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El verde en Sevilla: de lo privado a lo público, del patio a la alameda

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El verde en Sevilla: de lo privado a lo público, del patio a la alameda

Author: Collantes de Terán Sánchez, Antonio
Year: 2018
Source: https://idus.us.es/bitstreams/83fd1600-3641-4d7c-a78f-33a884a81ccb/download
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En el imagina io colec i o y en la li e a u a es un luga
común esal a la impo ancia de la ege ación en Se illa, has a
el pun o de conside a la como una de sus señas de iden idad.
Su p esencia se ha mani es ado de o ma mul i o me y di e sa a
lo la go del iempo, ya sea en el ámbi o p i ado o en el espacio
público; ya sea como na u aleza o como paisaje; ya sea como
ac i idad económica o como exp esión del ocio o de ec eación
del espí i u.1
Du an e siglos, la p esencia del e de en el espacio in a-
mu os quedó ese ada al ámbi o domés ico. Ámbi o en el que
oda ía hoy sigue es ando p esen e. Al igual que en la is a de
Se illa de A. B ambilla de 1585, bas a ecu i a los p og amas
que pe mi en eco e la ciudad a is a de pája o pa a obse a
pequeñas manchas e des domés icas en e el denso u banismo
del casco his ó ico, apa e el Alcáza . Sin emba go, en el espacio
público su p esencia es mucho más ecien e, pues has a la segun-
da mi ad del siglo XVI el e de no comienza a hace se p esen e
1. Ponencia p esen ada en el Coloquio “Agua, paisaje y ciudadanía: Se illa
ciudad saludable”, p omo ido po el Cen o de Es udios del Paisaje de la Jun a
de Andalucía y el Ayun amien o de Se illa, celeb ado en ma zo de 2017.
Po an onio coLLan eS de eRán Sánchez
EL VERDE EN SEVILLA: DE LO PRIVADO A LO
PÚBLICO, DEL PA IO A LA ALAMEDA1
Mine ae Bae icae. Bole ín de la Real Academia Se illana de Buenas Le as,
2ª época, 46, 2018, pp. 171-196
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con la c eación de la Alameda po an onomasia –la de Hé cules
o de los Hé cules-, y hab á que espe a a las cen u ias pos e io es
pa a que dicha p esencia se gene alice.
An es de en a en el análisis de su e olución, es necesa-
io llama la a ención sob e dos elemen os que desde el p ime
momen o es ablecie on una simbiosis con la ege ación con i-
buyendo a con o ma los espacios e des: la a qui ec u a y el
agua. Sin ellos, la imagen de dichos espacios se ía o almen e
i eal. Es más, an e la agilidad de plan as y á boles, en g an
medida son las ob as de áb ica que si ie on de con inen e o
los enma ca on las que hoy pe mi en ap oxima nos a la con i-
gu ación de los más an iguos. De hecho, la bibliog a ía sob e
ja dines iende más a desc ibi el ma co a qui ec ónico y las
in aes uc u as en los que se inse ó la ege ación, pues los
ipos de plan as y á boles y, sob e odo, sus combinaciones y
los juegos de olúmenes de unas y o os son imposibles de e-
cons ui o es i ui 2.
EL VERDE EN EL ÁMBI O PRIVADO
En el habi a domés ico, la ege ación ocupó di e sos espa-
cios. Inicialmen e, el luga p i ilegiado ue el pa io, al que, pos-
e io men e, se suma ían el ja dín y el hue o. Aunque aquí oy a
u iliza es os dos é minos con el con enido que hoy se les suele
a ibui , hay que deja cons ancia de que no ue así en iempos
pasados, al exis i bas an e ambigüedad en el empleo de ambos.
Pa io-Ja dín
an o en la casa omana como en la andalusí las plan as
y los á boles o a bus os ocupa on el espacio abie o en o no al
cual se o ganizaba la ida domés ica, es deci , el pa io, que po
2. José i o Rojo y Manuel Casa es Po cel: “Especi icidad y di icul ades de
la es au ación en ja dine ía”, PH: Bole ín del Ins i u o Andaluz del Pa imonio
His ó ico, nº 27, 1999, pp. 138-145. Vicen e Lleó Cañal: “El con ex o pe dido.
Los ja dines de la nobleza”, en Ca men Añón Feliú (ed.): Ja dín y na u aleza en
iempos de Felipe II, Mad id, 1998, pp. 222-241.
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dicha ca ac e ís ica, se puede conside a un pa io-ja dín3. Es e -
dad que los es os de la ciudad omana exca ados en Se illa pa-
ece que no han e i icado dicha p esencia, pe o sí en las casas de
la no a u bs de la ecina I álica, en cuyos pe is ilos, las plan as
conjugaban con es anques y uen es, enma cados odos ellos po
los pó icos que odeaban el espacio abie o. En consecuencia,
c eo que dicha imagen se puede aslada a las casas de Hispalis.
En cuan o al pe íodo andalusí, las exca aciones ealizadas
en las úl imas décadas han pues o de mani ies o la p oli e ación
de es os pa ios-ja dín po oda la ciudad, sob e odo en edi icios
de los siglos XII y XIII4.
Se a aba de espacios ec angula es ocupados po uno o a-
ios es anques y/o pa e es cubie os de ege ación, ehundidos
con elación a la co a del suelo de la i ienda y odeados de ande-
nes pe ime ales. Los pequeños es anques se adosa on a uno o los
dos en es co os de los pa ios, donde se ubicaban las salas p in-
cipales de la i ienda, a su ez, lanqueados po sendos pequeños
pa e es a dis in a al u a del espacio ehundido. Es anques que
se ían pa a ega , a a és de canalillos pe ime ales, como en la
casa nº 2 del Pa io de Bande as. En o os casos, apa ece un andén
cen al o un canal en el eje mayo , comunicando ambas pile as,
como se ha documen ado en una de las ases de la casa de la calle
Ce ina5, po lo que el espacio des inado a la ege ación se di idía
en dos pa e es. Es e diseño se complicó y en iqueció cuando al
ci ado eje se le añadió o o pe pendicula , gene ando un pa io con
3. Fe nando Amo es Ca edano y Manuel Ve a Reina: “Los pa ios aja dinados do-
més icos en Se illa: ca ac e ización y e olución en e los siglos XII-XV”, en E. Ga -
cía Sánchez y J. i o Rojo (coo ds.): La ciudad en el Occiden e islámico medie al.
P eac as de la 2ª Sesión: Ja dines de al-Andalus, G anada, 2005, p. 287. Aunque le
denomina ja dín, el au o que desc ibe en el siglo XVI el de la duquesa de Béja lo
que es á desc ibiendo es un pa io-ja dín (Ra ael Fe nández Ga cía: His o ia del ja dín
se illano: ecopilación y edición c í ica de uen es, esis doc o al inédi a, Se illa 1995,
. I, pp. 236 y ss. Alejand o López Ál a ez y José Muñoz Domínguez: “Bella lo , i-
lla subu bana de la Duquesa de Béja en Se illa”, en El Bosque de Béja y las illas
de ec eo en el Renacimien o. Ac as de las III Jo nadas, Béja , 1999, pp. 127-131).
4. F. Amo es y M. Ve a: “Los pa ios aja dinados domés icos…”, p. 297.
5. Elena Ve a C uz e Inmaculada Ca asco Gómez: “In e ención a queo-
lógica de u gencia en un sola si o en calle Macas a núme os 19-21 y Ce ina
núme os 8-12 y 14”, Anua io A queológico de Andalucía, 1999, . II, pp.763-775
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AN ONIO COLLAN ES DE ERÁN SÁNCHEZ
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cua o pa e es. Los ejemplos más espec acula es po sus dimen-
siones y iqueza ue on los del Pa io de la Mon e ía, del C uce o
y de la Con a ación odos ellos en el complejo del Alcáza . Ejem-
pla es únicos en la a qui ec u a andalusí del pe iodo6.
Desg aciadamen e no es posible conoce qué ipo de ege a-
ción ocupó los ci ados pa e es. Lo más p obable es que se a ase
de especies au óc onas y o as p oceden es de O ien e, como lo
e leja la li e a u a de es os siglos: mi o, a ayán o, en e las lo es,
osas, ma ga i as, jazmines, amapolas y un la go e c. Apa e de las
di icul ades de encon a es os de es as plan as en el subsuelo,
ambién hay que ene en cuen a que la in es igación a queoló-
gica en es e e eno es bas an e ecien e y son pocos los es udios
exis en es. O o an o se puede deci de los á boles y a bus os, que
pudie on es a p esen es en los pa ios. De o ma excepcional en
los de las casas más modes as, como a es iguan ex os ju ídicos7, y
más nume osos en los de mayo es p opo ciones y con desni eles
más acusados, como se ha p esen ado en las ecien es econs uc-
ciones i uales8: adel as, na anjos, limone os, g anados, lau eles,
pinos, cip eses y o os. En conc e o, al-Saqundí, en su desc ipción
de Isbiliya, se e ie e a á boles ondosos, en e los que ci a na an-
jos, limone os, lime os, cid os9.
Como en la casa omana, a es e conjun o de plan as y agua
se accedía desde las habi aciones que de inían y delimi aban di-
cho espacio, pe o, a di e encia de aquella, lo que p edominaba
en la casa andalusí e a el mu o liso de las ci adas habi aciones o
las apias que los sepa aban del ex e io o mediane as, sal o en
6. An onio Almag o Go bea: “Los ja dines andalusíes y mudéja es del Al-
cáza de Se illa”, en Ana Ma ín Fidalgo y Ca los Plaza (eds.): Los ja dines del
Real Alcáza de Se illa. His o ia y a qui ec u a desde el Medie o islámico al
siglo XX, Se illa, 2015, pp. 9-22. Sob e la ci ada di e sidad ipológica c . F.
Amo es y M. Ve a: “Los pa ios aja dinados domés icos…”, pp. 288-294.
7. Al onso Ca mona: “ ex os ju ídicos ace ca de la ege ación en el in e io
de la medina”, en E. Ga cía y J. i o (coo ds.) P eac as de la 2ª Sesión: Ja dines
de al-Andalus…, p. 98.
8. A. Almag o: “Los ja dines andalusíes y mudé ajes...”, pp. 16,17.
9. Elogio del islam español, ad. Emilio Ga cía Gómez, Mad id-G anada, 1934,
p. 99. C. Plaza: “El Alcáza , los ja dines y las illas del Renacimien o en Se illa: ideo-
logía y a qui ec u a en e el legado islámico y la búsqueda de la An igüedad clásica”,
en A. Ma ín y C. Plaza (eds.): Los ja dines del Real Alcáza de Se illa…, pp. 43-48.
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los palacios y casas de la eli e, en las que la mono onía del mu o
se ompía median e pó icos ubicados en los dos en es co os,
que se ían de conexión con las salas p incipales de la i ienda.
Pe o incluso esos mu os lisos podían en iquece la pe cepción
del espacio y su in eg ación en el conjun o a a és de la deco a-
ción, sob e odo con mo i os ege ales más o menos es ilizados,
al igual que había ocu ido con el pe is ilo de la casa omana10.
Según Ve a y Amo es, es e modelo de pa io se gene ali-
zó en Se illa du an e la e apa almohade, y los ci ados au o es
conside an que cons i uye un elemen o di e encial espec o del
conjun o de la ja dine ía andalusí, pues pa ece que en el es o del
e i o io su p esencia ue más excepcional, al menos, a eno de
la bibliog a ía ac ual. Dicha mo ología hizo que la mayo pa e
del espacio a cielo abie o de es e ipo de pa io es u iese ocupado
po la ege ación y el es anque o es anques, lo que da a en ende
que e a un ámbi o pa a la con emplación y no an o pa a se ocu-
pado po los esiden es11.
La o una de es e modelo de pa io-ja dín se man u o ini-
cialmen e as la conquis a cas ellana, pues eapa eció en ecin-
os pala inos y casas cons uidos a pa i del siglo XIV, como
en el Pa io de las Doncellas del Alcáza de Ped o I, en una de
las ases de la Casa de Maña a, en el ac ualmen e denominado
Palacio de Al ami a, en una casa del en o no del desapa ecido
con en o de S. Agus ín, en la de la calle Ce ina o en la casa de los
Pila es de la Enca nación12; así como en el c ecien e núme o de
10. Ped o José Respaldiza Lama: “Pin u as mu ales en los ja dines de al-
Andalus, en E. Ga cía y J. i o (coo ds.): P eac as 2ª Sesión. Ja dines de al-
Andalus,…, pp.165-187.
11. F. Amo es y M. Ve a: “Los pa ios aja dinados domés icos…”, p. 299.
12. A. Almag o: “Los ja dines andalusíes y mudéja es…”, p. 32. Miguel Ángel
abales Rod íguez: “La casa mudéja ”, en La casa-palacio de Miguel Maña a, p.
191. En ique La ey Hoyuelos: “A qui ec u a domés ica en la Jude ía de Se illa”,
en Diego Oli a (coo d.): La es au ación del Palacio de Al ami a, Se illa, 2005, pp.
44, 50; ibid: “El palacio del Duque de Béja en Se illa. Un modelo de casa seño ial
de p incipios del siglo XV”, en D. Oli a (coo d..): La es au ación del Palacio de
Al ami a, p. 186. E. Ve a e I. Ca asco: “In e ención a queológica de u gencia …
Macas a…”, pp.763-775. Ja ie Mo o Ba aque o: “In e ención a queológica p e-
en i a en c/Di ina Pas o a, 49, Anua io A queológico de Andalucía, 2006, p. 3.851.
F. Amo es y M. Ve a: “Los pa ios aja dinados domés icos…”, p. 292
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AN ONIO COLLAN ES DE ERÁN SÁNCHEZ

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con en os que se unda on a pa i del siglo XIII, cuyos claus os
ue on o os an os pa ios-ja dín. La desc ipción del de la duque-
sa de Béja que se man enía en el siglo XVI, lo p esen a con los
a ia es ehundidos, plan ados de á boles y na anjos
Aho a bien, dicha con inuidad no es u o exen a de ans-
o maciones a lo la go de los siglos bajomedie ales. Po ejem-
plo, la sus i ución del andén, o andenes, cen al po es anques
en el Pa io de la Con a ación, el Pa io de las Doncellas, en el
Palacio de Al ami a, o en la calle Ce ina13; la apa ición de una
uen e o es anque en el c uce de los dos andenes, como en uno de
los pa ios del ac ualmen e denominado Palacio de Al ami a y en
el dibujo de o o del mismo linaje14, incluso que deja an de es a
ehundidos, como en las e o mas del Pa io de las Doncellas, del
de la calle Ce ina o de la casa de los Pila es, ya ci adas, y en el
conjun o de los claus os con en uales. A odo ello hay que su-
ma la c ecien e apa ición de pó icos o gale ías en los dis in os
en es de los pa ios.
Sin emba go, a medio y la go plazo, la ans o mación
más adical ue la desapa ición de la ege ación, como ponen de
mani ies o los lib os de apeos de casas de ines del siglo XV o
inicios del XVI. De las casi 700 casas pe enecien es a la Mesa
Capi ula y a la Fáb ica de la Ca ed al en 1502, la g an mayo ía
con pa io, solo en una ocasión se desc ibe uno aja dinado15. El
ejemplo más ep esen a i o de dicha e olución ue, una ez más,
la emodelación del Pa io de las Doncellas en el siglo XVI, al
pa imen a se con má moles. La u ilización de es e ma e ial de-
bió se la endencia en las casas de las éli es que se cons uye on
13. A. Almag o: “Los ja dines andalusíes y mudéja es…”, pp. 27-38. E. La-
ey: “El palacio del Duque de Béja en Se illa…”, p. 204. E. Ve a e I. Ca asco:
“In e ención a queológica de u gencia…”, pp. 763-775.
14. E. La ey: “El palacio del Duque de Béja en Se illa…”, p.194. A. López
y J. Muñoz: “Bella lo …”, p. 131. V. Lleó: “El con ex o pe dido…”, p. 228.
15. En los apeos, lo no mal es que solo se diga, escue amen e, que hay un
pa io. En ocasiones, se indica que es á lad illado o pa imen ado, lo que excluye
la ege ación; pe o es o no debe p esupone que los es an es es u iesen aja -
dinados, ya que dicha ca ac e ís ica es an llama i a que lo lógico es que se
explici a a, an o más que cuando en aquellos casos en los que hay algún á bol
(25 casas) se especi ica de cual se a a (A chi o de la Ca ed al de Se illa, Sec.
II, lib o 1.501 (28); Sec. IV, lib o 376).
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o se emodela on a pa i de la ci ada cen u ia, mien as que en
el es o se emplea ía el lad illo, como se ap ecia en los apeos
an es mencionados y que co obo a el his o iado Pe aza, cuan-
do a i ma que en la p ime a mi ad había más de 12.000 pa ios
lad illados y po icados16. No obs an e, la desapa ición de pa io-
ja dín no ue o al, subsis ie on algunos, sob e odo en claus os
con en uales, como los de S a. Cla a, S a. Inés, S. Clemen e, la
Me ced (ac ual Museos de Bellas A es), e c. ambién hay que
eseña la exis encia de un modelo in e medio, la del pa io con
á boles, como se cons a a en los apeos más a iba señalados. A
juzga po las desc ipciones de iaje os de los siglos XV y XVI,
el mejo ejemplo de pa io con á boles pod ía se el p opio Pa io
de los Na anjos de la Ca ed al17. Con el iempo, la nos algia del
pa io-ja dín lle a ía a la ins alación de mace as en aquellos18.
El ja dín
El ja dín, en endido como espacio e de con una ubica-
ción pe i é ica en la pa cela y no inse o en el núcleo de la ida
domés ica, y como espacio pa a el bienes a y el dis u e de los
sen idos, lo encon amos desde el pe iodo andalusí. Es e dad,
que no necesa iamen e con dicha denominación, sino iden i ica-
do como hue o, pe o las desc ipciones que a eces se encuen an
de es os inciden más que en lo u ili a io en lo placen e o. Así,
al-Maqqa i di á que los andalusíes i alizaban en “embellece
16. Luis de Pe aza: His o ia de la ciudad de Se illa, ed. Sil ia Pé ez Gonzá-
lez, Se illa, 1997, . II, p. 334. Lo con i mó años más a de Alonso de Mo gado,
al a i ma que “los pa ios de las casas (que casi en odas los ay) ienen los suelos
de lad illos aspados. Y en e la gen e más cu iosa, de azulejos” (His o ia de
Se illa, Se illa, 1587, . 47).
17. Viajes de ex anje os po España y Po ugal, ed. José Ga cía Me cadal, Ma-
d id, 1962, pp. 53, 348. Ál a o Jiménez Sancho y Al onso Jiménez Ma ín: “Is-
biliya: opog a ía u bana…”, en E. Ga cía y J. i o (coo ds.) P eac as 2ª Sesión.
Ja dines de al-Andalus…, p. 253.
18. Mo gado se e ie e a su abundancia: “y jun ando muchas mace as de mil
di e encias de ye as odo í e as y a iedades de lo es o man n lo ido p ado
en p ima e a, que e e dece y e esca las casas”. Aunque no p ecisa su ubica-
ción, pa ece lógico pensa que se ía en los pa ios donde se encon ase la mayo ía
(His o ia de Se illa, . 47).
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los hue os con oda clase de se os y ipos de lo es”19. Siglos más
a de, las e e encias a las Hue as de la Alcoba del Alcáza y de las
A a azanas insis en en dicha conside ación. Aquella, ubicada en
el espacio ase o de los palacios de Al onso X y Ped o I, es deci ,
la zona comp endida en e dichos palacios y la mu alla que co ía
po la ac ual calle de San Fe nando, es mencionada encomiás ica-
men e po el eneciano And ea Na age o y o os iaje os, po su
amenidad20, y Pe aza la desc ibe en los siguien es é minos:
iene jun o a sí una hue a llamada del Alcoba, po
una sali a de place que en medio de ella es á […].
Hay di e sidad de á boles en es a hue a y mul i ud
de ho alizas y o as olo osas hie bas y g ande y lin-
da albe ca. Es el ci cui o de es a hue a muy g ande,
pues llega su ci cui o a la mu alla y pue a que dicen
de Je ez. Es no pequeña dis ancia21.
En cuan o a la de las A a azanas, ubicada en un espacio más
p óximo al ío que había sido habili ado como cá cel de los caba-
lle os22, o maba pa e de un complejo en el que es os, además de
p ac ica eje cicios ecues es p opios de su condición, pudie an so-
laza se, pa a lo que se le do ó de una hue a, cuya exis encia azona
Pe aza: “po que la humanidad de los homb es demanda a las eces
o a mane a de ec eación, hay jun o a es a plaza de que engo ha-
blando una hue a llena de á boles con una calle de ellos hecha a un
lado donde oman place jugando a los bolos y ba as, y sen ándose
a e las lo es y los á boles u os que les den place ”23.
Po an o, ese espacio e de domés ico, pe i é ico espec o de
la pa cela y des inado al solaz del dueño, ya apa ece en ex os del
19. Ci ado po A. ahi i: Ag icul u a y poblamien o u al en Se illa du an e la
época ‘abadí’, Se illa, 2001, p. 167, p. 167.
20. Viajes de ex anje os po España y Po ugal, ed. J. Ga cía, p. 350. Viaje
po España de Jo ge de Einghen, del ba ón León de Rosmi hal de Bala na, de
F ancisco Guiccia dini y de And és Na aje o, An onio Mª Fabié ( ad. e in .),
Mad id. 1879, p. 267.
21. His o ia de la ciudad de Se illa, . II, p. 256.
22. abajos ecien es iden i ican es e espació con el ocupado en su día po
las a a azanas almohades (Fe nando Amo es Ca edano: “Las a a azanas almo-
hades de Isbiliya (Se illa)”, A chi o Hispalense, 2018, nº 306-308, pp. 37-63).
23. His o ia de la ciudad de Se illa, . II, p. 291.
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pe iodo andalusí, po lo gene al inculado a palacios de los mona -
cas ai as y almohades así como de los miemb os de la éli e24. En
aquellos casos en que se mencionan nomb es conc e os, el p oblema
eside en la di icul ad, po no deci imposibilidad, de si ua los en el
plano de la ciudad. Lo más p obable es que, dado lo que hoy cono-
cemos de los ecin os amu allados, se a ase de palacios y zonas
u banas pe i é icas o ex amu os, al menos inicialmen e25. ambién
la a queología ha documen ado su exis encia, si bien los au o es de
los in o mes se han limi ado a deja cons ancia de la ausencia de
edi icación o han endido a iden i ica los como hue as.
A pa i de los siglos bajomedie ales, la desapa ición del
pa io-ja dín p opicia ía su apa ición y/o gene alización, o la ade-
cuación del hue o a dicha unción especí ica según qué ipo de
i ienda26, has a que, con la in oducción de los modelos i alia-
nos en el siglo XVI, los ja dines adqui iesen en idad p opia y di-
e enciada del hue o27. Pe aza ha dejado cons ancia de que en su
iempo, odos los geno eses a incados en Se illa con aban con
24. Ahmed ahi i: Ag icul u a y poblamien o u al en Se illa..., p. 67
25. Á. Jiménez Sancho y A. Jiménez Ma ín: “Isbiliya: opog a ía u ba-
na,…”, pp. 246-248.
26. R. Fe nández: His o ia del ja dín…, p. 185, 186. En el apeo de una casa en la
ac ual calle Rod igo de iana ( iana) se dis ingue el hue o del ja dín o e gel (con
ambos é minos lo iden i ica), que se desc ibe en los siguien es é minos: “como un
pa io cuad ado con sus poyos a la edonda y con una pila en medio de azulejos. odo
es lad illado de jun o y lab ado con sus azulejos, ansí los poyos como odo. Y a pa es
de ue a de los poyos es á pa a plan a a ayanes, y luego es á lad illado, po donde an-
den. Y adelan e de es o, luego, es á una lonja, como cenade o, lad illado como lo o o
con sus azulejos” (ci ado en A. Collan es de e án: Se illa en la Baja Edad Media. La
ciudad y sus homb es, Se illa, 1977, p. 123). Es deci , aunque lo iden i ica como e gel
o ja dín, lo que es á desc ibiendo es un pa io-ja dín. A su ez, la desc ipción que se hace
en el siglo XVI del hue o del me cade He nán Pé ez más pa ece la de un ja dín (R.
Fe nández: His o ia del ja dín…, p. 243. A. López y J. Muñoz: “Bella lo …”, p. 128).
27. En ada dicha cen u ia, Pe aza menciona unidos ambos é minos cuando alu-
de a los exis en es en las casas de las eli es (His o ia de la ciudad de Se illa, . II, p.
337). En la desc ipción del ci ado ja dín de la duquesa de Béja se dice que desde su
aposen o de e ano “goza del ja dín (pa io-ja dín) y de la a boleda y na anjal y del
es anque”. En el dibujo, és e se ep esen a median e una masa de á boles (R. Fe -
nández: His o ia del ja dín…, p. 238. A. López y J. Muñoz: “Bella lo …”, p. 131).
Algo simila da a en ende Juan Ca aya, a juzga po la unción que les a ibuye al
e e i se a los de la éli e se illana del siglo XVI (Mayo azgos. Riqueza, nobleza y
pos e idad en la Se illa del siglo XVI, Se illa, 2018, pp. 118-121).
179
AN ONIO COLLAN ES DE ERÁN SÁNCHEZ
186
e el manda o del asis en e F ancisco Zapa a, conde de Ba ajas
y, según F ancisco de Sigüenza (1579), la inicia i a se debe ía
a ibui al p opio mona ca, Felipe II, quien, además, en ia ía el
p oyec o desde la co e. Pa iendo de ambos da os, hab ía que
es ablece la exis encia de cie os p eceden es inmedia os. Po
lo que se e ie e al conde de Ba ajas, enía de eje ce el co egi-
mien o en Có doba donde había p omo ido/ ema ado la c eación
ex amu os de un paseo en la o illa del ío. Po o o lado, cua o
años an es, en 1570, con mo i o de la llegada a la co e de la
nue a eina, doña Ana de Aus ia, se adecen ó la zona ex amu-
os del mad ileño P ado de S. Je ónimo, median e la o maliza-
ción de un paseo a bolado, que se deco ó con a cos iun ales,
uen es y o os elemen os. Lo que, en p incipio, no iba a se más
que una de an as ope aciones e íme as po mo i os es i os, se
ans o mó en pe manen e po olun ad exp esa del mona ca,
de quien pa ece que ambién pa ió la idea de do a al paseo de
uen es48. Con independencia de es os p eceden es inmedia os,
dis in os au o es han inse ado la c eación de la Alameda en la
adición humanis a que se inspi a en la a adís ica de au o es
g iegos y omanos, y en sus p eceden es en algunas ealizacio-
nes de I alia y Países Bajos en la p ime a mi ad del siglo XVI49.
En cualquie caso, po lo que se e ie e a es as úl imas, Paya
plan ea que más pa ece que u ie an una inalidad écnica, po lo
que no se concibie on como espacios de ocio, con independencia
de que, pos e io men e, ue an asumidos po la población como
paseos, apa e de que ca ecie an de los es an es elemen os que
acaba ían de iniendo las alamedas ( uen es, asien os, elemen os
a qui ec ónicos, e c.).
eniendo en cuen a es os p eceden es, lo no edoso de la
Alameda se illana pod ía se :
48. Mª Dolo es Puchol Caballe o: U banismo del Renacimien o en la ciu-
dad de Có doba, Có doba, 1992, p. 148. Concepción Lopezosa Apa icio: “Fies a
o icial y con igu ación de la ciudad. El caso del P ado mad ileño”, Anales de
His o ia del A e, 12, 2002, pp. 85-87.
49. A. J. Alba donedo: “La alameda, un ja dín público de á boles y agua. O igen
y e olución del concep o”, Anua io de Es udios Ame icanos, pp. 421-452. Lau en
Paya: “Les alamédas de l’Empi e espagnol du an le Renaissance: un ensemble sin-
gulie e cohé en de p omenades a bo ées”, Le Ve ge , ene o 2014, pp. 1-19.
186 EL VERDE EN SEVILLA: DE LO PRIVADO A LO PÚBLICO...

187
- Que se concibió como espacio no e íme o;
- Su concepción: al diseña se como un espacio do ado de una
se ie de elemen os, que en de ini i a c eaban un “ ipo”.
- Su excepcionalidad: al cons ui se en el in e io de la
ciudad, no en la pe i e ia ex amu os, como ocu ió con
las es an es has a el siglo XVIII, pues odas las que he
podido iden i ica u ie on dicha ubicación50; y, en es e
aspec o, supuso in eg a en la ida ciudadana una zona
has a ese momen o ma ginal y deg adada, des inándose
exp esamen e a se un espacio ag adable pa a el ocio y el
solaz al se icio de los ciudadanos, y no pa a uso exclu-
si o del p íncipe;
- O o da o a des aca es que es a ope ación u banís ica se
lle ó a cabo en el ex emo no e de la ciudad; es deci en
el lado opues o de donde se localizaban los espacios con
unciones de cen alidad de Se illa.
El p oyec o es aba plan eado en 1573 y su ealización se
lle ó a cabo a lo la go del año siguien e, has a el pun o de que
es el año 1574 el que igu a en las insc ipciones conmemo-
a i as de su cons ucción. No obs an e, algunos abajos de
plan ación y pa imen ación se con inua on en los años siguien-
es. El es ue zo pa a lle a lo a cabo ue conside able, ya que
se a aba de un espacio deg adado y odeado de los co ales
ase os de las casas del en o no, muchas de ellas ocupadas po
caña e e os desde los siglos medie ales. La desc ipción coe á-
nea más comple a la o ece Mo gado que esc ibe poco después
de su inaugu ación.
Dado que e a un espacio que solía es a inundado -de ahí
la denominación medie al de Laguna de la Fe ia-, las p ime as
ope aciones consis ie on en ni ela y ele a el e eno, y canali-
za las aguas que allí se deposi aban po su baja co a y po es a
c uzado el luga po alcan a illas mal conse adas. Pa a esol e
es os p oblemas, se ab ie on dos zanjas a lo la go del sola con el
50. A. Collan es de e án: “Una p ime a ap oximación de conjun o a las
alamedas españolas”, en Las alamedas. Elemen o u bano y unción social en
ciudades españolas y ame icanas, Ba celona, 2019, pp. 44, 45.
187
AN ONIO COLLAN ES DE ERÁN SÁNCHEZ
188
in de canaliza las aguas hacia el ío. Zanjas que se podían c uza
po puen ecillos y lanqueadas po sendas hile as de á boles. En-
e ambas se aza on es calles a boladas51. Según Mo gado, se
plan a on 1.700 á boles52 en e álamos, alisos, cip eses, na anjos y
á boles del pa aíso. El ci ado au o en a iza las he mosas pe spec-
i as c eadas, las cuales se en iquecie on con las es uen es de
má mol y jaspe ins aladas en la calle cen al, a espacios egula es.
Como han pues o de elie e dis in os au o es53, el ca ác e
cí ico y humanis a de que se quiso do a a la ope ación u o
su máxima exp esión en el diseño de la po ada, así como en
la deco ación de las uen es con igu as de la mi ología clásica.
En aquella se conjuga on cla as e e encias a los o ígenes de la
ciudad con la adhesión a la mona quía einan e. Consis ió en la
ins alación de dos g andes columnas de g ani o p oceden es de
un g an edi icio omano, aídas ex p o eso con al in, le an adas
sob e sendos pedes ales con insc ipciones en la ín de cla a in-
encionalidad polí ica, e e idas a los pe sonajes que ema aban
las columnas: Hé cules y Julio Cesa , y cuyas cabezas e an los
e a os de Ca los I y Felipe II. Los con empo áneos a ibuye on
una g an impo ancia a es e diseño y los au o es pos e io es que
desc iben la Alameda han dedicado g an espacio a analiza el
signi icado de es a po ada54.
Pe o odo el es ue zo se olcó en la ejecución del paseo
p opiamen e dicho, sin que el p oyec o incidiese en el en o no
u bano, algo que ambién ocu ió en o os muchos paseos de la
época; no obs an e, con el paso del iempo se ue egula izan-
do y ecuali icando dicho en o no. Lo más p obable es que, ini-
cialmen e, las casas colindan es cambia an la o ien ación de sus
achadas pa a da is a a ella. Poco a poco, se ue on le an ado
edi icios de elie e, como los con en os de Belén y S. F ancisco
de Paula, los colegios jesui as de las Becas y de los I landeses,
51. In o maciones pos e io es y planos solo indican dos (R. Ca o, An igüe-
dades y p incipado…, . 63 ).
52. Según Fe nández Cha es ue on unos 3.000 (Polí ica y adminis a-
ción…, pp. 182 y ss).
53. V. Lleó: Nue a Roma…, pp. 267 y ss. A. J. Alba donedo: El u banismo
de Se illa…, pp. 204 y ss. M. o es: Se ille…, pp. 40 y ss.
54. V. Lleó: Nue a Roma…, pp. 269-270.
188 EL VERDE EN SEVILLA: DE LO PRIVADO A LO PÚBLICO...
189
y casas de pa icula es de cie o ni el. Aunque hay e e encias a
adquisiciones de casas y sola es en el ex emo no e, a juzga po
la planime ía del siglo XVIII los en es de la Alameda ue on
o almen e i egula es y solo bien en ado el XIX se diseñó un
plan de alineaciones con el in de egula iza los, con p oyec o de
Balbino Ma ón55.
La c eación de la Alameda supuso u baniza un espacio de
unos 500 m. de longi ud, po 150 m. de ancho, que a pa i de ese
momen o se con i ió en el cen o de la ida social se illana, cu-
yas dimensiones y p opo ciones pe mi ían el paseo a caballo o en
coche, como queda e lejado en dis in as is as, y que hacía po-
sible la con emplación y la exhibición, al como hoy ocu e con
el “paseo de caballos” de la Fe ia de Ab il. Pe o imágenes que
no mues an exclusi amen e a las éli es, sino a oda una gale ía
de ipos sociales, desde aquellas has a los aguado es, pasando
po el pueblo llano, clé igos y ailes espadachines pendencie os,
músicos, e c.
Es e diseño debió de con e i se p on o en un e e en e
pa a o as ealizaciones de su misma na u aleza. La bibliog a ía
ha que ido e en ella el modelo de alguna hispanoame icana,
como la de Lima, aunque, en es e caso, ambién hay o o da o
que emi e a Valladolid56. Pe o, con se impo an e dichas a i-
buciones, c eo que es mucho más signi ica i o de la ama que
adqui ió, el que años después de que ue an cons uidas algunas
de las alamedas hispanoame icanas, sendos au o es que desc i-
bie on dos de las más an iguas, la ci ada de Lima y la de Méjico,
quisie an enal ece las pa angonándolas con la se illana o omán-
dola como modelo. Me e ie o a A ias de Villalobos (1623) y
a Be nabé Cobos (1639)57. Es a ama seguía i a en la segunda
55. José Manuel Suá ez Ga mendia: A qui ec u a y u banismo en la Se illa
del siglo XIX, Se illa, 1986, pp. 175 y ss. M. Fe nández Cha es: Polí ica y ad-
minis ación…, pp. 182, 227.
56. Mª An onia Du án Mon e o: “La Alameda de los Descalzos de Lima y su
elación con la de Hé cules de Se illa y la del P ado de Valladolid”, en Bibiano
o es Ramí ez y José J. He nández Palomo (coo ds.): Andalucía y Amé ica en
el siglo XVII, Se illa, 1985, . 2, pp. 171-182.
57. Ci ados po Ramón Gu ié ez: “La ciudad ame icana y las alamedas”, en
Las alamedas…, pp. 90, 140.
189
AN ONIO COLLAN ES DE ERÁN SÁNCHEZ
190
mi ad del siglo XVII, cuando Diego O iz de Zúñiga la cali ica
de “paseo memo able en odo el mundo”58.
Al a a se de una in aes uc u a an delicada, su man-
enimien o cons i uyó una pesadilla pa a el concejo, ya que se
conjugaba su al ísimo cos e a consecuencia de debilidades es-
uc u ales (de icien e azado de la conducción del agua y las
humedades), con los acciden es (inundaciones, e emo os, em-
pes ades), la desidia o incapacidad municipal y la al a de ci is-
mo de los se illanos.
Pocos años después de su inaugu ación se eplan a on á -
boles, y más de 500 en las p ime as décadas del siglo XVII, al
iempo que se ealizaban ob as de epa imen ación59. Según Es-
pinosa y Cá cel, en sus comen a ios a los Anales de O iz de
Zúñiga, señala que con pos e io idad ue pe diendo á boles,
una de sus uen es ue des ozada y se des uye on nume osos
asien os60. A lo la go del s. XVIII se ealiza on di e sas in e -
enciones, en e o as con ocasión de la es ancia de Felipe V en
la ciudad (1729-1733), pe o la más impo an e ue la emodela-
ción emp endida po el asis en e Ramón de La umbe en 1764.
A juzga po los planos pos e io es, que con i man que las calles
e an dos, las columnas apa ecen a eje de la hile a de á boles que
sepa a ambas calles y no en en adas a una de ellas. Po p ime a
ez, se ce ó el en e no e con o as dos columnas ema adas
po leones con los escudos de la mona quía y de Se illa61. La
ope ación se comple ó ins alando es uen es en cada una de las
dos calles. A pesa de las e o mas y mejo as, las zanjas a cielo
abie o siguie on siendo un p oblema, en e o os, obligando a
nue as in e enciones del asis en e A jona, en el p ime e cio
del siglo XIX62.
58. Dicho comen a io hay que si ua lo an es de 1671, echa de la p ime a edi-
ción de sus Anales eclesiás icos y secula es de la … ciudad de Se illa, Mad id,
1796, . IV, pp. 70-71
59. M. Fe nández Cha es: Polí ica y adminis ación…, pp. 225 y ss.
60. Anales…, . IV, p. 71.
61. Según Fe nández Cha es, en 1574 se pod ían habe p oyec ado unas escul u-
as como cie e, pe o no llega on a ealiza se (Polí ica y adminis ación…, p. 178).
62. F. A ana: Compendio his ó ico…, pp. 95-96. Al onso B aojos Ga ido:
Don José Manuel de A jona, asis en e de Se illa, Se illa, 1976, pp. 323-324.
190 EL VERDE EN SEVILLA: DE LO PRIVADO A LO PÚBLICO...
191
En cualquie caso, du an e odos es os siglos ue econoci-
da como el p incipal espacio de sociabilidad. En el siglo XVII,
Rod igo Ca o, apa e de menciona solo dos calles, se e ie e a
su ambien e en los siguien es é minos: “paseo ecuen ado de
mucha ca alle ía y coches los e anos”; poco después, O iz
de Zúñiga alude a su he mosa y cómoda disposición, a cómo su
a eglo añadió he mosu a a lo público, y añade: “ ese es e si io
en las calu osas noches equen ado de innume ables coches, que
lo hacen paseo memo able en odo el mundo, y que, a eces, se
ienen o os públicos es ejos, a eces, aleg ías de músicas, y de
o dina io, en las ies as, minis iles y chi imías, pagados de lo
público”63. A ana Va lo a a i ma que la ope ación del asis en e
La umbe dio nue a he mosu a al paseo, el cual, según docu-
men o de ines del mismo siglo XVIII, e a el único que había en
Se illa pa a el e ano. A juzga po las disposiciones sob e su
man enimien o, la empo ada se iniciaba en la es i idad del Co -
pus y llegaba has a la Na i idad de la Vi gen (8 de sep iemb e).
Ma u e ambién se p odiga en alabanzas hacia ella, pe o pocos
años después de las in e enciones de A jona en el p ime e cio
del siglo XIX, Richa d Fo d la desc ibe como desie o paseo de
Se illa; sin emba go, se ecupe ó y adqui ió nue a i alidad en la
segunda mi ad de dicha cen u ia y en los inicios de la siguien e64.
La Alameda de Hé cules inició la se ie de paseos de los
que se ue do ando la ciudad, pe o, como he indicado, odos los
que inie on de ás, has a en ado el siglo XIX, se o maliza on
ex amu os, a lo la go de los en es occiden al y me idional, po
an o, eniendo como e e encia el ío, pues se desa olla on si-
guiendo su o illa izquie da. Has a bien en ada la cen u ia deci-
mono ena no se comple ó el ci cui o ex amu os de Se illa. Es a
ubicación pe i é ica de los espacios e des públicos ue la ca ac-
e ís ica del u banismo hispano has a el mencionado siglo, pues
63. R. Ca o, An igüedades y p incipado…, . 63 . Anales, . IV, pp. 70-71.
La música se man u o has a 1768.
64. F. A ana: Compendio his ó ico…, p. 96. Jus ino Ma u e y Ga i ia: Anales
eclesiás icos y secula es…. de Se illa… de 1701… has a el de 1800, 3 ., Se illa,
1887, . 1, p. 229. Richa d Fo d: Manual pa a iaje os po Andalucía y lec o es
en casa, en Ja ie Rod íguez Ba be án (ed.): Richa d Fo d y Se illa (1830-1833)
An ología, Se illa, 2007, p. 124. M. o es: Se ille…, p. 68 y ss.
191
AN ONIO COLLAN ES DE ERÁN SÁNCHEZ

192
solo excepcionalmen e se encuen an alamedas o algún o o ipo
de espacio público e de en el in e io de las ciudades. Incluso
uno de los e e en es de la p eocupación po dichos espacios y
ep esen an e de la ideología ilus ada en es e aspec o, An onio
Ponz, solo concibe la p esencia del a bolado y la ege ación en
la pe i e ia65.
Las no icias más an iguas, que se emon an al siglo XVI
y a los inicios del XVII, mencionan la exis encia de a bolado
en dis in os pun os de la ci ada pe i e ia, en e o os, a lo la go
de la ac ual o neo, en la zona del A enal o en la Resolana, pe o
sin una cla a de inición de su diseño y unción66. Es más, las e-
p esen aciones g á icas que se han conse ado de es os espacios
igno an dicha p esencia.
El más an iguo del que exis en e e encias más conc e as
es el denominado Pa ín de las Damas, que más que un paseo
debió se una especie de mi ado sob e el io, cons uido en el
con ex o de las nume osas epa aciones y e o zamien os del án-
gulo no oes e de la mu alla, en las inmediaciones de la Pue a
de la Ba que a, como consecuencia de las cons an es ba idas del
ío en es e sec o del meand o. Se c eó en la década de 1580,
expe imen ando des ucciones y modi icaciones a lo la go de los
siglos a consecuencia de dichos a aques. Pos e io men e, en sus
inmediaciones se de inió o o mi ado o paseo, conocido como
el Blanquillo, p olongando el de las Damas has a la Pue a de S.
Juan. G acias a su o ien ación, a ambos acudían los se illanos
en in ie no, mien as que a la Alameda de Hé cules acudían en
e ano.
La imp esión es que dichos mi ado es ca ecie on de a bo-
lado67, pe o a ios documen os aluden a la p esencia de álamos
65. A. Collan es de e án Sánchez y Ramón Gu ié ez: “Las alamedas en
España e Hispanoamé ica”, en Las alamedas…, pp. 30 y ss.
66. A. Collan es de e án: “C is óbal Colón, paseo” y “ o neo, calle”, en
Dicciona io His ó ico de las Calles de Se illa, Se illa, 1993, . I, p. 255; . II,
p. 409. F ancisco Olle o Loba o: “Ciudad e Ilus ación. ans o maciones u ba-
nas en Se illa (1767-1823)”. Cuade nos Dieciochis as [In e ne ]. 31 dic 2015
[ci ado 19 ab 2019]; 16(0): 232-234. (h p:// e is as.usal.es/index.php/1576-
7914/a icle/ iew/14742).
67. F. A ana: Compendio his ó ico…, p. 96.
192 EL VERDE EN SEVILLA: DE LO PRIVADO A LO PÚBLICO...
193
en el siglo XVII en es e en e occiden al, a pa i de la Pue -
a de S. Juan en di ección al puen e de ba cas. En cualquie
caso, la con igu ación de paseos en odo es e sec o occiden al
y me idional se consolidó en el p ime e cio del siglo XVIII, al
ampa o del in e és po la na u aleza y su dis u e po el homb e
que p opugnaba el pensamien o ilus ado68. A pa i de las dé-
cadas iniciales se o ganiza on una se ie de ellos a odo lo la go
de los en es mencionados, como e leja el plano de Coello y
Ama (1771). Es as ope aciones debie on hace se en el p ime
e cio del siglo. Po un lado, en un plano de la zona del A enal,
echado en 1728, las hile as de á boles apa ecen o uladas como
Alameda Nue a69. Po o o, según Lo enzo Bau is a de Zúñiga, a
su llegada en 1732 el nue o asis en e, Rod igo Caballe o Illanes,
desa olló una in ensa labo de mejo a de los caminos y la plan a-
ción de alamedas, con el in de a o ece los paseos del mona ca
y su amilia70.
En el plano de Coello y Ama , el sec o en e las pue as
de S. Juan y Real, apa ece densamen e a bolado, así como unas
hile as de á boles p óximas a la o illa en el amo en e la Pue -
a Real y el puen e. Pocos años después, a consecuencia de las
inundaciones de 1784, se emp endió una impo an e ob a, con-
sis en e en la ni elación del e eno y u banización de lo que
has a en onces había sido una zona pan anosa y a echos con
mon ículos, y se cons uye on unos malecones. as lo cual, se
ealiza on nue as plan aciones de álamos. En el cu so de es a
ope ación se diseñó una nue a alameda más p óxima a la mu a-
lla in eg ada po cua o hile as de álamos71, quedando en e es a
y la an igua pegada al ío el Almacén del ey o de las made as de
Segu a. La ope ación se comple ó con la ins alación de una no ia
en los Hume os y una uen e en la Pue a de iana.
68. Concep os que hemos is o que ya se encuen an en la desc ipción que
ealiza Pe aza de la hue a de las A a azanas (His o ia de la ciudad de Se illa, .
II, p. 291), y en la p opia Alameda de Hé cules.
69. A chi o Gene al de Simancas, MPD, 20.67.
70. Annales Eclesiás icos i segla es de la … ciudad de Se illa… o lus o de la
Co e en ella, Se illa, 1748, p. 199. F. Olle o: “Ciudad e Ilus ación…”, p. 232. Ana
Glo ia Má quez Redondo: Se illa “ciudad y co e” (1729-1733), Se illa, 1994, p. 44
71. A chi o Gene al de Simancas, MPD, 23.43.
193
AN ONIO COLLAN ES DE ERÁN SÁNCHEZ
194
La ci ada alameda en oncaba con o a, ambién de es e
momen o, pues no igu a en el plano de 1771 y sí en el de
1788, que pa iendo de la ci ada pue a llegaba has a el puen-
e. La ope ación consis ió en mejo a la an igua calzada con
nue a pa imen ación y se ans o mó en un paseo median e la
plan ación de cua o hile as de á boles, que en la pa e cen al
se ab ían o mando una plazole a, y do ándola de asien os de
pied a72.
En el amo comp endido en e el puen e y la o e del
O o, que en el plano de López de Va gas (1788) apa ece más
e i ado del ío, se diseña on es paseos, los de los ex emos
pa a pea ones y el cen al, do ado de álamos pa a el ánsi o de
ca uajes. La ope ación se comple a ía con la ins alación de un
monumen o a la San ísima inidad en las inmediaciones del
puen e, que no llegó a ema a se73.
Es a impo an e ob a de embellecimien o de la o illa del
ío u o con inuidad en el Paseo de la Bella lo , que enlazaba
con el an e io a a és de un nue o puen e sob e el aga e e.
En el plano de 1728 igu a una hile a de á boles desde S. el-
mo, que han desapa ecido en o os pos e io es, mien as que
se dibuja un paseo en 1786 en e el aga e e y S. elmo, que
desc ibe A ana74. A pa i de es e pun o, se con igu ó o o que
desembocaba en un espacio abie o cen ado en la Fuen e del
Abanico, de donde pa ían a modo de iden e paseos hacia el
ío y hacia la en a de E i aña, odos ellos plan ados de álamos
y do ados de asien os. Es e paseo ue epa ado y ampliado en
1827 po el asis en e A jona, quien, además, lo p olongó has a
el ama guillo, que en onces discu ía ap oximadamen e a la
al u a de la glo ie a de Méjico, c eando un nue o espacio pa a
dis u e de los se illanos, al iempo que uncionase como i-
e o, pa a lo que se le do ó de las in aes uc u as necesa ias
pa a hace lo iable. Se diseñó con un o ma o ci cula , de cuyo
cen o pa ían seis adios que e an o os an os paseos, en los
72. F. A ana: Compendio his ó ico…, pp. 96-97.
73. F. A ana: Compendio his ó ico…, pp. 97-98. F. Olle o: “Ciudad e Ilus-
ación…”, pp. 232-233.
74. A chi o Gene al de Simancas, MPD, 20.67, XIV. 109, 23.43, 23.47. F.
A ana: Compendio his ó ico…, pp. 97-98
194 EL VERDE EN SEVILLA: DE LO PRIVADO A LO PÚBLICO...
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cuales se plan a on especies de los más a iados luga es de la
ie a. Conocido como las Delicias de A jona, acabó con i -
iéndose en el más ecuen ado po los se illanos en las décadas
pos e io es75.
Es a ope ación de embellecimien o del sec o me idional
ex amu os se comple ó en el siglo XIX, cuando el asis en e
A jona emp endió la ob a de los ja dines de C is ina, inaugu a-
dos en 1829. E a la opo unidad de uni el paseo que ocupaba
el A enal con el de la Bella lo /Delicias, a lo que se añadía el
de ibo de la co acha que comunicaba la o e del O o con la
mu alla de la ciudad, lo que dejaba de ini i amen e expedi a
la conexión en e ambos espacios. Según A jona, se a aba de
ab i un paseo nue o que sus i uyese al “llamado de la Plaza de
o os”, que conside aba incómodo y es echo76.
El es o de la pe i e ia o ien al y sep en ional, así como
iana, ca eció de es os paseos pe ime ales has a la segunda
mi ad del siglo XIX. En la se ie de planos que an de 1828 a
1839 no igu a ninguno. Es o no quie e deci que no exis iesen
inicia i as, solo que no se lle a on a la p ác ica, p obablemen e
po al a de ecu sos económicos. En un plano de las a ue as
de la Pue a de la Ca ne (1788) igu a una alameda, que co e
pa alela a las apias de la hue a del Alcáza , y en la leyenda se
dice: “alameda con que se puede ado na es e si io si la ciudad
es u ie e en p opo ción de hace es e gas o”77.
En el ci ado en e o ien al la única ope ación ue el a -
bolado de la calzada que pa ía de la Pue a de Ca mona, en el
amo comp endido en e el monas e io de S. Beni o (ac ual
pa oquia) y el emple e de la C uz del Campo, ealizado en
1733. Pe o dicha ope ación espondía a un plan eamien o di e-
en e, ya que, según Zúñiga, lo que se p e endió ue embellece
la p incipal en ada de la ciudad, y mani es a a los que a ella
75. F. A ana: Compendio his ó ico…, pp. 97-98. J. Ma u e: Anales eclesiás i-
cos y secula es…, . III, p. 73. Pascual Madoz: Dicciona io geog á ico-es adís i-
co-his ó ico de España. Se illa, Mad id, 1845-1850, ed. acsímil, Se illa, 1986,
pp. 327-329. F. Olle o: “Ciudad e Ilus ación…”, pp. 233-234. A. B aojos: Don
José Manuel de A jona…, pp. 326-330.
76. A. B aojos: Don José Manuel de A jona…, pp. 330-333.
77. A chi o Gene al de Simancas, MPD 47. 19.
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AN ONIO COLLAN ES DE ERÁN SÁNCHEZ