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La producción textual y artística femenina: el ‘‘yo’’, el ‘‘otro’’ y el conflicto. Un estudio comparativo: la biografía de Fadwa Toukan, ‘‘Rihla jabaliya rihla saaba’’, y la biografía de Isabel Allende ‘‘Paula’’

Kadhim, Adnan; Shalan, Sanaa

Abstract

Este estudio compara la experiencia de la árabe Fadwa Toukan, en su autobiografía “Rihla jabaliya rihla saaba” y la latinoamericana Isabel Allende en su autobiografía “ Paula “, en términos de planteamiento del “yo”, el otro y el conflicto; son dos experiencias similares por ser dos primeras autobiografías femeninas de dos figuras de prestigio local e internacional, ya que las dos han dejado una huella honda en su campo de creación además de la convergencia temporal de la publicación de las dos obras que fueron recibidas con mucho interés crítico y público, que las hizo unas de las más importantes autobiografías creativas femeninas en la historia de la literatura contemporánea.

Full text

236 Re is a In e nacional de Cul u as y Li e a u as ISSN: 1885-3625 DOI: h p://dx.doi.o g/10.12795/RICL.2012.i12.14 Adnan Abdul Hamid Kadhim, Sanaa Shalan Uni e sidad de Jo dania LA PRODUCCIÓN TEXTUAL Y ARTÍSTICA FEMENINA: EL ‘‘YO’’, EL ‘‘OTRO’’ Y EL CONFLICTO. UN ESTUDIO COMPARATIVO: LA BIOGRAFÍA DE FADWA TOUKAN, ‘‘RIHLA JABALIYA RIHLA SAABA’’, Y LA BIOGRAFÍA DE ISABEL ALLENDE ‘‘PAULA’’ FEMALE TEXTUAL AND ARTISTIC PRODUCTION: THE ‘‘I’’, THE ‘‘OTHER’’ AND THE CONFLICT. A COMPARATIVE STUDY: THE BIOGRAPHY OF FADWA TOUKAN, ‘‘RIHLA JABALIYA RIHLA SAABA’’, AND THE BIOGRAPHY OF ISABEL ALLENDE ‘‘PAULA’’ Resumen: Es e es udio compa a la expe iencia de la á abe Fadwa Toukan, en su au obiog a ía “Rihla jabaliya ihla saaba” y la la inoame icana Isabel Allende en su au obiog a ía “ Paula “, en é minos de plan eamien o del “yo”, el o o y el con lic o; son dos expe iencias simila es po se dos p ime as au obiog a ías emeninas de dos igu as de p es igio local e in e nacional, ya que las dos han dejado una huella honda en su campo de c eación además de la con e gencia empo al de la publicación de las dos ob as que ue on ecibidas con mucho in e és c í ico y público, que las hizo unas de las más impo an es au obiog a ías c ea i as emeninas en la his o ia de la li e a u a con empo ánea. Palab as cla e: Isabel Allende, au obiog a ía, Fadwa Toukan Abs ac : This s udy compa es he expe ience o he A ab Fadwa Toukan, in he au obiog aphy “Rihla jabaliya ihla saaba” and he La in Ame ican Isabel Allende in he au obiog aphy “Paula”, in e ms o app oaching he “I”, he o he and he con lic ; They a e wo simila expe iences because hey a e he i s wo eminine au obiog aphies o wo igu es o local and in e na ional p es ige, since bo h ha e le a deep ma k in hei ield o c ea ion in addi ion o he empo al con e gence o he publica ion o he wo wo ks ha we e ecei ed wi h much c i ical and public in e es , which made hem one o he mos impo an emale c ea i e au obiog aphies in he his o y o con empo a y li e a u e. Keywo ds: Isabel Allende, au obiog aphy, Fadwa Toukan 237 Re is a In e nacional de Cul u as y Li e a u as, ab il 2012 ISSN: 1885-3625 DOI: h p://dx.doi.o g/10.12795/RICL2012.i12.14 Adnan Abdul Hamid Kadhim, Sanaa Shalan INTRODUCCIÓN La expe iencia c ea i a emenina mundial se ca ac e iza po el a o con las pa icula idades de su e apa y el “yo” de sus c eado as, así como la ep esen ación de los da os de sus componen es, incluyendo odas las o mas de adición e inno ación. Una expe iencia simila espec o a su e ocación del “yo”, el o o y el con lic o, en odos sus componen es, y a ía en é minos de exp esión de es os elemen os y sus he amien as. La li e a u a au obiog á ica emenina es uno de los campos de es e é mino, y al ez es el más é il; y que la muje c eado a la inoame icana y la á abe son unos de los episodios de es e campo c ea i o con una no able expe iencia. El “yo” Fadwa decla a que apenas había i ido las exis encias en la ida(TOUKAN. 9), pues o que su ida es aba con olada a lo la go del iempo po la gen e de su al ededo (ibid,7); y po lo an o, dice: “Nunca es u e eliz o sa is echa de mi ida, el á bol de mi ida apenas ha dado u o, y mi alma aspi aba siemp e a mejo es log os y ho izon es más amplios” (ibid,9), lo que nos explica sus ca ac e ís icas o madas po su ida c uel; ella c ee que “ las ue zas del mal, sean me a ísicas, sociales o polí icas, es án siemp e en con a del homb e, e in en an des ui lo, pe o el homb e se pone i me en e a es as ue zas con o gullo y enacidad a pesa de su debilidad”(ibid,10). Y al mismo iempo decla a que no di ulga á en es a biog a ía odos los sec e os po su pa icula idad, y pa a sal agua da se de la ulga idad (ibid, 10). Las ca ac e ís icas implíci as más impo an es de su biog a ía son: su insis encia en el abaja y los log os, a pesa de las es icciones impues as po su amilia y su sociedad, “sob e odo que la educación y los alo es einan es o o gan al homb e más libe ad sexual, polí ica y social que a la muje ” (SAADAWI: Qadaya. 2007. 24), son es icciones que conside a comple amen e absu das y banales( TOUKAN,10); y su na u aleza que se consis e en su incapacidad de ebela se de mane a di ec a, pues o que la ebelión y la luju ia no son de los componen es de su pe sonalidad (ibid,129); es no mal que una sociedad masculina no le da ácilmen e a la muje sus de echos incluso el de echo de ebelión y luju ia(SAADAWI:Taw’am, 2006. 241) po lo que siemp e pensaba escapa se en busca de sal ación del su imien o y el dolo ; y más a de hizo de su c eación poé ica su único camino pa a deshace se de odos los símbolos de op esión en su ida: la amilia, el pad e, el pode polí ico injus o y la sociedad pales ina(TOUKAN,11). No cabe duda de que sen ía ajena en su sociedad, y “la enajenación es aún mayo pa a la muje ” (SAADAWI: Al-Ma ’a, 2005. 66). E a incluso incapaz de de ende se con una palab a an e cualquie injus icia que se le caía de su amilia (ibid,19). Lo que más le a ec aba de su amilia e a la ca encia de odo ipo de amo (ibid, 20)- la única cosa que le podía qui a el sen imien o de enajenación e injus icia(SAADAWI: Al-Ma ’a,66)- y 238 Re is a In e nacional de Cul u as y Li e a u as, ab il 2012 ISSN: 1885-3625 La p oducción ex ual y a ís ica emenina: el ‘’yo’’, el ‘’o o’’ y el con lic o. Un es udio compa a i o DOI: h p://dx.doi.o g/10.12795/RICL.2012.i12.14 no esponde a sus necesidades in an iles sencillas como comp a le un jugue e o un pendien e de o o (TOUKAN,21) a pesa de la iqueza de su amilia que igno aba odos sus deseos, y la a aba como ense po el “c imen” de se una muje ! Po lo an o, la pe sonalidad de Isabel en “Paula”, es una mezcla psicológica simila a la de Fadwa Toukan, eniendo en cuen a las di e en e ci cuns ancias y las mani es aciones de conduc a; ambas son una combinación pe enecien e a la soledad y no al g upo ni a la amilia, pe o Isabel disponía de condiciones y ue za de ca ác e que le pe mi ie on sob epasa sus ci cuns ancias psicológicas y sociales, y o ma se de la mane a que deseaba; se eno gullece de su pe sonalidad diciendo: “ Hoy no me cambia ía po ninguno”(ALLENDE: Paula T aducción,2009. 179), es una endencia cla a de algunos esc i o es la inoame icanos pa a ea i ma más el “yo”(ALEXANDER. 239). La mad e de Isabel no es aba dispues a pa a el emba azo en su hija ni la ma e nidad, al igual que la mad e de Fadwa, pe o sin ió desde el p ime momen o que es aba emba azada de una niña, lo que la hizo sen i eliz, y comenzó a habla le – en su ien e- sin in e upción dedicándole oda su a ención a la niña espe ada que c ecía en su ien e (ALLENDE: T aduc. 20). Isabel dice que e a una niña única y a a iesa, i ía en casa de su abuelo soñando en he oicidades, se eía di e en e de odas sus he manas y sus compañe as, y enía un sen imien o de p o ecía que la lle ó a una du a soledad que du ó muchos años (ibid,340-341), al igual que la in ancia de Fadwa; pe o, Isabel pudo sali de su soledad e in eg a se en su ambien e, en ando en di e sas asociaciones y expe iencias; e a siemp e iel a sí misma sin sen i humillación ni op esión, y hablaba de mane a audaz, since a y cla a de los más p ecisos de alles de su ida emocional y sexual, cosa que Fadwa no se a e ía plan ea y se quedó ambigua pa a siemp e. Po ello, Isabel e a capaz, en la mayo ía de los casos, de epa a los allos de su ida que la denomina “La Caja de Pando a” (ALLENDE: Paula, 1994. 302), incluso ha podido sob epasa la a licción de la en e medad de su hija du an e un año en e o y luego, la de su mue e en un momen o que se indió a es a idea diciendo: “ Tie a, acoge a mi hija, ecíbela y en uél ela” (ibid,375); cosa que Fadwa no e a capaz de hace has a el úl imo momen o de su ida. Sin emba go, Fadwa enía una elación nega i a con su al ededo , especialmen e con su amilia; mien as Isabel ha podido encon a una ó mula conciliado a con su al ededo ; ya no e la amilia dispe sa como una ca ga pesada sino la e llena de “ muje es impe uosas y homb es de b azos i mes pa a el abajo y co azón sen imen al”(ibid,11); no se indió a ningún sen imien o de culpa o desespe ación o emo dimien o, po lo que la emos i i de o ma audaz, y eje ce el éxi o y el acaso, y se aslada de una e apa a o a con oda con ianza, po lo que goza de elicidad y 239 Re is a In e nacional de Cul u as y Li e a u as, ab il 2012 ISSN: 1885-3625 DOI: h p://dx.doi.o g/10.12795/RICL2012.i12.14 Adnan Abdul Hamid Kadhim, Sanaa Shalan de opo unidades, y se pe dona a si misma po odos sus e o es, y esponde a odas sus necesidades; mien as que Fadwa es aba a apada en el sen imien o pe manen e de culpable – a causa de su sociedad – incluso el sen imien o del amo inocen e, así emos que su biog a ía ca ece de cualquie homb e o amo o expe iencia ca nal i ida, cosa imposible pa a un se humano; mien as que emos a Isabel hablando de sus expe iencias amo osas y ca nales con oda since idad y buena olun ad ( ALLENDE: T aduc. 128 -130, 370). El “yo” de i ado de los o os A a és de la biog a ía de Fadwa conocemos los de e minan es de su ca ác e como hemb a op imida en Pales ina, po se igilada en el ma co del g upo de muje es de su amilia y sus ciudadanas, que cons i uye en la sumisión cons an e a la op esión, y la en ega a la is eza pe manen e “ la is eza se ha con e ido en un elemen o cla e en mi ida” ( TOUKAN. 128), i ía en una “celda humillan e de muje es” (ibid,129), p i ada de cualquie ipo de pa icula idad (ibid,130), se la imponía el anal abe ismo y la p i ación de la educación (ibid,115), no se la pe mi ía sali de casa, excep o en algunas isi as conc e as a muje es, acompañada po un homb e (ibid,114), como si ue a el homb e su única mane a de sali de casa ( MERNISSI: Más allá del elo, 2009. 157 ); ampoco enía de echo a deci no pa a que ue a adic a de la palab a “sí” (TOUKAN. 130); has a su no io se le elegía po su amilia, i ía ence ada en casa con la cabeza cubie a con un pañuelo blanco (ibid,129), de acue do con el sis ema masculino de la ibu que sólo pe mi ía casa a las muje es con los homb es de la misma ibu (AQQAD. 61), si no, se queda ía i gen ence ada en casa has a la mue e, que la i ginidad obliga o ia es un ipo de la au o idad del homb e o ien al sob e la muje (MERNISSI: La i ginidad y el pa ia cado, 241-244.), ampoco enía ida p i ada ni amigas ni ac i idades más que se i al homb e y obedece lo has a que se en ejezca a los ein e años de edad (TOUKAN, 130). Fadwa no e a más que un se op imido en su casa (ibid, 25), pa a que uese una copia del imp eso común impues o a las hemb as de su amilia (ibid, 129), de lo con a io, se en en a ía a la op esión, las palizas y la humillación (ibid, 40). Es e encie o obliga o io de muje es la lle ó al aislamien o, alienacin, indi idualismo y al au o-encie o (ibid, 134) “en una sociedad bu guesa que la conside a una c ia u a ano mal e insociable” (ibid, 117); se le p ohibía es i se co o, oca música, can a , eí se o pone se con en a; en esumen, que la ep esión de la muje de es a mane a o ma pa e del con lic o in elec ual con el homb e, y de la esquizo enia que i e el homb e o ien al (SAIGAUL. 135). Mien as Isabel, en “Paula” es como ella misma dice, una ex ensión de las muje es del su de Chile, que se ca ac e izan po la angus ia pe manen e de desas es geológicos 240 Re is a In e nacional de Cul u as y Li e a u as, ab il 2012 ISSN: 1885-3625 La p oducción ex ual y a ís ica emenina: el ‘’yo’’, el ‘’o o’’ y el con lic o. Un es udio compa a i o DOI: h p://dx.doi.o g/10.12795/RICL.2012.i12.14 y la ines abilidad polí ica, caminando con p ecaución en la b uma, y la p e e encia po las negociaciones sob e los en en amien os, pues o que las malas condiciones pueden despe a lo peo en el espí i u de los chilenos, pe o son aus e os, p uden es y espe an las cos umb es sociales en iempos no males (ALLENDE: T aduc. 22-23). Es a combinación de mo ales y cos umb es es la que ha o mado la ida de Isabel, que esume diciendo: “No in e esa lo que me pasó, sino las cica ices que me ma can y dis inguen. Mi pasado iene poco sen ido, no eo o den, cla idad, p opósi os ni caminos, sólo un iaje a ciegas, guiada po el ins in o y po acon ecimien os incon olables que des ia on el cu so de mi sue e. No hubo cálculo, sólo buenos p opósi os y la aga sospecha de que exis e un diseño supe io que de e mina mis pasos” (ALLENDE. 31-32). Mien as que los se es de los cuales de i a Fadwa, es ablecie on más la desposesión de sí misma, y ma ca on su agedia y op esión, emos que Isabel e leja una imagen e dade a de la igu a de la muje en la sociedad a dis in os ni eles y de di e sas mane as, sin embellece la ni dis o siona la, y nos dibuja since amen e sus on e as en es a imagen, e insis e se libe al, p oduc i a, c eado a e independien e de odos es os se es, y no se cae en su p esión; ella dice de sí misma “me sen ía di e en e … no log aba e el mundo como los demás (ALLENDE: T aduc. 301). Pe o es o no la impide a Isabel c i ica el sis ema social chileno que sup ime a la muje des acada, inno ado a y libe al po la ley social y eligiosa (ibid, 176). Y al mismo iempo, diseña a sí misma con independencia lejos de los e ec os de la imagen común de las muje es de su sociedad, y de e mina se libe al, independien e, p oduc o a y c eado a, pa icipando en odos los aspec os de la ida, odeándose po los p o eminismo, bohemios, a is as e in elec uales (ibid, 186), y se niega a cambia su ca ác e po nadie (ibid, 179), incluso cuando sus ciudadanas engan una imagen au o i a ia y son incapaces de plan ea los p oblemas de sexo, condón, di o cio, abo o y suicidio an e la sociedad y ceden an e sus p esiones (ibid, 178). Po o o lado, el “yo” de Isabel in e ie e con el “yo” de su hija en Paula”, y el ac o de na a se enca ga de di igi dicha in e e encia; es a biog a ía no sólo es de Isabel, sino ambién es de su hija Paula a a és de la memo ia y los concep os de su mad e, que nos ilusiona con una na ación in eligen e de que la na ación es de Paula, pe o sigue siendo Isabel la única memo ia e dade a en es e ex o c ea i o, aunque a eces ecu e a la memo ia de E nes o, el ma ido de Paula, con el in de comple a los da os de la memo ia supues a sob e la ida de su hija, ales como los de alles de su ida sexual, emocional o de sus compo amien o con su ma ido (ibid, 99-100). 241 Re is a In e nacional de Cul u as y Li e a u as, ab il 2012 ISSN: 1885-3625 DOI: h p://dx.doi.o g/10.12795/RICL2012.i12.14 Adnan Abdul Hamid Kadhim, Sanaa Shalan Isabel se descub e a sí misma a a és de la en e medad de su hija, has a luga es dis an es de sí misma “ mi hija me ha dado la opo unidad de mi a den o de mí y descub i esos espacios in e io es, acíos, oscu os y ex añamen e apacibles, donde nunca an es había explo ado” (ALLENDE. 299). El “yo” ep eso En la biog a ía de Fadwa, el se colec i o se gene a de unos se es ep eso es de ella y de su géne o; lo ex año es que no encon amos en el mundo de Fadwa que la muje de iende a la muje y sien e piedad po su op esión, sino se con ie e en un se pa ia cal que azo ea a la muje , y iun a po el homb e en odos sus asun os; emos po ejemplo, que la mad e de Fadwa la igno a y la p i a de la e nu a ma e nal, po que no había que ido ene la, e in en ó abo a la (TOUKAN, 13), y conside a su nacimien o como una desg acia po que se coincidió con el des ie o de su pad e ue a del país (ibid, 20), no ecue da ninguna in o mación elacionada con su in ancia e igno a incluso la echa de su nacimien o (ibid, 12), con ibuye en p i a la de i al colegio sólo po que ecibió una osa de un chico pequeño del ba io, y nunca a a de ayuda la a sali de la cá cel -la casa-, a pesa del su imien o pe sonal del asedio impues o a la mad e como el es o de las muje es de la amilia (ibid, 27). Po o o lado emos a la ía “Sheja” desempeña el papel de la policía sec e a de la amilia, igila a las muje es de acue do con la lógica de los homb es, y les ansmi e los in o mes sec e os (ibid, 32), y les inci a a ep imi a las muje es, sob e odo a Fadwa que le iene celos po el in e és de su he mano Ib ahim en su poesía, anunciando un eslogan acis a que consis e en “cada ez que le sale un cue no a la chica, ómpelo”(ibid, 38), y se opone a la idea de que una muje esc iba poesía como los homb es! En el mismo sen ido, nos encon amos con “Shahi a” su p ima, su mad e, las muje es de la amilia e incluso sus maes as decla an la hos ilidad con a Fadwa, po que esc ibe poesía (ibid, 116); po que si la muje esc ibe, p oduce cul u a, y, necesa iamen e c ea á un pode p opio, y es e pode como cualquie o o, c ea i ales in e io es que alimen an su oposición en ez de ena la (ALGDAMI: Thaqa a , 2006. 116.). La aición de la muje a la muje , y pone se en con a de ella a a o del homb e, es una con inuación de un sis ema cul u al obliga o io he edado que pone a la muje en con a de la muje (JILL & Ri a. 80.), en un la go con lic o de compe encia que se ige po “no mas y condiciones masculinas” (ALGDAMI: Al-Ma ’a, 2006. 172.). Mien as en “Paula”, el “yo” se di ide pa a con e i se en un “yo” dep eso y dep imido al mismo iempo; la hija en e ma, “Paula”, su e en silencio de un es ado de coma que e mina después de la go su imien o en la mue e, mien as eje ce in olun a iamen e un papel op eso sob e su mad e, o u ándola con su silencio, sin 242 Re is a In e nacional de Cul u as y Li e a u as, ab il 2012 ISSN: 1885-3625 La p oducción ex ual y a ís ica emenina: el ‘’yo’’, el ‘’o o’’ y el con lic o. Un es udio compa a i o DOI: h p://dx.doi.o g/10.12795/RICL.2012.i12.14 pode cambia es e des ino al que la lle ó la po i ia; y la mad e Isabel, desempeña un papel simila de ep esión, po un lado, su e una ep esión dolo osa debida a la en e medad de su hija, y po o o, sup ime su debilidad y miedo con el juego na a i o shah azadico que le da azón a su hija pa a segui i iendo, segui di i iéndose de oí la na ación, y no endi se a la pe dición y el ol ido en el es ado de coma, y luego a la mue e. Así como la mue e se con ie e ambién en un se ep eso cuando en a en una ba alla la ga con Paula y su mad e, mien as ellas se aga an a la ida, la mue e in en a con inuamen e oba a Paula y lle a la al o o mundo, e Isabel igila es e compo amien o de es e se ep eso y se lo esc ibe a su hija, “el lunes e aga ó la mue e, Paula. Vino y e señaló, pe o se encon ó en e a en e con u mad e y u abuela y po es a ez se e ocedió. No es á de o ada y oda ía e onda, ezongando con su e uelo de ha apos somb íos y umo de huesos” (ALLENDE:118). A ni el social-comunica i o, Isabel no se ha chocado con si misma o con o a hemb a que la ep esa, y siemp e ha sido capaz de i i audazmen e sus expe iencias in elec uales y ca nales. Y cuando comenzó su expe iencia de esc ibi y e ela sec e os, no le impo aba la i a de su abuelo conse ado po e ela los sec e os de su amilia (ibid, 345), ampoco le impo aba el deseo de su mad e de no di ama a su pad e, y ue capaz de con ence a su mad e pa a que ue a co ec o a pe manen e de sus lib os mien as pueda ayuda la a c ea nue as his o ias (ibid, 346). Es os amplios espacios psicológicos hicie on que Isabel no ue a ep eso a de nadie, y menos oda ía de las muje es de su géne o; y así e a la amiga ín ima de su hija Paula, y la ayudó a i i odas sus expe iencias humanas sin miedo ni men i a, incluso la ayudó a consegui píldo as a los dieciséis años de edad (ibid, 130), y siemp e le animó a de ende sus opciones en la ida. Y, al mismo iempo no se pe mi ía aisla se de su ma co social, y se in eg a a odos sus mundos, a a és de los cuales se il a a sí misma; po ello, emos que “Paula” es un lib o mezcla de au obiog a ía y de un documen o his ó ico, social, psicológico y sexual de su época y su geog a ía; mien as que, Fadwa se encie a con sí misma, oca la ida a dis ancia, y decla a que no es capaz de comunica se o in eg a se con su sociedad de cualquie mane a (ibid, 117). Sin emba go, Isabel es conscien es de que hay un se emenino que se dedica a ep imi se a sí misma y a las de su sexo, en un juego social idículo; y les a ibuye a aquellas muje es la esponsabilidad del sen imien o masculina op eso de la muje , “lo impe donable es que son las mad es quienes se enca gan de pe pe ua y e o za el sis ema, c iando hijos a ogan es e hijas se iciales; si se pusie on de acue do pa a hace lo de o a modo pod ían e mina con el machismo en una gene ación”(ibid, 176). 243 Re is a In e nacional de Cul u as y Li e a u as, ab il 2012 ISSN: 1885-3625 DOI: h p://dx.doi.o g/10.12795/RICL2012.i12.14 Adnan Abdul Hamid Kadhim, Sanaa Shalan El “o o” En “ Rihla jabaliya ihla saaba” apa ece el “o o” en dos ni eles: cons uc i o y des uc i o, en una pa adoja is e y chocan e; quien espe amos que apoye a Fadwa humani a iamen e, él mismo in en a des ui la; y su pad e es el ejemplo más des acado del “o o” nega i o y des uc o en su ida, siemp e la echazaba(TOUKAN. 10), y deseaba que ue a un homb e, de acue do con la cul u a masculina á abe que deseaba ene hijos a ones y no hemb as ( AFNAN. 176); no le hablaba ni jugaba con ella ni le echaba de menos, y aún más, igno aba su exis encia y le hablaba en o ma de e ce a pe sona aunque es u ie a delan e de él mi ándole los ojos, y c eía que no se ía pa a nada, y siemp e maldecía su poesía (TOUKAN. 10, 71) y cuando su he mano Ib ahim mu ió, imponía su u ela a su poesía, y le exigió esc ibi poesía polí ica en apoyo de la causa Pales ina pa a se una con inuación del hijo a ón, Ib ahim que mu ió, y no se una imagen de ella misma (ibid, 113); Fadwa ue incapaz de hace lo, y dejó de esc ibi poesía has a la mue e de su pad e (ibid, 137) , en onces ol ió a esc ibi poesía a pesa del su gimien o de una nue a au o idad ep eso a, que es la au o idad de la ocupación sionis a de Pales ina; pe o es a au o idad, pa a ella, es menos ep eso a que la de su pad e. Es aba ambién su p imo que la ep imió asgando su es ido po que e a boni o, y la p i ó de ap ende inglés (ibid, 95); y su he mano Yosu , que la pegaba y la p ohibió de i al colegio e incluso de sali de casa du an e muchos años po que un chico del ba io le había egalado una lo (ibid, 96), así la condenaba a mue e len a en ez de ma a la di ec amen e, cosa que pod ía hace en cualquie momen o con la excusa de de ende el hono de la amilia, y pod ía se acep ada en la cul u a de la sociedad pales ina adicional ( RUGGIE. 433-435). En cambio, encon amos que Fadwa ecu e a la sus i ución del “o o” ep eso pa a sa is ace su necesidad de a ec o y apoyo de ni eles cons uc i os en su ida ecu iéndose a su ío, sus he manos Ib ahim y Nime ; ya que el ío le o o ga mucho ca iño (TOUKAN. 29), y se ía su ejemplo sublime de la he oicidad nacional (ibid, 28); y su he mano Ib ahim se con ie e en el pad e espi i ual (ibid, 60) apoyando su alen o poé ico y con ibuyendo en la publicación de su poesía (ibid, 80), mien as que su he mano Nime juega el papel de amigo, compañe o y aman e en su ida (ibid, 209). En cuan o al “o o”, el homb e amado, Fadwa, desde su in ancia había sido o zada a a a con el amo como un pecado y un c imen; el mundo del homb e pa a ella no e a más que un sueño y amo ingenuo de hé oes de cuen os, y de poe as del pasado (ibid, 76). 244 Re is a In e nacional de Cul u as y Li e a u as, ab il 2012 ISSN: 1885-3625 La p oducción ex ual y a ís ica emenina: el ‘’yo’’, el ‘’o o’’ y el con lic o. Un es udio compa a i o DOI: h p://dx.doi.o g/10.12795/RICL.2012.i12.14 Es a ep esión de sus sen imien os y su cue po es una ex ensión del sis ema pa ia cal, que “hace que el con ol de la sexualidad de la muje sea la he amien a más pode osa pa a ep imi la” (ELKARKAN. 11). En “Paula” se epi e la apa iencia del “o o” en los mismos ni eles ep esen ados en ” Rihla jabaliya ihla saaba”, donde se encuen a el “o o” cons uc o y el “o o” des uc o ; y de nue o, el pad e desempeña el papel del “o o” des uc o en la ida de Isabel; “es una g an ausencia” (ALLENDE. 23) en su ida, se desapa eció desde mucho iempo, po lo que ella no le gua da ningún ecue do (ALLENDE: T aduc. 23), y c ee a eces que e a un delincuen e o un homosexual (ibid, 25), lo llama canalla (ibid, 26), y no se acue da de su aspec o ísico siquie a. Mien as que el abuelo juega el papel de p o ec o de la amilia en la ausencia del pad e, la acoge y le da odo ipo de cuidado y amo ; lo conside a como uno de los dioses del Olimpo (ALLENDE. 49); y el ío Ramón juega el papel del pad e de Isabel y sus he manos impulsado po el g an amo que sien e po la mad e desde que la io po p ime a ez; él ep esen a el buen homb e en la ida de Isabel, pues la educa con una mano du a y buen humo , espe a sus pa icula idades y le o o ga odo el cuidado necesa io (ALLENDE: T aduc. 64). En cuan o al “o o”, el aman e, siemp e ha sido una ealidad de acue do con el deseo y el amo , no sólo una idea, deseo e imaginación obada en sec e o como lo es en la ida de Fadwa; el amo cae a almen e como un hu acán sob e las muje es de la amilia de Isabel; Ramón se enamo a de su mad e, Willie se enamo a de ella, y E nes o se enamo a de su hija, Paula. Lo que ca ac e iza al “o o” en “Paula” es que su in luencia no se ex iende ni es á siemp e p esen e a ni el psicológico, geog á ico ni his ó ico; an o los que apoyaban a Isabel y e an un elemen o cons uc i o en su ida, como su abuelo, el ma ido de su mad e, algunos de sus amigos y sus ma idos, Miguel y Willie, como los que ep esen aban un elemen o des uc i o, como su pad e, se ca ac e izan po la limi ación de su in luencia en el pe iodo de comunicación di ec a con ella, e, Isabel se man iene iel a sí misma en odos los casos. Po lo con a io, emos que en la expe iencia de Fadwa, que se quedó p isione a del “o o” sin olun ad p opia en su expe iencia con él, po lo que no pudo cu a se de sus he idas po el descuido de su pad e, po ejemplo, ni pudo ampoco sob epasa la a licción de la mue e de sus he manos, Ib ahim y Nime du an e oda su ida. En esumen, podemos deci que Fadwa e Isabel compa en una ca ac e ís ica de endencia a sí mismas más que al o o; pues o que es án más in e esadas en los de alles de su pe sonalidad que las ca ac e ís icas del o o. El luga 251 Re is a In e nacional de Cul u as y Li e a u as, ab il 2012 ISSN: 1885-3625 DOI: h p://dx.doi.o g/10.12795/RICL2012.i12.14 Adnan Abdul Hamid Kadhim, Sanaa Shalan SALLOUM, Dawoud: La iden idad á abe en las no elas la inoame icanas, 1ª ed., Da Al-Jil, Bei u , Líbano, 1995, P. 30. TOUKAN, Fadwa: Rihla jabaliya ihla saaba, 4ª ed., Da Alsha q Lelnashe Wal- Tawzee’, Ammán, 2009.