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Los hermanos Berrio: capital morisco, mediación política y transformaciones comunitarias

Abstract

A partir de un estudio del caso que analiza la trayectoria de los hermanos moriscos Berrio, se profundiza en el papel jugado por los capitalistas moriscos anteriores a la guerra de Granada en la negociación política que tuvo lugar en las décadas siguientes al conflicto, y en los procesos de transformación de la comunidad que estuvieron aparejados a ellos.

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Los hermanos Berrio: capital morisco, mediación política y transformaciones comunitarias

Author: Pérez García, Rafael Mauricio; Fernández Chaves, Manuel Francisco
Publisher: Instituto de Estudios Turolenses. Centro de Estudios Mudéjares | Universidad de Alicante. Área de Estudios Árabes e Islámicos
Year: 2013
DOI: 10.14198/ShAnd.2011-2013.20.19
Source: https://idus.us.es/bitstreams/9f38c502-19ce-4acd-9fb4-468a7228aafc/download
Los he manos Be io: capi al mo isco... Sha q al-Andalus, 20 (2011-2013), pp. 385-439
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LOS HERMANOS BERRIO: CAPITAL
MORISCO, MEDIACIÓN POLÍTICA Y
TRANSFORMACIONES
COMUNITARIAS*
Ra ael M. Pé ez Ga cía y Manuel F. Fe nández Cha es**
INTRODUCCIÓN
El p esen e a ículo supone una aplicación p ác ica del plan eamien o ge-
ne al de in es igación en elación con las éli es mo iscas que p oponemos en el
abajo monog á ico que lle a po í ulo Las éli es mo iscas en e G anada y el
Reino de Se illa. Rebelión, cas igo y supe i encias. En es as páginas, a endiendo
a las con inuidades exis en es en la his o ia de los mo iscos g anadinos en e los
pe iodos an e io y pos e io a la gue a de 1568-1570, hemos que ido es u-
dia el p o agonismo de los me cade es del Albaicín de G anada en el de eni
polí ico de su comunidad, de ec ando la exis encia de un capi al mo isco de e-
le ancia que jugó un papel de e minan e en el mismo. En conc e o, hemos
cen ado nues a a ención en la amilia de los Be io, cuya impo ancia ue
apun ada hace mucho iempo po el p opio Be na d Vincen 1y ecien emen e
a ada de mane a singula izada en un b e e pe o b illan e es udio2. En odo
* Es e abajo se ha ealizado g acias a una Ayuda a la In es igación pa a Temas Mudéja es
del Cen o de Es udios Mudéja es de Te uel. La labo cien í ica de sus au o es se insc ibe en
el ma co del Depa amen o de His o ia Mode na de la Uni e sidad de Se illa, del P oyec o
de Excelencia “En los o ígenes de la Andalucía mul icul u al. In eg ación y echazo de los
mo iscos (Reinos de Có doba y Se illa, siglos XVI y XVII)”, P07-HUM-2681, inanciado po la
Conseje ía de Inno ación, Ciencia y Emp esa de la Jun a de Andalucía, y del P oyec o I+D “Los
úl imos mo iscos. Pe i encias de la población de o igen islámico en la Andalucía de los si-
glos XVII y XVIII” (HAR-2009-07267), inanciado po el Minis e io de Ciencia e Inno ación.
Ag adecemos al p o eso William Childe s su gene osidad al habe nos cedido nume osos
documen os ela i os a los he manos Be io, u o de su in es igación.
** Uni e sidad de Se illa.
1. A. DOMÍNGUEZ ORTIZ y B. VINCENT, His o ia de los mo iscos. Vida y agedia de una mino ía, Mad id,
Alianza, 1979, 1985, p. 61.
2. B. VINCENT, «Les è es Be io, ma chands mo isques g enadins» en R. F anch BENAVENT y R.
BENÍTEZ SÁNCHEZ-BLANCO (eds.), Es udios de His o ia Mode na en Homenaje a la p o eso a Emilia
Sal ado Es eban, Valencia, Uni e sidad de Valencia, 2008, ol. II, pp. 923-926.
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es e p oceso, la ciudad de Se illa, obje o de nues o in e és his o iog á ico3,
ue un encla e de p ime o den, a pesa de que oda ía no es én plenamen e
p ecisadas sus unciones especí icas den o de la malla de los in e eses y es-
a egias pues as en ma cha po los líde es mo iscos. En es e abajo, nue a-
men e, hemos que ido hace hincapié en la na u aleza de Se illa como nodo de
p ime o den den o de las edes peninsula es de los mo iscos g anadinos, al
mismo ni el que cen os como Pas ana, Toledo y G anada.
LOS BERRIO EN GRANADA (C. 1530-1569):
FAMILIA, SITUACIÓN SOCIAL, NEGOCIOS Y PATRIMONIO
LAS RELACIONES FAMILIARES EN GRANADA
Los o ígenes amilia es de los he manos Lo enzo [Pé ez] de Be io y Mel-
cho de Be io nos siguen esul ando desconocidos. Pa ece cla o que Lo enzo e a
el he mano mayo , pues o que desempeñaba un pa en e papel di ec i o en los
negocios, y en los documen os de su época g anadina sis emá icamen e se le
menciona delan e de su he mano; más aún, du an e bas an es años apa ece él
solo en las ope aciones económicas. Melcho , po su pa e, hab ía nacido hacia
15324. A comienzos de los años cincuen a ya los documen amos haciendo ne-
gocios5, y desa ollan una impo an e ac i idad me can il du an e oda es a dé-
cada, aunque una in es igación sis emá ica en los p o ocolos no a iales g ana-
dinos segu amen e adelan a ía es a si uación unos años a ás. Es posible que el
p incipal enlace amilia que conocemos de es os he manos gua de elación
con sus in e eses económicos. Así, Lo enzo Pé ez de Be io con ajo ma imonio
con Elena Sánchez Zine ia, la hija del ico me cade Daniel Sánchez Zine y,
quien en su es amen o de 1563 a i ma habe le dado en do e la espe able can-
idad de 2.000 ducados, además de hace le es amen a io suyo jun o con su hijo
Sebas ián Suá ez el Zine y6. Aunque igno amos la echa en que se casó Lo en-
zo de Be io, el censo de G anada de 1561 ya lo ecoge i iendo en una pa o-
3. M.F. FERNÁNDEZ CHAVES y R.M. PÉREZ GARCÍA, En los má genes de la Ciudad de Dios. Mo iscos en
Se illa, Valencia, Uni e si a de València / Uni e sidad de G anada / Uni e sidad de Za a-
goza, 2009.
4. En una decla ación p es ada en 25-IX-1585, Melcho de Be io, me cade , na u al de G anada,
y aho a ecino de Se illa en la collación de Omnium San o um en la ba e a de Ál a o Neg o,
mani ies a ene 53 años de edad ([A] chi o [G]ene al de [S]imancas, [C]áma a de [C]as illa,
leg. 2209. Plei o con a Amb osio Pablo de Aguila ).
5. Re e encias a deudas con aídas a a o de los Be io en Baza en 1551 en AGS, [C]on adu ía
[M]ayo de [C]uen as-III, leg. 2692, exp e. 5.
6. [A] chi o [H]is ó ico de [P ]o ocolos de [G ]anada, G-131, . 1031 -1034 . Tes amen o de Da-
niel Sánchez el Zine y, 13-9-1563. No icia y análisis de es e es amen o ya en A. GARCÍA PE-
DRAZA, Ac i udes an e la mue e en la G anada del siglo XVI. Los mo iscos que quisie on sal a se, ol.
II, pp. 876-877.
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quia ípicamen e de mo iscos, como e a la de San G ego io, jun o con su espo-
sa Elena y sus hijos Alonso y Ma ía, así como con una (escla a) neg a, Juana7. El
hecho de ene dos hijos pa a es e momen o e o ae la echa del ma imonio a
mediados de los años cincuen a, una época pa a la que Lo enzo de Be io man-
enía ya una es echa elación económica con su sueg o, quien mues a con ia
plenamen e en él8. Melcho de Be io, po su pa e, i ía ambién en la pa oquia
g anadina de San G ego io, jun o a su he mano9.
Daniel Sánchez el Zine y amasó una conside able o una10 du an e su
ida11 come ciando con sedas y o os p oduc os, especialmen e animales de
lab anza12, y alcanzó una posición den o de la ica éli e me can il mo isca del
Albaicín, como lo p ueba el hecho de que pe enecie a a la co adía de la Re-
su ección (de la que ambién e an co ades indi iduos an signi ica i os y e-
p esen an i os como Alonso Albo odo, Láza o Fe nández Albey a , Juan He -
nández Mo adal, Miguel López A oba, He nán López el Fe í, And és
Rod íguez el Gamad o And és Venegas el Filahi, en e o os), y eje ció incluso
labo es de ep esen a i idad polí ica de su nación. En 1560 lle ó jun o con el
Chapiz unos p esen es de boda en nomb e de los mo iscos g anadinos al ey Fe-
lipe II, con quien habló pe sonalmen e13. De su si uación social enemos o os
indicios: que pe enecie a ambién a la co adía Sac amen al del Sal ado 14,
7. AGS, CC, leg. 2150, . 383 . Censo de G anada de 1561.
8. En 1556, Daniel Sánchez del Zine y daba pode a Lo enzo Pé ez de Be io (de inido como
me cade ecino de G anada) pa a que en su nomb e pudie a cob a de cualquie pe sona de
la ciudad de G anada o de o a pa e po cualquie me cade ías, a endamien os o censos, pu-
diendo ac ua incluso judicialmen e (AHP G , G-96, . 974 - . G anada, 12-VIII-1556).
9. J. MARTÍNEZ RUIZ, «Visi a a odas las casas del Albaicín en el año 1569. Conclusiones e índices»,
Cuade nos de la Alhamb a, 22, 1986, p. 126.
10. Apa e de la do e de 2.000 ducados de su hija, y de los gas os de i ados de las mandas de su
es amen o, en es e documen o decla a ene : un molino de mole acei e ex amu os de G a-
nada ( ue a de la pue a Fajala za, jun o a la casa olle ía que ue de Micael Me mo) con ie-
as y á boles anejos al mismo; un co ijo llamado el Tu o con su casa, ie as, hue as y inados
(cobe izos de ganado) en el camino de Alhama; su casa en la collación de San Sal ado ,
mi ad suya y mi ad de su muje Ma ía Naya a; una ienda en la line ía de la Alcaice ía que he-
edó de su pad e; ie as en el pago de la Te amon a (en é mino de G anada), del que lega
30 ma jales a su muje ; 300 ducados que o dena se en eguen a su muje y o os 150 ducados
a dis in as pe sonas; o a casa en San Sal ado que da a Ana Suá ez, y una haza de 11 ma ja-
les que enía en el pago de Guid Ab ahen (que da a Bea iz Suá ez, hija de la an e io )
(AHP G , G-131, . 1031 -1034 ).
11. Él mismo lo exp esa en su es amen o: “decla o que la mayo pa e de odos los bienes ayzes
e muebles e o as cosas que yo engo y poseo en es a ciudad de G anada como de ue a della,
son ganados y adqui idos y mul iplicados du an e el ma imonio en e mi y la dicha Ma ía Na-
ya a mi muje ” (AHP G , G-131, . 1032 ).
12. A. GARCÍA PEDRAZA, «Los co ades de la Resu ección, ¿en paz con Dios, en gue a con el
isco?», en p ensa. Ag adecemos a la au o a de es e magní ico abajo habe nos acili ado su
consul a.
13. Ibídem.
14. A. GARCÍA PEDRAZA, Ac i udes..., ol. II, p. 876.
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que el esc ibano Gonzalo He nández Gabano lo nomb ase en 1561 como uno
de los cu ado es y u o es de las pe sonas y bienes de sus hijos15, y que sea
uno de los pocos mo iscos de la ciudad de G anada que en su es amen o
manda que sob e su sepul u a den o de la iglesia del Sal ado “se me ponga
una pied a con su le e o a cos a de mis bienes”16, p esen ando según Ga cía Pe-
d aza, po las mandas es amen a ias de ca ác e eligioso (misas, co ejo ú-
neb e, sepul u a, limosnas…), “un pe il de ocional muy en sin onía con el
c is iano iejo”17. El medio social en el que se mue e el Zine y es el de la clase
a esana y me can il de la G anada mo isca: así lo pone de mani ies o an o
su ma imonio con Ma ía Naya a (empa en ada a su ez con los Me inís18),
como los indi iduos que hacen de es igos en 1563 en su es amen o: los me -
cade es Miguel Sánchez el Zine y y Sebas ián Oleylas, Lope el Fahani ( ejedo
de e ciopelo), Melcho el Hipi ( ende o), F ancisco Bi al (sas e) y Lo enzo el
Mali (lab ado )19. Un úl imo apun e sob e la iqueza de los Zine y: la do e de
Isabel Sánchez Zine ia (hija de Miguel Sánchez Zine y y Ma ía Xoxonia, y que
con ae ma imonio con el me cade Lo enzo el Comayhi, hijo a su ez del di-
un o Juan el Comayhi y de B ianda A ini), ascendió en 1567 a la eno me ci a
de 534.845 m s. (a los que hab ía que suma o os 37.600 m s. de las a as de su
u u o ma ido)20, cuando la media calculada po do e y a as pa a las muje es
mo iscas g anadinas de su medio social en es os años ondaba los 170.000
m s.21, y en 1561 las de mo iscas an a is oc á icas como doña Ma ía Venegas
(hija de Alonso Venegas) o doña G acia Pacheco Abenaja a ascendían espec-
i amen e a 359.625 m s. (de los cuales 75.000 co esponden a las a as) y
576.163 m s. (de ellos, 153.886 de las a as), indicando cla amen e que la i-
queza que los Zine y in e ían en su ep oducción social compe ía con la de los
más g anados indi iduos de la sociedad mo isca22.
15. Ibídem, ol. II, p. 982.
16. Ibídem, ol. II, p. 876.
17. Ibídem, ol. II, p. 716.
18. Ya en su día, Amalia Ga cía Ped aza señalaba la necesidad, aún pendien e, de indaga las
posibles elaciones amilia es de és os con ese Me iní que según algunos es imonios es u o
as las alsi icaciones de la To e Tu piana (A. GARCÍA PEDRAZA, Ac i udes..., ol. II, p. 876).
Sob e es e Me iní, D. CABANELAS, El mo isco g anadino Alonso del Cas illo, G anada, Pa ona o
de la Alhamb a y Gene ali e, 1991, pp. 254-255, y M. GARCÍA ARENAL y F. RODRÍGUEZ-MEDIANO,
Un O ien e español. Los mo iscos y el Sac omon e en iempos de Con a e o ma, Mad id, Ma cial
Pons, 2010, p. 103.
19. AHP G , G-131, . 1031 -1034 . Un mes más a de Miguel Sánchez el Zine y uel e a ac ua como
es igo en el codicilo de Daniel Sánchez el Zine y (AHP G : G-131, . 1080 -1081 . 7-X-1563).
20. AHP G , G-158, . 178 -182 . Do e de Isabel Sánchez Zine ia; G anada, 9-II-1567.
21. M.F. FERNÁNDEZ CHAVES y R.M. PÉREZ GARCÍA, «Las do es de las mo iscas g anadinas y se i-
llanas. Cambios y adap aciones de una cul u a ma e ial», en M.ª M. LOBO DE ARAÚJO y A. ES-
TEVES (eds.), Toma es ado: do es e casamen os (séculos XVI-XIX), B aga, CITCEM, 2010, p. 128.
22. AHP G , G-120, . 351 -358 y 377 -381 . Do es de doña G acia Pacheco Abenaja a y doña
Ma ía Venegas.
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O o indicio del es a us social alcanzado po los Be io es el de la posesión
de escla os, pues desde las Co es de Toledo de 1560 los mo iscos g anadinos
lo enían p ohibido23 y sólo se les pe mi ía la posesión de los mismos as ob-
ene una licencia eal y demos a se buenos c is ianos24. No obs an e, ambién
es cie o que después la p ohibición se elajó en el sen ido de pe mi i am-
bién ene escla os a aquellos mo iscos o descendien es de mo iscos que es u-
ie an o hubiesen es ado casados con c is ianas iejas25. Ya nos hemos e e ido
a que el censo de 1561 nos in o ma de que en casa de Lo enzo i ía una neg a
llamada Juana; de 1567 conocemos la alho ía po la que libe aba a Inés de Be-
io, una neg a de 30 años26. Como indica Au elia Ma ín Casa es, en es a época
sólo “g andes igu as de la éli e mo isca” comp an escla os27, y su posesión se
hubo de i con i iendo cada ez más en un elemen o de dis inción en el seno
de la p opia comunidad mo isca.
Los da os amilia es y sociales de los Be io, así como los económicos que
p esen amos a con inuación, señalan cla amen e la plena inse ción de és os en
uno de los g upos cla es de la éli e mo isca g anadina, el de los icos me ca-
de es del Albaicín28, que po su modo de ida y mane a de es a p esen aba un
c ecien e ca ác e ex e io simila al de los c is ianos iejos icos. Sin emba go,
un da o en es e pun o esul a e elado : el 25 de eb e o de 1560, Melcho de Be-
io salió al au o de e celeb ado po la Inquisición en G anada “po a e dicho
palab as en ynju ias de San o Sac amen o y po o as blas emias”, siendo con-
denado po ello a “ ela, soga, mo daça y es años de gale as”29, que no sabe-
mos si inalmen e cumplió30. Inaugu aba, eso sí, una la ga his o ia de elacio-
nes amilia es con la Inquisición.
23. Es e p oblema legal ha sido explicado con de enimien o en J.L. CORTÉS LÓPEZ, «Los mo iscos
y sus escla os neg os», Pliegos de encuen o islamo-c is iano, 17, 1982; y en A. MARTÍN CASARES,
«Mo iscos p opie a ios de pe sonas escla izadas en G anada a lo la go del siglo XVI», Ch o-
nica No a, 24, 1997, pp. 213-236.
24. A. MARTÍN CASARES, La escla i ud en la G anada del siglo XVI, G anada, Uni e sidad de G anada
y Dipu ación de G anada, pp. 284-285.
25. M.F. FERNÁNDEZ CHAVES y R.M. PÉREZ GARCÍA, En los má genes de la Ciudad de Dios..., p. 43.
26. AHP G , G-156, . 225 - . G anada, 28-VII-1567.
27. A. MARTÍN CASARES, La escla i ud..., p. 285.
28. Sob e la axonomía de las éli es mo iscas, éanse especialmen e: J. CASTILLO FERNÁNDEZ, «Las
es uc u as sociales», en M. BARRIOS AGUILERA (ed.), His o ia del Reino de G anada, G anada, Uni-
e sidad de G anada y El Legado Andalusí, 2000, ol. II, pp. 179-230, y B. VINCENT, «Las éli-
es mo iscas g anadinas», en El ío mo isco, Valencia, Uni e sidades de Valencia, G anada y Za-
agoza, 2006, pp. 187-199, y R.M. PÉREZ GARCÍA y M.F. FERNÁNDEZ CHAVES, Las éli es mo iscas
en e G anada y el Reino de Se illa. Rebelión, cas igo y supe i encias, en p ensa.
29. J.M. GARCÍA FUENTES, La Inquisición en G anada en el siglo XVI, G anada, 1981, p. 17.
30. B. VINCENT, «La Inquisición y los mo iscos g anadinos», en Mino ías y ma ginados en la Espa-
ña del siglo XVI, G anada, Dipu ación P o incial de G anada, 1987, pp. 135-136, y B. VINCENT,
«Las éli es mo iscas...», p. 196.

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LAS RELACIONES ECONÓMICAS. LOS NEGOCIOS DE LOS HERMANOS
BERRIO ANTES DE LA GUERRA DE GRANADA
La ed come cial ejida po los he manos Be io du an e las décadas an e-
io es al es allido de la gue a de G anada e a sencillamen e imp esionan e. La
comisión ap obada po Felipe II a ines de 1573 pa a el cob o de odas las deudas
impagadas a los Be io co espondien es a los años an e io es a la gue a gene-
ó una oluminosa documen ación que nos pe mi e conoce la y ap oxima nos a
su olumen de negocio. La geog a ía de sus deudo es nos p esen a un amplio es-
pacio come cial31 que a desde la ciudad de Se illa32, Có doba y la campiña co -
dobesa (Mon illa33, P iego de Có doba34, Benamejí35, Lucena36, Bujalance37 y
Cab a38) has a el á ea jiennense, donde se hallaba su cen o undamen al de ope-
aciones e in e cambios (desde Andúja 39, Mengíba 40, Jaén41 y La Gua dia42,
Baeza y Úbeda43, has a el su de la p o incia con Alcalá la Real44, Cas illo de Lo-
31. Además de las 49 poblaciones de las que se han conse ado y hemos localizado las elaciones
de deudo es, y que se especi ican en las líneas que siguen, enemos cons ancia de que la co-
misión pa a el cob o de las deudas se hizo ambién en: el Río de Almanzo a (AGS, CMC-III,
leg. 3097, exp e. 6), la illa g anadina de Ta i a (AGS, CMC-III, leg. 2745, exp e. 19), Mo il (c .
M.ª M. BIRRIEL SALCEDO, «Nue os da os sob e el pa imonio con iscado a los mo iscos: la
cos a de G anada», Ch onica No a, 21, 1993-1994, p. 55), Cab a (AGS, CMC-III, leg. 3033, exp e.
27), Ma os, A jona, A jonilla, Po cuna, Có doba (AGS, CC, leg. 2180. Copia de la elación
que el licenciado Velasco dio en 14-IX-1577), Mon ejíca (AGS, CC, leg. 2180. Documen o de
30-V-1577 “pa a la cob anza de las deudas que se deben a los mo iscos sacados dese eyno”),
pe o es e iden e que se ealizó ambién en o as poblaciones. Po o a pa e, la documen ación
no a ial e ela que la malla come cial de los Be io e a oda ía mucho más densa, y nos
ayuda a ellena las lagunas que p esen a la documen ación de la CMC-III: apa e de o as lo-
calidades que mencionamos en las páginas siguien es, eco demos ambién a Vélez-Málaga
en el Reino de G anada, o a An eque a, Loja o Baena en su lími e no e (AHP G , G-156, . 50 -
, 59 , 60 - y 90 espec i amen e; G anada, 1567).
32. AGS, CMC-III, leg. 3068, exp e. 31.
33. AGS, CMC-III, leg. 2973, exp e. 3.
34. AGS, CMC-III, leg. 2973, exp e. 3.
35. AGS, CMC-III, leg. 2745, exp e. 19.
36. AGS, CMC-III, leg. 3012, exp e. 23.
37. AGS, CMC-III, leg. 3223, exp e. 15.
38. AGS, CMC-III, leg. 2951, exp e. 1.
39. AGS, CMC-III, leg. 3228, exp e. 11.
40. AGS, CMC-III, leg. 2745, exp e. 19.
41. AGS, CMC-III, leg. 3228, exp e. 11.
42. AGS, CMC-III, leg. 2962, exp e. 18.
43. Baeza y Úbeda en AGS, CMC-III, leg. 2745, exp e. 19.
44. AGS, CMC-III, leg. 2951, exp e. 1.
Los he manos Be io: capi al mo isco... Sha q al-Andalus, 20 (2011-2013)
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cubín45, Huelma46, To es47, Bedma 48 y Quesada49, has a la zona o ien al de Ca-
zo la y Villanue a del A zobispo50). Las e ias de Úbeda, Baeza y Jaén e an el
quicio desde el cual la malla de sus negocios conec aba con el núcleo del sis ema
me can il cas ellano y se ex endía hacia el su de Cas illa (negociando con indi-
iduos de Alca az51 o de Almedina52), el co azón de la Península (Toledo53), e
incluso Medina del Campo54. Po supues o, el cen o de su negocio se hallaba en
la ciudad de G anada, a la que acudían muchos me cade es o a esanos de los nú-
cleos de la Andalucía del Guadalqui i pa a comp a les sus p oduc os, esc i u-
ando sus ope aciones an e di e sos esc ibanos públicos de la capi al. Desde
ella abas ecían el conjun o del Reino de G anada, desde la zona alme iense (el
ma quesado de Los Vélez55, el Río de Almanzo a56, y Anda ax has a Ad a57), a
odo el e i o io de la ac ual p o incia de G anada (las Alpuja as g anadinas58,
los g andes núcleos de Guadix y Baza59 con sus al oces, el es a égico encla e
de la coma ca de Huésca 60, y nume osas poblaciones del no e y oes e de la
p o incia61), has a llega al ex emo occiden al del Reino, con Ma bella y Ronda62,
ciudad y su e ia en la que hacían impo an es negocios.
Las deudas que los Be ios eclamaban a los 215 deudo es que censamos
en las 49 poblaciones que hemos podido documen a ascendían a 5.516.312
m s. (unos 14.710 ducados), es o de deudas an e io es y de obligaciones de
pago que encían en su mayo ía en e los años 1566-1569 y que o igina ia-
men e habían supues o 10.035.090 m s. (algo más de 26.760 ducados). Sin em-
ba go, no podemos ol ida que es as can idades ue on muy supe io es, pues-
45. AGS, CMC-III, leg. 2951, exp e. 1.
46. AGS, CMC-III, leg. 2470, exp e. 8.
47. AGS, CMC-III, leg. 2745, exp e. 19.
48. AGS, CMC-III, leg. 3012, exp e. 23.
49. AGS, CMC-III, leg. 2745, exp e. 19.
50. AGS, CMC-III, leg. 2774, exp e. 1.
51. AGS, CMC-III, leg. 2778, exp e. 3.
52. AGS, CMC-III, leg. 3033, exp e. 27.
53. AGS, CMC-III, leg. 2735, exp e. 21.
54. AGS, CMC-III, leg. 2757, exp e. 8.
55. Vélez Rubio y la illa de Las Cue as. C . AGS, CMC-III, leg. 2745, exp e. 19.
56. AGS, CMC-III, leg. 3097, exp e. 6.
57. AGS, CMC-III, leg. 2642, exp e. 23.
58. Ugíja y Pi es de Fe ei a. C . AGS, CMC-III, leg. 2642, exp e. 23.
59. Jun o con Zúja , Cúlla y Caniles de Baza. C . AGS, CMC-III, leg. 2692, exp e. 5.
60. Además de Huésca , Gale a, O ce, La Puebla de Bo e uela (o de Don Fad ique) y Cas il, y
hacia el su Ta i a. C . AGS, CMC-III, leg. 3097, exp e. 6.
61. Como Loja, Iznalloz, Hué o Tája , Escúza . C . AGS, CMC-III, leg. 2883, exp e. 10.
62. AGS, CMC-III, leg. 2951, exp e. 1.
Sha q al-Andalus, 20 (2011-2013) Ra ael M. Pé ez Ga cía y Manuel F. Fe nández Cha es
392
o que ni siquie a conocemos la lis a de deudo es de la ciudad de G anada, o
de o os núcleos impo an es como Málaga, Alme ía o Mo il donde sabemos
que los Be io ealizaban di e sos a os. El cálculo que hizo el con ado Ma -
ín Pé ez de A iola, as econs ui en e oc ub e y no iemb e de 1573 las lis-
as de deudo es de los Be ios, ele ó la ci a que mon aban las deudas que los
pa icula es debían a és os a 8.969.323 m s. y 147 a obas de acei e63, lo que
supone que la in o mación p opo cionada po las 49 poblaciones ci adas co-
esponde sólo al 61,5% del o al de la deuda. Haciendo una ex apolación,
pod íamos a i ma con bas an e segu idad que el olumen o igina io de deuda
del que e a es o esa can idad hab ía ascendido en su o igen a más de
16.316.000 m s., es deci , más de 43.500 ducados, una can idad e dade amen e
as onómica, y que, insis imos de nue o, no ep esen a a su ez sino una pa e
de las can idades mo idas po la ac i idad come cial de Lo enzo y Melcho de
Be io en los años inmedia amen e an e io es a la gue a.
El negocio de los Be io abas ecía an o al pequeño come cio como al me-
diano e incluso al g ande. La dis ibución de los 215 deudo es conocidos en un-
ción del amaño de su deuda con los he manos Be io nos in o ma que una
mul i ud de indi iduos les adeudaban can idades muy pequeñas (en 102 casos,
que suponen el 47,45% del o al de deudo es, se les debía menos de 10.000
m s.) en elación con un come cio al po meno o incluso con la en a a pa i-
cula es pa a su consumo; jun o a ellos, coexis e o o 45,1% de deudo es (97 su-
je os) que les deben can idades medianas que oscilan en e 10.000 y 90.000
m s.; po encima de los 100.000 m s., una can idad ya espe able (equi ale a
algo más de 266 ducados), se si úan únicamen e 16 indi iduos (el 7,45%), los
cuales concen an casi el 44% (2.425.392 m s.) del o al de la deuda eclamada
po los Be io en esas 49 poblaciones. En la g á ica 1 es án ep esen ados los
da os co espondien es a las 49 poblaciones conocidas.
Po o a pa e, el epaso de la nómina de mayo es deudo es nos in o ma
de los g andes nodos come ciales con los que los Be io es aban conec ados:
desde G anada hacia el siguien e cen o p incipal donde negociaban sus me -
cancías (el iángulo o mado po las e ias de Jaén, Úbeda y Baeza), y luego
Huésca (con su papel capi al en el negocio de la lana g anadina), Ronda (g an
demandan e de p oduc os de los Be io), Se illa y Medina del Campo, impo -
an es pun os de edis ibución; o as poblaciones de es a lis a (Quesada, Bu-
jalance, Mon illa o Alcalá la Real) ep esen an undamen almen e luga es
donde esiden g andes comp ado es de me cancías de los Be io.
La dis ibución de la deuda po p o incias co obo a es a geog a ía eco-
nómica de los Be io.
63. AGS, CC, leg. 2178. Ja ie Cas illo in e p e a es e da o, pensamos que inadecuadamen e,
como el alo de la o una que se les hab ía calculado a los Be io (J. CASTILLO FERNÁNDEZ, op.
ci ., ol. II, p. 203).
Los he manos Be io: capi al mo isco... Sha q al-Andalus, 20 (2011-2013)
393
Si conside amos aquellos 13 núcleos de población cuyos deudo es acumu-
laban más de 150.000 m s. (400 ducados) de deuda en 1573 según las elaciones
del con ado Pé ez de A iola, hallamos que concen an 4.540.357 m s., es deci ,
el 82,3% de la deuda conocida pa a las 49 poblaciones que es udiamos. Ello sig-
ni ica que si bien es cie o que el e i o io en que ope an los Be io es ex ensísi-
mo, ambién lo es que p incipalmen e lo hacen con núcleos de cie a impo an-
cia, no pene ando habi ualmen e en las zonas u ales y poblaciones de meno
en idad (sal o en el Reino de G anada). Lo hemos ep esen ado en la g á ica 3.
64. Es a deuda e a eclamada a Melcho He nández, su muje , su pad e Diego He nández, Juan
Rubio y Gonzalo Caballe o.
Los mayo es deudo es de los Be io (más de 100.000 m s.) a ines de 1573
según las elaciones del con ado Ma ín Pé ez de A iola. En m s.
POBLACIÓN DEUDOR DEUDA DEUDA
RECLAMADA ORIGINARIA
Baeza C is óbal Gu ié ez 268.088 476.058
Úbeda Alonso Mo eno 190.308 256.186
Baza Ped o Mo eno 175.737 175.737
Huelma Diego He nández 170.393 204.393
Omay a
Se illa And és López y 167.300 167.300
su muje Ma i Díaz
Medina del Diego He nández 166.979 166.979
Campo de Baeza
Quesada Luis de Oli a es 161.899 202.892
Alcalá la Real Alonso de Oña e 158.855 158.855
Baeza Ma ín Pé ez, me cade 150.540 218.540
Bujalance Luis Nie o de Na áez 141.616 219.147
Ronda Melcho He nández64 124.186 145.748
Huésca Alonso He nández 119.192 207.650
Abu abe, mo isco
Úbeda Ba olomé de San is eban 117.344 267.044
Jaén Gaspa Ca illo (di un o) 108.705 130.465
y su muje
Mon illa F ancisco Ma ínez 102.900 123.300
Quesada Diego de Çamb ana 101.350 300.772
Fuen e: AGS, CMC-III, legajos ci ados.
Sha q al-Andalus, 20 (2011-2013) Ra ael M. Pé ez Ga cía y Manuel F. Fe nández Cha es
400
los ejemplos que p esen amos aquí son ya ha o exp esi as de los impo an es
ca gamen os de especias come cializados po los Be io.
Ya nos hemos e e ido a cómo los p oduc os ex iles, uno de los g andes
negocios del siglo, ocupa on un luga des acado en e las ac i idades de los Be-
io. Como pa ece que e a habi ual en su compo amien o me can il, los Be io
endían an o a come cian es y a esanos en can idades de cie a ele ancia,
como a pa icula es al po meno . En e los p ime os podemos des aca al me -
cade Fe nando de León, ecino de G anada, que debía dine o a Lo enzo de Be-
io po dos docenas de mangas colo adas g andes (a 1.000 m s. la docena) y
seis docenas de calce as de lana (a cinco eales la docena)104; a los zapa e os
He nán Ruiz y Juan Ruiz, ambién ecinos de G anada, que en 1567 les com-
p a on 31 aque as de Flandes cu idas y eñidas105; o a Diego de Almansa Ga-
llini, ambién ecino de G anada, que les comp ó sie e a as de anasco e po 45
eales y medio106. En el segundo g upo pod íamos eco da a Ma ín Godínez,
egido de Ve a que ap o echa su es ancia en G anada pa a comp a les cinco
asquiñas de paño neg o lo e e107; al ho elano Ma ín Melique y al alba de o
Miguel de Almansa, ecinos de G anada, que debían en 1555 a Lo enzo de Be-
io 60 eales po dos undas108; al abajado g anadino Lope Mayiel, que com-
p ó a los he manos Be io una a a y media de paño picadilo po 18 eales109;
o aquellos he manos mo iscos, ho elano de G anada y lab ado de las Albu-
ñuelas espec i amen e, que les comp a on una a a de paño pa do110.
Los he manos Be io ambién abas ecían de papel a la indus ia edi o ial
de G anada. Conocemos una ope ación po la que el imp eso Rene Rabu , e-
cino de G anada, les comp aba en 1567 diez esmas de papel de e a e de
po 3.400 m s.111. También el lib e o g anadino Juan de Nogue ol les comp ó ese
mismo año ein e esmas de papel de e a e de a nue e eales y media la
esma112. O as eces son come cian es los que comp an pequeñas can idades
de papel a los Be io: así el me cade de especie ía g anadino Juan Pé ez, que
además de comp a les una a oba de pimien a, 25 lib as de cla o y canela y
o as 10 lib as de aza án, les comp ó dos esmas de papel po 602 m s.113, el al-
104. AHP G , G-91, . 201 . G anada, 12-II-1555.
105. AHP G , G-156, . 7 . G anada, 14-V-1567. A azón de es ducados y medio cada aque a, la
can idad a paga ascendía a 108 ducados y medio.
106. AHP G , G-156, . 14 . G anada, 19-VI-1567.
107. AHP G , G-91, . 192 . G anada, 21-I-1555.
108. AHP G , G-91, . 203 .
109. AHP G , G-91, . 204 . G anada, 18-II-1555.
110. AHP G , G-91, . 202 . G anada, 14-II-1555.
111. AHP G , G-156, . 226 - . G anada, 28-VII-1567.
112. AHP G , G-156, . 12 . G anada, 12-VI-1567.
113. AHP G , G-91, 194 . G anada, 24-I-1555.

Los he manos Be io: capi al mo isco... Sha q al-Andalus, 20 (2011-2013)
401
me iense Luis de Jaén el Tanjí, que jun o a pimien a y aza án, les comp ó diez
esmas de papel114, o el ende o y ejedo de e ciopelo Ped o de Bus os, que ade-
más de comp a les las mismas cua o especias, ambién se obligó a paga a
Lo enzo de Be io diez eales po cada una de las seis esmas de papel que
és e le p opo cionó115. Idén ico es el caso de F ancisco López Cama eo, ecino
de A chidona que a a G anada a comp a a los Be io pimien a, aza án, azú-
ca y una esma de papel de es aza en 135 m s.116. Como en el caso de los gé-
ne os an e io es, se a aba de un p oduc o ca o117, y del que la mayo pa e del
u ilizado po la imp en a española de la época se impo aba de F ancia e I alia.
En la mayo ía de los casos conocidos, el papel suminis ado pa a la imp en a en
la Se illa incunable y de comienzos del siglo XVI e a p opo cionado po me -
cade es geno eses (Pinelos, Do ias, Spínolas, e c.)118. La impo ación de papel du-
an e el siglo XVI ue con inuamen e di icul ada po las gue as con F ancia,
lo que hace lógico pensa que a o ecía la ía i aliana: ya en 1523 escaseaba y e a
ca o po es a causa119, y de nue o a ines de la década de 1550, la nue a gue a
con F ancia hizo que el papel ol ie a a escasea en Se illa120 y sus p ecios su-
bie an. Si en el no e de Cas illa exis ió una cie a ac i idad de molinos de papel
pa a abas ece a las imp en as de la egión, especialmen e de Bu gos121, y en la
coyun u a c í ica de los años cincuen a se de ec a la cons ucción de o os nue-
os con el in de sus i ui las impo aciones desapa ecidas122, no pa ece que en
Andalucía haya sucedido lo mismo, abocando a la egión a una adical depen-
dencia ex e io en cuan o al papel, que du an e odo el siglo ue eexpo ado en
can idades impo an es desde el pue o de Se illa hacia el á ea a lán ica123. En
el caso del Reino de G anada pa ece cla a la dependencia del papel i aliano,
suminis ado nue amen e po las edes come ciales geno esas.
114. AHP G , G-156, . 10 . G anada, 28-V-1567.
115. AHP G , G-91, 196 . G anada, 28-I-1555.
116. AHP G , G-156, . 216 - . G anada, 22-VII-1567.
117. C. GRIFFIN, Los C ombe ge . La his o ia de una imp en a del siglo XVI en Se illa y Méjico, Mad id,
Ediciones de Cul u a Hispánica, 1991, p. 26.
118. Po ejemplo, éase J. HAZAÑAS Y LA RÚA, La imp en a en Se illa. No icias inédi as de sus imp eso es
desde la in oducción del a e ipog á ico en es a ciudad has a el siglo XIX, Se illa, Dipu ación P o-
incial de Se illa, 1945, ol. I, pp. 29, 60, 76-78, e c.
119. V. BELTRÁN DE HEREDIA, Ca ula io de la Uni e sidad de Salamanca, Uni e sidad de Salamanca,
Salamanca, 1970, ol. II, pp. 422-423.
120. K. WAGNER, Ma ín de Mon esdoca y su p ensa. Con ibución al es udio de la imp en a y de la bi-
bliog a ía se illanas del siglo XVI, Se illa, Uni e sidad de Se illa, 1982, p. 20.
121. L. CUESTA GUTIÉRREZ, «La imp en a en Bu gos a a és de su his o ia», Gu enbe g-Jah buch,
1942-1943, p. 84; A.C. IBÁÑEZ PÉREZ, Bu gos y los bu galeses en el siglo XVI, Bu gos, Ayun a-
mien o de Bu gos, 1990, p. 419.
122. Algunos ejemplos de 1554-1556 en AGS, CC, lib o de elación 10, . 165 , 175 y 235 .
123. Ejemplos de es os ca gamen os en AHPSe, [P] o ocolos [N]o a iales de [S]e illa, legs. 2309,
2310, 3394, 8391, e c.
Sha q al-Andalus, 20 (2011-2013) Ra ael M. Pé ez Ga cía y Manuel F. Fe nández Cha es
402
En de ini i a, los Be io come ciaban p incipalmen e con p oduc os de
impo ación que e an los que en la época podían gene a g andes má genes de
bene icios, como explica a en su día B audel, pe o ambién lo hacían con aque-
llos ca ac e ís icos del Reino de G anada o p opios de la ida co idiana de en-
onces. Insis imos, el denominado común de odos ellos es su ca ác e de se al a
o ácilmen e come cializables y, po ello, capaces de alcanza p ecios ele ados.
Si la mayo pa e de es os p oduc os, y de los alo es gene ados po el co-
me cio de los Be io, p ocedían de ue a de las on e as del Reino de G anada,
se impone plan ea las p egun as ace ca de cuáles e an a su ez sus uen es de
ap o isionamien o y en qué edes de escala in e nacional se hallaban inse os.
Desg aciadamen e, los da os que podemos aduci al espec o son oda ía muy
limi ados, aunque pa ecen apun a en el sen ido de que los Be io es aban ple-
namen e in eg ados en el en amado me can il medi e áneo en que los geno-
eses habían inca dinado, supedi ándola, la economía del Reino de G anada
desde época naza i a124, algo ya apun ado en su día po Be na d Vincen 125.
La conquis a cas ellana no modi icó un pano ama dominado po unos
geno eses que habían in e ido en aquellos sec o es especialmen e especula-
i os de la indus ia eu opea de la época, ales como la seda, el azúca , el papel
o la imp en a, alcanzando un no able g ado de con ol sob e la seda g anadi-
na, aunque ampoco deja on de a a con o os p oduc os g anadinos como la
ce a, la g ana, la miel o la lana126. La con inuidad en e las ac i idades come -
ciales de los geno eses en el Reino de G anada an es y después de la conquis-
a c is iana ha sido ya pues a de mani ies o po la his o iog a ía. Acabada la
gue a, ol ie on a a lui a los pue os g anadinos las d ogas y las especias
en las galeazas enecianas que, as ecala en O án, a ibaban a las playas
g anadinas en los ul imos meses del año. Rápidamen e los geno eses comen-
za on a expo a lana po el pue o de Málaga, así como a en ia la pasa y la al-
mend a malagueña a Medina del Campo. Los deudo es de los geno eses asen-
ados en Málaga en las décadas pos e io es a la conquis a e lejan cómo la
geog a ía egional del á ea malagueña y del in e io andaluz (Es epa, Cas o del
Río, Alcalá la Real y Jaén) ue in eg ada po és os en el ci cui o me can il pe-
ninsula y medi e áneo127. Exis en indicios cla os de que la zona de Jaén,
Úbeda y Baeza, con una des acada ac i idad a esanal a comienzos del Qui-
124. Véase J. HEERS, Gênes au XVesiècle, Pa is, SEVPEN, 1961, pp. 482-498, pa a la ac i idad co-
me cial de los geno eses en el mundo ibé ico, especialmen e Andalucía, du an e el siglo XV.
125. B. VINCENT, «Las éli es mo iscas...», p. 190: “no es imposible que uesen si uados bajo el man o
de los g andes me cade es geno eses”.
126. D. IGUAL LUIS y G. NAVARRO ESPINACH, «Los geno eses en España en el ánsi o del siglo XV
al XVI», His o ia. Ins i uciones. Documen os, 24, 1997, pp. 293-295.
127. J.-E. LÓPEZ DE COCA CASTAÑER y M.ª T. LÓPEZ BELTRÁN, «Me cade es geno eses en Málaga
(1487-1516). Los he manos Cen u ion e Y alian», His o ia. Ins i uciones. Documen os, 7, 1980, pp.
95-123, los da os mencionados en conc e o en pp. 97, 110 y 117.
Los he manos Be io: capi al mo isco... Sha q al-Andalus, 20 (2011-2013)
403
nien os128, ya en onces p esen aba una cie a dependencia espec o de los ci -
cui os geno eses asen ados en G anada129. El con ol económico eje cido po ge-
no eses e i alianos sob e el e i o io se puso ambién de mani ies o en el hecho
de que cuando las especias po uguesas p oceden es de Asia comenza on a
pene a en el Medi e áneo, el as ase de las mismas hacia I alia lo siguie on
ealizando undamen almen e me cade es i alianos (geno eses, milaneses, lo-
en inos)130. Es os me cade es seguían cons i uyendo en onces el eng anaje que
conec aba el mundo medi e áneo con el a lán ico, de igual modo, aunque en
sen ido in e so, que du an e la p ime a mi ad del siglo XV habían con olado
el en ío de especie ía (y de azúca o sedas) desde G anada hacia Po ugal131. Un
ejemplo de es e ipo de conexiones es la de la compañía lo en ina de los Bo i,
p esen e en Cádiz y Se illa en e 1519 y 1556, que conec aba con sus agen es el
Medi e áneo cen al con el á ea peninsula comp endida desde Ca agena,
G anada, Málaga y Andalucía Occiden al con las islas del A lán ico132. En es a
á ea andaluza las edes i alianas con luían con los ac o es po ugueses de la ac-
o ía de Po ugal que, mo iéndose en e Málaga, Se illa o el Pue o de San a
Ma ía, abas ecían las plazas lusas del no e de Á ica133.
El ínculo que conocemos de los Be io con el sis ema me can il y inan-
cie o i aliano, y especí icamen e geno és, se conc e a en la pe sona de Peleg o
(o Pelig o) de Mayolo (o Mayola). Según una elación de los geno eses que es-
aban a ecindados en la ciudad de G anada en 1575, Peleg o de Mayolo había
sido ecibido como ecino de la misma hacía doce años, y se le desc ibía como
homb e sol e o que “ iene can idad de ganado y a o en o as g anje ías”, o -
mando pa e de la éli e geno esa a incada en la ciudad del Da o, de la que am-
bién o maban pa e Be naldo Cal o, Miguel Le ca o, Es eban Lomelín, And ea
Espíndola, Pe o Gen il, y los he manos Daniel y Sebas ián Qua e oni. És os se
hallaban plenamen e in eg ados en la ciudad, an o po el an iguo a encinda-
mien o (has a 25 años en los dos p ime os casos, y desde 1567 en los úl imos),
como po el ma imonio con muje es na u ales de ella (así Be naldo Cal o y Da-
niel Qua e oni), y que en el caso de Es eban Lomelín, miemb o de una impo -
128. P.A. PORRAS ARBOLEDAS, «Los p o ocolos de Úbeda (1506-1507) y de Baeza (1512). Reges a de
su con enido e índices», Cuade nos de His o ia del De echo, 14, 2007, pp. 207-283, especialmen-
e pp. 212-213.
129. Un da o en es e sen ido: el especie o Rod igo Me cade , ecino de Baeza, econocía en oc u-
b e de 1512 debe a An onio Ba dola, geno és es an e en G anada, 2.800 m s. po azón de cie -
o papel que le había comp ado y le debía paga po San a Ma ía de agos o, so pena del doblo
(ibid, el da o en p. 241).
130. V. MAGALHAES GODINHO, Os descob imen os e a economia mundial, ol. III, p. 181.
131. Idem.
132. A. ORLANDI, «Me can i oscani nell´Andalusia del Cinquecen o», His o ia. Ins i uciones. Do-
cumen os, 26, 1999, pp. 365-382.
133. V. MAGALHAES GODINHO, op. ci ., ol. III, p. 270.
Sha q al-Andalus, 20 (2011-2013) Ra ael M. Pé ez Ga cía y Manuel F. Fe nández Cha es
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an ísima amilia geno esa134 y con e ido en egido de G anada en 1559135, de-
mos aba a las cla as el especial in e és del capi al geno és po enlaza con las éli-
es mo iscas al habe con aído ma imonio nada más y nada menos que con
una hija de Ped o G anada Venegas (o Venegas de G anada, como se le mencio-
na ambién)136. Pa ece cla o y na u al que los Be io es u iesen elacionados eco-
nómicamen e con los geno eses, abas eciéndose de muchos de sus p oduc os
en las edes come ciales de es os. Así, en 1567 Lo enzo de Be io en egó a Se-
bas ián Qua e oni 1.500 ducados, pa e de una obligación de 3.200 ducados137.
De ahí que du an e y después de la gue a econociesen po pode no a ial a
Peleg o de Mayolo como su cesiona io pa a el cob o de sus deudas, con el in de
esa ci le asimismo de sus p opias deudas138, llegando es e a ac ua judicial-
men e cuando así lo es imó opo uno139. Un da o es muy ilus a i o a es e es-
pec o: cuando el 30 de mayo de 1577 el licenciado Velasco p esen a una elación
de las can idades debidas a los Be io que se habían ecupe ado has a la echa, de
los 335.485 m s. cob ados a dis in os deudo es, el 33,4% (es deci , 112.056 m s.)
habían sido cob ados po Mayolo, bien di ec amen e, bien, en la mayo ía de los
casos, a a és de F ancisco de Espinosa Aliaga en Jaén, A jona o Cas illo de Lo-
cubín, en e agos o de 1568 (y especialmen e desde ab il de 1569, mes en que
los Be io ue on enca celados140) y oc ub e de 1572141. Según Vincen , a comien-
zos de los años ochen a, las deudas de los Be ios con di e en es me cade es ge-
no eses onda ían oda ía los 3.000 ducados ap oximadamen e142.
Es e ipo de dependencia económica espec o de los geno eses debió se
muy habi ual en e la éli e me can il y p opie a ia mo isca, que debía p eci-
134. Algunos da os sob e el impo an e papel inancie o jugado po Es eban Lomelín en época
de Felipe II en A. FRANCO SILVA, El Condado de Fuensalida en la Baja Edad Media, Cádiz, Uni-
e sidad de Cádiz, 1994, p. 131.
135. J.A. LÓPEZ NEVOT, La o ganización ins i ucional del municipio de G anada du an e el siglo XVI,
G anada, Uni e sidad de G anada y Ayun amien o de G anada, 1994, p. 111.
136. AGS, CC, leg. 2179. Sob e es e enlace, E. SORIA MESA, La nobleza en la España mode na. Cambio
y con inuidad, Mad id, Ma cial Pons, 2007, p. 98.
137. AHP G , G-156, . 580, en B. VINCENT, «Las éli es mo iscas...», p. 190.
138. En un documen o ela i o a las deudas de los Be io, echado en 14-I-1574, se dice exp esa-
men e de Pelig o de Mayola, geno és y ecino de G anada, “que a él le debían Lo enço y
Melcho de Be io cie a can idad de ma a edís y pa a haçelle pagado dellos le habían en-
egado pode en causa p opia y ecaudos de deudas que a ellos les debían y que po i ud
dello había cob ado algunas can idades de ma a edís de que había dado elación a los del
nues o Consejo de Jus icia, y que en e las pe sonas de quien había cob ado…” (AGS, CMC-
III, leg. 2470, exp e. 8). Exis en o os da os documen ales que co obo an es a in o mación.
139. Po ejemplo, en diciemb e de 1569 con a Ped o de la Cosa, me cade de Villanue a del A -
zobispo (AGS, CMC-III, leg. 2774, exp e. 1).
140. Vid. in a.
141. AGS, CC, leg. 2180. Relación de los ma a edís que Lo enzo y Melchio de Be io han cob ado después
del le an amien o de las debdas que les debían, 30-V-1577.
142. B. VINCENT, «Las éli es mo iscas...», p. 190, a pa i de AGS, Con adu ías Gene ales, leg. 358.
Los he manos Be io: capi al mo isco... Sha q al-Andalus, 20 (2011-2013)
405
samen e su iqueza a unas ac i idades p o undamen e pene adas po los in-
e eses de los i alianos. El caso de la caña de azúca p oducida en la cos a de Al-
muñéca lo pone sob adamen e de mani ies o: de los cinco ingenios de azúca
con iscados a sus p opie a ios mo iscos (Ál a o He mes, Alonso Guah ani,
Lo enzo el Chapiz, y Ál a o y Alonso Hanine, una nómina ha o signi ica i a),
los de los dos p ime os ue on comp ados po los Espínola po 1.376.000 m s.;
de modo pa alelo, si el Chapiz y los Hanine habían concen ado en Almuñéca
an es de la gue a casi 600 ma jales y más de 150 es adales de ie a de caña (el
56,28% de la ie a de caña de azúca de p opiedad mo isca, que con i ía con
una p opiedad de ipo medio y pequeño en e cuyos dueños documen amos
asimismo a pe sonajes como Gaspa de Raya), los me cade es geno eses Vi-
cencio y Oc a io Espínola se acaba án haciendo con 216 ma jales y 63 es ada-
les, indiscu iblemen e la mayo de las p opiedades de ie a de caña poseídas
po c is ianos iejos en Almuñéca después del con lic o bélico143.
La elación de los Be io con los geno eses no debe hace nos pensa que
los he manos mo iscos e an me os agen es de aquellos. No lo e an. La magni-
ud de sus negocios hacía que abajasen ambién en elación con los que e an
co azones económicos de Cas illa, Se illa y Medina del Campo, en donde com-
p aban y endían, y con una de las g andes amilias cas ellanas de las inanzas
de en onces, los Ruiz144. En 1555, Lo enzo Pé ez de Be io enía obligaciones de
a ios me cade es cas ellanos que con a aban en Medina (dos de Toledo, uno
de Villalón y o o de Villacas ín) y del ancés Jusepe Osandón, ecino de
Thie s y muy ac i o en el á ico en e F ancia y Medina del Campo du an e su
la go pe iodo de ac i idad (1555-1591)145. Pa ece que la p incipal ac i idad de
los me cade es g anadinos en Medina del Campo haya sido la en a de seda146,
ambién de los Be io, de los que conocemos la en a de dos cajas de sedas en
1567 a He nández de Baeza, me cade de sedas ecino de Medina, que po
una cédula quedó en paga les po ellas 166.979 m s. “en pagos de e ia” de
oc ub e de ese mismo año, si bien la cédula quedó inalmen e en pode de
Simón Ruiz147. También los Be io comp aban en Medina: en 1567 hallamos a
Lo enzo y a Melcho en la la guísima lis a de los que debían dine o a Ví o es
Ruiz148; en 1568 Melcho de Be io o ma pa e de una lis a de ocho pe sonas
(hay o os dos g anadinos, Pablos Cen eno y Gonzalo Jaén) que deben al len-
143. M.ª M. BIRRIEL SALCEDO, «Ven as de bienes con iscados a mo iscos en la ie a de Almuñé-
ca », Ch onica No a, 16, 1988, pp. 39-53.
144. H. LAPEYRE, Una amilia de me cade es: los Ruiz, Valladolid, Jun a de Cas illa y León, 2008.
145. A. ROJO VEGA, Guía de me cade es y me cade ías en las e ias de Medina del Campo. Siglo XVI, Va-
lladolid, Fundación Museo de las Fe ias con la colabo ación de la Dipu ación de Valladolid,
2004, pp. 158 y 335.
146. Ibid, p. 233.
147. AGS, CMC-III, leg. 2757, exp e. 8.
148. A. ROJO VEGA, op. ci ., p. 28.

Sha q al-Andalus, 20 (2011-2013) Ra ael M. Pé ez Ga cía y Manuel F. Fe nández Cha es
406
ce o de Medina F ancisco del Cas illo149; en o o p o ocolo medinense de 1570
ol emos a opa con Melcho de Be io en e las obligaciones del bu galés
And és En íquez150; y oda ía en los p ime os años ochen a, He nando de Cas-
o y F ancisco Rod íguez, me cade es ecinos de Medina del Campo, ecla-
maban como ac eedo es de Lo enzo de Be io más de 280.000 ma a edís, que
in en aban ecupe a en lo habido asimismo del cob o de las deudas debidas a
los Be io y cob adas po el licenciado Velasco151. En cualquie caso, quizás lo
más lógico es pensa que los Be io se elacionaban con Medina undamen al-
men e po su unción de e ia de cambios y pa a ende sedas, apa e de pa a
comp a algunos p oduc os, quizás p e e en emen e ex iles. No c eemos que
los Be io acudiesen a Medina a abas ece se de especias, po más que exis an
es imonios de que en ella abundaban las p oceden es de Po ugal152.
Se illa ue o o de los pun ales del negocio de los Be io, como lo indica
el olumen de deuda eclamada en ella, especialmen e al me cade And és
López153, o que en la esc i u a de 1555 en que Lo enzo Pé ez de Be io saldaban
sus cuen as con el ambién me cade g anadino He nán López en i ud de
una cédula de 101.200 m s. (lib ada en 12-III-1554) a su he mano Diego López,
es an e en Se illa, es e apa ezca de alguna mane a como dependien e de Bau-
is a Bu on154, miemb o de una amilia geno esa a incada en Se illa desde
hacía algún iempo que se acaba á in eg ando en su oliga quía u bana has a
consegui el ennoblecimien o ya en el siglo XVII155. O as conexiones in e na-
cionales de los Be io se hab án de acla a en el u u o156.
La conexión inancie a con Medina del Campo, capi al de los cambios
cas ellanos, e a necesa ia habida cuen a de la complejidad de la malla de p és-
amos y deudas ejida po la ac i idad me can il de los Be io, desa ollada
149. Ibid, p. 183 y 288.
150. Ibid, p. 188.
151. AGS, CC, lib o de cédulas 258, . 107 -108 . Sob e Velasco, id in a.
152. Así lo a i man Godinho y o os au o es. Sob e especias en Medina, c . A. ROJO VEGA, op. ci .,
pp. 43-45, cuyos da os bas an pa a co obo a la conexión po uguesa de Medina así como la
ela i a impo ancia de la misma, an o en é minos de olumen como de dine o.
153. AGS, CMC-III, leg. 3068, exp e. 31; un in en o de cob o al mismo en sep iemb e de 1567 en
AHP G , G-158, . 1167 . 14-IX-1567.
154. AHP G , G-91, . 757 - . G anada, 1-VII-1555.
155. J. DÍAZ DE NORIEGA Y PUBUL, La Blanca de la Ca ne en Se illa, Mad id, CSIC, 1975, ol. I, p. 247.
156. Una in e esan e, po ejemplo, es la que pod ía exis i con el come cio g iego y sus ami icaciones
en Andalucía, un ema bas an e desconocido. Sabemos que un al Ped o de Val Saboyano, e-
cino de Jaén, debía dine o a los Be io po impagos desde 1567 (AGS, CMC-III, leg. 3228, exp e.
11). Quizás enga que e con Juan Saboyano, abajado , “na u al de San a Mau a, en Le an-
e, en la G ecia, esiden e en Jaén”, p ocesado po la Inquisición en los años ochen a, a causa de
dis in as i e e encias, blas emias y comen a ios de sabo islámico (R. GRACIA BOIX, Au os de e
y causas de la Inquisición co dobesa, Có doba, Dipu ación P o incial de Có doba, 1983, pp. 229-230).
Del papel de los a menios, más a dío pe o simila al de los g iegos como con ac o con el Me-
di e áneo o ien al, se ocupa on en su día B audel y Domínguez O iz.
Los he manos Be io: capi al mo isco... Sha q al-Andalus, 20 (2011-2013)
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habi ualmen e median e la en a con pago aplazado, que se solía sa is ace
bien en iempos b e es (uno o dos meses) o bien en una de e minada e ia de
al o cual localidad po los iempos que solían se comunes en es os asun os
(como el Vie nes San o, San And és, Nues a Seño a de Agos o, San Miguel, Na-
idad, Ca nes olendas, e c.). Un es udio exhaus i o de la copiosa in o mación
que sob e el sis ema de pagos a los Be io se conse a en los legajos ci ados
de la Con adu ía Mayo de Cuen as de Simancas, así como en los p o ocolos
g anadinos y en los de las localidades jiennenses donde se desa ollaba la
mayo pa e de su negocio, a oja ía no able luz sob e un ema an desconoci-
do pa a el siglo XVI como es el sis ema inancie o en Andalucía o ien al y sus
elaciones con o as egiones cas ellanas. El ecu so masi o y habi ual al c édi o
en un e i o io an amplio p o ocaba a los Be io con inuas y casi sis émicas
di icul ades pa a cob a las can idades que les debían sus comp ado es. Po ello,
y de modo pa alelo a la ed de a ie os de la que se se ían pa a abas ece a sus
clien es, los Be io desa olla on un au én ico sis ema de cob o. Una mues a de
es a ac i idad, con inuada y habi ual insis imos, la enemos en el pode que
Melcho de Be io o o gó en 1567 a Gab iel Ramí ez, ecino de G anada, pa a
que cob ase unos 131.000 m s. de ocho ecinos de Ronda (en e los que con a-
mos un in o e o, un pla e o y un me cade ) y o os 26.900 m s. del me cade
Alonso Fe nández, ecino de Vélez-Málaga157. El abajo de Ramí ez ue in-
uc uoso, al menos en pa e, pues seguimos encon ando en e los deudo es de
los Be io en 1573 a a ios de ellos, bien es cie o que po can idades meno es
de las que debía cob a Ramí ez en 1567158. Es e iden e que el ca ác e en cie -
nes del mode no capi alismo p ac icado po los Be io conlle aba unos eno -
mes iesgos que no siemp e se e a capaz de conju a 159. En es e sen ido, la ac-
uación inancie a de la Co ona pa ece que ampoco dejó de a ec a a los Be io.
Pa ece p obable que sus negocios ambién se ie an a ec ados po la banca-
o a dec e ada en 1557, que, como odas las ope aciones de es e ipo, desqui-
ciaban el sis ema gene al de cambios y pagos y obligaban, po sus e ec os en ca-
dena sob e el en amado inancie o y me can il, a enegocia las deudas y
ede ini los iempos de su abono. Pensamos como posible que con dicha ban-
ca o a enga elación el hecho de que de la lis a de 219 deudas econs uidas
po el con ado Ma ín Pé ez de A iola en 1573 pa a las 49 poblaciones que
hemos documen ado, casi una e ce a pa e de ellas hacen e e encia a que son
es o de caja de 1557 y de deudas an e io es. Así, el ac o polí ico a ec aba
g a emen e la mode nización y c ecimien o del sis ema inancie o cas ellano,
en el que se hallaban plenamen e in eg ados Lo enzo y Melcho de Be io.
157. AHP G , G-156, . 46 y 50 - . G anada, 3 y 5-VII-1567.
158. Me e ie o al bo ica io Diego Delgado, al me cade C is óbal He nández y a Alonso Calde ón,
y quizás ambién a Juan de Alhama (¿o Ahumada?). C . AGS, CMC-III, leg. 2951, exp e. 1.
159. Es di ícil comple a una nómina de los enca gados po los Be io pa a cob a sus deudas. Uno
de ellos es Ped o Na a o, ecino de G anada, enca gado de cob a en 1567 en Se illa (AHP G ,
G-158, . 1167 ), Baeza (AHP G , G-156, . 170 ), La Gua dia, Mengíba y Huelma, así como los
condes de San is eban, que debían a los Be io 110 ducados (AHP G , G-156, . 168 -169 ).
Sha q al-Andalus, 20 (2011-2013) Ra ael M. Pé ez Ga cía y Manuel F. Fe nández Cha es
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¿Cuál ue el esul ado de oda es a ingen e ac i idad económica? Si c eemos
las indagaciones o iciales ealizadas después de la gue a, los bienes aíces de Lo-
enzo y Melcho de Be io hab ían consis ido en dos hue as (una e a la de El Al-
beçana, “en lo al o del Albayzin”) y dos casas en el Albaicín de G anada (quizás
una de ellas se ía la ienda que enían en la ce e ía de G anada), así como un
molino de pan en el Genil, odo asado en 3.500 ducados, a los que hab ía que
añadi 8.969.323 m s. (unos 24.000 ducados) de las deudas comen adas y pen-
dien es de cob o160. Fal a, e iden emen e, el dine o líquido de los Be io, que ló-
gicamen e és os hab ían pues o a buen ecaudo lejos de las ga as de la mona -
quía, imposible de calcula pe o indudablemen e mucho, y que les pe mi i ía
einicia una nue a ida después de la gue a. En 1577, necesi ando el co egi-
do de Ciudad Real in o mación sob e el pe il de Lo enzo de Be io y Gas-
pa de Raya, en onces esiden es en Toledo, ecabó un da o que no debemos
conside a en ningún caso como deso bi ado: “dizenme que es os Be io y a
Raya son muy icos y que ale su hazienda más de 40.000 ducados”161. Si e-
nemos en cuen a lo que sabemos ace ca del pa imonio de Gaspa de Raya162,
la inmensa mayo ía de ese dine o co espondía a los Be io. En endemos como
muy ele an e pa a la his o ia de los mo iscos la conside ación de la exis encia
de eno mes capi ales den o de la mino ía en el pe iodo 1570-1610.
LOS AÑOS CRÍTICOS DE GRANADA Y LA LUCHA POR
LA RECUPERACIÓN DEL PATRIMONIO (1569-1577)
Es e iden e que el es allido de la ebelión el día de Na idad de 1568 u o
unas consecuencias ne as as sob e la densa, ex ensa y compleja ama me can-
il de los he manos Be io, di icul ando su uncionamien o, pa alizando las ope-
aciones, e impidiendo el cob o de las nume osas deudas en una geog a ía an
dispa . Pa a empeza , los Be io hab ían sido enca celados el 6 de ab il de 1569163
160. AGS, CC, leg. 2178. G anada, 5-XII-1576.
161. AGS, CC, leg. 2179. Ciudad Real, 9-VI-1577.
162. Gaspa de Raya acabó consiguiendo la de olución de 3.600 ducados po su hacienda; su hija
Flo encia de Raya lle ó en su día una do e po alo de 400.000 m s. (AGS, CC, leg. 2190, c .
R.M. PÉREZ GARCÍA y M.F. FERNÁNDEZ CHAVES, op. ci ., en p ensa).
163. Es a es la echa que p opo ciona un in o me de 5-XII-1576 en iado al ey sob e los Be io, en
el que se le explica su caso (AGS, CC, leg. 2178). Sin emba go, o os documen os señalan,
quizás con más acie o y lógica, hacia que Lo enzo de Be io hab ía sido enca celado en ene o
de 1569. Así, el 6 de mayo de 1569, Lo enzo pedía que se le libe ase po que “a cua o meses
que es oy p eso sin culpa […] po que ecibo mucho pe juicio” (A chi o de la Alhamb a, L-78-
2-113). Y el 10 de oc ub e de 1569, jun o con o os p ohomb es mo iscos enca celados en la Al-
hamb a (Je ónimo de Palacios, Miguel López, Lo enzo He nández y Pe o López Çaybona), Lo-
enzo de Be io p esen aba una pe ición solici ando una mejo ía en las condiciones de p isión
(la uel a al aposen o al o de la cá cel) diciendo que “es amos p esos sin culpa nue e meses”
(A chi o de la Alhamb a, L-78-2-47).
Los he manos Be io: capi al mo isco... Sha q al-Andalus, 20 (2011-2013)
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en el ma co de la “in o mación gene al” que se hizo “con a odos los mo iscos”
del Reino de G anada. Du an e su p isión y p oceso, nume osos es igos es i-
ica on en su con a implicándolos di ec amen e en la conspi ación que con-
dujo al le an amien o de la Na idad de 1568, acusándolos de habe es ado p e-
pa ados pa a ebela se en el Albaicín, de pa icipa en ac os iolen os con a
c is ianos iejos, e c.164. Las acusaciones e an an g a es, que ambos he manos
164. El esumen de la causa con a los Be io en iado a Felipe II y echado en G anada el 5-XII-
1576 dice así: “lo que en el negocio pasa es que al p incipio de la ebelion des e Reyno se hizo
yn o macion gene al con a odos los mo iscos del y della esul a on culpados Lo enço y Mel-
cho de Be io su he mano, y la culpa pa icula que o o con a el Lo enzo de Be io es que dize
un es igo que en la ienda que enia en la ce e ia de G anada y en una hue a suya que dizen
El Albeçana ques en lo al o del Albayzin se jun auan el dicho y o os y hazian concilios / y o o
es igo dixo que odos los mo iscos p incipales del Albayzin sabian el le an amien o y que
uno dellos e a el Lo enzo de Be io el qual dize esc ibio de su mano las pe sonas que a ian de
beni po capi anes de los luga es de la Vega a da a o al Albayzin / o o es igo aue oydo
dezi que en casa del Lo enço de Be io se a ia de alça po Rey a don Fe nando de Valo y o o
dize que auia oido dezi a mo iscos que Lo enzo de Be io auia ydo al Alpuja a a a a del le-
an amien o / y dize o o es igo muje que es ando cap iua oyo dezi en el Alpuja a a los mo-
iscos que auian alçado po Rey al Lo enzo de Be io / o os es igos dizen que la p opia noche
que los mo iscos en a on en G anada a le an a el Albayzin es auan el Lo enço de Be io y
o os a media noche es idos y que diziendoles que no pa ecia bien es a an os jun os auien-
do la nue a que a ia del Alpuja a Respondio que es aban jugando / o o es igo dijo que
ocho dias an es de na idad andaua don Fe nando de Valo po el Albayzin con el Lo enzo de
Be io / y dos es igos dizen que andando ondando po el Albayzin como gua das al ededo
de Pascua de Na idad habla on con el Lo enzo de Be io en su casa algunos mo iscos p inci-
pales / demas de los dicho es a yndiciado / y asi Melchio de Be io su he mano de aue sa-
ido y en endido el le an amien o mucho an es que sucedie e. La culpa pa icula de Mel-
chio de Be io es que dize un es igo que en las cama as al as que es an dichas de la ienda de
Lo enzo de Be io su he mano y en la dicha hue a de Albeçana se jun aban mo iscos a haze
cauildos en e los quales es aua el Melcho de Be io / y hablaban en sec e o y se gua daban
des e es igo y que siemp e u o mala sospecha dello / o os dos es igo dizen que po el mes
de diziemb e del año del le an anien o encon a on una noche a los dos he manos Be ios /
y quel Lo enço de Be io les ogo que lle asen al Melcho de Be io su he mano al molino de
Daniel el Zene i su sueg o / y que asi lo lle a on y dexa on y que baja on a ab i la pue a del
molino a oscu as y que oye on den o g an uydo / qua o es igos dizen que es ando en el co -
ijo Descuça ques del sueg o des e Melcho de Be io un Pe o Rod iguez y o os c is ianos ie-
jos illando cie o pan que alli auian segado, llego el Melcho de Be io y les amenazo di-
ziendo que se lo a ian de paga y echandose mano a las ba bas po que enian a illa su pan
y que pod ia se que no ol iesen a Escuza po su pan y que an es del lunes po jus icia o sin
ella se lo a ian de paga y que ol iendo es os ch is ianos iejos a ca ga el pan que enian a en-
ado a ian salido dos mangas de mo iscos y los cau i a on y lle a on los bagajes ca gados de
pan / y que del dicho co ijo Descuça andaua en la sie a con los mo iscos e elados dos ne-
g os y dos mo iscos c iados del Melcho de Be io y del Lo enzo su he mano, a los quales los
mo os no llega on y que po es o se en endio que e a aycion quel Melcho de Be io les enia
a mada / y seys es igos dizen que ienen po cosa cie a que el Melcho de Be io ue a la
sie a con su sueg o y despues se ol io y dizen mas que le ie on un dia en la pue a de una
sie a hazia el co ijo dicho en un caballo con lanza y ada ga y o o homb e de a caballo con el
que en endie on que e a su sueg o y con o os mo os de a pie y le emie on y se ecogie on po
lo qual dizen los es igos que ienen po cie o quel Melcho de Be io ue en el cap iue io del
dicho Pe o Rod iguez […]” (AGS, CC, leg. 2178). El es igo que señala a la casa de Lo enzo de
Be io como el luga donde He nando de Có doba hab ía sido elegido como líde de la e-
uel a e a un escla o neg o (Be na dino) del pad e de es e, An onio de Có doba (B. VINCENT,
«Las éli es mo iscas...», pp. 195-196, que emi e a A chi o Zabálbu u, leg. 158).
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Habsbu go es aba siendo sus i uida po la con inuidad con la idea úl ima de so-
me imien o a a és de la negociación y los se icios, que se ans o maban
en p i ilegios187. En palab as de Vincen , “Puede o mula se la hipó esis de un
p ime pe iodo, de 1570 al comienzo de los años 1580, en el que los exiliados a-
a on de econs ui mal que bien un ejido social a pesa de la hos ilidad del en-
o no. Las éli es, cuyo p es igio es aba in ac o, juga on un papel capi al en es e
p oceso. Pe o el iempo pasó, aquéllas pe die on mucho de su legi imidad, al
iempo que eme gían o as amilias que se habían adap ado bien, o mejo , a
las nue as condiciones de ida. Las es a egias indi iduales que susci a on
las inicia i as eales y la de ensa de in e eses pa icula es p o undiza on di-
isiones que se ían en adelan e di ícilmen e supe ables”188.
Es os in en os po gana posiciones e lejan unas aguas más p o undas, en
las que se mue en la ex o sión, las necesidades con inuas de ing eso de la mo-
na quía y los ai enes p opios de la polí ica sob e los mo iscos. En o o plano,
la capacidad de mo ilización económica, polí ica y de in luencias en el seno de
la sociedad mo isca y de la Co e u o como sos én más i me la ac i idad co-
me cial de los he manos Be io y su disposición de una ed de agen es en las
p incipales plazas del eino, en e los cuales se con aban los hijos de Lo enzo
de Be io, como luego analiza emos.
Como ya señalamos, odo comenzó en 1577 en Ciudad Real189, donde los
mo iscos es aban muy al e ados po el umo de una uel a, conside ando el
co egido que los p incipales esponsables del umo habían sido “los dichos
Lo ençio de Be io y Gaspa de Raya y que los mysmos es igos dizen que
es os les a ian pe suadido a que consin iesen que ellos a asen dello y aunque
187. M.F. FERNÁNDEZ CHAVES, op. ci .
188. B. VINCENT, «Los mo iscos g anadinos…», p. 179. Conclusiones con las que es amos plenamen-
e de acue do, y que Vincen ex apola ambién al mal conocido se icio mili a de los mo iscos,
que no analizamos aquí po no es a (que sepamos) di ec amen e elacionado con los Be io.
189. Aunque los di e sos es igos e o aen los a os a eb e o de aquel año, pudiéndose llega
has a 1575, si damos c édi o a la a i mación del mo isco de Ciudad Real, Diego Be nabé He -
nández, que indicaba que ya en aquel año coincidió en la Co e con Ma ía la Zagala, mo is-
ca no able de Padul, que había o ecido la posibilidad de ol e pa a él y o os mo iscos. Si las
acusaciones que e emos a con inuación, e idas con a el exp ocu ado de los mo iscos y co-
egido de Ciudad Real Jo ge de Baeza e an cie as, según las cuales el co egido hab ía
ecaudado dine o de los mo iscos pa a ol e a Andalucía, ya en 1576 la idea de la uel a y
el pago de un se icio a cambio planeaban cla amen e en las men es de los mo iscos, AGS, CC,
leg. 2179, in e oga o io de es igos. Lo cie o es que en 1576, úl imo año del co egimien o de
Baeza, és e se hallaba emba cado en una ené ica ac i idad pa a ecauda las en as eales y en-
cabezadas de la ciudad – undamen almen e alcabalas y e cias–, pa a lo que u o a ios p o-
blemas, “yo he abajado an o quan o se puede enca ece y que oda la cibdad es a con a mi
que me que ian aped ea que no quisie an que llega an las en as a dos quen os quan o mas a
cinco y mas como han llegado. Al in si no me a aja an an p es o con qui a me la a a que yo
an o desea a los encamina a a que se encabezasen como se me en io a manda …”, c . AGS,
Pa ona o Real, leg. 76, doc 25 y di e sos documen os. Sob e Jo ge de Baeza y su pad e homó-
nimo como p ocu ado es y el ca go en sí, J. CASTILLO FERNÁNDEZ, op. ci ., ol. II, pp. 199-200.

Los he manos Be io: capi al mo isco... Sha q al-Andalus, 20 (2011-2013)
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ay ian p o ision de su mages ad pa a que en e odos los mo iscos del ey-
no de g anada epa iesen çie a can idad de m s. pa a ellos po su ocupaçion
y abajo…”. Las p omesas de los me cade es consis ían en “que su mages ad
les da a liçencia pa a bol e se a sus casas y que y an de o dina io a a a
sob e ello desde Toledo a esa co e y dezian que sob e ello habla an con su
mages ad a yn e çesion de don Alonso Vanegas que en esa co e eside el qual
les dezia que sob e ello a ia hablado a su mages ad y a o as pe sonas p inçi-
pales sus c iados y que a iendo o esçido a su mages ad po es a liçençia çien-
o y qua en a myl ducados y que pa a su segu idad que o eçian de sus en a
seys gale as que andu iesen de o dina io en la cos a de g anada y mas dos
myl soldados”190. El co egido de Ciudad Real en ió a su colega de Toledo
una pe ición pa a que los enca celase191. Según la decla ación de es igos que
pa icipa on en la in o mación hecha po el co egido de la ciudad en mayo de
aquel año, e a bien conocido po los mo iscos depo ados en Ciudad Real y
o os pun os que se es aba negociando la uel a de los mo iscos, p ecisada po
algún es igo que e a pa a los “leales”. Tal e a así, que el mo isco de Ciudad
Real Sebas ián de Palma había esc i o una ca a a Lo enzo de Be io pa a in-
o ma se del es ado de las negociaciones. És e había espondido a a és del
a ie o mo isco And és de Gumiel, indicándole que “andaban en buenos é -
minos”, aunque al no ob ene espues a del ey habían eg esado a Toledo,
con la p omesa de Alonso de G anada Venegas po la que “p es o bolbe ian a
G anada y que su mages ad les abia dicho que ianças le da ian pa a que o a
bez no se leban a ian con a su mages ad…”. Pe o nada pa ece aco da se, aun-
que como señala Vincen a ios no ables de Toledo, en e los que debía con a se
Be io, esc ibie on a “los muy magní icos seño es don He nando Muley, Ge-
ónimo En íquez, Gaspa de Pied ahi a, Alonso He nández Camid y demás
seño es y amigos en Se illa” pa a pone se de acue do en el se icio192. Apa e-
ce aquí Se illa como un pun o impo an e en la ed de solida idad mo isca,
que cuen a en e sus más des acados miemb os con me cade es como Camid,
o con un p íncipe de sang e eal de la ca ego ía de He nando Muley de Fez.
T as el acaso de la p opues a, pa ece que Lo enzo debió ene p oblemas
en Toledo, po que en 1579, cuando ol ió a plan ea se el mismo o ecimien o
de un se icio a la mona quía, Lo enzo de Be io e a comisionado pa a el e-
pa imien o como ecino de Se illa, jun o al ambién mo isco Alonso He -
nández Camid, y aunque en aquel se icio se p oponía la uel a de 2.000 casas
de mo iscos, nada se conc e ó193. Los ac o es undamen ales ue on la o gani-
zación de una uel a a G anada po los me cade es, cuyos o icios de mediación
190. AGS, CC, leg. 2179. Ci ado po B. VINCENT, «Los mo iscos g anadinos…», p. 167. Vid ambién,
M.F. FERNÁNDEZ CHAVES, op. ci .
191. AGS, CC, leg. 2179.
192. B. VINCENT, «Los mo iscos g anadinos…», p. 167.
193. Ibídem, pp. 167-168.
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polí ica habían dado su u o al ob ene la supues a au o ización eal, apa e-
ciendo el exp ocu ado de los mo iscos, Jo ge de Baeza, en el p oceso; la no
conc eción del mismo susci a la inquie ud y el cese de los in e cambios eco-
nómicos en e los mo iscos, con la consiguien e p eocupación de las au o ida-
des po los pe juicios económicos y po la necesidad que se plan eaba de a e-
igua si e ec i amen e se había cob ado un se icio (cosa que odos los es igos
negaban), cues iones muy di íciles de a e igua debido a que según el co e-
gido de Ciudad Real, “son ales es os mo iscos que aunque les den çien o -
men os no con esa an e dad”. Lo cie o ue que el alcance de es e umo ue
casi o al, po que ambién en 1577 en la ciudad de Jaén se p oduje on los mis-
mos enómenos, decla ando los es igos conoce la exis encia de unas nego-
ciaciones pa a la uel a de los “leales” y que Lo enzo de Be io y Gaspa de
Raya es aban en ellas di ec amen e implicados, eniendo supues amen e en su
pode una cédula dada po Rod igo Vázquez de Salaza , indicando un es igo
que odo había pa ido de “don Alonso Vanegas eyn e e qua o de g anada
a ia hablado a Lo enço de Be io ecino que ue de G anada que uesen a Ma-
d id a habla con su mages d y que el dicho Lo enço de Be io e o os dixe on
que su mages ad los habia mandado llama ”194.
Mo ilidad y una amplia ed de con ac os de inen la ac i idad de los he -
manos Be io, con ac os que según el es imonio an e io men e examinado,
incluyen las conexiones de la a is oc acia g anadina en la Co e. Si bien no e-
cupe a on sus bienes, “En e anche ils semblen béné icie d’une libe é o a-
le de mou emen e indispensable au succès de leu s a ai es… a oi des con ac s
a ec de nomb euses communau és d’exilés. Les au o i és… oien en eux ces
p écieux in e mediai es don elle on oujou s besoin”195.
Como ya señala a Vincen , en el o ecimien o del se icio pa icipa on
no sólo los exiliados, sino ambién los que habían quedado en G anada, al
menos desde 1579. Es a alianza espondía a una solida idad de g upo en la
que los exiliados que p oponían el se icio quedaban asociados a aquellos que
la p opia mona quía había p emiado con la es ancia en G anada po su ideli-
dad. Toda una ope ación de “ende ezamien o” de la memo ia en la que p eci-
samen e los Be io se habían con ado en e los sospechosos en la ebelión de
1568, y en la que se hallaban ambién o os señalados habi an es del eino, mu-
chos de ellos me cade es icos como Lo enzo He nández el Chapiz, He nán
López el Fe í, Gaspa de Raya, y o os pe enecien es a la a is oc acia colabo-
acionis a como los Abenaja a196. Con la úl ima expulsión de 1584 las posibili-
dades del e o no a G anada se ol ían más escasas, aunque los mo iscos ga-
na on un g an econocimien o po pa e de la mona quía al es ablece se po ía
de p o isión la p ime a di e enciación en e mo iscos exiliados “buenos”, o
194. AGS, CC, leg. 2179.
195. B. VINCENT, «Les è es Be io…», p. 926.
196. M.F. FERNÁNDEZ CHAVES, op. ci .
Los he manos Be io: capi al mo isco... Sha q al-Andalus, 20 (2011-2013)
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colabo acionis as du an e la gue a, y los “malos”, pe pe ado es del c imen de
lesa majes ad po el que habían pagado los de “paces” injus amen e, y po
an o la capacidad de es os mo iscos pa a consegui un ep esen an e po cua-
o meses que de endie a su posición y ela a los ag a ios que su ie an197.
Fue es a oda una conquis a po cuan o la mona quía econocía po p ime a ez
es a di isión en e leales y aido es, an ca a al plan eamien o del se icio.
Pese al acaso de las p oposiciones de un acue do “po bia de con a o de
lyçençia” como se exp esaba en 1577 y después en 1579, los mo iscos no deja-
on de emplea se a ondo en es au a sus mal echas posiciones y en es able-
ce nue os ínculos y alianzas sob e un able o de elaciones sociales y polí i-
cas comple amen e modi icado. En es a década el ascendien e de los miemb os
más escla ecidos de la comunidad mo isca u o que juga un papel impo -
an e, habida cuen a de que puede conside a se que el p incipal obje i o de
es as éli es y de la mayo pa e de los depo ados e a ol e al Reino de G a-
nada. A a o de es a idea juegan a ias azones. Una pa e de la a is oc acia del
eino había quedado en suelo g anadino, me ced a su colabo ación con la Co-
ona, aunque en muchos casos con me mados pa imonios198. O a había sido
expulsada, o había conocido el cas igo ejempla 199, y a la la ga sólo su capaci-
dad pa a pode con inua siendo conside ados como los líde es na u ales de la
comunidad mo isca les posibili ó man ene dicho es a us. Fue on p ecisamen e
las amilias icas y bien conside adas las que acaba ían ep esen ando en el
exilio una du a compe encia pa a la a is oc acia, dado que disponían de ma-
yo es ecu sos y de sólidas edes de agen es en el e i o io cas ellano. Todos
p og ama on como obje i o polí ico pa a los na u ales del eino de G anada la
uel a a la ie a de sus ances os, con desigual éxi o según los momen os. Fue
es a una nue a ía que se adap aba a las exigencias de la Co ona, que había de-
jado suspendidos la mayo pa e de los p i ilegios o jados en la conquis a y en
los sucesi os aplazamien os de la aplicación de las medidas de acul u ación
desde an es, incluso, de las medidas de la Capilla Real de G anada de 1526200.
Pa ece que el acaso de los planes de los que pod íamos llama “me ca-
de es” en la segunda mi ad de los años 70 dejó paso a un in en o lide ado desde
la a is oc acia. Es el caso de la ebelión us ada de Fe nando Muley en Se illa
197. A. GARCÍA LÓPEZ, «Con lic i idad y conciencia. La aplicación de jus icia a la mino ía mo isca
en el Reino de Cas illa», en A. MESTRE SANCHÍS y E. GIMÉNEZ LÓPEZ (coo ds.), Disidencias y exi-
lios en la España Mode na, Ac as de la IV Reunión Cien í ica de la Asociación Española de His o ia Mo-
de na, Alican e, Caja de Aho os del Medi e áneo, Uni e sidad de Alican e, 1997, ol. II, pp.
455-468, conc e amen e, p. 461. La p o isión ue dada en Mad id, 24-V-1584.
198. B. VINCENT, «Los mo iscos que pe manecie on...», pp. 267-286. R.M. PÉREZ GARCÍA, op. ci .,
pp. 35-50.
199. Como mues a el caso de los Valo , es udiado po F.J. CANO HILA, «Apun es his ó icos sob e
el linaje de los Có doba y Válo », Fa ua. Re is a del Cen o Vi gi ano de Es udios His ó icos, 12,
2009, pp. 229-276.
200. R.M. PÉREZ GARCÍA, op. ci ., pp. 38-40; y R.M. PÉREZ GARCÍA y M.F. FERNÁNDEZ CHAVES, op. ci .
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en 1580, que ha llamado pode osamen e la a ención de la his o iog a ía. Muley
había es ado ealizando una se ie de con ac os en e 1579 y 1580 con di e sos
mo iscos en Có doba y Écija pa a consegui un le an amien o gene al. Po su
con esión sabemos que no halló gen e “ iable” en ambas ciudades, pues en Écija
“busco mo iscos con quien pode a a de lo susodicho e hallo que a ia pocos
con quien lo pode a a … hallo mo iscos na u ales de Ronda que a ian ydo
des a ciudad con pasapo e e po se gen e de poca sue e e de quien no se
podia haze caudal no a o con ellos ninguna cosa…” y aún peo e a la imagen
de Có doba donde “ ido que los mo iscos que a ia en la dicha cibdad he a
gen e o a e uyn po que la gen e buena la a ian lle ado a Pas ana”201, donde
p ecisamen e los “me cade es” enían una sólida implan ación, me ced a la po-
lí ica de Ruy Gómez de Sil a, p íncipe de Éboli, encon ándose en e los más im-
po an es miemb os de es a comunidad a He nán López el Fe í202.
Según un acusado, “al dicho don Fe nando alça an po capi an mayo
po que es p incipal de buena sang e de G anada…” y es a ca ego ía ya había
sido econocida po las p opias au o idades, dado que D. Fe nando a aba
los asun os conce nien es a su comunidad con el Asis en e203, cosa que pone en
cues ión el sis ema de o ganización diseñado po la Co ona pa a adminis a
a los mo iscos, educiendo a la inu ilidad la igu a del supe in enden e de los
mo iscos204. Los mo iscos acaudillados po Muley diseña on una e uel a que
enía po obje o ap o echa la ma cha de muchos homb es pa a el ejé ci o que
se ap es aba pa a en a en Po ugal, y después de ealiza el mayo daño po-
sible, la in ención e a alcanza las sie as de Ronda pa a ol e al Reino de
G anada. El modelo e a el de la ebelión de once años an es: búsqueda de un
201. B. VINCENT, «Les umeu s de Sé ille», en B. BENNASSAR PÉRILLIER e al., Vi i el siglo de o o.
Pode , cul u a e his o ia enel época mode na. Es udios en homenaje al p o eso Ángel Rod íguez Sán-
chez, Salamanca, Uni e sidad de Salamanca, 2003, pp. 165-178. M. BOEGLIN, «En e la esis encia
a la polí ica de asimilación y la abulación: el “le an amien o” de los mo iscos andaluces de
1580», His o ia, Ins i uciones, Documen os, 34, 2007, pp. 29-55. M.F. FERNÁNDEZ CHAVES y R.M.
PÉREZ GARCÍA, En los má genes de la Ciudad de Dios... A.L. CORTÉS PEÑA, «Una consecuencia
del exilio: los mo iscos g anadinos en Se illa», en E. BELENGUER CEBRIÁ (ed.), Felipe II y el Me-
di e áneo, ol. II, Mad id, Sociedad Es a al pa a la Conmemo ación de los Cen ena ios de
Felipe II y Ca los V, 1999, pp. 537-553.
202. Quien p ecisamen e e a uno de los cua o me cade es más impo an es de la illa jun o a Diego
He nández Chapiz, ¿hijo? de Lo enzo He nández Chapiz, C. ÁLVAREZ DE MORALES, «Lo enzo el
Chapiz y el “Negocio Gene al” de 1559», Qu uba, 1, 1996, pp. 11-38. C . A. GARCÍA LÓPEZ, Seño es,
seda y ma ginados. La comunidad mo isca en Pas ana, Bo no a, Conseje ía de Cul u a, Tu ismo y
A esanía de la Jun a de Comunidades de Cas illa-La Mancha, 2009, pp. 270-277.
203. B. VINCENT, «Los mo iscos g anadinos…», p. 166; su casa se denominaba “aduana” de la co-
munidad. C . AGS, Consejo Real, leg. 257, exp e. 4.
204. La admins ación de las comunidades mo iscas u o como ma co una p agmá ica dada en To-
ledo en 1572, que ha sido analizada po F.J. MORENO DÍAZ DEL CAMPO, Los mo iscos de la Mancha.
Sociedad, economía y modos de ida de una mino ía en la Cas illa Mode na, Mad id, CSIC, 2009, pp.
281-286. No obs an e, de ec amos su ac i idad después de la us ada ebelión de 1580, sob e
odo en momen os de cambio como ue on las negociaciones i mes sob e el se icio a pa i de
1589, M.F. FERNÁNDEZ CHAVES y R.M. PÉREZ GARCÍA, En los má genes de la Ciudad de Dios…, p. 330.
Los he manos Be io: capi al mo isco... Sha q al-Andalus, 20 (2011-2013)
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p íncipe de la sang e pa a nuclea las leal ades de la ebelión, p oclamación de
la “sec a de Mahoma”, acumulación de a mas, espe a de un día señalado pa a
los c is ianos (la ies a de San Ped o), p oduciendo, en de ini i a, una ca a sis
iolen a de la si uación. Es conocido el acaso de es e p oyec o an es de que se
ealiza a, y cómo la jus icia ac uó expedi i amen e con a los implicados en
es e asun o. En odo él no puede ol ida se que Fe nando Muley de Fez enía
una ienda de especie ía, negocio al que se dedicaban muchos mo iscos (en e
ellos los Be io) y que p ecisamen e Lo enzo de Be io y el Muley con i ie on
en Se illa al menos desde 1579.
La ampli ud geog á ica de sus con ac os (en es e caso Se illa, Écija, Có -
doba) y la uel a al Reino de G anada como lei mo i absolu o de la olun ad
úl ima de los mo iscos son dos ac o es que ya habían jugado su papel en las
p oposiciones del se icio hechas en 1577 y en 1579, y ampoco end ían e ec-
o en 1580.
LA“RED BERRIO” Y LOS PROBLEMAS DE LA FAMILIA
Ya sabemos que Lo enzo se casó en los años cincuen a con Elena Sánchez
Zine ia y u o al menos cua o hijos: Ma ía, Alonso, Juan y Luis. En su des ie-
o con aba además con la cons an e ayuda de su he mano, Melcho , que pa ece
esidi g an pa e del iempo en Se illa. El exilio les obligó a ampli ica con-
o me a la dispe sión geog á ica del colec i o sus ínculos come ciales y de
apoyo polí ico, “colocando” Lo enzo a sus hijos y he mano en dis in os pun os
cla e anejos a sus in e eses.
El año de 1585 cons i uye un pun o de in lexión en la his o ia del exilio
mo isco, pues o que se o denó desde Mad id cen aliza en el Consejo de Po-
blación odos los p ocesos abie os en ibunales locales y egionales pa a jus i-
ica su condición de c is ianos iejos, “diziendo se descendien es de ales Ch is -
ianos iejos, como po ha e se con e ido sus passados a nues a sanc a ee
Ca holica, an es de la con e sion gene al o enido de A ica a ece i la”. Se
daban sesen a días pa a en ia oda la documen ación a dicho Consejo bajo
la supe isión del sec e a io de la Cáma a, Juan Vázquez de Salaza , quedan-
do e ocadas las ejecu o ias que no se p esen asen205. La eclamación de los
mo iscos gi aba no malmen e en o no al de echo a posee a mas, signo de es -
a us de c is iano iejo, o zando muchas eces la ape u a de causa po ando
las a mas, pa a que uesen de enidos y ealiza las p obanzas.
205. Monzón, 3-IX-1585. Su con enido y el signi icado de sus disposiciones ue on analizados po
M.ª J. GARCÍA GÓMEZ, «La p o isión eal de 3 de sepiemb e de 1585: los p ocesos sob e la con-
dición social de los mo iscos de la co ona de Cas illa», en La Adminis ación de Jus icia en la His-
o ia de España: Ac as de las III Jo nadas de Cas illa-La Mancha sob e in es igación en A chi os,
Guadalaja a, Jun a de Comunidades de Cas illa-La Mancha, 1999, . I, pp. 169-191.

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Es a p o isión mo i ó la eacción inmedia a de los Be io. Así, el mismo
mes de oc ub e de 1585 Melcho de Be io daba un pode en Se illa al am-
bién mo isco Je ónimo de Aguila 206 pa a que pudie a compa ece en el Con-
sejo de Población de Mad id, especialmen e an e el sec e a io Juan Vázquez
de Salaza y pudie a “p esen a qualesquie p o anças e yn o maçiones e au os
y sen ençias y p e ilegios y çedulas eales y o os ecaudos que en mi abo
enga y pedi se ayan p esen ado y que se decla e yo no se de las pe sonas
con a quien en la dicha p o ision que ansi es a publicada y odo lo demas
que a mi de echo y jus içia y en mi abo con enga y que las dichas çedulas y
p e ilegios y au os, sen ençias y o os ecuados en mi nomb e p esen a me
sean gua dadas y cumplidas y mandadas gua da e cumpli ”207. Po an o Mel-
cho de Be io no demandaba que se le econociese como c is iano iejo po se
mo isco, sino que eclamaba aquella condición po el hecho de que no se con-
side aba uno de los nue os con e idos. Es a ac uación debió coo dina se con
la de su he mano y sob inos, pues o que enemos cons ancia del asien o en
los lib os de cédulas de la Cáma a del econocimien o como c is ianos iejos de
Lo enzo y Melcho , según el co egido de Toledo, haciéndose ex ensi o po
descendencia a un hijo de Lo enzo, Juan Pé ez de Be io208. M.ª Jose a Ga cía
des aca la exis encia de sendas equisi o ias pa a econoce su condición c is-
iano ieja ela i as a Lo enzo y Melcho de Be io, “me cade es adine ados de
dicha ciudad de Toledo que habían lide ado una ac uación co po a i a de los
mo iscos del eino de G anada a ecindados en las p incipales ciudades cas e-
llanas an e el ey y su Consejo o eciendo una suma de dine o a cambio de la
au o ización de su eg eso al eino de G anada”209. El mismo p oblema u ie-
on los mo iscos más impo an es de la illa de Pas ana, me cade es de sedas,
a quienes se les con isca on las a mas de las que disponían an es de cumpli -
se el plazo de sesen a días dado pa a p esen a p obanzas de c is iano iejo, po
lo que p o es ó el mo isco Luis de Mendoza, que hablaba po el es o de mo-
iscos p incipales de la illa210. Desde la illa se in o maba que los mo iscos
206. Cuyo he mano Amb osio había sido ampa ado po Melcho como iado en su plei o como
c is iano iejo, p e endiendo descende ambos he manos de Hame e Uleylas. C . M.F. FER-
NÁNDEZ CHAVES y R.M. PÉREZ GARCÍA, «La amilia mo isca de los Oleylas», en p ensa.
207. AHPSe, PNS, leg. 168, . 479 y ss, Se illa, 19-X-1585.
208. AGS, CC, lib o de cédulas 263, . 11 , 24 y 25 , echadas en Mad id el 22-XI, el 3-XII y el 4-XII-
1585. Sólo en aquel año se p esen a on 401 causas judiciales, con ándose en e oc ub e y di-
ciemb e 87 ejecu o ias, 56 p ocesos, 21 equisi o ias, 4 p o isiones, 4 cédulas eales y o os es-
imonios, M.ª J. GARCÍA GÓMEZ,op. ci ., p. 187.
209. M.ª J. GARCÍA GÓMEZ,op. ci ., p. 188.
210. AGS, CC, leg. 2192, 5-XII-1585, ano ado po Salaza en 16-I-1586 “jun ese con lo demas”.
Es os mo iscos e an “Al a o y Je onimo He mez y Melcho Lopez y Miguel Rod iguez y Da-
mian He nandez y Diego de Mendoza can a e o y Sebas ian Lopez de Napoles y su he ma-
no y Melcho de Luxan y Alonso de Ximenez, Al a o de So o y Je onimo de Salaza , Sebas ian
Lopez de Cas illa Miguel de Rueda, Luis de Valdi ia y Gaspa de A aya (sic) y He onimo Ro-
me o y o os que pa escen culpados”.
Los he manos Be io: capi al mo isco... Sha q al-Andalus, 20 (2011-2013)
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allí a ecindados habían conseguido ejecu o ias pa a lle a a mas y que se e-
conocie a su condición de c is ianos iejos, insis iendo en lle a a mas pa a
se p endidos e inicia un p oceso judicial. Y aunque se señalaba que había
muchos mo iscos que habían inmig ado a la illa sin pasapo e y que conse-
guían ejecu o ias, des e a los se ía an ieconómico211.
Es as di icul ades añadidas e idencian la poca disposición de las au o i-
dades a concede acilidades a los mo iscos y menos aún en el caso de la uel-
a a G anada. En e ec o, al año siguien e Melcho de Be io necesi aba de los o i-
cios de un be be isco, Diego Má quez, pa a que como p ocu ado pudie a
compa ece an e los jus icias de G anada y p esen ase un eque imien o pa a
p ende a uno de sus deudo es y lo en ia an a la cá cel de Se illa o en su de-
ec o emba gasen sus bienes212. Pues el Consejo de Población había econocido
la condición de c is ianos iejos de los li igan es aunque “se es ingían los
e ec os de los p onunciamien os judiciales en los que se negaba la condición de
mo iscos de los demandan es econociéndoles odos los de echos inhe en es a
ello –posesión de a mas, libe ad de mo imien os e c.– excluyendo la libe ad
de ol e al eino de G anada”213. Diego Má quez ac uaba como agen e de
Melcho , apa eciendo ambién como iado en la en a que hacía de una es-
cla a ese mismo año de 1586214.
Mien as Lo enzo pa ece que iene a su ca go los negocios en Mad id y en
Cas illa, Melcho apa ece más inculado a Andalucía, es ando muy p esen e en
la ciudad de Se illa. En la cén ica collación de San a Ca alina de Se illa y de-
cla ándose como ecino de la misma, i ía ambién el mo isco Alonso He -
nández Cami (o Camino como i ma en Se illa), que apa ece como delegado
enca gado del se icio mo isco en las p opues as hechas a la mona quía en
1577, jun o a Lo enzo de Be io po Se illa, Có doba y Ex emadu a en 1579215,
y en la de 1589216. Na u al de G anada, en 1564 apa ece en los p o ocolos no-
a iales de la ciudad del Da o como Alonso He nández “el Cami ”217. En Se-
illa, Camino enía ambién el pe il de me cade : impo aba, como los mo is-
211. “Muchos de los quales son neçesa ios pa a el a o de la seda y o os a os y g anje ias de que
esul a p obecho a las alcabalas… como mas la gamen e di dello elazion el año pasado de
ochen a y es en el consejo… los quales es an po alis a y ellos y sus hijos pod an dezi que
pueden ae a mas y sali sin licencia…”, AHN, Consejos, leg. 53305.
212. AHPSe, PNS, leg. 170, . 538 - , 27-VI-1586. El deudo se llamaba Luis de Con e as.
213. M.ª J. GARCÍA GÓMEZ,op. ci ., p. 190. Aunque el acue do del Consejo de Población que publi-
ca la au o a da aba de 14-III-1588.
214. AHPSe, PNS, leg. 1594, . 705 - .
215. B. VINCENT, «Los mo iscos g anadinos…», pp. 167-168.
216. AGS, CC, leg. 2189.
217. AHP G , G-140, índice del legajo, e e encia a una obligación con a Alonso el Se ax.
Sha q al-Andalus, 20 (2011-2013) Ra ael M. Pé ez Ga cía y Manuel F. Fe nández Cha es
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cos de Pas ana218, sedas de Mu cia219, y enía elaciones con amilias c is iano
iejas de Ex emadu a, de quienes e a apode ado pa a cob a sus en as si-
uadas en la alcabala de Se illa220; pa a odos es os menes e es abaja con su
socio Diego Sánchez, de quien sabemos que ambién e a mo isco, pues o que
apa ece como delegado p ecisamen e pa a el pa ido de Badajoz, cuando se
pe ila on los delegados de cada zona a ecauda en la eedición del se icio del
año 1597221. Aunque po aho a no enemos más in o mación sob e él, pa ece
cla o que u o que abaja en sin onía con ambos he manos.
A p io i no pa ece que Melcho de Be io se dedicase al negocio de la seda,
aunque como o os mo iscos se illanos, ambién es a ía implicado en el nego-
cio del abas ecimien o del ca bón a la ciudad; de es a o ma, sabemos que en
1586 pagó 1.402 ducados po mil ca e adas de leña sacada del é mino de Gi-
b aleón222, siendo su iado Alonso Sánchez, he mano del abogado de la Au-
diencia Juan Sánchez223. Pa ece que no había dejado el á ico de mulas, pues o
que ese mismo año endía una a un a ahone o de Oli a es, y pe donaba a un a-
bajado que le había obado o o macho que había acabado endiendo a o o a a-
hone o en Osuna, g acias a que el comp ado al conoce el o igen del animal lo
había de uel o sin cos es224. Vendió asimismo la escla a a la que aludimos an es
en 1586 y o a más en 1588, ganando 150 ducados con ambas ope aciones225.
218. A. GARCÍA LÓPEZ, Seño es, seda y…, pp. 265-270. Al es a con olados sus mo imien os He -
nández Camino y su socio ecu i ían a un me cade c is iano iejo, como ambién hacían
los mo iscos de Pas ana.
219. Jun o con Diego Sánchez, ecino en la collación de San iago el Viejo, daba pode en 1587 al jien-
nense Gonzalo Te ce o pa a que cob ase del me cade de sedas se illano Gaspa Ca ballo
7.303 eales de pla a que les adeudaba, decla ando que dejaban de paga le 1.203 eales de
es o de 8.326 “ eales y medio de çien o e qua en a e ocho lib as e onze onzas de seda joyan-
e en maço de mu cia que le comp amos ho os de odos de echos que noso os auemos pa-
gado”, AHPSe, PNS, leg. 12511, . 139 .
220. Conc e amen e del ujillano Je ónimo de Loaysa y sus he manos, de nue o con Diego Sán-
chez, 98.765 m s. de un ju o sob e las alcabalas de Se illa y un es o de la misma en a po alo
de 26.625 m s., cob ados de Ped o de Mendoza, AHPSe, PNS, leg. 12510, . 333 - y 370 - ,
2-XI-1587. Camino uel e a apa ece en 1588 cob ando pa a Loaysa 98 eales y 875 m s. li-
b ados en el banco de Diego de Albuque que, AHPSe, PNS, leg. 12512, . 295 .
221. B. VINCENT, «Los mo iscos g anadinos…», p. 173.
222. AHPSe, PNS, leg. 172, . 5 -6 . El ecino de San Lo enzo Alonso Sánchez se obligaba a ecoge
la leña en el campo del Andé alo que en aba en el é mino de Gib aléon.
223. AHPSe, PNS, leg. 171, . 906 -907 , siendo pagados los 1.402 ducados así: 100 ducados el 1 de
ene o de 1587, o os 300 a in de ab il, 300 ducados a in de agos o y o os 300 a in de diciem-
b e, odo en 1587, quedando la paga de los 402 ducados es an es pa a in de ab il de 1588.
224. AHPSe, PNS, leg. 172, . 7 - , . 214 , y . 664 - . El a ahone o de Oli a es F ancisco de Agui-
la comp aba po 14 ducados el macho “mediano ce ado cas año”, y un pa de meses después
ecupe aba o o “macho mio cas año lab ado de las manos con un pique e en la o eja iz-
quie da” obado po F ancisco Ma ín, ambién “moledo de a ahona”, del que solici aba su
libe ación de la cá cel de Osuna pa a “desca go de mi conciencia” al habe lo de uel o el am-
bién a ahone o del A ahal Ped o Fe nández.
225. Fue on la escla a mula a endida a la iane a Ma ga i a de Padilla, y o a mula a hija de
“mo isco be be isco” que comp ó ambién un c is iano iejo, Juan López de León; la en a de
1588 en AHPSe, PNS, leg. 1594, . 705 -706 , leg. 175, . 269 - .
Los he manos Be io: capi al mo isco... Sha q al-Andalus, 20 (2011-2013)
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En 1587, Melcho daba un pode a su he mano Lo enzo pa a que pudie a
en su nomb e lle a adelan e odos los plei os y cob a odas las deudas que le
es u ie an pendien es de pago, cosa que indica que Lo enzo disponía de la ed
más compleja pa a ga an iza el cob o de deudas226. Es os a ahone os con los
que abajaba Melcho de Be io, y el papel que en el abas o del ca bón iene
es e mo isco, nos indica que como o os co eligiona ios, se dedicaba a ac i idades
ela i as al abas ecimien o básico de la ciudad, como el pan y el ca bón227. No
po casualidad se decía de los mo iscos en la Se illa de 1588 que enían “g andes i-
queças, aunque no lo mues an ex e io men e po se como son gene almen e mez-
quinos, y el eal que una bez en a en su pode no sa en oca le, y en es a Se illa
y Andalucia comp an y enden cossas de come y amasan y enden la mayo
pa e del pan que se come que lo uno y lo o o es el a o que mas en iqueçe”228.
En 1591 no encon amos a Melcho de Be io, pe o sí a su sob ino Alon-
so Pé ez de Be io, quien pa ece habe es ado de paso, pues o que aspasó
los ocho meses que le quedaban de a endamien o de unas casas en la plaza de
la Fe ia a un panade o po cua o ducados al mes229. No se ía has a la pues a en
ma cha del se icio mo isco, cuando hallamos de nue o en Osuna en eb e o
de 1592 a Melcho como comisa io del ey pa a el epa o del se icio de los
200.000 ducados230, que como e emos se había comenzado a a a más en
se io en 1589. A pa i de aquel momen o las no icias escasean, siendo la úl i-
ma que hemos podido ecoge co espondien e a 1595, año en el que e a ce-
siona io de un al Ma ín de Ojeda, po quien cob aba 1.000 eales de pla a a
Juan Alonso de Neg ón. Se había mudado a la collación de San Ilde onso,
mucho más cén ica y a is oc á ica que la de Omnium Sanc o um231.
Alonso Pé ez de Be io, que ya hemos is o desplazado a Se illa en 1591,
pa ece habe seguido la ca e a de su pad e y su ío. Su p esencia en Se illa que
acabamos de comen a es ci cuns ancial, pues o que su ámbi o de ac uación es-
aba en la ciudad de Á ila, donde se había a incado siguiendo los negocios de
su pad e232; sabemos que en 1588 se decla aba me cade , po lo que podemos
226. AHPSe, PNS, leg. 172, . 699 .
227. M.F. FERNÁNDEZ CHAVES y R.M. PÉREZ GARCÍA, En los má genes de la Ciudad de Dios..., pp. 266 y 409.
228. In o me de D. Alonso Gu ié ez, Se illa, 6-XI-1588, publicado po P. BORONAT Y BARRACHINA,
Los mo iscos españoles y su expulsión, G anada, Uni e sidad de G anada, 1992, . I, pp. 634-
638, y aquí, p. 635.
229. AHPSe, PNS, leg. 184, . 1007 - . Alonso i ía en los “sola es de San Clemen e”, una nue a zona
ecien emen e u banizada po las monjas del con en o homónimo, si uada al ex emo no e
de la Alameda.
230. AGS, CC, leg. 2199.
231. AHPSe, leg. 9286, . 182 - , ecibidos en cinco espo illas de menudos po alo de 100 eales
cada una y el es o pagado en eales de pla a. Se illa, 10-VII-1595.
232. Apa ece en el censo c eado po la Inquisición en 1594 como me cade de sedas g anadino (sin
el “Be io”) bajo el nomb e de Alonso Pé ez, casado con Juana Pé ez, y sabe i ma . S. de TAPIA
SÁNCHEZ, La comunidad mo isca de Á ila, Salamanca, Uni e sidad de Salamanca, 1991, p. 487.
Sha q al-Andalus, 20 (2011-2013) Ra ael M. Pé ez Ga cía y Manuel F. Fe nández Cha es
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Miguel He nández y Damián Pa al los e dade os o ganizado es del se icio,
y no ellos, acusando al p ime o de que “andu o conci ando la jen e y les lle o
muchos dellos a cada uno diez eales sob e la dicha buel a y a o della”.
Lo cie o es que sólo uno de los es igos p esen ados po Gue a a es-
pondió a una de las p egun as del in e oga o io que no había con es ado nin-
gún es igo an e io : si sabían que Íñigo Fe nández había es ado p eso en la
cá cel de G anada “po el ebelión de los mo iscos”, nada menos. Y ello e a
cie o, pues o que su nomb e igu aba jun o al de o os señalados mo iscos en
una memo ia sob e los plei os abie os pa a ecupe a sus bienes, sos enidos po
mo iscos decla ados inocen es pe o al amen e sospechosos de habe pa ici-
pado en la ebelión. En e o os apa ecían impo an es me cade es como Lo-
enzo He nández el Chapiz y He nán López el Fe í, a ecindados en Pas a-
na256, y los sempi e nos Lo enzo y Melcho de Be io, odos ellos “omb es icos
de los na u ales des e eyno”257. Así, el p ime es igo p esen ado po Gue a-
a, el me cade de sedas And és de Dueñas, co obo aba que Íñigo He nán-
dez había es ado “p eso en G anada po el ebelion de los mo iscos e que a
oydo deci que el dicho Luis de Gueba a ju o con a su pad e e que sa e que
de los dichos qua o meses a es a pa e el dicho Iñigo He nandez dixo mu-
chas ezes que dios abia que ido que es e negoçio se biniese a e e ua po sus
manos y que ya he a llegada la o a de dios”, ase que ambién eco daba el es-
igo de Damián Pa al, Je ónimo de Mendoza.
T as la decla ación de los es igos, el p ocu ado de Íñigo Fe nández y
Luis de Gue a a e eló que Miguel He nández y Damián Pa al habían aído
es igos con a los an e io es po que és os les habían denunciado “sob e el
ae de las a mas no las pudiendo ae e sob e a e husado de una ejecu o ia
de hidalguía y a mas siendo como es alsa”, usando ejecu o ias alsas los es-
igos He nando de Rojas y Je ónimo de Mendoza, dando poco c édi o a sus acu-
saciones habida cuen a de que el es igo Ba olomé Rod íguez e a sob ino de
Pa al258. Te minaba diciendo que el mos a ca as no e a deli o, que es aban i -
madas po el solici ado Ala cón y nada más, y aunque a Íñigo He nández se
le in i ó a se el p incipal comisa io del epa imien o, no acep ó259. Si como pa-
ece los comisa ios dipu ados pa a o ganiza el cob o y la uel a e an Miguel
He nández e Íñigo Fe nández, más bien pa ece que se dio una dispu a en e
256. Sob e es os me cade es, A. GARCÍA LÓPEZ, Seño es, seda y…
257. AGS, CC, leg. 2206, Memo ia de los pley os que es an an e Ped o de la uen e que ocan pidi su ha-
zienda po dezi que son lib es y sin culpa en la ebelion de los mo iscos”, id., M.F. FERNÁNDEZ
CHAVES, op. ci .
258. Y e a cie o que los g anadinos Damián Pa al, Luis Redondo, Miguel Núñez, Diego de Escoba
y Luis de He e a se quejaban an e la Cáma a en agos o de 1579 po que el co egido de Toledo,
Pe A án de Ribe a, no les había dejado po a a mas, cuando ellos decla aban goza de ejecu o ias
que les habili aban pa a ello ap obadas po el Consejo de Población, AGS, CC, leg. 2191.
259. In o mación, de ensa de Lo enzo Rod íguez de Ha o, p ocu ado de Íñigo Fe nández y Luis de
Gue a a.

Los he manos Be io: capi al mo isco... Sha q al-Andalus, 20 (2011-2013)
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es os no ables po algún p oblema en e ellos. Desde luego el asun o no pa e-
cía an madu o como pudie a pensa se, a la luz de las ca as que se le equi-
sa on a He nández. En la p ime a de ellas, echada el 21 de mayo260, Ala cón in-
o ma exci ado a Gue a a que “ya llego la ho a de dios” pues o que en el
úl imo consejo “el negocio se come io al seño Juan Vazquez y al seño iscal”,
po lo que solici aba a Gue a a que acudiese p es o a la Co e, dado que que-
ía comenza a negocia con él p esen e y con Be na dino Sánchez ecino de
Pas ana. En la segunda ca a en iada a Gue a a, echada una semana des-
pués, el solici ado Ala cón in o ma al licenciado Gue a a que había conse-
guido eal cédula “pa a que odos den pode al seño Yñigo el ju ado y Be -
na dino Sanchez po an e Juan Pe ez esc ibano, pa a es e asien o”, in i ando
ambién a eni a Mad id al p ime o “y odo ba como yo lo he deseado glo ia
a dios. Al seño Iñigo el ju ado beso las manos”. Se conse an las copias de
es as cédulas di igidas a dis in as au o idades donde los mo iscos cons i uían
una población ap eciable261. T as ello, in o maba a su in e locu o de un da o
esencial: “El seño don Alonso262 a en iado a llama a Be io. Ta de bend a,
que ya hemos negosiado syn el, po que si inie a mi indi a como las o as
ezes que abia nomb ado, mas aca es ando de pun a con a el sy no se halla a,
el seño iscal a que ido da a Juan Pe ez que pasen an e el los pode es. [El] ne-
goçio a de e as”. La lec u a de es as misi as dejan cla o que en 1589 Lo en-
zo de Be io o maba pa e impo an e del p oyec o del se icio, pe o que am-
bién exis ía cie a animad e sión en cuan o a su p o agonismo, pasando la
esponsabilidad al esc ibano de G anada Juan Pé ez y como eje p incipal de las
negociaciones, a Íñigo Fe nández y Be na dino Sánchez.
Aún más so p enden e es la siguien e ase de la ca a en la que se asegu a
a Gue a a es o: “Un dec e o dize buelban los leales del eyno odo” añadiendo
en seguida, “Algunos les pa eze que odos”. Ala cón indicaba que despachaba con
Juan Vázquez de Salaza y el iscal pa a conoce a ondo las “calidades” de
los que acudían a negocia a Mad id, conside ados po Ala cón como “ca ezas
de eino y ca alle os e con sus c iados y ac o es go ie nan sus haçiendas y
ellos se es an en su casa agua dando el nomb amyen o de su mages ad”.
Pe o las cosas se o cie on en Mad id, pues o que a seis de junio Gue a-
a oda ía es aba en Toledo y ecibía aho a no icias que eclamaban p udencia,
260. Todas es as ca as se encuen an copiadas al inal de la in o mación ya ci ada.
261. AHN, Consejos, leg. 53305. Es muy impo an e cons a a cómo la di isión del e i o io que
seguían las cédulas no se co espondía con la que los mo iscos hacían po comisionados. Así
se esc ibie on cédulas pa a los co egido es de Có doba, Jaén y Andúja , Salamanca, Úbeda
y Baeza, Ciudad Real, Valladolid, Alcalá de Hena es, Se illa y Toledo, así como pa a el go-
be nado del pa ido de Almag o, el de la O den de Cala a a, de la O den de San iago en el
Pa ido de Ocaña. Ya en el nue o se icio de 1597 los 18 pa idos se co esponden con las 18
ciudades en Co es, co elación és a que no pasó desape cibida pa a B. VINCENT, «Los mo is-
cos g anadinos…», p. 173.
262. Segu amen e se a a de don Alonso G anada Venegas.
Sha q al-Andalus, 20 (2011-2013) Ra ael M. Pé ez Ga cía y Manuel F. Fe nández Cha es
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ogando Ala cón que “ ues a me ced me haga me ced de no haze manda-
mien o desa ciudad ni beny a es a co e has a que yo ynbie la zedula eal a su
pad e de ues a me ced que impo a aze a el negocio y mi hon a ambien
y si ues a me ced biene di an en Toledo que bino a que lo nomb asen y es o
se haga e escibi e me ced aunque le esc i a el seño Be io… Si el seño Be io
le esc ibie e bien se que le sab a ues a me ced esponde en e ello le diga
ues a bolun ad…”. Una ez en iada es a ca a, pa ece que Ala cón quiso
deja muy cla o que el desma caje de Be io no e a sólo cosa suya, sino que
Gue a a y su pad e enían que apoya le. Pa a ello les en ió o a el mismo día
acla ando algunos pun os: “Vues a me ced sab a que an pasado aca an as
cosas que no son pa a deci en ca as mas de que el seño Lo enzo de Be io a
dado a en ende que dize… que el seño Yñigo He nandez no a de es a en
es e negocio… que que iendo acaba es e negocio me dixo el a mi que pues
an o que ia que uese Yñigo el ju ado que no ue ju ado syno su he mano y que
uese el el o o… y que iendolo haze ambos de con o midad dixo «seño des-
hace lo que es a hecho si pudie e» bien e como le dije que no se podia a a
con a el e ansi me uy de alli. Juan Pe ez quedo iñendo con el…”. Así pues, Lo-
enzo de Be io enía el peso su icien e pa a que su opinión sob e an g a e
asun o ue a de e minan e, y pa a negocia di ec amen e con el solici ado en
la Co e y el esc ibano Juan Pé ez. Un día an es de la edacción de es as dos ca -
as Lo enzo de Be io había solici ado de la Co ona libe ad de mo imien os
pa a pode desplaza se jun o a Juan Pé ez pa a pode conce a el asien o en las
di e sas localidades donde debía negocia se, ob eniendo la au o ización de la
Co ona263. Con ello se alejaban las posibilidades de lide a el p oyec o del se -
icio po pa e de Íñigo He nández y su hijo el licenciado Gue a a.
Es as ca as mues an a Lo enzo de Be io como un du o negocian e que sin
emba go no iene el espaldo de odos los mo iscos. En la siguien e ca a, echa-
da a 10 de junio, Ala cón indica a Gue a a que Lo enzo de Be io es u o en Pas-
ana como an es había pasado po Toledo, y que los mo iscos de Pas ana ha-
bla on a a és de Luis de Valdi ia quien “bino… po odos a esponde a Be io
y le dixo que los de Pas ana no que ian da aquel pode ni y a G anada po
aquella ho den y o as cosas”. No obs an e, pa ece que el p oceso seguía adelan e,
pues o que Ala cón se hace eco de la llegada de la o den a los co egido es pa a
nomb a a ocho mo iscos p incipales. Sin emba go, el “negocio” es aba aún lejos
de conc e a se, pues o que jus o en esos días un documen o en iado al ey in-
dicaba que e a mejo da la gas al p oceso, pues o que pa a los in e eses de la mo-
na quía e a más impo an e y cuan ioso el se icio de los ocho millones, po lo
que se espe aba p ime o a su esolución, “es ando lo de los ocho millones en el
es ado que es á y habiendose de a a como ues a me ced sabe de la p o o-
gación del encabezamien o de aqui a algunos dias po acaba se la que ago a
co e en in des e año, no sabe su mages ad si pa a lo uno, y pa a lo o o ha de
263. AGS, CC, leg. 2191. Mad id, 5-VI-1589.
Los he manos Be io: capi al mo isco... Sha q al-Andalus, 20 (2011-2013)
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emba aza es o de los mo iscos y hace mas uido del que con end ía, y así
manda se ea lo dicho en la jun a donde se a a de ello y se le a ise…”264.
La úl ima ca a que el co egido Pe A án de Ribe a in e ino al licencia-
do Gue a a da aba del 12 de junio. Ala cón en iaba adjun a una copia de una
misi a dada “po la ho den que Lo ençio de Be io dio que a mi juicio no puede
se mejo ”. Aunque Ala cón se con iaba con que Toledo y Pas ana es u ie an
de acue do, mos aba la descon ianza de muchos dado que “yendo el pode
como a nadie que a obliga se po nadie”, quedando además pendien e la ne-
gociacón con Alcalá de Hena es, Valladolid y Salamanca, aunque con iaba ple-
namen e en Be io: “es e homb e es muy mañoso y pod a se que haze se le
o o guen el pode a el y a quien el quisie e y como ues a me çed po la cabe-
za no an de se mas de dos se a el uno y o o quien el quisie e”. Po lo an o, aun-
que exis iesen disc epancias con Lo enzo de Be io265, pa ece cla o que se sen ía
la necesidad de con a con su pa icipación pa a pode auna olun ades, pues-
o que había mo iscos “p incipales” de ciudades impo an es que no se habían
sumado al pode pa a ealiza la negociación en nomb e de odos. Lo áspe o de
las negociaciones quedaba con enido en una ca a que en iaban los comisa ios
del epa imien o “nomb ados po çedulas de ues a mages ad” en la que pe-
dían la concesión de anquezas como c is ianos iejos que se esumían en la li-
be ad de mo imien os, la posibilidad de eg esa al Reino de G anada y pode
po a a mas. Se quejaban de que es e se icio al ey les suponía el desplaza-
mien o ue a de sus hoga es y la enemiga de muchos mo iscos y c is ianos ie-
jos: “hallando las di icul ades que se o ecian pa a las dichas cob anzas y ad-
qui iendo el dicho se icio muchas pe sonas de los dichos na u ales que no
es a an alis ados po las jus icias del Reino po no ene conoscimien o dellos y
como noso os conosçiamos gene almen e a odos los na u ales del dicho Reino
y les a emos alis ado y epa ido y cob ado dellos lo que jus amen e de ian
paga con los quales hemos quedado osiossos y enemis ados y lo p opio con
o as muchas pe sonas c is ianos iejos po no habe condecendido con sus
uegos en no ese a pe sonas a quien p e endian a o esce pa a que no pa-
gasen”; es as pe iciones no ue on a endidas266.
DE LA FIDELIDAD AL SERVICIO
Du an e oda su ida ue a de G anada, Lo enzo de Be io apa ece como
in e locu o esencial en la c eación del se icio de los mo iscos, que iene como
base undamen al el de e io o d amá ico de la hacienda del ey y la capaci-
264. AHN, leg. 53305. San Lo enzo del Esco ial, 13-VI-1589.
265. Habla ambién de “lo que con enga con odo heso me olga e de sa e que hesos dos hidalgos
que binie on aqui dizen de my y de es e negoçio po que aca delan e Lo ençio de Be io he-
cha onse con la ca ga con a el pod a se halla abe les pa ecido o a cosa”.
266. AGS, CC, leg. 2191, s. . aunque lo a ibuimos a 1589 ó 1590.
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dad de Be io y o os conso es pa a mo iliza a los mo iscos des e ados pa a
con ibui en la iscalidad del eino, eedi ando la desigualdad imposi i a de la
que ue on p o agonis as a a és de la a da, aho a en Cas illa. Y como sabe-
mos, Be io ue uno de los máximos sospechosos de habe pa icipado o al
menos habe con ibuido en la ebelión de 1568. O os mo iscos que obedecían
al mismo pe il como los Fe í o el Chapiz, ambién en a on en el “negocio” del
se icio, e incluso uno que no se dedicaba a la ac i idad me can il como Íñigo
He nández, ambién pa icipó en la p opues a del se icio. La idelidad se e-
comp aba, aunque no ue a genuina. Tal sucedió con el licenciado Gue a a,
quien con cua en a años ue encausado po la Inquisición de Toledo en 1594,
dado que en e o as cosas se es i icó que le “bie on añe y can a al dicho
Gue a a con o os mo iscos y lee llo ando en un lib o que es ando Nues a Se-
ño a en dias de pa i se ue al desie o y dandole un dolo dio una buel a a
un a bol seco y ebe decio y dandole o a buel a lo eçio y dandole o a buel-
a pa io… y que que iendo los paganos de ene a Ch is o se abia huido… y
c uçi ixado a o o que se le pa eçia… enia mucha amis ad con unos mo iscos
que en endia se a ian pasado a Be be ia y que leya en un lib o a abigo y dezia
que e a en la in… y que… dixo a çie a pe sona quel le da ia un ab azo pa a que
no le pudiesen p ende …”, además de se acusado de ayuna el Ramadán y
o as cosas. Lo negó odo, aunque al inal con esó que había ap endido la “ley
de los mo os”, el Co án y las cua o o aciones, el guadoc, la zala y el ayuno y que
había p ac icado el islam “c eyendo sal a se en ella”. Fue condenado a sali en
el au o, “ econçiliaçion, abi o y ca cel pe pe ua, con con iscacion de bienes en
o ma”267. Pe o no es el único caso, pues como hemos is o un hijo de Lo enzo
de Be io ue ambién pe seguido po la Inquisición debido al manejo de un
Co án y el conocimien o de la lengua á abe. La cues ión no queda aquí, pues-
o que en e 1601 y 1603, o o mo isco g anadino encausado po el ibunal de
Toledo, Je ónimo de Rojas, eco da á el caso de Gue a a como uno de los que
no habían dela ado a sus co eligiona ios, po lo que ecibió una ayuda de
o os mo iscos de 200 ducados. Aún más, an o Rojas como Gue a a e an ami-
gos del amoso aduc o de los plomos del Sac omon e y médico mo isco Mi-
guel de Luna, conside ando Rojas que en su iempo Gue a a “ abó con él
g ande amis ad y a a on jun os muchas cosas muy hondas de la sec a po que
no hay en España mejo mo o que el dicho Luna, y que aunque el dicho Gue-
a a sabe de la sec a, no sabe an o”268. Luna enía con ac o con un me cade
mo isco que Rojas no nomb a, e indicaba que “el licenciado Luna les decla ó
cómo en las hojas de plomo que se han hallado en el Mon e San o de G anada
es á esc ip o de mano de Jesuc is o cómo el mismo dixo que ni e a Dios ni hijo
267. J. SIERRA, op. ci ., pp. 426-427.
268. La no edosa no icia po la que se elaciona a Miguel de Luna con el más igo oso c ip oislam
español ha sido pues a de mani ies o ecien emen e en el lib o undamen al de M. GARCÍA-ARE-
NAL y F. RODRÍGUEZ MEDIANO, op. ci ., pp. 192-195. El p oceso de Rojas apa ece ambién esu-
mido en las ac as de Halle, c . J. SIERRA, op. ci ., p. 515.
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de Dios ni dios enía hijo, que no se engañasse nadie, y que en el día del juicio
los mise ables ch is ianos engañados, quando se ean condena … és e se des-
ca a á diciendo en ninguna pa e es á esc ip o que él dixesse que e a hijo de
Dios sino que ellos con su la ín y en sus concilios lo han enido a deci …”269.
Pa a Rojas, Gue a a había ap endido de dos “ausen es que es aban en sal o en
Be be ia, que e an dos he manos, uno acey e o y o o a an e de seda, de los
quales el dicho Gueba a habia ap endido la sec a, que i ian on e o de su
casa” y aunque e a un buen mo o, “no sa e an o como su pad e”270.
Exis e pues, una conexión muy su il en e una se ie de elemen os capi a-
les en es a segunda pa e de la his o ia de los mo iscos:
1. El sos enimien o de la lengua á abe como elemen o iden i a io eñido
de una mayo o meno ca ga islámica271.
2. El p o agonismo de los p óce es mo iscos enca gados del se icio.
3. La cons an e sospecha de su pa icipación en la ebelión de Na idad de
1568.
4. La “in ención y eso o”272 de los plomos del Sac omon e.
5. La di isión en e los depo ados en e “leales” y “ aido es”273, base
del se icio.
És os e an los elemen os independien es pe o combinables de una es a-
egia de legi imación del alo polí ico de es as nue as éli es que cons uían su
p es igio y su papel ec o de la mino ía en base a ellos. Los “agen es de la e-
cons ucción” de la nación mo isca ue on en g an medida me cade es o iun-
dos del Albaicín, siemp e sospechosos de habe pa icipado en la ebelión cuya
esponsabilidad hab ían e i ado en el úl imo momen o274. Lo enzo de Be io
ocupó en es e p oceso un papel capi al que oda ía debe econs ui se po-
niendo en alo las elaciones de es e mo isco con o os de sus co eligiona ios.
La ejempla ed ejida po Lo enzo de Be io enía en la ciudad de Se illa su e-
agua dia y uno de sus undamen os, aunque la na u aleza de la ac i idad
269. M. GARCÍA-ARENAL yF. RODRÍGUEZ MEDIANO, op. ci ., pp. 192-193. Simila es p oposiciones
e an las que sos enía (en e o as) el p opio Je ónimo de Rojas, c . AHN, I, leg. 197, exp. 5.
270. AHN, (I)nquisición, leg. 197, exp e. 5.
271. Sob e el alo de la lengua á abe, de nue o es undamen al M. GARCÍA-ARENAL yF. RODRÍGUEZ
MEDIANO, op. ci ., especialmen e los capí ulos 2 y 4-7.
272. Sob e los cuales es de indispensable consul a M. BARRIOS AGUILERA y M. GARCÍA-ARENAL
(eds.), Los plomos del Sac omon e. In ención y eso o, Valencia, Uni e sidades de Valencia, G a-
nada y Za agoza, 2008.
273. Que apa ece en o os ámbi os como las ca as de Alonso G anada Venegas en iadas al ey y
al inquisido gene al, y en el pensamien o de Alonso del Cas illo o Miguel de Luna, éase M.
GARCÍA-ARENAL y F. RODRÍGUEZ MEDIANO, op. ci ., pp. 91, 98, 121 y 175.
274. Como indica Má mol en el momen o en que Fa ax Aben Fa ax no u o espues a a su lla-
mada en e los albaicine os cuando se encon aba en el ba io: siendo espondido “He manos,
idos con Dios; que sois pocos y enis sin iempo”, L. DEL MÁRMOL CARVAJAL, His o ia del Rebelión
y Cas igo de los mo iscos del Reino de G anada, Málaga, A gu al, 1991, pp. 90-91.

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económica de los Be io en la ciudad no es é oda ía an cla a como la de o os
mo iscos de Toledo o Pas ana, dedicados de mane a mani ies a a la ab icación
y a o de la seda, así como a la especie ía. Po su impo ancia económica, la ciu-
dad de Se illa cong egó un al o núme o de mo iscos, y quizás la p oximidad
con Be be ía ambién le dio alo den o de la geog a ía mo isca peninsula . Po
ella pasa on muchos c is ianos nue os, como el p opio Je ónimo de Rojas que
eíamos an es, cuya he mana es aba casada con un mo isco he e o de la ciu-
dad, o el mismo Miguel de Luna275.
El se icio uncionó como un nue o mé odo de negociación con la Co o-
na, en el que las máximas aspi aciones de los mo iscos no se cumplie on. Así,
aún en 1592 Lo enzo de Be io solici aba una mayo mo ilidad pa a los mo-
iscos276, y al año siguien e el agen e de los na u ales del Reino de G anada,
Juan Pé ez, que había es ado enca gado de coo dina el se icio, abundaba en
es a pe ición solici ando además un mejo a o judicial pa a los mo iscos,
pues o que “les hazen causas ansi po el i i jun os como po el alga a ia no
hablandola y demas des o po anda sin pasapo es y po y se a i i po ue a
de sus aloxamien os que la nezesidad les cos iñe y los malos a amien os
po que an a gana de come po no pode se sus en a donde es an y les lle an
las jus icias sus haziendas en condenaciones y cos as que les hazen y no los
quie en oy y anbien siendo se icio ues a mages ad de haze les me ced
que se a e lo de la buel a a G anada algunas cassas”277. Es as cues iones ponen
inalmen e de mani ies o el ca ác e p eca io y con adic o io de los p og e-
sos polí icos de la mino ía mo isca, no conlle ando en de ini i a la concesión
del se icio muchas de las pe seguidas y anheladas con apa idas. En el caso
de los Be io, la debilidad de los log os se pone de mani ies o en el hecho de que
en 1594-1595 sigamos hallando a Lo enzo de Be io en ascado en un plei o
sob e “su descendencia y iliacion”278, en el que se ol ie on a pone sob e la
mesa y a alo a las acusaciones de habe sido culpados en la ebelión de los
mo iscos de G anada, de habe sido sacados según los bandos, y delibe án-
dose sob e “sus pe sonas y epu acion”. Además, “en lo que oca a sus hijos, no
ay quien se acue de dellos ni los conozca”, en e e encia a su ca ác e g is en
compa ación con una igu a an des acada como la de Lo enzo de Be io. A
ines de 1595 p oseguían las in o maciones en G anada, Se illa y Baeza sob e
Lo enzo y Melcho de Be io, así como sob e Juan Pé ez de Be io y Luis de Be-
io279. A pesa del indudable papel jugado po Lo enzo de Be io en el es a-
275. Después de en iuda su he mana había ma chado a Se illa, donde él pasó unos días en 1601.
AHN, I, leg. 197, exp e. 5. Miguel de Luna ue en iado jun o al licenciado Ped o Gue a de Lo ca
pa a mos a a Beni o A ias Mon ano un in o me sob e el pe gamino de la To e Tu piana y las
eliquias sac omon anas en 1593 (M. GARCÍA-ARENAL yF. RODRÍGUEZ MEDIANO,op. ci ., p. 179).
276. AGS, (C)onsejo y (J)un as de (H)acienda, leg. 292, exp e. 28. 15-XI-1592.
277. AHN, Consejos, leg. 53305. 14-XII-1593.
278. AGS, CC, leg. 2191.
279. AGS, CC, leg. 2198.
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blecimien o del bene icioso (pa a la Co ona) se icio de los na u ales del Reino
de G anada, es aba cla o que el ey no ol idaba lo pasado, y que no da ía
nunca el paso hacia una uel a “ eal” a los iempos g anadinos del pac o iscal.
RESUMEN
A pa i de un es udio del caso que analiza la ayec o ia de los he manos
mo iscos Be io, se p o undiza en el papel jugado po los capi alis as mo iscos
an e io es a la gue a de G anada en la negociación polí ica que u o luga en
las décadas siguien es al con lic o, y en los p ocesos de ans o mación de la co-
munidad que es u ie on apa ejados a ellos.
Palab as cla e: he manos Be io, capi al mo isco, negociación polí ica,
his o ia de los mo iscos.
ABSTRACT
In his pape he au ho s analyze he pa icula case o he Be io mo is-
co b o he s in o de o unde s and he ole played by he mo isco capi alis s in
he ans o ma ion expe imen ed by he mo isco communi y be o e 1568-1571
G anadas’ wa and in i s subsequen a e ma h, s essing he s udy in hei
poli ical nego ia ion ha hey impulsed wi h he c own a e he wa .
Key wo ds: Be io b o he s, mo isco capi al, poli ical negocia ion, Mo-
iscos’ His o y.