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El negocio de la polémica: la Gaceta de San Hermenegildo (Sevilla, 1746-1747)

Abstract

La «Gaceta de San Hermenegildo» figura en la historia del periodismo como el primer ejemplo de prensa sevillana, y andaluza, del siglo XVIII. Hay que encuadrarla en la abundante producción informativa que se ocupa de los fastos por la proclamación de Fernando VI, si bien su naturaleza es satírica-burlesca, como la de otros tantos ‘papeles públicos’, según la voz que se usa en la época, que circularon por la ciudad. Todos ellos, inéditos, son fruto de una misma polémica que mantuvo enfrentados al bando dominico, o de los tomistas, y al jesuita desde el otoño de 1746 al verano del año siguiente.

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El negocio de la polémica: la Gaceta de San Hermenegildo (Sevilla, 1746-1747)

Author: Montoya Rodríguez, María del Carmen
Publisher: Università degli Studi di Trento, Dipartimento di Lettere e Filosofia
Year: 2017
Source: https://idus.us.es/bitstreams/61061ed6-c1ea-48ec-a387-19a27b45998c/download
MARÍA DEL CARMEN MONTOYA RODRÍGUEZ
EL NEGOCIO DE LA POLÉMICA:
LA «GACETA DE SAN HERMENEGILDO» (SEVILLA, 1746-47)
La «Gace a de San He menegildo» igu a en la his o ia del
pe iodismo como el p ime ejemplo de p ensa se illana, y anda-
luza, del siglo XVIII. Hay que encuad a la en la abundan e p o-
ducción in o ma i a que se ocupa de los as os po la p oclama-
ción de Fe nando VI, si bien su na u aleza es sa í ica-bu lesca,
como la de o os an os ‘papeles públicos’, según la oz que se
usa en la época, que ci cula on po la ciudad. Todos ellos, inédi-
os, son u o de una misma polémica que man u o en en ados
al bando dominico, o de los omis as, y al jesui a desde el o oño
de 1746 al e ano del año siguien e. Lejos de es e ma co de
agi ación en el que nace y que jus i ica la exis encia misma de la
«Gace a de San He menegildo», es o es, la c uzada an ijesuí ica,
no es posible en ende ni la ele ancia ni el alcance de es a pu-
blicación se illana como oce a o icial del bando omis a. Des-
de es a óp ica, a a emos de a oja luz sob e los con enidos de
la gace a y los esponsables que se esconden as ella, p io izan-
do la unción que cumple en el desa ollo de la polémica.
La p incipal di icul ad pa a el es udio de la sá i a en el siglo
XVIII es que la mayo ía de es os papeles no han conseguido
supe a el peso censo del iempo y los pocos es imonios de
discu so disiden e que se conse an es án dispe sos en dis in os
ondos, compilados en olúmenes ac icios, donde suelen mez-
cla se piezas manusc i as e imp esas, a eces mal ca alogadas y,
po an o, de di ícil acceso. La p incipal apo ación de es a in-
es igación es o ece un co pus sólido y sol en e compues o
po más de sesen a piezas inédi as has a aho a. P oceden de es
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olúmenes de Papeles Va ios, que ienen el alo de se compi-
laciones ealizadas en el mismo siglo ilus ado p obablemen e
po gen e elacionada con el p opio con lic o o in e esados en la
conse ación y di usión de es e ipo de discu sos al e na i os al
o den igen e.1 El in e és po los papeles más allá del con ex o
que los gene ó, apun a algo del la go alcance de es e ipo de
p oducción, ya sea como pieza de colección, pa a su eu iliza-
ción o como ma e ial pa a el ap endizaje del u u o polemis a.2
1. Una polémica inexplo ada
T adicionalmen e en en ados en el plano doc inal, domini-
cos y jesui as ap o echan la in i ación que les hacen los p óce-
es locales a pa icipa en las celeb aciones en hono de Fe nan-
do VI pa a da ienda suel a a una lucha desca nada que causó
hondo impac o en la sociedad se illana. Una C ónica se illana
jus i ica la p ohibición de las másca as en las ies as de p ocla-
mación de Ca los III, ece años después, po que aún pe manece
i o el ecue do de los inciden es, de deso den público a que
die on luga aquellos as os.3
El pun o de a anque de la dispu a en 1746 es la c í ica a los
es ejos que habían p epa ado los colegios de San o Tomás,
dominico, y San He menegildo, jesui a, pe o p on o abandona-
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
1 Seis piezas imp esas en A chi o Municipal de Se illa, Papeles del conde
del Águila, ollo 38. Un lib o manusc i o con piezas a ibuidas al jesui a
Joaquín López: Ob as sa í ico bu lescas con a los colegiales de San o To-
más, Biblio eca Uni e sidad de Se illa, A 332/061. Y un olumen de Pascual
de Gayangos: Másca as: Colección de p egones, ca as y olle os ela i os a
las ies as celeb adas en Se illa con mo i o de la p oclamación del ey D.
Fe nando VI, Biblio eca Nacional, R 23380. Exis e un olumen ilocalizable
con piezas de los jesui as Joaquín López y Gaspa de Sola, M. Méndez Beja-
ano, Dicciona io de esc i o es, maes os y o ado es na u ales de Se illa y su
ac ual p o incia, Padilla, Se illa 1989, p. 382.
2 P epa amos un abajo sob e la eu ilización de es as piezas en la polé-
mica en e uni e si a ios y dominicos obje o de mi esis doc o al: La polémi-
ca cien í ico- ilosó ica de la Uni e sidad con a los omis as en la Se illa de
1789. La edición de Relaciones de ies a en iempos de deso den. Sá i a,
c í ica y oposición polí ica con mo i o de la p oclamación de Ca los IV,
Se illa 2009.
3 Papeles del Conde del Águila, A chi o Municipal de Se illa, Tomo 3.
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án es e p e ex o y se lanzan a denig a al enemigo. Si bien es
e dad que el espí i u de emulación animó las ies as colegiales
de la Edad Mode na, en es a ocasión el a án de i alidad de i ó
en un en en amien o dialéc ico, a eces despiadado, donde,
lejos ya del espí i u es i o, se mues an i alidades pe sonales,
con lic os ins i ucionales y luchas despiadadas po el lide azgo
y el con ol ideológico. Más allá, se asluce en es os ex os pla-
gados de insul os y dic e ios, la insa is acción con la ealidad
cul u al, educa i a y polí ica del país.
En la e sión que Ma u e o ece de la polémica de 1746 en
sus Anales, jus i ica la lucha en e escuelas po la «oposición de
sus doc inas» y cali ica el en en amien o como una «gue illa
li e a ia, en que apa idados los p o eso es y a ec os, die on a
luz, jun a con su e udición, una g an pa e de su bilis».4 Es a
acepción de ‘gue illa li e a ia’ que se usaba en la época, nos
emi e a un en oque exclusi amen e li e a io que la educe a un
me o eje cicio de e udición, un pasa iempo que, nos pa ece, no
ago a oda su complejidad y iqueza de ma ices. És a en conc e-
o de 1746 u o un obje i o más audaz. El mismo Ma u e lo
insinúa al deja cons ancia de los excesos de los c í icos con una
sá i a malsana, que aya en lo delic i o y que «dio mo i o a que
mano supe io de u iese sus ímpe us».
E ec i amen e, aunque el his o iado no lo dice, el p ime
núme o de la «Gace a de San He menegildo», del 18 de diciem-
b e, pasó a eng osa el Índice de Lib os P ohibidos.5 Tampoco
es e ele an e da o es á ecogido en los epe o ios sob e p ensa
del siglo XVIII que dan no icia de ella. No co ie on la misma
sue e, aunque son igualmen e p o ocado es, ni su éplica, una
alsa «Gaze a de Mad id» del bando jesui a, 6 ni el conjun o de
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
4 J. Ma u e y Ga i ia, Anales eclesiás icos y secula es de la Muy Noble y
Muy Leal ciudad de Se illa, me ópoli de la Andalucía que con ienen las más
p incipales memo ias desde el año de 1701, en que empezó a eina el ey D.
Felipe V, has a el de 1800, que concluyó con una ho o osa epidemia, Im-
p en a de E. Rasco, Se illa 1887, Tomo II, p. 67.
5 Índice de los lib os p ohibidos po el San o O icio de la Inquisición es-
pañola. Desde su p ime Dec e o has a el úl imo que esc ibió en 29 de mayo
de 1819 y po los RDOS obispos españoles desde es a echa has a in de Dic.
De 1872 po D . D. León Ca bone o y Sal, Imp en a de An onio Pé ez Du-
b ull, Mad id 1873, p. 296.
6 Biblio eca Nacional, R 23380.
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es a abundan e p oducción que aho a p esen amos. Es imposible
que un núme o an impo an e de papeles y de al en e gadu a
pasa a desape cibido pa a las au o idades. La ac uación con un-
den e con a la «Gace a» nos e ela el e dade o pelig o que
suponían sus a gumen os y con i ma su in encionalidad más
polí ica que ideológica o cul u al. Pe o ambién nos obliga a
e isa el égimen de con ol de lo imp eso en el siglo ilus ado
en la di ección p opues a po Da n on, es deci , un égimen o i-
cioso que mi aba pa a o o lado y dejaba hace , depu ando solo
que no in e esaba que se ex endie a.7
2. Una cul u a del descon en o en la pe i e ia
An es de abo da el es udio de la «Gace a» c eemos necesa-
io plan ea una e isión me odológica de a ios p esupues os
acep ados en los es udios sob e la sá i a dieciochesca y el pe io-
dismo. La p ime a u gencia es ei indica la igencia de un pe-
iodismo manusc i o pa a es a época. Es ob io que lo manusc i-
o es la o ma p ima ia pa a exp esa el descon en o, ya que
pe mi e una mayo libe ad pa a ideas pelig osas o incon enien-
es. Sin emba go, lo manusc i o no esponde siemp e a un ipo
de p oducción p i ado y una ci culación es ingida a g upos
ce ados. Po o a pa e, hay que acla a que la o ma en que las
piezas han llegado has a el p esen e no excluye que llega an a
ci cula en sopo e imp eso.
La segunda e isión que p oponemos iene que e con la
endencia a es ingi la p oducción sa í ica a los cí culos co e-
sanos, capaces de in lui y o ien a la acción de gobie no, ya sea
de los minis os o el p opio ey.8 El co pus que p esen amos, en
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
7 R. Da n on, El diablo en el agua bendi a o el a e de la calumnia de Luis
XIV a Napoleón, FCE, México 2014.
8 Teó anes Egido conside a ma ginales los c uces de acusaciones a p opó-
si o de la isi a eal a la Bahía de Cádiz du an e el Lus o Real, aun siendo
Se illa capi al de la Co e, éase T. Egido López, Opinión pública y oposi-
ción al pode en la España del siglo XVIII (1713-1759), Uni e sidad de Va-
lladolid y Fundación Española de His o ia Mode na, Valladolid 2002. Tam-
bién J. Ceb ián Ga cía, La sá i a polí ica en 1729. Repe cusiones li e a ias
del iaje de Felipe V al eino de Se illa, CSIC-Cen o de Es udios His ó icos
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cambio, iene su o igen en la pe i e ia, pensando en el consumo
local pe o ambién en su di usión en un á ea de in luencia más
amplia. Se illa ha pe dido en 1746 buena pa e del pode ío de
iempos pasados pe o aún conse a su p eponde ancia en la
Baja Andalucía. Así lo indican los pies de imp en a que igu an
en algunos papeles: es p oceden de El Pue o de San a Ma ía
(sin especi ica alle ), y cua o de la imp en a g anadina de la
San ísima T inidad, una de las cua o más po en es de la época.9
Es a úl ima debió desempeña un impo an e papel en la lucha
an ijesui a ya que a ios papeles que salie on de ella pasa on a
o ma pa e del Índice de Lib os P ohibidos de 1747. La impli-
cación de es os dos cen os de p oducción jus i ica la in e ac-
ción de las imp en as andaluzas y su comp omiso con es e ipo
de comunicación al e na i a. Es más, c eemos que a oja luz
sob e los lujos de dis ibución y ci culación de los papeles po-
lémicos, y aun del negocio de menudencias.
Es comp ensible que los papeles se imp imie an lejos del lu-
ga de con lic o dejando a sal o a los imp eso es se illanos de
u u as ep esalias pa a sus negocios de las ins i uciones y pe -
sonas o endidas. No podemos desca a , sin emba go, la impli-
cación de los alle es locales.10 De hecho, coincidiendo con el
boom in o ma i o que gene an los acon ecimien os de la Mo-
na quía, salen de las imp en as se illanas has a ece piezas de
co e sa í ico, según hemos podido euni , en los que se hacen
suge encias al nue o gobie no y se exp esan quejas po la polí-
ica de Felipe V y sus minis os, en e ellos los papeles del Ca-
zado y el Pa án, del pad e Concepción.11 Es as eimp esiones,
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Je ezanos, Je ez de la F on e a 1982, las conside a deudo as de la oposición
co esana.
9 Pa ece que uncionó bajo con a os pe o no sabemos quién la egen aba
en onces. J.A. Co dón Ga cía e al., La imp en a en G anada, Uni e sidad de
G anada, G anada 1997, p. 91.
10 Aguila Piñal no da ningún da o sob e p oduc os polémicos, sal o los
de emá ica médica, como es el caso de la imp en a de la Uni e sidad. Véase
F. Aguila Piñal, Las imp en as de la Ilus ación. La indus ia edi o ial se i-
llana en el siglo XVIII, en Id., Temas se illanos, Uni e sidad de Se illa,
Se illa 2002, pp. 9-48.
11 Abo damos un p ime ace camien o a es os papeles en Mª C. Mon oya
Rod íguez, C í ica e ideología en el siglo ilus ado: la opinión pública an e
las ies as se illanas con mo i o de la p oclamación de Fe nando VI, en J.

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basándose en el éxi o de los papeles en cues ión, nos pe mi en
ex ae una p ime a conclusión: en o no a 1746, y coincidiendo
con nues a polémica, hay una uni icación del público en o no a
una cul u a del descon en o con la ealidad polí ica y cul u al.
De hecho, el núme o de papeles sa í icos es supe io a las ela-
ciones y o as ó mulas in o ma i as. El comp omiso del públi-
co lec o que solici a y eclama es e ipo de p oduc os es de e -
minan e pa a el negocio de la polémica.
Los p opios papeles de la polémica e elan da os in e esan es
sob e la implicación de los imp eso es se illanos. El En emés
del Quin ilimplus, a ibuido al jesui a Joaquín López, e ie e el
males a de un imp eso po habe les dejado los dominicos la
deuda de los gas os de i ados de la imp esión de cie os pape-
les. Aunque el a gumen o hay que alo a lo den o de la lógica
sa í ica, pa ece e osímil el plan eamien o.12 Más adelan e se
e ie e a la lib e ía en e al con en o de San Pablo a donde acu-
den en busca de los papeles más solici ados los p o agonis as de
la his o ia, unos maes os dominicos ansiosos de no edades. Sin
duda, se e ie e a la imp en a de los Gómez con una in ensa
ac i idad en la época y muy ce ca de la casa de los dominicos.
3. El negocio de la polémica
Nos pa ece adecuado, siguiendo a Robe Da n on, aplica el
concep o de negocio a es e e eno de la calumnia y el discu so
di e gen e, po que saca a los imp esos del limbo de una p oduc-
ción clandes ina y po an o in isible y de ci culación educida,
como se le ha p esupues o y nos emi e a la come cialización.
La imp en a es un ac o sin el cual es imposible explica el
desa ollo de la sá i a dieciochesca en nues o país. En las nu-
me osas polémicas ilus adas (de oda índole: médicas, cien í i-
cas, eligiosas, li e a ias, a ís icas…) los de enso es de las nue-
as ideas y sus de ac o es acos umb an a c uza acusaciones en
papeles di e sos y sucesi as en egas que man ienen al público
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
As iga aga, M.V. López-Co dón, J.-M.,U quía (coo ds.), «Ilus ación, ilus-
aciones», Vol. 3 (2009), pp. 447-462.
12 Biblio eca Uni e sidad de Se illa, 332/061, pp. 72-82.
El negocio de la polémica!
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expec an e.13 El gancho pe iodís ico es indudable: in o man,
o man y en e ienen. En de ini i a, odos los mecanismos de la
comunicación social se ponen en juego y la imp en a, como no,
consigue saca pa ido de ello, con i iendo es e ‘o o pe iodis-
mo’ en un e dade o negocio.
La polémica se illana que nos ocupa iene un indudable pe -
il pe iodís ico. Los papeles que con o man nues o co pus si-
guen los géne os que iun an en la imp en a y man ienen su
apa iencia es é ica, aun los manusc i os, ácilmen e econocible
po el público. Es el caso de la «Gace a de San He menegildo»
o la alsa «Gaze a de Mad id». Implica al público lec o o ma
pa e de la es a egia de di usión de un discu so di e gen e,
cuando no de oposición. Y la pe iodicidad es el mejo ecu so
con el que cuen a el negocio. De modo que muchos de es os
papeles se p esen an se iados y los au o es dejan abie as sus
e lexiones pa a con inua las en sucesi as en egas, es más, se
e an en e ellos pa a que siga el juego. Es a ocación de con i-
nuidad a ae el in e és del lec o y man iene expec an e al públi-
co.
El i mo de p oducción y di usión de nues a polémica es
e iginoso: en e no iemb e-diciemb e de 1746, salie on 17
papeles y has a inales de ene o del año siguien e o os 24. Casi
la mi ad de los papeles salie on en apenas dos meses y medio lo
que nos da un p omedio de en e cua o y seis p oduc os po
semana. Nos encon amos, po an o, an e un enómeno pe io-
dís ico casi dia io. Algunos días, incluso, salie on a ios pape-
les. Es os da os nos obligan apo an una imagen nue a del pe-
iodismo de es a p ime a mi ad del XVIII, lejos de la apa ía que
se le p esupone.
Los p ime os papeles ienen como obje i o a ea los pun os
que no con encían de los p egones que anunciaban los es ejos.
Dan no icia de lo que se io y oyó en la calle en o ma de ca a
o en e so, con un ono muy popula y pe sonajes que ep odu-
cen el habla de la calle. En un segundo momen o, la polémica
adquie e un pe il au o e e encial. La c í ica se a endu ecien-
do con a gumen os más elabo ados, ce canos a la censu a aca-
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
13 C. Espejo Cala, Da os pa a un epe o io de imp esos se illanos en
o no al e emo o de 1755, Uni e sidad de Salamanca, Salamanca 2008.
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démica (ci as de au o es la inos, explicación de las cla es de la
e ó ica,…) y a cob ando ue za el desc édi o de los au o es.
Se ensayan ó mulas de au oc eación y dialogadas en e pe so-
najes con iden idades ingidas. El es udian e Ga ci Pé ez de
Nabajas p o agoniza una se ie de es ca as di igidas al Vica io
de la ciudad, en la que c i ica a los omis as, pa icula men e al
Bachille Po eño. La se ie concluye con una ensoñación del
descenso a los in ie nos del al Po eño y los consiguien es Tes-
amen os del desapa ecido.14
Es en es e pun o álgido de la polémica, con la explosión de la
c ea i idad, cuando apa ece la Gace a de San He menegildo.
4. La «Gace a de San He menegildo»: la magia de la ies a
des elada
El p oduc o es ella de los dominicos adop a la o ma de ga-
ce a semanal de ocho hojas. 15 La idea no es nue a. Las gace as
c í icas son un cauce habi ual que u ilizan los descon en os,
ampa ándose en una is cómica.16 Po su p esen ación la de San
He menegildo no di ie e de las o iciales, incluso imi a el modo
edaccional, las exp esiones, el es ilo, aunque el ono sea jocoso
y la in encionalidad c í ica-sa í ica. Usa una ó mula ácilmen e
econocible po el g an público allana el camino de pene ación
del discu so disiden e, pe o no se nos escapa que ambién es-
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
14 El ho no de las b ujas. Apa icion del ba iche po eño a Ga ci-Pe ez
de Nabajas, e ie ela es e en ca a al Doc o Don N. de N. Vica io, &c., (s.i,
s.l, s. .). Conocemos dos ejempla es: A chi o Municipal de Se illa, Papeles
del Conde del Águila, Rollo 38, y Biblio eca Nacional, R 23380, pp. 223-232.
El p ime es amen o a ibuido al jesui a Joaquín López: Tes amen o ce ado
del bachille Tomás Po eño, y abie o después del agico suceso de su
impensado allecimien o, Biblio eca Uni e sidad de Se illa, A 332/061, pp.
109-111. O o en la colección de Gayangos: Tes amen o del B . Thomas
Po eño hecho a la ho a de su mue o y sup eso en onces y has a aho a po
los in e esados, Biblio eca Nacional, R 23380, pp. 251-254.
15 T abajamos con los ejempla es de la Biblio eca Colombina 28-9-7---
024 a 28-9-7----028 (digi alizados en BIDISO) y los de la Biblio eca de la
Uni e sidad de Se illa, Mon . 03/4/25. Hay o a colección en la Heme o eca
de Se illa.
16 «Gace a de Bo mujos», ma es 23 de eb e o de 1726, Heme o eca Mu-
nicipal de Mad id, olio A-154.
El negocio de la polémica!
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conde una c í ica elada a las p opias gace as, en exceso con-
descendien es con el o den es ablecido.
Pa ece que la «Gace a», a la que el bando jesui a se e ie e
despec i amen e como «Gace ones» o «Gazape ones», ci culó
manusc i a p e iamen e y que el Bene iciado de San a Ma ía se
enca gaba de hace los llega .17 Los seis núme os de los que e-
nemos no icia salie on egula men e cada semana en e el 18 de
diciemb e de 1746 (el núme o que se incluyó en el Índice de
Lib os P ohibidos) y el 29 de ene o de 1747 (el úl imo núme o
apa ece con la echa 22 y 29 de ene o, posiblemen e po que la
semana an e io no llegó a sali ).
La i upción de la «Gace a» en el me cado se p oduce en un
momen o en que ya ha ac isolado la c í ica con a los jesui as.
Las c í icas al p egón ya no ienen sen ido mes y medio des-
pués, y debe ein en a se. La no edad que apo a es des ela los
mis e ios de las unciones que p epa a el i al, p es ando espe-
cial in e és a los p oblemas de o ganización y la dispa idad de
c i e ios. Se a a de boico ea el ac o so p esa y mina su au-
oes ima e elando de alles de los ca os, los ado nos, los a uen-
dos,…
Uno de los mayo es a e imien os de la «Gace a» en elación
con las unciones jesui as es ep oduci los e sos que hab ía de
eci a en ellas el pe sonaje de la «Nayade, una de las Nymphas
de los Rios».18 También des ela las echas p e is as pa a la
unción. A lo la go del mes de ene o, con bas an e so na, se an
dando a ias echas como cie as:
Con las p esen es llu ias se ecela segundo acaso en los Ca os, y aun co e
la oz de que se p o oga á el dia de la uncion has a in des e mes, con cuyas
dilaciones c ece el emo del poco lucimien o des a Republica, que siemp e se
ha expe imen ado mui in eliz en semejan es unciones, po el poco gus o con
que las e ec úa, y es mas de ex aña , que siendo di igidas po los mismos
Senado es, salgan malog adas sus ope aciones; dando a los Con a ios (que se
di igen po sus habi uales Escolas icos indi iduos) que adquie an siemp e los
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
17 Ca a del Doc . D.N. de N. Vica io de la Ciudad de N. en espues a a
las es Ca as de Ga ci Pe ez de Na ajas, Biblio eca Nacional, R 23380,
p. 10.
18 «Gace a de San He menegildo», 12 ene o, pp. 7-8.
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Indi ec amen e es á haciendo esponsable de ella a Mons.
Alos, ac ós ico de Sola. La gace a lo p esen a como una pieza
cla e de la Compañía y o ganizado de las unciones. En casi en
odos los núme os, hay alguna e e encia a él como un pe sonaje
pode oso y dado a la polémica.
E ec i amen e, no se equi ocaba. T as es a bu lesca «Gace a
de Mad id» se esconde el jesui a Gaspa de Sola (Se illa, 1710-
Rimini, 1783). Muy ap eciado po su alen o li e a io y sus do-
es de buen p edicado , ue supe io de los p incipales colegios
de la Compañía y p o incial de Andalucía. Bien posicionado en
la es e a de pode ecibió el enca go del Cabildo municipal de la
elación de las ies as de p oclamación que se publicó anónimo
de o ma con a ia a la cos umb e,33 posiblemen e po el clima
de c ispación que había en la ciudad y en la que el mismo Sola
pa icipa. Desde la «Gaze a de Mad id» con aa aca y se enga
con unden emen e de los a aques su idos. Le a ibuye la au o ía
a Sola el ambién jesui a y polemis a Joaquín López: «es una de
las a ias que pa a enseña a los omis as el modo de hace las
con p opiedad, sal, g acia y pimien a sin des e güenzas ni peca-
dos mo ales esc i ie on los jesui as».34
El núme o del 31 de ene o hace la maniob a de ini i a con a
la gace a omis a ya que dela a a sus esponsables, con al o-
undidad de a gumen os que, c eemos, ue on su icien es como
pa a de ene su p oducción. Según la denuncia de Sola, salie on
del alle de «Simplicio Se ano», a cos a de un al Pacheco y de
«Mons. B io », a sabe , Juan B i o (1705-1768), que eje ce á
como P io del Con en o de San Pablo y Rec o del Colegio de
San o Tomás, y llega á a se P o incial de su o den en Andalu-
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
33 B e e pun ual desc ipcion de la magni ica, y plausible solemnidad, con
que la mui Noble, y siemp e Leal Ciudad de Se illa celeb ó el dia 6 de No-
iemb e de 1746 el Ac o de le an a el Real Pendon po la Augus a, y Ca ho-
lica Mages ad del Rey nues o Seño Don Fe nando El Sex o, y de las de-
mons aciones de aleg ia que has a aho a se han execu ado po an glo ioso
absump o, Imp en a de don Flo encio Ioseph de Blàs y Quesada, Se illa
1746, Biblio eca Uni e sidad de Se illa, A 111/021(15). Una no a p e ia al
pie de imp en a acla a: «Imp essa po su o iginal, que se diò o mada po los
papeles de la Esc ibanía de Comissiones del Cabildo a quien oca, y en i ud
de Acue do de la Ciudad». La imp en a de López de Ha o lo eimp imió en
dos pa es. Biblio eca Nacional, R 39277(1).
34 Méndez Beja ano, Dicciona io de esc i o es…, p. 418.

El negocio de la polémica!
!
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cía y Tie a San a.35 Sob e el imp eso , no hay ningún Se ano,
que sepamos, que abaje en onces en la ciudad. A al a de más
pis as, es e apellido nos conduce has a Có doba, al alle de An-
onio Se ano, donde ambién encon amos piezas ela i as a
o as polémicas en la década de los cua en a, en es e caso sob e
asun os cien í icos.
La au o ía de la «Gace a de San He menegildo» la a ibuye
Sola a Mons. Mon e o, «alias el Bachille Po eño […] secu-
lo um ca holico um, an es Cade e del Regimien o de la Mue e,
y que emiendo las que ha ia de hace , se acogio a el sub uum
p esidium de la Theologia».36 Po es as pis as biog á icas, c ee-
mos que pod ía a a se de Luis Mon e o, e ec i amen e bachi-
lle y Ci ujano mayo del Hospi al del Espí i u San o y del Hos-
pi al del Amo de Dios. Ci ujano de la Real Familia y socio de
la Regia Sociedad de Medicina.37 En ella se elaciona con lo
más g anado de la Sociedad cien í ica, en la p ime a línea de la
eno ación de su disciplina. De su p oducción sólo conocemos
sus dise aciones cien í icas, elacionadas siemp e con su espe-
cialidad, la ci ugía. Sólo podemos explica su incu sión en el
géne o de las polémicas po sus p opias con icciones ideológi-
cas y el comp omiso pe sonal. Sabemos que es inclinado a ellas
po un inciden e de su pasado. Ya la p opia Regia Sociedad le
había ad e ido que debía mos a se en sus esc i os «más co e-
sano y polí ico en sus ap eciaciones». Al pa ece no lo había
sido en una memo ia que p esen ó pa a su alo ación. La ins i-
ución espondió negándole la licencia.38
En 1747 Mon e o es á jubilado de sus unciones en la Regia
Sociedad y pa ece, según los da os que o ece Sola, que man ie-
ne una es echa elación con Mons. B io , o o de los esponsa-
bles de la Gace a y, posiblemen e ambién, con Pacheco, el edi-
o . Ni uno ni o o despie an, como es ob io, las simpa ías de
Sola. Del p ime o dice que po su inje encia en los negocios
públicos no iene la ap obación de los esponsables de la o den
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
35 I i, p. 83.
36 «Gace a de Mad id», 31 de ene o, p. 7
37 He mosilla, Cien años de medicina se illana, CSIC, Se illa 1970, p.
612.
38 I i, p. 280.
Ma ía del Ca men Mon oya Rod íguez!
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dominica, aunque Mon e o, «su pa ida io el Philosopho, Theo-
logo, Philologo y Polylogo, se es ue za en ac edi a lo en e los
miemb os de es a Regencia».39 Tiene, no obs an e, el apoyo de
la o den dominica pa a segui con la es a egia de la Gace a de
San He menegildo:
Concu ie on en el Ga ine e de la Co ona (Bo ica in e io de S. Pablo) y
leye on las Gaze as Thomis as… (concluyendo) e a lici o le an a also es-
imonio en de ensa de la causa común. 40
De Pacheco, po su pa e, denuncia Sola que desa iende su
obligaciones sag adas (dejó de pa icipa en las unciones del
Día de los Di un os) po anda olcado en la lucha con a los
enemigos. Pa ece que «ha amenazado con su pluma» a los jesui-
as pe o, alega «como su pluma solo es emible cuando ece a,
allá se lo hayan los que se cu a en con él». Es e úl imo da o, que
lo incula al eje cicio de la medicina, es el único con el que
con amos pa a escla ece su iden idad. C eemos que pod ía a-
a se del ca ed á ico de Medicina de la Uni e sidad, F ancisco
Pacheco. Un médico esen ido que abandona la Regia Sociedad
al doc o a se en la Uni e sidad, según las o denanzas, y al que
Felipe V e i ó la cá ed a de ana omía.
6. Conclusiones
Aunque aún quede mucho po escla ece de es a polémica,
pa ece, po la denuncia de Sola, que los médicos y ilóso os an
a juga un papel undamen al en el en en amien o con a la
p imacía en el o den cul u al y polí ico de la Compañía. Más
lejos aún, empeña on su pluma solici ando una eno ación que
pe mi ie a a anza a una sociedad anclada en los p i ilegios y el
á ico de in e eses.
Del lado de los jesui as, hay que eco da que au o es como
el pad e Isla en su Día G ande de Na a a ambién alza on sus
oces c í icas en es as echas. Es as plumas se illanas, son
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
39 «Gace a de Mad id», 31 de ene o, p. 7.
40 Ibidem.
El negocio de la polémica!
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aco des po su calidad li e a ia y comp omiso a las de Losada o
Isla, y se suman a la es a egia gene al de de ensa de la O den
pa a esa ci el hono malhe ido:
Es es aña cosa, que assi a as e, y a u da la saña, y la u ia plumas Ch is ia-
nas, si acaso lo son las que sac ílegamen e in en an (en ano) in ama una
Familia an sag ada, y san a, an ecomendada, y elogiada de an os Summos
Pon i ices, y de innume ables P elados, Mona cas, y P incipes, y de quan os
San os, y Sabios la han conocido, y hablado de ella; odiada, y zahe ida solo
de sec a ios, y enemigos de la Fee, y de la Ca holica Iglesia que quan o mas
se emb a ecen con a ella, mas la subliman, como las olas al A ca.41
Desde el pun o de is a de la his o ia de la comunicación so-
cial, es os papeles son el ge men del u u o pe iodismo c í ico.
El iun o del pa adigma c í ico sob e el que se asien a la Ilus-
ación ha lle ado a en ende que odo es suscep ible de se in-
e p e ado y se pueden elabo a e edic os sob e cualquie asun-
o y sob e cualquie a. Si a endemos a lo pu amen e cuan i a i o,
y al y como hemos expues o pa a es e caso se illano, en el ám-
bi o no icioso pa ece que la balanza comienza a inclina se a
a o del discu so di e gen e y la mi ada p oblemá ica sob e la
ealidad, ya que el epe o io de piezas polémicas supe a con
c eces a la p oducción, llamémosle o icial y eglada. Se pe ci-
ben ya mane as que hab án de con ibui a la quieb a de ini i a
del égimen de elaciones y gace as que, el p opio Sola, pe cibe
como una an igualla. Se ha abie o, po an o, una b echa impo -
an e en el o den in o ma i o igen e con el desman elamien o
de los pos ulados ba ocos.
La abundancia de papeles iene ambién su ascendencia en
el plano de las lec u as popula es pues e elan un público in-
e esado y demandan e, dispues o a implica se en cues iones que
no sólo ienen que e con la ida de las ins i uciones sino con
la ida ciudadana y polí ica. Es amos, po an o, an e un modelo
nue o de p oducción y di usión de papeles, ce cano a la es e a
pública bu guesa.
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
41 Ca a del Doc . D.N de N…, p. 10.