Toponimia y paisaje en el occidente salmantino: Brincones
Abstract
Se ofrece una visión de conjunto sobre la toponimia menor de Brincones, agrupada por campos temáticos. Los nombres de lugar estudiados proporcionan elementos de juicio valiosos para ampliar nuestro conocimiento sobre la etimología y la historia del léxico, y sobre la cultura material del occidente salmantino. La comparación con otros topónimos afines en las provincias occidentales de la Meseta permite poner en contexto e interpretar la semántica del paisaje implícita en dichos nombres
Full text
SALAMANCA, Revista de Estudios, 60, 2015, pp. 21-50 ISSN: 0212-7105 TOPONIMIA Y PAISAJE EN EL OCCIDENTE SALMANTINO: BRINCONES PASCUAL rIESCO cHUECA RESUMEN: Se ofrece una visión de conjunto sobre la toponimia menor de Brincones, agrupada por campos temáticos. Los nombres de lugar estudiados proporcionan elementos de juicio valiosos para ampliar nuestro conocimiento sobre la etimología y la historia del léxico, y sobre la cultura material del occidente salmantino. La comparación con otros topónimos afines en las provincias occidentales de la Meseta permite poner en contexto e interpretar la semántica del paisaje implícita en dichos nombres. PALABRAS CLAVE: toponimia, léxico, Salamanca, paisaje, comunalismo ABSTRACT: A survey is carried out on the minor place-names of a village located in Salamanca’s western area. The toponyms under consideration provide key indications to enlarge our knowledge of the etymology and the lexical history, as well as the material culture of the occidental border of the Meseta. A comparative procedure is adopted, whereby other similar toponyms in the region provide context and help interpreting the landscape semantics inherent to place-names. KEY WORDS: toponymy, lexicology, Salamanca, landscape, communalism
PASCUAL RIESCO CHUECA 22 SALAMANCA, REVISTA DE ESTUDIOS, 60, 2015 1. INTRODUCCIÓN Brincones es pueblo que mereció cierta atención de los estudiosos por el extremo desarrollo que en él alcanzó la propiedad comunal. En 1753 todo el término, salvo exiguas excepciones, era «del común y concejo», si bien éste pagaba un pequeño censo a un hidalgo portugués, probable descendiente de los propietarios originales. Al menos desde el s. XVI se hacían cada año lotes, suertes o quiñones del término, siendo en apariencia equitativo el sorteo: en 1587 un vecino viejo «testimonió que repartían y daban “tan buena suerte al chico como al grande, y al pobre como al rico”»; los vecinos nada pagaban al concejo por el aprovechamiento anual de las tierras1. Tal hecho tiene, sin embargo, su repercusión adversa en el registro documental: son pocos los testimonios antiguos de los topónimos, al ser escasas las operaciones de compraventa. El presente estudio surge del proyecto Guía de buenas prácticas para la observación del paisaje agrario como espacio patrimonial en el oeste peninsular, desarrollado entre 2009 y 2010 bajo la dirección de Esther Isabel Prada Llorente, y financiado por el Ministerio de Medio Ambiente, Rural y Marino (ES-0335/2010). Se aspiraba a complementar el análisis directo el paisaje mediante el registro documental y oral. Sucesivas visitas a archivos, unidas a un reconocimiento minucioso del terreno, han generado una extensa base de datos sobre el término de Brincones. La profundización, mediante lecturas y encuestas, en la cultura popular del contorno ha facilitado indicios para la interpretación de los topónimos2. 1. VASSBERG, David E. La venta de tierras baldías: el comunitarismo agrario y la corona de Castilla durante el siglo XVI. Madrid: Servicio de Publicaciones Agrarias, 1983, pp. 49-54. VASSBERG, David E. El campesino castellano frente al sistema comunitario: Usurpación de tierras concejiles y baldías durante el siglo XVI. En: Boletín de la Real Academia de la Historia, CLXXV, 1978, p. 146. 2. Se indican seguidamente las abreviaturas de las fuentes más usadas en el texto. adEl:. Adelante: revista salmantina de ciencias, artes, literatura é intereses materiales. Salamanca: Imp. de D. Sebastián Cerezo [1860 ss.] < http://prensahistorica.mcu.es>. alcl: ALVAR, Manuel: Atlas lingüístico de Castilla y León. 3 vol. Salamanca: Junta de Castilla y León, Consejería de Educación y Cultura, 1999. apad: Apeos del Archivo parroquial, fechados desde 1715. Archivo Diocesano, signatura 147. chIP: Contaduría de hipotecas. Rústica y urbana, 1846 a 1854. Arch. Hist. Provincial, sign. 629, 705, 706. cME: Catastro de Ensenada de Brincones y pueblos vecinos. crP: Crédito público: boletín oficial, Madrid: Imprenta de Juan Ramos y Compañía [1822-] <http://www. bne.es/es/Catalogos/Hemeroteca Digital/>. csl: SÁNCHEZ LEÓN, Cándido. Palabras y expresiones usadas en la provincia de Salamanca. Salamanca: Caja Salamanca y Soria, 1995. ctG: GONZÁLEZ, Tomás. Censo de población de las provincias y partidos de la Corona de Castilla en el siglo XVI. Madrid: Imprenta Real, 1829. dGu: SOCIEDAD DE LITERATOS. Diccionario geográfico universal, dedicado a la Reina Nuestra Señora… Barcelona: Imp. de José Torner, 1831-1834. IdM: Itinerario descriptivo militar de España: Castilla la Vieja, Vol. 6, Cuerpo de Estado Mayor del Ejército, Madrid: Imprenta y estereotipia de M. Rivadeneyra, 1866. lcv: CORTÉS y VÁZQUEZ, Luis L. Ganadería y Pastoreo en Berrocal de Huebra (Salamanca). En: Revista de dialectología y tradiciones populares, Vol. 8 (2), 1952, pp. 425-467 y 563-595.
TOPONIMIA Y PAISAJE EN EL OCCIDENTE SALMANTINO: BRINCONES SALAMANCA, REVISTA DE ESTUDIOS, 60, 2015 23 2. RELIEVE Plana: Barrio (sitio) de la Plana (1753 cME; 1846, 1861 chIP); variante popular: La Prana, desde el s. XVIII. Un arroio de la Plana, ligado a la fuente de la Plana. Cf. La Planada (Puertas, Villarmuerto), Las Planadas (Valsalabroso), La Plana (Yecla de Yeltes); Las Planas (Topas, Palaciosrubios, Cerralbo); Navas Planas (Valdelosa); la forma castellana en Llanadas (Villaseco de los Gamitos), La Llanada (Espadaña). Se alude a un paraje llano; sorprende hallar en Salamanca tantos topns. que preservan el grupo pl-, en vez del esperable *llana. Cabe plantear dos hipótesis: (1) Mantenimiento cultista para rehuir las formas resultantes de la palatalización leonesa de pl-, que perduran localmente como chana, jana. (2) Tratamiento arcaico leonés Prana anterior a la palatalización, corregido como Plana. Tómbaro: El Tómbaro (1907 Pñl), al pie de Prado Juan. Voz dialectal = «ribazo, terraplén, pequeña elevación alargada del terreno» (csl 199), tratada por J.A. Pascual3. Cf. El Tómboro (Monleras), Los Tómbaros (El Manzano), Los Túmbaros (Aldeadávila), El Tumbarón (Zarza de Pumareda, Yecla de Y., Puebla de Azaba; Bermillo de Say. ZA), Sierra de Tumbarones (Nuñomoral CC), El Tímbaro o Túmbaro (Zamayón), Tumbarrón (Fadón ZA), Cumbres del Tombarón (Bierzo LE). Es voz viva en Trasos-Montes tômboro, de valor similar. Pito: El Pito (1907 Pñl), Nava del Pito, en la raya de Iruelos. Es frecuente: El Pito y Sierro, deh. cercana a Bermellar; Barrocal del Pito (Roelos ZA); El Pito (Monterrubio de la Sierra; S Cebrián de Castro ZA; Alfaraz ZA); Molino de los Pitos (Villar de Samaniego); Majadal del Pito (Ledesma); Los Pitos (Vegalatrave ZA); El Pito, aldea junto a Cudillero (AS); Colo de Pito (Castro Daire PT). Pito es «objeto punzante o en forma de caña»; por semejanza de forma constan dos acepciones: pito «(1) ave del tipo del pájaro carpintero; (2) flauta pequeña, a modo de silbato, que antes se hacía con una caña de cebada recortada» (Corominas sostiene que es ésta la acepción primigenia, de base onomatopéyica). Dado que el topn. va en singular, es verosímil que aluda a una forma puntiaguda del terreno afín a un pico; así ocurre en nuestro paraje: cf. Las Peñas Pitoneras (Ledesma). En otros casos la referencia puede ser de carácter anecdótico, o remitir al ave, o a alguna planta que haya recibido por analogía este nombre. Mtn: Primera edición del Mapa Topográfico Nacional, en las escalas 1:25000 o 1:50000. Pñl: Pañoletas: Borradores del plano topográfico de Brincones y pueblos vecinos (Instituto Geográfico Nacional), a escala 1:25000, realizados en torno a 1907. sPc: RUBIO PÉREZ, Laureano M. El sistema político concejil en la provincia de León. Universidad de León, 1993. ssP: ECHÁNIZ SANS, María. El monasterio femenino de Sancti Spíritus de Salamanca. Colección diplomática (1268-1400). Universidad de Salamanca, 1993. tbz: SÁNCHEZ RODRÍGUEZ, Marciano. Tumbo Blanco de Zamora. Salamanca, 1985. 3. PASCUAL, José Antonio. Notas sobre algunas palabras salmantinas. En: Nomen exempli et exemplum vitae: studia in honorem sapientisimi Iohannis Didaci Atauriensis. Madrid: Sesgo, 2008, p. 158.
PASCUAL RIESCO CHUECA 24 SALAMANCA, REVISTA DE ESTUDIOS, 60, 2015 Nava: alude a amplias vaguadas de fondo anchuroso y llano, entre leves alineaciones que enmarcan a ambos lados; localmente se destinan a prados. [1] La Nava del Rayo (1906 Pñl; 1945 Mtn50), entre el cº Ahigal y tº de Sanchón, con una Charca de Nava del Rayo (1906 Pñl). [2] Las Navas (1753 cME), en el Valle de Valgrande. El Regato, la Charca de las Navas, El Reviejal de las Navas (1907 Pñl). [3] Navarredonda (1906 Pñl), ya en tº de Sanchón. [4] Otra Navarredonda (1905 Pñl), en tº de Villarmuerto. [5] Nava de la Hormiga, en la raya de Puertas. Navarredonda no ha de ser interpretada literalmente, sino que alude a una forma sin ejes dominantes, normalmente asociada a la confluencia de varios prados o a la situación de la nava en un tramo especialmente llano, poco encajado. El topn. Nava del Rayo se repite en la comarca: Calle del Rayo en el mismo Brincones; Valle del Rebayo del Rayo (Villarmuerto), Nava del Rayo (Sardón de los Frailes y Barruecopardo), Valle del Rayo (Zarza de Pumareda), Peña del Rayo (Villamor de la Ladre; otra en la raya de Santiz y Alfaraz), Rodillo del Rayo (Bermillo). En algún caso puede ser topn. descriptivo: Peña del Rayo «peña en la que suelen descargar las tormentas». Generalmente, sin embargo, se alude a una tierra de forma radial, alargada, como un rayo de carro, o deslindada con un trazo o raya; en Sayago, arrayo «pequeña parcela en la raya de la parte comunal del término, cedida a particulares». Valle: voz casi sinónima de la anterior, alude a pastos continuos, de aprovechamiento comunal. Los determinativos de estos valles se explican en las secciones correspondientes. [1] Valgrande (1753 cME), en el ángulo SW del término. Regato de Valgrande; rodera de Valgrande (1906 Pñl). El tramo alto del valle es la Punta de Valgrande. El paraje da nombre a una de las tres hojas del término. [2] Valchico, en la raya de Villargordo. [3] Val de la Bardera y Regato de Valdelabardera (1907 Pñl), tributario por el N de la Rivera. [3] Val de la Cotorra (1753 cME), en la hoja del mismo nombre. [4] Val de los Pilos (1753 cME), con Val de los Campos, en la hoja de Carrascal. [5] Valberezoso (1907 Pñl) = Valberzoso (1753 cME), al W del casco de Brincones. [6] Val de los Mijos (1753 cme), y Regato de Val de los Mijos (1907 Pñl), en la hoja del Carrascal. [7] Val de Pero Pérez = Balperoperez (1753 cme), Valdepedroperez (1854 chIP), Valdeperperez, entre los cºs de Ahigal y de la Zarza, en la hoja del Carrascal. [8] Val de la Loba (1753 cME) = Valle de la Loba (1907 Pñl), al W del casco de Brincones. [9] Valle (Val) de las Yeguas (1753 cME; 1854, 1856, 1859 chIP), prado comunal en la hoja de Valgrande. [10] Valle de Valtravieso (1753 cME): su nombre deriva de su orientación atravesada con respecto al cº de Villarmuerto. [11] Valdelamuela, tributario de la Rivera por el sur. Se distinguen Val de Muela Grande, y Val de Muela Chica. [12] Valdesanchón (1907 Pñl), en el extremo sur del tº. Cuesta: La Cuesta (1753 cME) = La Cuesta de los Molinos (1862 chIP), al NW de la Rivera. Era paraje con cortinas, prados y molinos. Una Calle de la Cuesta (1753 cME; 1862 chIP).
TOPONIMIA Y PAISAJE EN EL OCCIDENTE SALMANTINO: BRINCONES SALAMANCA, REVISTA DE ESTUDIOS, 60, 2015 25 Teso: Voz muy vigente en Salamanca, donde suele desplazar a otros sinónimos como cerro. Un barrio y calle del Teso (1854 chIP), documentado reiteradamente; el cME (1753) menciona el sitio del Teso, las Casas del Teso, la Peña del Teso, en el casco del pueblo. La actual Fuente del Teso, probablemente vinculada al Arroio del Teso (1753 cME). Cotorra: La Cotorra (1753 cME), en la deh. boyal = «La Cotorra al cº de Manceras» (1857 chIP), monte de 350 ha de roble, excluido de la Desamortización4. Hoja, Prado, Rodillo, Val de la Cotorra (1753 cME). El «molino de la Cotorra, sobre el arroio de Brincones» = «mº al sitio del Cotorro» (1753 cME). Es orónimo común en el área: «pequeño cabezo, altozano respingón, a veces peñascoso, poco acusado». Los Cotorritos (Carrasco), Los Cotorrinos (Carrasco, Villaseco de los R.), Navacotorra (Sanchón de la R.), El Cotorrito (Valsalabroso), Los Cotorros (Villarmuerto), Cotorra Pelada (Barceo), La Cotorra (Barceíno), El Cotorro (Zarza de Pumareda). Bien estudiado desde Mz Pidal, es frecuente en el área astur-leonés; la forma no sufijada es Cueto, también representada en la provincia. No han de confundirse con los derivados del lat. cautus «acotado» > coto «mojón, deslinde». Sierra Morena: Sierra Morena (1753 cME) al NW del pueblo. El topn. sorprende. No escasean los parajes calificados de «morenos» (todos de interpretación dudosa): Cerrado Moreno (Peralejos de Arriba); Prados Morenos (Valdefuentes de Sangusín); La Morena (La Vellés); Fuente Morena (Ledesma); Las Morenas (Benegiles ZA), Cuesta Morena (Terradillos; Cardeñosa AV). Sorprende la referencia a una sierra en paraje de relieve tan suave. Es posible una alusión al color del suelo; pero es preferible pensar que el topn. resulta de algún floreo verbal o que en él se condense alguna narrativa (folktopónimo), aludiendo a un paraje donde se hubiera producido asalto a caminantes. 3. ROQUEDO Y SUELOS Lanchas: Las Lanchas (1753 cme; 1861 chIP), en la hoja de la Cotorra, con prados cercados. ¿Es variante del topn. Las Peñas, que da lugar a una calle o barrio? En 1861 consta la referencia a un prado cercado, en la Vega, en la calle de las Lanchas. Es común lancha «losa; peña más o menos plana, apta para hacer enlosados». En 1734, la Academia define lancha «especie de piedra chata y extendida, de poco grueso». Es casi sinónimo de lastra, si bien han existido matices diferenciadores. Llorente revisa datos del alcl que sugieren una distinción: lancha es la piedra plana ya trabajada por el cantero, para ser usada en enlosados; lastra es la roca plana 4. TORIJANO PÉREZ, Eugenia. Los nuevos propietarios de Ledesma (1752-1900): de la propiedad territorial feudal a la propiedad territorial capitalista, Diputación de Salamanca, 2000, p. 270.
PASCUAL RIESCO CHUECA 26 SALAMANCA, REVISTA DE ESTUDIOS, 60, 2015 en afloramientos, asida al sustrato rocoso5. Pero la toponimia comarcal muestra que los términos lancha y lastra se usan indistintamente en parajes deshabitados, donde sin duda han de ser interpretados como «afloramiento plano de peña». Los Lanchales (Zarza de Pumareda), Las Lanchas (Villasbuenas), Cuartico de los Lanchares (Villasdardo). Lastra: La Lastra, en área urbana (1854 chIP). Lastra es definido en el Dicc. Acad. de 1803 como «lancha; piedra chata y extendida». Común como topn.: fuente de la Lastra en Ahigal (Madoz); un Arroyo de la Lastra, en la ciudad de Salamanca; Los Lastrones (Villasbuenas); Las Llastras (Bermillo de Alba, Almaraz de Duero ZA). Localmente se registran especializaciones semánticas de lastra: en Villaseco de los Reyes lastra «salegar, lugar donde se echa sal para el ganado»; en Cipérez, lastrón «id.» (alcl). Debe por lo tanto vigilarse el contexto local antes de pronunciarse. Cf. Peña de la Sal (Tremedal de Tormes). Peña: término omnipresente en la toponimia local, dada la litología del entorno. Nótese que en la toponimia local no se registra el tipo Berrocal, Barruec/o, –a, corriente sin embargo en el entorno. [1] Barrio de las Peñas / Piñas, Las Peñas (1753 cME), en torno a la actual calle Peñas, en la salida desde la iglesia hacia Espadaña; «Una casa a do dizen Las Pinas» (s. XVIII). [2] Peña de la Cruz (1753 cME) en la H del Rebollar, no recordada hoy. [3] Peña de la Perdiz (1753 cME) y Rodera Peña Perdiz (actual) hacia Valgrande. [4] Peña del Gato (1782 aPad), junto a un molino, sobre la Rivera. [5] Peña del Risco (1907 Pñl), en el límite con Puertas, H del Rebollar. [6] Peña del Picón, sin duda adyacente a El Picón (1753 cME). [7] Peña del Viso (1753 cME), más allá del Churrión. [8] Peña el Castro. [9] Peña Gorda, al S del cº San Blas. [10] Peña la Nutria, cercana a la Rivera. [11] Peña la Oliva. [12] Peña la Panera. [13] Peña la Pocilga, en el Rebollar. [14] Peña La Señora. [15] Peña la Vela, en la Dehesa Boyal. [16] Peña las Campanas. [17] Peña los Pucheros. [18] Peña de las Ollas. [19] Peña los Sillones. [20] Peñas del Rompellón (1854 chIP). [21] Peña Resbaladera (1907 Pñl), en el límite con Puertas, = Peña Resbalina. [22] Peñas Altas (1906 Pñl), en tº de Sanchón, cerca de la raya de Brincones. [23] Peñas del Carrasco, en la raya de Iruelos. [24] Peñascaballeras (1907 Pñl), en la raya de Villarmuerto. [25] Valle de la Peña (1753 cME), cerca del casco; era zona de cortinas. El carácter singular de muchas peñas, la facilidad con que se convierten en hitos, su aptitud para los juegos infantiles y su capacidad de ofrecer anclaje a diversas narrativas: todo ello contribuye a que la denominación de peñas y rocas abunde en folktopns. No siempre es fácil desentrañar su semántica. A circunstancias anecdóticas, semejanza de forma o cualquier otra causa deberán su nombre La Peña del Gato [quizás alusiva a gatos monteses] o la Peña de la Perdiz. Cf. Teso de la Perdiz (Los Maniles ZA), La Perdiz (Galinduste), Peña de los Gatos (Zarza 5. LLORENTE MALDONADO, Antonio. Hablemos de nuestra lengua. Salamanca: Centro de Estudios Salmantinos, 2000, p. 128.
TOPONIMIA Y PAISAJE EN EL OCCIDENTE SALMANTINO: BRINCONES SALAMANCA, REVISTA DE ESTUDIOS, 60, 2015 27 de don Beltrán). Peña la Panera y Peña los Sillones parecen remitir a semejanzas de forma (panera «granero»), bien sea natural o por excavación. Algunos de estos topns., sin embargo, admiten una interpretación sencilla. La Peña de la Cruz remite a un ritual colectivo, común en la comarca; el 3 de mayo, día de la Santa Cruz, se hacía tras la misa la bendición de los campos; se ponía una cruz de madera sobre la peña y se dejaba allí. La Peña la Oliva debe su nombre a que en su cima, de forma natural, vive un olivo silvestre; allí se iba a por unas ramas para la misa del Domingo de Ramos. No debe sorprender la presencia de olivos en estos parajes, aunque sea residual. La relativa proximidad de las Arribes, donde se presenta cultivado y silvestre (zambullo «acebuche» en la Ribera salmantina), explica su presencia ocasional y diseminada en el entorno, aprovechando parajes resguardados y de buena exposición. La Peña la Señora puede deber su nombre a un hecho arqueológico: una excavación antropomorfa, que popularmente habrá sido reconocida como «una señora», También arqueológica parece la referencia de Peña el Castro. Peña del Viso deberá su nombre a un mirador natural o viso; es topn. común. La Peña de la Vela puede evocar su situación elevada, que la hacía apta para velar «vigilar, especialmente referido al ganado [de la dehesa, en este caso]». Cf. La Peña de la Vela (Zarza de Pumareda, Hinojosa de Duero), Tierras de Peñalavela (Tremedal de Tormes), Geijo la Vela (Bermillo de Alba ZA), La Vela (Campillo ZA). La Peña del Risco preserva una voz hoy desusada en el área, risco «roca salediza, con aristas»: cf. Pozo del Risco Chico (Barruecopardo). Peñas Caballeras alude a bolos graníticos apilados, que cabalgan el uno sobre el otro. Es el mismo caso del topn. Los Colchones. Peña Caballera (Zarza de Pumareda; Ledesma; Vallejera). La Peña las Campanas suena al golpearla con ruido hueco. Topns. comparables: Peña Retumbera (Cabeza de Framontanos), Peña la Campana (Villasbuenas [donde se le da la misma explicación]; Villamor de la Ladre, Luelmo ZA), Berrocal de la Campana (Almeida ZA), Peña de las Campanas (Fariza ZA). En el cercano Villarmuerto «aplicando el oído al suelo granítico sobre que está edificada una casa llamada de la Olla, se oye un ruido análogo al de una olla hirviendo, debido sin duda a una gran corriente de agua subterránea, que quizá sea sulfurosa y termal, como algunos manantiales del término»6. La Peña Resbaladera evoca lugares comparables a un tobogán natural, motivo de diversión para niños y jóvenes; para los mayores, de precaución. Cf. Peña Resbalina (Valsalabroso, Zarza de Pumareda), La Resbaladera (La Vídola); La Resbalina (Abelón ZA), Peña Resbalina (Santiz). Colchones: Los Colchones (1907 Pñl), sobre el cº de Villarmuerto; parece estar originado por una peña. En Villasbuenas, un topn, Peña de los tres Colchones alude a la forma apilada con que se presentan varios bolos graníticos de forma aplastada (JMv). Cf. Mata del Colchón (Zarza de Pumareda), El Colchón (Almaraz 6. GIL Y MAESTRE, Amalio. Descripción física, geológica y minera de la provincia de Salamanca, Madrid: Memorias de la Comisión del Mapa Geológico de España, 1880, p. 50.
PASCUAL RIESCO CHUECA 28 SALAMANCA, REVISTA DE ESTUDIOS, 60, 2015 de Duero). En algún caso puede haber mediado confusión pseudoetimológica a partir de cachón «rápido en una corriente fluvial». Llagares: Los Llagares (1907 Pñl), en el extremo S del tº. La referencia a lagar «recipiente donde se pisa o prensa la uva para obtener el mosto», con la característica forma palatal de la linicial, no ha de ser entendida literalmente. No se atestigua en el entorno de Brincones ningún viñedo ni producción alguna de vino: el clima y el suelo son adversos. Es preciso pues buscar una explicación analógica. Las piletas excavadas en afloramientos rocosos de cara horizontal se han solido denominar lagares, pilas y pilancos, evocando su aspecto cóncavo. Tales excavaciones pueden ser arqueológicas; abundantes afloramientos graníticos salmantinos con cazoletas, en Doñinos y La Mata de Ledesma7. El yacimiento arqueológico de Lagar Velho, Lapedo (Portugal), obedece quizás a una metáfora similar. Escudillo, ollas: El Escudillo (1906 Pñl), en el interfluvio de la Rivera y el regato de Valgrande, que continúa en el Teso de los Cuíllos, en Carrasco. Se ha recogido en la toponimia de Brincones La Peña las Ollas y Peña los Pucheros, que podrían estar situadas en este mismo paraje y hacer alusión al mismo hecho, para el cual cabe remitirse a Llagares. Se trataría de cazoletas labradas en la roca, bien sea por erosión diferencial natural, o por excavación deliberada, generalmente arqueológica. En algún caso, podría tratarse de una fuente cuya pila tuviera forma de cuenco. Cf. Las Ollas (Zarza de Pumareda), la Fuente la Olla (Salmoral), Cabezo de la Olla (Sardón de los Frailes), Valdescudillo (Carbellino ZA). Una opción menos plausible se basaría en el nombre de algunas plantas cuya forma recuerda la del un vaso o una escudilla. Así los escudetes o vasillos, nombre con que se conoce en Salamanca al Umbilicus rupestris «ombligo de Venus», especie rupícola abundante en parajes húmedos. En Sayago, escudillos «acederones, Rumex induratus»8. Los nenúfares blancos europeos (Nymphaea alba), reciben también nombres vernáculos basados en esta misma metáfora: cuencos, escudetes, escudillos. Sin embargo, el contexto y la forma en singular El Escudillo refuerza la hipótesis primera, es decir, una pila o cazoleta de carácter natural, arqueológico o funcional (fuente, pesebrera). Pallas: Las Pallas (1753 cME), al S del cº Carrasco. El molino de las Pallas (1753 cME) o Molino de Las Veguitas (1907 cME). Es voz todavía vigente en el léxico del 7. LÓPEZ PLAZA, M.ª Socorro. Asociación de grabados de «cazoletas» con el megalitismo salmantino, Zephyrus 52, 1999, pp. 297-302. LÓPEZ PLAZA, M.S., LÓPEZ PLAZA, M. y LÓPEZ MORO, F.J. Los factores litológicos como indicadores del paisaje en el megalitismo de la penillanura salmantina (centro-oeste de España). En: Zephyrus 61, 2008, pp. 107-130. GONZÁLEZ CORDERO, A. y BARROSO BERMEJO, R.: El papel de las cazoletas y los cruciformes en la delimitación del espacio: grabados y materiales del yacimiento de San Cristóbal (Valdemorales-Zarza de Montánchez, Cáceres). En: Norba. Revista de Historia nº 16, 2003, pp. 75-121. 8. ESGUEVA MARTÍNEZ, Manuel A. y LLAMAS GARCÍA, Félix. El léxico de la flora silvestre en Zamora: fitonimia y dialectología. Zamora: UNED, 2005, p. 33.
TOPONIMIA Y PAISAJE EN EL OCCIDENTE SALMANTINO: BRINCONES SALAMANCA, REVISTA DE ESTUDIOS, 60, 2015 29 área para referirse a viseras o voladizos de roca. Tales saledizos naturales han sido muy valorados en una cultura pastoril, que obligaba a largas permanencias a la intemperie. A su abrigo se encendía fuego o se reparaban fuerzas al resguardo del frio. Es topn. frecuente en la parte occidental de las provincias leonesas. Las Pallas (Zarza de Pumareda), Valdelaspallas (Villasbuenas). Muy común en Zam.: Las Pallas (Monumenta, Muelas del Pan), La Palla (Bermillo de Say.), La Palla el Regato (Roelos), Quiñones de La Palla (Villaseco del Pan). Empedrado: El Empedrado (1846, 1854 chIP) y Calle del E. (1862 chIP): lindaba con calles y cortinas. No consta memoria actual de este paraje. El topn. en sí es común: En S. Cristóbal de la Cuesta, una Calle Empedrada (cME, S. Cristóbal de la Cuesta), Laguna de la Empedrada (Andavías ZA). Tales topns. obedecen a una realidad observable, a veces contemporánea, a veces arqueológica. Tramos de una calzada antigua han podido recibir tal nombre; partes del callejero rural también. Se empedraban preferentemente tramos donde un camino o calle corría riesgo de encharcamiento frecuente. Pedregal: El Pedregal = El Pedragal (1753 cME), cerca del cº de Iruelos, ya olvidado. Cascajal: El Cascaxal (s. XVIII aPad), actualmente desconocido. No ha de entenderse que Cascajal y Pedregal sean sinónimos. El primero suele aludir a piedra guijarreña rota, generalmente en la proximidad de arroyos; el segundo puede aplicarse a otras calidades de piedra. Cf. La Cascajosa (Sardón de los Álamos, Barbadillo). Herrera: Cabecita Herrera (actual) y Cabecita de Herrero (1753 cME) y Charca de Cabecita Herrera. Había en ella un chozo en 1907 (Pñl). Hay correspondencias en el área comarcana: Pozoherrero junto a Pradoherreros (Gansinos), Valherrero (Guadramiro), Valdeherreros (Moraleja de Sayago ZA). En estos topns., la historia particular de cada caso ha de ser tenida en cuenta: ¿un propietario herrero, una litología rica en hierro? La primera hipótesis sorprendería en Brincones: no consta *Cabecita del Herrero en 1753. Más probable es que haya de entenderse un valor adjetivo «rica en hierro» que califica a Cabecita «pequeño montículo». Ello explicaría la concordancia de género. Sobre la minería en el entorno de Brincones, constan pequeñas explotaciones hasta mediados del s. XX. Hubo minas en El Churrión, en el Prado de don Juan, en el Campito; el tº es rico en wolframio. 4. HIDROLOGÍA E HIDRÁULICA Mojada: La Calle Mojada = Calle Moxada, al E de la población (1753 cME; 1859 y ss. chIP) = La Calleja Mojada (1859 chIP). No es topn. insólito. Campos Mojados (Roelos ZA); Aldeanueva de Campomojado (aldea de Casafranca); Mojados (desp. junto a Mozárbez); Navamojada (paraje en el puerto de Valverde del Fresno según
PASCUAL RIESCO CHUECA 36 SALAMANCA, REVISTA DE ESTUDIOS, 60, 2015 Berzoso: Valberezoso (1907 Pñl) = Valberzoso (1753 cME), entre el cº de Villargordo y la Rivera; pervive una forma popular, berezoso, con anaptixis. Transparente colectivo vegetal «lugar abundante en brezos, localmente Erica australis». Abundante topn. en la provincia: un lugar llamado Aldeabrezosa (1517), del campo de Agadones y de la Vid (¿actual Brezosa o Berezosa, Cespedosa de Agadones)?; Pico Berezoso (Agallas, Nuñomoral CC). Berzos/a, -o es común en Salamanca: un montículo llamado La Berzosa o La Brezosa (Villavieja de Yeltes); La Berzosa (Sancti-Spíritus; Cipérez; Bogajo; La Zarza de Pumareda; El Payo). Zarza: [1] Camino de la Zarza (1907 Pñl): sale hacia el N, apuntando a la Zarza de Don Beltrán, pueblo situado al NW de Brincones. [2] Las Zarcitas (1907 Pñl) y Rodillo de las Zarcitas, entre el cº de Iruelos y Prado Juan = Las Zarceritas (1859 chIP), calle de las Zarceritas (1859, 1861 chIP), «prado en las Zarcitas» (1861 chIP). Zarcera es característica en el léxico comarcal: zarcera «zarzamora, Rubus ulmifolius» en Cipérez (alcl), y otros puntos: Campilduero, El Cubo de don Sancho, Mieza (Velasco, Criado y Blanco, 2010: 101, 198). En Ahigal, un topn. La Mata de la Zarcera, i.e. «el rodal/bosque de la zarzamora». Álamos: Los Alamos Blancos [desconocido actualmente] (1753 cME). La referencia debe entenderse por oposición a los llamados álamos negrillos, i.e. olmos (Ulmus minor). En el cME de Ahigal se indica: «algunos alamos negrillos que solo sirven para abrigo de los ganados». Por lo tanto puede tratarse de cualquiera de las dos especies del género Populus. Bruño, endrina: [1] El teso del Bruñal, entre los cºs de Villarmuerto y Villargordo. [2] Los Bruñales, junto a la raya de Puertas. [3] Calle de los Endrinales (1854, 1859 chIP). Parece haber estado en el Teso, cerca de la Plaza; quizás coincide con la actual C/ Alegría. Es voz común en la toponimia comarcal, y también en Sayago: Rodera de los Bruñales (Iruelos), Los Bruñales (Manceras), Mata Bruñera (El Manzano) y La Mata de la Bruñera (Sardón de los Álamos) [esto es, bosque abundante en bruños], Los Bruños (Doñinos de Ledesma), Bruñero (Almaraz de Duero), Lomo los Bruñales (Villasbuenas). Avisa de la presencia de matas de endrino, Prunus spinosa, cuya fruta es el bruño, siendo el árbol bruñera o bruñal. El alcl recoge bruñal en Cipérez, y bruñera en La Vídola y Villaseco de los Reyes. El carácter efímero y ubicuo de este arbolillo de cortejo o de orla boscosa resta firmeza a su presencia toponímica. El sinónimo endrina ha tenido cierta vigencia paralela a la de bruño. La elección de una u otra voz puede depender de cuestiones de sustrato (procedencia de los pobladores), o de influencia culta. Endrinal es un pueblo en el sur de la provincia; Los Endrinales (Pereña y Villarino); El Endrinal (Villares de Yeltes; Fuenteliante). En todo caso, la forma abrumadoramente mayoritaria en el occidente salmantino es bruño y derivados. En algunos casos, los topns. Espinal, Espinera aluden a la misma especie, aunque sea frecuente que aludan a otros
TOPONIMIA Y PAISAJE EN EL OCCIDENTE SALMANTINO: BRINCONES SALAMANCA, REVISTA DE ESTUDIOS, 60, 2015 37 arbustos espinosos, sobre todo Crataegus spp; el alcl recoge espinero «majoleto» en esta parte de la provincia. Escoba: Peña la Escoba. Alude a especies del género Cytisus, como la escoba blanca «C. multiflorus» y la amarilla «C. scoparius». Se usaban como leña y para techar pajares y tenadas. Según informantes locales, el piorno (Genista hystrix), más recio y pinchudo, servía para cocer pan o ladrillos y tejas. Jara: [1] La Jara. Chozo de la Jara, entre Valdelabardera y la Cotorra. [2] El Jaral, al SSW del pueblo. En ambos casos, se alude a la jara pringosa Cistus ladanifer. El carácter efímero de esta formación matorral explica su poca fijeza como topn. y la ausencia de registro antiguo para ambos nombres. En el área comarcana, no es infrecuente: El Jaralón (Espino de los Doctores), Jaralito y Cuadros del Jaral (Golpejas). De forma concurrente, esta cistácea y otras de su género reciben en la parte occidental de Salamanca el nombre esteva. De ahí topns. como La Estebosa (Vitigudino), La Estebosina (El Manzano) o Nava del Estebal (Cabeza de Framontanos), El Esteval (Fuentepelayo SG). Sacera: La Sacera (1907 Pñl), en la Rivera. Fuente y Molino de la Sacera (1907 Pñl) = un «molino al sitio de la Fuente Sauceras» (1861 chIP). Se alude a una galería fluvial de especies del género Salix. La forma reducida del diptongo (saz, sace en vez de sauce) es común, y en ocasiones puede derivar directamente del étimo latino. El alcl recoge saz en La Vídola, saó en Villaseco de los Reyes, y saóz en Cipérez (cf. saoz, csl 189). Con dilación consonántica: Fuente del Zaz y Mata Zacedo (Barruecopardo). En Peñausende (ZA), se registran variantes de un mismo topn. Los Sauces y Los Saces (grafiado por falso análisis como Los Haces). Fresno: La Fresnita (1861 chIP), a la raya de Puertas. El fresno (F. angustifolia) abunda en torno a la Rivera y en cortinas húmedas próximas. En Sanchón, una Fuente de la Fresnera, al borde de la misma corriente. La importancia del fresno como proveedor de recursos (hoja para el ganado; ramas para la aperos y vallados) no puede subestimarse. De ello dan testimonio las extensas fresnedas situadas generalmente al paso de las corrientes fluviales, diseminadas en prados húmedos. Se solían podar «a cabeza de gato», cobrando con los años un aire de cachiporra. Un árbol viejo así podado podría haberse designado con el femenino, «la fresna», Tales cambios de desinencia son comunes: la olma. Topns. Las Fresneras (Valderrodrigo), La Fresnera (Zarza de Pumareda), Fresneda (Villaseco de los Gamitos), La Fregeneda (La Mata de Ledesma), Fresnos Gordos (Pelilla) son indicativos de esta formación vegetal. Pera: [1] Los Periquinos (1861 chIP), al N del casco de Brincones. [2] El Peruetanal (1753 cME) área de cortinas, cerca del casco de Brincones, no localizado. [3] Calle los Perales, actual. No se encuentra en documentos antiguos. Es posible que los tres topns. aludan a la presencia de piruétanos, galaperos o peralillos de monte
PASCUAL RIESCO CHUECA 38 SALAMANCA, REVISTA DE ESTUDIOS, 60, 2015 (Pyrus bourgaeana). Ya el Madoz señala su abundancia en el partido de Vitigudino, mencionando la presencia de alcornoque, rebollo, quejigo y peral silvestre en los montes de la zona. Especie de pequeño porte, frecuente en los ribazos de borde de camino, sus frutillas se prestan al floreo lingüístico, como ocurre con los objetos que llaman la atención de los niños. Las pequeñas peras pudieron recibir nombres como perucho, *periquina; así en Palacios del Arzobispo, el piruétano es el perucal (alcl); en Espinosa de los Monteros, pirucal (Oria de Rueda, 2008: 184). En contexto apartado y rural, Los Perales en Iruelos, posiblemente alusivo a piruétanos. Cf. topns. Los Periquinos (Almenara de Tormes, ya en cME), Las Periquinas (Candeleda AV). Muestran la abundancia de la especie topns. comarcales como Valle del Galapero (Barceíno), El Galapero (Peñalbo), El Pelotaero (Sardón de los Frailes), El Perotanal (Barruecopardo). Velasco, Criado y Blanco (2010: 98, 363) recogen peruetanero en Bogajo y perotonal en Bañobárez; la fruta es peruco en El Payo. Mijos: Val de los Mijos (1753 cME), en la parte N de la hoja del Carrascal; Regato de Val de los Mijos (1907 Pñl). Topn. interesante, aunque conviene considerarlo con precaución, dado su carácter aislado en la zona, salvo topns. El Mijo (Buenavista; S Martín del Castañar; Fuensaldaña VA), Fuente del Mijo (Las Veguillas), Cañada del Mijo (Monterrubio de la Sierra). Si hace referencia al mijo «Panicum miliaceum; gramínea de grano diminuto, que apenas precisaba de molienda para hacer pan [bastaba con descascar el grano]», sería indicio del cultivo local, enlazando con áreas donde consta su explotación hasta finales del siglo XIX. Así en el N de Portugal, donde el pâo de passarinho (= milho miudo) era cultivado abundantemente en la región de Minho. Este cultivo, común en época medieval (el Tumbo Blanco de Zamora, por ejemplo, incluye una referencia al millo «mijo», tbz) fue desplazado con la llegada del maíz, pero sobrevivió en parajes pobres y aislados. En 1627, un poema épico referido a la conquista de Antequera apostrofa a unos vascos (vizcaínos en el castellano de entonces) con la siguiente invectiva: «Bolued a vuestra mísera montaña / a comer pan de mijo, y de castaña» (Rodrigo Carvajal, Poema del asalto y conquista de Antequera). En Salamanca se menciona su cultivo en Herguijuela de la Sierra en 1831 (dGu Iv: 514). Las Memorias de Larruga, de 1795, no aluden al mijo, por lo que debía de ser ya marginal. Velasco, Criado y Blanco (2010: 282) mencionan el cultivo de Panicum miliaceum en la sierra de Salamanca, en huertos de regadío, para hacer escobas y escobajos; sin duda se trata de un aprovechamiento ya residual, tras la desaparición de su uso alimentario. Raposeras: Las Raposeras, al S del término, sin citas antiguas. Es topn. frecuentísimo, alusivo a las madrigueras de zorro, que no ha de ser tomado siempre literalmente. Remite, un tanto despectivamente, a parajes de poca estimación, apartados y con suelo de escasa consistencia. Tales parajes se consideran aptos para que los zorros hagan sus cubiles. Son innumerables los topns. análogos. La Raposera (Forfoleda), Raposeras (Sando), Peñarraposera (Bermillo de Alba ZA). En paralelo, se registra la forma Zorrera/s.
TOPONIMIA Y PAISAJE EN EL OCCIDENTE SALMANTINO: BRINCONES SALAMANCA, REVISTA DE ESTUDIOS, 60, 2015 39 Escarbadientes: La Rodera de Escarbadientes (1907 Pñl), ramal del cº de Manceras. Apunta al paraje de Escarbadientes = Escarba el diente (1753 cME). El paraje parece pertenecer a la categoría folktopn. de los sintagmas narrativos verbo + nombre, generalmente jocosos o descriptivos: Cantarranas, Rompesacos, Hincapié, Arrebatacapas… En nuestro caso, no es fácil decidir cuál pudiera ser la circunstancia anecdótica de la que deriva el nombre. Tal vez un lugar frecuentado por jabalíes, donde suelen verse hozaduras en el suelo, i.e. un paraje donde escarba el diente [el jabalí]. Sería plausible otra interpretación, metafórica, si el entorno litológico del lugar fuera pizarroso, o tuviera afloramientos rocosos afilados y de buzamiento vertical. Tales rocas saledizas o las esquirlas del suelo podrían asemejarse a un escarbadientes por su forma puntiaguda. En la Serena (BA) llaman «dientes de perro» a afloramientos pizarrosos y esquistosos de forma afilada, que recuerdan las lápidas de un cementerio judío. Hormiga: [1] Los Hormigueros (1907 Pñl), en la hoja del Carrascal. [2] Nava de la Hormiga, en la raya de Puertas. No plantea duda vincular el topn. primero con Los Hormigueros (Santiago de la Puebla), Hormigosa (Estacas en Ledesma); La Hormigosa (Sotoserrano), Los Hormigales (Andavías ZA). Aludiría a la calidad del suelo, de la cual es indicadora la presencia de hormigueros. Cuando el referente va en singular, la explicación puede ser otra, de carácter folktopn., o a partir de derivados romances del latín ForMa. Así en El Bardial de la Hormiga (Barruecopardo); en todo caso, no es descartable la interpretación literal como lugar abundante en hormigas. 6. GESTIÓN, USOS Y DELIMITACIÓN DEL TERRITORIO Concejo: [1] El Concejil (1846, 1860 chIP), al N de la Calleja Mojada. [2] Corral de Concejo (1753 cME, 1846 chIP), en el casco urbano. Al margen de lo anterior, todos los pastos de propiedad concejil eran denominados «valles de concejo» (1753 cME). En algunos casos, la referencia puede ir asociada al uso comunal que algunas propiedades privadas habían recibido gracias a la adquisición de derechos mediante pago de un censo. La mención de unos «concejiles de Montojo», junto a Valdelasyeguas, en el s. XVIII, parece aludir al más importante de dichos censos, el establecido con D. Juan Montoyo, hidalgo de Santarén en Portugal. El corral de concejo, por otra parte, ha tenido una función importante para afirmar la autoridad del gobierno concejil. Los ganados extraviados y los que habían sido sorprendidos infringiendo los acotamientos estacionales eran retenidos allí hasta que su dueño los retiraba previo abono de multa o compromiso de compensación (en algunos casos mediante trabajos para la comunidad). Corría a cargo del concejo alimentar y dar de beber al ganado hasta que éste le era devuelto al infractor, gastos que éste debía luego reponer.
PASCUAL RIESCO CHUECA 40 SALAMANCA, REVISTA DE ESTUDIOS, 60, 2015 Pobladores: [1] Val de Pero Pérez = el Balperoperez (1753 cME), Valdepedroperez (1854 chIP), Valdeperperez, tributario del Prado de don Juan. Arroio de Balperoperez = Arroyo de Pedro Perez (1753 cME). [2] Prado de Don Juan = Praonjuan, donde perdura un resto nasal del tratamiento, luego Praojuan. Regato de Prado Juan (1907 Pñl). [3] Val de la Loba (1753 cME) = Valle de la Loba (1907 Pñl). [4] Campo Ruano (actual, en el extremo N del tº) = El Campo del Ruano (1854 chIP) = El Ruano (1753 cME) = El sitio que llaman de Ruano: linda por el N con el Labrado de Mesón Nuevo (1846 chIP). [5] Campo Adrián (1907 cME), en la raya de Villarmuerto. [6] Fuente de Domingo Andres (1753 cME), junto al cº Manceras. No es fácil identificar al primero, que se remonta a una época más oscura. En el caso de Pradojuan, la referencia es seguramente a D. Juan Montojo o Montoyo, hidalgo portugués de Santarén, avecindado en Salamanca, el mayor propietario del tº en 1753 (cME), si bien su propiedad íntegra había sido adquirida a censo perpetuo por los vecinos de Brincones. Probablemente en las condiciones del censo se establecía alguna reserva o uso privativo para este prado. La aparente presencia de un zoónimo en Valdelaloba, plausible sólo a través de alguna explicación folktoponímica (condensación de narrativas locales de carácter jocoso o mítico), puede remitir más bien a una propietaria. *Val de (doña) Loba > *Valdeñaloba. Lob[o] es nombre personal conocido en tiempos medievales. Compárese Arroyo de Valdelaloba (tº de Zamora) o el pueblo berciano de Valdelaloba (LE). Otros topns. alusivos a propietario son Campo Adrián o Domingo Andrés. El apellido Andrés se registra en la localidad. En 1753, un D. Jacinto Andrés (cME), presbítero, vº de Aldeadávila, tenía posesiones en Brincones; Pérez era apellido común en el pueblo. El caso del Ruano es de interés. En un Censo de población del s. XVI se menciona, como una unidad, Brincones con el Mesón del Ruano, con 104 vecinos (ctG). Se tratará de un pequeño aglomerado de casas que acompañaban a un mesón sobre la calzada de Ledesma a Aldeadávila, vía renombrada, como ya indican Madoz: «pasa por el pueblo la calzada que desde Aldeadávila de la Rivera conduce á Ledesma y Salamanca» y Miñano (1826-1829). La calzada, frecuentada y de copioso tráfico de arrieros, tendría aquí un mesón, al que acompañarían algunas casas. Ruano parece ser el nombre del propietario del mesón en algún momento; el apellido se conserva en la comarca: cf. el topn. El Molino de Ruano en el vecino Ahigal. La desaparición del mesón debía de ser completa ya en 1753 pues el cME no menciona casas ni solares en este paraje. Más tarde se debió de roturar el espacio asociado a este villar, pues se constata la cita del Labrado de Mesón Nuevo (1846 chIP), alusiva a un rompido o labrado (roturación) del ruedo de las antiguas casas del mesón. En el vecino tº de Iruelos sobrevive el topn. La Mata del Mesón, sobre la misma calzada. Podría hacer referencia al mesón de Ruano, aunque su ubicación, un tanto lejana, suscita dudas. Hojas: el cultivo al tercio, que ha sobrevivido hasta fecha no alejada, da lugar a tres hojas, descritas en el cME, y que aún se recuerdan. [1] Hoja del Carrascal = H. del Campo, comprendida entre el cº de la Zarza que enlaza con el cº S Blas, y
TOPONIMIA Y PAISAJE EN EL OCCIDENTE SALMANTINO: BRINCONES SALAMANCA, REVISTA DE ESTUDIOS, 60, 2015 41 el cº Iruelos, al N del tº de Brincones. [2] Hoja de Valgrande, comprendida entre el cº San Blas, por el N, y el cº Villargordo, por el SE. [3] Hoja del Rebollal = H. de la Cotorra, linda con el cº de Iruelos, por el N; y con el cº Villargordo, por el SW. Es común en los pueblos del contorno la división en hojas. En Ahigal indica el Madoz: «el terreno, aunque de matas y monte alto de roble, es algo llano, de inferior calidad; está dividido en tres porciones desiguales que llaman cuartos». Ejido y Eras: el municipio contaba con dos ejidos, asociados a sendos espacios de eras. [1] El Ejido Chico (1846, 1852, 1859 chIP), junto al cº de Iruelos. Posiblemente aluden a éste las citas a El Ejido, sin más: Calle del Ejido (1861 chIP), hacia el cº Ahigal. Barrio del Exido (1753 cME). Eras al cº Ahigal (1854 chIP), cercanas al Regato. [2] El Ejido Grande (1753 cME). A la salida del pueblo hacia Espadaña. Calle del Ejido Grande. Actualmente se usa la denominación El Lejío de Abajo. Las Eras (1907 Pñl), El Puente de las Eras (1861 chIP) y la Calle de las Eras (1861 chIP). Las eras asociadas a este ejido están a ambos lados del cº de Villargordo. En ambos casos, se trata del muy habitual uso de ejido con el valor de «lugar donde el ganado se reúne antes o después de salir a pastar». Es común en el entorno. Posteriormente se especializa o restringe su semántica, con el sentido de «eras». Teso del Ejido (Robledo Hermoso), El Ejido (Espadaña), El Ejido Grande (Peralejos de Abajo). El hecho de que hubiera tres hojas en Brincones favorece la existencia de varios ejidos, puesto que según el ritmo trianual de acotamiento, el ganado podía partir de uno u otro ejido para evitar atravesar tierras en fase de cultivo. Coto: [1] El Coto (1907 Pñl), en tº de Iruelos. [2] El Coto (1907 Pñl), en tº de Puertas. En ambos parece tratarse de sendos límites territoriales, probablemente asociados a la antigua raya del término de Brincones. El término, derivado del lat. cavErE, participio cautus «acotado, vedado», tiene plena vigencia. Es muy frecuente en las provincias de Salamanca y Zamora. Coto de Mozodiel (La Mata de la Armuña, 1753 cME); en Palencia de Negrilla se dice del despoblado de Abarcoso: «tiene la linde de esta dos cotos, que raian con el termino de dho lugar de Palencia», Los cotos podían ser construidos de fábrica, o ser de tierra en forma tumular, o aprovechar alguna surgencia rocosa. Dehesa: La Dehesa Boyal (1907 Pñl), paraje extenso, cubierto de monte alto de roble (Q. pirenaica). La presencia del dosel arbóreo, como se señala a propósito de los topns. Bardera o Rebollar, en este mismo paraje, permitía un complemento al pasto a diente de los prados; se trata del importante recurso formado por el ramón o ramajo de roble, hojas grandes palatables para el ganado. Parece aludir a este lugar el topn. Valdelajesa recogido por Llorente en Brincones y aducido por su aspiración meridional13. 13. LLORENTE MALDONADO, Antonio. Estudio sobre el habla de La Ribera. Salamanca: CSIC, 1947, p. 101.
PASCUAL RIESCO CHUECA 42 SALAMANCA, REVISTA DE ESTUDIOS, 60, 2015 Plantío: El Plantío, en área de cortinos (1854 chIP) al W del Prado las Regateras (1859 chIP) y del cº S Blas (1861 chIP). Es posible que el topn. se remonte a la iniciativa real, formulada como Real Ordenanza para el aumento y conservación de montes y plantíos (7 de diciembre de 1748), que condujo a la reserva en cada término de una área para plantío de árboles. Esta ordenanza se hizo firme en fecha cercana a la operación del cME, hacia 1753. Campo: [1] Campo Arriba, en la raya de Villarmuerto, contiguo a Campo Adrián (1907 Pñl), que ya pertenece al tº vecino. [2] Campo Ruano, antes tratado. [3] El Campo (1907 Pñl) = El Campo Grande. El Campito (1907 Pñl). Ambos conforman Los Campos (1907 Pñl) = Val de los Campos (1753 cME). Se trata de una sola unidad, actualmente «como presumiblemente en sus orígenes» desarbolada. Hacia el N, una pequeña franja de tierras cultivables (Entre ambos Campos) separa esta unidad del cercano Campo Ruano. Toponimia asociada: la Laguna o Charca del Campo (1907 Pñl), Cuadros de las Cañadas del Campo, la hoja del Campo (1753 cME). En los tres casos, el término campo es interpretable como «área desarbolada y no cultivada, apta para prados». Prado: [1] El Prado de Don Juan (1753 cME) = Prado Juan (1907 Pñl) = Praonjuan. [2] El Prado Carrascal. [3] Prado Viejo (1753 cME; 1861 chIP; 1907 Pñl), al E del casco de Brincones. Regato de Prado Viejo (1907 Pñl), tributario de la Rivera. El topn. «prado viejo» es muy común. Se refiere a partes del territorio municipal que siempre, desde que hay memoria, han estado acotadas y explotadas como prado. En las Ordenanzas de Zamora se señala cómo los prados acotados desde tiempo antiguo gozaban de prerrogativas especiales. Es topn. repetido: Prado Viejo (Mozárbez, Yecla de Yeltes, Peralejos de Arriba, Ledesma, El Payo; Roelos, Escuadro ZA). El Paseo del Prado de Madrid recibía antes el nombre de Prado Viejo. Como topn. antinómico, cabe citar Prados Nuevos (Puertas y Cerezal). Rodillo: [1] El Rodillo (1753 cME) por excelencia, también Rudillo. «Un cortino al sitio del Rudillo para verdura» (1854 chIP). Fuente del Rodillo (1907 Pñl); aisladamente, Calle del Rodillo (1861 chIP). [2] Rodillo del Cura, al E del pueblo. [3] Rodillo de la Zarcita: tributario del Prado de D Juan. [4] Rodillo del Camino, cerca y al N del cº S Blas. [5] Rodillos Carreteros, al N de la raya de Villarmuerto. [6] Rodillo de la Cotorra. [7] Rodillos de Valgrande, junto a la raya de Sanchón. La frecuencia con que aparece este término en la toponimia comarcal avisa de su vigencia actual. Rodillo puede definirse como «prado secundario, rodeado de tierras de labor». A diferencia de valle «franja continua de pastos estructurada en torno a un eje fluvial», el rodillo es un pequeño pasto intercalado, que suele confluir en un valle, aunque a veces se cierra sobre sí mismo, porque la boca del rodillo ha terminado por labrarse. Los determinativos de estos topns. se explican por separado. Sólo cabe mencionar el topn. Rodillos Carreteros, que tal vez deba su nombre a que eran aptos para el tránsito de carros, ofreciendo en invierno un trazado alternativo al
TOPONIMIA Y PAISAJE EN EL OCCIDENTE SALMANTINO: BRINCONES SALAMANCA, REVISTA DE ESTUDIOS, 60, 2015 43 cº de Villarmuerto. Entre Puertas y Villargordo hay un paraje que repite este nombre: Rodillo de los Carreteros. Es posible que esta denominación presuponga una anterior *Los Carreteros, relativa a un camino o red de caminos aptos para tránsito de carros. Cabe considerar alguna posibilidad menor: la de que el topn. condense una referencia anterior a unos cobertizos aislados para guardar carros (en Berrocal de Huebra, carretero/a «cobertizo que se hace en el corral para meter el carro y aperos, protegiéndolos de la lluvia, pero que se utiliza también para el ganado», lcv), o la alusión a un propietario carretero, fabricante de carros. Cuadros: [1] Cuadros de las Cañadas del Campo, cerca del cº Ahigal. [2] Cuadros de la Vega (1854, 1862 chIP), junto a la Rivera. En ambos casos, parece aludir a parcelas labradas o cercadas cuya forma es rectangular compacta. El concepto se opone al de una longuera, tierra alargada en forma de haza, que se labra con largas pasadas de arado de ida y vuelta. Es un tipo toponímico frecuente en nuestra área: El Cuadrito (Robledo Hermoso, Sanchón), Charca del Cuadro (Sanchón), Cuadros del Jaral (Golpejas), Los Cuadrones (Gejo de D Diego; Gallegos de Solmirón), Los Cuadros (Villarmayor), Tierras de los Cuadros (Saelices el Chico). Pedacito: un valor similar, difícil de precisar, tendrá el topn. aislado El Pedacito (1753 cME), del que sólo se sabe que tocaba en la hoja de Valgrande. Senaras: Senaras, cerca de la raya de Sanchón. Es voz común para aludir a tierras de sembradura, generalmente extensas. Tierras Muertas: este tipo toponímico aludirá a tierras que han estado cultivadas en tiempos y luego se abandonan; en algún caso, puede tratarse de baldíos o terrenos incultos. Tierras Muertas, en la punta del Rodillo de la Zarcita, aparece sólo en la cartografía más reciente. Holgaderos: Los Horgaderos (forma recogida en encuesta) = Los Holgaderos. Extenso pastizal en la parte alta de Las Navas. Puede interpretarse este topn. acudiendo al valor que se le otorga en la literatura clásica española: holgadero «sitio de recreo o de desahogo». En este caso, la referencia tendrá que ver con el pastoreo. En este paraje, las navas se ensanchan y abren en abanico, y el ganado podía explayarse sobre una gran extensión. Compárese Los Solgaderos (Holgaderos, con falso análisis) en Almeida de Sayago (ZA). Majada: [1] El Majadal, al NNW del Prado Carrascal. [2] La Majadita de Valdelaloba = La Majadita (1907 Pñl). [3] Majadita Fría (1753 cME), en la hoja del Carrascal = Teso de Majadita Fría. Se trata de lugares donde el ganado permanece de noche (durante una parte del año) en rediles o bajo vigilancia de pastores, al abrigo del matorral y arbolado. Generalmente se trata de ganado ovino, a veces vacuno. La función del majadeo era doble: asegurar la alimentación y alojamiento del ganado,
PASCUAL RIESCO CHUECA 44 SALAMANCA, REVISTA DE ESTUDIOS, 60, 2015 y fertilizar los suelos. Según los informantes locales, se preferían terrenos altos y aireados, más sanos; la corraliza se hacía con cañizas de madera asentadas en zapatas (posteriormente de metal); algunas cañizas están ahora sirviendo de porteras en las cortinas. Para facilitar mayor protección al ganado, sobre todo en los costados expuestos al viento de norte (hostigo), se bardaban las majadas con ramos de escoba puestos en vertical y entretejidos. Las paredes bardadas llegaban a ser altas, hasta dos metros. En otros contextos, el término majadal no tiene por qué remitir a construcciones fijas ni efímeras. La simple presencia de arbolado puede actuar como abrigo. Así en la operación del cME de Mayalde (ZA), los majadales de roble sirven «para abrigo de los ganados […] arboles de robles que sirben para el resguardo de los ganados en tiempo de hibierno». El mismo valor parecen tener las majadas en las Ordenanzas de Ledesma, de 1519, pues se indica que «en los lugares suelen tener montes guardados para las majadas de los ganados, de que suelen tener mucha necesidad para abrigos e acogimiento de sus ganados»14. Para evitar abusos («a cabsa de la mucha pena que se pone en las majadas, podría acaesçer que se señalasen mas majadas de las que fuesen nesçesarias»), había que pedir en los lugares de la tierra de Ledesma licencia a la Justicia y Regimiento para declarar nuevos parajes como majada. En caso contrario, los concejos debían contentarse con las majadas antiguas. Abundantísima toponimia en el área: La Majada (Fuenteliante; Garcirrey; San Muñoz), El Majadal (Cipérez, Tamames). Tierras Grandes: Tierras Grandes, entre el cº Espadaña y el cº Villarmuerto. Son hazas muy prolongadas, que se extienden en dirección radial hacia la raya de Espadaña. Picón: El Picón (1753 cME), en la hoja de Valgrande, y la Peña del Picón. Común en la toponimia regional, picón alude a tierras en forma de pico, o a formas del terreno enclavadas entre dos caminos que se cortan o dos arroyos que forman ángulo agudo. Localmente puede tratarse de una eminencia puntiaguda del terreno, picón «cerro pequeño y cónico» (csl); queda la duda, dado el contexto de Brincones. En Los Arribes, sin duda es común picón «cerro saliente, que se asoma al río»; también en el lado portugués. En la toponimia, Los Picones de la Rivera (Ahigal de V.); Picones (Sanchón de la R.), El Picón (Barceo). Huerta, huertos: [1] La Huerta, «cortina llamada la Huerta» (1854, 1861 chIP); Huertas de la Vega (1861 chIP). [2] Calle de los Huertos (1852-1861 chIP): apuntaba hacia las huertas de la Vega, si bien es posible que hubiera huertos en su propio trazado. Como término común y de aplicación inestable, la referencia a huertos se dispersa por la documentación antigua. En el cME aparece la mención a «guertos o cortinos», pequeños espacios cercados al S del casco. 14. BEJARANO RUBIO, Amparo. Ordenanzas de Ledesma. Salamanca: Centro de estudios salmantinos, 1998.
TOPONIMIA Y PAISAJE EN EL OCCIDENTE SALMANTINO: BRINCONES SALAMANCA, REVISTA DE ESTUDIOS, 60, 2015 45 Barrero: [1] El Barrero, tierras del Barrero = Los Barreros, junto al trifinio IruelosPuertas-Brincones. Se recuerda que allí iban a buscar barro para hacer tejas. La Nava del Barrero y la Rodera del Barrero. [2] En tº de Sanchón pero inmediato a Brincones, el Teso de los Barreros. Es topn. frecuentísimo en el entorno de Brincones. El Barrero (Saelicejos, Villar de Peralonso), Navalbarrero (Espadaña), Teso de los Barreros (Barceíno). Con el mismo origen, un pueblo no alejado de Vitigudino, Barreras. En toda el área leonesa se registran desde la primera documentación medieval formas similares. Cabe interpretarlo en referencia a la producción de adobe y tapia, así como teja y ladrillo, a falta de datos sobre una posible industria alfarera. El hecho de que hubiera en Brincones un tejar a la salida del pueblo hacia Puertas avala la necesidad de barro para cocción. Por otro lado, la actual arquitectura popular de Brincones muestra el uso de barro para enfoscar paredes, hacer adobes y –muy minoritariamente– alguna tapia. Los muros de algunas huertas y cortinas debieron de ser de tapia, pues se indica en el cME la existencia de una «cortina cercada de barro», Yeguas: Valle (Val) de las Yeguas (1753 cME), prado comunal en Valgrande. En 1854 tiene algunas cortinas. La referencia al ganado de vientre alude a la cría caballar, con pastoreo comunal. Las yeguas pastaban en prados selectos durante el tiempo en que estaban criando potros. En las Ordenanzas de Lazado (LE), de 1672, se regula la vecera de las yeguas (pastoreo en común de todas las del pueblo), que se hacía entre el primer domingo de marzo hasta el día de San Martín: «si las yeguas andan por el sitio que llaman Valdeyeguas, el pastor tendrá la obligación de, llegada la tarde, juntarlas en el sitio que llaman Las Derrotas» (sPc 223). En 1753 Brincones tenía 28 cabezas de ganado equino. En la toponimia: Valdelasyeguas (Villarmuerto; Vitigudino), Valdeyeguas (Ledesma), Las Yeguas (Gallegos del Pan ZA), Las Yeguarizas (Alfaraz, Figueruela, Salce ZA), Fuente y Charca Yeguariza (Fresnadillo ZA). Borriqueros: Los Borriqueros / Burriqueros (1859-1862 chIP), con cortinas, a la salida hacia Ahigal. Se alude a prados destinados a ser pastados a diente por la borricada del pueblo, i.e. el conjunto de los asnos de propiedad particular que son pastoreados en común durante algunos periodos del año. El hecho de que el paraje estuviera cercado (cortinas) facilita la guarda del ganado. Brincones tenía en 1753 treinta cabezas de ganado asnal. Es topn. común: Burriquero (Sta. María de Sando), Valdeburras (Villavieja de Yeltes), Valdeburros (Almeida ZA). Otros topns. afines deben ser tomados con precaución: Nava de la Burra (La Vídola), Campo del Asno (El Manzano) pueden remitir a esculturas zoomórficas del tipo verraco, o a algún artilugio hidráulico del tipo de los cigüeñales.