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127 Apuntes de Psicología Colegio Oficial de Psicología de Andalucía Occidental, 2014, Vol. 32, número 2, págs. 127-136. Universidad de Cádiz, Universidad de Córdoba, ISSN 0213-3334 Universidad de Huelva, Universidad de Sevilla Dirección de los autores: Facultad de Psicología. Avenida Tolosa, 70. 20018 Donostia - San Sebastián. Correo electrónico: [email protected] Recibido: marzo de 2014. Aceptado: julio de 2014. Experiencias e interacciones de la familia de origen y su influencia en las relaciones afectivas de los adultos jóvenes Klara SMITH ETXEBERRIA María José ORTIZ BARÓN Pedro APODACA URQUIJO Universidad del País Vasco Resumen Esta investigación consistió en analizar la influencia relativa del conflicto interparental y de la historia de apego en las representaciones mentales del apego actual (confianza en el self y en los demás), y en las relaciones parento-filiales actuales de adultos jóvenes. Participaron 241 adultos jóvenes (M edad = 21,68 años). Los resultados revelaron que los jóvenes pertenecientes a familias altamente conflictivas refieren peores relaciones con ambos progenitores y menor confianza en sí mismos en las relaciones afectivas que aquellos cuyos padres mantienen niveles de conflicto bajo. A pesar de ello, la historia de apego es la variable que mejor explica las relaciones afectivas de los adultos jóvenes, encontrándose que aquellos con una historia segura tienen relaciones afectivas más positivas. Es reseñable también la ausencia de diferencias encontradas entre los niveles de conflicto bajo y alto-resuelto, lo que sugiere que ambas pueden ser igualmente positivas en las relaciones afectivas de los jóvenes. Estos resultados subrayan la importancia de estudiar la historia de apego y de considerar la resolución del conflicto a la hora de determinar los efectos del conflicto interparental. Palabras clave: historia de apego, conflicto interparental, apego actual, relaciones parento-filiales. Abstract The aim of this study was to analyze the relative influence of interparental conflict and history of attachment on both, young adults´ current attachment mental representations (self-confidence and confidence in others) and current parent-child relationships. Participants were 241 young adults (M age = 21.68 years). Results indicated that young adults from highly-conflicted families report worse relationships with both parents and obtain lower scores on self-confidence than those from low-conflict families. Nevertheless, findings suggest that history of attachment is a better predictor of young adults´ affective relationships. Indeed, those securely attached reported more positive affective relationships. In addition, the lack of significant differences between lowand high-resolved levels of interparental conflict suggests that both are equally positive on young adults´ affective relationships. These results underscore the importance of analyzing history of attachment and of considering conflict resolution when determining the effects of interparental conflict. Key words: History of attachment; Interparental conflict; Current attachment; Parent-child relationships. Uno de los hitos evolutivos más importantes de la joven adultez o adultez emergente es el desarrollo de las relaciones íntimas estables (Fincham & Cui, 2011). A diferencia de etapas evolutivas anteriores, en esta fase, las personas empiezan a tomar responsabilidades y decisiones vitales, asumiendo las consecuencias de las mismas, lo cual puede generar cierta tensión. Por ello, esta etapa evolutiva también se ha definido como una fase de crisis (Fincham & Cui, 2011). Así, éste es un período de transiciones y grandes cambios de roles en la identidad que se caracteriza por la exploración de oportunidades (por ejemplo, laborales o románticas), incertidumbre, e inestabilidad, en la que la pareja junto con los progenitores juegan un papel muy importante (Arnett, 2015).
128 Apuntes de Psicología, 2014, Vol. 32, número 2, págs. 127-136. K. Smith, M.J. Ortíz y P. Apodaca Influencia de la familia de origen en las relaciones afectivas de adultos jóvenes La calidad de las relaciones significativas en esta etapa (parento-filiales o de pareja) es influida por experiencias vividas en la primera infancia, siendo el vínculo establecido con la figura de apego una de las más importantes (Zeifman & Hazan, 2008). Dependiendo del grado y consistencia de la sensibilidad y responsividad de ésta, el menor desarrolla expectativas acerca de si es digno/a de ser amado/a y cuidado/a por los demás (modelo interno del self), y por otra parte, desarrolla expectativas sobre los demás (modelo interno de los otros) (Dyjas & Cassidy, 2011). Estas representaciones mentales de la relación establecida con la figura de apego sirven para comprender y predecir la relación que una persona tiene y tendrá con otras personas (Cassidy, 2008). Así, los modelos internos desarrollados en la primera infancia se han utilizado como vía explicativa de la influencia de la historia de apego en las relaciones de apego adultas (Ainsworth, 1989; Bowlby, 1979; Hazan & Shaver, 1987; Zeifman & Hazan, 2008). A pesar de que la teoría del apego de Bowlby se inició analizando las relaciones de apego formadas en la infancia, investigaciones posteriores trataron de aplicar las bases de la teoría del apego a las relaciones de apego adultas (Hazan & Shaver, 1987). Aunque existen importantes diferencias entre las relaciones de apego en la infancia y en la adultez (el sistema sexual, la simetría de la relación en cuanto a la proporción de cuidados y afectos, etc.), los componentes del apego (buscar y mantener la proximidad, resistencia a la separación de la figura de apego, uso de la figura de apego como base de seguridad, y sentimientos de seguridad con el apoyo emocional proporcionado por la figura de apego) son funcionalmente semejantes (Zeifman & Hazan, 2008). En lo que a la estabilidad y cambio del apego respecta, Bowlby defendía una considerable estabilidad a lo largo del tiempo. Sin embargo, otros autores afirman que pueden darse cambios en el apego, debido a experiencias y cambios vitales positivos o negativos, o a factores estables como el divorcio parental, la psicopatología parental, los trastornos de personalidad, etc. que hacen que algunas personas sean más propensas que otras al cambio (Davila & Cobb, 2004). Ante esta controversia, Fraley (2002) propone dos perspectivas teóricas contrapuestas: La perspectiva de prototipo, en la cual se sitúan los autores que en sus trabajos han corroborado la estabilidad del sistema de apego (Fraley, Vicary, Brumbaugh & Roisman, 2011); y la perspectiva revisionista, en la que se posicionan los autores cuyos datos revelan que puede darse un cambio debido a alteraciones en el entorno de cuidado (Pinquart, Feubner, y Ahnert, 2013). No faltan autores que señalan que dichas discrepancias se deben a limitaciones en la recogida de datos y a diferentes diseños de investigación, así como a dificultades para emplear medidas del apego comparables a diferentes edades (López, 2006; Mikulincer & Shaver, 2007). A pesar de ello, cabe decir que es en la etapa de la primera infancia donde el apego puede ser más sensible al cambio, y aunque algunas personas sean más o menos resistentes al cambio que otras, a medida que pasa el tiempo, y sobre todo en la etapa adulta, como señala Fraley (2002), los modelos internos se vuelven más resistentes al cambio. Una posible fuente de información sobre la estabilidad o cambio de los estilos de apego es el recuerdo de la historia de apego. Los estudios retrospectivos han encontrado relaciones positivas entre el recuerdo del cuidado parental y la seguridad del apego en la etapa adulta (Craig, Gray & Snowden, 2013; Ortiz-Barón, Gómez-Zapiain & Apodaca, 2002). La historia de apego también se ha asociado con la relación de apego que en la actualidad los adultos mantienen con sus padres (Guillone & Robinson, 2005). Respecto a estos estudios, es importante recalcar que dado que la historia de apego es medida retrospectivamente, no se tiene la suficiente seguridad para darla por cierta, ya que la valoración del pasado está influida por el presente, de forma que la familia recordada es una reinterpretación de lo que ocurrió hace muchos años (Craig et al., 2013; López, 2006). Por ello, la interpretación de estos datos debería hacerse con cautela. Aunque la historia de apego es un elemento esencial en el establecimiento y mantenimiento de relaciones afectivas en la joven adultez (Zeiffman & Hazan, 2008), se ha constatado que otras variables familiares, como el nivel de conflicto interparental influyen en la calidad de las relaciones de los adultos jóvenes (Whitton et al., 2008). Estas relaciones negativas entre los padres pueden alterar la seguridad afectiva del menor en su familia, que a su vez puede derivar en problemas de ajuste emocionales y conductuales (Davies & Cummings, 2006). Además, dependiendo de la evaluación que los hijos hagan del conflicto entre sus padres, de cómo y con qué frecuencia se exprese el conflicto, de si se resuelve de forma adecuada o no, y de la forma en la que los hijos afrontan el estrés ocasionado por el conflicto, su ajuste puede verse más o menos afectado (Iraurgi, Martinez-Pampliega, Iriarte & Sanz, 2011). La observación de este tipo de interacciones en el marco familiar puede también llevar a los hijos a aprender pautas de interacción social negativas y a formarse representaciones negativas sobre el funcionamiento de las relaciones interpersonales (Davies & Cummings, 2006). Así, el contexto familiar es uno de los ámbitos en los que las personas forman representaciones sobre el funcionamiento de las relaciones íntimas, de modo que cuando los modelos de relación en la familia de origen no son apropiados, los hijos pueden desarrollar modelos internos negativos tanto de sí mismos como de los demás (Bartell, 2006; Steinberg, Davila & Fincham, 2006). La literatura empírica evidencia que el conflicto interparental afecta de forma negativa a las relaciones afectivas de los hijos, encontrándose: estilos de apego más inseguros, mayor ansiedad y evitación en las relaciones, mayor percepción de riesgo en las relaciones íntimas, menor confianza general, tendencia a percibir a las demás personas y al mundo imper-
Apuntes de Psicología, 2014, Vol. 32, número 2, págs. 127-136. 129 K. Smith, M.J. Ortíz y P. Apodaca Influencia de la familia de origen en las relaciones afectivas de adultos jóvenes sonal como menos benevolente, etc. (Cusimano & Riggs, 2013; Franklin, Janoff-Bulman & Roberts, 1990; Henry & Holmes, 1997; Riggio, 2004). Dadas las características de la joven adultez, y teniendo en cuenta que se ha definido también como una etapa de crisis en la que los progenitores todavía son figuras importantes (Arnett, 2015), sería esperable pensar que aquellos cuyos padres mantienen una relación con niveles elevados de conflicto tengan peor relación con sus progenitores que los hijos de familias con niveles de conflicto bajos. En este sentido, se ha encontrado que los hijos de familias altamente conflictivas refieren menor calidad afectiva, independencia, apoyo emocional, un apego menos seguro, y mayor alienación en las relaciones con ambos progenitores que los hijos cuyos padres mantienen una relación caracterizada por niveles de conflicto bajo (Monè & Biringen, 2006; Riggio, 2004; Riggio & Valenzuela, 2011; Ross & Fuertes, 2010). El conflicto interparental también puede influir en las relaciones parento-filiales cuando los hijos son “instrumentalizados” como mediadores del conflicto entre ambos progenitores, lo que genera relaciones disfuncionales entre los sub-sistemas del sistema familiar (Iraurgi, Muñoz, Muñoz, Sanz & Martínez-Pampliega, 2010). Pese a estos resultados, habría que señalar que, dado que las experiencias familiares tempranas (por ejemplo, interacciones menor-cuidador) forman la base de todas las representaciones sobre las relaciones posteriores sea esperable que éstas sigan ejerciendo influencia, incluso después de haber observado frecuentes interacciones negativas entre los padres (Bartell, 2006; pág. 347). Así, en este estudio nos proponemos analizar la influencia de la historia de apego y del nivel de conflicto interparental percibido por los hijos adultos jóvenes en la confianza que en la actualidad tienen en sí mismos y en los demás en sus relaciones afectivas, además de en la calidad de la relación actual con ambos progenitores. Se espera encontrar asociaciones significativas positivas entre la historia de apego, la confianza en uno mismo y en los demás, y la calidad de las relaciones con ambos progenitores; y negativas entre el conflicto interparental, la confianza en el self y en los demás, y la calidad de las relaciones parento-filiales (H1). Asimismo, se espera que la historia de apego muestre mayor poder predictor que los conflictos parentales sobre cada una de las variables objeto de estudio (H2). También se predice que los jóvenes pertenecientes a familias con niveles altos de conflicto y no resueltos tengan peor relación con ambos padres, y menor confianza en sí mismos y en los demás que los pertenecientes a familias con niveles de conflicto bajo y altos, pero resueltos (H3). Igualmente, esperamos que los conflictos altos pero resueltos tengan efectos igualmente positivos que el nivel de conflicto interparental bajo en las relaciones afectivas de los adultos jóvenes (H4). Y, finalmente, predecimos que los jóvenes con una historia de apego segura obtengan puntuaciones más altas en cada una de las variables asociadas a las relaciones afectivas actuales, siendo ésta un factor protector frente a los efectos negativos del conflicto interparental (H5). Método Participantes En este trabajo participaron 241 estudiantes universitarios de la Universidad del País Vasco, con una media de 21,68 años. De estos, el 72,6% (n = 175) eran mujeres, y el 27,4% (n = 66) varones. El 51,4% tenía una relación de pareja frente al 48,5% que no la tenía. Instrumentos Las medidas de auto informe empleadas se exponen a continuación. En todas se hizo un análisis de ítems, de su consistencia interna y de su estructura factorial, tanto de forma exploratoria (AFE) como confirmatoria (AFC), a través de los paquetes estadísticos SPSS versión 20.00 y LISREL versión 8.72 para Windows. Para evaluar el nivel de bondad de ajuste de las escalas se utilizaron los siguientes índices: Comparative Fit Index (CFI), Non-Normed Fit Index (NNFI), Standardized Root Mean Squared Residual (SRMR) y Root Mean Squared Error of Approximation (RMSEA). Cuestionario sociodemográfico. Se recogieron datos como el sexo, la edad, el nivel de estudios académicos alcanzados, el estado sentimental de los participantes, y la ocupación de ambos padres. Historia de apego. Se evaluó mediante la dimensión cuidado/afecto del Parental Bonding Instrument (P.B.I.) de Parker, Tupling, y Brown (1979) y adaptado al castellano por Ballus-Creus (1991), al que se añadieron 5 ítems de la dimensión base segura del Attachment History Questionnaire de Pottharst (1990). La escala completa fue de 17 ítems (ej.:“Me hacía sentir querido/a o cuidado /a”). Los índices de ajuste obtenidos en el AFC fueron: RMSEA = 0.092; NNFI = 0.96; CFI = 0.96; y SRMR = 0.057; y el valor alfa de Cronbach fue 0.92. Conflicto interparental percibido por los hijos. Se emplearon las sub-escalas Frecuencia, Intensidad y Resolución de la dimensión Propiedades del conflicto de la escala The Children´s Perception of Interparental Conflict Scale (C.P.I.P.C.) de Grych, Seid y Fincham (1992), y adaptada al castellano por Iraurgi et al. (2008). Los índices de ajuste fueron: RMSEA = 0.10; NNFI = 0.95; CFI = 0.96; y SRMR = 0.059; siendo los valores alfa de Cronbach los siguien-
130 Apuntes de Psicología, 2014, Vol. 32, número 2, págs. 127-136. K. Smith, M.J. Ortíz y P. Apodaca Influencia de la familia de origen en las relaciones afectivas de adultos jóvenes tes: 0.86 para Frecuencia (ej.:“A menudo veo a mis padres discutir”); 0.71 para Intensidad (ej.:“Mis padres se enfadan mucho cuando discuten”); y 0.84 para Resolución (ej.:“Mis padres hacen las paces después de discutir”). Relación actual con la madre y con el padre. Se utilizaron las sub-escalas correspondientes al padre y a la madre de la escala Inventory of Parent and Peer Attachment (I.P.P.A.) de Armsdem y Greenberg (1987). Esta escala se adaptó al castellano contrastando las traducciones de dos expertos independientes. En la sub-escala materna los índices de ajuste fueron: RMSEA = 0.094; NNFI = 0.96; CFI = 0.97; SRMR = 0.064; y en la del padre: RMSEA = 0.090; NNFI = 0.96; CFI = 0.96; SRMR = 0.062. Los valores alfa de Cronbach en cada factor fueron: 0.92 para Confianza en madre y 0.91 en padre (ej.:“Mi madre/padre me acepta tal y como soy”); 0.90 para Comunicación con madre 0.90 con padre (ej.:“Me gusta conocer el punto de vista de mi madre/padre sobre las cosas que me preocupan”); y 0.75 para Alienación con madre y 0.73 con padre (ej.:“Me disgusto con facilidad estando con mi madre/padre”). Confianza en el self y en los demás. Se utilizó el Attachment Style Questionnaire (A.S.Q.) de Feeney, Noller y Hanrahan (1994). Para adaptarlo al castellano, se contrastaron las traducciones de dos evaluadores externos. En el proceso de análisis, se descartó la estructura factorial propuesta por los autores por su escaso ajuste, tras lo cual se reestructuró la escala, obteniendo, tras un análisis conceptual sistemático y la realización de varios A.F.C., un modelo de 2 factores, compuesto por 17 ítems, que mostró el ajuste más adecuado. Estos dos factores fueron: Confianza en los demás (α = 0.64), cuyos ítems guardan relación con las representaciones mentales de los demás (ej.: “Los demás me decepcionan a menudo”), y Confianza en uno mismo (α = 0.86), que guardan relación con las representaciones mentales del self (ej.: “En general, soy una persona que merece la pena”), siendo los índices de ajuste de este modelo moderados pero suficientes habida cuenta de las dificultades encontradas con el constructo: RMSEA = 0.096; NNFI = 0.89; CFI = 0.91 y SRMR = 0.079. Procedimiento La recogida de datos se realizó por los autores de este trabajo en diversas aulas de diferentes facultades de la Universidad del País Vasco, en el año 2012. En este proceso, se informó oralmente a los participantes sobre los fines del estudio, y de forma complementaria, se les entregó una hoja informativa. Asimismo, antes de rellenar el protocolo de evaluación se contó con el consentimiento de los participantes con la firma de un Consentimiento Informado. Este estudio fue aprobado por el Comité de Ética de Investigación con Seres Humanos de la UPV/EHU. Plan de análisis estadísticos Para poder analizar las relaciones entre todas las variables se llevaron a cabo análisis de correlación bivariadas de Pearson. Con el fin de analizar la capacidad predictiva de la historia de apego y del conflicto interparental sobre las variables objeto de estudio, se realizaron Análisis de regresión múltiple. Para el establecimiento de grupos de conflicto interparental e historia de apego se realizaron análisis de conglomerados, y con estos se llevaron a cabo análisis de varianza, que permitieron poner a prueba las últimas tres hipótesis. Resultados Análisis de correlación Correlaciones entre las variables predictoras, Todas las variables predictoras correlacionaron de forma significativa entre sí (tabla 1), siendo positivas aquellas entre la resolución del conflicto y la historia de apego, y entre la frecuencia y la intensidad. Por otra parte, fueron negativas entre la resolución del conflicto y la frecuencia e intensidad del mismo, y aunque bajas, también entre la historia de apego y la frecuencia y la intensidad del conflicto. Correlaciones entre las variables predictoras y criterio. Se encontraron correlaciones significativas entre la historia de apego y cada una de las variables criterio, en el sentido esperado: positivas con la confianza en uno mismo y en los demás, con la confianza y la comunicación con la madre y con el padre, además de con la puntuación global de la relación con madre y con padre; y negativas con la alienación en la relación con la madre y con el padre (véase tabla 1). En cuanto al conflicto interparental, la frecuencia percibida del conflicto correlacionó de forma negativa y significativa con la confianza en uno mismo y en los demás, aunque los índices de correlación fueron más bien bajos (r = 0.1-0.3). Respecto a las relaciones con los progenitores, la frecuencia del conflicto se asoció negativamente con la confianza y la comunicación actual con la madre y con el padre, así como con las puntuaciones globales de la relación con la madre y con el padre, mientras que se asoció positivamente con la alienación en la relación con la madre y con el padre. La intensidad percibida del conflicto, por su parte, se asoció a todas las variables anteriores, excepto con la confianza en los demás, aunque habría que señalar que las relaciones entre la intensidad, y la confianza en el self, y todas las variables relacionadas con la madre (confianza, comunicación, alienación y relación en general) fueron bajas. Finalmente, la percepción de resolución del conflicto interparental se asoció de forma significativa con todas las variables criterio, en la orientación esperada. Sin embargo,
Apuntes de Psicología, 2014, Vol. 32, número 2, págs. 127-136. 131 K. Smith, M.J. Ortíz y P. Apodaca Influencia de la familia de origen en las relaciones afectivas de adultos jóvenes sus relaciones con la confianza en el self y en los demás fueron bajas (véase tabla 1). Correlaciones entre las variables criterio. Como puede observarse en la tabla 1, aunque la mayoría de las correlaciones entre las variables criterio fueron significativas, las relaciones entre la confianza en el self, y la comunicación con la madre y con el padre, además de la confianza en el padre fueron bajas (r = 0.1-0.3). Análisis de regresión múltiple: historia de apego y conflicto interparental en cada variable criterio Relación con los padres Estos análisis se realizaron con las puntuaciones globales “relación con madre” y “relación con padre”. En un primer paso se incluyeron solamente las sub-escalas del conflicto. En la relación con la madre, los tres factores del conflicto mostraron poder predictor, aunque la frecuencia y la resolución fueron las que mayor peso tenían (tabla 2). En lo que a la relación con el padre respecta, la resolución percibida del conflicto fue la única variable significativa (tabla 3). Cuando en ambos casos, se introducía la historia de apego en el segundo modelo, las características del conflicto perdían capacidad predictiva. Así, la relación con la madre fue explicada tanto por la historia de apego como por la frecuencia y la intensidad del conflicto, aunque la historia de apego constituyó la variable más significativa. En la relación con el padre, en cambio, la historia de apego fue la única variable significativa. Tabla 1. Correlaciones entre variables. 1234567891011 12 13 14 1.H.A. 1 -0.28** -0.19** 0.36** 0.41** 0.44** 0.63** 0.53** -0.59** 0.61** 0.46** 0.45** -0.44** 0.48** 2. Frec. 1 0.77** -0.67** -0.25** -0.20** -0.37** -0.28** 0.39** -0.36** -0.40** -0.38** 0.42** -0.42** 3. Inten. 1-0.57** -0.18** -0.13 -0.24** -0.15*0.23** -0.22** -0.34** -0.32** 0.38** -0.37** 4. Resol. 1 0.27** 0.23** 0.38** 0.33** -0.36** 0.38** 0.40** 0.41** -0.41** 0.43** 5.ConfSelf 10.59** 0.36** 0.24** -0.41** 0.35** 0.28** 0.25** -0.37** 0.32** 6.ConfOtros 10.43** 0.31** -0.44** 0.41** 0.29** 0.29** -0.29** 0.31** 7. ConfMad. 10.83** -0.91** 0.96** 0.34** 0.30** -0.37** 0.36** 8. ComMad. 1-0.83** 0.93** 0.30** 0.37** -0.32** 0.35** 9. AliMad. 1-0.96** -0.34** -0.33** 0.45** -0.40** 10. RelMad. 10.34** 0.35** -0.40** 0.38** 11. ConfPad. 1 0.87** -0.88** 0.97** 12. ComPad. 1-0.76** 0.93** 13. AliPad. 1-0.93** 14. RelPad. 1 *p <0.05 ; **p <0.01 H.A.: Historia de apego; Frec.: Frecuencia del conflicto; Inten.: Intensidad del conflicto; Resol.: Resolución del conflicto; ConfSelf: Confianza en uno mismo; ConfOtros: Confianza en los demás; ConfMad.: Confianza en la madre; ComMad.: Comunicación con la madre; AliMad.: Alienación en la relación con la madre; RelMad.: Relación global con la madre; ConfPad.: Confianza en el Padre; ComPad.: Comunicación con el padre; AliPad.: Alienación en la relación con el padre; RelPad.: Relación global con el padre. Tabla 2. Poder predictor de las variables consideradas en el estudio en la relación con la madre. Paso 1 Paso 2 Frecuencia -0.35*** -0.27** Intensidad 0.21* 0.16* Resolución 0.27*** 0.09 Historia de apego 0.56*** R20.181 0.453 R2 corregida 0.170 0.444 F16.63 46.67 Cambio Sig. en F 0.000 0.000 ~p <0.10; *p <0.05; **p <0.01; *** p <0.001 Tabla 3. Poder predictor de las variables consideradas en el estudio en la relación con el padre. Paso 1 Paso 2 Frecuencia -0.20~ -0.15 Intensidad -0.63 -0.09 Resolución 0.26*** 0.15* Historia de apego 0.37*** R20.22 0.34 R2 corregida 0.21 0.33 F21.09 28.86 Cambio Sig. en F 0.000 0.000 ~p <0.10; *p <0.05; **p <0.01; *** p <0.001 Confianza en uno mismo y en los demás. En la tabla 4, se presenta el análisis de regresión múltiple sobre la confianza en el self, y en la tabla 5 sobre la confianza en los demás.
132 Apuntes de Psicología, 2014, Vol. 32, número 2, págs. 127-136. K. Smith, M.J. Ortíz y P. Apodaca Influencia de la familia de origen en las relaciones afectivas de adultos jóvenes En un primer paso sólo se introdujeron las propiedades del conflicto. En este análisis, en ambas variables, sólo la resolución del conflicto fue significativa, aunque cuando en el siguiente paso se incluía la historia de apego, ésta fue la única variable que alcanzó valores significativos. Análisis de varianza Dadas las diferencias encontradas de las propiedades del conflicto, con el fin de llevar a cabo Análisis de Varianza, establecimos grupos de participantes en función del nivel de conflicto experimentado en el marco familiar. Para ello, se realizó un análisis de conglomerados (K-medias), que llevó a una solución de tres grupos teóricamente coherentes: un grupo de personas con conflictos frecuentes, intensos y no resueltos, al que denominamos “alto-no resuelto”; otro con conflictos frecuentes, intensos, pero resueltos, llamado “alto-resuelto”; y un grupo de conflicto denominado “bajo” con conflictos no frecuentes, no intensos y resueltos (tabla 6). En la historia de apego, a partir del mismo análisis, también se obtuvieron dos categorías: segura e insegura (véase tabla 7). A continuación se señalan cada uno de los análisis de varianza realizados. Relación actual con la madre. El ANOVA univariante mostró diferencias significativas entre los grupos de historia de apego (F (1, 230) = 62.72; p<0.001) y entre los grupos de conflicto interparental (F (2, 230) = 11.83; p<0.001). La interacción historia de apego*conflicto no fue estadísticamente significativa (F (2, 230) = 2.35; p<0.10). Así, las pruebas univariadas indicaron que los jóvenes pertenecientes a familias con niveles de conflicto altos y no resueltos (F (1, 224)= 45,155; p<0.001) tenían peor relación con la madre que aquellos de familias con niveles de conflicto bajo (F (1, 224)= 15,542; p<0.000) y alto-resuelto (F (1, 224)= 10,817; p<0.000). Asimismo, en las comparaciones por pares de la prueba de Bonferronni se encontraron diferencias significativas entre el nivel de conflicto familiar alto-no resuelto y los otros dos niveles de conflicto interparental, bajo (p<0.001), y alto-resuelto (p<0.001), aunque no entre el nivel de conflicto alto-resuelto y bajo. En lo que a la historia de apego respecta, aquellos con una historia de apego segura (F (2, 224)= 4.53; p<0.01) referían una mejor relación con la madre que aquellos con una historia de apego insegura (F (2, 224)= 7.99; p<0.001). Relación actual con el padre. Se hallaron diferencias significativas tanto en los niveles de conflicto (F (2, 228) = 10.02; p<0.001) como en la historia de apego (F (1, 228) = 30.16; p<0.001). Aunque el efecto de interacción historia de apego*conflicto no fue significativo, fue tendencial (F (2, 228) = 2.60; p=0.07). Por ello, con el fin de conocer la naturaleza de esta interacción que casi alcanzó valores significativos, llevamos a cabo pruebas post hoc. En éstas no hallamos diferencias entre los grupos de conflicto cuando la historia de apego era insegura. No obstante, en la condición de historia de apego segura, las diferencias entre los grupos de conflicto fueron significativas (véase figura 1): entre el Tabla 4. Poder predictor de las variables consideradas en el estudio en la confianza en uno mismo. Paso 1 Paso 2 Frecuencia -0.15 -0.10 Intensidad 0.06 0.02 Resolución 0.20* 0.09 Historia de apego 0.36*** R20.08 0.19 R2 corregida 0.07 0.18 F6.87 13.55 Cambio Sig. en F 0.000 0.000 ~p <0.10; *p <0.05; **p <0.01; *** p <0.001 Tabla 5. Poder predictor de las variables consideradas en el estudio en la confianza en los demás. Paso 1 Paso 2 Frecuencia -0.17 -0.11 Intensidad 0.10 0.07 Resolución 0.18* 0.05 Historia de apego 0.39*** R20.06 0.20 R2 corregida 0.05 0.18 F4.92 13.77 Cambio Sig. en F 0.002 0.000 ~p <0.10; *p <0.05; **p <0.01; *** p <0.001 Tabla 6. Grupos Conflicto. Alto-resuelto (n = 67) Bajo (n = 106) Altono resuelto (n = 60) Frecuencia Percibida conflicto padres 0.10 -0.86 1.30 Intensidad percibida conflicto padres 0.51 -0.93 1.00 Resolución percibida conflicto padres 0.14 0.67 -1.24 Tabla 7. Grupos Historia Apego. Historia segura (n = 197) Historia insegura (n = 43) Historia de apego 0.40 -1.73
Apuntes de Psicología, 2014, Vol. 32, número 2, págs. 127-136. 133 K. Smith, M.J. Ortíz y P. Apodaca Influencia de la familia de origen en las relaciones afectivas de adultos jóvenes grupo de conflicto bajo y alto-resuelto (g de Hedges = 0.64); entre el alto-resuelto y alto-no resuelto (g de Hedges = 0.59); y entre el bajo y alto-no resuelto (g de Hedges = 1.24), donde se halló un efecto de mayor magnitud. Asimismo, es de señalar que cuando el conflicto interparental percibido es alto y resuelto, no se constatan diferencias entre la historia segura e insegura (p<0.10), aunque sí en los otros dos grupos de conflicto, encontrándose en ambos casos que aquellos con una historia de apego segura tienen mejor relación con el padre que los que tienen una historia de apego insegura. Confianza (en uno mismo y en los demás). En la confianza en uno mismo, el ANOVA univariante mostró diferencias significativas tanto de la historia de apego (F (1, 233) = 16.91; p<0.001) como del conflicto (F (2, 233) = 5.93; p<0.003). La interacción entre ambas alcanzó valores casi significativos (F (2, 233) = 2.49; p=0.08). Por ello, para poder examinar, a título ilustrativo, la direccionalidad de esta interacción realizamos algunas pruebas post hoc. En éstas, no hallamos diferencias significativas entre los grupos de conflicto bajo y alto-resuelto cuando la historia de apego era segura o insegura, aunque sí entre el grupo de conflicto alto-no resuelto y bajo (g de Hedges = 0.52) en la condición historia de apego segura; y entre los grupos de conflicto alto-no resuelto y alto-resuelto (g de Hedges = 1.10) en la insegura. Además, cuando el conflicto es alto-resuelto, no se observan diferencias entre la historia segura e insegura (p<0.10) (véase figura 2), aunque sí cuando el nivel de conflicto es alto-no resuelto y bajo, constatándose en estos casos que aquellos con una historia de apego segura disponen de mayor confianza en sí mismos en sus relaciones afectivas. Finalmente, en la confianza en los demás, únicamente la historia de apego mostró un efecto significativo (F (1, 233) = 21.39; p<0.001), demostrándose que aquellos con una historia de apego segura (F (2, 227) = 0.70) refieren mayor confianza en los demás que los jóvenes con una historia de apego insegura (F (2, 227) = 1.92). Discusión En esta investigación se ha analizado simultáneamente la influencia del conflicto interparental y de la historia de apego, para conocer cuál de ellas predice mejor la confianza en las relaciones afectivas y la calidad de las relaciones parento-filiales durante la joven adultez. Al menos que nos conste, no hay estudios empíricos al respecto, y todavía menos en la etapa evolutiva de la muestra objeto de estudio. Los resultados encontrados confirman la mayoría de las predicciones planteadas en el apartado introductorio de este artículo. En primer lugar, los datos de los análisis de correlación confirman la primera hipótesis, ya que la historia de apego se asoció a todas las variables afectivas actuales, y las propiedades del conflicto interparental percibido se relacionaron con todas las variables criterio. Sin embargo, las relaciones entre la intensidad percibida del conflicto y la confianza en los demás no fueron significativas. Respecto a los datos obtenidos a partir de los análisis de predicción, en la relación actual con los padres y en la confianza que en la actualidad los adultos jóvenes tienen en sí mismos y en los demás, la mayor capacidad predictiva de la historia de apego frente a las características del conflicto interparental confirma nuestra segunda hipótesis, lo que nos permite corroborar la continuidad de las relaciones con las figuras de apego (Guillone & Robinson, 2005). Igualmente, estos datos van en coherencia con los estudios que han asociado el recuerdo de la historia de cuidados recibida en la infancia con el apego adulto (Craig et al., 2013) y confirman los postulados de la teoría del apego, desde la cual se propone que las representaciones mentales formadas en las interacciones con el cuidador principal durante la primera infancia siguen ejerciendo influencia y constituyen la base de todas las representaciones mentales sobre las relaciones posteriores, incluso tras haber observado frecuentes interacciones negativas entre los padres (Bartell, 2006; p. 347; Zeiffman & Hazan, 2008). Figura 1. Relación con padre. Figura 2. Confianza en el self.
134 Apuntes de Psicología, 2014, Vol. 32, número 2, págs. 127-136. K. Smith, M.J. Ortíz y P. Apodaca Influencia de la familia de origen en las relaciones afectivas de adultos jóvenes Por otra parte, nuestros resultados respecto a la relación actual con los padres confirman nuestra tercera hipótesis y los obtenidos por otros autores, encontrando que los niveles elevados de conflictividad interparental predicen relaciones negativas con ambos padres (Monè & Biringen, 2006; Riggio, 2004; Riggio & Valenzuela, 2011; Ross & Fuertes, 2010). En cuanto a la influencia del conflicto interparental en la confianza que los jóvenes tienen en sí mismos y en los demás, nuestros datos sólo coinciden parcialmente con nuestra tercera hipótesis y los obtenidos en otros trabajos, en los que se ha encontrado que el conflicto interparental percibido por los hijos afecta a sus representaciones mentales del self y de los demás (Cusimano & Riggs, 2013; Steinberg et al., 2006). Nuestros datos sólo nos permiten concluir que los niveles elevados de conflicto influyen negativamente en la confianza que los jóvenes tienen en sí mismos, pero no en los demás. Esta discrepancia podría deberse a que en otros estudios sólo se ha analizado el conflicto interparental como posible variable predictora, sin comparar su influencia con la de la historia de apego. Asimismo, otra de las razones que nos ha podido llevar a obtener resultados divergentes podría relacionarse con el empleo de un instrumento de medida del apego diferente al empleado en otros estudios. En cuanto a la resolución del conflicto entre los padres, la ausencia de diferencias significativas entre el nivel de conflicto bajo y alto-resuelto en la relación con la madre y en la confianza en el self, pero no en la relación con el padre o la confianza en los demás, confirma parcialmente la cuarta hipótesis. Es decir, los conflictos altos pero resueltos entre los padres no generan mayores problemas que los niveles de conflicto bajo en la relación con la madre y en la confianza en el self. Estos datos coinciden con algunos autores que sugieren que los conflictos constructivos entre los padres, caracterizados por la expresión del afecto bien modulada y una aproximación hacia la resolución del conflicto tiene consecuencias positivas en los hijos, ya que suponen un modelo de interacción positiva (Davies, Myers, Cummings & Heindel, 1999). En la literatura empírica se constata que las experiencias tempranas positivas de apego influyen en la forma en la que se afrontan las experiencias vitales posteriores (Leon, 2003), encontrándose que, por ejemplo, los niños con una historia de apego segura refieren niveles más bajos de amenaza y autoinculpación frente al conflicto interparental (DeBoard-Lucas, Fosco, Raynor & Grych, 2010). Por lo tanto, el haber encontrado que los jóvenes con una historia de apego segura tienen mejor relación con ambos progenitores y disponen de mayor confianza, tanto en sí mismos como en los demás, confirmaría parte de la última hipótesis. En concreto, se encontró que cuando el nivel de conflicto entre los progenitores es elevado y no resuelto, aquellos con una historia segura tienen mejor relación con el padre y disponen de mayor confianza en sí mismos que los que tienen una historia de apego insegura. Este dato sugiere que una historia de apego segura podría proteger de los efectos nocivos del conflicto en las relaciones afectivas actuales de los jóvenes. Atendiendo a las limitaciones del presente trabajo, por una parte, consideramos que el empleo de un instrumento de medida retrospectivo para evaluar la historia de apego puede estar sesgado por el recuerdo impreciso de las conductas parentales en la infancia, además de por la relación actual que los jóvenes mantienen con sus progenitores, o por cómo se sienten en sus relaciones afectivas actuales. Por otro lado, a pesar de ser conscientes de las dificultades que a menudo conllevan los estudios longitudinales, un estudio de seguimiento hubiera podido aportar datos más precisos sobre la causalidad de los efectos, dando una visión más amplia a los resultados. Además, en el presente trabajo, hay una sobrerrepresentación de la muestra de mujeres, y no se analizan las diferencias sexuales en las variables objeto de estudio, lo cual podría llevarnos a conclusiones diferentes en varones y mujeres. Teniendo en cuenta los objetivos de este trabajo, otras limitaciones incluyen el no tener en cuenta si los participantes viven o no con sus padres y el haber estudiado sólo a población universitaria. Futuras investigaciones deberían analizar y considerar estas variables en adultos jóvenes pertenecientes a otros ámbitos, como por ejemplo de centros de Formación Profesional. Dejando a un lado las limitaciones de esta investigación, los datos obtenidos constituyen aportaciones relevantes. En primer lugar, revelan la importancia de establecer un apego seguro en la infancia para paliar los efectos del conflicto interparental en las relaciones afectivas de los hijos adultos. También destacan la importancia de la resolución del conflicto interparental para un mejor ajuste afectivo en los hijos (Davies & Cummings, 2006). Es preciso señalar que aunque algunos estudios hayan encontrado que los niveles elevados de conflicto entre los padres afectan de forma negativa a la relación que los hijos adultos mantienen con sus padres (Riggio, 2004) y a su confianza (Franklin et al., 1990), escasos estudios han comparado su influencia con la de la historia de apego y todavía menos en relación a las variables objeto de estudio. Por ello, este trabajo pone de manifiesto la importancia de profundizar más en el estudio de este tema. Referencias Ainsworth, M.D.S. (1989). Attachment beyond infancy. American Psychologist Association, 44 (4), 709-716. doi:10.1037/0003-066X.44.4.709. Armsden, G.C., & Greenberg, M.T. (1987). The Inventory of Parent and Peer Attachment: Relationships to well-being in adolescence. Journal of Youth and Adolescence, 16, 427-454. doi:10.1007/BF02202939. Arnett, J.J. (2015). Emerging adulthood: the winding road from the late teens through the twenties. Nueva York: Oxford University Press.
Apuntes de Psicología, 2014, Vol. 32, número 2, págs. 127-136. 135 K. Smith, M.J. Ortíz y P. Apodaca Influencia de la familia de origen en las relaciones afectivas de adultos jóvenes Ballus-Creus, C. (1991). Adaptación del Parental Bonding Instrument. Barcelona: Escola Profesional de Psicología Clínica. Bartell, D.S. (2006). Influence of parental divorce on romantic relationships in young adulthood: A cognitive-developmental perspective. En M.A. Fine & J.H. Harvey (Eds.), Handbook of Divorce and Relationship Dissolution (pp. 339-360). Nueva York: Taylor & Francis Group, LLC. Bowlby, J. (1979). The making and breaking of affectional bonds. Londres: Tavistock Publications Limited. Cassidy, J. (2008). The Nature of Child´s Ties. En J. Cassidy & P.R. Shaver (Eds.), Handbook of attachment: Theory, research, and clinical implications (pp. 3-22). Nueva York: The Guilford Press. Craig, R.L., Gray, N.S., & Snowden, R.J. (2013). 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