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Breve historia de la recepción de Vico en Japón Francesco Campagn

Campagnola, Francesco

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BREVE HISTORIA DE LA RECEPCIÓN DE VICO EN JAPÓN Francesco Campagnola Este estudio aborda y narra la recepción de Vico en Japón en el siglo XX. PalabraS ClaVE: Vico, historia, Japón. This study aims to describe and narrate the reception of Vico in Japan in the XXth Century. KEywordS: Vico, history, Japan. Si no consideramos un interés por Vico limitado al campo de la jurisprudencia, que está presente en Japón a partir de los primeros años del ‘900, el verdadero inicio de los estudios viquianos en Japón debe situarse a partir de la segunda mitad de los años Veinte y, en particular, durante los años Treinta. En este período en concreto es necesario recordar las figuras de watsuji Tetsurō(1889-1960) y Hani Gorō(1901-1983). El primero fue docente en la Universidad de Kioto, durante la época en la que de la universidad formaban también parte numerosos miembros de la famosa Escuela de Kioto, incluidas sus dos figuras más eminentes: Nishida Kitarō(1870-1945) y Tanabe Hajime (1885-1962). watsuji Tetsurōfue, sobre todo, un estudioso de ética, como resulta evidente por el título de su obra principal, Rinrigaku, precisamente Etica1. atraído, al principio, por el individualismo occidental y por filósofos como Nietzsche, Kierkegaard y Schopenhauer, recuperó en su pensamiento maduro la relación (aidagara) como elemento constitutivo de la persona. El ser humano (ningen), de acuerdo con la etimología china de la palabra, era presentado como la unión de © Cuadernos sobre Vico 23 (2009) / 24 (2010) Sevilla (España). ISSN 1130-7498 © Francesco Campagnola © de la trad. Jéssica Sánchez Espillaque 33 instancias individuales con la presencia originaria de un ambiente constituido por relaciones y coordenadas espaciales propias. En tal sentido, watsuji criticaba la idea heideggeriana de la supremacía del tiempo sobre el espacio, la cual, según el filósofo japonés, no podía más que terminar por reproducir el mecanismo de aislamien- to del individuo típico de la especulación occidental. Él contraponía a semejante modelo la idea de una realidad originariamente relacional y no gobernada por el principio de no contradicción, o sea, no caracterizada por la dicotomía sujeto-obje- to. En semejante visión, el interés de watsuji por Vico estaba fuertemente ligado a la crítica a descartes realizada por el filósofo italiano. En particular, el yo abstrac- to cartesiano, en su posición de sujeto absoluto metahistórico (Jiga no tachiba), era sustituido en el pensador partenopeo por la humanidad (ningensei). ‘Humanidad’ que watsuji cita más veces en Italiano en el texto y que, además de ser esencia del ser humano (ningen no honshitsu), es también término que devuelve la entereza del género humano (jinrui)2. algunos años más joven que watsuji, Hani Gorōha sido un importante intelectual marxista, fuertemente influenciado por la filosofía de benedetto Croce (1866-1952), sobre el cual escribió una monografía con el título Benedetto Kuroche. Teikō no tetsugaku (Benedetto Croce. Filosofía de la resistencia)3. Formado en Heidelberg con Heinrich rickert (1863-1936), Hani, en sus escritos históricos, conjugaba una visión de la historia de clara impronta marxista con la enseñanza crociana de la obra viquiana. Él indagaba el presentarse de las formas históricas y las regularidades inscritas en los procesos que tenían lugar en áreas y tiempos diferentes (como, por ejemplo, el renacimiento y la renovación Meiji)4. En los mismos años, en 1932 para ser más exactos, aparece la traducción de La filosofia di Giambattista Vico, de Croce. El autor de la transposición en Japonés es aoki Iwao (1900-1973). la obra fue publicada originariamente en la famosa colección Sekai daishisōzenshū (Colección del gran pensamiento mundial), junto a escritos de John burnet (1863-1928) y de Maurice de wulf (1867-1947). Una edición independiente de la misma traducción, revisada y corregida, saldrá después a la luz en 19425. aoki Iwao, que había estudiado en Estados Unidos, en la University of Missouri y la Cornell University, fue sobre todo un estudioso del pensamiento histórico y filosófico antiguo, con intereses que abarcaban desde Heródoto a Platón, desde aristóteles a Plutarco. No obstante, desplegó un fuerte interés por la filosofía italiana. además de la traducción anteriormente mencionada existe la prueba de otro libro, con el título Itaria tetsugaku no shuryū (Corrientes principales de la filosofía italiana)6. El volumen, editado en 1938, se compone de tres ensayos, dedicados a Vico, a Croce y a Giovanni Gentile. El ensayo sobre Croce pasa a ser en 1947 una publicación independiente. En su ensayo sobre Vico, aoki trata de aclarar la particularidad nacional del autor citado, contraponiéndolo a descartes como encarnación del pensamiento francés. El pensamiento de Vico se revela, sin embargo, más plenamente Cuadernos sobre Vico 23 (2009) / 24 (2010)34 Francesco Campagnola expresión de su nacionalidad en cuanto ligado a las ciencias del espíritu, evocador de la historia de la poesía y de las verdades metafísicas contenidas en éstas. El pensamiento viquiano, en contraposición a la invasión cultural francesa, tanto de la filosofía cartesiana cuanto del epicureísmo gassendiano, volvía a proponer la unidad de la sociedad, de la cultura, frente al individualismo. además, apoyándose en la lectura crociana del filósofo partenopeo, el anticartesianismo viquiano es interpretado como una crítica a la abstracción matemática y al predominio de las ciencias naturales. Si, por un lado, el pensamiento de Vico se caracteriza por la confutación de las teorías cartesianas, rechazando el racionalismo de las ciencias matematizantes como eje del saber, éste se convierte, además, en creador de un nuevo orden, exaltando el modelo de las ciencias humanas y de la historia. la primera instancia coincide, según aoki, con lo expresado en el De antiquissima Italorum sapientia, la segunda se puede inferir a partir de obras como el Diritto universale y la Scienza nuova. El ensayo de aoki Iwao posee un aspecto importante: se centra en la oposición Vico–descartes que, como veremos a continuación, caracterizará una fase importante de la recepción del filósofo italiano en Japón. Esta contraposición se articula en torno a la dicotomía entre concreción histórica y abstracción matemática. Para llegar a la primera traducción de un texto viquiano hay que esperar hasta 1946. aparece en aquel año una traducción parcial de la Scienza nuova realizada por Kuroda Masatoshi (1890-1973) que se resiente aún del clima cultural de los años entre las dos guerras7. Kuroda, al final del epílogo, recuerda cómo las dificultades causadas por la guerra les habían hecho imposible llevar a término la obra. Entre repatriaciones precipitadas, incendios, bombardeos, la pérdida de algunos de sus colaboradores, al final se decidió a publicar el manuscrito incompleto. Éste terminaba con la lógica poética, esto es, en base a la división hecha por Nicolini, la segunda parte del segundo libro (la Scienza nuova de 1744 tiene en total cinco). la calidad de la traducción no es elevada y hay algunos errores garrafales en las citas. Kuroda, que era sobre todo un experto en literatura italiana, se encuentra a veces en dificultad es para representar el complejo pensamiento filosófico de Vico. además, para Kuroda el punto de referencia es la interpretación crociana, aunque, en general, en la formación de su visión protorisorgimental del pensamiento viquiano, se revela importante todo el pensamiento idealista italiano. antes de pasar al siguiente período de la recepción de Vico en Japón, es preciso detenerse en un último punto que vale la pena subrayar: la elección de Kuroda a la hora de traducir al Japonés el título italiano ‘Scienza nuova’. Siguiendo el ejemplo ya dado por aoki y por los demás estudiosos japoneses hasta entonces, la traducción es Shinkagaku, tal vez en consonancia, consciente o inconscientemente, con la nueva ciencia, nueva forma de materialismo histórico, propuesto por Hani Gorÿ en su revista con el título Shinkōkagaku. otra clara referencia es a la traducción japonesa de los Discursos y demostraciones matemáticas en torno a dos nue- Cuadernos sobre Vico 23 (2009) / 24 (2010) 35 Breve historia de la recepción de Vico en Japón vas ciencias de Galileo: Shinkagaku taiwa (1937, 19482), uno de los poquísimos casos en los que la palabra se presenta, fuera del caso viquiano. Interesantemente, en las sucesivas traducciones el término shinkagaku, compuesto por el carácter de ‘nuevo’ (shin) y por aquellos que indican la ciencia en el sentido moderno que el término ha asumido en las lenguas europeas (kagaku) es abandonado. En las dos traducciones que siguen, y que constituyen el standard hoy aceptado, la obra (y, por tanto, también la nueva forma de saber propuesta por Vico) se llama Atarashii gaku. la elección tiene un significado preciso. Elegir gaku quiere decir restablecer la ciencia en el sentido latino de scientia, o sea, el saber y la erudición. así la nueva ciencia viquiana se aleja claramente de las ciencias experimentales de la modernidad, diferenciándose no sólo por el objeto al que se aproxima. la representación del problema se aleja, pues, de la corriente post-hegeliana o de la contraposición diltheyiana entre ciencias de la naturaleza y ciencias del espíritu, visiones que habían dominado la historiografía nipona en sus inicios. Se convierte, más bien, en una nueva forma del saber. Pasando ahora a examinar concretamente este segundo período de los estudios viquianos en Japón, es necesario introducir la figura de Shimizu Ikutarō(1907- 1988), bajo cuyos auspicios fue llevada a término la primera traducción completa de la Scienza nuova. Shimizu Ikutarōfue un pionero de los estudios sociológicos en su país. después de haber trabajado en el ámbito universitario y para los dos mayores periódicos japoneses, el Asahi shinbun y el Yomiuri shinbun, fundó el Instituto de Investigación sobre el Siglo Veinte en 1946. En la posguerra luchó con el movimiento pacifista contra la presencia americana en Japón. Se distanció, sin embargo, de dicho movimiento en los años Sesenta, asumiendo posiciones cada vez más nacionalistas. la apoteosis de esta transformación es bien visible en su libro, editado en 1980, que tuvo mucho éxito en su patria: Nihon yo kokka tare – Kaku no sentaku (¡Japón se convierte en Estado! La elección de lo nuclear)8. En éste, el autor criticaba ásperamente las posiciones asumidas por los pacifistas e invocaba una recuperación del espíritu nacional9. En realidad un interés por el propio país como unidad cultural y un antiamericanismo de fondo formaron siempre parte del pensamiento de Shimizu, que sin embargo radicalizó su crítica a occidente y al sistema internacional de las dos superpotencias de manera cada vez más decidida. la crítica sociológico-política se transformó en rechazo de la modernización y del funcionalismo racionalista que, con ésta, se había introducido en Japón en el curso de las décadas. durante este recorrido, para el desarrollo del pensamiento del sociólogo japonés, se reveló de gran importancia la figura de Giambattista Vico. El primer trabajo sobre Vico publicado por Shimizu es un ensayo aparecido en Shisō, renombrada revista cultural de la editorial Iwanami. Se titula Dekaruto no teki (El enemigo de Descartes) y será después retomado en Rinri nōto (Apuntes de ética, 1972) junto a otros dos ensayos: G. B. Vico y Retorikku ni tsuite (Sobre la Cuadernos sobre Vico 23 (2009) / 24 (2010)36 Francesco Campagnola retórica)10. En estos ensayos, Shimizu comienza analizando la figura de Vico y su relación con la historia. al hacer esto, desde el principio establece una confrontación entre la figura del filósofo napolitano y la de descartes. brotan dos modelos contrapuestos con valores diferentes atribuidos a los conceptos fundamentales. la elección de descartes de recurrir a la primera persona en el Discours de la méthode está contrapuesta a la tercera persona con la que Vico habla de sí mismo en la Autobiografia y sobre esta distinción Shimizu edifica su teoría. Si, aparentemente, la primera persona denota la humildad de quien quiere señalar la limitación y la singularidad de la propia experiencia, sin embargo el recurso narrativo cartesiano esconde en su interior una ubris inmensa. El sentido profundo de aquel ‘yo’ es el rechazo de la historia, de los predecesores, de todo lo que está fuera de la esfera del yo. la tercera persona viquiana se caracteriza, en cambio, por la toma de distancia del autor de sí mismo. Es signo de una percepción histórica del propio recorrido, inscrito en una dimensión más amplia. la posición de Vico se revelará como aquélla históricamente secundaria. lo que se impone, recuerda Shimizu, es el paradigma cartesiano de la exactitud matemática. El método cartesiano, fundado en la conciencia autosuficiente, implica un corte claro con el pasado que, en cuanto no verdadero, esto es, no evidente para la conciencia, es rechazable en bloque como error y engaño. Entonces, Shimizu contrapone a esta visión, la posición viquiana, como un intento de superar la dicotomía verdadero-falso, que es propia de la ciencia cartesiana, introduciendo y valorando lo verosímil. En las condiciones reales en las que actuaba Vico, como retórico y como experto en leyes, lo verdadero no era simplemente tal, abstractamente, por lo que sólo la verdad del objeto comunicado tiene relevancia. No hace falta persuadir a un ente racional descarnado, sino a un juez, a un jurado; hace falta hacer valer la verdad a la parte contraria. Cuando escribe, en los años Setenta del siglo pasado, para Shimizu Ikutarō, descartes es aún la figura de referencia epocal y su método ha dominado durante los últimos 300 años todo aspecto de la civilización moderna. lo que no quiere decir, y aquí Shimizu cita a Elio Gianturco, que no hayan aparecido en estos tres siglos algunos enemigos del cartesianismo. Sin embargo, el modelo matemático propuesto por descartes está aún en auge y es causa de muchos de los males de la sociedad mecanizada. además de estos ensayos, que tanto dicen del clima cultural en Japón a caballo entre los años Sesenta y los años Setenta, el interés por Vico de Shimizu Ikutarōdesembocaba en el proyecto de traducción de la Scienza nuova11. Fue así como, en 1975, por primera vez, los lectores japoneses tuvieron acceso a la versión integral de la obra maestra viquiana en su propia lengua12. Shimizu Ikutarōno conocía el italiano y fueron dos estudiosos de filosofía y literatura los que tradujeron la obra: Shimizu Jun’ichi (1924-1988) y yoneyama yoshiaki (1937-). Es importante dedicar algunas palabras al primero de los dos, que fue el primer verdadero y propio experto de filosofía renacentista en Japón. Shimizu Jun’ichi había iniciado Cuadernos sobre Vico 23 (2009) / 24 (2010) 37 Breve historia de la recepción de Vico en Japón su carrera como estudioso de Hegel para después convertirse a la italianística y al pensamiento del Humanismo. discípulo de Eugenio Garin en Florencia, fue estudioso y traductor de Giordano bruno. Su formación, alejada de la de Shimizu Ikutarō, estuvo marcada por el giro filológico que los estudios filosóficos tomaron en Japón en la posguerra. Tal rasgo de su carácter profesional estuvo después reforzado por la contigüidad con la escuela gariniana. Por eso, en esta traducción de la Scienza nuova, varias imprecisiones lexicales, típicas hasta entonces del provecho del vocabulario viquiano en Japonés, son enmendadas. Comenzando por el título, que pasa ahora a ser Atarashii gaku, según el razonamiento expresado arriba. la reforma es seguramente mérito de los dos traductores, dado que en los ensayos de los primeros años Setenta Shimizu Ikutarōaún usa la vieja expresión Shinkagaku. a la nueva edición de la Scienza nuova, Shimizu Ikutarōanteponía una larga introducción, un verdadero y propio ensayo independiente, con el título Watashi no Viko (Mi Vico). Éste comienza con el relato autobiográfico del descubrimiento de Nápoles tras las huellas del filósofo italiano13, y paralelamente de las lecturas que han conducido a Shimizu Ikutarōa Vico. Shimizu organiza todo su discurso sobre una dicotomía filosófico-metodológica. También aquí, el sociólogo japonés por una parte pone a descartes, espíritu y alma de la modernidad, y por la otra le contrapone a Vico. a descartes, y aún más a aquéllos que lo han ensalzado, se le reprocha el haber destruido el modelo aristotélico de sabiduría, el haber dejado fuera al humanismo y eclecticismo (concepto, éste último, muy apreciado por Shimizu), en favor de la rigidez matemática. Vico se opone así a la senda cartesiana, a la “luminosa vía principal del pensamiento moderno” persiguiendo “la oscuridad de la vía secundaria”. la imagen que Shimizu extrae de esta metáfora es la de dos esferas de la verdad contrapuestas, en donde la cartesiana es perfectamente transparente, bien delimitada, pero tiene el defecto no indiferente de ser extremadamente pequeña y separada del mundo; la propuesta por Vico es oscura, confusa en sus límites, pero capaz de abrazar el universo humano. Por resumir y, al mismo tiempo, extrapolar una tendencia general, en aquellos años y, en particular, por lo que respecta a los dos Shimizu, la filosofía viquiana se identifica con un redescubrimiento de valores humanísticos frente al predominio del método de las ciencias exactas, consideradas producto del cartesianismo-modernidad (contemporaneidad). Un nuevo cambio en la tendencia historiográfica estaba, sin embargo, próximo. Todo comenzó a caballo entre los años ochenta y Noventa, cuando casi todas las obras principales de Vico fueron traducidas y emerge una nueva generación de estudiosos. al principio de esta nouvelle vague de los estudios viquianos en Japón se puede poner un número especial de Shisō, con el título Viko wo yomu (Leer a Vico), salido de la imprenta en febrero de 198714. Pocos meses después se iniciaba la publicación de varias obras viquianas por diferentes editores. la primera en Cuadernos sobre Vico 23 (2009) / 24 (2010)38 Francesco Campagnola ver la luz, en julio de 1987, fue Gakumon no hōhō(De nostri temporis studiorum ratione), a cargo de Sasaki Chikara (1947-) y Uemura Tadao (1941-)15. al año siguiente, siempre Uemura (hoy, el más importante estudioso nipón de Vico aún vivo) editaba su versión del De antiquissima Italorum sapientia bajo el título Itariajin no taiko no chie16. Poco después fueron publicadas dos traducciones diferentes de la Autobiografia, ambas tituladas Jijoden, la primera, de 1990, por obra de Fukukama Tadahiro (1916-), la segunda, de 1991, de Nishimoto Kōji (1934-)17. Volviendo atrás, en 1989, era realizada en Tokio una reimpresión anastática de la Scienza nuova de 174418. Contemporáneamente a estas obras aparecieron además algunos ensayos repartidos en revistas, traducciones de bibliografía secundaria de otras lenguas y dos monografías. recordemos en particular los esfuerzos del italianista y ya director del departamento de Italianística de la Universidad de Kioto Iwakura Tomotada (1935-). Éste, además de haber traducido la obra crítica de Peter burke Vico, ha escrito algunos ensayos que, alejándose de la perspectiva dominante de la historiografía nipona contemporánea, merecen una atención particular19. las monografías, hasta ahora las únicas editadas en Japón sobre Vico, llevan ambas la firma de Uemura Tadao. la primera, Viko no kaigi (La duda viquiana), apareció en 1988, la segunda, Barokkujin Viko (Vico barroco), exactamente diez años después20. los dos libros presentan una cierta identidad de contenidos e indican un recorrido unitario. Todo comienza cuando Uemura, enfrentándose al problema husserliano de la ‘crisis de las ciencias europeas’, intuye el verdadero sentido del espíritu barroco. descontextualizado de sus coordenadas históricas, el barroco, que se concreta en Vico con el intento de oponerse al modelo cartesiano de las ciencias críticas, se convierte en epítome de toda desviación del paradigma dominante. reflexionando sobre esta intuición suya y sobre su primer libro, en su segunda obra, Barokkujin Viko, Uemura se expresa como sigue: “la figura de Vico, que, al origen de esta actual situación de crisis teorética de las ciencias en general, pensada por Husserl como ‘crisis de las ciencias europeas’, lucha por fundar un ‘nuevo saber humanístico’, impulsado por su intento de semejante espíritu barroco, no puede más que seducirnos. Es decir, como fue para Vico, también para nosotros, hasta hoy, todo recorrido que se desvíe del paradigma clásico de las ciencias no puede más que calificarse como ‘barroco’”21. Este pensamiento ‘barroco’ se identifica con la facultad del ingenio, entendida por Uemura como coherentemente en alianza con el proceso de desarrollo de una ‘lógica de la imaginación’. El tema, que tanto atrae a Uemura en su reflexión sobre el límite de la sociedad actual, continúa constituyendo el centro de sus investigaciones. recientemente, en 2007, el estudioso japonés ha editado una nueva versión de la Scienza nuova22. Cuadernos sobre Vico 23 (2009) / 24 (2010) 39 Breve historia de la recepción de Vico en Japón En el largo epílogo, Uemura retoma el hilo de su discurso. la crítica viquiana a la interpretación racionalista y analítica de la existencia es enmarcada, según la materia de la Scienza nuova, en su dinamismo histórico. El estudioso japonés se centra en el problema del origen, del inicio de la sociedad de la que ha ya dicho que se basa, en sus criterios socio-político-culturales, sobre el sentido común, sobre lo verosímil. y va a ver dónde tiene inicio este sentido común. El inicio de este proceso no se encuentra, para Uemura, siguiendo las categorías racionales, reflexivas, de los sabios, sino que está sepultado en la imaginación, en un acto originario esencialmente metafórico. Esto es: en la creación de universales, en la edad poética, como caracteres poéticos (shiteki kigo), bajo la forma del género o universal fantástico (sōzōtekina tagui mata wa fuhen). además –y esto cualifica su interpretación, según Uemura, de este inicio– Vico no pretende tener un conocimiento verdadero, según un modelo cartesiano-positivista de filología. al inicio del mundo de la sabiduría poética está el acto metafórico. Pero Vico, en el acto metafórico de afirmar este origen, no se sitúa ya dentro del mundo del lenguaje acabado. Él intenta comprender el proceso de formación del mundo del lenguaje poético desde un punto de vista interno a éste mismo. [Trad. del italiano por Jéssica Sánchez Espillaque] Notas 1. waTSUJI T., Rinrigaku, Iwanami Shoten, Tokio, 1937. la obra ha sido traducida al Inglés por yaMaMoTo Seisaku y robert E. CarTEr: Watsuji Tetsurō’s Rinrigakō. Ethics in Japan, State University of New york Press, albany, 1996. 2. Kindai rekishi tetsugaku no senkusha (Precursores de la moderna filosofía de la historia), en: Watsuji Tetsurōzenshū (Obras completas de Watsuji Tetsurō), Iwanami Shoten, Tokio, 1961, vol. 6, pp. 383-395. 3. HaNI G., Benedetto Kuroche. Teikōno tetsugaku, Genzai Hyōronsha, Tokio, 1972. 4. Véanse las siguientes colecciones de escritos publicadas desde la segunda posguerra en adelante: HaNI G., Hani Gorōsenshū (Obras selectas de Hani Gorō), Iwanami Shoten, Tokio, 1949-1950; Id., Hani Gorō rekishi chosakushū (Obras históricas de Hani Gorō), aoki Shoten, Tokio, 1967; Id., Hani Gorōsengo no chosakushū (Obras de la posguerra de Hani Gorō), Gendaishi Shuppansha, Tokio, 1981-1982. 5. b. CroCE, Viko no tetsugaku, Tōkyōdō, Tokio, 1942; originariamente en Sekai daishisōzenshū. Vol. 70, Shunjūsha, Tokio, 1932. 6. aoKI I., Itaria tetsugaku no shuryū, daiichi Shobo, Tokio, 1938. 7. G.b. VICo, Shinkagaku, akitaya, osaka, 1946. 8. SHIMIzU I., Nihon yo kokka tare – Kaku no sentaku, bungei Shunjū, Tokio, 1980. 9. la temática del símbolo imperial como factor de unidad nacional-cultural que debía mantener unido un país víctima del nihilismo generado por el funcionalismo burocrático moderno se hace, a partir de los años sesenta, común en varios intelectuales que habían militado en posiciones de izquierda durante el período precedente. Por ejemplo, una trayectoria análoga a la de Shimizu, aunque motivada de un modo completamente diferente, la realizó EtōJun (1932-1999), famoso crítico literario e intelectual público. Sobre el tema y en general sobre la representación de Japón en sus intelectuales véase: IIda yumiko, Rethinking Identity in Modern Japan: Nationalism as Aesthetics, routledge, londres / Nueva york, 2002. Siempre como fuente de información general sobre el background cultural de Shimizu y de sus contemporáneos: bob Tadashi waKabayaSHI (editado por), Modern Japanese Thought, Cambridge University Press, Cambridge, 1998. 10. SHIMIzU I., Rinri nōto, Iwanami Shoten, Tokio, 1972. la obra está contenida en el vol. 13 de las obras completas de Shimizu Ikutarō, cuidadas por la hija Shimizu reiko: Shimizu Ikutarōchosakushū (Obras de Cuadernos sobre Vico 23 (2009) / 24 (2010)40 Francesco Campagnola Shimizu Ikutarō), Kōdansha, Tokio, 1992-93. 11. después de estos trabajos, Vico continuó siendo parte de los autores de referencia de Shimizu, como testimonia uno de sus últimos escritos: Watashi no shakaigakushatachi: Viko, Konto, Dyūi hoka (Mis sociólogos: Vico, Comte, Dewey y otros), Chikuma Shōbo, Tokio, 1986. 12. G.b. VICo, Atarashii gaku, Chūōkōronsha, Tokio, 19751, 19792. 13. Un relato más extenso y tragicómico de las aventuras/desventuras de su estancia napolitana Shimizu Ikutaro lo ofrece en un ensayo con el título Watashi no Napori. En Simizu Ikutarōchosakushū, cit., vol. 15. 14. “Viko wo yomu”, Shisō, n° 752 (2), 1987. 15. G.b. VICo, Gakumon no hōhō, Iwanami Shoten, Tokio, 1987. de Uemura se hablará extensamente en el texto, añado sólo algunas notas sobre Sasaki. Profesor en la Universidad de Tokio, Sasaki Chikara es un filósofo e historiador de la ciencia. además de la presente traducción, se ha ocupado de Vico en un ensayo titulado Viko no kindai kagakuron. Dekarutoteki sūgaku, shizengaku ni kōshite (La teoría viquiana de la ciencia moderna. Desafiando la matemática y la física cartesianas), contenido en su obra: Kindai gakumon rinen no tanjō (El nacimiento de la idea moderna del saber), Iwanami Shoten, Tokio, 1992. 16. G.b. VICo, Itariajin no taiko no chie, Hōseidaigaku Shuppankyoku, Tokio, 1988. 17. G.b. VICo, Jijoden, Hōseidaigaku Shuppankyoku, Tokio, 1990 (a cargo de FUKUKaMa Tadahiro); Id., Jijoden, Misuzu Shobo, Tokio, 1991 (a cargo de NISHIMoTo Kōji). 18. G.b. VICo, Principj di scienza nuova d’intorno alla comune natura delle nazioni, Italia Shobo reprint, Tokio, 1989. 19. P. bUrKE, Vico, oxford University Press, oxford, 1985, en traducción: Viko Nyūmon, Nagoya daigaku Shuppankai, Nagoya, 1992. Iwakura, que es un estudioso de literatura, gran conocedor de la cultura italiana de la Edad Media y el renacimiento, ha dedicado algunos ensayos a Vico, analizando sobre todo el aspecto filológico-lingüístico de su obra. Véanse por ejemplo: Giambattista Vico e il Giappone del suo tempo, en: G. MarCHIaNò (a cargo de), Natura e artificio nel mondo della vita. Contributi comparativi italo-giapponesi, I Mori, Sovicille (SI) 1992, en italiano, sobre la relación entre la filología de Giambattista Vico y la del nativista (kokugaku) japonés Motoori Norinaga (1730-1801); Gianbattisuta Viko no Dantekan (La visión de Dante de Giambattista Vico), en: Ikeda Kiyoshi Kyōju teinen taikan kinen ronbunshū (Miscelánea de estudios en honor de Ikeda Kiyoshi), Murata Insatsu (publicado por), osaka, 1993, sobre la lectura de dante y de la naturaleza de su lenguaje; Viko no gengoshikan (La visión de la historia del lenguaje de Vico), en: Itariago kotoba no shosō. Akiyama Yoshi Kyōju teinen taikan kinen ronbunshū (Miscelánea de estudios en honor de Akiyama Yoshi), Italia Shobō, Tokio, 1992. 20. UEMUra T., Viko no kaigi, Misuzu Shobō, Tokio, 1988; IdEM, Barokkujin Viko, Misuzu Shobō, Tokio, 1998. 21. Barokkujin Viko, cit., p. 274. 22. G. b. VICo, Atarashii Gaku, Hōseidaigaku Shuppankyoku, Tokio, 2007-2008. * * * Cuadernos sobre Vico 23 (2009) / 24 (2010) 41 Breve historia de la recepción de Vico en Japón