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El jurado : ley sobre su establecimiento en España : con comentarios y formularios

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El jurado : ley sobre su establecimiento en España : con comentarios y formularios

Author: Amat y Furió, Vicente
Publisher: Valencia : Domenech, 1888
Year: 1888
Source: https://idus.us.es/bitstreams/8a5e50ae-756d-4060-873d-886790675ca3/download
111111
1.!):
EL JURADO
LEY SOBRE SU ESTABLECIMIENTO EN ESPAÑA
CON COMENTARIOS Y FORMULARIOS
POR
VICENTE AMAT Y FURIÓ. Biblio eca PixeLegis. Uni e sidad de Se illa.
Sec e a io de Sala , po oposición , de la Audiencia e i o ial de Ba celona,
Rela o que ué,
po
()Posición, de la de Valencia,
y Abogado de los ilus es Colegios de Mad id, Ba celona y Valencia
VALENCIA
IMPRENTA 'DOMENECH,
-
MAR, 48
1888
Ps
.
p opiedad
INTRODUCCIÓN
I
d
x
e o ma que acaba de in oduci se en nues a legis-
lación, es de las que, si in e p e an una e dade a necesidad
a aigan en el país á que se imponen, o man época, no solo
en sus anales ju ídicos, sine) en la his o ia de su ida; pe o es al
mismo iempo de aquellas que si no son, ni eclamadas, ni
bien ecibidas, pasan con la apidez de una nube, sin deja
más es igios de su exis encia que el ecue do ugaz de IO que
en ida ugaz alcanza, cuando no is es huellas de desolación
y uina...
Re o ma que quizá enga an a ascendencia, y que desde
luego e is e excepcional impo ancia, no puede ménos de se
es udiada con in e és y aplicada con amo po odos aquellos
á quienes de alguna mane a alcancen di ec amen e sus p ecep-
os y pa a quienes no sea indi e en e el bien de la pa ia.
Ya al publica , cinco años a ás, la p ime a edicion de mi
Es udio p ác ico del Enjuiciamien o c iminal,
anuncié el p opó-
si o de esc ibi la p esen e ob a, si llegaba á p omulga se la ley
á que se dedica. Es a ley ha llegado, _y con ella la opo unidad

6
de la publicación anunciada, la que po la azón que le dá
ida, iene á señala un paso a ás en el camino del pe eccio-
namien o de nues as ins i uciones ju ídicas, dado, aunque pa-
ezca
ex año,
á nomb e del p og eso y de la libe ad.
En el lib o ci ado u e la complacencia de ibu a en u-
sias as aplausos al plan eamien o del sis ema de enjuicia , in-
oducido en nues a pá ia po la ley de 14 de Sep iemb e de
1882, obje o de aquel abajo; en el nue o p ocedimien o eía
la ga an ía de los de echos del acusado, al p opio iempo que
la de ensa del o den social; la b e edad de los ámi es, la o a-
lidad y la publicidad de los deba es, y el espí i u in o mado
de la ley, unidos á la ilus ación é independencia que son p o-
e biales en la magis a u a española, sa is acían po en onces,
en mi concep o, las aspi aciones del homb e de ciencia y del
ciudadano; y no dudé en augu a que el sis ema de p ocedi-
mien os plan eado, había de p oduci los mejo es esul ados
pa a la causa de la jus icia.
Los hechos han co obo ado mis p edicciones, y los esul-
ados ob enidos en el co ísimo pe iodo de iempo que la ley
ige, han excedido á las espe anzas de los más op imis as; pues
aunque sea suscep ible de pe eccionamien o, y la o ganización.
judicial eclame alguna e o ma, el sis ema es ablecido, bueno
es, y solo hace al a mejo a lo.
Lejos de emp ende es e camino, y aún sepa ando como
inopo unas las ilus adas co ien es que hácia ese lado se in-
clinaban, las Co es ap oba on el p oyec o de ley es ablecien-
do el Ju ado en. nues a pa ia, y sancionada po la Co ona ha.
sido p omulgada pa a que empiece á egi en b e e.
Homb e de ley an e odo, no he de esca ima mi humilde
apoyo pa a que és a se cumpla y p oduzca los ines que sus au-
o es se han p opues o, y ¡ojalá excedan los esul ados á las
espe anzas po ellos mani es adas!; pe o amigo ambién de
la e dad, y no pudiendo a ia mi con encimien o po solo
el in lujo de la olun ad, me ha de se pe mi ido que exponga
ancamen e mi opinión espec o á la ley y á sus p ecep os)
opinión que po se
mía y como al, modes a y desau o izada,
7
poco daño ha de hace á la nue a ins i ución. áun siéndole con-
a ia.
¡Ah, si
-
la con icción ue a hija de la olun ad! ¡Ah, si se
pudie a a asalla la conciencia! En onces el que es as líneas
esc ibe se ía de enso del Ju ado, y es e lib o, su más pob e,
pe o su más en usias a panegí ico; pe o cada una de las po-
encias del espí i u iene su. ju isdicción p opia, y en asun os de
la
.
in eligencia no ha podido en es e caso in lui en lo más mí-
nimo la olun ad.
Lo con ieso. ¿Po qué no con esa lo? Desde que es e p oble-
ma del ju ado se plan eó an e mi men e, la olun ad me im-
pulsó con pode osa ue za, con p esión. casi i esis ible hácia
el campo donde ondea la bande a cle la ins i ución. La causa
es simpá ica; el pueblo juzgado po sí mismo, la jus icia na-
ciendo al pa ece del seno mismo de la sociedad, algo pa ia -
cal, algo sencillo, la
ox-Dei,
que es la oz del pueblo; odas
es as y o as bellezas más que la o pe pluma no sabe exp esa ,
pe o sí el alma sen i , a aje on , co no digo , odas mis sim-
pa ías.
Pe o allí es aba la in eligencia pa a ad e i me: odo eso
son anas apa iencias y halagado as an asías; lo que c ees jus-
icia del pueblo es la ob a del aza , que á eces solo puede
elegi en e lo que el amaño le ha o ecido en lis as con enien-
emen e p epa adas, y que po ello no son la ep esen ación del.
país; eso que pa ece pa ia cal es solo p imi i o y udimen a-
io; la oz del pueblo es á p obado que no es la oz de Dios;
y en in, odas es as bellezas que subyugan u olun ad y me
o usca ían á mí si nó conse a a mi se enidad, son pu a an asía
y se con ie en en ama gos desengaños cuando se in en a go-
za las en la p ác ica.
¡La p ác ica! ¿Pues qué, acaso la expe iencia, decia mi o-
lun ad, es con a ia á. la ins i ución? Y el espec áculo que nos
dan an as y an as naciones que ienen es ablecido el Ju ado,
y sob e odo Ingla e a, donde es e es una ins i ución secula ,
ol ian á hace me sen i que mi o pe in eligencia no se llega-
a á con ence de que es bueno lo que en odas pa es i e y
lo ece. Sob e odo eso que yo oía deci , de que solo España y
Tu quía ca ecian de Ju ado, me causaba muchas o u as, y me
hacía desea í amen e
su
inmedia o plan eamien o.
Pe o allí es aba mi e ca in eligencia, emon ándose á exa-
mina la iloso ía de la his o ia, diciéndome que an e és a, los
siglos en la ida de los pueblos y de sus ins i uciones son mé-
nos que los años en la de los indi ícluos; que la ley mecánica
de la eacción se aplica ambién á lo inma e ial; y que los
e o es é injus icias de los jueces pe manen es du an e los si-
glos de la Edad Media, p o oca on es a eacción cné gica.E o-
es é injus icias debidos, según ella,
á
la igno ancia de los iem-
pos, á la g ose ía de las cos umb es, á la al a de ciencia pe-
nal, á los de ec os del p ocedimien o,
y
en úl imo é mino
ambién á los jueces y á su mala o ganización; pe o que al
p o oca se la eacción odos esos e o es, que bien pueden
llama se ho o es, que obedecian á an múl iples causas, ue on
a ibuidos única y exclusi amen e á ellos, y le an ándose
solo
en.
con a suya la c uzada, se les quiso sup imi y se les sup i-
mió en F ancia, cuna de la e olución, sen ando en sus si iales
á jueces amo ibles,
á
jueces legos, á los hijos del pueblo, que
bien p on o con su conduc a casi hacen buena la de los jueces
de la Edad Media. Dado el p ime impulso, la ue za eac i a
se espa ció con el espí i u de la g an e olución po casi odas
las naciones del Con inen e, odas las cuales habian sen ido el
e ec o de la op esión judicial, y en su i ud ue on in odu-
ciendo en su legislación el ju ado; pe o obse a dos cosas
(me clecia la in eligencia), 1.
a
el pe ene mo imien o de e o -
ma á que es a ins i ución se halla en. odas pa es suje a; y
2.a
el
mo imien o de descon ianza que po doquie se obse a hácia
ella,
y que
se
e uel e en una con ínua me ma de acul ades.
Lo p ime o e indica que el Ju ado es á en e mo y no encuen-
a pos u a
cómoda
pa a que descansen
sús dolo idos miemb os;
y
lo
segundo demues a que ya la eacción á pasando, que
se
á haciendo la luz, y que de me ma enme ma amos caminan-
do ap isa á la o al sup esión.
Po que p ime o se o ganizó el Ju ado
en
ales é minos
que
9
odos los ciudadanos podian o ma pa e de él, y su in e en-
ción en la adminis ación de jus icia se conside aba has a como
un de echo inhe en e á la pe sona, mien as que más a de, es-
imándola como una unción social, econociendo que pa a el
ac o de juzga es necesa ia ap i ud, se ha p ocu ado, bien po
medio del es ablecimien o de jun as selec o as que elijan á los
más ap os, bien ijando ca ego ías y exigiendo condiciones que
se es iman ga an ías de idoheidad, que engan á desempeña
aquella unción los que mejo es condiciones de ap i ud eunan
pa a ello. Y colocada la cues ión en ese e eno; econocido
que el ciudadano no iene de echo á in e eni di ec a y pe so-
nalmen e en la adminis ación de jus icia, y que es a es una
unción social que debe se desempeñada po los más idóneos,
se ha de llega o a ez, más p on o ó más a de, como con-
secuencia lógica, necesa ia, é ineludible, al juicio de los pe i os,
de los c iminalis as, de los jueces de de echo. Se o ganiza á la
ins i ución o mada po es os del modo más adecuado pa a
ga an i su independencia; se oma án las p ecauciones que se
conside en necesa ias pa a e i a el abuso de un excesi o po-
de ; pe o se les en ega á la adminis ación de jus icia, oda
en e a, po que ya se busca á los más ap os,
y
los más ap os
son ellos.
Pa a i llegando
á
ese esul ado ha habido, solo en F ancia,
en el ascu so del p esen e siglo, diez y seis modi icaciones
en la o ganización del Ju ado. Unos pasos más, y la eacción
con a los jueces de de echo hab á e minado.
Po o a pa e, del Ju ado inglés que esuel e odo el p o-
ceso, se adop ó an solo en. el Con inen e que se le a ibuye an
las cues iones de hecho, conside ando como ales la decla ación
del deli o y de la pe sona esponsable; después se eduje on sus
acul ades á la simple decla ación de la culpabilidad en sus di-
e sos g ados; y más a de, co no en nues a ley se es able-
ce, solo se les conceden los p oblemas de aquella elaciona-
dos con el hecho p incipal, educiéndose sus acul ades en cuan-
o á las ci cuns ancias a enuan es, ag a an es y eximen es, á la
ap eciación de la p ueba de los hechos en que se unden. Ya se
16

EL
JuRADo.
danos elegidos po so eo que, en unión con uno ó a ios jueces
de de echo, o man un ibunal mix o pa a juzga en ma e ia
c iminal, en la o ma que las leyes es ablezcan, p ocu ando
a ibui á los p ime os las cues iones de hecho y de la culpa-
bilidad, y
á
los úl imos las de de echo. A cada uno de es os
ciudadanos se le denomina ambién Ju ado.
M. Faus in lidie lo de ine bajo es e úl imo concep o, di-
ciendo que ju ados son aquellos ciudadanos que, sin es a e-
es idos de ca ác e público, son llamados á hace ace ca de
los hechos mo i o de la acusación, una decla ación sob e la
cual los jueces aplican la ley.
El o igen his ó ico de los jueces legos se emon a como no
podia ménos á los iempos más emo os, su an igüedad es in-
dudablemen e más g ande que la de los jueces pe manen es;
lo cual á nadie debe so p ende , pues es lógico que la igno-
ancia sea an e io
á
la ciencia
,
y lo udimen a io á lo
com-
plejo.
Pe o la ins i ución del ju ado no iene la an igüedad que
sus admi ado es han que ido a ibui le.
No se encuen a es a ins i ución co no algunos p e enden en
A enas, cuyos
helias as,
aunque e an jueces popula es, ni po su
núme o, ni po la mane a de cons i ui se en ibunal, ni po
su modo de p ocede , pueden se compa ados al Ju ado. Seis
mil ciudadanos elegidos po la sue e componian es e ibunal,
que bien se di idia en diez secciones, que uncionaban simul á-
neamen e, pudiendo concu i
á
cada una de ellas pa a o na
pa e en la adminis ación de jus icia, has a los mil miemb os
que la o maban, ya se eunia en pleno, pudiendo en onces o-
ma pa e en la decisión has a diez mil indi íduos; lo cual,
di-
cho sea de paso,
no esul aba muy económico pa a el
E a io
,
siendo así que cada indi iduo pe cibia es óbolos de indemniza-
ción. ¿Qué iene, pues, de comun es e ibunal con el del
ju ado?
Unicamen e el se un ibunal popula ; pues en sus es an es
condiciones no se no a analogía alguna; ya que no espe amos
os
que el Ju ado en España, ni aún en pequeña escala, si a como
el ibunal de A enas se ia, según dice Aignau, pa a alimen-
-
a una
m
uchedumb e ociosa, inquie a y agi ada cons an emen e

CAPÍTULO
PRELIMINAR.

1
7
en la plaza pública. ó en los ibunales, que de o aba el eposo
del Es ado, en medio de una pe pé ua u bulencia, y sus ique-
zas, po medio de sub enciones ó sala ios.
Meno es oda ía la semejanza, que se ha que ido encon a ,
en e los
judices ju a i
de
los
omanos, y el Ju ado de los mo-
de nos iempos. Al ménos
los kelias as
e an un ibunal popula ,
y po lo an o, aunque solo ue a en es a pa e, hemos podido
asen i á su compa ación con es e ibunal mode no, en cuya
composición en an en mayo ó meno escala las clases popu-
la es; pe o los
judices ju a i
ca ecen has a de es a semejanza.
De una lis a o mada anualmen e po el p e o , se elegía pa a
cada caso, bien po medio de la
edi io,
bien po la
so i io,
un
núme o de jueces, que ambién e a a iable; pues mien as
en unos p ocesos solo in e enian ein a y dos jueces, en
o a su núme o se ele aba á se en a y cinco, y és os, bajo la
p esidencia y di ección del
p e o ,
esol ian la causa po
en e o, absol iendo al acusado á condenándole
á
de e minada
pena.
Sal a desde luego á la is a la inmensa dis ancia que sepa a
á un ibunal, que esuel e las cues iones odas del p oceso con
aquella ins i ución que, eniendo po base la dis inción en e el
hecho y el de echo, encomienda á unos el juicio del p ime o y á
o os la decla ación del segundo; pe o cuando mejo se pe cibe
el e o con que se quie e compa a aquel ibunal al Ju ado
mode no, es cuando se in es iga y conside a la mane a
cómo
se
o maban las lis as, 6 más bien la clase social que enia el de-
echo ó p i ilegio de pe enece á ellas. Cuando se ecue da
que és e du an e cua o siglos, ué un de echo exclusi o de los
pa icios; que después, po la ley
Semp onia,
lo pasó
C.
G acus
á
los plebeyos; que luego ol ió á los p ime os, y
que has a su
desapa ición ué al p e oga i a la manzana de la disco dia en-
e una y o a clase, cla amen e se pe cibe que al o ganización
judicial, lejos de da al pueblo in e ención en la adminis a-
ción de jus icia, en ez de se el juicio del acusado po sus
iguales, co no sc p e ende consegui po el Ju ado, cons i nia
una especie de monopolio en a o de una clase cle c minala
EL
JURADO.
ig

EL
jun.A.Do.
de la sociedad, cuya clase, como encedo a, usaba de aquel de_
echo ó mane a de bo ín de gue a.
Así ocu ia que esos
judíces ju a i
de que con an o enco-
mio nos hablan los ju adis as, se deja on co ompe has a el
pun o de con e i la jus icia en una me cancia; habla
judex
que cob aba de las dos pa es, acusado y acusado, y uno de
aquellos lle ó el escándalo has a al pun o, que hubo de se con-
denado á de ol e el p ecio de las p e a icaciones que se le
pudie on p oba , eniendo que es i ui po ello una eno me
suma. Después de lo dicho se comp ende á cuán o nos place
no encon a en e es a ins i ución y la que acaba de se es-
ablecida en España, las g andes analogía y semejanza que los
ju adis as p e enden.
Cuan o dijimos de A enas es igualmen e aplicable á los
pueblos ge manos. Sus
beni homines
y su
s acliimbu
ue on
sí exp esión de la jus icia popula á al a de magis ados pe -
manen es; pe o ni como ins i ución descansan en los p incipios
que el Ju ado, ni ué semejan e á la de es e su o ganización. Y
aunque andando los iempos, al ans o ma se la az de los pue-
blos po el égimen eudal, se in odujo el p incipio de que nin-
gun homb e lib e pudie a se de enido, ni p eso, ni p i ado de
sus bienes, ni pues o ue a de la ley, ni de modo alguno o endi-
do si nó á i ud del juicio legal de sus:iguales, ampoco puede
e se en es e, que ué p i ilegio, el p incipio de igualdad in o -
mado de aquella ins i ución, ya que lejos de ello e a la con i -
mación de las desigualdades de clase, el a ma de comba e en
la lucha en e ellas, la ga an ía del noble y del plebeyo de que
no se ía juzgado mas que po los que ue an de igual condición.
Sis ema basado en las ca ego ías, es á
más
lejos del Ju ado que
cualquie a o o.
Pe o donde no exis ió has a el p esen e siglo ins i ución al-
guna, ni o ma de adminis a jus icia que ni emo amen e se
pa ezca
al Ju ado, es en nues a pa ia. En ano
los que p e en-
den. lo con a io alegan
en
su
a o alguna ley del Fue o-Juzgo;
en ano desen ie an algún ebuscado ex o de
'
los ue os muni-
cipales, y en ano hablan de la Sala de Alcaldes y del T ibunal
CAPÍTULO PRELIMINAR.

19
.

.
de las aguas de Valencia; po que odo ello, lejos de p oba ley
.que po su pa e p e enden, iene á e idencia que en nues a
pa ia no se encuen an es igios del Ju ado, ni aún en los
incones donde sus panegi is as los buscan.
De los ue os no hemos de habla . Cuando en la his o ia
le-
gisla i
a
de an os siglos solo se han encon ado dos ó es leyes
que puedan alega se como udimen o de la ins i ución, no es
p eciso demos a que nada pa ecido
á
es a ha exis ido. De la
Sala de Alcaldes, del T ibunal de las aguas de Valencia, de los
T ibunales de come cio y de los Consejos de gue a, que has a
es os se han alegado como p eceden e, nos bas a á deci que
ue on ó son ibunales de pe i os, po alguno de los cuales e-
nemos e dade a pasión.
En suma, sin e izando y easumiendo cuan o lle amos dicho
ace ca de las p e endidas aices de la ins i ución del Ju ado en.
la an igüedad, hemos de conclui : que si lo que se p e ende es
que el juicio po Ju ados ha exis ido en los p imi i os iempos,.
no en la o ma y con las condiciones de la p esen e época, lo
cual se ía absu do, siná en aquella medida consen ida po el
a aso de las cos umb es y de la ciencia, pe o análoga á la p e-
sen e, lo negamos en absolu o, y c eemos habe - demos ado
cumplidamen e la azón de nues a nega i a; pe o si lo que se
sos iene es que en los an iguos pueblos, en las p imi i as so-
ciedades se juzgaba po jueces legos, po jueces que no hacían
de la a ea de juzga una p o esión, una ca e a, en onces lo,
econocemos de buen g ado. ¿Cómo no econoce lo? ¿Cómo ne-
ga que la igno ancia sea an e io á la ciencia, lo udimen a io
á lo pe eccionado, el sal ajismo á la ci ilización?
¿Cómo
lo
hemos de nega , si p ecisamen e la obse ación de es e hecho
cie o es la que nos p oduce la ama gu a de ap ecia palpable-
men e como en es e pun o e ocedemos, co no en. alas de una
eacción, que se supone p og eso, abandona nos las conquis as
de la ciencia pa a eni á adop a , siquie sea pe eccionán-
dolo, lo que ué pa imonio de la igno ancia y del e o ?
Do
blemos,
pues, la hoja; apa emos la mi ada de esas
obs-
cu as páginas de la his o ia que nos mues an
los ju adis as
2O

EL JURADO.
pa a ense a nos el abolengo de su ins i ución, y engamos á
los mode pos iempos, que es donde e dade amen e pod e-
mos es udia los p og esos de la ciencia ju ídica.
1
o pe mi e la índole de es a modes a ob i a que examine-
mos con de ención el o igen y desen ol imien o de la ins i u-
ción del Ju ado en cada una de las naciones que lo ienen es a-
blecido. T abajo es es e, que emp ende íamos con muchísimo
gus o, po que se an asea an o al ededo del hecho de es a
es ablecido el Ju ado en la mayo pa e de los pueblos cul os,
se abusa an o de los a gumen os que á i ios y oyanos p o-
po ciona el oca es a pa e del p oblema supe icialmen e, que
es ya de u gencia un es udio de enido que ponga de elie e la
mane a como en cada uno de ellos se ha in oducido la ins i-
ución, su ma cha y desen ol imien o, sus e dade os u os, y
la azón de su sos enimien o. Pe o po mucho que nos pese,
hemos de con a ia nues o deseo, po que pa a un abajo de
es a na u aleza, que quizá sea supe io á nues as pob es ue -
zas, no bas a ían odas las páginas de es e lib o que es án dedi-
cadas á examina la ins i ución bajo un pun o de is a, si n6 an
ele ado, de mayo u ilidad p ác ica en es os momen os.
Pe o aunque abandonemos hoy aquella indispensable a ea,
que o as plumas mejo co adas quizá acome e án con g an
con en amien o de la ciencia, no po eso hemos de p escindi -
de da siquie a un lige ísimo bosquejo de lo que es es a ins i-
ución en la nación que ué su cuna, y de la mane a cómo se.
in odujo en el Con inen e.
Al hace es e es udio, hemos de ocupa nos en p ime luga
de los llamados jueces de paz, que lo son en Ingla e a odos los
ciudadanos que lo p e enden y eunen cie as exíguas condiciones
de iqueza. Su núme o excede de quinien os en algunos condados.
P es ado el indispensable ju amen o, en an desde luego en un-
ciones, y sus a ibuciones son an ámplias como he e eogéneas,
pues en es e pun o aún no ha llegado allí la di isión de po-
de es.
Dejando á pa e las que no pe enecen al o den judicial,
egis a emos en e o as la acul ad de exigi ianzas de buena,
CAPÍTULO PRELIMINAR.

2.1
conduc a, de enca cela bajo su esponsabilidad á las pe sonas
que les.sean sospechosas, de ins ui los p ocesos e bales ó
suma ios, y de adminis a jus icia en negocios de escasísima
impo ancia, an o ci iles como c iminales, ya cada juez po sí
solo, ya dos 6 más eunidos, según la na u aleza del asun o.
Las eglas de su compe encia, consag adas po la adición,
es án espa cidas po el inmenso a senal de la legislación ingle-
sa, y se ía p olijo é impe inen e pa a nues o obje o a a de
de e mina las. Bas a á nues o p opósi o con lo dicho y con ha-
ce cons a además que dichos jueces eje cen ambién muchas
unciones adminis a i as y de policía.
Los suma ios 6 in o maciones ins uidos po los Jueces de.
paz—siemp e, po supues o, á ins ancia de pa e, pues en Ingla-
e a no hay Minis e io iscal—son en egados en la mesa del
g an ju ado cuando los deli os de que en ellos se a a, caen
den o de su compe encia. Es e es el que decide si la acusación
es admisible, y en caso a i ma i o la pasa al pequeño Ju ado
que se halla uncionando simul áneamen e y ha de esol e so-
b e el ondo del asun o.
No señala la ley las condiciones que han de ado na
á
los
miemb os del g an Ju ado, y su elección co esponde al She i ,
al o empleado de nomb amien o eal. La cos umb e, sin em-
ba go, ha consag ado la egla de que es e unciona io haga la
elección de aquellos en e las pe sonas más espe ables
y
dis-
inguidas de los condados.
Con los indi íduos en quienes concu a alguna de las ci -
cuns ancias que exige el ac a de 1825, que son una en a ús-
ica del diez lib as es e linas, el a endamien o de una inca de
doble endimien o, el es a insc i o pa a paga el impues o de
pob es y el i i en una casa que enga quince en anas, o ma
anualmen e cada
con able
una lis a po cada dis i o;
y
odas
las de la p o incia an á manos del
She i ,
quien elige
los
in-
di íduos que han de compone el pequeño Ju ado du an e las
sesiones de aquel año.
El g an Ju ado, compues o de un núme o de miemb os que
-no puede baja de
doce ni excede de ein i es, es udia el p o-

2 2

EL JURADO.
ceso e bal, oye al denuncian e y á los es igos, y decla a si la
acusación es undada
( ue bill)
6 si es inadmisible
(no bill).
Pasa el p oceso al pequeño Ju ado, cuyos miemb os deben,
según la ley, saca se de la lis a de la sesión po so eo, pe o
que po cos umb e son elegidos po el esc ibano, y si el acusado
no se con iesa culpable—pues en o o caso se le condena sin
más p ueba—se p ocede á celeb a el juicio comenzando po
cie as i ualidades, que po las consecuencias que de su exa-
men impa cial se deducen, juzgamos con enien e consigna .
Pa a con inua el juicio cuando el acusado niega su culpa
bilidad, se comienza po una p egun a que el esc ibano le di i-
ge, concebida en es os é minos: "¿Po quién que eis se juzga-
do?
»
; á lo que con es a el p ocesado: "Po Dios y po mi pa-
ia
»
; añadiendo el esc ibano: "Dios os saque con bien.,,
Ac o seguido, el mismo unciona io di ige al p ocesado las
siguien es palab as: "P eso, que es ais p esen e, las pe sonas
cuyos nomb es ais á oi , han de juzga en e el Rey nues o
seño , y os ace ca de ues a ida ó mue e. Si que eis ecu-
sa los en pa e ó en su o alidad, lo habeis de hace cuando lle-
guen á los E angelios pa a ju a , y an es que lo hayan e i-
icado.,
Y inalmen e, ju amen ados los indi íduos dél Ju ado, el
esc ibano manda le an a la mano al p ocesado, y di igiéndose
á aquellos, les dice: "Voso os, miemb os del ju ado, mi ad
al p eso y p es ad a ención á su causa. Se halla acusado de (lee
la acusación); sob e es o ha sido demandado y ha espondido
que no es culpable de lo que se le acusa, y sob e la e dad de
es o se e ie e al juicio de Dios y de su pa ia, que lo sois o'-
so os; es, pues, obligación ues a, a e igua si es e ec i a-
. men e culpable del deli o de que es acusado, ó si es inocen e.,,
Con lo cual ya puede segui el juicio en el que habla y p esen-
a sus p uebas el demandan e, se de iende con sus alegaciones y
sus jus i ican es el. acusado, y hace un esúmen del p oceso el
P esiden e, que es un Juez de de echo, uno de los ca o ce úni-
cos Jueces de de echo que pa a la adminis ación de jus icia en
lo ci il y en lo c iminal hay en Ingla e a. Si el acusado no,
CAPÍTULO PRELIMINAR.

2
3
sos iene su acusación, el p ocesado queda en libe ad. Te mi-
nado el esúmen, los Ju ados se eunen o dina iamen e
en
la
misma Sala, ag upándose al ededo del P esiden e, ó en Sala
apa e, si el caso les o ece di icul ad, y ap eciando las p ue-
bas, no lib emen e, sinó con sujeción á las eglas es ablecidas
po la ley, dic an su e edic o, esol ie do con él odas las
cues iones de la acusación.
Tan o es e e edic o como el del g an Ju ado, han de es a
dic ados po la concu encia
de
doce o os, que en el pequeño
ju ado es la unanimidad; de sue e que has a que no se consi-
ga es a comple a uni o midad de pa ece es, los Ju ados han de
pe manece ence ados, sin come ni bebe , sin uego
y
has a
¡sin luz!
Si el e edic o pa ece al Juez de de echo con a io á la e i-
dencia, concede la ley di e sos ecu sos, según sea absolu o io
condena o io, En el p ime caso se uel e á e la causa po
el mismo ju ado, que si insis e en la absolución y se sospecha
que ob a de mala é, es some ido á un p oceso, y pasa la causa
á o o ju ado. En caso de condena, el Juez consul a el asun o
con sus compañe os de magis a u a, y si es os conside an in-
jus o el e edic o p oponen al Rey el pe don del a ado como
peo
Es as son las p incipales líneas del cuad o secula de la ac -
minis ación de jus icia en Ingla e a, cuad o que noso os mi-
amos con el espe o que nos p oducen odas aquellas ins i u-
ciones, que no es ando con adichas po los p incipios e e nos
de la mo alidad y de la jus icia, han sido sancionadas po el
ascu so de los siglos .,Y mezclado con ese sen imien o de espe-
o, no amos ambién en noso os, y nos complacemos en con-
signa lo, un mo imien o de admi ación, de admi ación p o un-
da al pueblo inglés, á ese pueblo que en al al o g ado posee
el sen ido del de echo; á ese pueblo an espe uoso con la a-
dición de sus mayo es; á ese pueblo an digno de la libe ad,
po que iene a aigado en sus en añas el espe o á los iguales
y el amo á la jus icia; á ese pueblo que casi casi ha descubie -
o el p oblema de se gobe nado sin leyes y juzgado sin jueces,
24

EL JURADO.
Pe o, desca ando es os mo imien os de espe o y de admi-
ación, y juzgando la o ganización judicial inglesa á la sola luz
de la azón, el e ec o no puede se más deplo able. Inde e mi-
nación
y
de icencia en la ley; ol ido de es a en la p ác ica; a -
bi a iedad y con usión en las unciones a ibuidas á los di e -
sos o ganismos que egula; al a de oda ga an ía legal pa a su
buena aplicación. Si la o ganización judicial inglesa p oduje a
buenos esul ados en la p ác ica, lo cual negamos, se ia debido
á la jus icia, p e isión
y
buen c i e io de los que la aplican;
nunca á la p e isión y buen juicio de la ley.
Una ley que no ija las condiciones que han de euni los
miemb os del g an Ju ado, ¿puede se más de icien e? Una ley
que some e al o men o, al odiado y en o as pa es abolido o -
men o, no á los acusados, sinó á los Jueces, has a que se pongan
de acue do espec o á la culpabilidad 6 inculpabilidad de aquel,
p i ándoles de lo más p eciso pa a la exis encia, de aquello
cuya al a p oduce, pasado cie o lími e, ace bo dolo ,
y
que
de es a sue e lle a consigo la posibilidad de que el e edic o,
lejos de ep esen a el iun o de la jus icia, sea la ic o ia del
más e co ó del más esis en e alcanzada á cos as del su i-
mien o
y
del pe ju io del más débil, ¿qué concep o puede me e-
ce nos? Una ley que concede á una eunión de jueces legos la
esolución de odas las cues iones de la acusación, y que bajo la
ó mula de
culpable
ó
no culpable,
exige queden esuel os odos
los p oblemas de hecho
y
de de echo que en cada caso se han de
p esen a , ¿cómo la ha de juzga a o ablemen e la ciencia'?
Una ley que encomienda la o mación de las lis as de ju ados
á la lib e elección de un unciona io de nomb amien o eal,
¿qué ga an ías o ece al ciudadano? Una ley que hace depen-
de el cas igo de los deli os públicos, única y exclusi amen e
de la inicia i a indi idual, ¿qué ga an ías dá á la sociedad?
Y si al p opio iempo obse amos que la cos umb e, sob e-
poniéndose á la ley y de ogándola, en ega en manos de un
modes o unciona io el nomb amien o de los que en cada caso
han de decidi sob e los más p eciados de echos del indi iduo;
y que esos mismos de echos es án an poco ga an idos po el
CAPÍTULO PRELIMINAR.

35
sis ema judicia io, que cualquie ciudadano de egula posi
ción que haya ob enido el í ulo de Juez de paz, que á casi na-
die se niega, puede á su. an ojo exigi cauciones y p i a de
libe ad á sus con ecinos po la única azón, siemp e ácil de
p oba , de se pe sonas sospechosas, nadie ex a a á que p e-
gun emos, ¿puede habe en sis ema alguno pue as más g andes
po donde en e la a bi a iedad?
La o ganización judicial inglesa, an ensalzada po los
ju-
adis as, es indudablemen e la más de ec uosa y la más expues-
a á odas las i anías de cua as se conocen en. los mode nos
iempos.
Ha i ido y i e á pesa de los ana emas de la ciencia; la
aman y desean conse a la los súbdi os de aquella pode osa
nación; pe o es o, ¿qué impo a ni qué signi ica? También ha
exis ido du an e muchos siglos la inhumana escla i ud; ambién
enemos noso os, y pe dónese la compa ación, las co idas de
o os, an ana ema izadas á nomb e de la ci ilización, de la hu-
manidad y del buen sen ido.
¿P oduce buen e ec o en la p ác ica? Malos jueces somos
los
con empo áneos de una ins i ución pa a ap ecia la, y bue-
na p ueba de ello es que hay opiniones pa a odos los gus-
os, desde la de Blaks one que conside a el Ju ado como
el
p
ala a' i u m
de las libe ades inglesas, has a la de cie a e is a,
an as eces ci adas, de "que si se hicie a público lo que se
oye en la sala de Ju ados en el anscu so de una semana,
queda la la secula ins i ución condenada pa a siemp e.,,
En de ec o del es imonio de los i ien es hab emos de acu-
di á la his o ia, y ella cla amen e nos demues a que cuando
ha impe ado la i anía, que cuando las cues iones eligiosas han
conmo ido al país, en. los iempos de En ique VIII, de Ca -
los II y de Jo ge III, ese pa/adium de las libe ades se puso al
se icio del op eso , y ué ins umen o ciego de las más c ueles
ca nice ías.
Es o nos dice la His o ia,
y
si hoy no es posible descub i
en
medio de las con adic o ias opiniones de
los
i ien es
la mane a cómo cumple es a ins i ución la misión que le
32

EL
JuRADo.
os que pueden modi ica lo y cons i ui una eximen e, una a e_
nuan e, ó una ag a an e; esa es una labo delicadísima y di ícil,
que equie e g an ac o y doc ina; pe o con a eglo al p o-
yec o, esa labo es á encomendada al P esiden e con in e en-
ción de las pa es, con ecu so de casación. Una ez que las
p egun as es én o muladas, á esos doce ciudadanos que cons i u
yen el Ju ado, se les p egun a sob e dos cosas an solo: p ime-
a, ce eza ma e ial é impu abilidad ma e ial del hecho; se-
g u n da,
cali icación mo al, cp eciación mo al de ese hecho, culpa-
bilidad mo al de ese acusado. „
Es as ue on las palab as del S . Mau a, y análogas las de-
cla aciones que hicie on o os S es. Dipu ados de la comisión,
s
iguiendo en es e pun o las mode nas co ien es, y, según ellas,
podemos deja sen ado que no son dos, sinó es las clases d.e
elemen os que los ju adis as dis inguen en el hecho ju ídico, á
sabe : los elemen os ma e iales, los mo ales y los ju ídicos.
Comp ende la p ime a clase el ac o en sí, el ac o desp o is o.
de odo alo mo al, la mue e, la sus acción, pe o sin que se
ome en cuen a si aquella ha sido olun a ia ó casual, ó si es a
es líci a
6
ilíci a. Cons i uyen la segunda el concep o mo al del
ac o, la elación mo al en e es e y el agen e, la impu abili-
dad, la in ención, la malicia, y pa a deci lo con su nomb e
p opio, la culpabilidad, pe o solo con elación á la mo al.
Co esponde á la e ce a la elación en e la acción ejecu ada
y la ley.
Y noso os a i mamos que es a nue a dis inción es an alsa
pa a que pueda se i de base á la ins i ución del Ju ado y á
su o ganización, como lo e a la abandonada sepa ación en e el
hecho y el de echo, y que po lo an o conduce o zosamen e
á encomenda al Ju ado una unción comple amen e aldía, si
á su decla ación sob e la culpabilidad no se le dá alo legal,
á ba ena comple amen e la ley, haciendo de la adminis a-
ción de jus icia un caos, si se acep a el camino opues o. P ocu-
a emos demos a lo.
Sal a desde luego á
la
is a, que a ándose de la adminis a-
ción de jus icia, hay en esa dis inción un e mino que sob a.

CAPÍTULO PRELIMINAR,

33
Admi imos la necesidad de in es iga en cada caso los elemen-
os ma e iales del hecho ju ídico, no an o po su alo eal,
no an o po que en e ellos es á el daño causado, sinó más
p incipalmen e po que son la mani es ación de la olun ad del
c iminál, po que son la ex e io ización del deli o. Admi i-
mos de igual modo como indispensable la ap eciación ju ídica
del ac o, que comp ende su elación ju ídica con el agen e,
su cali icación legal y la aplicación de la pena. Pe o echaza-
mos como comple amen e inú il ó al amen e pe judicial su
ap eciación mo al, que es el segundo é mino de la dis inción
de los ju adis as.
Sí: la mo al y el de echo se pueden dis ingui ; cla amen e
se pe cibe lo que co esponde á una y o a es e a; aunque el
abajo sea delicado y di ícil no es imposible pa a una pe sona
pe i a. Pe o, ¿pa a qué si e? ¿Se a a de juzga la culpabili-
dad mo al á la ju ídica? ¿Es un pecado ó un delincuen e el que
se p esen a an e el ibunal? ¿Se p e ende unda un ibunal de
de echo ó un nue o ibunal de la peni encia?
Pues si habla nos de deli os y de penas y de ibunales pa a
su aplicación, aquí no hay más p ecep o que el de la ley, y na
hay más Decálogo que el Código penal. Con a eglo á él, se ha
de ap ecia si el agen e es 6 no culpable: lo se á en an o haya
ejecu ado el
ac o allí cas igado
con aquella olun ad, con aque-
lla in ención, con aquella malicia que el mismo Código exige,
y no con o a. Con a eglo á él se ha de ap ecia si es inculpa-
ble: lo se á cuando el hecho no es é comp endido en el Códi-
go, y cuando aunque lo es é, el agen e
no haya delinquido,
ó se
halle exen o de esponsabilidad c iminal, po habe concu ida
con odos sus equisi os alguna de las ci cuns ancias que el le-
gislado , de acue do con la ciencia, iene cuidadosamen e es a-
blecidas al e ec o.
El concep o mo al de la culpabilidad ó de la inculpabilidad
no en a pa a nada en el juicio c iminal. Aquí no hay más c i-
e io que el de la ley, que pa a eso se ha esc i o, y cualquie
o o es pe ec amen e inú il. Aquel que sea culpable an e la
mo al, pod á no se lo an e el Código, y al con a io; y las ci -
EL PRADO.

3
34
EL
JURADO.
cuns ancias de jus i icación y de no impu abilidad, no son las
mismas en aquella que en és e. Solo cuando es as concu an con
odos los equisi os que el úl imo es ablece, pod án p oduci
inculpabilidad.
Consecuencia de odo ello es que la ap eciación de los ele-
men os mo ales del hecho es pe ec amen e inú il, y que po
lo an o es e g upo de elemen os debe desapa ec de la dis in-
ción que de los del hecho ju ídico se haga pa a que si a de
base, sea al es ablecimien o, sea á la composición, sea á la de-
e minación de unciones de un ibunal 6 de sus miemb os.
Aquel ibunal, 6 aquel miemb o que es é enca gado de de ini
el concep o mo al del hecho, eje ce á al hace lo una unción
comple amen e aldía.
Pe o se di á, y se dice—y es o es lo más dolo oso—que la
decla ación de la sección popula del T ibunal del Ju ado ace -
ca de la culpabilidad mo al del delincuen e, p oduce e ec os
ju ídicos; que su e edic o de inculpabilidad, ambién mo al,
lle a consigo la absolución, y que su decla ación a i ma i a
espec o á la concu encia de una ci cuns ancia eximen e lle a
en. sí la exención de esponsabilidad; y es o, que es la is e
ealidad en casi odas las legislaciones que acep an es e c i e-
io (i), echa po ie a la decan ada dis inción, y conduce á
consecuencias ales, que su sencilla exposición cons i uye la
mejo condenación del Ju ado.
Si la decla ación de culpabilidad 6 inculpabilidad hecha po
el T ibunal popula obliga has a al pun o, que al Juez de de e-
cho que ha de pasa po ella, solo le queda la cali icación del
deli o, y de las ci cuns ancias modi ica i as, y la aplicación de la
pena, es indudable que dicha decla ación ha de e e i se, no á la
culpabilidad ó inculpabilidad mo al, sinó á la ju ídica, que es
la única que me ece condena ó absolución, y que en su conse-
cuencia, po más que es é hecha eniendo solo á la is a el
(
I
)
Nues a legislación no encomienda al Ju ado la ap eciación de las ci cuns ancias eximen es,
po lo que, aunque con ello incu e en un con asen ido ya que son pa e in eg an e del p oblema
de la culpabilidad mo al, no le es aplicable lo que espec o á aquella digamos.
A'?
CAPÍTULO PRELIMINAR.
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35
código de la ,mo al, y po más que haya sido dic ada po quien.
no conoce las leyes, es una e dade a decla ación de de echo.
De lo dicho esul a, en p ime luga , que ienen á decla a
el de echo los Ju ados, quienes son econocidos po odos, has-
a po los de ensó es de la ins i ución, como comple amen e
inep os pa a ello. Pe o, apa e es a incompe encia, de que nos
ocupa emos en o o luga , se deduce de aquí o a consecuen-
cia más g a e, cual es, que iene á ba ena se la ley, que han
de bo a se las p incipales páginas del Código, no pa a esc i-
bi en ellas p ecep os mo ales, sinó pa a que queden en blan-
co y se supla el acío que ellas dejen po aquellos p incipios
de mo al que, con ma ices an a ios, es án g abados en los co-
azones de los homb es.
Po que si se ha de decidi que el acusado es ó no culpable
solo po el c i e io de la mo al, que es el del Ju ado, y si la
concu encia de las ci cuns ancias de exención se ha de ap ecia
po el mismo c i e io, sob an las leyes que a an de la culpa-
bilidad; sob an las leyes que con an o cuidado de e minan los
equisi os de es as ci cuns ancias; sob an los lib os que se ocu-
pan de es as ma e ias, que po cie o no son pocos. Re í ese la
ciencia, caiga en el ol ido la ley: que an os des elos y aba-
jos, an os e dade os y e ec i os p og esos son ya inú iles. La
mo al eemplaza á al de echo, y el sen ido comun á la ciencia,
y de es a sue e ya no pod á deci se que el ciudadano se á juz-
gado con a eglo á las leyes p ees ablecidas, sinó que lo se á
en pa e con a eglo á la mo al y en pa e con sujeción á
la ley.
Y no se diga que la mo al y el de echo coinciden, po que
es o no es cie o. Ni sus cí culos son concén icos, ni sus ádios
son iguales, ni es exac o que den o de cada a ículo del Códi-
go haya un p ecep o del Decálogo. Son cosas muy dis in as la
mo al y el de echo; di e en es y aún desemejan es son sus p e-
cep os, di e en es sus es e as de acción, dis in os los concep-
os que las acciones humanas me ecen bajo uno ú o o c i e io
examinadas.
Pe o hay más: la mo al, la e dade a mo al es una; pe o
36

EL JURADO.
los c i e ios indi iduales son muy a iados, y así no es imposi_
ble encon a que lo que uno i upe a como acción abominable,
o o lo excusa, un e ce o lo concep úa indi e en e, y el de más
allá lo aplaude. Es o es lo que pasa cada día en nues a socie-
dad, en el mundo donde ha de unciona el ju ado. Consecuen-
cia de ello ha de se que la mo al que es e aplique se á la de la
mayo ía de los doce indi íduos que lo compongan, que el c i e-
io de es as colec i idades se á an a iable como el de los in-
di íduos, y que en ez de habe una egla ija, conocida, inal e-
able como la ley, pa a con a eglo á ella esol e las cues iones
de culpabilidad, egi á en ma e ia an undamen al lo descono-
cido, lo a io, lo mo ible, que es el c i e io mo al de la mayo-
ía de las colec i idades llamadas Ju ados.
Nadie ex aña ía que an e an lamen ables consecuencias,.
p e i ié amos la ley ancesa, que some e el
nomen ju is
á la de-
cla ación del Ju ado. Al menos es a ley p opone á los Ju ados
cla a y exp esamen e la cues ión legal que han de esol e ; a-
cul a á las pa es pa a que se ocupen de ella; consecuen e con
.el p incipio, o dena al P esiden e que les ilus e ace ca de la
misma, y pone
á
los Ju ados en el caso de ija se en ella y es-
udia la, pues se les dice la na u aleza y el alcance de la cues-
ión que han de esol e , y se les señala el e dade o camino
que pa a hace lo han de segui , que es el de la ley penal. Pe o
en el sis ema que se unda en aquella dis inción de elemen os
a iba explicada, y cuya aplicación comba imos, se engaña
á
los Ju ados, pues o que se les dice que an á esol e cues io
nes mo ales, siendo así que son esencialmen e ju ídicas las que
en aquel concep o se les p oponen, y pa a pode sos ene la
icción no se o dena y aún se p osc ibe oda explicación de de-
echo po pa e del P esiden e y de los in e esados, dejando á,
aquellos en la obscu idad espec o
á
la mane a como la ley e-
suel e los g a es p oblemas que es án some idos á su juicio..
De es a sue e se llega á la decla ación de culpabilidad ó in-
cul
pabilidad po caminos que es án p ohibidos en oda sacie_
dad bien o ganizada, en. la que solo la ley p ees ablecida debe
impe a como su más i me
sos én, pa a que á sus p ecep os se
CAPÍTULO PRELIMINAR.

3 7
ajus en las acciones de
los
ciudadanos y p incipalmen e y so-
b e odo, los allos de los ibunales.
En suma: admi imos la posibilidad de hace la epe ida dis-
inción, pe o negamos que pueda se i de base
á
la cons i u-
ción de un T ibunal.
¿Se concede e ec os ju ídicos á la decla ación de culpabili-
dad hecha po el Ju ado? ¿Ha de pasa po ella la Sección de
de echo, en é minos que deba condena al decla ado culpable
y absol e al inculpable?
¿No? Es deci , puede la sala condena al p oclamado incul-
pable si el hecho es á á su juicio cas igado en el Código, y ab-
sol e al decla ado culpable si el ac o ejecu ado no es á com-
.,
p endido en es e. Pues en onces el Ju ado iada ha hecho al de-
cla a la culpabilidad, y la Sección de de echo es la que en
ealidad esuel e po comple o es e p oblema. El Ju ado es á
de sob a.
¿Sí? Pues es e ha decidido una cues ión de de echo, la
más impo an e, la más capi al , la que es base y unda-
men o de la condena. La decan ada dis inción iene al suelo
a as ando consigo, según hemos demos ado, la ley
y
la jus-
icia.
Hemos de examina po úl imo un e ce supues o, que po
cie o es el que in o ma nues a mode na ley. Es ablece es a
sus ancialmen e, según e emos al examina sus p ecep os, que
la decla ación del Ju ado ace ca de la culpabilidad su e e ec o
ju ídico y esuel e de ini i amen e la cues ión—sal o los ecu -
sos de e isión de que aho a no nos ocupamos—cuando es ne-
ga i a, y le niega comple a e icacia siendo a i ma i a, ya que,
según ella, si el Ju ado a i ma la culpabilidad del acusado, la
Sección de de echo examina á si los hechos—que suponemos
p obados, po que
aho a no hablamos de la acul ad de ap ecia
la p ueba—es án ó nó comp endidos en el Código,
y
si nó lo
es án absol e á á aquel, no obs an e el e edic o condena o io;
pe o si es e ue a de inculpabilidad del p ocesado en los
hechos—que igualmen e suponemos p obados—la Sección de
de echo no
pod á
condena , po que no hay é minos hábiles

38

EL JURADO.
en la ley pa a ello, aunque es ime que ales hechos caen bajo,
la sanción del Código.
El espe o que la ley me ece solo nos pe mi e a i ma que
semejan e dis inción no se unda en. azón alguna a endible, ni
obedece á un c i e io cien í ico; que p oduce una no abilísima
desigualdad de condiciones en e la sociedad y el acusado an e
el
T ibunal; y que al Ju ado o ganizado de es a sue e pueden
aplicá sele odas las objeciones que hemos o mulado al exa-
mina lo bajo cada uno de los dos aspec os an e io men e ex-
p esados.
Po que en e ec o: ¿qué azón puede exis i pa a que la decla
ación del Ju ado su a e ec o siendo nega i a, y no en el caso
opues o? ¿Es a ibución suya decla a la culpabilidad? Pues al-
ga su esolución siemp e. ¿Debe p oduci su e edic o sob e
es e pun o e ec os ju ídicos? Pues concédansele en odo caso,
cualquie a que sea la esolución. Lo con a io es encomenda -
le la cues ión á medias; lo con a io es concede le una a ibu-
ción pa a que solo pueda usa la e icazmen e en de e minado
sen ido.
¿Se le conside a ap o pa a nega la culpabilidad? ¿Se en-
iende que debe encomendá sele la nega i a? Pues po la mis-
ma azón se le debe conside a idóneo pa a decla a la a i ma
i a, ya que con ello iene á esol e la misma cues ión en sen
ido opues o.
Po que el Ju ado, pa a decla a culpable ó inculpable al acu-
sado de
hechos que suponemos p obados,
ha enido que examina
dos cues iones; la mo alidad del ac o y la in ención del agen e.
Cuando ap ecie que el ac o es bueno ó que el agen e ob ó sin
malicia, decla a á la inculpabilidad; y cuando es ime que el
ac o es malo y que ha habido in ención c iminal, a i ma á la
culpa, y es iolen o conclui que su decla ación deba ale siem-
p e en el p ime caso, aunque el hecho y la in ención del agen-
e es én comp endidos en el Código, y pueda se anulada en el
segundo, si aquel ó es a no se hallan cas igados po la ley. O lo
que es lo mismo, que la Sección de de echo enga acul ad pa a
absol e al decla ado culpable de un hecho p obado, que no,
CAPÍTULO PRELIMINAR.

39
es é penado en el Código, y no la enga pa a condena al de-
cla ado inculpable, de o o cuya ejecución po el agen e es é
p obada, y que se halle p e is o po la ley penal.
¿Qué azón pod á habe , epe i nos, pa a es ablece es a dis-
inción que nues a pob e in eligencia no la alcanza?
¿Se á que el Ju ado puede equi oca se cuando a i ma la cul-
pa,
y
es in alible cuando la niega? No c eemos que nadie se
a e a á con es a a i ma i amen e es a p egun a.
¿Se p e ende á de es a sue e concede mayo es ga an ías al
acusado que á la sociedad? No solo nos negamos á c ee lo, sinó
que p ecisamen e echazamos ambién la hipó esis que comba-
imos, po que con ella se llega
á
es a desigualdad an con a ia
á los in e eses de la jus icia. Solo se sal an es os cuando es-
plandece la e dad, y an con a io á ella es el e o come ido,
decla ando culpable al acusado indebidamen e, como p ocla-
mándolo, inculpable sin se lo.
¿P o end á la dis inción de la di icul ad que pueda habe pa a
in es iga en cada caso, si el e edic o absolu o io se unda en
la al a de culpabilidad ó en la al a de p ueba? Tampoco po-
demos c ee lo, ya que la di icul ad, aunque hoy exis e en nues a
ley, no es insupe able en el e eno del de echo cons i uyen e.
Cie o que si solo se p egun a al Ju ado, ¿el acusado es culpable
de habe ejecu ado al hecho?
y
el Ju ado con es a nega i a-
men e, es imposible a e igua si ha que ido deci que no lo
ha ejecu ado, ó que al ejecu a lo no es culpable po se el he-
cho líci o ó po habe le al ado in ención. Pe o es a di icul ad
no es la azón que amos buscando, po que es á sal ada con el
sencillísimo p ocedimien o de di idi en dos aquella p egun a,
en es a o ma: ¿Es cie o ó es á p obado que el p ocesado eje-
cu ó al hecho? ¿Es culpable po habe lo ejecu ado? De es a sue -
e, si que ía a ibui se á la Sección de de echo la acul ad de
sepa a se de la decla ación nega i a del Ju ado, pod ía hace se
sin la meno di icul ad. No es, pues, es a la azón de que no se
le conceda.
¿Se á que se conside a á imposible que el T ibunal condene
cuando el hecho obje o del e edic o condena o io sea líci o
>
y
40

EL JURADO.
posible que absuel a cuando sob e un deli o ecaiga un e edic-
o de inculpabilidad equi ocado? Pues ampoco lo c eemos,
po que es igualmen e injus o, y como injus o, imposible que se
condene al que no haya delinquido, como que se absuel a al
que haya come ido un deli o; y po lo an o, si en el p ime
caso se concede acul ad al Juez de de echo pa a absol e , no
debía negá sele en el segundo pa a condena .
En suma hemos de deduci que la dis inción en e los e-
edic os de culpabilidad y de inculpabilidad, al e ec o de que
aquel, en cuan o ap ecia la mo alidad del hecho, solo sea á-
lido cuando la Sección de de echo lo conside e ajus ado á la ley
penal, y es e
haya de p e alece en odo caso, es una dis in-
ción que no obedece á p incipio ni c i e io alguno cien í ico,
que po an o debe se cali icada de a bi a ia y cap ichosa; y
ambién que al Ju ado es ablecido bajo es as bases, pueden apli-
cá sele cuan as objeciones a iba hicimos, examinando la cues-
ión bajo los dos aspec os de que la decla ación de la culpabi-
lidad u ie a ó no e ec os ju ídicos. ¿No los p oduce la con es-
ación a i ma i a si la sala no es ima que el hecho es deli o'?
Pues el Ju ado ha pe dido el iempo empleado en dic a la. ¿Los
p oduce de ini i os la con es ación nega i a? Pues el ju ado ha
esuel o una cues ión de de echo. Excusamos insis i más sob e
es e pun o.
Quedando como en nues o concep o queda demos ada la
ine icacia de la dis inción en e los elemen os de de echo, pa a
que si a de base á la ins i ución del Ju ado, y siendo ella el
undamen o o zoso de la ins i ución ju ídica, no puede es a sos-
ene se en el e eno de la ciencia del de echo.
Con ello bas a ía pa a jus i ica nues a aspi ación, á que
el o ganismo quede p osc i o de los Códigos; pe o que emos
examina ambién el p oblema bajo o o aspec o, que es el de
la ap i ud de los Ju ados pa a su doble misión de ap ecia las
p uebas de la ealidad del hecho, y decla a la culpabilidad
del agen e.
La
c
ompe encia de los Ju ados pa a ap ecia si el hecho ma-
e ial ha exis ido, es muy in e io á la de los Jueces de de echo.
CAPÍTULO PRELIMINAR.

41-
El
hecho ju ídico, el hecho que se p esen a an e los T ibunales
de jus icia,
no
apa ece o dina iamen e iluminado po el sol a-
dian e de la since idad, sinó en uel o en las inieblas que la
mala é del c iminal, las asechanzas del acusado eme a io, y
la acción del iempo ó de las ci cuns ancias p oducen á
su
al e-
dedo , que ni siemp e se come en los deli os á medio día, ni es
la p esencia de los homb es hon ados la que busca el c iminal
pa a ejecu a sus exec ables designios, ni suelen descub i se
aquellos en el mismo día en que se come ie on.
Tiene, pues, el juzgado que ap ecia en su conciencia mul-
i ud de p uebas ecuen emen e con adic o ias; ha de lucha
su sagacidad con no pocos escollos que la pe idia, el in e és y
has a el acaso, a a iesan en su camino; ha de sepa a su ex-
pe iencia la cizaña del e o del igo de la e dad con que cada
día se le p esen a mezclada, y ha de es a muy despie a su in-
eligencia pa a pesa , medi y aquila a los medios de p ueba
que se u ilizan, á in de llega á o ma la con icción, que no ha
de se es a hija del p ime impulso, sinó de la e lexión madu-
a y azonada sob e el esul ado del juicio.
Y noso os decimos que pa a sal a an os escollos es p e-
ciso un na egan e expe o que los conozca; que pa a sepa a el
igo de la ziza a y la moneda alsa de la legí ima, se necesi a
una mano pe i a que sepa dis ingui las; y en suma, que pa a
pesa , medi y aquila a` las p uebas que en el juicio se p ac i-
can, que es una de las ope aciones más di íciles del espí i u hu-
mano, se necesi a una in eligencia cul i ada po las lecciones
de la ciencia, y po las no ménos ú iles de la expe iencia y la
p ác ica.
Que el juzga c iminales es indudable que ensela á conoce -
los; que la p ác ica en juzga es necesa io que desa olle mayo
ap i ud pa a ese eje cicio del espí i u; que las leyes de la lógica
y de la c í ica, ó no si en pa a nada, ó son un medio e icaz,
un pode oso auxilio pa a el descub imien o de la e dad. Po
lo an o, en e un ciudadano que se á muy ap o pa a eje ce su
P o esión de médico, de a qui ec o ó de ag imenso , y o o que
conoce las leyes del de echo y de la lógica, y que ha es udiado
e
*

49
TÍTULO
CAPITULO PRIMERO
DEL JURADO
SUMARIO
Tex o de la ley: a ículos 19,
2.°
y 3.°
Composición del ibunal del Ju ado.—Núme o de Magis ados que o man
la
Sección de de echo.—Razones que aconsejan su educción.--Núme o de ju-
ados.—Ju ados suplen es.—Necesidad de su asis encia.—Consecuencias de
su inu ilización du an e los deba es.—C i e io que, an e el silencio de la ley,
debe adop a se pa a de e mina el o den en que cada uno de es os ha de
eemplaza á los ju ados que du an e el juicio se inu ilicen.
§ A ibuciones de la Sección Ju ado.—La sepa ación ó dis inción en e el hecho
y el de echo es la base pa a la de e minación de las unciones de los miem-
b os del T ibunal.—P ecep os de la ley ancesa.—Ley española de
22
de
Diciemb e de 1872.—Ley i aliana de 8 de Junio de 1874.—Disposición del
a .
2.°
de nues a ley igen e.—Co esponde al Ju ado ap ecia los elemen os
ma e iales del deli o.--¿A quién pe enece la esolución de las cues iones dé
De echo ci il, me can il ó adminis a i o que suelen p esen a se enlazadas
con los hechos?—El Ju ado decla a la culpabilidad.—Explicación de es e
concep o.—C i e io con a eglo al cual ha de hace el Ju ado es a decla ación.
—Doc ina legal ela i a á la ap eciación de las ci cuns ancias eximen es,
a enuan es y ag a an es.
§ A ibuciones de la Sección de De echo.—Sus acul ades du an e la ami ación
de la causa y en el ac o de la sesión.—Cues iones de De echo ci il, me -
can il ó adminis a i o.—Cali icación ju ídica del hecho.--¿Pueden p escin-
di al hace la del e edic o a i ma i o del Ju ado?—¿Es a en el mismo caso el
e edic o nega i o?—Cali icación de los hechos alegados como ci cuns ancias
eximen es, a enuan es (9 ag a an es.—Decla aciones e e en es á la pa ici-
pación de los esponsables del deli o.—Aplicación de las penas y esolución
de las esponsabilidades ci iles.
ARTÍCULO PRIMERO
El T ibunal del Ju ado se compond á de doce Ju ados
y de es Magis ados ó Jueces de de echo, y se euni á pe-
EL JURADO.

4
So

EL JURADO.
iódicamen e pa a conoce de los deli os que de e mina la
p esen e ley.
Asis i án además á sus audiencias, dos Ju ados en cali-
dad de suplen es, pa a los casos de en e medad ú o a impo-
sibilidad análoga de alguno de los Ju ados.
ARTÍCULO 2.°
Los ju ados decla a án la culpabilidad ó inculpabilidad
de los p ocesados espec o de los hechos que en concep o
de deli o les a ibuya la acusación, y la concu encia ó nó
de los demás hechos ci cuns anciales que sean modi ica i os,
absolu a á pa cialmen e, de la penalidad.
ARTÍCULO 3.°
Los Magis ados ha án en de echo las cali icaciones
co espondien es de los hechos que los Ju ados concep uen
p obados, é impond án en su caso á los culpables las penas
que con a eglo al Código p ocedan, decla ando asimismo
las esponsabilidades ci iles en que los penados ó e ce as
pe sonas hubiesen incu ido.
§
Del concep o que en el an e io capí ulo hemos dado del
Ju ado se desp ende cuál ha de se la composición del T ibu-
nal de que o ma pa e, cuya composición es obje o del p ime
a ículo de la ley.
Siendo el T ibunal del Ju ado un ibunal mix o; la base
de odo el o ganismo la p e endida dis inción en e los ele-
men os del hecho ju ídico, y su obje o la sepa ación de los po-
de es del juzgado , en é minos que el de inido y aplicado
del de echo se halle exen o de la ap eciación de los hechos,
cla o y e iden e es que ha de es a o mado po dos Secciones:
la Sección de de echo la que p opiamen e se llama el Ju ado.
La Sección de de echo, según el a ículo ci ado, con o me
en es a pa e con el 658 de la ley de Enjuiciamien o c iminal
TIT .
I
I
CAP .

ART.
1.°

5
de 1872, se compond á de es Magis ados. De es e núme o
de jueces es án o madas las ac úales Secciones ó Salas de lo
c iminal, sal a la excepción in oducida po el a ículo adicio-
nal de la p esen e ley, y se ha c eido con enien e conse a la
in ac o pa a el Ju ado, á semejanza de casi odas las legislacio-
nes ex anje as, y en especial de las del Con inen e.
Sin emba go de se es a la egla gene almen e admi ida,
no obs an e la opinión de muy dis inguidos esc i o es que abo-
gan po que el núme o de magis ados sea aún mayo , y á pesa
ambién de que la p esen e ley ha de exigi más ga an ías que
la an e io en la Sección de de echo, pues o que la encomienda
el
nonzen ju is,
que según aquella co espondía al Ju ado, al-
guna obse ación hemos de hace espec o á la necesidad, d.e
que, po egla gene al, sean más de uno los jueces que compon-
gan dicha Seccion, dada nues a ac ual o ganización judicial.
Sabido es que la pa e más impo an e de la esolución
,del juicio; la que decide de la sue e del p ocesado; la que
p incipalmen e a ec a á la sociedad, es aquella que dice: "con-
deno ó absuel o.., Es a pa e es al p opio iempo la más di ícil,
pues o que encie a no solo los g andes escollos de la ap ecia-
ción de la p ueba, sinó ambién la in es igación de los in in-
cados p oblemas de la culpabilidad. Decla ada es a solo al a
coge el me o, que es la ley, y medi la.
Aho a bien: desde el momen o en que la cues ión de la cul-
pabilidad se ese a al Ju ado; desde el momen o en que és e,
po medio de su e edic o, es el que condena á, cuando ménos,
el que absuel e, decidiendo de es e modo de la sue e del acu-
sado; no quedando á la Sección de de echo más que la decla-
ación del
nomen
ju is,
la g aduación de la culpabilidad y la
aplicación de la pena, abajo de pe i o, más bien que unción
de juez, ¿es absolu amen e necesa ia la ga an ía que o ece un
T ibunal colegiado? ¿No bas a ía pa a an sencillas y secunda-
ias unciones la in eligencia de una sola pe sona?
Cuando un T ibunal de de echo esuel e en única ins ancia
la o alidad de un p oceso, la necesidad de que aquel sea cole-
giado se impone como una de las más impo an es ga an ías
K
2

EL JURADO.
del p ocesado y de la sociedad, sob e odo si se iene en cuen a
que sob e la ap eciación de los hechos, que es la base de la
sen encia, que es la e dade a sen encia, no cabe ecu so de
casación; á su ec a conciencia queda oda es a pa e encomen-
dada. Pe o siendo así que se le a ibuye an solo la decla-
ación del de echo, la aplicación de la ley, y que po su in ac-
ción, an o en lo e e en e á la cali icación del deli o y de las
ci cuns ancias modi ica i as, como en cuan o á la aplicación de
la pena, cabe ecu so de casación y es á la ga an ía del T ibu-
nal Sup emo. ¿Se á a en u ado deci que hay lujo de ga an ías
pa a una unción en la gene alidad de los casos an sencilla?
¿Se á eme idad p opone que la sección de de echo quede e-
ducida á un solo juez, ya que ella, según
M.
Noalles, no es en
sus ancia más que la p esidencia del Ju ado?
y
no se diga que ac ualmen e ca ece de u ilidad p ác ica
es a inno ación, pues apa e de la economía que hab ía de e-
p esen a la educción del pe sonal, sob e odo en las Audien-
cias e i o iales, ob end íamos la inmensa en aja de la cele-
idad con que se despacha ían las causas, pudiendo unciona
iple núme o de Ju ados con los mismos magis ados, y la no
ménos desp eciable de la mayo acilidad de ace ca se el T i-
bunal al luga del deli o. Es as obse aciones no se e ie en á
los casos de pena capi al, en los cuales, po azones áciles de
comp ende , nos pa ece necesa io que concu an cinco Magis-
ados.
Sea de ello lo que quie a, es es el núme o de jueces le a-
dos que la ley es ablece en es e a ículo, que, dicho sea de paso,
podía habe se pues o en elación con el adicional, y exami-
nando al disposición solo hemos de consigna que ellos se án
los mismos que compongan la Sala ó Sección de
lo
c iminal
que enga conociendo de la causa que haya de some e se al ju-
ado , y que espec o á su sus i ución en caso de ausencia le-
gí ima
ó
en e medad, se hab á de obse a lo dispues o en
el a ículo 6.° de la ley adicional á la o gánica del Pode
judicial.
En cuan o al núme o de Ju ados, ninguna obse ación
he-
y
TIT. I, CAP. I, ART.
1.°

53
mos de hace . El de doce que se p esc ibe, es el gene almen e
adop ado po las legislaciones ex anje as pa a odos los Ju a-
dos o dina ios de sen encia, y se halla ue a de discusión
«
en e
los au o es. La única azón de la uni o midad de pa ece es es-
pec o á es e pun o, es la ue za de la an iquísima cos umb e que
ha enido á consag a la, apa e de -que en cuan o el acie o del
e edic o dependa del núme o de Ju ados, puede conside a se
el es ablecido como su icien e ga an ía de aquel.
Una inno ación in oduce la p esen e ley, que me ece odos
nues os aplausos. Nos e e imos al nomb amien o de los dos
Ju ados suplen es que han de p esencia el juicio pa a eem-
plaza á uno ó dos de los nomb ados, en caso de en e medad
epen ina á de imposibilidad de con inua en la is a po o a
causa análoga.
.I
a el Código ancés de ins ucción c iminal, en su a . 394,
acul ó al T ibunal de de echo pa a nomb a uno ó dos Ju a-
dos suplen es, cuando concep ua a que el p oceso hubie a de
da luga á la gos deba es, cuya acul ad jus amen e aplaudida
po los au o es, ué con e ida en egla gene al en I alia po el
a . 39 de la ley de 8 de Junio de 1874.
Son an os y de al impo ancia los pe juicios que la sus-
pensión
ó
la nulidad de un juicio comenzado epo a á las pa -
es, al T ibunal, á los es igos, al E a io, y p incipalmen e á la
expedi a adminis ación de jus icia, que ela i amen e á ellos es
insigni ican e el. sac i icio que se exige á los dos Ju ados su-
plen es. Median e su in e ención, queda asegu ada la e mina-
ción de los deba es, aún en el caso de en e medad ó al a de
asis encia de uno ó dos de los Ju ados o dina ios, caso en el cual
hab ía que suspende los ó al ez anula los.
Bien se hizo sen i la al a de semejan e disposición du an-
e el úl imo ensayo de es a ins i ución en nues a pa ia, y el
legislado ha dado galla da mues a de su p e isión al no de-
soi los consejos de la expe iencia.
Po lo demás, la asis encia á las sesiones es pa a ellos an
o
bliga o ia como pa a los Ju ados o dina ios; pe o su ausencia,
después de comenzado en o ma legal el juicio, ni impide que

54

EL JURADO.
con inúe, ni puede da luga á ecu so de casación, siemp e y
cuando aquel pueda e mina con los doce Ju ados de plan a.
¿Quie e es o deci que pueda p escindi se del so eo y nom-
b amien o de los dos Ju ados suplen es? En modo alguno: la
ley es p ecep i a, y en es e pun o es á e minan e. "Asis i án.
además, dice, á sus audiencias dos Ju ados en calidad de su-
plen es, pa a los casos de en e medad, ú o a imposibilidad
análoga de alguno de los Ju ados.,, Deben, pues, se nomb ados
es os dos Ju ados; y los designados po la sue e es án obliga-
dos á asis i á. odas las audiencias que consuma el juicio, bajo
la mul a de 5o á 5oo pese as que es ablece en. gene al el pá-
a o 3.° del a . 52, pa a las al as de asis encia de los Ju ados
sin causa legí ima.
Pe o no se deduce de aquí en nues o concep o, que la asis-
encia de los suplen es sea an necesa ia, que su al a ó inu ili-
zación du an e la celeb ación del juicio, llegue á se causa le-
gí ima pa a la suspensión de és e; y nos undamos pa a ello
en la conside ación de que la misión de los Ju ados suplen es,
mien as no han en ado á eemplaza á los o dina ios, no es
en. modo alguno esencial, y sí comple amen e secunda ia;
y
sob e odo en que de admi i se o a in e p e ación, lejos de
habe se e i ado p obabilidades de suspensión del juicio, que es
el obje o de la ley, hab ían enido á aumen a se en una sex a
pa e con su c eación.
Y pa a con ence nos de que su al a de asis encia no dá
luga al ecu so de casación, bas a examina el ex o del pá-
a o 3.° del a . 119 de es a ley, único que pudie a se apli-
cable, según el cual p ocede el ecu so de casación po que-
b an amien o de o ma, cuando hayan concu ido á dic a
la sen encia ó el e edic o meno núme o de Magis ados ó Ju-
ados que el es ablecido po la ley. Como los Ju ados suplen es,
mien as no eemplazan á uno o dina io, no in e ienen en el
e edic o, cla o es que su al a de asis encia cuando no ha lle-
gado es e caso, no puede da luga al ecu so.
Es os Ju ados, cuyo nomb amien o se ha á en la o ma que
de e mina el a . 56 de es a ley, han de p esencia odos los
TIT. I, CAP. I, .ART.
2.

55
deba es con a ención, po si llega
-
el caso de ene que in e -
eni en el e edic o; y si así no sucede, su misión cesa cuan-
do es e ha sido leido públicamen e.
No exp esa la ley el o den en que cada uno de los Ju ados
suplen es ha de sus i ui al que se inu ilice, lo cual cie amen-
e no es cues ión baladí, y ald ia la pena de que hubiese sido
de un modo e minan e esuel a. La p ác ica de los T ibu-
nales ha de llena es e acío, y noso os, po nues a pa e,
nos amos á pe mi i indica el medio- que nos pa ece más.
acep able.
No admi i nos que sea la sue e la que decida la duda sob e
es e pun o, po que despues de cons i uido el T ibunal, la ley
no admi e nue os so eos. Tampoco nos pa ece que co espon-
da al P esiden e del T ibunal hace la designación, po que la
ley, que no le ha esca imado acul ades, nunca ha llegado á a i-
bui le pode pa a decidi di ec amen e espec o al nomb a-
mien o de pe sonas pa a o ma el Ju ado. C eemos, sí, que
el so eo que se e i ica. al comenza la sesión, es la e dade-
a y única base sob e que descansa el edi icio del Ju ado; que
en su consecuencia, á él se debe acudi pa a esol e odas las
di icul ades, sin admi i en es e pun o inge encia alguna ex a-
ña; y que en la necesidad de esol e cuál de los dos suplen es
ha de en a á eemplaza al p ime Ju ado p opie a io que se
inu ilice, debe admi i se la p ác ica de que sea aquel cuyo
nomb e haya salido án es de la u na.
§
Explicada la composición del T ibunal del Ju ado, exige el
buen o den que se ijen las a ibuciones que á cada una de sus
Secciones co esponden. Así lo hace nues a ley en los a ícu-
los 2.° y 3.°, llenando con. ello el acío de algunas legislaciones
e
x anje as, que no se han cuidado de deslinda de un modo
exp eso, áp io i, los campos en que han de mo e se cada uno
de los elemen os in eg an es de aquel ibunal mix o.
56

EL JURADO.
Pe o si al sepa ación no ha sido siemp e obje o de un p e-
cep o especialmen e encaminado á es ablece la, no po ello ha
dejado de se un solo ins an e esencial en el Ju ado del Con i-
nen e, pues cuan as leyes lo han egulado, han undado en ella
sus eglas, conside ándola como la base obligada de la ins i u-
ción.
Es a di isión de unciones se ha de i ado has a hoy, aunque
impe ec amen e, del p incipio de la sepa ación en e el hecho
y el de echo, y de la necesidad de ene en cuen a las dis in as
condiciones de ap i ud que se a ibuyen á cada una de las Sec-
ciones del T ibunal. Considé ase ap o al Ju ado pa a conoce
del hecho, é inep o pa a decla a el de echo; y es imándose po-
sible la sepa ación en e uno y o o, se le ha a ibuido el p i-
me o, ese ando el segundo pa a la Sala de jus icia.
Así lo p oclamó la Cons i ución ancesa de 3 de Sep iemb e
de 1791, al o dena en su a . 9.° que, después de admi ida la
acusación, los Ju ados econoce ían y decla a ían el hecho, y
los Jueces ha ían la aplicación de la ley; y desde en onces, cuan-
as se han dic ado en. la nación ecina pa a egula la ins i u-
ción, han p ocu ado some e sus p ecep os al mismo p incipio.
Que no pudie on consegui lo, no hay pa a qué eco da lo,
siendo un hecho no o io. Además es aba po en onces muy ge-
ne alizado el e o , de que la única cues ión de de echo e a la
aplicación de la pena, e o que se consignó en la Cons i ución
del año VIII, cuyo a . 62 decía: "Admi ida la acusación, un_
Ju ado econoce el hecho; y los jueces, o mando un ibunal
de lo c iminal, aplican la pena„ ; y de es a sue e no es ex año,
que bajo el concep o de se de hecho, se a ibuye an al Ju ado
muchas cues iones de pu o de echo.
Se las a ibuye, en e ec o, el Código de ins ucción c iminal
igen e en su a ículo 337, según el cual se ha de p egun a
al Ju ado si el acusado es culpable de
al mue e, al obo ó al
o o
c imen:
en el 338, en. cuya i ud se ha de p egun a si el
acusado
ha come ido el c imen
con al ó al ci cuns ancia;
en el
241
y el 34
2
,
y
en an os o os que encie an p ecep os de los que se
deducen. análogas consecuencias; y si bien la ju isp udencia
TIT. I, CAP.
I, ART. 2.°

5 7
ancesa y esc i o es muy dis inguidos han p ocu ado palia las,
es lo cie o, que o os no ménos e udi os, y en e ellos
M.
Bou -
guignon, acogiéndose á la le a de la ley, han eclamado pa a el
J
u ado oda la ampli ud de a ibuciones que al pa ece le con-
cede. Si la ley, dice M. Bou guinon, solo hubie a que ido de e-
i el hecho al Ju ado, ¿le hubie a de e ido el c imen?
Sea de ello lo que quie a, es lo cie o que nues a ley de
22
de Diciemb e de 1872, inspi ándose en los mismos p inci-
pios que la ancesa, es ableció en sus a ículos 659 y 66o
que los Ju adosabían de decla a la culpabilidad ó inculpabi-
lidad de los acusados espec o á los
deli os,
obje o de la acusa-
ción, y que los magis ados ha ían la aplicación de las penas
co espondien es á los cieli os de que se hubie e decla ado cul-
pables á aquellos, cuya doc ina u o su complemen o en e
o os a ículos, en el 750, po el que se mandaba que la p egun-
a p incipal se edac a a en es a o ma: "M. N. es culpable del
cieli o de... „ y que las demás lo ue an en é minos análogos.
Con ello se ino
á
a ibui al ju ado la cali icación legal del
hecho, la de e minación del.
nomen ju is,
y en su consecuencia
es no o io que la deseada sepa ación en e el hecho y el de echo
ampoco pudo ealiza se.
Las consecuencias de es e desequilib io en e las a ibucio-
nes y la ap i ud del Ju ado no necesi amos eco da las. Bas a-
ía deci que las Audiencias, en los in o mes que die on á pe i-
ción del Minis o de G acia y Jus icia, in o mes que solo cono-
cemos de e e encia, es u ie on casi unánimes en condena es e
exceso de a ibuciones, y que en i ud de ese y de o os exce-
sos de aquel Ju ado, ué sup imida la ins i ución po dec e o
de 3 de Ene o de 1875.
Poco después de aquella ley, en 8 de Junio de 1874 se pu-
blicó en I alia la hoy igen e, en la cual se no a p o unda in-
no ación espec o al pun o de que nos amos ocupando. Tam-
poco en cuan o
á
él hay una egla exp esa: no exis e un p ecep-
o que en é minos gene ales dibuje la línea di iso ia en e ám-
bas
j
u isdicciones; pe o del con ex o de los a s. 495, 496, 515,
516 y o os, se desp ende que el Ju ado no ha de hace la ca-
64

EL JURADO.
el hecho que á p ime a is a p esen a ca ac e es de deli o, es
en
ealidad en e amen e líci o, ó bien la pe sona agen e ca ece
de las condiciones necesa ias pa a se suje o de deli o, y no
le es impu able an e la ley la acción ejecu ada. En uno y o o
caso el e ec o es el mismo: no exis e deli o; no hay culpa.
El que ob a en de ensa de un semejan e á quien - e en peli-
g o de se íc ima de una ag esión injus a, siemp e que con-
cu an las ci cuns ancias que la ciencia después de un examen de
siglos ha admi ido, y la ley con c i e io impa cial ha sancio-
nado, en ez de delinqui , ealiza una acción laudable, al ez
he óica, y po la que, lejos de me ece pena, es ac eedo
á
la
g a i ud de los homb es. El que p i ado de azón ha mue o
pa a la ida del espí i u, y en an is e si uación ejecu a un
hecho de los que en é minos gene ales cas iga el Código, am-
poco delinque al ealiza lo, po que al ándole la conciencia de
sí mismo y de sus ac os, no puede se culpable de ellos. El
loco causa desg acias, pe o no puede come e cieli os.
Tenemos, pues, po indudable que la cues ión de la culpa-
bilidad en uel e
y
lle a en sí odas es as o as que no son más
que e dade as uen es de inculpabilidad. La ley que a ibuye
aquella á los Ju ados, no puede sin incu i en no o ia in-
consecuencia y cia luga á se ios con lic os, qui a les la ap e-
ciación de és as. ¿Cómo decla a si es ó nó culpable un loco,
un meno , aquel que ob ó en de ensa, e c., sin ap ecia los
e ec os que en el hecho ó en el ánimo del acusado p oducen
es as ci cuns ancias? ¿Cómo decla a la culpabilidad subje i a
sin examina , ap ecia y decla a p e iamen e las condiciones
de ap i ud en el agen e pa a se suje o de deli o ó culpa?
¿Cómo decidi ace ca de la culpabilidad obje i a, sin es ima
odas las ci cuns ancias que pueden in lui de un modo esencial
en ella?
No lo comp endemos, y conside a nos g a e inconsecuencia
el supues o comba ido; pe o á pesa de odo hemos de decla a
que,
in e p e ando ec amen e la ley, es e es el único admi-
sible.
No ha
sido
unánime la opinión de
sus au o es espec a

TÍT . I, CAP. 'I, ART . 2
.0

65
á es e pun o.. Algunos S es. Dipu ados de la Comisión que
dic aminó sob e el p oyec o o igen de ella, inspi ándose
más que en su espí i u en exigencias de la lógica, in e p e a on
que el p oyec o a ibuia á los Ju ados la ap eciación de las
ci cuns ancias eximen es.
En de ensa del a ículo que es amos comen ando no se p o-
nunció en el Cong eso más discu so que el del S . Rosell, y en
él, es e Dipu ado de la Comisión, espec o al pun o conc e o de
la compe encia pa a la ap eciación de las ci cuns ancias exi-
men es, p onunció las siguien es esplíci as palab as: (i)
"Unicamen e pa ece á p ime a is a que exis e alguna con-
adicción de es e p incipio que acabo de a i ma
(y
es de ad-
e i que no es es e un descub imien o mío, po que bas a lee
la ley pa a con ence se de que es e es su genuino y ec o sen i-
do); únicamen e, digo, pudie a pa ece que exis e alguna con-
adicción de es e p incipio al a a de las ci cuns ancias exi-
men es,
po que
al
Uí
ealmen e se le á á p egun a al ju ado si el
p ocesado es á exen o ó ná de esponsabilidad c iminal, po al
á
cual mo i o. Y dice el S . Camacho, que al ap ecia la concu en-
cia de ci cuns ancias eximen es, se en ega al Ju ado la esolu-
ción de un p oblema eminen emen e ju ídico.
"Yo c eo que en es e pun o, ealmen e la cues ión queda e-
ducida, si bien se analiza, á una cues ión de palab as. Desde el.
momen o en que liemos acep ado noso os, y acep an cuan os
admi en el ju ado, que el e edic o ha de comp ende el ex e-
mo de la culpabilidad 6 inculpabilidad del p ocesado, al llega
á la ap eciación de las ci cuas ancias eximen es, dicho se es á
que ienen á se una o ma de decla a la culpabilidad ó incul-
pabilidad, y, po an o, que si al Ju ado se le p egun a sob e lo
p ime o, econociéndole pa a ello compe encia, no puede am-
poco negá sele pa a decidi ace ca de la concu encia de una
ci cuns ancia eximen e de esponsabilidad; mane a indi ec a,
epi o, de decla a la inculpabilidad.
"Pe o lo que nos sepa a á noso os del S . Camacho en es e
(i) Sesión de 7 de Mayo de 1887.
EL JURADO.
EL JLTIZADO.
pun o, es que noso os c eemos que la cues ión de culpabilidad
inculpabilidad es, an e odo, una cues ión mo al, cues ión mo-
al que alguna elación, aunque emo a, iene con la cues ión ju-
ídica, co no odas las cues iones mo ales la ienen, pe o, al in,
noso os c eemos que en la cues ión de impu abilidad, que es á
en ap i ud comple a de ap ecia el ju ado, p edomina el ele-
men o mo al, y el S . Camacho y sus amigos c een que es a es
una cues ión p incipalmen e j u ídica. „
Los demás S es. Dipu ados de la Comisión no u ie on opo -
unidad pa a exp esa de enidamen e su opinión espec o á es e
pun o, po más que de pasada die on á en ende algunos de
ellos que e a con o me con la del S . Rosell; al deducción
puede saca se de las palab as del S . :l'au a, cuando en la dis-
cusión de la o alidad decía (1): "Cuando sob e culpabilidad
se
p egun a al Ju ado, no se a a de que decida cuál es el a ícu-
lo del Código aplicable, ni el nomb e écnico del deli o, ni la
can idad y calidad de la pena imponible; p egún asele an solo
aquello en que coinciden el concep o mo al y el ju ídico, pa a
que decida si hay culpa
(5
nó,
y los g ados de la culpa.,,
Los
g ados de la culpa no pueden, en nue ; o concep o, decidi -
se más que ap eciando las ci cuns ancias modi ica i as de la
misma.
En e los de enso es de la ins i ución en el Senado, dominó
la opinión con a ia. El Senado S . Aldecoa, que u ilizó en la
de ensa del p oyec o odos los ecu sos de su po en oso alen-
o, y en la in e p e ación de los p ecep os que la ley había de
es ablece las luces de su p i ilegiada in eligencia, p esen ó es a
ma e ia con una cla idad al, que solo pudie a deja de com-
p ende la aquel á quien le al a a olun ad ó u ie a un p e-
juicio o mado del que no pudie a ó no quisie a desp ende -
se (2).
"Y amos, decía es e S . Senado , á las ci cuns ancias a e-
nuan es ó eximen es á que se e e ía ambién el S . Sil ela.
0) Sesión de 3o de Ab il de 1887.
<2) Sesión de 3o de
Ene o
de 1888.
TÍT. I, CAP. I, ART. 2.°

67
"El Ju ado ha decla ado ya la exis encia del hecho,
que en
:concep o -de deli o, le a ibuye la acusación; el Ju ado ha de-
cla ado la culpabilidad del acusado, con e a ojón á es e hecho:
¿qué hace aho a con a eglo al p oyec o de ley que se discu e?
Pues no quie o deci lo de memo ia, sin6 leyendo las mismas
palab as de la ley. Decla a la concu encia 6 nó de los demás
hechos ci cuns anciales que sean modi ica i os, absolu a ó pa -
cialmen e, de la penalidad. Es deci , S es. Senado es, que cuan-
do el juiado en a en el camino más llano, po que ya es á des-
-ca ada la cues ión de culpabilidad ó inculpabilidad, que solo,
a ec a al hecho p incipal; cuando los Ju ados an únicamen e á
a i ma ó
nega los acciden es de es os hechos que p o ienen de
la misma uen e de con encimien o, cuales son los es imonios
de los es igos, es cuando se supone que hay más escab osida-
des y más mon añas que aspone . ¿Dónde es án es as escab o-
sidades y es as mon añas? Yo, S es. Senado es, co no ya he di-
cho y es una idea que es á pesando cons an emen e sob e mí,
comp endo
el cansancio del Senado al oi epe i an ísimas e-
ces los mis mos a gumen os, y casi no
111C
a e o á indica siquie-
a una nue a demos ación de es a e iden e sepa ación en e el
hecho y e 1 de echo, más ma cada, si cabe, cuando se a a de
ci cuns ancias a enuan es, ag a an es Ó eximen es.
"Supongamos, po ejemplo, que se a a de un deli o con a
las pe sonas y que se alega una de las ci cuns ancias que más
comunmen e se alegan en. los T ibunales: la de a eba o y obce-
cación; ¿qué es lo que an á decla a
los
Ju ados? ¿La exis encia
á secas, así como yo la he exp esado, de es a ci cuns ancia? No;
es as ci cuns ancias, pa a se alegadas, han enido que unda se
en algún hecho, cualquie a que sea. Pues sob e es e hecho es so-
b e el que decla a án los Ju ados si ha exis ido 6 nó, si ha su-
cedido 6 ió, y luego ienen los magis ados, los Jueces de de e-
cho, y en an en unciones, diciendo si es e hecho que se alega
Co no cons i u i o de la ci cuns ancia a enuan e de a eba o
y
o
bcecación, iene ó nó na u aleza ju ídica den o de las condi_
clanes con que el Código de ine dicha ci cuns ancia
y la cali ica,
y en su día end á el T ibunal Sup emo y con i ma á 6 co e-
68

EL JURADO.
gi ó el e o que se haya podido come e en la cali icación de
es e me o hecho decla ado po el ju ado.
"¿Se a a de ci cuns ancias eximen es? Pues sucede á lo mis-
mo, exac amen e lo mismo, y es que se alega án pa a demos-
. a las ales ó cuales hechos en que p e endan unda se, y los
,
u ados
con
a eglo á lo p esc i o en la misma ley, se limi a-
j
án á deci si en conciencia es án con encidos de que esos he-
chos han sucedido ó nó, si han pasado ó n6 en la ealidad,
y
después que los Ju ados a i men su exis encia, se á cuando la
Sección de de echo del T ibunal cali ique la na u aleza ju ídica
de es e hecho,
y
diga si cau i uye ó
7/6
la ci cuns ancia eximen e
alegada, y el T ibunal Sup emo, á su
ez,
con i ma á ó co e-
gi á el e o que se haya podido come e . „
y
pa a que no pudie a cabe duda espec o á su opinión en
es e pun o, en una ec i icación adujo el siguien e ejemplo: (1)
Decía S. S. (se e ie e al S . Sil ela): "Suponed un cen ine-
la que dispa a un i o (no sé si ué es o lo que dijo p ecisa
men e, pe o pa a el caso es igual), y ma a á un homb e. Tene-
nos po consecuencia de ese hecho del cen inela, un ac o que,
po de p on o, en sus ca ac e es ex e io es e is e un aspec o
de deli o con a eglo á las p esc ipciones del Código penal. Se
p ocesa al cen inela, se le acusa y dice: "yo no he hecho más que •
obedece el manda o, la o den del enien e, el capi án, el co-
mandan e, e c. „ ¿Es ó nó, S . Sil ela, cues ión de hecho, que
pueden ap ecia pe ec amen e, no solo las pe sonas pe i as,
sinó los indoc os y los legos, es e hecho escue o, de si esul a
nó p obado que el cen inela ob ó en cumplien o de la o den
del enien e, capi án ó comandan e? ¿Es ó nó es a una e da-
de a cues ión de hecho?
"Pe o dice el S . Sil ela: "¿y la cues ión de a e igua si la
obediencia
es
debidas„
Pues es a cues ión es de na u aleza j u íclica,
y po es o, quien la ap ecia á luego, es la Sección de de echo;
el T ibunal que juzgue al cen inela. Po consiguien e, ea S. S.
cómo
cabe pe ec amen e la sepa ación del hecho y del de echo,
.(i)
Sesión de 31 de Ene o de 1888.
TÍT. I, CAP. 1, ART. 3.°

69
a ándose de esa misma ci cuns ancia que, como caso a o,.
nos ha expues o aquí á la conside ación del Senado.,,
Finalmen e, en apoyo de la in e p e ación del S . Aldecoa,
es á la del S . Minis o de G acia y Jus icia, exp esada en las
siguien es palab as que p onunció en la misma sesión.
Dijo el S . Minis o: "A los Ju ados, según el a ículo que
se i
á á o a , no se les p egun a si ha exis ido ó nó la obedien-
cia debida. Lo que dice es e a ículo, y pase po ec i icación
su simple lec u a, es lo siguien e: "Los Ju ados decla a án la
.culpabilidad ó inculpabilidad de los p ocesados espec o de los
hechos que en concep o de cieli o les a ibuya la acusación, y
la concu encia„, no la concu encia de las ci cuns ancias exi-
men es, a enuan es ó ag a an es, sinó "la concu encia ó nó de
los demás hechos ci cuns anciales que sean modi ica i os, ab-
solu a ó pa cialmen e, de la penalidad. „ (El
S . Sil ela:
Es exac-
amen e lo mismo). No es lo mismo,
y
cuando enga el a ícu-
lo ela i o á las p egun as se e á, y si hay que acla a le se
.acla a á; po que, ¿qué iene que e la p egun a de si ha exis-
ido la ci cuns ancia eximen e .de la obediencia debida con la
de si se han ejecu ado ales ó cuales hechos que han de cons i-
ui luego, según la cali icación del T ibunal de de echo, una
ci cuns ancia eximen e, a enuan e ó ag a an e?
"Esa es cali icación ju ídica que ha án solo los T ibunales
de de echo; pe o al ju ado
solo
se
le
p egun a
sob e los hechos
cons i u i os,
según
el Código, de esas ci cuns ancias, de e mi-
nando únicamen e qué hechos son, sin habla del Código y sin
deci si con a eglo á ese Código cons i uyen ci cuns ancia exi-
men e. ag a an e (5 a enuan e. Se le p egun a, uel o á deci ,
únicamen e sob e los hechos. „
Hemos p esen ado las dis in as in e p e aciones dadas en
los Cue pos colegislado es al p ecep o de la ley de que nos
ocupamos,
pa a que nues os lec o es engan el concep o que á
sus au o es ha me ecido, concep o y- explicaciones que son su
mejo comen a io.
En is a
de la con adicción que es no o ia, y como no o ia
Innegable,
en e las explicaciones
dadas en el Cong eso y las

70

EL
junApo.
expues as en el Senado, hemos de mani es a lealmen e que las
p ime as son más lógicas que las ul imas; pe o que es as in e -
p e an el e dade o sen ido de la ley.
nue aquellas son más con o mes con el p incipio que in o -
–
ma la ley, ya lo hemos demos ado, y no c eemos necesa io
insis i sob e es e pun o. El p oblema de la culpabilidad no es á
comple o siná aba ca las ci cuns ancias eximen es.
Solo
nos
hemos de pe mi i en co obo ación de
ello, como
úl ima pala-
b a, un ejemplo.
Supongamos que se a a de un homicidio come ido po un
loco. Se
le
p egun a al Ju ado sob e la culpabilidad del agen e
al habe ejecu ado es a mue e,
y
el Ju ado, que sabe lo que la
palab a culpabilidad signi ica
y
que no igno a que un in eliz
demen e no puede se culpable, (.1,
á
con es a nega i amen e;
pe o en aquel momen o
se
acue da de las palab as del S . Alon-
so Ma inez y del S . Aldecoa, comp ende que la ley no le a i-
buye la ap eciación de las ci cuns ancias eximen es y sí
solo
la.
a i mación de la ealidad. do los hechos en que se unden. y
¿qué hace?
Noso os con esamos que no sab íamos esol e
semejan e
con lic o. Po un lado la ley eda ap ecia que el hecho de la
locu a p oduce la inculpabilidad, y po o o la conciencia e-
chaza que se decla e culpable á un loco.. No ha
y
medio,
pues,
de sali de es e con lic o, que se p esen a á á los Ju ados, con
mayo ú meno cla idad, en odos los casos en que concu a'n
ci cuns ancias eximen es.
Es as son las consecuencias de la al a de lógica en la apli-
cación del p incipio, á mejo , las de plan ea una ins i ución que
descansa en una base alsa.
Que la in e p e ación del S . Aldecoa es la e dade a, no
es
necesa io que noso os lo demos emos y bas a además
pa a con ence se de
ello lee el
a ículo. Es e dice que el
Ju ado decla a á la concu encia de los hechos ci cuns ancia_
les,
y semejan es palab as son an cla as, que en ealidad oda.
duda es imposible. Excusamos, po an o, mayo explicación.
La mayo pa e 'de lo que lle amos dicho espec o á las.
-TÍT. 1, CAP ..1, ART.
2.°

7
ci cuns ancias eximen es, es igualmen e aplicable á las a enuay-
es y ag a an es. Fue a ambién lógico que el que decla a la
culpa ap ecia a ambién lo que el S . Mau a llamaba g ados de
la culpa, con an o más mo i o, cuan o que con el Ju ado p e en-
den llega sus de enso es al sueño do ado de la ciencia penal,
oue es la indi idualización del deli o, sueno que no comp ende-
mos cómo ha de ealiza aquel, ap eciando solo la p ueba que
jus i ique los hechos alegados como ci cuns ancias modi ica i as
de la culpabilidad, y sin pode exp esa el concep o que á su
conciencia me ecen. Fo zoso es econoce an e la elocuencia.
ab umado a de la ealidad, que la decan ada indi idualización
del deli o po medio del Ju ado solo es pu a an asía. ¡Donosa
mane a de indi idualiza el deli o! ¡Decla ando la culpa en abs-
ac o y sin pode de e mina , ni la na u aleza peculia del
caso, ni los acciden es que de los demás del mismo géne o le.
dis inguen!
Dejando apa e es as conside aciones, hemos de ija muy
especialmen e nues a a ención en el p ecep o de la ley, pa a de-
ja consignado como indudable que el Ju ado ca ece de acul a-
des pa a ap ecia ci cuns ancias a enuan es ni ag a an es. Con-
secuencia de ello es que es e al a ía á su debe y abusa ía de
sus a ibuciones, ó mejo , usa ía de las
que
no son suyas, si.
concep uando p oceden e la ap eciación de una de aquellas, a i -
mase la ealidad de los hechos que la cons i uye an, sin es a
según su conciencia p obados. Fal a ía á su debe , po que es e le
o dena decla a p obado 6 imp obado lo que á su juicio lo es é,
é in adi ía á:Cul ades agenas po que es la Sección de de echo
la -única compe en e pa a admi i 6 desecha ci cuns ancias.
Así, pues, el Ju ado, aunque en conciencia c ea que en el
deli o pendien e de su juicio hay algo que a enua la esponsabi-
lidad del au o ; aunque impulsos más 6 ménos gene osos de su
co azón le inclinen á admi i en a o del eo una ci cuns an-
cia a enuan e, debe pensa que no puede hace lo, que es e e-
eno le es á edado; su misión en cuan o á es e
pun o
se edu-
ce á examina la
p ueba, y su abajo
se conc e a á con es a
es a p egun a: ¿Es á jus i icado el hecho alegado?
-

EL
j c-RAP o .
Si lo es á, y suponiendo que se aduzca como cons i u i o de
ci cuns ancia a enuan e, po mucha epulsión que el deli o y su
au o le causen, debe así decla a lo. Si nó lo es á, aunque sien-
a en su co azón la idos de mise ico dia, y en su conciencia
ap ecie algún o o mo i o de a enuación, es á obligado á da la
con es ación nega i a.
C eemos que es a es la buena doc ina. ¡Ojalá los ju ados
no la echen en ol ido!
De ju e judices, de ac o judica2l ju a o es,
dice la an igua
egla, cuya p ime a pa o se desen uel e en el a . 3.° de la ley,
obje o del p esen e comen a io. A los magis ados co esponde
decla a el de echo, cualquie a que sea la ama del mismo á que
pe enezcan las dudas 6 cues iones que en el juicio c iminal se
p omue an.
Pasando á de e mina es as acul ades, e emos en p ime
é mino lo que les es á edado, pa a después examina lo que la
ley les ha a ibuido. Comenza emos, pues, po hace cons a
que no les compe e esol e cues ión alguna de hecho, po
es a odas ellas encomendadas á los Ju ados; po an o los
magis ados han de pa i del e edic o co no de una base ija é
inqueb an able, y no pueden qui a , añadi ni enmenda cosa
alguna de la decla ación en él solemnemen e o mulada.
Tampoco les' es pe mi ido ocupa se de las cues iones de la
culpabilidad, en cuan o es a signi ica la elación en e el hecho
y el agen e y la in e ención de és e, pues ales cues iones es án
a ibuidas en oda su in eg idad al Ju ado, cuya esolución las
decide comple amen e, según acabamos de e en el comen a-
io an e io , al que nos e e i nos, excusando mayo explicación
espec o á es e pun o.
En ando ya en el examen de sus acul ades, omi i emos las
que la ley de Enjuiciamien o c iminal les a ibuye como Sala
o dina ia de jus icia an es de la celeb ación del juicio, po se
TÍT. I, CAP. I
I
ART.
3.°

73
las mismas en las causas de la compe encia del Ju ado que en
las o as, en. i ud de las e e encias que á aquella ley hace el
cap. V de la p esen e. Po lo demás, co espóndeles, d-á an e el
juicio, dec e a
su
suspensión á eno del a . 101; aco da que
se celeb e p i adamen e según el
1
o3; esol e en i ud del 77
las eclamaciones de las pa es espec o á la edacción de las
p egun as hechas po el P esiden e; hace uso de la a ibu-
ción pa a pone á discusión Una cali icación nue a, conce-
dida po el a . 92 de es a ley en elación con el 733 de la de
Enjuiciamien o c iminal,
y
o as a ias que i emos examinan-
do opo unamen e.
Publicado el e edic o, en an de lleno los magis ados en sus
unciones po que comienza el juicio de de echo. Compé eles e-
sol e aquellas cues iones p ejudiciales, aquellas dudas de de e-
cho ci il, me can il ó adminis a i o, que apa ecen ecuen e-
men e enlazadas con los hechos y son p emisa indispensable
pa a la cali icación legal de es os. Tales cues iones, de las que
ya nos ocupamos en el comen a io an e io pa a desca a las de
las que co esponden á los Ju ados, compe en exclusi amen e á
la sección de de echo.
Le a ibuye ambién la ley la cali icación legal del hecho
decla ado p obado en el e edic o; y en. es e pun o es an amplia
su es e a de acción, que llega has a la decla ación de se los
hechos pe ec amen e líci os, sin que á ello obs e la a i mación
de culpa es ablecida po los Ju ados. Así -se ha en endido po
la ju isp udencia ancesa en mul i ud de decisiones, á pesa de
que la le a de la ley some e allí los Ju ados el
71077101
ju is;
así lo ha decla ado la ju isp udencia i aliana, cuya ley en es e
pun o conc e o con iene igual p ecep o que la nues a, y de
igual modo opinan los S es. 'L'He Salu o y o os impo an es
comen ado es de una y o a ley.
Y no puede se de o o modo, po que si el Ju ado, igno-
an e de las leyes decla a al acusado culpable de un hecho que
no es á penado en ellas, hay absolu a imposibilidad de que la
Sala lo cali ique de cieli o. 'Y co no quie a que es posible que se
p oponga al Ju ado una p egun a p incipal sob e un hecho no
So

EL JURADO.
me e los, cuando es én penadas en el Código, y de la com-
plicidad y encub imien o.
Tambi
é
n conoce á con la misma ex ensión de los de-
li os conexos con los an e io es, al eno de lo p ecep ua-
do en el a . 17 de la ley de Enjuiciamien o c iminal.
Compe encia es la acul ad que la ley concede á un Taez 6
T ibunal pa a que conozca de un asun o ó p oceso de e minado_
Es a ma e ia, de impo ancia suma en. odo caso, adquie e ex-
cep
c
ional in e ,s cuando del p ocedimien o c iminal sc a a,.
Ya que en él, á más de deba i se los más p eciados de echos del
indi íduo, media siemp e el in e és social, que á odos po
icuial
a ec a. Po es o ales cues iones han. sido siemp e mi adas
con p e e en e a ención po el legislado , y po es o ambién en
la p esen e ley, se ha p ocu ado a a con especial cuidado an
delicada
111
a e ia..
I
T
o se desen uel en en el a iculado odas las disposiciones
que á la misma a ec an; pues el legislado ha dado po sen a-
das las eglas que dic ó en la ley de 14 de Sep iemb e de 1382,
y que de e minan la compe encia po azón del luga ; ha espe-
ado asimismo o as leyes que es ablecen acionalls excepcio-
nes en a o de de e minadas clases ó pe sonas, ó po la concu-
encia de especiales ci cuns ancias en los deli os, y se ha con-
c e ado á ija la ju isdicción. del T ibunal del Ju ado po azón
de la ma e ia.
Po las p eceden es indicaciones se hecha de e que la com-
pe encia iene es uen es, se de e mina po es dis in as cau-
sas: po azón de las pe sonas
( a ione pe sonz);
po
azón de la
ma e ia
( a imze
liZz e
z) y
po azón del luga
( acione
No nos hemos de ocupa de las eglas que ijan la compe-
encia po azón de las pe sonas, po que más bien que eglas
son e dade as excepciones que sus aen de la ju isdicción o -
dina ia el conocimien o de
los p ocesos
ins uidos con a los

TÍT. I, CAP. II, ART.
4.
0

8
indi iduos pe enecien es á cie as clases ó ge a quías, pa a
que, po conside aciones de di e sos ó denes, pe o odas muy
a endibles, sean juzgados po T ibunales especiales. Co espon-
diendo el T ibunal del Ju ado
á
aquella ju isdicción, no enía
la ley de su es ablecimien o que ocupa se de es as cues iones
pe enecien es á las leyes o gánica del Pode judicial y de
Enjuiciamien o c iminal, que pudié amos llama undamen ales
en la ma e ia; y si sepa ándose de es a línea de conduc a ha
consignado en el a . 5.° la excepción de los deli os cuyo cono-
cimien o co esponde al T ibunal Sup emo, más ha sido, en
concep o nues o, po excesi o deseo de cla idad, que po que
la necesidad lo e clama a.
Pode nos deja sen ado espec o á es e pa icula , que po
azón de las pe sonas se excep úan del conocimien o del Ju ado
los mismos p ocesos que po egla gene al es án excep uados de
la ju isdicción o dina ia. Pa a esol e cualquie a duda que se
p esen e, examínese an e odo si la causa pe enece á es a ju is-
dicción
ó
á alguna de las p i ilegiadas; y cuando se es ime lo
p ime o, éase si el deli o obje o del p ocedimien o es á com-
p endido en e los que el p esen e a ículo a ibuye al T ibunal
del Ju ado. Sob e el p ime pun o puede consul a se nues o
Es udio p ác ico del Enjuiciamien o c iminal,
donde lo desen ol-
imos con alguna ex ensión, pa eciéndonos imp opio del p e-
sen e luga p o undiza es os pa icula es que pe enecen
o as leyes y son p opios de las ob as que, como la ci ada, es-
án dedicadas á su es udio.
Po azón de la ma e ia se de i an eglas an o pa a deslin-
da los campos de la ju isdicción o dina ia y de las p i ilegia-
das, como pa a de e mina las a ibuciones de cada uno de los
T ibunales que componen la p ime a. De los p ecep os del p i-
me g upo ampoco nos hemos de ocupa aquí, po las azones
indicadas, conc e ando nues as obse aciones á los del segun-
do, po que a ec an di ec amen e á la de e minación de la es e a
de acción del T ibunal del Ju ado, y po que el p incipal de
ellos ha sido es ablecido po el a . 4.° a iba ansc i o.
Es aba p e enido po el a . 14 de la ley de Enjuiciamien o
EL JURADO.

6
8
2
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EL JURADO.
c iminal, que los Jueces municipales conocie an de las al as,
y las Audiencias de lo c iminal y las Salas de es a clase de las
Audiencias e i o iales de los deli os. La p ime a pa e de la
egla man ienese incólume po la p esen e ley; pe o en cuan o
á la segunda se in oduce en el a . 4.° p o unda inno ación,
sus ayendo g an núme o de causas del conocimien o de las Sa-
las y Audiencias pa a a ibui las al T ibunal del Ju ado.
Va iados c i e ios p oponen los au o es y siguen las legisla-
ciones en es e pun o. Fijan aquellos algunas eglas muy acio-
nales de i adas de la na u aleza de la ins i ución, y en e ellas
escogen los legislado es las que conside an más p opias del país
que es obje o de sus leyes.
La legislación ancesa hace de i a la compe encia de sus
T ibunales de la mayo ó meno g a edad_ de los hechos puni-
bles, ó mejo , de la impo ancia de la pena aplicable. El a í-
culo .° del Código penal di ide las in acciones c iminales en
es g andes g upos, á sabe : con a enciones, deli os y c íme-
nes; pe enecen al p ime o aquellas in acciones de la
ley
penal
que es a co ige con penas de policía; o man el segundo las
que se hallan cas igadas con penas co eccionales, y cons i uyen
el e ce o las que lle an consigo penas a lic i as ó in aman es.
A es os es g upos de hechos punibles co esponden es
ó denes de T ibunales, que son: T ibunales de policía, T ibu-
nales co eccionales y T ibunales de Ju ados
(cou s d' assises,).
Pe o su compe encia no se de e mina po la índole de los he-
chos punibles has a el pun o de pode se deci : las con a en-
ciones á los p ime os, los deli os á los segundos y los c ímenes
ú los úl imos; sinó que la ley más bien a iende á la g a edad
de la pena, po cuan o es ablece que los T ibunales de policía
conozcan de las in acciones cas igadas con penas de policía;
los que siguen en ca ego ía, de los deli os
á
que el Código se-
hala pena co eccional ; y los T ibunales de Ju ados, de los
c ímenes cas igados con penas a lic i as ó in aman es. La g a-
edad de la pena es, pues, la no ma que de e mina al o o lado
del. Pi ineo la compe encia de los T ibunales
a ione ma e ia?.
Es e sis ema que ué el que inspi ó nues a ley de 1872,
dió
TÍT. /, 'CAP.
II, ART. 4.°

83
luga en nues a -pa ia á consecuencias comple amen e dis in-
as á las que se ob ienen en F ancia, y la azón es ob ia: las
penas co ecciona
le
s e minan allí en la p isión po iempo de
cinco Míos, mien as que en España la pena de p esidio mayo ,
que e a la que, á eno del a . 661 de la ley de 1872, cons i uía
el lími e supe io de la compe encia de los T ibunales de
de echo, llega has a los doce anos; de donde se deduce que
al paso que allá el mayo núme o de causas iban al Ju ado,
en nues o país solo muy pocas quedaban a ibuidas á es e
T ibunal, pues a o unadamen e el núme o de deli os cas igados
con pena a lic i a que a oja la es adís ica es ela i amen e
escaso.
Pocos impugnado es hubie a enido es e c i e io si al p opio
iempo hubiesen sido las causas de insigni ican e impo ancia;
pe o como p ecisamen e e an las de mayo g a edad, las de
más al a ascendencia, aquellas en que cada injus icia es un
g a ísimo escándalo cuando no un nue o c imen, de ahí que
la opinión se le an ó ala mada, diciendo, y con azón en nues-
o pob e juicio, que si se enía é en la ins i ución se ensancha-
an sus moldes, y si se a aba solo (y así lo pa ecía) de un en-
sayo, de un simulac o, que se dispa a a con pe digones y no con
p oyec iles g uesos, pues de es a sue e se ía meno la impo -
ancia de las desg acias, caso de que las hubie a.
A es as azones p ác icas se anden o as no ménos a endi-
bles, sob e odo pa a aquellos que, eniendo é en la ins i ución,
p ocu an con ahinco su pe eccionamien o. Dicen, con no poco
acie o, que es a base de la g a edad de la pena iene una apa-
iencia de ijeza engañosa, pues así como á p ime a is a pa e-
ce o ece una no ma segu a pa a de e mina la compe encia,
en ealidad dá luga á muy sé ias dudas en su aplicación; aña-
den que, median e ella, el que de e minada
igu a
de deli o pe -
enezca ó nó al conocimien o del Ju ado ó del T ibunal de
de echo, depende á eces de una ci cuns ancia pu amen e acci-
den al; y hacen po in no a , que aplicando ielmen e el p in-
cipio, un T ibunal conoce á de de e minado deli o cuando su.
ejecución ha llegado á consuma se, mien as que pe enece á á.
84

EL JURADO.
o o dis in o el conocimien o del mismo cuando quede us a
do ó en es ado de en a i a.
Va ias son las eglas que los au o es p oponen pa a ija
lógica y acionalmen
e
la compe encia, y en es e e eno noso-
os c eemos que la p incipal, si nó la única, que debie a ene se
en cuen a, es la que se de i a de la elación en e el de echo
y
la mo al. Puede en nues o concep o hace se una dis inción ge-
ne al en e los deli os que, al pa que queb an an el de echo
cons i uido, ulne an una ley mo al de las más gene alizadas, de
las que á nadie son desconocidas, y aquellos o os que con a-
ían un p incipio mo al que no es á an ulga izado, an a aiga-
do en e la mul i ud. A los p ime os pe enece, po ejemplo, el
homicidio, y en e los segundos pode nos con a los, juegos y
i as. Flecha es a dis inción en e los deli os ó igu as de deli o,
como aho a se llaman, y eniendo p esen e que al Ju ado se
some e su ap eciación en cuan o se compone de homb es de
bien, de indi íduos en cuyo co azón palpi an los sen imien os
mo ales de la gene alidad, y cuya in eligencia es á iluminada
po la luz de los p incipios mo ales de odos conocidos, es
lógico deduci que solo end á la ap i ud que se le supone
cuando se le p esen en cieli os del p ime g upo po noso os
o mado, y que ca ece á de ella, cuando se a e de juzga los
del segundo, aquellos en que el de echo se sale más 6 ménos
de la es e a de la mo al, ó aquellos o os cuyos p incipios mo-
ales no son de los que es án gene alizados en e la mul i ud de
cuyo seno salen los miemb os del T ibunal de que se a a.
A pesa de unda se es e c i e io en la na u aleza misma de'
la ins i ución, no es el que ha inspi ado la ley, como lo comp ue-
ba, de una pa e, el no habe se expues o como al po los indi í-
duos de las Comisiones que sob e ella die on dic amen en ám-
bos Cue pos Colegislado es, y de o a la ci cuns ancia de habe -
se incluido en la lis a de los que se a ibuyen al Ju ado muchos
deli os polí icos, algunos de mal e sación de caudales, como
los de los a ículos
408
y 409 del igen e Código, algunas alsi-
icaciones y los abo os, cuya ap eciación escapa al ulga sen-
.1
,
do mo al de la mul i ud, y habe se
dejado ue a de
su compe-
TÍT. I,
CAP. II, ART.
4.°

85
encia, en e o os, un deli o an uni e salmen e ana ema izado
como el hu o. Y no se c ea que su exclusión obedece al g an
núme o de causas de es e géne o que la Es adís ica a oja,
pues aquel ha de disminui bien p on o po la e o ma, con
an o empeño eclamada, de ensancha se la es e a de las al as
con a la p opiedad, y sob e odo po que esa azón no puede
se alegada po aquellos, según cuya opinión, el Ju ado debe
se la única ju isdicción o dina ia, la que conozca y juzgue o-
dos los deli os. Si hácia esa me a caminamos, no puede se a-
zón a endible el deseo de alige a la ca ga que se echa sob e
los homb os de los Ju ados; y, aún en el caso de que es e deseo
exis a, pod ía ealiza se con mejo es esul ados, no incluyendo
en la lis a de los deli os some idos á la ins i ución, odos aque-
llos cuya mo alidad no ue a an ácil de ap ecia como la
del hu o.
O as han sido las eglas que se han seguido en la p esen e
ley pa a es ablece la compe encia del T ibunal del Ju ado.
Se ha enido p esen e, en p ime luga , el g ado de ala ma que
en la sociedad p oduce cada deli o pa a a ibui al Ju ado aque-
llos que con más ue za la conmue en, los que mayo imp esión
p oducen en el ánimo de las pe sonas hon adas, y en su conse-
cuencia se le han a ibuido los deli os de aición, los de alsi i-
cación de moneda, los deli os de sang e y algunos o os. Es e
c i e io iene la innegable en aja de que los Ju ados, imp esio-
nados i amen e po el deli o, como en gene al lo es á la socie-
dad, no han de ab i sus oidos á las insinuaciones de la mise i-
co dia, siendo de espe a que despleguen un saludable igo ;
pe o en cámbio como suelen se los más g a es, una equi-
ocación ó una injus icia al juzga los ha de ene desg aciada-
men e inmensa ascendencia.
Po la acilidad en su comp obación se han insc i o o os
deli os en la lis a de los que compe en al Ju ado. Sin emba go,
p
a écenos que es a egla no puede aplica se
á
«
p io i,
po que
las di icul ades pa a la comp obación de los deli os más bien
dependen de las ci cuns ancias que concu en en su ejecución
que de su peculia na u aleza. Dejan huellas de su pe pe ación

86

EL JURADO.
los obos, los incendios, los deli os de sang e, algunos deli os
con a la hones idad
y
o os a ios; pe o á pesa de es os as-
os, la designación de sus au o es en is a de las p uebas del
p oceso o mado no es más ácil ni más di ícil que si se a a-
a de cualquie o o deli o. La mayo ó meno di icul ad en el
descub imien o de la e dad á a és de las p uebas de un p o-
ceso, depende p incipalmen e de las ci cuns ancias de la ejecu-
ción, no de la índole del deli o.
También se ha seguido, aunque no en absolu o, el c i e io
de a ibui al Ju ado los deli os llamados polí icos. Ya á él
- indió cul o nues a Cons i ución de 1869, al consigna en su
a . 93 que se es ablece ía el juicio po Ju ados pa a odos los
deli os polí icos, y aunque la ley o gánica, desen endiéndose de
es e p ecep o cons i ucional, solo a ibuyó al Ju ado, en concep o,
de polí icos, es igu as de deli o, la ley de Enjuiciamien o c i-
minal a ó dé acomoda se mejo á lo es ablecido en la Cons i-
ución consignando en su a . 661 como de compe encia del
Ju ado los deli os del í ulo II y de los capí ulos I, II yIII del í-
ulo III del lib o II del Código y los elec o ales, es deci , casi
odos los que gene almen e se conocen con el nomb e de deli os
polí icos.
No ha aplicado del mismo modo es a egla la p esen e ley..
Incluye en el cí culo de la compe encia de los Ju ados los deli-
os de aición que, con o os del mismo í ulo aquí eliminados,
es aban gene almen e incluidos po la ley de 1872, po e ec o-
de la g a edad de la pena que les es aplicable; incluye ambién
los del í ulo II del lib o II, excepción hecha de los deli os
de lesa majes ad, que, po conside aciones muy espe ables,
han sido omi idos en ella; comp ende ambién los de ebe-
lión y sedición; pe o excluye comple amen e los deli os elec o-
ales.
Tales son las eglas que diseminadas po los au o es se
aplican á la ma e ia, y
á
ellas ha acudido el legislado , aun-
que sin segui las con g an esc upulosidad, pa a ija como de'
la compe encia del Ju ado los deli os siguien es:
T aición.
• ,4«,17,4
TÍT. 1, CAP. II, A.R.T. 4.°

8 7
Deli os con a las Co es y sus indi iduos, y con a el Conse-
jo de Minis os.
Deli os con a la o ma de gobie no.
Deli os de los pa icula es con ocasión
ael
eje cicio de los
de echos indi iduales ga an izados po la Cons i ución.
Deli os de los unciona ios públicos con a el eje cicio de los
de echos indi iduales ga an izados po la Cons i ución.
Deli os ela i os al eje cicio de los cul os.
Rebelión.
Sedición.
Falsi icación de la i ma ó es ampilla eal, i mas de los Mi-
nis os, sellos y ma cas.
Falsi icación de la moneda.
Falsi icación de bille es de Banco, documen os de c édi o,
papel sellado, sellos de elég a os y co eos y demás e ec os
imb ados, cuya expendición es é ese ada al Es ado.
Falsi icación de documen os públicos, o iciales y de come -
cio, y de los despachos eleg á icos.
Falsi icación de documen os p i ados.
Abusos con a la hones idad come idos po unciona ios
públicos.
Cohecho.
Mal e sación de caudales públicos.
Pa icidio.
Asesina o.
Homicidio.
In an icidio,
Abo os.
Lesiones p oducidas po cas ación ó mu ilación, ó cuando
de sus esul as quedase el o endido imbecil, impo en e ó ciego.
Duelo.
Violación.
Abusos deshones os.
Co upción de meno es.
Rap o.
De enciones ilegales.
S

EL JURADO.
Sus acción de meno es.
Robos.
Incendios.
E imp udencia punible, cuando si hubie a mediado malicia,
el hecho cons i ui ía alguno de los deli os aquí enume ados.
También le dá compe encia pa a conoce de las causas po
deli o come ido po medio de la imp en a, g abado ú o o me -
dio mecánico de publicación, excep uando las que se sigan po
deli os de lesa majes ad, y de inju ia y calumnia con a pa icu-
la es, conside ándose pa a es e e ec o como pa icula es los un-
ciona ios públicos que hayan sido calumniados ó inju iados po
sus ac os p i ados.
Todas las di icul ades que se p esen en en la aplicación de
es e a ículo han de se esuel as, en nues o concep o, con su-
jeción al mismo c i e io; es o es, a endiendo á la na u aleza del
deli o sob e el que e se la duda pa a a ibui lo al Ju ado ó al
T ibun.al de de echo, según sea igual á la de los designados
como p opios de cada uno de ellos; pues habiéndolo acep ado
el legislado como no ma pa a la ley, debe acoge se á él el ju-
isconsul o pa a su in e p e ación.
Po ejemplo: la ley comp ende en e los deli os de la com-
pe encia del Ju ado los de ebelión y sedición (caes. I y II, í u-
lo III, lib. II del Código penal), y nada dice espec o á los cas i-
gados en el cap. III del mismo í ulo, cuyo epíg a e es: "Dispo-
siciones comunes á los dos capí ulos an e io es. „
En el a . 26o comp endido en es e úl imo capí ulo, se pena
con inhabili ación ó suspensión á las au o idades que no hubie-
en esis ido á la ebelión ó sedición po odos los medios que
es u ie an á su alcance; en el 261 se cas iga con inhabili ación
á los empleados que con inua en desempeñando sus ca gos bajo
el mando de los alzados, ó que sin habe les admi ido la e-
nuncia de su empleo, lo abandona en cuando haya pelig o de
ebelión ó sedición, y en el 262 se señala la misma pena de in-
ha
bili ación á los que acep a en empleos de los ebeldes ó se-
diciosos.
Todos es os deli os no son en ealidad la sedición ni la e-
TÍT.
1
2
CAP. II, ART.
4.°

89
belión. Los ac os que p opiamen e me ecen es e nomb e es án
comp endidos en los caps. I y II de dicho í ulo del Código;
y
como la ley del Ju ado al ija la ma e ia de su compe encia
solo ha nomb ado exp esamen e es os deli os, su ge la duda de
si le co esponde á á nó el conocimien o de los o os que he-
mos examinado.
Desde luego se comp ende que cuando ales deli os se p e-
sen en como conexos de los de ebelión ó sedición, la duda no
cabe, aunque no en i ud de es e a ículo, sinó po azón de lo
dispues o en o o de la p esen e ley y en la de Enjuiciamien o
c iminal espec o á la compe encia pa a juzga los deli os en
que concu a la ci cuns ancia de la conexidad. Es e se á el
caso más ecuen e.
Pe o puede ocu i en el de abandono de ca gos ó empleos,
cuando haya pelig o de ebelión, que es a no llegue á es alla ,
y
en onces se p esen a á como deli o p incipal, y con él la duda
que amos á esol e á nues o modo.
C eemos que el legislado , al de e mina los deli os de que
ha de conoce el T ibunal del Ju ado, no ha enido absolu a-
men e en cuen a su nomb e, y se ha ijado p incipalmen e en su
na u aleza esencial. Es al mismo iempo una egla de in e p e-
ación que á aquel que puede lo más, le debe es a a ibuido lo
ménos, si nó hay ley que lo impida. Y en consecuencia de
ello, eniendo en cuen a que los deli os de los a ículos 26o,
261 y 262
del Código , a iba examinados, son e dade os
acciden es de los hechos p incipales ebelión ó sedición, de cuya
na u aleza esencial pa icipan, y que no es án exp esamen e
excluidos de la compe encia del Ju ado, no dudamos en a i-
buí selos.
Lo mismo di emos de la alsi icación de cédulas de ecindad
y ce i icados, de la ab icación, in oducción y posesión de ú i-
les ó ins umen os des inados á la alsi icación, y del uso inde-
bido ó sus acción de ins umen os legí imos pa a es e punible
obje o, deli os comp endidos en la sección 3.
a
, cap. IV, í . IV,
lib. II y cap. V del mismo í ulo del Código.
Es os deli os ampoco es án a ibuidos al Ju ado po las pa-
9
6

EL JURADO
Hu os.
Usu pación.
De audaciones.
Alzamien o, quieb a é insol encia punibles.
Es a as y o os engaños.
Maquinaciones pa a al e a el p ecio de las cosas.
In o malidades come idas en. su á ico po los dueños de
casas de p és amos sob e p endas.
Es agos no causados po medio del incendio.
Daños.
Deli os comp endidos en la ley elec o al.
Con abando y de audación.
Deli os de lesa majes ad y de calumnia é inju ia con a
pa icula es ó con a unciona ios públicos po sus ac os p i a-
dos, come idos po medio de la imp en a, el g abado ú o o
medio mecánico de publicación.
Imp udencia punible, que si media a malicia, cons i ui ía
alguno de los deli os indicados.
Ninguna egla es ablece la p esen e ley pa a de e mina la
compe encia po azón del luga , con lo cual pa ece deja in-
ac os los p ecep os de los a ículos 14 y 15 de la ley de Enjui-
ciamien o c iminal. Sin emba go, es o no es absolu amen e
exac o.
Dichos a ículos dicen así:
"A . 14. Fue a de los casos ese ados al Senado, y de
aquellos que exp esa y limi a i amen e a ibuya la ley al T i-
bunal Sup emo, á las Audiencias e i o iales, á las ju isdiccio-
nes de Gue a y Ma ina y á las au o idades adminis a i as ó
de policía, se án compe en es po egla gene al:
1.° Pa a los juicios de al as, los Jueces municipales del
é mino en que se hayan cpme ido.
2.° Pa a la ins ucción de las causas, los Jueces ins uc o es
del pa ido en que el deli o se haya come ido.
3.° Pa a conoce de la causa y del juicio espec i o, la
Audiencia de lo c iminal de la ci cunsc ipción en donde el de-
li o se haya come ido.

TÍT. I, CAP. II, ARTS. .1.°
1
5.°. Y
6.°

97
"A . i5. Cuando no cons e el luga en que se haya come-
ido una al a ó deli o, se án Jueces y T ibunales compe en es
en su caso pa a conoce de la causa ó juicio:
1.
0
El del é mino municipal, pa ido 6 ci cunsc ipción en.
que se hayan descubie o p uebas ma e iales del deli o.
2.
°
El del é mino municipal, pa ido ó ci cunsc ipción en
que el p esun o eo haya sido ap ehendido.
3
°
El de la esidencia del eo p esun o.
4
..
Cualquie a que hubiese enido no icia del cieli o.
Si se susci ase compe encia en e es os Jueces 6 T ibunales,
se
'
decidi á dando la p e e encia po el o den con que es án ex-
p esados en los núme os que p eceden.
Tan luego como cons e el luga en que se hubiese come ido
el deli o, se emi i án las diligencias al Juez ó T ibunal á cuya
dema cación co esponda, poniendo á su disposición á los de-
enidos y e ec os ocupados.,,
Es os p ecep os legales bas an indudablemen e pa a de e -
mina la compe encia de las Salas ó Audiencias de lo c iminal;
pe o ¿bas a án del mismo modo pa a ija la de cada uno de
los T ibunales de Ju ados que den o de esas Salas ó Audien-
cias han de o ma se?
Si nó hubiese más eglas de.compe encia que las ansc i as,
pudie a c ee se que el T ibunal del ju ado cons i uido con las
lis as de de e minado pa ido judicial, pod ía conoce de odas
las causas de la ci cunsc ipción de la Audiencia; y es e iden e,
y po la misma e idencia sin duda se ha omi ido, que no debe
juzga más que las causas co espondien es al pa ido judicial
á que pe enezca el ju ado.
La excepción á que se e ie e el a . 5.° de es a ley, es á
con enida en los a ículos 281 y 28,1 de la o gánica del Pode
j u lela
1.
EL JURADO.
EL JURADO.
P eciso e a ija en los p ocesos un pun o de pa ida pa a
de e mina la compe encia del T ibunal del Ju ado, cuando
es a de e minación ue a necesa ia pa a la ma cha o denada de
aquellos.
Desde luego se comp ende que du an e el pe íodo suma ial,
es innecesa io conoce á qué T ibunal compe e la esolución
de la causa, siemp e que es e no sea p i ilegiado; pues las e-
glas pa a la o mación del suma io son en odo caso las mismas;
y la au o idad compe en e pa a ins ui lo es el juzgado de ins-
ucción. Pe o desde el momen o en que se ab e el juicio y so-
b e odo cuando se ace ca la celeb ación del ac o o al, se hace
indispensable y has a u gen e aquella designación, pa a que las
pa es sepan quién las ha de juzga y puedan p epa a se pa a
usa de los de echos que la ley les concede, y á in de que se
p oceda á la cons i ución del T ibunal, suje ándose la causa,
cuando llegue al opo uno es ado, á los ámi es que co espon-
dan, según las disposiciones de la ley de Enjuiciamien o c imi-
nal ó de la p esen e.
La no ma que se es ablece es el concep o ju ídico que
á
las
pa es acusado as me ezca el hecho en sus espec i os esc i os
de cali icación, debiendo p e alece p ecisamen e el de la ca-
li icación mas g a e, sin que sea pe mi ido al T ibunal sepa-
a se de es e c i e io y exp esa el concep o que el hecho le
me ezca.
Es e p ecep o iene su na u al desa ollo en el a .
41,
en
cuyo comen a io nos ocupa emos del p ocedimien o á que se ha
de ajus a el inciden e que es a esolución puede o igina , in-
ciden e que aunque de excasas p opo ciones, no ca ece de im-
po ancia.
Con a el au o de la Sala esolu o io de es e inciden e p o-
cede el ecu so de casación,
po a a se de una cues ión de
compe encia.
TIT. I,
CAP. II
I
ART. 7..
La disposición del a . 7.
0
si e de complemen o á la del 4.°
y, en al concep o, si pa a mayo cla idad se c eyó con enien e
consigna la con independencia, po azón de mé odo, debió ha-
be se colocado inmedia amen e después de ella.
En la p ime a de las dos pa es que con iene, aplica al. T i-
bunal del Ju ado la egla p ocesal de que aquel que sea com-
pe en e pa a conoce de un deli o lo es ambién pa a juzga sus
conexos. La ín ima elación que exis e en e los deli os así lla-
mados, hace que sea necesa io ó muy con enien e á los in e eses
de la jus icia, que odos ellos sean juzgados á la ez po un solo
T ibunal. Unas eces es án an ín imamen e ligados en e sí, que
más bien que hechos independien es, son di e sas pa es de un
odo complejo: en ales casos, pa a su debida ap eciación, e a
necesa io que no se sepa a an al se juzgados; o as, aunque no
les una elación an ín ima, son dis in as mani es aciones de la
pe e sidad de la misma pe sona, y en al concep o con iene
ambién que sean some idos á un mismo T ibunal. De es a sue -
e se consigue además en odos los casos una economía de iem-
po y de abajo que edunda en bene icio de la jus icia y de
las pa es.
Los a ículos undamen ales en la ma e ia son los 16, 17 y
18 de la ley de Enjuiciamien o c iminal, cuyo ex o li e al es el
siguien e:
A . 16. La ju isdicción o dina ia se á la compe en e pa a
juzga á los eos de deli os conexos, siemp e que alguno es é
suje o á ella, áun cuando los demás sean a o ados.
Lo dispues o en el pá a o an e io , se. en iende sin pe jui-
cio de las excepciones exp esamen e consignadas en es e Có-
digo ci en leyes especiales, y singula men e en las leyes pena-
le
s
de Gue a y Ma ina, espec o á de e minados deli os.
A . 17. Considé anse deli os conexos:
.° Los come idos simul áneamen e po dos ó más pe sonas
3 00

EL JURADO.
eunidas, siemp e que és as engan suje as á di e sos Jueces (5
T ibunales o dina ios ó especiales, (5 que puedan es a lo po la
índole del deli o.
2 .°
Los come idos po dos ó más pe sonas en dis in os
luga es 6 iempos si hubiese p ecedido concie o pa a ello.
3
.° Los come idos como medio pa a pe pe a o os 6 aci-
li a su ejecución.
4.° Los come idos pa a p ocu a la impunidad de o os de-
li os.
5.° Los di e sos deli os que se impu en á un p ocesado al
incoa se con a el mismo causa po cualquie a de ellos, si u ie-
en analogía 6 elación en e sí á juicio del T ibunal y no hu-
biesen sido has a en onces obje o de p ocedimien o.
A . 18. Son Jueces y T ibunales compe en es, po su o -
den, pa a conoce de las causas po deli os conexos:
1.
0
El del e i o io en que se haya come ido el deli o á que
es é señalada la pena mayo .
2 °
El que p ime o comenza e la causa en el caso de que á
los deli os es é se íalada igual pena.
3.° El que la Audiencia de lo c iminal, 6 el T ibunal Sup e-
mo, en sus casos espec i os,, designen, cuando las causas hubie-
en empezado al mismo iempo, (5 no cons e cuál comenzó5
p ime o.
Las disposiciones de los a ículos 16 y 17 son igualmen e
aplicables á los T ibunales de de echo que á los Ju ados. El
-úl imo de ellos es el Cínico que en nues as leyes de ine el con-
cep o de la conexidad. La del a . 18 se comple a con la del
7.° de la p esen e ley, en cuan o es e o dena que cuando haya.
en e los conexos un solo deli o de los comp endidos en la lis a
del a . 4.°, la compe encia pa a conoce de odos ellos se á del
T ibunal del Ju ado.
La segunda pa e de dicho a ículo no
la
cali ica emos de
edundan e, po que áun cuando es na u al que el T ibunal á
quien se a ibuye una de e minada igu a de cieli o conozca de
és e lo mismo siendo consumado que habiendo quedado impe -
ec a su ejecución, y decla e de igual modo
la
esponsabilidad
TÍT. I, CAP. II, ART.
7.°

101
le los au o es que la de los cómplices ó encub ido es, y en al
-concep o, pudie a conside a se innecesa io el p ecep o ,exp eso
sob e es e pun o, nada que con ibuya á da cla idad. á las leyes
y que e i e in e p e aciones e óneas, nos pa ece ocioso en
ellas. ¡Bendi as es as es líneas de la ley si con ellas se e i a,
aunque sea en un solo caso, el e o y la injus icia!
Po la misma azón no conside a nos inú il añadi que la
p oposición y la conspi ación pa a come e algún deli o de los
elacionados en el a . 4.°, cuando sean punibles con a eglo
á la ley, ambién es án comp endidas en el cí culo de la com-
pe encia del Ju ado.

-
CAPÍTULO III
DE LAS CIRCUNSTANCIAS NECESARIAS PARA SER
JURADO
SUMARIO
§
Tex o de
la
ley: a ículos
9.°
10, 11, 12
y 13.
El ca go de ju ado es obliga o io.—Ci cuns ancias necesa ias pa a eje ce lo.
Se español: di icul ades espec o á los españoles na u alizados.-2.a
Edad de 30 años: legislaciones ex anje as: cuándo debe habe se cumplido
aquella.-3.
a
Pleno goce de los de echos ci iles y polí icos.-4.
a
Sabe lee
y esc ibi : obse aciones c í icas espec o á es e equisi o: di icul ades en la
aplicacion del p ecep o.—b.` Se cabeza de amilia ó posee de e minado í u-
lo con ecindad y esidencia du an e cua o años: concep o legal de las pala-
b as cabeza de amilia, ecindad
y
esidencia: capacidades.
§ Incapacidades.—Incompa ibi idades absolu as.—Incompa ibilidades ela i as.
—Excusas.—Explicacion de cada una de ellas.
ARTÍCULO 8.°
Las unciones de ju ado son obliga o ias, y no pueden
se eje cidas más que po españoles de es ado segla .
ARTÍCULO 9.°
Pa a se ju ado se equie e:
1.° Se mayo de
30
años.
2.°
Es a en el pleno goce de los de echos ci iles y
polí icos.
3.° Sabe lee y esc ibi .
4.° Se
cabeza de amilia
y ecino en el é mino mu-
10
4
.

EL J -RADo.
nicipal espec i o, con cua o á más años de esidencia en
el mismo.
El que u ie a algun í ulo académico 6 p o esional, 6
hubiese desempeñado algún ca go público con habe de
3_000 pese as ó más, áun cuando no uese cabeza de ami-
lia, pod á se ambién ju ado si eune las demás condi-
ciones.

-
Tend án igual capacidad los que ue en 6 hubie en sido
Concejales, Dipu ados p o inciales, Dipu ados á Cá es
Senado es, y los e i ados del ejé ci o 6 la a mada.
ARTÍCULO lo.
No ienen capacidad pa a se ju ados:
1.° Los impedidos ísica ó in elec ualmen e.
0.0
Los que es u ie en p ocesados c iminalmen e.
3.° Los condenados á penas a lic i as á co eccionales,
mien as no hubie en ex inguido la condena y anscu ido
después sin delinqui quince
años.
4.° Los que hayan sido condenados dos 6 más eces
po causa de deli o.
5.° Los queb ados
no
ehabili ados.
6.° Los concu sados que no hubiesen sido decla ados
inculpables.
7.° Los deudo es á ondos públicos como segundos
con ibuyen es, si es u ie a expedido con a ellos manda-
mien o de ap emio.
8.° Los que hubie en sido soco idos po la Bene i-
cencia pública como pob es de solemnidad du an e el
año en que se hiciesen las lis as gene ales de ju ados.
ARTÍCULO
11.
El ca go de ju ado es incompa ible:
1.° Con cualquie a o o de las ca e as judicial ó
iscal.
TÍT. I, CAP .III.
2.° Con el se icio mili a ac i o.
3.° Con los de Minis o de la Co ona, Subsec e a io
y
Di ec o de Minis e io.
4
.° Con lós de Gobe nado es de p o incia, Delegados
de Hacienda y sec e a ios de Gobie no de p o incia.
5.° Con los de no a io, médico i ula , a macéu ico y
e e ina io, en los pueblos en donde no hubiese más que
uno.
6.° Con los de empleados públicos de elég a os, co-
eos y e oca iles.
7.° Con los de auxilia es y subal e nos de los T ibuna-
les y Juzgados y empleados 6 agen es de ó den público 6
de policía.
8.° Con los de maes os de p ime a ense ianza de las
poblaciones donde no hubie e Audiencias e i o iales ó de
lo
c iminal.
9.° Con los de empleados públicos de es ablecimien os
peni encia ios y cá celes.
ARTICULO12
Tampoco pod án se ju ados en una causa:
Los que hubie en in e enido en ella co no sec e a-
ios, o iciales ó agen es de la policía judicial, iado es, es i-
gos, in é p e es, pe i os ú o o concep o análogo.
2.
°
Las pa es in e esadas y sus p ocu ado es
ó
ep e-
sen an es y abogados, si es os han dejado de se lo cuando
se celeb a el juicio.
3.° Los ascendien es y descendien es aunque sean
adop i os; el cónyuge y los cola e ales has a el cua o g ado
de consanguinidad y segundo de a inidad de las pa es in e-
esadas; los u o es ó cu ado es de las mismas, y los pa ien-
es en p ime g ado de los p ocu ado es, ep esen an es y
abogados que in e engan en el juicio.
4.° Los que u ie en con cualquie a de las pa es amis-
ad ín ima 6
enemis ad mani ies a.
o5
112 •

EL
juRADO.
muy con enien e. Ná ese bien que la ley exige ecindad, y que
és a, según la municipal, consis e no solo en la esidencia habi-
ual en de e minado pun o, sinó ambién en la insc ipción con
al ca ác e en el pad ón del pueblo. Así, pues, po la ga que
sea la esidencia, no pod á se lle ado á la lis a de ju ados el
que no sea ecino del pueblo donde esida; y del mismo modo,
la ci cuns ancia de la ecindad. no se á bas an e pa a aquella
insc ipción, sinó á acompañada de la esidencia po cua o
años al menos.
Finalmen e, solo pod án se Ju ados los cabezas de amilia,
y los que sin se lo posean uno de los í ulos que, según la ley,
les con ie a capacidad.
No son cabeza de amilia odas las pe sonas
sui lu is.
Es e
concep o, algo : omano, lle a consigo, como sus mismas pa-
lab as exp esan, la je a u a de una amilia
(5
de una casa. El
sol e o mayo de edad que i e en la casa y compañía de sus
pad es, po más que es é emancipado, no es cabeza de amilia.
Pueden además se ju ados po la capacidad. que la ley
les
o o ga los siguien es:
1.° El que u ie e algún í ulo académico á p o esional.
2.
0
El que hubie e desempeñado algún ca go público con un
habe de 3.000 pese as ó más.
"3.° Los que hubie en sido Senado es del eino, Dipu ados á
Co es, Dipu ados p o inciales ó Concejales.
4.° Los e i ados del ejé ci o ó de la a mada.
Es ablecidas las condiciones gene ales que indispensable-
men e han de ado na á los que desempeñen la impo an e mi-
sión de juzga los hechos c iminales, pasa la ley en sus a ícu-
los
10, 11, 12
y 13, á especi ica cie as ci cuns ancias, me-
dian e las cuales los indi íduos en quienes concu an quedan
excluidos o al ó pa cialmen e del desempeño del ca go
(5
pue-
den excusa se de acep a lo.

TÍT . .CAP.

ART .
10.

11
3
Cua o g upos es ablece la ley con es as ci cuns ancias de
excepción,
• 'n á sabe : incapacidades, incompa ibilidades absolu as,
incompa ibilidades ela i as y excusas.
El p ime g upo lo o ma el a . lo, decla ando que no ie-
nen capacidad pa a se ju ados los siguien es:
1.°
Los impedidos ísica ó in elec ualmen e.
Los ciegos, los
mudos, los pa alí icos, los imbéciles y an os o os sé es, cuya
desg acia les impide, ya el uso de alguno de los sen idos que
lle an al espí i u las imp esiones necesa ias pa a la unción de
juzga los hechos ex e io es,
,
á bien el comple o eje cicio de las
acul ades anímicas, no pod ían en modo alguno llena los de-
be es de ju ado, ó lo ha ían de un modo impe ec o, po lo
que la ley les exone a de es a ca ga.
Un impedimen o ísico eco damos que puede da o igen á
alguna duda: la so de a. Si es a es comple a, la excepción se
impone; pe o si es pa cial, pod án o igina se sé ias di icul ades
pa a ap ecia si el que la padece es á ealmen e impedido.
A o unadamen e la ley dá acul ades
á
las jun as selec o as
pa a bo a de las lis as á la mayo pa e de los que en ellas
igu an, y noso os, en bien de los que acudan al ju ado en de-.
manda de jus icia, hemos de o ece á aquellos o ganismos
nues o modes o consejo de que usen dicha a ibución, eliminan-
do de las lis as á odos aquellos sob e cuya ap i ud se p oyec e
la más lige a somb a de duda.
2.°
Los que es u ie en
p ocesados
c iminalmen e.
No es es o
una indignidad, pues un p oceso nada p ejuzga y puede e mi-
na po una comple a absolución; pe o me ma ía la espe abili-
dad_ del T ibunal y de sus allos la ci cuns ancia de que se sen-
a a bajo el dosel, el mismo que al día siguien e hab ía de ocu-
pa el banquillo de los acusados.
3.°
Los condenados í penas a lic i as ó co eccionales,
mien as
no
hubie en ex inguido la condena y anscu ido despu
é
s sin delin-
qui quince anos.
Es a incapacidad no es absolu a, sine limi ada
á
un cie o pe íodo de iempo. En p incipio es a nos comple a-
men e con o mes en que se decla e indigno de desempeña la
augus a unción de juez á aquel que ha me ecido condena po
EL JURADO.

8
1 1 4

EL JURADO.
un deli o; pe o así como nos pa ece excesi o el é mino ma ca-
do pa a la du ación de es a incapacidad cuando se a a de una
condena de mul a, de a es o 6 de des ie o, pues es as se apli-
can á deli os ela i amen e le es,. cuyas huellas bo a el iempo
y cuyo ecue do desapa ece de la memo ia de las gen es hon a-
das, quedando el que lo come ió comple amen e ehabili ado,
no pode nos asen i á la limi ación es ablecida cuando la pena
es a lic i a, ó aunque co eccional, de alguna impo ancia, ya
que los cieli os á que es as se aplican, son de los que dejan p o-
undo ecue do de su pe pe ación, de los que la socieclad.no
ol ida ácilmen e, y las aludidas penas, aunque no lle en con-
sigo decla ación legal de in amia, ma can al que las ha su ido
con un sello, di ícil de bo a . Apa e de que no nos pa ece
buena escuela de Jueces ningún es ablecimien o penal de nues-
a pa ia, ni conside amos í ulo de ap i ud el de licenciado de
p esidio, aunque haga quince ó más Míos que es é expedido.
4.°
Los que hayan sido condenados dos ó más eces
po
azen
de deli o.
Es a incapacidad es absolu a.
5.° Los queb ados no ehabili ados.
Quedan_ excluidos has a
que ob engan la ehabili ación en la o ma que es ablecen las
leyes.
6.°
Los concu sados que no hubiesen sido decla ados inculpables.
El sob eseimien o en los pagos, cuando no ha sob e enido po
una ci cuns ancia imp e is a, iene la conside ación de deli o é
incapaci a al culpable pa a el eje cicio del ca go de ju ado.
7.°
Los deudo es á ondos públicos como segundos con ibuyen-
es, si es u ie a expedido con a ellos mandamien o de ap emio.
Los que de al modo dejan de cumpli sus debe es pa a con el
Es ado y se decla an en ebeldía á la ley, no son ac eedo es á
que se les con ie an ca gos públicos de la impo ancia de los que
nos ocupan.
8. °.
Los que hubiesen sido soco idos
po
la Bene icencia
públi-
ca como
pob es de solemnidad du an e el año en que es o u ie e
Juga .
No encuen a la ley en es os ciudadanos su icien es
ga an ías de independencia, y po ello los excluye del eje cicio
del ca go.
•

TÍT. I, CAP. III, ART.

115
Nue e son las incompa ibilidades que el a . 11 es ablece;
pe o á ellas debemos añadi la consignada en el 8 .°, según el
cual no pueden o ma pa e del Ju ado más que los segla es.
Es o no es
más
que una incompa ibilidad en a o de la clase
sace do al, con el in de no dis ae la de las augus as unciones
de su ele ado minis e io.
Además, según el p ime o de los a ículos ci ados, el ca go
de ju ado es incompa ible con los siguien es:
1.°
Con cualquie a o o de Zas ca e as judicial ó iscal.
Apa -
e de _.que al ez se a aca a á la esencia de la ins i ución si se
pe mi ie a o ma pa e del Ju ado á los unciona ios de es as
ó denes, se pe judica ía á la adminis ación de jus icia po lo
que á los mismos se dis aje a de sus habi uales a eas.
2.°
Con el se icio 'mili a ac i o.
Las necesidades de es e
eclaman asiduamen e la p esencia de los que pe enecen
á
an
noble ins i u o, é impiden que se puedan ocupa en las a eas
p opias del Ju ado. Los mili a es que se hallen en si uación de
eemplazo ó exceden es, no es án, en nues o concep o, excep ua-
dos, po que no o man pa e del ejé ci o ac i o.
3.°
Con los de Minis o de la Co ona, Subsec e a io y Di ec o
de Minis e io.
4.°
Con los de Gobe nado es de p o incia, Delegados de Ha-
cienda y Sec e a ios de Gobie no de p o incia.
Los p ecep os de
es os dos pá a os son cla os, y las azones que los inspi an ma-
ni ies as, po lo que excusamos oda explicación.
5.° con
los de no a io, medico i ula , a macéu ico y e e ina-
io, en los pueblos en donde no Imbiese más que uno,
es deci , con
la plana mayo , con la mejo y más sana pa e de es a clase de
pueblos; pe o co no su ausencia po más ó ménos iempo de-
ja ía en ellos un acío imposible de llena , no hay más emedio
que decla a los excep uados de la obligación de se ju ados.
En
los
pueblos donde hubie e más de una pe sona eje ciendo
cada una de aquellas p o esiones, no queda á ninguna de ellas
excep uada.
6.°
Con los de empleadospz2blicos de
ele
g a os, co eos y e-
o ca .
7
e s .
116

EL JURADO.
7.°
Con los de auxilia es de los T ibunales y empleados ó agen_
es de o den público ó de policía.
8.°
Con los de maes os de ins ucción p ima ia de las
pobla-
ciones
donde no hubie e audiencias e i o iales ó de lo c iminal.
9
.
0
Con los de empleados públicos de es ablecimien os
peni en-
cia ios
y cá celes.
La azón de las excepciones consignadas en los cua o pá a-
os an e io es se alcanza ácilmen e si se conside a la asiduidad
con que las pe sonas á que se e ie en se han de dedica al eje -
cicio de su p o esión ó ca go. Po o a pa e, el ex o de la ley
es sencillo y no c eemos que necesi e explicación.
Las incompa ibilidades has a aquí examinadas pe enecen al
g upo de las que hemos denominado absolu as: el a .
12
con-
signa las ela i as, que son las que imposibili an al ju ado en
quien concu en, pa a conoce en de e minado p oceso.
Las p ime as p oducen una e dade a exención en a o de
cie as clases de la sociedad, y han de se enidas en cuen-
a al con ecciona las lis as, pa a no inclui en ellas los nom-
b es de las pe sonas á quienes a ec en. Las segundas, impo-
sibles de conoce
á p io i,
se e ie en á de e minados incli-
íduos y de i ándose de la elación que exis e en e ellos y el
p oceso que haya de e se, impide an solo su in e ención
en es e.
No pueden, pues, se ju ados en una causa:
1.°
Los que hubie en in e enido en ella como sec e a ios, o i-
ciales ó agen es de la
policía
judicial, iado es, es igos, in é p e-
es, pe i os ú o o concep o análogo.
La in e ención en una causa,
cualquie a que sea la azón que la mo i e, es al amen e ocasio-
da á p ejuicios, que end ían á u ba la se enidad de espí i u
necesa ia pa a desempeña el ca go de ju ado. Po o a pa e,
esa misma in e ención pod ía habe in e esado al que la u o
en p o ó en con a del acusado, y odo apasionamien o es a al
pa a la causa de la jus icia. Es indispensable que el ju ado se
sien e en su si ial, lib e de oda p eocupación, de odo in e és-
y
de odo p ejuicio, espec o á la causa que á á esol e ; y pa a
pode espe a lo con algún undamen o, lo mejo es sepa a del
1k/
-
TÍT. I, CAP. III, ART.
12.

117
conocimien o de ella á odos los que po cualquie concep o
hayan in e enido en-su o mación.
2.°
Las pa es in e esadas y sus p ocu ado es ó ep esen an es
y abogados, si es os han dejado de se lo cuando se celeb a el juicio.
Tal ez p oduzca ex añeza que la ley haya conside ado necesa-
io
hace decla ación exp esa de que nadie puede se Juez en
causa p opia; pe o al es la mane a co no se compone el T i-
bunal del Ju ado, que de no habe se hecho, pod ía da se el caso
de o
c
u i an sensible anomalía, po lo cual conside a nos muy
plausible su p e isión en es e pun o. Lo que no ace amos á
comp ende es el mo i o de habe se excep uado á los p ocu a-
do es ó abogados de las pa es, si hubie an dejado de se lo
cuando se celeb a el juicio, y no habe se comp endido en la
excepción á los que aún lo sean en es a opo unidad. Siendo la
azón la misma, debía la disposición legal se igualmen e apli-
cable en ámbos casos.
Que el le ado ó el p ocu ado de una de las pa es puede
encon a se insc i o en la lis a del cua imes e en que haya de
e se la causa es de odo pun o indudable; y que puede se su
nomb e de los úl imos que salgan de la u na en el so eo de la
lis a, siendo po ello imposible su ecusación, no es ménos
cie o. Pa a que no llegue es e con lic o, es necesa io que al se
llamado po p ime a ez el ju ado, mani ies e que en él concu-
e una causa de incompa ibilidad; pe o, ¿cual se á es a si la ley
solo admi e co no al el habe sido de enso de una pa e, cuan-
do ya hubie e dejado de se lo? En nues o concep o, es a
sal edad pod ía habe se sup imido, y así no se ía necesa io,
Como
lo es en el caso p opues o, acudi á lo dispues o en ge-
ne al po el pá a o 3.° de es e mismo a ículo, pa a odo el que
enga in e és di ec o
o
indi ec o en la causa. El in e és de los
ep esen an es de las pa es no puede se más i o y más di-
ec o.
3 .'
Los ascendien es y descendien es, (mi-que sean adop i os; el
c
óiy e, y
los cola e ales has a el cua o g ado de consanguinidad
y segundo de a inidad de las pa es in e esadas; los u o es ó cu a-
do es de las zismas, y los pa ien es en p ime g ado de los
p ocu-

118

EL JURADO.
edo es, ep esen an es y abogados que in e engan en el juicio.
Fue a pelig oso pa a la causa de la jus icia, y du o y has a
c uel pa a los in e esados, que las pe sonas ligadas con ínculos
de pa en esco y de ca iño con el p ocesado pudie an o ma
pa e del T ibunal que ha de juzga su conduc a y al ez de-
cla a su culpabilidad. Ni pod ía espe a se de aquellas un allo
se eno y desapasionado, ni hay ley humana que au o ice el ma -
i io á que con ello se las suje a ía. Es a incompa ibilidad se
ex iende, y con azón, has a el cua o g ado de consanguinidad
y segundo de a inidad. ¿Comp ende á los pa ien es na u ales ó
solo á los legí imos? En nues o concep o los ab aza á odos,
po que la azón es análoga espec o á odos, y la ley no se li-
mi a á excep ua á los úl imos, como lo hubie a hecho si su
men e hubiese sido conc e a á ellos su disposición. Dice des-
cendien es y ascendien es y cola e ales, y es os lo son an o legí-
imos co no na u ales; y po o a pa e, si la incompa ibilidad
alcanza á los a ines y á los adop i os, en e los cuales solo exis-
en elaciones hijas de la olun ad de los homb es, con mayo -
azón debe comp ende á los pa ien es na u ales que es án uni-
dos po los inqueb an ables ínculos de la sang e.
Hemos de hace no a el alcance las palab as "pa es in e-
esadas„ que usa la ley; pues con ellas ha que ido designa sin
duda, no solo á los que hayan sido enidos po pa e legí ima y
es én debidamen e ep esen ados en el juicio, sinó ambién á
los que engan un in e és di ec o en és e, ya po azón de la in-
demnización, ya po se las íc imas del deli o que se pe siga.
No obs an e que es as pe sonas no hayan compa ecido en la
causa á sos ene su de echo, el in e és que en ella ienen es no-
o io, y la incompa ibilidad de sus pa ien es se impone en bien
de odos.
Los u o es y los cu ado es, que ienen á se unos segundos
pad es pa a los que han enido la desg acia de pe de los an es
de la mayo edad, ampoco pueden desempeña el ca go de
ju-
ado
en las causas en que sus pupilos sean pa e in e esada. El
ca iño que na u almen e han de p o esa á es os les impedi ía
cumpli su misión con impa cialidad.
TÍT. 1, CAP. 111, ART. 13.

119
Finalmen e, deseosa la ley de e i a odo mo i o de descon-
ianza, ha sepa ado del T ibunal del ju ado has a á los pa ien es
del abogado y del p ocu ado ; pe o limi ando la excepción al
p ime g ado ci il de consanguinidad.
4
.°
Los que u ie en con cualquie a de las pa es amis ad ín i-
ma ó enemis ad mani ies a.
El sen imien o pu ísima de la amis-
ad, los lazos de a ec o que ella es ablece no pe mi en que las
pe sonas po an dulces ínculos unidas puedan juzga se con
jus icia: la indulgencia end ía á ocupa el luga que á es a co-
esponde en el juicio. Po el con a io, á la pe sona que es u-
ie a sepa ada del acusado po honda enemis ad le había de
pa ece más a oz su c imen, y aún con a su deseo de se ec o,
al ez el sen imien o de an ipa ía se sob epusie a á su olun ad
y le a as a a á come e una injus icia. En uno y o o caso, los
sag ados in e eses que se agi an en el p oceso co e ían un e -
dade o pelig o. Pa a p eca e lo, la ley no pe mi e que se sien-
e en el T ibunal ni el amigo ín imo ni el enemigo mani ies o.
5.°
Los que u ie en algún in e és di ec o ó indi ec o en la cau-
sa.
La azón de la incompa ibilidad es ob ia, y po ello no nos
de ene nos á examina la.
El cua o de los g upos en que hemos di idido las ci cuns-
ancias po las que se deja de desempeña el ca go de ju ado, lo
cons i uyen las excusas. Ellas no impiden que el indi iduo
en
quien concu en sea incluido en las lis as gene ales; ampoco
pueden da luga á que es e sea eliminado de la lis a de la se-
sión; pe o le a ibuyen el de echo pa a se dispensado del eje -
cicio del ca go.
Según el a . 13 que las es ablece, pueden excusa se de se
ju ados los siguien es:
1.°
Los mayo es de 6o a
p
ios.
Al es ablece algunas legislacio-
nes ex anje as la edad legal pa a pode se ju ados, además de
señala como la nues a un lími e mínimo, ijan ambién un má-
ximo. La ley i aliana, po ejemplo, señala el de 65 años, y o as
lo ex ienden á 7o. Noso os p e e imos en es e pun o la ley es-
pañola.
Ca ga 6 de echo, el o icio de ju ado es hono í ico y enal e-
12,0

EL JURADO.
cc
al que
lo eje ce con buen deseo y dignidad.
No hay
azón al.,
gana pa a que se p i e de él al anciano que desee se
ú il
de es e
modo á su pa ia, ni ampoco pa a p i a á es a de la expe ien-
cia y madu ez de juicio que acaso lle a a aquel al T ibunal. La
incapacidad, po an o, ca ece de undamen o si se apoya solo
en la conside ación de la edad. Aho a, si se quie en e i a á
aquel las moles ias y sinsabo es del desempeño de un ca go que
á su edad quizá le sea muy pesado; si se quie e que el e e ano
pueda descansa de los abajos de su la ga ida, concédasele
de echo que nues a ley le o o ga de pode excusa se de acep a
el ca go pa a, el que en p incipio se le conside a ap o y digno.
Y inalmen e, si se eme que la buena olun ad del anciano no
le deje cae en la cuen a de que la a ea de juzga es supe io á
sus
gas adas acul ades in elec uales, ampoco es p eciso e i-
a lo po iejo, pues ahí es á el núme o 1.° del a . en i -
ud del cual debe se sepa ado po la jun a selec o a.
2 .
0
Los que necesi en del abajo manual dia io pa a gana un
sala io con que a ende á su subsis encia.
Es os son, poco más
ménos,
los
que no pagan con ibución.
Muchas
y
de muy di e sos ó denes son las azones que si -
en de undamen o á la admisión de es a excusa. T a a emos
de bosqueja algunas de las que en nues o concep o in o man
el p ecep o, sin que nos p eciemos de ace a la men e del legis-
lado .
Los que necesi an del abajo manual dia io pa a a ende á
su subsis encia, no ienen iempo, ni medios, ni deseos de ins-
ui se, y en consecuencia de ello, ca ecen de ilus ación, po
más que algunos ap endie an en la escuela á lee y á esc ibi .
Si po sus pocas luces se les excep ua a de o ma pa e del
Ju-
ado,
se ía muy p uden e pe o muy poco libe al; p uden e sí,
po que no es la jus icia, po más que solo se haya de aplica á
los hechos, cosa an sencilla que pueda en ega se sin epa o á
gen es o almen e igno an es, á aquellos que pasan el día incli-
na los sob e la máquina
ó
sob e el e uño, ganándose hon ada
y dignamen e el alimen o del cue po, pe o sin nu i su in eli-
gencia; esas buenas gen es, po su al a de ins ucción no si en
TÍT. 1, CAP. III, ART. 13.

121 •
pa a desempeña unciones del espí i u, an di íciles como la de
juzga ace ca de los hechos y sob e la culpabilidad, y se ía eme-
a ia imp udencia pone en sus callosas manos la ina balanza
de la jus icia. Comp endiéndolo así, los ju adis as que no es án
o almen e di o ciados de la lógica, es ablecen ca ego ías, exi-
gen í ulos ó iqueza que no poseen los jo nale os, y de es a
sue e los sepa an del T ibunal del Ju ado. Pe o es o es poco li-
be al; es o mina, aunque solo en pa e, los cimien os en que
cie as escuelas hacen. descansa la ins i ución, y pa a sal a los
p incipios se concede capacidad á los que i en de su abajo
manual dia io, aunque con la espe anza de que u ilicen la acul-
ad de excusa se que se les concede, si es que pasan po el amiz
de la selección de las jun as que con eccionan las lis as. Es a es
la azón undamen al de la p esen e excusa.
De índole secunda ia son las demás que la abonan. El jo -
nale o, el que abaja po un sala io, no siemp e puede ene la
independencia que se equie e pa a desempeña las unciones
de ju ado. Exis e una elación de subo dinación en e el amo y
el jo nale o, que en de e minados casos pod ía se a al pa a
la causa de la jus icia pues a en manos del úl imo. Es a ambién
es una azón de incapacidad; pe o alga como undamen o de
la excusa.
No es la hon adez pa imonio de clase alguna de e minada;
en odas pa es hay de odo, abundando po o una lo bueno,
sob e odo en. las úl imas capas sociales po su mayo densidad.
Pe o es la independencia de posición ga an ía de independencia
en el indi íduo, y un escudo más pa a que la i ud pueda de-
ende se de los emba es de la concupiscencia; y cuan o mayo
núme o de ga an ías se eunan al cons i ui un T ibunal, más
asegu ado es a á el iun o de la jus icia.
Finalmen e, ue a quizá ca ga sob adamen e pesada pa a un
jo nale o que i e de su abajo dia io, obliga le á pasa sin
abaja du an e una quincena, p i ando á él y á su amilia al
ez de lo más necesa io pa a la subsis encia. La ley deja al c i-
e io del indi íduo que en es e caso se halle, la elección en e
es os dos é minos: come ó juzga .
128

EL JURADO.
nien e á su de echo; y e minado el ac o, se dic a á esolu-
ción, mandando de ol e los an eceden es á la Jun a, con
ce i icación de lo aco dado.
Con a la esolución no se da á ecu so alguno.
ARTÍCULO 26 .
La Jun a ó Sala de gobie no emi i á an es de 1.° de
Mayo, á los Jueces municipales espec i os, las ce i icacio-
nes y an eceden es exp esados en el a ículo an e io .
ARTÍCULO
2
7.
Recibidas dichas ce i icaciones y an eceden es, el Juez
municipal con oca á á la Jun a, la cual, en is a de aquella,
ha á las ec i icaciones coi espondien es.
ARTÍCULO 2
8 .
Las esoluciones de la Jun a municipal en odo caso se
oma án po mayo ía absolu a de o os, decidiendo el em-
pa e, si lo hubie e, el P esiden e.
ARTÍCULO
29 .
Ul imadas de ini i amen e las lis as, se saca án copias
ce i icadas po el sec e a io, con el V.° B. ° del Juez mu-
nicipal, a chi ándose en el Juzgado los o iginales con o-
dos los an eceden es.
ARTÍCULO
3o.
El Juez municipal emi i á en los
quince
úl imos días
de Mayo, al Juez de ins ucción del pa ido, las copias men-

TIT.
I,
CAP. IV.

129
cionadas en el a ículo an e io . El e aso se cas iga á con
mul a de
100 á
200
pese as, que impond á el Juez del pa -
ido ó dis i o, á la ez que adop e las p o idencias más
e icaces pa a la p on a subsanación de la al a.
ARTÍCULO
31.
Du an e el mes de Mayo, el Juez de ins ucción desig-
na á los ocho ocales que, bajo su p esidencia, han de o -•
ma la Jun a del pa ido ó dis i o. Es a se compond á del
cu a pá oco y del maes o de ins ucción p ima ia más
an iguos de la población do ide se cons i uya la jun a, y de
seis con ibuyen es que es u ie en en el pleno goce de sus
de echos ci iles, designados es os po sue e, sacando cua-
o
nomb es
en e los doce mayo es con ibuyen es po
e i o ial y dos nomb es en e los seis mayo es con ibu-
y
en es po indus ial que esidan en la población. No en a-
án en sue e los que aquel año hayan sido ocales de una
Jun a municipal, según el a . 14. El ac o del so eo se á
público y se anuncia á con es días de an icipación en el
Bole1 o icial.
El sec e a io del Juzgado
uzado lo se á de la Jun-
.
a, sin oz ni o o.
La an igüedad del pá oco ú del maes o de escuela se
de e mina á solamen e po el iempo que lle en de esi-
dencia
en la espec i a población. Cuando no haya pá oco
ha á
sus eces
en la Jun a el que,
como
ecónomo, egen e
la pa oquia. Los indi iduos llamados á cons i ui
la Jun a
solo pod án excusa se con jus a causa,
y las al as de asis-
encia no jus i icadas se cas iga án
de plano po el Juez del
pa ido, con mul a de 50 á 100 pese as. Se epu a á su i-
cien emen e jus a causa cualquie excusa que el pá oco
alegue po azón de las obligaciones de su minis e io.
A las eclamaciones que su jan sob e la cons i ución de
la jun a de pa ido y sus
incidencias, se á en e amen e apli-
cable el pá a o 5.° del a .
14.
EL JURADO,
1 30

EL JURADO.
Luego que el Juez de ins ucción haya ecibido las co-
pias ce i icadas de las lis as municipales, con oca á á la
jun a, y és a, po mayo ía de o os, decidiendo el P esi-
den e los empa es, y debiendo asis i la mi ad más uno de
sus miemb os pa a celeb a sesión, elegi á la décima pa e
de los cabezas de amilia comp endidos en odas las lis as
municipales, que conside e más ap os pa a el ca go de ju-
ados, cuidando que la elección ecaiga en ecinos de odas
las localidades, sin desa ende las dis ancias y los medios de
comunicación que puedan acili a la asis encia de los elec-
os á las sesiones del T ibunal.
Si la décima pa e no llegase á
200
cabezas de amilia,
se comple a á es e núme o mínimo, que se educi á á 150
allí donde el núme o de los empad onados en al concep o
no llegue á
500.
Si odas las lis as municipales de capacidades con u ie-
sen más de 150 nomb es, la Jun a designa á los que con-
cep ue más idóneos has a dicho núme o, en la o ma que
indica el pá a o 4.° Si nó llegasen al e e ido núme o, no se
ha á en es a lis a educción alguna.
Cuando quie a que los acue dos de la jun a de pa ido
ó
dis i o no se adop en po unanimidad, debe án cons a
en el ac a, no solo las o aciones nominales, sinó ambién
los mo i os, sucin amen e expues os, de los encon ados
pa ece es.
ARTÍCULO 3
2 .
An es de
1,0
de Julio emi i á el Juez de ins ucción á
la Jun a de gobie no de la Audiencia de lo c iminal ó Sala
de gobie no de la e i o ial espec i a, las copias de las lis-
as ecibidas de los Jueces municipales y copias ce i icadas
po el Sec e a io, con su V.° B.°, de las lis as o madas po
la Jun a del pa ido ó dis i o, cuyo o iginal ú o iginales,
con el ac ade la Jun a, que da án a chi ados en
el
Juzgado.
TÍT. 1, CAP.
IV.

131
Cuando no se hubie en omado po unanimidad odos los
acue dos, emi i á además copia ce i icada del ac a ó las
ac as ex endidas con a eglo al a ículo an e io .
ARTÍCULO 33.
La Audiencia de lo c iminal en Jun a de gobie no ó
'Sala de gobie no de la Audiencia e i o ial, o ma á las
lis as de ini i as de ju ados del dis i o espec i o, con su-
jeción á las siguien es eglas:
.a
Pa a cada pa ido judicial del dis i o se o ma á
una lis a de cabezas de
,
amilia, comp ensi a de
200
nom-
b es, y o a de capacidades de
100,
que se educi án á 150
y 75 espec i amen e, cuando la lis a de cabezas de a-
milia emi ida po la Jun a de pa ido no con enga más
de
200
nomb es, al. eno de lo dispues o en el a . 31, y
á 100 y 50 cuando no con enga más que
150.
Pa a las
'poblaciones donde exis an dos ó más jueces de ins ucción,
se o ma á una sola lis a de cabezas de amilia y o a de
capacidades, incluyendo espec i amen e 100 y 50 indi i-
duos, además del núme o que co esponde á un solo pa -
ido po cada uno de los o os Juzgados. Si las lis as de
capacidades no uesen su icien es pa a comple a el núme o,
se adiciona án con los nomb es de los mayo es con ibu-
yen es que igu en en las lis as de cabezas de amilia, donde
se conside a án co no baja.
2.
a
La Jun a 6 Sala de gobie no, en is a de las ac as
-de las Jun as de pa ido ó dis i o y de los o os an eceden-
es que hubie e allegado, pod á aco da que no en en en
el so eo p e enido en la egla e ce a aquellos indi iduos
-cuya idoneidad hubie a sido discu ida en las Jun as de pa -
ido ó dis i o.
3.
1
Los nomb es de odos los indi iduos que igu en
en las lis as emi idas po los Jueces, excep o los que se
hubie en excluido en i ud de la egla an e io , en a án
132

EL JURADO.
en sue e pa a la designación de los que han de o ma las:
lis as de ini i as de cabezas de amilia y de capacidades,
según la egla
El so eo se ha á en audiencia pública po la Sala 6
Audiencia espec i a, sacando el P esiden e una á una las
papele as, p d iamen e insaculadas, con los nomb es de
odos los que deban en a en sue e.
4.
a
Con a los ac os y acue dos de las Audiencias en
la o mación Çle las lis as de ini i as, no se da án o os e-
cu sos que los de esponsabilidad.
5.
a
Las lis as de ini i as queda án ul imadas an es del
día
1.°
de Agos o de cada año.
6.
a
Inmedia amen e se publica án en el
Bole iu
o i-
cial
las lis as de ini i as de cada pa ido judicial.
RTÍCULO 34.
Los Jueces municipales end án obligación de pone
en conocimien o del P esiden e de la Audiencia de lo
c iminal ó de la e i o ial espec i a, an p on o como
de ello engan conocimien o, los indi iduos de las lis as
de ini i as que se halla en 6 ecaye en en cualquie a de
los casos de incapacidad
ó
incompa ibilidad á que se e ie-
en los a ículos 10 y 11 de
.
es a ley. Remi i án los com-
p oban es de los hechos que comuniquen.
Todas las ac uaciones ela i as á la o mación de lis as,
ec i icaciones ó ecu sos de i ados de ellas, se o maliza-
án en papel de o icio, y sin de echos ni cos as.
Es ablecidas las condiciones de capacidad que en p incipio
se equie en pa a desempe ia el ca go de ju ado, y no habiendo'
de unciona simul áneamen e odos los indi iduos ado nados
CAP. IV, ART.
14.

133
•'eon ellas,- se hace indispensable adop a un p ocedimien o pa a
elegi en e los mismos á los que en cada caso hayan de p es a
se icio. Dos son los mé odos que á es e e ec o p oponen los
.au o es y admi en las leyes: uno, que
.
de dos dis in as mane as
con ía la elección al aza ; y o o, que la enca ga á una ó más
jun as que son las que e i ican la designación.
El concep o que nos me ece cada uno de es os p ocedimien-
os, depende del c i e io que haya p esidido al decla a las con-
diciones de ap i ud necesa ias pa a se ju ado.
En p incipio, el mé odo del aza , ya dependa es e de un
so eo, ya de alguna o a combinación más ó menos ingeniosa,
como la elección po o den de iniciales de los apellidos, nos
pa ece, sob e odo de es a úl ima mane a, el más pu o, el más
lógico y el más leal. Si ealmen e ienen ap i ud pa a se ju a-
dos odos aquellos á quienes la ley la econoce; si se quie e que
odos ellos ayan pa icipando sucesi amen e en. la unción de
adminis a jus icia; si se desean e i a lo mismo los abusos
del pode cen al, que el in lujo de las pasiones polí icas de los
pueblos, lo más sencillo, lo más segu o
y
lo más lógico es que
se siga un o den ijo y p ees ablecido, y que con a eglo á él
ayan siendo llamados á o ma T ibunal odos los incli íduos
que componen las lis as.
• Sin emba go, hemos de con esa , que cuando bas a sabe
lee
y
esc ibi pa a se insc i o en las lis as, el mé odo del so -
eo no solo nos pa ece malo, sino de es able, po que c ee nos
que po él esul a á el Ju ado del juicio peo que elegido po
las jun as. Pe o es a c eencia es hija de nues a al a de con ic-
ción espec o á la ap i ud de los que no ienen o o í ulo que
sabe lee y esc ibi ; y po lo an o, los que ienen e en sus
luces; los que conside an que pa a juzga los hechos punibles
bas a se homb es de bien; los que consignan solemnemen e en
las leyes esa ap i ud, esos, no solo ca ecen de azones pa a e-
chaza
es e
sis ema, sinó que, en buena lógica, debie an admi i -
lo como el mejo pa a que el Ju ado ue a la genuina ep esen-
ación. del país, y pa a que in e inie an en los juicios odos
aquel+os á quienes conceden ap i ud pa a ello.

1
34

EL JURADO.
Las jun as, cualquie a que sea el c i e io que se adop e pa a
su
o mación, cualquie a que sea el elemen o á que se dé su-
p emacía, siemp e han de es a expues as al pelig o de deja se
in lui , ya po los de a iba, ya po los de abajo, ya po su
p opio equi ocado juicio. El único Juez ec o, segu o, inco up-
ible es el aza , mejo aún, cuando se de e mina po una com-
binación ija, que cuando se p oduce po un. so eo. Así, pues,
no hay azón alguna pa a que los ju adis as lo echacen.
Comp endiéndolo así el eminen e c iminalis a S . Rome o
Gi ón, en el p oyec o que p esen ó al Senado en 1883, desem-
peñando la ca e a de G acia y Jus icia, es ableció el mé odo del
so eo pa a la con ección de las lis as imes ales, dando con.
ello una mues a más de su buena lógica y de su p o undo cono-
cimien o de es as ma e ias; e i ando p é iamen e el escollo po
noso os indicado, median e el es ablecimien o de ca ego ías y
condiciones pa a se ju ados análogas á las es ablecidas en
I alia y en o os paises.
Pe o las legislaciones que quie en apa ece expansi as y los
au o es que ala dean de libe ales, ab en mucho la mano al es a-
blece las condiciones de ap i ud de los ju ados, y luego, cuan-
do se a a de de e mina los que en ealidad han de eje ce el
ca go, huyen del so eo po emo ¡ emo jus i icado! de que
lleguen á desempeña lo odos aquellos á quienes concedie on
ap i ud, y acuden á las jun as pa a que es as enmienden su ob a,
é impidan que se sien en en el T ibunal los muchos homb es
de bien que no pueden inspi a con ianza como Jueces.
Se p e ende que de es e modo se á más libe al la ley; y noso-
os sin nega que lo sea en la apa iencia, á p ime a is a,
hemos de sos ene que el o o sis ema nos pa ece más lógico y
más sé io. Que es más lógico c eemos habe lo demos ado:
y a i mamos ambien que es más sé io po que po el mé o-
do que de endemos ,
odos aquellos á quienes se concede ap-
i ud pueden llega más ó
ménos a de á desempeña el ca -
go, mien as que con el o o sis ema, el í ulo que se les dá es
pa a muchos comple amen e iluso io y baldío,
ya que nunca.
llega el caso de que lo
,
eje zan; po que po el p ime o es la ley
TÍT.
I,.
CAP. IV
)
ART.
14.

135
quien de un modo ijo é in a iable de e mina las pe sonas que
po euni las condiciones exigidas han de sen a se en el T ibu-
nal, al paso que con el segundo queda es a designación al a bi-
io de una jun a que no ha de ene pa a hace la o a no ma
que su c i e io; y po que al paso que de aquel modo se ga an-
iza la independencia del ju ado, que no debe su nomb amien o
más que á la ley, po el mé odo que echazamos, se acili a la
inge encia del Pode ejecu i o ó del Pode judicial, ó lo que es
peo , de las pasiones de polí ica ó de localidad, en asun o an
impo an e como es la cons i ución del T ibunal. Véase, pues,
cómo has a la libe ad es á mejo ga an ida po el sis ema del
so eo, combinado con el es ablecimien o p é io de las ca ego-
ías y í ulos como condiciones necesa ias pa a el desempeño
del ca go.
Hé aquí aho a las au o izadas azones con que el S . Rome-
o Gi ón en el p eámbulo del p oyec o indicado de endía el mé-
odo del so eo, al que nos inclinamos. Si an ellas pa a da
mayo ue za á las que acabamos de expone , que po se nues-
as ienen en sí un p incipio de debilidad y un de ec o de de-
sau o ización.
Decía así el S . Minis o: "La a ian e más sus ancial es á
en la ul imación de las lis as y o mación de las imes ales.
"Se ha indicado an es que según cálculo ap oximado, el nú-
me o de ju ados en cada e i o io se ace ca ía á 4.000 po
é mino medio. Pa a p ocede al so eo de la lis a de sección
en cada imes e, el núme o podía emba aza y hace moles as
y has a di íciles las ope aciones del so eo. A in de e i a es-
os obs áculos se ha ideado, an es de úl ima de ini i amen e
el abajo, o ma lis as imes ales median e so eo en el
T ibunal de cada e i o io,
á
la mane a que se p ac ica en
algún can ón de Suiza, po cuyo medio ácil y sencillo
odos los
ju ados co en la sue e,
sin que al o ma la lis a de sesión
haya un núme o conside able de nomb es que la di icul en.
"Aquí con iene no a con más empeño, que el p ocedimien-
o de selección omado po la ley de 1872 de o as legislacio-
nes desapa ece po comple o, y con él oda a bi a iedad, á la
1
36
EL JURADO.
ez que se dá pa icipación e ec i a en la adminis ación cle la
jus icia á mayo núme o de ciudadanos. La ley ci ada admi ía,
en gene al, á las p ime as lis as á odos los cabezas de amilia
mayo es de
3
0 años que supiesen lee y esc ibi , así como á o-
dos cuan os u iesen un í ulo p o esional cualquie a. En la
apa iencia es a lis a pa ee sa u ada de elemen o popula : en
de ini i a quedaba g andemen e educida po un c i e io an
pe nicioso como a bi a io. El Juez de ins ucción, eunido con
los municipales del pa ido (a . 689), educía, según su o-
lun ad, la p ime a lis a á la décima pa e del o al. Después
(a . 692) el T ibunal, con los jueces de ins ucción del e i o-
io,
en esacaba, ambién á cap icho, de la segunda lis a
200
cabezas de amilia
y
loa capacidades; en suma, 300 Ju ados
que enían á cons i ui la lis a anual. Como se é, ya ha desa-
pa ecido en e amen e la base popula ,
y
solo queda un esíduo
de ella, debido á la me a olun ad, más ó ménos ec amen e di
igida de algunos unciona ios públicos, cuya capacidad. y ap i-
ud pa a ap ecia las condiciones de nume osas pe sonas, la
mayo pa e desconocidas, no debían inspi a mucha con ianza.
Como se é, en in, un de echo que la ley consag a y una un-
ción que a ibuye, quedan á me ced del cap icho ó de o os im-
pulsos más censu ables.
"Excepción hecha de Ingla e a, en donde es e mé odo iene
p o undas aices mo ales
é
his ó icas, casí pa ia cales, ac edi a
la expe iencia que su aplicación en muchos paises no ha p o-
ducido ni p oduce en ajas cie as. En España ué deplo able
po odo ex emo, y aún c eemos que desmo alizado ; po lo
menos con ibuyó en g an mane a á engend a sospechas con a
el Ju ado. Las clases independien es, las más cul as, ap esu á-
banse á idea p e ex os pa a elimina se de las lis as, y cuando
aquellos al aban se acudía á la in luencia, á la ecomendación
ce ca de los Jueces pa a log a que sus nomb es no igu asen
en las lis as, po donde es as se educían muy luego á los más
pob es, á los ménos in uidos, sal o muy con adas excepciones
de algunos celosos del cumplimien o de los debe es sociales.
"Es a co up ela ó es a indi e encia de los p ime os obliga-
TÍT. I, CAP.

ART.
14.

137
dos po muy es ic os debe es á Con ibui con sus medios pe -
sonales y ma e iales á la disciplina social, se co a de aiz en el
p oyec o, po que el ju ado lo se á en i ud_ de la ley, no po
designación de nadie; y odos, sin excusa ni p e ex o,. ayuda án
al
Es ado, á quien an as y an desusadas ga an ías suelen exi-
gi en la ob a an esencial de adminis a jus icia, que es la
ianza más segu a del o den, y la sal agua dia más e icaz de la
libe ad. „
Es as son las palab as del S . Rome o Gi ón, con cuyas
opiniones enemos la o una de coincidi en es e y en o os
pun os.
Nues a ley, que no es ablece más signo de ap i ud que el sa-
be lee y esc ibi , no ha pedido menos de acudi á las jun as
pa a que es as e i iquen la selección.
T es elemen os se dispu an el p edominio en esas jun as ea
el e eno del de echo cons i uyen e: el elemen o adminis a i-
o, el judicial y el elec i o. Todos han sido discu idos
y
ensaya-
dos, sob e odo en F ancia, y en úl imo esul ado las co ien es
se inclinan á combina los dos úl imos. Se huye po sis ema de
los T ibunales his ó icos; pe o siemp e que se desea ga an i un.
de echo, y p ese a lo del emba e de las pasiones, ó del in lujo
de los Gobie nos, á ellos se acude como único balua e que e-
sis e el asedio de los in e eses de odas clases. Medi en sob e
es e hecho cie o y no o io su de ac o es.
La in e ención del elemen o adminis a i o en la o ma-
ción de las lis as de ju ados, pone á es e en pelig o de se com-
ple amen e escla izado po el pode ejecu i o. Se ensayó en
F ancia po el p ime impe io y en los iempos de los Bo bo-
lles, has a que la República en 1848 es ableció la elección bajo
o as bases. La inge encia de la adminis ación en. aquellas épo-
cas, llegó á p oduci escándalos ales como el denunciado an e
la Cáma a de Dipu ados en la sesión de
2 2
de Junio de 1842,
en la cual un Dipu ado descub ió que cie o p ocu ado gene al
había di igido una comunicación al Minis o de la Jus icia di-
ciéndole: "que el p e ec o le daba comple as segu idades de que
había o nado las medidas necesa ias pa a que el Ju ado ue a
144

EL JURADO.
les de odo el pa ido. Sin emba go, si solo algán Juzgado mu-
nicipal hubie e e asado el cumplimien o de es e se icio, po_
d án comenza los abajos de la jun a, e i icando la selección
po las lis as ecibidas, sin pe juicio de ul ima la cuando lle-
guen las del mo oso. Tampoco pod á celeb a sesión la jun a
si nó se eunen la mi ad más uno de sus miemb os.
Dice la ley que cuando no haya cu a pá oco o ma á
pa e de la jun a, el que, como ecónomo, egen e la pa o-
quia; lo cual dá á en ende en nues o concep o, que mien as
haya cu as p opios en la población, no se á llamado egen e
alguno, cualuuie a que sea
el
iempo de su esidencia en la.
misma.
Los indi iduos llamados á cons i ui la jun a solo pod án
excusa se con jus a causa, y las al as de asis encia no jus i ica-
das se cas iga án de plano po el juez del pa ido con mul a de
5o á loa pese as. Se epu a á su icien emen e jus a cualquie
excusa que el pá oco alegue po azón de las obligaciones de
su magis e io,
A las eclamaciones que su jan sob e la cons i ución de la
jun a
ó
sus incidencias, les es aplicable lo dispues o en el pá-
a o 5.° del a . 14
de la ley, espec o á la cons i ución de las
Jun as municipales. Po lo an o no se suspende án los abajos
de la misma po consecuencia d.e ellas, y se án esuel as po la
jun a (5 Sala de gobie no de la Audiencia espec i a, p é ios
los sencillos ámi es que a iba dejamos indicados. También
conside amos de aplicación, la sanción es ablecida po el mismo
pá a o del a ículo pa a los casos allí mencionados.
La jun a, po mayo ía de o os, decidiendo el P esiden e
los empa es, elegi á la décima pa e de los cabezas de amilia
comp endidos en odas las lis as municipales, que conside e
más ap os pa a el ca go de ju ados, cuidando que la elección
ecaiga en ecinos de odas las localidades, sin desa ende las
dis ancias y los medios de comunicación que puedan acili a la
asis encia de los elec os á las sesiones del T ibunal.
Si la décima pa e no llegase á
200
cabezas de amilia, se
comple a á es e nume o mínimo,
que se educi á á
15o
allí

TÍT.
I,
CAP. III, ARTS. 30 AL
33.

145
donde el núme o de los empad onados en al concep o no lle-
gue á
500.
pueden, pues, ocu i es casos: 1.° que la décima pa e de
las lis as de cabezas de amilia exceda de zoo indi iduos; 2.°
que no pase de es e núme o, y 3.° que no llegue á 5o, ó lo
nue es lo mismo, que el o al no comple e el núme o Sao. En el
p ime caso la jun a se conc e a á á elegi la décima pa e exac-
a, y en los segundo
y
e ce o adiciona á á ella los nomb es
necesa ios pa a o ma un o al de 200 ó 15o espec i amen e..
Si odas las lis as municipales de capacidades con u iesen
más de 15o nomb es, la Jun a designa á los que concep úe más
idóneos has a dicho núme o en la o ma que indica el pá a-
o 4.° Si nó llegasen al e e ido núme o, no se ha á en la
lis a educción alguna.
Cuando quie a que los acue dos de la Jun a de pa ido ó
dis i o no se adop en po unanimidad, debe án cons a en el
ac a, no solo las o aciones nominales, sinó ambién los mo i-
os, sucin amen e expues os, de los encon ados pa ece es. En
los demás casos el ac a se á solamen e la exp esión de los acue -
dos adop ados.
Con eccionadas las lis as, queda e minada la misión de la
jun a, y el Juez ins uc o manda á lib a po el Sec e a io una
copia de cada una de ellas, y isadas po él las emi i á an es
del 1.° de Julio á la Sala ó Jun a de gobie no de la Audiencia
espec i a, po conduc o del P esiden e; cuando no se hubie en
o nado odos los acue dos po unanimidad, emi i á ambién
copia del ac a 6 de las ac as que se hubie en ex endido.
A la Sala 6 Jun a de gobie no de cada Audiencia co espon-
de la segunda selección, median e la cual, po medio de un
so eo, quedan o madas las lis as de ini i as del año, de las
cuales han de sali las de cada cua imes e.
Pa a es e abajo es ablece nues a ley las eglas siguien es:
EL JURADO.

10
146

EL JURADO.
1.
a
Pa a cada pa ido judicial del dis i o se o ma á una
lis a de cabezas de amilia comp ensi a de
200
nomb es
,
o a
de capacidades de loo, que se educi án á 150 y 75 espec i a-
men e, cuando la lis a de cabezas de amilia emi ida po la
Jun a de pa ido no con enga más de
200
nomb es, al eno de
lo dispues o en el a . 31, y á loo y 5o 'cuando no con enga más
que 15o. Pa a las poblaciones donde exis an dos ó más Jueces
de ins ucción, se o ma á una sola lis a de cabezas de amilia y
o a de capacidades, incluyendo espec i amen e 100 y 50 indi-
íduos, además del núme o que co esponde á. un solo pa ido
po cada uno de los o os Juzgados. Si las lis as de capacidades
no uesen su icien es pa a comple a el núme o, se adiciona án
con los nomb es de los mayo es con ibuyen es que igu en en
las lis as de cabezas de amilia donde se conside a án como
baja. Es a ope ación se e i ica á po medio de un so eo.
e.' La Jun a ó Sala de gobie no, en is a de las ac as de las
Jun as de pa ido ó dis i o y de los o os an eceden es que hu-
bie e allegado, pod á aco da que no en en en el so eo p e e-
nido en la egla 3.' aquellos indi íduos cuya idoneidad hubie a
sido discu ida en las Jun as de pa ido ó dis i o.
3.'
Los nomb es de odos los indi íduos que igu en en las
lis as emi idas po los jueces, excep o los que se hubie en ex-
cluido en i ud de la egla an e io , en a án en sue e pa a la
designación de los que han de o ma las lis as de ini i as de
cabezas de amilia y de capacidades, según la egla p ime a.
El so eo se ha á en audiencia publica po la Sala ó Audien-
cia espec i a, sacando el P esiden e una á una las papele as,
p é iamen e insaculadas, con los nomb es de odos los que de-
ben en a en sue e.
4.'
Con a los ac os y acue dos de las Audiencias en la o -
mación de las lis as de ini i as, no se cia án o os ecu sos que
los de esponsabilidad.
5.
a
Las lis as de ini i as queda án ul imadas an es del día
1.°
de Agos o de cada año.
TÍT. 1, CAP. IV, ART. 34.

147
El a . 34 de la ley impone á los
Jueces municipales el debe
de comunica al P esiden e de la Audiencia e i o ial ó de
lo
c iminal espec i a, an p on o co no de ello engan conocimien-
o, el hecho de habe incu ido algún indi íduo de los que o -
man las lis as de ini i as de ju ados en cualquie a de los casos
de incapacidad ó incompa ibilidad á que se e ie en los a ícu-
los lo y 11 de la misma, acompañando los jus i ican es necesa-
ios, al e ec o de que aquel no en e en los so eos que pe iódi-
camen e se e i ican pa a o ma la lis a del cua imes e. Aun-
que la ley no lo dice, c eemos que, po igual azón, debe da se
no icia del allecimien o de los mismos indi íduos. El Juez en-
d á conocimien o de las lis as de ini i as po medio del
Bole ín
o icial;
donde el P esiden e de la Audiencia debe á hace las pu-
blica an es del dia 1.° de Agos o de cada año.
Finalmen e, el úl imo pá a o de es e a ículo es ablece que
odas las ac uaciones ela i as á la o mación
y
ec i icación de
las lis as, y á los ecu sos á que las mismas den luga se p ac-
ica án sin exacción de de echos, y se ex ende án en papel (le
o icio.
e
CAPITULO V
DE LOS TRÁMITES ANTERIORES AL JUICIO
SUMARIO
Tex o de la ley: a s. del 35 al 41.
-§ Ape u a del juicio o al: nomb amien o de le ado po el acusada—Mayo
impo ancia de los esc i os de cali icación en las causas de la compe encia
del T ibunal del Ju ado.—Ve dade o ca ác e de es e esc i o en las legisla-
ciones ex anje as.-1.
«
conclusión: elemen os de hecho que deben mencio-
na se ú omi i se; con eniencia de un esúmen en cie os
casos.-2.
a
conclu-
sión: mane a de exp esa la elación ju ídica en e el hecho y la ley.-3.a
conclusión: no debe azona se el ase o que sea obje o de ella.-4.
a
conclu-
sión: dudas que se de i an del ex o legal; in e p e aciones e óneas; su
e dade a in eligencia; ó mula más ap opiada pa a la exposición de los he-
chos.-5.
a
conclusión; de e minación de las penas.—Pa icula idad del
es-
c i o de la de ensa; p ác ica ilegal obse ada.—Conclusiones e e en es á la
acción ci il.
§ E ec os de la con o midad del p ocesado con la pena pedida po el acusa-
do .— E ec os de la al a de con o midad.
§ P oposición de la p ueba: ci cuns ancias que deben con ene las lis as de pe-
i os y es igos; pelig osa omisión en que suele incu i se en la p ác ica; pe -
juicios que á la adminis ación de jus icia epo a el llamamien o injus i ica-
do de es igos; mane a de p opone la p ueba documen al.—T ámi e seña-
lado po la p esen e ley pa a la p oposición de la p ueba en las causas
en
que el acusado no a i ica el esc i o de con o midad de su de enso .--Admi-
sión de las p uebas.—P ocedencia de la inmedia a ejecución de las u gen-
es; mane a de ealiza la sal ando los p incipios undamen ales de la
ley.
‹.
9
La suspensión del p ocedimien o que en al es ado se dec e a no impide la
p ác ica de cie as diligencias.—Recusación de los pe i os: causas; ámi-
es del inciden e.—T aslación de p ocesados
y
es igos p esos.
§
Fijación del T ibunal al que se a ibuye la causa.—Fo ma en que debe
ex ende se.—Inciden e á que puede da luga .---¿Pueden las pa es acusa-
do as opone se á la esolución del T ibunal?—Té mino que en al caso
deben u iliza .
ARTÍCULO 35.
Cuando en las causas que sean de la compe encia del
Ju ado se acue de po la Audiencia ab i el juicio o al, se
14
►

150

EL JURADO.
manda á pasa sucesi amen e al iscal y demás pa es in_
e esadas, á los e ec os de lo dispues o en los a ículos
6
4
9 y siguien es de la ley de Enjuiciamien o c iminal
has a el 654 inclusi e.
También se obse a á en odas sus pa es lo dispues o
en el 655, y el juicio que hubie e de limi a se á la p ueba
y
discusión de los pun os ela i os á la esponsabilidad
ci il, se celeb a á an e el T ibunal de de echo "1.).
(i) 1,11
;RO

JUICIO ORAL.

TÍTULO PRIMERO.-DE
cAu ic.wioN
DEL DELITO.
A . 649. Cuando se mande ab i el juicio o al, se comu-
nica á la causa al iscal, 6 al acusado p i ado si e sa sobe
el deli o que no pueda se
.
pe seguido de o icio, pa a que
el é mino de cinco días cali iquen po esc i o los hechos.
Dic ada que sea es a esolución, se án públicos odos les
ac os del p oceso.
A . 65o. El esc i o ¿le cali icación se limi a á á de e mi-
na en conclusiones p ecisas y nume adas:
1.
0
Los hechos punibles que esul en del suma io.
2.
0
La cali icación legal de los mismos hechos, de e mi-•
nancio el deli o que cons i uyan.
3.° La pa icipación que en ellos hubie en enido el p o-
cesado 6 p ocesados, si ue en a ios.
4.° Los hechos que esul en del suma io y que cons i uyan
ci cuns ancias a enuan es 6 ag a an es del deli o ó eximen es
de esponsabilidad c iminal.
5.° Las penas en que hayan incu ido el p ocesado ó p o:.
cesados, si ue en a ios, po azón de su espec i a pa ici-
_
pación en el deli o.
El acusado p i ado en su caso y el Minis e io iscal cuando
sos enga la acción ci il, exp esa án además:
1.°
La can idad en que ap ecien los da los y pe juicios
causados po el cieli o, ó la cosa
que
haya de se es i uida.
.°
La pe sona ó pe sonas que apa ezcan esponsables de
los daños
y
pe juicios ó de la
es i ución. de la cosa, y el he-
cho en i ud del cual hubie en. con aido es a esponsabi-
lidad.
TÍT. 1, CAP. V.

151
ARTÍCULO 36.
Si los p ocesados no se con o masen con la pena co-
eccional pedida po la pa e acusado a, ó los le ados de-
enso es concep uasen necesa ia la con inuación del jui-
cio, se ese a á la causa al conocimien o del Ju ado, lo
mismo que aquellas o as en que no p oceda el ámi e
de la con o midad.
A . 651. De uel a la causa po el iscal, se pasa á po
igual é mino y con el mismo obje o al acusado pa icula , si
lo hubie e, quien p esen a á el esc i o de cali icación, i ma-
do po su abogado y p ocu ado en la o ma an e io men e
indicada.
Si hubie e ac o ci il se le pasa á la causa en cuan o sea
de uel a po el iscal ó acusado pa icula pa a que á su
ez,
en un é mino igual al ijado en los a ículos an e io es, y con
idén ica o malidad, p esen e conclusiones nume adas ace ca
de los dos úl imos pun os del a ículo p eceden e.
A . 653. Seguidamen e se comunica á la causa á los p o-
cesados y á las e ce as pe sonas ci ilmen e esponsables,
pa a que en igual é mino y po su o den, mani ies en ambién.
po conclusiones nume adas y co ela i as á las de la cali ica-
ción que á ellos se e ie a, si es án 6 nó con o mes con cada
una, 6 en o o caso consignen los pun os de di e gencia,
Se les habili a á al e ec o de abogado y p ocu ado
si
nó
los u iesen.
A . 653. Las pa es pod án p esen a sob e cada uno de
los pun os que han de se obje o de la cali icación, dos 6 más
conclusiones en o ma al e na i a, pa a que si nó esul a e del
juicio la p ocedencia de la p ime a, pueda es ima se cualquie-
a de las demás en la sen encia.
A . 654. El T ibunal, al manda que se en egue la causa
á las pa es en cumplimien o de lo dispues o en los a ículos
an e io es, dispond á lo que conside e con enien e pa a que
és as puedan examina la co espondencia, lib os, papeles y
1 5
2

EL JURADO.
ARTÍCULO
37.
En unas y o as causas, an o el Minis e io iscal
como las demás pa es, mani es a án en sus espec i os
esc i os de cali icaei6n las p uebas de que in en en ale se,
p esen ando lis as de los pe i os y es igos que hayan de
decla a á su ins ancia, con las ci cuns ancias de e mina-
das en el pá a o
2.°
del a . 656 de la ley de Enjuicia-
mien o c iminal; y si, po mani es a p ime amen e su
con o midad con la pena pedida, no hubiese alguno de
los p ocesados p opues o la p ueba en. el esc i o de cali-
licacián, se manda á po la Audiencia que en el é mino
de segundo día la p esen e en los exp esados é minos.
demás piezas de con icción, sin pelig o de al e ación en su
es ado.
.A . 655. Si la pena pedida po las pa es acusado as ue-
se de ca ác e co eccional, al e acua la ep esen ación del
p ocesado el aslado de cali icación pod á mani es a su con-
o midad absolu a con aquella que más g a emen e hubie e
cali icado, si hubie e más de una, y con la pena que se le pida;
exp esándose además po el le ado de enso si es o no obs-
an e concep úa necesa ia la con inuación del juicio.
Si nó la concep úa necesa ia, el T ibunal, p é ia a i ica-
ción del p ocesado, dic a á sin más ámi es la sen encia que
p oceda según la cali icación mú uamen e acep ada, sin que
pueda impone pena mayo que la solici ada.
Si es a no uese la p oceden e según dicha cali icación, sinó
o a mayo , aco da á el T ibunal la con inuación del juicio.
También con inua á el jucio si uesen a ios los p ocesados
y no odos mani es asen igual con o midad.
Cuando el p ocesado ó p ocesados disin iesen -únicamen e
espec o de la esponsabilidad ci il, se limi a á el juicio á la
p ueba y discusión de los pun os ela i os á dicha esponsa-
bilidad.
ARTÍCULO
38.
P opues a de la mane a indicada la p ueba de
que in-
en en
ale se las pa es, se obse a á pa a su admisión
denegación odo lo que disponen los a ículos 657, 658 y
659 de la ley de Enjuiciamien o c iminal, omi iendose úni-
camen e po el p on o el señalamien o
á
que se e ie e el
Úl imo pá a o del 659.
ARTÍCULO 39,
Cuando las causas de la compe encia del Ju ado hayan
llegado á es e es ado, se suspende á su cu so has a que de-
ban p ac ica se las diligencias p epa a o ias pa a la cons i-
.•
A . 656. El Minis e io iscal y las pa es mani es a án en
sus espec i os esc i os de cali icación las p uebas de que in-
en en ale se, p esen ando lis as de pe i os y es igos que ha-
yan de decla a á su ins ancia.
En las lis as de pe i os y es igos se exp esa án sus nomb es
y apellidos, el apodo, si po él ue en conocidos, y su domici-
lio ó esidencia; mani es ando además la pa e que los p e-
sen e, si los pe i os y es igos han de se ci ados judicialmen e
si se enca ga de hace les concu i .
A . 657. Cada pa e p esen a á an as copias de las lis as
de pe i os y es igos cuan as sean las demás pe sona las en la
causa, á cada una de las cuales se en ega á una de dichas co-
pias en el mismo día en que ue en p esen adas.
Las lis as o iginales se uni án á, la causa.
Pod án pedi además las pa es, que se p ac iquen desde
luego aquellas diligencias de p ueba que po cualquie a causa
ue e de eme que no se puedan p ac ica en el juicio o al, ó
que pudie an mo i a su suspensión.
A .
658. P esen ados los esc i os de cali icación, ó eco-
gida la causa de
pode
de quien la u ie e después de anscu-
:EL
JURADO.
del cansancio en su os o y con los es igios en su aje de las.
moles ias y penalidades del camino. Reciban es os modes os
hé oes del debe nues o más en usias a aplauso. A ellos se
debe p inci
p
almen e—con en e o c
on encimien o lo a i mamos
—que la bene iciosa e o ma del juicio o al haya a aigado en
nues a pa ia. Pe dónesenos es a dig esión.
An es de compa ece los es igos an e el T ibunal pe mane-
ce án, según el a . 704 de la ley p ocesal, en un local á p o-
pósi o; pe o si no lo hubie a en la Audiencia, se oma án las
-p ecauciones posibles pa a e i a que los es igos no examina-
dos se comuniquen con los que ya lo hayan sido, y con cual-
quie a o a pe sona que pudie a habe se en e ado de las p e-
gun as que se han di igido á es os. El in de la disposición legal
es impedi que el es igo sepa an es de en a á decla a las
p egun as di igidas á los que le p ecedie on y las con es acio-
nes dadas á ellas; y co no es os da os an o pueden se suminis-
ados po los o os es igos como po alguna pe sona del pú
blico, debe p ocu a se que aquellos espe en el llamamien o en
comple a incomunicación.
P esen ado el es igo an e el T ibunal, an e odo, siendo
mayo de 14 a ios, p es a á ju amen o en nomb e de Dios, y
con a eglo á su eligión, de deci e dad en cuan o su
p
ie e y
le ue e p egun ado.
Un comen a is a de la ley de Enjuiciamien o (1), al exami-
na es e a ículo deduce en consecuencia que el legislado se
ha p opues o exclui de oda decla ación á los a eos, po supo-
ne que la inmensa impo ancia del ju amen o solo puede se
comp endida po el que p o esa una eligión posi i a. Noso os
no podemos susc ibi es a opinión, po que ella es ablece una
excepción que no se halla comp endida en los a s. 416,
417
y 418
de la ley p ocesal, que son los que con ienen los únicos
casos en que no es exigible la obligación de decla a que impo-
nen los a s. 410 y 707 de la misma.
En nues o concep o, si el es igo a eo se a iene á ju a en..
(x)
Reus, o n. pág. 412.

e
TÍT. II, CAP. IX, ART. 61.

257
nomb e de Dios, la ley se ha cumplido y la decla ación puede
con inua ; y si se niega á hace lo, á llena es e equisi o in-
dispensable pa a que pueda p ocede se á su
.
examen, en onces
su nega i a, como es con a ia á la ley y p oduce el e ec o de
impedi la decla ación, debe conside a se` como esis encia á
decla a , y po an o, p e ias las conminaciones opo unas,.
debe se cas igado el es igo ebelde con la mul a de 5 á so pe-
se as, y p ocesado c iminalmen e si á pesa de ella insis e en
su conduc a.
El es igo, en i ud de p egun a del P esiden e, mani es-
a á su nomb e, apellidos pa e no y ma e no, edad, es ado y
p o esión, si conoce 6 no á las pa es, y si iene con ellas pa-
en esco, amis ad ó elaciones de o a clase, si ha es ado p o-
cesado y la pena que en al caso se le impuso. Ve i icado es o,
la pa e que lo p esen e le di igi á las p egun as que es ime
con enien e, y las demás pa es, las que conside en opo unas
en is a de sus con es aciones. Es innecesa io que sob e cada
p egun a en pa icula , ecaiga decla ación de pe inencia;
pe o si el P esiden e en iende, que algunas de las di igidas al
es igo es capciosa, suges i a ó impe inen e, no pe mi i á que
es e la con es e.
Caso de se echazada alguna p egun a, pod á in e pone se
en
su
día el ecu so de casación po queb an amien o de o ma,
si en el ac o se p epa a con la opo una p o es a, debiendo
consigna se en el ac a, al pa que es a p o es a, la p egun a
echazada.
El es igo es á obligado á decla a la e dad de lo que su-
pie e sob e cada una de las p egun as que se le hagan, dando
azón de sus dichos, y exp esando su o igen cuando sean de
e e encia.
Solo se lee á al es igo la decla ación que hubiese p es ado
en el suma io, cuando se no a e con adicción en e es a y la
que inde en el juicio o al, si alguna de las pa es lo solici a.
Segun el a . 718 de la ley p ocesal cuando el es igo esi-
den e en el luga del juicio no compa ezca po imposibilidad
y el T ibunal conside e de impo ancia su
decla ación pa a el
EL
JURAD¡.
2 5 S

EL JURADO.
éxi o del juicio, el P esiden e designa á á uno de los
indi ldlIOS
del
mismo,
pa a que cons i uyéndose en la esidencia del
es i-
go puedan las pa es in e oga le,
c
onsignándose po diligencia
odo lo que ocu a;
y el
a .
719
o dena la lib anza de un
exho o ó mandamien o pa a el examen del es igo impedido
que no esida en el luga del T ibunal. Es as disposiciones no,;
pa ecen igualmen e aplicables á los juicios po ju ados, no
an solo po que el c i e io pa a la ap eciación de la p ueba
po que es án
es el mismo que aquella ley es ablecía, sinó
comp endidos aquellos en una de las Secciones á que la p e-
sen e hace exp esa e e encia.
También ha sido a ia la p ác ica en lo que se e ie e á
las indemnizaciones de los es igos. Colocados los ibunales
en e el in e és del E a io y la necesidad de emedia los pe -
juicios su idos po es os modes os cuan o impo an es auxilia-
es de la jus icia, deseosos de indemniza cumplidamen e aque-
llos, sin que la compa ecencia de es os pudie a llega á con-
e i se en epugnan e g ange ía, han adop ado di e sos c i e-
ios según las ci cuns ancias del país, y, sob e odo, según la
consignación del p esupues o lo ha exigido. Noso os, apoyados
en el e minan e p ecep o del a .
722
de la ley p ocesal, c eemos
que la indemnización ha de comp ende , no an solo los gas os
del iaje, sinó ambién el impo e de los jo nales pe didos.
G aduándole de o o modo ni se cumpli á la ley, ni la indem-
nización llena á cumplidamen e su obje o. Pa a que sea conce-
dida es necesa io que se eclame, y la ocasión de hace lo aun-
que la ley no la ija, es an o al acaba la decla ación como
al e mina el juicio.
Según el a . 729 de la ley an as eces ci ada, pod án cele-
b a se ca eos en e es igos y en e es os y p ocesados, ya á
ins ancia de las pa es, ya po aco da lo de o icio el P esiden e
del T ibunal, siendo posible es a diligencia siemp e que
exis-
iese
disco dancia ó con adicción en e dos decla aciones.
El P esiden e en e a á á los disco dan es de las con adic-
ciones que se hayan no ado en e sus espec i as elaciones,
y
les in i a á á, que se pongan
de acue do, no
pe mi iéndoles
Tí
.
T. II, CAP. IX, ART.
61.

259
que al hace se mu uas obse aciones se c ucen en e ellos in-
sul os ó amenazas.
Pa a la p ác ica de la p ueba de pe i os
an e el. Ju ado, de-
ben
obse a se las mismas dis
p
osiciones es ablecidas pa a ella
po la ley gene al.
P esen e el pe i o an e el T ibunal, p es a á el ju amen o en
nomb e de Dios, de p ocede bien y ielmen e ensus ope aciones,
y de no p opone se o o in que el descub i y decla a la e dad.
Enseguida se le p opond án po la pa e que lo hubie e llamado
los pun os ó cues iones sob e que haya de e sa su in o me.
Si pa a p es a lo necesi a e hace algún econocimien o, lo
p ac ica á ac o con ínuo en el local de. la Audiencia si ue a
posible, y en o o caso se suspende á la sesión po el iempo
necesa io, á no se que puedan con inua p ac icándose o as
p uebas mien as se e i ica aquel.
Las pa es que no hubiesen p opues o la p ueba pe icial
p
od án di igi á los pe i os las p egun as que engan po con-
enien e y se de i en de las con es aciones de és os.
La p ueba documen al se p ac ica á leyendo el sec e a io
los documen os y diligencias, cuya lec u a se haya en al con-
cep o solici ado, sin pe juicio de que el T ibunal examine po
sí mismo los lib os, documen os y papeles p esen ados, así
cono las demás piezas de con icción que puedan con ibui al
escla ecimien o de la e dad.
La inspección ocula , según el a . 727 de la ley de Enjui-
ciamien o, debía p ac ica se cons i uyéndose el T ibunal en el
Aliga que debie a se inspeccionado, si es e se halla a en la
Capi al de aquel, 6 comisionando á uno de sus indi iduos pa a
que, con el sec e a io y las pa es, e i ica a la diligencia, si
aquel luga es u ie e dis an e. El a ículo que comen amos de la
p esen e ley bo a en gene al es a di e encia, y es ablece que se
cons i ui á el Ju ado con los Jueces de de echo en el luga del
suceso, cuando el T ibunal lo es ime necesa io. De sue e
que
si.nó lo es ima así, se obse a á lo dispues o en la ley
p ocesal.
Al deci la ley que el T ibunal decidi á sob e es e pun o,
pa ece da á en ende que deban in e eni en es a eso-
2
6 o

EL juRA .,o.
lucida las dos Secciones de que se compone; pe o eniendo en.
cuen a que la Sección de hecho no iene o a misión que el dic-
a su e edic o, y que á la de de echo y especialmen e al P esi-
den e co esponde la di ección de los deba es, es o zoso con-
clui que la ley ha que ido e e i se -cínicamen e á es a Sección,
encomendándole la ap eciación de la necesidad de cons i ui se
odo el T ibunal en el luga que haya de se inspeccionado.
Co obo ando es a idea e mina el p esen e a ículo a ibu-
yendo á la Sección de de echo la decisión de las incidencias so-
b e admisión de las p uebas en el ac o de la sesión. El acue do
de que nos enimos ocupando es una e dade a incidencia, si n6
sob e admisión de una p ueba, sob e la mane a de
-
p ac ica lo... •
Sabido es que, según el a . 728 de la ley. p ocesal, no pie,
den p ac ica se o as diligencias de p ueba que las .p opues as
po las pa es, ni se examinados o os es igos que los com.-
p endidos en las lis as. Sin emba go, co no de se absolu a es a
egla pod ía en algún caso sali pe judicada no o iamen e la.
causa de la jus icia, los a ículos 729 y 730 de la misma ley
señalan sus excepciones, en cuya de e minación ha habido bas-
an e la i ud pa a que en odo caso sea posible el descub i-
mien o de la e dad, p incipalísi no obje o de los p ocedimien-
os judiciales.
Excep uándose en p ime luga los ca eos de los es igos en-
e sí, en e los p ocesados ó en e unos y o os, los cuales
pueden aco da se an o de o icio como á ins ancia de pa e, es
na u al que siendo imposible de p e e al iempo de hace la
cali icación la necesidad de ales diligencias, se conceda la acul-
ad de solici a las en el momen o único en que p iede apa ece
su u ilidad ó con eniencia como medio de depu a la e dad.
Pe mí ese en segundo é mino la p ác ica de las diligencias
no p opues as opo unamen e, y que el T ibunal concep úe ne-
cesa ias pa a la comp obación de los• hechós cali icados; pe o-
co no la concesión de una g an la i ud en es e pun o podía da
luga á desigualdad en los
medios de de ensa de'laspa es, y
ocasiona en algunos
casos e aso
-injus i icado
en
la
celeb a-
ción del juició; de ahí que la ley haya acudido á p eca e • es e
TÍT. U, CAP. IX, ARTS. 61
y 63.

261
pelig o, conc e ando la excepción al caso único de que las dili-
gencias de p ueba no p opues as sean
á j
uicio
del
T ibunal ce-
san' as
pa a la _comp obación de los hechos.
Tambié
n
pueden p opone se en el ac o del juicio y p ac i-
ca se inmedia amen e, aquellas diligencias de p ueba que ien-
dan á ac edi a alguna ci cuns ancia ace ca del alo p oba o io
de la decla ación de un es igo, siemp e que el T ibunal las
conside e admisibles; pues aunque la ap eciación de la p ueba
queda encomendada exclusi amen e
á
la conciencia de los ju a-
dos, sin que la ley haya es ablecido egla alguna pa a su ap e-
ciación, y en su consecuencia no p oducen las achas de los es-
igos el e ec o legal que o os sis emas les conceden, es imposi-
ble nega que las condiciones de e acidad
é
impa cialidad de
aquellos han de in lui pode osamen e en el ánimo del T ibunal
pa a o ma
su
con encimien o.
El a .
73o
concede á las pa es el de echo de que sean
leidas en el juicio las diligencias p ac icadas en - el su na ió
y que, po causas independien es de
su
olun ad, no puedan
ep oduci se en el juicio o al.
Han de
-
u iliza es e de echo p oponiendo la lec u a de
es as diligencias en los esc i os de cali icación como p ueba
documen al, pues en endemos que la men e de la ley, es que
las pa es p opongan en dicho esc i o odas sus p uebas, inclu-
so es a; pe o asimismo c eemos que ha en ado en sus mi-
as e i a odo pe juicio ocasionado po la con ingencia de
no pode ep oduci una p ueba opo unamen e p opues a,
po causa pos e io al día en que se pidió lo conducen e pa a
su ep oducción, y en al caso conside amos p oceden e en
el ac o del juicio la pe ición o al de la lec u a de la pa e
del suma io que la con enga.
Una de las diligencias suma iales que con más ecuencia
son ep oducidas du an e el juicio o al, es la decla ación del
he ido que despees allece, y co no espec o á la mane a de
ecibi se
es a, cuando el pelig o de mue e pueda eme se
acionalmen e,
hay una disposición legal especial que po
desg acia es á bas an e en desuso, aunque no .es nues o p o-

262

EL JURADO.
-pósi o ocupa nos de la mane a de o ma el suma io, hemos
de hace una excepción en es e pun o, siquie sea po la a,-
cenden al impo ancia que e is e.
Nos e e imos al a . 448 de la ley de Enjuiciamien o, se-
gún el cual cuando hubie e mo i o acionalmen e bas an e
pa a eme la mue e de un es igo, el Juez ins uc o ha á sa-
be al acusado que nomb e abogado en el é mino de ein i-
cua o ho as, si aún no le u ie e, bajo ape cibimien o de
nomb á sele de o icio, con obje o de ol e á examina
p é io nue o
ju amen o,
á p esencia del p ocesado y
del le ado nomb ado, y del iscal y del que ellan e, si qui-
sie en asis i al ac o, pe mi iéndoles las p egun as que u ie-
en po con enien e p opone , excep o las p ohibidas po la ley.
Como quie a que en las causas de sang e, la decla ación del
he ido que despues allece e is e al impo ancia que es en.
muchos casos la base de la p ueba de ca go, y como de omi-
i se las o malidades de es e a ículo siendo p oceden es, lo
• que alguna ez acon ece po al a de p e isión, ya que no he-
mos de supone ol ido de la ley, se p i a pa a siemp e al acu-
sado de un de echo p ecioso que ella le concede, hemos c eido
con enien e hace un pequen pa én esis en nues o abajo,
pa a llama la a ención sob e es a diligencia que puede se
an ascenden al.
3
Uno de los de echos que la ley concede á los ju ados pá a
que puedan cumpli debidamen e su di ícil misión, es el
de
di igi , an o á los p ocesados como á los es igos y pe i os,
odas aquellas p egun as que conside en conducen es pa a
acla a ó ija los hechos sob e que e se la p ueba. Pa a ello
han de pedi la enia al P esiden e, quien en el caso de que
sean a ios los que p e endan usa es e de echo, es ablece á
el o den con que deban e i ica lo.
La ley les au o iza pa a que hagan di ec amen e las p e-
gun as al es igo ó p ocesado; pe o la p ác ica iene es ableci-
do en los T ibunales ex anje os que las o mulen po medio
TÍT. II, CAP. IX, .ART .
63.

263
del P esiden e quien,
como
más expe o en la ma e ia, las
edac a á o dina iamen e con más p ecisión y acie o.
No deben los ju ados p ecipi a se en el uso de su de echo,
y aunque du an e el in e oga o io se les ocu a como ú il
alguna p egun a y obse en que el Fiscal ó el P esiden e no
la o mula, con iene que espe en á que es os dén po e mi-
nado el examen del deponen e, pues pod ía ocu i que en-
a a en su plán di igi la, pe o que aún no hubiese llegado la
opo unidad de hace lo. El momen o p opio pa a que los
ju ados usen es e de echo, es cuando se á á da po e mi-
nada la decla ación.
Los ju ados p ocu a án o mula las p egun as, cuidando
especialmen e que no se asluzca el concep o que acaso ha-
yan ya o mado ace ca del hecho, obje o del juicio.
El mismo de echo que se concede á
los
i ula es se en iende
o o gado á los dos suplen es, pues es os pueden se llamados á
da e edic o, y mien as es a posibilidad subsis a, deben e-
ne iguales a ibuciones que los p ime os.
El pá a o segundo del a ículo que nos ocupa, impone al
P esiden e el debe de ad e i á los ju ados an es de p inci-
pia los in e oga o ios y p uebas, la acul ad que el pá a o
p ime o les concede.
La p ohibición gene al de di igi á los pe i os, es igos ó
p ocesados, p egun as capciosas,
sujes i as 6
impe inen es, es
igualmen e aplicable á los ju ados, co espondiendo en es e
caso á la Sección de de echo la acul ad de
echaza las, que en
los
demás es á a ibuida al P esiden e. Las p egun as echaza-
das se inse a án li e almen e en
el
ac a.
El a . 64 concue da en su p ime a pa e con el 732 de
la
ley de Enjuiciamien o c iminal,
en cuya disposición in oduce
una no able inno ación.
P ac icadas las p uebas
y excla ecidos los hechos, puede e-
sul a que la cali icación esc i a no co esponda al esul ado
264

EL J CRADO.
que las jus i icaciones hubie en o ecido, y en al caso, pa aTac
pudie a dic a se una sen encia jus a sin menoscabo del
p
inci-
pio acusa o io, e a p eciso que se admi iese la acul ad de e-
o ma la cali icación. que es e a ículo consag a. Pe o como el
ju ado no es compe en e pa a decla a la pena aplicable, y po
o a pa e es opinión muy gene alizada que no se le debe habla
de ella pa a que no se p eocupe del esul ado de su e edic o, y
pueda dic a lo con más libe ad, o dena el a ículo que en la
nue a cali icación no se de e mine aquella.
Pod ía sos ene se, no sin undamen o, que el mismo c i e io
domina en el a ículo cuando a a de los in o mes de los e-
p esen an es de las pa es. Desde el momen o en que en él se
dispone que los in o mes de los acusado es se
limi en
á ap e-
cia las p uebas p ac icadas, á cali ica
.
ju ídicamen e los he-
chos p obados, y á de e mina la pa icipación que en ellos hu-
biese enido cada uno de los p ocesados, así como las ci cuns-
ancias legales que concu an, y que los de los de enso es sean
una glosa de ellos, a ándose de una ley p ecep i a, no se ía
ilógico deduci que ni en unos ni en o os es á pe mi ido ocu-
pa se de la pena aplicable. Pe o hay una ci cuns ancia que im-
pide llega á es a conclusión. En p ime é mino bas a ía pa a
adop a en es e pun o un c i e io expansi o el hecho de no ha-
be p ohibición exp esa en la ley espec o
á
es e pa icula ,
como sin duda la hab ía, si en la men e del legislado hubiese
es ado el es ablece la de un modo absolu o; pe o desco e po
comple o el elo que á eces cub e sus in enciones la pa icula-
idad de que es ando o nada li e almen e la mayo pa e de es e
a ículo del 737 de la ley de Enjuiciamien o de
22
de Diciemb e
de 1872
1
se han sup imido su pá a o e ce o y el inal del cua o
que ex ualmen e decían: "no pod án los in o man es ocupa se
de la pena co espondien e al deli o de que concep úen espon-
sables á los p ocesados, „ y "sin que puedan ocupa se ampoco
de la pena co espondien e al deli o, obje o del juicio. „ Es a
delibe ada omisión no puede habe enido o o obje o que su-
p imi la p ohibición 'que los pá a os ansc i os con enían.
Y al hace se así, se ha mejo ado
.
en nues o concep o, no-
TÍT. II, CAP. IX, ART. 64.

265
ablemen e la ley, po que, no obs an e las ilusiones que en es e
pun o se hagan los ju adis as, es lo cie o, que ni los ju ados
dejan de p eocupa se al dic a el e edic o de las consecuencias
ju ídicas que ha de ae , ni es posible e i a que los le ados
sin hace de oches?de habilidad, hablen no solo de la pena apli-
cable, sinó lo que es peo , de las que no lo son. Y sucediendo
así en la ealidad, es mil eces p e e ible que los ju ados se p e-
ocupen de la e dad á que se con undan y ex a íen su juicio en-
e a en u adas conje u as 6 e óneos concep os; y pues o que no
puede e i a se que se les hable de la pena, ale cien eces más
que sean debidamen e en e ados de ella po las pa es y aún
po el mismo P esiden e, que no deja los con el concep o ago
y al ez e óneo 6 exage ado que el de enso haya deslizado
al compás de los aco des de la campanilla p esidencial.
Hablando de es a p ohibición, el sábio p o eso Ca a a
dice de ella, que omada en _absolu o es ilógica, inobse able,
inobse ada é imposible; y que se ía pe nicioso á la jus icia y
absu do que se obse ase igu osamen e. Y como lo dice lo
p ueba (I).
Apa e es o, y examinando la cues ión bajo el p isma de las
doc inas de los de enso es de la ins i ución, enemos que una
de las excelencias que se la a ibuyen es la de palia el igo
de los Códigos cuando es án en con adicción con la conciencia
pública y con las co ien es que dominen en la opinión, seña-
lando con sus allos la necesidad de su e o ma; y cie amen e
que es os bene icios del ju ado-legislado , no hab ía medio de
c ac esul a an si el mismo igno aba las penas aplicables á los
hechos obje o de su juicio.
En consecuencia de es as conside aciones deducimos que la
ley ac ual, sepa ándose en. es e pun o de la que an e io men e i-
gió en España, pe mi e que el Minis e io iscal y los le ados
ilus en al ju ado ace ca de la pena aplicable al deli o de que
Se
a e.
Tan o aquel como es os, en sus in o mes, debe án conc e-
Y.
2 7 2

L
junx .›0.
pa es, pues su misión no es acusa , ni de ende , sinó ela
po los ue os de la e dad; no debe oma pa e ac i a en los
deba es, sinó his o ia lo que du an e ellos ha ocu ido.
Aho a bien: ¿qué ecu so pod á u iliza el le ado en el
caso de que el P esiden e dé lec u a á un documen o que pe -
judique á la pa e á quien aquel ep esen a? Ninguno es ablece
Ta ley, pues el caso que p oponemos no es á p e is o en ella,
sin duda po que el legislado , haciendo jus icia á la magis a-
u a de nues o país, no ha c eido posible que suceda. Sin em-
ba go, si po excepción alguna ez llega a á acaece , el le ado
pod á p o es a del ac o, que no dudamos en cali ica de abu-
si o, y su p o es a debe á se consignada po el sec e a io en
el ac a, en cumplimien o de lo dispues o en el a . 91 de es a
ley, según
el cual es e unciona io es á obligado á consigna
en ella cuan o impo an e ocu a. Es a p o es a impedi á que
los ju ados hagan ap ecio del documen o leido y se i á pa a
exigi la esponsabilidad en que el P esiden e baya podido in-
cu i .
Examinadas las p uebas se ha á ca go es e magis ado de
lo alegado po las acusaciones y las de ensas. Al ocupa se de
ello, p ocu a á da á los a gumen os u ilizados su e dade o•
alo ; eba i los so ismas que la habilidad de los de enso es
de las pa es haya deslizado; e o za las azones que hayan
sido p esen adas débilmen e po un le ado inexpe o; y en
una palab a, equilib a las posiciones de los comba ien es. Si •
los le ados han, hablado de la pena debe, en nues o concep o,
hace se ca go ambién de es a alegación y ol e po los ue-
os de la e dad, si acaso hubie e sido obscu ecida. También •
se ocupa á de las palab as del p ocesado, si son dignas de-
mención.
Po lo dicho se comp ende cuan o la misión del P esiden e--
es delicada. Al añadi que se ha de abs ene cuidadosamen e
de e ela su opinión, se comp ende á cuan o es di ícil. Po -
que
ex abundan i co dis , os
loqui u ,
,
y supone un
.
g an dominio,
no ya de la palab a, sinó de la 'in eligencia, el pode acalla
los g i os de la conciencia. Sin emba go, el p ecep o de la ley
L

TÍT. II, CAP, IX, ART.
68.

2
73
es e minan e, y cualquie a que sea el concep o que pa icu-
la men e se engan sob e las en ajas 6 incon enien es de aque-
lla e elación, la ley debe se cumplida.
"El P esiden e, dice M. Holle (1), no es" el abogado de la
acusación ni de la de ensa, 6 más bien, es abogado de una y
o a. Debe ene pa a es os dos in e eses una balanza a inada,
en cuyos pla illos coloque las p uebas de ámbas pa es, pe o
sin nace no a hácia qué lado se inclina aquella. No debe e-
ne más que un in, que es la e dad, y á es e in debe a ende ,
no ya abogando po ella, siná indicando igu osa y concienzu-
damen e odos los hechos y odas las ci cuns ancias que la pue-
den descub i . El P esi den e puede ene una, opinión, pe o no
debe exp esa la, ni aún deja la en e e ; él es el sos én de o-
dos los de echos y de odos los in e eses, pe o no se ab aza á
á ninguno; pues descende ía de la al u a de su misión si se in-
clina a hácia una ú o a de las causas que se deba en an e el...
El esiínien debe acili a la con icción de los ju ados, pe o
no debe dic a la; ha de se el e lejo iel del deba e; el P esi-
den e e ie e, no ap ecia, ni juzga. „
Hemos ansc i o es e p ecioso pá a o del eminen e c imi-
nalis a ancés, po que es á su. ez un e dade o esumen d.c
la buena doc ina aplicable á es a delicada labo del P esi-
den e. No hubiésemos podido deci noso os an o bueno, y mé-
nos en an pocas líneas.
Después de los es 1menes de las p uebas é in o mes, enía
según el a . 740 de la ley de 1872, una lección de de echo
penal ace ca dc las cues iones que se agi aban en el p oceso,
lección que la mayo pa e de las eces e a un e dade o se -
mán en desie o. La ley ac ual, que es ablece bajo o as bases
la compe encia d.e los ju ados, ha p e endido sup imi la; pe o,
á nues o juicio, no lo ha conseguido po comple o.
Ocu ió en la discusión de es a ley en el Cong eso un inci-
den e digno de se enido en cuen a pa a su mejo in e p e-
ación.
En el
p oyec o p esen ado po el. S . Alinis .o de G acia..
(x)

o al. CII p:kg.
727.
EL
JURADO.

18
2 74

EL UIZA DO.
y Jus icia y en el dic ámen de la Comisión, el a ículo enca -
gaba al P esiden e que explica a á los ju ados "la na u aleza
ju ídica de los hechos„, y "la doc ina ju ídica ela i a á las
ci cuns ancias,,, y á ins ancia del Dipu ado S . Azcá a e
eemplaza on es as palab as po las de "na u aleza de los he-
chos„ é "índole y na u aleza de las
ci
cuns ancias,,, con cuya
enmienda ué ap obado en ámbos Cue pos Colegislado es; pe o
se deja on subsis en es las de "de e minando
las ci cnns ancias
cons i u i as del deli o,
impu ado á los p ocesados„, que ienen
á con inuación de las p ime as.
La modi icación, aunque no absolu amen e necesa ia, ué
igu osamen e lógica: lo ilógico ué
no
lle a la más adelan e.
El ju ado, según sus de enso es, no ha de decla a la culpabi-
lidad an o subje i a co no obje i a, en elación á la ley, sin()
con sujeción al Código de la mo al: le es po an o innecesa io
conoce los p ecep os .de aquella. Si la ley penal esc i a
no
ha.
de se i pa a que con a eglo á ella se decla e la bondad
6
c iminalidad del ac o y la malicia ó inocencia del agen e, es-
aba de más que se moles a a á los ju ados exponiéndoles la
doc ina po la misma es ablecida ace ca de una
y
o a mci.-
. e ia.

•
Nos duele, aunque no po sus consecuencias, es a nue a
en a i a de p osc ipción de la ley; nos asus a es a nue a ma-
ni es ación del. ol ido en que se ienen los p incipios que si -
en de base al o ganismo social; pe o después de odo no
le-
damos más que una impo ancia secunda ia, po se solo
lógico co ola io del p incipio ca dinal en que descansa odo el
sis ema de la nue a ins i ución,
y
po que elizmen e en es e
pun o solo se ha aplicado á medias.
Po que lo ex a o es que no se sup imie a al mismo iempo
el
enca go de de e mina las ci cuns ancias cons i u i as del de-
li o; ya que es o es ambién pu a y esencialmen e ju ídico. Las
ci cuns ancias cons i u i as del deli o impu ado son, y pa ece
nada, odo el de echo penal necesa io pa a de e mina su na u-
aleza esencial y su índole peculia . Y sin emba go la necesidad
de expone las ué conse ada en la ley.
TÍT. II, CAP. IX, ART.
68.

275
El P esiden e, pues, según el p ecep o, máxime eniendo en
,
cuen a el signi ica i o inciden e ocu ido du an e su. con ección,
ha de usa dos c i e ios pa a expone al Ju ado el concep o del
deli o: pa a explica su na u aleza, uno que no sea ju ídico;
pa a de e mina , nó las ci cuns ancias peculia es, no sus no as
--ca ac e ís icas, si ió es as y las esenciales, es o es, las cons i u-
i as, el c i e io único posible, pues o que se nomb a el deli o;
el c i e io de- la ley.
Es la con adicción an lag an e, nos pa ece el p ecep o an
'imposible de cumpli , que ememos encon a nos en es e mo-
men o bajo la in luencia de una •alucinación. Ci cuns ancias
cons i u i as de un de e minado deli o, son indudablemen e, á
nues o juicio—y pe dónesenos la epe ición,— an o las esen-
ciales en odos ellos, como las peculia es de aquel de que se
a e, las que lo dis inguen de los demás. Si po es as se sepa a
el hu o del homicidio, po aquellas se di e encia el hecho de-
li o del ac o líci o; pe o unas y o as son cons i u i as de aquel
de que se a e. De mane a que explica ales ci cuns ancias es
explica la na u aleza ju ídica del deli o, siendo Comple amen-
e imposible, si aquella explicación se ha de hace , deja de
ocupa se de és a. De donde hemos de deduci o zosamen e, ó la
ine icacia de la sup esión e e ida, ó la imposibilidad de cum-
pli con el p ecep o de las úl imas líneas del pá a o.
An es de decidi nos po uno de es os dos é minos al obse -
a que se manda habla de de echo á los ju ados, nadie ex a-
il,a á que p egun emos: ¿Pa a qué se i á la explicación de las
.ci cuns ancias cons i u i as del deli o? ¿No es cosa con enida que
los ju ados no han de decla a el de echo? ¿No se pa e de la
base de que han de esol e la cues ión de la culpabilidad con
a eglo á la mo al, ó á los p incipios de de echo na u al g a-
bados en el co azón humano? ¿No ienen los ju ados en su con-
-ciencia, po se homb es de bien, odos los da os que necesi an
pa a cumpli su misión? Al pone en sus manos es as a ibucio-
nes, ¿no se ha pa ido del p incipio de que saben cuan o es ne-
cesa io sabe ? ¿Pa a qué, pues, explica les el de echo esc i o?
¿Pa a qué expone les las ci cuns ancias cons i u i as del deli o?
2
7

EL JURADO.
L
a a qué nomb a les la ley si nó la han de ene en cuen a•
Y es que la ealidad se impone, y la e dad esplandece
siemp e á pesa de cuan os cx ue zos se hagan pa a en oniza
e] e o . Y la e dad en el caso p esen e es que el Ju ado al de-
cla a ace ca de la culpabilidad de los hechos, pa a que sob e
su e edic o se le an e una absolución 6 una condena, esuel e
una cues ión de de echo; y como es o es lo posi i o, aun los que
sos ienen lo con a io. p oponen 6 es ablecen los medios--que
po cie o son ine icaces,---pa a que sob e el de echo se le
ilus e.
El P esiden e, pues, expond á á la conside ación de los ju-
ados los di e sos elemen os que cons i uyan el deli o, y
COMO
esos elemen os es án es ablecidos en el Código, les explica á la
doc ina del Código. Tal es nues a opinión.
Así, po ejemplo, si se a a de un asesina o, les ha á no a
en p ime é mino que es e consis e en la mue e iolen a de
una pe sona; que ha de habe sido causada in encionalmen e;
que es a in ención, según la ley, se p esume, si nó cons a lo con-
a io; y que aquel deli o se dis ingue del homicidio po la.
concu encia de la ci cuns ancia cuali ica i a que se hab á ale-
gado, y cuya índole y na u aleza ambien examina á.
De más ácil aplicación es el p ecep o ela i o á la exposi-
ción de las ci cuns ancias eximen es 6 modi ica i as de la es-
ponsabilidad. Aquí el ju ado alla solo ace ca de los hechos; en
es e pun o se ha aplicado elizmen e la dis inción; y en conse-
cuencia de ello, la modi icación que se hizo en es a pa e del:
a iculado, ui po odo ex emo opo una y ace ada.
Bas a án po an o lige as indicaciones ace ca de la na u a-
leza de aquellas pa a que el Ju ado sepa odo lo que necesi a
sabe . C eemos que con que se diga, según los casos, que las,
eximen es, ó jus i ican cumplidamen e y hacen bueno y has a.
me i o io un ac o que á p ime a is a pa ece malo, ó impiden:
que de es e sea esponsable el que lo ejecu ó, po al a le algu-
na de las condiciones necesa ias pa a adqui i la esponsabili-
dad, p oduciendo
en.
uno y o o caso la absolución; que las a e-
nuan es, cons i uyendo una disminución de la libe ad mo al,
TÍT. II, CAP. IX, ART.
68.

277
lle an consigo cie a disminución de pena; y que las ag a an-
es demues an mayo pe e sidad en el agen e y p oducen un
aumen o en és a, se hab á dicho más de lo necesa io.
Po que es p eciso ene p esen e que como el Ju ado solo
alla en es e pun o ace ca de los hechos, no necesi a g andes ex-
plicaciones sob e la índole y na u aleza de las ci cuns ancias que
es os cons i uyen. Lo que sí con end á eco da les es el debe
en que es án de no decla a p obados más que aquellos hechos
ci cuns anciales que en conciencia ap ecien es a lo, y que al-
a án abie amen e á. su debe , si deseando consigna una ci -
cuns ancia a enuan e ó ag a an e, decla an p obados hechos que
á su juicio no lo es u ie en. La ley no les dá a ibuciones pa a
es ablece ci cuns ancias en a o ni en con a del eo; solo les
con ie e la acul ad de ap ecia si los hechos, que al ez las
cons i uyan, es án ó no p obados. Es o es lo que c eemos e -
-eade amen e digno de se les eco dado en la opo unidad de
que nos ocupamos.
Algo, aunque poco, se ha de deci ambién en el es imen
ace ca de la pa icipación del acusado ó dé los acusados en los
hechos; pe o la pa icipación que se ha de explica no es la
le-
gal, espec o á la que ninguna decla ación han de hace los ju-
ados, sinó la elación en e aquellos y el deli o. Holga á, pues,
en los esúmenes la doc ina del Código ace ca de las pe sonas
esponsables de los deli os, y solamen e con end á hace algu-
nas indicaciones, y llama sob e ellas la a ención de los ju ados
en aquellos casos en que la esponsabilidad de los acusados no
esul e cla a á una pe sona lega en de echo, como, po ejem-
plo, cuando se a e de juzga un au o po inducción.
Finalmen e, el P esiden e eco da á á los ju ados la impo -
ancia y anscendencia del debe que an á cumpli , y muy es-
pecialmen e las disposiciones legales conce nien es á su delibe-
ación y o o.

2
78

EL JURADO
El p esen e siglo en lo que se e ie e á la ciencia penal; bien
puede se cali icado como el siglo del espe o á la pe sonalidad
humana. No nos dolemos de ello, po que hace nos un cul o de
los de echos del ciudadano, y o na nos po e móme o de la
cul u a de un pueblo el espe o que me ezcan á las leyes y á los
gobe nan es. Pe o duélenos muy mucho que un exage ado celo
en
p ó de es os de echos enga á cede en pe juicio del de echo
del común; no puede menos de ala ma nos que p eocupados los
sábios en acumula ga an ías á a o del indi íduo, descuiden
demasiado la de ensa de la sociedad.
Y es o es p ecisamen e lo que pasa en ma e ia p ocesa
con las exage aciones del sis ema acusa o io. Lle ase has a el
úl imo lími e en sus aplicaciones el sag ado p incipio de que
nadie puede se condenado sin se oido; espé ase has a la
exage ación la aspi ación laudable de que el Juez pe manezca
pasi o has a el momen o de dic a el allo; pe o con an o o-
dea de ga an ías al acusado, ga an ías que en caso de delin-
cuencia ienen á suma se con las que el c iminal ha adop ado
po su cuen a an es y después de come e el deli o, pa écenos
que el in e és social, que en oda causa palpi a, queda bas an e
desampa ado.
¡Todo
pa ece poco cuando se a a del acusado!
¡La
más
insigni ican e concesión es echazada como una he ejía, co no
un. abuso de pode , cuando se a a de la sociedad! Y á ue za
de p ocu a la igualdad en e ella y el indi íduo, se p oduce
la más i i an e desigualdad en a o del úl imo.
. Sugié enos es as e lexiones la lec u a del a ículo que a-
mos á comen a ; y aunque no en e en nues o p opósi o ni
es é al alcance de nues as débiles ue zas p o undiza las ans-
cenden ales cues iones que en ellas se indican, no pode nos
impedi que salga de nues a alma un p o undo lamen o po
TÍT. II, CAP. IX, ART.
69.

2
79
el abandono en que se deja á la sociedad, ni que emos pasa
la ocasión sin da la
oz
de ale a á
los
sábios y á los legisla-
do es pa a que de engan su ilus ada a ención en es e p oblema
impo an ísimo; sin que haya bas ado á disuadi nos de es e
p opósi o la conside ación de nues a insigni icancia, ya que
á eces la débil oz de un niño puede e i a una ca ás o e.
No p e endemos censu a el sis ema acusa o io; wuebas
hemos dado epe idísimas en nues o
Es udio
p ác ico
del En-
juiciamien o;
y en la p esen e ob a del en usiasmo que po él
•
sen imos, y aún nos p eciamos de habe abogado en alguna
ocasión po que se aplica con mayo pu eza que lo hace la ley
p ocesal igen e. Al ocupa nos del a ículo 92 de la p esen e
ley, da emos una p ueba más de ello. Son solamen e obje o
de nues as c í icas la exage ación de aquel p incipio, las
consecuencias indebidas del mismo que llegan á pe judica el
in e és social.
Es un p incipio de e e na jus icia que nadie puede se con-
denado sin se oido; la legislación que lo desconozca es una
legislación bá ba a é inhumana. Es al mismo iempo una e -
dad innegable que donde no hay acusación no puede habe de-
ensa, pues ealmen e es imposible que se de ienda aquel á
quien no se acusa. Y de aquí se deduce lógicamen e que donde
no hay acusación no puede habe sen encia, pues en al caso
end ía es a sin habe p ecedido la de ensa. Todo es o es indu-
dable y sob e p incipios an sólidos descansa
el
sis ema acusa-
o io.
Veamos aho a la aplicación que de ellos se hace en el a -
ículo que nos ocupa. Dice así:
"Cuando las pa es acusado as, en is a del esul ado de las
p uebas, solici en la absolución comple a de los p ocesados,
el P esiden e p egun a á en al a
oz
si alguno de los p esen es
man iene la acusación. Caso nega i o, los Jueces de de echo
dic a án, sin más ámi es, au o de sob eseimien o lib e po
al a de acusación. „
Es deci : que cuando ya
el juicio es á e minando; cuando
ya se han p ac icado las -
p
uebas; cuando solo al an
los in o -
2
.y

JIJR LAO ,
mes o ales, si el iscal hace abandono de la acusación, y no se
p esen a quién la ecoja, el T ibunal es á allí comple amen e
de sob a.
¿Puede da se en es e pun o mayo ol ido del in e és social'?
¿Puede da se consecuencia más ilógica y exage ada del p in-
cipio acusa o io?
Que al in e és de la jus icia no se clá lo que le co esponde,
es indudable, y ácilmen e se alcanza conside ando que su ga-
an ía es el T ibunal, no el Minis e io público; que á pesa de
ello odo se hace depende del acie o, de la buena e, de la
in eg idad del unciona io acusado , siendo así que es necesa io
dependa de la in eg idad, de la buena e y del acie o del T i-
bunal; pues si el Minis e io iscal es á o ganizado pa a sos ene
la acción penal y pedi lo que co esponda en cada caso,
y
pa a
es a unción o ece las debidas ga an ías, no lo es á ni las o e-
ce pa a adminis a jus icia, como la adminis a .desde el mo-
men o en que se deja en su mano la esolución del juicio en
de e minado sen ido. Y como es e es el absolu o io, cla amen e
se
é,
que el in e és social es el que queda comple amen e á
me ced de aquel minis e io, y la jus icia sin las ga an ías que
le co esponden.
Pe o ¿se á acaso que el sis ema acusa o io exija es e sac i-
icio? En mane a alguna, pues, siendo así que hay una cali ica-
ción que es conocida del acusado; que es e ha desa ollado la
pa e más impo an e de su de ensa p esen ando las p uebas
de su culpabilidad; siemp e que después de e i ada la acusa-
ción iscal
se
le pe mi a habla en su de ensa, odos, absolu a-
men e odos los p incipios que in o man aquel sis ema, se
hab án sal ado, al queda á sal o odos los de echos del acu-
sado.
Pe o se di á: e i ada la acusación, ¿de qué impu ación ha
de de ende se el p ocesado? Y noso os con es a emos que de la
que es obje o
del juicio, consignada
en el esc i o de cali icación
a
bandonado, y que el in e és social hace que se man enga en
pié. Nadie pod á deci que aquel no pueda de ende se, ya que
lo que end á en al caso es el auxilio de la de ensa del iscal, y
TÍT. II, CAP. IX, ART.
69.

281
no pod á alega se ampoco que el T ibunal sea Juez y pa e,
pues quien en al caso man iene la acusación, no es aquel, si nó
la ley.
En es e sen ido p opuso una enmienda al a ículo que co-
men amos el Dipu ado
S .
Mun.oz Cha es (1), y á pesa del
elocUen ísimo discu so, lleno de buena doc ina, que p onunció
en su abono, y del aliosísimo apoyo del S . Azcá a e, la en-
mienda, echazada po la comisión, hubo de se e i ada, y el
a ículo quedó ap obado en el Cong eso, no obs an e la impug-
nación que con su buen juicio y su elocuencia le hizo el seiio
Isasa
Dos no edades in oduce el p esen e a ículo en el p ocedi-
mien o ac ual. Es la p ime a la in i ación que ha de hace el
P esiden e di igiéndose al público pa a que pueda man ene la
acusación quien la desee. Es la segunda la adopción de la ó -
mula de sob eseimien o pa a el caso de que es a quede comple-
amen e abandonada.
Respec o á es a solo di emos que supone la icción de que
no ha habido juicio; que en los casos en que haya más de un
p ocesado y solo se pida la absolución de alguno de ellos, de-
be á usa se en cuan o á és e, y que si se pidie e la absolución
en el p ime esc i o de conclusiones, lo cual alguna ez ha su-
cedido, como no llega á á euni se el Ju ado no se aplica á el
p esen e a ículo, sinó las disposiciones de la ley de Enjuicia-
mien o .
En cuan o al p ime pun o, dispone la ley que si alguien ma-
ni es ase que hace suya la acusación y u iese pa a ello capaci-
dad, según la ley de Enjuiciamien o c iminal, se á en el ac o
enido po pa e, como al acusado , si además es u iese dis-
p
ues o á sos ene en el ac o su acusación, bien po sí mismo, si
uese le ado, bien aliéndose de uno que lo sea, y se con inua á
en odo caso el juicio sin in e upción ni e oceso, sin pe jui-
cio de o maliza luego la ep esen ación de es a pa e pa a los
ami es ul e io es del p ocedimien o; y aunque es nues a opi-
(i) Dial-io de las sesiones, i. de Mayo de 1887.
2S8

JITR A
Do.
dad, en las p egun as que
se
juzguen necesa ias, el hecho
hechos que si an de undamen o á las conclusiones de i-
ni i as de la acusación y de la de ensa, y en su caso á las
o muladas po el T ibunal en uso de las acul ades que le
concede el a . 75, espec o al hecho p incipal, al as inci-
den ales, pa icipación en ellos de los acusados y es ado á
que llegó el deli o).
"¿En la ejecución del hecho han ocu ido...,, (Aquí se
desc ibi án con p ecisión y cla idad en las p egun as que
se juzguen necesa ias, los hechos que si an de undamen-
o á las conclusiones de ini i as de la acusación y de la de-
ensa, y en su caso á las o muladas po el T ibunal, en uso
de la acul ad que le concede el a . 75, po lo que hace
elación á las ci cuns ancias de exención de esponsabili-
dad c iminal).
Si
se a a de un meno de 15 años, se p egun a á:
"¿N. N. ob ó con disce nimien o al ejecu a el hecho?... „
Si se a a de imp udencia punible, se p egun a á:
¿N. N. ob ó con in ención... (á con descuido, ó con
descuido ó negligencia g a es, ó con simple negligencia ó
descuido, según los casos).
"¿El hecho se ha ejecu ado...,, (Aquí se desc ibi án
con p ecisión y cla idad, en las p egun as que se juzguen
necesa ias, los hechos que si an de undamen o á las con-
clusiones de ini i as de la acusación y de la de ensa, y en
su caso á la o mulada po el. T ibunal en uso de la acul ad
que le concede el a . 75, po lo que hace elación á las
ci cuns ancias a enuan es y ag a an es).
Al o mula es as p egun as, se end á p esen e lo o -
denado en el a . 72 de es a ley, y se cuida á de omi i oda
denominación ju ídica.
ARTÍCULO
77.
El
P esiden e edac a á
po esc i o
las p egun as, le-
yéndolas después en al a oz.

TÍT. II, CAP. X ART.
7
0.

289
Si alguna de las pa es eclamase con a cualquie a de
las p egun as o muladas, po de icien e, po de ec uosa,
po no habe se o mulado alguna que p ocediese ó habe se
hecho alguna indebida, la Sección esol e á en el ac o la
eclamación, oyendo án es al iscal y á los de enso es de.
las pa es.
Con a es a eclamación no p ocede á o o ecu so que
el de casación, si se p epa ase en el ac o po medio de la
co espondien e p o es a.
Es absolu amen e imposible que los ju ados, homb es legos,
homb es que hemos de supone igno an es del de echo, se p o-
pongan á sí mismos las cues iones que en aña odo p oceso c i-
minal. Pa a analiza y sin e iza en cada caso lo que es la sus-
ancia del juicio y p esen a los elemen os del hecho ju ídico
bajo una ó mula adecuada; son necesa ias especialísimas con-
diciones que no deben busca se en los ju ados.
De la mane a como se desempeñe es a a ea, depende p in-
cipalmen e el éxi o del juicio. Desde el momen o en que los
ju ados, según más adelan e e emos, es án obligados á con-
es a con los monosílabos Sí 6 No á las p egun as que se les
di ijan, cla amen e se pe cibe que es as son la pied a angula
de la sen encia; ácilmen e se comp ende que su desace ada
edacción puede aca ea unes ísimos esul ados, ya pa a el in-
di íduo, ya pa a la sociedad, y siemp e pa a la jus icia. Pues
si el Ju ado solo ha de esol e lo que se le p egun a, y no
puede con es a más que con un monosílabo, es e iden e que,
si nó se le p egun a bien, ha de con es a mal.
Misión an impo an e y ascenden al, únicamen e puede
enca ga se al P esiden e, quien po es a colocado po la ley
á igual dis ancia del acusado y del acusado, y po euni las
condiciones de ciencia, de in eligencia y de p ác ica, que le han
EL JURADO.

9
3 9O

EL JURADO.
hecho llega á un pues o an dis inguido en la magis a u a
,
es
el más
ap o y el más idóneo pa a desempeña la.
Po lo dicho, ya se hab á comp endido, que si es muy im-
po an e es a pa e de la misión del P esiden e, no es ménos di-
ícil. Pa a desempeña la con acie o, se necesi a un conoci-
mien o p o undo del De echo; una in eligencia pode osa, que
sepa analiza y sepa a los elemen os del hecho ju ídico; un
c i e io supe io que dis inga lo pe inen e de lo ocioso, ó de
lo que al ez p oduzca obscu idad ó pueda induci á e o , y
una g an p ác ica en el juzga , pa a pode acili a es a a ea á
los que son comple amen e no icios en ella. ¡Dios ilumine
á
los que sean en nues a pa ia minis os de G acia y Jus icia,
mien as i a el Ju ado, cuando p opongan á S. M. los nom-
b amien os de los unciona ios que han de desempeña misión
an di ícil y ascenden al!
Al esc ibi las Obse aciones que nos sugie e el es udio
del p esen e capí ulo de la ley, no nos hacemos ilusiones es-
pec o á su u ilidad p ác ica, has a el pun o que de buen g ado
nos hubiésemos conc e ado á consigna pu amen e los p ecep-
os del a iculado, sin añadi una sola palab a po nues a
cuen a. La ma e ia de que se a a es de al na u aleza, que no
admi e una eglamen ación p é ia, y solo cabe en ella lo que
la ley hace: es ablece algunas disposiciones gene ales, señala
las p incipales líneas á que se han de ajus a en odos los ca-
sos las p egun as que se di ijan á los ju ados. Fue a de es o,
poco más puede hace se. Dic a eglas pa a la mejo
y
más
acé ada edacción de aquellas, es una p e ensión imposible de
ealiza . Po mucho que se esc iba sob e es e pun o, po g an-
des que sean la pe icia y el acie o de los T ibunales de casa-
ción, á pesa del cuidado y minuciosidad con que los comen a-
do es p e endan examina las di icul ades y con ingencias que
TIT.
I , CAP. X, ARTS. 71
Á 74.

291
;en la p ác ica pueden ocu i , siemp e esul a á que cada día
se p esen a án casos nue os, di icul ades imp e is as, escollos
Igno ados.
Po es a azón conside amos poco ménos que inú il es e co-
men a io, en el que nos p oponemos expone algunas eglas
gene ales pa a la edacción de las p egun as. Cualesquie a
que aquellas sean, aunque compilásemos aquí cuan as dán los
au o es que a an es a ma e ia con. más ex ensión, no po-
d íamos llega á es ablece una no ma segu a pa a el desempeño
de an complicada a ea. El que enga las ex ao dina ias do es
pe sonales que son necesa ias pa a lle a la á eliz é mino, no
necesi a sabe más que lo que dice la ley; quien ca ezca de
ellas, en ano "busca á en los lib os su sus i ución.
Algo, sin emba go, debemos indica espec o á es e pun o,
'y pa a ello, en cuan o á la ma e ia de las p egun as, nos con-
c e amos á p esen a como deducidas de los p ecep os con-
-
binados del p esen e capí ulo, las siguien es eglas:
1.
a
El hecho p incipal ha de se obje o de una ó a ias
p egun as.
2.
a
Cuando se a e de más de un deli o, se o mula án po
sepa ado las e e en es á cada uno de ellos.
3.' Cad.a ci cuns ancia eximen e, a enuan e ó ag a an e, se
p opond á ambién po medio de una ó más p egun as.
4.
a
Cuando los p ocesados sean a ios, se o mula án se-
pa adamen e espec o á cada uno, an o las p egun as ela i-
as al hecho p incipal, como las que se e ie an á las ci cuns-
ancias eximen es ó modi ica i as que engan el ca ác e de
subje i as.
5.
a
Cuando las conclusiones de la acusación y de la de-
ensa sean con adic o ias, de al sue e que, esuel a la una en
sen ido a i ma i o, no pueda ménos de queda esuel a la o a
en sen ido nega i o y ice e sa, se o mula án solo las p e-
gun as necesa ias pa a p esen a la cues ión bajo un solo pun o
de is a.
6.' Cuando el esul ado de los deba es se p es e á in e p e-
aciones di e en es espec o al modo como ocu ie on los he-
292

EL JURADO.
chas c iminales, deben p esen a se p egun as
sub
sidia ias, co-
menzando po la que encie e el hecho más g a e.
7
.
a
Si se susci a e cues ión, an o ace ca de la pa icipación
del p ocesado, como sob e el es ado á que hubie e llegado la
ejecución del hecho, como espec o á si es e se ealizó con in-
ención maliciosa ó po imp udencia culpable ó po descui-
do, se o mula án las p egun as subsidia ias que sean necesa-
ias pa a que el Ju ado esuel a odas las cues iones p opues-
as

8

Nunca se inclui án en las p egun as concep os ju ídicos.
Examinemos es as eglas con la con enien e sepa ación:
1.
a
egla.
El hecho p incilbal ha de se obje o de una ó a ias
, e .
La base de oda sen encia que se dic a en una causa
c iminal ha de se p ecisamen e el hecho ju ídico obje o de la
acusación, el ac o que se p esen a con ca ac e es de cieli o. El
buen o den exige que po él comience el in e oga o io á los
ju ados, con an o más mo i o cuan o que, las ci cuns ancias,
po se solo acciden es suyos, lo p esuponen, debiendo e e i se
al mismo las p egun as en que ellas se desen uel an. Es, pues,
o zoso que se comience p egun ando po el hecho p incipal.
¿Qué en iende el a . 72 po hecho p incipal? Quie e signi ica
la ley con es as palab as, el conjun o de elemen os ma e iales
y
mo ales, alegados po las pa es 6 esul an es de los deba es,
que cons i uyen con a eglo al Código penal el cieli o consu-
mado, us ado ó in en ado de que se a e y la pa icipación
que se a ibuya al acusado. Así se desp ende cla amen e del
ex o del pá a o p ime o del a . 76. De sue e que pa a que
la p egun a es é bien o mulada, ha de con ene odos los ele-
men os de aquellas dos clases que, con a eglo al Código, cons-
i uyen el deli o impu ado y la pa icipación legal del agen e.
Bas a lo dicho pa a da una idea de aquellas palab as, y deje-
mos pa a el pá a o inmedia o lo e e en e á la edacción de
las p egun as.
El hecho p incipal se ha de p esen a sepa ado de-los acci-
den es que cons i uyan mo i os de_ exención, a enuación ó ag a-
ación.
Y
es a sepa ación es en nues o concep o an necesa-
TÍT. TI, CAP. X, ARTS.
71
Á
74.

293
ia, que ha
de obse a se áun cuando las ci cuns ancias sean.
cuali ica i as del deli o, y áun cuando la cla idad eclame que
se expongan al ela a el hecho p incipal, pa a que se comp en-
da mejo la mane a como se e ec uó.
En el p ime caso, si los ac os cons i u i os de la ci cuns-
ancia cuali ica i a se e i ie an en la misma p egun a que el
hecho p incipal, pod ia sucede que el Ju ado, á pesa de es a
con encido de la culpabilidad del p ocesado espec o á aquel,
con es a a nega i amen e la p egun a, po ab iga la segu idad
de que no concu ie on en su ejecución los elemen os de la
ci cuns ancia cuali ica i a; espues a que se ía i ep ochable.
También puede e i a se es e con lic o, como luego e emos,
p oponiendo una p egun a pa a el deli o cuali icado y o a pa a
el cieli o. simple.
Igual obse ación hemos de hace espec o al segundo caso,
sin que alga alega que las ci cuns ancias modi ica i as a i -
madas de es a sue e, no deben se enidas en cuen a, si n6
uel e el Ju ado á ap ecia su exis encia en una p egun a sepa-
ada, pues siemp e exis e el pelig o indicado, de que pa a ne-
ga la ealidad del acciden e se niegue odo el hecho p incipal
con el que se p esen a in oluc ado.
Las ci cuns ancias cuali ica i as, sin emba go, no deben de-
ja se pa a las p egun as úl imas, cual si ue an gené icas. La
ley sábiamen e ha concedido á los P esiden es la acul ad de
o mula más de una p egun a espec o del hecho p incipal, y
es a a ibución, de la que no debe abusa se, es e dade amen-
e sal ado a en el caso que nos ocupa.
Un ejemplo acla a á más es e pun o. Supongamos que se
a a de un obo come ido en casa habi ada, con escalamien o,
y lle ando a mas los malhecho es. El hecho p incipal en al.
caso debe á se obje o de es á cua o
p egun as: en
la p ime-
a se consigna á la sus acción y, á lo sumo, la ci cuns ancia
del luga , y en las
es an es los
acciden es del escalamien o y
de las a mas. Siemp e que puedan sepa a se es os elemen os,
que aunque
cons i u i os del deli o-obje o del juicio, son ac-
ciden ales y has a cie o pun o independien es, con end á p e-

294

EL JURADO.
sen a los en p egun as sepa adas pa a e i a el g a ísimo pe-
lig o que enimos indicando.
En an o es e pelig o no exis a, y siemp e que el hecho
p incipal no sea ex ao dina iamen e complejo, debe á p esen-
a se en una sola p egun a; pues la p ác ica con a ia iene el
incon enien e de que dá luga á que el conjun o de las con es-
aciones de los ju ados sea con adic o io en sus di e sas pa -,
es, ó de icien e. En es 'imen, es es a una acul ad que solo debe
usa se cuando se p esen en ci cuns ancias cuali ica i as y en
los casos en que la cla idad lo exiga impe iosamen e.
2.
a
egla.
Cuando se a e de más de un deli o, se o m
i
d,z-
án po sepa ado las p egun as e e en es á cada uno de ellos.
Es a egla, es ablecida po el a . 74, es cla a, como ambi
é
n
la azón que la in o ma;
y
en nues o concep o debe á aplica -
se áun cuando los di e sos deli os hayan sido come idos en un
solo ac o, po que el Ju ado puede ap ecia de muy di e sa ma-
ne a la elación en e es e
y
cada una de sus consecuencias, y
encon a se en g a ísimo con lic o si solo se le ha di igido una
p egun a.
3.
a
egla.
Cada ci cuns ancia eximen e,
a eiman e ó
ag a an-
e, se p opond á po medio de una 62 más
p egun as. No nos e e-
i nos á las ci cuns ancias cuali ica i as, las cuales o man
pa e del hecho p incipal. Se a a aquí de aquellas o as que
eniendo ida p opia, p oducen el e ec o de sup imi
ó
modi-
ica la pena. Los elemen os ma e iales cons i u i os, según el
Código, de es as ci cuns ancias, han de se obje o de p egun as
especiales que se p opond án al Ju ado á con inuación de las
e e en es al hecho p incipal.
La ec a azón indica que cada ci cuns ancia ha de se ob-
je o de una p egun a,
y
el es udio de las que el Código iene
es ablecidas con ence de que a a ez hab á necesidad de o -
mula a ias po cada una de ellas á consecuencia de se com-
plejos los hechos que las cons i uyan.
4
.a
egla.
cuando los p ocesados sean a ios, se p opond án'.
sepa adamen e espec o á cada uno, an o las p egun as ela i as
al liecko p inci
p
al, como las e e en es á las ci cuns ancias eximen-
TÍT. II, CAP. X, ARTS. 71. Á 74.

295
es ó modi ica i as que engan el ca ác e de subje i as.
El deli o
es á en la in ención y en los ac os del agen e, po lo que cuan-
do es e no es uno solo, hay a ios ac os y a ias in enciones
que ap ecia ; es a ap eciación la ha de hace el Ju ado, exami-
nando con independencia la pa icipación que á cada uno de
los delincuen es se a ibuye, y po lo an o es imp escindible
que se le p esen en sepa adamen e las cues iones que á cada
uno de ellos se e ie an. Así lo dispone el a . 74, y así ha de
se p ecisamen e pa a que puedan ob ene se esul ados P ác-
icos.
No es p eciso que cada uno de los p ocesados haya enido
di e sa pa icipación legal en el deli o; aunque odos sean au-
o-les ó odos cómplices, aunque aquel sea el esul ado del
concie o en e ellos y de una acción comdn, la mul iplicidad
de p egun as se impone pa a que puedan se debidamen e de-
cla adas las di e sas esponsabilidades. Así, pues, aunque se
a e de un obo en cuad illa, y en la p ime a p egun a o mu-
lada espec o al p ocesado A, se haga mención de los ac os eje-
cu ados po 13. C. y D., es p eciso, en cuan o á es os, ep odu-
ci en p egun as sepa adas los hechos po ellos ealizados.
El p ecep o de la ley consignado en las p ime as líneas del
a . 74, es á concebido en es os é minos:
"Si
ue en dos ó más
los p ocesados en el juicio, se o mula án p egun as sepa adas
po
cada uno. „ A eniéndonos á la le a de la disposición, po-
d iamos deduci en cuan o se e ie e á ci cuns ancias modi i-
ca i as, que cada una de es as hab ia de se obje o de una p e-
gun a especial espec o á cada uno de los p ocesados á quienes
a ec a a. Sin emba go, es o que nos pa ece á odas luces p o-
ceden e cuando se a a de ci cuns ancias subje i as, lo consi-
de amos imp opio cuando las ci cuns ancias alegadas son ob-
je i as, pues hallándose es as en el deli o y no en
el suje o del
mismo,
•
han de a ec a po igual á odos los que pa icipa on
en su ejecución. Así, po ejemplo,
si
se a a de un obo ejecu-
ado de noche, y es a se alega co no ag a an e, á odos po igual
a ec a, y en su consecuencia bas a con una p egun a en que se
haga cons a
si
el hecho se ejecu ó ó no con
a
q
uel acciden e.
296

EL JURADO.
5.
a
egla.
Cuando las conclusiones de la acusación y de la dc._
Tensa sean con adic o ias, de al sue e que, esuel a la una
en
sen ido a i ma i o, no
,a
bueda ménos de queda esuel a la o a en
sen ido nega i o y ice e sa se o mula án solo las p egun as
necesa ias pia a p esen a la cues ión bajo un solo
"un o
de is a.
Es o no lo dice la ley, pues la edacción del a . 71 es an
desg aciada, que no ha log ado exp esa el pensamien o del
legislado , con el cual, ab igamos la p esunción de es a más
de acue do en la egla p opues a.
El a ículo e e ido dice así:
"Cuando las conclusiones de la acusación y de la de ensa
sean con adic o ias, de al sue e, que esuel a una en sen-
ido a i ma i o, no pueda ménos de queda esuel a la o a en
sen ido nega i o
ó
ice e sa, se o mula á una sola p e-
gun a.,,
No amos en él, p incipalmen e, el uso imp opio de la pa í-
cula disyun i a ó, en i ud de la cual dice que se o mula á
una sola p egun a cuando esuel a la cues ión p opues a po la
acusación en sen ido a i ma i o, quede esuel a en sen ido ne-
ga i o la de la de ensa, ó cuando negada la conclusión de aque-
lla quede a i mada la de és a.. Y noso os deci nos, que si cl
p ecep o de la ley hubie a de obse a se al co no es á esc i o,
siemp e y en odos los casos hab ía que p opone al Ju ado
una sola p egun a, pues si bas a pa a que es o p oceda que la
con es ación a i ma i a á la p oposición del acusado excluya la
de la de ensa, es o sucede á siemp e po insigni ican e que sea
la di e encia que en e ámbas medie. Así, po ejemplo, si la
acusación a i ma que el p ocesado ocasionó á o o una lesión,
de cuyas esul as alleció, y la de ensa sos iene que aquel in i-
ió e ec i amen e la he ida, pe o que la mue e no ué p odu-
cida po és a, end emos que, siendo las
conclusiones con adic-
o ias,
de al sue e, que esuel a la una en sen ido a i ma i o, que-
da esuel a la o a en sen ido nega i o,
según el eno li e al de la
ley, debe á se p opues a una sola p egun a.
Y sin emba go, nada puede habe más lejos que es o de la
men e del legislado , ya que semejan e doc ina cia ía po e-
TÍT. II, CAP. X, ARTS. 71 AL 74.

297
sul ado que deja an de p esen a se al Ju ado muchas cues iones
de indispensable esolución pa a la causa de la jus icia.
Y sucede ía algo peo ; pues en el caso p opues o, si. el
Ju-
ado
con es aba a i ma i amen e la p egun a del acusado , no
ocu i ía di icul ad; pe o si la espues a ue a nega i a po con-
cep ua aquel que la mue e no e a esul ado de la he ida, la
conclusión de la de ensa no queda ía a i mada ni negada, que-
da ía sin con es a .
Es, pues, e iden e, que la con adicción que ha de exis i
,en e las conclusiones pa a que deje de p opone se una de ellas
ha de se de al na u aleza, que bien sea a i ma i a, bien nega i a,
la espues a que se dé á una de ellas, quede o almen e esuel a
la o a. Así sucede á cuando la duda e se ace ca de si el p o-
cesado es ó no culpable, ó cuando po una pa e se a i me y
po o a se niegue la ealidad de unos mismos hechos. En onces,
la con es ación a i ma i a á una de las conclusiones es la nega-
ción de la con a ia, y la negación de aquella es la a i mación
de és a. Siendo así no hay pelig o alguno en que solo se p o-
ponga la cues ión bajo un solo aspec o; pe o en an o es o no
suceda, mien as que solo concu a una de las dos especies de
con adicción, mien as es a sea de al sue e, que a i mado
uno de los é minos quede negado el o o ó ice e sa, en-
onces hab á que p opone ámbas cues iones á la esolución del
ju ado.
También dice el a ículo que en al caso se o mula á una
sola p egun a, lo cual no debe en ende se en su sen ido li e al,
(pues siemp e pueden p opone se an as p egun as cuan as
exija lo complejo de los hechos) sino en el de que solo se p o-
pond á la cues ión bajo uno de los pun os de is a desde los
que
haya sido p esen ada po las pa es.
6.
a
egla.
Cuando el esul ado de los deba es se p es e á in e -
p e aciones di e en es espec o al modo como ocu ie on los hechos
c iminales, pueden o mula se p egun as subsidia ias, comenzando
po la que encie e el hecho más g a e.
En el caso a iba p o-
pues o
de una mue e que pueda ó
no se esul ado de las lesio-
nes in e idas po el acusado, en los de homicidio acaecido qui-
X30.4.

EL
j eRA. D o .
Dijimos al ocupa nos de las acul ades del Ju ado (I) que:-
es e no ap ecia la concu encia de las ci cuns ancias eximen es'
es ando limi ada su misión á a i ma ó nega la ealidad de los
hechos en que se unden. Desen ol iendo es a doc ina, el s s-
gundo pá a o del a ículo que comen amos o dena que es as se
p opongan á la esolución del Ju ado o mulando la p egun a
p egun as en los é minos siguien es:
"¿En la ejecución del hecho ha concu ido... (aquí se desc i-
bi án con p ecisión y cla idad los hechos que si an de unda-
men o á las conclusiones de ini i as de la acusación y de la de-
ensa, y en su caso á las o muladas po el T ibunal, en uso de
la acul ad que le concede el a . 75, po lo que hace elación
á
las ci cuns ancias de exención de esponsabilidad c iminal), „
Han de se obje o de es a p egun a los hechos en que se
unde la exención de esponsabilidad, aunque no engan la i -
ualidad que se les a ibuya.
Hay que dis ingui en cuan o á es e pun o dos casos: cuan-
do se alega una ci cuns ancia eximen e de las es ablecidas en
el Código, undándola en hechos que no ienen la e icacia que
se p e ende, y cuando la ci cuns ancia p opues a no es de las.
que la ley iene es ablecidas. Un ejemplo cle la p ime a, es si
se alega a la de ensa p opia en causa po homicidio, undada
en habe el íc ima insul ado al ma ado , y de la segunda si
en causa po hu o se p e endie a jus i ica comple amen e el
hecho po el hamb e del p ocesado.
En el p ime caso, cualesquie a que sean los hechos alega-
dos, es ando la ci cuns ancia p e is a en el Código, deben se
obje o de las p egun as necesa ias; á la Sección de de echo co-
esponde despues decla a si aquellos elemen os ienen
ó
no
la
i ualidad que se les a ibuyó.
Pa ece que se oponga á es a in e p e ación el a . 2.
0
, se-
gún el cual, el Ju ado decla a á la concu encia
ó
no de los
hechos
-
ci cuns anciales
que sean
modi ica i os absolu a
ó
pa -
cialmen e de la penalidad; pues si el Ju ado ha de p onuncia
(i)
Págs. 63 y siguien es.

TÍT.. II, CAP. X, ARTS. 76 Y
77.

305
su e edic o sob e los hechos
que sean, y
-no sob e los que
se
aleguen
como cons i u i os de ci cuns ancias, lógico es que
su esolución se some an aquellos y no és os.
Sin emba go, po una pa e, el a ículo que comen amos
es ablece de un modo indudable que en las p egun as se com-
p endan los hechos,
que si an de undamen o
á las ci cuns an-
cias alegadas, sin hace mención alguna de su alo legal; y
po o a, de admi i la in e p e ación con a ia, hab ía que
es ablece un juicio p e io de de echo pa a decidi si aquellos
hechos ienen la e icacia que en ellos supone la pa e que los
alegó, pa a po su esul ado comp ende los ó nó en el in e o-
ga o io.
Pe o si la ci cuns ancia que se alega como eximen e no es
de las es ablecidas po la ley, como la del segundo de los ejem-
plos a iba indicados, en onces no hab á luga á p opone al
Ju ado la cues ión ela i a á la ealidad de
los
hechos, pues
cualquie a que ue a su con es ación la ci cuns ancia se ia de-
ses imada.
Si se a a de un meno de quince años y mayo de nue e, se
p egun a á al Ju ado ace ca de su. edad, pues odo lo e e en e
á Lechos ha de se decidido po es e, aunque cons e
po
do-
cumen os públicos, ehacien es y admi idos po las pa es, y
además sob e si ob ó con disce nimien o, o mulando es a
p egun a en los é minos de la ley. Según el p ecep o li e al de
és a, la úl ima p egun a debe ía e i ica se cualquie a que
ue a la edad del p ocesado, siemp e que no llega a á la de 15
años; sin emba go, eniendo en cuen a los p ecep os del Códi-
go, c eemos que solo se p opond á á los ju ados la cues ión del
disce nimien o de aquel, cuando sea mayo de nue e ans.
Cuan o lle amos dicho espec o á las p egun as ela i as á
las ci cuns ancias eximen es, es igualmen e aplicable á las que
se e ie an á a enuan es ó ag a an es, que se án edac adas con
sujeción á la siguien e ó mula:
"¿El hecho se ha ejecu ado?... „ (Aquí se desc ibi án con p e-
cisión y cla idad, en las p egun as que se juzguen necesa ias,
los hechos que si an de undamen o á las conclusiones de ini-
EL JURADO.

20
3
06

EL
JURADO.
i as de la acusación y de la de ensa, y en su caso á la o mu-
lada po el T ibunal en uso de la acul ad que le concede el a -
ículo 75, po lo que hace elación á las ci cuns ancias a enuan-
es y ag a an es).
Se
ha de cuida muy especialmen e de no emplea denomi-
naciones ju ídicas; pe o no hay di icul ad en que se empleen
aquellas cuyo sen ido legal sea idén ico al ulga .
Las p egun as se edac a án po esc i o. Como su edac-
ción in e esa en an al o g ado á las pa es, es ablece el a ícu-
lo 77, que si alguna de ellas eclamase con a cualquie a de las
p egun as o muladas, po de icien e, po
de ec uosa, po no
habe se o mulado alguna que p ocediese ó habe se hecho al-
guna indebida, la Sección esol e á en el ac o la eclamación,
oyendo an es al iscal y á los de enso es.de las pa es.
Con a es a eclamación no p ocede á o o ecu so que el
de casación, si se p epa ase en el ac o po medio de la co es-
pondien e p o es a.
CAPÍTULO XI
DE
LA DELIBERACIÓN DE LOS JURADOS
Y DEL VEREDICTO
SUMARIO
Tex o de la ley: a ículos del 78 al 90.
Ap eciación de la p ueba po los ju ados.—Silencio de la p esen e ley.—C i-
e io único admisible.—P ecep o aplicable de la ley de Enjuiciamien o c imi-
nal,—Ins ucciones de la ley ancesa pa a los ju ados espec o á es e pun o.
—Obse aciones ace ca de la mane a como los ju ados deben usa la libe ad
que la ley les concede.—Duda que su ge del ex o de la ley ace ca de las p ue-
bas que aquellos pueden ene en cuen a.—¿Es necesa io en ega les odo el
suma io cuando se e i an á delibe a ?—En ega de las piezas de con ic-
ción.
P esidencia del Ju ado.—¿Es enunciable es e ca go?—A ibuciones del P esi-
den e; '.:i ección de los deba es; esolución de los inciden es; ep esen ación del
ju ady,
Incomunicación de los Ju ados.—Fo ma en que debe in e p e a es e p ecep-
o.—¿Alcanza la p ohibición al P esiden e del T ibunal?—Solemnidades que
deben obse a se pa a da explicaciones á los ju ados.
Vo ación.—Mane a como debe e i ica se.—E ec os de los empa es.— Obliga-
cion de emi i el o o; esponsabilidad po la esis encia.—Ve edic o, —Se-
c e e del o o.
ARTÍCULO 78.
Ac o con inuo, el P esiden e en ega á las p egun as
á los ju ados, quedándose con copia de las mismas, saca-
da po el sec e a io, los que se e i a án á la Sala des i-
nada pa a sus delibe aciones.
307
308

EL JURADO.
También se les en ega án, si lo solici an, las piezas
de con icción que hubie e, y la causa, sin los esc i os de
cali icación.
ARTÍCULO 79.
El p ime o de los ju ados, po el o den con que sus.
nomb es hubiesen salido en el so eo, desempeña á las
unciones de P esiden e, á no se que la mayo ía aco dase
o o nomb amien o.
ARTÍCULO S o .
La delibe ación end á luga á pue a ce ada, no
pe mi iendo el P esiden e del T ibunal la comunicación
de los ju ados con ninguna pe sona ex aña, á cuyo e ec-
o adop a á las disposiciones que conside e con enien es,
y no se in e umpi á has a que hayan sido con es adas o-
das las p egun as.
ARTÍCULO 8 1 .
En el caso en que la delibe ación se p olongue po
an o iempo que no sea posible á los ju ados con inua la,
el P esiden e del T ibunal pe mi i á que la suspendan,
pe o nada más que po el iempo que conside e indispen-
sable pa a el descanso, sin que du an e él pueda al a se á
la incomunicación p e enida en el a ículo an e io .
ARTÍCULO 8 2 .
Si cualquie a de los ju ados u ie e duda sob e la in-
eligencia de alguna de las p egun as, pod á pedi que el
•
TIT. II, CAP.
XI.

309
T ibunal acla e ambién po esc i o la palab a ó concep o
dudoso.
Si an es de da su e edic o c een necesa ias nue as
explicaciones, les se án dadas po el P esiden e, después
de ol e pa a es e e ec o á la Sala de audiencia.
Cuando hubie e luga á modi ica ó comple a las p e-
gun as, no se p ocede á á hace lo sinó en p esencia de las
pa es.
ARTÍCULO 8 3 .
Te minada la delibe ación, se p ocede á á la o ación
de cada una de las p egun as, po el o den con que se
hubiesen o mulado po el P esiden e del T ibunal.
ARTÍCULO 84.
La o ación se á nominal y en al a oz, con es ando
cada uno de los ju ados, según su conciencia, y bajo el
ju amen o p es ado á cada una de las p egun as: Sí ó .A ó.
ARTÍCULO 8 5 .
La mayo ía absolu a de o os o ma á e edic o.
En caso de empa e, se en ende á o ada la inculpabili-
dad. Si se a ase de hechos ela i os á ci cuns ancias
ag a an es, se en ende á o ada la exclusión de és as. Si
de hechos ela i os á ci cuns ancias a enuan es ó eximen-
es, se en ende á o ada la exis encia de ellas.
ARTÍCULO
86.
Ninguno de los ju ados pod á abs ene se de o a .
El que insis ie e en abs ene se después de eque ido

310

EL JURADO.
es eces po el P esiden e, incu i á en la pena se ialada
en el segundo pá a o del a .
383 del Código penal.
La abs ención, sin emba go, se epu a á o o á a o
de la inculpabilidad.
ARTÍCULO 8 7 .
Concluida la o ación, se ex ende á un ac a en la
o ma siguien e: "Los ju ados han delibe ado sob e las
p egun as que se han some ido á su esolución, y bajo el
ju amen o que p es a on, decla an solemnemen e lo si-.
guien e:
A la p egun a,.... (Aquí las p egun as copiadas).
(Sí ó
Y así odas las p egun as po el o den con que hu-
bie an sido esuel as.
ARTÍCULO 8 8
En el ac a no pod á hace se cons a si el acue do se.
omó po mayo ía ó po unanimidad, y se á i mada
po
odos los ju ados.
El
que no lo hicie e después de eque ido es e-
ces, incu i á en la pena á que se e ie e el a . 86 de
es a ley.
ARTÍCULO 8 9.
El Ju ado que e elase el o o que hubie e emi ido,
el que hubie e dado cualquie a de sus colegas, sal o lo que
se dispone en el a . 110, se á conside ado co no uncio-
na io público pa a los e ec os de lo dispues o en el a . 378
del Código penal.
TÍT. II, CAP. XI.
311
ARTÍCULO 9o.
Esc i a y i mada el ac a, ol e án los ju ados á la
Sala del T ibunal; y ocupando sus espec i os asien os, el
que hubie e desempeñado las unciones de P esiden e lee á
el ac a en al a oz, en egándola después al P esiden e del
T ibunal.
En es e es ado del juicio, los suplen es cesa án de un-
ciona , pudiendo e i a se; y mien as que los ju ados
p opie a ios delibe en, pe manece án con los magis a-
dos de la Sección de de echo po si acaso ocu ie a cual-
quie acciden e que exigie a la sus i ución de alguno de
aquellos.
§
La delibe ación y la o ación de los ju ados cons i uyen la
ma e ia del p esen e capí ulo, y, sin emba go, ni uno solo de
sus a ículos exp esa el c i e io que la ley es ablece pa a la
ap eciación de las p uebas; en ninguno de ellos se hace la me-
no indicación ace ca de las eglas que aquellos han de ene
p esen es en an impo an e ma e ia. Desde luego se comp ende
que dada la índole de la ins i ución, el ánico c i e io admisi-
ble es el de la lib e ap eciación de las mismas; pe o pa a lle-
ga á es a conclusión, es o zoso ene conocimien os cien í icos
que la ley no puede supone en la gene alidad de las gen es á
que
,
se di ige.
Sin emba go, oda duda es imposible en es e pun o. Nin-
guno de los c i e ios que los au o es examinan y las leyes han
sancionado en di e sas épocas, es aplicable al T ibunal del
Ju ado, mas que el que dejamos indicado. Cualquie a o o no
pod ía adap a se á es a ins i ución. El Ju ado ha de ap ecia
o ,
con a eglo á su conciencia, con la mas amplia libe ad, sin
312

EL JURADO.
sujeción á egla alguna legal las p uebas que se le hayan p e-
sen ado du an e el juicio.
Es e silencio de la ley al ez se deba á la ci cuns ancia de
se es a complemen a ia de la de Enjuiciamien o c iminal, cu-
yos p ecep os quedan en pié, y, en cuan o no han sido exp esa-
men e de ogados ó modi icados, son igualmen e aplicables á
odos los T ibunales que adminis an la jus icia penal.
Es pues de pe ec a aplicación, en la pa e co espondien e,
el a . 741 de dicha ley de Enjuiciamien o, concebido en es os
é minos: "El T ibunal, ap eciando según su conciencia las
p uebas p ac icadas en el juicio, las azones expues as po la
acusación, y la de ensa y lo mani es ado po los mismos p o-
cesados, dic a á sen encia den o del é mino ijado en es a
ley.„
Comen ando es e a ículo en nues a ob a sob e el Enjuicia-
mien o, dijimos sob e es e sis ema de ap eciación de p uebas,
que e a el p opio del Ju ado. Lo mismo hemos de epe i hoy;
es e T ibunal esis e oda egla legal en la ma e ia; la asa de
las p uebas es con a ia á su na u aleza esencial, pues la más
ámplia libe ad de ap eciacion ha de p esidi necesa iamen e
en el juicio que han de o ma los ciudadanos, cuyo único í-
ulo, pa a se ele ados á la misión augus a de juzga á sus se-
mejan es, es el í ulo de homb es de bien. El e edic o se dice
que es el es imonio de la conciencia pública; y es a no admi e
egla ija pa a su o mación. Solo el Ju ado inglés ap ecia las
p uebas con sujeción á eglas ijas.
Pe o si el c i e io legal es eemplazado po el c i e io in-
di idual, lib e, ámplio y sin co apisas de ninguna especie, no
po eso debe c ee se que el con encimien o se ha de o ma
po ins in o, ha de se lo que dic e la p ime a imp esión,
,
ó lo
que ulga men e decimos, una co azonada. Nada ménos que
eso: las co azonadas y las p ime as imp esiones, a ándose de
asun os an g a es y de cues iones an anscenden ales co no
las que al Ju ado se. some en, no pod ían ménos de aca ea u-
nes ísimos esul ados y males sin cuen o pa a los indi iduos,
pa a la sociedad y pa a la
j
us icia. No: los ju ados deben o -
TÍT. II, CAP. XI, ART.
78.

313
ma su con encimien o po el examen a en o y el análisis de e-
nido de las p uebas que an e ellos se p ac iquen; ese examen
lo han de e ec ua con aquella impa cialidad, con aquel desa-
pasionamien o, con aquel sosiego que exigen de consuno la
misión al ísima que desempeñan y la anscendencia del e e-
dic o que han de dic a ; y al p ocede al análisis de las p ue-
bas examinadas, deben compa a las en e sí, pesa y medi su
ue za y alo , ap ecia su núme o y calidad, y aunque odo sea
sin suje a se á p ecep o legal de e minado, no pod án deja de
ene p esen es pa a o ma un buen juicio las eglas de la sana
c í ica.
El a . 342 del Código de ins ucción c iminal ancés, dá
ins ucciones p ecisas á los ju ados sob e es e pun o, las cuales
en i ud de la ley de 13 de Mayo de 1836, deben es a ins-
c i as con g uesos ca ac é es en las pa edes de la Sala de deli-
be aciones, y po el acie o con que desa ollan el pensamien o
de la ley sob e el pa icula , nos pe mi imos ansc ibi las.
Dicen así: "La ley no pide cuen a á los ju ados de los medios
po los cuales han o mado su con encimien o: no les p esc ibe
eglas de las cuales deban hace depende la pleni ud ó la su i-
ciencia de una p ueba; solamen e les o dena que se in e oguen
á sí mismos en el silencio y el ecogimien o, y busquen en la
since idad de su conciencia la imp esión que han hecho en su
azón las p uebas p ac icadas con a el acusado y los medios
de su de ensa. La ley no les dice: "Tend eis po cie o odo
hecho a es iguado po al ó al núme o de es igos,,, ni am-
poco: "No mi a eis como su icien e oda p ueba que no con- •
sis a en ales documen os, an os es igos á al núme o de indi-
cios„: la ley no les hace más que una sola p egun a, que dá al
mismo iempo la medida de sus debe es. ¿"Tenéis una ín ima
con icción'?„
Es as ad e encias del Código ancés son igualmen e apli-
cables á los ju ados de odos los paises del Con inen e, pues es
de la esencia de al ins i ución con inen al, que es os o men su
con encimien o po la que se ha llamado p ueba de conciencia;
pe o si la ley no puede exigi les esponsabilidad po la mane a
320

EL JURADO.
ción; en é minos que, según el a . 81, si es a se p olonga a
po an o iempo que no ue a posible á los ju ados con inua la,
el P esiden e del T ibunal pe mi i á que la suspendan po el
iempo que conside e indispensable pa a el descanso, y sin que
du an e él pueda al a se á aquella.
Te minada la discusión, ó sin és a, si odos los ju ados hu-
bie en enunciado á ella, se p ocede á á la o ación, que se á
nominal, o mulando los ju ados sucesi amen e su o o en al a
oz con las palab as:
Sí ó Nó.
Las p egun as se án o adas unas
después de o as po el ó den en que hubie en sido p opues as,
y la mayo ía absolu a o ma á e edic o.'
En caso de empa e la ley dispone
q
ue se es é á lo a o able
al acusado, o denando que si aquel esul a e en la o ación de
la p ime a p egun a, se en ende á o ada la inculpabilidad;
si
se a a e de hechos ela i os ó ci cuns ancias ag a an es se
conside a án es as excluidas, y si e sa e ace ca de los hechos
cons i u i os de ci cun ancias a enuan es ó eximen es, se en en-
de á o ada la exis encia de és as.
El ca go de ju ado lle a consigo la obligación de o a como
la más impo an e de odas. Ninguno que
.
lo desempe ie pod á,
po an o, abs ene se de hace lo. El que á pesa de ello se abs-
u ie e, despues de eque ido es eces po el P esiden e del
Ju ado, incu i á en la pena de i5o á 1.5oo pese as que, p é ia
o mación de causa, se le impond á con a eglo al pá a o se-
gundo del a . 383 del Código penal; y su abs ención se epu-
a á co no o o á a o de la inculpabilidad. Si o a e la culpa-
bilidad y se abs u ie e en las demás o aciones, aunque la ley
no lo dice, debe con a se ambién su abs ención como o o a-
o able al eo.

o
Hemos dicho que la mul a se impond á p é ia o mación de
causa, po que las palab as de la ley "incu i á en la pena seña
lada en el segundo pá a o del a . 383 del Código penal„ indi-

TÍT. II, CAP. XI, ARTS.
84 A1 90.

a
9I
can cla amen e que es a mul a se epu a pena, y que el hecho
que po ella se cas iga se conside a se cons i u i o del deli o
p e is o en el pá a o ci ado, y ni las penas pueden se impues-
as, ni los deli os decla ados más 'que p e ia o mación de cau-
sa. A es e e ec o, y 'pa a odos los demás que en jus icia sean
p oceden es, se ha á cons a en el ac a el hecho dé la abs en-
ción con odas sus ci cuns ancias.
Es a ac a, que se á edac ada po el P esiden e del Ju ado,
comenza á con las palab as siguien es: "Los ju ados han deli-
be ado sob e las p egun as que se han some ido á su esolu-
ción, y bajo el ju amen o que p es a on decla an solemnemen-
e lo siguien e:
A la p egun a... (Aquí la p egun a copiada). Sí ó Nó.
Y así odas las p egun as po el o den en que hubie en
sido p opues as y esuel as.
A con inuación se menciona án en la o ma indicada las
abs enciones que hubie e habido. Y después se ha á cons a
el hecho de habe sido leida el ac a á los ju ados y habe me-
ecido su ap obación, en p ueba de lo cual se á i mada po
odos ellos. Si alguno se nega e á i ma la, después de habe
sido eque ido es eces, incu i á en la pena an es dicha,
y su nega i a se ha á cons a en la misma ac a. Si en es a se
hubie e hecho alguna enmienda ó aspadu a, debe á sal a se
al inal, ub icando el P esiden e á con inuación de las pala-
b as que pa a hace lo se empleen.
El o o del ju ado, siquie se emi a públicamen e en la
sala de delibe aciones, debe pe manece sec e o pa a los ex-
a ios; pues si pudie a se e elado no es a ía debidamen e
ga an ida la independencia de los o an es. El ju ado que e-
ela e el o o que él ó cualquie a de sus colegas hubiese
emi-
ido,
se á conside ado como unciona io público pa a los e ec-
os del a . 378 del Código penal, que cas iga con las penas
de suspensión
-
y mul a de 125 á 1.250 pese as, al unciona io
público que e ela e los sec e os de que enga conocimien o
po azón
de
su o icio.
Fi mada el ac a uel en los ju ados á la Sala del T ibu-
EL
322

EL
i .:R
Auo.
nal, y allí el que hubie e desempeado las unciones de P e-
siden e, dd lec u a á la misma en al a oz, en egdndola des-
pués al T ibunal. De los inciden es que ace ca de la alidez
del e edic o se pueden susci a nos ocupa emos en el capí-
ulo Z.V.
. Aunque si el e edic o no es echazado, los ju ados han
e minado su misión: la ley dispone que no se e i en has a que
e mine el juicio de de echo, po que han de i ma el ac a ge-
ne al de la sesión. Los suplen es que no hubie en en ado en
unciones, no es án en es e caso y pueden e i a se.
CAPITULO XII
DEL JUICIO DE DERECHO
SUMARM
Tex o de la ley: a ículos del 91 al 95.
Juicio de de echo.—In o mes de los ep esen an es de las pa es.—Ma e ia
p opia de ellos.
§ Modi icaciones de las conclusiones.—Con adicción con el p incipio acusa o io
que encie a el p ecep o legal.
§ Té mino pa a dic a sen encia.—¿Debe á celeb a se el juicio de de echo
cuando el e edic o sea de su culpabilidad?; casos que deben dis ingui se.
S Obje os del ac a de la sesión.—¿Debe exp esa el esul ado de las p uebas
,?)
p ac icadas?—Su edacción co esponde al sec e a io.—Pa icula idades que
debe con ene .—Rec i icaciones
y
adiciones.
ARTÍCULO 91.
Cuando el e edic o uese de culpabilidad pa a alguno
de los acusados, el P esiden e del T ibunal concede á la
palab a al iscal y á la ep esen ación de los ac o es pa i-
cula es, pa a que in o men lo que engan po con enien e,
así sob e la pena que debe impone se á cada uno de los
decla ados culpables, co no sob e la esponsabilidad ci il
y
su cuan ía.
Después del iscal y de la ep esen ación de los ac o es
pa icula es, in o ma án las de los p ocesados y las
de
las
demás pe sonas ci ilmen e esponsables.
323
324

EL JURADO.
En los in o mes se limi a án á a a las cues iones le-
gales, ajus ándose necesa iamen e á los hechos es ablecidos
po el Ju ado, sin que se pe mi a censu a ni c í ica alguna
ace ca de ellos.
ARTÍCULO 92.
Así el iscal como las demás pa es, pod án a ia en
el ac o sus cali icaciones espec o al deli o, pa icipación en
d de los decla ados culpables y ci cuns ancias modi i
c
a i-
as
'
de la penalidad, pa iendo de las decla aciones con eni-
das en el e edic o.
Es aplicable lo dispues o en el a . 733 de la ley de
Enjuiciamien o c iminal, pe o an solo en cuan o se e ie a
á la cali icación del deli o, sin que en ningún caso pueda
suspende se el juicio po que el T ibunal haga uso de la a-
cul ad á que se e ie e dicho a ículo.
ARTÍCULO 93.
Te minados es os in o mes, ó inmedia amen e después
de p onunciado el e edic o, si es e hubiese sido de incul
pabilidad, los Jueces de
de echo se e i a án á delibe a y
á dic a la sen encia que p oceda en cada caso.
ARTÍCULO 94.
El sec e a io del
T ibunal ex ende á un ac a po cada
sesión dia ia que se hubiese celeb ado, haciendo cons a su-
cin amen e odo lo impo an e
que hubie a ocu ido.
En las ac as se inse a án á la le a las p e ensiones in-
ciden ales y las esoluciones del P esiden e ó de la Sección
que hubie en de se obje o del ecu so de casación.
TÍT. II, CAP. XII, ART. 91.

335
En el ac a de la úl ima sesión se inse a án asimismo
A la le a las conclusiones de la acusación y de la de ensa.
ARTÍCULO 95.
Las ac as se lee án al e mina cada sesión, haciéndose
en ellas las ec i icaciones que las pa es eclama en, y la
Sección aco da á en el ac o.
El P esiden e, los demás magis ados, los ju ados, el
. iscal, las pa es y sus ep esen an es y de enso es i ma án
las ac as.
Publicado y acep ado como bueno el e edic o condena o-
io del Ju ado, comienza el juicio de de echo an e los magis-
ados.
Usa án de la palab a las pa es po el mismo o den en que
lo hicie on an e io men e, y sus in o mes e sa án únicamen e
sob e el de echo. En cuan o á los hechos, han de pa i de los
:lile el Ju ado haya decla ado p obados en su e edic o, de la
misma mane a que hoy se pa e de los esul andos de las sen en-
cias de las Audiencias, al sos ene an e el T ibunal Sup emo
los ecu sos po in acción de ley. Toda ex alimi ación en es e
pun o, oda c í ica 6 censu a de los hechos a i mados en el
e edic o, debe se a ajada en el ac o po el P esiden e.
Se án, pues, obje o de los discu sos, la cali icación ju ídica
del hecho p obado, la ap eciación de la in e ención legal de
los
c
ulpables, la cali icación de los hechos ci cuns anciales, y,
en
co
nsecuencia de odo, la aplicación de la pena á del p onun-
ciamien o que co esponda, así como ambién odo lo ela i o
í la
esp
onsabilidad ci il
y
cos as. También se án de es e lu-

326

EL JURADO.
s a aquellas o as cues iones de de echo, que á pesa de su ín i-
mo enlace con los hechos, no hayan sido esuel as po el j
-
ado.
El a . 92 epi e los p ecep os de los 73
2
y 7
33
de la ley=
de Enjuiciamien o c iminal, es ableciendo que las pa es pue-
dan modi ica sus conclusiones, y concediendo al P esiden e
la acul ad del úl imo de los a ículos ci ados, pe o solo en
cuan o á la cali icación del deli o, y sin que po ello haya lu-
ga á suspende el juicio ni aún po un día.
Al opone algunos epa os al a . 69 de es a ley, doliéndo-
-nos de la excesi a ex ensión que en él se dá al p incipio acusa o-
io, o ecimos p oba que en alguna ocasión habíamos abogado
po que es e se aplica a con mayo pu eza que lo había hecho
.la ley de Enjuiciamien o c iminal, y ha llegado la opo unidad
de demos a lo. Pa a ello ansc ibi emos las modes as obse -
aciones que, bajo el pun o de is a p ác ico, cual lo exigía la
índole de la ob a, hicimos en nues o
Es udio del Enjuicia-
mien o,
al ocupa nos de los a ículos 732 y 733 de aquella ley,
las cuales exp esan ambién nues o pensamien o en cuan o al
p esen e.
"Aplaudi íamos, sin ese a, decíamos, es as disposiciones,
si á la ez que pe mi en la amplia discusión de las nue as con-
clusiones admi ie an la posibilidad de suminis a sob e ellas
alguna jus i icación pa a e i a el inmenso pe juicio que po-
d ía su i el p ocesado que se hubie a de endido del deli o
obje o de la cali icación, sin p eca e aquella con ingencia.
"Un ejemplo se i á de acla ación á es a idea. Supongamos,
que
,
la acusación se conc e ó á la comisión- de un hecho c imi-
nal po imp udencia eme a ia, y que el p ocesado, eniendo.
conciencia de que en ealidad había come ido un ac o imp u-
den e, sin pensa en la posibilidad de que nadie lo conside a a.
in encional, se limi ase á comba i con más (5 ménos igo las;
TÍT. II, CAP. XII, ART .
9
2 .

327
conclusiones de la cali icación, dejando de suminis a las
p uebas necesa ias pa a jus i ica plenamen e, como quizá pu-
die a hace lo, que po su pa e no medió in ención ni p opó-
si o delibe ado de causa daño alguno. O o ejemplo: suponga-
mos que habiendo e sado la p ueba sob e el deli o de lesio-
nes,
y
al solo e ec o de hace su cali icación legal de g a es 6
ménos g a es, el p esun o eo, no p eca iendo el caso de que
Se
le a ibuye a in ención de ma a , hubiese dejado de p ac i-
ca las p uebas que hubie an al ez demos ado la ausencia
de aquella. Y es o supues o, medí ese si en uno y o o caso, y
en muchos más que se pueden p esen a , po amplio y de e-
nido que sea el deba e ace ca de la nue a conclusión p o-
pues a, po
más
que el abogado de enso enga ein icua o
ho as de iempo pa a es udia la cues ión bajo su nue o as-
pec o, medí ese, epe imos, si
es án
su icien emen e ga an idos
los de echos de la de ensa.
"Nos hubiese pa ecido
más
ace ado que á la nue a conclu-
sión, cualquie a que uese su o igen, pudie a segui la p ueba,
p ueba que se ía enunciada en la mayo ía de los casos, pe o
que en uno solo en que se p opusie a con u o, e i a ía quizá
una
injus icia le gal. „
La idea la en e en es as obse aciones que noso os hicimos
bajo el pun o de is a p ác ico en que es udiamos la ley en
aquella ocasión, hemos enido el gus o de e la ambién
sos-
enida
po ju isconsul os an eminen es como los S es. Muñoz
Cha es y Mau a.
El p ime o de
dichos seño es, en la sesión
del Cong eso de
los Dipu ados a iba ci ada, de endiendo la enmienda que p e-
sen ó al a . 69 de la p esen e ley, (- ecla:
"Lo que yo no c eo que deban in lui en poco, ni en mucho,
ni en nada, son las cali icaciones que se hacen después de pasa-
do el pe íodo de p ueba, cali icaciones que echazo y que no
se deben ene en cuen a, que iolan. no ya el p incipio acusa-
o io, sinó odo p incipio de jus icia, de esa jus icia elemen al
que aconseja que no se condene á nadie sin se oido, po que
el admi i cali icaciones pos e io es
y
el impone una pena en
:¡ .2
i

EL JURADO.
a monía con es as cali icaciones pos e io es más du as, nos lle-
an al ex emo de condena al eo sob e una impu acion, ace ca
de la cual. no ha exis ido p ác ica de p ueba. Yo en iendo que
la e dade a de ensa no es á en la ilus ación de los de enso es
de las pa es, sinó.que es á en la jus i icación de los hechos
base de la impu ación; la de ensa la encuen o en la p ueba, y
la a monía, la cong uencia iene que esul a en e el e edie-
o, la p ueba y la impu ación an e io á la p ueba; así como
oda condena impues a en i ud de una impu ación más g a e,
hecha con pos e io idad al pe íodo de p ueba, es injus a. Esa
condena sí que iola el p incipio acusa o io. Pues su.pongamos
que á un eo se le impu a un cieli o cualquie a, cuya penalidad
no pasa de un g ado; conociendo esa impu ación se p ac ican_
las p uebas, y despues se a ía la impu ación, ó el T ibunal
hace uso de ese a . 733, y o mula un ca go que no e a cono-
cido. El eo enía medios de des anece es os ca gos; pe o como
no se hicie on, no ajo al juicio las p uebas, y sin emba go se
le condena sin se oido. Aquí sí que hay iolación del p inci-
pio acusa o io, y á pesa de odo, esa iolacion la de endeis en
el dic ámen que discu imos, esul ando el siguien e con asen-
ido: á pelig o pequeño pa a los in e eses de la jus icia, des-
iacion g ande del p incipio; á pelig o g ande pa a los in e e-
ses de la jus icia, ninguna des iación del mismo.»
y
el S . Mau a, sal ando en onces su opinión pe sonal ea
es e pun o, ya que la comisión de que e a P esiden e había
p opues o el a . 92 en la o ma que ha sido ap obado, hizo
es as p eciosas mani es aciones:
"El S . Cha es a acaba la ley de Enjuiciamien o c iminal
(á pesa del sen ido gene al de su discu so), po que en alguna
cosa, y puede que en. es o econozca yo con S. S. que es un lu-
na de la ley, po que en alguna cosa me ma el sis ema acusa-
o io. En e ec o, y no hablo aho a co no indi íduo de la Comi-
sión, po que en es o la Comisión no ha podido ni ha debido
en ende , no puede ni debe ene opinión; yo, pe sonalmen e,
digo que en e ec o, cuando la acusación modi ica las conclusiones
ag a ando, aunque el pelig o es emo o, po que me pa ece que-
TÍT. II, CAP. XII, ARTA. 92 Y
93.

329
al cabo, la modi icación de la conclusión ha de eni del esul a-
do de las p uebas, y es as han de habe sido pe inen es y enla-
adas con los hechos que igu aban en las conclusiones p o i-
sionales, lo que p ocede ía se ía un e oceso en el p ocedi-
mien o al es ado de p ueba, ü po lo ménos, una in i ación á
las pa es pa a el e oceso del p ocedimien o al es ado de
p ueba. Pe o eso es ex ema el p incipio que comba ís; y con-
iene sabe dónde ais y de
,
dónde enís; po que discu i el
p incipio con adiciéndolo en su aiz, y luego queja se de que
:ese p incipio ha sido ce cenado en el sen ido que oso os ape-
eceis, me pa ece una e iden e con adicción. Y bas a es o,
po que si hubie a aho a que examina en odas sus pa es el
asun o, no bas a ian las ho as de sesión, y buena pa e de la
p óxima
se in e i ia. en es e episodio del deba e.
¿Dué hemos de deci noso os que opinamos de igual modo,
después de las elocuen es palab as que acabamos de ansc ibi ?
Cuan o nos a e iésemos á añadi esul a ia pálido y cede ía
en pe juicio de la idea que de an iguo sus en amos. Solo hemos
de condole nos de que la au o izadísima opinión pe sonal del
S . Mau a emi ida al a a del
.
a . 69, no pesa a lo bas an-
e pa a que con a eglo á ella se hubiese edac ado el 92, pues
de es a sue e no a ea ía la ley p esen e c'
/?mz
que en la an i-
gua se no ó.
Te mina emos llamando la a ención de nues os lec o es
ace ca de que la ó mula del a . 733, solo se puede u iliza
aquí en cuan o á la cali icación del deli o,
y
que en ningún
caso pod á Suspende se el. juicio po habe hecho uso el T i-
bunal de es a acul ad. Es as son las dos pa icula idades
del
p ecep o en la p esen e ley.
El plazo pa a dic a sen encia en es as causas es angus io-
sísimo
,
á mejo dicho, no exis e, pues se ha de comenza in-
media amen e su diseusijn y o ación, y no pudiendo sus-
.
.

CAPITULO XIII
DE LAS SENTENCIAS DEL TRIBUNAL DE DERECHO
Suma lo
§ Tex o de la ley: a s. 96, 97, 98
y
99.
§ Las decla aciones del e edic o son la base obligada de la senLncia: excep-
ción.—¿Son posibles las disco dias?—En e medad ó mue e epen ina de
un Magis ado; qué debe á e i ica se en uno ii o o caso.—Fó mula de las
sen encias.—Libe ad del acusado en caso de absolución: p ecaución que
debe adop a se pa a no pone en libe ad indebidamen e á un p eso po o a
causa.
Inno ación del a . 98.—Obligación ineludible de los ju ados y Magis ados
de dic a espec i amen e e edic o 6 sen encia.
ARTICULO 96.
La Sección de de echo p onuncia á la sen encia que
co esponda en is a de las decla aciones del e edic o, y
si uese absolu o ia, se manda á pone inmedia amen e en
libe ad á los p esos que hubie en sido decla ados inculpa-
bles, á no se que es u ie an ambién p esos po o o p o-
ceso.
ARTÍCULO 9 7.
Las sen encias se aco da án po mayo ía absolu a de
o os, ansc ibiéndose en ellas las p egun as y espues as
EL ji:RAI»).

22
33 8

EL JURAllo.
con enidas en el e edic o en ez de la na ación y cali ica-
ción de hechos p obados, siendo aplicable odo lo demás
que espec o de las mismas se dispone en la le
y
de Enjui-
ciamien o c iminal.
Los Magis ados no pod án suspende la delibe ación
has a que hayan dic ado la sen encia.
ARTÍCULO 98.
Las sen encias, así como los e edic os, se uni án o i-
ginales á la causa.
ARTICULO 99.
Ni los Ju ados, ni el T ibunal, pod án abs ene se de
p onuncia espec i amen e e edic o y sen encia, áun
cuando las decla aciones del e edic o se e ie an á deli os
que no ue an de la compe encia del T ibunal del u ado.
Las decla aciones del e edic o han de se la base de la
sen encia. Ellas cons i uyen la e dad legal sob e los hechos,
y el abajo de los jueces queda educido á aplica el de e-
cho. No pod á, pues, el Magis ado sali se del • cí culo que el
Ju ado haya desc i o con su e edic o: cuan o en él se a i me,
lo end á po cie o; cuan o en él se omi a, po no acaecido, y
no le se á dado supone siquie a lo que aquel no haya supues o.
El Juez de de echo en es os 'T ibunales n.o es un e dade o
Juez; es un. pe i o. Su e dade a misión no es juzga , sisó ca-
li ica , decla a , aplica la ley á lo juzgado. Su abajo es más
TÍT. II, CAP. XIII, ARTS. 96 Y 97

339
sencillo que has a aho a, y su esponsabilidad mo al in ini a-
men e meno .
Sin emba go, si en lo e e en e á la ap eciación de los he-
chos es igo osamen e exac o lo expues o, no así en lo que
concie ne á los p oblemas de la culpabilidad; pues como ya
dijimos en el capí ulo p ime o, sólo cuando es a se niega po
el ju ado ha de pasa al T ibunal de de echo po su decla a-
ción. Excusamos mayo esplicación sob e es e pun o y nos e-
e i nos á lo expues o en aquel luga .
Los Magis ados no pod án suspende la delibe ación has-
a que hayan dic ado sen encia, y es a se aco da á po mayo-
ía absolu a de o os. Así lo dice el a . 97.
De él deduci nos "una consecuencia: que la ley no admi e
disco dias. Si los Magis ados no pueden sepa a se ni suspen-
de la delibe ación de la sen encia has a que es a se halle dic-
ada, es indudable que la disco dia, que supone suspensión de
la delibe ación, no es á admi ida po la ley.
Sin emba go, puede la delibe ación suspende se po la en-
e medad epen ina de un magis ado, y
,
puede no llega á e -
mina se po su de unción. En el p ime caso con inua á po
los medios que la ley es ablece, y en los é minos que el es-
ado de salud del en e mo consien a, siemp e que púeda
dic a se den o de un plazo b e ísimo. En el segundo is ísi-
mo supues o, hab á de celeb a se nue o juicio.
No c eemos p oceden e que los dos Magis ados es an es,
a ín es ando con o mes, puedan dic a sen encia, po que la ley
o dena que en su discusión y o ación sean es los que in e -
engan, has a el pun o de se mo i o de casación la in acción
de es e p ecep o. Ouién sabe si la in e ención del Magis ado
di un o en el deba e lia la cambia de opinión á alguno de sus
compa e os! La o ación, pués, en al caso, es imposible. Pe o
si es a hubiese enido luga , la sen encia exis e, y solo al a
ex ende la y i ma la, de la mane a que la ley iene es able-
cida. -
El nue o juicio que en aquel caso se celeb e se á solo
.
el
de de echo; pues habiendo de pa i los Magis ados del e e-
340

EL JURADO.
dic o, y es ando es e dic ado con odas las solemnidades ele la
ley, no hay mo i o alguno pa a que se e oceda. Po el
con a io, el juicio de de echo, en caso de e edic o condena-
o io,
es
indispensable pa a ilus a al Magis ado que enga
á eemplaza al di un o.
La ó mula de las sen encias es la misma que es ablece el
a . 143 de la ley de Enjuiciamien o c iminal con una impo -
an e inno ación, cual es, la de sus i ui la na ación y cali ica-
ción de hechos p obados po la inse ción li e al de las p e-
gun as y espues as del e edic o. La azón es ob ia y se de-
duce de lo que lle amos expues o, ya que siendo el e edic o
la e dad legal en cuan o á los hechos, y cons i uyendo según
la ley la base de la sen encia, es o zoso que o me aquel pa e
in eg an e de ella, ocupando la pa e dedicada á la elación de
los hechos.
Aunque la ley nada más dice, y de sus palab as pod ía de-
duci se que los esul andos solo han de con ene las p egun as.
y espues as del e edic o, no c ee nos con a io á ella, y nos
pa ece mucho más cla o y me ódico que an es de consigna es-
as se dedique un esul ando á indica la iniciación del p oce-
dimien o y á hace cons a la celeb ación del juicio o al. Es e
esul ando se i á de in oducción á la elación de los hechos,
y al p opio iempo po medio de él se ha á cons a que se han
llenado los ámi es del p ocedimien o.
Los conside andos y la pa e disposi i a de la sen encia se
acomoda án á las mismas eglas hoy igen es. Su in oducción
se modi ica á en los é minos que exige la ci cuns an.cia de es-
a dic ada po un ibunal dis in o. En los o mula ios da e-
mos un modelo de las nue as sen encias.
Si es a es absolu o ia, se pond á inmedia amen e en libe -
ad al o endido si nó es u ie a p eso po o a causa; y pa a e i-
a a ales equi ocaciones ó pe judiciales en o pecimien os, el
Juez ins uc o , al dispone la aslación del p eso al luga del
juicio, cuida á muy especialmen e de hace cons a si se halla
ó ne, de enido po o o mo i o.
TÍT. II, CAP. XIII, ARTS. 98 Y
99.
341.
El a ículo 98 se sepa a de lo dispues o en el 159 de la ley
de Enjuiciamien o c iminal, según el cual las sen encias de i-
ni i as se han de ex ende y i ma en el lib o- egis o de sen-
encias. Las que se dic en, pues, en las causas del conocimien o
del Ju ado no i án al lib o, sinó que se uni án o iginales á la
causa. No comp endemos las en ajas de la inno ación, y en
cámbio es no o io que es más ácil el ex a ío ó la maliciosa
sus acción de an impo an e documen o.
Po si alguna duda cupie a después de lo dispues o en el
a . 65 de es a ley, p esc ibe el 99 que ni los ju ados ni los
Magis ados pod án, después de celeb ado el juicio, abs ene se
de p onuncia espec i amen e e edic o y sen encia, aún cuan-
do el deli o de que se haya conocido no sea de la compe encia
del T ibunal del Ju ado. Si al a en á es e ineludible debe , in-
cu i ían en
e
sponsabilidad.

CAPÍTULO XIV
DE LA SUSPENSIÓN DEL JUICIO Y DISPOSICIONES
COMUN.ES

TODO ÉL
SUMARIO
§ Tex o de la ley: a ículos del 100 al 106.
5
1
/
4.
)
,
Suspensión del juicio: sus causas.—¿Cuándo puede dec e a se de o icio?—
Consecuencias de habe
inido
el cua imes e en
que comenzó á
celeb a se
el juicio sin que desapa ecie a
la
causa de la suspensión.
§ Publicidad de los deba es.—Causas po las que puede dec e a se la celeb a-
ción de es os
á
pue a ce ada.—¿Se án bas an es los
mo i os de o den
pú-
blico?—Facul ades del P esiden e du an e los deba es: acul ades pa a la
di ección de és os; a ibuciones y debe es pa a la conse ación del o den.—
¿Pod á o dena que el público abandone o almen e
el local donde
se cele-
b a la sesión?--Di ección de los ju ados en el desempeño de su ca go.
ARTÍCULO loo.
Abie o el juicio con inua á du an e las sesiones conse-
cu i as has a su e minación.
ARTÍCULO i o 1 .
Son aplicables al juicio an e el T ibunal del Ju ado las
disposiciones con enidas en los a s. 745, 746, 747, 748 y
749 de la ley de Enjuiciamien o c iminal. Todas las p o i-
344

EL JURADO.
dencias á que se e ie en los a ículos ci ados, compe e án
á Ios Jueces de de echo (1).
ARTÍCULO loa.
Lo dispues o en el núm. 4.° del a . 746, se en iende en
cuan o á los ju ados, pa a el caso en que no bas en los dos
suplen es pa a sus i ui á los en e mos imposibili ados po
cualquie a o a causa.
Los suplen es que asis an á los deba es sus i ui án po
su o den al ju ado que en e me ó se imposibili e po cual-
quie a o a causa.
(1)
A . 745. No obs an e lo dispues o en el a ículo an e-
io , el P esiden e del T ibunal pod á suspende la ape u a de
las sesiones cuando las pa es, po mo i os independien es de su
olun ad, no u ie en p epa adas las p uebas o ecidas en sus
espec i os esc i os.
A . 746. P ocede á además la suspensión del juicio o al
en los casos siguien es:
1.°
Cuando el T ibunal u ie e que esol e du an e los de-
ba es alguna cues ión inciden al que po cualquie causa un-
dada no pueda decidi se en el ac o.
a.° Cuando con a eglo á es e Código el T ibunal ó alguno
de sus indi íduos u ie e que p ac ica alguna diligencia ue a
del luga de las sesiones, y no pudie e e i ica se en el iempo
in e medio en e una y o a sesión.
3.° Cuando no compa ezcan los es igos de ca go y de des-
ca go o ecidos po las pa es y el T ibunal conside e necesa ia
la decla ación de los mismos.
Pod á, sin emba go,' el T ibunal aco da en es e caso la con-
inuación del juicio y la p ác ica de las demás p uebas, y des-
pués que se hayan hecho, suspende lo has a que compa ezcan
los es igos ausen es.
Si la compa ecencia del es igo uese po el mo i o expues-
o en. el a . 718, se p ocede á como se de e mina en el mismo
y
en los dos siguien es.
TÍT. II, CAP. XIV.

315
D
ISPOSICIONES COMUNES
ARTÍCULO
103.
Todas las sesiones que se celeb en an e la sección de
Magis ados ó an e el T ibunal del Ju ado, se án públicas.
Excep úanse las que á juicio de los Jueces de de echo
deban se sec e as, po azones de pública mo alidad ó po
espec o á la pe sona o endida ó á su amilia.
Las pa es pod án hace concu i á las sesiones, á su
cos a, aquíg a os que engan el co espondien e í ulo
pa a que ano en las decla aciones, los discu sos y las inci-
dencias, sin que en ningún caso adquie a au en icidad o i-
cial la e sión de las no as aquig á icas.
El minis o de G acia y Jus icia dic a á las disposiciones
opo unas pa a egula , así el nomb amien o de aquíg a os
i ula es adsc i os al T ibunal, como la asación de sus ho-
no a ios ó die as.
4.° Cuando algun indi íduo del T ibunal ó el de enso de
cualquie a de las pa es en e ma e epen inamen e has a el
pun o de que no pueda con inua omando pa e en el juicio,
ni pueda se eemplazado el úl imo sin g a e incon enien e
pa a la de ensa del in e esado.
Lo dispues o en es e núme o espec o á los de enso es de
las pa es, se en iende aplicable al iscal.
5.° Cuando alguno de los p ocesados se halle en el caso del
núme o an e io , en é minos de que no pueda es a p esen e
en el juicio.
La suspensión no se aco da á po es a causa sinó después de
habe oido á los acul a i os nomb ados de o icio pa a el eco-
nocimien o del en e mo.
6.° Cuando e elaciones ó e ac aciones inespe adas p o-
duzcan al e aciones sus anciales en los juicios, haciendo nece-
sa ios nue os elemen os de p ueba ó alguna suma ia ins uc-
ción suplemen a ia.
EL JURADO.
352
1.° Cuando deje de con es a ca egó icamen e alguna
de las p egun as.
9.° Cuando haya con adicción en las con es aciones 6
no exis a en e ellas la necesa ia cong uencia.
3
.° Cuando el e edic o Con enga alguna decla ación
esolución que exceda los lími es de la con es ación ca-
egó ica á las p egun as o muladas y some idas al Ju-
ado.
4.° Cuando en la delibe ación y o ación se hubie e
in ingido lo dispues o en los a ículos desde el 8o has a el
87 inclusi e.
ARTICULO 108.
Publicado el e edic o en la o ma que es ablece el
a . 90, los Jueces de de echo pod án aco da de o icio, y
el iscal, el acusado p i ado ó los de enso es de las pa -
es, pedi que sea de uel o al Ju ado pa a que lo e o me
lo con i me, siemp e que concu a alguna de las ci -
cuns ancias enume adas en el a ículo an e io .
La pa e que solici e la de olución del e edic o, ex-
pond á y azona á b e emen e su p e ensión; y sin pe mi-
i que ace ca de ella se susci e deba e, los Jueces de de e-
echo aco da án lo que p oceda.
ARTICULO
.
109.
Cuando el e edic o ue e de uel o al Ju ado po no
habe sido ca egó icamen e con es ada alguna de las p e-
gun as, los Jueces de de echo le o dena án que, e i ándo-
se á la Sala de delibe aciones, uel a á esol e sob e la
p egun a.
Si el e edic o se hubie e de uel o po habe con-
adicción ó po no exis i cong uencia en e las con es a-

TÍT.

CAP.
XV.

353
dones, los Jueces de De echo o dena án al Ju ado que
con es e nue amen e á las p egun as, haciéndole no a los
de ec os de que adolezcan las p ime as con es aciones.
Asimismo señala án los Jueces de de echo al Ju ado
las decla aciones ó esoluciones que excedan los lími es de
la con es ación ca egó ica á las p egun as o muladas á las
in acciones é i egula idades come idas en la delibe ación
y o ación del e edic o, pa a que sup iman aquellas y
subsanen és as, p ocediendo á dic a lo de nue o, cuando
sea de uel o po i ud de lo que disponen los núme os.
3.° y 4.° del a . 107.
ARTÍCULO llo.
Si después de la segunda delibe ación, el e edic o
adolecie a oda ía de alguno de los de ec os mencionados
en los dos a ículos an e io es, la Sección aco da á am-
bién, de o icio ó á ins ancia de pa e, que uel a el Ju ado
á delibe a y á con es a á las p egun as.
Si en es a e ce a delibe ación ampoco esul a e e e-
dic o po la misma causa, el P esiden e del Ju ado, an es
de ol e á la Sala del T ibunal, ha á cons a el o o emi-
ido po cada uno de los ju ados en es a e ce a delibe a-
ción, en un ac a especial que hab án de i ma odos los
p esen es.
Vuel os los ju ados á la Sala de Audiencia, el P esiden-
e de aquellos en ega á el ac a al del T ibunal de de echo.
Si es e T ibunal, después de examina el ac a, c eye a que
no hay e edic o, lo decla a á así en al a oz su P esiden e
y emi i á la causa á nue o Ju ado.
El ac a especial se emi i á al Juez del pa ido compe-
en e pa a que p oceda con a los ju ados esponsables, con
a eglo al pá a o
2.°
del a . 383 del Código penal.
EL
JURADO.
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23
354
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EL JURADO.
ARTICULO 111 .
Si el T ibunal de de echo deses ima a la pe ición de
cualquie a de las pa es pa a que uel a el e edic o al Ju-
ado, pod á p epa a se el ecu so de casación, haciendo en
el ac o la co espondien e p o es a.
ARTICULO 112 .
Aco da á ambien el T ibunal de de echo some e la
causa al conocimien o de un nue o Ju ado, cuando po
unanimidad decla en los jueces que lo cons i uyen que el
Ju ado ha incu ido en e o g a e y mani ies o al p onun-
cia el e edic o.
Solo pod á hace se es a decla ación en los casos si-
guien es:
1.
0
Cuando siendo mani ies a po el esul ado del jui-
cio, sin que pueda o ece se duda acional en con a io la
inculpabilidad del p ocesado, el Ju ado le hubie e decla a-
do culpable.
2.° Cuando siendo mani ies a po el esul ado del jui-
cio, sin que pueda o ece duda acional en con a io la
culpabilidad del p ocesado, el Ju ado le hubie e decla ado
inculpable.
ARTICULO
113 .
La decla ación á que se e ie e el a ículo an e io po-
{I á hace se de o icio á á ins ancia de pa e. Publicado de i-
ni i amen e el e edic o,
los Jueces de de echo
pod án
TÍT. III, CAP. XV, ART, 107.
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355
aco da , y el iscal, el acusado p i ado d los ep esen an es
de las pa es pedi que se some a la causa á conocimien o
de un nue o Ju ado. No se pe mi i á al eclaman e azona
ni unda en modo alguno es a p e ensión, ni sob e ella se
ole a á deba e. Una ez o mulada, el T ibunal de De e-
cho aco da á en el ac o lo que es ime p oceden e.
ARTICULO 114.
Cuando haya de emi i se una causa á nue o Ju ado
po ocu i cualquie a de los casos de e minados en el a -
ículo 110 ó en el 112, no se p ocede á al juicio de De-
echo.
Una ez abie o és e, no pod án u iliza se con a el e-
edic o, ni de o icio, ni á ins ancia de pa e, los ecu sos de
e o ma ni de e is a.
ARTICULO 115.
En los casos de los a ículos an e io es, cuando la
causa haya de en ia se á nue o Ju ado, se ep oduci á el
juicio an e es e con los mismos ámi es y solemnidades
que la p esen e ley es ablece.
Con a el e edic o del segundo Ju ado no p ocede á
el ecu so de e is a.
P onunciado el e edic o, no puede se modi icado ni aún
en pa e, po los Ju ados, y la Sección de De echo ha de un-
damen a en él su sen encia. Pe o pa a ello es indispensable
que no adolezca de i egula idad alguna en la o ma, y que
no
haya e o mani ies o é indudable en la decla ación
e e en e á
:'1
3
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EL JURADO.
la culpabilidad, pues en uno y en o o caso debe se e o mado
En el p ime o po que no es e dade o e edic o el que no 1:a.
sido dic ado con sujeción á los p ecep os de la p esen e ley, 6
el que no a oja conclusiones cla as, e minan es y
p
ecisas-
en el segundo po que cuando el e o es an mani ies o, un sen-
imien o i esis ible de jus icia se impone á oda o a conside-
ación. La p opia in o malidad 6 la obscu idad ó con adicción.
de sus conclusiones in alidan el p ime o; la emenda injus icia
que á en uel a en una decla ación e ónea ace ca de la culpa-
bilidad, impiden que se conceda e icacia al segundo.
Dejando pa a más adelan e el ocupa nos de los e edic os
injus os, nos conc e a emos á examina los que la ley decla a
de ec uosos.
En. cua o clases los di ide la ley, pudiéndolos denomina
incomple os, con adic o ios, abusi os é i egula es. Nos ocu-
pa emos sepa adamen e de cada uno de ellos.
Llamamos e edic ós incomple os á aquellos en los que se
ha dejado de con es a ca egó icamen e alguna p egun a. Exis-
i á, pues, es a i egula idad, an o cuando no se con es en o-
das las p egun as, como cuando la con es ación que se las dé no
sea ca egó ica. Si el Ju ado ha con es ado sob e la culpabilidad,
pe o no sob e las ci cuns ancias ag a an es; si con es a sob e
es as, pe o deja de hace lo ace ca de las a enuan es, y, en gene-
al, siemp e que alguna p egun a quede incon es ada, el e edic-
o es a á incomple o, y se á p oceden e u iliza el ecu so de
e o ma que después es udia emos.
Pe o se di á: si la espues a omi ida es indi e en e al esul-
ado del juicio, ya po es a la p egun a á que se e ie a implí-
ci amen e esuel a po o a con es ación, ya po a a se de algu-
na ci cuns ancia a enuan e ó ag a an e que en aquel caso con-
c e o no pueda in lui en la pena, ¿se conside a á incomple o el
e edic o? Un ejemplo pond á más de elie e la azón de la
duda: supongamos que se p oponen á la esolución del Ju ada
los elemen os de
-
hecho cons i u i os de dos ci cuns ancias ag a-
an es, y ninguno que pueda se i de a enuación; el Ju ado
que con es a a i ma i amen e espec o á la concu encia de los,
li
TIT.
III,
CAP . XV, ART .
10
7.
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357
hechos que cons i uyen una de aquellas ci cuns ancias, deja
de con es a á la o a p egun a de análoga na u aleza; su con-
es ación a i ma i a ó nega i a en nada in lui ía hoy pa a la
g aduación de la pena, pues o que según el Código igen e, con-
cu iendo solo ci cuns ancias ag a an es, cualquie a que sea el
núme o de es as no se aumen a el g ado de la penalidad; y en
consecuencia de odo su ge la duda de si siendo la p egun a
incon es ada indi e en e en sus esul ados, pod á p escindi se
de que se le dé espues a. En nues o concep o la ley no admi e
semejan e in e p e ación: es ablece que p ocede á la e o ma
cuando el Ju ado deje de con es a ca egó icamen e alguna de
las p egun as, y al consigna es e p ecep o ni hace dis incio-
nes sob e su u ilidad, ni some e la ap eciación de es a á pe so-
na alguna; po lo que en buenos p incipios de in e p e ación se
ha de echaza aquel supues o pa a no hace dis inción donde
la ley no la es ablece.
El e edic o es a á ambién incomple o si la con es ación no
es ca egó ica. En es e pun o la ley es e minan e; pues según
imos en su luga opo uno, exige que en la con es ación se em-
plee p ecisamen e una de las pa ículas Sí ó Nó. Cuando apa -
ándose de es e p ecep o los ju ados hayan edac ado su es-
pues a en é minos que no sean ca egó icos, ya po su obscu i-
dad, ya po su al a de i meza y p ecisión, el e edic o adole-
ce á del de ec o indicado y hab á necesidad de su e o ma.
Pe o si la adición hecha á las pa ículas legales de las es-
pues as, lejos de p oduci obscu idad ó se exp esi as de duda,
endie a á da mayo ue za á la con es ación, po más que con
es o se come a una sensible in o malidad, al in acción legal
no es bas an e pa a inu iliza el e edic o. Po que lo que la ley
p e ende enmenda con el ecu so de e o ma de los e edic os
incomple os, es su de iciencia, su al a de con es ación p ecisa,
algo que los imposibili a pa a se i de base á la sen encia;
pe o cuando no hay de iciencia alguna, cuando odas las p e-
gun as es án con es adas y lo han sido ca egó icamen e, cuan-
do solo se a a de habe se añadido á la espues a legal alguna
ase que no in oduce con usión ni obscu idad,
ni disminuye

35 S
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EL JURADO.
el igo de aquella, en onces po más que se haya in ingid()
la ley en un de alle, no hay mo i o undado pa a que el e e-
dic o se echace.
Y
aunque sea an icipando ideas, hemos de sali al encuen o
á una objeción que puede deduci se de lo dispues o en el luí-
me o 4.° del mismo a ículo que comen amos. Dispone es e
en aquel pá a o que p ocede á el ecu so de e o ma del e e-
dic o cuando en. la delibe ación y o ación se hubie e in in-
gido lo dispues o en los a ículos desde el 8o has a el 37
inclusi e , y como el 87 es ablece que el ac a se edac a á
consignando á con inuación de cada p egun a, en concep o de
espues a, una de las pa ículas Sí ó Nó, puede deduci se
con g an apa iencia de undamen o, que oda adición á es as
con es aciones legales es mo i o de in alidación del e e-
dic o.
Sin emba go, examinando con de ención el con enido del
pá a o 4.° ci ado, se obse a que de las in acciones de los
ocho a ículos á que alude solo conside a y es ablece como
causan es de la in alidación del e edic o, las que se hubie en
come ido en la
delibe ación y
en la
o ación,
y como la edac-
ción de aquel es un ac o dis in o é independien e de es os dos,
hemos de deduci que las in o malidades legales en él come-
idas no es án comp endidas en el p ecep o aludido.
Es a in e p e ación, como hemos is o, es la más acional,
pues si los ju ados sepa ándose de la ley edac a an su es-,
pues a, añadiendo á la pa ícula sac amen al alguna ase ó al-
gún ad e bio que no la des i ua a, como si dije an: "Nó, de
ningún modo„ ó "Sí, indudablemen e„ ó "Sí, es culpable y
es á plenamen e p obado,,, aunque su conduc a se ía censu a-
ble, no hab ía azón pa a que e o ma an el e edic o,
ya
que
po una pa e la p egun a 'es a ía con es ada, la con es ación
se ía ca egó ica, y po solo al adi amen o no pod ía deci se
que en la delibe ación y o ación se hubiese in ingido la ley,
y
po o a la esolución del Ju ado se hab ía mani es ado de
un modo explíci o y e minan e.
que
O a se á la de e minación p oceden e, si la adición

el
---"—.•••
n
••,,e1,11,11111
TÍT. III, CAP. XV, ART.
107.

359
Ju ado hace, des i ua en lo más mínimo el igo de la es-
pues a legal. Po lo an o, si ep oduce en pa e la p egun a,
si adiciona algún hecho no comp endido
en ella, si se exp esa
alguna azón de duda, y en in, si de algún modo, cualquie a
que es e sea, la con es ación de aquel no esul a e minan e
y ca egó ica, el e edic o debe se e o mado.
¿Qué de e minación debe á oma se si se hubie e consig-
nado en el e edic o la ci cuns ancia de habe se adop ado po
unanimidad ó po mayo ía? La ley no lo dice, y la di icul ad
de esol e la duda es mayo po que la p ohibición de exp e-
sa aquel de alle es á es ablecida en el a . 88, al cual no se
e ie e el pá a o 4.° del a ículo obje o de es as líneas. Po
una pa e c eemos que lo que la ley p ohibe no debe en caso
alguno p e alece , an o más cuan o que la mani es ación de
habe se ap obado el e edic o po mayo ía pa ece que le obe
algo de au o idad; pe o po o a pa e, el no halla se comp en-
dido el caso en ninguno de los pá a os del a . 107, induce á
c ee que al e edic o no es e o mable.
Noso os c eemos que en el caso p opues o la esolución
del Ju ado es i me é in a iable; pe o que el ac a que con iene
el e edic o debe se e i ada y edac ada de nue o con a e-
glo á la ley. El de ec o que se no a es de edacción y es á en el
ac a, y co no es a no debe con ene lo que la ley e minan e-
men e p ohibe que con enga, de ahí que po manda o del P e-
siden e 6 de la Sala deba enmenda se el de ec o en cuan o
se no e.
La segunda clase de e edic os de ec uosos la o man los
con adic o ios. Son llamados así, cuando hay con adicción ó
al a de cong uencia en e sus con es aciones. Dicen los p ác i-
cos que es e es el de ec o en que con más ecuencia incu en
los ju ados, po que a en os á cada una de las p egun as que
an esol iendo, no piensan en. coo dina sus di e sas espues-
as ó no ape ciben las con adicciones en que incu en, po
se necesa io pa a ello el conocimien o de la ciencia penal y
la cos umb e de aplica la. Indican después mul i ud de casos
conc e os, omados de los anales del Ju ado, en sus espec-
3
(c0

EL JURADO.
i os países, los cuales
comp ueban
plenamen e su ase o.
No hemos de segui les, sin emba go, en es e camino, po -
que c eemos que el p ecep o de nues a ley es cla o y no ha
de o ece di icul ades en su aplicación, Bas a deci que se á.
el e edic o con adic o io cuando lo sean sus conclusiones
cuando al e en e ellas la cong uencia necesa ia, pa a que se
comp enda pe ec amen e en qué consis e es e de ec o y se
no e su exis encia en cuan o en él se haya incu ido.
Llamamos e edic os abusi os á aquellos en que el Ju ado
ha abusado de su pode , consignando alguna esolución que
exceda de los lími es de la con es ación ca egó ica á las p e-
gun as que le han sido some idas.
Toda ins i ución, pa a cumpli o denadamen e su in y
desen ol e se a mónicamen e con las demás que con ella
coexis an en la sociedad, ha de suje a se á las condiciones de
ida que le son p opias y á las eglas de su o ganización. Así
el Ju ado, pa a pode p ospe a Qin p oduci con lic os, ha de
ajus a se á los moldes azados po la p esen e ley. Es ablece
es a que debe conc e a se á con es a ca egó icamen e las p e-
gun as que le sean p opues as po aquel á quien concede la
acul ad de o mula las; y po lo an o, cuando sus con es acio-
nes excedan de los lími es de és as, cuando el Ju ado esuel a
cues iones que él mismo se p oponga, el abuso de pode es pa-
en e y los pelig os pa a la jus icia y pa a la ins i ución no-
o ios.
La ley no podía cons&n i es a con usión de acul ades, y
deja de an emano sin e ec o cuan o se haga po el Ju ado,
con ex alimi ación de las que iene señaladas. Po lo an o,
cuando p egun ado es e si el acusado es culpable de la mue e
de una pe sona, con es a nega i amen e, pe o a i ma que sí lo
ué de las he idas; cuando p egun ado si el hecho se come ió en
despoblado, con es a a i ma i amen e, y añade que e a de no-
che, e c.; en es os casos, y en los demás semejan es en. que se
hayan esuel o cues iones de hecho, ó al ez de de echo, no
p
opues as, hab á exceso de pode y el e edic o se á abu-
si o.
TÍT. III,
CAP. XV, ARTS.
io8
y
109.

361
Finalmen e, llamamos e edic o i egula á aquel en cuya
delibe ación ó o ación se hubie e in ingido lo
dispues o en
los a ículos del 8o al 87 de es a ley. Es as disposiciones, de
las que nos hemos ocupado en su luga opo uno, es ablecen
en esúmen, pa a la delibe ación, la unidad de ac o y la inco-
municación de los ju ados; y pa a la o ación, que sea nomi-
nal, p onunciando los ju ados las palab as
Sí
ó Nó, en al a
oz, que la mayo ía o me e edic o, y que
se
en iendan
los
empa es y las abs enciones en a o del acusado.
Tales solemnidades son conside adas po
la, ley
como esen-
ciales, y cuando cons e que no se han gua dado, debe decla-
a se de ec uoso el e edic o. La Sección de de echo, á la que
incumbe es a decla ación, si nó ha p esenciado los hechos ile-
gales, los ha á cons a en la o ma posible, ó sea po medio
de una in o mación en e los ju ados, lo cual hab á de p ac i-
ca se, po ejemplo, en el caso de que uno de ellos denuncie que
no se ha compu ado una abs ención en a o del acusado ó que
se ha e i icado la o ación po medio de papele as y no en la
o ma legal; pues en odos es os casos y o os análogos, como
los Magis ados que componen la Sección de de echo no han
podido p esencia los, end án necesidad de ab i una in o ma-
ción pa a pode esol e con acie o sob e un pun o an de-
licado.
En los cua o casos que acabamos de examina en los an e-
io es pá a os, es ablece la ley el ecu so llamado de e o ma
del e edic o, median e el cual es de uel o es e al mismo Ju-
ado que lo dic ó pa a que lo con i me á lo e o me,
Es e ecu so, según el a . io8, pueden dec e a lo los Jueces
de de echo, ya de o icio, ya á ins ancia del Minis e io iscal,
del que ellan e pa icula ó del acusado. Cuando una de las
pa es use de es e de echo, azona á su pe ición b e emen e, y
sin pe mi i el P esiden e que se es ablezca deba e, aco da á la
Sala lo que p oceda. En consecuencia de es a p ohibición an
e minan e de odo deba e, cuando un le ado enga in e és en
hace alguna obse ación en con a del e edic o, además de
las que haya hecho su impugnado , hab á de pedi
la palab a

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