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El colectivo LGTBI en el deporte como objeto de investigación sociológica. Estado de la cuestión

Moscoso, David; Piedra de la Cuadra, Joaquín

Abstract

El deporte ha sido históricamente un lugar de dominación masculina, reservado a un único colectivo: los hombres que cumplen con los requisitos de lo que Connell (1995) denomina masculinidad hegemónica (heterosexualidad, desarrollo físico, poca afectividad). Dicha dominación explica la escasa participación de las mujeres y el rechazo de la homosexualidad en la práctica deportiva. A pesar del cambio social experimentado en las sociedades avanzadas, el deporte sigue siendo uno de los pilares más acentuados de la dominación androcéntrica, con gran hostilidad hacia la presencia de gays y lesbianas en sus espacios de práctica, determinando estructural y simbólicamente la institución deportiva. Este artículo analiza el estado de la cuestión de la historia del deporte homosexual, los avances legislativos y normativos, y las principales líneas de investigación que desde las ciencias sociales se han desarrollado hasta nuestros días.

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501 RES n.º 28 (3) (2019) pp. 501-516. ISSN: 1578-2824 RESUMEN El depo e ha sido his ó icamen e un luga de do- minación masculina, ese ado a un único colec- i o: los homb es que cumplen con los equisi os de lo que Connell (1995) denomina masculinidad hegemónica (he e osexualidad, desa ollo ísico, poca a ec i idad). Dicha dominación explica la es- casa pa icipación de las muje es y el echazo de la homosexualidad en la p ác ica depo i a. A pesa del cambio social expe imen ado en las sociedades a anzadas, el depo e sigue siendo uno de los pila- es más acen uados de la dominación and océn i- ca, con g an hos ilidad hacia la p esencia de gays y lesbianas en sus espacios de p ác ica, de e mi- nando es uc u al y simbólicamen e la ins i ución depo i a. Es e a ículo analiza el es ado de la cues ión de la his o ia del depo e homosexual, los a ances legisla i os y no ma i os, y las p incipa- les líneas de in es igación que desde las ciencias sociales se han desa ollado has a nues os días. Palab as cla e: depo e, di e sidad sexual, he- e ono ma i idad, in eg ación, disc iminación. ABSTRACT Spo has his o ically been a place o male domi- na ion, ese ed o an only collec i e: men who mee he equi emen s o wha Connell (1995) calls hegemonic masculini y (he e osexuali y, physical de elopmen , and ew a ec i i y). This domina- ion explains he low pa icipa ion o women and he ejec ion o homosexuali y in spo s p ac ices. Despi e he social change expe ienced in ad anced socie ies, spo con inues o be one o he mos impo an bases o and ocen ic domina ion, wi h g ea hos ili y owa ds he p esence o gays and lesbians in hei p ac ice spaces, de e mining s uc u ally and symbolically he spo s Ins i u ion. This pape analyses he s a us o he issue in he his o y o gay spo , he legisla i e and no ma i e ad ances, and he main esea ch hemes ha ha e been de eloped om he social sciences o he p esen day. Keywo ds: spo , sexual di e si y, in eg a ion, disc imina ion. A ículos / A icles El colec i o LGTBI en el depo e como obje o de in es igación sociológica. Es ado de la cues ión / The LGTBI people in spo s as a sociological esea ch objec . S a e o he a *Da id Moscoso Depa amen o de Sociología. Uni e sidad Pablo de Ola ide [email p o ec ed] Joaquín Pied a Depa amen o de Educación Física y Depo e. Uni e sidad de Se illa [email p o ec ed] Recibido / Recei ed: 18/12/2017 Acep ado / Accep ed: 04/09/2018 *Au o pa a co espondencia / Co esponding au ho : Da id Moscoso. Uni e sidad Pablo de Ola ide. Depa amen o de Sociología, Edi icio 11, 4.ª plan a, despacho 18. C a. De U e a km 1, 41013 Se illa. Suge encia de ci a / Sugges ed ci a ion: Moscoso, D., Pied a, J. (2019). El colec i o LGTBI en el depo e como obje o de in es igación sociológica. Es ado de la cues ión. Re is a Española de Sociología, 28 (3), 501-516. (Doi: h p://dx.doi.o g/10.22325/ es/ es.2019.14) Re is a Española de Sociología (RES) 2019 © Fede ación Española de Sociología doi:10.22325/ es/ es.2019.14 RES n.º 28 (3) (2019) pp. 501-516. ISSN: 1578-2824 El colec i o LGTBI en el depo e como obje o de in es igación sociológica. Es ado de la cues ión 502 INTRODUCCIÓN La his o ia del depo e es la de una ealidad so- cial and océn ica. Los “homb es” ue on quienes “p oduje on” —sociológicamen e hablando— el depo e. Du an e un la go pe iodo, ue una he a- mien a des inada a la o mación del ca ác e mili- a y polí ico, en endiéndose así desde la época clá- sica has a la Baja Edad Media, al como e idencian ex os de clásicos como Pla ón, Cice ón o Jeno on e, u o os au o es del Renacimien o como Bal asa de Cas iglione o Maquia elo. Y, pos e io men e, a a- és de la Educación Física, con el obje o de cul i a la men e y el cue po pa a el buen i i de la clase nobilia ia y a is óc a a, o a in de es ablece las e- laciones de pode , como e elan esc i os de Roge Asham, Rousseau, Vol ai e, Goe he o Kan . Aunque ambién ha sido a ada como ac i idad au ónoma des inada a su es ic a p ác ica eglada, desde el nacimien o del depo e mode no (Cagigal, 1981; B ohm, 1982). Y es as ci cuns ancias han de i ado en que el depo e ue a concebido de o ma con- inuada como pa e indisociable de la na u aleza masculina del se humano (Moscoso, 2005 y 2008), es deci , como un campo and océn ico. Ba be o (2003: 357-358) analizó en un abajo p eceden e cómo en el pasado la Educación Física y el depo e ac uaban como “un disposi i o a a és del cual se enseñan y modelan las na u ales y com- plemen a ias iden idades masculina y emenina, y sus co espondien es modelos co po ales: el a ón es (ha de se ) ue e, igo oso, ac i o, e c., y su se- xualidad no es sino una ex ensión y a i mación de dichas cualidades; [...] La muje es (ha de se ) a - monía, g acia, i ud, iene que ocul a o sup imi su sexualidad”. Un mecanismo de con igu ación de las iden- idades de géne o que se ha plasmado de o ma áci a en la p opia cons ucción social del cue po de homb es y muje es, ep esen ando un elemen o de dis inción sociológica (Bou dieu, 1988; Sánchez y Moscoso, 2015). Así, mien as que la iden idad masculina des aca a lo la go de la his o ia po la adquisición de un ideal de homb ía/ i ilidad, en el caso de la muje se p opició du an e mucho iempo la negación del cue po como elemen al ideal. En cuan o al ideal de muje hegemónico, el in de es a e a se esposa y mad e, po lo que debía e i a la eje ci ación gimnás ica, ya que pod ía despe a la conciencia del cue po, y, con ella, la “ emible” exp esión del place , p o ocando e ec os masculi- nizado es g acias al mo imien o. En es a línea, según Ande son (2014), la a- yec o ia his ó ica del depo e en Occiden e desde la Re olución Indus ial ha ido iden i icándolo como un luga de e-masculinización del homb e: el de- po e se ue con igu ando como un e eno pa a eludi la eminización del homb e. Es e p oceso de con igu ación de la masculinidad en el depo e pa- saba po echaza y epudia a aquellos homb es que no cumplían los equisi os: inclinación al uso de la iolencia, homo óbico, es oicismo emocional, ap o pa a la lucha, sepa ado de de e minados depo es y ac i idades, y con con ac os limi ados en e homb es. En o as palab as, el depo e ha desa ollado has a aho a, y aún sigue haciéndolo, una unción de pode y capacidad de con ol pa a el es ableci- mien o de la ca ego ía na u al masculino y na u al emenino, ep esen ando así un cla o disposi i o he e ono ma i o. Se en iende po he e ono ma- i idad las elaciones de pode po las cuales la sexualidad se eglamen a y la he e osexualidad se ins i ucionaliza, con i iéndose en “an i-na u al” o abú la homosexualidad y demás o mas de o ien- ación sexual. Así, es e o den na u al po hegemó- nico iene e ec os homó obos. El é mino homo obia su ge en la década de los se en a (Weinbe g, 1972) y se u iliza comúnmen e pa a de ini el miedo u odio i acional hacia las pe sonas homosexuales, en a- izando las ac i udes nega i as y los p ejuicios ha- cia la homosexualidad (Hayde y Delama e , 2006). Cie amen e, desde ese ma co, “la homosexualidad se niega, se echaza, se desp ecia: es an ina u- al, es una en e medad, es un pecado” (Ba be o, 2003: 358). De la misma o ma que el o igen o la clase social (Bou dieu, 1988) y la e iciencia o habilidad (B ohm, 1982), ambién el géne o he e osexual desempeña una cla a unción de pode y con ol social en la ins i ución depo i a, a ando de di- suadi de su pa icipación a quienes des elen sos- pechas de cualquie o ien ación sexual que ompa con la hegemónica na u al he e osexual. Pa a ello, se oman como e e encia es e eo ipos cul u ales asociados a la apa iencia y usos del cue po, ijando El colec i o LGTBI en el depo e como obje o de in es igación sociológica. Es ado de la cues ión 503 RES n.º 28 (3) (2019) pp. 501-516. ISSN: 1578-2824 mecanismos de es igma ización o echazo social de aquellas imágenes cul u ales que con adigan ese ideal de na u al he e osexual, en e los que in luye el endimien o y la habilidad mo iz. Así, en el e e- no depo i o sigue siendo habi ual el uso de exp e- siones de ca ác e despec i os pa a e e i se a los homb es que no supe an los es ánda es mínimos espe ados (niña, nena, ma ica, e c.). Y, a la ez, se emplean cali ica i os pa a aludi a las muje es que es án muy po encima de lo común (ma ima- cho, machi ulo, lesbiana, e c.), y que si en pa a sanciona posi i a o nega i amen e a los depo - is as, eje ciendo una p esión al que en muchas ocasiones expulsan de la ins i ución depo i a a pe sonas del colec i o de lesbianas, gays, ansgé- ne os, bisexuales e in e sexuales (LGTBI). Además, con ecuencia esos cali ica i os an acompañados de o os mecanismos su iles, como el aislamien o social, es e eo ipos nega i os, acoso e bal, al a de apoyo, disc iminación en la selección del equipo, p i ación de ecompensas, o la exigencia de gua - da silencio, además de a ención nega i a de los medios (Ba be y K ane, 2007; B acken idge e al., 2007; Lenskyj, 2014). Todo ello induce a que las pe sonas de es e colec i o se ean o zadas a pe - manece in isibilizadas y silenciadas (De ís e al., 2005; K ane y Ba be , 2003; No man, 2013). Como señalan Elling e al. (2003), es a opción de ida no es an o una opción indi idual espe able, sino que a menudo ep esen a una es a egia de supe - i encia, al menos has a que su ca e a depo i a acaba. Muchas de las pe sonas que se man ienen escondidas huyen del es igma que supone se se- ñalados como gays o lesbianas. Es e es igma homosexual es á o mado po es aspec os di e en es de la homo obia (He ek, 2009; Pachankis, 2007; Van de Ven e al., 1996) y pueden se álidos pa a las demás LGTBI obias: — Un aspec o cogni i o, que hace e e encia a las concepciones y c eencias que se asumen so- b e la homosexualidad, en muchos casos incula- dos con es e eo ipos. — Un aspec o a ec i o, que es á inculado a los sen imien os hacia las pe sonas o p ác icas ho- mosexuales como echazo o incomodidad. — Po úl imo, un aspec o conduc ual, que conec a con los compo amien os hacia gays y les- bianas, mani es ándose en echazos, insul os, e incluso ag esiones. A es e espec o, señala Ba be o (ibid.: 366) que “es e doble egis o del na u al he e osexual ep o- duce la doc ina cons i u i a del campo y ec ea el mi o homo óbico [que explica ía] el desin e és de los a ones homosexuales po el depo e”. Meca- nismos de pode y con ol social de la he e ono ma- i idad que ha limi ado his ó icamen e la p esencia de depo is as LGTBI con p oyección pública, que eje cie an de e e en es pa a o os jó enes, dando luga a la con icción de que la p ác ica depo i a y la di e sidad sexual ep esen an un binomio in- compa ible. Muy al con a io, la his o ia del depo e nos ha dejado el ecue do de au én icos d amas as la ex- posición pública de muchos de es os depo is as. Un ejemplo muy conocido es el de Jus in Fashanu, que as e ela su condición sexual acabó suici- dándose, como o os muchos depo is as gays, an e la p esión de en enado es, depo is as y me- dios de comunicación. O o caso es el del á bi o de ú bol gadi ano Jesús Tomille o, quien, as se insul ado y ag edido ísicamen e en a ias ocasio- nes, y después de con inuas amenazas de mue e al hace pública su condición homosexual, comenzó a se escol ado po agen es policiales a los campos de ú bol, pa a ga an iza su segu idad e in eg i- dad pe sonal, has a que omó la de ini i a decisión de deja de a bi a . No obs an e, ambién ha habido depo is as de p ime a línea que, pese a no acaba i iendo si uaciones de la na u aleza an es desc i as, han enido que demos a mucha más ejempla idad que o os depo is as, pa a que la opinión pública econociese sus mé i os, como ue on los casos de las enis as Ma ina Na a ilo a y Billie Jean King o el ex sal ado G eg Louganis. En algunas ocasiones, es e clima de echazo y pe secución es á p omo ida, o al menos consen i- da, po las ins i uciones públicas. Casos como el de los Juegos Olímpicos de In ie no en Sochi (Rusia), en 2014, son un ejemplo de ello. La si uación que en es e e en o se i ió se man u o en el iempo, po la concomi ancia de los o ganismos olímpicos y las ede aciones in e nacionales, que no hicie on mucho po cambia el clima homo óbico de esos RES n.º 28 (3) (2019) pp. 501-516. ISSN: 1578-2824 El colec i o LGTBI en el depo e como obje o de in es igación sociológica. Es ado de la cues ión 504 Juegos (Lenskyj, 2014). O o ejemplo de ese echazo ins i ucionalizado ue la nega i a del Comi é Olím- pico In e nacional al uso del é mino “olímpico” en los Gay Games (Symons, 2010), a los que pos e io - men e ol e emos a e e i nos. Pues bien, al igual que los o ganismos depo i os in e nacionales e, incluso, nues os gobie nos, los medios de comu- nicación ambién han enido eje ciendo en el pa- sado un papel cla e en la pe pe uación de un clima depo i o poco ole an e con las mino ías sexuales (Whannel, 2001). An e es a si uación, de la misma o ma que hi- cie an en el pasado las muje es, que u ie on que en en a se an e la dominación masculina en el e eno del depo e —incluso a a és de las p o- es as di ec as, al como ela a a Dobbs (1973)—; o como o o a hiciesen los depo is as neg os que, an e las abas disc imina o ias po su pa icipa- ción en el mundo del depo e, u ie on que asumi se ios cos es pa a no maliza su p esencia en es e e eno (Kahn, 1991); de la misma o ma, ambién la comunidad LGTBI ha enido luchando en el e- eno del depo e desde los años ochen a, a a és del ámbi o asocia i o, polí ico y legisla i o, con el obje o de gana espacio, isibilidad, acep ación y espe o. Po úl imo, señala que esa dominación mas- culina, y la de la he e ono malidad p edominan e en la ins i ución depo i a, han lle ado a que se ocul ase e in isibilizase la p esencia de pe sonas del colec i o LGTBI en el ma co de su p ác ica y, po an o, a que los con lic os exis en es en o no a es a elación en e depo e, cue po y sexualidad, queda- sen ue a de los ópicos de es udio en el ámbi o de las ciencias sociales, siendo incluso igno ado po la p opia li e a u a de las elaciones de géne o. No obs an e, y pese a que en o os países se ha enido in es igando sob e es a elación desde los años no en a, en España exis en pocos abajos al espec o. BREVE HISTORIA DEL DEPORTE Y LAS MINORÍAS SEXUALES An es de en a de lleno en el análisis de los a ances no ma i os, así como en la e isión de la li e a u a sob e la elación en e población LGTBI y depo e, quisié amos analiza , a uelapluma, algu- nos da os de in e és sob e la his o ia del depo e en e mino ías sexuales, como ins i ución social singula . En es e sen ido, la his o ia del depo e p ac icado po pe sonas pe enecien es al colec i- o LGBTI es muy ecien e, si lo conside amos como una p ác ica depo i a lib e y sin op esiones. Tal como hemos ela ado en el an e io epíg a- e, a lo la go de la his o ia del depo e la o ien a- ción sexual ep esen aba un ema abú, disimula- do, cuando no pe seguido. Es, po ello, que con g an p obabilidad algunos de los y las depo is as del pasado y p esen e han ep esen ado y ep esen an a es a mino ía sexual, sin necesidad de que dicha condición sea conocida po las pe sonas con las que se coincide en la p ác ica depo i a. Desde es e úl imo pun o de is a, eniendo en cuen a que en uno de los úl imos es udios sob e población LGTBI en Eu opa (Dalia, 2016) se conclu- yó que al menos el 6 % de la población eu opea se conside aba miemb o de es e colec i o —ocupan- do los es p ime os pues os Alemania (7,4 %), Es- paña (6,95 %) y Reino Unido (6,5 %)—, po p oba- bilidad al menos un po cen aje ap oximado debie a ep esen a la media de ecuencia de pe sonas LGTBI en el ámbi o del depo e. De cumpli se es a hipó esis, signi ica ía que en España al ededo de 1.300.000 pe sonas LGTBI p ac ica ían depo e, y 273 de los 4.553 depo is as de al o ni el que iene ca alogado el Consejo Supe io de Depo es en 2017 pe enece ían a alguna mino ía sexual. Así, desde el mismo supues o hipo é ico, en disciplinas como el ú bol hab ía algo más de 42.000 u bolis as LGTBI ede ados según los da os o iciales de 2016, en e los cuales 142 lo ha ían como p o esionales. Sin emba go, las ci cuns ancias sociales, eli- giosas y cul u ales impedían y siguen impidiendo el econocimien o y la acep ación de es a ealidad. De hecho, hoy día sigue habiendo g an núme o de países y sociedades que pe siguen y cas igan a las pe sonas que hacen pública su o ien ación sexual no he e ono ma i a. Pese a odo, el cambio social i ido en algunos países occiden ales ha con e ido un ca ác e más ape u is a y espe uoso en las úl imas décadas a la di e sidad sexual. Conc e amen e en el depo e, es os cambios sociales y polí icos han pe mi ido, como menciona G i in (2012), que cada ez haya El colec i o LGTBI en el depo e como obje o de in es igación sociológica. Es ado de la cues ión 505 RES n.º 28 (3) (2019) pp. 501-516. ISSN: 1578-2824 más depo is as abie amen e LGTBI, que cada ez sean más los depo is as he e osexuales que de- ienden los de echos de gays y lesbianas y que exis a una mayo concienciación de los écnicos. Algunas o ganizaciones comienzan a a on a es a p oblemá ica en el depo e: exis e una mayo in- o mación accesible pa a depo is as, incluso se comienzan a elabo a p og amas y guías pa a a- baja con es e colec i o mino i a io en el depo e. Has a que el cambio de alo es en nues a so- ciedad no ha posibili ado la comp ensión de es a ealidad social, no como una des iación o en e - medad, sino como un asgo de la pe sonalidad del indi iduo, no ha sido posible asis i a lo que algu- nos au o es denominan como “democ a ización de la p ác ica depo i a” (Moscoso e al., 2014). A aíz de las disc iminaciones y a aques su idos po de- po is as LGTBI, su ge odo un mo imien o depo i- o que quie e da cabida a odas las pe sonas que, sin ene en cuen a su o ien ación sexual, quie an dis u a del depo e con las máximas ga an ías sociales. El p ime paso des acable po p omociona el depo e LGTBI lo encon amos en Es ados Unidos. Allí, en la ciudad de San F ancisco, u o luga en 1982 los p ime os Juegos Gays (Gay Games) de la his o ia. Es e e en o es o ganizado po la Fede a- ción de Juegos Gays, c eada ese mismo año po el ex depo is a olímpico Tom Waddell. Desde es e año, dicho e en o se ha celeb ado consecu i amen- e cada cua o años en di e en es ciudades de odo el mundo. Una compe ición en la que puede pa i- cipa cualquie depo is a, sin impo a su o ien a- ción sexual, y en la que es ele an e el hecho de que las p uebas no son clasi ica o ias. A aíz del nacimien o de es e g an e en o mun- dial i ían su giendo di e en es asociaciones y ag u- paciones con el obje i o de p omociona el depo e inclusi o y en e las mino ías sexuales. En e ellas, encon amos a la Fede ación Eu opea del Depo e Gay y Lesbiano (EGLSF), undada en 1989 en La Haya, que cuen a ac ualmen e con más de 10.000 miemb os. Es a o ganización celeb a desde 1992 los Eu ogames, un e en o que consis e en una com- pe ición en la que pa icipan países de oda Eu opa en di e en es disciplinas depo i as. En o os países, como F ancia, el colec i o LGTBI ambién se o ganizó desde muy p on o en el ámbi o depo i o, en el año 1986, en la egión de Pa ís, como mo imien o de denuncia colec i a con- a los discu sos médicos que eían la homosexuali- dad como una pa ología. En es e sen ido, y después de que un g upo de depo is as gays y lesbianas pa icipasen en la segunda edición de los Gay Ga- mes que u ie on luga en 1986, es os cons i uye on lo que denomina on Comi é Gay Pa is Ile-de-F ance (CGPIS), y que iene una es uc u a ede a i a muy simila a la de o os países, en la que se incluyen decenas de asociaciones de depo is as LGTBI. Jus- amen e, la úl ima edición de los Gay Games 2018 ha enido luga en la capi al ancesa. En España, la pa icipación depo i a o gani- zada po pe sonas LGTBI se inicia en Ba celona en 1994 con la c eación del Club Pan e es G ogues. Se a a de una asociación sin ánimo de luc o que iene po obje i o o ece un espacio donde gays, lesbianas, bisexuales y ans puedan desa olla una ac i idad depo i a de o ma lib e y dis endi- da. A pa i de ahí, an su giendo dis in os clubes a lo la go de odo el país, siendo en la ac ualidad 11 clubes los exis en es en España. Con el desa ollo de es os clubes su ge la necesidad de o ganiza se, c eándose en 2009 la Asociación Depo i a Ibé ica LGTB, que aglu ina a odas las asociaciones de la península y que además se encuen a inculada a la Fede ación Eu opea del Depo e Gay y Lesbiano. Pa a Ba be o (2003: 374), “es innegable el pa- pel que desempeñan las ins i uciones depo i as gays y lesbianas en la lucha pa a gana espacio, social, isibilidad, acep ación y espe o, en la a ea de cues iona el p incipio de clasi icación a pa i de la o ien ación sexual, según el cual el espacio público es he e osexual y elega a los homosexua- les al espacio de su ida p i ada”. Sin emba go, el mismo au o llama la a ención sob e el pa icula a amien o con el que es os colec i os di unden sus ac i idades, desde una concepción que hace pensa que su lucha iene luga a cambio de enun- cia a pa icipa en los espacios de e e encia de la ins i ución depo i a, como son los Juegos Olím- picos u o os e en os in e nacionales del depo e de compe ición. Po ello, apun a que “la iloso ía del depo e que se deduce ecue da el código ama- eu , es deci , un ace camien o desin e esado, po amo , po a ición [...] los p incipios de pa icipación e inclusión colocan los Gay Games más ce ca del RES n.º 28 (3) (2019) pp. 501-516. ISSN: 1578-2824 El colec i o LGTBI en el depo e como obje o de in es igación sociológica. Es ado de la cues ión 506 depo e pa a odos, es deci , es a ían ein en ando el idealis a e dade o depo e. [Desde es e pun o de is a] en la medida en que el modelo que se p oclama en los Gay Games y en o as muchas ins- i uciones depo i as LGTBI sea eal y gane ue za e implan ación pod ía con igu a se como una al- e na i a eó ica y p ác ica al depo e hegemónico” (ibid.: 373). LEGISLACIÓN, CAMPAñAS E INICIATIVAS POLÍTICAS SOBRE DIVERSIDAD SEXUAL Y DEPORTE A ni el in e nacional, encon amos di e en es campañas lle adas a cabo po asociaciones y o ga- nismos en ocados en la lucha con a la LGTBi obia en el ámbi o depo i o. Una de ellas ue la conocida como “I Takes a Team!”, diseñada en 1996 po la Women’s Spo s Founda ion, un p og ama educa i- o encaminado a la eliminación de la homo obia en el depo e y en ocada no solo a los depo is as, sino ambién a en enado es, amilias y ges o es depo - i os. En es a línea, o a de las asociaciones pione- as ue la Canadian Associa ion o he Ad ance- men o Women and Spo and Physical Ac i i y, que en 2006 lle ó a cabo la campaña “Seeing he In isible, Speaking abou he Unspoken”, a a és de la cual p oponía di e en es planes de ac uación en el ámbi o depo i o. Con inuando con la si uación in e nacional y, especí icamen e, en el con ex o eu opeo, las di e- en es asociaciones LGTBI, as un la go pe iodo de p esión y sensibilización, consegui ían que en 2001 el Consejo de Eu opa ap oba a el documen o Spo and Fai Play & Tole ance, que incluye el econo- cimien o de la lucha con a la disc iminación po azón de o ien ación sexual en el depo e. Pos e- io men e, en 2003, de nue o el Consejo de Eu opa ap oba ía la Decla ación 1.635 Lesbians and Gays in Spo , que insis e en la necesidad de c ea un de- po e abie o a odas las pe sonas, sin dis inciones y lib e de ba e as y disc iminaciones. Siguiendo la Recomendación 1.474, de nue o en el seno del Consejo de Eu opa, la Comisión pa a la Igualdad de Opo unidades en e Homb es y Muje es elabo a en 2003 el Documen o 10001 Las lesbianas y los gays en el depo e, con el obje o de de ini medidas que luchen con a la homo obia y con ibuyan a la eliminación de odas las o mas de disc iminación hacia la muje en el depo e, insis iendo especí i- camen e en la doble disc iminación que de e mi- nadas muje es su en en es e ámbi o, po azón de sexo y po su o ien ación sexual. En es a línea, en 2012 la Comisión Eu opea p opicia ía la celeb ación en U ech de la p ime a Con e encia con a la Homo obia en el Depo e, en la que pa icipa on nume osos expe os en la ma- e ia. También en es e mismo año se publica, con el apoyo de la p opia Comisión, el Lib o de buenas p ác icas sob e inclusión del colec i o LGBTI en el depo e, desc ibiendo ocho buenas p ác icas en el ámbi o depo i o ya ealizadas en Reino Unido, F ancia, Alemania, Eslo enia y Holanda. Po su pa e, el O ganismo pa a la Segu idad y la Coope ación en Eu opa (OSCE), en 2004 oma la Decisión núm. 621 sob e Tole ancia y Lucha con a el Racismo, la Xeno obia y la Disc iminación, don- de se acue da que los países miemb os asumi án y p ohibi án la disc iminación po mo i os de aza, colo , sexo, idioma, eligión, con icciones polí icas o de o a índole; haciendo especial mención a la necesidad de p og amas educa i os que omen en la ole ancia y comba an la disc iminación. En e las múl iples medidas que de odos es- os acue dos se desp enden, des acan aquellas di igidas especí icamen e a o ma a los y las u- u as p o eso as y en enado as sob e la o ma de compo a se con chicos y chicas que p esen an una o ien ación sexual di e en e y sob e la homo obia esul an e que se mani ies a en la clase; y ambién aquellas o as medidas que p oponen ins a a que desde los medios de comunicación depo i os se hagan mayo es es ue zos pa a e i a es e eo ipos sexis as en la cobe u a de los depo es, a ando de di undi una imagen posi i a y no sexis a de los y las depo is as. Especí icamen e, pa a el a amien o de las pe spec i as de igualdad de a o, igualdad de opo unidades y di e sidad en el ámbi o del de- po e, se han desa ollado campañas e inicia i as públicas y p i adas con las que llama la a ención de la si uación y p oblemá icas del colec i o LGTBI. Una de ellas la ealizó el pasado año la e is a GQ en Alemania con el nomb e P opaganda o al - Gen lemen con a la homo obia. El obje i o de es a El colec i o LGTBI en el depo e como obje o de in es igación sociológica. Es ado de la cues ión 507 RES n.º 28 (3) (2019) pp. 501-516. ISSN: 1578-2824 campaña ue isibiliza es a lac a social. Pa a ello, o og a ia on a pe sonalidades sociales y depo i- as he e osexuales besándose, como los campeo- nes olímpicos de oley playa. En nues o país, el a ance legisla i o en los úl imos años ha sido indudable. En el inicio de la democ acia, la homosexualidad dejó de se consi- de ada deli o, desapa eciendo del Código Penal. Además, con el cambio social y cul u al expe i- men ado en las úl imas décadas, y la democ a i- zación de la sexualidad en nues a his o ia más ecien e, la pa icipación pública de las pe sonas homosexuales ha ido no malizándose, siendo en la úl ima década donde la adquisición de de echos ha sido más no able. En 2007 se ap ueba la Ley O gánica pa a la Igualdad E ec i a en e muje es y homb es, que enía po obje o ela po que las polí icas sociales, incluida la depo i a, ga an i- zasen la igualdad de homb es y muje es, an o en dignidad humana y de echos como debe es, con independencia de su o ien ación sexual. Lamen ablemen e, en España no exis en oda- ía campañas nacionales que abajen po la mejo- a de la si uación del colec i o LGTBI en el depo e. Una excepción es la p omo ida en 2015 po la Fede- ación Es a al de Lesbianas, Gays, T ansexuales y Bisexuales (FELGTB), denominada #LaLigaA coI is, en la que anima on a equipos y jugado es de ú bol ele an es en nues o país a su epulsa con a el abú de la homo obia en el ú bol. Equipos de ú - bol como el Rayo Vallecano, el Leganés o el Cádiz, lle a on co dones mul icolo es pa a exp esa es e mensaje, y solida iza se con una causa necesa ia. Pe o ue una excepción, y pocos ejemplos como es e exis en en nues o país, des acando el hecho de que p ác icamen e no exis en igu as del depo - e que públicamen e hayan hablado de su sexua- lidad, son pocas las ins i uciones depo i as que hayan desa ollado ac uaciones sob e es e asun o y las pocas asociaciones depo i as LGTBI no ienen ele ancia social. Y ello ocu e aun cuando en la Ley 19/2007, de 7 de julio, con a la iolencia, el acismo, la xeno obia y la in ole ancia en el depo e del Es ado español se ecoge, en su exposición de mo i os y en los a s. 2, 6, 23, 34 y 35, la necesidad de p omo e la lucha con a la al a de ole ancia en el depo e, así como de sanciona median e in- acciones g a es o muy g a es, los ac os iolen os que engan como mo i ación ambién la homo o- bia. A ículos que, además de limi ados al e eno del depo e eglado, ni siquie a allí se cumplen como no ma de compo amien o habi ual en la Ins- i ución depo i a. PANORAMA DE LA INVESTIGACIÓN SOCIOLÓGICA SOBRE EL BINOMIO DEPORTE Y LGTBI La dimensión pa adójica (exclusión . inclusión) del depo e an e el colec i o LGTBI En el e eno académico, la p eocupación po la p oblemá ica conc e a de la homosexualidad en el campo del depo e se inicia a inales de la dé- cada de los ochen a en el ámbi o anglosajón. Los es udios de G i in (1990), Lenskyj (1997), P onge (1991) o Sykes (1998), ue on los p ime os que es- udian la si uación de las pe sonas homosexuales en el ámbi o del depo e, desc ibiendo y analizando las opiniones, c eencias, di icul ades y sen imien- os de es as pe sonas al en en a se a una socie- dad he e ono ma i a. A pa i de aquí han p oli e- ado mul i ud de es udios que analizan la si uación de gays y lesbianas du an e la p ác ica depo i a, encon ando dos g andes g upos. Un p ime g upo de es udios que demues an, y siguen demos ando, la exis encia de p ejuicios en e la población a que es e colec i o p ac ique ac i idad ísica con ellos (Cunningham y Mel on, 2012; Gill e al., 2010; Kaue , 2009; Messne , 2007; Sa o e y Cunningham, 2009), encon ando a un conside able núme o de au o es que siguen con- i mando la exis encia de un clima hos il hacia la di e sidad de o ien ación sexual en el depo e (Ba be o, 2003; Da is-Delano, 2014; G i in, 1998; O’B ien e al., 2013; P onge , 2000), especialmen e en e los depo is as más locales y menos popula- es (Ande son, 2002; S e nod, 2011). Es deci , es e g upo es udia y con i ma la exis encia de un am- bien e homó obo en el depo e, en endiéndose es e como el con ex o donde domina el miedo i acional hacia las pe sonas homosexuales (Hyde y Delama- e , 2006) y que se puede exp esa de di e en es o mas. Así, po ejemplo, es as conduc as nega i as hacia la di e sidad se en ac ecen adas en el caso RES n.º 28 (3) (2019) pp. 501-516. ISSN: 1578-2824 El colec i o LGTBI en el depo e como obje o de in es igación sociológica. Es ado de la cues ión 508 de se depo is as (Cunningham y Mel on, 2012), en enado es (Sa o e y Cunningham, 2007) o a i- cionados a ones (Campbell e al., 2011). En es e g upo de es udios, se cons a a que el depo e ha sido his ó icamen e un ámbi o de dominación masculina, conc e amen e de una masculinidad hegemónica (Connell, 1995), donde la di e sidad de géne o y sexual ha es ado cla amen e ma gi- nada y epudiada (Da is-Delano, 2014; G i in, 1998; K ane, 1997; O’B ien e al., 2013; P onge , 1990 y 2000). Las in es igaciones han señalado un a iado epe o io de o mas de disc iminación (Ba be y K ane, 2007; G i in, 2002), p o ocando que aquellas pe sonas que se salen de los es e eo- ipos dominan es se ean o zadas a pe manece in isibilizadas y silenciadas po la he e ono ma- i idad (De ís e al., 2005; K ane y Ba be , 2003; Sykes, 2001). Es po ello que los au o es (Cashmo e y Cleland, 2011; Ca alie , 2011) des aquen la im- po ancia de hace isible la di e sidad sexual en la p ác ica depo i a, especialmen e en e depo - is as de econocido p es igio. Sin emba go, algu- nos es udios cen ados en la p esencia del géne o depo i o en el cine y los medios de comunicación (Ramí ez e al., 2014; Caudwell, 2009) demues an la escasez de pe sonajes LGTBI e lejados en las pan allas del cine occiden al, lo que con ibuye a e o za la escasa p esencia e in isibilidad de de- po is as no he e osexuales en el depo e, en gene- al, y en el depo e de al o endimien o, en conc e o. Po lo demás, muchos de los es udios eali- zados en el ma co de es e g upo señalan que la si uación es más complicada pa a homb es que pa a muje es, dada la di e en e in luencia de la he e ono ma i idad en el depo e emenino que masculino (Eng, 2006). Los es udios con jó enes depo is as de Rope y Hallo an (2007) y con écni- cos de Ensign e al. (2011) con i man que las ac i- udes hacia gays y lesbianas e an peo es en e los homb es que en e las muje es. Y un segundo g upo de es udios eba en o a e- núan la pe sis encia de ac i udes nega i as en el depo e hacia las mino ías sexuales, compa iendo que el con ac o y la pa icipación en ac i idades depo i as de he e osexuales y no he e osexuales a o ecen la c eación de un clima más espe uoso (Adam y Ande son, 2012; Cunningham y Mel on, 2012; Ensign e al., 2011), siendo, así, acep adas y econocidas las di e en es o ien aciones sexua- les (Ande son, 2011; Eng, 2008). Aun siendo así, compa en igualmen e desde es e g upo de au o es que cada una de las ealidades de gays, lesbianas, bisexuales, ansgéne os e in e sexuales son muy di e en es en e sí, po lo que se necesi an se con- ex ualizadas y es udiadas de mane a indi iduali- zada pa a pode en ende sus pa icula idades. Así, la in es igación de Kaue y K ane (2006) des aca que la “salida del a ma io” de las muje es den o del equipo emenino a ec ó posi i amen e a las ac i udes de las jugado as he e osexuales. El es udio longi udinal con jugado es de ugby y hoc- key hie ba en Reino Unido de Ande son e al. (2012) esal a la a enuación en los úl imos años de las ac i udes nega i as hacia la homosexualidad en e los y las depo is as, de i ándose de los esul ados que en el momen o del es udio ya e an acep ados de e minados compo amien os que an e io men e e an señalados y echazados pa a los homb es. Si- mila men e, los es udios de Ensign e al. (2011) y Oswal y Va gas (2013) encuen an ac i udes posi- i as hacia depo is as LGTBI, exis iendo an solo un 15 % de los en enado es y en enado as que demos aban ac i udes nega i as. An e es as e idencias del cambio i ido en elación a la acep ación social de la di e sidad sexual en el en o no depo i o, Ande son (2009) plan ea en su eo ía de la masculinidad inclusi a el concep o de homohys e ia, de iniéndolo como el miedo a se iden i icado como homosexual. Es e sen imien o se ca ac e iza po hui del con ac o ísico, al a de mues as de a ec o y emociones, y el man enimien o de un discu so homo óbico. Así plan ea (Ande son e al., 2016) que, depen- diendo de la si uación social, cul u al y legisla i- a, los ni eles de homohys e ia pueden cambia , con igu ando es posibles e apas: homoe asu e, homohys e ia e inclusi i y. 1) Homoe asu e, con sociedades con al os ni eles de homo obia y don- de la he e ono ma i idad es la egla. Los homb es pueden mos a señales de in imidad ísica, emo- i idad... sin se señalados, pues en es a ase se eniega incluso de la p opia exis encia de la ho- mosexualidad; 2) Homohys e ia, sociedades con una homo obia cul u al gene alizada, donde exis e el echazo a la di e sidad y se busca ecalca la masculinidad o eminidad p opia pa a aleja se de El colec i o LGTBI en el depo e como obje o de in es igación sociológica. Es ado de la cues ión 509 RES n.º 28 (3) (2019) pp. 501-516. ISSN: 1578-2824 la homosexualidad. En es e ma co las señales de in imidad o emo i idad en e pe sonas del mismo sexo es p oblemá ico y gene an sospechas de ho- mosexualidad, y 3) Inclusi i y, sociedades que, aun pe sis iendo cie o g ado de homo obia, en gene al las ac i udes posi i as son mayo ía. Se p esen a una mayo libe ad. Sociedades como la b i ánica o la ame icana, donde se han ealizado los es u- dios que ecien emen e cues ionan la pe sis encia de ac i udes nega i as en el depo e, empiezan a con igu a se como más ole an es. Sin emba go, en o as cul u as no anglosajonas, como la españo- la, la escasez de es udios en el depo e sob e es e asun o no pe mi e hace un diagnós ico ace ado y eal de la si uación. La mejo a del clima hacia las pe sonas no he- e osexuales se hace más cla o cuando se en a en con ac o di ec o con pe sonas del colec i o LGTBI (Adams y Ande son, 2012; Cunnigham y Mel on, 2012; Ensign e al., 2011). Jus amen e po ello, y po el echazo gene alizado y e iden e hacia las pe sonas LGTBI en el depo e, muchas de ellas, an- es de abandona la p ác ica depo i a, han bus- cado con ex os más ole an es y espe uosos donde sen i se más cómodos (Wal he , 2006), como son los clubes, las ligas depo i as LGTBI o los e en- os in e nacionales como Gay Games o Ou games. En es os ambien es, los depo is as expe imen an una sensación de mayo libe ad, lib es de p ejui- cios y disc iminaciones (Ja is, 2006; Wa son e al., 2013; Wella d, 2006), aunque se pueda cae ácil- men e en la c eación de gue os (Symons, 2007). A es e espec o, se han es udiado las mo i aciones que lle an a muchos depo is as a deja la o ga- nización depo i a adicional pa a inco po a se a esos o os clubes depo i os LGBTI (Place y Beggs, 2011). En la comunidad académica ancesa ha exis ido un deba e muy in e esan e en los úl imos años sob e es a úl ima cues ión. Los au o es que abajan sob e es e obje o de es udio (De Lése- léuc e al., 2011; Le éb e, 1998) se p egun an si la inco po ación de los depo is as homosexuales a asociaciones como es as a o ecen p ocesos de deses igma ización, o muy al con a io, di icul a la in eg ación social al gene a un nue o espacio de aislamien o ins i ucionalizado. En el deba e se es- pecula sob e la necesidad de gene a p ocesos de ape u a de las asociaciones depo i as LGTBI, a la ez que se deba e si el sali ue a de los ci cui os del depo e ins i ucionalizado, es deci , ue a de las asociaciones de in es p edominan emen e he e- ono ma i as, no di icul a la de ini i a acep ación social que pe siguen. Homo obia y he e osexismo en Educación Física O o de los ámbi os gene ales de es udio sob e el colec i o LGTBI en el depo e es el de la Edu- cación Física. En e ec o, al como ya denuncia a Ba be o (2003), ni los cu ículum o ma i os de los y las es udian es en P ima ia y Secunda ia, ni los ma e iales docen es, pe o ni siquie a la o mación del p o eso ado de Educación Física, inco po an la necesidad de in e eni a a és de la educación en la mejo a de la pe cepción y en la solución de los con lic os que en o no a la o ien ación sexual exis- en en el ámbi o depo i o, más aún cuando el ob- je o de abajo de la Educación Física es el cue po. El p opio p o eso ado de Educación Física no se lib a de es os con lic os, cuando se pone en e iden- cia posibles signos de una o ien ación sexual no he e ono ma i a. En e ec o, “el peculia con ex o y dinámica de la asigna u a inc emen an la posibili- dad de iesgos y dudas sob e su p o eso ado, an o homb es como muje es [...] a pocos docen es como es os les en semidesnudos, en ocasiones compa - en es ua io, les sepa an de su amilia du an e un iempo p olongado [...] es deci , en es a ma e ia se mul iplica el po encial de la inju ia homó oba, que exigen del docen e homosexual un mayo au- ocon ol y igilancia de sus mani es aciones [que ambién in luyen] en el bienes a gene al y equili- b io del docen e homosexual, y, a la pos e, en la calidad de sus clases” (ibid.: 369). En es e sen ido, en el ámbi o anglosajón en- con amos di e sos es udios que analizan la si- uación del p o eso ado homosexual y la cul u a he e osexis a en las clases de Educación Física. El he e osexismo, según Hayde y Delama e (2006) es la c eencia de que odos los indi iduos son he e o- sexuales y que la he e osexualidad es lo no mal y lo acep able, dejando a la homosexualidad u o as o ien aciones sexuales en un luga de aluado y desac edi ado, al ex alimi a se de las imposicio- RES n.º 28 (3) (2019) pp. 501-516. ISSN: 1578-2824 El colec i o LGTBI en el depo e como obje o de in es igación sociológica. Es ado de la cues ión 516 pe spec i e on socie y and o ganized spo s (pp. 92-106). Landham: Rowman and Li le ield. Sykes, H. (1998). Tu ning he close s inside/ou : Towa ds a quee - eminis heo y in women’s physical educa ion. Sociology o Spo Jou nal, 15(2), 154-173. Sykes, H. (2001). Unde s anding and o e s anding: Feminis -pos s uc u al li e his o ies o physi- cal educa ion eache s. Quali a i e S udies in Educa ion, 14(1), 13-31. Sykes, H. (2004). Pedagogies o censo chip, inju y and masochism: eache esponses o homo- phobic speech in physical educa ion. 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