Estudio histórico-lingüístico de la toponimia de Chucena
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Estudio histórico-lingüístico de la toponimia de Chucena 1 ÍNDICE 1. Introducción……………………………………………………… 2 1.1.Justificación del trabajo……………………………...………. 2 1.2.Metodología…………………………………………. ..……... 2 1.3.Encuadre geográfico…………………………………………...4 1.4.Breve reseña histórica………………………………………… 5 2. Análisis del corpus toponímico…………………………………… 7 3. Conclusiones……………………………………………………… 23 3.1.Estratigrafía histórico-lingüística……………………………... 23 3.2.Clasificación semántico-referencial…………………………... 24 3.3.Cuestiones fonéticas…………………………………………... 24 3.4.Mecanismos morfológicos……………………… ………...….. 26 4. Bibliografía…………………………………………………...…… 28
Estudio histórico-lingüístico de la toponimia de Chucena 2 1. INTRODUCCIÓN 1.1.Justificación del trabajo El vacío de estudios toponímicos sobre el área de Chucena justifica el nacimiento de este trabajo, que tiene como finalidad llenar una laguna en la investigación de la toponimia meridional. Solo se encuentran estudios en los que filólogos como J. Mª. Pabón o R. Menéndez Pidal intentan dar una explicación a la denominación de dicho pueblo, pero ninguno se adentra en analizar todos los topónimos que podemos encontrar en esta zona. En este trabajo es esencial la información ofrecida por los lugareños, pues si el objetivo es la recopilación de topónimos menores de esta zona, la aportación oral de sus habitantes, principales conocedores del paisaje y sus nombres, es insustituible para poder compilarlos. 1.2.Metodología La metodología seguida en la elaboración del presente trabajo ha discurrido por dos vertientes de obligado cumplimiento en cualquier trabajo de estas características: la labor de campo y el trabajo de gabinete (consistente en el estudio del corpus obtenido en la primera fase de la investigación). Para llevarla a cabo se ha seguido la metodología propuesta por Stefan Ruhstaller en Toponimia de la Campiña de Utrera. Estudio lingüístico e histórico y en Toponimia de la región de Carmona, sin olvidar su artículo “Proyecto de un Diccionario Toponomástico de Andalucía Occidental”, en el que se establecen las bases para llevar a cabo un adecuado estudio de toponimia. De acuerdo con estas obras, distinguimos tres fases en el trabajo: 1) En la primera fase se trataba de recopilar el corpus de nombres de lugar, actuales y antiguos, de la zona seleccionada, tanto nombres de lugar mayor (macrotopónimos) como nombres de lugar menor (microtopónimos). 2) La segunda fase del trabajo ha consistido en el estudio etimológico y léxicosemántico de cada elemento del corpus toponímico. 3) La tercera fase del estudio ha atendido a la interpretación histórico-lingüística de formas obtenidas en la segunda fase, es decir, a la interpretación del conjunto de los nombres del área. La recopilación de la toponimia actual se ha basado en varios tipos de fuentes:
Estudio histórico-lingüístico de la toponimia de Chucena 3 - Fuentes escritas Entre las fuentes en las que podemos encontrar topónimos de nuestra área están el Inventario de toponimia andaluza de la Consejería de Obras Públicas y Transportes de la Junta de Andalucía (1990) y el Nomenclátor de Andalucía1. - Fuentes orales La encuesta oral se ha realizado a ancianos naturales del municipio, personas que han dedicado su vida, fundamentalmente a la actividad agrícola, y que conocen bien los lugares, sus nombres y su pronunciación tradicional, así como las tradiciones populares. En el capítulo uno del Anexo a este trabajo pueden verse las fichas correspondientes a los informantes, con todos sus datos. La recopilación de la toponimia antigua ha sido realizada principalmente mediante el expurgo de textos procedentes de los fondos del Archivo Histórico Municipal de la localidad, en concreto, el Catastro del Marqués de la Ensenada. También se han consultado obras editadas como Descripción y Cosmografía de España o Repartimiento de Sevilla. En la segunda fase llevamos a cabo la labor puramente lingüística, basada en el establecimiento de la etimología de cada nombre, observando la evolución del topónimo (en aquellos casos en que sea posible). En esta fase es fundamental la consulta de obras lexicográficas (generales, etimológicas…), el examen de la naturaleza de lo designado por el nombre y el conocimiento de datos históricos relevantes que hagan más fácil la tarea interpretativa. Tanto la primera como la segunda fase pueden apreciarse en el capítulo II de nuestro estudio, es decir, en el análisis del corpus toponímico, siendo posible verificar esta metodología en cada una de las entradas recogidas. Por último, en la tercera fase, el conjunto de la documentación y de las interpretaciones de los nombres de una zona permite establecer conclusiones diversas: estratos lingüísticos, información semántico-referencial, fonética y morfológica. Este paso final en nuestro análisis queda expuesto en el capítulo denominado Conclusiones. 1 En línea: «http://www.ideandalucia.es/nomenclator/buscador.jsp?lang=esp»; consultado en febrero de 2015.
Estudio histórico-lingüístico de la toponimia de Chucena 4 En cuanto a la organización del trabajo, se estructura en cuatro capítulos: 1) Introducción: es el capítulo en el que nos encontramos y cuya función es ubicar y contextualizar. 2) Análisis del corpus toponímico: es la parte más extensa de la investigación, en la que se recogen los nombres con su interpretación. Este capítulo se estructura de la siguiente forma: 1. Formas actuales: a. Orales b. Escritas 2. Documentación antigua a. Editadas b. Inéditas 3. Etimología e interpretación 3) Conclusiones: se abordan cuestiones de carácter global, es decir, se procede al estudio del total de las formas registradas en su conjunto. 4) Bibliografía 1.3.Encuadre geográfico Chucena se sitúa en las tierras llanas del Condado de Huelva, área conocida como La Campiña. “Es un término municipal pequeño, consta de 25,77 kilómetros cuadrados y una población que ronda en torno a los dos mil vecinos. La altura del pueblo sobre el nivel del mar se eleva a los 140 metros” (Franco, 2002: 23). Limita al norte con las localidades de Manzanilla y Escacena del Campo; al sur, con Hinojos; al oeste, con Bollullos del Condado; y al este, con las tierras del Aljarafe sevillano. Unos 60 km. lo separan de la capital, Huelva, y unos 40 de Sevilla. En el capítulo dedicado a las imágenes del Anexo a este trabajo puede verse un mapa que sitúa la localidad. En 1850 Madoz encuadra esta localidad del siguiente modo: “CHUCENA (ANTES CHOCENA): v. con ayunt. en la prov. de Huelva (10 leg.), part. jud. de la Palma (3), aud. terr., c. g. y dióc. de Sevilla (7): […] en él se encuentran 3 fuentes de agua buena y saludable; el dep. llamado Alcala de la Alameda ó Juana Dorta, en el que hace unos 20 años nombraba el Sr. duque de Medinaceli […] 2 arroyos, el uno, el de Purchena, que nace en el térm. de Manzanilla dirigiendo su curso de N. á S., y
Estudio histórico-lingüístico de la toponimia de Chucena 5 el otro el nombrado de Algarve, con igual direccion, que toma su origen en el térm. de Villalva […] vese igualmente igualmente una deh. llamada Paterna de la propiedad del Sr. duque de Medinaceli, abundante de pastos para el ganado y con bastantes encinas y alcornoques; encuentranse en este térm. las haciendas dichas de Torralva, Genís y Garrucha que hasta hace pocos años tenian jurisd. ordinaria” (Madoz, 1988: 45). En 1827, Sebastián de Miñano y Sedoya en su diccionario comienza así la descripción del pueblo objeto del trabajo: “Chucena, V. S. de España, provincia part. y arz. de Sevilla.” (Miñano, 1826-27: 95). A estas descripciones las diferencia un hecho fundamental: la creación en 1833 de la provincia de Huelva, que incluye este municipio. 1.4.Breve reseña histórica El origen de Chucena estuvo relacionado con los antiguos asentamientos en Tejada, situada en el actual municipio de Escacena del Campo. El progreso de Chucena se produce lentamente desde la Edad Media por el despoblamiento de esta localidad. Alfonso X conquista Tejada en 1253. La historia de Chucena siempre ha estado ligada a la de Alcalá de la Alameda, que tiene un origen coetáneo y similar, estaba situado a medio kilómetro del primero y hoy se encuentra deshabitado. Sin embargo, esta villa dio nombre a un Marquesado desde el siglo XVI. Estas dos poblaciones recibieron en 1568 sus primeras Ordenanzas. Estas privaron a los habitantes de derechos que habían tenido cuando era tierra de realengo. Estas villas pertenecían a la familia de los Portocarrero. Durante el reinado de Felipe III, se ligarán al Ducado de Medinaceli al casarse la hija y heredera de la segunda marquesa, doña Antonia de Portocarrero, doña Ana María Ribera de Portocarrero, con el duque de Medinaceli, don Antonio Luis de la Cerda. Estos dos núcleos pertenecerán al Ducado de Medinaceli hasta la supresión del régimen señorial en 1837. Durante el siglo XVIII se produce un progresivo despoblamiento de Alcalá de la Alameda a favor de Chucena. El Marquesado pierde poder en 1812, cuando se constituye el primer ayuntamiento constitucional de Chucena, que incluye a Alcalá de la Alameda, además de las dehesas de Torralba, Genís y Garruchena.
Estudio histórico-lingüístico de la toponimia de Chucena 6 Chucena deja de formar parte de la provincia de Sevilla en 1833, cuando pasa a depender de la de Huelva y del partido judicial de La Palma del Condado, como ya se ha señalado en el encuadre geográfico. En torno al origen de Chucena también circulan varias leyendas. Una de ellas relata que tras la Reconquista los primeros pobladores de dicho pueblo observaron unos destellos de luz que salían de un árbol, que se encontraría hoy donde se sitúa la actual iglesia, en el que descubren una talla de la virgen. Estos acuerdan erigir en este sitio una capilla para esta imagen, llamándola de la Estrella (actual patrona del pueblo) por aquel resplandor que anunció su presencia y su posterior hallazgo. Esta leyenda tiene otra versión que es la que cuenta el Padre Fray Jacinto de Chucena en su obra Apuntes históricos de la villa de Chucena. Este sitúa esta leyenda más tarde, en el siglo XVIII, cuando unos trabajadores vuelven del campo y observan una estrella en lo alto de una encina, que desaparece cuando se dirigen a ella. Caída la noche, un pastorcillo sordomudo que pasaba por allí la vuelve a ver, se acerca y encuentra una imagen de la Virgen María, que se lleva a su casa. Por la mañana sale al campo y cuando vuelve la imagen ya no está y piensa que se la han robado, pero vuelve a pasar por donde se la encontró y se produce el milagro de la aparición de la Virgen que lo cura de su mal. Entonces el pastor corre hasta Alcalá de la Alameda donde cuenta la noticia y las autoridades civiles y religiosas deciden levantar en dicho lugar una iglesia; y en este punto, según esta teoría, estaría el origen de Chucena como pueblo. Esta última es la versión más conocida en el pueblo, puesto que dicho fraile fue una persona admirada por todos y fue el encargado de realizar diversas actividades, como teatros, para llevar a cabo la restauración de la abandonada y derruida iglesia de la despoblada Alcalá de la Alameda. En la actualidad en la plazoleta que se encuentra antecediendo a esta ermita hay una escultura de dicho fraile. Esto puede verse en la imagen dos del Anexo a este trabajo. A todo esto hay que añadir que Fray Jacinto también señala que una señora llamada María Chucena se ofrece a costear la primera capilla y la primera choza. De aquí que la autoridades de Alcalá de la Alameda decidan nombrar al pueblo Chucena. Esto pervive en la memoria del municipio gracias a un trabalenguas que está escrito en un azulejo (que puede verse en la imagen tercera del capítulo tercero del Anexo a este trabajo) que se encuentra en un sitio principal de la llamada Plaza del Condado.
Estudio histórico-lingüístico de la toponimia de Chucena 7 2. ANÁLISIS DEL CORPUS TOPONÍMICO ALCALÁ (Hacienda de Alcalá, Dehesilla de Alcalá, Iglesia de Alcalá) Esta forma procede de una voz árabe, compuesta por el artículo al y qala`a, que significa ‘castillo’. Es un término con el que actualmente nos referimos a una hacienda, cortijo, finca o iglesia. Pero durante muchos siglos también denominó a una localidad: Alcalá de la Alameda, a la que en época árabe se la conocía como Malchar Palmet, como puede comprobarse en la imagen cuatro del capítulo tercero del Anexo a este trabajo. En las fuentes escritas se encuentra este topónimo con diversas formas a lo largo de la historia. En el Repartimiento de Sevilla aparece como Alcalá de Tejada, pues durante mucho tiempo perteneció a la comarca de Tejada. En el siglo XVI, en la obra Descripción y cosmografía de España aparece esta aldea con otra denominación distinta y además bajo diversas formas como alcala de iohana de orta (pág. 208), alcala de juana de orta (pág. 214), chuana (pág. 300) o alcala (pág. 212). En Madoz se encuentra bajo otra forma: Juana Dorta (pág. 45). Esta designación se debe a que perteneció a una señora que se llamaba así. ALCARAYÓN (Arroyo Alcarayón) Esta forma ha sido analizada por C. Fuentes, pues este arroyo también forma parte del término municipal de Pilas, localidad sobre la que elabora un estudio toponímico y defiende que “una posible etimología podría ser Alcaraçón, forma aragonesa de carrazón, “romana”, que se encuentra en un inventario ar agonés de 1404. Podría tratarse de una confusión de palatales antes del reajuste y de la existencia en nuestra toponimia de un término de origen aragonés, aunque podría derivar de la misma palabra árabe. Cabe también otra posibilidad: derivar de alcaravea, que tuvo varias vocalizaciones. En val. ant. tenemos: alcarahuya, alcarahulla, y en arag. ant. Alcarahueya” (Fuentes, 2007: 42). ALGARBE (Arroyo del Algarbe) La voz algarbe procede del árabe al-ġarb. Algarbe tiene, en principio, dos significados: a) ‘cueva, algar’ y b) ‘poniente, occidente’. Este último es el que le asigna Mª. Dolores Gordón en su obra Toponimia sevillana. Ribera, Sierra y Aljarafe y Stefan Ruhstaller
Estudio histórico-lingüístico de la toponimia de Chucena 8 en Toponimia de la campiña de Utrera. Estudio lingüístico e histórico a este topónimo, identificándolo como El Algarbe de Hinojos, tratándose del mismo que analizamos ahora, pues el arroyo pasa por ambos municipios, Chucena e Hinojos, y también por Villalba del Alcor. Como ellos indican, la motivación de esta denominación nos la da la situación geográfica, que cuadra con el que sería el límite entre los reinos o coras de Sevilla y Niebla, coincidiendo después con la división entre las provincias de Sevilla y Huelva. Por tanto, El Algarbe hacía referencia a la situación geográfica: al poniente, occidente, del Reino de Sevilla. ALMÁCIGA (Camino de la Almáciga) Es un término de procedencia griega (μασãσθαι ‘masticar’), pero que en español debió entrar, como indican Corominas y Pascual, a través del árabe por el cambio de -sten c: máşţakā > almáciga. Además, en castellano el vocablo ya aparece con el artículo árabe fosilizado. Este topónimo tendría su motivación por su significado de ‘lugar donde se siembran y crían los vegetales que luego han de trasplantarse’ (DRAE, s.v., 2ª. ac.). Una definición equivale nt e se encuentra en otra obra lexicográfic a: ‘vivero’ o ‘almajara, terreno abonado con estiércol reciente para que germinen prontamente las semillas’ (TLHA, s.v. 1ª. y 2ª. acs.). ALMENDRILLO (El Almendrillo) Almendro es una palabra derivada del término almendra. Esta procede del latín AMYGDĂLA (vulgarmente AMĬNDŬLA), y esta, a su vez, del griego amygdále (DECH, s.v. Almendra). Aunque actualmente es una área en la que se hallan fundamentalmente olivos y viñas, la motivación de este topónimo puede estar en que en un principio hubiera en dicha zona almendros: ‘árbol de la familia de las Rosáceas, de raíz profunda, tronco de siete a ocho metros de altura, madera dura, hojas oblongas y aserradas, flores blancas o rosadas, y cuyo fruto es la almendra. Florece muy temprano. Su corteza destila una goma parecida a la arábiga’ (DRAE, s.v.). ALMONTE (Camino de Almonte) El nombre del camino procede de la localidad a la que llegamos pasando por el mismo y de la que nos separan unos 30 kilómetros. Como ya analizaron Mª. Dolores Gordón Peral y Stefan Ruhstaller en su trabajo Análisis etimológico de la macrotoponimia onubense, Almonte es un término híbrido, formado por el artículo árabe aly la palabra
Estudio histórico-lingüístico de la toponimia de Chucena 9 monte (< lat. MONS, MONTIS ‘monte’, ‘montaña ’): ‘gran elevación natural del terreno’ (DRAE, s.v., 1ª. ac.). Aparte de esta interpretación, P. Celdrán apunta otras como la de que en lugar del artículo árabe, habría una contracción de la preposición a y el artículo el, y la palabra latina monte; la síncopa del vocablo Altomonte; o la procedencia del árabe al-munt. ARROZ (Camino del Huerto del Arroz) La palabra arroz es un vocablo de origen árabe. Procede de la palabra hispanoárabe arráwz y esta del árabe ruzz (DECH, s.v.). El topónimo nombra a una pequeña zona en la que, posiblemente en épocas anteriores, se cultivaba este tipo de plantación: ‘planta anual propia de terrenos muy húmedos, cuyo fruto es un grano oval rico en almidón’ (DRAE, s.v., 1ª. ac.). Aunque actualmente no se cultiva en el municipio. ATARAZANA (La Atarazana) Atarazana es un vocablo de procedencia árabe: dâr aṣ-ṣinâʻa ‘arsenal’, ‘casa de fabricación’. Como indican Corominas y Pascual, se perdió la conciencia de que este término fuera compuesto y se fosilizó junto con el artículo árabe, hecho que no está permitido en la gramática árabe. Este topónimo, posiblemente por la historia vinícola de la localidad, tenga su motivación en el sentido de ‘lugar donde se guarda el vino en toneles’ (DRAE, s.v., 3ª. ac.). Esta definición también se encuentra en el TLHA. Actualmente este término también da nombre a una de las calles del municipio. BAÑOS (Camino de los Baños, Los Baños) Baño, del latín BALNĚUM (DECH, s.v.) y la Academia la recoge como ‘agua o líquido para ba ñarse’ (DRAE, s.v., 3ª. ac.). Lo habitual en toponimia es que la voz baño denomine “a lugares donde permanecían y/o permanecen resto s de depósitos de agua o construcciones hidráulicas de marcada antigüeda d” (Gordón, 1991), pero en la zona objeto de estudio no se hallan construcciones de este tipo. En este caso el topónimo hace referencia a que en esas tierras se forman charcos con gran facilidad. BOLLULLOS (Camino de Bollullos)
Estudio histórico-lingüístico de la toponimia de Chucena 16 almogauares de Mancaniella et de Benafic en termino de Tejada, tienen veynte yugadas de heredat entre Manjaníella e Benafic..." (p.276); posteriormente aparece sólo Mancanylla y formas equivalentes fonéticamente. Este nombre de lugar se basa sin duda sencillamente en la voz mozárabe mansanélla, citada por el Botánico Anónimo en cuatro ocasiones como designación de la camamila en 'ayamiyya. Resulta realmente sorprendente que el Botánico Anónimo señale como área donde más abunda la manzanilla precisamente el Aljarafe, al que pertenece Manzanilla” (Gordón y Ruhstaller, 1992: 434). MATILLA (Regajo de la Matilla, La Matilla) Matilla es una palabra derivada de mata. En cuanto al origen de esta última, Corominas y Pascual apuntan lo siguiente (DECH, s.v. Mata): “Origen incierto, pero atendido e l sentido antiguo, es probable que venga del lat. MATTA ‘estera’, de donde ‘manchón de plantas que cubre cierta extensión de suelo’”; y además le atribuyen los siguientes sentidos ‘conjunto de árboles o arbustos, bosque, bosquecillo’, ‘cada una de las plantas de un arbusto o hier ba’. En el DRAE (s.v. Mata, 1ª., 2ª. y 4ª. acs.) aparece recogida como ‘planta que vive varios años y tiene tallo bajo, ramificado y leñoso’, ‘planta de poca alzada o tamaño’ o ‘porción de terreno poblado de arboles de una misma especie’. Atendiendo a estas significaciones la motivación de este topónimo debe estar o bien en que en la zona hubiera muchas matas, en el sentido de planta, o bien en que dicha área estuviera poblada por arboles de una misma especie. MOCHADOS (Los Mochados) Mochado es una palabra derivada del verbo mochar ‘que carece de punta o de la debida terminación’ (DRAE, s.v. Mocho, 1ª. ac.). El vocablo mocho es un término de origen incierto, no se sabe con exactitud su etimología. Corominas y Pascual (DECH, s.v. Mocho) así lo explican: “el vocablo no tiene etimología, o dicho en otras palabras, es una creación divergente, realizada espontánea e independientemente por los varios idiomas”. MORIANA (Camino de Moriana, Arroyo de Moriana) J. Mª Pabón dedica una entrada a este topónimo en su artículo, que trata los nombres de la ‘villa’ romana en Andalucía, aunque entre los términos Moriana que nombra ninguno hace referencia al que es objeto de estudio en este trabajo. A pesar de esto, puede que
Estudio histórico-lingüístico de la toponimia de Chucena 17 tenga la misma motivación y explicación que el resto de los homónimos, que este autor deriva del gentilicio Maurius, derivado a su vez de Maurus, pero como Maurius aparece en pocas ocasiones docu mentado “se ha supuesto una derivación de Maurus con el sufijo complejo -iana o una contaminación con el también raro Morius o con Murrius” (Pabón, 1953: 140). NARANJOS (Los Naranjos) Naranjo es un término derivado de la palabra castellana naranja. Esta, a su vez, procede de una voz árabe: nāranǧa, y esta del persa: nârang (DECH, s.v. Naranja). La motivación de este topónimo está en la plantación de este especie de árbol que se halla en la zona: ‘árbol de la familia de las Rutáceas, de cuatro a seis metros de altura, siempre verde, florido y con fruto, tronco liso y ramoso; copa abierta, hojas alternas, ovaladas, duras, lustrosas, pecioladas y de un hermoso color verde. Es originario de Asia y se cultiva mucho en España. Su flor es el azahar y su fruto la naranja’ (DRAE, s.v., 1ª. ac.), ‘mandarino, naranjo que produce naranjas mandarinas’ (TLHA, s.v.), aunque este último valor solo se halla en un punto concreto de Andalucía [LCI: Alhamilla (Al.)]. NUEVO (Camino Nuevo) Nuevo, del latín NŎVUM y aquí probablemente esté relacionada con su significado de ‘recién hecho o fabricado’ (DRAE, s.v., 1ª. ac.). También hay una calle en el municipio con esta denominación. OLIVARILLO (Camino del Olivarillo) Olivarillo es una palabra derivada por sufijación apreciativa en -illo de olivar, y este a su vez procede por sufijación abundancial de olivo (< lat. OLIVUS) (DECH, s.v. Olivo). En Chucena se cultivan principalmente el olivo y la vid, y la denominación está relacionada con este tipo de plantaciones que encontramos en la zona. La Academia define la voz como ‘árbol de la familia de las Oleáceas, con tronco corto, grueso y torcido, copa ancha y ramosa que se eleva hasta cuatro o cinco metros, hojas persistentes coriáceas, opuestas, elípticas, enteras, estrechas, puntiagudas, verdes y lustrosas por el haz y blanquecinas por el envés, flores blancas, pequeñas, en ramitos axilares, y por fruto la aceituna, que es drupa ovoide de dos a cuatro centímetros de eje mayor, según las castas, de sabor algo amargo, color verde amarillento, morado en
Estudio histórico-lingüístico de la toponimia de Chucena 18 algunas variedades, y con un hueso grande y muy duro que encierra la semilla. Originario de Oriente, es muy cultivado en España para extraer del fruto el aceite común’ (DRAE, s.v. Olivo, 1ª. ac.). PAGUILLO (Regajo del Paguillo, Paguillo Alto, El Paguillo) La palabra paguillo es un vocablo derivado por sufijación apreciativa de pago, que a su vez procede del latín PAGUS ‘pueblo, aldea’, ‘distrito’ (DECH, s.v. Pago). La motivación de este topónimo debe estar en su sent ido de ‘distrito determinado de tierras o heredades, especialmente de viñas u olivares’ (DRAE, s.v. Pago, 1ª. ac.). En la actualidad se conoce con esta denominación una zona cercana al pueblo y de poca extensión (de ahí el sufijo diminutivo) en la que se cultivan fundamentalmente vides y olivos, y en un primer momento, por la significación de este vocablo, también podría haber sido así. PASTORES (Camino de los Pastores) Pastor, del latín PASTOR,-ORIS (DECH, s.v.). Esta denominación toponímica está relacionada con el sentido de ‘persona que guarda, guía y apacienta el ganado, especialmente el de ovejas’ (DRAE, s.v., 1ª. ac.), ‘cabrero’ (TLHA, s.v., 2ª. ac.). La ganadería era una de las profesiones mayoritarias de la población, junto con la agricultura. PATERNA DEL CAMPO (Camino de Paterna del Campo) Paterna del Campo es un macrotopónimo onubense que designa a una población separada de Chucena por unos 9 kilómetros. Aparece en el Repartimiento de Sevilla como Paterna Fabula y en Descripción y Cosmografía de España esta denominación solo se halla con el primer término, Paterna. Mª. Dolores Gordón y Stefan Ruhstaller apuntan que es una denominación toponímica recurrente y defienden que “todos los nombres han de estar basados en un apelativo latino PATERNA, que designaría un tipo determinado de propiedad rural.” (Gordón y Ruhstaller, 1992: 431). PATERNINA (Casa de Paternina, Regajo de Paternina, Dehesa de Paternina, Fuentes de Paternina, Paternina) El nombre de esta zona situada en el término de Chucena también ha sido analizado por Mª. Dolores Gordón y Stefan Ruhstaller: “La equivalencia de las formas Paterna
Estudio histórico-lingüístico de la toponimia de Chucena 19 [Harab] y Paternina que establece J. González nos parece dudosa, pues Paternina tiene apariencia de remontar más bien a un *VILLA PATERNIANA. Por tanto, la inscripción fundus Paternianus del Testaccio, relacionada por J. González (Repartimiento I, p. 403) con una de las Paterna de la Baja Andalucía, corresponderá con más probabilidad a Paternina.” (Gordón y Ruhstaller, 1992: 431). PILAS (Camino de Pilas) Pila, del latín PILA ‘mo rtero’, ‘tina de bastán’ (DECH, s.v.), que vale hoy también como ‘pieza grande de piedra o de otra materia, cóncava y profunda, donde cae o se echa el agua para varios usos’ (DRAE, s.v., 1ª. ac.). En su trabajo sobre la toponimia de Pilas, C. Fuentes relaciona el nombre de la localidad, situada a 15 km. de Chucena, con la significación expuesta y afirma que “su nombre respondería a la existencia de muchas pilas a lo largo del término municipal” (Fuentes, 2007: 23). También P. Celdrán defiende que procede del latín P ILA ‘tina, abrevadero’ . PINO (Estacada del Pino, Camino del Pino, El Pino) Pino, del latín PINUS (DECH, s.v.) y aparece recogida por la Academia como ‘árbol de la familia de las Abietáceas, con las flores masculinas y femeninas separadas en distintas ramas. Tiene por fruto la piña, y por semilla el piñón. Su tronco, elevado y recto, contiene trementina; las hojas, muy estrechas, puntiagudas y punzantes, persisten durante el invierno y están reunidas por la base en hacecillos de a dos, tres o cinco. De las muchas especies que se conocen, solo seis hay silvestres en España, todas con las hojas reunidas de dos en dos’ (DRAE, s.v., 1ª. ac). Este vocablo denomina esta zona porque en ella había un enorme árbol de esta especie. Su tronco era equivalente a seis personas agarradas de las manos formando un círculo. A finales del siglo XX, en 1988, se tuvo que talar debido a que estaba enfermo. Actualmente en el escudo del pueblo aparece un pino. En la imagen cinco del capítulo tercero del Anexo a este trabajo aparece una fotografía del pino y en la seis un escudo del pueblo. PINOS DEL DUQUE (Pinos del Duque) Esta denominación está formada por un término que procede de un vocablo latino (pino < PINUS ‘árbol’ y otro, de un vocablo francés (duque < duc ‘guía, conductor’) (DECH,
Estudio histórico-lingüístico de la toponimia de Chucena 20 s.v.). La motivación de esta denominación está en que estos pinares pertenecían al Duque de Tarifa, que era el dueño de la dehesa así denominada. PLAYA DEL CATALÁN (Playa del Catalán) Playa, del latín tardío PLAGĬA, y este a su vez del griego πλαγια ‘lados, costados’. En este vocablo se produce una especialización de sentido: de ‘lados, costados’ pasó a ‘ladera y luego a costa marítima’ (DECH, s.v.). En el DRAE (s.v.) en la entrada de playa ya solo se encuentra este último sentido; los dos primeros han desaparecido. Este topónimo tiene una explicación popular: la zona conocida como Playa del Catalán se encuentra situada en el distrito agrícola denominado Los Labrados, y esta área es regada por el arroyo de Chucena, por tanto, se conoció así a dicha área por ser una antigua zona de baños. El segundo componente, Catalán, quizás tenga su motivación en que las fincas cercanas a dicha zona pertenecieran a un nativo de Cataluña o, tal vez, a un chucenero que tuvo que emigrar a dicha comunidad. PRADILLO (Camino del Pradillo, Pradillo Antiguo, Los Pradillos) Pradillo es una palabra derivada por sufijación apreciativa en -illo de prado, que a su vez procede de un término latino: PRATUM (DECH, s.v. Prado). El nombre probablemente tenga su origen en las características del terreno al que denomina: ‘tierra muy húmeda o de regadío, en la cual se deja crecer o se siembra la hierba para pasto de los ganados’ (DRAE, s.v., 1ª. ac. Prado), ‘erial, terreno pantanoso’ (TLHA, s.v. Prado, 2ª. y 3ª. acs.). PRADO (El Prado) Prado, del latín PRATUM (DECH, s.v.) y esta denominación de lugar debió originarse por las características de la zona a la que se refería: ‘tierra muy húmeda o de regadío, en la cual se deja crecer o se siembra la hierba para pasto de los ganados’ (DRAE, s.v., 1ª. ac.), ‘erial, terreno pantanoso’ (TLHA, s.v., 2ª. y 3ª. ac.). Con el término prado los habitantes de la localidad se referían a la zona de las afueras del pueblo que estaba sin edificar y donde había matorrales y hierbas. Actualmente hay viviendas y una residencia. PRIMERO (Camino Primero, Cañada Primera)
Estudio histórico-lingüístico de la toponimia de Chucena 21 Primero, del latín PRIMARIUS (DECH, s.v.). Este topónimo está relacionado con el sentido básico ‘que precede a las demás de su especie en orden, tiempo, lugar, situación, clase o jerarquía’ (DRAE, s.v., 1ª. ac.) y da nombre al primer camino que nos encontramos en dirección desde la localidad de Chucena a la vecina de Manzanilla. PUERTO (Camino del Puerto) Puerto, del latín PORTUS ‘entrada de un puerto’, ‘puerto’ ( DECH, s.v.) y en el topónimo se halla con el sentido de ‘lugar en la costa o en las orillas de un río que por sus características, naturales o artificiales, sirve para que las embarcaciones realicen operaciones de carga y descarga, embarque y desembarco, etc.’ (DRAE, s.v., 1ª. ac.). Este camino se denomina así porque llevaba al puerto de Sevilla. RAYA (Camino La Raya) Raya, del latín RADĬAM ‘línea’, y este del latín RADĬUM ‘rayo’ ( DECH, s.v.). Algunas de las acepciones registradas por la Academia son: ‘término, confín o límite de una nación, provincia, región o distrito’ o ‘lindero de un predio de mucha extensión’ (DRAE, s.v., 2ª. y 3ª. acs.). La motivación de este vocablo es clara, pues esta palabra denomina al camino que supone el límite entre Chucena y el pueblo vecino de Manzanilla. También se le denomina Camino Tercero o Cañada Tercera, pues antes de llegar a este están los caminos o cañadas Primero/a y Segundo/a, respectivamente. RETAMAR (Camino de Retamar, Camino de Retamar, El Retamar) Retamar es un derivado por sufijación abundancial de la palabra retama. Este sufijo le aporta el matiz de abundancia o colectividad, por lo que el término hace referencia a una gran cantidad de retamas. La voz castellana procede de un vocablo árabe: rátam (DECH, s.v.). La denominación de lugar probablemente se deba a la vegetación característica de esta zona: las retamas: ‘mata de la familia de las Papilionáceas, de dos a cuatro metros de altura, con muchas verdascas o ramas delgadas, largas, flexibles, de color verde ceniciento y algo angulosas, hojas muy escasas, pequeñas lanceoladas, flores amarillas en racimos laterales y fruto de vaina globosa con una sola semilla negruzca. Es común en España y apreciada para combustibles de los hornos de pan’ (DRAE, s.v.). Lo curioso es que en la toponimia de este pueblo también encontramos la voz latina para este tipo de vegetació n: hiniest a, del latín GENĚS TA.
Estudio histórico-lingüístico de la toponimia de Chucena 22 SEGUNDO (Camino Segundo, Cañada Segunda) Segundo, del latín SECUNDUM (DECH, s.v.). En el topónimo, la voz tiene el valor que recoge la Academia ‘que sigue inmediatamente en orden al o a lo primero’ (DRAE, s.v., 1ª. ac.). Al salir del pueblo por el Camino Manzanilla nos encontramos en primer lugar con el Camino Primero o Cañada Primera, a continuación con el Camino Segundo o Cañada Segunda y, por último, en el término chucenero con el Camino de la Raya o Tercero o Cañada Tercera. TEJUELA (La Tejuela) Tejuela es una palabra derivada por sufijación diminutiva en -uela de teja y, esta, a su vez, pro cede de un término latino: TĒGŬLA (DECH, s.v. Teja). La motivación de este topónimo, por su significado ‘pedazo de teja o de barro cocido’ (DRAE, s.v. Teja), quizás pueda remontar a que en el área así denominada haya habido en un primer momento alguna construcción con alguna teja llamativa o especial o también al hecho de que en dicho lugar hubiera muchas tejas, restos de alguna antigua construcción. M.ª Dolores Gordon y Stefan Ruhstaller apuntan que “no extraña en absoluto esta recurrencia de teja y sus derivados en la toponimia de una zona tan intensamente poblada desde época antigua, donde afloran restos de antiguas construcciones (entre los que abundan las tegulae) en la superficie de innumerables sitios” (Gordón y Ruhstaller, 1991: 179) TORRALBA (Hacienda de Torralba) Torralba es un nombre formado por dos voces: torre y alba. Ambos son de procedencia latina. Tor re ‘edificio fuerte, más alto que ancho, y que sirve para defenderse de los enemigos desde él, o para defender una ciudad o plaza’ (DRAE, s.v., 1ª. ac.) procede del latín TŬRRIS (DECH, s.v.). Y alba procede de ALBUS (DECH, s.v.) y es un adjetivo con valor etimológico ‘blanco’. La motivación de esta denominación quizás esté en su color blanco, como puede apreciarse en el Anexo a este trabajo en el capítulo dedicado a las imágenes en la fotografía número 7. VALDEOVEJA (Casa de Valdeoveja, La Valdeoveja) Este topónimo está formado por la unión de dos sustantivos a través de la preposición de. El primer componente, val, del latín VALLIS (DECH, s.v.), aparece recogido por la
Estudio histórico-lingüístico de la toponimia de Chucena 23 Academia como ‘llanura de tierras entre montes o altur as’, ‘cuenca de un río’ (DRAE, s.v., 1ª. y 2ª. acs.); y el segundo, oveja, del latín OVICŬLA ( DECH, s. v.), como, ‘hembra del carnero’ (DRAE, s.v., 1ª. ac.). Por tanto, esta denominación debe hacer referencia al paso frecuente de este tipo de animal por un sitio de tales características. VERDEJA Verdeja es una palabra derivada por sufijación del vocablo verde. Este procede de la voz latina VIRĬDIS (DECH, s.v. Verde). La motivación de esta denominación puede estar en el color verde de las plantaciones de la zona, que se identifica con algunos de los sentidos recogidos por la Academia ‘de color semejante al de la hierba fresca, la esmeralda, el cardenillo, etc. Es el cuarto color del espectro solar’ o ‘en contraposición a seco, se dice de los árboles y las plantas que aún conservan alguna savia’ (DRAE, s.v. Verde, 1ª. y 2ª. acs.). 3. CONCLUSIÓN Atendiendo al conjunto de nombres analizado en el corpus, son varios los aspectos que podemos analizar en este capítulo. Estos los organizaremos en cuatro bloques: estratigrafía histórico-lingüística, clasificación semántico-referencial, cuestiones fonéticas y mecanismos morfológicos. 3.1.Estratigrafía histórico-lingüística Tras el análisis de los nombres de lugar registrados en la zona sometida a estudio, se puede afirmar la existencia de varios estratos lingüísticos en la toponimia de Chucena. Latino-mozárabe: Bollullos, Chucena, Escacena, Paterna, Paternina, Pilas. Árabe: Alcalá, Algarbe. Castellano: Almáciga, Almendrillo, Arroz, Atarazana, Baños, Cámara, Carnicería, Carta, Casa, Cuervo, Cura, Donadío, Dehesilla, Duque, Eucalipto, Fontanar, Gelo, Genís, Huerta, Labrado, Leñeros, Lirio, Llanos de la Virgen, Majada Buen Día, Matilla, Mochados, Moriana, Naranjo, Nuevo, Olivarillo, Paguillo, Pastores, Pino, Playa del Catalán, Pradillo, Prado, Primero, Puerto, Raya, Retamar, Segundo, Tejuela, Torralba, Verdeja, Valdeoveja. Híbrido: Almonte. Incierto: Hinojos, Alcarayón, Gelo, Genís, Manzanilla.
Estudio histórico-lingüístico de la toponimia de Chucena 24 En el capítulo cuarto del Anexo a este trabajo puede verse un gráfico en el que puede visualizarse esta estratigrafía. La conquista de los territorios por partes de los castellanos y la posterior expulsión de los moriscos y repoblación ha generado que la mayoría de los topónimos registrados pertenezcan al estrato castellano. 3.2.Clasificación semántico-referencial El significado y la realidad a la que se refiere cada topónimo permiten no solo agruparlos entre sí, sino también proporcionar una rápida visión de los accidentes geográficos presentes en el área objeto de estudio. Núcleos de población o macrotopónimos: Almonte, Bollullos, Chucena, Escacena, Hinojos, Manzanilla, Paterna, Pilas. Hidrónimos: Arroyo de Alcarayón, Arroyo del Algarbe, Arroyo de Chucena, Regajo de la Matilla, Arroyo Moriana, Regajo del Paguillo. Terrenos de cultivo, lugares acotados y parajes: Alcalá, La Almáciga, Almendrillo, Atarazana, Los Baños, La Cámara, Estacada de las Cartas, Haza del Cura, Dehesilla, Donadío, Fontanar, Genís, Los Labrados, Los Lirios, Los Llanos, Los Llanos de la Virgen, Los Mochados, Los Naranjos, El Paguillo, Paternina, El Pino, Pinos del Duque, Pradillo, Prado, Retamar, La Tejuela, La Valdeoveja, La Verdeja. Vías de comunicación: C. de la Almáciga, C. de Almonte, C. del Huerto del Arroz, C. de los Baños, C. de Bollullos, C. de las Carnicerías, C. de la Casa, C. de la Dehesilla, C. de Escacena, C. de Hinojos, C. de los Leñeros, C. de Manzanilla, C. Moriana, C. Nuevo, C. del Olivarillo, C. de los Pastores, C. de Paterna, C. de Pilas, C. del Pino, C. de Pradillo, C. Primero, C. del Puerto, C. de la Raya, C. Segundo. Construcciones: Alcalá, C. de la Casa, Casa de los Eucaliptos, Genís, Casa de Paternina, Torralba. Religión: Haza del Cura, Llanos de la Virgen. 3.3.Cuestiones fonéticas
Estudio histórico-lingüístico de la toponimia de Chucena 25 En el vocalismo solo destaca el hecho de que en el topónimo Valdeoveja [baɹðoβéha] la vocal [o] es absorbida por la [e]. En cambio, en el consonantismo se encuentran muchos fenómenos fonéticos: - Neutralización de la oposición /s/ y /θ / en favor de esta última en todos los casos: Camino de la Casa [ka mĩnolakáθa], Dehesilla [laheθíʝa], Camino Segundo [kamínoθeγúndo]. Este fenómeno, conocido como ceceo, predomina en toda la zona sur onubense. - También en todos los casos registrados hallamos la neutralizac ión de la oposición /λ/ y /ʝ/ en favor de esta última: Almendrillo [aɹmendríʝo], Camino de Bollullos [kamĩnoβoʝúʝo], Dehesilla [laheθíʝa], Llanos [lo ʝáno], Llanos de la Virgen [lo ʝáno laβíɹhen], Camino de Manzanilla [kamĩnomanθaníʝa], Matilla [lamatíʝa], Camino del Olivarillo [kamĩnoðeloliβaríʝo], Paguillo [eɹpaγíʝo], Pradillo [praíʝo]. Este fenómeno, conocido como yeísmo, es consecuencia de un proceso de deslateralización que consiste en la sustitución del fonema palatal lateral fricativo sonoro /λ/ por el fonema palatal central fricativo sonoro /ʝ/. - Relajación articulatoria y aspiración de la -s implosiva, perdiéndose en la cadena fónica cuando se sitúa en situación final: Baños [lo βán o], Camino de Bollullos [kamĩnoβoʝúʝo], Camino de las Carnicerías [kamĩnola kan.niθería], Estacada de las Cartas [ehtakála káɹta], Cuervos [lo kwéɹβo], Camino de Escacena del Campo [kamĩnoehkaθénaðeɹkámpo], Casa de los Eucaliptos [káθaðeloheukalít.to], Genís [hení], Camino de Hinojos [kamĩnoinóho], Labrados [lo laβráo], Leñeros [kamĩnolo len éro], Lirios [lo lírjo], Llanos [lo ʝáno], Llanos de la Virgen [lo ʝáno laβíɹhen], Mochados [lo moĉáo], Naranjos [lo naránho], Camino de los Pastores [kamĩnolo pa tóre], Camino de Pilas [kamĩnopíla], Pinos del Duque [píno ðeɹðúke], Playas del Catalán [pláʝa deɹkatalán]. - Aspiración del sonido procedente de las palatales medievales, que en castellano resultó /x/: Gelo [hélo], Genís [hení], Camino de Hinojos [kamĩnoinóho], Regajo de la Huerta [r eγáhoðelaγwérta], Llanos de la Virgen [lo ʝáno laβíɹhen], Naranjos [lo naránho], Tejuela [latehwéla], Valdeoveja [baɹðoβéha], Verdeja [laβeɹðéha]. - Aspiración de la Finicial latina: Las Hazas del Cura [laháθaðeɹkúra] (haza < FASCĬA), Dehesilla [laheθíʝa] (dehesa < DEFENSA). - Neutralización en posición implosiva de la oposición /l/ y /r/ a favor de esta última: Alcalá [aɹkalá], Arroyo Alcarayón [ar óyoaɹkaraʝón], Algarbe [aɹgáɹβe], Almáciga