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I án Lozano Palma
T abajo Fin de G ado
Uni e sidad de Se illa
Cu so 2015 / 2016
Tu o : Manuel Fe nando Mance a
Vº. Bº. del u o : i ma del p o eso u o
ÍNDICE
T abajos a ís icos
Es udio eó ico
In oducción
An eceden es
Homb e como obje o de deseo
Voyeu
Depo e
He e ono ma i idad
Conclusiones
Bibliog a ía
P opues a de in eg ación p o esional
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An eceden es
A lo la go de la his o ia, los símbolos sexuales masculinos jun o con el ipo de sen imien os, ya sea a ec o,
admi ación o deseo, han ido cambiando. Aunque el homoe o ismo exis a desde la p ehis o ia, que se
ep esen aban si uaciones homosexuales po que se ap eciaba ese compo amien o, pasando po el
pe iodo clásico (donde u o su máximo apogeo), amos a emon a nos a la ob a de Winckelmann1. El
his o iado de a e pe sigue la imagen ideal que, según su condición y admi ación, se consigue a a és
del cue po masculino. Se inspi aba en la escul u a clásica como el To so de Bel ede e o el Apolo, al
igual que en las ideas de belleza de Bu ke2. Winckelmann in luyó en co ien es a ís icas pos e io es como
el Neoclasicismo, que omen aba la exal ación del homb e iun ado , buscando en los mi os e his o ias
an iguas como excusa pa a ep esen a el cue po masculino. Poco después se comienza a endi cul o
al deseo indi idual y al cue po y nace el Roman icismo. Es a co ien e c ea un mundo idealizado donde
el homb e e a el p incipal p o agonis a, el place y la sensualidad. Los a is as ecalcaban los aspec os
i iles del hé oe, con un ue e con enido sensual. El Realismo su ge en con a a es a co ien e, u ilizando
al homb e con un papel dominan e en la sociedad, ealizando imágenes donde se exal aba la igu a
masculina ealizando abajos ísicos.
Más adelan e, al inal de la P ime a Gue a Mundial, eme gen pe iodos más ompedo es y c ea i os en
los que se desa ollan di e en es lenguajes que e oluciona ían la c eación y el concep o de a e. El
deseo homoe ó ico3 apa eció de una mane a dis in a, en es e caso con ines más publici a ios, como
el ca el o la ilus ación. Los con inuos cambios de lenguaje pe mi ie on la apa ición de a is as que
apo aban una c ea i idad p opia. Así como Jackson Pollok o Ma sden Ha ley que, si conocemos sus
ci cuns ancias, podemos ad e i la pulsión in e io ci ada que es á ligada al homoe o ismo.
1 Johann Joachin Winckelmann (1717 - 1768) ue un a queólogo e his o iado del a e alemán. Conside ado como el
undado de la His o ia del A e. Sus ob as mezclaban la cul u a y el a e g iego con p incipios polí icos, la es é ica y la educa-
ción con el deseo e ó ico.
2 En su ob a indagación ilosó ica sob e el o igen de nues as ideas ace ca de lo sublime y de lo bello, Edmun Bu ke
di idía la expe iencia es é ica en e lo sublime (la po encia muscula y ac i idad masculina) y lo bello (sinónimo de la g acia
seduc o a emenina). De es e modo, el homb e and ógino podía se cali icado de bello y po lo an o se con ie e ambién en
obje o de deseo.
3 El homoe o ismo se e ie e al ipo de sen imien o que exp esa el deseo, admi ación o a ec o en e pe sonas del mismo
sexo. No iene po qué inclui ningún ipo de elación ísica. En el imagina io de un a is a, el homoe o ismo puede apa ece de
mane a simbólica o subconscien e e incluso de mane a explíci a pe o en ningún caso ha de conlle a obliga o iamen e una
ap oximación e ó ico-sexual.
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Fue a p incipios de la década de los 70 la e apa más e oluciona ia en busca de la libe ad y los
de echos de los g upos meno es que se sen ían en des en aja. El homb e necesi aba ei indica una
nue a iden idad que pudiese ca ac e iza se po la sensibilidad o e nu a, haciendo apa ece nue os
concep os de homb e. Poco a poco ue no malizándose la iden idad homosexual, in en ando a o ece
a es os que e an a is as, los cuales es aban con encidos que las imágenes homoe ó icas end ían ma-
yo acep ación. Las nue as libe ades a o ecían ambién la plu alidad de las ob as an o en ma e iales
como en el es ilo o la emá ica.
Se o ece un amplio abanico de posibilidades desde inales de siglo. Los a is as, a pesa de busca
nue os lenguajes y plan eamien os pa a aleja se de los clásicos, son los igu a i os los más des acados
e in e esan es. Pueden se i como p ime os ejemplos a des aca F ancis Bacon, Da id Hockney o Andy
Wa hol. Du an e odo es e p oyec o apa ece án a ios a is as in eg ados en es a e apa que son cla os
e e en es a la ho a de la c eación pe sonal.
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Homb e como obje o de deseo
Se elige al homb e, no solo como suje o, sino ambién como obje o, como una pieza de consumo que
se puede posee . Es o hace llama la a ención sob e una nue a o ma de con empla al homb e. Al apa-
ece homoe o izado cambia, en cie o modo, el modelo he e osexual ya que se elimina la di e encia
de sexos.
La sociedad decimonónica es un cla o ejemplo de la p opagaión de imágenes que p esen aban al
homb e como obje o de deseo. A inales de siglo, se comenzó a mos a cie o in e és hacia es e ipo
de emas. Debido a la con ulsión c ea i a, se c ea on una se ie de códigos de ep esen ación que
pe mi ie an a esas imágenes pe manece den o de la c eación a ís ica, sin ene que se c eadas en
un ámbi o clandes ino, como se había hecho an e io men e. Po ello, el a is a que quisie a plasma cual-
quie ipo de deseo homoe ó ico debía ecu i a esos códigos. Es os buscan inspi ación en el mundo
clásico o en la cama ade ía y el deseo sexual en e los in eg an es de ales imágenes. Fue el ema más
u ilizado y es debido, sob e odo, a que a o ecía a la exp esión de deseo en e homb es de mane a
encubie a. La amis ad se había con e ido en un elemen o esencial pa a la elicidad, dado que los
homb es encon aban en e ellos cualidades que admi aban y no poseían. Realmen e es un ac o lógico,
pues o que ecuen aban cí culos con ausencia de muje es debido a la sociedad que seg egaba los
sexos. Po lo an o acili aba el lazo a ec i o en e ellos. Los a is as u iliza on es a amis ad pa a c ea
imágenes con ca ga homoe ó ica pe o de una mane a su il.
La p oli e ación de la o og a ía homoe ó ica se io a o ecida po el aumen o de la comunidad homo-
sexual. Es o pe mi ió ambién explo a el sex appeal de ac o es des acados en imágenes publici a ias.
Aumen ó la cul u a isual: cine, e is as, publicidad, e c. y se hizo más e iden e el homb e como obje o de
ep esen ación iendo que uncionaba. El homoe o ismo ue ganando e eno en la o og a ía a ís ica
y de consumo. Los modelos ue on a iando aunque se ue on ma cando una se ie de símbolos sexuales
masculinos.
El p edominio de la igu a maculina en el cine hizo que es as es ellas se con i ie an en un modelo a
segui , con el que el espec ado se sin ie a iden i icado: un yo ideal. Es deci , la a acción po cie os
modelos que apa ecían en el cine o en publicidad ya no solo e a po e o ismo, ambién pa a cons ui
un ego ideal, comple o y pe ec o.
Un nue o ipo de homb e apa eció en la g an pan alla du an e los años 50: el jo en ebelde. Jó enes
con di icul ades pa a adap a se al sis ema que enca na on ac o es como James Dean o Sal Mineo. Se
con i ie on en ídolos y símbolos sexuales. Ma lon B ando ep esen ó pe ec amen e la sexualidad en
pan alla con su espec acula ísico y el empleo de es ua io ca gado de e o ismo, sob e odo en el
mundo homosexual: opa de cue o, camise as ajus adas, e c.
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Du an e los años 70, Joe Dallesand o enca nó el pe il de homb e obje o g acias a las películas de Andy
Wa hol y Paul Mo issey, llegando a se eco dado como símbolo sexual masculino más amoso del cine
unde g ound de los años 60 y 70, y un icono homoe ó ico cuyo cul o sigue has a hoy. Des acó po su
belleza y su olup uoso ísico que mos aba desnudo en sus películas, así como po su since idad hacia
su bisexualidad, y cambió pa a siemp e la sexualidad masculina en la pan alla.
Es impo an e deci que los símbolos sexuales de hoy son igual de impo an es y se p e ende e leja es e
concep o en la ob a que aba ca es e p oyec o, de la misma mane a que Wa hol u ilizaba a Dallesan-
d o. Po ello, se pod ía deci que se es á plasmando al homb e como obje o de deseo. Homb es que
des acan po su belleza y buenas ap i udes, que son capaces de seduci con un le e con o neo del
cuello o de los homb os; siemp e man eniendo las dis ancias con el espec ado .
B uce Webe es, en cie a medida, esponsable de in oduci el cue po masculino en la publicidad
con empo ánea, en los mismos é minos de obje o de deseo y consumo en que el público es aba acos-
umb ado a e el cue po emenino. Es e p oyec o suyo no solo e a es é ico, sino que iba acompañado
de una é ica nue a. Se a aba de log a una peculia e olución and ocen is a1 en la que la moda
gua daba elación con quien la lle a a pues a, mos ando cómo a un de e minado p oduc o podía ac-
cede cualquie a que pudie a paga lo. la opa pe dió p o agonismo, así, en bene icio de la imagen de
un supe homb e, bello y u ópico, que i e en un mundo idílico. Po eso, su nomb e esul a imp escindible
cuando se habla de esal a la e ó ica de la masculinidad y de su no malización social.
Su p ime g an éxi o ue a inales de los años 80 con una agancia de la i ma Cal in Klein. En la imagen
apa ecían un homb e y una muje de pie y desnudos sob e un columpio. Es o dio como esul ado un g an
escándalo, pe o e a el de onan e de una nue a mane a de hace publicidad, en la que el homb e pa-
saba a se un elemen o an ac i o como la muje . Fue poco después cuando se decan ó po el e o ismo
masculino; empezó o og a iando a a le as que es ían opa in e io inmaculada apoyados sob e mu os
blancos, que ompían con la ípica imagen de la publicidad del momen o en la que el a ón, no siemp e
a ac i o, solo se ía de me o sopo e de la p enda que lle ase, como si se a a a de un simple maniquí.
Después del p ime escándalo, llega on o os como el p o agonizado po la pa eja de homb es es idos
jun os en una cama, en un cla o guiño homoe ó ico. B uce Webe ha e a ado a muchos amosos, ya
sean homb es o muje es, sob e odo pa a la e is a In e iew, undada po Andy Wa hol. Pe o e a e iden-
e que lo que más le ha gus ado siemp e es inmo aliza a sus homb es a o i os. Pocos se esis ie on a su
cáma a, incluido el cul u is a y ac o A nold Schwa zenege . Apa e de Ma cus Schenkenbe g, hay que
des aca su obsesión po o os guapos modelos como Ma Ayma o E ic Nies. Depo is as como Tom
Hin naus o los in eg an es del equipo olímpico ame icano, o og a iado en la e is a In e iew en 1981,
ambién queda on espléndidos en e a su cáma a.
Hay que deci , que los p o agonis as de las ob as de es e p oyec o ampoco se han esis ido a se
pin ados, aunque ealmen e algunos no lo sepan.
O o o óg a o al que econoce la in eg ación del homoe o ismo en la o og a ía de moda es He b Ri s.
Re leja el espí i u cali o niano de inales del siglo XX o og a iando lo bello, los cue pos pe ec os; cue -
pos pa a se con emplados y dis u ados pe o en la dis ancia. U ilizó el cue po masculino como obje o
in es igando los lími es del homoe o ismo, donde se palpaba el deseo y el ansia po mi a . El e ec o de
su abajo ha enido epe cusión, llegando a se in luencia pa a muchos a is as pos e io es.
1 La palab a and ocen ismo hace e e encia a la p ác ica, conscien e o no, de o o ga al homb e una posición
cen al en la p opia isión del mundo, de la cul u a y de la his o ia.
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Voyeu
En es e p oyec o se pe sigue la idea de o og a ía encubie a. Los p o agonis as son chicos que es án
siendo obse ados a a és de un obje i o y el espec ado es el oyeu que lo acecha y analiza desde
el o o lado. Se posa la mi ada en los cue pos masculinos que, en cie o modo, el modelo llega a pe de
su iden idad al cen a se solo en su ísico espec acula . En algunos casos se dan cuen a, po lo an o
apa ecen mos ando sus i udes y acul ades. Son esas escenas en las que es án mi ando de eojo,
po que les gus a que les mi en, y po que saben que ienen un ísico espec acula capaz de cau i a a
cualquie a que se a e a a con empla lo. El uso de la mi ada di ec a al obje i o hace conec a con el
espec ado , cap ándolo es e como una in i ación. La mi ada de cada modelo que se di ige hacia un
suje o que es á in uido, jun o con pos u as que a o ecen la ocalización de los elemen os más sexuales
de es e, hacen que apa ezca como un obje o de deseo.
Ma ín Fa ina (jo en di ec o de cine) dedicó más de la mi ad de su ida a juga al ú bol. Ap o echó
la p esencia de su he mano Tomás, que juega en el club Pla ense de la e ce a di isión de A gen ina,
pa a me e se ahí donde nadie en a: las concen aciones en los ho eles, los momen os de descanso, los
es ua ios después de los en enamien os, y dio como esul ado FULBOY. El nomb e de la película, según
cuen a el di ec o , de i a de una in ención inicial de los u bolis as:
“Ellos que ían que la película se llamase ‘Fulbo‘, [...] Yo c eía que ese nomb e e a incomple o.
Que no aba caba odo lo que eía po que el ‘Fulbo‘ no e an solo ellos, sino ambién el mundo
ex e io , la ac i idad, la elación. Y no e a eso lo que es ábamos compa iendo, sino sus pensa-
mien os, emo es, juegos, con adicciones y, undamen almen e, la econs ucción simbólica de su
uni e so signi ican e. Po eso amibén necesi aba pode de ini los un poco más en elación con
la o ma es é ica que p imó en el encuen o que u imos. Cu iosamen e, la in ención inicial que
me plan eé ue pode e leja la ensa elación que enían man eniendo con los espec ado es
a aíz de una se ie de esul ados ad e sos. Pe o es o no ue posible, po que desde el día que
empecé a ilma , ellos no pe die on ni un solo pa ido”. (Fa ina, 2014)
Abandona el campo de juego y se in oduce con su cáma a a modo de ojo in uso en esos luga es
selec os. Su in ención es mos a cosas que la gen e nunca haya is o. El di ec o oma de e e encia los
cue pos, y es o no pasa desape cibido. Du an e oda la película se puede ap ecia cómo las imáge-
nes mues an el g an e iche nacional: u bolis as en un es ua io. En FULBOY los jugado es de Pla ense
pasan la mayo ía del ilm desnudos o casi desnudos. Se obse a que es án a en os a su es é ica, que
dedican mucho iempo a elegi su opa, a comp a pe umes o a mi a se en el espejo. Fa ina u iliza la´
me ´á o a pa a habla de la desnudez:
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“Es un hecho del o den de lo obje i o, po que lo que se e en un es ua io y en un ho el de
concen ación son homb es desnudos o semidesnudos p ác icamen e odo el iempo, con una
mi ada omnip esen e sob e sí mismos, de lo cual se habla mucho y se iene plena consciencia
y libe ad exposi i a. Así y odo, c eo que la desnudez de la película no es an o ísica sino
emocional. Me gus a la idea de que la desnudez ísica es como una p ime a ama que si e
de elón de ondo, de pues a en escena, pa a que apa ezca una desnudez del ipo de o den
social que unciona den o del uni e so del u bolis a, y con ellos de muchas pe sonas que
consumen el mundo del ú bol dia iamen e, como pa e insepa able de la ida”. (Fa ina, 2014)
Y se anima a i más lejos: “Po eso c eo que es e ó ico, o no sé si es e ó ico, quizás es como una p o o-
cación a anima se a e algo más allá que la obus ez, den o de la masculinidad. Y acá sé bien de lo
que es ó hablando den o del mundo del ú bol, y ambién den o del esquema de mi p opia o mación
en la sensibilidad” (Fa ina, 2014).
Siguiendo esa inquie ud po obse a y analiza , el abajo de Juan Ca los Ma ínez insis e en econs ui
pa a sí un espacio donde la mi ada abaja de un modo singula . Sus o og a ías con ienen la esencia
de mi ada u i a y oyeu . Una mi ada hacia la iden idad masculina, que se in oduce di ec amen e en
su in imidad. Sec e Pho og aphy A chi e es un p oyec o que lle a a cabo en Ins ag am, en el que sube
o os que él mismo hace con su elé ono mó il a chicos que no ienen conocimien o de que es án siendo
in encionadamen e o og a iados o ilmados.
O a mane a de obse a la apo a la écnica que aba ca y des aca en las ob as de es e p oyec o,
que es la pin u a digi al. Se u iliza como si de óleo se a ase; simplemen e se sus i uye el pincel po un
es ile e, y el óleo po píxeles. Se in es iga y explo a es a écnica, iendo ´como se pueden ap o echa
las posibilidades que o ece, sin abandona el concep o de la pin u a pin u a, que es lo que se p e en-
de ei indica . Aunque no enga la ma e ialidad y la plas icidad del óleo, se in en a imi a la, buscando
pinceles y ajus ándoles el ipo de p esión pa a que se asemejen al eal, modelando con el colo y
c eando i mos con el azo. El mismo Da id Hockney lle a más de ein a años p obando el po encial
de las nue as he amien as como o ocopiado as, o denado es, Pho oshop, o aplicaciones pa a pin a
en el iPhone o el iPad. Hockney incula su expe imen ación cons an e c´on su in e és po explandi los
modos de e el mundo que p opician las imágenes:
“Siemp e he c eído que las ob as c eadas po el se humano nos e mi en “ e ” el mundo. Sin
ellas no c eo que nadie pudie a e el modo que emos. Mucha gen e c ee sabe cómo es el
mundo po que lo ha is o en la ele isión. Pe o si ealmen e e ascina cómo es el mundo, debe-
ías mos a g an in e és po odos los p ocedimien os de c eación de imágenes que se c ucen
en u camino”. (Hockney, D. en Gay o d, M. 2012: 11)
En es e p oyec o se p e ende mos a ese mundo homoe ó ico en la ac ualidad. U ilizamos la pan alla
del o denado o del elé ono mó il como ba e a en e el espec ado y el obje o de deseo que, en es e
caso, es el homb e: nos con e imos en oyeu s ecnológicos.
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Depo e
A inales del siglo XIX, la sociedad se io obligada a econs ui la masculinidad del homb e debido al
aumen o de la o ien ación homosexual. La in ención e a c ea una apa iencia masculina que e leja a
ielmen e la cualidad mo al del homb e, abajando su imagen. De nue o se ecu ió a la escul u a clási-
ca, que mos aba el cue po de depo is a como ideal ísico. Así comenzó a omen a se el cul o a la igu-
a del a le a. Además su gie on de nue o los Juegos Olímpicos con in ención de u iliza el depo e como
ocio, y donde se podía dis u a de homb es depo is a s que comenza on a se admi ados ambién. El
cue po a lé ico masculino se con i ió en un enómeno sociocul u al y la popula ización de la gimnasia
y las e is as de depo e a o ecie on la ci culación de esas imágenes. El cue po se con i ió en obje o
de consumo, admi ación y deseo. Comenza on en onces a apa ece o óg a os especializados como
Sa ony o Jules Beau. Mos a el cue po en una o og a ía ab ía un ma co donde cabía cualquie ipo de
exp esión sob e géne o o iden idad sexual.
Es e enómeno c eó una iconog a ía del homb e masculino y saludable. Sin emba go, esas imágenes
enían una lec u a con a ia a lo que p e endían condena . Los a le as se con i ie on poco después en
iconos homosexuales, básicamen e po que la mayo ía de los espec ado es de es as o og a ías e an
homb es.
Además, el hecho de elimina con opa u obje os la pa e sexual, di igía más a ención hacia esa zona
que se mues a p ohibida, aumen ando su po encial e ó ico y la imaginación.
La opa depo i a iene un papel undamen al a la ho a de moldea el cue po y se á esencial a la ho a
de elabo a es e p oyec o. Exis e una empedi nida ascinación po e cómo la indumen a ia depo i a
desempeña más allá de su unción. Es a ayen e el modo en que las camise as de i an es ap e adas
que lle an los depo is as mues an sus bíceps, ensos al ealiza cualquie lexión; o los musculosos a-
pecios de los nadado es. También es en ado si obse amos cómo los monos comp imidos dibujan los
abdominales mo iéndose al i mo de una ca e a, o esa p o ube ancia que se ma ca en e las pie anas
de dos luchado es, la cual cogen al de ende se después de i a al suelo a su con ican e y e olca se.
Pe o no solo p ocede de lo ci ado an e io men e. Hay que des aca la p esencia de la moda en el
p oceso c ea i o. Se e p esen e en la es é ica subu bial, en las que ma cas de lujo buscan aho a
inspi ación. Pod ía nomb a se a Gosha Rubchinskiy ( o óg a o, cineas a y diseñado de moda) como
líde de es a endencia. El di ec o de Commes de Ga çons, desde su debu en E il Empi e has a sus
explo aciones de los hooligans de ú bol de Nazbol en la empo ada o oño/in ie no 2015, ha es ado
llenando los acíos del unde g ound pos so ié ico.
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La es é ica subu bial usa1 es lo úl imo que ha calado en las pasa elas. Pe o pongámonos en an ece-
den es. Todas las gene aciones pe didas, odos los jó enes descalzados que i en en el ex a adio de
las g andes ciudades, epi en, sal ando mucho las dis ancias, la misma dinámica social en cues iones
de es é ica. “Se a a de exp esa una comunidad, un o gullo de subu bio y, a la ez, pa adójicamen e,
subyace un deseo de iden i ica se con alo es de éxi o social, consumismo y de oche” (Ezeiza, L en
Ten aciones, 2015: 54), opina Lau a Ezeiza, p o eso a de Sociología de la Moda. Sin emba go, si se
p o undiza un poco y de acue do con Le icia Ga cía, hay dos asgos undamen ales que dis inguen
la endencia del gue o uso de sus an eceso es eu opeos o ame icanos: “dos elemen os que, a su ez,
explican po qué es i se como un gimnas a en pa o es el nue o neg o. El p ime o es que Rusia es una
egión bipola en lo que a economía se e ie e. El segundo, que po p ime a ez la c ea i idad llega
desde abajo” (Ga cía, L en Ten aciones, 2015).
A Gosha Rubchinskiy ya lo compa an con Hedi Slimane, el ex di ec o c ea i o de Dio y ac ual Rey Midas
de Sain Lau en : ambos es án obsesionados con los jó enes, compaginan el diseño con la o og a ía
y el ideo y es án ascinados po la con acul u a. Pe o, mien as el segundo explo a el g uge, el ock
se en e o y o os mo imien os más come ciales, el p ime o sigue ab icando chándales con es ellas
so ié icas.
De un modo más ag esi o y adical, lle ándolo a su lado más g ose o, Sla a Mogu in e a a esa es é i-
ca usa. P oceden e de un op esi o y conse ado pasado so ié ico, Mogu in es un a is a que busca la
belleza p imi i a y la inocencia en escenas no con encionales y explíci as que pueden llega a conside-
a se obscenas, impac an es o pe e sas. Ese ipo de escenas las encuen a a ac i as e inspi ado as. A
a és de es e ipo de imágenes, explo a nue os lenguajes e ideales omán icos, abajando de mane a
pe sonal con cada ema.
Se aslada es a es é ica subu bial a es e p oyec o, eniendo unas calzonas, unas zapa illas Adidas y
unos calce ines depo i os como p o agonis as. Los e a ados lle an opa depo i a y se encuen an
ealizando una acción en medio de un i ual depo i o. Se ejecu a de p incipio a in: desde el calen-
amien o, pasando po la acción depo i a en sí has a las duchas de despedida en los es ua ios.
Siemp e se cap an esos momen os en lso que es i emediable ene una mi ada sexual hacia la escena,
donde dos o más cue pos in e ac úan en e ellos o así mismo; es i ando, qui ándose la camise a sudada,
jugando en las duchas, e c.
Es a imagen de chico que se p es a a la con usión, que se pone un poco de odo, ambién es u ilizada
po Alasdai McLellan. El aho a llamado lad casual o also bakala es el nue o choni del momen o, un
e o no adolescen e a la idea de masculinidad. Chicos a ei ados y limpios, que ecuen an la calle y
las ies as, in o males y que lle an una es é ica muy esca que se cen a en la comodidad y el depo e.
Como ambién es e iden e, es a es á in luenciada po los ska e s de la cos a es e ame icana y los
jó enes ingleses de los subu bios en los 90. Palace es una de las ma cas de s ee wea (jun o con la
odopode osa Nike, que nunca ha desapa ecido) con más in luencia aho a mismo y su ecien e cola-
go ación con Umb o ha signi icado un momen o cla e pa a el eg eso de una endencia algo ol idada.
¿Quién iba a imagina se que la esencia del ska e iba a in eg a se an bien en una camise a de ú bol?
1 Ca ac e izada po la amalgama de olclo e pa io, pob eza so ié ica, indus ia pesada y capi alismo e oz que
de ine los ba ios
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He e ono ma i idad
Ben Mcnu ( o óg a o o mado en Ma yland Ins i u e College o A , 2015) ha es ado consumiendo
imágenes de lucha lib e du an e es e úl imo año. Ha es ado in es igando el ema median e su p opia
o mación en el gimnasio, omando lecciones de un p o eso pa icula de es e depo e, siguiendo a
luchado es y equipos en las edes sociales, es udiando de enidamen e las imágenes his ó icas elacio-
nadas con escenas de lucha lib e eñidas e ó icamen e. Todo es o se suma a un cues ionamien o isual
de cómo la sociedad ha es ablecido no mas pa a lo que se conside a he e ono ma i o1 a a és del
iempo. El a is a explica de dónde su gió odo:
“I s a ed my explo a ion on w es ling abou wo yea s ago when I saw a in age pic u e o w es -
le s. I wan ed ec ea e a pic u e like he one I had ound o pu ely aes he ic easons. I jus wan ed
o ha e wo male in he s udio w es ling, and as a pho og aphe I ha e he powe o make ha
happen. I ne e eally expec ed i o become much mo e in-dep h han jus he pu e physicali y
o i , and my pu e a ac ion sexually o i . Bu he mo e I esea ched his ype o imagine y, he mo e
con using pa adoxes I ound”2. (Mcnu , Ben en Ma e Magazine, 2014)
Y hay mucho que aden a se pa a en ende más la sexualidad, las elaciones en e pe sonas y esas
si uaciones a as de la sociedad en las que e puedes encon a muy ce ca de o o homb e, pe o que
en o as no es á bien is o.
1 He e ono ma o he e ono ma i idad es un égimen social, polí ico y económico que ipmone las p ác icas sexuales
he e osexuales median e di e sos mecanismos médicos, a ís icos, educa i os, eligiosos, ju ídicos, e c. y median e di e sas ins i-
uciones que p esen an la he e osexualidad como necesa ia pa a el uncionamien o de la sociedad y como el único modelo
álido de elación sexoa ec i a y de pa en esco.
2 “Comencé mi explo ación en la lucha lib e hace unos dos años, cuando i una o o an igua de luchado es. Que ía
ec ea una imagen como la que me había encon ado po azones pu amen e es é icas. Yo solo que ía ene a dos homb es
ealizando lucha lib e en mi es udio, y como o óg a o engo el pode de hace que eso suceda. Nunca me imaginé que se
con e i ía en elgo mucho más p o undo que la simple ma e ialidad, y mi pu a a acción sexual a la misma. Pe o cuan o más he
in es igado es e ipo de imágenes, me encuen o pa adojas más con usas”.
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P opues a de in eg ación p o esional
Se a a de una p opues a eal. En diciemb e de 2015 se inaugu ó KNOCK-OUT!, í ulo que da nomb e
a es e p oyec o. Knock-ou o K.O. es un é mino depo i o aplicado en el boxeo que signi ica ue a de
comba e. Se u iliza cuando un boxeado cae po e ec o de un golpe eglamen a io y no se le an a
an es de que el á bi o acabe la cuen a de diez segundos, lo que de e mina la ic o ia del con a io.
Se hace un juego de palab as, u ilizando es e é mino pa a in e p e a una deseada ic o ia después
de mucho sac i icio pa a ene como esul ado una p ime a exposición indi idual. Del mismo modo, se
p e ende que los p o agonis as de las ob as sean capaces de deja K.O. al obse ado ex e no.
Du an e un mes, es u o expues a en la galle y-shop La impo ado a. Se a a de euni un conjun o de
ob as que dialoguen en e ellas a mónicamen e, eniendo como base odas las p emisas ci adas an e-
io men e en el es udio eó ico.
Los cu ado es que se enca ga on de lle a a cabo es a exposición ue on Pablo Rod íguez y Mamen
Cal e e, conocidos en equipo como C ó alo&T iángulo. El ex o de sala ue esc i o po Manuel An onio
Domínguez, a is a español con empo áneo.
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KNOCK-OUT!
I án Lozano Palma////
Sin se yo nada de eso, me a ae el depo e. Y es que, po una p edilección sexual, hoy po hoy, ala -
deo de sabe quiénes son los mejo es depo is as de lucha lib e. Los ma e iales ma can el con o no del
cue po, los hacen sua es y b illan es. Cue pos obse ados que se dis u an e is iéndose de ejidos que
comp imen, ap isionan y ma can. Todo un place sexual que llega de la sensación de comp esión y de
la isión del p opio cue po abajado.
Lo dicho, me a ae el depo e.
En odos noso os exis e “cie o g ado” de e ichismo. El p ime ni el lo encon amos cuando exis e una
p e e encia po cie o ipo de pa eja sexual. El segundo ni el lo encon amos cuando apa ece una
ue e p e e encia po cie os ipos de compañe xs y ac i idades. El e ce ni el se p oduce cuando son
necesa ios es ímulos conc e os y obje os pa a la ac i idad sexual. Pe o quizás, es en el e iche hacia la
opa, donde pod íamos es a odos de algún modo clasi icados.
El abajo a ís ico que nos p esen a I án Lozano se cen a en como la indumen a ia depo i a puede
desempeña mas allá de su unción, un papel impo an e en la exp esión de las sexualidades. La ico-
nog a ía de la masculinidad gay es á llena de códigos sexuales y de ella sob esale, ac ualmen e y
acompañada del cul o al cue po, la opa depo i a.
Es en el encuen o con el p oceso c ea i o donde el a is a c ea su sello de iden idad, en e una ges-
ualidad pic ó ica y una pin u a digi al, una isión de cambio de ac i ud pa a el imagina io social del
pin o o mado en la escuela se illana. El esul ado plás ico cons i uye oda una a i mación ace ca de la
unión en e moda, el es i y el homoe o ismo. Un abajo que mues a, en oda su lec u a, de qué o ma
los indi iduos se “moldean” a ellos mismos.
Y, al como ocu e en odo p ime escena io a ís ico o depo i o, los mejo es comienzos se inician con
un buen golpe de e ec o, Knock-ou !
Manuel An onio Domínguez
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