PACHECO
Y
BECCARIA
Po
AQUILINO
DUQUE
El
domingo
11
de eb e o
de
1996
ing esaba solemnemen e
don José Acedo Cas illa en la Real
Academia
Se illana de Legis-
lación y Ju isp udencia con un discu so sob e las ideas ju ídicas
de don Joaquín F ancisco Pacheco. A
Pacheco
se le iene en ge-
ne al po au o del Código Penal de
1848
, pe o, an o
si
lo edac-
ó él solo como
si
Jo
hizo en colabo ación,
lo
cie o es que cabe
conside á sele como pad e de
la
ciencia penal en España, casi
inexis en e has a en onces. Tan o
el
nue o
académico como
el
nume a io que con es ó a su discu so,
don
Joaquín Sal ado Ruiz
Pé ez,
se
las compusie on pa a pone
de
elie e la ac ualidad de
las ideas del ju is a
de
cimonónico.
A aíz del úl imo cambio de égimen en nues a pa ia, Ho-
llywood bendijo
la
nue a si uación
dando
no
sé qué gala dón a
un
a película alusi a a la e emé i
de
i ulada Vol e a empeza ,
qu
e se anuncia ía incluso en los sellos
de
Co eos. Eso de " ol-
e a empeza " signi icaba en ealidad " ol e a las andadas",
según
lo
s cua o lus os anscu idos desde en onces demos a-
ían holgadamen e. Es e e oceso del país a las calendas decimo-
nónicas hizo que se ol ie an a plan ea p oblemas que a lo la go
de cua o decenios c eímos esuel os
pa a
siemp e. De ahí que no
u ie a nada
de
anac ónica, en el ac o académico susodicho, la
e ocación del u ili a ismo de Ben ham y del i enismo y el hedo-
ni
smo de Becca ia po un lado y, po el o o, la de las ideas de
mo al y jus icia
de
Pelleg ino Rossi y
de
Joaquín F ancisco Pa-
230 AQUILINO DUQUE
checo. Esa e ocación se p oducía además
en
unas echas
com-
p endidas en e la ap obación po el Pa lamen o de
un
polémico
Código Penal y su polémica en ada en igo .
Cada uno de
Jos
egímenes que se han sucedido
en
nues a
pa ia desde hace siglo y medio
ha
enido su p opio Código
Pe-
nal; en cambio odos han enido
el
mismo Código Ci il. F en e a
la con inuidad magní ica del Código Ci il enemos
un
osa io
de
Códigos Penales ... y de Cons i uciones, pues no hay Código
Pe-
nal que no es é p e igu ado en
Ja
co espondien e Cons i ución.
El Código Ci il ecoge, acionalizado po Napoleón,
el
sen ido
e olu i o de
Ja
ealidad social del de echo omano;
de
ahí
su
pe manencia. Los códigos penales - a eces los a a a es
de
un
mismo código - esponden a las mudanzas de
la
polí ica. Es
a o
que Ja balanza de la Jus icia es é equilib ada; unas eces se
incli-
na
del lado de los debe es y o as del de los de echos, según
en
qué pla illo, como B eno, pone su espada el pode ejecu i o.
En
el
llamado Es ado de
De
echo,
que
yo me obs ino
en
llama Es ado de de echos, pesan mucho más los de echos
que
los debe es, y en
Ja
ju isdicción c iminal los de echos que suelen
es a en juego son los del eo
en
el banquillo con p e e encia a
los de
Ja
sociedad o de la íc ima, cuyo a án de
ju
s icia puede
con undi se con deseos de enganza. Es e desequilib io
de
la
ba-
lanza induce a con usiones semán icas an pin o escas como la
de
llama "p esun o delincuen e" al mismo suje o al que se concede
la p esunción de inocencia. Po eso, me pa ece que se ía
más
adecuado llama al p ocesado
"p
esun o inocen e" en an o
no
ecaiga sen encia i me y
se
disipe la incógni a de
la
p esunción.
Es e p esun o inocen e es, pues,
el
bene icia io, según
los
o ado es que comen amos, del de echo penal
de
la sociedad
pe -
misi a, más p eocupada po humaniza la pena que po ep imi
el deli o, sob e odo si de ás
de
él hay mo i aciones polí icas.
Ha habido algún ju is a incluso que, en la eu o ia de la "de olu-
ción"
al
pueblo de sus de echos y libe ades, llega ía a habla
de
la "sag ada libe ad de delinqui ". Uno de los capí ulos más
os-
cu os de la " ansición" ue el de los mo ines en las cá celes p o-
mo idos po la Coo dinado a de p esos en lucha, po o o nom-
b e COPEL, con asesina os den o y ue a de los ecin os ca cela-
ios, en e ellos el del en onces Di ec o Gene al de P isiones,
PACHECO Y BECCA
RIA.
23
1
Jesús Haddad. No sé si aquellos deli os
qued
a on o no impunes y
pa a
mí
sigue siendo un mis e io la
disolución
de la Coo dinado-
a de au o
s.
Como
es na u al,
se
i
mpone
concede a
la
clase polí-
ica del momen o
la
p esunción de
inocencia,
aunque sólo sea
po
habe pues o al día las ideas de
Becca ia,
más a anzadas que las
de Pacheco.
Pac
heco
, espí i u ecléc ico, ac
uñó
una
de
i
nición
de
los de-
li os que
ha
s
a
hoy no se ha modi ica
do,
como "acciones y omi-
siones olun a ias penadas
po
la l
ey",
con
lo que, como señala
Acedo,
quedó
consag ado
de ini i amen e
el p incipio de legali-
dad. No puede
de
ci se que es e
p incipio
de legalidad se opusie a
a la ó mula de Becca ia nulla poe
na
sine lege, de la que po
cie o se hizo caso omi
so
en
Nu
em
be g
. En lo que
Pa
checo y
Ro
ssi di ie en
de
Becca ia es
en
da
un
undamen o mo al a la
ipi icación del deli o; es deci ,
no
es
la
ley
la
que
c ea
el deli o,
sino que
la
ley es c eada pa a
ep imi
un hecho delic i
o
que
consis e
en
un
queb an amien o
de
un
debe
. A ese queb an a-
mien o ag
ega
Pa
checo
la
in
e
nci
ón "
lib e
y olun a ia
".
El p o eso Al a o d'O s
ha
es ablecido una con aposi-
ción muy in e esan e en e la
Decla ación
Uni e sal
de
De echos
Hum
anos y el Decálogo
de
Moi
sés o Mandamien os de la Ley de
Dios. Aho a bien, ese Decálogo no
igu a
en e los dogmas del
llamado Es ado de De echo, de sue e
que
los de echos humanos
no ienen unos debe es humanos que
les
hagan con apeso. La
ase de I an Ka amaso "
Si
Dios
no
exis e, odo es á pe mi ido"
es
el lema
de
la ac ual socied
ad
pe misi a, cuya o ganización
polí ica, el Es ado de De echo,
p oclama
po
eso mismo la neu-
alidad é ica.
Lo
que aho a se llama Es ado
de
De echo se llamaba an es
Impe io de la Ley, aducción de la
exp esión
inglesa ule
o
la
w,
y es es e emoque e el que mejo
e ela
su ca ác e p o undo.
Dios es sus i uido
po
la Ley y, co ela i amen e, la mo al po la
é ica, y la legi imidad
po
la legalidad.
¿Es
legí ima una ley con-
a ia a la mo al? ¿E an legí imas
las
leye
s aciales
de
la Alema-
nia nazi? ¿Es legí ima la democ á ica ley del abo o? Es a ley,
como
ya
he esc i o en o a ocasión, pone
de
mani ies o el di o -
cio o la incompa ibilidad en e un de echo humano -el de echo a
la lib e disposición del p opio cue po,
en
cuya i ud se ían líci-
232
AQUILINO
DUQUE
os la au omu ilación y
el
suicidio - y un de echo na u al: el
de-
echo a nace .
O o de echo humano es
el
de
la llamada lib e opción sexual
o "sexualidad al e na i a" que con ha a ecuencia esul a incom-
pa ible con la Con ención de las Naciones Unidas sob e
los
De-
echos del Niño y con el P og ama de Acción pa a la p e ención
de la en a de niños, la p os i ución in an il y
la
u ilización
de
niños en la po nog a ía. También
en
o no a las echas
del
ac o
académico es allaba en Se illa
un
escándalo de co upción
de
me-
no es uno de cuyos p esun os inocen es e a nada menos que
la
pe sona que sus i uyó a don José
Acedo
en el ca go de P esiden e
del T ibunal Tu ela de Meno es.
La
mi
sma p ensa que le an ó
la
pol a eda a ó en
un
segundo iempo de disipa la con el soco i-
do ópico de la hipoc esía social. ¡Na u almen e que hubo hipo-
c esía! ¿Cómo
si
no pod ían asga se los blue jeans
los
mismos
que mon an exposiciones de Bal hus o Mo he well o e ospec i-
as de Buñuel o Sco sese, y en su
68
de su alma enían las ob as
de Wilhelm Reich como lib os de medi ación? Po un momen o
pa eció que, en luga del pensamien o de Becca ia, es u ie an i-
gen es las ideas ju ídicas de don Joaquín F ancisco Pacheco. ¡Qué
escándalo!