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Sublimación e ignominia. Violencia explícita y simbólica de género en el cine

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Sublimación e ignominia. Violencia explícita y simbólica de género en el cine

Author: Guarinos, Virginia
Publisher: Fundacion 1º de Mayo
Year: 2011
Source: https://idus.us.es/bitstreams/35847040-6b3e-4412-82fb-91e24d274b77/download
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2. VOCES EXPERTAS
2.1. Sublimación e ignominia. Violencia explíci a y simbólica de
géne o en el cine
Vi ginia Gua inos Galán (Uni e sidad de Se illa)
Los es udios de géne o en el cine en España han expe imen ado una e olución que
ha ido desde los abajos sob e muje es di ec o as al de la cons ucción de
pe sonajes emeninos, endiendo a las di e encias de pe iles emeninos cons uidos
po guionis as o di ec o es homb es en con as e con los de muje es en pues os
c ea i os. Es os es udios, que han p oli e ado en los inales de la década de los 80 y
de los 90 del siglo XX, es án pasando a la ase del mic oanálisis ílmico y los
es udios aplicados o, lo que es lo mismo, a la aplicación de la Teo ía Fílmica
Feminis a sob e pequeños de alles o males o de con enido o es udios emá icos.
Igualmen e se han comenzado a ealiza es udios p agmá icos sob e la pe cepción
de las p opias muje es como espec ado as a p opósi o de los pe sonajes emeninos:
cómo se en las muje es a sí mismas, cómo unciona la iden i icación en cine y,
especialmen e, en ele isión, que es donde más se ha p o undizado en es e ipo de
es udios9.
Los abajos especí icos sob e iolencia de géne o en cine puede deci se que es án
aún po hace en el cine español, en an o que se enma can den o de la e ique a
más gene al de la iolencia en el cine que, sin duda, es mul i o me, amplísima y
pe manen e10. Uno de los pocos abajos monog á icos publicados en España es el
dedicado a iolencia en cine y ea o del Semina i d’In es igació Feminis a11,
dedicado a cine y ea o pe o no cen ado en cine español. Re lexiona sob e ello
plan ea más p egun as que espues as. La mayo pa e de las películas que
9 Algunos abajos sob e la muje en ele isión y cine como pe sonajes, como ealizado as y como
espec ado as son: Gua inos, Vi ginia (ed.) (1990): Alicia en Andalucía. La muje andaluza como
pe sonaje cinema og á ico, Có doba, Filmo eca de Andalucía; Núñez, T inidad y González Galiana,
Ra ael (eds.) (2000): Cómo se en las muje es en ele isión?, Se illa, Padilla.
10 Véase al espec o el abajo coo dinado po Robe o Cue o (1998): Los desa aigados en el cine
español, Gijón, Fes i al In e nacional de cine de Gijón.
11 Dossie eminis es (2000) nº4, “Pla ós i pla ees. Dones I iolència als espais cinema og à ic i
escènic”, Cas ellón, Uni e si a Jaume I, Semina i d’In es igaciò Feminis a.
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plan ean iolencia explíci a lo hacen con una e iden e in encionalidad de denuncia
al hecho mismo de la iolencia machis a sob e las muje es. Y es impo an e habla
sob e la iolencia explíci a de géne o, pe o no es oda ía momen o de ol ida la
máxima que si ió de misión undamen al de la Teo ía Fílmica Feminis a, las
palab as de Te esa de Lau e is que dicen que el obje i o básico de es os es udios
es el de “hace isible lo in isible”12, saca a la luz lo que es á en la oscu idad pe o
es á. O lo que es lo mismo: e lo que mi amos pe o no emos, lo que es á en la
pan alla y que no ap ehendemos, no decodi icamos. Y en es e sen ido hay dos
cues iones con espec o a la iolencia de géne o en el cine que no deben pasa nos
desape cibidos du an e más iempo: la iolencia maquillada y la iolen a
maquillada, el ojo mo ado ex enuado de maquillaje pa a que no se no e y la muje
iolen a maquillada, dis azada pa a que no se no e que lo es. En de ini i a, son dos
o mas de ocul a la iolencia en elación a la muje , en es e caso del pe sonaje
emenino cinema og á ico.
Es e ema de la iolencia de géne o admi e al menos un en oque desde dos
pe spec i as:
1.- La iolencia hacia las muje es
2.- La iolencia de las muje es
En ambos casos hab ía que especi ica que exis e iolencia explíci a y iolencia
implíci a, ocul a.
En la iolencia hacia las muje es en el cine debemos ene en cuen a muchos
ac o es, ac o es que ienen que e con la esencia del cine como indus ia y como
máquina de man enimien o de un sis ema de alo es. No podemos ol ida que
seguimos es ando den o de los esquemas del cine come cial y pa ia cal, y que, po
lo an o, con amos con unas eglas del juego. Po eso al cine se le c i ica menos que
a la publicidad y a la ele isión, po que es más un ins umen o lúdico que un se icio
público, como sí es la ele isión. Nos mo emos en el e eno de lo iccional, y lo
iccional posee unas eglas y unos ópicos y unos oles. De ahí que no podamos
exigi al cine más de lo que el p opio cine puede da ; lo cual no qui a que no
podamos empeza a hace lo ya.
12 De Lau e is, Te esa (1992): Alicia ya no. Feminismo, semió ica, cine, Mad id, Cá ed a.
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Clai e Johns on decía que “la ideología machis a no se mani ies a en la pob eza de
la p esencia emenina, sino en si ua a la muje en un uni e so sin iempo, poblado
de en idades absolu as y abs ac as. La muje , a di e encia del homb e, apa ece
ue a de la his o ia, y de es e modo es a la ez ma ginada y glo i icada”13. De ahí
su gen las dos ías de apa ición de muje es en el cine pa ia cal: la ía de la
sublimación a a és del e ichismo y la ía de la humillación a a és del desp ecio.
Cuando hablamos de iolencia hacia la muje en el cine, es amos en la segunda ía,
la de la humillación y el desp ecio. Es a ía ha exis ido desde el p incipio de los
iempos cinema og á icos. Un o og ama an conocido como el bo e ón de Gilda es
un ejemplo de ello. Pe o ambién puede exis i una iolencia explíci a con o a
in encionalidad. Nos es amos e i iendo al cine es imonial con ocación
ei indica i a y de plasmación de un hecho, como ambién en o as á eas emá icas.
Al igual que hay ei indicación y olun ad es imonial, po ejemplo, en Los lunes al
sol (2002), de Fe nando León, sob e el pa o y los con lic os labo ales, ambién
exis en ya películas donde el ema de la iolencia hacia la muje , en las que los
malos a os ísicos o man pa e de un es imonio, de una olun ad ei indica i a, de
un deseo de hace in ahis o ia isual de un país. Se pueden ci a Nadie habla á de
noso as cuando hayamos mue o (Agus ín Díaz Yanes, 1995), Solas (Beni o
Zamb ano, 1999) o Solo mía (Ja ie Balague , 2001) como algunas de las pione as
en la cinema og a ía española.
Pe o ¿cómo se en ende ía o a pa e, cuando hay cie as apa iciones en comedias,
y no an comedias, cuya olun ad es imonial no es nada cla a ni oscu a? Algunas
in e p e aciones pueden lle a incluso a hace lec u as posi i as y publicadas en
o os que sin duda ienen en e sus ines el apoyo a la aniquilación de la iolencia de
géne o. Un caso ue el a ículo apa ecido en Me idiam. En él Pila Aguila 14 hablaba
de la poca g acia que iene lo que, en p incipio, iene un p ime ni el de lec u a
di e ido como es la iolación de una muje en Muje es al bo de de un a aque de
ne ios (1988), de Ped o Almodó a . Todos nos eímos, e ec i amen e, pe o es o
puede ene una doble lec u a, la del ni el de supe icie y la del ni el p o undo. Lo
mismo sucede con el sínd ome de Es ocolmo de Á ame (1989). No es pa a eí se:
13 Jonhs on, Clai e: Woman’s cinema as coun e cinema (1973) ci ado po F. Case i (1994): Teo ías
del cine, Mad id, Cá ed a, 1994.
14 Aguila , Pila (2004): “Hable con ella (pe o sólo si ella no esponde)”, en Me idiam, nº25, pp.66-67.
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sólo cabe una iolencia mayo que una iolación pa a una muje , y es la p opia
mue e. Bien es cie o que los mecanismos del espec ado pueden llega a dis a
mucho de los del ealizado . Sin ánimo de demoniza al di ec o , pues o que segu o
que no en aba en e sus in enciones eí se de un deli o an se io como es la
iolación; se a a és e an sólo de un ejemplo de al ipo de ambigüedades. Es cie o
que la in e p e ación del espec ado puede se muy a iable y la única mane a de no
equi oca se con las in e p e aciones es no dando pie a dichas ambigüedades.
Beni o Zamb ano e ie e en algunas ocasiones en in e enciones públicas su
so p esa an e la isa que p o oca en e el público jo en el momen o en el que el
pe sonaje iejo de Solas (1999) le dice a su muje , a Ma ía Galiana, “hueles a
macho”. Zamb ano no lo en endía, no enía p e is o que ese diálogo ue a chis oso.
La in encionalidad de Almodó a segu o que no e a la de eí se de una iolación,
pe o ahí es á y el e ec o es el que queda. Es muy saludable eí se de noso os
mismos pe o debemos p ocu a ene cla o y deja cla o, sob e odo a gene aciones
u u as, que una cosa es la p ime a lec u a y o a la segunda, los segundos ni eles
de signi icación que se les den a las cosas. La época en la que pensábamos que la
in e p e ación espec a o ial de la muje se es anda izaba a la del homb e y se
iden i icaba con el hé oe como un homb e ha pasado. No es e dad. Las analis as
hemos epe ido has a la saciedad que las muje es como espec ado as nos
despojábamos de nues o “se muje ” pa a e espec áculos iccionales. Pe o mucho
me emo que es algo que sólo hemos pensado los c í icos, los analis as, los eó icos
y los psicólogos po que desde den o del medio se ha enido siemp e muy en cuen a
las di e encias en e la muje espec ado a y el homb e espec ado . Si no ¿po qué
las p oduc o as cambia on el ipo de galán en los años 20-30 en i ud de las
encues as a muje es y se pasó del ipo and ógino del es ilo Valen ino al ipo a onil
Cla k Gable? Hay una di e encia espec a o ial en unción de la di e encia sexual,
como ambién social y cul u al de cada espec ado independien emen e o
combinable con la elación espec a o ial ija que p e ende el di ec o .15
Po el o o lado, no es á de más e lexiona sob e la iolencia de las muje es. Uno
de los p ime os au o es en hace e e encia públicamen e sob e es a in e sión de
15 Léase al espec o el a ículo de Lau e is, Te esa (1995): “El suje o de la an asía”, en Colaizzi,
Giulia: Feminismo y Teo ía ílmica, Valencia, Epis eme.
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oles ue el esc i o Ja ie Ma ías, sob e la “machi icación” de las muje es:
machi icación, no ya masculinización, o o hecho del que ambién se ha hablado
mucho ya. A p opósi o de ello, decía Ma ías que ya no somos ma e nales ni
paci icado as, no in e cedemos en peleas calleje as en e nues as pa ejas y
desconocidos, comen amos con o as muje es en público nues as expe iencias
sexuales y, pa a colmo, decimos unas palab o as eno mes (demasiado
gene alizado , en cualquie caso). El a ículo en sí mismo no pasa de se una
opinión pe sonal de un hecho eal, poco ele an e po an o. Indis in amen e de las
masculinizaciones o machi icaciones, sí es cie o que se es á p oduciendo un
cambio muy len amen e y sólo en cie as capas de la población con de e minado
ni el sociocul u al y económico, que dis a mucho de se el de las capas bajas de la
sociedad, donde las muje es han sido siemp e mucho más udas o ísicamen e
desp eocupadas, p obablemen e po que ocupa el iempo en cómo sob e i i es
más impo an e que en cómo se dulce o maquilla se. Ese enómeno es de la
homogeneización, es anda ización de compo amien os como lo es á siendo ya de
obligaciones, debe es y de echos, homogeneización de los ópicos de homb es y
ópicos de muje es que ha llegado al cine y a sus pe sonajes.
Roles de muje , como el de la i go po ens y la u is ebú nea: la muje ue e, al i a,
la he oína que siemp e sucumbía po amo , se al e nan desde siemp e en el cine
con los de la amp, la emme a ale, la pe e sa, que ambién e a siemp e cas igada
po mala con la en e medad o la mue e, po se la pe dición de los homb es. Aho a
es án empezando a cambia los oles, a en a nue os pe sonajes que e mina án
po o ma nue os ópicos. Has a las chicas Bond son ya an in eligen es, bellas,
hábiles dialéc ica y ísicamen e e igual de ías e implacables como el p opio Bond,
es án al mismo ni el.
En cualquie caso, el cine español se es á esis iendo de momen o a la
inco po ación de es e ipo de muje es iolencias, sanguina ias y sin esc úpulos, pe o
no a da á en llega po que i imos la e a de la in e y la ansmedialidad y ya exis e
es e ipo de muje en o os medios: en publicidad, en animación pa a niños y,
especialmen e, en ideojuegos donde con i en la cu si y cándida Ba bie con La a
C o que ya ha pasado al cine. El cine abaja con es e eo ipos y és os son len os
de cambia y ans o ma en o o nue o po que o man pa e de las eglas de un

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juego, el juego de la comunicación con el espec ado , de la compe encia
espec a o ial. Nues os hijos end án en cine español, sin duda, es e ipo de muje
iolen a po que lo demanda án ellos, ya que es án habi uándose a los mismos
desde pequeños a a és de es os ideojuegos y de los dibujos animados.
Aun así, ecien es in es igaciones ponen sob e la mesa la p esencia de
p ocedimien os iolen os de di e sos g ados en el cine español más ecien e. El
abajo de Be ná dez, Ga cía y González (2008) epasa muchas de las películas de
nues a ilmog a ía concen ada en e los años 1998 y 200216. La lec u a de es e
ce e o abajo ex ae conclusiones aplas an es sin sali de la mues a de ein e
películas, las más aquille as de la ho quilla de años ci ados y que aba ca desde
To en e, el b azo on o de la ley (1998, San iago Segu a) has a Hable con ella
(2002, Ped o Almodó a ).
E iden emen e ya es amos en o o e i o io, y no es exclusi o de los es udios de
géne o o es udios de Teo ía Fílmica Feminis a; es amos en o o e eno que po su
ampli ud es incluso de mayo g a edad que de lo que es amos a ando, que es la
iolencia en cine: desmesu ada e injus i icada, y sob e lo que sí se ha esc i o ya
bas an e aunque no con la pe spec i a de géne o, desde la iolencia o almen e
iccional, pasando po el go e y llegando a las snu mo ies. Y, con odo, has a aquí
sólo se ha hablado de la iolencia ísica, de la que hay muchos menos es imonios
en el cine que de la o a iolencia, la simbólica, mucho más su il y muchísimo más
abundan e, como en la ida eal.
No es a ía de más epasa la his o ia del cine desde es a endencia. Y en pa icula
ene en cuen a y obse a la di e encia de la p esencia de iolencia de géne o
como es imonio de algo ep obable y como algo pa ia calmen e acep ado. Po
pone un ejemplo de cada caso, en cine mudo incluso, eco demos la película El
ien o (1928), de Vic o Sjös öm, donde la iolencia a una muje es c i icada
es imonialmen e, mien as en El nacimien o de una nación (1915), de Da id W.
G i i h, ob a ejempla en la his o ia del cine que ma ca el nacimien o del lenguaje
16 Be ná dez, Asunción, Ga cía, I ene & González Gue e o, So aya (2008): Violencia de géne o en
el cine español. Análisis y guía didác ica, Mad id, Uni e sidad Complu ense.
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na a i o, la pe secución del iolado de una muje no se p oduce po habe iolado
a una muje sino po que e a además de iolado , neg o. Es o se aduce en
iolencia ísica de un pe sonaje masculino a o o emenino, pe o lo que ealmen e es
ascenden e es la iolencia simbólica del di ec o hacia la muje y hacia el neg o: en
de ini i a, iolencia de géne o y de aza. La iolencia simbólica aplicada a cine
consis e en el pode de con ol social y psicológico que se puede p oduci en la
cons ucción de una ep esen ación de pe iles emeninos escla izados y
con olados po la dominación del pe sonaje masculino, en los má genes de una
sociedad pa ia cal he e o y and océn ica.
No son ejemplos los an e io es de cine p imi i o en e a o o más con empo áneo
donde no exis an es os elemen os. Cualquie a de las películas que más puedan
habe nos en usiasmado, di e ido e incluso emocionado, con un some o análisis a
pa i de algunas de las p emisas que se han adelan ado en es as páginas, puede
de ol e nos un ge men de iolencia simbólica. Po pone un ejemplo de una de las
películas de mayo éxi o en e el público emenino de los úl imos años, en la película
El sec e o de sus ojos (2009), de Juan José Campanella, pueden encon a se las
dos ías pa ia cales de cons ucción del pe sonaje emenino pa a la sublimación o
el desp ecio, con iolencia ísica y iolencia simbólica. La p opia his o ia desa olla
en pa alelo la elación de dos homb es con dos muje es. Uno de ellos sublima al
pe sonaje emenino pode oso y de pe sonalidad dominan e que es además su je a,
de la que es á enamo ado desde que la conoce y con quien no se a e e a ene
ninguna elación po conside a la po encima de sus posibilidades. De es e modo
sólo se limi a a dis u a de su ce canía y ama la de modo pu o en la dis ancia
emocional. El o o pe sonaje, de pe il psicopá ico, ambién “enamo ado” de o a
chica, desa olla su obsesión de o a mane a, al e mina iolándola y asesinándola.
Desde la su ileza de plan eamien os de es a película no deja de obse a se
p ecisamen e una iolencia simbólica al cons ui muje es que p oducen obsesiones,
muje es que si en pa a que se desplieguen pe sonajes masculinos en su
complejidad y no p ecisamen e el pe il de los pe sonajes emeninos, quienes en
ealidad no son los p o agonis as de es as dos his o ias.
El epa o adicional y habi ual de la p esencia del pe sonaje masculino pa a el
ámbi o de lo público y el emenino pa a el ámbi o de lo p i ado, no obs an e,
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ambién es á comenzando a esqueb aja se. Bien es cie o que hay que mi a hacia
cie as películas de muje es di ec o as que desa ollan mundos in imis as con
muje es como p o agonis as (lo cual no signi ica que no exis an di ec o es homb es
que lo hagan de la misma mane a). Au o as españolas, guionis as y di ec o as,
como Icía Bollaín o G acia Que eje a desa ollan en sus í ulos his o ias de muje es
donde el pe sonaje emenino supe a poco a poco las ba e as del pa ia cado de
cons ucción de pe sonajes emeninos y de “his o ias de muje es”. No se a a en
ellas de con a his o ias que no sean pa ia cales, sino en ocaliza las his o ias con
mi adas no pa ia cales.
Bas a e isiona ob as como Hola, ¿es ás sola? (1995), Ma aha is (2007), Flo es de
o o mundo (1999) o Te doy mis ojos (2003), odas de Bollaín, o Cuando uel as a
mi lado (1999) y Sie e mesas de billa ancés (2007), de Que eje a, pa a encon a
un abanico de muje es en cada una de ellas, epi iendo esquemas de
ep esen ación de muje es de di e sas gene aciones (en oles de abuelas, mad es e
hijas), que mues an al espec ado sus es e as y uni e sos pe sonales ín imos:
poliéd icas ace as cons uyéndose como pe sonajes edondos, complejos,
o gánicos y donde son ellas las que hacen a anza sus his o ias y dominan las
iendas de sus idas, bien es e dad, que en an o muje es he e osexuales cuen an
con unas ca gas de inculación emocional muy ue es hacia los pe sonajes
homb e, más débiles en cuan o a con igu ación en es os ela os.
Las nue as e minologías de i adas de los es udios sociológicos, psicológicos,
polí icos e, incluso, médicos o de emp esa, e e idos a los es udios de géne o, ales
como mic omachismos, nanomachismos, iolencia de géne o, e o ismo domés ico,
e c., se an comple ando con o as que si en pa a i dando nomb e a
compo amien os no nue os pe o sí ecien emen e isibilizados e in es igados. El
más jo en de ellos es el de “sexismo bené olo”, muy inculado a la iolencia
simbólica, en an o que consis e en la ole ancia social sob e la iolencia eje cida
po el homb e “bueno”. Se ha de i ado de los esul ados de in es igación de un
g upo de p o eso es de la Uni e sidad de G anada, publicado en ene o de 2011,
donde se asegu a que socialmen e se acep a con na u alidad y bene olencia la
iolencia espo ádica o única eje cida po un homb e a su pa eja si se ha
demos ado que es un homb e que cuida y se p eocupa de su muje . Y si es o es
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así socialmen e, como ha sido demos ado, en obje os a ís icos o lúdicos de las
indus ias cul u ales, la bene olencia con de e minados pe sonajes masculinos (y
ambién emeninos, no ol idemos la exis encia siemp e p esen e de mad es
cas ado as, po ejemplo, y aho a ambién de muje es machi icadas en o mas o en
compo amien os) puede se ele ada, e incluso pasa desape cibida la ma ca de
iolencia po ese mismo mo i o de jus i icación cuan i a i a con espec o a o as
ocasiones de compo amien o “bueno”. Lo más ala man e de es e es udio se
esume al comp oba que se ha ealizado con pe sonas de en e 18 y 24 años17,
mues a de población demasiado jo en pa a con a con es e ipo de pensamien o, lo
que demues a que sigue quedando mucho camino po eco e en es a ca e a de
ondo huyendo de la iolencia de géne o.
17 Puede comple a se in o mación siguiendo el enlace h p://canalug .es/ciencias-sociales-economicas-y-
ju idicas/i em/41229 (28/01/2011).