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Mitotauro: Imágenes de Asterión, formas del Ser

Martín Márquez, Desirée

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MITOTAURO Imágenes de Asterión, formas del Ser Desirée Martín Márquez Trabajo Fin de Grado Bellas Artes TRABAJO FIN DE GRADO GRADO EN BELLAS ARTES UNIVERSIDAD DE SEVILLA CURSO 2015-2016 Autora: Desirée Martín Márquez Tutor: Fernando Infante del Rosal Vº. Bº. del tutor: MITOTAURO Imágenes de Asterión, formas del Ser ÍNDICE 7 PRIMERA PARTE: Dossier artístico 57 SEGUNDA PARTE: Desarrollo teórico 58 1. El discurso del vacío 59 Introducción 62 Serie Vacío 66 Composiciones y Sonata no.1 70 Lecturas 75 Cuaderno 10 x 15 80 2. Arietas de Asterión 81 Introducción: el mito 89 Reescrituras del mito 97 El Minotauro en la literatura contemporánea 106 La Persona 115 El Espacio 126 3. Conclusiones finales 132 Bibliografía 143 TERCERA PARTE: Propuesta de integración profesional Primera Parte Dossier artístico Vacío Esencial Contemplación Lirismo Monocromía Vacío Composición Abstracción Composición I 2015 Serigrafía sobre cartulina 42 x 60 cm Serigrafía 16 Fig. 6 17 Composición IV 2015 Serigrafía sobre cartulina 42 x 60 cm Serigrafía 18 Fig. 7 19 Autorretrato 2015 Grafito sobre folio 21 x 29,7 cm Creación abierta en Dibujo 20 Fig. 8 21 Lecturas Dualidad Automatismo Desorientación Anhelo Cuestionamiento Melancolía del espacio I. En busca del tiempo perdido Serie Lecturas 2015 Fotografía Creación fotográfica y gráfica digital 24 Fig. 9 25 Cuaderno 10 x 15 Simbólico Metáfora Ilustración Collage Introspección Cuaderno 10 x 15 La casa de Asterión III Cuaderno 10 x 15 2015 Collage y rotring sobre cartulina 10 x 15 cm Discursos del Dibujo 34 Fig. 13 35 La casa de Asterión IV Cuaderno 10 x 15 2015 Collage, rotring y acuarela sobre cartulina 10 x 15 cm Discursos del Dibujo 36 Fig. 14 37 Con la lluvia a cuestas Cuaderno 10 x 15 2015 Cartulina y papel cebolla 10 x 15 cm Discursos del Dibujo 38 Fig. 15 39 Ensayo sobre la ceguera Cuaderno 10 x 15 2015 Collage y tinta china sobre cartulina y papel cebolla 10 x 15 cm Discursos del Dibujo 40 Fig. 16 41 I Poemario Arietas de Asterión 2016 Digital 29,7 x 42 cm Ilustración 48 Fig. 19 49 II Poemario Arietas de Asterión 2016 Digital 29,7 x 42 cm Ilustración 50 Fig. 20 51 III Poemario Arietas de Asterión 2016 Digital 29,7 x 42 cm Ilustración 52 Fig. 21 53 IV Poemario Arietas de Asterión 2016 Digital 29,7 x 42 cm Ilustración 54 Fig. 22 55 Segunda Parte Desarrollo teórico Mitotauro: Imágenes de Asterión, formas del Ser 64 lírico y esencial. En su afán por primar la expresión frente a la representación, el artista prescinde de todo elemento superfluo o anecdótico: busca aquello que perdura, que está detrás de la forma y de lo que percibimos. Zóbel supo pulsar la tecla adecuada, en tanto que salta la barrera de los sentidos y la percepción humanas para tocar directamente el alma del Ser. Con estos referentes como base y la creencia de estar ante una ausencia absoluta de creatividad surgieron los primeros pasos de la serie Vacío. Con el grafito como medio y habiendo observado la riqueza de matices que consigue el Sumi-e a través de la gama de grises -considerado un no-color en la cultura occidentalsurgió la idea de enfrentar blanco y negro para representar un marco, como elemento que coloca directamente al autor en un visión interna, de observación, que da a un paisaje insinuado por un plano degradado que hace las veces de línea de horizonte. (Fig. 1) Sin embargo, frente al resultado hueco esperado, se pudo observar que ese conjunto mínimo de elementos eran suficientes para transmitir una sensación de completo sosiego. Y aún más, al girar el dibujo 180º, la simple inversión de los planos era suficiente para generar una sensación totalmente contraria, como si el blanco de la “tierra” ayudara a intensificar la oscuridad del “cielo”, augurando Desarrollo teórico: 1. El Discurso del Vacío 65 una tormenta. (Fig 2.) No fue hasta meses después cuando descubrí la obra fotográfica de Hiroshi Sugimoto y pude legitimar todas estas sensaciones. A pesar de la similitud que existe entre las imágenes de sus mares, cada una, con su simpleza y minimalismo, tiene el poder de despertar una sensación ligeramente distinta. Tras estos dibujos, vinieron otros en los que desaparece el marco junto con toda alusión representativa. Tras comprobar el potencial que los elementos gráficos –tales como líneas, degradados, planostienen por sí solos, el protagonismo de la composición recae plenamente en ellos. De estas pruebas experimentales se pudo deducir que no existe el vacío creativo, al igual que no existen individuos estáticos; si tenemos en cuenta que el arte es un producto humano, siempre que haya acto, hay contenido, por mínimo que parezca. Incluso el gesto más simple es capaz de transmitir una idea que, inevitablemente, no está desconectada de las emociones íntimas del autor. No existen los temas fuera de las artes, el Arte en sí es una fórmula de tematizar: el Vacío dejó de ser una creencia en el momento en que pasó a ser un tema en base al que crear. Mitotauro: Imágenes de Asterión, formas del Ser 66 Composiciones y Sonata No.1 La música es un lenguaje que habla por sí solo. Sin imitar una realidad sonora concreta, es el arte más poderosa a la hora de generar una experiencia estética en el oyente. Partiendo de elementos abstractos propios, es capaz de despertar emociones con solo la combinación y composición de los mismos. En la pintura del siglo XX, los elementos gráficos, como los musicales, dejan de subordinarse a la representación figurativa para cobrar autonomía y protagonismo. De esto se dio cuenta Kandinsky cuando abandonó la figuración en pos de la abstracción. Al igual que el sonoro, Kandinsky intentó sistematizar un lenguaje que fuese único y exclusivo de la gráfica basándose en el modo de componer de la música. En su libro Punto y Línea sobre el Plano, los elementos gráficos base –con los que se generan todos los demásson considerados seres autónomos que producen determinadas sensaciones según su forma, tamaño y situación que ocupen dentro del plano, así como su relación con otros elementos. A diferencia de lo que se piensa comúnmente, Kandinsky no “pintaba” la música, al modo de un mero ejercicio de traducción, un acto sin duda carente de sentido artístico; lo que el pintor intentaba era aplicar las nociones compositivas Desarrollo teórico: 1. El Discurso del Vacío 67 de un arte a otra: relacionaba el modo en que se componían y discurrían los sonidos con la distribución de esos elementos básicos del dibujo, conectando los medios propios del oído y la vista para enriquecer sendos lenguajes mutuamente. Estas nociones, junto con la idea de vacío, contemplación y dualidad son la base que sostiene las series Sonata y Composiciones (Fig. 3-7). La ausencia de elementos narrativos da lugar a la desnudez de las formas, a la composición pura. Mediante la gama de grises heredada del Sumi-e se consigue todo un universo de matices expresivos. El método de trabajo es, sencillamente, componer; aplicar los escasas nociones compositivas de música y aplicarlas al proceso de construcción de la imagen. Se parte de un material base: un determinado número de plantillas de figuras geométricas simples. Como en música, este material se utiliza de forma literal o se modifica (se invierte, se difumina) y se organiza de tal forma que los elementos produzcan un ritmo, un sentido de lectura que capte el interés del espectador y lo guíe por distintas zonas de contraste: relajación, acumulación, ruido, llegada a un punto culminante, dispersión... El resultado es un conjunto de elementos que se cohesionan entre sí para dar coherencia motívica a todo el conjunto, una abstracción geométrica que carece de perspectiva. Un espacio donde las formas flotan ingrávidas, etéreas, tendentes Mitotauro: Imágenes de Asterión, formas del Ser 68 a centralizarse. Como harían Schoenberg o Webern en sus piezas atonales, el dibujo pierde el suelo donde asentarse, para dar lugar a una imagen sin peso, sin referencia alguna a las leyes físicas: un dibujo que al no subordinarse a una realidad concreta comienza a hablar por sí solo, a producir unas sensaciones que nada tienen que ver con el mundo en el que nos movemos. Sin embargo, no está desligado del todo del concepto barroco de affetto en tanto que genera o predispone a un estado determinado de contemplación a pesar de que no haya acción. En Sonata no.1 (Fig. 3-5) se pretende hacer una analogía con este género musical y seguir el esquema en tres movimientos que proponían los antiguos: “El primer movimiento está destinado a la razón; el segundo al corazón; el tercero a los pies”. Son las sensaciones que se pretenden transmitir mediante el movimiento de los elementos. En resumen, no es necesario que la imagen “represente”, “traduzca” o “interprete”; debe existir un lenguaje propio del medio que tenga valor por sí mismo, al igual que la música posee su propio idioma para transmitir emociones que, por la evidente imposibilidad del medio, no provienen de la imitación estricta de esa emoción por parte del sonido. Así, al igual que de la buena combinación (composición) de notas resulta una manifestación artística con autonomía, Desarrollo teórico: 1. El Discurso del Vacío 69 también la correcta composición de los elementos gráficos -tales como línea, mancha, figuras geométricas básicas, etc.- debe ser capaz de hablar su propio lenguaje. Y no es tan disparatado comparar estos dos mundos; al igual que los sonidos son vibraciones, cambios periódicos en la presión del aire, también los colores y matices son vibraciones de ondas, capaces de “pulsar el alma” del que los percibe. Lo curioso de estas experimentaciones es que llegué a verme reflejada en ese cúmulo de figuritas que flotaban ingrávidas, anhelantes y casi tímidas. (Fig. 8) Sin duda, cada acto del ser humano es un reflejo de su estado interior. Mitotauro: Imágenes de Asterión, formas del Ser 70 Lecturas Lecturas parte de esta idea y escoge un camino formal totalmente opuesto al anterior por el que experimentar. El automatismo, ya sea en la escritura, en el dibujo o en la improvisación musical, es una muestra de cómo la espontaneidad es el recurso más fiel al estado interno de la persona, que no se ve filtrado ni aderezado por los mecanismos de la racionalidad. De este modo, el inconsciente fluye directamente hacia el exterior sin trabas, y se manifiesta en creaciones con las que el individuo a priori puede que no se identifique del todo, pero que son el más puro reflejo de sí mismo. Todo lo que nos rodea en el momento presente tiene un influjo, en menor o mayor medida, sobre todo aquello que producimos. Todo proceso creativo automático está hablando del Yo presente y sus circunstancias. El proyecto expositivo Lecturas parte de la idea de la fotografía automática como un modo de reflejar el mundo interior del autor en el momento presente. En esta ocasión, se vuelve la vista hacia la literatura como una fuente de ideas; no como una historia que ilustrar con imágenes sino como una herramienta de sugestión, de creación de imágenes espontáneas en la imaginación que después buscan la forma de materializarse a través de la cámara. Desarrollo teórico: 1. El Discurso del Vacío 71 El proyecto consta de cuatro series fotográficas, inspiradas en cuatro lecturas diferentes que han ido acompañando paralelamente al proceso creativo. No se busca en un principio relacionar la captura automática con cierta obra, sino que la relación entre una y otra surge a posteriori, tras el (auto)análisis racional de los resultados que ven en lo figurativo símbolos y metáforas directamente enlazadas con los conceptos de la lectura que más conectaban con mis intereses. Así, el análisis de la captura desordenada de diversos espacios y autorretratos lleva a preguntas como: ¿Por qué he fotografiado ese lugar y no otro? ¿Por qué desde ese punto de vista? ¿Por qué me ha llamado la atención ese elemento? Al final, los espacios, como los retratos, hablan también de nuestro mundo interior. Un mundo interior que se proyecta hacia el exterior a través de sensaciones ancladas a la realidad sensible. Un mundo que, en el sentido inverso, no recibe esa realidad desnuda, sino que la viste de prejuicios. Todo este proceso de la información externa crea anclajes emocionales en el objeto a percibir, cerrando el círculo. Así, del objeto exterior, pasado y modificado por el filtro de la percepción del sujeto, llegamos al sujeto mismo, condicionado también por la percepción de sí mismo, que a su vez se proyecta en la realidad sensible. Todo es un bucle Mitotauro: Imágenes de Asterión, formas del Ser 72 continuo. Las cuatro series de fotografías crean un recorrido que va de lo exterior (bañado por lo interno) a lo interior (condicionado por la información externa). Un viaje que va desde la percepción única del mundo, inherente a cada individuo, hasta la propia percepción del individuo mismo; de la luz a la penumbra y viceversa, pasando por la ceguera total, que es la conclusión a la que llegamos. Como decía Schopenhauer, estamos ciegos ante la realidad, condenados a ansiar esa Voluntad inaccesible por las limitaciones de nuestra propia condición humana. En la primera serie de fotografías, En busca del tiempo perdido (Fig. 9), derivada de la digestión de la obra de Proust, tres imágenes de lugares, separadas por fragmentos de un retrato (representando el punto de vista de un único individuo), tienen en común un gran plano que cubre todo sin decir nada y un único elemento en soledad que le da sentido a todo. Es como si se escondiera del enorme entorno pero a la vez gozara del protagonismo de la composición. Parece que ese elemento insignificante se personifica y tiñe el resto del espacio mudo de un matiz sobrenatural. En Ensayo sobre la ceguera (Fig. 10), inspirado por la novela homónima de José Saramago es el mejor ejemplo de ello. Las cuatro imágenes laterales generan la misma sensación de angustia y desorientación que experimentan los personajes Desarrollo teórico: 1. El Discurso del Vacío 73 en la historia. Incontables individuos con sus respectivas formas de percepción comparten una única visión del mundo: un mar blanco que los aleja de la realidad. Aquí más que en ninguna otra serie es donde se integra la idea de Voluntad y frustración de Schopenhauer. Ante la ceguera surge la necesidad de un guía, representado en la serie por la fotografía central: en la historia este elemento guía es la única mujer que ve; en la vida, es el Arte la única ventana que nos muestra temporalmente esos otros niveles de realidad, aunque “no se nos permita” el acceso a ella. En La náusea (Fig. 11) se combinan dos grupos de fotografías de caracteres contrastantes. El primero es muy luminoso, de ambiente relajado; hay cierta violencia en el movimiento debido a la deformación: en algunos fotogramas parece que la figura se ríe, en otros se irrita... no se sabe muy bien qué está sucediendo. Mientras que en el segundo grupo se percibe claramente la rabia y frustración que empapan la obra de Sartre a la que se alude. El ambiente es muy oscuro y tenebroso, y contrasta el lugar cotidiano con la indeterminación de la figura, que se reduce a una sombra gigantesca deformada. El resultado compositivo es un juego con esa ambigüedad. Y esa ambigüedad es la que define la última serie, El diablo y Dios (Fig. 12), en la que se evidencia la coexistencia de extremos opuestos en un mismo ser sin resultar por ello una contradicción. Esto está representado por un único 2. Arietas de Asterión 2. Arietas de Asterión Desarrollo teórico: 2. Arietas de Asterión 81 Introducción El Hombre es un ser que busca la Verdad. Como animal consciente, necesita sentir que hay una estructura firme más allá de la realidad empírica, un orden interno de las cosas, un sentido. Desde tiempos inmemoriales, ha proyectado esta necesidad en construcciones exteriores: dioses míticos, doctrinas religiosas, etc. Pero con la llegada del Racionalismo y la Ilustración, y su consecuente “desencantamiento” del mundo, parece que el sentido de ser del hombre se ve en jaque mate. El interés por la ciencia, la medida lógica de la realidad palpable, la Revolución Industrial, la “muerte de Dios”, la tecnificación, digitalización, etc. El Hombre se ha limitado. Ha perdido su dimensión espiritual en favor de una realidad que le satisface racionalmente, pero que carece de un sentido de la existencia. 1 1 Hugo Mujica, La crisis de occidente y el sentido de la vida (2008) Mitotauro: Imágenes de Asterión, formas del Ser 82 El pensamiento Romántico, del que en cierta medida aún somos herederos, se caracterizaba por una sensación de anhelo constante. Esta sensación venía acompañada, inseparablemente, por esa otra sensación de haber perdido algo en los orígenes: una forma de ver el mundo quizás “míticamente”, de ver la Verdad de las cosas, su otra cara. Es decir, anhelamos algo que no tenemos pero que, al quererlo, hemos conocido alguna vez. Ese conocer pero no tener significa una pérdida de ese algo que hemos dejado atrás. Surge así el “mito de la plenitud inicial”. Un estado de búsqueda de la experiencia inmediata de la naturaleza, de una totalidad perdida irremediablemente bajo el dominio de la razón y la reflexión.2 El Hombre empieza a tomar autoconciencia de la degradación del Hombre, de su “fracasada socialización”; se vuelve entonces la mirada hacia los orígenes para intentar comprender dónde y cuándo se produjo esa pérdida3. El pensamiento mítico, que hasta entonces era considerado una fantasía de pueblos primitivos, que buscan explicaciones irracionales a falta de un desarrollo de la lógica, parece cobrar ahora una dimensión mística. El anhelo romántico por una realidad profunda e inaccesible se convierte entonces en nostalgia contemporánea. 2 Jauss, H. R., (2004) Transformaciones de lo moderno. Madrid, Visor. 3 Zúñiga, J. F., Mito, verdad y filosofía. Gazeta de Antropología, 2006, 22, artículo 30. Desarrollo teórico: 2. Arietas de Asterión 83 “La fascinación del interés creciente por la fuerza engañosa, pero misteriosa, de la imaginación mítica, por la originalidad de sus metáforas y la significatividad de sus configuraciones, constituyó el suelo alimenticio en el que, de improviso, la nueva ciencia, contra el racionalismo dominante de la Ilustración, produjo su propio, y moderno, mito de la mitología.”4 El mito así, se convierte en símbolo de una realidad inaccesible, de una dimensión perdida. ¿Qué entendemos por mito hoy? En su origen, mythos era aquello que solo puede ser narrado. Durante siglos se le consideró un intento de explicación de los fenómenos naturales antes de que surgiera la razón, el logos (discurso explicativo y demostrativo). Nos cuenta Eliade que existen dos tipos de mitos: cosmogónico (origen del Mundo) y de origen (cuentan cómo ese Mundo que estaba ya allí ha sido modificado, enriquecido o empobrecido). Estos últimos son considerados una narración de los cambios (No hay más que ver el título del poema de Ovidio: Las Metamorfosis).5 4 Ibídem. 5 Eliade, M., (1985) Mito y Realidad. Barcelona, Labor., p. 28 Mitotauro: Imágenes de Asterión, formas del Ser 84 El Hombre moderno encontraba una explicación de estos cambios en la Historia, considerada como una serie de acontecimientos que lo constituyen, es decir, su justificación racional de por qué las cosas son así se basa en una serie de hechos invariables. Para las sociedades arcaicas y primitivas, por el contrario, el mito representa algo tan sagrado y esencial, tan en conexión con el modo de existir, que no se observa desde fuera sino que se vive en él, y se revive constantemente: “Para el hombre de las sociedades arcaicas, por el contrario, lo que pasó ab origine es susceptible de repetirse por la fuerza de los ritos. Lo esencial para él es, pues conocer los mitos. No solo porque los mitos le ofrecen una explicación del Mundo y de su propio modo de existir en el mundo, sino, sobre todo, porque al rememorarlos, al reactualizarlos, es capaz de repetir lo que los Dioses, los Héroes o los Antepasados hicieron ab origine.”6 La explicación racional (logos), primordial para nosotros, es para ellos algo secundario. Se vive tan al margen de la Razón que lo dicho no admite ninguna otra posibilidad de ser experimentado que justo la de recibir lo dicho: el mito es, por tanto, portador de una verdad propia, la voz de un tiempo originario más sabio.7 Esta idea de que el hombre ha perdido la Verdad por el camino hace que vea los mitos y ritos como productos culturales de 6 Ibídem, p. 20 7 Gadamer, H.G., (1999) Mito y Razón. Barcelona, Paidós., p. 11 Desarrollo teórico: 2. Arietas de Asterión 85 una sociedad que vive más allá de lo mundano. Se busca por tanto la Verdad en el mito: “Conocer los mitos es aprender el secreto del origen de las cosas. En otros términos: se aprende no solo cómo las cosas han llegado a la existencia, sino también dónde encontrarlas y cómo hacerlas reaparecer cuando desaparecen.”8 Y en su esfuerzo por hacer reaparecer lo perdido, lo oculto, se vuelve al rito mítico, al acercamiento a lo sagrado de la narración mítica. Sin embargo, el mito que nos ha llegado a través de la literatura nada tiene que ver con ese sentir directo original, lo recogido en fuentes escritas representa solo el triunfo de la obra sobre la creencia, un eco de lo verdadero; una sombra de lo real. El Hombre contemporáneo, al que la Razón ha arrebatado el sentido místico, el sentido de Ser, no encuentra otra forma de rito mítico sino a través de la experiencia estética, aquello que aún no ha podido ser explicado por medio de la razón, en cierto modo porque su Verdad se aprehende tan directamente, que pierde profundidad cuando se la intenta explicar. “La demostrabilidad es un concepto más endeble que la verdad, independientemente del sistema axiomático de que se trate.”9 En nuestra sociedad contemporánea, de aparente 8 Eliade, M., op. cit., p. 20 9 Hofstadter, D. , (2009) Gödel, Escher, Bach: un eterno y grácil bucle. Barcelona, Tusquets, p. 21. Mitotauro: Imágenes de Asterión, formas del Ser 86 configuración atea, lo religioso, en cuanto búsqueda de lo espiritual, del sentido de Ser, de Verdad, se ha mudado al campo de lo artístico: se esconde en lo simbólico, en la metáfora, puesto que la razón nos ha hecho perder la capacidad de acceder directamente al concepto. Pero, ¿qué otra cosa podría ser la poesía sino esa representación de un mundo en que se anuncia algo verdadero pero no mundano?[...] El mundo verdadero de la tradición religiosa es del mismo tipo que el de estas configuraciones poéticas de la razón.10 Así, el Arte constituye la versión moderna del ritual mítico: Ante este panorama es comprensible que el movimiento del pensar heideggeriano tome la dirección de una vuelta al mito. Si las cosas han llegado a ser como son, se hace necesario retroceder hasta el origen histórico de la metafísica (tierra natal del logos) para preguntar por qué ha pasado lo que ha pasado y qué hemos perdido del origen o en el origen. Son conocidas sus tesis: ¿Qué se ha olvidado o perdido? El sentido del ser. ¿Quién puede recordar lo olvidado? El hombre creador, el hombre poeta. Los pensadores y los poetas compartirían una misma tarea, una tarea mítica, que consistiría en la rememoración de lo que aconteció en el origen con vistas a una expectativa futura de salvación o sentido o finalidad. Su tarea consistiría en trabajar en la apertura del claro del mundo a partir del cual se habría desplegado el horizonte histórico de sentido –ahora ya perdidodonde comenzaron a mostrarse las cosas en su ser, para que el hombre pueda demorarse de nuevo 10 Gadamer, H. G., op. cit., p. 22 Desarrollo teórico: 2. Arietas de Asterión 87 junto a ellas o, como dice Heidegger, para que el hombre pueda volver a habitar el mundo.11 Pero el mito hoy en día es también literatura, pintura y toda aquella manifestación cultural que presenta una realidad del como si12; un orden interno ajeno a lo cotidiano que constituye una metáfora o símbolo de esas otras “realidades profundas”. 13 Mito, hoy día, ha pasado a ser algo más abstracto, más allá de una historia de dioses y héroes, a formar parte de ese grupo de configuraciones artísticas que tienen lo que Gadamer llama “poesía”; esa representación de un mundo en que se anuncia algo verdadero, pero no mundano. Esa Verdad inefable que solo puede ser sentida. No es raro entonces que los artistas hayan vuelto su mirada hacia el mito. Y debido a su flexibilidad de forma pero inmutabilidad esencial, es menos raro aún que se reescriba y reinterprete continuamente desde las distintas perspectivas 11 Zúñiga, J. F., op. cit., 12 Rivadeneyra, J., Mito y Utopía como conjetura, metáfora y símbolo. Revista Praxis educativa. Vol. 2, Núm. 2 p. 42. (1996) 13 Sales de Nasser, D., Diagnosis del hombre moderno en Minotauroamor de Abelardo Arias. Piedra y Canto. Cuadernos del CELIM. Núm. 11-12 (2005/2006) p. 147-165. Mitotauro: Imágenes de Asterión, formas del Ser 88 que el Hombre (en cuanto a ser físico) va adquiriendo en su continua metamorfosis. Si se considera que a partir de la experiencia interna el mito se constituye en experiencia práctica o externa, lo cual implica un autoconocimiento psicológico, siendo el relato de una verdad psicológica y en ningún modo histórica, he ahí que sea transmutable y evolucione, se volatilice y parezca renacer continuamente en diferentes sociedades a través del arte.14 El Arte muestra las infinitas formas en las que se puede contener una Verdad. Un conjunto infinito de ficciones que no hace más que reforzar esa única ficción por la que hemos decidido vivir y a la que hemos llamado “realidad”. 14 Rodríguez, N., Mitocrítica: cómo se refleja un mito en el arte. Revista Esfinge, abril 2014 Desarrollo teórico: 2. Arietas de Asterión 89 Reescrituras del mito Las reescrituras de los mitos no es algo novedoso. Desde el siglo pasado se vienen dando con asiduidad en diversas formas artísticas. Un ejemplo famoso de la literatura es la novela de Mary Shelley. Ya el subtítulo alude a esa actualización del mito clásico: Frankestein o el moderno Prometeo. También en las artes tiene su manifestación este fenómeno con más claridad. Desde la aparición de la fotografía, la imagen deja de copiar la realidad y empieza a interpretarla. El mito, fuente para el Arte, deja también de ser representado para convertirse en un símbolo de valores. El mito refuerza entonces su condición simbólica y metafórica. Se aprovecha la dimensión simbólica de la imagen, su capacidad metafórica, de esconder un contenido detrás de lo que muestra, mostrándolo, a su vez, a través de ello (paradójico). Se está “escondiendo” un mensaje tras la imagen, pero a la vez lo está contando a través de ella. Se le suma a la imagen un valor conceptual además del representativo y/o estético. Mitotauro: Imágenes de Asterión, formas del Ser 96 muestran el desarrollo de un estado psicológico a través del monólogo de un solo personaje. Un epílogo de Júpiter al Minotauro, al que intenta consolar al final, cierra el ciclo. Como en la ópera, aquí todos los recursos disponibles están a favor del concepto. La imagen refuerza el significado del texto, pero también el mismo texto, a través de modificaciones en la caligrafía (ampliación, deformación, acumulación espacial, etc.) intenta imitar las modulaciones de la voz y las irregularidades del ritmo en la declamación. El caligrama de la Fig. x, donde el texto se ha vuelto imagen, es uno de los ejemplos más claros: el laberinto infinito del que se habla es el mismo poema cerrado. Así, la tríada de referentes (literatura, música y Arte) encuentran su modo de confluir en el monólogo de Asterión. Pero, ¿por qué Asterión? y Barbazul de Bartók. Desarrollo teórico: 2. Arietas de Asterión 97 El Minotauro en la literatura contemporánea “Le doy la razón a Jung y a su teoría de los arquetipos: todo está en nosotros. Hay una especie de memoria de los antepasados y, por ahí, anda un archibisabuelo tuyo que vivió en Creta, 4000 años antes de Cristo y, a través de los genes y cromosomas, te manda algo que corresponde a su tiempo y no al tuyo, y tú, sin darte cuenta, escribes un cuento o una novela y en realidad estás transmitiendo un mensaje muy antiguo y muy arcaico.” Julio Cortázar Parece ser que en 1949 a dos autores argentinos les llegó esta especie de revelación “mitológica”. Sin haberse puesto de acuerdo para ello, el mismo año vieron la luz dos obras que, si bien difieren en su género, son inseparables en cuanto a la nueva visión que otorgan del mito clásico; se trata del cuento La casa de Asterión de Jorge Luis Borges y el poema dramático Los Reyes de Julio Cortázar. Volvamos primero a los orígenes: sabemos que Asterión fue fruto de un castigo que infligieron los dioses al rey Minos por incumplir su promesa a Poseidón; el monstruo con cuerpo Mitotauro: Imágenes de Asterión, formas del Ser 98 de hombre y cabeza de toro fue encerrado en un laberinto construido por Dédalo, se alimentaba de los catorce jóvenes que llegaban a Creta como tributo anual de Atenas y uno de esos jóvenes, Teseo, consiguió matarle y salir ileso gracias al hilo que Ariadna, la hermana del monstruo, le dio para que encontrar la salida de regreso y poder marcharse con él. De lo que nos habla la “versión” clásica, en resumen, es de un ser único cuya bestialidad le impone su destino: ser ”vencido” por un héroe. Pero, ¿no es esta una visión incompleta, la versión de un colectivo atemorizado, el de los hombres? ¿qué tendría que decir el Minotauro desde su visión de híbrido? Como dijo Cortázar, parece ser que el personaje, 4000 años después, resurge del imaginario colectivo, de la oscuridad del laberinto, como una idea que busca su medio para hacerse palpable: el Minotauro se asoma por la literatura contemporánea para dar la vuelta al mito; para mostrar la otra cara de la moneda a través de su versión de la historia. Por primera vez, Asterión se humaniza para reivindicar su derecho a ser escuchado. En La Casa de Asterión, el personaje se vuelve narrador en primera persona y, a través de una serie de pistas, nos va revelando su identidad mítica a lo largo del cuento. Sin Desarrollo teórico: 2. Arietas de Asterión 99 embargo, estas características propias del monstruo clásico aparecen solo ocasionalmente en un discurso que, si bien no conociéramos al narrador, nos parecería propio de un Ser Humano, tanto más cuanto que aquello que se refiere al monstruo son solo detalles contextuales que hacen referencia simbólica al mito. Así, sigue habiendo un ser mitad toro, mitad hombre; un laberinto y un “héroe”, pero las categorías se han reorganizado. Nada ni nadie vuelve igual1; el minotauro resucita para adquirir identidad: Asterión, mediante su nombre propio, se dice a sí mismo.2 En una discurso donde apenas hay acción, el protagonista toma la voz y elabora un monólogo donde nos describe su situación desde su punto de vista y nos confiesa sus sentimientos ante ella: por primera vez, el Minotauro nos habla de la soledad, tanto física como emocional La exclusividad del ser, su unicidad, se reafirma en el hecho de que la llegada de otro individuo como él significa un juego imaginativo: Pero de tantos juegos el que prefiero es el de otro Asterión. Finjo que viene a visitarme y que yo le muestro la casa. Al humanizarse, el Minotauro también se defiende: su 1 Scavino, L., Borges, Cortázar y el Minotauro. El eterno retorno de un mito 2 Ibídem Mitotauro: Imágenes de Asterión, formas del Ser 100 narración es su testimonio de los hechos: los jóvenes no son asesinados, mueren de horror por sí solos. Tampoco ha sido encerrado; en su laberinto hay infinitas galerías e infinitas puertas abiertas por las que se asoma a contemplar el exterior y que permiten que entre el que quiera. Lo que le impide salir no es una barrera física sino el miedo a ser rechazado tras ver el horror en los rostros de la gente; el miedo a vivir la misma soledad en el mundo de afuera, un mundo que no ha sido construido para él. Ante ello, se queda en lo conocido (su casa, el laberinto), aunque le haya sido impuesto, y espera con anhelo que un día, entre esos seres que se atreven a entrar, haya alguien que no le tema, que se acerque y le libere de todo mal. Un mal que se define por su naturaleza dual: enfrentamiento constante entre su naturaleza humana y animal. “¿Cómo será mi redentor? ¿Será un toro o un hombre? ¿Será un toro con cabeza de hombre o será como yo?” Solo en el párrafo final, la narración se interrumpe y un narrador omnisciente, despersonalizado, presenta la conclusión: “-¿Lo creerás, Ariadna?- dijo TeseoEl minotauro apenas se defendió.” De repente, reconocemos el mito clásico: el Minotauro ha muerto a manos de Teseo. Los hechos que narraron Desarrollo teórico: 2. Arietas de Asterión 101 Apolodoro, Plutarco y Ovidio se han cumplido como si de una profecía se tratase. Es entonces cuando todo cobra sentido, y de golpe el lector ya no siente el cuento como una “versión” del mito sino como una “visión” verdadera, un añadido novedoso pero perfectamente lógico con respecto al original. Y es que el, llamémoslo, “mapa” fundamental del mito se mantiene inalterable: lo que ha cambiado es el punto de vista. Como bien dice Lucas Scavino en su artículo, “de la universalidad de la enunciación mítica se pasa a la intimidad de lo individual [...], verdad única y atemporal versus verdades provisionales y circunstanciadas de los protagonistas de los sucesos.”3 Pues ¿qué sabría Teseo del mundo interior de Asterión? Ha tenido que ser la bestia quien, desde la visión íntima de Borges, nos lo cuente. Ante esto último, Cortázar intenta darnos una razón convincente: Teseo es un héroe que no piensa, una encarnación de la estupidez, de la acción sin razón. A diferencia del cuento borgesiano, en la obra de Cortázar cinco personajes toman la voz para, en un formato dialogado, disputarse la verdad.4 Una verdad que no es más que rifarse la culpa, pues los hechos se mantienen inalterables. 3 Ibídem 4 Ibídem Mitotauro: Imágenes de Asterión, formas del Ser 102 Cortázar, aunque no pretende hacer una crítica ni una exposición camuflada de la situación política de su tiempo, no puede evitar tampoco que sus ideas se transparenten en las páginas de su obra. Encerrado por una sociedad corrompida por el poder, el ser diferente se convierte en una herramienta del rey para atemorizar y vengarse de sus enemigos. La única diferencia es que los atenienses no mueren (ni a manos de la bestia ni a causa del terror). El laberinto cortazariano es un refugio, una ciudad aparte donde la música y la danza cobran vida. Sus habitantes adoran a Asterión como el profeta, aquel que les ha despertado el interés por la belleza y la felicidad lejos de lo preestablecido. Vemos por tanto, un ser que encarna la sabiduría, que solo es monstruo bajo la mirada de los Hombres -con excepción de su hermana Ariadna, que ve en él la Humanidad que los demás niegan-. Y Asterión niega esta condición de monstruo en el momento en que se niega a luchar con Teseo y, como dice Borges, no se defiende. El Minotauro no se defiende instintivamente del ataque mortal, como una bestia, porque no lo es esencialmente, a diferencia de los que se visten de hombres y son asesinos por completo. Combate con la inteligencia por la inteligencia. La conquista, Desarrollo teórico: 2. Arietas de Asterión 103 para él, consiste precisamente en trascender su condición física de bestia, la de Teseo, en negar su humanidad para conservar el instinto bestial.5 En el mismo artículo se dice que “la cosmovisión de Cortázar traspasa las fronteras nacionales y temporales y penetra ciertos enigmas que persiguen al hombre: el mal que acompaña al poder, sea individual o político, la cuestión axiológica del materialismo frente a la vida espiritual, la dualidad del hombre entre su ser humano y animal”. Pero no solo Borges y Cortázar presentan estos valores en sus reescrituras del mito. Un tercer autor argentino, en 1966, completa el abanico de formas literarias , esta vez con el género de la novela. En Minotauroamor, Abelardo Arias, además de las peculiaridades de las reescrituras anteriores con respecto al mito original, añade una visión que muestra la evolución de la sociedad casi veinte años después. Presenta con más claridad la degradación de valores del hombre moderno que ya expusieron los autores anteriores. 5 Taylor, M.C., Los Reyes de Julio Cortázar: El Minotauro Redimido, en Revista Iberoamericana XXXIX (julio-diciembre 1973), número 84-85, p. 537-556. Mitotauro: Imágenes de Asterión, formas del Ser 104 Y de forma más explícita, retoma el mito helénico y lo recrea estéticamente con la intención de explicar el origen de esta inhumanidad.6 Debido a su formato, la historia se alarga, dando lugar a más acciones, a un desarrollo más complejo. El minotauro, a diferencia de los anteriores, comienza teniendo las características de un animal para, poco a poco y con la ayuda de un maestro, aprender a pensar, hablar y enriquecer su mundo emocional. Así, con este “despertar de la conciencia” ve la degradación del mundo que le rodea y lo juzga monstruoso: “Esta actitud supone haber desplegado también su interioridad, ese ámbito donde se asientan las “realidades profundas. Es por ello que disminuye el nivel de extrañamiento cuando el lector se enfrenta a un Minotauro capaz de horrorizarse de su accionar instintivo.”7 Tras ese despertar, movido por el deseo de parecerse al hombre, el Minotauro sufre al no sentirse identificado con su objetivo, al reconocer la bestialidad de la que huye en la misma Humanidad. Es entonces cuando entiende su sentido de ser: “La monstruosidad del hombre no es física sino que se hace presente a través de sus acciones. [...] De allí que el Minotauro debía existir necesariamente. Su función era minimizar la monstruosidad del hombre. [...] Cuando el lado más 6 Sales de Nasser, D., op. cit. 7 Ibídem Desarrollo teórico: 2. Arietas de Asterión 105 puramente humano, logra prevalecer sobre el costado bestial de Asterio, entonces su existencia carece de sentido puesto que este hecho ha modificado sustancialmente la finalidad de su existencia. La presencia de este monstruo humanizado ya no disminuye el grado de monstruosidad del ser humano, sino que, por el contrario, termina por convertirse en el espejo más claro que le devuelve al hombre la conciencia de su total degradación. Es por esto que, en definitiva, el Minotauro debe morir”8 ¿Significa entonces la muerte del Minotauro su completa derrota? ¿O es la muerte esa redención que tanto anhelaba? 8 Ibídem Mitotauro: Imágenes de Asterión, formas del Ser 112 La figura del Alter Ego Uno de los primeros artistas plásticos que (re)crea el mito cretense es Picasso. A diferencia de los escritores argentinos citados anteriormente, interesados en cada elemento del mito –al que transforman en un símbolo o metáfora a través del que transmitir una idea-, el pintor se centra exclusivamente en el personaje del Minotauro. Es la primera vez en que el monstruo deja de ser tal para ser dotado de una dimensión humana. Las características dionisíacas de desmesura, sexualidad e instinto animal no están bañadas ya de ese aire monstruoso sino que constituyen –a pesar de sus connotacionesuna faceta reconocida del Ser Humano: su lado “animal”, que es por ende, humano también. Así, se ha engullido el mito. Los conceptos dionisíacos o apolíneos se han convertido en metáforas, se han guardado –que no escondidodentro del ser humano. Apolo no es un ser como tal, sino el símbolo de una decisión de ser individual e íntima de cada ser humano. Picasso toma estos conceptos, se identifica con ellos y toma al personaje que los encarna para crear un personaje nuevo. Se ha creado por tanto, un personaje nuevo a partir del monstruo mítico. Se ha humanizado al monstruo. Picasso ha creado la figura del Alter Ego. Desarrollo teórico: 2. Arietas de Asterión 113 Minotauro acariciando a una mujer, Suite Vollard, Pablo Picasso (1933) Mitotauro: Imágenes de Asterión, formas del Ser 114 Pero en las reescrituras del mito, Asterión ya no es el símbolo del hombre-bestia que persigue la gratificación sexual5 sino una encarnación de la lucha del hombre consigo mismo: una representación de su naturaleza dual, donde el lado humano y emocional intentan vencer al instinto bestial. Es el debate entre su naturaleza y el deseo de ser; entre la sombra -el Doppelgängery la luz (Fig. 22). En los poemas, el ser de apariencia bestial e interior humano, ante el sufrimiento existencial, implora la Salvación, la redención (Fig. 19 y 20). En el Minotauro se produce una interiorización que lo acerca a lo humano y es la muerte la que lo redime de su existencia monstruosa6 Esta redención no es más que terminar con el enfrentamiento dual, un anhelo de alcanzar un absoluto, una respuesta. Así, el minotauro se convierte en el alter ego del autor, al dar voz a las cuestiones y creencias del mismo. 5 Taylor, M.C., op. cit. 6 Sales de Nasser, D., op. cit. Desarrollo teórico: 2. Arietas de Asterión 115 El Espacio “La idea de un edificio pensado para perderse es aterradora” J. L. Borges Laberinto: Infinito y Paradoja Pero no solo a través del minotauro se encarnan creencias. Los elementos espaciales y la situación del personaje, en concreto el laberinto y lo infinito es también un fuerte símbolo de las ideas expuestas hasta ahora. El laberinto, hoy día, sigue vivo más que nunca en la mentalidad de la sociedad: Pocos objetos en su simplicidad (porque el laberinto solo es complejo e indescifrable para quien lo habita) podrían ser símbolo tan cabal de nuestro presente azaroso. [...] Es el resumen de nuestra humana desorientación en cuanto a la existencia de infinitas situaciones en las que es fácil entrar pero la dificultad radica en salir de ellas7 7 Lipscomb, A. y Losada, J. M., op. cit. Mitotauro: Imágenes de Asterión, formas del Ser 116 “Según afirmaría este artista, el laberinto era como una imagen de su propia vida, de sus experiencias, circunstancias y temores, donde cada uno encuentra una prisión y un santuario, un viaje y un destino. Identificado con la figura del Minotauro y su obligado encierro, lo asimilaría a un hombre común víctima de la desesperación.” Lipscomb, A. y Losada, J. M., Mito e Interdisciplinariedad End Maze III, Michael Ayrton (1973) Desarrollo teórico: 2. Arietas de Asterión 117 Vemos que el infinito está en cada aspecto del mito, no solo en el espacio laberíntico. Donde más claramente se manifiesta es en la psicología del personaje: en su eterna lucha entre sus dos partes; el eterno oscilar de una naturaleza a otra. Es una paradoja de la condición humana y de la vida en general. Todo en el Universo es movimiento, el estatismo va en contra del principio vital. En el comienzo de los poemas se habla de un oleaje, de un oscilar entre límites. No hay más que ver las olas, los gráficos de las ondas del sonido, de la luz, un cardiograma, para darnos cuenta de que ese oscilar es lo que representa la vida. Ser No Ser Mitotauro: Imágenes de Asterión, formas del Ser 118 También lo encontramos en la estructura cíclica de los poemas, en los que el Minotauro no muere ni se narra una historia, sino que se intenta reflejar un estado psicológico, ese oscilar entre la lucidez y la locura, y de nuevo a la lucidez. Así, podrían empezar en cualquier punto y leerse en cualquier sentido sin alterar su significado. En GEB8, el autor elabora el concepto de “autológico” o “autorreferencial”; aquello que hace referencia o que contiene algo que a su vez es ello mismo. En la Fig. 21, vemos que el poema que habla de la infinitud del laberinto es en sí un texto cerrado, sin principio ni fin, un poema laberíntico con infinitas opciones de lectura. Vemos también esta autorreferencia en el concepto de “castigo”. El Minotauro es el castigo que recibió Minos por desobedecer a Poseidón y es el que reciben los atenienses después. Lo que se le añade ahora es que él también es un castigo a sí mismo; debido a su naturaleza dual, su lado humano vive torturado por su lado de bestia. Por otro lado, el Minos cortazariano, que siembra el miedo en sus enemigos para controlarlos, es a su vez presa de su propio pánico. Como Asterión dice en los poemas: “Soy castigo y soy castigado”. El oprimido y el opresor se sienten a su vez opresor y oprimidos, respectivamente. Se ha cerrado la cinta de Möbius. 8 Hofstadter, D., op. cit. Desarrollo teórico: 2. Arietas de Asterión 119 ESQUEMA: El infinito está presente en todo. Es infinito el laberinto, pero también es infinito el mundo que hay fuera de él. Mitotauro: Imágenes de Asterión, formas del Ser 120 Laberinto como Sistema El laberinto es también símbolo de un sistema. Un sistema que manipula, que encierra a todo aquel que no se adecue a estereotipos. Pero también es un sistema que está hueco. Nos cuenta Hugo Mujica: los griegos primitivos tenían nueve formas de comprensión, con las que el hombre se relacionaba con la realidad, pero a nosotros nos ha quedado solo la razón. El primer funcionamiento de la cabeza es la identidad: solamente es real lo que es igual (A = A), no puede haber contradicción, no puede ser igual y desigual a la vez. El tercer mecanismo de la cabeza es que A solo puede ser A , no puede haber un tercero -el tercero excluido-: “el que es diferente debe ser o eliminado o hecho igual a mí, si no, no es lógico y lo encierro, o es salvaje y se le impone algo. Todo debe ser igual o debe ser eliminado.”9 El Minotauro es ese Ser al que han encerrado, aquel que vive aislado. Le han estrechado su espacio, lo han ocultado en un laberinto que lo mantiene perplejo, moribundo, en perpetua oscuridad. Vivimos en una sociedad que, caracterizada por el individualismo, está compuesta de infinitos Minos e infinitos Teseos: seres que componen nuestra máscara. Seres que 9 Hugo Mujica, op. cit. Desarrollo teórico: 2. Arietas de Asterión 121 ocultan al Ser interno, al ser diferente. Todo lo vemos desde una misma perspectiva; la perspectiva de la razón. Vivimos hacia afuera, hacia la máscara que llevamos: los Humanos, fuera del laberinto, carentes de sentido y sabiduría. La razón ha encerrado al Minotauro cortazariano, al cultivador de la sabiduría y la Verdad; y que sin embargo, como le sucede a Minos, está siempre presente en la conciencia, siempre pesa, siempre “amenaza”. La última súbida, Celdas, Louise Bourgeois (2008) Mitotauro: Imágenes de Asterión, formas del Ser 128 los de la Razón, es también una invención humana. Vemos entonces que todo aquello que se fundamenta en estas bases, que viene a ser casi la totalidad de la “realidad” empírica, forma parte de un artificio. En la cultura griega clásica, la tragedia tenía la función de reafirmar el nuevo orden democrático (construcción, artificio) mediante la (re)presentación de un sistema caduco, perteneciente a un tiempo pasado donde los valores ya no son los presentes: “A través del pasado social que narra la tradición, se establece una relación de otredad con respecto a ella, lo cual permite reafirmar la mismidad, esto es, la identidad social ateniense del momento presente. Se trata, pues, de una “alteridad interna” integrada y constituyente del periodo griego clásico.”3 Al igual que la sociedad ateniense acentuaba la diferencia para reforzarse, así la sociedad contemporánea refuerza su “realidad” mediante las llamadas “ficciones”, invenciones que ayudan al individuo a afianzar esa otra invención en la que vive; en definitiva, lo que la “ficción” hace es ayudar al hombre a creerse la “realidad” que ha creado. Así, el Arte, como la literatura y el mito, reconoce que no es una ficción sino una modulación de aquello que llamamos realidad. Es como aquella onda que oscila de un polo a otro 3 Pastor, J.A., Mito y Arte. Universidad de Valencia Desarrollo teórico: 3. Conclusiones finales 129 y que necesita rebotar en cada límite, en cada extremo que la impulse para continuar oscilando. De este modo, se trata de dos realidades (o dos ficciones) que se modulan y que están hechas de la misma materia. El mito, entendido como ficción, tiene entonces la capacidad de recordarnos que la realidad está hecha de mitos; la realidad está construida sobre símbolos míticos. Todas las Historias son historias; todos los “grandes temas” de la Humanidad son invención, así como también lo son los conceptos por él creados: “naturaleza humana”, filosofía, arte... “El paso del mito al logos, el desencantamiento de la realidad, sería la dirección única de la historia sólo si la razón desencantada fuese dueña de sí misma y se realizara en una absoluta posesión de sí. Pero lo que vemos es la dependencia efectiva de la razón del poder económico, social, estatal. La idea de una razón absoluta es una ilusión.”4 “Realidad” y “Ficción”, términos producto de la palabra (invención) son, como la bestia y el humano, dos caras de la misma moneda. Así, se entendería que el Mundo, el Ser, sea un oscilar entre contrarios: una onda necesaria para que el Ser sea. “[Las configuraciones poéticas de la razón] son respuestas consumadas en las cuales la existencia humana se comprende a sí misma sin cesar. Lo racional de tales experiencias es justamente que 4 Gadamer, H., op. cit. Mitotauro: Imágenes de Asterión, formas del Ser 130 en ellas se logra una comprensión de sí mismo. Y se pregunta si la razón no es mucho más racional cuando se logra esa autocomprensión en algo que excede a la misma razón.” La rueda del cambio De aquí vemos que la idea de evolucionismo que planteaba Kandinsky con su metáfora de El Carro de la Humanidad, de la pirámide con su sentido y dirección, no parece del todo válida hoy día. Si todo es una ficción y podemos crear la “realidad” que queramos, entonces el evolucionismo es un mito en sí, puesto que todo cambio no se da por sí solo sino que es una elección, una creación, un disfraz. El Mundo está sujeto a una continua metamorfosis, como ya planteaba el título de Ovidio. El interés de moda ahora por las doctrinas de lo cíclico es una referencia autológica; la prueba misma de esa continua mirada hacia atrás (o hacia el otro lado), de ese «eterno retorno». No es un ascender, ni un ir hacia delante, sino un girar. Como bien dice Hugo Mujica, hemos sido una cultura muy egocéntrica, creyente en el «para siempre». Pero las culturas aparecen y desaparecen: la vida es más fuerte que los vivientes y resurgirá en otras formas. Estamos entonces en una época de transición, diciendo adiós a una forma de vida que ha muerto y perplejos ante lo que va a llegar. Desarrollo teórico: 2. Arietas de Asterión 131 Cuderno personal 2015 Bibliografía 133 BIBLIOGRAFÍA LIBROS AAVV, (2003) Picasso: Suite Vollard y Minotauromaquia. Madrid, Sociedad estatal para Exposiciones Internacionales. Argan, G. C., (1998) El arte moderno: del Iluminismo a los movimientos contemporáneos. Madrid, Akal. Borges, J. L., (1998) El Aleph. Madrid, Alianza. Borges, J. L., (1998) El libro de los seres imaginarios. Madrid, Alianza. Borges, J. L., (1997) El Hacedor. Madrid, Alianza. Borges, J. L., (1997) Ficciones. Madrid, Alianza. Borges, J. L., (1980) Nueva antología personal. Barcelona, Bruguera. 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En primer lugar, me ha servido para darme cuenta de que el arte, como producto humano y subjetivo, es un espejo donde el creador se re-conoce y se conoce a sí mismo . Es por ello que lo primero que haré cuando termine la carrera -y digo haré y no “seguir haciendo”- es seguir creando, ya sin la presión del sistema, ya no como un trabajo con pretensión de que el resultado sea “bueno” o aceptable, sino que sea sincero -que no es poco. Mitotauro: Imágenes de Asterión, formas del Ser 146 Por otro lado, Bellas Artes me ha ayudado a despertar mi sentido estético, a ampliar mi percepción de la realidad y a enriquecerla. Pero sobre todo, me ha encendido el interés por la filosofía y la historia, por lo que una de las alternativas que me planteo es hacer el Máster en Filosofía Práctica de la UNED. Todo esto será una excelente herramienta para continuar mis estudios de Composición Musical y Piano, que son mi prioridad en este momento: en primer lugar, porque me va a ayudar a tener una visión multidisciplinar de las artes. Por otro lado, combinar Historia del Arte con Historia de la Música me sirve para tener una visión más amplia de la historia en general. Todo está interrelacionado y es un error clasificar y encajonar. También, muchas de las nociones aplicadas en la construcción de una obra plástica son similares a la escritura de una obra musical. Por último, la búsqueda de un ambiente propicio para que una idea encuentre su medio de transmisión solo se consigue si los diversos elementos (visual, auditivo...) se combinan con un mismo fin. Esto encuentra su máximo exponente en la ópera, un género que me apasiona y donde creo que las artes plásticas tienen mucho que decir en cuanto a escenificación y decorado. Es por ello que quiero enfocar mi carrera por esta vía. Propuesta de Integración Profesional 147 METaÓpera es un proyecto de empresa de divulgación cultural sin ánimo de lucro que pretende abordar la ópera del siglo XX y XXI desde un punto de vista multi e interdisciplinar. Para ello se llevan a cabo diferentes actividades. Entre ellas se destaca el proyecto de una filmoteca-sala de concierto donde se proyectarían obras de repertorio y se llevarían a escena las mismas por parte del alumnado de conservatorio, en formato de cámara, para ser más accesible al público. Todo ello iría acompañado de conferencias y coloquios que ayuden a dar una visión ampliada del contenido de la obra. Por otro lado, se crearía una plataforma web, donde estudiantes, profesionales y amateurs de cualquier campo del conocimiento podrían debatir sobre temas propuestos relacionados con la ópera contemporánea. Con ello, se publicaría una revista que incluiría opiniones, comentarios y artículos que los usuarios enviarían a través de un correo y redes sociales. El objetivo es huir del modo cotidiano de ver la ópera como un acontecimiento en el que se dan cita nombres de teatros, músicos, cantantes, etc. y buscar aquello que está más allá de la obra, su contenido, su idea, su Verdad; abrir la conciencia del espectador y acercar este Mitotauro: Imágenes de Asterión, formas del Ser 148 modo de ver a las nuevas generaciones. Para poder dar los primeros pasos de este proyecto, necesito ahorros y es por ello que seguiré impartiendo clases particulares de música, así como intentaré buscar trabajo en el campo de la ilustración y maquetación, sobre todo de publicaciones relacionadas con la música, pues conocer este campo me puede ayudar a que la imagen sea más certera con el contenido. También continuaré solicitando becas y cursos de formación, además del campo artístico, en relación con los idiomas, que me parecen una herramienta fundamental. Pero sobre todo, haga lo que haga, ya sea trabajando o estudiando, mi intención es seguir formándome y enriquecerme de diversos campos para ir conociéndome cada vez un poco mejor a mí misma y evolucionar como profesional, pero sobre todo como persona. Estar en el laberinto: creerse libre por tener infinitos caminos a elegir cuando ser libre sería no verse en la necesidad de buscar una puerta.