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Arte y pensamiento en Gilles Deleuze. Una experiencia lúdico-estética más allá de la interpretación

Abstract

El presente trabajo pretende establecer el potencial creativo que otorga el arte como un modo de pensamiento en la filosofía de Gilles Deleuze. La forma de expresión no representacional sino intensiva que produce el arte se presenta como una actividad del pensamiento que excede las maneras de interpretación basadas en el juicio estético. En este sentido, se propone que el arte es una experiencia lúdico-estética en tanto que permite una composición del caos sin perder las fuerzas creativas del mismo. Finalmente se discuten las interpretaciones de Jacques Rancière y Arnaud Villani sobre la posibilidad de una estética deleuziana.

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Arte y pensamiento en Gilles Deleuze. Una experiencia lúdico-estética más allá de la interpretación

Author: Diaz, Santiago
Publisher: Universidad de Sevilla
Year: 2014
Source: https://idus.us.es/bitstreams/6bc3c918-0d04-457f-8c89-7fed32df62d0/download
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Fed o, Re is a de Es é ica y Teo ía de las A es. Núme o 13, Feb e o de 2014. ISSN 1697-8072
ARTE Y PENSAMIENTO EN GILLES DELEUZE.
UNA EXPERIENCIA LÚDICO-ESTÉTICA
MÁS ALLÁ DE LA INTERPRETACIÓN
San iago Diaz
Uni e sidad Nacional de Ma del Pla a
Resumen: El p esen e abajo p e ende es ablece el po encial c ea i o que o o ga el a e
como un modo de pensamien o en la iloso ía de Gilles Deleuze. La o ma de exp esión no
ep esen acional sino in ensi a que p oduce el a e se p esen a como una ac i idad del
pensamien o que excede las mane as de in e p e ación basadas en el juicio es é ico. En es e
sen ido, se p opone que el a e es una expe iencia lúdico-es é ica en an o que pe mi e una
composición del caos sin pe de las ue zas c ea i as del mismo. Finalmen e se discu en las
in e p e aciones de Jacques Ranciè e y A naud Villani sob e la posibilidad de una es é ica
deleuziana.
Palab as cla e: Es é ica, A e, Juego, In e p e ación, Deleuze.
Abs ac : This wo k aims o es ablish he c ea i e po en ial ha gi es a as a mode o
hough in he philosophy o Gilles Deleuze. This o m o exp ession is no ep esen a ional
bu is in ensi e ac i e o ces. This is p esen ed as a hinking ac i i y ha exceeds ways o
in e p e a ion based on aes he ic judgmen . In his sense, i ’s p oposed ha a is a Play ul-
aes he ic expe ience while allowing a composi ion o chaos wi hou losing he c ea i e
o ces o he same. Finally we discuss he in e p e a ions o Jacques Ranciè e and A naud
Villani on he possibili y o Deleuzian aes he ics.
Keywo ds: Aes he ic, A , Game, In e p e a ion, Deleuze.
I.- Ape u a(s)… Del Caos al Pensamien o (a ís ico)
“ab i o hendi , iguala lo in ini o…”1
Una ape u a es una cues ión de idencia, eso que de iene an in ole able que
desbo da y es alla oda pe cepción conocida pa a libe a un uni e so in angible de
sinsen ido. El a e es iden e po que in oca las sensaciones que pe sis en y enca nan el
acon ecimien o pa a ab i en lo ini o oda la po encia del in ini o. Es lo p opio del a e, una
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ape u a que desp ende y hace ib a las sensaciones, las acopla y las ab e, en un
mo imien o de composición y conse ación de su in ini ud. Po ello, no se debe con undi
el a e con el caos, sino que es una composición del caos2 que b inda la dinámica de una
a iedad nue a en el mundo; el a is a es c eado de composiciones abie as que in en an
nue os a ec os, los mues a en su ob a y los hace de eni en el mundo como línea azada
en el uni e so. Un caos compues o que en su o ma ines able y momen ánea denuncia oda
con o mación eac i a del mundo; no como una ope ación desin e esada, ni con una
inalidad sublime, sino an sólo desde la p o unda a i mación de las ue zas c ea i as de la
ida, de una ida ac i a que es el más al o pode de lo also3 y que es imula la po encia
abulado a de lo nue o. Es o hace que el a e sea una de las o mas de cons i ui nue os
modos de ida4, donde el pensamien o oma ue za inac ual e in oduce una ape u a
sensible jamás pe cibida, donde pensa de iene una expe iencia i al y sen i una a iación
del pensamien o. Po an o, el a e como modo c ea i o de pensamien o es el pode que
a i ma la ida, simul áneamen e como la ida es la ue za ac i a del pensamien o5.
Se piensa, se sien e, se i e: una íada indisce nible de c eación abie a al de eni .
Y el a e ab e esas zonas de indisce nibilidad6 que pe mi en un de eni -o o, cons i uyendo
una in ensidad en a iación más que una consolidación de iden idades adhe idas a la
memo ia, la conciencia, el juicio o odo lo que ins au e una o ganización de pode . Se a a
más bien de una ida no o gánica compues a de ayec os, de eni es y luc uaciones que
ejen un p og ama ca og á ico ex enso e in enso an solo poblado po mul i udes
e ec uadas en la e íme a ansición de lo e anescen e7. El a e no iene más in e és que
libe a espacios de ida pa a compone una opología dinámica de las mul iplicidades; un
in e és, en de ini i a, es é ico-polí ico.
Deleuze hace del a e no an o una discusión sob e un obje o pa icula inculado
adicionalmen e al o den es é ico, po caso: lo bello, lo sublime, e c., sino un p oblema del
pensamien o mismo. Especí icamen e, hace del a e un p oblema del pensamien o en
di ec a elación con la ida, donde in e esan más los e ec os ma e iales que in oducen
nue os ho izon es i ales que las igu as posibles de una ob a no edosa. En es e sen ido, el
a e es un modo pa icula de cap u a de ue zas in ini as8 y la ob a de a e una p oducción
de signos9 que e ec úan la génesis sensible del pensamien o10. Así, el a e se p esen a, en la
iloso ía deleuziana, como una exp esión c ea i a del pensamien o, en an o que es un
modo de compone el caos, desde el azado de un plano de composición en el que se
ins au an bloques de sensaciones que pe du an po e ec o de cie as igu as es é icas11.
II.- De la in e p e ación a la expe imen ación… Una Es é ica Lúdica
“Expe imen ad, no in e p e éis jamás”12
La iloso ía se ha enca gado, a lo la go de la his o ia, de es ablece lími es al
pensamien o bajo la ins au ación de un sis ema que o dene en o mas egula es sus
p oducciones más c ea i as. De ahí la cons i ución de una imagen dogmá ica del
pensamien o13 que ije la dinámica p opia del pensa e in oduzca una dualidad que aplas e
y es e ilice sus exp esiones. Es a imagen dogmá ica se es uc u a bajo una se ie de
pos ulados silenciosos que subsis en en el ondo de odo pensamien o como sopo e a p io i
que condiciona su eje cicio c ea i o. En e ec o, el sen ido común, como pos ulado del
pensamien o, y la buena olun ad de pensa colabo an pa a alcanza , como inalidad úl ima,
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la solución que esponda a la esencia de un p oblema; y es o e aluado bajo un égimen de
legalidad que es ablece la on e a en e la e dad y el e o como p ueba ehacien e del
ec o camino al buen pensa . Así, se anhela una e dad que pueda econoce se y
ep esen ase de modo p oposicional, la cual es a alada po es e sis ema dual que guía las
espues as hacia la e dad del p oblema14. De es e modo, la in e p e ación como elemen o
no edoso en el campo his ó ico de la especulación ilosó ica ha p oducido un a ance que
pe mi e a ianza es e sis ema dual de e dad que con i ma la in encionalidad de que e ,
econoce y unda una e dad15.
De algún modo, en el campo es é ico se ha p oducido algo muy simila que en lo
ilosó ico, es deci , se ha es ablecido una imagen dogmá ica de la sensación, o mejo , del
pensamien o a ís ico. El buen sen ido del gus o es é ico que se guía po la a monía
uni e sal que p oduce el buen sen i en una cons an e e aluación en e lo ag adable y lo
desag adable, en e lo pulc o y lo hediondo, cons i uye el ondo g adual de econocimien o
de la e dad de las sensaciones16. Po ello, la ep esen ación como mé ica del juicio
es é ico elabo a “moldes” sensibles bajo la o ma de sen imien os econocibles que hacen
de la expe iencia es é ica una in e p e ación de la conciencia egulado a. Lo bello y lo eo
se ubican en los ex emos sensibles que p ede e minan las expe iencias y e ec úan un plan
compa a i o sob e los acon ecimien os que educe oda posibilidad inno ación y so p esa.
Cie amen e, las disciplinas a ís icas han sido seducidas po un ep eso de es cabezas17
que desde la in e p e ación, la ans o mación y la enunciación (F eud, Ma x y Saussu e)
las han condicionado al sen i “jus o”, e incluso las han ecluido a p isiones de sen imien os
p ede e minados, obje i os ocul os y exp esiones comunican es. Hoy, la semió ica y la
in o má ica, quizás sean nue as másca as de ese ep eso de jus as in enciones que eje un
lími e in anqueable a la expe imen ación a ís ica. Incluso, la música no queda ue a de
es a imagen dogmá ica de la sensación; po ejemplo, al es ingi la expe iencia musical a
un conjun o de sen imien os econocibles que guía la exp esión del composi o y lo
condiciona en su ac i idad c ea i a18.
Aquí es donde el a e, como modo de pensamien o, debe deja en el camino el buen
sen ido19 y ab i el campo a ec i o de ue zas que a eme en con iolencia, una
deses abilización que a as a al lími e las “ acul ades” pe cep i as en ando en una
disonancia que las exci a y las desdibuja20. Es a ape u a del a e po ue a del
econocimien o y la imi ación se iende en un Ex e io inap ensible, in ensamen e
p oduc i o de encuen os singula es, múl iples y no de inidos, los cuales o nan
indisce nibles las dis inciones clásicas de la o ma y el con enido21, en e o as
pe e siones. El a e se ab e a su in ensidad c ea i a como un pensamien o sin imagen, sin
nada que de e mine el lími e en e la ida y la esc i u a, el azo o la composición22. Pa a
es o es necesa io hace hui la in e p e ación, el signi ican e y la subje i idad, odos os os
de una misma igu a mola y a bo escen e, que en aízan los lujos i ales en ma cos
di eccionados po la inalidad, la ep esen ación y el esencialismo. Hace de eni la ida en
a e, y és e una expe iencia- i al es la apues a de la es é ica deleuziana.
En u os o y en us ojos siemp e se e u sec e o. Pie de el os o. Sé capaz de ama sin
ecue do, sin an asma y sin in e p e ación, sin pa a se a ecapi ula . Que an solo haya
lujos, lujos que unas eces se ago an, se congelan o se desbo dan, y o as se conjugan o se
sepa an… En las líneas de uga an sólo puede habe una cosa: expe imen ación- ida.23
E ec i amen e, la es é ica se desp ende de la in e p e ación a ís ica pa a de eni
una expe iencia- i al, un juego indisce nible en e ida a ís ica y a e i al, donde odo se
esuel e en p ocesos in ini os de expe imen ación, o bien, p o ocolos de expe iencia, los
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cuales pe mi en con igu a pun os de o ien ación p o iso ios pa a conduci una expe iencia
que desbo da nues a capacidad de p e isión24. De hecho, es una expe iencia ex ema que
se e ec úa ue a de los planes de e minan es de los sen imien os, las in enciones de la
conciencia o las enunciaciones signi ican es25; una expe iencia lími e que sob epasa oda
in e p e ación, oda he menéu ica26, pa a o na se un modo exp esi o del pensamien o
a ís ico27. Cie amen e, al expe imen a no se p esen a el e ec o o es ímulo de una
in e acción linealmen e es ablecida que end ía como esul ado un sen imien o econocido;
sino que al expe imen a se in en a un plano abie o de mul iplicidades in ensi as nunca
econocibles y di íciles de signi ica , que ue za los lími es de lo sensible al cons i ui se a sí
mismo como lo pe cibido y, a su ez, como lo nunca an es pe cibido28. Un mo imien o de
ape u a in ini a a lo nue o, a lo ac ual de la sensación que se escapa de lo sen ido como
elación en e un suje o y un obje o. Así, la expe imen ación deleuziana del a e, en endida
como bloque inmanen e de ue zas he e ogéneas, con igu a una es é ica a ec i a de las
in ensidades singula es29.
Po lo demás, si se piensa la es é ica como un modo pa icula de p ac ica una
he menéu ica del a e, se ecu e al juicio de una conciencia legislado a30 que es ablece una
elación lineal y pa icula , consecuen e con los da os pe cibidos po los sen idos. En ese
caso, el juicio emi e al supues o de la o ganización axonómica de la pe cepción, que
dis ingue los ó ganos como unidades uncionales biológicas esponsables de sensaciones
ligadas unila e almen e a dichos ó ganos. Un cue po o denado, sien e de mane a o denada
y, po an o, juzga sus sensaciones de mane a jus a; pe o es o impide oda ac ualidad de la
sensación, al anula su po encia in empes i a bajo los il os o gánicos de los sen idos.
El juicio impide la llegada de cualquie nue o modo de exis encia. Pues és e se c ea po sus
p opias ue zas, es deci po las ue zas que sabe cap a , y ale po sí mismo, en an o en
cuan o hace que exis a la nue a combinación. Tal ez sea és e el sec e o: hace que exis a,
no juzga (…) ¿Qué juicio de expe o en a e pod ía e e i se a la ob a enide a? No
enemos po qué juzga los demás exis en es, sino sen i si nos con ienen o no nos
con ienen, es deci , si nos apo an ue zas o bien nos emi en a las mise ias de la gue a, a
las pob ezas del sueño, a los igo es de la o ganización.31
En e an o, la es é ica de la expe imen ación, no hace e e encia a la sensación
uní oca del ó gano32, sino a un mo imien o sin o ma, sin os o, sin suje o, que conec a a
elocidad in ini a la des-o ganización inmanen e de lo sensible; po an o, el pensamien o
expe iencial del a e no esponde a un juicio posible que iabilice la in e p e ación, pues o
que des i uye el juicio es é ico median e la i alidad de la lucha como i alidad no o gánica
que comple a la ue za con la ue za, y en iquece aquello de lo que se apode a33. Aquí se
des anece el sopo e es able que admi e un mundo obje i o pe cibido y suje os ac i os de
pe cepción, se deshace el mundo en lujos in e ac i os de ue zas impe sonales que supe an
odas las dico omías en e subje i idad y obje i idad34. La expe iencia es é ica deleuziana
como despliegue de una i alidad no o gánica que disuel e oda subje i idad y odo juicio
como alo ascenden e, e ec úa un pensamien o a ís ico35 que expe imen a las a ecciones
de las ue zas he e ogéneas in oluc adas en la ob a como una e aluación inmanen e de su
po encial inac ual36.
La expe iencia c ea i a del pensamien o a ís ico, es deci , una es é ica de la des-
o ganización de la expe iencia in e p e a i a, desbo da los lími es de la subje i idad y del
juicio pa a desplega se en el campo de ba alla más p óximo: el cue po. En es e e eno, la
i alidad no o ganizada p oli e a en el cue po haciendo pasa in ensidades, p oduciendo y
conec ando ue zas múl iples en un spa ium inex enso37. Así, el juicio queda elegado a la
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indi e encia de lo impe sonal, su in e p e ación oza la inocencia, es el iempo del cue po
sin ó ganos38 como población de in ensidades que libe a ue zas pe cep ibles e
impe cep ibles, en un juego inmanen e de p oducción a i ma i a. Un pensamien o es é ico
que pene a y se e ec úa en los cue pos, que se expe imen a en e los cue pos amados de
a ecciones39, a pa i de una po encia de in e acción in ini a que excede e inunda de modo
inmanen e los o ganismos, los juicios y la conciencia40.
Una expe iencia de es a índole no puede más que des-o ganiza ese cue po pensado
como he amien a de la expe iencia y que se es uc u a bajo la homologación de una
sensación a un ó gano pa icula , que di ide y agmen a la expe iencia en la elación
ó gano-capacidad (oído-audible; ojo- isible; lengua-gus a i a; na iz-ol a i a; piel-
sin ien e). En un plan de inmanencia, el cue po se expande en ó ganos inde e minados41
que se pliegan y despliegan en zonas g aduales que en an en ib ación pa a coincidi en un
polo sensible de a iación ansi o ia, es o es expe imen a lúdicamen e esa pu a
mul iplicidad de inmanencia42 que es el CsO43. E ec i amen e, des-o ganiza las
sensaciones condicionadas al cue po o gánico, el cual es subo dinado a la egulación de una
subje i idad in e p e an e y p omo o a del juicio es é ico, es la expe iencia de una es é ica
lúdica que expe imen a la ac ualidad de una i alidad no o gánica como in e ención de lo
nue o; que in en a un expe imen alismo abie o a pa i de es ablece las condiciones de
eme gencia de lo nue o, lo no pensado aún44.
En es e sen ido, lo nue o eme ge como i alidad en la ob a a ís ica, conmue e las
ue zas que le dan ida, y así la ob a impulsa una expe iencia pu a que excede la sensación
subje i a y la ma e ialidad obje i a, se ins ala en medio de és as, inaugu ando conexiones
inespe adas y i ales45. Una expe iencia sensible que no se p oduce sino a ue za de
mul iplicidades in e ac i as que diag aman una cons elación a iable y siemp e nue a46,
dejando de lado oda con igu ación p e ia de las sensaciones que pueden se i de modelo
ep esen a i o de la expe iencia47.
…el a is a comienza mi ando en o no suyo, en odos los medios, pe o pa a cap a la huella
de la c eación en lo c eado, la na u aleza na u alizan e en la na u aleza na u alizada; y
luego, ins alándose “en los lími es de la ie a”, se in e esa po el mic oscopio, po los
c is ales, po las moléculas, po los á omos y pa ículas, y no po la cohe encia cien í ica,
sino po el mo imien o, nada más que po el mo imien o inmanen e; el a is a se dice a sí
mismo que es e mundo ha enido aspec os di e en es, y que aún end á o os, que ya iene
o os en o os plane as; po úl imo, se ab e al Cosmos pa a cap a sus ue zas en una
“ob a”.48
La es é ica lúdica deleuziana, como modo de pensamien o c ea i o que a i ma las
in ensidades inmanen es de las sensaciones, es una apues a a la sensación po eni , es
deci , una búsqueda de las condiciones de sensibilidad que ab en a nue as sensaciones pa a
que pueblen el desie o de lo sensible. Pe o aquí, lo nue o, no es lo no edoso o lo que se
p esen a en supe icie como no icia, sino lo que hace que podamos pe cibi de o o modo
ue a de odo iempo y espacio de e minado, es lo no pensado aún pe o que subyace
impacien e en la sensación indecible, impensable, imp onunciable. Po ello, Deleuze a i ma
que pensa es expe imen a , pe o la expe imen ación es siemp e lo que se es á haciendo: lo
nue o, lo des acable, lo in e esan e, que sus i uyen a la apa iencia de e dad y que son
más exigen es que ella.”49. Po que lo nue o es pa e del as ondo ín imo de la
expe imen ación que excede el iempo de Ch onos, en an o que es lo que acon ece de
mane a in empes i a y no es ablecida50, su ge con la po encia de lo inac ual51.

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Po o o lado, y en o a línea de abajo, es a es é ica ha sido in e p e ada como una
supe ación de la poé ica que, escapando a oda o malización de las ac i idades a ís icas,
se posiciona como un modo de pensamien o que se despliega a p opósi o de ellas52. Las
in e iene bajo una cues ión más p o unda que la ca ac e ización p opia de cada es ilo
a ís ico o la clasi icación en es uc u as p ede e minadas que o ecen las poé icas. Según
Ranciè e, la es é ica in e oga lo sensible y esa po encia c ea i a que lo man iene inasible
en un mo imien o que subyace al pensamien o53. En e ec o, desde la búsqueda del “se de
la sensación” y de la “his e ia” como elemen os p opios del abo daje deleuziano sob e el
a e, se p opone una doble juego es é ico que, po un lado, es ablece un eje cicio de
des igu ación del mundo de la ep esen ación –el cual es á basado en los “da os
igu a i os”-, una his e ia de lo pe cep i o, la cual ab e una ensión de ue zas en de eni
que libe an las o mas igu a i as. Po o o lado, una a esía hacia la e dad de los
sensible, el Se de lo sensible o lo espi i ual pu o54, lo que posiciona de mane a ue e el
ais he on po ue a de las es uc u as habi uales de lo sensible. En es e sen ido, Ranciè e,
p esen a la es é ica como un modo de pensamien o que hace de la ob a un sensible
he e ogéneo, como zona de lo sensible55 que se di e encia de las leyes o dina ias del
uni e so de las sensaciones y expone la in luencia de una po encia de o den espi i ual56. En
e ec o, la es é ica es pensamien o que no piensa sino como po encia sensible del
pensamien o que in oduce la ue za de lo he e ogéneo en la ob a, po encia espi i ual que
ilumina y consume odo57.
En e an o, A naud Villani, ealiza una c í ica a la p opues a de Ranciè e, en cuan o
que és e p esen a la es é ica deleuziana como alego ía del des ino del a e58 y la his e ia
como igu a alegó ica del desie o59, lo que implica una doble ob u ación del caudal
enuncia i o de dichos concep os a as ándolos a las ie as in é iles de una nada acucian e.
Jus amen e, lo alegó ico p opicia pa alelamen e una o ma de ocul amien o y de
o ganización, y en ambos casos un bloqueo, de las in ensidades que a ec an y se p oducen
en la ob a; o sea, es un modo de ocul a la desacele ación que la ob a ealiza con las
ue zas que la in e ienen. En odo caso, no se a a de una imagen acía y ausen e que se
c is aliza en la es e ilidad del desie o, dice Villani, sino de un bloque pleno de
in e acciones en pe manen e mu ación; un desie o mul i udina io, poblado de
singula idades, de pliegues y de mul iplicidades que se p oducen a i ma i amen e en una
simbiosis indisce nible en e lo sensible del pensamien o y la ac ualidad exp esi a de las
cosas60. El desie o solo puede expe imen a se, no in e p e ase ni juzga se, po que desbo da
los lími es que dis inguen espacios y obje os de inidos; es una expe iencia ex ema de lo
ino gánizado del cue po en conexión cons an e con las sensaciones, las cuales p oducen
umb ales pe cep i os61 que in oducen las ue zas del a ue a, y que al mismo iempo que
deso ganiza, posibili a el o denamien o momen áneo y p o iso io del cue po i al62. Es
necesa io deja c ece el desie o en la ob a y que sus singula idades, sus mul iplicidades,
sus ue zas y a ecciones, ins alen una zona de indisce nibilidad p oduc i a de lo sensible;
así, una ez libe ada de oda o ma y con enido de e minado, deja que eme ja en el cue po
de la ob a un umb al in enso que p opicie el de eni incesan e de lo nue o. Aquí es donde
lo es é ico ansi a de mane a indis inguible en e lo é ico y lo polí ico63. Una on ología
expe iencial de lo sensible que es a la ez una es é ica nómade, una polí ica del desie o,
una é ica ino gánica. Po ello el “se de la sensación” no es alego ía ni me á o a, sino que
es lo que no puede se sen ido empí icamen e y que no puede se sino sen ido
asceden almen e, es deci , en el di e ecial de po encial in ensi o que ma ca la génesis de
la sensación64, cons i uyendo así un i mo ac i o que exp esa no solo la ges ación de lo
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a ís ico, sino del o den cons i u i o de oda ealidad. En de ini i a, la es é ica deleuziana es
un modo de hace hui la ep esen ación, la o ma, el con enido, la igu a y odo lo que hace
es é il la c eación a ís ica, pa a p omo e modos nue os posicionamien os i ales y o za
los lími es pe cep i os hacia una expe iencia pu a, es deci , en un de eni inasible que
disuel e oda e e encia, inalidad o espe anza.
Lo es é ico en Deleuze se desliza en juegos di e enciales que luc úan en e
disciplinas y eo ías di e sas no necesa iamen e de o den a ís ico. Po ello, no es una
Es é ica Mayo 65 que de ine o malmen e las expe iencias a ís icas, sino una es é ica
meno que piensa la especi icidad del a e y a la ez lo comunica y desdibuja en zonas
ex anje as con odo lo no a ís ico66; además si bien piensa las a es pa icula es como una
Es é ica Mayo es an solo pa a c ea un de eni -a e de la iloso ía, un a e ilosó ico sin
es e icidad doc ina ia ni dogma ilosó ico que condicione la p oducción c ea i a de lo
i al. En odo caso, una es é ica meno esponde a esa iple conjugación de un ue e
coe icien e de des e i o ialización, con una imp on a (mic o)polí ica y con una enunciación
colec i a que b inda plu alidad a lo que se conside a un exp esión p opia de la
indi idualidad67. Es deci , una es é ica meno p ocede deshaciendo los lími es de una
expe iencia mayo i a ia, acabada y de inida, a pa i de líneas de uga que co esponden a
su mane a de a anza y de a aca 68. La mino ación es é ica es un modo de lo c ea i o que
hace de las exp esiones a ís icas un p oceso posi i o de deso ganización ac i a de las
no mas del a e mayo , an o en lo ma e ial, como en lo indi idual (a is a) y lo social
( ecepción)69. Bajo es a apues a desba a ado a de lo con encional, se in oduce una
a iación con inua que deja lib e el uso in ensi o del a e, su uso lúdico. Es po ello que lo
meno es el modo ope a i o de la es é ica lúdica, en an o que hace p oli e a las
in ensidades de ese con inuum ma e ial exp esi o70 que subyace en los sis emas ce ados y
cons an es.
De ini i amen e, la es é ica lúdica deleuziana es el diag ama abie o de un
pensamien o ilimi ado que exp esa la inmanencia de la ida en su ma e ialidad más
dinámica; una es é ica in ensi a de ue zas lib emen e c ea i as, de cue pos no o ganizados,
de a ec os impe sonales, de sen idos a-signi ican es. Es un pensamien o es é ico que hace
de la ob a una zona de coexis encias inasibles que in oluc a ue zas múl iples e
impe cep ibles y que cap u a sus po encias exp esi as en una cons elación e ec i a y
e sá il, cons i uyendo un mundo lúdico a ec ado de sensaciones elacionales a-subje i as.
Po ello, lo sensible pu o como modo exp esi o de lo es é ico, es un juego inmanen e que
exp esa la esonancia ín ima del mundo, de las cosas, de lo en ol en e que enlaza in ini as
elaciones pe cep ibles y no pe cep ibles, isibles y no isibles, audibles y no audibles. Ese
juego di e encial de he e ogeneidades que ab e el pensamien o a nue as o mas i ales,
puede comp ende se como un i alismo71 lúdico-es é ico que hace de la po encia c ea i a
del pensamien o una insis en e ape u a a la expe iencia a i ma i a de un de eni
in ensamen e anónimo.
1 Deleuze, G. & Gua a i, F.: ¿Qué es la iloso ía? Ba celona. Anag ama, 1993, p. 199.
2 Ibíd., pp. 205-206.
3 Deleuze, G.: Nie zsche y la iloso ía. Ba celona: Anag ama, 2002, pp. 144-145; C . Deleuze, G.: La Imagen-
iempo. Es udios sob e cine 2. Ba celona: Paidós, 2009, p. 181: “La po encia de lo also no exis e sino bajo el
aspec o de una se ie de po encias, que se emi en siemp e unas a o as y que pasan unas a o as…”
4 Deleuze, G.: Nie zsche y la iloso ía. Op. Ci ., p. 143: “Pensa signi ica ía: descub i , in en a nue as
posibilidades de ida”; C . Deleuze, G.: La Imagen- iempo. Op. Ci ., p. 191.
77
5 Deleuze, G.: Nie zsche y la iloso ía. Op. Ci ., p. 143.
6 C . Deleuze, G.: F ancis Bacon. Lógica de la Sensación. Mad id: Edi o a Nacional, 2002, p. 26;
Sau agna gues, A.: Deleuze e l’A . Pa is: PUF, 2009, p. 66; Sau agna gues, A.: Deleuze. Del animal al a e.
Bs. As.: Amo o u, 2006, p. 14.
7 C . Cangi, A.: Deleuze: una in oducción. Bs. As: Quad a a, 2011, p. 178.
8 C . Mengue, P.: Deleuze o el sis ema de lo múl iple. Bs. As.: Las Cua en a, 2008, p. 351.
9 Deleuze, G.: P ous y los signos. Ba celona: Anag ama, 1970, p. 7.
10 C . Sau agna gues, A.: Deleuze e l’A . Op. Ci ., pp. 253-254
11 C . Deleuze, G. & Gua a i, F.: ¿Qué es la iloso ía? Op. Ci ., p. 199.
12 Deleuze, G.: Diálogos. Valencia: P e-Tex os, 1980, p. 61.
13 C . Deleuze, G.: Nie zsche y la iloso ía. Op. Ci ., pp. 146-156; Deleuze, G.: P ous y los signos. Op. Ci .,
pp., 177-185; Deleuze, G.: Di e encia y epe ición. Ba celona: Amo o u, 2002, pp. 201-255.
14 Deleuze, G.: Di e encia y epe ición. Op. Ci ., 254-255.
15 CF. Zou abich ili, F.: Deleuze. Una iloso ía del acon ecimien o. Bs. As.: Amo o u, 2004, pp. 14-28
16 C . Bu ke, E.: “Sob e el gus o” en De lo sublime y de lo bello. Ba celona: Al aya, 1998, pp. 7-19.
17 Deleuze, G.: Diálogos. Op. Ci ., p. 22.
18 C . Higgins, S.: “A Deleuzian Noise-Exca a ing he Body o Abs ac Sound” en Hulse, B. & Nesbi , N.
(Eds.): Sounding he i ual. Gilles Deleuze and he Theo y and Philosophy o Music. NY: Ashga e, 2010, pp.
56-57.
19 C . Deleuze, G.: Lógica del sen ido. Ba celona. Edi o ial Plane a-De Agos ini, 1994, pp. 92-98.
20 C . Deleuze, G.: Diálogos. Op. Ci ., p. 34.
21 C . Son ag, S.: Con a la in e p e ación y o os ensayos. Bs. As.: Debolsillo, 2008, p. 16.
22 Deleuze, G.: Diálogos. Op. Ci ., p. 35.
23 Ibíd., pp. 60-61.
24 Ibíd., 1980, p. 61.
25 Deleuze, G. & Gua a i, F.: Mil mese as. Capi alismo y esquizo enia. Valencia: P e-Tex os. 1997, p. 285.
26 C . Son ag, S.: Con a la in e p e ación y o os ensayos. Op. Ci ., p. 27.
27 C . Sau agna gues, A.: Deleuze e l’A . Op. Ci ., pp. 55-56
28 Deleuze, G. & Gua a i, F.: Mil mese as. Op. Ci ., p. 283.
29 C . Deleuze, G.: L´île Dése e. Tex es e En e iens 1953-1974. Pa is: Les Édi ions de Minui , 2002, p. 189;
C . Sau agna gues, A.: Deleuze e l’A . Op. Ci ., pp. 109-111
30 C . Kan , I.: C i ica del juicio. Bs. As.: Losada, 1961, p. 22; p. 34.
31 Deleuze, G.: C í ica y Clínica. Ba celona: Edi o ial Anag ama, 1996, p. 188.
32 Deleuze, G. & Gua a i, F.: Mil mese as. Op. Ci ., p. 499. C . Jacob, F.: La lógica de lo i ien e. Una
his o ia de la he encia. Ba celona: Edi o ial Laia, 1973, pp. 201-214; Sau agna gues, A.: Deleuze. Del
animal al a e. Bs. As.: Amo o u, 2006, pp. 46-53; Se es, M.: Va iaciones Sob e el Cue po. Bs. As.: FCE,
2011, pp. 35-36;
33 Deleuze, G.: C í ica y Clínica. Op. Ci ., p. 186.
34 Ibíd., p. 188.
35 Rachman, J.: Deleuze. Un mapa. Bs. As.: Nue a Visión, 2007, p. 10.
36 C . Deleuze, G.: La Imagen- iempo. Op. Ci ., p. 191.
37 Deleuze, G. & Gua a i, F.: Mil mese as. Op. Ci ., p. 158.
38 C . Ibíd., pp. 155-170.
39 C . Deleuze, G.: La Imagen- iempo. Op. Ci ., p. 188.
40 C . Deleuze, G.: C í ica y Clínica. Op. Ci ., 183; Deleuze, G.: Diálogos. Op. Ci ., p. 76: “Con e i el
cue po en una ue za que no se eduzca al o ganismo, con e i el pensamien o en una ue za que no se
eduzca a la conciencia”.
41 C . Deleuze, G.: F ancis Bacon. Lógica de la Sensación. Op. Ci ., p. 50; Se es, M.: Va iaciones Sob e el
Cue po, Bs. As.: FCE, 2011, p. 35.
42 Deleuze, G. & Gua a i, F.: Mil mese as. Op. Ci ., p. 162.
43 Deleuze, G.: C í ica y Clínica. Op. Ci ., p. 182: “El cue po sin ó ganos es un cue po a ec i o, in ensi o,
ana quis a, que an sólo compo a polos, zonas, umb ales y g adien es. Una pode osa i alidad no o gánica
lo a a iesa.”
44 Rachman, J.: Deleuze. Un mapa. Op. Ci ., p. 22.
78
45 Deleuze, G.: Lógica del sen ido. Op. Ci ., pp. 261-262: “La es é ica su e de una dualidad desga ado a.
Designa, de un lado, la eo ía de la sensibilidad como o ma de la expe iencia posible; del o o, la eo ía del
a e como e lexión de la expe iencia eal. Pa a que los dos sen idos se eúnan, es p eciso que las
condiciones de la expe iencia en gene al de engan a su ez condiciones de la expe iencia eal; la ob a de
a e, po su pa e, apa ece en onces ealmen e como expe imen ación”.
46 Rachman, J.: Deleuze. Un mapa. Op. Ci ., p. 12.
47 Ibíd., p. 27.
48 Deleuze, G. & Gua a i, F.: Mil mese as. Op. Ci ., p. 342.
49 Deleuze, G. & Gua a i, F.: ¿Qué es la iloso ía? Op. Ci ., p. 112.
50 Deleuze, G.: Di e encia y epe ición. Op. Ci ., p. 210. C . Mengue, P.: Deleuze o el sis ema de lo múl iple.
Op. Ci ., p. 138, n, 8.
51 Deleuze, G.: Con e saciones. 1972-1990. Valencia: P e-Tex os, 1996, pp. 140-141.
52 Ranciè e, J. “¿Exis e una es é ica deleuziana?”, en Alliez, E. (comp.): Gilles Deleuze, una ida ilosó ica.
Encuen os In e nacionales Gilles Deleuze. Rio de Janei o-Sao Paulo, 1996. Medellin: Re is a Eupho ion,
2001, p. 205.
53 Ídem.
54 Ibíd., p. 208.
55 Ibíd., p. 209.
56 Ibíd., p. 210.
57 Ibíd., p. 209.
58 Ibíd., p. 211.
59 Villani, A.: “De la es é ica a la es ésica: Deleuze y la cues ión del a e”, en Beaulieu, A. (Coo d.): Deleuze y
su he encia ilosó ica. Bs. As.: Campo de ideas, 2007, p. 89.
60 Ibíd., p. 91.
61 Deleuze, G.: F ancis Bacon. Lógica de la Sensación. Op. Ci ., p. 47.
62 Villani Villani, A.: “De la es é ica a la es ésica: Deleuze y la cues ión del a e”, Op. Ci ., p. 92.
63 Ibíd., p. 94.
64 Ibíd., p. 94.
65 Lo Mayo como un p oceso donde de un pensamien o se hace una doc ina, de una mane a de i i se hace
una cul u a, de un acon ecimien o se hace la his o ia. Se p e ende así econoce y admi a , pe o de hecho se
no maliza. C . Bene, C. & Deleuze, G.: Supe posiciones. Bs. As.: Ediciones A es del Su , 2003, p. 83.
66 C . Che nia sky, A.: “Filoso ía del a e y a e ilosó ico en Gilles Deleuze” en Ins an es y Aza es.
Esc i u as nie zscheanas. Año VII, N° 4-5. P ima e a de 2007, pp. 197-198.
67 C . Deleuze, G. & Gua a i, F.: Ka ka. Po una li e a u a meno . México: Ediciones E a, 1990, pp. 28-31.
68 Deleuze, G.: Diálogos. Op. Ci ., p. 56.
69 C . Sau agna gues, A.: Deleuze. Del animal al a e. Op. Ci ., p. 60.
70 C . Deleuze, G. & Gua a i, F.: Ka ka. Po una li e a u a meno . Op. Ci ., p. 125; Deleuze, G. & Gua a i,
F.: Mil mese as. Op. Ci ., p. 144.
71 Deleuze, G.: Con e saciones. 1972-1990. Op. Ci ., p. 228: “Todo cuan o he esc i o –al menos así lo
espe o– ha sido i alis a…”.