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Siempre ay que embidiar amando: Comedia Famosa ...

Zamora, Antonio de, 1660-1728

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COMEDIA FAMOSA, SIEMPRE AYQUE EMBIDIAR amando. PERSONAS. De!foho¿ Alcino» Melibeo. Coriandro, Tritón, Gradofo. Graciofá, Dorinia, Xagala, Areeta. f3e4 »ile4 MirtiUj Eritbea. Sirene. Mujicd. PRIMERA JORNADA. •yde decir los primeros mrforjilepor un lado Alcinoi cnarbolando el Gayado, ypor et contrario Melibeo, terciando una banda yal encoñtrarfe fefufpenden, * Mujtc. Poes yifalc c! Alva, el Sol ,yDorindaj pues ya viene el dia. albricias ,alt>rkÍ4í¿ yIluminan el campo do« veces Alcin, Impaciente Rebaño temerofo, no al cañamo nudofo, que el redil texe^ la quietud alteres^ ‘-• . fi atrevido no quieres ceder álos imperios del Cayado. Melib. IDonde ,monílruo lunado, •dexando la enfenada te encaminas,- yal Aiva apenas ves ,quando imaginas,* ^que es prifion Ja quietud? Alctn. Aunque ábalidos (idioma de gemidos, fin gemidos ) .llames quien te defate, en vano pienfas que lograrlo trate Ja diñante piedad de aquella tropa. ^tUbi Vive cu núñao, robador 4® h~Jim • 2,Comedla Fatnoja, que nas de bolveral tiro efcarmentado, Alcin. Si el fílvo no bailó, baile eí Cayado. Melib. Si la voz no te aparta dei camino, la honda lo logre. Akin. Melibeo. Melib. Alcino. Sale Jos a.Donde ei Ufo ftefao corbo enarbolando, caminas al primer termino de eíTa intercadencia del día? 'Altm. EíTo preguntas, fi ves la candida ,lá fencilla multitud de mis corderos, cuya impaciente fatiga, quando del redil el tofeo circulo fácil derriba, muchas obediencias rompe en cada nudo que brinc.aí Como daáa.s qire ni ienojo eaíligarlos folicita, fin que la fencillez ira difculpa de la oííadia?^ Pero tu, donde el forcídó cañamotetccjt.aDdó »ancanas la planta? 'Melib. Si ves aquellas _ defordenadas quadrillas de Ninfas, Zagaias,,^^; ni bien Zagalas, mNinfas, yigualmente ves, ron\piendo ála enfenada la linea, al Júpiter de los brqcos para robarlas ít^uirlas, como dudas, que también, fin íer difculpa la ira, (pues no vengo el qií 'C irrite, fino ei que no fe corrija) áreducirle áfu alvergus vaya, porque no fe di'ga, que pueden irracioaalss .. conocer lo que fon lindas? Alcin. Pues ya que el áia querencia de eíTa inculta feiva umbría buelve, yde lo que no hiere fe venga con lo que pifa, permíteme ,Melibeo, que en la amante competida fineza nueftra ,te de un parabién, eu que afpira mi-amor ,folo áque me buelvas unos zelos por albricias. Melib. Ami parabién? Alcin. Si ;pues ^ fi de Dorinda divina la beldad adoras ,yella ha de nombrar quien la íjrva,' fabiendo que te-coríocei es fuerza creer que te elija. Melib. Mucho liento que tu atenta fofpechofa correlia me ponga en lugar de ferte ingrato; pues quando avia de aihagarte la i'ifonja, te cáftigo la malicia. Alcin. Como? Melib. Como es fuerza ,al vef que una norabuena embias, bolverte un peíame yo; pues fi eíTa hermofwa mifma ha de elegir ,ytu íolo^ la mereces, yá-eílá eícrita de las letras de fo error la ciaufula de tu-ruina. Akin^ Si yo vieíle alguna feñ^ de favor ,qce aunque remiíTa, cuerda encendida ,prendicfTejj-poivora de mi dicha» disecas bien ;mas fi íabes Quan ayradamente impía iñe ha defpreciado ,por que hacerme creer imaginas, que ha nacido mí efperanza mas ,que para fer embidia? Mtlib. Vivir defpreciado ,no es una ocupación tan digna del pecho ,como eílar fiendo caufa áe lo que fe írrita, en feede que n.o ay tan liera crueldad ,que configo miíma no efté el rato que fe emplea penfando en quien la motiva? pues fi efio es defprecio,como el mas fiero le apellidas de los tormentos de amor? No íabes que mi defdicha es tal ,que fu enojo ,auo par» hacerla mayor, la olvida? pero fi hemos de quedarnos con el dolor, en difunta materia hablemos, no fea tan ruin nueftra cortesía, que fin efperar curarla, mas que fabiendo íentírla, muefire la quexa ,que eftanios defeontentos con la herida. ’Jlcin.Blen dices,ypues ios coros de los. Zagales duplican al campo que corren tantas primaveras movedizas, áfin de que acompañando áDorinda ha'ta la altiva puei ra del Templojdefpueblcn (fiendo fuerza que la ligan quantos la vieren jla agrsfií fraile de fu melodía::; EUoí^y Muf, Pues yá íalecl Alva, pues yá viene e! dia, yiluiTiinan al ca-apo dos veces el Sol ,yDorinda, albricias ,albricias. Dent.Dcif^ Tritón, átierra, pues ya viene iobre aquella cima dcl monte rayando el Sol fu tibio efplendor. Dentr,Trit, Cefifa, ola ,hau. Dentr. Cefif Yá vh ,que efior defan^inando lo efquiva. MeUb, Oeifobo, aquel eftrangero Zagal ,cuya pefqueria, poblando el campo de efeamas» agota el golfo de vidas, falta yá ácierra. Dcnt. Díifob. Yen tanto que de la playa florida la verde quietud altero» quede la frágil barquilla furta en el margen, fiada al ancora de eíTa encina, Z)^,C<f/.ConTfiton me dexas?q»iera Venus, que no pare en riña, Pe.TVfí.Cefifa,yyo? nunca haremos confianzas como migas. Sale ZDr/y.Salve, ótu de Venus bella íelva hollada. Mas que mira mi amori Melibeo? Akino? Los dos. Deífobo? Utifob. Siempre avía de cele'brarfe la aufencia» por cftrenar la caricia. Los dos. Los brazos me dá. Xieifob. Yá que ellos Aa región de fus alquerías, repicarnos en la dulce quan-: 0^ w/7<ir«í« ínnívfu, quinto 2prletaii vivifican ccciünie ,que nuevos coros, que dulces voces, que unidas tropas,qué alternados hyaiúos fon ios que áun tiempo fcftiva confunde con los alboques Ja cadencia de las liras? Defde que al placido abrigo de Chipre defde Fenicia mi patria vine, yen ella negado áquantos la habítan,; fino álos dos, yeíTos rudos Zagales ,viví en las ruinas de eííe Palacio ,una dieoza tan inítablemente fisa, que ájuncos ,ycañas yace, ni bien verde ,ni pagiaa: defde que al dulce exercicio de la pefca íe dedica la ocupada ociofidad de mi dolor ,en tan chica barca, que el Mar en fus ondas la creyó tal vez aftllla: defde qi\e áeftas horas falgo áponer en la texida falva deja grama peces, que prefentados embia la vecindad de la efpuraá al cortejo de la Isla, ja más iguales cadencias ©i ,nunca eña alegria experimenté ¿pues aunque en la dulce Monarquía de fus Isleños no ay mas VaíTallo ,que la delicia, no tan al primer boñezo de la embriaguéz matutina fe oyeron :ypues no es mas que curlofidad la mía, débaos mi afeAo acaÚarm? la duda con la noticia. Melib, Chipre, célebre pedazo del Afia ,que un tiempo unida parte de ella ,para fer Isla fuya, ypatria mia, ápuro rozarla ei Mar degeneró de Provincia: entre.quantas el criftál del Archipiélago ficia la mas feliz ,la mas noble facra efiacion aplaudida es del Orbe ,no tan folo por cuna de aquella Cipria, belleza, deidad ,incendio de cantas almas cenizas, quanro p»orque nueva Arcadia de amor ,fea en fu rendida República carinofa la política tan digna que yo adore una hermofura, fin el riefgo de que diga el alma, que algo fe ruega, pues tanto fe facrifíca, yaquella hermofura propria me correfponda en la inifma fe de que es menos pofsible quien es mas agradecida, ví/r. Entre los ritos que obfervan la coílnmbre ,yla noticia, el mas principal es ,que una Zagala, el primero día en que entra la Primavera mediando aquo’la enemiga lacha de dos eitaciones, una hiemal ,yotra eftiva, aya entre quantos la adoran de nombrar uno, que con «lis conhinza ,mo, con mas razón si, ála fina defefperada eíperanza embiáiit amcindo: ¿efervirla fin férvida; yana eTiá con ia penfion desleí folo aquellos dias treniaies ,qae áVenus nueílrosantiguos ricos dedican, hifia que el Mirto amanece eftreilas vegetativas. 3f;/.Xoca el nombrar la herraofura, oue áefte intento facilita naturaleza de ingrata, yaccidentes de benigna, al anciano Sacerdote de Venus ,yal otro dia han de conducir al Templo ¿la belleza elegida las dsinás Zagalas ,donde defpues de las alegrías de hymnos ,yde entonaciones, nombra el Zagal, yen la mifma pUufible forma en que al Teinplq fubicron ,ála íeftiva mandón del V’^alle defcienden,' traycodo blancas texidas volantes nieblas de gala fobre el roílro, halla que quita la Pfiquis (que afsi fe llama la hermofura preferida ) del femblance el velo ,en fe de que en él (en quanco mira áefte oblequio )aparca aquella nielindroía hypocresía, con que un recato que fuerza, trata una pafsion que inclina. Alda. Ayer ,Protheo, efte anciano, que de V^cnüs Ericina, en el Templo el Sacro cargO de Sacerdote exercita, eligió áDorinda ,cuya nueva beldad::: No proagas> que yáfobráío qae falta, puwS bada lo qus «tje avifas. Dorinda, áquien jamás yo víjdefde que en Chipre habita mi planta, es nombraJaí Alciri, Si. jyeifub. Bien decía, bien decía la tonora fuaviúad de eftas voces ,que combidau aíinrazones hermofas, pues quanto fuenan hechizaHi mas porque la extravagante refiííencia de mi vida os avra admirado ,en canto que eíTas alegres quadrillas forman un Mayo, que'en muchoS ramilletes fe divida, efcuchad ,no mi cautela tan l^n dilculparfe indita* que parezca irracional de puro fer entendida. DeLde Fenicia mi patria vine áChipre, huyendo impías fañas de una ayrada cñrelia, iras de una fuerza indigna, armas de un Imperio injultoj yen fio ,para que lo diga de una vez ,trayeiones de una idolatrada homicida de mi fofsiego :ojalá entre aquellas defunidas reliquias de mi cadena, ya eftragos ,yno reliquias,; fe cnredalTe la memoria, como fe rompid la vifta. Apenas ,pues, ñxh (obre los celpedcs de fu orilla la planta ,ápefar de cantos huudofos riefgos, con que iba eftqrvandoffi&il repato lo xbménrá 6 lo amable de la calda quando diícurriendo efía primavera entretexida de flores ,fuifteis los dos los primeros, aquien guía el hado ámi amparo, en cuya confiada unión amiga merecí que me adiefiraffeis en la undofa Cetrería dcl Mar, donde aleves puntas, . ya Góndola, 6yá Barquilla, eíTe pobre leño es facre de tanta garza Marina. Tai vez, Akino, que áverte iba átu egido ,yce via ávilla dcl efparcido rebaño ,en cuyas fortijas nevadas ,marca fangrlenta, es mancha, yparece herida, yrefguardado de algún tronco, aceche, folo oia quexas de amor ,motivadas de eíTa ingrata, de eíTa efquiva ruina de las almas, para fer alma de las ruinas. Tal vez cambíen, Melibeo, que ála enfenada, en que abriga* .vivientes fignos ,que braman de enojo de que los filván, iba, yádefcuydos tuyos te efcuchaba, percibía las mifmas anfias, yel tnifmo influxo que las motivaj quando aun el mojado pez fobrc la yerva palpita, viviente al reves ,pues muere de achaque de que refpira, me parece ,que formando por claufulas agonías, me dicemo úMar me buelvas Pefc-dor, qne aunque feria rtliicuiririe ámi centro, heettadoen tierra que habita Dorinda, vde fu contado va yá el alma tan herida, que inficionaré la efpecie, fi el ardor fe comunica. El que en el laurel copado, paxaro incauto, folia gozar al Alva de aquella vaga libertad nativa, defae que áDorinda vio prefo en fus ramas efquivas, rendidamente gorgea, querellofamente trina. El Arroyo, que en la plana ce las flores que faipíca, renglón de placa fe forma de mil letras criflalinas, defde que en fu tranfparencta Dorinda fe vi6, imagina, que ay Eñio que le borre, yno Otoño que le efcriva. El Corzo ,cuya ligera velocidad advertida, con los ganchos de la frente enreda elayre que pifa; en vez de huir ála errada vivera la punca limpia, fe expone al barpon, yviendo que las Zagalas le fician, fufre que todas le hieran, por fi Dorinda ktira. Qué es efto, Ciclosl al ver tantos eftragos ,decía entre mi ;qué es efto, amor? tan fin reparo fulmina una muger ,que es lo mífmo el mirarla, que el feguirla? Quien le ha dicho ami difcutfo» ^quc 7 Siempre ay. que enihidiar amando. cueva una ve2conocida^ la caufa del ma! ,no pueuo cautelar la medicina? Nadie ,porque nadie puede flcgarnie ,que aquella miíma alma, que ay para que. ceda, av para que me refiüa. Aísi ?pues buelve razón en ti ,ymirando lidia eña.fiera ,no has de hablarla, no has de verla, no has de oírla, ni aunque la imagines quiero,- no fea que reliftida cfta fuerza muchas veces, pieníe en no penfar que hechiza> yafsi haga la duda el daño, que ce hiciera la noticia. Veamos íi venciendo,áquien - aun no la ha mirado, eífriva^ 'fu fuerza en aver nacido fu hermofura peregrina en una eíWellaVdt' quien --3 - proceden las Íimpatías; óíi toda la violencia la debe ala maravilla de fu perfección ,porque íi es poíibie que coníiga, fin caufa de que yo^^ea la acción de que yome randa,' no es fuyo el mérito-, yfi para vencer necefsita de que ponga yo el péltgro, es fuyo el rigorvy.Hnlra tanto póf'si tbi dJfcúrfo, que en ambos cafés evita pouerfe'deiante-de ella; fi por sí feda eonqurrta> por no hacerla mastyrana? ' yfi eon las veces lidia dcl Ciclo para mci por no ofenderla Divina. Eisos juicios áfus folas mi imaginación hacia, quaivcio ere vendo que fuefle refiíiencia can continua, mas que rcfguardo del alma, riefgo de la cortefia, entré en quentas con mi noble atención ,yreferida la culpa ,de que me efeufe ámorir ,por quien haría .tan dulce la muerte ,dio el difeurfo efta laüda álos cargos ,de quien era proceíTo ia fantasía. No niaga eí conocimiento mió, que ála primer vifta, en mi parecerá efta repiígnancia groíTeria; pues andar huyendo el pecho áuna beldad ,porque digan, que quanto mira enamora, fio laltima de que mira, es ran deícortes üfura de lu vida que fe libra, que defdc aquel mifmo inñanté en que fe aíTegnra efpira; pero íi defentréñafVdo ; ' el inotivo qoe me infta, fe atiende áél ,primero debe difculparla ,que fencíila. Jso pudiera eftár tan mal complexionada la viña, que fu^lnz me parcele íTe menos mirada, que oída? Si» porque efto de elegir jiermoíoras, mas eftriva, qiie en Tarazón ,en él gufto,. cu cuyas opaeftas lineas, frcocsi de quieo difeurre, es Comedia Famo/a¡ 8 es juicio de quien delira. Pues íi vería ,yno adorarla es pofslble ,no es fervirla no quererla ver? es cierto, porque allí cñá !a conquifta dudofa ,yaquí evidentej porque para lo que mira ála beldad ,ya es adequar victoriofa eftár temida, yquando la amafle ,qué vencimiento confeguia mas, que aquellos que la fobran» yaun efle con la ignominia de conceder fus enojos áquien no los felicita? Defdenes tan foberanoSj¡ iras tan apetecidas, fe fupllcan ,yfe niegp defpues de que fe fuplican, ¡Quando yo ,rindiendo efta defavenencia precila, .verla quifiefle, ella po debiera efeufar fer viña? Si ;porque el rato que eflav^ dudándolo la ofendía; pues fi una culpa enmendada no la merece propicia, porqué ía ha de merecer una culpa repetida? Con que Tentando, que áeña comunera fuerza cfquiva^ la ha de eftár mi refiftencia mejor que mi rebeldía, feíiftirrae áfus incendios quiero, que íi rayos vibra, yá es crédito de í^us ojos andar huyendo fus niñas. Qpé importa áquien rinde quatos la miraron ,que no rinda ^ fu hermofura tan mendigí de triunfos ,que mi lamento confülta con fu codicia? No, que antes por maltratar mi refiftencia ,debia dexarme fin el eftrago; porque en las vidas que qulta¿ caíligue una que perdona con muchas que defperdicia. Qué debiera yo ámi juicio, íi blanco de las implas traiciones de amor, no hicielT? efearmiento la defdicha? Ni qué triunfo para efla .idolatrada enemiga es rendir un corazón, en quien ver no puede ñxg flecha alguna ,fin fer fobre la cicatriz de otra herida? Dexe, pues, con fu fofsiego áun infeliz ,que íi impía la fortuna le malt£ata, es cobarde valentía ponerfe la perfección del vando de lainjufticia» yíi no lo hiciere ,yo facilitaré la huida áfus harpones ,no tanto porque fin recelos viva, quancQ porque eíTe adoradon afpid de amor no coníiga una vez oír lamentos, aníias ,eftragos, fatigas, fuños ,temores, fufpiros* . quexas, y:;5 Muf, Albricias ,albricias, que yá fale el Alva ,&c. Pefames mejor dixeras,: voz, fi áDorinda me nombras, Meim qué te afíqmbrís? Delfobo, de qi:é te alteras? 'íT. De ver que eíD riera deb ¿e venir con ias demas Z.ií7aias, cuyo compás apaciblemente mueve los temores del oído, en cuya impaciente calma eftá coófuirando el alma fi fe aííomará al íentido. }.Ulib‘ Si es fufto a Dorinda ver, bicri puedes, Zagal, huir. Mein. No huyas, que querer vivir, es no faberfe perder. hítlib. Como, fi áDorinda ama tu afeito, Alcino ,defta, que aya quien tu dama vea con riefgo de amar tu dama? Como áque configa anhel©, entre mi pena ,yfu enojo, fu hermofura otro defpojo, ymi mal otro confuclo* Pero tu ,cómo que huya pretendes fu tyrania? Melib. Porque con ofenfa mía no ha deaver vi<íloria íuya. Alcin. Tener quien padezca el mal que yo, algún coníuelo dice. Melib. Ni aun para fer Infclice ^quiero yo tener igual. ^Uin. Elfo es andar avariento , riel triunfo de fu defden. Melib. Eflo es arriefgar el bien, .por blafonar del tormento, Mein. M¡ parecer. Mi Opinión. ^fifob. Tened, que fin dlfpotac razón ,no he de arriefgar el quedarme fin razón. Yá nn loco frenesí ^vierade fu poder i Sientfreaye¡fíe embliUar amando. huido el ij-Q ^¿faber per donde va. Salen Tritón ^yCefifa ,caÁi una perfu iidj. Trit.y Cefzf, Por aquí. Cejif. Dorinda por la ladera viene cíparciendo verdores:,’ amo filio, acoger flores, que palia la Primavera. Trit. Para qué mientes, porefta cumbre baxa; ázia otra parte muefaaio,que ha de alcanzarte un empellón de la fiella. Cejif. Yá aquella arboleda pifa.* Trit. Yá llega ázia efta manfton. Cejif. Por qué no callas, Tricon? Trit. Porque no quiero, Cefifa. Def. Pues quando no aya camine^ fin la fombra del defpeño, yendo de un ceño áotro ceño,; yo ,Melibeo, yo, Alcino, del Mar ála esfera fuma me he de arrojar por no verla,’ yfi la encontrafle perla, la dcfvaneceré efpuma. (DetieA Tr/í.El eftá hecho un Lucifer, (ne’e» Melib.yMein. Qué haces, Detfobo? Deifob. Moílrar, Zagales ,que se cegar quando me importa el no ver^ Yo arriefgarme áfer trofeo de fu incendio peregrino? Me perdona mi deftino, yhe de inquietar mi defeo? Melib. Efpera, que yá vencida la orilla de eíía laguna, que los dividió ,fe aúna (u alegría >yque no impida — Btu que por no verá Dor inda, eítorva que de fu roi’tro quite en tOc velo tanto quaxaüü tesón de copos. '^/¿/«.Tandeen opinión efiaba antes de aora ,que aunque pongo el alma de lo atrevido al riefgo de lo zeloío, la ha de ver. Sale Melib, Deten, Alcino, la planta, porque tfle oprobia de fu beldad ,uo le futre la razón con que ía adoro. Aunque Deifobo elegido 4^* es de Dorinda ,esforzofo, que fea con ella culto lo que ferá con él odio. ^Alcin. Eíio es bolver al primero paíTado empeño, 'Aíslilf’ YcíTocro aquella primee Dé jüb. Díxame ,henr.ofo eiii batazo de nd tuga, Arcít. No te has de ir. Alan, Repara::: Mehb , áfu Vanidad atiendo, Usifob, yQuita. Arc.y Mel.- Detente, Luchan los Dorind. Piadoíos Bueive en Ciclos ,favor. Coriandro, Arccta, Zagales, como DjC dexais íin::: Mas qué miro! D4Í/u¿.Ea,Ainor,yá tu engañofo jenpuifo contra mi vida, dio con ti riefgo en los ojos. Coriani. Aqui eÜa ,llegad. Trit. Ceñía, huye ,que te coge el toro. 16 engañado Paílcr loco. T^omeJid tamofa\ boiver á necedad. Salen CorUndro ,yZagales, C^r/áff.Mü veces fea, Dorinda,en hora buen^í el recobrado aliento de la pena, en que trágico el gaño, afeó el alborozo con el fuño, Arcet. Recóbrate, no en tanto pálido aflbmbro ,inanimado efpanto^ tan vil como ci dolor fea el alivio. Dortñd, Yádel pecho cobarde, el pulfo tibio,- el miedo palpitante, las alas mueve el trémulo volante. Melib, La rabia emboce, que en mi afetño lidia, api ^/riw.No te acuerdes, dolor, que eres embidia, ap, Deifob. No es canta fu belleza ,6yo deliro: ap*. como temía ?mas de qué me admiro, quando menos valiente fue el denuedo, áquien dá fuerzas la razón del miedoi Pues ya que reñaurada . dicha 4 Si ^^^^Stefñpr^yqueeñíbiiamand9^1 7 dicha es prefeuce la afíiccion paíTada, fabe ,que el que ácu vida cuidadoí'o dos veces fue cocees ,ydos dichofoj, es Deifobo, Dorínd. Ai mirarle, en nueva calma, dentro del ceño fe cílremece el alma. Deifoh. Al vería, en triñe alarde, temo lo acento aun mas que lo cobardee Porind. Eres en por ventura el que vaíTaílo infiel de mí hermofura, al pir que del Templo ila alta cumbre •me arraftraba la fee de la coñumbre, al Mar, por no mirarme en la ribera,, te arrojaba el error ,como fi fuera enere eftarfe ,yhuirfe, menos error matarfe, que morirfe? Veifob, Quien al Mar encargaba lo que huia¿ era mi miedo ,no mi rebeldía. Vorind, Cegar por no mirarme, no era temerme ,fino defprcciarraé; Deifoh. Cegar para no verte, no era injuriarte ,fino no ofenderte»- Dorindt Quien huye por vencer áfu contrario’^ quiere en lo humiíde hallar lo temerario, Deifoh, Qtiien halla en lo cobarde lo valiente^ no es atrevido ,fino reverente. Dorind. Bvpverente, atrevido, lince, 6ciego^- ved como ociofo el pena de mi fuego, pi áel defayre quexofo, ni al ceño ingrato ,11 ial favor pUdofo^ aviendo de elegir uno queafsiíla, teniendo el alma lexos de la vilta^ al permitido empleo de fervirme,^ los días en que firme .. de Chipre la memoria rcligiofa tanta los hymoos de fu amante Dlofa¿ 3vos os nombro, Deifoh, Ami? pues fi, yo» quaodo, ardiendo vivo 4^miras 8Com'ídlir A'cin. Que os fufpende !Ha. tyranal Aíeiib. Dicha can ícberana, cieva ,no enmudece. Arest. Qpkn configue favor que dcfmerece, mil veces es feliz. Afsi pretendo ap, dar áentender, que ignoro lo que entiendo de fu pena ,ymi amor. Deifob, Dexame, afíombro. Dorind, Siendo yo quien os nombro, remiíTa la alegría tPues que es ello? Deifob. Muriendo aprifa yo, lo fabreis preño. Eño, Dorinda, es eñár tan hecho el pecho áfentir, que la novedad del bien me ha aíTonibrado lo feliz: Q.» ien encerrado ignoró la luz del Sol Diir, pintando en laminas de oro arreboles de carmín, de puro querer mirar * no le acierta ádiñinguir: Quien del Ruyfeñor jamás oyó la voz ,^Xutil hechizo fuyo, enagena drefplrar ,por oir: Quien no fupo lo que es rofa la primer vez qpe al peníil llegó, pierde dos fentidos, pues no acierta ápercibir poco olfato mucljo aroma» poca luz mucho rubí. Pues fi tu beldad, con tantas ventajas ,es para mi Sol, que defpierta la Aurora, ^ flor, que defplicga el Abril, yvoz, que adula la Selva, por que eñrañas, que en la lid de cegar ,yver, no explique, ni que cegué ,ni que vi? Ypues en lee de tu inflaxd (recobrémonos, ardid) el mudo defalentar, yá es confiado vivir, átus plantas, por tan alto favor, pofirado una, ymil veces, efíimo;:: ' Vorind. Tened, que nombraros defde aquí, aviendo de fer alguno, no es favorecer ,que al fin elegir forzada ,es elegir fin elegir. yeamos ,pues afsi me vengo, ap cautela ,como falir triunfando logras. "Deifab. Yá veo que venturas para mi fiempre han de venir por fuerza? mas fi a! cabo han de venir, nc el fer cu favor cruel ha de hacer mi afedo ruin. >4/V/». Deifobo, mil parabienes recibe, de quien afsi muefira, que venturas que oy tan cafiadas recibís, nada dexan que embidiar, pues nada ay qúe'confeguir.Mieoí Siembre áy que emlilUr amando. qardiédo en mí noble ap. einbidioío.Frenesí fítá el alma» jíUlil’- De mi no ay ^ parabién que recibir; porque aunque se que es fingida el favor con que vivís, vá es dicha para embidiar ~ acción que cuefta un fingir. i Yes verdad, pues de mi enojo ap. zelofo el afpid civil, el pecho me infefta. Coriand. En que te detienes ,íi al feñiti de las Zagalas es fuerza autorizar ,yafsifiir? Dorind. En prevenir álos tres, que aunque vencido el gentil defdén de mi repugnancia, ; cede en quanto áno impedir la licencia de la quexa, no es coníequencia ,que aquí lo efté también para, oírla, ...a yafsi mediando mi ardid, quiero que no fea efcuchar toda la atención de oír. Eñe día, en que yo .engo de vivir en mi, fin mi podéis quexaros, mas fea i»- por voz ,en qukn al íaiir noble la quexa, deínudc ti trage del frenesí. Elegid cada uno, de efias Zagalas con quien venís, una, que intérprete fiendo del dolor ,fepa veñir al ufo de lo cortés, la gala de lo infeliz; advirtiendo, que en la atenta paieílra del difeutrir las Problemas, de quien es fortaleza !o futil, ceíTa el precepto, pues folo lo que yo quiero es huir de que no íe haga coftumbre la licencia con que di en la tregua de atender efcala franca al gemir. Melib. hiendo efíb afsi, del olvido que liento ,ferá claria la voz de Sirene. Sirene. Lauro mió es poderte fervir. Alcin. El defprecío que padezco me hará el agaflajo ámi, Erithea, de explicar. Eritb. No replico. Deifob. Para el fin de mi declarado intento,’ Cefifa podrá decirmi pena. Cefif. Convengo en ello. Dorind. Pues porque fea en la lid igual el partido ,yo elijo áMirtila. fiiirtíl. Sin refpoRder ,refpondo.’ irfrre/. Pues . áque aguardáis, que no herís ávoces el viento, halla que floreciendo el País, afu Cab'áñá Dorinda llegue? TV//. Voto al Dios Machín,’ que ha dicho bien. Todos. Vá de bayle. Tieifob. Ha! como fuera fdíz,’ fi en Arceta fe trocára la fuerte! "Dorind, Dexame, vil loco Comedía Famofa.zo loco penfanñlento rulo, que aunque me poárais decir, que es muy peligrofo modo de vengarme el que ekgi, efto importa al irritado ceño mío ;No venis? Veifob. Efperar es no tener mas elección que fcguir; Mas difsinauio. ^^rcet» Por mas que quiera explicarfe afsi ap* fu dolor, no quiero dar áentender, que le entendí. lAJcin^ Que efto mire! \Melib. Que efto fufral ^rit. Donde e0á mi tamboril, muger? Cefif. Que sé yo. fioriand. Zagales, ' yá es hora de prorrumpii; al labio el gozo. Pues fi ello cs'fuerza que fea, oíd: Oinij Primaveras tiene Chipre én sí, pues da el tiempo una, yDorinda mil; efto íi, efto íí, que es fin riefgo de agoftar acerrar áproducir, efto fi, efto fi. T>€Ífob. Sin mi voy. Todos. Ala Cabaña. Dorind. Iras, paciencia. Todos. AI Jardín. Alcin, Penas ,finjamos. Todos, Al Valle. Melih. Ha injafta eft relia! Todos, Al Penfil. Muf. Muchas Primaveras tiene Chipre en sí, pues dá el tiempo una, yDorinda mil; eftofi, efto fi, que es fin riefgo de agoña^ acertar áproducir, efto fi, efto íi. I» 1 ***. SE, SEGUNDA JORNADA. Suena Mufica alo lexcs ,ydefpuesfakn Arreta ,vCor¡andró. el Mirto es Sor de amor, del nuevo rieígo áque debo, VVenus de amor origen, exponerme ,nf eximirme: al Mi'to ,al Amor ,yáVenus cante los aplaufos Chipre, refultando felices en gloria de Dorinda, yalabanza de Siquis. Ceriand. Yá, Arcet3,qne ála feftiva aclamación con que oiíle en obfequio de fu Diofa concurrir Chipre al plauíible coto de effa Selva ,tu generofamente afsiftes, en tanto que ala florida paleftra ,en que fe diciden queftiones de amor ,llegamos, óyeme ,por íi coníigue mi atención ,que al fin ,no como’ Ninfa eílrangera peligre ' en el rito la coflumbre, ni en el idioma el melindre^ yá que tuve la fortuna de enlazar indivifibles, con el mérito de hallarte, la fortuna de fervirte. Arcet. Coriandro ,fi de tu noblé agalTajo ,el dia que vine áfer en Chipre efirangera Zagala de fus Paifes, recibí hafta oy elinforme pradico ,por quien fe rige, ni mi ceño ,ni mi agrado, pues igualmente delinquen,- la cñrañeza por uraña, agaflajo por libre, bien creerás quanto agradeg^^ que Siente me noticies ypueflo que aun álo lexos pronunciadas fe perciben las voces como fe oyen, no como que fe diftinguen, no tengas anfioío el noble fino defeo de oírte. Coriafíd.Si haré, no canto porque de mi iriforme necefsites como advertencia queenfeñe, quanto como voz que avife. Yá vifle como el primero día en que ,Aurora apacible del año >la Primavera viílofannente divide (bien corno hermofo fragranté parcnreíis de matices ) del renglón de los Eneros la dicción de los Abriles, preferida beldad ,nombra Zagal ,.que obediente aísifle,; fin refabíos de que logra, at trofeo de quefirve. Ya vifte de la elección las ceremonias ,yvi fie quanto IPorinda irritada de queDí^lfobo duplique (fin querer ver fus divinos eftragos 3petecibles) la vileza de aufentarfe, al error de no morirfe, todo el aóo inalterable, prorrumpió en favor vifiblé,; pues atodos quantos finos idolatras pechos rinde Je aptepuX® j^ 2^í^tÜT/» J0^ íi dígn qne por rendirle, ópor ^engarfe ;mas eilo quien avra que lo 3%-erigiie, fi éí rebelde ,yella hermoíj, ni es vengarle ,ni rendirfe. Ello es en quantos álosmifmos alborozados feñines, en quien fue, porque lo fepas, contracifra el que lo mires. Yen quanco al que oy nuevamente de ti ignorado fe ligue, fabe ,que al pie de eíTe nuevo dórico Templo fubiime de Venus ,eí’collo en quien el mifino bol fe va ápique, puesdel Galeón de fu carro cada aguja de ella es (irte, reípetado bofque yace, tan florido, que no admite, fin riefgo de que le aje, curioíidad que le pife, tan ui»brofo,que en las greñas de los arboles que engrie, la luz que llegó áenredarfe, apenas acierta áhuirfe: tan cadente por las aves, que libremente ie vfven, que aun el viento,que las hojas tal vez ayrado defpide, en foifa de truenos brama, en tono de Alvos gime: yen íin,tan fertil,que hundolo manfo arroyuelo le ciñe, fiendo alfortin de efmeralda contra el yelo que le ernbiíle, verdes faeras los juncos, agudas lanzas los mimbres. En el corazón frondofo de eíle fegundo apacible mejor Elifeo ,en un nicho, que artiSce infigne Ci Abril ,fobre cimientos de violetas ,yalelíes, de Siquis yace una Eflarua colocada ,en cuyo firme inmoble bulto eftá el marmol tan vivo ,que áios buriles debió el alma de raoverfe, en la vida de efculplrfe. De ía candida materia la frialdad infeníible parece que dice áquien laregiftra; No me mires, pues fiendo quaxado copo, con exercicio de efigie, ytu racional, en quien es precifo que fe avive de amor el fuego ,al contado de tus incendios vifibies, le deshaces al Enero un triunfo, viendo en dos lides, que fi una efquivez me quaxa, un defeo me derrite. Enfrente de ella ,de un Mirto la amante pompa fe engrie, áquien para que florezca hace ella que fe anticipe, pues por mirar el aflbmbro, rompiendo áblancos penfiies la verde brújula, entre ni bien cerrarfe ,ni abrirfe, fe aíToma por los botones el anfia de las raíces. Aquí pues ,el primer día en que el Mirto ,por veftlrfc de blancos lunares, broca la primer flor ,en defpiquc de aquellos de Venus ,ya defengaños carmesíes, la fingida Siquis lleva .en efquadras juveniles de Zagalas ,quien ofrezca, de *-3 ^^otempreáyqüc ¿e todos quintos jardines el Tttnplo cercan ,fragrantés efrendas ,que marryricen, con el dolor de ios íyrios, el gozo de los jazmines. Aeíla, pues ,vegetativa cueva itnmoiacion ,fe figuea de difputados problemas los argumentos fútiles, cuya razón, porque en ellos nías la razón fe exercite, acierta quien la difputa, ^ pero no qnien la difine. Dirás ,que Siquis ,yel Mirto en que convienen, ydicen con lo que te avifo ;yyo refpondo, que Mirto, ySiquis hacen ámi intento ,pues antigua ley es de Chipre, que el raifrno dia en que el florezca ,ccíTa ,yfe extingue de la Siquis efecortejo: con que fi.yá una vez díxe, ' que éi floreció ,dixe, que de Dorinda no profigue con Deifobo el empeño; yíi de la Eftatua hice tarnbiea memoria ,fue para avilarte ,con decirte, que oy fe une álas dos alcas Venturas de ver que elige ayer Protbeo aDorinda, yDorinda fe redime de la imperrinencia amante,’ que rebufa, la de sñadLrfe empeño á. la voz de tantas muíicas como repiten las Zagalas ;pues porque Dorinda no mortifique oidos^con que premia, con la Voz de ios que rinde,. . embidt^Y <im<inJ.o. mandó ,que cada una fea el Oráculo ,en quien fe explique de aquel Zagal con quien anda el afeólo que le afsifte; ya. si ,pues cu ,como codas, al lacro bofque diriges la planta ,lleva fabido lo que has de ver ,fin que irrite el que yo fe lo adelante, pues ai verfe ,yal oírfe lo no cfperacío ,hace, que quien lo repara imagine, que ála comprehenfion lo efiranoj' no es nuevo ,fino difícil; ymas quando los ecos, que fin decirlo lo dicen, ^ fin mi comento pudieran fer mas duda ,pues repiten:;: Muf. Si el Mirto es la flor ,&c. Arcete No se como agradecerte, Coriandro noble ,yhumilde, tu amor ,ni como culparte el reparo ,fin que mire, que al defeo de pagarte haces deuda de reñirte: razón ,que de la experiencia es fuerza que fe origine. Jamás ,Coriandro, ha podido fin aprenderfe adquirirfe; mas para que mal gaítado \ e! tiempo ha de eftar, fi dixe ya una vez ,que agradecida ácu avifo efioy. Sale Z'rít. Caminen, vc-co áBaco ,ycuenta no aya otro novillo, que afine tras las niñas juguetonas los dos rinterós cerriles. Cor/and. Tritón ,donde vas? Trit. Afolo no ir con Ce^a> que.e3 filis ^4 álo dlfcrcto ,yha dado enaecir,quepioíimp!e, Vque confencír no puede que la ame tmirad íi es ciu(ts biep excravagance. Urc. Ytn Tritón, que !a refpondirte? Tri¿^ Líamela dlfcreta ,que es averia llamado tygre, yella lo íintió mas ,que una vieja que fe tiñe, fíente el averia quebrada el botectllo del tinte, Ccriand. Razón tuvo. 'trit. Aquí de Dios: Arceta >Coriandro ,dimCj foy yo bobo ?porque yo baila aora ,Dios me libre,; no fo Mayorazgo :yo, con iodos mis peregiles, no he encontrado dajoa ,qu^ Cp que me pida me brinde?, yo no he heredado Tyo no foGinoves? yo uo vine de fuera ,para que todos Tme aplaudan ,yme viíiten? pues como puedo fer bobo? pilo es verdad ,que yo hipe ia bobada de quererla; pero fi en eíTo coufifte, ^ con que ella me quiera ,aun tendremos juego, ydefquice, 'Are. No con tu locura eftorves, Tritón ,que la viña lince del oido ,büfque el riefgo^ de que eífas voces le hechicen* 7r/í. Qpé voces? Jineta Las que en alegres fonoros hymnos repiten. Cantan dentro en diferentes partes* MirPl. Ay, que ni quiero^ ni olvido. Erítb* hy ,qac vivqdeípreciadq. UomelíTfamó/a^^^^^ Syrene. Ay, que padezco olvidado^ Cejif. Ay ,que eftoy favorecido. Tr//. Pues por que cada Zagal, quando todo es venturon, ha de hacer que digan, con masayesque un Hofpital::: Aírr.Ay,que ni quiero,ni olvido, &c, Ccriand. Pues fuerza es para palfar de ia Venus Ericina al bofque ,que efta vecina vereda ayan de tomar, coníiga nueftro cuidado en la tregua del camino faber por qué dice Alcino:: Sale Eritbea cantando ,ytraera uni ceftilla defiaresyydetrás Alcino. Ale.yBrié. Ay,que vivo defpreciadoj Arcet, Alcino, pues quando va tu ira álograr un defdén, por qué te quesas del bien? A^ein* Hrichca os lo dirá; porque en la pafsion, que oj^ va paliando áfrenes», foiamentc sé de mi, que yo no sé álo que voy» Cor* Pues la fíentgs, di tu pena; Alcin. Mandó precepto violento,; que fea proprío el tormento^ yla explicación agena. Arcet, Tienes tu licencia^ Britb. Si, que fu dolor me fió. Arcet. Pues para faberlo yó{ como has de decirlo? Eritb. Afsi. Cant, Si las flores que llev(i me las defprecian, íerá mi facrificio como mi ofrenda, 4 Cor.YiU ha entendido el cuidado ca l^s voces del d^cuidg 4lc^ uj amando. M j'¿¡ff. IsaorSíio, uentendido. ^Viinfe^y fnUti Dsifohoy yCefij-i- £'"f deípreciado. C&nt,Cef. Ay, que eiloy tas’orecida. úríX'¿ aqüi pof io 4ajjf'and^ Trit, Vcaqui otro bobo en razcn: bobo.paíTando ante mi, (//^ van,^ Mas qué es lo íe divifa? el cariño no por fi, yreldelprecio íipor no. En qac le avrá aeñe menguado férvido el avernos dicho, para obllentac fu capricho: .Vive Baco, que es Cehfa Saaro de la procefsion: Difcretllla, donde vás? Majaderon, no me vé?‘ YCrit. Hable bien, que la daré Íj/í» Sir,y Meiib.en la tnifruafornta, con quien ño la encenderá. Mel.y d/V.Ayjque padezco oh'idado. Cor/ií»i.Deifbbo,pues como quand^ trit. Del labio me quitó afe el verfo Sirene :Áy tai 1 Defgraciado fo. Coriand. Zagal, de qué te quexas? Meüb. No sé. Árcet. En conocer no áy diftancia el motivo ,yla dolencia?^ Melib. Es que adora mi paciencia¿ ymerece mi ignorancia. írit. Sir-cnilla lo dirá, que es tan fimple como yo^ Siren. Si lo que canté íe oyOy ello dicho fe eílá ya. Cant. Mis flores, ymis penas fon unas mifmas, que unas van olvidadas, yotras marchitas. Árcet, Por qué otro fe ha de quexar de tu füfrimieoto en prueba? Melib. Quiero que mi mal me deba el no faberle explicar. Pajfando» Coriand. Injafto, aunque foberano, precepto es tan rigurofo. dff//¿.Ay,que es ceño mui hermofo ,para parecer cyrano. Qijexate. Melib, No es permitido mas, que decir el cuidado; h/ d'/>íff,Ay,quc padezco pWId^o. de Dorinda preferido, aun no te debió un defeo la dicha de cu deftino, la njitad del bien malogras; viniendo al frondofo litio del Bofque ,íln que áfu ladof hagan lo hermofo ,ylo fino; que fean los embidiofos tantos como los rendidos? Peif(jb.?2ira. qué lo has preguntaddj fi tu te lo has refpondido? Dicha que no cuefta nn fufto,- no es dicha :Pero qué miro^ Aquí eftá Arceta? Coriand. Profigue. Deifob, Soy can nuevo en el efillol de amar, que fe me olvidabais el precepto, yel peligro. Ypues cu que me aconfejas; fabes ,que Amor ha texido de eslabones de obediencias cadenas de facrificios, no me culparás que calle. Ccr/4.Pues como hemos de avenimos entre faberlo, ycallarlo? Deifob, Con decirlo fin decirlo. Cant.CeJíf, Las flores, ylas dicha4 que no fe aguardan, las deshoja el defcuidq ¿e ng buícáilas.D Melih, Porque espado muy iafaaie embídiar, yagradecer; Vafsi ,quando pude nallarte dicbofo ,fui cu enemigo, oy ,que deíde el folio caes de la dicha ,buelvo ánueftra aiTÚñad ,para pagarte, con ia fuerte que te quitas, ci coRÍuelo que me añades. Mas qué confuelo aver puede en quien elige por facii, lo que ha de íentir lograr ? Mal aya, amen, mi dictamen, ymal aya quien no fupo que es elAmor quien perfuade.í^áy» Muf. Nadie de certeíano, &:c. Deifob* Bien dice aquella harmonia^ yeña quexa :mas qué vale conocer el mal ,quando es el fentirle el remediarle? [Yo fui tan loco, que pude,- mal hallado en la agradable región de favorecido, elegir precipitarme? iVifta, qué antojos tan necios puíiñe álos vifuales rayos tuyos ,que ni fueron, ni ciegos, ni perfpicaces? ijuicio ,ádonde me cfcondifle la razón ,por no acordarme, ^ que en los hombres los rendíjo^ ion folo los racionales? íY en fin ,rebelde ,confufo. Indómito delirante, necio entendimiento mío, donde de mi te aufentafie, que no conocifte aquel dulcifsimo riefgo amable? tu infenfible ,ellapiadofa? tu rígido ,ella fnave? tu infiel ,yella aíenu ?Oqug facrüego maridage! No quererla ver ,íer pudo miedo ,pero ya en el lance de averia vift o,no amada es delito ,ycan infame, quanco álidiar atrevido ay ,defde temer cobarde. Lo que yo pierdo de necio,- logra Alcino de confiante? con él hace el alvedrío, lo que hizo conmigo el arte? aqui la dicha fingida, alii la fuerte durable? No,Amor, no ha de fer,y pues álos muros ,que al labrarfe galló mi razón un ligio, ha abierto brecha un inftante,; por la boca de la herida refpiraré los volcanes del pecho ,en cuyo alquitrán aun fe hará pólvora el ayre. Muerte, ófavor pido áAmorjí que elloy zelofo ,yno cabe mas bien,quc6 favor,ó muerte^ pues íi con zelos no faben morir los hombres, de qué les firve el nacer mortales? Por ella fenda la tropa fue, yaunque yámuy dlílantes los ecos efcucho ,iré áver íi Dorin da fale de fu cabaña al rifueúd arroyuelo que la lame, por íi aviéndofe ido todos,; puedo lograr que la bable mi pafsion; Acento dulce, que para mas infeílarme el alma, eres Ruifeñor, con mil propiedades de afplo,; yá sé que yo propio he íido mi mifíua ruina ,no cantes. _---Bli ^^otemp^^ü^nihidiar tJ, ycortcr2no,Si:c. ccnírar.^a entre nofotros, fafe,yf^l^n yMirtila, lo maíiciaíTen algunos, ¿Icln. Mirtila ,eño he de deberte. /jVr. Quien íiépre hizo qua 'to pudo en fervirte, como dudas, i3 “cir ;ypues mientras que aora con el mlfmo güilo lo hiciera ,á poder? ’^dn. Si afable efiabkce el favor fuyo conmigo Dorinda ,no ay reparo. líirt. Si le ay ,ymucho; pues querer tu que te entregue; fu retrato ,quando pufo ámi cuidado el guardarle, Bo es razón ,pues ferá jufto fu enojo al echarle menos. vas a de Célalo gj pincel bufeo, podras taTacarle ,áDios; advirtiendo ,que elle fumo favor ,qu^ te debo .pongo ácuenca de los que bufeo, en cuyo agradecimiento, euuque pobre Zagal ,juzgo conocerás mi fe. Mirt. ADios. vafei Alcin, Bendado rapaz injufto, para qué ,fi canto tienes que dar, ce pintan defnudo?, Loco voy, SáleDeif'.co^iendo de efpaldas dAktffi Alcin.Lucgo han de venir tan juncos T>eifob. Sabréis decir. los acatos? Hirt. Porque veas que átu voluntad me ajufto^ lo que puedo hacer por ti es ,debaxo del feguro de tu palabra ,fiarle un dia ,pues cíTe juzgo bañará para que haga Cefalo ,que amigo es tuyo; ydieüro Pintor, que áChipr6| por ifidignados influjos vino de fu fuerte ,otro traíTmr.pto de fu traíTumpto;, pero cño en la fe también de que áti folo fe pudo fiar eña acción. La vida das ,pues fi yo aflTegurol tener una copia fuya, aunque la configa áhurto,; no tendré rato fin verla. No quifiera::^ Q¿ie al yer que huvq Zagal,fi Dorinda::; Que huvo dedárniiamor con Alcino! ’Alcin. Válgame mi difsimulo. Veifob. Profeguiré: Si Dorinda del pagizo alverguc rudo de fu cabaña ha ialido, defpucs que el noble concurfq la dexo en ella? 'Alcin. yo no -sé nnas *de que no fon unos todos ios tiempos ,yafsi fabed,<l“e en tocando al punto, de Dorinda ,no conozco ánadí^ »fin que efte fumo encono co mi paífe áotras clrcuni^<incjas, cu que es juño¿ qyg coroo amigos vivamos; yafsi y<loe Ueveis procuro, fabidr? >que en los extremos de mi ^5^ncIon ,yfu culto, foy P^ifiobo ,enemigo de todos ,yde ningunos api 34Comedía 'Ahí». El Cielo os guarde. Vafe. Dtífob. Que vano eltáde qoe fopo merecer por si la dicha! Oqué fobcrvio le pufo la tnifma dicha! Mas quando, íi ay favor, no ha ávido orgullo? En efecto, Amor tyrano, has hecho quinriicoaíluto, deí yerro de mi defprecio, el oro de aquefte triunfo? Yen efedo :Mas Dorinda, ap. Como ju7gué, fale al puro criftal de efte arroyo, hablarla pretendo: Mas ay, que fruñro en los fufpirGS que formo las voces que no pronuncio. J^or. Si te avrás vengado,enojo? SI te has logrado, difcurfo? Si aprovechañe, cautela? Pero para qué pregunto tantas cofas, íi de todas áuna refpuefta reduzgo la refpiieña ,con faber fi el aleve pecho duro de Deifobo fe avrá rendido al craydor agudo afpid de los zelos? Tíeifob. Si. Dorind. Quien me refpondió? Deifob. Quien pudo atreverfe áhablar en fe de ir ádecir triunfos tuyos^ Dorind, Triunfos unios? Deifob. SI; porque para fer del rayo triunfo,’ no le eñorva ála Cabaña el no aver nacido muro. J^orin.Sin duda andais pretendiendo, que aquel tibio ,aquel infufo defabrimiento ,que en mi &un n© ^ñp 4Íeí oy pafle áenojo. Deifob. Por qué? Dori. Porque en la fe de que os futro oíTais poneros delante ' de mi rencor. Deifob. Pues quando huvo acción en undefdichado, que no ande tras lo fañudo? Dorind. Venció mi induítria. Deifob. Tu ceño bien puede, pues no le arguyo, maltratarme ,pero no quitarme un confuelo, cuyo alivio ,con lo que logro, desfigura lo que fafro. Dorind. Qué confuelo? Deifob. El vér tus ojos, que es folo lo que yo bufeo. Dor.Ncclo alivio es; pues íi es fuerza que los encontréis ceñudos, yendo ábufear el hechizo os facilitáis el fuño. "D^ifob.Ho es fino fabio, pues quando fin interés los procuro, contento con el reflexo no hecho menos el infiuxo. Dorind, No es fino necio; pues effp es lo mifmo que el que pufo la adoración de la Eílatua en folo el marmol del bulto. Deifob. No es fino fabio, pues cuo es vér que conmigo cumplo, eligiendo lo c^ue es fuerte, pero no lo que es infuito. Dorind.^o es fino necio, pues;.: e* ved que el ceceado murmureo de las ramas dice ,que fe acerca áeite fitio alguno de los Zagales ,ybaíta, en el defdén de que ufo,^ dque conozca que os miro? otetñpe ay que íln efcucho; IdoS> ^üfsb. Si hars ;pero en fe de g'-£ quedando feguro el litio de fu regiftro, nie ha de permitir tu injufto rigor, que áquexar me buelva. dorind. Primero que efle fegundo intento, es eíta obediencia. ddfob. Albricias, Amor, que pudo al2o vá mi rendimiento, dorind. En que os deteneis? Deifob. Del puro arroyo el margen pifando^ faber confeguire añuto quien fue eñorvo de mi dicha. Va/, dorind. Bien le engañañe» difeurfoi ypues en viendo que fue trayeion mia ,yerror Tuyo, es fiaerza que buelva, ella mafcara ,que para el ufo de los feftines llevaba, dará áentender que le ufurpo, en la viña que le ciego Ponefe una la dicha que le rehufo, mafcarilla. Si con verme eña guñofo, 00 me ha de ver; yfi huvo una locura infenfible, aya un defden abfoluto: padezca en no verme, quieta me vio ,yno me amó, Silc Áriet. Aeñe inculto litio me díxo Tritón, que Deifobo entraba áhurto] de ios Zagales jypues ui bien huyo, ni bien bufeo,; fiar al acafo pretendo Ip que bufeo, ylo que huyo, f^orindaesla que de efpaldas cerca del criftal defeubro, pues por las íeñas del tragq citar amando. 35 la conozco ;yaunque fruftro ti"*! intento aí'si ,como al verla el falir áhablarla dudo? ^las Dcifobo? ¿ndm Ya ámi viña buel ve. Arcet, Yafsl quede oculto trii curiofo alarde de eños umbrofos canceles rudos. (me? Dor, Qué hará ai verme ,yal 110 verSale Deif. Sin duda ,diviuo aíTumptq de mi mal, que de embidiofo el viento fingió el fufurro; pues nadie: <^c miro, Cielos! Idorind. De qué os turbáis? Deifob.Si me turbo, no es porque donde hedexadd el incendio encuentro el humo,^ fino de que pueda ^nto en lo herniofo lo fañudo, que por vengarfe lo ardiente quiera parecer lo obfeuro. Tu eres Dorinda, áquien yo ha poco que dexé aquí? Jdorind. Azia la ingratitud, fi, pero en la apariencia, no. Arct^' Con una mafcara cela X^orinda el femblante; Amor,; efeuchemos. D£ffob. Qué rigor fC aconfejó efla cautela? Jporque no te llegue áver fuluz borras celcñial, 0tx advertir que haces mal mudar de parecer? j^^find, bi, que fi mirarme ameí enmendado frenesí, per nodar confueio en ti Quiero dexar de fer yo. pgffoh.V\xt% por qué tu ceño aftató,; coQcrariameutc ^hecho, Éi^ que eñe hmuerte en mi pecho, yeñe en tu fembiante el lato? 2)¿>W.Perque al disfraz qce alfombra, eftimandole lo ciego, porque ati ce dexe el fuego, le he pedido yo la fombra. ^AtcH. Yá entendí fu precenfion, yla refpuefta cambien. 'Deifoh. Elfo es ya mas que defden. Dorind. SI, porque es mas que razón. Deifob. Que quiere tu ceño mas que íaber que eftoy rendido? Dorind. Que fepas que no he íabido agradecer que lo eftás. Arcí't, EíTo fi. Tienta el dolor de un bello deíprecio infiel, Deif&b. EiTo dices rHa cruel! Dorind. Afsi rae vengo :Ha traydor! Deifob. Tu crueldad de todos modos ha de maltratarme? ’Dorind» Si, que aun ce he de quitar áti la dicha que es para codos; yfi Tupiera que pudo mi voz aliviar tu olvido, por no ver feliz tu oído traxera mi labio mudo. Deifiih.Yk con motivo provoco md paciencia temerofa; Que propria efquivéz de herrnofa! Dori.Qué propria quexa de uniocol Deifob.Püts vive Amor,q pues tengo ya hecha la cofta al error, me ha de aprovechar Amor. Dorind. Qué intentáis? Deifob. Moílrar que vengo áfer lo que vos decís; ypues la razón me dais» ábufear me ocafionais el reflexo que encubrís; la mafcara¿ oy pues loco foy, lo he de hacer. Al huir Dorind^ ,file Aresta, yff interpone. Dorind. Necio, ignorante, vos ver mi luz merecéis? Deifob. oí. Arcet. No, que pues yo efcuchando he cñado. Dorind. Abuen tiempo Arceta vino. Arcet, Tu atrevido defatino (mejor diré mixuidado ) no has de lograrlo, Deifob. Repara, que quando de verla huya yo, que la vieíle quería tu error ,yno tan avara has de fer de mi ventura. Arcet. Alii el vería era interés de fu belleza, yaquí es agravio de fu hermofura. Dorind. Aunque fu acción be reñido; que ficnta ei fuego he eílimado. Ai paño Alcin.Sl Mirtilaavrá llegado? Alpaño Melib.Sl avraDoriiida íalido? Alcin. Mas qué miro! Melib. Mas qué veo! Alcin. Dcífobo aquí ! Meiib. Aquí Dorinda! Deifob. No imagines que fe rinda mi pafsion atu deíeo. Alcin. Mas con mafcara, qué hará? Meiib. Mas diíslmuiada, qué podra intentar? Arcet. Si no fue bañante mi ruego, avrá ira que eíTe intento tuerza. Deifob. Dificil es en verdad, íi no hace la voluntad lo que pretende la fuerza. Dorind. Como vueílra íinrazon pretende iin triunfo violento? r siempre ay que ej7W:a¡ar anundo. jUiti. Yá he cfínocido fu inceato. Z^w/, Para ca rí-nr fu error, ^ ^ übitlo fu liKcnclon. yoíqI^^ ^¿ 57 laidos, biñ íüi cíioy. jh:n..SáUt elijo ¿caííig-Jr fu ofladia. MílilS’ V^re el fin de fu porfía. jírc. M'rad ,que una vez os dixo mi voz, que vuefiro pefar niire lo que debe hacer. Díif. Corno he de acercar áver,' fi me eftorvan el mirar? Dor. V^os imagináis ,que na avrá quien me vengue? Vetfi^b. ¿i. Dor.Pues como ha de fer me di. Salí Ale¡no empuñando el puñal, Áldn, Dándote la nmerte yo. Dor. Acino aquí ?raro empeñol Alcin. Qije el día que llego ¿ver vueílro loco proceder contra quien divino dueño es 42! favor que configo, en la ira que me provoca daros cafiigo me toca. Deifoi?. Ni ávos toca fu caftigo, .ni quando tocára ,fuera fácil lograrlo. ^orind. Pues quien en viña de mi defdén, ofladía os dio taa fiera; que pienfe que me obligo ^Vueftro afedo de efíaíucrte? >í/w.Defpues de darle la muerte es refponderé. ¿ale Melibeo echando mano alpuna!¡y /<! pone detúnte ds Deifabo, ¿íTo no, qne yo efioy de fu partido, porque en entraa^bos cuidados deshagan dos cefprcciados Si^as-de ua favorecido. ’^rc,\ ohe de embarazarlo afsi: Coriandro. ^Ictn. No tu rigor ánadie llame. Árcet. -Zagales. .P'lelik. Yo folo falgo ámediar. Pues pudierafte acordar de que oturando desiguales^ en otra ocafion quifiíle, que no Uviefle jamás. Taniblen tu te acordarás de que lo contradizifte, pues quitarla pretendías el velo ,porque el la víeíTe, Jlicin. Entonces cíluve de eífe parecer ;yaora los dias que me hicieron mas dichofo,’ me hacen mas deíconfiado. Deif, Yámi ,que mas d<. fgraciado . me hacen ,me hacen mas zelofo: yafsi ,Melibeo, no borre mi enojo cu ardid. jyoráná. Qué haré. Cielosl jyentr. Coriand. Acudid, que alli el acento £e oyb. jircet. Aquí mejor es ceder para .atajar tanto mal. jporind. Efpcrad ,que fi es Igual duelo ,por vér ,yno ver, quitando el inconveniente Dejeu-, queda fruftrado el empeño, hrejle, jyeifob. Como yo logre tu ceño, qué mas dichal ^¡cin. Qpe eíTo intente cu luz ?no el. que le caftigus cftorvara ámi locura, ÍI antes porque lo procura, aora porque lo configuc. ^oripd. ^é es eílq? pues como vos, ay! 58CorñeJJa ayrado ,yloco defpues, -ofendiéndome en los tres, «o obedecéis en los dos; mas eña flecha ferá quien os efearmiente; pero perdí el harpón. ^Al dif^ararfe le cae laflecha la ajen los tres, * AlcinXo el primero fere que os le buelva* 'Melib.Yi. difícil es, pues también le así yo^ Deifoh. Nadie conmigo, fea amigo ,benemigo, puede competir el bien de efla acción. Dorind, Solead, óvive el incendio de mi ardor,' que os abrafe mi rigor. Deifob, Quien del fuelo la récibé¿ no ofende ta perfección, haciendo el culto fofpecha. Alcin.YohQ de bolverla la flechan Mel.Yo he de llevarme el harpon* Arcet, Pues de duda baña ya: li todos queréis vencer, difeurrid como ha dé fer. Los tres. De eña manera ferá. Tiran los tres de laflecha^y Melibeofe queda con el tronco^ Alcino con la pluma) yDeifobo con el barpon^yfalen CoriandrO) ZagaleS)y Tritón, "Zagales. Aqui eftán. Coriand. Llegad :qué es efto? Arceta, Dorinda, Alcino, Deifobo ,hablad. Trit, Aqac es vino, qzeiqs ,Uriña ,apaefto.- amo/ay Do-rhii. Yá mejor es encubrir mi quexi. Coriand. Dí ,Melibeo, lo qi:e ignoro ,ylo que veo; Melib. Pixcs íi yo lo he de decir, eño es, que jamás alcanza mi fe el bien que folicito, pues fiempre llevo marchito el tronco de una efperanza. vaf. Trlt. Lindo modo de explicar! Coriand. Alcino, en tanto cuidado cuéntame lo que ha paífado. Alcin. Pues fi yo lo he de contar, efto es no aver quien prefunia, que ay fixo en Amor contento, pues fe llevo el mió el viento en las alas de efta pluma, vaf. Coriand.En las dudas que átenes llego ,Deifobo ,de ti lo fepa. Deifob. Pues íi de mi, Coriandro ,lo has de fabef,J efto es fer fatal mi vida, durando en fu finrazon, pues me han dexado el harpon,' porque no efperc la herida, vafe, Dorind. Síguele, Coriandro, ytu, Arceta ,tanabien ,que yo voy trás los dos ,porque nq me agravien mas, Trit. Bercebu anda por aqui, Cefifa. Ceflf. Pues Tricon, abrir el op./vej, Dorind. Ea él volcán de mi enojo va tropezando mi prifa. Coriand. Dividida vá la flecha, pero yo la cobrare. •vaji’ Trit. Amor ,lievarae la fe, -i pues me fofpecha. TER-, 39 TERCERA jornada. SiUnT‘ritún,y Cefifa^y defpues Dorirtdajt^uhndo dDáfobo-yArceta dAUinoy ^onandro aMelibeo ,yXagc^Us detrás. •pfít. Cefifa, que es efto? Qtjif. Efto es, Tritón, que el Ingenio quiere, que en el mifmo paíTo en que una jornada acabe ,otra empiece. Tf/A Pues retirémonos, para ver en que para el filete de harpon ,tronco ,ypluma.- Cefif^ Pues tu de filetes entiendes? Jr/í.Mas que ella, y«o me provoque^ yá que no me quiere. Cefif. Mientes. Trií. El mentís ,fupongo qutf irá tras el no me quiere. Agradezca áque no es bien que profanando me encuentran mi entendimiento fecundo con fu indifcrecion perenne; y, defpues de efto, áque llegan yá todos los contrayentes en el lance de la flecha, que fi no ,yo hiciera;:: ^onnd. Tente, Deifobo. dreet, Alcino, aguarda. ^ori^nd. Melibeo, efcuchá; ÍJí-^.Sicfte liarpón dorado ,mirar refiituido pretendes ,^tu A.ltar ,ce engañas. dUin. No, Soberana Arccta ,plenfes^ ^<3ue hpluma buelva* Ea vano figues ,para que dexc ae llevar ei tronco. ^cs tres. Pues bafta que embidiofo quede," baila que cobre las otras dos prendas de quien Jas tiene, T^or.Que es cobrar? fin duda el juicio aveís perdido ,pues de efle modo habíais ,donde han podidq faberlo mis altiveces. Pero la loca foy yo, ^P^fS^uo ,que efia ardiente dividida flecha mia bolver íin melindre puede, dcfde el carcax de eflfas anfias al arco de eftos defdenes. Ypues alhaja que dio íin mi el acaío ,no infiere dicha, ófavor, ymas quando feparada en parres ,pruebe, que fuerte con que tres ganan, trampa es dcAmor,y no fuerte, cada uno con el pedazo que ha conftguido fe quede,' (in que quien el tronco lleva ^ienfe que los troncos mueve: íin que quien las plumas logra, j.uzgue que con ellas vuele; yfin que quien el harpon guarda, imagine que hiere; pues en mis duras ,confiantes ingratitudes crueles, tronco átronco, pluma ápluma, yharpon áfaarpon han de ve ríe r.ni-; uaidaméflte irritados, ei noto que fe las lleve, ei ardor que las agofle, yel yelo que los deílempfe. Mas porque no tan de valde las configais ,fin que dexe slgpna ganancia al ccíío el trato de quien le tiene, el empeño de cobrar las partes que faltan cefle fen cada uno ,yno porque vueftro peligro me debe el cuidado ,de que vldas^ que no me obligan fe arriefgueiij lino porque no prefuman, que quien prenda mia tiene, tiene^ue enibldiar áotro, cvirandoque fe cue nte , que una vez que hice dlchofos^ he caufado inobedientes, Eílo es en quanío al empeño de la flecha ,que pendiente eíluvo haftaaora; ye.i quantó vueftro defignio ,atendedme^ La mayor dadiva, 11mas alto bien ,mas excelente prenda, que pueden los Aftrosi ^conceder álas mugeres, es la hermofura ,pues áclU facrificada fe ofrece aquella prerrogativa, de que los hombres cottefes, pudiendo fer quien las mande, íean quien las obedece. ^ Mas para que aquefta mifma belleza no fe rebele contra fu dueño ,paíTando ámortificar la mente, es precifo que recayga ^pues íolo ^si fe ^ en una altivez atenta; en una paciencia alegre, en un diisimulo afable, en una ^tención decente; yen fin ,en una alma ,que licitamente encadene, fin la nota de lo fácil, ei premio de lo clemente. Porque íi (bien como en mi ) la hermofura fe entretexe con una ira que mate, con un dcfdén que defprecle,- con una vlíta que enoje, con una rabia que Infefte; yen fin, con una alma, que lo que motiva defdeñe, no es premio ,fino cafiigo, no es ventura, fino muerte; .porque ¿mi de que me íirve un imperio ,que fujere las almas ,fi mas que finas, las quifiera ver rebeldes?^ yo aborrezco ios trluníos que mi vanidad adquiere, darle el ceño de quien triunfe, no es darle lo que aborrece? La cadena que el amante arraílra tímidamente al oido de mis iras, no adula ,fino efiremece, pues fonando áimperio, es fucr^ que como áefclavitudfuene. De fuerte ,que violentada la hermofa ,precifamente, áir contra fu natural, ha de vivir ,fin que efpere otro coufueío ,que aqueUi paciencia de no tenerle, Dlg^o yo ,pues objeto dg quáíitqs Zagales tiene Chinrt ,he nacido áfer Aftro, - íierpe, tio indignada, tan fiera, Vrao eíquiva ,que al verme amada de quien no amo, (corazón, no se fi mientes! ) he íido, turbando vueftros júbilos, yvueftras leyes, azar de las alegrías, diflenfion de les placeres. Pedirles álas Eftrellas relidencia ,al ver que mezcleá los dos contrarios imanes de hechizos ,yefquiveces, no es pofsible ;avaíTalíarmc yoá rendirme, no lo puede conmigo mi ser, yquando lo pueda, no lo coníienre. Negarme álas permitidas atencioues reverentes de Chipre, es mucha crueldad,- pues el defden no ay quien niegue, que excefsivo es fombra, al patío que moderado es afeyte; con que entre las dudas de ni etírañarme, ni vencerme, he penfado, induftria, que eftos contrarios extremos medie. No fiento yo el que me adorenjí que la ingratitud mas fuerte^ fiel humo del culto calla, el fuego del ayre enciende,- Lo que fiento es efcuchar, que me adoren folamente; ttiirad qué hará el oir, que adoren, yme requiebren*: I^e fuerte, que fi en los tres, que fia ofender me ofenden, pudiera encontrarfe un modg para que de mi fe quexepj embiaidr ámcvido. ^, fin quexar le ami ,yde ama ;r;';e atp¡, fin IX; tle tal fuerte, que fin yo los efcach c, dexe que eüos fe lamenten, menos fenejeio eftuviera mi ¿olor ,menos ardiente mi \olean ,yen fin mi enojo menos hiÍq ^pues al verfe fin el ruido de las anfias, dexára pafTar las muertes. Ypues oy mas declarada con vofotfos, que otras veces,- el medio he dado ,penfad el modo de obedecerle, aíTegurando, que yo en tanto haré porque encuentre^ agradecida áfervirme, razón para convencerme; fiendo ,íi acafo lograre ceder (pues venciendo cede mi rigor en algo )quien fe prefiera ámerecerme, quien mas noble,quien mas Íabl5¿ ymas atento ,fupiere quexarfe de mi ,fin mi, (como ya he dicho) yquererme ámi, fin mi, porque en etía duda, veamos como vencen tres fentimientos leales una ingratitud aleve. Coriand.DifcretimQntc Dorinda^ fin negarfe ,ni vencerfe, fe ha vencido, yfe ha negado. ¿ímí Mucho fenciré que encuentrí Deifoboel modo de hacer deuda el fav'or. Dorind. Qué os fufpende? Los tres. La eftrañcza del preceprd^ 2>/V. Pues hombres impertinentes, fi áeU^ os ^veis de quexap^ 4^8 iome¿Ha Mas como trueca fu fe el color ,yno el afan? Voritíd. l^ues las Zagalas fe van, preíloie refpondere. (afrenta, Cant.Mirt, Quien es quien al Mayo íi el rubi partido anima, pues fon roías que pronuncia las palabras que marchita? ^odas. Dorinda ,Dorinda. , Melib.KoíiS fon quantas alienta, mas con una diftincion, que las que refpira ,fon eco délas que enfangrienta. Cefif. Proleguire el tono? Dori»d. Si, yvete con las demás, que quedándome yo atrás, lograr pretendo (ay de mi !2 nias fuave en la ditfaiicia la muíica. Ce^f. Dices bien. 'Melib, Aun no ha buelto; jporind, Aora ,defden, he menefter tu conítancla.' yjíe/. Bien la induftria fe ha legrado, pues del nombre me he valido. Ce/f, Que oygas ,fenora ,ce pido, como dice mí cuidado: es quien del arco ebúrneo las doradas flechas vibra, hiriendo con las que niega aun mas que con las que tira? VAf» TodM, Dorinda ,Dorinda. Melib. Aora si que efle rumor acertó áexplicar tu ser, que tu nacifte átener imperio fobre el Amor; en cuyo concepto abon^ • mi amorofa fe rendida, que fe cafliga mi vida éI í? perdqnai mas no el que me huya inhumano el harpónoue me macó, me edorva el bufcarle yo. JDorind. Loco, atrevido, villano, defeorres ,necio ,ignorante, yamante en fin ,que cfte es ru mayor delito ,pues todo lo eres fiendo amante, afsi tu razón cumplió la palabra dada ?aísi me adoras ámi, fin mi? Melib. Pues áquien adoro yo? Dorind. -Luego mentira el acentor es, que oíTado te efcuché? Melib. Yofolo se decir ,que ni digo verdad ,ni miento. Vh'endo Amor,que les negabas el fembiaiue ámis porfías, pues áti, fin ti, querías que amaíTen los que no amabas^ de tu nombre me valí, fu voz al ayre efeoché, ycomo mi norte fue, el nombre tuyo feguí. Con él hablé ,no contigo porque yo no me atreviera al delito ,fi no huviera feguridad del caftigo. Ypues foio al nombre oy ha de enamorar mi fe, ninguno culpará ,que tras el nombre que amo voy; Pues diílante la hermofura, que me repitió fu alhago, dice ,para mas eÜrago de mi difereta locura::: El^jf Cef. Flores,fabreifme decir, Dorind. Yqué teftigo teneis de que folo el nombre amais? Melib, faes habiai oo »e dexais, üj í^uí ámando. ¿e eíle tronco lo fabreis. vafe, jyirind. De efte tronco fe infiere, que yo defprecio el alma? tnss que tronco no ha fido verde padró de mi crueldad ingraBolver áverle quiero, (ta! yal temer íi me agravia, aun no fe atreve el roftro ádefmentiria la pereza al alma» Mas qué difcurro ,quaadq fin teftigos fe halla mi defdén? verle quiero, qen él no ay riefgo, pues en mi ay Eílo ha de fer. {conftancia, '4¡pam Alcin. Fortuna, fíempre conmigo ayrada, íi adoro ,ytengo embidia, para qué me conípiras masdefgraPerdi el retrato, que era (cías?, confuelo de mis anfias, yáfaber de las flotes vengo, ádóde eílarán mis efperan** Mas Dorinda ázia el Arbolj (zas» donde fu nombre grava Melibeo, encamina, fixa la viña, ytirnida la plantan Ay infeliz! horind. Ya, Cielos, fi el fufto no me engaña, veo formar mi nombre letras de nieve,en nema de efmeralDe mi, fin mi, fe quexa, (da* de mi, fin mi ,fe ampara; ojalá yo pudiera Vencer en mi lo que de mi falta, ^Sin duda :Mas qué veo! Que es en lo que repara Dorinda ,que fufpenfa, con el aliento inhabilita el habla? ^^findj. Entre la feca broza. 4^ que al pie del tronco guardan, del defecho de Enero fecas cortezas, ydifuntas ramas, la copia, que en Mirtila guardó mi confianza, yace arrojada ;miento, que perdida eftará ,mas no arrojaQué acafo avrá traído (da. mi retrato álaeífancia del Bofque, en cuyo feno, afpid dormido, avenenó la grama^ Cóbratela ,pues nadie verlo puede. Al^ín, Ome engañan las ceguedades, linces (cacías, con que miran de amor las perfpi-» óel perdido retrato, que al pie del tronco eftaba, tomó ;fin duda, Cielos, (pá; que al facar el puñal perdí la eílam Dor.iÁis en qué me detengo. Alza Glas demás Zagalas el retrato., me echarán menos, quando alegres corren, ytravieíTas vaganf Pagaráme Mirtila trayclon ,úolvido. ’jilcin. Aguarda, que ni crayeíon, ni olvido, (ña,’ tu luz afrenta ,ótu atención enga-- Doritid. Segundo loco es eíle. Akín. Ycon mas noble caufa, quanto ay en dos extremos (ma»' de amar el viento, uadorar la lia^ Doririd. Dexadme libre el paíTo. Alan. Pues di, quien te le embarga?* Dorind. Vueftra quexa. Alein. Mi quexa folo es ay re,yel ayre no embaraza»: Mas pues perdido el miedo tengo átu nombre, ingrata^ Q. üd TmmrFwmp no te has de ir fin oírla ya que el error has hecho de nomDorind. Yo oíros? (brarla. Aletn. Si, tu oírme, que no fíempre negada ála piedad la imagen, ha de ocultar el marmol de las aras. Ya se que Melibeo, quando tu nombre encarga al tronco que perfuade, al tronco mueve ,pues al tronco El enigma regifiras? (ablanda. ‘A mirarle te paras? yabforta le confiruyes? (amas. riégame ,pues le atiendes ,que ie Bien pudiera vengarme, borrándole mi íaña fu cifra ;pero como, (rrarla? fi es nombre tuyo ,acertaré ábo-, Hafta aqui pudo el pecho andar cortés ,mas no hafta tu variedad traydora pudo durar la embidia cortefana; Mintieron tus defvjos, ydefpues de ellos quantas coleras defdeñolas defcubrieroD io mifmo qdisfrazan# Dichofoél ,yo inrelice, ^ pues viviendo en cu gracia, canta dichas ,al paiTo que fuftos llora mi defdicha, y::: T^orini. Baila, baila ,una vet , ymuchas repito ;yaun no es harta, fegun estuoCfadia, la fuerza del imperio; calla, calla, necio Zagal ,indigno de que aun fiendo irritadas, configan tus oídos el zeüro beber de mis palabras* De mudable me ar^nves? Es capaz mi conllancia de permitir ai pecho (ma? el que al ufo del güilo villa el alj. Es cíla la obediencia? Akin. Sin motivo me agravias. Dorind. No refnondes? Alcin. Si; ydime, (mandas? fi fientes que obedezcan ,por que Dorind, Lo que mando mi ceño es ,que fin mi me amaran ámi. Alcin. Pues eíTo mifmo i hizo mi fervidumbre. Dorind. Di tu infamia. Alcin. Viendo que Melibeo tu nombre feftejaba, yen ti, fin ti, ponia dos veces el color de fu efperahzá;, i fer eligió mi pena, por competir fu inflancla, galán de tu retrato, pues en él tu tá lexos de ti eílabasí ! Perdile ,era fortuna; lloréle ,füé defgracia; háliaftele ,fué acafo; vüe en tus manos,dixele mis anfias; Con él hablé ,él me oia; gemí ,tu lo efcuchabas; yen fin me caftigafte, porque creías lo que yo ignoraba. De mi ,yde Melibeo fen unas las dos caufas, con que para el caíligo (trabas, ninguna es culoa, blo há de fer en.! Dorind. Corrida eítoy, pues pudo mi colera indignada defayrar el enojo (dada, con no inquirir el mérito álaau- ^e ^trelos tres Zagales 5^ t**?junüü. }..|’en rndufiria ,otraza les dos ds amarire, yfalte irdufuia ,áquitn c.uiííera que la yv Para la ofenfa prornpta? (hallara! ’para el alivio tarda? Que es eño? ’)iTÍr}d. Eño es aver (garla, culpa, donde es tnas culpa el caíliMas de que fírve, pefar, que rendido nil poder áefíimar íin eftimar, quando el pienfaen olvidar, pienfe yo en agradecer? Ko darme por encendida quiero con Mirtila ;ypues yá de la felva florida Idos. Como ,fi dexo ^ la copia ,que es mi dama, en poder de nn enojo, (ta? que se que traca mal áquantos cral¡orind. Pues fi folo mi copia os detiene, tomadla. Arroja el reque yo milma ámi mlfma trato, me aborrezco ,fi se que me IdolaAkin, Aora con mi tormento, (tran, pues buelven las Zagalas, alzale. me iré donde me efcuches. ftada, Dír.No es todo uno viviente,6 retraíicin. No ,pero al fin no puedes negarme ,que en tu eftampa algún confuelo dice ira ,que de fer ira fe retrata, va/, ^orind. En fin ,dolor reprimido de mi ceño violentado, quien te desfigure ha ávido, fin que fe quexe el cuidado de que no han obedecido? Retrato ,ynombre ,fue trato entre Alcino ,yMelibeo, yaquel infeníibié ingrato, íolo porque lo defeo, ^halla nombre ,ni retrato? Ha Deifobo traydor, eñe aquel frenesí, que amor me vendió tu error? ,porque fí fuera amor, ^ufcáía fu objeto en mi. pisé ei riefgo ,mejor es no rezelar ía caída. Saien ¡as quatro "Lagalas. Viendo que te avias quedado, bolvemos. MirtiL IDi ,qué has fencido? Dorind, Un defprecio adivinado. í/XPues quien ce defprecie ha ávido? Dor.Si, porque ay un defpreciado. d'/rí». El deldén con ei deídén habla contigo. Dorind, Ay ,Pirene, que en defeuidarfe también hace bien, dque no tiene que malograr ningún bien. Erltb‘ Por fi tu melancolía borra nueftradiveríion, cantaremos? Dorind. Pena mia, pues ine quitas la razón, llevare -la fantasía. Cefif, Quieres que halla donde eñá ia Siquis lleguemos? Dorind, Si, que penas de amor fabrá, yaunque es de marmol, quiza tendrá laílima de mi. Mirtil, pues yá que tan trille eftás, cantando, feñora ,iremos. Dorind. Peifobo, donde eílás? ap, Qefif, xVías quanto vá que tenemos, otra eflámorada mas? GzQant, omeatd rafno^i^ me precipité ,porqne eíTe Cant. SI el ageno mal pretendo, el proprio bien defpreciando, es porque para el que artiiendo empieza áembidlar queriendo, íieiTiore ay que embidiar amando» Vanfe ti dos ,yfulen Cnriandró deteniendo dDeifo^y Tritón» Trit. Tenle, Coriandro. Deifob, No eftoives con tu refpeto mi eftrago, noble anciano ,porque no es piedad, querer que uu infaufto influxo ,quiera hacer mas defdichado áun defdichado. Coriand. Qué es efto, Dcifobo? yV/r. Mas que le fue’ta. Deifob. Efloes, Ccnandro, querer que ma haga dichofQ el morir de enamorado. Corrand,^ Efle es delirio. Veifob^Jís verdad, porque eíle es amor. Trit. Yañado yo, que es amor, ydelirio; porque haces verfos. J^eifob. Villano, de mi martyrio te turbas? V^ive Amor::: Trit. Miren qué fanto! Deifob. Que al Mar te arroje^ Trit. Yftré el primer Tritón pefcado? Deifob. Dexa que de aquella Roca, que es arenofo padraftro del Mar ,aun no bien herido de las ondas ,ni los años, al cerúleo rizo undofo inoyible fepulciq eiadq dulciisimo riefgo ingrato vea que mis dos defpeños, unidamente contrarios, fon ,uno por no mirar, yotro por aver mirado. Coriand, Buelve en ti ,Zagal, yfi és que merece 'mi agafiajo, que el mudo íüencio tuyo dé alguna licencia al labio, explica tu mal. Deifob. Que tu eres el loco pienfo ;pues quandd foflégaré mi defpecho, * íi buelvo ápeníar mi daño? Yen fin ,qué pretendes que te diga el defalentado porfiar de efte cobarde valor de mi defengaño: "EUy MufSi el ageno mal pretendo^ el proprio bien defpreciando? Corian.Yk el viento ayuda tus vocéSj proligue. Deifob, Intentaslo en vano, que para mi mal aun es poco Oráculo efle acafo. Trit. Poco Oráculo es, yes la tema del fermon ?malo, el hombre tiene los íefos aflomados álos caicos. Defob. De mI,Coriandro,no efpétÉ^ mas refpuefta ,en eltyrano dolor que fufeo, que amor, yembidia. Trit. Miren fi es barro! Coriand. Embidia ,yamor? Deifob. SIj pues para quien defefperado (ricnco," D-hy Muf. Empieza aembidiar que- ¡ fiempre ay que embidiar amando. DcifK 53 elibeo en el noaibrí ’f-;, arder t.., liq-je pelírado, ¡jien como A^cino enia hermofa ¿ilitud de un retrato; yyo (ay infeliz mii veces!) jio aya vifío ,no aya hallado Penda ála voz ,luz al juicio, cifra al alma ,induftria al labio! En llegando ádifeurrir ííi_ dfdoro ,eñe agravio de mi cariño ,eoageno toda la razón que alcanzo; > pero en que pienfo? morir folo es buen remedio. írit, Yfano. Ef/í¿>.Chipre, de Amor Monarquía, Templo ,obeüfcodel Prado, Siquis ,Deidad de la Selva, Mirto ,requiebro del Mayo, Cabaña ,alvergue de un Cielo, Zagales ,Ninfas ,ganados, áDios ,áDios, Ai decir DorinJa ,el aliento elado, para no formarfe en voces, fe ha dividido en pedazos: que yo, inconftante ojeriza de las injurias del hado, pues en mí me vengo ,ámi lo que me debo me pago. •vafe. Cor/¿«.Oye,efpera,efcucha,aguarda. Corro ,figo ,vuelo ,yando, fuera mejor. ^ortand. Ya tras el penetro al bofque fagrado dVerde fiíencio :Amor, qué ce han hecho los humanosf^vtjC r-í. AI mifiiio retiro ,en que C*oña Siquis de Áiabaftro P^oger fuera ,fi viviendo no fupkra eivár calláo^o, fe vá como un rayo ,pues pienfa afsí hallar el atajo para echarfe al mar mas preño» Aora bien ,feo Tritón, vamos tras él ,aunque de aquí allá lo penfará mas de cípaclo. vaf^^ Defcuhrefe la Ejlataa de Siquis como en la fegunda jornada ,y dicen dentro en diferentes partes los verfos que fo figuen ,yfalen IDorinda 3ylas dem^t Zagalas ,jdefpues Deifobo Co^i ri&ndro ,yTritón detrás de ellos. Cor/and. Zagal ,efpera. Ventroi Dor.Profigan las armonías del canto, pues yá donde ellá la Siquis llegamos. Coriand. Deifobo? Trit. Amo? Deifob. Anadie efcucho ,pues folo que dice el viento reparo; Ely Muf.Si el ageno bié pretédo,8¿C Dorind. Arcera, oíñe entre ei dulce fonorofo hechizo blando déla iKuuca, unos medios confufos ecos lexanos, que el viento nosttuxo? Arcet. Si, yjurara al efcucharlos, que decían r Deifob, Otu hundofo de Venus rizo Palacio^ fi ciado ayer en tu curfo, ardiente oy tn mi contrato,' la fabia locura admire Salo aorai de un infeiiee, que;;; £1 paño tened. porind. I con Dorínda me has hallado. Dorir.d. Tu nos informa. Jjcrind Donde vais ?yved que habíais conmigo. Veifob. Si átanto _ milagro es precifo el fufto, ya fobra el precepto al pafmo. J^or. Ved que no os quita el delito ladiicnlpa del milagro. Que riña lo que yo bufeo! aphuya yo de lo que amo! ap* Yo, Dorinda, quando ,al verte:; Sin mi eftoy! ^P* J'rit. Gracias áBaco, que yá le encontramos» SaIstí* Coriand. Donde eftá Deifobo? Veifob. Ay ,Coriandro, que mas perdido eftoy ,pues Eíío no, que no av' razón de que eftando padeciendo yo el tormento, mecouñeííe otro el cuidado. Todos» Pues habla ,que aguardas? Ha de ejldr la Bfiatua defpaldas de Dorinda, Deifob. Ea, atrevimiento ,yá eftamos en el lugar del deliro, ücartigo ,údeíengaño. Trit. Mas que aora no quiere ccharfc al mar. Dorind. Atención ,oygamos. Deifob. BeUifsima difculpa de mis yerros, al fiel ardor de mi razón dorados: yerros dixe ,ybien dixe ,que eftas feñas fon fervil vanidad de los efclavos: yo ofendí tu beldad ,quando quería precipitarme al mar ,como fi eftando tu en el margen, no hiciera el miímo electo, que aqui el original ,allí ei traslado. Si tu ira me eligió para vengarfe, no me eftá bien faberlo ,ni probarlo, bafta que me eligió para el diehoío noble exerciciode galán criado. Aquel tibio cariño ,que en mi pecho defeortes parecía de templado, no fue iníenfible finrazon del alma, fino atenta lifonja del agrado. Si tu eres defdeñofa ,yme elegí fie por menos peligrólo ,ymenos cauco, decir luego que amaba ,fuera luego defmentirtu elección ,ymi cuidado. Afsi qne ai nudo del amor violento k ti ..i'^íivki/. la coílunabreo; Ch;p:^ ^ompio el lazo, 1)0 tue todo ei inccr>áio rep. actividad del fuese relpi-* - Si en ios juegos propulo mi dlíb^-fo trocar por cu defprecio ti fue quererme hacer djgn? agafiajo. -eívaiido, p^ra aaqumr un premio vcluncario. Ofrecerme álas penas ,ec > Solicitar ío.s ceaos ,es Ajulta cuentas tu con tus trofeos yveremos quien debe atus aplaJfos. Yo te adoro tan nobiemente fíno • que en las llamas del culto que confagro^ fin el humo del ruego fe corífume el fiel desinterés del holocaufto. Tu bien puedes matarme en no querermej^ mas fi por no quererme tu me mato, no has de quitar la vanidad alalina de que vino mi muerte de tu mano. Piedad pretendo ,enojos deíaliento, fufpiros formo ,lagrimas derramo; pues qué ínada podrán con cus defdenes,- ni el ay del viento, ni el criftál del llanto? No, Amor, no, Amor,que aunque tu ceño efqulvg efié con mis fufpiros enojado, es precifo, fi me oye, que le adule la humilde compafsion con que perfuadp. Qué refpondes? ^rret. Qtié quieres que refponda, (broto mi enibidia )íi al mirar tu engañoj conoce énelfonidode la quexa, que fiempre es muerte acento que es encanto? ypues defobedienteá fu precepto, fin Dorinda ,aDoriuda no has hablado, .darte el gnfto pretendo de. que mueras. jOorind, Ay infeliz, que moriremos ambos! Beifcb, At-ceca ,pues en qué ce defobligo, cue contra mi te irritas? Irit, Oyga ei dlabiol Cejif, Diola de recio. Vorínd. Sin faber qué hacerme, eftoy ,ni refolvieado ,ni dudando, 'Arcet. Ninfas ,Zagales ,Melibeo, Aicino,’ Coriand. Pues qué intentas? Arcet, Que quede caftigado. Trit. Siufted es desfacedora de los tuertos,- doyte con un vizconde por enfaimo. Arcet. No ay quien vengue uu oprobio de Dorlndaf Deifob. Perdido eftoy. Vorínd* Que refponder no hallo. Salen Aicino^ yMelibeo, Los dos. Oprobio de Dorinda ,yfin caíllgo! 7‘rit. Con sftos dos terceros pujo el quarco, Arcet, Si ,pues Deifobo aleve::: Ay anfias mias! ap. Arcet. Vil tranfgreíTor de aquel paflado pa<fto::: Deifob. Dame lalida. Amor. ap. Arcet. Yizh\o áDorinda. Deifob. (Albricias ,alma )Yo áDorinda no hablo, Dorind. Qué dirá? Todos. Pues áquien? Deifob. Aeííe infenfiblé Señala ala EJiatua, /bulto frío ,tan fombra de fus rayos, que para eñárfegura del incenaio, carambeno de amor fe viftio el marmol, Buelve la eípalda ,ymira tu, Dorinda, quan cerca de ella tu beldad ha efiado, que equivocado el Idolo en Arcera, no acertaron qual fue mi fimulacro. Ypues dada álos tres palabra tienes, de que el que mas fútil modo encontrandOj¡ áti ,fin ti ,te ame ,yte merezca, yo te merezco ,pues yo le he hallado. Dorind. La primer dicha es efta de mis dichas.' Trit. Luego dirán ,que no es difcrcto mi amo, CefiJ^, Dio en la nuca al concepto. Arcet, Eftoy corrida. ,^, ^•oriand’^ ¿eiEÉchoj oeíte acaioí 57 UJ i/ni/uiáur J?í//.Qükn creyera, cueeíiando tan perdido, t laprecifion de hallarme difculpado, me traxera en la Efíatua de ia Siquis lo que yo no enconcrára con bufcarlo! 'Alei», Si áDorinda no oknde nueüra noble competencia amorofa, verás quanto mayor es mi leal merecirniento, Meiib, Yo con una razón vencereá entrambos. Dorind. Ea, alvedrio ,véncete íiquiera ella vez fola ,yde una vez íalgamos de efta duda ,tan duda de las dudas, que en cada folucion engendra un caos. Los tres. Dafnes licencia? Dorind. Si ,que menos riefgo avrá en ia decifsion. Los tres. Pues oye. Ce^f. Veamos quien lleva el gato al agua del cáríño. 7rit. Pues pon luego ai pie de él ,aquede es gato* MeUk De Dorinda el nombre yo para adorar elegí: íien el tronco le tfculpi, el viento le dibujo. Si al nombre ,ála imagen rroy rendida mí fe fe ofrece, el nombre es quien la merece» pues quando mi mal la aplace, el ayre me le deshace, fi el tronco me le florece. ^íV.Quien el nombre idolatrabají publico el objeto hacia, yo ,que el retrato efeondia, porque temía, callaba. Mientras el retrato eftaba conmigo ,nunca faber mi amor pudo :luego áíer vino acción mas íingular, que sdquhrir ,ypublicar;^ no éfpcrar ,yenmudecer. Deíf. El nombre dice memoria,’ el retrato ,íémejanza: luego yá vueftra efperanza os configuió alguna gloria. Yo que amé, fin mas viéforíaj; la Eftatua ,hago fuperiores mis penas ,yíós rigores, pues ni entre lineas, ni vientos me da el nombre fus acentos, r¡fei retrato íus colores. MeL Yo aL tronco fu nombre di,- porque el tronco me tocó ce la flecha que perdió. 'Akin. Del retrato me valí yo ,porqoela pluma ami meErvieíTe de p'ncél. Deif.Yo áda eftatua bufquc fiel, porque en efta opoficion. el