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Dimensión empresarial, encadenamientos productivos y calidad del tejido empresarial. Un análisis de la industria en Andalucía

Romero Luna, Isidoro; Santos Cumplido, Francisco Javier

Abstract

En este trabajo se contrasta la influencia del tamaño empresarial sobre la intensidad de los encadenamientos productivos regionales a partir de datos procedentes de la encuesta realizada por el Instituto de Estadística de Andalucía entre los establecimientos industriales andaluces para la estimación de las tablas input-output regionales. Así mismo, se propone una tipología empresarial basada en la estructura espacial de los encadenamientos que permite identificar diversos modelos empresariales con diferente repercusión sobre el desarrollo endógeno del territorio. Finalmente, se aplica dicha tipología a los establecimientos industriales en Andalucía, obteniendo así una aproximación a la calidad del tejido empresarial andaluz.

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II. Notas Dimensión empresarial, encadenamientos productivos y calidad del tejido empresarial. Un análisis de la industria en Andalucía * Isidoro Romero Luna Francisco Javier Santos Cumplido Universidad de Sevilla Recibido, Enero de 2005; Versión final aceptada, Julio de 2005. PalabRas claVE: Encadenamientos hacia atrás y hacia adelante; Input-output; Dimensión empresarial; PYMEs; Gran empresa. KEYwoRDs: Forward and backward linkages; Input-output; Firm size; sME; large enterprises. clasificación JEl: l25, D57, R15 REsUMEN En este trabajo se contrasta la influencia del tamaño empresarial sobre la intensidad de los encadenamientos productivos regionales a partir de datos procedentes de la encuesta realizada por el Instituto de Estadística de andalucía entre los establecimientos industriales andaluces para la estimación de las tablas input-output regionales. así mismo, se propone una tipología empresarial basada en la estructura espacial de los encadenamientos que permite identificar diversos modelos empresariales con diferente repercusión sobre el desarrollo endógeno del territorio. Finalmente, se aplica dicha tipología a los establecimientos industriales en andalucía, obteniendo así una aproximación a la calidad del tejido empresarial andaluz. absTRacT In this paper, we test the influence of firm size on the intensity of regional productive linkages. The study is based in data from the survey made by the statistical Institute of andalusia in order to estimate the regional input-output table. Furthermore, we propose an entrepreneurial typology based in the spatial structure of firm’s productive linkages. This classification makes possible to identify several entrepreneurial patterns with different impacts on endogenous development of a territory. Finally, we apply this typology to industrial plants in andalusia, so that we can approach to the quality of the andalusian entrepreneurial tissue. * los autores agradecen a los dos evaluadores anónimos sus comentarios, que han contribuido a mejorar la versión inicial de este trabajo. REVIsTa DE EsTUDIos REGIoNalEs Nº 76, I.s.s.N.: 0213-7585 (2006), PP. 107-134 108 IsIDoRo RoMERo lUNa / FRaNcIsco JaVIER saNTos cUMPlIDo REVIsTa DE EsTUDIos REGIoNalEs Nº 76, I.s.s.N.: 0213-7585 (2006), PP. 107-134 1. INTRoDUccIÓN los encadenamientos productivos entre empresas y sectores en un ámbito espacial determinado representan una fuente de externalidades estáticas y dinámicas que impulsan el crecimiento económico (Marshall, 1890; Hirschman, 1958). Por lo tanto, al analizar la estructura productiva de una economía regional, resulta interesante identificar patrones diversos de comportamiento económico de las organizaciones empresariales en función de sus pautas de articulación productiva. a este respecto, frecuentemente se asume la hipótesis de que la PYME, en comparación con la gran empresa, presenta un mayor grado de integración en el territorio y mantiene encadenamientos productivos más intensos con proveedores y clientes locales o regionales (Garofoli, 1994; Florio, 1996). sin embargo, no resulta infrecuente la presencia de PYMEs dinámicas que operan con proveedores externos y destinan su producción a la exportación, como respuesta a la ausencia de proveedores regionales eficientes y a la limitación que supone el tamaño del mercado local para el crecimiento empresarial. Por otra parte, se considera comúnmente que la gran empresa presenta encadenamientos productivos más intensos con unidades productivas de otras áreas, llegando, en casos extremos, a ajustarse al modelo de “enclave industrial”. Este tipo de empresa genera un impacto limitado a medio y largo plazo en el crecimiento económico de las áreas de acogida e incluso podría distorsionar la asignación de recursos en el entorno local o regional donde opera (Delgado, 1981; aurioles, 1989; barrow y Hall, 1995). sin embargo, los cambios en la organización de la gran empresa en algunos sectores a lo largo de las últimas décadas han supuesto el retroceso de las estrategias de carácter funcional, según las cuales el territorio era considerado simplemente el soporte físico de la actividad empresarial, en favor de estrategias territoriales, conforme a las cuales la gran empresa procura la integración de sus plantas en los entornos locales o regionales en los que se localizan (Piore y sabel, 1984; barrow y Hall 1995; Vázquez et al., 1997; Vázquez, 2002). En este trabajo, se persiguen dos grandes objetivos. Desde una perspectiva teórica, tras abordar una revisión de la literatura sobre el impacto de la articulación productiva en el crecimiento económico, se propone una tipología de empresas basada en la estructura espacial de los encadenamientos productivos, como herramienta aplicable en la caracterización del tejido empresarial de un ámbito espacial determinado, que aquí se identificará específicamente con una economía regional. Desde una perspectiva empírica, se contrastará, en primer lugar, la existencia de una relación significativa entre la dimensión empresarial y la importancia de los encadenamientos regionales en andalucía a partir de datos procedentes de la encuesta utilizada para la estimación de las tablas input-output regionales y, en 109 DIMENsIÓN EMPREsaRIal, ENcaDENaMIENTos PRoDUcTIVos Y calIDaD DEl TEJIDo… REVIsTa DE EsTUDIos REGIoNalEs Nº 76, I.s.s.N.: 0213-7585 (2006), PP. 107-134 segundo lugar, empleando también los datos anteriormente señalados, se aplicará la tipología introducida en la parte teórica al análisis de los establecimientos industriales en andalucía, con el fin de aproximarnos a la calidad del tejido industrial andaluz, entendida ésta como la capacidad de la población empresarial en un ámbito espacial determinado de promover el desarrollo económico de la zona. 2. MoDElos EMPREsaRIalEs Y aRTIcUlacIÓN PRoDUcTIVa la noción de articulación productiva hace referencia a la existencia y a la intensidad de los encadenamientos productivos entre las unidades estructurales –empresas y sectores– que componen el sistema productivo de un territorio, entendiendo por encadenamiento las transacciones de inputs intermedios entre unidades productivas. El concepto de articulación productiva implica, por lo tanto, la observación de los encadenamientos productivos desde la perspectiva que proporcionan dos criterios de análisis complementarios: un criterio funcional y un criterio espacial. 2.1. Articulación productiva, externalidades y crecimiento económico Desde la perspectiva funcional, la empresa puede concebirse como una unidad organizativa que alberga un conjunto de funciones encadenadas a través de transacciones internalizadas. los encadenamientos entre empresas constituyen así una alternativa a la integración vertical dentro de la propia organización, de modo que los límites de la empresa frente al mercado, como dos mecanismos de asignación alternativos, delimitan la estructura de los encadenamientos empresariales. En función de la comparación entre los costes de las distintas funciones –visión tecnológica de stigler (1951)– o del balance existente entre los costes de transacción derivados del uso del mercado y los costes de coordinación y supervisión que se generan dentro de la empresa –visión transaccional de coase (1937) o williamson (1975)– las funciones, y, por lo tanto, las transacciones, se internalizan dentro de la organización o se externalizan para realizarse en el mercado. según el resultado que se derive de esta comparación entre costes se presentan dos modelos contrapuestos de organización de la producción: la gran empresa integrada verticalmente frente a la pequeña empresa. Dentro de la gran empresa integrada, se coordinan un amplio conjunto de funciones correspondientes a distintas fases de la cadena productiva a través de relaciones de tipo jerárquico basadas en la autoridad. Por el contrario, cuando la producción se organiza a través de PYMEs son menos las funciones internalizadas dentro de cada organización y, por consiguiente, el número de transacciones realizadas en el mercado se amplía. 110 IsIDoRo RoMERo lUNa / FRaNcIsco JaVIER saNTos cUMPlIDo REVIsTa DE EsTUDIos REGIoNalEs Nº 76, I.s.s.N.: 0213-7585 (2006), PP. 107-134 No obstante, entre la organización y el mercado puros se sitúan sistemas mixtos de asignación caracterizados por la existencia de relaciones estables de cooperación entre las empresas. En estos casos, la asignación de recursos realizada por el mercado y la realizada dentro de la empresa en virtud de decisiones jerárquicas coexisten con las relaciones de red como tercer mecanismo de asignación (Marshall, 1890; costa, 1992; Garofoli, 1992). Esta configuración productiva permite el aprovechamiento de las economías externas a la empresa pero internas a la red, posibilitando a las PYMEs vinculadas a través de relaciones estables “cliente-proveedor” competir con las grandes corporaciones que explotan las economías de escala internas a su organización. así mismo, los cambios en el contexto competitivo han impulsado la transformación de la gran empresa que ha buscado combinar las ventajas de la flexibilidad con los beneficios de las economías de escala en las funciones en que éstas resultan estratégicas (Harrison, 1994, whitford, 2001). De este modo, la gran corporación ha descentralizado actividades de su ciclo productivo, externalizándolas en PYMEs que actúan como proveedores especializados. se ha conformado así un nuevo modelo de gran empresa que ha recibido diversas denominaciones: “empresas solares” (Piore y sabel, 1984), “concentración descentralizada” (Harrison, 1994), “empresas ensanchadas o extendidas” (camisón, 2000) o “empresas en red” (crouch y Trigilia, 2001). En cualquier caso, la noción de articulación productiva supone la superposición de un criterio de análisis territorial sobre la observación de los encadenamientos funcionales. los encadenamientos entre empresas y sectores presentan diversos patrones de localización espacial que son consecuencia de las características del territorio (dotación y productividad de los factores de producción, economías externas, factores socio-culturales y político-institucionales, etc.) y de las propias características y decisiones de las empresas. a este respecto, diversos estudios empíricos coinciden en señalar que las PYMEs –aisladas o formando “clusters”– suelen estar integradas en el territorio y mantener fuertes vínculos con proveedores y clientes locales o regionales (Florio, 1996; Romero, 2003). Desde esta perspectiva, las PYMEs autóctonas contribuyen en mayor medida que las grandes empresas a la articulación interna de los sistemas productivos donde operan. En cualquier caso, el modelo de gran empresa puede también presentarse acompañado de un alto grado de integración en el territorio, cuando la organización mantiene encadenamientos hacia adelante y/o hacia atrás con otras empresas en un ámbito espacial determinado. De este modo, la integración funcional de los procesos en el seno de la gran empresa resulta compatible con la integración de ésta en el territorio. las ventajas de la articulación productiva recogidas comúnmente en la literatura se encuentran asociadas a la explotación de ciertas externalidades estáticas y dinámicas que se derivan de las vinculaciones entre unidades productivas instaladas en 111 DIMENsIÓN EMPREsaRIal, ENcaDENaMIENTos PRoDUcTIVos Y calIDaD DEl TEJIDo… REVIsTa DE EsTUDIos REGIoNalEs Nº 76, I.s.s.N.: 0213-7585 (2006), PP. 107-134 un territorio 1 . Estos efectos externos –economías de localización, efectos de empuje o de arrastre, etc.– ejercen una importante influencia en la localización de la actividad productiva en el espacio y en el crecimiento económico. Estas ideas, cuyo origen se encuentra en Marshall o Hirschman, han sido recuperadas en el marco teórico del denominado “modelo de desarrollo endógeno” (Vázquez, 2002), alternativa al modelo de desarrollo “desde arriba” o exógeno, que explica las posibilidades de crecimiento y desarrollo de un territorio como consecuencia de la movilización de los recursos autóctonos, la creación y la difusión de innovaciones en el sistema productivo, la organización flexible de la producción, la generación de economías de aglomeración y diversidad en las ciudades y del desarrollo institucional. Igualmente, estas ideas están presentes en el marco teórico de la “Nueva Geografía Económica”, al considerar la repercusión de los vínculos hacia adelante y hacia atrás (“forward and backward linkages”) en la localización espacial de la producción. De este modo, desde una nueva perspectiva, se introducen estos efectos en modelos formalizados, como factores condicionantes de la dinámica espacial de la actividad económica (Krugman, 1991; Fujita, Krugman y Venables, 1999). así mismo, en las últimas décadas la teoría del crecimiento endógeno ha resaltado los efectos de derrame tecnológico (“technological spillovers”)– como origen de rendimientos crecientes (Romer, 1986 y 1990). En los modelos de crecimiento endógeno las inversiones de las empresas –en capital físico, humano o en I+D– provocan una difusión de conocimientos que eleva el nivel tecnológico del conjunto del sistema. a este respecto, existe considerable evidencia empírica de la presencia de estos efectos externos en sistemas productivos diversificados –externalidades tipo Jacobs–, fruto de un fenómeno de fertilización cruzada (Glaeser et al., 1992; Henderson, 1994). Por consiguiente, pese a que se trata de efectos externos que no estarían ligados directamente a un flujo de bienes, cabe esperar que las industrias que estén relacionadas en virtud de algún eslabonamiento productivo resulten un canal más frecuente para la manifestación de estos procesos. De este modo, las “matrices de flujos tecnológicos” utilizadas para cuantificar los efectos de derrame, en una de las alternativas metodológicas que se han desarrollado, se construyen a partir de las tablas input-output (Verspagen y De loo, 1999). 1. las externalidades estáticas explican las decisiones de localización de las empresas por el incentivo que les supone la reducción de costes o la elevación de productividad derivadas de la explotación del efecto externo. los efectos de una economía externa de carácter estático son simultáneos a la propia existencia de la externalidad y se agotan inmediatamente a su aprovechamiento. Por el contrario, las externalidades dinámicas actúan impulsando el crecimiento sostenido de la productividad de las actividades económicas (Glaeser, et al., 1992). Entre ellas las que han merecido más atención son los efectos de derrame tecnológico (“technological spillovers”). 112 IsIDoRo RoMERo lUNa / FRaNcIsco JaVIER saNTos cUMPlIDo REVIsTa DE EsTUDIos REGIoNalEs Nº 76, I.s.s.N.: 0213-7585 (2006), PP. 107-134 En definitiva, estas aportaciones coinciden en reflejar que una cierta articulación interna de los sistemas productivos favorece el crecimiento regional como resultado de la explotación de externalidades estáticas y dinámicas vinculadas al territorio y derivadas tanto de flujos reales de bienes o servicios intermedios entre unidades productivas como de flujos inmateriales de tecnología y conocimiento. 2.2. Una tipología de empresas El análisis de la articulación de los sistemas productivos a nivel microeconómico permite identificar patrones diversos de comportamiento económico de las organizaciones empresariales que conforman el tejido empresarial existente en un territorio, que se identificará en lo que sigue con el ámbito regional. En este sentido, puede construirse una tipología distinguiendo modelos empresariales diferenciados que asumen funciones específicas dentro de un sistema productivo e inciden de manera diversa sobre el crecimiento regional. De este modo, la composición del tejido empresarial de una región, contemplada a la luz de esta tipología, reflejará las fortalezas y debilidades de su sistema productivo y, en definitiva, la “calidad” de su tejido empresarial (Guzmán et al., 2000; Romero, 2003; santos, 2004). la tipología propuesta puede proyectarse sobre un sistema de ejes de coordenadas (Figura 1), tomando como dimensiones de análisis la localización predominante de los proveedores –en el eje de abcisas– y la orientación geográfica de las ventas –en el eje de ordenadas–. FIGURa 1 TIPOLOGÍA DE EMPRESAS SEGÚN SUS PAUTAS DE ARTICULACIÓN EN EL SISTEMA PRODUCTIVO REGIONAL 113 DIMENsIÓN EMPREsaRIal, ENcaDENaMIENTos PRoDUcTIVos Y calIDaD DEl TEJIDo… REVIsTa DE EsTUDIos REGIoNalEs Nº 76, I.s.s.N.: 0213-7585 (2006), PP. 107-134 a) la empresa “doméstica” es la unidad productiva cuya actividad, como consecuencia de las características de sus procesos de producción o de las estrategias empresariales adoptadas, se circunscribe a los límites de la geografía regional, tanto en lo que se refiere a sus mercados destino como a sus áreas de aprovisionamiento. Este tipo de comportamiento puede apreciarse tanto en PYMEs como en grandes empresas, pero es especialmente característico de las microempresas que se ajustarían mayoritariamente a este patrón de funcionamiento (Guzmán, 1994). las empresas domésticas carecen de proyección económica exterior, lo que menoscaba su capacidad para convertirse en motores impulsores del crecimiento económico regional. No obstante, asumen una función relevante en la articulación interna del sistema productivo, al mantener estrechas relaciones con proveedores y clientes regionales. b) la PYME “dependiente” es aquella PYME cuyos proveedores se sitúan principalmente fuera de la región y que destina su producción en su mayor parte al mercado regional. El comportamiento netamente importador de este tipo de PYME incrementa el grado de dependencia externa de la economía regional. consecuentemente, dada su reducida capacidad de arrastre de otras actividades y su impacto neto negativo sobre la balanza comercial regional, este modelo de PYME resulta, por lo general, poco interesante desde la perspectiva del desarrollo regional. a pesar de ello, su contribución puede ser ciertamente positiva en aquellas industrias donde actúan como proveedores regionales de otras actividades, integrándose hacia adelante en cadenas de producción parcialmente endógenas. c) la PYME “exportadora” es aquella PYME que realiza sus ventas fundamentalmente en mercados externos, pero mantiene sus principales proveedores en la región. su capacidad exportadora, reflejo de un alto nivel de competitividad, y su firme articulación hacia atrás en el sistema productivo regional dotan a este tipo de PYME de una capacidad de arrastre vinculada a su expansión exterior. Por todo ello, este modelo empresarial realiza una aportación muy positiva al desarrollo regional, especialmente en sectores orientados principalmente a la demanda final. d) la PYME “extravertida” es aquella PYME cuya actividad se proyecta hacia el exterior, tanto en lo que atañe al aprovisionamiento de los inputs intermedios que requiere, como a la búsqueda de mercado para sus productos. la PYME extravertida acredita una importante capacidad exportadora lo que amplía su potencial de crecimiento proyectado hacia mercados exteriores; sin embargo, muestra una débil integración en la economía regional, en tanto carece de vínculos importantes con otras empresas dentro su sistema productivo. Estas PYMEs incorporan un grado superior de integración 120 IsIDoRo RoMERo lUNa / FRaNcIsco JaVIER saNTos cUMPlIDo REVIsTa DE EsTUDIos REGIoNalEs Nº 76, I.s.s.N.: 0213-7585 (2006), PP. 107-134 explicar una proporción muy elevada de la varianza para ambas variables, como muestran los valores de la R cuadrado obtenidos. adicionalmente, se aplicaron los contrastes de scheffé y de Diferencia Más significativa (DMs) a fin de comprobar si el rechazo de la hipótesis nula se debía a que la media de un grupo resultaba significativamente diferente al resto, o bien a la existencia de diferencias entre varios o todos los grupos de población, constatándose la presencia de múltiples diferencias significativas para ambos ratios. cUaDRo 1 ANOVA DE LA RATIO DE APROVISIONAMIENTO REGIONAL Serie I Fuente Suma de cuadrados (3) GL Media cuadrática (4) F(5) Signific. Modelo corregido (1) 25620,532 31 826,469 14,164 ,000 Intercepción (2) 241026,036 1 241026,036 4130,839 ,000 Rama Productiva 20146,517 28 719,518 12,332 ,000 segmento de empleo 5474,015 3 1824,672 31,272 ,000 Error 4901,229 84 58,348 Total 271547,798 116 Total corregida 30521,761 115 R cuadrado = 0,839 (R cuadrado corregida = 0,780) Serie II Fuente Suma de cuadrados GL Media cuadrática F Signific. Modelo corregido 17133,360 18 951,853 16,750 ,000 Intercepción 148075,297 1 148075,297 2605,734 ,000 Rama Productiva 3558,397 4 889,599 15,655 ,000 segmento de empleo 13574,962 14 969,640 17,063 ,000 Error 3182,296 56 56,827 Total 168390,952 75 Total corregida 20315,655 74 R cuadrado = 0,843 (R cuadrado corregida = 0,793) Fuente: Elaboración propia a partir de datos del IEa utilizando el programa sPss para windows 10.0. (1) Modelo considerando los diferentes tratamientos del factor. (2) Término independiente del modelo lineal, correspondiente a la media general. (3) suma de cuadrados calculada con el método de descomposición jerárquica. (4) cociente entre la suma de cuadrados y sus correspondientes grados de libertad. (5) F de snedecor: cociente entre la media cuadrática del factor y la media cuadrática del error. Por consiguiente, el análisis realizado, en síntesis, proporciona evidencia empírica confirmatoria de las siguientes hipótesis: 121 DIMENsIÓN EMPREsaRIal, ENcaDENaMIENTos PRoDUcTIVos Y calIDaD DEl TEJIDo… REVIsTa DE EsTUDIos REGIoNalEs Nº 76, I.s.s.N.: 0213-7585 (2006), PP. 107-134 a) los establecimientos industriales andaluces muestran patrones espaciales de aprovisionamientos y de ventas diferentes según su dimensión expresada en número de empleos y según la rama productiva a la que pertenecen. b) cuanto mayor es el tamaño de los establecimientos menor es la participación de los insumos intermedios de origen regional sobre el conjunto de sus compras de bienes o servicios intermedios. c) cuanto mayor es el tamaño de los establecimientos menor es la proporción de la producción que se destina al mercado regional y, consecuentemente, mayor es la actividad exportadora. cUaDRo 2 ANOVA DE LA VARIANZA DE LA PROPENSIÓN MEDIA HACIA MERCADO INTERNO Serie I Fuente Suma de cuadrados GL Media cuadrática F Signific. Modelo corregido 56077,721 31 1808,959 13,571 ,000 Intercepción 419391,383 1 419391,383 3146,320 ,000 Rama Productiva 43478,416 28 1552,801 11,649 ,000 segmento de empleo 12599,305 3 4199,768 31,507 ,000 Error 11196,850 84 133,296 Total 486665,954 116 Total corregida 67274,570 115 R cuadrado = 0,834 (R cuadrado corregida = 0,772) Serie II Fuente Suma de cuadrados GL Media cuadrática F Signific. Modelo corregido 31650,075 18 1758,337 12,446 ,000 Intercepción 267746,148 1 267746,148 1895,211 ,000 Rama Productiva 9629,197 4 2407,299 17,040 ,000 segmento de empleo 22020,878 14 1572,920 11,134 ,000 Error 7911,408 56 141,275 Total 307307,631 75 Total corregida 39561,483 74 R cuadrado = 0,800 (R cuadrado corregida = 0,736) Fuente: Elaboración propia a partir de datos del IEa utilizando el programa sPss para windows 10.0. Por lo tanto, los resultados anteriores confirman que la disponibilidad de recursos de la que disfrutan las grandes empresas facilita su introducción en mercados exteriores y la búsqueda de proveedores competitivos localizados en otras áreas, mientras que, por el contrario, en línea general, la PYME tiende a estar más 122 IsIDoRo RoMERo lUNa / FRaNcIsco JaVIER saNTos cUMPlIDo REVIsTa DE EsTUDIos REGIoNalEs Nº 76, I.s.s.N.: 0213-7585 (2006), PP. 107-134 vinculada a proveedores y mercados regionales. Esta característica dota al tejido de PYMEs de una función especial, desde una perspectiva de desarrollo endógeno, como articuladoras del sistema productivo de un territorio y como cauce para la explotación de externalidades pecuniarias y tecnológicas. No obstante, en el contexto actual de globalización resulta un factor fundamental la capacidad de exportar y competir en mercados exteriores y, a este respecto, la microempresas y las PYMEs acreditan una menor potencia exportadora. Por el contrario, la gran empresa contribuye frecuentemente a la dinamización de la economía regional al actuar las exportaciones como un motor exógeno del crecimiento regional. Desde esta perspectiva, las grandes empresas asumen predominantemente la función de vincular la dinámica económica del territorio de referencia con los procesos económicos a escala geográfica más amplia. 3.3. Un perfil cualitativo del tejido empresarial andaluz a continuación, se ha procedido a clasificar las empresas industriales andaluzas de cada segmento dimensional según la tipología propuesta en el apartado teórico, tomando de nuevo como variables relevantes la Ratio de aprovisionamiento Regional, para reflejar la orientación geográfica de los proveedores, y la Propensión Media hacia el Mercado Interno, para indicar la orientación geográfica de las ventas y adoptando como límite diferenciador entre tipos empresariales el valor del 50% para ambas variables. De este modo, se ha obtenido el siguiente perfil de la industria andaluza: cUaDRo 3 TIPO PREDOMINANTE DE EMPRESA SEGÚN SU DIMENSIÓN 7 Segmentos de empleo AR PMI Tipo empresarial predominante De 0 a 5 emp. 55,24 69,82 Microempresa doméstica De 6 a 19 emp. 48,16 67,58 Pequeña empresa dependiente De 20 a 49 emp. 42,58 58,76 Pequeña empresa dependiente De 50 a 99 emp. 37,78 53,11 Mediana empresa dependiente 50 y más emp. 36,16 41,77 Gran empresa enclave 100 y más emp. 38,22 40,88 Gran empresa enclave Fuente: Elaboración propia a partir del datos del IEa. 7 . El observatorio de las PYMEs europeas (2002) define a la gran empresa como aquélla con más de 250 empleados, a las PYMEs como empresas entre 10 y 250 empleados y a las microempresas, como empresas con menos de 10 empleados. sin embargo, dado el alto nivel de atomización empresarial que caracteriza al tejido empresarial andaluz y considerando que se trabaja con datos de establecimientos y no propiamente de empresas, se ha rebajado, a efectos de este análisis, el 123 DIMENsIÓN EMPREsaRIal, ENcaDENaMIENTos PRoDUcTIVos Y calIDaD DEl TEJIDo… REVIsTa DE EsTUDIos REGIoNalEs Nº 76, I.s.s.N.: 0213-7585 (2006), PP. 107-134 a) Microempresas las microempresas industriales andaluzas de los diferentes sectores de actividad se ajustan mayoritariamente al modelo de empresa doméstica. De este modo, aunque desempeñen una relevante función como sustrato articulador del tejido productivo regional, su capacidad para ser motores del crecimiento económico regional resulta limitada dada su reducida proyección exterior. Este comportamiento de las microempresas en el caso andaluz tiene una especial repercusión, dada la atomización empresarial que caracteriza diferencialmente a andalucía respecto a otras regiones más desarrolladas del país. b) Pequeñas y medianas empresas En cuanto a las PYMEs, el tipo predominante es el de empresa dependiente, especialmente entre los pequeños y medianos establecimientos en la industria de otros productos alimenticios, en la industria de la madera y del corcho, en la industria del papel, en la edición, las artes gráficas y la reproducción de soportes grabados, en la transformación del caucho y las materias plásticas y en la fabricación de productos cerámicos, azulejos y similares. así mismo, suelen responder a este modelo las medianas empresas (entre 50 y 99 empleados) de la industria de la fabricación de productos químicos básicos, la fabricación de cemento, cal, yeso y sus derivados, la fabricación de equipo médico, aparatos de precisión y óptica, así como los pequeños establecimientos industriales (entre 6 y 49 empleados) dedicados a la construcción de maquinaria y otro equipo mecánico, la fabricación de vehículos de motor y la fabricación de muebles. Entre las ramas productivas mencionadas muchas presentan un carácter marcadamente intermedio, como revela el valor de la ratio de outputs intermedios definida como sigue: donde X r ij representa a los consumos intermedios de origen regional; Expi a las exportaciones de la rama i y Xi a su producción total. Este indicador refleja en qué límite inferior definitorio de la gran empresa, situándolo en 100 ó, en ocasiones, en 50 empleados, en función de la disponibilidad de información, y el límite inferior de la PYME, estableciéndolo en 5 empleados. OI x X Exp i ij r j n i i == ∑ 1 - 124 IsIDoRo RoMERo lUNa / FRaNcIsco JaVIER saNTos cUMPlIDo REVIsTa DE EsTUDIos REGIoNalEs Nº 76, I.s.s.N.: 0213-7585 (2006), PP. 107-134 medida la producción de una rama se emplea como un input intermedio en otras actividades productivas en lugar de satisfacer a la demanda final (consumo e inversión). las exportaciones aparecen recogidas contablemente en las tablas input-output como un componente de la demanda final, pero desde una perspectiva económica se emplean en el exterior bien como inputs intermedios, bien en un uso final. sin embargo, las tablas no permiten separar el valor de las exportaciones en función de esos dos empleos alternativos, por lo que optamos por excluirlas a efectos del cálculo de este indicador. De este modo, el denominador de la expresión anterior indica, para cada rama de actividad, el valor de la producción regional que abastece a la demanda regional (excluyendo, por tanto, las exportaciones), mientras que el numerador recoge la parte de esa producción que se emplea específicamente como un input intermedio en procesos de producción dentro de la región. Un valor elevado de este indicador supone, por lo tanto, que el output del sector se utiliza en el mercado interno fundamentalmente como un input intermedio requerido por el sistema productivo, mientras que un valor reducido indica que se orienta principalmente a la demanda final. En la anterior relación de ramas industriales, la industria de la madera y del corcho, la industria del papel, la fabricación de productos químicos básicos, la industria de la transformación del caucho y de las materias plásticas, la fabricación de cemento, cal y yeso y la fabricación de productos cerámicos muestran una proporción de outputs intermedios superior al 70% (ver anexo estadístico). como puede comprobarse, se trata fundamentalmente de actividades dedicadas a la fabricación de bienes intermedios destinados a la construcción. las PYMEs que operan en estas actividades contribuyen, por lo tanto, a la vertebración interna del complejo de la construcción regional, que, por su propia naturaleza, produce bienes no sujetos al comercio exterior, sino orientados a la demanda interna. Por su parte, la presencia de PYMEs extravertidas es bastante menor. No obstante, este modelo es predominante entre los pequeños y medianos establecimientos industriales de la confección y de la peletería, la industria del cuero y del calzado, la industria de la fabricación de otros productos químicos, la fabricación de material electrónico y equipos de radio y televisión, entre las pequeñas empresas dedicadas a la fabricación de productos químicos básicos y entre las medianas empresas de la metalurgia, de la construcción de maquinaria y equipo mecánico y de la fabricación de maquinaria y material eléctrico la valoración estratégica de este tipo empresarial depende particularmente del nivel tecnológico y de la capacidad de generación de valor en la región de las empresas que se ajustan a él. Respecto al primer factor, las ramas mencionadas se caracterizan, en su mayor parte, por una intensidad tecnológica media o alta, a excepción de la industria del cuero y del calzado y de la confección y la peletería, actividades de carácter tradicional caracterizadas por una menor complejidad 125 DIMENsIÓN EMPREsaRIal, ENcaDENaMIENTos PRoDUcTIVos Y calIDaD DEl TEJIDo… REVIsTa DE EsTUDIos REGIoNalEs Nº 76, I.s.s.N.: 0213-7585 (2006), PP. 107-134 tecnológica. Por otra parte, para considerar la capacidad directa e indirecta de generación de valor de estas ramas puede emplearse el multiplicador de renta regional definido del siguiente modo: donde g es el vector de coeficientes unitarios de valor añadido y (I –Ad)-1 es la matriz inversa de leontief con coeficientes técnicos regionales. El valor del multiplicador para cada sector viene dado pues por la siguiente expresión: donde dij representan los elementos de la inversa de leontief con coeficientes regionales. a este respecto, ninguna de las ramas productivas anteriormente señaladas presenta un multiplicador de renta superior a la media regional, aunque en los casos de la industria del cuero y del calzado, la fabricación de productos químicos básicos, la construcción de maquinaria y equipo mecánico y la fabricación de maquinaria y material eléctrico, el multiplicador de renta supera al menos la media de las ramas industriales (véase anexo estadístico). No obstante, a este respecto hay que tener presente que el insuficiente desarrollo industrial de las ramas de nivel tecnológico medio y alto en andalucía determina la ausencia de proveedores regionales competitivos para este tipo de industrias, lo que explica su bajo nivel de abastecimiento regional, su escasa articulación hacia atrás y, por extensión, su bajo multiplicador de renta. En cuanto a las presencia de PYMEs exportadoras, éstas predominan principalmente entre las PYMEs andaluzas dedicadas a la elaboración de conservas de pescado y vegetales, la elaboración de vinos y alcoholes, así como entre las pequeñas empresas del textil y de la rama “otras industrias manufactureras”, reflejando la especialización agroalimentaria que caracteriza a la economía regional. En cualquier caso, el reducido número de sectores caracterizados por la presencia de PYMEs con un comportamiento netamente exportador constituye una señal de debilidad del sistema productivo regional. Junto a la insuficiencia de recursos derivada de su tamaño, la falta de dinamismo emprendedor constituye un factor explicativo de esta baja actividad exportadora de las PYMEs andaluzas (Guzmán y santos, 2001; Toribio y santos, 2001). mm == gg II -- AAdd ' '( )-1 M g d j i i n ij = =1 126 IsIDoRo RoMERo lUNa / FRaNcIsco JaVIER saNTos cUMPlIDo REVIsTa DE EsTUDIos REGIoNalEs Nº 76, I.s.s.N.: 0213-7585 (2006), PP. 107-134 c) Grandes empresas la gran empresa enclave es el tipo empresarial que caracteriza en promedio al conjunto de los grandes establecimientos industriales en andalucía, resultando especialmente destacable su presencia en las siguientes ramas: la molinería y la panadería, el textil, el cuero y el calzado, la industria del papel, la química, la metalurgia, la fabricación de productos metálicos, la fabricación de maquinaria y equipo eléctrico, la fabricación de maquinaria y material eléctrico, la fabricación de material electrónico y equipos de radio y televisión, la construcción y reparación naval y la fabricación de otro material de transporte. se trata, como podemos comprobar, de actividades que tradicionalmente se han identificado como enclaves industriales ligados a grandes empresas externas que localizan en el territorio regional fases concretas de sus procesos de producción, de modo que sólo una reducida parte del valor añadido queda en el territorio andaluz (Delgado, 1981 y 1995; aurioles, 1989). Ello se aprecia observando los multiplicadores de renta que, en la mayor parte de estas ramas industriales, se sitúan por debajo de las medias del conjunto de ramas productivas andaluzas y, específicamente, de la media de las ramas industriales (véase anexo estadístico). No obstante, el multiplicador de renta regional supera la media de las actividades industriales andaluzas en el caso de la industria del cuero y del calzado, de la fabricación de productos químicos básicos, de la fabricación de maquinaria y equipo mecánico, de la fabricación de maquinaria y material eléctrico, de la construcción naval o la fabricación de otro material de transporte. concretamente, para la industria de la fabricación de otro material de transporte, donde se encuadran, entre otras actividades, la industria aeronáutica y su industria auxiliar, se observa un multiplicador de renta regional especialmente elevado. En términos generales, la escasa articulación hacia atrás de estos grandes establecimientos industriales, en muchos casos encuadrados en grupos nacionales o internacionales, supone una agravante del peligro de deslocalización industrial 8 . Puede apreciarse como esta vulnerabilidad del tejido industrial regional se manifiesta con especial intensidad en las ramas de mayor nivel tecnológico. así mismo, la falta de vertebración de estas actividades en el sistema productivo regional limita la manifestación de “spillovers” tecnológicos que podrían contribuir a elevar el nivel técnico y la productividad del conjunto de la industria andaluza. 8 . En todo caso, hay que tener en cuenta que a lo largo de este trabajo consideramos exclusivamente los encadenamientos regionales. No obstante, en algún caso podrían no existir encadenamientos regionales significativos, pero sí encadenamientos interregionales con comunidades autónomas limítrofes. Estos últimos, que podrían tener el mismo efecto de vincular a las empresas al territorio, escaparían de nuestro análisis. 127 DIMENsIÓN EMPREsaRIal, ENcaDENaMIENTos PRoDUcTIVos Y calIDaD DEl TEJIDo… REVIsTa DE EsTUDIos REGIoNalEs Nº 76, I.s.s.N.: 0213-7585 (2006), PP. 107-134 En menor medida se hallan en este segmento grandes empresas orientadas al mercado interno, modelo que se encuentra con profusión entre los establecimientos industriales de 100 ó más empleados de las siguientes ramas productivas: el sector lácteo, la industria de la confección y de la peletería, la edición, las artes gráficas y la reproducción de soportes grabados, la industria de la transformación del caucho y de las materias plásticas, la fabricación de cemento, cal y yeso y sus derivados, la fabricación de productos cerámicos, azulejos, ladrillos y similares y la industria del mueble. Predominan en esta relación las industrias de carácter tradicional, junto a las ramas proveedoras de inputs requeridos por el sector de la construcción. El papel de este tipo de gran empresa en el desarrollo regional está claramente limitado, en primer lugar, por su falta de articulación hacia atrás. así mismo, en aquellos sectores con un carácter esencialmente final, como el lácteo, la industria de la confección y de la peletería, la industria de la edición y la fabricación de muebles (todos ellos con una ratio de outputs intermedios inferior al 30%), la falta de capacidad exportadora representa también una importante deficiencia. Por otra parte, las grandes empresas orientadas al mercado interno en las ramas proveedoras de inputs intermedios para el sector de la construcción, aunque carecen de proyección externa, cumplen la función de contribuir a la vertebración del complejo de la construcción regional. Por último, el gran establecimiento industrial andaluz sólo se ajusta predominantemente al modelo de gran empresa motriz o tractora en el caso de dos ramas industriales: la elaboración de conservas de pescado y vegetales y la fabricación de grasas y aceites. Por lo tanto, la gran empresa motriz caracteriza fundamentalmente a una de las ramas más representativas de la economía andaluza: la industria agroalimentaria. así mismo, el reducido número de ramas industriales en las que este tipo de empresa tiene una presencia protagonista constituye un síntoma más de la debilidad del tejido industrial en andalucía. 4. coNclUsIoNEs Desde una perspectiva teórica, en este trabajo se ha puesto especial énfasis en la importancia que tiene la articulación de los sistemas productivos en el crecimiento económico regional. En los últimos tiempos, tanto la teoría del desarrollo endógeno, como los modelos de la “Nueva Geografía Económica” o las “teorías del crecimiento endógeno” han prestado atención a las externalidades estáticas y dinámicas asociadas a la existencia de encadenamientos productivos en un ámbito espacial determinado. a este respecto, se ha elaborado una tipología, que combinando aspectos funcionales y territoriales, permite analizar la calidad del tejido empresarial en función de la contribución de diferentes modelos de integración de las 128 IsIDoRo RoMERo lUNa / FRaNcIsco JaVIER saNTos cUMPlIDo REVIsTa DE EsTUDIos REGIoNalEs Nº 76, I.s.s.N.: 0213-7585 (2006), PP. 107-134 organizaciones en empresariales en el sistema productivo regional. En este sentido, se concluye que un tejido empresarial de calidad y, por tanto, con capacidad para impulsar el crecimiento económico regional, se caracterizaría específicamente por una importante presencia de PYMEs exportadoras y extravertidas junto a una representación significativa de grandes empresas motrices o tractoras. Por el contrario, la baja calidad del tejido empresarial en las zonas más atrasadas estaría vinculada a una preponderancia de PYMEs dependientes, de grandes empresas orientadas al mercado interno y de grandes empresas enclave de fácil deslocalización, en actividades con escasa capacidad de retención de valor en la región. Por otra parte, desde una perspectiva empírica, se ha comprobado la influencia de la dimensión de la empresa industrial sobre sus patrones espaciales de compras y ventas, a partir del análisis de series estadísticas procedentes de la encuesta realizada por el Instituto de Estadística de andalucía para la estimación de las últimas tablas input-output andaluzas. De este modo, se ha constatado que, conforme aumenta la dimensión empresarial, disminuye el peso de las compras a proveedores regionales y se reduce la importancia de las ventas en el mercado interior. Desde esta perspectiva, en términos generales, se infiere que las PYMEs autóctonas contribuyen en mayor medida que las grandes empresas a la articulación interna de los sistemas productivos donde operan, empero son las grandes organizaciones las que delimitan esencialmente las condiciones de articulación funcional de los procesos productivos locales o regionales a escala geográfica más amplia. así mismo, se ha aplicado la tipología de empresas propuesta al análisis del tejido industrial andaluz, constatándose la abundancia de PYMEs dependientes, grandes empresas enclave y grandes empresas orientadas al mercado interno junto a la escasa presencia de grandes empresas motrices, de PYMEs exportadoras y extravertidas. Esta composición es reveladora de una baja calidad del tejido empresarial de la industria andaluza, que estaría limitando las potencialidades de crecimiento y desarrollo de la economía regional. De estos resultados pueden extraerse algunas implicaciones para la política industrial y de fomento empresarial en andalucía. Por un lado, convendría apoyar la internacionalización de las PYMEs andaluzas en sectores tradicionales con reducida apertura exportadora. las medidas de fomento empresarial pueden contribuir, de este modo, a la mejora cualitativa del tejido empresarial al apoyar la transformación de PYMEs domésticas y dependientes, en PYMEs extravertidas o exportadoras. Por otra parte, la acción pública debiera tratar de estimular la transformación de los enclaves industriales en empresas motrices o tractoras, arraigando a las grandes empresas en el territorio a fin de incrementar su impacto económico en la zona. El logro de este objetivo estaría condicionado en gran medida por las pautas organizativas de la gran empresa, pero también por el desarrollo del tejido de subcontratistas 129 DIMENsIÓN EMPREsaRIal, ENcaDENaMIENTos PRoDUcTIVos Y calIDaD DEl TEJIDo… REVIsTa DE EsTUDIos REGIoNalEs Nº 76, I.s.s.N.: 0213-7585 (2006), PP. 107-134 y proveedores regionales. con este propósito, cabe realizar esfuerzos en apoyo de la modernización y la eficiencia del tejido de PYMEs, especialmente de aquéllas que operan en las industrias auxiliares a las actividades de alto nivel tecnológico, como la industria aeronáutica o las industrias de equipos y material eléctrico y electrónico, entre otras. En cualquier caso, el principal actor en esta necesaria dinamización de las PYMEs autóctonas no puede ser otro sino el propio empresariado, de cuyas características, en particular, su capacidad impulsora depende en gran medida la creación de empleo, de valor y de riqueza en cualquier territorio.