El turismo y su contribución a los procesos de desarrollo. Análisis del caso de México.
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EL TURISMO Y SU CONTRIBUCIÓN A LOS PROCESOS DE DESARROLLO. ANÁLISIS DEL CASO DE MÉXICO. Pilar Moreno Pacheco ([email protected]) Pilar Tejada González ([email protected]) Universidad de Sevilla En la actualidad, el turismo se ha configurado como uno de los sectores estratégicos de la economía mundial. Su creciente importancia se deriva no sólo de su contribución al crecimiento económico sino también de su condición generadora de un gran volumen de empleo. En este orden de cosas, es lógico que muchos países en vías de desarrollo (PVD) apuesten por fomentar la actividad para activar sus procesos de desarrollo socioeconómico. En base a las experiencias existentes en los PVD puede afirmarse que en las décadas de los sesenta y setenta se puso un énfasis especial en la promoción del turismo como factor de desarrollo, persiguiendo superar las limitaciones de los sectores exportadores tradicionales. La crisis de la deuda y los programas de ajuste estructural de corte neoliberal impuestos por el FMI y el BM reforzaron el papel del turismo como instrumento fácil de obtención de divisas. No obstante, las estrategias de desarrollo turístico en estos países se caracterizan por modelos turísticos de sol y playa, muy concentrados en el espacio (enclaves turísticos), a gran escala -y por consiguiente muy dependiente del capital extranjero-, y con escasos vínculos con la economía local. Como consecuencia, estos modelos turísticos han tenido escasa capacidad para contribuir al desarrollo socio-económico. Desde el punto de vista teórico, la implementación de políticas de desarrollo turístico en los PVD no ha estado exenta de controversia. Al contrario, durante la década de los setenta y ochenta tuvo lugar un enérgico debate sobre el papel del turismo en los procesos de desarrollo, que se incardinaba dentro del más amplio relativo a la teoría del desarrollo. No obstante, esta discusión viene perdiendo dinamismo, limitándose en la actualidad la mayoría de las investigaciones a realizar un análisis meramente descriptivo sobre los impactos positivos y negativos derivados del turismo en un determinado destino. Como resultado, apenas se han producido avances de interés en el campo teórico sobre la articulación turismo-.desarrollo. En el primer epígrafe del presente trabajo se plantea una revisión de los principales enfoques existentes acerca de la relación entre turismo y desarrollo, adaptada a la situación de los PVD en el marco actual de creciente globalización. A continuación, en el segundo epígrafe, se analiza el caso particular de México, a partir de la evolución y características del turismo en el país durante los últimos cincuenta años. Este recorrido a través de las modalidades de crecimiento de la actividad
turística es el que permite determinar los elementos clave que explican la situación actual del turismo mexicano. El tercer epígrafe expone la contribución de la actividad turística a la economía mexicana a partir de sus principales impactos. Finalmente, y partiendo de la experiencia mexicana, el objetivo último del trabajo es el de obtener conclusiones y recomendaciones prácticas para el conjunto de los PVD que pretenden cimentar sus procesos de desarrollo mediante el turismo. I. Turismo y desarrollo: Revisión de los principales enfoques La relevancia del turismo en términos económicos está fuera de discusión entre los investigadores de turismo: existe consenso en cuanto a la elevada contribución del turismo al crecimiento económico de las regiones receptoras. No obstante, dicha unanimidad no tiene lugar cuando lo que se discute es la su contribución al desarrollo. Por el contrario, el papel del turismo ha sido objeto de fuertes controversias entre aquéllos que lo consideran un factor de desarrollo, que constituyen la que podríamos denominar visión convencional, y aquéllos otros para los que significa una nueva forma de explotación, de neocolonialismo, que constituirían a su vez la visión crítica. Este debate sobre el papel del turismo fue muy intenso en los años setenta y ochenta, y se enmarcaba dentro de la discusión más amplia de modernización versus dependencia en relación con la teoría del desarrollo (Clancy, M. J., 1999): o El enfoque de la modernización plantea el desarrollo como un proceso lineal, de modo que los países subdesarrollados estarían dentro de un proceso de transformaciones desde una economía tradicional hacia una moderna, siendo estas aproximaciones consistentes con la ideas del liberalismo económico. Con respecto al turismo, se defiende la idea de que permite una mayor integración con la economía mundial y la posibilidad de movimientos del empleo desde el sector tradicional al moderno, argumentos en los que se basan los enclaves turísticos. En definitiva, estas aproximaciones enfatizan los impactos económicos del turismo en las economías receptoras. Exponentes de este enfoque son Plog, Cohen, Grosman o Pearce. o El enfoque de la dependencia subraya que el desarrollo no es un proceso lineal sino un proceso holístico, donde riqueza y pobreza están estrechamente ligadas a escala global. En este sentido, una mayor integración económica conlleva mayor pobreza. Se argumenta también que el proceso de desarrollo está muy influenciado por las condiciones históricas de inserción en la economía mundial, identificándose el comercio internacional y las inversiones extranjeras como agentes de dependencia1. Lógicamente, la teoría de la dependencia ha 1 La teoría de la dependencia defendía que los países subdesarrollados presentaban distorsiones estructurales en sus organizaciones sociales y económicas, estando el origen de esta desarticulación interna en su pasado de dominación colonial. A la desarticulación interna (desintegración de la economía autóctona) se unía la articulación exterior con la metrópoli y sus intereses, que condicionaban un proceso de desarrollo dependiente y cuya principal consecuencia era la apropiación por parte de extranjeros de buena parte del excedente económico.
inspirado numerosos estudios críticos del turismo en los países en desarrollo (Kart, Turner, Britton, Jurdao, Lundgree…), que sugieren que el turismo acentúa los problemas de subdesarrollo característicos de unas economías periféricas altamente dependientes de los países del centro, en particular los modelos turísticos de enclave, ya que la propia orientación internacional del sector imposibilita que el desarrollo turístico pueda contribuir al crecimiento económico y a un desarrollo no dependiente. El siguiente esquema plantea de forma simplificada los principales elementos de esta discusión. TURISMO Y DESARROLLO VISIÓN CONVENCIONAL VISIÓN CRÍTICA • Estas aportaciones se encuadran dentro de la teoría de la modernización • El turismo se considera como la “panacea” del desarrollo • Se identifica crecimiento y desarrollo • Interesan exclusivamente los impactos económicos cuantificables (dentro de estos, se valoran básicamente la aportación al empleo, riqueza y Balanza de Pagos), y no los impactos sociales y culturales, más difícilmente cuantificables. Se considera también la existencia de posibles desventajas, pero estas deben controlarse y no justifican la nopromoción del turismo • Las primeras aportaciones de este enfoque comienzan en los setenta, entroncando con la teoría de la dependencia • Se considera que el turismo en los países en desarrollo es una nueva forma de colonialismo • Distinguen claramente entre el crecimiento económico y el desarrollo • La implantación del turismo provoca efectos nocivos de índole económica, medioambiental, social y cultural, que cuestionan la conveniencia de implantar modelos de desarrollo turístico Fuente: elaboración propia De estas aproximaciones, y considerando que las experiencias en los PVD de implantación del turismo ponen de manifiesto que los modelos de enclave han tenido escasa capacidad para contribuir al desarrollo económico, cobran especial relevancia las aproximaciones que cuestionan el papel del turismo como factor de desarrollo, lo que hace conveniente destacar algunos de los elementos fundamentales en las tesis que proponen estos autores. Kadt denuncia que los estudios sobre la contribución del turismo al desarrollo se basan en el análisis coste-beneficio, sin tener en cuenta el proceso histórico y político que determina el desarrollo, sin tener en cuenta la creciente desigualdad interna de los países y entre países. Cuando nos referimos a los PVD, es necesario estudiar el desarrollo en general, y no sólo el desarrollo del turismo. Lo que interesa es que se de un crecimiento económico equilibrado y la distribución equitativa de sus beneficios. Pero además, el desarrollo exige contemplar no sólo la dimensión económica sino también la social, política y humana. Defiende la tesis de que el turismo como salida del subdesarrollo plantea serias dudas, debido a la aparición de numerosos problemas.
A partir de Kadt, Britton sitúa el estudio del turismo dentro del proceso de desarrollo, y defiende la tesis de que la implantación de estrategias de desarrollo turístico en los PVD perpetua las desigualdades regionales y de clases, los problemas económicos y las tensiones sociales, convirtiéndose la promoción del turismo en una “estrategia de desarrollo peligrosamente ambigua”2. Para demostrar esta tesis, Britton analiza dos cuestiones fundamentales, la estructura de los países subdesarrollados, y como tiene lugar la organización del turismo internacional, llegando a la conclusión de que las características de las economías periféricas condicionan la forma en que el turismo se inserta en la economía local, lo que determina que sean los grandes operadores turísticos internacionales quienes crean y controlan la actividad turística en los países en desarrollo. En una economía periférica, el establecimiento de una industria turística internacional no se debe a un proceso interno, sino que responde a una demanda de los turistas extranjeros y a las inversiones de compañías extranjeras o a la expansión de los intereses extranjeros ya presentes en el país. De este modo, los países se ven obligados a aceptar la implantación de un modelo turístico caracterizado por los siguientes rasgos: elevado grado de apropiación extranjera, retención de parte de los ingresos en las economías emisoras (metropolitanas o dominantes), alto grado de importaciones del extranjero, pago de retribuciones salariales a extranjeros, fuga de los beneficios obtenidos. Además, el turista suele quedar confinado al enclave turístico, de tal modo que la interacción con la población autóctona es mínima, y perfectamente planificada. En definitiva, todo lo anterior viene a poner de manifiesto que el turismo funciona en las economías subdesarrolladas, desde el punto de vista físico, económico y sociocultural, como un enclave económico. Se constata, además, que la organización del turismo internacional en los países subdesarrollados responde a una estructura jerarquizada en tres niveles: en la cumbre estarían los países desarrollados metropolitanos y sus mercados, nivel donde se sitúan las centrales de las grandes empresas turísticas –transportes, alojamiento y agencias de viajes-. Este nivel superior determina y controla el funcionamiento de la industria turística. En los países receptores se encuentran el nivel intermedio, formado por las delegaciones de las anteriores y por las empresas locales asociadas a las anteriores, así como el nivel inferior, constituido por las empresas turísticas locales de carácter marginal, que dependen de las anteriores. De este modo, todos los participantes obtienen beneficios pero en diferente medida: las grandes ganancias las reciben los países extranjeros y las élites locales, mientras la mayor parte de la población local sólo participa como asalariado o pequeño empresario. 2 Incluso va más allá, afirmando que “cuando un país del Tercer Mundo utiliza el turismo como estrategia de desarrollo, acaba inmerso en un sistema global sobre el que apenas tiene control. La industria del turismo internacional es un producto de las iniciativas capitalistas de las metrópolis” (Britton, S., 1992).
En esta línea, cabe destacar la contribución de otros autores que insisten en el reparto desigual de los beneficios del turismo. Es el caso de Bernal, Herán o Lecordier que, tras analizar la evolución del turismo en Andalucía a lo largo del siglo XIX y XX, afirman que el turismo se ha desarrollado sistemáticamente en función de los intereses de ciertos grupos minoritarios, estableciéndose una relación triangular entre la gran masa de población local, los autóctonos privilegiados, y los promotores turísticos venidos del exterior. La población local se ha beneficiado del turismo pero de forma subordinada, sin comparación con los beneficios de los promotores e inversores. Otra aportación de interés en la vertiente crítica es la de Jurdao, autor que realiza una crítica feroz, al afirmar que “en todos los lugares donde el turismo ha hecho acto de presencia ha quedado patente su carácter depredador y colonizador” (Jurdao, F., 1992). Defiende la tesis de que el elemento común del turismo en el mundo es la especulación inmobiliaria, que transforma a la tierra de productora de bienes en una mercancía3. El turismo de masas convierte a la tierra en objeto de especulación y destruye a su paso estructuras económicas, políticas y culturales4. Cuestiona la validez de los mitos que sustentan la oportunidad de la actividad turística (y que apuntalan la ideología triunfalista del turismo), a saber, que genera riqueza y empleo, conlleva cambios culturales positivos, es elemento de intercambio cultural y de entendimiento, y finalmente, vía para conservar el patrimonio cultural y monumental. Concluye su análisis afirmando que el territorio que se deja colonizar turísticamente paga costes elevados: espiral inflacionista, desarraigamiento de la población local, destrucción del medio, y destrucción de las otras actividades productivas, que condenan al destino a depender en exclusiva del mantenimiento de las actividades turísticas. Desde principios de los noventa son escasos los estudios sobre turismo y desarrollo que invocan explícitamente el enfoque de la modernización o la dependencia, limitándose la mayoría a realizar análisis descriptivos de los impactos positivos y negativos del turismo en destinos concretos. El debate sigue vivo pero ha perdido dinamismo. Como resultado, no se producen avances significativos en el campo teórico sobre la articulación turismo-desarrollo. No obstante, es conveniente plantear algunos exponentes en esta línea básicamente descriptiva. Así, cabe mencionar aportaciones como la de Lickoris y Jenkins, autores que plantean la necesidad de considerar no sólo las ventajas que se derivan del desarrollo turístico en las economías receptoras, 3 Aquí se encuentra la constatación de la certera predicción de Marx cuando afirmaba que el sistema capitalista acabaría penetrando hasta el último rincón del planeta y de la actividad humana susceptibles de ser mercantilizados (Soros, G., 1999). 4 Argumenta que en España el turismo supuso el inicio de la venta del territorio español al exterior: primero, se abrió paso a través de la colonización de todo el litoral mediterráneo y el archipiélago canario. Este proceso sigue en la actualidad con la colonización del interior de la península.
sino también las desventajas, al objeto de minimizarlas en la medida de lo posible y contrarrestarlas. Entre las razones que aconsejan potenciar el turismo en las economías en desarrollo, destacan: el carácter dinámico del sector, con una elevada capacidad de resistencia a las crisis y con perspectivas de crecimiento mayores que otras actividades económicas; que suministra a los países en desarrollo las divisas necesarias para pagar sus importaciones de bienes, sin estar sometidos a las altas tarifas y cuotas de otras exportaciones; la creación intensiva de empleo, y de forma rápida; y que ofrece la posibilidad de aprovechar su dotación de recursos naturales como principal atractivo (inputs de bajo coste). Sin embargo, la implantación del turismo en los países en desarrollo tiene una serie de potenciales desventajas que es preciso tener en cuenta: gran parte de las divisas que entran con el turismo se destina a importar bienes y servicios para el funcionamiento del propio sector turístico minorando las entradas netas de divisas netas derivadas del turismo; aunque no existen barreras arancelarias ni contingentes a la exportación de turismo, es un sector donde la competencia internacional es muy dura; emplea un gran volumen de trabajadores pero con escasa cualificación, al menos en las fases iniciales; y finalmente, a pesar de la importancia de la infraestructura natural como input para el desarrollo turístico hay innumerables ejemplos donde el uso masivo e incontrolado de las playas y los bosques ha causado serios problemas ecológicos, sociales y culturales en las áreas receptoras. Como conclusión, afirman que en los países subdesarrollados no todas las derivaciones del desarrollo turístico son positivas. Por el contrario, hay desventajas que son prácticamente imposibles controlar, lo que hace del turismo una peligrosa industria en la cual invertir todos los recursos disponibles. Es absolutamente necesario planificar el desarrollo del sector y calibrar adecuadamente las desventajas para minimizarlas, así como potenciar las ventajas (Lickorish, L.J. y Jenkins, C.L., 1999). También Mesplier y Bloc-Duraffour,tras analizar las implicaciones del turismo en las áreas receptoras, expresan sus reservas ante la conveniencia de promover el turismo como factor de desarrollo en los PVD. Consideran la existencia de implicaciones de muy diversa índole sobre los destinos turísticos, centrándose en las implicaciones económicas y las socioculturales (Mesplier, A. y Bloc-Duraffour, P., 2000): - Implicaciones económicas, donde destaca la gran repercusión en términos de empleo, pues el turismo contribuye a la reducción de la subcontratación de jóvenes y mujeres, los colectivos más castigados por el paro, así como en los sectores ligados al turismo (artesanía, pesca, construcción, etc.) y en las empresas locales turísticas que subcontratan los grandes operadores del mercado. Entre los numerosos efectos negativos cabe señalar el hecho de que los empleos turísticos para la población autóctona son mayoritariamente de baja cualificación, pues los cargos directivos suelen ser ocupados por personal extranjero. El turismo es también una fuente que genera inflación, lo
que perjudica notablemente a la población autóctona. Las infraestructuras utilizadas para cubrir las necesidades de la demanda turística no se corresponden, la mayoría e las veces, con la demanda de la población local. A lo anterior, se une la desviación de beneficios de la industria turística hacia los países desarrollados. - Implicaciones sociales y culturales, siendo posible diferenciar por una parte aquellas de carácter positivo como el cambio de tradiciones y costumbres derivado de la apertura al exterior, o la contribución al mantenimiento de algunas actividades tradicionales, de recursos monumentales y de yacimientos arqueológicos, y por otra parte, graves impactos negativos, como el fenómeno de la aculturación, la desnaturalización del folklore, o la degradación y saqueo de yacimientos arqueológicos. Como consecuencia, el turismo implica un choque cultural y sociológico. Se asiste a la yuxtaposición de dos sociedades, turistas y autóctonos, no dándose “casos de verdadero sincretismo”. En definitiva, el turismo origina sobre la sociedad receptora un dualismo económico y sociocultural, por lo que en los enclaves turísticos creados en países en desarrollo se codean el lujo y la miseria. Como balance final, prevalece la impresión de que el modelo de desarrollo del Tercer Mundo basado en el turismo se caracteriza por su fragilidad y dependencia. Son los países ricos los que controlan la oferta y la elaboración del producto turístico a través de la intermediación de los turoperadores. En la actualidad, la mayor parte de los investigadores asume la conveniencia de implantar modelos de desarrollo turístico en PVD siempre que cuenten con las bases de partida apropiadas, siendo cada vez más escasos los autores verdaderamente detractores del turismo. El debate en términos teóricos parece centrarse ahora en la controversia aproximación neoliberal versus aproximación intervencionista. Mientras la primera considera que el turismo, al ser una industria orientada a la exportación con escasa o ninguna barrera proteccionista, es un sector que puede y debe crecer y prosperar en manos privadas, las explicaciones intervencionistas plantean que son los actores estatales quienes deben iniciar las estrategias que permitan al mercado operar libremente, y que los estados deben tener capacidad técnica y financiera para implantar los proyectos de desarrollo turístico. Las experiencias reales demuestran que los argumentos teóricos más eclécticos son aquellos con más posibilidades de éxito. Este es el caso de México, destino turístico ideal como PVD para su estudio, básicamente por dos razones: la actividad turística viene incrementando su importancia en las últimas décadas, destacando los impactos económicos en términos de generación de riqueza y empleo; y que el país no depende en exceso del turismo, al contar con una estructura productiva amplia y diversificada.
II. Evolución y características del turismo en México: Principales modalidades de crecimiento turístico. El fenómeno turístico se consolida en México, como en el resto de los grandes destinos mundiales, a lo largo de la segunda mitad del siglo XX. En estos cincuenta años el turismo mexicano ha experimentado intensas transformaciones que permiten establecer la existencia de distintos periodos, cuyo análisis pone de manifiesto los elementos clave para comprender la situación actual por la que atraviesa el sector, así como clarificar la contribución de esta actividad al proceso de desarrollo experimentado por el país. Una posible periodización distingue las cinco etapas siguientes: o Gestación del Modelo de Enclave (1950-58) o Consolidación del Modelo de Enclave (1958-74) o Culminación del Modelo de Enclave (1974-84) o Etapa de transición (1984-92) o Situación actual (1992 hasta nuestros días) En el período de Gestación (1950-58) nace el turismo moderno, que se encuentra condicionado tanto por las relaciones internacionales del orden de posguerra como por factores nacionales. Con respecto a los factores internacionales que incidieron en la gestación y desarrollo del turismo de masas en México, destaca la aplicación de la tecnología de guerra a la esfera civil en el campo de los transportes y comunicaciones, junto a la ola de progreso de los países occidentales. En esta primera etapa, la mayor parte de los turistas internacionales son de origen estadounidense, debido a que Europa se encuentra en plena reconstrucción. Estos turistas se sienten atraídos por la excelente combinación de litoral y clima que presenta el país, buscando básicamente el descanso y el entretenimiento. Entre los factores nacionales, resulta fundamental el hecho de que el modelo de industrialización por sustitución de importaciones le confiere un papel clave al turismo como actividad generadora de divisas para equilibrar la balanza de pagos, necesidad de divisas que se acrecentó a lo largo del periodo, y que explica el establecimiento de una serie de estímulos para el crecimiento hotelero así como el fortalecimiento del sector de comunicaciones y transportes a través de una mayor inversión estatal. El periodo de Consolidación del modelo de enclave (1958-74) se caracteriza por primar las aportaciones económicas de la actividad, postergando a un segundo lugar sus implicaciones socioculturales y políticas. Los principales factores del contexto internacional que van a determinar el crecimiento y conformación del turismo mexicano fueron los siguientes:
§ El modelo americano como paradigma de la modernidad, pues el modo de vida norteamericano se difunde de forma consciente y sistemática, convirtiéndose el “American Way of Life” en el prototipo de las sociedades avanzadas. En términos turísticos esto significa que los consumidores se van a decantar por el turismo de las playas en hoteles modernos y confortables, y en un ambiente aislado de la población autóctona, lo que permite controlar o ignorar la realidad del subdesarrollo en los destinos turísticos, configurándose los centros turísticos de enclave. § Se instrumentan programas de cooperación internacional, los distintos organismos financieros establecen líneas de crédito para financiar la construcción de infraestructura que favoreciera el turismo, e incluso se comienzan a financiar proyectos turísticos con fondos internacionales. § En la década de los sesenta se asiste al crecimiento espectacular de la demanda, turistas que provienen mayoritariamente de EEUU y de Europa. El inicio del turismo masivo encuentra su respuesta en la oferta: desarrollo de las rutas aéreas, construcción masiva de hoteles (alcanzando el negocio hotelero grandes proporciones). Es la etapa en que se producen movimientos de concentración de capital de las empresas turísticas -horizontal y verticalmenteen los sectores de las líneas aéreas, los hoteles y las agencias de viajes. Desde el punto de vista interno, es este un periodo de la economía mexicana caracterizado por graves desequilibrios en la distribución del ingreso. La polarización entre ricos y pobres y el subsiguiente clima de protesta social se vio agravado por el elevado crecimiento demográfico, que dio lugar a la aparición de grandes masas de trabajadores sin cualificación. Ante esta situación el turismo se convierte en una posible solución, al permitir la contratación de estos trabajadores a un coste bajo de establecimiento, por lo que la administración mexicana va a extender su participación directa en la tenencia y operación de empresas turísticas. Los destinos nacionales de los sesenta son Acapulco, Mazatlán y Cozumel (Pacífico, Norte y Sudeste, respectivamente), es decir, destinos de playa. Sobra decir que en esta etapa primaron los impactos económicos sobre el resto, y en especial los beneficios derivados de la generación de divisas, marginando otros factores económicos (como empleo y desarrollo regional), sociales y políticos. Destaca la incidencia de varios factores en la consolidación del modelo de enclave: § Las inversiones públicas y extranjeras se orientaron hacia líneas aéreas y cadenas hoteleras. El gobierno, aunque sigue mejorando la red de carreteras, le va a dar prioridad al transporte aéreo (lo cual posibilitará el acceso a los mercados de origen europeo), adquiriendo el control de los aeropuertos del país y comprando la Compañía Mexicana de Aviación. Por su parte, la oferta hotelera nacional era inadecuada para los requerimientos de los turistas internacionales, lo que suponía un obstáculo para el crecimiento del fenómeno turístico. Como solución se incentivó la entrada en México de las grandes cadenas hoteleras, generalmente asociadas con las líneas de aviación.
GASTO(**) Visitantes Internacionales a México 5.526 5.959 6.085 6.167 6.363 6.179 6.756 7.376 7.493 7.223 8.295 8.400 Turistas Internacionales 3.934 4.339 4.471 4.564 4.854 4.689 5.110 5.531 5.633 5.506 6.436 6.538 Excursionistas Internacionales 1.593 1.620 1.614 1.603 1.509 1.490 1.646 1.845 1.860 1.717 1.859 1.862 VISITANTES INTERNACIONALES DE MÉXICO AL EXTERIOR NÚMERO DE PERSONAS (*) Visitantes Internacionales 98.851 100.025 114.035 115.179 114.097 103.160 103.442 107.242 107.927 117.383 127.270 123.736 Turistas Internacionales 7.357 7.713 11.226 10.185 12.029 8.450 9.001 8.910 9.637 10.352 11.081 12.074 Excursionistas Internacionales 91.494 92.312 102.809 104.994 102.068 94.710 94.441 98.332 98.290 107.031 116.189 111.662 GASTO (**) Visitantes Internacionales 5.519 5.812 6.107 5.562 5.338 3.171 3.387 3.892 4.209 4.541 5.499 5.702 Turistas Internacionales 2.171 2.150 2.542 2.417 2.445 1.240 1.536 1.821 2.002 1.950 2.445 2.768 Excursionistas Internacionales 3.347 3.663 3.566 3.145 2.893 1.930 1.851 2.071 2.207 2.591 3.054 2.934 Fuente: Compendio de Estadísticas Turísticas, Secretaría de Turismo de México (SECTUR). (*) Miles (**) Millones de dólares. (1) Datos provisionales. Los turistas internacionales llegados al país han crecido a un ritmo menor que los visitantes (15%), siendo su tasa media interanual del 1,3%. Por el contrario, los gastos realizados por los turistas internacionales han ascendido más rápidamente a lo largo del periodo 1990-2001 (66%), con una tasa de variación media interanual del 4,7%. Como consecuencia, se puede comprobar como ha ido elevándose el gasto medio efectuado por los turistas internacionales llegados a México. Este mejora es aún más significativa si se compara con la evolución del gasto medio de los turistas internacionales de México al exterior, tal como puede observarse en el siguiente gráfico. Si se traza una línea de tendencia en ambas series de gasto, se observa como el gasto medio correspondiente a los turistas internacionales llegados a México sigue una evolución ascendente, mientras que el de los turistas internacionales de México al exterior descendente, por lo que ha sido superado por el anterior. La explicación reside en que los turistas internacionales de México al exterior han crecido a un ritmo bastante similar a los llegados a México, una tasa de variación media interanual del 4,6%, pero los gastos han decrecido a una media anual a lo largo del periodo del 2,3%. Gráfico 1
Evolución del Gasto Medio(*) de los Turistas Internacinales. 1990-2001(**). 0 50 100 150 200 250 300 350 1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 Gasto Medio Turistas Internacionales a México Gasto Medio Turistas Internacionales de México al Exterior Fuente: elaboración propia a partir de SECTUR. (*) Expresado en dólares. (**) Los datos correspondientes al año 2001 son provisionales. A continuación, puede ser interesante analizar la participación de los turistas internacionales llegados a México con el total mundial. En el Cuadro 2 se observa la posición que ocupa el turismo mexicano en el contexto internacional: entre los primeros diez destinos turísticos mundiales respecto al número de llegadas de turistas internacionales. Cuadro 2 PRINCIPALES DESTINOS TURÍSTICOS MUNDIALES RANGO PAÍS LLEGADAS DE TURISTAS(1) VARIACIÓN INTERANUAL(2) CUOTA DE MERCADO 1980 2000 1980 2000 1980 2000 1 1 FRANCIA 30,1 75,6 4,81 10,52 10,85 2 2 EE.UU. 22,5 50,9 4,53 7,87 7,31 3 3 ESPAÑA 22,39 47,9 3,97 7,83 6,88 4 4 ITALIA 22,09 41,2 2,59 7,72 5,91 18 5 CHINA 3,5 31,2 11,93 1,22 4,48 7 6 REINO UNIDO 12,42 25,2 4,33 4,34 3,62 - 7 FEDER. DE RUSIA - 21,2 - - 3,04 7 8 MÉXICO 11,95 20,6 1,75 4,5 2,96 8 9 CANADÁ 12,88 20,4 2,88 4,18 2,93 9 10 ALEMANIA 11,12 19 2,1 3,89 2,73 TOTAL 148,95 353,2 4,41 52,07 50,7 TOTAL MUNDIAL 286 689 4,49 100 100 (1) Expresados en millones. (2) Tasa de variación media interanual (en %). Fuente: elaboración propia a partir de la OMT, Anuarios de Estadísticas de Turismo, varios años. Destaca el hecho de que sea México la única nación latinoamericana que figure en este ranking y la segunda de las tres presentes de toda América. Sin embargo, y a pesar de haber
descendido sólo un puesto a lo largo de veinte años, se debe hacer constar como la tasa de variación media interanual es la más baja de todas, lo cual puede interpretarse como un claro signo de desaceleración del crecimiento de la actividad turística mexicana, al menos respecto al total mundial. Esto se traduce igualmente en la pérdida de cuota de mercado, en más de un punto y medio en términos porcentuales. Gráfico 2 Evolución de las llegadas de turistas internacionales(1987-2001)(*). -20,0% -10,0% 0,0% 10,0% 20,0% México(1) 17,2% -1,5% 5,8% 14,8% -6,4% 6,7% -4,1% 4,5% 17,8% 5,7% -9,6% 0,2% -1,8% 8,4% -4,0% Total mundial(2) 7,4% 8,5% 8,0% 7,4% 1,2% 8,5% 3,1% 6,1% 2,7% 5,5% 2,4% 2,4% 3,9% 7,4% -1,3% 1987 1988 1989 1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 Fuente: elaboración propia a partir de Anuarios Estadísticos de la OMT y de SECTUR. (*) Tasas de variación interanuales. Los datos correspondientes al año 2001 son provisionales. (1) Turistas internacionales llegados a México. (2) Total mundial de llegadas de turistas internacionales. En este gráfico se encuentra la explicación de lo expuesto anteriormente, ya que se puede constatar como el crecimiento del total mundial de llegadas de turistas internacionales está por encima del correspondiente a México, salvo contadas excepciones. Mientras que por el contrario, en los años que decrece, es en México donde se registran las mayores caídas. Por otra parte, el desglose del turismo internacional en receptivo y fronterizo permite constatar que este crecimiento más moderado se explica básicamente por la evolución del turismo fronterizo, que lo hace de una forma muy errática, ya que el turismo receptivo si ha evolucionado de forma considerable en el periodo analizado, incrementando su participación respecto al total, tal como se puede observar en el siguiente cuadro. Cuadro 3 ESTRUCTURA DEL TURISMO RECEPTOR EN MÉXICO
1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001(1) NÚMERO DE PERSONAS(*) Turistas Internacionales 17.172 16.067 17.146 16.440 17.182 20.241 21.395 19.351 19.392 19.043 20.641 19.810 Turismo Receptivo 6.393 6.372 6.352 6.625 7.135 7.784 8.982 9.794 9.775 10.214 10.591 10.151 Turismo Fronterizo 10.779 9.695 10.794 9.815 10.047 12.457 12.413 9.557 9.617 8.829 10.050 9.659 PARTICIPACIÓN Turismo Receptivo 37% 40% 37% 40% 42% 38% 42% 51% 50% 54% 51% 51% Turismo Fronterizo 63% 60% 63% 60% 58% 62% 58% 49% 50% 46% 49% 49% TASA VARIACIÓN(**) Turismo Receptivo 3,3% -0,3% -0,3% 4,3% 7,7% 9,1% 15,4% 9,0% -0,2% 4,5% 3,7% -4,2% Turismo Fronterizo 22,8% -10,1% 11,3% -9,1% 2,4% 24,0% -0,4% -23,0% 0,6% -8,2% 13,8% -3,9% GASTO(***) Turistas Internacionales 3.934 4.339 4.471 4.564 4.854 4.689 5.110 5.531 5.633 5.506 6.436 6.538 Turismo Receptivo 3.401 3.784 3.868 4.019 4.254 4.053 4.470 5.086 5.135 5.062 5.817 5.941 Turismo Fronterizo 533 556 603 545 600 637 640 445 499 444 619 597 PARTICIPACIÓN Turismo Receptivo 86% 87% 87% 88% 88% 86% 87% 92% 91% 92% 90% 91% Turismo Fronterizo 14% 13% 13% 12% 12% 14% 13% 8% 9% 8% 10% 9% TASA VARIACIÓN(**) Turismo Receptivo 15,1% 11,3% 2,2% 3,9% 5,8% -4,7% 10,3% 13,8% 1,0% -1,4% 14,9% 2,1% Turismo Fronterizo 22,9% 4,3% 8,6% -9,7% 10,1% 6,1% 0,6% -30,5% 12,1% -11,0% 39,5% -3,6% GASTO MEDIO(****) Turistas Internacionales 229 270 261 278 283 232 239 286 290 289 312 330 Turismo Receptivo 532 594 609 607 596 521 498 519 525 496 549 585 Turismo Fronterizo 49 57 56 56 60 51 52 47 52 50 62 62 TASA VARIACIÓN(**) Turistas Internacionales 1,2% 17,9% -3,4% 6,5% 1,8% -18,0% 3,1% 19,7% 1,6% -0,5% 7,8% 5,9% Turismo Receptivo 11,4% 11,6% 2,5% -0,4% -1,7% -12,7% -4,4% 4,3% 1,2% -5,7% 10,8% 6,6% Turismo Fronterizo 0,1% 15,9% -2,5% -0,7% 7,6% -14,4% 0,9% -9,7% 11,4% -3,1% 22,5% 0,3% Fuente: elaboración propia a partir de Compendio de Estadísticas Turísticas, Secretaría de Turismo de México (SECTUR). (*) Miles. (**) Tasa de variación interanual. (***) Millones de dólares. (****) Expresado en dólares. (1) Datos provisionales. Asimismo, no puede cuestionarse la importancia del turismo receptivo en cuanto a su participación en el gasto total, en torno al 90% del mismo. Como resultado, el principal objetivo de estudio debe ser precisamente este tipo de turismo. La siguiente cuestión a considerar va a ser la evolución de los principales mercados emisores, para lo cual se va a analizar el origen del turismo receptivo. Cuadro 4 TURISMO RECEPTIVO POR ORIGEN 1980 1985 1990 1995 2000 2001(1) NÚMERO DE PERSONAS(*)
Turismo Receptivo 4.144 4.207 6.393 7.784 10.591 10.151 PARTICIPACIÓN Estados Unidos 83,1 84,2 87,6 86,9 87,2 88,3 Arizona 7,6 5,0 4,9 4,1 4,3 4,6 California 21,0 17,9 24,1 22,3 13,6 12,3 Florida 3,9 4,1 4,2 3,9 1,8 2,0 Illinois 3,6 4,3 5,4 5,0 8,3 6,7 Louisiana 0,6 0,7 1,0 0,5 0,6 0,8 Michigan 1,0 0,7 1,2 1,8 1,7 1,9 New Jersey 0,5 1,0 0,4 1,6 1,2 1,1 New Mexico 1,4 1,9 1,3 1,3 0,9 0,9 New York 3,1 2,9 2,4 3,1 3,6 3,5 Ohio 0,7 0,7 0,7 1,0 1,1 1,1 Pennsylvania 1,1 1,4 1,7 0,8 1,8 1,2 Texas 26,6 26,4 23,8 19,1 23,8 26,0 Otros 12,1 17,1 16,4 22,5 24,6 26,2 Canadá 4,1 4,6 4,6 2,5 4,5 3,7 Europa 5,8 3,5 3,0 4,4 3,8 3,6 América Latina 6,1 7,1 4,3 5,7 1,8 1,7 Otros 0,9 0,6 0,6 0,5 2,7 2,7 VÍA DE ACCESO(**) Vía aérea 59,6 64,0 67,5 72,3 75,3 75,5 Vía terrestre 40,4 36,0 32,5 27,7 24,7 24,5 Fuente: elaboración propia a partir de Compendio de Estadísticas Turísticas, (SECTUR). (*) Miles (**) Porcentajes en tantos por cientos sobre el total. (1) Datos provisionales. Destaca la excesiva dependencia del mercado estadounidense, rasgo que además se va acentuando a lo largo de estas dos últimas décadas. Esto representa una de las principales debilidades de la actividad turística mexicana. Además, si se analiza la procedencia de los EEUU por estados, se constata como se concentra la demanda en prácticamente seis de ellos9, aunque su evolución es bastante diferente en el periodo considerado: - Texas, mantiene su participación, siendo el principal emisor de México, con más de la cuarta parte de turistas receptivo. - California, que se configura como el segundo mercado emisor, ve disminuir su participación en casi diez puntos (desde 21% hasta el 12,3%). - Arizona e Ilinois tienen comportamientos opuestos, perdiendo peso el primero y ganando el segundo. - Nueva York y Florida, con una participación más reducida, mantiene el primero su cuota de participación mientras que en el caso de Florida se reduce a la mitad. 9 Buena parte de estos estados son fronterizos, con una elevada proporción de residentes de origen mexicano.
No obstante, la rúbrica “otros” ha incrementado notablemente su participación, lo que significa una mayor diversificación de los estados de origen. En segundo lugar, se sitúa Canadá, con una discreta posición, fluctuando su participación en torno al 4%. En el año 2001 se ha experimentado una importante pérdida, debido fundamentalmente a los efectos de los atentados del 11S. Europa y, muy especialmente, Latinoamérica, disminuyen notablemente su papel en los mercados emisores de turistas para México. En virtud de las limitaciones existentes en el registro y control de los viajeros internacionales se desconocen algunas precisiones sobre los mercados emisores europeos y latinoamericanos, aunque se sabe que los cinco principales países emisores europeos para México son: Alemania, España, Francia, Reino Unido e Italia y de Latinoamérica: Brasil y Argentina. Por último, entre Otros mercados emisores se recoge la expansión del mercado asiático. El medio de transporte más utilizado por este turismo receptivo es mayoritariamente el aéreo, registrándose además un aumento en las últimas dos décadas (desde 59,6% hasta 75,5%). Si se analiza por origen y vía de acceso, tal como se refleja en el siguiente gráfico, se puede concluir que prácticamente sólo turistas procedentes de otros países latinoamericanos y de los EEUU optan por medios de transportes terrestres. Esta excesiva dependencia del transporte aéreo supone una debilidad del mercado turístico mexicano. De hecho, puede constatarse que el miedo que se ha generado a los aviones desde los atentados del 11 de septiembre de 2001, ha afectado en mayor medida al turismo receptivo de México que a otros destinos turísticos con un mayor reparto en las vías de acceso. Gráfico 3 Turismo receptivo por vía de acceso(*). Año 2001. 0,0 20,0 40,0 60,0 80,0 100,0 Vía aérea 75,5 73,2 97,9 99,9 55,3 98,5 Vía terrestre 24,5 26,8 2,1 0,1 44,7 1,5 Total Estados Unidos Canadá Europa América Latina Otros Fuente: elaboración propia a partir de Compendio de Estadísticas Turísticas, (SECTUR). (*) Porcentajes calculados respecto a los totales de cada área.
B) Impactos del turismo sobre la economía mexicana En esta segunda parte, se va a realizar una valoración de los efectos económicos del turismo sobre el desarrollo en el caso particular de México. Para ello se va a utilizar básicamente la Cuenta Satélite del Turismo de México (CSTM), de 1993 a 2000. Esta CSTM se elabora como una extensión especializada del Sistema de Cuentas Nacionales de México (SCNM) y se presenta a través de una serie de tablas básicas diseñadas a partir del conjunto de cuadros propuestos en el Sistema de Cuentas Nacionales (SCN) 1993 y de las recomendaciones de la tercera versión del documento “Una Cuenta Satélite de Turismo” (OMT, 1996). Se recogen distintos aspectos del turismo, como los productos, actividades, oferta y utilización, a valores corrientes y constantes, así como su impacto en las variables macroeconómicas. B.1. Generación de ingreso y su distribución. Entre las principales aportaciones es de destacar la producción que ha generado el turismo para la economía mexicana (Cuadro 5). Cuadro 5 RESUMEN DE LAS CUENTAS DE PRODUCCIÓN DEL TURISMO EN MÉXICO(*). 1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 VALOR BRUTO PRODUCCIÓN 148.074.046 170.795.487 225.500.041 299.670.531 373.712.290 459.347.408 557.110.667 652.905.088 SUBTOTAL B.y S. 98,0 98,0 98,3 98,4 98,3 98,3 98,3 98,3 B. y S. Característicos 51,1 53,2 54,4 56,0 57,7 58,5 60,8 60,4 B. y S. No Característicos 46,9 44,8 43,9 42,4 40,6 39,8 37,4 37,9 OTRAS INDUS. TURÍSTICAS 2,0 2,0 1,7 1,6 1,7 1,7 1,7 1,7 De mercado 0,8 0,8 0,7 0,7 0,7 0,8 0,8 0,8 No de mercado 1,2 1,2 1,0 0,9 1,0 0,9 0,9 0,9 CONSUMO INTERMEDIO 54.755.792 63.799.944 84.485.028 111.422.880 136.726.029 167.899.878 202.151.164 235.808.062 SUBTOTAL B.y S. 98,4 98,4 98,7 98,7 98,7 98,8 98,8 98,9 B. y S. Característicos 60,7 61,8 63,4 64,6 66,2 66,7 68,9 68,9 B. y S. No Característicos 37,6 36,6 35,3 34,1 32,4 32,1 29,9 30,0 OTRAS INDUS. TURÍSTICAS 1,6 1,6 1,3 1,3 1,3 1,2 1,2 1,1 De mercado 0,5 0,6 0,5 0,5 0,5 0,5 0,6 0,6 No de mercado 1,1 1,0 0,8 0,8 0,8 0,7 0,6 0,5 VALOR AÑADIDO BRUTO 93.318.254 106.995.543 141.015.013 188.247.651 236.986.261 291.447.530 354.959.503 417.097.026 SUBTOTAL B.y S. 95,5 95,5 95,8 95,8 95,5 95,4 95,3 95,2 B. y S. Característicos 35,7 37,2 36,2 37,9 39,4 40,4 42,2 43,0 B. y S. No Característicos 59,9 58,3 59,6 57,9 56,0 55,0 53,1 52,1 OTRAS INDUS. TURÍSTICAS 4,5 4,5 4,2 4,2 4,5 4,6 4,7 4,8 De mercado 0,9 0,8 0,9 0,9 0,9 1,0 1,1 1,1 No de mercado 3,6 3,6 3,3 3,3 3,6 3,6 3,6 3,7
Admón. y promoción turística 0,8 0,7 0,7 0,6 0,7 0,6 0,6 0,7 Servicios de enseñanza 1,1 1,2 1,1 1,1 1,1 1,1 1,1 1,1 Servicios de esparcimiento 0,7 0,7 0,7 0,7 0,9 0,9 0,9 0,9 Otros servicios 1,0 1,0 0,9 0,9 0,9 0,9 1,0 1,0 Fuente: CSTM. (*) El Valor Bruto de Producción, el Consumo Intermedio y el Valor Añadido Bruto se expresan en miles de millones de pesos corrientes, el resto de valores son porcentajes de estas tres cantidades. La Cuenta de Producción registra los costes de producción de la industria turística, que está constituida por “todas aquellas actividades cuya producción típica consiste en ofrecer bienes y servicios característicos y no característicos al visitante”. Se desglosan también en las denominadas de mercado y de no mercado, que emplean diferentes métodos de valoración. La producción de cada actividad turística se valora a precios básicos, mientras que los bienes y servicios consumidos durante el proceso productivo, están valorados a precios de mercado. Por lo tanto, el valor añadido bruto generado, que se obtiene de la diferencia entre el valor bruto de la producción y el consumo intermedio, también se presenta a precios básicos. El Valor Añadido Bruto (VAB) refleja la generación de valor de las actividades que comprenden la industria turística, la suma de todas ellas, que es lo que se presenta en el Cuadro 6, da como resultado el Producto Interior Bruto (PIB) Turístico. Aunque hay que señalar que en el caso de México, no se ha estimado el consumo de capital fijo, debido a la falta de información básica. Se constata como el PIB Turístico experimenta, a precios corrientes, un crecimiento medio del 20,6% a lo largo del periodo considerado. Asímismo, tanto el Valor Bruto de la Producción como el Consumo Intermedio crecen a ritmos muy similares, al 20,4% y 20%, respectivamente. Mayor relevancia que estos valores absolutos tiene la comparación de este PIB Turístico con el PIB Total de la economía, lo que permite observar la magnitud del peso del turismo sobre el conjunto de actividades productivas mexicanas. Cuadro 6 PRODUCTO INTERIOR BRUTO TOTAL Y TURÍSTICO(*). 1993-2000 1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 P.I.B. TOTAL 1.155.132 1.306.302 1.678.835 2.296.675 2.873.273 3.517.782 4.205.704 4.974.464 P.I.B. TURÍSTICO 93.318 106.996 141.015 188.248 236.986 291.421 354.914 417.097 Fuente: CSTM. (*) Se expresa en millones de pesos corrientes. La evolución de ambos indicadores permite calcular la participación del turismo en la economía a través de su producción. En el periodo que comprende el estudio de la CSTM, de 1993 a
2000, el PIB del Turismo representa, como media, el 8,3% del total nacional, tal como se observa en el siguiente gráfico. Gráfico 4 8,08% 8,19% 8,40% 8,20% 8,25% 8,28% 8,44% 8,38% 7,8% 7,9% 8,0% 8,1% 8,2% 8,3% 8,4% 8,5% 1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 Participación del turismo en el PIB. 1993-2000. Fuente: CSTM. Destacan por su aportación algunas actividades como el transporte, 2,5%, restaurantes y bares, 2,0%, alojamiento 1,1%, comercio 1,0% y la producción artesanal (incluida en la industria manufacturera), 0,9%; contribuyendo en conjunto con el 7,5% del PIB total; el resto de las actividades lo hicieron con 0,8%. Gráfico 5 Aportación de las actividades turísticas al PIB total. 1993-2000. Fuente: CSTM.
Sin embargo, al considerar el PIB del turismo a precios de 1993, éste muestra una tasa media de crecimiento del 2,2% anual, incremento menor que el registrado para el total de la economía (3,6%), aunque superior al observado para otros sectores como el agropecuario (1,6%) o la construcción (1,9%). En este crecimiento del 2,2% del PIB turístico, incide de forma determinante el comportamiento registrado en el transporte, en el alojamiento y el comercio, destacando como las actividades más dinámicas. Gráfico 6 Total Turismo G.D.1 G.D.3 G.D.4 G.D.5 G.D.6 G.D.7 G.D.8 G.D.9 0,0 1,0 2,0 3,0 4,0 5,0 6,0 7,0 Crecimiento medio anual del VAB(*). 1993-2000. Total Turismo G.D.1. Agro. G.D.3. Ind. manuf. G.D.4. Construcción G.D.5. Elect., gas y agua G.D.6. Com., rest., y hot. G.D.7. Trans., almac. y com. G.D.8. Serv. fin., seg., activ. G.D.9. Serv. comun., soc. Fuente: CSTM. (*) Valor Añadido Bruto por Grandes Divisiones. B.2. Generación de empleo Los datos relativos al personal empleado en las actividades turísticas son muy importantes en la cuenta turística, debido a que las actividades que integran esta industria son intensivas en mano de obra, por lo que generan un gran volumen de empleo. Respecto al personal ocupado en las actividades turísticas, se puede comprobar como en el periodo de 1993 a 2000, se obtiene una tasa media de crecimiento anual de 1%, con lo cual de 1.612.258 ocupaciones en 1993 se alcanzan 1.752.323 en el año 2000. Pero al compararlo con la evolución del total, se comprueba como la participación del personal ocupado en las actividades turísticas ha ido descendido a lo largo del periodo, como consecuencia de un mayor ritmo de crecimiento del personal ocupado en el resto de actividades, tal como se refleja en el siguiente cuadro.
Zacatecas 1,17 0,00 0,00 0,00 0,66 0,28 0,00 0,29 0,00 0,00 0,00 0,00 100 100 100 100 100 100 100 100 100 100 100 100 1/ Cifras Revisadas p/Preliminar. NOTA: Los recursos de Bancomext son un importante fuente de fondeo para el Fondo Nacional de Fomento al Turismo. Fuente: Banco Nacional de Comercio Exterior. Se concluye, de este modo, que el turismo en México no se sustrae de las dinámicas desequilibradoras a nivel territorial que se advierten en el resto de las actividades productivas y en el conjunto de la economía. El desarrollo turístico se ha concentrado básicamente en las áreas de litoral, en particular en los CIPs, donde se encuentran ubicados los grandes resorts turísticos, en detrimento del resto del territorio, quedando al margen otras regiones del país de gran potencial turístico11. IV. Conclusiones En el caso particular de México, es conveniente realizar una serie de puntualizaciones sobre la los verdaderos impactos que en las ultimas décadas ha venido teniendo la implementación de políticas de desarrollo turístico sobre la economía mexicana. Es importante tener en cuenta que, de los diferentes escenarios que se plantean para el futuro del turismo mexicano (FONATUR, 2000), y en función del Segundo Informe de Labores de la política turística llevada a cabo hasta la fecha (SECTUR, 2002), el más ajustado a la realidad es el tendencial, el cual plantea que, de no modificarse, al menos de forma significativa, los esquemas con los que ha venido operando el turismo durante la década de los noventa, el país seguirá perdiendo competitividad turística. En concreto, cabe destacar las siguientes consideraciones: § El país va a seguir perdiendo posiciones en el ranking mundial de destinos turísticos, lo que se traduce en una pérdida significativa en la cuota de mercado tanto en términos de llegadas de turistas internaciones como de ingresos recepcionados. § Se mantiene la composición tanto en los mercados emisores, lo que acentúa la dependencia del mercado norteamericano, como en los segmentos, acusándose la dependencia del sol y la playa, lo que deriva en un bajo gasto turístico. § El crecimiento de la oferta turística sigue concentrado en unos pocos puntos turísticos aislados, es básicamente de alojamiento hotelero y no se están desarrollando suficientemente otros atractivos complementario. Un problema añadido sobre la oferta turística es la escasa o nula integración entre operadores y prestadores de servicios turísticos, obstaculizando como consecuencia el desarrollo de circuitos turísticos integrados y la diversidad de actividades y atractivos. § Con respecto a la aportación del turismo a la balanza de pagos, se preve un mayor ritmo de crecimiento en las salidas de divisas por turismo que en las entradas, debido a que los 11 Precisamente, el Programa Nacional de Turismo 2001-2006 intenta romper esta dinámica de concentración de la actividad turística.
residentes mexicanos encuentran mejores opciones para viajar en el extranjero que en el interior del propio país. Como resultado, es predecible que en el futuro se produzca un deterioro significativo de la balanza turística. § La contribución del turismo al PIB total de la economía descendería ligeramente en términos corrientes, tiende a disminuir de forma significativa a precios constantes, lo que significaría un deterioro significativo de la aportación del turismo a la generación de riqueza. § El empleo en el sector turístico va a seguir creciendo en términos absolutos pero a un ritmo menor que el empleo en el total de la economía, deteriorándose también así la contribución del turismo a la generación de empleo. § El patrón de distribución territorial de la actividad turística se ha caracterizado por una elevada concentración, rasgo que seguirá manteniéndose en el futuro. Asimismo, el desequilibrio entre la actividad turística y las demandas sociales se incrementará. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS Britton, S.: “La economía política del turismo en el Tercer Mundo” en Jurdao, Francisco (comp.) (1992): Los mitos del turismo, Ediciones Endymion, Madrid. La versión original de esta investigación se publico en 1982 en Annals of Tourism Research, Volumen 9, pp. 331-358. CESTUR (2000): Estudio de Gran Visión del Turismo en México: Perspectiva 2020, Centro de Estudios Superiores en Turismo, Secretaría de Turismo, México. Clancy, Michael J.: “Tourism and development. Evidence from México, Annals of Tourism Research, Vol. 26, Nº 1, 1998. Erbes, R. (1973): International Tourism and the Economy of Developing Countries, OCDE, París. Espuña Viñas, Eva: “Una aproximación al papel del turismo en el desarrollo”, IV Reunión de Economía Mundial, A Coruña, 2002. FONATUR (2000): Gran Visión del turismo en México, Fondo Nacional de Fomento al Turismo, México. Instituto de Desarrollo Regional (1983): Turismo y Desarrollo Regional en Andalucía, Instituto de Desarrollo Regional de la Universidad de Sevilla, Sevilla. INEGI: Cuenta Satélite del Turismo de México 1993-2000 (CSTM), Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática, México. Jurdao, Francisco (1990): España en venta, Ediciones Endymion, Madrid. Jurdao, Francisco: “Los mitos del turismo” en Jurdao, Francisco (comp.) (1992): Los mitos del turismo, Ediciones Endymion, Madrid. Kadt, Emanuel de (1991): Turismo : ¿Pasaporte al desarrollo?, Ediciones Endymion, Madrid. Lickorish, Leonard J. and Jenkins, Carson L. (1999, first published 1997): An Introduction to Tourism, Butterworth-Heinemann, Oxford.
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