La biografía como género historiográfico desde la Historia Contemporánea Española
Abstract
La biografía es un género historiográfico que forma parte de manera visible de las últimas tendencias de producción e investigación histórica. Su ya no tan novedosa actualidad en el ámbito de la historia científica se analiza en este artículo desde un doble prisma. Por una parte desde el punto de vista del contexto historiográfico en las últimas décadas donde el regreso al individuo y la vuelta a lo político retroalimentan directamente el género biográfico. Por otra parte desde el éxito adquirido por la biografía dentro de la historia contemporánea española en los últimos años, con especial mención a la biografía colectiva y a derivaciones metodológicas como la prosopografía.
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Erebea Revista de Humanidades y Ciencias Sociales Núm. 3 (2013), pp. 203-226 issn: 0214-0691 Fecha de recepción: 15 de junio de 2013 Fecha de aceptación: 31 de julio de 2013 Palabras Clave Biografía individual, biografía colectiva, Historia Contemporánea española, prosopografía. Keywords Individual biography, collective biography, contemporary Spanish history, prosopography Resumen La biografía es un género historiográfico que forma parte de manera visible de las últimas tendencias de producción e investigación histórica. Su ya no tan novedosa actualidad en el ámbito de la historia científica se analiza en este artículo desde un doble prisma. Por una parte desde el punto de vista del contexto historiográfico en las últimas décadas donde el regreso al individuo y la vuelta a lo político retroalimentan directamente el género biográfico. Por otra parte desde el éxito adquirido por la biografía dentro de la historia contemporánea española en los últimos años, con especial mención a la biografía colectiva y a derivaciones metodológicas como la prosopografía. Abstract Biography is a genre of historiography that visibly forms a part of recent trends in historical research. Its no longer new place in historical science is examined here from two angles. The first is the historiographic context of recent decades, during which the return to the individual and the turn to the political directly feed the genre. The second angle of study is the success in recent years of biography in contemporary Spanish history, as manifest in collective biography and in methodological derivations such as prosopography. La biografía como género historiográfico desde la Historia Contemporánea Española* Víctor M. Núñez García** Universidad de Huelva * Este artículo se inscribe en el proyecto de investigación I+D+I “La construcción histórica de la inclusión y la exclusión políticas: España entre Europa y América Latina (1780-1910)” [HAR2012-32637], financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad. Este proyecto a su vez está incluido en la red “Historia de las culturas políticas y de las identidades contemporáneas” [HAR2010-12369-E]. ** victor[email protected]
Erebea, 3 (2013) pp. 203-226 205 “Los seres humanos son demasiado importantes para tratarlos como meros síntomas del pasado.” (L.Strachey). “La historia no ocurre fuera de cada experiencia individual y la determina, sino que ocurre dentro, y ahí es donde alcanza valor y sentido.” (I. Burdiel). “Siendo los seres humanos la substancia de la historia, no se podrá conocer algo de la naturaleza y del funcionamiento de un grupo humano sino cuando se sepa algo concerniente a los individuos que lo componen.” (J. E. Neale). Introducción La biografía, biografía histórica o biografía de personaje(s) histórico(s) es un género historiográfico que no ha tenido en España una tradición tan importante como en otros países, en especial en países de habla inglesa1, pero que en la actualidad ha adquirido una vigencia apreciable. Por el número de ediciones que alcanza hoy dentro del conjunto de los libros de historia, por la cantidad de lectores que se acercan a ella, y por qué no, por su proyección comercial dentro del mundo editorial, puede afirmarse que la narración con criterios científicos de los diferentes perfiles de los trayectos vitales de personajes del pasado se encuentra actualmente en un período de extraordinario vigor. La ciencia histórica, después de grandes ciclos historiográficos como el positivismo, la historia serial o los estructuralismos y al amparo del giro lingüístico2 y de las tendencias post-modernas, ha vuelto a recuperar el género clásico de la biografía adaptado a las actuales bases epistémicas y objetivos de la historia. Contar, narrar, describir vuelven a ser parEl contenido y las reflexiones de este artículo supone una actualización de lo ya publicado en V. M. Núñez García, “Las elites y la construcción del estado liberal en España (1850-1874)”, en R. Zurita y R. Camurri (eds.), Las elites en Italia y en España (1850-1922), Valencia, Universidad de Valencia, 2008, pp. 61-96. 1 E. Hernández Sandoica, Tendencias historiográficas actuales. Escribir historia hoy, Madrid, Akal, 2004, p. 401. 2 El debate respecto a la narrativización de la historia, íntimamente ligado al giro lingüístico, comenzó en las páginas de la revista Past and Present a través de reputados miembros de la historiografía británica de la segunda mitad del s. XX como L. Stone o E. J. Hobsbawm. L. Stone, “The revival of narrative: reflections on a new old history”, Past and Present, vol. 85, nº 1 (1979), pp. 3-24; E. J. Hobsbawm, “The revival of narrative: some comments”, Past and Present, vol. 86, nº 1 (1980), pp. 3-8. issn: 0214-0691
206 Erebea, 3 (2013) pp. 203-226 issn: 0214-0691 Víctor M. Núñez García tes intrínsecas del oficio de historiador/a, haciendo de la biografía individual y colectiva vías de aproximación plausibles a la explicación de épocas pasadas y a la reconstrucción de tramas sociales. Las dudas sobre el valor cognitivo de la narración biográfica se han ido disipando progresivamente en las últimas décadas, aunque también se debe argumentar la propia capacidad de la biografía para atraer la atención de públicos diversos y, por qué no, sus “bondades” en el ámbito comercial. Dentro de esta revalorización de los aspectos cognitivos de los relatos biográficos, se añaden las enormes potencialidades desde el punto de vista de la Didáctica de las Ciencias Sociales que los ejercicios biográficos pueden aportar a los procesos de enseñanza y aprendizaje, sobre todo teniendo en cuenta las nuevas exigencias del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) para un renovado ejercicio docente universitario en los grados de historia3. En efecto, aparte del ejercicio puramente investigador, desde estrategias diversas e innovadoras el ejercicio biográfico también se ha revalorizado visiblemente en los últimos tiempos dentro del ámbito de la Didáctica de las Ciencias Sociales, en este sentido afrontar el proceso de enseñanza y aprendizaje de la historia partiendo de actividades prácticas e indagatorias relacionadas con la biografía se ha convertido en un itinerario docente muy válido para el trabajo de competencias, tan necesario en el marco de la implantación de los grados universitarios, y fundamentalmente en un excelente eslabón de enganche para introducir a todo tipo de alumnado, incluidos Primaria, ESO y Bachillerato, en un determinado período histórico desde el ejemplo significativo de la materia humana. Por otra parte, los acercamientos biográficos a personajes políticos relevantes de la historia más reciente4 y no tan reciente se han potenciado de manera exponencial dentro de los objetivos de los historiadores/as profesionales en los últimos años, tanto en su vertiente individual como en la colectiva. La biografía política, como uno de los objetivos de análisis fundamental en el presente artículo, ha reverdecido y sofisticado sus recursos a medida que se ha ido asentando en la historiografía la llamada vuelta a la política o la nueva historia política5. Esta renovación de los aspectos políticos como objeto historiográfico también se basa en la tendencia a recuperar el relato y narración de la historia como uno de sus puntos nodales, lo que indudablemente se relaciona con géneros expansivos como la biografía histórica en sus diversas vertientes. Las tendencias historio3 Sobre estas cuestiones F. Gómez Ochoa, “La Historia Contemporánea, de la Licenciatura al Grado”, Ayer, nº 85 (2012), pp. 245-256. 4 Personajes como Hitler, Lenin, Stalin o Franco en el caso español han generado una ingente cantidad de biografías, no siempre de procedencia historiográfica, en este sentido desde el ámbito periodístico y desde el ámbito de los historiadores amateurs el género biográfico ha sido uno de los más cultivados. 5 E. Hernández Sandoica, Tendencias historiográficas actuales…, p. 401.
Erebea, 3 (2013) pp. 203-226 issn: 0214-0691 207 La biografía como género historiográfico desde la Historia Contemporánea Española gráficas recientes, inmersas en el postmodernismo, proponen un acercamiento diverso, ecléctico y transdisciplinar a las realidades históricas, donde los distintos campos de conocimiento logran interaccionar e integrarse a la hora de alcanzar explicaciones del pasado más complejas y completas. En ese sentido el diálogo y los préstamos conceptuales y metodológicos con ciencias sociales como la politología resultan esenciales o, por otra parte, la estrecha relación entre la nueva historia política y la historia social y cultural también está muy presente en las investigaciones más recientes. Un ejemplo muy pertinente de ello podrían ser los usos prosopográficos de la nueva historia política a la hora de reconstruir la historia social del poder e, incluso, su evolución explicativa más reciente hacia un análisis cultural de dicho poder y de los sujetos del mismo6 o, en sentido más amplio, la destacada atención que en los últimos años se ha prestado por parte de los historiadores/as profesionales hacia el análisis de la evolución del concepto de cultura(s) política(s)7. En este sentido la biografía política, especialmente en sus vertientes colectivas supone un instrumento epistémico y metodológico de indudables potencialidades explicativas que van más allá de la propia historia política. En definitiva, la actualidad historiográfica de la nueva historia política ha logrado retroalimentar positivamente en los últimos años géneros como la biografía histórica y la prosopografía, aplicación metodológica también en fase expansiva dentro de la ciencia histórica. La vuelta al sujeto histórico a través de la biografía. El consabido regreso –dentro de la actual moda de los “regresos”– de la biografía como género en alza es una realidad palpable directamente relacionada con la revalorización y recuperación del papel protagonista del individuo como sujeto/ actor histórico dentro de la historiografía, tratando de superar la deshumanización de las frías estadísticas del cuantitativismo y sus límites, los determinismos económicos del materialismo histórico, los geográficos del estructuralismo braudeliano 6 Recientes aportaciones de Pedro Carasa Soto se encaminan en esa dirección, lo plantea de forma sintética en P. Carasa, “Una mirada cultural a las elites políticas de los primeros pasos del Estado constitucional”, Trocadero, nº 19 (2007), pp. 31-53; P. Carasa, “La historia de las elites políticas en el parlamento español: de la prosopografía a la historia cultural”, en R. Zurita y R. Camurri (eds.), Las elites en Italia y en España (1850-1922). Valencia: Universidad de Valencia, 2008, pp. 113-134. 7 Un reciente trabajo por ejemplo aborda los orígenes y construcción del sistema representativo español y del propio liberalismo español desde bases metodológicas transdisciplinares, aunque haciendo hincapié en elementos relacionados con la formación de la cultura política del liberalismo español a lo largo del diecinueve. M. Sierra; M. A. Peña y R. Zurita, Elegidos y elegibles. La representación parlamentaria en la cultura del liberalismo. Madrid: Marcial Pons, 2010.También resulta fundamental para situarnos en los debates teóricos más recientes sobre los usos y sentido conceptual del abordaje de la cultura(s) política(s) la obra colectiva de reciente publicación M. Pérez Ledesma y M. Sierra (eds.), Culturas políticas: teoría e historia. Zaragoza: Institución Fernando El Católico (CSIC) y Diputación Provincial de Zaragoza, 2010.
208 Erebea, 3 (2013) pp. 203-226 issn: 0214-0691 Víctor M. Núñez García y los demográficos del malthusianismo8. Nuevamente destaca la importancia del individuo para los historiadores profesionales, pero en este caso incluyendo una necesaria ubicación en su contexto, analizando al personaje desde dentro con la pretensión de conocerlo en su relación con las personas, grupo social y el mundo que le rodea9. En este sentido, la nueva biografía como instrumento y tendencia que ha recuperado rigurosidad y vigor dentro de la historiografía y el retorno del papel protagónico de los actores históricos confluyen, interaccionan y van de la mano. En puridad, la vuelta al sujeto –individual o colectivo– como objeto de estudio ha puesto en boga el regreso de géneros historiográficos como el biográfico, dentro de la nueva legitimidad alcanzada por lo narrativo, sometido a directrices netamente diferentes a las que lo guiaron tradicionalmente como ya se ha apuntado. Todo ello bajo la adaptación a nuevos planteamientos y necesidades de la investigación histórica actual, superando anacrónicos esquemas de naturaleza descriptiva, positivista e incluso hagiográfica asociados a determinados intereses. Los historiadores/as dejaron de lado a la biografía en sus objetivos investigadores en las décadas centrales del s. XX, época donde la historiografía estructuralista desacreditó y receló del papel de lo individual y del individuo en la explicación histórica, viéndose relegada la biografía a la condición de género científicamente y “moralmente” sospechoso10, fruto de, entre otros complejos procesos, los vaivenes intelectuales que han provocado las tensiones entre la sociedad y el individuo, entre el presumible conocimiento profundo y necesario procedente de lo colectivo y el conocimiento artificial y azaroso procedente de lo individual. Como apunta Isabel Burdiel en su reflexión sobre la biografía histórica, “resulta una simplificación inadmisible el trazado de una línea de sucesión y superación entre un tipo de historia centrada en los individuos con abstracción de toda determinación social –la supuesta historia tradicional decimonónica– y una historia centrada en las estructuras con abstracción de toda trayectoria individual –la supuesta historia científica y estructuralista del siglo XX–. La evolución del pensamiento histórico al respecto ha sido siempre más tortuosa, más contradictoria y vacilante”11. 8 J. Aurell, La escritura de la memoria. De los positivistas a los postmodernos. Valencia: Universidad de Valencia, 2005, p. 163. Para alcanzar una visión panorámica de la historia de la historiografía y de la evolución de los paradigmas historiográficos en general vid E. Hernández Sandoica, Tendencias historiográficas actuales…; J. Aróstegui, La investigación histórica. Teoría y método. Barcelona: Crítica, 2001; G. Iggers, La ciencia histórica en el siglo XX. Las tendencias actuales. Barcelona: Idea Universitaria, 1998. 9 M. Urquijo Goitia, “Los parlamentarios de Cantabria en el contexto de los diccionarios biográficos de parlamentarios”, Ayer, nº 67 (2007), pp. 271-272. 10 I. Burdiel, “La dama de blanco. Notas sobre la biografía histórica”, en I. Burdiel y M. Pérez Ledesma (coords.), Liberales, agitadores y conspiradores. Biografías heterodoxas del siglo XIX. Madrid: Espasa Calpe, 2000, p. 21. 11 Burdiel, La dama de blanco…, p. 22.
Erebea, 3 (2013) pp. 203-226 issn: 0214-0691 209 La biografía como género historiográfico desde la Historia Contemporánea Española Ciertamente dentro de la mencionada moda de los “regresos”, las apariciones y desapariciones del interés por el bios de las personas en un amplio sentido, los créditos y descréditos por parte de los paradigmas historiográficos, no han hecho más que suscitar nuevas incertidumbres sobre la biografía histórica. Este descrédito historiográfico, originado por el dilema –quizá irresoluble– entre individualismo y estructuralismo metodológicos, provocó que durante años sólo se acudiera al género biográfico desde la literatura, desde la novela concretamente ya que el tratamiento del bios encontró acomodo en la ficción. Aquello que la historia abandonó, creó el espacio para la novela, alejando la práctica de la biografía de la gran corriente de la historia científica y académica12. En todo caso, en los últimos años la reacción de los historiadores/as profesionales, conscientes e inmersos en una nueva fase historiográfica, o la del lector/ consumidor de literatura histórica ante el antihumanismo militante de los paradigmas estructuralistas –tanto en historia, como en sociología o antropología– del XX, ha revitalizado al género biográfico y al individuo/sujeto histórico redescubriendo potencialidades explicativas y metodológicas. Las reflexiones teóricas que justifican esta situación se están haciendo explícitas13, usualmente como respuesta a las constantes sospechas respecto a su rigurosidad científica y las nociones estereotipadas denunciadas por sus detractores como leyes inevitables de la biografía, en su mayor parte procedentes de esquemas positivistas decimonónicos. Por tanto, la biografía, rescatada de su proscripción, no sólo ha recuperado su consideración científica y su respeto académico, sino que, incluso, se plantea en algunos foros como una vía alternativa y expedita para resolver y conciliar viejas diatribas analíticas propias del oficio de historiador/a: en especial, la tensión entre el individuo y la sociedad, entre lo particular y lo general, entre lo local y lo universal; en definitiva, entre lo privado y lo público. Como reflexión muy genérica se parte de la idea de que el historiador/a nunca puede llegar a deslindarse por completo de la mirada al sujeto14. Elena Hernández aborda de manera sintética las teorías de la identidad, de la acción y de la interpretación puntualizando que “el interés teórico por la experiencia y la expansión de las teorías de la acción tienen que ver por tanto, indudablemente, con el rever12 Burdiel, La dama de blanco…, p. 24. 13 Como uno de los recientes frutos de estas reflexiones vid el número monográfico sobre la biografía histórica de Cercles, nº 10 (2007). También cabe destacar por la riqueza de sus contribuciones la obra colectiva J. C. Davis e I. Burdiel (eds.), El otro, el mismo. Biografía y autobiografía en Europa (siglos XVII-XX). Valencia: Universidad de Valencia, 2005. 14 A pesar de que la biografía pueda seguir definiéndose como un género a caballo entre el rigor científico, la aridez de la verificación documental y el relato literario. R. Serrano García (coord.), Figuras de la Gloriosa. Aproximación biográfica al Sexenio Democrático. Valladolid: Servicio de Publicaciones de la Universidad de Valladolid, 2006, p. 9. [En presentación].
210 Erebea, 3 (2013) pp. 203-226 issn: 0214-0691 Víctor M. Núñez García decer del interés biográfico”15. En las ideas, las líneas discursivas, los textos, las fuentes; detrás de todo ello hay individuos, dentro de un contexto, unas circunstancias y una intencionalidad determinada16. Por más esfuerzos que se hagan, el historiador/a no puede sortear la biografía a menos que considere posible leer un documento e interpretarlo sin referencia a una intención y, por lo tanto, a un sujeto que actúa y a un contexto en acción17, es decir, nociones como experiencia, identidad e intención resultan de una apreciable potencialidad explicativa. Es más, toda producción histórica contiene componentes autobiográficos con diferentes grados de sutileza, el historiador/a como sujeto que reconstruye, ordena, analiza e interpreta el pasado nunca llega a deslindarse en sus producciones de sus propias experiencias formativas, culturales, sociales o, por qué no, políticas. La interrelación entre el/la científico/a y su objeto de estudio supone uno de los pilares fundamentales de las actuales corrientes intelectuales y culturales basadas en la preeminencia del relativismo cognitivo. A ello se le añade la nada desdeñable práctica autobiográfica consciente cultivada por parte de los propios historiadores/as en los últimos tiempos18. Otro elemento susceptible de análisis se ubica necesariamente en el riesgo que corre el “historiador/a-biógrafo/a” de analizar trayectorias individuales partiendo desde sus propios esquemas prefijados de racionalidad, donde se crea la ilusión de sujetos unitarios, coherentes y encaminados hacia un propósito biográfico claro y preciso, lo que cercena indudablemente la visión sobre el individuo al omitir discontinuidades, conflictos, contradicciones, silencios… Y es que uno de los problemas metodológicos fundamentales radica en la complejidad de la labor demiúrgica que afronta el historiador/a en el ejercicio biográfico a la hora de buscar, seleccionar y ordenar las piezas para construir coherentemente un puzle que en la mayoría de las ocasiones necesariamente se presenta como un conjunto 15 E. Hernández Sandoica, Tendencias historiográficas actuales…, p. 405. 16 A modo de ejemplo Rafael Zurita, María Antonia Peña y María Sierra en uno de sus trabajos, sobre los artífices de la legislación electoral de mediados del XIX y el debate político e intelectual suscitado entorno a los mecanismos de representación política en la construcción del Estado liberal, demuestran que más allá de la adscripción política o las posturas doctrinales, los sujetos se comportaron en el legislativo dirigidos por las circunstancias biográficas individuales. Esto arroja un nuevo enfoque explicativo sobre el, en ocasiones, irregular e ilógico comportamiento de la clase política en esta época, aparte del proveniente del análisis de las líneas ideológicas, discursivas y de cultura política. R. Zurita, M. A. Peña y M. Sierra: “Los artífices de la legislación electoral: una aproximación a la teoría del gobierno representativo en España (1845-1870)”, Hispania, vol. 66, nº 223 (2006), pp. 633-670. 17 Burdiel, La dama de blanco…, p. 26. 18 Sobre autobiografía y egohistoria protagonizada por historiadores/as I. Peiró: “La contemplación de Narciso. La <<vocación autobiográfica>> de los historiadores”, en C. Frías y M. A. Ruiz (coords.), Nuevas tendencias historiográficas e historia local en España. Actas del II Congreso de Historia Local de Aragón. Zaragoza: Prensas Universitarias, 2001, p. 364.
Erebea, 3 (2013) pp. 203-226 issn: 0214-0691 211 La biografía como género historiográfico desde la Historia Contemporánea Española deslavazado de elementos. Sin lugar a dudas el escudriñamiento de los aspectos más sutiles de la imagen y proyección pública de un personaje, aparte de sus perfiles más íntimos y privados, requiere de la aceptación de un cierto margen de desorden y desconexión por la propia naturaleza de una vida humana, donde, parafraseando a Alain Robbe-Grillet, la vida está marcada por la discontinuidad, el azar, la fatalidad o el imprevisto. Aunque los historiadores/as aún nos afanamos por construir un discurso coherente y bien trabado, explicativo y analítico, que, particularmente en el caso de la biografía, encierre entre el nacimiento y la muerte una especie de guión vital en el que, lógicamente a posteriori, todo se vea encadenado y sostenido por un largo cordón de causas y consecuencias. Posiblemente buscar relatos biográficos necesariamente lineales y coherentes en una materia tan maleable y valiosa en sí misma como la vida sea una de las debilidades más recurrentes en los ejercicios biográficos individuales. Por otra parte, el carácter singular, irreductible y trasgresor de la experiencia individual es el elemento que profundiza las diferencias frente a la supuesta sistematización y homogeneidad de las estructuras consolidadas, pero precisamente enfocar nuestra visión en lo particular y heterogéneo buscando orden, unidad y propósito significativo es lo que otorga valor al sujeto como vía complementaria y alternativa de conocimiento histórico19. En este sentido, la biografía individual apunta hacia la recuperación del potencial dinámico y transgresor del individualismo frente a la autoridad paralizante de las convenciones sociales colectivas20, el planteamiento de la biografía colectiva o biografía prosopográfica en cambio tiende metodológicamente a considerar al sujeto como parte de colectividades más amplias (sociales, políticas, culturales, nacionales, de género…). A estas ambivalencias añadimos que el género biográfico es susceptible de una compleja categorización que se ha visto enriquecida por la aplicación de determinados enfoques y metodologías: microhistoria –incluso microantropología-, historias de vida, psicobiografía, autobiografía, historia de género, historia desde abajo, y, además, la historia oral en el caso de personajes recientes. En todo caso el “historiador/a-biógrafo/a” está constantemente expuesto a una serie de limitaciones de orden metodológico. Como el peligroso “Síndrome de Estocolmo” que puede llegar a atenazarlo, por la necesidad de seguir persiguiendo una presunta realidad que no siempre es fácil de encontrar y que, por lo general, se construye también con vacíos y códigos sólo descifrables en el contexto discursivo y cultural que los genera. Una segunda limitación hace referencia al propio 19 Lytton Strachey, cuya obra ya clásica Victorianos eminentes tuvo un impacto y un éxito comercial extraordinario en la Inglaterra de 1918, apuntó en el prefacio de su libro de biografías que “los seres humanos son demasiado importantes para tratarlos como meros síntomas del pasado”. L., Strachey, Victorianos eminentes. Madrid: Aguilar Maior, 1989, p. 24. [Traducción y prólogo de Dámaso López García]. 20 Burdiel, La dama de blanco…, p. 26.
218 Erebea, 3 (2013) pp. 203-226 issn: 0214-0691 Víctor M. Núñez García naturales de los actuales territorios de la provincia presentes en las pioneras sesiones parlamentarias de las Cortes de Cádiz41. Asimismo también de forma reciente y bajo la dirección de José Luis Ollero se ha publicado un diccionario masivo de la región de La Rioja, en este caso con una evidente pretensión de amplitud en su campo cronológico al alcanzar a la representación parlamentaria riojana hasta el año 200842. Por otra parte, en Cataluña Borja de Riquer está dirigiendo un proyecto de investigación con el objetivo de elaborar el Diccionario biográfico de los parlamentarios catalanes del siglo XX. En los últimos años se ha estado desarrollando un pionero intento de aglutinar en un mismo proyecto de investigación la totalidad de diputados y senadores de la historia parlamentaria española. En concreto se ha ejecutado la primera fase del proyecto genérico “Diccionario biográfico de los parlamentarios españoles”, que ha cubierto las fases iniciales del parlamentarismo liberal decimonónico (1810-1854). La pretensión genérica del proyecto es confeccionar las biografías de los parlamentarios que concurrieron a las cámaras españolas desde las Cortes de Cádiz hasta la actualidad, recibe el impulso de la Universidad del País Vasco (coordinadora del proyecto), Universidad Autónoma de Barcelona, Universidad Complutense de Madrid, Universidad de Sevilla y Universidad de Valladolid, la financiación corre a cargo de las Cortes Generales y recibe el apoyo del Centro de Estudios Políticos y Constitucionales. En la fase ya ejecutada se ha organizado una red de grupos de trabajo distribuida por la geografía española y latinoamericana43 –en referencia a su representación en las Cortes de Cádiz fundamentalmente–, a la espera de la continuidad de dicho proyecto en su segunda fase ya han sido publicados sus primeros frutos editoriales, concretamente a través de la edición de un diccionario biográfico masivo de la primera experiencia parlamentaria en el país, las Cortes de Cádiz44, y la publicación en formato CD-ROM del diccionario correspondiente a la etapa parlamentaria 1820-185445. El desarrollo 41 V. M. Núñez García, Huelva en las Cortes. Elites y poder político durante la Década Moderada (1843-1854). Huelva: Universidad de Huelva, 2007, pp. 113-180; V. M. Núñez García, Los parlamentarios de Huelva en las Cortes de Cádiz. Discursos y debates políticos. Huelva: Universidad de Huelva, 2012. 42 J. L. Ollero Vallés (dir.), Diccionario biográfico de los parlamentarios de La Rioja (1833-2008). Logroño: Instituto de Estudios Riojanos, 2010. 43 Este proyecto sigue la estela de estrategias similares llevadas a cabo en el entorno europeo, como los ya antiguos Dictionnaire des Parlamentaires Français y el History of Parliament francés y británico respectivamente. M. Urquijo Goitia, Los parlamentarios…, pp. 275-277. Sobre los proyectos llevados a cabo y ejecutados a escala internacional se vuelve mencionar la aportación de Mikel Urquijo al presente monográfico de Erebea: “Renovación metodológica de los diccionarios biográficos nacionales en el siglo XXI”. 44 M. Urquijo Goitia (dir.), Diccionario Biográfico de los Parlamentarios Españoles. Cortes de Cádiz, 1810-1814. 3 vols., Madrid: Cortes Generales, 2010 [También disponible en formato CDROM]. 45 M. Urquijo Goitia (dir.), Diccionario Biográfico de los Parlamentarios Españoles. 1820-1854.
Erebea, 3 (2013) pp. 203-226 issn: 0214-0691 219 La biografía como género historiográfico desde la Historia Contemporánea Española de este proyecto y sus resultados ya están proporcionando y proporcionarán una base empírica y un universo analítico/estadístico que permitirá afrontar investigaciones de índole propopográfica sobre el conjunto de los parlamentarios españoles46. De manera genérica y con el objetivo de abarcar la totalidad de las etapas de la historia española y de la Península Ibérica a través de todo tipo de personajes históricos destacados, no sólo de espectro político o parlamentario, en los últimos años se ejecutó un macro-proyecto de investigación ya concluido, el proyecto “Diccionario Biográfico Español” dirigido e impulsado por la Real Academia de la Historia. La ejecución del mismo, posiblemente más conocido para el gran público por la polémica suscitada en los medios de comunicación respecto a la biografía de Francisco Franco redactada por el catedrático de historia medieval Luis Suárez47, ha dado como resultado la publicación de la obra Diccionario Biográfico Español48 en 30 tomos por parte de la institución académica, aparte de la disponibilidad de una base de datos biográficos básicos en su web aunque sin acceso al contenido de las biografías49. Por otra parte, además del aspecto propiamente parlamentario como parte integrante fundamental de las elites de poder político en la España contemporánea, los afanes biográficos también se han centrado en el ámbito ministerial50. En Madrid: Cortes Generales, 2012 [Edición digital, CD-ROM]. 46 Cabe destacar la puesta en práctica de un proyecto similar en Portugal, que dio sus frutos en la publicación en la década pasada de un diccionario biográfico masivo de parlamentarios portugueses. M. F. Monica (dir.), Dicionário Biográfico Parlamentar: 1834-1910. 3 vols., Lisboa: Imprensa de Ciéncias Sociais e Asambleia de República, 2004-2006. 47 Esta polémica saltó en su momento a la palestra del debate público nacional. La Asociación de Historia Contemporánea, entre cuyos asociados hay muchos colaboradores y redactores del proyecto, se posicionó a favor de la revisión crítica del contenido de algunas de sus biografías. [Comunicado de la Asociación de Historia Contemporánea, 30-6-2011. http//ahistcon.org] Recientemente la propia institución académica desoyó las recomendaciones de revisión y corrección por parte de la comunidad científica incluyendo tan sólo correcciones menores y de estilo, más que de contenido. El País, Madrid, 24-5-2012. Para profundizar sobre esta cuestión J. L. Ledesma, “El Diccionario Biográfico Español, el pasado y los historiadores”, Ayer, nº 88 (2012), pp. 247-265. 48 Diccionario Biográfico Español. 30 Vols., Madrid: Real Academia de la Historia, 2009. 49 http//www.rah.es/cdeb.html Este link desde la web de la Real Academia de la Historia enlaza con el Centro de Estudios Biográficos impulsado por la propia academia y el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, creado para la ejecución del Diccionario Biográfico Español. 50 El interés por los titulares de las carteras ministeriales se ha visto plasmado en varias obras, no siempre con una intencionalidad meramente biográfica ni con el mismo grado de exhaustividad y profundidad en sus planteamientos, entre ellas: J. M. Cuenca Toribio y S. Miranda García, El poder y sus hombres. ¿Por quiénes hemos sido gobernados los españoles? (1705-1998). Madrid: Actas, 1998; J. F. Lasso Gaite, El Ministerio de Justicia. Su imagen histórica (1714-1981). Madrid: Imp. Sáez, 1984; A. Rull Sabater, Diccionario sucinto de Ministros de Hacienda (s. XIX y XX). Madrid: Instituto de Estudios Fiscales, 1991; A. Rull Sabater, Ministros de Hacienda y de Economía de 1700
220 Erebea, 3 (2013) pp. 203-226 issn: 0214-0691 Víctor M. Núñez García este sentido se han desarrollado dos proyectos de investigación bajo la dirección de José Ramón Urquijo Goitia denominados: “Diccionario biográfico de los ministros españoles del siglo XIX” y “Diccionario biográfico de ministros españoles del siglo XX”. Ambos financiados por la Dirección General de Investigación Científica y Técnica, de la ejecución de estos proyectos se ha editado una monografía51. También se publicaron de forma actualizada los resultados de esta investigación, incluidas las biografías, en la web del Instituto de Historia del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, aunque este enlace ya es obsoleto52. Recientes proyectos e iniciativas editoriales por otra parte han dado lugar a la aparición de estudios biográficos colectivos, donde la estrategia se centra en lo individual, dejando de lado objetivos de tratamiento masivo, es decir, no se hace referencia explícitamente a diccionarios colectivos ni a biografía propiamente individual sino que se las podría calificar como “obras mixtas”. En estos casos concretos dentro de la historiografía española se propone una selección de salida de naturaleza cronológica, usualmente vinculada al Sexenio Democrático, e ideológica en el que el espectro asociado al liberalismo y a la filosofía del progreso en general, al ideario progresista y a la acción política del partido progresista en particular cobra protagonismo, lo que ha dejado su impronta en varias publicaciones con diversidad de enfoques y objetivos53. El planteamiento de este tipo de obras donde se analizan en profundidad –dedicando normalmente un capítulo a cada sujeto– un reducido ramillete de personajes de una época histórica y de una línea política determinada, presenta el inconveniente metodológico de establecer los criterios de selección de una serie de políticos destacados o “eminentes”, los cuales no siempre pueden ser nítidos, aparte de las dificultades que acarrea otorgar líneas de continuidad en estas obras en cuanto a los personajes54. En este caso, cabría a 2005. Tres siglos de historia. Madrid: Ministerio de Economía y Hacienda, 2005. Sobre el cuerpo diplomático en Gran Bretaña J. P. Alzina, Embajadores de España en Londres. Madrid: Ministerio de Asuntos Exteriores, 2001. 51 J. R. Urquijo Goitia, Gobiernos y ministros españoles (1808-2000). Madrid: CSIC, 2001 [Segunda edición ampliada en 2008]. Este libro no incluye biografías, su utilidad como obra de consulta radica en la presentación y organización de los datos de los ejecutivos españoles. 52 http://www.ih.csic.es/lineas/jrug/diccionario/ministros 53 Entre ellas I. Burdiel y M. Pérez Ledesma (coords.), Liberales, agitadores y conspiradores. Biografías heterodoxas del siglo XIX. Madrid: Espasa Calpe, 2000; M. Pérez Ledesma e I. Burdiel (eds.), Liberales eminentes…; R. Serrano García (coord.): Figuras de la Gloriosa…; J. Moreno Luzón (ed.), Progresistas. Biografías de reformistas españoles (1808-1939), Madrid: Taurus, 2005; A. GarcíaSanz Marcotegui et al., Los liberales navarros durante el Sexenio Democrático. Pamplona: Servicio de Publicaciones de la Universidad Pública de Navarra, 2005. 54 El propio Javier Moreno Luzón en la introducción de Progresistas. Biografías de reformistas… indica que es imposible encontrar “una única línea de continuidad”, entre una serie de personajes que tienen en común el ser etiquetados como progresistas en un sentido amplio del término, pero que a la vez presentan acusadas heterogeneidades y, es que, por ejemplo, escasos nexos de unión podemos encontrar entre Práxedes Mateo Sagasta y Victoria Kent, teniendo también en cuenta la
Erebea, 3 (2013) pp. 203-226 issn: 0214-0691 221 La biografía como género historiográfico desde la Historia Contemporánea Española preguntarse por los criterios dirigidos a la categorización de un político como importante y por el que merece la pena la elaboración de un capítulo de carácter biográfico55. Como último exponte de esta vitalidad de producciones de naturaleza biográfica, aparte de las ya mencionadas obras de Cantabria en las que se incluyen políticos de ámbito local y nacional, las estrategias biográficas también han fijado sus objetivos en las elites de poder local y provincial. La Universidad de Sevilla bajo la dirección de Rafael Sánchez Mantero está desarrollando un proyecto bajo la intención de confeccionar las biografías de los alcaldes de la ciudad en la contemporaneidad, sin embargo las primeras publicaciones de diccionarios masivos de esta naturaleza han hecho referencia a las zonas vizcaína56 y navarra57 centrando su atención en los diputados forales y particularmente respecto a los alcaldes, ya han sido publicados dos diccionarios biográficos sobre los consistorios de Valladolid y Bilbao58. En este sentido, el descenso de la biografía colectiva y la prosopografía a niveles más primarios, en decir, a lo local, puede permitir la percepción con una mayor nitidez del origen del poder, las características más primarias de este y los mecanismos que se ponen en funcionamiento a su alrededor. A la luz de lo expuesto los objetivos de la biografía colectiva dentro de la historiografía contemporaneísta española se han orientado preferentemente al análisis grupal de las elites políticas de la edad contemporánea, tanto a escala nacional como provincial y local. La historia es una ciencia social indudablemente presentista donde la relación dialéctica pasado-presente se manifiesta en constante renovación. En momentos como los actuales donde la ciudadanía y nuestra sociedad en general sufre una pronunciada crisis de confianza en los sistemas de gobernanza y en la clase política, el estudio de la génesis histórica de la formación del modelo de estado representativo a través de sus actores históricos/agentes políticos, y diacronía cronológica. J. Moreno Luzón (ed.), Progresistas. Biografías de reformistas…, p. 12. 55 A modo de ejemplo los editores de la obra Liberales eminentes reconocen que a escala selectiva “no están todos los que son, pero sí todos los que están”, argumentando que algunas son figuras muy conocidas y otros personajes son menos reconocibles. En todo caso, la línea común es que todos contribuyeron de forma significativa a la historia del liberalismo español, además adquieren protagonismo “porque han encontrado un biógrafo, o una biografía, empeñados en demostrar lo significativo de su recorrido individual para la experiencia colectiva y para el mejor conocimiento de los problemas de su época”. M. Pérez Ledesma e I. Budiel, Liberales eminentes…, pág. 11. [En presentación]. 56 J. Agirreazkuenaga et al., Diccionario biográfico de los diputados generales, burócratas y patricios de Bizkaia. Bizkaia: Biizkaiko Nagusiak, 1995. 57 A. García-Sanz Marcotegui, Diccionario biográfico de los Diputados Forales de Navarra (18401931). Pamplona: Departamento de Presidencia e Interior del Gobierno de Navarra, 1996. 58 P. Carasa (dir.): Diccionario biográfico de los alcaldes de Valladolid. Del absolutismo a la democracia: alcaldes y vida municipal en Valladolid (1810-2010). Valladolid: Ayuntamiento de Valladolid, 2010; J. Agirreazkuenaga y M. Urquijo Goitia (dirs.), Bilbao desde sus alcaldes. Diccionario biográfico de los alcaldes de Bilbao. 3 vols., Bilbao: Ayuntamiento de Bilbao, 2008.
222 Erebea, 3 (2013) pp. 203-226 issn: 0214-0691 Víctor M. Núñez García de la gestación y generalización de ciertos comportamientos y vicios asociados a la práctica política se hace muy pertinente para entender y, por qué no, prevenir muchas situaciones actuales. Usos metodológicos de la biografía colectiva. El análisis prosopográfico. “La prosopografía es la investigación retrospectiva de las características comunes a un grupo de protagonistas históricos, mediante un estudio colectivo de sus vidas”59. Al igual que la biografía, la irrupción y puesta en boga de la prosopografía como objetivo investigador y, especialmente, como método para reconstruir una historia social del poder en el caso de las elites políticas, se inserta en el resurgir de la nueva historia política, completamente alejada de esquemas positivistas del pasado y caracterizada por la incorporación de nuevas metodologías y problemas a resolver. En este sentido, se ha recuperado el género biográfico a escala individual y colectiva como se ha relatado, se han abierto nuevos campos de estudio en materias como la sociología electoral, la historia de los poderes locales, la sociabilidad política, culturas e identidades políticas y nacionales… Respecto a los nuevos métodos incorporados destaca la permeabilidad y versatilidad –en parte– mostrada para adoptarlos desde otras ciencias sociales, es más, la renovación metodológica ha venido de la mano de una mayor profundidad en el análisis conceptual con los instrumentos proporcionados por la ciencia política, la antropología social y la sociología, lo qua ha permitido una clara delimitación de contenidos y objetivos investigadores60. A ello añadimos que la ya mencionada recuperación del sujeto histórico –en este caso en su vertiente biográfica colectiva– dentro de la evolución del debate historiográfico actual, ha sido uno de los factores fundamentales del interés y puesta en boga del método prosopográfico, especialmente dirigido hacia el análisis de las elites de poder político en los últimos tiempos61. Más allá de la clásica teoría de las elites de finales del s. XIX y comienzos del XX, de los Pareto, Mosca o Mitchels, o de la compleja conceptualización que se ha manejado en las últimas décadas en las investigaciones prosopográficas, cuestiones que sobrepasan sobremanera los objetivos del presente artículo, estas páginas finales se centrarán en dibujar con brevedad los perfiles metodológicos de la 59 L. Stone, “Prosopografía”, en L. Stone, El pasado y el presente. México D. F.: Fondo de Cultura Económica, 1986, pág. 61. 60 R. Sánchez, “La revolución liberal en España. Un estado de la cuestión”, en D. Caro Cancela (ed.), El primer liberalismo en Andalucía…, p. 24. 61 En todo caso, como señala Lawrence Stone en su ya clásica reflexión sobre la prosopografía, de manera primigenia esta metodología comenzó a manejarse por la historiografía norteamericana, británica y francesa desde los años 50 y 60. L. Stone: “Prosopografía…
Erebea, 3 (2013) pp. 203-226 issn: 0214-0691 223 La biografía como género historiográfico desde la Historia Contemporánea Española prosopografía como una vía pertinente para la reconstrucción de la historia social del poder político, sin que ello signifique que los estudios prosopográficos deban centrarse exclusivamente en los escalafones más altos de las sociedades históricas ni en los ámbitos de poder político. Simultáneamente a la biografía colectiva y, por qué no, partiendo de la misma, la estrategia analítica prosopográfica se ha adaptado muy bien al estudio de las elites, especialmente en su vertiente política, al centrarse en grupos reducidos, por lo que las muestras o universos de análisis resultan accesibles, y por la capacidad de estos grupos de generar documentación lo que redunda en la disponibilidad de fuentes. La definición y el alcance de la prosopografía como método y posible objetivo historiográfico en sí mismo conlleva ciertos inconvenientes teóricos y metodológicos62. Una definición muy genérica haría referencia a un uso colectivo de la biografía en cuanto a la utilización de datos biográficos con una finalidad prosopográfica o, más bien, a una biografía colectiva/grupal. Como metodología proporciona mejores resultados cuando se cumplen una serie de condicionantes: debe ser aplicada a un grupo claramente definido y no excesivamente numeroso, enmarcado en un período cronológico igualmente definido y limitado, con fuentes accesibles de tipo variado y complementario y desde una perspectiva analítica destinada a resolver un problema o problemas específicos y claramente planteados63. Este método trata de abordar a través de una serie de variables de análisis la producción del sujeto histórico en los ámbitos de actuación político, económico y sociocultural en sentido amplio, así como en los definidos por la familia y las redes sociales, ámbitos todos ellos incluidos en los objetivos de la biografía colectiva. No se trata tanto de buscar rasgos heterogéneos, sino de aquellos que tienen un carácter previsiblemente común o general y que, precisamente por su repetición, son susceptibles de un tratamiento seriado y del recurso a la cuantificación. La herramienta metodológica de la organización de los datos cuantificables en tablas, gráficos, porcentajes… se adapta de forma óptima a las necesidades del historiador/a dedicado al estudio prosopográfico. Son muchas las variables de análisis que se pueden aplicar a una investigación de esta naturaleza, en ocasiones la disponibilidad de fuentes informativas y lo utópico que resulta completar una “biografía base” con los datos fundamentales de cada miembro del universo o muestra, matiza o reduce las posibilidades de manejo de estas variables. Entre las de uso común en este tipo de investigaciones podemos encontrar, aunque no siempre en un mismo estudio: la edad, lo que indica el encuadramien62 Sobre estas cuestiones de índole teórico L. Stone, “Prosopografía…; P. Carasa (ed.), Elites…; P. Carasa, “De la burguesía…; R. Zurita, “Los autores de la legislación electoral…; M. Sierra y M. A. Peña, “Revisitando a prosopografía… 63 L. Stone, “Prosopografía…, p. 90.
224 Erebea, 3 (2013) pp. 203-226 issn: 0214-0691 Víctor M. Núñez García to del sujeto en una generación política determinada, la edad media de acceso a cargos de representación nacional; la procedencia geográfica; la dimensión política de la elite en cuanto a cargos de política local, provincial y nacional, resultados e incidencias electorales, activismo político, líneas discursivas, propuestas legislativas, desarrollo del cursus honorum político-administrativo, adscripción a grupos, a fracciones políticas o a cierto líder, continuidad, estabilidad e incluso monopolio en los cargos de representación públicos; el perfil formativo en referencia al posible acceso a estudios superiores y en caso afirmativo a qué tipo de títulos abundaban y en qué medida había sujetos que podían iniciar una carrera docente en el ámbito universitario; perfiles profesionales en base a unas categorías previamente establecidas que en ocasiones no responden a las realidades del pasado y que pueden resultar encorsetadas; características económicas, patrimoniales y sobre los perfiles inversores y de negocio; perfiles sociales en cuanto a la continuidad o nueva producción de títulos nobiliarios, espacios de dominio social en el entorno inmediato y espacios de relación social con otros componentes de las elites; las formas de relación de estas elites con el mundo cultural y la vinculación de estos grupos con la familia, el apellido y el linaje. Por otra parte, los criterios de inclusión/exclusión y la fijación de los límites al colectivo resultan cuestiones que deben establecerse con claridad en la metodología prosopográfica, siguiendo principios institucionales y políticos en el caso de las elites de esta naturaleza. Como una hipotética propuesta genérica podrían incluirse los individuos que han ocupado de forma duradera puestos de poder o influencia –tanto locales como nacionales– y que han tenido la capacidad de tomar decisiones sobre cuestiones de importancia colectiva o influir en quienes las tomaron para hacer prevalecer sus criterios y objetivos. Una parte importante de los diccionarios biográficos masivos publicados hace referencia a la representación parlamentaria de cierta provincia o región, con lo que la clarificación del criterio político e institucional se presentaría extraordinariamente efectiva. Los resultados, en función de la selección de salida y del método aplicado, indudablemente tenderán hacia las particularidades y las especificidades. En el caso de investigaciones de naturaleza local o regional las conclusiones intentarán ofrecer un resumen que sirva de pauta comparativa con otros de diferentes regiones españolas, de esta forma, se pretende avanzar y tener una visión de conjunto de las elites de poder y del sistema político al que se vinculan. En efecto, la perspectiva de estudio local o microhistórico logra adaptarse a las necesidades del método prosopográfico, articulando una visión de las relaciones entre el poder local y el nacional y de las posibles tensiones centro-periferia en las etapas de consolidación de los diferentes modelos de estado contemporáneos, por ejemplo a través de figuras como los candidatos cuneros. Lo idóneo de este enfoque también se apuntala por la importancia del carácter local en la política contemporánea española, como ámbitos privilegiados –pueblos y ciudades no sólo en España sino
Erebea, 3 (2013) pp. 203-226 issn: 0214-0691 225 La biografía como género historiográfico desde la Historia Contemporánea Española en la Europa decimonónica– en la construcción de ideario e identidades políticas, en la propagación de nuevas formas de sociabilidad política y en la consolidación de los diversos modelos de estado. En definitiva, la prosopografía se caracteriza por su versatilidad ya que logra combinarse con otras estrategias y perspectivas metodológicas, los análisis locales hacen referencias a enfoques microhistóricos, el cotejo y comparación de los resultados obtenidos con otras investigaciones locales, regionales o nacionales nos introducen en la utilidad e idoneidad de la historia comparada. Por tanto, afrontar este tipo de estudios desde una postura interdisciplinar indudablemente redunda en la optimización y amplitud de miras de los resultados e interpretaciones. Los límites de la prosopografía han sido argumentados al considerarla como una metodología y herramienta de análisis de utilidad más que como una teoría de conocimiento o para alcanzarlo, es decir, está más valorada en su vertiente metodológica que en su posible categorización como género o tendencia historiográfica. Se asume que el método ofrece fructíferas posibilidades a la hora de localizar, establecer y ordenar los datos asociados a las diferentes variables de análisis proporcionando un marco empírico, pero con limitaciones interpretativas, ya que no logra explicar problemas de calado histórico como los procesos de cambio social y político, la naturaleza del poder que detentan las elites analizadas, las relaciones entre diferentes elites, las de estas con la sociedad y la de los individuos con ellas o los orígenes y desarrollo de las actuaciones de los actores. Esta visión un tanto pesimista también se debe al encasillamiento de esta metodología en lo cuantitativo por su manera de presentar los resultados de forma seriada y sus apriorísticas implicaciones descriptivas, o su posible encasillamiento exclusivo en la historia política. En todo caso, desde una perspectiva más optimista la prosopografía podría considerarse tanto método como objetivo en sí mismo, al pasar de la localización, ordenación y presentación cuantitativa de los datos a las interpretaciones cualitativas de los mismos. Posiblemente haya cuestiones como las citadas de la naturaleza del poder político o el cambio político-social que no puedan ser explicados en su totalidad desde un análisis sociológico de los sujetos de poder, pero la aplicación correcta del método nos lleva hacia una historia social de la política, incluso de las mentalidades, comportamientos y pautas de conducta –si las fuentes lo permiten– como reflejo de ese poder. Todo lo apuntado supone un pilar más para construir una reflexión solvente sobre la naturaleza del poder en última instancia. La utilidad de estos estudios se multiplica si se abordan estas investigaciones desde una perspectiva más amplia y multidisciplinar, cuestiones como la sociología electoral –vía de acceso al poder institucionalizado–, el análisis de la práctica política, las líneas discursivas, la ideología, la cultura política en un sentido amplio, las redes de relaciones interpersonales o las formas de sociabilidad harán posible llegar a interpretaciones de conjunto sobre el poder y las elites vinculadas a este.
226 Erebea, 3 (2013) pp. 203-226 issn: 0214-0691 Víctor M. Núñez García Como tendencia o género historiográfico también puede jugar un papel fundamental dentro de la actual revalorización del individuo para alcanzar el conocimiento histórico, sobre todo porque metodológicamente consigue articular lo individual y lo colectivo64; además también logran articularse en los análisis prosopográficos lo local y lo nacional, tanto el poder político como el social y el económico. En puridad, este método supone una herramienta para la historia política y la social, de ahí su utilidad de cara a superar exclusivismos epistémicos del pasado donde se contraponían estas dos vertientes históricas. Por otra parte esta técnica ofrece la posibilidad de introducir elementos narrativos –como biografía colectiva– y da lugar a un cierto relato histórico, con lo que se puede llegar a dar una historia más ágil y atractiva para el lector, por último, permite con mayor naturalidad la integración de diversos géneros históricos y la utilización de diferentes técnicas interdisciplinares como ya se ha apuntado. 64 En el caso concreto de la elite política, ésta cuenta con un fuerte componente individual, pero simultáneamente tiene una naturaleza colectiva, al estar vinculada en sus ámbitos de actuación, sociabilidad e incluso vida privada a familias, grupos de poder, fracciones políticas, clientelas…