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Humillados y ofendidos. Cristianos, judíos y otros contestatarios al culto imperial

Abstract

En este artículo se estudia la visión de los contestatarios al culto imperial. La presente aportación pretende ofrecer una visión alternativa de estas prácticas al situar en el centro de atención a los elementos sociales que se opusieron a ella. El objeto no es, con todo, negar la difusión y el éxito general del culto imperial en todas las poblaciones sometidas a Roma, sino enriquecer la comprensión de un fenómeno complejo que tuvo numerosos seguidores, pero también febriles detractores. Entre los contestatarios se presenta el caso de los senadores, los instruidos, los cristianos, así como las poblaciones abiertamente hostiles a Roma. Por último, se indica que las peculiares características del culto imperial lo convirtieron en una forma de marcar la romanidad de los súbditos de los Césares, que se instrumentalizó principalmente a través del acto ritual del sacrificio por el emperador.

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Humillados y ofendidos. Cristianos, judíos y otros contestatarios al culto imperial

Author: Lozano Gómez, Fernando
Publisher: Universidad Carlos III
Year: 2005
Source: https://idus.us.es/bitstreams/b257cb22-1e26-4579-a054-d36d50c410db/download
ARYS, 6, 2003-5, ??-?? ISSN 1575-166X
La des ucción del se apeo de Alejand ía 157
HumILLAdoS y o eNdIdoS. c IS IANoS, judíoS
y o oS coN eS A A IoS AL cuL o Impe IAL
e nando Lozano
Uni e sidad de Se illa
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esumen
en es e a ículo se es udia la isión
de los con es a a ios al cul o impe ial.
La p esen e apo ación p e ende o ece
una isión al e na i a de es as p ác icas
al si ua en el cen o de a ención a los
elemen os sociales que se opusie on a
ella. el obje o no es, con odo, nega
la di usión y el éxi o gene al del cul o
impe ial en odas las poblaciones some-
idas a oma, sino en iquece la com-
p ensión de un enómeno complejo
que u o nume osos seguido es, pe o
ambién eb iles de ac o es. en e los
con es a a ios se p esen a el caso de los
senado es, los ins uidos, los c is ianos,
así como las poblaciones abie amen e
hos iles a oma. po úl imo, se indica
que las peculia es ca ac e ís icas del cul-
o impe ial lo con i ie on en una o ma
de ma ca la omanidad de los súbdi os
de los césa es, que se ins umen alizó
p incipalmen e a a és del ac o i ual
del sac i icio po el empe ado .
Abs ac
This a icle s udies he opinion o
hose opposed o empe o wo ship. my
goal is o p esen an al e na i e app oach
o hese i uals by paying mo e a en ion
o social elemen s in con lic wi h i . I
do no seek o deny he wide sp ead and
social success o empe o Wo ship, bu
o en ich ou unde s anding o a com-
plex his o ical phenomenon. The case o
sena o s, pagan w i e s, ch is ians and
oman enemies is assessed. Las ly, i is
a gued ha his o icial oman S a e
cul u ned ou o be one o he ways
o p o e “ omanness”. In pa icula , he
c ucial de ining i ual employed was he
sac i ice o he empe o .
echa de ecepción: ???? ???? echa de ecepción: ???? ????
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celia ma ínez maza
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palab as cla es
cul o Impe ial c is ianismo judaísmo
el poe a ma cial incluyó en su Lib o de los espec áculos un epig ama en el que
a acaba con so na la ado ación a los césa es:
Si piadoso y suplican e e ado a, césa , un ele an e que hace poco debía se e-
mido po un o o, no lo hace obligado, ni po o den de ningún domado ; c éeme,
ambién él se da cuen a de que e es nues o dios1.
La humanidad y supues a in eligencia del ele an e no son más que una bu la del
esc i o omano al cul o a los empe ado es. Se a a, además, de una isión sob e la
di inidad de los césa es que no apa ece ecuen emen e en los abajos his ó icos
sob e el ema2.
es as p ác icas idiculizadas po ma cial comenza on en oma as la di ini-
zación de césa po Augus o, y deben inclui se en el la go y complejo p oceso de
acumulación de pode en manos de los césa es. en e ec o, as Augus o, los empe a-
do es monopoliza on el nomb amien o de los ca gos polí icos, la con o mación del
Senado, el pode mili a y, en gene al, odas las compe encias que adicionalmen e
se habían epa ido con celo en e los magis ados supe io es de la epública3. y
es as e o mas que pod ían denomina se ‘polí icas’, se acompaña on de impo an es
mu aciones en la eligión adicional. cambios que iban encaminados a hace un
hueco a la igu a del empe ado y al nue o sis ema de gobie no de la capi al. el
p ime o de los césa es ue el máximo esponsable de la p o unda e o ma eligiosa
denominada habi ualmen e ‘ enacimien o’, pe o que supuso en ealidad una ees-
uc u ación p o unda del égimen an e io median e la cual los gobe nan es ue on
concen ando paula inamen e los más al os ca gos eligiosos que habían exis ido
con an e io idad, en especial el pues o de Pon i ex Maximus. odas es as e o mas
con i ie on a Augus o, p ime o, y al es o de los césa es, después, en los ga an es
de la elación en e los omanos y sus dioses, los conse ado es de la eligión omana
‘ adicional’ en la que la pie as impe ial ocul aba las mu aciones del sis ema4.
1 ma cial, Lib o de los espec áculos 17 ( ad. dulce es e anía)
2 o os ejemplos de idiculización del cul o impe ial se encuen an en las palab as de Vespasiano an es
de mo i (“¡Ay!, ¡c eo que me es oy con i iendo en dios!”; Sue. Vesp. 23, 4) y en H. S. Ve snel, Te Unus.
Isis, Dionysos, He mes. Th ee S udies in Heno heism, (S udies in G eek and oman eligion, 6.1), Leiden-
Nue a yo k-copenhague-colonia, 1990, en esp. pág. 251.
3 j. A. c ook, “Augus us: powe , au ho i y, achie emen ”, en Camb idge Ancien His o y, camb idge,
1996, págs. 13-146.
4 . Go don, “The Veil o powe : empe o s, sac i ice s, and bene ac o s”, en m. Bea d, y j. No h,
Pagan P ies s. Religion and Powe in he Ancien Wo ld, Lond es, 1990, págs. 199-231.
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en e es as inno aciones eligiosas, como se ha señalado an es, des aca p inci-
palmen e el cul o impe ial. La ado ación a los empe ado es, su ilmen e anclada a la
adición po su cons ucción con opajes an iguos, se cons i uyó en una de las c ea-
ciones ideológicas más exi osas pa a la cohesión social y polí ica de las comunidades
some idas a oma. Asimismo, los i uales consag ados a los césa es cons i uye on el
e endo sup aes uc u al que necesi aba la nue a igu a del gobe nan e absolu o que
había implan ado Augus o y que se desa olló a lo la go de los es p ime os siglos
de nues a e a5.
un ejemplo de la ansmisión de es a ideología se conse a en un epíg a e que
ecoge un dec e o del consejo de Halica naso en ca ia:
“[La na u aleza inmo al] nos ha en egado al empe ado Augus o, que además
de se el pad e de su pa ia, oma, y el dado de elicidad a nues as idas, es
asimismo el dios pa e nal y el Sal ado de oda la Humanidad. G acias a su
p o idencia no sólo ha llenado sino ambién sob epasado las suplicas de odos,
pues la ie a y el ma descansan en paz y las ciudades lo ecen con las lo es del
o den, la conco dia y la p ospe idad”6.
Sin duda, pues, el pode polí ico empleó los i uales impe iales de mo e o con
el que uni la sociedad. Su impo ancia pa a el gobie no, así como la p o usión de
los es imonios, sob e odo epig á icos, de ca ác e posi i o sob e es as p ác icas, han
mo i ado que los es udios sob e el cul o impe ial no discu an po los sende os que
pod ían de i a se de ma cial y o os es imonios pa ecidos al o ecido con an e io i-
dad. en cambio és os se cen an p incipalmen e en cues iones ideológicas o aspec os
o ganiza i os del cul o impe ial, como pueden se el núme o de di inidades, la o -
ma en la que se ealizaban los es ejos o los ca gos sace do ales. pocos es udios se han
de enido a e lexiona sob e la acep ación de las p ác icas7.
el a amien o de es e ema adolece gene almen e, po ello, de una al a de p o-
undidad y olun ad c í ica. es a alla en los es udios es más apa en e en elación
con los segmen os sociales menos a o unados, de al o ma que puede a i ma se,
siguiendo al p o eso cascaje o que “la desdichada o una de aquellas clases y g u-
5 La bibliog a ía sob e el cul o impe ial es muy amplia. A modo de in oducción, éase: K. Hopkins,
Conquis ado es y escla os, camb idge, 1978, págs. 197-242. es e abajo puede acompaña se con S. p ice,
Ri uals and Powe . The Roman impe ial cul in Asia Mino , camb idge.1984. cen ado en occiden e: d.
ishwick, The Impe ial Cul in he La in Wes , Leiden, 1987-2003, ols. I-III.
6 G eek Insc ip ions in he B i ish Museum 894; c . Hopkins, Conquis ado es..., págs. 251-252, con
modi icaciones en la aducción.
7 pa a ap oximaciones que sí se de ienen a sopesa la implicación a ec i a de los súbdi os en el cul o
impe ial, éanse: A. d. Nock, “The Ins i u ion o ule -Wo ship”, en camb idge Ancien His o y 10, 1ª
ed., 1934, págs. 481-489; G. Bowe sock, “G eek In ellec uals and he Impe ial cul in he Second cen-
u y A. d.”, en W. den Boe (ed.), Le Cul e des Sou e ains dans l´Empi e Romain, (en e iens Ha d , 19),
Gineb a, 1973, págs. 179-212.; p. Veyne, Le Pain e le Ci que: sociologie his o ique d’un plu alisme poli ique,
pa ís, 1976, pág. 560 y ss. Los es udios ci ados con an elación ealizan una alo ación nega i a de dicha
inculación. más in e esan e esul an: K. Hopkins, Conquis ado es...; S. p ice, Ri uals...; S. j. iesen, Twice
Neoko os. Ephesus, Asia and he Cul o he Fla ian Impe ial Family, (ep o 116), Leiden-Nue a yo k-
colonia, 1993, y G. Al öldy, “Subjec and ule , subjec s and me hods: an a emp a a conclusion”, en A.
Small (ed.), Subjec and Rule : The Cul o he Ruling Powe in Classical An iqui y, Ann A bo , mi., 1996,
págs. 254-261.
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pos que, siendo explo ados y op imidos, en ida, po quienes de en aban la supe-
io idad económica, social, polí ica e ideológica, con inúan hoy siendo b u almen e
ag edidos po unos p o esionales de la his o ia o pe o in e esadamen e c édulos en
los pun os de is a de sus dominado es. Los g upos pode osos de la An igüedad,
po su pa e, no sólo log a on man ene su posición de p i ilegio en su época, sino
que, g acias a la iel colabo ación, conscien e o inconscien e, de an os his o iado es,
alcanza on de la pos e idad el econocimien o pe manen e de sus pun os de is a e
in e eses”8.
In en ando no cae en los e o es señalados po el p o eso cascaje o, p e endo
hace a con inuación una b e e desc ipción de las c í icas más comunes que ecibió
el cul o impe ial, sin limi a me a las a o ecidas opiniones de los p i ilegiados. mi
in ención, en p ime luga , es apo a es imonios que si an de con apeso a las
cons ucciones ideológicas c eadas y p opagadas desde el pode sob e es e conjun o
he e ogéneo de p ác icas. en segundo luga , la explicación ela i a a los con es a a-
ios al cul o impe ial se comple a con una discusión sob e la unción que empezó
a ealiza el sac i icio a los empe ado es en la iden i icación de la omanidad de las
poblaciones some idas a oma. conside o es e uso olun a io de los sac i icios al
empe ado como el e e so de la moneda de la oposición.
No se p e ende, con odo, nega la acep ación de los i uales po la gene alidad
de las poblaciones some idas a oma. eniendo en cuen a la pe du ación empo al
de las p ác icas, así como el seguimien o y éxi o que u ie on en la mayo pa e
de las poblaciones del Impe io, supond ía un e o nega que el cul o impe ial ue
acep ado con en usiasmo po buena pa e de los habi an es del medi e áneo An i-
guo. pe o ambién se ía una equi ocación conclui que esa ue la única opinión. el
obje o de es a e lexión es señala que exis ie on o as posiciones, que hubo sec o es
con es a a ios, oposi o es a la no ma, cuya ac uación iene a en iquece , inalmen e,
el discu so y la comp ensión de la ado ación a los césa es en gene al.
1.- con es a a ios al cul o impe ial
No obs an e, an es de comenza es a elación, es necesa io señala que es a bús-
queda de elemen os con es a a ios obliga necesa iamen e a analiza las uen es his ó-
icas conse adas, en especial en cuan o a su p ocedencia y su ca ác e . como se indi-
có an es, la his o iog a ía se de iene en un ipo conc e o de cues iones, en buena me-
dida, po la hipe o ia de los es imonios conse ados que hablan de dichos emas.
el p oblema puede p esen a se, en onces, como de i ado de las uen es; y en pa e
es así, pues se conse a en su mayo ía el discu so de los es amen os p i ilegiados. Sin
emba go, es el his o iado el que ealiza la selección, conscien e o inconscien e, de
las uen es y, po an o, la elección puede se o pe, pe o nunca obje i a o asép ica.
en conc e o, la búsqueda de la oz some ida, que no siemp e sumisa, de los sec o es
sociales que no han dejado es imonios o que han llegado has a noso os en meno
can idad, esul a una a ea di ícil. Además, es e sondeo se complica po que el g ueso
de las uen es con es a a ias del p incipado se han conse ado po pe enece al c is-
ianismo, la eligión que inalmen e desbancó del pode al paganismo adicional.
8 j. cascaje o, “Lucha de clases e ideología”, Anejos Re is a ARYS 1, pág. 110.

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en cualquie caso, un análisis de enido de los es imonios pe mi e iden i ica un
conside able núme o de c í icas a la ado ación a los empe ado es. És as, con odo,
no siemp e se di igie on a la p ác ica en su o alidad, sino a cues iones especí icas
que la odeaban. Así, po ejemplo, plinio el jo en, que ue sace do e del empe ado
i o, ealizó en su Panegí ico a T ajano una du a c í ica a los mo i os que impulsa on
a la di inización de buena pa e de los césa es. Así, a i ma que “ ibe io di inizó a
Augus o pe o pa a hace acusaciones de lesa majes ad; Ne ón a claudio, po bu la;
i o a Vespasiano, domiciano a i o, pe o aquél pa a pa ece el hijo de un dios y és e
el he mano”. Sin emba go, el ecep o de las loas de plinio, había ac uado mo ido
po inquie udes más ele adas: “ ú, en cambio, lle as e a u pad e has a las es ellas,
no pa a a e a a los ciudadanos, no pa a esca nio de las deidades, no pa a u p opia
hon a, sino po que es imas que es un dios”. el au o no echazó, po an o, la p opia
idea de la di inización, sino la mane a en la que algunos habían llegado a ella9.
más ajan e ue la oposición de los senado es, ese g upo de compo amien o en
buena medida an i é ico al empe ado . Su ac i ud esul a comp ensible sob e odo
desde la a ena polí ica, pues el ensalzamien o de uno de ellos, como es el empe ado ,
iba en de imen o del pode de los o os. den o de es e ma co gene al de en en-
amien o, po ejemplo, deben en ende se las encendidas c í icas que lanzó cice ón
con a ma co An onio po habe acep ado la con e sión de césa en un dios en
ida10. ya en época impe ial es e alejamien o se man u o, y se conse an algunos
episodios in e esan es que lo p ueban, en e los que cabe des aca las acciones del
Senado as la mue e iolen a del empe ado calígula: “Los conju ados no habían
omado la p ecaución de pensa en nadie pa a sucede le en el pode y, a su ez, el
Senado se mos ó an unánime en su a án de es ablece la libe ad que los cónsules
con oca on la p ime a eunión, no en la cu ia, po se conocida con el nomb e de
cu ia julia, sino en el capi olio; incluso algunos senado es, al expone su pa ece ,
p opusie on que se abolie a el ecue do de los césa es y que de iba an los emplos
le an ados en su hono ”11.
pod ía pa ece que la esis encia y el odio sena o ial ue an mayo es as el con lic-
i o einado de calígula. Sin emba go, el ex o indica cla amen e que se p e endía la
des ucción de odos los emplos consag ados a di i, no sólo los del úl imo césa . y,
po o a pa e, una búsqueda en las uen es pa ece indica que la oposición sena o ial
ue con inua, independien emen e de la supues a i ud del p íncipe, como p ueban
los es ue zos que u o que ealiza Li ia pa a di iniza a Augus o; el acaso de i-
be io en alcanza el olimpo; la bu la a la di inización de claudio que se ecoge en
la Apocolocyn osis; o la encendida oposición a la di inización de Ad iano, que sólo se
e minó ealizando debido a la p esión de An onino pio. odos es os casos pod ían
explica se e ec i amen e como eacciones de la cu ia an e malos empe ado es. pe o
9 Las ci as es án omadas de un pá a o más amplio que me ece se leído en su o alidad: plin. Pan. XI,
1-3 ( ad. A. d’o s). Sob e el panegí ico en gene al consúl ese: m. j. Hidalgo de la Vega, “La eo ia mona -
chica e il cul o impe iale” en I G eci, ol. 2, III, u ín, 1998, págs. 1015-1058. págs. 1032 y ss.
10 cic. Phil. II, 110-111.
11 Sue., Calig. 60.
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el e o de es a explicación es e iden e cuando se localiza en dion casio la no icia de
que el Senado ambién se opuso a la di inización del Op imus P inceps, ajano12.
una p ueba más de la oposición cons an e, al menos de un sec o de los sena-
do es, a la di inización queda con i mada po el senadoconsul o que Séneca pone
en boca de jano en la eunión de la asamblea de los dioses en la que se decidía sob e
la acep ación de claudio en el olimpo: “An es –dijo [jano]- e a g a e asun o con-
e i se en dios; aho a ú [di igiéndose a júpi e ] lo has con e ido en una nade ía.
Así pues, pa a que no pa ezca que doy mi opinión con a la pe sona y no con a el
hecho, p opongo que desde es e día no se haga dios ninguno de los que ‘come los
u os de la ie a’ o de los que alimen a ‘la ecunda ie a’”13.
o os es imonios de la opinión de los oliga cas con es a a ios se encuen an en
ob as compues as du an e el p incipado pe o que na an p incipalmen e los a a a es
de la ida de Alejand o magno, la Vida de Alejand o de Quin o cu io (50 d. c.
ap ox.) y la Anábasis de A iano (s. II d. c.). en es os esc i os pueden as ea se o os
es imonios con a ios de algunos sec o es de los icos e ins uidos hacia la ado ación
de los empe ado es, aunque sea median e una ap oximación indi ec a. po ejemplo,
Q. cu cio c i icó a Alejand o po “iguala se a los dioses y ecibi hono es di inos, y
po habe c eído en los o áculos que e an de es a opinión, y po habe se en u ecido
con aquellos que no quisie on ado a lo”14.
Ambas ob as na an dos episodios que pe mi en in e i cuál e a la opinión de
algunos oliga cas del p incipado. el p ime o es el de cli o que no es á dispues o a o-
le a que un ey se a ibuya una posición que no le co esponde; y mani es ó “que no
es aba dispues o a pe mi i insolencias con a la di inidad, ni a que las hazañas de los
an iguos hé oes queda an soslayadas pa a a ibui a Alejand o hono es inme ecidos,
pues las hazañas de Alejand o ni e an an g andes ni an admi ables como algunos
ensalzaban, ni las había lle ado a cabo él sólo, an es bien e an común pa imonio de
la mayo pa e del pueblo macedonio”15.
La posición de cli o es i me y mu ió asesinado po el p opio Alejand o que des-
pués se a epien e e iblemen e de su acción, al menos según el ela o que ansmi e
12 An onino pío y Ad iano: His o iae Augus ae, Had ian. XXVII, 2 y An . pius II, 5 y V, 1; d. c. LXX,
1, 2-3 y LXIX, 23, 2-3. el caso de ajano en d. c. LXIX, 2, 5.
13 Sen. Apocol. 9, 3-4 ( ad. ma ín Isid o, j. en BcG 220). Véase igualmen e la ob a de Luciano, La
asamblea de los dioses, en especial 15-18.
14 Q. cu c. X, 5. Sob e la di inidad de Alejand o éase j. m. Blázquez, “Alejand o magno, homo eli-
giosus”, en j. Al a y j. m. Blázquez, Alejand o..., págs. 99-152. Sob e el mona ca macedonio en gene al é-
anse las ob as de j. Seibe , Alexande de G osse, da ms ad , 1972, y j. Al a y j. m. Blázquez, Alejand o...
15 A . An. IV, 8, 3-5 ( odas las aducciones de A iano se oman de la ob a de A. Guzmán Gue a, en
la BcG 49). me pa ecen in e esan es los comen a ios de A iano sob e la necesidad de silencia la p opia
opinión que, en muchos casos, es lo que ocu e en las uen es: “c eo que es su icien e que du an e las bo -
ache as [como en la que se p odujo el episodio de cli o] un homb e se gua de sus opiniones pa a sí mismo
y e i e así la adulación en la que caen los demás”, A . An. IV, 8, 5 ( ad. Guzmán Gue a, A., BcG 49).
Sob e la opinión de cu io u o y A iano en elación con la di inidad de Alejand o, éase: L. edmunds,
“The eligiosi y o Alexande ”, GRBS 12, 1971, págs. 386-390. consúl ese asimismo la ecien e discusión
sob e los agmen os que se comen an en el ex o en A. Lozano, “Alejand o an e el cínico diógenes: La
con on ación del pensamien o y la acción”, en j. Al a y j. m. Blázquez, Alejand o Magno, homb e y mi o,
mad id, 2000, págs. 163-166.
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A iano. con odo, hay que señala una ez más que cli o se niega a que Alejand o
se a ibuya la di inidad, aunque no lo hace negando di ec amen e la posibilidad
de que un homb e adquie a la di inidad, pues o que acep a que cás o , pólux y
He acles lo consiguie on. Se opone a la ac i ud del ey po no conside a lo me ece-
do de esa posición. La ac i ud del compañe o del ey sugie e, po ello, que, en su
opinión, Alejand o no había hecho mé i os su icien es pa a se conside ado un dios
en ida16.
el segundo episodio es aún más cla o. Se a a del conocido ela o de la mue e
de calís enes, o o de los compañe os del ey, que negaba la na u aleza di ina del
mona ca. calís enes, que se había o mado con A is ó eles, e a conscien e de que las
aspi aciones di inas de Alejand o e an una in ención amada en pa e po el esc i-
o olimpíade y, sob e odo, po él mismo17.
calís enes se opone a la ealización de la p oskýnesis pues o que pa a los macedó-
nicos se a aba de un i ual sag ado y, po lo an o, sólo adecuado pa a los dioses.
o os pe sonajes del en o no del mona ca, como Anaxa co, sí e an pa ida ios del
ensalzamien o de Alejand o. calís enes, sin emba go, esponde a és os que Alejan-
d o es digno de ecibi plei esías, pe o las hon as di inas no le co esponden pues
supond ía “ele a a un mo al [...] y educi a los dioses”. Los oliga cas omanos del
p incipado es aban amilia izados con los episodios de cli o y calís enes. en es e
sen ido, la na ación de la his o ia de Alejand o es aba ineludiblemen e elacionada
con los sucesos del momen o his ó ico en el que esc ibie on los his o iado es Q.
cu cio y A iano18.
16 dos es imonios li e a ios pa ecen suge i que Alejand o pensaba de o ma bien dis in a. Así, lo indi-
can A . An. VII, 20, 1 y S . XVI, 1, 11, que na an episodios ela i os a la conquis a de los á abes. Véanse
las dis in as e siones sob e el episodio de cli o en plu . Alex. 50, 1 y ss., y Q. cu c. VIII, 1, 28-52; c . j.
Seibe , Alexande ..., págs. 141-142.
17 el episodio comple o se na a en Q. cu c. VIII, 5, 8-24; A . An. IV, 10, 5-12, y plu . Alex. 54, 4-6.
Se a a de dos e siones dis in as que pueden hace e e encia a dos pa es sucesi as de la misma discusión.
Véase A. Lozano, “Alejand o an e el cínico diógenes: La con on ación del pensamien o y la acción”, en j.
Al a y j. m. Blázquez, Alejand o..., pág. 164 y n. 38. Lo más in e esan e pa a la discusión que nos ocupa
es no a que la e sión de plu a co, pese a se la más a día, es la que u iliza uen es con empo áneas a Ale-
jand o, en conc e o, la ob a de ca es de mi ilene. La opinión de calís enes de olin o en A iano: “Según
se cuen a, el olin io calís enes, que había asis ido a las cha las de A is ó eles y que e a homb e de ca ác e
un an o udo, no ap obaba en absolu o es e p ocede de Alejand o, opinión és a que yo compa o con
calís enes [...]”; A . An. IV, 10, 1 ( ad. Guzmán Gue a, A., BcG 49). “[Según calís enes] ue él quien
hizo céleb e a Alejand o an e los homb es. y si a los ojos de los homb es Alejand o pa icipaba de na u aleza
di ina no se debía ello a las in enciones que sob e su nacimien o había amado olimpíade, sino que e a
po lo que él había esc i o y di ulgado en e los homb es ace ca de la igu a de Alejand o”; A . An. IV, 10,
2 ( ad. Guzmán Gue a, A., BcG 49).
18 La ci a en A . An. IV, 10, 4 ( ad. Guzmán Gue a, A., BcG 49). calís enes y cleo en Quin o
cu io; es e cambio en el nomb e de uno de los p o agonis as del suceso no a ec a al con enido. Véase al
espec o: L. edmunds, “The eligiosi y o Alexande ”, GRBS 12, 1971, pág. 387. Sob e los in elec uales que
se oponen a la di inización éanse las conclusiones de H. S. Ve snel, Te Unus..., pág. 251 :“Human beings,
howe e mi aculous, should no y o become gods, no be desc ibed in e ms app op ia ed o gods, a
leas in he opinion o one oman sa i is o he i s cen u y Ad”. Q. cu cio esc ibió en el siglo I o II d. c.
A iano du an e el siglo II d. c. És e úl imo, además, pa icipó ac i amen e en la adminis ación omana
y ue ce cano a Ad iano.
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ARYS, 6, 2003-5, 157-169 ISSN 1575-166X
Humillados y o endidos…
como se ha mos ado, los segmen os p i ilegiados e in elec uales de la sociedad
se opusie on con ecuencia a la di inización de los césa es. en ocasiones lo hicie on
con a el ensalzamien o de los homb es en gene al, y o as eces sólo se mani es a-
on con a ios a la di inización de algún de e minado indi iduo al que no juzgaban
digno de ob ene dicho hono . No obs an e, c eo que es imp escindible des aca ,
siguiendo a Hopkins, que los icos e ins uidos no u ie on el monopolio de la duda,
pues, de hecho, buena pa e de las oposiciones más ue es a la ado ación impe ial
apa ecen en e las poblaciones menos a o ecidas del Impe io, como es el caso de los
au o es c is ianos y judíos19.
con di e encia, el caso más conocido es el de los c is ianos. Los es imonios son
abundan es. Así, po ejemplo, el capí ulo 13 del Apocalipsis de juan ecoge el odio
de es a sec a mino i a ia e incipien e po los i uales consag ados a los gobe nan es.
La p ime a bes ia de juan “lanzaba blas emias con a dios, con a su nomb e y su
luga en el cielo”, y e a ado ada po odo el mundo. La iden idad del ecep o de los
cul os se des ela al inal del capí ulo, cuando juan indica que el núme o de la bes ia,
es el núme o de un homb e, el empe ado Ne ón20. o o ejemplo, que pe enece a
un pe íodo pos e io , co esponde a los comen a ios c í icos que e uliano lanzó
con a las ies as impe iales: “¡en e dad es odo un hono saca a la calle b ase os
y mesas, celeb a es ines en odos los ba ios de la ciudad, hace que la ciudad pa-
ezca una abe na, emba a el suelo con el ino, me odea en g upos pa a busca el
desen eno, las indecencias y los place es del libe inaje! ¿Acaso la aleg ía pública se
mani ies a a a és de la deshon a pública? ¿Acaso lo que no es decen e los demás días
de ies a, es decen e du an e las ies as consag adas al empe ado ? Los homb es que
man ienen la disciplina po espe o al césa , ¿deben abandona la aho a po el césa ?
¿Acaso la des e güenza se á piedad y una ocasión pa a el desen eno se á conside ada
eligión?”21.
y den o de las mani es aciones con a ias al cul o impe ial, me ecen mención
apa e los enemigos decla ados de oma que ambién se opusie on abie amen e a
es as p ác icas, al en ende las como uno de los undamen os p incipales de la cul u a
19 Véase: K. Hopkins, A Wo ld Full o Gods, Lond es, 1999, págs. 229 y ss.
20 Apocalipsis 13. juan no enuncia di ec amen e el nomb e del empe ado , sino que a i ma que “aquel
que sea lo su icien emen e lis o pod á in e p e a el núme o de la bes ia: es el núme o de un homb e, el
núme o 666”. Sumando el alo de las le as, que es igual al luga que ocupa en el al abe o, se ob iene,
según los especialis as, el núme o del nomb e de Ne ón. Los di e en es núme os que se asigna a la bes ia
–666 en heb eo y 616 en g iego- de i an de es a ope ación. pa a el cul o impe ial y el c is ianismo éanse
las opiniones en en adas de H. S. Ve snel, “Gee de keize wa des keize s is en Gode wa Gods is. een
essay o e een u opisch con lic ”, Lampas 21, 1988, págs. 233-256, y , milla , “The impe ial cul and he
pe secu ions” en W. den Boe (ed.), Le Cul e..., págs. 145-165. es os pasajes del Apocalipsis han ecibido
la a ención de muchos esc i o es; esul a sumamen e ú il pa a enma ca las discusiones, así como po las
p opias e lexiones que p esen a el au o , la ob a de S. . . p ice, Ri uals and Powe . The Roman impe ial
cul in Asia Mino , camb idge, 1984, págs. 196-198. Los abajos más ecien es que conozco sob e el ema
son S. j. iesen Impe ial Cul s and he Apocalypse o John. Reading Re ela ion in he Ruins, ox o d y H. jan
de jonge, “The Apocalyse o john and he Impe ial cul ”, en H. . j. Ho s mansho , H. W. Singo , . .
an S a en, y j. H. m. S ubbe, Kykeon. S udies in Honou o H. S. Ve snel, Leiden-Bos on-colonia, 2002,
págs. 127-141.
21 e . Apol. XXXV, 2-3.