scieee Science in your language
[es] (orig)

Ahogarse en un vaso de agua

Abstract

La presencia de las autoras dramáticas en escena se ha reafirmado en los últimos años. Se han empezado a tratar los “temas femeninos” como la importancia del cuerpo en el arte. Este artículo propone una partitura dramática para tomar conciencia del poder del cuerpo sin la angustia que supone demasiadas veces, el género femenino en la sociedad.

Read accessible full text

Ahogarse en un vaso de agua

Author: Rubio Galletero, Laura
Publisher: Universidad de Sevilla
Year: 2016
DOI: 10.12795/RICL
Source: https://idus.us.es/bitstreams/bbec9ccf-e06a-4ace-8430-efdaf29cddfe/download
AHOGARSE EN UN VASO DE AGUA
A TEMPEST IN A TEAPOT
Lau a Rubio Galle e o
D ama u ga
RESUMEN
La p esencia de las au o as d amá icas en escena se ha ea i mado en los úl imos
años. Se han empezado a a a los “ emas emeninos” como la impo ancia del
cue po en el a e. Es e a ículo p opone una pa i u a d amá ica pa a oma
conciencia del pode del cue po sin la angus ia que supone demasiadas eces, el
géne o emenino en la sociedad.
Palab as cla e: d ama u ga, eminismo, enca nación, ea o.
ABSTRACT
The p esence o playw igh s s age has been ea i med in ecen yea s. They ha e
begun o ea "women's opics" such as he impo ance o he body in a . This
a icle p oposes a d ama ic sco e o become awa e o he powe o he body wi hou
he anguish which is oo o en he emale gende in socie y.
Key wo ds: playw igh , eminism, embodimen , hea e.
Ligada es á ín imamen e la isión al se (…) La expe iencia es desde un se , és e que es el
homb e, és e que soy yo, que oy siendo en i ud de lo que eo y padezco y no de lo que
azono y pienso.
Ma ía Zamb ano, Los Biena en u ados1
1. AHOGARSE EN UN VASO DE AGUA. MARCO TEÓRICO.
An es de p esen a el con enido de es a ponencia, conside o necesa io edac a un
ma co con ex ual con los e e en es eó icos manejados, pa a la elabo ación de la
Pa i u a que compa í du an e las Jo nadas. Si como analizo más adelan e, el
pensamien o no se p oduce ajeno a lo ísico, los ex os d amá icos no ob ian el
esquele o eó ico en el que se apoyan, aunque las capas de signi icación expe iencial lo
do en de iden idad p opia. Sin e i a algunas ci as de impo an es pe sonalidades, no
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
1!Edi o ial Si uela. Mad id. 1990. pp.30
Lau a Rubio Galle e o Ahoga se en un aso de agua, pp. 1-10
Re is a In e nacional de Cul u as & Li e a u as, 2016, ISSN: 1885-3625!
2
ol idemos que la labo a ís ica asciende y empuja el deseo c eado desde el cue po en
el que nace hacia la mi ada de quien aho a lee.
En las muje es se p oduce la siguien e pa adoja. Nos han enseñado que la men e
adquie e la o ma del cue po. Po ello debemos cuida lo, domina sus excesos y
embellece lo has a los lími es es é icos. Debemos es o za nos po se bellas pa a se
sabias en una sociedad que disocia au omá icamen e men e de cue po en el que se nos
enca cela y del que no pa ecemos capaces de ascende , apegadas a lo más ulga de la
na u aleza.
La di e encia en e los homb es y las muje es es como aquella en e los animales y las plan as.
Los homb es co esponden a los animales, mien as que las muje es co esponden a las plan as
po que su desa ollo es más plácido y el p incipio que le subyace es la más bien aga unidad de
sen imien o… Las muje es son educadas- ¿Quién sabe cómo?- de alguna mane a inhalando las
ideas, i iendo más que adqui iendo el conocimien o. El es a us de la homb ía, po o o lado,
es conseguido sólo po el es ue zo del pensamien o y g an es ue zo écnico (Hegel, 1975: 236)
La escla i ud del cue po de la muje nos conduce a una pugna cons an e po la
belleza pa a hace nos me ecedo as del adje i o “lis a” que en la His o ia o icial, se ha
elacionado más con el e bo “ado na ” que con “pensa ”. O icialmen e, po supues o.
Ma ie Wolls onec a daba la oz de ala ma sob e la pe judicial educación a la que
se some ía a las niñas a inales del Siglo XVIII, ence adas en “sus jaulas de o o”. La
jaula de o o e a la no ma i a del en o no, la alianza ma imonial, y la é ea disciplina
de la a monía en el cue po emenino.
Las muje es gen iles son, hablando li e almen e, escla as de sus cue pos, y se glo i ican en su
some imien o. Las muje es en odas pa es es án en es e deplo able es ado… enseñadas desde
su in ancia que la belleza es el cen o de una muje que la men e oma la o ma del cue po y
que, ondando al ededo de su jaula do ada, busca solamen e ado na su p isión (Bo do,
1998:38)
El cue po apo a una pe spec i a pa icula al pensamien o independien emen e del
géne o, que se p oduce condicionado po la memo ia, la iden idad y el con ex o socio
cul u al.
El pensamien o no pa e jamás del acío sino en un sis ema neu onal o gánico y
pe sonalizado. No elabo o el pensamien o desde un pun o neu o (un no luga ) más
p óximo a un dios de cue po adicionalmen e masculino y po encima de la
subje i idad, sino en la subje i idad misma. En donde sí en a la in o mación p opia de
géne o como una in o mación complemen a ia.
Lau a Rubio Galle e o Ahoga se en un aso de agua, pp. 1-10
Re is a In e nacional de Cul u as & Li e a u as, 2016, ISSN: 1885-3625!
3
Si pensamos (pensamien o como ac o ísico conscien e) en el cue po como espacio
de p oducción desde el que elabo a una nue a subje i idad pa a e isa la ealidad, al
y como lo plan ean Cixous y K is e a, no podemos luego, nega la p esencia de ese
cue po en odo el p oceso c ea i o, menos aún en el hecho escénico donde se dan la
mano idea y acción.
Recojo el é mino embodimen ( aducido como “enca nación”) según lo emplea
Pie e Bo dieu en el campo de la cul u a, como “p oceso ma e ial de in e acción social”
con oda su dimensión po encial pa a aplica lo al hecho ea al. En el embodimen de las
au o as se c uzan con ex os y p e ex os, del que no se pueden independiza a la ho a de
c ea salgan o no, a escena.
Den o de las dis in as co ien es que obse an la p esencia del cue po como en idad
ac i a en el p oceso de pensamien o y gene ado de expe iencias esca o a la
imp escindible Judi h Bu le y su concepción del cue po como “enca nación de
posibilidades que es án condicionadas y ci cunsc i as po una con ención his ó ica”
(Es eban, 2013:64) y como e i o io polí ico con e ido en “polied o de in eligibilidad”
según lo acuña Michel Foucaul pa a e o za la siguien e hipó esis:
En la enca nación del p opio cue po emenino (na u al o ansgéne o) exis e un ac o
pu amen e ea al. Se muje es “con e i se en muje ” ejecu ando una pe o mance
única: la de adueña se de un cue po que adicionalmen e se nos ha a eba ado. Hemos
i ido en cau i e io (en pode del enemigo) ampu ando, censu ando, asumiendo
iden idades que no nos co espondían. T ansc ibo la pe í asis “ oma el cue po” con la
in ención de esca a el pode que nos ha a a esado una y o a ez, pasando de la go,
aspasándonos.
De iendo el uso del cue po como ac o libe ado conscien e como an es lo ue
ep esi o. Mucho se ha esc i o sob e el papel pasi o de la muje en su peni encia de
hace se a la mane a de su época. La muje ha sido doblemen e ep imida, uno po
o ma pa e del sis ema, lo que Foucaul denomina “Cue po p esa” que disciplina el
cue po pa a con e i lo en p oduc o del sis ema. Y un segundo dominio aplicado a la
cues ión de géne o. Pe o incluso en su deja se ence , ha habido acción en la muje
po que al ab i se al o o y a sus disc iminaciones impues as se ab e el cue po con odo
el alma que conlle a. Po an o, el cue po, e eno de disc iminación clásico, ambién es
e eno de esis encia. Y la esis encia es con lic o y el con lic o nos de uel e a lo
ea al que es en de ini i a, ie a i a.
Lau a Rubio Galle e o Ahoga se en un aso de agua, pp. 1-10
Re is a In e nacional de Cul u as & Li e a u as, 2016, ISSN: 1885-3625!
4
Es a con e sión del cue po emenino, del yo ecep o en yo ac an e nos
esponsabiliza del cambio. Sin nega el abuso y la ilegalidad conocidas. Nos con ie e
en p o agonis as de nues a p opia ida.
Desde el “Feminismo de la Di e encia sexual” se conside a que en es e p o agonismo
de la muje la elación, en endida como in e mediación en e los o os y las o as (sin
exclusión) acili a su p oceso hacia la libe ad. Puede pa ece un con asen ido si
seguimos el concep o clásico de libe ad, una de inición de libe ad que en palab as de
Celia Amo ós pa a la muje “No ma i iza lo es é ico en con lic o con los mensajes de
independencia que ecibimos” pe o si la libe ad emenina no se posiciona ni en el
indi idualismo clásico ni en la usión con la colec i idad sino en la ascendencia de
ambos, se asocia la elación a un p oceso empode ado y comple amen e ísico, ya que
el cue po emenino:
Es un cue po abie o, abie o a lo o o, a lo dis in o de sí, an o si una muje decide o acoge el
se mad e como si no. La ape u a que el cue po emenino señala es ape u a a la muje y es
ape u a al homb e: es, po an o, ape u a al dos. Ya que odos y odas nacemos de muje
(Ri e a Ga e a)
En el ea o con empo áneo la nue a p esencia de las c eado as pasa necesa iamen e
po el cue po. Ya se an icipó décadas an es en el ámbi o del a e con empo áneo, e eno
adicionalmen e misógino donde pe o me s y a is as muje es p opusie on desde la
década de los sesen a del pasado siglo acciones di e sas con el cue po como elemen o
p incipal. Las a es escénicas no e i a on la p esencia del cue po emenino, es más se
unie on con las pe o me s diluyendo muchas eces los lími es de la escena icción.
Es as c eado as si úan en el pa ia cal pano ama a ís ico el complejo y casi inexis en e
papel de la muje a is a, ab iendo el in e ogan e de qué hace con el cue po emenino
como suje o y no obje o.
No es obje o de es e b e e a ículo esumi el eco ido his ó ico de la muje es
c eado as, sí esal a que en la ac ualidad y en España se ha eabie o un deba e escénico
muy in e esan e y que sí es obje o de es as líneas, el cue po de la au o a sin necesidad
de la in e p e ación como elemen o c eado que puede i desde la au o icción pasando
po géne os pe o ma i os, danza con empo ánea o e i o ios pos d amá icos que po
o a pa e, no dejan de se adicionales si pensamos en el ea o de calle o en el clown
donde el cue po de au o as e in é p e es se con unden.
Se ha hecho indiscu ible en las a es escénicas la po encia del cue po como
ans o mado , más ele an e en las úl imas décadas con el papel del baila ín pensado
Lau a Rubio Galle e o Ahoga se en un aso de agua, pp. 1-10
Re is a In e nacional de Cul u as & Li e a u as, 2016, ISSN: 1885-3625!
5
que lejos ya, de los me os epe ido es de mo imien os co eog a iados, o al se icio de
un epe o io alían idea y mo imien o, cues ionando la ealidad en un deba e de ca ác e
é ico.
han dejado de se me os ejecu o es pa a con e i se en pe sonas que piensan con su cue po
(…) la concepción de la men e como músculo y del pensamien o como algo que ci cula po el
cue po ha uel o a unciona de mane a p oduc i a en los úl imos años an o en el ámbi o de la
danza como en el ea o (Sánchez, 1999:13)
En el diálogo en e cue po emenino y público ecupe amos la idea de “Relación”
pa a ende puen es que posibili en una ans o mación posi i a y du ade a. Las a is as
se ab en a ecep o :
Habla de ape u a es o ece la posibilidad de aspasa el umb al. Somos cue po po oso y
aguje eado. Hay cosas que nos ocan y se quedan en el umb al, pe o ambién pueden
pene a nos y a a esa nos. Así pa a que es a p o undidad de la supe icie sea posible, pa a que
el con o no pe manezca abie o y pueda e ela lo que de mundo hay en mí es necesa io i más
allá de una elación de oposición o pa ecido, de p oximidad o dis ancia. Tal ez no sea
su icien e oca , encon a se en el umb al, sino aspasa lo, deja nos a a esa (….) El cue po
es á en elación con inua con el en o no (Sánchez Couso, 2011: 10 )
El ea o hoy, p eso en demasiadas ocasiones de la i anía de la palab a (y esc ibe
quien con las palab as i e) ha a dado más en concen a el oco. La palab a no deja de
alimen a el sis ema bina io de la sociedad occiden al, una palab a con cuyo lenguaje
alimen a el pode del deseo, deseo siemp e pa ia cal. K is e a en “El deseo del
lenguaje” obse a siguiendo a Lacan es a sepa ación de lo que emi e la palab a, el
o ganismo. La palab a es ce o del sis ema y emblema de la cul u a mono eís a. La
palab a eje ce de alo, po simpli ica concep os. Po eso, muchas eces la palab a no es
su icien e. Menos aún en escena donde el cue po se hace p esen e y donde el cue po de
la muje eclama espacios p opios y compa idos en condición de igualdad.
En la búsqueda de una asunción del cue po, la escena es labo a o io y exposi o pa a
la comunidad. D ama u gas ac uales como Angélica Lidell se in oducen en sus p opias
c eaciones ans o mando la palab a en iempo eal, y do ándola de un igo que sólo
puede apo a el cue po i o y palpi an e, el cue po gene ado de sonido. Cuando la
palab a no bas a, aun siendo palab a d amá ica que nace espi ando, lo apo a á el
cue po de quien sabe lo que quie e consegui . No bas a la palab a po que
adicionalmen e ha sido espacio de masculinidad. La palab a la c eaba el homb e a la
cabeza del pode , o Dios, un homb e supe io . Coloniza el e eno de la palab a pasa
necesa iamen e po eubica nos en nues o cue po como con inen e de iden idad
emenina pa a emi i desde él una palab a pe meable como los cue pos cuando se

Lau a Rubio Galle e o Ahoga se en un aso de agua, pp. 1-10
Re is a In e nacional de Cul u as & Li e a u as, 2016, ISSN: 1885-3625!
6
ap oximan. Siemp e se man end án esas on e as, po que la his o ia queda como una
cica iz en las palab as, pe o sí se pod ía es i a lími es e in e ac ua con ellos.
Si digo homb e/muje puede signi ica o a cosa. Algo pasado, o algo que yo es oy
cons uyendo en el mismo ins an e de deci . Si digo lib e, cues a p onuncia la palab a:
lib e. Si digo silencio, lo ompo. Así que lo hago. Hago silencio (Silencio) como se
esc ibe en un ex o d amá ico pa a que en su in e io lo haga quien lo lee o pa a que se
calle quien lo expone.
Aquí la pieza esc i a pa a las Jo nadas de A es escénicas y Géne o “Muje es desde
la amoya”:
2. AHOGARSE EN UN VASO DE AGUA
2.1. Una pa i u a pa a supe i ien es
És a soy yo, sin ampa ni ca ón. Yo con mis debilidades y ac u as, con mis ca ies
y con o nos. Yo la que os mi a. Yo la que es mi ada.
Una muje sale a escena, ca ga con el peso de la adición aunque se e ugie bajo un
pe sonaje. La e siemp e y su co azón golpea con a el abú.
Una muje es una diana con mil cen os. P ejuicios, miedos, paños mojados que
sugie en la silue a a la ez, que la anulan.
La d ama u ga sale a escena. Heme aquí. Cuando hay sue e, ansmig o a o os
cue pos, expues os en el san ísimo sac amen o de la ep esen ación. Hoy no la hubo.
Qué deci os. Pienso qué deci os. Y mien as pienso, el cue po pe manece.
Pa i u a pa a supe i ien es, lo he sub i ulado. Qué i onía más emenda, la e dad.
¿Qué e dad?
La e dad que alojo en la palab a.
Os lo con ieso, a menudo me esis o a segui . Digo la palab a: Bas a. Y en ese
ins an e, la sien o como e dad.
La lucha po la supe i encia escénica me ago a. Ese e ible ema hacia un dios
cuya ibe a se aleja a medida que me oy ace cando.
Yo soy mi peo enemiga.
Lau a Rubio Galle e o Ahoga se en un aso de agua, pp. 1-10
Re is a In e nacional de Cul u as & Li e a u as, 2016, ISSN: 1885-3625!
7
En mí, mo a una hija de pu a, en en a a cualquie pos o que me o ezca una
opo unidad labo al, la enésima. Si no me ape ece culpa me, culpo a mi mad e po
habe me ansmi ido un modelo a e ado al sac i icio.
Esc ibo pe sonajes alien es pe o soy coba de al busca ue a a quienes causan mi
dolo . Tú que me censu as, ú que no me con a as. Tú me de uel es la imagen como un
espejo. Escupo sob e la imagen. Ese os o de o mado se me pa ece más aho a.
Pido que cambien, qué in en en ellos. T á ame bien, me ezco espe o, aunque us
insul os me suenen conocidos. An es ya me hab é insul ado yo. He padecido la o ensa
p e ia en e mis pie nas c uzadas.
Me niego, me niego, me niego. Los gallos se quedan a ónicos ho as an es del
amanece .
No soy digna de c ea aun eniendo alen o. No es alsa humildad, es humildad
gené ica. Tal ez sea digna –mu mullo- ence ándome yo misma en el cua o de las
escobas. Me ale a mi p opio cue po: Solo me ienes (e igno ado) Me ienes sólo (y a
solas).
No e engo- le digo. Soy.
La palab a p onunciada me e umba den o. Cualquie palab a. P obad a deci No.
NO.
La palab a alcanza el ai e desde un cue po que la a oja, la emi e, la desliza en e los
labios de ca ne.
Mi cue po elabo a po an o, una pe spec i a indisoluble de mí que obse a el ue a
¿Quién nos des e ó del yo en el cue po? Mi cue po es lo único eal. Lo es áis iendo.
Las palab as que in en o en sonido y o ma, son palab as e aces y palab as son. No
es oy siendo in iel a la palab a aunque i imos en la e a de la palab a del Seño ,
i imos en su palab a.
Las d ama u gas nos cla amos es as palab as en la ca ne, y nos las dejamos pues as.
Cual Dolo osas buscamos que nos las a anquen pa a ali ia nos. In é p e e, oma mi
espada a dien e, que hable po i, haz el a o . El cue po de la au o a se queda desnudo,
palpi an e, acío de logos. Y emp ende camino de nue o buscando, siemp e buscando
pa a e i a el silencio.
Caigo. Me le an o con la boca manchada de ba o y sang e, me limpio, a anco de
nue o y caigo. Una ez as o a. Animal que opieza con la misma pied a que debe
ene en el zapa o de acón.
Lau a Rubio Galle e o Ahoga se en un aso de agua, pp. 1-10
Re is a In e nacional de Cul u as & Li e a u as, 2016, ISSN: 1885-3625!
8
Es po culpa de nues a animalidad. Animales dije on que somos, la Iglesia y demás
compañía. Culpa de la luna, la somb a, la loba in e io que se desliza as los mu os.
Animal en pelig o de se aba ido po un dispa o en e los ojos.
Quisie a colga el pensamien o como una piel secándose al sol y descansa . Con el
pensamien o me ma o. Pienso acumulando concep os, es udios eminis as, eslóganes y
p oduc os i amínicos. Acumulo con ellos bajo la cama una mon aña de sabe es que
unas eces, uncionan como en el cuen o de los colchones y el guisan e y o as, como la
mon aña en la que queda nos encajadas a lo Ellie de “Días Felices”. Y odo po deja de
lado el cue po que siemp e a isa de que algo no ma cha bien. De ahí la espi ación
con enida, el miedo bajo la lengua, los músculos aga o ados. No hay abla de eje cicios
que nos e ue ce la p esencia social si no nos habi amos an es, como el que oma
posesión de un eino que alcanza desde la ie a bajo nues os pies has a la úl ima
on e a. Toma nues o cue po pa a oma la palab a.
Si pa imos débiles al mundo ¿Cómo exigi ue a un si io p o esional? Llegamos a la
ies a a de, mos ando unas manos dispues as a ega los cacha os sucios.
Ahogadas.
Digo sé, digo quie o, digo no quie o. Y ye o.
¿Sé, quie o, no quie o?
Yo no sé de eo ía, sé de expe iencia.
Yo sé de eo ía. Y no sé de expe iencia.
Yo sé de palab as y soy expe iencia. Yo soy palab a i a, di ina po el milag o de
esis i . Supe i ien e de la expe iencia en mi cue po de muje , es lo que engo. No hay
más.
“Ahoga se en un aso de agua es el í ulo” po que sucede en un aso.
Ahoga se en un aso de agua. Pa i u a pa a una supe i ien e (de pie en es e aso).
El agua me cub e los pies. Es á ía. Me sob an ue zas pa a ab i los b azos y dibuja
igu as hacia el cielo. Vola ía pe o la humedad me ha hinchado los obillos y pesan.
Mañana ola é, mañana.
El agua sube has a las odillas. Aún me queda lib e el onco pa a inclina me an e las
o e as y la cabeza a dien e.
El agua me alcanza el pecho, se me ha hinchado el co azón no sé si de llan o o llu ia,
de ganas, y lo a. Mañana ola é, mañana.
B aceo en e pa edes de c is al. Al o o lado, se anspa en a el ho izon e.
El agua me llega al cuello, sob e odo a inal de mes. Mañana ola é, es oy a iempo.
Lau a Rubio Galle e o Ahoga se en un aso de agua, pp. 1-10
Re is a In e nacional de Cul u as & Li e a u as, 2016, ISSN: 1885-3625!
9
Soplo mi oz como una ela de cumpleaños. La supe icie de onemas se ye gue en
le es ondas. Suben has a la boca. Bébeme- susu a el agua, y ago. Vaya si ago.
Peso hacia ie a, mien as pienso cómo sali a lo e. A iba, las palab as i an del
pensamien o que asoma como una bolla. Mañana ola é.
El pensamien o es le e. El cue po g a e. ¿O e a al e és?
Desciendo más y más hacia el silencio. Ése que an es e i aba. Y descub o en su
cen o la ibia u ia del amo p opio cayendo, has a que mi pie izquie do, pa e
indisoluble de mí oca ondo y me impulsa en sen ido con a io (cualidad del pie
izquie do) pa a eme ge po in de es e ahogo dia io.
El aso lo a en el ma .
Vola , ola é. Mañana no. Hoy.
REFERENCIAS Y BILIOGRAFÍA
Bo do, Susan. “El eminismo, la cul u a occiden al y el cue po” Uni e si y Cali o nia
P ess, 1998.
Bu le , Judi h. “Pe o ma i e Ac s and Gende Cons i u ion: An Essay in
Phenomenology and Feminis Theo y”; en Conboy, K.; Medina, N.; S anbu y, S.
(eds.) W i ing on he body. Female Embodimen and Feminis Theo y. New Yo k:
Columbia Uni e si y P ess, 1997, pp. 401-417.
Es eban, Ma i Luz. “An opología del cue po. Géne o, i ine a ios co po ales, iden idad
y cambio” Edicions Bella e a. 2013, Ba celona.
Foucaul , Michel. “El cue po u ópico. Las he e o opías” Colección Cla es. Nue a
Visión. Buenos Ai es. 2010.
Hegel, F. “P incipios de la iloso ía del de echo” Edi o ial Sudame icana. 1975, Buenos
Ai es.
Moo e, Hen ie a L. “An opología y eminismo” Feminismos. Cá ed a, Uni e sidad de
Valencia. 2009, Mad id.
Ri e a Ga e as, Ma ía Milag os. “Signos de libe ad emenina (En diálogo con la
his o ia y la polí ica masculinas) In e ne : 24- 6-2016
<h p://www.ub.edu/duoda/b id/ob as/Duoda. ex .2012.02.0001.seccion10.h ml>
Sánchez Couso, Ana. “Palab as ín imas, agmen os” Ci . En “A eces me p egun o po
qué sigo bailando. P ác icas de la in imidad” Coo d. Ósca Co nago. Ed. Con in a me
ienes, colección Escénicas. 2011. Pp. 103-123.