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Resignificando y deconstruyendo experiencias/narrativas maternofiliales autobiográficas en relación a la "salud mental" para comprenderlas como "malestares" desde una perspectiva de génera e interseccional: el caso de la sintomatología depresiva

Cots Melero, Mireia; Cabruja Ubach, Teresa

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INVESTIGACIÓN Y GÉNERO Proyectos y Resultados en Estudios de las Mujeres María Elena García-Mora y Ana María De la Torre-Sierra (Eds.) Universidad de Sevilla 2022 VIII Congreso de Investigación y Género. Reflexiones sobre investigación para avanzar en igualdad. Universidad de Sevilla, 2022. Reservados todos los derechos. El contenido de esta obra está protegido por la ley, que establece penas de prisión y/o multas, además de las correspondientes indemnizaciones por daños y perjuicios, para quienes reprodujeren, plagiaren, distribuyeren o comunicaren públicamente, en todo o en parte, una obra literaria, artística o científica, o su transformación, interpretación o ejecución artística fijada en cualquier tipo de soporte o comunicada a través de cualquier otro medio, sin la preceptiva autorización. I.S.B.N: 978-84-09-41805-3 297 RESIGNIFICANDO Y DECONSTRUYENDO EXPERIENCIAS/NARRATIVAS MATERNOFILIALES AUTOBIOGRÁFICAS EN RELACIÓN A LA “SALUD MENTAL” PARA COMPRENDERLAS COMO “MALESTARES” DESDE UNA PERSPECTIVA DE GÉNERO E INTERSECCIONAL: EL CASO DE LA SINTOMATOLOGÍA DEPRESIVA Cots Melero, Mireia 1 y Cabruja Ubach, Teresa 2 INTRODUCCIÓN Centrándose en las investigaciones sobre el vínculo maternofilial y desde la perspectiva feminista interseccional, la psicología crítica y la teoría socioconstruccionista, la presente comunicación quiere problematizar las interpretaciones que las ciencias “psi” hacen de las relaciones entre madres e hijas, y también los impactos de dolor y malestar reflejados en estos vínculos con posicionamientos de empoderamiento y acción. Se estudiará y pondrá el foco en el hecho de que los vínculos materno-filiales puedan ser motivo de controversia a la hora de ser vividos e interpretados, debido al carácter ambivalente de las tensiones que pueden comprender –generadas, manifestadas y traspasadas en contextos personales y sociopolíticos donde interseccionan diferentes y múltiples ejes de desigualdad / opresión–, y en ver cómo estas tensiones moldean las historias de vida de las sujetas madre-hija. Para ello se trabajará con explicaciones de experiencias biográficas y autobiográficas, indagando en las formas y causas de las tensiones, exponiendo las necesidades de reparación y reconociendo la capacidad de agencia y resistencia de las madres e hijas, todo con el fin de generar cambios en clave de género y feminista, tanto colectivos como científicos. OBJETIVOS Los objetivos principales del estudio son cuatro: El primero, detectar y explorar las tensiones que afectan de manera específica a las personas que ocupan la posición de mujer-madre con sintomatología o diagnóstico de salud mental y a sus hijas. El segundo, resignificar i/o despsicopatologizar a la mujer-madre y a lo femenino, al relacionar los malestares y vivencias personales con los contextos sociopolíticos y culturales marcados por el sistema patriarcal y capitalista y por las ciencias ‘psi’. El tercero, comprender la maternidad como una experiencia vital ambivalente y compleja para deconstruir y superar el binomio de la buena/mala madre y poder priorizar la salud integral de madres e hijas. El cuarto, generar y compartir alternativas tanto de comprensión como de actuación para desplazar de su construcción individual unos malestares que obedecen a mandatos y tensiones de género. 1 Universidad de Girona, mireia.co[email protected] 2 Universidad de Girona, teresa.ca[email protected]u 298 MARCO TEÓRICO La investigación feminista sobre la deconstrucción de una gran parte de los diagnósticos sobre los trastornos de personalidad, de afectos y de sexualidades con un primer momento muy significativo en los años setenta del siglo XX, en el cual se desarrollaron las críticas al androcentrismo, el patriarcado y la heteronormatividad de la psicología, la psiquiatría y el psicoanálisis, presentó unos grandes ejes de transformación de la investigación y la actuación profesional en el campo de las ciencias “psi” que son los que se han profundizado hasta la actualidad, sin que por ello, continúen sin ser siempre incorporados en la formación superior de estos campos científicos. La denuncia de los abusos por transmisión y reproducción de las relaciones heteropatriarcales realizadas por Phyllis Chesler (1972), Carmen Sáez de Buenaventura (1979), Barbara Ehreinreich y English Deirdre (1990), Rachel Hare-Mustin y Jeane Marecek (1994), Celia Kitzinger y Sue Wilkinson (1996), Erica Burman (1998), Antonio Diéguez (1999), Teresa Ortiz (2006), Teresa Cabruja-Ubach (2007), Conchi San Martín (2007), Carme Valls-Llobet (2009) y Silvia García Dauder (2019), conllevó: a) poner de relieve el sesgo de género existente en la medicina y la importancia de la inclusión de la perspectiva de género en la investigación y tratamiento de las enfermedades; b) desplazar la causa de la experiencia del malestar (depresión, trastorno límite de personalidad, etc.) a las condiciones de vida opresivas; c) resignificar la experiencia de depresión postparto, síndrome premenstrual, etc. con las vivencias cotidianas analizadas desde la teoría feminista sociológica y psicosocial en vez de limitarse a una explicación biológica hormonal o ginecológica, etc.; d) desarrollar grupos autogestionados de ayuda, o grupos y terapias de corte no solo no sexista sino con formación feminista; y e) generar tanto desde el conocimiento científico como desde el activismo recursos de resistencia e interpretación alternativos. Por otra parte, estos últimos años, la necesidad de deconstruir la psicopatologización de las identidades y sexualidades (Michel Foucault, 1976; Judith Butler, 1990), ha proliferado dotando de marcos de análisis decoloniales (Angela Davis, 1981; bell Hooks, 1981; Chandra Talpade Mohanty, 1988) e interseccionales (Avtar Brah y Ann Phoenix, 2004; Patricia Hill Collins y Sirma Bilge, 2016; Ashley Bohrer, 2019; Maria Rodó-Zaraté, 2021), para incorporar el reconocimiento de las relaciones de poder y dominación de contextos y realidades que se cruzan de formas diversas. Abogando así por una “subjetividad política feminista” (Françoise Collin, 2006), que acontece una salida a la pregunta de cómo las mujeres pueden afirmarse como sujetos completos –y no ocupando la posición “de otra definida”, “otra psico/patologizada”, etc.–, sin caer en una identidad fija y esencialista –individual o colectiva–, que puede acontecer una jaula y/o excluir la pluralidad de “identidades mujer” (Clara Serra, Cristina Garaizabal y Laura Macaya, 2021); a la vez que se impulsa la generación de resistencias, alianzas y posicionamientos creativos y subversivos. En el caso de la psicología crítica feminista esta tarea se ha desarrollado desde el trabajo en las narrativas y su poder relacional transformador en procesos de investigación sobre malestares psicosociales o violencias “psi”; así como en generar prácticas terapéuticas con y desde las narrativas para deconstruir los mandatos de género, de heteronormatividad y otros; y coconstruir narrativas subversivas y cuidadoras (véase, por ejemplo, Teresa Cabruja-Ubach, 2017; Miguel Roselló-Peñaloza, 2018; Rocío Paricio y Cristina Polo, 2020), siempre en contacto e interacción con las redes e iniciativas de supervivencia a los diagnósticos psiquiátricos y sus propuestas de reinterpretación o alternativas de sostenimiento. En este sentido, la relación entre la investigación, la intervención y la formación crítica feminista están en constante intercambio con los movimientos, iniciativas y activismos sociales. 299 Asimismo, centrándonos en el campo de la investigación maternofilial, partimos de las aportaciones que diferencian –aunque se influencien mutuamente–: la maternidad como institución y apropiada para el sistema patriarcal y capitalista, de la maternidad como experiencia vital y desde los marcos feministas. Adrienne Rich (1976), que se sitúa como precursora, pone en valor y complejiza la experiencia de la maternidad, para poder resignificarla y rehabitarla desde los feminismos, superando el binomio “buena/mala madre”. De este modo, denuncia la violencia institucional que implica la maternidad patriarcal, cuyo funcionamiento fomenta “los estallidos de violencia psicopatológica” de las mujeres-madres. Y habla de “la ambivalencia de la maternidad”, refiriéndose a los equilibrios que las madres hacen entre la protección de sí mismas y los sentimientos maternales. A la vez, tienen una importancia central las investigaciones con grupos de mujeres sobre la “psicología del cuerpo de la mujer” y la “monstruosidad femenina” (Emily Martin, 2001; Jane Ussher, 2011; Miguel Roselló-Peñaloza, Teresa Cabruja-Ubach y Pablo Salvador, 2019), que posibilitan la comprensión de los dolores, malestares y tensiones como posibles estrategias de reivindicación y resistencia en la intersección de desigualdades de género en la que se encuentra cada mujer-madre. En lugar de entenderse como signos y síntomas que surgen de una supuesta “esencia biológica femenina” dañada o errante, que no encajan con los mandatos de género, y que se asocian a cuadros clínicos que refieren a diagnósticos de trastornos de salud mental. A la vez que también, posibilitan la desarticulación de las concepciones heteropatriarcales y victimizantes sobre el cuerpo femenino, para su atención, cuidado y empoderamiento. En este sentido, se consideran los estudios psicológicos y sociológicos sobre maternidad y ciudadanía (Valerie Walkerdine,1992; Silvia Federici, 2013; Jenny Brown, 2019), los cuales señalan la sobreresponsabilización atribuida a las mujeres de clase trabajadora para criar y la explotación de su fuerza de trabajo y la de sus hijos/as. Así como los estudios entorno a la deconstrucción del amor romántico (Monique Wittig, 1992; Mari Luz Esteban, 2011; Eva Illouz, 2009). Autoras como, Ann Phoenix, Anne Woollett y Eva Lloyd (1991) o María Llopis (2015), visibilizan experiencias múltiples y diversas que permiten repensar la maternidad (relaciones afectivas, embarazos, partos, crianzas, etc.) desde otros lugares, integrando modelos distintos que también existen y que no pasan por “la mística de la maternidad” y los roles y estereotipos de género asociados. Finalmente, es indispensable mencionar las recientes contribuciones que sitúan las problemáticas y debates actuales sobre la maternidad (Jacqueline Rose, 2018; Esther Vivas, 2019; Mona Chollet, 2019; Charlotte Beyer, 2019; Mercedes Bogino, 2020; Lía González, Raquel Royo y María Silvestre, 2020). Entre otras cuestiones, se apunta a la necesidad de generar e impulsar “políticas feministas para los cuidados”, con las que la maternidad pueda ser escogida/no-escogida y vivida/no-vivida, en pleno derecho y desde el deseo. Para que, quien quiera ser madre, no tenga que escoger entre una maternidad neoliberal supeditada al mercado de trabajo o una maternidad patriarcal sacrificada; y que quien no quiera o no pueda serlo, no se sienta juzgada o fracasada, debido a la prevalencia del mandato de género de “la maternidad como destino”. 300 METODOLOGÍA De acuerdo con el carácter y propósitos del estudio, este está siendo realizado con una metodología cualitativa feminista (Sandra Harding, 1996; María del Mar García, María Luisa Jiménez y Emilia Martínez, 2010; Teresa Cabruja-Ubach y Tània Verge, 2017; Anastasia Téllez y Javier Martínez, 2021). Las técnicas de recogida de datos utilizadas son la técnica documental, la técnica biográfica y la técnica de estudio de casos (Miguel Valles, 1990; Antonio Bolívar y Jesús Domingo, 2006; Uwe Flick, 2009; Ramón Bayés, 2012). El corpus se comprende de una selección de documentos que cumplen con unos criterios fijados, en relación a las condiciones de homogeneidad y heterogeneidad de la muestra general 3 , de manera que deben ser: a) Formato: documentos literarios publicados; b) Lengua: documentos en catalán, castellano o inglés, originales o traducidos; c) Estilo: documentos de carácter biográfico o autobiográfico y de no-ficción; d) Autoría: documentos escritos por personas que ocupan la posición de madre o hija; e) Contenido: documentos que hablen de la relación materno-filial durante la infancia de la hija y en épocas posteriores, y los malestares psicológicos que siente la madre, haya habido o no suicidio; f) Temporalidad: documentos escritos por mujeres que todavía viven o que no, y que se localizan entre los siglos XX y XXI; g) Territorio: documentos sobre mujeres residentes en los continentes de Europa o América, de diverso origen y etnia; h) Clase social: documentos sobre mujeres de clase media; i) Género y sexualidad: documentos sobre mujeres cisgénero que han sido madres en una relación de pareja heterosexual. Aunque el corpus general queda constituido por 8 documentos, para la presente comunicación seleccionamos 4, con el fin de ilustrar los 4 ejes temáticos (culpa, responsabilidad, cólera y binarismo emocional, expresión corporal de afectos) que quieren trabajarse en coherencia con los objetivos: 1. De Vigan, Delphine (2011/2014): Nada se opone a la noche, Anagrama, Barcelona. 2. Gornick, Vivian (1987/2017): Vincles ferotges, L’Altra Editorial, Barcelona. 3. Gray, Linda (1994/2018): Buscando Mercy Street, Navona, Barcelona. 4. Karr, Mary (1995/2017): El club de los mentirosos, Periférica & Errata Naturae, Madrid. Los métodos de análisis escogidos son el análisis de narrativas y el análisis del discurso. En concreto, se basa en el análisis de narrativas como prácticas dialógicas, como se plantea en Bárbara Biglia, Jordi Bonet (2009); Teresa Cabruja-Ubach, Lupicinio Iñiguez y Félix Vázquez (2000); y en Antar Martínez, Marisela Montenegro (2014). Siguiéndose el proceso de “problematización” y análisis de “posiciones” de tipo interpretativo y del discurso, expuesto en Bronwyn Davies, Rom Harré, (1990) y en Erica Burman, Ian Parker (2016). 3 Esta comunicación utiliza parte de los datos obtenidos para el trabajo de investigación de la tesis doctoral “Nusos materno-filials: Resistències femenines/feministes intergeneracionals en entorns psicopatologitzats”, del Programa de Doctorado Interuniversitario en Estudios de Género: Culturas, Sociedades y Políticas, de Mireia Cots Melero de la Escuela de Doctorado UdG, dirigido por la Dra. Teresa Cabruja Ubach, así como de la participación en los seminarios de formación del Grupo DIGECIC de la línea de deconstrucción de la psicopatología. 301 RESULTADOS A continuación, a partir de la presentación de cuatro ejemplos de narrativas, se exponen los datos obtenidos que dan respuesta a los objetivos de la comunicación: Narrativa 1 - Malestar por tensiones de género en la maternidad, sintomatología depresiva en la madre e impacto de culpabilidad en la hija: mandatos de género dilemáticos que se transmiten a la hija. En esta narrativa detectamos lloros, suspiros y reproches por parte de la madre, que tienen un efecto de culpabilidad en la hija: “El divendres em preparava per a dos dies sencers de plors, sospirs i el misteriós retret que la depressió deixa anar a l’aire, com el gas que encara surt quan el llum pilot s’ha apagat. Em despertava amb un sentiment de culpabilitat i me n’anava a dormir amb el mateix sentiment, i els caps de setmana la culpabilitat s’acumulava i es transformava en una infecció de baixa intensitat” (Gornick, 2017: 77). Sin embargo, conocemos que la madre no únicamente ocupa esta posición, sino que también tiene un posicionamiento activo, buscando trabajo y dando directrices de fortaleza a la hija: “– Recorda –diu–. Ets filla meva. Forta. Has de ser forta. – Oh, mama –exclamo i sento brollar dins meu la vida que, amb por i avidesa, estima la llibertat i que em regalima per la cara de pell suau, la cara que ella m’ha donat” (Gornick, 2017: 51). De este modo, vemos que, por un lado, la madre, debido a lo que está viviendo, impacta negativamente en la hija, pero, por otro lado, le transmite unos mensajes alentadores y empoderadores, observándose así dobles mensajes (Gloria Anzaldúa, 1987). Contexto: Aparentemente, el detonante de la depresión de la madre es la muerte de su marido, matrimonio que ella tenía como eje central en su vida. Además, no disponía de redes de apoyo (amistades, familia, etc.) ni de recursos económicos suficientes. Narrativa 2 - Bloqueo del desarrollo del rol de cuidadora asignado a la madre, sintomatología depresiva en la madre e impacto de desplazamiento de las tareas de cuidados en la hija generándole responsabilidad: ambivalencia en la agencia de la madre que alterna el hundimiento y el coraje. En esta narrativa se ve a una madre que se encuentra impedida físicamente para ejercer el rol de cuidadora (Valls-Llobet, 2009), de modo que los cuidados son desplazados a las hijas generándoles un efecto de responsabilidad: “Pero mamá mantenía su siniestro silencio. […] Recuerdo que nos debatíamos entre vigilar al abuelo, que parecía de cemento y poco proclive a moverse, pero al que nos habían pagado por vigilar, y echar un ojo a mamá, seriamente trastornada. […] Yo nunca había visto ni he vuelto a ver a una persona tan ausente y ensimismada; lo único que hacía era avivar el fuego con el atizador de hierro fundido, en cuclillas. Era un espectáculo muy doloroso de ver” (Karr, 2018: 161- 162). 302 Sin embargo, sabemos que la madre palia estos momentos de imposibilidad física, con los momentos de energía o momentos creativos, que le permiten sentirse mejor: “Pero mi madre [...] Por muy debilitados que tuviera los nervios, en momentos de crisis siempre sacaba fuerzas de flaqueza. Era realmente, un fenómeno de la naturaleza” (Karr, 2018: 93). Contexto: Hay que tener en cuenta cuatro episodios que influyen de forma drástica en la trayectoria vital y salud de la madre. El primero, la pérdida de sus dos primeros hijos, cuya dolorosa ausencia la lleva a la adicción al alcohol. El segundo, el desapego que nota por parte de su marido cada vez más acentuado. El tercero, la muerte de su propia madre. El cuarto, hay varios periodos en los que es internada en un hospital psiquiátrico. Finalmente se suicida. Narrativa 3 – Manifestaciones comportamentales alternadas de cólera, rabia y depresión de la madre e impacto de miedo en la hija: relación afectiva existente de la madre hacia la hija, en convivencia con otras manifestaciones. En esta narrativa vemos que la madre muestra episodios de ira, de forma que el efecto en la hija es que siente miedo. “Su pérdida de control se agudizó y se manifestaba tanto a través de ataques de depresión como de ira, una ira que, a menudo, le hacía abofetearme […]. Lo que recuerdo de aquellos primeros años es mi propio miedo, la ansiedad que vivía dentro de mí como una boa constrictora y que me dificultaba la respiración” (Gray, 1994: 35-36). A pesar de las manifestaciones de rabia de la madre debido a lo que está viviendo, hay una relación afectiva real y buena con la hija, quien capta el amor que siente su madre por ella: “Mi corazón palpita y es todo lo que puedo escuchar –mi amor hacia mis hijas no supera mi deseo de quedar libre de sus necesidades en beneficio de mis emociones–... ¿Qué me pasa? ¿Quién querría vivir sintiéndose así?” (Gray, 1994: 33). Esto pone de relieve el hecho de que, a veces, las manifestaciones interpretadas como “monstruosas”, no tienen que ver con las bases de las relaciones, sino con un desplazamiento de las violencias (Rich, 1986; Martin, 2001; Ussher, 2011). Contexto: Conocemos que, para la madre, la crianza de la hija fue difícil, ya que la madre no siempre disponía de la vitalidad suficiente para llevarla a cabo, a menudo las abuelas de la hija tenían que hacerse cargo de la criatura. Además, tenía dificultades para compaginar crianza con escritura, que era su eje vertebrador. Hay varios periodos en los que es internada en un hospital psiquiátrico. Finalmente se suicida. 303 Narrativa 4 – Carencia de expresión física y corporal del amor por parte de la madre hacia la hija, sintomatología depresiva en la madre e impacto de incomprensión en la hija: relación afectiva y de cuidados existente de la madre hacia la hija, aunque no siempre se muestre. En esta narrativa se visibiliza a una madre que no comunica en relación al afecto, no hay expresión del afecto a partir de la corporalidad, de modo que la hija suele sentir a la madre presente y lejana simultáneamente, “el vacío de la maternidad” (Victoria Sau, 1995): “Escribo de Lucile con mis ojos de niña que creció demasiado deprisa, escribo ese misterio que siempre fue ella para mí, a la vez tan presente y tan lejana, ella, que, desde que cumplí diez años, nunca más me cogió en sus brazos”. (De Vigan, 2017: 161) Sin embargo, la hija no cuestiona el amor y responsabilidad que su madre tiene hacia ella, tampoco otros familiares de la madre: “Le emocionará, piensa, leer a mi Lucile. Y precisa: ‘Porque, a pesar de todo, creo que ella os permitió entrar en la vida sin dificultad. Hay fotos de Lucile con una dulzura que, en esta familia, solo veo en ella, ¿sabes?’” (De Vigan, 2017: 195) Contexto: La situación de origen familiar de la madre siempre fue complicada, varias personas de su familia se suicidan cuando ella es pequeña y, desde entonces, se muestra triste y desolada. Además, se acaba separando del marido, aunque en un primer momento fue un puente para su autonomía y distanciamiento de la familia de origen. Hay varios periodos en los que es internada en un hospital psiquiátrico. Finalmente se suicida. Como se ha podido ver, hemos elegido como ejemplo de narrativas para deconstruir con enfoque de género las que más directamente confrontan con “mandatos patriarcales” y con sus construcciones binarias “buena/mala madre”: dulzura-rabia en la construcción de la feminidad y, su atribución de “monstruosidad” (con impacto de miedo, incomprensión); posibilidad-imposibilidad para el desarrollo de los cuidados y, efectos en sentimientos de culpabilidad y responsabilidad. CONCLUSIONES, LIMITACIONES Y FUTURAS LÍNEAS La abundante literatura tanto sobre las tensiones en las relaciones materno-filiales como sobre la construcción social de estas posiciones desde el patriarcado, así como desde una ciencia “ciega al género”, han dificultado la posibilidad de entender desde otros parámetros cómo se combinan el sufrimiento y malestar subjetivo en condiciones de desigualdad y poder patriarcal con otras manifestaciones y transmisiones de mensajes de afecto y empoderamiento. Tal y como hemos presentado en los ejemplos de narrativas elaboradas por las hijas de mujeres con depresión, el peso estructural de las expectativas de rol dificulta alternativas de crianzas creativas o de desarrollos personales diversos. Hemos presentado alrededor de temas comúnmente tratados des de la psicología feminista: culpa, responsabilidad, cólera y binarismo emocional, expresión corporal de afectos, su reconocimiento a la vez que sus otras caras como pueden ser el transmitir afecto indudable, apoyar la autonomía e independencia u otros. Las posiciones más allá de las identidades o de las personalidades, nos permiten pensar en la complejidad con la cual la intersubjetividad se produce.