Schulce,
Leh buch des deu schen S aa s-
ech s,
lib o II, pág. 76.
(3)
Cons i ución impe ial, a .
20.
(4)
Ibid.
94

CIENCIA POLÍTICA
disolución, y con oca al nue o Reichs ag den o de
los no en a (1). El examen de es os pun os pe enece
más bien a la di isión consag ada a las acul ades del
Pode ejecu i o. En cambio deben a a se aquí es as
o as limi aciones: la acul ad que iene la Die a de
opone se a la suspensión de sus sesiones (2) más de
una ez du an e la misma legisla u a o po más de
ein a días; la acul ad que posee el Consejo Fede al de
opone se a la disolución de la Die a (3), y la de aco da
su p opia eunión (4). De la p ime a de es as limi acio-
nes esul a que la Die a iene la acul ad cons i ucional
de eanuda po sí misma sus sesiones ein a días des-
pués de suspendidas po o den del Empe ado , y que
no es á obligada legalmen e á obedece una segunda
o den de suspensión du an e la misma legisla u a. La
segunda de esas limi aciones e i a que la du ación de
los manda os de los miemb os de la Die a dependa de
la olun ad a bi a ia del Empe ado , y pe mi e p esu-
mi que no se dec e a á, disolución ninguna sin causa
su icien emen e jus i icada. De hecho el Consejo Fede-
al, más bien que el Empe ado , es quien disuel e la
Die a. La e ce a de esas limi aciones impone al Em-
pe ado el debe de con oca al Consejo Fede al cuan-
do lo pida la e ce a pa e de sus o os.
7.
El p incipio del "quo na„.—La
Cons i ución ija
como
quo i in
de la Die a la mayo ía del núme o legal
de sus miemb os (5); pe o no de e mina nada espec o
al del Consejo Fede al. De es e silencio in ie en algu-
(I) Cons i ución impe ial, a . 25.
(2)
Ibid.,
a . 26.
(3)
Ibid.
,
a .
24.
(4)
Ibid., a . 14.
(5)
Ibid.
,
a . 28.

JUAN W. BURGESS

95
nos comen a is as que si los miemb os han ecibido el
opo uno a iso, bas a que en e los que concu an igu-
en el P esiden e o un sus i u o pa a que pueda cele-
b a se sesión (1).
8.
O ganización in e io de los Cue pos legisla i-
os.—La
Cons i ución con ie e a la Die a la acul ad de
decidi sob e la elección de sus miemb os, de p o ee
sus ca gos pa lamen a ios y de egula su p ocedi-
mien o
y
disciplina (2). La Die a es, pues, independien e
de oda o a ama del Gobie no en lo ocan e a esos
pun os. Pe o la Cons i ución le impone dos lími es: que
las sesiones han de se públicas,
y
que po la eseña
e ídica de las sesiones públicas no se puede pe segui
al que las hace. De los é minos de es os p ecep os pa-
ece desp ende se, po una pa e, que el Reichs ag no
puede celeb a nunca sesiones sec e as, y, po o a, que
puede celeb a las en ocasiones excepcionales. Los co-
men a is as no es án de acue do en sus in e p e acio-
nes. Schulze sos iene, como p incipio gene al de De e
cho pa lamen a io, que un Cue po legisla i o puede
celeb a sesiones sec e as en cie as ci cuns ancias,
aunque la egla sea la publicidad; y en iende que el p in-
cipio se halla econocido en la segunda disposición que,
al pe mi i la ese ia de las sesiones públicas, implica
que puede habe las sec e as (3). Laband sos iene, al e-
és, que el De echo pa lamen a io común no puede
p e alece con a un manda o e minan e de la Cons-
i ución, y que el lenguaje de la disposición segunda se
(I) Bon Rónne,
Das S aa s ech des deu schen Reichs,
. I,
págs. 204 y 205.
(
2) Cons i ución impe ial, a . 27.
(3) Schulze,
Leh buch des deu schen S aa s ech s,
lib. II,
pág. 85.
CIENCIA POLITICA
e ie e, no a posibles sesiones sec e as del Reichs ag,
sino a las euniones de las comisiones y secciones (1).
Laband sos iene ambién que, en el eje cicio de sus a-
cul ades disciplina ias, la Die a no puede expulsa a un
miemb o (2). La Die a puede, sin duda, manda p en-
de , po desobediencia, a uno de sus miemb os o a un
indi iduo del público.
El Consejo Fede al no goza de la misma independen-
cia cons i ucional en e al Pode ejecu i o. La Cons i-
ución decla a que el Cancille del Impe io, nomb ado
po el Empe ado , es el P esiden e del Consejo Fede al,
y da al Cancille el de echo de elegi su sus i u o, pa a
casos de ausencia, en e los miemb os de es e Cue po .
Según el p o ocolo adicional al a ado en e la Con e-
de ación de la Alemania del No e y Ba ie a pa a el
ing eso de es a úl ima en la Con ede ación, en el caso
de que P usia no pudiese eje ce la p esidencia del Con-
sejo Fede al, ese de echo co esponde ía al Gobie no
de Ba ie a (3). Signi ica es o, pa a Laband, que el Can-
cille , al designa su sus i u o en la p esidencia del
Consejo, debe da la p e e encia a los miemb os bá a-
os sob e los de cualquie o a egión, excep o P u-
sia (4). Si el Cancille deja a de nomb a sus i u o, su-
pongo que la ep esen ación bá a a puede ocupa la
p esidencia po i ud de ese acue do. Si el Cancille
al ase sin habe nomb ado sus i u o y sin halla se p e-
sen e ningún miemb o de Ba ie a, el Consejo se e ía
en la al e na i a de elegi un Vicep esiden e o de no
(1)
Laband,
Das S aa s ech des deus chen Reiches,
. I,
pág. 323.
(2)
Ibid.,
. I, pág. 316.
(3)
Bole ín legis a i o del Impe io, pág. 23.
(4)
Das S aa s ech des deu schen Reiches,
. I, pág. 255.
J6
1
JUAN W.
BURGESS

97
pode cons i ui se en sesión. No eo que la ley unda-
men al haya p o is o a es a exigencia, ni que la a en
los comen a is as. Cien í icamen e, c eo que, en ales
ci cuns ancias, debe econoce se en el Consejo la a-
cul ad de elegi su Vicep esiden e.
Amén de lo dicho, la Cons i ución designa i ual-
men e es de los cinco miemb os de la comisión de Ne-
gocios ex anje os del Consejo Fede al, o denando que
Ba ie a, Sajonia y Wü enbe g end án siemp e pues-
os en la misma, y ambién designa en subs ancia el
P esiden e de esa comisión, al decla a que la p esiden-
cia co esponde a Ba ie a (1). Designa asimismo i -
ualmen e un miemb o de la comisión de Ejé ci o y o -
i icaciones, o denando que Ba ie a end á siemp e
pues o en la misma (2).
La ley undamen al con ie e al Empe ado la acul-
ad de nomb a odos los indi iduos de la úl ima de esas
Comisiones, menos el de Ba ie a, y odos los de la Co-
misión pe manen e de Ma ina (3).
En in, la Cons i ución limi a más aún las acul ades
del Consejo Fede al espec o a su o ganización in e na,
p ecep uando que se o men en ese Cue po sie e comi-
siones pe manen es, a sabe : de Ejé ci o y o i icacio-
nes; de Ma ina; de Aduanas y con ibuciones; de Co-
me cio; de Fe oca iles, Co eos y Telég a os; de Jus-
icia, y de Con abilidad. Y o dena que en cada una es-
a án ep esen adas cua o Regiones, po lo menos,
además de P usia, y que cada Región no end á más
que un o o en esas comisiones (4).
(i) Cons i ución impe ial, a . 8.°
(2)
Ibídem.
(3)
Ibídem.
(4)
Ibidem.
TOMO II

7
98

CIENCIA POLÍTICA
La Cons i ución no con iene más disposiciones es _
pec o a la p o isión de ca gos y a la acul ad de de e -
mina eglas de p ocedimien o y de disciplina; de donde
debe in e i se que odas las acul ades es an es de es a
na u aleza pe enecen al Consejo Fede al. Hay que pa -
i de la hipó esis de que un Cue po legisla i o posee
odas las acul ades econocidas po los p incipios uni-
e sales del De echo pa lamen a io, mien as la Cons-
i ución o las leyes no dispongan o a cosa. El Consejo
Fede al ha asumido esas acul ades y nadie le ha dispu-
ado su eje cicio (1).
9.
Modo de legisla .—La
Cons i ución con ie e ex-
clusi amen e el de echo de inicia i a al Consejo Fede-
al y a la Die a (2). Es deci , el Empe ado no iene al
de echo. Como Rey de P usia, puede hace que le eje -
zan sus ep esen an es en el Consejo Fede al; pe o eso
es o a cosa. El p ecep o signi ica jun amen e que lo
mismo el Consejo que la Die a pueden p opone leyes
sob e cualquie asun o comp endido en la es e a que
ese a la Cons i ución a la legislación impe ial. Ni el
Reichs ag iene ningún p i ilegio sob e el Consejo en
ma e ia de legislación inancie a, ni el Consejo sob e
el
Reichs ag en o os asun os. Po supues o, se a a aquí
de leyes o dina ias a dis inción de las p oposiciones de
e o ma cons i ucional. Ya he explicado las unciones
de esos dos Cue pos espec o a es e pun o.
La Cons i ución decla a exp esamen e que
cada
miemb o
de la Con ede ación puede p esen a en el
Consejo p oposiciones de ley, y que el P esiden e de la
(I) Von Rónne,
Das S aa s ecli des deu schen Reiches,
. I,
pág. 208,
(2) Cons i ución impe ial, a . 5.
ui
es
e'›
JUAN W.
BURGESS
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99
Con ede ación es á obligado a some e las a las delibe-
aciones de ese Cue po (1). "Miemb o de la Con ede a-
ción„ no quie e deci cada indi iduo del Consejo Fede-
al, sino cada Región ep esen ada en él. Cla o es que
la p oposición de ley ha de se p esen ada al Conse-
jo po un ep esen an e de la Región, o más p opia-
men e, po
el
ep esen an e de la Región en ese Cue -
po. Es deci , cuando se a a de Regiones que en ían
más de un delegado, el que p esen a la p oposición
de ley lo hace, no sólo po sí, sino po odos sus cole-
gas egionales, como pa ícipes de las mismas ins uc-
ciones.
La Cons i ución no con ie e al de echo a ningún
miemb o ni g upo de miemb os de la Die a. Rese a a
es a úl ima ín eg amen e el modo de eje ce la inicia-
i a. La Die a exige que cada p oposición cuen e en un
p incipio con el apoyo de quince miemb os. Pe mi e
que cualquie a pueda in oduci modi icaciones en el
p oyec o an es de o du an e la segunda lec u a; pe o
du an e la e ce a lec u a no pueden p opone se en-
miendas sin el apoyo p e io de ein a miemb os (2).
La Cons i ución dispone que los acue dos del Consejo
Fede al sob e p oyec os legisla i os se p esen en a la
Die a en nomb e del Empe ado y en la o ma en que
hayan sido ap obados, y que los de iendan en la Die a
miemb os del Consejo o pe sonas designadas po él (3).
Según los comen a is as, signi ica es e p ecep o que el
Empe ado no puede a incona los p oyec os del Con-
sejo, ni aplaza indebidamen e su p esen ación a la
(i) Cons i ución impe ial, a .
7.°, §
2.
(2)
Laband,
Das S aa s ech des deu schen Reí ches,
. 1, pá-
gina
534.
(3)
Cons i ución impe ial, a . i6.

loo

CIENCIA POLÍTICA
Die a, ni al e a su con enido de ningún modo (1). La-
band sos iene, sin emba go, que el Empe ado iene la
acul ad cons i ucional de decidi si los acue dos del
Consejo han sido adop ados de la mane a p esc i a po
la Cons i ución, y, caso de p onuncia se po la nega i-
a, no ansmi i los a la Die a. A es e in, no sólo pue-
de inspecciona las ó mulas, las i mas y los es imo-
nios indispensables pa a un acue do en egla, sino que
puede examina el con enido de los p oyec os, y basa
en él su de e minación. Po ejemplo: si el Consejo Fe-
de al adop ase un acue do, con odos los equisi os le-.
gales, y le comunicase al Empe ado o a su ep esen-
an e pa a ansmi i le a la Die a, y el Empe ado , exa-
minando su con enido, en endiese que implicaba una e-
o ma cons i ucional y hallase que había habido ca o -
ce o os con a su ap obación, puede nega se a ans-
mi i le a la Die a, y el p oyec o acasa (2). Yo no eo
cómo puede a moniza se es e ase o con la doc ina,
sos enida po el mismo ju is a, de que el sobe ano en el
Impe io es el Consejo Fede al, aun en ma e ia de legis-
lación o dina ia. Si no es decisi a su p opia in e p e-
ación espec o al ca ác e de los p oyec os que en ía
a la Die a, no sé a qué se educe su p e endida sobe-
anía.
La Cons i ución p esc ibe que, pa a ele a a ley un
p oyec o, se necesi a y bas a que le ap ueben po sim-
ple mayo ía el Consejo Fede al y la Die a (3). He ahí el
p incipio gene al, que excluye el
e o
del Empe ado .
El p incipio su e una excepción; sin emba go, la e-
(I) Laband,
Das S aa s ech des deu schen Reiches,
. I,
pá-
ginas
536 y
537.
(2)
Ibid.,
pág. 537, no a.
(3)
Cons i ución impe ial, a . 5.°, § 1, y a . 28.
JUAN W. BURGESS

101
p esen ación p usiana en el Consejo Fede al, que es
como deci el Rey de P usia, iene un
e o
absolu o so-
b e odos los p oyec os ela i os al sis ema mili a y
na al
y
a los impues os impe iales (1). El p incipio su-
e ambién una modi icación: que en asun os que no
a ec an a odas las Regiones, según la Cons i ución im-
pe ial, no se cuen an en el Consejo más que los o os
de las Regiones in e esadas (2). Po ejemplo: no alcan-
zan a Ba ie a los impues os impe iales sob e las bebi-
das; así, cuando se o a es e asun o en el Consejo, no
deben con a se los o os bá a os.
La Cons i ución p e iene que, cuando haya empa e
en una o ación del Consejo Fede al, decide el o o de
la ep esen ación p usiana (3). Ya he dicho que los o-
os de cada egión deben emi i se en un mismo sen ido.
Los a adis as Laband, Meye , Zo n y Schulce, pa -
ida ios de una dis inción en e el p ocedimien o nece-
sa io pa a elabo a las leyes y el ac o de sanciona las,
a an de demos a que, a la pos e, el único legislado
del Impe io es el Consejo Fede al, pues o que él solo
iene la acul ad de da sanción (4). Se apoyan a es e in
en el a . 7.°, pá a o 1.* de la Cons i ución alemana-
que dice que el Consejo Fede al esuel e sob e los p o,
yec os que se hayan de some e a la Die a y sob e los
ap obados po la Die a y some idos al Consejo. Me pa -
ece que un espí i u no p e enido sólo e ía aquí el de-
(1)
Cons i ución impe ial, a . 5.°, §
2.
(2)
Ibid.,
a .
7.°, § 4.
(3)
Ib d., a .
7.
0
, § 3.
(4)
Laband,
Das S aa s ech des deu schen Reiches,
. I,
pág.
538.—Meye ,
Leh buch des deu schen S aa s ech es,
pá-
gina 413.—Zo n,
Das Reich-S aa s ech ,
. I, pág. i.—Schul-
se,
Leh buch des:deus chen S aa s ech es,
lib. II, págs. 117
y 118.
102

CIENCIIA POLÍTICA
echo de inicia i a y el de p onuncia se sob e los p o-
yec os del o o Cue po Colegislado . Los comen a is as
p imi i os Wes e kamp y Rünne, no en o a cosa (1).
Po o a pa e, yo no hallo modo de a moniza la doc
ina mencionada con la p ác ica co ien e. Los a a-
dis as de inen la sanción, diciendo que consis e en aña-
di al p oyec o de ley la ó mula del manda o:
«Sanc-
ion is E hellung des Gese zesbe ehls, (2).
Aho a
bien: has a aquí el Empe ado es el que ha añadido esa
ó mula a odas las leyes impe iales. He aquí su eno
li e al: "Nos... po la g acia de Dios Empe ado alemán,
Rey de P usia, e c., o denamos po la p esen e, en nom-
b e del Impe io alemán, de acue do con el
Bundes a h
y el
Reichs ag,
lo que sigue„ (3). Si la adición de es a
ó mula uese el dis in i o del legislado , en onces el
único legislado impe ial se ía el Empe ado , no el
Consejo. No se ha ocul ado a esos a adis as la ue za
de es e a gumen o; pe o han a ado de queb an a su
ue za, a i mando y p ocu ando demos a que la ó -
mula es á concebida e óneamen e, y no co esponde
a la elación legal en que se encuen an, a su juicio,
los di e en es Cue pos que oman pa e en la legisla-
ción; que la adición de esa ó mula es un ac o po es a-
i o, no una o malidad necesa ia, y que la acul ad de
añadi la no a en uel a en la acul ad cons i ucional
de p omulga las leyes, o o gada al Empe ado (4). No
obs an e, lo que sabemos es que sólo es e úl imo añade
la ó mula del manda o en el ac o de la p omulgación.
(1)
Von Ronne,
Das S aa s ech des deu sche Reiches ,
. I,
pág. 239.
(2)
Zo n,
Das
Reischs Saa s ech ,
pág. 1 II.
(3)
En alemán en el ex o.—(N.
del T.)
(4)
Cons i ución impe ial, a . 17.
SU
111
JUAN W. BURGESS

103
De hecho no se descub e ninguna di e encia, en el ex-
o de una ley, en e la sanción y la p omulgación. Sa-
bemos, además, que la p omulgación no es la me a pu-
blicación. La Cons i ución alemana o dena la publica-
ción como algo que sigue a la p omulgación (1). Po
o a pa e, esos mismos a adis as en en la p e o-
ga i a de p omulga las leyes, o o gada al Empe ado ,
una acul ad disc ecional de examina el con enido de
cualquie medida ap obada po el Consejo y la Die a,
y
de nega se a p omulga la, si no es cons i ucional, a
su juicio (2), Pa a un ju is a ame icano, acos umb ado
a la ó mula sencilla: "El Senado y la Cáma a de Re-
p esen an es de los Es ados Unidos de Amé ica, euni-
dos en Cong eso, dec e an„ — ó mula que acompaña,
como cosa co ien e, a cualquie medida aco dada po
las dos Cáma as— odas esas dis inciones en e el
acue do sob e el con enido del p oyec o, la unión de la
ó mula del manda o y la p omulgación, son demasiado
su iles. Pa ece una en a i a ju ídica pa a da al Con-
sejo Fede al un pues o que no au o izan el ex o de la
Cons i ución, la his o ia de
su
génesis ni las elaciones
ac uales de la sociedad polí ica del Es ado alemán.
(i) Cons i ución impe ial, a .
17.
(2)
Laband,
Das S aa s ech des deu schen Reiches,
.
I,
pá
g.
549.
110

CIENCIA POLÍTICA
así del Ejé ci o como de la A mada (1); se excep úan: po
lo
que hace al Senado, los Ma iscales, los Almi an es,
los o iciales de Es ado Mayo que con inúen en el se -
icio ac i o ue a del iempo ma cado po la ley, pe o
sin mando, los o iciales de Es ado Mayo de la ese a,
los miemb os del ejé ci o e i o ial, y, en gene al, los
mili a es que pe enezcan a la ese a, aunque p es en
se icio ac i o (2); po lo que hace a la Cáma a baja,
los miemb os del ejé ci o e i o ial y de la ese a del
ejé ci o ac i o, aunque es én p es ando se icio (3). In-
capaci a ambién, según esas leyes, pa a el ing eso en
ambos Cue pos Colegislado es, el desempeña al iem-
po de la elección, o habe desempeñado seis meses an-
es, al os pues os en la Adminis ación judicial o en
cualquie amo de la Adminis ación ci il, académica
és eclesiás ica, que pudiesen pe mi i les in lui indebi-
damen e en sus p opias elecciones (4). Po in, la ep e-
sen ación en ambas Cáma as es incompa ible, según
esas leyes, con odo ca go e ibuido (5). Sin emba go,
no eza esa incompa ibilidad con los Minis os, Subse-
c e a ios, Embajado es y Plenipo encia ios, P e ec o
del Sena, P e ec o de la policía, p ime P esiden e del
T ibunal de Casación, del de Cuen as y del de Apela-
ción de Pa ís, P ocu ado gene al de cada uno de esos
ibunales, A zobispos, Obispos, p esiden es de e i o-
ios, g andes abinos, p o eso es de Uni e sidad
y o-
(1)
Ley o gánica de 3o de No iemb e de
.
1875, a . 7.°.
Ley de g de Diciemb e de 1884, a . 5.°
(2)
Ley de 9 de Diciemb e de 1884, a . 5.°, § 2.
(3)
Ley o gánica de 3o
de Diciemb e de
1875,
a . 7.
0
3
§
4-
(4)
Ley o gánica de
30
de No iemb e de 1875, a . 12. Ley
o gánica de
2
de Agos o de
1875,
a .
21.
(5)
Ley o gánica de 3o de No iemb e de 1875, a . 8.°. Ley
de 9 de Diciemb e de 1884, disposición ansi o ia.

[ i
os
ye i
JUAN W. BURGESS

111
dos los que desempeñen unciones in e inas (1). Todos
esos unciona ios pueden se elegidos Dipu ados o Se-
nado es, y ocupa sus pues os en las Cáma as sin e-
nuncia a sus ca gos; los Senado es, a su ez, pueden
acep a ales ca gos sin enuncia ni pe de sus pues
os en la Cáma a; los Dipu ados pie den sus pues os si
acep an ales unciones, pe o pueden se eelegidos, y
en onces cesa la incompa ibilidad. Los Minis os, los
Subsec e a ios y los que desempeñan un des ino in e i-
namen e (es deci , po un plazo que no exceda de seis
meses), no necesi an some e se a eelección (2).
Cada Cáma a, no obs an e, según la Cons i ución,
decide en de ini i a sob e la elegibilidad de esos miem-
b os (3).
5.
De echos y p i ilegios de los miemb os.—La
Cons i ución p e iene que, du an e la legisla u a, no
puede de ene se ni p ocesa se en ma e ia c iminal o co-
eccional a ninguno de los miemb os de las Cáma as,
sin au o ización de la Cáma a a que pe enezca, sal o
en caso de lag an e deli o; y que si un miemb o se halla
de enido o p ocesado al ab i se la legisla u a, debe se
pues o en libe ad y suspende se el p oceso has a el é -
mino de aquélla, si la Cáma a lo pide (4). La Cons i u-
ción p e iene ambién que no se puede pe segui ni pe-
di cuen as a ningún miemb o po las opiniones que ex-
p ese ni los o os que emi a en el eje cicio de sus un-
ciones (5).
(i) Ley o gánica de 3o de No iemb e de 1875, a . 8.°, § 3,
y a . 9. Ley de 9 de Diciemb e de 1884, disposición ansi-
o ia.
(2)
Ley o gánica de 3o de No iemb e de 1875, a . 11.
(3)
Ley cons i ucional de 16 de Julio de 1875, a . lo.
(4)
Ibid.,
a . 14.
(s)
Ibid.,
a . 13.
112

CIENCIA POLÍTICA
La Cons i ución no econoce a los miemb os de la
Cáma a el de echo a una e ibución po sus se icios.
Las leye
s
, sí; pe o el hecho es que el p incipio de la e-
ibución no iene ca ác e cons i ucional.
6.
Reunión, suspensión y disolución. —La
Cons i-
ución o o ga a las Cáma as la acul ad de euni se sin
necesidad de con oca o ia, pe o ija el día en que debe
empeza la legisla u a o dina ia del año: el segundo lu-
nes de Ene o (1).
La Cons i ución dispone ambién que la legisla u a
du e cinco meses po lo menos, y que empiece y e mi-
ne a la ez en las dos Cáma as (2).
La Cons i ución o o ga ambién al Pode legisla i o
la acul ad de obliga al P esiden e a con oca a sesio-
nes ex ao dina ias, imponiendo al segundo el debe de
hace lo cuando lo pida la mayo ía absolu a de los
miemb os de cada Cáma a. Pe o la pe ición ha de ha-
ce se en el in e alo en e dos legisla u as, no du an e
el pe íodo de una suspensión (3).
Cada Cáma a eje ce la acul ad de suspende sus se-
siones de un día pa a o o, y po b e es pe íodos, aun-
que el ex o de la Cons i ución no au o iza al p ác ica
de una mane a exp esa. La Cons i ución con ie e al
P esiden e la acul ad de suspende las sesiones, pe o
sólo du an e un mes, y sólo po dos eces den o de una
misma legisla u a (4); de modo que las Cáma as pueden
eanuda sus a eas al cabo del mes sin con oca o ia
del P esiden e, y pueden desa ende una e ce a o den
de suspensión du an e la misma legisla u a.
(i) Ley cons i ucional de i6 de Julio de 1875, a . I.°, § 1.
(2)
Ibid.,
a . I.°, §
2,
y a . 4.°
(3)
Ibid.,
a .
2.°
(4)
Ibid.,
a .
2 .°, § 2.
JUAN W. BURGESS

113
Las Cáma as no ienen la acul ad de ce a po sí
mismas una legisla u a. Quie o deci que no la ienen
de una mane a di ec a; pe o como el P esiden e la eje -
ce median e un Minis e io esponsable an e la Cáma a
de Dipu ados, es a úl ima puede consegui de un modo
indi ec o la clausu a después de los cinco meses exigi-
ip,

dos po la Cons i ución.
'Y
No hay que añadi que, de ese modo, la Cáma a de
Dipu ados puede consegui ambién la disolución. Pe o
debe eco da se que pa a eso el P esiden e necesi a la
ap obación del Senado (1); no bas a la subo dinación de
los Minis os a la olun ad de la Cáma a popula .
7.
Elp incipio del "quo um„.—
La Cons i ución
nada dice espec o al
quo um y
a la mayo ía
indis-
1

pensables pa a los abajos legisla i os. Fija la mayo ía
los

necesa ia en cada Cáma a pa a p ocede a una e í-
/

sión cons i ucional (2). Fija la mayo ía necesa ia en la
i
e

Asamblea Nacional pa a e isa la Cons i ución y ele-
gi P esiden e (3). Fija el núme o de miemb os de cada
Cáma a que puede pedi al P esiden e la con oca o ia
ex ao dina ia (4). Fija la mayo ía indispensable pa a
o a en sesión pública sob e un asun o a ado en se-
sión sec e a (5). En odos es os casos señala como ma-
yo ía la mi ad más uno del núme o legal de miemb os.
1/
11
Eso es lo que yo llamo mayo ía absolu a. De ales da-
os pod ía in e i se que la Cons i ución sob en iende la
exigencia de la mayo ía absolu a pa a la ap obación
a oP
o


(1) Ley cons i ucional de 25 Feb e o de 1875, a . 5.°,
§
1.0
(2)
Ibid.,
a . 8.°, § 1.
(3)
Ibid.,
a . 8.°, § 3, y a .
2.°,
§
1.
(4)
Ley cons i ucional de 16 de Julio de 1875, a . 2.°,
(5)
Ibid.,
a .
5.°, § 3.
TOMO II
114

CIENCIA POLÍTICA
de las leyes o dina ias; pe o ambién pod ía en ende se
que esos casos se conside aban como excepciones del
p incipio gene al en De echo pa lamen a io, de que el
quo um
es la mayo ía absolu a del núme o legal de
miemb os, y que pa a ap oba un p oyec o de ley bas-
a la mayo ía de los o an es, dada la p esencia de un
quo um.
Las Cáma as ancesas pa ecen habe en-
endido que la Cons i ución ese a a cada una la a-
cul ad de de e mina disc ecionalmen e los p incipios
del
quo um y
de la mayo ía, excep o en los casos men-
cionados. Lo supongo así, al e que en la p ác ica
han adop ado p incipios dis in os, o, de o o modo, que
no han seguido siemp e los p incipios gene ales del De-
echo pa lamen a io.
La Cáma a de Dipu ados exige como
quo um
la p e-
sencia de la mi ad más uno del núme o legal de los
miemb os . El Senado exige, no sólo que es én p esen-
es, sino que o en sob e la cues ión. Las dos Cáma as
exigen pa a la ap obación de un p oyec o la mi ad más
uno de los o an es. Un empa e se conside a nega i o.
En ninguna Cáma a es necesa io
un
quo um
pa a dis-
cu i , sino sólo pa a o a (1).
8.
O ganización in e io de las Cáma as. —
La
Cons i ución o o ga á cada Cáma a la acul ad de ele-
gi su Mesa, y decla a que los elegidos desempeña án
sus unciones du an e la legisla u a o dina ia, a cuyo
comienzo son nomb ados, y du an e cualesquie a le-
gisla u as ex ao dina ias que se con oquen an es de
empeza la o dina ia del año siguien e (2). La Cons i-
ución acul a ambién a cada Cáma a pa a o ma
su
(z) Sain Gi ons,
Manuel de D oi cons i u ionnel,
páginas
3
1
4
Y 315•
(2) Ley cons i ucional de 16 de Julio
de
1875, a . II.
JUAN W. BURGESS

115
eglamen o. No con ie e esa acul ad exp esamen e; lo
que hace es limi a la en dos espec os; pe o líci o es
conclui que la con ie e implíci amen e den o de los
lími es señalados. Los lími es son: que las sesiones han
de es a gene almen e abie as al público (1), aunque
cie o núme o de miemb os de cualquie a de las Cáma-
as, cuyo núme o ija ella misma en su eglamen o,
puede pedi que se celeb e sesión sec e a, y la Cáma a
debe e e i a la pe ición (2); y que los Minis os ienen
el de echo de asis i a las Cáma as y de habla siem-
p e que lo pidan (3),
La Cons i ución no con ie e exp esamen e a las Cá-
ma as la acul ad de cas iga po desobediencia a in-
di iduos del público, ni al acul ad se halla implíci a
en ningún p ecep o de e minado . Pe o, en é minos
gene ales, cabe in e i que las dos la poseen, y que nin-
guna puede se p i ada de ella sino median e un acue -
do con la o a, o sea median e una ley sob e el asun-
o; ley que puede se abolida de la misma mane a, al
a bi io de las Cáma as. Nos undamos pa a c ee lo
así, en que la Cons i ución ancesa no consag a una
es e a de libe ad indi idual en e al Gobie no, ni es-
peci ica las acul ades de los Cue pos colegislado es, y
en que el Pode legisla i o no ha p i ado a las Cáma-
as sepa adas de esa acul ad que econocen en odas
las Cáma as legisla i as los p incipios gene ales del
De echo pa lamen a io.
9.
Modo de legisla .–
En gene al, ienen la inicia-
i a de las leyes las dos Cáma as (4) y el P esiden e de
(y)
Ley cons i ucional de 16 de:Julio de 1875, a . 5.°, § I.
(2)
Ibid.,
a . 5.°, §
2.
(3)
Ibid.,
a . 6.°, §
2.
(4)
Ley cons i ucional de 24 de Feb e o de 1875, a . 8.°

CIENCIA POLÍTICA
la República, median e el Minis e io (1). No su e más
que una excepción es e p incipio: que las leyes inan-
cie as deben discu i se y ap oba se p ime amen e en
la Cáma a de Dipu ados (2). Tal p ecep o debe in e -
p e a se como una a ibución de la inicia i a en legis-
lación inancie a al P esiden e y a la Cáma a de Dipu-
ados. El Senado no puede inicia ales leyes. La Cá-
ma a al a, no obs an e, ei indica y ha eje cido la a-
cul ad de p opone enmiendas a los p oyec os de esa
índole. La Cáma a baja ha negado esa acul ad en p in-
cipio; pe o en la p ác ica ha acep ado muchas enmien-
das sena o iales a sus p oyec os inancie os (3) .
Todas las disposiciones legisla i as, iníciense dónde
y comoquie a, deben se ap obadas en odas sus pa -
es po las dos Cáma as, pa a adqui i alidez legal.
Pe o bas a su ap obación po las dos Cáma as pa a
que adquie an al alidez; el P esiden e no ¡ iene
e o
con a los ac os del Pode legisla i o. Debe p omulga
odas las leyes ap obadas po las Cáma as, en el plazo
de un mes a con a desde la echa en que se le comuni-
can (4); y si las Cáma as decla an u gen e la p omul-
gación, debe hace lo en el é mino de es días (5).
Den o de los plazos espec i os, el P esiden e puede
pedi po mensaje azonado una nue a delibe ación, y
las Cáma as es án obligadas cons i ucionalmen e a de-
e i a la pe ición p esidencial (6). Pe o las objeciones
(1)
Ley
cons i ucional
de
25
de Feb e o de
1875, a . 3.°
(2)
Ley cons i ucional de 24 de Feb e o de 1875, a . 8.°
(3)
Lebon,
Das S aa s ech de J anzókichen Republik,
pág.
71.
(4)
Ley cons i ucional de 16 de Julio de 1875,
a .
7.°, § 1.
( 5)
Ibídem.
(6) Ibi d ,
a .
7.
°, §
2.
JUAN W. BURGESS

117
del P esiden e deben cede si la medida uel e a ap o-
ba se po la mayo ía o dina ia. De modo que esa acul-
ad de obliga a un segundo examen no
es un
e o,
sino
una p ecaución conse ado a que iene en ajas, sin
ningún incon enien e.
zS p2,
s
e
nulgu
116'
CAPÍTULO V
Es udio compa ado de la es uc u a del Pode
legisla i o.
Si aho a compa amos las disposiciones de es os cua-
o ipos de Cons i ución espec o al Pode legisla i o,
las halla emos de acue do `:en lo subs ancial, aunque
con algunas di e encias en po meno es de impo ancia .
1. Podemos deci que el De echo cons i ucional mo-
de no se ha p onunciado i memen e a a o del sis e-
ma bicame al, con esencial igualdad de acul ades en
las dos Cáma as, excep o en lo que oca al p esupues o;
y que, en la in e ención de la Hacienda, se concede
no malmen e un p i ilegio mayo a la Cáma a más po-
pula , a la que dis a menos en su o igen del su agio
uni e sal y de la elección di ec a. La
ocasión
pa a el
es ablecimien o del sis ema bicame al puede se di e-
en e en los di e sos Es ados; pe o la
causa
es una y
la misma en odas pa es. El obje o p imo dial del Po-
de legisla i o es decidi lo que debe se la ley, es de-
e mina lo que pide, no la olun ad del pueblo, sino la
azón, la conciencia común del pueblo. El Pode legis-
la i o debe o ganiza se de la mane a más a p opósi o
pa a cumpli ese in. Pe o la in e p e ación de la con-
ciencia común es cosa mucho más di ícil que la
exp e.
JUAN W. BURGESS

119
sión de la olun ad popula . Pa a eso hay que in es i-
ga
y
e lexiona , hay que con apesa opiniones e in-
e eses, hay que clasi ica los hechos y gene aliza los
p incipios. Un solo Cue po de homb es siemp e es á
expues o a adop a c i e ios p ecipi ados y exclusi os,
a acep a hechos sin comp obación su icien e, a con en-
a se con gene alizaciones incomple as y a oma a-
ses elices po p incipios segu os. Dos Cue pos legisla-
do es no siemp e se lib an de esas p ecipi aciones y
pa cialidades, pe o es án mucho menos expues os a
ellas que uno solo. Hay en e los dos cie a saludable
y
na u al i alidad, que lle a a cada uno a some e los
p oyec os del o o a un de enido examen y a una c í i-
ca des uc o a, aunque la mayo ía de ambos pe enezca
al mismo pa ido. Cuando es o úl imo sucede, la única
sal agua dia con a las p ecipi aciones legisla i as es
ese choque de opiniones en e ambas Cáma as. Un des-
acue do de las mayo ías en al caso puede conduci a
una gene alización más p o unda del p incipio, mejo
que la lucha en e la mayo ía y la mino ía de cada Cá-
ma a, po que la mayo ía de cada una se halla á en on-
ces más dispues a a conside a el e dade o alo de la
cues ión, y llega á a un acue do más independien e de
conside aciones de pa ido.
Así , la exigencia de una delibe ación doble e in-
dependien e, es el p incipio undamen al del sis ema de
las dos Cáma as. Una sola se inclina demasiado al a-
dicalismo, es o más p opende ían a un c i e io exce-
si amen e conse ado . El e dade o medio en e la
adición y el p og eso, y, po consiguien e, la e da-
de a in e p e ación de la conciencia común en cada
momen o pa icula , se ga an izan mejo con las dos
Cáma as.
126

CIENCIA POLiTICA
ne almen e g an capacidad legisla i a. El de ec o de
esos Cue pos, compa ados con los Senados de F ancia
de los Es ados Unidos, es simplemen e que la base in-
media a en que descansan es más es echa. El con en-
cimien o de ello iende a engend a cie a imidez que
pe judica g andemen e al desa ollo de la capacidad
legisla i a. Un Senado, e big acia, cuyos miemb os
son nomb ados inmedia amen e po el je e ejecu i o,
así sea de po ida, se inclina gene almen e con exceso
a man ene una a monía a i icial. El mé odo de elec-
ción es demasiado exclusi o. El p incipio he edi a io
da g an impo ancia a los demás ó ganos gube namen-
ales; pe o al o igen susci a ácilmen e la hos ilidad
popula con a la exis encia del Cue po, y la composi-
ción de al Cáma a depende demasiado del aza . Elec-
o es elegidos po los ciudadanos: he ahí al más amplio
cimien o de una Cáma a al a. Ese p ocedimien o da a
los legislado es así elegidos odo el alo que les da ía
la elección di ec a, y o ece más ga an ías con a el
exclusi ismo y el aza .
Un Pode legisla i o compues o de dos Cáma as, p o-
ceden e la una de elección popula di ec a, y la o a de
elección indi ec a, de un solo g ado, debe p oduci en
un pueblo cul o la legislación más pe ec a posible, po -
que iende a descub i el alen o legisla i o del Es a
do, así en sen ido p og esi o como en sen idó conse -
ado , y a da le ene gía pa a ob a con alo e inde-
pendencia.
Respec o a la decisión úl ima sob e la legalidad de
las elecciones y la capacidad de los elec os, hay un con-
as e acen uado en e la p ác ica inglesa y el De echo
cons i ucional de los o os es países . Los es a u os
del Pa lamen o con ie en esa acul ad a los T ibunales.

JUAN W. BURGESS

127
De es e modo no se mezcla el in e és de pa ido en la
esolución de los casos dudosos, y se e i a la g an di-
icul ad de decidi con qué miemb os ha de cons i ui -
se cada Cáma a nue a an es de esol e se esos casos
dudosos. La ciencia polí ica de iende la p ác ica ingle-
sa, y es de espe a y de desea que no a de en adop-
a se uni e salmen e.
3. Respec o a las bases de ep esen ación, hay en e
los cua o sis emas más a monía de la que apa ece a
p ime a is a.
Los cua o dis ibuyen la ep esen ación en las Cá-
ma as bajas con a eglo a la población. Algo se ienen
en cuen a las di isiones adminis a i as pe manen es o
di isiones gube namen ales locales; pe o es po pu a
cues ión de con eniencia, que nada p ejuzga con a el
p incipio de la p opo cionalidad.
Pa a el epa o de la ep esen ación en las Cáma as
al as se a iende poco al Censo de la población. En Ingla-
e a y en los Es ados Unidos no se mi a pa a nada el
p incipio de la p opo cionalidad; en Alemania no se
mi a mucho; en F ancia, sí. El único p incipio aplicable
a odos es os casos es la ep esen ación de las o gani-
zaciones gube namen ales locales. En el Senado ame-
icano es el p incipio exclusi o; en el Consejo Fede al
de Alemania, el p incipio dominan e. F ancia a iende
mucho al censo de la ep esen ación pa a de e mina el
núme o de Senado es de cada depa amen o; pe o, den-
o del depa amen o, el esul ado de es a concesión a
la p opo cionalidad se modi ica mucho po la ep esen-
ación desp opo cionada que se concede a los Munici-
pios menos populosos en los colegios elec o ales. Sólo
Ingla e a pa ece no a ende al p esen e a las o gani-
zaciones adminis a i as o gube namen ales pa a los
128

CIENCIA POLÍTICA
ines de ese epa o . Con odo, si se mi a a la His o ia,
se e á que la ep esen ación de Ingla e a en la Cáma-
a de los Lo es se elacionaba muy es echamen e en un
p incipio con las o ganizaciones locales. Además, el
núme o de pues os que ocupan aho a los Pa es de Es-
e ocia y de I landa se ha ijado po leyes; de modo que
ni la Co ona ni los acciden es de la ex inción pueden al-
e a io. Y esas leyes se basan mucho más en conside a-
ciones e i o iales que en el p incipio de la p opo cio-
nalidad.
Me pa ece, pues, que
el
p incipio que p eside a la
dis ibución de los pues os de las Cáma as al as en es os
sis emas ípicos, es la ep esen ación de las o ganiza-
ciones locales o adminis a i as. Es un p incipio de g an
alo . Tiende a conse a los u os eales del desa o-
llo his ó ico del Es ado; pe mi e eje ce más in luencia
a la mino ía cul a, y ga an iza mejo los de echos de
esa mino ía. Muchos de los más g andes es adis as han
subido a la escena g acias a es e p incipio. Las o gani-
zaciones que no ienen de su pa e la ue za del núme o,
se han is o obligadas a busca diligen emen e sus me-
jo es alen os pa a man ene de un modo e ec i o su
igualdad legal. Se epi e a menudo, sin emba go, que
ese es un p incipio de la Edad Media, con adic o io
con la doc ina dela sobe anía popula . Si la ley se mi a,
según hemos dicho, como in e p e ación de la azón del
Es ado más bien que como exp esión de la olun ad po-
pula , la objeción es
,
ociosa. Pa a admi i que es e sis-
ema es de ec uoso, debe aduci se algo más concluyen-
e que la exigencia de la p opo cionalidad. Si la locali-
dad menos poblada uese siemp e la más cul a, ese sis-
ema de dis ibución se ía indudablemen e más en a-
joso que el basado en el núme o de habi an es; si cabe
JUAN W. BURGESS
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129
opone le algún epa o, es po que la localidad menos
populosa puede se ambién la menos cul a. Po eso no
debe se el sis ema exclusi o de dis ibución, es deci ,
el de las dos Cáma as; pe o, con abalanceado po la
ep esen ación numé ica en la Cáma a más popula ,
hay mil azones pa a c ee que con ibuye pode osa-
men e a p oduci una legislación jus a, y que es un sa-
ludable eno con a las endencias adicales de la polí-
ica ma emá ica.
Po úl imo, es os cua o ipos de Cons i uciones e-
chazan en gene al el manda o impe á i o, sin más ex-
cepción que la del Consejo Fede al de Alemania. Tal
acue do es un indicio pode oso de la azón de la medi-
da. En el e eno ilosó ico es ina acable. Como ya he
dicho, la legislación debe exp esa la conciencia común
del De echo
y
de la polí ica; el legislado es el in é p e-
e de esa conciencia, y siemp e debe elegí sele mi ando
sólo a su ap i ud pa a in e p e a la ec amen e. No ha
de eje ce se p esión ninguna sob e su in eligencia y su
conciencia, no ha de cohibi se su acul ad de in e p e a-
ción . Las opiniones de los comi en es siemp e deben
ene se en cuen a como elemen os que con ibuyen a
o ma la conciencia del Es ado; pe o la
olun ad
de
los comi en es no iene pues o ninguno en el sis ema
mode no de ep esen ación legisla i a. Some e la e-
p esen ación a ins ucciones, es p incipio legí imo en
un Gobie no de Es ados con ede ados, compues o de
miemb os que ep esen an a es os úl imos y se limi an
a exp esa su olun ad. La conciencia del Es ado es in-
e p e ada po o os ó ganos. El manda o impe a i o
es, pues, uno de los es os del
con ede a is no.
Imp i-
me, po consiguien e, al Consejo Fede al, el sello de
ins i ución con ede ada. Cuando la Cons i ución ale-
TOMO 11

9
130
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CIENCIA POLÍTICA
mana pie da en absolu o odo ca ác e de con ede a -
ción, desapa ece á el manda o impe a i o.
4.
Condiciones de los miemb os.---No
puede a a se
es a cues ión como un pun o del De echo
c
ons i ucio-
nal inglés ni del ancés po que en ambos países la e-
gulan las leyes o dina ias. La Cons i ución alemana
dice ambién poco sob e es a ma e ia. Sólo la de los Es-
ados Unidos la a a algo comple amen e.
Ciudadanía, sexo masculino, edad madu a y esiden-
cia, po lo menos en algún pun o del país, pa ecen se
condiciones na u ales de elegibilidad. Y esas ienen a
se las que p e alecen en la p ác ica de los cua o paí-
ses, con co a di e encia.
Mucho más di ie en los cua o en la cues ión de inca-
pacidades e incompa ibilidades. La p ác ica excluye en
odos ellos a los demen es, a los c iminales, a los que se
hallan bajo u ela, a las pe sonas p i adas de su de e-
chos ci iles o polí icos, a los con a is as del Gobie -
no, e c, También es p ác ica de los cua o países que
un mismo indi iduo no puede se a la ez miemb o de
ambas Cáma as. La Cons i ución alemana lo consigna
exp esamen e.
La p incipal di e gencia se e ie e al p incipio de la
incompa ibilidad del manda o legisla i o con el desem-
peño de ca gos e ibuidos. La Cons i ución ame icana
es ablece esa incompa ibilidad en absolu o: ningún un-
ciona io de los Es ados Unidos, sea ejecu i o, sea judi-
cial, puede pe enece a ninguno de los dos Cue pos le-
gislado es. La Cons i ución alemana p i a de su pues o
en la Die a a cualquie miemb o que acep a un ca go,
e ibuido, sea en el Impe io, sea en las Regiones; pe o
esa incompa ibilidad puede desapa ece median e e-
elección, después del nomb amien o. En cuan o a los
JUAN W. BURGESS
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131
miemb os del Consejo Fede al, que ob an siemp e con
a eglo a ins ucciones, cla o es que pueden eje ce
ca gos e ibuidos, sin que quepa deci que padece su
independencia legisla i a. En Ingla e a y F ancia la
ley y la cos umb e edan el desempeño del manda o le-
gisla i o a aquellos unciona ios que po su posición
o icial pudiesen eje ce una in luencia indebida en sus
p opias elecciones, y a o os muchos, cuyas a eas o -
dina ias pod ían esen i se po la a ención a las legis-
la i as, o mas bien pe judica ellas a es as úl imas. Po
egla gene al, el ep esen an e que acep a un ca go
pie de su pues o, pe o puede se eelegido después. Ex-
cusado es deci que es as es icciones no se aplican a
la Cáma a de los Lo es.
Se e, pues, que los Es ados Unidos acep an un p in-
cipio no econocido po los o os Es ados. Su Cons i u-
ción decla a incompa ible en absolu o el manda o legis-
la i o con oda unción e ibuida. En los sis emas de
los o os países es mani ies o que la p esencia de cie -
os unciona ios en las Cáma as se conside a muy be-
ne iciosa pa a la legislación. Todos c een con enien e,
sin duda, que pe enezcan a ellas los Minis os. F an-
cia no exige siquie a su eelección después del nomb a-
mien o. Sin emba go, la legislación ancesa iende a
la exclusión de odos los unciona ios, excep o los Mi-
nis os. No se ía és a una solución an adical como la
de los Es ados Unidos; pe o en Eu opa pa ece ía bas-
an e adical. Y, no obs an e, si la egla es ablecida en
los Es ados Unidos se adop ase gene almen e, se llega-
ía a una consecuencia al amen e conse ado a: se ía
imposible el Gobie no pa lamen a io, y el Pode ejecu-
i o adqui i ía a la pos e mayo independencia en In-
gla e a y en F ancia.

13'2

CIENCIA POLÍTICA
La p esenci
a
de los
Minis os en las Cáma as legis-
la i as es una en aja cie amen e, siemp e que se a-
a de legisla sob e los medios y ecu sos de la Admi-
ni s ación; y si han de asis i , deben se miemb os.
De o o modo, ca ece án de los de echos y p i ilegios
necesa ios pa a man ene su dignidad y su indepen-
dencia.
No eo que el se los Minis os miemb os de las Cá-
ma as conduzca po necesidad al Gobie no pa lamen-
a io. Si la Cons i ución dispusie a que sólo uesen es-
ponsables polí icamen e an e el je e ejecu i o del Go-
bie no; si además hicie a a es e úl imo independien e
del Pode legisla i o, y le diese medios de impedi odo
a aque a sus p e oga i as po pa e de las Cáma as,
me pa ece que el pe enece a ellas los Minis os, más
bien aumen a ía que me ma ía su independencia. Así
como los sis emas inglés, alemán y ancés e elan
cie a endencia a ace ca se al p incipio ame icano de
la incompa ibilidad absolu a, sal ando el caso de los
Minis os, no di é yo que no ganase el De echo cons i-
ucional de los Es ados Unidos, acep ando esa excep-
ción, siemp e que cuidase de impedi al Pode legisla-
i o hace al uso de sus a ibuciones sob e sus p opios
miemb os que a en ase a la independencia del Pode
ejecu i o.
5.
De echos y p i ilegios de los miemb os.—Los
cua o sis emas se di iden en dos g upos con a ios y
equilib ados en la cues ión de die as. Dos —el de los
Es ados Unidos y el de F ancia, el p ime o po dispo-
sición cons i ucional, y el segundo po disposición le-
gisla i a—, p ecep úan la e ibución de sus miemb os.
Los o os, no. La Cons i ución alemana la p ohibe po
lo que oca a los miemb os de la Die a. Dondequie a
JUAN W. BURGESS
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133
que la Cons i ución la pe mi e o exige, deja a disc e-
ción del Pode legisla i o el señala la cuan ía, el iem-
po del pago, e c., median e leyes. Es a di e gencia au-
o iza a deci que el p oblema de la e ibución del se -
icio legisla i o es á aún en ealidad po esol e . Hay
azones de peso en p o como en con a de la e ibu-
ción. Se a i ma que el sis ema del se icio g a ui o p o-
cu a una clase mejo y más independien e de legisla-
do es, pues o que no pueden se lo sino homb es de po-
sición independien e, y en e és os es más ácil que se
encuen en las pe sonas de supe io in eligencia e in e-
g idad.
Hay mucho que deci con a es e ase o. En p ime
luga , los legislado es pueden saca dine o de su posi-
ción, aunque no pe ciban die as, y a eces po cami-
nos bien o uosos. En segundo luga , no es comple a-
men e segu o que las pe sonas icas no a en de lu-
c a se po esos caminos: la adquisición de iquezas
engend a no pocas eces una a a icia insaciable. En
in, ampoco es comple amen e segu o que los icos
sean los homb es de supe io in eligencia. Es induda-
ble que la ges ión a o unada de los negocios p i ados
deno a una in eligencia supe io . Pe o la he encia de
una o una no ac edi a al supe io idad ; da al jo en
a o unado g andes acilidades pa a ele a se si sabe
ap o echa la bien; mas no se ol ide que le p opo cio-
na medios de elajación y disipación, y que és as en-
gend an hábi os de ida mucho más con a ios al p o-
g eso in elec ual y mo al que las p i aciones
de la po-
b eza.
O os a i man que la e ibución del se icio legisla-
i o se á lo que p ocu e una clase mejo y más inde-
pendien e de legislado es, pues o que pod án se lo los
1:34

CIENCIA POLÍTICA
homb es de in eligencia e in eg idad, dis u en o no de
una posición desahogada, y no hab á así mo i o pa a
que sien an la en ación de gana se la ida po medios
discu ibles mien as si en al Es ado.
Pa a mí es a es la azón más pode osa; sin emba go,
es innegable que las die as ienden a exci a la codicia
de pe sonas que no ienen condición ninguna pa a le-
gislado es, y a hace de los pues os legisla i os p esas
que se a eba an, en ez de ca gos de esponsabilidad
que sólo deben con e i se a los más idóneos pa a su
desempeño. Y ampoco es segu o que en jus a e ibu-
ción e i e siemp e que se busquen o os p o echos po
caminos o uosos. Si se co asen los medios ilíci os de
luc o, edando a las Cáma as en a en el dominio de
los negocios p i ados, la asignación de die as módicas,
no sólo se ía jus a, sino que acili a ía, a mi e , la
eunión de legislado es de supe io alen o
y
de más
al a in eg idad. Pe mi i ía a los comicios elegi den o
de un cí culo más amplio de pe sonas, y ex i pa ía al
p opio iempo las causas de en ación subsis en es. Li-
b a ía al Es ado de la necesidad de iden i ica su a is-
oc acia gube namen al con la clase ica, de la nece-
sidad de con e i se en una plu oc acia. Sob epon-
d ía, en in, los p incipios democ á icos al impe io de
clases.
El De echo cons i ucional consue udina io y esc i o
de los cua o países eda a es a a los miemb os de las
Cáma as du an e la legisla u a y du an e un pe íodo
azonable an es y después. Se no a á que es a inmuni-
dad no es absolu a en ninguno de los países. En Ingla-
e a y en los Es ados Unidos se puede a es a a un
miemb o po la comisión de un deli o. En Alemania
y
F ancia, sólo cuando es cogido
in agan i
o
inmedia-
JUAN W. BURGESS

135
amen e después; y con au o ización de la Cáma a a
que pe enece, puede se a es ado en cualquie iem-
po. Me pa ece que, en es as di e gencias, la mayo a
zón es á de pa e de Ingla e a y los Es ados Unidos.
Quizá la inmunidad pe sonal de los miemb os no es an
ex ensa como en los o os dos países; pe o has a donde
se ex iende se halla asegu ada, y su ex ensión es á pe -
ec amen e de inida. El p incipio de los o os sis emas
es expues o a abusos en dos espec os: puede su i el
público si las Cáma as es iman con enien e ampa a a
homb es pelig osos; y si la mino ía de una Cáma a
llega a encon a se acciden almen e en mayo ía, puede
p ocu a y pe mi i el a es o de miemb os de la mayo-
ía po mo i os polí icos.
Finalmen e, las cua o Cons i uciones con ienen en
que los miemb os legisla i os deben ene pe ec a li-
be ad de palab a y discusión en las Cáma as
y
en sus
secciones; es deci , que no deben se esponsables de lo
que dicen en esos si ios eje ciendo sus unciones, excep -
o an e la Cáma a a que pe enecen. Una legislación
sabia y bene iciosa exige la más plena y cabal dilucida-
ción de odo plan, obje o y designio;
y
es o nunca lle-
ga ía a ga an iza se si los legislado es pudiesen se
pe seguidos po inju ia y calumnia. Cla o es que cabe
abusa mucho de es e p i ilegio, ya que hoy se in o ma
al público de odo lo que se dice en los deba es,
y
aun
de algo más a eces; pe o el in e és común padece ía
con su mu ilación más que el indi idual con su eje ci-
cio. La Cons i ución alemana p ocu a ampa a con a
oda o ensa al miemb o legisla i o en el desempeño de
sus unciones, y la Cáma a de Dipu ados de F ancia
acaba de ap oba una ley con el mismo in. Es ex ema
demasiado el p i ilegio de los miemb os. Si los ep e-
142

CIENCIA POLÍTICA
di icul a ía conside ablemen e el Gobie no pa lamen a-
io. Con odo, el mo i o decisi o de la excepción es que
la Cáma a de los Comunes con iene la ep esen ación
exclusi a de aquella pa e de los habi an es que sopo -
an la ca ga de los ibu os,
Pod ía deci se que la p ime a azón exis e igualmen-
e en el sis ema ancés, que ambién es un sis ema de
Gobie no pa lamen a io; pe o, como hemos is o, el é
gimen pa lamen a io en F ancia es más o menos a i i-
cial. La in e ención exclusi a que eje ce la Cáma a
de Dipu ados en la Adminis ación no se unda en nin-
gún p ecep o cons i ucional. El Senado no la admi e en
p incipio. El mo i o decisi o pa a la excepción al a en
F ancia po comple o. La Cáma a al a ep esen a allí
a los que sopo an las ca gas del Es ado, lo mismo (""'
la o a.
La segunda de las excepciones apun adas (la acul
ad que se econoce a una egión pa icula de impedi
la ap obación de cie os p oyec os del Consejo Fede al)
no se apoya en ningún p incipio cien í ico. La excep-
ción en a o de las egiones secunda ias es un es o de
con ede a ismo ,
que debe desapa ece en el desa o-
llo ul e io del sis ema. Pe o la excepción a a o de
P usia se apoya en una necesidad p ác ica, dada la al-
a de
e o
po pa e del Empe ado . El pa icula ismo
ha sido y es aún el azo e de la polí ica alemana. P usia
es más alemana que el Impe io alemán; y en P usia la
Casa Real es más alemana que el pueblo. Po lo mismo,
debe con e i se al Rey de P usia la acul ad de impedi
la desin eg ación del Impe io, in én ese esa desin eg a-
ción po enmienda cons i ucional o po desap obación
de las medidas necesa ias pa a cumpli las disposicio-
nes cons i ucionales y las leyes hechas de acue do con

JUAN W. BURGESS

143
las mismas. Más cien í ico se ía con e i esa acul ad al
Empe ado bajo la o ma de
e o,
pe o, como no se ha
hecho así, no quedaba más camino que el mé odo adop-
ado,
La e ce a excepción, con enida en las eglas de p o-
cedimien o del Senado ances, es quizá una modi ica-
ción aliosa de la egla o dina ia. No es con a io, en
e ec o, a los p incipios del Gobie no ep esen a i o
exigi que, pa a la adopción de un p oyec o de ley, o e
una mayo ía del núme o legal de miemb os. Pod á así
hace se más di ícil legisla ; pe o eso puede se una
en aja; es un allada , po el p on o, con a la legisla-
ción p ecipi ada y o ui a. El p incipio ancés puede
se un p ine
:
lo del po eni . Ha sido la p ác ica gene-
al en e' Ing eso de los Es ados Unidos, aunque no
exigid
2n
mi sen i , po el p incipio de la Cons i u-
ción.
En pun o al p incipio gene al de la pa icipación del
Ejecu i o, odos los sis emas es án de acue do; pe o di-
ie en en cuan o al modo de la pa icipación. En el sis-
ema inglés la Co ona posee legalmen e la inicia i a y
el
e o;
en la p ác ica la inicia i a es casi exclusi a,
pe o al a el
e o.
El sis ema de los Es ados Unidos
o o ga al P esiden e un
e o
limi ado, pe o no inicia i-
a. El sis ema ancés le con ie e el de echo de inicia-
i a y la acul ad de pedi nue a delibe ación. El Em-
pe ado alemán no se halla e es ido di ec amen e de
inicia i a ni de
e o;
pe o, como Rey de P usia, eje ce
indi ec amen e ambas acul ades — acul ad gene al de
inicia i a y
e o
pa cial.
Mucho puede deci se en a o de la solución ance-
sa de es e p oblema. Es más con o me, sin duda, a la
iloso ía del Es ado democ á ico. Es lógica y conse-
144 CIENCIA POLITICA
cuen e. Pe mi e que los unciona ios adminis a i os
p es en auxilio di ec o pa a la legislación, sin subo di-
na en nada el Pode legisla i o a la olun ad del eje-
cu i o. Pe o no da a es e úl imo medios bas an es pa a
de ende sus p e oga i as con a Cáma as in aso as.
Las Cáma as ancesas no son las mejo es pa a hace
el ensayo de es e sis ema. Se necesi a ían o as donde
p e aleciesen comúnmen e la calma, la mode ación y
el juicio se eno. Sin emba go, en e odos es os sis e-
mas, me pa ece se el que con iene la idea del po eni .
CAPITULO VI
Facul ades del Pode legisla i o en Ingla e a
y
Alemania.
En dos de los cua o sis emas que examinamos —el
inglés y el ancés— la cues ión de las acul ades legis-
la i as puede expone se en muy pocas palab as. En los
dos el Pode legisla i o iene odas las acul ades que
no le niega el Es ado. Lo que dis ingue a ambos sis e-
mas es que en el inglés el Es ado se halla o ganizado
en el Pa lamen o,
y,
po consiguien e, nada puede ne-
ga al Pa lamen o; mien as que en el ancés el Es a-
do iene una o ganización independien e, que puede ne-
ga y ha negado cie as acul ades a las Cáma as, con-
i iéndolas a o os Cue pos. Pe o a pesa de es a dis-
inción, an innecesa io es enume a las acul ades del
Pode legisla i o en F ancia como en la G an B e a-
ña. Bas a deci que el Pa lamen o inglés puede legisla
sob e
cualquie
asun o, y las Cáma as ancesas sob e
cualquie asun o que el Es ado no egule de o o modo.
No es p eciso, pues, insis i más sob e es os dos ca-
sos. Adonde debemos di igi nues a a ención es a las
Cons i uciones de los Es ados Unidos y del'Impe io ale-
mán. Son las dos que es ablecen Gobie nos ede ales,
que dis ibuyen el Pode legisla i o, o, más bien, los
pode es gube namen ales, en e dos clases de ó ganos;
TOMO II

10
146

CIENCIA POLÍTICA
y cla o es que aquí hay que enume a las acul ades
de una u o a clase de ó ganos. Pueden especi ica se
las acul ades de las dos, y en onces el indi iduo se ha-
lla ía exen o cons i ucionalmen e de la acción del Go-
bie no en odo lo no especi icado. Pe o es o se ía poco
cien í ico e imp ac icable. Es mejo que el Es ado es-
peci ique las acul ades de uno de los dos o ganismos,
y conside e al o o en posesión de odas aquellas que
no le niegue a él de una mane a exp esa o que no con-
ie a exclusi amen e al p ime o.
Las Cons i uciones de los Es ados Unidos y de Ale-
mania han seguido es e p incipio. Examina emos aho-
a las acul ades que posee el Pode legisla i o en los
Gobie nos gene ales de esos dos Es ados, y a a emos
de deduci de ellas el p incipio a que obedece en el sis-
ema ede al la dis ibución de las acul ades legisla i-
as en e el Gobie no gene al y las Regiones.
CAPÍTULO VII
Facul ades del Cong eso de los Es ados Unidos.
1.
Legislación sob e las elaciones ex e io es.—La
Cons i ución con ie e al Cong eso la acul ad de "decla-
a la gue a, de da pa en es de co so
y
de ep esalias,
de dic a eglas sob e las p esas e es es y ma í i-
mas, (1), y ambién la de "de ini y cas iga las pi a-
e ías
y
c ímenes come idos en al a ma y las iolacio-
nes del de echo de gen es„ (2).
"Cong eso„ quie e deci aquí el Pode legisla i o; de
modo que odas esas cosas deben hace se po medio de
leyes; es deci , deben hace se median e acue do en e
las dos Cáma as y el P esiden e, o po la mayo ía ex-
ao dina ia que se exige en las dos Cáma as pa a iun-
a de la oposición del P esiden e (3). "Gue a„ signi ica
aquí la de ensa de de echos median e la ue za con a
un Es ado ex anje o (4). "Pa en es de co so y de ep e-
salias„ signi ica au o izaciones concedidas a agen es
o iciales o a pa icula es pa a apode a se de p opieda-
des o pe sonas de un Es ado ex anje o dondequie a
(i) Cons i ución de los Es ados Unidos, a . i .°, sec. 8.a,
§ I I.
(2)
Ibid., §
io.
(3)
Ibid.,
sec.
7.a, §
2
y 3,
(4)
Causas sob e p esas, U. S. Repo s,
2
Black, 635.

148

CIENCIA POLÍTICA
que se encuen en (1). La exp esión "p esas e es es
y ma í imas„ comp ende odas las cosas y pe sonas
cap u adas po i ud de gue a. Las palab as "pi a e-
ías, c ímenes y iolaciones del de echo de gen es„
aba can odo lo que llama así el Pode legisla i o na-
cional, cuando sus leyes se aplican a los ciudadanos o
súbdi os de los Es ados Unidos (2); pe o, cuando se apli-
can a súbdi os de Es ados ex anje os, las de iniciones
y eglas del Cong eso deben amolda se a los p incipios
gene ales del De echo in e nacional (3).
La acul ad legisla i a del Cong eso sob e odas es as
cosas es
exclusi a.
Ninguna de las o as amas del Go-
bie no gene al ni las Regiones pa icipan de ella en nin-
gún caso, a no se quizá pa a de ende se con a el a a-
que de un Es ado ex anje o (4). El Pode ejecu i o y el
judicial de la Unión y las Regiones se limi an, po con-
siguien e, a cumpli la olun ad del Cong eso en ales
ma e ias. No pueden opone se a la misma de ningún
modo, sal o cuando se a e de de ende judicialmen e
un de echo p i ado ga an izado po la Cons i ución
con a dichas acul ades del Cong eso.
2.
Legislación sob e el come cio ex e io . — La
Cons i ución con ie e al Pode legisla i o del Gobie no
gene al la acul ad de " egula el come cio con las na-
ciones ex anje as; es deci : con los Es ados ex anje-
os (5).
El T ibunal en iende po come cio la comunicación
(1)
Whea on,
In e na ional Law,
pág. 35o, edic. de Boyd,
(2)
Uni ed S a es . Smi h, U. S. Repo s, 5 Whea on, 153.
(3)
Uni ed S a es . The Pi a es, U. S. Repo s, 5 Whea on,
184.
(4)
Cons i ución de los Es ados Unidos, a .
I.°, sec.
10,
sec. 2.
a
l
§§ I.°
y 2.%
a .
2.°, § 1.
(5)
.bid.,
a .
I.°, sec. 8.
a
,
§ 3.
•
JUAN
W.
BURGESS

149
y el á ico, y po egulación del come cio la p esc ip-
ción de las eglas po que han de egi se la comunica-
ción y el á ico (1).
Es a acul ad es exclusi a del Pode legisla i o de
los Es ados Unidos en oposición a las Regiones. Sólo en
dos casos puede el Cong eso, si quie e, con e i la a es-
as úl imas: puede au o iza las pa a exigi impues os o
de echos de impo ación o expo ación y de onelaje (2).
Pe o es a au o ización debe se exp esa, y nunca ha de
en ende se que exis e po que el Cong eso deje de egu-
la alguno de esos pun os. El que el Cong eso deje de
egula el come cio ex e io en un pun o de e minado,
sólo signi ica que en ese pun o pueden a egla se li-
b emen e las pa es in e esadas (3). Todo a ículo del
come cio ex anje o se halla así p o egido con a el po
de de las Regiones desde el momen o en que adquie e
ese ca ác e , en el caso de una expo ación, y has a el
momen o en que le pie de, en el caso de una impo a-
ción; es deci , en el p ime caso, desde el momen o en
que se en ega pa a el anspo e (4);
y
en el segundo,
has a el momen o en que una emesa pasa in ac a de
manos del in oduc o a las de un comp ado , o ha sido
abie a po el in oduc o pa a la en a al menudeo (5).
Sin emba go, la acul ad exclusi a que posee el Cong e-
so de egula el come cio con las naciones ex anje as
(i) Glouces e Fe y Co.
.
Pennsyl ania, 114 U. S. Re-
po s, 196.
(2)
Cons ., a .

sec.

§
2.
(3)
Hende son . The Mayo o New Yo k, 92 U. S. Re-
po s, 259; Glouces e
Fe y
Co.
. Pennsyl ania, 114 U. S.
Repo s, 196.
(4)
Coe
.
E ol,
116
U. S. Repo s,
517; Tu pin
.
Bu -
gess, 117
U. S. Repo s, 504.
(5)
B own
.
Ma yland, U. S. Repo s, 12 Whea on, 419.
150

CIENCIA POLÍTICA
iene dos lími es, a sabe : la acul ad de las Regiones de
impone sob e los a ículos de impo ación o expo a-
ción los de echos absolu amen e necesa ios pa a la eje-
cución de sus leyes de inspección (1), y la acul ad de
las mismas Regiones de some e a eglas de policía el
á ico y la comunicación en gene al (2). Pe o esos lí-
mi es, a su ez, es án suje os a es icciones. En el p i-
me caso, el Cong eso puede e isa las leyes de ins-
peción de las Regiones, y el p oduc o ne o de odos los
impues os que ellas pe ciban sob e impo aciones y ex-
po aciones es a á a disposición del Teso o del Gobie -
no gene al (3); y en el segundo caso, la legislación del
Cong eso anula los eglamen os de policía de las Regio-
nes en cuan o e sen sob e el mismo asun o (4). Cuál
sea exac amen e es e dominio de los eglamen os de
policía, en que, a al a de legislación del Cong eso pue-
den ob a las Regiones sob e el come cio ex e io , no
lo ha dicho cla amen e el T ibunal. Como ya he indi-
cado en o os luga es, el pode de policía de las Regio-
nes es el "con inen e eneb oso„ de nues a ju isp u-
dencia, el cómodo ecep áculo de odo aquello pa a lo
cual no encuen an o o si io nues as clasi icaciones
ju ídicas. El T ibunal ha indicado nega i a y con usa-
men e que, espec o al come cio, es lo que "no admi e
(1)
Cons i ución de los Es ados Unidos, a .
.°,
sec . 10,
§ 2.
(2)
New Yo k . Miln, U.
S.
Repo s, 1 i Pe e s,
102;
Glou-
ces e Fe y Co. . Pennsyl ania, 114
U. S. Repo s, 196;
Mo gan's S eamship Company . Louisiana Boa d o Heal h,
118 U. S. Repo s,
455.
(3)
Cons i ución de los Es ados Unidos,a .
I.% sec.
lo, §
2.
(4)
Hende son . The Mayo o
New
Yo k,
92
U.
S.
Re-
po s, 259; Mo gan's S eamship Company . Louisiana Boa d
o Heal h, 118
U. S. Repo s, 455.
JUAN W. BURGESS

151
sis ema o plan de egulación uni o me pa a el conjun o
de los Es ados Unidos (1). Po consiguien e, odo lo que
admi e en el come cio egulación uni o me, es cosa ex-
cluída de la egulación egional.
Teó icamen e, la acul ad de egula el come cio con
las naciones ex anje as no pe enece al Pode legisla-
i o del Gobie no gene al con exclusión de la ama de
ese Gobie no negociado a de a ados, a sabe : el P e-
siden e y el Senado. El P esiden e y el Senado, po me-
dio de un a ado, pueden egula el come cio en e los
Es ados Unidos y un Es ado ex anje o pa icula , y el
a ado sus i ui á a oda legislación an e io sob e el
asun o (2). De igual modo, la legislación pos e io al
a ado de oga á las disposiciones de és e sob e la mis-
ma ma e ia (3). Esa legislación se á la que ija en los
Es ados Unidos, en ez del a ado. El Es ado ex an-
je o pod á mi a la, sin duda, como una iolación de
odo el a ado —de las pa es no al e adas lo mismo
que de las al e adas—, y conside a el hecho como una
causa jus a de gue a; pe o eso es o a cosa: enemos
en onces una cues ión de diplomacia en e Es ados. La
legislación pos e io es ley en los Es ados Unidos,
y
debe se ejecu ada po odos los unciona ios
y
obedeci-
da po odos los súbdi os.
En la p ác ica con ibuye mucho a e i a esas anu-
laciones de las leyes po los a ados y de los a ados
po las leyes la pa icipación que ienen en ambas cosas
el P esiden e y el Senado.
(i) Cooley . Wa dens o he Po o Philadelphia, U. S.
Repo s,
12
Howa d, 299; Hende son
.
The Mayo o New
Yo k, 92 U. S. Repo s, 259.
(2)
Fos e
.
Neilson, U. S. Repo s,
2
Pe e s, 253.
(3)
The Che okee Tobacco, U. S. Repo s, II Walla-
ce, 616.
254

CIENCIA POLÍTICA
se a i ma exp esamen e aunque así debe in e i se, que,
si es án de acue do sob e las pe sonas que deben mi a -
se co no los legí imos elec o es, pe o con iniendo am-
bién en que no han emi ido en egla sus o os, pueden
nega se a con a es os úl imos.
m)
P esc ibe que, en el
caso de ecibi se de una Región más de un ac a o docu-
men o que apa ezca con ese ca ác e , y de no habe se
decidido en la Región quiénes son los e dade os elec-
o es, en onces, si los elec o es que i man una de las
ac as ienen el ce i icado de su nomb amien o expedi-
do po el je e ejecu i o, con el sello de la Región, se
con a án sus o os, a menos que las dos Cáma as, un-
cionando sepa adamen e, con engan en que no son esos
los e dade os elec o es de la Región o en que no han
emi ido sus o os en egla. En es e caso, además, las
dos Cáma as pueden decla a de común acue do, que
los elec o es no p o is os de ce i icado son los e da-
de os, y en onces debe án con a se los o os de es os
elec o es, a menos que las dos Cáma as con engan en
que no han sido emi idos en o ma legal, y acue den
concu en emen e echaza los.
n)
P esc ibe que, en el
caso de ecibi se más de un ac a o documen o que apa-
ezca con ese ca ác e , y de no habe se decidido en la
Región quiénes son los e dade os elec o es, ni ene
ninguna se ie de ellos el ce i icado de su nomb amien-
o, en onces las dos Cáma as, de común acue do, pue-
den decla a quiénes son los e dade os elec o es, y se
con a án los o os de es os úl imos, a menos que las dos
Cáma as decidan que no han sido emi idos legalmen e
y acue deL echaza los. Si las Cáma as no es án de
acue do sob e quiénes son los elec o es legales, no pue-
de Con a se ningún o o de la Región .
o)
Finalmen e
o dena que los esc u ado es o men las lis as de los o-

JUAN W. BURGESS

255
os
según apa ezcan en los documen os abie os po el
P esiden e del Senado, y según esul en de las decisio-
nes adop adas po las dos Cáma as con a eglo a es a
ley, y p oclamadas po el P esiden e al euni se las Cá-
ma as, siemp e que se hayan p esen ado objeciones:
que el esumen de los o os, admi idos y con ados de la
mane a y según las eglas p esc i as po es a ley, se
en ega á al P esiden e del Senado, el cual da á cuen a
del esul ado, de la o ación; y es e anuncio se conside-
a á como decla ación su icien e de las pe sonas elegi-
das, si las hubiese, pa a la P esidencia
y
Vicep esiden-
cia,
y
jun amen e con una lis a de los o os se inse a-
á en los
Dia ios
de las dos Cáma as.
Lo p ime o que llama á aquí la a ención del lec o no
iniciado,
como
una cosa ex aña y singula , son esas
a iaciones de la cons i ución del Cong eso, según se
a a de hace o de oi el ecuen o de los o os. Cuan-
do oye, es una Asamblea nacional, compues a de los
miemb os de las dos Cáma as. La p eside una pe so-
na, a quien se llama unas eces el P esiden e del Sena-
do y o as el P esiden e simplemen e. Es á acul ada
pa a man ene el o den en la Asamblea, y lee los acue -
dos que adop an sepa adamen e las dos Cáma as sob e
las objeciones admi idas. Pe o no bien se pasa de la pa-
si idad a la acción, ese Cue po, al pa ece simple, se
di ide en dos, con olun ades y ó ganos independien-
es y en posible desacue do. Esa o ganización ex aña
es p oduc o de dos p incipios con adic o ios de De e-
cho cons i ucional. El uno es la a i mación de que la
Cons i ución misma di-pone cómo
ha de hace se el es-
c u inio, y el o o que la Cons i ución au o iza al Con-
g eso pa a p o ee po legislación a es e in. El p ime
ase o, aunque
u o con a
sí el g an peso de la opinión
256

CIENCIA POLÍTICA
del Senado She man (1), ue sos enido po el Senado
en su p opia de ensa, en e a la endencia de la Cáma-
a a o ganiza median e ley pa a el esc u inio un solo
Cue po, donde los Rep esen an es se impond ían po
su núme o a los Senado es. El segundo ase o ue sos-
enido po una g an pa e de la Cáma a baja, la su i-
cien e pa a consegui qúe, en el Cong eso 48.°; se ap o-
base un p oyec o de ley de e minando la eunión de
las dos Cáma as pa a el esc u inio de los o os
(2)
—aunque, du an e la discusión del p oyec o, an o
M . Ea on como M . P yo abandona on su p opio a -
gumen o cons i ucional y adop a on el del Senado con
in ención de ol e le con a él—. M . Ea on decla ó
que, en su sen i , la Cons i ución acul aba a la Cáma-
a de Rep esen an es pa a hace el esc u inio en los
casos dudosos (3), y M . P yo a i mó que la Cons i u-
ción c eaba una con ención de las dos Cáma as pa a
ese in (4). Lo ex año es que, con esa a iedad de eo-
ías, no hayamos llegado a una o ganización más com-
plicada e ilógica que la exis en e.
C eo que el p incipio cons i ucional en que se apo-
yaba el p oyec o de la Cáma a de Rep esen an es es el
e dade o, a sabe : que la Cons i ución no p o ee ex-
p esamen e a la decisión de las di icul ades que ocu-
an en el ecuen o de los o os, sino que acul a al
Cong eso pa a legisla sob e el caso. El a . 1.
0
, sección
8.
a
, pá a o 18, dice: "El Cong eso pod á... hace odas
las leyes necesa ias y con enien es pa a el eje cicio de
las an e io es acul ades y de odas las con e idas po
(1)
Cong esional Reco d,
ol. XVII, pág. 817.
(2)
Ibid.,
ol. XV, págs. 5.076 y 5.557.
(3)
Ibid.,
ol. XV, pág. 5.548.
(4)
Ibid.,
ol. XV, pág. 5.102.
JUAN W. BURGESS

257
es a Cons i ución al Gobie no de los Es ados Unidos o
a cualquie a de sus dependencias o unciona ios. Ese
e a el pun o de is a del Senado She man. El Senado
Ga land decla ó ambién que, a su juicio, la Cons i u-
ción no p o eía exp esa y especialmen e a la decisión
de los con lic os elec o ales (1); pe o sus p incipios ex-
emos sob e los de echos de las Regiones no le pe mi-
ían acep a la doc ina de que la Cons i ución acul a-
se en gene al e implíci amen e al Cong eso pa a p o-
ee a su decisión. Opinaba que lo no con enido espe-
cial y exp esamen e en la Cons i ución debe inclui se
en ella po enmienda cons i ucional. Es muy jus o, pe o
con nues o mé odo ac ual de e o ma eso signi ica el
es ancamien o; signi ica que nues o De echo público
no es a á en a monía nunca con los p og esos y exi-
gencias de nues a ciencia polí ica; signi ica la acumu-
lación de e o es has a que nada pueda co egi los ue-
a de la e olución; signi ica la conges ión del cue po
polí ico has a que sólo una sang ía pueda sal a le. Eso
es la
pe i e mo ale
en e a la
g ande mo ale.
Sus cole-
gas de la Cáma a mani es a on sin duda más a e po-
lí ico que él sob e es e pun o. Su p ime a a i mación,
sin emba go, es exac a; la Cons i ución no p o ee es-
pecial y exp esamen e a la decisión de los con lic os
elec o ales. E a imposible, a la e dad, que los au o es
de la Cons i ución p o eyesen exp esa y especialmen e
a la decisión de cues iones cuyas causas no podían
p e e , y a ibui les al p esciencia es pu a ene ación
ehau inis e.
Todos sabemos que, aunque la o ma del
sis ema elec o al que c ea on sigue en pie, su esencia
ha cambiado po comple o; y que de ese cambio nacen
(1)
Cong esional .Reco d,
ol. XIII, pág. 2.648.
TOMO II

17
258

CIENCIA POLÍTICA
las dispu as
y
con o e sias. Los au o es de la Cons i-
ución que ían indudablemen e que el P esiden e del
Senado hiciese el ecuen o de los o os elec o ales,
pe o no pensaban nada más que en la simple enume a-
ción, Nunca pensa on que se iese en la necesidad de
ce cio a se de lo que debía con a . Fue on lo bas an e
disc e os pa a comp ende que ellos no podían p e e
odas las cosas, y así esc ibie on en la Cons i ución.
que el Cong eso pod ía hace odas las leyes necesa-
ias
y
con enien es pa a el eje cicio de odas las acul-
ades con e idas al Gobie no de los Es ados Unidos o a
cualquie a de sus dependencias o unciona ios. Una
ec a in e p e ación de es a cláusula no puede menos
de concede al Cong eso la acul ad de hace leyes.
pa a el eje cicio de esa acul ad gene al e inde inida
del P esiden e del Senado de con a los o os elec o
cales. De modo que el Cong eso puede c ea po ley el
T ibunal que quie a pa a la decisión de las con o e -
sias y con lic os que su jan en el ecuen o de los o os,
y hace que el P esiden e del Senado se a enga a esas.
decisiones (1). Si ese T ibunal han de cons i ui le las
dos Cáma as ac uando sepa adamen e, o una Con en
ción compues a de los miemb os de ambas, o un mime-
o igual de Rep esen an es de las dos, o un T ibunal
ya exis en e o c eado pa a es e in, o cualquie o o
Cue po, odo eso puede y debe de e mina lo el Con-
g eso median e ley, Es una cues ión de polí ica p ác-
ica,
y
no de acul ades cons i ucionales.
El no hace se o no que e hace se ca go el Senado de
es a conside ación, es lo que ha aído esa medida y
con usión de mé odos y p ocedimien os p esc i os ea
la sección 4.' de es a ley.
(1) Ken ,
Commen a ies (12.'
edic.), . 1, pág. 295.
JUAN W. BURGESS

259
Cuando se examinan en po meno esas disposiciones,
se no an a ias medidas de un acie o muy discu ible y
a ios pun os no esuel os aún.
1.° La egla de que un acue do de ambas Cáma as
no puede anula la decisión de un T ibunal o au o idad
egional sob e las con o e sias y con lic os e e en es
al nomb amien o de los elec o es, me pa ece desace -
ada. Ninguna decisión egional debe se
de ini i a
con a el juicio de ambas Cáma as al hace el esc u i-
nio. En ma e ias como es a, el juicio aco de de las dos
Cáma as del Cong eso es la in e p e ación más segu a
de la jus icia y del de echo que depa a nues o sis e-
ma polí ico; y p e ende que ellas no es án acul adas
cons i ucionalmen e pa a decidi de la legalidad de los
o os ce i icados po una Región, alegando que la ley
undamen al con ie e plenamen e a la Región el nom-
b amien o de los elec o es, es con undi la ope ación
del nomb amien o o elección con la del esc u inio, y
a a de sus ae del pode con e ido pa a es a úl ima
su elemen o más impo an e,
-
a sabe : el de echo de
ce cio a se de lo que debe se con ado. La Cons i u-
ción da al Cong eso, o la acul ad de hace el esc u i-
nio, o la de p o ee a él po ley. Si es e dad lo p ime-
o, el Cong eso no puede despoja se po ley de la acul-
ad de comp oba y decidi qué o ación de una Re-
gión debe mi a se como la e dade a. Si es cie o lo
segundo, el Cong eso puede, sin duda, designa po
ley un ibunal o au o idad egional, y o o ga le la a-
cul ad de decidi , en p ime a
y
segunda ins ancia, o-
das las con o e sias y di icul ades e e en es al nom-
b amien o de los elec o es, pe o no se ía muy cue do
hace lo así. Tal egla debe basa se en la hipó esis de
qué sólo la Región en que sob e iene la con ienda o

260

CIENCIA POLÍTICA
con lic o iene
un
decidido in e és en su solución. Es
una locu a semejan e a la de las medidas de ansac-
ción de 1850, cuando se supuso que pod ía co a se la
cues ión de la escla i ud co ando su discusión en el
Cong eso.
2.° La egla de que no pod án echaza se o os de
una Región, de donde sólo se haya ecibido un ac a le-
gal, me pa ece que es cede el Cong eso demasiado de
la in e ención que le co esponde en el esc u inio. Se
concibe pe ec amen e que una Región no haga más
que un ac a, y que, sin emba go, en la elección de los
elec o es que la i man hayan p e alecido coacciones
y audes no o ios. Esa egla no puede jus i ica se sino
bajo la hipó esis de que la pu eza de las elecciones p e-
sidenciales es exclusi a o p incipalmen e un asun o de
in e és egional, y que la conciencia local de lo líci o y
de lo ilíci o en es e asun o me ece más con ianza que
la conciencia nacional. Me pa ece que ales hipó esis no
necesi an más que enuncia se pa a se echazadas. La
Cons i ución consigna exp esamen e una g a e pena -
lidad po al p ocede de una Región, e impone al Con-
g eso el debe de asegu a su cumplimien o (1). Cuan-
do el p oyec o de ley pasó del Senado a la Cáma a de
Rep esen an es, con enía la es icción jus a de es a
egla: p e enía que el acue do de las dos Cáma as p e-
alece ía aun con a un ac a sola (2); pe o la Cáma a
sup imió la es icción,
y
exigió la enmienda como una
de las condiciones indispensables pa a su acep ación
del p oyec o (3). Se no a á, sin emba go, con espec o
a es a disposición y a la p eceden e, que la ley au o i-
(i) Enmiendas a la Cons i ución, a .
14,
sec.
2.a
(2)
Cong essioxal Reco d,
ol. XVIII, pág.
29.
(3)
Ibid.,
ol.
XVIII, pág.
77.
JUAN W. BURGESS

261
za a las dos Cáma as a echaza los o os de los elec o-
es si ambas con ienen en que no han sido emi idos
en
egla;
es deci : no pueden echaza los o os po au-
des o icios que a ec en a la elección de los elec o es o
a la decisión de las con o e sias a que dé ma gen la
misma, pe o pueden echaza los po el p ocede i e-
gula de los mismos elec o es al emi i sus o os. Implí-
ci amen e da a las dos Cáma as el de echo de de e mi-
na , de común acue do, en qué consis a la i egula i-
dad. Es a dis incion es cie amen e de impo ancia. Se-
ia una abdicación in ole able que las dos Cáma as, de
acue do, no pudiesen impedi , . g ., que se eligiese
pa a la P esidencia una pe sona en quien no concu-
iesen las condiciones p esc i as po la Cons i ución.
3.° La egla de que, en el caso de ecibi se ac as
dis in as y en el supues o de no habe se de e minado
en la Región, con a eglo a las disposiciones de la ley,
quiénes son los e dade os elec o es, decidi á el con-
lic o el ce i icado del Gobe nado , sal o acue do con-
a io de las dos Cáma as, es expues a a abusos. Da al
Gobe nado demasiada in luencia en la elección p esi-
dencial. Él puede p ocu a ácilmen e que se ansmi-
an ac as di e sas, y, en caso de desacue do en e las
Cáma as, él se á quien de e mine de hecho cuál debe
se admi ida. Los Gobe nado es egionales no han
dado p uebas de se bas an e impecables pa a que se
les con íen pode es de an ácil explo ación. Es a dispo-
sición no exis ía en el p oyec o al
y
como el Senado
le en ió a la Cáma a de Rep esen an es, pe o la Cáma-
a la in odujo como enmienda e hizo de ella o a
con-
di io sine qua non
pa a su acep ación del p oyec o (l).
(i)
Cong essional Reco d,
ol. XVIII, págs. 30, 49, 77.
262

CIENCIA POLÍTICA
4.° La egla de que, en el caso de ecibi se dos o
más ac as en iadas po dos o más se ies de elec o es
au o izada cada una po una decisión egional, con o -
me a lo dispues o en la ley, las dos Cáma as del Con-
g eso pueden echaza la o ación de la Región, es de
un acie o discu ible. Cuando el p oyec o de ley es aba
en el Senado, M . E a s indicó que es a disposición
da ía una in luencia indebida a la Cáma a de Rep e-
sen an es, siemp e que la pé dida de los o os de la
Región a ec ase a la elección, pues o que la Cáma a,
echazando los o os, end ía la elección en sus ma-
nos (1). Cla o es que es e es ado de cosas se p es a a ma-
nejos, y que una Cáma a animada de ales disposicio-
nes puede anula ácilmen e una elección hecha po los
elec o es, y eemplaza la así po o a suya. M . Hoa
obje ó que no podía sucede es o úl imo, pues de echa-
za se los o os de una Región, deben deduci se del o-
al al calcula se la mayo ía necesa ia pa a la elección.
De aquí pod ía esul a que se eligiese el o o candida-
o p opues o po los elec o es, pe o no que la elección
quedase en manos de la Cáma a de Rep esen an es (2)•
Sin emba go, el ase o de M . Hoa de que los o os
echazados deben deduci se del o al al calcula se la
mayo ía necesa ia pa a la elección, no e a en onces ni
es aho a ley indiscu ible. E a sólo una opinión a la cual
oponía o a, como hemos is o, M . E a s, una au o-
idad de igual peso pa a la in e p e ación del De echo
cons i ucional. M . Mo gan indicó que la Cáma a po-
d ía abs ene se de al ac o, al pensa que los miem-
b os de una e ce a pa e de las Regiones, más uno,
(I)
Cong essional Reco d,
al. XVII, pág.
820.
(2)
Ibid.,
ol. XVII, pág.
82/.
JUAN W. BURGESS

263
pueden impedi , según la Cons i ución, que se eúna el
quo um
exigido pa a la elección de P esiden e; y en-
onces, es ando imposibili ada de elegi la Cáma a de
Rep esen an es, se ia P esiden e la pe sona elegida po
el Senado como Vicep esiden e (1). Pe o ampoco es de
peso es a a gumen ación. La Cons i ución dice que el
quo um
de la Cáma a de Rep esen an es pa a elegi
P esiden e le o ma á la ep esen ación de dos e cios
de las Regiones po
uno
o a ios de sus miemb os (2)
P ác icamen e no hab ía ningún Cong eso compues o
de al modo, en lo ocan e a iliaciones de pa ido, que
odos los miemb os de más de un e cio de las Regiones
se opusiesen a los de menos de dos e cios de las Re-
giones, a azón de uno solo po cada una.
La c í ica de es a egla se aplica igualmen e a la que
pe mi e a las Cáma as deja de con a los o os de una
Región de donde se hayan ecibido a ias ac as, cuan-
do no se haya esuel o el con lic o en la Región con
a eglo a las disposiciones de es a ley,
y
ninguna de las
se ies de elec o es que i man esas ac as se hallen p o-
is as del ce i icado co espondien e del Pode ejecu-
i o egional.
5.° La ley desa iende dos pun os po lo menos. No
p o ee al caso de que dos pe sonas, cada una de las
cuales p e enda se el e dade o Pode ejecu i o de
una Región, den ce i icados a di e en es se ies de elec-
o es y no se haya adop ado de e minación ninguna en
la Región, con o me a lo dispues o en la sección
2.
a
de la
ley. A juzga po lo p esc i o en casos semejan es, pa-
ece que debe ían echaza se los o os de la Región, a
menos que las dos Cáma as es u iesen con o mes en
(I)
Cong essional Reco d,
ol.
XVII, pág. 867,
(2)
A .
I2.
270

CIENCIA POLÍTICA
Hubo disposiciones legisla i as sob e es e pun o des-
de 1.
0
de Ma zo de 1792 has a 16 de Ene o de 1886;
pe o han sido de ogadas po la de la úl ima echa. Si
una nue a elección, ealizada ue a del plazo egula
mien as igie on esas disposiciones, hubiese al e ado
la echa del p incipio de los pe íodos siguien es, es una
cues ión discu ible. Yo c eo que la hubiese al e ado.
C eo que el P esiden e nue amen e elegido hubiese e-
nido el de echo cons i ucional de eje ce sus unciones
du an e un pe íodo comple o de cua o años, a pa i
del 4 de Ma zo pos e io a su elección, y que no se hu-
biese limi ado a conclui el pe íodo en que ocu iese la
acan e. El día y el mes del año segui ían siendo los
mismos, pe o hab ía cambiado el año . El Cong eso es
e iden emen e de es a opinión (1).
No c eo que el Cong eso pueda al e a aho a el día,,
el mes, ni el año del p incipio de un pe íodo p esiden-
cial, si no es p o eyendo a una nue a elección en caso
de queda acan es, den o de un pe íodo, la P esiden-
cia y la Vicep esidencia. Una ez ijada la echa del
comienzo del p ime pe íodo, la Cons i ución exige que
cada nue o pe íodo empezase cada cua o años, a pa -
i de esa echa, a menos que se celeb ase una nue a
elección en época ex ao dina ia con mo i o de nue a
acan e; y ijada una nue a echa de es e modo, las su-
cesi as se amolda ían al p ecep o cons i ucional has a
que ol ie a a al e a las o a elección en época ex-
ao dina ia, con mo i o de o a acan e. El acie o de
habe abolido las disposiciones e e en es a la elección
ue a del plazo o dina io, apenas puede discu i se, y es
de espe a que ales disposiciones no se ep oduzcan.
(1) Leyes e isadas de los Es ados Unidos, sec. 152.

JUAN W. BURGESS

271
IV.-CONDICIONES PARA LA PRESIDENCIA
La Cons i ución exige la ciudadanía po nacimien o
en el país —se en iende: nacimien o, en el país de pa-
d es que no gocen el de echo de ex a e i o iali-
dad (1).—Si un ciudadano de nacimien o que se hiciese
ciudadano de un Es ado ex anje o, po na u alización,
y que pos e io men e ecupe ase la ciudadanía de los
Es ados Unidos, se ía elegible pa a la P esidencia, es,
po lo menos, una cues ión. Pod ía alega se en su abo-
' no un a gumen o écnico; pe o me pa ece que los p in-
cipios supe io es del De echo público y de la ciencia
polí ica se inclina ían a la nega i a. El P esiden e es el
ep esen an e de los in e eses del país con a los países
ex anje os. Todos sus in e eses deben liga le a su pa-
ia. La ciudadanía en un es ado ex anje o le lle a ía
con oda p obabilidad a una di isión de sus in e eses y
simpa ías.
La Cons i ución exige, además, la esidencia en el
país du an e ca o ce años (2). No se dice que es e iem-
po de esidencia debe se inmedia amen e an es de la
elección ni en un solo pe íodo.
La Cons i ución exige ambién que haya cumplido
los ein a y cinco años (3); pe o ni la Cons i ución ni
la ley, ni la cos umb e, de e minan si ha de habe los
cumplido en la echa de la designación de los elec o es,
o en la echa de su elección po los elec o es o po la
Cáma a de Rep esen an es, o en la echa de la oma de
posesión. La azón na u al di ía que debe se al decla-
(1)
Cons ., a .
2.°, sec. z .
a
,
§
5.
(2)
Ibídem.
(3)
Ibidem.
7 2

CIENCIA POLÍTICA
a se el esul ado de la elección de
P e
siden e, ya la
elección hecha po los elec o es, ya la hecha po la Cá-
ma a de Rep esen an es, si aquélla esul ase allida El
Cong eso, cuando hace el esc u inio, o la Cáma a de
Rep esen an es cuando elige, son quienes han de exigi
el cumplimien o de esas condiciones; po consiguien e,
la echa en que se ealicen ales ac os pa ece que debe
se la echa en que se cuen e la edad.
Po úl imo, la Cons i ución exige que, an es de en a
en el eje cicio del ca go la pe sona elegida, ju a á o
p ome e á eje ce le ielmen e hace cuan o pueda po
man ene , p o ege y de ende la Cons i ución de los
Es ados Unidos (1). Es discu ible si es o debe mi a se
como condición necesa ia pa a en a en posesión de
los p i ilegios y a ibuciones del ca go. La le a de la
Cons i ución pa ece implica que lo es. Si es así, un
P esiden e elec o que a ase de eje ce las a ibucio-
nes del Pode ejecu i o an es de ju a o a i ma , de-
be ía se mi ado y a ado como un usu pado . Se ía
una pena ex ema y, a mi juicio, excesi a, pe o no
eo como pod ía e i a se legalmen e. Me pa ece que la
p es ación del ju amen o pa a oma posesión del ca -
go, debe mi a se como una ce emonia análoga a la co-
onación, deseable en cie as ci cuns ancias, pe o no
como una exigencia p e ia pa a la alidez de los ac os
o iciales,
La Cons i ución consigna dos incapacidades, a sabe :
la incompa ibilidad del ca go p esidencial con el man-
da o de Senado o Rep esen an e (2) y el habe omado
pa e en una ebelión o insu ección con a los Es ados
(1)
Cons i ución, a . 2.°, sec.
1.
a
, § 8.
(2)
Ibid. ,
a . i,°s sec.
6.
a
, § 2.
JUAN W. BURGES

273
Unidos, o p es ado ayuda y soco o a sus enemigos
después de habe ju ado man ene la Cons i ución, ya
como miemb o del Pode legisla i o de los Es ados
Unidos o de una Región, ya como unciona io de los
Es ados Unidos o de una Región (D. El Cong eso pue-
de dispensa de es a úl ima incapacidad po "el o o de
las dos e ce as pa es de los miemb os de cada una
de las Cáma as (2). Es discu ible si una ley que de o-
gase la que dispensó de la incapacidad es ablece ía la
incapacidad; y si debiese esponde se en sen ido a i -
ma i o, su ge una segunda cues ión, a sabe : si la ley
de oga o ia debe se ap obada po una mayo ía de dos
e cios. No me pa ece que los au o es de esa cláusula
pensasen que el Cong eso, después de dispensada la
incapacidad en cualquie caso o clase de casos, u iese
a ibuciones ul e io es en el asun o. Pe o es muy di i-
cil decidi la cues ión de es a mane a. El dilema de-
mues a lo impolí ico de acul a al Pode legisla i o
pa a aboli o modi ica disposiciones cons i ucionales.
Tal acul ad no Puede esidi en ninguna pa e más que
en el Pode e o mado gene al: en la sobe anía, al y_
como se halla o ganizada en la Cons i ución,
V.
—
DERECHOS Y PRIVILEGIOS DEL PRESIDENTE
El P esiden e iene de echo a ecibi po sus se i-
cios una e ibución, que el Cong eso ija po ley, pe o
que no puede al e a du an e el pe íodo pa a que haya
sido elegido el P esiden e. Es e úl imo no puede pe ci-
bi , en el ín e in, ningún o o emolumen o de los Es a-
(i)
Enmiendas, a . 14, sec.
3.'
(2)
Ibide n.
TOMO II

18
274

CIENCIA POLÍTICA
dos Unidos ni de ninguna Región (1). El sueldo que ma -
ca ac ualmen e la ley es de 50.000 dolla s anuales, amén
del uso, como esidencia, de la mansión p esidencial,
con odos sus muebles
y
ense es (2).
Ningún T ibunal, magis ado, ni Cue po alguno, ie-
ne ju isdicción sob e su pe sona. Ningún Cue po puede
de ene le ni coa a su libe ad pe sonal po ningún
mo i o, ni aun po la pe pe ación de un asesina o. Sólo
es esponsable an e un Cue po, a sabe : an e el Senado
de los Es ados Unidos, cons i uido en T ibunal bajo la
p esidencia del je e de los T ibunales de la Unión, En
el cu so de su juicio po ese Cue po, que sólo puede e-
i ica se en i ud de acusación de la Cáma a de Rep e-
sen an es, no puede se de enido ni coa ado de ningu-
na mane a, ni obligado a compa ece en pe sona an e-
el T ibunal, ni a p es a decla ación, ni p i ado de nin-
guna de sus acul ades p esidenciales. Esos p i ilegios
subsis en has a el momen o de dic a se sen encia con-
a él. La sen encia sólo puede condena le a la pé dida
del ca go
y
a la inhabili ación pa a odo ca go en el
po eni ; pe o, después de p onunciada esa sen encia,
queda despojado de odos sus p i ilegios o iciales,
y
puede se de enido, p eso, p ocesado y condenado
como un ciudadano pa icula po cualquie deli o co-
me ido du an e el eje cicio de sus unciones. Lo mismo
ocu e al deja el pues o po enuncia o expi ación de
su manda o. En odos es os casos la ley penal de p es-
c ipción no empieza a egi pa a él has a que deja el
pues o.
Los p incipios de la inmunidad p esidencial, según
(i)
Cons i ución, a . 2.°, sec. L
a
, § 7.
(2)
Leyes e isadas de los Es ados Unidos, sec. 153.
JUAN
W. BURGESS

275
yo acabo de expone los, no cons an exp esamen e en
la Cons i ución, ni se consignan en leyes, ni se hallan
con enidos en ninguna sen encia de los T ibunales so-
b e casos en que es u iesen en juego. Son simples pos-
ulados de la ciencia polí ica, que la Cons i ución impli-
ca, que el T ibunal ap ueba sin duda (1), y que se es-
pe a on en el único caso de acusación que hemos eni-
do. Esos pos ulados se apoyan en la azón na u al y en
la necesidad. Los demóc a as doc ina ios han a ado
de demos a que ales p i ilegios no pueden nace sino
del p incipio moná quico de que el Rey es impecable;
pe o su a gumen ación es un ejido de so ismas. Todos
los Es ados han c eído indispensable econoce la com-
ple a independencia pe sonal del je e del Pode ejecu i-
o, y algunos la han undado en la doc ina de que el
Rey es impecable. Pe o hay o o p incipio más p o un-
do que el del ca ác e inmaculado del Rey, y en el cual
descansa, así la doc ina moná quica como la epubli,
cana, de la independencia del je e ejecu i o, a sabe : la
o ganización necesa ia de la au o idad en oda comu-
nidad polí ica. E imposible que el je e ejecu i o sup e-
mo se halle suje o a p oceso, sin des ui a la pos e
odo pode de ej :cu a las sen encias y ó denes de los
T ibunales, es deci , sin deso ganiza el Gobie no. Es
impcsible que
el je e
del Pode ejecu i o de los Es ados
Unidos se halle suje o a p oceso sin des ui la unidad
del Pode ejecu i o, sin coloca una pa e del pode de
ejecu a las leyes en manos de alguna o a pe sona que
el P esiden e, y eso lo eda la Cons i ución, pues o que
con ie e al P esiden e odo el Pode ejecu i o. Es impo-
sible ejecu a una sen encia dic ada con a el P esiden-
(I) Mississipi . Johnson, U. S. Repo s, 4 Wallace, 475•

276

CIENCIA POLÍTICA
e de los Es ados Unidos, si él se esis e, po que la
Cons i ución pone bajo su dependencia odos los ó ga-
nos y medios de ejecución. Además, la Cons i ución
misma con ie e al P esiden e la p e oga i a ilimi ada
de indul o, excep o pa a las penas impues as po el Se-
nado cuando ac úa como T ibunal; de modo que, si se
le some e a un p oceso o dina io, puede eludi la pena,
pe donándose a sí mismo . Bajo cualquie aspec o que
se mi e la cues ión, hay que con eni en que la pe so-
na del P esiden e es in iolable, y que en el e eno le-
gal debe en ende se que no ha delinquido has a que,
a consecuencia de una acusación o mulada po una
mayo ía de la Cáma a de Rep esen an es, le expulse
el Senado de la P esidencia po el o o de dos e cios
de sus miemb os.
No hay pelig o ninguno pa a el pueblo en es e p in-
cipio. Le hab ía g ande y cons an e con la doc ina
opues a. Den o de la doc ina opues a, cualquie ma-
gis ado, a ins igación de un indi iduo, puede ocasio-
na un in e egno o una ansmisión del ca go p esi-
dencial, us ando así la olun ad del pueblo al elegi
el P esiden e, y exponiendo al pueblo al pelig o de la
ana quía. Además, como he indicado, el p incipio no
hace más que
suspende
la acul ad de los T ibunales
de p ocesa al P esiden e. En cuan o és e sale del Po-
de , inmedia amen e queda suje o a pe secución po
odo deli o come ido du an e el desempeño de sus un-
ciones. Sólo hay un p oceso que puede eludi dejando
el Pode : el del Senado, a consecuencia de acusación de
la Cáma a de Rep esen an es. Si puede eludi ese p o-
ceso p esen ando su enuncia cuando ya se ha incoa-
do, es cosa discu ible. Bajo un pun o de is a écnico,
pa ece que puede. La Cons i ución econoce su de e-
JUAN W. BURGESS

277
cho de enuncia cuando quie a (1); y la ley de 1.° de
Ma zo de 1792 dice que, pa a hace cons a que ha sido
ehusado o enunciado el ca go de P esiden e o Vice-
p esiden e bas a un documen o esc i o, i mado po la
pe sona que ehusa o enuncia, y p esen ado en la Se-
c e a ía de Es ado (2). El P esiden e puede, pues, e-
nuncia en cualquie momen o, y no hay Cue po nin-
guno que pueda nega se a admi i la enuncia. Desde
el ins an e en que él la deposi a en la Sec e a ía de Es-
ado, deja de se un unciona io; y en cuan o deja de
se unciona io, deja de es a some ido al p oceso en
cues ión (3). Puede e i a así pa e de la pena que po-
d ía impone le el. Senado, a sabe : la inhabili ación
pa a eje ce ca gos públicos en el po eni .
(i) Cons i ución, a
2.°, sec. L
a
, § 5.
(2)
Leyes e isadas de los Es ados Unidos, sec. 151.
(3)
Cons i ución, a .
2.°, sec. 4.1
CAPÍTULO IV
Facul ades del P esiden e,
—
ATRIBUCIONES DIPLOMÁTICAS
L La Cons i ución acul a al P esiden e pa a nego-
cia a ados, con enios y acue dos con los Es ados
ex anje os (1). La Cons i ución dice ex ualmen e:
"Pod á, con el consen imien o del Senado, celeb a
a ados, siemp e que o en en su a o las dos e ce-
as pa es de los Senado es.,, En la acul ad de celeb a
a ados debe inclui se la de celeb a con enios y
acue dos, po el p incipio de que lo más ab aza lo me-
nos. En la celeb ación de un a ado deben dis ingui se
dos pa es.
La p ime a es la de e minación de los ex emos que
ha de comp ende : la negociación; y la segunda, es la
a i icación. La p ime a co esponde po su na u aleza
al P esiden e. Exige sec e o, concen ación de la es-
ponsabilidad y p on i ud en la decisión. El Senado, se-
gún es e p incipio, ha de limi a se a la a i icación. No
sólo es és e el dic amen de la ciencia polí ica, sino am-
bién la p ác ica de nues o Gobie no.
(I)
Cons i ución,
a
e
2.
°,
sec. 2.
a
l
§ 2.
JUAN W. BURGESS

279
La Cons i ución, además, con ie e al P esiden e la a-
cul ad exp esada con exclusión de las Regiones. P o-
hibe a és as en absolu o celeb a ningún a ado, alian-
za o con ede ación con Es ados ex anje os (1), y les
p ohibe en a en pac os ni con enios con Es ados ex-
anje os, sin au o ización del Cong eso (2). La Cons i-
ución dis ingue en e a ados y con enios, p ohibien-
do a las Regiones en absolu o la celeb ación de los p i-
me os, pe o pe mi iéndoles, con au o ización del Con-
g eso, la celeb ación de los segundos. Si el Cong eso,
pues, lo au o izase, el Gobe nado de la Región au o i-
zada pod ía, al eno de la Cons i ución, negocia el
con enio con el Es ado ex anje o. Eje ce ía así una
acul ad diplomá ica. He ahí una eliquia de
con ede a-
ismo.
No nos da que hace en la p ác ica; pe o en eo-
ía es una mons uosidad.
2. La Cons i ución acul a al P esiden e pa a desig-
na los agen es diplomá icos y consula es de los
.
Es a-
dos Unidos en los Es ados ex anje os,
y
pa a da les
comisiones. Dice ex ualmen e: "Designa á, y, con el
consen imien o del Senado, nomb a á a los Embajado-
es, demás Minis os y Cónsules... y da á comisiones a
odos los unciona ios de los Es ados Unidos (3). Se con-
ie e, pues, po en e o al P esiden e la acul ad de de-
signa y da comisiones a esos unciona ios. La acul-
ad de "nomb a „ pa ece a ibui se a él y al Senado
jun amen e; pe o, poseyendo el p ime o exclusi amen-
e la acul ad de nomb a
y
comisiona , no queda al se-
gundo más que la de ap oba ; y esa se en endía que
(1)
Cons i ución, a . i.°, sec. io, § 1.
(2)
Ibid.,
a . i.°, sec. no, § 3 .
(3)
Ibid.,
a , 2.°, sec.
3.a
286

CIENCIA POLÍTICA
ma las ecomendaciones del P esiden e en las ac uales
ci cuns ancias no es pa a pe mi i le eje ce e dade-
amen e la inicia i a de las leyes. Sin al inicia i a, el
e o
no le da una pa e igual en el Pode legisla i o, y
menos cuando su
e o
es limi ado a di e encia del ab-
solu o de cada Cáma a. El
e o
limi ado del P esiden e
no es más que una acul ad nega i a, acul ad
.
de e e-
na la legislación. Puede se una ue za conse ado a:
lo es segu amen e en la esc echa acepción del ocablo;
pe o puede no se lo en la amp'ia y e dade a, cuando
la palab a se oma, no como sinónima de es ancamien-
o, sino de desa ollo na u al y egula .
He llamado limi ado al
e o
del P esiden e. Lo limi-
ado, según he dicho, son sus
e ec os.
Su
ex ensión
no
es limi ada. Según los é minos exp esos de la Cons i-
ución, el P esiden e puede, opone su
e o
a cualquie
ac o o esolución de las dos Cáma as sob e cualquie
asun o. A él sólo incumbe de e mina si ha de se p ó-
digo o pa co en su uso, si ha de ex ende le a odo o
ci cunsc ibi le a una clase de e minada de ma e ias.
Pa a el je e ejecu i o hay una línea de di isión na u al
en e odas las ma e ias posibles de legislación. El in
más impo an e del
e o
es impedi las in usiones de
las Cáma as legisla i as en las p e oga i as cons i u-
cionales del Pode ejecu i o. El in que sigue en impo -
ancia es e i a al e aciones i e lexi as en los medios
y medidas de adminis ación exis en es, así como oda
legislación i e lexi a al c ea nue os medios y medi-
das de adminis ación Debe supone se que el Pode
ejecu i o es quien mejo conoce sus p opias p e oga •
i as y las medidas de adminis ación más en ajosas.
El obje o peculia del
e o
es la de ensa de esos domi-
nios. En cambio, los p oyec os de ley que no a ec en a

JUAN W. BURGESS

287
las p e oga i as del Pode ejecu i o o a las medidas
de adminis ación, no eclaman, na u almen e, un i-
go oso eje cicio del
e o.
En ales ma e ias, un je e
ejecu i o juicioso se inclina á a cede algo en sus opi-
niones an e las de las Cáma as legisla i as. Rese a á
así su pode pa a ocasiones más impo an es . Pe o se-
ía muy di ícil aza en la Cons i ución esa línea di i-
so ia na u al. Y, si se in en ase al solución del p oble-
ma, hab ía que c ea un ó gano que decidiese las
di e encias de opinión de los Pode es legisla i o y eje-
cu i o en pun o a la na u aleza y endencia de un p o-
yec o de e minado de ley. Es, po lo menos, una so-
lución más sencilla hace gene al el
e o,
con iando
en la p udencia y mode ación del je e ejecu i o pa a
no p odiga su uso en ma e ias que no a ec an a sus
p e oga i as ni a las medidas adminis a i as, y con-
iando en que las Cáma as no in alida án el
e o
cuan-
do el p oyec o de ley in ada la es e a p opia del Pode
ejecu i o.
4. La Cons i ución no habla pa a nada de la p o-
mulgación de las leyes . Es, na u almen e, una unción
del Pode ejecu i o. Una ley del Cong eso ha impues o
ese debe al Sec e a io de Es ado (1). Dice que el Se-
c e a io de Es ado ecibi á la ley di ec amen e del P e-
siden e, si és e la ap ueba, o si no la desap ueba den o
del plazo p esc i o po la Cons i ución; y si es desap o-
bada po él, pe o uel a a o a con a su
e o,
la eci-
bi á del P esiden e de la Cáma a que la haya examina-
do y o ado úl imamen e;
y
que el Sec e a io ha á que
se publique opo unamen e en cie os pe iódicos, e c.
Publicación y p omulgación se a an, pues, como la
(1)
Leyes e isadas de los Es ados Unidos, sec.
204.
288

CIENCIA POLÍTICA
misma cosa, y se mi an como simples unciones eje-
cu i as, que no con ie en ningún pode disc ecional a
ningún Cue po.
Ve dad es que no se ija el iempo p eciso en que el
Sec e a io de Es ado ha de publica la ley. La exp e-
sión "lo más p on o que con enga,,, le deja cie a la i-
ud; pe o eso no impo a mucho, pues o que la ley en-
a en igo desde la echa en que la ap ueba el P esi-
den e (1), o desde la echa en que iun a con a el
e o
del P esiden e en la úl ima Cáma a que la o e de nue-
o, o a los diez días de habe sido pues a a la i ma del
P esiden e, si él no la ap ueba ni desap ueba. Cla o es
que incumbe al P esiden e obliga al Sec e a io de Es-
ado a cumpli esa unción. En eso no hay di icul ad
ninguna. Pe o no en a en las a ibuciones del Pode le-
gisla i o manda al je e del ejecu i o que ansmi a una
ley al Sec e a io de Es ado ni a nadie. Puede con e i
una acul ad al P esiden e, pe o no puede manda le.
Eso sólo lo puede hace la Cons i ución. Es una omisión
de nues o De echo cons i ucional el no habe se dis-
pues o nada den o del mismo sob e la p omulgación de
las leyes.
III. -FACULTADES DEL PRESDIENTE RESPECTO A LA
ADMINISTRACIÓN CIVIL
El p incipal come ido del P esiden e espec o a la ad-
minis ación ci il, es an o un debe como un pode , a
sabe : p ocu a que se ejecu en las leyes. Es el in p i-
mo dial pa a el cual se le con ie en a ibuciones. Si nin-
(1) Ga ne d .
The Collec o . U. S.
Repo s, 6. Walia-
ce
,
504.
JUAN W. BURGESS

289
guna disposición exp esa de la Cons i ución hubiese
o o gado a ningún Cue po la acul ad de nomb a los
unciona ios indispensables pa a la ejecución de las le-
yes, pod ía in e i se que la acul ad co espondía al P e-
sid en e como consecuencia de su debe de p ocu a la
ejecución de las mismas; y la imposición de ese debe
implica, sin duda, que el P esiden e es á acul ado pa a
la p ime a in e p e ación de las leyes y pa a usa los
medios de ejecución de que dispone en el o den, modo y
g ado que consien an la Cons i ución y las leyes de los
Es ados Unidos.
La Cons i ución, no obs an e, egula el modo de nom-
b a los unciona ios. Ya se ha is o cuál es la ley so-
b e es e pun o en lo ocan e al pe sonal diplomá ico. Es
la misma pa a odos los demás unciona ios ci iles, con
excepción de aquellos empleados in e io es, cuyo nom-
b amien o se con ie a po disposición legisla i a al
P esiden e solo, o a los je es de los depa amen os mi-
nis e iales, o a los T ibunales (1). El Cong eso, po de
con ado, puede de e mina cuáles son esos pues os in-
e io es, y así iene abie o el camino pa a p i a al
P esiden e de su pa icipación en el nomb amien o de
un g an núme o de empleados, con iando esos nom-
b amien os a los je es de los depa amen os minis e-
iales o a los T ibunales. Pe o es o apenas es más que
una conside ación eó ica. Pues o que el P esiden e
designa y puede sepa a a los je es de los depa amen-
os, po es e lado no puede habe a aques a su p e o-
ga i a.
La acul ad de sepa a , según queda explicado, con
e e encia a los unciona ios diplomá icos, ige ambién
(i) Cons i uicón, a , 2.
°,
sec.
2.
a
, § 3
TOMO II

1
9
290

CIENCIA POLITICA
pa a odos los demás unciona ios ci iles designados o
nomb ados po el P esiden e.
La p ime a in e p e ación que da a las leyes el je e
ejecu i o en el cu so de su ejecución, puede se e isa-
da po el Cong eso median e disposiciones que las ex -
pliquen y modi iquen, y po el Pode judicial cuando en-
iende ene ju isdicción. La doc ina jacksoniana de
que cada depa amen o in e p e a la ley, no sólo p i-
me a, sino úl imamen e, no ha esis ido la p ueba de
nues a expe iencia. Es una eo ía aná quica y apenas
puede pasa de una simple a i mación en pueblos de un
sen ido polí ico an p ác ico como los de sang e y alma
eu ónica. Sin emba go, la in e p e ación del je e ejecu-
i o es ley del país mien as no la e isen nue as dis-
posiciones legisla i as o decisiones judiciales. No es an
sencillo el caso, cuando se a a de la in e p e ación de
la Cons i ución. Hay pa es de es a úl ima que puede
ejecu a el P esiden e sin el auxilio de disposiciones del
Cong eso, . g ., las unciones de la je a u a mili -
a . Así, el P esiden e puede in e p e a la Cons i u-
ción lo mismo que las leyes en el cu so de la ejecución
de las úl imas. Si con es e mo i o se susci a una cues-
ión en que hayan de en ende los T ibunales, los T i-
bunales pod án e isa la in e p e ación del je e ejecu-
i o. Si no se da ese caso, y si las dos Cáma as no pue-
den con a es a el
e o
que
in e ponga el P esiden e
con a una ley des inada a e isa su in e p e ación,
en onces és a llega a se de hecho de ini i a. Es e modo
de egula ma e ia an delicada puede acha se de
complicado y a i icioso, pe o no encie a con adic-
ciones legales. La in e p e ación úl ima en odos los
casos po el mismo Cue po se ía más sencilla, pe o
ambién pod ía se mucho más a bi a ia.
JUAN W. BURGESS

291
En cuan o al o den en que el P esiden e puede usa
los medios que le con ían la Cons i ución y las disposi-
ciones del Cong eso pa a la ejecución de las leyes, no
cabe duda de que la Adminis ación ci il o dina ia y
co ien e debe es a a ca go de los unciona ios ci iles,
de que la esis encia a la misma po indi iduos o pe-
queñas asociaciones de indi iduos debe cae bajo la ac-
ción de los T ibunales, y que, cuando al esis encia ad-
quie e las p opo ciones de insu ección o ebelión, el
je e ejecu i o es á au o izado cons i ucionalmen e pa a
ecu i a la ue za mili a . El P esiden e debe de e -
mina cuándo se con ie e en ebelión al esis encia,
y puede elegi disc ecionalmen e, en e las di e sas
a mas del Ejé ci o, la que ha de ep imi la.
IV
Es a úl ima conside ación nos lle a a las a ibucio-
nes mili a es del P esiden e.
La Cons i ución le con ie e el mando sup emo del
Ejé ci o y de la A mada de los Es ados Unidos,
y
de la.
milicia de las a ias Regiones, cuando es llamada al
se icio de la Unión (1). La Cons i ución nada dice en
pun o a o ganización de un Ejé ci o y una A mada
y no au o iza de un modo di ec o al P esiden e pa a
some e a su mando a las milicias de las Regiones.
Como hemos is o, con ie e esas acul ades al Cong e-
so. Es e ha o ganizado un Ejé ci o pe manen e y una
A mada bajo el p incipio del alis amien o olun a-
io (2), una milicia bajo la base del se icio mili a
(1)
Cons i ución, a . 2.°, sec. 2.
a
, § 1.
(2)
Leyes e isadas de los Es ados Unidos, págs. 202
y
siguien es; págs. 244 y sig.

292

CIENCIA POLÍTICA
obliga o io de odos los a ones ú iles comp endidos
en e las edades de diez y ocho y cua en a y cinco
años (1), y ha au o izado al P esiden e pa a asumi el
mando de cualquie pa e de la milicia, siemp e que, a
su juicio, lo exija el pelig o de in asión o ebelión, dic-
ando sus ó denes a aquellos je es de la milicia que le
pa ezca opo uno (2); y el T ibunal Sup emo ha decla-
ado que el P esiden e es el único juez que ha de deci-
di cuándo es menes e que se ponga bajo su mando la
milicia o una pa e de ella, y que quienquie a que des-
obedezca sus ó denes sob e es e pun o, queda some ido
a la ju isdicción del ibunal ma cial (3).
El Cong eso puede aboli esas leyes, y deja al P esi-
den e sin Ejé ci o ni Ma ina que manda ; pe o, mien-
as exis an, no puede oca legalmen e a su p e oga-
i a de eje ce el mando sup emo. La Cons i ución no
pun ualiza las a ias a ibuciones comp endidas en es a
p e oga i a. Hay que ecu i , pues, a deducciones
pa a de e mina su es e a y ca ác e . Aquí poco auxi-
lio podemos p ome e nos de la decisión judicial. Las
cues iones que es án en juego son, en su mayo pa e,
de al a polí ica. Los p incipios gene ales de la ciencia
polí ica y la p ác ica gube namen al deben se nues os
guías.
A la luz de esos p incipios di é, en p ime é mino,
que el dispone de las ue zas, así en iempo de gue a
co no de paz, es una acul ad cons i ucional del P esi-
den e. El Cong eso no es á acul ado, al c ea las ue -
zas, pa a designa las localidades a que han de se en-
(1)
Leyes e isadas de los Es ados Unidos, pág. 285.
(2)
Ibid.,
sec.
1.642.
(3)
Ma ín .
Mo ., U. S. Repo s,
12
Whea hon, 19.
JUAN W. BURGESS

293
Yiadas y en que han de pe manece . El Cong eso no
puede p e e cuándo y dónde ha án al a las ue zas
pa a echaza una in asión, ep imi una ebelión
y
ejecu a las leyes. A esas cues iones no cabe espon-
de sino según las exigencias del momen o, y su solu-
ción equie e pode disc ecional y decisión ápida . Es
una unción del je e sup emo. El mismo azonamien o
a ibui ía a és e la acul ad de hace la dis ibución del
ma e ial de gue a.
En segundo é mino, la inspección sup ema de la eje-
cución de la ley mili a en el égimen de las ue zas e-
es es y na ales es una acul ad cons i ucional del
P esiden e, pues o que la Cons i ución le manda ela
po la ejecución de oda ley sin excepciones (1).
En e ce é mino, es acul ad cons i ucional del P e-
siden e hace la gue a. No puede, como hemos is o,
decla a gue a o ensi a. Es a no puede inicia se legal-
men e sino po ac o legisla i o. En cambio el P esi-
den e puede emp ende una gue a de ensi a y ep i-
mi ebeliones sin espe a ningún acue do legisla i o ;
y
debe hace lo, si, en su opinión, lo demanda la segu -
idad del país. Pe o iníciese la gue a o no legalmen e ,
el P esiden e hace la gue a y
debe ene las a ibucio-
nes necesa ias pa a asumi an g a e esponsabilidad .
Su olun ad debe se ley, no sólo pa a las opas so-
me idas a su mando, sino pa a los habi an es del e i-
o io que sea ea o del con lic o. Den o de ese e i-
o io puede suspende odas las libe ades y gobe na
disc ecionalmen e. Po supues o, la línea que sepa a
esos e i o ios de aquellos en que no puede deci se que
impe a la gue a en un momen o de e minado, es muy
(1) Cons i ución, a .
2.°, sec. 3 .
294

CIENCIA POLÍTICA
inde inida, y la Cons i ución no designa exp esamen e
ningún ó gano que pueda aza la. El T ibunal Sup e-
mo, como hemos is o, se ha es o zado en a i ma su
ju isdicción sob e es a ma e ia, y en es ablece como
ca ac e ís ica del es ado de paz de un dis i o el hecho
de unciona no malmen e los T ibunales
(1) .
Tal solu-
ción no esis ió ni puede esis i la p ueba de la p ác i-
ca. La e dade a ciencia polí ica debe con ia ese pode
al P esiden e. Es un pode despó ico; pe o el P esiden-
e debe eje ce un pode despó ico cuando hace la gue-
a. La segu idad, quizá la ida del Es ado lo demanda.
En cua o é mino, el no b amien o y des i ución de
los o iciales del Ejé ci o y la A mada se halla ían den-
o, sin duda, de la p e oga i a del mando sup emo,
si la. Cons i ución no dispusiese o a cosa. La Cons i u-
ción es ablece' la misma egla pa a p o ee los pues os
mili a es del Ejé ci o y de la A mada que pa a p o ee
los ca gos ci iles (2), pe o ese ando el nomb amien-
o de los o iciales de la milicia a las espec i as Regio-
nes (3). La Cons i ución econoce, indudablemen e, la
acul ad de des i ui en iempo de gue a, como un
anejo necesa io de la p e oga i a p esidencial. Pe o
en iempo de paz esa exigencia no es an palma ia;
y
una ley del Cong eso p e iene que en onces ningún
o icial del Ejé ci o ni de la A mada se á des i uido sino
po sen encia de un ibunal ma cial o en conmu ación
de o a pena impues a po un ibunal ma cial (4). Sólo
el P esiden e puede conmu a al pena.
(i)
Ex pa e
Milligan, U. S. Repo s, 4 Wallace,
2.
(2)
Cons i ución, a .
2

sec. 2 .
a
,
§
2.
(3)
Ibzd.,
a .
2.°,
sec. 8.
a
, § i6.
(4)
Leyes e isadas de los Es ados Unidos, sec. 1.229.
JUAN W. BURGESS

295
V.-FACULTADES JUDICIALES DEL PRESIDENTE
La Cons i ución con ie e al P esiden e la acul ad
ilimi ada de suspende la ejecución de sen encias y con-
cede indul os po o ensas a los Es ados Unidos, sal o
en los casos de acusación po la Cáma a de Rep esen-
an es (1).
Puede, pues, hace g acia, an es o después de la con-
dena, a una pe sona o una po ción o clase de pe sonas,
condicional o absolu amen e, en la o ma que c ea
opo uno y desde el momen o que él señale (2). La p e-
oga i a de indul o comp ende ambién la de conmu-
ación, es deci : el eemplazo de una pena po o a me-
nos g a e, pe o no po o a de dis in o ca ác e (3).
VI.
-CONSEJEROS DEL PRESIDENTE
En el eje cicio de sus unciones el P esiden e puede
pedi consejo, si quie e, a los je es de los depa amen-
os minis e iales, pe o no le obliga a hace lo la Cons-
i ución .
La Cons i ución dice que el P esiden e "puede pedi
in o me po esc i o al unciona io p incipal de cada de-
pa amen o del Pode ejecu i o sob e cualquie ma e-
ia e e en e a los asun os de su incumbencia.,, Esos
unciona ios no se mencionan especialmen e en ningu-
na o a pa e de la Cons i ución, ni ienen, po i ud
de la misma, exis encia
colegiada.
El P esiden e, si le
(i) Cons i ución, a .
2.°,
sec.
2.
1
,
§ .
(2)
Ex pa e
Ga iand, U. S.
Repo s, 4 Wallace,
333; Uni-
ed S a es
.
Wilson, U. S.
Repo s, 7 Pe e s,
150.
(3)
Ex pa e
Wells, U, S. Repo s, i8 Howa d, 307,
302

CIENCIA POLÍTICA
exige que el Rey, en p esencia de las dos Cáma as le-
gisla i as, ju e gobe na con a eglo a la Cons i ución
y a las leyes. Ró ine a a de demos a que si el Rey
se negase a hace lo, su Gobie no no se ía legal, sus dis-
posiciones no end ían ue za obliga o ia y las Cáma-
as pod ían a a le como iolado de la Cons i u-
ción (1). Pa a Laband, al e és, al in e p e ación se
halla en. pugna con los p incipios gene ales del égi-
men moná quico, y dice que la doc ina de Rünne Ile
a ía a econoce a las Cáma as el de echo de des o-
na al Rey (2). No cabe duda de que Laband es á en lo
jus o. La nega i a del Rey a p es a el ju amen o sus-
ci a ía una se ia cues ión cons i ucional, pe o en la ía
del cas igo nunca pod ía llega se has a el pun o de des-
ona al Rey o conside a ilegal su Gobie no.
La ansmisión del ca go impe ial se ajus a a los
mismos p incipios. Mue o el Rey de P usia, su he e-
de o legí imo es Empe ado de Alemania sin necesidad
de ningún o o ac o, o malidad ni ce emonia.
El Rey puede abdica , si iene la capacidad exigida
pa a el caso; pe o no puede abdica sino en su he ede o
legí imo, y la abdicación ha de se o al, no pa cial (3).
Su enuncia al ono de P usia implica ía en el mismo
pun o la enuncia del ca go impe ial. No puede posee
el segundo sin ocupa el p ime o. La Cons i ución im-
pe ial dice e minan emen e que la p esidencia de la
Con ede ación co esponde al Rey de P usia, es deci :
a la pe sona que ocupe el ono.
(I) Rünne,
P eussisches S aa s ech ,
. I, págs. 588 y sig.
(2)
Laband,
Das S aa s ech s des deu schen Rezchs,
. I>
pág.
205.-
Rliane sos iene en o a pa e que el Rey no puede
se des onado, . I, pág 165.
(3)
Ronne,
ob. ci .,
. I, págs. 164 y
sig.

JUAN W. BURGESS

303
HL-LA
REGENCIA
El úl imo pun o espec o a la ansmisión del ca go
impe ial, y el más di ícil, es la cues ión que su ge caso
de una Regencia en el eino de P usia. Los a ículos 56,
57 y 58 de la Cons i ución p usiana, disponen pa a al
e en ualidad en el Es ado p usiano lo que sigue: "Si el
Rey uese meno de edad o no pudiese gobe na po
o a causa du an e la go iempo, el agnado adul o más
a ocado a la sucesión asumi á la Regencia. Inmedia a-
men e con oca á las dos Cáma as, las cuales, en sesión
común, decidi án sob e la necesidad de la Regencia. Si
no hubiese agnado adul o, y no se hubiese hecho ley
ninguna pa a esol e el caso, el Minis e io con oca á
a las dos Cáma as, y és as, en sesión común, elegi án
un Regen e„ (en el supues o , dicho se es á, de que
acue den que es necesa ia la Regencia). "Has a que el
Regen e así elegido se enca gue del Gobie no, gobe -
na á el Minis e io que exis a. El Regen e eje ce á los
Pode es eales en nomb e del Rey. Una ez ins i uida
la Regencia, ju a á, en p esencia de las dos Cáma as
eunidas, man ene in iolable la Cons i ución y gobe -
na con a eglo a ella y a las leyes. Has a que el Re-
gen e p es e ju amen o, el Minis e io exis en e es es-
ponsable de odos los ac os gube namen ales .
El Rey es mayo de edad a los diez y ocho años, y
los P íncipes de la Casa Real a los ein icua o. Ni la
Cons i ución, ni las leyes del país, ni las de la Casa
Real, de e minan la edad a que el P íncipe es elegible
pa a la Regencia. Tampoco hay ningún p eceden e di-
ec o que nos guíe. Reinne sos iene que los diez y ocho
304

CIENCIA POLÍTICA
años cumplidos capaci an pa a la Regencia, pues o que
no cabe exigi más pa a Regen e que pa a Rey (1),
La ins i ución de la Regencia en el caso de una mi-
no ía no o ece especial di icul ad. La Cons i ución
au o iza al P íncipe designado pa a la Regencia a o-
ma la inicia i a, asumi el gobie no y con oca a las
Cáma as a in de que decidan si es necesa ia la Regen-
cia; pe o el P íncipe debe hace odo eso de la mane a
p esc i a po la Cons i ución, en el a . 44, pa a odos
1 os ac os eales, a sabe : median e el Minis e io exis-
en e (2). Es algo di ícil sabe si las Cáma as pueden
decidi cons i ucionalmen e, aun siendo el Rey meno
de edad, que no es necesa ia la Regencia, o, de o o
modo, que puede gobe na el Rey meno . Cie amen e
se ía una complicación inú il es ablece una Regencia,
si no al asen más que unos días o unas semanas pa a
la mayo ía del Rey. Winne se inclina a que las Cáma-
as es án acul adas pa a eso (3).
Más di ícil es el o o caso de Regencia que ci a la
Cons i ución, a sabe : cuando el Mona ca se halla im-
pedido de gobe na . Cabe que lo es é po ci cuns an-
cias di e sas. Puede se p isione o de gue a o e se
obligado po o o mo i o a una ausencia p olongada.
Puede incapaci a se men al o ísicamen e. Puede es a
some ido a in luencias que le p i en de oda libe ad de
pensamien o y de acción. La cues ión delicada de De-
echo público es la siguien e: ¿cómo se de e mina á
cuando imponen esas ci cuns ancias una Regencia?
Se ía imposible que la Cons i ución o las leyes pun ua-
(I) Rónne,
P eussisches S aa s ech ,
. I, pág. 4go.
(2)
ibídem.
(3)
Ibídem .
JUAN W. BURGESS

305
lizasen has a qué pun o ha de es a pe u bado el Rey
o cuán o iempo ha de es a en e mo o ausen e pa a
juzga necesa ia la Regencia. La Cons i ución p usia-
na ha dado la e dade a solución del p oblema, desig-
nando un ó gano, o, más bien, ó ganos, pa a decidi
disc ecionalmen e en cada caso que ocu a. Au o iza
al P íncipe adul o más a ocado a la sucesión a oma
la inicia i a (en in eligencia, se supone, con el Minis e-
io exis en e), asumi el gobie no, con oca las Cáma-
as, some e les la cues ión de la necesidad de la Regen-
cia, y si ellas lo ap ueban en sesión común, eje ce los
Pode es eales has a que la Regencia e mine legal-
men e. Es a es una de las disposiciones más impo an-
es de la Cons i ución p usiana. O ece un camino legal
exen o de muchas di icul ades que has a aquí se consi-
de aban insupe ables en Es ados egidos moná quica-
men e . Puede u iliza se en sen idos no sospechados
quizá po sus iniciado es. Supóngase, . g ., que las
pe sonas que enían más ácil acceso ce ca del Rey Fe-
de ico III, ap o echándose de su es ado ísico, le hu-
biesen comp ome ido, a pesa suyo, en ac os y a os
al amen e pelig osos pa a el bien público y aun pa a la
exis encia del Es ado. No eo po qué es a disposición
cons i ucional no hubiese p opo cionado en onces un
medio de sal a el pelig o. Si se hubiese gene alizado
la con icción de que el pelig o e a ex emo, y si igual-
men e hubiese sido gene al y i o el deseo de e i a le,
¿qué azón cons i ucional o legal hubiese impedido al
en onces P íncipe eal asumi la Regencia, de acue do
»con el Minis e io, con oca las Cáma as, some e les la
cues ión y, con ap obación de las mismas, eje ce él
los Pode es eales? La Cons i ución deja odo lo e e-
en e a es e pun o a la decisión absolu amen e disc e-
TOMO II

20
306

CIENCIA POLÍTICA
cional de esos es ó ganos, y si ellos en cualquie ins-
an e in e p e asen el es ado de cosas a iba supues o
Como un impedimen o pe manen e pa a el gobie no
del Rey, ¿quién pod ía con adeci les legalmen e?
Rei cine llama la a ención sob e o as dos
e
en ualida-
des que exigi ían la Regencia, y a que no p o ee ex-
p esamen e la Cons i ución, a sabe : cuando mue e el
Rey sin descendencia masculina, pe o dejando encin a
a la iuda; o cuando mue e el suceso legí imo del Rey
sin descendencia masculina, pe o dejando encin a a su
iuda, y luego allece el Mona ca an es de que nazca el
u u o ás ago egio (1). El De echo alemán pa e del
supues o de que el ás ago se á a ón, y, po consi-
guien e, he ede o de la co ona. En su consecuencia,
en ez de pasa la co ona inmedia amen e, a la mue -
e del Rey, al indi iduo exis en e que enga mejo de-
echo, debe ins i ui se una Regencia, y el Regen e ha
de gobe na , po lo menos, has a que el nacimien o de-
e mine el sexo del ás ago. Si és e uese a ón, la Re-
gencia con inua ía has a su mayo edad; si uese hem-
b a, el Regen e pasa ía a se Rey.
Po supues o, el Rey, el P íncipe acul ado po la
Cons i ución pa a eje ce la Regencia, y las Cáma as,
pueden llega a un acue do ocan e a la Regencia an-
es de la mue e del Rey o en p e isión de su incapaci-
dad pa a el gobie no; pe o el Rey, po sí solo, no puede
hace nada que menoscabe los de echos cons i uciona-
les del P íncipe acul ado pa a eje ce la Regencia (2).
El Rey puede au o iza ambien a cualquie a pa a des-
pacha cie os asun os en luga de él, como
y
.
g .,
(1)
Rónne,
P eussisches S aa s ech ,
. I, pág. 489.
(2)
Rellane,
ob. ci .,
pág. 492.
JUAN W. BURGESS
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307
ma cie os Reales dec e os; pe o es o no debe ex e-
ma se has a el pun o de con e i se en una Regencia,
y sólo es álido du an e la ida del Rey que lo dispone,
y no da ningún de echo al agen e con a el Rey.
El a . 57 de la Cons i ución, que p o ee el caso en
que no exis a agnado adul o y no se haya dispues o
nada ace ca de la Regencia, es de g an impo ancia, e
imp ime al sis ema p usiano un sello p o undamen e
legal. Au o iza al Minis e io exis en e pa a oma la
inicia i a y con oca las Cáma as. Las Cáma as en-
onces, ac uando unidas, es án e es idas de pode es
disc ecionales pa a decidi sob e la necesidad de la Re-
gencia. En caso de que decidan la cues ión de un modo
a i ma i o, la Cons i ución les manda elegi un Regen-
e, sin obliga las a ci cunsc ibi se a una amilia, linaje
o
clase (1). El único lími e es que han de elegi una sola
pe sona, no un Consejo o Di ec o io, y ese lími e no se
consigna en la Cons i ución, sino que se in ie e de los
p incipios gene ales del sis ema y de los é minos de!
a . 57 (2).
En odos los casos el Regen e debe p es a ju amen-
o de gobe na con a eglo a la Cons i ución y a las le-
yes. Si se negase o no se p eocupase de hace lo, no me
pa ece que su Gobie no uese conside ado ilegal (3);
pe o no pod ía hace nada en lo ocan e a la composi-
ción de su Minis e io. Según el p ecep o cons i ucional,
el Minis e io nomb ado po su p edeceso con inú-1 en
el Pode y es esponsable de odos los ac os gube na-
(I) Schulze,
Das S aa s ech des KóWi g eichs P eussen,
pá-
gina 48.
(2)
Ibzdem.—Rónne,
ob. ci .,
. I, pág. 492.
(3)
Ró me dice que eso equi ald ía a una enuncia de la
Regencia, . I, pág. 493.

308

CIENCIA POLÍTICA
men ales has a que el Regen e p es e
j
u amen o. La
cues ión de si, en el supues o de
p
onuncia se las Cá,
o a as con a la necesidad de la Regencia, debe ían
conside a se como ilegales los ac os ealizados po el
agnado adul o an es de adop a se la decisión, es un
pun o sob e el cual no encuen o nada que me ilus e
en la Cons i ución, ni en las leyes, ni en los p eceden-
es, ni en las opiniones de los a adis as.
La Regencia concluye na u almen e cuando cesan
las ci cuns ancias que la mo i an. Caso de que uese
dudoso si habían cesado las ci cuns ancias, o caso de
que el Regen e a ase de segui gobe nando ue a del
pe íodo legal, ni la Cons i ución ni las leyes p esc iben
la mane a de esol e la cues ión , ni hay p eceden es
ampoco. A juzga po analogía con o os p incipios
cons i ucionales, pa ece que el Rey mismo, de acue do
con el Minis e io, pod ía con oca las Cáma as jun as
y some e les la cues ión. Cla o es que el Regen e mis-
mo, si quie e, puede some e la cues ión a las Cáma as,
y
cuando la Regencia e mina po hace se Rey el Re-
gen e, no se e ía en es o di icul ad ninguna (1).
El Regen e eje ce odos los pode es polí icos y gu-
be namen ales dei Rey; pe o no lle a el i ulo ni posee
la majes ad pe sonal del Rey (2). Sin emba go, mien-
as es Regen e, es in iolable e i esponsable, y des-
pués de la Regencia no puede exigí sele esponsabili-
dad po sus ac os du an e la misma (3).
La cues ión pe inen e a nues o asun o, y a que si -
e de p elimina es a explicación algo ex ensa, es si el
(i) Rbnne,
P eussisches S aa s ech ,
.
I.
0
, pág.
494.
(2)
.
Ibi d.,
. I.°,
pág. 493.
(3)
Schulze,
S aa s ech des
Kánig eich
s
P eussen,
pág
.
5o.
JUAN W. BURGESS

309
Regen e de P usia es ambién Regen e del Impe io. Los
é minos en que es á concebida la cláusula de la Cons-
i ución impe ial no obligan a es a in e p e ación, y
Rünne opina que, en el caso de habe en P usia una Re-
gencia, la cues ión impe ial debe de e mina se po
una ley impe ial. Rónne sos iene que los ac os de las
Cáma as p usianas al decidi la necesidad de una Re-
gencia o elegi el Regen e, o los del Minis e io p usia-
no al con oca las Cáma as y eje ce los pode es ea-
les has a la elección del Regen e, no pueden ene ali-
dez ninguna pa a el Impe io (1). Laband sos iene, a la
in e sa, que el de echo a las unciones impe iales es
una p e oga i a de la co ona, a no se po e o ma de
la Cons i ución impe ial; que la cues ión de quién ha
de eje ce las p e oga i as es un asun o pu amen e
in e io del Es ado p usiano; y, po consecuencia, que
la pe sona a quien la Cons i ución y las leyes del Es a-
do p usiano con ie an el eje cicio de esas p e oga i-
as, pe manen e o empo almen e, eje ce,
ipso ju e,
las unciones impe iales (2). Esa es, a odas luces, la in-
e p e ación ec a. Cualquie a o a, no sólo iola ía el
lógico azonamien o ju ídico, sino que conduci ía a'un
dédalo de di icul ades p ác icas. Po ejemplo: si, caso
de una Regencia en P usia, el Regen e no poseyese las
acul ades impe iales, nadie las posee ía has a que e-
sol iese es e pun o una enmienda a la Cons i ución;
pe o el Regen e de P usia da ía segu amen e ins uc-
ciones a
los
diez y sie e ep esen an es de P usia en el
Consejo Fede al pa a que se opusiesen a cualquie p o-
(i) Ronne,
Das S aa s ech des Deu schen Reiches,
. 1, pá-
ginas 225 y sig.
(2) Laband,
Das S aa s ech des Deus chen Reiches,
, I, pá-
ginas 203
y sig.
310

CIENCIA POLÍTICA
yec o
de e o ma que le excluyese a él del ca go impe-
ial, y esos diez y sie e o os impedi ían al e o ma.
Es deci : el Regen e, de un modo legal, pod ía p oduci
un la go in e egno en el Impe io si se echazase su
gobie no den o de él. Lo p opio puede deci se espec-
o a la Adminis ación del Impe io po el Minis e io
p usiano, si, a al a de agnado adul o, el Minis e io u-
iese que enca ga se del gobie no de P usia has a que
las Cáma as eligiesen Regen e y és e p es a a ju a-
men o.
No eo a ada en ninguna pa e la cues ión de si el
mismo Empe ado -Rey pod ía hace se ep esen a po
una pe sona en el Gobie no de P usia y po o a en el
del Impe io. Yo c ee ía que no, pues o que eso es a ía
en pugna con los p incipios undamen ales de las ins-
i uciones moná quicas, La Cons i ución del Impe io y
las del Es ado p usiano callan sob e es e pun o; y en el
único p eceden e que enemos —el de 4 de Junio a 5 de
Diciemb e de 1878— la ep esen ación en ambas es e-
as se con i ió a una sola pe sona, y a la pe sona que
enía de echo a eje ce la Regencia, caso de se nece-
sa ia en ida del Empe ado -Rey, y a ocupa el ono
de P usia y el pues o de Empe ado después de su
mue e.
1V.--PRIVILEGIOS DEL EMPERADOR
La Cons i ución impe ial gua da silencio absolu o
sob e los p i ilegios del Empe ado . Como Rey de
P usia, el a . 43 de la Cons i ución p usiana decla a
in iolable su pe sona, y el mismo ca ác e debe acom-
paña le como Empe ado .
CAPÍTULO VI
Facul ades del Empe ado .
1.-ATRIBUCIONES DIPLOMÁTICAS
El a . 11 de la Cons i ución impe ial con ie e al
Empe ado la acul ad de ep esen a al Impe io in e -
nacionalmen e, au o izándole a es e in pa a en ia y
ecibi Embajado es, pa a celeb a con enios, a ados
y alianzas con las po encias ex anje as, y pa a decla-
a la gue a y hace la paz. Pe o si los a ados ocan
a cualquie ma e ia egulada, ya po una ley impe ial,
cons i ucional u o dina ia, en onces se necesi a el con-
sen imien o del Consejo Fede al pa a su conclusión, y
ambién el de la Die a pa a su alidez; asimismo es ne-
cesa io el consen imien o del Consejo Fede al pa a oda
decla ación de gue a o ensi a (1). Es as es icciones
de la acul ad de hace a ados y decla a la gue a son
de mucha impo ancia y anscendencia. P e ienen,
en p ime é mino, cualquie con lic o que pueda su gi
en e los a ados y la Cons i ución o las leyes, exigien-
do el consen imien o del Pode e o mado pa a los a-
ados que a ec en a una disposición cons i ucional, y el
(1) Cons i ución impe ial, a .
318

CIENCIA POIATIC A
gún él, esa es incumbencia de los di e sos Gobie nos
egionales, bajo la inspección sup ema del Empe ado .
En el eje cicio de es a acul ad, el
E
mpe ado no pue-
de dic a ó denes a los unciona ios
d
ependien es de
los Gobie nos egionales; debe di igi se sólo a los je es
ejecu i os de esos Gobie nos, y, si és os esis en o ha-
cen caso omiso de las ó denes impe iales, no iene más
ecu so que el indicado en el a . 19 de la Cons i ución,
el cual dice que, cuando los miemb os de la Con ede-
ación dejen de cumpli sus debe es pa a con la misma
se les puede compele a cumpli los. Pe o la coe ción
ha de se ap obada po el Consejo Fede al an es de
que el Empe ado p oceda a eje ce la (1). Las acul a-
des inmedia as que posee el Empe ado en ma e ia de
Adminis ación ci il son excepciones de la egla gene-
al, y sólo las iene po disposiciones especiales de la
Cons i ución, o en i ud de las leyes hechas de acue -
do con la Cons i ución (2). Esas acul ades ex ao dina-
ias en ma e ia de Adminis ación ci il, comp enden:
1. La inspección de la ecaudación de las con ibu-
ciones impe iales. La Cons i ución dispone sob e es e
pun o que la ecaudación de las con ibuciones impe-
iales, encomendada a empleados de las Regiones, se
halla á bajo la inspección sup ema del Empe ado ,
quien puede ag ega , al e ec o, a las o icinas egiona-
les empleados impe iales. Es deci : el Empe ado no se
e educido en es a ma e ia a en ende se simplemen e
con los je es de los espec i os Gobie nos egionales,
sino que, median e sus p opios agen es, puede inspee
(1)
Cons i ución impe ial, a . 19.—Comp. Laband,
Das
S aa s ech des
deu schen Reiches,
colección Ma qua dsen, pá-
ginas
102
y sig.
(2)
Laband,
ob. ci .,
págs,
102
y sig.
'91')
ieú
11111
je
Em
es
ad
o
p
d
ci
lc

JUAN W.
BURGESS

319
ciona las ope aciones de los empleados egionales e
in o ma ace ca de ellas al Consejo Fede al, a in de
que es e Cue po, si uese p eciso compele a un miem-
b o del Impe io a cumpli sus debe es pa a con la Con-
ede ación, posea los da os necesa ios de uen es impe-
iales (1). Es e p ecep o no se aplica a la ecaudación
de los impues os sob e los alcoholes y las ce ezas en
Ba ie a, Wü enbe g y Baden. En es as Regiones el
Empe ado no puede in e eni en el asun o más que
con a eglo al p incipio gene al a iba mencionado, si
es que puede in e eni de algún modo (2).
2.
La di ección de la adminis ación pos al y ele-
g á ica del Impe io. La Cons i ución dice que el Empe
ado end á la "di ección sup ema„ de la adminis a-
ción pos al y eleg á ica del Impe io; que pod á dic a
los eglamen os e e en es a la misma; que nomb a á
odos los empleados necesa ios pa a el desempeño de
es a sup ema di ección, y que odos los unciona ios
empleados en esos se icios se hallan obligados a obe-
dece las ó denes impe iales. No obs an e, la Cons i u-
ción ese a a las Regiones el nomb amien o de odos
los demás empleados de Co eos y Telég a os no com-
p endidos en la ca ego ía de unciona ios di ec i os su,
pe io es (3). Además, Ba ie a y Wü enbe g, no sien-
do en iempo de gue a, se eximen de esa in e ención
del Empe ado (4).
3.
El Empe ado puede ija las a i as de e oca-
iles sob e cie os a ículos de alimen ación en iem-
pos de penu ia . La Cons i ución dice que, en ese caso,
(i) Cons i ución impe ial, a . 36.
(2)
Ibid
ad. 35.
(3)
Ibi d. ,
a . 50.
(4)
Ibld.,
a ,
52.
:3 2 0

CIENCIA POLÍTICA
sob e odo cuando se enca ezcan ex ao dina iamen e
los í e es, los e oca iles anspo a án el igo, la
ha ina, las pa a as y las legumb es a una a i a educi-
da, que ija á el Empe ado a p opues a de la Comisión
compe en e del Consejo Fede al. Esa a i a, sin emba -
go, no pod á se in e io a la más baja de las es able-
cidas pa a las p ime as ma e ias po la emp esa de que
se a e (1). Ba ie a se exime aquí ambién de esa in e -
ención del Empe ado (2).
La Cons i ución acul a al Pode legisla i o impe ial
pa a au o iza la cons ucción de e oca iles impe ia-
les en in e és de la de ensa y de las comunicaciones
gene ales. No hay que deci que esos e oca iles los
adminis a ía inmedia amen e el Empe ado , pe o ha-
ía al a una disposición del Pode legisla i o pa a
con e i le esa acul ad (3) .
4. Las acul ades ex ao dina ias del Empe ado en
el dominio de la Adminis ación ci il comp enden,
inalmen e, la del gobie no local inmedia o de Alsacia-
Lo ena. Es a acul ad del Empe ado no se apoya en
una disposición cons i ucional, sino en una ley ap oba-
da po el Pode legisla i o del Impe io en 9 de Junio de
1871, la cual dice que el Empe ado eje ce á los pode-
es del Gobie no en Alsacia-Lo ena (4). En i ud de
es a ley, el Empe ado iene en sus manos la legisla-
ción especial pa a Alsacia-Lo ena cuando no eje ce sus
acul ades sob e el asun o el Pode legisla i o impe ial,
(1)
Cons i ución impe ial, a . 46.
(2)
Ibid.,
a . 46.
(3)
Ibid.,
a . 41.
(4)
Bole ín legisla i o del Impe io, 1871, núm.
25,
página
212;
Die S aa sgewal in Elsass und Lo h ingen üb de Kaise
aus.
JUAN W. BURGESS

321
y
di ige inmedia amen e la Adminis ación local de ese
e i o io (1).
El Empe ado nomb a y sepa a odos los unciona-
ios de su adminis ación o dina ia o ex ao dina-
ia (2); pe o odas sus ó denes y odas sus disposiciones
con espec o a los mismos deben dic a se en nomb e
del Impe io y equie en, pa a se álidas, la i ma del
Cancille — egla que asegu a la i esponsabilidad del
Empe ado (3).— Se excep úan de es e p incipio gene-
al los unciona ios judiciales del Impe io. Es os son
nomb ados po el Empe ado , pe o a p opues a del
Consejo Fede al, y poseen sus ca gos de po ida, aun
con a la olun ad del Empe ado (4). La acul ad im-
pe ial de nomb a los jueces se unda en una ley hecha
po el Pode legisla i o del Impe io, no en la Cons i u-
ción. Lo mismo ocu e con la p e oga i a de indul o.
La Cons i ución se limi a a con e i acul ades al Pode
legisla i o impe ial pa a es ablece el sis ema judicial
del Impe io (5).
1V.
—
FACULTADES MILITARES DaL EMPERADOR
En la es e a de la Adminis ación mili a , la Cons i-
ución alemana hace más concesiones al Empe ado .
(1)
Leoni,
S aa s ech de Reichslande Elsass Lo h ingen
colección Ma qua dsen, págs. 23o y sig.—Schulze ,
Leh buch
des deu schen S aa s ech s,
lib. II, págs.
377
y
sig.
(2)
Cons i ución impe ial, a . 18.
(3)
lbid.,
a . 17.
(4)
Ley
de o ganización judicial,
§
127:
De F asiden , die
Sena sp asi a'en en und die R& he we den aus Vo schlag des
Bunde a hes an dem Kaise e nann .--Ibid.,§
6:
Die E nen-
nung de Rich e e ols au Lobenzei .
(5)
Cons i ución impe ial, a .
4.°, § 13
TOMO II

21
322

CIENCIA POLÍTICA
Es na u al y necesa io. En la o ganización mili a del
Es ado no iene cabida el ede alismo. Aquí

-
el e da
de o p incipio de una polí ica acional y
p
ác ica es la
más es echa cen alización. Con odo, aún no se ha
ealizado plenamen e es e p incipio en el sis ema
alemán.
1. La Cons i ución con ie e al Empe ado el mando
del Ejé ci o de odo- el Impe io, así en iempo de paz
como de gue a (1). Impone a odas las opas el debe
de absolu a obediencia a las ó denes del Empe ado (2).
Facul a a és e pa a o ganiza el Ejé ci o (3), pa a nom-
b a el je e de cada con ingen e, los o iciales que man-
den opas de más de un con ingen e y los comandan-
es de las o alezas, y some e a la ap obación del Em-
pe ado los nomb amien os de gene ales que hagan
las Regiones den o de los con ingen es espec i os (4).
Los demás nomb amien os los hacen independien e-
men e las Regiones. Tales son las eglas gene ales,
pe o hay excepciones a a o de Ba ie a y de Wü en-
be g (5).
Las opas bá a as cons i uyen un Ejé ci o apa e
den o del Ejé ci o alemán. El Rey de Ba ie a nomb a
odos los o iciales del mismo, sin necesidad de a i ica-
ción impe ial. Las opas bá a as se hallan bajo el
mando exclusi o del Rey de Ba ie a en iempo de paz;
pe o en cuan o p incipia la mo ilización pa a la gue a
quedan bajo el mando sup emo del Empe ado , y desde
(i) Cons i ución impe ial, a . 63.
(2)
Ibid.,
a . 64.
(3)
ad, 63.
(4)
Ibid.,
a . 64.
(51 T a ado
de alianza con Ba ie a, de
23
de No iemb e
de 187o, III.
JUAN W.
BURGESS

323
en onces has a el es ablecimien o de la paz deben p es-
a le obediencia absolu a. La mo ilización se e ec úa
po o den del Empe ado ; pe o la o den debe di igi se
al Rey de Ba ie a y da se po él di ec amen e a las o-
pas bá a as (1). Si el Rey de Ba ie a dejase de ans-
mi i la, no queda más ecu so que el indicado en el a -
ículo 19: la coe ción o ada po el Consejo Fede al y
eje cida po el Empe ado . Es e iene la acul ad y el
debe de inspecciona en odo iempo las opas bá a-
as (2).
Las opas de Vü enbe g o man un Cue po de ejé -
ci o apa e, bajo el mando inmedia o del Rey de Vü -
enbe g, pe o bajo el mando sup emo del Empe ado ,
así en iempo de paz como de gue a. El Rey de Vü -
enbe g nomb a odos los o iciales de ese Cue po, x-
cep o los comandan es de las o alezas; pe o los nom•
b amien os de los o iciales supe io es necesi an la a i-
icación del Empe ado . Las opas de Vü enbe g de-
be i obediencia absolu a a las ó denes del Empe ado ;
pe o és e no puede da les ninguna en iempo de paz sin
1
a ap obación del Rey, sal o pa a gua nece las o i-
icaciones me idionales u occLen ales de Alemania. El
Empe ado iene el de echo y el debe de inspeccima
en odo iempo las opas wü enbu guesas(3).
2. La Cons i ución con ie e al Empe ado el mando
sup emo de la A mada. La acul ad pa a o ganiza la,
pa a nomb a a odos sus o iciales,
y
pa a exigi les, lo
(i) T a ado de alianza con Ba ie a de 23 de No iemb e de
187o, III.
(2)
Ibi dem.
(3)
Con enio mili a con Wü enbe g de
21
y 25 de No-
iemb e de 1870, a ildido
al a .
68 de
la
Cons i ucion impe
ial.

324

CIENCIA POLÍTICA
mismo que a los homb es, el
ju
amen o de
o
bedien-
cia (1).
3.
La Cons i ución con ie e al Empe ado la acul,
ad de e igi o i icaciones den o del e i o io del
Impe io, excep o en Ba ie a (2).
4.
En caso de una insu ección o ebelión en cual-
quie pa e del Impe io, la Cons i ución au o iza al
Empe ado pa a decla a esa pa e en es ado de si io,
es deci : pa a gobe na en el ín e in como je e sup e-
mo del Ejé ci o y median e los o iciales del mismo (3).
Ba ie a se exime de la acción de es e pode (4).
V.-EL CANCILLER IMPERIAL
La Cons i ución exige que odos los ac os o iciales
del Empe ado , excep o los del mando mili a , lle en
la i ma del Cancille , el cual asume de ese modo la
esponsabilidad de los mismos (5). El Empe ado es,
pues, i esponsable, y, como ya he indicado, pe sonal•
men e in iolable po su ca ác e como Rey de P usia.
La Cons i ución no decla a an e quién es esponsa-
ble el Cancille , ni dispone nada en cuya i ud puedan
exigi esponsabilidad ninguna los Cue pos legisla i-
os. No ienen la acul ad de acusa ; y nadie piensa
que un o o de censu a aca ee como consecuencia
necesa ia la dimisión del Cancille .
(1)
Cons i ución
impe ial, a .
53.
(2)
Ibid.,
a . 65.
(3)
Ibid.,
a . 68,
(4)
T a ado de alianza con Ba ie a de 23 de No iemb e
de
187o.
(5)
Cons i ución impe ial, a . i 7. —Schulce,
Lch buch des
deu schen S aa s echs ,
lib.
II,
pág.
93.
JUAN W. BURGESS

325
La ley de 17 de Ma zo de 1878 (1) au o iza al Em -
pe ado pa a nomb a , a p opues a del Cancille , un
sus i u o o ep esen an e del mismo, que puede i ma
los ac os del Empe ado cuando el Cancille se halle
imposibili ado de hace lo. La sus i ución puede enco-
menda se a una o a ias pe sonas, asumiendo cada una
en el segundo caso la esponsabilidad de una es e a de -
e minada de la Adminis ación. Esas pe sonas deben
elegi se de en e los je es de los depa amen os admi-
nis a i os. La ley au o iza al Cancille pa a eanuda
sus unciones en cualquie momen o, en odo o en pa -
e, según es ime con enien e. Es a ley debe conside -
a se como cons i ucional, pues o que modi ica la Cons -
i ución. Puede se el o igen de una o ganización cole-
giada de los je es de los depa amen os adminis a i os,
aunque no en aha necesa iamen e al consecuencia.
El Cancille puede impedi lo siemp e, lo mismo que el
Empe ado . Se necesi a ía el asen imien o de ambos.
Es e iden e que en el sis ema alemán, a semejanza
del de los Es ados Unidos, no exis e el Gobie no pa -
lamen a io ni la esponsabilidad minis e ial, El Canci-
lle o sus sus i u os son se ido es del Empe ado y
esponsables an e él exclusi amen e .
(1) Bole ín legisla i o
del Impe io, 1878, pág.
7.
CAPITULO VII
La cons i ución del Pode ejecu i o en F ancia.
I.-LA ELECCIÓN DEL PRESIDENTE
Según la Cons i ución, el P esiden e se á elegido po
un Colegio elec o al, compues o de los miemb os de
las dos Cáma as legisla i as (1). Requie e que ese Co-
legio sea con ocado pa a es e in un mes, po lo me-
nos, an es de la expi ación de cualquie pe íodo p esi-
dencial (2). No decla a exp esamen e quién hab á de
con oca le, pe o se da po supues o que ha de se el
P esiden e del Senado, de acue do con el P esiden e de
la Cáma a de Dipu ados. Si no lo hiciese, la Cons i u-
ción dispone que ese Cue po se eúna po de echo p o-
pio, pa a p ocede a la nue a elección, quince días an-
es de e mina el pe iodo p esidencial co ien e (3). En
caso de mue e
o
enuncia del P esiden e, la Cons i u-
ción o dena la inmedia a unión de los dos Cue pos le-
gisla i os pa a cons i ui el Colegio elec o al (4). Si en
(i) Ley cons i ucional de
25 de
Feb e o de 1875, a .
2.°,
§ 1.
(2)
Ley cons i ucional de 16 de Julio de 1875, a . 3.°,
§ I.
(3)
Ibid.,
a .
3•
0
,
§
2.
(4)
Ibid.,
a . 3.°, § 3.
JUAN W. BURGESS

327
el momen o de ocu i la acan e se hallase disuel a la
Cáma a de Dipu ados, la Cons i ución o dena la cele-
b ación inmedia a de nue as elecciones y la inmedia a
eunión del Senado (1).
La Cons i ución p esc ibe que, cuando los dos Cue -
pos legisla i os se cons i uyan en Colegio elec o al, o -
men la Mesa el P esiden e, el Vicep esiden e
y
los Se-
c e a ios
del Senado (2).
En in; la Cons i ución p esc ibe que el P esiden e se
elija po mayo ía absolu a de los o os del Colegio, es
deci , po una mayo ía de odo el núme o legal de los
miemb os del Colegio (3).
La Cons i ución no p ecep úa nada más espec o al
p ocedimien o. Deja a la inicia i a del Colegio mismo
la decisión de las es an es cues iones. Los p eceden es
es ablecidos po la p ác ica son: que no haya deba e, y
que el Consejo de Minis os del úl imo P esiden e ans
mi a en seguida al elegido el esul ado de la elección (4).
Una ley de e mina que el Colegio elec o al se eúna en
Ve salles (5).
II.-CONDICIONES PARA LA PRESIDENCIA
La Cons i ución no exige ninguna. Lo que hace es
decla a una incapacidad: excluye a los miemb os de
cualquie a de las amilias que han einado en F an-
(1)
Ley cons i ucional de
16 de Julio
de
1875, a .
3 .°,
§ 4,
(2)
Ibid.,
a .

§ 2.
(3)
Ley cons i ucional de 25 de Feb e o de 1875, a . 2.°,
§ 1.
(4)
Le:yes cons i ucionales y o gánicas de la República an-
cesa,
po
M. E. Pie e, pág.
25, no a.
(5)
Ley de 22 de Julio de 1879, a .
3 0
0
, §
2.
334

CIENCIA
POLÍTICA
p esc ibe la o ma de ese consen imien o, y la p ác ica
no ha exigido la o ma de una ley. En la
e
xpedición de
1881 con a Túnez, y en la de 1884 con a el Tonkin,
no se hizo decla ación de gue a en o ma de ley. Los
miemb os de las Cáma as que se oponían a esas expe-
diciones decla a on que el P esiden e había in ingido
la Cons i ución al hace ales gue as, pe o la mayo ía
apoyó las ideas del Minis e io en ambos casos, a sabe :
que el o o de con ianza dado al Gubie no y la conce-
sión de c édi os pa a el a mamen o y anspo e de las
opas e an o mas cons i ucionales de ap obación de
la gue a o ensi a (1). C eo que esos p eci den es es a-
blecen o o p incipio, a sabe : que la ap obación ul e-
io de las Cáma as absuel e al P esiden e de oda es-
ponsabilidad po sus ac os. Cla o es que un P esiden e
que hace la gue a sin au o ización de las Cáma as
con ae una g a e esponsabilidad; pe o puede habe
ci cuns ancias en que se ea obligado a asumi la, so
pena de expone a su país a un daño i epa able.
C eo que es a cláusula de la Cons i ución e ige al
P esiden e en je e sup emo del Ejé cK) y de la A ma -
da. Es és a, a mi
-
e , una consecuencia necesa iamen-
e implíci a.
2. La Cons i ución acul a al P esiden e pa a nom-
b a y manda Embajado es, En iados
y
Cónsules á
los Es ados ex anje os (2), y pa a ecibi a los Emba-
jado es, En iados y Cónsules de los Es ados ex anje-
os (3). Tiene así la acul ad de econoce la indepen-
(I) Lebon,
Das S aa s ech de anzósischen Republik,
págs.
4
6
y
sig.
(2)
Ley cons i ucional de
25
de Feb e o de 1875, a . 37,
§4
(3)
Ibid.,
a .
3 °, § 5.

JUAN
W. BURGESS

335
dencia de un Es ado ex anje o y su de echo a se con-
side ado como un miemb o de la comunidad in e na-
cional. En lo que oca a en ia ep esen an es ance -
ses a un Es ado de e minado, las Cáma as pueden li-
mi a su acción, negándose a c ea las plazas y a o a
las do aciones; pe o, en lo que oca a ecibi ep esen-
an es de un Es ado ex anje o, la Cons i ución no le
pone lími e ninguno. La Cons i ución pa ece mi a es a
p e oga i a como cues ión de pu a ce emonia; la en-
laza en el ex o con el de echo de p esidi las solemni-
dades nacionales.
3. La C ins i ución acul a al P esiden e pa a nego-
cia y a i ica odos los a ados y con enios con las
Po encias ex anje as (1). Pe o los a ados de paz, los
de come cio, los que a ec an a los ecu sos o al e i o-
io del Es ado, y los ela i os al es ado de las pe sonas
y al de echo de p opiedad de los anceses en el ex-
anje o, deben se o ados po las dos Cáma as an es
de que el P esiden e de la República pueda a i ica los
cons i ucionalmen e (2); y si un Es ado ex anje o ce-
ase con el P esiden e un a ado que a ec a a a cual-
quie a de esos pa icula es sin la ap obación del Pode
legisla i o, F ancia no se halla ía obligada a cumpli le
po ningún p incipio de De echo in e nacional. El Es-
ado ex anje o, al a a con el P esiden e ancés,
es á obligado a conoce la ex ensión de las acul ades
que la Cons i ución le o o ga. Casi odos los a ados
que pueden concebi se implica ían alguno o algunos de
esos pun os; po lo mismo, al a a con el Gobie no
ancés, es p uden e pedi la ap obación de las Cama-
(i) Ley cons i ucional de /6 de Julio de 1875 a . 8.°,
§ i.
(2)
Ibid.,
a . 8,°,
§
2.
:336

CIENCIA POLÍTICA
as pa a odo lo que se es ipule con el je e del Pode
ejecu i o. En odos los casos la Cons i ución. impone al
P esiden e el debe de da cuen a a las Cáma as de sus
ac os
y
es ipulaciones en cuan o lo pe mi an el in e és
y
la segu idad del Es ado (1).
II.
—
FACULTADES DEL PRESIDENTE CON RESPECTO
A LA LEGISLACIÓN
1.
La Cons i ución acul a al P esiden e pa a con-
oca a las Cáma as en casos ex ao dina ios, y le im-
pone el debe de hace lo cuando lo pidan ambas Cáma-
as po mayo ía absolu a (2). Le con ie e la acul ad de
suspende las sesiones po dos eces du an e una mis-
ma legisla u a. Pe o ninguna suspensión ha de p olon-
ga se más de un mes (3), y la legisla u a debe du a
cinco meses, po lo menos, cada año, sin con a las sus-
pensiones dec e adas po el P esiden e (4).
2.
Según la Cons i ución, el P esiden e decla a ce-
ada la legisla u a. No puede hace lo cons i ucional-
men e, a ándose de una legisla u a o dina ia, has a
que haya anscu ido el pe íodo mínimo de cinco me-
ses (5).
3.
Según la Cons i ución, el P esiden e, de acue do
con el Senado, puede disol e la Cáma a de Dipu ados
en cualquie iempo, y an as eces como lo juzgue
(i) Ley cons i ucional de 16 de Julio de 1875, a . 8.°, §
2.
(2)
Ibid.,
a .
2.°, § I.
(3)
Ibid., a .
2.°, § 2.
(4)
Ibid.,
a .
I.
°, § 2.—Lebon,
Dds
S aa s ech de au-
zjsischen Republik,
pág. 48.
(5)
Ley cons i ucional de i6 de Julio de 1875, a . I.% §
2.
—Lebon,
Das S aa s ech de anzdszschen Republik,
pág. 48-
JUAN W. BURGESS

337
opo uno pa a el bien del Es ado (1). Na u almen e,
du an e el pe íodo de disolución el Senado no puede
unciona como Cue po legisla i o. La disolución de la
Cáma a baja implica la clausu a de la al a (2). El obje-
o de la disolución es pode conoce la opinión de los
elec o es sob e una cues ión dada. Po consiguien e, la
Cons i ución p ecep úa que las nue as elecciones se
e i iquen den o del plazo de dos meses a con a des-
de la echa de la disolución, y que la nue a Cáma a se
eúna a los diez días de e minadas las elecciones (3).
Es debe del P esiden e p ocu a que se cumplan esos
p ecep os.
4. La Cons i ución acul a al P esiden e pa a p o-
pone a las Cáma as que se cons i uyan en Asamblea
Nacional a in de e isa las leyes cons i ucionales (4);
pe o, si ellas se nega an, la Cons i ución no da medios
al P esiden e pa a consegui su p opósi o. Si se negase
sólo la Cáma a de Dipu ados y accediese el Senado, el
P esiden e, de acue do con es e úl imo, quizá pod ía
eje ce p esión sob e la p ime a con la amenaza de la
disolución,
y
aun pod ía dec e a la disolución, de
acue do con el Senado, a in de deja que hablasen los
elec o es.
5. La Cons i ución con ie e al P esiden e la inicia i-
a de las leyes, en unión con los miemb os de las dos
(1)
Ley
cons i ucional de
25 de Feb e o de 1875, a . 5.0,
§ 1.
(2)
Lebon,
ob. ci .,
págs. 48 y sig.—Ley cons i ucional de
16 de
Julio de
1875, a . i.°, §
2.
(3'
Ley cons i ucional de 25 de Feb e o de 1875, a . 5.°,
§ 2,
modi icado po la ley cons i ucional de
13 y 14 de Agos o
de 1884, a . .°
(4) Ley cons i ucional de
25
de Feb e o de
1875, a . 8.°,
§ I
TOMO
II

22
338

CIENCIA POLÍTICA
Cáma as (1). Debe p esen a a és as sus
p oyec os po
conduc o de un Minis o (2). Puede p esen a los p ime-
o a la que él quie a, a menos de a a se de p oyec os
inancie os, en cuyo caso debe en ia los an es a la Cá-
ma a de Dipu ados (3). Puede hace que expliquen y
de iendan sus p oyec os an e las Cáma as, no sólo los
Minis os, sino comisionados nomb ados especialmen-
e po él pa a ese in (4).
6.
La Cons i ución le acul a pa a pedi a las Cá-
ma as que delibe en de nue o sob e una ley ap obada
po ellas (5). La pe ición debe di igi se den o del pla-
zo que concede la Cons i ución pa a p omulga la ley,
y ha de o mula se en mensaje mo i ado. Las Cáma as
no pueden nega se cons i ucionalmen e a la nue a de-
libe ación; pe o la oposición p esidencial debe cede
an e una nue a ap obación de la ley po la mayo ía
o dina ia.
7.
La Cons i ución con ie e al P esiden e la acul ad
de p omulga las leyes (6). Deja a su disc eción la ma-
ne a de p omulghslas; pe o exige que la p omulgación
no se dila e más de un mes a pa i de la echa en que
se le ansmi a la ley de ini i amen e adop ada po las
Cáma as, ni más de es días cuando las dos Cáma as
hayan o ado la u gencia de la p omulgación (7). Yo
supongo que puede o a se la u gencia espec o de le-
yes que es én ya en pode del P esiden e y que no ha
(I) Ley cons i ucional de 25 de Feb e o de 1875, a . 3.°,
§
I.
(2)
Ibid ,
de 16 de J dio de 1875, a . 6.°, § 1.
(3)
Ibid .,
de 24 de
Feb e o de 1875, a .
,
8.°
(4)
Ibid.,
de 16
de Julio
de 1875, a . 6.°, §
2.
(5)
Ibid ,
a .
7.° §
2.
(6)
Ibid.,
de 25 de Feb e o de 1875, a . 3.°, § I.
(7)
Ibid.,
de
16 de Julio de 1875, a . 7.
0
, §
al
p o
I S
ue
JUAN W. BURGESS

339
yan sido decla adas u gen es po las Cáma as en el
momen o de la ami ación, y que el P esiden e debe
obedece siemp e esa exigencia. Lebon, que en la e-
cha en que esc ibía e a je e del Gabine e del p esiden-
e del Senado, dis ingue en e p omulgación y pub
l
ica-
ción de las leyes. Pa a él, la p omulgación en el sis e-
ma ancés es el dec e o en que el P esiden e decla a
que la ley ha sido hecha en debida o ma y o dena su
ejecución (1), mien as que la publicación es la inse -
ción de la ley en el
Dia io O icial (2).
Yo no eo esa
di e encia en la Cons i ución misma. Me pa ece que
es a úl ima conside a la publicación como una pa e de
de la p omulgación, y que a es a idea esponde la
p ác ica adop ada. El dec e o que egula es a ma e ia
se i ula: "Dec e o de 5 de No iemb e de 1870, ela i o
a la p omulgación de leyes y dec e os,,, y dice que la
p omulgación de las leyes y dec e os se e ec ua á me-
dian e su inse ción en el
Dia io O icial,
e c. C eo que
la dis inción es ablecida po Lebon es alemana, no an-
cesa. Tal dis inción y al de inición de la p omulgación
ienden a concede al je e del Pode ejecu i o acu' a -
des más disc ecionales pa a la p omulgación que las
que au o izan los p incipios del sis ema ancés.
HL-FACULTADES RELATIVAS A LA ADMINISTRACIÓN
CIVIL
1. La Cons i ución con ie e al P esiden e la a cul
ad de igila y asegu a la ejecución de las leyes (3)
Es su debe más impo an e.
(I)
Lebon,
Das S aa s ech de J anzjsischen
Republik,
pá-
gina
49.
(2)
Ibidem.
(3)
Ley cons i ucional de
25
de Feb e o de 1875, a . 3 °,
§
I.

340

CIENCIA POLÍTICA
2. A in de que pueda cumpli le, la
Cons
i ución le
acul a exp esamen e pa a nomb a odos los emplea..
dos (1), e implíci amen e pa a sepa a los, a menos que
una ley disponga o a cosa (2). El Pode legisla i o ha
p o egido a los mili a es, a los p o eso es de Uni e si-
dad y a los jueces con a la acul ad disc ecional de se-
pa ación, y ha hecho algunas leyes sob e las condicio-
nes eque idas pa a el nomb amien o. (La mayo pa e
de es a úl ima ma e ia se halla egulada po dec e os
del P esiden e.) Es cla o que el Pode legisla i o no
c ee que a en a a la acul ad de nomb a o o gada al
P esiden e po la Cons i ución, al hace ales leyes.
3.
El P esiden e puede asimismo dispone del Ejé -
ci o y de la A mada (3), en e o os ines, pa a asegu a
la ejecución de las leyes. La Cons i ución no especi ica
en qué ci cuns ancias le es pe mi ido hace uso de las
ue zas. El, pues, ha de se quien decida en p ime
é mino cuándo exigen la necesidad y el in e és del Es-
ado el ecu so a ales medios.
4.
La Cons i ución con ie e implíci amen e al P esi-
den e la acul ad de hace los eglamen os necesa ios
pa a la ejecución de las leyes, en an o no los haga el
Pode legisla i o. El a ículo cons i ucional que le de-
cla a je e adminis a i o de la República, y le au o iza
y le o dena ejecu a las leyes, le acul a, na u almen e,
pa a dic a ó denes e ins ucciones a los unciona ios.
Pe o la acul ad cons i ucional de hace eglamen os es
muy o a cosa. Es la acul ad de complemen a las dis-
(1)
§ 4•
(2)
(3)
§ 3.
Ley cons i ucional de 25 de Feb e o de 1875, a . 3.°
Lebon,
ob. ci .,
pág. 50.
Ley cons i ucional de 25 de Feb e o de 1875, a . 3.°,
8
JUAN W. BURGESS

341
posiciones del Pode legisla i o, haciéndolas suscep i-
bles de ejecución, lo cual implica el pode de obliga a
los pa icula es median e ó denes pa a las cuales no se
encuen a ninguna au o ización especial en la disposi-
ción legisla i a (1). Cla o es que el P esiden e no debe
hace uso de es e pode pa a us a los designios del
Pode legisla i o al hace la ley, y que su eglamen o
no debe in ingi ninguna o a ley
(2) .
Pe o, den o de
es e lími e, es dueño de p ocede con a eglo a su p e-
oga i a cons i ucional.
En lo dicho espec o a es a acul ad del P esiden e
ancés me he de e ido a las enseñanzas de los a a-
dis as ace ca de la p ác ica de la Adminis ación. Po
mi pa e, opino que la Cons i ución esc i a de la Repú-
blica ancesa no o o ga al acul ad al P esiden e. No
la eo exp esada en ninguna pa e del ex o, y niego
que sea una consecuencia necesa ia del debe de ejecu-
a las leyes. Si cuando el Pode legisla i o hace una
ley no dic a las disposiciones necesa ias pa a su ejecu-
ción ni au o iza al P esiden e a dic a las, el P esiden e
puede deja la sin cumpli has a que las medidas indis-
pensables ob engan la ap obación del Pode legisla i o.
Noso os, en Amé ica, no sólo sabemos que es o es
p ac icable, sino que c eemos gene almen e que cual-
quie o o modo de p ocede se ía pelig oso pa a la li-
be ad y el Gobie no cons i ucional.
El a . 471, § 15 del Código penal sanciona es a a-
cul ad del P esiden e, imponiendo una mul a de uno a
cinco ancos po desobediencia a las disposiciones
(i) S . Gi ons,
Manuel du D oi cons i ucionnel,
pág. 379.—
Lebon,
Das S aa s ech de anzdsischen Republik,
pág . 50.
(2)
Lebon,
ob. ci .,
pág. 50.
342

CIENCIA POLITICA
dic adas en i ud de la misma. No se halla sancionada
en ninguna
o a pa e ni de ningún o o modo. Aho a
bien; el Código penal no es una pa e de la Cons i u-
ción, sino una ley. C eo, pues, que esa acul ad gene al
del P esiden e de dic a eglamen os pa a la ejecución
de las leyes descansa en una ley gene al que le au o i-
za a dic a los, y no en la Cons i ución.
Pe o, aun suponiendo que la Cons i ución concedie-
se al Pi esiden e ob a en esa es e a, es cla o que, si el
Pode legisla i o u iese medios de aleja le de la mis-
ma, la acul ad del P esiden e end ía a se como una
acul ad o o gada po una ley pe misi a gene al, y na-
die duda de que las Cáma as ancesas pueden hace ,
si les place, los eglamen os pa a la ejecución de las
leyes. Sólo, pues, con su au o ización implíci a, puede
ob a el P esiden e en esa es e a.
En mi sen i , los a adis as, al in e p e a la Cons i-
ución suponiendo que con ie e al P esiden e la acul-
ad de dic a eglamen os pa a la ejecución de las le-
yes, ceden al in lujo de las adiciones moná quicas e
impe iales.
IV.-FACULTADES RELATIVAS Á LA ADMINISTRACIÓN
JUDICIAL
1, La Cons i ución con ie e al P esiden e la acul ad
de cons i ui el Senado en T ibunal de jus icia pa a
juzga a cualquie pe sona acusada de a en a con a
la segu idad del Es ado (1). De ese lenguaje se deduce
que el T ibunal así cons i uido puede juzga a los un-
(i) Ley cons i ucional de 16 de Julio de 1875, a .
12,
§3
•
JUAN W. BURGESS

343
ciona ios supe io es del Gobie no, incluso al P esi-
den e.
2. La Cons i ución con ie e al P esiden e la p e o-
ga i a de indul o a a o de cualquie pe sona conde-
nada po un T ibunal c iminal o de policía en F ancia.
Puede, pues, indul a a los Minis os mismos de las pe-
nas que les imponga el Senado como T ibunal de jus i-
cia. La p e oga i a de indul o ab aza na u almen e la
acul ad de conmu a una pena po o a más sua e y la
de suspende la ejecución de una sen encia. Pe o la
Cons i ución no acul a al P esiden e pa a concede
amnis ía, es deci : pa a lib a de odas las consecuen-
cias ci iles y polí icas de la condena. Eso, según la
Cons i ución, sólo puede hace lo el Pode legisla i-
o (1). Sin emba go, las Cáma as pueden da a un in-
dul o concedido po el P esiden e el alo de una am-
nis ía, median e una o ación pa a ese in.
V.-LOS MINISTROS DEL PRESIDENTE
El P esiden e ha de eje ce odos sus pode es me-
dian e el Minis e io o un Minis o. El nomb amien o y
sepa ación de los Conseje os de Es ado debe aco da -
se en Consejo de Minis os (2); en Consejo de Minis os
debe aco da se ambién la cons i ución del Senado en
T ibunal de jus icia po dec e o del P esiden e (3),
y
odo ac o de es e úl imo debe se e endado po un
Minis o (4). De modo que el Pode ejecu i o y admi-
(1)
Ley cons i ucional de 25 de Feb e o de 1875, a . 3.°,
§ 2.
(2)
Ibid., a .
4.°, §§
I y
2.
(3)
Ley cons i ucional de
16 de julio de 1875, a .
12,
§ 3.°
(4)
Ibid
de 25 de Feb e o de 1875, a . 3.°, § 3.
350

CIENCIA POLÍTICA
lec i a e indi idual. Son di e encias esenciales, y con-
iene de ene se algo en las condiciones que las p odu-
cen
y
sos ienen.
1. Se dice, gene almen e, que el ánsi o del sis ema
he edi a io al elec i o es u o de las e oluciones del
siglo x ni. De los cua o sis emas que exami amos, los
dos que o ecen je es elec i os son aquellos cuyas Cons-
i uciones descansan, sin duda, sob e bases e olucio-
na ias; pe o c eo habe demos ado que las Cons i u-
ciones de los o os dos, que conse an aún el sis ema
he edi a io, descansan ambién sob e bases e olucio-
na ias. De modo que, aun concediendo que el p incipio
elec i o, en lo ocan e a esa je a u a, ha sido in oduci-
do po las e oluciones que es ablecie on el Es ado de-
moc á ico, no pa ece que eso sea una consecuencia in-
e i able; y, si después de un lapso de iempo su icien e
pa a la ealización del espí i u de esas e oluciones no
se ha p oducido al consecuencia, se á una p ueba de
que no es necesa ia. Desde un pun o de is a pu amen-
e cien í ico, me pa ece que un Es ado democ á ico, sin
hace iolencia a su p opio p incipio, puede o ganiza
un Gobie no en que el Pode ejecu i o se eje za po de
echo he edi a io. Con sólo que el Es ado democ á ico
man enga su p opia o ganización apa e del Gobie no
y sob e el Gobie no, puede emplea la o ma de es e
úl imo que mejo se adap e a las exigencias de los
iempos.
Pe o la ansmisión he edi a ia no es, cie amen e,
la uen e más na u al del Pode ejecu i o en un Es ado
democ á ico. Implica la exis encia de condiciones poco
comunes y la obse ancia de exigencias di íciles. Im
plica la exis encia de una Casa Real an e io a la e-
olución que ans o mó el Es ado moná quico o a is-

JUAN
W. BURGESS

351
oc á ico en un Es ado democ á ico. Implica que esa
casa se ha amoldado al espí i u de la e olución, se
ha
colocado de hecho a la cabeza de la misma y ha con-
ibuido a consuma la; que ha conse ado su ascen-
dien e sob e el pueblo; que ha con ado, y cuen a aún,
con la adhesión de las pe sonalidades más in luyen es
del Es ado, de los di ec o es na u ales del pueblo; que
es á sa is echa con desp ende se de la sobe anía y con-
se a sólo un pode gube namen al limi ado;
y
que,
en el eje cicio de ese pode , sigue siemp e una polí ica
libe al y
popula . Es un camin o algo es echo y di ícil
pa a andado po un je e sup emo he edi a io; con odo,
cie as dinas ías le han eco ido. Los Güel os, de In-
gla e a, y los Hohenzolle n, de Alemania, deben sus
posiciones ac uales, como je es he edi a ios de Es ados
democ á icos, a su disc eción en dichos concep os, a su
adap ación a ales exigencias. P obable es que cuando
el Es ado democ á ico llegue a un g ado mayo de pe -
ección en Ingla e a y en Alemania, desapa ezca el
p incipio he edi a io . Desapa ece á, de segu o, si los
que poseen el Pode en su i ud ol idan las condicio-
nes de su exis encia. Pe o, has a en onces, su conse -
ación en esos dos g andes Es ados, y en odos los Es-
ados que se encuen en en si uación pa ecida, o ece
en ajas que no pueden ocul a se ni aun al c i e io hos-
il del Nue o Mundo. En e esas en ajas, ci a é p ime-
amen e un espe o al Gobie no y una disposición a
obedece la ley, que no pueden log a se de o o modo,
has a que la sociedad poli ica haya alcanzado un g ado
de pe ección muy supe io a odo lo que hoy exis e en
cualquie pa e del mundo. Como dice Bageho , en
los
iempos ac uales las masas no ienen g an espe o po
una cosa que ayudan a c ea cada media docena de
352

CIENCIA POLÍTICA
años. O a g an en aja es la acilidad con que un
Po-
d
e
ejecu i o he edi a io sos iene un se icio ci il es-
able y e icaz.
No insis i é en es as e lexiones. Mi obje o aho a es
hace no a que, aunque la je a u a elec i a es lo más
na u al en un Es ado democ á ico, la he edi a ia, al y
como se halla cons i uída ac ualmen e en Ingla e a y
en Alemania, no es incompa ible de hecho, ni en p inci-
pio, con la exis encia del Es ado democ á ico; que, en
los cua o sis emas que aquí se compa an, el p incipio
he edi a io y el elec i o no son más que dos modos de
de e mina las condiciones en que se con ie e la unción
ejecu i a, y no son base de dos o mas de Es ado; que
esas di e encias, en in, son menos undamen ales de lo
que gene almen e se supone. La au o idad ejecu i a
he edi a ia de un Es ado democ á ico con un Gobie no
cons i ucional, es una ins i ución muy di e en e del so-
be ano h e edi a io de un Es ado moná quico. Es sólo
una p esidencia po iempo ilimi ado.
2. En cambio, la di e encia que exis e en e las le-
yes de sucesión inglesa y alemana, es más p o unda de
lo que pa ece a p ime a is a. No se educe odo a que
la una admi a a la sucesión a las muje es y la o a las
excluya. La ley inglesa puede conduci a cambios e-
cuen es de la amilia eal. Po o o lado, como.no exi-
ge que sean de sang e eal los conso es de las P ince-
sas, expone a que se in il e mucha sang e no eal en
la dinas ía. Ambas cosas, de ealiza se, ende ían a
debili a el in lujo mís ico de la ealeza sob e el espí i-
u de las masas. Pe o no es es o odo. Una Reina puede
some e se a sus conseje os más ácilmen e que un Rey;
puede in oduci más ácilmen e el einado de los a o-
i os, si log a elegi a olun ad su Minis e io, o consen-
JUAN W. SURGES

353
i las in usiones del Pode legisla i o en las p e o-
ga i as egias si el Minis e io es impues o po las Cá-
ma as. Dudo mucho si se hab ía llegado en Ingla e a
al es ado ac ual de cosas, caso de habe ceñido la co o-
na du an e los cincuen a años úl imos un homb e ené -
gico, en ez de la buena Reina. La ley alemana es in-
dudablemen e mejo , si el que ocupa el ono ha de se
algo más que una igu a deco a i a; y algo más que
eso debe se en los iempos ac uales el je e del Pode
ejecu i o, sea elec i o o he edi a io. De o a sue e,
es a edad u ili a ia acaba ía po sup imi le más p on o
o más a de.
3. En los dos sis emas donde es elec i a la je a u a
del Pode ejecu i o, son muy de no a las di e encias
que exis en en e los Cue pos y los p ocedimien os elec-
o ales. También aquí esas di e encias son más p o un-
das de lo que pa ecen al p on o .
La elección en ambos casos es indi ec a; pe o, mien-
as que en el uno p ocede de una po ción de Cue pos
independien es en e sí y del Pode legisla i o con el
cual se halla enlazado el ejecu i o, en el o o p ocede
de un solo Cue po, cuyo pe sonal es el mismo de las dos
Cáma as a que se halla ligado el Pode ejecu i o. Como
consecuencia, enemos: en el un caso, un Pode ejecu-
i o independien e: en el o o, un Pode ejecu i o ex-
pues o a queda bajo la comple a dependencia del le-
gisla i o. No hay que deci que si los au o es de la ac-
ual
C
ons i ución ancesa con i ie on la elección p e-
sidencial al Pode legisla i o, ue po el emo que les
inspi aba la idea de un P esiden e elegido po el pueblo
y esponsable an e él. Tenía ya la expe iencia de 1848,
y emían que al P esiden e ol ie a a
sc,bi
epone se
las Cáma as con ayuda del a o popula y median e el
TOMO II

23
354

CIENCIA POLÍTICA
p incipio de la esponsabilidad di ec a an e el pueblo .
Se han p eca ido bien con a ese iesgo, pe o han c ea-
do un Pode ejecu i o muy débil. Poco es de eme que
el Pode ejecu i o sojuzgue a las Cáma as, pe o es muy
de eme que una Cáma a sediciosa, sin un ue e po.
de ejecu i o, con ie a el Es ado en p esa de cualquie
a en u e o ambicioso ex año al Gobie no. Un je e de
ado no elegido es mucho más inú il que un je e de ado -
no he edi a io: le al a el ascendien e que la majes ad
eal eje ce sob e las masas y p es a a sus Minis os. Me
pa ece que es llegada la ho a de e o ma la Cons i u-
ción ancesa en es e pun o . No eo qué se oponga a la
o mación de Colegios elec o ales en los depa amen-
os y a la elección del P esiden e po esos Colegios con
a eglo a un p ocedimien o gene al; eso e i a ía los
pelig os de la elección di ec a po el pueblo, y a la ez
coloca ía al P esiden e en una posición más na u al
en e a las Cáma as, y, sob e odo, en e a la in aso-
a Cáma a de los Dipu ados. Se ha ía así imposible,
po lo menos, que las Cáma as obligasen a esigna al
P esiden e, a in de elegi o o.
II
Los cua o sis emas concue dan mucho más que lo
que gene almen e se supone en pun o a la esponsabi-
lidad pe sonal, o, mejo , i esponsabilidad del je e del
Pode ejecu i o.
Po lo común, se piensa que la i esponsabilidad pe -
sonal sólo pe enece a los Reyes. El análisis hecho en
los capí ulos an e io es de las acul ades del P esiden e
de los Es ados Unidos y del P esiden e de F ancia, ma-
ni ies a, a mi e , que ambién es condición necesa ia
JUAN
W, BURGESS

355
del je e elec i o la comple a i esponsabilidad, mien-
as ocupa el ca go. La única di e encia impo an e es
és a: el je e elec i o, en cie os casos de inidos en la
Cons i ución, puede se depues o po las Cáma as le-
gisla i as, y el he edi a io no puede se lo. Sin emba -
go, hemos is o que el Rey de P usia, y, po consi-
guien e, el Empe ado de Alemania, puede se p i ado
de sus pode es median e un acue do en e un P íncipe
eal, el Minis e io y las Cáma as p usianas. Es o amen-
gua más la di e encia en e los Reyes y los je es elec i-
os 'en lo ocan e a esponsabilidad pe sonal. De los
cua o je es que se compa an, el único que no puede
se emo ido po la ama legisla i a del Gobie no, es
el Mona ca inglés. Se necesi a ía un ac o del Es ado
pa a despoja le de sus pode es con a su olun ad.
La conclusión que me pa ece más impo an e es és a:
que la i esponsabilidad pe sonal del je e del Pode eje-
cu i o no es cualidad p i a i a del je e he edi a io, sino
un p incipio necesa io de odas las o mas de Gobie -
no; que odos los es ue zos que se ealicen pa a hace
pe sonalmen e esponsable al je e del Pode ejecu i o,
mien as conse a el ca go, se án es é iles, y que odo
p ocedimien o que se es ablezca en una Cons i ución
pa a que pueda des i ui le o o ó gano del Gobie no, es
más ácil que dé esul ados nega i os o con ap odu-
cen es que no bene iciosos pa a el Es ado. Una ley que
egule la ansmisión de la je a u a en caso de incapa-
cidad ísica o men al del que la desempeña empo al-
men e, es siemp e una pa e muy impo an e de una
Cons i ución; pe o nos lib a emos de muchas ilusiones
y e i a emos muchos pelig os si, en el sup emo sis ema
gube namen al del Es ado, a ibuimos ancamen e al
je e elec i o la i esponsabilida
d
pe sonal du an e el

356

CIENCIA POLÍTICA
pe íodo po que se le elija, a menos que la incapacidad
exp esada obligue a ans e i el ca go an es del é -
mino no mal de ese pe íodo. Como ya he dicho, eso
se a ine i able en la p ác ica, y en Ciencia polí ica
y
en De echo público ale más gene aliza una eo ía
deducida de una p ác ica necesa ia, que apega se a una
icción de i ado de un p ejuicio.
Cla o es que no exis en las mismas azones pa a a i-
bui esa i esponsabilidad a los je es minis e iales de
los depa amen os del Pode ejecu i o. No hay ningu-
na azón pa a que sean in iolables. Si come en un deli-
o, son y deben se esponsables an e las Cáma as y
an e los T ibunales. No hay di icul ad ninguna pa a
p ocede con a ellos, y no ocasiona ía ningún in e-
egno su de ención y su p isión. Los Minis os de los
Reyes no necesi an ene , ni ienen en los sis emas que
es udiamos, un ca ác e más sag ado que los de los je-
es elec i os.
En cambio, ni la esponsabilidad polí ica de los Mi-
nis os an e el Pode legisla i o es un p incipio de la
ciencia, ni ampoco es una exigencia cien í ica la i es-
ponsabilidad. Es una cues ión de al a polí ica cuya so-
lución debe depende , en cada caso, del ca ác e ge-
ne al de las Cáma as y de sus elec o es. Pe o la espon-
sabilidad o i esponsabilidad pa lamen a ia de los Mi-
nis os conducen a di e encias muy p o undas en cuan-
o a la ma cha del Gobie no. La esponsabilidad minis-
e ial lle a á ine i ablemen e al Gobie no de pa ido y
a la subo dinación del Pode ejecu i o a la ama popu-
la del Pa lamen o. Gobie no de pa ido puede habe le
ambién cuando los Minis os son i esponsables, pe o
no es ine i able, como en el o o caso; y donde no exis-
e
es
ponsabilidad, puede conse a se mucho más ácil
. 4
JUAN W. BURGESS

357
la independencia del Pode ejecu i o . No cabe duda de
que, en la ida del Es ado, hay pe íodos en que es muy
con enien e que ambos pode es ma chen de acue do.
La época ac i a, c eado a, casi puede deci se que lo
exige. Pe o hay o as en que al acue do no se ía en-
ajoso. Después de un pe íodo ac i o, c eado , es na u-
al un iempo de ela i o eposo pa a que las nue as
ins i uciones, leyes y medidas hagan su ob a y p ueben
su ale . En ales pe íodos con iene más medida en el
mo imien o del Gobie no, y la di e encia de c i e io po-
lí ico en e el Pode legisla i o y el ejecu i o puede se
más bene icioso que la iden idad. En los sis emas donde
ambos Pode es son elec i os, debe supone se que los
dos es a án en manos del mismo pa ido du an e las
épocas c í icas y labo iosas de desa ollo, mien as que
en los pe íodos o dina ios de consolidación es p obable,
po lo menos, que no suceda así. En los sis emas donde
la je a u a del Pode ejecu i o es he edi a ia y las Cá-
ma as son elec i as, o po lo menos la popula , puede
ocu i lo p opio. Es p obable que ocu a. El je e he-
edi a io iene an o in e és como el elec i o en man e-
ne se en buena a monía con odo el pueblo. Esa es en
la mayo ía de los casos la p ime a condición pa a su
pe manencia en el Pode ; y el je e he edi a io suele e-
la po su p opio in e és an o como el elec i o. Con
odo, si no es á de acue do con el pueblo, y pe sis e en
is opone se al Pode legisla i o en asun os donde las Cá-
ma as ep esen an la opinión popula , su oposición no
es an ácil de ence como la del je e elec i o. Pue-
de no expi a an p on o el pe íodo de su mando. Pe o
puede ambién expi a an es; y la his o ia ac edi a que
el suceso po he encia puede apa a se de las ideas de
su an eceso an o como el suceso elegido.
358

CIENCIA POLÍTICA
Aunque el Je e del Pode ejecu i o sea del mismo
pa ido que la mayo ía legisla i a, la
indepe
ndencia po-
lí ica de su adminis ación espec o de las Cáma as se á
más en ajosa que su subo dinación a la mayo ía legis.
la i a, po lo menos en los pe íodos no males y anqui-
los de la ma cha del Es ado. Puede se ambién más en-
ajosa du an e los pe íodos del desa ollo ac i o. No hay
Cáma as que posean una sabidu ía in ini a. Un je e del
Pode ejecu i o do ado de la bas an e independencia de
acción, puede impedi que sus amigos polí icos p esen-
en p oyec os de ley incon enien es.
Si dicho je e, en in, no pe eneciese a ningún pa i-
do polí ico, como puede sucede cuando es he edi a io,
la independencia polí ica de su Minis e io puede se al-
amen e bene iciosa, no sólo pa a el mayo acie o en
la legislación, sino pa a p o ege los de echos de la
mino ía con a la i anía posible de la mayo ía legis-
la i a.
No cabe, pues, deci que, en el Es ado mode no, el
sis ema he edi a io exija la esponsabilidad polí ica del
Minis e io an e las Cáma as más que el sis ema elec i-
o. De hecho, en e los Es ados que aquí se es udian,
uno de los dos en que el Minis e io es esponsable
(F ancia) posee un je e elec i o, y uno de los dos en que
el Minis e io es i esponsable (Alemania) posee un je e
he edi a io. A pesa de odo, hay que con eni en que
lo e osímil es que el je e he edi a io eje za más in-
luencia sob e las Cáma as que el elec i o, aunque las
acul ades de los dos sean las mismas. Po consiguie
n
- e, .lo p obable es que el Gobie no pa lamen a io sea
más conse ado en el p ime caso que en el segundo,
es deci , más iable y segu o.
¿Cuáles son, pues, las ci cuns ancias que hacen
ne-
JUAN W. BURGESS

359
cesa ia o con enien e la esponsabilidad polí ica del
Minis e io an e el Pode legisla i o, o an e la Cáma a
popula ?
Hay aquí dos p egun as dis in as, que demandan dos
espues as dis in as. Yo no eo nada que
exija
al e-
lación, como no sea la incapacidad del Je e del Pode
ejecu i o, o su i acional pe sis encia en una polí ica
impopula , o una pe idia an mani ies a que haga im-
posible con ia en él. Pe o la esponsabilidad minis e-
ial an e las Cáma as se á
en ajosa
cuando el Cue po
elec o al y las Cáma as alcancen an al o ni el in elec-
ual y mo al que sean incapaces de juicios e óneos ni
ac os injus os. En onces el eno y con apeso de la do-
ble o iple delibe ación po Cue pos independien es no
se á necesa io, sino más bien pe judicial. Hab á pasa-
do la e a de las ansacciones. Pe o mien as no suceda
algo pa ecido, la esponsabilidad del Minis e io an e
las Cáma as po la polí ica gube namen al, conduce a
medidas poco medi adas y a Gobie nos adicales. Yo
no c eo que el égimen pa lamen a io dis u a aho a
de an al o p edicamen o en la ciencia polí ica como
hace diez o más años. Pa eció abona le la p ác ica en
Ingla e a, mien as el Cue po elec o al e a an edu-
cido como hace ein icinco años; pe o la g an ex en-
sión ecien e de ese Cue po ha e elado pelig os que
apenas se sospechaban an es, y queb an ado la an igua
e en su pe ección y en su adap ación a odas las con-
diciones de la sociedad polí ica. Yo no acilo en deci
que, a mis ojos, Ingla e a, lo mismo que F ancia, ne-
cesi a da más independencia al Pode ejecu i o en e
al legisla i o.
He apun ado una di e encia en e la esponsabilidad
minis e ial consignada en el sis ema inglés y la p ocla-
366

CIENCIA POLÍTICA
pendien es an e el T ibunal Sup emo; pe o no ha ecla-
mado el de echo de p o ee a la
o g
anización del Po-
de judicial, en uso de las acul ades
dis
c ecionales que
la Cons i ución le con ie e.
Con es a idea p e ia de la base cons i ucional del
Pode judicial podemos examina aho a los po meno.
es de su o ganización y acul ades, has a donde la
Cons i ución los egula .
II.
—PROVISIÓN DE LOS CARGOS JUDICIALES
Todos los jueces de los T ibunales del Gobie no cen-
al son designados po el P esiden e (1), con i mados
po el Senado
(2) ,
y eciben su "comisión„ del P esiden-
e (3). Esos son los es elemen os del nomb amien o.
Pe o los dos p ime os se di e encian del úl imo. La

1
Cons i ución deja la p opues a po comple o a disc e-
ción del P esiden e: no p esc ibe condición ninguna
pa a el desempeño de los ca gos judiciales. Disc ecio-
nal es asimismo la acul ad que iene el Senado de ap o-
ba o echaza las p opues as. Pe o el expedi la "comi-
sión„ es una unción ejecu i a. La Cons i ución manda
al P esiden e o maliza la (4). Con odo, si no lo hiciese,.

1
no hay modo de obliga le a que lo haga. De ese modo
puede in alida el nomb amien o, si quie e. Pe o si la
i ma y la ansmi e, como la ley dispone, al Sec e a io
de Es ado, en onces la pe sona ag aciada se halla in es-
ida de un de echo compe en e con a cualquie en a-
(I) Cons i ución de los Es ados Unidos, a .
2.°,
sec.
2.al
§
2.
(2)
Ibidem.
(3)
Ibid.,
sec. 3.a
(4)
Ibidem.

JUAN W.
BURGESS

367
i a que hiciese el Sec e a io de Es ado pa a p i a le de
él; y si el Sec e a io sella y egis a
•
la "comisión „ , como
la ley p e iene, el P esiden e mismo no pod ía ya de-
ja la sin e ec o, aun cuando se la de ol iese a ese in el
Sec e a io (1).
Una ez nomb ado, el Juez ocupa su pues o mien as
obse e buena conduc a (2). En o as palab as: posee el
ca go du an e su ida, a no se que enuncie o a menos
que sea acusado po una Cáma a y condenado po la
o a a la pé dida de su pues o.
El Cong eso, pues, decide espec o a la cues ión de
conduc a median e el juicio del Senado cons i uido en
T ibunal. El pun o impo an e —impo an e po lo que
a ec a a la independencia de la posición judicial— es si
la Cons i ución deja al Cong eso en plena libe ad pa a
in e p e a las palab as "buena conduc a,,, o si le pone
lími es. La Cons i ución dice que se des i ui á a los
unciona ios a consecuencia de una acusación de la Cá-
ma a de Rep esen an es an e el Senado , cuando esul-
en con ic os de aición, cohecho u o os c ímenes o
deli os g a es (3); es deci , de ac os que caigan bajo la
acción de los T ibunales o dina ios. Esos ac os se ha-
llan bas an e bien de inidos en nues o sis ema de De-
echo penal. Po dos azones, pues, c eo que es limi a-
da la acul ad que iene el Cong eso de in e p e a la
exp esión "buena conduc a „ , a sabe : po que una acul-
ad ilimi ada le pe mi i ía des ui la independencia del
Pode judicial, y po que, especi icando la Cons i ución
la clase de ac os que han de come e los jueces pa a
(1)
Ma bu y Madison,
U. S. Repo s, i C anch, 137; Uni-
ed S a es
.
Le Ba on, U. S. Repo s, 19 Howa d,
73.
(2)
Cons i ución de los Es ados Unidos, a . 3.°, sec. La
(3)
Ibid., a .
3.°, sec. 4.1
368

CIENCIA POLITICA
p ode se acusados y des i uidos, deben
en
ende se ex-
cluidas las demás clases. Pe o la Cons i ución no o e-
ce medios pa a impone esos lími es al Pode
legisla i-
o. Si és e in e p e a sus acul ades con un c i e io más
amplio que el expues o, no hay pode que e oque sus
ac os en nues o sis ema ue a del pode sobe ano. Ese
c i e io más amplio pa ece habe enido en o as épo-
cas (1); pe o más ecien emen e ha mani es ado la en-
dencia plausible a adop a el más es echo (2).
El úl imo elemen o comp endido en el p incipio de
la independencia judicial es la su iciencia y ijeza de la
do ación. La Cons i ución pe mi e al Cong eso de e -
mina el sueldo. pe o le p ohibe al e a el asignado a
un juez mien as desempeñe la plaza (3).
El
Cong eso
ha in ingido una ez es a p esc ipción cons i ucional,
y siemp e ha p ocedido con mucha pa simonia en la
emune ación de los jueces. Sin emba go, en el e eno
de la p ác ica, no eo más mane a de egula el asun-
o que la p esen e. Ningún p incipio de ciencia polí ica
pe mi e que los jueces mismos ijen sus sueldos. Tam-
poco puede da se al Pode ejecu i o al a ibución es-
pec o al judicial. Hay que elegi en e la Cons i ución
o el Pode legisla i o. Cla o es que el Es ado puede
p esc ibi las do aciones en la Cons i ución, y eso au-
men a ía g andemen e la independencia judicial; pe o
se ía una solución imp e iso a. La emune ación debe
c ece con el cos e de la ida, a menos de señala des-
(i) Anales del 8.° Cong eso, 1•
a
legisla u a, acusación del
juez Picke ing, págs. 794 y sig.
(2)
Anales del 8.° Cong eso,
2.
a
legisla u a, acusación del
juez Chase, págs. 81 y sig.; Deba es del Cong eso, ol. VII,
caso
del juez Peck, pág. 9 y sig.
(3)
Cons i ución, a . 3.°, sec.
1,a
1
JUAN W. BURGESS

369
de un p incipio do aciones an al as que pe mi iesen
descon a ese aumen o de gas os. Se ía cosa incon e-
nien e in oduci una enmienda cons i ucional cada ez
que esa necesidad uese mani ies a, y, después de odo,
no es segu o que el Es ado uese más gene oso en es e
pun o que el Pode legisla i os La única mane a p ác-
ica de cu a es e de ec o común a los Es ados demo-
c á icos, es la mayo ilus ación de los legislado es.
III . -FACULTADES DEL PODER JUDICIAL
La ju isdicción de los T ibunales de los Es ados Uni-
dos se de e mina de dos modos: po un lado, según el
ca ác e de la ma e ia en li igio; po o o, según el ca-
ác e de las pa es.
1.
En la p ime a es e a se ex iende a odos los ca-
sos de jus icia o de equidad p e is os en la Cons i u-
ción, en las leyes y en los a ados de los Es ados Uni-
dos, y a odos los del Almi an azgo y de la ju isdicción
ma í ima (1).
2.
En la segunda es e a se ex iende a odos los ca-
sos que a ec en a Embajado es, demás Minis os públi-
cos y Cónsules; a las con iendas en que sean pa e los
Es ados Unidos; a los que se susci en en e dos o más
Regiones, en e una Región y los ciudadanos de o a,
en e ciudadanos de di e sas Regiones, en e ciudada-
nos de la misma Región que eclamen concesiones de
ie as de Regiones dis in as, y en e una Región o ciu-
dadanos o súbdi os de Es ados ex anje os (2).
No me de end é a explica las azones que exis en
(i) Cons i ución, a .
3
.°, sec.
2.2
(2)
Ibídem.
TOMO II

24
370

CIENCIA POLÍTICA
pa a con e i ju isdicción en los casos ci ados a los T i-
bunales del Gobie no cen al. Son, en
e
sumen: el man-
enimien o de la sup emacía y uni o midad del De e -
cho de los Es ados Unidos; la de ensa de la
esp
onsabi-
lidad in e nacional de los Es ados Unidos y de su digni-
dad sobe ana; la p e ención de la disco dia en e las
Regiones, y el log o de decisiones impa ciales. Todas
ellas son azones impe iosas, y unas u o as end án
siemp e en apoyo de la ju isdicción que la Cons i ución
con ie e a los T ibunales de los Es ados Unidos.
En lo que oca a es e pun o, las dos cues iones de más
impo ancia pa a la Ciencia polí ica y el De echo cons-
i ucional compa ado son és as: si la Cons i ución con-
ie e al Pode judicial la acul ad de in e pone se en e
ella y el Pode legisla i o, e impone al segundo las in-
e p e aciones que dé a la Cons i ución el p ime o; y si
la Cons i ución, o más bien, el Es ado median e la Cons-
i ución, con ie e a los T ibunales de los Es ados Uni-
dos la acul ad de in e p e a lib emen e las leyes en
odas las es e as de su ju isdicción.
El T ibunal Sup emo ha dado espues a a es as cues-
iones. Ha a i mado el de echo del Pode judicial a in-
e pone se en e la Cons i ución
y
el Pode legisla i o,
y decla a nulo un ac o de és e cuando a en a a de e-
chos o p opiedades p i adas que ga an iza la Cons i u-
ción, según la in e p e a el Pode judicial (1). Pe o el
T ibunal no ei indica al pode cuando los ac os del
Cong eso no lesionan los de echos p i ados ni la p o-
piedad p i ada (2). No hay que deci que si le ei indi-
(I) Ci il Righ s Cases, 109 U. S. Repo s, 3.
(z) Lu he . Bo den, U. S. Repo s, 7 Howa d, 1; The
Che okee Na ion . Geo gia U. S. Repo s, 5 Pe e s, 1; Missis-
JUAN W. BURGESS

371
ca con a las in usiones del Pode legisla i o en ales
de echos y p opiedad,
a o io i
le eclama en e a los
ac os de las Regiones (1). El T ibunal mismo debe de-
cidi cuándo a ec a el caso p ima iamen e a los de e-
chos o a la p opiedad p i ada, y cuándo es p ima ia
men e una cues ión polí ica. El T ibunal unda su ac i-
ud en el p ecep o cons i ucional que con ie e ju isdic-
ción al Pode judicial sob e odos los casos p e is os en
la Cons i ución.
La in e p e ación judicial de es a úl ima es, pues, la
de ini i a; pe o debe da se bajo la o ma de un caso, y,
po consiguien e, sólo puede da se en aquellas cues io,
nes que o man asun o p opio de un caso. Aho a bien;
un caso es un p oceso, y un p oceso no puede en abla -
se sino cuando se halla en juego di ec amen e una ela-
ción p i ada.
La consecuencia que debe deduci la Ciencia polí ica
de es e c i e io sos enido po el mismo T ibunal, es que
la decisión del T ibunal no a ec a ealmen e más que
al caso de e minado, y que en el Pode ejecu i o, sin
iola la Cons i ución, puede segui exigiendo el cum-
plimien o de aquella ley en odos los casos en que nc,
se haya eclamado
y
ob enido con a ella el ampa o de
los T ibunales. Con odo, el espe o que inspi an en
los Es ados Unidos las decisiones judiciales ha dado
a cada sen encia pa icula del T ibunal Sup emo la
ue za de una egla gene al; y ha e igido en no ma
de nues o de echo Cons i ucional consue udina io el
que el Pode ejecu i o se abs enga de segui imponien-
sipi . Johnson, U. S. Repo s, 4 Wallace,
475;
Geo gia .
S an on, U. S. Repo s, 6 Wallace, 5o.
(1) Cohens . Vi ginia, U. S. Repo s, 6 Whea on, 264;
Vi ginia Caupon Cases, 114 U. S. Repo s, 269.

372

CIENCIA POLÍTICA
do una ley decla ada incons i ucional en cualquie
caso.
Respec o a si el Pode judicial de los Es ados Uni-
dos posee, en el eje cicio de su ju isdicción, el de echo
de in e p e a lib emen e las leyes, el T ibunal Sup e-
mo ha dado la siguien e espues a . A i ma ese de echo
en odos los casos en que la ju isdicción es de e mina-
da po el ca ác e de la ma e ia li igiosa;
,
pe o cuando
la ju isdicción se basa sólo en el ca ác e de las pa es,
sien a el p incipio de que los T ibunales de los Es ados
Unidos, al in e p e a las leyes locales que se aplican
al caso, deben segui la in e p e ación que les dé el
T ibunal supe io de la Región. Se aboga en apoyo de
es a doc ina que oda ley pu amen e egional es in e -
p e ada úl imamen e po los T ibunales egionales, y
que el
common law
es de echo pu amen e egional (1);
es deci , que los Es ados Unidos no ienen un De echo
común. El mismo T ibunal no ha podido se iel a es a
doc ina en la p ác ica. En muchos casos en que la ju-
isdicción de los T ibunales de los Es ados Unidos se
basaba en e amen e en el ca ác e de las pa es (2), ha
dic ado sen encia en oposición con las de los T ibuna-
les supe io es de las Regiones in e esadas. Tal acción
no puede explica se azonablemen e sino admi iendo
que los Es ados Unidos ienen un De echo consue udi-
na io común; que los T ibunales de los Es ados Unidos
dis u an de an a independencia pa a in e p e a ese
De echo como pa a in e p e a la Cons i ución, las le-
(1)
Whea on
.
Pe e s, U. S. Repo s, 8 Pe e s, 591.
(2)
Mun oe Smi h,
S a e S a u e and Common Lazo, <Poli i-
cal
Science Qua e ly», III, núm. i.—Meigs,
Fede al Doc-
ine oí gene al p incipies oí Yu isp ua'ena ,
«Cen al Law
Jou nal), ol. 29, núm. 24.
JUAN W. BURGESS

373
yes esc i as y los a ados de los Es ados Unidos; y que
en muchos casos donde la ju isdicción de esos T ibu-
nales sólo se basa apa en emen e en el ca ác e de las
pa es, la cues ión que se en ila pe enece a al De-
echo.
IV.
—
DISTRIBUCIÓN DE LAS FACULTADES JUDICIALES
1. Según la Cons i ución, el T ibunal Sup emo sólo
conoce á en p ime a ins ancia de los casos que a ec en
a Embajado es, o os diplomá icos y cónsules, y de
aquellos en que sea pa e un "Es ado„ (1). La ase "que
a ec en a Embajado es,., e c., comp ende, c eo, según el
T ibunal, odos los casos en que el Embajado , e c., sea
pa e en el li igio o se halle di ec amen e a ec ado po
la sen encia (2). La palab a "Es ado„ signi ica aquí e i-
den emen e una de las Regiones de la Unión. La Cons-
i ución, pues, no con ie e al T ibunal Sup emo 'ju is-
diccion en p ime a ins ancia cuando es pa e un Es a -
do ex anje o o simplemen e un ex anje o. El T ibunal
ha adop ado el p incipio de que su ju isdicción en p i-
me a ins ancia no puede ex ende se po una ley del
Cong eso (3).
La Cons i ución no con ie e al T ibunal Sup emo ex-
clusi amen e la acul ad de en ende en p ime a ins-
ancia en esos casos. Fal a, pues, que el Cong eso
de e mine si pueden en ende ambién o o u o os
(
1) Cons ., a .
3.°, sec. 2.
a
, § 2.
(2)
Uni ed S a es
.
O ega, U. S. Repo s, I Whea on,
467.—S o y,
Commen a ies on Me Cons i u ion o Me Uni ed
S a es,
. II, pág.
4
48 .
(3)
Ma bu y
.
Madison,
U. S. Repo s, I C anch, 137.—
Ex
pa e Ye ge , U. S. Repo s, 8 Wallace, 85.
374

CIENCIA POLÍTICA
ibunales, y, si es así, bajo qué o mas y
l
imi acio-
nes (1).
2. De odos los demás casos a que se ex iende la ju-
isdicción de los T ibunales de los Es ados Unidos co-
noce á el Sup emo en g ado de apelación, según el
p ecep o cons i ucional (2). Es a ju isdicción se ex ien-
de ambién a odos los casos en que hubiese podido en-
ende en p ime a ins ancia, pe o que se inicien de he-
cho en o o T ibunal (3). Se ex iende ambién cons i u-
cionalmen e an o al de echo como al hecho (4).
V.
—
LIMITACIONES CONSTITUCIONALES DE LA ACCIÓN
JUDICIAL
1. Ya he a ado de la mayo ía de es as limi aciones
al habla de las inmunidades del indi iduo en e al
Gobie no gene al. La Cons i ución, como hemos is o,
exige que los T ibunales no dec e en pesquisas sin mo-
i a las y especi icadas, que no pe sigan po un c i-
men a que aya aneja una pena in aman e sino median-
e denuncia de un g an Ju ado, que concedan el
habeas
co pus,
a menos de halla se legalmen e suspendido,
que no juzguen a ningún delincuen e sin el concu so del
Ju ado, que el juicio sea público, que no obliguen al
a cusado a decla a con a sí, que le den medios de ob-
ene es imonios en su a o , que no le some an más
de una ez po el mismo deli o a un p oceso que le ex-
p onga a pe de la ida o un miemb o, que hagan sabe
(i) Bü s
y
.
P es on II I, U. S. Repo s, 252.—Ames y.
Kansas, 1 i i U. S. Repo s, 449.
(2)
Cons i ución, a . 3.°, sec.
2.
a
, § 2.
(3)
Cooley,
P incipies o Cons i u ional Law,
pág. 113.
(4)
Cons i ución, a . 3.
0
, sec.
2.
a
, § 2.
JUAN W. BURGESS

375
al acusado la na u aleza y la causa de la acusación, que
le ga an ice la asis encia de abogado de enso , que no
le exijan ianza ni mul as excesi as, ni le impongan
cas igos c ueles ni insóli os, que las causas some idas
al juicio po ju ados no se ean en apelación sin el con-
cu so del Ju ado, e c. Sob e es os pun os emi o al lec-
o al luga ci ado, sin más que ad e i que lo que es
inmunidad pa a el indi iduo es limi ación pa a el Go-
bie no.
2. Pe o, en e las limi aciones impues as a la acción
de los T ibunales de los Es ados Unidos, hay dos que
no se examina on al a a de las inmunidades indi i-
duales, y que deben explica se aquí, po consiguien e.
La p ime a es la limi ación especial con enida en la
enmienda XI, que p ohibe a los T ibunales de los Es a-
dos Unidos en ende en asun os incoados o seguidos
con a una Región po un ciudadano de o a o po ciu-
dadanos o súbdi os de Es ados ex anje os.
Es p incipio gene al de la ciencia polí ica que un so-
be ano no puede se pe seguido en jus icia po un súb-
di o, si no es con su p opio consen imien o. Tal es la
azón po la cual no puede p ocede se con a los Es a-
dos Unidos, Ese p incipio no p o ege ía a una Región
con a un p oceso a ins ancia de un indi iduo, pues o
que la Región es sobe ana . Pa a que exis iese, pues, la
limi ación p esen e, e a menes e que la impusie a el
sobe ano median e la Cons i ución.
Pe o los é minos en que la Cons i ución la o mula
indican que el p ecep o debe mi a se como una acla a-
ción más que como una limi ación añadida. Pa ecen de-
ci que, según el p incipio gene al, no puede p ocede se
an e los T ibunales con a una Región, o, lo que es lo
mismo, que la Región es sobe ana. La limi ación no
382

CIENCIA POLÍTICA
de acusación, y el acusado no e a un
un
ciona io, sino
un miemb o del Senado mismo. Po dos
azones, pues
no puede acep a se ese caso como un
p
eceden e, a sa
be : po que no siendo un unciona io la pe sona a es-
ada, puede deci se que se la puso bajo cus odia en i -
ud de las acul ades que iene el Senado espec o de
sus miemb os, más bien que en i ud de sus acul ades
como T ibunal; y po que a la sazón se seguía la p ác-
ica inglesa, sin ene p esen e la di e encia que sepa -
a a ambos sis emas en cuan o al in y esul ado del
p oceso. La única pena au o izada po la Cons i ución
de los Es ados Unidos, lo mismo puede impone se es-
ando ausen e el acusado que es ando p esen e. Pa a
nada hace al a su a es o. En el sis ema inglés, com o
e emos más adelan e, no sucede lo mismo. Yo no c eo
que una ec a in e p e ación de la Cons i ución eco-
nozca al T ibunal la acul ad de a es a al acusado y
suspende le de sus unciones du an e el p oceso. No
pienso de modo alguno que enga al pode cuando el
acusado es el P esiden e.
4. En cuan o a las penas que puede impone es e
T ibunal, el lenguaje de la Cons i ución es cla o y p e
ciso. Dice que no pod án se más que "la des i ución y
la inhabili ación pa a odo ca go e ibuido, hono í ico
o de con ianza (es deci , pa a odo ca go) de los Es a-
dos Unidos„ (1). Añade que la sen encia de des i ución
segui á a la decla ación de culpabilidad (2). Lo único
que queda a disc eción del T ibunal es lo e e en e a la
inhabili ación del eo con ic o pa a eje ce en el po -
eni ca gos públicos de los Es ados Unidos. Puede o
(1)
Cons ., a . I.°,
sec. 3.
a
,
§ 7.
(2)
Ibiol
a ,
2,°, sec.
4,a
1é1
dF

JUAN W. BURGESS

•
383
no inhabili a le; pe o debe des i ui le del ca go que
desempeña a al decla á sele culpable .
Añade la Cons i ución que la sen encia de es e T i-
bunal no obs a pa a que la pe sona que la su e sea
juzgada po el mismo deli o an e los T ibunales o di-
na ios, de la mane a o dina ia y con las consecuencias
o dina ias (1). El juicio an e el Senado no expone a la
pé dida de la ida ni de ningún miemb o; po consi-
guien e, no eza con él el p ecep o cons i ucional que
p ohibe el segundo juicio de una pe sona po el mismo
deli o, cuando en el p ime o se sen enció después de
una acusación en egla.
-
5. La Cons i ución eda eje ce la p e oga i a p e -
sidencial de indul o a a o de una pe sona condenada
po es e T ibunal (2). No dice si el T ibunal puede e-
oca la sen encia en el caso de que la Cáma a de Re-
p esen an es pidiese un nue o juicio, ni si el Cong eso,
po una ley de amnis ía, puede le an a la inhabili a-
ción pa a desempeña ca gos en el po eni . Pe o, juz-
gando po analogía con lo que pueden hace los demás
T ibunales, y po azones de ciencia polí ica, c eo que
debe esponde se a i ma i amen e a las dos cues io-
nes. En es os p ocesos hay más exposición que en nin-
gunos o os de que in luyan, y acaso de una mane a
decisi a, p eocupaciones de pa ido. Algún emedio
con a injus icias mani ies as debe ese a se en el sis-
ema cons i ucional de odo Es ado. Pa a algunos hom-
b es, aun pa a los que necesi an de un empleo, el ho-
no es más que la ida , y las azones que se oponen
al indul o concedido po el P esiden e no ienen alo
a ándose del mismo T ibunal o del Cong eso.
(i) Cons ., a . I.°,
sec.
3.
a
,
§
7.
(2) Ibid., a . 2.°, sec.
2.
a
, § I.
CAPÍTULO II
Los T ibunales cons i ucionales de Ingla e a.
En el sis ema inglés no hay más que dos Cue pos
que puedan llama se T ibunales cons i ucionales, a sa-
be : la Cáma a de los Lo es y el Comi é judicial del
Consejo p i ado. Todos los demás dependen de la legis-
la u a o dina ia y, po consiguien e, no es obligado su
examen en una ob a que, en el dominio del De echo;
no mi a más que al De echo cons i ucional.
La no a po la cual puede dis ingui se, a mi juicio,
un T ibunal cons i ucional del que no alcanza esa ca e-
go ía, es que enga el pode de impedi su abolición po
una ley o dina ia. Con a eglo a es a base de dis in-
ción, la Cáma a de los Lo es, en cuan o T ibunal, es
un T ibunal cons i ucional. No puede adop a se ningu-
na simple ley que a ec e a sus acul ades judiciales sin
su p opio y lib e consen imien o. La Cáma a de los Co-
munes no puede obliga a la de los Lo es a consen i
una cosa con a su olun ad más que cuando ob a como
Es ado.
No es an pa en e que el Comi é judicial del Consejo
p i ado pueda de ende se a sí p opio con a el Pode
legisla i o. A no se que se mi e es e Cue po como el
T ibunal p opio de la Co ona, y se conceda a la Co o-
na el
e o
absolu o en de ensa de sus p e oga i as,
JUAN
W. BURGESS

385
end emos que nega a es e Cue po un ca ác e cons-
i ucional y econoce que un simple ac o legisla i o
puede modi ica o des ui su o ganización y acul a-
des. Sin emba go, me pa ece que debe conside á sele
como el T ibunal p opio de la Co ona, a pesa de que
una g an pa e de su ju isdicción ha sido con e ida po
leyes (1), de que su p ocedimien o, al menos en pa e
se halla egulado po leyes (2), y de que las acul ades
que posee, pe enecien es en su día a la o alidad del
Consejo p i ado, se le ans i ie on a él po ley (3). Las
acul ades de es e T ibunal no son, en subs ancia, sino
lo que es a del an iguo pode judicial de la Co ona.
Las modi icaciones impues as po las leyes no puede
deci se que des uyan del odo su ca ác e cons i ucio-
nal, pues o que han sido ap obadas lib emen e po la
Co ona. No obs an e, hay que concede que, en su si-
uación ac ual, se halla en la línea di iso ia en e las
ins i uciones cons i ucionales y las pu amen e legales.
T a a é de él b e emen e, sin emba go, como un T i-
bunal cons i ucional.
1.-EL COMITÉ JUDICIAL DEL CONSEJO PRIVADO
1. Los miemb os de es e T ibunal, en cuan o conse-
je os p i ados, son nomb ados po la Co ona. Pueden
se des i uidos po la Co ona, y, na u almen e, pueden
se acusados y juzgados po el Pa lamen o. Sal o en
caso de mue e, enuncia, des i ución o sen encia del
(1)
Es a u os, 25 En ique VIII, cap.
I.
°;
Ibid.,
Isabel, ca-
pí ulo
5;
Ibid., 7
y 8 Vic o ia, cap. 6g.
(2)
Es a u os,
3
y
4
Guille mo IV, cap. 41;
Ibid.,
6
y
7
Vic o ia, cap. 38;
Ibid.,
7
y 8
Vic o ia, cap. 6g.
(3)
Ibid.,
3
y
4
Guille mo IV, cap. 42.
TOMO II

25
386

CIENCIA POLÍTICA
Pa lamen o, desempeñan el ca go du an e la ida del
Mona ca que los nomb a y seis meses después de su
mue e (1).
Según las leyes 3 y 4 de Guille mo IV, cap. 41, y 34
y 35 de Vic o ia, cap. 91, el Comi é se compond á de
los conseje os que sean en cada ocasión Lo d P esiden-
e del Consejo y Lo d Cancille , de los que desempeñen
o hayan desempeñado al os ca gos judiciales, y de o os
dos conseje os designados especialmen e po la Co ona.
También pe enece án al Comi é dos de los conseje os
que hayan desempeñado al os ca gos judiciales en la
India o en las Colonias. Los cua o úl imos pe ciben e-
ibución. He aquí limi aciones impo an es del a bi-
io de la Co ona en el nomb amien o de los miemb os
de es e T ibunal. Su obje o, como e emos, es la iden-
i icación del pe sonal de es e Comi é con el que eje ce
en la Cáma a de los Lo es la ju isdicción de apelación.
Hay que añadi que o as leyes modi i can la compo-
sición del Comi é en cie as ci cuns ancias. Cuando el
T ibunal ha de en ehde en asun os some idos al Ac a
de Disciplina Eclesiás ica, son miemb os los Obispos y
A zobispos (2), y cuando ha de en ende en asun os so-
me idos al Ac a del Cul o público, esas mismas pe so-
nas ac úan como aseso es (3).
2. Es e T ibunal juzga p incipalmen e en apelación.
Se apela an e él con a las decisiones del T ibunal de
los A cos de Can o be y, de los T ibunales de Viceal-
mi an azgo, de la isla de Man, de las islas No mandas,
de la India y, en gene al, de las Colonias. Esa ju isdic-
(1)
Bowye ,
Cons i u ional Law o England,
págs. 125
y
s
i
guien es.—S a u es, 6 Anne,
c. 7.
(2)
Es a u os, 3 y 4 Vic o ia, c. 86.
(3)
'bici,
39
y 4o Vic o ia, C.
59.
JUAN W. BURGESS

387
ción de apelación se halla egulada casi o almen e po
leyes, y se ha de ecu i a ella bajo la o ma de una
pe ición a la Co ona "en Consejo„ (1).
Pe o en unos cuan os casos es e T ibunal ac úa en
p ime a ins ancia (2);
y
de los p incipios gene ales del
sis ema polí ico inglés debe deduci se que odas las
cues iones de o den judicial, no some idas po la ley
o cos umb e a la ju isdicción de o os T ibunales, o
de la Cáma a de los Lo es, es án some idas a la ju is-
dicción del Comi é judicial del Consejo p i ado. Es el
esiduo del pode gube namen al de la Co ona en la es-
e a de la adminis ación de jus icia.
H.-LA CÁMARA DE LOS LORES COMO TRIBUNAL
1. La ju isdicción de la Cáma a de los Lo es como
T ibunal se di ide en es amas gene ales, a sabe :
como al o T ibunal pa a el juicio de los Pa es, como
T ibunal gene al de acusación
(impeachmen )
y como
T ibunal supe io de apelación del Reino Unido.
Como T ibunal pa a el juicio de los Pa es, el Cue po
se compone de odos los Lo es del Pa lamen o (3).
Como T ibunal de acusación, se compone asimismo de
odos los Lo es del Pa lamen o (4). Como T ibunal su-
pe io de apelación, aunque se compone ambién de o-
dos los Lo es del Pa lamen o, no puede ecibi y deci-
di apelaciones sin que es én p esen es es indi iduos,
po lo menos, de las siguien es ca ego ías: el Lo d Can-
(1)
Bowye ,
Cons i u ional Law oy
e
England,
pág. 126
y si-
guien es.
(2)
Ibid.,
pág. 127.
(3)
Ibid.,
pág. 323.
(4)
Anson,
Law and Cus om o Me Cons i u ion,
pa e La,
pág. 306.

388

CIENCIA POLÍTICA
cille de la G an B e aña, los Lo es o dina ios de ape-
lación y aquellos Lo es del Pa lamen o que
d
esempe-
ñen o hayan desempeñado al as uncionen
j
udiciales (1).
Los indi iduos de es as ca ego ías se llaman Lo es de
apelación. Los Lo es o dina ios de apelación son dos, a
eces cua o, nomb ados po la Co ona, y conse an
sus pues os mien as obse an buena conduc a, aunque
cambie la pe sona que ocupa el ono. La Co ona debe
elegi los en e los indi iduos que hayan desempeñado
al as unciones judiciales du an e dos años po lo me-
nos, o hayan eje cido como abogados, du an e quince
años, en Ingla e a, Escocia o I landa. Si no son ya Lo-
es del Pa lamen o, como lo pueden se , se hacen ales
po i ud de su nomb amien o. Su dignidad y sus un-
ciones no se ansmi en a sus he ede os. Pe ciben suel-
dos de 6.000 lib as es e linás al año (2). Son excepcio-
nes de la cos umb e cons i ucional que hace he edi a-
ias odas las "pai ías„ c eadas po la Co ona, y de la
cos umb e que niega e ibución del Teso o Real a los
Lo es del Pa lamen o. El obje o de esa c eación de la
ley es e o za la ap i ud judicial de la Cáma a de los
Lo es, y de hecho la ju isdicción de apelación de esa
Cáma a la eje cen aho a el Lo d Cancille , los Lo es
o dina ios de apelación y los Lo es que desempeñan o
han desempeñado al os ca gos judiciales. Además, esos
Lo es o dina ios de apelación, si son miemb os del Con-
sejo p i ado, como es casi segu o, o man pa e del Co-
n i e judicial del Consejo (3). Es a misma ley dispone
que, cuando mue an o enuncien dos de los cua o jue
-
ces e ibuidos del Comi é judicial del Consejo p i ado,
( ) Es a u os, 39 y 40 Vic o ia,
cap. 5g.
(2)
Ibídem.
(3)
Ibidem.
e
l
e
de
JUAN W. BURGESS

389
la Co ona puede nomb a un e ce o, y que, cuando
mue an o enuncien los o os dos, la Co ona puede
nomb a un cua o, y que los dos nue os end án
los
mismos de echos, sueldos, pensiones y posición que los
dos p ime amen e c eados (1).
Reco dando aho a la composición del Comi é judi -
cial del Consejo p i ado, se e á que, cuando ac úan
los cua o Lo es de apelación, ese Comi é se compone
en subs ancia de aquellos miemb os de la Cáma a de
l
os Lo es que eje cen la ju isdicción de apelación de
es e Cue po. En uno y o o igu an el Lo d Cancille ,
los jueces de los T ibunales supe io es y los Lo es o -
dina ios de apelación. En onces es un hecho la uni ica-
ción comple a del g ado supe io de apelación pa a odo
el Impe io.
2. Cuando la Cáma a de los Lo es unciona como
al o T ibunal pa a el juicio de los Pa es, no la p eside
el Lo d Cancille , sino un G and Senescal, nomb ado
p o hac
Las
unciones espec i as de es e úl imo
y de los Lo es no son la de juez y ju ado. El G an Se-
nescal es sólo un p esiden e
p o empo e, y
los Lo es
son los jueces de de echo y de hecho. Los jueces de los
T ibunales supe io es asis en al juicio y aseso an a los
Lo es en cues iones de De echo. El G an Senescal ase-
so a ambién a los Lo es en cues iones de De echo, y
hace el esumen. Cuando se o a sob e la cues ión de
culpabilidad o no culpabilidad, deben e i a se los Lo-
es espi i uales. Sólo los Lo es empo ales pueden o-
a sob e ese pun o . (Los Lo es espi i uales son Lo es
del Pa lamen o, pe o no Pa es . No pueden se juzga-
dos an e ese T ibunal, y no oman pa e en sus decisio-
(i) Es a u os, 39 y 4o Vic o ia, cap. 59, § 14.
390

CIENCIA POLÍTICA
nes). Los Lo es esponden indi idualmen e, po su ho-
no , a la p egun a p opues a po el G an
Se
nescal, de
si es o no culpable el acusado. La condena debe o a -
se po mayo ía, omando pa e en la o ación doce Lo-
es, po lo menos (1).
La ju isdicción de es e T ibunal sólo se ex iende a
la
aición y a la elonía de los Pa es ( a ones o hem-
b as) y al encub imien o, po pa e de los mismos, de
esos c ímenes. Esa ju isdicción no pe enece exclusi-
amen e a la Cáma a de los Lo es. Cuando no es á
e-
unido
el Pa lamen o, los Pa es acusados de cualquie a
de esos c ímenes pueden se juzgados po el T ibunal
del G an Senescal (2).
En
es e T ibunal el G an Senes-
cal es juez y decide las cues iones de De echo (3); pe o
el Ju ado debe compone se de Lo es del Pa lamen o,
y
cuando la acusación es de aición o encub imien o de
aición, o ma el Ju ado la Cáma a en e a, con la sola
excepción de los Lo es espi i uales (4). En ese caso el
T ibunal del G an Senescal es i ualmen e la Cáma a
de los Lo es.
Se p ocede an e es e T ibunal con a los Pa es ( a-
ones o hemb as) en i ud de acusación o mulada po
un g an Ju ado de p opie a ios an e el Banco de la Rei-
na o los
Assises, y
emi ida a la Cáma a de los Lo es
en i ud de un manda o de la misma a ocando a sí el
asun o
(w i o ce io a i)
(5) .
(I) Blacks one,
Commen a ies upon
he Laws o England,
lib.
IV, págs. 261 y sig., edic. Sha swood.—Bowye ,
Cons i-
u ional Laws o
England,
págs. 323 y sig.
(2)
Ibidem.
(3)
Ibídem.
(4)
Ibídem.
(5)
Bowye ,
Cons i u ional Laws o England,
pág. 32 ,
no a 3.
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
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JUAN W. BURGESS

391
11‘
3. Cuando la Cáma a de los Lo es ac úa como T i-
b bunal de acusación
(impeachmen ),
la p eside el G an
Senescal, si el acusado es un Pa ( a ón o hemb a),
y
el Lo d Cancille o el
Speake
de la Cáma a de los Lo-
es, si el acusado es un miemb o de la Cáma a de los
Comunes. Pe o ninguno de ellos desempeña uncio-
nes de juez en e a los Lo es como ju ado. Los Lo es
deciden las cues iones de de echo y de hecho. Cuan-
do se p opone a los Lo es la p egun a de si es o no
culpable el acusado, deben e i a se los Lo es espi i-
uales, si se a a de un caso de pena capi al. Sin e n-
ba go, los Lo es espi i uales, como odas las demás
pe sonas, pueden se acusadas an e la Cáma a de los
Lo es po cualquie deli o, y los a adis as no dicen
esuel amen e si deben e i a se cuando es acusado
uno de los suyos, ni po qué deben e i a se en ningún
caso.
En odos los casos se p ocede a la acusación po
acue do de la Cáma a de los Comunes. Después de
ap obada la p oposición de acusación, una comisión de
la Cáma a, nomb ada al e ec o, edac a la acusación
y
en ía copias de la misma a la Cáma a de los Lo es y
al acusado . An e la Cáma a de los Lo es se siguen las
o mas usuales del p ocedimien o c iminal. Los Lo es
esponden indi idualmen e, po su hono , a la p egun-
a sob e culpabilidad o inculpabilidad que les p opo-
nen el G an Senescal, el Lo d Cancille o el
Speake ,
según los casos, y po una simple mayo ía deciden.
Pe o no eo a i mado ca egó icamen e en ninguna pa -
e si la mayo ía ha de se la del núme o o al de los Lo-
es del Pa lamen o o sólo la del
quo um
o dina io. De-
cla ada la culpabilidad del acusado, se le lle a an e la
ba a de la Cáma a de los Lo es, y si el Speake de los
398

CIENCIA POLÍTICA
y elaciones según la ley undamen al (1). Cuando se
a a de las es ciudades lib es, esos con lic os pueden
su gi en e los Senados y los Consejos municipales.
Una dispu a sob e la ansmisión de la je a u a e
j
ecu i-
a en las Regiones o ganizadas moná quicamen e no
en a en es a clase de con lic os. El Consejo Fede al es,
sin duda, según la Cons i ución del Impe io, el ó gano
que debe decidi ales cues iones; pe o ese pode no se
le con ie e la cláusula que se examina aquí. El Consejo
debe examina los pode es de sus p opios miemb os, y
decidi si la pe sona que p e ende ep esen a a una
Región ha sido nomb ada po el P íncipe legí imo, o
po el Senado legí imo, si se a a de una ciudad (2).
Pe o yo no incluyo es a acul ad en e las judiciales, en
el sen ido que iene el é mino en es e capí ulo.
Se no a á aquí nue amen e que el Consejo no puede
in e eni más que a ins ancia de una de las pa es. No
puede asumi ju isdicción po p opia inicia i a .
Se no a á ambién que, cuando se a a de con lic os
cons i ucionales den o de las Regiones, el Consejo no
iene nunca la acul ad de decidi . En p ime é mino,
puede a a de concilia a ambas pa es,
y,
si acasa
su mediación, debe emi i el asun o al Pode legisla i o
impe ial, y es e úl imo ha de esol e el con lic o po
una ley. Tal p ocedimien o e ige al Pode legisla i o
impe ial en T ibunal de úl ima ins ancia pa a decidi
los con lic os cons i ucionales que se susci en en las Re-
giones, cuando sus leyes undamen ales no hayan c ea-
do ó ganos pa a esol e los (3). El hecho de que la de-
(1)
Schulze,
Leh buch des deu schen S aa s ech s,
lib. II, pá-
gina 61.
(2)
Ibid pág.
62.
(3)
Ib d.,
págs. 6z y sig.

JUAN
W. BURGESS

399
cisión se p onuncie en o ma de ley no al e a su ca ác-
e : se da po supues o que el Pode legisla i o ha de
decidi la cues ión con a eglo a De echo y jus icia , sin
deja se in lui po conside aciones de pa ido.
Teniendo en cuen a es a exigencia, me inclino a a i -
ma que el Pode legisla i o del Impe io es un T ibu-
nal o ganizado muy des a o ablemen e pa a la solu-
ción de ales cues iones. En casos semejan es lo p oba-
ble es que el Consejo Fede al simpa ice con el Pode
ejecu i o de la Región, y la Die a con el legisla i o; de
modo que el Pode legisla i o del Impe io no log a ía
llega a decisión ninguna. La consecuencia de al es a-
do de cosas se ía p obablemen e el con lic o c ónico en
la Región.
3. La Cons i ución acul a al Consejo Fede al pa a
in e eni ce ca del Gobie no de una Región donde no
se haga o se dila e indebidamen e hace jus icia a una
pe sona, y pa a compele , si es necesa io, a una Región
a hace lo que p oceda en De echo (1). Mas, pa a deci-
di si ha habido denegación o dilación de la jus icia de-
bida, el Consejo debe a ene se a las leyes de la Región
de que se a e (2). Debe limi a se además al examen
de aquellos casos en que no cabe ecu so po las ías
legales (3).
Deducimos de aquí que el Consejo es á au o izado
pa a la inspección gene al de la adminis ación de jus-
icia en las a ias Regiones, y que, cuando una pe sona
ecu e a él en queja, el Consejo, después de in e pone
su mediacion amis osa ce ca del Gobie no egional,
puede obliga po la ue za a la Región a da al que e-
(1)
Cons i ución
impe ial, a .
77.
(2)
Ibídem.
(3)
Ibi dem.
400
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CIENCIA POLÍTICA
lian e la sa is acción que es ime p opia del caso con
a eglo a las leyes de la misma (1).
4. La Cons i ución acul a al Consejo Fede al pa a
decidi cuándo deja de cumpli una Región sus debe es
cons i ucionales con espec o al Impe io (2). En e esos
debe es hay que inclui , na u almen e, el de obedece
los eque imien os del Consejo Fede al en los casos an-
es mencionados. El Consejo asumi á ju isdicción en
es a ma e ia po p opia inicia i a, y si la Región se e-
sis e, puede aco da que se ecu a a la coacción. La
Cons i ución exige en onces que el Empe ado ejecu e
el acue do (3).
(i) Schulze,
Leh buch des deu schen S aa s ech s,
lib. II,
pág. 64.
(2) Cons i ución impe ial, a . 1g.
...
(3) /bid.—Laband,
Das S aa s ech des deu schen Reiches,
.
I, págs. 247
y sig.
CAPITULO IV
O ganización y acul ades del Pode Judicial
en la Cons i ución ancesa.
Examinando la Cons i ución ancesa, no se encon-
a á disposición ninguna ela i a a la es e a judicial
del Gobie no. Las ins i uciones ancesas de es e o den
son, pues, pu amen e legales. En al concep o, no ie-
nen cabida en es a ob a, que aspi a a expone , y no a
disimula , las lagunas del De echo cons i ucional de
los a ios Es ados.
Pe o hay una excepción a lo dicho. La Cons i ución
hace del Senado un T ibunal pa a ines que especi ica.
Dice así: "El Senado puede cons i ui se en T ibunal
pa a juzga , ya al P esiden e de la República, ya a los
Minis os, y pa a conoce de los a en ados come idos
con a la segu idad del Es ado„ (1). Como se e inme-
dia amen e, al a a e igua : en i ud de qué puede
cons i ui se en T ibunal el Senado; quiénes son los acu-
sado es legales de las pe sonas lle adas an e él,
y
si es
ilimi ada la ju isdicción que se le asigna.
O os a ículos de la ;;Cons i ución esuel en has a
cie o pun o es as cues iones.
1. Dice una cláusula que el Senado puede cons i-
(1)
Ley
cons i ucional
de
24 de Feb e o de 1875, a . g.°
TOMO II
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26
602
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CIENCIA POLÍTICA
ui se en T ibunal pa a juzga a cualquie
p
e sona acu-
sada de un a en ado con a la segu idad del Es ado, en
i ud de un dec e o del P esiden e, aco dado en Con-
sejo de Minis os (1). Pe o no se a i ma que la cons i-
ución del Senado en T ibunal se e i ica á sólo de esa
mane a. De se así, su gi ía una g an di icul ad cuan-
do el acusado uese el P esiden e o algún Minis o. No
end ían más que pe manece pasi os él o su Gabine e,
pa a que uese inú il, con espec o a ellos, la acul ad
cons i ucional del Senado.
M. Eugenio Pie e, je e del Gabine e del P esiden e
de la Cáma a de Dipu ados, en una no a al a . 9.° de la
ley cons i ucional de 24 de Feb e o de 1875, a ibuye al
Senado la acul ad de
cons i ui se po sí mismo
en T i-
bunal. C eo que la Cons i ución, ec amen e in e p e-
ada, concede ía esa acul ad al Senado, po lo menos
cuando el acusado es el P esiden e o un Minis o. Pe o
la Cons i ución debe ía se más ca egó ica sob e es e
pun o. La al a de una disposición explíci a en Ma e ia
an impo an e pe mi e que el P esiden e pueda ecla-
ma , como una p e oga i a, la acul ad de dispe sa
el Senado po la ue za, a se p eciso, siemp e que se
cons i uyese en. T ibunal de jus icia, sin un dec e o
suyo au o izándole al e ec o.
2. La Cons i ución decla a que el P esiden e puede
se acusado an e es e T ibunal po la Cáma a de Di-
pu ados, y sólo po ella, y que los Minis os pueden se
acusados po ese mismo Cue po.
Deduzco de aquí que cualquie o a pe sona puede
se acusada, ya po la Cáma a de Dipu ados, ya po la
"Chamb e des mises en accusa ion„ del T ibunal de
(i) Ley cons i ucional de 16 de Julio de 1875, a . 12, §
3•
JUAN W.
BURGES
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6 03
Apelación, y que los mismos Minis os pueden se acu-
sados po es e úl imo Cue po. O o pá a o del mismo
a ículo con i ma es a
i
n e p e ación. Dice que, si la
ins ucción de es os suma ios hubiese dado p incipio
de la mane a o dina ia, el dec e o de con oca o ia del
Senado puede publica se en cualquie momen o an es
de que la "(;hamb e des mises en accusa ion„ dic e el
au o de emisión a la "Cou d'Assises„ (1). Los a a-
dis as no se exp esan ca egó icamen e ace ca del pa -
icula , y yo doy mi opinión como una simple conje-
u a.
3. La Cons i ución limi a la ju isdicción de es e T i-
bunal: cuando se a a del P esiden e, al caso de al a
aición (2); cuando se a a de los Minis os, a los de-
li os come idos en el eje cicio de sus unciones (3), y
cuando se a a de cualquie pe sona, excep o el P esi-
den e, a los a aques con a la segu idad del Es ado (4).
El
concep o del deli o en gene al y el de la aición
en pa icula , se hallan de e minados has a cie o pun-
o en el De echo posi i o ancés, aunque no en la
Cons i ución. El Senado debe ía a ene se p obablemen-
e al sen ido legal de esos é minos; pe o en la in e -
p e ación de la ase "a en a s com nis con e la sú e é
de l'É a „ iene un ancho campo sin lími es p ecisos.
Puede conside a se comó un a en ado de esa índole
una agi ación paci ica pa a consegui , po ía de en-
mienda cons i ucional, un cambio en la o ma de Go-
bie no.
P obablemen e
lo ha ía, y aun puede deci se
que
le ha hecho, No es el juez más a p opósi o pa a el
(1)
Ley cons i ucional de 16 de Julio de 1875, a . 12, § 4.
(2)
Ibid.
de 25 de Feb e o de 1875, a . 6.°, § 2.
(3)
Ibid.
de 16 de Julio
de 1875,
a . 12, § 2.
(4)
Ibid.,
a . 12
3
§ 3.

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