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Trayectorias académicas, profesionales y vitales de mujeres gitanas : entre el deseo y la realidad

Suárez Ortega, Magdalena; Botella Pérez, Paula

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635 Mas igualdad. Redes para la igualdad TRAYECTORIAS ACADÉMICAS, PROFESIONALES Y VITALES DE MUJERES GITANAS: ENTRE EL DESEO Y LA REALIDAD Magdalena Suárez Ortega y Paula Botella Pérez Universidad de Sevilla Este trabajo describe la situación que viven las mujeres gitanas frente a su desarrollo profesional, considerando especialmente los factores de género e interculturalidad vinculados a la carrera femenina. El estudio se desarrolla con mujeres del Polígono Sur de la provincia de Sevilla, pertenecientes a la barriada de las “Tres mil viviendas”. Mediante sus historias de vida conocemos cómo viven estas mujeres, qué concepto subjetivo tienen del trabajo y de la formación, y cómo proyectan su presente y futuro profesional. Así, se consideran las experiencias vitales previas, los imaginarios femeninos, y las barreras y oportunidades que las mujeres perciben para su desarrollo personal y profesional. Finalmente, y a la luz de los hallazgos encontrados, se plantean propuestas para la orientación profesional. “Creo que las mujeres gitanas estamos cambiando mucho, y también estamos ayudando a otras mujeres más jóvenes, les estamos abriendo camino. Los cambios no son fáciles, pero sabemos que abrimos puertas para lograr un futuro mejor” (Manoli). “Nuestra vida es ahora más interesante, pero también más difícil porque no es fácil abrir camino, pero es lo que toca si queremos que las mujeres gitanas avancen. Las gitanas pueden valer para todo, no solamente para limpiar, lo que pasa es que como cosa primordial hace falta formación, eso sí, para aprender más cosas de más envergadura y tener acceso a otros trabajos” (Paqui). las mujeres gitanas hoy Las mujeres gitanas continúan siendo un grupo invisible, del que necesitamos conocer más para comprender su cultura, así como las posibilidades de desarrollo social y cultural de nuestro país. La población gitana en España se estima que asciende al 2% de la población (Moro, 2010), y concretamente en Andalucía reside más de la mitad de la población gitana española (Fundación Secretariado Gitano, 2004). El colectivo gitano ha tenido una importante repercusión en el desarrollo de nuestra comunidad, formando parte de nuestra historia. La Fundación Secretariado Gitano (2004-2005) plantea la importancia de la identidad cultural1, y asociado a ello, destaca la existencia de unos rasgos culturales estáticos y otros dinámicos que modulan la cultura gitana. Así, puede decirse que van surgiendo nuevos valores o cambios en la cultura gitana. Se está produciendo un debilitamiento entre la dualidad payo-gitano, está aumentando la conciencia entre la población gitana de la importancia que tiene el acceso a la educación reglada, de tal manera que cada vez hay más personas que acceden a todos los niveles del sistema educativo. Asimismo, se está produciendo una diversificación de roles desarrollados por las mujeres, y en general, las personas gitanas se están dedicando a otros oficios distintos a los tradicionales (Fundación Secretariado Gitano, 2012). En la construcción de la identidad personal y profesional de las mujeres gitanas también juega un papel relevante la identidad de género. Ni que decir tiene que cuando nos referimos a las mujeres gitanas no hacemos referencia a un colectivo homogéneo. Las mujeres gitanas son diversas, tanto en edad, en inquietudes, en formas de vida, como en intereses, en expectativas, o en imaginarios de futuro. Sin embargo, las mujeres coinciden en sentir una doble discriminación: por ser mujeres dentro de una sociedad patriarcal, y por ser gitanas en una sociedad que mantiene estereotipos con respecto a la sociedad mayoritaria. En este sentido, Domínguez, Flecha y Fernández (2004) plantean la triple exclusión de la mujer gitana: por razón de género, etnia y formación. Mantienen la existencia de dificultades añadidas para 1) Entendemos por identidad cultural “la forma en la que adoptamos la cultura en función del momento histórico vivido y las circunstancias personales” (Fundación Secretariado Gitano, 2004-1005:43). Ello implica comprender que la cultural es una construcción social, cambiante y evolutiva, en conexión con el momento histórico y las referencias culturales de una sociedad determinada. 636 Congreso Internacional De La Asociacion Universitaria De Estudios De Las Mujeres (Audem) su incorporación al empleo, y la necesidad de ser consciente de sus propios referentes a fin de potenciar los procesos de cambio. Pero, las mujeres gitanas se están convirtiendo poco a poco en el motor de cambio de su comunidad; comienzan a ser protagonistas de sus propios procesos de desarrollo personal y profesional, lo que aumenta las posibilidades de una elección más libre sobre su propio itinerario o trayectoria vital. Esto, a veces, también complica sus vidas pues aparecen contradicciones entre los nuevos y los viejos esquemas vitales, y también son juzgadas en su comunidad por no respetar los valores tradicionales. Haciendo una comparativa de la evolución del empleo en la población gitana desde 2005-2011 (Fundación Secretariado Gitano, 2012), se destaca que la tasa de actividad prácticamente no ha variado desde 2005 (69,3%). Sin embargo, la realidad del desempleo sí ha variado radicalmente en estos seis años. La tasa de paro se ha incrementado en 22,6 puntos porcentuales; o dicho de otro modo, la tasa de desempleo de 2011 de la población gitana es 2,6 veces superior a la de 2005. Muchas de las mujeres gitanas están favoreciendo una rápida transformación social en sus entornos de referencia. Según Moro (2010), las mujeres gitanas quieren avanzar en su proceso de desarrollo personal y profesional, respetando la identidad gitana y los valores tradicionales que han caracterizado su cultura. Teniendo en cuenta la situación de crisis en la que nos encontramos, para las mujeres en general, y gitanas en particular, se agudizan las dificultades. Pero estas se acentúan más si cabe al referirnos a las mujeres con escasa cualificación, que no han tenido oportunidad de desarrollarse profesionalmente, y cuya identidad personal ha estado centrada en la familia y en el desarrollo de un modelo de mujer centrado en el ámbito de lo privado (Suárez Ortega, 2008). En consecuencia, la formación y la cualificación para el empleo se convierten en una baza importante para la reformulación de los proyectos profesionales y de vida de estas mujeres. Así, desde décadas anteriores se vienen desarrollando acciones de formación desde las Políticas activas de empleo. La Estrategia Europea de Inclusión Social y la Estrategia Europea por el Empleo contemplan la inclusión social de la población gitana. Asimismo, la estrategia “Década para la inclusión de los gitanos 2005-2015”2 pone en evidencia la necesidad de impulsar la formación, el empleo y el desarrollo personal y social de las personas gitanas. Según el Secretariado General Gitano (2001, 2004), la inserción laboral de gitanos y gitanas, especialmente de los primeros ha aumentado en otras áreas distintas a las tradicionales, lo que está vinculado a la cualificación profesional que han venido recibiendo desde las Políticas públicas de formación y empleo. Haciendo una comparativa de la evolución de la educación en la población gitana desde 20052011 (Fundación Secretariado Gitano, 2012), se destaca que, en términos generales, la población gitana activa de España está mejor formada en 2011 que en 2005. Aunque la tasa de analfabetos crece levemente (+2,3 puntos porcentuales), se reduce la de “sin estudios” (-7,9 puntos) a la vez que suben igualmente quienes alcanzan el Primer Grado (+3,7) y el Segundo Grado o Superior (+1,9). Concretamente, las mujeres gitanas muestran una preocupación por la formación, y suelen acceder a ella por motivos diversos; algunas buscan apoyo porque necesitan satisfacer necesidades básicas. Otras mujeres plantean necesidades de información y orientación laboral, o de formación profesional para el empleo; algunas de las mujeres que acceden a estos recursos también quieren cambiar sus formas de vida y tienen aspiraciones distintas a las de generaciones anteriores de mujeres de su comunidad; quieren avanzar, participar en los espacios públicos, y mejorar la situación personal y laboral propia, así como las de otras mujeres de su comunidad (Secretariado General Gitano, 2004). Sánchez y Fernández (2011) plantean que, para muchas personas gitanas hablar de empleo no es lo mismo que hablar de trabajo; la tasa de paro de las personas gitanas es mayor a la del conjunto de la población; estas acceden antes al mercado laboral y lo abandonan más tarde, lo que puede estar relacionado con el escaso acceso a la educación, o con el abandono temprano del sistema educativo. Concretamente en el ámbito laboral, “las mujeres gitanas sufren más la temporalidad que el resto de las mujeres españolas, más que el conjunto de los hombres, gitanos y no gitanos. Y lo mismo ocurre con la tasa de jornada parcial: las mujeres gitanas son las que menos horas dedican al empleo formal, menos que los hombres gitanos y no gitanos, y que el resto de las mujeres españolas. 2) http://www.romadecade.org/ 637 Mas igualdad. Redes para la igualdad La característica que mejor define la situación laboral de la población gitana española es el subempleo” (Sánchez y Fernández, 2011:71). Mejorar la empleabilidad, por tanto, se viene dibujando como estrategia esencial para el desarrollo de la población gitana (Secretariado General Gitano, 1999). Teniendo en cuenta que hoy más que nunca el empleo es un bien escaso, ser empleable exige una preparación adecuada, una valoración realista de las oportunidades y necesidades a nivel personal, y también a nivel social, para conocer en qué medida el contexto social puede ofrecer posibilidades y recursos a las personas para mejorar su cualificación profesional y su posterior inserción laboral. En este proceso, la exclusión social viene acompañando al colectivo gitano, y en particular a las mujeres, lo que a menudo suele provocar una situación de carencia con respecto al plano educativo, laboral y social. Las situaciones de pobreza conllevan una pérdida de reconocimiento social. Así, la formación inicial de las mujeres gitanas suele ser baja. López de la Nieta (2011) reconoce la necesidad de aumentar la escolarización de la población gitana y de potenciar la formación como vehículo para la transformación social de las mujeres gitanas, la toma de conciencia, y el cambio progresivo de hábitos y de patrones culturales. Si no es así, las posibilidades de incorporación al medio laboral se reducen en cuanto a perfiles profesionales y niveles de inserción. También, de forma más específica, se detecta que “la formación profesional ocupacional no se adapta, no es suficientemente accesible, de acuerdo a las condiciones y necesidades de la población gitana; muchos empresarios discriminan a la población gitana cuando intenta acceder a un empleo, debido a los prejuicios y estereotipos existentes” (Secretariado General Gitano, 2001:25). De acuerdo con ello, se necesita un tratamiento individualizado, y el trabajo sobre el propio itinerario profesional para poder cambiar las situaciones personales, y aumentar las posibilidades de cualificación e inserción. El desarrollo personal y profesional van de la mano, y las mujeres, para desarrollar una identidad personal y profesional más libre, necesitan aumentar la autoestima y autodefinirse como mujeres -pues suele producirse una identificación y comparación con el grupo mayoritario que tiene un efecto rebote negativo en la identidad de las mujeres gitanas (Moro, 2010). la investigación Nuestra intención con este trabajo fue conocer y comprender las trayectorias de vida de tres mujeres gitanas, que vivían en el Polígono Sur de la provincia de Sevilla, concretamente en la barriada de las “Tres mil viviendas”. Nos interesaba conocer la situación que vivían las mujeres gitanas frente a su desarrollo profesional, considerando especialmente los factores de género e interculturalidad vinculados a la carrera femenina. Por ello aplicamos un método biográfico-narrativo, usando historias de vida para recoger la información y dar respuesta al objeto de estudio. Dicha estrategia viene siendo aplicada con el mismo colectivo para comprender los procesos de transformación social de las mujeres gitanas (Instituto de Desarrollo Regional, Fundación Universitaria, 2007). Para ello, utilizamos un guión que se conformó en torno a cuatro dimensiones centrales: la dimensión personal, académica, profesional-laboral, y el propio contexto entendido en su sentido amplio (familiar, comunidad). Asimismo, se consideró la dimensión temporal (pasado, presente, futuro) para trazar los referentes centrales en las vidas de las mujeres y detectar los puntos de inflexión en sus trayectorias vitales. Las tres informantes fueron seleccionadas en función de criterios de representación estructural, pues cada una de ellas estaba participando en un curso de formación para el empleo distinto, y planteaban inicialmente intereses diversos en el plano laboral. Mediante sus historias de vida pudimos comprender cómo viven estas mujeres, qué concepto subjetivo tienen del trabajo y de la formación, y cómo proyectan su presente y futuro profesional. Así, se consideraron las experiencias vitales previas, los imaginarios femeninos, y las barreras y oportunidades que las mujeres percibían para su desarrollo personal y profesional. trazos de las historias de vida con mujeres gitanas Dadas las características de este trabajo, es imposible presentar los resultados completos de las historias de vida realizadas a las tres informantes. En consonancia, se presentan los trazos más significativos 638 Congreso Internacional De La Asociacion Universitaria De Estudios De Las Mujeres (Audem) que han caracterizado sus historias, los cuales permiten comprender sus recorridos vitales y detectar algunos de los puntos de inflexión en los mismos. Primero presentamos brevemente las trayectorias de cada mujer. Segundo procedemos a la triangulación de las historias para hacer un análisis comparativo y extraer algunas similitudes y divergencias con respecto al desarrollo personal y profesional de las mujeres. Las historias son narradas en primera persona para darles protagonismo. Se han utilizado nombres ficticios para guardar el anonimato de las mujeres. 3.1. Manoli. Rompiendo estereotipos Yo nací el 30 de marzo de 1970 en Sevilla, y la verdad es que mi vida ha sido estar con mi familia, trabajar mucho ayudando a mis padres, bien con la venta o a mi madre con la limpieza de la casa, o cuidando a mis hermanos, todos hombres menos yo. Pero luego ya de mayor me salí del colegio y empecé a buscar trabajo; necesitaba salir de mi casa. Entonces me salió algo de cajera, después de seis meses pude cobrar el paro, y así he estado trabajando por intervalos y manteniéndome como he podido para no seguir con la venta ni con la limpieza, yo quiero otra cosa para mi, aunque la verdad es que cuando he trabajado en supermercados de etiquetadora no he estado mal, pero la verdad es que me gustaría aspirar a otra cosa. Mis padres siempre han trabajado en la venta, primero eran representantes de ropa, de artículos, y después estuvieron vendiendo también en un mercado, los lunes, los miércoles y los sábados, porque solo con ese trabajo no era suficiente, luego mi padre también ha trabajado de camarero fuera de aquí, mi madre también se colocó limpiando en casas. Lo que pasa es que mi padre se ha dedicado más al mercadillo. Mis padres son de Sevilla, aunque han estado trabajando fuera cuando nosotros éramos chicos, pero luego se hicieron mayores y ya nos vinimos aquí, mis hermanos se colocaron de camioneros primero, y luego se decantaron por la venta porque lo tenían más fácil; yo, pues conocí la asociación Secretariado General Gitano porque yo estaba empezando a hacer cursos, pero no tenía muy claro qué profesión, porque yo estaba un poco harta, había trabajado muchos años de promotora y de dependienta y quería cambiar de empleo, entonces conocí la asociación y a todas las muchachas que trabajan en la asociación, que eran gitanas y no gitanas, y ellas me orientaron y me dijeron pues con tu perfil, podrías hacer este curso y este otro que te va a venir muy bien, y entonces empecé a hacer un curso de mediadora social, me coloqué también de monitora escolar en un colegio en el Polígono Sur, con los niños gitanillos, que eran ochenta por ciento de población gitana, estuve con ellos en el comedor, los atendía en el comedor, luego jugaba con ellos en el patio, los vigilaba, y estaba con ellos hasta que venían las madres, ya después seguí este curso de mediadora y ahora me estoy sacando el carnet de conducir. El hecho de venir a Sevilla influyó negativamente en mi vida, porque cuando yo estaba en Barcelona era distinto. Allí tenía más posibilidades para trabajar, y no era lo mismo. Aquí veo que todo es más difícil y que la gente es como más cerrada, por lo menos en la barriada en la que vivo. Ya una vez que conocía la Asociación es distinto, porque salgo más, me relaciono con más gente y he conocido a otras muchachas que están trabajando, y también haciendo cursos. Otras muchachas que ya van a la universidad, y eso abre muchas puertas. Yo veo que necesito estudiar, y eso me sirve también para relacionarme con otras chicas, yo veo que eso me falta, es lo que me limita más, por ejemplo que yo vea a una chica que es universitaria y que yo no me pueda relacionar porque tiene otro nivel, eso es lo que me limita más, no sé si me entiendes, ahora, si una persona sabe ponerse al nivel, porque hay personas que se creen que son superiores por tener unos estudios, o por no ser gitana… eso sí me baja la autoestima, ¿me entiendes? Y luego en realidad no es que ella sepa más que yo o sea mejor que yo, sino que se cree superior, porque yo ya lo he comprobado, aunque a mí una cosa me cueste más esfuerzo, si yo me lo propongo termino haciéndolo, y eso nos lo han dicho también en los cursos, que tenemos la posibilidad de hacer cosas que todo el mundo hace, aunque sí es verdad que yo no estoy acostumbrada a estudiar, y eso me limita, hace que me sienta inferior a otras personas, no sé por qué, pero a veces me siento mal cuando no estoy con otras chicas gitanas de mi nivel. 639 Mas igualdad. Redes para la igualdad El trabajo lo veo mal para todo el mundo, pero más para los gitanos. ¿Rechazada por ser gitana? Pues no sé, no sé qué decirte, es que yo físicamente no parezco muy gitana, entonces, a lo mejor yo puedo tener abiertas más puertas que otra muchacha que sí lo parezca, por los rasgos, entonces una mujer gitana que tenga menos rasgos y otra que tenga más rasgos gitanos, pues si el empresario a lo mejor te hace una entrevista y tiene que elegir entre una y otra, pues puede ser que eso influya; y también los estudios que tenga y lo preparada que esté, pero desde luego también influye el tipo de trabajo, porque no es lo mismo tener que estar cara al público que no, pero no sé, porque sí que influye el estereotipo porque conozco casos en los que han dicho, uy, esta no que es muy gitana, y han cerrado puertas a muchas muchachas gitanas que cumplen el estereotipo, y ellas sí que tenían formación. La formación la veo muy importante, pero también el barrio en el que tú vivas, y tu forma de vida, el estatus… eso es muy importante. Mi tío siempre me lo decía; si vas a echar una solicitud no digas que vives aquí, le dices más o menos la zona, pero nada más, y yo al principio no comprendía y le decía anda tito, qué exagerado eres, pero es verdad, y eso lo sabes cuando no te cogen en los trabajos cuando ven dónde vives, porque es que no te cogen; y yo que pensaba que no había racismo en el tema laboral, pero me di cuenta cuando hice el curso de mediadora y entonces ahora voy de manera distinta a buscar los trabajos. En la fundación te ayudan mucho a cómo hacer un currículum, si ven, por ejemplo, que tienes carencias en informática te dan un curso, ellos te mandan a un centro donde dan cursos de internet completamente gratuitos, y si haces un curso ellos te dan un título y eso te sirve, y a raíz de ahí tú puedes mejorar tus conocimientos y posibilidades de encontrar un empleo. Las orientadoras laborales que trabajan allí lo que hacen es orientar a la usuaria, y depende del perfil que tengan pues te orientan más hacia unos cursos u otros, te van informando de cosas útiles para encontrar empleo, ofertas de trabajo, y otras cosas importantes para ti. Por ejemplo yo ahora me estoy sacando el carnet de conducir, y ellos me ayudan económicamente porque ahora hay un proyecto para ayudar a gitanos, porque hay mucha gente que se dedica a la venta y que conduce pero que no tiene el carnet; también ellos me abren puertas con mi contexto, con mi familia. Es importante porque necesitas una mano que te coja y te diga pues por aquí o por allí, porque yo quiero cambiar de orientación laboral, yo quiero un futuro mejor para mi, un futuro distinto, porque muchas veces parece que por vivir en un sitio, o por ser gitana ya estás predestinada a vivir de una manera, o a trabajar en unos sitios y no en otros. Desde que yo me planteo ser mediadora y trabajar para la comunidad gitana me estoy esforzando mucho para aprender rápido todo lo que necesito. Estoy haciendo muchos cursos de todo lo que las técnicas me ofrecen, y también estoy trabajando en el colegio con niños gitanos, y eso me ayuda a conocer más sobre las familias, las madres, la educación que los niños tienen en casa, porque muchas veces llegan a la escuela sin dormir o comer bien, y eso no favorece el que luego puedan aprender, ellos tienen que aprender desde pequeños unas correctas normas básicas. También estoy aprendiendo mucho de la historia gitana, de los gitanos y gitanas importantes y de sus trayectorias, por ejemplo Javier Conde o Estrella Morente, es importante que los gitanillos conozcan otras personas importantes que son gitanos, y que no relacionen nuestra cultura con la drogadicción o la pobreza, porque así no te sientes una persona con los mismos derechos y tampoco te sientes capaz de avanzar. Claro que mi vida cambiaría mucho si tuviera novio, porque ya no sería lo mismo, por eso yo no tengo novio (risas). Aunque también podría depender de con quién me case, a ver, cómo te explico, si es gitanillo pues seguro que priorizaría otras cosas en mi, si es gitano más antiguo seguro que quiere que yo esté en casa, si es más moderno no sé, pero seguro que también quiere que tenga niños y que me quede en la casa, pero si no es gitanillo seguro que es diferente. Ahora quiero encontrar un trabajo que me llene más, porque antes era solo trabajar, pero ahora es también formación, y eso me gusta. Me gustaría encontrar un trabajo que no sea esporádico, aunque ahora está la cosa mal, pero mi intención es buscar algo mejor. Me gustaría un trabajo en el campo de lo social que tenga que ver con la población gitana, por ejemplo, conozco a una muchacha que trabaja 640 Congreso Internacional De La Asociacion Universitaria De Estudios De Las Mujeres (Audem) acompañando a las madres al médico para hacer las revisiones de los gitanillos, o en el programa de la leche, eso sí me gustaría. 2.2. Paqui. Tomando conciencia Yo tengo veintinueve años, he estado trabajando desde muy pequeña en la venta ambulante y en asuntos de limpieza de escaleras y de casas, bueno, en el servicio doméstico. Nunca he estado dada de alta. Me casé muy joven y tuve los niños muy seguidos, ahora la mayor tiene nueve años y mis padres son mayores y no se pueden hacer cargo de ellos. Hasta ahora el que más ha estado trabajando, por lo menos más seguro, ha sido mi marido porque con el puesto de chucherías y la venta ambulante, más lo poquillo que yo ganaba, la verdad, es que hemos tirado para adelante. Pero en este momento yo me encuentro en una situación difícil porque yo estoy separada, entonces no tengo a nadie que me apoye, y los niños los tengo yo, entonces es difícil porque no tengo estudios, ni tiempo, porque tengo que atender a mis niños, y entonces no puedo coger algunos de los trabajos que encuentro porque a lo mejor es cuidando a una persona mayor por la noche, o estando en una casa todo el día. El tema de casarme tan joven fue por tener un padre tan recto y tan severo, y entonces yo no tenía libertad para nada a no ser que me echara novio, y claro, entonces a las diez tenía que estar en casa, y luego con los años me casé. El me lleva diez años y en verdad a mi no me gustaba mucho porque no compartíamos amigos, gustos… Además, a mi padre no le gustaba porque me llevaba mucha edad. Me quedé embarazada rápido, y así fue teniendo a mis niños, y claro, ya había dejado el colegio, y me centré en mi casa, a cuidar de mi marido y de mis niños, y luego de mis padres porque ya se pusieron enfermos. Mis padres se han dedicado a la venta ambulante; siempre han trabajado en Sevilla, y yo no he salido de Las Tres mil viviendas, que es donde estoy viviendo con mis niños. La zona en la que tú te crías y cómo piense tu familia creo que es muy importante para tener más o menos posibilidades de estudiar, trabajar en otros sitios, hacer una vida distinta. Normalmente, dicen que las historias se repiten, ¿no?, y es cierto, porque yo veo a muchas muchachas gitanas que hacen lo mismo que hicieron sus madres, y ahora están haciendo lo mismo con sus hijos, y es que si tú no ves otra cosa pues es lógico que repitas lo que conoces. No tienes otras opciones, y si arriesgas, pues también es normal que te de miedo porque tampoco tenemos muchos recursos, por ejemplo, para decir pues me voy a vivir a otro sitio, o monto un negocio. Los valores, creo que repercuten mucho en la mujer, yo creo que los valores te forman a ti, y al mismo tiempo tú eres transmisora de los valores que recibes, por eso yo considero que la formación es tan importante. Ahora con mis hijos yo lo tengo muy claro, ellos tienen que ir al colegio, y no dejar de estudiar. Creo que si estudian pueden tener un futuro distinto, y también darse cuenta de otras cosas, que cuando tú las conoces ya es tarde para cambiar tu vida. Si yo hubiera tenido otras posibilidades, y hubiera estudiado, a lo mejor no estaría viviendo aquí, o tendría un trabajo en condiciones, quién sabe. Ahora estoy haciendo un curso, y solo con ir esas tardes a la semana ya pareces otra. Conoces a otras muchachas que están viviendo aquí y que ni siquiera conoces, ya hablas con ellas y te das cuenta de muchas cosas. También las monitoras nos enseñan muchas cosas de nuestra cultura, nos enseñan un oficio, y también nos ayudan a enfocar la búsqueda de un empleo; yo ya he hecho mi currículum y también conocemos algunas normas para hacer una entrevista y para saber presentarnos en una empresa, o hablar con la gente. Aunque te parezcan cosas muy sencillas, pero es que yo dejé de estudiar siendo una niña, y tengo muchas inseguridades a la hora de hablar con otra gente que no es gitana. Creo que soy una persona sencilla, perseverante, humilde, buena gente… me gusta decir lo que pienso, aunque a veces soy demasiado sincera, también soy soñadora, realista… y muchas veces pesimista, aunque hacer estos cursos también me está ayudando para cambiar eso y ser algo más optimista; también para tener menos vergüenza de las cosas, aunque eso creo que es por la cultura gitana, por cómo nos han educado a las niñas. Eso puede ser un impedimento para los trabajos. Yo no he intentado buscar en otras cosas porque no tengo formación, pero conozco por otras muchachas que sí han buscado y han tenido muchas dificultades por ser gitanas, sobre todo algunas a las que se les nota más que son gitanitas. Cuando me preguntas qué valoro más de un trabajo… yo de un trabajo valoro sobre todo el que te respeten, el que te comprendan y comprendan tu cultura, tus costumbres y tú forma de ser, y que no te excluyan por 641 Mas igualdad. Redes para la igualdad eso. El racismo está camuflado y sí, lo hay, lo hay porque no se tiene conciencia de la cultura gitana, de que en nuestra cultura hay de todo, como en todas, que hay muchos gitanos que son gente normales, que tienen su carnet de conducir, que son abogados, médicos, administrativos… y eso debería cambiar porque parece mentira que muchas veces se tengan que definir como gitanos y que se les discrimine por eso. Creo que la gente debería hacer más por integrar a los demás en la sociedad, porque no creo yo que nadie se acostumbre a vivir en un puente, ¿no? Si tú a esa persona le pones otra vida, seguro que puede llegar a vivir diferente, a aprender a hacer las cosas de otra manera… a mi me sirvieron mucho los talleres de sensibilización que hicimos, ahí vi el cambio y también las reacciones que tuvieron los niños al ver que yo era gitana, al ponerme yo de ejemplo, alguna gente cambió sus pensamientos sobre los gitanos, y otros gitanos se sintieron más comprendidos. Pero lo que pasa es que yo no tengo formación, dejé el colegio muy pronto, y no puedo buscar trabajo en otros sitios nada más que en la limpieza o en la venta ambulante. La venta ahora es difícil porque me tendría que llevar a los niños y yo no los quiero sacar del colegio, y tampoco tengo a nadie que me ayude, o con quien los pueda dejar. En las casas es muy raro que te contraten. Está fatal pagado, y fatal valorado, y si te pones mala o te pasa algo no tienes derecho a nada. Es como el trabajo en el campo, que también he estado cogiendo naranjas y melocotones, pero es un trabajo muy malo, si llueve te mojas todo el rato, si hace calor es muy duro. En verdad muy pocos trabajos lo pagan bien y tienen buenas condiciones, aunque tengo que coger lo que sea porque lo necesito, no me puedo plantear escoger, o decir no. Pienso que la formación es muy importante, y por eso con mi niña estoy siempre encima. Quiero que estudie y que no le pase lo que a mí. Pero yo ya no me veo para estudiar, y a mí me gusta, porque algún curso he hecho y la verdad es que aprendes, y también conoces a otra gente, y se pasa bien, pero mi situación no es para eso, no puedo porque tengo que cuidar de mis hijos. Entonces, claro, eso te limita los trabajos que puedes encontrar, además de que todo está fatal, incluso para la gente que tiene estudios, te puedes imaginar para gente como yo. Yo lo que pienso es que cuando mis niños ya sean mayores pues entonces sí que podré estudiar y a ver si entonces ya puedo encontrar otro tipo de trabajo. Pero ahora para mí es muy importante el futuro de ellos, y el mío… me conformo con que los pueda mantener y podamos ir viviendo. La cultura influye mucho, y si eres gitana lo tienes difícil para todo. Ahora está cambiando la cosa un poco, las nuevas generaciones de mujeres yo veo que lo tienen más fácil, pero a lo mejor es porque otras mujeres de mi generación ya somos más conscientes y quiera que no estamos abriendo caminos, no sé cómo decirte, pero para que la vida de la mujer gitana no sea tan rígida y tengan más oportunidades para estudiar y trabajar en otros oficios. 2.3. Merche. Anhelando el cambio Nací en Sevilla en el año 1976. Con catorce años me casé y me fui a Málaga a vivir. No he estado trabajando en el servicio doméstico, sino que siempre he estado centrada en mi familia y en mis hijos, aunque a veces ayudaba a mi tía a vender, ya sabes que nosotros los gitanos vivimos de la venta ambulante. Volvimos a las Tres mil y entonces me di cuenta que la vida de las mujeres aquí era muy distinta, porque yo allí en Málaga salía poco, siempre estaba en mi casa con mis niños y mi marido. Aquí empiezo a conocer a otras mujeres y veo que hay muchas que trabajan. Entonces, la verdad es que empecé a plantearme el tema de lo laboral, sobre todo cuando me separé de mi marido. Entonces hice un curso de camarera de pisos y empecé a trabajar. Mis padres siempre me han apoyado, ellos han trabajado toda su vida en la venta ambulante, y mi madre también ha limpiado, y la verdad, aunque con dificultades, pero no me ha faltado lo básico, siempre hemos tenido para comer. La educación que yo he recibido en mi casa creo que ha sido buena. Mi madre se levantaba muy temprano para preparar la casa, y entonces tenía que irse a limpiar. Mi padre se quedaba por las noches haciendo la comida para el día siguiente porque teníamos que levantarnos muy temprano, a las tres de la mañana, para ir a vender, y entonces yo no puedo decir que haya visto machismo en mi casa porque mi padre también ayudaba porque mi madre tenía que irse temprano a trabajar. Mi padre no ha sido hombre de taberna como otros padres de mis amigas, estaba pendiente de la venta, y de nosotros, y yo ayudaba mucho porque mi madre estaba limpiando fuera. Y claro, eso sí vas viendo que te marca, la situación 642 Congreso Internacional De La Asociacion Universitaria De Estudios De Las Mujeres (Audem) de tus padres cuando tú eres pequeña, y si tú puedes desentenderte más, o te toca echar una mano a tu familia. Eso sí te marca, porque yo tuve que dejar de estudiar cuando era pequeña, y ahora me doy cuenta de la importancia de los estudios, y de que eso es lo que nos pasa a muchos gitanos y gitanas, que dejamos los estudios, bueno, algunos ni siquiera van a la escuela, y comenzamos a trabajar muy pronto, y entonces eso al final te va condicionando la vida casi sin darte cuenta, y cuando te das cuenta ya es muy difícil reconducir, y para algunos casi imposible. En mi cultura es muy importante el valor de la familia, y eso creo que es una diferencia con la cultura paya. Nosotros nos volcamos más con los nuestros tanto en lo bueno como en lo malo. Yo veo que la cultura ha evolucionado, ahora las mujeres gitanas tienen más cultura que antes en el sentido de la educación, de la formación… también los valores van cambiando, ahora yo veo que ya están más abiertas a otras cosas, que antes era impensable, por ejemplo el casarse por amor, aunque antes algunas también se casaban por amor, pero muchas se casaban solo porque el padre las obligaba; también ahora hay más relaciones entre los novios, porque antes a una niña gitana le daba mucho corte hablarle a un niño, ahora creo que hay más libertad y que van más seguros al casamiento. El cambio en los valores yo lo veo bien. Los gitanos tenemos que adaptarnos a los tiempos. Cuando vas siendo mayor te vas dando cuenta de cómo has ido haciendo tu vida, y de que podías haber hecho muchas cosas que no has hecho, porque cuando ya hablas con otra gente, sobre todo gente que es paya, te das cuenta de que las mujeres gitanas aún tenemos mucho que avanzar, y de que no somos iguales. Entonces yo ahora veo que eso es importante que nosotras lo inculquemos a nuestros hijos para que poco a poco vaya cambiando la cultura y ellos tengas otras oportunidades en la vida. Para mí es muy importante que ellos estudien y que el día de mañana puedan tener unos trabajos buenos, que no sea siempre la venta, limpiar o el campo, que es lo que nosotras tenemos. De eso te das cuenta cuando haces el curso, porque ya eres más consciente de tu vida, y de cómo otras mujeres gitanas han vivido, y no es justo. Deberíamos de tener las mismas oportunidades y poder trabajar en lo que nos guste, siempre que estemos preparadas, claro, yo no digo que nos den trabajos por la cara, pero es que la situación que tenemos no nos deja avanzar, porque por ejemplo yo por mi situación tuve que dejar el colegio y no tengo ni los estudios básicos. Y eso sí me gustaría, me gustaría aprender y progresar, y poder encontrar un trabajo mejor. Yo en el servicio doméstico no quiero trabajar porque para hartarme de limpiar y que me paguen malamente prefiero coger tres o cuatro prendas e irme a la venta con mis tíos, y entonces al final no salimos de ahí. En las casas todo es muy difícil, te pagan muy poco y no tienes seguro ni nada, entonces la verdad es que no aspiro muy alto, pero por lo menos trabajar en las casas con un seguro. ¿Sabes? En todos los trabajos que he tenido nunca he tenido contrato, y ya una es mayor, está sola, porque no tengo marido, y piensa distinto. En el curso de orientación laboral he aprendido mucho. Nos han enseñado a hacer un currículum, una carta de presentación, a hablar en público, a expresarnos cuando vayamos a pedir trabajo, y estar con las compañeras y con las profesoras también te motiva mucho, y te sientes orgullosa. La muchacha nos explicó las cosas bastante claras, y nos dijo que no es fácil encontrar trabajo, y que teníamos que formarnos más, pero yo también pienso que si eres gitana lo tienes más difícil porque yo conozco a muchachas que han ido a la universidad y tampoco las contratan, son muchachas como más raciales, las que no parecen tan gitanillas suelen encontrar algo. Yo pienso que las gitanas pueden valer para todo, no solamente para limpiar, lo que pasa es que como cosa primordial hace falta formación, eso sí, para aprender más cosas de más envergadura y tener acceso a otros trabajos. La formación en los gitanos es necesaria, por lo menos lo básico, y si luego quieres acceder a más pues ir subiendo poquito a poco, ya te digo que yo conozco a muchas gitanas universitarias; ahora han creado incluso un partido político gitano, y a las personas que trabajan ahí yo las admiro mucho porque ahora lo que van a hacer es abrir las puertas a muchas personas gitanas que lo necesitan, y a mí me gustaría ser como ellos y poder abrir puertas a los gitanos; ellos le dan mucha importancia a la formación, al estudio, y también ellos son conscientes de que la sociedad pone trabas por la cultura, dicen que la sociedad mayoritaria no conoce la cultura gitana y solo lo asocia con la pobreza, la marginalidad o la delincuencia, y es verdad, y entonces por eso es la exclusión social, pero toda la realidad gitana no es eso, hay mucha gente con estudios, que trabaja en puestos importantes, o sin estudios pero que es buena 643 Mas igualdad. Redes para la igualdad gente y que quiere vivir mejor, y entonces eso es lo que a mí me llama la atención, ojalá algún día yo tenga formación y pueda trabajar para ayudar a las muchachas gitanas. 2.4. Cruzando las historias Las tres mujeres que participan en el estudio, de una manera o de otra, son referentes femeninos importantes para su comunidad. Como mujeres gitanas han vivido en su cultura, pero han ido tejiendo sus vidas en conexión con los avances de las nuevas generaciones de mujeres, y tomando conciencia de los sucesos o eventos que han ido sucediendo en sus vidas. Podemos apreciar cómo la venta ambulante, el trabajo como jornaleras, y la limpieza marca transversalmente las tres historias, siendo salidas laborales directas asumidas tempranamente para niñas y niños gitanos. En un primer momento se da una identificación entre trabajo y empleo, aunque su diferenciación está presente cuando las mujeres analizan sus propias trayectorias laborales y son conscientes de las condiciones en las que han desarrollado los trabajos. En la cultura gitana está muy presente el valor de la familia, y también aparece una identidad de género, vinculada a la identidad cultural, que marca las historias de vida de las mujeres, en mayor o menor medida. Así, las tres mujeres se han dedicado a ayudar en el núcleo familiar, a la venta ambulante, o a la limpieza; quizá, Manoli marca alguna leve diferencia en este sentido, pues manifiesta experiencias laborales previas en otro sector. No obstante, sus vidas laborales han estado caracterizadas por la inestabilidad y el subempleo, y ligadas a las oportunidades profesionales de sus padres o familiares. Hasta ahora no se han planteado la posibilidad de configurar su propia carrera profesional. De las tres mujeres se espera que se casen y formen una familia. El matrimonio aparece como un valor en cambio en las nuevas generaciones de gitanos/as. Aunque se sigue primando en la comunidad gitana, muchas gitanas comienzan a casarse con payos, con lo que ya no hay tanta dualidad entre gitanospayos; pero también las decisiones son, en cierta medida, más libres, no estando obligadas en algunos casos a casarse con la persona que el patriarca elige para ellas. La trayectoria de Manoli es la que marca diferencias más claras en este sentido, al no estar casada y al no tener hijos. Como puede apreciarse, esta mujer es muy consciente de lo que puede influir en su carrera profesional tener una pareja (gitana), motivo por el que opta en estos momentos por no tener pareja, ni casarse. Las tres protagonistas son muy conscientes del valor de la formación para el desarrollo personal y profesional. Tienen escasa formación reglada (Manoli es quien termina la formación básica), pues tuvieron que abandonar tempranamente la escuela para ayudar a la familia, económica o asistencialmente. En sus entrevistas reconocen que el no tener formación les limita para acceder a otros trabajos no tradicionales, y para tener otras oportunidades vitales. Quieren optar por trabajos distintos a los destinados tradicionalmente para ellas, y están luchando por ello accediendo a cursos que las capaciten en otros sectores. Puede apreciarse como una de las historias aporta divergencias en este sentido, marcadas por las propias circunstancias personales de la protagonista. Merche, aunque toma conciencia de su historia, en estos momentos necesita trabajar “en lo que sea” porque tiene dos hijos a su cargo y está separada de su marido, lo que la obliga a tener que responsabilizarse en solitario del núcleo familiar. Sin embargo, ella no descarta retomar su proyecto profesional cuando sus hijos sean más autónomos. El caso de Manoli es completamente distinto porque conforma su proyecto profesional en solitario, sin depender de una pareja; no tiene cargas familiares. Ella en su historia de vida deja patente la toma de conciencia que realiza sobre la influencia de la pareja, los hijos, la familia y el propio contexto a la hora de desarrollar su proyecto personal y profesional. El medio social en el que les toca vivir lo sienten como una limitación, y consecuencia de la privación sociocultural, la falta de posibilidades y recursos, y las dificultades añadidas para el cambio de normas o hábitos culturales, que tampoco favorecen la integración social y laboral de las mujeres gitanas. Las informantes sienten la presencia de estereotipos en la sociedad en general y en el mercado de trabajo en particular, que tienen que ver con su identidad cultural como gitanas, y también con la identidad de género. Al ser identificadas como mujeres (de clase media-baja, y con escasa cualificación profesional), y como gitanas, ya tienen menos oportunidades sociales, educativas, y profesionales. De esta manera narran experiencias de discriminación laboral que le han impedido acceder a empleos, así