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Patrimonio, piedras, paisaje. I Taller Internacional de Arquitectura, Baeza, 1999

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1 Patrimonio, Piedras, Paisaje ITALLER INTERNACIONAL DE ARQUITECTURA Patrimonio, Piedras, Paisaje Patrimonio, Piedras, Paisaje · I TALLER INTERNACIONAL DE ARQUITECTURA Universidad internacional de andalucía Sede Antonio Machado de Baeza DII AT Dpto. de Proyectos Arquitectónicos E.T.S. Arquitectura de Sevilla Aula taller D Nivel II Comisión Europea Programa Sócrates 3 Patrimonio, Piedras, Paisaje ITALLER INTERNACIONAL DE ARQUITECTURA Baeza, 1999 SEMINARIO DIRECCIÓN Santiago Quesada-García . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Sevilla COMITÉ CIENTÍFICO Santiago Quesada García Renato Girelli Holger Neuwirth TALLERES Ignacio García Pedrosa y Ángela García de Paredes .......Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid Juan Luis Molina Ruiz ..................................Instituto Universitario de Venecia Gaia Redaelli ..........................................Politécnico de Milán Pierluigi Salvadeo......................................Politécnico de Milán Anette Spiro ..........................................E. T. H. Zúrich Fco. Javier Tejido Jiménez ..............................Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Sevilla PROFESORES INVITADOS José Antonio Carbajal Navarro ..........................Arquitecto. Sevilla Remo Dorigati .........................................Politécnico de Milán Francisco Gómez Díaz ..................................Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Sevilla Juan Miguel Hernández de León.........................Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid Blanca Lleó Fernández .................................Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid Luis Marín de Terán ....................................Arquitecto. Sevilla Roger Riewe ..........................................Arquitecto. Graz José Ramón Sierra Delgado.............................Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Sevilla CONTRIBUCIONES ESPECIFICAS Vicente Sánchez.......................................Excmo. Ayuntamiento de Baeza Juan Manuel Álvarez...................................Excmo. Ayuntamiento de Úbeda LIBRO Edita: Aula Taller D. Nivel II. E.T.S. Arquitectura de Sevilla COORDINACIÓN Y DIRECCIÓN Santiago Quesada-García DISEÑO Y MAQUETACIÓN Gonzalo Recacha. laletradigital.com D. L.: SE-1914-01 ISBN: 84-607-2816-1 AGRADECIMIENTOS Universidad Internacional de Andalucía, sede Antonio Machado de Baeza, en particular a: Gerardo Álvarez de Cienfuegos López. Director de la sede durante la realización del Taller. Pedro Martín Guzmán. Gerente Atodo el personal de la sede, por su paciencia, atención y colaboración con este I Taller de Arquitectura. Ayuntamiento de Baeza Ayuntamiento de Úbeda Dirección General de Arquitectura y Vivienda. Junta de Andalucía Facoltá di Architectura del Politécnico di Milano Comisión Europea, Programa Erasmus © Santiago Quesada-García La lección de arquitectura y urbanismo que las ciudades de Úbeda y Baeza nos ofrecen, transciende ampliamente lo local, para instalarse con pleno derecho en el ámbito internacional de la cultura renacentista, ya que no se trata de temas previamente desarrollados en Italia. Ambas ciudades nos muestran como la teoría renacentista se adapta a una situación política, social, económica y de poder muy diferente a la italiana, generándose un conjunto de soluciones y propuestas que recualifican la organización urbana en los términos que predicaba la cultura del Humanismo. La propuesta de declaración de Baeza y Úbeda como Patrimonio Mundial por la UNESCO significa un compromiso en definir una línea de defensa, divulgación y recuperación patrimonial común a ambas ciudades, considerando de manera conjunta los diferentes aspectos de dos ciudades que se complementan. La Dirección General de Arquitectura y Vivienda, representa el compromiso de la Junta de Andalucía con las acciones emprendidas para conseguir dicha declaración. Es por ello, que la realización de un Seminario que ha estudiado de forma paralela las dos ciudades ha tenido un gran interés. Por su carácter internacional la experiencia se ha colocado en una dimensión europea, hecho que subraya como el patrimonio, paisajístico y cultural de nuestra comunidad va más allá de sus límites territoriales. Docentes provenientes de diversos paises han trabajado con estudiantes españoles y extranjeros, desarrollando un gran entusiasmo por la problemática de las intervenciones actuales en centros históricos, habiendo podido trabajar sobre lugares y problemas fuertemente ligados a la realidad, pero con una libertad proyectual que ha consentido encontrar coincidencias entre intereses políticos y culturales. El presente libro es una muestra de la calidad de los trabajos realizados y de la belleza de un paisaje y unas ciudades que merecen ser aún más conocidas, dentro y fuera de nuestras fronteras. JUAN MORILLO TORRES Director General de Arquitectura y Vivienda El concepto de Universidad, a menudo, nos hace pensar en una fuente de conocimiento reducida a los documentos e identificada con el aislamiento de las labores de estudio e investigación. Sin embargo, esa experiencia teórica adquirida en las aulas, transmitida a través de los libros, tiene que ser siempre una base para la aplicación a la realidad. Esa era la pretensión del I Taller de Arquitectura que, bajo el título ‘Patrimonio, piedras, paisaje’, puso en contacto directo a los alumnos con el paisaje real de Úbeda y Baeza, con la forma en que el tiempo y la mano humana han ido moldeando sus centros históricos. Esta experiencia abrió las puertas de nuestra ciudad a arquitectos de reconocido prestigio que, de forma práctica, han aplicado una mirada diversa sobre El Alcázar,el arrabal de San Millán y la cornisa sur de Úbeda. Esta forma de utilizarnos, de convertirnos en objeto de investigación y reflexión, de hacer que nuestro patrimonio, nuestras piedras ynuestro paisaje se conviertan en partes activas de un debate, es una razón suficiente para valorar la trascendencia de este curso. Pero también es un motivo para obligarnos a mirarlo más detenidamente y renovar nuestros compromisos, como ciudadanos y como institución, para ponerlo en valor en el presente y garantizar su conservación para el futuro. Por todo ello, quiero agradecer a la Universidad Internacional de Andalucía que haya utilizado Úbeda y la hermana Baeza como herramientas de un Taller de Arquitectura de estas características y proyección. Al igual que al profesorado, estudiantes y al director del curso, el trabajo y la reflexión realizados. MARCELINO SÁNCHEZ RUIZ Alcalde de Úbeda Las ciudades no viven en el vacío: son complementadas por los paisajes y los elementos que vertebran el territorio. La distinción entre territorio, paisaje y ambiente es empírica: son términos “polisémicos” en el sentido que responden a un conjunto de significados 22. Se habla de “paisaje urbano” como de “naturaleza construida” En los últimos años, a raíz del discurso ecologista, el “paisaje” ha cobrado extraordinaria importancia. Es un concepto ambiguo que engloba muchos términos: ecosistema, paisajismo, ecología, ambiente, impacto, etc. El hombre actual al reconsiderar su relación con la naturaleza ha querido añadir a su visión del mundo una mirada ecológica. Al no estar familiarizado ya con la consideración de la naturaleza como un todo en el que él participa, el hombre moderno se ve en la disyuntiva de querer preservar “ecológicamente” un entorno que psicológicamente le resulta extraño. Su visión, es obligadamente superficial. El discurso ecologista es necesario pero epidérmico e insuficiente. Seria necesario plantearse de nuevo, a la manera clásica, el vinculo hombre-naturaleza33. ¿Qué arquitectura surge de una sociedad, donde su relación con la naturaleza está rota? Aparecen conceptos como “fragmentación” o “arquitectura como paisaje”4 4 términos atractivos pero confusos y difusos. Surge la arquitectura sin forma, donde ésta aparece en el territorio sin interferir, sin construir, sin estar. Una caja sirve para todo y si es un cubo mejor. Pero... ¿se puede hablar de una “arquitectura como paisaje”? ¿los “datascapes” crean Arquitectura? ¿ qué significan territorio, paisaje, ambiente y cómo se asocian a la arquitectura? y en definitiva ¿qué entendemos por “paisaje”? Cuando Ruskin atravesando los Alpes admira la naturaleza surge el concepto moderno de paisaje pero tanto el paisaje como el concepto que tenemos del mismo cambian con el tiempo. Hoy en día ya no es obligatorio llorar de emoción delante de un prado verde. Benedetto Croce afirma que el paisaje es estéticamente válido sólo cuando es visto “con la cabeza entre las piernas” 55, es decir, de modo anómalo, antinatural. Los ambientes urbanos, ciudades, calles, plazas, caseríos, se pueden juzgar con los mismos criterios que la arquitectura. Sin embargo, los territorios, paisajes, áreas rurales naturales permanecen como fondo de la actividad creativa, la encuadran, la condicionan, participan de ella pero no se identifican con ella, ni siquiera cuando la intencionada voluntad humana modifica el territorio creando el llamado “land-art”. Lo que permanece son las “presencias del paisaje”, los únicos árboles seguramente poéticos son “les arbres d’acier” de Rimbaud. Este primer Taller se ha desarrollado en Úbeda y Baeza, en ellas, las palabras: Patrimonio, Piedras, Paisaje cobran un sentido real. El caserío popular, sus palacios, puertas, murallas, audiencia, hospitales...constituyen un patrimonio que define y surge en el paisaje que vio su construcción. De uno y de otro son testigos las piedras, de las que están hechos los edificios que definen el paisaje. 1 16 Úbeda y Baeza son las ciudades más importantes de una comunidad de núcleos con una historia común: la comarca de La Loma. Son dos ciudades independientes dentro de un espacio geográfico que las une, espacio donde se produce un diálogo entre el medio rural y el urbano, lo que las señala como lugares de especial interés no sólo por su bagaje cultural sino también por su riqueza paisajística. Son dos ciudades con importantes valores patrimoniales protegidos, por lo que sus problemas derivan de la funcionalidad requerida para la ciudad moderna dentro de una ciudad histórica y de las necesidades de intervenir en sus cascos históricos como consecuencia de la dinámica de la ciudad. Los centros históricos de estas dos ciudades tienen diferente carácter, mientras el casco histórico de Úbeda es un sector más de la ciudad, patrimonialmente privilegiado, el casco histórico de Baeza constituye su centro urbano con un gran protagonismo en la ciudad. En ambas ciudades la transición entre lo construido y su paisaje se está perdiendo. La franja de pequeños huertos que abancalando las pendientes de las colinas bajan hasta el valle del Guadalquivir, está dejando paso al monocultivo del olivar como consecuencia de la última reforma de la OCM. Esta funcionalidad requerida a toda ciudad, genera tensiones y en ambas ciudades detectamos desconexiones, vacíos, disfunciones, rupturas, incomodidades, que generan nuevos paisajes insospechados pero igualmente interesantes. En estos puntos de ruptura y caos es donde reside el interés de la ciudad actual y sus centros históricos. La estrategia, el reto consiste en elegir estos puntos, cada uno con su propio caos y situaciones de conflicto y hacer un proyecto de arquitectura. Contaba Alejandro de la Sota, autor del edificio de Correos de Úbeda, que un alumno preguntaba al arquitecto Richard Neutra qué debía hacerse si en una plaza antigua, de viejo cuño y con solera se derrumba una de las casas que la forman. Se podría hacer una copia de la desaparecida, o un pastiche o bien, una casa actual ocupando el hueco. El viejo profesor contestó simplemente: “…llamar a un buen arquitecto. Como en una dentadura, el diente caído no es sustituido por uno ya gastado, sino más bien por una moderna y cara prótesis que no desentone por bien hecha. El nuevo rico, quizá, se ponga un diente de oro”66. Los proyectos del Taller han tenido como campo de indagación la comarca de La Loma en Jaén y en particular algunas áreas de interés especifico para las ciudades de Baeza y Úbeda, donde diferentes operaciones desde la plantación indiscriminada de olivos, hasta el trazado de circunvalaciones, han alterado el equilibrio tradicional en aras del progreso económico, creando problemas y tensiones que es necesario resolver. Con este Taller comienzan, por vez primera, una serie de seminarios de arquitectura, cuyo objeto es aportar soluciones y elementos de debate, dentro del panorama de la arquitectura actual, a la realidad de la provincia de Jaén, que con un paisaje y un patrimonio admirables, merece intervenciones que valoren y potencien con dignidad la riqueza que la provincia posee. NOTAS 1. Muñoz Molina, A. “Nada dura” en El País Dominical, Madrid 1999 2. Zevi, B., Controstoria dell’architettura in Italia. Paesaggi e cittá, Roma, Tascabili Newton, 1995. 3. Argullol, R., Trias, E., El cansancio de Occidente, Barcelona, Ed. Ancora y Delfín, 1992. 4. Moneo, R. “Paradigmas fin de siglo”, Arquitectura viva, núm. 66, 1999. 5. “E stato osservato che, per aver godimento estetico dagli ogetti naturali, conviene astrarre dalla loro estrinseca e storica realtá, e separare dall’esistenza la semplice apparenza o parvenza; che guardando noi un paisaggio col passar la testa fra le gambe, in modo da toglierci dalla relazione consueta con esso, el paesaggio ci appare come uno spettacolo fantastico” Benedetto Croce citado por Bruno Zevi en Controstoria dell’architettura in Italia. Paesaggi e cittá, Roma, Tascabili Newton, 1995. 6. Fariña Tojo, J. La protección del patrimonio urbano. Instrumentos normativos, Madrid, Akal 2000. IMÁGENES 1. 29 Viviendas de P.P. en Hornos de Segura, Jaén 1992. S. Quesada 2. El Parque del Matadero en Baeza pretende restablecer el sistema de espacio entre el edificado y el campo abierto, con elementos de escalas intermedias como lo realizaban las antiguas huertas abancaladas que bajaban desde los cerros al valle. Parque del Matadero en Baeza, Jaén 1998. S Quesada. 2 17 18 NATURAL ARTIFICIAL ÁBALOS Y HERREROS Nos han acostumbrado a pensar la arquitectura en función del lugar entendiendo que en él podríamos encontrar las claves con las que abordar el proyecto. Muchas son las formas de anclaje al lugar desarrolladas en las últimas décadas; desde las de raíz fenomenológica –“anchoring” es el título de un texto significativo de Steven Holl– hasta actitudes que parten de la escuela de Frankfurt –Frampton y su contextualismo– pasando por la influencia bergsoniana en la obra de Moneo o la estructuralista del “genius loci” en Aldo Rossi. Pero en los últimos años estamos asistiendo a una transferencia significativa: el paisaje ha pasado de ser ese fondo neutro sobre el que destacan objetos artificiales arquitectónicos más o menos vocacionalmente escultóricos, a ser objeto de interés primario, foco de la atención del arquitecto. Así, modificado el punto de vista, el paisaje pierde su inercia pura y pasa a ser objeto de transformaciones posibles; es el paisaje lo que puede proyectarse, lo que deviene artificial. Al mismo tiempo la arquitectura inicia procesos aún difusos de pérdida de definición tradicional en los que es obvio un interés creciente por incorporar una cierta condición naturalista tanto en los aspectos geométricos y compositivos como en los constructivos, a la búsqueda de una sensibilidad medioambiental y de una complejidad formal que responden con precisión a los nuevos valores de nuestra sociedad. Se rescata así con este doble movimiento, desde la naturaleza al proyecto y del proyecto a la naturaleza, una condición “ecomonumental” que comienza a abrirse paso inexorablemente más allá de cualquier argumento de oportunidad, de una forma que otros no dudarían en denominar “espíritu de los tiempos” o “voluntad de una época”. 19 1 1. Casa Verde en Pozuelo, Madrid 1997. Ábalos y Herreros 20 "Ella, dijo, le había dicho con frecuencia que nosotros éramos más hijos del paisaje que nos rodeaba que de nuestros padres". Thomas Bernhard, Trastorno El I I T Ta al ll le er r I In nt te er rn na ac ci io on na al l d de e A Ar rq qu ui it te ec ct tu ur ra aha tenido como principales líneas de reflexión teórica las siguientes: – La Arquitectura entre el Patrimonio y la Historia. – La piedra testigo del tiempo. – Construir sobre lo construido. Intervenciones. – Presencias del Paisaje. Construcción del Paisaje. Los alumnos han recibido no sólo información teórica, a través de las lecciones y conferencias, sino que se han enfrentando a una problemática real que les ha dado sentido a sus indagaciones y propuestas. El planteamiento práctico del curso, ha implicado a diferentes organismos y administraciones (Ayuntamientos, Junta de Andalucía, Diputación...) que han propuesto las zonas a estudiar y las áreas de intervención. Se ha perseguido así un doble objetivo: que las ciudades se beneficien de las propuestas teóricas del ámbito universitario y que los estudiantes se sientan motivados por su aportación a la realidad. Se han detectado seis áreas distribuidas en las dos ciudades. I. INTERVENCIONES EN EL CENTRO HISTÓRICO: Área 1: Fundación Carmen de Burgos y ruinas de San Juan en Baeza. Área 5: Eras y barrio del Alcázar de Úbeda. II. INTERVENCIONES EN ARRABALES HISTÓRICOS Área 3: El arrabal de San Vicente en Baeza. Área 6: El arrabal de San Millán y la calle Valencia en Úbeda. III. LUGARES DE BORDE, PERIFERIAS INTERNAS Área 2: La plaza de Requena o antigua Puerta de Quesada en Baeza. Área 4: La ronda Sur y la barbacana de San Lorenzo en Úbeda. En torno a cada área se constituyó un grupo de trabajo, con una media de cinco alumnos dirigidos por un profesor tutor. Cada grupo se ha encargado de desarrollar un tema especifico con entidad propia tanto en Úbeda como en Baeza, habiendo conseguido entender y analizar los problemas planteados hasta concretarse en proyectos definidos y con entidad propia. 21 BAEZA 23 PROYECTOS PARA BAEZA En las actuaciones centradas en Baeza, el primer grupo dirigido por Pierluigi Salvadeo estudió el arrabal de San Vicente en Baeza, planteando un crecimiento ordenado en torno al camino viejo de Jaén de forma con la intención de crear un frente definido que controlara visualmente el acceso Suroeste de la ciudad y sirviera además para valorar los recientes descubrimientos arqueológicos de las murallas del Alcázar. De especial interés han sido los estudios tipológicos de la nueva edificación, así como los tratamientos de espacios públicos. El segundo grupo se ocupó de la antigua puerta de Quesada en Baeza, ocupada actualmente por una almazara de aceite, tratando de dar respuesta a los problemas que genera la implantación de una industria en el centro histórico y paralelamente como resolver su integración en el mismo. Este grupo llevado por Juan Luis Molina Ruiz, plantea la construcción de un vacío existente hacia el paseo Antonio Machado, la redefinición de la plaza adyacente a la calle del Cura y una nueva puerta de Quesada que actúa también como un gran mirador sobre el paisaje. El tercer grupo dirigido por Ignacio Pedrosa y Ángela García de Paredes, estudió el área de la Fundación Carmen de Burgos y las ruinas de San Juan. Esta área se asoma sobre el paseo Antonio Machado de Baeza, que es un lugar privilegiado, donde el paisaje de olivos es un gran mar verde que se extiende hasta alcanzar las estribaciones de Sierra Mágina. Este grupo analizó y propuso la reutilización de las ruinas de San Juan y la reordenación del recinto del Instituto Andaluz de la Mujer, planteando una serie de usos complementarios al Instituto y una serie de recorridos interiores-exteriores que ponen en relación el paisaje con el centro histórico. BAEZA Situación de los tres enclaves propuestos en Baeza 1. Ruinas de San Juan 2. Plaza de Requena o antigua Puerta de Quesada 3. Arrabal de San Vicente 24 “La puerta representa de modo decisivo cómo el separar o el unir sean solamente caras de un mismo acto. El hombre que por primera vez levantó una puerta, amplió, como el primero que construyó un camino, el poder específicamente humano de ir contra natura, recortando de la continuidad e infinidad del espacio, una parte, conformándola en una determinada unidad según un sentido” Georg Simmel, Brücke und Tür. 1909 De igual manera el proyecto presentado pretende conformar definitivamente el área conocida como “antigua puerta de Quesada” reproponiendo el concepto Puerta con una bivalencia: a escala territorio es el elemento que une el campo a la ciudad: “La puerta de la ciudad”, a escala urbana la ciudad se asomo al paisaje, “es el umbral” que separa la ciudad del campo. El área de proyecto se ubica en el borde Sur de la ciudad de Baeza, en la plaza de Requena, área subdivida en tres lotes, que aunque compartan el misma lugar pertenecen y son el resultado de intervenciones y situaciones diversas: • La Plaza de Requena, borde de ciudad, es un vacío urbano extramuros de la ciudad histórica • El triángulo delimitado en sus lados mayores por la calle Ochoa y el paseo A. Machado, borde de ciudad, es un vacío urbano intramuros. • La cooperativa de aceite San Felipe Apóstol, bisagra de los dos lotes anteriores, es un espacio intramuros parcialmente consolidado, que ocupa parte de la manzana histórica. De las lecturas realizadas se proponen dos claras intenciones de intervención: 1. La afirmación de que la actividad industrial: elaboración del aceite, es compatible con la actividad residencial, y que desde un punto de vista arquitectónico era necesario confirmar morfológicamente la manzana histórica, consolidándola con una arquitectura: la almazara, contextualizada en el tejido urbano 2. Los dos vacíos existentes en la zona, situados en los bordes intramuros y extramuros y de origen diverso, serán los espacios básicos encargados de reordenar esta área “completando” definitivamente el borde de la ciudad, en un lugar donde inciden tres hechos de escalas diversas: • A escala de contexto inmediato, es el inicio o final de las murallas en su recorrido al Sur de la ciudad, y está presente la forma del lote derivado de la trama urbana histórica. • A escala urbana, la plaza de Requena representa un elemento urbano extramuros encargado en poner en contac- to la ciudad nueva con la ciudad histórica, así como definir el inicio o final del paseo A. Machado. • A escala territorial, visible desde la nueva carretera de circunvalación se expone esta fachada Sur como la fachada de la ciudad de Baeza, en la que no existe diferencia entre el casco histórico y la ciudad nueva, y en la que coincide en esta zona, el final de los lienzos de murallas de la cornisa sur y uno de los accesos del campo a la ciudad. BAEZA TALLER 2 34 El proyecto planteado recoge estas intenciones proponiendo una plataforma vacía, que ocupando la plaza Requena atraviesa el paseo A. Machado y supera el borde natural de la cornisa Sur, presentándose desde la carretera como un voladizo al paisaje, con cuya fuerte sombra, define a escala territorio la Puerta de la ciudad. A su vez con esta plataforma se recoge el nuevo lienzo de la muralla desterrada y se enfatiza el corte entre la ciudad histórica y la ciudad nueva. A escala urbana aparece como el vestíbulo de la ciudad, desde el cual se accede a la misma, al paseo A. Machado y/o al valle del Guadalquivir. Enfatizando la idea de “la puerta y el vestíbulo de la ciudad” se reconstruirá morfológicamente el triángulo de la calle Ochoa y el paseo Antonio Machado, planteando la construcción de un edificio destinado a museo del aceite, edificio cerrado externamente que se abre en su interior a un espacio irregular: “el vacío interno de manzana”. Por último se propone una nueva definición formal de la almazara de aceite, de forma que construya la manzana y transforme la cooperativa en una almazara contextualizada en el tejido urbano. Sección mirador, Puerta de Quesada 35 Museo del Olivo EL ARRABAL DE SAN VICENTE Profesor: PIERLUIGI SALVADEO Politécnico de Milán Alumnos: Lydia Inglis Redondo, Giangiacomo Longoni Ramón Lorite Cozar Micaela Montorfano Paolo Moretto Dolores Ruiz Lozano BAEZA ÁREA 3 36 Se trata de un arrabal histórico que surge en torno al camino antiguo de Jaén que partía de la Puerta Azacaya y que se localiza al pie del recinto amurallado, entre éste y el antiguo arroyo Azacaya o del Matadero. El arrabal ocupa una ladera del citado arroyo, que con el crecimiento urbano de Baeza se ha ido modificando y ocupando terreno hacia el cerro del Alcázar. Esta área con una fuerte pendiente ha generado vacíos y zonas ocupadas por usos agrícolas e industriales, lo que ha originado una fuerte desarticulación formal y funcional en esta zona de la ciudad. Esta zona urbana de borde y desestructurada se presenta hacia el exterior de la ciudad sin acondicionar, con un aspecto muy degradado lo que ocasiona un impacto paisajístico grave desde el acceso Suroeste de la ciudad. Esta situación requiere por tanto mejorar las condiciones de implantación de los usos de estos espacios, erradicar usos inadecuados o al menos integrarlos adecuadamente, así como recuperar y respetar la morfología de la topografía natural, además de recuperar la legibilidad del trazado de la muralla y la consolidación de los restos existentes. Plantear un crecimiento ordenado en la cuña residencial aún en formación y que aún mantiene su estructura de arrabal, mejorando la imagen degradada que ofrece el conjunto hacia el Suroeste, intentando devolver claves de identidad del lugar de asentamiento original, en el que la torre de la catedral aparece como un elemento que articula y estructura una imagen urbana integrada con un compacto caserío. 38 La zona de proyecto se articula a lo largo de la sección que va de la cota del recinto arqueológico del Alcázar, hasta la parte más baja de la ciudad que se extiende a lo largo del antiguo camino de Jaén. Al “silencio” no edificado del área del Alcázar, le da su contrapunto la parte de la ciudad que se desarrolla desordenadamente a los pies de la antigua muralla de la ciudad. El área del antiguo Alcázar a pesar de estar en continuidad geométrica y altimétrica con el centro histórico de la ciudad, no encuentra con él ningún tipo de relación morfológica. El proyecto prevé la subdivisión del lugar arqueológico según porciones de suelo regulares, en cuyo interior se pueden practicar excavaciones o volúmenes edificados, según una nueva geometría de elementos, en grado de encontrar relaciones espaciales y arquitectónicas con el cercano tejido urbano consolidado. La parte de ciudad a los pies de las murallas se reordena, confirmando la alineación de los edificios respecto a los principales ejes de penetración. Se produce así una suerte de continuidad morfológica a través de la reinterpretación de las tipologías de la ciudad histórica. Al principio de pertenecer a un lugar, se sobrepone un principio de modificación del lugar mismo. Un largo cuerpo de fábrica en línea se confronta con la dimensión territorial de las murallas, reproponiéndose como un nuevo frente murario y como limite de la ciudad misma. Otros edificios de una y dos plantas, diversamente agregados, rediseñan partes del tejido introvertido, interior. Una plaza, sombreada de grandes toldos de tela, se relaciona con el resto de los edificios del proyecto. BAEZA TALLER 3 ÚBEDA 41 PROYECTOS PARA ÚBEDA El grupo dirigido por Javier Tejido Jiménez se centró en Úbeda y se planteó las implicaciones que puede tener para la ciudad el trazado de una nueva ronda de circunvalación, que modifica sustancialmente la imagen de la ciudad hacia el valle del Guadalquivir. La propuesta plantea el reconocimiento del perímetro urbano meridional de la ciudad mediante un recorrido apoyado en muros, entendidos como segmentos sobre la ladera. Se transforman los extremos de la Ronda mediante piezas interpuestas que actúan como doble fondo, de nuevos espacios abiertos que insisten en la capacidad de mirar y ser mirado, de establecer referentes, de contemplar la sección transversal de la ciudad. El quinto grupo llevado por Annette Spiro de la ETH Zúrich, planteó y proyecto un parque arqueológico en el recinto denominado las eras del Alcázar, un lugar muy degradado y con una total autonomía respecto a la ciudad, debido en parte a la abundancia de restos arqueológicos existentes en la zona y aún por excavar. La propuesta integra estos restos, ordenando el área con viviendas y un equipamiento público de teatro y escenarios que valora de forma especial el paisaje y crea un nuevo elemento de uso dentro de la ciudad. Por último Gaia Redaelli, se hizo cargo del sexto grupo estudiando el arrabal de San Millán en Úbeda, proponiendo una solución diferente a la prevista en el planeamiento, reinterpretando las características urbanas y arquitectónicas del lugar. Dos piezas estrechas y lineales dialogan con el territorio infinito de olivares, constituyendo un signo visible de fuerte impronta desde dentro y fuera de la ciudad. Estos dos elementos se estructuran según la topografía existente y definen una nueva continuidad espacial dentro de la estructura urbana de San Millán. Un edificio público delimita un aplaza de nueva creación que retoma la idea del viejo claustro existente en el lugar y un edificio de viviendas reinterpreta el concepto de casa con jardín existente en la zona. El proyecto demuestra como una idea conceptual clara es capaz de resolver las distintas escalas a nivel territorial, urbano, morfológico y tipológico que se dan en toda ciudad. ÚBEDA 48 interviene sobre esta zona proponiéndose su transformación en un espacio de articulación y mirador. En la definición del nuevo límite se intentan encontrar diferentes capas y espesores que enriquezcan el contacto entre la ciudad y la inmensidad del paisaje al que se abre, asumiéndose la reelaboración de los encuentros con los espacios urbanos que se dirigen hacia la cornisa. Por otro lado, a la vez que se persigue la construcción de este recorrido superior de borde, se manipula la ronda de nueva creación y se interviene decididamente sobre sus enlaces con la ciudad. En el extremo más occidental de su trazado, dominado por la construcción de una gran plataforma circular elevada y por la forma enroscada de la nueva calzada, que necesita cortar y contener violentamente la colina, se propone la construcción de un edificio público lineal que al asentarse permita prolongar la alineación de la avenida y hacer que su espacialidad desemboque en una plaza peatonal baja, acotada por una segunda pieza pública. Dicho elemento lineal interpuesto genera un doble fondo que permite definir nuevos espacios abiertos, desde los que se insiste en la capacidad de mirar y ser mirado, de contemplar la sección de la ciudad. El encuentro del extremo oriental de la nueva ronda con las tramas históricas se enfrenta al espacio previo a la Puerta de Granada. En este punto se propone la demolición de una serie de casas y ruinas para crear entre el trazado de la barbacana de San Lorenzo y el espacio de Puerta de Granada un intervalo de acceso de vehículos y autobuses, configurado como un recinto bajo acotado por la propia barbacana y por un cambio de sección en el terreno, que articularía los accesos a dicha plataforma. Las dimensiones del entorno de la intervención dificultan acometer los diversos problemas de un modo unitario, debiendo aceptarse la reunión de fragmentos y el establecimiento de relaciones precisas entre ellos como hilo argumental del proyecto, defendiendo la idea de que el valor patrimonial de las ciudades históricas no sólo se halla en los elementos procedentes del pasado, sino también en su potencialidad de ser en el momento presente. ÚBEDA ÁREA 5 ERAS Y BARRIO DEL ALCÁZAR DE ÚBEDA Profesor: ANETTE SPIRO E. T. H. Zurich Alumnos: Ergian Alberganti Paolo Andreoli Francisco Guerrero Neguillo Juan de Dios Pizarraya Laurriño David Rodríguez LLinares 50 Al igual que ocurre en otras ciudades españolas en el siglo XV, un acontecimiento de gran trascendencia en la definición de la estructura urbana será la demolición de la muralla del Alcázar por los Reyes Católicos, hecho que va a cambiar el perfil tardomedieval de la ciudad, comenzando a decaer el área del Alcázar y aparecer nuevas viviendas que se adosan a las murallas. Dentro del Recinto intramuros, el barrio del Alcázar constituye un área con total autonomía del resto del casco y de la ciudad debido al mantenimiento de su cota elevada sobre el resto del casco y sus limitados accesos. A la degradación y abandono de los espacios vacíos que configuran justamente el extremo sur del alcázar se suma la marginalidad que se está imponiéndose en la zona por la apropiación de los espacios libres para acumulación de chatarras, basureros, rediles, etc. Esto contrasta con las potencialidades arqueológicas de la zona, donde se sitúo el primitivo Alcázar. A todo ello hay que sumar sus valores ambientales pues su caserío está constituido por casas populares tradicionales y alguna casa señorial a lo que hay que añadir la oportunidad de vistas sobre el valle del Guadalquivir. Dadas sus oportunidades paisajísticas como espléndido mirador y la inmediatez con la zona monumental, junto a sus potencialidades arqueológicas, este espacio requeriría una intervención que plantee la ordenación del área, integrando los restos arqueológicos que surgieran de la debida investigación que es necesaria realizar en la zona. Parece claro que esta ordenación pase por la eliminación de los rebaños de cabras y microhuertas existentes y una recuperación efectiva del caserío y de la zona pública que ha retrocedido por ocupaciones y apropiaciones indebidas. El barrio del Alcázar de Ubeda tiene por su situación topográfica una relación muy fuerte con el paisaje. El área al borde de la ciudad, intramuros y de cota elevada es un solar actualmente abandonado. El área se sitúa casi al borde de un abismo sobre la antigua muralla frente a un paisaje vasto e inmenso, de forma que la relación con el mismo tiene sobre todo carácter visual. El proyecto se refiere a este punto de intersección entre la ciudad y paisaje y al mismo tiempo a una idea de la memoria del antiguo Alcázar como recinto de un mundo diferente. Respecto a la ciudad se trata de consolidar el borde del barrio y completar la secuencia de espacios urbanos existentes con otro espacio. Se crea una nueva plaza que se entiende como vestíbulo delante del último espacio que como mirador ya forma parte del paisaje. El borde nuevo es una ampliación de la estructura urbana existente. Aquí el tema era desarrollar una tipología de viviendas que corresponde a esta situación topográfica y urbana. Una estructura de viviendas con tipos profundos y estrechos de tres plantas, que exigen un tratamiento adecuado de la luz y economizan el espacio público y la excepcional vista del lugar. Al mismo tiempo refuerza el borde del casco y funciona como fachada urbana de la plaza formalizando las “entradas” y “salidas” hacia el centro de la ciudad. El espacio mirador y el área de los edificios públicos –un conservatorio y un auditorio al aire libre– se sitúan sobre una plataforma a una cota ligeramente elevada sobre la plaza. La plataforma actúa como zócalo que une los diferentes edificios y afirma el carácter, en cier- to modo monumental, que es inherente al lugar. Otro tema importante es el movimiento, el camino como instrumento dramático para revelar el paisaje paso a paso. El relieve apoya esta idea y busca la relación con el paisaje a través del corte que permite un juego con los niveles y las diferentes profundidades del espacio, porque en este especifico lugar no existe nada intermedio entre el primer plano del lugar y el fondo del paisaje lejano. Al contrario del carácter estático del lugar el espacio busca una cierta fluidez y un movimiento dinámico. La relación entre paisaje y ciudad es reciproca, de esta forma todo lo que se construye en la zona forma parte de la silueta urbana vista desde el valle del Guadalquivir. La sombra también es un elemento importante. Un gran techo traslucido une los elementos internos del edificio y desde el paisaje aparece como una línea que se marca sobre el zócalo de la muralla. El punto central de la investigación, no fueron los edificios como tales, sino la ligazón del área a la ciudad existente y la relación con el paisaje que en este lugar es sobre todo el horizonte. ÚBEDA TALLER 5 53 ÚBEDA ÁREA 6 ARRABAL DE SAN MILLÁN Y CALLE VALENCIA Profesor: GAIA REDAELLI Politécnico de Milán Alumnos: Maria Corzo Pérez Alejandro de Castro Mazarro Verónica Indelicato Leonardo Nava 54 Es un arrabal histórico en ladera que se adosa a los pies de la muralla y que se organiza sobre uno de los más antiguos accesos el antiguo camino de Sabiote o la calle Valencia, y junto a está la calle Llana de San Millán en torno a la iglesia del mismo nombre. Esta iglesia fundada en el siglo XIII es de una extrema sencillez y sobriedad acorde con la caracterización del barrio donde se ubica, un arrabal medieval en el que ha residido una población de condición modesta dedicada a la agricultura y la alfarería. Adosado a la iglesia estuvo el Convento de Nuestra Señora de la Merced y del que solo queda la portada de acceso. Esta es un área de especiales valores urbanísticos y ambientales que posee un caserío muy homogéneo y una original configuración urbana. Pervive en esta zona una actividad tradicional de origen árabe, como son los talleres de alfareros, se trata también de un barrio de agricultores que mantienen sus huertas en un entorno próximo por lo que se dan tipologías de vivienda popular donde aún son necesarios espacios para animales y maquinaria, por lo que las traseras de los frentes edificados tienen problemas de formalización de fachadas y de terminación de la estructura urbana con caminos o calles de cierre. Por los problemas topográficos este barrio, es uno de los peores comunicados de la ciudad lo que favorece su actual grado de aislamiento, por lo que la mejora de accesibilidad sería uno de los planteamientos necesarios a la hora de abordar esta zona. Actuaciones en el entorno de San Millán, recuperando este edificio para uso público y sobre todo la actuación en las traseras de San Millán y borde de la calle Valencia en las que el Plan General prevé generar una calle de cierre y la previsión de una calle transversal junto a la Iglesia de San Millán. 56 El arrabal de San Millán se diferencia de las demás áreas elegidas para el Seminario por algunas características tanto morfológica como tipológicamente. El barrio nació extramuros como arrabal de moros, construyéndose linealmente sobre la calle homónima que se separa perpendicularmente del camino histórico hacía Valencia. La calle San Millán se desarrolla sobre una ladera natural paralela a las murallas de la ciudad de Úbeda, y apoyándose en la topografía natural del terreno. Los primeros edificios del arrabal fueron la iglesia (entonces mezquita) y una línea de casas que, adosadas a la calle principal, tienen un jardín trasero hacía el paisaje abierto. El espacio de servicio del jardín se ha ido ocupando a lo largo del tiempo, según las necesidades de las familias, que en este barrio todavía se dedican principalmente al trabajo de la alfarería y la agricultura. El proyecto reinterpreta las características urbanas y arquitectónicas principales de San Millán, desvinculándose de la solución viaria propuesta por el Ayuntamiento, que no parece tomar en cuenta la estructura orográfica existente, ÚBEDA TALLER 6 64 ducen relaciones que deben ser investigadas con nuevos instrumentos. La reflexión sobre la forma del territorio ha introducido la necesidad de una nueva mirada sobre razones de orden y jerarquía difíciles de comprender. El concepto de paisaje se presta a ampliar los instrumentos de proyecto con tal que el hombre este dispuesto a considerar la naturaleza no simplemente como un campo de acción sino como un deposito infinito de leyes y principios. No se trata sólo de los caracteres de la naturaleza en términos de topografía, suelo, rocas, ríos y árboles sino, sobre todo, unas modalidades con las que el hombre entra en relación con ella. El paisaje es sobre todo un fenómeno cultural e indica, a través de su diseño, las diferentes visiones del mundo. El termino italiano deriva de “paese”, como el termino inglés, “landscape”, o el alemán, “landschaft” derivan de “land”. Ahora bien, en todas estas lenguas el termino país o tierra, por extensión semántica, indica un principio de pertenencia a una cultura o a una comunidad. Así cuando una persona se presenta como “andaluz” significa que él, habitando en aquellos lugares, es portador de aquella cultura y por lo mismo indica ser parte de una comunidad y sus valores. El paisaje es denso de estos valores ya que el hombre ha organizado su espacio y le ha dado sentido. En los cuadros de Mantegna, detrás de un episodio que ocurre entre los hombres, se dispone un paisaje que desvela los principios de la organización del espacio, de la cultura renacentista donde las colinas son dibujadas perfectamente por filas de viñas, de muros y de calles que hacen evidentes las formas abstractas subyacentes en el mundo de la naturaleza. Y son justo las formas puras platónicas, inmanentes al mundo natural, las que desvelan los principios de la forma. Mantegna las hace emerger y les confiere la dignidad de un orden que está oculto. También Miguel Ángel, en las turbadoras esculturas de los “Prigioni”, piensa que la forma que está emergiendo del caos de la materia está contenida en ella misma incluso antes de que el artista golpee con su cincel. Su tarea de artista, es simplemente la de crear las condiciones para que se liberen las fuerzas que están ya presentes en el ser de la colina o del mármol. Pero este acto nace, antes que nada, de una conciencia cultural que hace pertenecer al hombre a aquel mundo. No simplemente, en el sentido que ha nacido en aquel lugar, sino porque lo ha atravesado culturalmente, lo ha hecho propio y ha entendido los caracteres profundos que subyacen a su forma. La experiencia de los seminarios sobre el paisaje andaluz de las dos ciudades jienenses, ha hecho emerger algunas contribuciones significativas que ayudan a entender el destino de estos centros todavía rurales. 65 Ha aparecido como fundamental impedir la soldadura física entre las dos realidades, ya que aquel vacío, dibujado por los olivos, es el que le da sentido y significado a las dos identidades. Densidad y rarefacción son propiedades intrínsecas de este paisaje que ha condensado sobre la cima de las lomas los lugares del habitar, transformando el espacio abierto, según las nuevas técnicas agrícolas, en un inmenso jardín diseñado por geometrías regulares rectas. Pero dentro de este orden que se extiende hasta que se pierde de vista, el hombre ha dispuesto otras muchas trazas: caminos rurales, acequias para riego, un trazado ferroviario incompleto, modestos cortijos, almazaras e incluso marcas circulares dejadas en torno al olivo por los medios mecánicos, o aquellos rojos-violáceos-ocres que afloran allá donde el hombre ha grabado el terreno para construir un recorrido o un aterrazamiento. Y además, aquella luz deslumbrante y aquel calor, que te exprime las fuerzas cuando caminas por los pies de las colinas y te hace soñar con llegar lo antes posible al pueblo donde te espera, con certeza, un fresco patio con naranjos en torno a una fuente con agua y una ventana que enmarca los reflejos del sol, desde la que puedes admirar “el esplendor del paisaje andaluz” y aquellas dulzuras onduladas de los cerros pero también aquella sufridas incisiones que recuerdan los pliegues de las manos de los agricultores que por tanto tiempo han modificado aquel ambiente. 66 VIVIENDAS EN LA BARBACANA DE BAEZA JOSÉ RAMÓN SIERRA DELGADO El encargo de la Dirección General de Arquitectura, Consejería de Obras Públicas y Transportes de la Junta de Andalucía, consistía en el proyecto de un conjunto de viviendas sociales sobre los restos de un aglomerado diverso de edificaciones existentes en el lugar de lo que se supone fue Pósito de la ciudad, adosado a extramuros de uno de los paños de su barbacana defensiva. Dicho aglomerado, de forma alargada en su planta, paralela a la fachada, estaba formado básicamente por tres partes muy diferenciadas. En la parte izquierda, desde la calle, se encuentra, en planta baja, una serie de recintos rectangulares paralelos entre sí y ortogonales a fachada cubiertos con bóvedas de cañón de piedra, de diversas propiedades privadas y que no formaban parte de la zona a intervenir, sobre las que descansaba un gran espacio , cubierto a dos aguas de tejas cuya cumbrera apoyaba sobre estrechos pilares de sillares irregulares de piedra, y cuyo recinto se hallaba dividido por un muro con un arco de piedra, todo ello en estado extremo de degradación y ruina. En la parte derecha, existía una sucesión de cocheras, de solo planta baja y también ortogonales a la calle, cada una de ellas con su portón en fachada, de las que las situadas en el extremo derecho, más próximo al edificio del Instituto, estaban dobladas por otro espacio vacío de similares características al del lado izquierdo, aunque sin continuidad volumétrica en sus cubiertas respectivas. Entre ambas, coincidiendo con lo que se adivinaba como puerta antigua de acceso general en muro de sillería y de la que solo quedaba en pie su parte inferior, se alcanzaba un espacio sin techumbre, vertedero de múltiples restos de fábricas caídas, bajo las que se identificaba una subida, en parte escalonada y en parte en rampa, al espacio superior de la izquierda, al que se entraba bajo hueco arqueado de piedra. A excepción de la fachada de las bóvedas del lado izquierdo en su planta baja, todas las restantes fachadas eran modernas, siendo la más recientes de todas las correspondientes a la planta alta de dicho sector izquierdo, pobremente construida de doble tabique a la capuchina con algunos pilares de piedra y redientes a la manera popular frecuente en fachadas baezanas. En esta fachada se había re-colocado un relieve de piedra alusivo al antiguo pósito de la ciudad, de procedencia y concreta situación anterior desconocidas. La generatriz del proyecto ha consistido en: – mantenimiento de la envolvente volumétrica general del conjunto antiguo, deducida a partir de las cotas superiores del ala izquierda; y, por tanto, mantenimiento de la antigua alineación de la fachada a la calle; – mantenimiento de la antigua puerta de piedra como acceso único desde la calle a las viviendas; 67 70 – suministro de un sistema interior distributivo (un corredor interior) que reparta los tránsitos desde dicho acceso a las puertas de cada vivienda; – suministro de una fachada interior a cada una de las viviendas, que a la vez convertirá a dicho corredor interior en una calle exterior aunque parcialmente cubierta; – mantenimiento e incorporación al proyecto de elementos significativos de las fábricas existentes: paños murarios traseros, arcos de piedra, escudo y pilastras de fachada, cota de trasdós de las bóvedas de piedra como cota general de planta alta, etc.; – interrupción de la volumetría propuesta en su extremo derecho para liberar, desde el espacio público, la torre existente en dicho extremo, y, al mismo tiempo, no ocasionar difíciles problemas de encuentro del nuevo edificio con la vieja mole del Instituto. Durante los primeros trabajos de demolición, ejecutados cuidadosamente, se descubrieron algunos otros restos de fábricas antiguas, que originaron un estudio arqueológico pormenorizado, con el que valorar las pertenencias cronológicas y funcionales de dichos restos, especialmente en su relación con el sistema murario defensivo de la ciudad. El proyecto fue entonces modificado, disminuyendo de veinte a dieciocho el número de viviendas a construir, para incorporar los restos ahora aparecidos (una segunda torre en el sector central de acceso, el conjunto de arcos en plata baja del ala derecha y paños de muralla en medianera trasera). El proyecto incluye dos tipos básicos de viviendas: de una sola planta y patio trasero propio, en las viviendas de planta baja del ala derecha, y dúplex (dormitorios y baño, arriba) con patio trasero compartido en la planta alta de ambas alas. Se ha confiado en los materiales exteriores como otros factores esenciales en el asentamiento y diálogo del edificio con su entorno: teja árabe en los dos grandes paños de cubierta, horadada por rectángulos acristalados de luz y poblada su cumbrera por chimeneas prismáticas, y piedra natural en el largo plano de fachada, sobre el que se recortan los restos de las piedras antiguas, el escudo, las cornisas y sus aleros, los restos de la puerta y un banco que recorre el largo y el ancho de lo que debió ser el muro del antiguo Pósito que usó y ocultó los restos de la aún más antigua Barbacana de Baeza, en el juego eterno de transformaciones, de crecimientos y desapariciones, esenciales de las ciudades vivas. 71 73 EL TALLER Durante las dos últimas semanas de Septiembre de 1999 estudiantes y profesores de Europa, hemos debatido, convivido e intercambiado experiencias en Baeza, antigua ciudad universitaria, que vuelve a retomar su pasado docente con la presencia de la Universidad Internacional de Andalucía Los proyectos contenidos en esta publicación presentan los trabajos desarrollados durante el I Taller Internacional de Arquitectura bajo el titulo “Patrimonio, Piedras, Paisaje”. El Seminario dirigido por Santiago Quesada García, con la colaboración de Renato Girelli en la coordinación del mismo, ha afrontado a través del proyecto arquitectónico la relación entre la construcción del paisaje y el patrimonio construido. La sede Antonio Machado de la Universidad Internacional de Arquitectura ha acogido a los treinta y dos estudiantes y seis tutores durante el periodo de trabajo, poniendo a nuestra disposición no sólo su magnifica infraestructura sino toda la cualidad humana de su equipo rector y personal, sin cuya colaboración y ayuda no habría posible esta iniciativa de trabajar desde el punto de vista arquitectónico por la provincia de Jaén. El día 20 de septiembre fue la apertura oficial del Seminario con la presencia de la Excma. Sra. Vicerrectora de la U.I.A., el Director General de Arquitectura y Vivienda de la Junta de Andalucía, el Excmo. Sr. Alcalde de Úbeda y el Sr. Teniente de Alcalde del Ayuntamiento de Baeza. Se expuso una panorámica de las áreas de proyecto, describiéndose con detalle a los estudiantes por experto locales y por Juan Manuel Álvarez, arquitecto municipal de Úbeda y Vicente Sánchez, arquitecto municipal de Baeza. Por la tarde se realizó una visita guiada a los lugares de intervención.