BINOMIO CIENTÍFICO PERISODISTA: DEL AISLAMIENTO CULTURAL A LA TOLERANCIA ESTRATÉGICA. [1]
Miguel Alcíba
Resumen-Palab as cla e / Abs ac -Keywo ds
In oducción
Muchas de las cues iones que se plan ean los es udios sob e la Comunicación Pública de la Ciencia y la Tecnología (CPCT) es án aún inconclusas.
En es e ensayo me p opongo es udia una de esas cues iones nuclea es: las complejas elaciones en e cien í icos y pe iodis as. Hay abundan es
ejemplos que ponen de mani ies o que el cien í ico iene un ue e sen ido co po a i o que le hace se celoso de la o ma en la cual su abajo es
expues o en la a ena pública de los medios de comunicación. El ca ác e me i oc á ico que impe a en la ac i idad cien í ica, la p esunción de que
lo in es igado es el iel e lejo de aspec os ocul os de la ealidad y el p ejuicio de que el pe iodis a es en el mejo de los casos un dile an e sin la
su icien e base cien í ica como pa a comp ende el signi icado p o undo de los hallazgos cien í icos, pa ecen se ac o es de e minan es que
in luyen en la pe cepción que el cien í ico iene de la popula ización de la ciencia.
Pese a es os desencuen os, an o cien í icos como pe iodis as se necesi an mu uamen e. Los p ime os cada ez equie en con más insis encia
de la « isibilidad» que les p opo cionan los o os públicos, pa a así p omociona sus in es igaciones y segui ecibiendo la inanciación que les
pe mi i á con inua desa ollando p og amas y líneas de ac uación especí icas. Además, algunos de ellos c een que es un impe a i o mo al
e e i las conclusiones de sus abajos a la sociedad. Los segundos necesi an de los a ances ecnocien í icos como e e en es de la ac ualidad y
como ecu so pa a legi ima la c edibilidad de las ins i uciones, incluida la pe iodís ica.
Es a necesidad mu ua, sin emba go, no sólo no de iene en una es echa coope ación sino que p esen a múl iples pun os de icción. Las
ins i uciones cien í icas, sean públicas o p i adas, anhelan con ola el lujo de in o mación cien í ica que llega a los medios. Así lo sugie e el
ma cado ca ác e p omocional de muchas de las in o maciones emi idas po es as ins i uciones: La elabo ación de comunicados de p ensa que
egula men e di unden las e is as especializadas con mayo índice de impac o o los cen os de in es igación más p es igiosos es uno de los
mecanismos más e icaces pa a con ola ese lujo de in o mación. Las icciones en e cien í icos y pe iodis as an po an o más allá de la me a
disc epancia en cuan o al es ilo de comunicación o al ipo de lenguaje u ilizado, pa a emplaza se en el mismo núcleo del con ol de la in o mación.
Po o a pa e, la ue e dependencia que ienen los medios de comunicación de sus u inas pe iodís icas y del sis ema de alo es-no icia hace
que, en muchas ocasiones, di ie an los c i e ios de no iciabilidad (
newswo hiness
) que manejan pe iodis as y cien í icos. Pa a el edac o un
acon ecimien o no iciable debe p esen a una se ie de asgos que lo hagan me ecedo de o ma pa e de la ealidad social. Cualquie
descub imien o cien í ico o inno ación écnica que enga consecuencias sociales o cuya aplicación o igine ue es deba es públicos es suscep ible
de con e i se en no icia. La clonación de la o eja
Dolly
ue no icia po la ascinan e combinación de implicaciones sociales y bio an asías
cien í icas la en es en la cul u a popula . Los medios p es a on escasa a ención a los elemen os con o e idos del expe imen o (únicamen e
explica on de modo sucin o y concluyen e en qué consis ió), sin emba go, o ecie on a sus audiencias oda sue e de conje u as y escena ios
u u os si inalmen e la écnica que p odujo a
Dolly
, la ans e encia nuclea , se llega a a ex apola a los se es humanos. Po su pa e, el c i e io
de no iciabilidad que asume el cien í ico se basa undamen almen e en el in e és cognosci i o o ins umen al del descub imien o. Pe o hoy más
que nunca, el cien í ico, conocedo de que su abajo depende en g an medida de decisiones polí icas, iende a adop a las écnicas del pe iodis a.
Es po ello po lo que, cada ez con más ecuencia, el cien í ico cuando esc ibe pa a los medios de comunicación cambia de egis o enuncia i o.
No sólo p esen a sus esul ados de o ma apodíc ica, como suele hace el pe iodis a, sino que incide más en las aplicaciones y consecuencias
sociales de és os que en su con enido es ic amen e cien í ico.
Es a egias que u iliza el cien í ico pa a ins umen aliza los medios
En un mundo en el que la compe i i idad es una i ud, la ley de la o e a y la demanda ige la polí ica de las emp esas a la ho a de p omociona
sus p oduc os y se icios, y el des ino de muchas in es igaciones depende de la i alidad y disposición u u a de sus uen es de inanciación, el
cien í ico ha enido que ab i nue os cauces en sus adicionales elaciones con los medios de comunicación de masas. La suspicacia, echazo o
indi e encia que an año mos aba hacia los medios, hoy día ha dejado paso a un conjun o de es a egias encaminadas a ins umen aliza los en
bene icio p opio. Es a ins umen alización obliga a desecha la unción exclusi amen e mediado a en e la ealidad social y la audiencia que se le
p esupone a los medios, así como la idea de independencia polí ica y económica que se le supone a la comunidad cien í ica.
La in e acción con los medios a iende a la necesidad que ienen muchos cien í icos y ecnólogos de llama la a ención y ob ene el apoyo del
público. Sin emba go, la CPCT no es un enómeno nue o; lo no edoso es la o ma y la in ensidad de es a comunicación. En conc e o, la es echa
conexión en e la ecnociencia y su en o no social, y el nue o papel adop ado po los medios con espec o a es a conexión. Es a nue a si uación,
que ha sido desc i a con el é mino
acoplamien o ciencia-medios
(
science-media-coupling
), es el undamen o de la llamada esis de la
media ización
(
medializa ion
) de la ciencia.[2] Si se conside a que la in luencia de los medios en modela la pe cepción y opinión del público es
cada ez más impo an e, y que la ciencia depende, po un lado, de ecu sos cada ez más escasos y, po o o, de su acep ación pública, se
in ie e que la ciencia ende á a o ien a su pun o de mi a hacia los medios de comunicación. Bajo cie as condiciones, la elabo ación que los
medios ealizan de algunos aspec os de la emp esa ecnocien í ica puede in lui en el es ablecimien o de emas en la agenda polí ica. De es e
modo, la esis de la
media ización
exige un e ec o indi ec o de los medios sob e la p opia ciencia, como ejempli ica el caso de la clonación de la
o eja
Dolly
.[3]
Desde una pe spec i a adicional de la CPCT, los medios son conside ados como me os aduc o es y p opagado es de los con enidos
p e iamen e ce i icados como genuinos po la comunidad cien í ica. Po lo gene al, es os con enidos se educen al ela o de descub imien os
cien í icos e inno aciones ecnológicas. El cien í ico es conscien e de que ob ene el apoyo social y polí ico que necesi a pa a su aga líneas de
in es igación que po sus implicaciones é icas, polí icas o económicas son di íciles de acep a , implica ene que emplea en muchas ocasiones
sus p opios ecu sos de acción polí ica. Las es a egias que desa olla son a iadas, pe o aquí nos in e esan ob iamen e las que ienen que e
con los medios de comunicación. De o ma gené ica puede deci se que cuando los in e eses del cien í ico dependen de una opinión pública
a o able y de una legislación no es ic i a no duda en eje ce el con enien e con ol de la in o mación que se publica. Un buen ejemplo de ello
es el deba e social ace ca de la in es igación con emb iones y las ecnologías de ep oducción asis ida que se susci ó en el Reino Unido a
mediados de la década de 1980, a p opósi o del «P oyec o de Ley sob e Fe ilización Humana y Emb iología».[4] Pues o que po lo gene al los
des ina a ios de la in o mación ecnocien í ica son cien í icamen e no e sados, es p e isible espe a que sus opiniones puedan a ia según el
sesgo alo a i o que in e ese a aquellos que con olan la in o mación a la que accede el pe iodis a.[5] El cien í ico, sabedo de que el pe iodis a le
a ibuye una c edibilidad y una au o idad indiscu ibles, ap o echa la escasa capacidad c í ica que és e suele mos a en ma e ia cien í ica, pa a
ins umen aliza los medios y hace se públicamen e « isible». U iliza su econocimien o público pa a man ene su legi imidad social, a ianza y
desa olla sus in es igaciones en cu so, sen a las bases pa a las u u as o, incluso, p omociona y ende los p oduc os, écnicas o a amien os
que elabo an las emp esas en las que desempeña su labo como in es igado .[6]
En e las p incipales es a egias que ins i uciones cien í icas y cien í icos emplean pa a ins umen aliza los medios de comunicación de masas, es
necesa io des aca , en p ime luga , la
p e-publicación
o publicación de los esul ados de la in es igación en los medios an es de se publicados
po una e is a suje a a la e isión po pa es (
pee e iew
). Es e ecu so pa ece que p e ende asegu a a quien lo p ac ica la p io idad sob e un
descub imien o o sob e una pa en e. Un ejemplo muy conocido es el de la con o e sia sob e la usión ía.[7]
En segundo luga , es á la labo del cien í ico que Rae Goodell llama « isible» (
isible scien is
).[8] G acias a su epu ación p o esional, es a clase
de cien í icos ob iene p ominencia en los o os públicos, aunque su compo amien o pueda des ia se del ideal me oniano. Es posible dis ingui ,
Ci cuns ancia. Año VI - Nº 15 - Ene o 2008
In es igación en cu so
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como hace Weinga , dos ipos de pa ones de p eeminencia en los medios:[9]
1. El de aquellos cien í icos que al gana econocimien o en sus espec i os campos de in es igación e en ualmen e se ans o man en obje os de
la a ención de los medios y son econocidos po ellos como expe os. No hay que ol ida que los medios son muy p opensos a los a gumen os
ad
e ecundiam
, es deci , a los que ecu en al espe o a los g andes homb es, cos umb es ances ales, ins i uciones econocidas y au o idad en
gene al, pa a así o alece pos u as p opias o gene a un discu so p oba o io.[10] Den o de es e pa ón es án, po ejemplo, cien í icos de la
alla de Ca l Sagan o S ephen Hawking.
1. El de aquellos cien í icos, sin duda los menos, que ob ienen no o iedad en sus espec i os campos de es udio después de que los medios les
hayan dispensado a ención. Se puede deci , po an o, que, de una o ma cola e al, los medios de comunicación eje cen cie a in luencia sob e los
mecanismos de con ol de la p opia ciencia. El pedagogo e in es igado de la iolencia Wilhelm Hei meye es un ejemplo ele an e de es e
segundo pa ón.[11]
En e ce luga , el
sínd ome de Casand a
hace e e encia a la es a egia de adap ación «pe iodís ica» que, a eces, adquie e el discu so del
cien í ico pa a an icipa se a los deseos in o ma i os de los medios. En casos especí icos, es el p opio cien í ico el que po ace ca se al lenguaje
pe iodís ico exage a sus esul ados expe imen ales con la in ención de ob ene mayo a ención del público y de los ges o es de la polí ica
cien í ica. Es e cien í ico piensa que una mayo isibilidad pública puede in lui posi i amen e en el éxi o y con inuidad de sus in es igaciones. Po
lo gene al, el cien í ico que emula al pe iodis a explica sus hallazgos de o ma d amá ica y simpli icada, a en u a posibilidades sob e sus
consecuencias y ie e opiniones a iesgadas, llamando así a la acción inmedia a. Cuando sus decla aciones mues an un ono ca as o is a,
denunciado o ei indica i o, la a idez de los medios po explo a ilones in o ma i os, les hace ecoge las y ampli ica las. Si el ono del cien í ico
es ca as o is a puede gene a cie a desazón social, si es denunciado o ei indica i o puede con e i sus decla aciones en e ec i os discu sos
polí icos. Tan sólo cuando la a ención pública mengua es cuando los c í icos cues ionan la alidez de esos escena ios ca as ó icos o pesimis as.
La cua a es a egia es la que suelen p ac ica egula men e los gabine es de p ensa de ins i uciones cien í icas y e is as especializadas de
e e encia cuando
elabo an y di unden comunicados de p ensa
(
p ess eleases
). La in o mación cien í ica con enida en es os comunicados ha sido
p e iamen e elabo ada de o ma pe iodís ica pa a su consumo público, según un o den de ele ancia en el con ex o de los alo es-no icia.[12] Es
po ello que hay au o es que en en las e is as cien í icas de e e encia ec o es de la in luencia cul u al de la ciencia.[13]
Una de las posibles p e ensiones de los comunicados de p ensa puede es a elacionada con la ocul ación de in o mación comp ome edo a, como
ocu ió en la ges ión que lle ó a cabo el CSIC as la o u a de la p esa de con ención de lodos con aminan es de la emp esa sueca
Boliden
Api sa
, en Aznalcólla (Se illa), y el consiguien e desas e ecológico que p o ocó en el Pa que Nacional de Doñana.[14] Sin emba go, su unción
más ca ac e ís ica es su ma cado acen o p omocional. Así, po ejemplo, el 4 de ene o de 1996 la e is a b i ánica
Na u e
publicó un es udio sob e
los e ec os analgésicos de la mi a. El comunicado que elabo ó su gabine e de p ensa se i uló «¿Po qué los es eyes magos lle aban mi a?».
Indudablemen e, la no icia ue cubie a po muchos medios po que se adap aba pe ec amen e a la ac ualidad de la es i idad de la epi anía, a
pesa de que su ele ancia cien í ica e a escasa. P imó, po an o, el alo -no icia de ac ualidad sob e el alo cien í ico de la in o mación. La
maniob a de
Na u e
pa a da se no o iedad y p omoción en el con ex o mediá ico ue palpable.[15]
En úl imo luga , pe o no menos impo an e, es á la
publicidad encubie a
, una es a egia poco é ica que suelen emplea a macéu icas y o as
compañías del sec o biomédico. Es as emp esas es án muy in e esadas en modela de o ma an encubie a como pe suasi a la cobe u a
pe iodís ica de los p oduc os y los a amien os médicos que desa ollan. Pa a con ola los dis in os aspec os de la in o mación, los cien í icos
que abajan pa a ellas, usan sub e ugios y ecu sos más su iles y mucho más e ec i os que las es a egias habi uales. La his o ia del
en-phen
es un buen ejemplo.[16]
Del «aislamien o es é il» a la « ole ancia es a égica»
La dispa idad de c i e ios a la ho a de selecciona y a a la in o mación cien í ica gene a ensiones y mu uos ep oches en e cien í icos y
pe iodis as. La in es igación es una ac i idad que se desa olla a medio y la go plazo y, según el modelo clásico de la acionalidad cien í ica, basa
su e icacia en la lógica ma emá ica y en la con as ación empí ica de los esul ados. Po el con a io, el i mo pe iodís ico de p oducción,
cons eñido po la « abiosa ac ualidad», depende del óp imo uncionamien o de las u inas pe iodís icas, que pi o an en o no al concep o de
«no iciabilidad». La ciencia se suele concebi como una ac i idad genuina de búsqueda desin e esada de la e dad, mien as que el pe iodismo se
ealiza en el ac o de ansmi i in o mación idedigna a amplios sec o es de la sociedad. Ambas concepciones incu en en pelig osas
simpli icaciones ca en es de alo epis emológico.
Du an e la mayo pa e del siglo XX ambos dominios han es ado cul u almen e «aislados».[17] Sólo en echas ecien es la elación mu ua en e
cien í icos y pe iodis as ha pasado del «aislamien o es é il» a la « ole ancia es a égica». El apoyo de la comunidad cien í ica a la labo
di ulga i a puede se en endido como una es a egia polí ica. Como ya hemos is o, el cien í ico se ha pe ca ado de que los medios pueden se
ú iles aliados pa a o ja una imagen a o able a sus in e eses.[18] P eocupado po su legi imidad social y deseoso de ecibi apoyo a su abajo,
el cien í ico es sensible a su imagen en los medios de comunicación. Así, de e minadas ins i uciones cien í icas (cen os de in es igación, e is as
especializadas, e c.), espe ando in lui posi i amen e en la con igu ación de esa imagen pública, emi en comunicados de p ensa, des inados a las
dis in as edacciones pe iodís icas, con in o mación cien í ica seleccionada y elabo ada
ad hoc
. Como cualquie ac o de p omoción co po a i a, el
con enido de esos comunicados iende a sob ees ima los bene icios de la in es igación y a minimiza sus iesgos.[19]
Asimismo, el pe iodis a –sob e odo aquel con escasa expe iencia en cub i in o mación ecnocien í ica- es ulne able a la manipulación po sus
uen es de in o mación. Le p eocupa el equilib io y la obje i idad in o ma i a, y acep a la ideología cien i icis a que en iende la ciencia como
au o idad neu al y juez obje i o de la e dad. Si a la di icul ad in ínseca pa a e alua los de alles écnicos y los asun os con o e idos de la
in es igación, y habe sido o mado en la adición empi o-posi i is a, se añade las limi aciones de iempo p opias de la p o esión pe iodís ica, es
ácil en ende la p opensión del pe iodis a a con ia ciegamen e en la pe icia y buena olun ad del cien í ico. Mien as que la máxima del
pe iodis a que esc ibe de asun os polí icos es indaga , analiza y c i ica lo que hay en el as ondo de las no icias, el epo e o de ciencia iende a
con ia en exceso en la au o idad de los in es igado es, en el p es igio de las e is as especializadas y en la bondad y comodidad que ep esen an
los comunicados de p ensa, educiendo su unción en muchas ocasiones solamen e a explica y acla a la in o mación en un ono e e encial. El
esul ado de es a ac i ud a-c í ica es que el pe iodis a adop a el «ma co ideológico» del cien í ico, in e p e ando la ciencia bajo sus condiciones,
incluso cuando és as exhiben cla amen e sesgos pa icula es. Po eso muchos pe iodis as, en cla a mimesis con sus uen es cien í icas, se
dedican a « ende ciencia y ecnología», en ez de cues iona y con as a la in o mación.[20]
Es en es e sen ido que cob an sen ido los esul ados de una encues a ealizada a cien í icos y pe iodis as pa a conoce sus pa icula es
concepciones sob e la popula ización de la ciencia. Los au o es del es udio encon a on que an o cien í icos como pe iodis as exp esaban un
ab umado espaldo a la isión de que el pe iodismo debe ía hace la ciencia «dige ible» pa a los no expe os, explo a la e dad cien í ica, así
como in es iga y c i ica los incon enien es del desa ollo y de las aplicaciones de la ciencia. Al menos 28 de los 31 pe iodis as encues ados y 24
de los 30 cien í icos, coincidie on en que el pe iodismo debe ía es imula el in e és en la ciencia, amén de educa y en e ene al público. Es os
da os apoyan la hipó esis de que la imagen que ambos g emios p o esionales ienen de la ac i idad cien í ica y de su papel social es,
básicamen e, la misma.[21]
Pese a que es a ideología es común pa a cien í icos y pe iodis as sigue exis iendo «un as ondo de ensión cons i u i a que los hace sen i se
ajenos y descon iados en e sí».[22] De hecho, pa a muchos cien í icos la elación del pe iodis a con la e dad es, como sos enía Balzac,
«pe e sa po que pa a un pe iodis a, odo aquello que es p obable es e dad».[23] Sin emba go, no deja de se cu ioso que, aunque de ienden el
«pa adigma de la popula ización»[24], cien í icos y pe iodis as siguen disc epando de o ma conspicua.
G osso modo
, el «pa adigma de la
popula ización» es un esquema ideal que p opone un ace camien o al público cen ado en la ciencia y egido po la idea de que los medios de
comunicación deben ansmi i de la mane a más iel posible los «hechos» y las « e dades» que gene a la in es igación cien í ica, es deci , deben
con ibui a la diseminación de los esul ados de la ciencia. Es el p opio cien í ico, en unción de sus in e eses pa icula es y co po a i os, el que
de ine cuáles son los obje i os de la popula ización. Uno de los asgos ca ac e ís icos del «pa adigma de la popula ización» es la es ic a
seg egación en e el conocimien o cien í ico y el popula izado. Mien as que el p ime o se conside a acional y obje i o, el segundo es su
simpli icación más o menos con enien e, cuando no su des i uación.[25]
Si, como pa ece, ambas cul u as p o esionales ab azan una idea común de la popula ización de la ciencia, ¿po qué, en onces, las elaciones en e
cien í icos y pe iodis as no es án basadas en la comp ensión y la coope ación y sí, en la mayo ía de las ocasiones, en la descon ianza y la
compe encia? En de ini i a, ¿po qué son an ensas sus elaciones? La espues a es compleja, pues o que in oluc a muchos aspec os di e gen es
de las ac i idades de ambos g upos p o esionales. Asumi el «pa adigma de la popula ización» implica que unos y o os undamen an sus
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p ác icas en una epis emología de co e posi i is a; sin emba go, di ie en en sus obje i os y expec a i as: mien as que el cien í ico e con ecelo
la pa icula aplicación que el pe iodis a hace de las p emisas posi i is as, es e úl imo no en iende las p ecauciones cogni i as y los eco ecos
me odológicos que el p ime o pone en juego en sus in es igaciones. Además, ambos p esen an compe encias sociales di e en es: el cien í ico
socialmen e es á legi imado pa a descub i y manipula la ealidad, el pe iodis a pa a ansmi i in o mación idedigna a la sociedad.
Pa a as ea el o igen de es as ensiones es p eciso en ende qué posición ocupa cada disciplina en la es e a de la mode na cul u a occiden al.
Los malen endidos en e cien í icos y pe iodis as su gen de las dis in as pe cepciones p opias y ajenas. A menudo es as pe cepciones suelen se
bené olas cuando se a a de juzga la labo de uno mismo y la de sus colegas, y nega i as cuando el juicio ecae en los o os. A su mane a, cada
g upo man iene un ue e comp omiso con las no mas cul u ales y el
e hos
de su p o esión. Cuando in e ac úan, cien í icos y pe iodis as
es ablecen es a egias de p o ección de sus iden idades p o esionales que p o ocan suspicacias y descon ianzas mu uas sob e la in eg idad de
cada uno. Es as es a egias, elacionadas con la
au o ía
, la
posesión/con ol
y el
s a us
, son u ilizadas pa a a ianza las iden idades p opias y
pa a le an a ba e as en la comunicación in e -p o esional. En muchos aspec os lo que es p o esional pa a unos no lo es pa a o os.[26] Sin
emba go, las elaciones de ensión en e cien í icos y pe iodis as son asimé icas. Po lo gene al, en quien ecaen los ep oches más
inc imina o ios es en el pe iodis a. Es a asime ía es u o de la je a quía que exis e en e ciencia y di ulgación.
Con espec o a la
au o ía
, el cien í ico iende a c ee que su abajo debe publica se al como él lo concibió, aunque pa a ello el pe iodis a enga
que u iliza palab as di e en es pa a hace lo más accesible al público. Además, el cien í ico cues iona el de echo del pe iodis a a esc ibi lo que
conside e opo uno, a pa i de la in o mación apo ada po sus uen es cien í icas. Po su pa e, el pe iodis a es á con encido de que él es el
e dade o au o de los a ículos que sob e ciencia y ecnología publican los medios de comunicación.
Es echamen e inculado con la au o ía es á la
posesión/con ol
. Si el cien í ico iene un ue e sen ido de la p opiedad (p obablemen e alen ado
po el sis ema me i oc á ico, ca ac e ís ico de la ciencia) sob e su abajo, incluso cuando és e ha sido e o mulado pe iodís icamen e, el
pe iodis a asume que una ez el abajo se hace público ya no le «pe enece» al cien í ico. Es e sen ido posesi o del cien í ico pa ece de i a se
del papel de es igo legí imo y au o izado de la « e dad» que la sociedad le ha asignado en la cul u a mode na.[27] Sin emba go, el pe iodis a,
aunque con un p es igio social más cues ionado, ambién eclama su papel de es igo del «mundo eal». Además, c ee que iene de echo a
decidi sob e la impo ancia social de los asun os ecnocien í icos y, po an o, sob e la mejo mane a de p esen a los en los o os públicos.
Las di e encias en la au o ía de los ex os, en el con ol de su exp esión mediá ica y en las posiciones de ambos g upos p o esionales en el seno
de la sociedad, gene a desacue dos, ecelos, en idias y malen endidos en dos p o esiones condenadas a en ende se, a pa i de sus di e gen es
in e eses co po a i os. La a monía se nos an oja muy di ícil de alcanza , pe o la comp ensión ecíp oca de las necesidades y obje i os de cada
uno, sin duda, con ibui á a la dis ensión de las elaciones en e cien í icos y pe iodis as.
A con inuación se analizan aquellos aspec os undamen ales en los que pe iodis as y cien í icos di e gen y que, po consiguien e, suelen se
mo i o de incomp ensiones mu uas, cuando no de enconadas dispu as. Es as ensiones se ag a an cuando la in o mación que se maneja a añe a
la comunicación de iesgos, ince idumb es o con o e sias. En mi opinión, los dis in os mo i os de desacue do en e cien í icos y pe iodis as
pueden ag upa se en cinco g andes ca ego ías: (1) Con lic os po el i mo de p oducción, (2) po el es ilo de comunicación, (3) po cues iones
p agmá icas, (4) po el papel de los medios en la sociedad, y (5) po p oblemas lingüís icos.
Con lic os po el i mo de p oducción
Su gen de la con on ación de los dis in os sis emas de o ganización que p esen an la ciencia y el pe iodismo, así como de su ep esen ación
social. Mien as que el cien í ico es un co edo de ondo, el epo e o es un elocis a. Los megap oyec os de in es igación p opios de la
ecnociencia equie en la gos pe iodos de iempo pa a empeza a p opo ciona los p ime os esul ados y suelen implica g an can idad de
ecu sos humanos y ma e iales.[28] Po su pa e, las edacciones pe iodís icas son sis emas au o egulados que se alen de una se ie de u inas
p oduc i as pa a elabo a dia iamen e las no icias de ac ualidad. Po lo an o, el pe iodismo y la ciencia uncionan con di e en es nociones de
iempo
.
Asimismo, en si uaciones de c isis (po ejemplo, con mo i o de un desas e ecológico o epidemia), el expe o necesi a iempo pa a consul a con
o os colegas, ob ene los da os pe inen es y e alua las consecuencias. Es e p oceso, que puede dila a se en el iempo, desespe a al pe iodis a,
que abaja u gido po la compe encia y po la espada de Damocles de la inmedia ez. El pe iodis a quie e sabe cuan o an es quiénes son los
esponsables de la si uación, cuáles son las causas y los e ec os de la c isis. En la mayo ía de las ocasiones, la depu ación de esponsabilidades
es un p oceso complejo que puede du a años e implica a dis in os ac o es sociales.
Con lic os po el es ilo de comunicación
Cien í icos y pe iodis as no en ienden lo mismo cuando se e ie en a la no iciabilidad de un acon ecimien o. Tienen dis in os es ilos pa a
comunica la in o mación cien í ica. Rica d Gue e o, ca ed á ico de Mic obiología en la Uni e sidad de Ba celona, ecu e a un in e esan e
ejemplo pa a aduci que la impo ancia de un descub imien o puede se alo ada desigualmen e po los medios de comunicación y po la
comunidad cien í ica. Po p ime a ez en la his o ia, en 1995 se publica on en
Science
las secuencias comple as del ADN de dos especies
bac e ianas. Tal acon ecimien o cien í ico ue igno ado po los medios. Sin emba go, la supues a epidemia inducida po el i us Ebola y el cul i o
de «bac e ias Ju ásicas» ob u ie on una g an cobe u a pe iodís ica du an e a ias semanas. Según Gue e o, la inclusión en los medios de
no icias cien í icas que pueden p o oca ala ma injus i icada (epidemia del i us Ebola) o que hay que a a con cau ela ( ecupe ación de
«bac e ias Ju ásicas») an en de imen o de o as no icias de e dade o alcance cien í ico (secuenciación comple a del genoma de dos especies
bac e ianas) y con ibuyen, po an o, a i ializa la ciencia.[29]
Es e iden e que los c i e ios pe iodís icos del
in e és
no icioso di ie en de las ap eciaciones que el cien í ico iene de los expe imen os,
obse aciones y descub imien os. Pa a el cien í ico el in e és de una no icia depende de su alo in ínseco y absolu o como hi o en el desa ollo
cogni i o de la ciencia. Pa a el pe iodis a, sin emba go, la no iciabilidad de un acon ecimien o, aunque és e no es é lo su icien emen e
con as ado o se conside e i ele an e pa a el p og eso de la in es igación cien í ica, depende de su espec acula idad, de su a eza, de su
elación con los mi os o es e eo ipos sociales, así como de su capacidad pa a p oduci cie os e ec os emo i os en el público. En es e sen ido, un
es udio basado en las opiniones de pe iodis as que cub en emas médicos a i ma que los p o esionales encues ados ecalca on que la in o mación
que es médicamen e ele an e no iene po qué se necesa iamen e no iciable.[30]
Pe iodis as y cien í icos ambién di ie en en o os c i e ios de no iciabilidad. La
b e edad
, po ejemplo, ca ac e ís ica inde ec ible de la in o mación
pe iodís ica, es incompa ible con muchas no icias ecnocien í icas que equie en del dominio de g an can idad de da os écnicos, di íciles de
asimila po la audiencia y po el p opio pe iodis a. En es os casos, la no ma gene al es enuncia a la posible no icia, sal o que su impo ancia o
in e és aconsejen lo con a io.
La
no edad
in e na
es o a uen e de en en amien o en e cien í icos y pe iodis as. En su a án po «c ea » la no edad, el pe iodis a puede da
como p imicia in o maciones que en absolu o lo son pa a la comunidad cien í ica. Un caso sob esalien e ue el de la llamada bac e ia «asesina» o
«comedo a de ca ne humana». El 25 de mayo de 1995 g an pa e de la p ensa b i ánica (incluso la conside ada no sensacionalis a) se hizo eco
de a ios casos de asci is nec osan e, un ipo de gang ena causada po el es ep ococo A (
S ep ococcus pyogenes
). De inmedia o odos los
co esponsales de la p ensa in e nacional ubicados en Lond es di undie on la no icia, desa ando la ala ma po oda Eu opa. La casuís ica
«excepcional» se p esen ó en é minos espeluznan es: se a aba de una en e medad nue a que des uía la piel y los músculos, p o ocando la
mue e en 24 ho as. Tu ie on que pasa a ios días pa a que comenza an a publica se comen a ios más mode ados que explicaban que es e ipo
de gang ena e a conocido desde hacía más de 150 años y que la ecuencia de casos de ec ados se encon aba den o de los lími es pe misibles
pa a es a en e medad. En ealidad, la inmedia ez po publica espec o al momen o en que se p oduje on los p ime os casos, sus espec acula es
ca ac e ís icas y la pe cepción pe iodís ica de la en e medad como algo no edoso, desencadena on, sin ningún ipo de jus i icación cien í ica, la
ala ma social a ni el eu opeo.[31]
O o mo i o de desa enencias es á elacionado con la u ilización que el pe iodis a hace de las uen es cien í icas. Uno de los alo es-no icia más
ap eciado po el in o mado es la
ca ego ía
social
de la pe sona que subsc ibe una opinión. Pa a el pe iodis a la c edibilidad de una opinión
depende más de la ca ego ía social del in e locu o que del alo in ínseco de lo decla ado. De es a mane a, el in o mado o o ga g an ele ancia
a los a gumen os
ad e ecundiam
. Po eso las decla aciones de un P emio Nobel son no icia, independien emen e de si és e iene o no
compe encia cogni i a sob e lo que opina. Es a ac i ud del pe iodis a suele moles a al cien í ico, que lo acusa de desin o ma po muy legí imo
que sea cede la palab a a una au o idad. Es lo que ocu ió cuando el Nobel Ka y Mullis decla ó que el i us del SIDA e a una quime a. A pesa de
que la i ología no e a su especialidad y que ganó el Nobel po in en a una écnica pa a sin e iza sin lími e copias de agmen os de ADN
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(
Reacción en Cadena de la Polime asa
, en inglés
PCR
), muy aliosa -aunque anecdó ica den o de la in es igación básica-, los pe iodis as no
pudie on sus ae se a las a e idas decla aciones de un cien í ico lau eado con an p es igioso gala dón.[32]
Pe iodis as y cien í icos ampoco se suelen pone de acue do sob e lo que es una «buena his o ia». Pa a el pe iodis a lo abs ac o no iene
cabida, po lo que una buena his o ia iene que se singula y, a se posible, cen ada en la expe iencia de un p o agonis a con nomb e y apellidos.
Se busca el lado humano de la no icia, así como sus aspec os anecdó icos. Pa a el in es igado lo impo an e son los «hechos obje i os»,
despojados de oda aza de subje i idad. [33] Es a si uación p oduce mu uos ep oches: el cien í ico conside a que el pe iodis a es un igno an e
in e esado exclusi amen e en el escándalo y en lo es a ala io; po su pa e, el pe iodis a conside a que el in es igado es un se obsesionado po
la gene alización es adís ica y po los de alles écnicos ca en es de in e és humano.
El cien í ico denuncia ambién que, en demasiadas ocasiones, los medios, pa iendo de un es ilo «ca as o is a», gene an p eocupación social al
p es a mucha más a ención a los iesgos es adís icamen e poco signi ica i os, p oceso conocido como
ampli icación
, y menos a o os que
po encialmen e son más g a es, p oceso conocido como
a enuación
.[34]
Po o a pa e, el con ex o cul u al al que pe enece el pe iodis a ambién pa ece in lui en g an medida en el es ilo de comunicación que p ac ica.
Tal a iabilidad cul u al puede en a en con lic o con la pe spec i a del cien í ico. Po ejemplo, se han obse ado di e encias pa en es en los
es ilos de la p ensa b i ánica y no eame icana con espec o a la in o mación sob e la clonación de la o eja
Dolly
.[35] Así, mien as los pe iódicos
b i ánicos ex apola on las posibles consecuencias nega i as de la clonación de se es humanos ( . g ., «The spec e o a human clone»,
The
Independen
), la p ensa no eame icana se cen ó más en la impo ancia del hallazgo cien í ico p opiamen e dicho que en sus po enciales
pelig os, como ilus a el i ula del
New Yo k Times
«Scien is Repo s Fi s Cloning E e o an Adul Mammal». Los pe iodis as no eame icanos
discu ie on sob e las espinosas cues iones é icas y ilosó icas que
Dolly
plan eaba, sin en a en conside aciones ca as o is as. En cambio, sus
colegas b i ánicos in o ma on con un cie o egus o mo boso de las e ibles consecuencias que pa a la sociedad pod ía ene la clonación de
se es humanos.[36] Con ad señala que las di e encias es ilís icas se pueden debe a di e encias in e cul u ales. Los iejos es e eo ipos del
ame icano op imis a e ingenuo y del b i ánico pesimis a y escép ico, pueden explica en pa e las di e encias de es ilo pe iodís ico obse adas.
Con lic os po cues iones p agmá icas
Las conclusiones a las que llega el cien í ico en sus in es igaciones suelen se , po lo gene al, p o isionales y siemp e suje as a e en uales
e isiones u u as. Pa a el cien í ico sólo son suscep ibles de con e i se en no icia aquellos hallazgos que han supe ado los ni eles de
acep abilidad académica, de inidos po o os colegas de especialidad, median e un sis ema de e aluación que se supone impa cial y co ec o .
Es e sis ema, ideado pa a es ablece la calidad y el igo (en de ini i a, la iabilidad) de los abajos cien í icos, es el pila que sopo a g an pa e
de la es uc u a social de la ciencia y, en úl imo é mino, es el que en mayo medida con ibuye al buen uncionamien o de la comunicación
in e pa es
. Pe o el pe iodis a, no suele a ende a la p o isionalidad de los esul ados de la in es igación, sino al in e és social y a la
espec acula idad que puedan ene esos esul ados. Así, lo que pa a el cien í ico son conclusiones en a i as, pa a el pe iodis a son apodíc icas,
es o es, concluyen es. Además, el pe iodis a suele p ima los esul ados sob e los p ocesos.[37]
Lle ados po la ambición de ecauda ondos pa a la in es igación o asegu a se la p io idad o la pa en e sob e un descub imien o, algunos
cien í icos buscan la cobe u a de los medios pa a p omociona sus abajos «en calien e», es deci , an es de habe sido e isados po o os
expe os. En el amoso caso de la usión ía dos in es igado es, uno de la Uni e sidad de U ah y o o de la de Sou hamp on, adelan a on a la
p ensa los esul ados p elimina es de sus expe imen os pa a ob ene ene gía ba a a, no con aminan e y i ualmen e inago able, a pa i de
elemen os an comunes como el agua y en condiciones no males de labo a o io. Es a conduc a se explica po la u gencia del equipo de
U ah-Sou hamp on pa a asegu a se la pa en e del descub imien o, pues o que había o o g upo de la Uni e sidad de B igham Young in oluc ado
en la misma in es igación. [38]
Desde una pe spec i a socio-lingüís ica, el pe iodis a y, en meno medida, el cien í ico cuando decla a o esc ibe pa a los medios, ealiza un
cambio en la
modalidad
exp esi a
. De la p edominan e modalidad
hipo é ica
o
dubi a i a
( ípica del apa ado «Resul ados» en los a ículos
cien í icos), se pasa a la modalidad
decla a i a
(p opia del ex o pe iodís ico): el con enido se expone como
eal
, suscep ible de se e aluado
como e dade o o also. Pa a la lingüis a a gen ina Guioma Ciapuscio, una buena p ác ica di ulga i a de la ciencia debe conse a ielmen e la
modalidad enuncia i a de la uen e. El cambio de modalidad es injus i icable cogni i a y socialmen e, debido a que no sólo puede al a a la
e dad sino que ambién puede conduci a si uaciones ambiguas en asun os que a ec an di ec amen e a la ida de las pe sonas.[39]
O o mo i o de dispu a es la di e gen e concepción que ienen pe iodis as y cien í icos espec o a las «no mas de obje i idad». Como se ha
señalado, pa a el pe iodis a odo aquello que es con lic i o es no iciable. El a amien o pola izado que hace de las con o e sias con
implicaciones sociales ( . g ., el deba e sob e los implan es mama ios de silicona o sob e la clonación) o de los acon ecimien os que suponen
iesgos pa a la salud o el medio ambien e ( . g ., el consumo de alimen os modi icados gené icamen e), i i a al cien í ico. En su a án po pa ece
neu al, el pe iodis a en iende que una in o mación obje i a debe p es a igual a ención a los di e en es pun os de is a pa a equilib a las
decla aciones con adic o ias de los agen es implicados en la no icia. Es a p axis p o oca el desconcie o y el echazo del cien í ico, pa a el que
los es ánda es de la obje i idad «no equie en ni equilib io ni igualdad de iempo, sino la e i icación empí ica de las hipó esis opues as».[40]
Con lic os po el papel asignado a los medios
Según la socióloga Do o hy Nelkin, la causa más impo an e de i an ez en e cien í icos y pe iodis as hay que busca la en la di e encia de opinión
ace ca de la unción social de los medios.[41] El cien í ico piensa en los medios como canales de conducción po los que luyen los con enidos
in o ma i os, desde las uen es de au o idad cien í ica has a los sumide os de ecepción social. Es a concepción implica conside a que los medios
son me os ehículos neu ales y pasi os de ansmisión in o ma i a. La única esponsabilidad que se les exige es di undi in o mación de mane a
comp ensible y sin dis o siones. El cien í ico p e ende así con ola el lujo in o ma i o de igual o ma a como lo hace den o del ce ado dominio
de la comunicación especializada. En ocasiones, los in e eses g emiales del cien í ico en an en lag an e con adicción con la esponsabilidad de
la p ensa de in o ma sob e asun os que pueden soca a la imagen adicional de neu alidad y c edibilidad que iene la ciencia. Es a ac i ud no la
en iende el cien í ico, que p esupone que el papel p incipal del pe iodismo que cub e emas cien í icos es p opaga a la sociedad una imagen
posi i a de la ciencia y, po lo an o, p omo e las me as de la in es igación cien í ica. De ahí las con inuas quejas de muchos cien í icos, y de no
pocos in o mado es, sob e la capaci ación de los pe iodis as pa a a a asun os de ciencia y ecnología.[42]
En esumen, el cien í ico piensa que el pe iodis a po negligencia o po igno ancia dis o siona el lujo de in o mación que llega al público. La g an
mayo ía de pe iodis as, sob e odo los especializados en ciencia y ecnología, asume que su papel en la sociedad es el de se mediado es en e
los dominios cien í ico y público. Conside a que su misión consis e en se c onis as de la «his o ia o icial» de la ciencia, educiendo su labo a la
acla ación e incluso al elogio.[43] Es a isión de la di ulgación pa ece ene su aíz en una noción idealizada de la ciencia como conocimien o
pu amen e acional, en con as e con el conocimien o impu o y simpli icado de la popula ización.[44]
Pe o ambién es cie o que hay algunos pe iodis as cien í icos que han empezado a cues iona la ac i ud de plei esía incondicional hacia la
au o idad del cien í ico y el complejo de in e io idad que la sus en a. Es os nue os pe iodis as, conscien es de su ol de «pe os gua dianes de la
democ acia» (
wa chdogs o democ acy
) y de po a oces de los más des a o ecidos, han eaccionado an e aquellos compo amien os del
en amado cien í ico-polí ico-indus ial que pudie an eque i jus i icación o se abie amen e censu ables. Los g andes desembolsos de dine o de
algunos p oyec os - ales como la Inicia i a de De ensa Es a égica, la amosa «Gue a de las Galaxias» de Reagan- o las exage adas campañas
publici a ias de ins i uciones cien í icas -como la «esceni icación» pública que ealizó la NASA con mo i o del «descub imien o» de « as os» de
ida mic obiana osilizada en un me eo i o ma ciano-, son sólo un pa de ejemplos en los que la oz c í ica del pe iodis a se hizo sen i . De
cualquie o ma, no dejan de se ímidas eacciones. Po lo gene al, el pe iodis a de ciencia sigue pensando que el cien í ico se ige po las
no mas de conduc a desc i as po Me on, las cuales ensalzan alo es como la hones idad, el desin e és o el coope a i ismo. Po es as azones
-y, po supues o, po que el escándalo ende-, el in o mado es a á p es o a denuncia cualquie compo amien o deshones o que manche el buen
nomb e de la ciencia.
Con lic os po p oblemas lingüís icos
Con inuamen e, cien í icos y pe iodis as se ep ochan la u ilización que cada uno hace del lenguaje. Como odo esc i o , el pe iodis a de ciencia
abaja con el idioma y conside a que su obje i o más inmedia o es
aduci
«al lenguaje de
odos
lo que ha sido concebido y elabo ado en el
lenguaje de
unos pocos
».[45]
En el es udio explo a o io, al que ya nos hemos e e ido, sob e las pe cepciones y c eencias de cien í icos y pe iodis as con espec o al papel de
los medios en la comunicación social de la ecnociencia, se llegó a la conclusión de que la mayo ía de los pe iodis as y cien í icos en e is ados
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conside aban que la a ea del pe iodismo cien í ico e a aduci la je ga cien í ica al lenguaje co idiano.[46] Es a coincidencia en cuan o a la
unción aduc o a del di ulgado no ocul a la di e gencia sob e cuál debe se la mejo mane a de lle a la a cabo. Se supone que el lenguaje
cien í ico es e e encial, es deci , si e exclusi amen e pa a la ansmisión del conocimien o de una mane a neu al y obje i a. Goza ía, po an o,
de cualidades como la p ecisión, la economía o la neu alidad.[47] Po el con a io, el lenguaje pe iodís ico iene aíces li e a ias. El pe iodis a
elige las palab as po su pode conno a i o y e ocado . De segu o es a á dispues o a u iliza exp esiones más a e idas, más sono as o, incluso,
más espec acula es que las del cien í ico. P e e i á, po ejemplo, «basu e o óxico» a «depósi o de desechos».[48] Es a «libe ad c eado a» se
mani ies a en el uso sis emá ico de a iadas igu as e ó icas, que le ayudan a pe suadi e implica al lec o en lo que se es á ela ando. La
me á o a es uno de los ecu sos más impo an es con los que cuen a el pe iodis a cien í ico pa a explica , comunica , pe suadi y en e ene .[49]
El cien í ico se queja de que, en muchos aspec os, el lenguaje pe iodís ico des i úa o adul e a el ca ác e monosémico de la je ga cien í ica. Las
c í icas del cien í ico se uel en ace bas cuando el pe iodis a emplea cie os concep os que en el ámbi o de la ciencia ienen un signi icado
di e en e. Así, po ejemplo, cuando el expe o u iliza el é mino «epidemia» se es á e i iendo a una acumulación de casos cuya ecuencia
es adís ica es supe io a la espe ada; po su pa e, cuando lo u iliza el pe iodis a, po lo gene al, quie e exp esa la expansión incon olada a
amplios sec o es de la población de una de e minada en e medad. Los é minos «e idencia» y «p ueba» ambién suelen p esen a signi icados
di e en es, según los use uno u o o. Pa a el cien í ico ienen un sen ido es adís ico, pa a el pe iodis a absolu o. El pe iodis a suele conside a
como e idencia lo que pa a el cien í ico son me os da os anecdó icos o casuís ica inconexa.
Po an o, cien í icos y pe iodis as conside an que la unción p incipal del pe iodismo de ciencia es aduci el lenguaje cien í ico pa a hace lo
accesible al público con la meno pé dida in o ma i a, pe o an o unos como o os disc epan en la o ma, es a egias y ecu sos empleados pa a
lle a a cabo esa aducción. Con iene eco da que la popula ización de la ciencia es más un p oceso de econ ex ualización discu si a que un
simple mecanismo de aducción de un lenguaje especializado a uno accesible al g an público.[50]
Conclusión
Dadas las complejas in e acciones que es ablecen dos cul u as p o esionales, como son la cien í ica y la pe iodís ica, con obje i os, in e eses y
pun os de is a sob e la elación en e la ciencia y su di ulgación dispa es, pa ece di ícil que en la p ác ica lleguen a en ende se en e sí. El
cien í ico es
especialis a
en una de e minada disciplina, lo cual con igu a su isión de las cosas, su lenguaje ep esen acional y sus obje i os. El
pe iodis a (es é o no especializado en ciencia y ecnología) es un
dile an e
, odo lo más, un buen a icionado a las ciencias, sin la p o undidad
concep ual, el dominio de la e minología y las me as del especialis a. Además, el pe iodis a es á egido po un sis ema de u inas in o ma i as
que condicionan ue emen e su abajo. P ecisamen e, es a condición de dile an ismo cien í ico que os en a el pe iodis a y que lo ubica en una
posición incómoda y ulne able con espec o al especialis a, debe ía se suplida po un conocimien o mucho más exhaus i o del papel social de la
ciencia. Es o pe mi i á que el pe iodis a islumb e mejo las complejas elaciones de pode y los in e eses ex a-epis émicos que subyacen a la
ac i idad ecnocien í ica. El deseable conocimien o socio-comunica i o de la ciencia puede p opo ciona le los c i e ios necesa ios pa a alo a en
su jus a medida los descub imien os, inno aciones y a ances que los especialis as di unden, eniendo en cuen a el con ex o mayo de las
in e elaciones que la ecnociencia es ablece con o os sec o es de la sociedad, como la indus ia mili a , el pode polí ico o el público gene al, a
a és de los p opios medios de comunicación. Pe o el pe iodis a se empecina en p esen a la ciencia y la ecnología de o ma agmen ada,
on ológica y conclusa en sus esul ados, y no an o como un p oceso de cons ucción social. Es a mane a de p esen ación, muy p óxima a la que
de e minadas ins i uciones cien í icas exhiben en sus comunicados de p ensa, con ibuye a gene a una imagen pa cial y sesgada de la
ecnociencia. De alguna mane a, el a amien o que hacen los medios de comunicación de la in o mación cien í ico- ecnológica con ie e al
pe iodis a en un simple asallo de los in e eses de sus uen es.
Pese al ace camien o que en los úl imos años han p o agonizado cien í icos y pe iodis as, las ensiones y con lic os no han desapa ecido. Se
puede deci que más bien han man enido una elación de «delicados lazos simbió icos».[51] Sin emba go, hay quien, como Sha on Dunwoody,
augu a un a ianzamien o de los ínculos en e ambas p o esiones, a gumen ando que la isibilidad pública que necesi a el cien í ico lo lle a á a
mejo a sus elaciones públicas con el pe iodis a. Es e ine i able ace camien o impond á nue as eglas de juego en el con ex o de una cul u a
compa ida en e cien í icos y pe iodis as, en e las cuales la esponsabilidad de e alua c í icamen e la in o mación que p o iene de las uen es
cien í icas se á c ucial.[52] La p o ecía de Dunwoody, no obs an e, pa ece no asumi uno de los p oblemas más pe sis en es que aqueja a los
pe iodis as cien í icos: su al a gene al de compe encia no sólo en con enidos es ic amen e cien í icos sino, lo que es más g a e aún, en lo que
concie ne a los mecanismos de cons ucción de los hechos cien í icos y a las elaciones en e la ciencia, la ecnología y la sociedad.
[1] Las ideas expues as aquí han sido exp esamen e eelabo adas pa a es e núme o monog á ico de la e is a Ci cuns ancia, y o man
pa e de Comunica la Ciencia. La clonación como deba e pe iodís ico, el ecien e lib o del au o publicado po el Consejo Supe io de
In es igaciones Cien í icas (CSIC).
[2] Pe e Weinga , 1998, «Science and he media», Resea ch Policy, 27, pp. 871-873.
[3] Miguel Alcíba , 2007, Comunica la Ciencia. La clonación como deba e pe iodís ico, Mad id, CSIC.
[4] Michael Mulkay, 1993/1994, «Re ó ica y con ol social en el g an deba e sob e los emb iones», Polí ica y Sociedad, 14/15, pp.
143-153.
[5] Michael Mulkay, 1994, «La ciencia y el con ex o social», en León Oli é (comp.), La explicación social del conocimien o, México,
UNAM, pp. 378-379.
[6] Algunos es udios han pues o de mani ies o que las in es igaciones que apa ecen en los medios popula es de di usión son más
ci adas en la li e a u a cien í ica que las que no lo hacen ( . Phillips e al., ci ado en Robe Finn, 1998, «Cien í icos y pe iodis as. Po
qué ale la pena la comunicación (1ª pa e)», Qua k. Ciencia, Medicina, Comunicación y Cul u a, 10, p. 49).
[7] B uce Lewens ein, 1995, «F om ax o ac s: Communica ion in he cold usion saga», Social S udies o Science, 25, pp. 403-436;
B uce Lewens ein, 1999, «Cold usion and ho his o y», en Eileen Scanlon, Roge Hill y Ki k Junke (eds), Communica ing Science.
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[14] Ca los Elías, 2000, Flujos de in o mación en e cien í icos y p ensa, Tesis doc o al inédi a, Tene i e, Uni e sidad de la Laguna.
[15] Vladimi De Semi , 2000, «Pe iodismo cien í ico, un discu so a la de i a», Re is a Ibe oame icana de Discu so y Sociedad, 2(2), p.
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[16] Diana Zucke man, 2003, «Hype in Heal h Repo ing: “Checkbook science” buys dis o ion o medical news», In e na ional Jou nal
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[17] C. P. Snow, 1977, Las dos cul u as y un segundo en oque, Mad id, Alianza Edi o ial.
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[22] C. Polino, 2001, o. c., p. 39.
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[31] Vladimi De Semi , 1996, «¿Qué hechos me ecen se no icia?», The Lance (ed. esp.), 29(3), p. 187; C is ina Ribas, 1997, «Cómo
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[32] C. Ribas, 1997, o. c., pp. 51-52.
[33] Indudablemen e, la pe spec i a del cien í ico sob e lo que es un «hecho obje i o» es deudo a de la iloso ía posi i is a.
[34] Judi h Pe s e al., 2001, Social ampli ica ion o isk. The media and he public, No wich, HSE Books.
[35] Con ad ci ado en Gun e e al., 1999, o. c.
[36] Es a obse ación de Con ad en a en cla a con adicción con el es udio que ealizó Pa ick D. Hopkins, 1998, «Bad copies: How
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[37] D. Nelkin, 1990, o. c., pp. 164-165.
[38] B. Lewens ein, 1995, o. c.; B. Lewens ein, 1999, o. c.; H. M. Collins y T. Pinch, 1996, o. c.
[39] Gioma Ciapuscio, 1993, «Re o mulación ex ual: el caso de las no icias de di ulgación cien í ica», Re is a A gen ina de
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[40] Do o hy Nelkin, 1996, «Una elación di ícil: las ensiones en e la medicina y los medios de comunicación», The Lance (ed. esp.),
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[41] D. Nelkin, 1990, o. c., pp. 167-168.
[42] Jim Ha z y Rick Chappell, 1997, Wo lds Apa : How he Dis ance Be ween Science and Jou nalism Th ea ens Ame ica’s Fu u e,
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[43] D. Nelkin, 1990, o. c., p. 168.
[44] Ka in Kno -Ce ina, 1999, «A comunicação na ciência», en Fe nando Gil (coo d.), A ciência al qual se az, Lisboa, Minis é io da
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[45] Manuel Cal o He nando, 1992, Pe iodismo Cien í ico, Mad id, Pa anin o, p. 19. La cu si a es nues a.
[46] Gun e e al., 1999, o. c.
[47] B. Gu ié ez Rodilla, 1998, La ciencia empieza en la palab a. Análisis e his o ia del lenguaje cien í ico, Ba celona: Península.
[48] D. Nelkin, 1990, o. c., p. 166.
[49] Miguel Alcíba , «De aguje os, espi ales inmo ales y gue e os: Una ap oximación al es udio de la me á o a en ciencia y di ulgación
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[50] Daniel Cassany e al., «La ans o mación di ulga i a de edes concep uales cien í icas. Hipó esis, modelo y es a egias», Re is a
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[51] C. Polino, 2001, o. c., p. 58.
[52] Sha on Dunwoody ci ada en C. Polino, 2001, o. c., p. 58.
Resumen:
El a ículo analiza las complejas elaciones en e cien í icos y pe iodis as. T adicionalmen e, ambos g upos p o esionales han es ado
cul u almen e aislados. En la ac ualidad, sus necesidades mu uas les han obligado a man ene una ole ancia es a égica. A pesa de es e
ace camien o es a égico, los pun os de icción en e cien í icos y pe iodis as no han desapa ecido. El con ol po la in o mación se e ige como el
ac o más des acado de es a p oblemá ica elación.
Palab as cla e:
Comunicación Pública de la Ciencia y la Tecnología (CPCT); acoplamien o ciencia-medios; cien í icos; pe iodis as; no iciabilidad.
Vol e
Abs ac :
In his pape he complex ela ionships be ween scien iss and jou nalis s a e analyzed. T adi ionally, bo h p o essional g oups ha e been cul u ally
isola ed. A p esen , hei mu ual needs ha e o ced scien is s and jou nalis s o sus ain a s a egic ole ance. In spi e o his s a egic app oach,
he poin s o ic ion be ween scien is s and jou nalis s ha e no disappea ed. The con ol by in o ma ion is aised as he mos ele an ac o o
his p oblema ic ela ion.
Keywo ds:
Public Communica ion o Science and Technology (PCST); science-media coupling; scien is s; jou nalis s; newswo hiness.
Vol e
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