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Rendimientos deportivos auto y heteropercibidos y cohesión grupal: un estudio exploratorio

Bohórquez Gómez-Millán, María Rocío; Delgado Vega, Patricia; Fernández Gavira, Jesús

Abstract

El presente estudio tiene como objetivo explorar la relación entre el rendimiento deportivo heteropercibido y autopercibido y la cohesión grupal. Para indagar en esta relación se contó con 22 jugadores de rugby semiprofesionales pertenecientes a un equipo militante en División de Honor B. Para medir la cohesión grupal se empleó la versión española del Group Environment Questionnaire, los rendimientos autopercibido y heteropercibido se evaluaron mediante un cuestionario diseñado ad hoc. Los resultados mostraron que no existe relación significativa entre el rendimiento deportivo y la cohesión social; aunque existen valores próximos a la significación del rendimiento deportivo autopercibido con las dimensiones de la integración grupal a la tarea y atracción individual a lo social. Como principal conclusión, se destaca la inexistencia de relación directa entre la cohesión y el rendimiento individual de los jugadores, lo que abre la puerta a futuras investigaciones que ahonden en las posibles relaciones indirectas entre ambos constructos.

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- 103 -Retos, número 31, 2017 (1º semestre) Rendimientos deportivos auto y heteropercibidos y cohesión grupal: un estudio exploratorio Own and others’ perception of performance and group cohesion: an exploratory study María Rocío Bohórquez Gómez-Millán, Patricia Delgado Vega, Jesús Fernández Gavira Universidad de Sevilla (España) Resumen: El presente estudio tiene como objetivo explorar la relación entre el rendimiento deportivo heteropercibido y autopercibido y la cohesión grupal. Para indagar en esta relación se contó con 22 jugadores de rugby semiprofesionales pertenecientes a un equipo militante en División de Honor B. Para medir la cohesión grupal se empleó la versión española del Group Environment Questionnaire, los rendimientos autopercibido y heteropercibido se evaluaron mediante un cuestionario diseñado ad hoc. Los resultados mostraron que no existe relación significativa entre el rendimiento deportivo deportivos y la cohesión social; aunque existen valores próximos a la significación del rendimiento deportivo autopercibido con las dimensiones de integración grupal a la tarea y atracción individual a lo social. Como principal conclusión, se destaca la inexistencia de relación directa entre la cohesión y el rendimiento individual de los jugadores, lo que abre la puerta a futuras investigaciones que ahonden en las posibles relaciones indirectas entre ambos constructos. Palabras clave: Rendimiento, Deporte, Percepción, Cohesión, Grupo. Abstract: This study aims to express the relationship between own and others’ perception of athletic performance and group cohesion. Participants were 22 rugby players belonging to category B of the Honor Division in Spanish Rugby League. To measure group cohesion, the Spanish version of the Group Environment Questionnaire was used; own and others’ perception of performance were assessed by an ad hoc questionnaire. Results showed that there is no significant relationship between sports performance and social cohesion; however, self-perceived athletic performance and the dimensions of task group integration and individual social attraction were close to significant values. As a conclusion, we can highlight the absence of any direct relation between cohesion and players’ individual performance, which might drive the focus of future research on possible indirect relations between these two constructs. Keys words: Performance, Sport, Perception, Group, Cohesion. Introducción En las últimas décadas el rendimiento deportivo ha sido un punto de referencia en las investigaciones en ciencias del deporte, siendo los aspectos psicológicos identificados como determinantes para la consecución del máximo nivel deportivo los más abordados (Weinberg y Gould, 2003). De entre éstos determinantes prioritarios, la cohesión grupal se considera un atributo distintivo de los equipos exitosos al ser clave para la formación y desarrollo del trabajo en equipo. Se define cohesión como la «tendencia de un grupo a mantenerse junto y permanecer unido en la consecución de sus objetivos instrumentales y/o para la satisfacción de las necesidades afectivas de sus miembros» (Carron, 1982, p.194; Carron, Eys y Burke, 2007, p.92). Este constructo se compone de dos enfoques básicos: la cohesión de tarea que refleja el grado con el que los miembros del grupo trabajan juntos para alcanzar objetivos comunes y la cohesión social que hace hincapié en el grado en el que los miembros de un equipo sienten simpatía mutua y disfrutan del compañerismo del grupo.. Estos dos enfoques –de tarea y socialaplicarían a dos percepciones diferenciadas, la de la atracción que los miembros del grupo sienten hacia éste y la de la integración que perciben tener los componentes dentro del grupo. La combinación de las dos percepciones y dos enfoques, daría lugar a las cuatro dimensiones componentes de la cohesión (Carron, 1982; 1987; Carron, Shapcott y Burke, 2007): atracción individual hacia la tarea, atracción individual por el componente social, integración en la tarea grupal e integración en el sistema social del equipo. Los antecedentes de la cohesión que deberían controlarse para mejorar ésta serían (a) los factores ambientales como la disposición de señas y espacios de identidad grupal (Bohórquez y García-Más, 2014); (b) los factores personales como la tendencia personal a la cooperación (García-Más y Vicens, 1994); (c) los factores de liderazgo como el estilo de interacción (Ramzaninezhad y Keshtan, 2009) o la gestión de la evaluación (González, Campos y Romero, 2014); y (d) los factores de equipo como el tamaño del mismo o la membrecía (Bohórquez, Lorenzo, Bueno y Garrido, 2012), la eficacia colectiva (Leo, García-Calvo, Sánchez y de la Vega, 2011; Leo, Sánchez-Miguel, Sánchez-Oliva, Amado y García-Calvo, 2014) o el clima motivacional (Leo, Sánchez-Miguel, Sánchez-Oliva, Amado y García-Calvo, 2011). Estos factores no sólo 2017, Retos, 31, 103-106 © Copyright: Federación Española de Asociaciones de Docentes de Educación Física (FEADEF) ISSN: Edición impresa: 1579-1726. Edición Web: 1988-2041 (www.retos.org) determinan la percepción del nivel de cohesión que existe en el grupo sino que afectan directa e indirectamente al rendimiento colectivo. En cuanto al rendimiento deportivo, Martín (2001) lo define como «el resultado de una actividad deportiva que, especialmente dentro del deporte de competición, cristaliza en una magnitud otorgada a dicha actividad motriz según reglas previamente establecidas». Concretamente el rendimiento deportivo heteropercibido se refiere a la percepción que tiene una persona externa del grupo de deportistas, como puede ser el entrenador, sobre el rendimiento deportivo de los jugadores del equipo; para García-Más y Bauzá (2011) es la apreciación que el entrenador tiene de las capacidades de cada jugador respecto al buen desarrollo de las acciones en juego. Por su parte, el rendimiento autopercibido hace referencia al concepto de rendimiento deportivo individual que tienen los propios jugadores del equipo de sí mismos (Viadé, 2003). En multitud de ocasiones se ha especificado que la cohesión grupal influye en el rendimiento y satisfacción de los deportistas; si bien un elevado índice de cohesión no asegura el rendimiento deportivo, si posibilita la expresión de potencial de rendimiento del equipo. A nivel teórico, la relación entre cohesión y rendimiento es circular, de modo que el éxito en la ejecución provoca un aumento de la cohesión, la cual, a su vez da lugar a un incremento del rendimiento (Carron, Colman y Wheeler, 2002). Normalmente, se obtiene un nivel de relación más positivo entre cohesión grupal y rendimiento deportivo cuando el rendimiento deportivo se define mediante conductas o tareas –logros-, y no por el resultado del equipo. A pesar de ello, continua sin estar claro que la cohesión tenga una influencia directa, positiva y unívoca sobre el rendimiento deportivo, postulándose unas veces que puede más bien ser una relación indirecta y mediada (Stogdil, 1972), otras veces que los hallazgos contradictorios son resultado de diferentes estrategias de evaluación (Hernández, 2005; Widmeyer, Carron y Brawley, 1993), también que la relación es positiva pero poco significativa (Beal, Cohen, Burke y McLendan, 2003; Carron et al., 2002) e incluso que el mejor predictor del rendimiento deportivo es la cohesión –social- (Leo, García, Sanchez y de la Vega, 2010). Así, este trabajo tiene como principal objetivo explorar la relación existente entre el rendimiento deportivo –heteropercibido y autopercibidoy la cohesión grupal de un equipo de rugby semiprofesional. Este objetivo general se concreta en tres hipótesis de investigación: (a) los jugadores de rugby con rendimiento heteropercibido alto poseerán alta cohesión grupal, tanto general como por factores; (b) los jugadores de rugby con rendimiento autopercibido alto poseerán alta cohesión grupal, tanto general como por factores; y (c) el rendimiento Fecha recepción: 20-12-15. Fecha de aceptación: 23-07-16 María Rocío Bohórquez Gómez-Millán [email protected] Retos, número 31, 2017 (1º semestre) - 104 - autopercibido de los jugadores de rugby se relacionará con el rendimiento percibido por su entrenador. Método Participantes En este estudio han participado 22 jugadores de un equipo semiprofesional de rugby militante en División de Honor B española. Los participantes tienen edades comprendidas entre 19 y 34 años (M=24,18; DT=4,32); todos los jugadores tenían una experiencia de al menos 4 años jugando al rugby (ver Tabla 1). Además, se contó con la participación del entrenador del equipo, varón, de 40 años de edad. Éste posee Título de Entrenador Nacional de Rugby Nivel 3 y cuenta con una trayectoria de 22 años como entrenador. La muestra se formó por muestreo intencional no probabilístico, por accesibilidad al club deportivo; solo se accedió a aquellos participantes de los que se obtuvo el consentimiento informado y aceptaron voluntariamente participar en el estudio. Instrumentos Datos sociodemográficos. En primer lugar se utilizó una ficha de datos sociodemográficos, en la que se incluyeron los siguientes datos: edad, categoría competitiva, años que lleva en el equipo, número de entrenamientos a la semana, horas que entrena a la semana con su equipo, posición habitual de juego y objetivo propio en el equipo. Cohesión grupal. Para su análisis, se empleó el Group Environment Questionnaire (Carron, Widmeyer y Bradley, 1985) traducido y validado al español por Leo, González-Ponce, Sánchez-Oliva, Pulido y GarcíaCalvo, T. (2015). Este cuestionario consta de 18 ítems que miden las cuatro dimensiones de cohesión grupal establecidas por Carron et al. (2007) en su modelo conceptual: atracción individual tarea (4 ítems), atracción individual social (5 ítems), integración grupal tarea (5 ítems) e integración grupal social (4 ítems); además, el compendio de los factores ofrece una puntuación global de la cohesión grupal. El formato de respuesta es una escala tipo Likert de 1 a 9, donde 1 corresponde con totalmente en desacuerdo y 9 con totalmente de acuerdo. Se realizó el análisis de fiabilidad del cuestionario para esta muestra, obteniendo un valor de 0.75, siendo por lo tanto su fiabilidad alta. Rendimiento deportivo. En tercer lugar se realizó una batería de cinco preguntas de valoración del rendimiento (autopercibido para los jugadores y heteropercibido para el entrenador). El objetivo de la misma fue asegurar la validez de constructo y ecológica del ítem con que evaluar el rendimiento autopercibido y heteropercibido, esta batería se sometió a juicio de expertos. Se obtuvo la opinión de cuatro expertos, Doctores en Ciencias de la Actividad Física y Deporte. Se pidió a los expertos que evaluarán del 1 al 10 cada ítem, con los resultados aportados se escogió el ítem con mejor valoración general inter-jueces (ver Tabla 2): «Clasifique a sus jugadores del equipo en función de su rendimiento deportivo individual en 3 niveles, alto rendimiento deportivo individual, medio rendimiento deportivo individual o bajo rendimiento deportivo individual» y su correlato auto-percibido «Clasifíquese a sí mismo dentro del equipo en función de su rendimiento deportivo individual en uno de 3 niveles posibles: alto rendimiento deportivo individual, medio rendimiento deportivo individual o bajo rendimiento deportivo individual». Procedimiento En primer lugar, se contactó con el Club para pedir su colaboración en el estudio. Una vez aceptada la colaboración, se concertó una primera cita informativa con los responsables del club y técnicos deportivos donde se informó acerca de los objetivos y procedimientos del estudio. Siguiendo un protocolo general, se recibió a cada uno de los participantes y se cumplimentaron la hoja de datos sociodemográficos y las preguntas del cuestionario, estas valoraciones fueron realizadas bajo la supervisión de un profesional que se encargó de que todos los participantes recibiesen las mismas instrucciones. Se informó a los deportistas que su participación era voluntaria y anónima, se les pidió responder a las preguntas lo más sinceramente posible y se les explicó que sus respuestas serían tratadas confidencialmente. Finalizadas las tareas, se despedía a los participantes agradeciendo su colaboración y participación. Análisis de datos Previamente al análisis de los datos, se eliminaron 3 participantes de la muestra debido a que dejaron sin responder total o parcialmente alguna de las pruebas seleccionadas para el estudio quedando finalmente 22 sujetos de estudio. Tras este procedimiento, se invirtieron las puntuaciones de los ítems inversos contenidos en el GEQ (ítems 1, 2, 3, 4, 6, 7, 8, 11, 13, 17 y 18). Además, se llevaron a cabo pruebas de homocedasticidad de varianza, con el fin de decidir las pruebas estadísticas a utilizar. Se determinó una distribución no normal de la muestra, así como la no homogeneidad de varianzas para las variables principales del estudio (pruebas de Kolmogorov-Smirnov y ShapiroWilk, p < .05). Por ello se decidió utilizar pruebas no paramétricas en los análisis estadísticos realizados para este estudio. Para abordar las hipótesis estadísticas 1 y 2 se realizaron pruebas no paramétricas U Mann Whitney, mientras que para la Hipótesis 3 se realizó una tabla de contingencias apoyada de la prueba Chi-Cuadrado de distribución de la muestra. Resultados En la Tabla 3 aparecen los principales estadísticos descriptivos de las principales variables del estudio. Respecto al rendimiento tanto heteropercibido como autopercibido, ninguno de los jugadores percibe tener un bajo rendimiento, tampoco el entrenador clasifica a ninguno de sus jugadores en esta categoría. Para la comprobar si el rendimiento heteropercibido tiene influencia en la cohesión grupal general y en sus factores constituyentes, se realizaron pruebas no paramétricas de comparación de grupos independientes U de Mann-Whitney. Los resultados muestran que no existen diferencias estadísticamente significativas en la cohesión grupal general en función del nivel de rendimiento heteropercibido (Tabla 4). Con respecto a los resultados de la influencia del rendimiento heteropercibido sobre los factores de cohesión grupal, los datos muestran tampoco existen diferencias estadísticamente significativas (Tabla 4). Para analizar si los jugadores de rugby con rendimiento autopercibido alto poseen alta cohesión grupal, tanto general como por factores, se Tabla 1 Características de la muestra MDTNMínMáx Edad 24,18 4,32 22 19 34 Años que lleva en el equipo 5,07 2,63 22 1 10 Años jugando rugby 10,00 5,55 22 4 24 Entrenamientos a la semana 3,64 1,56 22 3 8 Horasqueentrenaalasemana 5,18 1,39 22 3 8 Tabla 2 Acuerdo entre jueces Valor Error estándar asintóticoaAprox. SbAprox. Sig. Medida de acuerdo Kappa 1,00 ,00 2,24 ,03** Nota. **p<.05 Tabla 3 Resultados descriptivos de las variables objeto de estudio M DT N Mín. Máx. Rendimiento autopercibido 1,64 ,49 22 1 2 Rendimiento heteropercibido 1,36 ,49 22 1 2 Atracción individual a la tarea 30,64 3,95 22 24 36 Atracción individual a lo social 29,82 4,35 22 25 39 Integración grupal a la tarea 20,91 4,14 22 13 30 Integración grupala lo social 28,68 3,68 22 20 36 Nota. Rendimiento Autopercibido 1= Alto rendimiento, 2=Medio Rendimiento. Rendimiento Heteropercibido 1=Alto rendimiento, 2=Medio Rendimiento. Tabla 4 Estadísticos descriptivos e inferenciales de la cohesión grupal en función del rendimiento heteropercibido. MDTUZSig. Cohesión Alto Rendimiento 111,00 8,46 30,500 -,941 ,346 Medio Rendimiento 106,80 7,39 Atracción Individual hacia la Tarea Alto Rendimiento 32,83 3,66 33,500 -,709 ,479 Medio Rendimiento 29,60 5,13 Atracción Individual hacia lo Social Alto Rendimiento 29,53 3,92 39 -,276 ,782 Medio Rendimiento 30,80 6,02 Integración Grupal hacia la Tarea Alto Rendimiento 21,35 4 35,500 -,552 ,581 Medio Rendimiento 19,40 4,72 Integración Grupal hacia lo Social Alto Rendimiento 29,18 2,81 26,500 -1,263 ,207 Medio Rendimiento 27,00 5,91 - 105 -Retos, número 31, 2017 (1º semestre) desarrollaron análisis no paramétricos de comparación de grupos independientes U de Mann-Whitney. Los resultados provenientes de la estimación de la influencia del rendimiento autopercibido sobre la cohesión grupal muestran que no existen diferencias estadísticamente significativas en la cohesión grupal en función del nivel de rendimiento autopercibido. En la Tabla 5, se muestran los resultados descriptivos e inferenciales de la cohesión grupal en función del rendimiento autopercibido que indican que éste último no influye en el nivel de cohesión grupal general del equipo, en la Atracción Individual hacia la Tarea, ni en la Integración Grupal a lo Social. A pesar de ello, existen diferencias próximas a la significación para la Atracción Individual hacia lo Social que indican que existe una tendencia en aquellos jugadores que perciben su rendimiento como perteneciente al grupo medio del equipo a sentirse más atraídos por el aspecto social del equipo que aquellos de alto rendimiento autopercibido. De nuevo se encuentra una tendencia, no significativa, de los jugadores de rendimiento autopercibido medio a una mayor integración grupal en lo relativo a la tarea. Para indagar en una posible relación entre los rendimientos auto y heteropercibido se realizaron tablas de contingencia (Tabla 6) que mostraron que no existe relación estadísticamente significativa entre el rendimiento individual percibido por los jugadores y el rendimiento individual que el entrenador atribuye a cada jugador (X2=1,562, gl=1, p=.309). Discusión El objetivo del presente trabajo era determinar la relación entre la cohesión grupal y el rendimiento deportivo individual (autopercibido y heteropercibido) de los jugadores de un equipo de rugby. En general, los resultados han negado la existencia de relación entre el rendimiento deportivo y la cohesión grupal, ya sea general o en sus factores. Esto puede ser debido a que la cohesión grupal refleja la intención de los jugadores de trabajar por un objetivo común, la unión que se establece en el grupo tanto a nivel de tarea como social; pero no tiene relación directa con el rendimiento deportivo individual del deportista. No hace falta que un equipo este cohesionado para que obtenga buenos resultados, en ocasiones estos resultados se obtienen gracias al rendimiento deportivo individual de los jugadores del equipo, sin embargo, cuando los equipos están cohesionados se facilita la consecución de mejores resultados gracias a una cooperación, coordinación y comunicación eficaces; así la relación entre cohesión y rendimiento deportivo individual podría no existir o ser indirecta. La primera hipótesis planteada defendía la existencia de una relación positiva entre los jugadores con alto nivel de rendimiento heteropercibido y el nivel del cohesión grupal, al igual que con los cuatro factores de cohesión grupal. Una vez analizados los datos se comprueba que no existe dicha relación, por lo que se rechaza la primera hipótesis formulada. Carron et al. (2007) desarrollaron un modelo conceptual para el estudio de la cohesión grupal en el deporte en el que describen a grandes rasgos cuatro precursores de la percepción del nivel de cohesión que existe en un grupo: factores ambientales, factores personales, factores de liderazgo y factores de equipo. Haciendo referencia a los factores ambientales, la cohesión grupal se ve afectada por el tamaño del grupo y el nivel de competición, como se trata de un grupo de más de 30 personas la cohesión grupal tiende a disminuir. Por otro lado, señalar que los factores personales giran alrededor de las características individuales, todos los jugadores tienen como objetivo propio en el equipo mejorar su rendimiento o ascender de categoría deportiva, sin hacer ninguna alusión a aspectos grupales. Tal vez, la cohesión como proceso grupal no tenga relación con el rendimiento al haberse considerado el individual en vez del grupal. En anteriores trabajos, autores como Mullen y Copper (1994), Carron, Eys y Bray (2002a), Beal et al. (2003) y Leo et al. (2011), informan que la relación entre cohesión grupal y rendimiento deportivo es confusa y poco constante, no llegando a ser esta relación claramente concluyente y significativa. En estos estudios es frecuente que se analicen otras variables como la satisfacción colectiva o la eficacia colectiva -que sí tiene relación con el rendimiento deportivodejando a la cohesión grupal en segundo plano y asumiendo que ésta tiene un efecto indirecto sobre el rendimiento. Estos resultados se contraponen a los descritos por otros autores como Ramzaninezhad et al. (2009), quienes afirmaban que los grupos que se mostraban más cohesionados eran los equipos con mayor rendimiento, estableciendo así una relación positiva y directa entre cohesión grupal y rendimiento deportivo; esta discrepancia puede deberse a que en su estudio también se analizan los estilos de liderazgo, señalando que estilos de liderazgo más democráticos favorecen la cohesión grupal, porque se preocupan por las opiniones de los jugadores y los mantienen informados de los sucesos, lo que puede llegar a aumentar el rendimiento deportivo individual. La segunda hipótesis planteaba una relación positiva entre el rendimiento deportivo autopercibido y la cohesión grupal (global y por factores). Tras finalizar la comprobación de los resultados de los factores de cohesión grupal sobre el rendimiento deportivo se rechaza la segunda hipótesis, debido a que los resultados no muestran una relación estadísticamente significativa. Sin embargo, los jugadores de nivel de rendimiento medio tienden a mostrar mayor atracción hacia el componente social del grupo que sus compañeros de nivel de rendimiento alto. La fuerte cultura asociada con el rugby como deporte en cuanto a comportamiento grupal e importancia de los componentes sociales (la obligatoriedad del tercer tiempo sería un ejemplo) puede incidir en que jugadores que no tienen un gran rendimiento consideren que el peso social del equipo y la satisfacción personal de necesidades que aporta sean razones suficientes para querer mantenerse en él. En la misma dirección, jugadores que perciben su rendimiento medio respecto del grupo también parecen tener una mayor integración grupal hacia la tarea; es posible que éstos jugadores no puedan alcanzar éxito deportivo más allá que a través de la cooperación incondicionada con el grupo como unidad de trabajo. Resultados similares han sido encontrados por Myers, Payment y Feltz (2004), Carron et al. (2004), y Leo, Sánchez, Sánchez-Oliva, Amado y García-Calvo (2014). Los jugadores que notan fuertes lazos entre sus miembros se organizan mejor como grupo para resolver diversas situaciones. Además, Leo et al. (2014) concluyeron que la cohesión grupal no predice de forma positiva el rendimiento deportivo, indicando que existe relación positiva entre rendimiento y cohesión tarea, pero no relación con las dimensiones sociales. En la mayoría de las investigaciones prevalece el esfuerzo hacia la consecución de los objetivos antes que hacia las dimensiones o trabajo en grupo, aunque si estos dos factores aumentan, la cohesión aumentaría, obteniendo una mayor eficacia colectiva que si tiene relación directa y positiva con el rendimiento deportivo La tercera hipótesis establece una relación directa entre el rendimiento deportivo heteropercibido y el rendimiento deportivo autopercibido. Los resultados encontrados obligan a rechazar esta hipótesis. No se ha podido encontrar en la literatura científica investigaciones previas que relacionen rendimiento heteropercibido y autopercibido, por lo que no podemos comparar nuestros hallazgos con otros que permitan afirmar que los rendimientos percibidos por el entrenador y los deportistas no Tabla 5 Resultados descriptivos e inferenciales de la cohesión grupal en función del rendimiento autopercibido. MDT U ZSig. Cohesión Alto Rendimiento 107,12 6,71 36,500 -1,333 ,183 Medio Rendimiento 111,71 8,82 Atracción Individual hacia la Tarea Alto Rendimiento 30,88 4,22 53 -,206 ,837 Medio Rendimiento 30,50 3,94 Atracción Individual hacia lo Social Alto Rendimiento 28,00 4,75 30 -1,788 ,074† Medio Rendimiento 30,86 3,90 Integración Grupal hacia la Tarea Alto Rendimiento 19,38 2,92 31 -1,716 ,086† Medio Rendimiento 21,79 4,56 Integración Grupal hacia lo Social Alto Rendimiento 28,88 3,52 53 -,206 ,837 Medio Rendimiento 28,57 3,90 Nota. †p>.05<.1 Tabla 6 Tablas cruzadas de rendimientos autopercibido y heteropercibido. Rendimiento heteropercibido Total Rendimiento alto Rendimiento medio Rendimiento autopercibido Rendimiento alto 5 (29,4%) 3 (60%) 8 (36,4%) Rendimiento medio 12 (70,06%) 2 (40%) 14 (63,6%) Retos, número 31, 2017 (1º semestre) - 106 - tienen relación entre sí. A nivel teórico, es posible que los criterios de evaluación del rendimiento empleados por el entrenador difieran de los empleados por los deportistas, e incluso que unos y otros empleen criterios con diferente orientación (a la tarea o al resultados, por ejemplo). Así, futuras investigaciones podrían pedir a entrenadores y jugadores que explicitaran sus criterios de evaluación de rendimiento o incluso inducir respuestas orientadas a los diferentes aspectos del rendimiento para hacer evaluaciones más concretas. Este estudio muestra ciertas debilidades que deberían ser subsanadas en un próximo estudio, como el reducido tamaño de la muestra; para próximas investigaciones sería relevante incrementar el número de equipos y participantes para obtener una mayor muestra en la investigación y como consecuencia resultados más significativos. Además, incluir variables antecedentes y consecuentes de la Cohesión Grupal y que tienen relación directa con el rendimiento deportivo según la literatura previa, permitiría obtener una visión de conjunto acerca de la influencia de los procesos psicológicos grupales sobre el rendimiento deportivo individual. En esta investigación se ha dividido el rendimiento deportivo en: rendimiento deportivo heteropercibido y rendimiento deportivo autopercibido, en las búsquedas realizadas para este trabajo no se ha encontrado información relevante acerca del rendimiento deportivo heteropercibido en relación con cohesión general o de los factores de cohesión, al igual que tampoco se han encontrado resultados de una relación de rendimiento deportivo autopercibido con cohesión grupal general y sus factores. Por ello, el estudio de la relación entre estas variables es un campo que ha de ser abordado en profundidad, por el posible impacto de su manejo. Finalmente, es importante destacar que existe una marcada tendencia por parte de los entrenadores deportivos a trabajar de forma insistente la cohesión basándose en la premisa de la mejora del rendimiento. Ya que este postulado queda en entredicho, es importante concienciar de la necesidad de abordar el trabajo psicológico de los equipos basándose en las necesidades concretas evaluadas en cada escuadra singular y su contexto, así como en variables inequívocamente relacionadas con el rendimiento de los deportes de colaboración como la cooperación. Referencias Beal, D. J., Cohen, R. R., Burke, M. J., y McLendon, C. L. (2003). Cohesion and performance in groups: a meta-analytic clarification of construct relations. Journal of Applied Psychology, 6, 989-1004. Billat, V. (2002). Fisiología y Metodología del Entrenamiento - De la teoría a la práctica. Barcelona: Paidotribo Bohórquez, M. R. y García-Más, A. (2014). 8 claves para construir un equipo deportivo. En M. Roffé y S. Rivera. 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