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Burgos, Juan Manuel. La vía de la experiencia o la salida del laberinto. Madrid: Rialp, 2018, 136 pp. [Reseña]

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Burgos, Juan Manuel. La vía de la experiencia o la salida del laberinto. Madrid: Rialp, 2018, 136 pp. [Reseña]

Author: Casales García, Roberto
Publisher: Editorial Universidad de Sevilla
Year: 2022
Source: https://idus.us.es/bitstreams/cebef3d7-1e69-4286-a5e0-e3ed87796f34/download
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Théma a. Re is a de Filoso ía • nº 66 • julio-diciemb e (2022)
pp. 258-262 • ISSN: 0212-8365 • e-ISSN: 2253-900X • DOI: 10.12795/ hema a.2022.i66.14
Robe o Casales Ga cía1
UPAEP, México
A a és del p esen e lib o, el lec o no sólo encon a á una no edosa y po-
en e o ma de abo da y esponde a las g andes cues iones de la epis emo-
logía –como el p oblema de la e dad-, sino que ambién pod á ap ecia una
espues a con unden e al ipo de acionalidad agmen ada que subyace al
análisis pensamien o posmode no de Lyo a d. Es a p opues a, en pa icula ,
da cuen a de los lími es p opios del modelo de acionalidad mode na y del
cien i icismo, azón po la cual oma como pun o de pa ida la espues a de
Ra zinge a la posmode nidad, a sabe : “apos a plenamen e po la azón hu-
mana” (p. 21). Se a a, pues, de una p opues a que p e ende ‘ensancha los
ho izon es de la acionalidad’ a pa i de lo que Bu gos ha denominado como
expe iencia in eg al, modelo cognosci i o que, al pa i de algunas in uiciones
de Ka ol Woj yla, pone el acen o en una an opología pe sonalis a de ca ác e
holis a, donde la pe sona se p esen a no ya como un se agmen ada, sino
como un odo in eg al que eclama pa a sí una cie a unidad de sen ido.
Pa a comp ende an o la no edad, como los lími es y alcances de su
p opues a, Bu gos ealiza un pe inen e análisis de algunos de los modelos
epis emológicos más impo an es de la his o ia de la iloso ía, comenzando
con la p opues a epis emológica a is o élico- omis a. Respec o a és a, en
pa icula , Bu gos señala que, po más que nos pe mi en ene “una com-
p ensión adical y esencial de lo eal”, que “no se queda en la me a supe icie
1 obe [email protected]
Bu gos, Juan Manuel. La ía
de la expe iencia o la salida del
labe in o. Mad id: Rialp, 2018,
136 pp.
RESEÑAS
BIBLIOGRÁFICAS
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Théma a. Re is a de Filoso ía • nº 66 • julio-diciemb e (2022)
pp. 258-262 • ISSN: 0212-8365 • e-ISSN: 2253-900X • DOI: 10.12795/ hema a.2022.i66.14
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de lo exis en e, sino que es capaz de alcanza el núcleo in eligible… en que las
cosas mues an lo que son de modo de ini i o” (p. 27), al sepa a los sen idos
de la in eligencia, mues a algunas di icul ades como la incapacidad de la
in eligencia pa a conoce lo indi idual, o su insu iciencia pa a da cuen a de
“la subje i idad humana” (p. 29). Se án es as mismas di icul ades las que nos
conduzcan al modelo de acionalidad mode na, la cual pa e de “la imposición
p og esi a del modelo de conocimien o cien í ico como único modelo de sabe
álido” (p. 32), esis cuyas implicaciones se e án de o ma más conc e a
an o en la epis emología de Hume como en la de Kan .
Aunque la p opues a de Hume se ap oxima al ealismo a is o éli-
co- omis a en cuan o que conside a que los da os de los sen idos son el pun o
de pa ida pa a el conocimien o, su empi ismo se dis ingue en la medida en
que sos iene que és os “no ienen ninguna cohe encia ni es abilidad” y, po
an o, son insu icien es pa a ene “una comp ensión p o unda de la ealidad”
(p. 33). Kan , po su pa e, a i ma que exis en “leyes uni e sales capaces de
explica la ealidad” (p. 36), las cuales, sin emba go, sólo pueden esidi en
la men e. Con es o, Kan da juego al idealismo, con i mando, según Bu gos,
“la agmen ación iniciada po Hume en e un mundo de enómenos y una
men e cons uc i is a” que e mina “po da po pe dida la cosa en sí” (p.
39). Con odo, Bu gos esal a un aspec o posi i o de es os modelos epis e-
mológicos, a sabe , el papel ac i o del suje o en los p ocesos cogni i os. Es
en es e con ex o en el que apa ece el modelo o mulado po la enomenología
husse liana, cuya in ención es “ ol e al mundo de lo eal, de lo exis en e,
de las cosas mismas” (pp. 40-41).
Husse l, sin emba go, da un gi o idealis a al hace “una in e p e a-
ción es ic a de la epojé, la amosa suspensión del juicio sob e la ealidad
de la exis encia ex amen al” (p. 41). Al si ua se en un ni el in encional e-
noménico, así, la enomenología “no habla de lo que las cosas son, sino de
cómo la men e las pe cibe” (p. 42), disol iendo la “ uel a a las cosas mis-
mas”. La insu iciencia de es a úl ima p opues a, según Bu gos, nos pe mi e
cons a a la necesidad de “ensancha los ho izon es de la acionalidad” a
pa i de “modelos conc e os de azón” (p. 45). Con es o en men e, Bu gos
es conscien e de que “encon a un modelo de azón capaz de esol e o-
dos los p oblemas quizá sea imposible”, y que, po an o, su p opues a se
limi a a a a de “sol en a los más undamen ales”, como una “au én ica
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posibilidad de salida” (p. 46) del labe in o en el que nos si uamos. Es aquí
donde nos encon amos con las in uiciones que Woj yla elabo a al p incipio
de Pe sona y acción, donde no sólo ei indica el papel de la subje i idad como
“una dimensión eal de la pe sona humana” (p. 48), sino que ambién busca
la in eg ación de lo obje i o y lo subje i o a a és de “su peculia concepción
de la expe iencia” (p. 50).
Se á a pa i de es a in eg ación de lo obje i o y lo subje i o que Bu -
gos nos p opone el “mé odo de la expe iencia in eg al”, donde el expe imen-
a “no es o a cosa que in e acciona conscien emen e con la ealidad en
el ni el más p ima io, básico y elemen al que es, al mismo iempo, el más
ico y p o undo. Aquel en el que se da odo de mane a exis encial” (p. 56). Le
expe iencia, así, es una “ac i idad pe sonal signi ica i a”: 1. Ac i a, en cuan o
“exis e una con inuidad en e la pe sona y su acción” (p. 56); 2. “Pe sonal
po que quien expe imen a es la pe sona” (p. 57), como una o alidad; y, 3.
Signi ica i a, ya que es á “imp egnada de un sen ido que no es un p oduc o
in elec ual sino la misma ida ap ehendida” (p. 58). Una ez conside ada la
expe iencia como una ealidad uni a ia, podemos dis ingui , sin sepa a ,
la expe iencia in e na del yo, i.e., aquella expe iencia in ansmisible de se
uno mismo, y la expe iencia ex e na, que me pe mi e elaciona me con el
mundo y con los o os homb es. Ambas pa es, sin emba go, cons i uyen
“dos dimensiones de la misma expe iencia” (p. 61), dos dimensiones que se
dan, incluso, de o ma simul ánea, pues oda expe iencia ex e na conlle a
una cie a expe iencia in e na del yo.
Que sea un p oceso uni a io no signi ica que exis a un solo ipo de
expe iencia, a iedad en la que, como señala Bu gos, se ap ecia la “mul i-
o midad y iqueza de la in eligencia humana” (p. 62), po con aposición
a las isiones educcionis as de la acionalidad. La expe iencia in eg al, así,
posee dos asgos dis in i os: po un lado, la in eg ación a mónica de lo ob-
je i o y lo subje i o; y, po o o, “la in eg ación del in elec o y la sensibilidad
en un solo ac o cognosci i o esponsable de la dimensión signi ica i a de la ex-
pe iencia” (pp. 69-70). Pa a alcanza es o, sin emba go, es necesa io aludi
a la comp ensión, como elemen o cla e de es a no edosa p opues a epis e-
mológica, ya que nos pe mi e no sólo da cuen a del ca ác e mu able de la
expe iencia, que se mue e con el mundo, sino ambién de la necesidad de ija
la expe iencia en con enidos que nos pe mi an asumi el conocimien o como
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una emp esa colec i a. Comp ende , en es e sen ido, “signi ica ans o ma
la expe iencia i al en conocimien o explíci o”, el cual, po an o, es “analizable,
in e p e able, exp esable y ansmisible” (p. 72). El p ime paso pa a comp en-
de , así, consis e en ija o es ablece los signi icados, algo indispensable
pa a la comunicación. Pa a log a es o, pa a ija el sen ido, es necesa ia la
inducción, en cuan o que és a “consolida y ija una unidad de signi icado”, de
modo que “la pe sona puede es uc u a su expe iencia g acias a esas uni-
dades de signi icado” (p. 76).
Se a a de unidades de signi icado que, así como ienen un con enido
sensible-in elec ual, ienen un con enido obje i o-subje i o y, po an o,
“pe manecen abie as a la a iedad y iqueza de los da os de la expe iencia”
(p. 78). A es e p ime paso le sigue la indagación o explo ación, en endidas
como “un e o no a la expe iencia desde la inducción pa a amplia , p ecisa ,
y mejo a los con enidos de la comp ensión” (p. 80). Pues o que la expe-
iencia nunca se mues a como un lib o abie o, ca en e de ambi alencias y
oscu idades, se sigue que pa a comp ende es necesa ia, en e ce luga , la
in e p e ación (p. 85). Finalmen e se encuen a “la exp esión, ansmisión
y comunicación de los conocimien os adqui idos” (p. 87), g acias a lo cual
es posible la in e subje i idad epis emológica. A la comp ensión, en endida
como una pieza cla e de es a p opues a, le siguen dos nue os ho izon es: el
de la ciencia y el de la iloso ía, como o mas de conocimien o que “su gen
del deseo de sabe con ce eza, de conoce las causas, los cómos y los po -
qués” (p. 90).
El ánsi o a es os dos nue os ho izon es, sin emba go, no implica
desp es igia el conocimien o o dina io, mucho menos educi lo “al ni el
de la doxa a is o élica” (p. 94). Ni la ciencia ni la iloso ía dejan en suspenso
el conocimien o o dina io, como si és e sólo u iese alidez has a que una
u o a disciplina lo con i me o lo desmien a, o como si exis iese una dis-
con inuidad en e uno y o o: po más azonable que sea duda de nues as
capacidades cogni i as, no po eso podemos nega le odo ipo de alidez
al conocimien o o dina io. Pa a e i a es o, Bu gos p opone dis ingui dos
ipos de comp ensión, la o dina ia, p opia del homb e común, y la c í ica,
“en la que an o los da os de la expe iencia como los de la comp ensión o di-
na ia se c iban, analizan y con as an con odo el igo posible pa a elimina
e o es o in e p e aciones alsas, pa a p o undiza o pa a da solidez al co-
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Théma a. Re is a de Filoso ía • nº 66 • julio-diciemb e (2022)
pp. 258-262 • ISSN: 0212-8365 • e-ISSN: 2253-900X • DOI: 10.12795/ hema a.2022.i66.14
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nocimien o” (p. 100). Al exis i una cie a con inuidad en e ambas o mas
de comp ensión, se a i ma ambién que “ambas son modalidades de nues a
única capacidad cogni i a” (p. 101), de modo que no exis e aquella discon i-
nuidad supues a po el cien i icismo.
Finalmen e, en el úl imo apa ado del lib o, Bu gos nos da algunas
pau as pa a islumb a el papel que juega la expe iencia in eg al en la i-
loso ía y la búsqueda de sen ido: “hay p egun as que odo homb e se hace
y que la ciencia, simplemen e, no es capaz de esponde . ¿Quién soy? ¿De
dónde engo? ¿Cuál es el sen ido de mi ida? ¿Qué sucede á al mo i ? ¿Po
qué el se y no la nada?” (p. 112). Si bien la iloso ía no cons uye el sen ido,
según Bu gos, cuando menos “posee el pode … de e o za lo o de debili a lo,
de jus i ica su iabilidad o de des oza lo” (p. 114). Es aquí donde la expe-
iencia in eg al se ab e paso hacia la me a ísica, en endida no sólo como “la
capacidad de ascende los da os empí icos pa a llega , en su búsqueda de
la e dad, a algo absolu o, úl imo y undamen al” (p. 119), sino ambién,
desde una escuela pa icula , como una “me a ísica del se ” (p. 121). Es a úl-
ima, en pa icula , debe se epensada en unción de la an opología, ya que,
como señala Bu gos siguiendo a C osby, hay cie as ca ego ías p opias de
la me a ísica que son, de alguna o ma, hos iles a la subje i idad p opia de
la pe sona, como lo es la ca ego ía a is o élica de la subs ancia. Vemos, po
úl imo, que la p opues a epis emológica de Bu gos, al oma como pun o de
pa ida aquellas in uiciones de Woj yla, da pie no sólo a eplan ea la elación
en e la iloso ía, la ciencia y el sabe o dina io, sino ambién a e lexiona
y ap ecia la igencia del pe sonalismo en el ámbi o de la epis emología,
un ámbi o en el que muchos es udiosos del pe sonalismo no suelen en a .