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Mujeres invisibles

Abstract

En el Prólogo del Informe "Política Científica en la Unión Europea: Promover la excelencia potenciando la igualdad de género", elaborado por el grupo ETAN de la Comisión Europea1, el entonces Comisario de Investigación Philippe Busquin decía: "Al entrar en el siglo XXI, el papel de la ciencia y la tecnología se hará más importante que nunca hasta ahora. Para que podamos estar a la altura de los desafíos y oportunidades que surgirán en el nuevo milenio, es esencial que Europa maximice todo su potencial investigador.

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Mujeres invisibles

Author: Lara Coronado, Catalina
Publisher: Universidad de Málaga (UMA)
Year: 2008
Source: https://idus.us.es/bitstreams/185a9192-781c-4191-a100-6c4e2e13df3f/download
Muje es In isibles
Muje es In isibles
Ca alina La a
Ca alina La a
En el P ólogo del In o me "Polí ica Cien í ica
en la Unión Eu opea: P omo e la excelencia po en-
ciando la igualdad de géne o", elabo ado po el
g upo ETAN de la Comisión Eu opea1, el en onces
Comisa io de In es igación Philippe Busquin decía:
"Al en a en el siglo XXI, el papel de la ciencia y la
ecnología se ha á más impo an e que nunca has a
aho a. Pa a que podamos es a a la al u a de los
desa íos y opo unidades que su gi án en el nue o
milenio, es esencial que Eu opa maximice odo su
po encial in es igado . Hay, sin emba go, un aspec o
cla e que con inúa limi ando el u u o po encial
in es igado de Eu opa: la in a- ep esen ación de
las muje es en los campos de la ciencia, la in es i-
gación y el desa ollo. Una mayo p esencia de
muje es en in es igación mejo a ía la u ilización de
ecu sos humanos al iempo que en iquece ía la
a ea cien í ica con nue os emas y pe spec i as". A
la luz de los da os y análisis del In o me ETAN se ini-
ció una decidida apues a de la Comisión Eu opea po
inc emen a la pa icipación de muje es en pues os
de esponsabilidad en in es igación y desa ollo, a i -
mando que es a in a- ep esen ación supone no sólo
un g an despil a o de alen o, cuan i icable con
pa áme os económicos, sino ambién una injus icia,
cuan i icable con pa áme os sociales de bienes a .
La si uación ac ual de las muje es en el
ámbi o de la Ciencia y la Tecnología puede
isualiza se ácilmen e median e lo que se denomina
una g á ica en ije a, como la que se mues a pa a la
Uni e sidad Pública española (Fig. 1) o pa a el CSIC
(Fig. 2)2. Son muje es el 60% de las pe sonas que
ealizan y e minan es udios uni e si a ios, y el 50%
de las que ob ienen el Doc o ado, sin emba go la
pa icipación de las muje es en la ac i idad in es i-
gado a y docen e de nues as Uni e sidades dis a
mucho de se iguali a ia con la de los a ones:
dec ece no ablemen e en las escalas p o esionales
al as, de o ma que sólo son muje es un 36% de los
P o eso es Ti ula es de Uni e sidad (TU) y
Ca ed á icos de Escuela Uni e si a ia (CEU), y es e
po cen aje baja al 14% en Cá ed as de Uni e sidad.
Análogamen e, en el CSIC hay un 53-54% de
beca ias y doc o as con a adas pe o a medida que
se sube en la escala el po cen aje de muje es a
siendo cada ez meno .
Figu a 1. Si uación de muje es y homb es en las Uni e sidades públicas españolas. Cu so
2005-2006. (Da os de Académicas en Ci as 2007, UMYC, Minis e io de Educación y Ciencia)
1. "Science policies in he Eu opean Union: P omo ing excellence h ough mains eaming gende equali y". ETAN G oup, CE,
2000 ( p:// p.co dis.eu opa.eu/pub/e an/docs/women.pd )
2. "Académicas en ci as 2007". Unidad de Muje es y Ciencia del MEC, Gobie no de España
(h p://www.mec.es/ciencia/umyc/ iles/2007-academicas-en-ci as.pd )
pa adigma - 24
Es e ipo de g á icos aplicados a dis in as
ins i uciones pe mi en diagnos ica la exis encia del
denominado echo de c is al, un conjun o de ba e as
su iles e in isibles que, de o ma acumula i a y siné -
gica, enan el acceso de las muje es a los al os ca -
gos de las ca e as p o esionales. La na u aleza de
es as ba e as es eminen emen e cul u al y muchas
es án elacionadas con p ejuicios3(en el sen ido
li e al de la palab a, es o es, conclusiones p e ias a
un análisis o juicio basado en e idencias) y asigna-
ciones sociales de oles. Un p ejuicio muy común en
el mundo académico, que se il a a la sociedad, es la
c eencia de que la in es igación cien í ica ha sido
his ó icamen e, y po an o es no mal que siga sien-
do, un asun o de homb es. Comp ensible la p ime a
pa e de la idea, si se iene en cuen a el da o his ó i-
co de que las muje es u ie on exp esamen e p o-
hibido el acceso a muchas Uni e sidades en Eu opa
has a inales del siglo XIX o p incipios del XX, que en
las que se las admi ía u ie on se ias di icul ades pa a
ealiza es udios o consegui los í ulos pa a eje ce la
p o esión (po ejemplo medicina)4, y que con la hon-
osa excepción de algunas Uni e sidades i alianas,
como las de Bolonia o Padua, en muy pocas pudie on
eje ce como p o eso as y ca ed á icas5. Es comp e-
sible pe o e emos que incie a, y no puede sus en-
a su conclusión de i ada.
Cada ez son más los es udios que mues an
el papel p o agonis a que algunas muje es, a pesa
de odas las di icul ades, han enido en el desa ollo
del conocimien o cien í ico, ese en amado de ideas y
pequeños a ances que se a o jando y e oluciona
como algo i o, y que cuando llega su momen o de
madu ez se ab e y mues a el u o del descub imien-
o. Así ocu ió en F ancia, Ingla e a y Alemania
du an e el pe iodo de la Ilus ación y el nacimien o de
la ciencia mode na. Todas ue on muje es p i ile-
giadas que goza on de las condiciones amilia es y
económicas adecuadas pa a ins ui se, cul i a se y
desa olla sis emas de pensamien o e in es iga-
ciones expe imen ales, a pesa de es a excluidas de
las ins i uciones académicas y de los cí culos cien í i-
cos masculinos. Todas u ie on que supe a g andes
obs áculos y en muchos casos sopo a mo as y
desc édi os pa a pode dedica se a su pasión.
Figu a 2. Si uación de muje es y homb es en el CSIC. (Tomado de
Académicas en Ci as 2007, UMYC, Minis e io de Educación y Ciencia)
3. Aunque escapa del p opósi o inicial de es as páginas, les ecomiendo la lec u a de un a ículo publicado en una de las
e is as cien í icas de mayo p es igio en el mundo, en el que se hace un análisis sob e los p ejuicios inconscien es que
pueden icia un p oceso de e aluación de la ac i idad académica: Wenne as C. & Wold A. (1997) Nepo ism and sexism in
pee - e iew. Na u e, 387, 341-343.
4. Véanse los capí ulos ampliamen e documen ados de Consuelo Flecha y de An onio Canales en "El Segundo Escalón.
Desequilib ios de Géne o en Ciencia y Tecnología" (C. La a, Ed). Edi o ial A CiBel, Se illa, 2006. A eces los a ances en la
igualdad ue on seguidos po e ocesos y nue as p ohibiciones, como ocu íó en España, en un con inuo zig-zag.
5. Es cu ioso que, cuando pudie on es udia o enseña en esas escasas Uni e sidades eligie on ma emá icas, ísica y iloso ía
na u al. Como ejemplos, enemos en el siglo XVII a Elena Co na o Piscopia, Doc o a en Filoso ía y P o eso a de Ma emá icas
en la Uni e sidad de Padua, o en el Siglo XVIII en Bolonia a Lau a Bassi, eminen e Ca ed á ica de Física, y a Ma ía Agnesi,
Ca ed á ica de Ma emá icas y Filoso ía na u al, au o a de las "Ins i uciones analí icas", un lib o publicado en 1748 y aduci-
do a a ios idiomas, que ue conside ado du an e casi un siglo el ex o ma emá ico más cla o y comple o.
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Con luz p opia b illa Emilie de B e euil, ma quesa du Cha ele (1706-1749), au odidac a,
especialmen e do ada pa a la ísica y las ma emá icas. Compaginó una in ensa ida social, que le pe -
mi ió elaciona se con los p incipales cien í icos anceses en e los que di undió y de endió las nue as
ideas de New on y Leibniz en e al ca esianismo impe an e, con un abajo deduc i o y expe imen-
al se io y igu oso que ue publicando en un p incipio de o ma anónima (como las Ins i u ions de
Physique), y pos e io men e con su nomb e cuando ganó segu idad. Conscien e de que uno de los
p oblemas que enían los académicos anceses pa a en ende a New on e a su la ín, emp endió la
aducción al ancés de los P incipia Ma hema ica, comple ándolos con sus p opios comen a ios y
desa ollos ma emá icos. Su New on, como ella lo llamaba, ue su ob a pós uma6. Sigue siendo la
edición de e e encia y la uen e pa a o as aducciones. Con ella, se consag ó el mé odo cien í ico
de New on en Eu opa.
An es que ella, en Ingla e a, lady Anne Finch, condesa de Conway, (1631-1679)7, ambién
au odidac a y igu osa, desa ollaba un sis ema ilosó ico pa a auna el mundo ma e ial y el
espi i ual. Su sis ema se basaba en un uni e so cons i uido de pa ículas básicas indi isibles llamadas
mónadas, do adas de ue za i al, opues o al uni e so mecanicis a de Desca es. Po deco o no quiso
que su ob a undamen al se publica a con su nomb e y al mo i la legó a F anciscus an Helmon con
el es o de sus esc i os. Van Helmon la publicó como edi o en Ams e dam en 1690 en la ín, P incipia
Philosophiae An iquissimae e Recen issimae, y en Lond es dos años después en inglés, a ibuyéndola
en el p e acio a una cie a condesa inglesa ex emadamen e bien e sada en oda clase de iloso ias.
Cuando an Helmon se ins ala en Hano e explica y discu e las ideas de es os P incipia con Leibniz
y So ía de Hano e . El sis ema y los concep os de Conway es án en la base de la Monadología (1714)
de Leibniz. Cu iosamen e, y es jus o deci lo, an o an Helmon como Leibniz se e e ían a "la conde-
sa inglesa" o a la "condesa de Kennway" -siguiendo la oné ica- como o igen de las ideas i alis as,
pe o no así los his o iado es de la ciencia, que du an e mucho iempo incluso a ibuye on los P incipia
Philosophiae a an Helmon .
O a a is óc a a inglesa, lady Ma y Wo ley Mon agu (1689-1762), ambién au odidac a, e u-
di a y obse ado a, i ió unos años en Tu quía con su ma ido, que e a embajado . Allí se dedicó a
obse a las cos umb es del país, y io como las campesinas ealizaban una p ác ica casi i ual que
llamaban la inoculación, que consis ía en ecoge pus de una pe sona in ec ada de i uela y, con la
pun a de una aguja, inocula una pequeñísima can idad en una ena de pe sonas sanas, pa a con-
segui de es a o ma que su ie an una mani es ación ex emadamen e benigna de la en e medad y
queda an p o egidas de padece el mal. T as cons a a la e ec i idad del p ocedimien o -al que comen-
zó a llama a iolización y islumb a su mecanismo-, a su uel a a Ingla e a, donde la i uela hacía
es agos, consiguió in e esa en el p oyec o a la p incesa de Gales y a a ios médicos de la co e y
p epa a on su p ime ensayo clínico: seis condenados a mue e acep a on se inoculados a cambio del
pe dón. El Real Expe imen o se ealizó en 1721, supe isado po médicos y miemb os de la Royal
Socie y y ue un éxi o. Después se epi ió con niños del hospicio de Wes mins e con igual esul ado:
en e maban le emen e y luego en con ac o con en e mos g a es no se con agiaban. La p opia p ince-
sa de Gales y lady Ma y a ioliza on a sus hijos y el p ocedimien o se ex endió po oda Ingla e a y
Eu opa, aunque con ó con la oposición de muchos médicos y de la Iglesia. No deja de se cu ioso que
en las his o ias de la medicina se a ibuya o almen e el descub imien o de la p o ilaxis con a la
i uela a Edwa d Jenne , que u ilizando una pús ula acuna consiguió simplemen e una a ian e más
segu a que la a iolización po pus humana, y ensayó sólo con un niño de ocho años. Pe o las muje es
no podían es udia medicina en Ingla e a, y no se iba a econoce el mé i o de es a p ác ica médica
a una seño a "igno an e", y menos a las campesinas u cas.
6. Una buena biog a ía y su co espondencia pueden encon a se en M du Cha ele "Discu so sob e la elicidad". Ed. Isabel Mo an ,
Cá ed a, Valencia, 4ª ed 2002.
7. M. Alic "El legado de Hipa ia", Siglo XXI Ed., México, 2ª ed 2005. En es e lib o se pueden encon a da os sob e las demás
cien í icas mencionadas en es e a ículo. Biog a ía y bibliog a ía de Conway en: h p://pla o.s an o d.edu/en ies/conway
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Debe íamos eco da ambién a Ca oline He schel (1750-1848), la cazado a de es ellas, des-
cub ido a de más de diez come as y a ias nebulosas, y que colabo ó con su he mano William,
cons uc o de po en es elescopios, en el descub imien o de más de mil es ellas bina ias y o as an-
as nebulosas. Y a las bo ánicas y en omólogas (Ma ga e a Hoppe Riley, Eleano O me od, y an as
más) que popula iza on las colecciones de especímenes y con i ie on la biología desc ip i a en una
moda. Y a la di ulgado a Jane Ma ce (1769-1858), cuyas Con e sa ions on Chemis y;on Bo any;
on Vege able Physiology, y on Na u al Phylosophy, esc i as en o ma de diálogos en e una p o eso-
a y dos es udian es pe mi ie on da a conoce es as ciencias y su desa ollo en oda Eu opa.
T aducidas y con inuamen e eedi adas, especialmen e las de Química, e an cuidadosamen e
e isadas po su au o a que ac ualizaba con enidos e in oducía nue os concep os. Una labo ines-
imable pa a despe a el in e és po la ciencia.
No podemos deja de eco da , ya en el Siglo XIX, a dos g andes cien í icas: Ma y Some ille
(1780-1872), a quien llama on "la eina de las Ciencias" pues las cul i ó odas, ma emá icas, ísica,
geog a ía ísica, o as onomía; y Ada By on, condesa de Lo elace (1815-1852), quien a los 15 años
y siendo una niña p odigio, quedó ascinada con la Máquina Di e encial de Cha les Babbage, capaz de
hace cálculos numé icos, y le p opuso desa olla un sis ema de comunicación pa a que una Máquina
Analí ica pudie a en ende ó denes, conec a in o maciones, y es ablece elaciones. U ilizando
nues o lenguaje ac ual, en su colabo ación Babbage desa olla ía el Ha dwa e y By on el So wa e,
el lenguaje de p og amación, iniciando así las ciencias de la compu ación. Some ille y By on com-
pa ie on, además de su amis ad, la sue e de con a con el apoyo y la colabo ación de sus espec-
i os ma idos. Ellos, que no e an cien í icos pe o sí homb es muy cul os, se hicie on nomb a miem-
b os de la Royal Socie y (es a ins i ución no admi ió muje es has a el siglo XX), pa a pode u iliza
sus ecu sos y sus elaciones en bene icio de sus esposas -ambos ecopilaban bibliog a ía y copiaban
ex os pa a ellas en la magní ica biblio eca a la que ellas no enían acceso, las enían al co ien e de
los emas que se discu ían en las sesiones, y M . Some ille p esen aba las comunicaciones de su
esposa.
No u o an a sue e Sophie Ge main (1776-1831), b illan e ma emá ica au odidac a, que a
pesa de no con a con una o mación académica ni ene acceso a las publicaciones y los in e cam-
bios de in o mación de sus coe áneos masculinos, ealizó en soli a io g andes apo aciones a la eo ía
de núme os, al desa ollo del cálculo di e encial y o muló ecuaciones pa a modela la esis encia a
la ib ación de las supe icies elás icas en elación a sus cu a u as, abajo és e que le alió el G an
P ix Ex ao dina io de la Academia de Ciencias de Pa ís en 1816 y el disgus o de que uno de los miem-
b os del ju ado de dicho P emio publica a an es que ella sus desa ollos ma emá icos y la acusa a
pos e io men e de plagio.
Todas ellas y muchas más han ecundado an es, en onces y después, la ciencia y nos han
legado, aun de incógni o, su análisis del mundo y de la ealidad que nos odea. Muchas han sido
in isibles o han sido pos e io men e in isibilizadas, con lo cual gene aciones de jó enes in e esadas
en la ciencia hemos ca ecido y siguen ca eciendo de modelos emeninos de éxi o. El es e eo ipo de
cien í ico es un homb e. Sólo se ha mos ado a la que no podía bo a se: Ma ia Sklodowska Cu ie,
única pe sona que ha ecibido dos P emios Nobel en Ciencias, Física y Química. Pe o no se suele con-
side a , po ejemplo, a su hija, I ene Jolio -Cu ie, ambién P emio Nobel de Química, ni a Ma ia
Goepe Maye , Nobel de Física, ni a Rosalyn Yallow, Nobel de Fisiología y Medicina, ni a Ch is iane
Nüsslein-Volha d gala donada con es e mismo p emio, ni a an as o as. Y en los lib os de Bioquímica
se suele segui escamo eando a Rosalind F anklin el papel esencial y casi único que u o en el posi-
blemen e mayo descub imien o bioquímico del siglo XX, la es uc u a del DNA: ob u o los mejo es
c is ales, pe eccionó el e ac óme o de Rayos X pa a pode ob ene la esolución necesa ia, ob u-
o las magní icas o og a ías y supo que e a una hélice, desa olló manualmen e las ecuaciones nece-
sa ias pa a calcula los pa áme os y dimensiones de la hélice, y los calculó. Mien as p epa aba sus
a ículos pa a da a conoce sus esul ados, de o ma más que i egula és os llega on a manos de o-
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as pe sonas que cons uye on un modelo de a illas me álicas con la es uc u a y las dimensiones
deducidas po F anklin. Publica on el modelo es páginas po delan e del a ículo de F anklin, en el
mismo núme o de la e is a Na u e y han pasado a la his o ia como au o es del descub imien o8.
A lo la go del siglo XX, se ha conseguido el de echo de las muje es de cualquie clase social
al acceso a las Uni e sidades, al menos en odos los países occiden ales, p ime o a las aulas, luego a
los labo a o ios y a los ondos de sus biblio ecas, inalmen e a los es ados. En oda Eu opa hace ya
muchos años que las muje es eciben educación supe io en más o menos los mismos po cen ajes que
los homb es y, sin emba go, ambién en casi oda Eu opa se obse an pa a las Uni e sidades g á icas
en ije a simila es a las que mos amos en las igu as 1 y 2. Esas ije as abie as es án cla adas en el
alma de nues as ins i uciones académicas. Po la he ida sang a el alen o -y la pasión po conoce y
se econocidas- de las muje es. Po esa he ida in uyo que sang a ambién algo alioso de los hom-
b es, que no acie o a de ini . Quizá alguno de us edes, y hablo en masculino no gené ico, sepa qué
es y quie a decí melo. Po mi pa e les di é que es oy con encida de que si algún día ué amos
capaces, muje es y homb es, de ce a esas ije as, no sólo se "mejo a ía la u ilización de ecu sos
humanos al iempo que en iquece ía la a ea cien í ica con nue os emas y pe spec i as", como decía
el Comisa io Busquin, sino que consegui íamos que nues as Uni e sidades no pe die an el alma.
8. Véase la documen ación de es as a i maciones en el capí ulo "Rosalind F anklin y el descub imien o de la es uc u a del DNA.
Un es udio de caso sob e la (in) isibilidad de las muje es en ciencia", en "El Segundo Escalón. Desequilib ios de Géne o en
Ciencia y Tecnología" (C. La a, Ed). Edi o ial A CiBel, Se illa, 2006.
Ca alina La a es P o eso a Ti ula de Bioquímica y Biología Molecula de la Uni e sidad de Se illa y
miemb o de la Asociación de Muje es In es igado as y Tecnólogas (AMIT)
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